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 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

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    • 19563 Prensa
    • 1302 Publicaciones periódicas
  • Creada el:
    • 15 de Julio de 2019
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Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año II N. 50

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 50

Por: | Fecha: 02/04/1859

• • ~O IJ. Boo·o1á, l á hado 2 de alJril A- GOJUtA .. :i\IA NG.'\ ~, CO ELLOS l r \- l I-:I .. OS DE 1\IODA-LAPRINCI-:SACI..OTJLDE-J ... DAMAl\tt TERlO A.. p~r Ull nUeVO Cantor, l\1firaglia; Un SOlO Je {a 'o- }ari, 15 defebrerode 159. ?UJ.'lnbula . por n1adatna Frezzolini, i la P~·iere de Al acercar "'e ~I carnaval •tnpiezan las Ji ersio- lfoi e, de 1-,ossini, cantada tarnbi e n por 1nadatna u es en Pa ri. . 1\ i en la ú l ti rna ~u in cena no 1nas 1\. l bon i i l• rezz o li ni, i l\:I ira o- l ia i Graziani. El vio­ha habido bail en donde quiera, destle lo pala- linista \ 1 i e ux-tetnps ejec~tó tatnbien varias pie­cios de los prín cipes corno t·l de 1\iontrnorcncy- zn qu fu e ron mui aplaudidas. JJu embourg, hasta en ca"'a de lo pequeños co- lil crnbajaJor de Rusia, rnuchos duques i con­In rciant s de la cité. l{o. ini i J\1eyerbc~r rcci- d \. de la nueva ari tocracia, varios s e nadores, to­hen en su ca ·a a la, grande notabilidad s n1u i- do el alto Inundo financista i, entre los hombres cale ~ i at,tí "' ti t; a . Lo:s e m bajad o r es d e t ouos 1 os d e letras, M. d e Girard in, lVI. J u le .. J anin, 1\I. Ar­pai 'e , i particularn1ent e los de Ru in e In gla t e rra, séne Houssaye, varios Jirectores de periódicos i ofrecen magnífi c as fi estas. Tod os los grandes otro lit el'a tos di tin gu ido , cuyos no1nbres no re­ari tócratas del Irnperio, desde el Ernp e rad or en coruatnos, a istian al concierto. sus Tullerías, el p1·e siJe nte del enado en $U Lu- Las tnujere s iban, unas literalmente cubiertas xembourg, i cada uno de los ministros en sus res- de diatnantes~ otras ele esmeraldas i de perlas, i las pectivos palucio , hasta los funcionarios de segun- mas sencillas de flores i de cintas. Miéntras mas do i tercer órden, dan fie tasi diversione de todas años tienen aquí las d~mas, mas joyas, mas rasos,­cla es. El n1undo financi ta, a c uya cabeza se mas sedas, mas gasas, mas cintas, mas pelo falso, halJan RofhschiJd, los Pereyre i otros tnillonarios mas polvos de i1is, tnas piro1neo de Ar1nenia para de esa categoría, ostentan sus palacios, cuyos las cejas, mas J)a¡najk de rosas para las mejillas, rt1agn ífico tnu \bles,frescos pritnorosos, • i corti- n1as bál arno de la. cruzarlas para los lábios •••• najes cubiertos de bordado u e oro, son de mucho en fin mas lujo exajerado, mas falsedad, mas co­tna lujo i sobretod o de mas comodidad qu e la~ quetería i estravagancias en1plcan en sus vestí­antiguallas i bancos sin espaldar de los palacios dos, en s us mirada , en sus sonrisas i en ~us tno­sortesanos. Jal es. Las vieja8 en Francia son mucho mas Nos contentaren1os hoi con hacer una corta JUVeniles que las niñas de quince años en otros descripcion de un reciente concict·to en cas a de pais s! los banqueros E1nile e I aac Pereyre, en u nue- 1-Ictnos encontrado en varias partes una anti­vo palacio que estrenaron al principio del in- gua 'l!ta1'iscala d l Imperio de Napoleon I, que usa , ierno. joyas i adorn os de toda clase, suficientes para ves- Despues ele atrav es ar una hil era de coches en tir a una media docena d e mujeres eJe buen gusto. sucesion interminable, los convidados bajaban so- La otra noche llatnó la atencion con el siguiente bre anchas gradas de 1nár.n1ol, que guiaban al vestido : ve .. tíbulo, donde aguardaban filas de lacayos con ,.frajc tnui escotado de raso azul celeste l1npe­hrillantes libreas. Una larga galería poblada de 1·ial, cubierto con tres túnicas sobrepuestas, de hermoso cuadros de los mejores pintores con- encajes negros levantados de trecho en trecho por ducía a los salones Je recibo, que ofrecia n un un racimo d e uvas de oro i de diatnantes; el cor­aspecto mríjico, ilurninados por centenares de bu- piño cubierto por dos volantes, levantados sobre jias. Ancho cortinajes de ra o rojo, bordados de ~ los hombros por un prendedor de diamantes; en fiares de varios colores, adornaban )as ventanas ; el p ec ho un rio de las mistnas pi dras que iba a enorrrles e. pe jos cu brian lo . n1uros de arriba aba- perderse entre los pliegues de la enagua. La par­jo; i el techo, pintado al jTesco, ofrecia cuadros t e de a tras de •••• la peluca iba cubierta por una bellísitnos de ninfas i flores. Los tnuebles de raso especie de carhuclta de terciopelo negro, bordada rojo bordado ; el suelo cubierto, en vez de alfotn- cornpletatnente de diatnantes, i dos ramos de dia-­bra, por un tnosaico caprichoso de rnaderas dife- 1nantes entre sus rubios bucles. Los brazos des­rentes forrnanuo dibujos. Las chimeneas de tnár- carnadas, aunque pintados ue blanco, los llevaba mol macizo estaban coronadas de candelabros i cubiertos hasta el codo por hileras de gruesas relojes dorados; los hu ecos de ellas i de las ven- perlas i diamantes!! •••• tanas, llenos de bosquecillos de flores de colores Esta hernLosa <.lama tiene n1as años que el siglo, brillantes. i sirve de tliversion a los curiosos, apesar de ser La alcoba principal, iluminada por una luz n~ariscala i lle\rar encima mas diarnantes de los suave, i rodeada por espejos i divanes i con el sue- que dan las minas del Brasil en diez años ! lo cubierto por una alfotnbra representando los Cotno un contraste agradable mencionaremos dioses del Oli?npo, se habia puesto a disposicion un vestido mui rico, aunque del meJOr gusto, que de la Alboni i la F rezzolini para que se retirasen usaba una jóven recien casada, de la aristoC'racia despues de cantar. monetaria : El prograrna a e la funcion era completo. Lo ·~ ,.fraje de punto blanco, bordado íntegramente que mas interesante nos pareció, fué el brindis ~ con. pequeñas. estrellas de oro ; corpiño de punta Pinturas hechas en los techos. < 1nu1 pronunctada, adornado con un volante de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. punto bordado d e oro, i l e vantado sobre el pc,cho por un pre nde dor d e oro i ru bíe. for1nando cst r e ­ll ::l s ; e n la cabeza una diad ~ tna de e trellas de oro mui pequei1as con un 1·ubí en e l centro de cada una. Las tres hijas del uueño de la casa, t odas casa­das, llevaban los trajes ~ i gu i entes : La prirnera vestia uno de raso blanco de d os enaguas,-la <.le encima rod ead a p or un volante de punto de In­glaterra i l evan tada a un lado por un rarno de es­meraldas ; el corpiño adornad o con los mis1no - rfotlos los trajes de baile se hacen de cola, es decir, que caiga cl os o tr es pul gadas e n el suelo ácia atras, l o que es tnui elega nte ; i cuando se po ee un talle esbelto i tnajcstuoso cada dama parece u na reina •••• cJ e las herrnosas. [,as capas se llevan de todas formas: redondas i cortas, largas o cuadradas, de mangas o sin ellas, en forma de pañolon i con punta &..a En esto oo hai nada de nuevo. encajes i un prendedor <.le una es tnera lda enortne Las gorras se auornan mucho con hebillas de rodeada ·<.Ie diamantes; en PI pecho un collar de ~ acero, lo qu e e s , para nuestro hutnilde gusto, la esn1 eralda s, i en la cabeza una guirnalda de ho- moda mas f ea que se pu ede inventar.. Las blan­jas de o¡~o adornada con una piocha de esme- cas de gró o de raso pespunteadas, adornadas coo raldas. una sencilla tl'enza en el inte rior, forrnando coro- La segunda ostentaba un traje de terciopelo ro- na sobre la f1·ente, i un laz o del n1ismo terciopelo jo oscuro, ªdornado el corpilio con una tnu seta en el es t erior, t e r1ninado por un volante de punto, plegada d e l mistño j é nero, llevando en contorno son las mas bellas. un volant e de punto d e V e necia. El prenul_)dor era de ru bíes rodeado de <.liatnantes, i el t ocado de terci opelo r ojo levantado por un ra1no de rubíes imitando dalias. La terc e ra ll evaba un sencillo traje de n¡uer an­tiguo i adornos de perlas i zafiros. N.Iadatna d e Girardin \'estia de punto azul de cuatro en a gu as, i gu irn aldas de n1argaritas i con­vólvulos ; al rededor del pecho lle\·aba una espe­ciE:' de 1nuseta flotante, qu~ rodeaba corno de una nube su h e rm osa figura. :fvfau a 1na f-lalevy, la e po'"'a del fan10SO mÚsico, ll evaba un vestido orijinal (por no decit· de rnal gusto) : traje de n1uer blanco, cubierto por vo­lantes ue encaje negro, l e vantado e n fortna de delantal con gruesos lazos de terciopelo negro En la. cabeza una especie de 1nedia cacltuclta de t erc iopelo negro, con dos cinta torcidas qu~ ro­deaban la cara i levantaban sobre la frente una cnorrn e estrella de 0ro ; a todo el rededor de la frente i en contorno de la cab e za pendjan Borli­llas de oro. CÍtareJnos algunos de l os vestidos rnas e legan­tes i sencillos : Dos hermanas usaban trajes ue punto blanco, de tres enaguas; corpiño de punto rccojido, sen ­cillo, sin n1a s ad orno que m1a cintita de tercio­¡) e lo negro atando un 1netido de dos dedos de an­cho, que cubría la parte superior del pecho. Una corona de hojas de parra j de helechos rou eaba la cabeza; un racitno de tres botones de rosa le daba brillo a la guirnalda. Otra sef1orita vestía un traje de gró blanco, con un lazo de cinta color de flor de ron1ero en for1na de banda, rodeando el pecho i Ca)rendo a un lado; una corona de flor de lila i un ran1o en e l }lech o, eran los únicos ad ornos que J levaba. Era de las in as be] las. Virnos varios traj es rojos, de gr ó, de punto i de raso ; e l rojo está 1nui de moda, i cuando no es d emasiado brillante el color sienta 1nucho, tan­to a las m ·orenas como a las blancas. Sinembargo, no se puede decir que una cosa está mas en boga que otra, pues la exajeracion, el mal gusto i los colores dema i\do vivos ~s los que usan las 1nujeres a la moda. F_,l verde hace furor para salir a la calle o para teatro; pero úl­timamente no h e n1os visto ningun vestido de baile aleo de seg unda cla ~ e una jó \r •n con1o d e veint e tn ; Ji cos confes ó que tod o aqu e lt o habia ~ido u n a años qu e llatnaba la ate n c i o n p or cierta h e r1no- con1 cd ia p : r a atrae r l a a t e n c i o n de su .v e cina ; i sura fantástica. ,ien1pre v ti a u n t raj e n g ro lo · ll e vó a 1 cua r to de la pob r l oca di c i e ndo q u e adornado c o n c inta " b lanca , i la acon1pnñabn un e lla n ecesitaba n 1as bi ~ n l o s e idado s d e lo s mé ­anciano n1 c dita h und o , q u e jarnas le dirijia la pa- dico qu e él. 1 abra. • • • • • • • • • • • • • • . • • • • • . . . • • • .•••••••••••• Se hici e r on rn il apu estas sobre quién !=\ (~ ria , i Ji ,~} padre d e C () lorn b ina, des t e rrado ita) ia n o , se una noch e , e n la orqu P ta deJ t eatro , d'J S jóvenes ~ babia r e fujiatlo n Paris , des pu.es de habe r andp.­de Jos p e titnetr .. s d e l buu)et·a 'r d, tu vi ron la si- ) do e rra nte p o r varios pai .... e s .• 1 U hija ; qu e Io ·aco rn-guiente c o nver '""ac ion : paffaba, babi a perdid o In r a z o n d e r es ultas d e ha- -Qué tal , arni go ~ 1 la c r ue! · "l r anjera ? b e r vi:s t o 1no ri r a s u l ado a s u he r tna n o , tra s pasa- -Solo he d e c ub ie rto ha .. t a ahora que v j \·e do p o r u na b a la. J)es d e ese tll o tn e nto vi vi a J e l i-mui cerca d e aqu í , e n la cal le de 1 I onsi g n}r, con rando, i lo úni co qu e l a calt n aba e ra. la n túsica . ese vi ejo infali b le q ue seg ura tnen t e es s u ti o o su Un arti fa ca r itati vo d e la ó pe ra le s habia d ado tutor. Vive n1u des t a1ne nte i no tie n e ni u na cr ia - bill e t e s i un pal co p a ra t o J o s l0 s sá lnHl o s, do nde da pat·a servirla; n ad i e la conoce , ni aln1a v i v i e n- ella pas a ha a lg un as ho:·a s f e liz i tr;lnquiJa . te la visita· i j atnas sa le s i no para p r ese ntarse en 1"'~ **~: ha 0b t e ni do e l p e l't n i. o d e visitar a lapo-el t~ako italiano . bre j ó ,,.e n, r¡u e pnre c e re ci b irl o co n ci e rtas s e iT a - -Yo h e de cubier t o, r e pu so e l compañe ro q u e l 0 s d e al g ría. S in e rnb a t g o, n o s e ha jactado de su naciot es Italia. E l ot r o dia, p agándole a una u t r iunfo i no qui e r e r ec lan1a r e l so mbr e ro de ou11reuse, ( l ) e~ la n1 e p er rn it ió entra r a l pal co, l :.>anauul . ive vi : ita n do c asas d e locos i co n su l ­como por e q u i voc a c i o n. l l lega r la es t r a nje ra, t ando obra de In e di c ina, i j atn as se les, lectoras, en 1n i e acta d e ahora un tn es , al go tnas interesante , rr.énos dinli­n u t o q u e l o qu e el t o rb o llino d e l año n u e vo, e n el q u e yo t atnb i e n e s t a ba envuelta por s u p u esto, m e obli g ó a escribir, i qu e lu hic e¡ en rned io de l afan i de l bochinche , cas i Üni c an1e nte po r correspo n­d e r a l a g alante in vitaci o n d e l r e dact o r de la B 'i­bli oteca . La pries a con qu e r e dacté en t ón ces un a s p ocas lin e as fué ea u s a d e e¡ u e . e rne queJa ra e n e l tin tero una e speci e ti e 1/leJno ·rias nu lsicales ( ah o ­ra to d o es tnemor i as ) 7 nos ha legado algn­crisalida i desplegaban sus alas : era que se ha- ~ na~ óperas bufa, i una grande ópera u e primer bian conquistauo su pue ·to n el mundo cle la glo- órd Pno IJ'laese PaletÍ?J, IVIurgot i .La R eina Topa­ria i legaban a la posteridad una obra inme nsa . c:o han cl e jatlo bu e nos r e cu rdos ·; el E!ias de Encontré en dias pasados en el Boulevard a un 1\f e ndelsohn, i la fatnosa trilojí d e Web e r : Frey­jóven paisano mio, cuyos primeros estudios n1u- ' schv)z, Oberon i Eurianta, aunqu e han nacido bajo sicales habían ido sutnamente notables. D otado un cielo que no es el nuestro, habian obtenido eon una intelijencia de primer órd e n e instruido los honores de la representacion en el teatro fran­en ]a escuela austera de los tnaestros a1emanes, ces. erdi compuso e1 Trobadnr, cuya particion sus primeras co1npo iciones presajiaban para no no era gran cosa, p e ro que sí tenia bellezas musi­mui tarde obras maestras. \ cale admirables. Del año de 1858, qué poden1os -¿En qué trabajo se ocupa usted ahora, amigo S citar que sea de véras notable ? La má.ji~a, e'!lla mio ? le pregunté con interes de compatriota. que se encuentran be11ezas de algun merito, 1 al- F b · . . gunas reminiscencias de ningun valor; Quintín -d .. a l'lC~-c~cwnes por mayor l por menor, Durvard, en el que se encuentra un bello trio de me 'J 0 ~onrien ose. es ti lo correcto, i una multitud de trozos de Jo -Que! esclamé con admiracion, nada mas rr1as comun del mundo. ¿Hablaremos de los De-que cancion_es ? ~ sesp e1·ados, de las Travesu1·as de Mm·tineta, de Cita- -Por que no? Las cantan en los .salones, las < felle i Baucharnont, de LaBachante (La Bacanal) cantan en la c.alle, las can.ta~ en las tienda : Eso ,. <.le los Tres Nicolas o de Almanzo1·, &.a, &.a? me cuesta Inui poco trabaJo, 1 se tne paga bteno 1,odas esas óperas no son sino 1nalas pinturas, -Pero una ópera, una grande ópera, era su de cuyo ... colores inconsistentes no dejó ni los ras­sueño no hace mucho, un herrnoso sueño por tros el año de 1859. En todo esto no veo una obra cierto. · que pueda sobrevivir; una de esas obras con1o -Sin duda, pero tniéntras que se hace la ópe- las que co~pon~a.n ~oieldieu, Halevy, Herold ra que ·e representa i se aplaude es mene 'ter co- A u ber, Don1zett1 1 el •lustre autor es 1 pálido,. i~conlpletob, ·in cardáctedr, de renta. ~1n e eganc1a ; as pnrtoJctones, so recarga as e . . . notas, tratan cle prod uc1r efectos mas no de con- En efecto, mi. padre ha _ten~do la me~qutn- mover. Las cantatrices agotan sus fuerzas en dad. de no darme Slno esa mtserJa para VlVJr en fuegos artificiales de gorjeos i de trinados, que no Par1s. , son n1as que ruido sin gracia i sin orijinalidad. ~Vayase usted, pues, al campo, enciérrese Todo indica la decadencia del arte. allí en una ha~itacion qu? le cueste 15 francos At rajando, pues, una mirada retrospectiva so­por mes, trabaJe tnucho,. vtva con poco, estudie bre el año de 1858, lo encontrarnos ménos fecun­los .grandes ma~st~os,. déjese llevar por las inspi- do, i n1tnos feliz que los precedentes en produc­raciones de s~ J e nJo, 1 cuando ~aya usted creado ( ciones m u ical e s. I e ... to viene de que el trabajo . su obra, ofrezcasel.a ~ su patria, la que le dará ~ no es ya el rneclio d~ adquirir gloria, es un co­en recompensa gloria 1 fortuna. mercio para l1acer fortuna. El a1·royo, entur- -Vivir con ochocientos francos, Dios santo ! biado en su fuente, no arrastra ya sino agua gre­esclamó el pethnetre moderno; so es cabalmen- dosa i malsana; las flores se tnarchitan en sus te lo que me cuestan por afio mis guantes color orillas i los labios delicados no se atreven y·a a de paja i 1ni calzado de charol. apagar alJí su sed. I diciendo esto, se despidió de mí con una \ Un d!rect~r de ~eatro"se ~resen~a en casa de un sonrisa impertinente. ( co1npos1tor, 1 le d1ce: l\I1 quer1do nlaestro, ne- Sí lo l"epito e a neces 1·dad d g t o ~ cesito para dentro de seis semanas una ópera bu- ' , e oces tna er1a- L'. d l"b 1 . , . les, esa necesidad de parecer uno lo que mu- t.a en os actos, cuyo l reto e tra•g? aq.UJ. Qme-chas veces no es, esas conversaciones cuotidianas to 9ue en ella s.e muestr~ por la primeta vez .u~ cuyo principal elemento es la especulacion, esos a~·tlst~ que .sera para ,mt. una e~~elent~ ad!lu~sl­salones en donJe tanto se atiende a lo confortable cwn ' ~~.ndl ~m os un publJco :-scOJldo, un .publ!co i tan poco a las buenas maneras, esos teatros a ~e. armo os • de palmotead01 es ( claqucm s ) 1 el donde se van a recojer malas máximas formula- exlto Jo tenemos seguro de antem?no. Muc~os das en peor lenguaje, esa completa carencia de de sus ca_maradas .de usted ~a~ ve.md~ a ofrecer­respeto ácia todo lo que es respetable : he aquí se me, per? .yo sor buen, prmcl pe I doJ. a usted la las causas de la decadencia del arte. La ma- pref~rencJa' pero eso .sJ, dentro ?e seJs semanas nera se ha usurpado el lugar del sentimiento, prec•sam~nt_e, no 1~\~or a usted m ~os horas mas; la énfasis el de la rnoderacion el ruido el del mo- con que ~ sl o. no o 1 .el compositor ent_rega al vimiento, la vanidad pueril ~1 del orgullo bien cabo de las sels s.ema~as su mercancía lír~ca, co~ entendido, el interes mercantil el del renombre i la .cual queda mui satJsfech~ el bonazo senor Pu­la gloria. La presente jeneracion se ha sumerjido b~ICO a m~ls no poder. a~l todas las óperas se alegrem.ente en un diabólico abi mo, fumantlo pa- hacen hOJ de es~.a ~a?era,, 1 por e~o no valen gran neteJas 1 saboreando trufas en la lJilaison d' orr. * ?o a., pu_es el pllDClplo de una grande ob~a es la Es preciso confesarlo, ya va para muchos años m ·pu·acwn, esa had~ creadora, pero ca_prwhosa, que las grandes obras han sido raras en Paris. q.ue no se aparee~ smo cuando s; .le da la g~na, s1n presentarse J(lmas a los esp1r1tus prosaicos * Espléndido i lujoso café de París. dominados por el interes. J. DE D . • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Don Roque. E t e don }{oqu e 1,ocan a fu ego , Tie ne una pa la! . • • • \. uenan l caja .. , r un ca se aflij e , La accion en1 pieza, unca se afana; ~ - ilban las balas; ien1 pre ra cando I el cafion tru e na Su enorn1e pan za, Con fu )rza tanta, I haci e nd o siempre Qu e se estrctnece Cara de pa;,;cua. 'l'oda la casa. 1\'Iurió su e posa, El buen don I~oque, Doña \ T enuncia, De de ·u ca rna, 1\iujer compl ta, Tranquilan1 ente l\iuj e r sin tacha; Llan\a a la r.riad a, Tan honradota ! 1 1 t ~ e pr gun a : Tau catnpecllana ! ¿ Es,l alo-azara Pero don Roqu e Qué significa ? Tranquilo esclama: el1or , no es nada: "Ella ha g anado Los en nti gos Porque descansa: 1,on1an la plaza, Probablemente I los do l ijos Dios en su gracia De u ted acaban La habrá cojido ; De 1n ori r-Cón1o? Pobre V enancia !'' Lidiand o-\ T aya ! I acariciando Han merec ido Su enorrne panza, BiPn de la patria! Hace risu eño Pobres muchachos, Cara de pascua. Ellos descansan ! Su única hija, Así den Roque La linda Juana, Tranquilo escla1na; Que unos tres años Sigue ra sca ndo Solo contaba, Su enorme panza, Cayó en la alberca 1 haciendo siempre Por cojer agua. Cara d e pascua. Grita la niña ; Por fin, don Roque, Don Roque se alza Por su desgracia, De su poltrona Perdió n1iJ pesos Para salvarla; En pura plata; Correr le impide J aunque mil miles Su enorme panza, lVIas le quedaban, I cuando llega La p e sadumbre La encuentra ahogada. Le echó a la cama; Pobre anjelito ! I casi e stuvo Don Roqu e esclama; Muerto-Caramba ! Tranquilamente Pobre don Roque ! Rasca su panza, Qui é n lo pensara ! 1 sigue haciendo Es tan buen hombre! Cara u e pascua. A nadie daña: Durn1ientlo siesta Al seis por ciento Don Roque estaba, Mensual su plata I de r e pente Pres ta, rascando Gritan : alar1na! Su e norm e panza, Lloran los niños, 1 haciendo si e mpre Los perros ladran, Cara de pascua.-R. C. 101 , ?' n1i s iíorita, perdon por haber empeza­uo ast 1 • ' a 9ue co1netí tal torpcz,t voi a co nt ur la causad ~ nd mal ~utnor i juro que la indignacion e habra t1 ambtar e n una ~onrisa producida p o r la tn ajadería d e nai s u e rte. En una d esa calle t orcidas de Bele n v ivía Emi lía, COnlo un uiatnante en el bol illo de un li­mo s n ero; cuatro pare des ahumadas i sin ventana p~ra la calle e .tr echa~an I:a. mucho tiempo las m1rada d e sus ltndos OJOS s1n qne puuiera vérse ]e e n otra parte que n anta Bárbara al salir de r~ i s a. ... 1) o ña i e a e i a, 1 a tn a d re , no J e p e r d o na ría n 1 un 1n a 1 pe n a 1 ni en t o, ~ i En\ i 1 i a fu era cap a z de pen ar 1nal; a í fu é que viví uo · aíi o, y ndo al a lt o~ a n o a ver l ( s a 1 i r de 1n i. a sin poder de e ir l e 1qu1 era : ~ta boca es n1ia. Un dotnino-o tne la encontré, no sé p o r qué ca ualidad, en ca~a de una antigua parienta mia a qui e n no visitaba hacia muchísi1no tiernpo. S eg uim os viéndonos en esa casa todos los dorningos i fi es tas de g uardar hasta que la madre cayó en la cu e nta i ]e prohibiÓ sa n­tificar a í la s fi stas; en tónces si: ni n1as la vol­ví a ver. E to hac e un año, pero dije n1al es una eternidad la que ha pasado ; ahora co~prendo por qué ]a 1nayor pen a qu e hai en el infierno ~s la de no v e r a J)ios : en lo po co se \ re lo mucho. Anti e r venia por la calle r ea l p e nsando en Ja cuestion matrimonio i preg untándom e, por qué los casados hablan n1al i los solteros p ensamos tan bien de él, i por qué ciertas casadas, en vez de ca­llar,, pu es ellas tienen la culpa, echan contra una institucion, que, a mi modo de ver, solo tiene de malo e l no saberla practicar; p e nsaba en todo es­to, digo, cuando tien en ustedes que, a boca deja­rro i como tiro de culebrina, me ene u entro manos a boca con Emilia, que, al verme, s e cubrió de un tinte rosado tan puro como el que toma el Tolima con las pritneras miradas de la aurora; por lo que hace a mí, creo que tomaría un color mui seme­jante al del que da los primeros pasos de la con­valescencia. A este tiempo la señora doña Nicacia preguntaba por velillos en la tienda de don Ambro­sio, i Emilia,aprovechando el tiempo,me dijo a] pa· sar : "en casa de mi tia a las ocho en punto" i se qu e dó tan di simu ada como si no 1ne hubi e ra visto. Las horas de es e uia fu e ron 1nui larg as: s e ntia tal desasociego qu e no podia estarme quieto. Me figuraba qu e 1nil clases de felicidades me espera­ban para esa noch e , i hubiera dado un año de 1ni vida porqu e las horas hubieran pasado tan pronto • cotno yo q uer1a. Por fin dieron las seis ! Qué g rato ! ya no fal­taban sino dos horas, i es as en ll egar allá se pasa­rán, porque de las NiéY e s a B e l e n hai buen tre- :Eistoi de malas%% cho. Busqué, pu e s, la capa, sombrero, parnguas Si no fuera porque quiero dar algo para La Bi- i zapaton e s, preparé los fósfo r os i la vela para la blioteca de Señoritas, hoi ménos que nunca me vuelta i, ván1onos a ver a Emilia! meteria a escribir, porque estoi en el peor de los A este tiempo di e ron dos golpecitos e n la pue rta.. dias de esta vida : con )a cabeza atolondrada, la ) Quién es~ dije con inte ncion es d e despachar sangre ~!rviendo, la irnajinacion triste i el mal hu- ~ al que l! egara e ~ dos por tres . . rnor salie ndome hasta por la punta de los cabellos; , So1 yo, diJO una señora entreabriendo la en una palabra : estoi trasnochado, creo que con . puerta. esto lo habré dicho todo. Ah! es n1i señora doña Pacha. Qué milagro? -A buenas ~horas se acuerda ; miren qué dia Por venir lo a ve~; yo no rn e olvido de los el que escoje ! como si un periódico dedicado a amigos. nosotras necesitara artículos de un trasnochado ! Entró doña Pacha Gorgoña, la mujer mas an­dirá alguna de mis preciosísimas lectoras querien- cha que he visto en esta época, que es tnucho de­do botar léjos el papel! cir, de dond e se sienta no se n1ueve sino con Dio s Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \ • 102 BIBLIO'r • A DE SEÑORI'"r AS. i ayuda, porque queda setnbrada, pero eso sí, no greso, de la ópera, de los puentes i qué sé yo de se calla. que ntas cosas. -I qué hai de bueno? dijo despues de haber- A este tietnpo dieron las siete. se acomodado en una poltt·ona. Estaba yo sobre mi asiento como sobre un hor-u sé, mi señora, salgo tan poco. rniguero. on razon que alguno, cediendo a un on que ya tres canónigos en un solo afio ? acto prirno, se haya lanzado sobre u na abuela de J\iire que es n1orir jenle! estas i •... Por n1ucho que corra ya 110 alcanzo a -Asi es. llegar a Belen. I la vieja conversando. lVIal •••• -Dígatne una cosa, que eso si lo sabe usted dicion! ¿a quién han nombrado obispo <.le Santan1arta? Ni lo crea, porque hubo en1peños para que -No sé. se ac:1baran las desavenencias entre el Oidor i ese -Como que por fin no m'3.tarán a esos hon1- señor que le digo, pero como si Jo hiciera el pa-bres; aquí es vicio, des pues que ahorcaron a ese ' tas, sí, señor, el patas, que en todo l1a de estar pobre, estoi segura de que los dejan ir. Cuándo tnetido; hubo en ese tiempo un baile en el Coli­en tiempo de los españoles ! Qué sabe usted, los seo: convidaron a Bolívar i fué con sus edeca-lnatarán por fin ? nes; entónces lucian los militares, no cotno boi -N o he sabido, mi señora. en que un militar con vestido de gran parada, no -Pues n1ire; aquí hubo un señor de esos en- parece sino un disfrazado; pronto no se verán copetados que cotnetió un asesinato; no diré esos vestidos sino en las octavas, i eso es si no quien era, pero era pariente de las Puyos; casa- acaban tambien con los n1atachines, porque aquí do con una qué bonita, hija de aquel español que no dejan nada; cuando era tan bonito ver el pa­de. 5pues fué tan patriota i que fusiló 1\lorillo. raíso, la tarasca do la plaza que se tragaba los ( Co1no te fusilara yo vieja goda, pensaba lle- muchachos vivos i los volvia a arrojar como a no de ira.) Sí, señor, lo fusilaron con ]a cara ~ Jonas. 1 qué me dice de los bosques? pero ya se para atras, como a insurjente. I para probarle que ve, qué mas bobques que Jos que estarnos viendo entónces no tenian consiueracion por nadie i que todos los dias en la calle? sí se podia vivir, Je contaré sa historia. Qué l1ago yo ! Qué dirá En1ilia? clespues de I diciendo esto se acomodaba mas en la poltro- un año de no verla, tener la bondad de citarme i na. Dios tne perdone ! pero cada vez que me faltar •••••• esto es insufrible. 1 no poder decirle acuerdo.... que se vaya; de qué ardid me valiera? Con1o le dije, ese señor era de los mas encope- 1 qué le parece? seguia diciendo, el Oidor i tados i yo no sé qué cuestion tuvo con un Oidor su señora fueron al baile i ese señor que le digo por unos enredos con la mujer. Usted sí conocerá tambien. a la Juanita Caravaja1, no r Qué oscuro está, como que va a llover pron- -N o, señora. to, dije asomándome a la puerta. • -. ~ues ... mui parecida, haga de cuenta que ya Sí? pues entónces habrá que aguardar ha8- la VJO. C:omo no ha de conocerla? Con q?e aque- taque caiga, porque yo no me voi a mojar; ]a 11~ que dtcen que ~s la rnadr~ de la Cheptta Men- fortuna que traje paraguas, zapatones i mi farol, d1n~eta que tuv~ tienda en tngunap~~te, cuando que nunca dejo. decJan que querJa casarse con ese tnihtar • • • • • • Esta sí que está pesada la vieja no se va esta acaso me a~?~rdo cómo se llarna ? est~ .. • • • • ese noclte pensé rascándom~ involuntariamente la que se corr.Jo 1 que creyendo el ene~~go qu.e era cabez~. una estrataJerna para encerrarlo, saho corriendo tan1bien, i clespues llegó aquí a que lo cubrieran Pero va a ser agua de toda la noc~e. cle laurel s la .. señoras, pero las n1aja hai con10 la contradanza española, por vieja que pedir prestado. sea no por eso deja de ser bonita t Usted si sabrá -Por qué, rni señora ? bailar bien contradanza,-no? --Cón1o por qué? No dice que vió entrar a No, señora. Rolívnr ? Es decir que es pepito, pepito por entero? -Ah! no, C"reí que me decia otra cosa. No, señora. -Entónces usted no atendió a tni cuento ? Pues entónces qué es ? --Cótno no, tni señora, no hablaba de un Oidor? N a da. -Del Oidor no, de la mujer del Oidor. , Esa sí que no se la creo, cómo no ha de ser -Ah! algo? La vieja siguió hablando de la peste, del Con- No le contesté . • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Io a - E l q u e c all, o t o rg a, u i c e e l di c h o , d e rnane r a la p u ~r ta se dP. pidi ó i t o 1nrin d otn c la rnano e ntre que u t d .. s al ero. la d o s u ya , n 1e dcc ia : " otra V< 1 Z vo ],·eré mas Bu n primor, qu e sta ieja tne esté p e rjudi- d es p ac i o a a caba rl e d e co ntar e a hi s t o rie\; cuí­cando sin abc rl o . a s i qu e l e di go qu s v aya d ") 1nuc h o, no se sere n e, tni r e q u p yo co n ocí a aunque e l o di g a a u yern o qu .\ f u é qui n 1n e un jov ' n c ito , a sí co rno u sted, a qui e n <.le r es ultas proporci o nó e s e e tnpl o que n1 e da 1>ara con1 c r . d un anal a ir , estaba .. n un ba il e rn e a c u e rd o Qué hag o en e t c a .. o ! l)o bre Ernilia! s i supie ra tnu c h o , i e l p ob r ecito sin sab ·r lo que hacia .. . las qu_e estoi pa. ?ndo .aho ra ~ 1no por . lla. ~ _ Int rrtunp iénuo l ,t n i s e iTorn, te n go q u e irtn e ; este t1empo volvt a rn1rar a dona Pa c ha, 1 s egu1a 1nanana t ndre e l g u sto de p a ~ ara s u casa i co n ­con su cuento cotn o si hubi e ra acabado de e tn- < versare rn o · largo. pe zar 1 o. Con el a fa n e m p P e é a su u a r i e n t ó n ces C o n 111 u e h o g u t o. 1 i r e q u e 1 o es p e r o , no me puse a pasear salie ndo algunas vec e s hasta el v a y a a qu e d a r tna f. corredor. uand o rn e v í l ib r e d e l a vi eja r eso ll é i s alí -To <.Ja la mú · ica del batallon V árg as e taba co rri e nd o. allá a no c l~e ; ah bail e ! si c o n1 o ese· u o vu lve Al 11 "ga r a la Psq ui na Je la calle r ea l encontré , a hab r otro, c o ntinu ab a la a b u e la, ~ n tanto qu e c o n d o n Cipri a n o, q u ise pasa r de r ech o , p e r o m e yo pensaba e n la dulzura d e Emilia, e n ~ us oj os < c on oc ió i rn e di jo : v e n g a a cá qu e Jo n ece ito, i de gace la sorpre ndida, e n sus lab ios tnas puros , ig uió c o nv r s and o co n o tr o d e can d idaturas. fre scos i ro aJos qu e los qu e sueiian los árabe s ,.f e n g o gu e irm e , para qu é rn e n e c esita? para gozar en otra vida tnejor qu e esta ; i todo E ~ pér c m c un insta nt e , v olvió a d e cir i sio-uió para mí ; para mí que m e hubi e ra creído feliz conversando. 0 con solo cruzar un instante por sn itnajinacion. l\'Ias bi e n mal1ana hablare rnos , m e voi. i e s cierto que con un afan sal e n cana ... , ) ro d e bo Vi e ndo el o tro rn i a fa.n, se d es pidió i cuando tener la cabe za tan blanca como e l nevado; p e ro qu e da1nos so los, 1ne dij o : lo que sí puedo <.lecir es que, estos mo1n e ntos de C o nque cué ntetn e, cómo le ha ído; está muí grande pade cer, en que el corazon golpea contra de prisa ? Para u ó nd e va? las parédes que lo encierran, ~n que la sangre A una dilij e ncia preci a. Fiasta Ju e go. circula hirvi e ndo i como queriendo agolparse a Yo lo acompaño, si va para e se lado. los ojos, i en que el alma sufre en un instante mas Carnine, pu e s, p e ro aprisa. que en un si g lo de lenta a g onía, la vida se aniqui- Seg uimos, p e r o aqu e l hombre iba c omo e n pro-la visiblemente: yo debo estar viejo. ces io n d e jué v e s santo i preg untá ndom e que ha- -Conque, qué le parec e ? u e cia doña Pacha, bia l1echo . S a có taba co , d e tuv o a un hombre, le el tal señor que le digo, se enamoró de Ja muj e r pidió la candela, tnc di ó d es pu es otro para que del Oidor i.. • • e nce ndiera i s eg uimos al tn is m o paso i con las No, yo no le aguanto Jnas, pensé i resolví e m- mismas preg unta s. P o r fin rn e d e spre ndí i em­ferJnarme; poco n1e costó ponerme descolorido, pr e ndí d e nu evo mi c arre ra. porque ya Jo e staba de ira. 1\'le coji la cabe za En el alto zan o d e la Ca ted ral n1 e dijo otro: con ámbas manos, dí un quejido i me tendí en P e nnítam e su can del a; i, des pu c s de haber un canap é ~ chupado i e nce ndid o un tab aco c o n mas rotos -Qué tien e ! dijo la abuela, jad e ando cotno que la ropa qu e n ~ se v e , tn e devo lvió el tabaco un pato i haci e ndo un esfuerzo supremo para salir al c o ntrario i 1ne l o m etí p o r la cande la . de la poltrona. No quie ro d e ci r qu é dij e cuando m e ardí la -Ai ! es un mal que m e da con frecu e ncia j . l e ngua, i si no m e v o lví a darl e d e pes cozone s a se me quita con d eJarme solo i quieto: pauezco ese hontbrc , fu é porque ••.••• ya uste des saben del cerebro. por qué. -Pues entónces no me voi esta noche. Cómo Cuando iba por Santa B á rbara dieron las ocho lo babia d e dejar solito i enfermo! i media. Empecé a subir, pero tuv e tal acierto Si no ahorqué a esa vision del infierno, no fué que no e rré pozo d o nd e no meti e ra un pié. por falta de intencion. Me tentaba los pi é s para Llegué por fin . Cas i sin ali e nto e mpe c é a g o lpear, ver si los tenia frios, me ponia la mano en la fren- pero como sobre una tumba, nadi e respondía, te, espresaba que eran 1nui buenas para esos ata- hasta el eco pare cia d o rmid o •••. Como m e dolia qu e s las v e ntosas sajadas, i todo esto lo decía con ya la n1ano d e g olpear, bu s qu é una piedra i des­la paciencia mas grande. Cuando mas se me habia pu e s de haber desastillado casi Ja pu e rta, empezó acercado i me proponia que me d e jara hacer el r e - a llover . Dónde es tarán ? qu é se habrán h e cho ? medio, dí un salto, sin sab e r lo que hice i corrí a Pero alg uno ha de hab e r aquí; seguí g olp e ando, cojer mi sombrero. i al cabo s alió una v o z d e una v e ntanita que de- -San Jerónimo ! este niño s e volvió loco, que cia: " Qui é n es ? Qué quiere ? '' mal tan feo! Con razon si e s del cere bro. ¡Qué Ahí está mi tia Cons ejo? hago! Yo salgo a pedir socorro, socorro! soco- No es aquí donde vive. Es dos cuadras mas rro! ! empezó a gritar. arriba. -No, señora, corrí a decirle, no estoi Joco,- e s Cie rto! dij e i salí corri(\ndo hasta que ll eg ué. que el mal me pasó i ahora voi a la calle a tomar Ahí sí n1e abrieron inmediatame nte, p e ro fué para aire fresco. decirm e que mi tia i Emilia n1e habian espe rado -Cuándo lo dejaba salir así sudando, a que se i que por fin se habian ido. torciera ! Para dónde ? preg unt é . A este tiempo dieron las ocho. Para donJe tni seiioá Ni e acia. Entónces sí, sin atender a razones, dije que 1 no me dejaron razon al g una ? tenia que irme i salimos. Cuando estaba cerrando N o, señor. J' - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 10 ' No hai r 'nled i o, dije co m o habl a nd o c o nmi go ~ pi eza en la é p oca de la co nquis ta

