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 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

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    • 15 de Julio de 2019
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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 75

Por: | Fecha: 18/11/1897

, :fl3isemanario ~olítico, jLiterario ~ 1Roticioso ~ AÑo l.-SERIE IIl. } Bogotá (R EPÚBLI CA DE COLOMBIA) , jueves 18 de Noviembre de 1897. { NÚMERO 75 ":fBogotá" --+.+­DUtECT OH: Eouaroo Espinosa lbu zmán. ADl\UNI STRADOU : Dirección telegráhca : Bncald.-. ..\.pn rtado ele:: con e.·'" l 'ti l ll~ r' l 259. O F I Cl l'Io A : Calle nueva de Flori i n, número 360 A Y 3ó(J, T t Idono Si6. Sald rá ti luz tudofo\ los Jueves y c1 omi tlgo~ . En Colomhia, !'l1scripción ade lantada ( 1 ')0 ;),II1Lt:I II"'). :;:; 4 .. Ulla serie (25 ni'¡ml!ros) .......• __ .. _ 1 .. En el Exterior ( 100 nll 111 eros ). ____ ... - - - - -•...•• _ .. _.. 5 Una sede (25 números). ___ . __ .• . • . _ .. _0_ - 1 25 Número !-Iuclto. el día de la salida oel periódico. _. _ .. _. __ ... 05 Número atrn:-.ndo. __ _ . ____ o _._ •• _ ••• _ , _ . __ •••• , ••• _ •• JO Comunicados, columna . . ____ __ . . , . . _ . . ____ . . .... . .... . 20 .. Remilido~. columna ... . . __ o • • _ _ _ • ____ ••• • __ •••••••••• • 15 -. Anuncios..f.nmacomún._ ..... ... __ __ _ . _....... ..01 No ~e devuelven origi nales. Los s.cñnres ;\ gentes tienen derel.l,.¡ al lo por 100 de lo que rt; . cauden . Cuando s(;. haya cont ra tado la puhl icación d~ 1111 cOlll u nlcíHlo, re­mitido, anuncio. ttc" no se devolve rá S il vnlo r, ni p:lI te de é l, aun c uando ~ u d u\. no 1'I::-.ucl \':1 lo contra rio. T oda co rr tSp<¡1Hlc ncia debe di rigirse ni Adm ill i~ tr ¡ldCl r. ~ fJ Pr gfl!"o Rllclnntados. IT1NEI.',IN10 DE CONREU.\ I'ALlFll': 6 a. m. FERROCA RRiL/'. S Vía de la Saban a. ~a ' en IcJS Irenes de Facatativá:5. las 6 y 30 a. m. v á la I y 30 p. m. Sa len "e Bogotá á I:TS 9 a. m. y á i.1s 4 p. tn . • Vía del JV(lrü. Sakn los lI ellt·~ ele la E~trtción Ctntral á las 9 3 . nI. y á la!- 4 p. 1'1"' . ~alen de la E~tuci6n Caj icá á la~ 6 y 45 a. m. y á l,l f Y 4S p. m. !JOTICAS DI': TUR.\ O (PER:\I.\~E:'\TFS) La de 1~.()mlJalla Joaquín , catr~ ra t:, números 4°91', Y 409 G. L n de Sanmartin Roberto, calle 9',1 y car rcr:\ 10 1 llümcl"(\ 162 y (7:.':. T eléfono número 4:l5. . ~m\.n ct os Aníbal Galindo, asociado al distin g uido jurista doctor R,DIÓ~ C.\ l.nERÓX ANGEL, eje rce su profesión ante la Corte Suprema y Tribunal de Cu ndinamarca. En esta imprenta se hacen de todas clases y dimensiones, en papel de colores ó á vanas ---tinta"- Precios módicos. DIRECTORIO GENERAL COMERCIAL, GEOGRAFICO, ADM IN I ST RATIVO y ES­TADÍSTICO Autor propietario. LI SI VI . \ 00 PA LA U E ste inlpor tante libro aparpcerá á prin cipios de 1 89~. P r ecio de suscripción, $ .5. Dirigir los pedidos al a utor. SE ADMITEN ANUNCIOS A $ 10 PAGINA AI'A R'L\ 1l0 226. - 1l0GOT'\ l ' lIl1i,e! ('O I11pleto ('~ tfí dt' ' ·(,lIt:1. P rc(; io cÓulOdo. Ocurr id fl 1:1 . \ ~ ( ' l1 (; i;¡ de ('"t<, !l<' ri ódi\·o. ~~ 'n V};) lf rl Tr'. ~ ~ " ~,'~~JKtR~A~~ " por J"ulio de Francisco 2é¡ HO\ETO!-i. IWl\'lO \ DE LU.TU. a $ 0-80 el ejemplar tara OfitO y Juera de la ciudad. De yen( a 1' 11 Bogot¡l en los sig ui ent es punt os : .Jara nr illo Ht'rlllallOS, 2: Calle Hcal ; Pacho .Jilll ém'z, ('" li t' 13 ; Cigarre­ría de Rubio y l'm,ada; EL Gato .Negro, Calle 12 ; en la Lilil'l' ría Colombiana y en la ele Jorge Roa. Los pecl i cl o~ tle fU P l' 4 tiene tod G\.G las CUN J) l(' l():\ , ..... DE J)(,!{ :\Bl Ll ll.\!l que han hec ho famosa en el "Inundo LA MAQUINA DE ESCRIBIH, "CALIGR APH" Tiene también varia , rnei,¡ras que a horran trabajo y hacen ~u nnnejo r,; -;1. Estscri hi.í cm parte de su rcvista política: ··El ha "i~to )":\ qul' HU candidatura 110 hizo progr('ws mayores Itliclltrns se la man­tu" o ell ('1 telTcno dcl equÍ\'oeo r de la duda;" y calitil".í d(' ··p:\tri.ítico'· eJ dis('lIrso Jlrollllllcia­do pUl" el (;enl'ral l{c\·cs. el 31 • !l. ()ctuhr!2. fé­eha dt' su JIl'gada, ti\' cuyo di~cur"o dijo COII ra­ZÓII Ln Cníltica , que no hubiem tenido incon­ve nil'nte ell fil"lJl:trlo nillglín illdeJ](,lldiellÍl', ó niugü n lli\(;ionnlibta de Ilota . La DpclaracirJlI del (iput'ral H.cye" publi­cada tr(':; días dcspués, defille perfcctHlllellte 'la actitud política de dicho Gelleral, seglíll el clfJc- - t'OI" :\IartÍllez Silva. Ni IlPg atllOS ui afil"lJlmuos liada :í ese resl'ecto, peru pl:ícenos hacer conMar que la lJl' d!lraciúlI est:t ('s(;rita pn ::;entillo Jlolí­tico d ia mctra lmentc opue~to :\ 1 del discu r~o q uc puso cahizbajos :í muchos reyistas y que ha IlIC­reeido del doctor :\lartíllez Sil"a el calificativo dc "patriótico." .\1 tratar de la actitud de los libcl<\k·", dice el I>in'l"tor de El Repertorio, (¡lIe 111) le toca ,i él d:1 d('s co~ejo~. lktono(;" que llO dehe Illl'ter la hoz ( ' 11 II11C8 ajclI:\, \., con todo. les ,dcdica Inrg-os IHírrafos 111 uy ~ugc~tiyo~ . Dedara. ~ill fundnIlH>'JtO. qul' l"lll Cjue ~p It:\hl(' siquiel"a dt' ]t'fOl"lll:tS al régimcn polí­tico l'XihteIlÍl>." ~i l,1 ./eft' del lI:lcioualislIlo, ni los llHciollaJista¡; l'n'eIlIO~ llue la Con<-tituci<ín I ele 8G ~e" perfecta, .í qm' delmcOIl\enil"lJossieltl-ron también mucho vigor al amparo de t&a idea, y cada día surgían nuevos periódICOS que pretendían á ser eco fiel de las aspiraciones generales. Debemos hacer notar, porque viene al caso, que en el curso de cincuenta años. más que á echar las hases de la estabilidad del Gobierno, se ha atendido por los escritores al propósito de d espertar en los ciudadanos la conciencia de sus propios é inprescindibles derechos. N o ha habido periodista político que no se crea llamado á dirigir la socie. dael y sus destinos. Ese amor á la libertad fue lo que indujo á D. 'azario Florentino González á convertir su periódico, El COl/duelor, en ardorosa tribuna contra el poder del Libertador; senti. miento que pudo ser bien inspirado, pero que no produjo, ni era dable que produjera en aquellas circunstancias, re. sultados benéficos para la existencia de los pueblos ::tme ri. canos. Lo que pudiera llamarse el espíritu de la época, está pintado gráficamente en la siguiente protesta patriótica que apareció en Cartagena el , a de Junio de I8 27. firmada por el señor J. M. T. : "Dulce y ac1or "llS revistas, el doctor MartÍnez ~i J\,;t reron(,ció, si mnl 110 r eeordalllo'\ -y, en touo CllSO no p0dni lIegar,-que Hila Coustitu­ción expedida :í rníz de una revolución, tit'ne que l'('nc:cionnr <:ontr:1 d orden de cosns político anterior, ,í do uo, no tC'nrlría razón de sel'. La Constitll ci,í n de S(; f ue ren<:c:iollaria, no poco, sillo Illucho, y así 1" I,a lonvenido a l país, pu('s se trató <:on ella, y sp ha logrado en gran parte, ncabar con nnestta~ IIIUy frecuentes, casi perió­dicns re\'olnciollt's. Expt'dida utr:1 Constitución, 1) llIodificada la. ,lctllal, cn IIIllV distintas circuns­tancias, a l cabo d(' ,t!gullos' año~, apaciguados ya los ¡Í lIilllOS Y 1Il0tl iticndas 110 pocas ideas ca1'­dinalef' de Gobiel'llo <:'11 fiUS adversarios, es claro que 110 , ólo ~ería real.l1Cllte, sillo (IUC se consi­deraría pOl é~tos, lllllcltO \lleno:; reaccionaria . ¿~cría la primera \'ez que IIa.bría buena ill teligencia ('11 In Hejllíblica elltl'(' opuestos par­tido;> I ¿( 'wíutns ycces 110 [Se apo'y:\ ¡l los ad,'er~a­ríos. IlllhiplH.lo previo aCllerd( de llIutuas I~once­siolles! Y, iltar acaso entre nosotros alo'una (;0- lecti"id:1<1 poJítiea tall babieca para p~'C'~tar su apoyo de un lllodo incondicionnl cu~,lIdo t'1 Jefe del partido contrario no inspira confianza poI' su rectitud de miras y s u probidad po lí tica? Según e l doctor l\Iartínez Silva, "en ningún caso (¡ la parte pensa nte y doctrin a ria del li bera­lismo, se le dnrÍan iufluencias y camp0 de ac­ción en el Gobierno que surg iem de la lucha en que estamos empeñados. Bu ~caría se y ace pta­ríase el concurso de las capas inferior('s;" en una pal a bra, la gente de "garrote, " "Esas fuerzas activas y e nérgicas son las que el Gobierno necesita; los de arriba, los fi­lósof? s, los lectores de Speneer )' de Guyot, los que formulan programas y redactan periódicos, esos nada valen en un régimen de fuerza," Al mismo doctor Carlos Ma rtínez Silva IIIOS­tramos COIIIO ejemplo vivo que prueba la inexac­titud de sus propias temerarias aseveraciones. Régimen de fu erza, sí, es la Regeneración desde que se implantó, con ejército respeta ble e1l tiem­po de paz, aunque menor, e n r elación con la po­blación, que el de todas las R e públicas sur- ame­ricanaR, y que el de México, y que el de Bélgica y Portugal, como se demostró en el }fensaje que el Encargado del Poder E jecutivo pasó al COll­g reso en "us sesiones de 1894, y ejército que, á I11fís de haber sido un factor indirecto pero efi­caz uel pro~reso del país, por la paz que ha eonsl'l'vado, ha constituído una pcollomía inca l­enlabIe con halter evitado re\'oluciolles que le hubieran costado á la República llIuchos llIillo­nes nuís que la suma, por ingente que se;1, ,1 que ascienda el sostenimiento de él. Durante este r égimen de fuerza, que sin duda desearía el doctor Martínez Silva que se cambiara. por otro en el cual t'l Gobierno estu­viera condenado á la illlpoteneia y 1\0 pudiera mantener el ordeu público; durante este régi­men, tan ensalzado antes y tnn denigrauo hoy por el doctor Martínez Silvfl , él fue :Mini stro. .No Itay, p or otra parte, qui én C'n el país dude de que, en eamino tle eonciliaci()n y estan­do vacante la. (:artera de un Ministerio, e l señor Caro va cilara, para ll enar la vacante, entre un libera l a pto ." hOllorable, y, por ejempl o, Ull mal ex-Ministro conservador que hnbiern tras- 1 g redido una di ~ p osici ó n legal terlllinan te, oca­sionando con e llo un g ran escá lldal o, y :í q uien el menor cargo que pudiera ha cérsele f uer a el de cándido, de hi en poco av isado. Su pongamos ahora que sea cierto (IUC "la tende uein visihle dí' loS Directores del na c iona­li smo es separar esos dos e leme lltos de l pa rt ido liberal ;" es deci r, sepa!'ar !>n parte ~a n lt . del ,. sedimento hri r bnro." Tanto nlejor para el Par­t ido L iberal, ~i ('so sUI"t'diere . En el "ellO de p,e partiJo hay !tOIll hn's hOllora hi lü;in1ils, Ilt'ro ¡.;n cola ................. Ahí es tlollde l'~t:i 1,1 1'('lIellO, \' en alg;ulln~ cabt'zas. f;i ingresarall :11 i1Hcio 'lln l islll~ los hombn's sill credo ni fe (k,1 partido libe ra l, éste se depuraría, se trallsfonll;Hía <:01110 por encanto, y, sill esa eola que Iv hace illndl1l p('so, podría t'lIIprender, en pos de i'11f' ideal"t' políticos, marcha trinnfal ('n ('1 ealllino d,,1 1111'­joramiento illdefinido de la soeiedad. Nada lo detendría; todo le SI~IÜ [.I(: il. PIII'S lo:; ltolll\¡res dc hien rlC'l país se pasarían :11 lih ," l'alislIIo, y nosotros. pobrC's nacioll:\li~tas. I'();' quethnl:tl\los COII su '·~,·dilllento," y, lIatnn¡]uH'II­te, segúlI ei escritor dt' El Repertorio, 1I0S lo asilll i larí:lIllOS. COlll paradas las d(·('isiolles de la h Ollor<'\ ble Con vención L iberal, e ll ('1 sell t ido de un aveni. miento, con lns insillu aciolles del oficioso v d i­s ill1ll1aclo consej ero del 1ihera1 isnlo , Clodor 'Car~ los Martí uez :::3ilra, las melifluns palabras dt' este señor ~eráll ::;in duela estimadas por los li­bC'nt! C's COUlO lIll cauto de sirena. (!jo 1;:t:Cs.poIHll'u.cia EL SEÑOR OBISPO DE PANAMA 1ledelJin. Noviembre de 1897. bellOr Director de BOG01'.\.- Bog-ot,L ¿ Es posible l[ut' haya trilita hiel en el alma de un Prelado devoto '1 Eso nos pregllnt,1tllOS al leer la carta de }lonseilol' Peralta, dirigida al señor Pérez y ",oto. 'El señor Obispo Ita lauzado combustible en la hoguera que alllC'uaza devorarnos; como muestra de gratitud , a l principal paladín del ca­to li cis lllo en Culol\lbia durante más de un cua r­to de siglo, quien á la vez es el primer lIlagis­trado de la R epúbliea , lo califica de " alma mili," tal como suena , y con su interven ción directa y puco cOllleditla en los acalorados debates de la política, ba escrito una earta que será me moI'll­ble, y ha arrojado e n terreno bien preparado excelente semilla de discordias venideras que tendrán lugar cuando se discuta entre nosotros la conve niencia ó inconve niellcia de la unión de la Iglesia y el E stado. ¿Todo eso qué lo ¡la motivado? Pum y sim ­plemente, la merecida prisión del señor P érez y Soto, en la cual ninguna parte tuvo el señor Vi­cepresidente de la República, y el haber el señor Caro declarado que e ntregaba al señor P érez y Soto al desprecio de s us conciudadano ... El citado señor le hizo al encargado del Poder Ejecutivo cargos temerarios, que ma l podía justificar, .Y que af ect.tbal1 tam bi éll al hombre privado. Así obró el seño r P érl?z y Soto con lIliras de dism innír la jus ta influenc ia polí­tica del sei'íor Caro, y el aprecio de qu e goza entre sus amigos y copartidnrios, y aun entre sus adversarios políticos, . El seilor Vicepresidente taehó de falsas las aseveraciones de su detractor y apeló al fallo de la opini(ín plíbli ca, de ullll ciándole una cond ucta que juzgó des preciable. El senor Vicepresidente no a divinó lo in­creíble : que á un Ohispo de Colombia se le 0CU­rriera, con motivo de lo ui cho contra el señor Pérez y Soto, comparar d soberb io Vaticano con la cárcel de detenidos J e Bogotá , y al gran peca­dor Pérez v Soto, con Sil Santidad León XlII , el Vicario de- Cristo. En la carta del señor O bispo de P anamá la pasión política con que fue C'scrita se revela, salta á la vi sta y deja yer clarame nte que OfllS­eó la razlÍ n del Prelado; ell a sug iere reflexiones que hac0n poner en tela de juicio alg unos pun­tos respecto de Monseñor P eral ta , y puede llegar­se :í duda r de la exacti tud de los recuerdos del ofuscado Obispo, euanuo cuenta que tu vo algo como un prese ll t ill\iento de la pris ión del señor Pérez y Soto; cuando bab ia de un fe nómeno tele ­pático, Ina nifestando que al empre llder via je para su patria, sin duda, amada , y próxiil10 :l eneontrar ­se en medio de su g rey. sin duda tal ll bién , Inuy q ucrida, "dejaba CO II a lg una afliccirín la ciudad de los Papa.s," el mismo día y ¡l la misma hora " i rara coi ll ciuencia! " en que f ue llevado ¡l la. cIÍ!'cel l'1 .,eilor Pén'z y Soto. ~ O" a legra mos mue lto, sea d icho de ~)aso, de '1 11<' :\I')llsei'ior Pem ltí' no haya ido á ;\viñ<Ín, eilldnd de Fran<;ia, que file duralltp IIlucllOS Hllo~ 1'<'~id('l\eia de Papas, ]Ju('s allí se hubiera 1'<)lIovado su aí1 i cci,íll, v "U!\' ¡l' IHI() al asunto, reta.lllos :t l{uil'II 'luiem, \~n sea lego t't Obispo. :í que pruehe lriosalllel\te los lIrgullIellto,.; que las desgracias to­das del humbre en el campo ele lo natural, podría ha­berlas evitado si se detiene á prevenirlas. _ .. Además de la ópera, tuvimos el domingo, en el l\Iunicipal, lllatilléc de 1.1 simpática Compaiiía de zarzuela, más digno. cada día de! apoyo del público por los muchos esfucrzos que hace para complacerlo, en cuya representación se llevaron la palma, como era natural, en vista de sus papeles, la señora Quiñones _____ de \ éliz, el señor Sainz y el señor Domínguez. y sin «EfjOG-OTAJJ-Noviembr'e 18 de 1897 que esto quiera ::Iecir que no alcanzaran me recidos aplausos los seiiores Barbosa y Barella, como Cleto y Vt'llancio de La Gallilla ciega. Para todos enviamos nuestra voz de aliento y les deseamos cada vez mejor éxito y mayor público. PLÁClDO. CERTAMENES Estamos en la época de! año, en que los plante­les de educación dan muestra de los frutos cosecha­dos en sus ta reas escolares; y si esto satisface á los pa­dres d e familia por la ocasión que les ofrece para apreciar el adelanto de sus hijos y hace trabajar á és­tos por el deseo de corresponder á las esperanzas de aquéllos, también trae á la ciudad especial animación por e l concurso de gente que circula por las calles en busca ya d~ un colegio ya de otro. Todos, suponemos, habrán fecundado algo e! vasto campo de la instrucción, pero de seguro uno de los que mejor abono le lleva siempre es el Colegio Pestalozziano, que tan hábilmente dirigen la seiiora Eva Gooding de Cárdenas y la señorita Paulinct Goo­ding, y que se distingue, no sólo por las ventajosas dotes de sus inteligentes Dírecto ras, sino muy espe­cialmente por la práctica bondad de su plan de estu ­dios y la manera como se aprecilln los resultados obte­nidos con él aiio por año. Entre nosotros, y por des­g racia muy generalmente, los Directoras de Colegio y más de colegio particu lar, no confían lo suficie nte en el fruto de sus nobles labores, por todos acometidas con lau dables t:sfuerzos y absoluta buen:l fe, y ador­nan sus resúmenes de fin de aiio con verdaderos es­pectáculos que en todo caso disimulen lo que d isimu­lo exija, sea poco ó mucho; confunden un tanto lo que debe ser simple examen de apreciación con el certamen en que sólo debe ponerse de manifiesto y ponderarsc como premio presente y estímulo futuro, el resultado de tal e.; apreciaciones, y de aquí el que suelan verse exámenes anu ales convertidos en cons­tante certamen destinado á hacer lucir por igual á los alumnos y sean cuales fueren las diferencias de apro­vechamiento entre ellos. Claro salta á la vista que en donde así se proce­de lo que .latu ralmente se obliene es un espejismo en­gaiioso en extremo para los padres y para la sociedad toda, cuyo progreso y feliz desarrollo se basan en la bucna instrucción de sus renucvos, y contra el cual debe lucharse incesantemente si es que se quiere alcan­zar resultados reales y benéfic'l';. Esto sentado, y difí­cil scr,{ remitirlo á duda, da la e1ave de lo que sucede en el Pesta lozziano y la razón de la merecida fama al­canzada ya por este plantel y los demás que pruceden al igual, entre los cu,-les nos es grato señalar, bicn que en limitadas proporciones, el de la seiiora Suárez de Mac Douall. En esta vcz, y procediendo como de costumbre, el Pestalouiano destinó varios días al examen deteni­do de sus alumnas y alumnos en las distintas mate­rias estudiadas, yal grado de sus alumnas que conclu­yeron carrera, y después de todo esto, hecho sin nin­guna clase de contemplaciones, presentó cn la noche del día 1 [ su certamen final, reducido á mostrar por los diplomas concedidos, el resultado de los exámenes parciales y á entregar los diplomas de Profesora de Comercio y otros á las seiioritas graduadas. Tanto el patio como los corredores altos y bajos de la espléndida casa que ocupa el Colegio en el par­' 1ue de Santander, estaban elegantemente adornados y convertidos ell local digno de la Ciencia: al frente de la entrada, y en bien dispuesta gradería, cstaban las alumnas del Colegio: á la derecha. el sitio de los Profesores y Consejo Consultivo, y en todo el resto, las familias de las educandas y los demás invitados, en número proporcionado cómodamente á la capaci­dad del local y presentando un bellísimo golpe de vista,digno por cierto de la nesta que iba á celebrarse y que, fuera del reparto de premios y diplomas.y de la muestra de los progresos alcanzados en el cultivo de la mLÍsica instrumental)' de! canto, comprendió un corto y bien elaborado discurso de la señora Directo­ra para dar cuenta de sus trabajos y de sus propósi­tos, y un elocuente discurso académico de! doctor Eduardo Posada, consagrado de una parte á recontar las tareas de! feminismo en Europa y los Estados U nidos, y de utra, á marcar la especial situación de la mujer entre nosotros y en la actualidad, que por fuer­za ha de ser muy distinta de la que parte del bello sexo busca para sí ell el extranjero. Excusado agre­gar que el sefior Posada llenó brillantemente su objeto y que su discurso á más de ser ulla pieza literaria no­table, escrita en el galanu estilo ya propio del joven narrador, envuelve !'erias enseiianzas que sabrfln apro­vec\ 13.r las jóvenes alumnas del Pe.,talozziano y que completarán, si cabe, 1,15 recibidas de sus dignas Di­rectoras. Por nuestra parte, y sin más derecho que el ema­nado de uuestro amor á fa instrucción, nos declaramos altamente satisfechos de los resultados obtenidos en e! Colegio Pestalozziano en el ailo escolar de 1897, y por ellos enviamos nuestras felicitaciones á las Direc­toras de él y á los padres de familia que han tenido el buen tino de confiarles la educación y la instrucción de sus hijas.-J OSELíN. 5.cc!x.os 11 ~tchO's La ~ Bnse!'.-Hemos extrañado que el General QlIintero Calderón, ex-J efe del partido conservador hist6- rico y candidato de ese mismo grupo para Vicepresidente de la ~eflúhlica, no haya firmado las Bllses de reforma profluestas al estudio ele la Nación por el Directorio de los nueve. ¿ Será que el General Quintero teme caer en el ri­dículo ofreeiendo lo que solamente puede dar el Congreso? ¿ Será que sus convicciones son demasiado firmes para sa­crificarlas á la ambición de adquirir efim era popularidad? En toelo caso es digno de aplausos un candidato de opo­sición que no anda mendigando los votos de los ignorantes con promesas que no está en su mano cumplir. Azah:ll·es.-El sábado de la pasada semana, en el templo de :a Veracruz, el Ministro de Dios consagró el amor de dos ardie.tes corazones, dándole la bendición nu pcial á una distinguida pareja. La bella, la virtuosa se· ñorita D~ María Luisa Parra, y el simpático é inteligente caballero D. Pablo Vanegas. Que el sol esplendoroso de la dicha no se ponga nun­ca en los horizontes de esa vida de amor, son nuestros deseos.-S. Ellcargado.-Por ausencia de Su Señoría el Mi­nistro de Hacienda, lo está el Subsecleta rio doctor Justi­niano Cañón, de las funciones de ese ramo. Vano elupeñ().-Desde que se inició el actual debate eleccionario y pasó al campo Itistórico el señor Cal­derón Reyes, resultó qlle hubo de suprimir su segundo apellido para cambiar de aspecto así como cambiaba de bandera .... Desgraciadamente, no contó con la huéspeda y ahora salimos con que el General Reyes no ha tomado nota de la supresión adoptada y prescinde ele ella al diri­gir la carta de que habla nuestro editorial .. .. Oj~lá 'lue h vuelta al viejo nombre, ilustre ya en las batallas de la preusa y la tribuna, fuera también la vlIclta al campo en donde se consecharon tales lauros. l\Imllellt().-Ayer tuero:) conducidos á la última :norada los restos mortales dd señor Mariano Baraya. Re­ciball los deudos del finado, la expresión sincera de nues­tra condolencia. H()J)() l' para C(lltlmbia.-I~n L, ]";:IllPS, de París, de 7 de Octubre último, y hablando de la '\cade:11la de :I[edicina, encontramos este párrafo: "FI resto de la sesión se consagr,í á oír la lectura que hizo el doctor Olaya La\'erde, de BlIraramanga (Colombia), de un trabajo sobre la lepra)' SlI tratamiento por la seroterapia . " El autor cree, en vi~ta de los resultados obtenidos por él, que los leprosos deben con iderarse como enfermos curaLlcs y jllzga sllf¡rient~ para su curación que se les cuide por un tiempo más Ó m"nos largo ell un hospital destinado únicanlentc como Icproserí~\." El café ha bajado notablemente de precio cn Euro­pa y esto ha hecho qlle el de las Letras suba aqllÍ duda alguna respec· to del tnunfo de nuestros candidatos, por mis que los radi­cales hayan tratado de adueñarse del Jurado. 1.0 que sí le ha causado disgusto es ver que hombres que en todos sus actos debieran proceder con honradez, se presten á servir incondicionalmente de instrllmentos del ra­dicalismo, jurando que eonocen hasta los CJuc están por na­cer. Individuo ha habido que ha jurado conocer de nom­bre, apellido, profesión y qué sé yo qu0 más cosas á nüs de seiscientos de los que han ocurndo a hacerse IIlscrlb,,; ')crsonas de estos conocimientos, i qué buena~ serían para ~mplearlas en cosa más útil! Así, pues por <:1 conocimiento que tengo de las ideas ele mi he,man0, pu~do desmentir las malignas especies que se le han querido atnbuír, asegurando ser enteramente falso todo lo que ,e diga en relación con su separación tram,itoria del] urado Electoral. lNOCENCIO ;'lIAD ERO. Nne\'o D()et()I·.-Acaba de recibir el título de Doctor en Medicina y Cirugía el inteligente joven D. Er­nesto Gonzále¿ 1\1. Acepte nuestras entusiastas felicitaciones por la bri­llante terminación de su carrera. GI·atificaci611.-Se dará buena á la persona que entregue en la ])irecció~ de este perióJico, una p~ineta pe­queñ. 1, de carey, montada en oro, c~n nueve ch"pas de diamante, que se perdió el lunes pro ""n,l pasado, en el trJyecto de la calle de la Veleta á la de Lt Tercera. JOl'O'e Gonlález C. se despide de sus amigos y relaci()na(~s, sintiendo no hacerlo personalmente, y espera órdenes en Bruselas. I II O'eniel'os.-Un nivel comflleto está de venta. Precio cÓmodo. Ocurrid á la Agencia de este periódico. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, ColomIMbPiaRE. NTA DE EúUARDO ESP[NOSA GUZMÁN.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 75

