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 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

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    • Otros
    • 8 Libros
    • 19563 Prensa
    • 1302 Publicaciones periódicas
  • Creada el:
    • 15 de Julio de 2019
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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 11

Por: | Fecha: 14/03/1858

' • • DE NU~iERO 11 . • B OGO T A . l l\I PREXTA. DE 0 \r A L L C~ 1 COl\ l P .tt 18 58. - ' • • ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Liceo granadino. Cuando la irrnpcion de los bárbaros en Italia feneció La s.esion pública acordada para beneficiar al artista la Gaceta del E tado, sin que volviera aparece; durante granadtno señor J esus Buitrao·o residente en Paris tuvo toda la edad media otra alguna. En tiempo de Ja Lio-a lugar el d.ia 7 de los corrient~s 'por la noche. El Órden vió el público un crecido número de sátiras i lib e];s . de la func1on fué el siguiente: E~tual se ocupó en una r ecop ila cion de bastante mérito l . o ÜVERTURA, a toda orquesta. pero no tenia aún carácter de Gaceta. Volvió el p e riódi~ 2. 0 LA 1\l ú..,;IcA, poesía por el señor Joaquin Borda. co a re~parecer en Veneci a, d.es pu es ~e in5tn1ó en Ingla· 3. 0 Pi eza ejecutada ~"n el piano por el señor M. M . t erra , 1 finalmente en Francta, a pnmeros de abril de P ár raga. 1631. Su fundador fué Richelieu, i redactcr un médico 4. o A J E us B oiTR.AGo, poesía por el señor V enancio llamado T eofras to R enaudot. Ortiz. . El éx ito de esta publicacion no fué dudoso un solo ~.o D uo de piano i co rneta·pi s ton, por Jos señores Sán· Jnstante: en un pri~~ipio vió Ja luz pública una vez por t os Quijano i Rafae l r1eto. setnana, en ocho paJinas, 4. 0 menor, i con dos secciones G.o A LA GLORIA, po es ía por el señor Jos é M V er ga ra. ~emprendiendo la primera la Gaceta propiamente dicha: 7. o EL PODER DE LA ~rústcA, poe~ía por el señor Ri· I compuesta la ~egunda de n otic ias di versas. En 1762 cardo Carrasquilla. Introdujéronse ciertas r efortnas, i Ja publicacion se verifi- 8.o O vEnTURA, a toda orqu es ta. ~.aba los mártes i vi é rnes de cada semana, en cuatro pá· 9.o U N RECUERDo, po es 1a por el señor 1Iariano G. Jlnas d~ a dos columnas: su pr ec io era el de 15 francos. l\1anriqu e. El eJemplo de Renaudot tuvo mui lue O'O imitadores 1 O. L í::Jo s DEL HOGAR , po esí a por el señor José Benito i. se d~ e ron .al púb lico el Journal des Savm~, para la crt~ Gaitan. he~ _!Ite ran~; la Ga~ette Burle:sque de Loret, para la 11. D uo de flauta i pian o, por los señores Achille de cronica escandalosa; l ellVlercurio, que era el mas com-l\ 1aJavasi i M. iVI. Párraga. pleto d e sus colegas, i se ocupaba a la vez de política 12. V 'RGAs TEHDA, po es ía por e l señor Anjel María crítica i variedades . ' Galan. D e~.de la époc a de la inauguracion del periodismo en 13. DrscuRso del señor En1ilio 1\Iacías Escobar. Fran~ta, ha ~ta la revolucion, no esperimentó notables 14 . Ro1\IANCE, por el señor Ricardo Carra~quilla. cambios; pero clPspues desbordóse un verdadero torrente 15 . VARIACIONE S sobre el Bambuco, ejecutadas en el de reriódic~s, pu es no habia partido político ni hombre piano por el señor 1. f. Párraga. de Influencia, que no tuviese su órgano especial. El . Segun h emos sido infonnados, los proJuctos de la fun- llloniteur Universel, creado en 24 de noviembre de 1789, c 1on no alcazar on a 350 pesos senci11os, i eso que la con· era el órgano del gobierno. Con el imperio se redujo el currencia pasó de 500 per ... onas t No pod e mos atribuir número de p e riódicos conside, abl emente; pero despues este r es ultado ino a la creencia de al g unos señores res· de la. revoJucion de julio tomó nuevo incremento por pecto de que la funcion se daba para drvertirlos, i que pa· e.sp~c1o de algunos años, para caer de nuevo en un aba· saron <.le largo sin ec har un real en ]a puerta. ttmtento que se sostuY,o ~asta l l. ~~' en CUj'O año el n~- Dícese que e l eñor Ramon Tórres l\1 énde z ha cedido ~ ~ero de los papel es pubhcos volv1o a aumentarse prodi-en beneficio del ag raciado unas c.olecc!onrs de sus pint~- l JIOsament e: . , . , ras sobre costumbres N eo -g ranadtnas, 1 que el señor Ra1- ? . En el d1a no es·ya tan cop1?so el nun:ero de los.p.erto­mundo Santamaria mand o al Liceo una letra sobre d1cos franceses; pero en camb1o han tentdo las ediciones Liverpool, a tr e di as vista, i por 100 francos de valor. de al~unos de. ellos aumBn~os asombro~os .; La Presse, Esp eramos que todo sea remitido a Buitrago con la por ~Je~plo, ttra 43,00? e3e~plnres diario~; en 1854 prontitud qu e exijen sus circunstancias. 1mpr1m1o 12.449,568 pliegos, 1 pagó al erano por dere· _ chos de timbre, la cantidad de 996,774 francos. El Siecle , . . . . se halla a igual altura resp ec to a La Presse. OrlJen 1 de sarro ll o de lo s perió dico s. En 1837 ocurrió en el ca1npo periodísti co frances una A César se debe la creacion del prim er p eriódico, pues ) revolucion. pues las e mpr esas aumentaron el tamaño de al so .. Jener su gue rra contra Pompeyo > decretó que todas sus publicaciones, i rebajaron el precio de suscriciones; las r e::soluciones del Senado i del pu eb lo fues en debida· el folletin hizo crecer el nún1 ero de estas de una n1an era mente protnulgadas. Ya se comprende que esta publi- admirable, i la alta tarifa ele las inserciones de anuncios cacion no fue ni con mucho lo que h oi comprenden1os i comunicados, cuyo número crecio a m edida que se hizo con el non1br e de Gaceta, sino un análisis de los discur· mayor el espacio respecti\·o, fué perfecta tnent e cubriendo­sos i proyectos ele l ei ; mas esto fué lo bastante para ini- el déficit que aqueJJa disposicion habia motivado. ciar el pensami ento . l\las fecundo es el p eriodis tno de Inglaterra que el Conocida ya la senda, siguiéronla los romanos, i Cice· franc es, pu es cuenta a l o menos quinientos periódicos. r on no s habla de. un tal Cresto, cuyo periódico u hoja sin in cluir los de E~ coc ia e Irlan da, cuyo numero aseen· Yola nt e obtuvo una circuJacion mui considerable, consig - derá próximatn e nte a ciento cincuenta. nando en us columnas h ec hos de todas clases, novedades ~ Los Estados Unidos del 1 T orte· ... mérica aventajan con tea trale', anunc1os de bodas i defunciones de personas mucho a la Gran Bretaña~ lo cual es debido a las circuns­notablf\., la hi -- toria de los perros que por su fidelidad se , tancia de que en aqu ella república no gravan derechos habian di~tinguiclo; tales cotno la de] perro de Sabino,&.'\ ( sobre el papel, ni se pagan impu e~tos de timb re : así es &.a Séneca no consi ... tió nunca en retnitir a los periódicos que en Jos Estados de la Union, como hai una facilidad una n oti cia de los beneficios qu e dispensaba. Ocupábase suma para la publicacion de p er ió dicos, cuéntanse mas de un nútn ero 1nui crec1do el e copistas en la trascripcion de mil, i algunos de dimension es tan colosale~, que un solo de estas hoja$, las que, los ciudadanos mas acomodados folletín, puede embeber una novela de regular estension. hacian lP-er a alo-un jndividuo de su servidumbre, duran· / No se crea esto una exajeracion: El últi?no dia de un te la co1njda. El ·in1perio modificó esta especie de publi - ) condenado, orijinal de V. Hugo, apareció por completo ~acion dando tarnbien cuenta de los solemnes recibi - en un solo número de un diario del r ueva Orleans. Tam-loor cle lo "' crnperndorcs Y1ctor1osos. ceta 1/»tper~al de Pek~n . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Un brindis inesperado. Luego que quedaron solo s, el amo ordenó a su nuevo El conde de Stail, cuando era ministro plenipotencia- criado dispusiese la cena, que fué compuesta con la ma­ria en 1-Iolanda, daba frccuenten1entc funciones, a las que yor velocidad del plato llamado manchego (magras i . . . . . huevos) i buen vino añejo en abundancia con que los 1nvttaba a todos los de mas 1naustros e tranJcros, que por 1 d b · d d ' su parte le invitaban a las uyas. Un dia que se hallaban e os que nron ~en re on os. . l ·d 1 1 b · 1 d F e a ha > De ·pues tuvteron su rato de tertulia, en la que entre- toe os reun1 os en casa e e em aJa C or e ran I , e- l 1. 1 r · 1 · · d t l · 1 0 · · d r · XIV b · dó al ol tuvo e estuc 1ante a su amo, con a re1 erenc1a que e h 1zo cien. ote" Te adusto 1 n a ad Ivtsa e _' 6 ulsl b . 'd· nnEl emba de toda su vida, trabajo i travesuras. Llegada la hora naczen e. o o e m un o acom pan e nn ts. · d t b 1 d · · l jaclor de Ja emperatriz reina, bebió en seguida a Ja Luna ~ e suycosdum re e IJlO e attno: 1 d 1 . , d J · 1 11 fi' d ' b ..... b b · 1 o uermo en e cuar o aque e os p1es e a co- 1d a das8~s~1re ~s J 1 asd d guar a ase c~mo t- e~tS··e t;~- cina ¡ tú Jo harás siempre en esta tarima, para que desde t E: de all ad asa u AeJsu ~mo: se e~anl o, 1 1 1 1J0luna 1~ ella puedas con facilidad oirme i servirme en cuanto se an o a os e mas: osue, que paro e so , a f l t ll me o rczca. as e re as. B · - , 1 d · · ·d Ien, senor: contesto e estl! 1ante, 1 en segu1 a ~e Los cabellos de Sanson. En una tertulia en que elojiaban la prudencia ejemplar de una señorita de veinte i cinco años, bastante fea i mui rubia: - ¡Caramba! dijo un malicioso, escomo Sanson; toda ... u fuerza está en los cabellos. A buen vino, buen latin. 1 ... o disgustará a nuestros Jectores conocer el orJ'jen de este refran. El pritner Presidente del parlamento de Pads, l\1r. ele Latnoignan, trabajaba mucho por tener un bibliotecario bueno. Dirijió ~ e para esto a Ñlr. Herman, Rector de la Uni\"ersidad, que le indicó a Mr. Baillet, su compatriota. Quiso conocerle el Presidente: le hizo convidar a comer. Baillet fué, pero notando que se hallaba rodeado de pe­dantes que querian echarla de ... abios con él, no respondió sino por mono~ílabos a Jas d iver~as preguntas que se le hicieron Le preguntaron en latin cómo encontraba el vino; era malo : re pondió bonus. lnn1 ediatamen te se rieron todos, i concluyeron, como ya Jo habían presentido, que el candidato no era 1nas que un ignorante. A los po~tres sirvieron n n vino de mejor caJidad, i para vol ver a tener el placer de reirs«"). reno\raron la pregunta sobre la calidad del vino. Baillet respondió: bonurn. - ¡H ola 1 os hab(\is con vertido en buen Jattnista. -Si: a buen vino, buen la ti n. El estudiante. 1 aco~taron. El estudiante que hasta entónces no habia esperimen­tado mas que beneficios, no obstante se puso en guardia, esperanJo que de tanta bonanza, aJgun hueso tendda que roer, a no ser una falsedad cuanto se le había dicho rela· tivamente a las rareza~ de su amo. i edia hora escasa llevarían en Ja cama, cuando el amo dijo: • l\1 uchacho. -Señor, contestó el criado. -1\'lira si hai lumbre. -Micho, mis .••. mis .••. -t Para qué Jlamas al gato 1 -Porque duerme junto a la alumbre, i si viene caliente es señal mortal de que la hai. El amo se aguantó: pero pasada otra media hora, dijo este: -Muchacho. -Señor, contestó el criado. -1\rlira si Hueve. -Chicho, chis •••. chis ••.• -t Para que llan1as al perro 1 repuso el amo -Porque durmiendo en el patio, si viene mojado, es infalible la señal de que llueve. I gualmente se aguantó el amo esta salida, i se recoj io a dormir. Pero a eso de Jas cuatro de la mañana, dijo el amo: - 1uchacho. 1 mui listo el estudiante contestó · -Señor. -~Iadruga, n1adruga, le dijo el amo, que el que ma-drugó un costal se topo. ''iYia en un pueblo de la l\llancha un caballero mui -Mas madrugó, señor, el que lo perdió. r ep uso el es-rico, pero tan raro, que nadie le podia sufn r su jénio i tudiante. · estravagancias: asi es, que vi vi a cas1 siempre solo, sin - i Sabes lo que digo 1 otra asistencia que la de un criado, que por lo regular no -¡ Qué ! señor. le duraba nunca mas de ocho dias. -Que no he vi8to en mi vida criado mas r espondan. En una ele e·tns ocasiones llegó a la villa un estudiante Ti yo, señor, amo tnas preguntador. mui astuto i sagaz, e l cual en aquel dia le habia valido ~ -Ilabla, habla, que el domingo te hag de ir. poco su habrlidacl, pues con Jo que recojio no le alcanzaba -Toma, el sabado n1e jré yo. I habia entrado el viér- (,'On mucho a llenar sus necesidades. Habiendo pregun- ncs. tado si habria en aquel pueblo alguna casa donde poder El señor, que ha sta entónces no había tenido qujen servir, le contestó la huéspeda: " contrariase sus rar ezas, principió a discurrir que con -Sí, señor; prccisarncnte sé que don F .•.•. necesita aquel carácter i jenial no le era posible enco ntrar quien ' un criado; pero debo de advertid e a U. que es un señor l e sufriese; i cansado ya de conocer cada ocho di as un sumamente impertinente, que nadie le puede aguantar. nuevo criado, luego que se levantó, convenció al estu­Mas con1o el estudiante no tenia otro objeto que satisfacer diante para que continuase con él: i a ello accedió gus· su hatn bre por aquella noche al menos, suplicó a la toso este, i cuando le fué preciso marcharse a continuar huéspeda le dirijicse n casa del dicho señor, como en sus estudios, é l n1ism o buscó quien le supliese durante efecto lo hizo presentándole a él. ) su ausencia. La carrera se la costeó el amo, i después D e~pues de lo s saludos i demas j enerales de costumbre, vivió siempre con él hasta su muerte, a la cual nombró manifestó el estudiante al seños el objeto de su presen· , en su testamento, por su único i universal heredero al tacion, i acto seguido quedó ajustado i admitido, dando ) estudiante, en atencion a lo bien i fi el mente que le babia las gracias el estudiante a la huéspeda. servido. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ~..; Suplicamos a UU. mui encarecidamente se sirvan remitirnos el valor de las suscriciones al primer trimestre de la BIBLIOTECA, pues dentro de poco va a empezar el segundo i querem os uo • dejar n i ngun saldo pendiente. 1 Ovallcs i Cornpaíiía ofrecen en yenta n cualquiera de los Estados ele la l{epública:. o al particular o particulare r~ue la qui ieren una i tnpr~nt~ .. urtida de todo a t•Jdo, i con una n1agnífica prcn~ a de hierro norteatnericana, fábrica de ll. H oe & c:a ·Pued en dirijírseles propuestas por el correo, o recornendar a alguien en esta ciudad para entenderse con ellos. La venta se hará de contado o a plazos, segun la ga­rantía que se offczca Este periódico consta de 8 pájinas en cuar to tnc yor a dos columnas, i fortna una serie indefinida de to tnos anuales de 400 páj in as. Su ediciotJ es esrnerada. Coúsa grnda la BIBLIO'rECA DE SEÑORI1~AS al recreo e i nstruccion de las dan1as neograna­dinas, no contiene mas que artículos de atnena 1 i teratura, verso", biografías, juicio. críticos, costun1bres, n1oclas, re :istas de teatro i conciertos, novelas i ele cubrin1ien tos. 'I'an1bi en ent resaca de los periódicos las principales producciones literarias, i le s da cabida en sus columnas. CONDICIONES DE SUSCRICION: )~a suscricio!l a la BIBLIOTECA DE SEÑORITAS será anual, pero el pago de ella puede hacerse por tr ilnestres, a razon de 2 fuerte~ ant1c1pados el tnnle.., tre. ~a suscricion puede hacerse en cualquier épocél del año, pero in1primiéndosc un núme ro detcnninado de ejen1plares para forn1ar otro 1gual d<: ton1os, l~abrá que t omar siempre lo :- nútncros publicados, empezando desde enero próxi1no antetior. por lo 1nénos . .Je suscnbe en la 1n1prenta de Ov,~r..LF.S i OoMrA ~Í A, casa que fué del parque i en los portales de A.rrubla, nún1ero 28. En los Estados, en l acs ajencias qnr se indican. Las cartas de los palticulares pidiendo su~criciones , se dirij uán francas de porte a ÜVALLES I Co.i\tr~~ÑÍ.\-Bogotú. La en1presa no ha otnitido gasto alguno para hacer de la BIBLIOTEC J\. una obra di rna del país, j para ct.~rl~ un ?arác~er de pern1anencia i duracion, que, por desgracia, no han tenido ha~ta ahora aquí Jos pertodJcos literarios. Por fort una el presente está encotnendado a las dan1a., quiene '"', esta tn os seg u - ros, le darán larga vida i honor. _ u A ~,1balen1 a . .. ... . . . .A.,l t ioqu ia . ...... . Banan")n'illa .... . B1ccaranurnga .. . . BU[$((¡ •••. .• •..•.. Ca Lz. ••••••••••••• Cf • attcl)ena •.. . ... . Oúcut a ...... ... . G 'd ii''UU 'll a S • • • • • •••• H onda .... . .... .. . / bagu é ... 4 ••••••• J.l 1cd elli?l •..... : . . ~fOJtl}JOS •••••••••• Clemente .r-ieto . Anto:1io Correa. Arí_tide . Voigt. J acobo D. G 6n1ez . Ansehno B. Delo-ado . e non 1~'. Létnus . .1 oaquin F. \ 7 élez. n anton .... enano. J anua rit> 'l'l'ian a. Franci_co i\~ uriJio. lVIanuel J. Podríf!'uez. Luis 1\J. Corren . ..... Julian Ponce. .. .J)fon iqu irá .•... •. . Polic~rpo ,O la rte . ll:Ioreno •.....•..• Jgnac1o Va.Tga~. J. Tci va • . . . • . . . • . . • Ha m on .[?edre ros. Ocaña .........•. .To ~é de J . l:loyo". I~alma. . . • . . . . . . . H nper.to Anzola. P arnplo ua •... •... Felipe Zapata . P anau1á •........ Cárlo. I. Arosemena. P lCrlccuest a .... . . . Lcon idas OrbPgozo . Popnya11 .... .•... .Ju!io C., . ·r ela7:co . P uri/icacimt .... . . l\ T arce lo Bá.rn os . R ioluu:ha .... . • . . . 1\loisf s Sálas. RioHeg,:o •....•..• ~rud~ncio Cárdenas. R oldandlo ... . • • . • F ermtn Beltran. • SanJ il . .. •..... . .. ~o:. a n. t a?l der . . . .... . S.R o a de JT'l t crbo . Soatú .... ........ . • ot:m ,·o . ..... .... . ~ ogauzoso •... , ... 011S01t •• •• • •••• , • T,, n; a . .... . . ... . Ubnté . ... ... .... . J .. él e=. • . . . • . . •..• Vllla'l.df'Ja •....... Z apa toca . ....... . Z . . ; roa G1Hi'ct ••••• • •• - Lino R an1írez. 1\lanue l A. 'rello. Tin1otco l' onseca. J a\ ier Corredor. Al'nngo i on1pañía 1' ídolo G onzá.1ez. José l. Bern a l. Cárlos 'I' orres H an1on Olavijo. .Jo\quilino Parra. Fructuoso TruJillo. , ótnez, l\I árque ... i C . Atnbrosio González. • ' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 11

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 13

Por: | Fecha: 27/03/1858

; • • 1 DE NUMERO 13. • BOGOTA . IMPRENTA DE OVALLES I COMP.a 185 a. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Basta :Londres. Una v e z en casa dr Silva, comí como quien no ha com ido en tnucho tiempo. Tenia, ademas, algunos compañeros granadinos, q u e comieron como es de moda entre nosotr0s I, sobretoao, despues d e a lg unos ayunos, aunque para hacer justicia al )... evern no eran ayunos de que su c9cina tuviese 1~ culpa ; no, qu~ e~ el Severn: ~s fa tna q ue cada comida era un fe~tln; mas L de que suven esquts i­to s , ab undantes, variados i bien sazonados 1nanjares, si el mar, e n r migo terrible del apetuo, le Ünpide al novicio en l os viaJeS ma-rítimos el tomar parte en ellos~ . . . Fuitnos a pasearnos por la ctudad, I como era domtngo n1 las tien das estaban abiertas, ni habia una alma en la call e , que to.das es ta ban en la i g lesia o en sus cas a s , entreg adas al honor de Dtos. Qu é so le dad aquella, qué d esi e rto, i qué desengaño para el que está pe r s uadido de qu e no pu e d e s e r d~ otro modo stno . q~e en E ur opa d ebe haber aun en lo s c e me nte nos constante movtmtento i a n in1 a cion. 1\Ialo es lle g ar a Inglaterra en domingo; tnalo porque n o pue de uno dispon e r de baúles, malo porque no se sabe qué hacer, m a lo po rque no hai jente ni nada en la calle, malo porque no se puede e nv i ar una carta a ninguna parte, i lo que es peor, por el terrible d esen g año que se sufre. S e ntado estaba yo a la mesa mondando una rica manzana, cuan­do se prese ntó un caball e ro hac iénd otne mil cariñosas reverencias, e r a un rni ster comple to, con cu e llos la rg os, blancos i ties os en. la c a m is a, corbatin ancho, soll!b~e ro colo c ado en la part~ poste nor d e l a cabez~, que dejaba perctbu una fr e n~e d e mas de c1n.c9 d~dos de ancha, s1n contar lo que la peluca podna ocultar, una nslta Ino­c e n to na i un "Tengo el honor de hablar con el señor Fulano" ~ d e lo 1nas cortes d e l mundo, que me hizo la in1presion mas e s traña. Al prin c ipio creí que era un caball ero de indus tria; tnas lu ego que m e espl icó el obJeto de s u vis ita m e le franqu e é cuanto pude e h1ce los mayores esfuerzos por d ecirle e n mal Í!l¡ales lo que. habia de nue vo en los paises que yo aca b a ba de deJar, 1 o que hab1a o1do de otros pasajeros qu e venían d e Pana1ná, California; Chile, \T ene­zue la & c., &;c. Era el corresponsal del Times. Apenas hubo oido mt rela cion, que le pareció importante, m e convidó a ir a la oficina del t e légrafo eléctnc o, lo que me vino d e molde por se r uno de mis tnayores des eos . El aparato del telégrafo no tiene en sí nada de s o r prendente, mas una v e z que se ve el efecto, queda uno mas pe­trificado que un salvaJe sentado en la luneta de la ópe ra italiana un dia d e gran r epresentacion. Lo primero que se hace cuando se quie­r e mandar una comunicacion es tocar la campana por medio de la ele ctricidad, para que el que la recibe en el lugar a que se manda esté alerta para escribirla en el papel. Rízose e s to en Southan1ton i al n1omento se oyó en la tnis ma oficina el toque del empleado en Lóndres, en que manifestaba que estaba pronto a r ecibir l a comuni­cacion. N o ~ dijo entónces el secretario del telégrafo que iba a decirle en palabras a su cam a rada de Lóndres que tocase la can1pana: R in g the bell, le d lJO : señalando con la mayor vi veza cada una de las letras que se halla en esta frase por medio de una especie de aguja de reloj que se movia al rede dor de un circu1ito en que estaban las letras del alfabeto, cotno Los números de las horas en una mues tra de reloj. Apénas habia señalado la U de bell cuando res onó en nues­tra oficina la campana tocada en Lóndres. Hai que sabe r que de Southatnton a Lóndres hai muchas leguas de distancia. Las noticias que el c o rres ponsal del Tz:rnes r ecibió de mí, se re­Initieron en el momento a Lóndres, i poco tiempo despues las le í en Southamton, por 1n edio de l' n caballe ro que vino a ver a su h ermano que acababa de llegar conmigo, i que traia l eyendo el Times para matar el tiempo en el ca1nino de hierro. A la hora de comer n os pusieron m u! buenos beabsteacks; yo los alabé, como ami~o de ellos que soi, i Silva m e dtjo, d e de que te­n emos gaz en el fog o n, los bcabsteacks se hacen escelentes. Gaz e n el fogon ! diJe y o , i dejando a un lado bruscam ente mi sabroso bo­cado, con perjuicio de la camisa de mi vecino, que se enzució un sí es no es con salpique ~ de salza, salté a la coci na, i ví efectiva­mente e l asador, l a pa rrilla i )as ollas , encima de una con s telacion d e llamitas mui vivas i puras, que se podia n apagar dándole vuelta a una llavecita i que torctendo esta en sen tido contrario i a rrim an­do en el mismo instante al luuar de donde v enían las llamitas un f ósforo encendido, ardia todo de nuevo. Tanto fué lo que me gustó la invencion que inmediatamPnte despues de comer m e fuí al otro e~tremo de ]a ciudad a ver el Gazómetro que hubie ra yo querido llevar e n el instante a Bogotá; porque hasta e&o, no hai nada bueno que uno vea que no lo h aga pen!aar con amargura en ese Bogotá, que tantos dolores de cabeza proporciona. Viniendo del< .az6metro para la posada¡, cuánta no fué mi admi­racion al ver las calles alumbrada con ga z 1 Y o había oido hablar d e este maravilloso alumbrado; mas¡ cuán diverso es oir hablar a ver con sus propios ojos! Qué efecto aquel! Una llama pura, clara, grande, tranquila, rep e tida a v e inte pa os de distancia en toda la ciudad. Dichosos los que viven donde se goza de tal alumbrado, terror de los malvado ~ nocturno s, de los traidores cobardes, amiiaos de d a r palizas, dar puñaladas i cometer robos bajo el escudo de as tinieblas. Solo eso detestan la llama del gaz ; solo ellos quisieran emplea r ese fluido benéfic o, mas bien en hacer saltar la ciudad que en darle claridad. No imp orta lo que e1los digan; dejarlos regañar, d ejarlos gritar. Bajo la llama lee el honrado obrero, que ha trabaJado durante todo el dia, las noticias i dis cusiones del pe­riódico, i no se acuesta ya en su vivie nda oscura, sin haber dado aJgun pasto a su alma, que el trabajo material del dia ha medio adormecido. Al verme bajo la llama que me pareció mas resplan­deciente, saqué mi Times, i me puse al lado de un jornalero, a releer las noticias q_ue yo habia presenciado comunicar a este dia­rio por medio del telégrafo a una distancia considerable. Comencé a leerlas medio recio para ver si era cierto lo que veía. Mi joma- • lero que estaba embebido leyendo las maravillosas nue.vas de C_ali· fornia, sacudió lo s homb r o · al v e rme, n1ol e stado con tntlectura 1 s e fué ácia la hte rna inmediata. Yo me fuí tras de él maquinalme nte; i él individuo con mucha cachaza se pa,só ~ l.a otra n1as. ad.elan.te, sacudi endo de nuevo la cab e ~a. N.otc 1nt 1n1p_r~denct~, 1 qu!se escu s arme. N o me aguardó n1 un mtnuto; no dJre corno, vol o a la linterna d e enfrente, i yo continúe mi camino para la posada, a donde llegué tardí ·iJ?lO, embobado bajo ~ada linte r11a que veía. Era mucho para un semt-salvaje lo que habta presenciado en un s olo dia . Estaba mui fatigado. IVIe acosté; n1as la idea de ver en NtJeva Granada telégrafos i gaz i vapor, no me d~J Ó dotmir. A las c1nco d e l dia si g ui e nte m e levanté. N o habia mucha jente en la calle, fue ra de lo s individuos ocupad os en apag ar las linternas d~l gaz i de lo s carreteros que recojian en g rande s carruajes toda Ja rrtugre que habia en las c a ll es ; mu~re qu e lo s habitantes arroja n por la noche con mucho órden ah1, para que esos carres la tra"porten fu era de l a ciudad ; in s titucion que 1n e s orprendió i agrado en estremo, i qu e yo hubi e ra querido e s table cer inmediatamente en Boaotá . !\lucho tiene que sufrir un corazon de veinte año" , cuan­do hacien do comparaci O i al tercero le comisaron un tomo de \V alter Scott, impres o en los Estados Unidos, que le había se rvido de diver&ion en todo e l vapor i que era propiedad de su tia G re­aoria, con1o él decía al aduanero J?_ara abla nd arle e l corazon. Mas d~ nada valió al sencillo antioqueno su peregrina aunque v e1 í dic a disculpa. El ca1nino de hierro queda a veinte pasos de la A duana; e nvia­mos ahí nuestras cosas, tomamos voletas pa ra Lóndres 1 no s pre­paramos Henos de c i erto no sé qué en todo e l cuerpo a e ntrar po r prime ra vez a · n carruaje de esa naturaleza, para u a conocer esa ciudad monstruo que llaman Lóndres. Tilin, tilin, tilin ! La campanill~ ! ya es h o ra! e l corazon palpita co.mo de s esperado. I\Iarhe haste dice . un ingles que quiere entrar .al m1smo coche que yo. Al carruaje ! g ntan los mozo del ferrocarnl. Un empuJon, otro i otro, i estamos adentro instalados en nuestros asientos . Eramos ocho en el mismo cupé , un antioqueño, v ete­rano ya en esos viajes, un fr ance s que venia de Lima, desertor cuando simple m ~nin e ro, de un buqne fra n ces i hoi rico capi talis ta en el P e rú; una vieja ingle sa, fiaca como un gato, laraa como una Jirafa, i atormentadora e inqui e ta como un mo .... quito de 1\Iom­pos ; dos ide m muchachos con el sombrero inclinado para atras.. boca abierta i s ilencio completo; un español, que no se cansaba de r eleer la cuenta de la posada de ' ilva, pareciéndole mui crecida apesar de que venia de Puerto-Rico, en donde ejerc1a el oficio de barbero, a r ecojer una grande herencia que un tio l e habia dejado en Sevilla, como al pariente mas cercano; i de que en el vapo r no se habia pa r ado e n pelillos para tomar de los nleJorPs vinos ijugar con algu_na dec~ncia ; i por soqr eca1ga un Belga, n atu ral de Anvers, q ue v e nta de Ltma, segun dec1a, ~olo con e l objeto de matar cuanto frances intentara echar ~ e con BélJica . El no q u ería República ni calabazas. ·venia con los ojos ne~ros i lleno de descalabraduras ; pues en Southamton lo habian aliviado del peso de algunas onzas que traia, despues de haberle d ado una conveniente paliza. El po­bre se figuraba, un poco bebido, que los traidores gabachos habian sido lo s que lo h abian tratado e n la posada de la misma laya que al hidalgo manchego e n sus dichosos tiempos. U n enoque, un halon, un r eculoncito i rus ! rus! rus! sss! ssss! i l as locomotivas n os llevan como por el aire s iguiendo la herradura del camino. Qué lleno de g lo ria iba yo, con la espe ranza d e cono­cer ta n pronto l a inn1ensa capita l como cua ndo nuestros peregrinos van llegando a Chiqui n quirá. Qué afegres van! qué no se les pre­senta delante de los ojos ! Cómo tocan las chuchas, el tiple i la pande r eta, i cómo vacian por s u gar guero tima n ejas de la amarilla! Nosotros e n v ez de t odo eso, mirábamos por las ventanillas del coche lo collado s, las vacac::, las ctudades, las praderas, los sembra­do s, que con la rapid e z de la locomotiva apénas se acababan de ver cuando d esapar ec1an, i nuevos objetos las J eemplazaban. A qu í un túnel, en donde qu e da uno cinco rninutoc:; en las tinieblas, mas allá un puente, otra vez un túnel, i despues tilin! tilin! tilin! La loco­motiva modera su marcha, el vapor de la c::tldera se esca.Pa con estrepitoso mujido por las válvulas, se d e ti e n e todo el convo1, i ahí nos t1ene U., al cabo de dos horasi m e dia, en la ciud ad de Lóndres. (Continuará.) - Modas de Paris. Primer traje. Vestido de gró de Tours, color de casta­ña, con tres volantes, bordados de terciopelo liso, del mis. mo color : el cinturon es de gr6, tambien de color de cas­taña, sujeto con una bola de esmeraldas. Cuello parisien, cerrado por una hebilla pequeña en miniatura: gruesa bufandas de muselina clara, con puños bordados. Guantes • • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. __ . __ OSAICO. con botones de oro. Albornoz de paño de cache mir, gris, llares de espcrimentos hizo el pers everante aleman ántes de fieltro, bordado con un galon verde i amarillo de oro. que lograse preparar la superficie. d.el papel, de modo que Capuchon forrado d e tafetan verde, con bellotitas árab e~ efectuase perfectamente la traspos1c1on de Jo escrito en el mezcJado verde, gris, i amarillo de oro, E~ cada pu.nta pap~l ~?bre la. piedra; i hab1 éndo~o logrado, obtuvo el del alb o rnoz bellota árabe . Sombrero de terciopelo, SUJeto pr1 vdeJIO de eJercer su arte csclus1vamente en Baviera. con alfileres blancos con vies de terciopelo ruso verde es- Hecho público e l secreto de imprimir por litoo-rafía en meralda. Por uno de los lados un pañito de margaritas de 1 Alemania, apareció tal multitud de competido~es en Jo violetas de seda : en lo interior tres margaritas repartidas otros est~dos a donde no se estendia su privilejio, que ap e­en medio de la beJlota. Cintas verdes guarnecidas con un nas pod1a ganar lo sufi cie nt e para mantenerse. Esto le in­g uipurc negro. dujo a abandonar su privilejio en Ba viera i veni r a Lón- S egundo traje. Vestido droguet azul de Sevres con ra- dres a estab lec er su litografía ; pero no encontrando pro­mas pequeños: sobre los lados están dispuestos afollad os teccion, se halló obligado a pasar a Viena, a donde se de tafetan azul, separados por tiritas azules en forma de acomodó en calidad de subperintendente de una fábrica quillas; cuerpo con aldetas simplemente guarnecidas por de estampar zarazas, situacion que no siéndole mas venta· una cinta proporcionada: en la delantera del pecho pe· jo sa que la litograf1a, la abandonó 1 se retiró a Munich, su queños afollados d e tafetan, i tres filas de botones de t er- patria, d onde e l rei Maximiliano le dió una colocacjon en ciopelo azul. Man g as nuevamente compuestas de peq u e- el establecimiento r ea l de litografía con un sueldo de 7)000 ños afollados a Jo l\laría Stuardo, con un ancho velo fio- pesos anuales como premio de su invenc ion . tan te. Cu ellec ito de guipure. Bufandas de muselina con Eloi Senefelder nació en 1771, en Praga segun unos, 1nanguitas de guipure; pulseras de g ruesas perlas blancas .. pero se asevera i es lo mas cierto que fué en M unich. Alfil er es azules en el pecho. ~ T erce r t1· aje . Para niñas de seis años. Vestido de po­plin violeta con cuadros negros. La falda tien e tres vol an· tes· bordados de un ancho vies de terciopelo ne g ro. El cuerpo medio esco tado i bordado de terciopelo negro, ador­nado de u na pañoleta de ter (. iopelo negro cruzado, sujetán­dolo al lado con un lazo de terciop elo negro. Camiseta plegada con entredoses de bordados i pequeños valenci en­n es. Bufandas de muselina con manguitas bordadas. Pan­talones bordados mas bajos que la falda recortada. Botitas ~rises . T erciopelo negro en el pelo. • Litografía. Este desc ubrimiento fué hecho por un aleman llamado Senefeldcr, el que habiendo compuesto un libro i no te· niendo medios para costear su impresion, se aplicó a idear algun medio de imprimirlo é l mi smo por otro método. Do­tado de un jénio inventivo i poseyendo un gran fondo de paciencia, por mas frustraneas que hallaba sus tentativas, jamas perdió la esperan za de lograr finalrnente su obj eto . Despues de haber ensayado en vano escribir en láminas de varios tnetales i tablas de madera diferentes con una tinta química de su propia invencion, le ocurrió hacer al­gunos preparativos en lozas de piedra bien pulidas, tenien­do noticias de que ciertas especies de piedra estampaban algunos diseños. Ocupado en esta idea, entró un dia su madre al cuarto dond e hacia sus esperimentos, pidiéndole escribiese la lis­ta de la ropa para Ja lavand era que estaba esperando ; i no teniendo a la mano pedazo alguno de papel, esc ri bió 1 a lista con la tinta química sob re la piedra que había pu­lido. Viendo al día siguiente que la tin ta se habia pega­do fuertemente> le ocurrió que pasando agua fuerte por la superfic'ie de la loza,la tinta de las letras tomaría suficien­te elevacion para embebeser la tinta de imprenta, i pasa­ría al papel por medio de la prensa, i el esperimento sa­tisfizo su esperanza. Así, pues, vemos que la mas simple ocurrencia fué el oríjen de un arte que ahora tiene en Eu­ropa la mayor importancia, no tanto para imprimir en le­tra como para los dibujos, i estampar Jáminas finisimas i a precios mui baratos. Pero las dificultades que e mbara­zaban a Senefelder no cesaron con este descubrimiento, si endo u na de las mayores la de escribir hacia a tras, o al re vez por decir lo así, las letras sobre la piedra para que resu 1 tase la impresion como debia ser. Para obviar este in· conveniente, imajinó que escribiendo naturalmente sobre un papel, si lograba traspasar la tinta de las le tras sobre la superficie de la piedra conseguiría todo el objeto. Mi· Iaa pasion dominante. El sigujente es un ejemplo si ngular, pero bien auténti­co de lo que llama Pope" la pasion dominante aún en la muerte." Mr. de Sagny, de la academia de ciencias de Paris, que era g ran calculador, cayo en su última enfer­n1 edad en una j nsencibilidad completa. ·o obstante esta , Mr. Mau pertnis e acercó a su cama, i procu ro escitarlo un poco g ritánd ole : "l\1r. Sa gny i cuál es el cuadrad o de 12 ~" '' 144, " r ep licó Sagny, i poco despues espir o. Tan cierto es que las j entes, en lo jeneraJ, r etienen hasta el último momento cualquiera pasion pr edominante qu e haya caracterizado su vida . Dominus tecum. La costumbre de decir dominus tecum, o Dios Jo haga bueno, cuando al g uno estornuda, tuvo su oríjen en R oma , segun se as eg ura, en tiempo deJ Papa Gregario comun· tn e nte llamado el Grande, cuando el estornudo era sinto­matico de una peligrosa enfermedad epidémica que pre­val ec ía entónces. Monte di Pfetá. Este establecimiento ha existido en Roma desde el año de 15 85 . Es, ciertan1ente, la mas g rand e tienda de pren· dero que existe en el mundo, i, en su especie, un o de los mas nobl es establecimientos de caridad. Cualquiera perso­na que lleva a él una prenda, puede tomar prestado desde el valor de un real hasta el de treinta pesos fuertes sin pa­gar interes alguno; pero todo lo que se da prestado, en pasando de esa suma, gana in te res a razon de dos por cien­to al año. Al fin de un año e] que ha tomado prestado puede renovar su obligac1on para el siguiente, lo cual se le concede sin g asto adicional; pero al fin de los dos años. si la prenda no ha sido resc atada, ni pagado e l inte res del dinero, se vende dicha prenda, i el sobrante, des pu es de deducida la deuda, queda a favor del dueño qui en pued e exijirlo en cualquier tiempo dentro del período de cien -anos. !.as mujeres en China. Los idólatras de la belleza, los chinos, están sien1pre a los piés de los seres a quienPs persiguen ; i cuando a]gu­na de sus esposas está indispuesta, le a1narran la estrernidad de 11,na. hebra: de seda a la cintura, i dan al rnédic o la otra estrer:n,dad, 1 es so.lamente por e1 movimiento que se le co­munica 1~ pulsac1on, que se le permite juzgar del es tado de la .paciente. Esta precaucion celosa es casi única en su especie. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. e o.L EL l)RESENTE u iERO de la DIDLIOTEC A termina el primer trin1cstre, constante de 13 e ntregas o sean 108 páj inas. ~Tanto los suscritores al primer trim es tre de la Br­lOTEC como los que se suscribieren al ... cgundo tri m es­tre tomando e l primero. recibiran grátis la novela caballe ­resca escrita por el señor FELIPE PJ~REZ i titulada EL CAB ~LLER DE L1:\. B.t\.RB1\. "'" E :t R . Pero es­ta entr é':\Q'a no se hará sino n todo e l mes de nbril. .... .. t\. nue.Jros ajentes nos r e ... e rvamos el honor de ob~e-quiarles los ton1os d la B1DLIOTECA, empastados, con su portada e índice al fin de cada año o sernestr ~, ecr un se ·esol viere. Tambien djsfrutarán de las prima~ de qu e go· z en los suscritorcs. A lVIIS PAB.ROQU'IANOS. 'I engo el placer de anunciar} que he tra Jada do mi antiauo aln a e en nún1ero 7. o al nÚ1nero 1 O de Jo--- Porta­les d ]a Casa onsi "' torial, dond . ncontrarán de v-enta a n1 u i buen o p re e i os : Papel liso para carta. .Id . ra_ ·ad o para ic . o-ua de colonia. Re1oj s de sobr me'"' a con ca tnpana. ~aip · s finísimo. "" íaarrillos habanos d · 'a­rias fábrica ... Zardinas fresca'"". Encurtidos. J3otine frans. para hotnbrc 1) rfurnería fina. '1 inta inrrle , . . - ce s, no para . enoras. 1 d. para hotn br · .... , o rnbr r o· de pa ño . P in de tn n r fi 1 • . & . l) ero sobre tod o un nu1o-nífico surtido de ri os licor s. J n e l J n i s 111 o a 1 n 1 a e n ""' e n e u .. n t r a d venta a 1 p re e i o de reales ejetnpll r 1 poctna titulado ~' l.~ui a , por iariano lVIanr i u . .1 AMJLO , . 1\1;\ "IHQ E . lMP01fiA ~E a los literatos, periodistas i empresarios en libros de todo jénero. En 1 impr ... ntZ. Jl 1mt i '1 H iní. .... · . . )"lnl i en rpo O In rt • f nrc 110 •••••.••.• l g n u ·io ' '{trgns. flt1Jil •.••. . •... .. ~ ti fll t ll1Hf l'1' • • • • • • • • ~'.ll osa rü V:zterbo. Lino R n1nín~z. J\1 n nul 1 A. ']~ello • 'J'inH> tto l •on cea. Jnvi r Corredor. ] Jan unr¡wil/o •.... Ru cnra?ntll1 ga ... . ]~ u.ga ..... . ...... . tt1-l •• ,. •••••••••• •a,·U{}c nu .. ..•••.• ( ... , 1/ mtf ll • ••••••••• G1tiU/rl (IR • •• o ••••• llonrln ........... . //Jft 'tlé ........•.. ft1 ecl dlin •...... { A n " lu 1 o H . IJ e" J g u d o . f'llOII (1'. ),~ c •JIJII • .l o n quin 1 • • V (·1 ,. 'l., ] ( u Jn on • c• J'J'nno. .lnnu. riu ' l'¡j,,n:~. J• r nnc·i co Jur\llo. • hlvad r 1\ ] . a J\l \'Hl'C'l. . '.rnljÍJlo,H«'HIJt''pO Í '.IÍp« .. Zupata. l,auamc1 . . . . . . . . . Gtl.llo ~ l. A rn sc tncnn. l'urlt•t u m~la ••.•... f J,.onidn~ < rlu• go~o. P o}JII?/fO I.. .. . .. • • • Julio . V c•ln'l. ·o. Puri/it•at imt • ...... l\1 urce. lo Bárrios. ll iulurrlw •..•...•• 1\1cJi t s , '(dnA • Jli o'nrgr:n ...••.... ],rudc: n in (Lrdcnne. ll olclrn ullo . . • . . . .. ] • enn a n JJchrnn. , ~o a ltl •••• •••••••• S• • . • Uf.OI 1 U •••• •••• • • • ~neatll oso ••..••.. ~ . -..:: m a SO)l •••• , ••••••• '1 ~ 1 tt't n •..... . .... l ba f é • •.•.....••. J .i,lr...: • . . • • . • •••• J llla1 it:ltt •••••.•• ZaJilll ora . •..••..• Z i"l'tl o~ irá ....... . - A rnngo i ornpnñul 1· ídolo G onz~lcz. Jos(\ l. 1 crn u l. ~ l "1' ar os \)rres ]~ un1on laviJo. Aquilino Pnrrn. Fructno o TntJiUo. '(unez l\1 {Lrque . i { . Antbrosio Gonzálc2. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 13