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 50

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 57

Por: | Fecha: 16/09/1897

, 1Sisemanario ~olíticot '1Literario \? lRoticioso AÑo l.-SERIE IIl. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLO~IBIA), jueves 16 de Sl'ptiembre de 1897. NÚ11ERO 57 H1Sogotá" ->::(- DIREC'l'OH, Eouaroo Espinosa lÓuzmán. ADl\J:ll."ISTRADOIt : 'J;{! ua,xfLo Q)1.:i.cn a. Dirección telegráfica: Bacatá.-Apartado de correos número 259. OFICINA' Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. -=================~ Saldrá ti luz todos los jueves y domingos. En Colombia, suscripción adelantada (100 números) ..... $ 4 __ Unnserie (25 nlÍtn'!ros). ___________ .. ___ .. J •• En el Exterior (100 números). _____ . _____ ._ •.. ________ 5 .. Una serie (25 números) ________ o. _____ ._0_ I 25 Número suelto, el día de la salida del periódico. ___ .. ___ .. __ 05 Número atra!O'ado. ___ . _____ .... _. _ ._ .. __ "', .. __ .. __ " .•• 10 Comunicados, columna. '. _ .. ", __ ............... •. ___ . 20 __ Remitidos. columna ...• _ .... __ " _ •. __ .. ___ •.•. .. . __ .. _ 15 ._ Anuncios, forma común .... ,._ ... ___ .... _ ................ 01 No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen dercchu al 10 por 100 nt! lo que re­cauden. Cuanno se haya con trnlaclo la puhlicaci611 ele u,u comu1l1cndo, re­mitido, anuncio, etc., no st! devolverá su valor. ni P=lI te de é l, aun cuando su daeilO resueh'a lo conlrario. Toda correspondencia dehe dirigirse Bl .\dministraclor. ril"" Pngos adelantados. fTfNER.~RIO DE CORREOS PACÍFlco.-Uega lo~ lune~ á las 4 p. m., y ~ale los martes ti las 2 p. nl. Ellco1lliL·l1das.-l1ay do~ en cada mes: llegan d 3 yel I¿). y salen e 10 y el 25 á las 6 a. Ill. OCCIOE:-'TE. -Llega lo~ lunes á las JO a. m .. y sale lo..; III:lrtes á las 3 p. 111. Encomiemlas.-Llega los día~ 146 15 y 25. Y sale t'1l 105 dias 6 y ¡S. SUDOl<:STE (Ambalema~.-Llega los jue\'es :l la., 10 .gua, y algo de exagera­ción en su maquillagc, pero aquello no tiene mayor importancia; y esto, que sí valdría la pena de corregir­se, pasa inadvertido ante otras pinturas qt:e la luz de arco hace ver de horrible manera y producen justa­mente el efecto contrario del que han querido obtener quienes se la aplican. Lo dicho, y más que callamos por falta de espa­cio, muestra bien que las dos representaciones de La Lucía fueron un triunfo completo para la Compañía y para el maestro Azzali, á quien felicitamos calurosa­mente, á pesar de que se suprimió la escena del Desa­fío, que es muy estimada entre los asiduos al teatro, y que ojalá nos fuera dado presenciar en una próxima audición. PLÁCIDO. :!techos 11 mtclxos Daniel Valenzuela.-No s610 los hombres gran­des dejan huella sensible rle su paso sobre la tierra; tam­bién los hombres buenos la graban indeleble en el corazón de cuantos han sabirlo apreciarlos. Tal así ha pasado con el noble amigo que halló tumba prematura en la inmensidad del Océano, cuando en plena primavera de la vida seguía para Europa, seguro de reponer su quebrantada salud, y cuyo recuerdo forma culto en nuestra sociedad, y muy es­pecialmente entre los que fuimos sus amigos, y al compar­tir con él los placeres y sinsabores de la vida, advertíamos á carla paso las c1arirbrles de su inteligencia, las d~!zuras de su alma y la nobleza de su corazón! DANIEL VIVIO VIda corta pero llena ele amor para los suyos, de bondarles para sus amigos y de benevolencias para cuantos se le acerca­ban, y por esto su recuerdo no muere y el Círculo del Co­menio, del cual fue Presidente en el último período, ha querido consagrarlo así, celebranrlo en la iglesia de San Ignacio unas suntuosas l-lollras fiilleb,-es, que tuvieron lu­gar el martes último. Honrar los muertos queridos es hon­ramos: el Círculo ha cumplido dignamente con su deber_ V i ajel'os.-Respetuosamente presentamos efusivo saludo de bienvenida al Ilustrísimo señor Arzobispo, que ha regresado, en compañía riel docto r Zaldúa, de su visita en algunas poblaciones elel Departamento, después de un viaje largo y penoso, llevado afortunadamente á cabo sin novedad alguna. Deseamos viaje feliz y pronto regreso a l muy Reve­rendo Padre Evasio Rabagliati, que ha seguido para el Lazareto de Contratación, en el Departamento rle Santan­der, con el fin ele llevar arlelante la noble misión que se ha impuesto de aliviar la infel iz suerte de los leprosos. Az a hal'es.-E1 sábado último contrajeron matri­monio el señor Alberto Porto carrero y la señoril a María Jaramillo. Forman una distinguida pareja que lleva al nue­vo hogar cuantas condiciones se requieren para detener l a felicidad y hacerla permanecer en él para siempre. La C o nven ción libe ral terminó sus labores desde el día rle ayer, y antes de cerrar sus sesiones le dio posesión al doctor Parra del puesto de Director del partido con que tuvo á bien bonrarlo, y muy merecidamen­te, á nuestro juicio, y con este motivo se Cl uzaron impor­tantes discursos entre el Presidente de la Convención, Ge­neral Camargo, y el nuevo Director . Quiera Dios que sea fru'ctl1osa para la salurl de la Patria la pacífica labor inicia­da por el partido liberal, y que ella contribuya al perfecto funcionamiento de la República. Tel egrama. Doctor Aquileo Parra.-Bogotá. Cartagena, Agosto 19 n su almuerzo)' que destinan t.;\ valor de este s,óroso ali­mento para n.umentar con él los recursos que se recaurlan en Colombia con destino á los herirlos del Ejército Liber­tador Cubano! ~i puerle ser más noblé el rasgo ni á más noble pluma que la de Páez podía tocarle en suerte rela­tarlo. Bienveuicla.-Salurlamos al doctor Felipe Silva, que después de unalargl perman encia en Pacho, por causa de enfermerlad, ha vuelto ya repuesto á esta ciudael, en donde cuent:l numerosos amigos y estimadores. Desgl·acia.-Uno de los viajeros en el tren elel N arte, el sábado p:lsarlo, cayó del carro al suelo con tan mala suerte, que le <¡ueelaron las piernas sobre los rieles y se l as destrozó el tren. Este pasajero se llamaba, según in­formes, Rafael Rodríguez, y parece que sobrevivió varios días después del accidente, sufriendo atroces dolores. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Asilo para lIiños.-Está publicado ya el Acuer­do por el cual da torma nuestro Honorable Consejo "Iuni­cipal al apoyo con que se propone ayudar á la fundación del Hospital de la Misericordia, que bajo tan buen')s auspi­cios ha iniciado el filántropo doctor Barberi. El señor Trifón Vargas está entre nosotros hace ya algunos días, procedente de la Salina de Chita. Saludamos al amigo y al ca partidario. A!lita Cabrera se llamó sobre la tierra la;primo­rosa nll1a que acaba de volver al CIelo en busca de su sitio e~tre los ángeles de Dios, t¡ue abandonó por sólo el t:spa­CID de tres años .... Ojalá que sus infantiles preces allí haga.n llevadera para sus desolados padres la inmensa des­gracIa que les causa su ausencia. Nuevo libro.-Los señores A.ntonio José Uribe y Edmundo Champeau han escnto un;! Importantísima obra sobre nuestro Derecho Civil, cuyo prospecto hemos recibi. do, que publicará próximamente la casa L. Larose de Pa­rís, )' r¡u~ pr,estará servicio muy oportuno, pues .aú;1 no te­nemos nll1gun estudiO completo sobre ramo tan interesante de nuestra Legislación. Anticipamos nuestras felicitaciones á los inteligent!!s y laboriosos autores. _ neSlledida.-Ha seguiclo para Ibagué, á desempe. nar el Importante puesto de F~scaI del Tribunal Superior del Norte del Tohma, nuestro mteligente amigo el señor doctor Jesús Ordóñez Suárez, á quien deseamos durante su permanencia en aquella simpática capital, toda suerte de feliCIdades, que por mil títulos se merece. Felicitamos al Gobierno por el nombramiento hecho en el doctor Suá­rez, }' á la soci~e1ad de Ibagué por el nuevo miembro con que cuenta para lo sucesivo. El" .Tornero" en la arena.-La gran corrida que este dIestro prepara para el domingo 19, es una como petencla con los es parias Caballero y Sttarito, con tres too ros de muerte, y el dIestro que mejor ejecute todas las suertes (lel toreo; será premiado con un brillante por valor de $ 1,200. Al efecto, hay un jurado compuesto de los se· ñores D. Ricardo Hinestros;t, D. Juan Caro N., D. Anto- 0\0 L1obell, D. Pedro Rosell y D. Alfredo Rivera que rie-cidirá sobre el caso. ' Los toros son de los mejores que se han presentado en la plaza en esta temporada. Pues á los toros para ver la atrevida competencia. ' Rafael UCI'ÓS nurán, estudiante muy inteligen. te que acaba de obtener en la Universidad Nacional el tí. tulo ele Docto~ en Medicina y Cirugía, ha seguido para Eu. ropa á perfeCCIonar sus ya sólidos conocimientos. Deseá­~ osle viaje feliz y completo éxito para sus nobles propó. SItoS. Los tipógnlfos de la ciudacl, no contentos con haber, organizado la Sociedad Tipográfica, qUe con tan buen eXlto funCIOna hace ya meses, se har¡ propuesto ahora fundar una BiblIoteca para el servicio de la Sociedad. Ojalá que realicen, como lo desean, esta nueva idea para lo cual les ofrecemos nu estro humilde concurso. ' Prccaucióu.-Hemos visto funcionando sobre el río San Francisco, quizá como ensayo, la bomba para in. cenc!Ios del Cuerpo de la Policía, y si la bomba misma nos ha dejado sa.tisfechos, no así el trabajo de los policiales que la manejan, pues no muestran entusiasm~ ni empeño al~u~o y parece ~lue p~estaran su servicio á más no poder. O]3la se repitan a dIana estos ensayos y en presencia del mteligente DIrector de la Policía, que bien sabe cómo de­ben llevarse á cabo. Pésame.-La familia Guzmán ha sido duramente he~ida por la desgracia en estos últimos tiempos, y en sólo qUll1ce me~es ha perdido tres de sus miembros más impor­tantes, el ultImo de los cuales, la estimable señora D~ Do· lores, murió en la noche nel domingo último. A sus herma­nos,. y muy especialmente á nuestro amigo D. César C., envIamos nuestra sincera expresión de condolencia. Más gl'ad?s.-D. Manuel Meiía G. y D. Adán AlonsO han obtenIdo el título de Médico Cirujano, soste· niendo sus tesis respectivas, sobre AJnigd(~litis catarral aguda y Tos ferilla; y D. Arturo Carreña y D. Rafael A. Serrano, el de Cirujar.o Dentista, sosteniendo, respectiva­mente, las suyas sobre iVeurtl~l{ias faillles y sobre Materias para calzas y erosión dr los dietttes. A todos en viamos cordial palabra de felicitación. En Zipaqllirá diz que ha aparecido la viruela. Ojalá que su visita sea como de médico y no vaya á dar la desgracia de que pase como aquí y se avecinde definiti· vamente en la ciudad de la sal. Quien quisiere dar muestras de buena memoria sírvase decirnos en cuál de nuestros periódicos se publicó ahora meses, si es que se publicó, eso dellecord de los bar­budos que trae FI Ferrocarril de Cali, como tomado del JOllmal de !a Nievre y que El RaJlo X reproduce como última novedari. Es cuestión entre curiosos. Gt'ado.-El estimable joven Ignacio Blanco V. ha coronado su carrera profesional obteniendo con brillante éxito el título de Doctor de nuestra Facultad de Medicina, después de seguir lenta y laboriosamente todos los cursos reglamentarios, y venciendo las mil dificultades con que tropieza el esturliante pobre que no cuenta con más capital que su amor al estudio y que se ve obligado á ser emplea­do público para allegar recursos con que sostenerse como alumno en la Universidad. Afortunadamente en esta vía contó el nuevo doctor CO:1 el apoyú incesante de los seño­res Cualla y Fernánrlez, Alcaldes de la ciudad en los Í1lti­mas tiempos, que le facilitaron una humilde colocaci6n municipal, y á quienes, dando muestra de noble gratitud, dedica su importante estudio sobre Prolapslls del l'cetO, que presentó como tesis ele grado. Si alguien merece completo buen éxito en el ejercicio de su noble profesién es el jo­ven noctor Blanco y así se lo desea BOGOTÁ muy sincera­mente. Incendio.-El sábado en la tarde, al pasar por la Veracruz, nos sorprendió el afán ne la gente en la puerta de esta simpática iglesia, y al averiguar, como 1eporters acuciosos, la causa de él, resultó ser que la caída de una lámpara había producido un amago de incendio que ya estaba combatielo, pero no sin dejar fuertes quemaeluras en las manos del doctor Tobar, Cura de la parroquia, quien, al ver el peligro de su iglesia, se abalanzó valientemente al fuego y logró dominarlo en pocos instantes, sin parar aten· ción en los perjuicios que le causaba. Enviamos al digno sacer,lote sinceros aplauso~ por su noble conducta y nues­tra felicitacitín por que el incendio no hubiera tomado grao ves proporcio~es. . Esl'atuas.-Se nos informa que están para llegar, SI es que no han llegado ya, las de Isabel la Católica y ele Colón, que pidió r,uestro GolJierno en cumplimiento de ley especial al efecto; y que, si los conocedores no mienten, son notables ""ras de arte que embellecerán el frente del Capitolio, para donde vienen destinadas y en non de exis· ten ya los cimientos que deben soportarlas. Estas estatuas se trabajaron para colocarlas contra la pared, en los dos mu­ros ciegos que quenan á lado y lado de las columnas, y por lo mismo es inútil discutir el destino que debe dárseles. GACETlI.LrJ FotClgTafía Esp e r ón. -Ponemos en con. ,cimien ­to de nuestra numerosa clientela y nel público en general que contando esta casa con grandes elementos en aparatos y accesorios, pueden hacerse cargo de toda clase de trabajos que se la cofíen, tanto en tamaños pequeños como en am­pliaciones hasta tamaño natural; y habiendo reclbidú re­cientemente grandes remesas de materiales, de los mejores que se fabrican en Europa, con objeto de que pueda juzgar de nuestro aserto el mismo cliente, establecemm, como es· pecialidad, y con carácter provisional, 3 retratos en carta álbum, cinco fuertes. 8-"1- Cisco banltíshUO.-Para chircales y para caldeo ras de vapor se vende cisco mineral de muy buena clase y á precio sumamente bajo. Dirigirse á Antonio M. Londo­ño, Teléfono número 258. lUalluel ]liaría ]lIadero G ,-Joyería.-Surtido permanente de alhajas extranjeras y del país. Fabricación -especialidad-argollas para compromiso. Oro garaJ/tizado, Compra oro y esmeraldas.-Bogotá, Calle 12, número 133. ASSOCIA TED SPANISH dl CUBA N PRESS Boletin de la decena.-Nueva York, 10 de Agosto de 1~97. Están cerradas las Cámaras legislativas: el Presidente de la República, el f:iecretario y Subsecretario de Estado se hallan de vacaciones lejos de la c~pital; hay una tregua en las esferas ofiCiales por lo que toca á la cuesti6n de Cuba; y los laborantes se esfuerzan sin resultado en agio tarla en la prensa, á fin de sostener el interés del público, que de otro modo se "lvidaría de que en la isla de Cuba hay tina insurrección desoladora. Por un lado las intrigas relacionadas con la elección del Presidente y otros funcio­narios de la llamada República de Cuba; por otro lado los manejos de los organizadores de expediciones filibusteras, que quieren, no sólo aprovechar la ausencia de \Váshing­ton de los principales funcionarios del Gobierno, para ha­cer una nueva tentativa expedicionaria, sino también, justi­ficar de algún modo la colecta de fundos que se hace entre los emigrados para la causa separatista, han motivado en estos últimos días algunas idas y venidas, conferencias y cabildeos por parte de los Jefes y Directores del laboran­tismo. Así, por ejemplo, Gonzalo de Quesada, Secretario de la Junta, fue de Wáshington á Filadelfia, á donde se di­rigió también, desde Cayo Hueso, Emilio Muñoz, á cuyo cargo corre la organización de las expediciones, y los dos tuvieron una conferencia misteriosa, relacionada, tal vez, con el envío de auxilios á los insurrectos, ó quizás con la prayectada división de la J unta, que se dice ha sirlo decre­tada por el Gobierno nómada de Cuba. En efecto, días atrás llegó por la vía Nassau, Ramiro Mazorra, emisario del titulado Presidente Marqués de Santa Lucía, con plie­gos para Estrada Palma, que personas bien informadas ase­guran que contienen instrucciones para establecer tres jun­tas ó delegaciones en los Estados Unidos, independitnte la una de la otra y situadas en Nueva York. San Luis ó Chicago y algún punto de la Florida, sienelo tam},ién inde­pe\ ldiente de la Delegación en Nueva York, la llamada Legación en Wáshington. Esta división obedece á las con­tinuas quejas que muchos emIgrados han enviado á los Je­fes del movimiento separatista respecto ele los manejos de la Junta en N ueva York, é indica c1aramer,te hasta qué punto han llegado tas 'disensiones y la discordia en el seno del laborantismo. El estudio de la prensa en los Estados Unidos demues­tra cuán muerta está en el ánimo del públicv la cuestión q\le tánto lo ha agitado. En todos los Estados de la Nue­va 1 nglaterra, En los principales periódicos de Boston, Fi­ladelfia, Springfield y Buffalo, que dirigen la opinión, en todos los Estados del Sur y en los Centrales de ühio, In­diana y Michigan y en los del Pacífico, apenas se ven más reterencias á Cuba que las que circulan las agencias tele­gráficas y que no son jamás comentadas en la parte edito­rial. Lo mismo suceele en la capital federal. Hoy la agita­ción está reducida á San Luis y Chicago, y por eso, proba­blemente, quiere ir allí la Junta á buscar el calor que le fal­ta en todas partes, y ha ido Portuondo á organizar la Sub­clele¡¡; ación de San Luis. En NUeva York sucede lo mismo; el TVorlrl y el Jouma!, estandartes del sensacionaI:smo, estín murlos. El Atail a1ld Express nada dice y también callan el Tribttne y el Til/les, órganos de los partidos republicano y demócrata. Sólo el Heralt!, que gusta de hacer lo contra­rio de los demás: y el 51111, se han esfor?ado últimamente en sostener la agitación laborante dando noticias suma­mente exageradas unos y del torlo inexactas otros, respec­to de la situación en el campo insurrecto, y de algunos en­cuentros ocurridos en las Provincias Centrales. Una pe­queña sorpresa que ocurrió en l\1arianao, donde unos ocho ó diez insurrectos penetraron al anochecer, para salir en se· guida, después de haber asesinado al Teniente de Alcalde y á otro individuo, lo han convertido los periódicos en un verdadero sitio de la capital, pintándonos á sus habitantES aterrorizados y disponiéndose á huír por temor á un ata­que de los insurrectos. Esto y otras noticias parecidas, han sido oficialmente desmentidas por las autoridades y pOT los pasajeros recién llegados de la Habana, que se asombTan del descaro con que mienten los periódicos americanos. No es extraño que el Gobernador General de Cuba hala creÍ­do conveniente expulsar á dos de los corresponsales ame­ricanos que esos embustes transmitían á sus periÓrlicos. El Slm ha publicado también las bases para la rendi-_ ción de los insurrectos y pacificación de Cuba, que su co­rresponsal en la I-Iab:ma dice que el General \Veyler ha propuesto á Máximo Gómez y que éste ha rechazado. Di­chas bases, según aparecen en esa carta, son: la deposi­ción de las armas por parte de los insurrectos; amnistía general para toelos los que han tomado parte en la insu­rrección, dentro y fuera del país, facilitando la salida á los que no quieran qued2.r en él, }' la repatriación á los que estén privados de recursos en el extranjero; establecimien­to del sistema autonómico en la isla ele Cuba. Como esta noticia no se ha confirmado por ningún otro conducto, es ,¡ . suponer que es de invención del corresponsal dd perió­diCO citarlo; pero aún suponiendo que fuera verdad, nos mostraría á España digna, clemente, generosa y dispuesta á procurar la paz y la prosperidad de Cuba, y á los Jefes insurrectos intransigentes y obstinados en completar su obra de desolación y ruina. La clemencia y generosidad de España se ha puesto una vez más de manifiesto en estos días con el perdón de cientos de insurrectos en la isla de Cuba, así como el~ muchos deportados notables q!.le podrán volver á Cuba, con lo cual demuestra España la confianza que tiene de que no han de influír en sostener la causa separatista. Si lo hicieran, darían prueba de no merecer la clemencia con que hoy les trata España. La aceptación por el partido liberal de España del programa íntegro del partido autonomista cubano; la acep­tación [Jor la unión constitucional de la necesidad de las reformas y la unanimidad con que el pueblo español ha decidido que entren las colonias en un régimen de gobier­no propio, son prenda segura de mejores tiempos que ven­drán seguramente, en cuanto se desengañen los intransi­gentes de que nada pueden confiar de la misión del Gene­ral \Voodford, en que han puesto su última esperanza, y en cuanto al núcleo de las j)artidas de Oriente se han deshecho como lo fue el de Occidente. Escrito lo que antecede llega la noticia del horrible asesinato del señor Cánovas del Castillo, por tIll anarquis­ta italiano, que ha querido vengar de este macla á los cli­minales de Barcelona, sobre los cuales ha recaído el rigor de la justicia. El golpe del asesino ha llenado de conster­nación y cubierto de luto no sólo á España sino al munrio entero, pues además de arrebatar á España el hombre que hoy regía su destino con mano firme y segura, y á Europa uno de sus más notables estadistas, el atentado ha conmo­vido los cimientos sobre que descansa la sociedad. En los Estados Unidos la noticia ha causado una impresión pro­funda, dedicando los periódicos páginas enteras á las noticias y comentarios que expresan la excecración con que se mira ese horrenno crimen. Sólo los laborantes han hecho gala de inhumano regocijo aplaudiendo ese acto y manifestando sentimiento de que su autor no haya sido cubano. Esto da la medida de la perversión moral de esos hijos espúreos de una raza noble y caballerosa. CABLEGRAMAS OFICIALES del Excelentísimo señor Ministro de Estado en Madrid, al Excelentl­simo señor l\finistro de España en 'Váshington. Madrid, Julio 27 de 1897. Cuba.-Se han presentado el cabecilla Calanza, en Palos (Provincia Habana) con su partida de [9 hombres armados, municionados y montados. Filipinas.-Han ocurrido encuentros con algunos gru­pos de rebeldes que bajan de los montes buscando alimen­to. Han sido rechazados internándose en los bosques. Aguinaldo despide á la gente sin armas; tiene unos 1,000 hombres armados. Pequeñas parlidas intentaron correrse á Laguna, perdiendo 100 hombres. El resto del archipiélago está tranquilo. Julio 31 de 1897. Completamente falsas las noticias que publica la pren­sa americana diciendo que los rebeldes atacaron con arti­llería las avanzadas de la Habana. I~ de Agosto de 1897. Fi¡ipi1las.-E,~ encuentros que han ocurriclo en el cen­tro de Luzon se han causado al enemigo 55 bajas. El com­bate de San Agustín costó á los rebeldes 35 bajas, 15 pri­sioneros, armas y caballos. 6 de Agosto de 1897. En Cuba Holguín, Manzanillo, Puerto Príncipe, Villas. Trocha de Matanzas, Habana y Pinar han ocurrido en estos últimos días varios encuentros con partidas de insu­rrectos, perdiendo estos 110 muerlos, 105 caballos, 44 ar­mas, y presentados 395, de ellos 84 armados. Madrid, \O de Agosto de 1897. Reina completa tranquilidad en toda la Península, y no hay síntomas de que se altere el orden. Considere falsa toda noticia que se publique en sentido contrario si no va por mi conducto. 16 de AgoMO. el/ba.-El Capitán General comunica que desde el 4 al 15 de Agosto tuvo el enemigo en Puerto Príncipe, Vi­llas, 1I1~tanzas, Habana y Pinar 299 bajas, perdiendo 13 prisioneros, II7 fusiles y 192 caballos, sienclo lanzado de las Lomas Grillo, y quedando destruído su campamento. IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 57

