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 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

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    • 8 Libros
    • 19563 Prensa
    • 1302 Publicaciones periódicas
  • Creada el:
    • 15 de Julio de 2019
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Blanco y Azul - Serie I N. 11

Por: | Fecha: 23/06/1904

• B~pública de Colombia ..... tOt.... """-' ".,... ....... SERIE 1 } *T ,... ... -r OONDICIONES Su;scripci6n de So r;uí,meJ:,.os ...... . .... ;$ ~op .. . Nu.mero su.lto...... ... .................... 3· .. atr~a'do .... ,....... . .... ,...... 4 .. · Anuncios, palapra (tipo .común).. ...... o 20 Gacetillas.................... .... .. . ........ o 40 Los an,uncios c:n tieos ~$pecia,1es pa. garán á razón de' 4 por centímetro line,¡.1. ~emi~i~!\. c;:olu~.na, .... , . ... ............ , .. · , 2oo ... ~erá l.a luz púbFcII <:los veces por se~ana. , PQtEcc;iIQN ; /Por t,elégrafo: (( eP':fJpqlria." Ojitina, calle 9.·, n1Í!*r;o 315 ,Blanco y. A~ul ' tumbiO de pumbo En los actuafes momentos de do­lorosa exper¡en~ia para el país, cua.n­. do hemos llegado al último grado de empobreci~ient(), con. el alarmante tortejo de m~an~s past.ones que trae oonsigq la mlsena, se lmpo.n~ ~a ne­tesidad de esfuerzos pOSltlVOS. en sentido de la redención econón;uca. El desarrollo de nuestras fuerzas productoras; el progreso mater.ial ~rmónico con .el desarrollo. oe l.as lO­teligencias traerán, como ineVitable consecuencia, la seguridad general, en solicitud de la cual luchan hace noventa años nuestros partidos polí-ticos. . Hay que dar un primer paso p~ra romper esta barrera, al parecer In­~' uper_able, y ll~mar la ~.te~ción del , país h.acil;\ horizontes. distintos, que .10 ¡llejen de las es~érttes. luchas de partido, que termman Sle.Jilpre, por nllestro pa sional temperamento, en recriminaciones persollales. , La envidia. earacterística distin. C,ión de los individuos que son imp~­~ entes para alcanzar, con su proplO esfuerzo, alturas á que otros han !le· \ g~do siempre por 'superiori?ad inte­lectual ó por perseveranCia en la , diaria lucha de la vida, alcanza su fI1.¡Íximo c e intensi.dad cuando la mi-lSeria agita l~s .1~aslOnes. . 1,..a imposlbthda~. para satisfa cer las necesidades flSlcas más apre­miantes, hace irritante el espectácu. Jo de la ajena prosp~ridad y produ­ce al cabo es<,is conmociones popula­res tanto mas injustas cuanto son ~ns~irada~ por la pasión, y ta,nto más .implacables, cuanto se pretende ven­, gilr con eiJas largas y afrentosas hu: , inillaciones. Tod¡¡. lucha de partido encierra en su fOI}do éllgún problefl}a económico; Y}Qs fpueblQs, ,como lo.s indivici~~s, para satisfacer la.ne:e~ldad de ~IVJr, prescjnd en de la J.ustlcta, ~on ciegos en 'sus cóleras é mcontembles en el desborde de sus pasiones. 1;n esta,situaci?n está, por desgra­cia. nuestrá Pat~la. 'Necesitamos otros hombres, un cambiQ completo de rumbo, para no perecer íntegr.amente aplastados por el peso de una larguís.ima acu~ula­cl6n de errores, que cast parecer} Irre- 1?arable ~~ . No se sale d e las dificultades ac- , ~~ .. tranquili~ad geJ¡l.eJ;~l y oe la :~sp~. r.~z,a de uf,la red~nción ,e~o,,~mi~. En una palabr~ : {lecySitfil~oS ~mpul­$~ r por .~odQs los WediQs po~iple~, las vías de COlflunif:aciÓ),l, ,pat:a ppder , c~wpetir CplJ, 19.5 pueblos f=iviliza4qs y p01)(!r ,1 ;¡llc;:ap,ce qe la 4um~~~<1~p e,nt~J;"a, el lote , de t:\quez~ "~\uJ;'~~es r-harto va.\iq~q P9r ~iet:'t;Q;- .c()n q~e ~stamos do~adQs. . Nos' propone~os llamar l.a ~teQ.­ción pública hacia algunas, m<;qidéJ.s tendientes á redimip'\Os, de uqa ,ma­,~ era ef1!l~z, de la situación Qe mise­ria yde atraso en que vivimos. liay nec:;es.idad de alle~ar ,tod¡ls l~s fu~rzas individu~les~ ,por insign.i• .ficantes que sean, á la soluqión del rudimental problemadeseguirvivien.' do como pu~blo ó desaparecer, por v:ergonzosa impotencia, de la lista de las nacionalidades. Vamos á iniciar, oe una manera 'general, la discusión sobre algunas obras de progreso material que con· vergen unidas al adelanto general del país. . Daremos preferencia á aquellos grupos que, según nuestro criterio, son de más apremiante necesirlad y producen más inmediatos resultados. Hay dos vías de comunicación flu­vial con el Exterior ~ el río Magda. lena y el Meta. Examinemos con serenidad y ab­soluta imparcialidad cuál de estas dos vías presenta mayores ventajas para la naveg~ción; cuál nos acerca más al Exterior; cuál presenta en sus alrededores mayores ele!1lentos de Ilrogreso; cuál, en fin, dará vida á re · giones de veroadero porvenir. Exa­minarlo esto, se sabrá á cuál de las dos vías debe rledicarse la totalidad ó mayor suma de recursos, para no ha­cer una distribución de gastos que, como siempre ha sucedido entre nosotros. daría por resultado no beneficiar á ni~guna de las dos, por la exigüidad de los r eeursos para atenderlas ó impulsarlas á ambas. Obtenido un resultado completo en una de ellas, fá cil sería obtener el mismo resultado para la otra, apli . cándole, como se compren~e, mayor suma de recursos. Pooemos hacer una comparación de las condiciones naturales de las dos vías, sin atender á 'otra cosa, ya que el obstáculo serio para la nave­gación del Meta ha desaparecido por las patrió ticas y oportunas gestiones del Sr . G enera l R afa e l Reyes. ll! Fac:ilidad comparativa para la - navegación . El río 'Meta, que corre entre los Departamentos de, Boyac{¡, y Cundi­namarca,. es navegable porv~por .du· .rante todo el año hasta donde le cm- . tra el U pía, cer~a 4 Cabuyaro. 'En el _l?r:go . trilY~c~o ~tle hay ~ntrC\este .ij\tjnlO pUQtó y,-p'u de~GITlbp<;adllra en el Ori!i9C O, (la se encuen~ra Q~ta.cu. lo alguno p.ara la navegación. tuales con promesas polí ticas impo­sibles de cumplir, por el Qarácter in­transigente de nues tras agrupado­pes' de pa rtido y que harán prolon­gat la <',gitación, con detrimento de La distancia de Santa Elena (bo­cas gel . U pía). punto desde rl.o!1de es perfecta¡pente navegable el M~ta , hasta la ¡¡abana de Bogotá, es de 34 leguas, más ó menos, así: de Santa Elena á Guateque, capital de la 'Provincia ,de Oriente pe Boyacá, 27 legl,las; de Guateque á Chocontá, 7 leguas, más ó menos, De este total Bogot(j" Junio 2: ... de 190,4 de 34 legua~, f,6 son regiones den­samente .pobladas y cultivadas por cromple.to. No qued3¡n, po~ consi­guiente, más de ¡ 8 leguas ,desiert~ ,por las orillas del Batá y del Upía, ..este último navegable también en una grande extensión. Los estudios y trazados q~e se han hecho por la lnía de ViJlavice.n~io, ,por . el antiguo camino ,deQominado .por .el Gener~l Sf'ntQs Gl\tiélic,ez "camino del pro­greso, " dan como resultado 1,l.1\a dis­~" cia ,menor, Rero ignora.mos ,~i el río :tv{eta' p.resenta en su . Pilrte supe­rior dific"ltl\des para lá nav.egación por ya,por. El río Magdalena, navegable du­r. a~te. todo ~l año, liin . tropiezo nin­guno, hasta las bocas del río Carare, río 'este ultimo hasta donde se pro­yectó el F errQcarril del Norte. Del Carare á Chiquinquirá, capital de la Provincia de Occirlente de Boyacá, hay, se nos dice, 33 leguas. y de Chi­quinquirá á la saQana de Bogotá unas 12 leguas. Total. 45 leguas pa­ra esta vía. Es de observar que de éstas ijay también una extensióri en el Carare que, como la del U pía, es navegable. Hablarnos únicamente d!':!1 estado actual de las dos vías, sin O" uparnos de proyectos, lJ1ás Ó . menos realiia­b~ es, que disll1inuyan estas ' distan­~ las. (CRntin~ará ) ,..''''' DESMENTIDA Sr. Director General de Correos y Telégra­fos Hemos leido una hoja titula­da Manía de impostura, publica­da por el Sr. Pér~z y ,~oto, en que .dice ql.\e usted, en su ~~li­dad de Director General, saca .copias ¡de los tfllagramas dirigi­dos á los particulares antes de que éstos se impongan de su contenido, y que personas de su familia ocurren á la Oficina con el fin de imponerse del ~onte­nido qe ellQs; y C;9t;nO am,pas afirmflciones ~9n absolvtarI)en­te falsas, noso~ros, C 9mo ~ tlJllHle~­dos de la Oficina Telegráfica Central, le dirigimos la. presen­te, tanto para mapifestar á us­ted la pena que n o's callsa la im­postura aludida, cOJ?:lo .para sig­, nHicarle q ue ~~ta~os listos, ' .si ª~í lo quiere us~ed, A. pre~~r un jurameI}~o ~n .f!>Ijn1a ,legélil , que de¡;vanezca la en'flda "asevera­ción de dicho Sr. ) Eérez y Soto. Bogptá, J p\lio J~ 1 4e,¡ ~9.Q4. Feder,ico ~1itubio l'D., rMartfn Sánchez, Próspero ' Duque '" M., Enrique Lam:us O., Luciaho Lator.re F., Ricardo Barreto Q., Antonio María Parqo, Jus~i~ia­no Medina, Manuel A. S4árer. S., Belisario Val~és, .) IJor~nzo A. Guarnizo, F. TorNs, Wen­ceslao Calvo, Carlos M. Pardo, Roberto Rodriguez, Casimiro Gam1J.a T., Francisco Puentes, { NUMERO 11 ... ( ¡t\..r~uro París R ., Eloy Lo.QDo, P~j <;lro C!lbjllos c., LaureaJilO Rt1str~pp~ Tom.á& E~c<;>bar"Beli­lJé\ tio : ~aro, ~~e.q u.id GÓDle~, ~nQqep.,cio Ley~ón, J u.an ,Leiva M., 14ig"Ael (J . . ~trra, Fermin L. Murillo, . Camilo ~Qpez, Da-p~ l P~!~ R., ~nt~~o ~j~ y 0r,~z, ¡ I~~c V:~gas. pep:ública 4e O()lomllia-Jlin~­terio de Gobierno-Dú.'eccián ~ener.al c!e 001;reQS y Telégr~­fqs~ Nú.1)1,ero ~045 :-:-:B,9!J¡()já, 14 de J,unio de 19Q1¡. Sr. Jefe de la Oficina Telegráfica Central Sírvase informar á esta Di­repción si úna Circular de fe­cl, la 11 del-presen te, dirigida por­los Sres. Juan N . Val derrama, .J uan C. Arbeláez, José Ignacio. Trujillo, Ignflcio Piñeros y An-tonio Escallón á los Gobernado­res de los Departamentos, fue liquidada y transmitida como telegrama porteado ó como ofi-cial. . En el primer ü4iBU, .1üÜlque á - cuánto ascendió el porte. Dios guarde á usted. MANUEL JosÉ GUZMÁN . .. R rp?jblic,a de OQlo.mbia-;-Depar­ta: rnento de Cundin~mar. cq~ Pfici rza Tel(Jg ¡; p,ppa Cefltra¡~ Número 323-Bogotá, 15 ,de . Junio de 1901¡ Sr. Director General de Correos y Telégra­fos • ~n respuesta á la nota de ~ u5~ed, d ~ aye;r, número 2095, en . la cual solicita ese Despacho el dato, si una Circular de fecha 11 del presente, dirigida á los Gobern~dores, Asambleas, Mu­nicipalidades y ciudadanos, fir­mada por los Sres. Juan N. Val­derrama, Juan C. Arbeláez, Jo­sé 1. Trujillo, Ignacio Piñeros y A.ntonio EscaIlón, fue trans­mitida como ,telegrama porteado y puya liquidación ascendió á la s\.\ma de ochenta y un ,pesos aese;nt~ y lPueve cent1ltvos en 01'0 $ 8.l~69) (1), computando así: siete telegramas á los Goberna­dores, siete á los Presidentes de ~as AsambI'eas, é igual númer() á )as Municip~liqad.es y, ciuda- . ~anos ~~e ~as , QaBit~!es Ige los ~hp.!l~taql~nt9s (~). )ejo flsí suministr&do el dato .que se solicita, y la liquidación (1) Suma pagada en cheque mime­ro 376, del Sr. F. Caldefón R., á cargo del Banco Internacional. (2) Los $ 1,081-60 que dice El Correo Jo,7acional que valía la circular. no se recaudan en un' mes ,en todas las oficinas teiegráficas de la Repú' hUca. '. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. á que hago referencia, á la dis­posición de la persona que lo desee. Dios guarde á usted. FEDERICO RUBIO D. Blanco siblecuando todos estamos tocados de demencia, qUé á impulso de todos nos tiene al borde del ahismo. Por fortuna, i qué más podemos apetecer que la resolución favorable al cuestion,ario que se impusieron los pueblos en la elección oe Presioente de la República para el pedooo de Con esto, pues, queda satisfe- 1904 á, 1910, que fue el siguiente' ' cho el público de las falsedades i Cuál de los candioatos reúne las de los señores calumniadores. más vigorosas energías para fomentar El escrupuloso Sr. Espinosa la explotación de tánta riqueza oculta informa con 'escándalo hechos en nuestro suelo y el laboreo y éulti· ,'perfectamente falsos, y no re- vo de nuestros bosques? cuerda que él introdujo por ¡ Cuál está en mejor capacidad de f eQcauzar la juventud por un carril tercera mano, para que lieran instruccionista que la familiarice con pasados de contra bando por el el trabajo, alejándola del fastuoso lujo telégrafo, cables y telegramas que la desvía y la hace recorrer infa-por valor de sumas de conside- mes caminos, que sólo dan placeres ración, saqueando en poblado fugaces para luégo embotarla y per-el Tesoro páblico1 como él mis- Tertirla' ,mo 'lo dice (1). i Cuál goza de mayor vigor para ¿ Por qué e.I Sr. Pére~ y Soto hacer de esa misma juventud centro no se intere~a con el Sr. Eduar- de verdadera civilización, que osten-te con orgullo el fructíff!ro lema del do Espinosa Guzmán, honrado trabajo, y no el abominable ite escla- Direct,or de El Correo Nacio- vo oe lá política, y por consiguiente, n al, para que rinda las cuentas soldado fijo de frecuentes revueltas' del Consulado general de Nueva ¡ Cuál de ellos es el hombre prác- York, que. tántas sospechas ha tico que ha recorrido el diapasón. hu-hecho crear al público sobre la muno, que 'conoce yavalúa los azares inversión de los fondos que rna- de las clases desheredadas y las emi- • Ó nencias de los poderosos, para así po-neJ ? der justipreciar las aspiraciones, los Presen te corn pro ban tes como favores y los recargos que á cada cual éstos, rinda sus cuentas, y ha- corresponde 1 brá quien lo salude sin cuidado. ¿ Cuál pueoe. en fin, desarraigar El ex-Cónsul Sr. Espinosa de esta empobrecida Colombia la va-no puede ser voz autorizada ni nioosa pretensión oe querer ser todos, fiscal de nadie, mientras no se ó soldados, ó políticos ó miserables é ponga á paz y salvo con el Te- inconscientes vampiros del , Tesoro soro público. público, á trueque solamente de ba­jas intrigas, de mercenarias ad ulacio- Tampoco tienen derecho de nes, ó consanguinioades inoportunas ser fiscales políticos los pusilá- y desconocidas muchas veces 7 _n~;mLLL.J.l.s;:¡e.aa.~]e~S'1,.~J.l.UiólJ,¡J.Ll¡;¡...¡..ut.-+~.-A.Lco.ntestaL estas pro~o'SiciQnes y , tienen el valor suficiente para las que de ellas se clesprenden, por sostener , sus convicciones, ]os meoio del sufragio hemos visto con que se retractan y retiran su suma satisfacción que nuestro anhelo firma de , manifestaciones polí- ha salino garante é identificado con ticas, abandonando á sus ami- el de la mayor parte de los colombia- 1 h nos que no se han creído envueltos gas en as oras de peligro. en det.erminado venoaval político. Ojalá la Corte de Cuentas El periooismo, en lo general, ha obligara al Sr. Espinosa á ren- 'desviado, si se quiere, el sendero que dir l~s tantas veces citadas cuen- las circunstancias aconsejaban en los taso momentos de renovación guberna­MANUEL JosÉ GUZMÁN (1) Cable á Panamá á.Duque, de 8 de Marzo de 1904, y telegrama á Cali para Emiro, de 20 de Abril pasa,do, ' que' recordamos por ahora. REALIDAD.E S Está para extinguirse el calendario de la Administración presidencial de Colombia, iniciada el 7 de Agolto de 1898. La serie de calamidades por que ha pasado este infortunado país en ese lapao, no eS para recuento en estas horas postrimeras. Al contrario, pon· gámonos de pie para buscar tos al­bores del futuro, olvidando en estos momentos el denso velo de tinieblas del pasado. Bu~quemo8 la luz con linterna des­tellante, pero busquémosla sin eno­jos, sin pasión, sin odios. Nuestra aniquilada Patria exige en esta supre. ma hora serenidad absoluta para aqui­latar las aspiraciones del agonizante pueblo colombiano. Para ello, preciso es desembarazaTllos de necias pre­ocupaciones de partido y concr"etar nuestras labores á la cOllsecución del bien general. Echemos á la espalna lo que no concuerde con tan ~aludahles des~os. Analicemos los homhre¡; que neban 'regirnos, no COIl aparato~ IlJlllJuloi-oS 'Creyendo conseguir inma('ula~lilidade, precisas, exactas •..••• : eso ti impo-mental. En su generalioad se impu­so, y aún se ha impuesto, la tarea de difamación, exornando los cuadros alusivos á cada personaje con esbozos demasiaoo encomiásticos y desposeí­dos de verdad unos, ó repletos de maledicencia otros: sirviendo tales esbozos no para atraer ni repeler adeptos, sino para exhibirnos en el Exterior como país netamente salva­je que tiene en la liza de su, futura Administración dos mOllstruosas fieras para que lo gobierne, una de ellas. en el próximo sexenio. Si la difamación no ha descollado en algunas fuentes de información, ha estado en su lugar el prejuicio de que tal candidato gohernará como el de tal país ó países; que el.otro, imi­tará la monarquía en combinación con el sistema republicano, sirvién­dole de base para sus labores, tales ó cuales hombres; mientras que á los que acompanan al otro, les asig­nan lajosos acopios de epítetos de­nigrantes, ridículos y maldicientes. ¡ Qué maremá~num! Y la verdad 6 fin propuesto ,dónde están! Según nuestro leal saber y enten­der, el sucesor del act.ual encargado del Poder Ejecutivo no puede deter­minar la conducta precisa que adopte, y si ~s ó nó de imitación, porque siendo tan compl€jos 108 prohlemas que tiene pendientes este paú:, es osadía 6 aventura innicar el preciso derrotero de solución, pueR ella se irá imponiendo, y con ayuda nel buen sentido y del conocimiento práctico y Azul de otras naciones que hayan tenido á su cargo cuestiones semejantes, po­drá llegarse al pináculo sin exponer­se á fiascos. Los hechos cumplidos nos oan la íntima persuasión de que Colombia será gobernada próximainente por un hombre vigoroso en todos sentioos ; un hombre con preceoentes de saber vencer la aoversidarl como atleta del trabajo; un ciudaoano que conoce íntimamente las diversas capas socia­les oe las varias divisíones del país; que sabe y puede ponerse al frente de tooa eventualidad, ya ¡;¡,e refiera al desarrollo de inoustrias ó exploracio­nes atrevioas, ó á los disturbios que con frecuencia agitan el bienestar in­terno; y, más que tooo, por un Ma­gistrado que sabrá hacer de la juven­tud un cuerpo instruído de zapadores del trabajo en sus diversas faces, y no una mult.itud de enfermos empleo­maní!\ cos que ven morir el sol cada vez que se trata de la elección de primeros Dig'natarios de la Repú­blica. Pocas veces han salido tan acordes las aspiraciones de los colombiano~ como en ésta, en que ellas estan to­das vinculadas en la persona oel can­diñato elegirlo, puesto que el Sr. Ge­neral Rafael Reyes reúne á su lozana vida, el conocimiento práctico de todo el país, ya como atrevido ex plorador, ó ya como · homhre púhlico; sienoo, por tanto, UIlO oe los grandes caudi~ 1I0s que hon ral! á su Patria en tooa la acepción de la palabra. y en quien están fincada~, por hoy, las esperan­zas de regeneraci6n absoh,lta ne esta desgraciad-a -ti_erra . ............ --- INSANIA Profunda pena, verdadera contra­riedad, ha producido en nuestro áni­mo la brusca é injusta agresión que El Eco Nacional de esta ciudad hace en su número 23 á nuestro es­timado y respetable amigo el Sr. Dr. Aurelio Mutis. En su artículo titu­laoo El Gran Prófugo, dedicado á condenar la conducta del Sr. Dr. Antonio José Uribe, por haber deja­do el puasto de Ministro de Instruc­ción Pública, para aceptar el des­empeño de una misión diplomática, el apasionado escritor hiere de re­chazo al Dr. Mutis, llamándolo des­vergonzado, bactraciano (1) político, que deshonra, ad honorem, el Consu­lado de B ottrdeaux. Desde nuestra infancia conocemos íntimamente al Sr. Dr. Mutis, y he­mos sido honrados con su amistad, siempre culta-, benévola y cariñosa para con todos. Por lo mismo, hemos podido seguirlo paso á paso en su vida pública; y hé aquí algunos da­tos de ella, que parece ignoran los señores ne El Eco. Desde niño ha pertenecido el Dr . . Mutis á la Causa Conservadora, y siendo todavía estudiante en la gue­rra de 1876, formó entre los valero­sos Mochuelos y supo ~ejar allí bien puesto su nombre, para ir á terminar esa campaña en La Donjuana. Des­pués, como m~dic~ · distinguidísirr.o, supo también granjearse en Santan­der- que se gloria de contarlo entre sus hijos más ilustres-la estimación y simpatía ,generales por su porte (1) Ba/raciano, querría decir el escritor de El Eco, porque B4C/ract'ano no es palabra castellana, ni significa nada en el lenguaje zoológico, del cual, parece, fue de donde quiso tomarla. El Diccionario de los Dic­cionarios trae, en su edición 'francesa, la siguiente acepción de Ba/raciano: "Adj: Rana. Que participa de la rana, que se ase­meja á la rana, En la clasificación de Cu­vier, cuarto orden de reptiles de piel oscura, que experimentan muchas metamorfosis y cuya respiración al principio se hace por branquias ' y después por pulmones." La misma acepción traen Zerolo, Isaza, &c., en su Diccionario de la lengua castellana. caballeroso, por su carácter nobilísi­mo y por su gran corazón. En la revolución de 1885 acompañó al benemérito General Quintero Calde­r6n como Jefe de Estado Mayor Ge­neral j y posteriormente, ,cuando go­bernó á Santander el mismo General Quintero Calderón, conocedor de los, relevantes méritos del Dr. Mutis, lo llamó á su lado como Secretario de­Gobierno, puesto en el cual mani­festó sus grandes aptitudes y dotes, administrativas, 10 que hizo que el Dr. Holguín, profundo cO:lOcedor de los hombres, 10 nombrara Goberna­dor en propiedad al separarse el Ge­neral Quintero Calderón. El Dr. Mutis, en materia de pues­tos públicos, no busca los honores, ni las alturas, ni menos los medros per­sonales, que de ellos no necesita. Sólo se fija en que sus servicios pue­dan ser útiles á la Patria; y así, lo hemos visto pasar con la modestia del verdadero patriota, de un Minis­terio á una Gobernación y de ésta á una simple Prefectura oe Provincia. Cuando estalló la guerra de 1895. los servicios que prestó en la Prefec­tura de Cúcuta fueron importantísi .. mas para el Gobierno; y por eso la Revolución se cebó en la valiosa hacienda que el Dr. Mutis tiene en aquella Provincia, ocasionándole cuantiosas pérdidas. Pasada la gue­rra, o.cupó una curul en' el Congreso como Senador por Santander: de allí pasó al Ministerio de Guerra, donde todavía se recuerda su nombre con respetuoso cariño; de éste, nue­vamente á la Gobernación de San­tander, y de allí al Ministerio de Go­bierno. Poco tiempo después hizo el Dr. Mutis su cuarto ó quinto viaje á Eu­ropa, viajes que siempre ha realizado con fond~s propios; y si en 1899 desempeñó misión oipromática en Inglaterra, prestando en ella impor­tantes servicios al país, fue por bre­ve tiempo. Después no ha aceptado cargo ninguno; yes inexacto que ac­tualmente sirva el Consulado de BOJ;rdeaux, el cual muy honrado es­taría, pOl' cierto, con la presencia en él del Dr. Mutis, como 10 han estado todos los puesto.s que,se le han enc9' mendado. Durante sus largas per­manencias en el Viejo Mundo, se dedica con notable provecho al cul- , tivo de la ciencia, ásus negocios par­ticulares y á buscar el modo de ser­vir á su Patria, ya haciéndola cono­cer ventajosamente por sus productos y riquezas naturales, ora trabajando activamente en la organizaci6n de Com pañías constructoras como la del Ferrocarril de Santander, que si se lleva á cabo, como es de esperarse, será en gran parte debido á los es­fuerzos y patriotismo de su progre­sista hijo el Dr. Aurelio Mutis. Hecha, á grandes rasgos, esta sen­ciÍla é incompleta relación, cabe aho­ra preguntar: i en qué consiste la: desvergüenza, el batl"acianismo polí­tico, la deshonra que tan falsa y ma­lignamente le inculpan al Sr. Dr. _-\urelio Mutis? i Cuáles han sido sus metamorfosis políticas' Caba­llero pundonoroso en todo campo,. exacto y fiel en el cumplimiento de sus deberes, miembro caracterizado de una Causa política á la cual ha servido desde niño con lealtad y des­interés, sin vacilaciones y sin apar­tarse de ella una linea, i por qué se le denigra así por los mismos que quizá ayer no más fueron sus amigos. personales y siempre sus copartida­rios políticos 1 i Por qué! cuando él está ausente de la Patria, alejado y desengañado de nuestra miserable política, llevando vida austera é in­ofensiva. se le flagela así, tan dura y públicamente y sólo por el prurito de ofender? i Ah! Nuestra pobre Co- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ( el más á propósito por sus antece· dentes y conocimiento de los. nego­cios internacionaleR para la Impor­tante misión que ge le confió. La Legación en el Brasil es una de las más importaotes. En la hoya amazónica fOe han establecido compa­fiías colombianas COil fuertes capIta­les. Los productos se exportan por ~l Amazonas, y el Gobierno del Brasil los grava con fuertes derechos. Aq uea Ita República mantiene en su poder una gran parte del territorio pertene­ciente á Colombia, y es muy conve­niente que antes que surjan allí difi­cultarles graves entre las compañías extranjeras y las colombianas, se ce­lebre un tratadCl.-

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Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 33