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 35

Por: | Fecha: 02/09/1858

----------~------------~~------------------------- .--~------------- • • • • ANO I. Bogotá, 2 de setiembre de 1858. .NUM. 35 . • Boletin semanal. , a dar, i al público a que asi sta a ella. Es intieo-a .. n amiguito i paisano nne tro , que no lr'a in ven- b~c que E1·nani es una opera de pri1n~r órden, que tado la pólvora, como se die , n os r efe ria una v ez bten puede parangonnrse con las m ejoTes de los sus ~1.:\sgT~c~as en los n egocios} i las calabazas que cotnpo"'itores italianos clá icos, por mns que se haa habta recll:üdo en sus atnot s, i concluin trist e tn \n- lo contrario. E s preciso no preocuparse contra l~s te u reJacion as(: "Ai 1 atnigo: n esta ti 1:\ rra ya obras dé st g'r an co mpositor rn otlei·no, por e l é ... ito no s_ab_e uno qué camino tomnr j si h ace trntos,pier~ no mui fitvorabl e cle la ejec uci o 1 de :Ernani, i los · de, 1 SI se enamora, tnmbi e n pi rd e !'' E sto mi .... rn o que asi .Aan a la r peticion de esta ópera, i a :Attila, n otro s e ntido os f!Htsa• n n osotro , qt-t e , ~s pr ec1'"'ó l lfu be"lto e I t Trov atorc, no podrán ménos r\e for - confesarlo sin falsa n1o 1 stia, tampoco l1 e n1 os in v e n- Jnarse una alta idea ele é l. " tado la pólvora. 1 Í no aproban1o ~ Jo qu e no m e r ece ~'i Vi•rnani produjo una impresion d esfavora bl e; aprobaci on, perdernos, i si elojihmO;::s ~ 1 ve rdad e ro con Luc.i'fl de Lammernloor ha sucedido todo lo con­mérito tambien perden1os. i Qné catnino tomar, trc.trio, i aun diremos ma s, ning')lla representr fe del ; mundo, hnga tnos los el o - · tia ció en F~ é r ga rno en 1799. D e'"' pues c.le hn ber jios que se merece algun cabafJero djstinguiJo¡ al- apre ndido l os ru di m entos ae la tnú ica e n el lic eo guna obra buena, o cualquier otra co a a í. Ni de aqu~IJa ciudad, t o mó lecciones del célebre 7Jl rle s­ap e larernos a aj e nas opinione para apo yarn os, pu0. tro rli C a,1h:.lla Simon Mayr, i despurs fué di.:cípulo aqu e llas de nada nos valdrán para dis,·ulpar cual- de Pil o tti i de i\l a lt e i en B o lo nin. Apé naste rmin6 quicr desacierto en que incurramos, ni para qttc de ~ sus estudios, e .. crib i6 oberturas, cuar t e tos para vio ­~ odos r:1odos sa]gamos_perdiendo. ~on g~e as ~ , tn e - < J ~ ~' can_tatHs, rni sa."' i otras piez~s de tnú s i ca ~agraJa . .JOr sera que arnos qtlletos,o,caso d e sPguJr p ecando ( 1~ ué btcn pronto despues obl1gndo a servtr e n · la (pués e~ tan fácil Qu e brantar propósitos) preferire- carrera militar, i tuYo qll e hac e r i esperar 1nu cho mas I,l e car tnas bien por carta de rnénos que por para obte n e r sn lib e rtad, co n e l fin d e d cd i c ar~ c carta de mas. V amos, puos, al e u nto con n1esu ra al objeto de su rnayor atn b icion, la cor:nposicion i en las puntas• de Jos pi é s, cotno quien anda sobre dran1ática. Apt' na s es tuvo libre di ó en rápida &u­huev "'. < cesion: e n V .eoecia, las óperas En'r ico , conrle di B or- 'I'enian!QS intencion de cc¡llarnos sobre la reprc- gng·na, La I/ollia, Le Noz:ze in l 'T"ill a, It Fal~·na1n e sentacion ele Et·nani ópera de Verdi ; n1as hemos de 'Livonia ; en Rorna, Z oraicle d i Granata; en pensado que nuestro sdencjo podría s e r mal inter- rápol cs) La Zingft?·a, La /J ettera Anoni~n¿c¿, i otras pretado.quc tal vez se atribuiria a una improbacion obras en otras ciudatles. En 1 8 :22 su ChiaTa e reclon é)~ <)e su ejecucion: i estarnos mui 1éjos de dar S e1·c¡firza fné ejecutada en T ... a Sea la d e Tároles. ese falto soore Ja rcpr~s e ntacion en nue tro teatro En todas estas obras ... e n o tab~n la s faltas d e una de una de las creacione ~ mas populare s del compo· <,gran facilidad d e. Í?.roclticcion, i las ~cñales e;viden­~ itor italiano que hoi llama mas Ja atenc1on de l os ~ t es d e s u inclinn ci o n a ir:nitar u l~o sinj. Una mul­ami go de la ópera en el viejo n1undo, sobretodo titud de otras ol)ras déoiles se d e~ pren d ieron . de su cu ando l1uou eh ella trozos perfcctarnente intc r- fá:c1l plun•a, notándosc , sinembargo, de cuando en pne_{a los. cnando, tln carácter mas grande i e levado en la No citaremos r.1ada de 'aquello que nos pareció cornppsicion. A s í es qu e , en el estilo sério, su 1obresulie nte, porque' s t:, bre este punto h e mos re- .lf1ta Bolcna e I sabel en l(en ilwrJJ·t h (representadas suelte no estenClcrnos sin0 hasta despues de su re- e n N áp.o les e n 1 828 ) i sobretodo, su L' Esule di peticion. Rollla ( 1829 ) contienen b e ll e zas reales. En el l\1ucllo se ha hablado en contra de la prirnera j é ner6 jocoso su Elisir rl' A1no1·e i 'otras, cstáq rcptese11tanion de esta céle:bre 6pera, pero van1os a llenas de :vjvcz~ i Cl e gracia. El jnterv:alo entre decir Cltá dloé la falta jeneral quo dominó en ella: estas i su Ilfa Tinn I?alieto (Paris, l e 35) fn~ llenado los c0ros no estaban bion ens?yados, la orqu sta lo co11 u nas catorce óperas, todas Jas cuales han. ca ido mismo. Esto produjo una ~eneral ltñpres16n d e a- cornpl e tntnente en la oscuridad. La pri~a i poco gradable; ·mpvesion que h'zo pasar desapercíbiaos cuidado d e s us cornpo ... ic io n cs e ran debidas en gran rnuchisimos trozos mui bie!l1 ejecutados por cada parte a l a m e zquina r e Jnun e racion que los cotnpo­uno de los artistas qne tot(laron part~ en dicha re- sitores r ce il5ian ; pu e s durante muchos años en que prcsentacion, i cada uno de los cuaJes tuvo n1omen- Donize tti se con1prometió con Barbaja, el i1n1Jre­tos felic~ in1os. Nos~tros cr~emo 9ue la rep ~ ticiofl < s~1·.io e~ Nápole , a escJ:ib,ir anualn1 ente dos ÓP.cras íle ~f: opera causara \n1a 1mpres1o hiu1· (hfeten- S s é rtns 1 · dos bufas, rec1b1a en recornpensa de" s11 te; i a~í escitan1oe a lR"Cotnpafiía a que la vuelv~ ~ trab11jo e~c asa1nente lo prec iso para hacer frente a • • .. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • sagrándole RO un" recuerdo: " Jóven, · talentoso,- eonaider:ado el ¡,~ • se, al>ria a ~}te s · anchuroso i purpúreo. embargo, po el mo paquete se anuncia que d aquel nobfe i jeneroso jóven, tan lleno ae ilusio-siones i de un cadáver eiJ o q · 4ltt is. ,; aturf)rMDJe Qfty:djoso i o~orvador ~l:A hal)ia ~~~ do ~Et col~ji~ ni de pedp~ro . instrui se. · "Jip pull1ie.ó e loa pt Anti~qu,ia una ompoaicion poét1c&~ la irnajin,ci~ mas tiemna í multiplica4:as neg~ip de &u oo~ co¡percio, pr,o iQO e 1 qal eje · 6 een boe sqc~o i ll~~· 1 • agooJ fl\llt• 1 a rg eia ttn ~ie !o~o 1.1 t•AmR~ iao o~ ~ 4- ~ i (J~uirió .......... ~~~ ~~ . ·i h j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA t).E SE~ORITAS . el espíritn de rivalidad que existe entre los dos al campean, que acomete con denuedo i sin dar un sexos, no~ es porque queriendo contr1bu ir fruetuosa- p~so atrns. Es cosa de verse la facilidad el desem­mente a a moralizacion de la sociedad, creo que barazo i la. afluencia con que hace a la 1 pobr.e niña deb? at, carel mal en sus principios para curarlo la d e clurac1on de su atnor, porque ei nec snrio con­radicalmente. fe,ar que ellos para decir no ron nada cortos· la U no de los t emas mas con1u.nmente ndoptndos urjc, la ohJiga, la compromete a que dicte el falto para los art_ícu !os en cuestiGn, es el de la coquetería tretnendo que ha de decidir de su ~ida entera. Ella de lns - ~~UJ eres, contra la cual no ce_~ · n de l.ac er 9ue no comprende lo que pnsn, aturdida con ta~ brusqutsrmos ataqu~s, no solo los e~cntores sino el 1nesperada decJaracion, re ponde ~ola1nentc que no homb~e ?e los corrdlo~, o ~ea el .tn~uno de los ca- ~ cree nad~ de lo que se le_ hu dicho, ponque la é!uda chaco~, st~ q_uererse confesar a SI m1smos que son < en tnnt ena de amor nace con la mujer· el héroe no ello_s los umcos culpables de este desvío en las 1 se desalienta i sigue con los mas fuer: es arg ume n­muJeres. tos demostrándol e que no ha dicho sino la veruad i No sé s i debido al clima, a l os alimentos o a hi aunque no consigue convencerla, sí se persuade naturaleza del. t erreno en que habitarnos, lo cierto que J~ fortaleza es accesible, porque ha visto cierto es que la muJer en nu estro pais se desarrolla tan ~nn1~to de colores d urante el asalto, que es seílal precoztnente, que una niña de catorce años está 1nfaltble de bu e n éxlto. aquí tan . completantente forn1ada: como lo estaría Una vez ini:iada, dice el p e pito, no hai mas que una de diez i ocho o veinte en cunlquier par te ere tener _co~s~anc1a, que con esta t.odo se vence, i con Europa: segnn se nos cuenta. ro '3UceJe lo mismo ~ al pnnc1p 1 ~ .~n la cabe~za la pe~·sigue por toda parte re '"" p ecto de su parte intelectual pues cuando a los 1 lu ga r, dinJ •endoJe miradas tiernas i arnorosas · si catorce años éstá fú::icamente bi~n formada, de ma- 5 alauna vez a ~ iste al teatro, nu estro amiguito no' ha · nera q~e pueda Uamarse mujer, t odavía conserva ~ n11rado una soln vc,z a las tabJa s, a las que les vuel­la sencillez, la inoce n e ia i la falta de malicia que ve la pspalda para colocar s u anteojo e n dire ccion caracterizan al n i ño. 1'odo e to. se n1 e dirá no vi e - de la bella, porque los lorñetazos son de un efecto ne al ca~o; nada tiene que l1 ac~ r con la .coqnetería asombroso. En fin, al cabo de afgun tiempo de ha­de la muj e r, ni ron c ho tn é nos con que el hombre ber h ec ho ~u corte as1duatnente, alr.anza aquel si tenga la e u lpa; sinembargo,necesito de esta peque- tan d.es~a~o, por e J qu e se dan mas de tres ca idas ña reseña para qu e se vea, que cuando la rnuj e r los prtn cl p1antes e n amor; ha ll egado a la cúspide~ por su formncion física tiene ya t oc.los los atractivos ya .no l e queda qué ha cer:. es de rnui rnal -tono se­que arrebatan i enatnoran, carece to da v1'a de la g u1r l os amor< s con una n1ñn que ha soltado e l si; malicia que es necesaria para precaverse de los en- se acabnn Jas de \'ociones en la ig1esia, Jos p aseos por gaños i falsías de lo3 hombres. e l frente d e l balcon i !as 1niradas lánguidas. Cuando Cuando uno de estos pirnpollos se presenta en el la inocente e incsperta muchacha percibe el de$den mundo, el inagotable ejército de los pepitas desple- de su amante; cua~do se p ers uad e de. que ha sido ga sus bandera~, refa~c~ona sus fortificaciones, pre- cngañada,ya n o es tl ernpo,~ l pep1to Ja . tJene anotad a para sus armas 1 munJcJona sus cartucheras para ya en su Lbro de n1 en1onas. i Que hac e r e n tal entr~r ~n batalla .. l\Ias como la m mil suizos a .. us propias ec::pcnsas, obligó a e~tos veces efecto de la desconfianza que la falta de hi- dos señores a cederle por segunda\ PZ ~u conquista, daJcruía en los hombres ha hecho nacer en ellas, intünidú o sedujo a los dcrnas insurjcntes, arrebató per~ q\~e no han afectado en nada su cor~zon. Si nigaglia a Francisc? i\ •I~ría de la ~ov re he_r- Sed JUStos, fcñores hot:lbres de plurna, 1 sgbre to- ; mano del c.nrdcnnl Juhan, 1 el 31 de d1c1embre ae do lójicos, i si verdaderamente teneis las loables in- S 1402, hab1.endo logrado apoderarse de a]guno ba­tenciones de correjir la soeiedad con vuestros escri- rones, les l11zo dar la muerte. Estos eran itellozo tos, dirijíd las críticas a los de vuestro sexo; ens~- Vitelli, seiíor de CiLta-di-Cast .. uo, Olivcrotto de fiadles a respetar la debilidad i la inPsperiencia de ~crn1o, ~?bl? Or ... ini, duque de ~ravina, i 'i ran.; las mujere~, P?rgue elJns han de~~~· las compañe- c1~co de 1 od1. ... El 1:apa, que habla entrad? en el ras de su v1da 1las madres de sus h1JOS m1smo complot, hac1a por su parte prender 1 matar RuPJ.NA. n Roma a otros jefes de la familia Orsini. Unica-mcnte fué perdonado el cardenal de Jos Ur~.inos; a Qésar Borjia. que1n en cambio encerraron en el castillo de San n- ( Conclnsion.) jelo,i no ~alió de alh sino despues de haber firmado la Apenas entró a Italia, en la cotnitiva de Luis capitulaGion de todns las plaz:1s que hacían el patri­XII que reclamaba los derechos de su abuela Va- monio de su casa. Las 1njquidades de César Borjia, lentina de l\'Iilan, el nuevo duque de Valentinois, ~cuando estuvo de nuevo en la ~apital, no tu\·ieron envalentonado con la proteccion de un gran mo- n1cdida; pues, dicen los historiador s de aquella narca, continuó el curso de sus homicidios i usur- época, que, ro leado .de guardias i ue concubinas, pacioncs sobre las grandes fnrnilias romanas. El lo lo.)onlctia todo a sus caprichos. l\1ataban, asesina­tnismo rei de Francia le dió dos mil caballos i seis ban, envenenaban, arrojabnn al rríber a Jos que no tnil infantes para asegurar su triunfo i su fortuna. le gustaban; se confiscaban Jos bienes i Jos rnue­Comen2Ó por la toma de Irnola, de Forli i de Ce- bies de aquellos que él condenaba; Francisco Bar­sena, patrimonio de la familia Riario aliada del jia. su pritno, fue entóuces una de sus víctimas. papa isto IV. No se le escapó ni su cuñado, a f>andolfo Petrucci, Pab]o Baglioni de Perusa, no qujen quitó el 8eñorío de Pe:-;aro; pr.ro con1o se se le escaparon sino por rnedio de Ja fuga con tnu· apoderó al m isn1o ticn1 po ele los bienes de la fa mi- cho~ otros barones. lia Caye~ano, <.lió estos a su hern1ana Lucrecia 'l'antns esaccionts no l1abian saciado ni su atn­con la condicion de q u e enterase ochenta tnil du- bicion ni su codicia. Forn1Ó el proyecto de enve­cado~ en las cajas apostúlicas, lo que equi, .. alia a nenar a cuatro de los cardenales mas ricos en un darlos a Cc·sar Borj ia tn isn1o, pues q ne snc(. bu a fes ti n que les hizo prepn ra r en la viiía -ero Luis i de I esn ro. Los venecianos se armaron al mismo le prohibió que pasase adelante, i tomó a Florencia proteccion de sus armas, Pablo ;Baglioni volvió a i Ja R?mañn baj? su proteccion. Esta decl~racion ~ ~er.usa c.on el. resto de los ~ rsi nos i Jos condes. e­del ~e de F.tranc!n envalentonó a los enerq_Jgo~ de t1ghano 1 Alv1nno. Pero m1entras que los encrn1gos • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • de César Borjia lo d pojaban fuera d0. l on1n ·. 1 era d n eño del a ti cano i del castillo de ... an Anjelo con doce anil hon1brt'' , i para sostenerse se aprovechaba de las divi~iones que se mauifa~tab an en el cón­clave, n donde la faccion C'"'paiiola, s o~ t q nida por Gonzalo de Córdovo por lo Ur:sinos i los 1 olon­nas, t enia que luchar contra la faccion franc <: sa cuyo candidato era el cardenal d 1\n1boise. Gon­zalo avanzaba por llado de Nápol r, i I_,.,ui ....... JI por el de Ja R otnaiia. é~ar Bo~jia e quilibró la dos fuerza gue lo o licitaban con 1gnal ardor, i se tleci'dio por Lui ~ ""r i [ 1 l card nal d ' 1\n1b oise, esperando cn(.;ontrar en ellos una protecc ion ma po­derosa. r> ~ ro como los rsinos habian r e uni do sus tropas en l.,otna, i la guerra civil pareci a inrninen te, los cardenales i el pueblo obtuvieron de lo s dos partidos que salieran de la capital para d ·jn r mas libertad a Ja eleccion. Este conv nio fué fatal a d' mboise i a Borjia qn e fué abandonado por gran parte de sus tr opns. e el1jió por fin un papa viejo i enfermo que to1nó el notnbre de Bio III. Bor­jla echó de ver que este n nciano no podria vivir 1nucho tiempo: i pre \'iendo la necesidad de una nueva eleccion que le era indispen - able a ... egurar en u no de su partido, ol:>tu ~o un salvo conducto de este papa para entrar a Roma con mil soldados. Atacado en su palacio por Jo. Ur.sino .. , fué ba,tante feliz para refujiarse en el castillo de San Anjclo; i se l1izo allí bnstaute formidable para ser mirado con re.., peto por el mas orgu lioso de sus ene1n igos. Pio III, despues de un pontificado de 26 días, dejó vacante la silla apostólica ; i como la influ e ncia del duque de Valentinois sobre los cardenales es­pañoles de la creacion de l ejandro XI. babia recobrado toda su fuerza, el cardenal de la Rovere, uno de l0s pretendientes al papado, creyó conve­niente reconciliarse con él para alcanzar el objeto de su ambician; i echó mano para eso de las disi­mulaciones mas infames: llevó su perfidia hasta hacer · comprender a César Bo1jia que él era su propio pac.lre, i que durante una ausencia de Ale­jandro XI, cnt6nces cardenal, habia obtenido Jos · favores de Vanozza, i que él, César, había nacido de ese adulterio. Borjia lo creyó, o no lo creyó; mas hizo que lo creía para capta·rse la ami .... tad del futuro papa, quien ]e prometió la dignidad de con­fa ion ero i de jeneral de las tropas de la iglesia. . ll.IT ; . . -- · - ~ - .... - el papa, .. ino por el cardenal, que no qniso qu e ~obre Juli o ll pesase esta nu eva infamia . Borjia se r et iró cntónccs cerca <.l e Gonzalo el iórdova, quien despnes de h abe rl o colma lo de h o nor es, lo trai­c io n ó co tn o los detnas, i lo n vió a E paña, e n donde l r i F rn an<.lo l o hr¿o encerra r en el cas ti­llo d e Icdinn d e l Catnpo. hi permaneció tre s año n 1 cq bo de 1 os c ual t:s con si o· u it> c.scapa rsc : i se r cfujió e n 1506 en Ja corte de Juun d' lbre t, su ~uíi ad o. I.J os hi s toriadores varían so bre la qpoc, de su n1u cr t e; p 'ro e~ proba blc qu e fn ó e l 12 de mal z o el e 1 5 16, e u n n o pe re~ i ó de u n b a 1 n z o fr ~ n te a J Cl1o.~tillo d e '\Tia nn, durante la guerra que Junn el' l b ret, r c i de nvarrn, tuvo que sostener contra 1~ e r na n do l ~a tu 1 i e o ; n1 u e r te qu e fu é m u i g lorio a para s crnejante monstruo, a quien la horca d eberia l1 abe r h cho justicia. o me atrevo a injuriar las bella letras diciendo qu e las cultivaba con esmero, i que prot j ia a los sabios i a lo s po e tas. S u hi~toria particular ha ._i do cscri ta por 'I'omazi, i su r e trato exi. te aun en Florencia . Ln pintura no ha conser­vado jarnas las faccion es de un tnalvado mas con· .... u m n do q u e • ésa r B o 1j in, q u e ha b i a na e i el o, di e en los mora1istas italianos, para l1ac c r a su padre el servicio de ~ e r mas criminal qu e é ], i para e vitar a Jn silla apostó lica la vergüe nza de haber sido ocu .. pada por el hon1 bre tna s perverso de aquel siglo. VJENNf'T. ( 'l'. D.) • Rafael Armero. Vibra de nuevo e n mi sensible Jira J_,a cuerda del dolor; I nuevamente el corazon su pira, 1 el alma se estremece de afliccion. Es, oh mi hermano, mi querido hermano, Que no escucho tu voz, Que ya no estrecho tu sincera mano, Que en vano, en vano te descara yo. Cuando una tarde ]a implacable suerto Con hórr1do furor, Lanzó a la tumba con funesta muerte La esposa de mi amante corazon ; Tú me quedabas, tú, i en tí vein Para consuelo yo, Su imájen i un h crznano; i vino un dia En que tambicn moriste, h e rmano, adios' MARIANO GoNz .iLEZ M ANRIQUE. Esta vez Ja astucia de Julio II fu é superior a la del hijo de Alejando .1. I) pues este fué víctima de los engaños i artificios de aqueL Al principio de su exaltacion, Julio JI aparentó cun1plir su palabra, i confió al duque de Valentinois el cuidado de deft: nder la Rornnña contra los venecianos, que acababan de apoderarse de Faenza, i que amena­zaban las detna~ plazas en donde César Borjia l1abia colocado gobernadores de su confianza; pero apé- • . nas estuvo emb~rcado en Ostia en una de Jas gale- Rlcaurte, o el Parque de San Mateo. ras Cle In iglesia, cuando dos cardenales se le pre- Motivos de_ deJicadeza ~e obJi~a~ a pro~es tnr sentaron exi jiéndolc la entrega de dichas plazas. ( contra la pubhcac1on que, s1n conoc.nniento mio, se Borjia i?digna~o. rehusó en vano la restitu~ion d~ ha hecho _:n la il!lprenta de la Nac1on d.?. e t e dr~­ellas; pues tra1~1onaclo P.Or sus tropas, se v16 obh- ma del ~enor E ... mt.ho Seg_ura~ de Ctt.}~O orlJ~naJ auto­gado a conse!lt1rl0; pero como los gobernadores O'Tafo so1 yo el untco du_cno, 1 que dJ al senor doctor de Cesena, Ostia Forli i Bertinoro r e hu ~ aron en- Lorenzo 1\11. Lléras, D1rector del teatro de Bogotá, tregar estas _ciud~?clas, Julio H . e~ m bio ?e to~o, con el escl~si vo ~bjcto de que se 1: ~rcsentase. ~>a­entró en cap1tulacJones con su pr1s1oncro, 1 lo h1zo ra esto fu 1 autonzad~ cuando rcct bt el manusc11to trasportar al castillo. de Ostia, ~ajo la guar~i~ del que su autor me en v1ó desd~ Panamá como ~ln .re­del cardenal CarvnJal, promet1endole stt l1bertad galo, mas no para que se dtese a ln prensa: 1 bten inmediatamente despues de que dichas plazas fue- 1 se comprende que _ al hacerlo se n1e ha colocado en sen_entregadas; tratado que fu ' cumplido, no por ~ una posicion deltcada, pu e~ que e l srñor Segura • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - • • • 6 BIBLIOTI!:CA DE SE~ORITA~. pudiera cree r que yo estoi especuland? co_n su obra. Si a es to se agrega que en la publl cac10 n se han hecho al drama no pocas alteraciones, segun se me ha informado, mi r e~ ponsabilidad para con este amigo es todavía mayor. ' Ignorando dónde se halla al presente el señor Segura, creo de mi deb e r hacer esta protes ta por la prensa para que llegue a su conocimiento, no ere· yendo, por otra parte, que sea in diferente para el pÚ· blico el conocer este 10cid e nte r elacionarlo con uQa produccion lit e raria que tanto h a aplaudido por su mérito i por su argum e nto n acio nal. JO SÉ CAICEDO R. Ya me ausento. puede venir en un mes ni en un ai'i.o 1 aunque sí en medio siglo. D ejo tambi e n ya la pluma, para empuñarla a la vuelta en b e n eficio, si es posible, de la causa de las l etras; porque es aquel asunto que habrá de mere­cerme una media docena d e artículos cuando mé· nos, porque t e n go la oferta ya h ec ha al público i h ab r é de cumplir con elln; porque es materia de mi particu lar predi l ecc i o n, i sobre la cual, por lo mismo, hnllo gusto e n escribir; porque en algo ha· bré de ocupar los muchos ratos de ocio de que hoi dispongo; i en una palabra, porque a fuer de miem· bro de la asociaci o n granadina, t e ngo de cooperar en todo a su engrandecimiento i a su dicha. JUANCHO BLANCO . • Si fuera yo un Próspero Pereira Gamba o un Educacion. Jul io Arboleda; esto es, toJo un po e ta p rop iam e n- Señor Santiago Pérez. te dicho, ya estaría mi barbuda vertiendo armonio· 1 sos i s e nttd os ver., os, con que deleitar los oídos i Permítame U. que lo felicite por la buena eco­conmover el co ra z on d e m is l e ctores; pero ¡ ai de jida que han tenido e ntre los granadino sensatos míl que no s iendo smo un menguado p ro s ista 0 un las sanas ideas qu e U. ha manifestado sobre la pobre escritor. prosaico . si e qu 1ere, te n go por fu e r- et!ucacion de la juventud, en su JH'eciosa carta z a que escnbn est e que llamaré Ya me ausento en publicada en Et Comercio. U. ha probado que l a humilJisima prosa que acostumbro. i Qué re· comprende la mision de un ciudadano a quien m e dw 1 los padre s de familia han encargado de formar el J\le voi, sabe Dios a t!ónde ¡ como tmspillado de entendimiento i el corazon de sus hijos. Un ca­dolor el co?'azon, como en ocasion sol e mne dijo el lejio no está destinado a ser el semillero de secta­Príncipe de las m e m o ri as, a p:1sar unos pocos dias ríos políticos de la bandería en que esté afiliado fuera de este tristís imo convento que llaman capi· su Director, sino una escuela en donde se nutre tal de la R ep ública. la intelijencia con Íos principios de las ciencias, D ejo, pú es,e~ ta trist e ciudad, foco t e rrible de usu· i se inculquen a la juventud lo~ preceptos de la reros, que vivefl del sudor i ele la s :-mgre del hombre moral i las virtudes sociales. U. ha comprendido trab njaclor; porque si veis a e~e que e difica nlcáza- esto perfectamente; i es de esperarse que las res i palacios, a ese otro que esparta nuestros fru- reflexiones que sobre el particular contiene su tos para el estranjero, a los que comprnn i venden carta dirijida al encargado del colejio de la Paz, mercancías, a los que ceban ganados, a los que ua· tengan el ef~cto de modificar el sistema que aquel nan sueldo i pension, a ±a vi u da e¡ u e ji m e, al arte";a. apreciable jóven se proponia seguir en- la ed, u ca­no que llora, todos no son otra cosa que pobres víc- cion de los alumnos de su establecimiento. El ' no timas de la rapacidad del usurero. podrá ménos de convencerse de que jóvenes pro· D ejo esta triste ciudad, c¡ue no tiane mas indus- vistos de un buen caudal de principios científicos, tria que el campo, el ajiotaje i los empleos, entre- i penetrados de la importancia de practicar los gada a sus mi¡;erias, que no me es posible remediar. preceptos de la moral conservadores del órden i Esta triste ciudad, que como tantas veces he dicho · de la buena intelijencia entre los miembros de la no tiene mas importancia que la que le dnn las le~ ~ sóciedad, saldrán de su colejio . dispuestos a ser tras i la política, i que se habrá de destruir sin adua- buenos ciudadanos, que seguirán las ideas polí­na de depósito i sin camino de Honda. ticas cuya práctica tenga por resultado producir Dejo esta triste ciudad, abundante en mendigos el bien para todos, no entregar el poder a una han­de todos traj es, sexos i condiciones, propicia tan dería. sol? a unos pocos que, viviendo de sus rentas, sin U. ha toe!ado en su carta lo que se refiere al cuidado alguno por las cosas públicas, indife rentes cultü· o de la intelijencia i la formacion del cara­a t o~ o lo que no sea dut:lo propio, en una palabra, zon. Pero creo que hai ciertas cosas accesorias a declmando el E g o me i, sin conju ga r mas amo amas aquellas, a que debe atenderse con no menor cuí­que el cuido de sus doblones, pasan esta vida, si dado, porque son las galas que adornan la ciencia no como res de ceba, a lo ménos como míseros au- i las buenas costumbres. Hablo de las maneras tóma!as; máquinas de dij e rir, de andar, hablar i cultas, del porte i del buen trato social. La cien­do. rmlr; ar~atostes, en .fin, que nada valen i que cia i la virtud, !'in la civilidad i cultura de los rilo­para nada Sirven. dales, i sin cierta amenidad en el trato con los de- Dejo e ta trist~ ciu~ad, semejante a un T-unjar mas hombres, carecen de la educcion necesaria gmn~, como ~ec1a _el d1funto Duque. para hacerlas apreciables i formarles partidarios. DeJO est_a tnste ?mdaú, en donde apesar de todo Creo, pues, que, al mismo tiempo que se dén lo ~rnba_ d 1cho, ex1~t_en para mí los encan~os de la a los niños lecciones sobre ]as ciencias, i st; les a~u.stad 1 ?e 1~ faml11a; e~ d?n~e trascurnó alegre instruya en los principios de la moral, se debe ~~ mfa_ncJa, sm pensar m :nqu1era en lo que hoi cuidar con esmero de enseñarles a ser miembros p1enso 1 me atormenta; en donde viviera mi madre ao-radables de la sociedad. i viven todavía ~.1is ~eudos a quienes am? i des~o 0 Están en práctica aún enh·e la~¡~ personas que prospendnd. Dejola 1 la encontraré lo mt~mo, sm se Har:nan jente de buen tono, muchas ~osas que c1ue hayn en ello duda, por wanto au me,JGra no, hl soe1edad •erdaderamenté eulta no admite, ni • • • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • - • BIBLIO'fEC.A D.E SE~ORI'rAS . 7 debe admitir. Es, pues, prt>ciso hacerlas de~apa- ~ s~ ~ecu stan sobre el espaldar de la silla en que recer. est· ... entada a conv ' r sa rl e al oído· ni Jos qu e ha­Preguntar acerca de todo s ue 111al tono, prin- blan en voz rnui alta i dejan oír risotadas ruido­ci pa 1 r~enté e na nclo la pregu1~ta va del i t~ r ,rior a 1 sas; ni l~s q u ? acabando tle futnar un g ran ciga­sup erior, o a person a con quten no se ttenen r e- rro, :van llHned1atarnente a bailar un valz j mo- . laciones rnui csttecflas. '"'e pu de preguntar sobre le tara .. u par )ja con e l rnal olor del tabaco; ni el ~stad~ de la alud d e una pe_r~~na, sobre su l~s qu e csc\~pen en ot~?- parte que én su pañuelo; restil enCHl, so ore al gu n acont .le nrucnto notable 111 los que p1d en bran d 1 e n 1 u cYa r de vino cuando que llatna la atenc ion pública, i d c tnas cosas de se les irv ~ n rt.)f resco ; ni mt~cho tnén os los que igual natural e za, c¡uc l os hornbrcs no ti ene n nin- se P-Olp( .. fian n di · puta de cualqui e ra clase en gun inconveniente e n cotnunicarsc l o unos a l os 1nedio d e la concurrencia. o ro~. )ero preguntar sobre lo que se ha ce o se ¿ ué diremo · de e os jóven 0s que v:an a los conversa en una casa que se visita, s ob re l os ne- tetnplos a burlarse dt! los predicadores, dirijir gui-· gocios que uno hace, sobre la intencion con que ñadas a las rnuj e r es, i obstruirles despu c s el paso se pa ... ea po esta o por la otra calle, sobre lo qu e e n la puerta para ultra ja r el pudor ? ~sos, 0 no come o b ebe, sobre las simpatías o antipatías que han recibido ni las n1as sencillas lecciones de bue­esperi menta &. a, &. a es una grandisirna descor- na crianza, o son perdularios incapaces tle apro­tesía, que, por desgracia, e tá admitida cotno tno- vecharlas. neda corri_ente en nuestra socieüad. Son tnuchas El mi smo concepto t enemos de los que se reu­las personas que no tienen el n1enor escrúpulo en· nen en la tiendas cle licofe a beb r aguardiente, pararlo a U. en medio de la calle, i h'lcerle el si- j decir chist {lS groseros; i atto· tantó <.le lo8 que, guiente interrogatorio: ¿ \ 1 ien ti. d e tal casa? clespues de hab r pasado muchas horas en la or­ ¿ De qué le conversó la señora? ¿Quié n e . tabn JL• e n el café , o en la ta berna, .. aleo a rn edi a no­allí? ¿'A dónde va U. ahora? íga tne ¿ a dónde< che por la calles dando gritos uescompas~dos i va? ¿Por que pasa U. tantas veces por esta ca- de p e rlando con sobresalto a los que dormian lle? Cón1o arregló U. tal n g hr io ••••• ? " h! tran quilarnente. ~ señor, aseguro a U. que cuando tengo la de grac ia Hai ciertas co as qu e , usadas una vez, son cor­de tropezar con uno de esos hombres descor e~e~, te ·es, i rep etidas son de~cortes es . Ofrece r el paso que se creen con derecho a p onerlo a uno en con- a una pPtsona es un acto de corte ía; pero in7 fesion, no sé cón1o tengo paciencia para sufridos! si tiren que lo torn e la persona que lo ha rehu­Bueno seria que en los colejios se enseñase a los ... ado, soJarnente es p er mitiJo al dueño de ca ·a niños que, por lo Jeneral, toda pregunta es indis- cuyo hú .sped<_,s no q' i e ren salir de ella ántes que erecta, i que no se deben hacer sino aquellas que éL Luis Xl V iba una vez apa ·ear con el Ji_,lnba ­la necesidad justifica, o las rela ciones de a1nistad j<~dor de lnglat \l'lia. L ~ajaron JUntos lnduzcan en todo con cortes1a; I e e e.1emplo c~sa. Este audaz pasajero baj6 al gabinete de Pul­hará fnas efecto sobre ellos que todas Jas leccio- t · t ... 1 ·b· d · 1 ... l nes escritas. on a quien encon ro so o, escr1 1en o, 1 e pago e D . ( U h . . precio deJ :v,iaje, que se haoia fijado en seis dolares. rspen .. eme.. . que me a~y·a pertn1t1do ngregar · estas reflecciones a las mui juicio as que contie- Flllton permaneció inmóvil largo ti~mpo, c·on-ne su carta; i sír,rase verlas como la espresion del te1nplando el dinero puesto en sus n1anos; i te· buen deseo de pre ·tnrle n1i débil cooperacion en rniendo el pasajero haber cornetido alguna equivo .. la empresa de mejorar la educacion ele la juven- cacion, le preguntO: t No es e.sto Jo que me ha beis tud. UN ÜBSERVADOR. . pedido~ • lrt •* Al oir Fulton esta pregunta, salió tle su n1ed'i- :Fuiano, Zutano, etc. ~ tacion, dirijió sus miradas ácia el interlocutor,¡ , . . . dejó ver u nn 1ógTima roda11clo de sus ojos. · De estos celcberr1mos per~onaJes, tan conocHlos ..., ., coJno Napoleon i Alejand.-o, se sabe mui poco acer- Escusadme, le _contesto con alterada vozt. pen-ca de su patria i jenealojía_. Espondremos Jo que s~a en que es~os.se1s. dolares son el primer salario de ellos d1cen I_os autores~ 1 algo de nuestra propia que han obter11do rnfs largos trabajos sobre la nq:­cosecha. Roclr!g~ Üal'o, en sus !Jias Jeniales opina vegacion por vapGr. Q.uerria, agregó apretanf:lo la q ue Fahula~no 1 "ta~rtano eran d1oses de los Illltr>ha· d 1 · .. . '" ' mano e Ra, aJero • cons(}gTar el recuerdo de este chos enta·e los ]en tales; el uno, que los enseñaba a . ,. 1 u . . hablar, i el. otro, a andar¡ .i de aquí se pudo éleri- mor~ento su ph~l,:lPdoos partir conm1g~ una bo~lla var}.u.ta1zo 1 zutano, es decJr, unos séres de quiene'S de vu1o, pero m1 pobreza no me permite ofrece~os­solo se sabe que hablan i andan. Gonzalo de Ber- Ja. Espero, sin embargo, poder indelnni~aros laJtti­o~ o, en Jns coplas 642 i 7.36 de ~O! miJagros de mera vez que nos encoflU·emo~. uestrR Seftora: usa 18 palabra fulatto splicándo- J ' • tT. D.) • , -PUBLI f T CA LU S - t IGE A~ O • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 35

