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 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

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  • Creada el:
    • 15 de Julio de 2019
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Blanco y Azul - Serie I N. 8

Por: | Fecha: 10/06/1904

República de Colo,nbia SERIE 1 CONDICIONES Suscripci6n de 50 números ......... ... $ 100 ... Número suelto......... ... ......... ........ 3 ... atrasado .... ........ . ............ 4 .. . Anuncios, palabra (tipo común)........ o 20 Gacetillas...... ..................... . ........ o 40 Los anuncios en tipos especiales pa­garán á ramn de $ 4 por centímetro lineal. Remitidos. columna ... ........ .......... 200 .. . Verá la luz pública dos veces por semana ~ I DIRECCION Por telégra.fo: "Propatrz·a." Oficina, calle 9.", número 2I5 Blanco y Azul LA MORAL y LOS VENCIDOS Derrotados por el voto nacional los partielarios oel Sr. V élez, en su tenaz empefio de hacerlo Presidente de la República; arrojados oel cam­po legal por obra oe hechos y ele cir­cunstancias que tie~len ya el sello ele la ejecutoria, han ido á refugiarse, en­cabezados por Su Jefe, en el vastísi­mo ' espacio de la Ley Moral y de los principios abstractos del Derecho no escrito. La ley positiva está contra nosotr08. se han flicho; el Código oe Elecciones, que contiene las reglas tutelares del oerecho de sufragio, no es el arma que pudiera esgrimirse para desbaratar la mayoría que .ha consagrado al General Reyes Presi­{ lente de Colombia: sólo nos queda el último recurso fle apelación á la Moral y á los preceptos universales {le justicia absoluta. Es esta una manifestación del ¡no­do de ser de nuestra raza. Nunca ha de faltarnos alguna alegación, más ó menos casuística, para tergiversar el sentielo de los preceptos claros de la ley; jamás escasean las argucias ra­bulesc8s para desvirtuar los hechos cumplielos y oponerse á la realidad de las cosas. Siempre tenemos algún sofisma que aducir para echar por tie­rra la evidencia de tocio lo que nos es adverso. E~ respeto á la verdad ha desaparecido de nuestras costum­bres, y,en su lugar, sólo nos queda la triste herencia del covachuelismo y del enredo. Los colombianos, como los ingle­ses del tiempo de Lord Byron, pade- ~ cen con frecuencia accesos de morali­dad. Cuando con motivo de un su­ceso cualquiera, en un m'omento da­do, llega á generalizarse este mal hasta invadir las clases cultivadas de la sociedad, es imposible prever las funestas consecuencias que puede traer consigo ese estado neurótico de ofuscación en que hasta los mayores atentando se justifican para poner á salvo los fueros de una Moral muchas veces ficticia. Por fortuna no es to­do el país el que se encuentra hoy afectado de tan grave dolencia. Son unos cuantos fracasados del último {lebate electoral los que han creído llegado el caso de constituirse en pa­ladines de la Moral y defensores de la justicia, no porque los preocupe demasiado el respeto que ellas se me­recen, sino porque les brindan un r.etexto ' ara procurar la desviación del criterio publico y obtener tal vez el triunfo de sus insólitas pretensio­nes. , Colomhia no es un país bárbaro, regido tooavía por los preceptos ge­nerales del Derecho Natural y las re­glas abstractas o'e Justicia absol uta. Defectuosa á Vl"ces, previsora y sabia en muchas partes, hay entre nosotros una Legislación positiva que oeter­mina con la mayor claridao posible los derechos y los oeberes, las san­cionfls y las ritualinanes'; y todo lo que tienoa á oescolloceró nesvirtuar el sentido de esos precept08, para su­plantarlos por reglas y prineipios abstractos, más ó menos acomonati­cios y elástico8, se propone si m ple­mente el retroceso del país á la edad infantil oe los pueblos en estaoo de simple naturaleza, sometidos al im- . perio de la Ley natural y del Dere­cho no escrito. No es esta una Na­ción en que haya necesidad de con­sulta~ los tratados de Etica ó las re­citaciones del Derecho de Gentes para nirimir las controversias de- ca ­rácter civil ó político quese suscitan diariamente, ni para precisar el alcan­ce de los derechos y obligaciones ó la ritualidael para hacerlos efectivos. S6- lo en el caso ele que no haya ley apli. cable, directamente Ó por analogía, á los ca30S que se su,;¡ci ten, se aplica­rán la" leyes generales de dere­cho; * pero donde la ley positiva habla con claridad, 1\0 puede prestar­se oído á preceptos ó disposiciones de otro orden. La Humaninad vive ele ficcione8, y sin ellas no viviría. La Legislación de todo país meflianamente culto, se presume y debe presumirse basada en la Moral y eA lo que se ha llama­do principios eternos de justicia, y deben aplicarse con todo rigor sus disposiciones, aunque aparentemente se muestren en pugna suprema con el derecho. El elía en que á los funcio­narios públicos se les conceda la fa­cultad de no aplicar la ley positiva cuanelo á su juicio no esté reñida con la moral y la equidad, ese día se ha­brá profluoido el caos jurídico más absoluto; implantado la arbitrarie­dad como único sistema forense, y de­jado los más sagraflos derechos á merced de la caprichosa hermenéuti­ca d e los empleados públicos, tan va­rias y distintas como son las diversas maneras ele interpretar y aplicar aque­llos principios universales. Toela apel ación á la moral, cuando hay una ley positi va que pueda apli­carse, con;;tituye una amenaza para los derechos y garantías sociales. La más alta manifestación de la ley mo­ral es el cumplimiento riguroso de la ley escrita. Cuando se invoca la moral en cumplimiento de la L ey, tiemblan las fortalez:as del Derecho. --_ .. ~ .... --- Loa P,rtl~oa ~rogr~I~1 Manifestámos en alguno de los anteriores números de nuestro pe­' ódico, que éramos enemigos irre­conciliab. le s de los partidos intransi- • Art. 8,°, Ley IS7-de 1887. gentes, de los partidos que nacie­ron petrificados y viven siempre in­móviles en el molde de sus tradicio­nes; y cuando así lo asegurámos, sin pretel)der aconsejar con eso re­formas inconsultas en el credo tra­dicional del Conservatismo, no hici. mas otra cosa sino dar cuenta de un fenómeno, digno por demás de la atención de los pensadores y estadis­tas, que no hace todavía ocho años empezó á cumplirse en los gabinetes oficiales y en los círcülos políticos de los países republicanos de Euro. pa, especialmente de Francia. Es bien sabido que los hombres y las cosas, en to heterogéneo de sus mutuas relaciones, y sometidos co­mo están á la ley hasta· cierto punto , necesaria de la perfectibilidad indi­vidual y colectiva, no pueden en ciertas épocas y en determinadas circunstancias eluelir las exigencias, cada día más imperiosas, del estado de progreso y mejoramiento á que esa ley los conduce, ni menos opo­nerse á las corrientes impuestas por sistemas, inventos, costumbres é ideales nuevos, que trae consigo la evolucion natural de 10 inferior á lo superior, de lo imperfecto á lo per­fecto, en ia lucha por la vid~, condi. ción ineludible de existencia de to­dos los seres organizados. Por eso se ha observado siempre, con especie de precisión matemáti­ca, que con otros tiem pos aparecen otras costumbres, con otros hombres otras leyes, y con acontecimientos inesperados, que sacuden el alma misoneísta de la humanidad y la despiertan de su sueño de piedra, vienen nuevas civilizaciones á reac­cionar contra el mundo de la pre­ocupación, de la intolerancia y del prejuicio, donde cristalizaron sus Ideales y sus aspiraciones los pue­blos y las razas que vivieron en la historia la vida efímera de los senti. dos, porque creyeron, engañados por sus gobiernos, fanatizados por sus sacerdotes, extraviados por sus filó­sofos, y arrullados por los cantos sensuales de sus poetas, que la vida no podía tener otros ídolos, otros dioses, ni otros sentimientos, que los que crearon y fortalecieron el alma pagana para los deleites de las pasio­nes y para las empresas de la fuerza. Esta universal evolución ha con­tinuado su marcha ascendente,-y hoy se trascienden sus efectos en el cam­po político con una intensidad y con una amplitud de miras, donde reco· bra sus fuerzas nuestro patriotismo desalentado y vuelve á la vida nues­tra fe, ya casi muerta, en los hom­bres y en los principios. Merced á esa evolución, que em­pezó por reformar sustancialmente las prácticas, y que impuso como consecuencia obligada las concesio­nes recíprocas en materia de ideas, los Partidos políticos extremos han ido poco á poco aproximándose, y sin que el uno sacrifique al otro el fondo esencial y característico de su credo, y sin que &us conductores tengan que hacer sacrificios superio­res á los deberes que imponen la Bogotá, Junio JO de 1904 { NUMERO 8.° dignidad personal y el carácter, esos Partidos, tanto en Francia y España como en algunas Repúblicas de la América Latina, empiezan á ceder en la tirantez de sus relaciones, á dejar de mirarse como enemigos imw placables que se retan diariamente á la matanza y á trabajar de común acuerdo, con el interés y la cordia­lidacl que la civilización moderna aconseja, en la obra del progreso na- 60nal, por los medios pacíficos de impulsar las finanzas del país, propa­gar las vías de comunicación, fa. mentar la instrucción pública, dar seguridad á las personas y á las pro­piedades, y organizar de un modo práctico y eficaz los diferentes ramos de la administración pública. En Franciá, por ejemplo, tienen ya las minorías una perfecta repre­sentación en el Parlamento, yen sus bancos se sientan á deliberar los conservadores monarquistas al lado de los consel~vadores republicanos, los liberales moderados al lado de los radicales, los progresistas y oportu­nistas, que son los dueños del poder y los autores de las combinaciones políticas que han salvado la Repú­blica. al lado de los socialistas, que constituyen el enemIgo común, bien formidable por cierto en estos mo­~ nentos, y el elemento de disciplina y ponderación de los demás Parti­dos. En nuestro humilde concepto, el porvenir de las Repúblicas en el cur­so de este siglo, pertenece exclusiva· mente á los partidos progresistas Ú oportunistas, como quiera lIamár­seles. A:lí lo enseña la realización de recientes fenómenos políticos, y así lo ha('e necesario ~l estado social presente de muchas naciones, que no pueden ni cleben gobernarse ya por las intransigencias ue partido, que se muestran sordas á los clamores de los pueblos, que desconocen las ne­cesidanes plÍblicas, que temen á las más insignificantes innovaciones, y que se encierran en el sombrío re­cinto del odio razonador, esa locura sin freno y S<Ín barreras, que así con­dena á Inlierte las ideas más benéfi­cas, como mantiene á raya á los hombres mis lÍtiles, más desinteresa­dos y más patriotas. Conmueve, enseña y encanta el espectáculo que el partido progresis­ta ofrece en el Gobierno de Francia. Desea el pueblo libertacl en la Pren­sa, amplia libertad en. el pensamiento escrito. Se la concede. Pide el' pueblo vías de comunica­ción, mejoras materiales y reformas municipales_ Se las concede: Reclama el pueblo la libertad elec­toral y una representación activa de sus deseos é intereses en las Asam­bleas y Ayuntamientos. Se los con­cede. Solicita reformas en la Instrucción pública. Se las concede. Se queja ~e pueblo contra la po­lítica de algún Ministerio que lo opri­me y extorsiona. Ese Ministerio ha· ce crisis. Pero si ese pueblo, á nombre de alguna secta política ó de alguna c06 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lectividad intransigente, solicita el poder, el partido progresista se x:ie-ga á dárselo, porque sabe muy bien que con ese procedimiento heriría de muerte á la Patria y atentaría contra la existencia de la República, entre­gándola á las veleidades y violencias de las facciones. Muy lejos estamos to~avía en C~. lombia de un ideal semejante, y qUl. zá tengan que aguardar muchos años nuestros desorganizados partidos á que llegue el anhelado día de efec· tuar la coalición ilustrada y fecunda á que los llaman la moralidad, que no muere, y la ley. del progreso, que destruye y aniqUIla todo lo que se opone á su cumplimiento. . Pero mientras tanto, los que SUSpl' ramos por mejores dí~s para Colom­bia, queremos que sirva de base á ese hermoso futuro la solemne pr~­testa que hacemos contra los parti­dos de una sola pieza, contra los partidos u1tramontanos: cont~a !os partidos rencorosos y SIO asplracro. nes y contra los hombres !ósiles que, incrustados en las generacIOnes como un elemento estorboso, aspiran á im· poner en el Gobierno de la Repúbl.i­ca la dominación y preponderancia de esa clase de partidos. .. .. Reunión al centro La hora es solemne, los momentos precisos. Cada día que pasa aumenta la gravedad de la situaci?n y dism~­Duye el tiempo necesario para ali­viarla. El país está postrado, los ma­les que lo aquejan son mortal.es:'y su curación exige prontos y actlvlS1mos remedios. Las ambiciones \personales oe al~ gunos cabecilllas liberales, su sed de honores y de mando, en una palabra, su satánica soherbia, hicieron que, desoyendo la voz del patriotismo, las perentorias 6rdenes d~ sus Directo­res, los consejos del honor y del de­ber, todo fuera despreciado para lan­zar al empobrecido país en la más bárbara, sangrienta y desastrosa gue­rra de cuantas han asolad" á esta desdichada República. Millares de colombianos sacrificados á esas ambi­ciones y á ese orgullo; millares de existencias valiosísimas criminalmen· te arrebatadas al trabajo, á la soéie­dad y á los hogares; destrucción completa de la riqueza naci.onal acu. mulada en largos afios de perseveran· te labor; infinidad de odios y renco­res personales; desprestigio completo de la República ante las naciones ex· tranjeras; y miseria, espantosa mise· ria, que toca ya á desesperación en todo el país, hé ahí á grandes rasgos é imparfectamente bosquejado el cua­dro tenebroso de la infeliz Colombia en estos momentos, gracias á esos hijos descastados y mil veces maldi­tos que la lanzaron á la revuelta. Y si se hubiera acabado ya de recoger la cosecha de males que ella sembr6; pero es que apenas empezamos á en­treverlos _ .• - - - Hoy mismo, cuanno como' 16gica consecuencia ele la elesorganización en que esa misma guerra ha dejado al país, otros hijos desnaturalizaoos y traidores han mutilado el territorio patrio; cuanelo el Gohierno General busca el modo de reintegrarlo por medios pacíficos y civilizados; cuan­do la Naci6n se prepara para darse lln nuevo Gobernante á quien todos debemos rodear y apoyar en la tare!;' de reconstrucción general; cuando el pueblo. el infeliz y nobilísimo pueblo colombiano agoniza de Iftmbre; cuan­do los hombres de empresa y de tra­bajo se preocupan y afanan por le­vantar las industrias de la postración en que quenaron, y por cretr nuevas fuentes de riqueza, -ellos, los eter- - ~~~~,;,.~" d~ tr"nnlliliil:Hi n1~. Blanco blica, los pescadores en revuelto río, los que no puéden .ni saben ganarse la vida sino con el despojo violento d. la ajena y bien adquirida propiedan­están alerta, con el anna fratricicia al brazo, espiando la primera ocasión que se presente, el menor elescuielo ó la coyuntura más propicia para lan­zar el grito de muerte y reanudar su criminal tarea. y esa ocasión propicia, esa coyun­tura favor3.ble, preparándola estamos nosotros mismos. Sí, triste y doloro. so es confesarlo. El Partido Conlier­vador, el de ;las grandes y gloriosas tradicivnes, el veterano y esforzado pal ticio que tan valientemente ha combatido por IU Dios, por su Patria y su de1'echo, hasta hacerle morder el polvo al enemigo, vergonzosamente aliado con tres naciones extranjeras, y no en Ufla sino en multitud ele oca· sione~, ese Partido, compacto yorga­nizado en la guerra, parece que en la paz se olvidara de !Sus hazañas, de sus sacrificios, de sus virtueles y has­ta del instinto de su propia conserva' ción. Llega ulla lucha electoral como la en que nos hallamo!l, para Presirlente de la República: concrétase el dehate á d'Os de los ' personajes más connota­dos y meritorios del partino; cana una de las agrupaciones trahaja acti. vamente por el triunfo del canrlidato .ele sus simpatías; verifícanse las elec-ciones generales; atenta y cuidado­samente se sigue el curso del verda­dero resultado hasta llegar al con­vencimiento ele que, como era natural, uno de los dos candidatos, el Sr. Ge­neral Rafael Reyes, ha obtenioo ma­yoría de votos sohre el otro, Sr. Ge­neral Joaquín F. Vélez. Amhos son Jefes prestigiosos, ameritaelos y dig­nos de ocupar el puesto. ~ Por qué lanzar contumelia sobre el uno para encomiar al otro~ Cualquiera de ellos, por qué negarlo, pondría al servicio de la reconstru cción y salvación elel país el caudal de su experiencia, de sus luces y de su patriotismo; pero la mayoría popular favureció al uno más que al otro. ~or este Ó por aquel tenía que decidirse la victoria; y tue el Sr. General Reyes el favorecido. Esto está en la conciencia nacional, y sólo taIta que así lo oeclare, como se­guramente así lo declarará, el Gran Consejo Electoral, si es que el fallo oe esta respetable Corporación se inspira, como es de esperar, en los dictados del deber, ele la verciao y de la justicia. Intertanto, el patriotismo y el buen sentioo político aconsejan pensar y proceder como homhres serios, jui­ciosos y pru(ientes, como ciudaoanos de una República civilizaoa, no como bárbaros ó locos. Discutir, si Ilecesa­rio fuere t pero elevando é ilustrando la discusi6n, para aspirar á conven­cer. No envilecer el augusto magi~te­rio de la prensa. Abandonlir el indig­no y ridículo prurito de personalizar todo debate para !iiatisfacer ruines venganzas y caer sobre las personas con este lenguaje tabernario tan en boga al presente,1 con el cUlll, si algo se consigue, es enconar los ánimos, recrudecer las pasionefl, ahonoar la división y exhibirnos tristemente ante los pueblos cultos. Al frente y en et centro, por sobre toda ruin pasión. está la hannera tri· color, que de tántos desagravios ne­ce:, ita. Cerremos nuestras fila~, y vamos á ella. Pronto la empunará el J efe valiente y vigo lOSO que ha sabi­do sacrificarlo tooo en su defensa, el patriota General Rafael Reyes. quien sabrá levaJltarla muy en alto. Roeleé· moslo y trahajemos unirlos por de· volverle á esa sacmsanta illsignia el honor, el respeto y la gloria que an. tes tuviera. y AzUtI Ecos) Notas EL n6xIMo CONGRESO-Los amigos del sport gratis, los políticos del funesto atrio de la Catedral, y los espíritus candorosos y desorientados, que por dondequiera se com­plácen en ver revoluciones, hundimientos, golpes de cuartel y complicaciones parla­mentarias, vienen anunciando que el próxi_ mo Congreso será un palenque de la más sensacional oratoria, un campo de Agra­mante, ó, algo así como el memorable Par­lamento que dio en tierra con el Gobierno de Balmaceda en Chile. Los que tal esperan para sacudir la mu­rria de una vida sin emociones fuertes, es. tán en craso error. LÓ.l Senadores y Re­presentantes que han de concurrir al Con. greso el 20 de Julio próximo, son hombres serios, bien intencionados y patriotas, que vienen á reconstrufr y no á:arruinar, y que, estamos seguros, cortarán el paso á cual­quier demagogo rojo ó azul que pretenda turbar la armonía y tranquilidad que debén presidir en el augusto Cuerpo, para afron­tar de lleno la solución de nuestros gran­des problemas económicos y sociales. Nada de política de partido, nada de quejas del pasado. M.arceliano Vélez, Rafael Uribe U., Pe­dro Nel Ospina y tantos otros hombres eminentes de nuestros partidos, no concu­rrirán á dar el espectáculo salvaje dé una gallera humana 6 de un circo de gladia­QOreR. Ellos vieneil por la Patria y para la Pa­tria, con la oliva de paz en la mano y la consigna de la fraternidad en los labios, á convertir el tradicionalmente envenenado recinto de nuestras Cámaras Legislativas, en un lugar donde se piense COII provecho y se trabaje eficaz y fecundamente . PAR~OQUIA DE ~GIPTo-El mes de Mayo, el poétICO mes de las flores, consagrado por la cristiandad á la Virgen María, se cele­br6 en la Parroquia de Nuestra Señora de Egipto con toda la pompa y solemnidad que sabe dar á sus fiestas religiosas el inte­ligente y progresista Párroco, Sr. Dr. Gui­llermo Angel O. El último día, como terminación de las tandas de misas solemnes, devotos rosarios y edificantes pláticas del mes, y con motivo de la coronación de varias obras materia­les llevadas á cabo en corto tiempo por el activo é infatigable Dr. Angel O., tuvo lu­gar una solemne fiesta. Bendijéronse dos hermosas campanas que se colocaron en la sencilla y elegante torre para este efecto construída, y se instaló, además, en ella un hermoso reloj generosamente cedido por el Ilmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo, Primado de Colombia, quien solemnizó la fiesta con su presencia, acompañado de varios otros ilus­trados sacerdotes. Concurrieron también, como padrinos de dichas obras, los Sres. Generales Rafael Reyes, futuro Presidente de la República; Salomón Correal, digno Director de la Policía Nacional, acompaña­dos de sus Ayudantes y Jefes Divisionarios; Aristides Fernández y otras muchas perso­nas distinguidas de la capital: dos Cuerpos del Ejército Nacional, en traje de parada y con sus respectivas bandas de música, lujo­jaso acompañamiento de señoras y una in­mensa multitud de pueblo, que regocijada, contemplaba las obras de progreso moral y material, llevadas á cabo en tan corto tiem­po por su celoso Párroco. En las varias entradas que dan acceso á la vistosa plazoleta,:había distinguidas seño­ritas que obsequiaban con ramilletes de her­mosas flores á los concurrentes, y recibían de ellos sus generosas limosnas, destinadas á cubrir los gastos de las obras terminadas y á formar base para otras nuevas que el Dr. Angel proyecta. Terminadas las ceremonias, el distingui­do Párroco obsequi6 al Ilmo. Sr. Arzobispo, á los señores Padrinos y á otros honorables caballeros, con un lunch correctamente ser­vido en el comedor de la casa cural. Aunque un tanto tardías, van nuestras felicitaciones para el virtuoso y progresista Dr. Angel, y para los vecinos del simpático barrio de Egipto. Tan cierto es que un buen sacerdote y un buen Alcalde] son los factores principales del progreso moral y material de las poblaciones. LA GARANTIA INDIVIDUAL por excelencia es la que consagra nuestra Carta funda­mental en relación con la seguridad y pro­tecci ·.n que dede prestarse al derecho de propiedad por las autoridades administra_ tivas y judiciale.s de la Repúb~ica. Sin eóa garantía deja de existir el orden social y se hace imposjble la organiza_ ci6n y buena marcha de los gobie roos. Para impartir esa protección e') las con· diciones ordinarias, las leyes y. ordenanzas estal,lecen trámites y funcionario ; l'specia_ les; pero cuando la vi01eocia y audacia de los detentadores resiste á la acci In preven ' tiva de esas autoridades, entonces, por un principio natural de equidad y justicia y en nombre del bien común, deben intervenir en apoyo del ciudadano autoridades de una jerarquía superior, porque no puede lIegar- . se al absurdo de que haya un régimen de perfecta legalidad en que quede el ciuda­dano perfectamente abandonado en el ejer­cicio de sus derechos y sometido á las vías de hecho de los que nada temen ni respetan. Esto es lo que ha ocurrido en el asunto de que trata nuestro amigo el Sr. Juan C. Arbeláez en su Vindicación necesaria. Víctima el Sr. Arbeláez de los ataques manifiestamente injustos de un Sr. Ospina, en las fincas de Chibalá y Corrralfalso, en el Departam.ento de Boyacá, fue juguete por mucho tiempo de las burlas, resisten­cias y artimañas de este señor y de la ne­gligencia parcial y por lo mismo vitupera­ble de las autorirlades de policía en pro­tegerlo. Después de agotados todos los recursos pacificos y de perder un tiempo precioso en vueltas y revueltas, dimes y diretes con sus adversarios, ocurrió el Sr. Arbeláez al Gobierno Nacional, y alcanzó sus preten. siones, en una forma enteramente correcta y eficaz. Firmemente creemos que el Sr. Arbe­láez no quedará burlado en la lucha de más de tres años que sostuvo en un caso, que en otros lugares y con distintas autori­dades, no habría dado lugar á una trami­tación de más de veinte días. Aunque el asunto no nos incumbe, pone­mos nuestras columnas á disposición del Sr. Arbeláez, para que ejerza la defensa de sus intereses en ese importante negocio. ROBOS y HURTOS -Sigue la Policía persi­guiendo con interés los delitos y descu­briendo los objetos perdidos: como mues"'; tra de lo dicho, publicamos los siguientes datos: De la iglesia de Santa Bárbara se hur­taron un reloj de sobremesa, que fue halla­do en casa de una Sra. Bernal; á donde lo había l1evado, segun dijo ésta, Diego Díaz. En la noche del 3 de Febrero último le sacaron del bolsillo al Sr. Dr. Luis Mon­talvo un reloj de oro de valor de treinta­mil pesos, cortándole el pendiente con un cortafrío. Hechas las indagaciones por los Agentes y recomendaciones del caso, apa­reció en la joyer!a del Sr. Salomón Carri- 110, quien personalmente lo presentó en la Sección de Justicia. De una pieza del Hotel Roma, que ocu­paba la Sra. Castillo de Angarita, le roba-ron la suma de $ 10,000 el 5 de los co­rrientes. Esta señora había venido á la capital á comprar mercancía, y tuvo ne­cesll'? dadddh~ buscar un empacador. La ca- . / sua I a IZO que se presentara á ofrecer sus servicios como tal, el reconocido caco Luis Pérez; éste efectuó su trabajo, y una vez empacada la mercancla, la señora ce-rró su habitación y salió, y con ella el Pé-rez mencionado. Momentos después regre-só el caco, abrió la pieza, y se extrajo la suma indicada Vuelta la señora al Hotel, una sirvienta le advirti6 lo acontecido, y resultó que había sido robada. Al día si­guiente, por la filiación, fue cogido Pérez, cuyo nombre y apellido se supo entonces; se le encontraron $ 6,000 y un pañolón nuevo, de muy buena calidad, comprado con parte del resto del dinero. Al Sr Víctor Julio Corredor le fue hur­tado un reloj que había recibido en empe­fío. Dado el denuncio, los Agentes auxi­liares lo hallaron en poder de la Sra. Do­lores Yillamarín de Cuevas, empeñado por Orosia Ardila, por la cantidad de $ 400. El Sr. Tomás Castellanos solicitó el au. al Ma­gistrado á quien torp~ y apasionaJia­mente ('reyeron responsahle algunos de la enorme desgracia nacional que hoy nos aflige. El Mensaje del Excmo. Sr. Ma­rroquín debe poner término á todo dehate ~on re~pecto á sus actos como go~ernante, ~ debemos .dejar que se retIre tranqll\lo á la Vida privada, que se retire, cómo él 10 dice, "sin odiar á nadie y con la conciencia In­tima de haher procedido con probi. dad, con rectit:ld, con ahsoluta leal. tad á sus principios, y sin más móvil que el amor á. la prosperidad, al ho. nor yal huen nomhre de Colom­hia." -----.. --- CONGRESO NACIONAL En conformidad con lo que ordena la Con~titución rle la República, el 20de los corriente- á la 1 ¡t. m. se instalaron las Cámaras Lf gis!ati vas. En la de RefJresentantes. cuya Junta provisional 6 preparatori.l presldi6 el . Dr. Miguel Abadía M¿ndez, declaró abiertas las sesiones el Sr. Ministro de Gobierno por delegación del I<-:xcmo. Sr. Vi epresi~ dente de la República. La elt:cción de Dignatarios, que se de­cidió por ~imple mayoría de votos, dio el siguiente resultado: Presidente, Dr. José Vicente Concha Primer Vicepresidente, General Úcide!i Segobia. Segundo Vicepresidente, Dr. José Joa. quín Casas. Primer Secretal io, Dr. Luis Martfnez Silva. Secretario auxiliar, Dr. Fernando Res. trepo Briceño. No tenemos noticia de otro incidente digno de mencionarse. En la Cámara del Senado le correspon_ dió declarar abiertas las sesiones al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores, á no m .. bre del Poder Ejecutivo. Salvo dos ó tre~ votos discordantes sus­critos por el honorable Senador Juan B. Pérez y Soto, el re!.to de los ~enadores presentes dieron su voto por unanimidad.. por los siguientes dignatarios: Presidente, Dr. Joaquín F. Vélell. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Blanco y A %'Ul • Primer Vicepresidente, General Marce­liana Vélez. S~gundo Vicepresidente, General Gui­llermo Quintero Calderón. Primer Secretario, Dr. Víctor Mallarino. Secretario auxiliar, Dr. Luis Felipe An­gula. • La actitud del Senado de la República . en esta importante elección es digna de los mayores encomios y augura que los traba. Jos de ese augusto Cuerpo sólo se inspira. rán en el noble sentimiento del amor á la Patria, único que puede salvar á Colombia en los difíciles momentos que alcanzamos. Esa elección inspirada y dirigida por las más sanas intenciones, por los propósitos más rectos y elevados, significa paz, unión y concordia ·en las filas del Partido Conser­vador, y formula de modo solemne la con.' signa á que todos debemos atenernos en el rumbo definitivo emprendido por los di­- rectores de la colectividad hacia una "ida nueva de tolerancia, trabajo y confrater­nidad. - El paso que acaba de dar el Senado, dice todo cuanto debemos saber los colom. bianos respecto del futuro desarrollo de nuestra política, y despeja de un modo com­pleto la situación que muchos creí",n eriza­da de dificultades y amenazas. Terminada la elección de Dignatarios, el honorable· Senador Marceliano Vélez pre­sent61a ~;guiente Proposición, que fue apro­bad., después de lo cual se terminó la se­si6n: ~EI Senado de la República de Colom­bia protesta del modo más solemne contra el hecho de la separaci6n del Departamen­, to de Panamá de la unión nacional, hecho que se cumplió por obra de una incalifica-: ble trajción. Declara que desconoce en ab­soluto la legitimidad de ese hecho, y pro­testa también contra el atentado de la in. tervencwn del Gobierno americano en la realización de ese crimen; lo cual es con­trario al Derecho internacional, pugna con los principios de la civilización y se opone á los Tratados existentes entre las dos na­ciones " A ULTIMA HORA I SENADO En la sesión de esta alta Corporación . del día de anteayer ei honorable Sena. dor Miguel A. Caro hizo una Proposición en que excita al honorable Senador <:iroot para que se retirara del Senado, por ha­ber, en concepto del proponente, ofendido el decoro de la Corporación en una Propo. sición hecha la víspera. Próximamente estudiaremos el proceder del Senador Ca l a al hacer una Proposición tan injusta, y sobre todo tan de&provista de patriotismo, y hasta podríamos decir de caridad. Los individuos que formaban las barras, en su mayoría partidarios del Presidente de la Corporación, contTa toda regla de cultura, hicieron lo posible por estorbar la defensa del honorable Senador Groot Esto y el hecho de todos conocido de que á este Senador se le atacaba ante todo por haber sido de los miembrós del Gran Consejo Electoral que hizo la declaratoria en favor del Sr. General Reyes, motivó el que en la sesión de ayer 'un gr'an número de amigos del mismo General se agolparan á las barras vitoreando al Gubi erno y al Ge­neral Reyes, y en actitud un tanto amena. zante contra el Presidente del Senado y el Senador Caro, lo que ocasion I que no hu­biera halJido sesi6n. Declaramos formalmente que no somos It lugenio tonzáIez Mutis ~ OCULISTA~ la Clínica del GAL3.z0WISKI~ de Paria. Oonsultorio: Calle 12, número 135. Dr.' Horas de consulta, 9 á 11 a. m. y 1 á 4 p. m. 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Ca/te Honda, N.O 81 partidarios de aquella clase de manife sta_ ciones; pero también reconocemos q ue á ella dio lugar la actitud agresiva adoptada por el Senador, de una manera injusta, con­tra su colega el Sr. Groot, por ejercitar en él I,Ina venganza, y la conducta observada por el Presidente de l Senado, quien, cre_ yendo erróneamente que le ha de ser siem­pre fa vorable la barra que asista al Sena_ do, mostró con ella en la se~ión de ante. ayer excesiva tolerancia y hasta una pro. tección cuasi paternal, exigiendo que se res . petara como personas sagradas á lus que á ellas concurrieran, y (Jidiendo que se reti· rara la Policía, que estaba hltciendo guaro dar el orden. Tan luego como los Senadores se retira_ ron ayer, un gran mee"'ng se dirigió á la . esquina del Palacio presidencial, en donde el Excelentísimo Sr. Vicepresidente suplicó á los que lo componían, en términos alta. mente patrióticos, que le dieran una última prueba de adhesión y cariño contribuyen_ do á guardar el orden y el respeto debido al Senado de la República. Sabemos tam i i¿n que el Gobierno se apr~suró á ofre~er al Senado toda la pro- , tecclón que pudiera necesitar y. hasta puso á disposici.ín del Presidente d'", ia Corpora_ ción el Cuerpo de Policía nacional. En los , momentos en que estas lIneas esr.ribimos, numerosos grupos recorren la ciud:ld vito­reando al Gobierno, al General Reyes y á la paz que algunos Senadores revoltosos han pretendido perturbar Ecos y notas DE SANTANDKR-Han llegado á la capi­tal á ocupar su puesto en el Congreso. los Sres .. Dre\ Juan Francisco Manti ll a y FranCISco ~orzan o y el Sr. D. P e d ro J. Arenas, elegidos Representantes por el la­borioso Departame:1to de Santander. Les presentamos atento saludo, desean­do que contribuyan á salvar la República con sus luces y patriotismo. - TOLIMA-La Asamblea de aquel Depar_ tamento clausuró sus sesiones el día 13 de los corrientes. Entre las varias Ordenanzas que expidió, está la de auxiliar con la suma de $ 4,000 en oro, el establecimiento en Ibagué de una Escuela de Artes y Oficios dirigida r or los Reverendos Padr.es Sale: sianos . Bien hayan los pueblos que se preocu_ pan por formar obreros cristianos, pues la virtud y el trabajo son los grandes factores del progreso. EL Da. SAMUEL VELILLA acaba de ocu­par ·su puesto en la Cámara como Repre_ sentante por Fredonia, en el Departamen_ to de Antior.¡ uia. El Dr. Velilla, á pesar de su juventud, es una gran personalidad in­telectual y política, que honra el puesto que sus conciudadanos le han confiado. Llega él á la Representación Nacional ca. mo elemento de pacificación y concordia, y creemos no andar errados al asegurar que él no prestará su concurso á ninguna evo­lución política que. pueda ser contraria á aql ellos salvadores fines. Lo saludamos cariñosamente, y ponemos á sus órdenes las columnas de nuestro pe­ri ,sdico. ~ Viajeros I ~ Negociantes! Véndense tres muy buenas mulas de silla nuevas, finas, bonitas, mansas y pe rfecta~ mente sana.. Precios moderados y propie_ dad garantizada. . Entendene e n la Adminislración de este periódicu, una cuadra abajo de Santa Clara~ IJ. '. M. A. VALENCIA MEDICO H CIRUJANO DE LA UHIV ERSIDA D NA.CIONAL OFRECE SUS SERVICIOS AVISO , . Un joven sa.ntandereaJl? , a~ostumbra~o. al t~abajo, honrado y habtl en el manejo de maqumarlas y adnllnIstraclón de haciendas, desea colocarse Ofrece buenas referencias. Rn la administración de este periódico se dan porm e nores. La Casa ~D Salu~ y SANATORIO DE MARLY recibe enfermos no solamente en las condiciones indicaqas en los prospectos y avisos ya pu­blicados, sino también compro­metiéndose á sU.p1inistrar el Mé­dico ó Cirujano'y las medicinas y materiales de curación, me­diante una suma fija menRual n:ódic~, pag~~era, como la pen­SIón alImentICIa, por quincenas a nticipadas. El Director Geren­te de la Sociedad de Casas de Sal~d y Sanatorios y los Médi­cos Internos de la Casa visita­rán diariamente á esta clase de pensionados. El servicio Médico y Quirúrgico de estos enfermos lo pr~st~rán, en sus respectivas espeCIalIdades, los Médicos y Cirujanos siguientes: Doctores Juan David Herrera, José Ma­ria' Lombana B., Aristides V. Gutiérrez, Carlos Esguerra, Mi-guel Rueda A., Manuel Ca nti­llo P., Manuel N. Lobo, Luis Felipe Calderón, Ddlfín R estre­po, Gabriel Cam(3ro, Roberto' Sanmartín, Aristides Salgado, Pompilio Martínez, Tiberio Ro": jas, Zoilo CuéUar D., Guillermo Góme-z, Luis . Zea U ribe, Luis Felipe Torres y Rafael Vcrós. ,En el Servicio de Caridad de María Auxiliadora, compuesto de un departame-nto para hom­bres y otro para muj er es, cada' uno con cuatro camas, la asis­tencia médica y quirúrgica la prestan gratuitamente y por tur­no los miembros de la Sociedad de Casa de Sal ud y Ci r ugí~, y los enfermos sólo pagan una pensión mensual de veinte pe­so s ($ 20) en oro, y las dr ogas y materiales de curación que. consuman. La mayor parte de esos enfermos se reciben por conducto de la Sociedad de San Vicente de Paúl. CARLOS ESGUERRA \. Director- Gere nte de la Soci edad de _ _ Casas de Salud y Sanatorios. · ... r i Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Blanco y Azul - Serie I N. 8