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 33

Por: | Fecha: 24/06/1897

, :fJ3isetnanario ~oIítico, 5Literario ~ 1Roticioso AS'o J.-SERIE n. } Bogot,í lREPÚBLICA DE COLOJ1BlA), jncvcs 24 de Jun io de 1897. { NÚMERO 33 DIH ECTOH, Eouaroo Espinosa lb uzmán. AD~U:S-I STRADOR , Dirección telegráfica: Bacaftí.-.'\partado ele correo.;; nÚIll(!TO 259. OFICINA: Calle nueva de FloriánJ número 360 A Y 360. TdHono 576. Saldrá á luz tQdo vic:rnes. El ros 409 P, Y 409 G. L:\ ne S.II1m Irun l{O IIe::rLu, calle 91. 1 y carrt~ ra 10.1 núme rO 162 y J 72. Telélono número 4¿5. ~Ulm.cilJS ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmeralua, Adán y ~fa­tusalén, únicos legítimos en esta plaza. Ventas por ll-layor y por ga­rrafon cito1:i , barato v libre de impuestos, en el ~ ALMACEN DE AGUSTIN NIETO .. DU RA MAS QU E TODAS LAS OTRAS El Modelo Número -4 tien e t o do:>.s las CON DIC lO~ES DE DUI{ABl LlDAD que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR " CALIGRAPH" Tiene también varias mejoras que aho;ran trabajo y hacen su manejo fáci l. 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S EDICTO EM PLAZATO RTO El juez S',, dd Circuito de f)o/:otá, !=tor el p . e~e n te ci tn, ll ama y emplaza á lotl tlS los q ue se creaR COft (lerecho á la guarda t'n propieda.d de la lTIt'nor ~l ag:dale: n a Riañn Ruís, pa.ra q ue dentro elel térmi no de treinta días. conta.dos de::sde hoy, se presen ten por sí ó por medio de aporlt! radll :í h,co rlo valer. Se ad vier­te l¡Ue si al, í lo hi cit! re n, se les oi tá y ndminibt rará la j ustida que tes as i:-ta, y de lo con trario, s urri rán IIJS lJt! ,j uidus á q ue haya lugar según la ley. y para los efectos expresarlos, se fij' el pre!'e nte en un lugar pÚO hlico ue la Secreta d", huy veinti,,¿is de Mayo de mil ochocientos no· venta y sie te. El Juez, GeRMÁN CÁRDENAS. El Secretariot Cm·los C,ITci l G. Es copia.- Bngotá, I\Inyo vdntin neve de mil ochocientos noventa y !.dele.-.cl Secn: la liu. Carlos Gaycía C. Reyes en Barranquillaf Gran surtjdo de ingl esas y f rall cesas, á mercancias precios sin competencia, en el Pasaje Gómez, 5: Calle de Florián. 20-4 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. " ~ .o !J .ot lÍ 11 lHGUEL ANTONIO CARO Y RAFAEL RHYES CANDIDATOS, RESPECTIVAMENTE, PARA l'RESlIJENTC y VlCEPRESlIJE~TE lJE [,A lUlE'UBI,ICA EN EL PERíODO CONSTlTUcrONAL DE J 898 A r 904 ANTlOQUIA En artículos anteriores denunciámos varios actos del sel'íor Gobernador de An­tioquia, D. Bonifacio Vélez, y censurÍt­mos, apoyados en recientes acontecimien­tos, el giro que ha tomado su Adminis­tración pública en el presente debate elec­toral. Mientras el nacionalismo antioque­ño se queja por cartas y telegramas de la conducta de su primer Mandatario, la prensa disidente la aplaude y trata de re­futar C0n diatribas los conceptos de esta hoja. Esa prensa juzga q~e es.tamos me­tiendo nuestra hoz en mIes aJena, como si, miembros de un partido politico iden­tificado en ideas, formado por una misma volunt.ad y alimentado por unas mismas aspiraciones, no tuviéramos derecho para unir nuestra voz á cualquiera que se le­vante del seno de ese partido en deman­da de justicia. El nacionalismo antioque­ño es el nacionalismo colombiano; y comoquiera que el señor Vélez ha intent.a­do oprimirlo para brindarle amplitud á los disiden tes; comoquiera que el señor V é­lez, en su carácter de gobernante, no ha hecho otra cosa que renoyar odios ), permitir que las oficinas públicas se con­viertan en centros de discusiones políti­cas, y como hemos visto al señor Vélez encastillarsp. en una neutralidad aparente, impulsados por el patriotismo y creYón­dolo de nuestro deber, )lubliüámos pro­testas y protestámos nosotros contra el rumbo que él adoptó con detrimento del Gobierno de la República, del partido que apoya á éste y de los intereses de aquel pueblo. Los hechos han venido justificando nuestra conducta; y el telegrama, proce­dente de Sonsón, que dos respetables ca­balleros recibieron ayer, el cual publica-o mos, es prueba irrefragable de que el Go­bernador de Antioquia está explotando I sus influencias oficiales en beneficio de los apóstatas de la Hegeneración. Hé aquí el telegrama: " Sonsóll, 22 de J'l1nio ve lSP7. N. Y N.-Bogotá. Nuevo Prefecto destituyó Alcalde na­cionalista, reemplazólo velista intransi­gente. Este reemplazó empleados oficina con velistas furibundos ..... . N.N." En buena hora que ataquen al Go- I bierno los que no han logrado sus fayores ó que no supieron jamás deponer el odio en aras del bienestar comlÍ.n; pero que agentes de aquél, que por decoro debie­ran guardarle lealtad, no solamente per­mitan que los adversarios lo insult~n, sino que les prestan apoyo llevándolos á los puestos oficiales, es conducta que no se compadece con la razón ni con el pa­triotismo. LA VERDAD DE LO SUCEDIDO EN RIOHACHA Santa Marta, 16 de Junio de 1897. Directorio N acionalista.-Bogotá. En la noche del día 13 del último mes, al­gunas personas de diferentes condiciones polí-ticas felicitaban en su casa, en Riohacha, al señor César Campo, por haberse encargado de la Prefectura de la Provincia de Padilla. Cuan­do esto se verificaba, Rodolfo Danies, Manuel .R. Vidal y otros pasaban por la enunciada casa dando vivas al General Reyes. Tomás Barliza, que se hallaba entre los que felicitaban al Pre­fecto, salió y trabó disputa con Danies, y sus compañeros intervinieron con las demás perso­nas que se encontraban allí. y todo terminó pacíficamente. En la mañana siguiente se le dio aviso al Prefecto de que Barliza se hallaba en la calle. armado y ebrio, profiriendo palabras inconve­nientes y provocadoras, por lo cual el Prefecto ordenó inmediatamente al Alcalde que proce­diera á desarmar á aquél y lo arrestara, pero el Alcalde no cumplió la orden, como era de es­perarse. Horas después, Barliza y un hijo suyo, ambos armados, se dirigieron por los dos lados de la Marina, donde se halla situado el local del Resguardo; allí se encontraban Rodolfo Da­nies y Manuel R. Vidal, quienes, al oír las pro­vocaciones de Barliza, salieron al encuentro. Vidal se dirigió á Barliza reconviniéndole por su proceder y armado de un puñal; pero, antes de que se acercara, Barliza disparó un tiro á Vida]' y 10 hirió; en vista de 10 cual, sacó Da­nies un revólver y, al hacer uso de él contra Barliza. el hijo de éste 10 hirió mortalmente: como se trabara alguna lucha entre Vidal y Barliza, padre, éste pidió auy.ilio al hijo, quien disparó también sobre Vidal, causándole la muerte. Todo esto ocurrió en unos pocos minutos, y los delincuentes huyeron en seguida. inter­nándose en la Goagira, que está á poca distan­cia de Riohacha. El Prefecto, sorprendido cI,n la noticia del suceso, porque él había ordenado al Alcalde el desarme y captura de Barliza y juzgaba cum­plida su orden, por no haber sucedido así, di­cho Alcalde fue removido inmediatamente, y el Prefecto dictó y ha continuado dictando providencias en el sentido de capturar á los de­lincuentes. Ha hecho venir á la ciudad de Rio­hacha "arios Caporales de la Goagira y exi­gido la entrega de los delincuentes, y espera que esta medida)' algunas otras encaminadas al mismo fin darán el resultado apetecido. El desgraciado suceso á que me refiero no puede atribuÍrse á disidencia política. pues adem;ís de que entre Barliza y Vidal había an­tiguas rencillas, el primero obraba bajo la in­fluencia del licor, que enbrutecp. y convierte en fieras á los hombres. Casos, si no tan graves, sí de idéntica naturaleza, han ocurrido en aquella ciudad antes de ahora, sin que nadie los haya atribuído á motiv0s políticos. Las pasiones desbordadas y los odios per­so nales avásallan de ordinario, entre nosotros, toda noción de imparcialidad y de justicia. Por lo demás, es bien notorio que mi adminIstra­ció n se distingue por un espíritu de marcada conciliación, sin dejar por eso de cumplir los deberes que las leyes prescriben á los funcio­narios públicos; de otra parte, en el Magdale­na no hay necesidad ele ejercer actos de vio­lencia para hacer respetar al Gobierno y de­feneJer la causa que él representa. (Refiérome á telegrama de ese Directorio). J. M. CAMPO SERRANO. LA VERDAO POR DELANTE Reproducimos, y lo hacernos con gusto, á pesar de las censuras de algún colega más realista que el rey, la segunda de las impurtantes Cartas de Ubaté que dirige á El Telegrama un conservador de tuerca y tornillo, católico si los hay, con el objeto de mos­trar lo mal que hicieron quienes, quizás sin conocer­lo, agradecieron el en':Ío del impío libro Somatén, fru­to de las tendencias heréticas que priman entre los radicales del Ecuador. Les úlceras no se curan tapán­dolas, es necesario descubrirlas cuan asquerosas son para poder cauterizarlas: el pordiosero que quiere conservar la suya, la oculta bajo un pedazo de hoja de lata, y se guarda bien de no dejar ni tocarla. A los grandes males, grandes remedios, dicen, y por esto es bueno mostrarle al país que no son los que las dan de más creyentes, los que se cuidan me­jor de defender sus creencias .... Ubaté, '5 de Junio de ,897· Seilor Director de El Tt'ftograma.-l3ogotá. D. Juan Montalvo fue, sin duda, un grande es· critor. Había leído bastante, tenía mucho acopio de ideas, aunque estrafalarias en su mayor parte. y ma­nejaba la lengua sabiamente. Pero bajo estas brillan­tes cualidades se ocultaba un mal carácter, mezcla de impiedad, de orgullo y de soberbia. Cuando el insig­ne García Moreno cayó al plomo de un asesino anar­quista, Montalvo exclamó con acento de triunfo: "i Lo he matado yo!" Jactábase así de haber insti­gado con sus escritos virulentos á un crimen espan­toso que el Ecuador está pagando y pagará todavía duramente. Este rasgo pinta al escritor, y sobre todo al hombre. Pues bien, en Somatén figura la Mercurial Eclesiástica de Montalvo. Este libe!o no tuvo otro origen que el haber el virtuoso señor Ordóñez, Ar­zobispo de Quito, condenado los Siete Tratados del mismo Montalvo, y prohibido su lectura por heréti­cos, inmorales y blasfemos. Algo he leído yo de los Siete Ti'atados, y en verdad que e! Arzobispo de Quito tuvo mil veces razón para fulminer su censura. Montalvo tuvo la desgracia de no profesar ninguna religión positiva. Así, se nota en todo lo que escribió su desdén por todos los cultos, y, lo que es peor, su aborrecimiento á la verdadera Iglesia de Jesucristo. En la il-fercltrial Eclesiástica, Montalvo no le va en zaga al prólogo de Somatén. U nas cuantas trans­cripciones podrían edificar á los conservadores de nuevo cuiío que, con El Siglo y El Orden, se atre­ven á excomulgar al señor Caro y al doctor Can'as­quilla, y se atreverán, si Dios no lo remedia, á exco­mulgar al mismísimo Padre Santo. Pero con una basta para que se juzgue del indigno libelo inserto en el libro inicuo recomendado por los ultra· catóEcos Di­rectores de! Reyismo auténtico. Dice así: " i Cómo le bajara yo el copete á ese falso Rey! (Habla montalvo del Arzobispo Ordóñez). No con mandarle á la cárcel, no con sacarle dinero, no con insultarle ni perseguirle, no: con no necesitar de él para maldita la cosa, con no dirigirme á él para nada, con no hacer caso de sus farsas y comedias. Pero es­tos mejaderos de Presidentes que, en ciertas Repú­blicas de América son capaces de dar e! alma al dia­blo por un Tt:-Dc1t1lt; estos Ministros que tiene.l á honra estar en notas con la curia, y andan besándole la mano á 105 clérigos, Jos infatúan, les hacen perder el juicio y les ponen de modo que no hay demonio que los aguante .... Pero á ese bode qu~ llama al Pl'esidente, á los Ministros: 'Acá, acá, á mi Palacio Episcopal,' yo le mando á donde sabía el Coronel Cambronoe, y mantengo la dignidad de la Repú­blica." El parrafillo no debe haberles olido:i rosas á los Directores de El Siglo; y, sin embargo, recomiendan estas porquerías, echándoselas al propio tiempo de más puros y religiosos que San Luis Gonzaga. (Esto lo digo porque acaba de llegarme el último número de El Siglo, en que hay una curiosa auto­biografía de que trataré después). Me cuentan que el señor Pérez y Soto, Director de El Constitucional, y uno de los actuales Pontífices excomulgadores, escribió contra Montalvo un libro cuyo nombre no han podido decirme, pero que, según barrunta el informante, es el de un veneno de los muchos terminados en "ina," que hay por esas boti­cas. No tengo el libro á la mano, y lo siento, porque debe ser curioso. Pues, cosa es que me espanta, aun­que me cspanto de muy poco, que el señor Pérez y Soto, que tiene á gloria haber sido adversario é im­pugnador de Montalvo, haya pasado inadvertido el reclamo de El Siglo, en que se elogia la obra de Aristizábal. ¿ Será que lo malo no es malo cuando lo ejecutan nuestros amigos políticos? Porque ahora, que no se tiene en cuenta ni viejas amistades ni favo­res obtenidos para ultrajar á los que militan en opues­to campo, no hay temeridad en afirmar que el com­pañerismo poHtico es la suprema razón de los perio­distas y hombres públicos que atacan el Gobierno y las instituciones. Ramón Verea cs el nombre de un aventurero eS­paiíol que fundó, hace años, un perióJico en Nueva York, con el objeto de explotar la tontería de los li­berales surarnericanos. Verea no cree ni en Dios ni en el diablo, y ast lo ha demostrado en su periódico, infame sarta de las blasfemias más atroces. Este Ve­rea le cscribió á Aristizábal una cart2. que el ecuato­riano llama" querida." (Pag. 525 de '::'omatén), y en la cual, entre otl'"S lindezas, leo lo siguiente: "Le temo á la reacción. El brutal catolicismo debe haber emponzoñado ese pueblo .... " ¿Qué tal, señores observantes de El Siglo! Termino esta con unas cuantas malas estrofas de un señor F. Salazar y Quintana, quien, por lo visto, á más de impío, es poeta de caZtlela (Págs. 532 y 41 de SOIll atén): ..\ 1 () 1\ 1 S P () Pnes, St'kor, y') t:reí que !'!\!r Ohispll r· 1 a ~er un cualquiera, Ve!';(ido lle unirorme su; gtnai,J, ~:egún cOslllmln't! viejn., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Para ir v~r!;i gJfltia por los puehlos, Con una cola inmensa, A ~antigunr 6 conrlrmar muchachos Con su pe<;ada diestra. Otr:ts veces: cuando era yo muy niño, ¡Ay! tenía la idea Oe que un Obi~po era algo sohrehumano, U na especie de e~encia. O espíritu cele~te en (l)rllla humana, V cstido de oro y !'jeda .. _. Algún tutor de Dios 6 de nlgún Cristo Tiernecito 6 Je tela. __ _ En fin, jamás erel que era un Obispo U n trozo de materia Previsto de un estómago y un vientre, Dos brazo:; y du~ piernas, Una lOSC:l cab!!?:l. y una mitra, i\ullC']ue amhas co!-as huecas, Un conjunto del cual rf~sulta un z:\nganu. Que come, se pa:-ica V duerme como un hruto, ~ in C]ue nadA Le turbe la conciencia. En fin, !'eñor Ohispo, por mi parte, Que siga la comedia. i Gloria á Dios, á los Príncipes y al Papa ___ _ V salud y pesetas! Con lo dicho basta para juzgar de la índole reli­giosa de Somatén. Más adelante me ocuparé en hacer notar su índole política y en otras cosas que habrán de mortificar á algunos conservadores disiJentes al ver cómo El Siglo aplaude á quienes los cubren de ignominia. Es de usted obediente servidor y compatriota, M. J. D. (bo n:.esv.omlcn.cia COM/TE REY/STA DE Z/PAQU/RA gogot,í, Junio Je Ig97- 5t:ñor 1). Eduardo Espil1o .. a G., Director de UOC;OT:\.-Presente. ~luy e"timado y respetarlo señor: No puedo menos de dirigir á usted mis congratulacio. nes y aplausos por la manera franca y entusiasta con que, &} presente, defiende por la prensa la causa que, con igual empella y celo patriótico, salió Ii sosteneor durante la re\'O­lución pasada en los campos de batalla. Inspira siempre respeto, y las más de las veces admiración, el patnotismo acendrado y la altl\'cz ) nobleza de carácter, que permiten al hombre manifestar)' .celentbimo señor Caro ha ofrecido rodear de g"rantías y h~cer qu~ se respete. [fay mús, selIor lJlrector, d docum~ntu de que me ocupo deja fI. las claras comprender la animal!l'ersión que los que lo suscri~en profesan tÍ 1" persuna del Excelentísimo señor Caro .• \ h v~/. que pone de manifiesto la nlngnn" fije­za en los principios que l_retcnden defencler; pucsto que, olvidando h inmensa deuda contrald" por el partido conservador to !.'. pam qu~ '" enemigo acérrimo del actual en­cargado del Ejecutivo, cualida.l Ílnic" que, ,11 parecer, pre· tenden esos sei\ores qUé ten,;a d candidato á quienes ellos han de prestar su apoyo. ¿ Qu~ se puede ]le mar de Cierta clase de personas .Ut!, medrando en la política de actualidad, quieren negar hoy lo que ayer no más reeomend"ban que debía apoyarse? ¿ Encienden con tales m"nejos, Ó por el contrario, desalieli' tan el patriutismo de "lIS copartidarios? ¿ Y qué se puede juzgar de ellos, si así obran sólo por conservar Insignifican­tes puestus públicos, cllle ni aún les ha cabido la honra clt: acertarlos;' desempeñ"r ; puestos que ahora, y no há muo cho tiem¡,o, han sabido otros menospreciar . Libonu Zcrda, seriar D. Jos5 .\ngel Porras, General D. Guillermo Quin­tero Calder6n. señor D. Ignacio Neira y General 1). Ma­nuel J osé U ribe. Asunto llenionaI.-Enojosos por demús son es· tos asuntos que á nadie interesan. En los últimos números de esta hoja contestámos uno á uno)' U'la vez por todas los cargos que nos hizo .El S~![lo. Este colega en su último número trae un largo artículo de D. Guillermo Valencia, en estilo propio .ele su joven autor, condimentado con uno que otro gracejo vulgar; pero con todo eso lIO niega que su lin"clo padre fue liberal, y que en ¡8S[ forlllllóa entre los IWlllórt,· de más 1'lsO de! partido liberal. GACETILLA Señores ingeniel'os. - En la oficina de este peri6dico está de venta un famoso nivel con su correspon­diente mira. Se COJnl'ra de contado una casa que valga hasta diez y siete mi l pesos ($ 17,000). E,) el almacén números 306 y 308 de la 3~ Calle de Flonán se reciben ofertas. 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Defrancisco es uno de nuestros literatos jóvenes que ti ene mejores dotcs para serlo y que con pleno derecho merece el nombre de tal, por más que su ba­gaje literario quepa todo en un saco de mano; pero, eso sí, de esos sacos que de la mano no se sueltan porque van en él las mejores joyas de su dueño. Asus labios acuden con facilid~d y aticismo, como elijo Soto, " el epigrama saleroso y sin hiel, el ágil calembonr, el cuento corto y siempre oportuno, la copla micros­cópica llena de meollo, el juicio en una frase, la impro­visación sobre el humo, el chiste de buena ley," y acuden en toda ocasión, en abundancia, sin esfuerzo; pero de sus labios á la punta de su pluma tardan mu­cho tiempo en llegar. si es que llegan .... Escribe, como ahora, pero con pereza y venciendo resistencias mil, agigantadas por extremada modestia; es un buen literato, pero UlJ mal escritor. Por esto comenzamos deseando que llegue tÍ termillar su serie de sonetos y por esto acabamos dando quejas á nuestros lectores para que nos ayuden á destrnÍr ele raíz esa planta in­vasora- la modestia exagerada-que si no se le poda en tiempo, acaba por llenar todo el sembrado, esteriliza las mejores semillas y domina en absoluto sobre plan­tas más jugosas y de frutos mejores y más apetitosos, como éstos que publicamos hoy, gracias á un buen amigo que los reclamó para BOG'nf\, como que así lo exigía su sabor netamente bogotano. PERFILES El SA1\TAFE1U~!\U Capa con ancha vuelta de terciopelo; Calzado que refiido va COn la moda j El herálctico anillo que en regia boda Llevó hace mú'\ de nn siglo !;u bisabuelo. El progreso y sus triunfos le causan hielo: La actual literatura no le acomoda; y al pasar por su lado, ]a gente toda Lo mira como planta de extraño suelo. Cuando cle!;pués de almm::rl.o duerme la ~iesl:l. En la vetusta si!la de sus mayore~, $ueñ:t con los placeres de antigua fiC:,t3, V cleplora esoS tiempos, i tiempos lI1~jorcs! En que al 5611 de guitarra, por sola orquesta, Cantaban á sus niHas los trovadores lU. BQ(;Ol'ANo Correcto en el vestido; por su semhlallte N unca pasa un:l. sombr:t de duelo insano: Ao.;¡ Vil por bs calles el hogotano, Siempre [mI,.) y alegre, ~iempre elegante Entre atnign~ y clamas 1m:!:! el chi'tpcante Ingenio, que clcrrocha corlé~ y llano; y como es un modelo ele r:ortcsano, Ama a')í ____ á. la ligera: I or ser gahmte. Al hundirse en el 1 ha, tras el ql1Cbr:lllto, De una noche de (11 ¡las y de cmO'::lunes, ~e apodera de ~u Illa cruel c.Ic~en anto, \ mir.\, cntll",tecido, por 10:-' 1""1 unl;:. Od o~curo ccn~hro. vag:'lr, en t.".~u. J >Cshojadas y mustias SIlS ilu..,iont>s. Bogotá: 1897. FRANC/SCO DE P. CARRASQU/LLA Otro, otro más que cae á nuestro lado de entre aqucllos quc por cualquier manera han vivido vida común con nosotros, uno más que desaparece del gru­po de escritores jóvenes é inteligentes que por este ó el otro medio han ayudado á sostener en alto la fama de culta é ilustrada con que de años atrás viene nom­brándose la capital de Colombia. De mayor edacl que aquellos de sus compañeros adelantados recientemente en el camino de lo desco­nocido, Carrasquilla ya había cumplido cuarenta años, pero elurante la mitad de ellos llenó una labor mucho Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. más extensa y más variada que la de la generalidad de sus sobrevivientes en mayor espacio de tiempo. De un carácter vivo y alegre y dotado con una inte:igencia chispeante como pocas, Sielllf.lre tuvo á mano una respuesta oportuna para todos 1, s casos de la vida; y si de hombre jugaba con las palabras, y de cada frase hacia un ca!cm!;fJlty ó un epigrama, de niño volvía gracia sus incesantes travesuras y su dcsdén por los estlldios serios y profllndos. , " Esto hizo que su instrucción, aun cuando espigara en muchos ramos de! humano saber y tuviera afinidades gcnerales con nuestra literatura y la de la madre patria, no fllera es­pecial en nada, de modo que su obra no se resiente por ningún carácter de similitud con las extrañas y apenas puede considcrársele como frllto de la propia observación, sin base alguna científica ni sujeción á ejemplos aceptados ni á modelos por todos ponderados. Escribía porque tenía facilidad para hacerlo, no porque hiciera esfuerzos para derivar de ellos fama de escritor; jamás inventaba nada, y en sus escritos no hay propio sino las observaciones con que comentaba lo que en la calle se decía ó se veía y qlle de la calle re · cogía pelra encajarlo en un tipo bogotal/o ó en un l'e­trato illstantálleo ó en un epigrama de esos que pasa­ban como suyos, !lel'o que en puridad de verdad eran hechos por la sociedad, y al repetirlos él ganaban en forma fácil, que por todas partes se abría paso y que el mundo repetía de boca en boca. Injustos fueron con él los que quisieron cobrarle como propias y atribuídas á genial malevolencia, esas mil frases que surgen de cada situación y que se limitaba á repetir devolviéndolas al mundo en mejor juego de palabras, pero sin sustancial modificación en la forma. Desde el Colegio reveló esa irresistible tendencia á encauzar la crítica soci;tI, y ya fueron suyas, ó la ellsaladilla que nunca f por Ul1.1 carta en verso de D. Roberto Mac Douall, digna por todos conceptos, así de la obl'a anunciada C"lllO del autor de ésta y del de aquélla, y en la cual, á vuelta de oportuna, inJicaciones, le dice, y ésta es gr,ln reco­mendación p .lra Carrasquilla : "Tú escribes cosas muy buenas .. " Si es gloria lo que ambi<:ionas, claro es qu.! con su, COI'O:llS las sienes te ceñir;i." ... y á la vez le ad vierte que "p.lra el gasto del día no saca de ella el autor" y que por lo mismo "hay que empezar por morir para h..tcerse uno inmortal. , ,." Ya empezó CarrasquiIla por el inevitable princi . pio que Mac Douail le señalaba, )' ahora se acentuará, justamente por los Epigramas. su derecho á la inmor­talidad, pues fue en este género, dif,cil como pocos y muy escaso entre nosotros, en el que más sobresalió el amigo querido que espera en el campo de los llluertos la justicia de los vivos. Después de los Epigramas publicó Carrasquilla, con prólogo anónimo. tambien en verso y muy bien escrito, su tomo dt; RETR.'\TOS I:-.l sus dolores, que fueron muchos y de muy distint l ínJnle, con el m lnto ek 5[1 aticismo, de su sitil'a, de su de.sdén p:>r el mund .) , que no supo, mis por culp:l suya que cl~ éste, apreciarlo en lo que v,tlía y mitig.lrle sus diarios af,mes . Rara muestra de opuestas condiciones, que engañ 'ba á quien lo juz­gara por las apariencias alef.:'res y juguetonas de las d e fuera, sin ver el fondo serio y tristísimo de las inte­rio l'es ; é.stas le desg;trraban su propio sér y nadie veía el daño, porque con aquéllas lo ocultaba; le veíam0s la carcajdd,l con que señalaba las miserias ajenas, pero no las lágrimas que le arrancaban las propias; sufrió mucho. muchísimo, }' no dejó en sus escritos una que­ja, una sola queja que mostrara sus sufrimientos; amargura hay á veces en ellos, pero no la amargura quejumbrosa del que calma su mal con lo que canta .... Sintió por l

