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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 7

Por: | Fecha: 1924

- T .la ftee¡ón f~eolar ~ Organo de los Maestros ~ h ~ - - Dirección y Directores: B. Arcinie6r&S J. J. Ma.r~ine?. A dm.inistrador: Administración: Redactores: J. Hipólito S&l6rado (jefe} Ma.nuel J. _ Her· Carrera 4~, NI? 20 t Anib&l Nieto. Carlos J. Ma.rt1nez ná.ndez SERIE I BOGOTA, FEBRERO DE H~U NUMERO 7 ~ ~ ...... y "la ftee¡ón f~eolar" La vida de hoy, el estado actual del mundo traen para los individuos como para las colectivi­dades muy graves problemas de todo orden, que es preciso resolver acertadamente para no ser arras­trados por corrientes disociadoras y malsanas, des­tinadas a hacer fracasar por completo lo gene­rosos anhelos de perfeccionamiento que animan a las actuales generaciones . . Cuestión económica, intelectual, social, moral y religiosa! Hé ahí en compendio, los puntos car­dinales en torno de los cuales giran todos los gre­mios que constituyen las sociedades modernas. Es decir que tod0s aspiramos sin descanso al perfec­cionamiento, al progreso, para cumplir con aque­llas palabras del Divino Maestro: ED PERFECTos, co­Mo ~7UESTRO PADRE CELE TIAL ES PERFECTO ..... Gran donaire es, por lo tanto, y necedad inaudita, indig­na de hombres serios, afirmar que estamos en el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 194 LA ACCI ON ESCOLAR mejor de los mundos y que cuanto esfuerzo tien­da a n1ejorar lo e .. ristente es un atentado contra la civilización y hasta contra nuestras cristianas ins­tituciones . Ahora bien: es verdad demostrada e indubita­ble que el fundan1ento religioso, la moral católica son y deben ser base obligada y necesaria de todo adelanto rectamente entendido. De ahí que para nosotros los maestros éste sea un punto que está fuéra de toda controversia y cada uno de noso­tros se considere como apóstol ferviente y decidido de la tradición r.eligiosa, al par que adalid respetuo­so y disciplinado de esa gran falange a cuya cabe­za se hallan el Pontífice de Roma y los Obispos, stl legítimo representantes. Para llegar a esa meta de perfección se han hecho y siguen haciéndo e muy loables esfuerzos, p ro peno o os confesar qu 1 adelanto n > apr - ciable. qué ~e debe est ? Una ola palabra lo e ... r­plica: falta de cohesión, disgre~>·asión do fuer:¿as. El remedio, por lo tanto, corno la e ... ~perienci(' y la Sociología enseñan, no será otro que la ,'OLIDA­RIDAD EN TODO C \.~:!PO. La solidaridad, elemento impresindible de la tlnidad a la cual tienden en la creación todos los sé­res. Pero qué es la solidaridad? Cosa bien sencilla de comprender: El reconocimiento e./·plícito de un vínculo común, fundado en la identidad de intere­ses, de ideales, de miras, de tal suerte que cuantos con él están igados constituyen un solo cuerpo, compacto y disciplinado, listos a compartir donde­quiera privaciones y penas, triunfos y glorias: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . LA ACCION ESCOLAR 195 La asociación de maestros es su e11carnación rnás perfecta, pues por su constitución y fines, se propone congregar a los maestros para su mejora­miento y progresos. Esa la razón de ser de la obra que traemos entre m · nos, esa también la justicia de nuestra causa, ·ese nuestro innegable y sa~rado derecho. Remitimos a nuestros lectores a la obra recien­temente publicada por el doctor Lleras Acosta ti­tulada'' Cuestiones y Obras Sociales". En ella halla­rán latamente e ... rplicada la doctrina social católica sobre estas asociaciones; lo que dicen los Pontífi-· ces y el episcopad0 católico del orbe entero. Y ha­cemos notar que dicha obra cuenta con la aproba­ción y aplauso de las más altas autoridades ecle­siásticas de la República. Los que so oponen, pues, a nuestra asociación quieren sin duda ser más cató­licos que el Papa y rnás Yer ados en cuestiones so­ciales que el Nuncio Apo tólico, el Arzobispo deBo­gotá y el alltor antes citado. * * * Toda asociación fundada en la verdad y en la justicia necesita un órgano de publicidad qt1e de a conocer sus tendencias y lab9res, sirva de vínculo a los miembros que la integran y los haga conocer unos de otros. "LA ACCIO.tT E;::;COLAR" cumple con estos fines. Su lema puede decirse que es el respeto.· "Respeto por toda superioridad sea cual fuere: ta­lento, virtud, ciencia, dignidad y fortuna, dolor y miseria; porque hasta en la miseria soportada con cristiana resignación, hay una enorme grandeza, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 196 LA ACCION ESCOLAR . sublime excelsitud que se impone hasta a los más desalmados. Respeto por el hogar del ciudadano cuy;a vida privada jamás escudriñará, sino para di­vulgar sus virtudes; respeto p0r las ajenas opinio­nes, las que si están déntro de la verdad y la ju.sti­cia, son acreedoras a cierto acatamiento, y si de ellas s~ apartaren, podrán ser combatidas con a bs­tracción cl.e personas, pero sin descender jamás al insu¡to grosero, a la palabra s0ez y baja, al lengua­je ~ufián y canallesco; respeto por último a las con­~ Vieciones religiosas qu.e con.stitu.y;en la vida del al­ma, el santuario inviolable de la C0J.il.ciencia". ( l ). Así ha procedido fu.asta ahora y segairá proce­diendo LA AccioNE coLAR. Publicará cuanto tien­da a ilustr:ar el criterio del maestr0 en materia de métodos y proced.miantos pedagógicos, en asun­tos científic0s, e11 cuestiones sociales. Llamará la atención sob e cuanto a su juicio sea sus eptible de mej o na, ¡pr curará ([U e se corrijan los defecto y errores que hubiere en la enseñanza, uesto que nada hay perfecto sobre la tierra, escuchará las ad­vertencias y observaciones que se le hagan, porque no es infalible y puede equivocarse, y anhela co­operar con los directores del r.amo a la buena mar­cha de la Instrucción Pública. * * * Nos movemos, pues, los maestros, nos agita-mos, porque la vida es movimiento y avance, PERO DENTRO DE LA PAZ Y DE LA ARMONIA, DE LA UNION, DE LA. SOLIDARIDAD Y DEL RESPETO. (1) C. 'A. U leras A. «Conferencias y discursos». Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 197 "Podrá ahora decirse que la asociación de maestros es un peligro? No puede serlo, porque es la encarnación de la Justicia, la cual según el Sagra­do libro, se ha dado con la Paz un ósculo santo. Un peligro!. .... Sí y muy grande, para el egoísmo, para la ignorancia y el estancamiento; para l a arbitrarie­dad y el desafuero, para la explotación y la injust i­cia. Un peligro que ojalá se multiplique a diario y en todas partes para bien de esta patria desgracia­da, de nuestra madre Colombia". (l.) (1) C. A. Lleras A . «Conferencias y Discursos.• UN AMIGO QUE SE FUE. El dos de los corrientes salió con rum­b o a I bagué nuestro estimado amigo señor Rafael Escobar Roa que ve­nía sirviendo desde hace varios meses la Inspección Escolar de Facata­tivá. Va el se ñor Escobar a encargarse de la Rectoría del Colegio de San Si mó n, de aquella ciudad, en donde le deseamos toda clase de triunfos. MOBILIARIO para las escuelas. Con positivo placer hemos visto anunciado en algunos diarios de la ciudad que el señor Inspector Esco­lar ha iniciado la patriótica labor de proveer a las escuelas de la capital de mobiliario adecuado a las exigencias de la Pedagogía y de la Higie­ne, semejante al que el Departamento hizo colocar en el edificio de la calle 20. Ojalá que estos bellos propósitos no se queden en el muestrario y pronto veamos las escuelas provistas de este elemento indispensable para su buena marcha. Grandemente recompensado~ seríamos si nues­tra débil voz hubiera contribuido a mover las voluntades en provecho del ramo y que nuestros peqtteños esfuerzos no fueran mal interpretados. DEJO de existir en esta ciudad la señorita jesús Franco V. Damos nuestro más sentido pésame a la honorable familia Franco V. especial­mente a nuestra estimable amiga y colega, la señorita Julia Rufz Franco. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 198 LA ACCION ESCOLAR Doctor Francisco J. Barbosa Por allá en el año de 1902 recibió en las gloriosas aulas del Cole­gio Mayor de Nuestra Señora del Rosario el títÚlo de Dr. en Filosofía y Letras, el aventajado colegial de número, Sr. D. Francisco J. Barbosa. Con una franca vocación para el Magisterio, se dedicó al profesorado en los afamados planteles de la capital: la Escuela Normal de señoritas, la Es­cuela Nacional de Comercio, el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, aprovecharon su eficaz colaboración y hasta el Colegio de San Luis Gon­zaga, de Zipaquirá, llegaron sus saludables enseñanzas. En 1906 llamado por el Gobierno a la Dirección de la Escuela Normal de Cundinamarca, encontró campo propicio a sus actividades; organizó aquel instituto hasta ponerlo a !~altura de los mejores de la República y un lustro de entusiasta labor formó numerosos discípulos que ocupan puesto señalado en los distintos ramos del saber, sin que ninguno de ellos le haya hecho saborear la amarga compasión que ins­pira el hijoJracasado, porque supo dar, sin reserva, lo mejor de sí mismo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 199 Más tarde, Director de Instrucción Púb1ica del entonces departa­mento de Facatativá, supo orientar e impulsar el Ramo a su cuidado en aquella sección del país. Diputado a la Asamblea de Cundinamarca de 1915 a 1918, propu­so, que recordemos, la aprobación de las siguientes ordenanzas, relacio­nadas todas con la organización y reforma de la enseñanza pública: la número 16 de 1915, sobre becas por cuenta del Departamento en la Es­cuela Nacional de Bellas Artes; la número 18 de 1916, por la cual se es­tablecen Liceos pedagógicos y Asambleas de Institutores. Tomó parte importante en la discusión y elaboración de la número 23 del mismo año que dispone la construcción de locales para escuelas públicas de Cun­dinamarca; la 27 de 16 sobre instrucción industrial; la 32 sobre creación de becas en el exterior y adjudicación de ellas por concurso a maestros del Departamento. (Esta ordenanza surtió sus efectos hasta adjudicar las becas, pero los favorecidos no pudieron gozar de tal beneficio por inconvenientes de la Guerra Mundial y erróneas interpretaciones). La nú­mero 1 de 1917, por la cual se fomenta la creación de una Asamblea Pe­dagógica; la número 30 de 1918 por la cual se adopta el Acuerdo número 2 del Congreso P~dagógico Nacional, sobre creación de Cajas Escola­res de Ahorro; la 43 del mismo año sobre Escalafón de Maestros de Es­cuela que aunque vigente no' se le ha podido dar extricto cumplimiento. Como Miembro de la Cámara de Representantes defendió los de­rechos del magisterio y levantó muy alto la bandera de la Instrucción popular. Desde las páginas de cLa Escuela Normal» en 1908 había ini­ciado él una campaña en favor de la Instrucción; entre otras importan­tes reformas inició la organización de un Congreso Pedagógico Nacio­nal. Como hombre de resia voluntad venció obstáculos hasta ver reGtli­zadas sus aspiraciones en 1916 con la expedición de la Ley 62 que cum­plida marcará una éra de verdadero progreso t;n •Ja historia de la Instrucción Pública. Ha desem!"eñado además entre otros importantes puestos, el de Ins­pector de las escuelas primarias nacionales y nocturnas de Bogotá y úl­timamente el de Rector del Colegio de San Simón de Ibagué, cargo que hubo de renunciar con pesar de sus c.tiscípulos, porque sabe el doctor Barbosa ganar los corazones, conservar su autoridad e imponer el res­peto, por aquella admiración expontánea a que nos obliga el hombre, dueño de un perfecto equilibrio espiritual que es fruto .de la extricta jus­ticia y de la constante prudencia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 200 LA ACCION ESCOLAR Hé aquí el reconocimiento de sus méritos: "El primer Congreso Pedagógico de Colombia considerando que la Ley 62 de 1916 ha iniciado una nueva éra en el desarrollo y orien­taciones pedagógicas para la educación colombiana, ya que las diferen­tes corporaciones por ella establecidas son verdaderos gimnasios que al par que enaltecen al personal docente del país mantienen en activi­dad todas las fuerzas educadoras de la nación;" Que la Ley mensiona­da traerá como consecuencia el afianzamiento de la solidaridad colom­biana''. "Que es deber de justicia aplaudir todo esfuerzo que persiga el engrandecimiento patrio, RESUELVE: ((Expresar a nombre del magisterio de la República al do ctor Fran­cisco J. Barbosa, proponente en el Congreso Nacional de 1916 de la Ley antes citada, su reconocimiento por la eficacia de sus labores par­lamentarias en favor de la causa nobilísima de la educación". Con verdadero placer reproducimos a continuación la importante Circular telegráfica, que el doctor Manuel Dávila Flórez, siendo Minis­tro de Instrucción Pública, dirigió a los Directore" de Instrucción Públi­ca de los Departamentos en el año 1909, lo mismo que una parte de la contestación que a ella dió el doctor Francisco J. Barbosa como Direc- . tor del ramo en Cundinamarca. Hacemos esta reproducción porque los problemas interesantes que allí se estudian son los mismos que hoy pre­ocupan la opinión pública. Circular Número 708 Ministerio Instrucción Pública---Bogotá, 21 de Diciembre de 1909. Director Generat Instrucción Pública de . .... . Con objeto dictar medidas respectivas oportunamente para próxi­mo año escolar, sírvase estudiar hechos circunstancias locales ese De­partamento, consonancia principios generales educación y darme opi­nión sobre siguientes preguntas, consultando pedagogos reputados esa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . . 1 LA ACCION ESCOLAR 201 circunscripción escolar. ¿Influye dirección escuelas varones a cargo mujeres en decaimiento carácter nacional? ¿Conviene, por tanto, tprohi­bición respectiva? ¿Podría ese Departamento votar partida para estable­cer premios dinero en escuelas, combinación cajas ahorro escolares, a fin fo(men alumnos virtud respectiva? ¿Convendría formar texto lectura especial rasgos, episodios, composiciones patrióticas objeto infundir almnos sólida virtud patriotismo debilitado concepto algunos? ¿Será eso eficaz en su concepto? ¿En qué otra forma podría contribuir escuela en fomentar espíritu integridad nacional? ¿Qué otras medidas podrán con­ducir · a restauración Alma Nacional por medio Escuelas, infundiendo modo eficiente virtudes privadas y públicas? 0AVILA FLOREZ República de Colombia---Circunscripción Escolar de Facatativá---Dirección de Instrucción Pública---Facatativá, Diciembre 31 de 1909. Señor Ministro de Instrucción Pública---Bogotá. Me es honroso contestar la importante Circular telegráfica de S. S., número 708, de 21 del mes que termina, para lo cual seguiré el orden de las cuestiones que S. S. se sirve plantear en ella. Para hacer que la Escuela influya satisfactoriamente en el porvenir de la República, ant~s se la debe fundar, se la debe ennoblecer. Si se fi­ja a los Maestros una remuneración adecuada a sus pacientes y trasce­dentales labores, una remuneración que les permita sostener 'su delica­da posición social, se contará con pedagogos competentes, de uno y otro sexo. En este caso, la incógnita que ahora buscamos, quedará des­pejada. La noble emulación, factor principalísimo del progreso, dará sus resultados; entonces sí podrán llevarse a efecto los concursos de maestros y triunfará el verdadero mérito. Así las cosas, vendría como consecuencia inevitable, una constante y saludable selección en el per­sonal docente colombiano. Pero mientras el sueldo de los más importan ­tes servidores de la Patria continúe siendo el muy reducido acostumbra­do por nosotros, verá S. S. que es casi inútil exigir de .la Escuela el re­sultado alJetecido . ........................................................................................ , ....................................... . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \ 202 LA ACCION ESCOLAR Convendrla formar texto lectura especial rasgos, episodios, compostcto­nes ¡!atrióticas, objeto infundir alumnos sólida virtud patriotismo debili­tada concepto algunos? ¿Seria eso eficaz en su concepto? Los pueblos civilizados prestan a los libros de lecturas señalada atención. Suiza, Alemania, Inglaterra y el japón, los juzgan de suma im­portancia para la .educación nacional. Pero nosotros, carecemos de ellos. Como medida urgente para el país debe el Gobierno ordenar la formación inmediata de libros de lecturas, obras eminentemente nacio­nales, científicamente graduadas y con las ilustraciones del caso. Allí todos los niños colombianos aprenderán el arte difícil de la lectura y . como en fuente única y saludable, beberán el conocimiento de la lengua materna, lazo poderoso de solidaridad nacional; al conocer por dicho medio las virtudes y sacrificios de nuestros antepasados verán que la gloria que ellos nos legaron es herencia común y que, por lo mismo, una sola debe ser ta aspiración de los colombianos: realizar la obra con que los fundadores de la República soñaron; crear una patria grande y amable ¡iara todos. Por medio de esos libros acendraríase en la niñez el noble sentimiento de la tolerancia cristiana y poco a poco irianse apagando esas terribles pasiones que tánto daño han causado a Colom­bia. Tales libros de lecturas deben elaborarse por concursos. La publicación de la obra que nos oc..:upa unificaría la enseñanza. Parece exageración lo que se observa en nuestros planteles: en una mis­ma escuela, en una misma sección, se habilitan textos de lectura de dis­tintos autores. Ciertamente, nuestros gobiernos han gastado no poco en materia de textos y útiles de enseñanza, pero lo }Jan gastado muy mal. V ¿En qué forma podría contribuir Escuela en fomentar espiritu integridad nacional? La escuela primaria para que merezca tal nombre, debe tener por fin inmediato la formación de ciudadanos útiles a sí mismos, servidores amantes de la Patria y observadores fieles de la Ley divina. La educa­ción del hom}?re consiste en algo más que en escribir a medias, leer mal y contar con dificultad. La Escuela, si ha de cumplir su alta misión, de­be alimentar el organismo nacional y comunicarlt. fuerza y cohesión. Porque no debe olvidarse que, como dice algún historiador moderno, dos corrientes se disputat) hoy el predominio del mundo: la nacional y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 203 la internacional. Esta la razón para que, como en otra ocasión ~je, Hsiempre haya sido considerada la Escuela como institución nacional, no obstante la universalidad de su misión. Porque si bien es cierto que los diversos componentes de la vida de los pueblos civilizados-comer­cio, industria, costumbres sociales y políticas, artes y ciencias-que ella divulga sin cesar, tienden de día en día a la internacionalización; si es verdad que la civilización cristiana tiene un fin general, o en otros tér­minos, si elJa facilita a los hombres de todas las razas, climas y lugares el · logro de los mismos destinos temporales y eternos; si la verdad es una a través del tiempo y el espacio y eterna como Aquel de quien emana, no es menos evidente que a la Escuela, y especialmente a la primaria, co­rresponde papel principé!lísimo en la cohesión nacional, de que tánto se preocupan los pueblos avanzados. Es allí en los bancos del plantel en donde se forma el individuo que más tarde eno'rgulleceráse llamándose ciudadano colombiano; es allí en donde se realiza eJ desarrollo ar.móni­co e integral de la República, tan necesario en ella como en cada una de sus racionales unidades; finalmente, de allí surge esa suavísima vir­tud, llamada patriotismo, base moral sobre la cual reposan las demás cualidades del Institutor, y sentimimiento que ¿jebe grabarse indeleble­mente en los corazones juveniles". Para que nuestra Escueh primaria produzca los resultados enume­rados, juzgo deben dictarse por el pronto tres providencias: 1 .,• Orientar nuestra Instrucción pública al fin que indica la misma naturaleza del país. Colombia será necesariamente un pueblo emimente­mente agricultor: demos, pues, en las escuelas enseñanzas que faciliten este desarrollo. 2. • Para despertar el sentimiento nacional en el alma del niño de­be prestarse cuidadosa atención al cultivo de la Historia Patria. Se dice que en todas nuestras escuelas se enseña la Historia de Colombia, y, por lo que he observado, no S'!Cede tal cosa. Redúcese dicho estudio a la narración cronólogica de los primeros acontecimientos de la conquis­ta, de alguna de las muchas batallas de nuestra independencia, y esto, como S. S. ve, no es enseñar historia. Con solas estas narraciones, el niño no podrá nunca comprender la idea de la nacionalidad a que per­tenece -y mucho menos amarla. Para que la enseñanza de la Historia Pa­tria sea fecunda debe ir estrechamente ligada a la de la Geografía del país y debe mostrar metódicamente al niño, como ya lo dijo un compa­triota nuéstro, "las transformaciones políticas y económicas de la socie- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR dad, del desarrollo del arte, la industria, el comercio a través de las eda­des, del perfeccionamiento de las instituciones". Que no se la reduzca a la enumeracion sucesiva de batallas. Aunque la eficacia de los progra­mas escolares depende de la competencia de los institutores, y aunque por otra parte nuestra mania.de reglamentario todo nos ha perjudicado muchas veces, sí convendría, hoy por hoy, formular cuestionarios men­suales sobre esta asignatura. En tal caso el personal administrativo del Ramo influiría poderosamente en su cumplimiento. · 3. • En pró de la integridad nacional, se debe fomentar en la escue­la la educación cívica, desconocida en absoluto por la gran mayoría de nuestros conciudadanos. Por este medio conocerán las tiernas genera­ciones las reglas a que toda sociedad regularmente organizada está so­metida, se familiarizarán ~on las instituciones patrias, aprenderán y prac­ticarán correctamente en el porvenir los derechos y deberes que ligan a los hombres de una misma nacionalidad. Estudiando con atención la his­toria de la República, bien pudiéramos aplicarnos, señor Ministro, las siguientes palabras de Ernest Picat·d: "no nos damos cuenta de la cri­sis que alcanzamos. Vamos más al fondo de las cosas: la crisis social es un problema pedagógico. Las relaciones entre los hombres no son las que debieran ser: los unos na saben mandar, y los otros no saben obe- . . decer". VI ¿Qué otras medidas podrían conducir a restauración alma nacional por medio Escuela, infundiendo modo eficiente virtudes privadas públlcas? Hé aquí algunas con las cuales, aunque de modo indirecto, podría lograrse lo deseado: t.• Tomar vivo interés en la formación de maestros técnicos, para lo cual convendría que el Gobierno enviara comisiones de institutores a estudiar en el Exterior los muchos progresos que a diario realizan las ciencias pedagógicas. Y esto, porque como S. S. sabe, ''la ciencia no viaja por correo''; porque ni siquiera este recurso de comprar libros que­da a nuestros maestros, por razón ya expuesta; y porque el sistema de importar educadores de escuela primaria quizás perjudica el sentimien­to nacional. Además, asf proceden todas las naciones: Inglaterra envfa anualmente centenares de maestros, de ambos sexos se entiende, a es­tudiar y asimilarse los adelantos hechos por los pedagogos norteameri­canos; el japón reparte por todo el orbe, con igual objeto, millares de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 205 sus hiios, y la China ha hecho lo mismo al iniciar su resurección. Se ob­jetará que la penuria de nuestro Tesoro no nos permite semejante gasto. Sostiene la Nación, sobre poco más o merros, dos mil becas en distintos planteles de educación; suprimamos quinientas qe ellas y dediquemos esta cantidad para perfeccionar nuestros profesores en los centros civi­lizados, sobre todo en el ramo de Agricultura, y con ello habremos pres­tado un servicio efectivo a la República. De no proceder así, siempre se­rá Colombia teatro de inútiles ensayos educacionistas, jamás consegui­rá salir del atraso en que se encuentra, nunca tendrá civilización propia, su cultura será siempre postiza y la sabia nativa y fecundante que le da vida independiente, al fin se extinguirá. 2: Obtener que la Representación Nacional fije por ley un sueldo equitativo a los mae5tros y hacer que dicho cuerpo soberano mire con más atención el grave problema _de nuestra Escuela primaria. 3: Procurar que las cantidades destinadas a pagar el servicio do­cente sean sagradas y no se pueda disponer de ellas para otros ramos de la Administración pública. Así evitaríamos que los maestros de es­cuela paguen con sus escasos sueldos las barbaridades de algunos de nuestros compatriotas. · 4 .• Para que la enseñanza objetiva sea entre nosotros una realidad y la Escuela deje de ser una institución sin ojos, urge proveer nuestros planteles de museos escolares y si fuere posible, de museos pedagógi­cos. Con lo que costaron unas pocas de las muchas obras literarias compradas por el Gobierno en los últimos años, habríase podido llenar tan urgente necesidad. 5.• Destinar a la instrucción popular una publicación periódica que además de reunir las condiciones técnicas necesarias, visite con toda puntualidad nuestras escuelas y no se quede sepultada en los archivos de las oficinas que deben repartirla. 6. r. Convocar para el próximo 20 de Julio un Congreso de pedago­gos en el cual estén representados todos los Departamentos. Aparte de ser éste un medio dignísimo de celebrar el Centenario de nuestra inde­pendencia, traería> como consecuencia inmediata, el adelanto y unifi~a­ción de la Pedagogía nacional y además la fundación de la Academia pedagógica, que tánta falta nos hace. 7.• Por último, trabajar de continuo por que los maestros en lugar de avivar desde los bancos de la Escuela las pasiones que tan cruelmen­te nos han azotado, traten de estirpar dichos malévolos gérmenes e in- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 206 LA ACCION ESCULAR culquen en el corazón de sus alumnos que los colombianos todos somos hermanos, dignos de mutuo respeto. De este modo, al fin llegará el día en que la caridad cristiana reine entre nosotros. • Para terminar, cumplo con el deber de felicitar muy sinceramente a S. S. por la bien intencionada Circular a que he venido refiriéndome, la cual necesariamente hará meditar a los 1 colombianos en los problemas que más les interesan. Soy de S. S. muy atento y respetuoso servidor, fRANOSCOj.BARBOSA ''LA ACCION ESCOLAR'' . . unión y defensa del Magisterio Colombiano Los maestros estamos de plácemes; los miembros antes dispersos del Magisterio Colombiano se van uniendo como por ensalmo en un solo haz de aspirariones hacia la meta de nuestros comunes destinos, persiguiendo antes par.a todo, la luz y el progreso para nuestras aulas y el derecho ina­lienable a que se nos oiga y se nos imparta justicia. Ya ha saltado a la palestra con feliz éxito el primer abanderado de nuestra noble causa: "LA AcciON EscOLAR" y su voz lanzada a los cuatro vientos de la Repú­blica ha dejado oír esta palabra que, por sí sola, es el mejor programa y el mejor augurio del triunfo: "unión" Sí. unión de maestros colombia­nos; unión , para que seamos una masa compacta y respetable; unión, pa­ra consolidar lo que existe en las distintas secciones de la República, cul­tivándola en el alma de nuestros educandos, los ciudadanos del mañana; unión, para hacer más pronta y eficaz la acción del Gobierno en el Ramo; unión, para la conquista de nuestros derechos, y unión, en fin, para el in­tercambio de nuestras ideas. Los que llevamos ya varios años de labor silenciosa y constante y hemos saboreado simultáneamente la satisfacción del deber cumplido y la amarga cicuta que crece con profusión en nuestro campo, sentíamos la necesidad de una encuesta salvadora que levantara el nivel del M~giste­rio Colombiano a la altura a que está llamado por simple razón natural. Y hé aquí que cuando señores feudales dejaban sus alcázares y se dirigían al suburbio del maestro, no para premiar su noble tarea sino para es­tampar en su frente rugosa por el trabajo y por el hambre, estigmas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 207 afrentosos, surgió el heraldo de los maestros dirigido por un grupo de colegas capitalinos, en cuyo elogio invocamos ser propia obra y para cu­yas sienes recogemos la propia cosecha de sus laureles. •'LA AC'CION ESCOLAR" vino a llenar esta necesidad en la hora pre­cisa en que, al vituperio del maestro, iba paralela la iniciativa de la re­forma instruccionista del país. Impulsar esta revista; propagarla; llevar a sus páginas el concurso de nuestras luces y las frases de nuestro entu­siasmo, debe ser, hoy por hoy, el afán de todo maestro colombiano. La Teforma instruccionista llegará y nosotros debemos esperarla con sano optimismo porque es iniciativa de un Gobierno honrado y progresis­ta como lo es el del General Ospina. Ella traerá inQovaciones que aumenta­rán el acervo de nuestros conocimientos, aun cuando no sean adaptables a nuestro suelo. Entre tanto, siga "LA ACCION Es~OLAR" su ruta emprendida, y no­sotros los maestros cerremos filas y marchemos en pos de ella al calor de su entusiasmo y al abrigo de su bandera bienhechora. ROSA MARI A REY DE ALARCON Facatativá, febrero 2 de 1924. NUEVAS TAREAS ESCOLARES El primero del presente se dio principio a las tareas en todas las es­cuelas oficiales del Departamento. PQr lo que hace a las de Bogotá, han sido, en el presente año excepcionalmente concurridas hasta el punto dQ que el cinco del mismo mes no era ya posible recibir más niños por lo in­auficiente del número de escuelas y de los locales en que algunas de ellas funcionan. En medio de todo, esto es muy consolador por que demuestra claramente, en primer lugar, que los padres de familia están convencidos de la importancia de procurar a sus hijos alguna educación, y en segun­do lugar, que las escuelas públicas sí prestan al público el inmeso servicio a que están llamadas de acuerdo con los recursos de que dispone el Go­bierno. NUEVO MINISTRO DE l. P. El 1. 0 del presente tomó posesión, ante el Excelentísimo señor Presidente, del cargo de Ministro de Instruc­ción y Salubridad Públicas, el señor doctor Juan Nepomuceno Carpas . • Felicitamos al doctor Corpas por la honrosa distinción de que ha sido obejto y nos será placentero cumplir sus órdenes. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / 208 LA ACCION ESCOLAR Educación Post-escolar La educación post-escolar es propia, esto es el educador es el mismo educando; debe pues velar, porque no se pierCia el éxito obtenido y poner los medios necesarios para alcanzar los mejores fines. En cuanto al pri­mero, el entendimiento debe encontrarse en condiciones tales que pueda observar ~as leyes lógicas que rigen aquel raciocinio; discurrir sobre este argumento no abandonando jamás el estudio, consultando toda vez que necesite una idea clara ya en los libros que adopte para tal objeto. ora conferenciando con alguna persona ilustrada y de bastante experiencia. En cuanto a la voluntad es preciso no creer que bastan los trabajos hechos y lo que ha realizado; por la constante lucha de la vida, el institu­tor tiene que contribuír a formarse un carácter firme, sereno e inaltera­ble, arma que le ayudará a conséguir la solución en los problemas que a diario se le presenten. El amor a la sociedad culta y virtuosa y su frecuentació11 hasta don­de no le impida el cumplimiento de sus deberes, debe ser una de las cosas que ocupen la atención del educador. Lo que más debe preocupado es la piedad, pero no una piedad falsa que se haga nacer únicamente de las cir­cunstancias en que se coloque o por agradar a su familia, al sacerdote etc , sino que nazca principalmente de la gracia y consista en una since­ra aspiración a Dios, es~~ mejor escudo y a la vez arma más poderosa pa­ra la empresa que se propone. Sus ambiciones y aspiracio~es deben no sólo ser justas y proporcionadas a sus circunstancias sino las más nobles que a su estado correspondan. La energía debe ser distintivo 'pero sin agitarse ni precipitarse, há· galo todo a su debido tiempo, con calma. constancia, orden ·y reflección, y después si vienen las fatigas y el combate, vale más ser vencido en una lucha generosa, que huír ante un peligro~ que nuestra energía pudiera acaso vencer. La educación es pues obra de toda la vida y la ·-escolar puede consi­derarse como un bosquejo de perfeccionamiento intelectual y moral; sien­do así que lo que aprendemos por nosotros mismos hace ser, más esencial­mente que cuando nos ensenñan los demás. Nuestra educación no está. terminada cuando salimos del Colegio: entonces comienza y dura como ya dije, la vida misma. "Qué convenien­te sería, dice Séneca, ver los hombres ejercitar el cerebro como ejercitan elcuerpo y trabajar tánto para llegar a la virtud como lo hacen para al­canzar el placer." Si todós debemos prOii~eguir esa educación, con mayor • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 209 razón el que se dedica al magisterio, éste no debe descanzar sobre tan co­nocido adagio: "Loro viejo no aprende a hablar" por el contrario puede consagrarse con energía al estudio, teniendo en cuenta que la civilización avanza y por consiguiente los métodos de enseñanza. Para esto debe pro­ponerse varias cosas: tales como proveerse de libros, períodicos y revis­tas convenientes a su profesión y en primer lugar hacerse a «La Acción Escolar» lazo de unión entre los maestros de la República. También es con­veniente, mientras se establecen las Asambleas l'edagógicas, visitar si es posible, las escuelas de otros institutores para observar y tomar la me­jor parte del método empleado por ellos, establecer conferencias con sus colegas para dicernir sobre los puntos más notables de la Pedagogía mo­derna, y propender por los mejores procedimientos. En fin el maestro debe hacerse capaz y digno de la noble misión de instruír al pueblo. El maestro que aprecia en lo que merece su carácter de institutor, debe poseer un caudal de conocimientos superior al de sus alumnos, y emplear todos los medios posibles para trasmitir a ]os niños tales conocimientos de manera inteligente y práctica. Para atraerse el respeto y la confianza de las familias debe tener una alma elevada, generosidad de sentimientos, suaves maneras etc , con­diciones que tienen su origen en la sólida in~trucción religiosa que ha re­cibido en sus primeros años. No es desacertado afirmar que la escuela es el molde en que se forma el hombre, en el recto sentido de la palabra, y el maestro, artífice encargado de obra tan excelsa. ELENÁ ALFONSO M. Gachetá, enero 6 de 1924. ESCUELAS NOCTURNAS. El 28 de enero, próximo pasado salió el Decreto de nombramiento de maestros para las escuelas noctur­nas nacionales quel funcionan en la ciudad; complacidos hemos visto a dos de nuestros colegas en la lista de los agraciados. Se nos informó que los demás nombrados que no sean maestros graduados, quedarán en caracter de interinidad, mientras el Ministerio puede reemplazarlos por maestros graduados, por lo cual felicitamos a los firmantes del De­creto. PENSAMIENTO. No olvides, para juzgar a IQs hombres, que la modestia de algunos no es sino disfraz de impotencia. / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,210 LA ACCION ESCOLAR De nuestra correspondencia · L. C. -«De corazón felicito a usted y a todos los miembros del personal docente de las escuelas de la ciudad por la obra de cultura que · han llevado a cabo•. ÜERARDO ARRUBLA cOe Cartago.-Al tener conocimiento de que nuestros cole­gas capitalinos habfan fundado LA ACCION ESCOLAR, importante Re­vista que en buena hora salta a la arena para fomentar el desarrollo de la Instrucción Pública en nuestra patria, a la vez que defiende la digni­dad y los derechos del maestro, acribillados hoy por aquellos que más obligados están a reconocerle sus servicios, y viendo el grandísimo apo­yo que dicho órgano prestará a los que transitamos por el áspero sen­dero del magisterio, no vacilé un momento en ser uno de los numero­sos suscriptores con que hoy cuenta en toda la República•. MIGUEL E. MORENO De la Palma.-"Los queridos colegas aquí reunidog me comisio­nan para que les envíe un estrecho abrazo solidarfsimo en todo sentido como emblema de las conquistas adquiridas en buena hora por LA Ac­CION ESCOLAR, fruto innegable del fecundo surco de la unión que a to­dos nos lleva a la virtud y al deber. Nosotros los colegas de lejanos y calientes climas no olvidamos a nuestros grandes defensores y a quie­nes como ustedes han vuelto por los fueros del magisterio•. Queridos colegas: los aqui reunidos estamos como soldados de camoaña listos a la voz de mando de ustedes y a secundar todo movimiento instruccio­nista que emane de LA ACClON ESCOLAR•. FRANCISCO ROSAS F. De Guaduas.-cLlegó a mi poder el número l.o de la importante revista titulada LA ACCION ESCOLAR cuyas páginas leí con mayor agra­do por la importancia de sus artículos y la trascendencia que encierra para el progreso del ramo más ·importante en el rol administrativo.• TULlO SALCEDO Y DULCEY Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 211 Samaniego, Provincia de Túquerres.-•En un número de la Revis­ta Pedagógica• de esa ciudad he visto un saludo a la Revista que us­tedes dignamente dirigen. A estas apartadas regiones no llegan las on­das regeneradoras de la prensa, suplico a ustedes se dignen enviarme una suscripción.• Me ofrezco ser pr~pagandista activo de la Revista y conseguirles muchas suscripciones. ANTONIO jOSE ARANGO De ta Palma.-cDesde el campo de cEl Egido~ cercano a esta po­blación, me es muy grato dirigirme a ustedes para saludarlos con el es­trecho abrazo de sincero amigo y leal colega. Con los diez colegas agraciados con la beca en esta escuela de cericicultura, me pongo nue­vamente a sus órdenes, y les significo que nuestro propósito es salir avantes para coadyuvar con nuestro óbolo a afianzar aquella hermosa unión que como redentor ideal se proponen ustedes con su obra. • SALVADOR BAQUERO Be Machetá.-cLa obra de LA ACClON EsCOLAR será imperece­dera; porque tiende a levantar a los nobles educadores, a quienes mu­chas veces no se les brinda sino desprecio y burla.• ESTEFANIA CASTRO F. De Tocaima.- «Aprovecho la ocación para ponerme a órdenes de ustedes y manifestarles que no soy indiferente a los ataques que se han hecho al magisterio Colombiano y que estoy dispuesta a coadyu­var en la medida de mis humildes aptitudes, a la lucha iniciada por el cuerpo docente de la capital para defender nuestros derechos conculca-dos inconsideradamente.• · CARLINA ÜSPINA De Sasaima.-cAuncuando ya bendije a Dios y a la hora en que esas benditas inteligencias tuvieran la feliz idea de fundar la Revista titulada LA ACCION EscOLAR no puedo, al enviarles el cupón lleno, de­jar de darles mis agradecimientos y mis felicitaciones por haber forma­do a la vanguardia, para defender a estos olvidados servidores, contra los asaltos de los mal intencionados.» ESTEBAN MORENO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 LA ACCION ESCOLAR De Melgar.-«Por conducto de un amigo, he tenido la fortuna de conocer su Revista, seré el más humilde de los maestros del Tolima, pe­ro deseo que ustedes me cuenten en el número de sus decididos adictos en tan laudable lucha. Es necesario que nuestros enemigos se den cuenta que los pobres maestros hemos dedicado nuestros esfuerzos en bien de la juventud y que hasta hoy trabajamos, no con el ideal que trabaja to­do sér viviente racional, de sacrificarse por acaudalar para luégo des­cansar. ¡Nol nosotros tenemos perdida esa esperanza, pues aquí en el Tolima llegamos en años pasados a figurar en el presupuesto al lado del ramo de beneficencia. Van mis votos al Todopoderoso porque esta obra de redención sea eficaz y me ofrezco como antes lo manifiesto .• ARTURO BELLO De Fúquene.-«Quiera el cielo derramar una lluvia de aciertos en la Dirección de la unánime Obra; y que esta sea la voz de alerta de to­dos los que hoy formamos el cuerpo docente en este Departa­mento y que estemos estrechamente unidos. El menor de los Institutores de Cundinamarca, eleva un voto de aplauso y felicita de corazón a los Redactores de LA ACCION ESCOLAR y pide a Dios la perseverancia en tan magna obra.• MOISES CASTIBLANCO GALEANO De Guateque.- «Hoy que ya contamos con un órgano en que sal­drá toda enseñanza y toda defensa, debemos unirnos y formar un solo cuerpo para apoyarlo; debemos dejar todo gérmen de egoísmo y con­vertirnos en niños y maestros enseñándonos mutuamente.• JOSE BARRETO MORENO De San javier.-«Dediro mis más sinceros votos de adhesión a la alta idea que ustedes Henen en mira; estoy de acuerdo en cuanto 1 pueda suscitarles en pro de ese bello ideal, y quedo anhelando sa­ber la manera de ser útil en algún ·sentido para merecer hacerme par­tícipe de los opimos frutos que por medio de sus esfuerzos y constan cia alcance la Instrucción, y sus prop~gandistas quienes alientan un en­cendido celo en el cumplimiento del deber, aún -en medio de continuas como amargas decepciones.• CARMEN DE ALSINA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 213 De Nilo.- «Nada tan provechoso para los que abrazamos la pro­fesión del magisterio, como cerrar filas y unirnos en cordial hermandad; ·de modo que, con un mismo derrotero sigamos idéntico camino; y bajo un mismo pensamiento realicemos los más bellos ide~les.• MARIO FAJARDO De Bucaramanga.-•Mucha falta nos hacía a los maestros un pe­riódico de esta naturaleza y por lo mismo no dudo que será acogido con especial gusto en toda la República. Por mi parte le haré toda la propaganda que me sea posible.» EL VIRA S. GOMEZ De La Cuesta.-"Entusiasmada por sus esfuerzos por defender un derecho que nos es común a los que llevamos el honroso título de maes­tros, no puedo menos que manifestarles mis agradecimientos por su la­bor para impedir se arroje a la madre patria el baldón de incapacidad de sus maestros." CARLINA S. DE SABONGE · LA MISIO N PEDAGOGICA. El señor Ministro de Colombia en Bélgica ha dirigido el siguiente cable: •Presidente República-1\\tnistro lnstrucción.-Bogotá. «Acuerdo Ministros París, Berna, conforme instrucciones solicité oficialmente Gobierno belga la misión pedagógica. Favor autorizar Li­verpool para atender gastos. Lecolombia.• A NUESTROS AGENTES ESPECIALES. Agradecemos altamente a todos nuestros agentes departamentales el interés que han tomado en la propaganda de nuestra Revista «La Ac­ción Escolar•, especialmente al de Cartagena, quien convencido de la bor.dad de nuestros esfuerzos, ha puesto el entusiasmo que sólo sienten los verdaderos apóstole~ de la educación pública. Gracias al buen amigo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 214 LA ACCJON E~COLAR He aquí la palabra que debe resonar a nuestro alrededor, la que con más énfasis debemos pronunciar y de la que nos deberemos valer par'-' expresar n stras disposiciones mentales a cada instante. El placer y el dolor son los señores más poderosos que gobiernan el munao del sentimiento; el imperio del uno es tan basto como el reino del otro; al primero se liega por las vías de la actividad, al otro por el camino de la inacción. · La naturaleza se vale de ambos para conseguir sus fines; la semi­lla que siembra el labriego, o dá origen a un tallo que germina para con­servar la especie y mejorarla o se pudre para servir de abono y favore­cer el progreso de otras plantas. De la relación constante entre estos dos factores de la ley rígida de la naturaleza, indiferente al mundo del sentimiento, resulta un produc­to de muchísima significación que todo el mundo llama voluntad. Pero cómo se establece esta relación para alcanzar resultados be­néficos en favor de la humanidad? . Tened fuerza de voluntad, nos dicen los grande pensadores; y lué-go agregan: cQuerer es poder.• \ . Aforismo preciso en otros tiempos, acabaría hoy por acentuar la parálisis general que lleva el mundo a la inacción, si la apreciación de querer no es sustituida por esta otra: actuar es poder. Pero antes de actuar es preciso haber tenido voluntad, es decir, haber querido; el querer una cosa equivale a de3earla, y el simple deseo aunque es una fuerza natural, no es igual a la fuerza de voluntad, ésta se puede definir diciendo que es la suma de muchos deseos que tienden a conseguir un solo objeto. Satisfacer sus deseos, es la aspiración de todo hombre y siempre lleva en sí un deseo ing~nito de lograr el placer y evitar el dolor, su me­moria infiel en muchas ocasiones en cualquiera otro orden de cosas, siempre le recordará las circunstancias que le produjeron contento para procurar su repetición y las que le produjeron malestar para evitarlas. Y ya que en general puede decirse que no está prohibido por nin~ guna ley racional el modificar las cosas a condición de mejorarlas, y sien do esto lo que sucede cuando se oponen y contraponen los humanos in te- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 215 reses en abierta contienda, nada habrá de importar que se fracase en los intentos; lo importante será aduar, cada oposidón que triunfe será un acto de deseo no satisfecho e irá entrando a la batería hasta que la car­ga se haga insostenible. Actuemos: esta ha de ser pues la enseña que tomenos cuando nos aventuremos por el camino del progreso patriu; a la manera del pe­queño copo de nieve del cual se dice que desprendido, de la cumbre de elevada montaña, va rodando y creciendo porque ot¡os copos se le van adhiriendo en su camino, haciendo cortas estaciones que interrumpe la ley de la gravitación universal, para impuhiar de nuevo el bloque con más fuerza de gravedad, hasta llegar al valle el cual s1~...ude con vio­lencia. Saturémonos pues por el deseo de ver la instrucción pública a la altura que le corresponde. La gente de buena voluntad ve el movimien­to como el signo principal de la vida. El movimiento instniccionista que se está verificando, no puede ser visto sino a travez del prisma diaman­tino de la unión de los maestros. Los buen J S gobernantes mantienen su autoridad por las ventajas que dejan obtener a los gobernados y la unión de los gobernados es una gran ventaja. Por esto los grandes estadistas no ven los hombres, aisla­damente, sino en colectividades, en el momento de actuar para ejerci­tar sus deerchos. J. HIPOLITO SALGADO. Un ' rma &mport Por parecernos de grande importancia en los actuales momentos en que se piensa reformar lo que sea reformable dentro de los cánones constitucionales, reprod•!cimos a continuación la importante proposi­ción aprobada por el Congreso Pedagógico, en su sesión primera, que a la letra dice: «El Congreso Pedagógico Nacional «CONSIDERANDO: «Que es conveniente dar al Ministerio de Instrucción Pública una or­ganización que tenga por fundamento la manera como la Ley 39 de 1903 clasifica los diversos ramos de la enseñanza; y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 216 LA ACCION ESCOLAR cQue la unidad en la organización y funcionamiento de la Instruc­ció Pública es condición esencial para el progreso y bienestar de la Re­pública, «RESUELVE: «1. 0 Solicitar respetuosamente del Poder Ejecutivo la reorganiza­ción del Ministerio de ln~trucción Pública, de acuerdo con la clasifica­ción que de los diversos ramos de la enseñanza establece la Ley 39 de 1903. c2.• Proponer al Poder Ejecutivo la división del Ministerio en las Secciones siguientes: Sección primera. Instrucción primaria, Escuelas Normales y útiles de enseñanza . Sección Segunda. Instrucción secundaria, profesional y artística. Sección tercera. Instrucción técnica, industrial y comercial. Sección cuarta. Contabilidad. Sección quinta. Estadística. 3. o Pedir que los empleados de estas secciones sean elegidos entre las personas que más hayan sobresalido en el servicio de los ramos que se les encomiendan. 4. o Rogar al Ministro de Instrucción Pública solicite del Congre­so Nacional la reforma de la Ley 51 de 1917, en el sentido de que los Directores Generales de Instrucción Pública continúen dependiendo di­rectamente del Poder Ejecutivo, de manera que éste pueda ejercer de­bidamente el supremo derecho de dirigir e inspeccionar la enseñanza pública por medio de agentes dependientes del Ministerio del ramo. 5. 0 Pedir con encarecimiento a las autoridades respectivas que pa­ra la provisión de puestos en el ramo eJe la _educación pública se tengan solamente en cuenta la conducta intachable y la sana preparación y com­petencia pedagógica. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 217 6. n Finalmente, solicitar del señor Ministro de Instrucción Pública dé a la Revista del ramo la orientación que requiere el perfodico, lla­mado por su índole a llevar oportunamente a todos los institutos del país los progresos de las ciencias pedagógicas, y a ser el exponente del adelanto de la educación nacional-. El Presidente, FRANCISCO J. BARBOSA.-El Secretario, BERNABÉ RlVEROS. Aprotiado en sesión plena del 23 de diciembre de 1917. El Secretario, BENJAMIN URIBE. Nuestro ideal Tanto los individuos como las colectividades, en su marcha incesan­te de renovación y de progreso, han menester de un ideal excelso que, como el Norte a la imantada aguja, así atraiga las variadas energías de cuantos experimentan el anhelo infinito de ser útiles a la Patria, y por ella a la humanidad en el servicio de una noble causa. Y ha de ser de tal naturaleza que su realización corresponda a las modernas corrientes que, con espíritu cristiano bien entendido y por me­dio de saludables transformaciones, tienden a ·restaurarlo todo, dentro de la Caridad, de la Justicia y del Derecho, en el que es y será siempre ideal supremo de todos los ideales: Jesucristo! . . , Para cuantos después de Dios la grandeza de la Patria constituye objeto cuasi-divino de una segunda religión sagrada, es el magisterio augusto sacerdocio, y el maestro, la maestra, sacerdotes y sacerdotisas de nn culto que jamás puede morir ni interrumpirse, so pena de que se extinga también el fuego santo del patriotismo en el altar de Colombia. ¡Qué ministerio tan digno! ¡qué vocación tan alta! ¿Y están en con­sonancia la realidad objetiva y este ideal soberano? Nó, mil veces nó; porque el maestro, a quien por múltiples títulos corresponde el primer puesto en la escala social, va hoy a la zaga de todas las profesiones, y es considerado con torpísimo criterio, como infeliz proletario, acreedor si mucho, a raciones de hambre. Renovar, pues. transformar y rehabilitar el magisterio en la esfera intelectual y moral", y en el campo social y puramente económico es el ideal que perseguimos; a él hemos consa2'rado vi2"ilias y sacrificios, y a Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 218 LA ACCION ESCOLAR su servicio ponemos desde a}:lora lo que ya de tiempo atrás consagrado le tenemos: la actividad de una vida que debe consumirse íntegramente cual suavísimo holocausto, en esta caballerosa cuanto patriótica empre­sa. La Caridad y la Justicia que excluyen el egoísmo y los atropellos del -derecho; que implican corazón ampli.o y generoso para amar a toda la humanidad y explícito reconocimiento de las prerrogativas que a cada cual le competen, serán la bander~ en torno de la cual se agrupen los un­gidos de Minerva, maestros, mae3tras y profesores, ligados por los fir­mísimos e indisolubles vínculos de la asociación. "La Voz del Maestro." Justicia y caridad Cuando se trata de reclamar el reconocimiento de un legítimo de­recho o la reparación de un~ injusticia, no pocos, fundados e una falsa concepción _juridico -teoló~ica de la justicia y de la caridad, confunden neciamente la acción de la primera con una violación de la segunda, o, en otros términos, con la simple venganza. Conviene, pues, aclarar di­chos conceptos. La caridad es una virtud por la cual amamos a Dios y al Prójimo por Dios: "Amarás a tu prójimo como a tí mismo . " Prójimo quiere de­cir cercano, allegado, y como nadie es más prójimo nuéstro que nosotros mismos, por eso en igualdad de circunstancias y cuando se trata de bie­nes cuya conservación nos es necesaria y obligatoria, la caridad bien or­denada empieza y debe comenzar por sí mismo. El primero de los bienes es la honra, la cual, según la escritura, es más preciosa que el oro, y a su conservación estamos obligados, máxime los maestros, porque ella está ligada al bien de los educandos y al decoro de la profesión y del gremio. Conservarla, pues, y reivindicarla por to· dos loR medios lícitos posibles no sólo no es acto de venu;anza, sino de perfectísima caridad, prudente e ilustrada. ¿Y qué si a ella van unidos los bienes necesarios para la conserva­ción de la vida y sustento de los suyos? ¿Podrá censurarse la conducta de un maestro, de una maegtra, como anticristiana y vengativa si en ta­les circunstancias reclaman la restitución de su fama y del puesto a que tenía derechos adquirid s? Afirmarlo es combatir las enseñanzas del Evangelio y la doctrina de los Padres de la Iglesia; afirmarlo a título Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 219 de humildad y sacrificio es enseñar erróneamente que el Evangelio es Ja negación de todos los derechos y la anulación completa de la persona­lidad humana, doctrina condenada por la Iglesia como impía y raciona­lista; afirmarlo por último es ignorar lo que significa la palabra justicia. Llámase justicia una virtud por Ja cual se da y reconoce a cada uno su derecho: a ella por lo tanto corresponde la restitución de lo que injustamente se ha ~quitado; la reparación de los daños inferidos a los bienes o a la honra; la fidelidad en los contratos tácitos o explícitos, finalmente cierta igualdad y caridad. De ahí aquello del Evangelio: 'ham­bre y sed de justicia.'' En cuanto es legal obliga al ciudadano para con la sociedad y al le­gislador y gobernante para con ésta; bajo la forma distributiva impone al superior y a sus lugartenienteH la igual y justa distribución de gravá­menes y empleos; en su aspecto vindicativo, imperativamente ordena al gobernante el castigo de los culpables para bien de los asociados; por último, si mira al mutuo reconocimiento de los derechos entre Jos ciuda­danos bajo la forma igualitaria, se llama y ~s con razón .conmutativa. Ahora bien: si un maestro reclama de la autoridad la restitución de un empleo de que injustamente se le ha privado pide el reconocimien­to de un derecho adquirido por un acto de justicia distributiva, la cual se lo confirió en vista de sus talentos, títulos y virturles, y al mismo tiem po exige la reparación de la justicia conmutativa violada, ya que entre el empleado y el superior en este caso, y dada la legislación sobre la ma- . teria, existe como un contrato tácito por el cual el maestro se obliga a servir lealmente el puesto y el superior a conservarlo en él mi~tras se muestre competente y digno. Pedir, pues, sanción para el que viole la justicia no es venganza, es la reparación de una injuria, la cual consiste en la violación de un dere­cho. De ahí que a quien se arranca una renuncia en virtud del engaño~ de coacción moral, de injusto miedo se le hace InJUria y grave InJuria,· porque allí no hay voluntad sino apariencias de ella para librarse de in­dignas vejaciones. ¿Venganza y trama po1ítica para derrocar un Gobierno y crear ma­la atmó~fera a funcionarios oficiales, es exigir el reconocimiento de un derecho y la reparacion de una injuria? Entonces los jueces y Tribunales están de sobra en esta pobre tierra colombiana. en la cual según esto no debe imperar otra ley que el capri­cho y la arbitrariedad. Ah! pero también los que tal intentaren serán reos de aquella terrible coniL.inación de Jesucristo: "Si no abundare Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 220 LA ACCION ESCOLAR vuestra justicia más que la de los Eicribas y Fariseos no entraréis en el reino de los cieloe~.» C. A. Lleras A. "Conferencias y Discursos" A nuestros e o 1 e gas En todas las evoluciones humapas, el papel de la mujer, como fac­tor de ellas, ha sid o siempre decis i vo. Basta hojear la Historia para con­vencernos de esta hermosa ,verdad . Entre noso tros, erróneamente he­mos creído, que el fin de la mujer es únicamente las preocu¡:;aciones del hogar, y la historia de los pueblos nos enseña que cuando la mujer acoje una idea y se posesiona de ella, pone en su realización más inte­rés, más constancie1, más actividad y con mayor facilidad llega hasta el sacrificio que l os mismos hombres. Y no extrañéis que os hagamos es­tas consideraciones, porque al iniciar ~ el movimiento renovador del ma­gisterio colombiano, encontraréis un campo fecundo donde podréis po­ner de manifiesto tudo el entusiasmo, toda la energía y todo el valor de que séais capaces. Para llevar a feliz realización nuestros anhelos el arma más pode­rosa con que podemos contar es la unión sólida y compacta, en un solo cuerpo, de todo el personal docente del país. Unidos con uno s mismos ideales, con un sólo espíritu de compañerismo y mirando a un mismo fin, no habrá nada que se oponga a nuestro paso. El día que estemos constituidos en un solo haz, atado con el lazo fuerte de los comunes in­tereses, seremos respetados por los difamadores de oficio, nuestras pe­ticiones y reclamos serán ofdos y atendidos por el Gobierno y nuestras decisiones preocuparán a la opinión pública. ¿Y qué otra cosa puede esperarse de las ctecisiones de una colee- . tividad conciente y medianamente ilustrada como la del Magisterio, que si hoy no se extiende sino a algunos departamentos, mañana ocu­pará todo el territorio de la República? ¿Y no es natural y lógico que la cabeza, la dirección de esa Asociación numerosa y vivificadora esté en manos de los maestros de la capital y que como tales sean los que encarrilen la corriente a los fines a que esta llamada? Para hacer públicas nuestras 1abo·res necesitábamos de la coopera­ción de ese poder, que como la luz, penetra hasta los más escondidos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 221 resquicios de la sociedad; necesitábamos de la Prensa y ahí tenemos nues­tra Revista LA ACCION ESCOLAR, que será la conductora de nuestras ideas, y la encargada de recorrer, como un1 encarnación nuéstra, los confines todos del país. Y al decir nuestra Revista, debéis tener presen­te que no es propiedad exclusiva de unos pocos; ella es vuestro voce­ro, y t~dos y cada uno de vosotros debéis mirarla como obra común y velar por su porvenir, con el mismo celo con que la madre vela por el bienestar y honor de su hija . . El poder de la prensa ha sido siempre, y es hoy, uno de los más temidvs por la sociedad: élla edifica y engrandece a un Gobierno cuan­do as{ lo quiere, y derrumba y de struye cuand o a ello se propone. , Cualquier desprendimiento de parte de IPS maestros, es un verda­dero heroísmo, no porque falte el entusiasmo, sino porque muchas veces las circunstancias nos lo impid en; pero afo ~· tunadamente los que están con nosotros tienen valor y siguen la c or riente como lo demuestra el he­cho de estar suscritos en número consid erable. Con elementos élctivos e inteiigentes tenemos derecho de aspirar a todo, porque las cosas fueron puestas en el mundo para ser conocidas y dominadas por los hr1mbres, y si no nos sentimos capace~ de seguir adelante, no seremos digtH s de someter a nuestro molde a Jos ciudl'da­nos que la sociedad ha puesto en nuestras m nos y que mañana forma­rán la Patria. Pero como nada hay pArfecto, cuando se trata de obra de los hom­bres, hemos sabido con gran extrañeza y pesar que .algunos miembros del cuerpo docente no sólo miran con inctiferencia nuestra obra, sino que tratan de infundir la división donde sólo debieran reinar la fraterni­dad y el entusiasmo; de ellos exigimos una p ueba de amor a la profe­sión que ejercen, un rasgo por pequeño que sea, del valor moral y ci­vil que debe caracterizar a un buen educador. ¡Quiera Dios que a tales personas no se les pueda aplicar la parábola de las vírgenes necias, que cuando pensaron asistir ya había pasado la hora; porque no debe­mos olvidar que cuando se persigue un alto ideal, como el que perse­guimos los maestros colombianos, las personalidades son meros acci­dentes, y como tales, no afectan la esencia de la obra; que estas mismas armas con que hoy defendemos nuestros derechos y procuramos digni­ficar nuestra profesión, servirán también para anular cualquier enemigo que se oponga a la realización de nuestras comunes aspiraciones. Y para terminar, felicitémonos por la bondad y magnitud de la e m- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 222 LA ACCION ESCOLAR presa que hemos acometido y cuyos frutos; si no los cosechamos inme­diatamente, no muy tarde nos veremos convertidos en vendimiadores de doradas espigas en un campo donde no habla sino divisiones, desa­liento y pobreza. ' ' lJ (Continuación) esposa de salud débil de complexión extremadame!lte sensible, parecía sucumbir al dolor por la pérdida ue sus hijos. Minada por una fiebre lenta, Muller la veía extinguirse sin que el caudal de su ciencia médica ni todo el celo de su amor, pudieran detener los progresos de la enfer­medad. Resolvió entonces emprender viaje a Mompellier para consultar uno de sus amigos y colegas cuyo mérito apreciaba mucho. Partió lle­vando a toda la familia que se componía de su noble y abnegada esposa convertida casi en una sombra querida; su pequeña Nelly de 4 años de edad y su hermana Isabel viuda a los 3 años de matrimonio, a quien ha­bía servido de padre por ser más joven que él, y a la que acompañaba su hijo Rafaél, pocos años mayor que Nelly. Hicieron el camino por cortas jornadas, en ·un carruaje a su dis­posición, a fin de detenerse no sólo en las ciudades para pasar la noche sino aún en las aldeas o poblaciones de poca importancia que pudieran presentar a la enferma distracción agradable. Esta causa impidió a los viajeros llegar a Monpellier, pues habiendo hecho alto cerca de Piedras Blancas, la señora Muller fne sorprendida al contemplar el espléndido panorama que ofreció a su vista el valle pintoresco, por rara casualidad imagen perfecta de aquel donde pasó su infancia y por consiguiente nimbado con aureolas de recuerdo .... embalsamado con esencias de vida. Quedémonos aquí amigo mío, dijo al doctor; si alguna cosa puede curarme es la felicidad, el bienestar que en este sitio se siente, nos rodea, nos penetra. Abandonemos para siempre la Suiza, donde hemos llora- - do tanto; así alejaremos nuestra Nelly del aire que respiraron sus her­manos, para que no perezca como ellos. Hagamos construir una quinta Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 223 en la cima de esta bella colina cuyo s~ave declive permite transitada fá­cilmente; yo vendré cada día a mirar los trabajos con un interés que me reanimará; el aire puro que viene de estas montañas me volverá la fuer­za y la vida. Nada podrá expres~r la alegría que exaerirnentó el doctor al oír a su esposa esas palabras que en3ancharan su corazón con la esperanza de salvarla de la muerte que vela cercana . Inmediatamente se dedicó a realizar los deseos de la enferma Jo más pronto posjble, allanando to­das las dificultades que se presentaban. • (Continuará) GRAN CONFERENCIA INSTRUCCIONIST A. A las 9 de la no­che del el día 6 del presente, tuvimos el honor de oír lafbrillante conferen­cia, que sobre refo1 ma educacionista y modernos rumbos de la enseñan­za, dictó en el salón del Cinerama, el inteligente sosiólogo Presbítero doctor Carlos Alberto Lleras Acosta. Esta erudita y clara exposición, he­cha con la lógica irrefutable del que está en posesión, de la verdad, fue un serio estudio científico sobre las reformas que deben introducirse a la educación nacional en sus distintos grados. El plan de reforma educacionista expu estC? sabiamente por el doc­tor Lleras A. tiene por base la instrucción r eligiosa y por norma la mo­ral católica, sin las cuales no puede haber verdadera educación, ni ver­dadera cultura, ni verdadero progreso. En cuanto a los sistemas, m~to­dos y procedimientos por él aconsejados, son los que hoy están implan­tados con éxito en los países más civilizados. cLa Acción Escolar• en nombre del personal docente felicita al señor doctor Lleras A. por esta meritoria labor y le pide con encareci­miento, que ésta no sea la última conferencia, que sobre tan importante problema, tengamos el placer de oír. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 224 LA ACCION ESCOLAR ista de use iptores (Continuación) jerónimo Rueda Lineros, Dr . Obduli n Chala - Pbro. Nuestro agente en Cartagena Dr. José Eusebio Ri caurte Pbro. Dr. Pedro Pablo Galindo P. Alicia Palacino, Clonina Jiménez, Ana joaquina de Rodríguez Aristela Carrillo Mercedes Carrilld María A Muñoz Mercedes Fernández . Enma Vargas Florez de A. María J. Cifuentes C. María Alonsa Gacharná Elvira Liévano María Liévano Dolores Leza ca María Elena Fo nseca Moisés Casteblanco Galeano Teresa Pardo de Novoa Elena Varga ~ Paulina Barón Lucila Pulido Belén Beltrán Bernarda Ruiz Herminia Espinosa Adelina Avila Paulina Rincón Segundo Gabriel García j. Ana Edelrnira Neira Hercilia Ortiz . Ana Rosa de González Lucía Gómez Ismael Gamboa Bernarda Vargag B. Alicia U. de Forero Luis Eduardo Forero José Vicente Rodrígu e z Margarita Mendoza Agripin Samper Mercedes de Londoño Carlina de Sabange Julia jurado Concepción Rogelis de Luque Emma Osorio de Lizarazo Manuel Zabala Pablo E. Posada José Cañas Cuervo Teresa de jesús Urrrego María Antonia Neira María del C. Palacino Basilio M. lbañez Emilia OrjueJa P. Concepción Santana Ana Berta Aguilera Ana Rosa Gutiérrez Pedro Pablo Méndez Carmen Rosa Arrubla Inés Cordovez Efigenia Castro Gregorio Ramírez Teque José Barreta Moreno M· ría Espinosa G. Celia Nieto josefina Jspina Emperatriz Novoa María Elisa Rey María B. Fajardo Elena S. Gómez Sara Bernal josefina León josefina St1rmi ento Julio Salcedo Dulcey ·Adelina Mora de Ruiz julio Vareta María Calzada Gabriela Ramírez .. Graciliana de Martínez Aurelia Pulgar Marta Castillo Ch. Julio Cuállar Julia T. de Madero Ana Amorocho Moreno Ana Luisa Reyes Emilia Burgos Enriqueta Moreno Marco Antonio Pardo (Continuará) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 7