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 45

Por: | Fecha: 05/08/1897

, 18isemanario ~oIítko, jLiterario \2 lRotidoso A Ño l.-SERIE n. } Bogotá (R~JP'ÚBLICA DE COLOMinA), jlleves.5 de Ag-osto de 1897. { N ÚMERO 45 H1Bogotá" ---->:+- DIHEC'l'OH" Ebuaroo Espinosa LÓ uzmán. ;\DlUNISTUAD OU , Dirección telegráfica: Bacatd.-~\pnrtado ele COrreos núlllo;!l"\) 259- OFICII\A : Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 5i6. CON'DXCXON'ES Saldrá :í luz todos los jueves y domingo!'. En Colombia, !'u!;cripci6n ~Hlclantada (1')0 !lÚI1l~ros)_ ----$ 4 •. Una serie (25 n(Il11~r05). ______ . ______ '.0._ 1 __ En el Exterior (100 números). - - - _. - - - - _ ..... - ____ .. _ 5 Una serie (25 números) _______ 0. ___ • ___ ••• 125 N úrnero suelto, el día de lo. salida del periócli.::o. _. _ .. ____ . '. 05 Número alrasado . _____ . _____ .... ___ .. . _ • __ .•. _____ . _ . o . t o Comunicados, columna. _. __ ... ___ .. ____ . _ .... ___ . _____ 20 ._ Remitidos, columna _____ . ___ ---- .- ___ . ____ . . _. __ , ____ . 15 _. Anuncios, forma común_ .. _. ___ ____ • _______ .. _. __ . ____ _ __ 01 No se devuelven origina les. Los señores Agentes tienen uerech j al 10 por roo de lo que re­cauden . . . Cuan(lo s: haya contratado Ja publicación de UlI cOInulllcado, re­mItido, anuncIO, etc., no se devolverá su valor, 1li parte de él, aun cuando su dueño resuelva lo contrario. Toda correspondencia debe dirigirse al Administrador. -;.v Pagos adelantados. lTINEfUR10 DE CORREOS PAciFlco.-Ltega los lunes á las 4 p. m., y!=ale los martes á as 2 p. m. l!.llco'Jmulldas.-llay dos ell cnda mes: l1~gan el 3 yel IS, y salen el ro y el 25 i las 6 :1. m. OCCIDENTE.·-Llega los lunes:í las JO a. m., y sale lo~ m:trtt:s á las 3 p. m. Encomitlldas.-Llega los días 14 ó 15 y 25, Y sale en lus días 6 y 18_ ~UDOESTE (Ambalema).-Llega los jueve~ :l la" 103. m., y sale los V1ernes á las 3 p. m. O RLENTE (Úrocué)_- Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen ello, 20 Y 30. St:~ESTE (Melgar). Llega los jueves á las 4 p. m" y s"le los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTICO.- Llega ti. Bogotá Jos días 5, JI, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días I c:', 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. ~I de Encomiendas llega el31 ó J ~ y el 13. y sale cl6 y el 18. todo~l~::~~;;~ega los Jueves de caeb Sl!llIana ti las 10 a. m. , y sale- E l de ~ncomiendas llega el 9 c..í 10 )' el 28629, Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los vierne:-" a las 9 3, m., y sale los sábados ~ las 2 p. m. El de Encomiendas llega el I ~, y sale el ~5 á las 6 a. m. Su R.-Llega los lunes á la I p. m., v !'t, son dos en el mes. I.Icg¡¡n el 1 1 yel 26 Ó 27 y salen el 13 y 28 á 1m. 6 a_ m. . FERROC~ R RI L/,;S Vía d~ In Sabana. ~alen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. Ol. y :i la 1 y 30 p. m. Salen de Bogotá :\ las 9 a. m. y á las 4 p. m. Vía dI!! Norte. ~a¡en ¡.,s lre~le:-: el.c la E~.ta;ión Central á las 9 a. IU. y á Jas 4 p. m . Salen de la I!.staclón Capca á las 6 y 45 a. Ill. y á la 1 Y 45 p. m. BOTICAS DE TUR¡\'O (PER:\IA:'\F.:\TES) La de ~omban~ Joaquín, carrera 7~I , números 409 F, Y 409 G. La de Sanmartln Roherto, calle 9',1 y carrera 1 0~ número 162 y 172. TeléJono número 425 . ¿}lumdo5 JUAN DE DIOS ORTIZ & C.a han trasladado hoy SU" lllercan!'Ías al antiguo local del señor Sampcl' Matiz. :!: Calle Rcal nlÍmero 50li. ' Agosto .í de ] 897. 225 fanegadas de tierra en una de las riberas del río Bogotá, veei!ldario de Gacltancipá, se venden. Eu esta Imprenta se da razón. I I! I DU RA MAS QU E TODAS LAS OTRAS El Modelo Nllmel'(~ .4 tiene tod as l as CONDIClOi\ES DE DURABILIDAO que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESORIBIR " CALIG RAPH " Tiene también varias mejoras que ahorran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta máquina es sin duda la más apropiada para los países hispano-americanos. Enviamos gratis nuestro Catálogo illlstrado y des- I AMERICAN WRITING l\1ACH IME C? I criptivo, á las personas que., nos lo pi desde hoy, se presente por ~¡ 6 por medio de npodernuo á estar ;i derecho en el jui­cio sobre licencia judicial para litigar, que ante este Despacho le ha promovido su cspo~a Libori,~ (;.nZÓll, v d cual fue admitillo por auto de fecha veintiocho de Enero dd co:-rieTltl' nñl). Bien cntendtdtl que si nsi 10 hiciere, se le oirá y adlllil~jTlistrará la ju!:>ticia que le asi:;t:!, Ó de lo contraritl, sufrid. los perjuicios á quc haya lugfl r según las leyt:s; y se le nombrará por este 1 Jcspalho UT! dsfcnsor, con qLlien se segui. lid juicio. \" para los declos CXpTl.: adn-; se fij~ el presente en un lugar pú­blico de la Secretaría del Juzgado, en Cí.'1Ue7D., siendo las ocho a. ITI. del dí.1 yeintidós de Junio ele mil ochoci\!ntos noventa y siete. El Juu, LI~OPOr.DO CASTASO L. E l Secretario interino, Cuílil} COlllnl"tls. Es copia.-EI Secretario interino, Cecilio COlltrtJas. 3-2 ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmeralda, Adán y Ma­tusalén, únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­r rafoncit os, barato y li.bre de i¡npuestos, en el A LMAOEN DE AGU STIN NIETO 33 ----- OÉSAR E . BRAVO y A~¡GE L E SPIN OSA ABOGADOS Y AGENTES Re encargan de todo negocio relacionado con su profesión, an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Comisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Oarrera 8: , número mero 21t;. 473, apartado nú- 26 EUGENIO LO PEZ. en su almncén de fie rro frente:\ la pila del Parque de los :\lártires, acera Norte, da lodos los datos sobre horn illas y ~i stema de calentar estufas para café. Tiene los materiales de fier ro necesarios para estos establecimientos. T iene de venta trapiches de nuevo ~istema, maza mayalera gi rato­ria y eje fijo, lo que f.lcilita la aplicación de la fuerza, que es de la ter­cera parte de la que se emplea en trapiches de igual tamaño, y un completo surtido de fierro maleable y fundido_ Del maleable tiene en lámina de vn.rios grue~os. Está en capacidad de atender cualquier pedido de obras de fie rro, las que dirige personalmente: en la Ferrería de La Pradera. 36 SE VENDEN cuatro bestias buenas de silla, dos escopetas fi nas de cacerfa y un bote. En la primera Calle Florián, número 343 se da razón . 29 LA 11 OJER. DE BOGOT.\..-Este periódico bisemanario, lite· nl.l·io, noticioso y moralista, neceslta más Agente~ del bello sexo en la:; poblaciones de Cundinamarca. Dirigirse al Director de La Múj~r, 5efior Fernando A. Romero. 28 Una mula baya regular cuerpo, con una J en el cachete izquierdo y un caracol en el brazo, se perdió del potrero del señor Samuel Sie­r ra, en el Puente del Oonn1n. A quien dé razón de ella en esta im­prenta se le dará una gratificación. Bogotá, J nEo 12 de 1l?.17. 90lEt 'YEBSAllES ~eilores doctor Celso Hillestrosa, de Pasto; D. Alejandro ~\ Idann, de Facatatiní; D. Alber­to Arcnas, de Y élez; D. Francisco Baños, dc Yélez; D. Jorge 1II., de Boyad, y seiiorita D: R F., de Subaclloqne, sírvanse cubrir sus cuen­tas al Hotel Vel'salles. Se suplica ú los demás deudores del mismo cstaulecimiento que cubran sus cuentas porque, al no hacerlo, sc pu blicartín sus nombres. P- 6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "~.ogJJtáll CANDIDATURAS Con profunda pena retiramos hoy de las columnas de este periódico los nom­bres del señor D. M. A. Caro y del Gene­ral Rafael Reyes, cuyas candidaturas ve­níamos sosteniendo para la Presidencia y Vicepresidencia de la República, res­pectivamente, satisfaciendo así los deseos del primero, expresados en su último lu­minos0 Mensctfe y en el discurso que pro­nunció el 30 del mes de Julio próximo pasado, ante la numerosa concurrencia que fue á felicit.arlo por aquel importante documento. • Además, el señor Caro se ha inhabilita­do, y esa inhabilitación, deplorable para el partido que dirige, es honrosa paraélypara éste, porque es un triunfo conquistado so­bre las oposiciones que lo juzgaban am­bicioso, y un acto que las ha desconcerta­do profundamente. Bien sabía el señor Caro que esta "lucha de la equidad contra la ingrati­tud " sería resuelta á favor de él y de los que lo proclamábamos y seguíamos; y sin embargo, ha renunciado el merecido honor con el desprendimiento de que apenas sa­ben dar pruebas los hombres de grande y bien templado espíritu. Respecto á la candidatura vicepresi­dencial del General Reyes, ella no podría existir cuando falta la primera. Por otra parte, el expresado General no ha contes­tado de un modo perentorio, y su actitud en punto á :candidaturas es desconocida hasta para los conservadores históricos que lo aclamaron Presidente. GRAN MANIFESTACION Las manifestaciones populares son muy significativas en las tendencias políticas de un pueblo. Un pueblo civilizado, que tiene conviccio­nes inquebrantables y profundas, que á pesar de su amor al trabajo no mira con impasible desdén sus futuros destinos, bien merece los aplausos de la prensa culta en desagravio de esa otra prensa apasionada y rencorosa, que se complace en humillarlo, sólo porque no es in· diferente en presencia de su porvenir amena zado. El 30 de J ulicJ de [89í formará época brillante para el pueblo bogotano, que en tal día dio pruebas de levantado patriotismo, de amor á la República y de comprender ese pro­blema político que á miopes entendimientos parece impenetrable é irresoluble. En esta fe­cha fue objeto el señor Caro de una de las ma­yores y más luiosas ovaciones que haya pre­senciado el pueblo colombiano, cuyos hijos Ile· van en sus pechos vivo el patriotismo, encen­dida la fe de una causa verdaderamente subli­me, porque es republicana. Allí todo fue digno de tan imponente ma­nifestación: la causa que la motiva y el hom­bre eminente que la recibe. Los pueblos qut" rir.den tributo de admiración á las causas clig­nas y grandes se dignifican y e ngrandecen á sí mismos ; y por este aspecto, el pueblo bogota. no está á la altl~::.a de su historia y es acreedor al más brillant8'_>rvenir. Semejante ~l pueblo griego, en la hora más gloriosa de su \'ida, también el pueblo bo­gotano se exalta y se entusiasma, cuando es­tán de por medio el porvenir y el prestigio de Colombia. Decimos que la causa que motin) tan en­tusiasta y espont;ínea manifestación es digna de tal acto, porque ella encarna la felicidad del pueblo, hace su bienestar. fortalece sus creen­cias y constituye el depósito sagrado de aque­lías viejas y gloriosas tradicciones que levan­taron el espíritu de antepasaelos ilustres y man- ({E!JOGOTAJJ-Agoséo 5 de 1897. tienen viva la fe para las generaciones venide-ras. El distinguido hombre de Estado que reci­bió aquel homenaje en nombre de la causa, lo merece, porque él ha sido el vocero más elo­cuente, el campeón más esforzado y el defensor más invencible que ella ha tenido entre nos­otros. El señor Caro es uno de ~sos seres pri vi­legiados, de talento tan poderoso y tan claro, que con la misma intensa luz ilumina el presen­te y disipa las tinieblas del futuro. Antes de oír los acentos vibradores y pro­fundos del Jefe del partido nacional. oímos cua­tro elocuentes y bien meditados discursos, que corresponden, respectivamente, á los señores José Leocadio·Camacho, Aníbal Brito, Miguel A. Navia y Narciso García Medina. Con voz clara, sonora y penetrante, mani­festó el primero su amor á la paz "en nombre de la clase pobre," porque "mientras los cau­( lillos, abrumados de glorias, recogen coronas y empleos y dinero, ella, abrumada de miseria, no recoge sino muertos;" manifestó asimismo el deseo de "que las urnas sean el árbitro de las diferencias," y sostuvo, como soldado convenci· do, cuya alma se avigora con la fe en un triun­fe seguro é inevitable, que" tendremos la vic­toria, porque tenemos la justicia." El señor Brito, joven inteligente, ilustrado, entusiasta y decidido, expresó adecuadamente sus ideas en una forma correcta, castiza y ele­gante. Puso de relieve las aspiraciones de la juventud nacionalista yel deseo vehemente que ésta tiene de que el señor Caro preste á la Pa- . tria su nombre y de "que por ningún pretexto sea eliminado del debate electoral en que esta­mos empeñados." A más de ser elocuente en la palabra, lo fue también en la acción. Reflejó en sus ademanes el entusiasmo y fuego de su alma, la más firme convicción y el dolor pro­fundo que experimenta al ver que el jefe ilustre y prestigioso que nos ha de guiar á la victoria adopta resolución firme é inquebrantable, reso­lución que acaso algunos juzgan en menoscabo de la gloria presente y futura de Colombia. En seguida sube á la tribuna el seilot· Na­via: su mirada chispeante indica el entusiasmo de su espíritu; fue ameno, florido y brillante su lenguaje; la composición corresponde á las grandes esperanzas que sus admiradores y co­partidarios tenemos en el joven orador. Luégo habla el doctor Narciso García Medina, y con aquel enérgico entusiasmo que caracteriza á todo soldado noble y leal, que está pronto á sacrificarse por el triunfo de su causa, lanza á su jefe las expresiones más sin­ceras, encomia sus talentos y virtudes, esas grandes cualidades que adornan al señor Caro, y que garantizan el triunfo del partido nacio­nal y la salvación de la República. Por último, se prepara el auditorio para escuchar la palabra más sensata y autorizada que tiene la Nación; hay un silencio profundo y misterioso en la enorme muchedumbre que hormiguea y que poco antes se agitaba junto al Palacio de San Carlos; ha)' algo así como el recogimiento y compostura que guard:a.n los fieles en la nave de una iglesia. La contestación del señor Caro prueba de un modo palpablp y docuente que sus encum­bradas facultades toman mayor vuelo con el transcurso de los años, que "su cólbeza (;s la mejor puesta y mejor organizada con que cuen­ta la República," y que él, semejante á los gran­eles héroes de la Historia, cobra más fuerza y más vigor á medida que más lucha. El !-dior Caro es hombre eminentemente reflexi,'() y pensador; tiene temperamento en aparien ci'l frío, pero en su a.1ma arde el fllego inextinguible de la fe en los nobles ideales; rinde culto idolátrico á lo grande y se entusias­ma en su presencia, porque lo comprende como pocos; entonc(~s brotan sus labios acentos vi­gorosos, frases conmovedoras, patéticas y vi­vas que se traducen en gemidos y en aplausos de un gran pueblo; entonces profiere las sen­tencias más sublimes, y que, rectamente <:om­prendidas, harán la felicidad de la N ación. El dice á los suyos : "Permaneced firmes en vuestros puestos, atended á las inspiracio­nes de centros autorizados, tened fe, no embar­guéis la imaginación ni paralicéis la voluntad por este ó aquel incidente, al parecer gravísi­mo; no temáis! !" Es altamente consolador para el partido nacional contar con un Jefe enérgico, de in­quebrantable valor moral; que á pesar del ru­gido de odios y pasiones y en medio de ame­nazas y asechanzas, marcha tranquilo y sereno, alta la frente, á cumplir con su destino; es que sabe nnestro Jefe que" la mano del político como la del médico, no ha de temblar cuando coge el escalpelo, ni ha de soltarlo sin consu­mar la disección." RARA CRITICA Con el epígrafe de .rallo raro publicó Et C01'1'CO lVacionat, correspondiente al jueves 29 de Julio último, un artículo suscrito por un tal K. Z., en que pretende criticar, sin conocer, la resolución final del Consejo de Estado, profe­rida en el proceso contra el señor Juan B. Pé­rez y Soto, por delitos cometidos contra la Ley 157 ele 1896, sobre prensa. En primer término, se declara el articulis­ta á oscuras del fallo, yeso da la muestra de la falta de razón con que lo critica. Pero á renglón seguido se declara en posesión de cuatro ver­dades de á puño, según su leal saber, y ante su propia imparcialidad y sindéresis las declara tales para dar en tierra con la letra viva de la ley esc rita, que, en su concepto, vale menos que la parcialidad política de que está animado aquel espíritu que se oculta bajo el velo de la chicana forense. Son las bases de la crítica: que el Consejo en Sala de decisión profirió el fallo condenato­rio; q lle dos Consejeros adversarios en la prensa del señor Pérez y Soto no se declara­ron impedidos; que le aplicaron al acusado la pena corporal de cuarenta días, y que fue es­timada la publicidad como circunstancia agra­vantf' I Vamos también por partes, para no per­der la ilación de la censura acerva á que nos hemos contraído, y para que se vea si hub.ü.. razón de parte de los legisladores en erigir en delito la publicación trunca de actos oficiales, anticipándose á criticarlos adulterándolos, como razón de imparcialidad para juzgarlos: El artículo 63 de la citada ley dice que el Consejo de Estado procederá como el Tribu­nal, según el artículo 58, es decir, sorteando dos miembros de la Corporación, que funcio­narán bajo la Presidencia respectiva, y uno de esos dos, Magistrado ó Consejero, será el po­nente. Es así que el Tribunal procede sin que toda la Corporación éntre á decidir con su voto, luego la consecuencia es clara: el Consejo debe proceder, según el texto de la ley, de igual manera, y no se diga que tres Consejeros no pueden usar del nombre de la Corporación, porque el Tribunal también lo hace en el caso concreto de esta ley, sin darle voz ni voto á los Magistrados que no fueron sorteados. No hay objeto en extendernos más en esta demostra­ción, desde el momento en que el criticastro­tinterillo conviene en que hay ley preexistente que autoriza el procedimiento y que la ley de prensa - respetando esa organización - dejó subsistente el principio. Pero si era claro que debía existir excepción para el Consejo ele Es­tado, ha debido expresarse en el texto de la misma ley y no remitirlo al procedimiento es­pecial señalado para los juicios de prensa, se­gún la práctica preestablecida en los Tribuna­les Superiores. Respecto de este punto, sobre el cllal hace el articulista alarde de sabiduría legal, hay , precedentes múltiples ya en el Consejo, por los cuales se ve que el General Quintero Caluerón ha comprendido el texto de la ley mejor que los politicastros de parroquia, que pretenden llevar la "oz de la justicia, encubiertos con la montera del anónimo. ¿De dónde saca el criticastro que los Con­sejeros Suárez )' Porras tenían interés en el pleito? En primer lugar, un proceso criminal no ua más interés que el de satisfacer la vin­dicta pública ultrajada con las transgresiones de la ley. Si de parte de las autoridades se ad­vierte ese interé:5, él es santo, y para ello está Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. instituída la justicia y el deber determinado en cánones legales. ¿En dónde puede hallarse la ganancia uti­litaria, en el sentido ruin de la palabra, cuando hay aplicación estricta de la ley, y por ella se impone el condigno castigo al delincuente? ¿Podrá haber interés especial en el juzga­dor que aplica la I~y como es tá escrita? Saca de lo s cabellos el articulista una conclusión lastimosa, cuando imputa al Cons.e­jo el error de haber designado á dos adversarios del señor Pérez)' Soto para que lo juzgaran. y es que también ignora, como suele en lo demás, que esa no es designación de mayoría sino de la suerte; y esta ignorancia en que puede declararse confeso al antagonista, basta· ría solamente para hacer resaltar la frivolidad de la crítica, ya que también declara que no conoce el fallo en que se ocupa. En cuentas es tan listo como en herme­né utica el muy sabio K. Z. A tientas encontró por casualidad el artículo 124 del Código Pe­nal y halló que esta disposición solamente era la aplicable a l caso del seiior Pérez y Soto. Pero tambié n ignora, como seguirá ignorando todo, que hay otras disposiciones en virtud de las cuales, y según las circunstancias del delito, puede aumentarse proporcionalmente ó dismi­nuÍrse del mismo modo la pena al término me­dio, hasta una sexta parte de la diferencia en­tre el máximo)' el mínimo. Esto, que es obvio para cualquiera de sentido común, sería larga operación para una moll era que todo lo ignora, y no estamos dis­puestos á hacerle clase de aritm ética elemental al sesudo articulista. ¿Cómo sabe K. Z . que la actuación fue tr/mea i ¿De dónde saca que en la {Iltima ins­tancia de un sumario por delitos de prensa, no pleilo, deben oírse los alegatos del enjuiciado? Si es con~ra la ley natural como lo afirma el articulista ignorante, cú lpense á sí mismos los ____ que creyeron que la ley era para apli-carla á los ilotas. y para concluír acoge co mo argumento de sensación el famoso articulista la famosa frase del famoso trovador ealenta1to: " Circuns­tancia agravante en el delito de prensa la pu­blicidad !!!" y se dejó en el tintero la continua­ción: "¿Pero entonces en qué consiste el de­lito?" Vaya! Ya hubo quien dijera que la ca­lumnia, la injuria y las otensas, son más gra­ves cuando son más públicas. Esto es de sentido común. ¡Pero qué de extraño es que en asuntos complexos yerre un zascandil en esta época de confusión de ideas! NO TAS LEJANAS ; Oh! qué dulces raudales de armonías Llegan á mí de la lejana fiesta I Así una vez las ilusiones mías Cantó mi juventud. i Qué hermosa orquesta! Encierra cada nota honda tristeza Para mi alma, de su acento esclava; Es esperanza dulce cuando empieza, Es ilusión perdida cuando acaba. Su mágico atractivo me r etiene Con el recuerdo en incesante lu cha; Triste Ó alegre, su lenguaje tiene La vibración del al ma que lo escucha .... De improviso, alumbrando aquella historia Que inundan y entristecen los pesares, Se levanta el recuerdo en la memQria, Como el sol en las ondas de los mares. i Cuántas dulzuras tienen los amores En ese instante en que la tarde espira ~ ; Qué perfum':!s el céfiro y las flores y qué elevada entonación b lira ~ i Oh noches d e zafir de aquel Enero De reflejos tan puros .. __ i Cuánta calma! En e l límpido azul cuánto lucero, V cuántas ilusiones en el alma ~ _\Ilí la alegre juventud reunida, y eh meclie, como e! sol de la mañana, Brillabas tú, vestida de gitana Con un traje de púrpura encendida. Hoy, como entonces, llena de hermosura A los ojos del alma te presentas: ' Te miro COn tu roja vestidura, Tu GSCurO velo y tu collar de cuentas. Luces aún con brillo soberano. En medio de la danza est r epitosa, y vuelas como frágil mariposa Al raudo y dulce diapasón del piano. Extático y dichoso, al contemplarte De esa noche en la alegre mascarada, N o sé qué hubiera dado por mirarte Con un disfraz de ciega enamorada. U naire tibioo, de perfumes lleno; Una fiesta en el campo, un sol de estío_ ..... Un manojo de flores en tu seno y un jardín de esperanzas en el mío. La red de ese pasado luminoso A mi espíritu triste se revela, y es tu recuerdo el hilo más hermoso De la confusa, enmarañada t ela. Que por ti, estrella á donde va mi vida, Luz que lejana por mi mal contemplo, Dejé una vez la lámpara encendida Del corazón en el aug usto templo. i Abreme el cielo de tu amor, bien mío! Mi alma vacila, el corazón desmaya. Llegar al templo de tu iilma ansío, Como el doliente náufrago á la playa! Mas ¿ para qué, si el ruiseñor se ha ido' No hay pájaros que alegren el desierto, N o hay luces en los antros del olvido Ni naves que atraviesen el M ar Muerto . Esperanzas y sueños de mi vicia; Goces de ayer, si para siempre os pierdo, ¿ Porqué al daros la eterna despedida No puedo despedirme del recue rdo' Ocultando sus íntimos pesares, Destrozado el laúd, si n una queja, Del huerto de lo s mirtos y azahares, ¡Oh Manly amada ~ el trovador se aleja. EDUARDO ORTE(;A. ~ccTtos 11 ~i:clx(lS Justa pl'lIvidencia. - La Gobernación del De­partamento acaba de expedir un decreto por el cual suspende El Correo lVaciolllll. periódico en cuyas colllmnas habían \'cnido apareCiendo escntos encaminados á sem· brar discordia entre la autoridad y los asociados, á escan­dccer las pasiones y á provocar conflictos. Cu?lquiera que haya leído los últimos números de El Correo, habrá visto hasta dónde llegó la tolerancia del Gobierno y e! desborde de la procacidad . El diario de que nos ocupamos, después de agotar el lenguaje de la diatriba. se convirtió en mensajero de la calumnia, echando á un lado las consideraciones sociales, el respeto á la autoridad y la disciplina predicada por su jefe. Una jJolítica irreflexiva é inconducente llevó á El Co­rreo por los siniestros atajos de la difamación y del escán­dalo, donde fue preciso que la mano de la ley lo de­tnyiera. Justamente ofendida la sociedad con los desmanes de tal periódico, esperaba y ha recibido como una satisfacción de! Gobierno el decreto que lo suspende. Con tal motivo enviamos al señor Gobernador nuestra respetuosa voz de aplauso. Huésped.-Ha llegado á esta ciudad el señor Ge. neral D. Ellas Rodríguez, valeroso y desinteresado servi­dor del actual régimen. Al enviarle nuestro saludo á tan modesto como meritorio ciudadano, le deseamos todo gé­nero de felicidades durante su permanencia en esta me­trópoli. Zarzuela.-Hoy debutará en el Teatro Nacional la Compañía contratada por el señor D. Aquilino Vanegas. La Mascota ha sido la obra escogida para e! estreno de la Compaflía, y creemos que su desempeflo corresponderá á las esperanzas del público. Heulos recibido un ejemplar del folleto publicado en Medellín por el seflor doctor D. Rafael Navarro y Euse, bajo el rubro de Juicios Ospilla Brando". Aügato en 1 ~ instancia del apoderado del seiior 1ulio OsPina y abur· vaciones al doctor Luis Eduardo Villegas . Enviamos al doc­tor Navarro y Euse las más expresivas gracias. El Ch'culo del Comercio resolvió colocar e n uno de los salones que ocupa, el retrato del que fue su dig­no PreSidente, nuestro malogrado amigo Daniel Valenzue­la, y celebrar una misa de R eqlliem por el descanso de su alma. Dispuso también suspender por algún tiempo las diversiones, entre las cuales figuraban, para el presente mes, las carreras de caballos. Aplaudimos el modo como el Círm!o honra la memoria de aquel noble y generoso amigo. TOI'os.-La corrida de toros del próximo domingo está anunciada á beneficio de! seflor Manuel Caballero, di­rector de la cuadrilla . Deseamos que numerosa concurrencia vaya ese día al Circo, para darle así testimonio de aprecio y voz de aplau­so al hábil matador de toros, que tántas simpatías ha des­pertado en esta capital. Circular.-Hemos recibido una en la cual los se­¡ jores Eladio Grau y Pomponio de Guzmán nos partici­pan que por escritura pública han constituído en esta ciu­dad una asociación col ectiva de comercio, que girará bajo la razón social de Grau é~ cn, y que se ocupad. en la im­portación y venta de mercancías extranjeras yen la ex­portación de artículos del país. Deseamos buen producto á bs ope raciones de la nue­va Soc iedad. Obito.-En Medellín falleció hace pocos días el señor D. Santiago Ospina V., persona de grandes cualida­des públicas y privadas. Fue el señor Ospina leal servidor del Gobierno y luchador incansable en las lides del pro­greso. Su muerte da lugar á la liquidación y disolución de la respetable casa que gira con la razón social de Ospina Herllla1los, de la cual era miembro inteligente y activo. Tales liquidación y disoluci6n fueron convenidas por los socios sobrevivientes el 15 del mes próximo pasado, en es­critura pública número 1,443, otorgada ante el N otario 2° de aquel Circuito. Pérdida de un vapol·.-EI primero del mes en curso fracasó, en el punto denomin ado Santa Bárbara, del río Magdalena, el vapor Rafael NlÍiie~. El 1.° de los corrientes falleció repentinamente el señor D. Luis Nariflo, miembro de una re~petable familia, poseedor de honrosas cualidades y apreciado generalmente en esta sociedad. Acompañamos á sus d eudos en la justa pena que los aflige. CouJ.unicanlos á nuestros lectores que el señor D. Julio de Francisco, autor de los famosos Perfiles, ha re­suelto suspender la publicación de ellos en los periódicos, con el fin de darlos á conocer coleccionados en folleto de esmerada y nítida edición. El gusto con que se han leído los publicaclos hasta ahora, nos hace augurarle éxito feliz en su empresa, y por ello anticipamos nuestras felicitacio­nes al amigo y al poeta. Muerte de un periodista. - En Maracaibo falleció el señor D. Silfredo E. Flórez, cronista de El Dia­rio Liberal, á causa de una herida grave que el Redactor de El rIeralrlo, señor Marcial López Baralt, le infirió con un revólver. ,. El FíO"aro ".-Saludamos á este culto periódico, de procedcnci~ libera l, que vio la luz pública en esta ciu­dad el l~ de los corrientes, dirigido por el señor D. Marco A. Herrera y redactado por el señor D. Alejandro Torres Amara. Le deseamos larga vida. Atelltado.-Dice La República de Caracas: ",\(;RESlóN.-Nuestro distinguido colega y amigo el General Rúmulo Guardia, Redactor de El Liberal, fue vio­lentamente agredido ayer á las 12 y media del día en la e'quina del Padre Sierra. " Salía nuestro amigo del establecimiento La Colollia, cuando tres individuos, cocheros de oficio, lo asaltaron dán­dole un fuerte golpe d e garrote que lo hizo caer privado de sentido. En el suelo, otro de los asaltantes disparó sobre el amigo un tiro d e "evólvcr qu e afortunadamente no logró dar en el blanco. .< Dos de los asaltantes, uno de nombre Rufo y otro de apodo Pompeyo, están ya en poder de. la autorida.u, fugán­dose el tercero, que suponemos haya SIdo persegUido. " El General Guardia está postrado en el lecho del d0- lor asistido por uno de los facul tati vos de más reputación de 'Caracas y amigo íntimo del a~redid0, doctor Vaamonde 13lesbois, il cuya ciencia y pericia se ha encomendado el h erido. " Deseamos el prontv restablecimiento del amigo, espe­rando que la averiguación del suceso se haga con pronti­tud, castigando con severidad á los que resulten culpables." Lamentamos tal acontecImIento. Nuevo doctor.-La facultad de Derecho y Cien­cias Políticas de la capital de la República acaba de con­ferir el título de doctor al señor D. EfraÍn de J. Navia. Sus capacidades intelectuaJes y su aplicación i?fatigable,. hi­cieron del señor Navla un alumno aventajado y d,stm­guido. Por su sagacidad, penetración y recto juicio para ana­lizar el fondo de los poblemas jurídicos, figura entre los jó­venes más notables que en estos últimos años ha tenido la Escuela de Derecho. Su tesis sobre los A CTOS DE COMERClO es un trabajo concienzudo, sensato y de verdadera utilidad práctica. En ella exhibe el autor los extensos conocimientos que posee sobre la materia y sobre la Jurisprudencia en general. Felicitarnos al nuevo doctor y le deseamos un brillan­te porvenir. -++- GACETILLA Manuel Maria Madero G.-Joyeda.-Surtida permanente de alhajas extranjeras y del país. Fabricación -espec ialidad-argollas para compromiso. Oro garantizado, Compra oro y esmeraldas.-Bogotá, Calle 12, número 133. CARTll ABIERTA .t\ " F.L VIGILA!\T l:: H DE ZIPl\QUIRÁ 1I Panamá . 9 de Julio de 1897. Dando ya por resueltos, en nuestra ante rior, los dos ítems prImeros, formulados en el cuestionario de D. AnÍ­bal llárcenas, á saber: " Proporción entre los negros y los blancos de la Isla," y "término medio del estado social de los individuos de color," pasaremos sin preámbulo de ninguna clase á la reso­lución del cuarto y quinto, que dicen así: " Monto de las rentas que en el estado de paz ha pro­duciuo la isla de Cuba. "Inversión habitual de dichas rentas." Pasamos por alto el tercero, al cual consagraremos Ín­tegra la siguiente epístola. Sus rentas deben estudiarse procediendo con lógica severa en relación á la fuerza de prodUCCIón, cuyo baróme­tro viene á ser la balanza comercial. Este proceder reclama la moderna ciencia económica, para formarse cabal concepto de los elementos de riqueza que posea una región cual­quiera. .Para e! debido esclarecimiento parece oportuna una comparación con los principales centros productores, 10 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. cual arrojará indudablemente abundante luz sobre la caes­tión propuesta. Comparadas las cifras que arroja el movimiento co­mercial de las naciones principales de Europa, con las ci· fras. de sus presupuestos, llegaremos á Lls si¡.;t;;entes con­cluslOnes: el presupuesto en Alemania impfJI ta cada año un 64 100 por de su comercio exterior; el de Austria 79; el de _Francia 42; el de Italia 76; el de Rusia 141; el de Espana 62; el de Cuba 12 PO! 100. Cuba importó en 1894, un año antes de la revolución, mercancías por valor de 96,6 millones de pesos oro, y exportó por valor de 115,8; total: 212,4 millones de pesos oro, para 25 millones de in­gresos, que figuran en el presupuesto general. SI se elevara el presupuesto c!e ingresos á40 millones re­sultaría una relación con su comercio, que no pasaría de un 18 P?r 100, que, como puede verse, seguiría siendo muy mfenor al de los pnnclpales países productores. La balanza comercial de la isla de Cuba acusa un es­tado de prosperidad y riqueza, en verdad asambroso, para para el que pone mientes en f~nómeno tan excepcional rea­lizado bajo la soberanía de España. y para que se palpe la maravilla que encierra, no es­tará demás una mirada retrospectiva, con lo cual se podrá formar cabal concepto del progreso realizado, á todas lu­ces inverosímil, si la historia imparcial de ello 110 nos die­ra fe. En [774 contaba la isla COII una población oue no al­canzaba á '70,000 habitant~s; en J8941legó á 1.60;,000. En poco más de un siglo decuplicó el número de sus poblado­res. i Cosa admirable! La balanza comercial, que acusaba 15 millones de im­portación y J 3 millones de exportación, ó sea un total de 28 millones de pesos en 1826, acusa, setenta años más tar­de, en. ~894" 96,6 millones de importación y 105,8 de ex­portaclon, o sea un total de 212,+ millones de pesos oro. Esto nos da un premIO de 133 pesos oro anuales, como calor del movimiento comercial ter cdpita. Quizá ningún país ofrece fenómeno semejante. [nc\iquemos siquiera las fuentes de riqucza tan sor prendente. _\.ntes de estallar la revolución, el valor lotal de bs fincas y de la ganadería anexa ascendía, según cálculos bastante escrupulosos, á la relativamente e'.,orme cifra de 850 millones de pesos oro. Loo presupuestos cubrían se entonces con suma facili­dad. Las fuentes principales de los mismos eran el 2 por 100 sobre la renta <1 producto líquido de la riqueza agrío cola; 4 por 100 sobre la urbana; varios pequeflOs impues­tos y la renta de las aduanas sujetas i uu arancel que no vacilamos en calificar de imperfecto, en ara' de uuestra imparcialidad. SUl embargo, el Tesoro apenas percibía del 16 al 25 por 100. ad 1'alorelll, sobre los artículos de im­portación. En aquella época oímosle á uno de los Gobernadores Generales más prestigiosos que ha tenido b Isla, estas tex­tuales palabras: "Es este país tan feliz y rico, que por sí solo se gobierna, nada tiene que hacer la autoridad en él." N o sólo no existía entonces deuda pública, como fá ­cilmente se comprende, sino que había permanentemente un fondo sobrante de tres millones de pesos, contribuyendo algunos años por igual cantidad al presupuesto general de la Nación. . Este último dato, que por concepto alguno queremos omitir, ha servIdo para explotar el sentimentalismo contra España. Nada más injusto si se tiene en cuenta que la isla de Cuba, desde 1493 ha'la 1823, produjo sólo gastos al Tesoro nacional, es decir, que su presupuesto de gastos era mayor que el de los ingresos, por lo cual España cubría la diferencia. Con lo dicho hasta aquí creemos dejar suficientemen­te contestado el punto: "Monto de las rentas que en el es· tado de paz ha producido la Isla." Pasemos ya á la otra cuestión: "Inversión habitual de dichas rentas." No diremos, ni mucho menos, que fuesen una obra maestra los presupuestos que han regido en Cuba. Sabe­mos de sobra que tocla obra humana es de suyo imperfec­ta. Imperfección que se hace más visible cuanto se atra­viesan intereses ele por medio. . La pasión que sentimos por nuestra patria no nos qUlta el conocimiento ele lo que son y han sido los hom­bres que han monopolizado, pUl' un largo período de :iem­po, la dirección suprema de la cosa pública. N o se nos ocultan ni sus dotes ele Gobierno, ni sus defectos como hombrps de administración. Una sola cosa podemos asegurar, porque tenemos funelamento para ello, que inc!ivielualmente han sido muy honrados en la gestión de los intereses nacionales. Hemos cono~ido Ministro de Ultramar que, después de ocupar por espaclO de muchos años aquel elevado cargo, 1l1uriIN6!A GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 45