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 33

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 53

Por: | Fecha: 02/09/1897

, :f13isemanario ~olíticot jLiterario ~ lRoticioso AÑo l.-SERIE lIl. } Bogotá (REPÚBJ,ICA DE COLOMlllA), jueves 2 de Septiembre de 1897. { NÚMERO 53 ":f13 O g O t á" ---+.+­DIREC'I'OH.: Eouaroo Espinosa LÓuzmán. Al)~IIJ\aSTltADOU : 'g~tmt:\; (t.cr (j)xtc,ga. Dirección telegráfica: Bacatá.-Apa:tado de correos número 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, !;uscripción adelantada ( [ 00 números) ..... $ 4 .. Una serie (25 núm'!ros) ...•... o •• o ••••• o" l .. En el Exterior (100 números) ...•.... __ _ .............. 5-. Una serie (25 números) .... ___ ___ . _ .•. _00_ t 25 Número suelto, el día de la salida del periódico _. _ ... ____ . '. 05 Número atrasado .. __ ... " _ .. ___ .. ____ ... ___ ............•• 10 Comunicados, columna .• ___________________ o ___ o __ __ __ 20 __ Remitidos, columna_ -•. - ... _ - - - - .----- .. _. __ . __ .. _. ___ 15 __ Anuncios, forma común ___ _ . __ __ .• _ •• _. _____ . ______ . ___ __ 01 No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen derech ... al lo por 100 de lo que re­cauden. Cuanclo se haya contratado la publicación de U.1l comunicado, re­mitido, anuncio, etc., no se devolv.erá su valor, t1I parte de é l, aun cuando su dueño resueh'a lo contrano. Toda correspondencia debe dirigirse al Administrador_ ~Pagos adelantados. ITINERARIO DE CORREOS PACÍFIco.-Llega los lunes á las 4 p. In., Y sale ]05 martes á as 2 p. m. }.!..'/lc(J1/liclldas.-lIay do!' en cada mes: llegan el3 yel18, y salen ella y el 25 á las 6 a. IU. OCCIDENTE.-Llega los lunes á las JO a. m., y sale los martes á las 31;,c";,;úe1ldas.-Llega los dias 14 6 15 Y 25. Y saje en los días 6 y IS. SUDOESTE (Ambalema).-Llega los jueves :í las JO a. m., y sale los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (CJrocué).-Llegan correos 8. 18 Y 28 de cada mes. y salen ello, 20 Y 30. SL"DES'l'E (Melgar). Llega los jueves á las 4 p. m.. y .. le los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTlco.-Llega á Bogotá los días 5, 11,23 Y 29 de cada mes, y sale en los días l?, 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. El de Encomiendas llega el31 6 I? Y el 13. y sale el6 y el 18. NORTE.-Llega los jueves de cada semana á las 10 :l. m., y sale todos los viernes. El de E.ncomiendas llega el 9 6 10 Y el 28629. Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los vierne~ á las 9 a. In., y sale los sábados á las 2 p. m. El de Encomiendas llega el ¡ '.", y sale el 25 á las 6 a. m. SUR.-Llega los lunes i Ja ¡ p. m., y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encornienda5i, son dos en el I'nes. Llegan el 1 I Y el 26 ó 27 y salen el 13 y 28 á la~ 6 a. m. FERROCARRILES Via de la Saballa. Salen los lrenes de Facalativá á las 6 y 30 a. m. v á la 1 y 30 p. m. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á las 4 p. m. • ¡'fa del Norte. Salen lo!; trene::; de la Estación Central á las 9 a. m. y á las 4 p. m. Sajen de Ja Estación Cajicá á las 6 y 45 a. m. y á la I y 45 p. m. BOTICAS DE TURNO (PERMANENTES) La de Lombana Joaiu(n, carrera 7~, números 409 F, Y 409 G. La de San martín Roberto, calle 91 .' y carrera 10'.'- número J62 y 172. Telélono número 425. lE VENDE un potrero situado abajo de San Diego. Há blese con el doctor Eladio Gutiérrez. Administración general DE LA RENTA DE CIGARRILLOS Ag¡'s t.o Hi de 1897. Desde esta fpella. el pn'cio de "enta en los alrlHH"eneS sení : Boccacios. In ¡.!;n I P~ll .... ...... ..... $ 28 Argelinos, In grLlcf':1 .. .. ......... .. 40 Nacionales Slll)( · l"i()I'(' ~. In g ruesa . .. 20 Nacionales i 11 fCl"i o 1"1'f'. la g ru esa... 14 C. RODRíGU¡';Z. DURA MAS QUE TODAS LAS OTRAS El Modelo Nümer6 .4 tiene toda.s la.s CONDICIUNF:-; DE nURADILlDAD que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALIGRAPH" Tiene también varias mejoras c¡ue ahorran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta máquina es sin durla la más apropiarla para los pa¡se~ hispano-amer icanos. Enviamos gratis nuestrv Catálogo ilustrado y des· criptivo, á las personas que nos lo pidan. AMERICAN \VRITI G MACHINE C? 237 Broadway, New York, E. U. A. "ANALES DE JURISPRUDENCIA" ORGANO DE LA SOCIEDAD COLOMBIANA DE JURISPRUDENCIA La suscripción ;Í la ;;(' rie de 12 entregas de 32 p,íginns valo $ 4. Y debe enviarse al l>irrc­tor, doctor Adolfo L{'rín GÓIll OZ. quien, además. con ti l1\'¡¡t eL1Cargálldo~o de todos los nsuntos re­lacionados con su pl'ofesi(íJI dl' Anoo.IDo. ,. prin­cipa lmente de recursos ante la Cortp Su prema, juicios de sucesión \. J"(·(,lamaeiones por sumi­nistros, elllpnSstitos y l'.'pJopiaciolles. Bogotá, Pa rqllu de Da IItandor, ac'~ra orien ­tal, nlímeros 416 y 4-18 .. \partado número 112. Teléfono IJ lílllero ~:)O. Dirección telegráfica: L eo 1l9ómez. '10-4 CARTELES En esta im prenta se klcell de todas clascs y dimen&iones, en pn lwl de . ("olores tÍ á yarias tin­tas. Precios módico~. Se vende un globo de terreno, con casas y piezas, por lotes ó el todo, situado en el harrio de Las Aguas. en me­dio del río San Francisco y la quebrada de la Asequia. frente al muro del Puente de Santan­der. Háblese con el dueño Bernabé Farfán, tÍ con el señor Federico Ferro en la misma quinta. 8-1 T_' M l' LASTOS POROSOS.-Rest,urador para el cabello y la bar· e h:1. Veloutina flnlsima á precios sin competencia en la Farmacia Normal de Bogotá. Calle 12, números 222 B Y 222 e, abajo del] l/saje IleYJldJldez. ~ ~ C'l W. .,.......; ~ z~ w. 'ro ~ ~ ~ H S 'J=:::I: =1 ~ LLJ ~ ~ ~ p:¡ if) ~ H~ ~ W. ~ :> ~ ~ ~ Ó ~ p ~ z Q O-; I ~ Z 'ro Cf) ,~ 8 ~ m ~ ,..~.....; ~ ~ o -~ ~ w." " r::: J=T=I o ~ ~ +¡::":: H .r-f .: :1 ~ A ~ ......-;, ,~ el) ::c e..l.), ~ ,.o. ~ o ~ w p O-; Señores Abogados. Del presente mes de Agosto en ade-lante se edita en esta imprenta laGACETA DE CUNDINAMARCA. Para las suscrip-ciones y avisos, entenderse con el señor Eduardo Ortega, Administrador de Bogo-tá, en la Agencia de este mismo periódico. Tres retratos, carta albu1n, $ 5. OARRERA 6. ', NÚMERO 271 I FOTOGRAFIA ES;PERON I Tns retratos, ca'1ta albu1lZ, $ 5. OARRERA 6. ', NÚMERO 271 8-3 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CASOS Y COSAS El Imparcial, órgano de la parciali­dad reyista de la oposición histórica, se empeña en llamar independientes á los es­crit ores nacionalistas. Si esa palabra se toma en el sent ido de que nuestra posi­ción, nuestro porvenir y nuestra for tuna no dependen de que suba al poder det er­minado candidato, aceptamos el epíteto p orque bllstantes pruebas hemos dado de que lo merecemos, una vez que no nos conmovió la inhabilitación de nuestro J efe. Pero si l o que se quier e significar con eso es que el nacionalismo está for­mado exclusivamente por los que en otro tiempo per tenecieron al partido indepen­diente, y conseguir de esa manera que los conser vadores incautos se pongan recelo­sos, creemos que el expediente es infeliz y que el éxito lo será más a{m. Basta citar nombr es como los de Caro, Casabianca, San clemente, Carras­quilla, Marroquín, Suárez, etc., para des­vanecer cualquiera desconfianza sobr e el espíritu esencialmente conservador y ca­tólico del nacionalismo. La cuestión en sí es de poca monta. Llámenr.os como quie­ran, que de la cCJmparación entre nue"tras doctrinas y escritos y los de los históricos, siempre resultará á nuestro fayor un saldo inmenso de seriedad y patriotismo. Así como para ser católico se necesita parecerlo, así no basta llamarse conserva­dor para ser tenido por tal. El seJor doc­tor MartÍnez Silya debió sentir oleadas de sangre en la cara cuando, después de ex­poner sus opiniones políticas, le fue pre­guntado por el TepOl'te¡' de La Cdm¿ca, cuál es la razón de que se llame todayía conservador. Al Tepo1'ter le pareció csto como si á una negra la llamaran Luz. y si eso sucede con el doctor J\Iartí­nez Silva, que es el serio de la compaüÍa histórica, L qué no pasará con los cómicos y los coros? Pero hay una cosa más curiosa y es que ni en la plana mayor del historicismo hay uniformidad de ideas, si hemos de atenernos á la historia contemporánea. b Cómo pueden, en efecto, formar un todo uniforme y definido D. Carlos MartÍnez Silva y D. José Domingo Ospina, el Gene­ral Quintero y D. Rufino Cuervo, D. J 0 1'- ~.O'tl.cttll OJEADA CRITICO-HISTORICA SOBRE LOS ORÍGENES DE LA LlTERATURA COLOMBIANA Dtdicada al seliar doelor D. Josl .lIanue! GOllla. .~ n G. (Con ti n nación) Delgado, Telllente 11! de Granaderos del Jbtallón ele Numancia. afecto ,á 10<'; españoles, y Pola. acllU lJtI. - Dispénsame, señora, ya es forzoso, Tú sola faltas ya, que no te ofenda, Quien su obligación cumple, y en el caRo Que lo perdones, con dolor, te ruega. Pola.-Sl, te perdono á ti. perdono á todos Porque mi corazón sólo detesta La injusticia, el error. la tiranía Con que habéis oprimido aquesta tierrn ; ( Dirig ibu/ose á 1./al).-Y tú, español sel vil, vé, dile !t tu amo Que una triste mujer aquí lo espera, Que si tuvo el placer de sentenciarmc Yeuga !t verme morir j ... i le deleita Vertir s:\ngre in(Jcente, que camine A alegrarse de ver correr la nuéstr:1j Aligerad el paso sanguinarios, Soldado!,; de Numancia ¡qué vergüenza! Atar ti. una mujer y conducirla Encerrafla entre lit.tas bayonetas Porque quifO:o ser libre! ,Qué otra cosa Hizo aquella ciudad llamada Excelsa De quien tom!iis el nombre? Enlre las llamas Ella se sepultó, pero hoy se veda Emitir esta acción esclarec.ida Bajo la horrihle y espantosa pena De morir al momento quien la imite. Contemplad la injusticin, pueblos, vedla, Ya advierto me señalan el camino Oh ! con cuánto placer sigo la senda De mis antecesores, aunque vaya Del olvido:í la mansión eterna. ge H olguín y D. J orge Roa, D. Carlos Ualderón Reyes y D. Juan Pérez y Soto, etc.? Entre estos hombres no puede haber acuerdo; 10 que hay es que alguno ó algu­nos de ellos dominan tan absolutamente á los demás, que han logrado tiranizar sus conciencias y sus cerebros. Suprema hu­millación á que Dios somete en ocasiones á los hombres para castigarles el orgullo, porque como dice San Francisco de Sales: " Dios permite que los hombres soberbios cometan pecados vergonzosos," y aSÍ_ los que h ablan cont ra. un absolutismo quimé­rico son los más servil es. ¿ Qué nombre merecen, pregunt.aba Tiramenes, los que por sus extravagancias y caprichos no caben en ningún partido ? ¿ Y qué nombre merecen, preguntamos nosotros, los que no sólo no caben en par­tido alguno, sino que tienen la audacia de usurpar un nombre que ¡'¡ t.odas luces no les cuadra? Toda la humanidad t iene honor ins­tint ivo á lo que se halla envuelto en cl misterio ; y se evita con más cuidado á un hombre sospechoso y disimulado que á un fac ineroso que A la luz del día comete y publica sus desmanes. Por eso nosotros confesamos paladinamente que menos te­mores nos inspiran los radicales y los mis­mos gólgotas que resucitaran, que esos que siendo liberales (moderados), se lla­man conservadores. A lo menos sabemos lo que hal'Ún los primeros, conocemos sus ideas y podremos combatirlos, porque pre­sentan blanco {¡ nuestros tiros, mientras que á los segundos, como partido, los cu­bre una sombra impenetrable y siniestra que constituye una yerdadera amenaza. Adem{ls de que es difícil combatir aquello que no tiene forma porque yaría ~l cada momento. Y del historicismo puede decir­se lo que dijo Bossuet. de la reforma pro­testante: "Cambia, y lo que cambia no es verdad." Las bases de reforma constitucion't1,l presentadas por los históricos son una pá­gina ridícula. Se presentaron :11 público anónimas; elaboradas sin duda por uno de esos tiranuelos de que habUbamos an­tes j se dijo después que debían ser discu­t. idas y aprobadas por el Directorio con­servador, y últimamente se presentan al país para que las discuta y las apruebe. Adió~, ilu stre pueblo granadino, Adiós, ciudad amada, patria lll!lIn, Atended á vueSlra hija que este dia El nombre })ogotano desempeña Porque muere abatiendo á Jos tiranos, V ti morir con valor al hombre enseña . Además del nombre de Domínguez Roche cabe seña­lar el de t res Ó cuatro más que con vacilantes pasos inva­dieron la escena á principios de este siglo. José María Sa­lazar, quien, cuma tantos otros, produjo himnos en prosa y en verso en loor de la independencia y de sus héroes ensayó su pluma en la composición de los monólogs,. El Soliloqmo de Elleas y El Sacrificio de Idolltelleo, que se dlcen fueron represe ntados en el Teatro de Bogotá, y de lo cual apenas hay memoria. El celebraclo D. José Fernández Madrid vio subir varias veces á la escena sus tragedias Atala y Glla/i/JIoc Ó Guati/JIociJ/. De esta última hizo una esmerada edición en París, en 1827 , y la dedicó á Bolívar en términos de muy expresiva admiración. Vargas Tejada, el ardoroso joven que sucumbió víctima de su amor á la libertad, pretendió encontrar en el molde poético y en la ficción de Apolo acentos bastantes fuertes é intencionados que ayudasen á uesmoronar la autoridad y el prestigio del inmortal Bolívar. Hacia 1828 escribió uos monólogos: Catón en Utica y La l'rfllerle de PmlsaJ/ills. Uno y otro se representaron y fueron publicadvs. El segundo se imprimió en la imprenta de . Lora, el año de r83 r, y luégo fue reproducido en k\ Semana Literaria de El Símbolo. La llfllerfe de Pallsallias, nos parece de más va liente entonación. Comienza así: ¡Cielos! ¿qué escucho? ¡El hijo idolatrado Que de orgullo y de gloria me llenaba, Destrozando en los campos de Platea Las huestes invasoras de la Patria; Cubriéndome hoy de ofrenda y de ignominia En ambicioso y en traidor se camhia ! No hay duda, no. De su perfid ia impla, " Si para allá me, _a guardas, perdonárme­la quieres." Con eso se ganará tiempo, y como el país no habla por boca conocida, se dirá mañana que el país no las discutió ni aprobó. Ese anzuelo para coger al liberalismo es muy débil, porque, además de que los hist óricos no han firm ado el documento de que habla L a Crónica, única manera de asegurar hasta donde es posible su pa­labra, tampoco lo ha firmado el General Reyes, y los liberales creen que el Gene­ral Reyes no es buena garantía. Allá se las entiendan. Por otra parte, las bases, según los miembros del Directorio conser vador, no son la opinión del partido. porque el mis­mo Directorio confiesa que él no conoce esa opinión. Las bases, pues, están vicia­das por su base. MARTíN PAZ. OBRAS PUBLICAS Señor Director. Puesto directamente en causa por un suelto del perió. dico de usted, me complazco en aceptar las columnas de su simpática hoja para dar r para po­nerse en marcha para la capital, á donde ha sido llamado por el señor Gobernador de Cundinamarca para encargar­lo del delicado puesto de Prefecto de la Provincia de Bo­gotá. Nos congratulamos con la estimab le familia del señor General Terán por tan fau sta noticia. Villavicencio, 30 de Agosto de 1897. Señor Ministro de Guerra. Como resultado indagaciones hechas para saber por estimable amigo Luis 111. Terán, cumpliendo órdenes de Su Señoría acabo de saber por el señor Demetrio Ortiz que llega de Orocué, que está perfectamente bien. l\guardando sólo la subida del varar para emprenrler marcha. Afectísimo, FRANClSCO DUARTE. TO\·OS.-Para la corrida del domingo 5 del mes en curso hay mucho entusiasmo. Aparecerá nuevamente en la arena el valiente matador de toros Manuel Caballerc, quien matará uno, alternando con el aplaudido y simpático Troni. El ganado que la Campañía lidiará es del Tigre, conocido como el mejor durante la presente temporada. Sabemos que dos caballeros de esta capital han hecho una apuesta de dos mil pesos ($ 2,000), al que más airoso salga de los espadas en la muerte del toro, apuesta que decidirá un ju­rado compuesto de personas competentes. Finnas repetidas.-Entre las firmas repetidas que aparecen al pie Je las BASES que han publicado los históricos, se encuentra la del señor Manuel Uribe Toro. Estampa su nombre dos veces, como si se propusiera de­mostrar su doble afecto al historicismo y su doble saña al Gobierno. No alcanzamos á comprender qué motivos asis­tan al seilor U ribe Toro para odiar y aborrecer tánto á esta entidad. ¿ Será que el Gobierno lo ha empobrecido y arrlli/lado ? TÍlubre nacionaI.- El señor Ministro ele Hacien­da ha resuelto que "en lo sucesivo el derecho de timbre so ­bre los libros de comercio se cobrará á razón de siete y rr,edio centavos por cada hoja, si no pasare de nueve hojas, y de diez centavos por cada hoja si pasaren de aquel nú­mero, computado en estampillas de timbre nacionaL" Con llena registramos la muerte del señor D. Va­l entin Aldana y M., persona que por su honradez y labo­riosidad gozaba del aprecio público. Enviamos á la familia elel finado nuestro respetuoso pésame. IMPRENTA úE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Por: | Fecha: 17/07/1858