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 45

Por: | Fecha: 26/02/1859

• • • Nillf. 45. B.evista quincenal para lbs Estados. · los siglos ; i por eso en todo t~en1pos hai i ha- Bogot~i, 26 de febrero de 1 59. brá escritores, i aun escritoras, que dicen pestes ada uno habla dt! la feria cotno le va en ella. del tnatrin1onio i predican con fervor, clan1ando Por P. o nosotro hablamos bien del perlodi 1no i contra tan brutal inst'itucion. ~~ ta rabia insensata., no no can"'anlos de hncet· eiojios de una profc- tan de tnoda entre Ja, jentes de acrcdi1adas, es -sion tan honrosa i tan tll11, aunque indignos ope- mucho n1as lamentable i repugnante en las í­rarios de tan noble mini"t rio · puE~s que en ver-, simas escepciones que se ven 'tl el bello sexo, el <1ad, sin m~ rito algun de .. nuestra parle, hetno m a i ntere .. a do en esta cuestion ; así es que sl. s1tlo i continuan1o s) \tH.lo fctvorPcldos por el in- alguna mujel" se ha degradado alguna vez hasta d uljente páhlico, i n1ui especiahnente por su parte el punto de sostener., aunque sea indirectamente, 111as de1icada i tna tierna,-por nuestras atllables la disolubilidad delan'atrimonio, i si esa mujer es­abonadas. ; Ojalá que ellas i nosotros continuen1os tá ligada por el sagrado vínculo, tanto peor para i-empre conjugando por activa i por pa.!: iva el ella, pues la sociedad, injusta de ordinario, siern­dulce i sonoro verbo javo1e~r, que aunque irre- ) pre está dispuesta a echar ]a culpa a la parte mas gular algunas \·ece~, a causa de e"a z intru a i débil en esta feria <.le1 Jnatritnonio. ,lana que se mete en ciertos tie1npos, es tan agra- De estas reflexiones que hacíamos yendo para dable al o ido!.. • • el teatro, saltatnos a otras diferentes, aunque siem- Por eso tambien de la feria del Congreso unos prc ~obre el tnismo tema. El mac5tro Verdi ha-aleo contentos i sati fechos, otros atnostazados i blará rnui bien de la feria de la ópera, pues tanta rabio o , seg-un i cón1o le va a cada cual en aquel gloria i tanta plata ha ganado con ella; pero Rossi recinto sagrado de las leyes i decretos. Los pen- Guerra no <.lira lo mismo, porque en su beneficio sionados, por ejernplo, que, despues de tnil cm pe- parece que no le fué tan bien con1o era de e pe-ños, susto", fatigas i tra uclot·es, sacan su tajaclita! rar e, no obstante que eliJiÓ para él la popular i salbn c'Ontentí ·imo , sobándose las tnano ·, i con betlisitna Luc·ia en vez del ~facbeth que se habia una sonrisa encantadora en lo labios, con ]a cual anunciado. Otro tanto habrá sucedido al señor prodigan a todo el mundo saludos i corte. ías. Ba. sani, beneficiado anónimo con el At~/a. L-o Pero aquellos a quienes, por el contrario, se ha sentimos porque es buen sujeto; i desearnos que (}ejado cesantes en el ramo de pPnsiones, o que a Jo ... Üernas a quienes va llegando su turno no en eualquiera otra preten ... ion han visto estrellar- sufran igual ~ uerte. -se sus es11eran'Zas contra los banco· lejis1at1vos, El aruor tiene la culpa de muchas co as:, i par­se \·an d aHí tirándose la orejas i die iendo, co1n-o ticularrnen te de que en ]o llrn pi o se pierdan rnu­Tancrcdn, oh Patria! ingrala Patria! En n1ate- e has al1nns: queremos decir,que ese maldito amor': ria tle pensiones parece que no habrá muchos no•nurc con que se dLfrazan las mas yuJgares tnotivos de queja en este año, porque, segun pa- cogueterías, e el que hace que en la ópera las rece, es el asunto de q•1e se ocupa con preferen- niñas i los niños estén tan distraídos que ni la cia el Congre ·o: cosa mui natural, porque al fin campana, ni los golpes de orquesta, ni los tuttis i al fallo nada hai qué hacer por ahora, i si algo de la escena, los sacan de su arroban1iento u abo-hubiere se dejará pará los úJtitnos ocho dias del batniento. No hablanros de aquellos mozos ce­mes de julio. rriles que por :no estar todavía dome ticados, i P~or la misma razon apuntada arriba, no pocos conservando aún el pelo de la dehesa, vuelven la se quejan a las piedras del modo como los ha espalda a la e cPna, i hacen todo lo contrario de tratado la suerte en la feria, o mas bien en la rifa, lo qne hacen las jentes bien educadas, sino de de la escarlatina, en que tantos pren1ios ha dis- aquellos pepitas, i aun pepes i pepas ya grandes, tribuido la ciega fortuna a varias fnrnilias, i que con tarnuiios bigotes, que dellberat1arnente, i a es pension de otro jénero; tniéntras que 'Otros sabiendas, hacen abstraccion de lo principal, C]Ue alaban a Dios por haberlos conservado i proteji- es la escena, para consagrarse en cuerpo i ahna do de una desgracia. - a lo secundario, que son sus amoríos; i empuñan- 1 estas vueltas del mundo no son nuevas: opi- Jo el binóculo a d<.)s n1anos, no contentos con nan algunos que desde el tiernpo de la creacion mirarse de 1éjo , quieren mirarse de hito en hito, está dándolas sin intermision, física i moralrnPnte; para ver sin duda .. i dan en el hito de la dificultad. asi es que desde que el l1o1nbre existe sobre la A propósito de dificultad, se están ejecutando tierra, desde Cain i Abel, todos tenemos que re- ya los trabajos preparatorios para la construcciou presentar el papel de Demócrito i I-Ieráclito: tan de los dos puentes sobre el rio San Francisco, pl'Onto riendo, tan pronto l1oranuo ; ayer felices, que han de poner en comunicacion directa el hoi desgraciados. I para no hablar de todos los barrio de Ja catedral con el de San Victorino, a acontecimientos de la vida (que en una revista saber: de la esquina del cárcamo al salon filar­seria la historia entera del jénero humano ) pen- 1nónico, i de la callp, del Parque a la de los Carne­sernas solamente en el modo como se habla hoi ros, segun los nombres antiguos. Estas obras no del matrimonio, por eJemplo. Aquí si' que se ~ solo serán uele haber al pié d~ los trigales, i que enredan. do en su vieJa. Cornunicacion! l-Ie aquí la idea > la hoz del incauto segador. que ha hecho func.lar la Biblioteca de ~ "eñoritas 1 qué se pudiera quitar al artículo de En1iro ( omunicacion! E te es el grito que ha dado el Quitar, nada : añadir mucho. telégrafo subn1arino i que ha resonado al tra ves Qué, señorita? Je los 1nares i repercutido por todo el n1undo. Una 1nultitud de cau as mas, que contriouyen' U u futnoso sornbrerero, Para llatnar In atencion, Ha colgado en su portan Un elastico sombrero. 'fodo radical sincero IVIira el taller con horror, I todo conservador Anda con sotnbt ero usado ; l)or lo cual está fregado El pobre fabricador. 1{. c. a la P casez <.le n1atri tnonio , i el arlículo q uedatia escelente. -1 si u tt'd hubiera escrito ese artículo ? -1-\h! Si lo hu ciera escrito una mujer, entón-ces no pesaría sobre ella toda la culpa del celi-· S bntis1no bogotano. ¿ ret.~ ustcfl que alguna vez siquiera no tendrPmos razon de no dejarnos cazanr S tan rnano a mano ? El que solicita los cinco ¿no· > tendrá un solo defecto nunca? ~ .N o hai, pues, jóvenes virtuosos en Bogot~? -Sí los hai; pero déjeme usted continuar ... Los denue..,to contra eltnatrinJonio de palabra i por· escrito; e8a exajeracion de sus pesadas cadenas· La cuestion matrimoilio remachadas por siempre jatnas; todo eso de que DEBAriD. \. E N uNA VI ~ IT .\.. ~ tanto alarde se hace en esos artículos sueltos ( i Brillaba la sala de doña Urbina por su ilutni- ~ aun desenvu eltos) que han circulado para desr¡ui'­uacion i por sus tnuebles. Entre la rnultitud de ~ ciar la institution vetusta del rnatrin1onio, no será per o nas que estaban instaladas en vi~ ita, tres o nada? N o habra influido nada de todo esto para cuatro señoritas habia que pud!eran contarse por que los cazadores se hayan adorrnecido en la senda estar vestidas con los adornos n1as e ·quisitos que que los condujera al fin del aFJoroso intento ? puede sujerir la rnoda. Acababa de e pararse del Sinetnbargo ; no cree usted n1as bien, mi sia piano la señorita l\Iatilde, quien en todas las ter- Anjelita, que habrá tnuchos amantes deseosas de tulias caseras solia tocar i cantar, por su e tre- casarse, a quienes a usta el golpe de vista de un 1nada condescendencia segurarnente. Entre las lujo espantoso? conv~rsaciones que se habían suscitado, una se No sé cómo será eso del amor; pero si es-oía distintarnente,' sin que lo-; interlocutores lo corno Jo pintan, no creo que pueda contenerlo echasen de ver, pues habiendo cornenzndo a ha- nada en e .. ta vida, ni tnénos en nuestros cacha­blar entre la vocería jeneral de la tertulia, no cos bogotanos, que no buscan capitales en lenta­creían que los oyese nauie. nanza, sino corazones en ce1·caua1lza. I aclernas, en· -N os casarán o nos caza1·án :1 Cómo se hará cuanto a la cue~tion lujo, que hagan la prueba eso por fin ? con zeta o con ese? lo" jóvenPs: que no hagan esos grandes prepara-· -Con =eta o con ese, como u ted quiera, misia tivos que tienen costun1bre de hacer para casarse;, ..A.njelita, porque la bogotanas no c.li~tinguen, al que se dejen de espejos de cuerpo entero, mue-· hablar, estas dos letras, aunque suenan con tanta ( ble · de caoba i seda, arañas,. armarios de espejo, .. diferencia como el violin i el atambor, contestó ~ cortina.· espléndidas, bajilla de porcelana, cama don Ant-onio. de a trescientos pesos, alfotnbras de gran tono, i1 -¿1 las que no son bogotanas sí las dititinguen? de tnil cosas 1nas; que se dejen de todo eso, i -N o lo uecia yo por tanto, señorita. que ensayen una casita de a v,cinte pesos, mue- -Pues vaya con zeta.. . • bles de pino i zaraza, carna de a veinte pesos, loza· -¿Se cornpara u ted con las cervatillas? del pais i todo por ese jaez, i si no nos acomoda-- -Ernboscada en las selvas que llan1an "El n1os así, que griten entónces contra el lujo ¿no le Lujo," nada n1éno... par-ece, don ntonio? i u tetl cambia la zell4 por una ese bien en- ( , abal! u,,e chaunlié1·e el ton coeur:. ftoscada, nos habren1os entenditlv, señorita. -Eso es! Una choza i tu corazon: el amor no• -ltnposible! Cazar (con z) es la palabra que nece ita de tnas. ¿ Con qué motiv.o arretlra a corresponde a las bogotanas, c¡ue estatnos atrin- nue tros jóv·enes el lujo, siendo ellos los que se cheradas en ellttjo, corno lo estuvieron los ruso" creen f.n el deber de gastar de cuatr:o a cinco mil en ebastopol, 1niéntras que en 1lntioquia 110 hai pesos en preparar el ajuar doméstico? una que no se CASE ( con s.) Las palabra:s casarniento i cazería deben de setr -Con ftanqueza, rui si a t\njelita ¿lo dice u tcd 1nagnéticas, porque todos habian ce~ado en sus por el artículo del 'l~ienzpo, inserto en el n.o 213? conversaciones particulares; i cuando nuestros -Por el artículo, francan1entP. interlocutores tnénos lo pensaban, eran el único- -Oh, mi señoré}! Es un artículo 1nui bien objeto de la pública atencion. La señora Urbina, escrito, corno todos los de Etniro l{astos. Su in- pensando que su hija se estaba pasando ya a ma­troduccion no rnas brilla como el sol cuando en1- yores, le dirijió la palabra desde su asiento: pieza a recorrer nuc tra sabana en el 1nes de Dios le ayuJe a don Kástos, porque siquiera enero: pinta a las ninfas del Funza, con el pincel les casca por tanto lujo ••• Pero estas muchachas • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1 59 mi pecado o hacen ni tantico caso a f.... calan1idades que e pueden e tar labrando para cu,nto le han dicho por las crinolinas, i ellos en esas 1nismas horas ; horas terribles que e h cen 1 ord . a crinolina e como su madre se ocupa en contar una tras otra? O e rreton que, 1niéntra 1na lo pisotean, lo supone ust~d que esa espo a no ama, i que reposa n i lo cuden, ma crece i ma macolla. indife1ente en su lecllo viudo cotno una piedra en o rtK» que ta niña le agregan una aa·illa el asiento de un pozo? ~ l crinolina a ead ar.tículo que e criben ¿ 1 a qué 1in todo e to ? 11 por e to no e a an. Porque usted tne dice que le hable con fran-b una co a, mamá? e clamó n1i sia n- ~ queza, i porque usted tnisano rne hizo let'r la M a­c tilde ¿ e acuerda usted ? j hij ? pob ....... -::. e ca an con la que no oh rre4;tar e por boberías como 1 cri- 1 dole en lontananza a lo -¿ 1 ~i no hubiera sino IJancrys en el mundo, 1ni ia a ti Id e ? -¿ 1 si no hubiera sino lujosas, don ntonio? • n Bogotá tampoco se e - en enta com() en lo • . tados cachaco no on de lo que e · u o j6vene se han i hoi ienen a un gran ~--.. ~ ~ ... ..,..~g lo dig , eplicó don Pa-qu6 tepentirme. 1 que carr ra desde la prjtnera _¡~ .. ¡ - 'on las diez i hai que madrugar al1nercado. Dejemos los 1natrimonios ahora, dijo doña E1n- • peratraz. - ¿ Conque i ·ita de médico ? Bueno ! dijo doña U rbina. -1 la de u t~d on de eorrei ta ! acuérdese ! De pues que las j~ntes se de pidieron, i rnién­tra que e encendian lo faroles, la tertulia se continuó, como e costutnbre en Bogotá, por 1nas de un cuarto de hoa·a i todo de pié, en 1 anchu­ro o corredor. Como todos hablaban a un tiempo, tado qué otner, no pqdimos copia!' nada de lo que en el eguode acto de la isita se dijo; oímos apénas a doña Em· • ..,.aaaci e li a de de ~ perat~iz que decia cuando bajaba las escalera • Gea • ucede con 1 canto Pues t'so que escriben contra el lujo, no me ia trumento )o que con el di gu ta ¿ nle lo creen? iere ·ente toda la ibracion Pero lo que hemos sosten¡do es que el luje o ita e poseía rna que no e' la única causa; que el ellor Kástos agregue lqdf que u oz i su las oh·as, i e tamos de acuerdo. n, i u alma en ¡,.. Siquiera h~ce lo que puede ¡ Dios le ayude 1 au~ de ella , ~e babia contt» tó doña Emperatriz. a nq e® di imulQ, Oh! dijo don l~jandro, por lq que nace a sus e critp , son de Jo mas bello . e le tue o hallia Malilde el i! nol. - a, taA ~~ muf • 1 ........ ~¡ de J /?epjwa nle dejó encantada, .repuso J]ofta mpera iz ué biJ tt ~jto on n oeasiones, ag ep don Cárl P o·oonv:enganlQS en que en Bogotá haj jeneral nte e celen te jó ~ . Tomar.on 1 zaguan tQdo 1 ac t ome..; de la ... h w .. e ito, i o(ro JJQ mencionados , po q no podido Ja ]>luma ogui los a ti mpo a t$Sos. r.a ltima lágr ima. (Uel aleman.) ieja lágrima, en e e ojo Tan litaria ~ qué quieres ? De anti8uo t1etnpos despojos 'l'urba ho · i ta i JI) u ere ! e trnana to rj e uoha ' Llen tle Riega, lazana • • • ,ágrima ieja ~ 1 t' cuchas ? Qué se hicieron tt1 hermana t ' é se h · ieron ~ qué se hicieron 1 tn mis dibhá i pesares, a i o:che se pem · er.on, • 1 8'f¡ • • • - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 - • • GO Apuntes de ranchería. ~ I a da puedo resol \rer por tn í solo, dijo e 111. super.ior: e l l)efin it orio, a quien debe hacerse l~ (Contiouaciou de l os números an~eriore~.) presentacion, es e l que determina sobre la adtni- Con n1 éno~ tn ot ivos que nu estro p obre Gu ill en, sion o no adrnision. a quien la fortuna volvió rara vez el r o ... tro afable, Vuf\sa paternidad lo v·ea, replicó Guillen, 1 t odo un v ire i Solis, rod e ado de hono r es i co1nodi- haga lo que tnejor en tal~nte le Yiniere ; pero ad­dadcs, amado <.lel pueblo, hala gado con la risueiia >vierta que yo no he de sa ljl' de este lugar, sea cuaJ perspectiva de un po:rven ir br!llante, p:1seando una fuer e la resolucion que se totnP.. tard e en su carroza ~e diriJió al convento de San Creo que no s e opondrá dificultad ninguna, Ftancisco, i bajando de e1 la sol icitó del Prelado pues una persona decente i relijiosa no puede Je­de la comunidad se l e admiti se en la rclijion; jar ele honrar a la co tnnniuad, i al ó rd c n e n}ero, l o que al fin obtuvo, a pesar de las cnu cba .. re- tomando su háhito. I-Ioi mi s mo haré r eu nir el flexion es que se l e hicieron para que desistiese Definitorio; i apoyando tarr snn ta p eticion, t e ndré de tan in es perado intento, cuya causa determi- mui pronto e l g usto de dar a u s t e d e l abrazo fra­nante l1a permanecido oculta hasta el dia. * ternal. I supuesto qu e su resolucion es no volver En época mas r ec ient e , añadí yo, e l ca pitan a r espirar , ni por un rnom t:. nto, el aire del mundo1 _ don An je l L ey, e l tip o de los calaveras de buen qu e di sip a las bu tnas id e as, voi a hac- e rle prepa­tono, cuya hist o ria consignó en una bella leyenda rar por esta noche un alojamiento en él convento. nu es tro cotnpatriota i di s tin gu ido lite rato Prós p ero Despues d e hab e r conversado l·argo rato err la P e r e ira Garnba, encontrando e n sus d evaneos i sala priora!, donde t odo lo qu e veía i oía nuestro aventuras amorosas e l a1nargo d eseng año d e ltnun- amigo no hacia ~ino - afirmarlo rnas i mas en su re­do i de sus n ec ias · vanidades, vistió tambi e n so1ucion, salió e l p ad re, dió sus órdenes, i volvi6 la cogulla de la misma órden, i cambió, e n nn para conducirlo a una celda o cupada anteriormen­rnorrlento de arrepentimento, la vida a j itada i t or - t e por un relijioso que pocos tlias ántes habia par­m e nt osa tle su profesion i estado por }a quietud i tic.lo para la Jnisiones de U rabá. 12n esta habita­tranquilidad de la vida del c l a ustro. < cion, compuesta de dos cuartos no tnui espaciosos-, Qué e traño es, pues, r epuso rni a1nigo, que un ? babia una n1Psa, una silla de brazos, i un estante jóven de carácter ardiente i apasionado, tl e un con vari os libro~. obre la rne ~a se \' eÍa un Cristo t e mpl e de aln1a naua cotnun, i po co dado al bullí- de rnarfil, obra del es c ultor santafereño Juan de cio del tnundo i a la vida de sociedad, llena de Cabrera, que ejec ut ó ]as estri.tuas que es t á n en la fi cci ones i d e en1ba raz os as contrariedades, buscase , fachad a de la Cated ra], i cuyo notnbre se leía en tan1bi e n, con1o e l ave p e rdida en e} d esierto, o ; let ra s e 1nbu ti das e n la peana n eg ra d e l Cristo. con1o la cierva que p e rsig u e el cazador, un r efuj;o ~ I-Ia bitt tatnbien recado de escribi r, i alf,runos frag­seguro contra los tnal es que p or todas partes le ~ n1 entos de pap<.)l, e n parle escrito~ de mano del acosaban, una piscina donde curar las anti g u as antiguo habitante d e la celda, i en parte blancos. 11 a gas d e su e or a z o n. A n que j ó ven to cl a v ··a , i lJ en o Insta 1 a u o e 1 n r ó fi lo en su e e 1 da, el es pues de dar de esperanzas, segun e l lenguaje del mundo, t nia i r ec ibir las buenas noches d e su conductor, qu~ n ecesi dad de buscar un retiro donde el perdon i d ej ó una luz sobre la m esa , pt1sose a pasear i a e} olvido vinies e n a interponerse entre lo pasado \ meditar sobre su suerte futura, hasta que repa- -¡ el porvenir, abriendo al alma rejenerada la puerta ~ rando en los libros ton1ó uno de ellos, que se ti­de la vida corntemplati \'a, nueva i para é l deseo- ~ tulaba- 17i das de· los Santos, i sentándose, cotnen­nocida rejion hasta entónces. zó a lrer. ,Sea que su ánhno estuvi-ese preuis .. Despues de un detenido i previo estudio que hi- puesto a recibir tas impresi-ones de esta lectura, z.o de sí mismo; pesadas sus fuerzas morales en la sea, como él lo creyó, que aquel ern un ausiJio balanza de la prudencia i de la prevision; de sc ri- providencial, por el cual el cielo ponia delante de tas en el habe1· i en el debe del )jbro de su vi,da, ( sus oj os toda la n1agnífica perspectiva de una vida cuyas cuentas era ya tiempo de balancear para consag rada a Dios, lo cierto fue que estuvo largo siempre, todas las partidas de vanas i pasai e ras tien1po con el libro en las rnano .. , embebecido en satisfaciones, de fugaces place:re-s, de privacio n es la contemplacion de esos bellos poemas en que futuras, ele abnegacion, de contrariedades, i, en ~ la hunlanidad le parecía tan grande, tan fuerte, fin, de plac e r e s i penas, al estilo benthuno, qu e en- < que no osaba bajar sus ojos para tnirar a los hom­tónces no babia aparecido todavía para iluminar bres en la tierra tales cuales son. En ellos sabo­al n1undo, nu~stro atnigo, corno ya lo clijin1 os aye r, reaba esos piadosos dolores alime ntados en el se prese ntó resuelto i decidido al Supe rior ·del miste rio d e una celtla o en las dudosas son1bras de con\Tento, e ilnploró la gracia de ser admitido e n una gruta; e~ as t e rribles expiaciones que traen él como novicio o como simple lego. aparejada la sati faccion de un triunfo sobre sí Al llegar aquí, llegatnos tan1bien mi con1pañe- misrno ; sos indecibles consuelos i esa ternura ro i yo al lugar aco~tutnbrado de nuestras pláticas, celestial que los solitarios conseguian por pretnio i sentándonos sobre una piedra, despues de to1nar de su penitencia en el fondo de un espantoso tlescanso, continuó aquel de esta manera : retiro. Guillen hizo presente al superior, ron no poca '1'ransportc1do por todas estas etnociones, «lej6 sorpresa de este, su resolucion irrevocable i su súbitamente el libro sobre Ja mesa, i tomando la deseo de ser admitido en la comunidad ; i se le mohosa plutna que estaba en el tintero, escribió dió a conocer, refiriéndole prolijame nte to<.l a s las e n u n a de aquellas hojas de papel lo siguiente: circunstancias relativas a su familia, ed ucClcion, "En esta silen c iosa i hutnilde estancia, un honl­jénero de vida, aventuras i desgracias que lo ha .. bre ll e no todavía de juventud i de vida, se con­bian obligado a dar este paso. sagra a la oracion i a la meditacion por un jura- _. El26 de febrero de 1761-hoi hace justamente 98 años. mento soletnne e inviolable •••• Jura, si le es per· • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - 61 n1i tido, p o r l ci lo' · p or la tien·a, por 1 a ln e nl oria ) g ro!e~co i ridicu lo, no deja d r. serv ir para un e pi­de •••• sus padres, 1 de t od as las personas que le sod1o o d ig¡·esion un tant o divertidos. fueron queridas, no abandonar jatnas e t e nsilo, }~1 e .. - i? r e siden t e había llevado consio-o a un i _vivir _en él todo _el r es t o de los, Jias que la Pro- ~nJaluz llamado ,tl artin, que babia servido a s us VId e ncia ea e rvt dn concederle. ordenes ~n ]a I-Iabana i al cual habia to 1nado un 1\l acabar de escripir la últitna palabra la ya cariño entrañable po/ s4 jenio alerrr c cbi tosas tnoribunda luz que rclatnpagueaba en el cande- oc urrencias i carácter scncillotc i b~n~chon. Mu­l ero ac ahó~d· hundirse, cotno para confirn1ar con chos .años lo ha bia acompañado i se rvit.lo, ¡ ya u ~'o to fatJdtco l que ac~baba de h~c. r nue~tro s~ d ~Ja en t ender que al quedar don Di e go depo­amJgo . Tod o <.¡uedó surntdo en las tn1t eblas 1 e l stlado en e l claustro, a gu i a de novia contun1az sil -ncio; p e ro en aqu el motnento un rayo de la no clejaria. por puertas al buen 1\'Iartin. Lle vó l~ luna llena que entraba por una v e ntanilla superior, e n f! fcc to consigo, i allí l e servja co1no de cos­vino a herir de ll e no la imájen a go nizant e del tumbre ; mas a p oco ti e mpo sucedió que bien Crucificado, comunicando a u fr e nte pálida un hallauo con la vida del el a u tro, i es titnulado por ni re de tri ·teza .. ingular; probablernente con1o e n l os bueno eje tnpl os que allí veía, en tr ó e n t e nta­el Calvario, en 1n ed io de las tinieblas que cubrian cion de hacers e e l cerquillo i ac eptar la pitanza el tnundo, vino un rayo de luz cele tial a ilurninar en calidad d e lego> que sus es tudio i erudicion 1~ ~rente del Reden.tor, cuando ~ntregaba su es- ~ no a~canzaban para. ma~. Largo tiempo luchó ptrttu al Padre. Guallen se postro reverent e ante tamb1 e n e n su 1nter1or, 1 aun estuvo a pique de aqu e lla helada itnáj e n d e l sufrilniento, i me figuro abandonar e l proyecto, pues con~rersando un di a que le diria: Oh eñor! que corno ofrenda e - famili ar rn ente con un novicio que leía la Blb]ia, piatoria, ensangrentado i desnudo, eleYais \·u estro_§ l e dijo como por bron1a : brazos al cielo ! Yo n1 e consagro a vos desde es t e Ea ! h e rrnano, vamos a ver si ust e <.l me saca instante, i os sacrifico cuanto soi i cuanto t e n gu. de ese librote un t es to qu e me convenga, o aun­Pero qué es este sacrificio cotn parado con e J que qu e sea un r efran. vos hicisteis por ntí, hombre estraordinario!.... El novi c io abrió senci1latnente pnr el libro del Así pern1an eci ó en o rae i o n largo rato, i con- Eclesiástico, i le~y· ó a aque lla sen t e ncia que dice: cluida esta, se retiró cotno pudo a pasar el r es to '' ¡ Ai d e l S(' lo ! " de la noche en la humilde cama que en la conti- ¡Vamos, esclatnó el andaluz, eso quiere decir gua pieza estaba. · qu e yo he de ser fr a il e de a dos en celtla, i que S e ria largo para mí referir, i e n ojoso para u ted es 1n ejo r dejar los hábitos quieto donde estan; escuchar, la minuciosa reJacion de todo lo que que el h ábi to no hace al 1n o n je, i yo puedo ser ocurrió des pues de aquella noche. Ba. te decir buen ca a do, i servir a Dios co tn o él Jo 1nanda . que al dia siguiente tomó Guillen el habito i co- ~ Algo se irnpresio nó con est a casualidad; pero menzó a ejercer las funciones de su n1inist e rio, ~ s e a qu e ya la edad lo ll evaba a rnal traer, sea por consagrándose a los estudios que de ~l exijia, i ~ ]a influ e ncia de las id e as de aqu e lla é poca, se hizo que mas tarde habian de ser de grande utilidad al > cada dia mas devoto, i al fin, no esperando volver órden i a la humanidad entera. a su pais, vistió el saco n egro, con el con ·enti- Pero no era Guillen solo el que babia n1arcado miento de don Djego, que se 1o otorgó cle buen aquella época notabíe en los anales del convento, < grado, supuesto que babia de continuar sirvién­como Solis i Ley en la delórden seráfico: al mis- < dole como hasta allí. n1o tiempo que él, i con dias de dife rencia, la Algun tiempo despues murió un r e lijioso, i de­Candelaria babia abierto sus puertas a un hu é s- positado por Ja noche en el salon d e profundis, p~d 1nas distinguido i caracterizado por su posi- los conve ntuales de e caleras abajo estaban obli­cion social. I este suceso, que por ser una l'ara gados, segun la estrecha regla i severa disciplina, coincidencia quiero referirle a usted, se enlaza < a velar el cuerpo por turno hasta el dia siguiente. naturalmente con otros incidentes de esta verídi- ( Bien hubiera qu~rido 1\1artin, pusiláninte como ca histotia, de que ya he hecho mencion. 1 era, escusarse de tan ingrata ocupacion, pPro la Separado del mando de la Presidencia del Nue- 1 santa obediencia por una parte, i el ejemplo de vo Reino, don Diego del Corro, que pasó a (¿ui- sus hertnanos por otra, lo hicieron sacar fuerzas to en compañía del an1ante de Ines, fué designado ( de flaqueza, i tuvo que quedarse con el tnuerto en la Corte para su cederle don Diego de VilJalba ~ desde ]as dos a las cuatro de la mañana. Con los i 'foledo, por influjo del duque de -~Iba, su pa- nervios crispados i todo tré mulo rezó algunas riente cer-cano. Este sujeto, jeneral de artillería i . oracion e s no bien articuladas, i aun intentó rezar jentil hon1bre del príncipe don Juan de Austria, < el rosario; pero el sueño, mas poderoso que el llegó a Santafé i tomó posesion de su empleo en ~ miedo en esta vez, lo sorprendió en la cuarta agosto de 1667; pero su conducta no hubo de ~ casa, i cerrando los ojos se olvidó de lo que tenia ser mui arreglada, pues suscitó quejas repetidas a ¡ por delante. Sueño era este corno el del infeliz la Corte, con ..cuyo motiy·o fué residenciado i sus- ~ que está en capilla: un sopor que se interrumpe pendido, i él, sea por la vergüenza que esto ]e al menor ruido. Así fué que a poco r a to despertó ocasionó, sea por arrepentimiento, o por cualquier ) sobresaltado oyendo cerca de s1' , en el asiento· otro motivo, resolvió retirarse al dicho convento, donde estaba, un rumor que por el sile ncio que ~n donde permaneció hasta su regreso a España reinaba tornó proporciones e norrn e s, e innledia­en 1677, pobre i octojenario . Todavía volvere- tamente sintió que le tiraban d e la n1anga. Tuvo mos a encontrarle en el curso de · esta relacion ; i . el valor de atribuirlo a su propio n1iec.lo; pero entretanto hablemos de otro personaje, que, figu- repetida la operacion con tnayor fu e rza al cabo rando en tercer término, viene a hacer juego en de un rato, i estando bien despierto, dió un grilo, este cuadro, i a representar un papel, que aunque , i alzándose los hábitos salió desale ntado hasta )a • - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • - • / portería, d o nd e p e rtnnnc c ió acurrucado ha · taque nu e stra infancia, nos enseíla que la lengua e ]o a l n n 1 a n t."\ e e r a b r i l' o n 1 a p u e r t a , por J a e u a 1 s r n e j o r j 1 o peo r d e 1 111 u n d o ; 1 a E e r i tu r a i obre e~ 'a pó, u ejanclo l os hábito s (ln un rincon. ~ todo Jo s libro de lo sabio , nos repiten sin ce ar No volvió a sab e r e d e l pro fu g o hasta el cabo con cuánta.prud e ncia hai qu e tnanejar e en la con­d e tr es dia .. e n quf' vol\'iú ave rg o nzado i arrc pen- v e r acion, i el ap 0 tol, c uando no dice que aque.l tido. Ave ri g uado el caso, se süpo qu e el bu e n qu e no peca por la l engua es perfecto, nos revela ap e tito que si e n1pre le ac o rnpnñaba le hacia lle- cuán rara e e ta virtud en el tnundo: todos los var entre la ancha n1an g a, corno n una despensa filós ofo . todos los rnoralistas, todos los doctor ~ portátil, algunos rn e ndrugos de pan, qu es o i otras han in i tido ....,obre e ta mate ria tan in . porlante, i g0lo in a , al olor cl e las cual es , atraidas ]as ratas bajo la forma dogmática o burle .. ca, todos han que en gran nútn e ro habitaban en e l alon, habian dicho i repetido, cuán dificil es el arte de la con­qu e rido violentar al pobr e leg o con u u descaro versacion, i cuánta influencia ejerce sobre nues­de qu e no hai ej e rn plo en la hi. toria. tro corazon i sobre el ele los de mas. .E~l padre Burlándo e de JVIartin un di a el novicio tle la Fluguet, que ha consa g rado su pl utna a asuntos Biblia le dijo : ¡ Ai del solo! i el andaluz le res- útiles, ha venido a darnos a su vez ]os consejos respondió : " tnas vale so lo qu e n1al acon1 pañac.lo; de una esperiencia il u trada ; en otra obra, sobre i entiéndalo, hennan o, c o mo qui e ra, que tanto lo la cual llamaré tnas tarde ]a atencion de las lec-digo por los tnu e rlos c o1no por Jo vivos." toras de la Biblioteca, ha hablado de ]a conversa - ( Continuará.) cion bajo el punto de vista literario; en la que Hacer una letrilla Es cosa mui sencilla. Escribir una nov e la , i m e pide Baltasara De esas que ll a tn a n s o c iales, P a ra s u albutn un soneto, J>ara arraigar d e una e c u e la 1: .. o l e di g o: pre nda cara, J_,as ba s e s fundam e ntale , Tal trabajo no a cometo: }:s e n1pr esa trab aj os a; J~ s e n1 p r e~ a tr a baJo ~ a; P~ro h a c e r una le trill a S i qui e r es una le trilla, Es s in di s puta una cos a La escribiré, po r se r cosa l\1ui s encilla. l\ lui s encilla. les r e comendamos hoi, totnando el objeto bajo un punto de vista tnas práctico, nos habla de la ca­ridad que debe reinar en nuestras conversaciones: , la delicadeza, el aticistno, las ideas nuevas, las respuestas picantes, no están al alcance de todos,­pero la caridad, ]a virtud por escelencia, todos Escribir cuatro volútnenes En octavas bennudinas, Titulándolos I¿ os ..~.Vúnz e n cs, O Las lágrima s Andútas, Es en1presa trabaj o s a; ' grandes i pequeños, sabios e ignorantes, ueben apreciarla i practicarla; ella clPbe reinar como soberana en el alma-, dirijir las acciones, inspirar las palabras i recorrer como un hilo de oro toda Bi de un pe riódico nuevo la vt· # 1 a Cl'J.Stl. 't'Da. 1\le hace n c o laborador u ' Yomeescu so ,ín s ~nm~Juego, Pf'ro concretémonos al libro d~ que se trata, i I r e spondo: no se nor: pasemos a los defectos mas comunes de la con- Es e1npr esa trabajo~a; , 'i qui e r e n una le trilla s versacion, a aquellos que nos hacen sufrir i con La e s cribiré, por ser cosa S los que hacernos sufrir a los dernas. Colocamos Pero hacer una le•rilla E~ sin di,puta una cos a l\i ui sencilla. ~1 Ul sencilla. De fondo lar g o ~ artíc ulos A v e c e s los e lectores Escribir e n lo s pe riódicos, ~ e qui e r e n de tní a c ordar; Probando qn e los vehículos 1 yo le s di g o: s e ñore s, l\1ejore s son los m as rnódicos , La empre ~ a de g obernar Es eJnpresa tra h a.J o.s a ; E ~ er_n pr esa traó ajo~a; Pero ha c er una letnlla. S1 qu1 c r e n una letrilla Es sin di puta una cosa La escribiré, por ser cosa l\Iui sencilla. l\iui sencilla. Cotno no so i lite rato, en pri1ner lugar la vanidad, la exhibicion presun- < tuosa del yo, tan insoportable a los que nos escu­chan . " El egoL ·tno e trasluce de rnil tnodo . Elisa se clirije a Lucila i se queja ele una fiebre maligna que Ja agovia i la l1ace sufrir fuertes do­lores- Lo n1ismo que )ro, interrumpe Lucila ; hace ocho dias que tengo una jaqueca espantosa, i todavía 1ne siento fatigada, i eso tne provino de ... &.;; i sigue contando la historia n1as larua i fas­tidiosa de una enfennedad que ya e Je acabó, miéntras que la persona séria i actualnzeJlle en­ferma no obtiene ni una pregunta, ni una denlos- Ni por tal quiero pa sar, Para divertirme un rato, Un papel suelo emporcar. Nunca a empresa trabajosa 11 e lanzo; i e s ta l e trilla 1-Ie forjado, por s er cosa 1\·1 ui sencilla. R. c. tracion de in te res siquiera." • '' ada es tnas comun que el ver a los egois- Correspondencia literaria. tas catnbiar la atencion de una conversacion je- Pari ... , 31 de dicien11Jre del 59. neral i llena de interes, para fijar esta atencion He ofrecido a usleu, seiior lledactor, enviar de · sobre lo que les es personal. Un buen corazon cuando e n cuanuo una correspondencia literaTia de no cometerá nunca setnejante desacato. l~s olvj­Paris, o rnejor dicho, el análi~is de las obras nue- dándose de sí mismo i ocupándose de los demas, vas, dignas u e cr recomendada a la ~tencion de que uno es atna ble i se hace querer •••• " la señoritas. J1.:n estos dias n\C ha caido bajo los Despues del egoista vanidoso que no se ocupa ojos un Jibr·o, que parece tener esta cualidau; i este in o de si misrno, viene el curioso i el rnaldiciente, es el que lleva por título: DE LA AltiDAD EN LA que no hace mas oficio que descubrir las debili- " O~VERSAcroN, por el padre 11uguel. dades, los secretos, los lados defectuosos de los 1 en efecto, al leer este libro qué señorita ha- ~ demas. " ¡Cuántas personas quieren ser informa· brá que no C'sclan1c: IIc aquí el libro que yo tlas de todo i saberlo todo! i he aquí lo que hai necesitaba! l)orque la conver~acion, ese Jazo que de mas estraño i mas estravagante en eso: es une a Jo hombres entre sí, esa cotnunicacion que ignoran sus propios negocios, que no tienen continua i fan1iliar \ntre nuP .. tros pensarnientos ningun cuitlado de saber ni de examinar Jo que i los de otro u otros ¿ no es la fuente de casi to- se pasa en su propia casa, al paso que quieren ' . das nuestras faltas, i no vcn1o. que todo~ lo. tlias tener un conocitniento esacto de los negocios de hace brotar del seno de la Jnayor intirnidad, pe- los detnas. En vez de no hacer caso tle 1nil cuen­t; aden1bre~ atnnrgas, di,·i ·iones irreparables? La tos, no solanlente inútiles sino injuriosísitnos i antigua fáunla de F: .. opo, <]UC conocemos desde , pcrniciosísi1nos, se muestra~ deseosas de saberlos, • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. i recojen ha ta las n1 c nor s particularidad e s de ( pr ójin1o . i s ta 1lltirna cau s a es la tnas cornun; se ellos. Esto C '"' lo qu e s e llatna d e ah ogo s d e l co- habla n o tna: qu e por hablar, p or d e cir algo, e razou, confid e ncias de la anli ~ tnd, p e ro que d ~ be- in "' en ibl .l 1n e nt e d e la 1n u·rnutr ac io n ·e cae en léJ ría lla1narse tnas bien p e rlidia i tnurnluracion e"'. calumn ia , p o rq ue n o h a i 7/l ll rJn urac io n en que la 1 e trata de ju 'tificar toJo esto por \l derecho de v e rdad, la j u · ti c ia i la car idad n o se an nHls o nlé­la atnistad, n1iéntras que deb ria r e probar '"c por n os ata 1ta d as . el de la caridad. < 1 n dó nde e s tá '~a caridad l) e spu c .s d e hab e r hablado el ~ la ·nttU"71Lll1'a c inn evanjelica tan d e cantada? i c ó rno h t:'rmanatla actiea, e l padre llu gu e t pa s n. a la 1n ur n1uracion con esos golp e tle d c ~treza , c o n e a ~ indagacio- 7Ja~ i v a , a e~a rna l i g na cotnpla cP n c ia que a s is t e , n '~,con .) as pregunta utile~ i capc iosa·, con r is ueña i ate nta, al des c uera 1nie nto d e l pr ój irno; a e O" )arg o rodeo .. para arra trnr a una p er ·ona e se arte d e ,, c uchat· que {lXita la pnlahra caú ~ ti c a. al lazo que se le ha tendi d o, para arrancarle lo i Jnali g nn, a e sas pr c~g untas in"idi o a, n esa duda n1as oculto i tna sagrado que tien e e n su alrna, prf! gunt o na qu' p ro vo c a nu e vas tnaJi g nidades. para comprotneterla in en ible1nente a re,·e larlo, Otro defecto, fatniliar s o br e todo e n la juven­abusando de su injenuidau, o tn ej or dicho, de su tud, e' la burla, la prop e n io n a notar i a ha c er sencillez.... notar los lados ridículos de los dema~, pobre " La vana curiosidad produce en nosotros la i n1ezquino placer que írecucntemPntc acarrea Juurmuraeion; i esa pa ion inquieta es la quo. largos arrep e ntimientos. recoje i le sumini§tra los rnnt e riales a esta. En l i: l autor recorre d e <·sta n1anera. Jos diferentes· efecto ¿ cuáles son ordinariamente lo tnaldicien- defectos que dominan en la convcrsacion i cuya tes de profesion? Ji~s por ventura un hornbre cau. a ti e n e nacimiento en los pÍiegues tnas re­que; ocupado enteramente en su negocios, no se cóndito del corazon hutnano, allá donde habita mezcla nunca en los n~gocios de los dernas ~ O el amol' desenfranado ele sí nti~mo, la envidia, la es una rnadre cristiana cu os hijos i criados ab- antipatía secreta contra los <.lemas. l1.,ntrc reflexio­sorven todos sus tnomentos·? o, porque en estos nes i razonatniento s llenos de fuerza, el pa Desde e te di a no faltaba el ca pitan de la tienda tienda de tnis padres i la rnornda de los pri1neros a rnañana j tarde, sin perjuicio de pa ar unas tan­años de mi vida. A í, tan humilde como es, tengo tas veces por la calle, dirijiendo a mi padre "un un triste placer de recordarla. recorderi , " i a rni madre una nl ira da, un sal u do Allí no habia felicidad; porque ~sta palabra no o alguna demostracion de intere . es hecha para espresar la situacion del proletario, ~ Mi padre alarmado, en su dishnulo, etnpezó a pero la vida tranquila cuyas necesidades ·e atis- e piat todos los movimientos, las miradas i pala­facen con el producto t.l e l trabajo, por rnas penoso bras de n1i madre, asignándoles por mas inocenlea que sea, era la vida que llevaba tni pobre i corta que fueran, una intencion o algun fin, en artnonía familia. s~ trabajaba rnucho toda la sen1ana, el con el pensanliento que lo dotninaba. sábaJo por la noche serecojia el valor Je las obras Trabajó dia i uoche i ªcabó las botas en tres o entregada , i mi padre tomaba seis u ocho real~s cuatro días ; pero siempr quedaban ya fuese an­para apostar el domingo en la gallera, i el resto lo gosta , ya con una costura que sentaba en el pié, entregaba a mi tnadre, que hacia todos los ga tos ya con una staquita que lastimaba en la planta, i i ahorraba siernpre alguna cosa para acumular en las botas volvían a la tienda i con ellas el capitan. una alcancía sólillamente clavada al marco de la Al fin mi padre salió de paciencia i dijo al cuja. · capitan: . Aquellos al1orros, despues de algun tiempo, vi- Señor ca pitan, hoi salimos de sus botas; lo nieron a utejorar en algo nuestl·a condicion, por- necesito, i si mañana están aquí le vuelvo a usted que la urna reunida se apljcó a la compra de rna- su dinero i las hago pedazos. teriales para calzado, tuvitnos una tienda n1as > I eso ¿con qué motivo, n1aestro ~ espacio .. a i rnayor descanso en el trabajo rnismo. ~ - Es que cada uno sabe donde le aprieta el za- Pe ro la desgracia no debia tardar en Yenir a en- ~ pato 1 i yo estoi viendo que e.,; as botas me aprietan venenar aquella vida relativamente dichosa. mas a mí que a usted. 1'Ii madre era bella, i mi padre jóven ardiente rT o eQtiendo, rnaestro. i receloso, que la atnaba locamente. Haga un e fuerzo, i verá como se esplica U na tarde se presentó en la tienda un jóven, bien, que se las ponga usted i &ne lastimen a mí. capitan de infantería, <.le talante tnarcial n1ui no- ¡ ltnposible! ta b 1 e, de o lt u r a i na tu r al id a d en sus nl o Y i tn i en- ~ Pié n el o bien : es e os a sé r i a . tos, facilidad en la conversacion i elegancia en el ~ De todas tnaneras, veo que usted se inca-conjunto de sus forlnas regulares, realzadas adrni- ~ 1noda con las observaciones, i con las cotnposi­rablemente con los atavíos tnilitares de su grauo. ~ ciones sobretodo; rne llevo rnis botas i quedan1os Necesitaba un par de botas altas, por haber pa- ~ en paz. Hasta la vista, n;aestro. sado al Estado tnayor jeneral, i queria que le que- - Adios, señor capitan. da en llenando todas las condiciones de la moda. I el capitan seguia pasando todos los <.lias salu-l\ 1iéntras que discutia con rni padre sobre la dando a tni padre i tnirando a n1i tnadre ; se pa­forma, el material, anchura i demas cualidades raba. en la esquina i pe1 manecia largo rato carga­exijidas en la obra, seguia los movirnientos de rni do sobre la espada, hasta que hallaba compañía o madre con una mirada volcánica, denuncio terri- pretesto para volver a pasar. (Continuará.) ble de la impresion que le causaba. l\1i padre aparentando distraccion o descuido, le trató atna- lVIi cólera. bletnente, pero aceleró Jos detalJes que el ca pitan (Del alen1an.) trataba de prolongar intencionalmente, i concluyó i. ón1o es que puedes, niña, I a su fatal sepulcro, el trato, sin que respec lo de 1 precio se ocurriera ,.ran tranquila donnir, Del modo 1nas sutil, abiendo que vo vivo, Llevándose a su amada, l.a menor observacion. 1 que vivo ínfeJiz ~ La acostó junto a sí; 1\li madre se sustrajo a las miradas del capitan, l\lira que acá en tni pecho 1 allí quedaron ámbos 1'o nutro contra tí J>ara nunca salir~ pretestando ocupacion en lugar donde no pudiera La cólera mas grande Hasta que el Ánjel venªa, ser vista, i este se retiró encareciendo la eficacia Qu~ se pued.e nutrir; 1 al son de su clarin, en e] desern¡)eño de ]a obra. 1 111tra que st llega lVIande a todos los muertos ¿ l\it ven,ganza a su ñn, A juicio revivir. A ' h b h d l "bl ; Te ha ae sacar los ojos ~Cómo puedes, hermosa, .Sl que se u o marc a o e tem1 e parro- l\'li mirada febril · Cómo es que puedes, dí, quiano, dijo mi padre con cierta intencion de voz: Te han de quem~r la frente · Tan indolente i fria, l\lis lágrimas sin fin, Tan tranqutla dornür, Preveo que estas botas rne van a dar mucho ( J J!larchitar tus Jabio.s abiendo que yo vivo, q ue hacer. . ( lVI 1s besos mas de mll; 1 que vivo infeliz 1 I estrechando tu talle L .. o sabes, dulce niña, Mi maure que, como mujer, cojió al vuelo esta Bien fuerte contra zní,. Que aunque yo vivo a í, frase de doble sentido le contestó· Te he ~e llevar connugo l\le ha vuelto mi gran cólera ' • < De la llerra al confin. ~fas rabio~o i suul -Esas botas son como otras cualesquiera de las Hai una historia, ~iña, Que todos los que han muerto q ue todos los di as se hacen. Ni merecen grande Que~~ he de refenr: 1 que hayan de morir'! . . . Volvto una vez un muerto esnlero, ni aeben dar lllngun CUidado. A n1edia noche en sí, HEI E • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 45