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 26

Por: | Fecha: 27/06/1858

• • • AÑO I. Bogotá, 27 de junio de 1858. NUM. 26. ; Adios ! negocios pa1·ticulares de cada uno, los n egocios jene Si me preguntais, amables suscritoras, qué es lo rales de la República. que pasa en mí en este tnomento, en qn por la vi- Ya veis, señoras mias,. que no puede haber tortu-jésima ~esta vez tomo la plun1a para éscribiros n1i ra mayor. últirno editroial del que hoi dejará de ser rni po- I, sincmbargo, me direis: Con tan poderosas ra­bre periódico, sin duda que no acertn ré a decíroslo, zones dejais de redactar nuestro periódico, inocente, porque yo ta1npoco los~; pero es lo cierto que 1ne lij e n:>, i que si bien es cierto que no os labra una encuentro triste i embargado, ni 1nas ni méno- que corona inmarcesible como la del Tasso o el Petrar­coino el viejo cisne del lago, n1otnentos ánt s de ca, al m é nos no os causa un disgusto por hora ni botar a las auras ...,u últirno canto. 1,an grande así un desafío a .1nuerte por ·semana. i Como os creere-es la amargura de un adios f mas esas mentiras que nos ·estais diciendo, de que 1 1 . tscribir pnra no'"'otras es morar entre flores i respi· ' 7 osotras, las bel as hijas de s( .. nt1n1iento, que, 1 rar aromas? cómo, si arrojais la pluma Iéjos de vos, =s~iit~~a1~~~~ ~~~~~s ¡~ df:li~~dl~~t:ecz:.~;:.:~d~~r:s~~ o dejais de mojarla en el tintero apacible de la Li- 1 teratu ra, para ir acaso a mancharla en el ensangren· mejor que yo: un adioses un regu e ro d e ágrjmas, tado de la Política? •••• Sí, todo eso podeis decirme1 i yo las vierto en e te n1omento, no ante una d1vi- . i mas; 1 a todo eso yo no t e ngo que daros mas-que nidad sola, sino ante las n1il divinidad · de este país, que a su cielo de_ e. trellas, opone su suelo de una, una sola respuesta, pero concluyente; fatal. fl Esa re ~ puesta es que vosotras te neis toda la razon, .,- ores, i que a falta de otras cosas 1nulti plica sus bellezas como el mar sus olas en una tnañana de j que si yo no obrara así, dejaría de ser f¿ombre. I i sabeis por y_ué ~ ten1p estad. p arque nosotros los hombres,hemos aprendido de Escribir ha sido siempre una tarea gloriosa, })ero vosotras las mujeres a querer por mal. lo es mas cuando se escribe en un país cotno el Porque nosotros los hombres, entre la vida i la nuestro en que no se aprecia ni paga esa cJase de mu e rte, marchamos sien1prc a la muerte. trabajo, i cuando los escritos van dirijiclos en spe- "fa! e el legado de Adan! cialidad a las señoras, lo séres mas buenos de. toda Esto es sin duda mui digno de castigo, pero no la creacion, pero tambien los mas difíciles de con· habrá, no, en toda la humanidad, quien esté sufi-tentar. cientemente puro para arrojar al criminal la pr1me- _ Si~e~oar~o, Y? debo conf~sar ~quí que v?~ot.ras ra piedra. hnbe1s sido IndulJentes conm1go, 1 que habeJs Vlsto < Ese es un v~rtigo terrible sin disputa a]o·una pe­en mí mas el deseo ardiente ~e agradaros, que los 1 ro ese vértigo no es otra cosa que la le{=> de Dios. esfuerzos ~echos para conseguirlo. Es pgr eso, .ama- Ese vértigo arrastró a Safo a las cumbres espa.nto­bles suscrltoras, que n1 e cuesta tanto el despedirme, sas del Léucad e i a Lárra a la muerte enmedio de t~nto el haceros pat~nte mi gratitud, tanto el renun- una nube de pólvora j entre mil coron~s de laurel. ciar a vuestras sonrisas de aplauso! Sin ese vértio-o el hombre llco·aría hasta Dios i b o ' Feliz el hotnbre cuya mision sobre la tierra no ántes de Dios está el rayo esterminador. es otra que servir al sexo de los salones, sí, feliz, Es pues preciso errar para morir. El error en porque eso es tanto como habitar el Olimpo de los hombres es el gran secreto de Dios. los dioses, i superar todos los destinos envidiables Dudais ~ del mundo. Por el contrario, e] hombre que sirve No, no dudeis; i si no dejad a Alejandro, a Cé-al sexo barbudo i mal jcniado de las plazas públicas sar i Napoleon gana11do batallas diéz siglos segui­i de los 1neetings, es mas que un reo de muerte a dos sobre la tierra; dejad~ Franl{lin i Ne,vton otros quien martirizan ántes de sacrificar: para él no hai diez esplicando los cielos i encadenando el rayo; momento de tranquilidad ni reposo ; todos ti enen a Sócrates i Platon enseñando la virtud; a Danton que ver con él, todos lo acusan, todos lo hacen res- i Marat derramando la sangre sagrada de sus seme­ponsable, i todos quieren que su periódico no canten- jantes; a Vergneau, Camilo i Mirabcau electrizan­gamas ideas q ne las suyas, toda vez que eJ hombre es do con su elocuencia. . • • i qué sucederia al fin~ autócrata de sí misn1o, i contribuye sernanalmente No sabemos lo que sucedería, porque el jmposible con sus 15 o 20 centavos para el espendio de los ni siquiera se imajina! .. impresos. Si es la Gaceta Oficial, todos la acusan El jénjo es como las flores, i es preciso que los de pesada i narcótica. Si El Tiempo, sus dos mil unos vengan, brillen i se vayan para que los otros suscritore~ son otros tantos fiscales, a quienes no se puedan sucederlos en e a majestuosa i constante puede contentar. Si El Cornc7cio, decís vosotras ias alternabilidnd que se llama la VIDA. primeras que huele a fu la desde ántes de salir, i que r ... a veis, pues, señoras, cotno el error no es un la monotonía de sus filas ordenadas de números ha- mal, sino ántes un bien, una necesidad. rían suspirar de tedio al mismo Baco, si existiera.' Dadnos pues una parte de razon siquiera, siempre Especies iguales se vierten respecto de El Catoli- que nos equivoquemos. cismo, La Pat1·ia i El Po1·venir; i entretanto, los Qué es el amor sino e] mas bello de todos los partidos andan m'as que descontentos con sus órga- errores? 1 quién no yerra de ese modo cuando os nos de comunicacion; se acusa a sus escritores pú- ve tan lindas, tan encantadoras~ blicos de débiles, de vendidos al Poder, de inadecua- Pero basta. Seguir adelante sería tanto como pro­dos para el electo, i de torpes, pues no ven en los longar los infinitos sinsabores de esta despedida • • • t - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • • 206 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. horrorosa •••• sería tanto como saborear el amargo deleite de un placer incógnito i misterioso, i yo soi inferior a esa prueba tremenda; mis labios no al-canzan a apurar esa copa de acíbar i miel. · Adins ! pues; sed hasta el fin buenas conmigo i concededn1e siquiera un suspiro •••. no os pido una lágrima, porque eso sería traspasar los },mites de toda ambician humana-las lágrimas de las hermo­sas no deben verterse sino sobre los sepulcros o las aras sagradas; ninguna urna es bastante a guardar semejante tesoro! la mujer que llora retrata a Ma­ría al pié de la cruz, i no puede llorarse así sino por el rei de los pueblos i de los ejércitos. Un suspiro es distinto. Adios! F. PEREZ. Rita la Espa.ílola. (Reproduccion). .. Entre las últimas piezas puestas en escena por la compaííía dramática, Rita la Española ha llamado profundamente nuestra atencion como una obra de alto mérito literario. Vamos pues a hacer su análisis sucinto empe· zando por sus defectos . Estos son dos: estiJo bajo ; cansancio en los diá-logos. Respecto del primero, tal vez la e u 1 pasea del tra-ductor, no obstante la celebridad de su apellido ( Escosura ). Respecto del segundo, nosotros hallamos la es­plicacion en una cosa que se nos ha dicho, pero que no nos consta, a saber: que Rita la Españo­la no es mas que una novela del señor E. Sue con­vertida en drama por un aficionado ; pues es cier­tamente difícil, i hasta peligroso, reducir Jos cuadros detenidos de un romance a escenas rápidas i res­pectivamente enlazadas de una obra de represen­tacion. Sea de ello lo que fuere, estos dos lunares nada significan junto a las muchas i relevantes bBllezas de la obra. En materia de teatro, nosotros no creemos ni que sea una escuela de vi1·tudes ni una escuela de vicios. Lo primero es una pretension exaltada, i lo segun­do tambien. Ni clásicos ni católicos tienen en esto razon. El fin moral de que tanto se ha hablado i se hablará aún, no es, ni puede ser 1nas que una de tantas reglas de buen gusto que debe tener presen­tes el compositor; pero jamas el objeto únicrJ, la 1J~i-ra precisa del poeta. • Regularmente los que concurren a una represen­tacion no salen ni mejores ni peores de ella: Jo que sí sucede es que salen mas o ménos contentos por haber JJasado el rato mas o ménos bien. Lo que sí sucede es que el teatro es un elemento poderoso de civiJizacion, pero un elemento indirec­to. E indirecto, porque es un estímulo para la lite- ­ratura, un salon de elegancia i buen gusto (habla­mos de los verdaderos teatros) donde pueden apren­der mucho las jentes en civilidad i maneras; sobre todo, el teatro es un entretenimiento esquisito por su delicadeza. Fijándonos bien, dos son hoi las fuentes de la li­teratura dramática: las pasiones i los vicios. don las primeras se fabric:1n los dramas: con Jos segundos 1 as cotned ias. . Dáse a las pasiones un ropaje de sublimidad que las eleva a la epopeya: revístanse los vicios de una riaiculez qoe hace e) placer de los espectadores. • • Los personajes de los dramas son todos homérieos: los de las comedias cervantin os; pero nadie sale de las representaciones ~ com p rar su barril como Los dos ltla?·inos, ni a hacerse l héroe de la moda ni de los atnores en la sociedad. La pasion realza· da satisface el corazon de las jentes dispuestas a lo grande : el vicio deprimido llena, alegra el espíritu recto, i párese de contar. Todo el mundo sabe que concurre a upa rep ·reséntacion, donde todo es men· tira· i, escepto Jas niñas ·que van por la primera vez,' nadie se asusta de los patíbulos teatrales, ni de las puñaladas, cárceles, dobles de ca m panas, res­ponsos, maldicion es, venganzas, odios i anatemas. Mucho ménos (cosa frecuentisima) si Jos fusilados en la pieza principal comen pavo i beben burdeos en el sa1nete . -El barba lo hizo bien-El g a lan estuvo admi· rabie-El consueta alzó mucho la voz-Lincias deco· raciones1-Mal.alumbrade-Escasa concurrencia ... He aqut mas o ménos las apreciaciqnes públicas o del público sobre las piezas dramáticas : nadie va mas allá, nadie profundiza. En consecuencia, decir que el teatro moraliza o .. corrompe, es en nuestro concepto decir una cosa . que no es c1erta. En lo que sí estaremos siempre de acuerdo es en que el teatro civiliza; en que el mismo es una pru~­ba de alta civilizacion; i que l éjos de ser una fábrJ­ca de costumbres, es un represe ntante de ellas, así como los circos de los e m pera dores romanos no crea-ban, sino representaban las costumbres del imperio, degradado por Caligula i hollado por Neron. Los villanos se entretienen jugando a los puños i á las cozes como las bestias : los hombres ilustra­dos fon1entan las ópera~, los teatros i Jos gabinetes de Jectura para pa ... ar sus ocios. Ese fenómeno sP esplica mui bien por la civili­zacion, o mejor dicho, es la misma civilizacion. Jeneralmente, al público lo que le agrada es que le den una cosa de gusto, entendi ndo por tal una cosa verosimil, moral i bi >n preparada ; a reserva de seguir por sus viejos caminos, i fiel siempre a su bandera de debilidades. Despues de estos prolegómenos, mas que clási­cos, pasen1os a Rita la Española. El nrgumento de esta composicion, como obra de arte: es un argumento completo. El desarrollo es todavía mejor que el argumento. Julio de Vaudray, la primera víctima del dran1a, es el jenuíno representante de eS6S pobres jóvenes de 20 años, enamorado sériamente de una viudita jóven i encantadora,quien le oye apénas como a uno de tantos, pues su estado: su caudal i sus títulos la hacen desconfiar de todos los hombres como de otros tantos amantes de oficio. Esta circunstancia deses­pera a J u)io, lo torna en sombrío, lo arra~tra hasta el suicidio, i precisamente en los momentos en qlle Rita, mas sensible a las súplicas de una madre que a las tontas galanterías de un niño en~aprichado, va a darle su mano, a entregarse a él jenerosa i digna. Esa i no otra es la naturaleza. La condesa de Vaudray es la madre, que todo lo intenta por lo que su hijo cree la felicidad. Rita es la mujer de mun­do, que se sacrifica o resuelve ~acrificarse por el eien de dos personas honradas. Julio es ese sér in· forme de 20 años, tonto, ya se llame mujer, ya hom­bre, que cuando dice me enamoro se enamora has­ta la bestialidad, a reserva de abrir mas tarde los • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 207 ojos i echarse a morir por Jo que hizo, como ántes mentas que pueden p e rderlo en la sociedad aristo .. por lo que creía no poder hacer. • crática en que vive. Sannois, Durnntal i Sevign~, resort e sec.unda.. El de Vaudray se desespera a su vez como Rita ríos, ... on tipos cortesanos de notable mérito; j cn te se desesperó tan1 bien a la suya. Suplica como habia dedicada toda n engañar tnuj e r es, o a vengarse de s uplicado Rita; las situaciones se han trocado, i to .. ellas en pago de unas buenas calabazas. · do lo que tuvo de peqaeño el amante en su vengan· Hasta aquí todo e n Rita la Española es bueno, za, lo ti ene Rita de granJe en la suya. Ya no es un porque todo es natural, porque todo es tá r ed u cido a hombre fuerte que pierde a una débil mujer: es una esponer caracté res tal vez raros pero verdaderos. mujer hcróica q u o saJ va a un hombre, i ese hombre Sinembargo, el gran mérito de la pieza no está pa· es su e nerni g·o. ra nosotros sino del acto segundo ell adelante. Entiéndase que hablamos d e l m é rito so'bresalien- Son las venganzas del orgullo falso i del orgullo te, de las cualidades que hac e n d e l drama uno de verdadero, puestas una enftente de otra por el los meiores de los representados entre no otros. j e nio d e l po eta para que la sociedad se deleite i J admire. En el acto segundo todo carnbia de aspecto, la escena entra en otras vías, ¡ Rita la beila, Rita ]a Esos son los dran1as,los verdaderos dramas. Todo galanteada de todos, se enamora de un desconocido enlazado, todo conducente, todo febz. que la ama, no porque este desconocido se Jo diga Empero, Rita es muj e r, i mujer grande, mujer precisam en te, sino porque la casualidad hace que de corazon; su pobre amante cae a sus piés, i una ella sorprenda ese amor, i Ja ilusion, el momento i palabra i una mirada bastan para despe rtar en ella su corazon de mujer, en fin la e trechan la sedu- todo ese océano de amor que creía seco, pero que cen, la arrastran ácia el fo~do del abis~o que el n.o. es~aba mas que conjela;Jo .. El sol ~e su r eco n­destino acaba de cubrirle de flores. < cilHlCJon alumbra sobre el, 1 los carambanos se Rita se entreaa a ese desconocido sin reserva convierten en ondas azules, las brisas despiertan, i alguna. · 0 vuelve a mujir i encresparse la tempestad primera. Pero se levanta el telon en el tercer acto, i Rita El amor ha triunfado. aparece tierna, feliz, siempre enamoradora, i el des- Rita se casa, i se casa con el hombre sin cuna, conocido frio, casi sal vajc en, su esprcsion ; no es con el hombre que la engañó, con el hombre que la ya el amante, es el verdugo, engreído con su tri un- desacreditó, i a quie n va a hacer feliz desechando fo, que echa en cara a la pobre Rita sus debilidades, el partido del señor Riche lieu. la acusa, la des~spera, ~ándos e le a conocer com~ el Esa es la última sublim idad del dratna; pero no hermano de Julro, a qu1en acaba de vengar creyen- vaya a creerse ni por un momento que el finjido dolo víctima de las coqueterías de uná cortesana, i Vaudray es en nada desmerecedor de la mano de nada mas. . R1ta. No: él había sido mas desgraciado que cri- Ese ~s ~no de los grand~s golpe~ de la pieza. minal en su torpe venganza, al paso que ignoraba ~~ pub~1co sabe ~ue las 1nculp~ctones que se ha- el secreto de sur oíj e n. cen a la hn~a espanola no son . c1ertas, pero por. lo No hai que confunciirlo pues con un especu· pronto fluctua entre el hombre Jeneroso que se d1ce 1 d ' ' vengador de una madre muerta por el suicidio de a or. su hijo adorado,¡ vengador al mismo tiempo de este En cuanto a los caractéres de Francisca, labra-hijo, su buen hermano, niño sin esperiencia, niño dora de la Bretaffa, i Pérez, mayordomo de Rita descabelladamente sensible. • • • no hai nada que desear. Ambos son perfectos. El que se dice señor de Vaudray no ha visto en - · Rita mas que una vagabunda de salan, i la hacas­tigado como se puede castigar a una coqueta. Pero cuán léjos está de la verdad 1 Víctima de Sannois, Durantal i Sevigné, el señor de 'r audray no ha hecho mas que servirles de anstrumento para consu­mar una venganza. CompréndeJo aunque tarde el amante de Rita, i aunque ~ annois pnga con la vida &u infamia, la española ha sido ultrajada en lo mas hondo de sus hermosos sentirnientos, en lo rnas ar­diente de su amor, i resignada, infeliz, se Hleja de la presencia de Vaudray dejándolo en parte de su error, cuando tiene Jos medios de confundirlo, de hacerlo caer a sus piés su pljcante i perdido. Así pasa algun tie1npo, i la corte de Versalles vuelve a abrigar en su seno a los dos anlantes; una fiesta casera los acerca, un capricho de la fortuna Jos reune. Rita toma a su vez venganza de su ene­migo, i el drama luce en toda su fuerza, se ostenta en todo su esplendor. · El de Vaudray· ha hecho una carrera gloriosa en Francia, i esa carrera se debe a la proteccion ocul­ta de Rita; el de Vaudrny, arrepentido de sus erro­res, confiesa sus faltas, i Rita se mantiene a Ja altu· n de ~u dignidad de muJer; el de Vaudray no es - mas que un plebeya desgraciado, sin familia, sin hogar, sin nombre, i Rita da a las llamas los tlocu· • • El Iris. Brilla el sol en el poniente Sobre nubes de escarlata, Cuyos estremos matizan Suaves perfiles de nácar, l áureos vellones ~utiles Desparramados en fajas; 1 al n1ismo tiempo encapotan Del orient~ las tnontañas Den ísitnos nubarrones Que avanzan en hosca marcha, Llevando en su seno ocultas Las iras de la borrasca. Sopla de súbito el viento, 1 de súbito se lanza Destrenzada de las nubes N itidn lJ u vi a de plata, Cuy;as gotas crista tinas Refl jan del sol la llama, 1 al caer oblicuamente La titilacion retratan De bruñidas lentejuelas Por el aire desatadas, Que descienden i se esconden En un campo de esmeraldas. - , • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 208 1 ' • • • • • • • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. Un Iris de escelsa cumbre, La mas esc c lsa i gallarda Que jamas embelleciera Los ciclos de esta comarca, El un estremo apoyando De Guadalupe en la falda, 1 di si pan do i perdiendo Entre las nieblas lejanas El otro estremo, confuso Entre la esencia i la nada ; Como del Ande diadema, Sobre el .L\nde se levanta En arcos de un n1ismo centro De vívidas tintas diáfanas, Que unas a otras se invaden, Se estrechan o se dilatan, Sin que perciban los ojos La línea que las separa. Oh, qué lr1s! ¡Cuán divino Simboliza la alianza Entre la innundada tierra 1 las altas cataratas! ¡Con cuánta belleza cumple Su mision pe~enne i santal ¡Cómo le admiran los ojos! ¡Cómo le comprende el almaf ' ¡A cuántos vagos deseos, Ilusiones i esperanzas, Súbitamente da vida, O muerte súbita causa! Oh! Si présago ese Iris Fuera de .paz a mi patria; Si la am bicion de sus hijos, 1 su codicia, i su rabia, 1 sus recíprocos odios En caridad se apagaran; Si la sangre que se vierte En fratricidas batallas, La mano de Dios piadosa Para siempre restañara, 1 si la Concordia hiciera Un nuevo Eden de Granada; Gozoso bendeciria, Juntas las manos alzadas, A la señal precursora De tanto bien, a la santa Compañera misteriosa De escelsa nube preñada Que finje anegar la tierra Con eJ raudal de sus aguas. .. Mas ¡quién sabe si ese Iris Que el corazon me solaza, De paz símbolo b dito Al navegante del Arca Que de Ararat.en Ja cumbre Tomó tierra, no presajia Sino otras lides mayores, 1 mas furor i matanza, 1 mas duelos i miseria, • 1 el esterminio a mi patria ! ¡Quién sabe si es la postrera Vez que mis ojos encanta Con su azul claro i oscuro, Aureo color ~e naranja, Dulce verde esmeraldino, Violado, amariJlo i grana ! ¡ Quién sabe si ántes de tiempo~ - • .. . • Acaso tni tumba se abra, 1 en su hondo sepulte, A la par que mi desgracia, Aunque inocentes puras, Envilecidas mis canas; 1 si mis hijos queridos, Mis pobres hijos del alma, Con su herencia de pobreza, Tendrán herEncia de infamia! Oh! Cómo el dolor me oprime El corazon ! ... Señal santa, Bello adorno de mi cielo, Diadema de mis montañas, Lindo emblema de ventura, Arco de n1is esperanzas, Déjame volver a verte Otra vez en dulce calma, I a par de tu escelsa frente Erguida mi frente honrada . Deja que luzca cual debe Mi amor leal a la patria, Amor que ajenos errores Ni debilitan ni empañan. 1 deja luego a la muerte Cavarme huesa temprana, Si en su seno no sepulta Envilecidas mis canas; ' Porque no muere quien muere Legando de sí a la fama, Si no pacíficos timbres, Ni estrepitosas hazañas, Una memoria a lo ménos De patriotismo !in mancha. Iris, adios! que otras nubes Sobre tí vienen airadas. Adios! que ya te atropellan, 1 desvanecen i matan. Adios! que como un ensuefio Tus lindos colores vagan Perdidos entre las nieblas, 1 confusos se resbalan Dejando de su existencia Por todo rastro la nada. A dios 1 I ya que bravía La tormenta nos separa, ,V e te para otras rej iones, Lleva la di eha en tus alas ; Mas vuelve, vuelve con ello. Al infeliz que la aguarda, Que el temporal es deshecho, I ya Ja tarde se acaba, 1 temerosa la noche 1 lóbrega se adelanta, Un mar haciendo del cielo, 1 otro mar de Ja campaña. Bogotá, 29 de octubre de 1854. Darlo i Cándida. ( Conclusi on ) \ Darío habia dicho a Cándida que la sociedad ba­rra algun dia el paralelo de los dos, i que ese para­lelo no podía ménos de serle favorable a él, cuyo manejo era el de un caballero ¡ i esto era p>rque Darío creía su deuda mas que pagada con haber libertado a Cándida de las manos de Marta, i haber· la hecho su amiga i su amanU por cuatro arios se­guidos. Infelices de los hombres que, con palabras - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 209 de ternura i juramentos casi siempre falsos, seducen i halagan a una pobre mujer hasta el punto de ha­cerle concebir próximas esperanzas de una dicha mejor, i luego se creen bastante satisfechos con ha­berle quitado el hambre o dádole una joya en canl­bio de su l1onor o de la infelicidad de toda su vida. Pero ya se ve, la sociedad nunca llama a juicio esta clase de cri n1inales. El momento que se siguió a la espantosa decla­racion de Daría, fúé · un momento horrible ; pero Cándida reponiéndose presto de su asombro i dolor, dijo a su amante con toda la resignacion i virtud de una santa: Partid, señor, i cumplid, léjos de mí, con los de­beres sagrados que habeis contraido para con otra 1nujer mas feliz que yo. S í,partid,pero sabed que soi madre, i que en mi seno queda el fruto n1aldito que ha de renegar de nosotros algun dia no mui lejano. Darío tuvo algunos momentos de arrepentimien· to i Cándida tuvo a su vez alguna compasion de él. Dias despues se separaron i Cándida reco­jió del suelo una carta que habia dejado olvidada su amante . . Esta carta terrible decía: Señor Darío de Montieull. Marsella, 25 de enero de 1809. Querido mio : Esta es la primera vez que rne dirijo a tí despues de tu partida, i si lo hago es porque una circunstan­cia demasiado interesante para mi felicidad, me obliga a ello. Mi esposo ha muerto; prepara tu viaje para esta lo mas pronto posible: Necesito tus consuelos. Tu Al\IIGA AFECTÍ sn.xA. P. D. Olvidaba decirte que mi esposo murió en un desafío el l. 0 de enero. La despedida de los dos amantes fué tierna en estremo, i sus juramentos de fidelidad eterna i eter­JtO amor se •reno\raron hasta el infinito. Da río men­tía, i Cándida le amaba demasiado para no creerle. Cándido vivió algunos años mas en compañía de una virtuosa señora, i durante ellos no tuvo noticia alguna de su amante. Su hijo, que había crecido a su lado, no tenía mas padre que el padre celestial de los humanos, i todo la hacía creer que Darío había dejado de existir, cuando un dia rejistrando un impreso que por casualidad le había venido a la mano, tropezó su vista con estas o semejantes líneas: "Matrimonios. Se anuncia para el domingo próxi­mo eJ de Darío l\1ontieull con CaroJina Chicot. Esta última había tenido la desgracia de perder a su marido en un desafío el l. 0 de enero de 1809. '' El golpe no podía ser mas fuerte, i Cándida ca­yó en una especie de · entontecimiento que le duró por muchas horas. Así se pasaron algunos dias, hasta que en ]a tar­de ví~pera del matrimonio de su perjuro an1ante sa­lió a pasear por las orillas del Sena en compañía de su hijo i de su fiel cuanto inmejorable amiga. El tien1po era hermosísimo, i la pobre madre se descuidó hasta el punto que su pobre hijo Da1·ío; pues Darío tambien se llamaba a aquella triste víc­tima de un amor crilninal, por correr tras de las mariposas i cojer las flores de los árboles, cayó al rio i desapareció entre las olas. Cándida lo ve j se lanza en Ja corriente. Sinembargo, la empresa es superior a sus fuerzas, i todo hace perder ya ha~ta la última esperanza, cuando algunos nadadores 1n-signes que presencian el lance terrible, desafían el peligro, i sal van de las grtrras mismas de la tnuerte a Cándida i a su hijo. Ya están en la playa, ya están salvados i una turba de jentes estrañas se acerca para conocerlos i compadecerlos. Entre esa turba hai tambien un hombre toda vía j óven, pero pálido i gastado, que se allega i ve a las víctünas con estraño interes. Ese h~mbre s~ fijó en el pequeño D~rio i suspi­ró, pues el tamb1en era padre de un n1ño a quien no conocía, i quien debía tener entónces la tnisma edad que aquel. El hombre continúo pensativo a la vista de aque­llos dos seres desmayados aún, i no sabe qué pensar de su suerte, cuando de repente da un grito lijero 1 ahogado i trata de huir de] sitio en que se haJla. En las facciones de Cándida acababa de recono­cer una de las víctimas de su juventHd. Sería ella~ El niño Darío, tendido sobre la yerba i la cabe­za reclinada en el regazo de su protectora, tiene el lienzo de Ja camisa entreabierto i por él sale un medallon en donde está el retrato de un hombre. En ese retrato acaba de reconocerse el hombre de la palidez. El combate interior que tenia lugar en el ánimo del desconocido era una cosa espantosa de describir­se; por un lado el deber, por otro la vanidad i sus comprometimientos con Carolina. Con todo,hai mo· mentas e n la vida del hombre en que se decide de toda su vida en un sentido bueno o malo. Este momento llegó para Darío, i triunfando en él el principio bueno, un mes despues estaba arrepentido i cas~do eon su amante Anatilde. D. C. DE P. • • - En un album. ROMANCE. · Como hombre ya casado i lleno de esperiencia, voi a darte, DoLoREs, de mi amistad las pruebas, en guisa de romance trazándote las reglas de pasarte la vida sin zozobras ni penas. Eres jóven i hermosa, i mas que hermosa, buena; eres inquieta i vi va como una tomineja; beata no te dicen, pues no eres rezandera, i mas te gusta el baile, sin duda, que la jglesia. Pues bien, estás en punto de retener mis reglas, i con ellas labrarte Ja dicha. Me oyf; atenta: el placer es Ja vida, la vida son las fiestas, • !as tertulias, los juegos, · las deliciosas cenas, en que entre vino i flores i lámparas soberh>ias, en apartada estancia al oido, ténues Jlegan, como un eco del cielo, las dulces confidencias del alma que enamora • • • \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 110 , 1 • • • • • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. nuestra alma, i se recrea en desbordar fa copa que el ánima deleita. -(¡Oh noches, casi siempre revestidas de estrellas, de silencio i de aromas, de dulce encanto !Jenasl. ... yo recuerdo sus lunas, • • • • miSterJosas viaJeras, melancólicas siempre, i siempre solas. yertas! 1 tú, buena D~LOREs, ¡ tambien no las recuerdas J ... .. -La luna, amiga, mia, de mujeres i poetas es el astro obligado .... es tan cándida i be lla! ) Vive pues como manda, ' DoLOREs, la leyenda, "entre risas i versos,, perfumes, oro i seda; Ja nívea jóven frente nunca adnsta ni fiera; el ojo vivo, in4uieto, -rayo de amor-en reglar i ceñida con pámpanos la blonda · cabellera; Jisto el labio a la ri~, lista el alma a la fiesta, i listo el pié, DoLoREs, a la danza lijera. Si tocan a difunto, o te habtan de cuaresma., tápate los oídos de Ulíses con la cera. • Si te llaman la Loe&, ALBOROTADA O NECIA, no hagas caso a esos dichos .. ... serán Jas malas lenguas. V idas- de santo, historias por nnda, amiga, Jeas, que es lectura pesada, chabacana, indijesta. Yo en los libros, Dot..OREs, prefiero las noveJas, los cu~ntos esquisitos-de Mora i de Soovedra, i los versos rotundos de José de Espronceda. El violín no me gusta, odio la pandereta. per<> en cambio me encanta la guitarra soMEltA; i si está acon1pañada del canto de una bella, , entonces MORO A LA AG'O'A al punto soi .... me entierran. En el cuarto en que habites ten siempre flores nuevas, pinturas amorosas, cortinajes i adelfas 1 Ja media-luz préfiere siempre a la 1 uz entera, i haz que en la blanda alfombra Jos pasos siempre mueran; ''que a muchas ha perdido" (no lo tomes a mecha) el crujir de una bota 10 llre la ruda eatera . • • • • Habla siempre arjentino, mira sien1pre de véras, muévete con donaire, baila con gracia, i presta ; a las m ujcres trata • corno am1gns A lttEDlAS~ i de los hombre oye los cosas como necias: escucha sus requiebros, pero jamas les creas ai! que son la mentira con guantes i calcetas; i hu y e del 1natri mon io como de D1do, Eneas . La juventud es breve pásala toda amena, no faltes a los bailes ni a la fútil comedia, concurre a los pesebres i al templo, cuando hai fiesta . Sobre amores, amiga, no estenderé mi arenga, que en esto sois vosotras algo mas que maestras. Concluyo en fin. DoLOREs, ten presentes mis reglas, i cuando ya te acose . . ' . la veJez, stempre tetr1ca, échate al cuello un lazo, cuélgate i patalea. . Ello es mejor, sin duda, _ que el que te llamen vüja. El cumpleaños de Mana. ( Conclusion) • FLAQUEZA. Pero tquién es el que atreve Su osado labio a María, Prevalido de su espanto, Para intimar]e q!}e elija Entre su honor, i la muerte De su madre i su familia 'l. Funesto, terrible Jance ! Combinacion que horroriza t Qué debe hacer esta vírjen '1 Su desgracia estaba escrita •••• El bandido que insinúa Proposicion tan inicua, Es un arnante infeJice Que se enroJó en la cuadriJJa Ha vuelto desesperado Porque en otro tiempo había, Con lágrimas i con ruegos, Pedido la mano linda De la vírjen inocente, De la orgullosa María ; 1 fué rechazado, i tuyo La arrogancia .de pedirla Segunda vez, i de nuevo Obtuvo. • • • la negativa. Aturdido i despechado Juró venganza, i cumplirla Juró tambien. en la madre 1 1 en su inocente familia. Triste, fatal es la lucha Entre el bandido i la 'hija, Entre Ja madre i el jefe De la bárbara cuadrilla. • • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 • • • BIBLIOTECA DE SERORIT AS. 211 • " Salva a mi madre, mancebo, l arráncame a mí la vida 1 , -Entre tu honor i la muerte De tu madre i tu familia, No hai medio alguno; i al punto Perecen, bella María, Si a mi pasion no te rindes.­- Insen~ato ! Tú deliras! Déjatn~, o en mi garganta ·Ejercita tu cuchilla ; Pero rendirme 1 •••• Q.ué ganas Con una muj r rendida~ -Es para tí la ganancia, Pues sí tu madre está viva, Dentro de algunos momentos No respondo de su vida ; I en tu mano está la suerte De tu casa i tu familia- -Mi madre morir 1 ••• oh, nunca! Sálvala V ÍR.JEN MARÍA! ·Ella me dió la exi~tencia, Yo debo salvar su vida !­A cuadro tan lastimoso Ningun pincel bastaría. Venció el amor , ... no la fuerza, Victoreóse la cuadrilla. En tanto que esto pasaba Ya la madre muerto había. , · Por no entregar su.s tesoros I no ceder a su hija ... La muerte i el robo imperan Donde ántes reinó la orj ía. - LA TtniBA. Se consumó la venganza Del insolente man cebo .... Despechada la infeljce, La de rizados ca bellos, La que devoraba el alma Con sus lindos ojos negros, La desgraciada María Se lanza del aposento En donde al fin .... oh Dios santo t Obtuvo a tan alto pr~cio La vida que tanto arnaba De quien la tuvo en su seno: De su madre cuyos gritos Dislocaron su cerebro : De su madre cuyos brazos Busca con férvido anhelo, 1 los encuentra tendidos, En sangre tintos i yertos. ¡Desventurada María! Si tu amor hubiera al rnénos Salvado a tu cara madre, Te perdonaran los Cielos ! Pero cedisfes sin fruto En malhadado momento, Cuanto negaste i ansiaba Estúpido bandolero •••• ... .. ................ Sobre la verde ribera De un apacible arroyuelo, Pudo oirse esta plegaría Desp~es de algunos momentos : " ¡Sangre de Dios que lavaste Las culpas del mundo entero, De una mujer deshonrada La va Jos pecados negros 1" - • , • 'I'us arcanos, Dios terrible, Quien pudiera comprenderlos! D eja, deja que en la tumba Penetren mis ojos ciegos 1 t Por qué mi tranquilo albergue Se convirtió en un infierno1 Por qué suerte tan horre nda Le cupo a n1i casa, Cielos 'l Mi honor •• mi madre •• la muerte, La destruccion, el saqueo t ¡Pobre la vírjen que olvida En angustiado momento, Que e l honor es un tesoro Irrecobrable al perderlo ' Es un cristal que se empaí'ia Del mundo con el aliento: Una flor que palidece Si con 1asci vo deseo Penetran ojos estraños En su delicado seno; I se marchita i deshoja Con el contacto al momento Si salvar ya no es posible Una madre, un padre tierno; Si gozar tampoco es dado, Morir con su honor al ménos • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • ••• Pasaron algunos dias, Cuando cerca al arroyuelo, Por contemplar una tumba Paróse triste un viajero: AQ.UÍ DESCANSA MARÍA, LA Ji'LOR DE ESTE VALLE AMENO : . Leyó lanzando un suspiro, 1 continuó su sendero. MARIANO G. MA.NRIQ,UE. El arco del violinista Fiorillo. - Entre las personas de calidad mas notables en L6ndres por su aficion a la música, sobresalia a ·fi­nes del úJtimo siglo el Baron de Bayge. Aquel es­celen te sujeto encontraba música en todo: si una puerta rechinaba sobre sus goznes, o una silla forma­ba contra el suelo un esta1lido sonoro, al momento el baron melomano sacaba un libro de su memoria i anotaba las inflexiones tnúsicas correspondientes; en fin no habia en Lóndres vendedor ambulante, cuyo grito peculiar no se hallase reproducido en la estraña coleccion del Baron de Bayge. El estudio que habia hecho del arte no fué con todo mui su­perficial, i por Jo mismo tenia que acudir amenudo a otro mas intelijente para que le anotara debida­mente todos los sonidos bien o mal espresados en su libro de metnoria. . Despues de haber tenido a varios en calidad de sus secretarios de música, desempeñaba para con él estas funciones el célebre Fiorillo, violinista italia­no de grande habilidad, i tan sencillo i cándido, co­mo finos i astutos suelen ser por lo comun los mas de sus e o m patriotas. A pesar de las tres horas diarias que dedicaba el Baron al estudio del violín, no pudo conseguir el tocar con afinacion, i su mano armo11icida estaba reñida para siempre con el lúgubre bemol. Fiorillo se desesperaba, i no sabia qué hacer!e ya con su discípulo, hasta que tirando este un dia su violín esclamó colérico: '' Si, demasiado tj.,empo he aguantado; pero cómo ha de ser~ Nada perde­rán los bemoles en haber aguardado. " ' , • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 BIBLIOTECA DE SE~ORI A~. -Qué quereis decir, Milord~ dijo FiorilJo asom· brado. - Quiero decir que desde este n1omento me pro-pong o hacer una mocion en la cámara alta, a fin de que mande a todos los compositores que supri­man en adelante los bemoles .. en su música bajo la pena de una fuerte multa. - 1 Graciosa. será semejante proposicion! repuso Fiorillo riéndose a carcajadas. · -A lo ménos será moral, se'ñor mio, le respon­dió con dignidad el Baron. t o. tenemos una lei contra los jura m e nto~?. -Sin duda. -Pues bien : sino hubiese habido bemoles, yo no la hubiera violado mas de mil veces desde que estoi estudiando el violin Cuando al cabo de tres años de un estudio tenaz llegó a posee r alg un tanto el instrumento i a eje­cutar medianame nte un solo de Jarnovieh ménos los bemoles, declaró a Fiorillo que estaba decidido a dar a sus amigos las primeras muestras de su ha­biJidad, i que asf le encargaba diese las disposicio­nes convenientes para celebrar un concierto en el sábado in mediato. Consiguiente a su designio, pasó el Baron esque­Jas de convite a 1os pr1ncipes de la familia real, a !os grande s dJgnatarios del ¡·eino Unido, a los pre­sidentes d e ámbas cámaras i a Lord Correjidor de la ciudad de Lóndres; i como era mui conocida su orijinalidad en la alta aciedad, todos ace,Ptaron con un tnaligno placer el c~vite. Lleg·o el d1a s eñalado para el concierto. Fiorillo estaba mui pen ativo, i apén~ comia, apesar de las reiteradas insinuaciones de la amable sobrina del Baron que estaba tlesayunanclo como el. -Qué teneis, caro maestro' le decia Mr. Betty. -'Ai, señorita ! respondia el profesor, tiemblo que Su Graeia contprometa esta noche mis veinte años de honrosa profasion. - 1 no es mas que ese el 1notivo de vuestra pe-adumbre ~· M. Fioríllo t no.teneis ya una reputa­cion bien acreditada~ Creedme: si se rien, poneos tambien a reiros vos mismo, i el que mas se ria esta esta noche será el que venza i salga mejor. No obstante cuanto le decia miss Betty, Fiorillo f~é al ensayo del concierto leno de miedo. Cuando llegó su vez al Baron subi6 con todo desembarazo al sitio destinado para los que tocapan los solos, i sin aguardar a que empezara el ewei, hirió sincom­pasion la áspera pri¡p.a de su ,Uolin •••• Aquella fué una trapisonda espantosa; pero los mú$icos estaban pagados para adular al Baron, i los aplausos que se le prodigaron, aunque dados con un entuSJasmo algo irónico, le hicieron por aquel DlDIJlen.to el mas feliz de los mortales. :Hasta ~ntónces bien.; mas eñaDda llegó la noche · aró el n a re sus eonvidados al hermano del rei, prjtno.rosb vioJinista, · ~ su pr maJa duque­sa de