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 3

Por: | Fecha: 1923

..... .,., . ~r.,. ~'~ .la ftee¡ón f~eolar ~- .¿a. Organo de los Maestros ~ h'l 1 - .... Direcél~n y Oir..,ctor: RJ<~.TJAMIN' A~CI'liF.GAS Por telégrafo: . ) A dminist.racióo: Jefe ele Redacción: .lorge l. Martloer. Carrera 4~. N9 !01 Añministraclur: Jo,~ Hivólito SAlgado «ESCOLAR• 1 ~,..;JU~ [ BOGn'l'A. OCTUBRF: DE 19!1 NUMERO .~ ~1 · ·~ Doctrina de ·Redención Centralizado ~1 Ramo, de manera que el Ministro de Instrucción Pública pueda desarrollar una acción uniforme, y ltevarla eficazmente, hasta la más apartada sección de1 país, entonces es preciso saber a quiénes corresponde tomar parte en este proceso" de la educación na­cional. El problema complejo por sr mismo, necesita la intervención de to~ dos aquellos en quienes haya un poco de fe, y que" Los que tengan luz1 que la traigan". Si queremos reforma en nuestra lnstrucc1ón Pública·, se deben aunar las voluntades, porque las reformas corresponden: unas, al Gobierno; otras, a los maestros; otras, a los estudiantes; otras, a los padres de familia; y otras a la opinión genera l. El Ministerio de Instrucción Pública no podrá realizar su programa de reformas, si estas fuerza., no obran en el mismo sentido. · Estamos en capacidad de decir que la corriente de resurgimiento pedagógico, preocupa hoy el pensamiento de los maestros de lJ Repú­blica; que ellos no se han quedado impasibles al margen de los acontc~ cimientos, ni han descuidado las necesidades que reclama el progreso de la nación; pero urge, como medida ini4plazable, si se quiere aprove­char toda la eficacia que pueda dar el elemento docente, mejorar la s( ... tuación social de esos abnegados servidores del Ramo, sacarlos de ese estado de miseria, casi absoluta, que ahoga todo entusiasmo y destru­ye toda vocaclón, que aleja a los más capacitados de las actividades de la enseñanza. para di!jar el paso a los profanos en las ciencias pe­dagógicas; urge hacer del magisterio una carrera profesional que siquie­ra asegure la subsistencia y no dt!je morir en el olvido y· en la necesi­dad, a quien tiene el valor de dejicar su vida a la enseñanza; es nece- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCJ('N E~COr Al? · ; sario que un modesto pasar aguarde a los que caig:m vencidos por los· ; años, y que se acabe con esa exagerada desproporción, entre los suel·· ¡ 40S urbanOS y rurales cuando las funciOO '"' S son las mismas y los re- !Ultados semejantes. · No parece diiícil encontrar una fórmu.la equitafiva y justa, que au- · mente progresivamente los sueldos del magisterio, hasta llegar a una do.:. tación mínima, pero que ert todo caso le sirva para conservar decoro-· tam nte el puesto que exige su misión. Esa fórmul~ deberá consultar las circunstancias de lugar, méritos, estado-, ti~mpo de servicio; y d be ... er tal, que atraiga los mejore~ elementos, aquellos más capaces de ea tizar las orien aciones del Ministro. ~ólo así podrá exigirse trabaj · a los maestros, selecta preparación, y sólo asf podrán ellos mejorar fOntinuamente 5LS capacidades profesionales. Sin esta medida inaplazable, sin levantar el magisterio a una posi·. Fió,n decorosa y estable, los edificios escolares, los mobiliarios moder­nos, eJ material de en::;eñanza, las misiones pedagógicas, los métodos:­la organización, no serán sino medidas secundarias, sin fuerza suficien­tE' para realizar Jos anhelos de renovación a que aspira el país. fr!ejora del personal docente. Este es el problema, base de la re forma. Afortunadamente el último mensaje del señor Presidente todo lleno de p~lriotismo y vigorosas iniciativas d~fine claramente la idea; y en e•. amplio programa del señor 1\\inistro del ramo, figura la misma iniciati·· ra redentora; toca al Congreso, a las Asambleas departamentales y a las Corporaciones munic,ipales cooperar en este sentido a la obra constructiva de nuestra educación. · Ya es tiempo de que las reformas instruccionistas· no sean ent~ nosotros, solamente entusiasmos de momento determinado; es preciso; que haya apóstoles que .en toda hora luchen por la ley, pqr la ordenan­za, por el acuerdo; apóstoles incansables que sepan predicar y soste­ner con valor, la doctrina de redención del Magisterio • .. . .. ' . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ~CClON 'ESCfli.A"R :Galería de lnstitutores Colombia nos · Dr. Manuel Antonio Botero Adornamos esta ga1erfa -de institutores con el retrato del Dr. Manuet Antonio Boter,l, GUien en una labor silenciosa pero al1amente meritoria ha prestado inmensos servicips a la ln~trucción Pública. Como puede verse en el ligero recuento de sus labores, por esos y por muchos otrOi ftulos, merecedor a figurar en esta galería. · : Gradu~d~ en et Colegio ~ayor de Nuestra Señora del Rosario · esa 1898, a la edad· de 19 años, fue nombrado profesor de latin y castellano de Bello del mismo establecimiento. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • LA ACCION ESCOLAR' Poco después de gradunseguirá pro­curando evitarles las compañías y lecturas peligrosas y todses que salió del puerto, y mar. y mar ..••..•.•. y mar tan só· lo encuentra; ha visto las pupilas extraviadas, en tarde melancólica y serena, del rudo compañero que solloza y junto al mástil recostado tiembla; los domadores de las turbias olas inclinan a su lado la cabe· za; se van a revelar, porque sus almas tienen miedo y nostalgia, están enfermas. Pero él (lo veo!) sueña entre la bruma y sigue delirando con la tierra; y a solas, agobiado de ambiciones y con la frente entre la ma­no puesta, asf sobre la popa de su nave, es el viejo, es el mago, es el profeta, que no quiere volver porque lo aguarda el pueblo que le dio tres carabelas para colgar en la picota infame el último girón de su ban­dera. Pavorosa ansiedad de los que sufren, pavorosa ansiedad de los que esperan! Horrendo antagonismo de la ment~ en que está solitaria la conciencia! Mago sombrío de cabellos blancos, viejo azotado por letal tristeza!.. ..••.••. tus ojos, noche doble de tu alma, bajo la noche de los cielos, quieta, debieron de tener en la agonra de aquella hora de emo­ción suprema, todo el brillo del rayo fugitivo, toda la inmensidad de las tinieblas .•.•..•... Amanece. Las brisas matinales se ponen a gern:r junto • a las vela$ J plumones helados van llegando de neblinas errantes y extranjeras, a aaludar la pálida neblina que en los cabellos de Colón blanquea. De improviso rugió despedazada la .oscuridad tranquila y gigante~­ca; algo como el bramido prepotente de la sombra monstruosa, y honda y negra, sacuidó los abismos de las aguas, genitoras de bárbaras tor­mentas ..•• ¡La señal convenida! La palabra con que grita el cañón: ¡La tierra! ¡Tierra! · Entonces en el alma del marino yo no se lo que fue; sopló sobre ella un huracán de gloria que avasalla, un huracán de gloria que doble­ga; hubo tal vez sobre su faz marchita el gesto doloroso del que crea .••. y dobló la cabeza entre las manos, llorosa, blanca, desgreñada y trému­la. F. RODRIOUEZ MOYA , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80 LA ACCION ESCOLAR Doctor }enaro }íménez El 19 del mes pasado, los hijos del Colegio Mayor de Nuestra Se­ñora del Rosario, nos asociamos en los festejos del vigésimo quinto ani­versario de la ordenación sacerdotal del Doctor jenaro Jiménez, del profesor insigne, del latinista eminente para quien no tienen tropiezos los exámetros de Horacio ni las oraciones de Cicerón, ni aquellas pági­nas de divinas dulzuras que inspiró la musa del Cisne de Mantua. El doctor Jiménez es un a dorador de la lengua de los romanos; co­noce a fondo los secretos de Ovidio y las elegancias de Tácito, y sin hacer ostentación de sus conocimientos, sabe ocultarlos con esa modes­tia con la cual los sabios quieren pasar inadvertidos ante los ojos de los· hombres. Nuestro maestro es siempre el amigo cariñoso, et ejemplar del sa­cerdote ante quien hemos dejado muchas veces la escoria de nuestras culpas y del cual hemos aprendido la virtud verdadera cuya luz es inmu­table •muévanse a donde se movieren los soplos del aura popular.• Nr sotros que hace algunos años abandonamos las aulas del Colegio del Rosario después de haber enriquecido nuestra mente con las ense­fianzas del Doctor Jiménez, no hemos querido pasar inadvertidos la fies­ta del profesor porque bien sabemos que las glorias del maestro son las glorias del discfpulo. De ahf que movidos por el agradecimiento, depositemos el home"' naje de nuestras palabras para significar que el amor y la admiración son oftendas que rinde el corazón cuando contempla el esplendor del mérito. · Cuando la existencia del Doctor jiménez se apague como un sol en la tarde postrera después de haber iluminado las inteligencias de muchos y de haber contemplado las doradas espigas que él sembró y cuidó con soHcito afán, Dios sabrá premiar al varón fuerte que ceñidas las ínfulas del sagrado ministerio, ha sabido cumplir la palabra que desde há 25 años conserva inalterable como una virgen el manto de su pureza. Prosiga el maestro la dura y penosa labor del apóstol que educa e instruye con el ejemplo y con las palabras: continúe brillando esa mente para orgullo de la Iglesia y honra de la Patria, porque bien sabe el Doc­tor jenaro Jirriénez que sus obras se encargarán de hacer ciertas lt1s pa­labras que en el inmortal pentámetro forjó el autor de las TRISTIAS: Me tamen extincto fama superstes erit. PEDRO IGNACIO ROSILLO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCl' lN ES ·oLAR El verdadero maestro y su verda­dera obra Rl ¿Quién no se llena de respeto y de temor al pen~ar, q:.Je del mndo como el maestro se conduzca en p esertcia d~,los niños que la socLd1d ha colocado bdjo su sabia y paternal direcció 1, d.!¡:>en Je en gran parte la dicha y felicidad que ha d~ remar más tarde en los corazones d ~ sus educandos? Del impulso que el t'ducador de a es1s vol unta Jes endebles pero dóciles, de las inclinaciones que se le hagan tomar al niño desde su tierna infancia, surgirá la moneda cort la e 1al ha de emp ·ender la lu­cha en este mar prolJ!eloso de la vida. No puede úno explicarse cómo haya quienes se atrevan, sin preparación algun~ a ejercer la santa, la ci­vilizadora, la incomparable y hermosa misió •1 del cristiano educador; pues, como dice un in5igne pedagogo: "Cuando esté no sólo en los la­bios sino también en la con.:ienda de tod >3 los educadores d.! la niñez y de la juventud, la convicción de que la educación es una tarea delicl­da y trascendental, entonces, los estudios pedagó¿icos serán mirados con el aprecio que merecen. Ahora bien; tojos, cual más, cual menos, hemos de llenar en la vida la tarea de educar, el padre, la madre; el Sl­cerdote y más que ninguno otro, el maestro. ¿Quién no se verá en el trascurso de su existencia en el caso de in­fl. uír sobre la educación de alguna persona? Pues si esto es a si, y si en· la educación la más corta influencia puede engendrar resultados trascen­dentales, e:; preciso que las ciencias pedagógicas las estudiemos todos los hombres y muy particularmente el que a ellas se dedique." Si bien es cierto que el apostolado del cristiano e Jucador es noble y muy meritorio ante los ojos de Dios, también lo es por la conti­nuidad de los sacrificios qu ... impone, se h1ce b1stante penoso para el que de convicción es maestro, y si no en todo e\ trascurso de su magis­terio a Jo menos en ciertas circun:;tanci 1s. Y no poseyendo el pobre, abnegado y noble maestro recompensas de ninguna clase en este mundo, como el niño en el cumplimiento de sus tareas, el negociante en sus ganancias, el togado en sus triunfos y el sacerdote en el altar, claro es, que deberá exatarse a si mismo para no Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 82 LA ACCTON ESCOtAR desfallecer cuando llegare el momento de prueba y esperar, solamente promesas eternas. El Santo fundador de las Escuehs Cristianas, !luan ~autista a~ la. $all~, al hablar de la verdadera y única recompensa a que debe aspirar el cristiano educador, se expresa: •Considerad hijos mfos, dice el San­to, que vuéstro será el premio y tanto mayor cuanto má; hayáis trabaja­do en sacar fruto de fas almas de los niños.. Vuestros discípulos serán gloria para vosotros en el día del juicio~ si los habéis instruido bien y si se han aprovechado de vuestras reflexiones; porque el celo que_ hubie­réis desplegado y el provecho que hubieren sacado se manifestará ante la faz del universo entero. Oh! Cuánto gozo tendrá un educador al ver a muchos de sus alumnos en posesión de la dicha eterna, de que le se­rán deudores por gracia y obra de jesucristo. Qué torrente de alegria sentiréis oyendo a aquéllos a quit!nes habéis conducido al Cielo, com<> de la mano, qué dirán de vosotros por toda una eternidad: Estos hom­bres son los siervos del Dws excelso que nos anunciaron el sendero de la salvación. Cuánta gloria para los maestros, continúa el Santo, que hu­bieren instruido a la niñez con Dios, por Dios y para Dios cuando resue­nen las acciones de gracias que estos niños darán a los que les enseña­ron el camino del Cielo.• De lo expuesto hasta aquí y algo más que podrfamos agregar, se ve claramente, que a más del estudio pedagógico, imprescindible, se re- 4Uiere tener alguna fundada vocación; de lo contrario pronto cae en el desprestigio de sus semejantes y quedará a la vera del camino, sin la caricías que consigo trae la satisfacción del cumplimiento del deber r Mientras no se busquen los hombres para los puestos y nó los puesto~ para los hombres, estamos perdidos y como dijo el Padre de la Patria,. Simón Bolívar, •arando en el mar .• FRANCISCO ROSAS S . Director de la Escuela U. de Albán. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 83 Educación e Instrucción moral, intelectual y física~ El instructor contempla siempre en su imaginación al hombre ideal cuyas perfecciones quisiera ver realizadas en los niños y jóvenP.s pues­tos a su cuidado, de igual modo que el escultor desea trasmitir al már­mol las formas puras que contempla en su fantasía. Comprendidos en este n0ble fin de ta educación e instrucción hay varios fines que le es­tán encomendados: el de adquirir conocimientos; el de disponerlos or­denadamente; el de elevar la mente, a la contemplación de la belleza pura, de la verdad, de lo hueno; y el de ponernos en condtciones de ~umplir en la mejor forma posible nuestros deberes para con Dios y pa­ra con nuestros semejantes. Como el hombre es el ser más nollle de cuantos componen el mun­do visible, toda~ las ciencias antropológicas son superiores a las que tienen por objeto los demás seres de la naturaleza. Al trabajar para el más grande de los fines cual es el perfeccionamiento del linaje humano se tiene en cuenta que para conseguir su verdadera y real importancia ta base y fundamento tit-ne que ser la caridad; virtud sublime enseña­da prácticamente por el divino Maestro jesucristo; y asf se tiende a for­mar ciudadanos del cielo, con Jo cual se preparan los mejores ciudada­nos de la tierra. La importancia de la instrucción y educación se deriva de la natu­raleza del sér que dtrige y de la trascendencia que alcanza. Es la direc­ción de un sér inmortal y libr ~- No se trata, pues, de llevar a su fin a un sér cuya existencia no termina con la consecución de ese fin sino que en este continuará una existencia eternam ... nte feliz o eternamente desgraciada, pues que la libertad de que está dotado implica la respon­sabilidad. Tiene, además, ese sér, muchos y más delicados deberes qu~ cumplir sobre la tierra: de la educación que rec,iba, depende en gran parte la vida que lleve, la felicidad de su familia, el progreso y bienes­tar de su patria. La educación de la. juventud debe tener por base el princioio religioc;o. Un Institutor sin fé profunda y sincera no podrá lle­var al corazón de sus alumnos sentimientos íntimos de virtud. Pero la fé sin obrás es muerta: el Maestro no ha de limitarse a ser un creyente teórico; dtÚ)e ·llevar sus convicciones a la práctica. La piedad se tras~ mite más por el ejemplo que por la palabra. La fé te dará al Maestro Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 84 LA ACCfON E~COLAR fuerzas para el cun~plim1ento de sus arduos deberes. Sin ese auxilio sus tareos l:arecerian de objeto adecuado. Para que el Maestro pueda obcener sorprendentes result 1dos en lo físico, intelectual y moral, e im,>rim1r sello de luz en sus educandos, ne­cesJt i removerlos hasta en lo más hon Jo de su sér; escudriñar las mo­dalidades de su mundo interior; lo que dejó en él la culpa original y lo que puede la gracia redentora; conocerlo, en su na, p .ua recoger hasta los más debiles el:OS de su espíntu y de:;arrolldr sus facultades en ar­monía las unas contra las otras; para saber en qué parte necesita ser alentado y qué parte ser contemdo; para poder 111irar como a través de limpio cristal las luchas que germinan en su alma y someterlas a regla y disciplina sin que por ello sufran menoscabo la libre espontaneidad de su espíritu, la ¡ugénua alegría de su corazón. MARIA SANCHEZ RAMO S Escuela urbana de niñas. Pulí Septiembre 1923 ~ El buen humor en el maestro PLAN ( 1 Definición 1 2 Necesidad ~ 3 Manifestaciones • 4 Ventojas ti 5 Medios de sostenerlo 6 Defectos opuestos Cualidactes y virtudes en sumo grado debe poseer el llamado a mo­delar los corazones de los niños y encaminarlos y guiarlos por el derro­tero que conduce a la verdadera felicidad: la prudencia, el celo, la pa~ ciencia, la firmeza y la constancia deben ser otras tantas flores ornato del maestro; mas no es esto sólo, falta algo que complete un bello rami­flete, una síntesis del maestro modelo, falta el buen humor, factor impor­tantísimo en educación. El buen hLJmor es en el maestro una constante disposición para tra­tar con amabilidad a sus discípulos, y proporcionarles vida escolar ale· gre, dirigiéndolos con palabras firmes sf, pero suaves, usando de la in­dulgencia y de la dulzura en vez de la reprimenda y el castigo. El buen Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOL R 8.5 humor es la igualdad de carácter, la paciencia continua para sobrellevar las atficultaJes que el illstitutor encuentra en el desempeño de su mi­sión. En fin; el buen humor e-; una bella virtud, fruto de la lucha perso­nal, y no sólo la manífestac1ón intempestiva de una alegrfa momentánea seguida de cóleras, motivadas o no, de palahras y a veces de acci nes, que hieren el honor de los mños y de las familias. La fuente rel buen hurnor no es otra sino la abnegación, la fuerza de voluntad, que se impone a las contrariedades, que salva los obstá­cul .. s encontrados en la escuela y hace al maestro dueño de sí. Verdad es que los niños ceden ante la rigidez y la firmeza del maes­tro, pero como njerza el maestro verdadera influencia sobre eJJos. 1:.1 niño, ahgte ror nótUJale2a, H ' Siscuela, la consideran como una cárcel y no ven en ella sino contrariedades y amarguras; en tales circunstancias resultan inútiles todos los esfuerzos y estímulos que se empleen para incitados al trabajo; de esa manera fracasa la obra educa­tiva. Asf como la bondad y la dulzura ganan el corazón y la voluntad, el buen humor y la alegría ponen al institutor en comunicación simpáti­ca cvn sus alumnos y le facilitan no pocas ocasiones para conocerlos, corregir sus defectos y perftccionar sus virbtdes; si Jos niños aman a su maestro le cuentan sus triunfos y sus derrot , sus alegrías y pesares y muchas veces sus proyectos e inclinaciones; por el buen humor el maestro ha llegado al campo bienhechor del apostolado cristiano. Porque el profesor se ha hecho amar, los alumnos no intentarán ja­más disgustarte, y si desgraciadamente esto sucede, pondrán todos las medios posibles para contentarte, ya sea declarando la falta y pidiendo indulgencia, ya presentando respetuosamente sus excusas; cobrarán tal cariño por la escuela que siempre querrán estar en ella; el trabajo por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 86 LA ACCION E~COLAR duro que sea, les parecerá muy llevadero. ''Trabajo que se hace con amor no cuesta dolor." La disciplina por más ~uave que se implante es siempre penosa para el educando, pero en este caso se convert1rá en un estimulante para todo lo bueno y noble, puesto que su estricto cumpH­m; ento es la más expresiva manifestación del acato, respeto y aprecio para el maestro. Si el institutor entra alegre a clase; pero con esa alegria nacida de la fuerza de voluntad, capaz de oponerse a las mavorrs dificultades, la comunica naturalmente a los niños, porque la alegría es expansiva; y éstos ven en su maestro no ya el amo que los castiga, sino al amigo, que tanto gusta de infantiles compañías, al padre que ¡tCOnsejll, al mé· dico que cura y sobre todo al maestro, al maestro que continuamente se sacrifica por su bien, haciéndose por ello merecedor a la estima y aprecio de todos. Por otra parte con lecciones interesante~ y alegres, adaptadas no sólo al desarrollo intelectual, sino relacionadas con la vida social y práctica a que los niños están llamados a vivir, ven desde luégo la ne­cesidad de lo que aprenden; pero como para ello se requiere paciencia y gusto por la enseñanza, hay expresa manifestación del buen humor. Se sabe que la bondad y dulzura ganan el corazón de los escolares y que la rigidez establece a lo más el orden exterior y que para una di .. rección conveniente hay que aunar la suavidad cor: la firmeza, cabe pre ... guntar por cuál se debe principiar. Si bien es verdad que ante todo la escuela debe ser un lugar de la­bor activa, no es menos cierto que debe serlo t~mhién de orden y disci­plina, resultados que no se logran sin la imposirión del maestro, que exi­ge y hace cumplir el deber escolar; hallado esto se otorgará!l ciertas concesiones que son a la vez lenitivo y descanso para las fatigas y tra­bajos coLidianos y una prueba fehaciente del amable dominio del edu­cador. El educador, en qui n los niños tienen confianza, exterioriza su ale­gría con un trato siempre cariñoso y dulce sin llegar a la debilidad que relaja la disciplina, procura hacer de su escuela una familia en donde él representa al propio tiempo al padre y a la madre, y se alegra por los progresos y sufre por los acontecimientos funestos de sus alumnos; asl se le abren los corazones, y su palabra no halla resistencia; conoce a fondo a sus educandos y puede dirigirlos con toda facilidad y acierto. Así como la juventud es la edad de la ~enerosidad, del sacrificio y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. A L ACCION FSCOLAR 87 de la abnegación, también gusta de la alabanza y del aplauso, y desea la palabra de aprobación en recompensa del deber cumplido; la voz de aliento y el elogio la mant1enen firme y vigoroza para la virtud y el tra­bajo; no negará el maestro estas muestras de amor y simpatía a sus discípulos, como que son el sostén del buen espíritu y una viva m1ní­festacíón del buen hu nor; siempre es muy cierto que "Más moscas se cogen en una gota de mid que en un VdSO de vinagre". Pur otra parte el buen humor no es motivo para permanecer indife­ferente ante el mal obrar de los niños; reprochará el maestro, y castiga­rá, toda vez que necesano fuere, lo incorrecto de sus díscipulos, al tiempo que alabara prudentemente las buenas acciones, mostrando en ello justa complacencia; otras veces perdonará la debilidad, dando una elocucutt! mamfestación de su apacible genio. La posesión de sí ante la falta y el castigo es de ab3oluta necesi­dad; ::,i la separación sistemática de alumno:; en clases sociales, la par­cialidad injusta basada en principios materiales y egofstas, la atención del maestro concentrada en los más ricos y de mejores cualidades, des­cuidando a los demás, sin atender ni a los merecimientos ni a las capa­cidades, que no pocas veces son superiores en el hijo del proletario que en d uel capitalista, perjudican tanto la buena marcha del plantel, como bien lo observa el padre Ruiz Amado, no son menores los estra­gos causados por los arranques intempestivos de cóleras o de alegrías, que hacen al maestro voluble e indecisos a Jos alumnos, llegando al ex­tremo de que lo mismo será para ellos ver al superior disgustado que contento, por la costumbre de presenciar estos cambios repentinos e in­justificados. El castigo no va, en manera alguna, en pugna con la ecuanimidad del institutor, y menos ·cuando es indulgente, raro y proporcionado, cuando se logra convencer al alumno, de que se emplea no por ven­ganza, sino para su bie11, para su propia enmienda; represiones y avi­sos dados con lenguaje culto, castigos que no hieran el honor sino que estimulen el esfuerzo, no van en contra del ambiente familiar, fruto del · genio suave del maestro, pues los alumnos saben entonces distinguir los mandatos del padre amoroso que se . ve obligado a oponerse a sus caprichos infantiles. La risa es la manifestación más genuina del buen humor; no sólo es permitido al educador tener ratos de regocijo y expansión con sus discípulos, sino que en cierto modo conviene hacerlo, sobre todo, si se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 88 LA ACCION ESCOLAR tiene bien implantada la disciplina y se buscan para ello, momentos oportunPs. Hé aquf un elogio qu.! Banso Echenique hace de la risa: ' 4 La risa nos hace sociables, no3 predis >one a la fraternidad v siernhra en nuestro corazón una fecunda y prolífka s ~m lla d~ b >n ja les. El que ríe no se dejará llevar por los av1esos instintos, porque es virtuosa la 2legría. El que ríe mira a los ojos y ti en 1e las ma 1os y abre las ouer­tas a la voluntad; quien ríe es fuerte ante la adver.;idaj y no se deja ga­nar del desaliento y lucha con esperanza firme y triunfa con victoria cierta; el que rfe sabe llorar a tiempo, quien rfe no envt>jel e, es inmortal, quien ríe está cerca de Dios.• (Continuará) MANUt:L J. HERNANUEZ Página infanti 1 El día 25 de septiembre del presente año, se efectuó el dPsafío pro­puesto por los niños de la Escuela Superior de las Nieves y aceptado por lc,s alumnos de la Superior de San V1ctorino. Las dases sobre que versó el concurso, fueron: Aritmética y Ortografía práctica Ante más de quince maestros que fo rmaron el cuerpo calificador, se propuso el tema de aritmética que fue resuelto. y luégo estudiado y cali­ficado por el jurado, quien declaró vencedores a los niños uctavio Pé­rez, Anastasio Rojas, Jesús E. Orbegozo, Efraím Bernal y Tomás Prieto. Por haber alcanzado la más alta calificación en ortograffa prácti­ca, resultaron vencedores los niños Jacinto Torres, Juan Prieto, Carlos Torres, Jesús E. Orbegozo, Tomás Prieto, Juan F. Orbegnzo, Antonio Rozo, Víctor Julio jiménez, Pedro Pablo Muñoz, Ismael Gutiérrez, Hum­berto Hernández, ~afael Manrique, Octavio Pérez, Ernesto Páez, To~ más Sánchez e Ignacio 1V\uñoz. Los demás concursantes que trabajaron bien y obtuvieron buena ca­lificación, fueron: Darfo Cárdenas, Manuel José Jiménez, Carlos E. Do­minguez, José Vicente Castello, Carlos J. Suárez, Luis E. León, Luis Cortés, Carlos A. Silva, Anatotio Padilla, Laureano Jiménez, Marcos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 89 Os pina, Jorge Ortiz, Alfonso Márquez, Pedro Bohórquez, José Abella y Gonzálo Alemán. Se finalizó el acto entregando al niño jacinto Torres, una cmensión honorífica• que le fue concedida, por su distinguida educación y entera consagración al estudio. Los Directores respectivos felicitan y aplauden a los niños que aquí figuran y les auguran un brillante porvenir porque son animosos para luchar. LA ACCION ESCOLAR acoge complacida la anterior relación del re­sultado obtenido en el concurso y envía a los vencedores su aplauso y hace votos porque esos luchadores sigan cosechando, en el camino de la vida, muchos triunfos. Para los señores Directores de las Escuelas que sostuvieron el con­curso, nuestras más sinceras felicitaciones. Sobre un informe Con la debida atención hemos leído el jugoso informe que el Dr. Julián Delgad o Mallarino, jefe de la sección de becas de Ministerio de Instrucción Pública, rinde al señor Ministro del Ramo, y que corre pu­blicado en los An exos a la última Memoria, págin as 28 y 29. El Dr. Delgado propone una interesante reforma, que al ser atendi­da favorablemente, haría más eficientes-para Jos jóvenes de ambos sex os, favorecidos con becas-los beneficios de esta gracia. Efectivamente, no es raro el caso de ver a lus agraciados; en inca­pacidad absoluta de disfrutar de l a recompensa a que se han hecho acreedores, por sus méritos y talentos naturales, debido a la extremada pobreza en que se hallan. Con verdadero placer reproducimos los siguientes muy importan­tes apartes del informe: "Me permito insinuar a S. S., la conveniencia de hacer una nue­va distribución del total de las becas nacionales para reservar un nú­mero en cada est abl ecimiento que pueda libremente adjudicar el Minis­terio. Tanto S. S. como los demás Ministros anteriores, han palpado la necesidad de esta medida, teniéndose en cuenta que las becas de que se trata son absolutamente nacionales. ''Muy conveniente sería que el Congreso votara para los becados Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 90 LA ACCION ESCOLAR la pensión íntegra que cobran los Colegios, pues es frecuente el caso de alumnos que no pueden recibir la beca, o tengan por fuerza mayor que renunciarla, por carecer de la suma correspondiente a la diferencia entre la pensión fijada por el Colegio y la que costea el Gobierno. Lo mismo que sería de justicia, que el Gobierno· les costeara los enseres indispensables para el ingreso al Colegio, pues literalmente hay fami­lias que pierden también la beca, por carecer de estos enseres indis­pensables; votando esta suma el Congreso, el beneficio sería complet~, y los jóvenes se entregarían con entusiasmo a los estudios, sabiendo que no hay lugar a sacrificar a sus familias para conseguir lo necesario para entrar en el goce de la beca. De otra manera las becas quedarían para 1a clase menos pobre, contrariando así el espíritu del legislador, que quiere favorecer con las becas a clase más necesitada." Felicitamos, muy deveras, al Dr. Delgado y deseamos que las me­didas apuntadas por él, sean llevadas a la práctica para bien del impor­tante Ramo de Instrucción Pública. J. R. LA UNION FORMA LA FUERZA ~~u na debilidad de uno sumada con otra debilidad de otro, dan por resultado una fuerza.'' --0-- "Un pobre ciego sin guía ni consuelo 11egó, arrastrándose por las ca­lles, a la plaza pública, donde otro pobre paralítico yacía sin poder dar un paso implorando la caridad de los transeúntes. Hermano, le dijo el ciego, horribles son nuestras desgracias, pero lo serán menores si acer­tamos a unirlas: yo tengo piernas y tú ojos, precisamente cuanto nece­sitamos: subirás a mis hombros, y desde allí me guiarás a donde convi­niere: tu vista asegurará mis pasos vacilantes y mis piernas utilizarán el servicio de tus ojos, y sin que nuestra amistad ponga nunca en tela de juicio quién desempeña el oficio más importante, yo caminaré por tí y tu verás por los dos.