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 59

Por: | Fecha: 04/06/1859

• 1 • 11. ll o o· o 1 cí ._ á b a do Li d .i 1 11 i o (} r . ~ . Revista parisienseo P 1r i' .. l o d nb 1 i l d e l - . l ' Rll\I VE'R.A.- Ja1·difl~· i 1)(l"'CO" 71Úbbco .- tODA DE T ~ E TAClo.~ -- J Tcstulo~ de. los ? t ino~ de uuo i nt1·o :-e.ro . - llJ"'·\ gorra s l bata·.- L JO nt~ L ..... P ln ..... n~ ''·'1·: .-'1 rajrs a e u:o ~l1Jti71lOI" rt)npCI"iO.- }lP_{lf!. ·ion(!~"- RO~I \ DF 1 .. \ QUI 'Cl•' '\. J.> re.diclul · . . - J cncrosirlatl de l~a'lna rti n c. -.Aleja 'drn J) nrnas t su~ vi a , - nat1·o ¡>a labras .s obre 21oH t ir.a .:.. Opcrns n "a va . . u é d e f r c ur( i de belleza n la n a tt u·,1l c za ! • • • • l..~ o s á r bo l e o ~t nta n " ll ropaje d e v ' r e n o i cn th h ja p cH'P C ~ Utla ' tncralda . l ~ l ol e stá b r i 1 J a n t i l e i e 1 o p lH' i a z u l. I .. o. p nj a r i 11 o s vu e] an de rnzna n razna, bus ·.ando un ~ itio don­de ha ce r ~u~ nidos; i par ce qu e e invitan para cantar e n · o ro n il hiann o arrnonio os a la pri­tna V 'l'a qU e r e nace. f O' pi O tados pen ... a tn JC ntos, l a \. i o 1 el a e o n " u á. rn b ar p n P t r n n te , 1 a , 1 i 1 a ~ , 1 a tetn p rana r o s a. 1() . no n:e ol vide s, i las b1nn c a , rnarga ri t a , culn' 'll e l pr au o i lo, j ardin .. .... J.~ .· p ·1. eos p ú bl i o::: , las 1\Ille ria ·,J o" jardines o e l I.J o uvre j d el I U,.'"e ru bu r go , s e v e n invadid o iJ e. de l Pn1prn n o por n1 ld l itud d e g rupos de al e ­a T n iñ o ( e . a pri1na r r .t d e la vida) que van a bu ca r a ll i un aire ~an o i pro \re c h os o. f) e"' de la rica d~una h ( .·t a la pobre tnujer que trabaj a e n u b o rdado qu e l e <.lá el pan, todas corren a los jardin e con . u '"' hi j os a busc ar una atn1 Ós fe ra nHl pura que la qu e s e encue ntra en su~ ah o gad o :s ap os ( nto . . ]~ 1 pu e blo pari . i e n e ti ne n1ucho e ntu . in.-rno por <- l e a n1 p o. Los <.1 o rn in g os ~ n e 1 v e r n no, se .. en band( d as e nt e ra J e fatnilias de obrero , qu e ton1a11 el can1i1 o de hierro de crsallcs, ... 'aint­Cl- oud o de San J e rtnan, i en e o h e rtnoso ~'" pnr­qu -e ~ (h san l dia i no vu e lv e n a la capi t al ino des pu e s d e entra ll-a 1 a n o e h e. Los q u e no p u e­den gastar en c o ch e ~ e dirij e n albo que de B o ­loña o al de Vin c enas cotno por instinto i duran hora .. entera. debajo J~ los árb o les. As\ es qu todo_:; e cojen con alegría la tacion b e néfica d e la prirnavcra. Veamos alguno~ de )os 'reslidos que llev:1n esos niñ o , que saltan retozando os pierden tra · de lo árboles del pob lado i artístico jardin de las Tullcrías. Todos los niiios de nuev·e a once años, ll vnn, poco n'las o méno ... , un pantalon ancho que baja hasta. el suelo, i una blu. a d 1 n1isn1o j énero (de paño JijP,ro, de rnerino o cachen1ira de color e s o - euros). l!. "" ta blusa vá atada al dcrr \dor del talle con un cinturon de cuero i una hebilla de acero. Ll van pot~ lo jeneral una ca eh u e ha de ter iopelo o de 1. tn i m o j é n ero de l v 's ti do. "' J.~ os niños de seis a o eh o años llevan un a b 1 usa , cuyas rnangas son anchas,i una manga interior de muselina blanca con su puñito volteado.. Panta­lones cortos. Los de tres n cinco años usan pantalones de merino cortos, i mui anchos para dejar ver el volante bordado del calzon interior, i la pierna desnuda. La parte superior del ve tido se com­pone de una chaquetilla ancha del tnismo jénero q ue lo, pant a.lones. I. .. o colo t e"' n1a usad o 1 a r a ~.· t os tl'aj) ·ill o~ "O ll 1 gri , 1 azul curo e l YP rd e o de 71i qué co l o r d n1ahou. ' L o so t n b r ~ rill os n1 a. u., a dos para lo niii( f de dos a s i e t e a fio, o n los d e pn jn, 1. r a ala e~ n1ui l e,·a n tad a a t odo .. l dc t r e d or, i forrada (la parle l ~vanlt Ja) p or cinta d e t e r ciopt:lo nPgro o de co­lo r e" . FI 'n10S vist o e l ·io· uit;)nt vestido para un niño ... d e clo .. a tr e s afio·: chaqu e till a ancha <.1 pop elino.J de s e <.la, d e cuadros pequ e ños n -ro~ ¡ rOJO o.·cn ­ro; a todo el d rred9r d la cha qn tjlJa un nn ch o ve ~ o · o d 'cela roja, i sesgos de )a rnisn1a sed a fo r- 1 ~ ando hil 'ras en el pPcho i las 1nanga..,. E nag ua c o rtita del n1i rno j é t ero, ad o r nad a en la pnr t~ infertur por un s e g o de ·e da r oja. 'a lzo n inte ­rior bordado; tnan g ns blanca i cucll ~c i llo igu al. a c hucha de terciop e lo r ojo a tlornada co n una pl urna n pg rn. ~ s te v es tido e pu Pd e ha ce r de po p e lina d e lana i a1 g odon d e cua(lr os , r rn p l azan d o e ntó n­c e""" lo .. s e~go s de sed a p o r u na t e l a d e un so l c> col o r, se a el e tu e rino o d e ot ro jénero. U na seño rita d e trece a catorce años s t á si e tn ­pre tn u i s e n c i 11 a 1 n e n te ve:s tida. El traj e lleg ará has ta _l os pi é· pe r t> sin cubr i r ­lo s. iJ c o rpiño J e b e s er d e c u e ll o o e~cotndo a la lLoj aeln ( ;l s ll ec jr, e n fo rn1 a c u adrad a ) p e r o un e o r pi íi o j n t e r i o r d m u se J i n a e u b re e l pe e h o. 1~ le corpiño s e t e nnina en e l cue llo pur un tn e tido bordado, i lo brazos s e e u bre n con Jn a u g a s blan­cas c o n s u p u í1i lo b o r d ad o. L os t r aje J e piqu é , de jJDp elina de lana i s ed a , o d e l un a i n1 go don, los l] e vnn t o n un sob·r e-lodo rn u i largo i apr et ado al talle, s e a d e ~e da n egra o d e l n1isr..•o jén e ro que el r e ·to d e l traj e . Las niñas d e di e z a d oce n ños ll ev, n e l tnistno v estido, poco rnas o rn é n os , con l a dife r e ncia de ~u e estas usan sorn brc rill os r ed o ndos e n je neral, adorn ~HJos c o n e in las i p l utn a s ; i e l t raj e al lo tleja y e r e l pantalon con alforzas i ]a tne dia blanca. Las nií1as de tres a nu eve a ños ll e van la na­g ua d e l tn j e tnu i alta, i e l pantal o n s e ad o rna con v o lantes bot dados. Los trnj es so n de c o lore s n1as vi s tosos, i llevan todavía fl o r es en sus s on1br e ros redond o s. E tán ru ui u e 1noda para las_ n iiias de dos a Joce año lo s paiío lon e d e rnu sc lina d e lana blanc o .. , rodeaclos por fl ecos . ]~ los se c ruzan e n el pecho i s í.! atan att·as. l\1rnbie n u s an l<' s ta l~nas r e dondo. de Jc tni .. tna t e la qu e e l rc '"' to d e l traj . Los niño s Je uno i otro s ~ "O ll e \r, n e l 1nisrno corte de vestido hasta la e dad d d o año s; i el piqu é blanco es lo tnns a pro pia do p a ra e a tierna edad. , Ahora digarnos cuatro pala bra sobr e l~s tno­das de las eiíoras, nunqn e t o davía no se sabe con sPguridad cunte entre las manos de las sirvientas, no debe admirarse despues, si ellos creen que todas las mujeres son como las que for­mr. ron sus primeras idPas. Tal yez pensareis que este lenguaje no es apro­piado para una revista de modas, pero tenemos la firme conviccion de que si la sociedad france­sa está tan corrompitla, es por culpa del bello sexo. La. conducta lijera de las mujeres del siglo pasado, i la ultra-vanidad i ostentasion exajerada de la moda de las del siglo en que vivimos, es en gran parte el motivo de la decadencia moral que se ve hoi en Francia. Perdonadnos si nos bemos ocupado tanto tiem­po en cuestiones demasiado serias; pero recordad que estamos en cuaresma i Jos sermones están en boga. · La crónica parisiense no rejistra en esta quin:- · cena ningun baile en el gran mundo, i mui pocos conciertos. En cambio toda la sociedad frecuenta la Catedral, Nuestra Señora de París, i In iglesia de la Magdalena. En la primera: una multitud compacta de dam.as, verdaderamente devotas, i de hombres intelijentes, llenan las naves del magpí­fico templo metropolitano. Allí predica el famo­so padre F€>lix, que ha heredado el púlpito i la fama de los padres Ravignan i Lacordaire. Este predicador (el padre Félix) de grande elocuencia i de espíritu esacto, es pequeño de cuerpo, moreno, i de fisonomía fr~nca mas bien • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J - - - , (jue ~(H'(•.:iva . pl lab1\ e~ oida con re.~p [) to, no < i\Jiéntras e · o el r ei de l á poles se ha11a en el ~ oJnn1 nte t:n Pat·i iuo :. n t oda. la F.'rancia. En estado llH1 s tri : l :\ ; i su l úgubre corte parece ha· 1 a io·l si a de la l\Ia gda lena pr _,d ica el pac.lr La- ber ... o brev i v ido a l o,.. tiern 1 os del feudal i m o. vio-ne, 'Uj7 0 .... errnone... on n1a ... bieu florido~ que .B, e rnantlo J. ... I, tnui grave rn e nte enferrno hace t.Jocu nte · ; pero n1ui apropiado para l ""Oc iedaJ rnn de tres n1 e.:es, ., a ce postrado nor una fi eb re frívola <¡u Í:t e e u n ta aquella. icrlesi a. vio lenta, i u friendo p eo r e .. tortu t .. l; de 1 as que in-ventara !a Inqui~icion, o e l Ycrdugo ma s crueL En nue · tra úlluna carta o· anunciában1os que 11edcauo solat.:1ente p o t· la r ein a, l os tnédicos i los 1 f. J J.J ctlllartin hahia her e dado una fortuna 1nari n ·ros que lo cuidau, jarnas ve una persona ~·J n.siJ rabie. na P.l1orita {artin hauia h e cho d e fu ra. albacea al po ta con Ja condicion de que dejas e r il intri ;~a asechan al J esg raciado rei, j cada para í. 200,000 franco. i distribuyese 1 rest(} en- uno ;)s p t'cula i tlesea ]a n1u c rt e d e l tirano. tr lo ... pobre... 1 ~1 lu.-'red e r o de la cor na, odiado por la reina \f. de Larnartin e tnandó a -u notario al dc¡Hu·- " U tHadra ~tra, vive culto n Cn .... e rta i se die~ . r. ) t~unet to Jel rne, lugar natal de la difunta, para que ..., t a pr ·so. J{;ste príncip~, a quien no han queJe di e noti ia. JeJa fa tni Jia. uando ~upo qu e rido dar instruccion ninguna, par ~ce que ti e­quc exi · tia un hertnano i una r- obrina d e la sefio - ne buena di ·pusjciones, p ro t e tniendo a la rei­rtta l\1artiu, el po e ta sietnpre noble i jenero o, na ( qu~ de. Pa r~ o n e c a st~ j~~· o pio hi.i.o.en su lugar ) aceptó t-d J egadc, de lu ... pobre, para d ist ri bu ir lo, i se ha v l~to pr ec tsado a fin J 11\.;e cast anbéci 1, iJn ¡_ el r e to Jel caudal se lo entregó a lá. fc unilia des- tando aJ , .. nti g uo !1tulo de Jos ronaanos. l1ere Jada n u favor. 1 ié n tras que t oda la Ita i i a r e pi ·ra solo o·uerra i Qué dirán us enemigos~ •••• - .rTo les será i oJio, el archiduque l\Iaxin•iliano hace qu e e n -dificil inventar alguna calun1nia. \ u palacio de Th l onza (e n l lilan ) toda su corte~ ~ b n i 1 e i se nlll ~ ~ t r e .. i n cl i fe r e n t e . De d i a ti en e u 1 n i l En las últinla carreras ele caballos llatnaba divcr~ionPs i la noche la pa. an en r e presentar lnucho la atencion un oficial del áucaso \Teo:>tido c/t.aradas i en bailes Je n1á ·c c.tra . Se dice que la con ·u traje nacional. gue rra e tallani ll 2 de 1nayn. E~n l\'lilan no c reen E~ el intérprete de Alejandro Durnas que acaba que se reunirá e l co ngre so de Paz. <.le llegar de Rusia . 1~1 fan1oso ro1nancista pi e n sa ern prender un nuevo v i_aje a Grecia, i ya tiene . - En nuestra próxnna carta dare 1nos cuenta de- fletado un buq u para él i :sus nn1i u-os i partirá , d 1 ll fi d 0 ' t a 11 a da tu en t e d (""! 1 a " d .; o p e ras n u e vas que tan t a eUT arse . .?- 1 ~ lnes e 1 ~~a1 _yo. 1 . . R . d in1pre ... ion han hecho úllitnatncntc e ntre la oc i e-n per10 t JCO va a puo 1car e viaJe en usta e d . 1 · t 1. . t cl l) · · Al · l D 1· • • • ) a u 1 n e t J en e e a r 1 • : eJan~ ro u1uas. t, ~ t acaso n os pareci ere 1nt e - , . resante os daren1os de cuando en cuando los e - Fau to, en el 1 EA~Ro l~Inr eo , e~ una obra lnaes-tractos 'tnas curi<.,sos de sus aventuras. tra de l\'1. Gounod, autor de ' .. ajo ) ópera clásica1 i de la Nonne .Sanglante. Concluiren1os diciéndoos cuatro palabras sobre , I..a nueva pi ,. za de !\íeyerbeer ha obtenido un el estado actual de la cut~. tion italiana. Creemos cotnpleto triunfo en la ÜPERA Cól\IICA. Se babia que~¡ el resto de )a política debe de seros in<.life- anunciado hace ntas de seis tneses con el non1bre rente, ese pais no dejará de intere aro, a ca u .. a ele L es clterc!teurs d"or; despues se llamó Di­de lo~ heroicos e ~ fuerzas que hace para lo g rar su nosa/¿; al cabo de aJgun ti empo ca tnbi a ron -~ 1 nom­inJependencia. ure por el de 1 7ue tra Se7iora det Ploér1net, i al fin lVIultitud de jó\'enes de todas partes de la p e - ha c¡uedado con el de El perdot~ de Ploérntel. nínsula, vuelan a tornar parle entre los cuerpo,. Era tal el en tu ia tno que habia por la pieza d~ soltLaclos voluntarios que se qrganizan en el que algunos aficionados pagaron, en la prin1era · l)Jamonte. repre~entacion, hasta 40 ( 200 francos) por 'luchas darnas de Lorn barJ ía i deJ Piarnonte cada a · ien to . f. l{oq ueplan, e l director de la han forn1a en una decoracion en que hai una catarata de Jla (poetisa i escritora de tnérito.) 11~sta ociedad ~ agua ve1·daderu, i en cuidar i enseñar a una cabra se ha organizado con el objeto de socorrer a la ~ que hace un papel en la pieza. Esta tnara vil losa farnilias pobres de los que han tornado las arrnas cabra, tan bien criada corno la de Esnzeralrla, en contra el Austria. Oh· as señoras, de la mejor so- la nov·e la de \ T íctor I-lugo, es .) 1 objeto d e los tna­cieuad, se han ofrecido para servir de enferaneras y ores cuidados. Con1o se ternia que se enferma­en caso de guerra; i todas ellas comunican su en- se o que rnuri ese, ha sido necesario obtener tres tusiasn1o por la libertad a las personas sobre las rnas para que puedan r een1plazarse unas a otras. cuales tienen alguna influencia. l\1. Roqueplan ha tenido que alquilar una casa Un nurneroso ejército se organiza en l~,ranc ia, de catn po para que e~tos int e re antes animales no j la rnayor parte de las tropas se halla hoi en sufran con el aire tnalsano de 1)aris !-J1.Jste esJne­Lyon. Todas las fuerzas de que puede di .. poner ro, aun en las cosas en apariencia mas insignifi­el Austria están prontas a rnarchar, i de una parte cantes, hace que todas las piezas sean interesan­j otra ponen la ú.ltiana mano a las fortificaciones. tes. 1.,oclas las obras que se represe ntan aquí han La ajitacion se hace sentir· en dondequiera, sido ensayadas cootiuuatnente cuatro i ocho tne­pero los periódicos continúan diciendo que se ses i l1asta un año, i por eso, los actores mas tne­reunirá un congreso para mantener la paz, i ase- > diocres son oido'"' con guslo, porque les hacen guran que tendrá lugar en Paris dentro de quince ~ con1prender su pap 1, hasta que se identifican dias a matJ tardar. f con el personaje que representan . ANDINA . , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 16 BIBLIOTECA • - "Daile en casa delXinistro dell'era. b1ancn; i sal o lo. baile del itUtlto coa e de Con1o lo comunicamos en nuestro número an- Toreno i los de alguno que tro dado por loa terioa·, el hines próximo pasado tu o lugar el ~ diplomático e tranjeros, e ntenta 1 SO• suntuoso baile que, con el modesto nombre de ) ciedad de la eorte con los d J ílla\T.i encio, tertulia, dió el Ministro del Perú en u casa, i que que habitaba la calle de 14.,rll co , hoi de Ce - es el primero de los que se propone ofrecer en ~ vántes ; los de la Gayango a palo, Com todo e l año a nu~stra sociedad. S to i otros de inferior categéría. La or. Todo faé espléndido esa noche. El doctor ~ blanca, tan jADerali~ada hoi, por ij ias Seoane hizo los honores de In manera tnas ama- ~ de la época, er entónces Jnui rara De'lMS ble i cordial: él estaba casi a un tiempo bailan- reservándose olo para las gr ndes sole ·da do, sirviendo a las señoras a In mesa, preguntan- En el dia se á de ~orbata blanca a ot.las pa u o a cada cual qué deseaba, animando el humor i tememos que su uso dPjene en blHJOt i de todos i atendiendo a lo mas 1ninucioso de la mos, como se ve en F-rancia, desde la f>O r e union. . • la tnañana, a los cu; iale 1 a e t o pollo De parte de los jóvenes convidados hubo Ja llos ir a mi a, :al · etiro o a la l ~v4-i:J naayor cotnpostnra, condescendencia i buen tono. cipe Pi o c!iilp o n distincion i chic. Esta danza se ha becho tn ui jen~ ral tYn nuestras terfuJias ; i otilo eil ella e1 t e mtt obligado son las profunda reverenci i Jo s salado , un est-ranjero que Wo" era pri-rfi era e-zt en n b ·le, diria qu~é ali'1'0S 1 el>lo ~ a chrt~ i no del mundo. b te tulia se prolangCS hast .1 álba; i deSél~ las nn&ve .el~ la no~lie ha ta esas hor , é f6 con taatemente l da qda a colo1·.es i a1n lt llez que daban anima.cion i ·da babia eaor.mes ramillete en abu .. u. ..-~ ..... o Jgos o te , de tiV!i.~.-.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 17 - r epartir l d u ) ñ o de la e a ,.. a n 1 os e o n \" i d ,l<.l o a 1 a b i ;) n los l1 n i e o · do~ pi ús de g u e p o d i a d i :-;pon e r , i un a de la no eh e, u na"" <:' 1 l ga n t . tarj e ta l i t o g ra- la d i j e : té n g a e u f e d bien i sa 1 te ! lJ es p u es d e fiada ~, con la Ji ta u~ lo plat os que co•nponian n1il d no-ue~, rPspingo i otros tautos q·ue /u¿go yo la cena. a da ·a halle ro. · cj l a una s( iíora para en este caso ! d ió tni ninfa el brinco i salvó e l ll ev·arla ~ ~ nar , i la tarj tn fa i litaba la t .. nlrada a p eligr•J con gran .. atisfaccion su;~ a i congoja 1nia, tre--- h abJta'"'ton' , en lt. ·que .. e colocaban, s nta- pn es, dar ell, el :salto, bien ao-arrada de rni da· ~ la me,:;a, l~asta tre inta _i ·eis per~on_as . Por 11_1ano, i s7n tir yo un tr~c¡ui do e n la parle poste­con. 1dcrnbl . nurnero de Cl"lé do se . 11'\"leron l o < rtor de nu uerpo, que btPn claratnente conoc í l o • na n j are 1 n n · se oj i d os, e o m o s a hu o n , l a e abe z a que rn, fu é lodo o L> ra t1 e 1 111 un 1 \ n t o • • • • U 11 a e u_ d jabalí, el pa "' t e l de foie g1·as, la rnayon e ·a de chillada en la barrio·a habrja rct;ibido con 1né­h onzcrrd, la a, lantina Je fai "' ane', los puré· de nos dolor que la q~c tni rna Jhauada suerte rn e chocha, la n e lada italiana i otros platos sel .c to.. <.lió algo 1nas ar1 iba d e l ntu s lo izqui e rd o aunque D pue que concl u yet·on lo:s pri u~ e ros in vi t~d os, rn u i su pe r!icial, puc:;. solo aD ·e tó ·la tela' Jel pan-e fu e r on r e n ovanJo por tanda s 1 con el tni ~ nlO tal o n de cu d r os, deJando al d e .. cubierto la d e l Ill é t o d o , re i n a n el o si e l n p re 1 a 1 na .. ro r p ro fu ion i e a 1 z o n b 1 a n e o i n te r i o r . r e í q u e se n 1 e s a 1 i a el órd n. aln1a por aquella herida, C}Ue, aunque no ví a .... , .... í ~u e r on cenando todos, sin que se interrun\- juzgar p rudencia] rn e nt e por el ta cto, n o deja'ria piera un n1o1n e nto el baile, hn tn que d spue · de de tPner v e inte centÍinetros d e largo •••. ! ]a s cinco de la tnnñana, t e rn inó con el it di..· p t"' ll- J)iccn que ~~ tnal n unca v i ene solo, i e n aquella sable cotillon. i pre e ntarlc ~olo 1 flanco o pc ~r fil dPre ho. obras 111a e tras Ue }os In ae;'trOS op e ri:la~, que 11 color :e tne iba j otro :Se rne Venia p "' ll "aUJO n1i éu trhs n1a '"' se oyen tna. gustan deb e cree r ~e en el pap l que iba )O a hace r entre t oda aqu e lla que la ernocion que sentitnos en esta c e ntés irna jent ~ ; pero p or fortuna et a un paseo al Salto; vi si ta fué cien v eces n1as grande i tnas profunda 0:-\tábarno ... ~ n el cntnpo, es decir, en eonfianza, queJa que e perirHentc rno~ en la prin1 ra. en intirnidat.l, sin cutuplirnientos ni etiqu e tas, i en Bajan1 os , pue~~: hasta la orilla d e l precipicio, i es tas circunstancias t odo se peru o na, i todo sir,'e sietnpre descendi endo, qu e fué la rna .. "O r gracia, de di ver ·io n. e n ga rzados de dos en do~, co1no Dio~ 1na.n Ja , i l) e r o de carríiuo hacia yo est as refle .. · iones, sin cotno cnrton de zarcillos. 1,al parecia ag u el Ja es- at end "' r a la conversaci( n de Ini atniga, i aquí c e na una contradanza oficial, cuyas pa reja s se e ntra la filo ofía i la 1noral d e n1i cuento: si yo habi a n d esia nado i e nsayado cle ante1nano p o r los hubi e ra. traído 1ni bnyeto n, ot r o ga ll o n1e cantara, bastoneros.bLo vin1 os , ~n fin, lo oirno "' , lo palpa- porque, b a jando hasta lo s piés, cubriria 1ni dcsnu­n1o , respiran1os su· perfutnes i sus ni ebl as, i.... dez. 'ualc1uiera prenda d e l ve ... tido tna culino me Pero qué diantre! r,Jie pondré ) rO a hacer ahora r ed itniria ahora de la verguenza que no puedo una r e lacion de e. te paseo i una de~cripci o n d e l evitar,-una capa, un capote, una l e vita, un frac, Salto , cuando las hai por dozenas en pros a i en ver- has la una picarona de c azado r ••• ·varnos ! estaba so, mas o tn é no~ románticas o graciosas : a ellas r ese rvado a esta n1enguada i mezquina ruana po­me refiero para no hace r1ne vulgar, i solo diré por n e rn1 e e n tal corn protn iso, n Pgá ntlome su protec­conclusion, que lo que nosotros virnos, oítnos, oli- cion cuando tnas la necesito. l\1aldita sea Ia ruana! tnos, gustarnos i palpamos en a q uella ocasion, ( iba a decir. ) Dios lo sabe, i lo saben todos los qu e han hPcho En fin, des pues d e 1nil trasudore .. i aun sudores e s ta p e r eg ri nacion~ i aun los q ne no la h a n h e e ho e)lteros, to1na1no "' la altura, i ll egarnos n1n 111 uer-tatnbien Jo saben. t os qu e vivos al dichoso Jlhn or::adero. Un po hacerla mas blanda. Cuando caí en la cu el!ta de )'O. Llegamos a un paso algo mas peliagudo qu~ mi est,~ pid e z ya no ha bia .~en1 e dio. Jos otros, i subiendo yo en una barranca, alargue Sténtese usted , m e diJO ella .. la rn.ano a la parte contraria para soste~er!a en el s ,.~ ' señora, •••• tnu ~ ha s g ra 1os •••• escalan1iento de aquel Malakoff; abr1 1 afirn1é > • t e ntesc, llllC v<.lndra cnnczndn . .. • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lS • BIBUO TECA DI<~ S E l ORITAS . --Gracin>' .••. es t o i b ie n aqu í. ¡ m e d ijo : T enga la bon da d de ec h a rm e aqul' una - Entó nc es m e l f'v unt a r é yo. fir mita . Qu é firmita ? E s para un juratl o .- - No, :- e ño r a , y a m e s ie nt o .... ~ Jur ado ! Di os e t e rn o ! e n es t e a ñ o m e han t o cad o L o hi ce co n mu c ho ti e nt o i cniJa_do , Cl) ll ~o ~ n u e ve i es t a m os. e n m_a r zo. _ ~ u é pr e ci s o c.e d e r: q ui e n pa d ece Je mal d e g ato, p e ~o ape na hu~J Ja ) e n t ram os a ~~ _na tJ e ntl a 1 e c n b-1 co~ mano tre mula tocado a la ti e rr a, c uand o e xa ce rba n do e la h e nda ' J. H e rrn e ne]dclo Alm a nza . Ll eg ue p o r fin a casa co n la fu e rza del movimi e nt o , si g uió su comen- d e l m édi co : i m e di j e r o n: s i us te d hubi e ra ll e ga­z a Ju c amin o ha s ta c e rca d e la c o rva. El c u c hill o d o un minuto á ntes l o habria e ncontrado, porqu e d e l m a ta do r qu e raja la res d es d e el c u e llo n o a c aba d e salir a la cal le . Era prec is am e nt e el mi ­h a b ría h ec h o mas destroz os en mi p oh r e pa tal o n . nulo que me babia r ob ado el implac able no­Ya no pud e n eg •1r mi d esve ntura e hic e pa r tícip e tifi c ador. d e ella a mi amia-a, haci én d o m e burla y o mismo. O c ho dias d espu es , tambi e n e ra vís pera d e mer­C o mpadeci o me ~ o n ri a, qu e e s la p e or d e las caílo, yendo e n b usc a d e ci e rto us ure ro para qu e c o mpasi o nes, i ofr e ci é nd o m e su pañu e lo , 'qui s o m e comprara e l su e ld o del m es eJ e diciembr e , pu e s que me atas e con él la pi e rna enfe rma . N o lo los d e l ~ s otros me s ~s los t e nia ya enaj e nados, ~e acepté por caer e n la cu e nta d e qu e y o tambi e n e ncontre con e l ? e l tmt e ro ambulante,que m1: \ilJO: ll e vaba e l mio, i sacándolo d e l bol sill o , s eg uí s u En un moment1co é c h e me aquí otra firmita.­in d icac io n. No hai duda qu e las muj e r es ti e n e n, Cuándo es el jurado ?-Ho i a las doce-Pues yo si no mas tal e nt o, por Jo mé no s mas vive za i e spe- n o firm o, ni a s is to porqu e ya va ser la hora, i no di e nte ( ya Jo ve ust e d ?) que Jos h o mbr es , para t e n go para m e r c ad o. El j urado s Prá mui corto; los c a s os apurados. i la multa . . • • • • ¿ Cu á nta e s la mu l ta ? S e rán Levantámonos a poco rato, i tomando yo mi un o s cin c u e nta p esos . ruana, quis e pon é rmela; pero ¡oh Dios d e Isra e l... ! N o hub o r e m e dio ! Firmé. Al pasar por la PI a-, no podré decir el estado en qu e se hallaba. No! za d e la Con s litucion dieron las doce; i temiendo esta nue v a aventura no se la contaré a usted aun- que s e me tachara de poco puntual, salí corriendo que m e lo ru eg ue d e rodillas • •• • • Infeliz de mí! i ll eg ué al juzg ado sudando a mares i casi ahoga­Qu é e le ccion de sitio la qu e babia h e cho aqu e lla do d e fatiga. El ju e z m e dijo: aguárdese usted desg raciada niña para d e scansar! Era una elec- un poquito qu e ya no tar d arán los compañero.:>. cion como muchas elecc iones! A la una llegó el segundo jurado, a la una i me- En fin, echemos un velo sobre todo esto, i dia habia ya reunidos tres, i el señor juez dispu.¡:o encima eoharé yo mi ruana, dejándola allí aban· que- fueran a llamar a los otro§. Por fin a las dos donada para siempre .. .. se completó el qu orum; i entramos a la sala del jurado, que e s mas larga que la lista de mis deu- Vn jurado. das i mas fria i oscura que las poesías de mi so- Sesenta i cuatro años ,·oi a cumplir para San brino el romántico. No tenia mas muebles que Juan; hace cuarenta i tres que soi escribiente de una mesa cubierta con una carpeta verde i unos la S e cretaría de .. • ••• i veinte que me casé con cuantos taburetes desvencijados. Despues de Petronila, la mas fecunda d e las hijas de E\' a, prestar el juramento n0s sentamos. En la barra pues cada nño afianza con una nueva prenda los estaban un chino i el reo custodiado por dos re­sagrat! os vínculos de nu e stro con s orcio; de mane- clutas. El Secretario, qu e era un viejo cotudo, ra que, a no ser porta tos ferina i otras enferme- asmático, calvo,tuerto i con anteojos veriles, em­dades redentoras, podria esclamar con noble or- pezó a deletr e ar el espediente que estaba en una gullo: le he dado a mi patria veinte ciudadanos! letra infernal; no le entendíamos sino las palabras Sinembargo de las referidas epidemias, todavía finales de cada período, aunque, a decir verdad, - l e llevo ventajas a Jacob; pues tengo, como quien hubiera sido inútil leer mas claro porque ningono dice nada, siete hombres i seis mujeres : trece por prestaba atencion. Dieron las cuatro i el espedien­junto. Todas estas desventuras i otras que fuera te estaba todavía entero; el juez tuvo que tocar largo refe rir, las aceptaría con gusto con tal de reciamente la campanilla para despertarme, pues no v e rme precisado a ejercer- de vez en cuando me había quedado dormido i roncaba a pierna los preciosos derechos de la ciudadanía; i para suelta. A las seis de la noche terminó la amena que no vaya a creerse que exajero, r e fe riré, aun- lectura i el seño¡ fiscal tomó la palabra para tra­que de paso, el lamentable suceso que no ha m u- ducir todo lo que contenía el espedi e nte, e infor­cbos m e s e s vino a aumentar e l rigo r de mis gran- marnos que se trataba d e c o nd e nar a nueve años des d e sdichas. d e trabajos forzados a un hombre que se habia Era juéve, , i por consigui e nte vís pera de vi é r- robado una marrana. El d e fe nsor, que es un nes !. .••• • Llo,·ia a cántaros, i empezaba a ano- pre ceptor d e los arrabales de las Niéves, dijo: chec e r. Petrona, c¡ue uesde la semana pasada "Señores jurados: he aceptado el noble euc.ar­e staba atacada de un fu e rte romadizo, tenia sínto- go de S'lsp t> nder la hórrída cuchilla de la lei, pran­mas alarmant e s, i apesar d e la lluvia, era forzoso ta a despl omarse sobre la cabe za del inocente; ir a bus c ar el m é dico, qu e viv e e n los tres pu e n- porque verdad e ramente no hai la menor sospecha t e s, d e sd e mi casa, situada en el de San Juanito. contra mi defendido, cuya inoc e ncia, señores ju­Me pu . e mis gru e sos zapato,pes d e cu e ro, m e rados, e s mas clara que la luz del sol cuando se e nvolví e n mi capa, me e nca j é un sombrero de levanta en el zenit; i por otra parte, estando la fun d a ve r d e, abrí mi pará g uas col o rado, que tiene p e rforaci o n del chiquero practicada cerca de la t res varas de diámetro, i me lancé en me dio de la rústica cabaña de un l~briego ¿cómo ha podido t o 1m e nta. Al pasar por la primera Calle Real un estraerse la marrana sin que sus chillidos lo des­m o zo se me puso por delante, i abriendo un tin- perlaran ? porque vosotros, señores jurados, re­terito cle rc~orte, moj ó la pluma, i alargándomela , > cardareis mui bien lo que son dichos animales . • • 1 \ - • • • • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 19 i na hn ente s ñ ore j u r a dos, a v u e" r o paté t i ~o ro h o qu e P s 1 1 n n y o r d e los de 1 i tos ; p o r mi par t ~ corazon quiero hablar d "" pu e ~ de ha be rlo h e cho lo cond e no al palo. a vue '"" tra razon, porque, ~iendo c vid nt e la ino- I U P. a n1í, diJO p} tnilitar, lo qu \ 1n c parece e ncia de rni d -, fe ndHlo, "' O es pero que vo otros es qne ~ e po b n! inuio !'C vaya para su ca a, que usei ind ulj e ncia, i no lo cond n e is a nu v año .. ya 11 )va do · a i1o d P f ri ega en la e á rc P l. de pr ... idio, con1o tnuÍ bien ha dicho e l s fíor fis- Cierto, añadió ,¡ peptto, pu e s bi e n vi ~ to, la e a 1 , i n o q u e re ha j e i a 1 g· o h p n n. 0 n a t n e i o n a pro pi e tl a <.1 es u n robo , i . . . . q u e e ... te pobre in el i o ha -..; t a do d os ai) t> .. en J a e á r- 1\ q u i 1 o ata en:· o n , i el u su re ro h i z o u n J argo cel, i ti ne n1ujer i uatro hijito. II e dicho." discurso contra lo .. lutlron e ·, i en favor de El eñor juez di j o: hai que e .... aminar alguno la propi e dad. te tigos. Pr entáron e do indios achi s pados, or últiano dijo el barbero: o Pstuve en otro cuyas re pnestas contribuyeron ndtnirableanentP jurado, i i u ~ tede· quier e n, dictnré la sentencia. n desorientarno . .. Corrit.ante! e .. clatnaron todos. A las '"'iete d la noche no encerraron con llave. J~l pe¡Jilv hizo de :secretario i el bnru e ro le dictó ~ d d · lo ibo·uiente : .11.n te e pa a r a e lan te, daré a conocer a m 1s compañero 'en el órden en que csl:lban sentados. l. a N o. e ha cometido el delito de hurto desig- EI primero era un pepito, a q•Jien le cuadran per- nado en el artículo qu€' citó E'l ·eiior fiscal. fectamente esto~ versos : 2.~ rispin Zopacoque es re ponsabJe de djcha ... infraccion. Del u ni ver o en la indecible anchura 1 1 • Unican1 e nte Ale j o ~ ntes < e contestar a tercera pregunta se susci- 1-Ia podido lograr cabal v ntura; • tó la cuestion de si Crispin seria autor principal, I>ue le ba-..ta un e ... pejo córnplic ~,o au iliador. Donde admirar u e - pléndida figura. o hai duc.la, dijo el barbero, de que es au- Efectivamente {edoro, que C'te es su bello siliador; pue~ en el espediente con ·ta q.ue no nombre, babia estado contemplándo e a í m-i---mo pudiendo salir la marrana, el reo la acó aga­durante la eterna lectura tlel e "' pccJient~ . . a ajus- rrándola por la .. patas. Todos convinimos en Jo taba su .. perfuznados guante , ya re ~ orcJa us finos esacto tle esta observacion j el barbero siuuió , bigote .. , ya tnordia Ja cabeza de su prirnoro. o bas- dictando: ' 0 ton, ya, en fin, sacudía con su pafiu lo blanco el ~ 3. Crispin Zapacoque es au iliador. polvo de las botas de c:harol. . . ~ 4.a Es re, pon able en primer grado . . Era e.l egundo u? barbelO ra¡zal entre los ~ A la · ocho i media de la noche terminó el ju-ralzales, 1 e¡ u e s~ p;e?~a de haber 111 anosead? Jos rado, i yo r~grP .. é a rni casa muerto de ha nlbre i mosta~!1os del v1re1 arnan.o. Calzaba .sus eh for- tiritando de frio. 1 .. o hai n e cPsiJad de d e cir c¡ue n1es ptes. con gruesos gunslnlo'?es j tenia calzones nuestra sentencia fué anulada, i que otras cinco blancos 1 ancha corbata del mtsmo color, chaleco víctirnas fueron orteadas para un nuevo jurado. de mar ... ella, ca a ca de la que se llamaron de punta de diamante i cordero pascual, i capa larga; cuyas 'rueltas fueron probablen1ente coloradas. Una visita de repeticion, Al lado del barbero estaba un anliquí imo ve- tn:É'lTICA, sJNÓNr~rA, EQUIVALENTE r cos-rRADIC TOR1A. terano de la independencia que en veinte afias de En el postrero dia de ln últirna sernana lJ~gaba campañas loaró ascender a teniente. N o le que- ;-o a mi casa de habitacion, en compañía de un dan mas placeres que referir us glorias i tomar arnigo mio, despues de haberno spparado cerca frecuentes tragos de aguardiente. del puente de San Victorino, de un conocido Para que el lector se forme cabal idea de su fi- nue "tro que vi vi a no le jo , en una choza inme­gura, bastará decirle que es de los que usa~ arete. diata al rio. ... upligué a rni amigo que entrase; El cuarto jurado era un usurero rnas rJco que i aunque él trató de escusarse, con l prete\ to de Creso i rnas avaro que rico. De rnercachifle a.- que ya la noche estaba proxima, i me rogó que le cendió a dependiente, de dependiente a tendero, dispensase porque tenía que ir a Jlevar un traje a de tender o a in t ro dueto r, i de in t ro dueto r bajó a su mujer, para un ba i 1 e a q ~,e es a no eh e é j 01 i. m o usurero. • , de b i a e o n d u e ir 1 a, y o no a d n1 i tí u · di se u 1 pas, b a- Este último, que era el mas bruto de todos, f~e ·~ ciéndole presente que él estaba alojado en la casa nombrado Presidente. Tingun.o tl~ nosotros h~b1a contigua, i patentizándole que tenia tien1p~ no abierto en su vida la Recoptlac1on Granadana, ~ solo bastante sino sohrado para e11o, pues apenas ninguno babia lciuo la lei de jurados, ninguno ) eran las s is, i demasiado bien sabia él que las babia podido entender el espediente: . He aquí soirécs en Bogotá nunca comienzan ántes de las una pequeña parte de nuestro largo dtalogo. nueve, i que es rnejor llegar a ella despue de -En todo este libro quién va a encontrar la~lei ernpezada . C dió por fin a rnis instancias, con­que dijo el fi ~cal. Qué lei, ni qué detnonios: sintiendo en quedarse dos horas •nas conmigo, i juzguétno lo militarrnente.i que se le. peguen sus pen;tran1os. , . .. azutes.--l o, señor, es prec1 o "entencJar con arre- F..Jn .el zaguan encontre a ... n11 ht]O ~ue me esp~­glo a la lei. 1\.hí e .. tá la dificultad: cómo van1os 1 raba, 1 c:ue se, halla~a all1 aguardandorn~ hacia nosotros a encontrar lei a estas horclS? l que yo >dos horas . D1le un o~culo en la fr :lnte, el ton1ó estoi troza o de hambre. I yo estoi encalambrado ~ mi rnano i la cubrió de b :\sos. . de frio. N o hai n1as sino poner la pena que dijo ~ Entramos. En el corredor estab.~ mt esposa el señor fiscal. Pero con la rebaja que nos pidió ) sentada en ~~n canapé, C(Jn nucst~,_t ,hlJa rnayor so­el defensor, porque es mui feo desa1rarlo. ~ bre sus rod.allas. Aque!la n1e ac?Jl~ con la sonr_1sn El señor Pr.esidente (no se olvide que era el . con que s1empre rec1be a su 1nd1~no cónyuJC; usurero ) dijo : es nec~sario no dejar impune el ~ i esta con la risa de la infancia. ¡ Pobre hija mia ! • - • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , • 20 ... _, ... ¡ \7ularri la dichosa edad de tu niñez! I)asará el "i adecuado para poner i guardar en t'l, con llav<~ ti e rn p o fe l i z, i lit_) ga 1 á par a tí un a é poca u e ll a n t o " i a p u e r t a e errad a , a z ú e a res i pan e 1 as d u le es ; i desvct~tura! ¿Quién enjugará el lloro que vier- ''granos i cereales, quesos dt;) lechE', licores_ alcdo­tns en tu infortunio? Ya lo ves! derratno ltigrin1a~ "hólicos i espirituosos; vino ... , ferrnentos 1 to a a 1 pensar en es o~ d i as • . , • " e 1 as e d t! e a 1 d os 1 i q u id os ; e a r n es de a ni nl al es, Introdujitnos a J acobo a la sala, en donde se " cuero ... de piel, pi urnas de ave~, herran1ientas de hallaban rnis hernHtnas i rnis euñadas con tres "tnetal duro; todo jéncro i e"pecie de especies, jóvenes estirnables por sus cualidades, Jain1e i '' jéneros i specias (pitnienta i corrl~nos incluai­Santiago,- i un adolescente, apreciable por sus ~ " ves, ~in esceptuarlo:s) ; mercaderías: efectos, prendas, JJarnado J) jego. " etcétera i detnas ; se hace sa bPr, se vuelve a .Jacoho i ~·o tomatnos asiento en un sofá, tni ''decir repitiéndolo, qñe el" que el tal local citauo cara mitad al lado de su costilla (yo) en una si- "de que se hace rnencion aquí en e te anuncio, lleta, i la pichona a nuestr us piés en un taburet~ "anhele o apetezca, puede i debe verse i hablpr pequeño. J a i t n e eh a r 1 aba , arre llenad o en un a " e o n el in fr a e rito abajo fi nn a u o: que es su d u e fi o pt>ltrona, dando frPnte a Josefa, aplastada en su ''o propietario, i vive, ni mas allá ni mas acá, ni cojin; Santiago charlaba de tnanos a boca eon "rnas arriba !lj mas al"'ajo, en la casa en f1Ue ha­Pepa, en un confidente ; i Diego se estasiaba de- ''bita, nún1ero 44, cruzaudo a la vuelta de esta partiendo en dulce plálica con Chepita, en un di- "esquina, por aqqí ~- ' van. El único sitial disl}onible en el salon era un ''Yo, l\IJ\ncos 1\IÁRQUEz.'' bútaque ~obre el cual dorn1ia LeJa, tni perra fa- Esta recitacion pronunciada se recibió i fué aco- .. vorita. Todo los asientos e taban ocupados, pues jida con hilaridad i risa, por totlos los oy·entes, se co1nprende que en aquella estancia no babia de hon1bres i tnujeres de ún1bos sexos. Raras i pocas haber sillas, bancos, ni .)scaños. Veces, en ]o que lL'lbÍanlOS vivido ue. Je que na-Ü. se atreverme a intentar jeneralizar a todos la cimos, habían oido nuestro'"' oídos pleonasrnos de conver~acion, i aunque no lo consPgní entera- tanta exajeracion i redundancia, ni disonancias n1ente, logré a lo tnéno, obtener la atencion de los tan n1al sonantes i cacofónicas. tnas. • Divino, celestial ! esclamé yo alborozado. -¿Qué hai tle nue\"o, caballeros? pregunté; Perfectamente bien, esclarnó tambien Jaco-estas señoras desean estar al corriente de la bo con júbilo. ' cróni .. .-a. Ji~so es tnui sublime, saltó Santiago con alPgría. -1 ~a da ha ocurrido recicnten1cnte, que yo se- Que se vuelva a rPpelir, brincó Jaitne gozoso. pa, digno de 1nerecer la aten~ion de estas dan1as, A poyn1nos! apoyamos ! gritaron si1nu ltánea- Jijo Santiago. n1ente Josefa, Pepa i Chepita 1 alzando la voz a un -Ni ngu n acontecitniento ha tenido lugar de tietnpo, soltando carcajadas de risa tnui contentas. Jos qu e han lJegaJo n tni noticia que pudiera in- El único que no aplaudió fué Diego, por no ter<.· -.; arla~, añadió J ai1ne. a pla ud irse é1 a sí n1ismo. E to no übstó sinetn- -l!;sta ciudad, capital i toJo, es una poblacion bargo, para que tornase parte en el jPneral rego-en donde no sllcede naJa, saltó Diego. cijo, pues su rostro reflejaba el de las otras fiso- -l~ogotá e un J>LH b]o raro, un lugar estraño nornías Je los tlemas4 verdaderamente, agn·gó Jaco bo. 1 añadió : en ~ De súbito todas las caras se pusieron sérias, las cf~clo: en :ste pais de ílu .. tracion, en esta tierra ~ sonrisas de~aparecieron repentinatnente de todas tan civiliz~da no se efectúa .. nunca ja1nas un hecho 1 las faces; porque Jacobo sacó su reloj del bolsi­esta anañana, qne no se repita a lo llHls tarde ma- llo, i dijo: ñana por la tarde. Sif)nto tnucho pasar por la pena dolorosa de -IJero, en fin, algo se Jice, alguna cosa se ruje dejar aquí tan o-rata i ao-rndable compañía; pero i propala ; i al cabo i postre aunque sea sobre ya son ahora, ~1 mi nn1'estra, mas de las nue,•e i rumores que corra.n hagan1os rodar la conversa- pico pasadas. cion.-Si no, pondré térrnino a mi exijencia. _ Tal vez su repeticion adelanta. -Y~ Jle nada hagq n1emoria. Quizás puede ser; pero yo se ]o compré al ~ 1s recuerdos sutnan cer?·. . . que tne lo yendió con1o un cronó~etro que mide -Y o hago una vaga rPminJscencJa de haber el tiempo con incomparable esactltud. Así, pues, leido hoi a n1edio dia, al dar las doce, un anuncio voi a marcharn1e. Adios. al público fijado en una esquina, formada por la - .. -Adios, pues. ¿ Qué hernos de hacer? Nos confluencia de dos calles en su ari .. ta de intersec- conformareruos con resio-nacion i paciencia. cion; pero no recuerdo las palabras o espresiones Jacobo se salió para afuera i subió calle arriba. que contiene i en él se reji. tran. 1 los dcrnas se fueron a la vez unos en pos de -Hngara que lo sepa se pone en conocitniento de ~ la serviJumbre a sus enjuncadas cujas, i los casa­" la persona o individuo, rnercader o comerciante, > dos a su tála1no. ''que quiera o desee tomar i tener en alquiler o ~ Yo tengo necesidad de acabar aquí este arti­" arrendamiento una tienda o almacen, gt·ande de ~ culo, si!l darle cumplido término, porque t>S pre- " anagnitucl, capaz i espacioso, propio, apropósito ~ ciso concluir i dar fin. J. P. P . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 59

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 5

Por: | Fecha: 14/03/1897

, 1J3isemanario ~oIíticot jLiterario ~ lRoticioso } Bnp;nt i (Ibl'ÚBi.ICA DE COL01U31A). dOlllill~o 14 d,· :\!:trzo de 1897. { NÚ:MJCRO 5.° __ ~~~ __ ~~~~ __ ~~~~~~~~~~ _ ~~~~~~~ __ ~~~ __ ~~~~ __ ~~~~~~~ __ ~~~~ __ ~~~~~-v~~~~~ __ ~~~~ __ AÑo I.-SElm: 1. H1Sogotá" -+.<­DIHEC'l'OH, Eouaroo Espinosa l5uzmán. ADJIIINISTRAJ)OR , ~1hlN"ES Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En..cololllbia, ~nscripci6n adelantada ([')0 :lllmeros ) ..... $ 4 .. Una serie (25 nÚm~n)5) . ..•. ...• ________ . 1_. En el Exterior (100 números). ____ _____________ ...... _ 5 _. Una serie (25 números). ___ , _____ . _A" _." 1 25 NlImero suelto, el día de la salida del peri6dko __ . __ . ______ . 05 N úmero atrasado. ____________ ... _____ . ____ . ____ • __ . _ . . 10 Comunicados, columna_~ ___________________ o ___ o _. ___ • 16 __ Ren1itidos, columna. ________ .. __ __ . __ . ____ o . JO Suelto!; y avisos uc!allle, en Gacelilla . ____ . . ______ . _" _ _ 02 Anuncios, forma común_o __ ____ __ __ __ . ____________ . __ o _ _ . 01 No se devuelven originales. Los serrares Agentes tienen dereclu) al 10 por 100 ele lo que re­cauden. Cuanna se haya contratarlo la pnhlicación de 1111 comunicado, re­mitido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueiio resuelva lo conlrario. r rrespondencia Jebe dirigirse al Admillistraaor. os adelantados. ITINERA RIO DE CORREO,' P cÍFIC'o.-l..lf'!ga los lunt'~ á l:lS 4 p. m., y sale los m.arte.c. á las 2 p. m. Ellcomiclldas.-IIay dos en cada mes: llegan el 3 yel 18 , y salen ello y el 25 á las 6 n. m. OCCIDENTE.·-Llega los lunes á las JO a, m., y sale los marles á las 3 p. m. "" Encomiendas.-Llega los días 14 6 15 Y 25, Y sale en los días 6 y 18. SUDOE.STE. (Ambalema) .-Llega los jueves á las 10 a. m" y saje los viernes á las 3 p. m. OR1E~lTF (Úrocué).-Llegan correos 8, l8 Y 28 de caJa mes, y saien el ID, 20 Y 30. SUDESTE (Melgar). Llega los jueves á las 4 p. m, y s~le los viernes á las 2 p. m. ATLANTlco.-Llega á Bogotá los días 5. J [, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días. I?, 7, 13. 19 Y 25 de cada mes. E! de Encomiendas llega el31 ó I? y e113, y sRle el6 y el 18. NOR1'E.-Llega los jueves de cada semana á las ro a. m., y sale todos los viernes . El de Encomiendas llega el 9 6 10 Y el 28629, Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los viernes á las 9 n. m., y sale los sábados á Ins 2 p. m. El de Encomiendas llega el rl?, y snle eJ 25 á las 6 a. '111. s U R.-Llega los lunes á la 1 p, m .• y sale los miércoles á las 2 p. ln. El de Encomiendai, bay dos en el mes. Llegan el JI Y el 26 6 27 Y salen el 13 y 28 á In, 6 a. m. FERROCARRILES Vía de la Saóana, Salen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. m. y á la 1 y 30 p. 111 . Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á lns 4 p. m. Vía del Norte. Salen los trenes de la Estación Central á las 9 a. m. y á las 4 p, m. Salen de la Estación Cajicá á las 6 y 45 a. m. y á la I y 45 p. m. BOTICAS DE TURNO (PERMANENTES) La de Lombana Joaquín, carrera 7~, números 409 F Y 409 G. La de Sanmartín Roberto. calle 9~ y carrera IO~, número 162 y 172. Teléfono número 425 . POSTES DE HIERRO para cerca de alalnbre, baratos, sólidos, eternos, vende Eugenio López en su almacén de fierro . Parque de :l\1ártires. FARMACIA N R"MAI... Juan N. Fernández. calle 12, n{lmeros 222 n y 222 e (abajo d 1 Pasaje lIernández). Teléfono número 270. Surtido e drogas frescas de primera calidad. Las fórlllulas despac n con prontitud y esmero por el 111ismo dueño del establec miento, y pueden enviarse á domicilio, del mismo mod,o que cualqui r otr? pfdido .que se hag¡.t por teléfono. Precios mód,cos. Consalt grO!lS á !los pObres los jueves y sábados. P-5 Papelería de Eugenio pardo, calle 12, números 170 y 172. Sur­tido completo para oficinas, eH­cuelas y escritorios. El surtido se renueva constantemente. 10-1 . LLEGARON los reverberos de petróleo, sop.1etes para latoneros, cocinas, forjas para soldado res, fósforos en cajitas y tinta de marcar al A r ... l\1AüEN DE üAl\IILO PI i~SCHACON, calle 12, número 206, arriba del Pasaje .Hcmáltdcz. También se acaba de abrir un gran surtido de útiles de escritorio y de dibujo Se timbra papel á precios sumamente bajos. ,Quedan UllOS pocos ejemplares de esqueletos para reclamos á la Junta de Catastro. I ULTIMAS NOVEDADES Menus para comida y folios para bautizo. Almacén de Euge­nio Pardo, calle 12, 'números 17Q y 17~. .10-1 CESAR E. 13 RAVO E. v ANGEL ESPINOSA _~boga. d.o o y _~ge:ntec_ Se encargan de todo negocio relaeionado con su profesión, an~ ticipan los gastos ele los asuntos quo se les encomienden, previo arreglo, y en especial gesti.onan reclamaciones ante la OOll1isión de Enlpréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Oarrera 8:, número 473, apartado nú­mero 21~. EN LA ENOUADERNAOION de Eugenio J;ardo, calle 12, nú­meros 170 y j 72, se hacen pas­tas desdelas más lujosas hasta las más sencillas. Materiales de primera calidad. Hábiles obreros. 20-[ LA MUJER, DE BOGOTA.-Este periódico' bisemanario, lite~ rario, noticioso y moralista, neceSIta más Agentes. del bello sexo .. • en las poblaciones do Cundinamarca. Dirigirse al Director de La Mujer, señor Fernando A. Romero. [ LINDO SURTIDO de papeles de fantasía paraseño-ra, propios para regalo. - . Almacén de Eugenio Pardo, calle 12, núnleros 170 :y 172. Bogotá. 10- 3 :Jv1 c:A 'l?)Vl O L, ¿¡¡l/A R MOL Lozas para consolas y mesas de centro. Almacén de Eugenio Pardo, calle 12, números 170 y 172. Bogotá. 10-3 EUGENIO LOPEZ, en su almacén de fierro frente:!i la pila del Parque'de los ~[ártirest acera Norte, da todos los datos scbre hornill~ls y ~istema de calentar estufas para café. l'¡ene los materiales de fierro necesarios para estos estableeimientos. ! 'IC I1" de venta trapiches de nuevo bistema. maza mayalera girato­ri ,l y cJ" ,¡j J. Jo qne facilita la aplicación de la fu erza, que es de la ter. cera p :l tI:! ele la que !ie emplea en trapiches ele igual tamaño, y un compl! ; surtido de fierro maleaule y f'lndido. Del maleable ti ene en lám;n :: le varios grueso", E!--Ia en capacidad de atender cualquier pedido de obras de fierro, las que dirige personalmente en la Ferrería de La Pradera. P-5 CHINELAS CUERO DE TERNERA Oompleto surtido. Juan de Dios Ortiz, Real Local de 3: Oalle SE VE::;-'¡DEN cuatro bestlas buenas de silla, dos escopetas finas de cacería y un Lote. En la primera Calle Florián, número 343 se da ralÓn . PERFUMERIA DE GUERLAIN Acaba de recibir Rafael Balcázal' C., en su Al­macén de -útiles de e cl'itol'io de la 3.' Calle de Floriáll, números 461 y 463, de las siguientes marcas y á los precios que siguen: EXTHACTOS: Ambre, Aroma, Aroma SYl1thetique de peau d'Espagne, Chypre, Cuir de Russie, El Djezir Gardenia, Geral1ium d'Es­pfJO'ne, Ileliotl'ope Blanc) 1 mpel'ial Russe, Iris Bl~ DC, Jazmín de Siam, J ick)', J ockey-Club, MaO'l101ia, Maréctiale Duchesse, )Ial'ie Christine, Ne~~' Mow Hay, Pao Rosa, Parfum de France, Pl'ince de Gall es, Stnliza Gl'andiflora, Syringa dll Japón, Cananga Blane, Skil1E', Plagia, Vio­lette d'algel', Etter Floral, Es~ Bouquet, White Rosse, Vere Now, cada frasco a $ 3-50. PERFUMES CONCENTRADOS: Mar­quese d'Anberiye, Cyprisine, Nocssel'ie, París N ouvenu, J oung Princessc, Ultra Frec1ls, Toutes Fleul's, .. Ecochloa, Gracia Ouridis y la ültima novedad de Guerlain LE JARDIN DE MON CURE E BELLE FRANCE Cada frasco á $ 6. JABONES con los mismos nOlllbres de los extractos y al precio de $ 1-20, $ 1-50, $ 2 Y $ 2-50, Y el gran jabón de Guerlain, la gran novedad FLORI D'ITALIA á 3-50 cada pasta. Pedidos de fuera por conducto de comisio­nistas, remitiendo su valor, no atiendo de otra manera. VENTAS AL OONTADO nlás modernos y de mejor gusto en la tipogl~afía de Eugenio Par­do, calle 12, núnleros 170 y 127. Bogotá. Especialidad en traba­jos finos y cartelones. Se despa­cha por correo. 20-3 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CLARIDADES La moderación es y será siempre el símbolo más perfecto ele la. fortaleza. . Si á la moderación se agrega la sabI­duría y la probidad, los hechos s~rán .no­bIes y fecundo s, porque la razlaticar sobre política, echar taJos y reyeses contra el Gohiel'l1o, lanzar opiniolles sobre la situación y hasta yaticinal' las cosas que van á suceder. Se explica sel.nejante. mo c~o de couducil'se en gentes que no tIenen