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 26

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 83

Por: | Fecha: 19/12/1897

:fBisemanario lDoIíticot 1Literario \2 lRoticioso --~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-~~~~~~~~~~--- A~o l.-SERa: 1V, } Bogota (R~WÚll"ICA n]( COLO~ll:IA), dOlllingo ] 9 de l>icicll1brc de 1897. {NÚUERO 83 ":fJ3ogotá" -H­DIHEO'l'OH, Eouaroo Espinosa lÓuzmán. ADOlnilSTImnc; ,(.El. bate' y Qllllltero gne estaban eOl1n l1Hlas v que 1 t . I t eral! las <)lIe Se' esperauan. 1~1I la cOI;c i en- no s~ )~ml °ds lamDP.oeot Sl . aS d aleo11 a por . 1 dI' . UllanlJl11( a e trec OrlO e os nueye' Ola ( e to o e mundo esta que cl fllnda- . t el fi 1 ' dor v jefe natural v legítimo ele la oposi- por es?, y l~;ell ras se . e, n.e por comp e- ·ó . . 1 ~ 1 G 1 V'l to la sltuaclOn ele los 11lstoncos y conoce- Cl n consen'ac ora es e Tenera () ez ., t I el del' mos la autOridad a que obedecen, les ela- ;u ,01' "er( al e,ro e ese programa e re- remos nTl nombre que les cuadra muy lormas que uege., con el nombre de Bases, bl·eI1'. l ',1 1 ~1' P l · , d . o s aceJ a os. .1\ AR'l'lN AZ . sa LO remoza o y pulIdo de los t.alleres del doctor Carlos Martínez Siha Si ese pro­grama es la bandera de) historismo, y si el General V élez es digno de l a confianlla ele sus copartidarios y diseípulos, ¿porqué se le niega el primer puesto, posponiéndo­lo á otro General que elebe su posición política ¡'l la casualidad y cuya firma 110 ha sancionado las Bases de reforma! SITUACION La carta del General Reyes (Iue circuló profusamente el sábado ví spera ele eleccione~ como dijimos, produjo el cfecto de ciertos reác­tivos químic0s que hace·n separar los simples. El reyismo y el hi stor ismo, que andaban res vueltos y confundidos y militando bajo una­mismas toldas, acaban de separarse violenta- En carta dirigida por los históricos mente con la interpo"ición de la famosa carta. de Bogot,í al General V é lez el ,Ha ele su El Comité histórico eJ1\·ió una comisión al Ge-salida para Antioquia le decían que el no ne ral R eyes á fin de <}ue retractara su carta Ó hauerlo lanzado candida.to se debía á in- renunciara su candidatura. y habiéndose dene-convenientes del momento y ú la oposición aado el General á ambas cosas, el martes resol-que (' 1 mismo General 1:;0 habría hecho. ~i<Í el Comité lan za r las candidaturasde1.General Los ill(;()Il\·enientes desaparecreron con el Marceli a no Yéle z para Presidente y del General General Reyes, y la experiencia de 1891 Quintero para Vicepresidente, por lo cual fue vivamente aplaudido por muchos de sus par-llOS enseiia que D. )Iarceliano no se hace ciales), sin embarcro al elía siguiente tuvo ¡í oposición, ¿ porqué no lo lanzaron ¡ Este bi e n ' inv e rtir los tÓrmino s y lal~za r al país un enigma St'¡Jo 1I0S 10 puede explicar satisfac- l\lanifiesto proclamando al General <.Juintero torial1lPl)tl' 1 J. Francisco Groot, porque para Presid ente)' al Ceneral Vélez para Vi· sin dUoIa alguna fue él quien hizo que re- cepresidente. linchara ¡\ tiempo el caballo ele su caneh- Este hecho arroja vivÍsimo bre el 1 t I)asado del debate electoral. A la verdad, I1UI1- la o. ca creímos quc la ingratitud) el descaro (por no Por úl1 imo, y para. colmo de inconse- I decir más que eso) llegaran á tal extremo. Ah I cuencias y locuras, esa oposición, que ha I señores históricos, conque era cierto qUe el Ge-tomado para sí el nombre del partido neral Reyes no era en manOs ele ustedes sino el conservador y la defensa de la idea cris- puiial ó la pistola, ó mejor dicho, el ~arrote con tiana contra"Ia impiedad radical, estampa que habían ele destrozar al señor Caro y de en el ültimo número de El Combate estas hacer añ ico s la Constitución , garrote .que se en· textuales frases: contró demasiado frágil y por débil se des· " Por el doctor Samper podrían votar honrosamente los conservadores, de la echa I Ah, seiiores conservadores, qué se han hecho la s ovaciones, lo s sahumerios, las ala­banzas y las loas al gran caudillo? conque todo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "rfjOGOTA»-Diciem_bre .19 de .1897 ha quedado borrado y como si no fuera por una simple carta? Ah, señores conservadores, no se sabe qué tan lústóricos seréis; lo que es evi­dente es que para farsantes y arlequines no te· néis precio y os podrían contratar para la próxi­ma temporada teatral con esperanzas de muy buen éxito para el empresario. y la cosa no tenía remedio: desde la junta d~ notables en casa del General Uribe el desen· lace ele la comedia era ratal bajo el punto de vis­ta artístico. N ada puede tildarse a l desen lace im previsto y lógico. Desde que cntrélron los gatitos ve­listas en la ratonera, ya se podía imaginar que ellos se alzarían contra el queso aun cuando entraran restregándose cariñosamente contra los notables del rerismo, que á la verdad eran quienes habían llevado hasta entonces todo el peso y la gloria de la labor eleccionaria. Pero eso fue el se~undo acto; para el tercero había de venir el gatito montes, el gran patriota, el hom­bre generoso, desinteresado, que huye de los honores y del mando, como los gatos del agua, á exhibir á la capital su interesante figura, á recibir atenciones de la parte ClIltade la sociedad á preparar su candidatura Presielencial con mu­chísima modestia y con Illuchísimo patriotismo, como que él .,e conoce y sabe que sólo él y tan seílo él, podrá salvar el afortunado sue­lo que lo vio nacer y el principio republicano. \' así sucedió hasta el final del tercer acto; pero ya al cOI1le'nzar el CUarh), la decoración cambió bruscamente, gracias al trab;:¡jc) ek llllll1/­f( r;·lIo l/(rriolla/¡"sta, y pasó al segundo puesto el flombre de la lIIolllaiicl por no contar con la sim­patía de! Cauca y por haber perdido la que, sin conocerlo bien, le profesaba el partido li­beral_ . Perdida fue la famosa reintecrración del General \'(~l ez y sus abrazos,)' lach~mpaña y I-a caspiroleta ~)ara ofrecer toelo eso á quién? Al General Reyes? Quizá no, señor! para ofrendár­sela á sí mismo con toda la modestia y despren­dimiento que lo caracterizan, y sin cmbargo quedarse á la postre sólo con la raspadura ..... Para pocl(>r aspirar á la Presidenci8 y pro­ducir el deseado desenlace fue para lo que el General \ 'élez publicó. seguramente, la carta que el General Reye's había fiado á su discreción y lealtad, y sin cmlnrgo no es ~I quien recoge el fruto de su infidt'ncia ... . . . Para abrir campo á sus e~peranzas debió ser p~ra I~ que el General Vélez se opuso á:la C0111- b1l1aClOn Sanclemente-Reyes, que era el triunfo del hombre de Enciso y acababa con todas las ilu~iones del de Garrapata; y el campo se ha ab:erto, pero no p;:¡ra éste, sino para el luchador de la Humareda! y el Comité histórico que, con las cancli· daturas Quintero Calderón y Vélez, ha creído dar al pseudo-conservatismo expirante una ti· san.a saludable, lo que le ha preparado es un tósIgo que no lo prt'pararía mejor Lucifer en persona si á él se lo hubieran encomendado. l\Iientras e! C071scrl1aÚsmo se dio el lujo dc tener por Jefe un caudillo prestigioso, atracti· V? y valiente, á quien el país debe servicios in­dIsputables, pudo ofrecer algún peligro, pero hoy no da cuidado ninguno, pues el General Quintero es amigo de la p3Z, y las bravatas de gt~erra, }a~ amenazas y las valentonadas que han calcio ultlmamente de boca del General Vélez, h~bieran encerrado algo muy serio, formal y dIgno de atención si ellas hubieran salido de la del General Reyes, hombre que con la es­pada en la mano, es un huracán que ;:¡rrolla cuanto en.cuentra á su paso. Pero desde que las ha profendo el General Vélez, jamás, jamás,des. de los más rcmotos tiempos ele la República, la paz pública ha estado mejor asegurada! Nunca I~ derrota ha estado mejor encarnada, que en el tlustre General y actual candidato Vi­cepresidencial: la derrota en todos los campos donde se esparce y trabaja, y lucha la actividad humanal La derrota científica la derrota litera­ria, la derrota comercial,la derrota rad() tlll, l,l Diario O¡il'inl de 28 de .Julio de lHH..J, pul']iceí \lila l'x'cit:lt'i¡'11 qur el t:'enado dirigía ¡i Ifts Llp;islatllras de 1"., E~t:tdos ton el objeto de ([1l1" ~oli,·itar:tll di,·hn !""forllla (1). ,J uzga ud" drsa¡m:,.iollnda mellte la CCllIstitu.· eieín e]¡o 188B, IHlS parc("l> '111(> 110 ~Oll ll111chas :le¡ uellas de sus preseripciones que requieren in· Illl'diata rectificacióll. Enllliendas sucesivas que marcharan :í pat' de la ~I'adllal paciticaeicín de lo" :íllilltOS, podrían eonelucÍmos fl la deseada COllcordia en lo fundamental ele las institucio­nes \:1), ya ,¡ue en nuestra patria quedó cortatlr. de raíz toda ;1¡;llII':H:ión pvsible tÍ un cambio sus­tancial en la fonu ;\ dl~ GohicJ'lIo (3). (r) Prueba de que era general, aun entre los liberales el clamor por que la hubiera. (Nota de X). (2) El glOriOSO Nacionalismo, en tre cuyos prohombres han descollado, muy por lo alto, N úñez y Caro, con fe y patnotlsmo, tampoco cree que á la Constitución de 86 ex­pedida cuando acababan de oírse los últimos dispar~s de una revolUCión formloable y apenas se había domeñado nó ahogado, la hidra revolucionaria, no puedan introducír~ela convenIentes refcJflnas de retrogradación, como etapas, no de abOICaCI?n, ~1l10 de marcha de avance. (N. de X). . .. (3) lJ e ahl las op1l11Ones del homLre de bien y recto JlIlClO que el parlido liberal ha proclamado como candidato para la Presidencia de la República in jartiblls, como el mIsmo candIdato lo ha escnto. A no ser in jartibus, no hu. bleran, de seguro, lanzado su candidatura, pues muchos li­berales lo hub~eran conSiderarlo como demasiado godo y /lltramol/tal/v, a reserva de calificarlo, después, de hereje. "¡ Ponerle las peras á cuarto á ciertos individuos! .... ¡Esa es mucha pretensión! .... j Es un tirano! " .... Eso se di. ría de él si llegara algún dí~ á ocupar el solio presidencial y no fuera Simplemente canclldato sin probabilidarles rle ser electo. Toda aspiración es posible, sin duda, y aUIl natural, pero creemos, como el doctor Samper, que es irrealizable en Colombia el anhelo de un cambio fundamental en las insti­tuciones, ~ue se traduzca e~ m~yor prosperidad ¡Jara el país. Subslst;n la asplraclon a un cambiO sust3nclal yaun mechos paclficos de reahzarlo, que lo 50n las ~Iecciones, cuyos resulta¿os bien p~leden ser! en ocasiones, la expresión de la~ mayonas, .pero no, en .,:eaildad, lo que más convenga ,ti ]JatS, porqu ~ la ',nstrucclnn cilfundlda generalmente es Il1cj¡spensable a la practica de las libertades constitucionales. AII í donde los poderes emanan de las elecciones, es preciso que los electores lengan bastantes I"ces para elegir bien sus re[lresentantes; SI no, está el país mal gobernarlo, cae de falta en falta y marcha á su ruina. (E~I\L1n DE LAVF.LEYE, miem bro del Instituto ele Derecho Internacional en Bélgica, Correspomal rlel Instituto de FranCia, J efe del partido libe. ral belga, etc. etc.) Lo que nos pierde, extraviando el criterio de los más es la exageración en teorías políticas. fu medio virtllS. ' < Quién negará que para, legislar bien sea preciso, apartandose un poco de teonas, tener en cuenta el PAís para el cual s~ legisla; hoy más que nunca, cuando reinan opuestas comentes rle ideas que agitan el munrlo, la ÉPOCA en que se Vive, y, dacias esas circunstancias, los MEDros más adecuados que deban emplearse en pos de perfeccio. namiento? (N. de X). La Constitución vigente trata extemamente de los derechos eiviles y garantías sociales. Cuanto las Constitueioncs anteriores habían re­conocido á este respecto, queda consagrado en dicllO título, con las excepeiollrs que en seguida anotamos. La libcrtad dc la prensa dejó de ser i['rcs­pon~ able, Punto cs este en que pueden eliferir los p:utidos sin peligro para Ins libcrtftdes públic:as, lo mismo que el de que los abusos se sometan, ó nó, al juicio por .Jurados. Lo especial es que no haya censura previa, .Y que la responsabilidad la declare el Poder Judicial (4). Del derecho de asoeiftcilín rcconocido cn cl artículo 47 , quedan excluíelas las Juntas políti­cas populares dc carácter perllJanelltc. S i el tiro ya elirigido contra asociaciones tales como las democrríticas de 1850, muy bien que dé en el blalleo ; pero si se pennitc al Gobiemo impedir que se;> organice y funcione el partido de oposi­ción, perder.l con ello la estabilidad ele la paz lo quc gauaní. el cesarismo l5). POI' el artícu lo 48 ccsó para las cntidades seceionale>s, -" para los individuo!', el derecho de introdul:ir, fahl'i(;al' cí poscer armas ele gUI' IT:l. Solm' cste punto hemos Pllliticlo ya ton frallque­z,~ nuestra opini6n en otro e¡;nito, bien persua­dIdos de que, al aceptar esta ]Jrol!ibici61l, illcu­rrilllOs CII el d(>~agrado de todos aquellos de nUl'st!""" e'olleiudn(LIllOf< qUl' (TCl'1I que el pueblo c;eIJp I'sta r al'lll:ldll llftra dl'l'ribar las c1ictadurlls. .......... A pcsar d('·los defectos , CIt>l'lIlOS tí la ol'o<1uizacicín del Banco Xaeional, \ ia dl'1 al'tíell~ :208 1>obre cl'óelitos extraonli'I,IH I'ios. Lo dCIII¡í" se' puede aplalar para ('~tudl:Hlo \ lesolH'rlo cuando los partidos I'stén equitati\·a'lIlentl' rl']Jn"C'lItados P:I el C01l61'e~o, etc. (i) . .. .. . ... ,- SI hnl;¡Ó",elllo" fogradu elescribir ficlll1cllte 105 orígenes de la. vida política dc nuestl':lS re­públicas, confialllos en que habni d(~ reconoccrse l[ lle la grall d!fi~ultad con que ellas han trope­zado, ha conSIstIdo en el restablecillliento de la autoridad, después de sacudida la de la Metró­poli. En todas las épocas de la historia se puede ver que el germcn Jel ccsarismo estiÍ f'n la anar­quía. Los dos imperios :i quc Francia se ha visto sO~Ilf'tiela en ('1 presente siglo, 110 han t('nido otro ongcll. La sociedad, ]lor instinto de C¡III;.el'vaeión, ¡;e echa en brazos de quien le prometa secrul'idad por medio ele I~ autoridad. Por cOllsigu i~nte, es por el I'cspeto a la ley por donde debe empczar la. tml1sfOrllla?i~ín del orden e ·l lluesÍl'a" Hepú­bll~ as, por VICIado que se eneuentrc>. La paz, mejor que la guel'1'a, previene 6 e. que Il':lbían lnfLddo. 11 ) !-';ólo para el poco ade];¡lto en materias de IC"611je, si1 ' ) en ~~nera l nara retard,lr la difusión de tod o,; lo; c)n :Imlentr>; hu ­manos: 1.' Que no d ebió el e ser 111 Iy C ¡Jt 1 1.1 .::~'lt~ ,!ue ",rpó d~.· dicándole su obra en los térmínos siguientes: " ¿ A quién rnejor que á vos, qu e rido a lr¡ igo, cuyos patrióticos esfl1erzQS por l:l in strucción ,le la juventud, son de una I\Qt o riedad tan indudable, po'lr.! yo de. licar este tra,b~io literario? ¿ A qui é n ,iltQ al que en [Ud" tiempos se ha distinguido por su arnor al estudiO d~ la:; hu~a nidade3, dando relevantes pruebas del fruto cosechado en ellas, ha­bré de orrecer COI\ más satisfacción mi primer ensayo en este ranl O tan difi cil como provec h oso? A \'OS, q ue nO ocu, pando puesto público alguno ni siendo d" los IJoderosos ele nuestra sociedad, rec ibiréi s, no como el parto de la ]¡son­ja, sino como la expresión de la amista,l más pura y de la m ás mer~cida justic ia, la dedic In15 vcht.!m~nte y c.:rten que]) Jual Fr,IIIC'sC) O ·tiz, quicn p;:¡r entonces surgí.l t.lInbién con v(Jcació n m:lIl1fiesta al terreno de pe­rio: listl y escritor satírico. D. Juan Francisc" d.lba q lince­nal ó semanalmenle El Tio Sall!"r.~o, pu!Jlic.lciún de dlm~n­sion" s pequeñas, en forma de cl!.lderno, en la cual emitía j uicios sobre los hombre; púb:icOl, y COa aires d,; ligereza y de g r acej o pretendía aplicar el cs·calpe' o moral á la socie­dad. ],'IS artículo, de Jl/al/ehtJ Blallco s Jbre el papel de la mujer en la socie, l.1d, considerán lola en sus diferente; esta· d os, y en los q lle trataba de e ngr