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 39

Por: | Fecha: 15/07/1897

, :fJ3isemanario ~oIíticot jLiterario ~ lRotidoso AÑo l.- SERIE II. 1 Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBU), j ueves 15 ue Julio de 189 7. .... { NÚMERO 39 H:fl3og o t á" -H­DIRECTOR: Eouaroo Espinosa tDuzmán . AD][L'iISTRADOn: Dirección telegráfica: Bacald.-.l.partado de COrreos mímero 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, suscripción adelantada (1 ')0 nú¡ueros). - _. - $ 4 _. Uni\ serie (25 Illhll':!ros). ________ __ ..... __ . 1._ En el Exterior (100 númerOS). _____ .. ___ .•.•. __ •.•. ___ S-- Una serie (25 números)._._ .. ____ .. __ . .... 125 Número suelto, el día de la saliúa del periódko. __ .. _ _ _ . _ 05 Número atrasado. ____ ____ o ___ • ••• __ •• _. _-o ___ •• __ • ___ ••• 10 Comunicadus, columna. _________ o • • _ _ ••• __ o, • __ • _ _ •• _. 20 .. Remilidos, columna_ -._. ____ - - - - . - - - - - - - _. -- - _. _ . _____ 15 _. Anuncios ,fo rmacomún ____ . __________________ . _____ ___ __ 01 No se (levuelven originales. Los señores Agentes tienen derech~. al 10 por 100 de 10 que re­cauden_ Cuanrto se haya contratado la puhlicación de un comunicado, re­mitido, anuncio, etc . , no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando s u dueño re suelva lo contrario. Toda correspondencia debe dirigirse nI Administrador. WPagos adelantados. ITINERdlUO DE CORREOS PAcíFlco.-Llega los lunes á las 4 p. IU., Y ~ale los martes á as 2 p. tn. Encomienda:. -~IIay CC!\ -:..n cada mes: Ilc-gan el 3 Y ~J 18, Y :t.dt:1I el l o y el 25 i las 6 a. JIl . OCCIDE.NTE. --Llega los lunes á las la a. m' J y sale los mart\!S á las 3 p. m. Encomielldas.-Llega los días 14615 Y 25, Y sale eu los día~ 6 y lo. !:;UDOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. lll. , y sal\! los viernes á las 3 p. m. ORll':NTE (s cosas preocupan especialmente al ac­tual R epertorio : la Constitución de 1886, la escolástica y la gramática. ] amás detestaron J u­liana ó Gibbon sus antiguas creencias, como aquel periódico su primcr artículo, llamado El america1ús17Zo en el lenguaje, y escrito por el señor Caro, ó el estudio sobre la Fzlosofía es­colástica del doctor Carrasquilla, publicado en 1881, Ó el discurso del doctor Martínez Silva en el Senado, sobre la inmunidad del doctor N úñez, al igual de ] uárez, en materia de pren­sa. Hoyes otra cosa: diera El Repertorio el tal A me? úallúmo por un párrafo de las leccione~ de historia antiherranista del doctor Camacho Carrizosa; cambiara con gusto toda la antigua colaboración del Rector del Rosario por una página de filosofía moderna escrita por ei doc­tor Grillo; y entregara corriendo todo el curso de derecho público del doctor Martínez Silva á cambio del manifiesto de los Veintiuno. No hay duda: El R epe1 torz'o se contradice, y por lo mis­mo, progresa parejo. El General Ortiz, miembro de los V . ntiu­no, que en materias filosóficas debe estar pro­fundamente reñido con el neo-R epe1'toyz'o, dis­trae sus patr ióticas tristezas, nuevo Silvano, le­yendo, según él mismo refie re, á Santo Tomás, Alberto Magno, Scoto, Suárez, Ll1go, Vásquez y especialmente á Tamburini y Bussembaum, escolásticos todos y partidarios de aquella jerga que escuece y desespera al doctor Martínez Sil­va. Quisiéramos saber qué opina el General del siguiente g uirigay que encontramos en el últi ­mo número de El R epertorio (páginas ro4 Y roS) : "Un poeta ha soñado que las religiones po­drían contribuír por modo eficacÍsimo á la cura­ción de la" sociedades modernas: y este fue su sUeño: ,'io á los sacerdotes de Cristo despojar­se de sus pompas y de sus riquezas, del oro y las piedras preciosas de sus tiaras, de la púrpu­ra de sus mantos, y, como en los días en que el Verbo perfumó con el aliento de su palabra la atmósfera de la ti erra, convertir á los podero­sos en amigos de los débiles y de los pobres. "Para el soñador la visión es irrealizable ; nosotros no la vemos tan lejana. ¿ Acaso el ár­bol envejecido que dio á su hora el fruto, no puede repetir la eflorescencia? "A propósito del pensamiento, si velado en la forma, visible en la intención del poeta, de que la ciencia está llamada á ser dueña absolu­ta de la voluntad humana, recordamos por aso-ciación de ideas lo que escribió el señor Bru­netiere en la Revúta de A mbos Mundos des­pués de visitar el Vaticano. "Impresionado el notable académico francés con los graves asuntos tratados en conversa­ción con la Santidad de León xm, se propuso á su vuelta de Roma exaltar la religión con menos­cabo de la ciencia. Para ello enumera varios ca­sos en que la razón ha tenido que desandar el camino después de haber afirmado que se halla­ba en posesión de la certidumbre: lo cual no es realmente un cargo que deje maltrecha á la ciencia, como pudiera juzgarse ti priorz·. Por el contrario, de lo dicho por el señor Brunetiere aparece evidente la fuerza de la razón, puesto que el espí ritu investigador del sabio, al atre­verse en las oscuridades de lo dcsconocido, se vale de tina luz que así le sirve para avanzar como para retroceder, si reconoce que va extra­viado. La ciencia no se desacredita por estas derrotas parciales (fáillites partielles) de que habla el esc ritor de la revista parisiense. Son ella" resultado natural de sus procedimientos y de su criterio. La ciencia y la libertad se curan las heridas que ellas mis'11as se han causado. 'Las ciencias físicas ó naturales-dice el señor Brulletiére-nos habían prometido supri­mir elmúterio, y no solamente han sido inca­paces de suprimirlo, sino que claramente se comprende que no lo eliminarán nunca. 'Lo incognoscible nos rodea, nos envuelve, nos estrecha sin que podamos úbtener de las leyes de la física ó de los resultados de la fisio­logía ningún medio para descifrarlo. Ni la an­tropología, ni la etnografía, ni la lingüística nos contestarán jamás estas preguntas: ¿qué somos y á dónde vamos? ' 'Si es verdad-agrega en otra parte el se­ñor Bruneticre-que desde hace cien años la ciencia intenta reemplazar á la religión, confié­sese que la primera ha fracasado por el momen­to en su empresa, que ha perdido la partida, y que su derrota puede ser definitiva.' "El señor Brunetiere exagera un poco. Los rrenu inos representantes de la ciencia no han ~firmado tan rotundamente la eliminación del misterio. No debe olvidarse que las ciencias e»perimentales se inquietan apenas por averi­guar las causas primeras, que son las a~tas y misteriosas por excelencia, y quc los cultivado­res de esos ramos del saber aspiran principal­mente á deducir leyes basadas en la observación de fenómenos que, repetidos, las constituyen. "El que no haya realizado la ciencia sus promesas en la labor de un siglo, no parece su­ficiente motivo para que se declar'! que nunca les dará cumplimiento. "Otras son las causas que impedirán al hombre enseñorearse del misterio en absoluto y analizarlo '!n su íntima naturaleza. "Leyes supremas, que están por cima de nuestra comprensión, rigen la inteligencia, la guían hasta los lindes de lo incognoscible, y allí la detienen. El día en que el hombre son­deara los mundos del misterio hasta en los úl­timos escondrijos; el día en que para él no exis­tiese nada por conocer,. ni vacilaciones, ni su~· 1105, ni mentiras, sino la certidumbre, la horn­ble certidumbre de que nos habla Edmundo Schérer, el conocimiento completo del U niver­so visible é invisible, en tal día el hombre, como dios omniscient(y mortal, ¿se sumcrgería en el nirvana ó en el reposo consciente de una sere­nidad nunca turbada? No lo sabemos. "De todas maneras, á los soñadores que de­jamos á la imag inación errar por mundos inex­plorados, nos interesa la existencia del miste­rio. Si los sabios destruyesen el palacio de nues· tras quimeras, edificando en las regiones de la sublime ignorancia, no quedaría más aamino que emigrar á otras esferas celestes, donde la rudeza ele las costumbres 'J lo incipiente de la civilización permitieran la aclimatación de las especies perseguidas en la tierra. "Para entonces ya los inventores de nues­tro planeta habrán descubierto la máquina ó perfeccionado las alas que nos lleven de astro en astro __ . _ .... - _ ... _ . . . _ - - . - - .. - . - - - . "El ~eñor Brunetiere juzga que el culto dt; la ciencia moderna (y ésta debe de ser la opi­nión del autor de Némesis) reemplazará tarde ó temprano al de la religión en el alma de las multitudes. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "Comprendemos que á la ciencia le interese desterrar el fanatismo religioso que con magno empeño se ha opuesto al progreso de los indi­viduos y de las sociedades; mas no encontra­mos justificada la tendencia á destruír todo lazo entre el;hombre y lo incognoscible. El sentimien­to religioso habita el corazón y presta alas al espíritu. Hay que respetar ese sentimiento. por­que sin él se marchitarían muchas alm;:¡s. La fe sostiene la virtud; la fe engrandece las almas sencillas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. _ - - - " No se sabe qué admirar más en las líneas trascritas, si la protectora tolerancia con que se trata á las religiones, inclusive la católica, ó la suficiencia con que se dogmatiza en nombre de "la ciencia," cual no lo hicieran Leverrier ó Pasteur, ó la pepitoria de discordancias y dis­lates. consistentes en decir aquí, verbigracia, que Brunetiere anduvo muy corto respecto de "la ciencia" y más allá que le concedió de­m2siado. Leverrier y Pastf!ur, genios ambos, y ambos católicos y un tanto coléricos. hubieran reñido á El RepiJ1'torio si les hubiera expuesto a]o-una de esas sandeces al salir del Observato­ri~ de París ó del Instituto ; pero como ya aque­llos sabios murieron. y entretanto El Rlpe?'to­rz ·o ha tenido tiempo de contradecirse, es claro que ellos no habrían tenido razón y que nues­tro paisano progresa. En cuanto al furor antigramatical de El Repe1'torio, nos cuentan que hallándose su Di­rector muy atareado en la construcción del es­tribo izquierdo del Puente sobre el abismo, sue­le vengarse de las renuencias de los Veintiuno maldiciendo los geru ndios y el que galicado, pero á todo pecho, á campana herida. de suerte que alcanza á oírlo el doctor U ribe U ribe, ocu­pado tambié,l, del otro lado. en la construcción del estribu derecho. Parece que un día el autor del Diccio1laTio de P,'ovúzcialis1llos regañó así al Director de El Reje1'torio: " Moderación, compañero. La política no se debe mezclar con la religión, ni tampoco con la gramática. Si usted no quiere bien á ciertos aficionados ,í la gram,ítica, no por eso deteste esta última, porque con igual razón se quedará sin sombrero. Los hombres como usted y yo, ino-cnieros de la política, debemos tener de ella co~cepto más amplio y generoso. Vea usted: yo compuse mi Dirciona1'1·o en la cárcel, cuan­do los nacionalistas me seguían un proceso po­lítico por mi participación en la guerra de 1885, Y sin embargo no me dio asco la filología y de­diqué mi libro á D. Rufino J. Cuervo. Si usted detesta la gramática y el latín, después de tán­tas simpatías que les tuvo y sólo por disgustos políticos, la gente deduce que usted es hombre sin principios, no sólo en derecho constitucio­nal, sino en materias lit€rarias. Y no crea tam­poco que su saña y la de otros históricos nos linsonjea; muy y al contrario, pues los liberales ilustrados de la nueva generación gustamos mucho del buen decir, admiramos á Caro y Cuervo, honramos á Marulanda y á Manrique. y quisiéramos escribir como Montalvo. Esta­mos en desacuerdo profundo en política y cn religión con el Redactor de El Tradzúollista, pero en gramática no es así; y si no, fíjese us­ted en mi modo de escribir y en el de Cano, Villegas, A. J. Restrepo y Juan de D. Uribe. Maldiga esa rancia escolástica y ese absolutismo nefando, conviértase á nosotros en filosofía y en ciencia constitucional. pero cuidado con mi Dic­cionario, que esos furores son pueriles y ridícu­los y lo desacreditan ante sus conciudadanos. porque pruf!ban que usted no es. como dicen los bárbaros escolásticos, una sustancia que re­cibe accidentes, sino un conjunto de accidentes sin pizca de sustancia; no cambia de pelaje como los animales del polo, según la tempera­tura del medio ambiente. sino que varía, como el camaleón. á cada instante y al impulso de los afectos ó de las antipatías." Regañó el ingeniero derecho al ingeniero izquierdo, y en ese momento corrió por el abis­mo un gran viento, como aquellos de que habla el Génesis, por lo cual no pudo oírse la réplica ó tal vez excusa de El Reperton·o Colombiano. Ahora bien, dirá alguno: si este periódico, por a ntipatías personales ó por cualquier moti­vo, llega hasta abominar de su criterio filosó­fico y literario. ¿ qué crédito merecerá en mate­rias de política? "E!30GOTA»-.JuZio .15 de .1897. PRUDENCIA Y ENERGIA Hay quien censure, por supuesto, sin razón, la con­ducta del Gobierno porque obra de un modo sereno y reposado en esta hora solemne, de momentos dec:isivos y supremos. Mas no se olvide que la prudencia y la energía deben marchar siempre unidas en política, porque no es po­sible desplegar todo el vigor de la seguncia sin que la prime­ra se conmueva y se resienta. Como el labrador, también el político prueba su habi­lidad y pericia escogiendo el momento preciso y oportuno para entrar al bosque con la segur en la mano y dar en tierra con los árboles, cuyo puesto ocupará la semilla que más tarde se tansforma en fruto abundante y sazonado. El Gobierno no teme, porque tiene conciencia de su fuerza; son" los gobiernos débiles los que de todo se asuso tan y acobardan y en todo creen ver amenazada su auto­ridad." Cuantos contemplan el movimiento político á distancia, corren peligro de engañarse cuando tratan de fijar la línea de conducta que debe seguir el Gobierno en puntos capita· les y de valor trascendental. Si creem05 que los hombres encargados de dirigir la política del partido nacional son expertos y sensatos. debe· mas estar atentos á su voz, por cuanto ellos conocen los acontecimientos en sus más nimios detall es, y por consi­guiente, están menos expuestos al error, y pueden obrar con más aplomo y acierto qUé aquellos que miran aislados los sucesos, sin poder establecer la concatenación y armo­nía correspondientes. Es necesario tener fe en el triunfo de los principios y confianza en las cabezas que por ellos velan noche y día. Q]j.omullt.ca.clos OFICIO DEL SEÑOR PREFECTO DE LA PROVINCIA AL SEÑOR DIRECTOR DE LA POLICÍA NACIONAL República de Colombia.-Depa1'ta11tC1tto de Cml­dinamarca.- Pnfectlwa de la Provincia. Número 3. 559·--Bogotá. le.' de Julio de 1897. SeÍlor Director de la Policía Nacional, M. Giliberr.-Presentt:. Por medio de ofi cio muy respetuoso, va ya para dos meses. poco más ó menos, que me permití dirigirme á usted. insinuándole que con motivo de frascs destempladas y voces desagra­dables procedentes del Paraíso del Teatro Na­cional en dos de las funciones de transformismo dadas allí por el señor Antonio Flórez, se sir­viera usted, si á bien lo tenía, dar las órdenes del caso en el Cuerpo de su mando, á fin de triplicar la escolta que en lo sucesivo debía ase­gurar eficazmente el orden en el interior del Teatro. Esta súplica, hecha á usted á nombre de la cultura social bogotana, y que usted con la mayor amabilidad se sirvió atender por en­tonces, bien ha podido y puede hacerla (sin es­tar encargada de presidir en las funciones tea­trales) cualquiera otra autoridad legalmente constituída, en la seguridad de ser atendida por usted: de la caballerosidad de usted, de su gran generosidad y de su decidida voluntad para todo lo bueno, soy testigo imparcial. A la Prefectura le sería muy grato atender en el acto las indicaciones razonables de la prensa periódica, hechas recientemente sobre el particular; mas ella no dispone hoy por hoy sino de doce agentes de policía costeados por el Departamento, los cuales se hallan frecuen· temen te ausentes, conduciendo á su destino á reos ó sindicados capturados en Bogotá por la Policía Nacional á petición de autoridades ju­diciales de otros Departamentos y enviados por ella, á su vez, á la Prefectura, para ser llevados por cuenta y riesgo de ésta, hasta las poblacio­nes fronterizas de Cundinamarca, desde donde hasta su destino la conducción de los presos corre á cargo del Departamento cuyas autori­dades han solicitado la captura y el envío. y de los Departamcntos del tránsito. El servicio de conducción de presos es muy recargado, porque fácil es comprender que á la capital afluyen prófugos y, en general, delincuentes de toda la República que creen burlarse ó salvarse así de !a implacable acción de la justicia social. Actualmente hay pendien­tes no pocas comisiones de conducción de pre­sos. y se aguarda que los agentes que las for­man regrese:1 á Bogotá para continuar luégo despachando las demás. Por eso, en días pasa­dos, y en obsequio de la pronta administración de justicia, me dirigí á la Gobernación patenti­zándole lo expuesto; y ella, convencida de la verdad de las cosas, hubo de ofrecer que, á pe­sar de la angustiosa situación del Tesoro de­partamental. al alivio y reforma de la cual es-taba consagrando todos sus esfuerzos, dictaría las medidas conducentes para aumentar en lo posible el número actual de la pequeña policía de la Prefectura. y hablando con claridad, un cuerpo de policía de regular número, medianamente or­ganizado y disciplinado, educado, con pleno conocimiento de su noble misión de orden y seguridad social, bien remunerado, bien vesti­do y equipado, acaso poco se compadecería con la forma de gobierno sabiamente central en lo político, y con la tradicional bancarrota fiscal de Cundinamarca, cuyos Presupuestos efecti­vos de Rentas y Gastos en la vigencia eco­nómica actual, ascienden, respectivamente, á $ 1. 1670428-85 y $ 1.67 1,562-95, resultando un déficit de $ 504,134-10, aumentable por los créditos adicionales de imprescindible necesi­dad COil motivo de la epidemia de viruela (104 casos existen actualmente en el hospital de Los Alisos, según informe del Sindico, doctor Mi­chelsen) y de que las partidas apropiadas para gastos de instrucción pública, raciones de de­tenidos y enjuiciados de Bogotá, y otras, son insuficientes (Informe reciente publicado del señor Secretario de Hacienda al señor Gober­nador). De manera que la impotencia fiscal del Departamento, curable ó incurable, no le per­mite por ahora la creación ni siqlliera de un cuerpo regular de policía. El sostenimiento del Cuerpo de Policía Nacional. por ejemplo. ha costado á la Nación, en el bienio de [895 Y 1896, la suma de $ 860.000, así: :Ji) 600,000 señalados en el Pre­supuesto de Gastos respectivo. y $ 260,000 gastados en la misma vigencia y legalizados por la Ley 158 de 1896 (Diario Oficial núme­ro 10,233, de 12 de Enero de 1897). El Prefecto de la Provincia, que actual­mente no está encargado. al menos de un modo expreso, de presidir en las funciones teatráles, no tiene en rf!alidad de verdad mando en el Cuerpo de Policía del cual es usted digno Di­rector, de conformidad con lo que establecen los artículos 2? y 3? del Decreto del Ministerio de Gobierno, de fecha 21 de Enero de 1896, marcado con el número 10, publicado en el Diario Oficial número 9,943, de 8 de Febrero del mismo año, y reformatorio del distinguido con el número 1,000 de 189 J. Dichos artículos dicen así: "Artículo 2? El Cuerpo de Policía creado por el Decreto número 1,000, de 5 de Noviem­bre de 1891, dependerá única y exclusivamente del Ministerio de Gobierno y de él recibirá ór­denes é instrucciones. " Sin embargo, el Gobierno podrá delegar estas funciones, cuando lo crea conveniente, al Gobernador de Cundinamarca ó al Alcalde de la ciudad de Bogotá. Si no han sido delegadas á ninguna de las autoridades mencionadas, és­tas, para pedir comisiones dentro ó fuera de la ciudad, lo harán solicitando previamente la or­den del Ministerio de Gobierno." " Artículo 3? El Director dispondrá que la Policía preste el auxilio que solicitcn las auto­ridades legalmente constituídas cuando pidan la aprehensión ó captt:ra de algunos individuos, ó bien cuando se solicite Sil apoyo para alguna notificación ó citación muy importante, siempre que en este último caso venga la orden por conducto del Ministerio de Gobierno." En el Reglamen to general de la Policía Nacional de Bogotá. expedido por el Ministe­rio de Gobierno en 12 de Diciembre de 1891, en virtud de lo dispuesto por el artículo I? del Decreto número 1.000 del !ll ismo año, se hallan consignadas todas las disposiciones que deter­minan clara y sabiamente, entre otras cosas, la alta misión social y el objeto nobilísimo de la Policía Nacional, su organización, deberes de sus Jefes en general y de los de las ocho Divi­siones que la constituyen. inclusive la Central y la de Seguridad. y en tratándose de la categoría de em­pleados y del número de agentes de la Policía Nacional que deben asegurar el orden en el interior del Teatro. los artículos 188 y 190 del mismo Reglamento prescriben lo siguiente: "Artículo 188. Un Comisario Jefe de Po­licía de Circunscripción ó Mayor de 2~ clase asistirá á las representaciones teatrales, y ten- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. drá á sus órdenes un personal s uficiente, sumi­nistrado por la Dirección Central, para asegu­rar el orden en el in te rior del T eatro yen su vecindad, en caso de que lleg ue á interrum­pirse." "Artículo J90. Al día siguiente de la re­presentación, el Comisario de Policía de servi­cio en el Teat ro, d irigirá al S ubdirector (yen su defecto al Director) antes de las diez de la mañana, un inf0rme en el cual consten: la hora en que se alzó el telón y aquella en que termi­nó la representación; la pieza representada; el nombre de la compañía; los incide ntes á q ue hubiere habido lugar, y la manera como se haya efectuado el servicio de Policía." Conforme á este último artículo y al inciso I5 del artículo 36, de los recientes incidentes habidos en el Paraíso del Teatro. y de que ha­blan los números 3,016 y 3,OI8 de El Te!eg1ra­ma, han debido dar parte á usted los Comisa­rios que hicieran el servicio en las funciones teatrales, al día siguiente de celebradas, antes de las diez de la mañana_ Si así no lo hicieron los Comisarios, mal podía usted adoptar medi­das para corregir irregularidades no llegadas siquiera á su conocimiento. Si los agentes, que también estaban en la obligación de dar cuenta á sus Jefes (artículo 72 del Reglamento) de los incidentes del Pa­raíso del Teátro, no procuraron hacerlos termi­nar, procediendo con los verdaderos alborota­dores (por fortuna pocos) con benevolencia y energía (nunca con debilidad), empleando pri­mero el medio de la persuasión y luégo el de la represión sin contemplaciones, claro está que de esa omisión los culpables son ó pueden ser los agentes ó sus Jefes inmediatos allí pre­sentes. Sábese que la Empresa de Teatro su­ministra cuatro boletas de Paraíso para agen­tes de Seguridad, dos de palco para Comisa­rios y la escolta tiene naturalmente libre en­trada_ Valiosos é indiscutibles son los serViCiOS que el Cuerpo de Policía Nacional presta y ha prestado á la justicia, á la sociedad y al Go­bierno; y aunque lamentables desmanes de agentes de la extinguida División de Seguri­dad llegaron á producir alarmante intranquili­dad en la sociedad, el Gobierno, que vela so­lícito por los grandes intereses de ésta, sin dis­t inción de colores políticos ni de capas sociales, diligente se apresuró á cortar el mal y por ello recibió justos y generales aplausos_ Desde que en ejecución de la Ley 23 de ¡g90, la Administración pasada contrató con el Gobierno francés, por conducto de la Lega­ción de Colombia acreditada ante él, la trasla­ción de usted aquí para organizar y educar la Policía sobre la base de la europea, ardua é in ­grata pero prm'echosa, ha sido la labor de us­ted de largos años: así lo reconocen hcy con razón la sociedad y el Gobierno. Por mi parte, cumplo con el deber de ex­presar á usted, una vez por todas, mis sinceros agradecimientos por la especial deferencia con que usted se ha servido atender, en los asuntos oficiales, las indicaciones de la Prefectura. Con sentimientos de distinguida conside­ración, me es honroso suscribirme de usted, atento servidor, ANTONIO PACHÓN. ~.edX05 11 ~tdx.os 4 de Jn1io.-En este día, que recuerda la inde­pendencia de la República de Venezuela, el señor Gpner~l D. M. A. Silva Gandolphl, EnVIarlo Extraorcllnano y MI­nistro Plenipotenciario de aquel Gobierno ante el de Co­lombia, recibió á sus amigos y los obsequió galantemente en su casa de habitación. 14 de Jl11io.- El honorable señor Franrlin recibió ayer en la Legación francesa, con motivo de la fecha del día clásico de la libertad en su noble país. La Colonia francesa festejó el día con el mismo entu,iasmo que anima á todo hijo rle Francia al recordar las glorias de sus ante­pasados. Enviamos al señor Franrlln nuestro entusiasta sa­ludo con ocasió;; de este aniv~rsario. El doctol' Carlos U d be.- Después de una cor­ta permanencia en Europa, á rlonde fue á buscar alivio para su interesante salud, quebrant~lla por las rudas labo­res de la administración en los Ministerios de Fomento y de Hacienda y en la Gobernación de Cundinamarca, se en­cuentra de nuevo entre nosotros este distinguirlo y merití­simo miembro del nacionalismo. Deseamos que le sea gra­ta su estadía en Bogotá, y enviamos para él y para su esti­mable señora, que 10 acompañó en su viaje, nuestro más afectuoso saludo de bienvenida. « J30 G0 '1~}}-J1.LZio _l 5 de 1 8 9 7. Diferenc ias. - Récordamos, por ahora , que hay en la historia de Roma dos personajes q ue llevan el nom­bre de Casio, los cuales difi eren notablemente del Casio colombiano. Porque Lucio Casio, que es probablemente el homónimo de nuestro compatriota y el ejemplar que trata de imitar, " asp iraba á la monarquía," según se ha dicho en la historia, y "bajo muchas relaciones afectaba seguir sus trad iciones." I gnoramos si el nuéstro es muy darlo á los grandes y suntuosos edificios, que tánto agra­daban al romano. Poco nos dice la Historia respecto de Lucio Casio Longi no, y bien quisiéramos nosotros que el Casio ti\! Co­lombia no se semejara en nada á aquél, mucho menos en el género de nl'lerte; pues todo s sabemos que el desgra­ciado hijo de Ruma" se dejó coger- de los Helvecios- en una emboscada, en la que perecieron él, su lugarteniente, el consular Cayo Pisón y la mayor parte de sus solelados." T e odol'o G ast.-En el espacio de dos meses han fallecido en Bogotá seis miembros de la Colonia alemana, guarismo alarmante que no guarda proporción razonable con el número comparativamente reducido de los ,úbditos de aquella Nación en esta capital. La última vida que en ese campo seg0 la muerte hace pocos días, fue la d ~ Teo­doro Gast, artesano respetable por muchos re5pecl<)S, que ~e hallaba establecido en Colombia hacía largos