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 13

Por: | Fecha: 11/04/1897

, :fJ3isemanario ~oIítico, jLiterario )2 1Roticioso AÑo I.--SERIE 1. } Bogotá (R~iPÚBLIOA DE COLOilIllLl.). domingo 11 de ~\JJril de 1897. NÚMERO 13 H:fSogotá" ->:+- DIHEC 'l'OH, Eouaroo Espinosa lÓuzmán. MIGUEL ANTONIO CARO CANDIDATO DEL PARTIDO NACIONAL i PARA LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLlCA EN EL PR OXIMO PEH IODO DE ,8g8 A '9°4 ~~~~~~~~~,-~~~~---- TELEGRAMA R ep ú blica de Colom{¡¡'a. - T elí-gl'afos naciolla­les.- C/¡,api'l/('J'0,8 de Ab?'?'? de 1897. 5eñor D. Marco F, Suárel., Estoy viendo que L.lgunas pu blicacio­nes de la capital, con pretexto dc candi­daturas, atacan á la autoridad con calum­nias y con amenazas, y concitán alodio y á la desobediencia, convirtiéndose en libe­los sediciosos. La ley autoriza la represión de esa cla­se de producciones' per0-9Ql110 Magistra­o, he querido tolerar todo lo que á mi persona se refiera, fiando mi justificación al criterio público. Mas la condición do Magistrado 110 me inhibe de cumplir deberes sagrados; y no podría yo consentir, sin faltar Ít las le­yes del horror, en que la envidia que per­sigue á los hombres de mérito abuso de mi espíritu de tolerancia y uel silencio que me he impuesto por razón del cargo que ejerzo, hasta el punto de poner en mi boca palabras infames, COl! el fin de ultrajar á usted á mansalva en mi nombre. Yo declaro que el libelista dc El Constitucional ha faltado ú la verdad, V lo entrego al desprecio dt' mis conciuda­danos. M. A. CARO. HE AHI AL HOMBRE Qué mal queda al fin el hombre que de la impostura hace arma favorita para defender su mlUsa, y se parapeta para herir á mansalva. El Constitucional, fal­to de inteligencia, de cultura y d.e se­renidad, se dio desde el principio ú la ingrata tarea de difamar y agredir c.omo un rabioso demente, creyendo que de esta suerte servía con más fuerza y eficacia á su partido, echanuo á un lado con despre­cio hasta las reglas más elementales de justicia y ue buena educación. El Director de dicho periódico, ú quien consideramos fiaco de espíritu y depósito ele odios, procediendo de la manera incon­sulta y torpe como ha procedido, ha hecho obra contra sí mismo, queriendo hacér­sela á sus enemigos, y se ha exhibido anto la opinión pública en toda su desnu­dez: sus ideas exageradas y extravagan-t es, sn carácter r encoroso y mezquino y su::; sentimientos ,llenos de malignidad, se r evelan en sus escritos, para v ergüf'nza suya y desgracia de sus cómplices. No lui llam.os, f'11 efecto, en lo que hasta hoy ha concebido, un solo rasgo que manifieste hidalguía, ni una pala­bra de cultura quo dé ú conocer al hom­bre ci vilizaclo y sociable, ni un destello de luz que señale la presencia del talento. En todos los lugares que él ha recorrido ha difamado y caln111 niado: en Panamá, lo mismo que en Guayaquil y ahora en Bogotá. t<.:n todas las circunstancias de su "ida ha obrado con ligereza, Con atolon­dramiento, dejándose dominar por las pa­siones, pero nunca por influjo de la razón, que para él ha sido desconocida. El telegrama que Rreced0 á estas lí" neas marca con estigma oprobioso al hom­bre que se atreve á calumniar al primer Magistrado de la República. EN BABILONIA 1ll! llItlS hablado con lealtad v ealJill üall­quew, pal'H de pl' )l'Hl' lo, de l de¡;urJe ll v I I cOllfu­,; i l~ 1I \' 11 lJue ~e ba llHIJ lus dis irl(} ilte.~, A dIo oÍJliga el c Ulllplilll il'ntu de l deber I-'a t ri ,íl ico de eOIIlÍJ;¡ t'il' todl) el(jll ll' lI to de pel'turlm c i,íll, allll eualld" ,;eil arduo el ClJlpeIlll de hacer la ('.,dllla y la Illz dOlllle ~ólo exist~él l l',ílerl\::¡ \' t illit'blas, . l';lra que 1111( ' ~lros Jt.ctol'es 110 ,mpongan que II:lI' (, ;; lIgcl'lIcilíll ell lo qnc decilllos. califi­c¡ íIlJ"II"~ acaso de político" florelltillos, copia­relll "S ;[ Ig uIIH'" reei elJte,; y eat.cgól'i cns d,·e1Hnl­¡- iolle" de la prell sa ci"l li1tica, .-\U·IICilíll, pueíi, 411U pi a ~ lll1tO lo IIlCl','(·e. El Con'eo Naciouall,nee á los naciullalis­tas la Ilot.ifit::\ción rJlIe \';) ('11 ¡;eguida: .. l-:I Partido ('OI1 ' Cl'l'ador, dite, ]¡:I rceoll­tlld" HI'; tilas, ha discipl inad" sus sold n lus, \', como ?tI/. 80lo homb¡·e. se ¡la puesto ell pi ,· p:li'a snlir ,í la def('ns<\ de " liS IIHí~ caros cleruchos, "En los actual!!s IIlOlllcntoH la C:t II~a COII­Sl'I'\: ld " I"1 ;;e' llalla en piello \'igor, y lodo:; ~us Illiel1l 1Ji'lJS guardall CUIJ fid elidad la ( ' (,I1,;i~ll:1 ; llflll de~allm'ecido por cOlllpletu las anti ,!!;II 'I' reu­cillas '-jUL' parecíall liaherla dividido, v una uniÓllfral(ca y sólida l!I, tl'e sns b1f. e J/.o,~ eh'men­tos ha vlJ llúlo tÍ v f! r(fi(;a l'.~t< , " El Repertm'io Colomúiauo Icnmta acta de t,t!llutiticacióll, y, al día siglliente, dispant so­bre El Correo este tntllu l'i1ZO: "El Partido 'ColIs('nwlul', digan lo que quic'ran ciertos iluso", e"tri d~jin'¡tiva y honda­mentef?' acciolladú, pU l' :ey lIatural de eyolución histórica; y ese Íl'H('ciIJll:lllliento no se ataja apellidando unión. ~Ileii.all eOIl un anhelo ge­Ileroso, pero sueñnll, 1,,8 '-jue ljuisieran "el' otra yez al viejo Pal'tido Conservador, u.nido como t{,n solo hombre, GOIIIO 1" estuvu ell la fot'lIlida­ble lucha. de 187G. De ('lItOl1teS a c:í. mucho se ha adela utado el Sl' llit I'l'trogl::\llado; pero el becho es que los pU1Itos de vista hall caJllbindo easi en absoluto, ¡Vada de lo pasado ¡-"vive, y los p¡lrtidos, C0l110 los IlOlld)l'es, se va n insellsi­blelllente transfOl·IIIHIHlo. nI, e1l flll'rza de las ideas, ya por obr¡) de los il;tt'¡'eses, que talllpoco puede lIlirar CUII dl'sprecio el filósofo político." En síntf'sis, El R ep e¡·tol'io declara: " Tarea valla es invooal' ellJasado; insensat ez, t1'({.ta1' de det eneJ' el z'mjJu lso que tí t odos nos al'rast?'a." El Con stitu cional se expl'esa así: " nnjo lit Constitución vigente, muy buena y mny sahirt, te llelllvS UIl Gobiel'no impasable. . :. Qué IllPjor nos podría suceder, ui qué de­seo lIuís hOllmc.lo que el que todo colombiano, de cuakluiera denominaei rí ll política , se sometiera al ClÍdigo vigente, :í esa Constitllción de 1886, en que e,~tán consignad os los p rincipios conser­vadores. El Día rechaza al Uell Cl'a 1 Reyes, candi­da l" de El Constitt¡cional, porque .. fue quien IlI Ú,~ COlll batió en 1886, en el seno del Consejo Nacional, los principios cOllservadotes cardina­les dt· la COlllititución vigente." y El Siglo contesta á El Día que la labor del Genel'al Reyes en el COllsejo es manifesta­ción evidente de su discreción y clal'Ovidencia, " y de 8US 'ideales pol íticos ]lm:feotamente defini­dos y concretos." V eamus ahora cómo piensa el Gl'lIeral Mar­cel ia 110 Y éiez, puntífiee du una de las agrupa­ciones clis; J.entes. gil el M an(jiesto á sus amigos poiíticos de .J unio de 1893, izó handera de l'eful'nlas fÍ la 0.onstit lción, .Y ftV.:'!'O !.1 t~nt!ls y t ftl1 sustanciales, que no le dejaba hueso sa no. De ello es bnena prueba el hecho do que el sefior Santiag o Pérez lo insertó en El Relatm', prece diéndolo de frases encomiásticas. Una de esas frases , tall lacónica como expresiva, decía: "el doeurn ento nadá. deja qtM desear. " ~lás toda da: El Centro Liberal, al aconsejarle fí sus co­partidarios que dieran sus votos para Presidente v Vicepresidente á los señores Marceli¡JlIo Vélez )' José J uaquíu Ortiz, lo hizo "casi segu 1'(' de ql"te al llegar el General Vélez á ejr-rcer el Poder Ejecutil'o, se obtendrían, por su iniciativa," las reformas que tuvo ¡i bien señalar el citado Centro. y para evideneial' que los di sidentes siguen en Babilonia, .Y de mal en peor, bastan los tE'sti- 1Il0nios iutachables que hemos copiado. Hé ahí, pues, eómo los periódicos de los di­sidentes se eliminan unos á otros; CÓIIIO se mner­den rabiosalllente los voceros de lus ~rupos. La oposición, como se ve, está formada por depósi­tos de enfel'lnos, en los que la di versidad de las dolencias producr- la más disonante diversidad de sonidos. Y es lo eierto, que tánto y tan eu­coutradamente gritan, que aunq ue los gritos son estl'idente~, nadie los entiende'y todo el mundo ha resuelto no' hacerles ningÍln caso. Lluvia de guijal'l'os continual'áu arrojando los disidentes, ardiendo en ira, sobre los nacio­nalistas. Dil'iÍ 11 que son facci ón, )' otras lindezas por el estilo. El Partido J'laeiolla l, bien Jo saben nuestros adversarios, ' no es obra de artificio, ni ente de razón. Fue el re sultado de esa" ley natural de la evolucióll " de que habla el señor "YIartínez Sil nI. Toda profunda tran sformación, eomo la que hoy trae indignados á los enemig os del nacio­nalismo, es obra de 1I1/ Ct idea en marcha. Idea sintética de las tendeucias, dr- las necesidades y de los anhelos de una eí vari.as generaciones que, acumulando silenciosamente sus elementos en el senu de las colectividades humauas, se anuncia poI' síntomas precursores, y, poI' último, ahrién­dose paso á través de los obstáculos, se traduce Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. en sacudidas violentas ó en grandes y armónicos movimientos. Nuestros adver sarios tampoco pueden ig­norar que los muertos hablan. Que all á, á orillas del Atlántico, est :ín las tumhas de Ruscos y BRICEÑo, soldados de la idea regeneradora. Nnes­tro triunfo en esta campaña e leccionaTia senlla glorificación de e ll os, porque en ia armonía de la nat ural eza los que por el genio 6' por los sa­crifi cios han asociado su destino á una causa na­ciona l, pierden lo que la existencia tiene de efí­mero , de limitado y ti Ilito, y se i Il corpoml1 ¡í h ent idad imperecedera de la Patria . E l espírit u de aq uellos muer tos q'ueridos - óigalo bie u n uestr o enellligo- eo lllbate ba jo la bandera dpl P a r tid o Nacional. MORBOSIDAD De El Correo Nacionctl, número 1,857, correspondiente al 9 del actual, tomamos las sig uient es lín eas: En cuanto nI nomhre del señor Caro CO IllO candidato nacido de los enelllig os de 1n. caw,a conservadora, )' por cuan to su ca udidatura re­presenta, ademnl', te ndencias opuestas á las tra­diciones republicanas del país, ill1ítil es aseverar que ma l puede caher en nuestro programa, y que neeesariamente hemos de eOll1hat irla, sill que esto signifique hostilidad :í. su per sona, ni menos al propósito ele opull er en nuestra esfera vallas ,l su acci óu cOllciliadora , si consec'uente con su pasado, y leal a l partido que lo ahrulll cl con sus favores y lo elevó á la primera Mag is­tratura, se decide;1 recoger la manzana de la di scordia que, en mala hora, y asumiendo in­mensa r esponsa bilidad , ha lan zado en IlU estlo campo. Pocas veces el CInISmO y la audacia, que son las armas de los que carecen de razón y de peso, se habían revelado bajo formas más r epug nantes y falaces como en las lineas que h emos copiado. Arde en ellas el fuego dl~ l odio irreconciliable y l at ente h aci 3, el señor Car o, como llama de in cendio que se re.tuerce y devor a sin que haya límite capaz ele contener su arre­bato frenético, su empuje destruct or. No es así, dándole rienda suelta á las malas pasiones, ni alterando la verdad, como se discuten y l'esu eh en los asunt os p olíti­cos. Es menester queel escritor tenga sere­nidad .Y calma para juzgar los sucesos y los hombres, para no extraviar lli corromper el criterio, para no comprometGr la ver­dad, (iue debe ser la norma ele conducta J,Jolldin OJEADA CRITICO-HISTORICA SOBRE LO~ (}Rí,a.;NES IJ ..... LA 1.I1'ERA'l'UR,\ COr.O\IIlIA;'{A (COlltinlI:ldón ). 1) . José María C;rucsso, Canónigo l'enitenci8rio de la Catedral de Bogotá, <]ucfall~ció el 3 de Ma)'o de ,335. é!ra poeta, pero no m~s inspirado que Rodríguez. Oriundo de la ciudad de Popa)'!ln, hu"" de cerler, lo mismo CJue Cal· das, al deseo \'(;he,¡,ente, que es como instintivo en los hijo> de aquel c1éclnco suelo, de ':'>nucer .t i . en / 820, á una sCllsible y respetable <¡uiteña, por un }Jubellano "popa yan·és. La da á luz un colombiano, con ia mila de que ce­sen las rui nas de este pa ís, en beneficio de la prosperidad de Colombia. Imprenta del Estado, pOI' "icomedes J .o ra. Año de t 822, 20 páginas. :<0 se consen'a memoria de quién fuera el autor del folleto de 40 páginas, en verso, CJ ue apareció el mismo año citad o, en la imprenta de Espinosa , con el título de Venia· rles lIotorias, y el cual encerraba amarga y vi va censura de los espai'loles )' de las tropas que cOlO' l.l con\'eniencla ! y necesid:tl ,lt.: C'il.lblecer la monarquía (ollstitllcional, y designab:l (; ner,ll BolJ'~'ar - ,:n,; 1¡"Hn pi) á o :ujldr ese l'u~,to. En '-'1 r ,'n t¡'le Id'el Inin'1 1):l'l (JI' 1:1 \HH.:· ... ía ~pi('a pa­Tecié ins¡ I lfll.lS 111Ú;") Llr'k, 11 f·omp(ll'..:r <:;.qS tra~ed¡:1s el heroico t: IllrJrlUU"\(!O ,Luis Varg.:tsl\.:j:ldcl, ingeniIJso poeta Ilo,L';(It', 1) ll1t:!' na('1l) en lS02, )' ll111ri ') ahogado, en r829, en 11110 de 1,,, lí"s del oriente de la Repú¡,Jica. Si ?\ladrtd !t>grn pulsar CI!1 gallardía y sua"idad rÍtmica de tunos el a"ll.l llri¡'([, es ,'ar~as 'rejada el cantor é¡n <.:0 enam Oradl) de la libertad . Creado su espíritu para la interprel ó ajenos, les hace ver en lo i1l1111anO co­lores hernlOsos que sólo ",,,ten en su imagInación. Pnstina ed:lCL misteriosa, {fue, dando fruto5 y n }res, !lOS revela el genio y la ,"hlin1l(1,," tlel cantor. "\ \'argas Tejada 111> le to(", marchitar sus laureles lro· cando por otn)~ sus lH\Cni)S y gcnc:rosCJs 3entimiL'ntos; Il1urió Ilevánd(¡se intactas las cuerdas de 'u arpa .1 JI'\( Ible, soña­dm." amante. Hoy mismo !lO Pllede dej.lr de sorpr.,ndel'llos la 'uma' erudición liler:uia que adljlllrlií aquel jl)\'en de ,·ell1ti· Sll'lt! años de c(lad . Su!:') bil).=:,I;¡[)S lIU~ h.11 ~>n ~~IJer que aprendi() en C(lrto tienll}(} los idivln:ts ing~1,..:"'. llalian0 r ¡llemán, L ~i)icll(lo'lo~radu helcl;r C(lnlp{)Sl(iul1':~ no despre­(¡ ables el1 el últilll!) de dIchos idi '1I1lClS, Talllbh.!l1 :lgrl'gan que hizo t.:5tUlk)s tic griego y hcLr 'n. L~ l°i.Hh< r1or/o esos liberales fu e ran a tro­ces d el in cuentes puestos, con aplauso >u ná nimc, fu e ra de la ley. Como s i la ta rea del escr itor ele 1::/ R cjJc}'lol /0 fuera con tratlecirsp á cad :']. paso, a ntes h abí,l abogado, en su artículo t itu­lado / )ltCldc s{lb/'{' dab/SJIlo, por una fra nca in­telige ncia e ntre los consen'adores históricos, de los que él hace p ar te, y los libera les ó rad icales. Ento nces dijo que á ambos ba ndos no les se ­l~~ raua .J11~S que una peque ña zanj a : la cu es­tlOn rel igIOsa; p ero que podía echa rse el pue n­te, y de e se modo, las dos escuelas p olíticas, p or separadas que estmie ran en muchos puntos ca­pitales y secundarios de doctri na y de apli­cació n, se podrían dar la mano para ver ele r es­taurar el dogma republicano y e l imperio de !as l ~y es. P e ro. h?y el escritor de El Repertorio I?l e nsa de d lstll1ta manera. Como ve la posib i­lida d de que una inteligencia p a triótica e ntre opuestas fracci o nes políticas afiance en esta "fIJOGOTA))- Abril .1 .1 de .1897. tierra el orden y la paz, .y con e llos todos los bienes consigu ientes; como toelos los que se han apartado de la Regeneración sólo sueñan con trasto rnos viole ntos, que de n al tra ste con el antes aplaudido y hoy maldecido régime n ; como, e n d e finitiva, la p er sona d el señor Caro es un monst.uo apocalíptico que quisieran ex­te rmin ar á todo tra nce , se mira con mal ceño, con ceño de re públicos inflexibles, la prouabili­dad de una aproximación que, al ser real, se ría obj eto de plácemes p or parte de todos los que ama n de ve ras, no sólo el te rruñ o en que nac ie­r o n, s i no la causa de la civil ización y de la fra­te rnidad de los pueblos. P a rece, además, in creíble q ue el escrito r de El Repertor/o, tan e ncariñado con las cos­tumbres p olíticas ele los E stados U nielos, no a plauda la te nde ncia á salir de las v iejas infra n ­qu eables barre ras con que el odio y las exage­r acione s de doctrina. h a n ma nte nido e n hosca actitud y en posic ión e stacio na r ia á los pa rtidos en que se ha dividido la Nación. C a s ua lme nte la gene rosa id ea que forma la indole d el Parti ­do Nacion al es la de borrar, en la prácti ca y de modo durade ro, las a borre cibles de no minac io­nes que nos legaron gene racio nes ya mue rtas para siempre. A s í, los que comba ten a l P a rtido Nacional son los te na ces após toles de l a bo rre­cimie nto político, y, p or cons igui e nte , los e n<;l11 i­gos acérrimos d el sosiego, de la honra )' del bienesta r de sus conciudadanos. Son reos de lesa civ ilización . UN REFUTADOR DEL SEÑOR CARO El ortodoxo, el ya neo- católico Ordm , publica en su número 571 una famosa carta de un Conserva­dor, que leyó "con profunda, dolorosa sorpresa," la que el señor D. Miguel Antonio Caro, actual Vice­presidente de la República, escribió al Director de El ProgN'so. Proviene la "sorpresa y la pena " de nuestro conservador de ver que e! señor Caro, que tántas muestras ha dado dé su acendrado catolicismo y de la pureza oc sus aoc r¡nas coñsel ~acto ra s, se eli lj 'l ,i un liberal que, en tiempos pasados, ostentó" insignias ma­sónicas," para felicitarlo por la fundación de un perió­dico sabio en las doctrinas que expone y moderado en su lenguaje. De bemos dedu cir, pues, del artículo de El 01'­dcn, que un conservador católico no puede h ace ~ ma­nifestación algun a q ue envueh'a ::tplauso, por justo que sea, á un liberal q ue haya sido masón; aun la amistad con personas que no pertenezcan ó puedan no perte­necer á la Iglesia, debe parecer á estos nuevos católi ­cos un verdadero escándalo, y, sin embargo, lo vemos de brazo, como amigos y como políticos, con cierto periodista que no há mucho escandalizó á la sociedad bogotana con un duelo, dando después ta rdía manifes­tación pública de arrepentimiento, para reincidir á poco en la misma falta sin volver al seno de la Iglesia. Es cierto que el escritor de El Ordm maliciosa­mente sólo pretende \'er en la carta de! señor Caro un manifiesto político, y por eso lOS dice: "Si el señor Caro se dirigía á la Nación COI ,o mandatario, ahí está el Diario Oficial, que es el órga 10 obligado de esta cla­se ele publica.cione:; ; si lo hací, como simple ciudada­no, no le habría faltado un periódico conservador para hacer oír su voz." Pero, agregamos nosotros, si no se trataba de hacer ni lo un) ni lo otro, sino de d::tr un voto de aphltlso á un butn periódico y dil ucidar algunas de las cues tiones q ue actualmente s~ a,¡itan por la pre nsa, y si, por otra ! Irte, los periódicos '\ ue se liaman conservadores c, lific n al seiíor Can>, I :lOS de crimin al, y otros de inepto y hasta de traidor, no hay por qué estos misl!Os c 'sen'adores PO'l" III ti grito en e! cielo y e. 'c1amen c '1 profu'ldo dol; .. al saber la nueva de 'lIIC el E~cc ! entísimo ;¡ I presiden te había escrito al D L.t.)!' tk FI sintieron" el e,tupor que pr hce 1:1 n') una madre ha sido '1bofe te:ida .Jor su hiio," Pero entremos de lle no con ¿¡ articul' t, 11 d notable an álisis que hace de 1 carta del seJ10r \J. " l i­gue! Anto nio Caro: " Irregul, r y cuasi subversiva" le parece la teoría de la con '_'n iencia que cxiste en que baya dos ó más can did !tos para la Presidencia dentro ~e un mismo partido político. ¿ Y porqué ? ¿ Puede o no h::tber en el seno de un mismo partido dos ó más ciudadanos q ue por los se l'\'icios que pres­taron al país entero y á la causa de sus convicciones merezcan entrar en lid? ¿ Y no se t rata de c!eair al que entre ellos sea el más competente para adn~inis­t rar la cosa plíblica? ¿ Porqué pretender que sea esto una cosa irregu lar y subversiva? Y cuenta q ue 110 nos proponemos co ntestar las fra ses odiosas q ue, á falta de razones, usa el adversario para desacreditar una doc­trina de sentido común. No todo ha de ser rigor, dice nuestro articulista, y sazona su elevada disertaci ón con un salado cuento que nos ha hecho mucha gracia, por lo oportuno y aplicable, y que para no quedar desairados lo contes ­tamos con su propia reproducción. " Agrega el señor Vicepresidente que la procla­mación de segundo candid ato no implica desagrado personal entre los contend ores : e~ ta especie nos re­cuerda la ocurrencia que en cierta ocasión tuvo un caballero, quien, habiéndole quitado la novia á un ami­go suyo, lo invitó luégo á su matrimonio, diciéndole q ue esperaba no le guardaría rencor por la desba nca­da, y q ue si algún desagrado le quedaba, creía q ue lo disipa ría al verse sentado á la mesa del invitante, por­q ue la comida estaría muy buena." Pronto se sulfura, sin embargo, el refutad or del señor Caro, porque todos los tonos y matices ha de tener su prod ucción, y nos dice: no es lo mismo la lucha leal de dos candidatos la nzados al debate por grupos libres de partidarios, que lanzar un nombre respetable á la arena electoral, hacienoo creer á la Naeión qu e si los pueblos lo eligen, el Gobie rno qu e­dará satisfecho ; y luégo ponerle como opositor al mismo que hoy se encuentra al frente del Gobierno. ¿ Cree el señor articulista que no son grllpos librcs de pm-lidarios los que lanza ron y sostienen tanto la can­didatu ra del señ'o r Caro como la del General Reyes ? ¿ ó se ha,l legado á imaginar, por ventura, que el que apoya la primera no lo es, y sí el que combate por la se­gund a ) ¿En su fu ror qu errá privar hasta de la libertad á todo el que se llame ca ri sta? No lo creemos. Pero deslindemos campos : ¿ fue ó no un mismo grupo e! que lanzó primero la candidatura del General Reyes y luégo la del señor Caro ? No; sin embargo, supon­gamos que así hubiera sucedid o ; ¿ no se da cuenta e! esc ritor de E l Ol'dm q ue, dada la actitud del grupo oposicionista que tomó como propia la candidatura de! General Reyes, la del se ñor Caro se imponía como defensa de la Rege neración, del Partido Nacional y aun de las institu ciones que nos ri ge n ? Aun conce­diendo, pues, que un mismo grupo hubiera sido el ini­ciador de Reyes, primero, y lu égo de Caro, 110 podría tachársele de falt!) de leatad y si ncerid ad, porque por encima de los intereses personales y de bandería, están los de una gran causa y los de un partido po­deroso que lu cha por id eales definid os y ya implan ­tados. El articulista de El OrdC/l que, como buen es­critor, registra la escala ue los afectos y pasiones y se sirve de l"s <: ' o;¡lkmq¡,s ",'!I1"q '}"'" C's p erm;tirlo nsar al periodista, quiso co ndimentar por completo su refu­tación y le puso, además de la s01' Carl. 3~ BA'" D,\ j. Valses Vid" Bogotallll, por l\Iorales P. 6. Fantasía, VirriacioJles p.!rI! Clarinete, por t-rirco. 7. Valses R ecllerdos de Tena, I,or R odríguel . 8. Polka La Bruja, rOl' Solano. Los Directores, RAFAEL BERNA!. e -RA~16N l 'EREIRA CH. Gnen'a en el Ecuador. Sf'ñor Pedro A l1toni () ~lolina. [piales,3 de AI,rit de rf 97. Gobierno Ecuador ha declarado tu rbado orden públi­co por haber decubierto una conspiración. Comunicaré lo más que sepa. Se .-vi rh ;·, LUIS M. !1[ CARSTRO . Sallldo.-Lo presentamos muy cordial y resretuoso al señor D. Juan A. Gerlein, digno hermano del Gobernador del Departamento de Bolíl'ar; al señor D. Julio Palacio, hijo del General Francisco J. Palacio, y al señor J 1I1io T. Castillo, miembros convencitlos del Partido Nacional y sostenedores de la candidatura del señor Caro. Sección Jurídica.-Bajo este epígrafe está pu­blicando El Naciollal de Medellín un luminoso estudio del doctor Fernando Vélez, titulado B,'ez¡es Obsel'7Jaciolles sobre el Código Civil COIO/ll¡'la7l(). Revela tal estudio el conocimiento más exacto y la versac ión más completa que puedan obtenerse en trabajos de ese orden. El ilustrado jurisconsulto antioqueño no necesita la recomendación de sus obras, porque ellas, por sí mismas, la llevan ante el público; no obstante que así lo reconoce­mos, encarecemos la lectura de pieza tan imrortante á torios los miembros del foro colombiano, pieza por la cual presentam05 á su autor nuestra sincera y calurosa voz de aplauso. Ricardo Ortega Pulido.-lZegistramos con pena el fallecimiento del joven con cuyo nombre encabeza­mos estas líneas, acaecido en esta ciudad el día 9 del ac­tual. Era el joven Ortega el hijo primogénito de nuestro apreciado amigo D. Eustacio y hermano de D. Eduardo, Administrador de este periódico, y poseía cualidades que 10 hicieron apreciar por todos. Inmensa es la desgracia en el hogar ele esa familia. Por fortuna, la fe, que en ella ha sido una fortaleza y un consuelo, sabrá enjugar esas lágrimas de aflicción hacién­dole inclinar la frente resignada ante la voluntad divina. Merece atención.-Hace algunos días que se encuentra en esta ciudad el muy estimable caballero esco­cés, D. W. Hannan 'Vatson, socio de la respetable casa de Manchester, Gow, ';Vatson & C~ Dicho viajero, á quien deseamos grata permanencia en Bogotá, ha traído consigo un abundante snrtido de muestras de mercancías, que da á precios muy equitativos, porque él se propone atender de preferencia los pedidos que se hagan de esta ciudad. Resi­de en el Gran Club, en donde los comerciantes bogotanos pueden acudir. ¡Luz, más luz! -- --pero buena.-Ya uno de los p eriódicos de esta ciudad hizo un justo reclamo acerca del mal que causa la luz titilan te de a lgunos focos de la eléctrica. Nos permitimos ahora apuntar algo sobre el mis ­mo asunto. Es bien sabido, que los refl ejos lumin osos, y con ma­yor raz6n si son producidos con fllerte intensidad, recibidos por las pupilas á intervalos bruscos, determinan afecciones que no es raro ocasionen la pérdida del órgano de la vista. Ahora: la potencia rle la luz eléctrica, en cada llilll de sus focos, equivale á miles de bujías, y si el titilar de una de éstas perjudica tánlo, ¿ qué no sucederá con uno de aqué­llos, y más aún, con dos ó tres que en línea recta alcance á comprender ('1 radio visual? Es, pues, jU ' lO que la Compai'lía de Alumbrado p'lr medio de IUl eléct rica tome las medidas conducentes para mejorar el servicio de ésta y rara evitar que lo que pudié­ramos llamar hipo de los focos, sea causa de nuevas dolen-cias. Con las que nos aquejan, sobra. _ . __ _ Somo, enemigos de andar buscando lunares el> todo; sólo nos permilimos llamar la atención sóbre aquetl" 'lue es rle luayor importancia, que más esencialmente pued e inte­resar á nuestros coasociados. La luz, elemento illdisrensable en la Vida y ,,1 cual tienen dereeho todos los que pueden gOlar de ella, 11 " debe tornarse en un mal, y menos cuando se pagan sus I,enefi­cios. Launt Bal'ay de Antioquia, dirigió por varios años la Imprenta Oncial de Medellín y por algunos meses la tle los señores GUliérrcz, en B"¡;ot;í. Fue su v ida modelo de COllsagrar·i illl al trabajo. Con su ejemrlo de constancia y laborioSld¡¡d 1I0S alentaba en nuestros primeros años. La desesperación engendrarla por hondas decepciones, quizá le indujo á dejar las patrias montañas, para irse lejos, muy lejos; y no plegaron sus labios su esposa ni sus hijos, ni fueron cerrados sus ojos por manos cariñosas I Fue nuestro amigo querido. Todavía está vivo el re­cuerdo de cuando, nillOS aún, y con la impertll1encia propia ele la edad, nos acercábamos á su mesa de Dirección á co­mUllicarle nueotras dudas, )' con la amabilidad qlle cumple á I h ccrazo nes buenos, nos explicaba hasta dejarnos COll­,- encielas. Caiga, pues, sobre la tumba del maestro querido una lágrima sincera; y que la ruda batalla que lil.lró acá sea parte á merecer la recompensa de los justos. J. ]. ARls'l'IÚBAL. Secreto illdígena.-EI señor doctor D. Victo­riano Duque posee un secreto maravilloso para curar las enfermedades del estómago, especialmente la disentería y diarrea; y al efecto, ha confeccionado un específico que ha producido magnílicos resultados, según hemos visto en cer­tificaciones que nos ha presentado el dicho doctor Duque. Lo recomendamos al público como un remediO efica­císimo con tra las expresadas dolencias. Señot'es Agentes.-Esperamos que los señores Agentes que no nos han contestado aún, Se sirvan ha­cerlo á la mayor brevedad. GACETiLLA Cm'uatas baratas en el almacén de Patiño & C', 3a Calle Real. 20-1 DatllOS en arrendamiento el almacén que ocupaba D. Pedro Repsold. Patilla & C\ 3~ Calle Real. 10-1 ]}!auuel ]}Iaría Madero G.-J"yería. - Surtido permanente de alhajas extranjeras y del país. 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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 13

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Por: | Fecha: 28/10/1897

l ' J13isenlanatio ~oIíticot 1Literario \2 lRoticioso ----------~--------~~~~~~~ AÑo l.-SERIE IIL } Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBlA). jl1cve~ 28 de Octubre de 1897. {NÚMERO 69 H:fE O g O t átt ----+.+­DIRECTOH , Ebuarbo 'Espinosa ' l5uzmán. ADMIl\"ISTRADOR, Dirección telegráhca : Bacatá.-Apartado de correos nÍlIllf.!TO 259- OFICINA' CaUe nueva de Flori5n, número 360 A Y 360. Tdéfono 576. CC>N":DXCXC>N"ES Saldrá á luz todos los jueves y domingo,. En Colombia, !;uscripci6n adelantada ( 100 !11inlero~) ... _. $ 4 -- Una serie (25mímo;ros). _______ ___ ... ___ __ l._ En el Exterior ( 100 números). ____ .. _ - - - - - - _. - - - _. _. - - 5· . Una serie (25números). _______ .. _____ ._._ 125 Número suelto, el día de la salida del periódico .. _. _ . _ - - - - . - 05 Número atrasado . _____ . __ . . __ .. _____ . _ .. " _. ___ .. _' __ .. •. 10 Comunicados, columna. ___ ..... '" .. _____ _ .. ____ . .. __ . 20 •. Remitidos, columna. ___ . ___ ._ .... . ___ _ ••..•. . .. •. . __ ·· IS .. Anuncios, forma común _ ......•. .. ... _. . .. .. . .. .. .. .. . . _. 01 No se devuelven originales. Los seño res Agentes tienen dere<,;hú al 10 por 100 de 10 que re­cauden. Cuanrlo se haya contratado la publicación de U11 comul11cado, re· mitido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni parte de él , aun cuando su clueflo resueh'a lo contrario. Toda correspondencia debe dirigi rse al AJlI1inistrador. kit P 4 p. m., y 51le los viernes á las 2 p. 'ffi. ATLÁNTrco.-Llega á Bogotá lo~ días S, 11, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los dias l ~', 7, 13, J9 Y 25 de cada mes. El de Encomiendas \lega el3 I ó I? y el 13, y sale el6 y el 18. No RTE.-Llega los jueves de cada Semana á las 10 a. m' J y sale odas los viernes. El de I<.ncomiendas llega el 9 ó la y el 28629. Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los viernef' á las . 9 a. 111 . , y .sale los sábados á Ins 2 p. m. El de Encomiendas llega el I ~, y !'ale el 25 á las 6 á. m. Su R.-Llega los lunes á la I p. 111 . • Y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomjenda~, son dos en el mes. Llegan el 11 Y el 266 27 Y salen ;el 13 y 28 á 1 .. 6 a. 111. FERROCARRILES Vfa de la Saúana. Salen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. m. y á la ( y 30 p. fil. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á las 4 p. m. Vía del Norte. Salen los trenes de la Estación Central á las 9 •. 111. Y á las 4 p. 111' Salen de la Estación Caj icá á las 6 y 45 a. 111. y á la 1 y 45 p. 111 BOTICAS DE TURNO (PERMANENTES) La de Lombana J oaquín , carrera 7~J números 409 FJ Y 409 G. La de Sanmartin Roberto. calle 9~ y carrera lO~ número 162 y 172. Teléfono númerO 425. ~n1tu.ciO's Aníbal Galindo, asociado al distinguido jurista doctor RAlIIÓN CALDERÓN ANGEL, ejerce su profesión ante la Corte Suprema y Tribunal ele Cunclinamarca. CARTELES , En esta imprenta se hacen de todas clases y dimensiones, en papel de colores ó á \¡anas tintas. Precios módicos. 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La obrá, fue digna del grande hombre cuya memoria estaba destinada ú honrar : el magnífico estilo, el profundo conocimiento del ca­dcter elel héroe y la argumentación brio­sa y sólida con que cl antor defendió las ideas del maestro. que eran las propias suyas, revelaron las ayentajadas dotes de biógrafo y de crítico que poseía el doctor Oalderón Reyes y sobre todo sus arraiga­das y firmísimas convicciones. El actual régimen, si descartamos al­gunas niñerías tales como lo que se ha llamado evolución Payán y otras eyolu­ciones, debió al doctor Calderón Reves importantes servicios en la pl'ensa y e~ el parlamento. Por haber pertenecido al in­dependientismo era atacado por los ene­migos de ese partido y hasta señalado como hombre autoritario y miembro de lo que los veintiuno bautizaron con el nombre de Compaií ¿a industrial. Pero él se defendió con inteligencia y energía. En La Epoca escribió luminosos artículos que aun pueden ser reproduci(loR, y en el año pasado le oímos pronunciar en un banquete un discurso brillante contra los históricos, porque repudiaban tÍ los inde­pendientes, mientras ellos, {I la hora del peligro, se quedaban "tras las breñas de Antioquia, gual'dúndose de las balas ene­migas." Pero vohamos al folleto. Tratando de los elementos heterogéneos que com­ponían el independientismo en su cuna, nombra á los "demagogoR mal al-enido s con todos los gobiernos que ellos no di­rigen." Esta casta de p1ijaros es muy co- OJEADA CRIT/CO-HISTORICA SOB IU: LOS ORíGENES \lE :"A I I l'I·:RATURA COLO~IB[ANA .9ttlicada al sálor doctor !J. Josl JlIr1lluel Goellnga G. (Continuación) "Entre todos los esta blecimiéntos de enseñanza que existen en la Nueva Granada ninguno conocemos más dig­no de la atención del público}' de la confianza ele Jos pa­dres de familia, que el que dirige el señor doctor Lorenzo María Lleras, bajo la denominación de Colegio del ES~líri­tu Santo; ora por el plan de inslrucción sólida}' útil que en <él se da, ora por los buellos sentimientos morales y reli giosos que en él se inculcan, ora por los vastos r variados recursos con que cuenta ur.1. en suma, por el brillante éxi· to que hasta aquí hall kni,,,, los perseverantes esfuerzos y la fenorosa é infatigablé ct>nsagraci,ín de su illlstrado Di­rector. El se: ha propue,lo proporcionar á los jÓI'cnes que se le confíen un curso completo de sólida instrucción en varios idiomas modernos, en los clásicos antiguos }' en las ciencias matemáticas é intelectuales; y desempeiia su obje. to tan cumplidal!1ente, 'Iu" sin descuidar los demás ramos que ordinariamente se coml,renden en una buena educa~ ción, tales como la comabilielael mercantil, el dilJlljo, la música, etc., logra dar á sus discípulos en todas estas ma­terias la versación suficiente, para que al salir de su colegio puedan consagrarse inmediatamente, y con buen suceso, á la carrera del comercio Ó á la prosecución de los al tos es­tudios universitarios." mún en la 8 oposiciones. En el cOl1 servatis­mo histórico hay innúmeros representan­t es de ese grupo. El párrafo que en seguida reprodu­cimos es la fotografía de lo que está ha­ciendo actualmente el tit ulado partido conservador: En los días d e p elig ro, ó cua nclo los partidos se aprestan al su fragio, d espi é rta nse los d ormidos re n­cores y se co ncita n los odios, h ablando de los h o rro ­res d e un a g ue rra ocurrida cin cue nta alios a trás; p e ro no d el p rogreso, en cualquier se ntido, que la civili za­ción d eb a á ese partido. S us jefes son más bien cori­feos, y á títu lo de lisonja se les da á veces el nombre de caudillos. Se llama á la unión por la pre nsa con artículos que tiene n todo el a ire d e la música marcial ; se les da el alerta y se les ordena estar el! gllardia. lIay un fondo de barbarie probablemente en esas prácticas; pero están explicadas con decir que perte­necer á un partido es como una h erencia, en lo gene­ra l, ó como llll deber de venganza que no se satisface sino con el exterminio del adversario. Por eso no es raro que p roclamen la demagogia labios conservado­res, ó el imperio de la autoridad plumas liberales. No es la fe en la mente 10 que debe constituír, segtÍn ese criterio, al afiliado á un partido; es el odio en el co­razón, para ser creído, amado y respetado. Por eso también se advierten dos hechos igualmente lamenta­bIes: la tendencia á obedecer y segu ir á los hombres, por medianos que sean, que estimulan los instintos de partido, y el escaso favor COIl que los hombres supe­rio res son m uchas veces recibidos por sus coparti­darios. Nada tellemos que añadir. Ahí está el periodismo de la oposición despertan­do rencor es, concitando odios, reoordan­do matanzas, liso nj eando caudill0s y lan­zando alaridos de guerra. Ahí estún labios y plumas, que se dicen conservador es, pro­clamando la demagogia. Y por ahí andan, respetados y amados, hombres tÍ. quienes antes se miraba con indiferencia el despre­cio ; y ojalá que el doctor Calderón Reyes pudiera yer cómo siguen los conservadores ú esos hombres yeómo yilipendian {t los que han dado honra {¡ su partido y á la Patria. En otra ocasión dij imos que "las ba­ses de Gobierno no deben echarRe 1l rodar por la calle para que las suscriban los tra.nseún tes," frase de la cual se escanda­lizó el Director de El Repe¡·torio. En el folleto del doctor Carlos Oalderón Heyes hallamos corroborado nuestro dicho, con la circun stancia de que este escritor fue mucho mús explícito que nosotros. Copia­mos : Prescindiendo de lo que ti ene de injusto, imper­fecto y á veces odioso el imperio de las mayorías, tÍnico á que sin embargo es posible recurrir, ellas pue­den acertar cuando se trata de los n egocios comunes de una nación: sus rentas, sus gastos, su administra­ción de justicia, ó sus obras plíblicas ; pero cuando se XXXJ La Cl'lí"im ¡]fe/lSlm! del Colegio del Espíritu Santo co­menzó á publicarse el J~ de Junio ele 18+7, en la imprenta de D. Nicolás Gómez, }' del número 2~ en aelelante en la de D. J osé J\. Cualla. ~ntend e mos que terminó con el nú­mero 34 (3 1 de Diciembre ele 185 r), en el cual se il;sertó íntegra la piaa Jaco/!o ¡]Iota)', original de D. Santiago Pérez. En la cuhierta de su perióelico fijó el doctor Ll eras un dístico latino de Claudiano, que tra,lujo así : \'luí el campo!-)e nhre á !l)<; ingeniOs \" ...... (>crh para el mérito) el ft \'0.- : \. dúr!l