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 83

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Por: | Fecha: 23/03/1897

, :fJ3isetnanario ~olítico, jLiterario ~ lRoticioso ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~--~~~~~~~~~~~~~~~ AÑo l .-SERIE 1. } Bog!)tú (REPl'BLIC.\ nE COLO~IBLA), mar tes 2::\ dc Marzo de 1897. { Nú¡.rERo 7. 0 n:D3ogotá" -+.: D I HEO'l'OH, Eouaroo Espino sa LÓuzmán. AD~nNISTnA DOlt : Dirección telegráfica: EncaM.-Apartado de correos número' 259. OrlcINA: Calle I~) número K CC>:N":J:>XCXC>:N"ES Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colo lllbia, suscripc~óll adel~nt:lda (1')0 :lúmeros). ---~$ 4-- Ulla serie (25 1l11!TI<::r(,:oi) • _ _ _ • ______ • _._0" l .. Enel Exterior (100 nlÍmeros). _______________ _____ ____ 5,- Una serie (25 números). ________ . ___ . ___ .. 125 Número suelto, el dLl de la salida del pt:ric'ldi...:o ..•••.•• ___ '. oS Número atrasado. ____ ________ .0 ___ __ _ •• ___ • __ ••••••• • • 10 Comunicados, columna. ______ .. __ .... _ .... _. ___ o _. ___ • 16 __ Remitidos, columna_ . __ . ________ .. ___ . _. __ 0_.0 • • __ .~_. 10 .. Sueltos y <,visos 1{'clame, en Gacetilla __ . __ . ______ . _ . _. .. . _ 02 Anuncios, forma común_. __ ... _ .. ___ __ . _ ............ _ .... o( No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen I! rechú al 10 por 100 de lo que re­cauden. Cuando se haya contratado la publicación de un comunicado, re· mitido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño re~uelva lo contrario. Toda corresponde ncia uebe dirigirse al Administrador. .. iF Pagos adelantado!>. ITINER.JRIO DE CORREOS P..\ci'·¡CQ. Llcb':;' lo.:. lunes á I.t:: .. 4 p. m., y sale io"S IH1rles á las 2 p. m. 1:.'llcomiendas.-l[ay dos en cada mes: llegan el 3 y d 18, Y sa len ella y el 25 á las 6 a. 111. OCCIDENTE.·-Llega los lunes á las JO a. m., }' SEde los m~Htes á las 3 p. 111 . J~·lIcolJlielldas.-Llega los días 14615 Y 25, Y sale (;:1\ los días 6 y 18. ~UOOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. 111 ., y sale los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (0rocué). - Llegan correo'i 8, 18 Y 28 de cada me~, y salen ello, 20 Y 30. SUDESTE (Melgar). Llega los jue\'e~ :5. las .~ p. m., y s~le los viernes á las 2 p. ffi. ATt.Á1'olTJCo.-Llega á Bogotá los dí:lS 5, J J , 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días I ~), 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. El d(~ Encomiendas llega el3I Ó Jf.l yel J3, Y sale el6 y el 18. NOR n:.-Llega los jueves de c:,,_d<.l st!mana á las 10 a . m., y sale todos los viernes. El de Encomiendas llega el 9 ó l O y el 28 ó 29. y sale el 7 y 28. NOROESTE.-L1ega Jos viernes á las 9 a. 111'1 y sale los sábados á 1 .. 2 p. m. El de Encomienc1ns !lega el lf.\ y sale el 25 á las 6 a. m. Su R.-Llega los lunes á la ( p. Ill., Y sale los Iniércoles á las 2 p. m. Los de Encomienda:r., son dos en el mes. l.legan el I J Y el 26 Ó 27 y salen el 13 Y 2Sá las 6 a. lTI. FENROCARN/LES Vla de la Sabana . ~alen los trenes, de Facatativá á las 6 y 30 a. m. y á la 1 y 30 p. m. Salen de Bogota á las 9 a. m. y á Ins 4 p. m. "la del ¡\lor"'. Salen los trel!e~ (~e la ~~.ta,cióll Central á las 9 a. m. y á las 4 p. tn. Salen de la EstaCIón CaJlca á las 6 y 45 a. m. y á la I y 45 p. m. BOTICAS DE TUNfI'O (PER:MA~ENTES) La de Lombana Joaqu ín, carre ra 7~, números 409 r Y 409 G. La de San martín Rober to, calle 9'.1 y carrera [ O~ , n úmero 162 y 172. Teléfono número 425. 6\-ultlld.os ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron E smeralda, Adán y Th'la­tusalén , únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, barat o y libre de impuestos, en el ALMACEN DE AGUSTI'N NIETO Acaba de llegar á la segunda Calle R eal, n1Í.mero 452, un gran surtido de mantillas J ersey, desde $ 32 hasta $ 120. EL DOCTOR HELIODORO OSPlNA L. G. MÍ<:DlCO y CIRUJANO Avisa a l p úbl ico q ue, en su casa de habi tación, calle 12, número 405 (esquina abajo de la Casa de L e­tras), t iene de venta todos los medicamentos especia­les de Ospi na, tan conocidos en todo el país y fuera de él por la eficacia y exactitud en sus efectos, lo mis­mo que por la confianza que inspira su aplicación en los niños y personas débiles. Jarabe y pastillas vegetales para la expulsión de las IOl1lurices. Gotas pectorales, calmantes y antiespas­módicas para la segura y rápida r.urac ión de las afeccio­nes del pulmón, bronquios, etc., inflamaciones, cata rros, tos ne rviosa, fel ¡na, sintemática, etc. etc. L inimento a ntirreumático. Cosmético para teñir el pelo y la bar­ba, y tónico ameri cano contra la calvicie, la caspa y demás enfe rmedades del cuero cabelludo. Cápsulas balsámicas antiblenorrágicas. Cápsulas de aceite de hígado de bacalao de Hogg creosotado, etc. etc. etc. Para consultas y todo lo demás concerniente á Su profesión, se le e ncue nt ra en su casa todos los días, de las nueve á las once de la mañana y de la una á las t I-es de la tarde. Bogota, 1897. P.- I F LORENTI l'\O DELGADO R. En .u almacén, calle 10, números 4 2$7 Y 289, vehde p~tr6leo de superior calidad á veinte pesos caja de dIez galones, y otros tantos artículos. 10 -3 P. & J. A RNOLD LON DRES Fabricantes de tintas negras y de colores, fijas y de copiar, premiaclas con las mis altas recompensas en la ex­posición ele Londres, 1862; Chicago, 1893. Proveedores ele S. i\1. la Reina. Las afamacl~~ tintas se expenden en La Rller/a Alada, 471, ca rrera 8~ 4-4 TOBlAS CALINDO D. Calle de l T elllplo Protesta nte, II lí'llel',1 104. Ca lzado de calidad I'upcl'ior. P l'ce i",; II tríd icos. lO-4 EUGE0: IO LOPEZ, en su almacén de fierro rrt!nte á. In pila del PJ.rqllc de Jos :\1ártires, acera Norte, da lodos los datos scbre hornillas y ~istema de calentar estufas para café. Tiene los materiales de fierro n ece~arios para estos e~t'lhlecimientos. Tiene de venta trapiches de nuevo !:>istema. maza 111:\) •• le ra gi rato­ria y eje fij o, lo q ue facilita la aplicació n de la fue rza, (Jlt\.! es de la te r· cera parte d e . la que_ se emplea en trapIches de igu,d tamaño y un comple to su rtido de tierra maleable y fundido. Del maleable tiene en lámina de varios grue~os. Está.e.n capacidad de atender cualqu ier pedido de ·,h ras de fi e rro, las que c1m ge personalmente e n la Ferre ría de La P radt!ra. P-7 CHINELAS CUERO DE TERNERA Oompleto surtido. Juan de Dios Ortiz, Real. Local de 3. ' Oalle SE VENDEN cuatro bestias h uenas de silla, dos escopetas finas de cacería y un bote. En la primera Calle Florián, número 343 se da razón. POSTES DE HIERRO para cerca de alambre, barat os, sólidos, et ernos, vende Eugenio López en su alInacén de fierro. Parque do los l\1ártires. 3 L LEGARON los reverberos de petróleo, sop.1etes para latoneros, cocin as, forjas para soldadores, fósforos en cajitas y tinta de marcar a1 A L1UACBN DE CA1UILO PlESCHACON, calle 12, número 206, a rriba del Pasaje Her/lández. T ambién se acaba de abrir un g ran s urtido de útiles de escritorio y de dib ujo. Se timbra papel á p recios sumamente bajos. Q uedan unos pocos ejemplares de esqueletos para reclamos á la Junta de Catastro. 3 ULTIMAS NOVEDADES Menus para cOluida y folios para bautizo. Alnlacén de ~uge­nio Pardo, calle 12, números 170 y 172. 10-3 CESAh E. llftAl VO E . ANGEL ESFINOSA .A.'bogo.d..oo y ...". ::...€'cn..too_ Se encargan de t odo negocio r elacionado co ti su profesión , an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan r eclaulaciones ante la Oomisión ele Enlprésti tos y Sun1Ínistros. Honorarios módicos. Oarrera 8:, l1lhnero mero 2 1 ~. 473, apartado nú- 3 EN L A E.1.YOUADER JJCI0ION de E ugenio P ardo, calle 12, nú­nl81' OS 170 y i 72, se hacen pas­tas desde las más lujosas hasta las más sencillas. M a.t eriales de primera calidad. Hábiles obreros. 20-3 LA M l.fJER, DE nOGOTr\.- Este periódico bisemanario, lite· rario, noticioso y rn or nos tremo­lará con gloria y 'honQr nuestra bandera, y que bajo su sabia dirección la paz se conservará inalterable, el orden estará en su puesto y la ley continuaní rodeada de respeto y de prestigio. Ninguno como el Excelentísimo se­ñor Ü\RO es capaz de mantener elí alto y sin mancha la idea política que guarda nuest,ras grandes aspiraci OIlOS: su inmenso talento le da vigor y solidez; su energía la hace fuerte, su probidad la dignifica y su patriotismo la hará inmortaL LUCHA DESIGUAL No comprendemos el azorado clamor de algunos., Los bienes y males de la Patria no son divisibles en físicos y morales como los de los individuos: en éstos influye de modo determinante el estado patoló­gico; en aquélla son bien poca co~a los progresos ma­teriales cuando no van aunados al engrandecimiento moral de las sociedades. La costumbre de temor puestos los ojos fijos en :E:urQpa nos ha llevado de modo inconsiderado á que­rer para el fomento y ensanche de las mejoras mate­riales casi todos los recursos de que puede disponer el' Estado. Pretendemos con empeño marchar en esta materia á pdSOS precipitados, cuando lo sensato y pru­dente sería invertir pI" Jporcionalmente una parte de las rentas en lo que la urgencia de las necesidades lo indicase, atendiendo tambié n, en justa y proporcio­nal medida, al desarrollo de alguna vía férrea, por ejemplo. ~.orll~tín OJEADA CRITICO-HISTORICA SODRI!: LOS ORfGE,NES DI:.. LA LtTERATURA COLOMBIANA D edicada al sdior doctor D. JOJ! A-fnulfeL Goellaga C. (ConLinoaci6n). La crónica local era muy exigua, casi nula, y aconte­cía que, dada una noticia, en seguida el interesado ó nomo brado en ella se creía en el caso de salir á la palestra para contar las cosas á su manera ó darle más nueva y más dis· creta interpretación de la que le achacaba el periodista. Ci· taremos á este propósito una publicación de esa naturaleza que hemos consultado, El Carmelita, Bogotá, imprenta de Espinosa, por Valentín Molano, año de 1825. En ella se defiende á las monjas del Carmen por haber arrojado vio· lentamente á la calle á una señora Vargas que se hallaba en el convento de novicia. Otras publicaciones había de verdadera importancia y de miras trascendentales. . En la imprenta Patriótica de D. Nicolás Calvo hizo - imprimir D, Tomás de Montalván y Fonseca, en 1812, un folleto de 14 páginas, tocante á las necesidacles políticas de la época, llamando la ateución de las Provincias hacia el deber de unirse para buscar en UD cuerpo representativo las bases de la federación, extendiéndose á demostrar los peligros que corría el pueblo ignorante y confiado, si no acudía con energía y resolución á defender sus derechos. Comenzaba así: "La América eo su revolución no ha te· nido otro objeto que independizarse de Esp.aña, de esa Es­paña que tántos siglos la ha tiranizaclo con la eme/dad más inlllt1Ualla ." Ell algemos periódícos encontraremos indicaciones y rasgos que ayudarán á fijar las ideas y nos cia rán á conocer los rumbos que seguía el periodismo. En vez de esto, el afán por lograr de un salto el poderío y riqueza de UJ1 vasto coniercio, que I~O pue­de llegar de improviso, y lo limitado y circunscrito de las industrias, nos ha traído á querer obligar á los Gobiernos seccionales y al Ejecutivo á entrar en fuer­tes erogaciones en apoyo, muchas veces, de proyectos no bien madurados ó de empresas faltas de aliento vi­tal y por lo comLln inconsultas. Las vías férreas han sido .nuestra preocupación, y ningtÍn Departamento ha quendo cederle á otro, ni á la capital, la primacía en el derecho de construÍrlas. De aquí surgió la iniciac ión de d iversas líneas que, faltas necesariamente de apoyo, han encallado. Es preciso que reconozcamos que no hemos pro­cedido con tino ni mesura. No sólo han quedado incompletas esas lín_eas de ferrocarril que han su rg ido, como si dijéramos, al ca­lor de n uestra impaciencia tropical, sino que han coar­tado é imposibilitado muchas veces la acción del Go­bierno. E l encargado de administra r los intereses pú­b licos ha tenido á menudo que cumplir compromisos adquiridos anteriormente, y atender á la segu ridad y defensa de empresas q ue afectan de. manera notable la suerte comercial del país. La impaciencia con que se iniciaron esas y otras clases de mejoras ha dado muy malos resultados. Es tal el mal, que ha llegado el mo­mento de que volvamos atrás. Algo parecido á esa inconsulta fiebre de los p ro­gresos materiales pasa en estos momentos con los vai­venes y agitaciones á que da lugar la política de co­rrillos. Desde luégo hay que desconfiar mucho de los voceros irreconciliables, que, desengañados de poder encontrar con su iniciativa el molde de la opinión, tratan de precipitar ésta en la encrucijada de las sos­pechas. No vemos que ahora se plantee el debate en defensa de doctrinas. Hay marcada tendencia perso­nalista. Se desea que termine pronto un período pre­sidencial, porque se considera que un nuevo cauelillo ha de traer un cambio ele personal administrativo. Esto vale tanto como buscar una nueva atmós­fera moral. Los que estén sin pecado a;rojen la pri­mera piedra. BENEVOLENCIA NO RECONOCIDA Tarea humana es, y no muy laudable por cierto, el sacar á relucir los errores y los defectos~.e ~1UCStroS prójimos; y más cuando estos prójimos son personas de monta y de valía y ocupan posiciones de encnm­brada grandeza; pero jamás- ó por lo menos es muy raro-que nos ocupemos en ensalzar los actos buenos, que por bucnos pasan desapercibidos, de esas mismas personas que llevan sobre sí el peso de grandes respon­sabilidades; y cuyas acciones, que como vituperables miran las pasiones políticas y la personal inquina, son pasto de descontentos y manjar predilecto de indife­rentes y de malque rientes gratuitos. En muchas ocasiones, y podemos asegllrar que en difíciles circunst'ancias de la vida de los mandatarios de un país; en situaciones anormales y revueltas, hay más mérito y valo r moral en aquellos actos que no se eje­cutan, pudiendo ejecutarse, que en la mayor parte de las actiones que se llcvzm á cabo, en medio del aplau­so de los amigos y de la rabia impotente de los ene- La Bagatda, que, cumo ya dijimos, era órgano del General Nariño, comenz" á publicarse en Bogotá el q de Julio ele 1811, y terminó el8 ele lVlarzo ele ,812. El tamaño y forma SOII como de libro en folio, re<.:orlado cuatro ó cin· cO d=dos en la extremidad inferior. En 18 14 se pnblicó en la ciudad de Tln,ja El Argos de la iVueva Granada; en Bogotá El AI/ler¿jo de larga 71ista, en la imprenta. del Estado, por el ciudadano Felipe Fernán· dez, y en Popayán La Aurora. Popayán se hizo notar eles· de entonces como ciudad pensadora, que segllía con interés el desarrollo progresivo de las ideas. El Patliota se publicó en Bogotá desde principios de 1823, imprenta del Estado, por Nicomedes Lora, y terminó con el número 4', puLlicado el 24 de Agosto del mismo año, Atribuíase al General Santander. En el último número encontramos un artículo sobre teatros, en donde se lee lo siguiente: . "Entre muchas cosas que tienen que criticar nuestros teatros, nos ha hecho más impresión la poca delicadeza con que el patiu suele palmotear cuando algún actor pro· nuncia alguna sátira Ó pebsamiento duro contra las damas. Si· el poeta ha querido combatir algún vicio en el bello sexo, ó alguna acción irregular en una mujer, no es justo ni de­cente que las damaS que asisten al teatro sean insultadas con el palmoteo del patIO, pues ni se las convida para que sufran tal pena, ni acaso habrá quién entre ellas pueda ser tachada de la falta que se reprende. Que se palmetee cuan· do se oyen pensamientos de virtud, de amor á la patria, de obediencia á los padres, de respeto á las leyes, de fidelidad en los matrimonios . ... muy santo y muy bueno; pero ha· cerIo cuando se dice algo por vía de reprensión á las de· bil idades in herentes á nuestra frágil naturaleza, no nos pa­rece nada propio de la buena educación ni del respeto q)le se nlerecen las damas . . . . " El A talaya de Bogot,i, era, como El Patriota, de muy pequeñas dimensiones : publicación en 8~ El primero apare­ci6 en buen papel y buenos tipos, en la imprenta de Espi. \ migas dominados. Cuando contemplamos, con la fr ial­dad que da el tiempo á los sucesos que van haciéndose remotos, la situación Que atravesó e! señor Caro como mandatario de Colombia, en la última guerra, ;10 po­demos menos de aelmirar la grandeza de alma y la elevación de miras, la benevolencia y la tolerancia, la magnanimidad y la gallardía del Vicepresidente de lluestra ReptÍblica; y no juzgamos al señor Caro, por lo que h izo, sino que únicamente queremos admirar aquello que no hizo; queremos ensalzar la moderación de sus actos como Jefe del país, én estado de sitio; en medio de una revolución que estalló, teniendo por base un asalto á las habitaciones privadas de su palacio; y ya que otros hallan modo de atacar, más por sis~e ­ma que por convicción, los actos del señor Caro como gobernante, llamamos la atención sobre este punto, que en los actuales momentos puede dar luz á ciertos cerebro~ ofuscados y hacer ver al pé,ís lo que vale la d irección acertada de los negocios públ icos encargada á un hombre civil en tiempos azarosos y difíciles. Durante la pasada guerra de 1895, que Dios quie­ra cierre la éra de nuestras contiendas civiles, estuvo colocado el señor C;tro en una excepcional situación que el país entero conoce b ien cuál fue; y no recor­damos un solo acto de su gobierno en esos aciagos días que nUlCstre al hombre ambicioso, al dominador vulgar, al t irano rebelde á las leyes, al autoritario dic­tatorial, favorecido por las circunstancias. La tarea del señor Caro fue todo lo contrario: humanidad, caridad, perdó n ; sometimiento á las leyes y respeto y consideraciones hasta para los más encarnizados ene­migos. Capitulaciones, concesiones honrosas, ~alvo­conductos, cancelaciones de empréstitos por la décima parte de lo impuesco, devolLlción de propiedades en la primera ocasión propicia, perdón generoso á los vencidos y libertael in mediata á los prisioneros, trata­dos como amigos y como hermanos durante e! tiem­po de su imperioso cautiverio; y luégo, en e! acto que se disipó el humo y se apagó el eco de! pos­trer disparo ele la rebelión, el decreto restablecien­do el orden público, renunciando voluntariamente las facultades extraordinariás y colocando la Repúbli­ca bajo e! sereno y tranquilo cielo de la pa~, bajo el sol vivifican te de la ley. Ni un solo acto, ni una sola tendencia, ni un solo deseo que no estuviera basado en e! patriotismo, Cll el desinterés, en la justicia y en la rectitud de miras de un hombre que no quiere ser amo, sino gobernante; q ue no quiere ser dictador, ~no fiel observante de la ley; que no quiere ser tirano, sino fiel vasallo de la Constitución y de las leyes, que al S\.lbir al solio j uró cumplir y defender como cristiano y como hombre de dignidad y de conciencia honrada, No hay un solo acto de! señor Caro que sea cen­surable durante la revolución de 1 89j; Y con horror pensamos qué habría sucedido si algunos otros hom­bres hubieran ocupado el puesto que él desempeñó en esas horas de prueba y de infortunio para Colom­bia; quizá así apreciaríamos hoy lo mucho que vale el gobernante que 'nos rige; quizá así sabríamos esti­mar palpablemente cuánto más vale en las situacio­nes anómalas de \Ina República, Jurante una guerra, que ocupe el solio de la Presidencia UIl hombre civil, ilustrado, moderado Sil1 dejar de ser enérgico, bené .. volo y á la vez ju sticiero, como lo es el señor Caro. Felíz Ul1 país que pueda esperar tranquilo toda clase de sucesos en el campo de lo desconocido, con fe ciega en hombres que sin ambiciones pe,sonalcs y sin tendencias autoritarias ~aben respetar la Constitu-nosa; estaba destinado cxclns\":ll11 cnte á I,t divulgaci6n de las doctrinas c2.tólicas. Tomamos lo siguiente del número 1~: " Este periódico deberá salir todos lo, sábados, dando prin· cipio desde este día, que contamos 10 de Enero

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 16

Por: | Fecha: 25/04/1897

• , 1Sisemanario ~oIítico, jLiterario ~ lRoticioso ~~~~~~~~~--~--~~~~--~--~~~-~~~~--~~--~~~--~~--~~~--~~~~~~--~~~~~~~~~--~~~~--~~--~--~~ ~~}~~~~~~~~B~o~g~O~t~á~(~R~E~'P~Ú~B~L~IC~A~l)~E~C~O~L~O~~~lB~I~A)_,_d~0~n~1~in~g~0~2~5~d~e~A~b_r~il~d~e~1~8~9~7~.~~ __ ~~~~~{~~~~~, H:fBogotá" -tt­DIRECTOR: Eouaroo Espinosa lÓuzmán. AD~n!HSTRADOR : Dirección telegráfica: Bacatá.-~4.pnrtado ele coneos número 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Saldrá á luz todo! los jueves y domingos. En Co~ombiaJ suscrip¡';.lón adel~ntada ( 11)() números) ..•.. $ 4 .. -. Una sene (25 nllm~r03). ____ .. ______ .•.... l •. En el Exterior ( 100 números) . . - - - - - - - - _ . . _ ... _. _. .... 5 __ Una serie (25 números) _____ . ____ . "___ ____ 12S Número suelto, el día de la i:llida del periódico ..•. _ ... __ . '. 05 Número atrasado .. ___ o ________ ••• __ ••• ____ .......... . .. . JO Comunicados, columna .•. _ ....•..... ... .......... _._ .. 20 .. Remitidos, columna. __ •• __ ........••... _ ••.•..•. ,, __ 0. 15 .. Sueltos y avisos reclame, en Gacetilla .. _ ..•• __ •.. _ ....... ' 02 Anuncios, rurma común ...... _._ . . • ___ ... 0 •••••• • •••••••• 01 No se devuelvtn originales. Los señores Agentes tienen derech .... al 10 por 100 de lo que re ­cauden. Cunnrlo se haya contratado la publicació~ de un comunicado, re· mitido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni p:utc ele él, aun cuando su dueflo re!'uelva lo contrario. Toda correspondencia debe dirigirse al Administrador. t7Pagos adelantados. ITINERARIO DE CORREOS PAcfFlco.-Llega los lunes á las 4 p. m., y sale los martes á :rn %1'. m, L:.:1lcomielldas.- lIay dos en cada mes: llegan el 3 yel IS, y sah:n el JO y el 2$ á las 6 a. m. OCCIOENTE.-Llega los lunes á las 108. m., )' sale los IIl:¡rtt!s á las 3 p. m, Etlcomiendas.-Llega los días J4 ó [5 y 25, Y sale en los dín s 6)' 18. SUDOESTE (Ambalema).-Llega los Jueves á las 10 a. lH., y sale los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (Urocué). - Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen el lO, 20 Y 30. SUDESTE (Mclgru"). Llega los jueves á las 4 p. m, y s!.le los viernes á las 2. p. m. ATLÁ ~Tlco.-Llega Ó Bogotá los dias ~, 11, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los dfas I~I, 7, 13, 19 Y 25 .de cada IlIts. El de Encomiend .. liega el31 Ó I~ y el ,13. y sale el6 y el 18. NORTE.-Llega los jueves de cada Semana á las 10 a. m., y sale 'todos los viernes. El de Encomiendas llega el 9 ó 10 y el 28 Ó 29. y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los viernes :\ las 9 a. 111., y sale los sábado!) á.las·z p, m. .El de Encomiendns lle{;"a el )(.', y ~ale el 25 á las 6 a. Ill . Su R.-Llega los lunes á la J )J. m., y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomienda., son dos en el Olt'S. l.lcgall el JI Y el 26627 Y salen el "3 y 28 á 1., 6 a. m. FERROCARN/LES Vía tle la Sabann. Salen los trenes de Facatntivá á las 6 y 30 a. m. y á la 1 y 30 p. m. Salen de Bogotá á las 9 a, m. y á las 4 1'. m. Vla dd Nort" Salen los trel,leN (!e la E~.taci6n Central á las 9 R. m. y ~ las 4 Jl. m. Salen de la EstaCIón CaJlcó á las 6 y 45 a, m. y á la 1 Y 45 1" m. BOTICAS DE TURNO (PERMAN ENTES) La de l:0mban~ Joaquín, carrera 7~, números 409 F, Y 409 G. La de Snnmartm Roberto, calle 9~ y carrera 10~ I número 162 y 172. Teléfono número 425. ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron E smeralda, Adán y Ma­tusalén, únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, bara.to y libre de impuestos, en el A.LMACEN DE AGUSTIN NIETO AV1SO.- El 24 de Ah .. il de 1897 principiará sus torea, •. El Liceo de Nuestra Señora del Ro~ario JI para señoritas mayores de diez ~ño' . Se darán lecciones de Lectura mecánica y lógica, estética y eti· moI6gica, Corrección del len guaje. Gramática Castellana, Escritura y Ortografía. lieligión Cat(llica. Apost6lic~, Romana, ~l()ral Cris ti:;tnn, Udlanio dad, Economia doméstica é ] 1 iJ:!iene. Cos.rl1.ografia, Geografía é Historia . 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Sení postura aumisiblc la que cubra el total del avalü.o, que es de trete mil tr'escientos tres p"sos ($ 13,303), Y se haga ell el tiem po cOnl Jneuuido ent re las 12 11l . Y las 3 p. lU . de aq uel día, pre­via consignación del respectivo cinco por cielito del precio iudicado. Las personas que quieran ver dicho lote ti obtener por menores de él, deben entenderse con el doctor FRANCISCO FORERO A., en su ofi cina, si­tuada en la Carrera 8: (Calle 4: de F lo rián), número 469. Bogotá, Abril 1.0 de 189 7. - ULTIMAS NOVEDADES Menu.s para comida y folios para bautizo. Almacén de E uge­nio Pardo, calle 1 2, números 170 y 172. 10-8 CASA Se necesita en arrendamiento una pe­queúa, de valor de unos ochenta pesos ($ 80). Dirigirse al Director de este peri6- co, Calle nueva de F lorián, número 360. EL DOCTOR HELIODORO OSPINA L. G. ~n::DICO y CIRUJANO Avisa al público que, en su casa de habitación, calle 12, número 405 (esquina abajo de la Casa de Le­t ras), t iene de venta todos los medicamentos especia­les de Ospina, tan conocidos' en todo el país y fuera de él por la eficacia y exactitud en sus efectos, lo mis­mo que por la confianza que inspira su aplicación en los niüos y personas débiles. Jarabe y pastillas vegetales para la expulsión de ias lombrices. Gotas pectorales, calmantes y antiespas­módicas para la segura y rápida r.uraeión de las afeccio­nes del pulmón, bronquios, etc., inflamaciones, catarros, tos nerviosa, fel ina, sintemática, etc. etc, Linimento antirreumático. Cosmético para teñir el pelo y la bar­ba, y tónico americano contra la calvicie, la caspa y demás enfermedades del cuero cabelludo. Cápsulas balsámicas antiblenorrágicas. Cápsulas de accite de hígado de bacalao de Hogg creosotado, etc. etc. etc. Para consultas y todo lo demás concerniente á su profesión, se le encuentra en su casa todos los días, de las nueve á las once de la mañana y de la una á las tres de la tarde. Rogota, 1897. P.-8 OES A R E. BRAVO y ANGEL ESFINOSA ABOGADOS Y AGENTES Se encargan de todo n egocio relacionado con su profesión, an. t icipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Oomisión de Empréstitos y Suminist ros. Honorarios módicos. Oarrera 8:, n úmero mero 21t;. 473, apartado nú- JO LLEGARON los re~erberos de petróleo, sopletes para latoneros, cocinas, forjas para soldadores, fósforos en cajitas y tinta de marcar al ' ALIUACEN DE CA1UILO PIESCHACON, calle 12, número 206, arriba del Pasaje HC1'1Iálldez. También se acaba de abrir IIn gran surtido~de útiles de escritorio y de dibujo. Se timbra papel á precios sumamente bajos. Quedan unos pocos ejemplares de esqueletos para reclamos á la Junta de Catastro. • 10 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. ---., .... MIGUEL ANTONIO CARO CANDIDATO DEL PARTIDO NACIONAL PARA LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLlCA EN EL PROXIMO PERIO DO DE. 1898 A '904 POLlTlCA CESAR/STA La teo ría de los que creen que 1'a -victoria debe premiarse, dándole al ven­cedor la _dirección del Gobierno, y gue negarle este honor es ingratitud y perfi­dia, es la teoría cesarista, que ha condu­cido las naci0nes á SIL pérdida. Si por combates en g uerras fratrici­das, que dejan los campos regados de ca­dáveres, y -viudas y huérfanos, á quienes el impasible segador arranca al nacer sus mej ores esperanzas, el vencedor obtiene los honores del triunfo, no podría alcan­zar los lauros resenados al estadista y al recto magistrado, sino como efecto del odio y de las pasiones egoístas de los partidos. La falsa gloria deslumbra á las mul­titudes, y la adulación llega á persuadir al ícÍ.olo ae que él es superior á la Rept't­blica y que relJresenta todo; libertades, derechos y leyes, sin oti'o lÚl1íte qUe sU -voluntad Sobérána. Que el militar ciudadano llegue á ser jefe de la Nación, cuando el recuerdo de 'la lucha apenas se conserve y los intereses -sociales lo exijan, nada tiene de censu­rable. Como rara excepClOn entre aquéllos á quienes el suceso envanece y convierte en usurpadores, presenta la historia á Washington, el padre de la libertad ame­ricana, jefe de los ejércitos independien " tes en la guerra contra la metrópoli, electo primer Presidente de los Estados Unidos y r eelegido para otro período, al termi~ar su segunda Admwistración se retiró á la vida privada, dejando seguir al país su marcha pacífica y constitu­cional. Haciendo contraste con el tipo del patriota republicano, la antigüedad exhi-· be á César; éste, honrado por la patria con las mayores distinciones, triunfante en muchas guerras, se convirtió en usur- 'EO'll.et i n OJEADA CRIT/CO-H/STOR/CA SOBRE LOS ORíGENES DE LA LITERATURA COLO~IBlA NA Dldicada al se¡ior doclor D. JOH: !llauue! Goellaga G. (ContinuaciÓn ). europeos 6 en acertadas adaptaciones <'le otros, .y. en mu­cho, también, por la obligada propaganda de castIcIsmo que fue ir.iciada con vigor por tres 6 cuatro habIJstas dIStlllglll­' dos (r) y secnndarla con nobl~ cmulación yor muchas per­sonas, por no decir que por el ,,?to d~ casI. la generahda. José Manuel Restrepo, quizá de los colaboradores de El Stlllllllllrio, el que desde entonces se exhibió con más lucimiento. ,\ él le tocó ser de los funda­dores de la República, puesto que asistió, como Diputado por AntioCjuia, al Congreso de I8rr, asamblea elegida I)or el voto de las Provincias unidas. Era de temperamento reflexivo, de costumbres auste­ras y morigeradas, apegallo á las tradiciones de famIlia, alto, seco, de facciones pronunciadas y con el semblante' siempre en actitud meditabunda. Trabajacl9r incansable. como buen hijo de las montañas de AntlOqllla, su VIda no nos ofrece cambios repentirlos ni agitaciones extrañas: corre ella con la placidez inofensiva de linfa pura que bus­ca hospitalaria playa. Fue acercándose al fmal desenlaCe sin trepidar en la pauta que se babía trazado de amor al biel), ir la justicia y al buen sentido. Bien se echa de ver, sin embargo, que Restrepo luchó desde temprano por eH­contrar nuevo cauce á la corriente política, y comprendien­no que la transformaci6n que le había tocado presenciar, envolvía en sus diversos aspectos gérmenes de vicIa, quiso ( C01dim¡a~'¡). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. EL CONSTITUCIONAL Es curioso que este periódico no pueda estampar una frase sin que ella sea calumniosa y procaz. Veámos10: l~ Nada hay de encapuchados en nuestra hoja, pues claro y muy claro figura al frente de ella el nombre de su Director, que responde, en todo campo y sin capucha alguna por lo que escribe ó por lo que adopta, que para el efecto es lo mismo; 2~ Decir que esta hoja es periórlico mercenario es una mentira desvergonzada y quien tal afirmó debe dar prue­bas de su dicho ó lleva indeleble sobre la frente el estigma de calumniador; 3~ Otro tanto toca decir á la vil afi rmación de qne el Director de BOGOTÁ conoce ele su periódico, lo mismo que cualquiera ele la calle, pues aun cuando él no ha escrito lla· carados il/formes ni cosas semejantes, sí puede !leEar los deberes de su oficio y los !lena honradamente á pesar de e,sos tipos pretenciosos que creen que sólo ellos son capaces ~ de escribir para el público; y , 4~ Una vez que El COlIStitllciollal admite que entre los que escriben en BOCOTÁ sí puede haber-que sí los hay-egregios talentos é ilustraciones de primera fuerza, es claro que, por lo mismo que él no cuenta con escritores semejantes y publico. indignidades, con o la de poner en labios ajenos palabras que no se han pronunciado y suel­tos t.un lI1cultos como el á que nos referimos, bien puede reci~ir de BocoT.~ lecciones de dignidad y de cultura. _ El colega se pavonea porque ni fue él el primero que rompió lanzas con nosotros, ni ha querido publicar un ar­tículo contra el Director Entle IIÓS, por Waldtellfel. . 2. Obertura ExtJavio por !l~ mer!e, por Suppé. 3. PoI ka para flautín, La Roite!et, por Sallis. 4 . Doble militar iVápoles, por Conti. 2~ BANDA. 5. Valses Fa/tsto, sobre la ópera de Gounod, por Fa-la- ré. 6. Sinfon ía de la ópera Jllana de Arto, por Verdi. 7. Valses Cantos de R umania, por Kessels. 8. Doble militar, por Arbán. Los Directores, MANUEL CONTI.-RAFAEL BERNAL G. P l'og r a m a de las piezas que la ,1." y 3~ bandas to­carán á las 7 p. m. en el pa rque de Bolí var el 25 . 1 1~ BANDA. Las anunciadas para el matinée del mismo día: 3" BANDA . 1. Valses Amar es vivir, por Yolanda. 2. Dúo de la ópera ilfoisés, por Rossini. 3. Dan.za La Bella Samaria, por Calami tao 4. Polka La Diadema, por Murillo. Los Directores, CONTr.-PEREIRA CH. ~em.W ctos CUNDINAMARCA Un nuevo escrito del señor Jesús Rozo OSPINA me da ocasión para continuar el estudio de los asuntos pendien ­tes entre el Departamento de Cundinamarca y los señores Ospina Hermanos y Eduardo Vásquez J . Tendré t;¡mbién que referirme á asuntos personales, tí pesar de mi repugnancia á ocupar la atención pública en cosas que no le interesan. A ello me obliga la necesidad de defenderme de los malévolos tiros del señor Rozo OSPINA_ Pero esta parte de mi contestación la publicaré en La Cró­nica, periódico escogido por el señor Rozo OSPINA para lanzarme sus dardos envenenados. . Creo haber demostrado en mis anteriores artículos que el Arbitramento propuesto á Cundinamarca por los señores Ospina Hermallos y Eduardo Vásquez J., no puede lle - varse á cabo PQrque es perjudicial para el Departamento y ----~~ purque la ley no lo permite. Mas como el señor Rozo Os- P1NA insiste en defenderlo y trae por los cabellos la razón de que" el señor Goberhador se halla autorizado para so· meter á decisión "rbitrial" esas cuestiones, voy ,i \lroba~ que tal autorización no existe ; ql1e el señor Gobernador ca-rece de facultad legal para aceptar el Arbitramento. El señor Rozo OSPI NA fundó primero esa autorización en la Ordenanza nÍlmero _p de ,89+ Demostré ql1e no so­lamente no autorizó esa Ordenanza el i\rbitramento, sino que pm no haber aceptado los ex-rcmatadores las bases para una rescisi6n en esa Ordenanza establecidas, el Go­bernador dio poder al señor Rozo Ü .C; PTXA para hacer efec­tivos los derechos del Departamento, por la vía judicial. Se ÍL1I1c1a ahora la autorización en la Resolución de la Asamblea, de r6 de Julio de 1896; pero es el caso que, en primer lugar, esta Resolución exige, para el Arbitramento, dos condiciones esenciales: que lo~ ex-rematadores presen­ten sus libros de cuentas, y que el señor Gobernador con­ceptúe que el Arbitramento es conyeniente para el Erario depart.1mental. Y es el caso, en segundo lugar- si no es éste el primero,-que la autorización que entraña la citada Resolución no es legal, pues para casos como éste se re­quiere la expedición de una Ordenanza. Como en la ocasión precedente, he buscado el con­cepto del señor doctor Juan Manuel Rudas. Hélo aquí: "Bogotá, Abril 14. " Contesto á usted la pregunta que se ha servido hao. cerme en su carta de hoy, del modo siguiel1t~ : " ¿ P ueden las Asambleas de los Departamentos auto­rizar por medio de simples Rtsol1tci~llts á los Goberna-· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. dores respecti\'os para que cOll>tituyan Tribunales de Ar­bitramento que transijan contratos pendientes entre los Departamentos y particulares, relativos á las Rentas públi- . cas, transacciones que envuelvan ia posibilidad de condo­nar las deudas legítimamente contraídas á favor del Tesoro departamental? ¿ O sólo pueden conferirse esas autoriza­ciones por medio de Ordenanzas? ¿ En consecuencia, el Gobernador de Cundinamarca tiene ó no autorización le­gal para aceptar el Arbitramento propuesto por los ex-re­matadores del monopolio de licores? " • , RESPUESI'A. El artículo I3I de Ley r49 de r888 (3 de Diciembre), sobre régimen político y municipal, dice: 'Los actos de las Asambleas departamentales destina­dos á dictar disposiciones para el arreglo de alguno de los asuntos que son de su incumbencia, se denominan ordozml­zas/ los que tengan por objeto la ejecución de un hecho es­pecial como UlI nombramiellto, ó la decisión de un punto de­terminado, 'lile 1/0 imponen obligacioJles, 1/i crean derecllOS á los asociados, se denominan, en general, l'osolllciones. Las pri­meras se ajustarán á las prescripciones del capílulo siguien­te, y las segundas basta que sean aprobadas por la mayoría absoluta de los miembros presentes á la sesión.' " En el capítulo J[ de la ley citada, entre las funciones de las Asambleas departamentales, se encuentra: '27. Condonar las deudas á favor del Tesoro deparo tamental, ya sea total ó parcialmente. Esto no podrá ha­Cerse sino por graves motivos de equidad y justicia, y que­da sujeto á la aprobación del Gobierno de la Repúblc:a.' " El Código Civil dice: , La trallsacción es un contrato en que las partes termi­nan extrajudiciahne'l te un litigio pendiente, Ó precaven un litigio evental. 'N o es transacción d acto que sólo cor.,iste en la re­nuncia de un derecho que no se disputa.' (Artículo 2469)' , N o puede transigir sino la persona capaz de disponer de los objetos comprendidos en la transacción.' (Artículo 247°)· 'TocIo mandatario necesita de poder especial para transigir.' 'En este poder se especificarán los bie/les, derechos y ac­ciolla sobre 'lile se quiera tra1lsigir.' (Artículo 2 .. 7 ,). ,. De consiguiente, la valiJez de la transacción requiere las conclicinnes siguienles : " 1. n Las partes deben tener capacidad para enajenar, -porque cada una de ellas debe hacer concesiones. Si la par­te obra por medio de representante, él debe estar investido ~e pocier s\lficienle; " 2~ El derecho objeto de la transacción debe ser dudo­so. La renuncia de un derecho cierto constituye donación; y "3~ Cada parte debe hac~r concesiones. SI una de ellas cede sin recibIr c:ompensacion eqUIvalente, hay donación, no transacción. "Esto supuesto, veamos lo que dice el artículo 307 de la Ley l0S (24 de Dic.iembre) de ,890, sobre reformas á los procedimientos judiciales: 'Pueden someterse á la deúsióll de arbitradores /as COIl· troversias que OCltrra/l e/ltre persoNlls capaces de trallsigir, en los cásos CII que la k)' pumite I,t transacción.' 'Por consiguiente, en los casos ell que la ley /lO permite la transaccióll, no hay lugar á juicio por arbitramento. El sentido de la leyes claro. " Dados estos anlecedentes, razono así: " El acto de la Asamblea departamental de Cundina­marca por el cual autoriza al Gobernador para transigir con la Sociedad Os pina Hermanos y el señor Eduardo Vásquez J., rle Meddlín, rematado res de la renta de licores establecida por la Ordenanz" número 40 de 1893, implica autorización para novar el contrato celebrado con esos se· ñores, en virtud del cual el Departamento ha adquirido de­rechos perfectos exigibles ejecutiva ó coactivamente; im­plica sustitución de unas obliga.ciOl:es á otras, rle unos de­rechos á olros, y, en consecuenCia, Impone obligaCiones y crea del echos al Departamento y, por tanto, á los asocia­dos. Este acto, pues, según las prescripciones rltI artículo 131 de la Ley 149 de 1888, arriba citada, ha debido, para ser válic!o, ajustarse á las solemnidades señaladas ó deSIgnadas en el capítulo 111 de la expresada le)'. Esto es, ha debido, para ser legal, autorizarse por medio de una ordenanza, no por medio de una silllple res"lllción. " La autorización al señor Gobernador para celebrar un contrato de rescisión con el señvr Sotlgar como rematador de la renta de licores en la provincia de Zipaquirá, no tie­ne la importancia para el Departamento, no tiene la gra­verlad ni la trascendencia que el contrato de transacción con la Sociedad Ospina Hermanos y el señor Eduardo V:ísquez J., de iI[edellín ; y no obstan le eso, la Asamblea juzgó que debía autorizarse la rescisión COIl Salgar, por medio de la Ordenanza número 41 de 1894. "Las rNolllciones son aprobadas por la mayoría absoluta de los miembros presentes i la sesión'; y las ordel/al/zas de­ben discullrse y aprobarse en tres deba les, en días distin­tos. Aprobadas en el tercer debate, se pasan al C:0berna­dor, quien tiene el derecho de devolverlas con obJeCiones, y la Asamblea necesita de dos tercios de los votos d~ los Diputados presentes, para declarar Infundadas las, obJectO­nes 'lel Gobernacior. Las ordentlllzas ofrecen mas garan­tías de acierto que las simples resoluciolles, las cuales pue · den ser obtenidas sin mayor deliberación, y aun por sor· presa. Razón por la cual el legislador ha exigiuo que los asuntos graves, <Í que impongan obligaciones Ó creen de· rechos, sean deci,lidos p'lr medio de ordel/alfzas. " El asunto de los señores OSptnaS y Vusquez J. es de esta clase. De consiguiente, la transacción tiene que ser aUlorizada por medio de una Ordel/tll/zIZ. "JUAN MANUEL RUDAS." No se necesita ser abogallo para comprender que son incontestables los razonamientos del señor Joctor Rudas, y 'que, en consecuencia, el Gobernador de Cundinamarca no ha recibido la facultad necesal ia para comprometer al Departamento en esta a\;entura del. Arbitramento: Cual­quier cosa que en el particular se hiCIera, acarreana al se, ñor Gobernador grave responsabilidad moral y I~gal'y se­ría nula, absolutamente nula. Y es esto tan lo mas eVIden­te ~nto que las Orcl~nanzas números 9 y 4' de r894, no han 51JO derogadas, ni podrían serlo, por la SImple Keso· lución de ,6 de Julio de l896 Con las propias palabras del señor Rozo OSPINA ha quedado demostrado que los libros presentados por los eJC-rematadores no llenan las condiciones del Código de Comercio. En su último escrito dice: "Los libros de la So­ci~ dad Ospina Herman(js -que son un Diario, un Mayor, un Libro de Caja y otro de 'Balances--se han estado exa· mipando, y AUNQUE SON INCO~IPLETOS, están registrados con las formalidades legales." Si esos libros iO/l incompletos, carecen de valor como prueba, y, por tanto, ni el Gobernador, ni el Apoderado de Cundinamarca, ni el Tribunal de Arbitradores, pueden aceptarlos con ese carácter. La leyes terminante ¡( este respecto. Pero es de advertir que esos libros son algo peor todavía: no se ha presentado el Copiador de correspon­dencia, libro indispensable, conforme al Código ele Co­mercio ; y los presentados son, según informe de persona muy respetable, simples libros de apuntes descarnados, que no tienen, fuera del registro, ninguna de las formali­dades de la ley. Como se ve, este asunto del Arbitramento aparece más y más insostenible á medida que se le estudia con mayor atención: es inconveniente en grado máximo para Cundinamarca; la cuestión á que se ha querido aplicar no es de las que la ley permite dirimir por arbitramento; el Gobernador car~ce de facultad legal para aceptarlo; los ex-rematadores no han presentado los libros que exigió la Asamblea ...... Es, pues, un exabrupto, una monstruosi-dad enteramente indefensable. N o me refiero á otros puntos que, en relación con el Arbitramento, toca el señs>r Roso OSPINA en su última pu· blicación, porque, sobre el particular, he recibido del se· ñor doctor Rucias la carta que publico á conlinuación de este escrito y que, á la verdad, no deja bien parado al se­ñor Rozo OSPINA, ni como hábil ni como honrado pole­mista. FABIO LOZANO T. Bogotá, Abril '5 de ,897. Señor Fabio Lozano T.-En la ciudad. Muy señor mío: En La Cról/ica número 29 el señor doctor ] esús Rozo Ospina me atribuye el error de haber confundido en el con' cepto jurídico publicado por usted en el BOGOTÁ número 10, "la capacidad de las partes C01/tratal/tes con lo 'lile rs Ó puede ser olJjdo ytcl cOl/lmlo." " En aquel concepto el doctor Rudas, dice, confunde la capacidad de las partes contratante, con lo que es ó pue· de ser objeto del contrato. Los señores Ospina Hermanos y EJuardo V ásquez J. 1/0 están bajo la p{ltestad de I/adi~, y timen la libre administración de SIlS biel/es, y el señor Go' bernador del Departamento de Cundinamarca se halla au · lorizado pam someter á decisión arbitral las Cltestioms Pell­dientes entre ésle y atluellos señores; luego ,í se puede cons· tituír legalmenle dicho Tribunal." Eso ele confundir el objeto del conlnto con la capacidad legal de las personas contrata"tes, es un error en que no cae nadie que tenga buen sentido, y menos los que poseen rudimentos de Jurisprudencia. La noticia del señor doctor Jesús Rozo Ospina me sorprencie tanto como si se me hu­biera dicho que confundo la Plaza de Bolívar con la Cate­dral. ¿ En dónde, en qué lugar del concepto se dice tama ño dislate? ¿ De qué manera he podido incurrir en un error tan grotesco? No basta afirmar: es preciso probar. ExcilO al señor doctor Jesús Rozo Ospina á que explique y de­muestre su aserto, porque no sólo creo dicho aserto falto de exactitud, sino que, en el orden de mis ideas, lo encuen­tro fuera de lugar. Efectivamente: en el concepto que usted me pidió y publicó el; el BOGOTÁ número Ir) no se lrata de la capaci­da( llegal de los contratantes. En él he sostenido, yeso en respuestas á preguntas abstractas de usted, que sólo en los casos en que la ley permite la transacci6n hay lugar á la decisión arbitral, y que no cabe transacción en los casos en que el derecho es perfecto, 'Í que no se disputa, ó que si se disputa es alegancio pretensiones claramente infundarlas. Usted ha venido, en la. polémica con el señor doctor Rozo Ospilla, sosteniendo que los derechos del Departa, mento de Cundinamarca contra los señores Ospina y Eduardo Váscluez, son perfectos, y que en el cobro de lo que estos señores deben al Departamento, debe procederse ejecutivamente. Apoyado en estas razones ha combatido el proyecto de someter d asunto á la decisión de arbitra­dores. Para reforzar su opinión tuvo á bien usted pedirme conceplo sobre las preguntas que aparecen en la carla mía publicada en el BOGOTÁ número 10, Basé los asertos ,le mi concepto en los artículos 2469 del Código Civil y 307 de 1.1 Ley 105 de 1890; Y también en varios expositores. El artículo de la Ley 105 de I890 di~e: "Pueden someterse á la decisión de arbitradores las controversias que ocurran entre personas capaces de transigir, en los ca· sos ell 'lile la ley permite la tral/sacción." Luego en los casos en que la ley no permite la tran · sacción, no hay lugar á la decisión de arbitradores, aun en el supuesto de que sean capaces de transigir las partes. Si no lo fueran, habría, además, esa imposibilidall legal. En fin, no he cometido el error de confundir el objeto del contrato con la capacidarllegal de los contratantes que me atribuye el señor doctor R0zo Ospina. ¿ Si será cierto lo que decía un profesor del señor rloctor Rozo Ospina y mío, de que en esta tierra es preciso andar con dos testi­gos y un notario en el bolsillo, para que no le levanten á uno falsos testimonios? Soy de usted atento servidor y amigo, JUA:-I MANUEL RUDAS. CABLEGRAMAS oficiales del E>.celentísimo señor Ministro de Estado en Madrid nI Excelenlísimo señor Ministro de España en \Vashingt!JD, Madrid, 8 ele M.rzo de 1897. Filipiflas.-Nuestras tropas han cortatlo el paso de los rebeldes á Nueva Ecija, con grandes pérdidas para los últimos, y dispersándolos. Han sido destruídas las defen­sas de los rebeldes en Laguna y Taal en rudo combate, habiendo perdido el enemigo, durante su persecución, 20 hombres, armas, pólvora y pertrechos. Al sur de Bulacán ha sido destruido el campo atrincherado. En Sibo se ha dispersado a 1 enemigo, 1:ausándole r 02 bajas, cogiéndole armas y pertrechos y muriendo el cabe5illa Pacheco. Cuba. - Ha habido varios encuentros en Bayamo, Sancti Spíritus y Provincia ele la Habana, habiendo des­alojado al enemigo de sus posiciones. Catorce presentados . En Filipinas se ha batido, en Montes Angat, una partida de 60 l¡ombres. Fue sorprendido en Tininos un grupo conspiradores por la Guardia Civil. Fue cumplirla ayer la sentencia por los sucesos de Manila, habiéndose pasado por las armas á. 1 1. C"ba.-Se han efectuado algunas operaciones en Sant.a Clara, en las que Se ha batido á varias partidas. Se han practicado varios reconocimientos en las Provincias de Ma- ~ tanzas y la Habana. Se han .. presentado 14 insurrectos. 9 de Marzo. Cuba.-Una pequeña partida at¡¡có el fuerte de Qui­nes, siendo rechazada y perseguida. Filipil/as.-H'a sido tomac1a Salitrán y trinchera. Se ha corlaJo el caminJ de ImlÍs. Muri6 el General Zabala. 10 de Marzo. Cllba.-Ha habido encuentros en las Provincias de Sailta Clara y Matanzas, presentándose 21 insurrectos. Filipinas. - Las Provincias de Bulacán y Manila se en­cuentran sin núcleos de enemigo. El centro de Luzón, tran· quilo; fue reconocido ayer el camino de la hacienda San Nicolás por el Coronel Salcedo, causando al enemigo cien bajas. No habiendo podido reunirse con el General La­chambre, hoy seguirá las operaciones para verificarlo y fa­vorecer su movimiento de avance. Nuestra escuadra bom­bardea á Cavite y Binaeayán. Bacoor y N oveleta han sido reducidos á cenizas. El General Polavieja ha telegrafiado al Gobierno indicándole la conveniencia de su relevo por agravación de la enfermedad del hígado que padece y le impide montar á caballo. Los minuciosos detalles con que da noticia de su enfermedad, no dejan, desgraciadamente, lugar á dudar de su gravedad, á pesar de lo cual dice q'Je seguirá dirigiendo las olieraciones en Cavite. 12 de Marzo. Cuba.-Nuestras tropas han tenido varios encuentros en las Provincias de Santa Clara, Matanzas y la Habana, causando al enemigo 60 muertos y muchos heridos. S~ han presentado los cabecillas Arce y Pío Sih'a, con 22 hombres. armados y montados y 23 sin armas. Filipillas.-El General Lachambre, después de tomar á Molino y San Nicolás, vivaqueó en ambas oril\;ls, á orillas del Zapote. Ayer continuó la marcha, dominando río abajo hasta Pamplona, acampando dos brigadas en ambas orillas. '3 de Mano. Cuba.-~:n Reforma (Spíritus) fue sorprendido el ene­migo, haciéndosele 30 bajas. Ha habido encuentros en Ve, guita)' Palenque (Santa Clara). Se han presentado 4 in· surrectos. Filipillas.-EI General Polavieja, como se dijo ante, ayer, cOlúinuará dirigiendo las operaciones en Cavite. Hoy telegrafía que si después de su enfermedad no tiene alIVIO, lo manifestará. 'i de ~{arzo. Cuba.-Ha habido varios encuentros en Santa Clara y Habana, c'\lIsando 40 muertos al enemigo; presentados 9 rebeldes. Filipi1/as.-Actívanse los preparativos para atacar á Imús. El General J aramillo atacó á los rebeldes en San Gabriel, dispersándolos, haciéndoles muchas bajas. El ene­migo atacó en las noches -del 9 y 10 á Salitrán, siendo re­chazado, con grandes pérdidas. 15 de Marzo~ C"l>a.-Ha habido encuentros en Puerto Príncipe, Habana y Matanzas, causando á los insurreclos 75 muer­tos, y se han presentado 9· 16 de Marzo. Cuba.-Ha habido varios encuenlros, cau~ando 55 bajas al enemigo; se han presentado '9 insurrectos. 17 de Marzo. Cuba.-Se han efectuado algunos reconocimientos y encuenlros en las Provincias ele Santa Clara, Matanzas y Habana, causando 31 muertos al enemigo y destruyéndole campamentos. 7 presentados. Filipinas.-En las Provincias de Manila, Laguna y Bulacán, han sido perseguidos los rebeldes, causándoles grandes bajas. GRATITUD Los importantísimos servicios que el señor D. César­Piedrahita V. me ha dispensado er, todas las épocas difíciles de mi vida, y especialmente ciurante la enfermedad y muerte de mi e~posa en Medcllín, me obligan á darle este público testimonio de gratitutl, homenaje .que rinde mi co­razón á la munificenCIa del señur Pledrahlta V. Reciba él esta manifestación sincera de cariño que desde lejos de su residencia le envío y cuente con mis ser­vicios y mi profunda estimación en dondeqUIera que la suerte me conduzca. Bogotá, Abril 23 de r897' SALVADOR SALDARRIAGA. IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. ,r I Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 16