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 39

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 50

Por: | Fecha: 22/08/1897

I 1l3isemanario ~oIítico, jLiterario ~ lRoticioso AÑo l. - S ERIE Ir. } Bogotá (REP ÚBJ,ICA DE COLOMBIA), domingo 22 de Agosto de 1897. { NÚMERO 50 ¡¡ 18o got á" ~­D I REC'l'OH , Eouaroo "Esp inosa t5uzmán. AD ~lI NISTRADOR , Dirección telegráfica: Bacalti.-Aparlaclo ele correos número 259.­OFICINA ' Calle nlleva de florián , número 360 A Y 360. Teléfono 576. CO:NI>:J:C:J:ON'ES Saldrá á luz todos los jueves y domin gos . En Colomhia, !'uscri pc~ón adel~ntada ( 1':>0 numeras) .... . $ 4 · · Un;'\ sene (25 nll!1l~ r O S) . .••. .. .• . _ __ .. _ ... l .. En el Exterior ( 100 números). _. -_ .. - - - _ .. . .... . _. . . .. 5·- Una serie (25 números) ...... . . . . . . ... -_ . . 1 25 Número suelto, el día de la salida del periódico ...... - _... . . 05 Núme ro atrasado .. _ •. _. ' __ •• _ .. . ____ _ . ___ _ . _ ... . .. _ . . . •• JO Comunicados, columna . ___ ... _. __ . . ____ ..... .. _ .. ____ . 20 _. Remilidos, columna .. ___ . __ .... - .- - --.-- -- -- - - - - __ __ o. ' 5 -- Anuncios, fOfma común_oo . . ____ . _. _ .. . _ .. _. _._ . . __ . ___ __ 01 No se devuelvt::n origi nales. Los señor.es Agentes tienen derecho al 10 por 100 de lo que re· cauden. Cuanrlo se haya contratado la puhl icación de UII comullIcndo, re ­mitido, anuncio, etc_, no se devolverá su valo r, ni parte de él, aun cuando su dueño resueh'a lo contrario. Toda co rrespondencia dehe dirigirse al Administrador. WPagos adelantados. fTfNEl'ARfO DE CORREOS PAciF lco.-l.1ega los lunes :í lns 4 p. m' l Y ¡.:ale los martes á as 2 p. In . E,ue"ú(lulas.- lIay dos en cada mes : Ile-gan t:I 3 Y el I ~ . y salen ello y el 25 á las 6 a. m. OCCIDENTE. --L1ega los lunes á las JO il. m. , y sale los lII¡.\rtes á las 3 p. m. Ellcom imdas.- L1ega los días 14 ó 15 y 25, Y sale en los días 6 y 18. SUDOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. m' l Y sa le los viernes á las 3 p. m. ORI ENTE (Urocué) .- L1egan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen ella, 2 0 Y 3 0. S¡:DESTE (Melgar). Llega los jueves á 1 .. 4 p. 111 ., Y .. le los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTlco.-L1ega á Bogotá los días 5, 11 , 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días I?, 7, 13. 19 Y 25 de cada mes. El do Encomienda. llega el 31 ó I? y el 13, y sale el 6 y el 18. No RTE.-Llega los j ueves de cada sl!mana:'i. las ro a. m' l Y sale todos los viernes. El de Jo-ncomiendas llega el 9 ó 10 y el 28 Ó 29, y sale el 7 y 28. N OROESTE.-Llega los vierne:: :í. las 9 ti. m ., y sale los sáhados á las 2 p. m. El de E ncomiendas llega el I ~~\ y sale el 25 á las 6 a. 1l1_ Su R.-Llega los lunes á la 1 p_ m., y !'ale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomie ndas;, son dos en el nl es. I.l t::gn n el 1I y ~ I 266 27 Y salen el 13 y 28 á 1 .. 6 a. m. FERROCARRILES Vía de la Sabana. ~nl e l1 los trenes de Facatativá á lae; 6 y 30 :l.. m. y á la I y 30 p. m. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á las 4 p. m. ¡ría de! Nor/t. Salen los t renes de la Estación Cen tral á las 9 3 . ill. Y á las 4 p_ m. Salen de la Estación Caj icá á las 6 y 45 a. 11\ . y á la 1 y 45 p. m. BOTICAS DE TURNO (PERMANENTES) La de Lombana J oaq uin . carrera t~, números 409 P, Y 409 G. La de Sanmarlín Roherto, calle g !_l y carrera 1 0~ número 162 y [72. Telélono número 425. CARTELES En esta imprenta se hace ll de todas clases y dim e ll ~ i o n ('s, en pa pcl de colores tÍ á varias tin­tas. Precios lIl6dicos. POSTES DE HIERRO para cerca de almubre, baratos, sólidos, et ernos, vende Eugenio López en su almacén de fi erro. Parque de los Mártires. 34 @§) @ ~ ~ @S ~ d d ~ ~ Q) r:n z « t.Il =r~ E ;;::: I t5 ., ~ W ~ Z ¡:a < fil ~ < H ~ ~ Z ~ E-I ce ,......; -ce O +J ~ p . '""" -,C.\.3. > ~ C\3 +"J" ,......; el) '(j ~ -O .-- ~ el) S C\3 '-.) ,......; el) el) .... ,.Q O w ~ Cf) ~ iedad de las personas á quienes están destin adas, pero no pMa el efecto de publi-carlas. __ _ " (Ley 32 de 1886). " Art. 593. E l Cjue descubra ó revele algún secreto que se le haya confiado, siempre que lo haga en perjuicio del que se lo conf:ó, ó de otra persona, será declarado I NFA­ME y sufrirá de t res meses á tres años de reclusión ." (CÓ­eligo Penal). " Art. 594. ~:n igual pena incurrirá el que haga uso de carta 6 papel que haya adquirido indeb idamente, de cualquier modo que sea). (Id.) En el afán de hallar contrad icciones en la cond ucta polít ica de los miembros d~ 1 Comité, se oh'ida el autor del remitido de su propia conducta: ayer, panegirista del se­ñctr Caro, hasta confesar que !tace poco él , con otros, firmó un teh:grama en que le reconocía á aquel alto personaje el clerecho indiscutible, que en realidad tiene, á ser el jefe del partido; hoy proca7. y energúmeno calumniador del mismo señor Caro, y por ende adulador rastrero del Gene­ral Reyes. Queriendo escarnecer al Comité, escupió al cielo y le ca)'Ó en 111 cara (5011 sus palabras). Alguna vez dijo el Comité en hoja volante, y con mo­tivo de ver despejarse un poco el pmbl~ma electoral, que podlan gltardar los al/sltelos, alJltel/os 'lite IwbltlJl espetado rEo rezllt~lto . Estas palabras, escritas para otros, le produjeron escozor al del remiti'lo : y como el delito aCltsa, se sintió aludido, y creyó de su deber afirmar Que los del Comité tienen anLuelos. "Hipócrita, sáca pri'mero la viga ele tu ojo, y entonces verás "ómo has de sacar la mota (lel ojo de tu hermano." \' díganüs ahora el escritor: ¿Sabe él si los miembros del Comité clescuidan sus de­beres más importantes por vivir importunando ron exigen­cias indebIdas á los empleados del Gobierno? ¿Cree que ellos abandonan sus quehaceres para irse á adular á todo nuevo mandatario, r preparar así el terreno :í. ulteriores granjerías y á la consecLlción de empleaclos loca­les que acceda á sus pretensiones? ¿Ha oído decir él que los del Comité exploten á la sociedad con motivos especiosos é inviertan después en su personal provecho lo que para otro objeto recibieron? ¿ Ha sJ.bido que ellos hayan pretendido jamás para sí servicios gratis con los bienes de l Distrito; y que rechaza­das sus pletensiones hayan insultado y vejado soezmente á quienes cumpliendo con su deber se opusieron á ellas? ¿ Ha llegado á los oídos riel autor !J. noticia de que alguna vez los miembros del Comité no hayan podido re­cobrar lo que dieron prE:stado, porque el deudor los inti­midara con delatar falta~ de ellos más Ó menos ocultas? ¿ Ha sabido ____ ? Pero basta. Asoman las orejas al lobo cuando el articulista, sin que nadie se lo pregunte, se nos viene con la pamplina ele que nunca ha llevado sotana; y como acostumbra siempre, tergiversa t:I sentido de las palabras rIel Comité, y afirma que sus miembros han lla· mado sat insípida :í. los sacerdotes, y han elicho que deben ser pisoteados de las gentes. ¡Oh entendederas! mejor dicho, ¡oh protervirlad del autor Jel remitido! Por sus frutos se da á conocer. ¿Conque deplorar con el mismo Evangelio la mera posibilidad de que la sal se haga insípida y deje de ~ervir, y desear y procurar que eso 110 llegue á suceder, es llamar sal insípida á los sacenlntcs, y es querer que ellos tió llevado á ayudar, con sus préJicas, á encender el espíri­tu de libertad. La preponderancia que se concedió á este sentimiento lo invadió todo, ele tal suerte, que es sin eluda el amor de la libertad lo que mayor impulso pudo dar ir las letras durante la época colonial y lo que movió después más activamente y con mayor lucimiento las plumas ele nuestros escrito res hasta 18 .. 0, señaladamente; pero escrita esta fecha caemos en la cuenta de que más i'ropiam~nte debe decirse hasta 1860. c'onlue no hay que confundir el influjo (lue el romanti­cismo y su época produjeron en América con el impulso po­lítico vivísimo que de antaño nos llevaba ir engran.lecer el ánimo por medio ele la lucha contra toda manifestaci6n de cruel imposición. El romanticismo de Zorrilla, de Byron y Es­pronceda, y aun si se pretende el ele Jacobo Rermúdez de Castro, invadió las altas cimas de los Andes cuando ya el espíritu de libertad prevalecía en los corazones como el polen fecundante de vida inmortal. Aquello vino. pues, á servir como de poi villo dorado para las flores sil vestres de lozana exuberancia. El que registre con perseverJ.ncia to­clas las public'lciones nuéstras, hallará comprobadas estas palabras. Especiaimente el teatro se sostuvo ir despecho de todo, porque era una especie de templo profd.no, en donde resonaban en I:rs tragedias acentos dec amor á la libertad que la multitud oía con delectación sublime, encarnando en esas imágenes que herían su fantasía, sus más fieles aspira­ciones sociales y políticas. Ese entusiasmo, que para muchos tenía que ser irre­flexivo, produjo desborcles de carácter político. Sólo así se comprende y pueden fijarse mejor los ataques que sufrió el Libertador de los mismos pueblos que c'1 había levantado de la postración más humillante . (Contil/uará ). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. sean pisoteados de las gentes? Indudablemente que á nuestro hombre le vienen á pelo aquellas palabras del Evangelio: "Raza de víboras! Ay de vosotros, Escribas y Fariseos hipócritas! " No, señor articulista: los miem­bros del Comité de Palmira saben bien que no es éste el caso de decir: Ab /tI/O diste Ollll/es. Para ellos la excep­ción nunca ha sido regla general. Afirma el del remitido que los caristas, por boca del Comité, han manifestado no aceptar al General Reyes, porque del lado de este candidato se encuentra el Clero católico. Nueva tergiversación, nueva falsedad . Los habi­tantes de Palmira han leído lo que ha dicho el Comité, y á ellos apelamos. En Colombia todos saben que, en lo ge­neral, el Clero digno, yerdaderamente instruído y virtuoso, el extr.lño á la vida mundana, el clero que mejor entiende los intereses de la religión y su> propias conveniencias, es el que está casi todo de parte del señor Caro. y para que vea el autor del remitido que los caristas son mejores amigos que él del Clero católico y de las co­munidades religiosas, le preguntaremos: ¿Quién es mús arr.igo del clero: el que desea verlo colocado á tal altura que no lo salpique el fango de las pasiones políticas, y así tenga toda la autoridad y prestigio necesarios al lleno de su labor conciliadora y de paz entre los hombres; ó el que pretende que se enlode con esas pasiones, y descienda de su puesto á atizar la hoguera tle las discordias, á escandalizar con su ejemplo, y á hacer con su conducta mayor mal que el que infieren á la religión sus más encarnizados adver­sarios? ¿ Quién es m<Ís amigo de las comunidades religiosas: el que desea verlas respetables y respetadas en sus miem­bros, Ó el que procure la delincuencia de alguno de ellos? ¿El que desea que las comunidades religiosas se rij2.n in­dependientemente por sus estatutos, ó el que pretende en­trometerse en su marcha )' cohibir)' supeditar á sus rec­tares? y para CJue el articulista sepa que nuestrus deseos res­pecto oe la conducta del Clero están acordes con lo que las COllstitllcionrs Sinodales prescriben, le copiamos aquí al gunas diSpOSICIOnes de ellas: "2'! En la persona)' en la habitación d el sacerdote no debe \'erse nada que revele es píritu dc murdanidad: ni telas, ni jo)' as, ni muebles eJe lujo ; pero tampoco debe v.erse un desaliño ó falta de asco que le concilie despre-cIa ... _ C. 51,) No se vea jarnás al sacerdote en ninrruna diver ­sión profana, ni en :ai>erna, "cnta ú otro lugar" semejante, nI (~alvo el caso de tener que ejercer alguna función del 1IlnlIsteno) en casa dc familia que no sea conocida y res­petada por sus yirtudes. "6° ;-{o frecuente las tiendas donde se hace tertulia ni los corrillos de laicos, en los que oroinariamente las con: versaciones son contrarias (1 la oecencia y á la caridad. ." 7~. Evite también los corrillos y reuniones donde se trata ,?r~lI1~rIamente de política y de noticias. .9· Cuando los \'ecIl1Os oel pueblo donde el sacerdo­te reSI

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 66

Por: | Fecha: 17/10/1897

l ' 1l3isemanario ~oIítico, ~iterario ~ 1Roticioso AÑo l.-SERIE III. } Bogotá (R EPÚBLICA. DE C OLOM1lIA), doming o 17 DE I'HJMERA OAL10AD T rardos di rectamente de la f H rica, VEN"DE A P:a,ECIGs SIN COMPETENCIA .EL MUESTRARIO DEL SEÑOR F. L. hockwood. Calle 12, número 143 (primer Piso). Bogotá. DURA MAS QUE TODAS LAS OTRAS El Modelo NÚIDm.'., .4 tiene toda.s la.s CONDIUIONE~ DE D U RABlLIDAD que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALIGRAPH" Tiene también varias mejo ras que ahorran trabajo y hacen su manejo fác il. Esta máquina es sin duda la más apropiada para los pa¡se~ hispano-americanos. Enviamos gratis nuestro Catáll)go il ustrado y des· criptivo, á l a~ personas que no ~ lo pidan. A M E RICAN WRIT ING MACT-lINE C ? 237 Broadway, New York. l':. U. A. EMPLASTOS POROSOS.-Resl,urndor para el ca l.ello y la ha r· ha. Vel ontina fini sima á prcci ns l;in competencia en In Farmacia Normal de Bogotá. Calle 12, m'¡meros 222 B Y 222 C, abajo del Pasaje .Herllánde2. 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De venta en Bogot.á en los siguient.es puntos: Jaramillo Hermanos, 2: Calle Real; Pacho Jim énez, Calle 13 ; Cigarre­rría de Rubio y P osada, y El Gato Negro, Calle 12. Los pedidos de fuera deben dirigirse al autor, quien los despachará bajo pa­quete R ecomendado al recibo de su valor. ABMOI IUMS . Acaban de ll egar de Norte América: dos con regi stros,. muy. buenas .yoces, dul­ces y spnoras. PreDios, módicos. Pueden verse en el muestrario 'del señor Rock­wood, Calle 12, número 143, primer pi so. Bogotá . . 8-2 JUAN DE DIOS ORTIZ & C:> han trasladado s us mercancías al a nt iguo local del se­ñor Sampcr Matiz, 2~ Calle Real, número 506. 15- 12 . INGENIE7(OS U u lIive l completo est;í de venta. Precio cónlod o . ()currid á la A gen cia de este p e ri6dico . 'lRB 1J~JE$ BMlE1R1J.ufrir amarga suerte, l<':s tener ett:rna muerte 'i la esclavitud sufrir! Oh! yo quisiera morir Por la Patria! Ese es mi anhelo! Volar del cadalso al cielo Es para siempre vivir! ( 1 ) xxx Antes dijimos que al doctor Lorenzo María Lleras cupo en suerte la meritoria y honrosa tarea de ilustrar y educar una gran parte de la juventud de 1848: P. él elebe recordarse como un profesor muy culto, d,screto y bien in- (1) Aun cuando esta producci6n es posterior á la época de que tratamos, 1834 á 1H48, fue impresa en 1869. nos ha parecido que, por su estilo, asun to y tendencias, corresponde muy hien con lo que pu~ diéramos lJamar segunda época de la historia de las letras en Colom. • l 1 (1 I tl .l ; l·l t; ra de lugar. Para nosotros, éstos y aquéllos an­dan en el error, y ninguna de las previs­tas será la solución que obtenga el pro­blema debatido. Creemos que el señor General no podrá menos de ver claro lo que pasa á su alrededor, y entonces, fuer­te con su lealtad á las filas en que ha mi­litado, resignará patrióticamente la can­didatura que le ofrecen hoy los que antes sólo oprobios le ofrecían al descargar sus odios sobre el partido que lo tenía como su primer jefe militar, y, desprovisto de aspiraciones antipatrióticas, prestará su va­lioso apoyo á los candidatos que el nacio­nalismo acaba de lanzar con tánta opor­tunidad y acierto. Esta os la situación hoy, ó ú lo menos así la yemas nosotros; el tiempo dirá si andamos equiyocados. LOS FARISEOS El despecho ha sido siempTe el peor de los consejeros y muy especialmente cuando se deja, sentir sobre gentes de ma­las pasiones, que corroe la envidia y el egoísmo enyenena, y que en su afán por sacudir cuanto les mortifica no vacilan en servirse de la men ira y el insulto. Todos t.enemos en Colombia perfecto derecho para proponer y recomendar can­didatos, sean ellos cua:les fueren, y quie­nes no conYengan en ello, pueclen aclamar otros y esforzarse por demostrar la incon­yeniencia de los propuestos, pero esto sin rebajarse al terreno de la diatriba, sin ser­" irse de la calumnia y Hin "iolar la con­ciencia, el pensamiento íntimo ncia La situación de la política en este Departamento con respecto á los intereses d el partido nacional, es buena, Tiene el Gobiern o aquí, como su Jefe, al bene­mérito General Casabia nca, mandatario honrado y justo, cuyo anhelo constante es labrar la felicidad del pueblo que lo co ntempla al frente d e sus d estinos por cuarta vez, Su primera medida fue dictar un decreto suspendiendo el remate de los aguardientes, para que había facultado ampliamente la Asamblea al Gober­nador. Tal medida fue rec ibida en el Departamento con general beneplácito. La situación de las fin anzas departamenta les es envid iable. Todo marcha aqu í con orden; los derechos de los ciudadanos son abso­lutamente respetados, la libertad, ampliamente garan­tizada: en suma, para el individuo que ajuste Slt modo ele vivir á las prescripciones de la ley y de la moral, la existencia le es fác il y se le presenta sin tropiezos. . . "Todo hombre es libre de p roceder como le plazca, siempre que en el ejercicio de sus actos no pe­netre en la esfe ra de acción de los demás," En la capita l, los oposicionistas exagerados de por aquí pintan la vid a en el Tolima con negros co­lores: asegu ran q ue los ciudadanos gimen opresos bajo la férrea bota de un tirano; que en las noches solita­rias y oscuras, el .:iudada no oposicionista que se atre­va á salir, expone en inminente peligro su exi stencia. Tiranos, crueld ades y asechanzas existen en el cere­bro sobreexcitado de los señores oposicionistas. E n ninguna sección de la R epública se pasa el ) tiempo más tranquilamente que en el Tolima: acaso en nin­g una parte se goce de mayores garantías, Trabajar y ganar dinero es cosa fácil en estas comarcas : la agricultura y la ganadería ofrecen con­siderables rendimientos á los capitales. Sin embargo, en igualdad de circunstancias, puede afirmarse que es más cara por acá la subsistencia que en Bogotá y que la gente pobre carece de elementos de subsistencia. Yo afirmo que si tal acontece, e5 debido tetal­me nte á la falta de hábitos de trabajo y de economía : e! pueblo antioqueño jamás carece ni de pan ni de abrigo, porque ellllolltai¡ero es laborioso, frugal, tiene fe y valor moral y no teme las contrariedades que al hombre se presentan en el mundo, Por la milésima vez puede d ecirse que la humanidad progresa pade­ciendo, Es un error achacar la causa de nuestra mise­ria al Gobierno: al fin llegaremos, por ese camino an­dando, hasta atribuír los fenómenos climatéricos al Gobierno ! La hi storia imparcial, al dar su justiciero veredicto sobre la época presente de nuestra vida na­cional, ofrend ará hermosas páginas á la causa política que, inspirándose en los grandes ideales, ha e n. ;auza­do á Colombia por la amplia senda de la civilización y de! progreso. La D·óllica ha publicado un artículo in spirado en d olor inmenso, pa recido á los lamentos d el profeta del pesar incurable, en que afirma que d ecaído como está el precio d el café en Europa, nos moriremos de ham­bre y de miseria, La fábula de Tántalo, como sabio apólogo, será imagen fiel de algunos pueriles temores, Pensar que llegaremos á la extrema miseria, viviendo en un país de potencia productora incalculable, es dud ar de la verdad, es negar el poder de la inteligen­cia y temblar como cobardes ante el mañana, La de Lucano, espa ntosa sentencia, se cumplir:i en Colombia, según ese escritor" Etifl1t p erirca: ruúu'," .. .. .. La viruela, que si no se la detiene asuela los pueblos, ha desaparecido casi por completo, debido á la energía con que ha sido combatida por el Gobierno progresista del Tolima, El Salto, de Honda, de quien La Cró¡tica toma un suelto, Cosas del Toli1Jla, deja comprender en él que en Coyaima han cometido dos homicidios y que la a,"tori­dad no aplicará el merecido castigo á los delincuentes, Activamente, nos consta, se siguen las causas por los trámites de la ley, y es de esperarse que, confiadas como se hallan á funcionarios competentes, e! resulta­do satisfactorio no se hará esperar, E s de justicia con­signar aquí, que el Poder Judicial funciona con regula­ridad ; que sus fallos se fundan en la ley y en la equi­dad y que sus miembros son hombres, en lo general, capaces, Los intereses del nacionalismo están bien servidos por un periódico muy leído que se llama La Verdad. Los amigos del Gobierno, que en el Tolima son numerosos, esperan confiados en que:el triunfo coro­nará las frentes de los luchadores de la bue na causa. Los obstáculos y las en apariencia invencibles dificul· tad es, sorprenden sólo á los hombres vulgares que detie nen su observación en la superficie de las cosas. Las causas justas, como la verdad, sufre n los embates del agitado mar de las pasiones, pero triun fan, Es in­mutable ley, que la justicia, como e! sol, briliará en la tierra perdurablemente, aunque ambos pad ezcan apa­rentes obscuridades. Larga vida d eseo á su notable periódico, y usted acepte e! cordial saludo d e su a fectísimo amigo, A.yB. Ibagué, Octubre 8 de 1897· Señor Director de BOGOTÁ. - I3ogotá. Sírva~e publicar en las columnas de su acreditado periódico la relación sig uiente, por cie rto muy ve rídica, E l General Pinto, en su furor insano no ha omiti­do medi o alg uno pa ra oprimir á las tres p rovincias del Sur, con el objeto diz que de popularizar la candi­datu ra del General D. Rafael Reyes. Los nombramientos recientes de Prefectos de Bar­bacoas, Obando y Túquerres, están diciendo todo cuanto puede esperarse de un apasionado y mal gober­nante. E l señor F. Zarama es el héroe de I barra, Tul. cán é Iles; en Pasto suscribió un te:legrama como na­cionalista decidido y en ésta se entregó á los reyistas : para insultar á los pueblos de Ospina, Imuós, Linares y Saproyes nombróles para Alcaldes á los se ñores . . , La pluma se resiste á escribi r los nombres de los agra­ciados, hombres beodos, de malísima cond ucta y q ue apenas pueden poner su nombre, El señor Zarama, q ue ha permanecido en el Ecuador como veinte años, no puede ser buen mandata ri o en ni nguna sección del Cauca, por fa lta de conocimiento de los b uenos ci uda­danos y por cierta cualidad que lo distingue, Su ad­ministración en el camino d el bien no se hace sentir . D . José María Córdoba Chillón, actu al Pre fecto de Oba ndo, es magnífico para destru ír y anarqui zar todo elemento de orden : no tiene conciencia, pero sí d e­pravadas y negrísimas intenciones, sirviendo para todo lo malo, A este respecto su hi stori a ocupa rá un grueso volumen. Hablaré sobre otro asunto. El camino de! Sur está en malísimo estado, y si no se procura su inmediata reparación, q uedarán estos pueblos sin dicha vía, qu e, á no dudarlo, es su porvenir. Ha colocádose, como comisionado de los traba­jos de la expresada conservación, á un señor Grajales, forastero, que nada entiende y que no tiene interés en la perfección de la enunciada vía: su único halago es apercihir su sueldo mensuaL Hasta los recaudadores de los pontazgos de Gua­va y Prosusquer son forasteros, como si en el Sur no hubiera hombres honrados é interesados en la mejo­ra y conservación de tan necc::sario camino, E l señor Pinto ha perseguido á los habitantes de estos pueblos, como nunca lo fueron bajo las administraciones de! partido radical. Olvida que el nacionalismo es fu erte y que al fin ha de burlar sus necias p retensiones, Se asegura que tendremos de Secretario de lns- .si truccióll Pública al señor Víctor Guerrero P., hombre ig norante y cargado de delitos, A la sazón los no m- . bramientos de directores de Escuelas no satisfacen las fq necesidades públicas, sino los puros deseos d e algunas ~ f pulperas. E l ciego favoritismo resulta al primer golpe ~ ) de vista, 2- Los Alcaldes, á excepción del de Túquerres, sf'° ~ ocupan ,en rocoger firmas l?ara las candidaturas Re: r ~ rn yes-Qull1tero; para conseguIrlo d Icen que es de 0( - . den del Gobierno, que si no suscriben la adhesión, sej-- :ln virán de policiales por un año, y á otros, qlle serán t6- .Im mados para eng rosar las filas d el Batallón Cazadú~, ' u Las funciones de los empleados d el orden polític flJ, hallan concretadas al trabajo eleccionario, . u . ,'u11 ~ Túquerres, Agosto 28 de ¡ 897. EL C() R RES P ONSAI~ s11e n J 1I~ Ul Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~it.erl:ttuxl:t ELENA MICHA LIS Jorge de Sommiere había salido de París con la intención de reunirse en Florencia con su hermosa amiga, la Condesa Olivieri, á la que amaba con delirio. Al llegar á Niza se detuvo para descansar de las fatigas del viaje y para saludar á algunos de sus ami­gos que pasaban allí la temporada de invierno. Sommiere tenía treinta años y era un joven ele­gante, rico y un tanto romá ntico, á quien sus compa­ñeros apreciaban con cariño extremado. Mientras Jorge se divertía en Niza, sus amigos le llevaron á una garden party que daba un americano, en una de esas encantadoras quintas cuyos jardines descienden desde la montaña hasta el mar. En uno de aquellos senderos notó Jorge de Sommiere la presencia de una joven alta, delgada, blanca, con los ojos color de violeta y extraordinaria­mente hermosa. A primera vista causóle aquella mu­jer una impresión profunda. A petición de Jorge, uno de sus amigos le pre­sentó á aquella mujer, que era griega de origen y se llamaba Elena Michalis. La joven no tardó en reconocer el encanto de la conversación de aquel hombre y se mostró con él franca y expansiva. Cuando Elena y Jorge se separaron, eran ya casi amigos. Sommiere pidió á Mme. Michalis permiso para vi­sitarla, y la griega le dijo que estaba siempre en su ca­sa de cinco á siete. Nuestro hombre la visitó al día siguiente, y al otro, sin acordarse para nada de que alguien le esperaba en Florencia. No pensaba más que en Elena, la cual acogía cada vez, con mayor agrado, las manifestacio­nes de afecto de su amigo. Una tarde la dijo, resueltamente, que la adoraba, que sólo ella le había hecho comprender lo que era el verdadero amor y que se consideraría el más feliz de los mortales si lograba consagrarle su existencia. Elena le contestó, sinceramente emocionada : -Le agradezco á usted en el alma sus palabras: pero no soy libre. Estoy casada en Rumanía con un hombre á quien detesto y del cual estoy separada amistosamente. -¿No puede usted divorciarse? - No lo he intentado. á causa de mi familia . que teme el escándalo. -¡Porqué no n05 hemos conocido antes!-ex­clamó Jorge. con marcado acento de tri steza. y a nimado por la confIanza que Elena le dispen­saba. la refi rió la historia de sus amores con la Con­desa Olivieri. - Ya lo ve usted-dijo Sommiere al terminar.­Yo también tengo compromisos graves; pero no va­cilaría en romper con la Condesa. porque no es posi­ble consagrar mi amor, más que á usted .... Cuando Elena Michalis supo que tenía una rival exigente y apasionada. sintió un deseo vivÍsimo de reinar sola en el corazón de J orge. Así, pues, prometió á su amigo solicitar el divor­cio. Sommiere, por su parte, juró emplear el tiempo que durasen las diligencias judiciales en preparar y consumar una ruptura definitivamente con la Conde­sa Olivieri. Elena partió para Buscarest. y J orge. en vez de dirigirse á F lorencia. retrocedió en su camino y se li­mitó á escribir una c