• • • ' , 1 • • ANO I. Bogotá, 17 de julio de 1858. 1 NUM. 29. , Boletin de la semana. ~ ~in olvidar la ocurrencia que po~ia ser unn buena . . . . , ~ puntada para reforzar . eJ doblnd1llo de nuestro bo- A la últtma repre"enta.clon de la lrorma nsJ~tlo letin; i en el próxirno entreacto nos pusimos un lo mno.J eleg·antc, lo tnas rtr.o, lo lll<.'s hcrtnoso J lo dedo en la frente acTachamos la cabeza cerramos .. 1ft . l] . ld '~ , tnas csp1ntual de a or?espuma 1 nata {e a ~~cJcc. n los ojos i en1pezarnos a ·pcn..:ar: bog·otana; co~currencJa qu~ nunca se habla Vl~to ) La ¡J e.pitaja1nona, pintada por Emiro l(astos "q_ue hn-.;ta ahora, ni aun en eJ bu1 !e tnot~stru~ de hace abraza u sus amigas en la calle, las~ besa, les d1ce Jneses, en el que, tnucho~ baJla•~1os 1 bebtmos, rnas 1nis chinas, i barajándose con clJas suele esclamar : por consno-r~r algunas pu·u tns_ • no pocos _trngos a "nosotras las muchachas;,, que en el teatro se en­rl'erpsícorc 1 a l3acg, nue tr~s d tos~ . fa vortto, ~ que ternere con Jos amores desgraciados, i l!oriq u ea en animado por la llan1ada rcJene1:zcton. de V ~nezue- la ópera ·de Ronleo i Julieta; que dice que su sen­la~ en la que nunca h~mos cretdo; J ~entrmos al ibilidad es esquisitn i su corazon un volean en rc­d~ cir muchos: n~u:_hísuno~ todo~ casi, ~on ~s:ep- ~ c~so, qu_e tiene álbum i sufre _<~e nervios,¿ no está pi­cJon de algunos J~u~os, hadaron _1 ton1aJ on 1 cstu- ~ du~ndo ordents JJara tf.on Qu~;ote? vieron nle~res, t agua11taron ~ PJSCJ tH s, apretones, ~ El p0pito imberbe, que dice que las patillas son estruJ·on~s 1 codazo~, porque as1 era el gusto de ca- de n1al tono i el bigote sucio i c1uc declama contra } • 1 • ' , da uno, pues de g·u~tos no 1a1 nac a escnto ;_ mas t:l poco corazon de las rnujeres en los prese ntes ~10: po: una 1·ej~ne 'ra~tnn nublad~ de ... pe~~ecucJone~ 1 ti e mpos i no está pidiendo órdenes JJara don Qu, i)ol~? IDJ\lSttfica bles, 1 c~~tda~, r:e~ · tns '. br1n chs, en hon~l ) El di potado que permanece en su puesto s1n de usías, escel.ent!snno:s ~cn~res I muchos otro~ t1- ~ chistar una palabra, durante todo el tiemp? ele _las tulos .seudo ~eJeneradores; I qu_e tnas que festines se .. iones, so pretesto de no querer co_nfunthrse con de reJenerac1on, nos ltnn parec1do verdaderos co- Ja multitud de charlntancs que se cllcen oradores lorn bianos a 1m u~rzos a la Jo.z¿rcltette. . ¿ no está. pi(liendm órdenes pa'ta don Qu~iote ? llasta el gallinero~ o a fila de palcos de arnb~, > Aquel rccien venido de Europa que d~sconocc el que un tiempo ¡_oh dolor 1 fué o~up~do _por cacht- 1 ajiaco de pupas i la clásica Inazamorra de maíz, que fos intru.so~, qu~ 1ban a armar ru1d~ 1 a silbar a _los no puede andar a pié i que dice c!tapeau, vi.~a:vis, tnalos con11cos 1 a Jos buenos tan1b1en, se ha. vt ... to '> 11 a?·tuer, splten, toilette, anoya1·se 1 otros términos honrado P?r la flor ~e la ~or de_ nuc tra socJe~lacl s que nadie entiende ¿no estú pidiendo órdenes pa·ra -elegante (s1 con la cbsta?c1a la \"JStn no nos ~la en- don Qu·ijote 1 g·añado). i 'l'anto ha Sido eJ .~oder de la ~~era . ! Los perio i~tas que escriben por puro patriotis· Benditn sea la_ estrella que gu10 ~ la comp~nHl lt- mo, sin. c .. p prar jamas remuncracion, i con el solo rica ha:ta el p1é clell\llonserrate! 1 Joa~o m1J veces objeto de difundir las ideas civilizadoras i que creen sea su ilustrísima el señor ~enon Pad1~la, que fué en r.J nrogreso indefinido i otrats pampln1as ¿no es­quien levantó la escotnll~?n ~~- gal!Jner?! E~ t~n~ r)idit!ndo órdenes paTa tlon &uijote ~ nuestro concepto, la cotnpan1a ltn:a, pj d.Jrector 1 Las chupadas como husos ql:le descomu]~nn a el dueño del teatro, deben al e spresado obt _po una las que asisten a bailes i teatros, 1 que se persignan cenata en la Rosa Blanca, por el ~esu!5'ravto de Jn. cuando ven una crinolina i no están 11idienclo ór­parte que ocupan los p~lcos d~ a~r1ba,_1 que es, en (lenespara don Qu. ~iote? nuestro concepto, tan cotnoda l b1en sttuada corno Las casacas CJe punta de diamante que se asten .. las otras dos. . . . tan en una fi~~ta pública, despreciando las elegnn- En medio de esta bell ís1ma concurrencia, 1 a~ t es casacas de La Grange, por poco clcg·antes i de-iempo eo quo se cantaba el fan1oso duo de Norma 1 rnasiado redondas t no están pidiendo órdenes 1Ja1·a Adalgisa : - clrn~ Qu~ ~?·ole? ~ Fine all' O're, all' o1·e estreme ~· I..Jos padres de familia que andan divulgando 9ue un ca~hifo de los desterrndos del gallinero: quen1Ó no quier~n que sus hijas s~ casen_ porque ne.ce~1tnn un triquitraque en el patio. No lo notamos si~o los t~ner qUJen _los a.c~mpaíí,e 1 los as1~ta en sus tt!~Im~s que estábamos junto al lugar 9e1 escándalo, 1 m u- dms ¿ 1U1 eslan ¡wh~nd~ ord.enes para d_on: Qu~7ole- _ chos de estos estaban tan sublt?nados, que, aunque .Los qt~e en e.ste pa1s ptetenden :rtv1r de la pu · les hubiera reventado en las narices no lo habría~ bh~ida~ ~ del e,xamen, sm tener ofi.clO ~lguno ~no echado de ver. Entretanto no sé qué caballero rnu1 estan pzd~endo ordenes para_ don Quz;ote. irritable; se irritó, arrugó la ceja, i: como fragata L_as cr1nolinas que se_ d1cen Golgadas en los a ... r­inglesn sobre Gartajena cuando nos hemos atrasa- ~a~tos po ... r no escandalizar e.~ las calles i no estan do en el pago de los intereses ele la deuda de Mac- ~ JlUÜen~lo ordenes pam ~lon Qu17ote? .· , . kintosch, u otras, (atraso que, en nosotros, se. ha . El Jencral que. e~cr1be prot_estas e~ ... l?s pe11odJcos vuelto enfermedad orónica) se puso en facha 1 se 1 man1 fiesta su adicion a.l gobierno l~J tttmo, cuando preparó a largar sus andanadas al cachifo, ~ruñien- s~ h~b_la de ?na reYolucion que ~~adte teme t no es-do ¡metiendo un 1·uido atroz. i Qué qu1ere este ta ptd~endo o!·~enes pa'ra don Qut;ol~ ~ . . . caballero~ preguhtamos a un ~migo Es que está El que soh_clta del c.ongr~so pl:lvlleJlOS ~a·~· es­pidienllo órdenes para. don ~uijote, respon?ió si_? tableccr catnlnos de h1err,o 1, t~l~gral~s. electnc~s pestaííar i con una set1edad 1mpertu rbabJe. __ Co- en la N '!.eva Granada ¿no esta pidtendo 01 denes pa1 a mo! órdenes ..•• ! Sí, señor, para don QuiJOte. don Qu.LJOte ~ . · Pero oigamos que ahora viene Jo n1as dulce del ) El pimpollo de hterato qu~ anda por Ja~ calles duo ¡ dcseém~sle feliz viaje. Seguimos su consejo, ~ con su rollo de papeles debaJO dsl brazo, 1 habla ' • • \ • • • • • • 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • BlBLIO'fECA DE SE~ORITAS. constantemente de los trabajos literarios que ha ~ empre ndido t no está pidiendo órdenes pa'ra don Quijote ? El chiquitin que,con una estatura de'cuatro piés i cinco pulgadas, encuentra que todas las correas son cortas para sus estrivos, que Jas faldas de sus levitas > no son bastante largas ~~no está pidiendo órdenes, no solamente para don Quijote, sino para Sancho Panza1 El ministro ingles en Venezuela que ha p e dido satisfaccion al gobierno de esta República, porque quetnaron el diablo, que bi e n m e rece ser quemado, ¿no le ha ganarlo a don Quijote? 1 los dos oficiales que espusieron su vida i per· dieron su honor, desafiando al colaborador del Fí­garo, de Paris, por unas cuutro insigni~cantes p~­labrns dirijidas a toda una masa. de un1for~~s, s1n &er ellos directamente atacados ni haber rec1b1do re- ~ comendacion de nadie para defender o para desa- ~ graviar un honor que han creido ofe ndido ¡no tie­tlen en el cuerpo el alrn,a d~ don Quijote ? 1 nosotros que creemos imitar a Erniro Kastos; que deseamos fehz viaje a todos esos Quijotes, i que nos fio-uramos que las lectoras de la BTBLlOTJ~CA leerán ° con gusto nu e stros disparates i si no cam­biamos de tema, no corremos riesgo de tomar el mismo rumbo que aquellos~ Otra cosa, pues. Esta es la época de las flores en Bogotá, i en tal grado que cada patio es un Eden. Por consiguiente abundan, los rarnilletes que Jos pe pitos saben hacer con un gusto i una gracia supremos, i dárselos a sus ídolos con disimulo con tiernos billeticos adentro. En la última representacion de la Norma pode­mos decir que caia sobre Jos do! artistas una lluvia de flores i perfum~s deliciosos; pero como e! canto hace perder el juicio, como sucede s1empre que el corazon i no la cabeza manda, hubo al­gunas equivocaciones bastante lamentables para aquellos a quienes el entusiasmo cegó hasta el punto de hacerlas. Hubo, pues, tres ramillet ~ s que desde su principio no fueron de seguro dest1 na dos ni a Rosina ni a M arieta; en cada uno de ellos se hallaba un billetito, con cubierta de oro, en cu­yo sobrescrito _estaba tnui claramente escr~to el nombre i apelhdo de cada una de las tres de1dades a que iban dirijido~, i qu~ conocemos como a nues· tros ojos. Los abr1moa 1 estaban firmndos con el nombre i apellido de un pepito que conocemos co­mo a nuestras manos; i decilnos uno i no tres, por­que los tres billeticos amorosos estaban firmados por un mismo amante, cuyo corazon despedazaban tres deidades distintas i un solo amor verdadero, lo que prueba que el amor de los pepitos es uno P.ero no indivisible. Los billeticos contenían los vers1tos siguientes, que copian1os conforme estaban, lamen­tando que la ~iscrecion que nos he !Dos imp':lesto no nos deje pubhcar e] nombre del d1cho pep1to, ofre­ciendo quebrantarlo si semejante triple amor vu~lve a don1inar su corazon. En cuanto a Jas tres deida­des sí se lo haremos conocer para que sepan con qui~n tienen que habérselas. Estos son Jos versos: • "Si como, si duermo o ando Si por divertir paseo, Me parece que te veo 1 contigo estoi hablando." hHermosísimo clavel, Bello avilan de cardona, Y o a tus plantas estoi puesto Si merezco a tu persona., "Tu nombre es mi desayuno, Tu apellido mi comida, Pensando en tí me amanece: Ni yo duermo ni esto es vida." • "Recibe este ramillete Compuesto de pensamientos, 1 conságrame siquiera Un amoroso recuerdo.'' "Pues querer con tanto amor I no ser correspondido, Debe ser mucho peor Que ser quemado vivito." (Auténtico.) • Cuando el a migo que nos trajo Jos billetes e~· taba contándonos cómo pudo sacarlos de Jos rami­lletes sin que los cantatriees lo supieran, aJcanzarnos a ver dos jovencitos imberbes, que, en la Juneta, llevaban el siguiente animadísimo diálogo: -¿ 1 1nis rnmil1etes qué se hicieron 7 -No se los acabas de botar aJas cantatrices~ -Necio de mí 1 Estoi perdido! ~Pero por qué 1 ~Porque eran para Fulanita, Menganita i Pe­rencejita. -Qué tiene eso de particular~ n1aiiana les man­dará~ otros, yo te ayudaré a cojer las flores. -Pero, hombre, si tenian adentro cada uno una cartica con el nombre i apellido de cada una de ellas, i con mi nombre i apellido. ¿Qué van a de­cir de mí? -Pero i cómo escribes de amor así a todas tres1 Eso es lo malo que yo veo ahí. -Si estoi loco por todas tres; hombre, por Dios, aconséjame qué l1aré ••• • 1 En esto se alzó el telon, i nuestro Cupido conti­nuó moviéndose en su asiento, rascándose las ore­jas, la cabeza, miran~o para ~onde las tres deid.ades~ i echándoles u no~ OJOS del d1ablo a lns cantatr1ces, 1 renegando contra !a ópera, como si ella tu~iera la culpa. Al fin del acto se eclipsó; i al otro dia recibimos Ja siguiente esquelita: " Señor Redactor., , ''Sé que U. tiene unos billeticos que por distr.ac­cion tomaron el camino de los bastidores en vez del de los palcos; si U. no me los remite i me promet~ guardar silencio sobre el particular, el señor ••••• va recomendado para desafiarlo, i, si necesario fue­re, escupirle Ja cara en mi nombre. El desafío a muerte; armas, las que U. escoja, siendo para mí preferible la bayoneta.'' Aceptamos el desafío, como es natural ent1e ca· balleros, nos batimós a pistola, pero sin bala, a tres pasos de disU\ncia. No hubo muerto ni herido nin- • • • • guno ; 1 en atencton a su gran corazon 1 a su JUra- ''En un jardin una rosa, Bn un amante una dama Así mi afecto te aclama Que eres mi perla preeiosa. ' ' mento de enmendarse, le hicimos Ja pcia de con­tar la historia sin mentar personas, 1 asf lo hemos ~ cumplido. • • - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • l3IBLIOTECA DE SE:RORITAS. 3 Un duelo fatal. " ru~do por algunos" mornentos, daba gracias en un Creemos complacer a nuestros lectores con el ~ batle a Mr. de ~.>éne por la direccion que él había siguiente estracto, sacado de la correspondencia de \ dado a la cuestton en' su crónica del Figa1·o. Paris del Correo de la Euro'na acert"a del dueJo . i Tuvo la pluma de M. de Péne aJgunos estra- . J.' ' , ?. E . d J hab1do en esa ciudad en el bosque de V ésinet, entre VIOs · sta es .cue~t1on que ca a uno debe reso ver M. de Péne, j óven colaborador deJ Fíga1·o idos ofi- segun su conctencla; pero. he notado, desde hnce cial~s del ejército frances ·el cual duelo habrá traido c~otro dJas no mns. que dtscuten el carácter ioju­por inmediato resultado la muerte del jóven i agu- rloso d~ las pocas línc~s que l1an motivado ~1 duelo do escritor, i traerá, a no dejar duda, resultados pos- fatal, SJ~ conoce!·Jas; 1, ~otno su testo. ha stdo des­teriores de rnucha trascendencia, quizá Ja guerra n?turabzado por Jas pastones contrar1a~, es conve­civil en Francia lo que quiere decir una confla- n1entc re .... tablcc.:erJo. De Péne en el Fígaro del 6 gracion en la 8~ropa entera. Estos ~emores abri- de may?, daba c:uenta del baile ruso de M. Gunz-gan todos los periódicos que han venido por el ,11- but~g; 1 dcspues n~regaba: . . timo paquete· i siendo baJ·O ese a~p~cto un suce~o '·Progreso cns1ble! no se hallaba allí el 1nev1- , ' ~ ' ... " bl fi . 1' . r. 1 . tan itnportante nos remordería la conciencia si no ta e ° Cla con unl!orme, arrancanr o encaJeS con di~semos cuen~a de él en nuestro humilde periodico. u las espuel~s i ~o1nándose las mesas por asalto, la Así dice Ja citada corr~spondencia: ce lla~a. la 1nev1table llaga de los salones recien '· nactdos." París, 21 de mayo de 1858. ''Se le convida una vez, jamas dos; i el primer No aguarde U. hoi nada frívolo rle mí; pues el "acto de los salones que han pasado ya Ja época de movimiento de Ja semana se ha compuesto todo de :~la di~tincion, es el de de.J1acrr~e de él. 11 repeticiones i comentarios inagotables, acerca de la ''.t\.penas empiezan a saber caminar solos cuando catástrofe de que ha sido víctin1a uno de los repre- "lo mand an al diablo, corno hizo Sisto V con sus sentantes mas dignos de la prensa parisiense. Ecos '' muletas despues de la elcccion." i reflejos de la 80ciedad como lo son los periódico8, ~ Esas son testualmente las líneas que han causa­no pueden andar sino como esta anda ; i hai mo· > do tan graves acontecimientos. Cada u no las leerá n1entos en que dominando una cuestion única to- ? con Jas di~ posiciones particulares de su tempera· das las dernas preocupaciones, una misn1a historia tnento. Se decia el oficial, como se dice el p7ovin­mil veces repetida causa, a pesar de eso, el mas ciano, el periodista, el bourgeois; era un tipo pue~to vivo interes. Una palabra, un ~esgo diferente, un en Jas tablas, i los vaudevillistas han presentado aspecto nuevo deJ acontecimiento, bastan para rea- frecuenten1cnte aJ oficial bajo aspectos mas ridícu­nimar la atencion; entó~ces quiere leerse Jo que los i n1enos ventajosos. ya se ha leido; quiere oírse lo que ya se ha oiJo, > En cuanto al pe1iodista, esto i mas tiene que i se espera siempre que una nueva version del su- aguantar todos Jos di as; pero qué hacer 1 nadie ceso arroje aJgun rayo de luz sobre ella. Luego tiene en la punta de la pluma la medida de la sus­vienen las apreciaciones que siempre son tan di. ceptibilidad de los demas. Adrnitimos tatnbien que versas como los temperamentos i las situaciones; i hombres como los periodistas, endurecidos en la po-si hai cansancio en repetir incesantemente la misma lémica~ hayan perdido ese sentido impresionable i cosa, tambien es cierto que es enteran1ente imposi- delicado del honor sociaJ, tan diferente del honor ble dejar de hacerlo. Los salones, Jos círculos, los propiamente di~ho, i que, en las clases tuilitares, se cafees: las tavernas i los taJleres no tienen otra con- frunce con cualquier palabrita. versacion; i la crónica sería mas que audaz, sería ~ Pero vea U. ahora como las cosas seguia n al ór­insufrible si intentara desprenderse de la preocupa-~ den natural ; el cuerpo de oficiales se habjn ajitado, cion que la domina completamente. i l.Vl. de .Péne recibe u nas diez cartas de estdo va· No vacilo en decir que jamas ha producido una riado: unos Jlevan la cosa a chanza; otros dicen sensacion tan universal ningun acontecimiento de 1 que un hombre que rnaneja una espada vale tanto esta clase, inclusive el famoso duelo en que sucum- ~ como un hon1bre que maneja una pluma, lo que es bió Armand Carrel. La cuestion se sale de Jos es- mui cierto. Algunos agregan con burla que los ru­trechos límites de los actores mismos para tomar sos los han encontrado llenos de gracia, bajo el fue­proporciones políticas i sociales; i no se necesitaría go de Sebastopol: en fin, uno de ellos, M. Courtiel, sino de una pequeña imprude~~ia para que ella ~ ton1ando la cosa con ma~ seri~dad, dcsafia directa­fuera la causa de una guerra c1 vil. mente a M. de Péne, q u1en da cuenta de esta pro- Voi, pues, a tratar de hacer una relacion exacta vocacion en el Figa-1·o del 13 de mayo, declarando de las circunstancias que acarrearon el duelo, cuyo que acepta el adversario designatlo,i rechazando con teatro fué el bosque de] Vésinet. tiento la interpretacion jeneral que se ha dado a Antes 9e comenzar diré algo acerca del escritor algunas líneas inofensit,as. Pero por mui inofensi­cuyo no¡nbrc, cubierto por un seudónimo, está hoi vas que fueran esas pocas lí~eas, segun su leal saber en todas las bocas. El carácter esplica casi siempre i entender, M. de l~éne acepta todas sus consecuen­fos actos. Enrique de Péne tiene veintinueve cias: M. de Courtiel 1Jega a Paris de Abtéville, i años; i la naturaleza lo ha colmado con profusion M. de Péne se pone a la disposicion de sus testigos. de las dotes que recomiendan a qn hornbre a la 1'odo esto es infinitamente honroso para uno i atencion deJas mujeres. (Su belleza proverbial en otro. M. Cou1 ti el sabe bien que se halla en presen­nuestros salones no tiene nada afectado ni afemina- cia de un adversario serio, i que ya el tien1po pasó do; al contrario, resalta por su continente serio i en que daban de foetazos en sus oficinas a los chus· aspecto varonil.) Consagrado a la literatura lijera cos que se batian con su pluma. Esas costumbres de .fa. crónica, se ha distinguido siempre por la ame-~ se han cambiado, i los escritores del dia saben de­nidad de su estilo i su espíritu de reconciliacion. ~ tender su vida i su dignidad, i no hemos oido decir, Hace -algunos meses no mas, bajo nuestros propios~ desde hace quince años, que ningun periodista ha­ojos, un oficial enredado en una cuestion que hizo (ya invocado los hábitos pacíficos de su profesion • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ' • • • • • ' • 4 BIBiulOri'E .~-\ DE S ENOlll 'r S. • • para sustraerse aJas consecuencias de una pro- ~ Jos hotnbres se constituyeron en sociedad i dieron vocacion. una lei para que el hornbre i Ja mujer t,;c unieran Se dirijen, pues, al lugar destinado para el due- por medio de un víncul0 ~agrado e indisoluble, es Jo; i todo pasa de acuerdo con ese código que no ~ sin duda aJ..,.una e! matrimonio la cuestion mas ven­está escrito i que vive en Ja costumbre. La fortuna < tilaua. D esdo que nosotros, colornbianos cincucnto­del combate se decide en favor de l\1. de Péne, que < n e s, conocemos esta pequeña .sociedad ] ogotana, hiere lijera m en te a su adversario, i, alargándole la ~ que el:> la única que conoc e mos, hemos visto la cu es­mano, hace noblemente protestas de estimacion por ~ tion matrirnonios siempre al órdcn del dja, discuti­el ej~rcito i por l\11. Courtiel en parttcular. Este da sietnpre, ~ufriendo todos los debates constitucio­acepta la mano leal de su adversario, i le responde nales i anticonstitucionales, ~in que jamas se haya con un apreton cordial. El duelo no solamente es- dado una lei que satisfaga a nadie i menos aJa so­taba concluido sino que hubo reconciliacion sin- < cicdaJ fen1enina . cera, efusion i cambio de buenos sentimientos entre S En estos tietnpos de abundantes crísis tambien el oficial i el escritor, entre la casaca i. el uniforme. ~ Je la toc~do su. turno a lo.~ . casami e ntos, que se~~- Es aquí qu.e se abre una nueva sér1e 9e hechos, $ c en rnas 1mpostbl e s cada d1a, ~pesar dc_Jos belllSI­que ~on prec1samente lot> que han modificado tan ~ tnos pares que todos nos empenamos en Juntar. Es­gravemente el carácte r de este duelo i puesto Jos ta gran cuestion ha tomadQ un ... esgo tan alarman­espíritus en tanta ferm e ntacion. lJno de Jos tcsti- te: que no cree1nos equivocarnos al comparar el es­gas de i\1. Courtiel ha dirijido una nueva prov'oca- tadt> de ]os enl ~1ces conyugales en la ~ociedad con cion a M. de Péne i Jo ha detern1inado, con un ul- el estado financiero de la República en el presente traje que ningun ho1nbre de honor puede soportar, año; i 1nucho rnénos cuacdo vemos a algunas re­a volver a tornar la espada, i bien pront~ nuestro presentan tes del bello sexo, que, a imitacion del Sr. colega caía herido de dos golpes mortales quizc1. Secretario de Hacienda, i alarmadas con el inmen- Lo que yo quisiera poder p1ntar a U. es la ten- so déficit, o para hablar con n1as propiedad, con el sion de la opinion sobre un asunto solo. Paris se inmenso sobrante de solteronas inamorti1.ables, se levanta i pide noticias acerca del estudo del he- han crcido obligadas a prese ntar ante el mundo en­rido: se pasa e) dia comentando el negocio, bus- tero la cue5tion clesnudn de todo artificio que pue­cando revelaciones, repitiendo doscientas veces Jos da alucinar, con el objeto~ sin duda, de obtener una mismos detalles; despues se van a acostar tomando lei de arbitrios que salve Ja situacion, o hacer que el último boletin del estado de i\!1. de Péne. En Ja sociedad se declare en bancarrota dejando de pa­r. uanto a e to, no se puede mas que hacer ,~otos, i ga r toda 1 ibranzn: es decir que no se en se nadie, Dios sabe que si Jns n1anifestaciones de una si m- porque al fin, dicen ellas: tnal de muchos consuelo patía ferviente i universal pudieran desarn1ar a Ja de tontos. muerte, nuestro colega se salvaría; 'pero su estado < El negocio ha sido considerado con mucha aten­sigue sieudo grave sin ser desesperado; hai inter- cion en todos los c~rculos de la sociedad, i nosotros, mitencias de esperanza i de desean uelo; i a In ho· que frecuentamos-algunos, hetnos tenido ocasion de ra en que esto escnbo las impresiones ~on bastante presenciar las discusion e s acaloradas que se han sus­favorables. citado, l1abiendo notado que son las tnadres de fa- 1\1 . de Péne está todavía en el Vésinet, en lapo- milia las que discuten con mayor entusiasmo, cre­sada a donde Jo llevaron despues del cotn bate; i yendo asignar las verdaderas cansas de tan espan­tarlos los dias una in lnensa concurrencia de visita- tosa crísis. Algunas dicen: los jóvenes del dia es­dores, pertenecientes a todas las clases de la socie- tán mui metalizados; ellos no quieren sino el dine­dad van a informarse sobre el estado de su salud. ro, i como aquí ningui)a muchucl1a tiene dote la Est:i asistido en su cama de dolor, pues sufre mu- < crísi~ seguirá adelante. Otras rna~ juiciosas~ mé­cho, por su mujer, que se ha rnanejedo en todo el no._ desesperadas dicen : es el lujo en las habilacio­asunto admirablemente.· Ella tan1bien desarrnaría nes i en el vestido de las señoras, lo que hace que Ja muerte, ~i la muerte se ntreviera a mirarla de los hombres vean en el matrimonio una empresa frente: jóven, de una hermosura suprema: de una superior a sus fuerzas; i como las señoritas han en"' consagracion inalterable al hombre que l1ab1a es- tendido que está última opinion es tambien la de la cojido i distinguido, M me. de Péne aparece ante mayor parte de Jos jóvenes, se empeñan sien1pre en todas las i maj1nacioncs, como la figura ideal i ce- hacer creer que ellas vivirian felices i contentas al leste que la novela hace interVenir siempre en el lado de su adorado esposo~ habitnndo una pequeña dran1a humano. , tnsa, adornada n1odestamente i vistiendo sencillísi- .1\'lme. de Péne está precisamente dotada de una mos trajes; pero nosott~os creetnos que esta protesta de esas organizaciones fuertes que \\!""alter Scott i no basta, pues los jóvenes dirán cuando tales cosas G~orges Sand se han complacido en crear. El ho- O)ren: obras son amores i no buenas razones, i mien­nor de su marido le era tan caro como su vida. EY,a tras no las vearnos en todas parles i a todas horas lo sabia todo; sabia del duelo i habia medido sus sin seda i sin terciopelo, no crcremos que se pueden consecuencias. Su heroistno estaba a Ja altura de pasar sin ellos. un combate leal e igual; pero ella no había pre- Tan1bien ha habido señoritas, que a semejanza sentido que Jn trajedia tenJria segundo acto. de los tenedores de vales, i temiendo que ltt ~ocie- U. concebirá n1ui bien que hasta hora a nadie se dad se declare en quiebra quedando ellas en 'descu­le ha ocurrido ofrecerle consuelos: la miran, le ~ bierto, han escrito sus patrfletos den1ostrando que la aprietan la mano i voltean la cabeza para llorar. cri~is no existe, o que a Jo ménos~ no es tan alaTRll\n- AuGUSTE VILLErttoT. te corno han querido pintarla algunas compañeras . --. • miedosas i sin fé en Jos principios, introduciendo de CriSIS matr1m0n1al. esa manera el deserédito para hacer mas difíciles Es nuestro humilde modo de pensar, que desde las transacciones. · que el mundo es mundo, o mejor dicho, desde que , 'fodas estas discusiones se han sucedido i pasado, ' l • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 5 sin que la situacion hnyn mejorado en nada, i noso- bnn guinr por l os nobles impul o.s de su corazon, i tras. como buenos patriotas, vjendo el embarozo en e l cri!culo no se mezclaba para nada cua ndo se tra­que se encuentra el poder femenino, pnra proveer taba de lijir l hornbrc que habin ele hacer la fe(i­n las n ecesidades pública , hemo r eo..; u e lto elaborar cidt~d dp. u Yidn. Entónccs ;u pido no hnbia abdi­un pequeño panfleto ( si n ser ten edor s de vales), cado. El 1nandaba n j e fe, i cuando dirijia su dar­con el obj e to de contribuir a ilustrar la cli~cu sio n do n alguna niTia, ella Jo recibin, i e n lu~·ar de tra­con nuestros pocos conocirnientos sobre la materia; tard e apagar el fuego que principiaba, sin hacer el cual ofrecen1os a n u e ... tras lectoras, advirtiéndoles ra ciocinio .. de conveniencia, d jaba crecer la Jlarna de ante tnano, que ha sido solo e l deseo de contribuir, i la atizaba. J ~ ra consec u ente i amorosa, i, sin usar nunquv sea con una pequ e ña parte a u fe licidad, ele artificio algllno, sabía 1nnnten e r la ilu sio n i dar Jo que nos ha guiado en esta penosa tarea: adver- constancia a ~u jóven cuamorado, infundiéndole tencia que hacetnos para que no se nos vaya amo- ambiciones ardientes a esa apacible Yida doméstica, ler a polos co n1o a todo buen patriota. i señalánd o l e e l matrin1onjo como el colmo de la Es costu1nbre mui bien r e cibida ya en todas par- S felicidad. i u é h omb re es capaz de r esisti r a Jas tes, que para dernostrar una v e rdad política o social naturales .'Cduccionrs de una tnuj e r sencilla j atno­hn de recurrirse a la historia como el medio tnns 16- rosa 1 Bien se comprende por qné en aqu e llos tie m ­jico de deducir las rig~urosus consecu e ncias. Es es- pos no había nin g un déficit. tudiando la historia d esde tiempos mui atras, que A m edida que los ti e mpo~ han ido corriendo, des­hetnos venido a conocer que las causas que, j encral- de aqu e ll a dichosa época para acá, e l déficit ha re­nlente se asignan a la crísis matritnonial, no ~on las sultado mayor cada año i i por qu é 1 porque cada ver¡tomar esta por prctcstd para ultrajar a quien la si· es la crinolina 1- Una 1noda; i co1no moda aceptada guc •• : .1 Encarnizarse sin piedad en un •••• en por las mujeres, sigue itn pertu rbabJe s u camino; i lo una. • • • en é] •••• en la •••• crinolina, en fin ! seguirá, peselc a quien le pesare, hasta que otra En todo el mundo, donde quiera que lasjentes se moda la reemplace i venga a tomar su lugar, o precian ele ci\"Ílizadas, se acata a la mujer; se la bien haga qu e se la deseche enteramente; a mé- ensalza, no se la deprime; se disimulan sus defec­nos que, a pesar de esto, no se d e clare en servicio ton i hasta se respetan sus caprichos. ¡Entre naso­permanente, como los sombreros de pelo blancos, Ja tros! •.•• Oh! z,no es justo nuestro resentimiento~ guacharaca i otras. Entónces ipara qué i por qué Suponed que a una de nosotras se le antojara criti­tanto gritar, tanto declatnar, tanto deprimir i hasta car la costumbre de :ilgunos hombres de dejarse insultar? Necio de aquel que se proponga atajar la crecer toda la barba, i que Jos apellidara capuchi­corriente, que, envuelto en ella, se verá arrastra- nos, er1nitaños, (peregrinos, anacoretas, apÓ$toles o do •••• ! crnobitas; ltasta ahí nada habría de malo; mas si Háme determinado a tomar la palabra en este ~ se agregara: ese se. deja tocl~ . la barba por no pa­a~ unto (estilo senatorial) la considerncion de que gar barbero; ese otro po_r decJd_Ia, por_ abandono, ~or hasta el dia no se ha oido una sola palabra de de- pereza, o por ahorrar Jabon 1 navaJaS •••• Enton­fensa, siquiera para disculpar, si no para justificar, ces la cu~s~ion variarí~ de aspecto; ~so seria insu~­un uso al cual no le conviene ( con1o lo probaré) tar,. no crtt~~ar. Lo m1smo ha sucedado con. 1~ crl­ninguno de Jos calificativos que los señores hom- n~ltna; mientras qu~ los hombres se l1~n. hn~utado bres (incompetentes, por cierto, en el asunto) se a 1~\:entar comparaciones, a aguzar su JnJen•o ~or han tomado Ja libertad de darle; calificativos que, ~ satirJznr .la moda (ya que no ha~1 encontrad~ o_bJe­por otra parte, han hecho recaer, sin reparo a]o-uno ~ tomas dtgno en qué perder el tiempo,) sufr1r 1 ca­sobre las que hemos adoptado la moda. P;rque: ~ llar era nuestro destino;_ pero desde que se han asi­claro es que, si se increpa el que alguno adopte una do de la ano_da para herir el carácter i hasta la hon­costurnbre inmoral, por ejemplo, el individuo de ra de la muJer, tenernos pleno derecho para e_nros­quien se trata queda tachado de inmor.alidad. Tal trarles su descortesía 1 para reclamar lns atencaones ha sido el prurito, tal la ceguedad de la pasion que que se nos deben, como a mujeres, de parte de to­ha movido a Jos anticrinolinianos, que no han re- do ho1nbre; como a señoras de parte de todo caba-parado en que sus improperios contra la moda re- llero. . . . . caen sobre las personas que la usan. t Qué diremos Que los c1ega la pasu!>n, he d1cho ; 1 a la verdad de esto •••• 1 no encuentro otra espresion para di se u 1 par los, aun- Oigase, pues, una voz siquiera de defensa, una que no sé, no adivino el motivo de tan furiosa sa· voz femenina; óigase aJa parte interesada, que ña. Sine1nbargo, intentaré probar que están ciegos puede espresarse con conocimiento de causa, ya ( l1aciéndoles en ello gran favor;) i nada mas, que que de semejante frivolidad ha querido hacerse si a 1nas rne estendiera, faltaria yo misma al decoro caso grave. que trato defender. No diré yo que los seiiores hombres se han me- Decir que la crinolina parece un globo, un ·d 1 l gran paráguas, una campana de buzo, una media· t1 o en o que no es importa; ni que lo han hecho naranja ••• e i vaya! eso es nada ; u na cosa se pare· por hu mi liarnos, desacreditarnos o ultrajarnos; por- ce a otra; pero, decir que es un engaño! Eso, ade-que •••• oh! t qué concépto formaria eJ mundo, de d d .d · jentes a quienes se les pudieran atribuir tales mo- mas e can I ez, revela ignorancia suma. t QUién tivos1 No: la crinolina es una moda de mujer, de de nosotras ha pretendido hacer creer que todo ello la cual han sacado otra moda los hombres: la de es sólido, que eJ aire es tanjible ~ Engaño es un hablar contra ella. Me parece que no es mas. diente postizo, una péluca, el colorete i pero el ma-yor voJúmen de) traje z,por qué ha de ser un engJl- Que mucho de Jo que se ha escrito, dice una ¡¡0 ~ iPOr qué se dice que es gato por liebre?- No amiga mia, ha sido por llenar vacíos en los periódi- lo comprendo. cos, a _falta de cos?s útiles i ~e. inte~es comun. Yo Ahora, si en el cuento del engaño nada hai que no qua ero creer n' aun ~so, I SI lo (hgo es par!~ que favorezca Jos críticos t qué diremos de los epítetos se conozca que no fa~tar1an sarcasmos con que con- de indecente, inrnoral, indecoroso, infame! ••• • Oh! trarestar ta_ntas atroc1dades. corno Sf3 h~n prol?alado Traducid, traducid al Jenguaje de la sociedad cult$ contra un Invento de suyo Inocente e Inofensivo. ~ esos epítetos, ¡ que enmudezcan para siempre esas Por supuesto que, para aquellos que tan gracio· ~ Jenguas maldicientes •••• ! 1, aún ha ido mas allá san1ante han tomado n su cargo el zaherirnos in· el desenfreno; aun de asquerosa ha sido tildada la ces~~teme~te ~ajo e~ prete~to de la crinolina, pare- moda.~ •• 11 Asquerosa la pluma que tal palabra cera 1naud1ta, 1n1posibJe In defensa; pues están em- ha escr1to! Qué decente modo de usar de Ja liber­briagados, si no con su triunfo sobre la moda: pu.s tad de Jos tipos •••• 1 no lo han alcanzado, sí con la vanidad de hacerse Yo de Jo que estoi persuadida es de que la cri­d~ sb.ord¡do impunetnente, a mansalva, sin contra- nolina debia prescribirse como medida hijiéniea, i clJccton : han hablado solus; nadie les ha salido a como uso económico, prescindiendo de su elegancia la parada: ¡es~ es su gloria! ofender a ias sefto- i de la comodidad que proporcion& Los hombres ras •••• ! Ah! 1 cuántos detra<-tores de esos habrá no pueden saber esto, ni tienen por qué saberlo, por· que wst.enen la soberanía de la mujer i ni mismo que no han podido e$perimentarlo; pero bueno ea • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - BIBLIO'I'E J A J)E E~ORI1,AS. 7 que sep~n el por r¡ué, aunque haya que imponer- ~ que los hombres se mezclen en negocios de faldas, Jos de ciertas interioridades. ~ concluyo invitando a los flamantes anticrinolinia· Es un uso econótnico, porque, comparado su ~ nos a que emple en sus luces i tnJ e ntos en objetos costo con el ..de diez o doce pare s de enáguas que de público interes; o bien (si es que· nacieron pa­ántes se usaban, las cuales habia que almidonar ra la crítica) en censurar Jos vicios i los engaños con frecuencia i renovar por entero cada año, cuan- de los hombres, que no son po cos; i por tiltitno, principalmente en aquellas familias que constan de Julio, 8 de 1858. PILAR DE AcERO. mas de dos señoritas; pues en ellas, el consumo de , madnpollan o bran1a_nte, ántes de 1~ crinoJ~na, era ~ El dolor su remo. espantoso. l no se dtga que no hab1a necesidad de ~ P usar tanta ropa, porque ~yo contestaré entónccs "'con ~ Era una tarde s e rena; una pregunta: i cuando veis a una señora enjuta S El sol su fr e nte ocultaba de traje, no decis que parece bandera enfundada, ~ En el ocaso, tiñiendo quitasol cerrado, alma de ll'l otra vida, &.a, &. a~ I ~ Las .nu be8 en vi va grana. económica de tiempo tan1bien es Ja crjnolina; apé- ? Yo meditaba sentado nas se gasta un minuto en ponérsela, miéntras que S Al borde de una cascada, en amarrarse doce enáguas se empleaba media ( Que con redoblados truenos hora. ) En hondo abismo se lanza; En cuanto a hij iene, la cosa no puede ser mas ~ I de la selva vecina clara. t Qué será mas nocivo, echar diez o doce ~ V í salir una zagala amarradijos apretados en un n1ismo sitio del cuerpo ~ Inquieta, pálida, triste, (la cintura) ,o asegurar con un solo nutlo,o con una S. 1 ll e na de v a a i gracia. hebilla o broche, una sola faja~ ~ . Con el blanco delantal Espuestos estos pormenores, es llegado ya el ca- ) Iba enjugando sus lágrimas, d ' 1 h · d · ( bl > I la brisa de Ja tarde so e preguntar i que es o que al e crl tea e ~ En desórden derramaba en esta moda? i qué es lo que de ella se han ima- ) jinado los hombres para tanto d e clamar, tanto mal- ( La undosa i larga melena decir? Hai abusos se dice. Oh t de todo se abusa; Sobre la mórbida espalda. i seguramente que yo estoi mui ]éjos d7 justifit:ar Un siniestro pensan1jento un abuso; pero no se trata de eso, puesto que el ) Se leía en su mirada; abuso es una escepcion. Modas ha habido que se ~ 1 presumí adivinarlo •••• han exajerado hasta el estremo: r.ecuérdcnse los El nevado pié mojaban peinetones de márras, que llegaron a ser descomu- Ya las espu1nante s ondas nales cornamentas; i los mangones, que daban al De la l1orrible catarata; cuerpo el aspecto de tres cuerpos unidos por el Iba a inelinarse al abismo, el cuelJo; i otras muchas, de hombres i mujeres, I esclamé: desventurada! que reinaron por algun tieznpo i despues se fueron, Detente que vas a hacer? para vol ver, tal vez, en otra época. Voi a ]a varme la cara Réstame decir por qué ha sido tan jeneralmente --I porqué lloras así 1 aceptada esta moda, fuera de las poderosas razones Porque me p egó mi máma. que dejo apuntadas. Las flacas la han aceptado R. CARRASQPILLA. • 1 • Costumbres. con entusiasmo~ porque las dá un aire mas natu­ral, mas atractivo; las gordas la ven con agrado, pues aunque no la usan por series innecesaria, es­tán a la moda sin usarla. E~ dia en que venga la Recomendacion especial t e ngo de un diputado moda enjuta, las gordas estarán mal porque no po- de los que ahora se fueron para la costa: i habían­drán rebajar nada. mela hecho varias veces muchos de los que l1an He aquí por qué, hoi, gordas i flacas están con- ido a Europa, de publicar algo relativamente a una tentas con la crinolina: es una moda que consuJta laudabilísima costumbre que hai por acá en esta todos Jos intereses. En otro tiempo la misma o se- ciudad, i tambien en las Jitorales, de atortnentar mcjante moda hizo furor: todavía podetnos verla ~ al prójimo que se va, luego diré con qué, porque en lán1ina~, i por cierto que entónces la cosa < si Jo suelto de una vez, tendré que concluir. mi era un poco mas seria con el uso del carro-de-oro, ~ cuento~ que quisiera prolongar. ' del tripe i otras telas sumamente dobles. ~ Muchas gotns de cera hacen un cirio pascual, i Mas, Jo que no he oido decir es que entónces < tnuchos sinsabores pequeños r e unidos, una gran las buenas costumbres ni la salud pública sufrie- calamidad. Verdad es esta que, no n<.cesitando de­ran por esos usos. n1ostracion, permite seguir adelante sin examinar· En resúmen: me parece haber demostrado que la. Veamos sinembargo qué consecuencia sacare­el objeto que en esta vez han tomado los hombres mos de ella. por blanco de sus diatrivas, no merece la pena: que De viaje está don Pedro para su tierra; lleva nada.han dicho fundado en razon contra la crinolina: por todo equipaje un par de bnul e s con su ropa, que sus cuentos, i chistes i frases de mala lei no , uno de petacas con conservas, bi~co c ho, bocadillos, han hecho cejar ni en un punto la moda ; i en fin, ~ chocolate, salchichones 1 yerbas rnedicinales; mas que esta es económica, hijiénica, cómoda, útil, ~ el papel que representa su acreencia contra el teso­elegante. ~ ro por el viático i las di e tas. i Qué e~pera? Ya 1, puesto que tambien queda probado que este · compró el arancel que le encargó don Ev:aristo: lll no es asunto propio de los desvelos de los escritores Recopilacion Granadina para don Antonio, laman .. público~; i q~e es importuno, a mas de necedad, tilla de punto i otras baratijas para la costilla; i ha- - • - • , • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • ' ' BIBLJ 'l'EC.1\ J)E SE RI'r AS. • ---"""'--.,'-"""" - ---..........,....-~ _,.. ... -,.....,..........,_ ,. ---- ,......_.,..... __ .. ,_.,... _, ' biendo hecho Ii't.ografiar la boleta de órdenes i des- ~ I or este que, no omitido por la crinda, la visita pedida, se prepara a montar a caballo, pro,·eyéndose ~ co1ije que hni ga to enmochilado; chLipase los dien· poco ántes de unas cartas de lord Chr. terfie]d, que >t es , i como no venia a cobrar, se despide, no mui podrá de~tinar para su u~o desde el cnniino, que ~ fr e~ca, i con el firme propós ito de poner cual no bien las nccrsita. S digan dueñas eJ dia que fogre ver a quien le rc- Léjos hacia yo a U. amigo, empiezan a decitle < hu "' Ó la entrada. Amistad perdida, grave molestia; al dia siguiente, por haber asegurado que se iría 1a S ya este visitador no n1e dará votos ni para canee­víspera i Qué hace por aquí todavía 1 ( jero municipaL A sus ojos soi el ser mas r trógra· Realrnentc, no se ha ido e l diputado, porque ~ do: calcula cuando tnénos que estoi en camisa i aunque no encontró quien por su papel de tesore- sin afeitar; que la sala está sucia; que he reñido ría ]e "'upliera la platn, 8Í le deparó Dios ntuchos con la parte cuntTaria; que debo i ten1o Ja visita a1nigos (ah palabta prostituida 1) que le suplicaran del acr.eedor; me mató el que de la criada. Maldi­les llevase para la Costa unos traj es, unas camisas ta seas de Dio~, me quedo yo diciendo; inicua calentana~, un sombrero, dos sillns de montar (rni- raza de indios, que,'si pura, es torpe, si mezclada lao-ro que no fueran de pontificar), cuatro zurran- con la española, estúpida, si con Ja negra, altanera ci~s de bocadillos, unos manojos de malva, un pe- i prostituida. Desdichada tierra de mis projenito· rr.o de presa~ i, lo que tal vez es peor que todo, i res, en que haoiendo tanto importador de co:stum· que podria ir por el correo pagando un tres cuartos; bres europeas, no ha habido quien pronuncie toda­por cjento, ocho n1il pesos en onzas para don Ni- vía la salvadora frase d~ ~lonsieurn> est pas 'Visible. cacio. 1 no es eslo lo peor, sino que la guitarra se le des· I-Ie aquí las mucl1as gotas de cera, que han he - con1pone a uno para todo el dia: rabia con el cul­cho que <.Ion Pedro se detenga dos dias mas, tnién- pado, i con los demas, con la mujer, con los hijos, tras le traen otras d 0s b e ~tias que necesita para sa- los parientes. La comida le parece salada, el té de tisfaccr las exijencitas de su~s a1nigos; he aquí las la noche ai:umado, en la cama no escasearán lue­llanezas de estos causando serios sinsabores á nues- go las pul gas; con que resta algo que desear? Ha tro diputado; quien dice: ''Si me roban í'sta plata, sido completo el domingo; i co1no el lúnes no de· no queda mi honor comprometido? Qu e venga yo jará de ser q~ien es i no es mejor ahorcarse que a cargar con cuidados ajenos ya que los propios no negarse~ • me inquietan P' He aqui a un pobre escritor de > Una vez lo hice, pero no volveré a hacerlo ja· costumbres, que todo tendrá tnénos la seguridad, ni > mas, salvo queJa moda se establezca. I miéntras aun la probabilidad de cumplir bien con su encar- tanto ruego al lector que no se quede diciendo: go, apretándose la cabeza para ver si pare algo que "De estos artícuJos? Va~ra! si conozco co· sea parte a castigar la llaneza de nuestros gustos, mo a mis manos al que esto narra: me pa­que luego se escudarán con que no l1ai otro modo rece que converso con éL" Nada de esto; ya es de enviar las cosas. n1ui difícil distinguir al escritor por Jo que dice, Hai jentes que no dejarán nunca de ser pues que es mui sencillo contrahacer e) estilo, i no pesadas, i que creen que hai obligacíon de servirles es corta Ja falanje de los que han en1puñado la plu­por su linda cara; porque no hai Ja delicadeza su- ~ ma para esplotar la política i la literatura. Hasta ficicnte para abstenerse de molestar a los dernn ; otro dia, que tendré el gusto de forjar otra sitnpleza. porque hai ente~ cieateros aunque ricos que a todo ) _ . _ trance quieren ahorrar el porte de correo; en una Va ·edades p~labra (aquí entra la disculpa, con perdon del di- rl · puta do) porque somos los que somos ; nacion pri· El doctor B. es un médico afamado, pero tambien vada enterame nte de medios de trasporte, en razon es apasionado jugador. de ser malas, 1nalísimas las vías de cotnunicacion ; Ultitnantente, estanJo cmpeñadísimo desde ha .. Jo cual ocasiona carestta de fletes, peJigro en la con- cia doce horas en una tnesa de tresiJlo donde A., lo duccion, i qué sé ·yo cuántos mas inconvenientes, fueron a llamar para socorrer a un enferrno. Deja que es mejor sufra el prójimo que nosotros; que las ·cartas i~mediatamente, llega i en.cuen~ra al en­al fin i postre el mal de aquel es mas llevadero. fe:mo agon1zando. Segun la r~gla Jnvar1able, c.o- De otra cosita quiero hablar a u, señor Redactor. mien.za por tentarle el pulso con una m~no, al mJs­Dias h~i en que cast le pesa a uno haber nacido ; , mo tiempo que con la otra sa~a su reloJ. . mal humor, dolor de cabeza, graves cuidados, o cosa . Se pone D: con~ar en voz bnJ~ las pul~actones, te­as1 ·, hacen que ]a máquina se descomponga, que el ntendo.Jos OJOs fiJOS sobre el m1nutero, 1 con lama-jenio no esté corriente, (]Ue,las pe1:sonas rnas atna· yor sertedad del .mundo: . . . bJes parezcan seres itn portunos e inaguanta bies; i U ~o, _dos, tJ es, cuatro, cinco, seis, S tete, sota, si en tales di as, en que hasta la camisa hace al hom- caba.llo ~ 1 ·e~. . bre e.,;torbo, da uno en su casa órden a e .... tas nues- ,J?e puro re1rs? el enfermo fué atacado de u~a tras criadas tan entendidas, de que si de la caJle crJSIS que lo salvo. • golpean i preguntan por el an1o, digan que salió o * • que está en el campo, espónese a chascos que con- Véase un ejemplo bien orijinal de escentricidad, vertirá en despecho el mal hun1or, o que: con1o que cuentan los diarios suecos: vulgarrncntc se dice, lo harán a uno entregar su Un m é dico melomaniaco, el doctor Rhuders, nlrna a los diablos. l...l flga aJguua visita: la criada, acaba de e-scribir en música las palpitaciones i los , no tnui ducha en rner1tiras de nquella especte, se latidos irregulare_ del corazon de una enferma del de concierta, rnuda de colores, i dice: siga su rner- ho ... pital de Upsal. Escrita esta enfermedad en el ced, espérese su merced, voi a ver si está ahí el lenguaje 1nusical, con corcheas i semicorcheas, an1o; 1 luego encendida como una a"'"cua, vuelve forma, segun el cronista sueco, una t~specie de val. a Ja pue1:ta,. donde. la vjsita ha cre~do p~udente ~~· > se, un.~ _de las 1nejores curiosidades de la anatomía tenerse, 1 d1ce: 1n1 an1o, que no esta aqu1, qtte salJo. ) pntoloJICa. • • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 29