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 17

Por: | Fecha: 24/04/1858

• - , • ANO I- Bogotá, 24 de abril de 1858. NUM. 17. Señor Redactor de "La Biblioteca.;' 1 es e l caso que, cuando leia en nuestros cronis~ De "de que estableció . su inocente periódico tas, tal es corno e l octa vero Castellanos, cura i poeta ~e. ten id~ m u i ~¡rra ndes ~e~eos de poner a s u dispo- el incon~ensu rabie Herrer~, el su_perstici_oso F_rai s1cton m1 hum1ldc cont1 nJente ; pues aun cuando Pedro S1mon, e l venerable 1 mentiroso P1edrah1ta, e s cierto que} a no soi del gremio literario, porque el crédulo Zamora, el erudito Velazco, el íntimo hace años que ocupaciones m é nos erratas me han ~ Juan Rodríguez Fresla &, Jas hazañosas empresas quitado el tiempo i el estín1ulo sin° Jos cu ales es de nuestros mayores, ardia e n mí, como en el seno imposible el cultivo de las musa~, tambien lo es que de Ja .Pit:>n1sa, un sagrad..? fuego poético-patriótico. 1ne ha que dado el gusto por lo bello i e l amor a lo Hab~1a sHlo "j~O capaz ~nt onces de asegurar que por ' erdade ro; circunstancia que me l1a ce preferir i lo m nos h.ab1a mate r1a para un romance en cada fomentar, .hasta donde alcanzo, las publicaciones nlandoblc 1 hasta ~n cada paso dado por los batalla· q_ue, con1o las de U, abren un paré ntesis a la apa- dores de la conqui~ta en ~u. ar~ogante vagar ave.n­sionada prensa política en favor de nuestra naciente turero. Llegaba m1 puertl1lus1on hasta persuadir­i despreciada literatur~. ~e ~e que con una. coleccion de esos romances, Al principio m e hice la iJusion de creer que en- s1qu1era fuesen medtanos, yo levantaria un monu­tre viejos borradores i entre todo eso que Voltaire mento a la g loria de mi patria, como decia e l mo· llamaba la 1·opa .~ucia, l1abia ·yo de hallar buscán- desto Conde d e 1:'oreno, que habia alzado a perpetui-dolo bien, algo que pndiera ponerse e n LA' BIBLIO- dad uno con su pro~a a la gloria de la suya. . TEcA, aun cuando fuera en e l forro. Mas ni para el Resuelto estuve s1nembargo a no buscar para m1s ~o1:ro, señor redactor; Jo que teng·o jnédito es s~ñ~dos po e mas otros hér?es q~e los que tal.es se lntcuo. 1'al vez no lo sea mas que lo que tanta pri- hicieron en el sueJo ?e mi patria. P ero vac1laba sa. ~e _dí e n publicar; pero con esto ya me ha fa- en~re e l b~avo S e bast1an, natur~l de BeJalc~zar, a m1hanzado la le_tra de 1tloldc, e n tanto que eso otro ~ q u 1~n traJO ~1 N u e vo !fi~ndo, 1_ a la g lona qu~ me ha sorpren~1do las ti_mosam en te ahora que lo he ~ en el ~~lcar~zo por altos 1 bte n calificados h ~c hos, n~ vuelto a ver. St U. supiera qu é e normidades teno-o mas n1 m e nos que la muerte de un poJhno; as1 escondidas !...... o ) como, en los tiempos bíblicos, la pérdida de otro po- Ahora ocho o die z años la empresa de escribir un 1lino perteneciente a. su buen padre Cis, habia dram~.o una leyen da e ~a para !fiÍ cotidiana bag ate · >puesto a S~u~ en camm~_para el trono en que sen­la. FJj e se en que no difYO escribir lo uno o lo otro >taba el S e nor a sus esCOJldos, cuando eran los esco­sino empren<: er escribirfo. El mismo dia en que Jd ~ jido~ del Señor. los que solían ~entarse e~ los tronos. loca deJa casa que es como desiQ'lla cier~o noeta Dec1a que vacilaba entre Beialcázar 1 Balboa, el a su mu ~ a, me '=n 1)i ... ~ aba e l plan de~obra semejante, halJ~d?r del mar del Su~, puesto que a mi vista ese m is,no dia de .... dtTollaba yo en redondillas cojas ambJciosa se presentaba siempre todo un acto, o l acia med;o canto en octavas i otro " ••.••••• En la alta proa tned io en qu:nti'las mas "' Ona ntes que sonoras. > De Ja velera capitana quilla, Luego leia m~ arranque a algunos amigos, despu es ·: Con el pendon triunfante de Castilla, me cansaba, i por úl fmo c.1s~ nuncaconcluia nada. 1 Saludando al Darien Vasco Balboa." Ojalá me permitiera la vetd acl quitar cJ casi t Vacilaba tambien entre Gonzalo Jiménez de ias a la fecl1a cuanc1o ya la edad pudiera haber Quesada, conquistador del vasto in1p eri o de los r e matado mi os adía, lo que l1a hecho ha sido arre- ~ Chibchas i Pedro de Heredia, gobernador de San­batármela. Hoi t engo pr i1 ero qu e hacer un memo- tamarta; cuatro figuras que forman el grupo mas randum, i despues un bor .. aC.o r,cu a ndo me pongo a simpático i ménos cargado de sombras e n el g ran e scribir una carta; i tras t anta precaucion, la ( cuadro del descubrimiento i colonizacion de la Nue­carta, ya pue8ta en limpio, me parece atroz; i suelo S va Granada, trazado con mano esperta por nu est ro preferit\a enviarla ir, personal i modestan1ente a es- > malogrado Acosta. Bastante me inclinaba el buen poner su conte~nido. Verdad es que hace años que ? Quesada, pisaverde en su juventud, h é roe en su se m e murió la loca; i como loca que era, murió edad viril1 mendigo en su vejez, que, cambiando ingrata! dice nada, de las sierras de Santa marta para caer de Pero me quedan los pecados viejos, las enormi- pié, salvo, sano, rico i rei: en el Valle de Jos Alcá­dades de que ántes le h e hablado, una de las cuales zares . es la que ocasiona esta mui atenta que Je estoi es- ¡Qué viaje tan entretenido i tan dramático el cribiendo. Dicha enormidad es un conato de le yen- que hizo entónces el buen caballero, al traves i a lo da que principié i que no acab é , pero a cuyos des- largo de rios misteriosos, por selvas tórridas en coyu.nta~os fragmentos sí puse non1 bre i dí en parte que fu eron visitados sus conviadores hasta en su publtcacJon. El nombre con que los bauticé fué el rnisma hamaca, con toda familiaridad, por Jas fieras de Gonzalo Suárez, apreciable sujeto histórico a n1as fieras de que habla Góngora, i cruzando valles quien me proponia hacer eje de mis fantásticaS"es- herbosos i solitarios, donde contaban por milagros trofas en la medio verdadera relacion que proyec· Jos instantes que vivían i los pasos que daban! Con taba. 1 aquí seria ya tiempo de que espresara a U. razon me habia propuesto yo consagrar un canto a el objeto de esta carta que aun no sabrá U. a dón- cada jornada! de irá a parar, con tanto mayor razon cuanto que Mas nada era todo eso para n1i mente juvenil yo mismo apénas lo barrunto. cuando hacia por incubar tamaño poema, nada era Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . 134 .. BIBLIOTECA DE SE:Ñ"ORIT AS. todo eso ~n ~omparacion de ~quella raza chihcha, sorprendida 1 degollada por v1a de saludo al tajo de las toledanas con empuñadura de cruz ; raza des­pierta que babia inventado cuanto la intelijencia > ~is]ada puede inventa~, que sabia cuanto un pueblo Inocente puede saber, 1 que se defendió hasta donde i como se hubiera defendido la misma Esparta in­vadida de los Persas por todos los cuatro vientos! Hasta su cosmogonía i demas tradiciones me brin­daban tnateria para espléndidas octavas. Aquel su globo caótico que voJtijeaba en la inmensidad bo­tando por Jos poros pájaros negros como la noche, pájaros de c. u yo pico salian en chorros de luz las estrellas, Jos soles i los mundos; aquel su benjgno dios que partia con la vara de oro los farallones para desbocar las aguas en cataratas enormes ; todas sus imajinaciones risueñas i grandes me hacían pre­sajiar divinidades que yo no concebía bien, pero que me pasaban en vértigo luminoso por la mente. Cuanto esa historia tiene de estra0rdinario, en lo providenciaJ del descubrimiento, en lo bárbaro de Jos descubridores, en la desventura de los descu­biertos, en lo maravilloso de la naturaleza i en lo virjinal de sus rasgos poéticos, me entusiasmaba so­beranamente; i con efecto •••• con efecto escribí ¡algunas decenas de versos! El efecto, señor redactor, de tan estupendas cau­sas U. ve bien que fué demasiado ruin. Mas yo hice cuanto pude hasta que me rindió la pereza, i entónces depuse resignadamente mi carga en el · descansadero del olvido. Fjgúrese, pues, con cuán­to gozo, al volver en mí con la lectura del primer canto de AKr1\tEN ZAQUE o LA CoNQUISTA DE TuNJA, me habré puesto en pié i me habré descubierto con respeto para saludar i ver alejarse ácia la altura de su obra, al mas que yo mimado i perseverante hijo de las musas, que sobre anchas bases va rematar Ja tarea cuyo solo principio me postró de fatiga! Sí; yo voi a hallar en el Akímen un placer adicional a Jo~ que su lectura producirá en cuantos ven con sa­tisfaccion el vuelo épico que empieza a tomar nues­tra poesía nacional. "Sí era la h1storia de esa con­quista una roca, pero de oro, como yo Jo habia com­prendido," me diré yo a mí mismo, cada vez que al golpe de ese cíclope de la inteHjencia la ''ea saltar en láminas brillantes 1 . Pero entretanto, señor redactor, tqué parecerán al lado de esas los granos informes i toscos que yo partí sin arte j con los cuales en1pedré un trecho de mi camino literario~ De buena gana los recojiera, si lo que una vez se ha botado a la calle pública pudie ra recojerse. En tal imposibilidad he creido que Jo mejor es arrojarlos al crisol, no para que se fundan con el metal, sino para que se pierdan en­tre Ja ceniza. I ahora sí hemos llegado p,or fin al objeto de esta carta. Es, señor redactor, el de supJicar a U. se sirva presentar en las columnas de su estimable periódico al autor de Akimen-Zaque los fragmen­tos de lo que yo no pude hacer una leyenda i de que él ha sabido hacer un poema. Preséntelos, se­ñor, como demostracion pallnaria de que hai uno que tnas que todos aprueba la eleccion de asunto que él ha hecho, i de que ese mismo aca~ará de olvidar su lira para mejor escuchar Jos sonidos de la de él. Así, en lugar del estímulo de una bas~ tarda rivalidad, él tiene de n1i parte el mas noble 1 poderoso del aplauso sincero i la corona anticipada. UNo DE SUS SUSCRITORES. Gonzalo Suárez. l. De a)gun roñoso códice arrancada, Trajo al azar el vie nto hasta mi mano Media hoja trunca, casi ya borrada, Parto quizas de injenio atnericano. Fija en ella la mente i la mirada, Fecha i autor busqué, mas busqué en vano, Aunque habla sí desde el primer reng]on De un don Gonzalo Suárez i Rendon. Don? Así dice, i lo dirá apoyado En documentos que .. tendría eJ testo, Como pudiera verse, si encontrado De él ya se hubie ra por fortuna el resto. Y o a dejar lo del don averiguado No estoi seguramente mui dispuesto ; 1 si bien este es ahora vil capítulo, En la Historia no tiene el tal tal título. Mas digno fuera de aclararse, a fe, Pues que hai en ello grande confusion, No si Gonzalo Suárez soJo fué O si Jlevaba i con derecho el don, Sino si en su apellido hai o o hai e, Que unos dicen Rondan i otros Rendon ; Mas si Rendon era él, no hai que negar Que el Chibcha de rondan sintióle entrar. 1 fué entrar ¡vive Dios 1 con pié derecho, I fué andar ¡vive Dios! larga jornada Desde el confin del gaditano estrecho Al encumbrado huerto de Granada, En su valor trayendo su derecho, Rejistrando su título en su espada, Para venir el buen Gonzalo a trancos A fundar una villa entre barrancos. 1 perdóneme Tunja. Como blanca Ruina, o cenicienta calavera Que terremoto o ventarron arranca De herboso valJadar u hoya sotnera, Sentada entre la quieora i la barranca Ví una ciudad viejísima: Tunja era, Que de sus Zaques guarda !a ceniza I de Gonzalo el nombre inmortaliza. No tiene, no, suntuosas catedrnles Do el signo redentor en lo alto brille, Ni obeliscos, ni lonjas, ni señales De algotro ser que el SU} .. O actual humille . Bienes no fueron los que llora hoi males; Mas porque ni uno de ellos la amancille: Si bien está de seno i pié desnuda, Seno i pié limpios muestra a quien lo duda. Mas no es hermosa, no; porque tan honda Huella en sus carnes hai, que año lejano Será el que toda cicatriz le esconda , En la enhiesta cerviz i en la ancha mano. Pero a la Historia cumple, ella responda Si en cada cicatriz guarda un arcano; Diga ella quien la ató como a una esclava, I si en su esclavitud su historia aca5a. O si el harapo con que a medias viste Sus brónceos miembros esa antigua sierva, Es el jiron mas grande i el mas triste DeL pendon que ahuyentó Ja vil caterva; Pendon que hoi ya ni al huracnn resiste De la indijencia i Ja orfandad acerba •••. 1 si Tunja mas bien abre con gloria Una jentil, simpar, épica historia. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBlliiO'DECA DE SE:&ORITXS. • 135 La colon1biana historial que algun dia Cuando con ojo atónito la lea~ Obra acaso tle mera poesía La posterior jeneracion Ja crea. 1 a fe que para tál razon tendría! Hubo tambien jeneracion pigmea Que creyó hija de raza fabulosa A Ja que al Pel"ion sentó en el Osa 1 Que muestre entónces Tunja sus anales Aun en la sangre de su raza tintos, Por la pólvora ahumados sus breñales, De cadáveres llenos sus recintos, Sus quiebras i sus agrios peña-..:cales ue al español se hicieron laberjntos, Cuando en redondo peñas le asediaban E insurjentes las peñas borbotaban. • • • • • • • • • • • • • • • • • ••••••••••••• Tunja 1 la seca flor del abatido 1\ rbol de la conquista, la últirna hoja Del libro que el arcánj e l del o v:ido Rotnpe a su soplo i como polvo arroja. Vieja matrona que su tren raido Ya en vez del ámbar con el llanto moja; Ciudad de ruinas que en las ruinas medra Do su blason le sobre vi ve en piedra. Ella, cual féniz, en venturo dia Renacerá de su ceniza prvpia, Cuando, rompiendo selva i serranía Que hacen ahora su abundancia inopia, Su falda cruce ni \reJada vía Por do derrame de su tnies la copia, I haga su huerto i su jardin fecundo Los Andes, que hoi sepáranla del mundo. Hunsa llamóse-nombre de una tierra Que un dios pobló de estirpe soberana; Pueblo que sobre el tope de la sierra Dilata en horizontes su sabana, I con cordones de montañas cierra Cielos tras cielos de ópalo i de grana, De libertad altar, de bien emporio, 'rumba hio, ayer del Chibcha territorio. Cómo i cuándo, tras bélica porfía Do su sangre el criollo vertió a mares, De ldacanza vió alzar la idolatría Para la cruz altar con sus altares, 1 la tnansion trocar del zaque, un dia, En cristiana ciudad Gonzalo Suárez, Refiere la hoja que a mi canto tema Da, si no a tni alma inspiracion suprema. Mas no el tema sublime de la historia Cuyo grandor mi pequeñez humilla, De aquella hueste digna de memoria 'Que sobre un mundo desbordó Castilla, l que, avarienta de riqueza 1 gloria, Del mar traspuso la una i Ja otra orilla, Buscando tras Jiménez de Quesada Nueva, mejor i espl~ndida Granada. No; que jamas al labio de mi musa Con orgullo acerqué la trompa de oro; Su voz el númen épico rehusa De mis versos mezclar al pobre coro. Yo canto solo, cual cantar se usa, Al eco del reir o al son del lloro, Porque el intento a do la fuerza alcance, Leyenda humilde, histórico ron1ance. 1 ello merced a la hoja que el destino Lanzó a mi mano, i que argumento dióme Si romántico no, sí peregrino, 1 por pura invencion nadie lo tome ; ( Pero si acaso lo es, va cual me vino. Tal vez en él la falsedad asome, Por lo cual la hoja advierte que el tal lance No en historia se dé, sino en romance. ••••••••••••••••••••••••••••• Fuerte algun dia el español aliento Buscó en nueva rejion nueva corona, I, al rizo mar Janzándose, fu' el viento Que al nauta jenovcs hinchó la lona, 1 el ala fué con que voló su intento Del occidente a Ja apartaaa zona Que surjió de Colon ante las naos Como el mundo ante Dios surjió del cáos. A los mares que el sol al morir dora La muchedumbre en pos ávida vuela Desde el opuesto reino de la aurora, 1 de camino sírvele la estela ue aró en la mar con su rujiente prora De Colon la triunfante carabela. o yo a esa hambrienta multitud le igualo, Pero entre ella, es verdad, vino Gonzalo, Vió su cuna mecer Guadalmedina Que en la fenicia Málaga murmura Con sesgo curso i onda cristalina. Jesto andaluz, atlética apostura, Jentil denuedo i fuerza adamantina Debió i alta atnbicion a la natura, Noble esperanza a su jenial instinto, Su fama a él, su espada a Cárlos Quinto. El rojo labio apénas sombreaba Sedoso el arco de su bozo oscuro 1 en la ausonia rejion ya disputaba Laurel guerrero, en el combate duro Cuando, fiera, Pavía contemplaba Los tercios españoles en su tn uro ; Pero la mar aquende el triunfal carro Con ruedas de oro vió del gran Pizarro. Lo vió i al brillo de su acero qui~o Los reinos conquistar que en sueños crea, Lo ve i fija su espíritu indeciso Que el infinito devorar desea, ·De volat al hallado paraíso Buscando imperios, !a arrogante idea; Cree divisar desde los patrios montes Su cstrelJa en los indianos horizo11tes. 1 alas prestarle a la fortuna plugo, Que, armado con el yugo de Castilla J>ara imponer mejor su propio yugo, A tierra firme enderezar la quilla Entónces e1nprendió Fernández Lugo Desde eJ breñal de la canaria orilla; La gloria a compartir i los azares Llamó a Quesada, a Sandoval i a Suárez. Cuando la luz crepuscular desmaya '!,ras la testera de la mar remota, De Tenerife a saludar la playa Do muje la ola por las olas rota, La mar azul con su trisulca raya Bordando, llega la velera flota Do un reino a conquistar sobre los Andes De soldados un mil lleva Fernández. Pero él solo ha de hallar una ignorada Tumba en las playas de la mar de Atlante, Que el hado reservó para Quesada A su patria tornar solo i triunfante, Otro reino, otro mundo, otra Granada 1\'Iostrando sobre su hombro de j igante ! Cantar sus hechos Ja epopeya emprenda, Y o no, su peso abruma mi leyenda. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. • 136 • BIBLIOTECA DE SEÑ"ORIT AS. Antes i ahora, o CAPUCHINOS, CORNAV ACETES 1 PEPITOS. gu)ar para no faltar en nada ni a nadie: esta es i en esto consiste la buena educacion, tomando sta pa­labra en Ja acepcion que ya sabe el lector se le quiere dar aquí, pues notorio es que tiene otras va- ( Conclusion. ).. rias, por ser un todo complejo. t Qué se dirá, pues, Qué es i qué significa en la sociedad cualquiera de un jóven que al paso que viste con elegancia, de los dos entes que hemos descrito someramente~ tal vez con buen gusto (que son dos cosas diferen- Dícese vulgarmente que ''en la mesa i el juego tes), gue al mismo tiempo que sabe manejar con se conoce al caballero." Con perdon del que in- gracia su varita, i escribir Jargas tiradas en prosa o ~entó e~te refran, cre~mos que peca, no por inexac- verso en los álbums, i otras mil lindezas, es un en­tl_ tud s1no por deficiencia; pues la buena educa- te inútil en una reunion o sociedad de jcnte distin­cton, que es lo que en mi concepto constituye ese guida 1 ente que se llama un caballero, se denuncia en Ahí los teneis! i qué saben ellos de lo que pue­todas 1 cada una de las acciones, movimientos i pa- de hacer agradable a un jóven en un salon ~ i Sa­l~ bras de una persona de cualquier sexo: solo que ben bailar1 no! •••. a no ser que baile se llame sr se trata del jénero femenino no se dirá una ca· ese brutal remolino de jentes, que sin concierto, sin ballera sino una señora; i en efecto, ninguna mu- compas, sin rniramiento, ruedan, se confunden, se jer que no tenga lo que llamamos buena educa- lanzan en un torbellino anárquico para codearse, cion, en todo i por todo, puede llamarse señora, por- estrujarse, empujarse i hacerse mil daños en las que esta es, en definitiva, la acepcion lejítima de la personas i en sus vestidos. Observad una de esas palabra, segun las ideas de la sociedad moderna, parejas elegantes: qué aire tan estúpido! ¡qué rni­~ ue tiene un diccionario especial para su uso par- radas tan licenciosas, qué risas tan destempladas! t1cular, j poco se cuida a veces de los diccionarios de Se abrazan, es verdad, se estrechan, se reclinan uno la lengua. sobre otro como en un mulJido cojín: se cambian i I decimos mas: que no en las acciones notables comunican mutuamente su aliento, la njña se frota i en los casos mui conocidos, sino en los mas insig- i se acepilla la suave tez con un manojo de cerdas, nificantes i pequeños, es que se descubre a tiro de que ella encuentra mas blandas que la seda, i que ballesta, i aun de rifle, la buena o mala educacion se llama la guacharaca o barba de su pareja •••• del hombre. Todas las situaciones de la vida, así No contenta con esto, aplica sus labios de coral al en la próspera como en la adversa fortuna, a5.Í en coral de Jos botones que adornan e] pecho de su la alta como en la baja sociedad, tanto en casa co- ' amigo, i aspira con delicia el perfume de su pañue­mo fuera de ella; ya en el campo, ya en la ciudad, lo de olan, que está en el bolsilfo del frac •••• Mide son la piedra de toque para saber cuántos grados con él la largura de sus brazos, i ya que no rezan sube o baja la cultura del individuo. Que en una la estacion en cruz en la iglesia, se crucifican de un 1nesa de juego un hombre se abstenga de arrebatos, lado en el salan i del otro se abrazan, no mui su a­o de jestos de impaciencia, o de alegría, o de des- vemente, sino mui fuertemente •.•. Ñliéntras esto confianza; que no pronuncie ni en chanza la pala- pasa, él por su parte aplica tambien sus retostados bra trampa, que no contradiga a Jos compañeros r labtos a la tersa frente o la delgada carrera, perfu­aunque estén equivocados; que no se queje, que tnada con pomada, i brillante con el brillo que le no cuente el dinero que tiene cerca de sí, sea que da el agua de linaza. gane, sea que pierda; eso todo el n1undo lo sabe, Observémoslos un poco mas. Oyen la música~ cua!quier palurdo lo practica. Que una conducta no! es de lo que ménos se cuidan. t Arreglan sus semejante se observe en la mesa de comer, sea en- movimientos a la tnedida de la pieza que se toca? tre muchos, sea entre pocos, quién lo duda1 quién no! Esta solo ]es sirve para hacer ruido i atolon­Jo ignora~ Pero en tantas otras circunstancias que drar a las personas que pudieran percibir su con­pasan desapercibidas, en tantas situaciones secun- versncion; por eso gustan tanto nuestros danzantes darias de que tan poro se cuidan la mayor parte i danzantas de la plebe:y·a música de Jos soldados, de los hombres, i que acusan indefectiblemente su que ellos llaman de viento: a Ja sombra del infer­buena o mala educacion, una persona de mundo o nal ruido de la tambora i el redoblante se pueden de sociedad, coje al vuelo las patanerías i las faltas, decir tantas cosas' que no son reputadas como tales por los mismos que Se acabó la polka o el valse, o eJ chotis, i sigue las cometen. Ja cuadrilla. Allí es de ver a nuestros jóvenes: to- He aquí lo qup, pasa,jeneralmente hablando, en- dos pretenden ser las primeras parejCJs; todos creen tre nuestra juventud ••• •idirP.mos que de ámbos bailar aJas mil maravillas la insípida contradanza sexos~ •••• no lo digamos: e~tamos hablando sola- francesa; pero en realidad, la saben bailar~ iarre­mente de Jos cornavacetes i pepitos, de esas dos espe- glan las figuras a la música~ t llevan el paso pro, cies de cachacos de que vamos tratando en el curso pio de este baile1 i hai uniformidad, hai facilidad de este nrtícu1o. Mui triste es decirlo, pero mui en sus movimientos 1 nada de eso: la misma anar­cierto, i si eJ los apelan de la verdad de esta descri p- quía de la polka, el mismo desconcierto del valse; cion, nosotros apelamos por nuestra parte al buen unos acaban primero, otros no acaban; i el aspecto sentido de las jentes moderadas, i aun a muchos que presenta aquel grupo desordenado es eJ de un de ellos mismos que confiesan i reconocen la e ac- pequeño mercado, o el de un monton de jentes que titud de lo que queda dicho, i de lo que se dirá presencian una querella en la calle. Con razon han mas adelante. eliminado, con el pretesto de seguir la moda, la El que pretende ser la gala i adorno de la socie- antigua e inimitable contradanza españoJa, baile dad en que vive, i captarse la admiracion i aplauso lleno de dignidad, de nobleza i de elegancia, pero de esa sociedad, debe procurar por todos los medios en que un bailar in chambon se esponc a deslucirse posibles adquirir ese aroma de Ja finura que tras- a cada paso. mina por todos los poros del individuo, ese tino sin- Baste esto en cuanto a baile, i prescindamos por • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE SE~ORJT AS. 137 ahora de los ~em~s incidc~tes, episodios i anexi~a- ~ o como ~amuras hambrientos, atendiendo a quien des de esta dJversJon. DeJemos a un lado los p1so- ]es convJene, hacen de aquella escena una Babi1o- , nes, los codazos1 el nada g~·at? perfun1e. del b~andi nia; q~é g~itos! qué, algazara! qué sonar de los con que obsequian a la senorJta con quten ba1lan; pl~tos 1 cub1ertost que empujones! qué apresura· el n.~da sua,re apreton que con. su. bota le ?an en , m1ento ~engullir a hurta.djllas un pastel, o vaciar el p1e al acer~arse.a saludarla o a1nv1tarla. ÜJgamos ) en un rrcon un plato de Jaletina, o apurar una bo­su conv~rsac1on, 1ndecente mucha veces con las ~ tella de chatnpaña! •••• señoras, 1nfa!lle por lo regular con los hombres. En ~ I despues de esto son las lástimas •••• pobres la bu~na. sociedad se Y~ un gr~po de jent.es jóvene~ ) vestidos! •••. A aqu.ella niña del traje anaranjado q.ue !Ien, conversan, d1sputan 1 hacen ruido. i Qu~ le han echado encJma un platillo de aceitunas, i s1_gn1fica todo esto' nada 1 un cuento inocente, un perdió su vestido. A aquelJa otra del lazo de cinta d1cho agudo pero fino; son niños que triscan sin hasta los calcañares, se lo han arrancado con pelo ofender a nadie. Observetnos entre nosotros uno de i todo. A la de enfrente le destaparon en el seno esos grupos •.•• es preciso volverle la espalda i com- una botella, no se sabe si de cerveza o de champa- , padecerse de los que lo forman. ña. A la del lado 1a han dejado propiamente co· En Ja buena sociedad hai esa dulce libertad para miendo pavo, pues nadie le ha servido, ni se han que un jóven converse con su pareja en los inter- acordadado de ella para nada: será alguna jóven medios en que no les toca su turno de bailar. Oi. modesta i recatada •••• gamos lo que conversa una de esas parejas: una Esta es nuestra sociedad en lo jeneraJ. · reconvencion, una declaracion, un retruécano inde- i I quién da aliento i brío a tanta ordinariez, a cente, una crítica mordaz, o algo en que entra el tanto abuso, a tanta grosería, a tanta inmoralidad~ a1nor o el coqueteo por una gran parte. Lo diremos, aunque con profundo pesar: muchas Veamos a los jóvenes en el corredor, o en la pie- de esas pepitas que, en vez de correjir i castigar a za destinada a los refrescos; no es aHí seguramen- los culpables con una sola mirada, con una pala­te donde brilla mas su :finura i buena educacion; bra, los consienten, los toleran, los estimulan i a ni· por el contrario, en este teatro es donde. se exhibe man •••• Esas mismas que andan por las caJJes con en toda su fealdad la grosería i zurdas tnaneras de ~ la cara levantada, mirando a todas partes, buscan­esos que se llaman la jenle de buen tono~ sin Jos cua- ~ cando atenciones i aplausos, prodigando sonrisas, les no hai diversion posible, ni buen humor (por ~ brindando halagos, convidando aun a los mas ina­supues~ o!) ni nada de Jo que encanta i seduce a petentes i estoicos. Esas bellas que andan con el las hijas de Eva. traje remangado hasta la cintura, para quienes es Pero alguna habilidad tendrán esos Adónis, que estrecha la calle mas ancha, i con cuyos revoloteos los haga amables i dignos de estimacion; todo no se llevan enredada toda la basura. Esas elegantes ha de ser chácha1·a i atolondramiento .••• i Dón- de la gorra co1gada; a manera de los zurrones que de están esas habilidades~ cuáles son~ Llame llevan los muchachos para cargar tierra •••• usted a un pepito i dígaJe: hombre l no hai quien Pero dirán, i con mucha razon, que ya esto no toque el piano, las señoras están ya cansadas de ha- es artículo de costumbre, sino sermon de cuaresma. cerio, tenga usted ]a bondad de tocar una polka, un No importa: si este sermon hiciese convertir a un valse _ N a da' no sabe un palote de piano; ten- solo pecador o pecadora, bendito él! nos gloriaría .. dria mucho gusto, pero no sirve para el paso. I.Jla· mos de haberlo predicado. me usted al otro; tampoco ! Al de mas allá, mé- En resúmen, pues, i para no escribir un libro en· nos! No se encuentra uno solo que deje bien pues- tero, que bien se presta la materia, comparemos es· to su honor, tas tres especies-capuchinos, cornavacetes i pepitos; Una señorita va a cantar un duo; su compañera o jóvenes de ántes i jóvenes de ahora, i digamos no ha venido. i Hai alguno que cante con ella? imparcialmente de parte de cuáles está la ventaja, i es un duo fáciJ, mui conocido •••• Nadie respon- si la sociedad gana o pierde, si adelanta o retrocede. de •••• Cantará otra cosita sola, pero es preci~o que CELTA. alguno la acompañe en el piano •••• Silencio pro- S fundo, "Cual sino hubiera pepitas en el mundo!'' 1'odos se escusan; qué entiendo yo de esas co· sas! que vaya uno de los músicos; yo no soi di­lettante; ahí habrá alguna au1iga que Ja acotn- pa-ne •••• Se trata de llevar las señoras a la mesa ; todos corren, se atropellan, se en1pujan; cada cual bus­ca a la persona que le interesa, i se la lleva de gra­do o por fuerza, arrancándola, si es preciso: de los brazos de otro acomedido mas dichoso o mas listo. 1 como la costumbre es divorciar en este caso a las madres de las hijas, aquí es lo bueno: cuánto campo a los abusos! por mas respetable que sea la casa donde se hallen! Le toca a fulanito trinchar i servir, o no le toca, pero se ofrece espontáneamente : aquí fué troya ! Quién nos diera lo pluma con que se escribió el Castellano viejo! Los escanciadores i sirvientes que andan por fue­ra de la mesa como los zánganos en las colmenas, • La Música. Música de los Cambro-bretones-Bardos del pa1s de Gáles-Su estirpacion-Música en Inglaterra en la centuria décima cuarta-En Alemania en el mismo período-Nue­vas divisiones de la escala musical-Invencion de la discor­dancia- Descuídase la melodía-La armonía se mejora­Compositores españoles i flamencos-Okenheim-Tosquin -Arrigo Tedesco-Hobrecht-Pedro de la Rue-Música en Inglaterra hasta la Reforma-Principales compositores. Los cambro-bretones, antiguos habitantes de la Bretaña, tuvieron a sus bardos en alto respeto. Consérvanse canciones mui antiguas en el dialecto del país de Gáles, i el arpa a la cual las cantaban, no gozaba de ménos favor entre los sajones i dane­ses que entre los bretones. En e1 p!iÍS de Gáles era el bardo el octavo en dignidad entre los empleados de la córte, pues tenía su puesto en el saJan real junto al mayordomo de palacio; i se consideraba la música tan necesaria para la educacion de un monarca, que el saber cantar acompaiíado del arpa venía a complemen ar al príncipe o al héroe. Es bien sabida la munificencia con que trató a su bardo Guillermo de Normandía. En 1271, • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 138 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. Eduardo l. llevó consigo a su arpista a la Tierra tar los habitantes de Inglaterra, de Italia, o de cual· Santa, i cuando aquel fué herido en Tolemaida quiera otr.a parte del mundo. Las misas de Tosquin con un cuchillo envenenado, el arpista, al oi1· la son toda vía altamente encomiadas. U nos lo creen · contienda, entró precipitadamente en el aposento i flamenco, i otros lo consideran itaJiano. mató al asesino. Fué sinembargo este monarca el La principal belleza de sus obras consiste en su que estirpó despues a todos los bardos del poís de perfecto conocimiento de la armonía, como que ha­Gáles. bía entónces poca melodía, i ninguna gracia en el De los escritos de Chaucer inferimos que la mú· arreglo de notas solas. Arrigo Tedesco, alías Enri· sica estuvo en Inglaterra altamente estimada duran- que Isaac, fué un músico de gran reputacion, i tu­te la décima cuarta centuria. La cancion inglesa vo el empleo de maestro de capilla de la iglesia de mas aRtigua que existe todavía, es una escrita en San Juan en Florencia. Sus composiciones fueron 1415 con motivo de la victoria de Enrique V. en tambien en lo jeneral eclesiásticas. De .... pues de él Agiucourt. Por el mismo período florecieron en Pedro de la Rue, i Jacobo Bobrecht natural de los Inglaterra dos músicos eminentes, a saber, Juan Paises-Bajos,fueron los contrapuntistas 1nas afama­Dunstable i el doctor Juan Hambois. Supónese dos del continente. La música de estos composito­que el último ha sido el primer músico honrado res ha venido ahora a parecer nueYa, a causa de en Ing laterra con el grado de doctor. su antigüedad, i los que ya estan saciados con la La música aletnana mas antigua que ha llegado melodía, la arn1onía i la modulacion modernas, se hasta nosotros, es la de los himnos de los primeros deleitarían escucl1ando la ejecucion de estas anti­reformadores; aunque no puede dudarse que los guas composiciones. alemanes tenían en ese período canciones en su Los poetas en Inglaterra tenian ántes tal ro~tum­propia lengua, acomodadas a melodías formadas bre de acomodar palabras nuevas a viejas canciones, segun el m é todo de Guido, pero que, segun parece, que habia bien poco que hacer para un compositor. no se han conservado. Las que han quedado de estas viejas melodías, son Ya tenía por entónces la rnúsica una escala re- sencillas i rústicas, i poco mas vivas i alegres que gular i estensa para la melodía, un código de leyes los cánticos de la Iglesia. La armonía, sinembargo, para la arrnonía, una anotacion cómoda, i una a mediados del siglo diez i seis, habia llegado en tabla del ti c n1po, de suerte que los músicos se Inglaterra a gran perfeccion. Casi todas las compo· hallaban provistos de todo el mecanismo del arte. ~ siciones se destinaban al uso de Ja Iglesia, pero lJe­Despues de la invencion de la imprenta,Ia música, - van el sello dela orijinalidad nacional, i no se pa­i especialmente el contrapunto, vinieron a ser obje- recen a las producciones del continente para el coro. to de la mas alta importancia. A mediados del Entre los compositores mas eminentes se cuentan sigJo quince la escala recibió seis divisiones: bajo Fairfax, Guillermo de Ne,vark, Tavernen, Tudor baritono, tenor, contralto, mezzo-soprano, i soprano; Parsons, i Juan Marbeck que puso música a todo i el alcance natural de cada tono es como de tres o el servicio de catedral de la Iglesia anglicana. cuatro notas sobre el del próxirno anterior. En tanto que la armonía se iba así refinando > mas i mas, hallóse que solía hacerse insípida por > falta de contraste, como sucede a n1enudo a otras cosas dulces en estremo. En consecuencia, se intro­dujo en ella una mezcla de discordancia, como una sombra en la pintura para subyugar un color bri­llante. l\1as esta discordancia no consiste en un intervalo defectuoso, que solo produciría una jerga insufrible, sinó en el uso artificioso de combinacio­nes tales,que, siendo demnsiado desagradables para que el oido se detenga en ellas, son no obstante necesarias corno descanso a la armonía. Mejoraba, pues,i adelantaba esta, i entre tanto se descuidaba la tnelodía, pa~ándose mucho tiempo ántes de que los hombres tuviesen el valor, o el jenio, de in ventar melodías nuevas. Se nos habla de armonía en cuatro partes en la capilla del Papa en el siglo quince, siendo flamenr.os los composito­res i españoles los cantores, i ántes del año 1600 hubo muchos compositores eminentes, así flamen­cos como españoles. La proteccion dada a las artes liberales por los emperadores Cárlos IV. i Francis­co 1, fué sin duda la causa de los progresos de la música en la Flándes francesa i los Paises-Bajos que la España dominaba. Estos príncipes vivían mé­nos en sus capitales que en otra parte, i residían con frecuencia en Bruselas, Amberes, 1\ions, éam­bray i otros Jugares. Juan Okenheim, natural de Hainault, es el mas antiguo compositor en partitura, o en partes, de aque­llos cuyas obras existen toda vía. 'fo~quin, Isaac i Brumel, fueron compositores cuyas obras aventajan a todas las que de igual antigüedad puedan presen- A la señorita Isabel Bt1nch EN Str CUJ\IPLEA- OS. Eres aun niña, cándida Isabel, Llena de ensueños, llena de ilusion, 1 ias bella que la luz de Ja mañana: 1 mas dulce que el n éctar de la flor. ~Iujer serás mas tarde, amiga mia, 1 entónces se abrirá tu corazon A los rayos de un sol que no conoces I que ape nas su Juz te anuncia hoi. lVIas, al par de placeres ignorados, Sabrás Jo que es 1a pena i el dolor; Que la edad del an1argo desengaño De la edad de Jos goces sigue en pos. Oh! ¡quién pudiera detener el curso Del raudo tiempo que se Ya veloz, 1 en el dintel pararte de la puerta Que habrá de conducirte a otra rejion! l\1as es la lei severa, indefectible: ' Ese que miras púdico botan Será 1nañana encantadora rosa Espuesta de los vientos al furor. Ah 1 cuando llegues a esa edad ansiada Si mi nombre recuerdas i mi voz, Tambien recuerda de tu tierna madre Los constantes desvelos i el amor. Con._erva, beBa niña, tu inocencia, Conserva sie1npre puro el corazon: Ese es su grande, su mayor anhelo; 1 ese es mi anhelo, pues tu atniga soi. Abril 24 de 1858. Y ARILPA . • • - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 139 La montañesa, o E ~ TRELLA. POLAR. mento no sé que satisfaccion que me da valor i me consuela. estas palabras ella le hace la relacion de las desgracias que la han agoviaao, ae las enfermeda- En una pequeña aldea de la Livonia, cerca del des de su 1nadre i de su grande indijencia, i despues golfo de Finlandia, en medio de montañas escarpa- añade con una imponente serenidaü: "Yo saludo das i vastas florP tas, habia nacido Catarina, hija de mi estrella i el trabaj o llega ; mi buena madre pa· un pobre i oscuro agricultor, a quien la naturaleza rece que encuentra nuevas fuerzas; la necesidad se habia complacido en coltnnr de todo sus dones. desaparece i t enemos el go•o de bastarnos a naso­Facciones bellisi1nas, tnirada espresiva i carac - tras mismas." terizada, hermosa cabeJlera rubia, fuerza notable, i El ministro, conmovido, sorprendido de encon­en todos los tnovimientos una gracia natural ; tales trar tan nobles pensamientos bajo los vestidos de la eran las ventajas que reunia la pequeña montañesa, indijencia, hace preguntas a la montañesita ; ella arrojada en e~os climas ásperos i salvajes como una le dice que su padre se llamaba Alfendey; i que era flor brillante que aparece i se eleva en medio de miembro de una antigua familia desterrada a Si­los tnatorral es mas inaccesibles. beria, que unas veces se ocupaba en la agricultura No tenia siete años cumplidos cuando perdió a i otras iba al bosque a recojer leña; pero que todas su padre. Habiendo quedado por único apoyo i úni- las tardes cuando terminaba su trabajo, despues de co consuelo de su madre enfer tna, pasó cinco años haberla enseñado a Jee r, le hacia recorrer los bellos a su lado sin tener ámbas otro r ecurso que el tra- pasajes de la Biblia, de los que había retenido, que bajo de sus manos. Catarina entónces redoblaba su es necesario confiar siempre en la Providencia, i no celo i su valor, i daba gracias a Dios por haberle da- det jefes Jo elevarán al grado que merece; pero her1do un oficial que acababa de perder el brazo izquierdo ~ por un hierro matador, cae pronunciando el nom­en la guerra. Juzgad cuál seria Ja emocion de nues· bre de Catarina, i espresando el pesar de no haber tra bella montañesita, cuando reconoce en este jóven podido al ménos llevar al sepulcro el título de es­valiente al hijo del venerable 1ninistro que la habia poso •••• l\1arienlburgo es tomado por asalto; su cuidado en su infancia, i del cual habia recibido los ~ valerosa tesistencia escita la cólera brutal del vence­preliminares de una instruccion que habia venido ' dor; la guarnicion va a ser pasada a cuchillo, i to· a ser su r efujio en los rigores de la suerte. soldadesca d ese nfrenada. Catarina en aliviar Jos sufritnientos del oficial, en > La bella novia tan conocida i tan alabada va a curarle ella misma las heridas, en prodigarle to- ~orrer el riesgo de ser jnsultada, amenazada i qui­dos l,o s consuelos que esta~an a su alcan~e! "l. es zás a perder la vida; ella consulta entónces con su a mt, e.scla~aba con ~mbr1aguez, es a m1 a 9.uien estrella tntelar que parece aconsejarle que huya i la. Providencia ha ~le] Ido p3ra .socorrer al hlJ? de que gane las orilJas del mar Báltico. Catarina se ~1 protector, de tni .pad~~e ~do~Uvo 1 •• ·: ~' m1 . b~- aban~ona a 1~ inspir~cion que le vi en~ del cielo, lla estrella, yo te. do1 grac1as! Se ~d1v1na facil- atrav1esa a p1é las m1smas montañas que trepaba mente que el h~rtdo, colmado.,de los cuidados de una en su infancia, i encontrándose a la caida del sol tan perfecta criatura, no tardo en recobrar sus fuer· en la cumbre mas elevada mira su estrella diciendo: zas, en ten~r ~icatriz~das las heridas. La mano de ''El cielo ha querido hac~rme sufrir una fuerte i una bella 1 v1rtu?sa Jóven es un específico tan. po- penosa prueba, pero al mismo tiempo me ha dado la deroso para dulcificar los males de la humanidad necesaria para ~oportarla. Cualquiera que sea el que sufre! . , . . , . abandono cruel en que me encuentre, tengo mas ~u estro JOVe!l vahente se rest~ble~to mu1 pron- que nunca confianza en tí, mi guia tutelar! Ilunli­to, 1, a~nque privad? d~l brazo 1z.qu1erdo, obt.u~o na mis pasos, sosten mis fuerzas, yo me abandono a de s~s Jefes la autor1~ac1on de continuar su serv1c1o, tus inspiraciones 1" hab1 endose reconoctdo que su otro brazo era sufi- A · ·1 d 1 u f t d 1 h cien te para secundar su noble valor •••• Pero el re- niqui a . . a por a a Iga, es en u a a por e ai?- . · t 1 d · f. ' ·1 t f · bre, se tend1o sobre el musgo espeso que le ofrec1a ct onocalmt~ernnoo oEclonfiUcJl.oal a el men eda udn sien lmien- una especie de lecho i se abandonó Sln ningun te-o n1 s 1e . o , enamora o e os encan- 1 d l d 1 - N d ,.,. h t t d d 1 d · bl 1· l d d 1.b mor a as u zuras e sueno. o se esperto asta os oca o e as a m1 ra es e u a 1c a es e su 1 er- . , d' J b ll · · el amanecer, 1 notando toda v1a la estre lla polar so-ta ora, e propuso que em e ec1era los d1as que b 1 h · t 1 1 d · d · · ·,.,. 1 ella habia conservado i le hizo la oferta de su mano. ~ re e or~z?n e, a sa u .0 e nuevo. 1 siguJo os E t · 1 d d 1 d · ., 1 d senderos ar1dos que parec1a mostrarle, 1 que segun n es a misma epoca, e pa re e as lSCipu as e · d b. d · 1 J 1 e t · h b. d d · d · d su pensam1ento e 1an con uc1r a a a gun ugar a ar1na a 1a que a o v1u o, 1, creyen o asegurar h b. d d d 1 d b 1 d D r · d d · 1 1 h · · 1 · · a 1ta o, on e a aguar a an os socorros e que su e 1 lclball 1 a e ets~s lJas, propuso a mis~] oAtie 1 m- tenia tanta necesidad. Su esperanza no fué enga­po a a e a mon anesa que se casara con e . as - d d d 1 h d · JI ,.,. vivas instancias de este escelente hombre sus hijas 11a a.; espues e ~ gunas orns e ca 1 mino,. ego · b } · r · · Jl · no Sln penOSOS CStUerzos a una popu OSa ClUdad JUnta an as mas ti~rqas so lcJtaciones: e as plnt~- situada sobre las orillas del mar Báltico cuyo as-' ban con una espres1on de embeleso toda Ja alegr1a t · b 1 b. t · 1 ' · ·' que esperimentarian en dar el tierno nombre de pec 0 anuncia a e . l e nes ~r 1 e mov1m1ento .que d · d · t"t t Ell d · d prod u e en la pesca 1 Ja agr1cu ltu ra. La casuahdad ma ret a ~u q~erJ ~d lnsdJ u ora. da po la dser 1 e o mas bien su feliz estrella, la condujo a la casa de repen e rica 1 conSI era a, esposa e uno e os · d b · h · · 1 h b.t t d 1\ ,r · b d t un carp1ntero, constructor e em arcac1ones, om- pr1nc1pa es a 1 an es e u~anem urgo, ma ras ra b h 1 · 1 f d d · · 1 11 · h b. d . d · d re que a un umor a egreutna amas rancacor· e os anJe es que e a m1sma a Ja e uca ~ o 1 e d" l"d d 1 1 J · · d J las cuales seria adorada •••• Pero la impresion que Ja 1. a ~a 1 cua dcudetntda al vlaJerat c?n .to ta da e 1 s-h b . h h 1 ll ·d d pres1on ue a ver a o os os acon ec1m1en os e a a 1a ec o en su a ma e 1er1 o cura o por sus t - ·t 1 d 1 d · " J d l · · J t cuidados, este titulo sobre todo, este título irresisti- mon a_nest ~' f8 ~ d~ d JScJpu t e mt~Jbtrod u e-ble i tan poderoso, de hijo de su bienhechor, todo ran?, 1 etn n \p~~- 1 da ~ue. qu; aca a a e es­se reune para deterntinarla a preferirlo, aunque perlmcn ar en e 81 10 e ariem urgo. privado de un brazo, i sin poseer nada en el m un- ( Co11tinwn·á). do sino su valor i su amor. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 17