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 5

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 6

Por: | Fecha: 07/02/1858

• • • DE NUMERO 6. 0 - BOGOTA. llVIPRENTA DE O''ALLES I 00l\1P.:\ 1ss a. ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Noticias varias. Una nueva tela de seda. A menudo se 1an ...:eñalado los pr ecios que tienen las ,e das que sirYen para los vestidos de las )eñoras; pero est,1bamos en el prefa cio de la -..orpresa, a juzgar po1· los productos que la ciudad de L1on acaba de dirij ir a las tiendas de novedades de mas fanla.­emos visto una nueva tela de Ycstido, ice el Pai s, tan gruesa que se tiene de-echa sin cnnolina. .L ,.o es una tela, es na muralla de brocado que alumbrada ) por la luz de las arañas de .. pedirá de tellos como los colores del arco in '". osta1 á un vestido de esta tela 900 francos. i la he- , chura i adorno 300. JJ1áquina para a/z,ue ca1· 1.~c,fido~ En tanto que se imajinan tela. para dispen .. or­se de gastar crinolina, efunda en e) gros caillou una manufactura importante, en la cual se trabaja en confeccionar un apara­to nu evo que aún no ti ene nombre. E s te aparato colocado entre la enaO'ua i el ves ­tido. tiene u na man ecilla que vuelve con facilidad i a cuyo beneficio una dan1a pu e­de hincharse n1as o mé nos i 1naniobrar us faldas cotno un 1narino la"' velns de su bn· que. Así cuando se trata de pasar por un corredor, de entrar en un coche o en 1 palco de un teatro, ~ . la datna provista de e:to aparato limita a su rru.Jo el voJ(t­tnen de sus f:1lda~~ cuando al contrario tiene espacio de sobra: por medio de una maniobro distinta, se dilata cuanto q11iere. Orfjen de las flores. EJ clav 1 provi ne de ltalin, cJ 1 i rio de Siria, In mn rrra rita de Ch.inn, I tulipnn de sia, el laur ~ l de la Isla de reta, la rosa co1nun d Europa, Ja de cien hojas del ~iuca ... o la corzo­uera de Afr ica, el narciso de It alia 1 jeráneo del CalJo de l3u na E ~pe ranza¡ Ja granada de Afri ca In bo rt n jade bina, l hel iótropo del J) erfa: la ie tnpre vi va de )ri eutc, el jacinto de 'J'urqnía, la liln el India, ltnit to de .A. sia, J oJ i \·o d recjn 1 jjrasol dt.l P er ú. la ntnap ola de 1\ rabin e 1 e i p res el e 1, arta r i a , e 1 j a z 1n i n d 1 n d i a , la acncia de ])erberia, la j eringui lla de ¡ .. rancia. O ríjen de las 7Jlantas. El cacno ptovic­ne de l\Irljico, ~J ani.- de J!Jjipto, l · fé de las Antilla, el clnvo le lt dio, 1 cnñu de nzú ar de 1n é rica, ~ 1 té de la l ina i ]el J apon: l t·tbaco d J 1 ~rn il, J, borraja de Ja • iría,' l c:-ilí 1110 de J.\ ia, 1 pitn i cu· to de lo 14 : tado u ido , "J atroz de .1\ ra­bi n , e J trigo de A ft i e a: .,. ) a u e o de 1 e r in , el centeuo de l? u~ in, ...1 n lgoclou du ~ u iza. Anécdotas. 1 • • • J) ecJa unn JOven a nn per OlHlJC 111ut :t\'Oro: CJJo t·, i vi ~rais q ne su uo he tenid o sta nochcl ll e. oiíado tllle ve tno rcgulábui s un V1" tido nnev > q11e tue :son· taba a J ·• s 1n i 1 m a r a vi J 1 n . A u d n , ton t n, ]e r ep li có el avaro: qui~n hace caso d(~ Jos . ucños~ -Uu paletó iha cabnllero en un ro cí n anui largo i 111 i flaco . Un cabalJcro que _ • lo encontró en el camino, díjole por bur­larse de él: hermano, a que precio ven­deis la vara de rocin? Señor, respondió el rústico, entrad en la trastienda i os Jo dirá n. 1\Ioribundo don Juan Lama Dos e5cribanos llamó, Que en seo-u ida colocó A átnbos lados de su cama. Pidiéndole e ... plicaciones Dijo espirando su voz, "Quiero morir. como Dios, Que murió entre dos Jadrones. '' Estupendo.! PARA LOS CALVOS. Lec~c en 1 a Francir¿ 1Juxlical, qu·e se pubhca en Paris: "Varios periódicos científicos anuncia· ron poco ha un descubrimiento que no se· rá ménos e~ traordinario que cuantos han sido mnni~'stados en este sig1o. 1\i. Steck, quími~o de Stuttgart, acaba de encontrar una sustancia vejetal dotada de propieda­des sorprendentes i particularmente cfi­cace pa1'a vivifica r los bulbos del tejido en pilar en Jos casos de cnh icie o alo- • pec1a. ''Las espcriencias se hon hecho en Paris obre varias personas de ca tegoría calvas ya desde tiernpo, i a las que esa cstrniía prcparacion ha hecho vol ve r el pelo con uno rapidez increibJc, no d jadu· da ac(;rca de la accion i poder rnanificsto de e ta nueva adq uisicion científica ., • Tintas simpáticas. • e ha d'ado el nombre de tintas simpá­ticas n la3 que ... olo nparccen cu el pa}JC1 cuando owO apli~a a Jo c rito con :-. JJns ni· gun njente quítni~o, con1o 1 calo r. J-Ja .... hni de dift..rente "' colore . I Jo ~crito con tintura de cob, lto, i .... en eren ni fuego, to­n1a un n1u1 hern1oso e lor verd ; i d a­par ec n ' 1 n10t11 11to n que :s:\ le r tira d 1 calor. • i ... e rnOJa el p( pcl n que e haya ~cr ito nl··o e n solu ion d nilrato d t; b i ~ n1 u t, a p n re., e ni n 1 as 1 t r a ; v o 1 v i l 1 - doaclc .. npnr Cf'rí)ueJu ·t o Hqn lpnj e l qu ed ,~ njnto. l i.o~-ponenJo~rnyosd 1 ol l pnpe)l 1 n gu se hnya ~scrit on una ... olueion de nitrate d plntn, npnrec .. 1 élll In letras. ~ e Con na n letrns plat adns i do uno brillnnt z rnrn, e::: ~rihiundo r n popeJ fu ~ r· t e e o 11 u n n 1n u i d i 11 1 i d n . o 1 u e i o n d u p ~ r­ac :.tult,:; de plon10; i Ct lucando ,¡ pup 1 ,o· brc, una bn ija que con t ·Hgn :tgun itnpr g­nadu de ga hidrój no . ulfur lado. -- E tnbnn ny r d sohrc n csu di corrien­do acl\rca d "l valo1· relati\'0 de alguno " g rand,·s hotnbt es, vurios runicro'"',f}\ 10 rau un n1ilitar, un po,~ ta , un ·urn, un usur ro i u n pintor. J ·~l rn ozo de la fontlu lo s esc u· chuba e1nbobndo. Propongo un brindis, dijo el militar1 para el primer hombre del mundo, para Al ejandro Magno. Pro .•• testo, saltó el poeta: el primer hombre d 1 mundo fué ByTon! Pro . •. fanol ese Jamó el cura, el primer hombre del mundo fué San Ignacio de Lo yola. Pro . •• clamo, chilló el usurero, que el primer hombre dct rnundo fué J\llahhus . ¡Pro . •• tervo! vociferó el pintor, el pri­mer hombre del mundo fué l\1igue1 Anj el. ! P lo . . • bes ~ciíoritus! (~e permitió de· cir el cr iado de la fonda). El primer hombre del mundo fué dan . Este de propósito, que ~-..j nem bargo era una verdad, ca~ ó tan en gracia a los co· mcnsales, que al dejar de reir ya no se acot"daron de su cu ·stion, ni de dar pro­pina al camarero . U~ RUCIO ENA TORADO DE UNA RUCIA­en el agua su itnájen conternpla ndo-es· taba i c"tudiando-1a tnan era de dar a su se1nblant e....-cierto aire atrevido i elegante. -I tanto se di trajo eJ pobre rucio,-que en la cnra de burro que v ía-creyó ver la infantil fisonomía-de u ~;uitada aman­te;- i qu ri ndo b~ ... ~uJa bruscaancn t - ~ cayó en el arrua i per ció inocente. ¡ Ai! ¡a cuántos varones-}la?l costado 1nui caro la· pn~iornes! No e:; cuento, Iba una nl za t ~t llana por un cami­no, i llevaba d la1ne de ~í una burra car· gad a dt:: no ... ab n1os qué j ncro. Pasó por allí un caballero, i vi~n tra factlmente por el cuello de una red fenóm enos de conciencia i fijolójico§, ma, i ~uelve a ponerse duro cchándol ninguno es tnn multtform e, ni de tan va- agua fna. riados Jnatic cs, co mo e l '"ilencio: con él lluron que muerd e, si se le pone u se habla, con é l se rie, se Jlorn, se pide, ajo e n dond e ha g a presa~ no vu elve ya se dec lara: se niega, se am enaza, se ama, apretar los di ntes. se aborrece, se espresa todo i se ha ce Langostas echadas en l 'in o, si s todo. hund e n es seña l de es tar no-uado . Bola para botas. Se derretinin en una misana basijn i a fue go lento cua t ro onzas de sebo, una de cera vírj c n, una de ac eit e Je olivos i una dracma de azucar cande i otra de goma arábi ga. D esp ue .. se le a()'r o-a una cu­charada de tretnentinn i todo e l hu m o de pez que sen n ecesar io para que la bola quede bien neg ra. J.a filosofía vencida. 1-lallábas c mui ocupado en su est udio un filósofo t.:uando entró una niña n pe­dirl e un poco de fuego. El filósofo se puso a buscar algo en qu e pon erlo ; miéntras que la niña ~e ac erc ó n la chi tn enea, echó un poco de ceniza en una mano i con la otra colocó nJgunas brasas sobre la ceni· za. Con toda n1i ciencia, c"clnnlÓ el filó­sofo, no se me habría ocurrido ese método! Secretos de la naturaleza. Gatillns que nacen con los ojos abier­tos ciegan despues: se les amansa cortán­doles los pelos de la barba o de lns orejas, i cuando se practica lo segundo no salen L eclze de Jos anirnales qu ~ tie nen die tes en ámbos lados, no se cuaja sino me · ciada con la de anünales qu e no tiene dientes arri ba. Gil M~TIC\ C\STELL\NA e trabaja actua 1 n1ente n e ta in prenta la sPgundn edicion notablernen corrcjida i aun1 'ntada por el autor. El éx ito raro qu esta obra ha teni tanto en la J{epú bl ica con1o en el e, tranjero, hace infructuosa aquí toda r• con1endacion. Ln edicion será cstneradn i ntay que la prirnera . LOS DEBERES DEL DOMDRE POR ~!I _ .Wil® filíill _ )l Íl.n ®a Se encuentra de venta en e ta ir prenta al anódioo precio de 20 centaT el e je rnplar. Quedan mui pocos ya. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 • Ovalles • lares que la quisieren~ una i1nprenta Stlrtida de todo a todo, i con una magnífica ¡Jrensa de l1ierro _, norteaineri­cana~ fábrica de R. Hoe "C . a Pueden dirijlrseles pro ... puestas por el correo~ o recomendar a alguien en esta ciudad para entenderse con ellos. La venta se hará de contado o a plazos, segun la garan tia que se ofrezca . • Este periód ico consta de 8 pájinas e n cuarto m ayo r a dos columnas, i fortna una serie inde fini da de tomos 1nunles de 400 pájinas . S u edicion es e n1eradn. ' Consagrada la BIBJ.JIOTECA DE SEÑORITAS al recreo e instruccion de las dan1as neogranadinas, no ~ ontiene Inas que artículos de amena literatura, versos, biografías, juicios críticos, co tutnbres, n1odas, re­" Ístas de teatro i concie rtos , novelas i descubrünientos. Tan1bien entresaca de Jos peri ódicos las principales producciones lite rarias, i les da c abida en sus olun1nas. CONDICIONES DE SUSCRICION: ~a suscricion a la BtnLIOTECA DE SEÑORITAS será anual, pero el pago de ella puede hacerse por trin1estres, a r azon de 2 fuertes anticipados 1 tnmestre . La suscricio n puede hacerse en cualquie r época del año, pero imprimiéndo~e un número detenninado de ejemplares para forn1ar otro igual de n1os, habrá que t on1a r s ien1pre lo~ nÚin eros publicndos e1npezn ndo desde enero próxüno anterior, por lo 1n énos. Se suscribe en la ilnprenta de ÜVAJ.LE~ i Co::'IIPA~ÍA, casa que fué del parque i en los portales de An·ubla, nún1ero 28. En los Estados, en las ajencias qn~ se indican. Las cartas de los patticu.ares pidiendo su~criciones, se dirijuá. n francas de porte a OvALLES 1 CoMPAÑ ÍA-Bogotá. La etnpresa no ha o tniti do gasto alguno para hacer de la BIBf..JIOTECA una obra digna del país, j pi!ra arle un carácter de per1nane nci a i duracion, que, por desgracia, no han tenido ha~ ta ahora aquí los perió­icos literarios. Por fortuna e l pr ese nt e está enco tn endado a las d~unas, q u ienes, estan1os seguros, le darán lar~a ida i honor. ~ ,zb alc1ntt •• ......... Cle1nente Nieto . ttioqu ia. . . . . . . . . . . . A n tou i o orrea. nanquilla .. ... · · · · A1í tidPs Voigt . tcaranzanga ...••.•• J acobo D. G ón1e z. ¿ga . . . . . . • . . . . . . . . . Anselmo B. Delgado . lr ....•.•..•..••..• Ce non F. LénlUs. rtajena •. ••........ J oaquin F . Y élcz . ícuta .............. ]1 amon :'erran o. úduas ......... .... .José I\1. A costa. nda .... . ........... Francisco ~1 urillo . gué . . . . . . . . • . . . . . . l\1an u el J. B od rígucz . deUin . . . . . . . . . . . . . Lui l\~. c.~olTea . J l .. 1) n1pos . . . . • . . . • • • . . . u 1an .1. once . llfO?liquzrá ••... · ••••.• l)olicarpo OJarte. llforc llo ............•• lgnacio Várgas. rciva .... . . . . . . . . . . . . H a~1on fedreros. Ocana ............ ._. Jo-..cdcJ.IIoyo·. Pu hna .. ............. Hu perlo Anzola . Pa111JJ[ona •••• •.•••••• } elipe Z apata. P anauuí ...........•. Oárlo~ l. Aro sen1ena . ]:>lcdcnwsta .... • . . . . . . L eo nida s OrbPgozo . l'o¡wyan .... .....•... Julio C.' elazco. Pu1i/u:acion ...... .... l\la1celo Bánios . R ioluu·ha .....•... .... l\1 o isfs l á las. Rio11e gr(J •.••••.••••.. I rud~neio Cárdenas . l~oldu'llillo .. , • ....... oc. Fe un in Bdtran. Sa?1Jil. ... . . • . . . . . . . . . Lino Rmnírez. Sa,1 ta?1dtr . .. . . ...•... 1\fanuel 1\.. Tello. Sa·nta Rosa de V'lterbo . Timoteo Fonseca. Soatá .... •........... Javier Corredor. Socorro ......... • . • . . • .A rango i Co1npañía. ~oga111oso . . . . . . . . • . . . } ídolo G onzález. S on son .... . . . . . . . . . . . José I. Berna l. 1'wn¡J a • . . . . • . . • • • • . . . R oman 1\iendoza. Ubaté ...............• ltaJnon Clavijo. J .. ,l ·¡· I> e ez ............... Aqu1 tno a rra. V?ll avir.Ja . . . . . . . . • . . . Fructuoso TruJillo. Z , lf' ·e OJJatoca. .... • • • • • . • • G on1ez, 1\J.arque 1 • Z . . ' "" b . G ' 1 z'oao1nr u...... . . • . . . A1n rosto onza e~ . - • ' • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 6

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 47

Por: | Fecha: 12/08/1897

I j'aisemanatio ~oIítico, :1Literatio ~ lRotidoso AÑo l.-SERIE Ir. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), jueves 12 de Agosto de 1897. { NÚMERO 47 ¡¡18ogotált -+.:<­DIREC'l'OH, Eouaroo -Espinosa lÓuzmán. AD~n~m!TRADOR , 'Jgdtta:c.cl.cr ®:cí.ega. Dirección telegráfica: Bacatá.-Al.mrtado de correos número 259. OFICINA' Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, suscripción adelantada (100 ¡¡ÚOleros) ..... $ 4 .. Una serie (25 nlím~r05) . . __________ .. _. ___ l .. Enel Exterior ( 100 números). ____ ________________ ___ . 5 .. Una serie (25 números) ________ .' _ ,_0. __ •• 1 2S Número suelto, el día de la salida del periódico. __ . _ . _ _ 05 Número atrasado . ______ _____ _ ... ____ . . _. ___ .. _ .. ""'._ •• 10 Comunicados, columna . __ _ . _ .. ___ o ____ _ • __ •••••• •• •••• 20 .. Remitidos, columna ......... . ..... .. . . ... __ . . __ .. . .. .. 15 .. Anuncios, forma común. _ ... __ ... •••• •. . .. .. . . . •. .. .• .. .. 0 1 No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen derecho al 10 por 100 de lo que re­cauden. Cunnno se haya contratado la publicación de un comUnIcado, re· mitido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño resuelva lo contrario. Toda correspondencia debe dirigirse al Administ rador. . WPagos adelantados . ITINERARIO DE CORREOS PAclFlco.-Llega los lunes á las 4 p. m., y sale los martes á as 2 1;>. 111. hllC~1JlieJl.da!.-IIay dos en cada mes: IIp.gan el 3 yel 18, y salen el ro y el 25 á las 6 a. m. OCCIDENTE.-Llega los lunes á las JO a. m., y sale los martes á las 3 p. m. Ifllcolllimdas.-Llega los días 14 6 15 r 25, y sale en los días 6 y IS. SUDOESTE (Ambalema).-Llega los Jueves á las ro a. m .. , y sa le los viernes á laSi 3 p. m. ORIENTE (CJrocué).-Llegan COrreos 8, 18 Y 28 ue cada mes, y salen ella, 20 Y 30. S¡:;:JESTE (Melgar). Llega los j ueves á las 4 p. m., y .. le los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTIco.-Llega á Bogotá lo. días 5, 11, 23 Y 29 de cada mes y sale en los días I I?, 7, 13, J9 Y 25 de cada mes. ' El de Encomienda. llega el31 6 1? Y el 13, y sale el6 y el ~8. NORTE.-Llega los jueves de cada st!lUana á las 10 a. m., y sale tBdos los viernes. El de hncomiendas llega. el 9 ó JO y el 28 Ó 29. y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los Vlerne!"- á las 9 a. m., y sale los sá.bados á las 2 p. m. :El de Encomiendas llega el I I?, y sale el 2S á las 6 a. m. Su R.-Llega los lunes á la 1 p. 111., Y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomienda., son dos en el mes. Llegan el 11 y el 26 Ó 27 y salen el 13 y 28 á la; 6 a. m. FERROCARRILES Vía de la Sabaua. Sajen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. m. y á la I y 30 p. m. Salen de Bogotá Ó las 9 a. m. y á las 4 p. m. Vía del Norte. Salen los trenes ~e la E~.taci6n Central á las 9 a. lll. y á las 4 p. m. Salen de la Estacl6n CaJlcó á las 6 y 45 a. m. y á la 1 y 45 p. m. BOTICAS DE TURNO (PERMAN ENTES) La de Lomban~ J oaquín, carrera 7~, números 409 F, Y 409 G. La de Sanmartm Roberto, calle 91.'- y carrera 10'.'- número 162 y 172. Telélono número 425. Casa amueblada Se desea una en arriendo por meses, con todo lo necesario, situada en punto céntrico de la capital. Admítense proposiciones en la Calle 12, números 190 y 192, Departamento de útiles de escritorio de la Librería Colombiana. CARTELES . En. esta imprenta se haceu de todas clases y dllllenslOlles, en papel de colores ó á nrias tin­tas. Precio& módicos. Señores Abogados. Del presentf\ mes de Agosto en ade­lante se edita en esta imprent.a laGACETA DE CUNDINAMARCA. Para las suscrip­ciones y avisos, entenderse con el señor Eduardo Ortega, Administrador de Bogo­tá, en la Agencia ele este mismo p eriódico. 225 fanegadas de tierra en una de las riberas del río Bogotá, vecindario de Gachancipá, se venden. 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A quien dé razón de ella en esta im­prenta se le dará una gratificación. Bogotá, Julio 12 de 1897. ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmeralda, Adán y Ma­tusalén, únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, barato y libre de impuestos, en el ALMACEN DE AGUSTIN NIETO 35 OÉSAR E. BRAVO y ANGEL ESPINOSA ABOGADOS Y AGENTES Se encargan de todo neg'ocio relacionado con su profesión, an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Oomisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Oarrera 8:, número 473, apartado nú­mero 218. EUGENIO LOPEZ, en su almacén de fierro frente á la pila del Parque de los ,\:lártires, acera Norte, da todos los datos scbre hornillas y 5istema de calentar estufas para café. Tiene los materiales de fierro necesarios para estos establecimientos. Tiene de venta trapiches de nuevo ~istema, maza rnayalera girato. ria y eje fijo, lo que facilita la aplicación de la fuerza, que es de la ter· cera parte de la que se emplea en trapiches de igual tamaño, y un completo surtido de fierro maleable y fundido. Del maleable tiene en lámina de varios grue!'ios. Está en capacidad de atender cualquier pedido de obras de fierro, la.s que dirige personalmente en la .Ferrerfa de La Pradera. 38 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ALOCUCION DEL VICE PRESIDENTE IJE LA REPÚBleA, ENCARGADO DRI. I'OOKR EJECUTIVO AL EJERCITO Jefes y oficiales del Ejército. Como en años a nteriores, cábemc la satis­facción .de saludaros en este día de perdurable memona. Continuadores de la tradición gloriosa del Ejército Libertador, celosos guardianes de la Patria emancipada, vosotros sostenéis la paz y el orden social, y al propio tiempo dais alto ejemplo de fidelidad y honor, de aquellas vir­tudes que son el alma de la institución militar, como de toda colectividad, de toda raza disci­plinada y potente. .En épocas desgraciadas, en que las faccio­nes desgarran el seno de la Patria disputándo­se el poder, en que el caudillaje se sustituye á la autoridad, la legión banderiza al E jército N acional y la violencia al derecho, las nociones del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto se alteran y confunden; entonces se requieren grandes esfuerzos y sacrificios para establecer el imperio de los principios de justicia, de los se ntimientos morales y religiosos, que consti­tuyen la verdadera civilización. Bendigamos á Dios por el gran pogreso moral que en el orden político hemos alcanzado en los últimos tiempos. Si alguna vez las más esc:andalosas infrac­ciones de la ley moral pudieroll ser miradas con indiferencia ó acaso recibidas con aplauso, hoy no será fácil arrancar del pecho el senti­miento de repulsión y horror que el solo nom­bre de traición inspira; pero suele aco ntecer que los corruptores empiezan á insinuarla por medio de maliciosas distinciones, bajo fingidos nombres. Entonces aparece primero cautelosa, y después más desembozada, la pérfida teoría que ya he visto asomar en alguna parte; en­tonces se enseña que el servidor público, civil ó militar, debe ser fi el á la ley, pero no tiene porqué serlo á la persona de altos Magistra­dos ; como si éstos no estuviesen especialmen­te encargados por la ley misma de dar vida y eficacia á la letra muerta, de hacerla obedecer y cumplir, y no fuesen por lo mismo necesaria personificación de la justicia; como si pudiese existir el orden legal que falsamente invocan, sin autoridad efectiva, sin jerarquía y sin su­bordinación; como si cualquier empleado pú­blico reuniese en sí las facultades de intérprete supremo de la ley y los oficios de juez de resi­dencia y de verdugo público ó secreto de sus superiores jerárquicos. ¿ y qué importaría que nos llamásemos defensores de la ley escrita, si careciésemos de temor de Dios y de pundonor ingenuo, si osá­semos violar ó desconocer aquellas leyes sa­gradas que Dios mismo grabó en el corazón de la humanidad, sin las cuales los reglamentos más perfectos serían impotentes de toda impo­tencia para regir ni civilizar pueblo alguno; le­yes por las cuales la mentira, la deslealtad, la felonía, son juzgadas por intuición y sin apela­ción condenadas, en las formas que los Códigos Penales no definen ni comprenden; leyes, en fin, que aun pueblos bárbaros, pero no corrom­pidos, reconocen y respetan ? Vosotros saLéis que la traición puede ser más ó menos infame, según las circunstancias, pero que no hay caso alguno en que ella deje de infamar á quien la comete; Vosotros sabéis que en el servicio público, cuando un empleado experimenta un conAicto en su conciencia por creencias ó sospechas que abrigue contra la auto ridad de quien de­pende, este conAicto no se resuelve por el de­lito, por la insubordinación, ni haciendo sorda y pérfida guerra al superior, sino por el expe­dito recurso de una franca dimisión; Vosotros habéis reconocido que jamás ha estado expuesta vuestra co nciencia á esos con­Aictos, porque el Gobierno no os ha exigido ni habrá de exigiros ningún acto ilícito ó malo, nada que no sea el honroso cumplimiento de vuestros deberes naturales. Vuestra obediencia es racional, espontá-nea y cordial vuestra adhesión al Gcbierno, y el ejemplo de lealtad incorruptible que ofrecéis, el servicio más señalado y eminente que pres­tarse puede á la República. Vuestra actitud firme y serena paraliza, no sólo la acción, sino hasta en su cuna el pensamiento proditorio en quienes pudieran concebirlo, y contribuye así eficazmente, con el sentimiento general de la sociedad, á deshacer el peligro de que la mala fe, la in g ratitud y la perfidia, de que fuera del recinto vuéstro se han presentado algunos ca­sos lamentables, hubiesen de extenderse y asen­tarse como mal endémico hasta vicia¡- profun­damente el honrado carácter nacional. l\1al temible, mal infinitamente mayor que todos los males físicos que pueden azotar y aAigir á un pueblo; porque no son ciertamente las condiciones del suele nativo y de los patrios cli­mas, sino la .1Otoriedad del carácter general de los habitantes, lo que se ti ene en cuenta, cuan­do, saliendo un hombre de su país, declara con legítimo orgullo su nacionalidad, ó renuncia á ella y la oculta para ev itar humillaciones. Recibid, pues, una vez más, vosotros, sol­dados todos de la R epública, el testimonio de estim ación y gratitud que en nombre de la Nación y en el suyo propio os presenta quien durante cinco años ha puesto especialmente en vuestras manos la seguridad común y su se­guridad personal, con tal confianza, que jamás, ni en las horas de alarma y de peligro, ni en medio de amargas decepciones, ninguna som­bra de sospecha respectú de vosotros ha asalta­do su espíritu ni inquietado su sueño. ¡Que Colombia sea cada vez más grande por la virtud, por el progresivo ennoblecimien­to del carácter nacional, por la mayor fu erza y vuelo de su buena reputáción, y que en esta gloria quepa á la clase militar el título de sin­gular merecimiento que gllstoso le he recono­cido siem pre y que de derecho le corresponde! Bogotá, 7 de Agosto de 1897. M. A. CARO. PASOS EN FALSO 1 En hoja volante ha aparecido, por fin, el Jfctnijiesto, hace meses esperado, que el señor General Rafael Reyes, desde París, se ha dignado dirigir tÍ la Nación. El JJt[ctnifiesto parece dirigido á la .H.epú­blica francesa, pero sólo ú primera vista, al leer el título y el lugar de la fecha; en el r esto del escrito se conyence uno de que trata de Colombia . La primera impresión que resulta de la lectura de ese documento es la vague­dad, característica ya de los sentimientos políticos ele su autor. N o hay allí progra­ma político de ninguna clase; naCftt se promete ú los partidos 0010mbianos; se pudiera tachar de eclécticas las ideas del General Reyes si los lugares comunes fue­ran dignos de con sideración filosófica. Lugares com~tnes hemos dicho, y ellos son los q no r esplandeoen en esa produc­ción. El señor General desea la paz, el progreso, el Gobierno de todos y para to- , dos, es decir, lo que desea t.odo el mundo para pensar y trabajar libremente. Desea que todo;,; los h ombres dignos figuren en ei Gobiel'l1o, pero ese es un princip io de­masiado utópico para. que pueda r ealizar­se : impos ible que el General Reyes ad­mita como Consej eros sUyOfl Ó nombre funcionarios públicos important.es ú los enemigos del actual régimen, esto es, ¡í. los enemigos de las instituciones conser­vadoras, de las c uales se declara él floste­nedor d ecidido. Precisamente la nota fal­sa dominante en el Mamjiesto es ésta: que habiendo aceptado el General los su­fragios del partido conservador, no le haya ofrecido á ést.e las reformas que persigue y que lo han separado del nacionalismo. En rigor lógico, la candidatura del General Reyes se ha hecho, por t.al ra­zón, imposible para el historicismo y los velistas; es de un todo absurda para los radicales, porque éstos no le prestarán su apoyo á un candidato que no les concede­rá nada en el terreno de las ideas; y es imposible y absurda para el partido na­cional, por el desdén que hacia él ha mos­trado el candidato mismo. Tenemos, pues, que el General Re­yes ha dejado escapar la presa por correr tras de la sombra. Ha querido contentar á todos y seguramente se quedará sin nadie. Acaso deba disculparse al General Reyes, porque, con toda verosimilitud, él no es el autor r eal de esa desgraciada pro­ducción p olít.ica. Hay en ella anacronis­mos que no se compa decen con la distan­cia ú que de Bogotá se halla el GeneraL Como el señor Caro era candidato el 22 de Junio, y, lo que es mús, no se había inhabilitado, ni había siquiera manifesta­do expr esamente la no aceptación de su candidatura, es claro que el General Re­yes no podía suponer entonces que el V i­cepresidente "presidiría con equidad y patrioti smo el debate electoral." Si el r esultado del meeting del 30 de Julio se comunicó ú París en el acto, no ha podido tener el ./.11anijiesto la fecha de 22 de Junio. Si no se comunicó, el Ge­n eral Reyes no ha podido t en er ese dón de profecía. Risum te11eatis. La frase est[l muy manoseada, pero no podemos dejar de cont.ener la risa. Qiít:.ónt.ca, ZARZUEL ; Tres funciones ha dado ya, que no son pocas, la Compañía que dirige el señor Chaves, y, sin embargo, prefenmos esperar una semana más antes de juzgar uno á uno sus distintos componentes, y nos limitamos á asegurar que su conjunto es bueno y que por lo mismo merece franco apoyo de cuantos amel' el arte por el arte ó siquiera sea por la ocasión que nos ofre­ce de fomentar el comercio social que anda hoy tan de capa caída como el de la Calle Real. Nada, pues, diremos todavía de la propia zarzuela, pero quédenos, á lo menos, el recurso de referirnos á ella para comuni­car á nuestros lectores algunas cavilaciones que han amargado el placer de oír un bonito trozo de música, cantado bien y por voz correcta y agradable. ¿ Porqué escasea el público, sob re todo, del beIlo sexo, en la espléndida sala del T eatro Colón? ¿ Porqué se ha despertado en nuestro público, y claro que sólo en el masculino, el prurito de mani­festar descontento, real ó fingido, cada vez que acude á un espectáculo cualquiera? ¿ Porqué no se les fija igual precio á los distintos p uestos d el Teatro? ¿ A qué ley económica responde el gran recargo de precios con que se venden los efectos de las can­tinas del Teatro? ¿ Porqué no se esfuerza el Gobierno en dar el ser­vicio al bellísimo Foyer del Teatro, para que las seño­ras puedan descansar en él de la natural fatiga que les causa una larga permanencia en sus asientos? E n verdad, en verdad que no se concibe una ciudad como la capital de Colombia, en donde ~s in­nato el amor á lo bello, que no pueda darse el lujo que se dan otras muy inferiores en riqueza y pobla­ción, de sostener permanentemente las funciones de teatro; y para explicar el caso de modo satisfactorio y que no afecte el buen nombre de esta ponderada Ate­nas, sólo se nos ocurre echarle la culpa al bolsillo, que no es mengua la pobreza, y declarar que para el re­traimiento de que nos quejamos sólo vemos dos razo­nes, pero ambas de pl!SO y ambas de pesos : que nu es­tros ricos se pasan de pobres y no pueden recargar sus gastos con ochenta pesos semanales para dis­traer á sus familias, ó que las funciones son demasiado frecuentes y el público no es bastante para que se cambie la concurrencia del teatro de modo que siem­pre esté lleno. Si la cosa es así, y así nos lo parece, no tiene más remedio sino disminuÍr el núme ro de funciones sema­nales y red ucir los precios de las localidades, á lo me­nos hasta igualar el de los asientos de palco de ava1t- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. se/me con el de los de platea, pues m Justo es que hasta para esto de divertirnos resulte de mejor condi­ción el pantalón que la enagua. En París vale lo mis­mo en la Grande Opera el mejor asiento de platea que el mejor de palco ó de aVall-!.cellc, y aq:1Í bien podría dejarse la luneta á dos pesos y vender á doce los paI­cos con seis asientos y á diez y seis ¡os de avall-!.cCllc con ocho. Así los precios, y con función sólo los jue­ves y los domingos, el teatro estaría siempre lleno; pero. . . pero la Empresa no podría sostenerse, y su quiebra sería segura si el Gobierno no la su bvencio­na generosamente, como es uso y costumbre en todo país civilizado, y máxime debiera serlo aquí en donde los gastos de una compañía son mayores que eq ninguna otra ciudad de! mundo, pues, duélanos ó no, somos el último rincó n d el g lobo . ___ Ojalá que el p rogresista señor Esguerra, Ministro de Hacienda, que tánta muestra está dando de su interés en favor de Bogotá, d iscurriera algún medio de zanjar la difi­cultad apuntada y obtuviera para esta Compañía una subvención que la p ermita vivir en las condiciones que dejamos apuntadas. Quizás creyendo responder también al empeño de asegu rar la próspera existe ncia de la Compa­ñía, se han fijado tan altos los precios eIl las can­tinas, pe ro maliciamos que en esto hay un error, pues bien sabemos que más valen pocos muchos que muchos pocos, y nos permitimos creer que la cosa andaría mejor si tales precios fueran los corri e ntes de la plaza y sobre buenos artícu los; así nadie saldría á buscar afuera lo que en el teatro mismo e nco ntraría ig ual y con más ventajas, y esto con mayor razón si se a briera el FOJ1cr con refrescos para las señoras. De estas nuestras cavilaciones parece, por lo visto, que sí podría salirse con sólo que el Gobierno compensara con dinero las rebajas que hiciera la empresa del Tea­tro, tanto en el número de las funciones semanales como en el valor de las localidades y los precios en las cantinas; pero de lo que sí no hay forma de salir es de nuestra idiosincrasia como pléblico, que nos hace olvidar las triviales reglas de urbanidad que, por lo general, informan nuestra idiosincrasia como particu­lares/ Uno á uno somos todos muy buenos mucha­chos; pero al e ntrar á formar parte de u n todo apa­rentemente irresponsable, perdemos toda idea de res­ponsabilidad y, confundidos entre la multitud, llegamos á excesos que aisladamente jamás cometeríamos. Este es vicio de educación, podrá decirse, pero justamente ypor lo mismo debem03 censurarlo á cada paso para ver si logramos correg irlo aun cuando sea en la gene­ración que ahora está naciendo, que es lo que es en lo queya Katca si es inútil intentarlo ___ _ Este sermón, y aun cuando laicos lo llamamos así para ver si produce algullos efectos, nos va saliendo más largo de lo que pe nsábamoS, lo cual nos obliga á suspenderlo aquí, por m ~ls que nos quede, ó trunco, ó descosido, y sin otro epílogo que las pocas líneas que se requieren para reiterar nuestra súplica al bello sexo, á fin de que se esfue rce por llenar incesante­mente los cómodos y elegantes palcos del Colón. No olviden nu estras damas que la privación es causa del apetito y que si sus caras mitades carecen de medio social decente donde matar los ocios de la vida, natu­ral es que vayan á mata rlos á los restaurantes, ó á la casa dlt juego, ó á los quintos apurados. Conq ue, hasta esta noche en el teatro á ver si por tratar~e de La Tempestad logra la Compañía un lleno como si se tratara de Micos ó trallsformistas. PL\.CIDO EN CASA DEL SEÑOR TANCO En lo alto de la escalera, junto á una bandeja de plata cincelada, estaban aquellas perfecciones huma­nas, aquellas muchachitas de seis á ocho años, llenas de sonrisas, de bucles rubios y de belleza, repartiendo los programas de la fiesta á los invitados que subían g ravemente la escalera adornada de flores; y bajo el pabellón de cintas, de camelias y de azaleas que co­ronaba el regio vestíbulo, estaban los dueños de aquel palacio de hada. D. Leopoldo Tanco y su señora, es­trechando las manos de sus amigos reunidos allí por amable invitación. La orquesta azotaba el aire con a r­monías triunfantes, yen el salón Luis xv hervían en confuso torbellino las parejas; las flores que formaban el marco de las puertas, se marchitaban de envidia. ante las flores de carne sonrosada que se deslisaban en alas del vals, cimbrando el esbelto talle, sobre la blanca lona de la anchurosa sala; y aquí y allí, junto al cuadro artístico, al bronce premiado en el concurso, al mueble antiguo y raro, al tapiz exótico, ó al espejo veneciano de caprichosa forma, se destacaban las ca­b ezas radiantes, coronadas de joyas, los cuellos mór­bidos, ceñidos de brillantes y de p erlas centelleaban las fac etas de las piedras irisadas por la luz y brillaban las pupilas iluminadas por la alegría de aquellas horas; y n~ezclánd ose y confundiéndose en los salones y gale­nas los senos turgentes y las espaldas mórbidas, las cabecitas virginales erguidas sobre los cuerpos tenta­dores y gráciles, entre el fru-fru de la seda que cruje y e! aleteo de la gas" blanca que vuela en armoniosa rotación, destacándose sobre el negro de los frac s y sobre los vestidos serios de las matronas, "conste!a- ({EBOGOTAJJ-Agosto .12 de .189? das de joyas ; " todo en c:;nfusión armomca, como si fuese un enorme caleidoscopio, que presentara un cua­dro distinto sobre el mismo fondo y con los mismos personajes, durante aquellas horas de tregua en la ruda y diaria jornada. Luégo el comedor, decorado por mano de verdadero artista, y allí, e! manjar deli­cado y exquisito de refinado gusto; e! vino rojo que enciende la sangre yel champaña que entona su can­ción y burbujea sus espumas entre la fil!a y tallada copa; y de repente, en medio de las conversaciones chispeantes, de la agudeza, de la frase intencionada, de la risa argentina de las purpúreas bocas, de la ga­lantería espontánea y de! ir y venir de las parejas por la galería iluminada á giorno, entre e! zumbido de una colmena alborotada y las alegres notas de la cuadrilla ó de! vals, la aurora e nvidiosa, empinándose por en­cima de los cerros para ver á sus hermanas e n los sa­lones de Tanco, y á los resplandores de aquella im­portuna el ramillete de flores humanas escondiéndose entre los abrigos de armiño y las capas de raso. Quede al señor y la señora Tanco la satisfacción de haber dado una de las más b ellas, correctas y ar­tísticas fiestas q ue puede darse en cualquier centro civilizado y culto; nada faltó en aquellas horas y has­ta los más mínimos detalles sati sfacían la más refinada exigencia y el más delicado gusto; para los que tuvi­mos el ho nor y el placer de concurrir á aquella dcli­ciosísima reunión, tócanos el agradecimiento por las mil atenciones recibidas y el recuerdo dichoso de aquellos fugaces momentos de placer y de a legría. v. ~it.e~atm:a EL PADRE D.EL HEROE Llegó aquel viejecito en un coche de tercera del co­rreo ascendente que venía de Madrid, y en cuanto se :tpeó en el andén, preguntó af:tnosamente al primer mozO de es­tación que se hall ó al paso: -¿ Por dónde se va al puerto? ¿ Me hace usted el favor? Adivinábase, desde lu é~(), en el anciano al forastero. Aquella cachucha orejera de piel de conejo, aquellas perne­ras de pellejo de cabra con largos pelos, bajando de la cin­tura por los muslos ; ~quel traje de paño burdo, revelaban al rabadán de tierra adentm y '·Ie castellana cepa, con sus oj illos vivos y un poco guiflados siempre por el hábito de mirar largas ,listancias; con su rostro afeitado, enjuto y cetnno y su cayada clásica inseparable, símbolo tradicio­nal del pastoreo desde los patriarcales tiempos bíblicos. El mozo dc estación quedóse contemplandn al vieje­cito con cierto desdén, el merecido por todo viajero de ter­cera que no ha de dar propina, y al cabo se decidió á con­testar desabridamente, señalando una calle: -Por ahí seguido. El viejecito echó á andar renqueando, con su cayada al brazo, por medio del arroyo. Los ómnibus, que iban á la ciudad llenos de viajeros, estuvieron á punto de atrope· liarle. Se refugió en una acera y de allí le echaron los mo­zos, cargados con grandes baúles. Hubo un instante en que co supo dónde meterse, con el azoramiento del cam­pesino que se encuentra por primera vez en una población. y así continuó, con harta extrañeza de la gente, que volvía la cabeza para ver pasar aquella silueta peluda, que más te­nía de zorro que de hombre. Desembocó de pronto en el muelle y se quedó un ins­tante atónito ante aquel bosque de mástiles que parecían surgir del agua. ; Qué río tan grande era el mar ! El ir y venir de cargadores y boteros le arredró hasta el punto de vacilar antes de seguir. Resultaba mucho movimiento para sus pupilas montaraces, aeostumbradas á la soledad de los oteros. Con la boca abierta y los ojos espantados se fue acercanrl o á la orill'!, tropezando con calabrotes y rieles, y temeroso de caerse, clav6se allí en el borde de una machi­na, contemplando con asombro el Océano. j Y su hijo ve­nía cruzando aquella inmensidad! Uno de los granujas del muelle, á guien sin duda cho­có la rara catadura del viejecito, quiso divertirse con él, y le dijo burlonamente, echándose mano á una cosa mugrien­ta que llevaba en la cabeza en guisa de gorra: -¿ El señor va á tomar bote para esperar al trasatlán­tico que arriba hoy con los enfermos de Cuba? El pobre pastor castellano salió de su éxtasis al oír lo que el muchacho le decía. _ o le entendió, por supuesto, pero le sonaron las palabras enfermos y Cuba, y con el instinto del aldeano, que suple á la falta de inteligencia, comprendió que aguel p:alopín podía enterarle de lo que deseaba saber. -¿ _\. qué hora llega ese barco ?-Ie preguntó. -Al mediodía-replicó el rapaz un poco más serio, venteando que acaso la burla pocHa concluír en veras; pero en cuanto el pastor se enteró de lo que el pingo le propo­nía, retrocedió un paso, santiguándose. j Meterse él en uno de aquellos cajones que andaban por el agua á fuerza de palos! j Ave María Purísima! Tenía dos horas por suyas : eran las once. La casua­lidad le í)USO por delante de los ojos la puerta de una can­tina de marinero. No había almorzado. Se tomaría un cho­rizo con pan y una copa de vino; era frugal por hábito. En los setenta años que llevaba trepando riscos, sólo comió sopos de leche y guisados de cabra. - j EL LIBERAL, que acaba de llegar ahora, con el re­trato del general González !-gritó á su lado un chiquillo que salía á la carrera por la calle de la estaciól'l. El pastor se estremeció, enrojeciósele el semblante, una viva alegría inundó de luz aquella lez cruzada de arru­gas pergaminosas como un prado añoso de surcos que ya no f~cundan, y, deteniendo al muchacho. le gritó: - j Eh! j Muchacho I ; Venga ese papel! ¿ Cuánto es? - Un perro chico. -Pus ahí lo tienes-y el rabadán sacó la moneda de las profundidades de una enorme faja, con la que se liaba el cuerpo_ Luégo se quedó embobado contemplando el re­trato del periódico y murmurando con un inefable júbilo: - j Recontra! j Si está hablando' Il Fue un episodio tiernlsimo, que hizo asomar á todos los ojos dulces lágrimas. El Ayuntamiento en pleno, las Jun­tas directivas del Liceo de Artesa'lOS y del Círculo de Co­merciantes, los vecinos más principales de la villa, hablanse venido á la capital de la provincia en el tren corto, para recibir al nuevo general de brigada, que vieron partir los años atrás. con rumbo á Cuba, al frente del batallón que guarnecía el ind ustrioso pueblo y que ahora regresaba en­fermo, pero con la faja y los entorchados de plata á los treinta y ocho años, después de ganarlos en un heroico combate de ochocientos contra cuatro mil, digno de los en­cuentros virgilianos y de las guerras púnicas. Muchas personas vieron al viejecito pugnando por si­tuarse en primera fila y muchas le gruñeron y aun no faltó un guardia que le arrimara un empujón. Además de las corporaciones de la villa, esperaban las de la capital con el Gobernador civil al frente, la banda urbana y una mu­chedumbre ansiosa de prestar sus servicios á los enfermos próximos á desembarcar en el muelle. E l sitio era estrecho para contener tanta gente. Por fin, del enorme trasatlánti­co, ya fondeado en la bah ía y admitido á libre plática por la sanidad, se destacó un bote que muy pronto dejó en tie­rra el general aguardado, joven, pero con el aspecto de un viejo, por la demacración del semblante. - i 1-1 ijo mío !- gritó una voz cascada, á la que arro­llaba un llanto copioso; y el rabadán castellano se precipi­ta hacia la comitiva con los bra7.0s abiertos, apartando á los que querían cortarl e el paso. Su acento había llegado, á través del inmenso rumor de la multitud, á los oídos del espectro heroico que desem­barcaba, ó mejor, lo había adivinado el corazón. El general se ladeó bruscamente, desasiéndose del montón de admira­dores que le cercaba, se animó su rostro de anémico al dis­tinguir la peluda silueta, y exclamó, estrechándole conmo­vido contra su pecho: -j .... adre de mi alma! La estupefacción fue al pronto general ; pero en segui­da corrió la noticia de boca en boca. Aquel viejo pastor de la cachucha de piel)' r1e los mandiles de pellejo, era el padre del bravo caudill o. Y á los vi vas pstruendosos al uno se agregaron los vivas frenéticos al otro, mientras dominan­do el ruido de la gente aglomerada, concluían de ensorde­cer el espacio los aco rdes arrebatadores de la marcha de Cádiz. Cuantos se enteraron del encuen tro pugnaban por atisbar la tiernísima escena, el abrazo amoroso de aquellos dos hombres de tan distinta condici6n social , á los que unía en público la sangre. Al cabo el jefe, más dueño de sí mismo, deshizo el dulce lazo y exclamó, dirigiéndose á las autoridades y corporaciones que l e~ contemplaban en silen­cio : - j Perdonen ustedes, señores, hacía ocho años que no veía á mi viejo! Es mi padre, al que no he podido arran ­car de su tierra castellana y persuadirle á que se venga á vivir con nosotros, con mi mujer y mis hijos. El ya se ha quedado solo; pero naCIdo y creado al cargo de las ovejas de un título nobiliario, entre ellas quiere morir, á la som­bra de una carrasca. Sólo que ahora no le vale su oposi­ción , y me lo lle','o. j Ayúdenme ustedes á convencerle! El General no se detenía en la capital sino un par de horas, el tiempo necesario para ofrecerle un banquete de honor, para fórmula, puesto que venía enfermo. Terminado el !1mcl, encaminóse al tren con las corporaciones de la villa, echándose entonces de menos la peluda silueta del padre del caudillo. Y cuando lanzados á buscarle le encon­traron con la cara llorosa, medio oculto en el rinconcillo de un coche de tercera, replicó con firme humildad: -j No, no ! j Déjenme ustedes aquÍ! j Donde nI.> me vea naide ! j Estoy más á gusto asina ! i El es un general y va en su sitio; pero yo no soy más que un pobre pastor y voy en el mio ! ALFONSO PÉREZ NIEVA. A UN ASESINO Las sombras del terror velan tu frente y el crimen se retrata en tus miradas. Frases, por el sarcasmo envenenadas·, Arrojas de tu boca maldiciente. La sangre de la víctima inocente Dejó tus vestiduras sal "cadas, y en tus manos, nen '·,sas y crispadas, Se mira aún el arma de:ineuente. "¡ Caín! i Caín! ¿Qué hiciste lit.! tu hermano?" La Ley del Sinaí rompiste fiero Con ale\·osa y hC'micida mano. Que caiga sobre ti fuego di\'ino, ¡ YF.1UJUGO! te pror.ldme el munel" entero y te execren los Ciclos j ASESINO! JESÚS ESCODAR CAMPUZANO_ ~.c.c1x.O"s 11 ~:i.c1xos . Con profundo clolor registramos hoy la muerte de la vIrtuosa y noble matrona señora D ~ Dominga Velásquez de Navia, acaecida en Santander (Cauca)_ . . Reciba su estimable familia y en particular nuestro dlstmgUlclo colaborador y querido amigo el señor D. Mi­guel Navia la sincera expresi6n de condolencia con que lo acompañamos en su profunda pena. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. FERROCARRIL DE ANTlOQUIA DESGRACIADO INCIDENTE LOCOMOTORA NUMERO 7 D E SCAEHILOSE E N EL XILOMETRO 44 I.ANGOSTA OCASIONA DEPLORABLE ACCIDRNTE VEINTICUATRO MUERTOS Y lB HERIDOS EMPLEADOS SIN RESPONSABILIDAD 4lGUNA Transcribimos algunos telegramas sobre tan desgraciado siniestro, dirigidos al señor Di­rector de Correos y Telégrafos, quien bonda­dosamente nos ha facilitado copia: Caracolí. 7.-Monos, 7 de A¡:osto de 1897. Señor Director general de Correos y Telégrafos. A usted que tánIO se interesa por el porvenir inelustrial de Antioquia, me complace el comunicarle que hoy se inau· guró esta nueva estación del. ferrocarril. Queelan en explo­tación cincuenta y ocho (58) kilómetros. El trabajo ejecu­tado en los kilómetros (59) á (70) representó un valor de ochenta mil pesos ($ 80,000). .;Zuego á usted se digne providenciar y disponer que el visItador señor Parra dicte providencias para trasladar Oficina telegráfica de Monos á esta estación, medida ur­gentísima para la administración ele la Empresa. Reciba mi corelial saludo en este memorable día de la patria. BOllifacüJ Vélez. Medellin, 9 de Agosto de 1897. Señor Director general de Correos y Telégrafos. Anoche recibí el siguiente: "Puerto Rerrio, 8. O\'isitador. Medellín. "Con pena comunícole que ayer á las 4 p. m. vo1cóse locomotora número 7 en el punto denominado Mmellgo. Perecieron veinticinco personas y quedaron diez y nueve heridos graves, de los cuales han muerto tres. Este desas­troso acontecimiento tuvo lugar al regresar tren de la nue­va estación de Caracolí, inaugurada ese día. " Servidor, Piedrahita, Telegrafista." Una de las víctimas del siniestro fue Félix Antonio Qui­roz, Guarda del telégrafo. Todavía no conocemos detalles. Servidor, I.f. Parra, Visitador. Monos, 9 de Agosto de 1897. Señor D. Enrique ele Narváez. Algunas horas después de inaugurada, sin novedad estación Caracolí, tuve conocimiento de que en Mm'ulgo, lugar de la línea vieja, y cuando los trenes regresaban á Puerto Berrío, ocurrió un grave ar.cidente del cual resultaron vario~ muertos y heridos. Ruégole haga saber este deplora­ble suceso al Excelentísimo señor Caro y Ministros del Despacho. Oportunamente le comunicaré detalles. B01lifatio Vélez. Meddlín, 9 de Agosto de 1897. Señor Director general de Correos y Tolégrafos, Adiciono mi anterior sobre siniestro ferrocarril. El tren, que conducía cerca de quinientas personas, se deslizó y volcó con motivo gran cantidad langostas posad::ts en ki­lómetro cuarenta y cuatro. De examen cuerpo ingenieros resulta que no hubo culpabilidad de parte empleados con­ductores, y que accidente fue imprevisto é inevitable. Servidor afectísimo, H Parra V. Monos, 8 de Agosto de 1897. Señor Director general do Correos y Telégrafos. Ayer inauguróse nueva estación ferrocarril Caracolí felizmente. A las 4 p. m. regresó locomotora número 7 en punto denominado Marengo, volcóse. Hubo veinticnatro muertos, quince heridos y tres perdidos hasta ahora. Co­municaréle más detalles. Servidor, Posada, Telegrafista. Lamentamos sinceramente esta desgracia y acompañamos á los deudos de las víctimas del sinistro en su justo dolor. HOl"l'ible acontecimien to.-Con fecha 9 del presente mes recibió Su Excelencia el Barón de la Barre, Ministro Plenipotenciario de España ante el Gobierno de Colombia, en esta capital, el siguiente <:ablegrama: Lenox, Mass, 9. Buenaventura, 9 Agosto de 1897. Ministro España.-Santafé de Bogotá. Colombia. Presidente Consejo víctima atentado anarquista ex­tranjero sin carácter político, falleció ayer. Completa tran­quilidad España. Azcárraga Presidente interino. Dupuy. La muerte del eminente estadista, señor D. Antonio Cánovas del Castillo, hombre que dio lustre á España y á las letras, es motivo de luto para tocio el orbe. A Su Excelencia el Ministro y á h colonia española, enviamos nuestro voto de condolencia. En el suelo no, gritaban el otro día en la calle real los espectadores de una molestia entre dos conocidos perio­distas, y hoy 110S grita á nosotros otro tanto El Rayo X por la manera como juzgámos algunos de los últimos escritos de El Correo Nacional y aplaudímos la energía con que el Gobierno le aplicó al colega la ley de imprenta que su Di­rector ayud6 á expedir. Los casos, como se ve, son muy distintos ; pues, s: es laudahle que se apoye con frase com­pasiva á quien se ve impotente para defenderse, la misma frase raya en lo ridículo, cuando se intenta favorecer con ella á quien no lo necesita, ya porque personalmente no se le ha ofendido, ya porque, como ahora sucede, á periódico muerto, periódico puesto, y bien sabíamos que lo que dijéra­mos de El Correo habría de contestárnoslo l!.l Imparcial. {{dJOGOTAJJ- Agosto 1 2 de 1897. Conque así, amigo Rayo, cuide más la viga de su ojo que la paja del ajeno. Telegl·am as. República de Colombia.-Telégrafos Naciollales.-E. mime­ro l.-Caloto, 4- de Agosto rtc ,397. Señor Ministro de Guerra. Congratulámollos manifiesto Excelentísimo señor Caro. Signo éste que marcará en porvenIr ieleales nuestra causa. Personas é intereses de este pueblo como patriota á elispo­sición Gobierno caso de guerra. Emilio Alegría, IIfanue! M. Swdoya, Sixto R,;j,H, L Marulatlda. República de Colombia.-Tc!égrofos Nacionales - E. mi­mero 2.-Caloto, 4 de A,~osto de r897 . Señor M ¡lIistro Guerra. Conservadores genuinos, sostenedores principio auto­ridad, vista actitud enemigo común, listos combatir caso guerra. Gregorio Llorente, FrallciSt'o Vmugas, Vice"t,· Arenas, Angdillo Sih'{1, Daniel Silva, L. Mar/Jlallda, Víctor Mal/uel Arenas, F LondoJlo, Sixto M. Rojas, Ernesto Pil/(J, Justo Jordán, Ez •. l1Igelillo Vivas, José J. Arenas. Stop debe gritarse cada vez que se comete el abuso de reproducir artículos de periódicos sin decir de dónde se toman. El Rayo X reprodujo en su número de ayer la bellísima poesía, Notas Lejanas, de nuestro inteli­gente colaborador Eduardo Ortega, y no tuvo la galantería de decir de dónde la tomaba. Estas confianzas rayan en lo indebido. Visita .-Ha salido de esta capital el Ilustrísimo se­ñor Arzobispo, con el objeto de hacer la santa visita pasto­ral en las parroquias circunvecinas. Lo acompañan el señor Canónigo Francisco J. Zaldúa y dos miembros de la Com­pañía de Jesús. Les deseamos un feliz viaje), que su labor sea fecunda en bienes espirituales. Azahal'es.-EI 8 de los corrientes recibieron la ben­diciÓn nupcial en la igiesia de San Pablo, el culto caballero señor D. Hermógenes Vargas y la virtuosa seüorita D~ Ma­ría Rivas Groot, miembros de familias distinguidas de la capital. Las virtudes de los desposados los hacen dignos de lisonjero porvenir. Así lo deseamos. Injusti c ia cUl'i osa.-Pasar. cosas en esta vida de la prensa que dan mucho en que pensar sobre la mala in­fluencia de la pasión en el humano criterio: aplaudímos nosotros, vaya de ejemplo, la justa aplicación de la le)' de imprenta á algún periódico oposicionista y de entre el gre­mio nos salen al encuentro con dos piedras en las manos; salta El Telegralll<' en defensa de la cultura periodística y protesta contra las injustas agresiones que se le hacen en hoja volante al Director del diario suspendido, y entonces no brota en la oposición ni una palabra siquiera galante para el noble colega. __ . Así es el mundo. Pésame.- Víctima de crueles y prolongadas dolen­cias acaba de espirar la señora D.' Inés Uribe de Fon ne­gra, orgullo de la sociedacl bogotana, por las virtudes que poseía. Gratos é imperecederos recuerdos deja la distinguida matrona, como modelo de esposa, de afabilidad y de cultura. Hacemos votos por el descanso de su alma generosa y acompañamos á sus deudos en su desolaci6n y pesadumbre. Un nombrami e n to. - E l señor doctor Aníbal Brito acaba de ser nombrado Subsecretario oel Ministerio de Gobierno. La competencia del doctor Brito está á la altura del elevado puesto que hoy ocupa. Su ilustración es vasta y sólidos y profundos sus conocimientos. Sus estudios filosóficos y de derecho, su patriotismo y el amor que pro­fesa á la causa que ha abrazado después de grande y ma­dura reflexión, garantizan fundadamente el buen desempe­ño en las funciones de su cargo. Largo tiempo permaneció el doctor Brito consagrado al estudio de una filosofía que dista mucho ele llenar las aspiraciones del espíritu y de satisfacer las exigencias de un entendimiento que ambiciona la posesión de la verdad. Hay talentos que se desesperan y agitan cuando bus­can ansiosos la verdad y 110 la encuentran; sienten algo así como un vacío, y los 'l de son firmes puntos de apoyo para inteligenc:as superfi<:iales y vulgares, conviértense para ellas en puntos débiles que no resisten el primer exa­men de la razón. Grandes luchas debió de librar el señor Brito para romper las ligaduras y cadenas de una filosofía falsa y errónea; mas puede asegurarse que en esa lucha interna y constante de la razón, y después de prolongada y afanosa activid::td, nunca hubo de entregarse á la inercia, rendido de fatiga, ni sentir en el alma desaliento, ni mucho menos el frío y amargo escepticismo. Que él buscaba la verdad con ahinco y sin prejuicios. Generalmente á los esfuerzos bien intencionados de la inteligencia corresponde un plausible resultado. El doctor Brito hizu cuanto humanamente puede hacerse para des­cubrir la verdad, por medio de investigaciones concienzu­das y profundas: su claro talento, su grande asiduidad y rectas intenciones, y el haber tenido la suerte de hallar un maestro que, como el doctor Carrasquilla, ilumina cuanto toca, fueron factores decisivos é importantes para llegar al resultado apetecido. Los que llegan á la posesión de la verdad después de haberla buscado con afán, experimentan gozo vivo é inefa­ble, así como aquellos que la desprecian y traicionan, sien­ten remordimiento amargo é inextinguible, y á semejanza de Satanás, se ven precisados á "cabalgar sobre tinieblas," después de haber contem plado la luz en todo su esplendor. 1\1a n uel 1\1aria GuzUJán, miembro distinguido de nuestro partido, siguió ayer para Colón, 11Igar de su re­sidencia. 1<:1 sabe que á dondequiera que vaya lo acompañan nuestros sinceros votos por su completa felicidad, que como pocos merece, y que, gracias á su talento, á su ilustración y á su noble carácter, ha lugrado encadenar hasta ahora al carro de su laboriosa existencia. Las columnas de esta hoja quedan como siempre á disposición del amigo y coparti­dario, y nos prometemos engalanarlas con el recuento de sus triuofos en el Istmo al servicio del partido nacional. 1\1 a nifiesto. - Lo que más admiraba el indio de marras al extasiarse con las bellezas arquitectónicas de nuestra ciudad capital, era que la catedral hubiera sido he· cha aquí. ¿Tendrá algún parecido el Manifiesto del señor General Reyes con nuestra majestuosa Basílica? A pesar de lo que se piense en contrario, mucho tiene que ver el generoso Manifiesto con los extranjeros, pues está dirigido A la .Nació" y fechado en París ____ Sabe Dios si le ha sa-lido á Mr. Faure un reemplazo de donde menos podía es­perarlo. TOl·eo.-Sólo hemos tenido hasta ahora justas pa­labras de aplauso para el famoso espada Caballero y su valiente cuadrill a; así es que hoy nos duele desafinar y te­ner que dirigirle notas de censura por su poca generosidad para sus compaüeros de arte, que han venido hasta estas alturas por lucirse en nuestro redondel, y Caball~ro no ha querido cedérselo síquiera para una corrida. Esto, franca­mente, no¡le está bien, y creemos de nuestro deber instarle para que deje gozar al público bogotano de la cuadrilla del Trolli y sus compañeros. Ojalá se realice el propósito de la Gobernación soore arreglo de la carretera del Norte, conforme á un plie­go de cargos que circula profusamente, publicado en hoja volante. La carretera bien vale la pena de componerla, el servicio público así lo requiere y las coneliciones del pliego de cargos darán lugar á una buena obra si llegan á cum­plirse. Desgraciadamente esto no sucederá, porque la Go· ber'lación, sugestionada seguramente por moderno espíritu de economía, no ofrece pagar Jo que la obra vale y por lo mismo no habrá contrato, Ó si lo hay no será cumplido como está proyectado, pues no hay nadie tan tonto que haga ne­gocios para perder. El tramo de camino de que se trat:t y que debe renovarse en un corto plazo y conservarse en per­fecto estado durante cinco años, mide cosa de diez mil me­tros, de modo que su renovación, como sabiamente la pro­pone el Gobierno, no puede costar menos de $ 20,000, Ó sea á $ 2 el metro, UIlO con otro, y su conservación, por ba­rata que se obtenga, no vale menos de $ 3:>0 mensuales, ó sea á tres centavos el metro! Para atender á estos gastos, Que suben con sus justos intereses á algo como $ 60,000, el Gobierno sólo da el producido de la aduanilla de San Die· go en cinco años, que á lo sumo puede estimarse en $ 30,000, Y por lo mismo no es fácil que haya persona seria que acometa tal negocio. __ .. _ Ojalá que la Gobernación hiciera estudiar de nuevo este interesante asunto y logre darle una solución más práctica y ele mejores resultados. Ol)el·a.-Sabemos que ha lIeg:¡do á Barranquilla, y que pronto vendrá á esta ciudad, una magnífica Compañía de Opera italiana. Nos com[llacemos en comunicar esta noticia á los afi­cionados al divino arte. [-tobo pOI' hiplloti s m o.- En Hamburgo el doc­tor D. fue visitado hace pocos días por una señora jo.en que iba á consultarlo acerca del estado de su salud. La se­ñora se quejó de terribles alucinaciones y de una monoma· nía inexpli.;able que la inducía á suicidarse. El médico, que es un especialista en esta clase de pa­decimientos, auscultó á s diente, la- ex~minó detenida­mente, y no encontrando ningún síntoma fisiológico de de­sorden mental, quedóse. perplejo. Después de largo interrogatorio que hizo sufrir á la se­ñora, llamaron la atención del doctor los dos hechos si­guientes : primero, á instancias de su marido, su cliente ha­bía contratado una póliza de seguros sobre la vida; y se­gUQdo, el marido, muy afi.cionado al hipnotismo, se entre­gaba á frecuentes experiencias de este género, sirviéndose de su esposa. El doctor D. no tuvo el menor inconveniente en hip­notizar á la enferma, pero tropezó con una resistencia obs­tinada cuando ordenó á ésta última qUe revelase lo que su esp050 le había sugerido. Sin embargo, logró al fin vencer esta resistencia, y la hipnotizada le declaró entonces que su marido le había mandarlo que se suicidara al cabo de dos meses y que no revelase á nadie el secreto. La compañía de seguros sobre la vida era de las que pagan el valor de la póliza aun en el caso de que se suici­de el interesado; pero con la condición, sin embargo, de que hayan transcurrido dos meses desde que se firmó el con­trato. Un po!icía francés muy célebre, M. Macé, antiguo jefe de la Sureté de París, decía: " El robo por medio del clo­roformo es el robo del porvenir." Quizás sea también el homicidio por medio del hipno­! ismo el asesinato del porvenir. GACETILLA Chalmers, Guthrie & C~, éanqlt~ros y ,;omisio­nis/ as.-Direcciones /elcgníjicas: "Ompllale, Londoll," "FOll­/ legra, Bogotá."-Códigos A. B. C. y Al. 9, Idol Lane, Londres, Junio '5 de 1897. Señor .. _ .• ~ .. __ ...... ___ . _ .. - _. _. - - - - - - _. _. -- Muy señur nuéstro : Tenemos el honor de informar á usted que hemos es­tablecido en Bogotá, República de Colombia, una sucursal de nuestra casa, que girará bajo la razón social de Clta!­lIIers, Gu/ll1-ic &' C. o La eXDresada casa se ocupará de negocios en general y especialmente de los de comisión y de ~anco, y será diri­gida por el señor Juan M. Fonnegra, á qmen hemos confe­rido nuestro puder. Esperamos ser favorecidos con la confianza de usted y entrar en negocios mutuamente 'provechosos, cultivando así relaciones comerciales de carácter permanente. Somos de usted atentos seguros servidores, CHALMERS, GUTHRIE & C· El señor Fonnegra firmará: p. p. Chalmers, Gutltrie &> C~, JUAN M. l·ONNEGRA. ------------------------ IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 47