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 36

Por: | Fecha: 11/09/1858

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Blanco y Azul - Serie I N. 10

Por: | Fecha: 18/06/1904

República de Colombia. SERIE 1 } CONDICIONES Suscripci6n de 50 números ............ $ 100 .. . . Número suelto......... ...... .. .... .... ..... 3 .. • atrasado.... ... ..... .. ............ 4· .. Anuncios, palabra (tipo común).. ...... o 20 Gacetillas.. ...................... .... ........ o 40 Los anuncios en tipos especiales pa. garán á raz6n de $ 4 por centímetro lineal. Remitidos. columna ....................... 200 .. . Verá la luz pública dos veces por semana. , DIRECCION Por telégrafo: "Propalria." Oficina, calle 9.·, ntÍmero 2I5 Blanco y Azul Republicanismo exótico Los partidarios de la candida­tura del Dr. Joaquín F. Vélez, después de esforzar inútilmente cuantos argumentos les ha suge­rido la imaginación y su errado criterio legal para obtener del Gran Consejo la anulación de los registros de Padilla; después de _ haber ogitoclo bosta eL e 'CUlO, de un modo antipatriótico y con sobrada imprudencia, la especta­tiva. de los colombianos respecto de un incidente electoral que só­lo reclama, para su acertada so­lución, atento estudio, acrisolada imparcialidad y amplitud de mi­ras üapaz de dominar las imperio­sas exigencias de partido; des­pués de haber fraguado para la publicidad correspondencia epis­tolar que anuncia para la candi­datura del octogenario el aumen­to de una opinión que jamás llegó á existir en los Departa­mentos de la Costa; y después de haber agotado el repertorio de la injuria y de la calumnia contra el benemérito servidor designado por la mayoría de una elección incontrovertiblemente auténtica, para regir los destinos de la Re­pública en el próximo sexenio constitucional, la han emprendido de un modo directo y objetivo, si puede decirse aSÍ, con la Cor­poración que debe hacer el escru­tinio del 4 de Julio, metiéndole por los oi os, en actitud trágica y con apóstrofes de melodrama, unos documentos tomados de La Gaceta Oficial de 1855, en que consta que en las Cámaras legis­lativas. y con votos como los de Julio Arboleda, Salvador Cama­cho Roldán, Tomás C. de Mos­quera y otros prohombres del conservatismo y del liberalismo, fue anulado el registro de la Pro­vIncia de Sabanilla, que daba al Dr. Manuel Murillo Toro la mu- ! yoría sobre el Dr. Manuel M. M allarino en las elecciones de aquel año para Vicepresidente de la República. El hecho de que dan cuenta aquellos documentos, es digno, en verdad, de ser escrito con carac­teres de oro en las páginas de nuestra historia. Dio él la medi­da exacta del tem'ple moral de nuestros grandes hombres, de la intensidad de su entusiasmo y de la grandeza y abnegación de su fe republicana. Pero ese acto glorioso, más glo­rioso quizá que los hechos de ar­mas que prodl~eron nuestra inde- . pendencia polftica, porque él dio á la República en sus primeros ensayos las firmes bases de la pro­bidad y del honor, fue algo más que una manifestación solemne y fecunda de tolerancia y entereza de carácter de los C(;mgresales de 1853, algo más que la inapelable condenación del fraude y del en­gaño, á nombre de la Libertad y de la Justicia: fue la declaratoria unánime y de autoridad moral al­tísima, con que nuestros grandes repúblicos dejaron consi ado de una vez y para siempre, que al ' principio de la legalidad, del res­peto á la voluntad soberana del legislador, inspirados en la verdad y en la buena fe, deben sacrifi­carse no sólo las más profundas afecciones políticas, sino también los más comprometedores intere­ses de partido. Calificamos de exótico el caso que motiva la lección de republ.i­canismo dada al GrulI. Consejo Electoral, porque lo ocurrido en las elecciones vicepresidenciales de 1853 no es lo mismo que aho­ra acontece con el registro de Pa­dilla; porque 10320,286 sufragios de la Provincia de Sabanilla, dada la base del censo de población de 1851 Y con las exclusiones por causa de sexo y edad, demostra­ban palpablemente la existencia de un escandaloso fraude, lo que no ocurre en nuestro caso, una vez que ya está demostrado que el número de electores del Mag­dalena no supera á los que permi­te designar el respectivo censo; porque en Sabanilla no hubo elec­ciones y en Padilla si las hubo, como 10 c'omprobaremos á su de­bido tiempo, y porque el mecanis­mo electoral de 1853 difiere to­talmente, en cuanto á clases de elecciones, términos, Corporacio­nes electorales, nulidades, &c., del que establecen las leyes vigentes hoy sobre ese ramo. _ No existe, pues, perfecta paridad de materia en los dos escrutinios. Por otra parte, el Congreso de [853 no procedió como Juez de hecho ó como Corporación que decidía en conciencia, verdad sa­bida y buena fe guardada, sobre la validez ó nulid&d de un regis­tro electoral ; y siendo esto así, la leccióri de republicanismó deja de ser exótica para convertirse en inoportuna, en contraria al obje­to político qlle se busca. El censo de 1851 era la supre­ma ley, el expediente probatorio á que debía atenerse aquel memo­rable Congreso; y á él se atuvo sin tener para nada en cuenta las inspiraciones de la conciencia in­dividual. El Código de elecciones vigente, en disposiciones claras y terminantes que han de aplicarse á un hecho pl'obadamente a.utén­tico, forma hoy la misma supre- . ma ley para el Gran üonseJo, Y á ella debe éste ceñirse, pero ceñir­se con incontrastable rigor y se­reno valor cívico, si no quiere ser infiel á la austera enseñanza repu­blicana de 1853, y traidor al más sagrado de 108 deberes que tendrá que cumplir,. como árbitro de vi­da ó muerte para la Patria, el 4 de Julia venide El respeto á la legalidad. La a¡~loIllacia ael OOlO Ciertos censores, guiarlos por la pasión política, han querido revivir los actos de persecución de un parti­do político contra los fundadores de la Regeneraci6n, actog con relativa al honor oe la nación misma no había otra ma­nera oe repararla que por meoio de-las--a-rma.s ó por una explicación en que el Gobierno oe Italia decla­rara, como lo hizo, que condenaba el acto ejecutado por el Almirante y manifestaba su deseo de que las rela­ciones con Colombia se restable­CIeran. Como tal acto tuvo lugar por la mediación del Representante de S. M. Británica, éste, antes de pedir la autorización á Roma. tenía que inqui­rir del Gobierno de Colombia si esta­ría dispuesto, previas las explicacio­nes del Gobierno italiano, á restable­cer las relaciones, y por eso hace uso de las palabras lo mismo que el de Colombia, porque de otra manera no habría podido insinuarse en el sentido indicado, sin exponerse á recibir un desaire. i No hemos visto recientemente que las potencias coligadus contra nuestra hermana la República de Ve­nezuela, después de haber atacado el castillo de San Carlos y oe haberse apoderado de los huques de guerra de aqueHa Hepública, han vuelto los representantes de esas potencias, sin satisfacción previa, á ocupar sus pues­tos como Ministros en Caracas? Después de la guerra franco-ale­mana, obligada Francia por el Tra· tado de Francfort á ceder á Ale­mania la Alsada y una parte de la Lorena y á pagarle una contribución de guerra de cinco mil millones de francos, restableció sus relaciones con Alemania y envió su Embajador á la Corte de Berlín, donde ha permane­cido siempre. Espafia, vencicla por los Esta­dos U nidos, habiendo perdido á Cuba. á Puerto Rico y las Filipinas, recien­te aún el desastre. entró de nuevo en relaciones con el Gobierno americano y acredit6unEmbajador en Wáshing. ton, quien ha 'seguid') residiend? allí El Gobierno de J uárez fus¡Jó á Maximiliano, y el Austria, no obstan-te ser la víctima hermano del Empe­rador, tiene su Ministro en México. En las relaciones diplomáticas ne se pueele guardar rencor eterno. La mayor ofensa, con excepción de los casos de guerra ó d~ indemnización pecuniaria, queda olvidada desoe el momento en que su autor la retira y declara que procedió mal. Hoy, en las circunstancias en que se entlUentraColombia, cuando excep­to España y el Ecuador, la genera­lidad de las naciones se apresuró á reconocer la República oe Pana­má, .sería una diplomacia ahsurda la que, fundaoa en el odio, desaten­diera I(/S granoes intereses de la Pa­tria, que exigen volver los ojos á la Europa para buscar allí el apoyo moral que Colombia necesita contra el detentaoor de su territorio. El Almirante Candiani vino apo­yado en buques de guerra á exigir una garantía oel pago de las sumas á que nos conoenó el lauelo del Pre­sidente americano. Colombia le con­testó suspenciiendo sus relaciones di­plomáticas con Italia y manoando cancelar el Exequátur de los Cónsu­les que esta nación tenía en nues­tro país. Este acto es uno de los que el puhlicista Calvo enumera en­tre los com PI endioos en las repre­salias de que puede usar la nacióll' ofendiela por otra. Se contestó, pues,_ la intimación con una ofensa de nues­tra parte, y. conforme á la doctrina l~xpuesta por el mi;¡mo publicista, no se puede exigir de una nación que, con mehoscaho de su decnro y de su dignidad, repare la falta cometida. ¡ Podríamos exigir del Gohierno de Italia que sometiera á juicio al Agen­te que cumplió sus órdenes? ¡ Era ésta una cuestión susceptihle de ser sometida al {allo de un árbitro, cuan­do de lo que se trató fue del cobro de una deu a 1 s c aro que no. Luego, 6 permanecían las relacio­nes con Italia interrumpidas siempre, ó para restablecerlas no había otro meclio que el aooptado por el Minis" terio de Relaciones Exteriores. Se hace la ohjeción de no haber estipulado nada re8pecto á la devo­lución de las 1:- 20,000 que el Go­bierno de Italia le retiene á Colom­bia. Triste cosa habría sioo que en un acto hidalgo de restablecimiento de la cordial amistad entre dos Dacio­: 1es, se huhiera puesto come condi­ción que fuera devuelta tan peque­na suma; ella lo será, sin duda, me­diante una exigencia que no desdore el buen nombre del Gobierno de Co­lombia. Los mismos polemistas á que nos referimos censuran también el cam­bio del Sr. Rico, acreditándole Mi­nistro en Alemania, porque, dicen~ esta nación fue de las primera!i en reconocer el Gobierno de Panamá. Con ese argu:nento tendríamos que­aislarnos oel mundo, y exceptuando,. como lo hemos dicbo, á España y al Ecuador, no pllddamoB acreditar Le-­gación en ninguna otra parte. Alemania é Italia , son las naciones­que tienen en la República colonias· más numerosas; ellas con la Gran. Bretaña serán en un porvenir n-l le­jano la defellsa de Colombia y de sus imprescriptihles tlerechos. Cuando el Sr. Matéus entró á des­empeñar el Minis~erio, ya el n~mbra­miento del Dr. RICO esta ha dispues­to por el Excmo. Sr. Vicepresidente, pues que los Ministros autorizan pero no hac<:lo los nombramientos. El Sr. Rico sirvi6 durante la guerra como Ministro en Venezuela con acierto y lealtad. y últimamp.nte en el Ministe .. rio de Relaciones Exteriores con in­teligencia y con5agraci6n. El Excmo. Sr. Vicepresidente le consideró como-, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Vicente G_, el Gobernador del Distri­to Federal, General Ramón Tello Mendo­za, y los Sres. Pimentel y Figueredo En el segundo palco, á la derecha, es­taba el General Rafael 'Reyes, en compa­ñía del Sr. Ministro de Chile y su esposa, y del Sr. Alfredo de la Sota y su señora. A la izquierda Cuerpo de Edecanes. Cuando el Presidente de Venezuela apareció en su palco, la Banda Castro lo saludó con el Himno Nacional, y á la Ile­pda del prestigioso General colombiano del Ministro de Chile, se dejaron oír los Himnos de ambas Naciones, y fueron aquellas tres músicas como la lírica salu. taci6n solemne de tres pueblos hermanos de frente en marcha, inspirados por unas mismas y trascendentales irleas, á un fin que será un día alta cima gloriosa del Con­tinente Americano. En todas las miradas advertfase la ale­gría del patriotismo. En t'ldos los pechos palpitaba la misma emoció:¡ misteriosa de algo que tiene generosas promesas de paz. En aquella selecta multitud bien se adivi­naba un anhelo plural de confraternidad, un sincero y frate mal sentimiento de esta. blecer, con compatriotas divididos por una -línea de tierra ó por un hilo de sangre, el vínculo fuerte que hace más respetable y formidable-Ia colectividad. ~~I pueblo con su fina sutileza no estuvo alM por puro es­parcimiento. El sabe de nuestras miserias de familia; él ha leído páginas de la His. toria,. hecha por los hombres, en la cual se ha mentido hablando de odios irrecon­ciliables entre hijos de un mismo padre; él no ignora que rí veces el rencor sopla sobre las masas sin saturarlas de su vene' no, y que habiendo nobleza arriba, siempre abajo los corazones están prestos á juntar­se de nuevo en un abrazo de confraterni­dad, y flJe..aIli, en són de Concilio, á decir con SU presencia al viejo granadino: "aún podemos ir juntos á San Pedro Alejandri. no ó al Panteón, sin alterar el reposo del viejo padre q '¡e duerme su hermúso sueño d~ inmortalidad." L03 artistas de la Compañía Lírica, po. sesionados también de la importancia mo­ral oe la fiesta, hicieron nobles esfuerzos para el éxito artístico. EN EL" CLUB CONCORDIA" Una invitación especial que recibimos, nos llevó después del Teatro al Club C01l. cordia. Tratábese de obsequiar al Gefleral Re­yes c6n una copa de ch~mpagne. Así sucedió, en medio de la's mayores demostraciones de cariño. Era de rigor la exposición de los brindis. Lo hicieron Smith y Carabaño, Rafael María, y respondieron el General Reyes y el Sr. Herboso, Ministro de Chile. De todos los labios brotaron dos vivas: Venezuela y Colombia; y dos nombres: Castro y Reyes. Expansivas fueron las horas transcurri­das en el primer centro social de esta ca­pital. Casi á las tres de la mañana se retiró del Club ConcordIa el General Reyes, de­jando la fiesta en todos los allí presentes, un grato y perdurable recuerdo. EN LA LEGACION DE CHILE La comida de honor, celebrada en la Legación de Chile, como homenaje de amistad al Sr. General Rafael Reyes, re­sultó, lo que era de esperarse, un verda_ dero acto de cortesía caballeresca, tanto del opulento anfitrión, cuanto de los hono rabIes comensales asistentes. Fórmaban el distinguido núcleo social el Sr. Ministro de Chile, D Franci·co J. Herbosoy su señora, que vestra traje chan. tilly negro, con fondo gris perla, con dia. df'ma; Sr. General D. Rafael ReJes; Sr. Ministro de Hacienda, D. José C. de Cas­tro y su señora, que llevaba traje blanco con aplicaciones de Bruxellas ; Sr. Ministro de Inglaterra, Mr. O. Bax-Ironside; Sra. de Bax-Ironside, traje crema con adornos ro­sados á la valiere; Sr. Ministro de Instruc ­ ·ci6n Pública, D. Eduardo Blanco; Sr. Mi-nistro de Francia, D. Carlos Wiesner; Sr. Ministro de Obras Públicas, D. A. Rivas Vásquez; Sr. Ministro de Bélgica, D J. Wolters; Sra. de vVolters, traje gris con adornos blancos y encajes de chantilly ; Sr. D. Charles R. Rohl, Cónsul de Bélgica; Sra. de Rohl, traje de crema claro, adornos de encajes; Sra. Inés de Rohl. traje negro con adornos de jais modern stile; Sr. Al­fredo de la Sota, Cónsul General de la Re­pública de Chile; Sra. de la Sota, traje blanco y rosa con aplicaciones de cremas y paillete; Sr. D. Manuel Amunátegui, Secretario de la Legación de Chile; Sra. de Amunátegui, traje amarillo crepe de Blanco chine crema C'On hordados y aplicaciones á la Pompadour ; Sr. Encargado de Nego­cios de Italia, O Carlos Allioti; Sr. En­cargado de Negocios de España, D. José Gil y Delgodo ; Sr. Encargado de Nego­cios de Holanda, D. N de Reús; Sr. de Agnolli, de la Legación de Italia; Sr. Dr. D. J R Revenga, médico del Sr. Presiden­te de la República: Sr'. D. J. A. Jaurret, Correspons<¡1 del New York Herald; Sr. Roberto Fould, Representante de la casa francesa Foul Fréres, y el Sr. Gumersindo Rivas, Di~ector de El Constitucional. El decorado respondía á los colores de • las banderas de Venezuela, Colombia y Chile, El . Sr. Dr. D. Frar.cisco J. Herboso brindó por Venezuela y Colombia y pcr los Generales -Castro y Reye.s ; el Sr. Dr. D. Eduardo Blanco lo hizo por la fran­ca reconciliación de ambos pueblos. Decirse que las más altas consideracio­nes del buen tono privaron en la reunión, será repetir lo que está al alcance de too dos; pero sí debemos ,consignar que había algo ideal, que se manifestaha espontá­neamente, y que se dibujaba como nota de sensaciones íntimas, en todos los al1í pre­sentes De la esplendidez del obsequio respon­día el nombre del obsequiante y del obse­quiado. La señora Herboso hizo los honores de la casa con las peculiares distinciones que corresponden á sus modales naturales, lle­nos de cultura. A la hora de los postres llegó una sere­nata, obsequio de la Colonia Colombiana de Caracas, á la que se uni6 un número considl"rable de venezolanos amigos y si m­p .tizadores de la uni6n. Casi á las doce de la noche abandona­ffi

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Blanco y Azul - Serie I N. 10

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 58

Por: | Fecha: 19/09/1897

, . , 1l3isemanario ~oIítico, :JLiterario ~ lRoticioso AÑo l.-SERIE ru. } Bogotá (REPÚBLICA DE COL01IBIA). <1omingo 19 (le Septiembre de 1897. { NÚMERO 58 H:f13ogotá" -+.+­Dn~ ECTOH, EOual'Oo Espinosa LÓuzmán. AD~llNISTRADOR , &~l.nax~l.(J sde esta fecha, el ¡m'cio de yenta en los almacenes sení : Boccacios. la gl'\Il'lia. . .. $ 28 Argelinos, la gruef<:I '.. 40 Nacionales :-11 pNiure>-, la grue~n... 20 Nacionales infcrit>\"(·';. la gl'lIe~a... 14 C. HODRÍa Ul'Z. DURA MAS QUE TODAS LAS OTRA~ n == i El Modelo Número -4 tiene toda.s la.s CONDlCIO!':i;:-- DE DUHAlJILlDAD que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALIGRAPH" Tiene también I'arias mejoras que aho;ran trabajo y hacen su manejo fác il. Esta máquina es sin duda la más apropiada para los pa¡se~ hispano-americanos. Enviamos gratis nuestr0 Catálogo ilustrarlo y des­criptivo, á las personas que nos lo pidan. AMERI~;"oo~,~~~~:~~ :'I~~HI E ce I 1( ANALES DE JURISPRUDENCIA" DRGANO DE LA SOCIEDAD CDlDMB IANA:DE JURISPRUDENCIA La suscripción ;í la serie de 12 entJ'eg-as de 32 p;íginas valc $ 4 .. ,. (]phe ell\"iarsp :t I Dil'l'c­tor, doctor Adolfo Lt'<ílJ (i<ÍIllCZ, quien. además, conti111Ía. eucarer apunte, Antonio Gutiérrez de ]¡. Torre; segun­do, Francisco Ramos; portero, José Martínez, y peluquero, D. Manuel de la :Mota. En la segunda temporada se agregó á los nombrados la señora, María Agustina Sánchez. La primera producción dramática, de un hijo del país, de que se tiene noticia, es la titulada El zagal de Bogotá, por José Miguel Montalvo, que se representó en la noche del 9 de Febrero de 1806. -¿ A qué atribuÍr ese silencio? -¡--------_.! Oh confusión! oh caos! . _ . (De El Porvmir, de Cartagena). DIOGENES A. ARRIETA N os complacemos en reproducir lo siguien­te que encontramos en La República, de Cara­cas, y que hace honor á la memoria de nuestro malogrado compatriota ARRlETA. . La Legación de Colombia presidió el duelo, é hiZO bien, pues ARRIETA dio gloria y renombre á Colombia y jamás en los trances más difíciles de su vida renegó de su patria ni adquirió otra nacionalidad. Fuimos ?~mpañ,eros de él en el Congreso del 90. Orador e ll1strtlldo, era un adversario fuerte á q~lien se necesitaba acabar; y en una polémica ar­diente, y buscando nosotros el triunfo, hicimos argu­mento de su extranjerismo y pedímos que se levanta­se y dijese que era venezolano, y por tanto, tenía de­recho a seguir sentado en su curul de Diputado. Las barras nos aplaudieron; la expectativa fue intensa du­rante un momento; todos esperaban de ARRIETA la c~nfesión d~ su venezolanismo y el reniego de su pa­tn~ . Pues bien, ARRIETA permaneció sentado y pre­finó perder la discusión; exponerse á que la mayoría de l~ Cáma.ra lo arrojase de su seno, á renegar de su patria y dejar de ser colombiano. Ese día vencimos nosotros ante la Cámara, pero ARRIETA triunfó ante la conciencia de los que aman la patria y sacrifican en su altar intereses y gloria. . Basta este solo hecho para que todo colombiano se honre, honrándolo; y para que el Ministro de Co­lombia se enaltezca, enalteciéndolo y contribuyendo á que se venere su memoria. Ante la patria desapare­ce el partidario y queda sólo el patriota. Q) r Ó 1t i .c él ALGO DE TEATROS .. El miércoles :;tnterior, I5 de Septiembre, estuvimos de­cl( hdamente de malas, á lo menos cada vez que tropezarnos con alguna 1l11perfeC~lón del humano dorso: madn¡