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 46

Por: | Fecha: 08/08/1897

, :JBisemanario ~olítico, jLiterario ~ ·íAoticioso AÑo J.-SERm 1 I. } Bogotá (REPÚllLICA n" COLO~1BIA), dOllliugo 8 de Agosto de 1897. NÚlI1ERO 46 H:JBogotá" -H­DIRECTOH: Eouaroo Espinosa lÓuzmán. AD~DNlSTnADOU : Dirección telegráfica: Bacntd.-.á.partado de correos nÚJIlt::ro 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. Saldr:i ti luz. todos los jl1eves y domingos . En Colomhia, ~uscripción adelantada (100 ilúillcros). ___ .$ 4 .. Una serie (25 n1'¡m~r(5) ... _ .•..... _ . .. __ .! l .. EnelExterior (100 númelos) . . ____ .. __ ..•.•.. __ .•.•.. 5 .. Una sede (25 números). __ __ .. 0_ •• _, __ •••• 125 N úmcro suelto, el día de la salida del peri6di..:o. _ . .. _. __ .. __ 05 Número atrasado ... _ .. ___ o -o'.' _. __ •••• _ o •• _ , •• __ •• _ •••• 10 Comunicados, columna ... _____ ._ .... ___ . ,_, .... . ..••.. 20 .. Remitidos, columna._ .. _ .... . .......... ____ .. _ ..•. ___ . 15 .. Anuncios, forma común_ ......... _._ ....... ...... _. _ ... '. 01 N o se devuelven originales. Los señores Agentes tienen derecho al 10 por 100 de lo que re­cauden. Cuanrto se haya contratado 1<.\ publicación de un comunicado, re. mitido, anuncio, etc., no se . ITINENAI'IO DE CORREOS PAcíFlco.-Llega los lunes á las 4 p. 111., Y sale los martes á as 2 p. nl. E7lCollJielldas.-IIay do!; en cada mes: llt"gan el 3 yel 18, y salen el lo y el 25 á las 6 a. Ill. OCCIDENTE.-Llega los lunes á las JO a. m., y sale los marLes á las 3 p. ID. Eucomielldas.-Llega los di:ls 14615 Y 25, Y sale en los días 6 y lS. SUDOESTE (Ambalema).-Llega los jueves ti las 10 3. m., y sale los viernes ti las 3 p. m. ORIENTE (Úrocué).-Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen el la, 20 Y 30. . Sl."¡jESTE (Melgar). Llega los jueves á las 4 1'. Ill., Y .. le los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTlco.-Llega á llogotá los días 5, 11,23 Y 29 de cada mes y sale en los días II!, 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. 1 El de Encomiendas llega el31 ó , ~ y el 13, y sole el6 y el 18. todo~~:'~f~~;~ega los jueves de cada SÚ IlHIlla:\ las (O a. 111., y sale El de I'-ncomiendas llega el 9 ó JO y el 28 ó 29, y sale el 7 y 28. NOROESTE.-L1ega los viernef' ti las 9 a. In., y sale los sáhados á las 2 p. m. El de Encomiendas llega el J?, y sale el 25 á las 6 a, 111. SUR.-Llega los lunes á la 1 !J. m., y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomienda¡, son dos en el mes. l.lq;an el JI Y el 26627 Y salen el 13 y 28 á 1" 6 a. m. FERROCARRILES Vía de la SabaNa. Salen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. m. y ti la 1 y 30 p. m. Salen de Bogotá á las 9 a. tn . y á las 4 p. m. 1 Pía del Nortr. Salen los treneA (~e la E~.taci6n Central á las 9 a. 11). y á las 4 p. lll. Salen de la EstaCIón CaJlcó á las 6 y 45 a. !n. y á la 1 y 45 p. tn. BOTICAS DE TUR,"O (PER'IANENTES) La de Lomban~ Joaquln. carrera 7~, números 409 F, Y 409 G. La de Sanmartlll Roberto, calle 9'.'- y carrera IO~ número 162 y '72. Telé/ono número 425. ~uttll.ci.O's EDICTO EMPLAZATORIO El Juez II! Civil dd Circuito lit 01l'e71le Por el presente cita, 11.ama y emplaza al señor Isidro Guevara para que, dentro del tér~IDO de treinta dfas, contados desde hoy, se p!esente P?r si ? ~or .n~edlO de apoderado á estar á derecho en el jui. CIO sohr.e hcenc13 jUdlCl~1 p~rn lttigar, que ante este Despacho le ha promOVido .su .esposa Llbona Garzón,'y el cual fue admitido por auto d.e fecha v.el.ntlocho de ~nero del. ~o~nente nño .. Bi.e~ entendido que SI as( lo hIcle.re, se I~ OIrá y a~~I~mIstrará la JUStlCIa que le asista, 6 de Jo contrano, sufnd. Jos l?er)UICIOS á que haya lugar según las leyes; y se ~e .n~mbrará por este Vespacho un dsrensor, con quien se segui­di. tlJUICIO. . V para los efectos expresados se fija el presente en un lugar pú­bhco, de l~ S~cretaria de~ Juzga.do, en ~áqueza, siendo las ocho a. m. del dla vemtld6s de Juma de mil ochOCientos noventa y siete. El Juez, LEOPOLDO CASTA;;O L. El Secretario interino, Cecilio C07ltrfras. Es copia.-EI Secretario interino, Cecilio COlllruos. 3-3 Señores Abogados. Del presentf\ mes de Agosto en ade­lante se edita en esta imprenta laGACETA DE CU~DINAMARCA. Para las suscrip­ciones y avisos, entenderse con el señor Eduardo Ortega, Administrador de Bogo­tá, en la Agencia de este mismo periódico. 225 fanegadas de tierra en una de las riberas del río Bogot{t, \'ecindario ele Gachancipú, se yenden. ElI esta imprenta se da ra;¡;Ón. I 11 DU RA M.AS QU E TODAS LAS OTRAS El Modelo Níuuel'() .4 tiene tod.as las CONDlUlONES DE nURABILlDA l) que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR " CALIGRAPH" Tiene también varias mejoras que ahorran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta máqu ina es sin eluda la más apropiada para los pa¡se~ hispano-americanos. Enviamos gratis nuestro Catálogo ilustrado y des­criptivo, á la~ personas que nos lo pidan. . 1 AMERI~3~~oa~~~I::~~~,~:~:.IME C? I~===_~==============-===~I POSTES DE HIERRO para cerca de alambre, baratos, sólidos, eternos, vende Eugenio López en su almacén de fierro. Parque de los Mártires. 30 ~- ~- --------- EN LA ENCUADERNACION de Eugenio Pardo, calle 12, nú­meros 170 y i 72, se hacen pas­tas desde las más lujosas hasta las más sencillas. Materialeb de primera calidad. Hábiles obreros. 28 SIN MUJER se quedarán los que dej en de ir al Pasaje Gómez, 5: Oalle de F lorián, á proveerse de un lindo mobiliario de sala. 20-17 SE VENDEN cuatro bestias buenas de silla, dos escopetas finas de cacería y un bote. En la primera Calle Florián, número 343 se da razón. 30 LA MUJER, DE BOGOTÁ.-Este periódico bisem.nario, lite· rario, noticioso y moralista,. necesIta m5os.~g~ntes del ~ello sexo en las poblaciones de Cundm:l.Inarca. DIrigIrse al Director de La Mu.ltr, señor Fernando A. Romero. 29 Reyes en Barranquilla! Gran surtido de inglesas y francesas, á mercancias precios sin competencia, en el Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián. 20-16 VENDE un potrero situado abajo de San Diego. Háblese con el doctor Eladio Gutiérrez. Una mula baya regular cuerpo, con una J en el cachete izquierdo y un caracol en el brazo, se perdió del potrero del señor Samuel Sie­rra, en el Pucnte del Comtín. A quien dé razón de ella en esta im­prenta se le dará una gratificación. Bogotá, Julio 12 de 1897. ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmeralda, Adán y Ma­tusalén, únicos legitimos en esta plaza . Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, barato y libre de impuestos, en el ALMACEN DE AGUSTIN NIETO 34 CÉSAR E. BRAVO v ANGEL ESPINOSA ABOGADOS Y AGENTES Se encargan de todo negocio relacionado con su profesión, an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Comisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Carrera 8:, número 473, apartado nú­mero 218. 27 EUGENIO LOPEZ, en su almacén de fierro frente á la pila del Parque de los Mártires, acera Norte, da todos los datos sobre hornillas y sistema de calentar estufas para café. Tiene los materiales de fierro necesarios para estos establecimientos. Tiene de venta trapiches de nuevo sistema, maza mayalera girato­ria y eje fijo, lo que facilita la aplicación de la fuerza, que es de la ter. cera parte de la que se emplea en trapIches de igoal tamaño, y un completo surtido de fierro maleable y fundido. Del maleable tiene en lámina de varios grue~os. Está en capacidad de atender cualquier pedido de obras de fierro. las que dirige personalmente en la Ferrerla de La Pradera. 37 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA S/TUAC/ON Inhabilitado el señor Oaro para ser candidato del partido nacional, su nom­bre ha desaparecido de la 1 ucha. Este acontecimiento lamentable para los que con orgullo lo reconocemos por jefe, serA fecundo en resultados como lo ha sido en enseaanzas. El señor Oaro ha demostrado con su proceder que en sus determinacio­nes no influyen para nada el provecho que pudiera derivar de su elevada posición ni los honores que sus copartidarios le brindan, y ese desprendimiento al par que aumenta el prestigio y las simpat.ías de su nombre, demostrará de manera conyin­cente que el partido nacional no constitu­ye, como se ha pretendido, una agrupación personalista cuya cxistencia dependa del triunfo de sefíalado canclidato, sino una gran comunidad política que, sometida sin reticencias á la dirección de un gran­de hombre, persigue un fin patriótico ce­n ·anclo á todo trance el paso á las intran-igencias de cualquiera clase que sean . El hecho es que A pesar de haber sido transl11.itida 1t todos los puntos de la República la noticia de la rcnuncia de la candidatura Oar o, nadie se ha descOllCer­tado; muy al contrario, de todas partes llegan protestas de adhesión al j efe del nacionalismo y A la nueva política que ha de conducirnos al triunfo. El pretexto de la 1'eelecci6n, el espan­to del contin'l.tis1no y la amenaza de la JJ7'esidencia vüalicia han desaparecido; los fueros de la República están á salvo, si hemos de creer á los apóstoles que a.yer no más la pintaban herida de muerte por la nueva posible elección del sefíor Oaro. L Qué mús quieren los que ayer sólo eso pedían? ¿ Qué h legan ahora los que de eso hicieron único argumento, arma y trin­chera? ¡ Ouál es hoy el pretexto, cuúl es hoy la amenaza? "* * * Las filas del partido con senador de oposición est:ín formadas por una multi­tud de grupos heterogéneos, que recono­cen distintos jefes y van por distintos ca­minos. Lo ünico que hasta ayer los ligó y les dio apariencia de unidad y fuerza, fue el odio al señor Oaro y el pretexto del continuis1no ctntirrepublicano. Fundida ya la soldadura ¡ lt donde irán esos fracmentos ? ¿ El General Marce­liano Vélez aceptar{t la candidatura del General Reyes y la del General Quintero, echando así en olvido las reformas cons­titucionales con tánta insistencia predica­das por él? ¡, Se conformará sin protest.a D. Jorge Holguín con el papel de subal­terno del General Quintero que le han asignado los históricos, sin tener en cuen­ta para nada la burla de que lo hacen ob­jeto y los que abusan de la hidalguía de que ha dado rep etidas pruebas? ¿ Y si antes alegaba D. Jorge como razón de su acti­tudla reelección del señor Caro, i qué nue-ras razones le asisten? .......... . La oposición es un caos im;nndable, una contradicción vermanentc, llna amal­gama indefinible. Quien pretenda descifrar sus misterios perderA el juicio antes que conseguir su objeto. El Correo Nacional (q. e. p. d.) hizo ruda campaña contra el militarismo, y él mismo ha sido el teader de los Generales candidato.;;. Signos del tiempo! El período que atraviesa actualmente elpal'tido radical también es muy difícil, ~ - _. - --- porgue en su seno se están agitando las mismas fuerzas que han dividido á los conservadores. Un grupo intolerante y extremo acaricia en su mente todavía las extravagancias políticas que pasaron de moda, y acusa al Directorio de inept.itud y debilidad por la prudencia y la cordura con que obra; otro, menos impaciente y ambicioso, rodea dp.cididamente al señor Parra y teme más ser víct.ima de la reac­ción conservadora que continuar viviendo bajo las garantías de un partido que sólo persigue á los enemigos riel orden. Hoy por hoy el partido nacional, pu­jante por el número, poderoso por la dis­ciplina y los elementos de que dispone, es dueño absoluto de la situación y está en act.itud de seguir sin vacilaciones el rumbo que su jefe le seíiale. Su misión ha sido matar en Colombia los extremos po­líticos engendradores de malestar y entra­badores del progreso, y mcdiante Dios lo ha de conseguir esta vez. ::\I."R'l'ÍX P.\z. RECUERDOS En carta de fecha 3 de los corrientes el señor General D. J orge HolgllÍn envía al se­ñor Rufi no Cuervo MárqLle~ "calurosas felici­taciones," tanto en su "calidad de simple ciuda­dano" como en su "carácter de miembro del Directorio conservador," por cuanto el señor Cuervo l\Iárquez proclamó en El Con'eo Na­ciollalla candidatura vicepresidencial del Ge­neral Gl:illenno Quinter0 Calderón, jefe del Directorio, y cuyo nombre, según el General Holguín, "ocupa lugar preferente en la lista de nuestros hombres distinguidos, no solamen­te por los servicios que ha prestado en dife ren­tes épucas á la República, sino también por su respeto al derecho, por la sinceridad de sus principios, por su arrojo en los combates, por su moderación en la victoria y por Sil patriotis­mo jamás desme ntido." Afirma el General Holguín que el ex-Di­rector de El Cor1'co JVacional " ha interpreta­do con acierto el pensamiento y el deseo de una gran mayoría nacional." Parece que el General hubiera olvidado por completo los sucesos de ayer: debiera re­cordar la actitud asumida por El Corno Na­cio71al durante el Gobierno de los ciaco días; debiera recorclar los ultrajes en blanco que el seii.or Cuervo Márquez infirió al General Quin­tero Calderón, la serie de artículos agresivos con que le amargó los pocos in stantes de su desgraciado Gobierno, y por último, debiera recordar los goces y fruiciones que experi­mentó el señor Cuervo :\lárquez cuando el Ge­ne ral Quintero Calderón "dlía mohi no y c bizbajo del Palacio de Sau Carl os, marchitas ~us esperar.zas, llorando y aAigida toda aquella cohorte que lo asfixiaba con su aliento empon­zoñado. En El Cun'eo Naúonal correspondiente al 18 de Marzo de 1896, puede leer el General HolO"uín lo que dijo el señor Cuervo Márquez con ~10tivo de la caída voluntaria del General Quintero Calderón. El artículo se titula Posé T ellebras Lux, y dice así: "Con íntima satisfacción publicamos en seguida important~s documentos, que á última I hora hemos conOCido, y los cuales demuestran . hasta dónde llevó el Excelentísimo señor Caro su desprendimiento personal, su horror al ejer­cicio del poder y sus sentimientos de concilia· ción y de concordia para conjurar los /[ravtsi­mos jelz"g-ros que una jolítira MAL INSPlR,\DJ\ amenazaba desatar sobre la patria. " El reposo que con tanto anhelo buscaba el Excelentísimo señor Vicepresidente de la Repúbli ca, no ha podido encontrarlo: hacie ndo sacrificio poderoso, que no será el último ni el menos importante, vuelve á ocupar el puesto, hoy más que nunca, de honor y de peligro, á que el voto de sus conciudadanos lo llamó. " Cesarán ya en adelante las duras é in­esperadas agitaciones que en los {¡ltimos días ha producido el querer abrevar en fuentes que no alimentan el sentimiento nacional, y que las voces de llamamiento que se dejaron escuchar pidiendo la vuelta del Excelentísimo señor Caro, hoy se acrecientan y se tornan en mani­festaciones de legítima gratitud." ¿Son reúenéfsúnos los méritos del General Quintero Calderón? ¿Data de 1896 para acá su respeto al derecho? ¿Son novísimos sus ser­vicios á la República? ¿La sinceridad de sus principios es cosa de estos días? Si las brillantes cualidades de que habla el General Holguín pertenecen desde hace largo tiempo al General Quintero Calderón, ¿ cómo podría el General Holguín explicar satisfactoriamente que su felicitado, el señor Cuervo l\lárquez, el que ha interpretado con acierto el pensamiento y el deseo de la mayo· ría de la N ación, aplicara á hombre tan ilustre y meritorio censuras tan hiri e ntes y mordaces? ¿Es acaso el señor Cuervo l\lárquez hombre que desconozca los méritos de los demás y que guste de humillar y picotear á los viejos y g ran­des servidores de la patria? 'E.dl'l.'\O'l.' N lleva York, Julio de 1897, Sefl.{lr Director de HOC;OTA. Muy señor mío: E l cable transmitió con todos los detalles la gran procesión que e n honor de la Reina Victoria celebró su Nación. Todos los periódicos de la tarde llenaron sus planas con la reseña de la parada del 22 de Junio, jubileo de la gran señora de la Gran Bretaña. Las milicias inglesas marcha ron delante de la Soberana: Cabo de Buena Esperanza e nvió sus ri­fleros de á caballo, con la levita roja y el casco blan­co; los kharkee, de South Australian, con sus uni­formes amarillo-bronce, los infantes de St. Georges, los voluntarios irlandeses, los escoceses, hombres de Hong-Kong, Singapore, Ceylan, Mauritious, Jamaica Sto Lucía, Bermuda, la Real Artillería de Malta, Ca­nadá, con sus 175 hombres de hermosa figura bajo el mando del Coronel Alymer, los de Boerns, con el fez de Turquía, montados en pequeños caballos asiá­ticos, con sus caras donde el sol del Indico ha de­jado sus caricias, la policía de Guayana con sus blan­cas gorras, los Haussas en trajes zuavos, los negros de Ilorin y Bida. Y después de las milicias de las Co­lonias, el turbión de uniformes ele todos los cuerpos ingleses: escarlatas, azules, oros; corazas, cascos cen­telladores, plumas y charoles, cordo nes y estrellas, cruces y medallas, medallas de Crimea, India, Sorin­gapatam, Ashanti, Nilo, Afganistán, Chitral, Africa del Sur, China; espadas, revólvers, carabinas, bayo­netas, baterías de montaña, arrogantes hombres, mú­sica estruendosa y se is millones de almas que g ritaban al unísono" Dios guarde :i la Reina." Comenzó la procesión tras el ejército; los ayu­dantes del Príncipe ele Gales abrían la marcha: y los grandes Earls, Gobernadores y Jefes del Reino; se­guíanles el Lord Teniente de Londres, el Duque de \Vestminster, con su Cuartel General, compuesto de catorce Mayores Generales. DC'spués tres oficiales auxi­liares del Príncipe de Gales, presidiendo los oficiales extranjeros de todos los ejércitos del mundo. En honor de Inglaterra, marchó parte del primer Cuerpo de Dragones Prusianos, y tras ellos los oficiales del ser­vicio imperial en la r ndia, con sus pintorescos trajes, casi semi-antiguos, turbantes de colores, sus túnicas ó kurtas escarlatas, azules, blancas, verdes, con galones de oro y plata, botas napoleónicas, y algunos con joyas de esmeraldas y zafiros. Las caballerizas de la Real Casa, las carrozas, y tras ellos las representaciones universales: en el primer coche los enviados de Costa Rica, Chile y Grecia ; en el segundo, Paraguay, Perú, Servia y Centro América; en el tercero, México, Uruguay, Guatemala y Brasil ; en el cuarto, China, Bélgica, Holanda y el enviado del Papa; en el quinto, Esta­dos Unidos, Francia y España. Real Escolta: Primer carruaje, la Dama de Ho­nor de la Princesa de Gales, Chamberlan de la Em­peratriz Federico, Lord de la Reina, Chamberlan del Príncipe de Gales. Segundo carruaje: Las Ladies de servicio de la Emperatriz Federico, Lord Stewart y Lord Cham­berlain. Tercer carruaje: Princesa Alicia de Albany, Princesa Alicia de Battenberg, Princesa Ema de Bat­tenberg. Cuarto: Princesa Victoria Patricia Connaught, Príncipe Arturo Connaught, Princesa Victoria Schle­snig- Holstein, Princesa de Saxe-Meiningen y Prínci­pe Alejandro de Battenberg. Quinto. Princesa Beatriz de Coburgo, Princesa Margarita de Connaught, Princesa Luisa de Batten- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. berg, Princesa Alberto de Amhalt y el Duque de Albany. Sexto: Los Príncipes de Saxe-Meiningen, Prin­cesa Feder;co Carlos de Hesse, Princesa Schaumburg Lippe y la Princesa Hereditaria de Hohnhole-La­genburg. Séptimo: Príncipe Carlos de Dinamarca, Prin­cesa Federica de Hannover, la Duquesa de Teck y la Princeso. de Bulgaria. Octavo: Princesa Victoria de Gales, la Duquesa de York, Princesa Enrique de Prusia, y el Gran Du­que de Meklenber-Strelitz. Noveno: Duquesa de Fife, Gran Duquesa Ser­gia, Princesa Enrique de I-Iesse, Gran Duquesa Mek­lenburgo- Strelitz. Décimo: Princesa Enrique de Battemberg, Du­quesa de Coburgo, Duquesa de Connaught, Duquesa de Albany. Undécimo: Emperatriz Federico, Principe de Nápoles, heredero del trono de Italia, Princesa Luisa y el Duque de Coburgo. Detrás del segundo Cuerpo de Guardia marcha­ron cuarenta y un Príncipes extranjeros, escoltándc­los veintidós oficiales indios, con vistosos uniformes, y entre aplausos apareció el coche rcal, la Reina Vic­toria, los Príncipes de Gales, Chri5tian y el Duque ele Cambridge, seguiJos del Duque de Connanght, Ge­neral en Jefe de las fuerzas inglesas, con su escolta y el resto de las tropas. Las ceremonias en la Casa Corte y en la cate­dral de San Pablo fueron presenciadas por toda In-glaterra. ..". . El adorable autor de L' Aballdoll/c, poeta ele las cosas sencillas, de las flores de primavera, de los bu­cles rubios de los niños, de los ojos awles de las mu­chachas, Franc;:ois Coppée, está moribundo. El estado del inmortal es cada día más angus­tioso; afamados rísicos europeos han desahuciado al delicado bardo parisiense: Franc;:ois Coppée, nacido en 1842, se dio á conocer en el mundo literario con el volumen Le Reliqltaire, ingresando en el cenáculo de los escogidos que hacían del salón de Lecomte dc Lisie la capilla de la Belleza. En 1866 publicó su se­gundo volumen llttillzités, poemas de un mórbido léxico que le dio el gran nombre de poeta. Con Le Pasant entró al teatro, escribiendo para el Odeón obras como Le Lutltier dc CrcJllone, donde Sarah Bernhardt alcanzó un éxito. Coppée es acadé­mico desde 1884, y su discurso para recibir como miembro de la Academia á José María de Heredia es filigrana artística, modelo del buen decir. Dios guarde la preciada vida del poeta, que alín producirá obras de fama y de enseñanza al mundo literario. lO .. " De la América del Sur llegan noticias recientes sobre las salidas de nuevos libros: Emilio Gallegos del Campo, del Ecuador, hace imprimir su volumen ue versos, SOltálllbulas, en las prensas de la casa Gautier, de París. Su hermano, Joaquín Gallegos del Campo, un refinado eO/ltcltl, prepara el volumen .1fis Re­cuerdos. Enrique José Rodó, crítico de gran talento, tie­ne también en prensa un volumen de buena prosa. "" " En la Administración de Cleveland, se llevó á las casas en donde rigen los diputados y senadores los destinos de la ReptÍblica, la cuestión de anexión de la Isla de Hawai: una estrella más al pabellón de las ba­rras; pero aquel nunca bien olvidado Presidente opu ­so su veto á tal proposición. Hoy, una represen­tación de ciudadanos de la Isla del Pacífico vuelve á pedir laantxión, y al poner en manos del Secretario Sherman la pluma de oro con que debe firmar el trata­do, el comisionado ha dicho: "Queremos constituír es­tado en el gran país, modelo de las ReptÍblicas y ejem­plo de civismo." En esto se advierte más bien la stÍpli­ca que el elogio, equivocado por cierto, pues el civismo escasea en el país formado con residuos de todas las razas. Muchas naciones han murmurado de tal anexión; Rusia por sus intereses coloniales, Inglaterra por su afán de mcterse 1m todo, Japón en nombre de sus 25,000 naturales habitantes de Hawai; pero á todas se les ha contestado, si no enérgica, resueltamente, ad­virtiendo el Secretario que en esta cuestión no permi­te la intervenci6n de política extranjera, y que pronto en los verdes bosques de la lejana Isla del Pacífico, en los anchos ríos)' en las poblaciones de aquel simpático país ondeará el mismo pabellón del Maine inglés, de la Florida española, elel Texas mexicano y de la Lui­si ana francesa. Razón tuvo un gran hombre, un inmortal, muer­to por sacros ideales, al comentar la frase de Mónroe : "América para los americanos;" agregando: "pero para los americanos del Norte." Hoy no sólo á Amé­rica, sino á la Oceanía, quieren extender la frase co-mentada del Presidente Mónroe _____ _ .. .. .. El Hudson, corno un terso cristal, rizaba sus olas con el ligero viento de las montañas, )' los yachts ((J]OG-02.L-l))-.L-lgosto 8 de .189'7, abrían las velas como grandes pájaros: Poughkeepsie, la vieja ciudad, presentaba en la colina el montón de casas de colores serios, nota predominante en las po­blaciones norteamericanas, y por el altísimo puente de macisas columnas que une las dos orillas se desli­zaban casi sin ruido los trenes de pasajeros. Esa tarde, 25 de Junio, se libraba la gran regata de botes de re­mos de tres muy conocidas Universidades: Cornell, rojo y blanc.o; Vale, azul y blanco, Harvard, rojo y negro. Los steam yac/tts, de cascos blancos y rojas chi­meneas, anclaban entre los enormes vapores escursio­nistas, los sc/tooners de gallardos cascos empavesados de mil banderas, los sloops de todos los clubs náuticos, los cat-boats de móviles gallardetes, las rápidas lan­chas de naphta iban y venían llevando señoras de trajes claros, transmitiendo órdenes para la colocación, mientras en la orilla opuesta de Poughkeepsie, un gran tren con carros abiertos, donde se sentaba una multitud, caminaba lentamente para seguir los botes de regatas. Por fin se oye un cañonazo, y allá lejos tres pun­tos negros se distinguen, avanzan rápidamente y pronto se perciben: son finos y estrechos botes que apenas tienen una pulgada fuera del agua, tripulados por ocho jóvenes que mueven los largos remos con movimientos mecánicos, en tanto que en la popa el ti­monel lleva la dirección. Yale va primero, sus ocho tripulantes hacen avanzar la embarcación á cada paletada; síguellle lfar­vard y Come!!; el agua, cortada por las agudas pro­ras, deja ancha y plateada estela como cinta de ar­gento,~ muchedumbre agita banderolas azules con Y blanca; falta poco para vencer, cuando los ocho reme­ros del Come/I, hércules y diestros, producen fuerte cmbalate, y el bote de colores rojos y blancos caza veloz al Yale y alcanza la victoria. Rugen los c~ño­nes de todos los yachts, las embarcaciones de vapor suenan sus sirenas, y Llll grito espantoso de hurrah por Cornelllanzan las dos orillas del Hud~on, mien­tras allá lejos el sol de estío va muriendo y la noche cubre con sus gasas de sombras la regocijada ciudad, por cuyas anchas calles bandadas de estudiantes cla-morean la Universidad victoriosa. ____ . ! GASTON ROSEAu. LA FLOR DEL AMOR Las blancas naves, con sus velas tendidas, se des­lizaban silenciosas por el mar tranquilo, una noche de otoño, tibia y embalsamada por el perfume de las flores. Fulques. el Magnífico, señor de Frejus, de Mont­ségur )' de Minerva, se ha embarcado en la mayor de todas, en la que lleva á proa las imágenes de Mar­te y de María. Los remeros canlan salmos al compás de sus re­mos, para conjurar la tormenta. Sea que el remordimiento de faltas cometidas turbase su conciencia, haciéndole temer la eterna con­denación, ó que antiguas visiones de esclavas, de las que entretenían sus ocios con bailes provocativos ó con suaves instrumentos, arrullasen su sueño, atraje­sen su espíritu aventurero, lo cierto es que abandona­ba al partir su hermoso castillo, coronado de torres esbeltas)' rodeado de frondosos jardines y la rubia dama de 37.l1les )' soñadores ojos que compartía con él tánta magnificencia. Desde entonces, la bella Rosamunda esperó im­paciente al señor, que no volvía, y que tal vez había encontrado la muerte en lejana tierra, sin que ella le prodigase sus cuidados, ni mano amiga cerrase sus ojos. Sus brazos ociosos caían inertes á lo largo de su cuerpo, que adelgazaba; sus labios rojos parecían una flor abandonada, y sus ojos cambiaban su color de zafiro por el pálido tono de las turquesas. Su único adorno era el anillo nupcial, que pare­cía recordar sus deberes y librarla de tentaciones. Nadie traía noticias del esposo ausente. Ni los peregrinos que llegaban de lejanas tierras, y que siem­pre encontraban generosa hospitalidad en el castillo, ni los caballeros errantes que, mientras reposaban, calentaban sus ateridos cuerpos en la enorme chi­menea en que los escuderos y pajes escuchaban en­tusiasmados narraciones de recientes combates; nadie había oído hablar del castellano. La pobre abandonada, á nadie quería ver. Sólo el paje Aymerillot la entretenía con sus cuentos. El enamorado mancebo ocultaba su pasión, aunque no tan bien que su señora no la descubriese. Sentíase feliz á sus pies, cuando ella, distraída, jugaba con sus rizados cabellos, y sus blancas manos rozaban su ardorosa frente. La noble castellana, temiendo tal vez sucumbir á la tentación, resolvió alejar al enamorado pajecillo . Una noche en que juntos contemplaban la luna que se reflejaba en el lago, ella, señalando al cielo: Hay allá arriba-dijo-una estrella, en la que brota la flor que produce el amor, que preserva de la horrible ve­jez: vé á buscarla, y te prometo, si lo consigues, co­rresponder á tu cariño. II Aymerillot salió como loco, y, subiendo á la torre más alta, maldijo la pequeñez humana. i Quién tuvie­se alas para conquistar la flor preciosa que le hiciera dueño del amor de Rosamunda! Y, sin darse cuenta, el pajecillo se encontró flotando sobre los abismos, y las nubes, envolviéndole en jirones de encaje, le arras­traron, entonando un himno triunfal, acompañado de arpas invisibles que producían armonías dulcísimas. y atravesando el espacio awllas hadas, deposita­ron al paje dormido sobre la estrella en que florece la flor del amor: en el planeta Venus. I!l Aymerillot, cual otro Hércules, domador de monstruos, triunfaba de las esfinges que surgían de los antros tenebrosos, resolviendo enigmas complica­dos, venciendo dragones que se revolvían furioso". contra el filo de su espada, y atrayéndole en su per·­secución hacia lagos de fuego, de los que surgían Florannyes que modulaban frases dulcísimas y tenta­doras, y de las que se exhalaban perfumes embriaga­dores que producían vértigo. Y estrechando contra el pecho la flor conseguida con tánto afán, se encon­tró en un \'alle risueño. Hacía largos años que lucha­ba, ensangrentando el cuerpo y el alma desconsolada. Parecíale haber vivido siglos desde que luchaba por conseguir el cariño de Rosamunda. Dejóse caer desfallecido sobre el blando césped, y, á la puerta de tina choza, bajo un emparrado de doradas uvas, apareció tina joven ideal, de largos y sedosos rizos, cllya blanca vestidura parecía rodearla de un limbo de pureza; extendió sus manos temblo­rosas haci , la f1o'r que Aymerillot llcvaba en las su­yas, ofreciendo en cambio sus rojos labios. No cam­biaron una palabra. pero al señalarle un sitio en el tronco tronchado de un árbol, donde ella se sentaba, él comprendió que allí. á su lado, estaba la paz y la felicidad. Y besando aquellos labios virginales, el paje ofreció la flor, conseguida á costa de tántas penas, ol­vidando su primer sueño de amor .... IV Las blancas velas no volvieron á aparecer en el horizonte trayendo al navegante, esposo de Rosa­munda. El rubio pajecillo tampoco acudió á las llamadas que en las noches de luna se exhalaban del corazón solitario de la dama; sus cabellos encanecían y sus azules ojos, cansados de contemplar las estrellas y cegados por el llanto, se apagaron, como los cirios azotados por la lluvia, y, aunque sin verla, siguieron fijos en el sitio donde brilló la estrella que produce 1<1. flor del amor. RENÉ I\IAIZEROL ~l'clw.5 TI ~t.c1tOs Via,jel'o.