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Por: | Fecha: 11/03/1897

, :fBi$enlanatio ~oIítico, ~iteratio ~ lRoticios'o ~~~~~~--~~-~~~--~~~~~~~~~~--~~~~--~~~ A~o l.-SERIE 1. } Bop;,¡t,í, \REl'(;BLIO.~ 1)" COLO:\ll3U), jueves 11 de :\faJ'zo de 1897. {Núm:RO 4.0 H:fJ3ogotá" -8- DJHEorl'OH, Eouaroo Espinosa $uzmán. AD)lINISTRA1Júlt: Dirección telegráfica : BncaM.-Apartado de correos núm¡;:ro 259- OFIC[NA: Calle I~, número K C<>N"D:J:C:J:<>N"ES Saldrá á luz. todos los jueves y domingos. En Colombia, suscripc,ión adel~ntada (1')0 :lÓJneros). -_ .. $ 4 _. Unn.sene {25 nUm~r()5) .. ___ ... _____ ._ 1_. En el Exterior (100 números) •• __ •. ' _____ ..... _______ o 5 _. Ulla serie (25 números). ___ .......... _ ._._ 125 Número suelto, el día de la salida del peri6dico ... _ _ '. 05 Número atra5ado. ________ ___ .: .. _____ . ___ ._ .. _._, __ . •• 10 Comunicados, coJumna. __________ ..................... 16 .. RerniLidos, columna ........•.......•.•.. _ .... .... ..... 10 Sueltos y avisos Ucfal/lé, en Gacetilla.... .. 02 Anuncios, forma común ....... _______ •......•.. .. 01 No se devuelven originales, Los señores Agentes tienen derecho al 10 por 100 de lo que re· cauden. Cuan(lo se haya contrat:l.do la publicaci6n de un cOlllunicado, re· mitido, anuncio, etc" no se devvlverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño resuelva lo contral t0. Toda correspondencia debe dirigirse al-Admiuistrador. : ~'pagos adelantados. ITINERARIO DE CORREO,' PAcíFIcQ,-Llega los lunes á las 4 p, m" y Rale los martes á las 2 p. m, Eucomiendas.-Hay dos en cada mes : llegan el 3 yel 18, y salen ello y el 25 á las 6 a. m. OCCIDENTE,·-Llcga los lunes á las JO a . m" y sale los martes á ias 3 p. 111, - EncQlJlieJl.das.-Llega los días 14615 Y 25, Y sale en los díns6 y 18, SUDOESTE (Ambalema).-Llega los jlleves á las 10 a . m., y sale los viernes á las 3 p. 111. ORIENTE (Urocué).- Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen ellO, 20 y 30. SUDEs:rR (Melgar). Llega los jueves á las 4 p. m, y s·!le Jos viernes á las 2 p. m. ATL4..NT1CO,-Llega á Bogotá los días S, 11, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días J~), 7, J3, 19 Y 25 de cada mes. El de-, Encomiendas llega el3 1 6 I C? y el 13, y sale el6 y el 18, NORTE,-Llega los jueves de caclll :<:cmana á las ID a. m., y sale t{)dos los viernes. El de Encomiendas llega e1.9 ó 10 y el 28 ó 29, y sale el 7 y 28. NORoEsTR.-Llega los viernes ñ las 9 a, m' J y sale los sábados á las 2 p. 1l1. Zl de Encomiendas llega el I?, y sale el 25 á las 6 a. m. Su R.-Llega los lunes á la [ p, m., y sale los miércoles á las 2 p. m. El de Encomienda!j;, bay dos en el mes. Llegall el 11 Y el 26 ó 27 y salen el 13 y 28 á las. 6 a. !H. fiENROCARRILES Vía ti,; /,7, SabaNa. Salen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. 111. y á la 1 y 30 p. ll) , Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á las 4 p. m, Vla del jllorü, Salen los trenes de la Estaci6n Central á las 9 a. m. y á las 4 p. m. Salen de la Estación Cajicá á las 6 y 45 a. lll. y á la I y 45 p. m. BOTiCAS DE TURNO (PER)IANENl'ES) La de Lombana Joaqu(n, carrera 7~t, números 409 F Y 409 G. La de San martín Roberto, calle 91. 1 y carrera [ O~t, número 162 y 172. Teléfono número 425. 6\-Ult1XCX.O'S EDICTO EMPLAZATORIO.-El Jl1ez I~ del Circuito de Bogo. tá por el pres~e~lte cita, .llama y e~l?l~zn á todos los que se crean con derecho a l11tervel11r en el JUICIO de sucesi6n de la señora JULIANA MUXETONES, cuya causa de sucesi6n se declaró abierta en este Despacho, por auto de fecha doce de Diciembre último, y en la formación de los inv.entarios y ,avalú~s de los bienes 'lue dejó, para que dentro ~el térnllno .de tremta ellas, e_ontados desde hoy, se pre. sen ten por SI 6 por mediO de apoderado á hacerlo valer. Si lo efectua­cen como queda indicado, se les oirá y administrará la justicia que les asista, de lo contrario, sufrirán los perjuicios á que haya lugar se-gún la ley. . . Para los efectos expresados, se fija el presente en un lugar públi. ca de la Secretaría del Juzgado, hoy veintinueve de Enero de mil ochocientos noventa y siete. El Ju~z, GERMÁN CÁRDENAs.-Juau de J¿S!l:l Rubio, Secretario en propiedad.-Es copia.· Bogotá, Febrero II? de 1897.-EI Secreta. rio, Jita1/, de JeslÍs Rubio. AVISO.-El cónyuge sobreviviente de la señora Juliana Muñeto­nes, hace saber al público que el juicio de sucesión de esta señora se ha declarado abierto en el Juzgado I~ de este Circuito. Bogotá, Febrero I ~ de 1897. Jl;f~'i?311!OL, :AIARJl;fOL PERFUMERIA DE GUERLAIN Lozas para consolas y mesas de centro. Almacén de Eugenio Pardo, calle 12, números 170 y 172. Bogotá. 10--2 CHINELAS CUERO DE TERNERA Cornpleto surtido. Juan de Dios Ortiz, Real. Local de 3." Oalle PLAN DESCUBIERTO! 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P-4 SE VENDEN cuatro bestias. buenas de silla, .dos eS,copetas finas de cacería y un bote, En la pnmera Calle FJonán, numero 343 se da rAz(¡n . • AVISO AL l-'UBLICO que durante]a ausencia del señor Federi· ca Leslie Rockwood l~~ quedado encargau~o yo de todos sus neo gocios,-OUVER]\1. 1 UC¡";:E¡'~, call~ 12, numero 143· 3-3 COMPAÑIA DE SUAZA, almacén situado en la 3~ Calle Real, número 524, ~visa á sus favorecec~~res .que ha recibido, además del buen surtido de sombreros legltlmo, SllazáS, paragllas, cau· cho para zamarros l frenos superiores,_znpato~es, encauchados ele paño impermeable, camisas, cuellos y punos de 11llo. Ventas por mayor y menor á precios m6dicos, 8-4 CATASTRO Los memoriales impresos para reclamos á la Junta ele Oa­tastro se venden en la papelería de Oamil~ Pieschacón, número 206, arriba del Pasaje Hernández. HOTEL· RIOAURTE Este acreditado Establecimiento tiene el O'usto de ofrecer al público permanentemente una ~smeradísima asistencia con pieza ó sin ella, dia· ria ó por mensLlalidades, almuerzo,s, 11111cbs, co· midas, l"efrescos, rllnc!:lO y vinos de todas clases, yen general, todo lo que pueda desearse, rela­cionado con el. servicio. También tiene Cól1lodos y lUitgnificos baños y se encarga de pTeparar mesas extmordinarins y de convite á satisfacción del gusto más ex· quisito. ToDO A J:lRECrOS MODre OS Acaba de recibir Ramel Balcázar C., en su Al­macén do útil os de escritorio de Jet 3.' 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SI TUACION Placentero es par a el patriotismo que en momentos tan deli cado,; como los ac­tuales, en que se está agitando ya activa­mente la cuestión electoral, se halle el país en completa calma; la paz r eine en él del uno al otro extremo; la prerl'sa fun­cione libr emente sometiéndose ¡\ las dis­posiciones legales, y no Re o i~a queja al­guna, ni aun de los más apaSIOnados, por falta de o'arantías indiyiduales. De segu­ro que e~ ninguna otra ~poc~ ant~ri or ha podido c1ar>Jc la Repübll ca a. mechtal' s~ ­bre el camino que dcbe segUIr, en condI­ciones tan excepcionalmente pro picias como las que anotamos y de que a.~t~s que' nosotros han tomado ya nota perlOdl­co::; que no pecan ele optimistas en lo que al actual orc1en de cosaR se refiere. El Gobierno, encargado de yelar por la tranquilidad dt' todos, 11ft cumplido co.n su eleher. despejando hasta ahora el ho1'1- zonte de toda nuhe tl'mpest uosa; culpa no . er¡'l suya si ('stas llega n ¿l a parecer, y ~e ve oblio'ado l)ara sl'o'uir ade'lante el Call1l- b' b no quc se ha trazado, ¿t adoptar medidas que algunos considerarún como exagera­das, pero (Iue todos los amantefl (le la paíl aplauc1il't'lIlos como nrcesarias. COLOMBIA Y VENEZUELA Los Tratados celebrados entre estos dos países, que estaba discutiendo el Senado de Colombia, en­contraron una fuerte oposición en los radicales y los círculos de oposición al Gobierno de aquella Repúbli­ca. A pesar de eso, el Gobierno contaba con mayo­ría en aquella aita Corporación. Pero el Congreso es­taba en sesiones extraordinarias, y los Diputados de los Departamentos, impacientes por volver á sus ho­gares, comenzaron á dispersarse, en términos que cos­taba trabajo reunir el I}/lOntllt para tratar el asunto más grave. Esto lo relatan todos los diarios de Bogo­tá que alcanzan hasta el 25 de Diciembre. Por La Estrella de PaJ/amá del 31, hemos sabido que el Go­bernador Arango había recibido un cable de Bogotá del 29, en que se le participaba que por un aplaudidu :Mensaje del señor Caro al Senado, pedía á éste se sirviera aplazar para la próxima Legislatura la discu­sión de dichos Tratados. Parece que materialmente cra imposible discutirlos en I':stas sesiones por la pre­mura del tiempo y la impaciencia de los señores dipu­tados por volver á Sll"S casas. El Senado accedió al Mensaje presidencial, y el Congreso clausuró sus se·· siones el 31. La prensa olombiana X \'cnezolana continuará .!.7o-1t~tin OJEADA CR/TICO-HISTORICA ~Oln:'E L()~ ()kit;t, ~ES IH 1. .. \ 1.1'1'1· R.\TlJRA COLO.\IBIA~A os actos de los Obispos, deanes) prebendados de las dos catedrales del \'irreinato, Santa Marta y Bogotá, desde D. Juan Femández de _\nglllo ha.ta D. Cristóbal de Torres, nono Arzobispo, f¡mdador riel Colegio del Rosario, y ad­quirimos noticia ele la fecha de fundación de las ciudades de la Colonia, del origen ;ón. La madre oía sin cesar la encan­tadora media lengua de Celinina, diciendo las cosas al revés, y haciendo de las palabras ele nuestro idioma graciosas caricaturas filológicas que afluían de su linda boca como la música más tierna que puede conmover el corazón de una madre. Nada caracterrza á un niño como su estilo, aquel gc:nuino modo de expresarse y decirlo todo con cuatro letras, y aquella gramática prehistórica, como los primeros vagidos de la palabra en los albores de la humanidad, y su sencillo arte de declinar y conjugar, que parece la rectificación ino­cente ele los idiomas regularizados por el uso. El vo­cabulario de un niño de tres años, como Celinina, constituye el verdadero tesoro literario de las fami­lias. ¿ Cómo había de olvidar la madre aquella len­güecita de trapo, que llamaba al sombrero t?I7lZl!)'O y al garbanzo baballcho.' Para colmo de aflicción, vio la buena señora por todas partes los objetos con que Celinina había ·albo­rozado sus últimos días, y como éstos eran los que preceden á Navidad, rodaban por el suelo pavos de ban los naturales de este país, condiciones que este autor reconoce en los illrlios, pero que otros historiadores han amenguado muchas veces ó negarlo en absoluto. Véase el principio de tan interesante relato: "Seguía el sol su carrera poco antes de rayar el me­diodía, y hallándose lo" Tunjanos no menos deseosos de venir á las manos q uc los Bogotaes, bien ordenados de amo bas partes los Escuadrones, después de un corto razona­miento que los dos Reyes hicieron para aumentarles el ánimo que mostraban, ,¡ la primera señal empezaron á re­sonar los caracoles, pífanos y fotutos, y juntamente la grita y confusión de voces de ambos ejércitos que llamaban guazabara, y acostumbraban siempre al romper de la bata­lla; cuyo ataque primero corrió por cuenta de Zaquezazipa con tanto estrépito y efusión de sangre por aque!la muché­dumbr~ de bárbaros derramada, que nadaban las yerbas en arroyos de ella. El primer estrago causaron los pedreros ele las dos alas de cada ejército, y entre el restallar de las hondas, v silbar de las saetas, se fueron mezclando las hi­leras COI; tanto coraje, que no se malograba tiro, ni golpe entre los combatientes. Veíanse los campos sembrados de penachos y medias lunas de sus dueños, á quienes desam­paraban en las últimas angustias de su vida .. _ . Nunca Marte se 111<)stró más sangriento y sañudo, ni la muerte re­cogió más (lespojos en las batallas más memorables ... " No cabe terminar las citas de Piedrahita sin imponer á los lectores del caso sucedido en Poparán (año de 1563) entre un eclesiástico, una india y el OIJispo Fray Agustín de la Coruña, Gubernador entonces de aquella Diócesis. Copiamos del libro inconcluso de l'iedr-abita: " Díjole al Obispo un clérigo r~lajado, qUe! Uila india de mal vivir (de las que en aquellas provinci¡¡.s son @,ien conocidas por el nombre de mamas) había beQhizado á n hombre secular que la había tenido encerraci en su sa viviendo en mal estado con e1la; no sienrl9 en la rearidad celos de la honra de Dios el que le apremiaba á la enun­ciación, sino impulso tle celos bastardos que lo atormenta­ban, por haberlo dejado á él por el secular. Sintió' la culpa barro con patas de alambre, un San José sin manos, un pesebre con el niño Dios, semejante á una bolita de color de rosa, un Rey Mago montado en arrogante camello sin cabeza. Lo que habían padecido aque]Jas pobres figuras en los últimos días, arrastradas de aquí para allí, puestas en esta ó en la otra forma, sólo Dios, la mamá yel purísimo espíritu que había volado al cielo lo sabían. Estaban las rotas esculturas impregnadas, digá­moslo así, del alma de Celinina, ó vestidas, si se quie­re, de una singular claridad muy triste, que era la claridad de ella. La pobre madre, al mirarlas, tembla­ba toda, sintiéndose he¡'ida ed lo más delicado y sen­sible de su íntimo sér. i Extraña alianza de las cosas! i Cómo lloraban aquellos pedazos de barro! ¡Llenos parecían de una aflicción intensa, y tan doloridos, que su vista sola producía tanta amargura como el espec­táculo de la misma criatura moribunda, cuando mira­ba con suplicantes ojos á sus padres y les pedía que le quitasen aquel horrible dolor de su frente abrasa­da! La más triste cosa del mundo era para la madre aquel pavo con patas de alambre clavadas en tablilla de barro, y que en sus frecuentes cambios de postura había perdido el pic0 y el moco. III Pero si era aflictiva la situación Je espíritu de la madre, éralo mucho más la del padre. Aquélla estaba traspasada de dolor; en éste el dolor se agravaba con un remordimiento agudísimo. Contaremos brevemen­te el peregrino caso, advirtiendo que esto quizás pa­recerá en extremo pueril á algunos; pero á los que tai crean les recordaremos que nada es tan ocasionado á puerilidades como un íntimo y puro dolor, de esos ~n que no existe me7.c1a alguna de intereses de la tie­rra, ni el desconsuelo secundario del egoísmo no sa­tisfecho. Desde que Celinina cayó enferma, sintió el afán de las poéticas fiestas que más alegran á los niños, las fiestas de Navidad. Ya se sabe con cuánta ansia de­sean la llegada ele estos risueüos días, y cómo les trastorna el febril anhelo ele los regalitos, de los naci­mientos y las esperanzas del mucho comer y del atra­carse de pavo, mazapán, peladillas y turrón. Algunos se creen capaces, con la mayor ingenuidad, ele embu­char en sus estómagos cuanto ostentan la Plaza Ma­yor y calles adyacentes. Celinina, en sus ratos de mejoría, no dejaba de la boca el tema de la Pascua, y como sus primitos, que iban á Dcompañarla, eran de más edad y sabían cuanto hay que saber en punto á regalos y nacimien­tos, se alborotaba más la fantasía de la pobre niña oyéndoles, y más se encendían sus afanes de poseer golosinao-yiuguetes. De!lrancb, cuando la metía en su horno de martirios la fiebre, no cesaba de nombrar lo que de tal modo ocupaba su espíritu, y todo era golpear tambores, tañer zambombas, cantar villanci­cos. En la esfera tenebrosa que rodeaba su mente no había sino pavos haciendo clan c!alt/ pollos que gri­taban fío pío,' montes de turrón que llegaban al cielo formando un Guadarrama de almendras; nacimientos llenos de luces y que tenlan lo menos cincuenta mil millones de figuras; ramos de dulce; árboles carga­dos de cuantos juguetes puede idear la más fecunda imaginación tirolesa; el estanque del Retiro lleno de sopa de almendras; besugos que miraban á las coci­neras con sus ojos cuajados; naranjas que llovían del cielo, cayendo en más abundancia que las gotas de de la india el buen Prelado como propia, agradeció al clé­rigo la noticIa que le daba y mandóle á un ministro llevase la india á su presencia. Ella, aunque llorosa, hubo de com­parecer forzada: tenía el Obispo bajos los ojos, y sin le­vantarlos para verla, comenzó á afearle su culpa, diciéndo­le que si la cometía por necesidad, él de su renta le rlaría lo necesario por que no ofendiese más á su Criador, y si era de vicio, temiese mucho su condenación, y más cuando para mayor desrlicha sU)é..a se valía de hechizos y de tener pacto con el demonio, de que debía afrentarse mucho, siendo re­dimida con la sangre de ] esucristo. La india aumentaba sus lágrimas al paso que la reprensión crecía, y bajando el manto de la cabeza (que en su irlioma se llama anaco) res­pondió humilde: que ella 110 sabía qué cosa fuesen he­chizos; que si usaba de ePCls, dijese aquel sacerdote que estaba presente y la hahí.l acusado, dónde los tenía, pues para afirmarlo se gobernaba poI' el enojo que tenía con ella por haberse apartado de su amistad. Levantó los ojos en­tonces el Obispo para mirarla, y reparando en la extrema­da hermosura de la india y en lo turbación del sacerdote, á quien volvió á mirar (lespacio, d 'j',le escandecido: ¿Cómo es esto, ángel de Dios? (r) que .i su mismo Obispo quiere hacer alcahuete? El hechizo de la cara se lo dio el cielo á esta india, y quiebra el corazón que los sacerdotes busquen - semejantes !:echizos. Lloró la mujer enternecida y lloró mucho ... _. El historiador añade que tanto la mujer como el cul­pado se enmendaron, mediante las exhortaciones del Obispo. En la fila de historiadores antiguos sigue á Piedrahita el célebre D. Juan Flórez de Ocariz, nacido en la Penínsu­la, y autor de las Geuealogías de! iVI/e11O Rei1lo (fe GraJlada. El historiador Acosta analizó con tan seguro criterio la Ín­dole y trabajos de Flórez de Ocariz, que es de rigor el co-piar sus propias palabras: (CoutiJ/ltllrd). (1) Piedrahit::t nos hace saber que este Obispo, en su candorosa piedad, llamaba familiarmente á todos los sacerdotes ángeles de Dios. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. agua en día de temporal, y otros mil prodigios que no tienen número ni medida. IV El padre, por no tener más chicos que Celinina, no cabía eu sí de inquieto y desasosegado. Sus nego­cios le llamaban fuera de la casa; pero muy á menu­do entraba en ella para ver cómo iba la enfel mita. El mal seguía su marcha con alternativas traidoras: unas veces dando esperanzas de remedio, otras quitándolas. El buen hombre tenía presentimientos tristes. El lecho de Celinina, con la tierna persona agobiada en él por la fiebre y los dolores, no se apartaba de su imaginación. Atento á lo que pudiera contribuÍr á re­gocijar el espíritu de la niña, todás las noches, cuando regresaba á la casa, le traía algún regalito de Pascua, variando siempre de objeto y especie; pero prescin­diendo siempre de toda golosina. Trájole lln día una manada de pavos, tan al vivo hechos, ci ue no les fal­taba más que graznar; otro día sacó de sus bols;llos la mitad de la Sacra Familia, y al siguiente á San J osé con el pesebre y portal de Belén. Después vino con unas preciosas ovejas á quien conducían gallardos pastores, y luégo se hizo acompañar de unas lavan­deras que lavaban, y de un choricero que vendía cho­rizos, y de un Rey Mago negro, al cual sucedió otro de barba blanca y corona de oro. Por traer, hasta trajo una vieja que daba azotes en cierta parte á un chico por no saber la lección. Conocedora Celinina, por 10 que charlaban sus primos, de todo lo necesario á la buena composición de un nacimiento. conoció que aquella obra estaba in­completa por la falta de dos figuras muy principales, la mula y el buey. Ella no sabía 10 que significaban la tal mula ni el tal buey; pero atenta á que todas las cosas fuesen perfectas, reclamó una y otra vez del solícito padre el par de animales que se había que­dado en Santa Cruz. El prometió traerlos, y en su corazón hizo pro­pósito firmísimo de no volver sin ambas bestias; pero aquel día, que era el 23, los asuntos y quehaceres se le aumentaron de tal modo, que no tuvo un punto de reposo. Ademá, de esto, quiso el Cielo que se sacase la lotería, que tuviera noticia de haber ganado un pleito, que dos amigos cariñosos le embarazaran toda la mañana ... en fin, el padre entró -::11 la casa sin la mula, pero también sin el buey. . Gran desconsuelo mostró Celinina al ver que no venían á completar su tesoro las dos únicas joyas que en él faltaban. El padre quiso al punto remediar su falta; mas la nena se había agravado considerable­mente durante el día; vino el médico, y como sus palabras no eran tranquilizadoras, nadie pensó en bueyes, mas tampoco en mulas. El 24 resolvió el pobre 'Señor no moverse de la casa. Celinina tuvo por breve rato un alivio tan pa­tente, que todos concibieron esperanzas, y Heno de alegría dijo el padre: "Voy al punto á buscar eso." Pero como cae rápidamente un ave, herida al re­montar el vuelo á lo más alto, así cayó Celinina en las honduras de una fiebre muy intensa. Se agitaba trémula y sofocad á en los brazos ardientes de la en­fermedad, 'que la constreñía sacudiéndola para expul­sar la vida. En la cc,nfusión de su delirio, y sobre el revuelto oleaje de su pensamiento, flotaba, como el único objeto salvado ele un cataclismo, la idea fija.del desf!o que no había sielo satisfecho, de aquella codi­ciada mula y de aquel suspirado buey, que aún pro­seguían en estado ele esperanza. El papá salió medio loco, corrió por las , calles; pero en mitad de una ele ellas se detuvo, y dijo: " ¿ Qllién piensa ahora en figurillas eJe nacimiento?" Y corriendo de aquí para allí, subió escaleras, y tocó campanillas, y abrió puertas sin reposar Ull ins­tante, hasta que hubo juntado siete ú ocho médicos, y les llevó á su casa. Era preciso salvar á Celinina. ( COlltz'¡wa7'á). 1J,\'ri cc1n eles J ,os PElnóDlCOS yankees que censuran á Cameron y aprueGan la conducta de OllJe)', son: TIle TVorld, Tlze S1I1l, Tile Timcs, TIle JOl/nw/, TIle Advcrtisser, Tlle Ez'el/ing Pos!, TIleMail al/d Express, TIle Cons!itlftioll, de Atlanta; Tité Herald, TIle Post y Tile G/obe, de Bastan; Tite Cot/llllocial T,ibune, Tlle Times Herald, TIle Tribzme. 7/¡e filler-Ocean, Tile Recol'd y Tlle CIlrollicle, de Chicago; TIte G/obe, de Saint-Paul; Tite American y TIle Herald, de Ballimore; TIle G/obe Demo­cra! y Tite Rep,¡.blicall, de Saint-Louis; Tlle Times de \Vash· ington; Tite Ti7lles y TIle Picayulle, de Nueva Orleans, y Tite Ledger, TIte Record, Tile Press. Tite Times, Tite IIl· qu¡'-er y Tlle ¡Vortlt American, rle Filadelfia. '" '" " Lo QUE GANA NANSEN.-El capitán Nansen, quien, como es sabido, intentó el último viaje al Polo Norte apro­ximándose á éste más que los exploradores que le habían precedido, ha cobrado del Dail)' C/¡roniclc por un telegra­ma 25,000 francos y 100,000 por un artículo. Si hubiera llegado al Polo, sólo el telegrama le hubiera valido 125,000 francos. '* '" * UNA MUJER SECRETARJA DE ESTADo.-En el Estado de Ulah (Estados Unidos), donde las mujeres son electo· ras y el 60 por 100 de los electores perteuece al bello sexo, ha sido elegida Secretaria de Estado, al decir ele un perió' dico francés, la sei\ora Can non. Esta es la primera vez que una mujer desempeñrl tales funciones; y lo más curioso de esta elección es 'lue entre los candIdatos colocados enfrente ele la señora Cannon fi· guraba su propio marido. Este luchaba como candidato conservador,_ y la señora Cannon . su esposa, conl0 c:1ndi­data progresIsta. Esta venció por 4,000 vOlOS de mayoría, y se e uenta que el encono de la lucha no llegó al hogar doméstico ni turbó en lo más mínimo b felicidad de ambos esposos. .. -:f¡: * ESTADÍSTICA JUlJÍA .·-Según datos de buen origen y q~le deben tenerse ]lor firledlgnos, el número actual de ju· rllOS en el lllundo "xcede tle 8 mIllones, cifra la ma)")f que han alcanzado ha cia el día. I . Europa cuenta con. 6.4 [5,000: t\frica, con 800]000; ASia, 620,000; Austraha, 120,000, y J\luérica, cerca de 800,000, de los cuales 300,000 están esparcidos en las ciu. dades de Brooklyn, Newark y Hobsken, situadas á la em· b.ocarlura del H udson. Chicago, la segunda ciudad de los ]<,staclos UI11r1os, cuenta más de roo,ooo jmlíos; Marruecos, 250,000, y Abisinia, otros tantos. ;¡,,',C':!i: UNA GRANJA NUTABL".-La granja más grande del mundo. se encuentra en Loussiania, y pertenece á un sinrli­cato de colollos franceses. Tiene una extensión de 160 kilómetros de 111ng:tud por 40 de ancho; es rleclr, 640,000 hectáreas. _ Se crÍll:n allí 40,000 cahezas de ganado y se cultiva cana de azucur, o.rroz, algodón, etc., etc. Las diversas construcciones del establecimiento están á seis kilómetros de distancia unas de otras. La mayor par­te de los traGajos agrícolas se hace á vapor. La granja contiene en su interior 483 kilómetros de canales y camInos carreteros. La línea férrea SI/d Pacific la corta en una extensión de 38 kil6metros, y tres barcos de vapor surcan Jos cursos de agua que la riegan. * * :ji. ESJ'ADos UNIJ)()s.--Calcúlase qlie el número de rle,­pachos cursarlos durante un año, ha sido de 65.000,000. -Ex}sten 2,700 estaciones eléctricas centrales,y 7,000 plantas elcctncas aisladas en edIficIOS de todas clases, con 1.000,000 de luces de arco y 15.000,000 in candescentes, SIl1 contar muchos mtles de motores eléctricos. -Los ferrocarriles eléctrícos del país son 1,000, con 13,000 millas de línea y 25,000 carros. Directa Ó indirecta· mente, 2.000,500 personas viven en los Estados Unidos de las industrias creadas por la electricidad y aplicaciones de la ll1isn1a. .. '" * PRESIDENTES de las Repúblicas de América: Presidente de la Argentina . señor D. José Evaristo Uriburu; Presidente de Bolivia, seflOr D. Mariano Baptis­ta; Presidente del Brasil, señor doctor D. Prudente de r-.I.oraes; Presidente de Chile, señor D. Jorge 11ontt; Pre· sirlente de Colombia, señor D. Miguel Antonio Caro; Pre­sidente rle Costa Rica, señor D. Rafael Iglesias; Presiden­te del Ecuador, señor General D. Eloy Alfaro; Presidente de los Estados Unidos, Grover Cleveland; Presidente ele Guatemala, señor General D. José María Reyna Barrios; PreSIdente de Honduras, señor doctor D. Policarpo Boni· lIa; Presidente rle México, señor General D. Porfirio Díaz; Presidente de Nicaragua, señor General D. José Santos Zelaya; Presidente del Paraguay, señor General D. Juan B. Eguequiza; Presidente del Perú, señor D. Nicolás de PiéroJa; Presidente del Salvador, señor General D. Rafael Antonio Gutiérrez; :Presidente del Uruguay, sellor D. Idiar­te Borda, y Presidente de Venezuela, señor General D. Joaquín Crespo. ~.e.cho.5 13' mich.os Nuevo huéspe{l.-Procedente de Medellín llegó á esta capital el estimable caballero y copartidario nuestro señor D. Víctor M. Salazar. El señor Salazar es digno Director de El Naciónal de aquella importante población, peri6dico que ha sabido y sabe sostener con virilidad y energía la doctrina política encarnada en la Carta fundamental rle r886. Le ¡¡resentamos nuestro respetuoso saludo de bienve­nida y le deseamos grata permanencia en el seno de la culta Bogotá. Tifóllletl'o.-Los infelices vecinos de la cuadra 3" d~ la calle 12 suplican al señor Ingeniero Municipal se compadezca de ellos, y antes de que principie el invierno, se apresure á mandar terminar la obra ele reparación de la alcantarilla de dicha calle, pues con los poquísimos traba­jadores emplearlos en la obra, estarán mucho tiempo los infelices vecinos sufriendo peligros inminentes de enferme­dades y golpes, amén de otras incomodidades que podrían remediarse con aumentar el número de peones emplearlos en la obra. Catastl·o.-COn gusto ofrecemos nuestras colum· nas, gratuitamente, á todos los que quieran hacerle obser· vaciones al que actualmente está formando b oficina del ramo. Estamos convencidos de la completa imparcialidad con qUé' proceden en el particular tódos los que se ocupan en esta difícil labor; pero, por lo mismo que esta labor es sumamente ardua y dispendiosa, cabe el error en ella y es deber patriótico ayudar á combatiTlo. Ojalá que logre formal se tm c.atastro, si no perfecto, á lo menos qlle no envuelva injusticia relativa algnna. El ductor Olaya Lavel'de.-A la vista tene­mos el número de la R e71ista lJlfédim de Santander, corres­pondiente al mes último, en. el cual está publicado el segun· do info.rme de este (listmgUldo médICO sobre los trabajOS que, asociado á los doctores L. E. García y Vargas Ca­macho, llevó á cabo en el semestre anterior con relación á la seroterapla aplicada á la lepra; y de la sesi, extraordll1aria de la Soclerlacl ele Ciencias ' licas, en cual declaró esta sabia Corporación que, gracias aí tml luiento del doctor Olaya Laverde; "Anastasia Yillamiz: antiguo enfermo de lepra griega, no padece actualmell ninguno de los síntomas de dicha enfermedad," y dispu rlar el nombre rle instituto OlaJ'l! Laz'erde al Lazareto Bucaramanga. Felicitamos al distinguirlo médico que el Norte de la República sigue con tan buen éxito 105 turlios iniciarlos aquí por el sabio Carrasquilla. BuelHl,j ugada.-Días pasados conrlucía un m chacho uó magnífico caballo rllcio con los aperos riel tr6n, y un macho no menos bueno. Se detllvo á tomar al en una de las ventas del camino inme.liatas á. esta ciudal dejando las bestias :í la puerta_ y mient"as despachaba alimentos, llegó un jayán, montó atrevidamente en el cio, tom6 el macho de diestro y des¡'pareció para nun más verlo, si nuestra activa policía no hace tocio esfuen por seguirle la pista y descubrirlo. Esto pasó hace ) quince días. Las bestias pertenecen á D. Ernesto Restrej T. y tienen el fierro de su hacienrla de Sallta Tsabe!, Paime, que es una S y una 1 entrelazadas. Otra,-EI viernes anterior se rlesmont6 en la Es ció" Central del ferrocarril riel Norte el señor D. Bernar Espinosa G. y entró en busca de alguna persona; minu rlespués volvió á montar y encontró con que le habían r bado el encauchado de su montura. Aún no ha dado policía con el larlrón. Saludo.-EI señor General D. José Santos aca de llegar á esta ciurlad, procedente de Santander. Nos es grato presentar cordialísimo saludo de bien nida á este eximio miembro y fiel servidor del Partido cional. Duelo. -Hace pocos días que falleció en Cartage el l.omado caballero selior D. Francisco Jiménez Góm leal servidor del actual régimen l)olítico. Las virtudes que adornaron al señor Jiménez Góm lo hicieron digno de la estimación de cu;tntos lo tratare y rle ocup;tr puesto distinguido en la sociedad .. Lamentamos su muerte y presentamos á tOllas miembros de su consternada familia, nuestra sincera expl sión de cOMlolencia. l.Jespedida.-Ha partido para la Salina de el nuestro estimado amigo Trifón Yargas, ti quien desea feliz viaje. Ig'nacio Pclláu.-Ha sirio nombrado en prop dar! Administrador elel ferrocarril del Cauca este disting do caGallero. Jnez de e,jecllciones fiscales.-Ha sido n Grado el sellar D. Antonio Galindo, por renuncia qlle este puesto hizo el doctor Próspero Salcedo. ProgTalua.-De la retreta que la 2 . ' y 3.' Ban ejecutarán el jueves r I de los corrientes, á las 5 p. m., e Parque de Bolívar. :J¡~ BANDA. r. Potpourrit de la ópera Ifernani, por Verdi. 2. Valses, 07JacioIlCS, por Farbach. 3. Ga.lopa, Los Alazanes, por Fa-Ia-rré. 4. Marcha militar, por Pon ce ,le León. 3n BANDA. S. Valses, TOllt en Rose, por \\'alc\teufel. 6. Sinfonía de la ópera JOIlC, por Petrella. 7. Danza, La Re17idora, por Suárez L. 8. Marcha, La C(}ronación, por Morales P. Los Directores, RAI"AEL llEIWAL.-RAMÓN PER];:IRA C Biellvenida.- Se la damos muy cordial al SI General D. Luciano Perc1omo, quien I!egó hace pocos á la capitaL "El Día".- Este es el nombre de un periódico acaba de ver la luz públ ica y cuyo canje hemos' recibido. directores de él los señores José V. Concha y Fra co J. Vergara y Velasco. Retornamos el canje. De "La Tarde".-" PLUMA C,líDA. (?) (DEL l.lBRO 'PRI.1lAVEIC\S·) Yo déIJil, Y tú fuerte; Sin causa que lo explique, incomprensible j He pensad~ mil veces tu misterio: El camino que lleva al cementerio, A más de ser oscuro, ¡ay, es horrible!" -¡¡Horroroso! ~1ts.cx.ci:.o U:.eS LEY 757 DE 7896 (12 DE DICIEMBRE), sobre prensa. (ContinuacióJI). TITl'LO VII Disposiciones varias. Art. 72. En todo llegocio 6 litigio civil Ó crimina Jueces y Magistrados pueden prohibir la publicación (~l terminados puntos del proceso, y esto sólo en razón moralidad. I'rohíbese, asímismo, dar cuenta de las deli ciones privadas y secretas, ya sea de los jurados, ya Tribunales de justicia, y también de las Asambleas D tamentales y Cámaras Legislativas. ( Conti1luará). IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 4