• FLORIAN Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tA ACCION ESéOLAR 91 · La igualdad La igualdad moral no es menos real que la igualdad intelectual. La igualdad existe pues, es preciso conservarla; ¡desgraciado el educador que siembra gérmenes discordantesl Y, sin embargo, es en la escuela donde la educación comete ~us primeras faltas. Si un muchachito se muestra cobarde, charlatán, curio­so, la maestra. imbufda de las preocupaciones que hemos combatido an­teriormente, y olvidando que va a sembrar en el alma de su alumno un gérmen de desconsideración contra ella misma, le dice con aire desde­ñoso: "Quieres que te tomen por una niña?• Si una niña es ruidosa o brutal: "'Quf ta aliál ¡se te enviará con los muchachos si continúas así 1• Y tenemos el derecho de preguntar si la niña, futura madre, debe necesariamente ser cobarde; si el muchachito debe necesariamente ser grosero. He visto con mis propios ojos, y es una de los cosas que me han escandalizado más en mi vida de inspectora, he visto a un niño que, habiéndose hecho C'llpable de no sé qué travesura, habfa sido enviado en castigo-castigo infamante-a un banco ocupado por niñas ¡La maestra no se daba cuenta de la enormidad que había cometido: había sembrado en el alma del niño el gérmen del desprecio a la mujer; había desconsi­derado a las niñas que le estaban confiadas; se había desconsiderado a si misma! "Un alma de hombre y un alma de mujer son dos almas absoluta­mente idénticas. Lo que eleva a la una eleva a lo otra. Lo que envilece a la una envilece a la otra. No puede haber dos morales: una para el uso del sexo masculino, otro para uso del sexo femenino. Las directoras de escuelas, deben sembrar esta idea en las almas de sus tiernos alum­nos; los maestros y las maestras deben sostenerla y fortalecerla." PAULINE KERGOMARD Advertimos a nuestros colegas del Departamento que, cuando al­guno de sus discípulos manifieste especiales disposiciones y capacida­des para el estudio y carezca en absoluto de los recursos para su edu­cación, se le reúnan los documentos que exige la ley sobre becas, y la ACCION ESCOLAR hará todo lo posible por conseguirle la beca en uno de los Colegios oficiales. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 92 LA ACCION ESCOLAR Lettión diUada por el ~eñor don ~antiago Ro~illo, ante el oenonai dorente de Bogotá (Versión taquigráfica del profesor señor Gustavo Cotes) (Continuación) P.- Cuántas aristas tiene entonces este cuerpo? N.- Tiene doce aristas. P.- (Todos de pie) Cuántas aristas tiene entonces este cuerpo? N.- (Coro) Ese cuerpo tiene doce aristas. P.- Cuántas caras? N.- Seis caras. P.- Cómo son esas caras? N.- ( ....... ) P.- De pie, digan todos: •Esas caras son iguales.• N.- (Coro) Esas caras son iguales. P.- Sentados. P.- Y las aristas cómo son? N- Las aristas son iguales. P.- Y Cuál es la más grande? N.- Ninguna. P.- Entonces cómo son? N.- Son iguales. P.- Cuántas aristas tiene este cuerpo? N.- Ese cuerpo tiene doce aristas. P.- Y solamente en este cuerpo hay aristas? En otros cuerpos hay aristas? N.- En la caja hay aristas. P.- Cuántas caras une una arista? N.- Dos caras. P.- El banco tiene aristas? N.- Si tiene. P.- Muestren los niños las aristas, pero muéstrenlas bien. N.- En los escaños en que están las señoras Directoras, hay aristas? P.- Sí hay aristas. P.- De modo que hay aristas en todos los objetos? P.- De pie, sentados . . ... (Continuará) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . A L ACCION ESCOLAR 93 .la hija del méd¡eo POR A. E. DE L'EITOLE Traducción para la Revista "La Acción Escolar" (Continuación) (ELVIRA GUARlN) -Muller podría impedírselo, hija mfa?; no encuentras un medio ex­celente? El es su tutor y también su tío, y puesto que Rafael está des­tinado para reemplazarlo aquí cuando haya obtenido su título de doctor, por qué no habrá de contentarse con los estudios hechos en Mompe­llier, una vez que esos estudios satisfacen a Muller? -Me parece querida tía, que una prohibición de mi padre serfa un medio bien peligroso en lugar de ser excelente; conoces a Rafael: la con­trariedad le irrita sin convencerle; y si ha sobrellevado con gusto la tu­tela de mi padre, es porque su henévola autoridad ha sido para él tan prudente como paternal. -Tienes razón Nelly; mejor es entonces que mi hermano trate de persuadirlo de que su permanencia en París seria inútil; y por nuestra parte, tú y yo acabaremos de convencerlo, manifestándole cuán des­graciados nos haría a todos su determinación. En este momento fueron interrumpidos por los ladridos gozosos de un perro que 11egó al terrado a toda prisa. · -Mi padre viene! exclamó alegremente Nelly, y después de acari­ciar el bello animal, corrió al encuentro de su padre. El ~eñor Muller había cumplido 60 años; pero al ver su paso firme, su estatura recta, sus mi¿mbros vigorosos y flexibles, sus cabellos gri­ses en los que predominaba el negro, nadie le habrfa dado esa edad. Su mirada profunda pero acariciadora, como la de su hija, y su sonrisa be­névola, daban a su fisonofía franca y abierta, la expresión más agrada­ble. Vestía traje gris y sombrero de paja con ancha ala que lo defendía de los rayos del sol. El bastón que usaba no le servía sino en sus es­cursiones por senderos escarpados, o cuan~o descendía por pendientes rápidas y pedregosas. La cacerina que llevaba como un cazador, conte­nía la pequeña farmacia que le era precisa en sus visitas lejanas. cLeman es un indiscreto, Nelly, dijo el doctor recibiendo a su hija en los brazos y besándola en la frente; nunca podré sorprenderos mien­tras lo lleve conmigo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 94 LA ACCiON ESéOLAR -Precisamemte por eso padre mfo, mucho nos agrada que te acom­pañe, dijo Nelly riendo; pero, cómo te has acabado! Fuiste demasiado lejos! meJOr hubiera sido que montaras tu caballo; estás inundado! -Bah!. ....... es un baño de vapor natural, excelente para mis dolo-res reumáticos .......... Deja, Leman! deja; no te cansas de hace¡me fies-tas, como si no me hubieras visto hoy.:. Leman era uno de esos perros de talla colosal cuya raza ha venido a ser justamente célebre, en las más altas regiones de los Alpes, donde por su maravilloso instinto, secundan de manera admirable a los reli­giosos del monte San Bernardo. Su pelo leonado, sus orejas rectas y sus proporciones formidables, hubieran inspirado terror si su mirada apasible no ostentara esa expresión de bondad compasiva, que los se­rec; fuertes pero buenos, sienten por aquellos cuya debilidad reclama su amparo. cTóma, Leman, dijo el doctor, recfbe mi bastón; ahora no salgo más.:. El perro tomó el bastón entre los dientes y con p. ~o lento marchó al lado de su amo que se apoyaba en el brazo de Nelly. Mientras que ellos avanzaban hacia el terrado, la señora Maubray vino a su encuentro y dio la bienvenida al doctor tendiéndole la mano. l:.ste reteniéndola en las suyas le preguntó, sorprendido: ¿Qué tienes Isabel? Tu sonrisa está mezclada de sombra· acaso se han recibido ma­tas nuevas de Grenoble? -Juzga tú mismo, Frank; son buenas en cuanto nos anuncian que Rafae ha pasado sus exámenes a satisfacción completa de la Facultad; pero ................... . -¿Cómo pero? ... : ......... objetó el doctor; Rafael ha sido recibido bachiller de una manera brillante, dices, y pones un pero al lado de es-tos triunfos? .......... Veamos, veamos; dt:ne pronto esa carta, ella me explirará lo que todo eso significa.:. El doctor se sentó entonces sobre uno de los bancos del terradJ y quitándose el sombrero que Nelly te recibió, se enjugó la cabeza, la frente y el rostro con su gran pañuelo de seda, dtciendo al mismo tiem-po: "Oh! Cierto!. ....... a los seis años de haber empezado, fue recibido Bachiller! esto es magnífico! Antes que tenga la edad de ser doctor ha­brá acabado sus estudios en medicina; y en lugar de comprarse el ser- ( COJ!-tinuará) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOL"R 95 Atención I ! Encarecemos a nuestros colegas del Departamento que cuando sean víctimas de alguna manifiesta injusticia, de parte de las autorida­des, nos lo comuniquen inmediatamente por escrito y acompañado por alguna prueba también escrita, para hacer los reclamos que sean necesarios, pues no deben olvidar que todos los maestros hemos hecho causa común, tanto para la defensa de nuestros derechos, como para el mejoramiento de nuestra profesión. ?ensam¡enros HLa escuela es un templo donde pueden ir a orar todos los ·hom­bres ' de buena voluntad. La escuela espera al padre, al sacerdote, al médico, al inspector, al alcalde, a todo aquel que tenga en su corazón una luz encendida para la cultura y para la patria". cLos maestros no podemos ni queremos ser el único factor de la educación, y por ello no debemos responder, sino solidariamente, del resultado final de es~ obra.:. ~~ "El magigterio es un conjunto de funcionarios cultos y aptos para desempeñar su misión; pero no de hombres omniscientes y hacedores de milagros. n VICENTE CAS1 RO LAGUNA LISTA DE SUSCRIPTORES Dr. Demetrio Oaray, Pbo. Dr. Luis Felipe Luque, Pbo. Dr. Gregario Forero Nieto, Pbo. Dr. Benjamfn Peña, Pbo. Dr. Eduardo Restrepo Sáenz Dr . Roberto Cortázar Dr. Rafael Escobar Roa Sr. Gabriela M. de Samper Srt. Isabel Dueñas Carmen Cárdenas Silveria Pachón Julia Ruiz Herminda de Salgar Dolores Franco A bigail Crossley Ana Crossley Maria Elena Cuéllar Rosa Mendoza Adelaida Rodríguez Ana F. de Bernal josefina Camacho Rosa E. Vega Mercedes Lezaca María del R. Lezaca Manuela Ayala de Gaitán Omaira Rivera Marfa del Carmen Rivera Francisca Gaitán Elvira Guarfn (2) María E. de Torres María J. M. de Garcia Mercedes de Bernal Rosa del C. Rodríguez Luis Marfa Peñuela Juan Bernal Manuel José Bernal José Miguel Rodríguez Virgilio Reina Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 96 LA ACCION ESCOLAR Gerardo del Camino Angelina Pulido jesús Quimbay Clementina Fernández Luis A. Castro Clementina Angel Demetrio Tejada Isabel Correal jorge Cells Edelmira Rodríguez Ananfas S~nchez Clementina Ruíz Santiago Hurtado Graciela Chacón José E. Parrado Teresa Vargas Francisco Rosas Marí a Medina Juan Cubillos Rosa Tulia de León Horacio Matallana Eva Vargas Leonidas Vélez María del Carmen Ciceris Salvador Baquero María del Carmen Martín Sergio Riveros Castro Ana de Manrique José Garavito Belén Briceño S~lvador Baquero Ofelia Pabón (1) Esteban Moreno Lucrecia Gómez Salomón Cabra Ramona Amézquita María T. de Gómez El vira Fandiño Hipólita Santos Encarnación Vareta Concepción Rodríguez (2) Clementina Santos Emilia Rodríguez María Emma Gómez Rosa María de Alarcón Elisa de Fonegra lnésGamboa E lisa Lad ím de Guevara Inés Hernández Rosa Tulia Avila Clementina Ruiz Rosa Nav arrete Maria C. Camacho María Josefa Amaya Aminta M. de Cárdenas Piñeres Is a bel Judaburo Margarita Aconcha Ana Dfaz Cl atilde Moreno Ismael Muñoz María A. Alvarez Dolores Piñeres María del C. Ruiz María Ant onia Padilla Clementina Ruiz Elisa Piedrahita D olores Franco Bertilda Mendoza Elvira Olaya Marfa Sánchez Ramos Maria Chaparro Dolores Roa R. María de Jesús Ruiz Anaís Domínguez de Manrique Herminia Roa Carmen González María Alba A maya Crisanda Carrillo de Jiménez Rita Emilia Sánchez Hermano Enrique Estanislao J osefína Cuevas Hermano Ermenfray Dolores Al da na Superiora Convento de la enseñan- Leonor Sánchez za Rosa María Roa Carlos Emilio Muñoz Victoria Urrego Mercedes Vtllarraga Teresa León Benjamín Alvarez Ericinda Landínez F. (Continuará) Encarecemos a todas las personas que nos han enviado el . valor de la suscripción y no figuren en la lista anterior, nos avisen inmediata­mente para hacer el reclamo correspondiente en la Administración de Correos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 3

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 1

Por: | Fecha: 07/08/1923

ICA DE COLOMBIA == DEPARTAMENTO DE CUNDINAMARCA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Organo de los Maestros Direrciúo y Director, Benjamín Árciniegas Bogotá,agosto 7 AJministradón: de 1923 Cs>rrera 4a.N°201 jefe de Redacción, ]or¡jC J. Martinez -- Por telégrafo ]osé Hipólito Salgado _...c;:;e_rie 1- «Escolar» J!dministrador, Número 1 AQUI ESTAMOS Saltamos hoy a lél palestra, sin grandes pretensiones, sin ma­gistral programa. Quienes somos?-Somos Jos maestros de las escuelas de Bogotá; los ma~stros de las escuelas oficiales del Departamento; aún más: deseamos ser los portavoces det Ma­gisterio educativo de Colombia, al cuat enviamos nuestro salu­do de compañerismo, y cuyo apoyo moral y material solicitamos. qué venimos?-A que se nos conozca y se nos juzgue. En momento oportuno, si Jos ha¡, aparece este vocero nues­tro. El magisterio educativo es hoy piedra de , escándalo y moti­vo Je lucha. Quíen lo afrenta y lo baldona con crític s amar­gas; quien Jo defiende con generosidad y nobleza; éste lo aplau­de, aquel lo vilipendia: y pocos lo conocen. Por qué? Porque la misión del maestro es callada y oculta como la de la savia que genera frutos y flores sin que alcancen a verla los ojos de los hombres. Bien será, pues, que nos hagamos presentes. No para con­seguir aplausos que no hayamos sabido merecer. La alabanza no fundada en el mér'ito es el mayor baldón para las almas rectas. Pedimos solamente justicia. De qué se nos acusa? -De que la escuela primaria no sabe producir hombres ¡Jrácticos. Es cierto: La escuela que regimos no produ:e hombres prácticos. Por qué? Porque ella no produce hombres sino niños; porque el Estado por medio de sus leyes, y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 AQUI ESTAMOS la Pedagogía, por medio de tus principios, nos ordena simple­mente educar, es decir: desarrollar las facultades de nuestros alumnos, hasta ponerlos en capacidad de ir a otros lu~ares en don de se conviertan en elementos productivos. En ninguna parte ci­vilizada del mundo se pide a las es~uelas prima.rias la produc­ción de hombres de trabajo: para eso son las escuelas de Artes y de Industrias; para eso las Facult .. des Superiores. Si la Es':uela Primaria invadiera ese campo, per fería su naturaleza, su fisono mía propia. Es corta la instrucción que se consigue en las escuelas pri- - marias, porque en ellas la instrucción no es un fin, es un me­dio. Las ciencias en las escuelas primarias son el gimnasio de los entendimientos infantiles, nada más. El co:1quistarlas en alto grado debe reservarse a otra clase de centros. Pedir que la ninez se torne en factor productivo, es un contra sentido y es una crueldad. Para el nif'io son los goces ) las ale­grías; la lucha está reservada al adulto. Entendemos asi nuestra misión y la cumplimos en la medida de nuestras fuerzas. Erramos al pensar así? ··No lo creemos, porque nuestros su­periores nos ensefian: cLa escuela primaria es y debe ser ante tod() centro educa­cionista. Ella tiene por fin inmediato y directo el desarrollo ar­mónico de las facultades del nifio. La instrucción que allí se da no es u~ fin sino un medio para llegar a conseguir el fin alto que se persigue en ella, que es el de educar al nino, es decir: el Je desarrollar sus potencias intelectuales, morales y físicas. Mons­truoso error sería el de suponer que con la clase de gimnasia que en las escuelas primarias se dicta se pretende la formación de acróbatas y boxeadores; lo que con ella se persigue es dar vi­gor y desarrollo amplio a la parte física del nitlo. Y de la mis­ma manera, las materias intelectuales no se ensenan para hacer de los nif'los grandes sabios; esas materias son otros tantos gim­nasios en que se pone a prueba la potencia intelectiva del alum­no. En otros términos: en la escuela prim~ria no se pretende, al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 3 ensenar aritm~tica, ha .cer del ni no un matem~tico: se pretende, por rnedio de tal enseñanza, desarrollar en él el espíritu d-!l a!lá lisis, de la investigación, del orden, del raciocinio. Si recorrido el pensum el nif'ío sabe razonar, sabe deducir e inducir, sabe bus­car la razó•. de las cosas, sabe investigar, etc., no importa rt1da que St:: equivoque al hacer una división, una simple suma. Eso lo aprenderá más adelante; pero ya la t!Scuela primaria habrá lle nado su objeto si hay disciplina en la mente del alumno, y firme za en su voluntad, y prontitud en su memoria, y riqueza en su imaginación, y delicadeza en sus sentimientos .» (1) Ese es el programa que se nos ha traz~do y que nosotros procuramos cumplir con todo celo. Se quiere de nosotros otra cosa? Que se modifiquen entonces las leyes que rigen la Instruc .. clón Primaria, y que se modifique el con"'epto que de ella da la Pedagogía. Sólo que eso no sería m ,difirarla, sino suprimirla. ( 1 )- son en sí: En la escuela primaria debe darse la importancia correspon diente a la intuición intelectual,puesto que en la vida personal y so cial tenemos obligación de hacer actos de razon y buen se.ntido. Además el hombre necesita convicciones, es decir, creencias se­guras de las cuales deduce apl-icacio'nes . practicas y la razón de be guiar toda la actividad humana. La intuición se llama moral si el procedimiento se dirige a la conciencia de nifto, al cual se le expone un hecho para ha-cerlo apreciar. . , Alcántara dice de la intuición moral: e Hay una intuicion del bien y de lo bello, como hay una de lo verdadero; sólo que ella · es mas delicada, más irreducible a procedimientos demostrativos, más resistente al análisis, mas fugitiva y r.:ás inexplicable, por­que se complica con elementos extranos a la inteligenci:t propia. mente dicha, porque se mezcla!) con ella emocion~s, sentimien­tos, infl~enclas de la imaginación, movimientos del corazon•. (Continúa) · ENC1JESTA A los escritores sobre Instrucción Pública y a los Maestros . ¿Cuál debe ser el ideal educativo de la Escuela primaria de Colombia para que llene su fin? ¿Cual es en conciencia el mayor defecto de nuestra educ .~ ción? ¿Quienes deben tomar parte en la reforma escolar y có­mo deben hacerlo? ¿Cómo interesar a quienes corresponde llevar a cabo la reforma? Agradecimiento Muy sincero lo expreso a los senores empleados de Instruc-ción Publica que se han dignado manifestarme su simpatía <;on Qca sión de mis escritos en favor del personal del Ramo y a cuyas comunicaciones me ha sido imposible dar respuesta .. R. ESCOBAR Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡· ... - -~ - . . El· Maestro ·Signo de redención eres, Maestro; Prosigue tu ca mi no de amargura, Solitario, sediento y sin ventura .•.•.•.. Todo en el mundo te será siniestro .. · · · Bac~n sublime y Sócratas, el diestro, Por tu senda anduvieron sin holgura, Para infundir su aliento a la criatura Cual_ jesús, I'J Divino Padre nuestro • Pero labora sí. Tu calendario, Símbolo hermoso de tu acción intensa Habrá de ser; y habrás de ser santuario. Sobre el vórtice borrable del osario De las naciones .... Ved tu recompensa: La prisión, la cicuta o el calvario, J. HIPOLITO SALGADO . . Bogotá, julio 30 de t 923 A·:BOiíva·r _ Bolfvar en su· genio se J~vanta: Hace surgir de libertad la fuente, Y el poder de su voz omnipotente Legiones vencedoras agiganta. Que donde quiera que pisQ su planta Laurel creció para adornar la frente; Y el oleaje de la mar rugiente Su fama y nombre para siempre r.anta. Desde su tumba sempiterna aurora Halló su vida al encontrar la muerte, Más por h patria que su nombre adora Diera Bolívar sn grandiosa suerte! Y Colombia ni .en mil sigJos de gloria · Nomhre más grande inscribirá su historia. ISIDRO VARGAS V. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . 26 lA MUJ(ft BllOMBIAn Extrano podrá parecer, a pr.tmera vista, ~ itftulo que enea- ~ beza estas mal zurcidas lineas -que. dedicamos a ·la mujer colom­biana. La extraneza desaparecerá, sin embargo; cuando se medi­te que en nuestro país se va, por desgracia, extinguiendo el amor a la tierra que nos vió nacer y al precioso legado espiritual de nuestros mayores. A la mujer, y alá mujer cristiana, va a tocar la alta misión de salvar lo que, después de Dios, debe sernos ca­ro por sobre todo, la Patria; pues sólo al calor del cristianismo se forma la mujer fuerte y por consiguiente la mujer patrlóta. Y, paroaiando las palabras del Padre Ruiz Amado en una de sus no­tables obras pedagógicas, podremos aftadir: . challada la mujer pa trióta, tendremos la madre patrlóta, · la famttia patrióta y el pue· tlo patrióta•. . U na ole..ada de lo que ha dado en llamarse amerlcanlsmo va invadiendo nuestra Republlca. Por dondequiera van prevalecien· do las modas y usanzas del Norte: en el vestir, en el comer, en el divertirse .... f'hl mujeres colombianas! ¿no os parece mengua de nuestra antigua dlgniClad imitar con tánto servilismo y hasta en los ~inimos detalles a ':'n pafs, que podrá ser tan poderoso como se quiera, pero que no ha mucho, contra toda justicia, des­garro nuestro sagrado territorio? Hoy . que nuestroS hombres se muestran atacados de esa fie­bre del americanismo, incumbe a vosotras, madres y maestras, des pertar a vuestros espo_!Jos o hijos y a vue&tros disctpulos dtl le­targo en que en mala hora se adormecen y hacerles ver la nece­sidad de levantar un fuerte muro contra la ola inv:~sora, si no queremos saborear luego las amarguras "'Ue indudable111ente ex• perimentaremos cuando el coloso descargue sobre , nosotros Jos golpes de su férrea mano. El amor patrio es brote natural del corazón humano, pero si se deja sin cultivo, por fuerza será inconstante en su obrar y medio­cre en sus frutos: hacerlo constante y fecundo ha de ser objeto Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 19 de fa educación moral, qu• es está encomendada. Uno de los me . . .. dios para lograrto _es el estudio de nuestra glOriosa historia. La Patria no es sino como una expansión de la familia; a nuestros · eonéftidad'ands hemos de tener un amor semejante al que profesamos a nuestros hermanos; para ello menester es que téngamot conclencfá de uestto común origen, de nuestros co­münes Intereses y de nuestro destino, · pasado, presente · y por­venir que deben estrecharnos ltttima y poderosamente. Nadie mejor que la madre puede dár esfa primera enseftant& a-sus pe­que nitos; Imitando en esto a las espartanas, que lnfundlan en sus hijos aquel sentimiento noble hasta hacer de aquel ~ .pueblo' un dechado de patrfoffsmo. Es hermoso vt!r a esas madres entregar el éscudo !' 1 sus htjo~ dléiéndoles: cO con él h ' sobre él• !· Recor- -dad a -Vuestros hijOs' las virtudes · ·Y hazanas de los pueblos, y tratarán de seguir los grandes ejeanplos · de los - que nos dieron rlatria y "libertad. Iniciado el amor a la Patria en el regazo materno, debe reci-bfr su desarrollo en ese otro hogar ' que se llama la · escuela. ·Esto dicé con vosotras, oH! maestras, ya· lo sedfs en las grandes ciudades, ya en el m~s fiurn11d'é vfnorrfo. Qu .. antes de ensenar, pongo por caso,- las partes de que se compone un hidroavión, su mecanismo y ' sus atrevld:.s éVoluclones, · sép~fs despertar en los ninos un bond ( afecto al' mafestu so rfo que lnélica la marcha a la sangre y cultura extranjeras: Ensenadles a amar · esas nues­tras soberbias montanas qúe guarttan en su seno tántas riquezas. Esos tesoros, no menos que los del espH-itu, Ron la heredad de nuestros padres, marcada con el sello de· su altiva sangre. SI asf lo hiciereis, ho madres y maestras, la Patria sera salva, y un · lJ[& tendrá que "agraCfec~rosro, y vuestros hljos' y disdpulos se verifn obUgados ' a· bendéciros. JOSEFINA RODRIOUEZ R. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,. . 20 ESCOLAR. . t · P AUL GAUL TIER Sería facilísimo embelfecer el hogar. La belleza no es el lujo. El aseo, un órden riguroso, muebles sencillos y brillan tes, unas cuantas flores, algunas reproducciones de obras .de arte, son su­ficientes para que la belleza se instale en nuestro hogar y nues tra existencia cotidiana tenga constantemente una puerta abierta hacia el ensueno. Del mismo modo el nlno debe estar vestido convenientemen te, y hasta donde se pueda, con cierta elegancia sobria, sin com­partir la paradoja de Carlyle, quien sostiene en su Sartor Resartus que el vestido crea el alma humana, no olvidemos que, por lo menos la modela. Es preciso llevar el cuidado hasta la elección de juguetes. ¿Por qué para divertirlos, no poner en manos de los peque ... ..fios sino infames manojos de trapo con caras de mujeres? Ya es .una muneca monstruosa de cartón enyesado, desprovista de pier­nas y brazos,-escribe M. Marcel Braunschivg- -o bien una her ... mosa criatura de mejillas pintarrajeadas de rojo, de ojos estúpi dos y cabelleras de crin; otras veces un triste bebé de caucho, de tinte pálido y terroso, que hace oír un grito desarticulado cuan · do se le oprime el vientre, o un horrible maromero que · mueve brazos y pies de manera grotesca y os ensordece con un ruido estridente de · cimbales de cobre. A los nit'íos ricos se IE's dan personajes mecánic;os que repi­ten eternamente un mismo gesto, tan preciso, que no puede ser­vir de tema a su imaginación. Hay una serie de recreaciones geo gráficas, químicas y otras, que tratan de hacer pasar la ciencia por un juego. Es ) a tiem po d cambi ar todo eso, confiando a los artistas co­mo se acostumbraba en los siglos XVJI y XVIH, el cuidado de suministrar modelos para los juguetes. Qué impediría a nuestros Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EDUCACION DE LA SENSIBILIDAD 21 modernos pintores y escultores imitar a Watteau, cuando decoraba los huevos de Pascuas, o a un Caffieri, cuando cincelaba una pe quena cocina de bronce? Tenemos demasiados juguetes científicos, y debemos reclamar en lo sucesivo que los hagan también graciosos. [UOBA~ ROA Al 00(11~ ftiHO [A8AlU~O A última hora nos ha enviado el doc­tor Rafael Escobar Roa la carta que en seguida publicamos como contestación a otra del doctor Agustín Nieto Caballero, publicada en «El Tiempo• del 3 de los~co rrientes. C. de U. julio 30 de 1923 Sefior doctor don Agustín Nieto Caballero~L. C. No me enganaba yo, querido doctor Nieto, cuando al escribir­le mi primera carta pensé .que le diera usted buena acogida. Ni me engafté al pensar que ella suscitaría una noble contienda en tre los dos, en la cual, al 'op0ner ideas a ideas, razones a razones, perseguiriamos ambos, no el vano triunfo de nuestras personales opiniones, sino algo más levantado y noble: el progreso del ramv a que usted y yo hemos consagrado los aftas más preciosos de la vida. Quiere usted, generosamente, hacer desaparecer toda distan­cia entre los dos; renuncia a toda superioridad que pudiere te­ner sobre mi, v no vacila en bajar a la liza a cruzar la . Estaba él satisfecho de los actos escolares? Pregúnteselo usted privadamente, f pregúntete también en qué concepto tienen él y todos los vecinos de Facata tivá a .iquéllos ochv maestros. Y bien raro sería, doctor Nieto, que los únicos ocho elementos buenos conque contamos en Cun dinamarca se hubieran dado cita en Facatativá. Mi querido doctor y amigo: quitemos de aquellas ocho escuelas el rótulo de ma· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 28 28LA ACCION ESCOL;AR rras. usted. que allí lo puso, suba ahora a retirarlo. Suba usted ton confianza; yo tendré la escalera, y !oialá pudiera sostener tam bien otra que lo subiera a usted a las alturas que merece! Cerca de Facatativá está Bojaca. Podremos ir a pie. Nos sal­drá a recibir el Alcalde Municipal, amante apasionado de la Ins­t rucció1 ública. Al estrechar la mano de usted le dirá de segu­ro: «Segundo Tovar, servidor de usted y de nuestra causa.» El sefior Tovar, después de ~u causa, no tiene otro deli­rio que el de la Instrucción Publica. Lo acompafta en su empet'io instruccionista don Alfredo Melo. .Ellos VISI­tan con frecuencia las escuelas urbanas y rurales; reganan .con los padre de familia que no envían sus nifios a los estableci­mientos de educación; envían con tal objeto Comisarios a las ve­redas; levantan hermosos edificios escolares" Pues bien, senor doctf.,r: Interrogue usted al señor Tovar respecto a los maestros de Bojacá y ya verá qué concepto le da acerca de ellos. Tiene una justa queja: quisiera él, y yo tambien, que la escuela urbana de varones estuviera regentada ror mae~tro varón, pues aunque él y todos los vecinos haHan que la OiJectora es una maestra en toda la extensión de la palabra, es indudable que al frente de las escuelas de varones conviene siempre maestro del mismo sexo. Un paréntesis, doctor: el personal masculino que se halla al frente de las escuelas es mucho más reducido que el femenino, y la razón está tambien en lo pequeno de los sl:Jeldos. Para las ntujeres, cuyo trabajo vale tan poco entre nosotros, no es d spreciable un sueldo de 40.00 mensuales. Más si lo es para los hombres, y los que se hallan al frente de las .escue­las, es por sobra de vocación y patriotismo. No podemos recorrer así todas las escuelas de la Provin· cia, aunque bien quisjera dar de · paso un apretón de mano a los maestros d\.. Madrid, Mosquera y Punza, que con tanto celo realizan su misión educativa. Antes de hablar de otro maestro de mi Provincia, quiero hacer mención de algo que, si no re­cuerdo mal, refirió ~n q La Sociedad» mi amigo Camilo Cortés, por allá a fines de 1918. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ESCOBAR ROl\ AL DOCTOR NIETO CABALLERO 29 Dos excursionistas nort ... amer.i:;anos lle~aron , a Caqueza y fue ron a visitar una de las Escuelas. Des: ués de ,ver trabajar a la maestra le dijeron: o:Qué bien entiende usted su oficio, señorita! Lástima que no tuviera usted otro local y mejores útiles!» Fun­cionaba la Escuela en local alquil2jo, pues los terremot0s de aquel ano hablan destruido casi por completa el edificio escolar. ¿Vale algo el testimonio de aquellos extranjeros que rocorrían el pais levantando cartas geográficas? Mere~e tal maestra el rótulo afrentoso? Un ultimo ejemplo, no porque no haya más; sino para no fastidiar a usted ni al público. . . La Oficina Nacional de Longitudes elaboró un mapa de Co-lombia que, editado en Berna por Kummerly & Frey, en tamano heroico y en muy vivos colores, adorna ho;· los muros de nues­tras escuelas, Pues bien: deje usted por un momento a un lado ' . el libro de bordes dorados que ahora lée, y tenga la bondad de abrir la entrega número 87 del «Boletín de Instrucción Publica» del Departamento. Debe usted recordar este periódico, pues nos lo distribuían en aquella Academia Pedagógica que fundó Rober­to Cortázar y que duró tan poco, pues pareció muy grande la partida de $ 500 anuales que para su sostenimiento traía el Pre· supuesto del Departamento. En la entrega ahtdída verá usted un trabajo sobre el citado mapa de Colombia, trabajo de que es autor el Director de la Escuela Superior de varones de Pontibón, maestro que hasta ahora no ha ocupado la primera fila en nues­tras falanges educacionistas. Pues bien: el senor Demetrio Teja­da, que tal es el nombre de ese maestro, por medio del trabajo mencionado se ha pueste delante de la Oficina de Longitudes y .Ie'ha dicho: «Se nora mía: muy bonito está el ·mapa, pero sepa usted que se ha comido 108 municipios, con todo y habitantes; 'lO satisfecha usted con eso, se ha embuchado 3 v olcanes,5 neva­dos, 9 serranfas y 7 páramos; como postre se ha engullido usted 4 cabos, 5 islas, una península. Después del postre naturalmen ... te el agua: se ha sorbido usted 26 ríos y 4 golfas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 30 LA ACCIO~ _ ESCOLAR •Señora doña Pánjaga: vease el buche, modérese ustel• Esto en doblones, ha dicho el senor Tejada a la Oficina de Longitudes. Será talvez atrevimiento, pero demuestra bien que este maestro es laborioso, consagrado a sus oficios y bien inte­ligente. Y le repito a usted: no es el senor Tejada de los maes­tros más importantes del Departamento; figura en cuarta catego­rla en el Escalafón. Verdad, seftQr doctor, que debe pasar a la primera? Esto va muy extenso, mi querido doctor: no insistamos en ello. N o: la cuestión no es sólo de sueldos; el mal está más hon­do sin duda; de ello estoy convencido y jamás he dicho lo contra­rio: he dicho sólo que mientras no se mejoren los sueldos, mien tras no se dignifique el mf'gisterio, mientras no se le haga ple­na justicia, será inutil todo lo demas, por grande, por bello que parezca. Y, ante todo, es necesario que los maestros tengan en ' sus jefes auxiliares y amigos, no tiranos injustos, como suelen tenerlos, y que vean en tales jefes personas que, por ser versa­das en estos asuntos, comprendan la dignidad del magisterio y no contribuyan con sus procedimientos a aumentar los dolores y las amarguras que los acampanan de continuo. Y ahora resumo así mis opiniones: Hay en Colombia muchos maestros buenos, pero no estar á nunca por demás todo lo que se haga por mejorar el magisterio; Hay, quizá en mayor número, maestros medianos; hay también maestros malos, aunque en Cun dinamarca, por lo menos, lo son en corto número; es preciso seleccionar . el magisterio y para ello es ante todo necesario que se piense en mejorar Jos sueldos; las autoridades y el. públic.o pue den y deben estimular al ma6isterio, y, por último: al trata:-se de seleccionar el personal educativo, debe desterrarse la intriga, y, sobre todo, la política baja, la política fulanista. El senor Presidente está en lo cierto: primero hay que atender a las finanzas; eso es lo capital, lo urgente. Despues vendrá, co mo resultado de ello, todo lo demás. Tengamos fé en la palabra del jefe del Estado, cuya «actividad ordenada• es plena garantía / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ESCOBAR ROA AL DOCTOR NIETO CABALLERO 31 de progreso. Entre tanto, estudiemos nosotros; tratemos por la prensa estos asuntos, para ir formando la opinión pública, con lo cual rontribuiremos, como usted lo desea, en la medida de nues tras fuerzas, al bien de la Reqública. · Y ahora, doctor querido, un apretón de manos de amigos y colegas-ya que usted quiere concederme ese honor-y mis mejo res vo os por su dicha completa. R. ESCOBAR ROA Saludos · . . Respetuoso salud~ enviamos al Excelentisimo senor Presi-dente de la República y al senor Ministro del Ramo; bien sabe­mos que «:llps llevarán a cabo la reforma de la escuela prima­ria. Por nuestra parte secundaremos su acción en la medida de nuestras capacidades. •• Complacidos nos descubrimos ante el IJustrfsimo seftor Arzo-bispo Primado de Colombia y pedimos su bendición para n4es­tra obra y para los nitlos de las escuelas a quienes dedicamos nuestro estuerzo. . ... Los maestros de Cundinamarca, desde las páginas de LA AC­eiON ESCOLAR, envían un rPspetuoso saludo al seffor Goberna­dor del Departamento y al senor Director General de Instrucción Pública, y les manifiestan que harán todo esfuerzo por desem· penar debidamente los puestos oficiales a que se les ha destina­do, para así corresponder al generoso deseo que anima ~ los man datarios, de ver las escuelc1s primarias de esta importante sección del país en el puesto que les corresponde. ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR De pie, co'l la cabeza d"'scubiert.a, saludamos a la Prensa de la-Capital y . de la República, especialmente a la Revista Pedagó­, gica, órgano de la Escuela Normal de Institutores. ~or la abundancia de materia) no nos fue posible daf a la publicidad ún importante trabajo sobre la manera com'O están or­ganizadas las escuelas publicas municipales que funcionan en la ciudad. Esta organización en grupos, hecha de acuerdo, en cuan to lo permiten los recursos, con las reglas de la Pe.dagogia y la Higiene, se debe a la inteligente y constailte inspección del se ~ ftor don Santiago Rosillo, pedagogo cono':ido en todos los cen­tros educativos de la ciudad y a quien pedimos continúe en su benéfica y patriótica labor. Debe tenerse en cuenta que la practica pedagógica es una versión taquigráfica, y que las respuestas son perfectamente ori­ginales de los niftos . .La respectiva corrección del profesor está en la segnnda parte de esta práctica. , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 1