-:-Iuestro distinguido amIgo el señor doc­tor !J. Pedro Antonio Molina sigui<', ayer para el Cauca. Deseamos que el ilustrado y laborioso colaborador del Go­bierno lleve un viaje feliz, que no encuentre ninguna no­vedad en el senn de su familia y que regrese pronto á esta capital. Ministl'O de GllelTét,-Para desempeñar este importante cargo durante la licencia concedida al señor doctor Pedro Antonio Molina, ha sido nombrado el señor General D. Isaías Luján. Felicitamos al Gobierno por esta acertada designación, y al seilOr General l.uján por distin­ción tan merecida. Un perio(lista.-Enviamos nuestro cordial saludo de bienvenida al brioso Redactor de La Patria, de Calf, señor D. Ignacio Paláu, que ar-;tba de llegar á esta ciudad, en donde le deseamos larga}' feliz permanencia. Obito.-La señora (;.lrolina O. de Largacha acaba de descender á la tumba. Sus virtudes 1.\ hicieron acreedo­ra al cariño y á la estimación de la sociedad bogotana, en cuyo seno ocupó durante su vida un puesto distinguido_ Presentamos á los deudos ele la tinada nuestra expre­siva manifestación de condolencia. Fundándonos en la insistel'l i.l con que circuló en esta capital la noticia de un lance ele honor entre los seilo res Luna y de Castro, publicámos un suelto á ese res­pecto. Hoy nos complacemos en comunicar á nuestros lec­tores que tal lance no se llevó á cabo, según la siguiente aclaración de} Viario Comercial de Rarranquilla: " No ES CIEnTO el desafío de que dan cuenta El Vía y El Viario de Colombia, periódicos de Bogotá, entre el Ge­neral Diego A. de Castro y el Director de esta hoja. Esti­mamos el pésame que ambos nos dan, y les suplicamos rectifiquen la no~icia, debida, sin duda, á informes falsos." Una uiña.-La llamaban Pipi, pero su nombre era Laura María. Todos la conocían en el camellón de Las Nieves, esquina de los Tres Puentes. Ahí la veíamos alegre y risueña. A penas c01ltaba doce meses y sus acciones reve­laban inteligencia. Su belleza y sus gracias le captaban el cariño de todos. Hace trece días que llna cruel epidemia la arrebató á • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. la vida, dejando el hogar de que era enc.~l1to, sumido en el más profundo desconsuelo. N oso tras participamos del dolor de sus padres, señor 1). J osé :-L ' -anegas y señora D~ Virginia de Narváez. llomjcidio.- Nos comunican de Medellin que en la noche del 18 del mes próximo pasado dio muene violen­ta Julio Velásquez (a. mote) al gLlanlia civi l J uan M. Pe­láez. "El Confideute".-Con este título ha aparecido un nuevo per iódico nacional ista en Pa nam:í.. Lo saludamos, le retorn amos el ca nje y le deseamos prosperidad. Noticias literaria s,-Julio Ca!caño, hermano del poeta D. José Antonio, cuya reciente mue rte lamen tan las letras sud-americanas, es el Secretario perpetuo de la Academia Venezolana correspondie nte de la Española, y uno de los hombres de pluma de la vecina República que poseen mayor suma de conocimientos y de versaci6n en el arte de escrib ir. Muy donosas pruebas ha dado, desde largos años atrás, de su ingen io literario, cul tivando con éx ito no desmentido diversos gé neros, haciéndose notar, sin embargo, como mayormente afecto á la crítica, campo en que ha co­sechado codiciables laureles. Reposado en sus juicios, cero tero en la concepción pronta y fácil que requiere la tarea del escritor, cuando lleva al periódico diari o el co nti ngent e intelectual, luce, con galla rdía y espontaneidad, un es tilo amplio, g.tlano, conv:ncente. H uye del falaz ropaje. de la pompa vana; es enemigo del artific iG empalagoso y de los efectos rebusca, los con que encubren algunos su falta r1e icleas y de vigor intelectual. Dados estos antecedentes, no so rprenderá saber que J ulio Calcaño acaba de producir una obra de grande alien­to, que acrecentará aún más su fama, y que, como lib ro de consulta y de estudio, es de inapreciable valor. Titúlase El Castdlallo ell Vellezuela, e,tudio crític'J, parecido en el plan é intención de la obra á la ele nuestro compatriota Rufino José Cuervo, bien que tratados algunos puntos con mayor lucidez y precisión y sin esfuerzo por fijarlos como la últi· ma palabra que Dc~rca de ellos pueda emitirse. Son disqui ­siciones fi!ológicas, análisis de h formación de bs palabras; estudio sobre la raíl. y composiri,'1l1 de muchas e!e ellas, re· paso de los provincialismos y barbarismos de V ~ne7.ue l a é indagaciones curiosas y pacientes en la historia de la filolo· gía para fijar el verdadero valúr de muchos vocablus. No está ror demás añadir que el volumen consta de 700 pági· nas y que su impresión ha sido favorecida por el Gobierno del General Crespo, quien de e,te modo ha sabido dar un voto de aplauso anticipado al diligente y dis<:reto autor, cuya paciencia y laboriosidad para dar cima á tan merito­rio: trabajo son algo inusitado en el inquieto vaiv,;n intelec· tual poco sólido en que se agitan de ordinario los hombres de pluma ,le la América del Sur. ZaI'ZlI e Ja,--Después de varios días de ansiosa ex· pectativa, se eStrenó por fin el jueves pasado en el T eatro Colón la Compañía contratada por el señor Vancg«', y puso en escena la conocida Mascota, que tánto gL,sta á nuestro públ ico por su alegre y pri morosa m úsica y á pesar de ciertas crudezas, ya de frase 6 ya de acci6n, q ue entre nosotros rlesag radan por lo que nunca faltan espectadores mal educados que se complacen en subrayarlas . Toda zar­zuela, y más si de origen francés, tiene chistes sabrosos, que distraen á quienes los comprenden y que por lo mismo deben subsist ir, pero habrá que acabar con ellos, y all í lle­gará el se ñor Vanegas, si hay qui en se empeñe en admi­rarlos de modo que parezr:an con mayor a!cance del que realmente tengan ... . Es lástillla. La nueva Compañía de Zuzuela es muy superior á la que tra"aj ,) últimamente en el Jll un icipal, pero no puede fijarse el alcance de esta superioridad por s610 una primera audició n y cuando es natural cierto rec~l o de los acto res y sobre todo, de las ac t rices, con el públ ico; así, p ues, hoy por hoy no ent ra remos en detalle alguno y nos limitamos á ofrecer para el próx imo número un juicio, i:nparcial y lo más acertado que podamos, sobre el personal de la Com­pañía, sus dotes artísticas y la manera como las aprovechan para complacer al públ ico, que ojalá nos ayude en esta la­bor llenando el teat ro y aplaudiendo ó censurando cuanto sea digno de encomio ó de improbación "El IUlpal'cial" número 1? trae en su sección De todo los sueltos que la prensa oposicion ista publicó COh motivo de la suspensión de El Correo Nacional y el que sobre el mismo asunto apareció en nuest ro número ante­rior, comentado con ma l disimulada ironía. Nosotros ce nsurámos desde un principIO las inconse­cuencias y errores ,le E l Correo; y tenemos á bonra decir que fu imos vencedores, nunca vencidos, porque siempre aparecimos escudados con la razón y el derecho. No hu bo tal lallzada á /JIoro 1Jtuerto; lo habido fue que, haciéndonos eco de las justas protestas de caballeros honorables, a plaudímos al Gobierno por la suspensión del periódico que motivó aquéllas. Bien sabíamos que una re­surrección material iba á suceder en la imprenta de aquel papel, pues q ue la resurrección /JIoral es imposible, y, por consiguiente, hablámos del periódi co muerto para q ue nos contestara el sucesor. Para nadie es un misterio que El I/JIparcial es El Co· rreo N aci01lal redivivo. El sefiol' General D, Belisal'io Losada ha partido para el Cauca. Le r1 eseamos buen viaje y pronto regreso. Arlnalnento,-Ha llegado á Cuba, custodiado por dos e xp e di c ione~ revolucionarias al mando de los Jefes Serapio Arteafi a y Ricardo Delgado, el siguiente armamen­to: mil sesenta rifles (1 ,060); un millón cien mil cartuchos ( 1.100,000); una ametralladora ( 1); quinientos machetes (500), fornituras y drogas necesarias para el Ejército Li · bertador. Illexactitud.-E'1 Bien Social de L ima publica, entre otros cablegramas procedentes de Chile, éste, que pa­rece transmitido por un lúsfórico: "CHILE.-Los periódicos aseguran que el Gobierno de Colombia ha pedido al Gobierno chileno diez y seis ofi­ciales para que sirvan de in structores á su Ejército." T al noticia es absolutamente inexacta : el Ejército de Colombia cuenta con instructores civiles y militares que ((EB O G 02~l J '-A!Jos L o 8 de 1897. p u e d ~n exhibir con orgu ll o sus conocim ientos ante los más aver.tajarlos de las demás Repúblicas. Estatllu,-Dice La R epliólim Cuballa r1e París que pr6ximamen te se colocará una estatua d el General Anton io Maceo cerca de 1:\ d el Libertador Bolívar en el Central R lrk de Nueva York, estatua costearla por 'las co­lonias cubanas res irlentes en P 'lrís, Londres, Estados Uni· dos y República Hisp::ll1o-Lucitano-americanas. Caudida tu pI'esitlellcial, - E I General conser­vador I gnacio ¡\ ndrade, c:olombiano, es candidato para 13 Presidencia de la República de Venezuela, proclamado por pa rte considerable de ci udauan os rle aq uella nación. TOlnulnos de El Crol/ista, periód ico de Panamá, el siguiente suelto: "SEGÚN VEM OS en nuestro colega El Aferwrio, de esta localidad, próximm" ente se reunirá en la ca pital rle la Re­pública una Convenci6n del parti lo liberal. en la cual cada Departamen to se rá representado por dos Delegarl os . " El pri ncipa l objeto de la referida Convención, según hemos sido infcrmados, es acordar la línea de conducta que ha de segu ir dic ho partido en las próximas eler:. i.)nes para Pres idente y Vicepresidente de la R epúbli ca, durante el período constit uciona l de 1898 á T904. "Los señores docto res Pablo Arosemena y Carlds A. Mendoza, parese q u~ pro ba blemente asistirán á ella, como Delegados por este Departamento ." "El Ilnparcial " .-Ha visto la lu" pública un 1l/tevo diario con el títu lo de este suelto, dirigido por el se­ñor doctor D. Carlos Cuervo Márquez. Viene el colega á sostener las candidaturas ele lus Genemles Reyes y Quinte· ro Calderón para la Presidencia y Vicepresidencia de la República , respecti vamen te. Saludamos al cofrade y te deseamos larga vida. Ser e lla t a.-En la noche del 2 de Julio próximo pasado gran número de habitantes de la ciudad de Panamá obsequiaron con una serenata al señor Gobernador de ese Departamento por haber aprubado el contrato para la cons­trucción de un Acueducto en aquella ciudacl. "La Iteinteg-nlCilÍll."- Ayer circuló el pr imer nú mero del peri6d ico que con este nombre dirigen D. Eduar­do Restrepo Sienz y D. Jorge Ortiz y que p:lrace 6r5ano de la juventud disleknte del nacionalismo, Ó sea conserva dora. Ofrece mantener el deb~.te en el sereno campo de los principios, y su oferta será cumplida por el doctor Restrepo Sáent, persona intruída ya muy conocida ~n el país; e, hombre de crite rio frío y no apasiona ningún debate; y el señor Ortiz no podrá menos de seguir en el mismo diapa són por lo mismo que se educó en Europa de,de niño y que no esta rá con taminado de la ardentía pasional que in. forma á aquellos de nuest ros j6venes luchadores que traer: á la prensa los renco res de partido que han presidirlo su edu· cación en el campo de nues tro diario y rudo batallar. Salu . damos el nuevo colega y le retribuím05 el canj e. C'¡CETIlL..J Pedl'o Autonio llloliua suplica á sus amigos y demás pers:mas que se han di gnado favorece rlo con sus atenciones en esta capital, se sirvan excusarlo de despedir. se personalmente, por im pedírselo motivos de salud, y es ­pera sus órdenes en Buga. Bogotá, Agosto 7 de 1897. Belisado Losada se des pide de sus amigos, sin · t iendo no haberlo hecho personalmente, y espera sus órde· nes en el Cauca. ~Cl1Xiti.ctO.5 CABLEGRAMAS OfICIALES del Excelent ísimo señor Ministro de Estado on Madrid al Exeeleu · t,íAimo ficfior Ministro oe Espafta en Wáf:b ington. Madrid, 28 de Junio de 189 7. Cuba.-Se han hecho rer.onocimientos en la Provincia de Matanzas, haciendo doce uajas al enemigo; S en H a­bana y 4 en P in ar. P resentados 7. 29 de J unio. Cuba.-Se han hecllO reconocimientos en Habana y P inar, causándose al enemigo I2 bajas. Presentados 13. 30 de Jnnio. Cuba.-EI batallón San Quitín sorprendió á la partida de Acosta, causándole 15 bajas. l ~) de Julio. Cuba.-En reconocimientos practicados en Mata nzas se hicieron 12 bajas al enemigo, y en Pinar del Río, 11 . Presentados 43. 3 de Julio. Cl/ba.- Causadas 9 bajas al enemigo en reconoci · mientas en Pinar y Habana. Presentados 18. Filipinas.- Sin novedad todas las provincias. Aguinal­do vaga por montes Sihul con algunas partidas: en perse­cución se le han causado 54 bajas. 4 de Julio. Cuba.-Causadas al enemigo 5 bajas en Matanzas y 1 en Haba. Presentados 36. 5 de Julio. Cuba.-El General Segundo Cabo dice desde la Ha­bana, que desdo! 22 de Junio en las Villas y en Oriente se h an causado 54 baj as y cogidos 440 caballos. Presentados 347. Muertos cabecillas Enríqut'z, Torres, Llamadas y Ba­rrato ; presentados 10 jefes y prefectos, 108 de una part ida }' varias familias . Cabecillas Máximo Gómez y Quintí t¡ Banderas y otros jefes bat idos, huyen por no c"-er prisio­neros. lSSOCIATED AND CUBAN PRES Boletín de 1.1 decena .-N'ueva Y(Jrk, J ulio 10 de tfl97. La reciente proclama del General Weyler ofreciendo el perdón á todos los que oe rinrbn con arrm.s 6 sin ~ lIas, por considerar más importa nte el plantea,mento de las re· formas trazadas por el señor C:\ Hovas que el movimie nto insurrecto de la Provincia de Santa Clara, donde se ha ex­pedirlo la proclama, bien claro demues tra el espíritn de clemencia y generosidad que informa la act itud del Gobier­no de España. Los laborantes que en el ext ranj ero tratan de prese ntar á España como ensañada contra los rebeld es, tienen buen cuidado de ocultar los di versos actos de leni­dad quo! han marcado la conducta de las autoridades de Cul,~ en oposición á los actos de bandalismo que han ca· rau,' 'i"ado la prese nte in surrección. Se recordará, en efec­to , q ue va rias veces el General ' Veyler ha prorrogado el períorlo para la presentación de los rel,eldes, !o mismo en Pinar de l Río q ue en las Provi:1cias centrales . Al ofrecer ahora el perdón á los ins urrectos, antes de es tablecer el nuevo rég i m~ n a uto nómico, pone el Gobierno en evidencia su deseo de que entre n todos los habitalhes de Cuba á go­zar de las refo rmas li herales que van i poner en sus manos la administración de 105 asuntos 10c?les. CH n ese fin se abre franca y expedita la puerta aun á aquellos que han es· tado en armas contra la integridad nacional. Es de esperar que. á medida que se vayan conocien­do los a lcances libérrim os de las reformas, irán apartándose del campo insurrecto muchos que hoy están ya cansados de esa lucha infmctuosa. Por cartas que algunos cubanos emigrados han recibido aquí de algunos Jefes insurrectos en el Departamento orienta l, sábese que hay en las filas de la insurrección un gran nÍlmero de cubanos dispuestos á presentarse en cuanto se haya establecido en la Isla un ré­gimen autonómico: confiesan los que así escriben que no pueek sostenerse la insurreccicín por mucho tiempo y que morirá de consunción, á no ser que su'ja algÍln conflicto entre I~~spaiía )' los Estados UniLlos, lo cual parece ser la única áncora de salvación que hoy les queda á los sepa­ratistas. Por este lado, sin embargo, n(\ es fácil que vean rea· liLadas sus esperanzas, pues pasada ya 1.\ excitación que caus6 la prensa sensacional con motivo de la muerte del doctor Ruiz, el Gobierno de Wáshington ha dado úitima­mente algunas pruebas de amistad y benevolencia hacia España. Una de ellas ha sido la visita amistosa que el nue­vo Minist ro de los Estados Unidos en Madrid, JlIr. Wood­ford, ha hecho á nu estro dig no Representante en Wáshing­to n, señor Dupuy de L ome, visita que se considera como una innovaci6n en la etiqueta diplomática de este país, por más q ue sea usual en los cí rculos dip lomátic:os del extran ­jero. Para hacer resaltar más el carácter amistoso de esa cortes ía, el P res idente Mae K inl ey dispuso q ue 1\1r. Wood· ford fuese á la Legación de España en el mismo carmaje del Presidente, y las cordiales relaciones en tabladas entre el lIl inistro americano)' el de España se acentuarán y es· trecharán en el banquete cun que el señor Dupuy de L ome se propone obsequiar á ~l r. Woodford antes de su salida para España. Si otra prueln se necesitase para demostrar hasta qué punto ha decaído en este país el interés hacia la insu rrec­ción de Cuba, nos la ofrece el res ul tado negat ivo q ue han tenido los esfuerzos y diligeucias de los laborantes en est

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 73

Por: | Fecha: 11/11/1897

, :fl3isemanario ~oIítico, jLiterario ~ lAoticioso AÑo l.-SERIE llI. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), jueves 11 de Noviembre de 1897. NÚMERO 73 H1Bogotá" -+.+­DIHECTOH. , Eouaroo Espinosa úiuzmán. AD_'UNISTUADOU, Dirección telegráhca: Bfl(a/á.-~.\.paltado ele correos número 259- OFJCINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Tt:lérono 576. c<>N"xn:CX<>N"ES Saldrá á luz torlos los jueves y domingos. En Cololllhia, ~uscr ip ció n adelantada (I'JO :1l1nlt'ros). _o •• $ 4 ._ Una serie (25 nlhllo::r03) .. __ .......... _ ___ . 1_. En el Exterior ( 100 números) .. ___ . . _____ .... - .. . .. _- - 5 .. Una serie (25 números) .. ____ . __ .... .. _o.. 1 25 l\Túrnero suelto, el día de la salida del periódico._ .. _ ... _ .. ' . 05 Número atrasado. ___ .. ___ . ___ . .. _____ . ____ .. _._ .. . _ •.. o. ID Comunicados, columna .......... _ ... ___ . ___ o __ •••• •• • • 20 •• Remilidos. columna_ • ___ .... ____ . ____ .. __ _ •.. _ .... . ... 15 .. Anuncios, formacomún .. •. . _. __ . ______ .......... _ ... ___ .01 No se de"uel,,~n originales. Los señores Agentes tienen derecho al 10 por 100 oe Jo que re· cauden. Cuando ~e h~)'a contratado la publicación ele UIl cOlllulllcaoo, re· mitido, anuncio, ele . ., no se devolverá su valor, ni parte de é l, aun cuando su dueño resuel\'a lo contrario. Toda correspondencia debe dirigir!=e al Administrador. Pagos adelan tados. ITINERA/UO DE CORREO;' PAciFJCo.-L1cga los lunes á Jns 4 p. m., y!=ale los martes á las 2 p. m. Ellct-lIIillldn.r.- 1 lay dos en cnda mes: llegan c.::I 3 Y el I ~. y l'alen ello y el 25 Ii 1 .. 6 o. m. OCCIOE~TE.-Llega los lunes á las 10 a. m' l )' sale lo!;, lllar\t'~ á las 3 p. m. l":I1((llIIÍlndas.- Llega los di:l~ )4 Ó 15 y 25. Y snle t n }c s oías 6 y IS. TUDOJoSTE (Amb::dema).-Llega los jueves á las 108m., y sale los vierne~ á las 3 p. 111. ORJENTE (Urocué).-Llegan correos 8, 18 Y 2S clt: cada. mes, y salen el 10, 20 Y 30. SUDESTE (I\lelgor). Llego los jueves 5 la, 4 p. m" y .. le los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTlCo.-Llega á Bogotá Jos dí;¡s 5, 11, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días 11 • 1 , 7, 13, 19 Y 25 de caela me=-;. El de Encomiend.s llega el 31 Ó I ~ )' el 13, )' .ale el6 y el 18 NORTE.-Llega los jueves de caIC!():\ES DE !HJ){ABILlDA 1) que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBlU "CALIGRAPH" TieI1e tarnh;én '.'ilri:¡, IIIq',ras que ahonan trabajo y hacen su manej'¡ fácil. I I Esta m:íquin:\ es ~JI) eluda la más apropiada para los pa¡se~ h iSl'ano-america nos. \ Enviam0S gratis I1Uestril Catálogo ilustrado y des­crip ivo, á las personas que 110S lo pielan. t AMERICAl'\ ~\'RlTING MACHINE C<.' 1___ 237 Broodw")', N.w York, E. U. A. EMPLASTOS POROSOS.-R.SI:IU,,,lor para el cabello y lo har­ha. Velolltinn finísima :\ prf'CIII' -'111 competencia en la Farmacia Normal de Bogotá. Call. 12, "úmeros 222 B Y 222 C, abajo "d el Pasaj~ Herllándlz. 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El Albor i.i/oario nació también de un grupo de jó! venes darlos á las letras, y quienes constilll)'eron una so­ciedad con el propr dc los rcpltblical/os, según le han llamado los I/Iollji/.:s en Rusia, al soberano mag­nífico que ha sellóldo la más importante y discutida alianza del siglo, al soberbio ¡eñor que ha paseado por Rusia envuelto en aclamaciones, e11 vítores, rodeado de graneles duques, de generales, de guardias gigantescos, de carruajes y de pueblo. Y se verá en él al legendario personaje quc se le­vantaba el otro día, copa en mano, yen el lujoso co­medor de un buque de guerra, frente al poder más ab­soluto de los existentes en Europa hoy, ante el Czar de todas las Rusias. y proclamaba la aliall.~tl frallco-rllsa en calurosos términos. i Bien satisfecho pucde estar M. Faure I La suerte le sigue y su realcza se impone. Mtjcho~ años le dure, y librele Dios de \.l envidia ó del rccelo. ¿ Pero es cosa novísima, ni siquiera nueva, la tal alianza? ¿ Se debe en poco ó en mucho á Faure' Este no ha sido sin duda más que el notario testificador de tan solemne acto, el fiel de fechos enviado por Fran­cia á San Petersburgo. Desdc 1870 se habló de tal alianza. Bísmarck creyó que con el tiránico tratado de Francfort, Francia quedaría durante un siglo aplastada. J\Tas ésta, reanimúndose prontamente, llenó de una vez los huecos que la rapacidad alemana había dejado en su hacienda; sobre la sangre de sus soldados levan­tó fortificacioncs y defensas nuevas, y \'olvió en poco tiempo á ser la Francia de siempre. La habían ampu­tado un brazo con cercenarla dos provincias, pero el otro dobló en fuerza, valiendo por los dos. Entonces Bísmarck pensó en declarar una nueva guerra. Quería de una vez aplastar á Francia, cuando no estuviese por completo repucsta de sus qucbrantos. Quería que no se escapar,t el momento psiC0lógico. Buscar un pretexto era inútil: i Francia estaba con­denada á muerte porque vivía! ¿Quién podrá oponerse á ello'-pcnsó Bísmarck.­Inglaterra se aprovechará clel desa,tre quedándose con alguna colonia; Austria es incapaz ele iniciativas, y en cuant') á Rusia, se le har;tn concesiones en Oriente. Sin contar con quc la forma republicana no parecía de lo más á pr(Jpósito para entenderse con el Czar, Bísmarck triunfaría. Tenía que vencer los es­cnípulos del viejo Kaiser, pero csto era juego de niDOS. Al duque de Decázes debe mucho Francia, por­que fue de los primeros q¡.Je conocieron el peligro que Francia corría. :'\presurar los armamentos era expo­nerse á un ataque súbito; despreciarlo!;, estar á merced ele Prusia. En San l'etersburgo parece ser que no ~e creía ea tales C0sas; así es que en 1874 decía el Prín­cipe de Gortschakeff al generai Le Fió, Embajador de Francia en San Petcrsburgo: "Cuídese usted de cal­mar al Gobierno __ . Repito que no están ustedes ame­nazados ; pero, en todo caso, no tienen más recurso que hacerse fuertes, y muy fuertes." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la RepúblicaE, lC 1o5l odme bFieab.rero de 1875 el general Le Fió es- taba en París. Vio al Príncipe Orloff, el cual, como Gortschakoff, tampoco creía en una guerra próxima y consideraba los temores de Francia ocasionados á empequeñecer á la República ante Europ:l. Le Fió quiso en el mismo día saber C

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