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 51

Por: | Fecha: 09/04/1859

• AÑO II. • UAI. 51. B.evista quincenal para los Estados. mé~ri"o decimal," _que tan grande aceptacion ha ¿De qué e ha hablatlo .)n e to quince dias cu tentdo por su clar~dad, s~ncille?; i precision, se Bogotá? En priln Pt' lu o-ar i rn u i e peciallnen te de oc u pa en la red ac 1 on de otras varia~ obrita. üti­la revolncion de 'antander, que todo , todos con- les par, la in truccion de los niiio ... Ya ha publi­Jen n: uno· por principio, i lo rnas porque una re - cado su. " Leccione de tnoral cri~liana," totna­' rol ucion, cualquiera que ""ea,ju~tá o inju "'ta ,ea da "'11 su n ayor parte de la. que escribió en que triunfe o que pierda diríjala quien la dirijier e , fr, nces l\Iichelot, i poniendo esta tnatcrin, con e u na fu en te de n1ales ,rara l pueblo en tero. ~ celen te tnétodo, al alea nce de t odas las edades . Esto ~\ridenle: véase pues, si V< rno. errados < .. Parece estraíio que no haya existido hasta los que no qu e r en10"' la re\·olucion, obretotln ahora entre no~otros un texto de tnoral apropó­aquellos que' ivitno · Je nue tro trabajo, i de. ea- ~ito para la" escuelas prirnarias, pero así es, por­mas el progre.-o jeneral d 1 pais; progreso, cuyo que Pl tratado que e~cribió nue .. tro cotnpatriota resultado corn pi ejo se re u rne en el de la 1 ~tras. , l señor l~ rb eleo n Pinzan, aunque cscelente, Ps Bajo e te a pecto~ pue~, no . e estrafará que no- de:nasiaclo estenso para los principiantes; i el sotro eamos eterno i decididos defen"'orcs Je la compendio que publicó hace ya mas de veinte paz. Por fortuna hai esperanza de que la revo- año"' el granadino Rafa el lVIaria \ 'ázq uez, no es lucion de antander se disipe pronto, que si no bastante conciso i llano para el rnisrno objeto. No fuere a t, i aquella triunfara sobre el gobiernP.la recordan1os que en )a r ueya Granada se haya conflagracion jeneral en la Confederncion -.;ería rublinado a1gun otro libro sobre e ta importante inevitable, s gun el ~entir de la jente previsora. rnateria. '' Dios sal ve la [{epú blica!" I..Ja · l ~c ciones del señor Belver reunen todas ~ De qu é otras cosa se ha l1a blado ? De los él o- las e i rcu nstanc ia que las hacen aceptabl e ~ en las cuente~ "ertnones del pacl1·e Paul en San Cárlos: escuelas, i por lo rnismo nos ntrev(:ltno a reco­no ha habido ca~i quien no haya asi._tido a ellos, tn endarla .. a los directores de los e tablecirnientos i quien no haya salido encantado de la uulzura de de ducacion de árnbos sexos, i a los padres de ~ su ,. o z, J a a fa b i J id a d de .. u s n1 a n era , 1 a fu e r z a de fa n1 i Ji a en j en era l. su Plocuencia i P.} juicio de. u di cur. o. Este jó- r ue tro periódico se cree en el deber de hac e r ven je ... uita es compatriota nuestro, cuenta cunn- esta ju:ta i C!'pont5nea recon1endaeiun, porque, do rnas treinta año .. , i es, en nuestro concepto,un si· ~ ntlo él destjnado especialrnente al bello sexo, personaje que honra en surno grado al clero gra - cuya tnision es la de inculcar en los niños las pri­nadino. rnera nociones de la tnoral i fonnar desde t e m- Han n1uerto muchos sacerdot ~ en e tos dias; i pl'ano sns corazones, nu est ras lectoras d ebe n ver esto ha dado no poco pábulo a la con\rer:iacion de con aprecio el trabaj o n1ui útil de que lPs damos nuestra ,..:ociednd: que,e:;ca sa por cierto ele a"'unto~ cu e nta. con qué alime ntarla, echa. tnano de los ac onteci - El tnistno ~efior o]ve r, consagrado hace nlu­mientos n1as naturales de la vida pública, i nun cho ti Ptnpo a la honrosa i noble prof<>sion cle ins­privada, sin de, prender - e de ello~ ha .. ta no hab er- titulor con oc<~ prricticanH·~nte, a fuPrza de obser­les daJo rnil i tnil jiro , i atribnídole ~mil i n1i l \·acion, el 1n ejo r ... i~t e tna para Ja enseñanza en causas, que, por su diversidad, son una tnn, ab- s toJos f-'lls ratnos, i se ha dedicado a 11enar los surdas que otras. ~ va cios que se notan en los texto jeneralmente l\1Iucho han con1padecido la~ ~eñoras sobreto· < adoptados, lo grando mui buen éx ito en u Acade­clo la muerte del señor "\Tic en le .Herrera, jó~:en a n1 ia. Sabernos que tiene r edactad a u na Gran1ática quien la pren~a de án1bos partidos, los partes :nis- de la Jeno-ua castellana, senciiJí itna, i adecuada mos de sus ene1nigo., han colocado en la catego- por lo rnisrno para las pritneras lecciones. Cono­ría de los séres superiores con1o hombre pri- cetnos de e~te trabajo un tratado especial, que es vado, con1o héroe, corno poeta, corno intelijente el'' 1\nálisis lójico de la proposicion," que nos e in ·truido. Se sacrjficó con denuedo en las aras parece intnejorable. del deber, en defensa de la idea a que habia con- Ta1nbien tiene redactado un escelentc ''l\1étouo sagrado su vida entera : la Confederacion ha per- de e ·c ritura" quP contiene todas las reglas nece­dido, pues, un ciudadano de prirncr órden : su sarias para aprender en poco tien1po, i sin esfuer­jóven viuda i sus huérfanos, han hecho derra- zo a l1ac er una Jetra clara i elegante. mar mares de lágrimas por su suerte. I~a Pro\'i- I-Ietnos r ec ibido d e l autor la novelita titula-dencia los amparará. , da: \ TIENE POR ~tÍ 1 CARGA coN usTED, que apare­En cuanto a producciones litPrarias, nos cotn­placemos en decir que nos ha faltado tiempo pa­ra leer despacio las que se han publicado recien­temente: su abundancia es una prueba positiva de que progresarnos. He aquí las que ma~ han llarnado nue tra atencion : El señor José Belver, director ue la Academia ele la Paz, i autor de la '( Esposicion del sisten1a ció la sernana pa ada en la imprenta dellYuc/eo Liberal. F's orijinal de un bogotano cuyo notn­bre ignoratnos i versa sobre costumbres nacio­nales. 1\.ntes ele c. poner nuestro juicio sobre esta obri­ta, que apé nas hetnos repasado Jijeramente, nos adelantcnnos, como redactores de ]a Biblioteca de Seño ~rit ~7s , a hacer algunas observaciones en favor d '! las da1nas de Bogotá,de las que pudiera juzgarse • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 106 BIBLIOTEC1\ DE sETTORI"r 1\ . mal en l os Estados de ]a Confederncion i fuera de nuestro mns querido poeta, i que· fueron publica- ' ' 5 d 1 " l\I . ' ellos por la lectura de dicha novel a. 1 las hace- dos en el nutnPro 1 c. e ... ' osaJco. mos 'porque el asunto de ~u crítica son "111u- " Anda siempre a trotccito jere de saya de gró, qu e llevan c1iadas con ricos < 1 ulzanJo el traje l\ anuela, tapetes a la igle siii :" i porque a lo último se lee: ~ Por mo~lrar una arantlda "E, ta es la hi~toria de Bogotá.'' I un dobladillo de ojito. Cree1nos por otra parte que en la citada novela " A trote largo Aniceta hai algunas exajeraciones, cotno es la Je hallar-- e < Recorre media ciudad; las señoras en los altozanos n las dos de la rnaña- ' 1 va diciendo : 1nira<.l na, i otras muchas que no citamo. por no herir ~ Este encaje de a peseta! el decoro de nuestras lectoras. ~ " Corre lnes cual cervatillo rfampoco aprobamos la burlona crítica que se · A quien persiguen cien canes , le hace en la novela al predicador de Begotá ''que I les dice a los ga lan E· .. : imprime sus sertnones," pues, cuando 1nénos, nos S l\Jiirad este dobladilJo! parece falta de caridad. ~ " Pierde Juana la chaYeta; Repetimos que es nuestro objeto en estas líneas ( r, mas ancha que un paraguas, evitar un juicio equivocado sobre lns señoras \ T a n1 o strando unas enáguas de Bogotá, que es lo misrno que decir sobre su so- ~ Con ramos de cadeneta. · ciedad entera; i sobretodo hoi, qu e se mandan de ) " Atropellando corrillos, los Estados tantos niños i niñas a recibir su edu- ~ 1 con un aire salvaje, cacion en la capital. ~ O,tenta Chepa un encaje En otra ocasion nos oouparflmos detenidamen- , Que le costó a tres cuartillos. te sobre el mérito lite : ario de la obrita en e u es- " Diez mil veces pasa el caño tion. Por lo detnas el público la juzgará: si e te, Rufa, ¡ se esceue en el uso; único juez competente en m ·1 teria tan delicada ~ Porque en sus enáguas puso como la que se ha emprendido en esta obra, la > Todas las barbas de un paño. aprueba, el autor, estirnulaclo, seguirá con ma > ce iñas, no n1 as trotecito, brío en sus trabaj os : si no, sabrá que nece ita 2 Andar despacio es n 1 ejor; darles otro rumbo, sin desrnay ar por eso ; i en 1 1 vale mas el pudor ámbos casos ganará la literatura nacional. En Que un dobladillo idente ! ~ Dean don Gazpar Arins ~1aldonado, que hacia de abajo el marque r no lo quere1nos! Viva nues- ~ sobrestante. Un espectáculo con1o este conmovió tro an1ado l)a ... tor! no tnas per ecuciones a la ) e~ traordinariatnente a toJo el pueblo que, aparte Presidente! A la casa del PresidPnte! .gritaban autoridad ec!P"iJslica, an1aba tiernamente a su otros, sí ! fu ego ! fu ego ! . . . • . • . I los oleajes de 1 bueno i j e n ero , o P re 1a do. pueblo crecian por rnomentos, i se dü ijian a la Este, por su parte, tan pronto como tuvo noti­casa del Presidente, oyéndo 'e un sordo ru1nor en cía del escándalo del Pre~idente i de la actitud )a plaza. i sus inrr1ediaciones. atnenazante que babia tomado el pueblo, que -I cuál era la causa de tan estraño alboroto arnaguba atacar el rnistno palacio, corrió desalado, en aquellos tiempos Üe octaviana paz? i atrav~'esando con dificultad por entre los espesos -~ué habia cle ser! que el Presidente se opo- grupos, exhortó al pueblo con ~nerjía, con emo­nia tenazmente a que se hici{:\se el altozano de la cion, i aun con lágrimas en los OJos, a que se cal­iglesia, porque dizque afeaba la plaza e impeditt mase, i al fin logró persuaditle a que se retirase el paso de su carroza cuando iba de paseo por la de allí. l{eprendió severamente a los eclesiásti­calle de 1ne1·cade'res, despues llarnada la calle real, c0s, afeándoles su celo indiscreto que tan graves i posteriormente cr,¿/le del comercio. . ~ males puJo haber OL' a:sionado, i lleno su corazon Era don " 'a n eh o J ir o n hombre dí se o l o i J e á o· ri o de n m a r gura, 5 e re ti r ó t a 1 n bien a su e a'"' a, i de a 11 í o . jenio, i ya llovia sobre n•ojado, pues las di~encio- tnarchó a pocos di as a la \li lla de Le1va, donde nes i contjendas entre él i el arzobi po venian tnu1·ió, cual otro l\1osquera, injustatnente perse­< lesde muí a tras. J.:ralo entónces el americano don gai ,.lo por su implacable enen1igo. Bernardino Almanza, cuyo primer cuidado, apé- ~ De e:ste modo cel:>Ó una tormenta que pudo ha­nas ocupó la sede vacante, fué procurar con e•n- > ber aparejado tna les de grano e trascendencia. peño la continua~ion i conclusivo de la obra de fa I ahora; volviendo a nuestro asunto pr~nci~al i al Catedral pritnitiva suspendida hacia muchos años intt~Iesante grupo de que no ... hen1os cast olvidado, por la quiebra que' en 160,000 pesos hicieron el es de notar~e. que el espil·i~u. de caridad i dulz~ra rematador i sus fiadores. lVIuertc) en una ~acería que caractenzaba a las 1n1 Ione-- de estos pa1se8 por los páramos de U .. n1e el arzobispo Zapata, no potlia jmpedir que aun los mi tnos empleados que tanto irnpulso había dado a la fábrica, esta que servian en ellas, corno ausiliares de sus tra­habia quedado in statu quo hasta la llt»o-ada del bajos, corneticsen repetidos i bárbaros abusos de señor Alrnanza. o ~ que en \·an0 se q uej aban an1argamente Jos após- A poco tiempo, con1o he dicho, de haber en- toles del evanje_lio; i para l.o~ c_uales !l~ hallaban trado en el ejercicio de sus funciones, cornenzo a hutnano ren1ed1o. La cod1c1a 1 ambtcion de los dietar prov id encías para continuar e 1 trabajo, i ad rni n istrad ·)res i mayordomos .de. las ha~iend~s visitaba diariatnente la fábrica, esti1nulando con de las tnision , el desenfreno 1 v1da setn1salva¡e su presencia i dulces palahras a los obreros. a que e~ taban ~abit~ados los encomende:os, due· Concluida la única torre que entónces tenia lá > ños de tierras 1 fundadores de pueblos, 1 en fin, Catedral, etnprendió la tan disputada ob~a del al- ~ todo linaje de intereses persqnales i de bajas pa- - ' ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lú sion es bacian p unto n 1énos qu e impos i ble l a re- ~ ra da a e · t as 1~e l a c ie ne s tr ad ic i o nal e un barniz d e duc c i o n, d i gátno ·]o a s í, no ya solo d e las t ribus S x aJ e r acion g u c l as h ace p e rde r rnu c ho, p e r o qu e e r r ant e s , sin o el e l os 1n i , 1n os e r i s ti anos . no e '"' d e l t o d o in\' e r os í mi l. ] •, t e pro e eJ e r duro i atentator i o no ha e i a in o I r o fu é este , e o n1 o h e di e h o, e 1 ti ni e o a a 1 t o e n en c en de r tnas i n1as e l od i o, i arr a igar el r<-- n co r i qu e la mad r e de helrna tu vo q u e s p e r i rn E~ ntar ant ipatía de Jos indios cont l' a l os b1anco~, i tnui la c ru e luad de l os q u e se lla tnaba n c i v il izad o r e s. espl'Cia (m e nte contr a los O l T ' jid o res d e los nu e - Estando y·a c r cid a l a li n d a m e tiza , f u é so rpr e n­vos pueblos i s us d e p e ndi e nt e· . ¡ C uántas v eces el ida nu e van1e n te la ranc h ería una n oc h e , a fa vo r no f u é oríjcn d e san g r iento c onfli c tos, d e v i o l e n- ~ de las t inieb l a ", di. per::,o o ase ina dos l o s indíje-i as i d e pr e dac i on e s la conducta. irreg ular i ej a- 1 nas, nr r eb a tada.. algu n as t u u je r <:'s , i r o bad os sus t o ria de es ! o s! Ya e ra qu e l o s d es pojaban d e u~ p ocos ut e n s i l i os i p la ntac i o n s . A l a b andonar los t i e rras e in c ipi e ntes l abranza , ya que los enga- blancos e l campo de s u g l o r io sas fa zaña s , qu e da­ñaban en s us tratos, ~ya finalrn e nt e qu ~ le s arr e - r o n t e ndidos e n e l ·u el o v ari os c u e r pos, e ntr e e l1 o s bata b a n a v i va f n e r z a sus r: u Cl l i e h a s, ( n o t n b r e i n · 1 os de d os es paño 1 .) s ; i e u anuo la l u z de 1 di a vino d í j e na e o n qu e d e s i g n a n in d i s ti n tan 1 P n te a toda s a i l u 1 n in a r este- e u a el ro <.le d es o 1 a e i on , se vi ó a la las jóve n es). Oc as i o n hubo ~ i n o una so la, e n q ue , n1adr e de . heJrna e .... ánixne , c u b ie rt a ue s an g re i áveri gu and o d o n de ran c haban al g un as fatn i lia s o acfi b ill a da d e h er i da •••• parc ialid a d t s , iba J e n oc b e i e n i j i l o una parti d a En l o · prirneros tnome nt os d e terr o r i sorpresa d ~ blan c o s i, c a ye n ' lo r e p e n tin a 1n e n te so bre e 1l o s, Shelrna ha b ia hu i do, pe r seg ui d a tal vez por Jos l o s rn;ltaban ~in cotnpu ·-i o n, l Ps d e . .; p ojaba n, i ~e S carni ce r o s en e tnigos de su raza, i, se parada de ] levaban sus 1nu je r e s i :sus hij os para s e r v irs e de u rnadrt.) , que ta rnbi e u h ui a , n o pudo r e unirse con e ll os , o pa r a \-e nd e r l os , a vec e s hasta por e l ínfi - ~ ella en el r e~ t o d e Ja n oc h e ; p e ro al alba del si­lH O p r ecio cie d i e ? p e sos . g uiente dia, c uand o ya t o d o e~t aba en calrna, voi- R efi e r e; n las t radici o n t? de aqu e ilas cosnarcas vió e n su busca, i a p oc a dist a nc ia d e l lu g a¡· de q u e en ti <:'rnpo d e un C o rrej i do r C a yze do e co- su ranch e r í a la h a lló t e ndi da e n e l s u e lú, en el tn e ti e ron 1n il viu !e n c in , e n G uanap a lo i otr o s pu e - estado q u e hetnos d ic h o. La p ér dida de san g re b l os, al ~jando a s í d e la vida ~o c ial a muchas fa - qu e bro t aba de ~ u s l1e ri das la habia e stenuado In il i as cl e a q u e 11 o s d ó e i 1 e s in d ¡ j e n a s ; i a u n s e hasta el p u n t o J e d u d a r s i y i v i a , p e ro la bue n a cn e n ta qu e P 1 adrn i n i:strador u o n ~ l o n~o d e V á r- hija, 11 oro a i afl ij ida, la l e v a ntó co mo pudo i la ga~ , c o n la tr opa que e nt ó nc e s l latnauan de es col t a, c o n d ujo , c as i arrastra ndo ha s ta la o rilla de un ria­i qu e no serv i a .· ino para hacer daño, ma t ó en u n a chuelo , e n c u yas tur h ia ag u ns la\' Ó sus heridas, i soJa n o c he tnas d e 300 indi o s de án1 b o s s e xo.... donde la dejó a la so m bra de uno arbustos, para E t as d e p r e daciones t e n ian por pretes t o, con1o i r en olici tu d de aus ili o. H a1ló e n e f e cto un cora­en 1n u c h os otros lugares, el qu e no se p2gaba zon co n1 p as iv o , qu e tarn L ie n l os hai aun entre los su s u e l do a l os Co tTt-!jidore s i <.l e rnas e tnpl e ado. , a]vajes, i f ué e l m is mo qu e ya h e m o s vi to figu­i qu e este era ta n exig uo qu e n o l es bastaba pa r a r ar e n !os g.:upo agres t e s que c o n brocha gorda ate nd er a s u s ub .. ist e n c ia. he dibuj a do- e l co n d u c tor d e la curiara que nau- Aquí ti e n e uste d , p u es , esplic a do e l oríjen de fr agó co n e l 1nis io n e r o , i qu e andaba tambien fu­S h e lma i d e In. desgrac.ia de s u rua cl r e . P o r poca ji t iv o p o r a q u ellos co n t orn o s. p e r spica c ia q u e u t ed tenga, y a hab 1 á a d iv inado Sea dich o <.l e paso, si ya no lo he apuntado, q u e e ta m uje t· f u é . t ri s te víc ti ma de esas abo rni- que es t a s vi o le ncias traían de v e z en cuando jus­na b l es i nva i one., en tnas de unn oc a sion . l ~ n tas r e p re ~ alia de parte de Jo s indíj e nas, que na­efec t o , sie n do jóven t o dav í a, cayó e n p o der d e los t u r a1 m e n te a ns iaban v e ng ar tantas injurias; i de ra paces español e s <"]U e habitaban é n la hacienda aqu í l a f runa de fe r o cidad qu e s e daba a esta tri­d e G r a v o i su in tn e dincio n e s, i arrebatada, e n l a b u , va li e nt e , p e ro d o tada <.l e b u e nos instintos, i o sc uri dad de l a noch e , d e sp u es cle habe r v i ... t o que n o e r a antr opófa g a, ni adoraba ídolos mate­a e "Tn ados crue l :n e nte a su~ parientes, fué cond u- riaJes, c irc un s tan c ia s que po r sí solas son ya un c i cl a a la ca ·a d e l liviano Corr ejidor donde est e l a gran d e eJojio s u yo . E -- d e cree rs e que i a los tn a n tu y· o p r is ion e r n e n su s t' r r a 11 o d u r a n t e e in e o P s fu e r z o de 1 os D ) i s i o n er o s s e hu bi e s e unid o un - d i a . P u do f u g a r de allí con otro indíjenas i vol - tr .. t o bl an d o i cariño so de parte de l o s otros blan­vió e n bu "' ca. d e sus ran c h e r í a ·, pero olo h a lla - · os q u e e n aqu e ll as c o tnarc as s e ha b ían e stable­r o n los tr i "' t e s v e stij ios d e ellas , pues habían sido ciclo, la completa r ed u ccio n de n1 i les d e hombres i ncencJjadns i saqu e adas. e r r a n tes en ellas h abri a s i do cosa ll a na i hacerle- P oco ti e tnpo d esp u e s naijió una niña, a q e i e n ra, i obra ta l vez t!e pocos afio s . pu so p o r n ornb r c Sheltn a, que en s u i d ioma qn i e - I nfa rne er a es ta raza d e fieras q u e no de cris­r e d eci r , in f el i z, cu i tada, tníse r a .•••• porqu e , en t iano, in te rrurnpí ~yo , in p ode r co nt e n e rme. A efect o , e ra h ija d e l a d e. grac i a ; p e r o ¡ cuánto Ps t a co n d u c ta h ostil de l o s c o nqu is tadores de'ben d eb ió e ll a celeb r a r en l o suces iv o esa d esgracia atr i b u ir ... e las cuatro quintas partes d e l odio que qn e ] e p1·oporc i o nó u na h ija. clPjenerada de ~u ra - contra ellos ab ri g aban l o s abo ríjenes. Ciertatnen­z n, d t,tad· de blandos in s tintos, de inte Jijencia i t e , in sali r d ~ Jr, his t or ia d e nu e stros propios ho­dul ce cat· á c te r, i q u e fué s u apoyo su prot e ctor, g arE' ., da lás t irn a v e r có m o despues del recibi­s u g u in ! L a luz de s u razon; dé bi I i (.l nervada tll Ítl n to je n e r oso , ama b l e , i a un g alante, que hi­po r n a t u r alc.aza , no <:staba sinernbargo tarfl ofus- cier o n los c h ibc ba a la je n te de 4_ue'"' ada, el zipa c ada qu e no co n oc iese i np rec i ase es t e b i e n , g r a n- reinante fué t rai do ran .e nt e ase~ inado en su casa d e aun p a ra un es túpi d o sa l vaje . - de rec r e o p o r r o barlo; i su sucesor murió en la . N un ca S é sepa ró la niña del lado d e s u rnadre , pr i,... i o n, d o nde se vió cargado de cadenas durante i cuando ll e gó el dia de nuevas d e s g t·acias, des- l a r go s años. pl egó e se esp íritu i e s a fuerza moral, cuya pintu- 1 aun en nuestros días, ayer puede decir&e ¿no • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 131 J3I .J • 1 9 han ·id o ata cada~ al g una ~ tri bu i no D n si vas de 1 { 1\. q u í e :s de a d ver ti rs e que e 1 p n d re I~ é 1 i x p u d o Opon por vengar a tonta~ i ~loe~ la~ violehcia ~ di -- tinguir 1_>e r f~ ctan1ente las cicatrico~ , P.orque en­comettda por al o· u nos 1nd 10 a1 ·lados dt1 otra ~ tre e tos 1 nd ÍJ~nas no acostu rn bran ptn tar ' e el parcialidad e di tintas contra la ... per ona que e cuerpo con color c~ s e. travagantes, sino los j e fes i habian e · tabl cid o e n las ~ lva , del ~a l'are ? Que p e rsonas principal s, conlo e:-n s ~ña l de distincion; ' ·a tribus "O ll f, ci]es de r t"ld u cir por tn \dio pa- i pura eYitar las picaduras el~ los m osq uitos, de e í fi e o ", 1 o probó ha-.; la J a e \Ti den e i a i e o n h e eh os q u e tan lo a b u n dan las in nt P di a e iones de aquellos repetido ~ , el ilustre i nun c n. bien latncn taJo com- rí os, se untan lijeratnente la piel con un aceite patriota nu es tro doctor "é ~p ede . in co loro i trasparente, pero de un o1o r mui agra- Pero pido a u t e d perdon por haberlo int e rrum- d?ble, que e .. tra en de cier ta paltna, i e u ya efica-p ido en lo rn eJ·o r d e l cu ento i le rueoo prosiaa ~u c1a es tal que les basta renovar la operac1on cada ) b o d d l. relacion. os o tr es rn ese .. , para preservarse e os Insectos, -El ju()"o continuó el anciano de cierta plantas i e to aun .cuando s~ ~añen en el ag~~· . d . 0d ' , . 1 . Detern11nado el VIaJe al valle Je 1 ere b~nto por e '1rtu es ~ ee r las que aquellos 1n c l Jena~ cono- . b h d "fl 1 cían, i de que se proy·eyero n heln1a i su an1i go, ti e rra, pue. por agua presenta. a tnu c as • cu-r tl 1 1 · 1 .. 0 1 1 l Id d r t tad es, se h1c1eron lo s preparallvos para la trasla- ~~ .'ca 0 a as 1 .erHf¡a~ le ~ 1~ 0 Jre Ja a a, .e 1 " a- cio n de la tullida . Construyose una espPcie de na1on la. an g re tia o tta ec1eron, aunque n1u1 e n- b b 1 b . · d ,. b 1 tamente. Era pr ec i~ o buscar ante todo un refujio . ar a<:?a con pa os, . ej~COS 1 ramas e ar o es, seguro, i no creyendo prud ente volver a la anti- 1 cubr•en~lol~ .con hojas e e pa ma, colocaron en uua ranchería con oc ida del en e rni l'To i abando- e lla a la Jnval~ua, de pues d e ~aberla sacado con ~ada ya totalr:.ente de l os dema indíj~na~, e r e - no P? CO trabajo, rr es para salir; d~ la Jue~a era solvió por indicacion d e Juan (q u e a í llarnaren1o pr~ci ·o t 1 r epl ar 1 por. adroca, agl arran odse e a guna 1 .s ·1· · , ll ... d ) ra1c e o 1e ec 10s, 1 ar un argo ro eo, con pe t- a n u e~ t ro a u - ¡ 1 a r , 1 q u e as 1 se runo · "p u e .. d b 1 t b t · d t b 1 t d · r 1 d gro e r es a ar : an o ru1 a es a a a en ra a conducir a la. enterrna a a ca ver na que que a _ . . . d ·t · · 11 b" d b" t por un en maranado 1 es pe o bosque, p1edras 1 ~· crt a, 1 que e 1~ !a esc uhl elr o en lsut ~urr_~- tronco que no era fácil remover. ra as : lugar a propos tto p o r a lar . e a aongo u e ' , . . l · .• · · f d 1 1 d 1 I-I e aqu1 r ep rodu c rda, aunque mas tntere ante a IDU'aua CUl'lOSa 1 u era e a ·nnce e Clla - · y· ·· · · · ' ru · d" · 1 1 por su natural eza , la e cena de Pablo 1 trJlnia quiera per~ecuct o ~,. tan esco n l. J o 1 lsllnu a( o qu e el tierno i sensible Bernardin de aint-Pierre estaba por la espe .. 1s1ma tnal e za 1 grue os troncos . t 1 1 'bl · d. q ue ocultaban su entrada. ~os pul a con co o r '.ls an apac1 es;. 1 . tgo mdas . . . . Int e resan t e p orq u e las d os figuras principales e Gran trabaJO 1 fat1ga .l e s costo _Jle,~ arla hasta aqu e l grande idilio s o n dos niños, alrnas inocen-aqu el antro qu_e en otro t1 e mpo hab1~ st~o proba- t es que se atnan sin saber por qué, que estra­blerraen~ e guarada de. fiera , s~gun lo tndJcaban los viados en l os bo'3ques de u n a isla, no comprenden huesos 1 otros despOJOS d.e al)unal es, de qu e e~ta- su desgracia, ni conocen el peligro, ni sienten mas ~a lleno, aunque ya cu}ltertos po•~ , u.na capa de ~ v erse -olos en el d sierto que pudi e ran sentirlo ta ~ rra. Ent_re estos hallo el P?dre .B_el u~ una tnan- dos t ortol illas amantes que en cualquiera parte d1bula de ttgre que se conoc1 habla ~tuo rota tal hacen su nido, que donde quiera hallan dulces ' vez en algun cornbate con otra fi e ra, 1 que se ha- sus caricias i bel lo su arnor. Pero en Ja escena bi~ soldado nat~ra~mente ; cu ~· iosidad que tuvo patéti ca de que hablamos, mui anterior a ]a cutdado de recoJer 1 llevar cons1go para su tnuseo otra ¡ que 110 tiene de con1 un con ella sino / . ( ) rustJco. las decoraciones, se llevaba como en triunfo a la Restablecióse al fin por entero, pero con gran desgracia personificada ; a la futura cristiana, do 1 o r de he 1 m a se vi ó qu e u pobre madr e no <.1 os ve e es m á rti t•, porqu e lo fu é en 1 a vid a i en 1 a podía hacet· uso de las piernas i que estaba con1 - mu ert e ; •.•. a la nueva catecúm e na que, saliendo pletamente tullida. En efecto, cuando el padre de las tini eblas d e los ojos i d e las tinieblas del I~,étix, saliendo con sus an1igns a la claridad dF·d al rna, a la luz del sol i a la luz de la fé~ era en ese sol la exatninó mas de. pacio, r eparó las rnu chas 1non1 ento una e .. pecie de imaje n d e aquella pobre cicatric es d~ que estaba cubierta, todas de able per egu ida que jirnió tan largo ti e mpo en las ca­u otra arnta cortante : una de ellas le bajaba des- tacurnbas de Rotna para sal1r d esp ues triunfante de el carrillo izqni erdu ha ta cerca del hornbro, al Capitolio a coronarse r eina dt·d univ e rso! que contribuía a hacer rnas horrorosa ~u fi~o:1o- ~ S·~ria ciertarnente un espectáculo contnovedor 111ía, de~figurándola enterarnente el r os tro; otra ~ i digno del pincel del g ran p oe ta cle la natural~­tenia en las espaldas; dos en la cad e ra derecha, za v·er esa eatna rústi ca , adornada con flores sil­que pro bablemente habian sido la cau.:;a d e su v e~t r es , andando con1o u na sa nta procesion por inhabilitacion para continuar huy·e ndo; i final- el silencioso d e s ierto , i haci~nuo alto a cada paso mente ••••. no puede J~ e n sa rse ~n esto sin ~o - para d escansar, para abrir una senda, p<1ra de pe­rror! ••••.• una. vez ca1da por tterra, la habtan jar e l carnino d<~ los estorvoc;; que s~ pres e ntaban ... desjarretado bárbaran1ente!.. • • Ya la levantaban en hombro· Shehna i su hertna- .... o es pos1ble conc e bir cómo aqu e lla mujer no, rnar chanclo tlelante de ellos el.tni 'io n :-.ro con babia podido sobre\'ivir a tanto daño hecho e n su un gran borclon '.) n ~rma de cruz, 1 deteniendo ·e cuerpo, pues, aunque nin gu na de las h e ridas era de tr ec ho e n trecho, como esforzado gastado r, mui profunda, la sola emision de sangre durante para se parar las cn reda c~ e ra .. qu e se.apostaba n en una noche entera habria sido ~ufici e nt e para con- el catnino, tni én tra s r e ~ttaba a rn e~ha voz un .sal­cluir con el hornbre nuts robusto. Estando Jra, mo, o un himno de .a~eton de gractas; ya deJaba pues, instalada allí, Shelma i su hern1ano, que tal este'" u papel <.le guHl 1 c o nductor para reernplazar pudiera llamarse con razon, le llevaban los ali- a Sheltna o a Juan,to~nando sob~·e ~~ .. hon1?.ros In. mentos i la cuidaban con filial esmero. posada carga, qu e a el le par ees a liJ ra, nHentrns • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 110 el que quedaba libre ntarchaba adelante para ? llos seres afortunados, poniéndoles un nombre preparar el camino. ~ cristiano. Llegan en fin a su d~stino, jadeando Je fatiga, l\1iéntras esta escena divina pasaba en el nue-sedientos, cubiertos de sudor, las rnanos i piés vo 1\~ r eb into, otra cnteratnente diferente tenia !u­desgarrados por las espina i estacas del catnino. gar en 'l'ocaría. Concertando los ofendidos indí­Al oir Jos prirneros murtnullos del arroyuelo cris- jenas. u terrible venganza, llena la medida de talino que circunda su valle querido, todos los de ; sus sufritnientos, agotada su paciencia, se reunen la comitiva se miran con placer. Hace alto por tnas de quinientos hornbres de guerra i resuelven última vez el carro triunfal; sus conductores co- atacar simultáuearnente todos los puntos donde rren anhelosos a apagar Ja sed, i vuelven u su hai blancos establecidos. Armanse con sus terri­puesto, trayendo agua en una cuenca para la po- bies maza.s i 1nacanas, con ílechas envenenadas, bre tullida, que, con las tnanos puestas sobre los hondas i dernas instrutnentos de n1uerte que roa­ojos, parece deslumbrada por la intensidad de la nejan con destreza, i al grito de guerra caen siji­luz del sol. losan1ente en alta noche sobre los desapercibidos Algunos de Jos pocos indíjenas que vi\'en allí españoles. Invaden los térn1inos de Ja hacienda con el P. Felix, o que vienen a visitarlo, salen a de Tocaría, i atacan las habitaciones con empu­su encuentro con demoslt aciones de al egr ía, i je furibundo. La sorpresa, ]a oscuridad, la alga­quedan sorprendidos a la vista de aqu e l espectá- zara ponen en confusion a su habitantes, que al culo, cuya cau a ignoran. Los rnismos loros i principio quieren huir, pero hallándose rodeados guacama:yas que el P. Felix habia domesticado por todas partes i atacauos con furia salvaje, se parecen saludarlos i darles la bienvenida con su ven forzados a resistir i tlefender su vida a todo inocente algazara. Prepárase alojan1iento conve- trance. Re.·isten en efecto, i la mortandad es gran­niente para al nuevo hu é sped ; Shelma se queda ~ de ~ntre los indíjenas; pero esto tnistno, léjos de allí establecida definitivamente con su madre, acobardarlos, aumenta su furor, i haciendo un con Juan i algunos otros ind íjen as ; i las cosas esfuerzo, el últitno que ha de decidir finalmente vuelven a seguir su curso ordinario. de su suerte, arrollan a sus enemigos. La sangre Los dejart-»mos descansar algunos dias, durante corr e por todas partes, los alaridos ensordecen a los cuales el P. Felix hace los preparatiyos para ~ los cotnbatientes, los golpes resuenan por donde la gran fiesta en que l1an de recibir el bautismo ? quiera, i por último, una inmensa Jla1na que se solemnemente todos los individuos de su naciente ~ eleva en los aires, voraz, destructora, vienP, a ilu­colonia. In"'trúyelos con bondad i con paciencia, tninar con rojos resp)andores aquel campo funesto exhórtalos fraternalrnente a amarse los unos a )os de n1uerte i desolacion. Las casas i sementeras otros, como una consecuencia del an1or de Dios ; son consumidas en breve tiempo por el fuego, i inculcal~s el amor a] trabajo, la resignac ion, el no quedan sino los ve ' tijios de ellas : todo perece, perdon de las injurias, el respeto a ]a propiedad. hon1bres, tnujeres, niños, anin1ales •••• ~nséñales, en una palabra, el decálovo, i ]es ha- La venganza de los naturales queda consuma­ce comprender los funtla1nentos de la fe i las ver- da, pero no está satisfecha. Su cólera se ensaña dades cristianas en agradables pláticas fan1iliares, mas i mas, i alguno notnbra el punto de la Saba­gue ellos escuchan atentos i aun con marcada neta .• •• ernocion. Dispérsanse al mornento en partidas, i una de Llega, en fin, el 24 de junio, di a de an Juan ellas se dirije a la ranchería del P. Feli¡x, punto Bautista, i creyendo a los catecúmenos. uficiente- a donde deben completar su obra de esterrninio. mente instruidos i preparados, determina derramar Carninan precipitadan1ente a la luz de las e .. tre­sobre ellos en aqu e l dia las aguas sagradas d e l llas, i ántes de que el sol esté sobre el horizonte bautisn1o i hacerlos entrar de esta manera en el llegan a la entrada del bosquecillo. Penetran en grernio de la lo-le ia. El di a e anunciaba sereno ~ilencio, i cuando están cerca de la capilla, al gr:i­i brillante; tras una aurora tibia i perfutnada el to conocido, todo lo invaden, todo lo destruyen •• sol con1enz:1ba a levantar e a . altos d e entre la el fuego rechina por todas partes i el humo de las tierra, bañando en fu (~go las inm e nsa· llanuras, resinas aromática que allí se queman, se confan· Jo .. bos (¡ue " i Jas lejanísirnas cumbres accidenta- de con el hun1o del incendio •••• les Je los párau.os de Chita ; toc.lo era 1 uz i si len- En el motnento en que invad ian el reciñto sa­cio, los vi e ntos callaban, el éter diáfano i de un grado, el 111i ·ionero completaba su obra santa, azul osruro no re\'elab a la exi~tencia de ningun derramando sobre la cabeza de helma, adornada otro cue1 po cele5te, ni era empañado por el n1as con ' U túnica blanca i con guirnaldas de azahares, leve vapor. las aguas r eJ eneradoras, que le abrian las puertas Al rayar el alba el misionero se pone en ora - del cielo. El apóstol no .. e intitnida: a los gritos cion, pide a Dios Ja gracia i el pertlon de toJo, de los alvajes no responde sino alzando la voz sus p )cado "" , llora i bendice su santa voluntad; gravenaente para irnplorar la mi. ericordia i el au­lnego prepara el rústico altar, i lleno de una san- ~ilio divino , i con. erva su puesto al pié del altar .... ta a1Pgría va a llarnar a sus hijos, i con ellos ton)a Continúa ituperturbab1e la ceremonia, i al ver­flores :-,ÍivestrPs i adorna la }lurnilde ro, el ascenso, In en tnetlio de la angustia i el dolor . Los recien pe nsion, la ac reencia por sunHnistros ••••• ¡ c ien bautizados , todo ind ('fen, os, corren a re uni rse' a g angas p or el e&ttlo ; para los ott os , eJ balazo, su padre. o lamen te Juan, el int r épido J ua n, que e u ando no la rnu erle, u na pierna de rn e nos , i za­ya e l1amaba a ' í, arrebata una eno rn1e n HlZa patero a tu za¡Jr1 to. de manos del prirn e ro que e acerca , i blnndién No v a n105 tan léjos. Vino el jeneral S an tander dola en los aires, e cha por ti erra in sentido una ( 1832 ) a e n carga r~ e d el vi rei na to que Jla tn an la dozena de enemigos ; pero , abrurnac.lo por el n ú- l:> r e~ id en c ia, o e l Pod er Ejt .. cu ti \ro ; Ja re rol u e ion mero, recibe h..ericlas rnortales i espira a pocos de U rdane ta se h a bía olvidado, i ta nto que se e ... - momentos. , t aba ~ya elabo rando la de Sardá ; por co n s i g ui ~nte En medio de esta ~sc ena rá pida i confus a , un ) no cstrañará usted q ue nuestro capitan haya vuel­cuerpo que se desliza por el su elo vi ene a autn n- to i que h a bien u o s ido rev o lu cion ari o, esté, en e 1 tar el grupo de los rnártires •••• Es )a tullida, ) punto a que tocamos <.le esta narrac ion, 1Ja n1atlo al que, haciendo un esfuerzo su pretno, se arras tra .. . . ~ ser v i c io i !t. ego ascendido a sarj e nto-may o r; por­se arrastra como un in 'ecto i vie ne a rno rir tatn- ~ qu e la lista nulitar se escribe con lá piz, se borra bien al pié d e l altar i al ludo d e l mi ionero i de con caucho i el hueco si e rnpre queda para escri­su hija.. • • bir e] mismo nombre, cuando Dios fuere servido El fuego ll ega rujiendo i d evora cuanto encucn- de llamar al poder al partido caido, o de inspirar · tra, pero cuando toca a los cuerpos de los cri tia- al b orrado Ja o pinion del que tnande. nos ya no encuentra sino cadá\·e res .•••. Todos 1 nda, pues, tiene de particular que uno de los habian espirado rodeados d e l 1nisione ro, i al pié pritneros dorningos cl el año de 1833, se vi era en del crucifijo que éste habia arrebahdo del altar ~ la esquina donde á ntes se paraba e l ca pitan, al en los mornentos de la agonía.... , apuesto i bi en parec iJo c01nandante , de grande En la tarde de aquel dia, fllnesto i dichoso a un uniforme, e nlazado entre cordones de oro, con mismo tiempo, el viento cle l urde. .. hacia los mon- charreteras quiteñas de valor considerable, soro­tones de cenizas en el vall e , i, arre batándolos con- brero e lástico de alta pluma carmesí, espada con sigo, parecia quere r d escubrir los restos de nues- borla de oro; franjas, g alon es, cruces, cintas i tros amigos; pero solo hacia brillar tal cual chis- ~ c o nd ecoraci o nes n1il, cuya factura puede pasar pa fujitiva, de los trozos de madera ence ndid os por la cle una ti enda de mercería o quincalla. todavía. Ajitando despues las palmeras i tama- 1\lli madre salió a la puerta de la ti enda i su rindos que rodeaban la espirante hogu era, les mirada se encontró con la d e l cotnandante, reco­arrancaba con rnelancólico chirrido las hojas tos- naciendo en él al capitan de ]as botas , d el fre­tadas i ennegrecidas por el fuego.... CELTA. cuente saludo de interes i ele la carta cuya con-testacion fu é escrita pero no remitida a su J estino, • quedánuose como las producciones de nuestros Una mujer del pueblo. hombres públicos que quieren pasar por esctito- ( Contin1..1acion.) res, si ernpre en borrador, aún despues de publi- . Hagamos con aquellos acontecimientos lo que cadas E sa carta la tengo guardada i espero tna­el Congreso, pasar sobre el los la e ponja del ol- nifestárseJa, si usted me ofre ciere la oca ion -lVli vido legal, i solo tomPmos en cuenta la parte madre palideció i se quitó prontatnente de la ligada al asunto de esta relacion. puerta, mi pad1e Jo notó porque hablaban en l\li padre, como gu,ardia nacional, concurrió a aquellos mome ntos, i Ja turbacion es indisimula­Ja jornada de e; El Santuario," i allí quedó herido ble cuando se habla; al canzaba él su ntuleta para en un~ pie~na, que le atravesa~on c.~m una bal.a ~ s?lir a ver el o~jelo que causaba aque lla impr~­de fustl.; m1 n1aclre fué a traerlo 1 lo h1zo conductr < s1on en su muJer, pero el comandante se hab1a en un guando, cuyo movimie nto, por suave que < <.lado pt isa a ahorrarle este trabajo i se presentó fuera, le arrancaba gritos de dolor en todo el trán- ~ e n la puerta saludando con afabilidad i recordando sito : las tres leguas de camino que separaban a las prendas de r econocimiento que habian exis­mi padre de su casa, fueron un mar de dolore~ ti<.lo entre ellos. atravesado para llegar a ella. l bien maestro: ¿qué ha sido de usted desde Tres meses de inaccion, de p e nalidades, de bo- que no nos vemos ? . tica, de cirujanos, de gastos adicionales, fueron En una cama, gastando el fruto de mt tra­bastantes para consurnir todos nuestros recursos, bajo de mucho tiempo, con una pierna hecha pe­i cuando mi padre pudo volver al asi ento de su dazos, sin poder trabajar i sufriendo horrible­trabajo, era ya tiempo de ernpezar a vender la nlente; todo esto gracias a los que hicieron revo­herramienta, que usted sabe que es el últirno toque lucion. de la escacez en el haber ele un artesano. Así sucede, mafl tro: estos bochinches no Nadie volvió a recordar a mi padre , que , su- dejan mas que d esengaños, i los que nos maneja-friendo todavía de la herida, volvió a trabajar con mas bien siempre salimos perdiendo. . ahinco para recuperar lo destruido con el gol pe Tiene usted razon •••• est~ de ?naneJarse uno terrible que descargó la fortuna disfrazada de pa- es tan difícil •.••. saberse maneJar es s~b e rs~ con­triotismo, en la pobre pero algun tanto desahogada ducir a la fortuna por todos los. carn1nos, 1 para posicion que babia alcanzado con tanto trabajo. eso es necesario un carácter tnut •••• un caracter El Gobierno se restableció, todo volvió a su que no admite calificacion. . ~ 6stado anorrnal, escepto las familias pobres donde Sí, tnaestro, eso es. Ya y e usted, }ro so1 ape­sienta de lleno el azote de las revoluciones, por- 1 nas teniente-coronel, i otros ••.••. que nadA han que, las consecuencias se distribuyen cruelrnente , hecho ••.• • ' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' - • 112 -1 Ti te\ olucion siquiera ••..• son coronel0s i aún zna . ••••• ¡ vay, una r epública injus t a i por dernas ingrata ! - 1\ í es este n1undo, ¿ no ve como le pagan a u ted sus s(lrvicio ? -Ha! no: en cuanto a tnis servicios es cosa distinta, porqu e yo no hice revolucion i ninguna recotnpensa merezco ; doitne sí por rnui contento de que no se n ote inconsPcu encia en lo c¡ue