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 16

Por: | Fecha: 1925

======~~~=================~ La Acción Escolar ~ @ =======-11~ Or.&ano de los Maestros *11 --- 1 DJ .. ccl6n 1 Directores: B. Mclolegas, J. l. Martlnu Admlnl•lradorns: 1 y Administración: CUERPO DE REDACC ON: Barbarita Rodrlguez Carlos J. Martínez Raquel Obando 1 · 1 Carrera=.f.•, N. " 201 lsabe=l Dueñas. Maria del R. lezaca, Paulina Barón , Margarita Mendoza, Maria Luisa Pachón . @ ---=---=-~ ~ i=ii SERlE 11 BOGOTA, FEBRERO DE 1925 NUMERO 16 La hora presente Una ola de verdadero optimismo, después de largos años de espera, invad J ánimo de cuantos hemos vivido en angustiosa expectativa, ante los innumerables probletnas de la Instruc­ción Pública) ante la redención de los servidores de este ramo el más ponderado y el menos atendido. La escogida mtston de pedagogos trabaja de manera eficaz por solucionar acertadamente, las delicadas cuestiones que a su cuidado y a su ciencia el Gobierno ha encomendado; segu­ramente, en las sesiones del próximo Congreso, se discutirán y aprobarán en forma de leyes, las conclusiones a que haya podido ll~gar. Aquí cabe decir, que es necesario que se contagie el medio Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 166 LA ACCION. ESCOLAR de entusiasmo, -de un entusiasmo sostenido y constante por la reforma instruccionista, que in­vada todos los espíritus y se apodere de todas las voluntades, para que cada uno lleve su con­curso a este gran edificio, desde el más encum­brado profesor, hasta el más humilde maestro rural; desde el más prestigioso político, hasta el más modesto de los ciudadanos. Las Asambleas departamentales, actualmente en sesiones, pueden hacer obra grande, si como en Cundinamarca, un alto espíritu de justicia, unido a un fervoroso culto por la República, in­forma el pensamiento de los HH. Diputados. Nosotros creemos que la Ordenanza que me­jora las asignaciones de los maestros de este Departamento, en momento feliz presentada por el señor Director General de Instrucción pública y :apoyada por una abrumadora mayoría de dipu ­tados, viene a remediar una penosa situación del magisterio y a señalar el primer paso en firme hacia la reforma instruccionista . La Ordenanza sobre Inspecciones Escolares, la de Inspecciones Médicas y otras no menos importantes, también presentadas por el doctor José M. de Guzmán, son nuevos índices de avance que marcarán época en la historia de nuestra educación. Toca al cuerpo docente, en esta hora en que ve realizada una parte de sus aspiraciones, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 6 en esta hora, decimos, en que siente las miradas· de quienes por los maestros se preocupan, con-· centrar todas sus energías por su redención es -· piritual, porque si bien es cierto que hay maes­tros meritísimos que, en constante inquietud, s . dedican al estudio para colocarse al nivel qu exige su delicada misión, no podemos negar que también existe un crecido porcientaje, agobiad. por la indolencia, saturado de incalificable pereza como si cada uno no tuviéramos el imperio deber de mejorar cada día nuestra propia perso de vigorizar nuestro espíritu, para entregarlo ca vez más sano y más robusto a los pequeños q u llegan a los bancos de nuestras escuelas. P re parémonos para el día de mañana que la ho de redención se avecina. La humanidad avanza como un caudaloso río e busca del océano de verdad y belJeza infinitas, que es su término, y, en esta carrera incontenible, ninguna de sus actividades puede quedar estancada so pena de faltar a su objeto y formar esos remansos peligroso en que se ahoga toda noble iniciativa o se hacen el asiento de miasmas deletéreos que enervan el alient del espíritu, hacen mezquinos sus frutos y dan muerte · a la civilización. Este río, sin embargo, como toda ciega energía necesita ser encauzado o impedirle salga de madre par Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 168 LA ACCION ESCOLAR que sus linfas fecundantes, portadoras de riqueza y de vida no vengan a convertirse en alud devastador y en .aliadas de la muerte. Se comprende que esa valla sa­ludable sólo la puede poner la Religión verdadera, único poder capaz de retener dentro de sus justos límites los oleajes de la libérrima voluntad del hombre e iluminar con luz indeficiente y esplendísima, desde lo más alto del Cielo, las tinieblas de la razón humana, para con­ducirla seguramente, como por la mano, a la posesión de la Verdad esencial, su meta y su reposo. En este avance victorioso es a la juventud estu­diosa a quien corresponde la vanguardia, guiada eso sí, por los que han sido ungidos con el óleo sagrado de la ciencia y del honor, si no quieren ser seducidos por los espejismos de su fogosa fantasía y perecer de sed abrasadora, antes de poder saciarla en medio de la aridez de la llanura cuyos horizontes ilimitados, or­lados por las llamaradas de un astro eterno pero oculto, apenas columbraron, sin llegar a tocarlas. Y baste lo di­cho para desvirtuar la absurda idea de poner la direc­ción de la universidad en las manos inexpertas de los incipientes. Delirio éste que solamente puede caber en las mentes juveniles, deslumbradas, a su despertar, por los primeros rayos del sol de la libertad, pero que son inconcebibles en los espíritus maduros y sensatos, en los que encontrará siempre un muro granítico para ha­cerlo irrealizable, si es que tal utopía tiene algo de fac­tible ... Qué bello ideal para la reforma universitaria el de la escuela bolshewiqui! Muchas serían las reformas verdaderamente útiles que se podrían anotar, pero, no teniendo actualmente contacto directo con la Universidad, me limitaré a se­ñalar tan solo aquellas que por su notoriedad trascien­den fuera de los claustros y están reclamando a gritos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 169 un nuevo rumbo para corregir importantes defectos e irregularidades, por ejemplo: Especializaciones. Con el incremento prodigioso que han tomado las ciencias y las artes en estos últimos tiempos, es ya físicamente imp,osible que el que se de­dica a una de ellas pueda llegar a la perfeción deseada, si pretende abarcarla en todas sus faces; quién puede ser hoy médico, ingeniero, jurisconsulto o técnico uni­versal? Pasaron ya esos días en que la campana del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario o de San Bartolomé llamaba a la hora de asistir a medicina o a derecho como hoy, a la de contabilidad mercantil. Todo el que aspire a dominar alguna parte de los conocimientos humanos, para tener íntima convicción de su saber y ser verdaderamente útil a sus semejantes, prestándoles el contingente de su ciencia, necesita de­dicarse única y exclusivamente a una especialidad, pre­cisamente aquella hacia la cual siente irresistible atrac­tivo y facilidad; pues, es otro gravísimo error de fata­les consecuencias prácticas el pensar que las carreras profesionales son indiferentemente propias para todos y que se pueden sacar a la suerte como un número para la lotería; Jo cierto es que con ese procedimiento no se saca siempre el premio gordo sino el fracaso,. con grave detrimento de la sociedad, porque de ahí resultan Jos malos médicos, los ingenieros P.ulos, los juristas mediocr~s y los perniciosos políticos. Deber es de la Universidad el de fomentar el ade­lanto científico, juntamente con la idoneidad de sus alumnos, el de fraccionar sus extensos programas y ha­cer de las antiguas carreras otras tantas secciones adap­tadas a la necesaria limitación de capacidad y tiempo de que la generalidad de los estudiantes puede dis­poner. Y deber de éstos de estudiar concienzudamente Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 70 LA ACCION ESCOLAR us disposiciones, guiado en ello por sus primeros maes­ros, que deben ser verdaderos pedagogos, para poder umplir con la obligación natural de propender al per­eccionamiento de su propio sér y contribuir al de la umanidad entera, de cuya solidaridad no le es lícito rescindir. Abranse en cada Facultad departamentos para las iversas especialidades, suficier.ternente dotados de los elementos indispensables (gabinetes, laboratorios, apa­; ratos, instrumental), así como de profesores competentes y no· improvisados, para que, en la medicina, se for-en verdaderos bacteriólogos, directores de laboratorios línicos, radiólogos, farmaceutas, psyquiatras, leprólo­- gos, dermatólogos, pediatras, parteros, neurólogos, ciru­_ ·anos especializados, médicos de los diferentes aparatos órganos, oculistas y optometristas, veterinarios, etc., te., pues uno solo no puede ser todo eso a la vez; en a de Derecho, internacionalistas, criminalistas, sociólo­os, estadistas, diplomáticos, etc.; en la de Ingeniería, electricistas, ingenieros de minas, de ferrocarriles, de a minos, puentes y calzadas, cartógrafos, etc.; en las acuitarles anexas a éstas, químicos, botánicos, geóJo .... gos, astrónomos, meteorologistas, publicistas, etc.; en tros campos, pedagogos, filólogos, banqueros, canta­ores, industriales y agricultores científicos, etc. Se me dirá que la población ni la riqueza del país ermiten todavía semejante especialización. Convenido ue no sea posible el desarrollo de todo ese programa actualmente, pero no se me negará que hay que irlo reparando y que muchas de esas ramas sí ofrecen ya el suficiente campo para su ejercicio, sobre todo en las randes centros de población. Tampoco es un secreto para nadie el de la incompetencia de los profesionales omniscientes, que los lleva a medrar en otros campos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·LA ACCION ESCOLAR 171 muy ajenos al suyo, en que son absolutamente legos, resultando de ahí tamaños adefesios como el de médi­cos que legislan o se convierten en tácticos de la noche a la mañana, maestros que ponen almacén, pedagogos graduados en las oficinas públicas, jurisconsultos que fabrican azúcar, periodistas que no conocen la gramá­tica, y todos políticos sin preparación. Métodos objetivos y más prácticos. La misma abun­dancia de materia y premura del tiempo de que puede disponer el hombre en su corta y abreviada vida, re­quieren el empleo de métodos más eficaces y económi­cos que los que se vienen usando hasta hoy. Muchas cosas se pueden enseñar prácticamente con el empleo de vistas, proyecciones, cuadros, museos, excursiones, que, de otra manera, absorberían diez veces más del precioso tiempo, sin dar jamás el mismo satisfactorio resultado, aunque se prive el alumno de las largas y eruditas digresiones con que el maestro los entretiene para lucir su sapiencia, que para eso existe en los cole­gios preparatorios la asignatura dt poética y elocuencia. Esto es todavía más indispensable, o mejor, im­prescindible en las ciencias experimentales, cuyo objeto. no es especulativo sino esencialmente tangible, si no se quiere ir contra el sentido común más elemental. En efecto, se puede dar mayor absurdo que el de enseñar, como me consta, la Química teóricamente, o la Botá­nica y la Geología sin ver un ejemplar de la planta o del mineral, ni siquiera pintado? Y a estas horas, en el siglo ultraluminoso, cuando en público y en privado, en la prensa y en el foro, no se habla de otra cosa que de la aplicación de los mé­todos modernos en la enseñanza primaria y secundaria, será posible que en la universitaria continúen campeando, como en los tiempos pintorescos que con tánto salero Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 172 LA ACCION ESCOLAR · describió don Ricardo Carrasquilla, los métodos colo­niales, y que el profesor degenere en un vulgar tomador de los que entonces se estilaban, contentándose con señalar de lección unas cuantas páginas de un mal text() para venir al . día siguiente a tomarla y volver a hacer lo mismo? Esto parece increíble peru así es. De qué sirve el profesor si no es para tomarse (a sí mismo) algún trabajo en preparar cada día la parte de la materia que ha de exponer y adaptarla a la ca­pacidad. calidad y circunstancias presentes de su audi­torio, que debe estudiar con sagacidad, para que su obra sea de provecho? De no ser así, no le sale mu­cho más económico al alumno coger su texto u otro mejor e irse a aprenderlo por su cuenta a donde más le venga en gana, sin la mortificación de tener que es­tar yendo al aula a ciertas horas a oír a sus compa­ñeros disparatar. En Europa cada profesor no sólo es un texto viviente, siempre abierto en donde se necesita, sino que está asesorado un repetidor que desvanece las dudas o explana los puntos que hayan quedado poco claros. Profesotes por concurso. A corregir gran parte de estos males contribuiría mucho la provisión de las di­versas cátedras y puestos de la Universidad por medio de concursos, porque entonces habría estímulo y emu­lación. Cada aspirante se esmeraría en prepararse mejor y en sobresalir entre sus competidores para conseguir Jo que él estimaría justamente como un título honorí­fico. Pero mientras tales cargos sólo se consideren como :prebendas reservadas a unos pocos influyentes o favo­: recidos, es tan imposible levantarlos del desprestigio en que han caído, como de su postración, la enseñanza así rebajada, por no decir anulada. Por supuesto que, para lograr tan apetecibles resul- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 173 tados, habría que remunerar conveniente y dignamente a los catedráticos, de modo que pudieran entregarse de lleno al estudio y preparación de su correspondiente asignatura, libres de toda preocupación temporal, se­guros de que no han de carecer a lo mejor de lo ne­cesario para su subsistencia y que, después de cierto número de años de trabajo, será relevado de sus fati­gosas tareas por un nuevo cooperador', sin perder por eso el derecho a una honrosa jubilación. Así se fomen­taría la competencia de los candidatos con los estímulos del honor, de la alternancia y aun del halago de una posición cómoda y honrosa. Pero qué es lo que sucede? Que el profesor, mal remunerado, peor preparado e impuesto por artes mis­teriosas, sólo piensa en salvar las apariencias y pasarlo lo menos mal posible (que es lo que sucede en los puestos a medio pagar); entre tanto los estudiantes ve­getan y ay! de aquél si éstos se llegan a percatar de su ineptitud, para lo cual no se necesita ojo de lince, por­que perderá todo su prestigio para con ellos, merecién· doles sólo el desprecio, y, si se dan cuenta que no es capaz de interpretar el mismo libro de texto ni siquiera como uno de los principiantes, como lo experimenté personalmente con cierto profesor de Histología y otro de Zoología, vendrá a ser objeto de ludibrio y de san­grientas mofas, hasta formarse de él el con epto poco favorable de que su incipiencia es tal que todo cuanto diga debe ser precisamente lo contrario. Perdido así todo ascendiente moral, qué autoridad le queda para ocupar dignamente su puesto y hacer aceptar sus puntos de vista. Y no ha faltado uno que otro caso esporádico de aficionado a la bebida que se haya presentado a la clase con sus humos o tenido ocasión de libar en alguna cantina el licor en compañía de alguno de sus discípulos. Téngase presente que, a pesar de todas las defec­tuosidades que militan en favor de este estado de cosas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 174 . I.:A ACCION ESCOLAR hay en la Universidad varones que ilustrarían cualquier universidad europea, siendo honra y prez de la nuéstra; pero éstos son verdaderos patriotas, hombres desinte­resados que, a su costa y por puro amor a la juventud y a la patria, han consumido sus energías y su exis­tencia en el ministerio sublime de difundir la ciencia en medio de sus semejantes como la. antorcha que se con­sume para iluminar el sendero del viandante. Pero es claro que de estas excepciones no se puede hacer la regla y que hay que ponerle remedio a la maligna do­lencia. Sanciones efectivas y prohibiciones. Por grande que parezca que ha de ser el interés del estudiante univer­sitario para hacerse docto e idóneo, no tiene general­mente otro que el de doctorarse, es decir, conseguir un diploma (el cartón en expresión estudiantil} para exhi­birlo en su despacho. Cómo! dirá alguien, acaso el joven que ingresa a una facultad no está ya acostumbrado al estudio en los cursos preparatorios y no va con la per­suación íntima de que su éxito en la carrera que ha elegido dependerá de su sólida ilustración o, al menos, no tiene plena conciencia de que, si no se hace sufi­cientemente apto, sucumbirá en la concurrencia de la lucha por la vida? Pues, ordinariamente no hay nada de eso: su preparación en el colegio deja mucho que desear (siempre por la deficiencia de métodos, de medios y de mejor criterio), y es allí cabalmente donde adquiere inconscientemente la tendencia al engaño con que se da sus trazas de ganar los cursos sin tener conciencia de saber la materia, pues, todas sus energías las tiene em­bargadas en la lectura de novelas no muy sanas, la asistencia al teatro, la frecuentación de lugares más peli­grosos aún, la discusión política y la perspe<;tiva del carnaval. De suerte que cuando entra a la universidad, donde son más ciertos todos esos escollos, empeorados con circunstancias agravantes, no varía de táctica y confía todo su éxito a la buena suerte o a la audacia, con tanta Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 175 más probabilidad cuanto que está haóituado a ver pre­valecer las mediocridades, ya por el favor oficial, ya por el del público, que tiene el instinto de dejarse seducir de los charlatanes, y el mal sentido de creer que todo impostor, que nada ha estudiado, por eso mismo debe er un gran sabio, un sér extraordinario, un genio des­conocido cuya ciencia infusa supera con mucho todo cuanto los siglos han acumulado en materia de saber, víctima, por supuesto, de la er.vidia y celos de los doc­tores. Por este motivo debe exigirse al alumno puntua­lidad estricta, ser severo en cualquier infracción mani­fiesta de la moral, cohonestada o no por el aplauso de los profesores, suprimir los retozos estudiantiles (alias meetings), la intemperante concesión de asuetos, que educen el año útil a solos 6 o 7 meses, y darle a los exámenes finales el rigor que deben tener. Anoto como dato curioso, para que se prevea a dónde nos puede llegar el agua si no se le pone coto a la fábrica de doc-ores, en un país reconocido universalmente como agrí­cola, que mientras en el año de 1902, los nuevos estu­diantes de la Facultad de Medicina y Ciencias Natu­rales de Bogotá, eran unos 20, en el año de 1922 eran más de 2001 ¡La Facultad está pletórica y la apoplegía es inminente! Qué hará esa muchedumbre de doctores ue saldrán cada año de la sola Facultad de Bogotá, iendo la población de la República tan escasa y tan pobre? Cuántos brazos perdidos para la industria, el <'Omercio y la agricultura! Cuántos seres predestinados a la miseria, la empleomanía y el parasitismo! Deontología. Esta es la ciencia o tratado de los de­beres; y toda profesión tiene sus deberes propios y gra­vísimos. Sin embargo no sé yo que en ninguna facultad -exista esta asignatura; de lo que sí doy razón, es de ~ue no la hay en la de medicina, ni cosa parecida, con ser los deberes del médico sumamente delicados y va­riados, tanto que el Sumo Pontífice Pío XI los equiparó Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 176 LA ACCION ESCOLAR a los del sacerdocio, en audiencia que concedió en días pasados a los médicos argentinos. El profesional puede ser el mejor amigo o el mayor enemigo de la sociedad, porque sólo él puede prestarle ciertos servicios y, por lo mismo, sus miembros legos se ponen indiscrecionalmente entre las manos de aquél, quien puede fácilmente abusar de su ignorancia o buena fe para explotarlos a su sabor. El cliente confía en la ciencia y honorabilidad de un sujeto acreditado oficialmente por un diploma, pu­diendo tropezar con un hombre sin conciencia o que se la ha formado a su modo, pues es impío o ateo (sinó­nimos: blasfemo y sin temor de Dios), para quien no puede haber cosa santa, habiéndose llevado de calle lo más sagrado, y ya se comprende qué podrá esperar o a qué está expuesto. Es cierto que hay personas que tienen, al menos el culto del honor, pero, fuera de que el concepto que se formen de él y de los deberes que les impone es arbitrario enteramente, para llegar a adquirir tal hábito y cumplir el deber por el deber se necesita precisamente una educación especial en ese sentido, que es lo que constituye la materia de la Deontología. Muchísimo habría que decir sobre edificios esco­lares, acondicionamiento de las clases, horarios y demás cosas que se refieren a la parte material, de las cuales me abstengo por no ser éste su lugar, y aun en las de otro orden me he ceñido solamente a los puntos capi­tales, cuyo detalle seria objeto de un tratado entero sobre la materia. Pero con esto espero haber contribuído en algo a ilustrar el problema inaplazable de la reforma universitaria, por el mismo amor que me merecen mi Patria y la juventud. VICTOR M. ABELLO R. Presbítero Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 177 ~r e ; ¡ i 1 ¡ ; ; í ¡ ~ l 1 1 J DOCTOR ANTONIO OTERO HERRERA En días pasados, víctima de aguda enfermedad, dejó de existir en la ciudad el conocido pedagogo y hombre de letras doctor Antonio Otero Herrera, miembro activo del Sindicato de Maestros y Profesores Católicos colombianos. La junta Directiva hizo lo que permitió la premura del tiempo, para que el Sindicato tomara parte en los funerales del ilus­tre socio. La ACCION EsCOLAR se une al duelo general, y a la distinguida familia Otero envía su más sincera expre­sión de pesar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 178 LA ACCION ESCOLAR PROPOSICION • La Asamblea de Cundinamarca registra en el acta de esta sesión su sincero pesar ~por el fallecimiento del señor doctor don Antonio Otero Herrera, distinguid() pedagogo que contribuyó eficazmente a la educación; de la juventud ya con la publicación de obras didácti­cas de alta importancia ya con sus lecciones en las cátedras de varios centros de enseñanza. «Una Comisión del seno de la Asamblea, nombrada por la Presidencia, pondrá en manos de la señora viuda de Otero una copia de esta proposición. « Publíquese en carteles y en los Anales de la Asamblea.>> DECRETO N.o 24 (FEBRERO 23 DE 1925) por el cual se honra la memoria de un pedagogo cundinamarqué..., . El Gobernador de Cundinamarca en uso de sus atribuciones legales, y CONSIDERANDO: Que acaba de fallecer en la ciudad el distinguido pedagogo y hombre de letras señor doctor don ANTü-· NIO OTERO HERERA; Que con perseverancia laboriosa y encomiable puso el doctor OTERO HERRERA al servicio de la educación nacional y al de las letras patrias el acervo de sus bie cimentados conocimientos y de su cultura literaria, y ya en el libro, en el periódico y en la cátedra enderezó a la realización de estos nobles fines sus inteligentes Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 179 actividades, realzando su labor intelectual con el ejer­cicio austero de la virtud, DECRETA: El Gobierno de Cundinamarca da testimonio de res­peto a la memoria del ilustrado pedagogo y buen ciu­dadano doctor don ANTONIO OTERO HERRERA, y confía el ejemplo de sus virtudes y el recuerdo de sus méri­tos a la guarda del magisterio cundinamarqués. Copia de este Decreto será enviada a la señora viuda del fjnado con nota de estilo. Comuniquese y publíquese. Dado en Bogotá, a veintitrés de febrero de mi novecientos veinticinco. AL V ADOR FRANCO El Director General de Instrucción Pública, jOSE MARIA DE GUZMAN DISCURSO DE DON LUIS MARIA MORA EN EL ENTIERRO DEL DOCTOR TERO HERRERA Señores: Lo que menos imaginaba hace tres días era que yo, en nombre del Sindicato de maestros y profesores ca­tólicos de Colombia, tuviera que darle la despedida al ilustre catedrático que consumió su vida entera en las ásperas, si bien nobles y meritorias labores de la ense­ñanza. Durante muchos años vióse al doctor Otero He­rrera apegado al magisterio con una especie de celeste unción, como empujado por una fuerza irresistible, sin que para separarse de él fueran suficientemente fuertes Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 LA ACCION ESCOLAR ni los diarios sinsabores del oficio, ni las constantes ingratitudes de los hombres, ni la molesta enfermedad, contraída en sus faenas, la cual iba minando lent:lmente su existencia. Era el doctor Otero Herrera maestro por vocación, y escrito está que a los que nacen con ese sino parece como que los guiase astro funesto, y hubieran de rendir la jornada de la vida, heridas las manos, sangrando la p~anta, con la pobreza por hermana y la religión por única protectora. Pertenecía don Antonio Otero a esa generación ágil y vigorosa que salió del Colegio del Rosario,-no bien consolidadas las presentes instituciones,-con todo el fervor del apostolado para combatir sin descanso por la verdad en la cátedra, en la prensa y en los comicios. La Facultad de Filosofía y Letras, fundada por el eximio varón que apenas puede resistir hoy el peso de sus glorias, brindaba a los jóvenes con un hermoso campo para ejercer la actividad en pro de la fe, de la ciencia, del arte y de la república. Apoyaba por aquel entonces sus nobilísimos anhelos aquel preclaro ciudadano, mi­lagro de sabiduría y de carácter, que se llamó don Mi­guel Antonio Caro, presidente de Colombia, y en el esplendor de aquellos años venturosos todo anunciaba éra de bonanza para los futuros profesores. El codiciado fruto no se hizo esperar mucho tiempo, y desde antes de 1895 Jos catedráticos nuevos empe­zaban a reemplazar a los maestros que se iban retirando del pacífico estadio, después de haber alcanzado muchos triunfos y haber sentido coronada su frente con el pre­ciado laurel. Graves trabajos de mucho vuelo hicieron conocer con ventajas a la Facultad de Filosofía y Letras en centros universitarios del Viejo Mundo; menudearon Jos textos debidos al celo y competencia de sus profe- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 181 sores, y corno a su cargo la dirección de la educación pública en casi todos los Departamentos de la República. Todo parecía anunciar que el cetro de las letras y la filosofía no le sería arrebatado a Colombia en mucho tiempo; pero hé aquí, que de pronto, cuando más des­pejado estaba el horizonte, merced a causas que no es del caso expresar ahora, vencieron a los profesores de filosofía y letras las indoctas medianías, y contra ellos se mostraron hostiles por sistema, con algunas alterna­tivas de bondad, los mismos que tienen a su cargo di­lucidar los fecundos problema~5 de la educación pública. Semejante difícil situación era para desconcertar hasta a los hombres de más recia contextura moral, y en efecto, muchos profesores de filosofía y letras aban­donaron, tristes y descorazonados, el estandarte de cul­tura espiritual que en las aulas habían logrado defender. No sucedió esto con el doctor Otero, y a pesar de di­ficultades sin cuento, continuó por mucho tiempo con el arma al brazo, como don Quijote con su rodela bien apretada y su lanza en ristre, resuelto a no dejarse ven­eer por los argumentos de Sancho. En asocio de dos colegas suyos, honra del magis­terio, dio el doctor Otero Herrera a luz un excelente Libro de lectura, el cual ha conquistado puesto de honor en la instrucción primaria y se C6>nsidera como libro clásico en tan difícil materia. Pero de todas las obras a que extendió su activi­dad inteligente el doctor Otero Herrera, lo que le con­quistó más renombre fueron sus Lecciones de retórica y literatura, cuyo método tan original como pedagógico, ha servido de modelo a obras de mucho aliento que se han publicado después con más fortuna, pero no con más gloria. 