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 58

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 34

Por: | Fecha: 27/06/1897

JEisemanario ~oIíticOt iLiterario \Z 1Rotidoso "1Sogotá" -H-DIREC'l'On, Eouaroo Espinosa tDuzmán. ADlIUNISTl~ADOR, Direcci6n telegráfica: Bacatá.-.4.partado de correos número 259. OFICINA: Calle nueva de F1Qrián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. OOJSTDXO::J:C>lXTES Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, suscripción adelantada ([')0 :lollleros) ..... $ 4 .. Una serie (25 nÚ!l1':!ros) . . _____ •• _ __ , .••••. l •• En el Exterior ( 100 númeIOs) •. ___ .• ___ __ . .. ...... ",- . 5 .. Una serie (25 números)._ .. " ___ .. __ _ . ". __ 125 Número suelto, el día de la sal ida del per lód ico . _. ~ . _____ . __ oS Número a trasado. ____ o • _ _ ____ ._. ___ ______ •••• _ •••• ••• _ • • JO Comunicados, columna. _____ ", __ .. _, _____ . ___ .. . ____ o, 20 __ Re.milidos, columna .. _. _________ . _______________ . ___ __ 15 __ Anuncios.formacomún_. ________ ___ _____ _ .. _. ___________ 0 1 No se devuelven originales. Los seüores Agentes tienen derech, al la por 100 de lo que re· cauden. Cun.nrlo se haya contrat:ldo la puhlicación de 11n comunicado, re­mitido, anuncio, etc., no se devolved. su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño resuel va lo contrario. Toda correspondencia debe dirigirse al AJmiuistrauor. WPagos adelantados. ITiNERARIO DE CORREOS PACÍFlco.-Llegn. lns lunes á Jas p. Ul.~ Y<':'ill~ ln.li ntalk::;':" !, 5 2? i'fi _ ~ -,.- E1lcomiendas.-Ifay dos en cada mes: llegan t::I 3 yel ¡g. y sal~n ella y el 25 á las 6 :l. m. OCCIDl!::\TE. -Llega los lunes á bs ro a. m., y sale lu:::< martc::; á las 3 p. m. EllcomieJUlas.-Llega los día~ 14 Ó 15 y 25. Y sale en los día::; 6 y 18. SUl)üI<:STE. (Ambalema}.-Llega los jueve::; á la::; ID a. m .• y sale los viernes á ln!i 3 p. m. ORIF:NTE (Urocué).-Llegan corre03 8, 18 Y 28 de calla mes, y iaien el lo. 20 Y 30. SC~ESTr: (Melgar). Llega los jueves á las 4 p. m., y s~le los viernes á la5 2 p. m. ATLÁ 'Tlcu.-Llega ti. l~ogotá los días 5, TI, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días 1(.), 7, 13. 19 Y 25 de cada mes. El dH Encomiendas llega el31 Ó J ~ y el J3. y sale e16 y el 18. No RTE.-Llega los jut:\,'es de cada St!ll1ana á las 10 a. m., y sale todos los viernes. El de B,ncol11iendas llega el 9 ó 10 y el 28 Ó 29. y sale el 7 y 28. NOR0 EsTE.-Llega los vierne~ :i las 9 a. m., y sale los sábados á las 2 p. m. El de Encomiendas llega el I'?, y sale el 25 á las 6 a. m. Su R.-Llega los lunes á la 1 p. m., y sale los miércole!i las 2 p. 111. Los de Encomienda ... , son dos en el mes. Llegan él r [ y el 26 6 27 Y .al&n el 13 y 2~ á la; 6 a. m. FERROCARRILES Vía de la Sabana. Salen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. m. v á la [ y 30 p. ffi. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á las 4 p. m. ' Vla del Norte. Salen los treneA de la E stación Central á las 9 a. m. y á las 4 p. m. Salen de l. Estación Cajicá á las 6 y 45 a. m. y á la 1 y 45 p. m. 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Fijado el caso dentro del cual puede per­mitir el Gobernador, sin (~star oblirrado á casti­gar de oficio, que se ofenda y se v~je al Presi­dente- candidato, es claro que ue hecho ql1eda fijado también cuándo y en qué tiempo tiene el Gobernador la ineludible obligación de aplicar la ley y castigar á qui enes la violen. No ha llegado todavía el tiempo dentro del cual se pueda permitir injuriar y calumniar al Sr. Caro sin violar la ley citada, luego han faltado á ella cuantos lo han injuriado, insultado y ca­lumniado desde que comenzcí el actual debate electoral, y también el señor General Valderra­ma, que no ha sabido cumplir sus juramentos. Esta triste consecuencia es dolorosa, pero lógica é ineludible, y :í quien no lo crea, le re­comendamos con mayor interés que á nin rrún otro, la lectura de las siguientes cartas: '" Bogotá, 18 de Junio de 1897. Excelentísimn ... eil or n. Miguel Antonio Caro.-P. Muy respetado señor y amigo: Después de la vi sita que tuve la honra de hacer á usted antier, estudié nuevamente la ley sobre prensa, y después ele largo examen, me he ratificado en la creencia de que la resolución suspendiendo El Mochuelo, dictada en mi au­se ncia y sin consulta previa, por mi Secretario señor Pinto, es insostenible porque es ilegal. Desearía que las cosas no fueran así, por­que quisiera, como agente suyo, proceder en todos los asuntos de la Gobernación con su acuerdo y beneplácito. Pero, sea porque la susodicha ley, tomada en conj unto y con las circunstancids concomi­tantes, se preste á diversas interpretaciones, ó sea por error involuntario ele mi parte, lo cierto es que el concepto que he formado sobre tal asunto, no está conforme con las apreciacio­nes que me parece ha hecho usted sobre él. En este caso, bien penoso para mí, no me queda más camino que el de enviar á .ed, como en efecto le envío bajo esta misma cubier­ta, en consulta, el proyecto d¡; resolución que, según mi leal saber y entender, debo dictar para no faltar al juramento que hice de cumplir la Constitución y las leyes de la República. Con la mejor voluntad pongo á usted de Juez, como mi superior j erárquico, en este con­flicto ele mi concienci3. Renuevo á usted 1as protestas de mi con­sideración uistinguida, y me suscribo de usted atento amigo y seguro servidor, J. N. VALDERRAMA. Bogotá, 20 de Junio de 1897. Seiior Gener.1l J nan N. Valderrama . Estimado sellar General: PI'occdo á contestar <Í usteu, frau¡;a y razo­nadamellte, sohre el asunto enojoso que usted se ha servido someter :í mi consideración. :Me obli­ga usted 'L 1"0111]>er el silencio en que me había el1cerrnuu. Una ('osa es la propagauda electoral ejer­cida por medios civi lizados, y otm cosa es el ata­que sistemático tí la autoridad pú !Jlica y al orden ccnstitniuu, ('~to es, la propng:1uda revolucio­llal'in. Los agitadores est¡ín uaturalrnpnte in­t<: resados en establecer esa confusión, pero los funcionarios públicos, que, como usted dice, han jurado sostener y defender la Constitución y leyes de la Repúblil:n, no deben caer en ese lazo. . Muchos leales amigos de las instituci ones. pnl11era1l1ente en los DepaI tamentos del Atl:ín­tico, desde f¡lle Re inició en el año pasmlo la (![l('stión electoral, y después en otros Departa­! lIentos. 110 scí!o por un neto espont:íneo, sino con perfecto conocimiento de la renuencia de un hombre que 0n treinta años de continua y consecuente tnrea ha lle\'l\do .. todo el peso del día y del ca10r," me presentaron como cand ida~'­to pam Presidente ele la República el! el próxi- 1110 l)('ríodo, eonsider:lllllo, sin duda, tal Presi­t! P1H;ia corllO honoraria, y mi nombre como sím ­bolo d(' unidad_ Ni una palabra he proferido hasta ahora sobre ('sas lkitns, y para mí lllUy honrosas manifestaciolles; nun :í riesgo de faltar <Í debe­n's de cortpsí:l. lte gllanlado oculto en mi pe­cho el sentimiento de profullcl:t t;ratitud de que soy dcudor fí 111lH·ltOS de mis cOl11patriotns. Y sil1 C1I1 hargo, aq uelIa opi nicín suya, ICf!;iti 1I1n, es­pon t<Ínea y geueJ'osa (subrayo esta palabra por­que es justa), ha sido ncusada como delito de lesa patria y moti vo de las agresiones mrís inci­viles (di l'élo así) por parte de quienes, al mismo tiempo que dicen no existe la República y debe restaumrse, entienden, según parece, la ReplÍbli­ca C011l0 un estado de cosas en que el derecho de opinar haya de ser privilegio de ellos ex­clusivo. Los ataques de que he sido objeto por tal motivl1, podrían tener alguna explicación en uno de estos casos: 1.0 Si yo, por dádivas 6 promesas, por me­dios de corrupción ó de violencia, <Í de cual­quiera otra manera, hu biese abusado de la au­toridad que ejerzo en favor de la candidatura que sostienen 1lIis amigos políticos; pero, lejos de proceder así, ni siquiera de medios líeitos he hecho uso, por padecer yo de incurable falta de amuic:ión, y antes bien (usted lo sabe), yo ue sido hasta ahora autor consciente de los prin­cipal es obstáculos con (Iue ha tropez:ldo la dicha canuidatura. 2.° Si por ser ofendido el candidato contm­río por los amigos míos, los agravios de que soy objeto pudiesen considerarse COlllO represa­lias; pero tampoco ocurre esto, por cuauto, por fenómeuo no visto antes, no hay n0111bres con­trapuestos, propiamente hablando, sino opinio­nes conLrnl'i&s, yel nombre del canuidato que aparece en f¡ ente, ha sido asocindo al mío por los partidnl'ios ele la unidad de la cansa, y pro­puesto por ellos para un ca rgo de mayor efec­tividad que cl primC'ro, y sin los incollvenientes de u na Vicepresiclc'nei,t que IWl'manece en la SOlll bra eOlllo una amenaza de coacci6n. No obstante, mi nomhre 1m pcrmanecido durante 1I1eses expuesto iL todas las ahominncio­nes de una prensa uesel1fn'lIada, que ha llevauo sus t'."CC~Os .í términos no vistos antes el1 épocas de I i bertacl a bsolu ta de Íln ]>ren tao i Porqué? POn[llC I'e me cunsiuera como relm>sentallte de una grande iden, de la idea ge­neradora de las in~tituciones vigen tes, bases de paz, orden .Y progreso; porque á la ~omhm de un prestigio militar, "iguit'ndo el sistema ya co­nocido ele nños atnís, y aprovechnlluo la ausencia de un gran servidor que tiene la gloria de no haher ceuiuo ,í reitcrad:ls tentaciones, se intenta cometer un:l p;rande injusticia vilipendiauuo y humillando iL otros ~ervidores 110 111enos leales que él, ." acaso Ill¡ís antiguos, y 110 porque exis­ta entre los supuestos contendores e1l1ulación personnl, si llo por odio de los exelusivistas par­tiuarios de uno de ellos ii todo lo existente, de tal lllodo que, quien tenga mediana visicín po­lítica, juzgará acertadamente de esta. situación. parodial1do una frase célehre : Esta no es campnña electoral; éste es el principio de una revolución. Por eso, !11iís que al candidato, se ataca al mandntario con calumnias é injurias increíbles; por eso una prensa que impropiamente se llama conservad.ora repite de coro, pero en tOllO más violento que sus maestros, la fraseología que le ha enseñado la e:;cucla revol ucionaria, por la cual se ha dejado seducir, declarando que aquí impera el absolutis1I1o y que todos los buenos ciufbdanos deben conjllr:1l'Se para restaurar la República, es decir, la pasada. anarquía de vein- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tieinco Hñoo; por eso ncnmllla , el actunl régi­men COIllO régilllen de oprobio y de vergüenzl1, ultrrtjrlndo :t:-Í á todas las autoridl1l1es y fUlH:io­narios ptÍblieos, y al mislllo calldidat0 que pro­clama; por eso ulIns yeces es atacad:. con furor, y otras con demencia se lIiega q \le c."ista la co­lectividad política que l'ealiz(Í y que hoy sus­tenta la grau transforlllaeión de 1886. Hny algo más, General; iJay algo que debe haber sublevado sus sentilllirntos de honol' y de l"altad, por mí reco\locidos yen oportu lla oca­siólI ensalzados, Por tocios los medios se pro­cura selllbr:lr sosp"chas eontm la lealtad illco­rruptible del Ején;ito, ('11 la cllal plenamente cOllfío; y aun \lO ha faltadll nuclacia para que por la pl'ellE.a se d if!a que la nd ]¡esión rei teml 11 de lus lIlilitan's al .Jde del Estndo obedece:í COIl.· sC'jos que se les han dado para que fste peligroso instrumen­to, puesto que ella eXIste de hccho, y carecemos de valor y de autoridad para. aplicar sanciones penale8 porque nosotros mismos violamos nues­tros principios?-Si los que se llaman conserva­dores, practicando lo que la doctrina consel'va­dara ha impugnado y condenado siemprc, abu­san de la libertad y abonecen la autoridad, y tratan de decHpitar ¡í los hOIll bres que la sirvic­rOlJ siempre con fe y desinterés que han lIIereci­do el respeto de los adversmios mismos; si el Presidente de la República, en las circunstancias en que se encuentra, y por llloti ,·os de delicadeza personal, que \JO ha sido apreciadn, tolera esos abusos; si agentes suyos que no se encuentran en tales condiciones, ,!ue pueden obrar con per­fecta libertad y á quienes el Gobierno ha en­cargado especialmente de la rjecución de leyes tutelares, toleran también tales desacatos .Y amenazas, en ese C;\SO, ruego á usted, General, que reflexione y mc diga ¿ quién es el que aquÍ hace respctar la autoridad, y qué legado de in­subonliuaci6n, de insania)' de anarquía se pre­tende dejar al que venga, quienquiera que sea, á regir los destinos dcl ]1rJ.Ís ? Nombré á usted hace mucho tiell1po Gober­nador del Departamento de Boyac{¡, sabicllllo bien que' usted, antrs de iniciarse la cuestióll eledoral, se ha.bía manifestado ad\'erso á la idea de que yo pudiesc sel' elegido Presidente de la República, y entonces le hice l'aber:1 usted que esa opiHicín suya de ningún modo lile ofendía lIi l\1ortilica.ba, que yo no aspiraba á tal honor, .\ antes bien, lile cOlllplacía en delllo!'tral' qne \lO miraba á fines interesados sino nI deher dc U<>I 1- brar bliellos y llOlIrados GOIJC1'lI11dores, EH el mismo concelitu llom[¡ré Gobcl'Illltlol' del Canea á un L1isLinguido consonador, que fuc ardiente ad\,(.'1'8ario de mi elección para Vicepr('sidellte, y que de~dc la época en que hicc ese nombra­miento sabía )'0 que opinaba en favor de un can­didato, que no em yo, para In. próxilJla clección prrsi<1en(:ial. Creo :1hom que los altos funciona­rios q uc se eneuentJan en esas condiciones, son los que mejor pueden, sin renuuciar á sus sim­patías, corresponder á In. cOlJfiauza desinteresada del Encargado del Poder Ejecutivo, trabajando en favor del orden, mantelliendo recta la vara de la justicia, no sospecl1osa en sus mano~, re­chazando enérgicalllente la fUllesta confusión que jos agitadores tratan de establecel' entre la pro­pagauda electoral y la propaO'anda revolucio­naria, reprimiendo la secrunda ~on arre crlo á las leyes, sin perjuicio algu~lO de la prillle~t, Previas estas consideraciones, paso ahora á examinar en su aspecto jurídieo el punto quc usted se ha servido someter ¡i lIIi examen. El primer Secretario de esa Gobernación, halhíndose usted accidentalmente ausente de la capital, suspendió El 1I1ochttelo, periódico de oc'.¡si6n, dirigido por algunos jóvenes que por primera vez han venido á hacer armas, por nlala suerte suya, en call1po de odios y de malcdi­cencia, El caso, consiJerado aislaJalllente y en tiempos norma les, no tenJría im f>ortancia algu­lIa; la tiellc hoy por la relación Íntima que suele ligar incidentes pequcños tl cuestioncs de gravedad. La providencia dictada por el Secretario de la Gobel'lla<:ión, ha dado margen tí dos cues­tiones: 1: Si el SCi'cretario, en auseneia del Gober­nador, puede dictar válidamente esta especie de providcllcias de alta policía; 2: Si dicha providellcia en sí misma es le. gal y justa. No l1Ie detendré ,í examinar la cuestitÍt1 de competencia. Elln. es illoficiosn., porque pudicn­do las pro,'idcncias que dieta el inferior ser anuladas <Í rcvo('ndas Ó rcforlll:1dns, <Í bien COII­finlladas y con 11l¡1yor fuerza rev,llidadas por el superior, lo que illlporta e;::tuclinr en definiti ,-a es 111 naturall'za de la providencia mi511H1.. Si ella es cOl1wl1iente y jnsta y fue dictada con facultad Imstantr, debc ser sostenida y con­firmada. Si es conyellientc y justa, pero adolecc de alguna infortnalid:id, la informalidad debe re­nwdiarse, y afirmarse In. resolución con los re­quisitos legales para que surta. sus efcctos. El artículo 32 dc la ley de imprenta defil\(~ los delitos de camcter subversivo quc deben ser reprimidos administrativamentc; y el ex­tracto que se l1Ie ha presentado y que remitiré á usted separadamente, de nlUltituJ de conceptos gravemcntc calumniosos, agresivos é indecoro­sos que el papel suspendido contiene contra la autoridad civil y coutra la persona del Jefe del Estado, demuestra que esc peri(ídico es ulla pu­blicación subversiva que ha infringido sistemáti­camente la ley moral y la citada ley positiva. Siendo esto así, no he podido \llenos de leer con sorprcsa el proyecto de resolución que usted acom paña á su carta. En la parte moti v a se establecc que el periódico aludido no ha cometi­do faltas de carácter subversivo; se cita el ar­tículo 32, inciso 13, de la ley de imprenta, por el cual inciso se prohibe "calumniar é injuriar al Encargado del Poder Ejeeutivo, al Arzobispo y á los Obi~pos de la República en cuanto se refiera al deselllpeño de sus funciones oficiales," excluyendo táeitamente las ofensas inogadas al Magistrado lÍ Obispo en su carácter privado; que, I1\J existiendo ofensas de la primera clase, si las hubiere de la segunda, el ofendido debc ocurrir á los medios de defensa que las leyes le conceden, cuales son publicar una rectifica­ción ó promovcr juicio por calulllnia ó injurias; y, finallllente, en la parte resolutiva se dispone quc el periódico puede spguir publiC<Íl\(lose "li­bremente." Ha intcrpretado usted y trata de nplicar el ineiso 13 en ,.,entido erróneo é inconveniente, tí mi jui(;io. Penoso es para IIIÍ tratar este asunto; pel'o, hahicntlo llegado el ('aso, cUl1Iplo con la obligaci(ín de defender las prerrogativas y la dignidad del puesto que ocupo, que no son fue­ro~ dc pcrsona alguna, siuo de la autoridad lIllsma, En todo~ los pueblos, en todas las lrgisla­ciones, los ultrnjes dirigido:> en púhlico al Jefe del Estado se considcran corno grave atentado, y no se tokran ni su represión se dilata con em­brollos judiciales; porque lIadie ignora que, yul­nernndo la autoridad en su más conspicuo re­presentante, se emplea el medio mús eficaz pam relajar el rcspeto Je los pueblos, para hacer odioso al <¡ue manda, y odioso, en su persona, el principio de autoridad; para preparar infa­mes atentados <Í revoluciones á iIlano armada, para subvertir el orden social. El irrespeto á las autol'idades y la befa que de ellas se hace, si no se reprimen y se tornan en hábito, con­ducen indefectiblemente al crimen y á la anar­quía. Con arreglo á este concepto, fundado en la razón natural y en invariables enseñanzas de la his~oria, h¡¡¡~ de ser i.nterpretadas y aplicadas las disposiciones legales. Creo que en buena ju­risprudencia las ofensas no comprendidas en el inciso 13 \la son otras que las que pudieran p!'ovenir de pleitos por intcl'eses privados, de querellas entel'flmente personales, y en general, dcl hipotético lalllentable caso de que ell\la­gistrado descienda voluntariamente de su pues­to, cOl1l1:rometa su dignidad y exponga sus fla­quezas o sus faltas:í la censura pública. :Mas este C:1Sc> NO EXISTE, ni. debemos pensar que haya jalll:ís de prC'sentar;~('; por mane.m que el legisbdor habrÍct procedido cor~ plallsll~l~ conlu­ra si no lo Luuiera previ:sto, nI aun tncltamen­te, COIIIO lo hizo, porqne, especialllle~1te respc~to de las personas cOllsngnulas en qmenes reSIde la plen itml del sacel'uocio cristiano, casos .ta les no debcn prevel'SC-Cas1Is tristes non praeV1den­turj- pon\ue la prensa pericídica 110 puede ~e­ne\' la facultad de corregir, c,uanto mús C?l1 111- jurias y calumnias, las pOSIbles faltas pnvadas de nadie y 1Ile1l0S de las J1~r'lOllaS, colocad.~s .cn el gra(lo 1II:Íc1 allo de In. Jer:11'ql1J:l, ecl(,slHs~lca y civil; porque la justicia 1\U!1l~1I ¡\', como la, JUs-ticia divina, \10 necesita de escnndnlo~. , . lIabielHh est!.bleciJo la ley aq neIla tacIta distinción dejemos respctada, pe\'o 110 hemos dc pensfll: que In. respetaU1?S destruyéndola,.v nnulnllllo po\' endc tuJa snncJ(~n, e~1 favor (~e los que injnriall y calnmnian, SlllO lllterpre.tnndo­h cn espíritu xcu<;~ eualquiern involu ll taJ'ia aspcreZ<\, ." lIIire scílo á_la pureza de inte ll ciólI y ¡Í la rectitud y justi­CIa de los setltimicntos (¡UC nnilllall ¡i ~a afectísi ­mo allligo y ¡iPrvidor. JI A. Como. RENUNCIA tlSefior Gnhernador ue Cu ~lillamarC-l -P't,:<;enlt!. He tenido á mucha honra servir al Departamen­to, como Secretario de Gobierno de SlI Seiioría, y á la vez encargado del f7espacho de Hacienda; mas, circullstancias invencibles me ponen en el caso de prc5cn tarle mi rcnuncia irrevocable. Aprovecho esta oportunidad para cxpresar á Su Sciioría mis sinceros agradecimientos por la confianza que cn mí tuvo á bien depositar. De Su Señoría muy atento seguro servidor. RA FAEL PI:\TO V. Bogotá, Junio 16 de 1397." No podía ser de otra manera, dada la difícil si­tuación en que el señor Gobernador ha colocado á su digno é inteligcnte Secretario. Las cartas que antece­den, nos dejan ver claro quc el actual Gobernador de Cundinalllarca, lejos ele corresponder á la confianza con que el Excelentísimo scñor Vicepresidente de la República lo había distinguido, ha dado luga r á que su actItud respecto á la prensa de oposición sea acre­mente censurada por todos aquellos que defendemos al J ef~ de la Nación y con él los sanos principios con­sagrados en la Constitución de 1886. Sentimos posi­t ivamente la separación del seiior doctor P int0 d e la Gobernación de Cundinamarca, pero, atendiendo las circu nst a ncias especiales que la han motivado, no po­d emos menos de apla u d ir su independen cia d e ca­rá c ter. EL MISTERIOSO TELEGRAMA El señor D_ Ildefonso V ásquez, en tlllO de los últimos números de El COllStiluclo¡zal, ha dicho que es inci~rto lo elelmisterioso telegrama_ N uestro amIgo el señor D. Roberto Ra­mírez B., que elesempeiiaba pn Septiembre ele 1894 el pt:esto de Jefe de la Oficina Central de Telégrafos, ha tenido la bondad ele facilitarnos el siguiente telegrama. que corrobora todo lo que habíamos dicho desde las columnas de este peri6dico: C.lrtagell:J., 8 de Septiemhre de 1894. Sei\or Rol}(~110 Ramírcz B. Agradcceré me diga quién es un sujeto Ilde­fonso Vásquez, que me ha dirigido telegrama algo oscuro_ Amigo afectísimo, NÚÑEz. ¿Será éste el señor D. Ildefonso Vásquez, del cual recibía el doctor N úñez cartas q ue leía con agrado y conservaba después cari ñosamen­te ? - - - _ Ve rdaderame n te increíble es que se estime tánto á una p erson a, y luégo se pregun- UflJOGOTAJJ-,Tani o 2 7 d e .1897. t e q uién es ella ; menos creíble todavía. si el que pregunta es un hombre de la prodigiosa memoria del doctor N ú ñez. Vemos con sorpre ­sa q ue aparecen últimamente en escena pe rso­najes que se d icen íntimos del doctor Núñez. y periodistas que hacen gala de que el doctor N úñez les hubiera reproducido sus artícu los, cuando - contadas raras excepcioncs,-de ese ramo estaba encargado en El Ponlclúr el señor doctor Gabriel E. O'Byrne, á qllien ele seguro 110 se le abo'1'1 cl cumplimiento. ~ccho.s 1J ~ichos Ci 1'(:11 I:n·.-Lt que d señ'lr D. Enri'lne de :-l"ar\':Íel. dtri~i(l hace !>OC4JS días á los telegrafistas de.;! 1t !{ 'pública ha sillo comentada acremente I))r varios (írg~n." de la oposición que, n" contentos con h:lllcr r~bajadl) el I'lvel de la cultur.\ periodística, piensan que el C,obierno e,1 t ohli ­gado, no solamente á tol~rar1os, sino á r.tcilltarlcs 'nedios co:no el telégraf,), para la pronta conducción de su; fur i­bu ndas imprecaciones. Muy bueno scría complacer!os si no fuer:t que "el te· légrato es elemento para servir á los intereses del Gobierno, del comercio y de la sor.iedad," pero de la sociedad culta y respetuosa. V i¡¡jm·o.-EI set'ior D. J ulio Bdancourt, Enviado Extraordinario y l\Iinistro Plenipotenciario de Colombia en Espafla, que vi"o á esta capital en desem¡let'io de una co­misión d iplomática, ha regresado al lugar de su residencia uficial. Administt'aci61l de justicia. - Sabemos que el señor doctor D. José D. ~ [ onsalve ha sido llamado por el Gobierno á (ksempcñar las funciones de Jucz 2~ Supe­rior de este Distnto Judicial, como primer suplente del se· ñor D. Ricardo Pa rdo A., que se retiró en uso de licenc ia. La reclItud, honorabili,l:td é ilustració'l del doctor Mon­salve son IIna garantía en aquel puesto para la justicia y para los intereses de la sociedad. AC1U'dncto. - Nuevamente llamamos la atención del Consejo ~Iunicipal á las constantes q'lej:ts de los lubi­tantes por el d",aseo dell\cueducto. Varios mé,li"os "tri buyen á tal desaseo las dIversas epidemias qlle awtan la call1tal. La s"lub, ida,l pública exige un poco más de celo. 8:1111110.-Lo presentamos cariñosamente al señor ¿actor 1). J ose ~1. Céé>;anlc.--Uno de los primeros días del mes en cursn fue luctuoso para Cartagena 'Jor cl Llikcillliento de la sellOra j)" Elicia A . de Pasos, cuyas "irtules y mereci­mientos eran timbre de honor de aquella sociedad. LamentalllIJs este doloroso suce,o y enviamos á sus rleudos, "specialmente al selior D. José i\I. P,tSOS, leal é iiJcansable servidor del naclOn.1lismo colombiano, nuestro sentido pésame. F(~I'I'l)e;I1Til de] Callca.-:-l" ns comunica pu'so­na respetable que I,)s trabajos em[>rendidos en est't obra progresan rápidamente; y que los emplea,los, en lugar de ocuparse en hacerle opo'lción al GobIerno, C0'l10 los del semi- Ferrocarril de Antioc¡uia, cumplen honrada y acti\'a­mente sus deberes. N os c Jngratulamos con los empresarios y con el De­partamento del Cauca. P"6sllel'o H. ~'Iál'qnez. - En Tunja acaba rle fallecer este meritorio ciudadano, que tántos y tan o"ortu­nos servicios prestó al Gobierno, al partido nacional 'y á la sociedad. Enviamos á sus d euclos, especialmente a l inteligente rerJactor rle La Luz, sei\or D. P róspero 1I1árque", nuestra expresión de d uelo. . Metáfol'as antioque ñ as.-Dice el Comité Re­psta rle Medell ín á un caballero de Barranqu:lla: " Con n ueve individuos como el General D iego de Castro bastará para hundir el continuismo_" A " (wt ado nombram iento. - E l señor Gober­narlor del J) ~partamento de B01ívar nombró Secretario de Instrucción pública a l señor D. Antonio 1\1. Caball ero P _ Conocidas como son las relevantes cualirlatles del nombrarl o y su competencia para el manejo de los as un tos públicos, no d udamos de que su colaboración en e l go­bIerno del sellOr Gerlein será acertada y provechosa. N uevo llel·i6dico.-Hemos recibido la interesan­te Revista .11iscdd1Jim, que fundó en Cartagena el señor D. Francisco Javier D:tlmaceda, para tratar de asuntos re­lacionados con medicina, agronomía, literatura y costum­bres. Con gusto corres,1ondemos al canje. GACETILLA Vicecollsulado de España. - S~ advierte á todos 103 españoles la obligación que tienen de renovar sus res[>ectivas células de su nacionalidad desde d día r~' del próximo mes de Julio. El Vicecónsu I de España, ANTONIO LLOVF.LL. Bogotá, 25 de Junio de 1897. ~.cllx:i1t c1.llS ASSOCIA TED SPANISH & CUBAN PRESS (Boletín tle la decena. - Nueva York, 30 de Mayo de (897). Desde nuestro último Boletín ha recrudecido la campa­ña " jingoísta" en el S ~ n a.do y, como presentí amos enton­ces, a probó la a lta Cámara el acuerdo de beligera ncia pro­puesto por Mr. Margan en vista de las seguridades que el Presidente de la Cámara rle R epresentantes, MI'. Reed , dio á muchos Senaclores d e q ue d icho acuerdo no se tomaría en comitleración en la otra Cámara. Por inspiración del Gobierno combatieron muchos Senadore3 el acuerdo de Mr. ~ l organ, y el Senador F,lÍrbantes propus >, en sustit u­ción de aquél, otro acuerdo para rlejar á la acción del Po­der Ejecutivo d buscar una solución satisf.lctoria él la cues­t ión de Cuba. Tratctron otros de dar traslado á la Comisión de Relaciones E~teriocc, de tan debatido "-cuerdo, con el fin de que allí se le diese carpct'lZO; pe", antel:l decidida y a.gresiva. ac~itllr1 de los S:.::nntlor..:s '1 jing-oes,1l creyeron má, pru,lente lo, de I:t mayorLt apro"ar dicho acuerdo y satisf.tcer en cierto moclo al c!eménto levantisco, tGniendo como tenían la se;:illfi,Lul de que no se ain,lIJaría en J. Cá­m. lr.t p,lpular. ni ie ponllría su firnu el Pre,ide'1te. E'l efecto, CU:lnto.:; e:-;fl(!rl.lH ha;) hecho lo;; simpatiz:t.­ciares de 105 insurrectos en la Cá'Tlara de Rei,re,ento.nIes para qil~ s~ t(>m 1,e en c<)nsider.lc~ó 1 el acuerd > ti> I>elige­raneca a¡lrobldQ p"" el S~'n Il. se l\1n e,>reUal, cOlltra la firme actitud ,Iel Spe.,k~r ó I're,i,le:1te. :\11'. Reell, el cual, \ lm,) debe por lo qt,e toca á la f,mn:1ción de las comisioncs, se mega en absoluto á que se presénte á debatc dicho acuerdo. Es más, de ,1cuerdo con d Gobierno, ha convenido M,.. Reerl con los [>ro ­¡, ombres de la mayoría republicana eil la Cám'lI'a en impe­dir á todo tr,mce la consideraci,in de este asunto hasta que el Presidente. 1111'. Mac Kinley, lo estime conveniente. E l mismo día que se sometió á la Cámara el pro)'ecto de cré­dito de $ 50,000 parz. socorrer á los ciudadanos america­nos Ltltos de recursos en Cuba, que hab,a ~ido aprobado por el S~nado, trató un campeJn de la causa separatista de imponer como condición para ese crédito el reconoci­miento de la beligerancia. Pero con la ayuda oportuna de :'[1'. Reed y con el empleo de los recursos que ofrece la tác­tica parlamentaria, logró la mayoría rleshechar esa proposi­ción y eonlirmor el crédito en favor del Gobierno. Este ha autorizado al Cónsul general en la Habana, MI'. Lee, para girar por valor de $ 10,000 con dest ino á los ciurladanus americanos enfermos é indirre"tes. Los otros $ 40,000 se disr,onía el Gobierno á empiearlos e'l drogas y provisiones para en viarios á Cub:t con algún bU(lue mer­cante, no obst.1nte de que algunos Senadores "jingoes " pedlan que se enviasen en un buque de guerra. Pero el Ge­neral Lee telegrafía clesde la Hahana que los $ 10,000 k b;:¡s­tan y le sobran para atender :í. l:ts ner:esidarles de los ciu­dadanos americanos por m>Jcho tiempo, lo cual demuestra que ha habido mucha exageración respecto del número de e,os ciu lada nos que en Cuba se hallan sujetos Ji priva­ciones. Por h~herse Intcr¡m:tado mal aquí ciertas r1ecl,\racio­nes de los jefes rI~ los partido, de la oposición en la Pe­nJl1sula, con motivo de la reapertura de las Cortes, se ha creído 'lile vaciLth:\I1 allí los ,\nim')s respecto ,leI éxito de la campai\a en Cubil_ Con tal motivo, se han atrel'ido al­gunas personas d~ espíritu mercantil á sonlcar la disposi­ción riel Presirlel1lc 1\r.\C Kinley y del l\Iinistro de España en \Vashington respecto de la venta ó cesión ,k lo Isla rle Cuha .. \ la comisión qlle con este objeto se acerc') al Pre­sidente no hil.O éste man,f~st;¡('i:in alguno. concreta fuera de indicar <¡u, r1l·.icab,t una solución pacífica. s~ti,f.\ctoria y honrosa . El ~[inistro de ¡':sp~lh en W.1shin¡:(ton habló á c1ich:l comlsillll con 1111S cLlridad y CflIl \"¡rjl energ :1, 111:1.­nifest: lndole <¡'.le antes se lkj,nía cortar allloas manos que palier su flrnn á semejantes pact.,s, y que no l11y en Esp.t­ñ: l un 50:0 est:t'!ista '1uc piense de otro modo. Y, (:n efec­to, no s,jlo el selwr Cánovas ha declarado que la Isb de Cuba no SI' v,>ndc, porque ESI,ai'n no trafica con su honra, sino que, se.~ú;l se anuncin, el mis1110 seil0r Sagasta, se añolas. Hoy por hoy, el Presirlente de esta Rel'ublica desea hallar una fórmu la sati sfactoria para poner fin al conflicto de Cuba sin violentar las relaciones amistosas con el Gobierno de España; con este fin se propone enviar á :Madrid, en sus­tit ución de Mr. f-Iannis Taylor, á un estadista de talla, el cual, después de recibir las impresiones é instrucciones de MI'. Mae Kinley, procurará llegar á un ac uerdo con el Go­bierno de 1\1adricl para la pacifica solución rle la cuestión de Cuba. Para hacer más aceptable una misión tan honro­sa como difíril y delicada, se elevará la Legación de los Estados Unidos en l\larlrid á la categoria de Embajada, lo cual permitirá á este Gobierno, no sólo escoger á un personaje importan te para ese puesto, sino también tlar á Espaiía una prueba ,le consideración, ya que este país sólo tiene Embajarlas cerca de las potencias de primera clase. También iIHJuC"1l á esperar que es[¡, cercano el fin de la guerra en Cuba las noticias que se tienen por conducto fIdedigno de cierto movimiento por parte de 105 insurrectos con tendencias á la pal., en vista e1el desengaño que ha producido en su ánimo la actitud co,liciosa en que ahora se presentan en los Estados Unillos los que á ellos considera­ban como amigos y desinteresados defensores_ En }'i1a­c! elfia se ha recibi,lo la noticia de que 1\1á~imo Gómez, desilusionado)' acosarlo por las tropas, piensa venir al Norte, y en la misma ciud,td se prepara un gran meetillg laborante que presidirá Estrada Palma, y en e l cual se dice que se tomarán importantes acuerdos. N o fuera extraño que, en vista de la fracasada intentona ele vender bOllOS cubanos, de haberse agotarlo los fondos de la Junta, y de haberse ésta convencido de que nada tiene que esperar del Gobierno de ~'1ashington, se pre[>are una nueva el-olución que facilite la pacificación de Cuba. Sábese que es general el descontento de los emigrados cubanos por la prolonga­ción de la estéril lucha que elesangra y a rruina la Isla, y q ue esos elemen tos están ejerciendo presión para que la Junta abandone su actitud intransigente y se venga á u na solu ción posible. IMPRENTA DE E DUARDO ESPINOSA GUZMÁN. , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 34