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 66

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Por: | Fecha: 18/03/1897

./ , :fJ3iselltanario ~oIítico, jLiterario ~ 1Aotidoso A~o J.-SERIE 1. } Bogotá (REPÚBLIO.i DR COLO~mL\.), jue\"(~s 18 de Marzo de 1897. { NÚ.mmo 6. 0 H:fJ3ogotá" -+.+­DIHECTon, Eouaroo Espinosa $uzmán. ADnrINISTRADOR; &(hta~a,o Q)~t'.9a. Dirección telegráfica : BncaM.-Apartado de correos ntllnero 259- OFIClNA : Calle Ij, n(¡mero 8. CC>l."\T:DICIC>l."\TES Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, ~uscr¡ pe.lón adel~ntada (1 ')0 :1 umeros) ___ .. $ 4 - Unfl sene l25 nll'n~,.;~), .. __ ... __ . _ .. _._", 1 En el Exterior (100 números) , ____ .. ___ .. __ . __ . _. _ ... _ - Una serie (25 números). __ .... ____________ 125 Número suelto, el día de la salida elel periódico. ____ . ____ . 05 N úmero atrasado ___ . _ .. : __ ." _ ... ___ ... ______ . __ . . __ . .. •• 10 ~~~~r/ilá~)~~OC¿ll~~I~~l~l~~ .. __ ~::: ~: :.-~~~~~:~ ~~~~: ~~:: :~~~~~ ~~ ~: Sueltos y avisos 1f!dame, en Gacetilla ........... ..... ..... 02 Anuncios, formacornún . _ .... __ ... __ ._ .............. _. _ .. 01 No se devuelven originales. caud;~.S señores Agentes tienen ti rechú al 10 por roo de lo que re- . . Cuando s~ haya contraLado la publicación de un comunicado, re. l1utldo, anuncIO, ele., no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dlleño resuelva lo contrario. Toda correspondencia debe dirigirse al Administrador. :VPagos adelantados. lTINER,.JRIO DE CORREO,) _~=IQl. .-.L legª-Jos lunes á las. 4 p. m' r y.-c;¡;tle los Ula1"{e~ ¡as 2 p, m, El1com,ieJtrlas.-fIay dos en cada mes : llegan el 3 yel to, y salen el l O y el 25 á las 6 a. m. OCCIDENTE.-Llega los lunes á las 10 a. m., y sale Jos martes á las 3 p, m. ,!llcomieJUlas.-Llega los días 14 ó 15 y 25, Y sale en los días 6 y 18. ~UDOE~TE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. m., y sale los VIernes a las 3 p. m. ORIENTE (Úrocué).-Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen ella, 20 Y 30. , SU~ESTE (Melgar). Llega los jneves á las 4 p, m., y 51le los vIernes a las 2 p. ffi. ATLÁNTlco.-Llega á Bogotá los días 5. 11,23 Y 29 de cada mes y sale en los días 19, 7, 13, 19 Y 25 ele cada mes. ' ~l d~. Encomiendas pega el3I Ó 19 y el 13. y sale el6 y el 18. todo~l~: ~~·I~e~.lega los Jueves de cada semana á las JO , que i IItentó, ,·ien·;\IlI ¿~lte acoll"ej ndo, da r el1 tierra COIl el pa r ti ha­bía sido proclamada en esa ciudad por falta de opmlon; Antes de entrar á combatIr tan aventurado y erroneo concepto, debemos confesar la extrañez," que nos causó ver al pie de éste la firma del General Ber~lo! hombre Cjue p: más ha tomado parte en hdes penodls~lcas \11 en luc~as electorales, sin duela porque su natural ammo sereno solo se atémpera á las pacíficas labores del hogar, y lo aleja siempre de torio aquello que, como la política, absorbe, compromete, empclia y sacnnca. , ., El General Berrío, con el grado de Coronel, S111. mas títulos que lo hicieran merece?or á puesw ,le ta~,- alta Jerar­quía en el EjérCIto de la Republtca que el canno que lo l.llH; 11 lsttrr meto- Jefe de l:stado MayoT; hlZ~ acto de presencia, CO\1 de nuedo que reCO\1oce mos y e lo giamos, e n el memorable campo de " Enciso" bajo las órdenes del Ge­neral Rafael Reyes, quien le confirió el grado con que lo nombramos desde el principio de estas 1íneas.Toclüs los an­tioqueños conocemos la Vida y precerlent\;s del General BerrÍo, que lo desautorizan para convertirse en vocero.. de un pueblo que, como aquél,. sabe apl:eclar en le muchíSimo que valen las virtudes y méntos del hxcelentíslmo Sr. Caro. En tanto 'lue los demás Departamentos se han empe­ñado en lucha estéril á raíz de las canrhdaturas, Antroqula se encastilla en el silencio que en circunstancias análogas aconsejan el tino y la prudencia. Pero ese silencio. no pue­de atribuírse á vacilación, ni á falta de ideas definIdas, no; que los quecomo nosotros mantienen nu:nerosa c?rresp~n­dencia con Ineltvlduos 111flu)'entes en aquella pohtlca cte­partamental, hemos comprendido la entusiasta adhesiór. de ellos á la persona y Gobierno del Excelentísimo señor Caro. ,\ntioquia no ha querido ver en el General Reyes al ha hecho. Caldas, como geólogo, dio importancia á los es­tudios Cjue de algún modo daban á conocer el suelo de la Nueva Granada, sus divisiones físicas y políticas, las con­diciones del clima y sus productos, y éstos ,on los ~scrito s que en su mayor parte componen el periódico con que aquel distinguirlo hijo de la altil'a Popayán quisu ayu\lar ,,1 pro­OTeso intel ec tual y moral de ;,u ¡¡Htn,!. " En El Selltalla"¡o hiw su estrello como poeta el célé­ore D . Irlsé Fernández 1\1ao hacer US<9 de la imprenta. Todo el mun­do se creía como obligado á emitir sus opiniones aun cuan­do generalmente, ó no se daba importancia á la firma, Ó no era costumbre nrmarlas . Los más aparecían anónimos, en una Ó dos hoj as impresas y con títulos lIHmativos. El doc­tor Francisco ¡\[argallo y Duquesne, quien predicó en la iQlesia catedral, en 18'9, la oración de gracias que se acos­t~ lmbraba por d triunfo de las armas en Boyacá, sermón que fue elogiado en la Gaceta riel Gobierno¡ pagó·tributo á la moda J á su -, [ll"úpias inclinaciones dando los papeles de controversia re; I .~iosct ti miados La Ballentl, -El galio de San Pedro, La Espada de Holof()}"/¡es, El pe, ro de Santo flo/ltill - 1;0, El Arca Salutífera. , Anón'imas aparecieron. y en diversas hojas, á modo rL: periód ico, las Cartas crí/lcas rfp "" patriota,viva censura sina.-( COlltillllal'á). B. PÉREZ GALDÓS. FLOR NEGRA ¡Qué pálido estaba el muerto, Qué pálido y qué somhrio. El muer~o a4uel 'que en tl río Hallaron cerca del pllerto ! Pu(le. al cor.templnrlo, ver Entre sus dedos cri:,:pJdos, Unos c:¡hello'io dl.rado!;. Luengos, como de mujer. l'ude t.llO!¡ién descdHir, Al observar ~u cartera. Esta (ra __ '" lastimera: Ale oh.tirl¡/s!(' __ .' /M)' qut' mOl'ir.' EntoTlces I)en ~ é en ~11 amor, Pensé ll ' lrand" en tu olvido, y se me t:scapó llll ge'tliclo De illlp!!tcn c:i.\ )' de IIll10r. P(lr e~O hoy ;1\ reconhn Tu ingratitud trniciollcra, Pienso en aqu~lla cartera Ya'ií ¡Irincipio f¡ calHnf: ¡ Qué páli(lo e;-.{aba el muerto, Qué !'lá\ldo y qué somhrío, El muerto aquel que en el do Hallaren eerca de-l ptle-rto-~ Tu LlO Fr.OK EZ. ~e.cñ.o .6 11 ~tc:1x.os F inlles.-Junto con los muchos errores que delibe­radamente publica El Día para seguir el curso de la co­rriente de odios que le dio nacimiento y que no tomamos en cuenta porque estamos seguros de que no cree ·en ellos ni el mismo que los inventa, estampa otros que creemos con­veniente rectificarle, por lo mismo que cita documentos en su apoyo para vestirles el ropaje de la verdad. Nuestros lectores verán cómo desbaratamos lino á uno los errores del colega, sin dejarle lugar más que para confesarlos, cüsa que no esperamos, Ó para pasar sobre ellos C0mo por sobre lJra· sas. r\SÍ lo hará, pero entonces ei país s; brá á qué atcnerse. contra las enselíanzas por Bentham. Júzguese de la tenden­cia semi personal de otras y d e la falta quizás de seriedad con que los mismos autores se proponían tratar las cues­tionés que preocupaban á la sociedad, por los títulos de algunas de aquellos publicaciones: Cmtas de JI/lio á Teo­doro. Las cOIIZ'ersaciones de TÚJqltlta, COJl1'c1"SacioJles entre?tJl cura y l/U barbero, Guerras falláticas COl/tra }nasones, .Los slfe­IZOS de 1171 patriota, Un r/tallela al paisallo obsel'vatlor, etc. D, José Manuel Groot, ocupándose en los ataques que en Bogotá se hicieron á la sociedad bíblica protes­tante y á las logi as masónicas, dice en su Historia (Vol.: 3", pág. 293, ele la r'~ edición) : . • Muchos lueron los papeles 'Iue en Bogotá se publicaron en r824 en contra de todas C'lJ.S cosas é ideas, de Jos cua­les hubo algunos de mucha extensión: Las noeltes masóni­cas, El Tmdllctor, El I'opertador, Las Damas de Bogotá, El Pésame, Las A/briáas, El Notiáos~tc, etc. Este último se atribuía al doctor José F . Merizalde. Hubo tres escritores á quienes I1U dehernos dejar olvi­dados: El Presbítero doctor Luis Azuola, capellán de la tropo, elel tiempo de los virreyes, no de la tropa que tiraba con bala; el canónigo doctor Francisco Cabrera y el reve rendo Padre Ruiz, dominicano. El primero escribió en prosa y en verso las Guerras fanáticas co"tr" masones, El verdadero rensor de Colombia, y otros, de que hacía tirar miles de ejemplares. El doctor Azuola picaba de satírico y erudito; el doctor Cabrera todo lo hacía en versos macarrónicos y endiablados; el Padre Ruiz escribió en prosa y en verso: su escrito más notable fue La tapa del tÓIIgO/O, pieza que ha logrado inmortali­zar; e, pasando (¡ la posteridad como adagio para ponderar un escrito chabacano." El estilo epistolar era el generalmente empleado por los que querían transmitir al público sus pensamiemos, se­guramente le concerl'an, como tiene, mayor fuerza persua­siva; así es que La Bagatela, de . 8 [[, Y El Patriota, de 1&23, lo emplearon. ( COlltimm,-á). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "El Día ."-Este periód ico trae un suelto intitulado Quedamos m k rados. Copia mali ciosamente el último a par­te ele nuestro editorial correspond iente al número 40 de BOGOTÁ, y agrega: "Estas son las garal/ tías illdi7Jidltales de que habla nuestro colega. La amenaza JlO turbará nues­tra pluma, etc. etc." En verdad, no deja de ser curioso que los señores de El D/a salten de esa m~ n e ra y se den por aludidos en los conceptos que contiene nuestro editorial citado, conceptos que no van encaminados á amenazar á nadie, y mucho menos á aquellos I¡Plltbn's ¡¡¡'res á qllienes ui el poder 1Ú la ar­bitrariedad podrlÍll sellar los labios. Mal a f e .-Para explica r, á su modo, c6mo se forman las m:1yorías parlamentarias, censura El Dia como violato rio de lo estatuíclo en el artículo T 09 ,le la Constitución, olvidando por completo la Ley 41 de 1892, los Jlombra· mlentos que hizo el Poder Ejecutivo en los señores .\ngel uIartíne7. Segura)' J lla.n C. Burbano para Magistrados del Tribunal de .Pasto, yen el señor Ignacio Paláu, p:Lra Ad­ministrador del Ferrocarril del Cauca. Esto pasarí:t COIUO error de crasa ignorancia, si no figurara, entre los redactores del co lega el que cree saberlo todo y que, por lo me­nos, debiera conocer leyes; pero, atendiela esa ci rcunstan­cia, el olvido pasa de castaño oscuro, y entonces hay que atrib:lírlo á la mala fe 'lue de IJOCOS meses á esta pa rtc se nota en todos los ataques al Gobierno. El artículo 3~ de la citada ley dice: "Art. 3~ Los suplentes de los Senadores y Represen · tan tes no están sujetos á las incompatibilidades de los prin6rales, excepto el caso en que llenen la fa lta absoluta del principal producida por las causales señaladas en el a l" tículo l '.', y la falta temporal ,iel principal producida por excusa para concurri r á toda una legislatura." E\señor Paláu ocupó puesto en la Cámara r.omo suplente por el círculo del Patía; luego bien pUllo el Gobierno, sin violar \'1 Cons· titucióq ni la ley, hacerle el nombramiento que le hizo. El artículo 9.0 de la misma ley (lice: ".\rt. 9~ Los empleos que no son de libre nombra· miento y remoci<Ín del Presidente de la República, !la e;· tán comprendidos en la prohibici:ín del articulo lO) ci· tado. "En consecuencia, los Senadores y HelJn~sentautes pue­den ser colocados por la Corte Suprema en las ternas que present~ al Gobierno para la provisi6n de plazas de Tribu· nales y elegidos de rlichas ternas por el Presidente." Luego bien pudo el Gobierno, sin violación alguna, nombr~r ,\Iagistrados á los señores ilIartínez y Bmbano, escogiéndolos, como lo hizo, de las ternas form,uLls pIJr la Corte Suprema. i Por Dios, Franjaver ~ L ey d e l elll blldo.-E! D ía y IIJS colegas q ue á su lado comb:lten en contra ,lel rtctual orden de cosas han atacaclo acremente la cond ucta del señor D. Marco F. Su á­rez y clemás nacionalistas que trabajan con él en el mismo seniido político y se dnelen de que hayan olvirlado los más triviales preceptos del decoro para descender del sp reno campo de sus empleos á la arena candente. ele las luchas electoralcs, violando con esto las leyes positivas de la Re· pública. Tales frases, no puede negarse, están bien hechas, pero los colegas olvidaron que al lanzarlas no hacían sino escupir á lo alto y que no tienen derecho alguno para ha­blar de estas leyes y ele este decoro los que aplauden la elección del General Quilite ro Calcierón, para Leader de las huestes oposicionistas, cuancio el dicho General es tan Consejero de Estado, elegl lo por el Congr~so , como lo es el señor Suárez y como lo es el señor IVl anuel J. U ribe, miem­bro activo del llamado comité conservador, que no sólo de­fiende candidaturas sino que precoJ/iza P reside ntes futuros. Banco>;.- Dijo también El Día que "el Gobierno proyecta autorizar á algllllos Bancos particulares de la capital ¡¡ara emitir l,illetes," y luégo agregó: "y sobre este punto no se nos pYll'á desmentir, porque hay testimo nios incontrovertibles en \;¡ matena, que citaremos llegado el caso," Pues bien, desmentimos al colega de llano en plano, le exigimos que publique los. testimonios á que se refiere, y dej.lmvs constancia de que ya se siente tan clas'lutorizado _y apenas lleva do; números- que necesita ofr~cer prue­bas en apoyo de sus aseveraciones _ . . , Así val. ell os. O t l·a.-Tampoco en són de crítio, sino como signos del tiempo, enfrentamos estas opiniones: Ahora se pregona á los cuatro vientos, como digna e1el mayor encomio y muestra de lo que debe ser todo conserva· dor genuino y abnegado, la conducta del General Quintero Calderón, cuando se separó del pode r sin el más ligero asomo de resistencia; y quien tal predica fue de los conser­vadores genuinos)' abnegados que más interés tomaron en que el General Q.linte ro saliera de San Carlos, con res iso tencia ó sin ell a. Francamente, da pena ver lo que son y lo que valen ciertas personalidades políticas; y á todas éstas, dándolas Franjaver de conservador genuino! S igllell.-J usta es ta observación de EI .Dia con res· pecto al cambio de ideales, di gno ,le todo encomio, q ue se nota entre las tendencias del señor Esguerra cuando estu­diaba en los claustros universitarios y respiraba la atmós­fera ant irreligiosa de aquella época, y las que ha seguido des­pués como fruto de paciente estudio y honrada meditación ; pero lo que no es justo, oi mucho menos, es que se le haga un cargo por aquello que sólo elogio merece. Se req uiere vivir en los tiempos en q ue vivimos, de lu­cha d~sa t e ntada por la satisfacción de pasiones mezquinas, para que personas q ue q uieren aparecer como inmaculadas se a trevan á tánto. Conqlle se admira E l Día de que el doctor Esguerra haya reconocido errores y enderezado camino; ¿y le parece bien olvidar que su redactor miscelánico D . Francisco J a ­vier Vergara y Velasco, gen uino ele hoy, fue ayer no más radical entusias ta, sold ado ele El Alcanfor y hasta dictatorial mosquerista? Ya que reniega E l D/a contra el eloctor Esguerra por que fig uró alguna vez en el campo liberal, sería bueno que recordara el colega por quién votó su otro redactor en la última decci6n para Designado, y de qué campo vino al nuéstro el candidato con que honr6 su voto. «(rlJOGOTA ) '-~1fal"ZO .18 d e .1897. Pl'es i{lencia.-Con motivo del aniversario de la victo ria alcal>i'ada en Enciso por el General Rafael Reyes, vanos peri6dicos de esta ciudad, en asocio ele a lgunos ca · balleros, le han dirigiclo á París un kalograma, 1',0 cie fe.:i­citación, como era de esperarse, sino nombrándolo j uturo Presidente de la República. Nos fu e extra ijo no ver al pie del mencion a,lo kalogra­may en prim era lí ne.l, la firma de El Siglo, abanderado rndlscutlble de 1:1 ca nd irlatura R eyes para tal puesto; la del corree actor ele El Dia, y las de los se iiores Carlos Cal­derón Reyes, J osé Domingo 0 5pina Camacho, Carlos Martín ez Silva y tá ntos otros q ue juzgábamos partidarios ele aq uéll a. lllinis i ,'0 s nuestro cordial y respctuos0 sa ludo die! bienvenida al sei'lOr doctor Man uel Esguerra, Min istro cle H acie ncla, y no, complace­mos al saber q ue su sa lud se ha restablecido por completo. . , El Lilwl'ill " de :Ilad rirl dice lo siguiente : . "El repu tado bájo eSpañol U. I, nri q ue Lloret ha ob· tellido ele! GolJic rn o de la R epública ele Coloml,ia (Amé. nea), una fuerte subvenci6n para presentar en Iv, principa­les coliseos de ae¡ uel país el cuadro de zarzuela, l le dirige, reforzado C'JlI n ue\'os elementos. Al efecto, en lJ(eve se rán escrit urados va rios a rtistas a pl a udidos, por el seli ,r Gumu­CIO, represe nta nte en Madrid del se l10r L1 oret." Como lo ase verado por el colega carece de verdad, nos vemos en la precisión de contradeci rle, á fin d~ que se si rva rec tifi car próximamente el error en q ue ha in c urr ido. Justo -Hemos oído expo ner fundados temores de que quizá sea un mal que se les hace á los niiíos pobres con eso de pone rlos á gri tar y vender periódicos, pues se les da un modo en extremo fác il y vagabundo de gana r la vida, que les infllnde nin gún amor al trabajo y, antes bien, les empuj fl desde el prin cipio de la vida por el camino de la holgaza ner ía y el vicio. En otras partes son hombres hechos y derechos los que venden gritando los papeles 6 ancianos ence rrados en pequeños kioskos de marlera que el Gobierno les alquila con tal objeto. Nuestros ediles de­berían preocup:nse con lo apuntado, pues es j llsta la obser· vación á que nos hemos referirlo. S Ul) licalllUs á los se¡lIJres .Agentes 'Iue no nos han contesuvlo aún, se sirvan hacerlo cuanto antes, d iciéndonos si aceptan Ó no la agencia de este periódico. F c nicia .- En días pasado. visitámos, por invitación que al efecto nos hizo d señor doctor Rafael Zerda R, el edificio que se está construyendo para montar ahí I:l fá. brica de vidrio , ya bautizada con el nombre de Fellicia. Con esa nueva fálJ rica, los empresarios, señores Kopp, realizan un ll uevo adela nto en nllestra in c ipiente in d ust ria y pres tan Ull ll uevo se rvicio, y de los más valiosos, i)orq ue viene del tra bajo, á nuest ra socledad. \)e entre los extran­jeros q ue han visitarlo nues tro país y en él han resuél to ra­dicarse, pocos que merezcan tánto nuestra especial estima­cion y agradecimient o como los sell a res Kopp, empresarios de notable empuje que, arri esganrlo capitales, nos han dado buenos artk "los de consumo y han creado trabajo para muchos ele nuestros obreros. Díganlo, si no, las her. mosas fábricas de cerveza Ba1'arÍl~ y Tivo¡i. J:.:l eclificio cíe la Fwicia, como decimos, está apenas en construcción. No obstante, por lo que ha}' hecho hasta hoy, se arlivina una fábrica elegante, montada á todo costo. Todo all i ti ene su puesto, y el mayor ordeil reina en todo. El horno, ya bien adelantado, está hecho como para . fundir 5 ,000 y más kilogramos de vidrio d iarios, y en el amplio espacio, ll eno ele luz, que lo redea, han de ten er acceso fácil y cómodo los obreros. El cuarto en que se ha­cen los crisoles; el de herrería para los obj etos que neceo sita n las fábricas de los señores Ko pp; el en q ue se prepa­ra n las a rcillas, con su hermosO' molino ci rcular; y, por úl­timo, los cuartos des tin acios para habitación de los obreros, todo está dispuesto y a rreglado con especial esmero. Si, como lo esperan los señores Kopp y como lo de­seamos nosotros, en Fenicia se logra la prepa raci6 n de toda clase de vid rio, bien pron to habremos reportado prIJ' vecho notable q ue nos libre del monopolio extranjero, T anto á los infatigables señores Kopp como al señor Cordes, primer J efe de la Fe//icia, debemos agradecer sus esfuerzos y debemos alentarles en su labor fecu nda. Resoluci6n.- C-'·1 una atenta nota hemos rec ibi­do la dictada por el señor Ministro de H acienda, acerca del modo como debe prestarse el servicio de aseo en la ciurlad , de la que publicamos la parte g ue creemos de ma· yor uti lidarl para el público. Art. 1 ~ Desde el día 8 ,lel presente mes se cO:ls iderará d ividida la ciudad, para los efectos del aseo de ésta, en ocho barrios, que corresponderán á las ocho Pa rroquias en q ue, para los efectos eclesi ás ti cos, está div idida la misma, de acuerdo con el plano publicado por el señor Carlos Cla­vija, en 1894, á saber: L as Aguas, E gipto, Las Cruu s, Salita B árbara, San Pedro, Stm Pablo, Las l/ieves y San Victori//o. Art. 2 ° E stablécese una Administraci6n de aseo en cada uno de los barrios de San Pedro, San P ablo, L as Nie­ves y San Victorino, una para Las Aguas y E gipto y otra en Las Cruces y Santa Bárbara. Art. 6? El servicio, tanto de carros como de barrende­ros, se prestará de la siguiente manera: En las carreras, los días lunes, miércoles y viern es: en las calles, los martes, jueves v sábados. Es entend ido que en este se rvicio quedan comprendidas las plazuelas y pla­zas. En las plazas de mercado se hará el servicio, tanto de carros como de barrenderos, los .miércoles y sábados de las 6 á las 9 a. m. L os Administradores de los barrios de San Pedro y San Pablo harán que los tra yectos de las carreras 7 ~ y 8\ comprendidos entre las calles 11 y 15, sea n barridos antes de las 7 de la ::nañana. En el barrio de Chapinero funciona ­rá, comq hasta hoy, un carro á órdenes del Inspector de Policía. Las irrigadoras funcionarán en tiempo de verano, de preferencia en las cuadras principales del comercio, debien­do ser puestas á disposición del I nspector general y de los Administradores de barrio para que éstos dispongan la ma­nera como deban hacer el servicio, el cual se prestará por la mañana y á las 2 p. m. Artículo 7.° Los carros fun cionarán en el número in ­dicadci para cada barrio, á órdenes del respectivo Adminis­trador, el esde las 67f a. m. has ta las S p. m. En los est a blecllUlentos mdustrial es, pese breras, etc., en que por la natural eza de sus trabajos se acumule gran cantidad de despojos, los conducto res de los carros no es ­tán ~bli gad os á recibir sino los pro venientes del servicio d o m e~ tl c o ele los empresan os, qui enes ti enen la obli gación de sacar, por su cuenta, los despojos indicados. Prohlbese en abso lu to ú los conducto res r1e los carros ent rar á las casas ó tlend as á recibir 1:1S bas uras; en conse­cuencia, su obligación queda re,!Llcitl l á pedirlas y recibir­las en las p uertas exteriores de éstas. Art. 10. Nómbrase, para el desempeño de los empleos de que trata la presente Resolución, á los señores que en segUida se expresan : I nspector Gener:] l, al ser'lor J osé ~ntonro Vergara y V., con aSignación de $; 200 mensuales; ,\ .. lministrador del barno de San Pedro, al señor Alejandro Guevara, con la aSIgnación de $ So; I d. dd íd. de San Pablo, al señor Alon­so Soto, con la as ignación de $ 70 ; Id. del íd. de San \ 'ic­I, mno, al señor Luis Sánchez, con la asignación rie $ 60 ; I d. d el íd. de Las N ieves, al señor Al ejand ro Vergara, con la asignación de $ 60; I d. del íd. de Egipto y L as Aguas, ni señor Luis C. Ang ulo, con lo. asignación de $ 60 : I d. del íd . de Santa Bárbara y L as Cruces, al señor Pedro elel Valle, con la asignación de $ 60. Rayos X .-Tolll amos de El Tiempo Ilustrado de M éXICO, número 279, de fecha 27 de Diciembre del año próximo pasado, las siguientes décim as : ]) iome un genio soberano Mir"!}' los hombres por deut ro y que pudiese en Sll centro Ver el corazón humano. A ti, ad ul arlor villano, Calumniador maldiciente. Dirigí el mágico lente, T e penetré de rondón, \' en lugar ele corazón Yi enrcscada tina serpiente. !ITas lo que encierras allí También por fuera se ve, Por eso aquello nIJ fue Gran sorpresa para mí. Sospechaba lo que vi : Viperina es tu mirada, Tu palab ra em¡lOnzoií arla, Veneno vierte tu pluma, y en to"¡o y por todo, en snma, La víbora está pintada. Cierto el hecho, una cuesti6n Pendiente queda: si eres U n nuevo sér ó dos seres, Por transfusión Ó reunión. T an extraña hibridaci6n Explícanos, lTIOn struo vi l ; Si a bsorción hubo sutil ¿Cuál tu o ri gen, c uál tu nombre? ¿ Eres re ptil hecho hombre ? ¿O eres hombre hecho reptil? Policia.- Quisiéramos q ue se nos con testara por quien corresponda, jlor qué se ha abandonado por la policía la meeli,la de impedir que la gente obstrua las aceras ele las calles. Antes las criadas que conducían canastos eran obligadas á tran sitar por el centro de la vía pública y hoy sucede lo contrario. O bjeto d e a l'te.- H emos vi sto y admirado un precioso tra bajo de arte, sal ido de las hábiles manos de la señorita Georgina Fletcher: son dos platos pintaclos de flo­res bellamente combinarlas y naturales. A continuaci6n pu­bl icamos un soneto anónimo sobre el asunto. FLORES DRL C I El.O (Pintadas por la súiorita Fldc/u!' p,zrn San l Ticellle d~ rlf/U). No se durmieron de:! la Noche al bel'o, Ni al despertar se ab rieron de la AururaJ Ni es el pincel del sol quien J:lS colora, N i aroma de este mundo es:.u embtle:::.o. Al rudo e nvión del céfiro tr;lVie~o Llanto Sll cáliz virginal no llora, Que antes lo enjugan donde el hambre lllUr.,) Ea el hogar del huérfano y del pre.'1Q, No se marchitarán. }='erpetHalr:t.nte Bellas al aje del mortal, trasmina fragan(.:ia eterna en su piadoso an'¡lúenle . Eflorescencias de otra flor más fina, Brotaron á la voz de San Vicente De la angélica mano de Georgina . Marzo 1 ~ de 189 7. UN SUSCRIPTOR Á SU RI FA, F elicitamos cordialmente á la a rtista señorita Fletchel'. GAC E TILLA Cristo a n te e l pue blo.-Esta soberbia creación del arte se exhibe al lado del " Triunfo de la Virgen del Carmen," por Acevedo Bernal , en E l Pórtico, primera Ca­lle de Florián, casa de tres piSOS . Seño r e s Iné dic o s.-Siempre que necesiten ustedes análisis químico de cualquiera de los líq uidos del organis· mo normales 6 patol6gicos, el examen hi stológico, micro· grÚi co 6 bacteriol6gico ele cualq uier tejido, sistema ó lí­quido orgánico normal ó accidental, con el fin de hacer 6 comprobar diagnósticos, etc. etc. , .diríj an;e al d?ctor :a:elio­d oro Ospina L. G., profesor de H lstologm y Mlcrograüa de la Facultad de Medicin a. 2-1 lllanue l lll a r ía ll'Iade ro G .-Joyería. - Surtido permanente de alhajas extranj eras y d ~l país. F abricación _ especialidad-argollas para compromIso. Oro garatdizadp. Compra oro y esmerald as. - Bogotá, Calle 12, número 133. IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 6

