Por:
Marco Palacios
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Fecha:
2012
En el capítulo uno se plantean problemas conceptuales desde dos perspectivas complementarias: el empleo de las palabras, la adopción de vocabularios y algunas cuestiones en tomo de la representación geográfica. Se argumenta que estamos en una etapa meramente "descriptiva" y se aboga por la necesidad de hacer microhistoria y geografía desde la escala más local posible. El punto de partida, que vuelve al gran clásico colombiano sobre el tema, es que el "proceso social" envuelve el conflicto y que este no puede circunscribirse a los medios violentos: asaltos, saqueos, incendios, asesinatos, usurpaciones, secuestros, despojos, torturas, desapariciones, voladuras. El "proceso social" comprende, realmente, muchos procesos concurrentes en espacios y tiempos que articulan en doble vía el mundo, la nación, las regiones y comarcas y las localidades, a veces las más remotas. Pero más que el proceso social, el tema del libro es la dinámica de confrontación armada por el poder que, de un lado, pone a los gobernantes del Estado y sus aliados (internos o externos), y, del otro, a las élites guerrilleras.
Descripción tomada del prólogo de esta publicación