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 25

Por: | Fecha: 27/05/1897

, :f13isetnanario ~oIíticOt 1-iterario ~ lAoticioso AÑo I. - - SERIE l . } Bogotá (R EPÚBLICA DE C OLOMBIA) , jlleves 27 d e Mayo de 1897. { N ÚMERO 25 HjJ3ogo tá" --++-­DIREOT OH : Eouat'oo Espinosa lB uzmán. AD~UNISTRADOR : 'J;11 t); tos establecimientos. Tiene de venta trapiches de nuevo !:oistema, maza lnayalera gi rato­ria y eje fijo, 10 que f"lcHita la .aplicación de la fuerza, que es de la ter­cera parle de ]a que se emplea en trflpJches~de igual tamaño y un complelo surtido de fierro maleable y r~ ndido. Del malt:able tiene en lámina de varios grueso1i. ~ Está en capacidad de atender cualquier petlida de ohras de fiel~ro, las que dirige personalmente en la Ferrería de La Pradera. 20 BUEN NEGOCIO.-Lo hará quien compre unos potreros de ceba en Tocaima. H áblese en Bogotá con Gabriel rrriana C. (Maisson Doreé, Calle 14, númerO 76) , y en Tocaima y el Guamo con Cicerón Prada y Joa~luín Molino. 2-1 POR $ 150 se vende en el almacén de T irado, fr~ l~te á la'casa de la señura Mercedes Borda de M á rq l1ez, una blc.cleta en pel fecto Luen estado, marca Humber, nueva, s6iida y elegante. 10 - 10 L A PERFU!\1ERIA que vende p atiño & C~ en su almacén de la 3a Calle R eal, es de lo mejor,ymás barato que hay en la ciudad. .)( v(,lIde gartllltiz 20- 6 CRlsros D~ MARFIl., ~ urtido completo. Almacén de J uan de Dios Ortiz, 3. ' Oalle Real. " .-15 OÉSAR E. BRAVO y ANGEL ESPINOSA ABOGADOS Y AGENTER Se encargan de todo negocio relacionado con su profesión, an~ ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gest ionan reclamaciones ante la Oomisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Oarrera 8:, numero mero 21K 473, apartado nu- 16 FAHMACIA DE GUTIERREZ & C: PARQUE DE SANTANDER POlllada antefélica del Cairo. - Admirable para destruír las pecas, espinillas. barros y manchas de la cara. E l pote, 8 reales. Li1lilllellto vel/eciallo al Melltol (Con privi legio J.-Pro. digioso remed io para el reumatisiho, neuralgias y todo do· la r. El fl'as .:o, 4 reales: Píldoras alltibiliosas de Cllba .- El purgante más segu· ro y fácil de tomar. Sin rival para combatir los ataques vi· li¡¡sos, cólicos y desarreglos de la digestión . .La caja, 4 reales. Puh'os Dervi, Ó la mejor purga para los caballos y ga· narlo. U na larga experiencia ha ciemostrado su superiori­dad sobre tono otro remedio de su clase. El paquete de 6 ¡-1l1l'gas, 3 reales. Ve/u/ilta de ttieve.- De blancura X adherencia incom­parahles. La caja, I4 reales. VÚ/{lde quillo JOl/llson, - ~; l mej or antianémico conocido. I ndicano en todo caso de debilidan y en las fiebres . E n las tier ras de café, su uso previene las anemias, fieb res, etc. La botella, 16 reales. Tinta d¿- marcar i1lglesa, slperior.-Da una escritura negro azabache; dura más que ni.nguua·y no daña las telas. E l frasco, 4 reales. Elíxir de kola y coca. - Excitante del vigor cerebral y muscular. Levanta las fuerzas agotanas por enfermedades ó excesos de cualquier natu raléza. El frasco. 24 reales. Farmacia de Glltiérrez & C~ Parque de Sal/tallder. 8 ANTIGUAS "EXISTENGlAS de ron Esmeralda, A.dán y Ma­tusalén, únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos j barato y libre de impuestos, en el ALMACEN DE AGDSTIN NIETO 16 E DICTO El JI/ez 1." MUllicipal de Cajicá HACE SABE.R : Que en el juicio ejecutivo seguido ante el Juez 19 del Circuito de Bogotá, por Seve ro Guerrero contra Aminta Caicedo de Nar váez, que ha venido en com isión, se ha dictado, con fecha trece de los corrien­tes , auto de embargo, por el cual se embarga una casa de tapiél y teja, ubicada en este Municipic y al in derada aS l : " Por el frente ú Uriente, .COI I el camino que conduce de Caj icá á Zipaql1irá; por el Norte y Oc. cidente, con casa y terreno de Eloy Gard a; y por el Sur, con casa y te rreno de Rafael Bon illa . !) E n cumplimi en to á lo dispuesto en el auto citado y á lo preve­nido en el artícu lo 200 de la Ley lOS de 1890, se ci ta, llama y em­plar.: l á todos los que se crean con derecho al inmueble citado. para que en el término de trein ta días contados desde la fecha , se presen­t, I1 :i hacer valer sus derechos, pues si na lo h icieren . les parará en el I't'''juif'ic, a que haya luga r según la ley. Por tanto y para tales fine:. . :-t lija el presente en el lugar correspondiente de la Secretaría del Jll1(ado en Cajicá, á veinte de Mayo ue mil oC!lOcientos noventa y siete, . las nueve de la mañana. El Juez, B i\RTO I. Or-.ll~ T OQUICA.-EI Secretario, Salvador '-¡l/a · naKa. E~ copia auténtica que se compulsa hoy veinte ele Mayo de mil ochocientos noventa y siete. El Secretario, Salvador Villan·aga. 3-2 DU RA MAS QUE TODAS LAS OTR AS E l Modelo Número .4 t i e n.e tod a s la.s C()NIJ ~ ClONES DE DURABILIDAD que han hecho fa mosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALIGRAPH " Tiene también varias mejoras que ahorran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta máqu ina es sin rluda la más apropiada para los países hispano-americanos. Enviamos gratis nuestro Catálogo ilustrado y des· criptivo, él las personas que nos lo pidan . A~v.:=RICAN WRITING MAOHINE OO. 237 Broadway, New York, E. U. A. lE un potrero situado abajo de San Dieg'o. Háblese con el doctor E ladio Gutiérrez. 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Algunas personas esperaban con ansiedad el mí.mero de El Siglo, porque, sabiendo que los jóvenes re­dactores de ese periódico no son cOnser­vadores históricos, ni nacionalistas, ni masones, sino reyistas mondos y lirondos, netos y clásicos, se imaginaban que esta­rían ellos en el secreto del asunto y que dirían á las gentes l~ última palabra en pro ó en contra ele la expresada candida­tura vicepresidencial. El chasco est11\'0 {¡ ht altura ele los de­seos. El Si,qlo, el dogmático Siglo tam­poco supo de la misa la media, y salió con un estudio cuasi politico 80bre las cinco ('osas que recomienda el Padre Astete para hacer una buena confesión, t>eguido de afirmaciones rotundas de que los es­critores naeionalistas y 10R miembros del Directorio han hecho blanco permanente de su procacidad al General Reyes! Es esta última la idea más nueva que hemos encontrado en El Siglo, y aunque cree­mos á pie juntillas cuanto los jóvelles li­teratos nos dicen. huhiéramos clcReado, para confusión de los incrédulos, que ex­hibieran algunas muestrecitas de nuestras ü~.jurias y calumnias al vencellor ele En­CUlO. Son tan seductores el fondo y la for­ma ele los jóvenes literatos de ~';l S/:glo, que, il riesgo de que nos llamen plagiarios, Tamos {¡ senirnos de su estudio sobre las cinco cosas, para indicar á los actuales enemigos del nacionalismo el modo como deben hacer una confesión proyeehosa an­tes ele entrar en el conservatúmw {JII }'O qu.<, dirige hoy con grande acierto e General Quültero Calderón, político eminente. S.ollctiu. OJEADA CR/T/CO-H/STOR/CA SOBRE LOS ORíGENES DE LA LfTERATURA COLO'IBIA:{,' Dr:dicada al s JIO}' deJe/or D. Jo~/ IIlalllfd G" JI(1t,'ll G. (Continuación ). El doctor Saayedra fue clesde entonces, }' por ¡argo tiempo, eclesiástico que reflejaba en el púl;:Jito las palpita. ciones Íntimas de la sociedad; llevaba la voz de la mayoría y sabía aprovechar en bien de sus popias creencias los mo­mentos felices en que una sabia y oportuna lltamlo la inoeencia de las paloma¡.;. COJ//es/u}) de b()w. Id ú casa elel Ge­neral (~I;int('ro, echaos Ú S IlS pies, abrid le 'vuestro ('o1'a;';ól1 y eón,fef-adle ingenuamen­te, sin paliatiyos ni cxageracione::i, llIJa por una t.oda:-; Yuestl'as culpas y lo¡.; móyi­lcs nohles ó ruines que os impnlsaron á eo­meterla". Implorad su perdóll, decidle mea curpa, mea, IJw,1'ima culpa y rogadle muy humildemente que borre ele su memoria pI recuerdo de \'uestros pecados ~r que os yuelnt fIlm graeia, pa'ra <¡ue podáis -en día no lejano aeompafíar]o al seno de D. . \.braham, para confundiros con los justo y subir con ellos al Olimpo. 8at l4'((cc/UJi dr' o(Jra. Reparafl el es­cún< lalo (llh' disteis con nrestra conducta; confesad públieamente qne an(1:1h " 'rra-nuestra regeneración y existencial de esta vida fluctu:lnte parecida :í. Uf) ligero ~ol'lo Ó tí un fenómeno extraño? i Dios de bondad ~ Sf l(ls CIclos publican "ue,tra gloriq, la obra de nuestra r~g~ncracicJli e;, ro no dudo en rlecirl(l, la obra d~ vuestras manos. " Pueblos 0l'rilllidos 'bajo el cctm de yen" de los bár­baros hijos de lber'a, le"antad vuestras cen'iccs humilladas: la diestra henéfica del Seílor se ha exkndido ya sobre "os­otros, r su gloria ha itparer:itlo con la Inisma majestad que sobre los montes de Farán . . .... " En ésta, COI1V) en llluchas otras ( raciones s tgrnd.1s del doctor "or la religión) por el progreso: una s(¡la aspiran ,n: )' s;tn .. ionar una Carta cap:rz de ser.aceptada por lasn,)oría., Carta cIonde, alIjar de reconocerse todas las libert~des ra· , cionales del ciudadano, muchas de ellas hermosas cOlh¡uis. tas del liberalISmo, se estableclcra 11\1 (~obitrno fuer'e, ga. rantía y cu,todia para el ejerciGio d~ esas mismas libertades: una sola ley. Tal fue el amplio PClh\111iellto !JU~ inspircJ la ubra de la Regeneración. Para anular las antiglla~ del,ol~inaciones de 1 ~rti 0, cUF. discusión es un grito inCesante ele guerra y causa de un malestar profundo, era menester crear un organismo co­lectivo, nuevo, compuesto de elementos identificados en ideales políticos que desearan tener /1/11'1 SO/tE ./'trlril7, IIl/a sola aspimá'JII )' 111117 sola 11)'. 1)e esa concepción fecunda en bienes derivcJ ,u existencia el KACIPNALlS","), ente de rnón sólo para aquellos que no puc,len elevar su pensa • miento ni comprender el desarrollo ele un:! grande Idea, porque son. incapaces ebe saber {~entro- \mérica, que el señor José T. (;ai­brOls, autor del folleto (jue ha promovirlo la actitud del Congreso de nogo~á, no es ni siquiera americano. Como extranjero, la raz,in del patriotismo, en este asunto, le es ex­trafIa, No podcmos ni debemos terminar estas ligeras n"aClOnes SIl1 ue solemnemcnte protestemos con- , con que finaliza el malaventu-nemos con docu tro derecho y que ponen de manifiesto sim-azón Jos centroamericanos, Sólo un cerebro neurótico pue­de suponer que nuestro reclamo envuelva la aspiración de hacer imposible la permanencia de Bluefields, y en otros lugares de la Costa de Mosquitos, de una colonia de liberales colombianos, algunos de los cuales diz que son hombres de prestigio)' jefes de partido en nuestro pafs. ¡Peregrina y deselichada ocurrencia I Los verdaderos jefes del partido liberal; los \'cr­dad, eros hombres de prestigio en Colombia, viven aqm, rectlfic~nelo programas y trabajando en la paz por reorgal1lzarse como partido de oposición, pero dentro de la Constitución, El Gobierno elel señor Caro, respetuoso á todo derecho legítimo, en nada molesta á esos individuós, cuyos consejos solicita, casi siempre, en asuntos il1~crnaciol1ales, porque los cono­ce. como hombres ele hOllor y como verdaderos pa­tnotas, Si el insidioso párrafo que examinamos tiene po­móvil buscar simpatías para Nicaragua entre los libe­rales de Colombia, buen chasco se lleva el autor ele él. Ya El Veterano, órgano de la juventud liberal de Bo­gotá, h~bía dicho oportunamente: Antes que oposicionistas al Gobierno que hoy nos preside, somos colombianos, y como tales, debemos hacer respetar el honor patrio, uniéndonos para el efecto con quie­nes representan la irIea de la N ación colombiana ante los países extranjeros, aunque los ideales políticos de nuestros gobernantes sean antagonistas á los nuéstros, , Si el minúsculo Gobierno ele Nicara.gua pretendlere hacer efectiva la destitución del territúrio que á Colom­bia le pertenece ror derecho, los colombianos formarán un solo cuerpo, que luchará por que no se despoje á la Patria por los jutrusos nicaragüenses. El Gobierno nicaragüense, que se atreve á insuItar á Colombia en términos d~presivos de la dignidad naCIonal. quizás ignora que Colombia vive en el cotaz6n de sus hI­jos, Tome nota, pues, el Gobierno de Managua: para defender la integridad ele Colombia, liberales y con­servadores olvidamos diferencias partid aristas y 110 so ­mos más que colombianos. Hasta aCJuí E! Mercurio de Panamá. La Dirección de BOGOTA aprovecha esta oportuni­dad para ofrecer sus columnas á los compatrio­tas que se ocupan en el estudio de estas im­portantes cuestiones de límites, y agradecería particularmente la ilustrada informL1ci6n que tuvies~ á bien darle el señor D. Julio Betan­court, nuestro :\linistro Plenipotenciario en Es­paña, á quien hace años se ha encomendado, entre otros asuntos, el esclarecir!1iento ele los derechos territoriales de Colombia. ALGO SOBRE NOVACION (('ol1(:!u~i¡'¡n ). tI l.:! nOl'ación debe :'éunir los requisitos (jue la ley exi­ge para la valodez de lus contratos. los cuale" son: capaci­dad en los contratantes,. consentimiento 11') viciado, objeto 1 'CIto y callsa II<:Ha, I',sto, elementos deben concurrir en tndo contrato, So pena de _ser molos, es derir, (b ningún valor ante la ley, Los dos primeros dicen relación en ocasiones al indi­viduo; por esta razón se ratifican <Í sanean con el trans­curso del tiempo las convenciones celebradas por los mes I;ores, por las personas jurídicas, etc, etc.;, mas los do­ultlm~ s, es deCir, la causa lícita v el objeto lícito, dicen relacl11, sin embargo, incapaces de oblIgarse segun la leyes, como la mujer casada en los casos en que le es necesaria la autorización del marido, y los me-nores adultos no habilita,los de cdad." , De aquÍ resulta que la novación celebrada por un me­nor ó una I11l1jer casada. es válida, siempre 'lue tengan el sufiCIente JUICiO; y SI esta novación la-declara la le,' válida no podrá tacharse,Jundáll(lose ell la incz-paciclaf! de la~ personas (Iue IIlterl'lIlreron en ella. ¿ Entonces la I1m"ación dad acción r: mtra los contra ntes i eJe que habbm lS' Cre no, que no, ,)or- , \' jas obllgaci )nes naturales no r'!1~'IE"~'l.irr cle.los mera dice qué son obl es na el segundo, qué obligaciones pueden novarse. ¿ Pero esta doctrina es la verrhdera v está ftmelada en los principios dé nuestra legislaci,ín' Opinamos que no, por los mO:lvos que p;';rrl11os [1 exprcs \1' : , En primer lugar, las obliga, lf nes contraídas por las llIuJeres cas:rdas y ]101' lo, menorc" no SOI1 obliO'aciones na­tll1' ales, ~ino ci\'iles; [loque su cUl11llimiento p~ede exigir­s, e Jurllclalmente, sah'o que aleguen)" prueben la incapaci­ «¡Id, en cuyo caso el] ue!. declara nul" el conU'ato de don-de emana la obligación. ' El inciso 3 del artíc¡do '05 t dice que son incapaces: la mUjer casada, los mellores adultos, los que están bajo mt<;rellcclón y las p~rsunas jurídicas: y el 174' diee, des­pucs de mencIonar las causas de nulidad absoluta : "Caal­quiera ot~'a especie de vicio produce nulidad relativa, y da derecho a la rescIsión del acto Ó contrato, Como en la enu­nteración de las causas de nulidad absoluta no entra la in, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. capacidad de las personas mencionadas, es evictente q ue queda comprendida en este inc iso; y a, !emás, la ley, en ar­tículos nosteriores, habla sobre esta clase de nuli;.-Hemos recibido, y agradecemos, las del señor D. Ismael K Arciniegas, nítida y correctamente im- . presas en Caracas. Obito.-Los se'10res Manuel Padilla R. y E luar