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 41

Por: | Fecha: 29/01/1859

S 1 ) • 6 ; 2; e p; lumna t no ob tao te lo fuerte de la pensiou. e enta 22 · i e de perar e qué en este llb h n olici udes. :.1 bella edificio en e er.¡;ta e te colejio i pintore a ituacion d o hace mui agradaWe e ta Jn ion a 1 iiori i mui prove b a para o alud. e.e que ha recibido de Pa i rece q rán tomar un grande impulso a este plantét. de 28 del -cor iente se un ·~ron ~ ma rituo• . , . 8J18 1 el muí estimable por • . mll1 1~ que lamentar la mue té !il;&.a. GA VI' .A. ~ 1 clel erfandad. ~:- r • , • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 26 de r 1. D eíres; el e tilo de esta n1úsica e alegre, franco i orij inal. Obc 'ron, ópera bell isi1Ha i 1nui p o c o c o n o c id a Pn 1~ rancia, ha h e cho las d ~ licia d e l os p n rroquiano~ de l tni n1 o teatro. aL a rna i\i e ill e t, s e tno tró c o n su p e ri o ridad en l pa1 Je l de "J~ e zia" i arrancó mu estras in e quív o cas de ._iin­p a t ía , sob r e to do e n )a s o nata d <~ l " Oc éano," que C" de una in n1 ensa i t e rrible d ifi c ult a d. Ya ·abeis que Obe ron e s la obra Jr lae 5tra d e l Íllln o rtal V'7 elJ e r. posan dose o tras en a cti t ud e s g racios as, i r ea liz an­Jo e n apa r i e ncia la fáb ul a d e la s hadas. P e r o toJa la p o e ía .. e pi e r de c uand o se pi e n s a en e l ej e r c i­ci o vi ole nto i l os t o rn1 e ntos h o r r or osos qu e se itn­p one n continuatn e nt c es ta· infe li ce s, pc.ra ll egar a un g ra d o d e p er fe cc ion r e la t iva. S i d esean a n una s e 1nana pi e rd e n ]a aj ili d a d, i n ec e s itan de dos nl e es cle traba jo as i d uo para r ec u perar la; i qu é trabajo ! -l\i a d e tn o iseUe 1., a g líoni, de p u e d e do hora d e Jec c i on qu e le da ba s u pa d re , ca ia oi n ~e n· ti do al sue lo , d o n d e t e n i tJ. n q ue d e s ve~ ti rl a i da r l e 11 1 furor de 1 a prodiga 1 id a d que se ha u e e 1 a \'a .. un baño fortificante para \"o l ve rla a la vida. A do e n brancia ha sid o ;) n los últirno~ años el t e n1a ese precio solan1 e nte pu e d e n pr e sentar ~ e 0n la es- d e Jnuchas pit1zas de te atro. Al principio se trató cena la bailarinas afarnadas, ¡ Qu é prestij io tan d e d e sarrai g ar este vicio tan cotnun en la sociedad, car-o! con burlas i cancion es; de:spues se representaron -La ÓPERA ITALIANA pu ed e ha ce r pro dij i os en lo s t alro · con1pet e nte com e dia "' i operetas po­con una compañía c o tnpue t n. de 1\i a ri o , lo s 7ra- ni e ndo en ridículo a las damas gast!ldoras; pero zinni, An ge1ini , Zu ch ini &.a i Ja 1\l bo ni, Gri~i, ¿qu e s e obtuvo ? IJas s .'l ñ oras que a istieron a los l anti e r-Didié e i P e n co . As í es qu e cada n oc h e t t'atro se r<-aian d los chistes, pero no se enmen­l ·epre e ntan las n1 ejo r es p ie zas d e l r fl p e r to t·io ita- Jaban. I~~n l o s últin1os dias e empezaron ato­liano. Con10 e st á d e tnoda \ í erdi, ]a prin1 e ra pie- tnar las cos a m a " s ériatnt·nte, mostrando tales co­za que pusier o n e n esce na f ué la Trav iata, aun- n1o son la ~ d e ~ gracias que acarrea el lujo exaje­que e~ta e· una ópera qu e po c o g u tn t'n Pari~. rado; i "Las Lionas PobTes," drarna terrible, por De pnes vino Rigo l ett o, seg ui d o por la Italiana en las verclaues que hace ver, hizo enfur~cer a mu· Algieri, de llo ini. P e ro lo qu e j a tn a s ol v- idarán cha lionas, pero, aunqu e ca u "" Ó grande impresion, 1 o ha b i tu a dos d e 1 a ó pe ra e s 1 a 1\T or 111 ct. , e a n t a d a t o dav í a no .. e ... a be si . u r ti ó efe e t o. adtnir, bl e rn e nt e p o r 1na da n1a Pen co , h ac ien d o e l EJ] EATRO l i RA~ C Es, que no admite sino piezas pape l de .Jldalgisa u na c a n t atriz de seg u ndo ó r do n, y·erdad e ratnent e bu Pnas i tn orales, ha puesto en l\1adatna Catnbardi, qu e upo ll e gar a la altura de e scena hace pocos dias una co1nedia en cuatro su particion. En la últirna quin c ena han dado la actos i en prosa, de 1\I. Julio Lecotnle, llamada Lucrecia Borgia i el B a rb ie ri di Siviglia, e~a ini- "El Lujo." _ mitable Ópera e ~ cri ta en v i nle d in por Ilos ini, i l\1 u eh a i variadas son las opiniones que se han que n1uchos de los tnaPs tros d e n u estros dias hubi e - e tnitid o so b r e e sta obra. Los nobles se han di ... gus­ran querido cornponer e n '\ ·c inte a11os! La 1\lb o ni, lado, porque el autor pon e en escena una condesa, con su voz nave, fluida i que Yibra sin esfuerzo ,, cuy q_ pap e l es indi g no i bajo, pero q e no duda­fué adn,irabletrJent e acon1pafia d a por lVIario, el n1os es en ci e rto n1odo verídico en el fondo, aun­rei de los t e nores, qu e no pi e r d e s u vo z nunca, ~i- qu e algo exajerado. Las personas de carácter i no qlle rnas bien la trae caJa año r nj uv e n e cida i po icion dudosa, que u ... an del lujo como de una vigorosa. arrna con que pued e n ganar partido favorable en- En los últimos dias han r e pre entado la óp e ra tre algunos c í rcuJos de la sociedad: dicen que la del 1rovatore. Ln Grisi en la particion de'' IJeo- pieza e rídicuJa i anticuada. Pero la verdad es nora," se muestra mas bien grande actrjz qu e que la corneuia de lVI. Lecornte es rnoralizadora i otra cosa. 1\ladatna N anti e r -Didiée hacia el pa- propia de la escena P.n la pre '"ente época. El di á ... pel de<' Azuc e na." con n1uchn. n1a e stría; pero logo no tiene n1as defe cto que el de carecer de esa particion nu conviene a su estilo tanto cotno un espíritu de bu e n hu n1or i de conciencia de lo a 1 de 1 a Albo ni . ( e ó rn i e o , que e ~ n e e e. a r i o a ve e e par a dar in te l' es La Bacchante, pieza en dos actos, ha oblc11ido o e ta fu é acla ­Inad o un áninl etnente con1o aut o r que dejará u1 ( hu ella en la literatura. Et t eatro (le / J 1 MN 1\ CIO ha dado la com e dia nu e ­va de l\ . "e ri be, L os t'res ñfaupin o CÍ11les de la •·ejencia, en la cual e.:;te poeta 1nillonario, qu e no solatnente Jo es por sus riqueza tnateriale , sino tarnb ien por ~ u jénio fecundo, u aud( cic i sa ha­b i 1 i el a d, 1n u e~ t r a un a vez 1 na .. g u e, a p e sar d <:. u s años, n o ha perdido 1 . píritu de su juventud. Sin e rnbar o, su. escena'"' on lllcls que liJera , i le p e a a una h( ber a i::::tido a su r epresentacio n . .Thf. Scribe piensa Jnas bien en divertir que en tnc>rali­zar al público que v·a a a<.hnirarlo. Ese s ~ 1 d f 'C­to jeneral d e la 1 iteratura dran1ática france ~ de h o i ; e l e sp ri t d o fn i na la i n ten e i o n , el a l' t e L: id e a . T anfan la 1"\tlipe otra co1nedia nueva, l'ept e-pre ·entada en el A ~ 1 BIGÚ ( ; ÓMICO. La pi e za es de M . PaullVIeuric P, i e'" un.a de la tnas notabJ sen su jéne ro que . e han exhibido ~ n lo:s teatt·os s e ­cund a ri o"" en todo el a fio . l\1 . .1. Ieurice o·oza con justicia de gran r e pu tacion corn o d ran1aturgo ori ­jinal. r.:n la PuERTA D~ S.AN 1\fA RTII~ h ace corno dos meses que represe ntan una tna u-n ífi ca pieza lla­mad a F,a us lo, q u e es u na i 'n i t a<.; i o n d e la ob ra mac "tra de G cethe . Nada 1 uede igualar al br\Jlo de las de~oracion es, al lujo <.le lo vestidos, a )a tnaravjflo. a habilidad de ej ecucio n tn t cán ica i artística, i a la multitud ue los comparsas que re­presentan allí. Espectác ulos de e~ta clase son de in1posible dese ri peion ; seria preci ""O p oseer una pl ntna: tan pintorescan1e nt e grafica como Ja clt! F,a,i Gerun­dio para esplicar un drarna fantástico eorno el de Fausto .. La célebre actri~ Ri sToRr ha estado a punto d e ser envenénada sobre la escena, al Jnorn en to de representar una trajedia en que debia ha cer el papel de víctima. Por una circunstancia fortuita se pudo saber e impedir ]a p erpetracion del crí­men. Corren v-arios rutnores acerca d e este a co n­tecimiento; unas personas dice n qu e ha siuo una órden secreta de la policía de l{ egg io donde ba­bia representado piezas que exaltaban el ntnor de la patria i de la lib e rtad; a segu ran otros que ha sido una tentativa provenient e d e zelos de al gu na actriz de poco rnérito, a quien el talento l e to. L o .. libr os n o d e jan d e npare r. e r cada día t1 ll e t e t o rb e ll i n o d e e i r i 1 i z a e i o n , i C: s t a n i tTl p os i b 1 e hablaros d e todos ]os qu e se l an publicndo últi­nla ntent e , co1no contar h s hojns que caen l 1 11 el o t o f o d e l o~ ri. r b o 1 e . 1 n are h i tos . ]) f. t ro 11 a n a r é 1 a at ncion sobre h s principal e.res se ­rios i sabios profund os, 1niranclo con de precio Ja literalur.., tijera, l1an sido autore s <.le odas i p e ti­pieza co en su juve ntud; abnnclonnn lo Ju ego e"'t a vi a ¡ por i n e a p a e j dad en (, 1 arto n 1 é tri e o, o por fa 1 - ta del espiritualistno n c e c sario para cotnponer coznedia. i dratJlas. h..l .Di cciona,io, sin piedad ni prudencia, descubre secr<:-tús que 1nucltos h< n tra­tado de encubrir durnntt. toda su vida, i revela tnu chas evoluciones jJoliticas olvidadas o ignora-das p or n1uchos años. e ha publicado una nuev a biografía de R A­CHEIJ por .J-ulio Ja1 in, que es la (:\popeya de la actriz a1r1ada de los franceses. RACIIJ~ I.. no ha t e ­nido nunca su· igual ni t endrá rival; est a rnujer fu é uno de esus fenótneno que fH) se n1ue. trnn sino de siglo en siglo. Aunque la 1noda l1a queri­cl o hacer u na ri ya 1 Je la l{i~tori, ésta u o se le puede comparar n u ncn. J..~a segunua es la c .. ·aje­ra c io n d e lrts pasiones,-P.s el jrnio, pe ro el de ]a síbila en un o de sus ac cesos de exJ.ltac ion: l~A­CII gL ra l a natura 1 id atl con1bi nada con e l jenio verdad ero i chi ico,-la e tátua gri e rra nniu1nda . ] )os obras int ere~antes nos llatnan despues la a ten ei on. lAl p ri tncra es: Escenas de la. v ida de los Estallos lJnido s, por .IVI. 1\ s 'ollan t , escritas con In u eh a g ra e i a i viva e id a d , i pintan d 0 a los y a n­kees con toda la ridi culez de us costun1brcs i los defectos o rg á nicos de su est ru ct ura socia], sin omitir sus esc asas cua 1 idau es. J.Ja segunda es: El ,Tó,·en Pobre, elegante j be­llísiina n0v e la, por IVI. Octave Feuillet. En un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • • BIBLIO'l'EC-;A DE SE ORITAS. teatro se prepara una pieza dratnátíca sacaua de ) Cosa estravagante 1 dije, interrumpiendo a Dli este romance i de la cual se espera mucho. ~ interlocutor. · Entre las obras de M. X. 1\'Iarrnier, autor de Ciertamente, era un capricho raro 1 pero VPrá mu c has novelas descriptivas i viajes al norte de u s ted la causa de que provino. V ázquez babia he­E u r o pa, señalaremos Jos. Viaje pin.tore co por cho un contrato con lo ])adres de Santo Dotnin­./ I..leJnania, i una novela de mucho mérito científi- go para pintar todos lo .. cuadros de la vida del co i 1noral>-los Desposrtdos del pitzberg. Este es Santo que debian decorar los clauslros,uespues de un rornance erudito, lleno de cuadros marJtimos < haber ejecutado ]os que se hallan en la sala que de alto valor, con1binados con un argumento sen- ~ llaman de profurulis, algunos tle los cuales son n1ui cilio i n1elancólico. Los héroes son dos jóvenes ~ a<.ltnirados . Luego que hubo conc1uiuo dos o tres viajando juntos en lo mares rec.ónditos del norte, de aquellos, que usted habrá visto muchas \'ec 'S, rodeados por una niebla continua i un mar enfu- llego e a los padres un jóven discípulo de Váz­recido, enmcc.lio del cual flotan rnasas de hielo que { quez, que babia hecho grandes progresos en el ar­se golpean con ruido siniestro1 i aterrados por el ~ te, pero cuyo nombre )10 ha pasado a la posteri­huracan i por mil peligros desconocidos •••• Cier- , dad, en justo castigo de su felonía, i les ofreció tamente que aquel horizonte no e" 1nui atracti\po, ~ hacer él la obra por un precio n1ui inferior. Los sobre todo cuando ]a heroína lleva en su consti- ~ benditos reJijiosos, sea por el cebo del ahorro, tucion el jérmen de una enfermedad tnortal que ) sea porque estaban Ji gustados con el carácter un la arrastra u e cl i a en d ia ácia la tutn ba, sin que ~ tanto estra ,·agante del tnaestr o, sea, en fin, por puedan salvarla ni la con. agracian de su padre, ni ~ falta <.le gusto, buscaron un pretesto para rt)scin­la adoracion de .. u novio! -Con mucho gu '"tonos { dir su antiguo contrato, i celebraron uno nuevo estenderiamos mas sobre esta bella e instructiva ~ con el otro. Profundarnente afectado Vázquez novela, pero el espacio nos falta. < por esta accion indigna, juró ( i Jo cumplió ) no Señalaremos como lectura moralizadora, i se ~ volver a enseñar a nadie, ni pennitir que . persona puede decir piadosa, tt es romances escritos por ( alguna ]o viese pintar. Esta era la causa de su un hotnbre anciano i que se esconde bajo el pseu- ~ ob tinauo encierro. dónimo de J. 1". de Saint-Gerrnain. Por casuali- ~ Pero aquel di a estaba de tnejor humor para re­dad hemos sabido que el autor es un modesto li- S cibit~; i a pE' nas se hizo anunciar nuestro enan1ora­brero- editor parj~:;iense. Estos romances convie- ~ do mancebo, cuando fué introducido a una pieza ~en principahnent~ a las. señoritas que atn~n las ~ cot~tigua al taller del n1aestro, i ~poco ralo apa­:. deas puras, graciosas 1 elegantes, coJnb1nadas ~ r(:lCJó este. Despues de los, aludos 1 preguntas usua· con el interes de la accion; ellas hallarán en la les, díjole aquel que el objeto que le llevaba era Lége1lde d' u.ne épin.~le, Jl'lignon, L' art d' étre el de proponerle que tu \'iese la bondad de hacerle malheureux i Lady Clarc, un alirncnto ·ano e ins- su retrato. La contestacion de V ázquez fué cor­tructivo, que aprovechará mas a su corazon i a tes pero seca: su espíritu que las novelas cle peripecias terribles Y o no hagn retratos. i jeneralmente inanorales que envian traducidas a 'inernbargo .•••• una escepcion .•••• repuso N u e va Granada, de )a fábrica de folletinistas ve- el jóven ~in desconcertarse, pues era solo un pre­nales. U na señorita no Jebe leer nunca novelas testo. cuyos autorra por las miradas furtivas i ap,asionauas que de vez dete~·d~mente, st a<:,as~ nos pare.c1ere uttl e 1ns- en cuando la dirijía. Sea lo uno o lo otro, o sean tructLva para las senor1tas granadinas. ANDINA. árnbas cosas, que es lo mas probable, lo cierto es Apuntes de ranchería. . 111. El lago de Fúquene- El Desierto- Una aventura en ca­sa del ptntor Vázquez- La peña del eco. ( Continuacion) Aquella era por entónces una impertinencia en casa de Vázquez, que de algun tiempo atras vi­vía encerrado i no permitia que nadie lo viese pintar. • que cuando oyó el sonido ag.radable de su voz i vió sus n1aneras finas i atractivas, aquel naciente interes subió de punto, i sintió en la mitad de su alma que el incidente del retrato hubiese tenido tan mal éxito. Pensó el jóven que a falta de un retrato, cual- ( •) Esto es histórico: V ázquez se retrató a sí mismo, a ca­ballo, en una cacería, diversion a que era mui afecto; pero se rintó de espaldas. Este pequeño cuadro estaba en poder .. de señor Luis García Evia, hace algunos año• . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , 29 quiera otra pintura pudiera ervirle de pretesto " amartelado caballero i el retrato de este a las del para introducirse en la ca a, i r ep itió su visita ; bPnuito relijioso •••• ' p e ro ni el mae~tro estuvo visible durante anu chos ,o1no la irvienta tenia óruen de ao-uardar la clias, ni tanlpoco se hall ó en dispo ici o n de servir- noticia del resul tado en la por te rin ell~o- 0 volvió le, pret: tanJo para ello n1ucl1as i urjentes obras con el rollo del rehato, diciendo d~ part~ del Pa­que tenia en tre manos. dre, que sin duda el señor Vazqu ez hahia padeci- 1'riste i descorazonado el burlado pre t e ndi e nt e, do una equivocacion, e~1viánuole aquella pin:ura. continuó en su sisten1a d e ocurrir a la igl esi a a la A la ... azon llega?a tambten el otro a la porter1a e n bora en que ln~s acostumbraba pr esP ntarse acom- busca del lego, 1 ser! a e~ vano pr e tender des,cribi~ paiiada de su padre o de una criada ; i no conten- la escena d e turbac1on 1 d~ pasmo .9ue all1 paso to con esto alnocidos o mui ra- una figura chinesca. ros en esta ciudad. Pero es ta mediJa de precau- Juntos entrnron ; pero el jóven qu e ya sabia el cion no ll egó tan a tiemro que pudiera itnp ed ir la camino se adelantó, i al llamar al tall e r, que co­conclusion de la obra qu e la artista Ines había e1n- municaba con la alcoba donde estaba el pintor, se pezado con no pocos sustos i trabajos, i en fuerza halló d e manos a boca con Ines que salia con los de Ja compasion que le habia inspirado el deseo r es tos de una en ortn e jícara de chocolate que aca­no satisfecho de su amante. baba de despachar el e nfermo. La mujer d e f_.oth -Pues qué! tal vez el retrato •••• esclan1é, in- cuando, volviendo ]os ojos a la ciudad rnaldita,que-terrumpiendo la narracion. dó convertida en estatua de sal, c o ns e rvó mas vi- -Aguarde usted un momento. Una de las obras tda que Jnes cuando vió a su amante presentarse, que ejecutaba V ázqu~z en esos di as era un San como una aparicion, con el li e nzo del retrato en Agustin que le había encargado un relijioso del la mano. Era la estátua. de Hebé, sosteniendo con mismo convento; luego que Jo hubo concluido lo dos dedos el pozuelo de loza de Tala vera. enrolló c4idaclosarnente en un papel, i no pudien- El mur1nullo inusitado queJa entrada del mozo do ir personaltnente al convento porque un grave con la criada habia hecho, i el del habla estraña a~haque lo babia postrado en catna, dijo a Ines : que percibía Vázquez en la sala, hicieron que es­tom~ este lienzo i envíalo hoi mismo al PadreAn- te llamase a Ines, Ja cual, saliendo de su estupor dres de San :Nicolas. Un rayo de luz vino a ilumi- para caer en una mayor ansiedad, respondió a su nar a la cuitada pintora que se devanaba inutil- padre con palabras cortadas. Las instancias del mente los sesos pensando co1no baria llegar su jóven para ver al artista, la turbacion i desean­obra a manos del asendereado jóven. Tomó innte- cierto de In es, i la tercería que en esta escena vi­diatamente el retrato que ella n•isma babia hecho no a hacer .la criada, dando al enfermo confusa no­con sus manos, en Jos ratos en que su padre se ticia de lo ocurrido, decidieron a este a hacer en­ausentaba de casa, i que tenia oculto cuiuadosa- trar en su aposento al jó\'en para aclarar el en­mente, i cuando alcanzó a columbrar por f'ntre redo. los agujeros de la importuna celosía, que eljóven Amigo mio, dijo este lleno de gozo al entrar, estaba ya en el sitio acostutnbrado, enrollándolo no tengo palabras con que espresar a usted mi tambien en un papel, dijo a la criada: toma estos profunda gratitud por su bondad. Con que me re­dos rollos i llévalos al convento; llama al lego servaba usted tan agradable sorpresa! •••• portero i dile que mi padre envía este al R. P. Pero quó sorpresa! replicó Vázquez: no sé Andres, i este otro, que está atado con una cinta, de que rne habla usted, señor tnio. a un sujeto que sabe está en este mon1ento en el Pues la que usted acaba de darme •••• antecoro confesándose, i a quien no lo puede en- Qué mas sorpresa que la que usted me da a. tregar personalmente por hallarse enfertno; i r¡ue mí, que ignoro absolutamente •••• espera le dispense el modo irregular de hacerlo, Cómo! pues aquí está el retrato que yo ha-en atencion a la urjencia de que lo reciba. bia pedido a usted i qu e usted ha tenido la jene- Segun costumbre infalible de las mujeres, sobre rosidad de er.viarme. todo en casos de)jcados, repitió lnes una i otra vez La pobre niña, qu e , cándida i sencilla no pudo el recado a la criada; pero de nada le sirvió esta prever las consecuencias de su loca indis c recion, pre~aucion, pues su mala estrella quiso que, o hubo de salirse del aposento, para caer ·in senti­bien la criada o bien el lego, cambiasen los fre- do en la pieza in1nediata, a tien1po que e l Padre nos, yendo a dar el grande Agustino a manos del< Andres, que, como relijioso i an1igo de Ja casa te- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • - a o 113LI O'I'ECA DE E ~ OI{ITAS. nia ntrada frnnc( en ella a toda~ horas, llegaba ' quilidad de mi hun1ild e tall r. r . Tom e vuesa lner­tatn bien con su e tn bajada en solicitud de \ T ázq uez. r.ed 1 !'e li en z o ; su propia in áj e n e n él pi n taJa le T r a i a ·gua 1 n1 en le su pintura, i venia a saber el o r í- 1 ,n e oro a r á e ste d ) sa e i e r t o d e que y a estar á arre­jcn del gracioso quid ¡n· o quo. pentido. Pero una coudicion po ngo a .. e ta don a-l ... u e va e. cena de ---o rpr es a i a

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 41

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 20

Por: | Fecha: 15/05/1858

• • ANO I. Bogotá, 1,5 de mayo de 1858. NUM. 20. Revista. La circunstancia de haberse puesto en uso el convertir el editorial de la mayor parte de nuestros periódicos en un artículo de fondo llamado 'revista, hace que nosotros tambien escribamos la nuestra, porque i qué razon habría para quedarnos a tras e n materias de moda i de progT so 1 Nosotros ser vi m os al sexo rei, como dicen los Jasio¡¿ablcs, i ese sexo vi ve de la moda. La n1oda es la soberana del tnu ndo; i en cuanto a lo del pro­gre~ o, es tambien de observarse que, a fuerza de: o a fuero, de repetirlo, como dice CELTA, nuestra R ~ ­pública e ... tá a la vanguardia del Inundo •••• al m e ­nos así lo decimos nosotros, lo que ya es algo, porque cuando el rio suena •••• &. ... Bien i i qué diremos nosotros en nuestra revista.1 Hablarernos de las cosas públicas, de las semi-públt­cas o de las secretas 1 Ahí está precisamente el bu­siles (vulgo q,zteso), puesto que las primeras no tie­nen novedad, las segundas son un tanto escandalo­sillas, i las terceras, en el mero l1echo de ser del carácter que son, son (redundancia) irnpenetrables para nosotros. Sinem bargo, no~otros ten í~mos nuest~·os apuntes de revista e n el bolsJ!Jo : hab1amos escrito las sirruientes palabras, de suyo bastantes para escri-t:> • , • • • bir folios enteros: rifas, ca·rest'ta, 'f}l,atr~montos, convt-tes, i, sobre todo, la gran cuestion de las siete cabezas. Rifas. Si nosotros (porque siempre hemos de ser nosotros) fuéran1os personajes de corbata blanca, rostro enjuto i compostura grave, ocasion era esta, i mui de aprovecharse, para decir alguna cosita sobre el pernicioso influjo de las rifas i loterías en las costumbres de los pueblos, i echando de nuestro lomo escarna o erud icion, citaríamos aquí pasajes de pasajes del Perú i de las Antillas; pero lo mejor será no meneallo por setenta mil razones i rnas. Por otra parte, tampoco sacaríamos nada con nuestras prédicas,porque en materia de agallas todos .somos tiburones, i punto redondo. Rífanse en el día ( i en la noche tan1 bien) amba­lemas caballos, candores, monturas i l1asta casa~, sí seftores .. hasta casas, en que se lleva la codicia o el' amor ái dinero hasta entrar en lid abierta con las fieras de Jos bosques. 1 téngase presente que esto no lo decimos por mal hablar, sino porque es público i notorio que el tigre mismo, hastiado de morar en la ex-casa del CongrPso (si milis con simi­libus &. ) tenía la exajerada pretension, que bien puede calificarse de tigrera i feroz, de sacarse la casa de los $ 25,000 ! Carestía. Este sí que es punto espinoso, mas que Ja bancarrota del Tesoro, pues ya empieza a valer mas aquí la vida que en Lóndres, como dicen los que han estado en Paris; no precisamente porque ella produzca mas, sino porque consume mas, o es De los nnte·pretéritos i coexistentes nada tenemos qué decir. Con vi tes. 1-Ia habido uno mónstruo. En cuanto a la gran cuestion de las siete cabezas (las seis del sombrero i Ja de bronce) que puso en escena la compañía dramática el juéves último, es lo cierto que ella no resultó ser mas que una, la de metal, pues las seis del sombrero 110 salieron a luz, ni l1ubo sotnbrero ni cosa parecida, sino panza i mas panza; pues es seguro que seis i mas hubie ran cabido en el vientre de Barriga, vientre hiperbólico i mas que enciclopédico, que nos hizo el gasto, ya que el coliseo mas parecía una sala de profundis que el teatro de una capital de veinte mil almas, seguu, el censo, i en donde no hai otra cosa mejor que hacer que irse quincenalmente a la luneta a dar golpes como en una gallera o a fumar como en un cafe, que esa tambienes la moda i la elegancia, i los cua­tro reales no se dan solo por el derecho de asistir a Ja fu ncion, sino tambien con el de hacer mayores los inconvenientes de nuestra escena naciente i casi infeliz. Por lo demas, los espectadores estuvieron conten­tos en los pasajes que hubo desnudados: gritos, aspa­vientos, zambomba, i todo eso que tanto nos gusta por lo que tiene de trivial e indigno de un país de j e nte civilizada. La cuestion de quitarse los calzo­nes en las tabJas es una gran cuestion para nuestro público, i Jos apJausos se suceden a los aplausos cuando se ponen en juego los resortes de una mi mi­ca de n1al gusto, que sirve soJo para echar a perder los pasajes patéticos de las grandes piezas del arte; en esta virtud tal vez seria m ejor para el director del teatro anunciar matachines, pantomimas o cual· quier otro escándalo escénico por el estilo, que esforzarse por darnos un drama de sentimiento, como lo es indudablemente el DESERTOR HUNGARO. Otras cosas son las que nosotros queremos, pues nos resis­timos a lo b e llo, o no estamos suficientemente pre­parados para gozarlo. Tal vez lo mas prudente sería que dicho señor se resol viese a cerrar el t e atro por algunas semanas miéntras lo acaba de organi­zar convenientemente, o 1niéntras llega a esta ciu­dad la compañía lírica de OJivieri, a la que sabemos ha h echo ventajosas propuestas. Es necesario que el señor Lléras se convenza de que, no yendo las señoras al teatro, tampoco irán los caballeros, i que persistir pot· ahora en su empresa es arruinarse a sabiendas. Cierto que él se esfperza en todo lo que es el aparato escénico; en todo Jo que depende de él; p e ro qu é va a ser en lo que se refiere a la repre­sentacion 1 I decimos esto, no porque ella haya estado maJa, aJ n1énos en la última funcion, sino porque el público está cansado, i la pobreza es ya un maltnui jeneral. consumida ntas caramente, que todo es igual. Pero La casita del poeta. qué no diremos de este año funesto, año de peste, Cualquiera puede ver en uno de los arrabales quiebras, crinolinas i desafios ! de Berlín una estrecha c~sucha, que, ah?ra cin- Matrimonios. Despues de un interregno mui lar- cuenta años, ,habitaban Guillermo 1 su muJ~r Ver­go parece que Himeneo ha vuelto a prender de tu a. No hac1a mucho que eran casados; mu1 pobres ndevo su antorcha, pues se anuncian como próxi- ~ i desvalidos ~í eran, pero vivian felices porque de mos varios de los que ántes no pasaban de remotos. S véras se quer1an. ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 158 Estaba una vez ocupada en coser a la ventana la ~ n órden. ran pesadumbre le causó v e r e l mi era-jóv~ n esposa, cuando de repente se le quedó la agu- ble estado de la casaca negra, en cuvas co turas 1 ja sin movimiento entre los dedos, la costura se cayó color era blancuzco, el hiJo estaba .. reventado, los sobre su delantal, ell1ilo se r eve ntó, i una h.\grima remiendos se descubrian escandalosan1ente; i i las rodó por sus m eji llas. Entónces la catnpanilla del botas? pobres botas! coloradas, torcidas, agujerea­portan suena con estrépito, se oyen pasos en la an- das e n ]a punta, n1cjor hubieran stado en un mu­gosta i oscura escalera, ertua se l e Yanta , enjuga ~ la dar que en Jos piés de tnendigo alguno, pero pre­s us ojos colorados de ll o rar, i abre la puerta con la ~ ciso e ra ponér~elas, lo mismo que lo qu e en otro sonrisa 1nas dulce en los labios. Era Guillertno que tiempo seria corbata i que ahora no era sino un vol vi a a la casa. esqueleto, una burla de esta parte del vestido. J>or -Estaba tan entretenida con la costura; que ha- mas que acepilló, zurció i tiñó con tinta de escribir bia olvidado que ya era la hora de tu ll egada, dijo el ajuar de su marido, no pudo nunc~ r e parar el Vertua dando un abrazo a su marido i r ec ib1endo irreparable ultraje de los años. Cuando GuiJlertno un cariñoso beso. Nuestra cotnida será harto pobre ~ se prep:1raba para salir, se miró en el espejo. hoj, pero a nosotros, gracias a Dios, nada se nos da Estás mui bien vestido, le dijo Vertua tratan-de eso. . do de dar serenidad a su voz; Ja casaca parece en- Al dern· estas palabras, que no eran 1nas que la teramente nueva.i el sombrero está corno si lo hubie­ver~ nd, Vertua r.uso ~n la mesa un plato de papas ? ras comprado ayer. coctdas en agua 1 sal 1 alg_unas nu c~es seca~. . Los dos amantes metían cierto empeño sublime -Se me pone que ~o t1en es ya u1ncro, diJO Gut- en engañarse rnútuamente acerca del espantoso es- Jlermo ,con _una.voz trist e . . .. tado de n1iseria en que se hallaban. ~~, m1 a1n1go. Sí. t e ngo, 1 mucho, diJO Vertua Gui] lermo obtuvo por fin colocacion en un teatro sacudtendo en la faltriquera del delantal algunas de ma]a muerte, de cuya orquesta él era el único mot)edas de ~obre. . . , . músico; pero la perdió pocos di as despues. Empren- -Ya cas1 tengo una ~olocacion, re~hco Gu1ller- dió luego sucesivamente diversos oficios que choca­roo, co~ u~a voz q~1e d eJab~ poca ? ninguna espe- han a su an1or propio, i que satisfacian··a duras pe­ra! lza; 1, s1 me conviene, manana mtsmo comenzaré nas las necesidades mas urjentes de la vida. mi ta~ea. , . 'l . , Diez atíos dcspues este mismo hombre vino a ser --¿Que clase de.colocacion · pirguntu so sobre la rn esa dos cucharas de peltre , dos tazas ele loza ordinaria i dos servilletas de Jino grueso. Ya la l eche hervía en la paila i empezaba a arrojar su blanca espun1a • por enctma. Por la primera vez, durante diez años, t e nia •ui­llerrno buen ape tito; el aire que respiraba ahí le era saludable ; cierto rú s tico perfurn e el e juve ntud i sentimiento l e penetraba has ta el fondo d <= l alma. Los pajaritos entraban por la ventana, como en otro tiempo, i venían a picotear debajo de la mesa el pan negro que Vertua les desmiajaba. Guillermo i Vertua estaban sentado, como en sus bellos días, uno enfrente a otro; la tn e. ita d e pino permitía que sus rodillas se toca se n. 1·~1 al­muerzo fué delicioso. Cre íanse de nu evo e n lo mas fino de sus primeros amo res, cuando el corazon esta­ba jóven i la negra pesadutnbre se disipaba con cualquier cosita. D es pues del alrnucrzo, qne fu~ corto, Guillermo sacó su violin i se pu so a repasar su lecc ion para la noche, como lo hacia cuando estaba empleado en lo orquesta del teatro; i Vertua, que hacia diez años que no cantnba, le aco1npañ6 con In voz. La tonada era .sencilla i tierna, adecuada al estado de su alma. La salita temblaba toda de conmocion i los pajaritos acompañaban desde el techo. Pero apénas habían exhalado la última nota, cuando de reponte se oyen aplausos al pié de la E SERORJTAS. 159 v entana. Amigos o c uriosos ( i cómo saber lo ci e r ­t o 1 ) habian seguido l ns hue JJa s de c rtun i de su e"'"'1 O O. -1~ ... tt11nos descubiertos, murn;1uró tristc rn c nte el poeta. 1:alha y a 1 dij o V crtun, ) ra vo lo había t tnido. -I o poder ir a d onde uno .. quiere, ni hn cc r lo que Je g u s ta, s in ser acechado; soporta r las tont e ría s d e l tnu ndo entero a c u Pnta de qu e uno s h on1bre d tal en to; .. s tar forz·ulo a no t e n e r ni d csca n ~o en e l nltna, ni place r en el h oga r d omést ico , ni amor e n el corazon i qué es eso, io s 1ni o 1 -F.Jso es, mi amig·o, r pondi ó tímidnmrntc V c r­tua, lo qu e todo s Jo"'"' hombres solicitan con e 1np e ño i qu tanto lo s alu c ina : la g l oria! l~sc h o tn b r e tanto ti c rnp o pers g ui do por la el es­gracia, p cr s g uido dcspu es p or ln g lo ria, e ra Jloff­mann en p e rsona. La poesía. 1~1 públi c o ha visto e l proyec t o sob re un institu ­to de cien cias i artes escrito p or e l seño r Luis <:'­g un do Silves tr , J c; unl está preced ido de una car­ta del sciío r Lu is l\1nria Silvest1e al autor, s u hijo. Esta carta ha la~timado la su~ccptibilidad de al g· un lite rato,' pu es e n e l número 18 de este periódico e n­co ntrarn os un nrt ículo, en que J auto r derrnma gota n érez, Samper i otros varios. se pierde i se anonada al querer seguir los rastros Ellos honran nuestra naciente civilizacion, i las de tr e s hombres solamente : de Guttetnberg, de Fui- jeneraciones venideras lanzarán sus miradas al tra­ton i de Daguerson •••• ! ves de Jos siglos para contetnplarlos de cerca, El escritor a que nos referin1os encuentra vacía desde su propia c.una. de sentido la espresion dedicarse a la poesía : cree que nadie puede dedicarse a ena: porque r') es un arte, una profesion, sino un objeto, un hecl1o o un conjunto de estas dos cosa~ que está en todas par­tes, que se manifiesta siempre en todo lo bello, en todo lo grande. Sí, estamos de acuerdo en pnrte: la poe ía está en la naturaleza, se encuentra en Ja ad­mirable artnonía de Jos globos que jiran en el es­pacio, en su volúmen, en su brillant~z; la vemos en el portentoso organisn1o del hombre, en su espi ­ritualidad; ella se exhala en Jo~ aromas de las flo­res i de Jos bosques, se percibe en el canto de Jos pájaros i en el murmurio de las aguas •••• Sí, se encuentra en todas partes: nadie puede crear la poesía, ella es la obra de Dios. Sinembargo, eJ hom­bre que lanza su j majinacion en el espacio, que re­cojeen los inmeusos soles que lo cruzail la poesía del Eterno, queJa absorbe toda en su alma para de­rramarla de~pues en palabras ardientes i armonio­sas, ese hombre r.s el poeta que ha cantado la be­lleza de los astros: el que vaga en los campos aspi­rando perfu1nes, repitiendo el ruido del arroyo i sonriendo al canto de Jos pájaros, para cantar des. pues en melodiosos versos esos perfumes, esos rui­dos i esos cantos, ese hombre es el poeta que canta las bellezas de los bosques. En fin, el poeta recoje en todas partes la poesía de Dios: él recorre el mundo espiritual i el mundo· material, para arran­carles miJ lares de bellezas i ~rrojarlas des pues en­tnedio de la humanidad. Para recojer estas belle­zas, i, sobre todo, para dcrratnarlas de nuevo en números gratos i cadentes, hai reg·las fijas que cons­tituyen u na de las bellas artes, i es la que los hom­bres l1an convenido en llamar poesía. De aquí se infiere que un jóven sí puede dedicc¿rse a la :poesía. l .. os maestros del arte han definido la poesía, di­ciendo que es '=el lenguaje de la pasion o de la ima­jinacion animada, formado por lo co1nun en núme­ros regulares." Esta definicion, que creemos está de acuerdo con lo dicho anteriormente, hace indis­pensaBle la pasion o la imajinacion, para que en • • L. HINESTROSA. La Música. \TI[. 1\iú ica inglesa en la centuria décima-sC'sta.-~IJ.úsica i n1úsicos italiano ~ en la n1i ~ ma centurin .- 1\lemanes, france­ses ~pañoles i holandeses. - 1 ú _ica inglesa en el siglo 17. -:i\fá.scaras, (*) rnadri_aale s, haladas, &.-Eminentes com­positore s inJlese.,.-... iusica italiana en el ~i~lo 17.-Céh.,_. bres compost tore i violi ni tas. - orretli.-1\1 u'-=ica alemana en el c;i~lo 17.-Jntroduccion en Ale111ania de la ópera italia­na -i\lusica francesa en el c;iglo 17.-Jntroduccion de la ópera jtaliana en Francia.- ulli.-Compositore <.le música en Inglaterra despue de Purcell. -Antes de la reforma, así co mo no había mas que una rclijion en Europa, tampoco babia mas que una sola especie de música sagrada, el canto JJano, i el discante a que aquel servia de base. Aplicába­se e~a 1núsica a una sola Jengna, Ja latina; i en el siglo 16 la música era en Inglaterra una parte in .. dispensable de toda educacion esmerada. Consér .. vase todavía una coleccion manuscrita, con el nom­bre de :' Libro virjinnl de la reina Isabel," quien deoió ser una artista de primer órden si era capaz de ejecutar las piezas que dicho libro contiene. Fueron los dos autores de esta famosa coleccion Tallis i su discípulo Bird, el primero de los cuales fué singularmente profundo en la composicion mu· sic al. Durante el reinado de Isabel, el jénio i el saber de los m úsicoJ británicos no fueron inferiores a los del continente, observacion que apénas podría apti .. C[trS\3 a algun otro período de la historia de Ingla­terra. La música sagrada era objeto principal de estudio en.,toda la Europa. Ellaud i la espineta t••) eran los únicos instrumentos para los cuales se com· ponja alguna mú"ica tolerable, pues el violin a pé­nas se conocía ; i las viaJas con seis cuerdas, i tocadas a guisa de guitarras, se admitían en los concicrto3 privados ; i la reina Isabel tenía la cos- ( *) Entretenimiento festivo con mascarillas ; representa .. cion dramática sin guardar las r.eglas del drama. (ll'"') Clavicordio pequeño . • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , BIBijiOTE •A DE SE:& RlTAS. 1~1 tumbre de que le regalasen los oidos, durante la ~ nadas, que se coleccionaron entónces i publicaron comida, doce trompetas idos timbales, acompañados en cuatro pt'rtes1 se inventaron muchas árias en de pífanos, tambores i clarines, lo cual n1uestra el imitacion suya por todos los grandes compositores estado de la mú ... ica reaJ en el spresado período. de aquel ti empo, las cuales se cantaban por las ca- Ellaud, que hoi es conocido escas::unente, ra el llcs n partes. Ell as t eni nn mas aire i vivacidad en instrumento favorito de todas las naciones de Euro- la n1 e lodía que otras canciones de la misma fecha. pa durante los dos últimas centurias. Las compoj- Ningun compositor napolitano de este período ha cienes corale~, los madrigales i las canciones en merecido tan alta alabanza con1o don Cárlos Ge­partes, eran la sola música vocal de entónces. Las sualdo, príncipe de Venosa. Dice Tassoni, autor árias, o solos, las antífonas i cantatas, son produccio- italiano df~ aquel tien1po, que dicho Gesualdo imi­nes de tiempos mas recientes. Es por tanto en la tó las melodías escocesas; pero las composiciones znúsica de iglesia, los madrigales, i canciones en par- que de ' 1 quedan no tienen semejanza alguna con tes, qua los ingleses deben hacer consistir su repu- la música de Caledonia. Parece que sus contempo· tacion durante el reinado de Isabel. El gusto, el ráneos se deslumbraron con su rango en los enea­ritmo, el acento i la gracia no deben buscarse en mios que le ~ributaron. esa especie de música. Lo que jcneralmente se lla- A la cabeza de la escuela lombarda está el padre ma gusto, es casi inadmi ible en la co1nposicion de . Costanza Porto, de Cremona, autor de diez i ocho iglesia. Las figuras i cánones del siglo 16, como < obras diferentes para ]a iglesia, llenas de con1posi­los edificios góticos en que se cantaban, tienen cier- ~ cienes elaboradas i curiosas. Gastoldi, tambien de ta gravedad i grandeza peculiarmente adecuadas la escuela lombarda, fué autor de varias baladas al objeto de su construccion; i por estraños que mui vivas, i mas graciosas que cualesquiera otras parezcan ahora, deben conservarse como reliquias melodías que se escribieran ántes del cultivo de la venerables de la erudicion i trabajos músicos de los melodía para el teatro. tiempo~ pasados.. . . . . Entre Jos maestros principales de Jn escuela de El s1glo 16 v1ó florecer en Ita ha a G1ovan1 P1er- Bolonia en el si o-Jo ll.6 deben contarse Arturi i An­liugi .. da Palestrin.a, el maestro ~mas ~minente ~e ~1. dres Roti: i entl~ los d'e la escuela florentina, Fran· Nac1o en Palestnna en 1529, 1 hab1éndose d1sttn- cisco Corteccia autor de madrio-ales i música sa~ra­guido de jóven como compositor, fué adntitido por da· Alejandro' Strigo-io, compositor ¡yofumingso · el Pap~ a su capilla de Roma, en ~onde Jlevó la 1 Constancia Testa, u0 no de los mas graciosos com~ arm?nJa cora~ a tal gr,ado de perfecc1on que nunc~ positores de ese período. ha sldo escedido. Cuentase que, estan~o el.Papa 1 En Alemania, entretanto, ademas de los numero­el a~ ion . .1 unque indudablemente ' 1 debe una gTa .n parte de su efecto a la escena en derredor, a la reunion solemne del llapa i Jos cardena]e-.; 1 a las antorcha-.; apagadas, i al n1i tcrio de las voces ocu l­tas, con todo es n1 enester considerarlo siempre co ­mo uno de los esfue rzos rna s suslimes del injenio humano. En e l mismo período, los dos I iazzoc hi con tribu­yeron a la perfeccion de la m út.,;ica de iglesia este n­d iendo l os límites de la arn1onía, i floreci e ron en Italia muchos organi~tas fa1nosos. A fines de dicho siglo, empezó a gozar de favor una especie de dueto ola para voces. El primer compositor de c .... tc jénero fué Bonoricini, entónces Abate Stcffani, ad­mirable 1nú '-i ico qu e nació en 167 4. Sus duetos fueron seguidos de los de Clari, HandeJ, iarcello, Gasparini, Loth, l-1asse i Durante. Arc an gelo Core lli nació e n fe brero de 1653 en Tusignano, en BoJonia. Visitó a Paris en 1672, pero los zelos de SulJi le echaron de él, i en conse­cuencia vino a Roma en donde poco despucs dirijía la orquesta del teatro de la ópera como primer via­l in. Allí publicó sus Doce Sonatas i sus BaJletti da Camera; mas su fama principal le vino de sus solos para violín, i sus obras han contribuido mas a encantar a los amantes de Ja música por el 1nero poder del arco, sin el auxilio de la voz humana, que las de ningun otro compositor que haya existi­do todavía. Invitado a Nápoles a tocar delante del r ei, su timidez le impidió despl egar todas sus facultades; el rei se salió de la sala en la mitad de un adagio; el famoso Scarlatti ejecutó un pasaje en que tuvo mal éxito; un tocador de oboé fué mas adn1irado i aplaudido, i Corelli regresó a Roma mortificado. Los conciertos de Corelli han resistido a los ata­qu es del tiempo i de la moda. Su armonía es rica i pura, las partes están dispuestas juiciosatnente, i !U gracia i elegancia 8on mara vi llosas, si considera­mos que muchos de dichos conciertos tienen una antig üedad de mas de cien años. Despues de la publicacion de sus obras, creció el favor del violin en toda Europa. Entre una multitud de nombres célebres, podemos mencionar a Gemunani, a Tar­tini, a PascuaJino Bini, i finalmente a Veracini, quien tocó un soJa tan b ello en lacated:ral deLuca, que el auditorio entusiasmado no pudo contenerse, i esclamó Ev1:iva! Distinguiéronse tambien, durante el siglo 17, muchos tnúsicos alemanes. El rPinado de la armo­nía i la nota continuó entre ellos por mas tiempo que en Italia. Entre los organistas i compositore s mas célebres, se hallan Juan Klemme, Jacobo Fro­berger, Andres Hammerschmidt llamado la gloria de Alemania (acaso porque Mozart no había nacido todavía) Schein, Scheit i Buttstett. En 1627 el célebre Martin Opitz tradujo del ita­liano la ópera de Dafne; Schütz, el maestro de capilla, le puso música, i fué representada en la córte de Dresde con motivo del casamiento de la hermana d e l Elector con Jorje 11. La ópera de Alcindo i Clorinda fué representada en Viena en 1665. El Adan i Eva de Theiles se ejecutó en Hamburgo, en aleman, el aYío de 1678. En 1694, Keiser, Branner i Krieger empezaron a componer para el teatro; i al principio del sig lo 18 Jo s actores de las óperas alemanas eran todos tenderos, carpi n· t eros o zapatero~, i la Armida i la Scmíratn is d e la noche _vendian el dia siguiente frutas o dulces. E ... to, Sin embargo, solo sucedió en la infancia del drama tnusica l. Por una comunicacion mas fr~cucnte con la Italia i con e l cstablecilnicnto de óperas italianas en toda~ las có rtes de Alemania, llegó Ja música en este país, i especialmen t e la instrumental, a un grado tal de perfeccion,supcrior al de cu alquie r otro,esceptuando ap ;nas la l talia. . Aunque l os franceses habían deseado por largo tten1po t ener una musica dramática suya propia, de­bieron sin embargo la introduccion de la opera a los italianos. O,fco i E1 ¿1·íclice se ejecutaron en en Paris en 1647, i Ja músi ca era poco cultivada e n Francia hasta que Jas óperas de Sulli, bajo el patrocinio poderoso de Lu1s XIV, escita ron la aten­cion pública. Sulli naci ó cerca d e Florencia en 1633, fué hijo de un campesino, i un fraile francis­cano l e enseñó a t oca r la g uitarra. El caballero D e Guise le llevó a Francia, i l e hizo sub·galopin d e la cocina de la señorita D e Guise, dond e mortificaba a sus compañeros rasc ando constantemente un mi· serable violin. Su mérito, no obstante, fué al .fin descubierto, i obtuvo gradualtnente e l favor público, en té rminos de recibir del rei tílulos de nobl e za i hacerse célebre en toda la Europa. La famosa cantarina La Rachois fu é una de sus disc1' pulas. La Niacpin, otra cantarina céle bre, se hizo tambien famosa por sus aventuras romanescas; por habe r t e nido vartos duelos, en tre s de Jos cuales tnató a sus adve rsarios, i por habe r te rminado su vida devotamente en 1707 a la edad de treinta i cuatro años. Las árias en las óperas de Sulli son tonadas cor­tas i sencillas, mas en el estilo de Jas baladas vene­cianas que en el de canciones de óperas; pero el recitativo es grave, noble i sencillo. En 1 n g !aterra, 1 os princi pa 1 es compositores para Ja jglesia, despues de Purcell, fueron Clarke, el doctor I-lolden, el doctor Creyghton, Tucker, Al­drich, &. i Juan Stanle y, que, aunque ciego, obtuvo en la música una gran celebridad. El baile. El oríjen del baile se pierde en la mas remota antigüedad; pues, unido a la música, puede casi asegurarse que nació con el hon1bre al manifestar este su respeto i gratitud a Dios por medio de cánticos i bailes. Así es que la