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 51

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 33

Por: | Fecha: 21/08/1858

• ANo I. ~ Bogotá, 21 de agosto de 1858. NUM. 33. Boletin semanal. ' i d e jado su riqu e za o parte d e e lla a l os h o~p itul e s , l :ro quisiéran1 os hablar tnas d fi es tas, pero cómo a la ~ es cu e la .. , o a cualqui e ra o tra obr ~ ~ u cn a .. Así evitarlo? Jas ha habido i e s pre c iso hablar de llas; ~ura e ron las fi es ~a s , con ... e1 g rndo las uluma:s d t ve r - ues a í corr10 para l os in g le ses e l prim e r alimento ~101_1 c s en b e n e fi ~ Io de do,::, p\~ c nt c ~ que van a ca n s ­es el ro .. tb ce f i la cerv :1 za; para lo s fran ce ses, fa trn1rs~ so bre ~ r1o san F ranc1 sc o, 1 qu e so n d e s um.a sopa i el vino tinto ; para Jos al man e , la co l agria n c ce_ ... Id ad, d c .. Jando un pro flu c to d e ~ e r c a d e 1n1 l i la achicoria d ¡~fraz a da de café ; para l os ru ... o ~ , el d o sc ie ntos fu e rt e s p a.rn e l [i :.c to. r o (hr c ~ o ... , pu es., caviar¡ el bacalao; para lo yanhees, Jo hispano- que l o .. usure ro s n1 la s fi e stas 1nu c r e ~ n s u le 1, am e ricanos cru los, i, hablando de p e ri ó dicos , para co~o los b o rra c ~t o .. , que has ta ahora s1en1pre han El Tie1npo, la crónica de los Estados; para El esptrado con el ulttmo trago. Oonzercio, los avi ... os 1 precios corriente~; para El. !\las se acabaron las fiestas Pntvenir, todo Jo serio, grave i m esurado, i para . I se van los para m e ros_ El Catolicis1no las n1isas j lo ... ayunos; así es para A tener cu e nta los bu1tres nosotros, pobres i desvalidas criaturas, nue ~ tro cal. No se coman los terneros. .. do de sustancia, nuestra sustancia de pollo, nuestro I nosotros cambiamos de tono tambien, para c¡uo sagucito, nuestra mazamorrita do . arroz, nuestro nuestros suscritores, entre Jos cuales los hni e n e s­cuchuco de cebatln, la crónica fútil i lij e ra de lo tremo quisqu1llo5os i susceptibles, no nos v a yan que pasa en la capital, que, bien ape~ar nuestro, a co1ncr crudos1 con1o los xanke es. f>unto final, casi jan1as tira a alegrona i de véras fi stiva, las pu e s. mas veces a monótona i lánguida, i casi sien1pre a on motivo de la indisposicion de la señora de insípida i desabrida. P ro ese es el de~tino de 1irándola, no se pudo dar ni el d o min g o, ni e l nuestro desventurado p e rió dico, en pos del cual jnévPs a Ernani, ó pera d e l mod e rn o co rnp osi t o r nos arrojaRlos con toda la fe i el vigor con qu e Vcrcli, que d e sd e Rossini, B e llini i D o nizr tti ha · El Tie11tpo, El Porvenir, El Clnnercio i la Gacela ido la e~trella re fu lj e nte de la p era llaliana, . i que Oficial, se lanzan, ciegos i denodados, en pos del d esd e hac e rnu c hos años ha h ec ho lns d li c ia s de suyo, sin tregua ni descar•so, sin arredrarse jamas, todos los teatros de Europa i lo "' 4 s taclos U nid o c o n sin pararse en pelillos, i sin que lo~ detenga nada, .. us ope ras '' 1 Lo1nbardi," "Nabucco," '' Attila," ni el cierzo, ni el vendaval, ni el aquiJon, ni el '' Jlfacb etto,'' '~ R ·igoletto,, "ll 11-ot'alorc" i '' La huracan, Tra viatta,'' i otras, siendo " Ernf¿ni" una de las Ni el arjentino patnpero, 1 mas populares. Pero en cambio, 1 variado espec· (Aunque, por ser arjentino, táculo del domingo, es uno de los gue m ejore s que Carnbiar pudiera el destino se nos han ofrecido hasta ahora. El l e ctor puede Del mas denodado i fiero.) juzO"ar de él al sabe r que oímos casi todo lo m ejor Mas se no' olvidaba una importantísima cosa: el de~ orma" ·i de "Lucreaia" i el fan1oso duo de destino de la Gaceta Oficial, otra L"·riatua ra desva- '~ 1 Pu1 itani" : lidn, que no sabemos cómo ha venido a enredarse ._ ouni la tro1n l/a int ~r épi rlo, (.r tambien en los dientes de nuestra pluma. En mala ej e cutado por Jos se ñores Luisia i Mirándola, i en hora se nos vino a atmvesar en el papel. el que aqu e l ganó co mo c antor e straordinariam e n- Lectorcs se halJarán muchos . te en la opinion de un público r e du c ido p e ro se l ec to. Que digan que su d e stino Pu e de decirs e r¡ u e el s e ñor r 1 irándola h1zo c·l g ns· Es instruir de continuo, to toda la noche, como s e dice , con su s eg ura, ro- Pero los "l e ctores duchos busta i adrnirabl e voz, la que, al fin, d e"' pu e s de Dirán que el de hacrr cartuchos. cuatro 0 citH .. :o h oras de continua tare a, rstaba tan I no les faltara razon, pues eso viene a ser en fresca i pura como al principio. La señora de Lui­ren1ate de cnentas, o en definitJva, cotno ahora se sia nos encantó aún mas, si en be, con us bl ·1ndos us~ decir, el fin final de todos nuestros periódicos, , i vigorosos acentos; i no exaj c ram os en d e cir que, que algunos compran por patriotismo, i sin SÍC]uicra como cantarina i actriz, se ha exedido a s1 n1isrna ojearlos los entregan a su de tino; otros por serles en e ta ocasion. indiferentes los dtez o doce real es de la su ... cricion, Recomendamos a los aficionados qne no pierdan obrando con ellos deltnismo n1odo, i algunos pocos funciones como la de que hemos dado cuenta; i a para leerlos, formar colecciones i l1acerlas e1npastar los entusiastas'- uplioamos de nuevo no .. Qan atolon­a la rústica. drndos para aplaudir, i gue entiendan que,' a i co- Ma~ volvamos nrriba, para dar cuenta de ]os rno dos i dos son cuat~o, no ' S aJ prin~ipio de los últimos instantes de las fie!'tas, pues por fin mu- bellos trozos que se palnlotea i aun se grita, si110 al ·rieron; mas como aquellos judios i usurero~, que, fia, i esto con el lau{labil ísirno objeto Cle no desper­despues de haber empleado su vida entera eB estor- diciar nadita de lo q ne debe o irse, i lo que, con mo. cionar a los pobres, u los perdidos. a Jos arrancados, ~ tivo de lo esten1poráneos aplausos, se desperdicia . a los quP.brados, a las viudas, a los huérfanos, eles- I=>ara servirnos de térn1inos tnúsicos, debe aplaudir­pojándolos sin misericordia del último óbolo de su dirsc a ternpo B·iusto. bolsillo i del último sustentáculo de su honra, ya al E u cuanto a los fumadores en el teatro, no hai morir, movidos quizá por el remordimiento, o mas ya ciertan1ente mas rernedio, como dice .El Ttiem¡1o bien por la van&¡loria, han borrado 3U testamento \ a tcmpo giu.$to, que entregarlor; a los capuces. J n o· • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • • 2 f:JlBLIOTECA DE SERORITAS. sotros los entregamos con alma, vi i corazcm, ro todos Jnos de por u acriso-aunque nos desafíen. Parará en tres o ualro b 1 lada hon , por lo bueno de obra , i sobre zos de corcho, o corchazos, a treinta, veinte, diez o todo, por su esnctitud, cualidad nada comun entre cinco pasos, que por la distancia no se disputa ja- nuestro! artesanos. mas. El jóven Rafael ArnlE~ro, hermano de la desgrs- El domingo fué di a grande en Bogotá: fiestas ) ciada cuanto hermosa J_,uiso, cuya historia odos co­a beneficio de Ja constniccion de dos puéntes; fun- ocemos i todos lamentamos aún amargamente, mu· cion vaiiadísima en el teatro; una fatnosa soirée de rió como su herrnana: en una eazerfa en Saldnfta, bodas, i la fiesta de San apoleon, para cuya cele- una bala Jo atravesó casualmente. Unoa dicen q,ue bracion dió el ministro frances una espléndida co- él mismo, al tom~r la escopeta que traia tercitda, mida, a que fueron con\·irlados el cuerpo diplomá- para tirar a un moDo que se le presentó eon suma 1ico entero, los altos funcionarios de la Confedera- rapidez, se ent·edó en nJgo i la bala alió i le afla­eion, del Estado de Qundinamarca i de la ciudad vesó la cabeza por la nuca; i otros afinnan que de Bogotá. He aquí el programa de los diferentes fué alguna bala casual de los demas ca~dorea. as platos i viD&S, qoe publieamos a peCicion de varios ~ sea J.o qae fuere, el acentecimieRtO eS" sumamente t'&&tr6nomos: klmentable i tiene consternados a sos D meroaos Díner du 15 aotil. amigos i a su infortunadfsima famiJ.¡a. La &e!iora Mereédes Cordovez, esp0Sa dpa.de ha­. cia diez meses J~pénas de nuestro jo"fen a igo el señor Guillermo a·,in, es la víetiaa te­mana, que, sin duda alguna, i con la ma,ar razoD del mundo, ha .eonsternade mas universaJmebte a Bogotá : buena amiga• bonda.dosa, JJena de espíri­tu, anjelical, f;~Yorita de una fam "Jia que, por aus Potagf~. Potage de Riza 1a Crecy Potage a la €albera. · rs d'mnvres. • Petits patés chauds aux 'l1 ru1fes. Rele\?és Poisson en Cai Filets de bmuf a la Peysaane • • Entrées. Filets d"e volaille a la HollOndaise. Cotelettes d' agneau á Ja Pérjgueu%. Canetong aux olives. BscoiGppes #le :vea o sauce Gendarme Rótis. Béea•ineB gamies de Crouton,. Di11des Róties. Jambon a la Geleé. Saladea. Légomes. Artichaux· glacés. Petits pois a l'angJaise. Epinards au lieurre Douceurs. Gel~es d'orange. Genoises glaceés. Dessert. Fanchonettei. F uits glacés. ~ ru1ts. Vine. Haut Sauterne. St. E ... téphe. Chateau aut Bryon. Ohtíteau Laroee. • • Ults Oham Champagne ,.,.&"'••• Opo to. virtudes, su amenidad,. u buen tono, su cempla cia,.e&nsecueDcia i jenerosidad, oeupa unlughr tigu.ido en nuestra sociedad, la sefiora de ManiD ha dejado en eJla un va~ío dificil de llenar. • • Hemos recibid · te emitido forma de car de una a , al puhliear. , tenemos que hacer aJgmoos obso Yaeion a sati(jr; ue no somos los autores de lbs a fi os · ; que no pmbemos quien sea al que se ocalta bajo ese eud0nimo; ni h\mos caidado de saberlo, poes cormrantemente rectbitnds artículos, sin salle.T de ,d .- de ierte nuestra tarea ent9nces no es mas que ~minar · erecen o no ser publicados, como ha cedido cbn e} de hoi, firmado Rufina, nb tenia; do Ja menor idea de quién pueda ser tan gall r~a i pa · finalmente, que p todo,s • eulos, anónimos o no que nos e contra de las ma tJfBbre d~ los Q 1 aán mas, que les cprrejir~moe,. ea pto os Beft po ~blo, corno ha suc dido co ue oi )usttrtamos los errores ortograti,qQ puedan aiJ 1 eer. eria lástima · Ruñna !llo siguiese leyendo .{.a ·~ria df gozar con artículo E · ·to Zema, Pilár · --""" favor···- , Le aconseja es que tl pósito, como con e IJo tan exajeradamen od , lo Qléjor e e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS . Figúrate que ncabo de lee r en In B iblioteca de .efiorit,Js un artÍclllo, cuyo mot e es '~ 'l'rnjcs detna­' Stad~ d scotados ,, : et é l se permite el articulista leen· que ya las s no rita · no He van j u bon pren d ido ~\ las e n ág uas, e .. -aje rando a si n uc-tra moda de raje ~ d ~cotadGs: este es un atrc •.rimicnto sin l í mi· te~, i d ic.e que no comprende cómo l os cscritorPs de o . ..:turnbres h.a n podido pertnanecer callado en pre cncia de una n1oda qu e no se atreve a calificar; , . yo s J, crertatneBte no cotnprendo cótno el redactor de ese periódico ha podido perrnitir que su col utn­nas se Jlenen con sandet:es d e e sa clase. P e r o ya se 1.::é, ~ falta de nlgo su;:)tancinl con que ll e nar s .. us per16d1co~, que nos entretu,.,iern) hnu cojido por d e lante las tnayorPs futileza , pnra íil::!lidiarnos i hacernos perd e r el gu~t@ por la lectura. Ya yo le dije a pnpá qu e r e tirara ~u su~cricion de un perió-dico que no hacia sino insultarn os; i aunque él dice que no lo hnrá porque a él le parece bu e no i (}Ue así es cozno le gu.-ta que esrril:>an, yo he jurado que si lo traen no Jo leo. iVl ira, Carlota, es tal la indignacion que me ha causa lo el ar·t Ículo, que si yo viera a su autor., f e ha brin de dar mate ria para '1 u e escribiera. }' n el priruer nlotne nto tu\· e intenciones diab ó licas; pero al pensar que e~ta sociedad ii1justa n o nos p er1nit c l a defe nsa cua n do se n o:s a-tncn, ni la vindicacion cuando se nos in .... ulta, me calrné , i h e r esuel to OlaS bien que conve ngamos todns , Í te Jo uig·o desde ahora, e n ir a Ja próxima tertulra co n !lUe~tros trajes de cuello bien alto..,, i . i es posible con u na corvata de c uatro d edos d e ancha, para ver si así están contentos Jos señores n1 o ralizador e s de c-os ttl n1 b res. Tarnbi c n habla el tal articuli'"'ta del poco aseo , porque sien1pre 1 ~ ha enviado sus artículos con es ta firma, i que él jamas se ha cuidado de saber qu1én cs., bastándole solarnentc fijarse en si los artículos 1n c recen o no la publiL~acion; pero yo estoi bi e n segura de que él sabe n&ui bien quien es e~t e señor, i aún mas, creo que lo,;i él misu1o no es el autor, él es por lo n1énos quien lo ha invitado a ~ue e~c•:iba contr~ las rnujer cs; i si rto, npo~tetnos S a que sa yo escnbo un artículo contra las malas ~ costuanbres de los honlbres, i se Jo envio sin mi firma, no lo ad1nite i exije el nombre d e l autor, i despue$ no Jo pu bliea, diciendo que no le parece adecuado, solo porque no es contra las tnujeres, único blanco de sus sandeces? Para nosotras no hai S j ustieia, querida Carlota; así es que debemos re!ig- < • • narnos lin1itándonos a nuestros en tre nosotras mismas. pocos desahogos Adios mi buen· amiga, hasta prometo darte un buen abrazo. mañana que me R U F!NA. El chocolate. (Fragn1ento de un poema épico.) Cantó con r o n c a voz el ciego Homero D e_ l aturdido Aquiles la ve nganza; 1 SJendo un viejo c hocho i majadero, J uzg·alo el puco lo digno de alabanza; Un a~ un to mas noble yo prefiero ~?nde u o habrá ni guerra, ni matanza, 1 una sola t orme nta., ni un con1bate : ui ero can ta r el dulce chocolate .. En los jardines del Eden habria D e chocolate bienhecl1ora fuente, Que, salpicandG espu ma, correria De qu es en hondo cauce blandamente· l des pi di L ndo a ro1na, arrastraria , lrnpetuosa la rápida eo rri c nte, Entre areuas de blando bizcoc hu e lo, • L os d ese u ajado -:- tr o n co ~ del canelo .. El blando ruid o de antoroso viento Que sopta de un j a rd in en tre las flores; D e l trovador e l arrnon ioso acento · EL du!c~ l anu~ntar de los 1Uf. orq u e s i e l o r o vil n o rn as pu siera , Grn nde cu a l tu e spl e n do r tu infa mia fu e ra. r~ s t as que escribo, intré pidas i bravas, No , ilu sos, las llatn e is o c ta vas r e ale s, S e n ci lla m e nte las llamad o c tavas, 9, si os pare ce , o c tavas nac ion a le s; Qu e n o ya de la s r eg las so u e sc lavas, S in o qu e s on libé rrimas, i g· n a le s; Ni son el monop o lio d e l tal é nto, Pues ya rebuzna octavas un jumento. ••• • Hasta . Lóndres. ( C ontinu a cton) • En e l d e partame nto de Jas joyas de la corona se lleva la pre fe r e ncia, entre los cuarenta obj e tos qu e una mnj e r e spre same nte e mpl e ada ahí s e fíaJa dia­riam e nt e por lo n1énos ci e n vec e ~, la pila d e agua b e n di ta de puro oro i qu e ti e n e c e rca d e cuatro p1és d e pro f u n d id a d . 'l,ambie n m e r ece parti c ular ate n­cio n e l b ast o n de San Eduardo, rei i confesor, d e oro 1na c izo , que ti e ne cuatro pi é s i medio de largo i ocho hb r as nueve onzas de peso. Una cruz forma l a cabe za del baston, en cuya mitad se h a lla una bola que enc ierra una astilla de la cruz del Salva­dor. Es de notarse ademas el águiln de oro, que conti e ne e l santo ó l e o que sirve para la coronacion d e lo s r e y e s de Inglate rra i la cu c hara d e l mismo m e t a l e n Jon d e s e va c ia aquel. Esta á g uila fu é trai d a por un obis po d e la abadía fa·anc e sa S e ns a In g latcTra. Por mu c ho ti e n1po fué adorada con1o un mi l agr o, pu e s se c r c ia que una á g uda viva Ja h ab i a tra ido cl e'l ci e l o. Finalme nte so n de n o t a r se tatn bie n )a s d ife r e ntes coro na s qu e h a n s e rvido para c o r ona r l os d ife r e n te s r e y e s d e In g laterra, entre la s cual e s b r illa p o npos am e nte Ja qu e adornó las si e ­n es d e la r e i~ a Vi c to r ia, ll e na d e p e rlas i piedras precio a s; la fu e nte d e oro , que ti e ne casi tres pi é s de n hura, i d e la cual, e n l o s banquetes de la fi esta d e la c o r o na c 1on i otras fi e ~tas na c ional e s, e l vino brota a Jo alto e n dife r e nte s rádios; i l os dos vasos de oro divinam e nte labrad o s, en uno de los cuales b e bió tarnbien Guille rmo IV en el fe stin de su co· • ronac1on . C o n e l g rand e ince ndio d e la Torre a fines d e 1 8 41 , la s alg. de ]as j oyas corrió el n1ayor riesg o ; pue s el vi e nto soplaba con fuerza hacia allá, i nadie podia prest ar ausilio ninguno para salvar tantas pre­ciosidades. El guardian de la 'l,orre no tenia aino la! llavee esterióres ; lae de la peaada i artisf ca reja d e hie rro estaban en manos del Lord mayordomo . Fué pre ciso rompe r esas r ejas, desRues d e un titáni ­co trab ajo d e v e inte minuto! ; i e ntónces los cua ­r e n t a g uardias d e la T o rre ll e v r o n todas las j o yas d e l a coro na d e In g l a t e rra a la ca s a d e l go bi e rno. Ni l o m a s m í nim o se p e r d ió ni s e dañ ó. La sala de las joyas n o s e nrd ió por fin, p e ro e n lo d e mas d el edificio hubo una pérd ida calc ulad a e n 250,000 l ibras es t e rl i na~. Y a e l 16 de o c tubre d e 18 34 las casas de lo s L o r e s i d e l o s C o mun e s habian sido pre sa de Ja s ll á rn ns ; i d es tle e ntón ,: es s e ocupan e n la cons ­tru c ci o n d e un sob e rbio e difi c i o , c u yo fr e nte ti e ne 600 pié~ de es t e n~ion, i a 1 fin d e est e fr e nte vi e ne una tórre d e 3 0 0 piés d e altura e d i fi c ada s obre una ba se d e 100 pi és .En las cas a s d e l par lame nto de­tre s altos , di cen que van a l e vantarse torres octago­nal es cubi e rtas d e estaño. Otro g·rande i nuevo edi­fi c io , qu e no pue de uno ménos de ver desde la ca­lle, al pasar: e s la b o lsa, ruya ptimera ptedra fué colocad a en 1 8 42 por el príncipe Alberto, despues de que la antigua bol s a real, que fu é por n1ucho ti e mpo e1 punto medio d e l comercio del mundo e nt e ro, fué d estruida por un incendio en enero de 1838 . Para un di a en I..~óndres i qué otra cosa ~odría · mos visitar sino el Túnel. Allá, pues. U na de las aplicaciones tnas admirables deJa fuer­za me c ánica es sin duda el célebre Túnel por deba· jo d e l 1'ámesis. En 1799 se hizo un plan para cavar uno cerca de Grnvesend; pues se reconoció la nece sidad i ia enorme ventaja de una comunica­cion mas f ,ícil entre una i otra ribe ra, la que, por no poder haber en esa part e pue ntes con motivo d e l gran movimiento de buqu e s, era dificilísima. Pero la ejecucion fu é abandonada por grandes di­ficultades que se prese ntaron ; lo g¡ismo sucedió con otra empresa igual e n 1 8 04 para abrir un túnel por cerca de d o nde e xiste hoi . P e ro ape sar de todo no p e rdieron el ánimo los inglese s ; i el plan he­cho por Sir lsarnbert Brunel, frances de nacimien­to, fué aprobado por el parlamento en 1824 i la obra mandada comenzar inmediatamente; obra que, a pesar de grandes trastornos, d ificultades i de· rrumbes, que orijinaron en el trabajo una ~uspen­sion de siete nños, fué victoriosamente concluh.la. El Túnel se compone de dos pasadizos o corredo­r e s d~ arcos de Jadrillo, de los cuales el uno está d e stinado a servir para !os carruajes que van de norte a sur, i el otro para los que van de sur a nor­te. El largo d e l T 1ínel, que está constante mente iluminado por grandes reve rb e ros de gaz, es de 1,300 piés; cada pasadizo ti e ne 14 p i és de ancho, con las ace ras o enlosados que hai n los lados para los de a pié. Entre el fondo d e l rio i las cima de los are~ hai 15 pi é s de ti e rra d e espesor. A ios lados hai tendales de mercachifle s, que venden por- . ' • tamonedas, cigarros, aguJas, almanaques, dulces, guias de Lóndres; i, puede d e cirse, que en el Tú· nel es el cuartel jeneral d e l o s ladrones de bolsillo, a pesar de cuatro o mas jenuarmas que hai nhí cons· tante tnE:'nte ... Pi e nse el l e ctor que la dicha obra es­tá he c ha por d e bajo de un rio tan grande como el Magdal en a casi, i que constantetnente pasan por encima los buques mas pesados del mundo; 1 lo que es mas de notarse, que ni una gota de agua del rio se resume abajo. Era ya tarde, nos fuimos a comer al hotel i resol­vimos no irnos esa neche pata Par· sino ft J di a si -. • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTEOA DE ~ERORITAS . Una de vi no tinto. • • • • • • • • • • • 5 Gastos de cocheros, &. &. . . • • • 7 ~ 50 Ad etnas: Visi tn s a los monumentos de que " " guiente mui temprano. Era preciso ir a pasar la noche a alguna parte: al Coliseo a ver el panora­ma de Lóndres· a donde madan1a Tu~saud a ver sus estatuas de ~era; a un Casino a ver bailar,o n la ópera. A la ópera, dijeron mis compañeros. ~llá nos fuímos, dcspues de habernos puesto de trros largos, esto es, casaca i guantes blanco~. .... q u ella me la prestó un compc:1triota, estos los cotnpré al pasar en la primer tienda de guantes que encontré, por dos chelines omo 1· casaca me ve nia derna­siado apretada i era la primera vez de mi vida que me ponia guantes, estaba yo de la figura del diablo i tan incómodo que no sabia que hacerrne, gruñen­do contra esos e~ttra9o" ingles··s, que no pe~·mit~n otro vestido p,ara su opera, bien que, para evitar In­convenientes, tienen en la puerta casacas de alqui­ler. Despues de estar ya instalado en mi asiento~ la casaca ernpezó a interrumpir Ja circulacion de la sanc:rre por tni cuerpo, i empecé a sentirme n1al. RÓ hablad o, coches,&. & ..•••.. 15 chelines. El ciccroni ••••••••.•••••••• 9 L os guantes .. • • • • • • • • • • • • • • 2 .La C<'l ... aca .••.••• , • • • • • • • • • • 4 Entrada a la ópera ••••••••••• 30 ,, , ,, , · Suma total •••••••••• 60 , P or todo 5 libras esterlinas i lO chelines, esto es, 1 7 pesos fuertes. ( Continuará. ) • Recuerdos de ahora seis aftos. Le ~onte el afan en que me hallaba a Bastida, e l TORos EN PLAZ.t\. ciceroni, i este tne llevó a la puerta, i por cuatro l. chelines de alquiler me dteron una casaca que m e No era bastante que D· Santiago de Garzaláin i venia bien, recibiendo e n prendas la de mi campa Almecántariz tne probara con do ... horas de tru e nos triota. ¡Qué tan oprimido estaría· cuando n1 e r esol· que mentí corno un beJlaco nl decir que é l está ví a ponerme una casaca alquilada! Los guantes cornpletamente en, sns ci,¿co, pues ensord _, ció üe un tatnb1en hubiera querido. quitármelos, pero no era oi lo a una de las espl,)siones del combate de ,.l'ra­posible. R esignacio n, pues, que ''El Profe ta," falgar, sino que tambien Mngdnlenn me habia de óp era de ... feyerbeeer, va a indemnizarme comple- rec1bir con dos piedras en Ja mano, i gracias! que tamente de todas mis penas i humillaciones. con cuatro hnbria sido st no 1n e hubiera ocurrido Se ha élado la señal; la orquesta comienza la hablar de la titáni ca influencia de sus ptcantes in..,­obertura: ¡cuanto nlú ... ico, Dios rnio! Qué dulzura, gros ojuelos; porque iernpre la voz que halaga, qué armonía 1 parece un sueño! 1 el t e atro 1leno aunque sea con la verdad, hace vibrar suaveanen­ae jente de alto rango. La reina Vic.toria en su te la cuerda de la sat1sfaccion. palco real, Lord Palmerston, Disraeh con su fa- Entraba yo pues a e-.;a casa que, merced al n1ag­milia i mil mas. P.ero eso no es nada ; cesa ya Ja n e tismo, a ciegas e n contraria , cuando me sale al en­obertura, se alza el telon. Qué canto, qué artistas, cuentro l\1agdal e na, con una bata moradc1 n1al ce­qué decoraciones, qué to o! l\tle atuPdo, me des va- ñída, snelto el cabeJlo i una peineta en la rn a n o a nezco, me he quedado con la boca aoierta tres cuar- guis, de desafiarme, que en v e rdad aceptara e l re­tos de hora que duró el primer acto. 1 en los dcl- tosiendo a peinetazos, i peinetazos de un:-ts manos mas me ha sucedido lo n1ismo. Los anabaptistas me por las cuales sin hacer. un jesto me deja ría arran­han" gustado estraordinarian1ente: ese canto ron co, carel eorazon. ''Es po-.;ible 1 me dijo, con que a lúgubre, severo como si viniera de otro mundo; estos cachacos no se les puede d eci r palabra s1n que esa marcha de la coronacion del profe ta, tan lenta, Lo cuenten j lo publiquen en el acto i lo pongan a eircunspecta, imponente i melodiosa; esa cucHfrill~ uno en exhibicion?, · de los patinadores, cosa nunca soñada por un semt- ¡Cupo en tal belleza tánta alevosía t salvaue, es encantadora: los techos están llenos d e H d.. · d 1 ·rt nieve0 los árboles s1n naja! i cubiertos tambien tlc . orrores me 1] 0 , 1 a mo 0 e e e~perto mt 1 ar, · '1 · J d . alJ, de~pues de temiendo aplacar .. e, o lo que es lo m1srno, que se le nieve o ffilsmoqu e os pra os. 1, ~ ) b l . . JI , e . . 1a coronacion se baila sobre el hielo una cuadrilla ) aca ar~n as. rnunicJones, amo a oncepcton 1 1ne · ' - · . · b 'l .· · ~ la echo enctmu como lanza sus perros el cazador. por vetnle o treJnta balladotes 1 aJ aunas con patl- ~ " e " d h . u d" , ?, f , ne~. Es· una escena que no pu edo describir. Fides la . uan ° a VlSt~ , · que_. m e e pata tus· u e d d 1 [1 t h. ~ 11 Qué bi~n ' su exabrupto.'' Senor1tas, ÜIJe yo un tanto r epues- !Da re e b pr 1 o e a, mt e. tzo caslt orar. i t b 1 .. 1 to ya de setnejante sorpresa, señoritas, desde aquella Interpreta a a can art na que a represen a a o::s ~ M d 1 UU b · b · · 11 sentimientos de una madre negada é insultada por e ag nena que d sa_ ef.l mrl Jten,~ ~ub~d a ,gu nijo, pero resignada a todo, aun a desprenderse del . hon_cep c ionMqu c dreclor ar~Cn 1gun rll:en e, a 1 a 1 0 , 1 d d l 1 E d · · 1 a1 tantas ag a enas 1 oncepcJones en e mun- tJtu 0 e ma. re para sa varo. aa ecorac1on d ll d · bl d B t ' de la salida ne1 sol por entre la nieve es mara- o, que con e _as no mas que arta P0 a a ogo a villosa; i el incendio de la últirna escena itnpresio- de hnda.s, ~eJorando lo ~tesente. •.• • • • • • • • 1 1 t d 1 t 1 e~ ctáculo de 1 aqu1 fue Troya: mts cotnpettdorns tomaron na e. a m~. con °d o de error }ue _e E; pe ucho una aliento durante esta peroracior., el perro me cayó ~n meen 10 1 v~ ~tero pro 1 u ce.. m A .. t encima, la madre, el padre i los h er manitos me hi· opera com~ e ·role d p~ra t ~p~·tme[a- v~z. JI/'' cieron en círculo coro de música infer nal, a mí se con~ueEe 1 sor~ren e a~ al eJ~r e lt~o d~s e· me cayó el sombrero, i, lo peor de todo, se le cayó rua oh sa ~oc e~? pegu~ ~S OJ~:t 0 • ;o la a a Magdalena la pein eta, que hice pedazos de un t asc.loc ~ me t espe 1 padr.a . arLas ..... de aqut a cuen- brutal pisoton por alzar mi prenda. a e mas gas os en un 1a en · on res : , Cuenta de Clemente: ¡ Amando tanto obstaculos tan grandes 1 Habitacion dos noches ••••••••• 16 chelines. _ En fin, 1ne dije, mujeres son, mujeres las canten­Dos almuerzos idos comidas •••• 20 , tarán ; un clavo saca otro clavo o ámbos se quedan Dos botellae de ale-ale ...•.•• 1 l ,, ~ adentro : si yo estampo en mis cuadro a toda" la~ • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • • • • BIBLIOTECA DE SE ORlTAS. • damas de Bogotá, peleo con todas, o por bien ser- 5 call~ndito el dia de ellos ''~ira, me dijo Pepe, vida s e dá la que me itnporta se contente contnigo. > ( qtn e ~ con unos pantalones. Jadr~llo, un chulee~ la­H e cho tni plan, hice una despedida del caso, es de- S gurto 1. un saco raton, parec1a caJa de col_ores, 1 .es­cir, desp e dida tic mártir, azorada i amenc~zante i, taba ~l1sfrazado a su v e z de ave del pa,ra_Jso) 1n1ra siendo l/en ·ada la Jzo~·a tres de la tarde fu1 n sacar d e bnJO de aqu e lla colcha azul (acaso untca colcl1a a U. Sa~tiago ( quiet~, hombre al fin _,'Sc _pacificó l d~ única car~1a, de único dormitorio);:- c\h ! sí; pronto) para marchar a toros a S. V1ctonno. no 1 ~a ven.terlta de 1;'1 casa en que dorm1mos hnrá :\1ucllas cosas vimos en el trayecto ••.• personas año 1 mcd1o; mal cal~ulo es r.ara ella meterse en­tatnbien vimos •••. personas-cosas tnmbi_en ; a que- ~ tre una go_rra de raso 1 un traJe de ~e~la, a pesar Ua5 niñas, v.gr., que no saben masque ?uscar P?S· ~ de que quzen te cubre te d~scubre,-f!ero ~e mas allá: turas a las azoo-adas formas i alzar los OJOS a gu1sa recuerdas aquella andraJosa, an_?el caulo que por de Dolo1osas ~n manera que llatnan romántica i nat7tr c.ll conclusion ll e varon al hospital hace diez ola­que decretnn sea melancólica, cua11tlo rornánticis- s e s 1 .D~ véras~ _hombre! pe. r~ al traves de tánto mo, que no es romanticisn1o, i rneJancdJía. que punto 1 tant~ t~rc1opelo se ad1v1nara el gato por esas no es melancolía son la precisa i esacta esposiclon maneras estup1danlente afectadas, por esas manos ' . d 1 . del ridículo que es ridículo en el o-rado tnas emi- amarradas cotno para que no uren e a navaJa, nente. ' 5 por ese chal que en ella pn rece una gu i lloti u a, ·por ~ Señoritas, dijo D. Santiago a unas damas ya esas caderas en que . sien1pre ~na mtí.cu 'ra d ·e agua relacionadas con éJ qu.c estaban al balcon, no van sentara a las dos mll maravillas. En Ja darna el UU. a toros'? pues segun entiendo es hora. traje es esclavo, en la guaricha dueño: ni una ni -Sj, señor, allá vaanos: es que estamos espe- otra puede ni debe protestar contra los pañales en rando a mi papá que fué a hacer colgar el tabla~o que la. envolvieron. Déjal~s así, tonto: b~stant~ i dispon e r los asientos, dos de los cuales esperamos ~ divers1on no~ daf\ en su calt~ad de matachtnes ;. 1 serán ocupados por ustedes. adetnas, amigo, la democracia ! ...• la dentocracia -':Val vez tendré el honor de ace ptar, s e ñoritas; es delicio~a! déja que la saboreen. beso a UU. los pies.-l\1il gracias, señoritas; servir Siguiendo nuestra vuelta por el pentágono irre-a UU. guiar del cercado, observamos rnucha gorda i mu- No habíamos avanzado cuarenta pnsos, eso sí, lo gordo o flaco, lindo o feo; de esas en cuyo re· lentos, pasos de observador., cuando nos alcanzaron chazo o aceptacion entran ya los humanos capri­nuestras interlocutoras, rematadan1ente apostadas, chos. En cuanto a varones, aquello era una feria: de gorra de terciopelo azul con una pluma blanca, ya reconocíamos al neivano por sus sendas i rolli­chal de an1biguo é indefinible color i elegantísimo : zas pantorrillas i sus carrillos pálidos i enjutos, ya traje de muselina rayada de violeta, vagaroso i ~ al tunjano por sus anchos pantalones i prorogada flotante. levita, )ra al tundama por su cobriza tez i anchas es. -Eh! me dijo paso D. Santiago, deben haber- paldas, ya al antioqueño por su barba negra i ta· se saJ ido por el balcon. (ante robusto, & ; en cuanto al bogótano, no hai -Es que tienen furor de balcon i furor de toros tipo: Bogotá es.n¡¡da o es la República . I~ero, ah! i resuelven ámbos a carreras i atropellones. Al en- señor! campeaban unos figurines ( entre Jos cuales trar al cozo el últ1mo toro . podrá U. verlas entrar a mi adlátere podria sacarse Ja lotería ), figurines la casa~·¡~ si aguarda un instante, entrar al balcon. tan sui géneris, que por serlo tanto no hai palabras Es una preciosa ventaja para nosotros Jos que va- para descr·ibirlos: u nos parecian cosa de ídolos chi­nlos a toros por contemplar a las bellas, esto de no nos, otros como. tr.aspapelados en los archivos del perderlas de \'i~ta ni en el palco, ni en Ja calle, ni pasado, otros como precursores abortados del porve­en el balcon: lá~tirna fuera en verdad. nir; pero ninguno parecia cumplidamente ningü- Pero ellas venían sin el papá, con un hermano na cosa: tal vez parecerán i los podrán describir por único ayudante de campo, i al ver despropor- nuestros bisnietos, o l1abrán parecido i podido des­cion tal entre los sexos hcfrnoso i feo ( i allí nomen- cribirlos nuestros bisabuelos. tian les nomb1·es) comprometidos nos vimos a de- No ya, como en ménos políticos· tiempos, sempeñar el dulce papel de conductores. No os De rrias provecho i de menor estruendo, asusteis, lectores mios, ninguna vieja era de la co- cuando se hacian ménos versos i se peroraban mé­mitiva. nos discursos, se ostentaba nuestra cachaqueria cuol Ll e gados al palco, D. Santiago se hizo el flo- una con1pacta\ soberana falanje. Desparran1ada en jo deber de no desan1parar tal atrincheramiento; grupos, de in1berbes aún por lo jene ral, pues l1a si­yo, que a mengua Jo tuviera ante aqu e llos que ha- do derogada la djsposicion sobre mayoría . de edad ciendo de tripas corazon solo acuden a la barrera en el cachaco, aquí discutian unos sobre si la ro· de vez en cuando, n1e resolví a bajar para instalar- rnántica X preferirá al estranjerito por ser estran­me en la plnz1. Con trabajo pasé po1· entre jcnte i jetito; allí esponia otro que en tal baile un ruhan mesas de Rueda de la fortu .. ¿a, Cachin1ona, Blan- espirituaLizado ~otestó que ya no ponia cierta can­eas i coloradas, 13ishi.~ ~- lll~ gué a la pu e rta trieolor tradanza, i colocándose de segunda pareja en vez i desde aJlí \!omtemplé unus 200 palcos con unas de pasar a la cola, dejó al que hablaba, de galan 2,000 personas~ dan1as sensihilísi1nas la mayor par- de la tercera, siéndoto de la segunda ; que éste, en te, que iban nn~io~as a ver tnatar i estropear' sus venganza, babia cedido al truhan la puesta de otra hermanos, i con el único, unániane d seo de que contradanza, cesion que inciviln1ente aceptó, por lo fueran bastantes los muertos i bastantes los estro- cual se expatrió \'oluntariamente el orador, deses­peados: he aquí la raza humana, me dije, he aquí perado por.que no le hubieran enten4ido la sátira: su sola i e~clu!iva n1ision, LA MISION DE DESTRUIR~ cuando tal \'eZ el otro aceptó kPorque se la entendió ~splicatla ~in d isfrnz de ci vilizacion. .demasiado, gracias a la ~sp1rituaJizacion ;-acullá Pero disfraze! ~¡ habin, aunque hubiera p~sado deelara un terrorista en política de uroanidad que • • • • - • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIO,.fECA DE SE ORITAS. 7 e sa noche n o iría al baile deJas Fs. porque ya no , Jjt o. R esolve r se , bajar, tore ar i ra e r, todo fu é uno: s~ podia ?ailar e n Bogot á: que ci e rtos pa~a~1 r s ha- e l to r o l e r e v o lc ó e n e l p o lvo lin<.lam e ntc , i, ca so c1an un s1 te d e marzo a las mu c ha cl1a s c1t a nclola s g-ravc l Je r a~gó los calzo n es sin r e p p ere n n o r spe re n, l os qu e es p e r e n n o d esc ':)p e r e n : cho rne fa Ita p o r d e cir,, i ) ra s e can .. Aln rn is man o s para m i es cas o d e co n c ic n cH\ d a r al o- u n a n1 o ra to­de dar vueltas al c igarro i tni s oj os ~e c nn ·nn d e ria al r e vol c a d o atnnnte :.tniéntra s c o'"~ los ca lz o n es ver al cigarro dando vu e ltas: i l o s lec t o r e s d e v e r i s e p o n e e n es tad o d e seg uir vi e ndo t o r o s con en· cotno tardo e n hacer s al ir el toro. P e r o ya cerra r o n t e ra c o tnodidad. ELo. las puertas tricolore s (ya me dí un golp e en la fr e n- -- te i cerré cual bra\·o c o n c~te artícu !o)! i ya s e Señor Director del colejio de la Paz. acercaron los vaqueros al cozo ( i ya ace rqué entu· B ogo tá, 12 d e a g o s to d e 1 58. siasmado el asi e nto. a la m e sa, i al pupitre las p e - I-I e r ecibid o la nota circular qu e , con fe cha de chugas) ; i ya com e nznron a e cl1ar l o s cha1nbuques 20 d e julio, ha t c nicl o U. a bi e n dirijir ''a los dire c­( i ya comenzé a echar l e tras con v e lo cidad d e ta- t o rc s d e Jos rol j io s d e Sur Am é Tica," i o b e d e cien· quígrafo ). Pero, oh dolor! _en lo mas c é ntrico é do al deber d e urbanid ad qu e con tanta mouc tia re­inespugnable de n1i espalda se ha atrave sado u.na clatna U. al fin de eJla, paso a contestarle, aunque pulga, i en lo mas c é ntrico o inespugnable de una sucintam e nte, porque mis diarias ocupaciones esco­vara de premio se ha atravesado un muchacho que lares no m B d ejan ti e mpo al g uno que dar a otras con la sorna i filosofí a de un D. l\1a riano va len tí- tareas . .. simarnente escojtendo i d esprendiendo pañu e los, , Acojo con ·aplauso todas Jas ideas realiza bies que sombreros, alpargatas i mochilas, i e ... tudiando cómo conti e n e el m e n c ionado escrito de U, tale s como la reducir Jos a su mínima e~pr e t..;ion, i cómo adh e rirlo ~ de "aus djnrnos r ec íprocnme nte con Jos te stas que a su cuerpo tan fuertemente que para q u itarJe una por su m é todo, por su doctrina, por su escelencia, en hebra tengan que pasarlo por una rueda d e molino; > fin, nos pare zcan pre feribl e s i recom e ndable s:'' i la mas el muchacho ¡ rasgo de mngnanimidad ina u- de '' comunicarnos los rn é todos de ense ñanza, las dito en magnátes 1 abre una mochila i arroja al mé- simplific aciones i ade Jantos que s e hagan en estos, nos bien intencionado pueblo un aspe1jes de reales, las conquistas d e la cienc ia, &.a, &.a" Mas, como i resuelven Jos vaqueros d ejar al muchacho en sus pru e ba del apre cio con qu e r e cibo e sas nobl e s i pa­empíricas elucubraciones i sacar el toro en obse- trióticas inspiraciones suyas, me p e rmitirá que le quio de los desesperados circunstantes, i yo resuel- manifi e ste tni ninguna disposicion a secundar las in­vo, en obsequio de los lectores, figurarme que es dicaciones qu~ hace U. bajo Jos núme ros 1 i 4. Son una preocupRcion esto de que una pulga ruin me estas: e~té disecando prevalida de su pose cion; i escribo: '' l. Si no hubi e seis adhe rido aún al estableci-u ya sale el toro! el toro! el to1to! " mi e nto que dirij ís, una imprenta, s e ria sobre manera Regla jeneral: todo toro al salir es .el mas brat"o conve ni e nte que Jo hiciesPis cuanto ánte s. Vamos a de todos ; porque obedecjendo a la Jei de que el ra- ~ t~j e r una r e d de luz para cobijar e l continente! Va­ton preso corra a buscar si hai algun agujero e n la S mos a r ec ojcr en ella la juventud actual, con un so­trampa, el toro saJe a escape· a buscar si por donde lo propósito i con una sola anto rcha, van1os a pene­entró le es dado volver a su d e hesa, i como·la pla- trar por las t e n e brosas s e ndas de Jo venidero." za está llena de jente i él no puede irnpeclir gue Contrayéndome naturaltnente a la primera parte sus cuernos Jo anuncien aunque lo exijiera la bue - d e l párrafo trascrito, contes to a U. que nún no he .. na educacion, tiene que tropezarse con algun cu- ). adh e rido, ni pienso adh e rir imprenta ninguna al Es­rioso i ese curioso cae, i medio pueblo gr!ta i otro stablecin1icnto que dirijo; i mas todavía, que no medio rie. 'ral sucedió con el que traigo entre ma- _concibo la posibilidad ni la conveniencia de hacer­nos, escribiéndolo, se entiende, pues aP.esar de que lo ahora ni nunca, miéntras conserve dicho estable­soi bien estravagante no han pintado todavía por lo cimiento el caracter que ti e ne; i de paso digo a U. heróico mis estravagancias que e] pri n1er instante en que no pueda conservarle Cón1o se prendia de la barrera la jente al pasar < ese carácter, s erá el último ele la duracion de él. el toro! qué susto 1 ¡qué apuros f i a(]uel venia < Mi colejto se cornpone hoi d e 84 alumnos que orillando i prtciso era que infinito8 piés hermanos ? estudian lns lenguas española, latina, francesa e in­de infinitas manos mal sobrepue'"" tas exedieran la al- gle~a, la aritrn é tica, cJ jiro i descuento, la contabilir tura de los cuernos del animal; a1lí fueron )as pe- dad mercantil i oficial, ]a jt;ornctría, la j e ografía leas de unos con otros i de todos con los dueños de univers al i la R e lijion católica, habiendo de ~ada tablados que no permitinn que nadie se 1Jasara de lllateria Yarins clase s diarias i una diaria tambien i su esfera. Aquel cachaco vió que no podia pasar, i jene ral de escritura i de ortografía castellana. En haciendo de necesidad virtud resolvió, nuevo l). )a aperturn de estos cursos i en la de los otros que Quijote, aconleter una aventura en obsequio de la proyecto, me han s c r\'·ido de guia las que yo creo dueña de sus pensamientos. Esta no se opuso, tán- verdaderas neces idades deJ pais, Jas indicaciones de to así lo queria ! i él remachado a] compromiso ya, los padres de fan1ilia i rni de.ber de procurar a los saltó a la arena i enarboló un sucio i tr1ste pañue- ~ nii'ios cuya educncion se me confin, una instruccion • • • • • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • \ .. • 8 BIBI.~IOTECA DE BE~ORIT AS. fitil de inmediata nplicacion i que les sirva de base las insustanciales i viciadoras elucubrncioncs de un sufi'cic nt e para cualesquiera estudios a que hayan de injenio qne desvía i agota en derrames prematuro' con sao- rarse en lo sucesivo. el cauda l de su savia i Ja fu e rza de su corriente. Sie~1 do esto así ¿para qué habia de servir una Una v e z entre mil sucederá que el espíritu ju· imprenta a mi establ e cirni e nto 1 venil que ha saboreado t e mpranamente el deleite ¡Para la impresion de Jos t estas d e enseñanza? de vanidad, resultante de ver en l e tra de molde su E sa seria una tare a aparte, que ni está e n mi mano nombre i sus e nsayos que el amor propio i la be· emprender, ni E:S fuerza que lo sea por los directo- nignidnd d e l público para con sus ti e rnos años, l e r e s de . colejio. Libros estranjeros buenos para ense· h~rán tomar ... por obras m,aJistrale~, una vez entro fiar nos vi e t~en h o i a un J'recÍo Jll e nor d e J qu e t e n· m1l SUcedera que ese_esptTltU reCOJa SUS fuerzas~. Jas drian si fu ese n itnpresos e n el pais; i en cuanto a conce~tre en el estudio, l~s tem~le en la r e fl e x1o.n, los nz. ejore s que se pudieran componer por nu estros ~ las ad1estrc en_ la pru eba .1 las m19a_ ~on prudencJa, conciudadanos h á biles, su publicacion corre~pon_de ánt e s de r epe ~1r l~s suces1~~s ex hlbH;Jon e~, a que el natural i leo-aln1ente a ellos sin que de lo:~ colej1os aplauso obte n1do 1 la nn1bic1on despertadn lo llan'la· se pucrla ayudarl es con rna~ que con el con~umo de rán con afan i. sed~ccion. Pero Io. ~atural, J? co- _ ej e mplares n ecesarios s eg un las circunstancias . ~ m un_ es q~e s~ Infatue, que se_ prec1p1~e, que. c1e_rre i Serviria la in1prentu a mi establecimiento para ~ Jos hbros 1 est1enda e.l papel, 1 moJe 1 remoJe CJ~D la publicacion p e riódica de las notas buenas o ma1a_s , veces su_ plum_a,_ h~c1cndo ~oco a. p_oco 1~ auda~1a a que, por s u conducta en cualq nier sentido, se h1- ~ suple tona _del mJemo, 1~ supedic1al1dad s:mulatt~a eieran acreedor e s los alumnos~ deJ saber 1 la abundancia coll?pañera de la medio- Sobre este particular mi convicciones única tal cridad. Esto es, que haga lo qu e el héroe del1>a­vez, p e ro profunda. Nada me ha parecido nunca dre I s la, cerrar sus estudios i n1eterse a predicador. p eo r en cualquier sisten1a p e nal que Jas manchas En Jos paises libres, en que la opiniones el ver­indeleb le s, i bie n sabido e s qu e la tinta de Gutem· dad e ro soberano i en queJa prensa es el órgano de b e rg no se borra jamas. A Ja r e habilitacion se de- < la· opinion, hni que crea r i conservar Hara esa pren· b e n d ejar abiertas de par en par todas las puertas. ~ sa, cierta dignidad~ cierto santo carácter que haga ¿Con CJUé fin ilnpone r al público en las naturales , mirar su uso como un alto sacerdocio socia) que debilidades i faltas de unas cuantas .criaturas, que exije aptitudes completas i fines honorables. Léjos acaso no distinguen aún el bien del tnal, cuando el de arrastrar de la mano a los niños a que huellen conocimiento de esas faltas solo es necesario a los la arena sagrada de ese c~mpo, sin conciencia de padres i a los institutores, i esto para que las corri- que lo hacen ; hai que mostrárselo de Jéjos como el jan, siernpre con el rnenor escándalo posible? 1 no teatro del saber i del patriotismo. Pero es claro que se diga f1Ue e s e rnal se rernedia con la publ icacion con mas facilidad profanará ese teatro el que entra a de l o.., pre ru ios "'ola m e nte; pues claro es que publi- él sin saberlo i que estará tentado a creer en su igual­cacion de pren1ios, es publicacion de castigos; por- dad con los jenios que verá frente a frente de él en que la aus e ncia de un nornbre en la lista de honor, sus columnas; en Jo alto de Jas cuales nada raro equivale a la colocacion d e e se nombre en la lista será que se d e svanezcan algunos/ niños, cuando dada a la Ye rgüc nza publica. se han desvanecido tantos hombres ••.• Lo~ prernios i. Jos castigos creo que d~ben ser En una palabra, el injcnio tiene tambien ~u pu· ~es e_nctal~en_te pnv~~os con respecto~ los niños. La dor, i acabar con ese pudor, es acabar con la mas sat1sfacc1on I el car1no de 5us padres 1 maestres has- segura P.renda de la lejitimidad i madur-ez de sus tar.• ?1 alumno, co-? tn~to _mayor razon cuanto mas frutos. Si entre ci~n niños que lidian como buenos mer1to tenga. El publtco e~_para el hombre: el disputándose en el aprendizaje i en la conducta hogar pa_t e.rno e~ el foro del ~Ino. . . n 1oral la primacía, se !Jama algunos de ellos apar-t Servtrta Ja Imprenta a mt establecimiento para te j se les da la palma mns o rnénos justamente por la pu blicacion de Jos trabajos literarios de los al u m- uno u otro ensayo con1o poetas o como orad~res, nos~ . . . . se espone a esos llatnados i a los dernas, a que Esta pregunta pud1e~a _llevarme,. s1 tuv1era tle~- ocurran al fraude del plajio i de la espoliacion, po. para dar va.ga_r a m1s 1dea~, mu1 fuera de los lt- porque en Ja dese~peracion de esa Iucha 1 lo falso i rn1tes de una simple contesta:J~n. . . p e ligroso de esas ar,mas se ve ménos que su in- , _.~so. que , suelen llarr,tar ret'?rJca, poétic~, oratoria, mediata utilidad. i Quién no ha hecho un discurso loJICa 1 que se Y? q~e mas, 1 que se ha 1nve~ta~o i aca~o unos versos parp algun alutnno a ~uien se ~olo para las m ed Jan•a~, porque sobra para ~ 1 ~en1o ha exijido el uno 0 los otros, sin v e r que )a nntum- 1 no basta para las n u I_Jdad e~; eso, to~o eso 1 1? de- I e zn no Jo• dotó para produci~ esas obras, aunque, ma.s que s.e Je parezca 1 que Jamas dice relacton a por otra parte, le haya dado egrejias cualidades de la 1dea, stno s!empye a la forma, es lo que sueJ~ en- matemático, de naturali$Ul, 0 dé otra cosa que, sin señarse a Jos n1íios 1 lo que pone a estos precoz 1 por ser mas brillante, sea 1nas sólida, pero del toJo 'in­eso fat~lmente e~ el ~endero de lo que el vulgo s e conducente e n la elaboracion de un exordio o de Jlama literatura 1 poes1n. · . un acróstico 1 1 es de esfe lugar la observacion de 1 c~nndo se provocan esos abortos 1nt e l ec tua~es que hoi en nuestro pais por cada espíritu serio hai co~oc1dos 7~n el nombre de ensayos, obra por !o Je- mil de esas mariposas intelectuale.s lijeras, impal­neJaJ_ de nn~o ~ue no pueden t e ~er e ... pontane1dad, pables i atrevidas que vuelan sin ceEar; pero en esac!Jtud n1 · VJg?r en el pensamiento, porque ~sras ~ cuyas alos no hai fuerzas para nada. 1 precisamente c.uahdad e s ~o V_Je.nen al :o1nun de Ja humanidad Jlllra esas mariposas serian todas las flores de un co­stno con el ~J~r~tcJo largo 1 acertado de las. faculta- lejio en que se hiciera de lo~ consonantes i los pe· des de adquJstcJon; cuando se provocan, d1go, esos l·orntas los títulos mas honorificos. ~ bort~s, nada ménos conveniente que ofrecerles e ir- · eulacio!l por medio de un papel que esté periódica· S. PEREZ. tnente 1ncitando i satisfaciendo a un mismo tiempo (Continuará) .. • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 33