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 25

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 34

Por: | Fecha: 28/08/1858

• o • • AN"o 1. Bogotá, 26 de agosto de 1858. NUM. 34. Boletin semanal. Reproducin1os el siguie nte r e tnitido, publicado en el ni"Jmero 154 de El P o rv e nir~ para que 1 lector juzgue si la razo n ... tá de parte d e l s e ñor Público Sensato o de n o ... otros. •on este obj e to nuestra respuesta le s e guirci inme d i atan1 e ntc . Aprovechan1os e ta oca s ion para o fr e c 0 r a dicl1 o señor las columnas de nu e stro p e ri6 ~i co para qu e , en caso de que no se corrn, n os diga cnanto n1a s tenga a bien decirnos i e n "-' l e "tilo que qui ra, pu e s vi go r d e todos los nir es qu e con s titll y~ n lo tna s im· orta ntc d e la o bra, t odo Jo g r a n d e i b e ll o de la Lu~c re c ia no entu s ia s mó i sati s fizo al públi co sen ... sa t o 1 t ó nd e s e e ncontraron los s e ñores l {edact o· r es co n l ptíblic o 'run?·u n ? h o r a, e n cunnto a Ja d e li c ios a aria co rn' e soa ·e qucst' or a cli s i len=io '-5 .. . n, 4' . •, l s di r c tnos a los scí1o · re s R e.da ct o r es, qu e ese p a a j e, de puro o r na t o i co tn o una d e d ic ato ria d e o niz e tti a s u am igo e l d is tin g uido te n o r s~ñ o r Iario, no c o n s t itu ye una p a rt e n eces ar ia d e la ó pe ra i que fu é c o mpu es ta spea ebstcdde ]Jla layal que lfu ~ rei. no nos ;orlr e retnlo~. rn n c ho d es pu e s de hab c rs~ r e pre s e ntado dic ha. rue a e e o es e que e .. Jo-u lente nrt1cu o sa p1· ·d · 1 l d 1 d , d t> • t ·' d ópe ra rep e t1 as ocas ion es, en os t ea tr os e uro p e o s . cae o e sn za e _eso ~, e naczone~ es ra 1~1~1'~~' e · · 1 noran los se ñ ó r c s R e dactores ue S i l v a en su po,.sur}uestos, de sz1nplones ele no ·vec'tcntos 1nzl est1nos ~ g. t. l E . t"ln 1· cont'tenc uq11 Pt"l "a ·e ' 1 ,¡;n d l · · d · · ·11 C t'\ V e\ 1 t1 él ( C T n u , c. t... c. J , 11:J 1., e e~, 1 e otras pocas Inocentes sallrt as, no nos r b. z . · d.; ce ~.a ~.a que 11 0 hac e un· a h · d c1te 'Un 1 aur. o Vt ll, " , "") . , "J . , a corn °· parte indisp e nsable, i qu e cotnpu s o \ Tc rdi para fa- LueRECIA DORJIA 1 LA ''BIBLIOTECA DE SEÑOiliT.AS." vore c c r al d istin g· u ido bajo s e ñor iarini1 z) g nora 11 Los señores Redactores de la Biblioteca de Se- que e n la Je,·usal eJJL i e n tantas otras exi..:t en pasajes ñoritas, en el número 31, d l di a 7, ''por no cspo- d e la mis1n a natural e za? nJerse a pasar en el estranjero por su pi nos ignor~ n- S e d ju._t os e itn parci a le s, s e ñore s R e d ac t a r e ~, e tes o ~implones de noveci e ntos milf, simo"' de lei," in~o rmaos d e la s co s as ántes d e esc ribir al públi eo, censuran la primcr:t ej e cucion de la ópe ra Lucrecia pnra qu e cutnplais vuestra 1nision d e p e ri o Ji ... t as ! Borjia,, representada el domingo 1. 0 del corri e nte; para qu e cumpli é ndola, vu e ~tro p e riód ic o pu e da ñ en prueba de su intelij .. ncia i habilidad en el arte , lu c ir digname nt e en la Biblio t eca de s e fíorita s ; declaran, para ante las naciones estranjeEas porsu- para qu e cumpliéndola, n fin, n o os e spo n g ai s a puesto, gue la ejecucion "no l e s satisfizo; i que el p< s nr en e l estranj e ro c o tno supi nos ig n o rantes o público .,-unrun se espresa del mismo mod o , p e ro ~ s implon es d e n o v eci e nt o s mil és imos d e l e i. que htlbo cosas mui buenas, eso sí, como lo ft1é la P e ro si c o nte stnis esa répli ca , n o ap e l c i ~ al es til o parte de la Lucrecia que hizo la señora de I_Jni "'i a, chi ~ t oso : snrcás tic o , al eg r e o bufa n . ro ; p o rqu e i el final de la ópera, en que esta señora i el señor ento nces abandonamos la !iza; no luchamos: nos Rossi Guerra dieron vuelo a todo su talento." No corre mos J •••• mas ! \ 1 u estro se rvid or, EL P U DLTCO SENSATO! Pero es cierto que los señores Redactot·es han · probado tene~ esa inte bj e ncia, o poseer los conocí· I-Ie aquí nues tra r e spu e sta. Cuatro palabras no mientos at·tísticos necesarios para hacer esa cen s ura~ tn a s, pe ro s érias i g rav e ·, co 1no s e la~ pide e l c u e rpo Pero es cierto ese runrun, que solo ellos ftan al s e ñor I 1'(tblico S en sa to , pu e~; ~ i n o lo ... a b e , sépalo, percibido i a c¡ue apelaf.l para apoyar su gusto o su no e s nue s tra c ostumbre u sur '' e stilo cl1i s to~o, sar­opinion ''no nos satisfizo?" cás ti c o, al egr e o buf0 n" e n cu esti o n e s qu e , cotno Pero es cierto, en fin, que entre ]as co s as buenas, la prese nte , so n d e s uyo g rav ~s i sv rias, para lo que eso sí, i G¡UC nosotros llatnamos soberbia1nente mag - basta i ~obra la circunst~1n c ia d e t e n e r que hab e r­níücas, bellezas imponderables, encant0s inefable s noslas con dicho s e nsatL.üno seño r. de una armonía riquísima, solo rncrecian una es- Va¡n o s por p a rt e s. • pecial mencion las partes que espresan los señores Dijim os on nu e~ tro bol e tin d e l 7 de a g o s to qu e Rednctores 1 la r e prese ntacion d e LucT ecia Bo1jia no nos babia No, decididamente no. satisfe cho, i qu e el público runrun (que es, a nu es - i No oílnos con placer i con interes como sien1- tro modo c!e ver, e l d e l Ye rdadero JJ Úblico se n snlo) pre, con satisf:accion i entu iastno, al señor lirr1n· se es pre s a ba d e l rnismo. E ~ to dijimos,i hasta ahora dala, cuando con su voz sonora e imponente cantó no h e mos variado de opin1on ( e nti é ndase qu e n o la famosa cavatina vil'ni la tnia 'Vendetta, e 1nerlitale hnblan1os sino d e su prirn e ra reprc sc ntacion en e l e pronta; aquel alegre i delicio~o pasaje Qllalunque t e atro de B o g o tá). 'rene mos muchos cornpro bante 5 sia, l' evento cite JH"o ~recar fortuna,; i por últirno, en favor: d c nu es tra a s ercion, tnuch o s nombre s pro­aquel duo admirable i sublime con Lucrecia ~ pios r es p e tabl es qu e pudiéram os c itar; n1-a . nos i o oímos tambien con g·usto i cornpleta satis- contentare mos con copiur lo que dijo El Tie1n¡Jo faccion a Ja señora de 1\'Iirúndola, caando cantó d e l dia 10 d e l pre s e nte , dando cuenta de la segun­aquel pasaje NeL/a fatal di Rirnini, i sobr&. todo, da i tercera repre scntacio n d e Lucrec ia: e: El efe cto cuando, con una gracia verdaderamente jnirnitabJr, que esta ópera ha produci do en Jas dos últitnns re· levantó la copa i brindó en la terible escena del peti c ion e s hn sido infinita m e nte tnnyor que en su último acto~ i Por qué el farnoso lt segreto per e streno." E ~ te i -.ifin7:ta ·JJt en tc 1nayor quiere decir ustrfelice, ~.", 4-.a, no correspondió a las esperan- rnucho, muchísimo. I es preci s o que se sepa que zns del auditorio~ i No vi mes todos que en ese si en Bogotá hai alguna persona de véras idóncn momento los concurrentes arrojaron flores i colma-' con1petentc para juzgar de lo bueno o 1nalo de una ron de arlausos a la feJiz artista~ 1 finalrnente~ e l 1 representacion de ó pera; cl l:\ 1 tn ayor o. n1 e nor e ~ cto • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. e · q d be mos hn r h ho o otros, por upue t .. · 1 u bi r m o cr ido ne· i n l mo , pot·q , n coano en i qt1e igo,ro don ri no , i ai Jeru,nsco, don od iSto de l i o modo n i ignor n tod 1 r n d que l ~UJndt., amo 11 i O el' a ello ieedo ~a , nu ~tr prirner bre i lit roto; Emi•·o a to , 1 ios tr po, i Juancho Blanco tno comenz do repred lo d t m fogr do comp tri e ir ut ro mui poco cu n· d i poco por consiguient lo con rft.. bien ser conocido , i por· q mos for or t'n un tomo un coleccion de ello lo m complet q e e pued ice : " J u o o L • · • eca ck e~oritc~ pub · de r {e lo de eo u b , que h e · po re'ffero bajo el ~e dn•mo que e de ep g e e t p rrnfo, 1 q e lle par itt lo' 1 q nda , "L mujer" j" las br .u o L1 ' rticulos son orijinale de e cri o a de costumhr s, bre b i l d 1 m - onz z, ll n1os J de L, jbllottca 1 os e se hall n en los n6m ro ~o todo e 1 pe ...... al e i dico, ( i bieti, • • p r lo útil i d v ' rns serio-. 1 sto no sorprendo ! o otros no 1 echnrno de crio i hemos reprodu­cido, inen~bnrg tttn ianpot·tante cul·to, npesar do Ja nde ta·och z de nuo tro 1 eriódico. ( ) e" 1., f anca'll&cntc; ftO ]Jocle1nos contit¡ua?· ," nos hn. hecho end [lr d 1 n1úrtos pnru e tnn. d cien . j mplores de JlUosta·o nútnero 32. Si es annlo t pn­r qué e 11 m la curio idud ácin ~1 ? M ~jor s ría que hubieran continuado i usí hnbrinn coanpr n­dido mejor 1 id nt ~r u 1 utor, noblo en n fin, pel'o de gr ci d mente dcsnrrollnd , i nudn rnus. eouerdos de ahor seis a os. TOROS E LAZA. • nfrente ni t bl do do nucstrns conducidas c-s tn-b , cunndo el toro, n ro imándo e, Jlan16 n In. puert S de mi miedo. n jóV n hubia dicho qttO e td d dnr~e n no por eguro en 1 b ra·ern, es pura preor.upncion, i v rdndernanonte, n do uartus 1 ~1 u e lo, cunlqu i -'rn se per, nnde de q u . ninn unn fio­r lo pnedc nlcnnz a· 1 "ro no ~o prt'O '' u ptt ron n. í do ~nnti go ni nqnellns Jc nel·n a dntnn ; pu s viéntlotne e puesto n tod clns • de e Jntratie•npo , me obl igna·on u bir nl tnbl· do. o '"oi, no e por-qu , mui n6cionndo d Jos ojos hpg·ros, i po o ojo erdn t n n gros cdmo lo de nanliu Sent.nclo n su p Ido , In contemplab, dando gt·ncias n mt bt~ena fortuna, cunndo tnc distrojí'ron Jos itnpropo­rios bot·n blc el frij ido por un ho\n !,re do ruaua ft u nn gu,arickas qu , e o lo ndns detl'n~ do 1 n ba n·t rn, debajo <.le nuo:stt..o tnbln~o, no querian quo 11utl1 , ni en lns mll ct"íticns cia·cun tnncia , lus imptdi e a·~t disft· tnr ele 1 vi tn de Jq pinza. n e tnbn nlll ol tctr , i llns a todo ta·aneo q uerinn vorlo i znfu han los pié i picaban con oguj ol cuerpo d 1 infeliz refü­ji do lll: cmpen d 1 lucl1 entre él i elln , bnrre­r de po eclio, natur hnente triunfnron ciJa , i yo record a U ll e pre ion de ~ ontonelle : La gracia i la1 u tia on del mismo $eX O. 1 ho tn bre ca 6: 1 toro le di una Jijer trompada, i iguió . " to toros de a l no m tnn, deci un e ueano, e i ·e r l que s cojido por el tot·o, hí quPda o est b tnd vía la pln~n en su má itnum jente de a ¡Ji6 i jente de n cnb lfo ¡ pero poco n po-co se f ' llennndo. uadrHI s do cachacos dnbnn · ueJta p ~tlo revist n lo tublados, i tnanbicn lo hacian nlgunos fa·nncosP.s que, arostumdrados ya n tah~s tiregas, ol idnbnn el e hficativo de b l'hnroa con que nos regalnn iemprc que ~o habl de toro n e~l centro de 1 pfnzn t b In pll , cuajndn d jente i coron d po n seis u o~ho bond t·ilJa~; i un tabl o cnno el 1 cozo, tocabn una bnndn d siea vatsé bambuco, b mbuco i val es. l eua t~ de hor l y el toro n cuestJon er presa d los eAino • e rrs dd i atnrdido por J griterí habin dido tod feroe1Clad j se ntr gnba a tur- ~itt.ft'nJI ~rapos i ih orazon. nos le coji n d O é nos, Otrt1s d 1 bo, O ros tle las piern S j ~,··ehó n n 1 co In ~ be:l p ra ntrns n p r d dt ctl t el or tuvo de rn rti· ro, que e e e 1 zadores bastardos qui-ei ro enlaz r, f or poqo lo nlior-· li J del é gt.tndo to > ubo una sce- ·~·"" ·AI-t ic . echa tr pedazo 1 t blado, eayoron 1 z ic qu o Ja r rod ce por fi Ita de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 1 • " ~~- • BIBLIQTECA DE SE~ORJT AS . c u a nta s p e r so nas lo o c upaban , muj e r es chs i t od a~, r e dn dos e n los r ejos de los baquianos; pero buenós de Ja 1n a ne ra n1 as tri s te q u e se pu e d e in1aj in a r : Si a u o 5 s e l e vantaban todos. e ra u n c h or ro de j n t e. l.,c1 de l t ~ bl acl e b aj o p a rl e - o hu b o scs to toro, c o mo era de ordenanza en ció por s u pu est o, de l n1 odo co n t rari o: n o que otros t i ern p os: t odo , -a di s rninuye ndo en igual pro· go 1 ~ ra n i so mbre r o a vida: ni c u e rpo c o n1p l e tu rn en- S porc io n ; ·i n o no s qu e dó n1as entretenimiento que te i l eso. J\. d esp echo d e l toro se inun d ó de j e nte , con t e rn p la r .e l n1al gusto _de lllUc_hns danu1s recarga­ese peda z o d e la plazn: unos iban por c ari d ad , o tr o~ das d e zarc d! os, g arg antdlas, pe•netones escandala­p o r curios id a d: e l l1 echo es qu e a ning un o d e lo" 1 sos, a rand e lon e s i nta~í o s de t_odos :olores. ~ad~e, c a i do s suc edi ó nada. "Aquí nl qu e se c ae d e m os ~ tnu c hnc ha s , don Santrag o, cr1ndas 1 yo (yo 1 ct!~­d e cuatro v a ra s d e altura n o l e ... u cedc na da : " pu d o < das; seg un Larra) pa""a1nos por entre dos larguisl­< t g regnr 1 c au ca n o e n s u li b r o d e o b se rva cio n c ~. ~ m~ s fila~ d e ca7hacos que analiza.b~n a gt!tos, enl- U n c h a la n tn o ntó e n e l t e r ce r to ro: los c n o rm c·s puj o n es 1 carcaJadas a todo s e r cr1sttano; 1 con esa b r in co s qu e da ba, apé n ns h a cian in clinar al jin ~ t c carre ra ele tijera, no de baqueta, nos despedimo~ p a ra atr as o parn a de lante : parecia qu e form aba d e Jos toros de Bogotá hasta dentro de un ano, SI cu e rpo co n e l anim nJ, i apénas se sos t e n ia d e un ~ Dios quiere i el tiempo lo permite. ELo r ejo apr eta do e n ]a ci n c h e ra. S e b ajó p or ntra s d e < _ C. P. un sa lt o, i tn ontado e n un caballo , sotn bre r o :\ n ma- < no i seg u ido de una i nj c ntc co 1n i tiva, co tn e nzó n ~ La paloma. p e dir p a l co p o r pa l co e l p r e mio d e l a ~· u ena 'IJlOn - ~ Pc.l l o rpa_ .d e los bo ~ ques, 1\lira que por tí solo t ada. El_ qu e hubi e ra v is to l os t a bl nd~s un m ome n- ~ ~ ~ ~~1 ~fa~~ ~;~ r~ ~uzando ~;~~h~~~~h.o tiempo, mucho, to ántes 1 un m o tn e nt o d espu e s, l1a b r1a n o ta d o u na S v ~s la prad_e r~: que no te veo; d c s¡1o bla c i o n J· e n e rall1ech a c o n1o p o r e n c a n to . Al- 1 b 10 11 .., d e rnt .vHla, i es una1nuerte, _ a ~dond e , dnn e , corres mi ado1 ada palonta, gu n os h o rn bres fl bandona han a s u s se n o ras, otros S ~ ol a i pPrdida 1 vivir sin verte. re so lvian h ace r un sa cri fici o p ec uniar i o a n o n1br e ) ] )~ t e n el vago vuelo Ven connligo: en el bosqu• d d n · otr s ~ :') o c ult a b a 1 tr a-- d e los ndv 1e rr c, adv1~ rt e , p a ra tí guardo e s u 1nn o n a 1 O ._,e; , (; 1 ::s 1 que r ~ in a e n la ll a nura un nido de jazmines, asie ntos ; aqu e 1l os r e unia n llll fo n d o co mun d e c ua- < tr~~ t eza . i tnu ~ rt e ; c lavel i nardo; tro a d oce r ea les · i t e ninn un rato d e tu teos so bre ~ n~ 11 ·n , bi e n ~110, todo de ,flores. . . ' l . . . < co n1 o ncro~ to la s flores que sera nuestro puro qu1 e n e ra Ja qu e os l1ab1a d e atTOJnr: p o rque 11111- < el .o l d ~ c ~ tío. lecho de an1ores. ¿ una qu e rja serlo. El de la 'ln. on.ta da r e unió c os a S 9-~!izá.: ~atnb~ e n tnarchites ·v en, i el man~o arroyuelo de cincu enta pesos, entre ellos u nos tr es r e al e s i d~J ~ 1 d~J a~~: c'anlpos ~~~i~~inu:~t~~0Julce m e dio qu e formaban todo tni ca pila] i que arrau- pleg~ las alas. : ' plácido arrullo: caron un paln1ot e o a la ávida multitud. vu e l\' e a t~ tlldo, 1, noche idia, , . . d o nd e an s t oso te espera si e mpre e~taré a tu lado Uno de l os nlfe re c cs del d1a, echaba cuarti llos 1 tu bi e n querido. palon1amia. confites a los pi é s d e l toro; d ebajo de este los cojian los chinos, porque en e llos el han1bre es ma)ror que César Borjia. el miedo. Entre tanto d o n Santiag·o m e e ntreter Jia con- • * ~ De~ pues de ]a sensacion causada en Bogotá tándon1e cómo s e ju ega n los toros n I\Iadrid. 1\le por la r e presentacion de la ópera h ~ucrecia Bor­r efe ria el apura do lan c e d e l al c ald e: d ánl e siem· jia, '' h e mos creido con1p:acer R nuestros lectores pre e l p e or matal ot e qu e eueu e ntran : e n ' l r e ro- traduciendo i publicando la biografía de Césa'r Ire la plaza s n lun d and o a las aut o ridad t s~ i r e cib e Bo1jia, duque de Valentinois i segundo hijo del d e l c o rr ej id o r la llav e d e l toril, pura f6 rn1ula; ll e - papa Alejandro VI, que merece, por sus malda­ga al toril i s e e n c u e ntra d e n1an os a b oca c o n e J d e s, ser colocad0 a la cabeza de la familia Borfia, toro: p orqu e e n ese n1om e nto nbre n Ja pue rta. D e la familia mas i~fame, mas corrompida i mas mons­ntado sal e a esc ap e e l infe liz p c rsPg ui d o por l::l truo sa que tal vez rejistran los anales de Ja huma­fi e ra, qu e a v e~e s le alca nza i otra s l e p e rrnitc sa- nidad, si bien cuenta entre sus n1iembros a un $a?& l i r sano i salvo. 1\1 e hablaba d e los prog rn rna::) que Ftancisr..o de Bor}ia ( Borjn") i a un F ·rancisco Bor­es pli cn n e l ó rd e n d e lo s lanc es i los p u e ií os de Jo "' _i ia, príncipe de Esqu1lache, bi~nieto de un papq; t or os , de l a s 1nul it ns qu e arrastran lo,s anunales (Alejandro Vl) i ni e to de un jeneral de jesuitas i mu e rto s , de los lujosísitnos traj e s d e l os t o r e ro ~ , &. a" santo (san Francisco de Borja) que fué virei del i m e con ta ba c ó 1no al o s cure c e r, qu e da alumbrada Perú en 1514, i cont-ribuyó con sus talentos a la la plaza p erfectnn1 e nt e nacla ma s qu e con Jas pie- civilízacion del Nuevo Mundo, en donde dió el dras d e chis pa d e lo s circun stant e s. nonlbre de Bo1:ia a una ciudad a orillas del Anla· Elquinto tor o era el n1 cj o r; a l salir t o do e.l mun - zonas~ en la pro:vincia de Maynas. • do g ritó: ese sí! ese sí! Por prin1 e ra op e racj o n co· rrió a la pila i s e paró m a tre ro al pié de sus gra- C é 8ar. Borjia fué el segundo hijo del papa Alejandro das. Esos cerníc alos d e los chinos, Jos chinos l ej J'ti- VI i de la impúdica Vanezzu. J..Ja época i el Jugar n1os, patoJos, d e sombrero d escopado i ruana hecha de su naai miento no pueden fijat·se con e8actitud-: pedaz os, lo provocaban b o jn ndo i su bien do i ti rán- u nos lo creen nacido en Valencia i otros en V ene· do le t oda es p e cie de proy·ectiles. El toro al fin par- cia; pero consitlerando a su padre al principio de ti ó : subió n la pila despoblándola malam e nt e i se su carrera como abogado, esto es en 1447; dándole e ntretuvo con un infe liz que no pudo correr por lo tiempo de haaerse a una brillnnte. fortuna con ella; larg o de su ruana d e baye ton. P e ro hai jente para iaui€ ndolo luego en el oficio de las armas, que le víc tirna. Un bárbaro despu e s ens ny ó hace r d e es- d e "'" anozza: haciéndolo pasar despues de la muer· t á tua i e sp e ró al t o ro con los brazos cruzados i sin S te Je esta vi u da a los brazos de su hija; conside­ln o v e rse: a qn e ] Je tumbó i pasó de carrera sobre ~ rado luego qne César Boajia no fué sino el segundo é ] : e ntó n c es Je g- ritó un catnarada: "Para que Jo ~ híjo de Alejandro VI, i que fué en 1456 que el vea s ; n o t e babia di cho que la chicha d e los toldos S p~pa Cnlisto 111, tio de Alejqndro, lo trajo a Roma, es tn a la 1 ,, 1 uchos caian de miedo i mucho.s en- eR ev.idente que si~te aftos .no 10 demasiado• para • - - • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • .. • • l3IBLIOTE0.A E SE~ORI'FAS . • tantos acontec i.mientos; i como ln anécdota escan - ~ neficios de su padre; participacion f]Ue no pudo dalosa ~e Jubo 11, de .que l1ablnrémos al fin d~ sufrir C~ésar Borjia, lleno de envidia por la fortuna este art1culo, no t~ndrta fnndamenlo al~nno st de su hertnano, a quien e l rei de Népoles, por yanozza no se hubtera ·encontrado en Italrn ~n Jn acceder a Jos empeños del papa; habia investido epa~~ de a9. .. uella anecdota, es prob.nb le que C é~a ~· con 1?s ducados de Bcnevcnto i de Pontecorvo, e¡ u e B orJtU nnczo. n enec1a, adonde su rna ch~c se re~n·o , tr~s s1glos rnas tarde otros in ~iden tes políticos, de­cuand? AleJa . ~dro .VI) qne no era entonces stno bu1t~.dar a dos franceses que v1ven todavía. Cesar Rodenco BorJia, vtno a Roma. l~u é, pues, poco 1 B orJla miró con soberbia el rico establecimiento mas o 1n ~nos en 1457, que su n1adre lo echó al ) procurado a su h ermano, i un motivo mas infame n1undo. U na cdurarion brillante desarrollo sus vino a llevar al colmo sus celos. Lucrecia, su h er· facul_tade~. nat~rales. Teni~ una imajinarion viva_, I?ana comun, era al propio tiempo concubina de una ln~eltjel~cta penetra?te ~ suelta, a ~ o q.ue ~grego ~ a1nb.os. ·El cardenal Val e nti~o lo descubrió e hizo con el estud to una elocuencJa p,ersuas1va 1 annnacla, asestnar al duque de Gand1a, cuyo cadáver fué que Jo dotó de medioe de seduccion irresit..; tibJ es. encontrado en el 1.'tber trnspnsado por nueve pu­Pero su inclinacion al critnen se fortificó con Ja celad, ñalndas. El p1.pa se mostró inconsolable por esta de tal modo que hizo un sistema de él, por decirlo ~ pérdida i meditó venganzas terribles contra el ase­as!, lo calculó friamente i lo con1etió sin escr úpulo sino, que le era desconocido; pero muí pronto snpo i sin remorditniento. Vanozza i sus l~ij os no se que era su propio hijo, i como no podia resolverse n.trevieron a presentarse en Rorna in o bajo e l pon- a privarse de él, lo llamó de N ápoles, adonde el t1ficado de Inocencia VIII, en donde vivieron er.. ~ mo nstr uo se l1a bia refujiado, le p erdonó el fratrici· la tnayor oscuridad hasta la exaltacion de Alejan- dio i lo vol vjó a colmar de fa vares. La necesidad dro \7 1. César Borjia fue colocado entónccs en el ele conservar para su casa los feudos que e l rei de número de los príncipes de la iglesia, promovido a l ápoles babia concedido al duque de Gan dia, arzobispado de Valencia en lugar de su padre, en < oblig·ó al papa a substituir al cardenal Valentino a setiembre de 1473, i conocido desde aquel momen- lo hizo morir en un calabozo i se apoderó de todas ménos que aceptar los trescientos mil ducados que sus riquez as. El matrimonio que él aguardaba co· el sultan Bajazet les ofreció por la cabeza del prín· ~ mo premio de este nuevo crimen, le fué rehusado cipe Zjzim; su he ~·ma~.o; i cuando ~ár~os VIII se < por el r ei de Nápo~es, i el card_enal Vale nti~o tuvo adueño de R on1a 1 eX1JIÓ que este pr1nc1pe musul- que conservar su btrreta todav1a por algun t1empo; man le fuese entregado, se dice que fué César ( pero el advenimiento de Luis VII a la corona de Borjia quien aconsejó al papa que lo e nvenenara ~ Francia le dió ocasion de reparar este contratiempo. ~ntes de entregarlo, llevando su audacia h asta el < Este rei pedia en Ja corte de R oma la ruptura de punto de darse él mismo en rehenes a l rei de ) su matrirnonio con Juana la Coja, hija de Luis XI, Francia· pero cuando eJ veneno lento dado a ~ Jo que le fué concedido por el papa, encargando Zizim iba a producir su efecto, el cardenal V alen- ~ a su h ijo César de ir a llevar a P arís el breve que tin tuvo la astucia de escaparse del t:ampo de Cárlos, volvia s u libertad a Luis XII. Este príncipe de que marchaba entónces sobre NápoJes, i volvió a la jglesia ostentó en su viaje i durante su perma­Roma para concertar con su padre los m edios de nene-la en París e l f 1-. ·-~-· Qr 151 tal vez qarf9 &ra~sp IDC)n~ · •rta i tal v.e~ por sus co11 e~ $8 P.~rdiJrG las · El aconsejó in duda .a Juana la .Belti'Aoeja, • al bue rei á lBS ~O!'R de ea · , . G f.Ri 1 11'J ~u viejo qu~ la . , UJO en epoc¡¡ ipu~daGibn del i ,.~, 4~ 110lflt rar~da tarr.e.motq de oi ea favo • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - . • JaiBLLO~rEG DE SE~ · Rl'I'A . 7 • del nido de su excelencia, miéntras mojaba la pluma . , . . en una Jtcaru vieJa, como u an Jos escritorea en esta bendita ti e rra. l\1ANUEL DEf., PALACIO. / C. P. Señor Director del colejio de la l'az. ( Conclusion.) Yo no tengo mi edo en declarar que el espíritu de 1·esuntas tan dominante hoi entre nosotros para tod0~ me parece ridículo, petj ud icinl, execrable. P.or otra parte, si Horacio ti e n e razon en acon­sejar al hombre que guarde i 1nadure por diez años sus obras ántes de darlas al püblico, i se hará bien, hoi que no se trata de estilo i de tablillas, sino de prensa i de libros, en arrancar medio viva Ja pri­mer criatura de un pensamiento aún no formado para lanzarla a que muera quizas de desamparo, dejando viciada la intclijencia jener.ad0ra a que bo· te sus hijos ántes de tiernpo, como sucede a aque- , flas mujeres, mas desventuradas gue las e .. ériles, e quienes un primer alumbramiento inmaturG deja c0rno or-gánicamente incapaces de nutru· i ca 1 ") ntar sus hijos que siguen naciendo tnuertos? > No ni go e l influjo que tiene sobre el desarrollo del esplrit u humano Ja libre discusion · sin esta ni la civilizacion habrin alcanzado el pt~nto en que se l~alla, ni tcndria progreso alg·u no. Deseo, pues, ard!entem~ntc que l?cs sabios discutan; pero me ~ darJa verguenza e l d1a en que mis alun1nos, casi ~ todos r.le corta ed~d, i que, P?r el hecho de ser al u nl-nos tn 1os, se ve b1en _q u~ a pe_nas se están instruyen­do en lo elemental 1 pr1mar1o de a] o-unos ramos del sab e r,me daria Ye r güenza, r epito,e J di a en que elJo s, en vez de aprender su Jeccion, iniciaran debate so­bre ella, ya entre ellos mistnos, ya con los alum­nos de otras escuelas. l\1íéntras un alun1no mio esté apénas in struy éndose n lo que una ciencia u otra tien e de averiguado e incontrovertible yo le impediré que charle sobre esa ciencia, i lo t;aeré a) terreno de simple escolar, respondiendo a sus dudas, i sofocando los ímpetus de audaz contra­diccion que puedan acometerle. I cuando, sobre la base de l0 conocido i demostrado, él se halle capaz de hacer dar un paso mas a la ciencia, de­jando atras a maestros i líbros, entónces de hecho i de derecho no será ya alumno mio; i si discute, será como sabio i con los sabios, i yo lo oiré con respeto i admiracion. Esto en cuanto a Jas ciencias que hacen paFte del programa de mi colejio. Pero U. me escita adetnas a que pongamos en relacion nuestros alumnos mas distinguidos i capa­ces para que "controviertan Jas cuestiones cientí­ficas i sociales que ruedan hoi sobre la gran mesa de la discusion pública." 1i opinion es, pues, que si, entre nuestros alum­nos, por una gran casualidad i por una gran fortu­na, apareciere algun niño-jenio, como llumó Cha· teaubr:iand a Víctor Hugo, le cedamos el paso des­cubri é ndonos, como se lo cedian los patriarcas a los ánjeles i a los profe tas; pero que en cuanto a la jeneralidad, instruyamos al niño; i aguardemos a Vuelvo a decir que ignoro cuál sea el alcance que el hombre en la pleninitud de sus fuerzas, ar- filosófico de los alumnos del colejio de la Paz. En­ranque, sin volver atrasa recoj e r pasos impruden- tre los mios no hni uno solo que pueda tratar nin­tes, ácia las alturas que le señalen sus fuerzas i guna gran cuestion científica ni social. 1 reconozco su destino. esto al mismo ti e mpo que abrig·o la fundada espe- No es, pues, ninguna la utiliJad de adherir una ranza de que la mayor parte de ellos: continuando imprenta a tni colcjio. I tan cierta i tan profunda con la modestia i asiduidad que hoi tienen en sus es esta conviccion en mí i en mis hertnanos, que estudips, llegarán, cuando sean hombres, no s0lo a me acompañaron en · la fundacion del Establecí- tratar, sino a resolver mas de una de esas grandes tniento, que cuando uno de ellos se puso al fren- cuestiones sociales i científicas. te de una enapresa tipog .. áfica, fué su primer pa- [>ero precipitarlos yo, a ellos, felices niños, de al· so el de separarse de toda intervencion- directa o ¡nas sed1entas de ~uz, de corazones descansados de indinecta en el colejio tnismo que lleva nuestro odios, a que se quemen en Ja llama en que arden nombre comun. las cuestiones políticas, a qu e se f;l tigu e n bajo el Siguiendo el hilo de mis re:flexi0nes, puedo ya p es o de todos los enconos que forman l os datos i ca­enunciar algunas de las que me sujiere lo que U. rolarios de cualquier cue ti on socja[, eso no d ebo: no dice en el citado número c.le 4 su nota: quiero, no puedo hace rlo. Sea rual fuere e J incendio "4 Vos sabeis que naila desarrolla tanto Ja in- político que abrase la casa pate rna, en esta debe telectua]Jilad como la polémica i cque sus véntnjas haber siempre un ángulo sagrado a que ese incen­son tanto mayores, cuanto mas pulcra i profunda dio no alcance con ninguno de sus ardores; Jugar haya de ser, por razon del teatro en que se susten - fresco en qu e ~e levante el altna del niño i del ado­te; así es que me tomo la libertad de escita ros a lescente acaudalando te so ros de arnor para sus se me­que pongamos en relacion nuestr~s alumnos mas jantes de cualquier opinion i de cualquiera cla!e distinguidos i capaces~ para que controviertan , que sean, ·por lo mismo que nada tiene que ver las cuestiones científicas i sociale~ que ruedan hoi aún con ninguna cl:1se i con ninguna opinion. Una sobre la gran mesa de la discus1on pública." escuela, un colejio no debe ~er, a mi modo de p e n- Yo no sé, señor Director, cuál sea el número, sar, sino la reunion de esos ángufos sagrados de las cuál el alcance filosófico de sus alumnos; ni sé casas paternas, reunion de gue debe resu (tar un san­tahlpoco !as condiciones esplícitas e implícitas con tuario mas sagrado, si es posible, por no se r el de que se los hayan confiado sus padres. Por tanto me . Ja inocencia de una sola sino el de muchas alrnas. abstengo prudentemente de opinar sobre la libertad Pongamos a ]os alumnos n tratar lo que llaman cues­que ti. ~nga para llenar en su colejio esa parte de tiones sociales o políticas, es decir, lJevemos n los su programa i sobre la conveniencia relativa que claustros do Jos colejios el debate político i su inde· . tenga o no de llenarla. 1 .hng~ esta salv.edad por· fectibJe cortejo de pasiones, .i con esto solo, a pesar que no querría que Uf .. n1 nadre ~~eyelia hallar en .. d~ to~lo esfuerzo.en contrar1o,. Ja fiebre de la pl~za lo que voi a espresar 111 la mas hJera sombra de publica en los dtas de conmoc1on popular ~e hara el cen~ura a su proceder, o a sus propósito~. ) estado permanente del colejio~ reunion de nln1as 1m· • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • 8 BIBLIG TE C A DE SE~OJliT.AS. .._,-.._,.- ~""'--"--"-'"~"-"'-~--- ------.- -- ...,-.,. - ~ - """ ..... ----- -......___ -- ~~~~ .. .,..._,..~......,....,,-....,..---~-- ,.. presiona bi e s por su n1 io.,¡rn a inoce n c i a, a pa iona o lcs ~ ofici a l s, seri. a n ins ufi c ient e s e n~ r.e a~utnn os de di ~: p or su misma vi r jinidnd. . . . ~ tint~ mora l 1 de d1 ve.r . o .~ •nt1do 1~tel c ~ual ." 81 u ando obs :. r vo l a profu J1da d 1 V ISJO n q u e d ~g-ra- Jnana n a, po r una f e h?; c u cuns tancta, ll __ g at a a ciadanH~ n te ~e h a 1nantcnido ent r e n1 is conci u dada - rr u \1 n Gra n ad a un ~u e n a lumno d e l col~J IO mas n os, d i V isio n n a e ida de u na deje n e r ac io n , v S cie ·to, di tan te de ~' u r .1-\.tn e rica, )10 Sé que hallarla e n to­pe ro de u n a dejeneracio n fg rzosa ~l e l d eba t e polit i- dos l o s bu e nos alun1nos de t o u o s los b~ e no~ col e ­co; divisio n q u e h a da d o a Ja p a tri a: su s p eo r es d i as ji os de Nue v a Gran a da otr o s tantos a1n1g o s 1 otros i a l a hi~t o ria us m ejore'" en...,e ñ a u zas ; cu a n do re - tan t os he rr n an o s. fl e xi o n o sobre esa divj :-; io t! i :--obre s u causa p ri nc i- 1\!l i éntras nu e stra p a tria l o gre conser,·ar en to­pal_," nl c co n~~n do. tl e 01r Jnch ca l: colno í~ h0s d e do~ sus hi jo!S la uni dad d e l se n t irni e nto .ame ricano, unu1 c ar In. n1n e z 1 In adol( scencta d~ t od~~ los p u n- q u e c o n s is t e ~ n e l g ran d og 1na d e la 1gunldad .de tos d l p a 1s, e l de l a n zar las a la d 1sc u ... Jon de las todos l o .. ho n1 b re s a nt e la I e i ¡la unidad del prln­g r a n des. c u e. ti o n es s oc ia le s . Esto n o me p arece ~d~ - ci p i o r e ! ij ¡ 0 o, l a ali anz a d e l o s b u e n o s s erá f~c i l. cuad

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 34

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