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Por: | Fecha: 03/03/1858

• AÑO l. Bogotá, 6 de marzo de 1858. NUM. 10. Teatro. Con1o unos de lo mas puntual e s concurrentes al t e atro, h e mo"' tenido oca ion de ob ervar el poco o ningun ~ cto que cau~an ya en lo esp ctndorcs, los dramns que no jiran sobre lo~ ejes t rribles que la escuela sociali ta de Francia ha pue toen accion de algunos afio"' acá. ehasublitnado o pet\' rtido tanto el gusto, que ya lo que ... e quiere es marchar de escándalo en es 'ándalo escénico, i hacer pasar el cornzon del oyente por una no interrumpida se­rie de emocionrs bastantes a hacerlo e ... ,tallar. Las peripecias l1an de sucederse en lasta blns u nns a otras dri1 e ño, i no <'Stá mui 1éj os el dia en que solo se hable d l Tro1 ador i El 1lfrt cías conlo de simples rornanc s caballeresco , euyas escenas de amor i cu­chilladas no se soportarian representadas. I esto porqué 1 porque la España hace tres siglos i medio que no produce sino dramas de capa i espada, i ya las naciones no gustan de ese sentimcntnli ... mo ro­mántico i J í rico que hace <.le Jas piezas latinas de hoi una melodía continuada i divina, propia mas de la ópera que del drama, i que no produce goces sino a Jos mismo españoles, educados en la escuela d e Zorrilla i utiérrez. como la-.; olas en la plnya del rnar, i el e. pectador Es solo el pueblo frances el que alza hoi en alto se can~a i desagrada cuando cada bastidor no ocul- el estandarte dramático in1poniendo la Ie i del gusto ta un secreto del dratna que se representa, i cada en n1nbos continentes, i poniendo a prueba a la vez actor no es héroe i víctima a la v z. todas las fibras del corazon humano en su deseo de Esta exijencia tácita del público, esta sed cada agotarlo o de vencerlo, siempre de una man e ra au­vez mas ardiente de emocione , si bien es cierto daz i dealumbrnnte. que l1ace gozar cuando se asi te a la representncion I no vaya a entenderse por esto que nosotros de una pieza de Durnas, I-Iugo o Piat, tan1bien lo concluimos de aquí que tal teatro es el único por es que está l1iriendo de tnuerte la escena, puesto que cxcl ncia, i que él debe ~er nuestro modelo. No: se nece'"'ita ya mucho talento i mucha irnajinacion hablamos de · ¡ como de un hecho que tenemos de­para penetrar en ella con acierto; sin que sea im- lante de los ojos, i sin hacer comparaciones con el posible del todo que el dr~una se despe ñe con e) ingles, que tan desconocido se mantiene hasta aho· tiernpo a causa de la exajeracion, o n1uera abruma- rapara nuestro público, bien por las dificultades de do por su propia grandeza. su le ngua, bien por 1a comunicacion m é nos frecuen- Salvados los inconvenientes de la unidad drnmá- te que tenemos con la literatura de chakspeare i de tica, a que tnn fi les fueron "'icmprc los prim ~ ros 1il~on. 1 nos fijamo~ de preferencia en e los dos compositores i lanzados Jos poetas en el torbellino escr1torPs de la Bretana, .porque son J.os rnas men­de la fábula i de la hi ... toria, el drama ha atravesado tados entre n~sotro"", ~ra~1as a las v rs1oncs frunce­todas las edades i todas las naciones corno una luz ~ ~as del Paratso perdtdo 1 a las castellanas del Otelo divina llamada a ilurninar el mundo con u~ res- 1 de Hamlet! plandores. La dramática griega, esclava del coro, I lo mismo que vamos diciendo del drama pu­i mantenjendo a los actores casi siernpre a la vi<.;ta diéramos decir de la novela, si fuera este el tema del público, era de suyo impotente para dar aliento de nue .... tro artículo de hoi. a Jos grandes injenios, i si Scribe i Brcton hubie- l\1as sea de este lo que fuere, es lo cierto que la ran nacido en tiempo de los bellos dias de Aténa ~, drarnática, derrotada ya de la fábula, desconocida hubieran sido acaso tan e tériles i tan in1perfectos en Ja civi)izacion moderna, i de la historia, bastar­como Eurípides. Pero de entónces acá han pa ado deada ha'"' ta la impostura i el crímen, ha ernpeza­miles enteros de años, i los preceptos de Aristóteles do a refujiarse solo en la imajinacion de los poetas, i Horncio valen tanto como una tradicion sin apoyo quienes toman apénas del mundo real la éJJoca i los ni justicia: Ja vorájine de In reforrna se ha tragado caracteres como los vestidos indispensables con que todo lo antiguo, i hoi apénas se soportaria Ja reprc- d e ben adornar a sus personajes escPnicos, i con los sentacion de la Electra de Sófocles. Cierto que cuales despiertan en Ja mente entusiasta del espec­eso no quiere decir ma sino que hemos adelantado tador tnil recuerdos i mil pensamientos de verdad, mucho, tnnto como e l inmen ... o trecho que sepa ra que haceu mayor la verosimilitud de la pieza. Los el E dipo del trájico griego, por ejemplo, del Edipo nrgutnentos arrancados por decirlo así al polvo de del clásico e .. pañol, no obstante de ser uno mi mo las jcneraciones pasadas, no inspiran en la 1nitad el asunto. 1\las ¿con ven rá ya poner término o del siglo en que vivimos un mayor interes; hoi lir: •eros a ese adelanto, o empujar sietnpre el carro no se pide al cornpositor mas que levante la pared escéni c o ácia un progreso infinito? de nuestro vecino i nos deje ver lo qne pasa en su Esa es hoi sin duda la cuestion. a)coba, o nos pinte a no otro .. mismos con toda la Si en tiempo de Perícles hubiera ido de Esp()ña fealdad de nuestros vicios i prtsiones, nue-.;tJas debí­a Gr 'cia una compañia de declamadores i hubiera lidades o virtudes. El caballero cruzado, el señor puesto en e~cena el Ga1·cir¡, del C'asta1iar u otra feudal, la túnica de César, el sacrificio de Curcio, i pieza cualquiera del teatro moderno español, los el destino antiguo han sido desterrados del teatro, ateni enses los hubieran coronado dH flor es i canee- pnra proclamarensu lugar al hon1bredeJ siglo riX, dídoJ es la apoteosis. Sin e mtargo. hoi nadie asisti- con todos sus sentimientos egois tns i avariciosos,con ría a la rcprcsentacion de esa pieza como a la de su amor al oro, con sus vértigos de poder i de gloria, ninguna del teatro de Tirso, Calderon o Moreto . su nbnegacion, s u patrioti~tno o su fe. Las comedias mismas de Moratin han caido en un Tal V<:Z haya hoi ménos elevacion pero mas ver-desuso alarn1ante para la repu tacion del cisne n1a- dad en los detalles . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 78 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. De esta clase es sin duda el drama representado al hombre la medida del abismo, el dominio de Jos en nuestro teatro en la noche del dotningo 28 de elementos,'las alas con que recorren Jos espacios i febrero; i del cual renunciamos a dar a los lectores los ojos conque miran hasta Jos soles cuyo rayo ~o de la BIBLIOTECA una idea sucinta por ser tantos i nos ha l!egado aún desde el fondo de sus cielos. tan variados sus incidentes, que tememos perdernos Pero que casi suelten UU. tambien la lágri­en un grandioso laberinto. Basta solo saber que e] ma viva por lo que dicen que nos estamos atrasan· objeto cardinal del autor Piat en LA BERLlNA DEL do en materia de Do1ninus Donzini, eso tambien EMIGRADO no es otro que presentar de una manera no~ h_ace ll?rar; pero, i sea dicho con todo el res pe­clara i terrible las consecuencias del amor al oro, to 1 s1mpat1a que nos merecen UU, de risa, de una cuando ese amor no se quiere desarrollar con el risa cornpasiva, que les rogamo~ nos la perdonen. trabajo i la economía, sino que se nutre en ]as casas Háganse cargo por Dios! de la Vf-:rdadera si tu a­de juego i se alimenta con proyectos infames que cion de nosotros los sur-americanos, i particular­arrastran a su víctima l1asta la traicion i la sangre. mente de nosotros los neo-granadinos. Derramados El señor Piat no habla sino pinta, asi es que en la en una inmensa estension que alarga sus orillas BERLINA no entra el convencimiento por los oídos por entre ámbos océanos, divididas nuestras atra· sino por los ojos, i la degradacion de Pascual, el sadas poblaciones por cadenas de montes, por ríos protagonista, es de tal naturaleza que basta verla i desiertos numerosos, sin riqueza, sin ciencias, sin para no olvidarla jamas.. . • artes n1 oficio~, i lo que es peor que todo, estrangu- Verdaderamente el señor Piat es un dramático lándonos unos a otros en Jo que llaman nuestra in­terrible; sus CERRAJEROS i Ja BERLINA, únicas fancia política, infancia que ya va larga; háo-anse de sus piezas orijinales representadas aquí, han de- cargo de eso i de mucho mas que callamo~ por jado una sensacion profundísitna en los habitantes modestia nacional, i dígannos sr en Jei i en concien de la capital; pero verdaderamente tambien que su cia lo que debe hacer nuestra estudiosa juventud, terribilidad tiene toda la fuerza del escarmiento, i es dedicarse a las reglas Je jéneros, pretéritos i su pi toda la solemnidad de una pincelada celeste. nos del latin? El estudio de esta lengua no puede En los CERRAJEROS él hace de dos compañeros pasar de ser un lujo literario i casi pedantesco a de oficio un verdugo i un ánjel, i libra al tiempo i que solo deben aspirar los felices pensionados de los a los sucesos la solucion de su problema admirable; reyes, en los paises en que ya la civilizacion puede i en Ja BERLINA, hace de un tahur el verdugo de su sobrecargarse con el inútil peso de las antiguallas. padre i de su bienhechor, el tirano de su esposa, el L~s lenguas no son ciencia ninguna, apénas son deshonrador de su hijo, i últiman1ente el traidor de me~1o~ ~e aprender: por cada idioma que posee su patria t •••• esa es la escala, i del garito se pasa un Individuo, puede contar con un camino mas por mui frecuentemente al patíbulo! · donde le Jleguen las ideas, pero el idioma en sí Concluiremos esta pequeña revista suplicando al mismo no le da idea ninguna. I i tan larga es nues­señor director del teatro nos obsequie en la pascua tra vida, i tan poco es lo que se necesita no ignorar, con la repeticion de este drama soJetnne. Vale mas que debamos consagrar cualquier parte de ella a verlo, que dañarlo con un bosquejo imperfecto. interpretar una leugua muerta que no nos habla Señores Bibliotecarios. ~ He recibido el4.0 número de su estimable perió­dico. Habia soportado los tres anteriores con una serenidad que me honra, sin que me asaltara la me­nor tentacion de enderezarles un remitido, que UU. habrían sin duda enumerado entre los que enumeran en uno de sus editoriales. Pero el últi­mo de estos, el <]Ue intitulan ':Estudios Literarios," ha venido a l1erir de frente mi impas1 bilidad. Soi con UU, señores redactores, o mas bien, soi i estoi contra UU, les inti1no una opo ... icion sistemática, i ya aprenderán lo que es la cólera de un suscritor. Pertenezco a la tribu de los itn placables. Pero, no es que sea yo el patriotero que temen UU. se les va~·ra encima por la confesion que han l1echo. Hagan UU. cuantas quieran; conftésense cada mes, cada semana, i aún cada dia. Ni s~rán los único~, ni los que peor lo hacen. Confie ... en UU. otra vez i ciento tna~, que otras Repúblicas sur-americanas llevan a la I ueva Granada de la leng·ua en eso del a + b- e, T, i yo lloraré i solloza­ré por ello con UU, no porque c ... as otras nacio­lles vayan tan adelante, sino porque la nuestra va tan a tras. Ese a+ b-e , tiene al fin aplicaciones divinas a cuantas obras son necesarias para el me­jor estar del humano linaje. Sin n1ntcmáticas no se concibe la civilizacion, ellas son las gue l1an dado * Aunque enetnigos de l~s polétn ica~ por temperan1ento i cálculo, acaso hagantos de~pues algunas observaciones a este artículo. de nada urjente, en tanto que las lenguas vivas nos gritan al oido clara i distintamente cuanto nos es indispensable saber, i cuanto bueno i malo dije· ron Jas lenguas que ya no son 1 Punto es este so­bre el cual pudjera escribirse todo un libro de pre­guntas como la anterior, a ninguna cle las cuales se hallará contestacion satisfactoria ; pero es segu­ro que si remito a la BIBLIOTECA semejante catecis· tno, me lo devolverán con la nota de alarmante, i sabe Dios si hasta de semibárbaro. lVIas, como me propongo ir un poco mas allá, deténgome aquí un instante, señores Redactores, a descansar en su benevolencia, asegurándoles de an­temano mi filial cariño aJ habla de Castilla, que yo no puedo comparar con otras por varias razones que caJlo yo i que otro~ adivinarán, pero que qui­siera ver, o mas bien oír, reinando en unidad des­pótica en todas las cinco partes del mundo. I inembargo, cuando, hace algunos meses, uno de nuestros periódicos publicaba con recomenda­e ion no sé bi~n qué cuadro de sinónimos castella­no~, o qué li t1s de etitnolojías latinas, quisimos prott·star que no habia peor direccion, en nuestro pnís al ménos, para el ent ndjmi nto, que la que lleva a esa ernpalag·osa erudicion nebricense i a eso otro que Jlaman puri ... tno jdion1ático. uise entónccs declarar con1o lo declaro ahora, . _, . , . que no era n1 sera nunca 1n1 propos1to apocar en un , pice el talento de los autores de los trabajos mencionados. Ellos lo deben tener, i con su buena dósis de e~tudio i de saber. Pero es que esas obras, o rnejor dicho, su eje1nplo, pudieran contribuir a la • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 79 corrupcion intelectual de nuestra JUVentud. Escri­bo corrupcion ni mas ni ménos. Una de la"' fatalidades que hai que procurar dis­traer de nue tros jóvenes, es Jade que se endilguen por la senda de Jos studios fútiles i de las g rand es nonadas, que quitan el tiempo para las ocupacio­nes sérias, 1 e'" tragan 1 gusto en las ti ernas inteli­jencias por lo jeneral entusiastas i susceptibles de pasion. El espíritu 1 trillero~ Jas tendencias voca­bularins, el empiri-.;tno de las etimoloj íns i la ocio­sidad de las sinonimias, es Jo que ha enervado las fuerzas mentales de nuestros abuelos i lo qne man­tiene en relativa po " tracion el alma española. Para llegar a hacer de la gramática la Dulcinea de sus pen .... amiento .... e necesita sin duda ser vícti­ma de una pred1 posicion atroz, i no quiere esto decir que se deba ignorarla. Pero no con vienesa­ber mucha, porque en tal caso todo se quiere vol­ver gramática, i esta viene a ser el vidrio al traves del cual todo e 'e con el color de él. "Hasta los derechos de los pueblos," dice el juicioso crítico Johnson, "se hacen cuestiones gramatica les si los debaten los gramáticos. ,, Preci amente a uno de los que en nuestra tierra pueden llamarse tales, he­mos oido r eferir con carácter de his tórico el lance de un compañero suyo, que, siendo revolucionario de corazon, i teniendo deseo i habi0ndo convenien­cia para él de aparecer entre los insurrectos de cierta época, se negó no obstante con grande enerjía a suscribir el acta de pronunciamiento que sus ca­partidarios le presentaban, i se negó por una razon, ménos, por un escrúpulo gramatical. "Bien pudo el diablo llevarse a la patria, o lo que es mas para mí, a n1i partido. " decia despues sincera1nente e l susodicho patriota; " pero t cómo iba yo a firmar un documento en que se habia escrito rebe]ion con v ~ Y o no estaré nunca sino por las rebeliones, jus- . ... tas o InJustas, pero con b! Dicen UU. al fin del artí~ulo suyo a que he es· tado refiriéndome, que Jo dejan ahí, pero mas bien reventado que conc1uido. Yo se lo dejo aquí con­cluido el mio; pero me reservo el derecho de re-ventar contra UU. - Al~último rei moro de Granada, BOABDIL EL CHICO. FRAGMENTO. Una ciudad riquísima, opulenta, El orgullo i la prez del Mediodia, Con rejia pompa i majestad se asienta En medio la feraz Andalucía. I allí vierte su lumbre el sol de España En hebras de purísimos colores, 1 brotan al calor con que Ja baña En vasta profusion frutos i flores. Allí el áura sutj) aspira aromas, 1 la estremecen sobre cien jardines Bandadas de dulcísimas palomas, 1 pintado tropel de colorines. El Darro i el Jenil con turbias olas En su verde llanura se derraman, 1 a su confin en playas españolas Del revoltoso mar las ondas braman. Mofa son sus alcázares del viento, Fatiga de los fastos sus memorias, Su grandeza i tesoros son sin cuento, 1 no se encuentra fin a sus historias. Allí es el cielo azul, i trasparente, Fresca la brisa, amiga la fortuna, Férti 1 la tierra, i brilla eternamente Sereno el rojo sol, blanca la luna. I afrenta de las tierras mas remotas V énse allí como en otro paraíso, Los pomposos laureles del Eurótas 1 lo~ húmedos tilos del Pamiso. recen allí las palmas del desierto, De Cartago los frescos arrayanes, Las ~añas del Jordan: en son incierto, Arrullan de Stambul los tulipanes. 1 entre pajizas i preñadas mieses Las vides de Falerno allí se orean, I Jos de Jericó mústios cipreses Con los cedros del Líbano cimbrean. I hai allí robustísimos nogales, Lúgubres sáuces, altos mirabeles, I olivos, i granados, i morales, Ceñidos de jacintos i claveles. El zumo de sus vides deliciosas Tal vez la alegre Italia envidiaria, I por sus anchas i fragantes rosas Sus rosas le trocara Alejandría. El jaspe, el oro, el mármol, los cristales Se ostentan en su espléndido recinto, 1 ansiáran sus recuerdos orientales Los escoro bros de Até nas i Corinto. I no la iguala en lujo i en grandeza La voluptuosa pompa del Oriente, Que entre flores i lánguida pereza Vive tranquila su atezada jente. Unos hombres de Oriente la robaron Para sentar en ella su morada : Los hombres a quien de ella despojaron Llor.aron siete siglos su Granada. 1 era un tiempo de guerras i de amores, En que el campas de berberisca zambra 1 el son de los clarines i atambores :Estremecia n a 1 a par la AllLarnbra. I era un rei esquisito en sus placeres, I un pueblo en su molicie adormecido, Que gozaba en su paz nuestras mujeres Esclavizando al padre i altnarido. I era tambien e l término llegado Del brio i del poder de aquella j ente, I al pos tri mero r ci ha bia tocado El sitial de las razas del Oriente. La hora fatal a la morisca luna Los sabios en su horóscopo leyeron, I tal vez mereció mejor fortuna DeJa que sus horóscopos le dieron. ¡ Ai, Boabdil ! levántate i despierta, Apresta tu briLlan i tu cuchilla, Porque mañana llamará a tu puerta Con la voz de un ejército Castilla; Mañana de su mengua avergonzados Te cercarán los tigres españo les, I echarán sobre tí, desesperados, De siete siglos los sangrientos soles. Poesia Griega. Píndaro. Nació Píndaro en 1.'hebas 500 años ántes de J. C. Con1puso un gran número de poesías, de las cua­les se conservan solo sus odas en honor de los ven­cedores en los juegos olírnpicos, píticos, ístmicos i nemeos, Jos mas célebres de la Grecia. Apren- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIB~lr0'EECA DiE SEÑORITAS. dió la mú ica i la poesía con varios maestros, i par- 1 ataco con las armas de la sátira i de la calumnio. tic':ll~r~Pnte con l\!lir~is, mujer célebre. Ejercitó HumiJio con mi desprecio a la envidia; i la única su lOJCtHoen todos losJeneros de poesía, pero Ja prin- venganza que tomo de ella se reduce a abandonar­cipal reputacion la logró por los hitnnos en honor la a la l1ag·a que le roe el corazon. Las débiles pia­de 1.os dioses, i de Jos que conseguían Ja victoria en das del pajarito tímido, no son capa e( s de detener Jos JUegos. al águila atrevida que domina los aires. Cuando celebraba a los dio~es, se elevaba como "i Quién se puede lisonjear de que goza de una una ág·uila hasta su trono; cuando cantaba a los hom- constante felicidacl en medio del flujo i reflujo de bres se precipitaba en Ja lid como un caballo fogo- alegria i dolor que circula en torno de nosotros 1 so, i sietnpre se valia de imájenes sublimes, de rne- Despues de haber examinado los que n1e rodean, táforas atrevidas, de pensamientos fuertes i de máxi- hallo que la felicidad se encuentra en la mediania; mas brillantes. por e ... to me compadece la suerte del poderoso, i pi- Píndaro sigue con empeño el objeto que se le do a los dioses que no me dejen jemir bajo el peso presenta, como un leon que acomete repetidas ve- de la prosperidad: contento con mi estado, i amado ces, i por caminos estraviados s1n dejar su intento de mis conciudadanos, no deseo mns que complacer­hasta hacerse con la pre a. Corre, o mas bien, vue- los sin dejar de esplicarme libremente sobre lasco­Ja sobre las huellas de la gloria, atorrnentado por la sas honestas i las que no lo sean .. Con estos senti· necesidad de darsela a conocer a su nacion. Cuan- mientos me acer~o tranquilamente a la vejez; i ¡di­do no brilla bastante en los vencedores que ha de choso yo si cuando llegue a los confines de la vida celebrar, la busca en sus mayores, en su patria, en logro dejar a mis hijos la buena fama, que es el pa­los fundadores de los juegos, i en cualquier parte trimonio mas precioso!" donde se encuentre. Su vjsta le hace caer en un de- Se le cumplieron sus deseos, pues vivió hasta los liquio: compara su esplendor con el del so]; colo- 65 años en el seno deJa quietud i de la gloria . ca al hombre que la ha conseguido en la cun1bre El estilo enérjico i varonil, al mismo tiempo que de la felicidad; i cuando este reune en sí la belle- rápido i osado de las odas de Píndaro; la grandeza za con las riquezas, le pone sobre el trono de 1 de sus imájenes; las palabras nuevas que inventa a Júpjter. veces para los lugares donde las coloca; la aparen· Este lenguaje tan extraordinario era mui confor- te inconexion de sus ideas; la grave i armoniosa ca· me al g·usto del siglo en qne floreció P!ndaro. Los dencia de su versificacion ; i un singular carácter griegos se habian llegado a persuadir por sus vic- de majestad que le distingue entre todos los poetas, torias contra los persas que nada exalta tanto las son las dificultades que arredran al que quiera alrnas como los honrosos testimonios de la e~titna- dar a conocer a Pindaro. cion pública. Valiéndose, pues~ el poeta de esta A pot:os poetas será dado, a nuestro entender, el coyuntura, i reuniondo las espresiones tnas enérji- presentarnos una traduccion de las oda~ de Pínda­cas, i Jas figuras mas sublimes, parece que habia ro con tanto acie11o como lo hicieron D. José i D. tomado como prestada la voz del trueno para decir Bernabé Canga-Argüelles, quienes para pegarse a los E~ tados de la Grecia : en lo posible al orijinal, tu vieron que emplear a ve­-" No rlejeis apaga1· el fuego divinn q,te abrasa ces arcaísmos i espresiones anticuadas, que esplican ''vuestros co1·azones. Fomentad la emulacion, honrad mejor que las modernas los sentimientos del poeta ;, el mérito, i no e.~pereis 1nas que acciones grandes i griego; al paso que el aire de antigüedad que lle­" valerosas de los qu,e tXspi1·an a la glo1·ia." En una van impreso, comunica al estilo parte de la grande­'< oca~ ion decía a los griegos juntos en O limpia :- za i majestad del orijinal. Oigamos a Jos traductores: "Estos son los atletas que han sufrido tan du1·os tra- ''Fuera de esto, para que los que no pueden leer ''bajos por lograr una c.orona de olivo en vuestra a P1ndaro en griego formen algun concepto de la "presencia ¿ qu~ no ha.reis cuando se trate de t•engar belleza de su. versifi~acion, nos hemo~ ceñido en la "a vuestra J>at?ta? '' Arrebatado P !ndaro con el Oda V. al m1smo numero de versos, 1 en los versos mag·nifico espectáculo del triunfo de los vencedores. al mismo núrnero de sílabas que en la orijinal; i llenaba sus cuadros de entusiasmo, se hacia pan e~ hemos escoj ido esta porctue su versificaciones ente­jirista i dispensador de Ja gloria, i ennoblecía los, ramente acomodable a la nuestra • • • • En cuanto asuntos de sus canciones dándoles un cierto caráe- e a la division que hace el orijinal, conservamos en ter de majP~tad i de grandeza .... la traduccion la de Est1·oja, anti-estrofa i Epodo, a A pesa,r de Ja profundidad de sus pensamientos, cuya :eun!on se daba .el n.ombre d_? período. La es· i del desorden aparente de su estilo, sus versos se trofa 1 antt-cstrofa tentan 1gual nurnero de versos han tenido siempre en grande estimacion. La mul- de una misma medida; ntas el epodo e .. taba en ver­titud los admira sin entenderlos, los jueces intelijrn- , o de otra medida, i era como la conclusion i com­tes e ilustrados dan a su autor el primer lugar en- plemento de las dos., tre Jos poetas liricos, i hasta los filósofos citan sus máxintas i veneran su autoridad. En vez ele decir al~o de la vida i carácter de es­te l1on1bre singular, dejémosle hablur a él mismo. " En otro tiempo, dice, eJ vil in te res no profanaba el lenguaje poético. Déjese de~lumbrar el que quie­ra por la brdlantez del oro . .t\.utnente en buen ho. ra sus pose ·iones, pues por lo <]u e arní toca, no es­timo Ja .. riquezas sino cuando, templadas i adorna­das con las virtudes, nos facilitan e] tnedio de lle­narnos de una glorja inrnortaJ. Mis palabras siguen siempre al compas de mi pensarniento: amo a mis amigos, i aborrezco a mi ene1nigo, pero jamas le \ Las criadas de Bogotá. Para un observador alegre i de ocupado ¡qué campo tan estenso ofrece esta familin suigeneris en nuestro país! ¡Cuántos i cuántos tipos diferentes! ¡Cuántas variedades i Inedias tinta..,, en cuya dis­tribucion i clnsificacion podria lucirse un talento analítico i nomenclaturista! I osotros, sirnples afi­cionados a t.:""tudiar i observar todas las clases de la socjedncJ, aunque sin las dotes necesarias para escritores de co~tumbres, apénas podrernos ensayar en esta como en otras mnterias, tal cual pincelada, a la Jijera i con brocl1a gorda, que pueda servir si· • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 DE SE~ORIT S. 81 quiera para llnn1ar l·t atenc ion 1 Jos que con ju~- que l per picaz lector se hará cargo allá en u• ticia pued n llarnarse t t 1 ú ia una cht"'e tan nota- adentros. ble de la "oci dad n que vivitno, tan íutimutnente La criada de l.:\ ti e ne cierto aire distinguido i de ligada con lu -.; d llH.l ~, i tnn di, na de una rcfor1na dcsenfiHlo, adquirido con el roce de la buena so· radical, cotno lo d Ja~ n1 i rad :s i e n su brazo ddrecho o su alter etro para hablar mas últ1mos _lugar - corre ponden a _las personas mas claro i de modo que' todos nos eJ~t,~ndan. Su minis· caractenz~da -, con la s?la escepcwn de Ja Cruz en terio do m ' stico le impide llevar r ecados, jr a misa l~s proces 1on e s, ero para no entrar en clasificaciones En lo jeneral son des c n]z~s de pte l pterna, lle.':'a~ m~tafísicas, i nada platónicas, las designaremos co- mantilla de paño, i los dom1ngos son1brero de Jlpl· mo el tabaco de Ambalema, o como los vales de jnpa con vistosas i anchas. cintas ~o colores. Se deuda pública: en cria~as de ~.a, 2:n, 3. 3 ~~-"'con esponjan como la .. señoras, 1 a] ~arn1nar h~c e n un sus corrcsp 0 ndientes 1ntermcd1os o Intersticios de ruido como el del l1u 1 a can. Tienen sus formulas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 82 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. pa1·a los recados, i estropean pasablemente la lengua leguleyos, jueces, jendarmas i aficionados. Ernpu· caste11ana. ñando en una mano la caña con un cuerno despun· -Mi señora la manda saludar a su merced, que tado en Ja estremidad, i sosteniendo con la otra el desea que no haya novedad, &.: i sigue el diálogo cargador en que va la múcura, este ente, medio ra· por este estilo. cional, medio brstia de carga, va i viene a la fuente -I cómo están por allá 1 pública diez veces al dia, i en cambio recibe algu· -La señorita ha estado bastante mala, casi de nos cuartilJos i un bocado de pan ; o bien trae a muerte. las costillas los canastos i costales del tn crcado a la -Oiga! no sabia; i qué ha tenido~ casa, si es que no se va con el los para la suya, que -U na especie de afectacion al pulmon, que se algunas veces suele equivocar la direccion i en ha visto maltsima. Ha estado disputando sangre. vez de tomar para el norte toma para el sur., i deja -I los niños? a la señora, o a la que hace sus veces, mirando para -El chiquito tambi en ha estado enfermo con todos lados. una ilusion que le ha salido en las corvas. Estas son las que sacan ]a basura de la casa, Esta jerga, entre culta i bárbara, en que se mez- de~yerban Ja calle, i hacen todos los oficios mas hu· clan los resabios de la primera edad con las pala- 1nildes i viles. En fin, digámoslo con dolor de nues­bras cojic.las al vuelo a la s jentcs que entran a la tro corazon, o mas bien de nuestro estómago, de casa, i a los mistnos dueños de ella, es el lenguaje entre estas prójimas de los calcañares rajados, salen propio de las criadas que antigua1nente se llamaban las panaderas, i las que venden colacion, carne, liláticas, palabra que significa mucho, i que proba- tnanteca, salchichas i otras muchas cosas de la fac-blelnenta se ha sustituido ajilate1·a. tura i conocimiento culinario. Esta clase asciende un grado cuando de una casa Hasta aquí hemos considerado la criada pedestre; acon1odada pasa a otra que no lo es tanto, i en esta si hubiéramos Je considerarla ecuestre, seria nece· viene a hacer el papel de p1·e1nie're, cotno llaman al sario capítulo aparte i un lienzo por separado para ministro principal ~n las monarquías. ~ pin~ar est~ cuadro. Omito por lo mismo hablar d_el Por lo regular ti enen algun cernícalo que las ant1guo s1Jlon con cabos u e plata, relegado a la hls­persigue, es a saber, alguna enemiga gratuita ( cria- toria, i a uno que otro caso escepcional que se en­da de otra casa) que las acosa i atormenta, i donde cuentra en el camino de Chiqujnquirá. Solo las cria­quiera que se encuentran hai alg·una escena serio- das vi ejas i alguna catnpesina rica usan de esta jocosa de insultos i amenazas, apodos i dicharachos. rnontura, mui cómoda para las que ven con las Esta enemiga es la que las def\c 'redita i las deshonora ~ orejas i no con los ojos, i reducida ya a la mayor i tizna su reputacion de criadas honradas, aunque ~ sencillez republicana posible. Estas equitadoras de les pese el decirlo, que han servido en buenas casas. ? la escuela antigua, con su gran ruana pastuza, su Suelen despedirse aJa francesa de las casas don- ~ sombrero de hule, colorado o negro, i su látigo en de sirven, i entónces dejan Ja cama, la ropa i todos , la mano derecha, asegurado a la muñeca con un hi­los detnas corotos, que reclaman una o dos semanas > ladillo, hacen con los brazos un ejercicio mui salu­despues. Entre el ajuar va por supuesto lo que la dable, alternando uua sofrenada con la mano iz­señora les ha regalado en los dos o tres m eses que quierda i un latigazo con la derecha, i llevan el han estado en la casa, porque la tal criada se pre- campas como el mejor músico. sentó como el paje de san Juan (palabras testuales Las demas criadas son todas de galápago, i da de las señoras, que sabran quién era ese paje). gloria verlas a caballo. En las escursiones i paseos Las de 3. a son por lo jeneraluna especie de atta- (i qué familia no los hace cada nño !) el procedi­chées o suplentes de las otras. En sus costumbres i S n1iento es este: se toma u.n rocinante de cualquier en sus ocupaciones participan de la clase superior i ~ color i hechura, i si es tuerto n1cjor, porque entón· de la inferior: así llevan ~1 tapete, i van al merca- ~ ces las p:obabilidades de. que se espante dism~nu­do, como aprtetan el corse a la señora, en un caso ~ yen un cincuenta por c1ento ; se le echa enc1ma apurado, i por fa1ta temporal o absoluta de la pro- un fuste o mómia, Jlamado galápngo, que mas pa· pietaria en el destino. Siempre están llenas de mu· r ece un jamon curado aJ hurno, teniendo cuidado gre; el delantal es de cañamazo, i las enaguas, de colocar un n1an ejo de tamo sobre una almoha­aunque de zaraza, no revelan el color ni la pinta dilla que tiene el moc/¿o en el Jomo ; j encima de que tuvieron en un ti e mpo. De esta clase i de la ámbos se coloca la criada, entre risueña i temblo· 2.a suelen salir las amas de brazos i las amas de le- rosa, dando un salto desde el pretil, porque el pié che, cuando para este ministerio no se buscan es- no le cabe en el estribo, que fué de una de las se­pre! amente en el campo. Casi siempre son coadju- ñoritas. I-Ie aquí un todo compuesto de tres piezas toras o secretarias de las cocineras, i las alivian no homojénea~. ¡Qué grupo tan interesante ! •••• Al poco en las faenas de prender ell1orno, limpiar ]as , quinto latigazo comienza a moverse el caballo len-papas, moler i fregar. , tamente, cotno un buque que ha levado el ancla;' Vienen por último las que en las casas de larga i, cotno si tuviera niguas en Jas patas, va saliendo familia i numerosa servidumbre ocupan el mas bajo con mucho tiento i cuidado hasta dar con piso blan­escalon en la jerarquía servil, o sean las de 4.a cla- do. A un nuevo reclamo de la jineta salen los tres se. Estas salen de la ínfin1a del pueblo, con perdon cameJlon abnjo con un movitn iento de trepidacion de la igualdad democrática, i son el non plus ultra tan suave que bien pudieran ir tocando el chinesco de la mugre, desaseo i estupidez. Visten de frisa sin esfuerzo de ninguna clase. oscura i lienzo del Socorro ; la cabeza, semejante a Seria interminable decir cuántas paradas i deten­la de Medusa, cau a espanto i horror; tal es su ciones hacen en el camino, a cuántas casas se meten desgreño. Aquel enredo inestricable de crines ne- sin ser convidados, i aun sin anunciarse, solo por­gras e indomables solo puede compararse a algunos que el acongojado rocinante busca un poco de som­de esos pleitos que en Jos juzgados i notarías dan bra, o por hábito que ha contraido. No acabaría si ocupacion i alimento a la larga familia de abogados, quisiera enumerar las veces que es preciso apretar • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 3IBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 83 la cincha, co er la grupera, asegurar la barbada, ) lindas nonadas tan preciosas para el tocador de las acortar el freno, recoj e r del suelo los atillos i en- ~ señoras; i ellas en breve habian escedido a su maes­voltorios que van bailando, el sombrero, elfoete o el tra. De modo que, pasados algunos años, ya se dis­sudadero ,; i en fin~ los gritos i aspavientos, i las putaban Jos collares, las gorras bordadas por las dos reconvenc iones de las compañeras de viaje porque hermanas; sus trabajos de hilo i a la aguja eran cuando corre el caballo suelta las riendas, i cuando buscados por todo el mundo; en una palabra, go· salta un vallado las atiranta. i seria fácil decir zaban como trabajadoras ele un crédito que les per· cual de los do , caballo o jinete, ll gan m a-- molidos mi tía sostener con decencia la casa de sus bienhe· i matados a la po ... ada, en donde dejaremos al lector chores. para que averigüe e te punto, encargándo le que Ya lo veis, decia Meunier a su mujer, yo te madrugue si ha de seguir el viaje con nuestra he- babia predicho que estas muchachas nos traerian la roina. CELTA. dicha, i no me he equivocado. Dios que ha permi-tido que la p e luca cayese en descrédito, ha enviado Las dos Anjelas. a esos dos ánjeles en socorro nuestro. Sin ellas no 1agdalena babia escuchado con enternecimien · sé qué hubiera sido de nosotros. lo que acababa de decir su marido, láo-rimas de· Sí, contestó Magdalena, ellas nos procuran gratitud caian de sus ojo .. ; i cuando él hubo acaba- dicha i honor, puesto que no hai en toda la pobla­do, ella, sin poder contenerse, le saltó al cuello i cion una madre que no envidie mi suerte. lo abrazó. En medio dé esta feljcidad tan bien apreciada 1 o oirro observaciones dijo ~1cunier; aquí por Meunier, Magdalena i las dos Anjelas detúvose mando yo i cuando he hablado no hai que hacer un dia un equipaje delante de la tienda de Meunier, sino obedecer1ne. l1ora, para evitar cuestion es, no porque el buen hombre habia conservado su ta­hai para que decir que solo tenemos una sobrina, ller, solo que en lugar de la antigua muestra: Al fuera de que no potlríamos decir cuál es Ja verda- deseo de agrradar; aqui se rejuvenece; él había pues­dera. Ambas lo on desde al1ora. Cabalmente he to: A las dos hermanas; aquí se afeita grátis, aquí a Bibolet que es un charlatan, i hoi no mas se rnañana. sabrá en Rouen cuanto yo quiero que se sepa. Lle- Una elegante señora bajó del carruaje i entró en gad, 11 gad, Bibolet, venid a ver a mis sobrinas. una tra st ienda que servja de obrador i de almacen -Cómo! E "' tas dos 1 indas criaturas.. • • a Magdalena i a sus dos sobrinas. Quiso la señora -Sí, señor Bibolet, dijo lagdalena, son las dos ver los bordados, lencerías i tapices. No estando en hijas de mi hern1ana que acaba de morir. Rouen sino hacía pocos dias i no debiendo perma- - I yo las amo ya, añadió lVleunier, como si necer en el n1uchas horas mas: queria llevar una fuera su padre. Ven, nietas ntias para abrazarte, mue~tra del trabajo de las dos hermanas cuya habi­esclamó con entPrnecimiento. lidad i talento le habían sido ponderados. Con efec­- Cómo decís1 le interrumpió Bibolet con un to no pudo ménos de admirar las obras que se le aire de estrañeza. presentaron, i mucho Ja sorprendió la superioridad -Digo, ven nietas mins, para abrazarte. que les halló sobre las de la capital. -Pero se debe decir.: venid, nietas mias, para Pero lo que mas la encantaba era el aire de han-abrazaros. dad, de dulzura i de modestia de las dos jóvenes -Hola! Con que vos que ántes queríais que obreras. - ¡ Cuán felt'z sois, decia ella a Magdalena, todo el mundo se tutease, ahora no quereis que yo en tener tan estimables hijas! Ah! Yo tuve una tutee a criaturas que voi a educar, que amo~ 1\llas tarnbien que sería ahora como de la edad de las con todo, las tutearé porque yo mando aquí. Ven, vuestras; pero lo que es mas cruel que el haberla n1is nietas, para abrazarte. visto morir, es que ignoro lo que ha sido de ella! -Como querais, dijo Bibolet sonriendo. Como En este instante entró Meunier: espero dijo con que son mellizas~ no? . supina satisfaccion, que la señora esté satisfecha con -Eso salta a los ojos. Nietas mias, no eres tú el trabajo de mis sobrinas. mellizas 1 Vuestras sobrinas! i o son, pues, hijas vues· - Otra vez . • . • tras, s e ñora ~ -Es en señal de amistad i de adhesion que yo Ir o, señora, respondió Magdalena, son hijas las tuteo así; i ademas, amigo Bibolet, estoi seguro de una hermana 1n1a. de que a ellas les gusta, pues se ri en i Magdalena o por ello sois m énos feliz; i yo os ruego tambien. me permitajs abrazarlas. 1\llas contenta me pondría La naturaleza que habia dado a Jas dos criaturas aun si las señoritns se dignasen traern1e elJas mis­tantos rasgos de semejanza, las había hecho tambien mas lo que he escojiclo. del mas dulce i afectuoso carácte r. Cuando crecie- Por supue"'to que sí se dignarán, por supuesto ron supieron apreciar los cuidados maternales de que sí, replicó vivatnente 1.\tleunier, añadiendo: so­Magdalena i el cariño de 1eunier,qne no cabía en brinas mins yo te conduciré a casa de la señora. sí de orgullo por sus dos sobrinas. Era de v e rlo los Vol viendose luego ácia la forastera, agTegó: las domingos paseán ose con ellas por el n1uelle o la tuteo porque las he v1~to niñitas., Costa de Santa Catarina. Pavon e ába e al lado de N ' o bien l1ubo part;do la señora, l\1agdalena se ellas,cuya bell('za se desarrollaba de dia en dia i !as · puso pensativa, ajitábala un vag·o prese ntimiento.; hacía la admiracion de la ciudad. Una señora an- ( no se habia atrevido a hacer pr gunta alguna a di· ciana, canonesa no saben1os de qué c apítulo, retira- ~ cha forastera, i sincmbargo tenia. mi e do de sondear da a Rou e n, l1abia simpatizado con ellas. Todas su propio pensamiento. 1 o quer1a tampoco hacer a las tard s le s daba l eccion de lenrrua francesa, de < 1\rleunier partícipe de la sosp e cha que empesaba a jeografía i de l1istoria, n1aterias todas en que ellas ~ tener, por lijera qu e. fu e s e . Su t e.rnura inj~niosa hacian notables progresos. Por su parte, 1agdalena, ) trat~ba por el contrario de p e rsua.d1rse de la 1mpo· hábil bordadora, les habia enseñado a l1acer esas. sibihdad de un encuentro tan particular . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 84 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. Meunier, radiante de gloria, acompañó a sus so- cia; corrí a Brécourt: supe la n1uerte de vuestra brinas que lJevaban bien guardadas i acondiciona· hermana i que vo .. os ha bias traido las dos niñas; .das las compras hechas por la señora. pero nadie sabia el camino que vos habiais tomado. -He aquí una buena parroquiana, a lo que pare- Hice hacer averiguacion es, dí pasos, ernprendí diJi­ce, sobrinitas; tiene aire de rica, i no hai sino que jencias que han sido infructuosas hasta hoi. Pero procurar agradarla i tenerla contenta. El tal e nto he aquí que vuelvo a encontrarme en grande incer­que tienes, sobrinitas, no está por demas, pero la tidumbre. E toi segura de que una de las dos es mi an1abilidad : la amabilidad Jo hace todo. hija; pero cuál? Dios miot Qué hacer? Cuando el tio i las sobrinas se presentaron en el Lo que hici1nos nosotros, dijo l\1eunier que hotel ocupado por Ja señora condesa de Sennete rre entraba i que Jo había escuchado todo. Hacer lo inmediatamente fueron introducidos a un salon que hicimos nosotros, se ñora condesa. Nosotros no amueblado con lujo. En breve salió la condesa i teniamos sino una sobrina i en la incertidumbre empezó por agradecer a las jóvenes su exactitud. guardamos los dos. Vos no teníais sino una hija, Mas corno dejase conocer que se ocupaba principal- pues tendreis dos, Jo que no les impedirá ser sobri­mente en examinarlas, se hu b1era dicho que elJa nas nuestras, así como el ser sobnnas nuestras no algo buscaba en sus recuerdos; pues las acariciaba, ~ les impedirá que sean vuestras hijas. parecia complacerse en mirarlas i en pasar los dedos Antes de resolver nada, agregó Magdalena, por sus largos cabellos rubios.-Ah! decía su '" piran- ~ hai que consultar con ellas sobre si ambas querrían do, sin tanta desgracia como ha venido a atormen- > ser las hijas de Ja señora. tarme, yo tambien tendria una hija romo vo~otras, ~ Sí, contestó Meunier, i si ámbas querrian ser acaso lo mismo de buena, acaso Jo rn1smo de linda nuestras sobrinas •••• Eso será ernbarazoso. i yo sería la mujer mas feliz del mundo. Pero de- Las dos jóvenes Anjelas fueron llamadas. Mag-cidme icómo os llamais? dalena les hizo una exacta relacion de Jo sucedido. - Anjela, dijo una de ellas creyendo responder Nada Jes ocultó; ni la feliz suerte que se esperaba por las dos. a la hija de la condesa, ni Ja condicion modesta - Anjela! repitió Ia condesa arrojando un gri· que aguardaba a la sobrina del peluquero. to, i vos~ preguntó a la otra. Enlazadas como los tallos de dos flores las jóve- - Anjela tambien, señora. nes escuchaban atentamente, i sus miradas iban de -Ah, gran Dios! Ha beis sido criadas P.n este pais~ la condesa a Meunier, i de este a su mujer. Cuan· -Hace mucho tien1po que Jo habitamos. do 1\1agdalena hubo terminado, elJas se 1niraron un Señor! •••• pero no •••• aprisa! ••.. corramos ~ instante, lágrimas como perlas cayeron de sus ojos, a vuestra casa, quiero hablar con vuestra esposa, S i echándose luego una en brazos de otra, se estre­ella me comprenderá mejor. Venid, hijas n1 ias, : charon con vivisilna ternura esclamando: sea cual venid, tengo que aclarar un gran misterio. fuere la suerte que se nos espere, feliz o desgraciada, I la condesa las hizo entrar en su carruaje. nosotras no nos separaren1os jamas. No es at;Í her- ~o bien hubo llegado interpeló a Magdalena. mana 1 No! jamas! I vos, nuestro buen tio, ,·os, -Señora,Je dijo, vos tendreis piedad de mí, vos r.o - nuestra buena tia ihabeis pensado nunca que os noceis el corazon de una madre. Estas dos jóvenes > abandonaríamos, que olvü.lariamos vue .. tros cuida­están aquí desde su nacirniento ~ do~, vuestra consagracion paternal1 1 o! Seriamos -No, señora, ellas fueron criadas por mi her- indignas de vosotros dos i de la señora, i si no obrá-mana . ~ semos asi, esta madre que el cielo vuelve a una de - tMaría Lacroix de Brécourt,en Lorena~ ~ nosotras, a ambas, lo esperamos! no podría contar - i Cómo lo sabei~, señora1 · con nuestro afecto, no podria amarnos; porque ten· - tHa muerto vuestra hermana i ha beis vos dría el derecho de temer a su turno nuestra ingra-adoptado a estas jóvenes~ titud. Sí, señora. ~ Oh hijas mi as, dijo la conde~a echándoles los -U nade ellas, vos lo sabeis, no es vuestra sobrina. S brazos, no! vosotras no os separareis jamas, ni deja· Ah! Sí lo sé. ~ reis nunca a Jas dignas jentes que tanto esmero han - Decidme, pues, por piedad cuál de las dos es·. tenido con vuestra infancia i que os han inspirado mi hija! / tan nobles sentin1ientos. I i no tengo yo tambien -Eso me es imposible, señora. Ignoro cuál es una deuda inmensa de gratitud ácia ellos1 tNo 1ni sobrina. Babia muerto mi hermana cuando lle· han duplicado ellos mi dicha? i To es a ellos a gué a su casa i Jas recojí, i todos los del Jugar las ·. quienes debo el creer que estrecho a mi hija contra creían herma nas. 1ni corazon sea cual fuere de vosotras dos la que -Pero una de ellas es mi hija. Poco tiempo abrazare? Tinguno de no~otros se separará de los hacía que yo Ja ha bia confiado a vuestra hermana, detnas, somos i seremos sietn pre u na sola familia. cuando, a consecuencia de las desgracias de la Ppo- Ah! dijo l\1eunier enjugándose una lágrima,, ca, 1ni marido se vió obligado a huir; estábamo~ bien sabia yo que estos ánjeles harian nuestra Ji­condenados i no teniamos un motuento que perder. cha. Pero hai una cosa que me inquieta, i es que Encargué a una mujer en quien creí poder fiarme ahora ya no me atreveré a tutearlas i ese diablo de de que recojiera a mi hija i me la llevase a Ingla- Bibolet creerá que tue rindo a sus razonamientos. terra a donde ibatnos a refujiarnos. La miserable Bah! Pero i no es cierto, s ñora condesa, que yo guardó la suma que yo le había confiado i no se siempre podré tutearlas? Porque es ahora mas que curó de la criatura. Fuera largo de referiros todas~ nunca cuando debo decirles: \'en, n1is sobrinas, te las desgracias que nos impidieron volver; pero abrazo. bien comprendereis que debieron sEr enormes e in- Poco tiempo despues la s eñora condesa con las superables, por cuanto el amor maternal no pudo dos lindas bordadoras de Rouen, el bueno del pelu· triunfar de ellas. que ro i su .. escelente esposa v1 vian juntos i felices en Hace apénas dos años que volví a entrar en Fran- el palacio de la condesa de Senneterre . • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 10