2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 182 LA ACCION ESCOLAR Y en medio de las arduas ocupaciones del magis­terio, no descuidaba Otero Herrera el arte nobilísimo de la poesía y a ella dedicaba sus muy contados ocios, distinguiéndose en este claro departamento de la inte­ligencia por el sello eminentemente propio que le im­primió a todas sus producciones, por la sobriedad de su lenguaje y por el encendido espíritu cristiano que las anima. En este úMimo tiempo, en que con tárita rudeza se ha combatido todo lo que signifique un anhelo en favor de las disciplinas espirituales, y en que todo lo que no represente la fuerza brutal y la utilidad inmediata es declarado como obra de gentes de escasa sagacidad, el doctor Otero Herrera desempefiaba un modesto puesto en la salina de Zipaquirá, en donde-cosa admirable­había fundado una escuela para trabajadores, y de donde hubo de salir en busca de más propicia suerte. Aún no le faltaban bríos para volver a las duras labores pedagógicas, y en ello estaba cuando la muerte lo sorprendió en el tiempo en que su vida era más ne .. cesaria para darle la última mano y mostrar en toda su hermosura ese dechado de virtudes en que él puso todo su corazón: el templo armonioso de su propia familia. Dejemos que duerma en paz este soldado valeroso y denodado del magisterio. Si algo fue superior a sus grandísimos merecimientos, fue el diáfano manto de su modestia, tan natural y tan desconocida por él como todos los puros sentimientos que le enaltecían. Si los hombres no premiaron sus méritos muy poco comunes, a las puertas del sepulcro se abrieron para Otero He­rrera las puertas de otra escuela, que en cátedra de amor inextinguible es el mismo Divino Maestro el que dicta sus lecciones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR PRACTICA PEDAGOGICA LECCIONES DE COSAS LAS TELAS CLASE DICTADA EN UNA ESCUELA DE t.er AÑO M.-Mostrando a los niños retazos de telas de lana, algodón, de seda y de lino. Hoy vamos a tratar con los niños de estos objetos ustedes conocen ¿Qué objetos son? N.-Son pedazos de telas. M.-Todas estas telas tienen un mismo color? N.-No, señor, tienen distintos colores. M.-;-Venga uno y luégo otro y observen las telas, ¿s de una misma clase? N.-( Observando). No, unas son gruesas y otras delgada M.--Pasando la tela de seda por la cara del niño. ¿Cóm la siente usted? N.- Muy suave. M.-Estas telas que al tocarlas se sienten suave mayor parte de ellas son de seda. (Pasándole por la cara una de lana y otra de manta ¿También las siente suaves? N.-No, señor, esas telas son bruscas. M. -Bien; digamos ásperas. Es as telas gruesas y áspe­ras son de lana o de algodón. ¿Cuántas clases de telas hemo visto? N.- Hemos visto tres clases de telas: de seda, de lan' y de algodón. M.-Nos queda otra clase de tela que la examinaremos. con los ojos cerrados. (El maestro hará que un niño cierre Jos ojos, y le irá acercando a la cara, las telas una a una). Mucha atención para que me diga cuál tela siente más fría (Al acercarle la de lino). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 184 LA ACCION ESCOLAR N.-(Cogiéndola) Esta es la más fría. M.-Esa tela que usted ha sentido más fría es el lino. M.-¿ En qué conocieron la tela de lino? N.-Porque al tocarla es más fría. M.-Cuántas clases de telas les he mostrado? N.-Nos ha mostrado cuatro clases de telas. M.-(Las va mostrando y que los niños le digan los nombres). ¿Para qué sirven las telas? N.-Las telas sirven para hacer vestidos. M.-De qué tela es su vestido? N.-Mi vestido es de paño. M.-Como el paño es de lana, luego su · vestido es lana. ¿El suyo de qué es? (Refiriéndose a otro niño). N.-EI mío es de manta. M.-La manta la hacen de algodón. Luego, ¿de qué es su vestido? N. -Mi vestido es de algodón. M.-¿ Cuál de los niños ti~ne vestido de seda? N.-Ninguno. M.-Los niños no se visten con seda ni con lino porque son telas muy caras y aquí todos somos pobres, pero tam­bién se hacen vestidos de seda y de lino. M.-¿ Saben ustedes de dónde · sacan la lana? N.- La lana se la quiMn a las ovejas. M.-A los carneros también les quitan la lana. ¿Qué son las ovejas y carneros? N.-Son animales. M.-Qué producto es la lana? N.-La lana es producto animal. M.-La oveja a qué reino pertenece? N.-Pertenece al reino animal. M. Como su vestido es de lana, ¿a qué reino pertenece? N.-Mi vestido pertenece al reino animal porque es de lana. M.-La manta de qué la hacen? N.-La hacen de algodón. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 185 M.-El algodón lo da una planta. ¿Las plantas a qué reino pertenecen? N.-Las plantas pertenecen al reino vegetal. M.-Su vestido de qué producto es? N.-Es producto vegetal. M.-(Mostrándoles nuevamente el lino). Esta tela tam-bién es producto vegetal. ¿Cómo dijimos que se llama? N.-Esa tela es lino. M.-El lino se saca de una planta llamada linaza. Nos falta la seda que también es producto animal, pues la produce un gusano que se conoce con el nombre de gu­sano de seda. RECAPITULACION M.-Cómo debemos llevar los vestidos? N.-Limpios. M.-Los niños deben cuidar de que sus vestidos no estén rotos y procurar no revolcarse en el suelo para no ensuciarlos, porque hay que tener consideraciones con los padres que son pobres y no pueden cambiarles de ropa todos los días. NOTA.-Presente el maestro, fuera de las telas: lana algodón y seda en bruto; también les mostrará una planta de linaza o a falta de ella, unas semillas. Al dictar esta clase se supone que el niño sabe distin­guir los tres reinos. Sería conveniente que en la segunda clase se comenzara. a enseñar la oveja, la que se dará en tantas lecciones cuan­tas sean necesarias; luégo seguirá la enseñanza del algodón> después la seda y por último el lino por ten!r menos apli­caciones. No debemos olvidar que se trata de niños pequeños> por lo tanto todo debe ser a grandes rasgos y al alcance de ellos. BARITA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR MEMORIAL A LA ASAMBLEA DE CUNDINAMARCA Señor Presidente. Honorables Diputados: Conocedores los miembros del Sindicato de Maes­ros y Profesores Católicos, del espíritu altamente jus­iciero y patriótico que anima a todos y a cada uno de os representantes del pueblo cundinamarqués y del celo ue habéis manifestado por todo lo que tiende al mejo­amiento de la educación pública, no dudamos unir uestra voz a la muy autorizada del representante de a Gobernación, señor doctor José María de Guzmán, irector de Instrucción Pública. para pediros encareci­- damente que asignéis lugar preferente a los bien pensados royectos de Ordenanza que, sobre la materia, dicho uncionario ha sometido a vuestro estudio. El Sindicato de Maestros, sigue paso a paso vues-ras labores administrativas, en la seguridad de que con­t ribuiréis con vuestras luces y patriotismo, a la solución del problema que tánto preocupa a todo pueblo civili­.: zado: la educación popular y la extinción del analfabe­tismo, considerado como causa eficiente de todos los ales. Seguro está el Sindicato de que la Legislatura departamental del presente año, marcará época en la istoria de la educación y de que sus actuaciones ser­virán de norma a los que os hayan de suceder en esa abor legislativa de muy alta cultura. Permitidnos que aplaudamos de antemano vuestras atrióticas actuaciones en favor de la instrucción pública 'J que os ofrezcamos, en la medida que ello es posible, uéstra colaboración entusiasta y decidida. Honorables Diputados. Bogotá, marzo 8 de 1925. Carlos Alberto Lleras Acosta, Director General; Benja­mín Arciniegas, j. l. Martínez, Carlos j. Martínez, Ismael Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION' ESCOLAR 187 Romero, Aníbal Nieto, Pablo M. Garavito, Virgilio Reina, Josefina Rodríguez, Raquel Obando, Barbarita Rodríguez, María del R. Lezaca, María Rivera, j osefa M. de García, María E. de Torres, Carmen González, Teresa de Zabala, Aminta Afanador, Paulina Rincón, Carmen García lsaza, Rosa Mendoza, Margarita Mendoza, Adriana Maccio, María Ci­fuentes, María Liévano, Adelaida Rodríguez, Elvira Liévano, Carmen Ciceris, Elvira Guarín, Ana joaquina de Bernal, María del Carmen Rodríguez, Veturia Márquez, María T. de Gómez, María Billioque, Inés Cordovez, Carmen Cárdenas, Silveria Pachón, María Luis Pachón, Isabel Dueñas, Ma­nuela Ayala de Gaitán, josefina Camacho. (Siguen más firmas) ....... Pésame El dia siete de los corrientes dejó de existir en Bogotá el señor Doctor Tobías Hernández, padre de nuestros esti­mados amigos, presbítero doctor Tobías Hernández y José Rafael, a quienes acompañamos de todo corazón en su pro­funda pena. Fue el doctor Hernández un meritísimo servidor de las sanas ideas, amigo sincero; servicial y ejemplar jefe de hogar. Con él pierde la Provincia de Oriente, especial­mente Cáqueza, uno de sus mejores hijos. Repetimos hoy nu_stra sincera manifestación de pesar al señor doctor don Gregorio Forero Nieto por la muerte de su señorita her;nana doña Mercedes Forero Nieto, y le pedimos excusas por los errores involuntarios, contenidos en la nota de nuestra pasada edición. Los escritores se dis­culpan con la imprenta, y la imprenta con los escritores. En todo caso rectificamos este penoso incidente, por tratarse del doctor Forero Nieto quien merece todo nuestro respeto y consideración. Encarecemos a nuestros agentes de los Departamen­tos, nos envíen el valor de las suscripciones que hubieren cobrado, con el objeto de cerrar las cuentas del año pasado y abrir el libro de suscriptores en 1925. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 188 LA ACCION ESCOLAR LA INSTRUCCION PUBLICA EN CHILE En el presente número de LA ACCION ESCOLAR, empezamos a publicar la primera parte de la importante obra de nuestro amigo y colega, señor jorge Buendía, titulada «La Instrucción Pú­blica en Chile,-. con el objeto de que ninguno de los maestros primarios de Cololflbia se quede sin conocer los esfuerzos y sacrificios que ha tenido que hacer la República hermana del Sur, para conquistar el puesto de su­premacía a que ha llegado en el campo instruccionista. AL LECTOR La publicación del presente trabajo tiene por objeto ofrecer a la consideración del profesorado y autoridades educacionales del país, y al público en general, un modelo de organización instruccionista de una República hermana. Semejante propósito obedece a mi afán de contribuír, con mi modesto grano de arena, a la obra de reorganización de los servicios de la enseñanza nacional, que hoy preocupa, tan hondamente, a los Poderes Públicos y a la sociedad en general. El presentar un cuadro sucinto del mecanismo cultural chileno para que sirva de guía o pauta en ·aquellos aspectos que más se armonicen con nuestra idiosincracia nacional, lo considero más útil y aprovechable que si lo hiciéramos de una nación europea o de Estados U nidos, puesto que la igualdad de origen, la similitud de costumbres, la identidad de ideales republicanos y democráticos, el desarrollo cultural de ambos pueblos, etc., hacen que nuestras escuelas y nues­tras instituciones educacionales estén más prontas a asimilar una orientación netamente hispano-americana, antes que una orientación alemana, belga o estadounidense .... En muchas ocasiones he oído hablar, con grande entu­siasmo, a destacadas personalidades de nuestro mundo poli- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 189 tico, sobre la necesidad de una reforma de la instrucción pública, y manifiestan, al mismo tiempo, gran preocupación por conocer o estudiar lo que hay en otras partes, para orientarse convenientemente en el problema y promover luégo las reformas. Pero como desgraciadamente en nuestro sistema educativo no se acostumbra el envío de profesores al extran­jero con el fin de que estudien los adelantos educacior.ales de otros países, todos los buenos deseos e intenciones gene­rosas quedan sin tomar torma real .... Con el presente tra­bajo me propongo, justamente, sugerir al lector nuevos rum­bos o nuevos proyectos en favor de nuestra Instrucción Pública, llenando, en parte siquiera, el vacío que se siente en nuestro ambiente educacional sobre una orientación fija y determinada en el Ramo, debido, quizás, a la falta de un profesorado y de una administración técnica en toda la Repú­blica. Mi obra es, pues, esencialmente sugerente, y orgulloso me consideraría si su lectura inspirara alguna idea en bien de nuestra educación. Un sentimiento de gratitud y de justicia me obliga, ade­más, a la publicación de estas líneas: presentar a la luz me­ridiana de los hechos el desarrollo cultural de un pueblo y sus esfuerzos por su engrandecimiento, basados en la edu­cación popular. Se ha querido hacer de Chile un pueblo por excelencia militar, y, por consiguiente, inculto y enemigo de la paz. Nada más falso. De la lectura de estas páginas se desprenderá, con claridad, la convicción de que Chile es el pueblo que más ávidamente busca la felicidad mediante la instrucción pública, dando afanosamente una educación in­tegral y extendiéndola por todos los ámbitos del país, fin­cando de este medo todo su prestigio y hegemonfa en la cultura popular. EL AUTOR Pasto (Colombia), octubre de 1924. INTRODUCCION Dos factores han contribuido constantemente en el des­arrollo educacional de Chile, si descontamos desde luego la paz interior de que ha disfrutado siempre esta República: los viajes frecuentes y sistemáticos de chilenos ilustres por el extranjero en busca de las nuevas orientaciones educa- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lOO LA ACCION ESCOLAR cionales, y la inmigración voluntaria o solicitada de escri­tores, de profesores y de sabios al territorio chileno. Así vemos que, a raíz de la independencia nacional, Camilo Henríquez en Buenos Aires y don Juan Egaña en Londres, se aplican con amor e interés a procurar los medios para propender a la instrucción chilena. El primero, deslum­brado ante el prodigioso resultado del sistema lancasteriano implantado allí por Diego Thompson, recomienda calu­rosamente al Gobierno de la República su implantación en Chile; don Juan Egaña, más afortunado quizás, halla en don Andrés Bello el colaborador sin segundo de la cultura chi­lena, y lo inclina primero y trabaja después por establecerl o en Santiago. · (Continuará) . Asignaciones civiles para los maestros Gustosos comunicamos a todos los colegas del Depar­tamento, urbanos y rurales, que la H. Asamblea, inspirada unánimemente en el más alto sentimiento de justicia, ha e le­vado los sueldos de los maestros de escuela desde el pri ­mero de marzo del presente año, en la siguiente forma: Di ­rectores de las escuelas urbanas de todo el Departamento, a excepción de Bogotá, a $ 60 mensuales cada uno; direc ­tores de las escuelas rurales departamentales, a t 40 cada uno. Gracias al interés del actual Director de Instrucción Pública, ayudado por todos y cada uno de los HH. Dipu­tados, está la H. Asamblea haciendo meritísima labor en el ramo de la Instrucción Pública. El pueblo de Cundinamarca sabrá agradecer a sus re­presentantes la buena inversión del producido de los im­puestos que paga: pues es lógico y natural que el Gobierno recompense a los que producen, proporcionándoles instruc­ción.;.. suficiente y vías de comunicación. En el próximo número empezaremos a publicar los nom­bres de los socios activos inscritos en el Libro del Sindicato. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 191 Señor D. Ismael Romero ---...... ~ · ~ ....... - --- Nuevo inspector Ha sido 1 amado a desempeñar una de las Inspecciones Escolares del Departamento, nuestro amigo y colega señor Ismael Romero, uno de los redactores de LA AcciON Es­COLAR y miembro activo del Sindicato de maestros y pro­fesores católicos. Es el amigo Romero, maestro de grado uperior de la Escu la Normal Central de Institutores, donde goza de muy buenas recomendaciones por parte de sus su­periores. Al dar al amigo nuestras sinceras felicitaciones, las hacemos extensivas al señor Director de Instrucción Pública por la preferencia que está dando a Jos maestros normalis­tas más distinguidos. Nuevos sindicatos de maestros Es un hecho innegable que el espíritu de asociación gana terreno entre ei personal docente del país. Además del Sindicato de Maestros y profesores católicos, que entre grandes resistencias e incomprensiones, nació en la capital Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 192 LA ACCION ES ~OLAR de la República a mediados del año 23, se cuentan en los departamento los siguientes: la Federación de maestros de Nariño cuya junta Directiva recide en Pasto; la Asociación de maestros Valle-caucanos, con residencia en Cali; la Aso­ciación de maestros de Bolívar, que tuvo su origen en Ma· gangué; la Congregación de maestros del Atlántico con re­sidencia en Barran quilla; en Cúcuta y Neiva trabajan con empeño por establecer los sindicatos de maestros católicos ' y, finalmente, en Medellín, acaba de instalarse solemne­mente la Asociación de Maestros Católicos de Antioquia. Sin duda alguna los católicos de Colombia, sobre todo los que tienen en sus manos la formacíón de las nuevas gene­raciones, han comprendido que el mejor dique que puede oponerse a la invación de doctrinas sociales mal compren­didas y peor practicadas, es la unión firme y decidida de todo el cuerpo docente del país, inspirado como está por • las sanas doctrinas de la Iglesia Católica. Felicitamos cordialmente a los colegas de los departa­mentos antes nombrados, por su benéfica labor y encare­cemos a todos los del resto del país, para que no se que­den a la vera del camino, este movimiento patriótico y ci­vilizador. LA eU"RIOSIDAD P. Ruiz Amado, S. J. Una gran parte de mis lectoras, si poseen un poco de introspección, y examinan la historia de su conciencia, hallarán sin duda en ella el eco de esa tentación, a la cual habrán resistido algunas o muchas; pero que, no por eso habrá dejado de hacerse oír en todas. En la niñez vivíamos en descuidada inocencia. Co­nocíamos el bien, y aun lo poseíamos sin conocerlo .. Pero vino un día en que sentimos esa interna voz: 1 Hay algo que todavía no conoces, y que es sumamente ape­titoso conocer!. . . . i El mal 1 Míralo ante ti, cubierto con un velo. 1 Ea! Alárga la mano y descórrelo. Y lo des­corrimos o levantámos a lo menos una punta de él, o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 193 atisbámos por un resquicio .... y en efecto: allí estaba el mal: feo, repugnante, horroroso; 1 pero rodeado del diabólico atractivo de la curiosidad, de la novedad de lo desconocido __ .. l IV este conocimiento rasgó para nosotros el sagrado cendal de la inocencia; nos privó de la descuidada paz ... . Nos arrojó del paraíso. El apetito de conocer, que Dios había infundido en nuestra alma para conducirnos a la felicidad que se halla en el conocimiento del infinito bien, se ha pervertido por la sugestión diabólica, y se convierte en ag~ijón que nos quita el sosiego y nos despeña en los mayores peligros. Nos importa, pues, sumamente, para acertar con el secreto de nuestra felicidad, conocer la naturaleza de este apetito natural, y los extravíos por donde suele descaminar a las jóvenes. CURIOSIDAD MALIGNA El legítimo anhelo de saber, es sereno, sin turba-ión ni temor, así se muestra en el niño inocente, que multiplica sin tasa sus porqués, indagando la razón de todas las cosas. Por el contrario, la curiosidad maligna, anda siempre (por lo menos en sus primeros descarríos) acompañada de secreto pavor. El cantor de La inocencia perdida, significó bien ese distintivo de la curiosidad pecaminosa, cuando al des­c ubrir la escena de la tentación, dice, hablando del árbol infausto: Eva lo entrevé y tiembla; ni se atreve A adelantar la temerosa planta. Alza los ojos paso, y ya la mueve Curiosidad de ver belleza tánta. Late el pecho anheloso y lanza breve El mal cogido aliento .... -. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ................... . Y más adelante: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 194 LA ACCION ESCOLAR ------------------- Así de Eva la mente vaga incierta; Ya se anima, ya teme. El fruto bello Del ramo a tronchar iba, y huyó yerta La mano, y yerto se le alzó el cabello. Alguien ha criticado esta manera de pintar la ten­tación. Se ha pretendido que, para explicar la caída de la mujer, todo debía haberse pintado, en el árbol, lison­jero y halagüeño. Así, dicen, se comprendería mejor la ceguedad de Eva. Pero en realidad, la descripción de Reinoso encierra una profunda verdad psicológica. Cierto es que la tenta­ción atrae; si no, dejaría de ser tentadora. Pero no es menos cierto, que el mal repele tácitamente a la natu­raleza todavía pura; y de esa lucha entre la atracción diabólica y la repulsión racional, nace esa vacilación que suele preceder a las primeras caídas, y está bie n. descrita en los versos citados. TAPUJOS E INQUIETUDES Esa es, precisamente, la nota que distingue la curio ­sidad malsana, de la natural y saludable. La curiosida viciosa se oculta a las personas que sabemos tienen celo de nuestro bien, como Eva se aparta de Adán para ir a curiosear el árbol prohibido. El corazón todavía no perverso, oye la reprensió interior que le señala el peligro y le dice: ¡ Húye 1 ¡muerte, muerte, El tronco infausto de sus ramas vierte 1 Aunque explícitamente sólo se confiesa la clandes­tinidad de su acción, tácitamente se da cuenta de que va contra el precepto, y por ventura se pone a discutir, con la serpiente, sobre la certeza de la divina sanción. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 195 Hé ahí las notas infalibles de la curiosidad diabó­lica: la clandestinidad, el secreto, el tapadillo; la con­ciencia o sospecha de que obra torcidamente, o el claro deseo de conocer el mal, por aquello de que hay que conocerlo todo. La libertad desenfrenada de saber, aun contra los preceptos de la legítima autoridad, derivada de Dios. Y finalmente: . la interna inquietud, la vacilación entre una fuerza que nos atrae y otra que nos retrae, y el desabrimiento íntimo que deja en nosotros la satis­facción del desordenado apetito. ------~--~--------- EL COLERA EN LAS A VES Acaso pueda ser de alguna utilidad para los niños y niñas que asisten hoy a nuestras escuelas pública's, los si ­guientes datos relativos a la enfermedad que año por año y día por día hace su agosto en las aves de corral. Sabiendo que la crianza de gallinas está siempre en manos de la gente más pobre de la sociedad y que las pérdidas que sufre por muerte de ellas es cosa que desequilibra sus humildes pre­supuestos, no es del todo valdio el esfuerzo que se haga y las indicaciones que se den para evitar en cuanto sea po­sible dichas pérdidas. Comunmente se da el nombre de higa­dón, peste, diarrea verde, etc., etc., a lo que no es sino el cólera aviario, enfermedad microbiana, especifica, inoculable, que evoluciona bajo la forma de una septicemia de mar~ha rápida. Se caracteriza por debilidad del animal, estupor, diarrea , cianosis de las mucosas , lesiones hemorrágicas de los órganos digestivos y respiratorios, por alteración de la sangre y, en general de todos los tejidos, que se vuelven virulentos. El microbio de esta enfermedad tiene la forma de una corta bacteria evoidea o alargada, redonda en sus extremi­dades, frecuentemente extrangulada en su parte media y de pequeñas dimensiones. Por medio de cultivos y más que todo por la acción prolongada del oxígeno se consiguen cultivos vacunan tes. Los animales se infectan ordinariamente, al comer ali­mentos que hayan sido contaminados por virus colérico, por inhalación de materia virulenta desecada, por aguas prove­nientes de gallineros vecinos en donde exista la enfermedad y por miles de causas más. Varias son las formas bajo las cuales se presenta: ful­minante, aguda y crónica. La primera reviste un carácter Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 196 LA ACCION ESCOLAR apoplético: los animales sucumben bruscamente debido a una intoxicación aguda. Desde el principio se nota en ellos, ab~timiento, tristeza, somnolencia; buscan la soledad y de preferencia los lugares frescos y sombríos, se hacen como una bola guardando la cabeza bajo el tronco, las alas exten­didas, las plumas erizadas, la cresta con un tinte violáceo. El pico entreabierto, dejando escurrir por entre las comi­suras un muco fiJante mezclado con partículas alimenticias. El animal presenta períodos de convulsiones sucum­biendo al cabo de pocas horas (2 a 5). En la forma aguda los síntomas precedentes se observan pero con menor intensidad, notándose la dificultad que expe­rimentan para desplazarse, pues se ve que se levantan para caer en seguida. El debilitamiento es progresivo, el apetito desaparece y un humor mucoso blanquecino se escapa por el pico y por las aberturas nazales; este humor se vuelve pronto sangui­nolento y fétido; la diarrea es indicio de los cambios en el aparato digestivo. La respiración es anhelante, difícil, y el animal muere por debilidad extrema. No es extraño el ver que algunas aves resisten a las formas que hemos citado, pero presentan un enflaquecimiento progresivo y síntomas disentéricos, muriendo al cabo de muchas semanas, por un verdadero empobrecimiento: es la forma crónica de la enfermedad. TRATAMIENTO. Comprende las indicaciones profilácticas y las indicaciones terapéuticas. Indicaciones profilácticas. Aislar los animales sanos de los enfermos o de aquellos que se juzga pueden estarlo. Desinfectar los locales con soluciones de ácido sulfúrico al dos por ciento o bien con creolina al cinco por ciento de solución. Vacunación de todos los animales sanos. Esta va­cunación, como se hace en muchas poblaciones de Europa, es enseñada a los niños por los maestros escolares, prove­yendo los municipios a cada escuela de la cantidad de vacuna que sea menester, pues como hemos dicho al principio, la crianza de aves de corral es negocio de gente pobre cuyas pequeñas utilidades es obligatorio defender. Como tratamiento terapéutico se pueden recomendar: los cuidados higiénicos, buena alimentación, locales amplios y ventilados y aguas abundantes y potables. También en caso de epizootras agregar a las aguas que beban los animales, antisépticos muy diluídos tales como el ácido láctico, el sulfato de hierro, el ácido fénico, el jugo de limón, etc., etc., pero, se repite, el mejor tratamiento es la prevención de la enfermedad, por medio de la vacunación. ISMAEL GOMilZ HERRAN Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Por: | Fecha: 1925

@ . 2E2l . e ~ L~~ ~~~:id~~ ~;.t~?~,,ar : 1 Dlreccl6a Directores: B. Arclolegas, J. l. Martluez Admlol•trl4or .. : 1 CUB~PO DB ~BDACCION: Carlos J. Martfnez ~ y Administración: Carrer~ N.o 201 _ Maria del R. Lezaca, Paulina Barón, Margarita Meodo:za, Marfa Luisa Pachón. Barbarlta Rodrfguez Raquel Obaodo Isabel Dueñas. 2]:================~ SERIE 11 BOGOTA, MARZO DE 1925 NUMERO 17 La Ordenanza modelo No vacilamos en llamar así la Ordenanza que acaba de entrar en vigencia, relativa a la nueva organización de inspectores. Sólo aplau­sos merece la actitud del señor Director de Ins­trucción Pública en medida de tánta trascenden­cia, como que ella marca un paso hacia adelante y definitivo en las vías del progreso instruccio­nista. El número de inspectores se ha aumentado hasta trece y se les fija como período de su actuación en la provincia o zona el de dos me­ses, al cabo de los cuales deben regresar a Bo­gotá a dar cuenta de sus labores. No son per­manentes y por decreto bimensual se les asignará la provincia que les toque visitar. Las ventajas de esta medida saltan a la vista. Teniendo siempre en cuenta la flaqueza Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 198 LA ACCION ESCOLAR humana, de que no se puede prescindir en estas cuestiones, es evidente que la organización an­tigua se prestaba a entronizar en cada provin­cia al respectivo inspector escolar, sin control de ninguna clase, sin posibilidad de revisar sus actos, al menos de manera rápida; las extrali­mitaciones o errores en que pudiera incurrir en el desempeño de su cargo, todo quedaba oculto bajo el velo del silencío, imperado por el temor de una destitución o cesantía, pues el inspector era árbitro y señor absoluto del gremio que le estaba confiado y, en caso de queja, él era quien debía infonnar _ Detnasiado saben1os que la cuerda se rompe por lo más delgado. Por otra parte las visitas podían adolecer de muchos do­fectos y lagunas. Los inspectores estaban ex­puestos a perder su Jibertad de acción debido a compromisos personales o sociales en favor de tal o cual tnaestra, y, por lo tanto, a de­fraudar los intereses de la Instrucción Pública y la confianza depositada en ellos por los su­periores del Ramo. No inventatnos consejas ni queremos hacer cargos injustos a los señores Inspectores, a quienes apreciamos de veras, pero el hecho es que son ellos mismos quienes nos han confirmado en estas observaciones. En la nueva organización sabiamente con­cebida, a pesar de los ataques de cierto Dipu­tado, explicables en el afán de favorecer al único Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 199 que desde el principio se creyó perjudicado con la Ordenanza, en ella decimos, estos inconve­nientes se obvian de manera radical y se ob­tienen superiores ventajas. Los señores inspectores no podrán echar raíces en la provincia; quedarán desligados de toda clase de compromisos que entraben su in­dependencia; para ayuda de la humana flaqueza habrá cierto mutuo y amigable control; la noble en1ulación les ayudará a vencer la rutina y la flojedad en el desempeño de su cargo, y, como cuatro ojos ven más que dos, el Director estará mejor inforn1ado y de manera más imparcial. Pero es más: lejos de ser obstáculo al co­nocimiento del personal docente, como alguno pretendía al combatirla, esta redentora Ordenan­za lo favorece en sumo grado. A la vuelta de un año, más o menos, los señores inspectores habrán entrado en contacto con todo el perso­nal de maestros y maestras del Departamento, ventaja preciosa que les permitirá juzgar con acierto de sus capacidades y dotes para la en­señanza. Por último, es de todo punto inexacto que la Misión Pedagógica, como se dijo en la Asam­blea por el único campeón que se atrevió a com­batir las n1edidas en que nos ocupamos, es in­exactQ, repetimos, que aquella alta entidad fuera adversa a la proyectada Ordenanza; por el con- · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 200 LA ACCION ESCOLAR trario, y es quizá el único caso al respecto, los pedagogos alemanes aprobaron y aplaudieron calurosamente los proyectos del Director de Ins­trucción Pública, doctor de Guzmán, y se lo co­municaron en nota oficial que dicho funcionario conserva con orgullo. Cuanto en contrario se diga es por tanto vocinglería sin sustancia, encaminada a servir únicamente los intereses del Inspector que, por incomprensión y egoísmo, salió perjudicado con esta progresista medida. Así sucede siempre: las sociedades profun­{ famente cristianas en su marcha incontenible hacia un futuro luminoso de bienestar y de só­lido progreso, que tenga por principio, funda­mento, térn1ino, norte y guía a jesucristo, arro­llarán a cuantos, con visión limitada y estrechez de criterio, se opongan a su perfeccionamiento intelectual, n1oral, social y económico. «Sed per­fectos como vuestro Padre celestial es perfecto »: hé allí la divisa de todos los institutores católicos. Para concluír queremos enviar una vez más nuestra voz de aplauso al señor Director de Ins­trucción Pública, doctor de Guzmán, no sólo por esta Ordenanza, sino por todas las demás con que de manera tan inteligente y efectiva ha tra­tado de regenerar al maestro. Funcionario inte­ligente, comprensivo, justiciero y probo, es acre­edor al decidido apoyo de todos los hombres de bien. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 201 CARTA DEL PRESBÍTERO DOCTOR LLERAS ACOST A Bogotá, abril 13 de 1925 Señor Director de El Diario Nacional. Por haber estado ausente de la ciudad hasta el día de ayer, no me fue posible enterarme con espacio de un suelto publicado ~n el periódico que usted dirige, y en el cual se hacen suposiciones e interpretaciones, hasta de mis pensamientos, y se me hace decir ni lo que siquiera pasó por mi mente. Me refiero a las con­ferencias cuaresmales que el suscrito dio en la iglesia de La Enseñanza. La manía de darse por aludidos, de hacer aplica­ciones y de particularizar la doctrina general que los sacerdotes predican, es ya muy vieja, pero no por ello deja de ser reprobable el valerse de tales armas con fines porticos y para ciertas y determinadas campañas que un sacerdote no puede aceptar. Ninguna de mis conferencia. puede ser tomada ra­cionalmente como una requisitor ia contra el Gobierno nacional, y al condenar los v·cios y pecados, como debe hacerlo un sacerdote que omprenda su misión y las palabras de San Pablo para tos últimos tiempO'\ no sería lógico, pero ni ra ional, ac r respons e d ellos al jefe del Estado. Por lo que hace al caso presente, rechaz categó­ricamente tan gratuita aseveración, y declaro que no estuvo en mi ánimo, ni podía estarlo, el atacar al Go­bierno del General Ospina ni a los altos funcionarios que lo acompañan. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 202 LA ACCION ESCOLAR Empecé a predicar el sábado y acabé el martes santo por la tarde. En la primera conferencia hablé d~ la regeneración del individuo por medio de la Iglesia Católica, expuse su constitución y los fundamentos de su autoridad y la obligación que tienen los católicos, sin distinción al­guna, de acatarla y obedecerla. Reprobé la conducta de los católicos indiferentes, y que lo son sólo de nombre, católicos que hacen coro a los enemigos de la Iglesia; que jamás salen a su defensa; que censuran las dispo­siciones de la Santa Sede y de los Prelados; que se re­belan contra ellas; que se eximen de hacer lo que ellos ordenan en lo atañadero a las obras sociales, y, que por último, van quitando la fe a los pueblos y contribuyen­do poderosamente al triunfo de la impi · dad. Dije que ellos venían a ser naturales aliados de los incrédulos y que les cabía gran parte de responsabilidad en las ca­tástrofes sociales producidas por pueblos emancipados de la autoridad de la Iglesia, a los cuales se había pri­vado de los consuelos de la Religión. Al hablar de las obligaciones que a los católicos incumben, hice mención especial de la «usura» y del alto interés del dinero y expuse la doctrina de la Igle­sia y de los teólogos al respecto. Condené el alto pre­cio de la vida e insistt en la necesidad de trabajar por ei abaratamiento de las subsistencias y agregué que el séptircG mandamiento también obligaba cuando están de por medi() los caudales públicos, pues hay quienes piensan y dicen que robarle al Gobierno, y por lo tanto al pueblo que representa, no es pecado, sino cosa lícita y honesta. Para concluír, después de haber expuesto los beneficios recibidos de la Iglesia, dije que ella no se contenta con que sus hijos sean buenos para sí mismos solamente, sino que los ti.;mpos actutlles exi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 203 gen el apostolado en todas sus formas y sobre todo el apostolado social. Esas, ni más ni menos, fueron las ideas desarrolladas en la primera conferencia. La segunda versó sobre la regeneración de la fa­milia. Expuse latamente los peligros que la amenazan y las dolencias que la aquejan: el solterismo sistemá­tico y la propaganda en contra del matrimonio; la edu­cación perversa que se dan a sí mismos los padres de familia en las casas de juego, en las cantinas y en los clubes, en otros lugares reprobados, en la lectura de obras prohibidas e inmorales; peligros en los móviles del matrimonio; peligros en la infidelidad conyugal, que fustigué en los términos más duros; peligros en el ol­vido criminal del fin para que el matrimonio fue esta­blecido por Dios; peligros en la venta de las concien­cias, que comprometen el porvenir de la juventud por interés pecuniario y la entregan a maestros impíos; pe­ligros sobre todo en el matrimonio civil. Expuse dete­nidamente lo que es en sí mismo, lo que la Iglesia siente de él, que en ninguna manera lo acepta; que para ella no hay más matrimonio que el establecido por je­sucristo, y dije cuáles son las cualidades y condiciones esenciales de este sacramento. Por úJtimo, censuré el divorcio y las leyes que lo establecen y sancionan, y el anhelo de verlo establecido entre nosotros de los que se apellidan espíritus avanzados. La tercera conferencia tuvo por tema la regenera­ción de la sociedad por medio del amor de jesucristo, de la caridad cristiana. Expuse largamente la natura­leza de esta virtud y sus efectos; refuté y condené, al tratar de las relaciones entre los gobernantes y los súb­ditos, la errónea y reprobada doctrina de la suprema­cía del Estado de que tánto alarde hacen los liberales de Colombia y de todo el mundo; vapulé esas ideas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 204 LA ACCION ESCOLAR aun cuando se me llamara obscurantista y retrógrado. Hice notar que la caridad evita los atropellos en los que mandan y las rebeldías en los súbditos y que fa­cilita el gobierno y la obediencia. Puse de manifiesto que el amor de Jesucristo no es ni puede ser obstáculo al amor y progreso de la patria y que la regeneración social sin jesucristo es imposible; dondequiera que se ha intentado, la bancarrota ha sido estruendosa: ban­carrota en la enseñanza laica, exclama Brunetiere; ban­carrota en la falsa libertad, dice el P. Ramiere; banca­rrota en el manejo de los caudales públicos, repite el economista Luzzati; bancarrota en la justicia, afirma Tolstoy; bancarrota en la paz de las naciones, etc., y que no nos quedaba más recurso que acudir a jesucris­to, que es quien tiene palabras de vida eterna. La última noche traté del sacramento de la confe­sión, su naturaleza, efectos y del ministerio sacerdotal en el tribunal de la penitencia. En esta exposición al tratar del pecado manifesté cómo era una gran mentira y un engaño. Lo comparé con la mentira de que se, hace víctima al pueblo con las falsas teorías de igual­dad, supresión de clases y de jerarquías y reparto por igual de las riquezas; ¡absurdo monstruoso! Pero dije también que Dios no quería la miseria y que no era justo que mientras unos perecen de hambre otros des­pilfarren inger.tes sumas en el juego, en el libertinaje y en la embriaguez. De lo dicho se desprende, señor Director, que el autor del suelto que motiva estas líneas y que me es perfectamente conocido, lo engañó a usted, haciéndole creer que yo había atacado al Gobierno y poniendo en mis labios palabras y frases que nunca pronuncié. Lo que hice fue condenar los vicios y pecados y refutar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR 205 por extenso ciertos principios liberales, que la Iglesia reprueba y que como sacerdote tengo que rechazar. Dejo así rectificado el escrito de su periódico, y una vez más manifiesto que el Gobierno del General Ospina, como representante de la autoridad suprema y por su honradez, probidad y patriotismo, merece todo acatamiento, y que no es ni puede ser responsable de los errores y culpas de los empleados. De usted atento servidor, (De El Nuevo Tiempo) . .. - CARLOS ALBERTO LLERAS Presbítero. TERCER CONGRB O CIBNTIPICO PAN-AMERICANO FRAGMENTO DEL INFORME RENDIDO AL GOBIERNO NA­CIONAL SOBRE LAS LABORES DE ESTE CONGRESO POR EL DELEGADO DE COLOMBIA. Estudiadas lás ciento cuarenta y seis conclusiones aprobadas por el Tercer Congreso Científico Pan-Ame­ricano, se observa que este Congreso prestó especial atención a dos de los problemas más serios cuya so­lución es de la mayor trascendencia para todos los países de Hispano-América: la instrucción y la higiene. Sobre la primera materia se formularon cuarenta y dos conclusiones y sobre la segunda veinticinco, lo cual revela claramente la urgencia que se hace sentir en todo el Continente de que se consagre a estos dos ra­mos la mayor atención posible como bases esenciales que son para el desarrollo de los pueblos. En cuanto a la instrucción primaria, el Congreso, inspirado en Jos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 206 LA ACCION ESCOLAR más nobles sentimientos, proclamó que «el magisterio de la enseñanza es profesión distinguida y debe dar a los que la ejercen las más altas consideraciones socia­les, » solicitando para los maestros remuneraci0nes equi­tativas que faciliten una posición independiente, digna y tranquila. Solicita, además, el Congreso que se rodee el magisterio de apoyo para garantizar una preparación pedagógica y una instrucción general. Sobre textos, locales, higiene, cantinas y demás elementos que deben complementar la labor de educación primaria, versan también varias de las conclusiones mencionadas y adoptadas por el Congreso, que, interpretando los sen­timientos de todo el continente, quiere que haya un .asiento para cada niño en todas las escuelas de América. El intercambio de profesores entre las naciones y la creación de becas para alumnos de otros países, es medida también urgente que tiende a complementar la educación y la cultura y a realizar los altos ideales de americanismo, de conocimiento recíproco y de apoyo mutuo. L~. instrucción universitaria es recomendada y fo­mentada por medio de varias de dichas conclusiones,
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Por: | Fecha: 1924

Dirección y Administración: CarrerA. •.•, N.o 20i Directores: B. A.rciniegas J., l. Marttnez Redactores: Carlos J. Martínez, IsmaAl Romero BOGOTA, MAYO DE 1924 DEBE Y HABER Administrador: Anibal Nieto NUVERO 10 Con la presente entrega termina la primera serie de la A C­CION ESCOLAR; ella ha realizado el milagro sorprendente de llevar el entusiasmo al espíritu abatido del magisterio y ha dispuesto las energlas para seguir una lucha sostenida y !(e­nerosa. Sin arrestos pomposos hemos andado la primera iornada del camino, y sí en el debe de nuestro diario encontramos el enor­me peso de un sinnúmero de obstáculos, prejuicios y volunta­des decididas a derrumbar el hermoso santuario de nuestros ideales, en cambio, en el haber encontramos un considerable saldo de fe; de fe, en la justicia de nuestro derecho; de fe, en nuestra redención moral, económica y social; de una in­mensa fe en que la opinión pública señalará con un inri a quie­nes falsamente se llaman amigos de la Instrucción y de los Maestros, para oponerse a su progreso y sus derechos, sin el val01 de confesarlo, valiéndose de la maledicencia, la men­tira y la calumnia, con el fin de sembrar entre ellos la dis­cordia, desunirlos, disolverlos. Afortunadamente la semilla está regada en todo el país, y en algunos Departamentos como Nariño, Atlántico, Bolívar, Santander, Cundinamarca ha dado frutos de tan delicado gus­to, que al saborearlos nos hemos sentido recompensados de sobra y hemos olvidado las angustias y sacrificios, necesarios a toda obra buena, no exenta de enemigos que se niegan a ver y a comprender. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 195 Y en esta vez no podemos ocultar nuestra mejor satisfac­ción; la que después de hecho el balance, nos an oja una cre­cida cifra de entusiasmos, que robustece nuestras voluntades; nos satisface h~ber logrado dar cohesión a elementos afines del ma~isterio, aunque les pese a muchos y se encojan de hombros ante la pesada verdad, que nosotros también sabre­mos encojerlos y fa/vez reírnos discretamente de esa incrédula actitud. No importa que se nos atribuyan torcidos fines, ni que se desfigure nuestra honrada intención, porque la obra sabrá res­porzderles, como no importa la campaña desleal y sorda, por­que los cot azones se levantan alto y la incomprensión y los prejuicios no lograrán desbaraiarnos. La Asociación de maestros y profesores católicos de Colom­bia marcha adelante; lo que en un principio fue solamente un grupo de entusiastas, hoy forma una legión de convencidos; de convencidos de la verdad y justicia de nuestros derechos, sinceramente convencidos del respeto y obediencia que se debe a las autoridades y a quienes no se debe temer, porque en su ánimo no existe ni el remoto recelo de que las distinguidas personas que hoy dirigen la Instrucción Pública, no están ca­pacitadas para orientar el ramo confiado a su cuidado, de acuerdo con las necesidades que el país entero reclama. La Asociación marchará adelante con la bandera de Cristo a la vanguardia y armados con el escudo del respeto, capita­nts y ~oldados. Marcharemos adelante, con la sincera convic­ción en el alma de que al terminar nuestra segunda jornada, . habremos saldado completamente nuestro debe. Duelo Dej6 de existir en la ciudad la sefiorita Matilde Cortés Lee, hermana de Mon­sefior Carlos Cortéa Lee. Con sincera pena acompaf'iamos en su dolor al ilustre sa­eerdote, honra del clero colombiano. Deapuéa de aguda enfermedad dejó de existir la sef'iorita Mercedes Carraaquilla, hermana de Monaefior Rafael María Carraaquilla, Rector del Colegio del Rou­rio. LA AcciÓN EscoLAR acompafia en su pena al ilustre filósofo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 196 LA ACCIÓN ESCOLAR NUESTRO NOMBRE Asociación de Maestros y Pr~feaores Católícos Colombianos Con el objeto de rectificar, dentro de la serenidad y de la Cl)r ­dura, ciertf!s apreciaciones calumniosas y fals as contra nuestra institu ción, pasamos a hacer los siguientes comentarios. Nos llamamos asocwción porque constituímos una ((reunión li­bre de personas que ejercen una misma profesión, oficios simila­res o profesiones conexas», como son las de maestros y profe­sores. Esta asociación se ha reunido en virtud de un derecho na­tural del cual los maestros no pueden ser excluí dos; derecho ga­rRntizado y reconocido por la Constitución y por las leyes de la República. Es más, en favor de este derecho han clamado y claman sin descanso los Pontífices en luminosas encíclicas como cRerum No­varum• y de Condiiione Opificum, etc., etc. Y lo reconocen y am­paran las autoridades eclesiásticas de todo el orbe y de Colombia en particular. Nuestros fines ¿Qué buscamos? ¿Qué pretendemos? Mejorar en el terreno re­ligioso, so cial, moral , intelectual y económico, por os caminos y por los medios que la Sociología católica y las leyes ponen a nuestro alcance . Y se ha dicho aue somos una sociedad revolucionaria y que so ­mos masones y que contamos con el apoyo de las logias que per­seguimos malos fines y tenemos reuniones secretas .... ! Evidentemente, este es el país de las antinomias y de las con­tradicciones. Aquí se ampara y protege a toda clase de corpora­ciones que tratan de especular, nacionales o extranjeras, poco importa, y se hostiliza a las comunidades religiosas y a institu­ciones como la nuéstra que persiguen los más nobles fines. Aquí se otorgan derechos y se dan garantías a sociedades que especulan con el vicio del alcohol que está envenenando al pue­blo, y se ponen trabas de toda clase a la Asociación de Maestros que se propone combatir el alcoholismo y mejorar el sentimiento religioso de los pueblos, con la fuerza · y el presti¡io que dan 1a cohesión, la religión, la ley y la moral. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 197 . Aquí gozan de garantías hasta ciertas asociaciones de seres in­felices que especulan con la corrupción y la inmoralidad y están llevando a la juventud hacia un abismo, y se combate acremente y se calumnia de manera cobarde al gremio de maestros y de maestras que atacan, con las enseñanzas cristianas y con el ejem­plo de su vida, la inmoralidad y el vicio. País de las antinomias y de las contradicciones! .... Evidentemente hay algo podrido en Atenas!. ... ¿Perseguimos malos fines? Si, porque somos católicos prácti­cos y convencidos, porque combatimos los vicios y defendemos los verdaderos y legítimos derechos dentro de la ley; porque no especulamos ni explotamos a los padres de familia, a la sociedad ni a la patria, porque respetamos a las autoridades y salimos a la defensa de las comunidades religiosas. Es triste, es ridículo que personas serias y que se precian de cristianas, que deberían tener respeto a sí mismas y a la posición que ocupan, prohijen tales patrañas y se den a la innoble tarea de difundirlas, . para estorbar lo que estiman un peli2ro para sus personales y quizá no muy santos intereses. Católicos Nos llamamos católicos porque lo somos en el nombre y en los hechos: porque en todo acatamos a las autoridades eclesiás ­ticas, porque marchamos y marcharemos siempre y de manera invariable dentro de las normas trazadas por la Silla Apostólica y por sus legítimos representantes los Obispos; porque no acepta­mos ni en principio el sindicalismo neutro. Y se nos dice que so­mos masones y que tenemos reuniones secretas. Ah t. ¿se preten­de acaso que vayamos a reunirnos en la plaza pública o eri Jos pretiles del parque entre los barrenderos y li.mpiabotas? Se nos acusa porque en el programa de nuestra institución no ft¡uró la misa solemne a que asistieron los maestros y maestras que tuvieron el suficiente valor para no hacer caso de las amena-zas y prevenciones de cierto personaje/11/1! .... ... . Ese programa lo elaboró nuestro Director que es un sacerdote respetable por todos conceptos, y nos consta que el olvido que tuvo, ya que la misa fue cosa de última hora, quiso subsanarlo en las pruebas de imprenta, que desgraciadamente no se enviaron por tratarse de un trabajo tan insi¡nificante. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 198 LA ACCIÓN ESCOLAR Colombianos De manera solapada y proterva se ha esgrimido también contra no~otros esta arma: el título de colombianos!!!!!! N o faltaba más que fuera un crimen el ser y llamarse colom­bianos. Ha de saberse que en un principio nuestro nombre fue .... 'de maestros de Cundinamarca' Pero deseando dar más amplitud a la institución a fin de que pudiesen formar parte de ella los maestros y profesores de otros depart~mentos, como lo deseaban, resolvimos llamarnos colombianos. Y ahora se pretende que con ello vamos en contra de las comunidades religiosas que nos hon ... ran con su colaboración, con las cuales compartintos las faenas y sudores de este ingrato y perseguido apostolado. Nosotros en contra de las comunidades!!!!. ...... Sólo falta que se nos acuse de ateos!!!!. ..... Respetamos, pues, todo derecho, pero exigimos que se respete el nuéstro. Se asocian los aurigas, los canteros, los albañiles, los limpiabotas y no pueden hacerlo los maestros porque .... porque son un peligro!!!. ..... La libertad de asociación dentro de la moral y de las leyes, es el complemento de la libertad civil; atentar contra ella, ponerle trabas que ninguna ley reconoce ni consagra es atentar contra esta última, es suprimirla por completo. Nuestra Revista Publicamos una revista de carácter estrictamente pedagógico, perfectamente ajena a cuestiones políticas, en uso del derecho que nos conceden la Constitución y la ley. No es mucho que para fi­nes morales hagamos uso de ese derecho en un país donde se goza de una libertaq de prensa exagerada; donde la prensa es prácticamente irresponsable; donde se insulta, se calumnia, y se corrompe, sin que nadie se alarme ni se preocupe poco ni mucho. De una obra recientemente publicada -por un sacerdote que sí entiende de cuestiones sociales y sabe el terreno que pisa, toma­mos el siguiente párrafo, que dice más de lo que parece: cLas más graves razones militan en pro del sindicalismo en la enseñanza. Está dentro del orden, no va contra la doctrina cató-lica, sostiene y proteje a los miembros del cuerpo docente ..... . secunda los esfuerzos de la I2lesia por la creación de un sindica- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 199 Iismo animado de su espíritu. Por estos títulos tiene derecho a nuestra simpatía. Sin duda su formación y primeros ensayos pue­den estar sujetos a tropiezos y ligeros errores, pero estas imper­fecciones no bastan para condenar la idea. Es perfectamente or­todoxa, justa y fecunda. ¿N o es esto bastante para suscitarle de­fensores ilustrados y activos? ¿Y de quién son estas palabras? ¿De un ravacholista? ¿De al­gún enemigo de las autoridades? ¿De algún masón o sectario? ... Del Reverendo Padre Desbuquois, de la ilustre y benemérita Com­pañía de Jesús!!!. ... Del Director de la Acción Social Popular de Reims. Pero todo esto es inútil; de nada sirve la luz, cuando no se quiere ver, cuando se cierran los ojos a la evidencia. JOSÉ FRANCO B. LECCION DE DIBUJO Clase dictada en una Escuela Media El Maestro mandará colocar las pizarras encima de los pupi­tres y como cada niño estará provisto de ~u pizarrin, comenza­rá la clase en la forma siguiente: M.-Hoy vamos a trabajar todos a un mismo tiempo. ¿Uste-des en qué trabajarán? N.- Nosotros trabajaremos en nuestras pizarras. M.-(Mostrándoles una harra de tiza). ¿Yo en qué trabajaré? N.-Usted trabajará en el tablero. M.-¿Por qué trabajaré en el tablero? N.-Porque en el tablero se escribe con tiza. M.-Está bien: ahora ustedes reproduzcan en sus pizarras lo que hago en el tablero (el maestro traza una circunferencia a pul­so; ésta es la primera parte del grabado y para más claridad, lo presento al final de ésta, dividido en siete partes; pero es claro que 'el maestro al dictar su clase, no hará sino una analizándola). ¿Qué figura hice? N-. Hizo una circunferencia. M.-Supongo ya la habrán hecho; ahora agreguemos esta otra (2 grabado) figura. ¿Cómo se llama? N.-Esa figura se llama ovoide. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ... 200 LA ACCIÓN ESCOLAR M.-Como el ovoide corta a la circunferencia, qué vendrá a ser con relación a ella? N.-Viene a ser secante. M.-¿Qué tracé ahora? (3 grabado). N.-Trazó una linea que atraviesa el ovoide. M. - Prolonguemos esa Hnea de modo que salga del ovoide. N.-Ya está prolongada. (El maestro revisará las pizarras). M.-¿ C n una parte del ovoide y la lfnea prolongada qué for-mamos. N.--Formamos un ángulo. (Trazando otra lfnea que corte a la anterior). M.-¿Con esta línea que acabo de trazar y la anterior qué formé? N.-Formo un triángulo. M. - Trabajemos ahora en la circunferencia. (Trazando una lf-nea en ella). ¿Esta línea cómo la llamamos? N.-La llamamos cuerda. M.-¿Cómo se llama esa linea que une el arco a la cuerda? N.-Se llama sagita. M.-Pase Carlos, trace en el tablero la sagita y yo la trazo en su ·pizarra. N.-Ya está trazada. M.-Trace os esta otra linea. ¿Cóm o la llamamos? N.-La llamamos radio. M.-Volvamos al ovoide (4 grabado). (El maestro trazará una figura haciendo uso de uno de los lados del triángulo), ¿Qué fi-gura formé aquí? • N.-Formó un cuadrilátero. M.-(Traza una curva tangente a la figura). ¿Qué acabo de trazar? N.-Trazó una curva. M.-Tracemos otra curva. (La traza). ¿Esas dos curvas son paralelas? N.-No señor, porque están unidas. M.-Dentro del cuadrilátero tracemos estas paralelas. (5 graba~ do). ¿Cómo son estas paralelas? N.-Paralelas oblicuas. M.-Ahora, de los extremos de las curvas saco dos lfneas. ¿Qué lfneas son? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 201 N.-También son paralelas. M.-Tracemos dentro del ovoide otra Hnea. (La traza). ¿Ahí formé otra figura? N.-No señor, formó un ángulo. M.-Tracemos ahí tres paralelitas (6 grabado) y formemos otra figura. ¿Qué figura quedó dentro del ovoide y encima de la pri­mera oblicua? N.-Quedó un triángulo. M.-Cerremos ahora las paralelas con una circunferencia y pro­longuemos las curvas con dos verticales. N.-Ya las prolongamos. M.-Trabajemos ahora en la circunferencia; en el centro de ella tracemos esta otra figura pero pequeñita. ¿Qué figura es? N.-Otra circunferencia. · M.-Como tienen un mismo centro, ¿cómo se llaman esas cir­cunferencias? N.-Se llaman circunferencias concéntricas. M.--La circunferencia que acabamos de trazar y los extremos de los radios, ¿qué vienen a formar? N. - -El ojo del animal. M.-¿El pico del animal con qué lineas quedó formado? N.-El pico quedó formado de la cuerda y la sagita. M.-¿Qué animal formamos? N.-Un loro. M.-¿Cuál es el distintivo de estos animales? N.-Que hablan. M.-¿Eilos saben lo que dicen? N.-No señor, no saben lo que dicen. M.-¿Entonces aquellas personas que hablan sin saber lo que dicen a quién se parecen? N.-Se parecen al loro. M.-Como los niños no querrán parecer loros no hablen nun­ca sin saber lo que dicen y además, hay un adagio: cEI que mu­cho habla, mucho yerra•. ¿Esto qué querrá decir? N.-Que hablando mucho, se cometen muchos errores. M.-¿Especialmente cuándo? N. -Cuando no saben lo que dicen. M.-¿Como quién? N.-Como el loro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 202 LA ACCIÓN ESCOLAR M. - Muy bi~n; ahora para la próximt-t clase, lo traen en papel y después cuando lo sepan hacer bien, le ponemos sombra y co­lores. ¿Qué colores elegiremos? N.-El verde. M.-¿Cuál otro? N.-EJ azul. M.-¿El azul para dónde? N.-Para la punta de las alas. M.-En 'las alas tiene otras plumitas de otro color. ¿De qué co­lor? N.-Otras rojas. M. -No se han fijado en la cabeza de qué color tiene las plu­mas? N.-Sí señor, las tiene amarillas. M.-Ya verán; si no tuviera plumas verdes formaríamos los co­lores de nuestra bandera. BARITA fiN Duelo Con positiva pena lamentamos la prematura muerte de la encantadora señorita Ana Tulia Billioque, hija de la respetable señora doña Clementina A. de Billio­que, institutora benemérita, y hermana de la señorita María, colega nuéstra. Pa­ra todos sus deudos nuestra sincera expresión de pesar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 203 DISCURSO PRONUNCIADO POR EL DOCTOR FRANCISCO J. BARBOSA, PRE­SIDENTE DE LA «ASOCIACIÓN DE MAESTROS Y PROFESORES CATÓLICOS COLOMBIANOS•, EL OÍA DE LA INSTALACIÓN SO-LEMNE DE LA ASOCIACIÓN. Sefíores miembros de la Asociación, venerables sacerdotes, seftoras, señores : . Al instalar de manera pública y solemne el Sindicato de maestros y profesores colombianos debo, en primer lugar , d~r gracias a Dios por habernos permitido realizar, de acuer­do con las necesidades de los tiempos y a pesar de 1 as se­rias dificultades que se han presentado, la más bella y fe­cunda aspiración del magisterio: asociarse para poder así ejercer en el país la acción vivificadora que se le ha enco­mendado, y luégo merecer el justo aprecio de los buenos pa­triotas. En todos los tiempos, es cierto, el maestro ha sido consi­derado como factor princip"alísimo en la formación y orienta­ción de las colectividades humanas. Llena está la Historia en cada una de sus páginas de frases justicieras que enal­tecen los nombres de los educadores de los pueblos. A tal punto estamos conformes en esta apreciación, que nadie se atre­vería a escatimar la gloria póstuma de los maestros, y, antes bien, cuando de estos importantes servidores públicos se habla, los más vivos recuerdos golpean nuestra fantasía y rpuy caros afectos inclinan nuestra voluntad. Pero si del • maestro que aún no ha terminado la jornada se trata, excla-mamos entonces con Monsenor Carrasquilla, llenos de ternu-ra rayana en compasión: «Ved a aquel hombre, encorvado por el hábito de sentarse ante un escritorio, vestido pobre-mente, envejecido antes de tiempo, con el cansancio y la amargura pintados en el rostro. Los que topan con él en la calle, pasan sin mirarlo; vosotros descubríos con respeto an-teél; es un maestral'>. {1) Sí, un maestro, una víctima de la mi .. seria y la injusticia, por haber dedicado todas las facultades de su alma, todas las energías de su sér al servicio de la sociedad; envejecido antes de tiempo en cuerpo y en espí- ( 1) Lecturas sobre el arte de educar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 204 . LA ACCIÓN ESCOLAR ritu por haber visto, sentido y comprendido los profundos dolores de la Repúl>lica y no haberlos podido remediar; con el cansancio y la amargura pintados en el rostro al contem­plar, inerme, el inminente naufragio de los ideales patrios. Tal el común sentir de las gentes sobre los cultivadores de los renuevos de la especie. Concepción irrisoria, injusta, inicua, imcomprensible para cerebros medianamente organi­zados pero que todos aceptamos abrumados, quizás, por la realidad de los hechos brutales. A arrancar de raíz semejante desvío social tiende prime­ramente el Sindicato de maestros y profesores. La brega no será de un día; será fuerte y tenaz como lo requiere el rai­gambre del vicio que se pretende extirpar; quizás hayan de intervenir en ella varias generaciones, pues no hay que ol­vidar que las más caras reivindicaciones humanas sólo se han alcanzado después de largos afios de trabajo continuo y doloroso. Pero el Sindicato -como ejercicio de un dere­cho natural al hombre-animado por el espíritu fecundo de la caridad cristiana, suministra a los maestros armas pode­rosas para coronar tan noble empresa mediante su mejora­miento, ora en el terreno de las necesidades materiales, ya en el campo de las operaciones intelectuales, como también en el lugar que les corresponde ocupar en el organismo so­cial. Así enaltecidos los maestros, e inspirados siempre por el sentimiento práctico de la solidaridad y la benevolencia hacia sus compafieros de fatigas y desvelos, podrán consi­derarse definitivamente victoriosos y trabajar con gloria en servicio de Dios y de la Patria. Y verdaderamente el Sindicato quiere el sumo perfeccio­namiento de sus miembros para lograr mayores fines en re­lación con el incierto porvenir de la República. Unidos los maestros en espíritu y en verdad, ha1lado el mínimum de bienestar temporal indispensable aun para las más rudimen­tarias funciones de la vida, enriquecido el acerbo de co­nocimientos por la distribución ordenada de las investiga­ciones científicas, fortalecida la natural inclinación de la vo­luntad al bién, p.odrán más fácilmente dominar los caracte­res del presente momento de la Historia, comprender mejor las necesidades urgentes del país, y desenvolver y encauzar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 205 con firmeza y sin vacilaciones la actividad de las tiernas ge­neraciones hacia el fin concreto y excelso que la Providen­cia señala a la Nación. Es ardua pero en extremo gloriosa la solución del proble­ma propuesto, y a ella deben tender todas las energías del Sindicato de maestros y profesores colombianos. Nada im­porta que en muchas ocasiones los supremos dirigentes de la educación nacional no tengan tiempo de pensar en estas cuestiones, ciertamente complejas, pero de suma trascenden­cia para la vida misma del país, si en cambio los maestros, desde el humilde director de apartada escuela rural hasta el profesor eminente de nuestra Universidad, les dedican con amor sus investigaciones cotidianas. La crisis social que se avecina, o más bien la ola gigan­tesca en que parece se sumergen las naciones cultas de la tierra, es, como todos sabemos, de origen económico; e in­cumbe al Sindicato de maestros dominarla desde los bancos de la escuela. En algo más que en escribir a medias, !eer mal y contar con dificultad consiste la educación del hom­bre; ella debe formar ciudadanos útiles a sí mismos, servi­dores amantes de la patria y observadores fieles de la ley divina; y para lograr tal fin urge familiarizar a los educan­dos desde los tiernos anos con ligeras nociones económicas; v. gr., idea de la riqueza, sus causas y sus efectos, valor de 'la moneda y significación del ahorro, necesidad y convenien­cia del impuesto para el desarrollo nacional, diferencia en­tre los preceptos de la economía individual y los de la eco­nomía política, primacía del régimen económico entre los di­versos factores que contribuyen al progreso de los pueblos, y algunas otras cuestiones semejantes; e inculcarles co.ncep­tos elementales de Sociología, para adaptarlos a las condi­ciones de la época. Al Sindicato de maestros y profesores corresponde igual­mente preparar las generaciones colombianas para recibir sin peligro de la nacionalidad la abundante inmigración que, es­capando de la catástrofe europea, o atraída por nuestras in­numerables fuentes de riqueza y por nuestro cercano desa­rrollo, visite el suelo patrio. Es indispensable poder asimi­lar sus sanos elementos de cultura y así robustecer la sa- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 206 LA ACCIÓN ESCOLAR via nativa y fecundante del orga nismo nacional; pero es pre­ciso guardar con sagrada veneración, defender a costa de to­do sacrificio la herencia que nos legaron nuestros padres: religión, lengua, dignidad de raza, nobles ejemplos, glorio­sas historias; en suma, todos los sentimientos que, inculcados en medio de las dulzuras del hogar, son fundamento seguro de nuestra futura redención y grandeza. En este propósito deben los miembros del Sindicato no omitir esfuerzo por ro­bustecer la cohesión nacional de que tánto se preócupan los pueblos avanzados, y que desgraciadamente entre nosotros se siente en ocasiones flaquear, según nos lo atestiguan las voces airadas que en algunas regiones del país se han le­vantado, los brotes destemplados de cierta prensa periódica y, en fin, una notoria y particular tendencia a hacer primar las cuestiones de región sobre muy levantados problemas nacionales. La solidaridad nacional es efecto de la Escuela: en ella aprende el nifio a ordenar la natural adhesión que debe a su familia, al pueblo en que nació, al departamento que es su patria chica y a la Nación que es su propia pa­tria; comprende que el sentimiento regional es base natural e indispensable del patriotismo verdadero, siempre que se inspire en la justicia, en el amor y no en el odio; alcanza que para ser buen colombiano es menester ser, por ejemplo, buen santandereano, buen tolimense, buen antioquefio, etc., y en resumen, en la Escuela forma el nino conciencia de su nacionalidad, verdadero baluarte de los nombrados intereses patrios. Otros factores concurren a la organización definitiva y a la orientación adecuada de nuestra nacionalidad, relativos al cuidado y mejoramiento de la raza y a poner orden en su desarrollo para no comenzar la obra cultural por donde de­be terminarse; pero ninguno que tenga la importancia capi­tal del elemento religioso, .base y coronamiento de la pros­peridad de las naciones, por ser las ensefianzas que él in­culca en las mentes juveniles, tales como la idea de depen .. dencia de la criatura racional respecto del Creador y la no­ción de la existencia de la libertad humana, que en aquella misma dependencia estriba, el · único cimiento perdurable en la formación moral. Aprovechemos el ejemplo de religiosi- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 207 dad que acaba de darnos la gran Nación americana, más digna de nuestra admiración cuando su ilustre Presidente acompañado de los millones de hombres que gobierna y en presencia del mundo que les contempla pensativo, se pos­tra reverente e implora humildemente los beneficios de Dios para su pueblo, que cuando con sus poderosas escuadras, numerosos ejércitos e ingentes caudales decide la suerte del viejo Continente. No olvidemos un hecho culminante de la ·Historia: la decadencia ha sido siempre compañera insepa­rable de los pueblos que abandonaron el principio católico que los informó y dio fuerza y poderío. Grande es, pues, la importancia del Sindicato, óptimo su propósito, ·magnífica su trascendencia. A las dificultades que . él encuentre debéis oponer resueltamente, beneméritos insti­tutores, la constancia, el estudio, y sobre todo la virtud. Re­dimidos de vuestra actual postración, libres de prejuicios, con conciencia exacta de vuestra altísima misión, nada im­pedirá vuestra marcha ascendente hacia la cima apetecida, pues contáis con la adhesión entusiasta de vuestros colegas de todo el país, con la manifiesta simpatía de vuestros con­ciudadanos, con la · sabiduría y tenacidad del Director General de la Institución y con el maternal afecto de la Iglesia, cuyo amparo es prenda de acierto y de victoria. He dicho. DON LUIS MARIA MORA Doctor en Filosoffa y Letras del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario; Secretario de Ins­trucción Pública del Antiguo Departamento de Quesada· Rector de la Escuela Normal de Cundi­namarca; Inspector Nacional de Instrucción Pú­blica; Vicerrector de la Facultad de Ciencias Agro­nómicas de Colombia; Profesor de Humanidades del Colegio del Rosario; autor del libro 1;1 Alma Nacional; Miembro de Número de la Academia Colombiana de la . LE-ngua, y de la Sociedad Inter­nacional de Historia de París; Miembro de la «Asociación de Maestros y Profe- • sores católicos colombianos:.