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Imagen de apoyo de  Blanco y Azul - Serie I N. 19

Blanco y Azul - Serie I N. 19

Por: | Fecha: 23/07/1904

_República de Colombia SERIE 1 CONDICIONES Suscripción de 50 números ........... $ 100.. • Número suelto............. ...... ..... 3 .. . atrasado .................. ,...... 4 .. . Anuncios, palabra (tipo común)...... o 20 . Gacetillas.................................. o 40 Los anuncios en tipos especiales pa-garán á razón de $ 4 por centimetro lineal. Remitidos, columna ...................... 200 .. Verá la luz pública dos veces por semana. DIRECCI6N Por telégrafo: "Propatrz'a." Oficina, calle 9:, numero 2I5 'Blanco y Azul l!uestiones con Venezuela , RELACION DE UN TESTIGO El tenaz empeño con que los es­critores del velismo procuran men­guar el méríto ~e la obra coronada por el General Reyes en Venezue· la, al obtener del Gobierno de esa República la reanunación de rela­ciones con Colombia, está probando por sí solo que esa obra fue emi. nentemente benéfica. Si así no fue­ra, i á qué tántos retóricos esfuer. zas para probar que no es de Reyes esa gloria? g,Por qué les quita el sue­ño á los voceros del velismo que Re· yes fuera ó nó quien puso fin á las hostilidades entre las dos naciones? Envenenados por la cóléra, cega­dos por la pasión del odio, y no pu­diendo, al propio tiempo, desconocer la importancia de aquella medida, redentora en verdad para las regio­nes limítrofes de ambos países, bus­can con afán los velistas áquién, que no sea Reyes, atribuirla, para que no recaiga sobre él la gratitud de los pueblos favorecidos. Miserias as­querosas son éstas, que logran so­lamente exhibir en toda su repug­nante desnudez el profundo pesar con que miran el ajeno bien los po­líticos pequeños ó empequeñecidos por la enviciia. Por suerte, los lecto­res de los Departamentos, á quienes las imposturas se rotulan, son más sensatos de lo que se juzga en esta altzplanz'cie, donde parece que con el aire se rarificara la decencia polí­tica. La unánime aclamación del nom- ~ bre de Reyes en las poblaciones de Santander, directamente interesadas en el asunto, y l~s demostraciones elocuentísimas de agradecimiento que, sin distinción de partidos, le han presentado al mismo General los habitantes del Norte y Oriente de ese Departamento, son prueba palmaria de que á él Y no á otro se debió tan inesperado cambio de con­ducta de parte del Presidente Caso tro. Es evidente que un caucano, un antioqueño ó un tolimense, por ejem­plo, que analicen el punto con sere­no criterio, y con el objeto exclusivo de desentrañar la verdad de los he­chos, se atendrá al testimonio im. parcial de los que viven en el tea­tro de los sucesos, y desechará el de escritores que, á fuerza de alterar la verdad, han perdido el derecho Bogotá, Julio 23 de 1904 -jNUME~; ~9' --~~~~~~~~~~--~~----~~--~~~~~~~----~--------.-. de ser creídos y que, por habitar en esta capital, se suponen autorizados para engañar al resto de los colom­bianos. Ya se ve: j son los sencillos provincianos! Cualquiera pe¡;:sona medianamen­te conocedora del estado de tirantez en que se hallaban nuestras relacio­des (liplomáticas con Venezuela y. sobre todo, de la profunda aversión que el nombre' colombiano inspira­ba no solamente en las esferas ofi­ciales, sino en la masa popular, pue­de medir la magnitud del esfuerzo requerido para transformar repen­tinamente esa atmósfera hostil en otra amiga y sinceramente frater-" nal. Hay que tener presente las múl­tiples causas que desarrollaron ese resentimiento profundo, que para la gran mayoría de los ~olombianos es .extraño y sorprendente, porque no lo hemos abrigado nunca para con los venezolanos, pero que no lo es para los habitantes de nuestras regiones fronterizas. En primer tér­mino fueron responsables los Jefes revolucionarios, nuestros patriotas conciudadanos, quienes para con­quistarse el apo~ dél Gobierno ~ Venezuela y atní.br~ Tlis sirt\~f&> de ese pÚébfÓ;~~ eJ\ ~ cer creer que f6s tdHi&\i~ó~ el Colombia eran enemigos acérrimos del régimen político allá imperante, que lo miraban como una amenaza permanente y gravísima, y que es­taban resueltos á acabar con él á todo trance por medio de la fuerza, apoyando enérgicamente las revo­luciones que se le lucieran. Como es natural, esa intriga, que no calificamos, bien dirigida y sos­tenida tenazmente, dio por resulta­do que el Presidente Castro y sus amigos vieran en el Gobierno de Colombia una espada continuamente suspendida sobre sus cabezas, y pensaran en hacer con él lo que te­mían que se les hiciera de aquí para allá. Acabar con el régimen conser. vador de Colombia llegó á ser para ellos, con apariencias de razón, una necesidad imprescindible. De ahí los eficaces y cuantiosos auxilios prestados á la revolución colombiana por el Gobierne;> de Venezuela, y esa batalla casi continua de dos años largos, librada en la frontera entre las fuerzas respectivas, la cual bata­lla, si no degeneró milagrosamente en franca lucha internacional, sí en. conó los ánimos y exaltó las imagi­naciones. Por otra parte, no fue para nadie un secreto que algunos jefes subalternos de nuestros Ejércitos, en són de represalias y contrariando las órdenes expresas y terminantes del Gobierno, dieron elementos á la re belión venezolana y fomentaron la guerra civil del otro lado. Ahora bien: como nadie ve la viga de su ojo sino la paja en el ajeno, el puenlo venezolano y prin­cipalmente el Gobierno venezolano, dieron grandísima importancia al apoyo prestado por personalidades colombianas á la revolución de su patria y tomaron aquello como un guante arrojado por el hermano Pue- 1,10 de Colomhia, que ni sahía si quiera lo que pasaba en esos remo tos parajes. No interpretaron ese apoyo como un desquite, justificado si se quiere, de la conducta iniciada por ellos contra nosotros; no se acordaron de los grandes ejércitos invasores de Urihe Urine, de Ben­jamín Ruiz y de otros; no pensaron en Oarazúa, ni se fijaron en que allá estuvieron siempre seguros y tran­quilos el Cuartel General y lo i [J ir ques de nuestros enemigos. Se preo­cuparon solamente de la invasión de Ranjel y ele lo ,~ exiguos auxilios prestados á los rebeldes venezolanos en nuestro territorio, auxilios sin los cuales, verdad sea dicha, el Gobier­no del General Castro hubiera estado en condiciones de dedicar todas sus fuerzas y elementos á combatirnos, y hubiera pooido quizás dar en tierra con nuestro Gobierno. Para que la amistad que renace entre los dos Pueblos hermanos sea leal y la experiencia sea fecunda, hay que reconocer que de ambas partes se faltó á los deberes que im­pone, el Derecho de Gentes entre gentes sensatas; pero que de parte '}q¡\otr¡o J¡u~ 'ª ci'~iI>qs~ "l n ~ ~p ~ qilP.er t~.ffiafó :>1.W¿~ men~e nJ$, det~JJ: m,9S,. . . ~ .... n SI, como era natura. e enera Castro y sus amigos no dan ligera­mente oídos á nuestros revoluciona rios, ni les atribuyen una seriedad que no tienen, sino que esperan, pre­parados debidamente, á que se cum· plan los sombríos vaticinios que les hacían, nada hubiera pasado. El Go. bierno de Colombia jamás hubiera fomentado, ni con el pensamiento, re· beliones venezolanas. L'l revolución colombiana, sin el apoyo venezolano, ecuatoriano, nicaragüense y salvado· reño, habría sido imposible ó ridícu­la. Así debe comprenderlo actual­mente el mismo General Castro, de. masiado perspicaz para no medir con exactitud la desproporción que exis. te en Colombia entre la fuerza de Uribe Uribe y la 'del Gobierno. Ve, nezuela no ' habría experimentado tampoco los males de su última gue­rra civiL i Cuánta sangre y cuántos sacrificios ahorraoos! i Será la ex­periencia entre nosotros los ameri­canos del Sur madre de la sabi­duría? Las guerras civiles de -Oolombia y Venezuela, que vivían la una de la otra, terminaron, como era de es­perarse, casi simultáneamente. Al punto sobrevino la complicación de Venezuela con las potencias Eu­ropeas coaligadas, que fue lo que en definitiva puso allá fin patriótico y ejemplar á la rebelión. Recuérdese con cuánta tristeza y con qué pro­fundo sentimiento de confraternidad fue mirado por nosotros el atropello inicuo de que era víctima la nación hermana. No hubo en Colombia una sola voz, autorizada por lo menos, que no aplaudiera la actitud enérgi­ca del Presidente Castro y que no condenara la codicia de los civiliza­dos europeos. Pues bien: nuestros patr¡.'ota~ revolucionarios aprovecha-ron la ocasión para hacer ' creer al Gobierno y al pueblo venezolano que el partido Conservador de Co­lombia había apoyado moralmente la demostración de los fuerte~, go­zado con la desgracia que pesaba so­bre nuestra vecina y censurado la re. sistencia heroica del Gobierno del Presidente Castro, que sabía rechazar la fuerza con la fuerza. Conpréndese cuánta sería la in­dignación de los venezolanos al tener conocimiento .de la conducta antipa. triótica del Gobierno y Pueblo ele Colombia. Compréndese el profundo resentimiento que abrigaba contra quienes así rompían la solidaridad que debe existir entre estos países en semejantes casos; y abrían hondo abismo entre los dos Pueblos her­manos. Responsables de todo, nues. tros graves catones; los que aspi­ran á dominar en esta tierra; los que se creen llamados á regenerar­nos, y poseen el secreto maravilloso. de nuestra felicidad futura! Uno de los filopes mejor explota­dos en Venezuela por nuestros pa-," triotas revolucionarios contra el Go­bierno y conservadores de Colombia; e .... ~-e...· 5', ~~ . ~~ ••. ; M. con decir que recalcaron mucho en la actitud tomada por nuestro. cau­dillo á raíz de la guerra de 1895:., cuando quÍ60 tomar cuentas al pre .. sidente Crespo por su intervención­inesperada en fa vor. de los rebeldes colombianos. No hay que olvidar que en la batalla Je Enciso pereció el Coronel venezolano Entrena con un batallón filibustero y que, indig­nado por tan descarada é injusta agresión, el General Reyes intentó­pedir por ella una satisfacción á Ores. po, cosa por demás natural. De eso tomaron pie nuestros cato­ne~ para pintar á R~ yes r.omo el enemigo jurado .de Venezuela ); exaltar contra él los sentimientos patrióticos de ese altivo pueblo. El rencor de 1895 no se había extin­guido en el corazón del caudillo colombiano. Su caballo de batalla vivía listo para volar al Táchira, pasarlo" á paso de huracán" é ir á apagar su sed en las fuentes públi, cas de la capital venezolana. Esto no era una promesa ni Un deseo, era un juramento inquebrantable, una resol~ción firmísima. Reyes Presi­dente de Colombia sería para Vene­zuela la seguridad de la guerra. Terminada la revolución interna con el triunfo definitivo de sus ar­mas y conjurado el peligro exterior. á lo menos por el momento, el Pre­sidente Castro volvió sus ojos hacia el Táchira, esa amenaza permanente, insoportable y victoriosa, á su turno, de sus enemigos. La noticia de la probable exaltación del General Re­yes al poder en Colombia acrecen. taba á sus ojos, á los de sus enemi- . gas y á los de todo el patriota pue& blo venezolano los peligros que por ese lado oscurecían e1 horizonte. i Cuál fue entonces su preocupación 1 t, Cuál su propósito? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Hombre de resoluciones prontas é incontrastables, el General Castro pensó precipitar lo irremediable y lo que con el tiempo ofrecería ries­gos mayores. Secundado casi uná­nimemente por su pueblo, la guerra fue el único objeto de sus pensamien­tos ó por lo menos la conjuración de ella mediante un golpe de audacia que le diera influencia en los desti­nos de Colombia, suficiente para im· pedir que Reyes ocupara la Presi­dencia. Las medidas tomadas por el Pre­sidente Castro en el curso del año pasado y primeros meses elel pre. "sente, así como la exaltación en que se hallaban los espíritus, no sola. mente en Caracas sino en todo el pais, no podían dejar duda ninguna acerca de las intenciones bélicas de los venezolanos. Los armamentos cuantiosos pedidos con urgencia á Europa; el Decreto sobre elevación del pie de fuerza á una cifra fabulo­sa para las necesidades del país; la movilización de tropas y el trans­porte de elementos hacia la frontera del Táchira, y por último. la voz unánime del público, denunciaban los prop6sitos del Gobierno venezo· lano, no obstante su circunscripción y reserva. En todas partes no se hablaba de otras cosas que de las injurias recibidas y de los futuros peligros de parte de Colombia; de las amenazas hechas y reiteratias por el General Reyes contra el pueblo venezolano, y de la imposibilidad de vivir allá en paz mientras aquí mano daran los conservadores. En e! mes de Abrir estaba resuelta y ordenada la aproximaci6n de diez mil hom­bres veteranos á la frontera colom­biana. Tres versiones corrían en Vene­: mela como cosas seguras acerca de 1hs. 0l!iP. Ol¡ t~GRP'jsrng,- D~c un::",,¡¡;..nI>~~"'~~ exig~l_~~~"', _.IM! d po .ó . zaCl n cuantlOsa por los daños cau< sados. Otros aseguraban que se marcharía á tambor batiente hacia la capital colombiana sin dar tiempo á que nuestro país, desprevenino y fatigado, saliera de la sorpresa y se preparara á resistir. Otros, en fin. afirmaban que todo aquello se hacía en combinación con los liberales co­lombianos, comprometidos á secun­dar el golpe y á derrocar, con ese poderoso auxilio, el régimen conser­va, lor. Naturalmente no sabemos á punto fijo cuál de esas era la versión auténtica; pero nos inclinamos á la última por la sa~isfacción con que los liberales colombianos residentes en Venezuela miraban los preparati­vos del Gobierno y por la reserva que guar aban acerca nel objeto de ellos. No faltaron quienes se esforzaran por disuadir al Presidente Castro y sus amigos de apelar á los recursos de la fuerza para arreglar sus dife­rencias con nosotros; pero tono fue inútil, y entendemos que de eso no ~ra posible hablar siquiera. Recor­damos que en el mes de Febrero es­tuvo en Caracas unas horas el Gene­ral Marceliano Vargas, quien oficio­samente conferenció con el Sr. Sa­nabria, Ministro ele Relaciones Ex­teriores. El fue testigo de la resolu­ción incontrastable de! General Cas­tro de tomar venganza y arreglar por las armas los asuntos pendien­tes. ¿Estaba preparada Colombia para el lance que se le aguardaba' i Se. hablaba aquí de semejante cosa 1 ¡Había entre nosotros entusiasmo?, ¡había deseo ele aquella guerra? Re­petimos que, si se exceptúan nues~ Blanco y Azul tras regiones fronterizas, el Pueblo colom biano no tenía ni noticia de la amenaza, ni de las ofensas, ni de los resentimientos_ Nadie se preocupaba por tales p.eligros. Nuestro Pueblo ama al de Venezuela como á herma no suyo, y hubiera sido para él una extraordinaria sorpresa hallarse. de la noche á la mañana, en un conflic­to de esa naturaleza. Sin duda, nues~ . tro país al sentirse herido de repen. te y de manera á sus ojos injustifica­ble, se hubiera levantado como un león, y la lucha habría asumido pro­porciones gigantescas y caracteres espantosos. Por otra parte, nuestro Partido Liberal, causa de la guerra, porque sembró la semilla de la dis. cordia entre las dos naciones. habría aprovechado la ocasión (si acaso no ayudado á los venezolanos) para apoderarse del Gobierno, único de­ber que se cree obligado á cumplir, único fin que busca, único patriotis­mo que lo mueve. ¡Cuál sería hoy la suerte oe Colombia? En Europa, donde tienen noticia primero que nosotros de las cosas que nos interesan más ele cerca, se tenía pleno conocimiento de lo que dejamos relatado con relación á la actituo de Venezuela. La guerra entre las dos naciones surameri~anas era un hecho próximo de indefectible cumplimiento. El Ge. neral Reyes fue informado detalla­damente y con absoluta precisión de lo que sucedía, y midió las desastro sas consecuencias que para ambos pueblos tendría la sangrienta aven­tura que se preparaba. Por eso, des. de que salió de Francia resolvió ha­cer un esfuerzo supremo y eficaz en el sentido de conjurarla tempestad antes de que estallara, á costa de cualquier sacrificio. . Cediendo á los impulsos de su b~~n cora~ón y de su afdi¡ente pa­tÍ' ()fis ~V t'ónfia~'r\ éifl s bueiut e~~ gw a ~t J?l' que á ese respecto dejamos relatado fuera una ficción nuéstra, bastaría el beneficio recibido por el comercio colombiano con la suspensión de las hostilinades, para hacer simpática y valiosa la obra del General Reyes. Sabido es que el comercio de San­tander vive de sus relaciones COll. Venezuela y que se avalúan-en mi­llones de dólares los perjuicios su­fridos por nue~tros comerciantes y exportadores durante los meses en que el tránsito oe sus mercancías y productos por territorio venezolano· les estuvo prohibido. Sabido es tam­bién que si esa situación hubiera continuado indefinidamente, el mo­vimiento comercial ele aquella prós­pera región hubiera muerto por com­pleto. No es, pues, hiperbólico afir­mar, como han afirmado millares de santandereanos en telegramas y car­tas al General Reyes, que este cau· dillo salvó de la ruina esa preciosa porclOn del territorio colombiano y se hi~o acreedor á eterna gratitud en ella. El éxito obtenido por el General en una empresa que hombres prác­ticos é inteligentes calificaron de te· meraria, prueba que entre los pue­blos americanos lo que falta es fran­queza y corazón de parte de sus go­bernantes, para unirlos en abrazo estrecho y conducirlos juntos al cum­plimiento de sus grandes destinos. Prueba también que el mal de estas Naciones es el alejamiento, la indi­ferencia reciproca, el estiramiento y mutuo olvido, todo lo cual engennra susceptibilidades, antipatías y aun odiosidades infundadas y perjudi­ciales en grado máximo para sus respectivos intereses y para sus in­tere: ie., :) n unes. Los que piensan en fe ~eraciones ó ligas americanas para resistir las agresiones extranjeras, deben estar seguroi'l de que no llegaremos á un resultado práctico en ese sentido si­no aproximando los pueblos. des­arrollando sus simpatías, procuran­do su contacto, fomentando su ca­riño y haciendo rlesaparecer todo motivo de resentimiento, toda causa de enemistad y todo germ~n de dis­cordia. i Pueden medirse acaso las con­secuencias de una guerra entre Co­lomhia y Venezuela ~ El día en que tal desgracia aconteciera, puede ase­gurarse que ambas Naciones des­aparecerían del mapa como nacio­nes libres. Sería una guerra inter­minable y cruel, sin más resultado final que dar pretexto á los humam·. tarios conquistadores para interve­nir, dominánnonos_ Sería ese, ade­más, el espectáculo más desconsola­dor para tocio buen americano_ Razón, y mucha, tienen los habi­tantes de nuestras regiones fronte. rizas para aclamar á Reyes como á su redentor por el restablecimiento de las relaciones con Veoezuela. El mismo sentimi~nto abrigan los ve­nezolanos de las poblaciones limí­trofes. Esa aclamación vale más que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. odemos obtener de nuestros nu~vos ~andatarios ó esclavos de la NaCión: el Presidente titular y el Congres? de 1904; porque estas grandes entlrden ni la más pequeña ofensa contra alguno de ellos, Nuestros Congresos han sido circo de toros; tiempo es de que sean el templo de la República donde todo inspire majestad y respeto." DE AD&nNISTRACIÓN-Suplicamos á los Sres. Agentes y corresponsales de este pe. riódico en los Departamentos, se sirvan acusarnos recibo de los ejemplares que les hemos enviado desde el número l. o; y avisarnos oportunamente .de las devolucio • . nes que nos hagan, para hacer los abonos en las respectivas cuentas. Asimismo suplicamos á los Sres. Jefes de Oficinas y caballeros particulares á. quienes hemos- enviado esta publicación, se sirvan darnos aviso cuando dejen de reci­birlas para corregir las irregularidades que qne á este respecto se cometan. FlESTA RELIGlOSA-De acuenlo con ' el respectivo Programa, se verificaron en la ganta Iglesia Catedral las solemnidades en honor de Nuestra Señora del Carmen, pia. dosa devoción que día por día aumenta más en esta Cristiana capital. El 16, día de la fiesta principal. fue mu­chísima la concurrencia de fieles á la re­cepción. de los Santos Sacramentos y á oír la palabra divina pronunciada por boca de los Prcsbíteros Dres. Cortés y Carrasqui. lIa dos de los oradores más ilustrados, elo. cu~ntp.s y persuasivos de que se gloría nu~stra Religión en Colombia. Bien hayan las sociedades cristianas que, como la de Bogotá, lejos de renegar de su fe religiosa, hacen públicas manifestacio_ nes de ella de manera tan solemne y luci. da como ésta. ESTÁ ENTRE NOSOTROS el Dr, José ]. de La Roche, uno de los Representantes por Antioluia al próximo Congreso. Lo salu­damos y le deseamos grata permanencia en esta capital. " PAZ y TRABAJo"-Este es el nombre de un nuevo periódico que ha visto la luz en esta capital, bajo la inteligente dirfcción del Sr. D, :Juan Ignacio Gálvez-Redactor de Los Hechos-cuya publicaci6n ha sido suspendida por él mismo para encargarse de esta otra, destinada á servir los intere_ ses de la [Jmlm de Industriales y Obreros. Fundadamente esperamos que el Con. greso y la nueva Administraci6n, próxima á inaugurarse, prestarán á la [Jnión de Indus_ ria!esy Obreros de la República la atención y apoyo que merece. Saludamos al nuevo colega, le deseamos larga vida y muchos triunfos, y le enviamos nuestro canje. !lET Vtajeros! Negociantes! Véndense tres muy buenas mulas de silla, nuevas, finas, bonitas, mansas y perfecta_ mente sanas. Precios moderados y propie­dad garantizáda, Entenderse en la Administración de este peri6dico, una cuadra abajo de Santa Clara. ~ ~ d ~t I Por lalta ~ a~e] e 1I i ~ para las maquInas ~\ '". Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -\ Blanco y A ~'Ul it lugenio ionzález lutis ~ OCULISTA~ de la Clínica, del - Dr. GALOZOWISKI, ele Paria:, Consultorio: Calle 12, número 135. Horas de consulta, 9 á 11 a. ID. y 1 á 4 p. ID. JOSE MARIA BONIS Agente Crédito 'Antioqueño, Oficina número 7· '~allllrci&n~I, '1Igaci&nbl i l{úaical! ¿Quieren ustedes cue~"das de acero y entorchad?s sin rival? Compren de preferencia estos artículos en la fá­brica de Luis Castro p" Calle 2:, núrnero 66-Bogo­tá-( Las C1;uces). Precios b~,jos-Ventas ' por mayor y ID.enor. 4-2 TELEGRAMAS ¡ Madres que tenéis hiJas! V éndese el más precioso traje de no- ~....c.--v-~i~a,~c_o,-m-,-"..-p~l e_t_o_"_ ~ _ _ _ ._ _ ¡ NOVIOS!!! Lindas colchas chinas y un juego de cu biertos único en su especie en Bogotá. Calte Honda, N.O 81 , [)",. M. A~ VALENCIA MEDIOO H OIRUJANO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL OFRECE SUS SERVICIOS \ AVISO Uri joven santandereano, acostumbrado al trabajo, honrado y ·hábil en el-manejo de maquinar.ias y administración de haciendas, desea colocarse_ Ofrece buenas referencias. En la administración de este periódico se dan pormenores. y SANATORro DE MARLY re~ibe enfermos no solamente en las condicion.es inflicadas en los 'prospectos y avisos ya pu­blicad o,g , sino "también cúm pl'O­metiéndoR€' á suministrar €'l Mé­. dien ó Cirujano y las nwdi(·inas y ITl~t é rjalL s de curaciólI, ·me­diante Ulla suma fija nWI¡stla I módica, pagadera, C1'ITlO ¡él {H'II ­sión Rlimenticia, por quillcenas antjcipadas. El Director Geren­te de la Sociedad ele C;c¡'sas de Salud y Sanatorios y los Médi­cos internos de la Casa visita­ranillarlarnent e- á e ¡:¡Tá"'da se de~-- pensionados. El servicio Médico y Quirúrgico de estos enfermos lo prestarán, en sus respectivas especialidades, los Médicos y Cirujanos siguientes: Doctores Juan David Herrera, .J osé Ma­ría Lombana B, Aristides V. GutiJrrez, Carlos Esguerra,-Mi-guel Rueda A., Manuel Canti- ... Bo p .. Manuel N. Lobo, Luis Felipe Calderón, Ddlfín Restre­po, Gabriel Camero, Roberto Sanmartín, Aristides Salgado, , Pompilio Martínez, Tiberio Ro­jas, Zoilo CuéIlar D., Guillermo Gómf>z, Luis Zea Uribe, Luis Felipe 'Torres y Rafael Vcrós. En el Servicio de Caridad de María Auxiliadora, compuesto de un depal'tamento para hom­bres y otr