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Imagen de apoyo de  Blanco y Azul - Serie I N. 17

Blanco y Azul - Serie I N. 17

Por: | Fecha: 16/07/1904

República de Colombia SERIE 1 } .- CONDICION ES S\1scripción de 50 números ..... , ..... $ 100 .. Número suelto....... ..... ....... 3 ... atrasado.... ........... ........ 4 .. . Anuncios, palabra (tipo común)...... o 20 Gaceti !las. ................................. o 40 Los anuncios en tipos especiales pa­garán á razón de $ 4 por centímetro lineal. Remitidos, columna ............... , ...... 200 Verá la luz pública dos veces por semana. DIRECCI6N por telégrafo: "Propatria." Oficina, calle 9.", numero 2I5 Blanco y Azul Gran telegrama El Sr. General Ramón Gon­zález Valencia dirigió de P~m­pIona, con fecha 9 de los cornen­tes, al Sr. General Reyes, un expresi va teleg~ama en que lo felicita con motIvo de]a decla­ratoria del Gran Consejo Elec­toral, y en que, o~e.de~iendo al principio de la legitImIdad, con sus atributos esenciales, que asegura ha~er si.do y continuar siendo su mvarlable norma de conducta, le ofrece su patriótica cooperación en la obra de la paz y el engrandecimiento elel país. El Sr. General Reyes, en te­legrama del 10, contesta al pres­tigioso Jefe santandereano que agradece su felicitación y que acepta la valiosa oferta que le hace para secundarlo en la ar­dua " difícil empresa que ~e cur llevar á cabo en su cah­da. .c ciudadano electo p~ra la' p' r .era Magistratura de la Re­púLlica. Aplaude ca.lurosamen­te el proceder del hldalgn cau­dillo que de ese modo sab~ sa­crificar á la sagrada causa de la Patria conveniencias y gimpatías personales, confía en que él y los conRervadores de Santander harán lo que los patrióticos y prácticos conservadore.s de An­tioquia, que se han u~l1do para servir mejor á la NaCIón, mora­lizando así el Partido y dándole gran vigor, y termina manifes­tando que en la s~tua?ión de miseria y desorgamzaclón, ra­yana en anarquía, que aflige hoy á Colombia, se ha impuesto el imprescindible deber, que es­pera saber cumplir, de no tre­pidar un momento en la labor de reconstruÍr y encauzar el país por los senderos del traba­jo, del orden y de la moralidad, secundado por los hombres de buena voluntad, y ahogando con firmeza iJlquebrantable todo conato subversivo y cualquier movimiento revolucionario. Los telegramas que dejamos extractados rehabilitan y con­fortan el patriotismo, tan que-brantad, o á consecuencia de la5i recriminaciones odiosas de las diarias injurias y de las graves calumnias que la Prensa de par­tido puso en juego durante el candente debate electoral que acaba de terminar. Es por eso elemental deber de ·los conser­vadores inspirarse en las levan­tadas miras <¡ue rebosan en esos documentos, oír) atender. c(.n el interés que lasolemnidad del mo­mt> nto im pone, la voz autorizada de los J efes que, procediendo de consuno, desean salvar á Colom­bia de la ruina y Jisolución que' la amenazan de muerte; que llaman á la conoi.1iación con la sinceridad que corresponde .... m­plear á los hombres serios y po­sith'ament. e meritorios, y que, estamos seguros, no eludirán ningún esfuerzo, ningún género de sacrificios por llegar al buen éxito apetecido en los impor- . tan tes fines que se buscan, con los cuales, hoy por hoy, sólo debe aspirarse al cum plimien­to de la natural ley de. la propia conservación, pero que no muy tarde, cuando acabe­inos de reedificar lo que la gue­rra demolió, deben buscar al­go mús sólido, trascendental y duradero: ú la reorganización fiscal de la República, á su tranquilidad interior, al arreglo de su deuda extranjera y á su consiguiente progreso y engran­decimiento. El telegrama del Sr. General González Valencia y los demás de su especie que el General Reyes ha recibido de distintas poblaciones de los Departamen­tos, unidos á la muy loable ac­titud de 01 vido, reconciliación y . concordia asumidas por el can­didato presidencial vencido en el escrutinio de 4 de Julio, ac­titud que honra y engrande­ce al hombre tanto como to­dos los merecimientos que pu­d. iera haber contraído en su lar­ga vida pública, nos reve~an bien á las claras que el Partido Conservador no está dispuesto á suicidarse, que aún existen fe, abneg-ación y cordura en los caudillos que lo dirigen, y que pronto irá á dar princi pio una nueva éra fecunda en beneficios de toda especie, en que esa co­munidad política se exhibirá to­talmente regenerada de su mala vida anterior, curada en firme de los funestos males que han minado y corroídb su organis .. mo, y resuelta á recuperar el glorioso puesto que le corres­ponde en nuestra historia, y el terreno que tan lastimosamente le hR n hecho perder sus faltas en el aprecio público y en la conciencia naciona1. Las ambiciones individuales van á tener una tregua de seis años, y es forzoso que Re calmen y acallen en sus manifestacio­nes, pues de lo contrario iremos á parar en Un abismo tan pro­fundo, que no habrá poder en lo humano que de él sea cf:l.paz de sacarnos y de volvernos siquiera á la incipiente é irregular vida de nacionalidad que hoy tene­mos. En el fondo de todo corazón colombiano debe hoy jurarse odio implacable á la política de oficio, á.la que nos corrompe y divide, á ese hábito nefando que nos ha hecho perder la fe en los principios, la esperanza en un porvenir mejor; á esa mo­nomanía aguda y contagiosa qut' nos ha hecho olvidar los hAbitas de trabajo, que ha con­vertido en inútil, cuando no da­ñosa á'los intereses generales, la- labor de nuestros Cuerpos legislativos, y que no ha per­mitido á ninguno de nuestros gobernantes desempeñar con calma y provecho sus funciones constitücionales y legales. De 1886 á esta parte hemos tenido que sufrir el flagelo de­moledor de dos de nuestras más desastrosas guerras civiles: en ellas uno.s por ambición y otros por odios y venganzas, unos por intolerancia y otros por liberti­naje y maldad, todos hemos contraído alguna responsabili­dad, á todos nos corresp(.nde alguna culpa j pero el juego yi­tuperable de nuestra política, sus artimañas inmorales. sus ruindades y pequeñeces, han desempeñado el principal papel en aquellos deplorables conflic­tos, y si no los han directamen­te producido, sí los han crimi­nosamente fomentado, por ac­ciones ú omisiones ajenas al patriotismo y lesivas casi siem­pre de nuestras más preciosas garantías. Es imposible, en consecuen­cia, seguir creyendo en la impe­nitencia final del Partido Con­senador, mientrasen sus filas mi­liten hombres como Rafael Re­yes, Ramón González Valencia, Marceliano V élez, Pedro N el Os­pina y tantos otros, que á pesar de ajenas desvergüenzas polí­ticas más ó menos profundas, dejan oír francas y espontáneas manifestaciones de orden y con­cordia al rededor del futuro Jefe del Poder Ejecutivo, á quien ofrecen rodear y secun­dar en la delicada labor que la mayoría de los sufr~gios de sus Bogotd, .1ulio 16 de 1904 tOt:: ... ~__ ~ ...... __ { NUMERO 17 conciudadanos ha tenido á bien confiarle. Oiga y obedezca el país aque­llas manifestaciones, óigalasy obedézcalas la levantisca Prensa de la capital, tan hondamente invadida por el microbio de esa política de que 110S quejamos; persistan los hombres del con­servatismo en sus saludables propósitos, que deben consti.' tuÍr como )a consigna evangé­lica del momento presente; tra­duzcan en actos provechosos á la administración en el próximo Congreso a.quellos brotes gene­rosos de la. inspiración patrióti­ca, y Colom bia podrá abrigar así la seguridad de salvarse, te­niéndo por expe'rto piloto al Gineral Reyes, á ese noble hijo á quien tanto han desvelado las calamidades de la Patria, y que para remediarlas ha convenido en echarse encima el enorme peso de un gobierno que desde su origen tendrá que entrar lu­chando con dificultades casi in­superables, y haciendo frente tÍ la solución de problemas que ya son de vida ó muerte para la Administración ptí.blica. Cesen, en consecuencia, los oposicionistli;s ele ayer en su ta­rea ingrata. El vencedor los llama á formar con él, á ayudar á la Nación que agoniza, á com­pactar resueltamente las fraccio­nadas filas, y á levantar del sue­lo la abatida bandera. El es el Jefe y el amigo, y debemos se­guirlo; pero tampoco olvide­mos que es el mandatario re­suelto, valiente y enérgico, que en cualquier evento, por grave que sea, sabrá cumplir con su deber con aquellos que, sordos á todo patriotismo é indiferen­tes á todo ruego generoso, quie­ran continuar y continúen sien­do sus gratuitos é irreconcilia-bles e-n-em-i-g-os,._ . ... _-~- POR LA HONRA Con especial complacencia re­producimos á continuación la va­liente carta dirigida por el Sr. Dr. D.Enrique RestrJpo García al Sr. Director de El Nuevo T-iempo, publicada el día 13 de los co­n'lentes. BL .... NCO y AZUL se honra al prohijar, como lo hace, la digní­sima defensa del Sr. Dr. Restre­po García. Bogotá, Julio 9 de I904- Sr. Di:ecfor de El NU(1JO Titmpo S. M. SeñOr y amigo de t,oda mi consi­deración : De acuerch, con su galante ofreci­miento verbal, en respuesta á una petición mía. dirijo á usted la pre- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Blanco 1/ Azul sente cart.a~ que puede ser la prime­ra de una serie, ó que será única, según lo que marquen los tiempos y aconsejen las circunstancias Extrai'iarán quizá algunos que per­teneciendo yo á lo quese llamó aquí Part~cio Conservador, me TaIga de -Un periodico liberal para. 'publicár algo tie lo mucho que podría decir. A ello me han impulsado 'ÓO¡; cCHlsi-den\ cio"~s : ante todo, la actitud se­rena, rli¡;creta , y .digna _ en qu~ usted ha sabido mantener su Diario, en 'me'ilib 'gel desenfreno escarllialoso cen que el periodismo hQgC!ltan6, en Jo-general, hos ha estado asfix,1anoo 'durante ' vários meslts; 1 en seguidll, "porque ' no habi~ndo sído yo ' re.yista liario, eran más salientes las arri't'.úl­zas y los denuestos que la misfua lectura sugería, que los conceptos eientificamenteaprovechahles. No pasarán de seis, si es que á -ese nú­mero llegan, los escritos serenos en que se ~iera espíritu patriótico y que' se planteara en el terr.eno de lo an¡.l ­tracto. El pa~s-ha sido testigo de la tarea, tan persi¡,t~;nte como infecunda, oe insulta!', en la forma -más procaz, á cuantos pudieran oponerse, en cual­quier sentido,á.l,ps in,tereses del es­critor; á c:uantos no oTeran por evi­dente )0 sostenido é'n cada uno d'e esos pactos de ingenios fehricitan- '. ni veü~ta, no quiero hacer úso hoy . 9'e periódicos que se hayan caracte­' Í'izada en ninglino oe los dos senti­t? dbs. ,En mí no ha de Ter usted, ni ~ n8die. áun 'Político que sedesfo-ga, , sial> ,á uiú colomhiano que razl;)T1a ,I?~ j ' tes; y no ha faltado quien gastesll tiempo"su dinero y tal vez hasta su rel)utación de hombre r.uerrlo, en in­sultar, deprimir, deaacreditar yani­quilar, si posihlethuhiera sirlo, á. los inocentes candida.tos, sohre todo al Ceneral Reyes. Esa tarea ' hahda te­nido explicación antes d'el' 2 de Fe· blicamente en uso ,de un derecho .. q.u~ aquí no ,~e Ie,s tjisputa niá los 'Rue yo, pudiera y debiera llal)1ar los f()r..a]idos' de la prensa. , ', y me -Talgo de esa expresión, que 1fco'tisrdero benigna, pOl"que, verdade­ramente, lo ,'que en Colombia suee-· de, á 'este respepto, es por demás 'pe~egrino y tal vez único' en la re­dondez del planeta. El qlle tiene, una , -plu~a én la mano, ya sea aquélla de , oro, así sea oe ganso, se considera 'in'vestido oel augusto 'carácter de '. ~acerdote d'e la prensa; dotado 'de . l!oilá clase de conocimientos; ' inhibi­donde toda especie de responsabili­, ~htles; desliga'd'o de toda noción ,da '. 'J'les'peto; ' 11 utorizado ' par.a ' acol)1eter ' tol\a clase de aV~llturas, hom'bre .ex­eepciomd, 'en qQien se encar,llan la ;Y ri h? ra~ez, el patriotism~, todas las vntuiies y toCias las - sabIdurías; .en- . tiado, en uQa palabra, dbl cielo, para que, ' sÍn ma,ncharsus blancas alas, r~dima y 'Ievan'te álús que estamos sumergidos en el cieno. Actitud más 'que odiosa" cómica, Sr. Director. duando uno está, como lo estamos aquí todos, en los secretos qué tra­tan de ocultarse tras de los bastioo- • res del periodismo. Hace ya cinco meses que yo y éinco companeros fuimos colocados . por crueldades de la ley en un ver­c'dadero potro de tormento. El Gran Consejo Electoral, que en épocas pasadas' p~día seda cueva de los s-ie-te durmientes, vino á ser, en la pre­~ ente. el pararrayo en que habrían de estallar todas las tormentas, y el blanco á donde habrían de converger toous los furores y en donde habríaQ de desatarse todas la~r ir,trigl\s. Pnes-t, as en situación tan d ificil y a~an}sa, 'mis compañeros y yo esper.ábamos Con ansiedad la luminosa colabora-ción y la eficaz ayuda de nuestros compatriotas. En esta tierra de po­líticos, de doctores ! de sabios, la luz debería llegarnos á torrentes, y los consejos opurtunos y discretos no¡J ayudarían á salir airosos en nues-tro cOlnetido. Bien pronto perdimos tOda esp,eranza ,á estos respectos, y nos convencimos de que ,al llevarnos al Gran Consejo, nos hahían arroja. do á la cueva de los leones. No se ha ejercido, es cierto, sobre noso'tros, la coacción del puñal y del ~artote, que es la 'úhical que para' m'tlchos pa- - rece ser presión indebida. Pero el orero. antes oe que en las Asárnhleas Electorales se ' eligiese á Id~ cn'ncli'dli. tós; pero tiesflUés, cuahrlo ya 'no !;e trataoa sino de escrutarlos por una Córporación que no tenía para qué consiclerar las con,ticiolles personales oe los ~andidát()s. sino el número de votos oon que h,ubieran sido favore· Ci008, las filípicas contra ellos eran t?n incontiucentes como los panegí­rICos. Ahora he visto con ({'olorosa !lor­presa que á nosotros se nos colocó en ' púesto tan difícil porque ,oi~ ,que éramos ' honradds ,é indorfuptiole~; pero resulta que esa honradez . 'era conoicional, estaba .sujeta á los resul­tados final~s, y deberla depender de la manera como I'e diera gusto á lás canden.tes pasionp.s 'de pa rtido.' Hasta meoiado.s de Julio, más ' ó menOi!, éramo:; I~s seis miemhros ~iel G~an Consejo los hombres más honora­blefl, más íntegros, más ilustraelos, mis culminantes ent.re nuestros con­ciueladanos. Por suspicacia de la pa­sión y del odio, coménzó á palidecer el brillo ele nuestra estrella á fines del mencionado mes. A principios del ' corriente, ya algunos de no!\otros hemos quenado oespojados de tonas las hellas condiciones. que se nos die­ron p1'Qviswnalmente abora cinco me. ses, y hemos quedado clasificados entre los perjuros, 108 corrompioos y los traidores. A tal extremo ha llega· du esto, Sr. Direct~r, que me he vis­to en la necesidad oe acusar allte el Juez 1.0 superior del Distrito Jurii­cial de Cundinamarca á los Sres. Je­rónimo Atgáez y Juan B. Pérez y Soto, por calumniadores. y que lo que estos señores me han atribuído . es una calumnia, lo juro por lo más sagrado que haya en el cielo y en la tÍerra; y si dijere men· tira en lo que afirmo, picio que la sangre de Cri'sto caiga vengadora 'so· bre mis hijos y sohre mí. Puede su­ceder que lús dos mencionados ca­lumniadores queden impunes en la tierra, pero yo los emplazo para ante el Tribunal de Dios. En la hora de . su ffillerte verán que no es cosa bala_ dí arrebatarle la honra á un hombre de bitm, y que es preferihle ser la­drón de dineros, que, en rigor, pue· den restituirse, que ladrón de ht>nms, 'pues éstas quedan perdurablemente marchitas. Yo bien.se, y .11. nadie se le oculta, que si el resulta.io en el Gran Conse­jo huoier,a sido diferente. hoy se me tributarían elogios hiperbóUcos. que yo habría guardado en mi rhemoria > ti erl1 pos d~ i n'r4IJli-z ttecór\iac1ón: Ü que e.'IC1'uta elige, lPue¡¡ eso. ' y ~ !larla menos que esn, era' lo que se ,}neten­' día que hicieran' esa¡¡ seis emimencias que com ponían el Gran Consejo; no se trataha, al par.ecer, oe hac~r un escrutinio, que era la obligaeiólI qt1e . nos imponía la ley, sino tie hacer una elección, que era 1'1 tarea que n"s im­p(, nían las pasiones clesenfrenaclas y 1011 intereses en ham hrecidos. A IIIOS­otro¡; f'e nos designó porque liíz· que r~spe~,aríamt)s la ley y nuestras con­CIencias; pero ¡¡e nos arrastra por 10s suelos, porque no interpr etárn\)s la Ip.y con el criterio de ; los oomha­tielltef, y porque no sujetárnos la vOz de , nuestrail cunqiellcias á io que (nos 'gritah31!, clm . rle¡¡temp'lados rugidos, las cOllciencias óe los empeñados en la lucha. No creo que , haya habido colorn- , hiano¡¡, nique In¡¡ haya ~n lo porve· nir, c%('aoos en situación tan oífícil é inext.ricable como la que no¡¡¡ tocó en suerte por las ' ti raníag de la ley. Hahiéndose divirlitio" los vlJtos en dos guaris-f'nos casi iguales. las es: ,eranzas tuvieron asidp-yo y crecieron desme. dioa.mente. Por ,amoas partes com­pr. enri,ió¡:e que df\ unos pocos votos depi'lIldería la fin~11 victoria; y el ím­petiu Of\ ItH\ cornnatientes tuvo como pri !lcí pul ohjetivo echar ahajo,oe cualquier 'manera,los poco~ votos :que se necesitaran' pura on'tener el ' triuo. . fo. Contentarlolo' a f;odos era imposi­ole; la ley imponíru perentorial~ente ,la o'blógaoión de dar ,una soll,leión al prohlt)ma' propuesto; era, pu,es, i nde f-ecLihle el desagr~do de aJguna oe las d08 fmccionf's. Pero nunca creímds que eSe desagrario, por otra parte muy natural, degenerara en la rahio-f sa inquina en que ha o~generacio, ni mucho m.enos pensamus que nuestras petsonilfl, puestas como !queoa meho, en situación t,an dificultosa, fueran if1respetadas hasta el punto en que lo han sido. ' Mucho se haol6 tamhién del aca­tamiento que oeberían merecer las decisiones del Gran Consejo y de lo inape/ahle de 8US fallos; pero ahora se ha visto que esas man i testaciones no eran tampoco ,sinceras y (Iue se hacían para el caso de que Jos resulta­dos favorecieran al que tal clij-era, y si no, (JO; no faltarían luégo pretex­tos para ¡¡acarles el cUP,rpo á prome­sas tan solemnes. Fácil e¡¡ hahlar, en la tranquilidad of un hufete ocioso, de la inmundi­cia de Padilla; para ello , no se nece­sita sino una pluma audaz, ligera y llena oe prejuicios; otra cosa es oe­cidir, cOl1torrn,e á derecho y confor­me á conciencia, un intrincado puno to legal y un oeoatido punto de he. cho, tenienoo sobre sí el peso de toda una nación en agitaci6n extraor­rdiflaria. El Gobierno ha ciictaflo un Decre­to en [ue prohíbe discutir por medio ele 'la t'rensa, en són de ataque y des­conocilnierlto, el fallo rlel Gran Con. sejo. Pero en ese Decreto entiendo yo que no t5e ' cierran las puertas que llevan al Porler Judicial. Si hay quien juzgue que ~omos criminales por la decisión tomada, acúsenús y vénza­nos en juicio; pa ra ' ello, repito, todo el mt.lOoo tiene las ' manos libres. • Suspendo por hoy, Sr. Director, para no ahusar de su hospitalidad y de la paciencia de los lectores. Puede que otro día vuel'Va J á ¡rt1ponerme la penosa tarea de bah lar de estos .asun­tos, que han venioo á ser para mí in- ' I ' país entero ha visto rlurante cinco meses, no sé si con inrleferencia ó con estppor, porq'.le ignoro hasta dónde llega llU corrupcción, que so­bre nosotros se ha ejercido, de una manera cons.ante y despiadada. una cOlcción moral sin precedentes. que yo recuerde. Estuoios se hicieron, es cierto, d'el asunto, bastante superfi­ciales en su mayor parte, dicho sea en honQr de la verdad; pero en esos r '¿"ldil , d~ o.rigen parcial y atrabi-en la misma célula en que guardo los improperio~, y esa célula es la misma en que se arrinconan las cosas inúti­les .y aquellas en que no se cree. . deciblemente .()di()~os. Mucho se ha, hablado aquí, y con sobra de justicia, contra aquella fór­mula inmoral, tan practicada en otros I Soy oeI ISr.' Director atento servi dor y agradecido amigo q. b.s, m. ENRIQUE RESTREPO GARCIA. 'Telegr.amas Pamplona, 6 de Julio de 1904 Dr. Esteban Jaramillo, Minis.tro de G.­bierno Con retardo de cinco días me fue honrpso :ecibir ~I telegI:a~a ~en que Su Señona se dIgna darme cuenta de .que he _ sido elegido Vicepresi­dente de la Repáblica, y en que ex­presa sus patrióticos votbs 'por mi norma de 'conducta en el delicado puesto á que he sido exaltado sin merecimientos ningunos. Confío ,en que el Supremo Dispensador tle' to­d. o bien, c~alesquiera que sean las CIrcunstancIas en ql:le pueda encon­trarme, habrá de, mantenerme firme en la línea del deber. ' Mis ,más ren­didas gracias por la ,,{elic,itación de Su Señoría y por su atento saludo, á que correspondo cordialmente. Servidor afectísimo.. . ' R. GONZÁÚZ \ VALENCIA RepúbNca de Colombz'a-Mint"steri'o de ' Guetra - (j1!gentíSt'mo-Te!e_ gra';ta número 822-Bogotá, 1- de Julto de'9 0 1-. General Ramon González Valencia Pamplona Con yiva cómplacencia apresúrome á 'comunicarJe que ,el I Gran Cen¡;~o Electoral, en esta fe.cha, haroeclarado á usted electo Vicepre¡¡idente oe la Repú,olic~ par~ el pr6xi fl'\O pe'rfudo ()on~t,ltuClonal, Junto con el Sr. Gene­ral ~afael Reyes, quien:fue, elegido PreSIdente ... Hónrorne corno el pri­mero en fellettarlo por el altísimo y merecido hOllor que le ha hecho la Nación, y felicito tambiéo 'á ésta 'por el acierto en elegirlo, para su bien en lo foturo, . 'Amig-o . m.oy adicto, A. V ÁSQu~z GOBO Pamplona, 11 de Julio de ' 1904 General Alfredo V ás<¡ uez Cobo, Ministro de Guerta 'A 'mi regreso á esta ciudad, tuve á mucho honor ' im ponerme en el' atento telegrama fle Su Señoría,' fe­cha 4, en que se sirve comunicarme la elección de Preside.nte y Vicepre­sidente de la República, r" -larada en persona del Sr. Gener~ '1' ~s y del suscrito, respectivame. 'i,Las finas expresiones de Su Sei :/', en cuanto á mí se refieren, son ,Hl lC­tremo abrumadoras y aumel4J '~n la deuda oe gratitud que me COi ·plaz< , co en reconocer. Afectísimo amigo y cOmp.1 tri6ta, R. GONZÁLEZ VALENCIA Panamá Ex.; 'fRATADo ANTE EL SENAO, Reproclucimo~ á continuaci6n, por creerlo de suma importancia en 'mo­! nent.os en que se va á tratar el asun­to en oocumentos oficiales. el con­cepto de un liberal connotado, sobre la conoucta del último ' Congreso en el asunto del Canal oe Panamá: " Al tratar err eJ' Senlldú él ultima­tum de los Estados Unidos, conteni­do en la nota ' elel R~presentalltle de esa Nación, ne fecha 8 de Agosto de 1903, se conforml:. la mayoría con la idea ilusoria de que esa gran Poten­cia obraría con justicia y equidad, y creyeron con car:dor infar,ltil que na­da tenía que témer Colombia en cuanto á. su integridad ~ soheranÍa. En esta ilusión se adormecieron, ne­gándose ha~ta á oír al Ministro de RelaCiones Exteriores, quien,al fin de la' última sesión que , se. dedicó á este neg~eiado, solicitó encarecida­mente se aplazara la rliscusión para el di,a siguitmte. El' Senado con-vÍno Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ... Reotiftoaoi6n ' RepúUI(a de ColoTjlóia-Minúltrio de G'ooierllo Dirmión Gmeral de Correos'y Tel;grafos­Se~ ción de " Telégrafos-Número 3,246- 8 de Julio. Sr. Director de El C(JrrtD Nacitl1,al-L. C. En "-;ista del escrito que contiene el pe­riódico de usted de ayer, con el título de Seguridad Telegráfica, el Sr. Director Gene­ral de Correos y Telégrafos dirigió inme­diatamente telegrama al Sr. Telegrafista de Honda averiguando lo ocurrido, q~¡en há'dado la respuesta que á usted transcnbo: : Ofin'al-Honda, 7 de Julio de I904 r ¡rector general, &c. Refiriéndome á su telegrama de la fecha, tengo honor informarle: telegrama de esta fecha 27 de Junio dirigido para Dr. Vélez, firmado Botero,' fue devuelto á su introduc­tor con el porte consignado, dQscientos 'no­venta y un pesos ($ 291), porque 'como era ofensivo para Asamblea Departamental Mágdalena y otras autoridades, no podía . darle curso 6 transmitirlo sin contrariar lo dispuesto e~ artículo 5.° Sanatz, Luis Zea L ... ' a, Lús Felipe Torres y Rafl\cl tkr < • En el . Servici0 de ,a,l·idact ,e María Auxiliadora, l'HllpUe ·to de un departamento p 1'2. 'h(J'fn­bres y

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Blanco y Azul - Serie I N. 17