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 64

Por: | Fecha: 09/07/1859

• Boo-otá ,.:a bado 9 de julio de 1 59 . NUM. 64. - Se supliea atenta l eneare.,ida- ~ 3. 0 Que i LA BrnuoTECA hubiera t ent do por •••e••te 8 los eíio••es ajetttes de este ob:jeto prin c ipal detnostrar que los re~eridos apó-l 'di 1 rendltlo 8118 cnfos ren glone~ no eran versos, habr1a e nunle ra- JJer o eo, fJlle 110 aaya•• do las razone prosóJicas en que se apoy·aba, a euentas, se slr,rau l•acerlo 8 la 1118: ri esgo n1ui natural de pasar· por p ed ante. Pero )"Or brevedatl; a wtaelta de eorreo, SI como el fin que se propuso fué rnanifes tar que se les es posible. habia calumniado al soneto, limitós e a señalar el ~----....--------~ supuesto r e ng lo n, i de paso hizo notar que ni aun ver so era. Mejoras inmejorables. "Para que el s eño r Biblioteca rio v e a i se con- ~Ias vale tarde que nunca. venza de que sietnpre ha habido rn ejoradores de In titulado así . e encuentra en EL CATOI..rcr ~ :.ro '.rersos," EL CAToLrcrs.Mo cita Ja atroz r efor n1a un articulo llue e~ta " Uscrito: '"E l Editor r c~pon- hecha en 1 833, a un soneto místico d e Urquinao­sable c ••• ' En el tal artículo impone a"l público na. I en ~eguida i acaso con el rni smo propósito su autor en qu e cierta '~tentacion del diablo lo ha exhala anlargas i rrnti iu tas quejas por la adulte­tenid o di~traiJo. , e~ta larnentable circunstan- racion que ha sufrido la literat ura sagr ada. LA cia de la tentPcion diabólica, debenH' s atribuir I3rBLI OTE CA se p e rt n it e obse rvarl e a este respecto: cuanto en el InerH!ionado artículo ruede parec e r ¿cree EL CAToLrcz-i\Io que males tatnaños se re­improoio del p e riódico que lo contiene, incondu- tn ed ian discu lp ando a uuos de e~os rifo1·1narlo 'res c en te 'en la cue:tion a fiUP ~e refierP. e inju~to con con l os otros , r (lspetando e n l as in se rci ones l os el escritor a quie n contPsta. sacrilej ios literarios comet id os por elfos, i llaman- Rec latnar de la profanacion cunsumada. en una do __ Quijotes i muchachos de la calle a l os qn e e n obra clásica, co1no LA BIBLIOTE CA lo ha hecho, estilo de boen hutnor, pero digno, se atrevan a no es, aunque Er.. CATOLICl-.;rtio l o in s inü e, echarle protestar contra la E'jec u c ion de esas tn ejoras sal- 1 a va das, n i p egar 1 e por el e t r a .. l a e a 1 ave r a , n i v aj es i e o n t r a s u i rn p r u u en t e i n se r e ion en r espeta ... creerse con tos poderes de don Quijote, ni tratar bles pPriódicos relijiosos, fil osófi cos i literarios, de lneirs e con un par de pazguatos ••••.•. T odas tales con1o EL CATOLICIS~IO? estas es p r es i ones i otras sen1ejantes, no nos han >' El artículo de que tratarnos entra en seguida parec itl o graciosas ni oportunas; ni e tán bien en a hablnr ele rnejoras 1t11evas ifrescas, las cuales de­J~ L ( ,ATO LICIS.l\to, ni suenan bien contra LA BrBLIO· nuncia é l "pa ra q UP ju7guen a su autor •••• apli ­TECA DE ~ EXORIT .\S . cándole t odas )a s leyes •••• hasta hac erlo ahorcar .. Ji~L CATOLrcr~i'ro, que m ejor que nadi e corn- e n estátua s i n o lo enc u e ntran, .••••. m ejo ras que prende i qu e n1as que nadie tiene el c e lo debido no son p a rto de un teól ogo , sino de un lit e rato, i nor t odo lo sagrado, ha podido disculpar a L A qué lit e rat o !'' - BrnLtOTE.CA s u re "' peto a la pureza i correccion Sigamos copiando a EL CATOLiCI SMO . de una poesía tri plen1ente sagrada, por su ob~eto '' Dice l,upe r cio Arjenso]a en uno de sus rn o raJ, por su mérito lit era ri o i ror su autor di- sonetos : funto. EL e:\ TOLICISI\10, r edactado p o r persona Yo os quie ro confesa r, don Juan, primero ...• relijiosa i literata, no ha J ebido prohijar la adul-teraci o n d e l mas bello soneto de ArJensola. Si e l " El nl ej o rauor le ha sustitúido: tal soneto llegó bárbaratnente estropeado en un ~ Te quiero confesar, don Juan, prin1ero .... artículo de in , ercion a la reuaccion d e Er~ CAT~- "1 ¿quién es es te mejo 1·ador inmejorable d e l so- LICIS~1o, esta d e bió purificarlo, coll!o hahr1a pur1- n eto de .'-\rj e nsola ? ¿Cuál e l periódico en que se ficado un t exto divin o. Así habr1a dado a cada >ha publicado? El tn ~ j o rador ha sido e l tnismo uno 1o su)ro, esto es , habría hec h o católica i l ite- bibliot~cario de las señoritas ••••• el p e ri ó dico se rariamente justicia. llama LA BIBLIOTE CA •••• Asegura EL CATOLICISbiO que LA BrnLIOTECA Prescindi e ndo de todo lo que no sea la cuestion, Jeberia hab e r hecho notar r1 u e el defecto de los ~ vamos a la cu estion. renglon e s sustituidos a los v e rsos de Arj e nso1a, ~ El soneto de A rj e nsola es como lo ha copiado "consiste en no t e n e r las sílabas los acentos en los LA B IBLIOTECA , i no corno pretende EL CATOLI­lugares que d e rigor exije el endecasílabo para ser CIS)IO; esto es "Te quiero •••••• " j no " Yo os verso." A esto r e plica LA BrBLIOTECA: qui ero •••• '' I.o Que el defecto rnoral de esos renglon es no ¿ A quié n se figura EL CAToLrcrsJ\ro que ocu-consiste en no ser versos, sino en no ser verdad ; rrimos pata probar nuestro aserto? A alguna esto es, en no ser lo que Arjensola puso en su edicion equivocada? A algun muerto o a algun soneto.. , ·ausente ? .l o ; ocurrimo ~ al mismo Arjensola, al • 2. 0 Que el defecto literario de esos renglones mismo soneto; a Arjen~ola que vive en su soneto, no consiste en que las sílabas no tengan los ac(:ln· a su soneto que tenemos presente ! tos en tales i cuales Jugares, cosa que no forrna Sin duda que EL CATOLI Cisr.-ro conoce ese mé­sentido, puesto que las sílabas no tienen lugares; 1 todo de demostracion que los matemáticos llaman sino en que los renglones no tienen los acentos S por absurdo. Demostretnos por absu,rdo nuestrn en tales o cuales silabas ; i 1 proposicion. . . ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • o4 -- ... • • • • :r ecesJ tarnos prlUCl ptar por su poner. Supongamos que el soneto empezase, quiere EL CATOLICISI\10: < Ílnpacientado, como EL CATOLICI o debió estar, como para ar.oderarse de taD pequeño i esplicable yerrn del caJista, preguntar al redacto" del periódico si suba le pareció 1nejor que sube, i adv.e t• - le en un conato de chiste, que entre mbe indica.., tivo i suba ubjun 1vo, bai naas leguas que entre­Sula i el ~~ u~ miser-ia ~e Coa Yo os quiero confesar, don Juan, primero los tres siguientes versos Que aque l blanco i carmin de doña Elvira, o tienen de ella mas si bien se mira Que el haberle costado su dinero. esos tres versos, a-pe ar del supuesto yo os, fluyen con la jenial suavidad de los c.le Arjensola ; pero el verso quinto, sobre la base del 0'8, tendria que decir: , Pero tarnbien que me coNFESEIS quiero •••• lVIas tambien que me confeseis quiero •••• 1 entónces ¿ qué se hizo el verso ? Alguno de esos dos últimos dos renglones, únicos que la hipótesis del os del primer verso hace posibJes, .cs verso? verso endecasílabo ? verso heranano de los otros del soneto ? ve1·so de Arjensola ? :verso eompa­rab) e a este Pero tambien que me confieses quiero ...... • que es el correspondiente por el tr8tatniento de tú, al primer verso tal como lo copió LA BIBLIO­TECA? Si pues en la quinta lín~a se tiene que tratar a don Juan de tú, para que la línea sea verso, ¿ será justo, será correcto que en la primera se le trat~ de os, itnputando así un mortal pecado gra­matical a su autor, solo para poder acusar tam­bien de bárbaro refortnador al infeliz bibliotecario que copi6 te quiero 1 . 1 la razon P?1 la cual se destruye el verso po­nten. do co11jesezs en' vez de c9njiese1, la dará un metliano alutnno de una n1ediana escuela. Ese escolar esplicará tambien que si, por cortesía o re~peto; s~ ~onsidera multiplicada la persona a qolen se d1r1Je la palabra, i en consecuencia se la tr.ata de vos u os, ello ha de ser en todo el pasaje. S1~ que por eso.~e ~ntienda .que la enerjía de un apostrofe no e Jja muchas veces, como sucede en el soneto de ArjensoJa, no dirijirse a la tnajes­tad, o n la merced, o a la escelencia, o a la sefio­ría del sér a quien hablamos, sino al sér mismo . , , a qut~n entonces, por tanto, no se puede decir su maJestad, .usted, ~u escelencia, o _usía, sino Tu, ara sea el m1smo D1os, ora no sea s1no un simple desronocido do'll Juan! ' Esto eon respecto a la mejora que EL CATOLI­cisMo nos imputa haber introducido en el oneto d? Lupercio de Arjensola. Pero el mismp peri6- dJco sigue así: " Han de saber nuestros lectores gue tampoco se escapó don Bartolomé de ser me­J< lrado por el señor Bibliotecario ; '' i cita como '1ejorma hecha por nosotros en un soneto de ese au~r el poner sube en vez de. 1t¡ba : Dime, ~tire comun, pues eies "usto ue1 arr~trand.P. cad~nas la U\opencia u be la fraude ai Tribunal augusto '! •• ~. .Mas,¿ qa1é ~e e er en e e sube otra cosa que un error d~ imprenta ? Despues de cómo ka tle RBTmitar se ie~e 9\le decir 81J,/JtJ i de ·ngu ~odo sube; pu.e ~9 que e$le últhpo no tend ¡,~ t do~ e~ m no lo tje e 1 i dt e t1 9 en ni gu ro:po •cJ ubordin• e., e~ 'Ji e el juici ten~c s qu.e i a · guno mencionados e%1 la princ1pal. e · rp.zon que se 11e en 1• neeesid a e e salud, prqtestanda a COD~iou~ci9n '' vengativo.'' Oh ! 1 si la'' ~iblioteca" 19. f~~ra, cómo ar1a desfilar ahora, ergonzantes · , de en dus, o de veinte en veinte 1es que abunda el artículo de EL CATOLICJSIIO r Aquel, por ejemplo, de mua celebérf"imos, barbari­dad de igual calibre a la del mas mejor ; i aquel de ''para que el señor Bibliotecario vea i se conw Yenza de que," como si tñértlmoa DE que, así como n?s con'Dence1nos DE que; i aquel d6Hierllplen, q e bten puede ser error del cajista, pero que DO por eso destempla ménos, no ya solo lo dientes, sino las n1uelas cordales, &.a Pero la '' Biblioteca ''• abstiene d; acometer ~ a tarea enojosa i fatigant•• Se abstiene, a lo menos p hora, i para cot).. cluir va a responder al último cargo que le ha he-.­cho EL CATOLicrsllo, cargo que ae fonda todo en haber dicho a él alcance, en lugar de al akaflt:e, Esta cosa insignificante ha puesto a iJ~ nías en _la du!c~ boca de_EJ: C.&TOLlCISiriO, que solo deb1era dest•lar leche 1 m1el. Cbpiarno : ''Yo no soi vengativo; -pero no se me ha de qu:dar _en. el tiot~ro otra mej_or~ inmejll!l'flb/e ue-el senor b1hhotec~r_to de las senotl~ils nos ha eacaja­do en la gramataca castellana, 1 que coosi te ea poner a el alcance de todos la abolicion de a - gla que ha ta ahora han en e!iado 1 g,raml icos i practicado los buenos escritotes1 de que e Qde al qrtículo el precede la prepo icioo a, )a e el ar tfculo se elidE', i juntándose las dos lettas e al en lugar de a el •••• '' Demos a esto una contestaeioD rápi8a, pero tisfactoria ; contestacion que no solo ab ace eD en jeneral todos los casos en que baya e pone se al o a el delante de vez que empiece por lil que habl«: en particu!ar Cle la · palab;. 1- co,nce ponténdola de eJemplo, contestaeion, en fin 1 • ' que no sea so o escr1ta por nuestra pi a • a nuestro periódieo, sino por 11\ del me hu~anista del siglo i en o filolójica eminente. Copiemos: '' UD poeta moaerno aco tU ouando el nombre iguiente pr1nc· a sflaba : a el alma, A EL Ar..o E ; PR C'l' ME PARECE DIG A DE IM1T ABSB n.a• cofon (a al o,l. (A.DaBS El mereado a u.., es céle~ • 1 sus carpas d ·gua t • ·-- __ , teo del 1 . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • l31B LI E R ITA . 55 cuando al ll egar a la lon ja l e asornbró ve r l a pla- pente cantó un gallo en la in1nediaciones ; en el za d e l P esca do p e rfecta n1e n te i l urninatla. Acaba- tni. mo in · taute bujías, e na, vinos, damas, caha­ban de dar la s d oce de Ja noche en la ca t edral , i lleros, paj s, todo desapareció como si In misma como no e ra e sta la h ora del tnercado , e l pobre boca de la nada hubi ese dirijitlo su soplo allí, i se músico, cre y e ndo q ue a quell~oche se celebraba encontró solo n la oscuritlad, sin joroba, con su en A i x a 1 g un a fe ti vid a d par t 1 e u lar de que .. u ca - vi o l in i ... u are o en un a m a 110, i en la otra su e opa lendario no l e ha b i a preve n ido, e d i rijió ácia l as llena de oro. luces, e sp e rando que s i co rno creia, se regocija - Permaneció un tno1n ento cornpletamente atur­han allí, su vi oli n n o se ria peor r ecibido q u e e n dido, con1o si acabara de t ener un suefio, mns otra parte . habiéndose tranquilizado nn poco~ vió que eslah.l En efecto , hall ábase eu la , plaza un a a l gre mui de ·pierto, habl ándose a sí 1nisn1o, i felicitán- ~eunion; t o d os l o p uestos de l os ven cledore · de dose en al la voz de la dicha que babia tenido. pe cado e tabau ilunlinados con tal profu ion, qu e rromó el ca rninn de su ca. a, toco a la pu e rta i e 1 m ú i e o se preg un t a b a e ó n1 o h a b i a n p odido n- 11 a rn ó . , u tn u j e r se le van t ó a l p u u to i fu 0 a a b r j r­contrar tanta b u jía s e n l a ci u dad . l-Iumeantes le; n1a al ver aqu e l h o1nbre perfectarnenic dere­viandas e staban s e r v idas e n p la t os de oro ; l os cho, "'n quien _,spera ba v er un jorobado, Yol vió a. v inos mas c¡u e e q u isi t o., re1 l ejaban en la vasijas cerrar apr e suradarn e nle la pu e rta, ere. -r enda qne algo al acaso, cono ·ien­completa tranquilida d t oc a ba a co rnpas co n gra n Jo que no p e rdia en e l cntnbi o . Entónces le r efi rió trabajo, había e tad o e n d isposi cion Je t oc ar p eo r; el músico todo lo que babia p a~ado , i s u tnujcr, cuando co n gran a d tn ira c i o n SUJ"a , a la p r it ne r a que se ha podido adiv·innr , era una tnujer d e 5c n­vez que pasó e l arc o , sus d e d os se p u ~ i e r on a re - tido , le aconsejó die 'c de litnosn ns In. cuarta parte correr las e u e rda c o n u na rapi de z i t a l prec is i on de s u oro, i CO I HO con el r es to tc11 ian para vi Y ir en el compas, que hubie e n h ec h o h o n o r a P aga- t ranq ui la i honradan1entt', qu e colgara, a 1nan c ra nini o a Berli o z. Al rnisrno ti e mp o se oye ron e n de ex-voto e l tn1lagroso violin debajo d \ la efijie el espacio sonidos d e tan g ran s t'l a vi<.l a d qu e e l d e s u p a trono. E r a este un bue n con ~t")jo ; a ~ í que pobre diablo no podia c r e er fu e s e n pro du c i dos < e l ex -jorobad o Jo sigu ió al pié de la lelra . por él, i elijiendo cada caballe ro su pare ja, c o - Co m o se conc i be, la aventura l1izo rnueho rui­tnenzó un wals diabóli c o, uno ue esos wa ls es co mo do e n A i x -l a - h a pelle; los unos quedaron con­los de ~.., austo i como ] o s qu e d es crib e B o ul a n gP r , te n t os , i es t e era el n1' yor n (unero, po1 ·qn PI precipitándose l a g olpánd o s e , r e t orc ié n dose c on l os p ob re n 1 ú -..~ico era jencralrnent apreciado; otro.; mil repliegues d e una inmen s a ser p i e n te , i todo se aflij ieron; i sto eran los env idiosos. esto con gritos d e júbil o , c ar c ajatlas , co nto r s i o n es Aho r a bien, entre e · tos (dtilnos se c c ntaba un tan estrañas, que l e sobr ecoj ió un v é rti go al mú - m ú i co jorobaJo J e l pecho, c¡ue a causa de este sice sobre su m e sa, i no pudie n do c o n tc u e r ~e e n 1 ach a q ue, n o pud i endo t ocar violín cotno ~)u cole­su sitio, saltó de su improvi arlo tr o no , se la n zó ga qu e era· jorobado de la e:-:r ,aldn, t ocab a e l clari .. de un brinco en medio d e l círcul o , i allí, s altando n e t e , i el cua l por la infe ri )ridnd del instrL11nento ya sobre un pi é , ya s o bre el otro , ll e van do d e ese q u e e h abia v-i ' lo obligado a adoptar, l e t e nia modo el compas ca da v e z n1as rápido, co n c lu yó j u r a do hac ia 1nncho ti ~ tnpo un odio rnortnl al por gritar, r e ir, i p a t e ar co n tal f ue rz n, q u e al pob r e vi o li n ista . Naturaltnent<:, pu s, b abia sido fin del baile e staba ta n c a ns ad o c omo l o s q u e un o de l os que tnas sinti e r o n ]a felieidad que hn­walsaban. b i a t en i do , si n err1bargo, fué de los pri rner os que se Entónce s una h e rmos a dama s e apro x itnó a él pr ese ntaro n con rostro al eg r e a fe licitarl e por su llevando en una band e ja una c opa rle o r o ll e na <.l e bu ena suerte , encontrándole, no obstante, p eo r vino d e licioso, que e l rnú i c o bebió h as t a la úJti- q u e cuando era jorobado, e hizo le r efi ri e ra la ma g o ta; altnis1no ti e rn po Je quitaba n d o p ajes hi .. toria con sus rn e n o r es detalles. Cuando se su vestido, i la dama a pli cá n do l e I n b andeja a s u h u bo en t e r ado bien, ·partió, i con ar·reglo a. lo ·que joroba, coj ió un fiu o c u c h i ll o de h oja ele o r o, i 1 e dijeron, for rn ó s u plan. sin el menor dol o r le qui tó la esc r ece n c ia q ue J)esg r aciada rnente d e bia pasar un año rintes que babia llevado hasta e nt6 nces p ac ien te n1e nte e n- l o pu. i ese en ejecucion, i para el pobre jorobado tre sus hon1bros. Al fin, un c nb all ero d e b u e na f u é 0 te año un siglo. 1 or fin, ll egó el dia, o 1nns presencia, e clió en la c o pa vac ía , i p a ra r ee tnp l a - bie n la n oche de San l\ ateo: cojió e l n1ú sico su zar al vino que babia b e bido, un pu ñad o d e fl o ri- in tru n1e n to, e f u é a to " ar para c1uc Lailasen a la nes de oro que sac ó d e su e s carcel a : e l p ob r e al de a do n de u n año ántes habia ido RU colega, i músico viendo qne hasta al lí no l e h ab ian he c ho al dar l a tn c di a noche volvio por la 1ni::s1na pu e rta, mas que b e neficios, dejaba obrar a los apu e stos ~ d e rn o do, qu e a ]as doce i algunos rnin u tos se en­señores i lindas damas, confundi é ndos e en e scusas co nt r ó e n l a pl aza del n1cr t; ado del Pe cado, i et ¡obre el trabajo que se tomaban, cuando d e r e - \ c unnt o ll egó, grand<' fué su alegría, porque e tah:-t ' • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 56 iluminado con1o un año ántes ; la misn1as datna i los mistnos caballeros estaban sentados en un banquete semejante pero tan alegre cotno el otro parecia, este parecia triste. 1 1 0 por eso dejó el 1nú~ico de llevar su clarinete a la boca i acornpa­ñaron al punto los tnochuelos i buhos, colocados en los santos de piedra de la catedral: cvjiéron3e los fantasn1as cle la tnano, i en vez de aquella loca alegría con que habian danzado un año ántes, ernpezaron un grave i triste nlinuet, que concluy·ó con reverencias afectadas i tiesas, como seria <..le rigor en estatuas de n1ár1nol tendidas sobre los sepulcros. No obstante, la clama que un año ántes habia datlo al buen violin la recornpensa que tan to anl bicionaba el enyidioso clarinete, se aproxi­tnó al n1úsico, i cuando los dos pajes le hubieron abierto su jubon, operacion que dejó hacer con una paci< .. ncia notable, ]e aplicó en la espaldn la bandeja de plata. 1\fas como era la ban<.leja donde se habia conservado cuidadosatnente la joroba de su colega, i la aplicacion se hacia preci ·arnente en el rni~n1o sitio, la joroba prendió al in, tante tuismo, de modo, que habiendo en tanto cantado el gallo todo desapareció, i el clarinetista se en­contró jorobado por delante i por detras. Cada músico babia sido recon1 pensado segun sus méritos. · ALEJ.A ... "'DRO Dui\t,~s. uanc.lo se llegó el tietnpo de la enseñanza Je elia: aunque su padre no escu~Ó los gastos, tarnpoco habló una palabra de las glorias a que su hija puui ra llegar por el bue--n éxito de u~ e tudios La cien · ·1 de la ca ... a ~e le oyó reco­In en dar rn u eh as ve e es a 1 padre de " ~ 1 i a , 1 a d e la de pcnsa, i a fe que los rnenaje de la casa son un ramo de instrnccion que las señoras tle Bogo­tá no de "precian. 'e1ia~ con o-ran talento, no hizo · inembargo, progresos en el estudio. Bien sea que no ~e hicieron para ella granues gastos como para ~u her1nano. Para los estudio aq u in BorJa: do d e l buqu e e n q u e e ran e o n d u e J(J o a 1 n. .t\ n- q u e 1 e es de u d o r <.l e \.a ri o · a r t í · u 1 o ~ , i po r 1 o m L - till ~ s. P e ro la ca "a ti e n e para "e l ia nai l a t rae - rn o le d di ·a uno . A rn í rne ha tocado <'" l f ( n ~ nti­tiv o , siendo la uni o n d e la f, unilia 1 c u1t o es pe - go d e l o· ho rnbres, po r la i tnitacJ o n, o n cj o r di ­cial d e la muje r: aquí se trab aja para Jo h e rt na- cho, p o r 1 d ( .. seo d e irn i t n r, po r s u pu e sto qu e d e nos, aquí e alivian l a ... d u l ~n cia s u e' l Pnfe rm o i inlitar lo b u e no . l.~ c a eg ur o de b u e na fe , q u e d e l aflij i tlo , aquí se reza , e dan li1no n a s , .. e o yen j arnas se rn e oc urrir á irnitar a un o gu e se aho rque; i se p agan mi a p o r e l a u e nte , o qu e ·ufr e , i ;J s t e p o rqu e lo mi rara con d esd e n al g una hija d e Eva , conjunto <.le voluntad s es e l lazo de familia, es Ja p e ro co n1 o iba di c i e nJ o o c ribi e ndo, se m e ha instituci o n de la sociedad e nte ra. oc urrido irn i tar a lg un art íc ul o Je u t e d , i he tenido Ocasion e s hai qu e tCelia d e dica una setnana el ant oj o d e d eJ ic ar a u s t e d l o qu e e c ri b a. lil para ganar con su oficio, pro fe si o nal e s apre ndi- p e rd o n e s, pu es, qu e nada b u e n o t e ndrá Jo qu e l e dos en la e scuela i en e l e n l ej io : la c o tura i e l d e dico. _ bordad o . En e ·os dins n o levanta la cab e za d e Cuanuo e n una no c h e d e invi e rno veo a otros sus oficios i cuando al fin de la s e rna na hac e la tiritar de frí o , i yo tn e si e nto c o n cal o r, merce d a cuenta, sin olvidarse d e l o qu e ha u Pbido ga ·tar, tni ruana d e p e ll on, di go : ra zo n l e sobra al seño r .. resulta que no ha g anado lo qu e una p e ona ar- Euj e nio Díaz, p a ra enc o miar e sta n 1ag nífi c a in­neadora o segadora d e la sabana. 1 lo raro es que v e n c i o n d e l hombre. Pero cuando al atr avesar un ni Celia ni sus h e rmanas se qu ej a n d e las intro - p á ramo libro a mi cara del impertin e nt ~ rocío, ducciones estranjeras ni d e la cotnpe tencia qu e por medio d e una m o nt e ra, e ntón ces lamento el les hacen los h o mbres con la a g uja i el d e dal. que es t e pr e ci o o atavío , no 1n é nos útil qu e la rua­Celia sabe perfe ctame nte e l rarno de )a cocina, i na, no haya m e r e cido un e l o jio, p e ro ni aun una en la semana que le toca su turno de la d e spensa ~ cita en la historia de las cosas útiles. P e r o so. pe­inspecciona mui de c e rca todas las opera c iones : cho qu e la m o ntera aca so n o sea c on oc ida, sino las familias Je buen tono i de buena educacion de d e los d e s ce ndient e s d e l os Chibchas, i e so de los Bogotá no d e sdeñan e stos c onocimi e ntos. qu e habitan ]as tn á rjen c s d e l Chicarno cha, qu e e s Cúando Celia ménos lo pen ·aba hubo unos ojos < e n (\ o nd e mas e n uso la he visto. R e cojo mis pa­de mayor poesía, un aire rnas seductor para los ~ labras, porque ah o ra r e cuerdo que e n Bog otá he ojos de su novio. Se le a1·repintiiJ, como sucede a visto ataviados con este primoroso ajuar a los in­veces. Celia se quedará soltera, porque en Bogo- dios de la Cal e ra, Cota i Choachí. tá no se habla de un matrimonio entre la jente Hai varias clases de rnonteras: las de lana, de grande sino por la muerte de un ohispo. Celia tejido de malla, qu e se fabrican primorosarn e nte Jlora la ingratitud de su prometido, i no le falta en Ramiriquí; ( argumento mas, para probar que razon; pero ella se consolará, i sus pocos dias de ellas son cosmopolitas, i no solo d e l Chicamocha, gloria que le restan los pasará en el gusto de las , como yo tne lo ., ospt-tchaba) ; las d e bay e ta con modas, de los coqueteos in o cente s, i de algunos forrro d e zaraza, e stas son las que campe an en ratos agradables con las a1nigas. El tiempo irá las cabe zas d e l os ricachon e s d e pueblo, cuando poco a poco haci e ndo notar ]os e fe ctos de su p e - van a cacerías; las d e lana estranj e ra._ fo rradas en sadá mano sobre l os atra ctivos d e Celia. La ca- tafe tan, e tas s o n t ~ jida s por t o rn á til es i b lancas rrera del p e lo emp e zará a s e r mui vi s ibl e ; e n e l man e citas i s on u s adas por lo s cac ha cos cazadores. contorno de sus ojos será ya ménos tersa la cútis; L¡\ monte ra no e s un traj e e l f'g ante, no e s si­l as m e j i 11 as ten <1 r á n 1n é nos brillo, i e 1 e u e r p o rn é - q u i era b o nita ; p e ro e n e u a n t o a utilidad , d í g alo nos donaire : por último, el estrago será completo qui é n haya s ido cazad o r, si lo prime ro qu e pre ­i Celia no valdrá ya por Jos encantos d e sus fac- para para las cace rías, ánte s qu e la e s co p e ta i la ciones, sino por los d e su alnul, por sus virtude , p ó lvora, con prefe r e ncia a las gallinas i al bizco­su inslruccion i su espíritu enriquecido de gracias ~ cho, no es una montera : díg alo e l n\i ion e ro, si i de primorei. En adelante cuidará Celia con ma- despu e s d e pr e parar la Bib] t a, los r osarios i de- , yor esmero de sus sobrinos, i fr e cu e ntará 1nas la mas c osas que n e c e sita para su santa tnision, no devocion, pero sin ser ménos esacta en los d e be- se prove e de una OlOnt e ra que fo ha-tJ e librar del res de la casa, que cumplirá hasta su mue rte. frio, d e las picaduras d e l os anitnal es i d e las qu e ­Eujenio Día:: . madura del soL :La montera. El i nd io de nu es tros pu e bl os ¿para qué aplica Señor Eujenio Díaz. sus prin1 e ras g anan c ias ~ Para la c o m p ra d e una No co ilozco a usted sino de nornbre, jarrlas he monte ra, que p o r ]o r g ular e s de baye ta azul, tenido el honor de estrechar su mano entre la mi a; con forro <.le zaraza cal o rada i co n b ot o n e s de pero, suscrito a la ~ 'Biblioteca de señoritas,'' n1as cune ha; i cuando por primera vez col o ca su ca­de una vez al recorret· las columnas de esta, he ~ beza en aquella fortaleza portátil, se mira e n co n .. - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 • lll B fJI 1'1~ torno i sP. pavonea con aquella finca, que tan ma­los ratos Je ha Je evitar. 1 s que para el indio tiene v aria .. a p 1 i e a e i o n ~ s 1 a r u o n te r a , a n1 ~ s d e 1 n A péna e J so l se ofusca rr i ende e 1 1 a ~ l á \ r id o brazo • • •• l)e r o e n vano, e n vano bu .. ca De lYJadre el dulce r egazo ! J ando a u herrnana un abrazo, 1 le le 3 n tono entido : "V o en el rnund o sereis r a conocidas l e sirve de cigarrera cuando e tá en la ¡Jarroquia~ , i CJUC no la ]leva ('11 la cabeza., i en 'lla coloca Jos bizcochos con ']UC picn ·a ob e­qu iar a los frutos de u arnor, de vu ) 1 ta a su ca a . Yo que en oca "'ion e críti as n1c he se rvid o ~ e o n buen e x i t o de Hl a n1 o n te ra , be n d i g o 1 a n1 e­1\ Ii tnadrc, 1ni bien querido." ¡ di\'inar ya podeis J.,o que e ta ni'ña ha p e rdido! tnoria del Jenio invento¡· de lla. 1 no hai que ppn .... ar que la ru ontet·n. se a pu­ratnenle lJltbeya. ¿ (~ui ~n nos ha dicho que Aní- ~ bal n o llevaba n1ontera~ ;¡ n .. u cél<-hre pa "O de los , l p e ? ro e r<.\o firtneruente g u ~í J leYaha, como Lila. DEDICADA EN PRUEBA DE Ai\Il TAD A I..A EÑORITA D.n. ( Conclusion .) creo que r-npoleo n no etnprenderia la carnpaña d e la l~u .. i a s in prove \r ·e de una n1ontera. 1~1 oríjen ue la tnontt•ra e pierde en la noche de lo tietnpo ... , no ~e Bnhe qui · n fué. u inventor; pero debia u .. ar:e .. r a en tietnpo de-. an F'rnnc i e o de is, una vez que éJ, con el notnbre de ca¡Jil la la hizo parte integrante de u h(tbito. l\Iucl1a s son las u ti l ida des de lá. n1on ter a; quien <]U1era probarlo, cotnpre una, colóque ela en la cabeza , cuando, i e nta bastante frio, i es seguro que entrando en un agradabilí in1o tetnperamento csc lan1ará: bendito sea qui e n inv e n tó la tnonte ra! T EZ ID. Quién es José Manuel Marroquin. A J uz una muj e r tl ió Una vez allá en B e rlin Un niño, i fué quien l e 'ió Jo é l\1anuel lVlarroquin. Siempre que llueve, caer Dejan e l agua en Pekin; Lo cual tambien pudo ver Jose lVIanucll\farroquin. Para abajo s ie tn preva I no para arriba el Rin; D e es to tnil pruebas nos da José 1\'Ianuel 1\iarroquin. Publíqu e ns e e n breve, puPs, Estos h echos con e l fin De qu e se sepa quién es José l\lanuel lVIarroquin. C:inco años. Tiene cinco años apénas: u }enti1 fr nte circundan • D e ébano rizas 1n e l e na Qu e su blanca espald a in unc.lan; J\1as obre u frente abundan Reflejos de hondo pesar: Al go busca ~u n1irar Delirante i eonrnovido : ¿ 1 1 o pod e is adivinar Lo que esta niña ha p c rdiuo ? N o es u muñeca : la 1Jarna, Le conv c r a con ternura, 1 a su lado en tre su can1a Blando l e el o l e pro e u ra ; I al bajar la col r.ensarlo; sangre francesa corría por sus venas i eso era lo suficiente para abandonar toda idea que { no fuese de patrioti..;mo. Ese era el sentirniento jeneral, la idea dominante. El pueblo en ese dia era un brazo movido por Dios para dar un azote. ' Un cura a la cabeza de Jos fieles de su parro-quia, f0r1naba la van g uardia de millares de jentes de todas clases i sexos. ~ o lo un grito se oia en boca de todos : " Qu e r e rnos artnas ! ! " La multi­tud habia dejado de pedir pan para pedir armas; dejaba de f> edir lin1osna para totnar lo que le perte­n ec ia. De repente e oyó el grito de" a los Invá­lidos ! ! " i la 1nulti t ud se di rijió allá. .r o hubo un solo tiro de fusil i los rejirni e ntos entregaron us artnas e n tnanos del pueblo. Eran sus llerma­nos. Armados con 2 ,000 fusiles i algunas piezas de artillería i el resto con picas, l1achas i cuchi­llos amarrados en palos, gritaron: '' a la Bas­tilla ! ! '' Andres babia tomauo un fusil, Jorje una hacha i Lila, que se habia qu ed ado sin armas, llevaba una provision de piedras. Poco satisfecha, se ace rca a un muchacho que llev:aba un tambor i le dice : ·' Cambiemos, yo no puedo tirar una pie­dra n1ui Jé jos i con mi tambor podré anunciar la victoria donde quiera que vaya. ,, • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. • Entre esa tnultituu urn1ada habia contra tes gan las ar1na i el 1 obernador de la Ba , tilla es tnui significativos: en la boca rindará ocacion de ven •• pende el fuego a una s e ñal hecha desde las torres, cer los obstáculos, d1jo co1no tratando de entnen­i entónces se oye el grito de ")a Bastilla se rinde!" uar una frase. Las enor1nes puertas de la prision se abren i la Pero cuáles son ? tnultitud entra co1no las aguas de un torrente Ah ! no sabf's que no seré tuya hasta que no comprimido que se desborda. J..Jos soldados entre- haya podido pagar tus servicjos cotno debo ? , - ' .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • 60 A estas palabras se estrer ció el hotn bre i con­tinuó e o rn o e o n rn o v id o : el n1orn e nto, porque si te llegan a ver, n os perde­r e n1 o to dos . - 1 ro tengas cuidado, pronto volverá. -Pe ro de q ué otro n1odo puedes pagar tnis ser\· icios, , i es que te l1e h echo algunos ? -No digas eso, Antonio,respondió la mujer en tono de r eco nve ncion, porque podria yo creer D es pnes de haberla rejistrado, para que no fu era a conducirle nada, la dejó pasar. La puerta del calabozo se abrió i e cerró instantáneamente. • • • • que eXIJHlS m1 1nano no por ese atnor que me rna· Al berta, la madre ele Antonio, habia sido con- • ni fi es tas· sino en r eco tn pensa de 8ervicios que ta ri­to deseo pagar. <.lucida allí, por habérse le hallado en el fondo de -I crees que todos Jos sacrificios del mun tlo un canasto en que vend ia tabacos, unos nútneros de 1 p e rió d i e o de 1\f ara t, '' Ji! l amigo del P u e b 1 o. '' valdrian algo en r eco mpensa de tu amor? Qué he h e cho yo qu e rnerec iera otra cosa que ••.•••• Antonio no se atrevió a concluir i d ej ó caer la cabeza entre las n1anos. e l e creyó repartidora, i esta era Ja causa de su • • prtsJon. -Vamos, dijo el conserje, con1o a la media hora, abriendo la pu e rta, ya es tietnpo. U na rnujer salió del calabozo i desapareció o! se apresuró a decir la rnujer, que no era otra sino Lila, no, seria yo una ingrata: sal­vaste la vida a rni paJre i a mí ••.• tne libertó tu buena madre de la furia de los solJados el Jos de sctiernbre; ah! si no hubiera sido por ella Ja po-entre las sombras : nadie la vió. D-v-n. :La hija del ventero. bre Lila no exi tiria hoi. ) CUENTO ALEr.fA:-.l DE UllL ND. A estas palabras se avivaron los ojos del jó\ren Repasaron el Rin tres estudiantes con1o la luz del candil que atizaba, para vol ver a ) en la casa de \tV erter penetraron caer en su habitualtnelancolía. Tienes vino i cerveza? preguntaron, -Es decir, pteguntó en seguida, que sí serás I tu hija la bonita dónde está? .. mia ? 'Tino i cerveza tenO'O de lo bueno -Así lo he prometi Yace en el ataud pálida i fria: haya cumphdo nu deber sere tuya, te lo ofrezco. Entrad allí si la quereis tnirar. Hubo un rato de silencio. · 1 1 "' • , , . . , . entraron en a camara rnortuorta Que sera de nl.t tnadre, Sl no habra pocltdo Donde estaba tendida la doncella vender lo que llevaba; tarda mucho. e . 1 . ' S . 1 1 b d.d 1 ~1~. L.l · omo siempre ga larda, dulce 1 bella, - 1 e 1a ra suce 1 o a go, uiJO 1 a con tn- p 0 vestt.da e f 1 · t d er n unera crespan. quH:! u ·. . . .. Alzó el primero de su rostro el velo Quien sabe, la ctudad parece aJttada, se oyen 1 Ah, · · · ·rd h Jnuchos tiros i el ca ñon del Puente Nuevo suena 1\. ¡r· • st r" 1 vleses, pa l a. ermo~ura, d · t t H '.Ll esposa ueras amorosa 1 pura . a Ca a lllS an e. n·· · l ] ] d -Q , 1 A t · 1 ·, d · L"J IJO, 1 e ve o sue ta e pavor. ue lacemos n on1o, vo v1o a ec1r 1 a, . "" parándose para ir a la puerta. El ~egundo .cubno~a. con el velo - En est~ momento se oyó en el umbral el golpe 1 la VI ·ta 1 volv1end,o ac1~ otro Ja