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Blanco y Azul - Serie I N. 19

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 22

Por: | Fecha: 29/05/1858

• • ANO l. Bogotá, 29 de mayo de 1858. NUM. 22. Revista. Ir a da hai que rev ,. le n1 jor el estado de cul tu­ra '""Ocial de un pueblo que una o-ran reunion d e la jente de n1oda, ele •••••••••• Doscientos adornos de cabeza a 4 Doscientos pares zapatos de raso blanco a $ 1, 4 reales par •••••• Doscientos pares de guantes inuti-l izad os •••••••••••••••••••••• Joyas, capas i bufandas perdidas. 5,000 800 300 250 300 el s e no de una virjen an1ant e , exhalaba su aroma a los pi é s tle un zapatico de rosa, o junto a la mar­ca ~ Inhletnática de un pañuelo de olan. Jamas el aust 'ro salon de Jo debates públicos, ni aun en su .. · dias 1nas solen1nes, ni aun en sus noches mas esplénuiuas i nrn1oniosas, babia pre entado un golpe de vista tnas fascinador. Bellezas de todos lo ti pos, i ti pos de todas las bellezas se encontra­ban al1í, en mezcla en antadora i orijinal: ra una lluvia de flores desprendida del cielo májico de la ilu ion ; i v r jirar a las ~eñoras, ir, venir, cernerse, d ~saparecer en el torbellino de la dan­za, recostadas sobre el brazo arqueado i fe­ble de lo. galanes, re "pirando una atm6sfera de voluptuosidad, i casi trémulas i oscilantes como las 1átnparas del artesonado, era para concebir el ci lo de los árabes en un solo e uauro, para cobi­jar) o con una sola n1irada., i agotarlo en una sola sensacion. Ernpero, todo ese océano de dulzura pa -ó en méuos de di~z horas, i la nueva venida del sol lo encontró todo desierto i pálido otra vez. E ... pléndida fantasmagoría de un momento, que cue t a a la soc ieuad tni11ares de tnillarPs de pesos, i que no ha dejado en pos tnas que algunos sus­piros 1na1 reprimidos, algunas declaraciones de amor casi públicas i mal encarninadas, cien de­sengaños i cincuenta ilusiones perdidas •••• I)ero ese es el mundo, i nosotros no la echare­mo aquí de trapi tas a u teros ni moralistas de­stncauenados; todavia tenetnos un pié en los jar­dines de la juventud, i todavia nos palpita el co­razon a la vista de una bonita. Sinetnbargo, diez 1nil ¡esos en dos noches para una pobJacion tan pobre como Bogotá, i de esos la mayor parte im­putables a las fatnilias ménos pudientes, no deja de ser un escándalo económico casi sin ejemplo en las historias. Con diez mil pesos se habrian hecho tantas cosas, dos puentes sobre el San Fran­cisco, un edificio, un teatro, una fundacion ••••• pero quien sabe si ninguna de esas cosas tendria la solidez de un juramento arrancado en el furor de un strauss o en el Yertigo de una redo,va ! Es sin duda mas célico el roce de un frac con los gran- Total.··· • • • • • • • • • • • • • • • 9,650 des volantes de un traje, o la mezcla de dos alien- I creemos que nadie se atreverá a echar abajo tos igualmente tíbios i olorosos, que todos los p1a­ninguna de las partidas de nuestro presupuesto, ceres de la caridad o las satisfacciones del orgu­porque ellas son tan exactas cotno lo mas exacto llo . .F~sa es al tnénos la organizacion humana, i a del mundo, salvo que un poco reducidas a la veces se da por una sonrisa lo que no se daria por verdad. un imperio ni por una ciudad! Ahora bien: de la música, el alumbrado i los Se hab]a de un tercer baile costeado por los an1bigús no quedó nada, como tampoco quedó tniernbros de] Congreso, i cuyo promotor es un nada de los trajes de las señoras, ni de sus auor- j e n ~ral de quien se dice, que tiene ojos de cachaco nos, zapatos i flores: era tanta la concurrencia i bigotes cle veterano. Sea de ello lo que fuere, i tal el estusiasn1o de los bailarines, que hubo pie- es 1nejor que nos haya dado por bailar que por zas que fueron una verdadera refriega o un asalto estar triste~; i tras los bailes vendrán las óperas, sebastopólico, en que se pusieron fuera de com- las fiestas de julio, i a fin i postre las guerras con bate grupos enteros de bellísimas danl;, s. Aquí el Ecuador i los Estados Unidos, segun el decir un ji ron de gasa azul celeste flotando sobre la al- de los poi íticos, ~u e todo no ha de ser rigor en fornbra del sarao, parecía un pensanliento lángui- t:sta tierra de los anirnalias, como decía el otro. do i arnoroso desprendido de la mente de una de rrendrctnos fuegos artificiales el 2 i el 9 del en­esas sílfidas eclipsado ras de la corte d liciosa del < trante junio. "fatnbic: n habrá exhibicion pública Indra; allí un bouquct recojido i purpüreo co1no < de tigr . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 174 BIBLIOTECA DE SE:RORIT AS. Observaciones criticas. ( TERCER AitTlC "'!..0:) Hemos dicho que no puede ser jmparcial el h o tnbr e que juzga a Jil i Zárate con la pa. io n marcada i e l marcado e ncono con que lo juzga e l Sr. Vill é rg as, i vatnos a probarl o . Em p jeza así: ce V oi a hacer un esfuerzo jiga nt esco en obs~quio de lo .... suscritores del H Corre o de U 1 trn mar. '' ~ i no estuvi8semos en una época tan avanzad a i yo tuvi era la presuncion de -.;er un e nt e sob r e natural, dirin que iba a hace r un milag ro; po rqu e, r e alm e n­t e , lo que voi a hacer h o i e s una cosa sin eje rnplo, que se r esis t e a nti v o lun tad; pu gn a con mi razou i rompe en tni e Aistcn cia lit era ria l hilo de un ll sistir, i se han quedado dortnidos al pié de la cama. -Infe lizes ~ como no han comido en todo el di a •••• I ~'latías que tarda ya tanto 1 Carolina dejó escapar un suspiro de muerte. -No os aflijais, madre, Dios no nos abando· .,. nara. -Dios 1 Dios f r ep itió Carolina; mas su acento estaba tan distante de una acusacion como de una esperanza. -Refe ridme ahora lo que os preguntaba. -Escucha, pues. i Percibes ese lejano clamo· reo de las campanas de la ciudad, que mas que a una funcion de penitencia, convida al regocijo i al placer? La familia de Matías. Sí, madre mía . -Pues hubo un tiempo en que él no fué para l. tus padres un sonido indife rente como el de las aguas En el barrio mas apartado de la ciudad, allí de un rio o las modulaciones del viento; no, hija; donde la basura, a fuerza de amontonarse año tras hubo un tic tnpo en que ellos lo esperaban con an­año, ha hecho de todo punto imposible el tránsito, 1 siedad i lo oian con entusiasmo; porque entónces i donde solo m oran e l cerdo i el gozque; allí, de- elJos eran ricos, i t e nían trajes que lucir i arnigos cimos, en el cstrerno de una calle ruinosa i enyer- que obsequiar; porque entónces, lo 1nismo que esa bada, hai una casa, fria porque Je falta el calor del , tnultitud que discurre por las plazas i los paseos, i hogar, i triste porque sus paredes ahurnadas hace se apiña a las puertas de los pesebres, nosotros íba­mucho tiempo que p e rdi e ron e l color, prime r ropa- ( tnos tatnbien, i te llevábamos a tí, vestida de gala i jede su juventud. I-labitan en ella cinco personas, servida por n egras. Tu padre te compraba confites, total de la farniJia de l\1atías. i mas <.le una aln1a sen. ible esclamaba: "Qué lin- Compónesc esta de su n1uj e r, Carolina, é l i tres da criatura ! i Qui r nes serán sus padres~, Tú na-hijos; hembra la rnayor, varo ncitos l os otros dos. tia puedes rec ordar de eso. La casa no ti e ne esteras ni asi e ntos; es hún1eda Cierto, madre ; yo nada recuerdo. j desabrigada. Algunas vitelas viej á simas, un cua- l\1as como todo es perecedero en este mundo, dro de la V írjen quebrantando la cabeza de la ser- tu padre perdió cuanto tenia en cierta especulacion pi ente paradisal, i algunos raídos figurin es de n1o- mercantil, a causa de una quiebra; i lo poco que le das de 48 a 50, forman su mejor adorno. En un es- ~ restaba apénas bastó para cubrir sus créditos, por tremo de la pieza principal hai una cuja sin baran· lo que de la noche a la mañana nos vimos sumidos dillas i consecuenciaJmente sin colgaduras, con un en la n1ayor miseria. Con el caudal desaparecieron descolorido colchon de manta azul listada i unas ) los an1igos, las atenciones, el cariño ; i 1a sociedad, cobijas sietnpre en desórden. Acia el centro está la arrojándonos de su seno como a unos apestados, nos mesa de labor de Matías, con todos los eBséres per- ha ido echando de muladar en muladar, hasta este tenecientes a un zapatero remendon. punto en que nos encontramos hoi, i del que pasa- Era una noche del tnes de diciembre; hacia una re1nos al cementerio de pobres, porque hasta ese luna beJlísima, como solemos decir, i en el fondo < santuario de humildad lleva el hombre las distin­de un cielo inmenso i despejado, cual es el nuestro, 1 ciones de su orgullo! brillaban infinidad de estrellas con luz dudosa i Carolina interrumpió aquí sus reficcciones para apacible. dar libre curso al llanto. -Madre mi a, dijo Marta (este era el nombre de No lloreis, madre 1nia, que no nos ha abando-la hija de l\1atías) qué hermosos son los cielos! nado la virtud, i miéntras ella nos asista, somos bas- -Sí, hija mia, mui hermosos, respondió Caroli- tante ricas. na distraidamente i siguiendo engolfada en sus pen· La virtud, hija, la virtud ! ¿No sabes tú que samientos de tribuJacion. la virtud i la miseria son incompatibles~ •••••••• -1 lo que mas me maravilla, continuó Marta, Pero no; soi una loca; eso que me dices es la ver-es que hasta en ellos hai de..., igualdades. l\1irad, per- dad. e virtuosa, Marta, i serás feliz. cibo desde aquí unas estrellas mas lindas que Qtras, Cómo no serlo, madre, si vos me habeis en· corno que tienen mas luz. señado ~ Carolina no respondió, pero se sonrió tristemen- Mira, Marta, pronto moriremos Matías i yo, i te. La alusion de su hija, aunque hecha sin in ten- entónces quedarás sola en el mundo. Por desgracia e ion, no podía ser mas amargn i punzante. eres bonita ; i digo por desg1·acia, porque t qué ha­Este diálogo tenia 1 ugar en el patio de la casa, ce una pobre muchacha que se encuentra huérfana bajo los arbolocos de la fuente. a Jos quince años, sin parientes, con dos her1nanitos • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTEC DE SE~ORI'l'AS. 177 que manten er, i que por toda herencia tiene una espe ranza es c J engaño de ]as aJmas d éb iles. ÉJ, cara de ánjel i un co r azon de s· nta? Pronto el ojo que ha visto apagarse súbitamente el astro de su avizor del rico la descubrirá en su bohardilla, i vi- ) juventud i de su fortuna; él, que ha aprendido a ni endo a ella cuan lo el trabajo i la mise ria la doble- conoce r a los hombre s en la ad \'ersidad, oirá tales guen bajo su peso fatal; le mentirá palabras de runor n1 cntiras con la sonrisa del desden i la negacion i de esperanza ; de plegará a sn vtsta sus oropeles aterradora del hecho. engañadores, le alzará palacios de un dia, i la ador- I, ciertarncnte, su horizonte no podia ser mas ne· nará con las joyas del vicio. I créeme, querida l\1ar- gro. En pritner lugar, se destacaba su tumba,tum­ta, es tnui difícil resistir a tal es halagos; el hambfe ba de pobre, sin flores ni inscri¡lcion; i tras de su es la mas fuerte de todas las tentaciones : el ham- tumba el deshonor de su hija, i acaso e l cadalso pa­bre no se puede v e ncer. ra sus hijos, que, nacidos en la mi ... eria, crecerian en 'l e afiij1s, tnadrc, con esas palabras; p e ro con- e l delito; i la ocicdad no se acordaria de e lJos sino fiad en mí: yo os juro r es i~tir; o~ juro ser honrada. cuando los reclan1asc la mano del v e rdugo. En tró en aqu e l punto i\latías cabizbajo i grave. Nuestra pluma se resi~te a trazar punto por pun­- Qué hubo, 1atías 1 pregunt ó Carolina con to t odos l s infortunios de l\1atias; bástcnos decir temor. que por lo comun Ja escena que h emos bosquejado iatías, por toda respu esta, arrojó debajo de la era cotidiana en l santuario de sus penalidades. mesa de labor un par de z:tpatos. ' rrabaja r, trabajar t odo e l día en union de su farni· -Qué t insistió la infe l iz mujer t no r ecibi eron 1 ia , i apénas alimentarse escasa 1n c nte, ll ega ndo tnu-la obra~ S chas v eces hasta no comer. D ebí a seis meses de -No. arrendamientos, i ya hacia para algun tiempo que -Entónces i qué haren1os 1 e l vestido tanto de sus hijos como e l ... uyo propio, no -Nada. Este nada era el grito de una supren1a tenia r eemplazo ni modificacion . Entre tan to los desespe racion. achaqu es de Ju v ej e z i los sufrimientos morales lo Marta guardaba silencio. consurnian. -Pasaren1os la noche sin luz~ preguntó Caro- I.Ja noche e n que h e mos empezado nuestra narra-tina. cion llegó a su colmo su aba ti m ie nto, 1 un ataque -~sin pan, r ep uso Matías. l\fas i donde están celebra~ fu~ s ~ r es ultado. inmed iato. Joeé 1 Enrique 1 No los veo por aquí. Al dta s1gu1ente, domtngo, no pudo Je van!arse. -Se han dormido, se apresuró a co ntestar l\1ar- Ell ú n es es tuvo algo r ep u es to, se confesó 1 abra-ta, como deseando aliviar a su padre. zó a sus hij os dicié n do l es : Eso es! dormid o. L o mi~mo de sien1pre. Si no Aunque c r ean que ~stoi m ejor, n1i r eposicio!l hubiera sueño i qué s e ria de los que n o ti ene n abri- es ap~rente, que no es m1 cuerpo el que_ mu ere, st­go ni pan~ 1 lo peor es que no hai a quien volver n~ m1 al~~ bnJO el peso .del dolor. R ectban, pues, los ojos. Todos nu estros antiguos amigos n os vu e l- tnt b end1c1~ n. post~era, 1 sean h o nrado~ c~mo yo. ven las espaldas; se hacen los d escon ocidos. Es tan C?uand.o Jose_ 1 Enr1qu e estén gra nd ~s, s1 tu,. ?aro­fea la pobre za! rfuvieron amistad COn e l comer- JJna, VI Ves, d d es que S U padre al mor1r les d ejO por ciante Matías; p ero se han ne gado a saludar al re- to ~~. h e r e ncia el tnan~ato de qub amasen mucho a~ mendon. Cuando llamamos a las puertas de E. nos proJtmo; pero que odiasen de mu e rte a •••• (aqu1 dió con ellas en la cara. La señora de B. apénas su voz fué tan ténu e, que Marta no percibió e l nom­hizo memoria d e habernos visto mui a la lij e ra. b.re que pronun cia.r on.sus labios ) . I agregó despu,es: Uniforme era el pensamiento que ardia con la _ SI yo mu e ro de m1ser1a es~a noche, se lo debo a el. llama de la des e speracion en e l cerebro de aqueJJas A pocos momentos espiró. tres 1per~?n1 ~sli~ad~s por el doble 1 vinculo ~e la nda 1 - 11. tura eza 1 a m1ser1a, porque era e pensamiento e hambre. Rabian pasado cuatro años desde la muerte de El padre su fria por los hijos; los hijos por el Matías. Las cosas habian cambiado mucho. padre. Era un domingo de pascua, i Ja compañía dra- Nosotros hubié ramos querido que esta escena de mática de la capital ponia en escena el MACÍAS de horror hubiera sido prese nciada p o r alguno de esos I..Jarra. La concurrencia al teatro era nutnerosa, la filósofos que quiere n alimentar a l os den1as con orquesta lucida, i Ja ej ec ucion admirable. máximas de consuelo i sentencias de resignacion ! A! empezarse el segundo acto, oyó se ácia el lado Una doncella p á lida i desencajada por la nece- de la derecha un ruido como el que produ ce n los sida:u; dos ancianos tré mulos de hambre i de fria; traj e s de seda al rozarse contra las balaustradas de dos criaturas agonizantes i cansadas de esperar un un palco; todas las miradas se volvieron ácia don· pan cada vez mas distante i rnas deseado; i esto,en de se había oido el rumor, i cien binóculos se cla­el seno de una sociedad cristiana, cuyos desperdi- varon en las dos únicas personas que acababan de cios de una hora hubieran sido bastantes a mante- entrar. nerlos un año 1 Eran una señora anciana i su hija. Que vengan ahora i nos digan que en ningun Vestia la madre un traje de terciopelo negro,con caso el hombre está al borde ele su perdicion, si le < manga i cu e llo de punto, i e staba p e inada con sen­acompaña la virtud; que la filosofía es una segun- ~ cillez. El blancQ mate de sus man os de miniatura, da Prov.idencia! Que vengan ahora i le digan a i lo marcado i perfec to de sus facciones, denotaban Matías, a Matías que está viendo con sus ojos i sin- bien que habia sido una muj e r h er mosa. tiendo con su corazon helar&e con el fria de la muer- La hija estaba vestida de rc1so blanco labrado, te a los hijos de sus amores i de su fe ; que vengan con adornos c e leste s claros ; i la rosa húmeda i fres­i le digan que no piense en el juego ni en el suic.i- ca que tenia e n el p echo, coronada de hojas denta­dio- que esos son los recursos del crímen ; que es pe- das 1 breves, com pe tia con ella en lazan ía i bell e­re, que trabaje i espere! Oh! sí, que espere! La za. Era alta, i su altura era la de la majestad. Sus • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 178 BIBI..~IOTEC DE SE~ORI1' S. ojos n egros i g_randes con1o los de las ciervas, su ca- Para siempre. b e ll e ra negra 1 abundant e, su boca risu eña i su co· Pues cntónccs no t engo que decirl e nada, U. Jor páJido, daban cierto aire de m e lancolía a to da me conoce detnasiado. I ronto tcn · lr ' 1 gn'·to de su espresion, que era la esp re ion de una persona pasar por a1lñ. a ha cerle una vi '" ita muí larga para que hab1a sufndo mu cho, o que pose ía, por lo tn é- gue rne cuente mu chas cosas. J\..l señor don J\llatías nos, una a lma nada con1un. 1n is fe licit~ciones. La sensacion del patio fu P, profundísima, i Jos A cada dcscarcra de esta§, Carolina 1niraba a su cu_chicheos de los cae/tacos duraron 1nas ele veinte hija: i ambas prorumpian n u na carcajada. La m1nutos. · cosa n o era para m ' nos; pero al fin e l ~pediente -Quié n es? era la pregun ta obligada de unos rayaba en injenioso. a otros; pregunta que nadie tuvo la vanngloria de ; \J gunos de los vi ... itantes no tuvieron el cnpri-respond e r. cho de hacer las vinjar por Europa, sino que de Jla- Aq~í se aseguraba que era una española llega- no en plano s upusi e ron que habian estado n sns da rec1entemcnte a la capital n busca del oro de los haciendas dellVlagdaJena; otros hubo mas impru­americanos. AHí, que era h ija de no sé qué ministro dentes aún, i entraron saludando como si hubi e ran europeo. l\Ias allá se sostenia con calor que era una esta do con ellas el dia antnrior, llegando hasta el bogotana hecha i derecha, i ha s ta se determinaban punto de r ecordarles pasajes enteros de su conver-la calle i el núm e ro de su casa de habitacion. sacian de ahora tr¿s dias. Nosotros pensamos que ya el lector habrá r eco- Oht •iceron! Ciccron 1 qué se ha hecho tu voz nocido en ellas a la mujer i a la hija del zapatero que ya no ese la m a O l e1npora, O 1norcs? Matías, que hnbia muerto de hambre en uno de l o s Era n las diez de la mañana del dia siguiente. arrabales de Ja ciudad, porque efectivatnente no Carolina i su hija trabajaban a Ja labor en un pri­eran otras. moroso retrete de su bella casa en ]a calle de •••• -Pero i por qué ese cambio tan f e liz como ines- una de Jns mas hermosas i centrales de Ja ciudad. perado ~acaso nos preg untará. Ya lo enteraremos Oigamos un 1nomento su conversacion. de todo. J.\llamá i cuántas tarjetas llevamos hoi ~ La repre sentacion terminó cerca de las doce, i Hija, como doce. durante ella apénas hubo de notable los recu e rdos Pero creo que no todas son de saludo. que despertó en algunas jentcs la presencia de Ca- I-Iai tambien algunos billetes de convite. rolina; i no faltaron algunos de sus viejos amigos, \ T eámoslos. de Jos amigos del tiempo de su prosperidad, que le Carolina tomó una papelera de nácar i terciope-fuesen a hacer un cumplido i a darle el parabien lo que tenia junto, i e1npezó el exámen . por su regreso del estranjero, en donde, a todo tran i\1 ira, este es de la señora de B; nos convida ce, querian hacerle creer que habia estado. para un baile que tendrá Ju g·ar el mártes. E_te (\S He aquí uno de los muchos i orijinales diálogos de E; ti e ne una t ertulia esta noche, i la da para que tuvieron lugar esa noche en el palco de la se- ohsequiarnos. ñora, que reía a mas no poder. 1\tlarta cambió una mirada de intelijcncia con su Uno de tantos ..:alud, mi señora 1 Qué gusto madre. tengo en verla otra \'ez por estas sus tierras 1 I i el --Estos son unos versos de natalicio; como hoi Sr. don l\1atías ~ es su santo ! Carolina--Bueno, señor; gracias. Lo que es el mundo! i yo lo babia olvidado; -Con que •••• tmui largo su paseo~ por fortuna los ricos tenemos siempre quien nos -M ui largo. lo recuerde. -1 trnuchas tierras visitó U~ Pero mira: me parecia mejor el papel i el -Muchas. carácter del pendolista, que las tales endechas. Son -1 la señorita aprenderia bastante •••• ~Iba mui las de cajon. pequeñita cuando partieron. He observado que por lo jeneral sucede lo -Pequeñita. mismo. -I qué hermosa está! La costumbre me parece de mal gusto •••.• J.l'Iarta Gracias, señor. IIabeis o ido, madre mi a? rriran de la campa- -Pues yo, luego que las ví, dije para n1i sa' o: nilla con violencia aunque e] sitio no es apropós1to, corro a darles la Alg una nueva prueba de amor social. bien venida. Qué quiere U 1 nuestras relaciones · En aquel punto entró B eppo, el criado de cá-han sido siempre tan cordial es, tan íntimas. U. mara de las dos recicn llegadas, i anunció que ha­lo recordará. 1 como yo tu ve el s e ntimiento de bia jente en el s~lon. no despedirme cuando UU. se fueron •••• luego, Salió Carolina a recibir la visita, i lVIartn, apro-e! viaje fué tan de repente. • • • vechando su ausencia, sacó del pecho un bi lletet,ito -De repente. perfumado, que le)ró por la cuadrajésima vez. -1 no ha tenido U. mas familia 1 He aqní su contenido: -Sí, sciíor, dos hijos varones. "MARTA: -Supongo f]Ue se quedarian en algun colejio Qué feliz soi! tú me amas. Al fin, pue~, está de !\1adrid, tal vez de Paris? cumplida mi ambician sobre la tierra! -No, señor, están en una de nuestras casas de Cuánto gocé anoche en el teatro 1 Tú eras la educacion. reina de la funcion. Las mujeres te contemplaban -Flan hecho UU. mui bien: yo siempre he con envidia: los hon1bres con entusiasmo. Eso se desconfiado mucho ele esos co]ejios europeos. llama ltacer furor. -Colejios europeos.... Dime si les has dicho algo a tu madre; si nos -!~ero ahora si se quedarán UU,. entre noso- es favorable o adversa •••• t Podré darte pronto el tro~ para sicn1pre? título de esposa? • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 179 Si vas esta noche a la t e rtulia de E, hn blare rn os. • -I c .. o habcis notado en mí? Si no va~, espérame e n el jardin; iré co1no sietnpré, a las once. . Sí, 1 i ar tn, eso h e notado hace ya para algun tletnpo; con que así, ábremc tu pec ho. Dime quién l\1AXIi\IILIANO." es el di~hoso que llena tu pen:samiento. Si es dig· ¿ uién era el ven tu roso mortal que b abia Jogra· no de tí •••• do fijar l cornzon de la pobre hija del zapatero - í lo es, madre mia. 'latías; de esa flor de los urrabnl e ... , fecundizada I se JJama? en la tnis ría i a qui e n los desengaños del 1nundo iaxim1liano L cfcb re. • l1abian dotado con una esperiencia precoz; ele esa Maxitniliuno I..J efeb rc! esclamó 1 a r olina po-jóven de quince años, páJjda por e l hambre, que niénclose mns pálida que la nieve. l1abia visto te1nblar de frio dos c r iaturas l1 e r1 nnnas lVJ artn, a l ver la aj itac ion de su tnadre , perdió U) .ts, sin te ner una 1nanta con qué abrig·arlas, i tn 1nbien e l color. m orir de p e~a r a un padre, tnodelo de virtud i re- Pero i qué os ~u cede, rn ad r e mia? sjgnacion~.... Infeliz 1 Ese l1ombre es una maldicion para iQuién era e~c hombre, que se l1abia h ec l1 o tu familia. amar de e ... e cor azon aj e no a toda ilu ... ion, de esa Qu é me decís? alma su pren1a, tcn1plada en la adversidad1 Era L e febre fué e l hombre que, finji e ndo una algun ánjel o algun demonio? qui e bra, sumió a tu padre en la Iniseria n1as espan- I ' o; era un jóven cle veinticuatro años, de h e r- tosa. mosa espresion i espíritu ele ,·ado, r ecto por nntu· Ai! ral e za, e-.;tudioso por carácte r, jeneroso por instinto L efeb r e! L efebrc t Ah! Ese nombre tnaldito i valiente sin pre tension. Era Maxirniliano L e - es e l r csú tn en de n urstra historia de an1argnra. febre. i 'fe acuerdas de la calle de •••• en que habia aque- Sus am ores con i\larta no databan de la tiltima lla bohardilla asquerosa, donde pasamos tantas ha m­t ertulia . como es rn oda hoi dia, ni mucho tn é nos bres? i Te acuerdas de su techumbre ahumada i ran hijos ele una in1pres ion del n1ornento. Ellos 1l cna de g ri etas, por donde penetraba e J aire i el se remontaban a la é poca de las penurias de la fa- ag ua a nuestro l echo, duro como las piedras i frío milia de 1\iatías, i habian sido po~· 1 espacio de al- co rno el l1i e l o? No lo olvides nunca: por esa~ grie­gunos años el sueño dorado de aquellas dos almas ta -. se e5capó e l aJma de tu padre. dignas de cornprender-.;e i nn1nrse. :rvlad r e mia, creedme, yo ignoraba ese secreto Cuando la pro ... peridad Jlamó a 1:-ts puerta s de la fatal. hija del zapatero, el corazon de e~ta no se hinchó ~u es bien, ya l o sabes. . de orgullo; ni rnucho m énos creyó que el manto -El no sir ve sino p a r a h ace r1n e desgraciada. d e oro que acababa de echa r ]a fortuna sobre sus, iCreeis, por v e ntura, que é l sea capaz de apagar hombros) la ponía a cien leguas de di~tanc ia del la llama que arde en mi corazon 1 No, madre n11a; j óven desconocido que la babia acompañado en s u s la adversidad acr ecienta en v e z de m a tar el amor. p esa r e~, i a qui en l e d eb ía fa\9 ores, aceptados con ¿ R ecuerdas l ns últimns palabras de tu padre'? dignidad i hechos co n desprendin1iento. En una Bien la s r ecuerdo: n os mandó amar al próji-palabra, l\1nrta sigui ó amando. El amor es siem- < mo, i s o lan1 e nte aborrecer a una persona que os pre grande, porque ti ene toda )a fuerza de la pa- S dijo al oído, i que ahora adivino quién es. sion madre de ]as nobles pasionest > L efebre. i I es as,·con1o cu tnpl es su mandato? Marta saboreó aquel billete, i ocultándolo lu ego~ Mas i por qué hacer al hijo responsable de esperó con ansiedad l a ida de la v isi ta. Rabia fo r- S las faltas del padre~ mado la r esolucion de descubrir a su madre el se- ( Carolina Yaciló. creto de sus amores. ) i P o r qué comprenderlo en un anatema lan- Fuése aquella; i Carolina volvi ó a s u labor mui zado con e l grito de la desesp c r acion? lVladre mia, satisfecha del cariño de sus amigos de su fortuna. mi padre t nia buen corazon; yo bien sé que é l no -Madre mia, díjole l\1arta, hoi cumplo di e z i quería que sus hij os cumpljcsen mandato tan te-nueve años.. • • lTlbl e . -l\1as i por qué te p á ras 1 5e apresuró a preg un- Carolina se pu so c n...: e ndida como la rosa. tar Carolina al ver la turbacion de su hija. Concibo, madr e rnia, que se am e mucho, cada -Porqu e t engo miedo de lo que voi a decir. dia mas; p e ro no que se odie por sistema, porra· -l.Vliedo, hija mia? I td e qué? zas, por jeneracion es enteras. Esos sentimie ntos no -Ah! no me lo preg unte i s ¡ me avergüenzo. son propios de nosotros los americanos. -Mira, Marta, s é lo que me vas a decir. -Cuúnto gozo al esc u c l1aros, l\Iarta t pero i ol- -Vosl ( vidas qu e tu padre murió de hambrc1 que no tu- -Sí, me vas a decir que amas. Eso no es un ) vimos ni con qu é JJ e varlo al hos pital1 un s ecr e to para tní. ~ Madre mia, L e fe bre expió su culpa. -l\1adre mia 1 ? Pero la expi ó tarde. -Lo he adivinado hace mucho tiempo; pero El Cristianismo no es severo en este caso. como tú no me babias dicho nadn, respeté tu r e - Es decir, que quie res vence rme a todo trance? serva. -Es decir, que quiero qu e seais sie mpre bu e na. -Eso me sorprende. , Maximiliano nada sabe de ese secr to de tleo.;honor, -No debe sorprenderte, porque no hai una cosa 1 pues nunca n1e ha l1ablado de él; no hai, pues, mas fácil de descubrir que los secretos de una jó- ~ razon para que éJ pague una deuda que no es suya. ·ven que ama por la prime ra vez. Sus mejillas se ) 1 le amas mucho~ coloran mui frecuentemente; gusta de la soledad ; ~ Oh! sí, le amo como os amo a vos; mas que i solo a8iste a ciertas fun c iones, n aquellas donde : a vos' I ... e amo como un sueño divino .•••• como sabe que puede estar él. ; una esperanza. Lo cierto es que no sé como Jo • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. amo; p e ro creed me, madre mi a, lo amo sobre todo en Ja tierra. -Estrañn coincidencia de la suerte! En medio de tanto jóven haberte fijado precisarncnte en él. -Porque él solo, madre mia, descubrió mi hu­milde hogar; porque él solo n1e hizo palpitar el corazon de u na manera desconocida; porque él solo es 1 faxim i 1 ia no t -Pobre hija mia! -Los otros n1e parecen tan vanos, tan superfi-ciales ! -Sé feliz, pues, con é J, dijo Carolina abrazan­do a su hija; acaso s~a un decreto del cielo. Un mes despucs se leía en los periódicos: " Ayer han recibido la benclicion nupcial Maxi­miliano Lcfebre i Marta Cecilia Guzman. 1\'lil fe­licidades. Adelante! Adelante, solteros!'' III 1762, el duque de Queensbury i algunos otros es­tablecieren en Lóndres el Cate/¿- Club (club cancio­n e ro) en la TJ¿atc/¿ed-ltouse {cnsa techada), tanto para ej e e u tar los cánones, baladns i canciones de los anti­guos n1aestros, como para producir composiciones nuevas deJa misma espec1e. En 1776, el conde de Sand,vich instituyó el ''Concierto de música anti­gua," para la cjccucion de aquellas producciones só­lidas i valiosas de Jos maestro ~ , que habían sido rele­gadas al olvido por el desordenado furor de no veda­des. En su1na, el estado do la música práctica en Inglaterra, es en estrcmo floreciente. En Francia, el compositor mns grande despues de Lulli fué Rameau, que nació en Dijon en 1683. El espíritu de partido se enfureció en Paris entre sus respectivos admiradores. El estilo de Ratneau, aunque formado por el de Sulli, es mas rico en ar­monía, i mas variado en melodía, i su sistema de un bajo fundamental, i su ópera de Castor i Pólux, Jlevnron su celebridad al mas alto grado. Debernos una esplicacion a nuestros lectores. , En 1752 se exhibió en Paris una compañía de El modo cómo salieron Carolina i su hija de la ' cantare~ italianos de ópera bufa. Pero despues de miseria fué el siguiente: muchas tentativas para domiciliar la música italia- U na noche, cuando estaban mas aflijidas por su na, los oídos patriotas de la Francia vol vieron con pobreza i mas tristes por la pérdjda de Matías, Jla- phlcer a los cantos nacionaJes ; revivieron las ópe­nló a su puerta misteriosamente un padre de la ór- ras de Sulli i de Rameau, i los cantores italianos den de Ag·ustinos calzados, preguntando por 1\Ia- fueron desec~ados. ~n~ónces .. el caballero iccinista ~" por su alma." o Los teori~tfls fra.n~eses están demasia?o di~p~es- EI ca ... o no puede ser mas raro. Ojalá que tu vi e- ~os a reduc1r Ja ~us1ca a un I'I!ero art~ mecan1co, se in1itadores!.... 1 se halJan en lo Jeneral demastado sat1sfechos con --- La Música. la música de su país, para que puedan ver la nece· si dad de u na reforma en la parte vocal. Ha habido i hai en Francia muchos instrumentalistas justa­nu~ nte celebrados; i en cuanto a compositores, Au- (Continuacion del capítulo \rlll.) ber ha gozado basta hoi de la plenitud del favor En el misrno año llegó a Inglaterra la señora popular. Un fatnoso músico teórico, 1\tl. De la Bor- 1\flara, francesa de voz tan dulce que causaba embe- de, dice que los italianos son superiores a los fran­le'"' o el :~scucharla. ceses en melodía, pero que en armonía aventajan I-Ia:ta que la ópera italiana se estableció en In- estos a aquellos. I sin que disputemos sobre tal glaterra, no se cxijía ni esperaba de ]os cantores opinion, que la mayor parte de los jueces compe· sinó que tu viesen ''OZ i oído; i aún Jos escelentes ten tes deben considerar errónea, baste observar que ejecutantes de Italia escitaron en los ing)e...,cs n1as ni la melodía ni la armonía pueden constituir por sí asombro que etnulacion. D' Arme fué el primero solas una buena música, porque esta consiste preci­en intentar un catnbio en la música vocal inglesa, samente en la union estrecha de las dos. refinando la melodía, mas por los modelos italianos En ningun país ha l1echo Ja música mas rápidos que por los ingleses ; pero, si se analizan sus com- progresos, o escitado una atencion mayor, que en posiciones, se halla que contienen una imitacion de Alernania; pues todos los príncipes de ese imperio las melodías italianas, inglesas i escocesas. V ários han fomentado las prefesiones mu~ica]es en sus cór­violini ... tas célebres del continente contribuyeron tes respectivas, i los emperadores parecen haber tn m bien a tnejorar el gusto i ngl ' ~, i existen hoi sido partidarios de ]a lengua i la música italianas. muchos cantores nacionales, así hombres como m u- Se exhibió en Viena en 1724, con motivo del naci-jeres, que pueden competir con sus rivales italianos. ) miento de una archiduquesa, una ópera espléndida La ópera italiana en Lóndres continúa, sin embar- cuyos actores fueron todos personajes de alto rango, go, sostenida por toda5las jentes de alto rang,o i de contándose dos archiduquesas entre Jas bailarinas, moda del país. La música i los cantores italianos i siendo el emperador mismo el director principal, usurpan el favor público casi enteramente, sin que i el que acompañaba Jas voces con el clave. esto pueda censurarse, si se considera tal proteccion a los estranjeros como una mera materia de gusto. J:Iai ahora en Inglaterra vários instrumentalistas em1 nentes, nsí estrnnjeros como nacionales. Desde - -- --- ( e onc lu.irá . ) • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 22

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