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 62

Por: | Fecha: 25/06/1859

' IJ. •••••• 1 111 11t a lo , . p rlocll o fJII • Rt ~altR 1 11 or eitla­íiore oJe••t el t JIC) laRyRil r lltlltlo ti 11 lltR e lr'"RII laR erJO R .,, IIIR• yor '•re,.,. ciR•I; R , .. aaelta de corr o, 1 le e po IIJle. , ibliografta. 11 ~1 e a 1 g u n t i r 1 o q u P. ' n n u n e i ó 1 a p n b l i e a-ion d _ (" liuro, f ( co n t dtindolo corno d r ran-d inL r - i a ili a 1 para toda el, ... d p r na , i la l iblioteca qu ~ ha propu ~ to dur razon de toda la publica i nc. nll va C)U se he g .. n ~n . . ~ . . nu lro pnl"' aunque no 1 mpre entr n un JUI-j o e r H i e d 11 a...; , ~t.. e ,~e n ) 1 d be r d r e i te r n r aqu lla recorn e ndaci o n :-:, a egurando d ~ pue de he b r J ;) i d ·1 il~ 1 n u al e /Ji s 1 o 1 a 1·, q u le 1 i b r i t o e digno de ocupar un luaar di tin a uido n cual­qui era biblioteca, i tnucho n1a:s en la colecciones nací nalP . Parece una nec ed d, o por l o tnénos una itn­pertin ncia, pretender da r r ,glas pata e --cribir todo j ' nero d · arta ; pero r fl exio náudol bi n~ se ver á '1 u e n o 1 o e . ¡ u ~· n t a \ 'e e P. n o. d i ~(Y u , la una carta pe. aJa i tnal scrile, i no hace netTar un favor que habrían1os otorgado a otra n1n con­e i s a i n1 é no ... fa t id i o ... e ! 1 1 o ex aJe r a e i o n d e e i r que tnucl a "' v·ec ... In forrna de lo!' rn e n101ial d - cide d ~ su é ito, porque u r daccion pre vi e ne a-i ~iernp r e en favor o n contra de 1( "' per --o nas que lo dirij ~ n, i da una idea del ca r áctt'f i euu­cacion de ~ ta ... . La jente ... rni s tna de rnundo i de ilustracion se hallan p e t·pl ej < n oca iones sobrP. la fornaa que d ébe n Jara ci rto carta . i de eari, n con ul­tar un r 1o d ·lo. Todo e'"'to .. hallnr·á n aqu 1 in­ter e""anl Jibt ·ilo, arre glac'o "t•gun lo u . o tnoder­nos tnas ri gu r o ') · , i la ~ prácticas r ecib ida ~ e halla d e , , nta en )a itnprenta de Pizano i IJérez. j n ln oficina de ~ncu adernacion del seilor Lor enzo h á ' z. • una rn ano i ~ n pap( 1 ~ n la otra: figut·a inte1 e ... an ­~( ] nt a un .P•nlor que quisi e re rcpr e e l lar' algun JU e z " llen11 n su • i d ' 1 j .. nero htunano. ón o t · l s ñ o ra ? le pr ~g unt é . raci . .. ! rne r . pondió, porque es de Ja ~ filá ­ti cCts q n e ~1án n todo lo~ toqu e·. • í pero ~ n u é q ueda1no , tá 1n~jor o peo r? ...._J nr ce ~u , . . mal: porque 1 r édico 1a di ­" ho que t """ta n ~ejor. 1\I u e has g1 ·acia ! I por allá COJ tán : -J3ie n , gracia • • • • a Di o , ra que no al •n ~d ico. L urné i :tpunt ;, i encendiendo un cig·, rro en la lárnpar( n1 e fuí en bu e de una varil l a de ace­ro pare un e crinolit a. P or supue '"" to que no ra par( 1ní, ~ino arn ariquita, que haLia r uelto enjau]arse el día de Co rpus, por 1rin1e ra \"t:s z. La 1n odi~t a on qui Ah t oqu é rn e d ÍJO, án t e de pre ­auntarle nada- 't acia . •.•• 'l nh razon n dar ­tn ]a , pue:s que iba a dejarJe r eate '"" , o a lo rn é nos as t d ta b i a j u z a a r 1 o pi , d o a rn e n te. - 'l'iene . varillas de a ero, de e~a qu ... ? h ! y· sé bi e n: ~rae in · ! l e acero no tan ­g o: vien e n de acabar ~e la qu e te nia · pero t, ngo de ball e n . •••• - i\r a da de tango: al contrario, es para pon- • JfliSe. racia"! Ji ~ la "'" on la suplente.,, que e nlran n s e rvir po r falt, d" la· princi pe le . -¿ l n o hai desiqnaclfls 1 ara cuando fhlte n e ta~ : - ~ h! ) la· n~ nec~itan e r d e. ig nada : su color e~ naturc l. - r\ \"P r, d nJe acá. \ i ea u '" ted córno le Jle_só ::,u a(J'o lo a la b, rba " de ball na, que .., ·a no se u · aban ni aun ~n lo s p, raguas. ·rucias! stán tnui '""C a a ; n o trnn. e ne u e n- -· ·er '_ que la· ballena de e tos ti e 1npo ... on latnpiiías o que han d ejatl o la tn oda de las barbas lal'gas i e afeitan . . -J!:l "Or é por arriba i la crinol.ina por. abaJo dijo un l epado que e"'taba )n un r1ncon t1 n e n a la 1nuj .. r~ con1 ca - tillo de Corptts, toda anna­da en varillas. Cornpré n.is barba ·, a rnzon de do rcale el Las gracias. tn et.ro, i n1c fu1 rnui contento. Al totnarla dí las ( Cuntinuacion. ) gracia a Ja tn odi. la, i al recibir ella la plnta tnnl- Déspues de almu e 1zo alí d casa, i me diriji biPn rne las dió. liabi a p~rdido ln uenta. de la a 111 ¡ tertulias oblio· ,1 Jc. en Ja calle de :F'Jorian, gracias de la n1o~li ~ta , p ro scribí al ta11ieo: p~r del 'umerc ¡0 , plaz: Bo lí \'a r, ¡ o_ tras d ¡ ez o. d 1c, varilla. , 4,000 ; 1 la que ha bía hecho el escond t-t i en das el o n de su e 1 o a - e .. in, r e 1 t 1 e nl p o a n11 s a n- do, 4 , O O 1 · chas J ·yPndo ~n lo interrnedio de si len c io e J l !. te ·ra. el dia d e In. cnrtn~ i l ill e te 1 do- > ¡· · ¡· · t b 1 a r u n , e.. q u i n a n1 e d ~ l u v o e 1 re}) a r t i d o r d. l •. a aviso qu e dice: la t er/uta 7Jei:Jiltlca; avJ o an re:spelaJo ¡ cumplido como ¡0 que en letras gor - Biblioteca, i m • entt·fgó un o,q u , en letra mUJ dt-das se vt-n fijados en lo .. pr biterio Jc la .. io·l - bujada, deci a: sia,s, prob j bien do que Sllban allÍ los profan os. 0 .l\f e : ' ~ f ~ amigo don J íídas. qu •do itnpue l . !JOJ" hallaba en una botica, d o nd e , n1as que en nin g u- su n h c 1o de ny r, d haber stdo nombrado tn• rn­n u otra parte ] a t e r tu 1 i a p rj u d i e a, J! u es . que e n b r o ñn t o d e 1 a o e i edad q u ~ u "te d d i g n n ru 11 te una operacion delicada e l boticario, dJstra1do con diri j . gradez o la honra, aunque r cl~azo la la :onversncion, pu ede p e rjudi car gravemente a alutnnia. J> ero n1e t.. 1 ~!CG~ una duda, i es¡ '"'l u t d un tercero , j perjudicarse a sí rnisln o, cuando en- es ribi6 nato, quedando una p~queña 1 nai~cha o­tró una criada conocida ania ron una botella tn bre la n, o si es que la oci edad tiene m1~mbros Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 38 . - - -ñatos i anien1bros nariaones; en e te caso deben < de varios notnbre ·de calle·, puentes i otras cosas olocannr entre los últilnos, i el primero d todos, antiguas de e ta ciudad, tales cotno el l'ulio crL­pu .. , corno nadie iguor~, las t cn~o de .nlarca.tna~ bi,erto, el lllnlin~ dd ~ cubo, 1 Chor1o lfel fiscal, el ror, i al e tilo borbonlCO. l{cptto ml gractas, 1 e hoJ?O tlc l l 'laJ 'ta '1 crcsa., la ll1ana .de Zabalcta, la 111 e u. ribo(:,. .n JuA · CnoPEHEN.A." esqu1na delllodudero, la dt)l Cuartlllo de queso, las calle, de la .. l Téjares , del ]Jurgatorio, de Jos Ca?·­Enterudo, dije al repartidor de gracias, i pa é neros, de )a Garre 'ra, el pu nte de Les1nes, ]a a tni libro: Jilcia<.le .. Cortez, por narice · 1,000 Jiiue'l·ta de Jai1ne, i otros vario.s sobre Jos cuaJe 1 desdoblar la misma ' quina, en bu ca de deseaba tene r noticia. A renglon s.flguid.o 1ne lHi · cruante que ha bia cl(:lj( do en ca a de la m o- con Le tó : dist~~ me ?ncon~ré d' nu:vo cu1~ e l usodicho ~e- "Si e nto mucho no poder complnce.r a usted parttdor, 1 me diJO: g rac1as a. J)l os que lo golvt ~ inmediatan1 e nte, corno qui~icra, pe_ro le ofrezco incontrar. Co1no ta grnctn .. no t'r~n para rnJ, hacer la ._; indagaciones que desea . Por hoi solo no las apunte. . e rne habta _ol\~ t ... tlada. 9n.rle >le dire que, en cuanto al Patio cubierto, so pecho ?tra .. carta que ten~a para. usted, anadto. R1c1bda, qu~ en alguna ca"'a de aquella calle ~e darian tal 1 al h n ~ m as .1 a le l. De e 1 a a~ t : • • vez en otro ti e r n p o e o rn ed j as, t o 1 J anclo el patio . '" .. tntgo mto. Tu qu e e en be en .la JJ_zbl~oteca, (Brujo! dije para mí) Del Jllolino tlel cubo solo hazm e el fa~'o.r Jc en..,a r~~rt!'e el. avlso tguiente: < puedo dar a u ted razon de la pritnera parte, i es ~. uscrtctones a pertod1co. 1 a obra nueva~; que en aguelJa calle, si a í puede llarnarse, haí su crt~Jo~e para obras de candad, de filantropta un rnolino de trigo: lo del cubo no sé lo que quie­o f?atriotJsln.o, para fie ta. ' .a g radas 0 profan~s, re decir. (E~o yo tan1bi en me lo sabia). En pun­bades, ~on11das, paseos, socteJaJes de cualquter to a Chorros e toi a oscuras Jo mistno que usted. clase, rlfas &.•, r .", &.a, & .o, ~' 9 ) &a A NADA DE La esquina del Rodadero supongo que la llamarán DE EsTo E~TOI DI PUE~To .A (O:iSTRIDUlR, por ]ara- así por lo mui pendiente i resbaladiza i la del zon. q_ue d~ el pápro el~ nue tr~s montañas. Te < Cuartillo de queso por la figura d el corÍe. (N o­ant1c1po m1s tnas esprestva .. grac1as por tu bondad, S ticia itnportnnte.) J.Ja de Ja Carrera se sabe i qu e do r ·a ERYIO LINCE." que se JJan1aba así, porque en los prirneros años It~continenti apu~te. Suscriciones, por antici- ~ despues de la . fu_nd~cion d ~ Bogotá, las perso­pacton . ••••••••••.••••.•••.•••.••. p 1,000 nas de mas clJstJncion hactan en aquella calle Con esto pensaba llegar a n1i casa libre de nu e - apuestas, co1riendo a todo escape para lucii vos negocios i n1ol e tias, cuando alió de un za- ~ sus caballos. Pero ya que no puedo satisfacer guan i me atajó e l paso doña 1\Iónica Chacon, i ( los justo , patrióticos i hurnanitarios dPseos de n1e dijo con mucho cariño: usted, en l os nombres que cita, le indic~ré que ¡ Cuánto me alegro de toparlo, que lo desea- ~ la Calle del Arco, de que usted se olv1do, se ba tanto!!! } llatna así p o r un arco q'Je la atraviesa de un lado -1\Ii señora, estoi a su di posicion. < al otro, de norte a sur, i que dizque es un puente -l\iil n1illones de gracias por todos sus favo- que sirve para comunicar la Veracruz con la Ter-res. La capa que rn e consiguió e n el teatro es tá \ cera. ( oticia fresca, dije riéndome de la candi­lindlsima. Como mandada hacet~, agregó ]a hija dPz de mi a1r1igo). En fi11, doi a usted n1il i mil que iba con ella. ... a a salir el carro de David e gracias por habern1e honrado dirijiéndose a mí magnifico. para este objeto, i tne repito &.a" ~l\Ie al egro mucho de que ustedes.... . Tiré la carta debajo de la mesa i apunté ~ -. i supiera lo que le a gradece tnos! • • • • ( Bartolomé Espina, por noticias. . • . • • • 2,000 -Qué agradece! < Ji~n segu ida llamaron a la puer~a, i la criada -Cómo no ! En fin, vaya pt·onto por allá, i me trajo otra etnbajada : un papel amaril1o i tnu-verá. groso, que no babia por donde cojerlo. Desde -Con mucho gt1sto • • • • que ví la firma auiviné que era la viuda de don -Conque.... ... a le digo.... l\lartin Ceballos, mujer impertinente que pide li- -Sí, señora. ' rnosna P.or circular a todo el mundo, agotando el -I mire que.... vocabulario de las vergonzantes, i diciendo mil --Pues!.... Gracias ! Que lo pasen ustedes menti1 as, i que por lo regular acaba firtnándose bien. Rosa Flóres de Cebollas; equivocacion disculpa- -Gracias! Gracias! • • • • ble en una 1nujer, i en una tnujer pobre, que tam- -1 n1uchas saJudes. bien las ricas suelen can1 biar ]a o por la a, i aun Gracias! i pot· allá tambien. • • • 2 cometer otros errores mas graves. ..... -Gracias ! . . ~ · -o supe si la Cebo 1 las rne daba gracias por al- ~ espues de ~sta sustanctosa conversac1on, sa- , gun motivo, i aburriuo de tanto apuntar, hice la que mt carter.a 1 apunte a lo largo, porque a lo suma de las que habia recibido en solo medio dia, i ancho n~ cab1a :, . hallé que me babia yuelto a casa con tnil cien mi­~ se nora l\Iontca Chacon- Por una capa de llones dosci~ntas diez mil gracias ( 1.100,2 10,000) terc1opeloo.;.: • • • · • • • • •. • • • • • • 1000.000,000 i esto sin trabajo ninguno i con soJo abrir la boca. Lo s do ultunos mensajes 1ne aguardaban en Con la rnilésima parte de esta suma que me hu-casa, ad?nde t'~lv1, a reg~·esa 'r7ne ~la hora .de yantar: biera hallado en reales <..le granada, o aunque fue­Yo hab1a escrito el ?•a ant.er1or. Ul~ ~diete a ~ 1 ra en candores, seria yo mas feliz que un rei, si· a_mig~ Bart.ol.~mé Esptna, anticuarlo 1 ltterato dts- es es que hai reyes feJjces, i le habria dado a Dios al'tículo de c.ostumbr.es que ten1a entr:e manos, n1e hiciese el favor de decirnle cuál era el oríjen ( • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - t No pide nada el Mosaico! .J !. n fin , loga·or{ q ui zá , , l ocn n t o n o p e u 1 li n dn HunA o EOA ..j d ' un 6 c u lo d 1 oz . ( l~l 1 únz . 21 . ) 1 1 osa i "'O 1 bu t , i na 1 i 1 in pi e i o , 1 n cu nt· d "' · o un b ~ ito ¡>id d ])a z : ·1 t o e tnal au t . 1 ·i lla uno. rnil J di r1 ¿ 1 al'i: 1 l osaico bi 1 l 1:n r cil irl ? 'I a1nbi n IJ( Bibliot ca lo 1 ici , ta . J~l ~ un j ó \ r n de ~ "O ; ) ro pr t n ( 1' a u u a z u 1 ~ d ' un b i t E a z. • 1 ¿ 1 n d t, "' b b a '-1 e r i o ? • D l) az, j ntil hechic .. a, n n il de h so ... As po ·o, unque 111 dio b .., loco ueue vohr r a cu( lquiera. Paz l, colaboradora 1 e la hutnild Biblioteca, ora olo hac r una tnueca ln cendi, el tnundo en una hora. ()on !lo aico no e tn e ta 1\ pr t nd r 1 ada de C"'O ; J>ue , le diao, ntedio be o L e hace perder la chabeta. Lila. DEDICADA E ,' PRUEBA DE AJ\tlc;:"fAD A f.-A !'E~OUJTA D. lt. l. S er ian las cinco de la rna üana d l 14 d julio pte d e L:ts a a, u p nuao 1 canto j tomando Ja oga. u e 1 .abia n .. 1 fondo, a ió una ra1z que ervta d~ a ad ro, echó prot1tam nte una lazada, i u .. p ndH.Io J curso d la barca que quedó osci-lando al ~' aiv n d la ola ~ , pcr6. r.:J qu r. llO V nías; te he esperauo ntu­ho diJO uua JÓV n que a e3te tie1npo asomaba ei ~ 1 ord e d la harr( nca. -1) ~ro qu é q t i r , no pud venir n1as tem­prano ap · na aclaró ..• • ,-rl,i ~n s razon, interrump'" ó la jó\~en soi de­tna iado cxij nle ; pPro sube, no t e e té .. ' ahí. -'I'u paur ? ,-] ort ido, tne encargó que cuando vinieras lo llarnara. ~ l.,l r ci n 11 e- ad o ( ltó a ti rra, aracoleó unos e e Jon e. qu ·onducian al patio i fu é a entar~e aJ le do de Ju jóven qu e lo e ... p :a raba sobre un ban­co d e z 1ad e ra qu e habi, a un lado Je la puerta. 1\ndres, que a .. ¡ e Jlamaba nuestro hombre ten d r i a un o ~ \' e i n t i e in e o año : " u a ll a ;) t a t u r a i u n1: n brG r o buste cido "' por el trabaJo, pero in ser bru '"' CO ", hacian 1 tipo de e a clase obrera d · piertc i viva que d ej ( ver n el e '"' terior la ·a ­tisfaccion del trabajo. 1\ndre e1a de talento \~ivo, rn .. nera suelta , al gre gaJunte i d e cidor · a sus ojos grande i ri ueño ' les diren1os cotno Jos llatna­ban la '"' n1uchachas del barrio: ojo pícaros i, por no dejnr de dnr una pincelac.lc ma , diremos que tenia bicr\1te n u vo,negr·o i e do o, haciendo om ­bra a una boca bien fortnnda i llena siempre de a­mabilidad i chi ~te. l Lila ? ué diren1o de LiJa ? E ta jóvPn, cu ro verdadero nornbre era Luisa, r ro a quiera e habian aco tu 111 brado de de niña a llan1ar Li la ra bija de un hombre pobre pero honraJo, quien habia pa ocuraclo da de educacion, a 1 rnén o para pn a r por in tt·uida en tre las jen­les del rio: l eía> e ca ibia, bordaba i hacia todos Jo oficio de 1a ca. a con prontitud i desembara­~ o ; par c ia, corno dccin os no~otros al Yer una p e r ona a jil i vl\ra, parecia un ringlete. Frecuen­tenlente ~ l e o ía d eci r, cuando veía a un inútil: '' fuera 'O ho1nbrc. , .. 1 estaba en Jo ... 1 "' año. 1~ ta rnuchacha pare ia uu contra te entre las cotnpañrras d 1 rio, por su h nno ·, blancura, sus rn -jilla i labios fre e os i ro a do .. corno lo .. clave­l es que t en ia en el patio : t en ia bra1.o apreta dos, i su contorno suave de cendian así ha ta la punta de ]o .. d e do , dio-no de una mano arista- , . era taca. hora olvamos al bau o donde lo dejarnos s~ntado... Lila con una farniliaridacl en i conyugal Je sacn u a ) J cuello de la can1i a de entre la cor­bata a tienq>o que Je de ja : -1 cuéntnme, 1ni 1\.ndresito me has pensado? -1\I ucho, Lila rnia contestó el jóven con tollo el c<\rifio i la alegría q tle lo e ar~cterizaban! i al o1i m o tietn po daba "n r;a 1 tns, con1o para entrete­n e r la rr1ano, a un bucle n gro i lustroso que ve­nia rodando por -.: obre el hombro desnudo de la • ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • .. • 40 BIBL.TO'f~ ., DE ~ ~ F~ ORITA~ . . • - """-"'-~ '----~..........,..._,..~-·~ ~~~ ... ., ..... ,,.,.~"""' - .....,. "' ..... - -r _,.. ..; - ¡ó ~ e n .... noch , continuó An(h·es, e, tuve acaban­. d o de arreg lar Ja ala; si vi e ra ! ha quedado tan bonita ..•• la al co ba, e l j ardin. i: l ja rdin g r a nde i biPn bonito, inte rrutn· pió Liln, p o rque yo pien ~ o Jlevarme mis tazas d e ~ e l a ' ele . -1 t e te ngo n itl os de palo1nas blancas, v olvi ó a dec ir ndt e~, con1o para a ca b ar e l cuadt o <}U C ~ es ta b a pintando. - ... i ! o n tan pre cio s as! I c an a r ios 1 ana ri os n o , mi bi ~ n, so n tan caros. C ie rt o , tl e "' pu c s quiza r o n ,eg uiren1os, no? ~ - ' t, p e ro uin1 e : ¿ iretnos hoi por fin a la ciu­dad a v e r al cura? -Por supu e sto, i rni padre es el del mayor < e tn p c íi o : tn e d iJO qu e h oi arrcgl a bamos e o i qu e ~ s i n o nl ca nz rib atnos a volv e r, qu e no s quetlaria­lll OS al lá e n c asa de un cono cid o que tiene. Quie­r el s q u e 1 o 1 J a tn e y a ? r o , e te tn o n os un poco n1as aquí. ·í, la tllañana esta mui h~lada i le dará mu­cho frio al pobre . Él sí que está contento. -1\Ias que yo ? preguntó Andres con tono buxlon . - B r i b o n , l e r e spondió la j ó \~ en e o n u na hala· ) g ü e ña r e c o nvenci o n de ojos. En qué iglesia s e rá , 1 qu e n os casan ? ) -Quién sabe, dijo el jóven dejando caer la { cab e za s o bre el hornbro izquierdo. ( -Que vestido te pones ese dia? -Si te digo ahora, pierdo la gracia de la sor-presa. -No, Antlresito, dime, replicó la jóvPn con esa amable porfía de las mujeres, con la que siem­pr e con iguen lo que quier e n. -Pue s bien, voi a d e cirte : e s •••• -Oye ! mi padre despertó i me llama; vu~lvo pr o nto, voi a d e cirl e que ya e tás aquí, dijo dán­d o le un g olpecito en la rodilla a tien1po que se p a raba. De düs saltos estU\'O adentro i Andres se ... paro a e ~ p e rar. N os h e tnos d e tenido en estos pormenores por­qu e e ll o s indican el estado de las relaciones entre es t o d o s j ó venes, así como tambien el porvenir que s e itnajinaban. J o rj e, que a s í se llamaba el padre, babia en­Yiu d ado cuando Lila estaba tnui peque ña, i, corno h e tnos di c h o , t odo su anh e lo c o nsistia en darle una r e~u lar e ducac io n para hacerla fe liz. Al pre­s e nt e i ban a c oln1ars e sus aspiraciones, pue to qu e iba a unirs e con un j o ve n honrado i trabaja­d o r, cuy·o ah o rros le habían propor~ionado una c omodidad suficiente para vivir independiente c o n su futura e p osa. Ese es el sueño de los jó­, , enes 1 Sol o ocho dias faltaban para que se unieran e sto d o se r e que tanto se amaban i que tenian ~ d e r e cho para e p e rar e n la fe licidad. Hai ocasi o n es e n que ocho uias, un dia, un mo­tnento d e J e t c ncion viene a ser una ete rnidad ••• p o r eso Jorje iba tras de Jos acontecitnientos a pas? lento p e ro sin uescansar; Andres corria i IAila hubiera qu e rido volar. Se amaban tanto ! • Una 1lor de Jlspafta. E~ EL A L D U ~)I 1>.1:': J , A 6 f '\ OHl'rA IU S'l'I N A VAN ES . '"fien e E pafia Jos rec u e rd os D e us l1 · ro e~ i s u g lorias , I su pasadas victot ias, I su or g· ullo ~ o pendon. La historia d e u .. hazañas En s u e nl b le t n á ti e o es e u <.lo, s o ~t e n e r sola 110 pudo 1 plantó en él un Ie ou. lVI i l in j en i os h ~ n na e id o En la patria d e Pelayo, Do hizo el prinl e r ens ,1yo De Velázqu(\z el pince l; D o G u a tl a 1 q ll i v ir r e fr L se a La rejion de p oesía, Que llan1an .Andalucía I es un eslenso ve r je l. .. Cien grandezas guarda España En una i otra Castilla; lVI onutn e ntos en S e villa • Cotno rorna nc E> s d e a mor. Los rnoros alli dej aron, En los valles de v-a 1 e n e i a, Su valiente descend e ncia I el resto tle su espleotlor. En Córdova i en Toledo, Como en Búrgos i en Granada, Vive la hi toria encantada Del inimitable Cid. JJa villa <.lo resoua ron De Virji 1 i o los can tares, Regada del l\1anz á nares, La nueva, bella 1\ladrid. En el Prado i el Retiro 1 en sus palacios enci~rra, Cuanto de raro la ti e rra A los jnjenios brindó. I de sus bartlos la lira Sus LellPzas ha cantado, I sus ecos han llegado Al riucon do nací yo. .. Es la patria de Cervántes De muchos héroes recinto: Allí e rnpuñó Carlos Quinto, De rei i d e e rnp e rador, Aqu el ce tro p o d e roso .. Conque al mundo le clecia : " Que en sus estados el dia N o a pagada s~ esplendor." 1 • Pero entre tantos primores Que oslcnla en su suelo España, I en lns prad ras que baña El Darro en el mes de abril; 1 en la valiosa corona De su rnonarca orgulloso, N o hai adorno tan precioso Como tú, flor del Jenil. ~fARIANO G. MANJtiQU <1 ew York, 1853. .. • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- - Mi pluma .. rl tculo el die do o rni ~uní o J nñ or J . o n u ·l(l o rd . e1 oJ · J . J on qr tit1 J• oJ·da .• , i d •ud r u u · t d d 1 n a t e ri 1 par la ~ a rli-u 1 s d p ~ r i ' d i o 1 o u a 1 d 1 na s i . d o 1 , ¡· n 1 ] u n1 p 1 o 1 1 el id o e o n a 1 g u ll r d a e t o r h 1 l ~ l o p or v rin · o n ion 1 ou o r la n a, 1 a 1n o j e d o 1 a p 1 u rn n, i 1 a 1. a d j a d a r o l t· a y z , n 1 ¡- r n n Jo l, or n i a d 1 uar t , o rno i all í tuvi e ­ran 1 inl a n ~ l, ... o t un1brP e nu tro pu e b lo-... on 1 n r tí u] d ~ a 1 t a d h rburgo · d i u t d l( id<, d n i : rlÍ ·u )o ob1 ' l.~as t n d ~ I o n j'" ..., I urcr j co n 1 d ' J.J a , ac, n1 .. s uji r ió l d e < L ( J{u ono, i ah o r. on el d e "J!,l 1 in t r n1e ha f re c ido n H\l ri , para l d.~ " 1! plurna. J ju t i irno p o r tanto q ue yo h~ ded 1que a U '"" l d t ú lt it no an in H1do ob r )t odo p o r e l c a r i f q u e U'"" t ed n1e ha d i p ~:sad o a l a ­b e.r 9 u ) r.o ~ c ri b i ( 1 o-o p a ra 1 o s peri ód i o ... , Blb hot ca 1 iVIo a ico _ l Jg n . - a u s.t d p or .t a~ll o ace ptar "' ta p e q ue ­na ll1antfe:sta c ton d e rnt •n ~ er a g ratitud . 1 , - - • d á n d o 1 u ~ 11 L 1 d e 111 i .. i l 1 a e i o u ¿ no ha la tna d i g 1 a i l ·IJ ( d u fu n cione " • • . q u n J p n !n( n o ·e J a o upa o d Ja a lo rias ~ ~ de l a d .. tlac l n. d ;a rni pn l r i u, p r o a co u p - lldt_:d In e n lo t r c bnjos d 1 e rnpo , cuand o r r1 - p n ~ b ( ' o 1' b ~ IT, i "' 1 1 a e 1 e t e 11 rn e ... o tu \ r (J J~ u rn , e( r icia d f, n i l ia . '¿ C! u é co a 1 a dt cr ~'ln d e un a plu rn , , s a cual üu e re s u corte u ·a iJdad o u re z , ? 1 ~bo . con~ . ( r qu e a 1n i pl u n1a n o le rne re c í nun c a _n• un b, fle t c d a a1no rts, ni un pido i suplico p e ro n1 una déc iu1 a i ui ra . ... ' Ji, u t o d ( p oe ' Í íl lla f ué tan ru i n c o nm iP-." o como la for tunn n con c ed r 1n p lata. , i n e 1~1 - ba rgo, pnr~ ~ lgu nn des cri p cion V •n e ol i a pre s ­t < ~r u. a u lla o , acaso por c o n .... ola rn1 e cuan d o vi ­v a· ~ol. o n un "" tablecirnienlo e ntre Jos tnontes e u an do al r a ve aba 1 o áspe r o s en n1 in o o e u a n d ~ n o t e 1 ia . - o c o n qni e n c on\' r o-. , r in~ con rnis arr enda t a ri o o p co n e ; i d e aquí rni ~ art í culos de c o tuntbre i e l plan d e t r e o cuatro noveli ta s d c r ipli \' as, qu e 1 públi co c o n1ie nza a ve r . o lé i mpr que para Ja p ol ítica e tn dene-onfi eso lo t e rn o r e qu e me a "' a l tan al qu e r e r o· aba rni fi e l c o rnpafi ra, i i al g una yez la t raté ha bl ar d e tni pl u m a, porq ue .. i la pluma ;) s e l co n- de \·ioJen tar , habl ó do palabra '"" i se paró e n la .. uel o del h on br , tan) b ien e u <.l e c r é dito e n mitad de l e t r ~eh o c ac nino, c o n1o la burra d e oca ion es . l i ~e l co n1 p añe ra d e rui pa. O"" : ti e n e rn i B a laan, cuando vi ó por J lant la e .... pada del ánje l pl~rna. que r e c o r d arn1 e •ni larg a o) ;) dad 1ni tra- d e l eTi o r u e I ~ rael. Otra v e z .. e n 1e r e si t i ó baJo .. 1 aqu e 1lo .. de 1nis am igo s que ya no exist e n: tarn bi n ~ c r ibienao a m i ~unigo ... l ele nd r o e n u n aquí 1ne pr e senta la pintura el e una m o ntañ, o r anc lto donde co1n e nzaba a fo rtnar un grande e .. ta ­de una n1i:sera b le ch oza; rna all á una haci e r~da bl e c im ie.n t o . l .e ribia yo al citado d o cto r l\ i e ­feudal; en una parte la prese ncia d e las d es d ic has le ndro e l p é"' a rne d e la mu e r t e cle u e cele n fe las ilusione , en otra i por donde qui e ra la au "'e n~ padre n ta In&nera : ''E un d e b e r e l q u e t e n­cía de la fa mi Ji a : por toda .. s ta~ n1iradas ti n e g o d e h ab lar a u - t e d h o i s o bre la de. ~racia q u e que pasar J? rápida biog rafía d e rni pluma, u bre d pl o ra ; in e tnba rgo si posibile r,:; t t ranscea l a 1ne CU)r a veracidad ape lo a tnis ami u os que m e vi i- cali x i te. ".. . . q u i la p i u nJa se m e ca; ó d e la t . ~ aron en n11s establecitnie nlos , i que residen hoi n 1an o . ~n e t a e a pi tal. E t a e arta e o n un a rn u 1t i tu <.1 , q u e s ol o tu vi e ron 1\li pluma no ha sido vitalicia, i ace rca de su por obje to c o n u e lo am ig ab le , paran h o i e n po­raza, aunque sea la moda cue tionar de raza , yo der de l j óv e n Eujeni o _j1 e 1 n dro , qu e re s ide en no píen o dis c utir porque a Buffon, Lineo, i Ray esta ciu d a d , s tu d ian d o la m is tna pr o fe~ ion d e u no lo s conozco sino d e nombre . padr e , c o n la 1nis1na h o nrad z i la mistna aplica-lVIi pluma en la escu e la fué de castilla, de g an- ci o n. so en la aba na, de pava i g uncan.aya en tie r ra Del se n o d e la tno nt aña q ue es tán d e ba j o de caliente, de guaJa en l o· trapiche .. , i, por un ca- Ja c o rd i l le ra d e úbi a o cc ide ntál e - c ri bia yo ~~ pricho de la su e rt e , fu é d e l reino 1nin e ral en 1\.n1- año de 5 1 al í n tecr r o i h o n ra do j ó ve n Franci co ha lema, i d e l vej tal n un e -.. tabl e cirni e nto <.le o to ' ' , d el m o do igu i ~ nt e : ".t\ q u í e nt re In hú­pastal es en que la u s é tl e un ca ñon de pasto d e m e da i o~ c u ra ~ C' !va e n rncd io d e la ranch r ía guin e a. d e la peo nad a q ue sac a qu ina , vi ,~ o e n un rancho De aquí s e infiel' e que tni pluJna ha sido alte r- d e vara n ti erra, te c h atlo ue h oj a s d~ c o r azo n, e n nativa, d e mo c r á tica i sumatn e nlc popular. La dond e a dura p e nas cab f• n n1i e s c op e ta n1i carna que hoi tne acompaña junto de n1i ca1na, es de i el lio de tni r o pa : e lo 1n ~ ns ta para vivit·, i pisco, i e tá tajada por el rev e s, para que no e vivo; pero hai en esta u casa un rnu bl e d e un corra la tinta. . valor infinito, para mí, i e s n1i plun1a . > ~"n B og o- Debo a mi pluma inefables consuelos en todo tá se ere al g una v c e qu e no e pu e d e vi\~ ir el curso de mi dilatada vida, i no recuerdo ino sin una famo . a araña d e cri ~ tnl, o in una b o m ba. con suma ternura el prim ro d sus servicio . 1 Uaudo e ·tuv e e n 1\n1ba.l H l m o rando e n_h ~e Me había apurado con )as planas en la. e cue!a , ~n salon 11 :- ~o de pt en . a d e. ta ba co , qu e ' O dm­de don Casin1iro Espinel, i cojie.ndo un. dta mediO : JI a, ~~.e 7~1 bt_r c ada e¡ u lll ~e d w~ , · o br e _u na bnJ~ c.?, plieg·o de papel florete, le lloble por mttad ; puse , a r~u fan1d1a 1 a nl g un .nn11 go , tn e 1 ar 'C.Hl qu e ' 1a una fecha i escribí: " ~Ii querido padre" i sta ( baJar el t () r1nón1etro, 1 qu .\ t ~ ntnbn nH pi urna tan fué mi primera carta. ¡Oh qué estreno tan dichoso! S fresen con~o una copa d e h )Indo: . ~ nto t ~ ~ s ) ra 1 con el trascurso del ticn1 po, todas Jas vece , cuando 1n1 plutna .· e g naba t o da 1111 .. c.a n c tas. que mi pluma ha trazado esta frase " .J.\IIi q ueriUa De A m ba~em 1~ fu é CJ u e~ en c_o nl e. tn c 1o 11 dt' una madre" ¿ no ha desetnpeñado la mas glorio~a carta d e l . enor Je n r al F rat~ ~ co V . B a r1 :1 g ~ en tarea? . . .. el año de 49, en qu E· '""P nott Jaba d 1 na lll)t e nto l cuando mi p luma ha e·spresado . todo~ Jos de la Repú bli ·a en Frnucia, le d ij ' ·o : " el ··bro notnbres de mis h~rmanos; Jos de m1s nm1gos, In noticia como nn1nnt•' de ln~ idons liberalt' s ; 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOT}.~ 'A D~ • 8NORIT AS. • pt:: .rn n o \· a. a a uc e d "r que el e la c~nizas de la rrenia ndemas un colorcito aperlado, que forma· l{ epti b lic n. s e ]e\, ante un ht\ gundo apoleon •••• " ba de la neo-granadina una de aquellas deida­; Q né c atH.l o r o ~a lealtad la tle nli plutna ! tles tnoriscas que hacian pulsar el laud i blan-ué tid t .. Jidad la d e tni plutna, que me hizo so- < dir la espada a los consabiJos. alisfecho el pott a bl e s n1i p e nas, de "' d e Jos tnont es frios de la ingles de las n1iradas de la beldad clel "Museo de co t Jill e rn. d e .. ubia ha la Jo · ardient e arenales las antigüedades," tenia sin embargo un buen jér­d e l IVl ag dal e na ; l o tn i8nlo entrf' la quina, que en- ? rn c n de spleen en la burlona figura de Andres, un tre la c afia,quc e ntre el h osti g o o j ardiente tabaco ~ racl1aco que por donde quiera le seguia los pa­d l o .. ca n .. e . sos a 1\Iargarita, tanto en la plaza, como en el co- L o .. ú lt i tn o dos a ií o de n1 i e t a ci o n en tierra 1 i e o, e o m o en el rn es de Mari a. E 1 i o g 1 es estaba · ca li e nt e , rni plutna fu e n1i co1npañera constante tostado de celos i de amor, i ya no pensaba sino en la ha c ie n da d e Junca,eu la eutpresa de ernbrar en la conquista de esta india occidental, de esta tabl'lco que tne. alio de .. graciada únicamente por posesion deliciosa. mi Je ~ gracia. Allí en n1edio u el aliño del tabaco, Quiso ver el salto de Tequendan1a, para lo cual e n una p e qu e ña n1e a, e cribt ''La ronda de clon convidó a la tnadre de 1\largarita, i esta convidó ' 'e ntura Ahumada,, la novela titulada ''1\'lanue- < a Andresito, encargándole que no olvidase la Lan­la' i las '"AY nturas de un j e ólogo." Ojalá que ( uola. Los del paseo no pasaban de siete, con una hubi e ra atendido n1as a tni plutna que al trabajo hermana de Margarita, no de lo peor, aunque no de can1p o , pu e " e. t e no c o rre pon dio sino triste- tan morena corno esta. n1 e nte a tnis e sfu e rzo . l\11 i plunHl me consolaba Cuando estuvieron todos a caballo, le dijo Mar-. allí d e Jos cuadros repe lent e s de todo trapicl1e, ( garita al ingles : d e l trato entre burlon i desdeñoso con que los hi- 1.\tlister Foxson : usted no lleva ruana? jos dP los n egros e vengan hoi de todos 1os blan- Allá no sabe de este cosa de ruan. N o gusta cos, aun cuanc.lo lo8 titulen amos, i de la falta de nada por mí. vecindade s. Alire que le puede pesar, porque la ruana es Pero el últitno consuelo de mi pluma estaba S buena para todo ; i si llueve •••• reser\' ado para mas tarde. SoJo un \'iudo, que se ) Oh! esos ojos de usted valen por toda cosa! ha vu e lto a casar con una hermosa mujer, que Pues allá se Jas haya, mister. se v e a con . olado, sonreido, acariciado de ella, e- En todo el Yiaje no hubo sino las jenerale:~ de ria capaz de valorar hoi rni caritativa plurna. Vie- la lei. Margarita había ido cuatro veces al salto, jo, enfe rtno i burlaJo de varias maneras en cuanto i no daba ya que hacat en el camino. El salto lo a in te reses, n)i plutna me a parta de la memoria encontraron sumarr1ente nublado en ese di a. Los r e cu Prdos que 1ne serian poco agradables: es la bo~ques e')taban oscuros, i el hueco del camino esposa jóven que peina mi relumbrosas canas. no rnas, por entre esos árboles seculares, cubier- I no es esto solo, sino que mi tierna compañera tos de líquen i de parásitas, era una escena sepul­viéndome hoi en catna (aunque bien asistido por eral ; el bramido Jel torrente era espantoso con1o tni fatnilia ) privado de todos los honores que da el de un cañoneo vivo, i como el ruido de la fu­la plata, i de todas las ilusiones que da la juven- silería df! un cornbate intrincado: así le pareció a tud, rne ha traído de Ja mano unos tantos jóvenes mi .. ter Foxson, i la humareda se la figuraba él en humanos i candorosos, que aman las bellas Jetras la niebla que se estendía por todos los montes. mas que los metales del pais ; i estos me visitan, Oh! esclamó ei europeo asomándose a la me consuelan i me entretienen, como los nietos cascada, esta Am~rica tiene bien maravillosas endulzan los ratos d e l abuelo que ya no tiene re- cosas Yo babia leido exelentemente bellas des­laciones con el mundo. cripciones ; pero la escenería no es sino a lo vi- Salve triste plu1na, que n1e has seguido en vo como elJa es bien fuerte al pensamiento. Pe­toda mi peregrinacion por el mundo! Yo te tri- ro allá no se dice, qué bellos ojos suelen mirar el buto el homenaj e de mi gratitud, i te legaria tni prodijio de la naturaleza, como estos de Margari­fortuna, si como las esposas de la Jndia, no tuvie- ta tan escesivamente buenos. ras que s e pultarte con el con1pañero de tu suer- Es que le parece a usted, le contestó Mar­te. Hai un motnenlo de la eternidad en que garita· ¡ Cuántas cosas mejores habrá allá en su un átomo de tiempo se confunde con su todo, co- tierra! ' mo la gota de agua que de las nubes vuelve al Conque le gustan mucho las maravillas de océano: yo Jo \·eo mui inmediato para mí, i si Bogota, mister? le prPguntó don Andresito, ha­hasta la ví p e ra n1e acotnpañares, pluma cotn- ciéndole .. del ojo a ]os otros viajeros. pasÍ\'a, n1uchas amarguras me escusarás todavía. --Oh, mucho! esclamó el ingles, Otras plumas han servido pal'a ilustrar el mundo; Margarita con aquella intensidad que tú so lo para mi consuelo privado; singular mo- de la pasion. mirando a es el signo tivo de n1i eterna gratitud. Salve muchas veces, Se hubiera pasado mister Foxson un año en-mi amada plutna! EuJENio DíAz. tero mirando en silencio ya la cascada, ya los . • ojos de 1\largarita,si el cachaco, con una chusca- Recuerdos ruanísticos. da, o con un trinó de la bandola, no lo volviese al AL SEÑOR CELTA. Hace quince dias que habia venido Mr. }i'ox­son a Bogotá. El gusto es tnui caprichoso sobre e sto de las razas, i se babia prendado mucho nues­tr~ británico de 'largar.ita, una muchacha nie­bltna d e ojos negros, pelo cejas i pestañas idem. 1 • mundo. A Margarita le gu taba la bandola, para qué es negarlo, i entre Ja respetuosa galantería de mister Foxson i !os chistes de Andres, no saoia aun por qué decidirse. · Margarita se cansó de estar parada a la orilla de la cascada, i se retiró algunos pasos. Mr. Foxson babia estudiado en un colejio el .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • , spai1ol i 1,\ ~ co lutnbr o-ranauin( ; p ro n í o-nlo ha vi lo p r el jiro d su pe labra" 1 u­cedió tarnbi n on lo u o d nue tra tiqu ta : ~ta no i no d spue de J rga prfl ti a, d part d lo~ tranj :\ro:s, qu < tnoldan 1 aire n cionnl. iar , rila rno;tró d ~ eos l nt r i n el acto el jÓ\' n 1\ ndr , poni ndo h , u de la en 1 uelo, equit ' laruonaiL t ndió obr la 1 o jara ca. 1 r. l i o .. · ~o n por u n a ·lo in v o 1 un t ario de ~o que produc el atnor i la cort · .,nía, quitó su ca,, ca e hizo lo que l cachaco ; p ro 1arO'ariln no ..., quho ntar obre la ca aca ino sobr la ruan , i t rni~mo las otra eñora~. h señorita! e el, tnÓ el ingles, despreciar u ted mi e ac ! - · :ro , ñor contestó 1argarita; e· qu el u o no e sentar5e !SObre la casaca , sino obre las tuanas Entónc s el europeo, sacudiendo su ca aca, se la puso, encendido de fatal envidia de \ er la pr ,_ ferencia que habia tenido la ruana, i jurando ha­cer~ e a una de e tas en el primer buro-o que se le presentase. De~pues que tomaron allí lni.tno vi­no, bizcochos i dulce , se retiraron con alguna prisa, porque el di a se estaba o ~ cureciendo, corno que, efectivamente, cuando pa aban por anoa les cojió un páramo bastante recio l\Ir. Fox on se 1nojó bastante Ja pechera de la carni a, i no alcanzándole a cubrir la falda de la casaca el asiento del galápago, iba como ent, do en un pantano ; todo lo cual sufria callado, con e a re­aignacion nacional que los hace a todos lo ingle· :e aparecer digno i respetabl es aún en medio de los conflictos,; pero f~rtaleciéndose en un pro­yecto que lo ocupaba desde que su casaca fué de airada : el de corn prar una ruana. En oacha descan " aron los viajeros, i viendo r. Foxson una ruana bastante grande, que un parroquiano tenia puesta, le propuso trato, i para mas obligarlo le puso un condor: sobre la mano. -Qué es Jo que ~ tá haciendo, mister ? 'lire que esa ruana no vale ni <;uatro pesos, le gritó la hladre de l\fargarita. S -Este modo de la ruana gusta ya mucho por 2 rní, desde el a iento de la catarata, i desde Jas lluvias de las Canoas, conte tó el británico ha­ciendo pasar, por la primera ~cz de su vida, su rubia cabeza por el estrecho cuello. El indíjena tan1bien n1ui gustoso con su condor, esclamó : -Venga a nos el tu reino! que de e~tos no se presentan tan rnano a mano. A Bogotá ll egaron los viajeros como todos Jo~ que vuel\Ten del salto : un poco estropeados • tristes, i con alguna aventur~ que recor.dar. 1 desmontarse le hizo un desaare Margartta a su pasaino Andres, i él se retiró diciendo: -Queden ustedes con Dios ! EuJENIO DtAz .. r.a fuerza del partido. Llevaban unos tantos días de parnlizacion las operaciones n1ilitares del Es.tado .. de Santandt!r.e~ ~u r.evolucion,i en una tertuha, dlJO un cahalle• o· ~ · A Márques lo tienen copletamente cercado. -~o habrán destinado a ceba seguramente euando no lo cojen. ~ ... ,.. a r~voluciot triun fe por toda t art s, dijo otro e, l alllr . - 1 por qu~ no triunfe ? cont tó otro . i \ í o u 1 as o a tl , par lid o : a da u no 1 as ~ . omo_l e con \'ien en in t rner qu las contra-dJCCtOn 1 Jo .ab UfUOS p onen ,a los hornbres en ridículo . A un ánjel dormido. E~ f.. f U~ID DE LA SEÑORITA lARlA JJUI A l,J;.EnBS C ALVO .. orno una flor que al de puntar ]a aurora bre n en o n l nJati nal r ocío, 1 al dar u arotua n huracan 5ombrío En el de ierto per ci ' al nacer ; í de encanto i de inocencia lleno Tu ... er herrno o de ~reranza i vida, olo un mornenlo vió la luz tnentida ue alumbra aquí la

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 62

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