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 64

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 30

Por: | Fecha: 13/06/1897

, :fJ3isemanario~oIítico, jLiterario ~ 1Roticioso AÑo l.-SERIE II. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), domingo 13 de Junio de 1897. { NÚMERO 30 H:fJ3ogotá" ----++­DIREOTOH: Ebuarbo Espinosa lÓuzmán. ADMn\'STRADOR: ~d:uaxtl.O' ®xt.cga. Dirección telegráfica: Bacatd.-Apartado de correos número 259. OFICINA: Calle nue .. de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. CC>lST:DXlSTES Saldrá á luz todos los jueves y domingo$, En Colombia, ~uscripc¡ón adelantada ([00 números). _ ... $ -4- •• Unn serie (25 nthn~ro5j. _. __ ... _____ .. _. __ 1 __ En el Exterior ( 100 números). _____ .. __ ,_ O" - - -.-. - - _. S __ Una serie (25 números) _______ ._. _ 0 ______ o (25 Núm.ero suelto, el día de la salida del peri6clico. _________ . _. 05 Número atra$iado. __________ ....... ____ .. _ 0 __ •• __ • __ • _. _ •• 10 Comunicados, columna. _______ . __ . _ .. _ .. ___ _ • __ ... __ .. 20 .. ~~~~~~~~'f~I~~u~nc~~~~~~::·.~~~~~ ~:::~~ ~~~~~~ ~~._: ~~~::: ~~ ~~ No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen derechJ al 10 por 100 de lo que re­cauden. Cuanrlo ~e haya contratado la puhlicación de un comunicado, re­. litido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño resuelva lo contrario. Toda cOi'responrlencia debe dirigirse al Administrador. tJPPagos adelantados. ITINERARIO DE CORREOS PAcfFIco.-Llega los lune$ á las 4 p. m., y ~ale los martes á las 2 t m. EllcomúJltlas.-Uay dos en cada mes: llegan t:l3 yel 18, y salen ello y el 25 á las 6 a. m. OCCIDEi\TE.·-Llega los lunes á las JO a. m., y sale los martes á I~s 3 p. m. lJUH'. Eucolllimdas.-Llega los dlas 14 ó IS y 25, Y sale en los días 6 y I8. SUOOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. m., y sale los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (Urocué).-Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen ello, 20 Y 30. SL'LJESTE (Melgar). Llega los jueves á las 4 p. m.. y s'!lle los viernes á las 2 p. m. ATLt\.'I.1Tlco.-Lleg:a á Bogotá 1m; días 5, 11, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los día$ 19, 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. El d. Encomiendas llega el31 Ó I~ y el I3, y sale el6 y el 18. NORTE.-Llega los jueves de cada semana á las 10 a. m., y sale todos los viernes. El de E.ncomiendas llega el 9 6 ro y el 28 6 29, Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los vierne:=- á las 9 a. m., y sale los sábados t l.s 2 p. m. El de Encomiendas llega el I?, y sale el 25 á las 6 a. m. SUR.-Llega los lunes á la 1 p. m" y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomiendas, son dos en el mes. Llegan el 11 yel 26 ó 27 r salen el 13 y 28 á la!) 6 a. rn . FERROCARRILES V(a dt la Sabana. Sa.len los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. m. '! á la J y 30 p. TIl. S.len de Bogotá á las 9 8. lU. Y á las 4 p. m. Vía dd Norte. Salen Jos treneR de la Estación Central á las 9 a. m. y á las 4 p, m. Salen de la Estación Cajicá á las 6 y 45 8. m. y á la 1 y 45 p. m. 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En la primera CaBe Florián, número 343 se da razón. 16 EMPLASTOS POROSOS.-Restourador para el cabello y la bar­ha. Veloutina finfsima á precios sin competencia en la Farmac~a Normal de Bogotá. Calle ]2, números 222 B Y 222 C, abajO del Pasaje .Herllández. LA MUJER, DE BOGOTÁ.-Este periódico bisemanario, lite­rario, noticioso y moralista, necesIta más Agentes del bello sexo en las poblaciones de Cundinamarca. Dirigirse al Director de La Mujer, señor Fernando A. Romero. 7 EDICTO EMPLAZATORIO El .Juez 5? del Circuito de Bogotá, Por el presente cita, llama y emplaza á todos los que se crean con oerecho á la guarda en propiedad de la menor Magdalena Riaño Ruiz, p::\ra que dentro del término de treinta (lías, contados desde hoy, se presenten por sí 6 por medio de apoderado á hacerlo valer. Se advier­te que si así lo hicieren, se les oirá y administrará la justicia que les asista, y de lo contrario, sufrirán los perjuicios á que haya lugar según la ley. y para los efectos expresados, se fija el presente n un lugar pú­blico de la SecretaríA, hoy veintiseis de Mayo de mil ochocientos no­venta y siete. El Juez, GERMÁN CÁRDENAS. El Secretario, Carlos García G. Es copia.-Bogotá, Mayo veintinueve de mil ochocientos noventa y siete.-El Secretario. Carlos Carda G. Reyes en Barranquillaf Gran surtido ' de mercancías inglesas y francesas, á precios sin competencia, en el Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián. /' 20-3 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lIIGUEL ANTONIO CARO Y RAFAEL REYES CANDIDATOS, RF.SPECTIVA~IENTE, PARA PRESIDENTE Y VICBPRBSIDEN1'E DE J,A REPlJBLlCA EN EL PERÍODO CONSTITUC:lONAL DE r898 Á 1904 BIEN EXTRAÑO El Correo Nacional de ayer publica la Oircular que se leerá en seguida: Bogotá, Junio JI ele 1897. Direetorio reyi8ta de .. _. En carta reciente del General Reyes, di­rigida á uno. de noso.tros, con referencia á insi­nuaciones hechas de acá sobre S\1 candidatura para la Vicepresidencia, él manifiesta rotunda y explícitamente que no acepta tal candidatura. Sírvanse hacerlo trascendental bajo. nuestra garantía. Gltzllermo Quillte1'o c., Jorg-e Holg-uí1l, Primitivo Crespo, Carlos Calderólz, Mig-uel Abadía Mélldez, Ca1'los C1te1'VO lVlá1'qztez. . La carta A que se refieren el seño.r . General Quintero. y sus afines, no puede haber salido. de Europa después del día 9 del mes pasado., pues es en esta fecha cuan­do. abando.na el puerto. de San N azario. el vapo.r francés, que llega á las co.stas de 00.­lo. mb;a el 28 y deja co.rrespo.ndencia que viene al interio.r po.r el co.rreo. -que se des­pacha de Barranquilla el 30 y llega aqu1, á la capital, del 10 al 12. Todo est.o. es ma­temático., preciso. é indiscutible. Aho.ra bien, hasta el 18 del mes pa­sado. no. fue lanzada po.r el Directo.rio. N a­cio. nalista la candidatura vicepresidencial del seño.r General Reyes; de mo.do. que o.frecimiento. so.lemne y explícito. no lo. hubo. hasta ese lía, qWLS.ep.aIll.QS.._ D.M-­pués, el General Eeyes ha tenido. tiempo. de sobra para co.municar al Direct.orio. aludido., po.r la vía t.elegráfica, y de una manera tan ro.tunda y explícita, que aho.ra el país sabría ya á qtlé atenerse, que no. acepta la candidatura ofrecida. Sin embar­go., el General Reyes se ha limitado. á ma­nifestar que un allegado. suyo. que salió de Euro.pa el día 25, traerá la luz suficien­te para aclarar estas so.mbras misterio.sas, en que aho.ra no.s agitamo.s. Ardientemente deseábamo.s que la l)alabra del General Reyes se hubiera he­cho. o.Ír de una manera t.an Totttnclct y ca­tegórica, co.mo. lo. demandaba su posición especialísima. Y no. po.rque no.so.tro.s abri­guemo. s la mtÍ.s leve so.specha de que el General Reyes pueda abando.nar las filas del nacio.nalismo. ; bien po.dría él llegar hasta el extremo de renunciar la candida­tura vice presidencial, pel'o. no. por esto. quedaría de tal manera y {l tal punto. o.bse­sio. nado. que fuera ú quemar en la pira de una ambición to.do. lo. patriótica que se quiera, el ideal tánto.s afio.s ado.rado.. Hace mucho. tiempo. el pro.l:Hema está' planteado. de mo.do. abrumado.ramente sen­cillo.. Elmio.pe po.lítico. máR infeliz, pue­de reso.lverlo. sin largas no.ches de vigilia, ni co.nsultas á Ult.ramar. Es así que el General Reyes Jeclaró desde hace mu­cho. s meses que es miembro. il'reyo.cable del nacio.nalismo. y que esa causa no. per­tenece á ninguno. de lo.s do.s antiguos par­tidos político.s ; luego. lo.s co.nservado.res, si no. están to.cado.s de imbecilidad ó de la lo.cura del o.dio.-recientemente clasifica­da po.r un alienist.a italiano.,-han debido. buscar entre sus legio.nes de ho.mbres prestigiosos, uno. que reemplazara al Ge­neral Reyes. Ultimament.e se ha llablado de una ._----------. _ ... ......--_-__ - """"", .......------a; o;; c;¡;.~. .... ._--------------------~ carta, que no.so.tro.s también hemo.s visto., que el General Reyes dirigió al seño.r Caro. desde Mo.naco.. Esa carta es aún más explicita: co.ntiene, en lenguaje breve, to.do. el programa de un candidato. co.lo.ca­do. en circunstancias tan especiales co.mo. el vencedo.r de Enciso.~ ¿ Existe esa carta 7 Oo.n la mano. puesta so.bre el co.razÓn se­guramentenadie po.drá negarla. ¿No. existe? El tiempo. no.s traería la pro.testa del Ge­neral Reyes. Es po.r to.L~ esto. po.r lo. que, cuando. o.bsevamo.s atentamente las peripecias de este debate electo.ral- que de tragedia degenera á veces en sainete,-se no.s vie­nen á h memo.ria esto.s verso.s del gran po.eta italiano. : E se nOn ridei De que rider snoli? PRIMERA CHISPA Después de mucho. anunciarlo-cacarear que dijo o.tro-salió á luz el día 1.0 de este mes ElllIoch~¿elo, redactado por un grupo respeta­ble de jóvene8, según ello.s mismos dijeron mo.­destamente, y luciendo- el legendario llombre de la guerrilla que pelecí en 1876 contra las fuerzas liberales y del periódico qUB, ·terl1linaua la re­vo. lución Je aqnel aiío. fundó en co.ntra del ra­dicalismo el ino.lviua}¡le Albert.o Urdaneta, apo­yado. po.r distinguidos escrito.res co.nservadores, entre los cuales formó en primer puesto. el seño.r D. )1iguel Anto.uio. Caro, úllico. de ello.s que fir­mó sus escrito.s de co.mbate en aquella hoja, cu)' pues si ello pasó así, entonces sí es natural nuestra sorpresa ante la acti­tud de ayer y la de hoy. Pasemos á otro punto. 4'~ Ql/e cobral/los adelal/tado los servicios que Vil/l/OS ¡í prestar á la nueva "altsa:en qUt nos ajiliamos, y qite jltzgá_ IItOS en ella con criterio de tOlltratista de tranvías ideoló.d· COS o Esta aseveración del colega, altamente ofensiva y gratuita y calumn iosa, que en época normal nos habría mortificado hasta arrastrarnos sabe Vios á qué extremos ridículos, en la presente oG<\sión, cuando no se respeta nada ni nadie, y revueltas andal; la reputacióp del bueno y la del malo, no nos ha afectado, pues parécenos brote natural de la e]Jiclemia electoral oposicionista que intenta arrollar cuan· to se opone á su paso. Y vemos este mal en (al manem generalizado y tan claramente nos explicamos su curso y sus efectos, que ni por .un momento hemos abrigado rencor contra los jóvenes Directores de El S~fjlo. Es que una lu­cha como la presente, en que la fuerza de la opcsición co­rre parejas con su audacia para desacreditar al adversario, tiene exigencias ineludibles, que á nadie le es daelo evitar por más que lleguen hasta la deslealtad ó la calumnia, hasta la ingratituel ó el insulto. N o recogemos, pues, la ofensa, pero si paramos mien­tes en el cargo, y lo contestamos, agradeciendo la ocasión que se nos ofrece para hacerlo. Claro indica el colega que en lo que llama pago adelantado ele nuestros servicios, se refiere al tranvía ideológico, ó sea al negocio que tuvimos con el Gobierno para establecer un tranvía elevado en las Carboneras de San Jorge, ele Zipaquirá; y como á esto mismo, y también en són de cargo, se han referido otros periódicos de la ciudael, vamos á detallar este negociado para que se vea la corrección con que procedimos en él y la injusticia con que nos lo enrostran á guisa de indigna Ó de monstruosa negociación, que jamás pensó cumplirse y que no tuvo más objeto que el de enriquecernos con el su· rlor del pllCblo, á la sombra de la causa que pagaba por adelantado nuestros futuros servicios! Los datos que si·· guen son los mismos que corren publicados en hoja- volan· te sobre el particular: Los Diarios Ofiáales de fines del año ele 189' publi­can un COntrato celebrado entre el MinistrQ. de Hacienda y el señor J acabo Wiesner e q. e. p. ,l.), persona de recono· cida honorabilidad, sobre construcción de un camino de rieles en las carboneras de San Jorge, y llaman á licitación para mejorarlo. }· nada tiene de incorrecto ni en su celebraCIón ni en sus términos, y Sll1 embargo, dIO lugar, contra toda raz6n como ha sucedido con tántos otros, á que se cen­surar~ acremente al Gobierno, así en la prensa como en la tribuna j.larlamentaria y en los corros de cuantos defiellden el Tesoro público, '( para que á nosotros se .nos llenara de opmbio y contumelIa, h~st v.la e1e~¡ft¡, 1Incargámos ahilstinguido ingeniero, señor Fran­cisco Enciso eq. e. p. d.), para que trabajara el proyecto de la obra y fijara el trazado sobre el terreno; con los p1aibos del señor Enciso, previamente aceptados -por el Ministt!rio de Hacienda, nos dirigímos á los Estados Unidos y trajimo~ de la Casa de los señores Roebling & C· todo el material necesario para el tran vía, luégo contratámos la madera que requieren los soportes de éste y, ya en posesión de todos estos elementos. es decir, del tranvía mismo, pues sólo fal­taba armarlo "para 9..ue comenzara á prestar servicio, nos di· rigimos al Ministerio de Hacienaa, y solicitámos el terreno necesario para la obra, que desde entonces debería haber expropiado el Gobierno. . Desgraciadamente el juicio de expropiación ha ano dado con lentitud pasmosa, por las deficiencias de la ley sobre el particular, y er¡ vista de eso, y deseosos c9mo el que más de acabar la obra, pues cada día de demora re­presentaba para nosotros pérdida de <;onsideración, encargá­mas al ingeniero señor F. González Benito, un nuevo trazado que obviara los inconvenic[ltes del primero, y que desgra­ciadamente tampoco sirvió, pues en algunos oe sus puntos toca con tierras de menores, cuya adquisicion es poco me· nos que imposible. . Viendo, pues, las dificultaries con que luchaba el Gobierno para cumplir sus compromisos sobre el particu. lar, encargámos al mismo ingeniero, señor González Benito, un nuevo proyecto que, si bien pasaba por tierras de fácil adquisición, tiene la diferencia con los otr0s de no termi­nar sobre la carretera de Zipaquirá, sino sobre la del Ga­vilán, á medio kilómetro ele distancia de la primera, y lo sometímos á la aprobación d el Gobierno, el cual resolvió que, si en el término de seis meses no había conseguido el te­neitO necesario para construír el tranvía, conforme á algtmo de los dos primeros proyectos presentados, entonces que­daba ele hecho aceptado el último proyecto, y plenamente autorizados para construír el tranvía, de acuerdo con él. El Gobierno no consiguió ninguna de estas dos fajas, y sabe Dios cuándo consiga alguna ele ellas, y entonces, á pesar del derecho de cumplir el contrato á 1}1eclias y á pesar del favor oficial y de la inmensa ganancia que de­bíamos adquirir con ese negocio, resol vimos acordar su rescisión y sacrificarnos de una plumada la fabulosa suma de $ 4 '9,8+0 en que había calculado elllcgocito por lo bajo uno de los que en su afán .k hacerle oposición al Gobier· no, tuvo la avilantez de decir que nosotros solíamos pasar­nos de listos! Santo y bueno podrá pensar el que hasta aquí nos haya leído, pero de seguro que en la rescisi6n está el pago por aclelantaclo de que se habla, }' entonces El Siglo tiene ra· zón .... Nada, por este lado tampoco puede hacérseoo'!; el menor cargo, ni es posible suponer pago alguno indebido, para remunerar nuestros futuros servicios, en un sencillo con­trato de rescisión en 'lue sólo se nos paga la suma que comprobemos haber gastado por el material del tranvía que tiene recibido el Gobierno y diez mil pesos más conforme al artículo 3?, que dice: "El Gobierno pagará á Espinosa G, por sus trabajos profesionales, por todos los datos técnicos y ele práctica especial, por los planos, perfiles y presupuestos re­~ rentes á la obra proyectada del mencionado tranvía, la suma de diez mil pesos ($ 10,000) en moneda corriente" y en él no hay indemnización de perjuicios ni cosa que lo parezca y que pudiera tomarse por deseo del Gobiern'o para favorecernos y pagarnos por adelantado nuestros futuros serVICIOS. Haciendo abstracción de Iluestras diferencias en polí­tica, apelamos á la honradez de los señores Calderón y. Va­lencia, así como á los señores Concha y Cuervo Márquez, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. que han acogido cargos en este particular contra nosotros (no incluí mas aqu í á aquellos órganos de la prensa que por la ninguna significación social ó política de su R . R. nos hacen á diario insultos bajos y soeces, pues estamos re­sueltos á no hacerles el honor de coutestarles) p~ra que nos digan, puesta la mano sobre el corazón y la mirada fija en Aquel á quien no es dado engañar, si hay en todo esto ­sombra alguna, la más ligera, que pueda empañar en lo mínimo nuestra reputación, que autorice los cargos calum­niosos que se nos hicieran desde que, en mala hora, nos presentámos en Zipaquirá á cumplir nuestro contrato, y cuyo eco ha repercutido ahor,., en medio de estos apaslO­namientos del momento, y nos ha dado ocasión de hacer la anterior explicación. Estamos seguros que la opinión de nuestros adversa­rios habrá de sernas fav"Drable. Esperemos, pues. En nuestro próximo número concluiremos este enojoso asunto personal. ~xt.erio1: CABLEGRAMAS OFICIA LES Panamá, 4·-Bnenaventura, 5 de Junio de 1 ~97 . Ministro Gobierno.-Bogotá. . JVas/zillgtoJl, 2.-Con tres vfctores Reina y otros tres PreSidente Estadns Unidos, eleclar6se empatada ajedrez entre miembros Cámara americana inglesa. Ftlade!fia, 2. - Hoy inauguráronse oficialmente por Presidente Mac Kinley museos comerciales Cf)n asistencia varios miembros cuerpo diplomático, todo' Gabinete; dis­curso PreSidente muy largo, bien recibido. Hablaron también varios Delegados Nueva York, espeCIal de Habana para el Herald dice Cath um informará debe hacerse cesar guerra por fuerza, si necesario por parte Estados U nidos. . Atel/as, 2.-Turcos hanse retirado de monte Othyris haCia llanuras Tesalia, deGido dificultades para transporte raciones. Londres, 2.-Avísase Turquía ha concluido arreglos con respetable casa inglesa para reparo flota y construcción seis nuevos barcos. Afadrid, 2.-Primer Ministro Cttn~aras ha presento.do Reina renuncia Gabinete· crisis ha provenido' y Rodríguez sobre situación Cuba. Hay gran vehemencia por saber resultado entrevista Martínez Cam­pos con Reina. Dice correspondencia que General Martí­nez Campos aconsejó Reina retire Weyler de Capitanía General Cuba. Atenas, S.-Hoy firmóse armisticio marítimo sobre ba­se retiro naves griegas de aguas otomanas. ~cchos 11 michos Justa d i s tin c ión.-Nos es profunrlamente satis­factorio comunicar á nuestros amigos el nombramiento he­cho por el Pc,rler Ejecutivo en el meritorio General Manuel Casabianca para desempeñar las importantes funciones de Gobernanor del Departamento del Tolima. .Por tan acertada elección felic itamos al Excelentísimo señor Vicepresiden te de la Repúbiica. Bienvenido sea nuestro personal amigo el señor General I saías L uján, quien, des pués de d esempeñar con acierto una importante comisión del Gobierno de la Repú­blica en Europa, ha reg resado á esta capital en donrle goza de generales simp::tías y merecida estimación. Asunto V e lilla- Cock. - E l primero de estos caballeros dirigi6 desde Medel1ín un telegrama á personas honorables de Santa Rosa, anunciándoles que el Comité ,'e)'ista del Centro ItaÓ[a resllelto suspender trabojos, com­prendiendo su anlipa/riólira labor y 1Jiémiose desairado por todos los llar:ionalistas >. y que El lIT,lcionat desaparecería liquidándose próximallltltle. Todas y ca

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Blanco y Azul - Serie I N. 18

Por: | Fecha: 19/07/1904

";'" Jptiblica de Colombia Bogotá, Julio 19 de 1904 ;;IE I~r"''' ' "''~-: ~ ~ + ~~, ~~ ~ - ~-~r NU~E~; 1~- CONDICIONES t 1 ulcripci6n de So números. . .........• 100 .. ) ~úmero sueltol " ..... ",' T I·t" ~ ,, 3 p. - • atrasado .................. ' ..... 4 .. . J nunclO •• palabra (tipo común)...... o 20 t ac:ctIUu .................... , .. , ..... ,..... 1:1 40 os anunclos en deos especiales pa­garin á táElSn de 15 4 pot celltimetrd li neal¡ Remi¡¡tl ¡.J~· col Lm" ...... . .. .. . VdA la ru~ p&~Hél dói·~~~~{~~·t~~~:n~ .. bH¡.iice[~N PPr /ei~gf'alo t é, Propalria." Oji'C1na¡ ld:~ ~ .. , numero 2IS fI.*-"' b'"':: ---~~ Blanco y Azul POR LA PATRIA Uno de 108 más importantes proyectos que acaricia el futuro mandatario del país, General Re- I yes, es el que se refiere á la crea· ' ción de La~aretos. Si no ex\'S-­tiera entre nosotros el grave problema de la paz, aquél 'Sería, si n d uda, el más importante de t odos. Con poco que m~ditemos en el asunto, comprenderemos la acierto, Se llenaría de espanto la República. En decenas de miles la apre­tJfci, éntre otros, el ReverendQ Padre. Rabagliati, que ha dedi ... cado su existencia al estudio de ese problema y al alivio de esos desgraciados hermanos. En Eu­ropa conocen tnejor que nos­otros nuestra situación á este respecto, y ~e preocupan máR por ella, puesto que ya nuestros artículos de exportación princi­pia. n d ser mirados con recelo, por temor al contagio. Este pre­maturo temor, infundado toda­vía, puede darnos la medida de lb que sobrevendría si, á fav'or de nuestra indiferencia, la en­i'ermedad avanzara indefinida­mente. Es, por consiguiente, un de­ber imperioso que debemos cum­plir para con las futuras gene~ raciones, hijas nuéstras, tomando medidas eficaces para contener la invasi6n, encadenar el mal y . 'l . -b , n que aB13> pragresHr8 ~ J efe del Es!tado 'para preocupar- I .e por él y Ootroederle un interés primordial. La lepra no es sola­mente ~,n:a ',desgracia presente para la Náción, sino una amena-' .za fut-ll;ra, 'un terrible flagelo que '-conducirá con el tieIJlpo esta (bella sección de la. América á la 'lnas pávorosa situaci6n que la suerte puede concebir. ¿ Qué declararle guerra implacable, -inteligente y activísL.na. Ha llegado el momento de hacer un esfuerzo supremo y unánime para poner remedio á esa gangrena que, como una gota de aceite, invade insensi­blemente el espacio que le ro­dea y toma á cada instante ma­yores proporciones. No hay que esperar á que éstas hayan llega­do á un punto tal, que sea im­posible reducirlo á límites estre­chos y que no quede otro recur­so que buscar salvación en la fuga. En vez de delirar con la política y de consumir nuestras energías y facultades en estéri­les y destructoras luchas de par­tido, emprendamos una cruzada redentora, secundando al Go­bierna en una obra cuyos resul­tados benéficos son iguales para todos, seguro~ y rápidos. Hag-a­mos algo en provecho de la N a­ción; cl.ediquémonos alguna vez á trabaj ar en el progreso bien entendido del país; reparemos, en parte siquiera, los males que á la Patria hemos causado con nuestro egoísmo y ligereza. ~pó'rvenir le espera, en realidad, "si :no procuramos contener enér­. giCa: y rápidamente los progre­' sos de ese azote espantoso? .Aceptado, según lo está hoy por -la ciencia como verdad indiscu- -tibIe, que la lepraes activamen- · te contagiosa, Colombia sena · dentro de pocos años un lazareto · inmenso; sus relaciones comer­ciales quedarían paralizadas por completo; el mundo miraría con horror sus preductos, sus mora­dores y su territorio; y solos, . aislados y repudiados por el res­to de la humanidad, nuestros hijos arrastrarían una existencia 4 miserable de pueblo maldito. Solamente los que conocen palmo á palmo, como el Gene­ral Reyes, el territorio patrio, se dan cabal y exacta cuenta del peligro que envuelve y del in­cremento que toma día por día aquella horrible enfermedad. Es muy aventurado calcular el número de infelices que ac­tualmente son víctimas del azote de la lepra, donde, como aquí,. no hay ni siquiera censo de po­blación. Pero puéde ase8urarse, sin riesgo de exagerac Ión , que si esa cifra fuera e nunciada. con Así como no hay sacrificio que I no deba hacerse en aras de la paz, de la concordia y de la se­guridad públicas; así como ne> hay esfuerzo que debamos omi­tir para extirpar definitivamente las guerras fratricidas; así tam­bién nada. debemos ahorrar para. salval~nos de la lepra y limpiar nuestro caro territorio, digno de buena suerte, de tan sombrío azote. El activo y enérgico Magis­trado que" desde hace mucho tiempo,· viene trabajando por dar solución á ese problema, que es para él una obsesión constante, encontrará, sin duda, decidido apoyo para llevar á la práctica la redentora idea que acaricia actualmente de implantar en Co­lombia el sistema que tan bri­IIantes resultados acaba de pro­ducir en Suecia. Demasiado conocidos son, por lo demáll, los datos publicados á ese respecto por el Dr. Hansem. Sorprenden­tes han sido los triunf€>s obteni­dos por él en ese país, agobiado, como el nuéstro, por la lepra. Imitar sus trabajos es el propó­sito que llevará al Gobierno el General Reyes, secundado por el noble y caritativo apóstol de los elefanciacos de Colombia. El Congreso nacional está en el deber ineludible de prestar al asunto toda la atención que me­rece, y suministrar al Ejecutivo los recursos necesarios para el desarrollo de su plan en toda la indispensable magnitud. Si esto sucede, y si los lazare­tos son establecidos con perfecta subordinación al modelo de Sue­cia, puede garantizarse que en pocos años habrá cesado, . si nó la enfermedad, sí los peligros de contagio, y habremos acabado, por consiguiente, con esa espan­tosa amenaza. Varios Departamentos, entre ellos yen primer lugar el Cauca, han trahajado activamente en ese " sentido y han invertido á la fe­cha ingentes sumas de dinero . Pero como no todos están en aptitud de hacer frente á los gastos cuantiosos que demanda la empresa, y como ésta debe ser simultánea y Bostenida para ser eficaz, necesítase de manera urgente la acción ·del Gobierno general y la intervención decidi­da del Congreso. La faz dolorosa del problema que á muchos retraía en otro tiempo, es la que se trata. de ha­cer desaparecer completamente por el sistema Hansem. No se trata ya de arrojar á los infelices del seno de sus familias y de la sociedad á lugares miserables, infectos y abandonados, donde morían como animales olvidados y llenos de tristeza. El sistema que desea implantar el General Reyes es el de lazaretos cómo­dos, espaciosos, ventilados, her­mosos, llenos de relatiTas como­didades, donde los enfermos pa­sen el resto de sus. días con to­dos lo-s consuelos y atractivos de la vida social, salvo la libertad para satir del lazareto. El mode­lo Hansem reúne todas las con- ..,..., . diciones que pueden ser apete­cidas para hacer menos dura la existencia á Jos infelices lepro­so:;. Encontrarán éstos en los establecimiento! algo más de lo que ordinariamente gozan en sus moradas. Trátase de proporcio­narles jardines, baños, escuelas, bibliotecas, capellanes, buena alimentación, abrigo suficiente y comodidades; en fin, que lel alivien en parte siquiera la car­ga pe.sadísima de su horrible des­graCIa. Tal pensamiento así expresa­do, revela en quien lo ha con­cebido sentimientos muy noblea y avanzados de verdadera cari­dad, grande amor á la humani­dad y noción clara de las reales. ' y urgentes necesidades del país .. Revela, al propio tiempo, que el~ período de mando del General' ReJes será sobremanera benéñ-· co y fecundo para nuestra pobre­Colombia, una de cuyas más. . grandes calamidades ha sido la. falta de sentido práctico de sus · hombres públicos. El patriotis­mo debe traslucirse no en her .... mosas y hechiceras frases, ni en redondos períodos, ni. en pom­posas promesas, sino, en hechos tangibles, en obras que tJ.'ansmi,. tan á las generaciones. v>enideras el testimonio auténtino ·de nues­tras virtudes y de nuestros es­fuerzos. Quiera el cielo que. los rectos propósitos y los pla'nes de e n­grandecimiento del país qu e abriga y acaricia el futuro J efe del Estado, no encallen en las pasiones furibundas de los. q ue todo lo sacrifican á sus odios. Quiera Dios que pueda realizar su proyecto patriótico sobre la­zaretos, y que su nomore sea bendecido por 108 que en aque­llos asilos encuentren el alivio de sus males y por los que con ellos se vean libres de la ame­naza del contagio. --------~~._------Ballo Pragram¡ Con viva complacencia hemos lei­do los telegramas cruzados entre los Generales Reyes y González Valen­cia, con motivo de la declaratoria del Gran Consejo Electoral.. No tenemos frases bastante expre~ sivas para significar nuestro aplauso al digno Jefe santandereano, por la prueba de energía varonil y de inde­pendencia de carácter que ha dado, rechazando las insinuaciones · y aun conminaciones que de Bogotá le diri­gían los rabiosos y despechados, que á todo trance buscaban la satisfac­ción de sus pasiones egoístas. A tiempo que ésto~, faltando á las pro­mesas de acatar 'i- r~sp.etar el fallo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Blanco 11 Azul ~~~~~~~~~~~==~~~~~~~~~. ~ 'th ".". del Consejo, excitaban al desconoci­miento de ese mismo fallo, porque no favoreció sus intereses, el General González Valencia, fiel á su palabra e:npeñada, dio altísima nota de ci· VIsmo. Semejante conducta de parte del Vicepresidente elegido, cuyas simp~­tías por el velismo eran bien conocI­das, 10 honra y en:1ltece, al paso que confunde y desmiente á lasque abusan de su nombre para amenazar la paz pública y presentarlo como caudillo de una criminal revolución. El Gobierno del General Reyes se inicia, pues, co~ los mejores auspi , dos. Todos lo-s hombres sensatos. prestigiosos y honrados del Partiao Conservador; todo el pueblo labo· rioso y pacífico; todos l~s elementos sanos y patriotas del país se han _ compactado á su rededor y le ofre cen su apoyo desinteresado y decidi­do para la obra grand~os~ de la paci­ficación y engranri~clmlento de l.a R~pública. ProporClo~ales al abatt­mIento moral y 'matenal de la Na· ci6n, que nunca había alcanzado tan alarmantes proporciones, son las es peranzas vinculadas hoy en el futuro Magistrado, Si el General Reyes cuenta con la eficaz cooperación (le los colombianos, con raras excepcio· nes (por ciert~ honro~a:; para él), es ' porque si!Jl.b:>ltza y encarna el anh~. lo vehemente de paz y de trabajo que precromina en todos los espíritu~ . . Los teleo-ramlS' á que nos refen­mas, á pes~r de su laconismo, son el más hermoso y oportuno program.a de Gobierno:" Paz y engrandecI­miento," dice el Vicepresidente, como síntesis de" sus aspiraciones: "admi· riistración, en vez de política, paz y trabajo, en vez. de guer~a," responde el primer Maglstraqo\ 1l1terpr~tando fiel y acertadamenfe las neceSIdades det..país..~ los :utas fervientes del Pueblo Colombiarro. Ha sido una desgracia inmensa que para llegar á la conclusión de que la paz es el supr~mo bien de las naciones, ha ya nec~sltado la nuéstra de tantas y de tan amargas ense­ñanzas, y haya sido preciso s~frir to: das las consecuencias de un sIglo casI entero de guerras fratricidas, hasta tocar conscientemente el fondo del abismo. Mas no deja de s!,!r un consuelo inefable y una esperanza muy risueña el ver próximo el fin de un período de agitación que parecía ya interminabl.e:, Lo impor­tante ahora es no permitir que sean estériles las buena-s intenciones, ni que los honrados propósitos pasen como una nube de verano. Ningún sacrificio es demasi~?o en aras de la paz. La conservaClOn de ella-es la más fecunda tarea á que puede dedicarse el próximo Gobier­no. A ella se entregará coa sus inrlo­mables energías, según lo tiene pro. metido, y en ese camino cuenta con el aplauso y la adhesión del pueblo, cansado, extenuado y empobrecido por las guerras. . " Ahogar con firmeza I.nquebran­table tr1.o conato subversIvo y todo movim " !nto revol UC"lOnan"o, s erá aca · bar con la gangrena que devor:;t al país y desatar las ligaduras que se han opuesto al d7senvolvimit;nto de su fuerza, de Slr nqueza y de ·su cré· dito. . La paz abrirá p~o~to ca~ pos. dila­tadísimos á la activIdad é mtehgen· cía de los colombianos; acabará con la fi5!bre de política que ha consumi· do sin provecho alguno todas las energías de la República, y desacre­ditará p. ra siempre la profesión de revolüc~únarios á que se han entre­gado algunos personajes, convertidos hoy en amenaza permanente del or­den. La paz hará que marchen pa~a­lelos el progreso moral y el materIal de nuestra Patria. El trabajo y la ri­queza que 'procuran comodidades, elevan y dignifican el espíritu. El amor patrio se robustecerá cuando por la paz ~engamos ma~re y no ma­drastra, y cuando los hiJOS con que bendice Dios nuestros hogares no es· tén destinados fatalmente á ser la carne de los cañones fratricidas. " Guerra á la guerra," es la divisa del General Reyes. y debe ser el grito unánime que salg~ qe ' los. pe­chos colombianos. CastIgo fulmman­te, inmediato, ejemplar á los conspi, radores, {t los que no vacilan en sa­crificar la felicidad pública á sus per­sonales ambiciones, ni en fabricarse un pedestal con las ruinas de la N a­ción. El telegrama del General Reyes es una prevención oportuna y franca á á estos siniestros personajes, cuyos pa~os, por secretos que sean, no .per­manecen ignorados para los que ve­lan por el orden. Cualesquiera medio das que se tomen para asegurar la tranquilidad y el progreso de la Re­pública, serán bendecidas y respal­dafias por el pueblo. Todo 10 demás es secundario, por. que los males de la guerra son los únicos irremediables. Lo que ella destruye queda destrufélo para siem­pre; las vidas y haciendas que elta siega l1adie lográ reconstruirlas. . La profunda tristeza · y el mortal desaliento que se han apoderado de todos, no tienen otra, causa que la in­humana guerra de tres años que aca­ba de pasar. Aún no se han secado ~ Ia<) lágrimas derramadas en los ho­" gares por las víctimas inocentes de los que no satifechos todavía, están buscando nuevos medios para ensan~ grentar el país. Solamente cuando se tenga la se­guridad de que se castiga ejemplar· mente á Jos que atentan.... contra, el orden, volverá la alegría {t los cora­zones y renacerán la fe perdida. el amor al trabajo y el deseo de vivir. ._. Un forajido de la Prensa Ricardo 8ánchez Ramírez (a. Tri­gueros), escurlado tras las letras rle molrle, con las cuales sue1en cier­tos escritores ¡¡ecir lo que se aver- . gonzarían de pronunciar 6 escribir de su pufio y letra, insultó desde las co· lumnas de El Eco Nacz'onal al Sr. Ministro de Gohierno. N o sabemos si este Magistrado, en uso del derecho que le confiere el ar­tículo 346 del Código Político y Mu­nicipal, que autoriza á algunos fun­cionarios de alta categoría para ca~ti­gar á los que les falten al de}}ido res­peto, con penas correccionales hasta por quince días de arresto, ó si el Sr. Director de la Policía Nacional, en cumplimiento del artículo 178 del Código de Policía, que define y sefia­la penas al pasquín, mandara arrestar al procaz escritor; lo cierto es que su falta fue castigada con arresto que su­frió en la Casa de Policía. Algunos periodistas se han mos­trado alarmados con el escarmiento, y suscribieron un memorial dirigido al Excmo. Sr. Vicepresidente de la Re­pública, en el cual reclaman contra el castigo de Trigueros. . Ese memorial ha sido publicado por los 6rganos de todos los periodis­tas que lo suscribieron; y su apoyo legal es el artículo 65 de la Ley 51 de 1898, que dice: "En ningún caso los delitos de Prensa podrán ser so­metidos á otra ley distinta de la pre­sente." Pero ni el delito definido en el artículo 346 del C6digo Político y Municipal, ni el i 'Jnido en el artícu. lo 178 del C6digo de Policía, son de­Iz'tosde Prensa, pues que no están de-finidos en la ley que regula la mate­ria, que es la ya citada 51 de 18"98 j luego el artículo aquél no es aplica­ble al caso. y es que las leyes se complemen­tan; no se exc'luyen ni se destruyen mutuamente. Ni se puede pretender que los de· 1ito~, por estar en ti po de imprenta, dejen de ser lo que SO[1, y antes bien 'adquieren por su puhlicidad una gra-vedad mayor. Ni mgcho menos que la Ley de Prensa sea broquel con que la calumnia y el ·ultraje puedan con­vertirse en vacantes desenfrenadas, sin que', á las autoridades y á la so­ciedad quede más defensa que la siempre tardía de los tribunales or­dinarios. Queden estos tribunales p,a­ra los delitos ele Prensa; pero no se pretenna suprimir la Policía para lo que es tic su competencia, como la o¡aluhrii1ad púhlica y el aseo. Deploramos que haya hahido pe­riorlist_ as que quierall hacer SUyl una causa por todo hombre sensato re;;. prQbada', como que no el:'! otra cosa que un desborde insano de las más bajas pasiones: la envinia y el odio. El temor que muestran los seño­res d~1 memorial. de que sohre ellos pueda venir algún düi el mismo pro­cedim~ ento que ha puesto á raya los desman,es de Trigueros, no tiene ra­zón ele ser: si la Prensa se mantiene dentro 'de la norma de la cultura que es ley que obliga á t'Jdo ciuclada­no, n'ada ' tiene que temer: ~i está pronta á echarse por los tortuosos atajos de Trigueros., significaría esto, que somos aún incapaces de vivir ba­jo una ley hecha para socieoanes ci­vilizadas. • La caballerosidad no es canon de ninguna Constituci6n política; pero es el canon primero de toda Consti­tuci6n social. LA CALMA Después de la tempestad social que nos ha traído por los cabellos, nos ha llegado la calma. Con esa calma tendremos la paz en el orden, y con el orden, la justi- • cia en toda su plenitud. Sobre las pretensiones de la Pren­sa y del patriotismo in.sano, sobre la densa y oscura nube que quiso eclip­sar nuestros horizontes, lJs horizon­tes de la Patria, se ha hecho la luz, la luz esplendente. Todos los que ayer no más discu­tían inútilmente sobre lo ya indiscu­tible, por dafiino y extemporáneo, volverán mañana sonre sus pasos, en mala hora inverticiosj y tornarán á ser, 'sin restricciones, los amigos de la Patria, de las instituciones y de los derechos del pueblo. A la hora presente, después de cuatro años de sufrir constante, y de aniquilarnos física, social y moral­mente, t qué aconseja, qué debe acon­sejar el patriotismo sano, el verda­dero patriotismo ~ i Qué oebemos hacer todos los que llevamos el nomo bre de ciudadanos, y cuando ya, según la voluntad del puehlo colombiano, está echada la suerte de la Repú­blica! Pero tornamos á preguntar: Si queremos que el nuevo mandatario haga dentro de la esfera de sus facul­tades legales la felicidad de los aso­ciados, a,qué debemos hacer como hombres, como ciudadanos ~ Resp.ues­ta muy sencilla puede darse, sin que merezca comentarios: obrar de con­suno. secundar, apoyar en todo y efi­cazmente al Jefe de la nueva éra po­lítica, y no viendo en él sino al Pre­sidente titular de la República de Colombia. Y es esto simplemente lo que aconseja, lo que siempre debe I aconsejar el patriotismo oesinteresa_ do,-no olvioanoo que si el Jefe de la Nación tiene el cleher de hacer la felicidad, oe procurar la felicidao de los asociados, nosotros corno ciuda­danos tenemos tám hién el deber de ayudarnos, roeleanrlo y secundando las altas miras del gobernante, por­que ~I fin y al fallo, el, c0!1trato que nos hga' á oós, une á és.te, como el más alto de los emplea~os oel orden admini~trativo,-es. ne carácter bila­teral, y mal podríamos exigirle por derecho, que cumpla sus deoere," cuando nosotros no cumpl¡'mos los que nos incumben. - . Es ne?es.ario, pues, que· de lleno y SIO restriCCiOnes, acometamos la lau­dable empresa ele coaclYllvar el nuevo orden oe cosas, tal cual está plantea. do. Es preciso que le concedamos al"' hombre que ha de regir nuestros des­ti! 1Oí'I, el tino., la inteligencia y la ener­gla np.ce¡;;anas al gobernante que, Corl'1O al qúe se ha dado el pueblo y eS'erutado el Gran Consejo Electoral, se propong~ )evan~ar una Nación pos­traoa y casI agoOlzante, como se en­cuentra la nuéstra, maltratada aba. tida por culpa de nosotrQs mis~os. y á la verdad que no habremos de perder el .tiempo propicio que se nos­presenta ahora con el nuevo rumbo político que habrá de imperar sin valla, sin tropiezo. y tanto confiamos en el porvenir no lejano de nuestra sociedad~ de nuestra pobre tierra, que nos parece ver ya agotarla la vagancia y la ociosidad, ocupados todos IOlJ brazos sobrantes hoy, por falta qé q?é hacer y que pideD trabajo; co~o­llIzadas las famosas y ricas regiones de San Jorge y el Sinú, que, como las del Caquetá, San Martín y Santa­marta, todo baloio de la Naci6n. lla­man, convidan á gobiernos y súbd i- ~ tos de buena voluntad- para que ex- • plote.t1 s.u . .ae.zas-natur-al ra que se hagan ricos y potentes, atra­yendo la abundancia para sobrellevar la vida física y hacerse á independen­cia de carácter, y con todo, á la hoo­radez, á la sU!lvirlad de) genio y de los instintos de asociaci6n ó de cultura, sea siquiera para aquellos que, por oficios públicos, están en contacto siempre con el pueblo, que gota con el trato suave ó cortés, aunque no se le oiga en justicia. , Nos parece ver allá en esas nuevas poblaciones, rro sólo la abundancia en todo su esplendor, sino también á las familias de costumbres patriarca­les, sanas y robustas y llenas de ener­gía para la labor agrícola, minera y ganaoera; sin políticos adocenado&, sin fulleros, f'in esas plagas que ani­quilan y matan a la socied¡~ul en flor. , y no importa que se refugien en su seno los hombres ilustrados y cul­tes, los poetas, los hombres estudiosos y todos aquellos que, aunque no ha­gan ni dejen beneficio, puedan, sin embargo, cantar á esa naturaleza vir­gen, á esas floras, á esas faunas, á esas fuentes cristalinas, á esos horizontes, á esos mundos tan llenos de porvenir y tan olvidados por gobiernos y-go­bernarlos. y vemos ya, desoe ahora, el hom­bre asediado por todos los cuatro flancos; la riqueza pregonándose en las naciones vecinas, y el comercio haciéndose eco en todos los mercados del mundo conocido; y, en fin, la fa­cilidad de hacerse á dinero, pues no debemos olvidar que este precioso metal, es el ídolo de todo hijo de Adán: con él se consigue todo, y si si emplea bien, hasta podemos pro­porcionarnos un camino que nos con­duzca hasta el cielo empíreo. Todo eso, y más aún, nos parece Ter al rededor del nuev.Q orden de cosas que tenemos al frente, po.r.que con fe y esperanza en Dios, todo lo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. en conduír el debate el mismo día en sesión permanente, y concluyó ne­gando el Trata,io. Muy satisfecho>! quedaron oe su obra los sefiores Senadores: habían abrumaoo con su desprecio á los Mi· nistros del Dei'paclio ejecutivo, y con esto creyeron haber vencirlo al Poner Ejecutivo,co.nrlenáno\)le al onio y al rlesprecio oe SUi! conciuoaoanos. No cornprenoieron que lo que real­mente acababan de firmar era un reto á tos 'Estanos Uni¡ios, y que coloca­ban á Colomhia en una posición oe, ciaidamente falsa y peligrosa, La conducta oel Senaoo no a.imi. tiría otra explicación satisfactoria si· no la que no han darlo: que más bien que' sacrificar en parte la soberanía !ele (]alomnia, sería preferible perder el Istmo' por la fuerza. Pero esta ex· plicación, que en su caso podría esti· marse como digna, acm>a la mayor imprevisión y abantiono oe todo in­teres nacional; una completa falta oe visión de los hechos reales y ~ie~ por. venir 'de la Nación. Se rlijo entonces, y' desp.dés se' ha repetioo en oiscursos y por' ~a Prensa, "que Colombia es nna ; Na~16n,lc'¡igr)a, rlispll'esta á sacri­ñcarse más hién qiue á humillarse," $$.tas\expresiones , SOjn "muy ,hermo· Elas par¡a adornar ,~isc.ursos; pero no ,6S en esas flores oe retórica en lo que los hombras de ~tarto funflan sus '~sttiaibs 'y su ~sti mación oe los he· fflÍos. Al cflnshierar ,oesrie el . punto '-de v¡s~a riel estaoista las posihilíoa- ,des de Una \gu~rr.a y la desmembra­oión, 4e ,la Patria, lo primero oebia ser ,el resLuo,io.cle losmeoios reale;¡ oe defensa y , ataque oe que porlíamos di;;poller, en e j)te}) , COIl II).~ m~~iios de .que ,liisl)l)o{a el (:\)lItr~f\,i(}r, para saber de una vez si la lucha era ra­crori¡ l' yposihle. ' fEn este caso él contenoor erala . IlCtÓn americaha, y el ,inotivo de la C00tienda 'uQa parte elel Istmo de Fa· namá, 'debienclo ser éste el teatro de ~ la ,gue,rra al estallar: la última. Has.ta un muchacho de escuela sahe que á 'panarría no ~e puez, Luis Zea Uribe, Luis Felipe Torres y Rafael Ucrós. ~n el Servicio de Caridad de María Auxiliadora, compuesto de un departamento para hom­bres y otro para mujeres, cada uno con cuatro camas, la asis­tencia médica y quirúrgica la prestan gratuitamente y por tur­no los miembros de la Sociedad de Casa de Salud y Cirugía, y los en,fermos sólo pagan una pensión mensual de- veinte pe­sos ($ 20) en oro, y.las drogas y materiales de curación que consuman. La mayor parte de esos enfermos se reciben por conducto de la Sociedad de San Vicente de Paúl. CARLOS ESGUERRA Direclor-Gerente de la Sociedad de Casas de Salud y $anatorios. LA IMPRENTA· DE .. ·,VAPOR ... I < f , .j " ~~8ITUADA EN LA CALLE-10, NUMERO 168. 'o. . . , . , Ijecutacon . esmero y puntualidad . toda clase de TRABAJOS' TIPOC1A'ICtS ~~IBB6S ~ J&HBI9Ditl6$ ~ . EOB]S~~6~~ ¡ 1", t ~~TESIS DE DOCTORADO-~ I • . - Hojas, Programas, Libretas, Timbres, Tarjetas, &0.'&0. é - ~ IB~IGIAfiIDAD II GAa'lfiOIIB ~ -* ~-~~---=-::-=-=----~~~~ . . ----------------------------------------------- Imprenta de Vapor-Administrador y Corrector, Belisario Cneno Angel Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 23

Por: | Fecha: 05/06/1858

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • Picadq Enrique de aquella especie de reprension: "Es le prcgum6 cuál e-ra sú profesion. Seftot, contesf6 t((luel, · verdad, le dijo, pero nosotros los franceses, alojamos al yo ejerto la facultad de m·edicina . .:..Müi eflferma détie estar Ser Supren1o en nueetros corazones, no entre cuatro pare- mi universidad, dijo el rei, pues la veo en manos de facul-des como haceis vosotros los españoles, i aun cuando lo tativos. . estuviese en los- vtJestros, dudo mucho que hallase en su Pero entre los rasgos de bondad de Enrique IV, el si-a. lojamiento mas que piedras; en seguida añadió sonrién- guiente parece n1as digno de referirse. dose : Doq Pedro t no notais que la obra está por con- El viernes 26 de enero de 1607 asistieron el rei, su espo­cluír ~ Mi intencion no es dejar esta capilla en el estado sa i unos personajes de la corte a la representacien de una qu-e la veis." pieza nueva en el teatro de Bourgogne. El argumento se LuegoqueEnriqueiV,su esposa i toda la corte salieron reducía a una disputa entre un marido i su tnujer : esta de Fontainebleau para Paris, con objeto de pasar en la· reprendia a aquel de mala conducta i abandono,·quejándose ciudad -el resto del verano, el ministro espaiiol fué a vi- de que lo poco que ganaba no era suficiente para pagar el sitar al rei, el cual, despnes de haberlo recibido con bon - tributo i las alcabalas. El mar ido se defendia diciendo que dad, Je dijo ~ Mueho temo, señor don Pedro, que no se de nada servía estar trabajando todo el dia, si al cabo del os pueda recibir aquí del modo que tnereceis. Señor, le año todo el producto se lo llevaba el rei i la justicia, i no respondió el ministro, he sido tan bien recibido, que estoi solo se desanimaba por esta razon, sino que en adelante se pesaroso &e ver algunas desavenencias, Jas cuales podrán proponia poseerlo mejor, porque al fin él era el primero tal vez obligut·me a venir con UD ejército, i entónces es que debia gozar de su trabajo. En esta contienda estaban bien seguro quo no seré tan estim,do. Pardiez! esclamó cuando he ahí que llegan un ministro de justicia i dos al­el rei, veniA euanda vuestro amo gustare, que no dejareis guaciles a cobrar las alcabalas a aquellos infelices, i los de ser bien venido, por lo que respecta a vos; i en euan- advierten que si no pagan los ejecutarán al momento. La to al hecho de que hablais~ sabed que aunque vuestro mujer se aflije, eltnarido grita, los alguaciles apuran, hasta amQ. an a la cabeza de todas sus fuerzas, que al fin pregunta aquel a estos, quiénes son, i Je respon· no sOlo e a la frontet:a, sino tam.en el den: ministros de justicia. No puede ser, reflica el marido, que la vea. la justicia obra de otra manera, i en su ma dialecto le es- Habiendo ido un din don Ped1·o de Toledo a ver el pone Jos vicios i defectos de su administracion, modales Louvre: la conversacion rec~yó sobre edificios, i dijo al groseros, &. Pues aquí están los documentos que lo p1'ue­rtñ1 que BJll amo t§Jlia en España tnaterinles n1ucho mas ban i ademas el mandamiento de ejecutoria contra tí, dice rieos con que jioder hermosear sus palacios i obras púbJi.: el ministro, i en seguida manda a la n1ujer en notnbre del cas. Enrique IV, hacielidble aproximar ent()nces a lJna rei que se levante i deje rejislrar el arca sobre que está ile 1aa entanas i mostl'ándole la ciudad: No lo niego, · sentada; obedece la infeliz, abren aquella i salen tres dia­ls contestó, pero dígame U. t•tá..:rodeado el Escorial de blos que cargan con el minis~ro i los alguaciles, dando fin 11irab&les tan hermoso..s '1 con esto a aquella farsa que hizo reir mucho a los especta­Sqpo el rei q11e._ don Pedro se babia hallado presente dores, aunque no a los que la representaron pues inmedia- ·~-~900S eortesanos de Felipe III inforn1aron a lamente fueron llevados a la cárcel por órden de algunos emt ¡Wínetpe ~Enrique 'Se veía atacado de la gota con individuos de justiciq que se creyeron agraviados: mas fftteuen~ . aqoelto&t pa1a halagu a su ref, 'habian habiendo esto llegado a n

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