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 208 LA ACCIÓN ESCOLAR SALVAD EL BAR:CO (En la instalación de la Asociz.~ción de Maestros y Profesores católicos colombianos) . ./11 s,eñor don ]ulián Páez M., abnegado maes. tro que, a pesar de haber perdido la vrata, continúa emeñando a los niños. 1 La arena; .... el mar; .... mis ojos, que en la extensión lejana, se fijan en un punto que cada vez se agranda, allá, sobre el lindero del cielo con las aguas. Al fin, por muchos signos que reconoce el alma, el barco de mis suellvs descubro en lontananza; el mismo en cuya espera la vida se me pasa; el mismo porque anhelo ·desde mi edad lozana; el barco que conduce gloriosas esperanzas, tesoros de ventura para mi noble patria. Apenas lo diviso; mas lo presiente el alma. Parece que sonrien sus velas desplegadas, su casco y maderamen, sus cabos y sus jarcias. Y el mástil y la antena, cual brazos de un monarca, parece que quisieran, con avidez extra/la, cenir con lazo eterno las playas colombianas. i Oh barco de mis su ellos; oh barco de mis ansias: arriba al puerto; lléga; que tú eres la esperanza, que tú eres la ventura para mi noble patria. JI ¿Mas qué siniestro velo me enturbia la mirada? ¿Por qué nuevos temores mi esptritu quebrantan? .... ¡Me han dicho que otras veces, con rumbo hacia mi patria, la nave del progreso también la mar surcaba; mas que soberbias olas, de furias indomadas, no la han dejado nunca llegar hasta mis playas 1 ¡Y ahora ante mis ojos nueva tormenta 'amaga: el cielo se encapota,· las nubes se agigantan; relámpagos y truenos, salvando la distancia, la tempestad anuncian que sobrecoge mi alma! Ya el barco no diviso,· las nubes lo recatan; iy acaso con las olas luchando ahora se halla! Qué hacer? .... Me encuentro solo, tan aislado en la playa, como en la mar sin lindes gaviota solitaria! .... La vista giro en torno; la soledad me espanta; y un grito en que se mezclan la tristeza y la ra_bia, venciendo a mi impotencia, del pecho se me escapa: e/ Pilotos, oh pilotos/ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , LA ACCIÓN ESCOLAR •¡Un barco que naufraga: ce/ barco que trata •venturas a la patria! .... • y de este modo me habla, con tono que aprestigia ¡Contestan . a mi grito los ecos de la playa, los truenos y el furioso bramar de la borrasca! .... ¿Mas quién con aire plácido se yergue allá? Contrastan sus movimientos suaves, su majestad, su calma, de las revueltas olas con la furente sana. A ml se acerca; llega; descubrcJ en su mirada la compasión que siente por mi dolor sin tasa; su brazo me rodea; de su túnica parda (que también con lo negro de las nubes contrasta) me cubre con un pliegue; su ni vea y luenga barba: •Soy un viejo maestro •que cerca de esta playa •hoy vivo, deseando ce/ fin de mi jornada. • Tu voz ol: ¿qué quieres? •¿por qué pilotos clamas? •Los únicos que pueden •dominar las borrascas, cobra son de mis manos , •yo modelé sus almas. ·Pero están con el barco cque tus angustias causa•. - •Lo salvarán?• -le dije. - ·Son pocos, pero bastan: •lO salvaránf•-repuso. Besé la mano blanca del anciano. Y él, luégo, dio rienda a su palabra, que fluyó de sus labios elocuentes como raudal de trasparentes agua s 111 . Me dijo : e Tempestad tan horrorosa •en mi largo vivir jamás he visto: •olas rugientes que a las cumbres lanzan , •con el orgullo de Satán, su grito; •olas pesadas que Pscond~dos llevan, . •como en antros de horror, monstruos marinos . ~.para que embistan a mansalva; y muerdan , •Y socaven las bases del navlo; •nubes como de averno; y cado rayo •como una bomba de fulgor maldito! ....... . •Pero no hay que temer: son los pilotos •que yo formé, tan diestros como dignos. •Su voluntad al par que sus anhelos ·de ciencia cultivé ... .... . No. desconfio: •el barco salvarán de tus ensueflosJ •Pero escúcha-., agregó: •Nuevos marino¡ chay que legar al porvenir: pilotos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 210 LA ACCIÓN ESCOLAR cque sepan de virtud y de heroismo; cque puedan dominar las tempestades .-y serenos mostrarse ante el peligro; clan fuertes como sabios,· y capaces cde llegar, por la patria, hasta el martirio!· -•Mas quién los formará?•- Y el noble apóstol: -cMis sucesores; los maestros•, dijo. «Ellos podrán hacerlo: yo conozco •SU &aber, su virtud, su patriotismo, •Que junten sus esfuerzos; que se asocien; cy para el bién común, marchen unidos. cQue sigan mi arte, y que al formar al hombre, «usen este c:incel. Yo se lo envío/• IV Calló, y entre mis manos puso el anciano un libro. Lei stz rótulo: era LA DOCTRINA DE CRISTO! ANTONIO OTERO HERRERA Bogotá, mayo 18 de 1924. DON FRANCISCO M . RENJIFO Natural de Buga, doctor en Filo­sofía y Letras d~l Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, Catedrático en este Colegio de Griego, Lógica e Historia de la Filosofía, obtuvo por concurso las cátedras de Aritmética y Geome­tría en la Escueia Militar, Profe­sor de Matemáticas y Griego en el Seminario Conciliar, Colegial honorario del Rosario y Miembro de la Asociación de Maestros y Profesores Católicos Colombiano•. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESéOLAR 211 LA DEFENSA DEL MAGISTERIO DE. NARINO Reproducimos a continuación el conflicto habido entre el Inspector Escolar de Pasto y los directores de las escuelas de la misma ciudad, reproducción que tomamos de Don Qui­jote, Organo de la Federación de Maestros de Nariño. La­mentamos profundamente esta clase de conflictos que demues­tran de manera evidente que no son siempre la verdad, la justicia y la competencia las que reinan en el Ramo instruc­cionista y que es más fácil y prudente prevenir los males que curarlos. • La defensa del Magisterio de Nariño La acusación del señor Roberto Patiño Valencia, Insp~ctor Escolar •En a sesión de la Asamblea, correspondiente al día viernes 4 del presente, se presentó en el salón de sesiones el señor Roberto Patiño Valencia, actual Inspector Escolar de la ciudad, con el ob­jeto de rendir un informe sobre la marcha de las escuelas de Ja capital, encomendadas a su inspección . En ese momento se daba segundo debate al Proyecto de Ordenanza por el cual de hoy en adelante sólo podrán ser inspectores es colares los individuos gra­dua~ os con diploma de Maestros de Escuela Superior. Este pro­yecto parece que exasperó al señor Inspector, puesto que de he ­cho quedaba descartado para seguir en tan elevado cargo, ya que no tiene ningún grado que lo acredite para tal puesto. Así lo declaró al empezar su acusación contra los maestros. Luégo em­pezó el ataque sistemático y audaz dirigido sobre todo contra los maestros normalistas y en particular contra Jos que dirigen la escuela número l. 0 de esta capital: que están mal preparados la generalidad de ellos, aunque a decir verdad, dijo, ellos no tienen la culpa, sino los procedimientos adoptados por las Escuelas Nor­males, reñidos con la pedagogf:t moderna; que emplean la pena de dolor (afirmación temeraria); que hay mala organización, pero que ésta depende de los textos que se emplean en . las Escuelas Normales, en especial acusó el texto de Pedagogía de Martín Res­trepo Mejfa como el causante de tánta desolación. En cuanto a la conducta de los maestros, el Inspector habló en el recinto de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 LA ACCIÓN ESCOLA~ Asamblea como si lo estuviera haciendo en una plaza de mer­cado. De sus labios brotó la palabra inmoralidad, corno la acu­sación de los fariseos contra la infeliz adúltera. Bienaventurados los que se hallan sin culpa. Los maestros, según el acusador, están en pecado feo, hay que apedrearlos. El señor Inspector si­gue hablando azusado por las barras y sofrenado de vez en cuando por los Diputados que a todo trance querían hacerlo hablar, por­que la cüsa resultaba verdaderamente monstruosa y al fin jadeante, calla y se sienta satisfecho. Pero, ¡oh dolor! vio la entrada y no vio la salida•. ·El Diputado doctor Yacup, presentó acto continuo, la siguiente proposición: cOfda la acusación del señor Inspector contra los maestros, cítese a éstos para que también informen cómo el Ins­pector ha cumplido con sus deberes•. Al señor Patiño se le enfria­ron los pies cuando oyó tal proposición. Imposible. eso no era justo, ni humano, ni prudente, eso no convenía a la autoridad, y sin embargo la proposición pasó y el señor Inspector desde ese momento quedó en capilla. •Habla el doctor Angel M. Guerrero, Director de Instrucción Pública.-•lnterrogado el señor Director General de Instrucción Pública acerca de la acusación del señor Inspector Escolar, res­pondió manifestando su extrañeza por tal acpsación; el señor Ins­pector nada le ha dicho de esto en sus informes; no ha levantado la correspondiente información sumaria contra los maestros sindi-cados de inmoralidad, siendo este deber del Inspector ........ En· fin, el señor Director de l. P. se mostró como caballero que Jo es y en alto grado, sumamente mal impresionado por la actitud poco discreta del señor Inspector, al tocar puntos tan delicados como son los que pertenecen a la vida intima de los más abnegados de los servidores públicos•. •Los maestros se defienden-En cumplimiento de la proposi­ción número 202, los maestros de la escuela número 1. 0 acom­pañados de los de la número 2.0 se presentaron en el salón de la Asamblea. Llegan las 2 de la tarde. El momento es solemne. Las barras y los pasillos contiguos al salón de actos se encuen­tran llenos de espectadores .•..••.. Pasan algunos minutos. Empie­za la sesión bajo la Presidencia del doctor Enrique Eraso Na­varrete. Después de la lectura y aprobación del .acta anterior, el señor Secretario, por orden de la Presidencia, introduce a los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 213 institutores de esta capital. De todas partes les llegan voces de aliento, pues los pasillos y barras están rebozantes de amigos de la justicia y terribles perseguidores de la calumnia y de la befa. El señor Presidente concede la palabra a los acusados y el señor Sergio Elfas ()rtiz, Director de la escuela número 1.0 , ca­ballero de gran talento e ilustración, escritor de sabroso decir, a la manera de los claros talentos del siglo XVII, cuentista de primera fuerza, que ya con gracioso refrán hace reir de lo risible, o ya con enérgico verbo cruza el rostro de los infames y de los pecheros, auncuando sean de los que gastan levita, se levanta y con pausado acento y cultas maneras hace la defensa del Magiste­rio. En dos palabras recordó la época del Directorio de la Re­pública francesa: aquí estamos como acusados y venimos a de­fendernos ; que se nos aplauda si se nos encuentra inocentes, y si somos hallados faltos, gustosos iremos a la guillotina, pero que en todo caso la vindicta pública caiga sobre el que resul­te infame. Narró en seguida el origen del odio del señor Ins­pector a los maestros graduados. Fue por aHá en el año de 1914 cuando se vio precisado a sostener una polémica pedagógica con algunos alumnos de la Escuela Normal, encabezados por el competente pedagogo señor don Delfín Reine!, y por el señor Martín Restrepo Mejía, quien confirmó la tesis de la Escuela Normal y dejó mal parado al señor Inspector. Hé aquí la causa del odio a todo lo que se relacione con la Normal, y el atrevi­do cuanto desautorizado concepto sobre los •Elementos de Pe­dagogía• del señor Restrepo Mejia. El señor Patiño que entabló la discusión no con el objeto de buscar la verdad, sino con el de hallar celebridad, no podía perdonar a los normalistas la tre­menda derrota que le causaron. El fatuo sostiene sus palabras auncuando sean erróneas y desprecia la luz que salta de toda discusión........ A causa de algunas voces discordantes salidas de las barras, el orador se dirigió a ellas. ¿Acaso nosotros no so­mos también hijos del pueblo? ¿Acaso el pan qu~ comemos no el mismo pan del obrero amasado con las fatigas del trabajo? .... hemos sido acusados y estamos aquf para defendernos. ····································•••1••••············· ,····························································· cEn seguida hizo ver el señor Ortiz, las contradicciones del Inspector, pues los certificados que dio a los maestros para que se les inscriba en El Escalafón oficial, son totalmente opuestos a la manera como califica ahora a los institutores. Hizo palpar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 214 LA ACCIÓN ESCOLAR la diferencia de apreciaciones entre el señor Inspector y el se­ñor Director General de Instrucción Pública, pues este último, ca­ballero a todas luces superior, desmiente los informes del prime­ro y afirma que si todos Jo institutores fueran como Jos de P as­to y otras provincias, el Departamento, en cuanto a Instrucción Pública primaria nada tendría que envidiar a los 1emás Departa­mentos de la República•. •Agradeció a la honorable Asamblea por haber permitido que la voz humilde del maestro que reclama justicia, se oyera en tan augusto recinto. Numerosos aplausos interrumpieron al orador, quien respondió con mucho aplomo a las varias interpelaciones de los honora­bles Diputados• . ...... ····· ······ ...... ··························· ..................... ········ ........... ············ ................ . •Después que los maestros probaron su inocencia con numero­sos y valiosos certificados de Jos Reverendos Padres Maristas y demás miembros del clero de la ciudad, el maestro señor Gordi­llo terminó diciendo que podfa probarse que el señor Inspector decía en los taJieres de sastres, peluqueros, etc., que nada se ha­cia en la Dirección General de Instrucción Pública sin su con­sentimiento, y que si esto es así, el mismo señor Patiño es res­ponsable del atrazo en que se halla la instrucción primaria, se­gún su propia acusación ........ El señor Medardo Muñoz Lara pi­dió la palabra y en frases vibrantes advirtió que no debe ser em­pleado público el hombre que carece de virtudes cfvicas y está tildado de mentiroso, inepto y venal. Estruendosos· aplausos aco-gieron estas palabras• ....................... . •El señor Presidente felicitó a los institutores, quienes se re­tiraron en medio de ruidosos aplausos del numeroso público que acababa de palpar el triunfo de la justicia• (1 ). (1) «Don Quijote» número 12 del 11 de abril de 1923. A nuestros suscriptQres Con la presente entrega se termina la primera serie de nuestra Revista, por lo cual encarecemos el envío del valor de la segunda serie, pues como es sabido, la Revista no cuenta sino con el apoyo de los buenos amigos y colegas interesados en conseguir, a pesar de todos los obstáculos, la redención social del magisterio, fin esencial que persigue LA AcciÓN EscOLAR. Ella seguirá luchando con constan­cia y valor porque sus iniciadores están plenamente convencidos de la bondad de su obra y que, como lo dice muy bien la historia de todos los pueblos, las buenas obras tendrán grande oposición porque de lo contrario carecerían de mérito y no interesarían la energía de los hombres Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 215 ASOCIACION DE MAESTROS Y PROFE~ SO RES CA TOLICOS COLOMBIANOS Invitados por la junta Directiva de la Asociación General de Maestros y Profesores católicos colombianos, tuvimos el gusto de asistir el domingo 18 de los corrientes a la instalación solemne de Asociación tan simpática para nosotros. No se crea que este acto sea el nacimiento de lu entidad. ésta se halla debidamente con~thuída y goza de estatutos propios, que merecieron ya la aprobación de la autoridad eclesiástica. La solemnidad fue, pues, una presentación al público, una verdadera «epifaníal'). Y a fe que resultó lucida, y revestida de esa sobria distinción que debe acompañar a las labores del espíritu. El señor Minstro · de Instrucción Pública se había excusado de asistir por tener que ausentarse de la ciudad . Mas la concurrencia fue considerable y selecta . Allí, desde luego, el respetable Cuerpo de Maestros y Maestras de la capital y gran número del de las poblaciones ve­cinas; importantes miembros del Clero como los doctores Abello, Guzmán y Rubia no; miembros o comisiones de Comunidades re­ligiosas, tales como los candelarias y los franciscanos, entre és­tos el Reverendo Padre Fray Manuel Siabato, Provincial de la Orden de San Francisco; el Reverendo Padre Campoamor, S. j.; los señores Rector, Vicerrector y Secretario de la Escuela Nacio­nal de Comercio; el señor Coronel Acevedo, Director de la Es­cuela Militar y una comisión de cadetes; un grupo de alumnos del Colegio del Rosario; comisiones del Instituto de La Salle, del 1 nstituto Técnico y de la Escuela Normal; el señor doctor Ma­nuel Antonio Botero, Rector del Colégio Universi~ario; Directo­ras y comisiones de varios Colegios de niñas, como el Colegio de La Concordia, el de María, el del Carmen, el de Santa Isabel, el Instituto Modelo y finalmente un distinguido núme.ro de damas y caballeros. Entre éstos se hallaban el doctor Eduardo Restrepo Sáenz, miembro de la Comisión Asesora de Relaciones Exterio­res, el señor Síndico de Instrucción Pública Departamental; al­gunos Diputados a la Asamblea, como los doctores Efraím Acos-ta Rozo, José Santos Lezaca, Monsalve y otros más. Haremos mención especial del señor Ministro de Chile, quien, en asocio de su señora esposa, asistió al acto en representación de la Asociación de Maestros de ~u país. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·- 21e LA ACCIÓN ESCOLAR El acto, según estaba acordado, se celebró a las 2 p. m. en el hermoso salón de la Academia de la Lengua, conforme al si­guiente programa: l. Himno Nacional. Il. Obertura. Orquesta. cFrau- Luna•. Paul Liucke. III. Discurso inaugural por el Presidente de la Asociación, doctor Francis-co J. Barbosa. LV. •Onda Tranquila•. Vals. Becucci. V. Poesía recitada por su autor, doctor Antonio Otero Herrera. VI. «Encanto de un Vals•. Selection. Osear Strauss. VII. Conferencia, por el Presbftero doctor Carlos Alberto Lleras Acosta, Di­rector General de la Asociación. VIII. «Stolen Kisses•. Fox- Trot. Ted-Snyde. IX. Número de canto, galantemente ofrecido por el tenor seftor Miguel Do­menech. X. «Indiana•. Marcha. A. Sellenick. De este programa hubimos de deplorar la falta de la conferen­cia del elocuente doctor Lleras Acosta, quien, por algún impre­visto inconveniente, mandó excusarse. El discurso del señor doctor Barbosa, digno Presidente de la Asociación, es una pieza de alto valor para el magisterio, pero dejamos a los lectores el apreciar por sí mismos este documento que verá próximamente • la luz. La poesía del doctor Antonio Otero Herrera fue justa­mente aplaudida por la concurrencia. La parte musical estuvo a cargo da la Orquesta Filarmónica bien conocida por nuestra sociedad. El tenor señor Miguel Do­menech puso una grata nota de arte a la reunión con un bello nú­mero de canto. Felicitamos muy cordialmente a la Asociación por esta hermo­sa efeméride y hacemos los más sinceros votos por una larga y próspera existencia para honor del magisterio y bien de la Patria. FRANCISCO M. RENJIPO Bogotá, mayo 19 de 1924. Nuevos miembros El 19 de los corrieptea pidieron la inscripción como miembro• de la Aeociación de Maeatros y Profesores, loa doctores Luis Maria Mora, Manuel Antonio Bote­ro y Francisco M. Renjifo. Sean bienvenidoa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 217 LA REFORMA INST~UCCIONISTA (Conclusión) Las ciencias naturales y la química necesitan una intensi­dad infinitamente superior a la que hoy se les asigna. Con­tentarse con un afío de estudio para asignaturas tan serias y de tan diversas aplicaciones, es lo mismo que no saludar­las sino por el forro. El estudio de la religión hay que implantarlo en casi to­dos los colegios. Siendo, como lo es, para nosotros los ca­tólicos, la asignatura más importante y de mayor trascenden­cia, es la que se estudia con más ligereza y superficialidad. El dibujo, que es asignatura obligatoria en los gimnasios europeos para todos los alumnos, aquí entre nosotros es sim­ple clase de adorno, algo que no encaja en el plan general de estudios. Pero el defecto capital de todos nuestros planes de estu­dio y la causa de la insustancial preparación de nuestros bachilleres, residen, a no dudarlo, en la necia pretensión de preparar a los alumnos para todas las carreras con la mis­ma clase de estudios y en el menor tiempo posible. Con esto no se consigue otra cosa sino que todos queden, como vulgarmente se dice, a medio comer. Así vemos cada afio que aun los mejores alumnos de los colegios oficiales pasan, pongamos por caso, a la Facultad de matemáticas con preparación en ese ramo, en astronomía, en lenguas, de­ficiente y exigua; los que van a la de Derecho se hallan faltos en Plosofia y en lenguas sabias; por último, para na­die es un secreto el fracaso, casi general, en ciencias físicas y naturales, en química, en idiomas, de los que ingresan en la Escuela de Medicina. Es preciso aplicar la segur a la raíz y tener el valor de declarar caducado ese sistema, secular, si se quiere, muy bueno para otras épocas, que cuenta con autoridades muy respetables, pero que, dado el giro que ha tomado la ense­nanza universitaria, de medio siglo a esta parte, no respon­de al fin para el cual se le ha destinado. Nada más fácil y hacedero que remediar este mal. El ejem­plo nos lo han dado los colegios europeos y americanos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 218 LA ACCIÓN ESCOLAR Es necesario tener el valor de atreverse, porque la demasia­da prudencia se identifica con la pereza, con la rutina y con el miedo, pésimos aliados para el progreso de un pais. En un plan de estudios racional y moderno, los tres pri­meros anos se destinarían para dar al alumno preparación general asaz completa, y los tres restantes para intensificar los estudios en relación con la carrera que haya de seguir. Habrá, pues, dos ramas distintas: el b~chillerato llamado clásico, aunque no con entera propiedad, y el bachillerato en ciencias. Aqui tenemos, por tanto, otra nueva, urgente y oportuna reforma. Del método La palabra método viene del griego methodos, voz com­puesta de la preposición meta-con y odos-camino, o sea la manera de ensenar o hacer alguna cosa, según determina­do orden y con sujeción a estos o a aquellos principios. En pedagogía entendemos por método la manera de dis­tribuir las asignaturas dentro del plan, o la forma de ense­nanza ya particular, ya general. La distribución puede hacerse de manera concéntrica y por cursos, cíclica y progresiva, o bien tomando de ambos sistemas lo mejor con el fin de evitar sus defectos. Por concentración entienden algunos cla agrupación en torno de un eje o centro de las materias que simultáneamen­te forman el objeto de la enseftanza; o bien la trabazón re­gulada de las asignaturas dentro de una total unidad•. En el sistema estrictamente clásico, el latln sirvió y sirve aún hoy día, de centro en el estudio de las Humanidades y de la Retórica; la Filosofia, para el estudio de las ciencias. No pudiendo seguir un todo en los colegios de segunda en­seftanza el plan de los estudios clásicos, la forma concéntri­ca y por cursos no da los resul~ados apetecidos. ¿Por cuál cambiarla? ¿Por la distribución llamada cíclica? Consiste el método clclico en estudiar ano por ano todas o casi todas las asignaturas, dispuestas a manera de círcu­los concéntricos de radio cada vez mayor. Este sistema, por la multiplicidad de materias, da lugar al sumernage, al me- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 219 ~~~------------- morisma y verbalismo, mata el interés y dispersa lamenta­blemente la ensefianza. Ahora, ¿qué decir del método en cuanto significa manera de ensefianza particular? Que hay tántos como pedagogos: método Pestalozziano, método Froebel, de Lancaster, de Ollendorf, socrático, heurístico, práctico, mecánico, monteso­riano, método Decroly, etc., etc. Si se le considera como forma general de la enseftanza, nos limitaremos por el momento a decir que debe preferirse el método intuitivo hasta donde ello sea posible, acampana­do de la acción, esto es, del trabajo personal del profesor y del trabajo personal del alumno. Los textos deben aceptar­se con mucha parsimonia, únicamente como guía y para de­terminados cursos. Las personas ignorantes en achaques de ensenanza se ima­ginan que la pedagogía moderna consiste en suprimir para el alumno todo trabajo, todo estudio. Basta, según los re­formadores de pacotilla, con que el alumno acuda a clase y oiga al profesor, para que quede convertido en sabio. Con­funden la iniciativa personal con la indisciplina permanente y con el desorden} y acaban por desacreditar toda reforma saludable y por dar al traste con todos Jos métodos. anti­guos y modernos. Algunas de las ideas aquí consignadas podrían aplicarse a la ensenanza normalista. Todq reforma completa en esa rama de la educación nacional es imposible, mientras nos hallemos dentro de la camisa de fuerza de un pénsum ofi­cial, de una legislación anticuada y de ordenanzas departa­mentales, inspiradas las más de ellas por Directores seccio­nales nombrados a las veces por consideraciones personales o politicsa, sin tener en cuenta para nada su competencia. CARLOS ALBERTO LLERAS ACOSTA Presbítero. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 220 LA ACCIÓN ESCOLAR ARMONIAS DE LA NA 'JiU RALEZA (ConclU)1e) Del libro de la naturaleza hemos recorricio de ligero y muy so­meramente unas pocas . líneas; guarda el grandioso volumen, en­tre sus páginas, profundas armonías con que arrebatar e1 áni­mo de incontables legiones de observadores. A:l compás de que las ciencias naturales hacen progresos, m!s de manifiesto ap-arece que las cosas todas están constituidas y or­denadas con número, peso y medida. Si el aire sopla, lo hace por obedecer a las leyes (!el equilibrio de los gases ; si el a!!ua corre, obedece a las leyes del equilibrio de Jos líquidos ; si la lluvia cae, obe.dece a la ley de la gravedad. La física tiene sus leyes, la qufmica tiene sus leyes, la biología tiene sus leyes. ¿Quién dictó esas leyes? ¿Por ventura los sabios? No, ellos se ufanan de inquirirlas y estudiarlas, pero .las encuentran promul­gadas ya en todo su vigor. Newton, al formular la ley de la gra­vitación, no hizo más que interpretar lo que encontró vigente en la materia. ¿Diéronse las cosas esas leyes a sf mismas? Mucho menos. Por donde se quiera se observa que las cosas materiales se rinden a las leyes físicas, obedecen siempre y obedecen cie­gas; ahora bien, el que obedece es distinto del que manda . Ade­más las cosas se ignoran a sr mismas y se ignoran unas a otras, mal podrían establecer relaciones entre sr y leyes que las vin­culasen unas a otras, como se echa de ver en el mundo. Hay, pues, un Soberano Legislador de la naturaleza, y ese Le­gislador es soberanamente poderoso para crear fuerzas tan gran­des como las que por donde quiera vemos en acción, soberana­mente sabio para ordenarlas, soberanamente próvido y bueno pa­ra encaminarlas al bién de todos y de de cada uno de los seres. En todo fenómeno, aun de los más comunes, como el viento, las corrientes, la lluvia, se revela un supremo poder, hay oculta una verdad, se prodiga una bondad y, hemos de agregar, se mani­fiesta una belleza. Y esos fenómenos se nos ofrecen a diario y nada nos cuestan;¿ por qué no hacerlos alguna vez el objeto de nuestra contemplación, el asunto de nuestras conversaciones en el seno de la familia o de la amistad? La naturaleza encierra un poder que supera los cálculos de la mecánica y que no puede agotar la industria; revela una sabidu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 221 ría mayor que 1a de los sabios, pues cumple fielmente leyes que eJlos no acaban de inquirir; exhibe una producción de belleza que artista alguno jamás pudo igualar, pues ¿quién rivalizó con la atmósfera en colorear la .aurora o con el agua en dibujar el pai- 3aje? Y, ¿qué paleta fue más rica? Ninguna puesta de sol es igual a la de la víspera, ninguna es igual a la del dfa siguiente! La naturaleza, en fin, descubre una voluntad sobremanera bené'fiéa, pues no hubo madre más próvida, más solícita ni más previsora que ella. Con sobra de razón Linneo, el fundador de la botánica moder­na, abre así su famoso Sistema de la Naturaleza: cA. Dios sem­piterno, inmenso, sapientísimo, todopoderoso, vi tras mf al des­pertar, y me quedé lleno de sobrecogimiento•. Y ahora, para terminar, hagamos nuéstras las palabras con que en el pa ado siglo el célebre Augus to de la Rive, cerraba en Pa­rís, después de una carrera meritoria, su curso de física: cSi algo he apren di d o en los muchos año~ de mt estudio favorito, es que Dios obra de continuo y que su mano, que todo lo crió, cuida con solicitud de todo d universo. Esta Providencia, q·ue mantie- . ne en equilibrio ·tas fuerzas de la naturaleza y dirige los astros por sus órbitas, no quita l s de las escuel as. entre otras personas a quienes se dirige. Nosotros en calidad de :JI ~aestros colombianos y católicos, nos permitimos hacer las i­cKUtt} ntes preguntas, que deberán contestar personas competentes. ice el d(}Ctor Crane: La Cruz Roja es la única bandera lim­ ·pia de la tierrl1. Es -esto verdad? Es más inmaculada que la ban ­dera de la Pattia? Lo es más que la bandera de Jesucristo? Más !E¡Lte a de la lglésia Catlílictt? Es aceptable y defensable esta s o-ne áfirma tón con t\umo · de definición dogmática? La Cruz Roja continúa, el mismo doctor, es el único lazo de f1mo't quk ~li da a' ia -;.;hdrttahiddd!· .' eh ·'epocas de guerra todos pro­rl! lihzn dh'ir h ·'la~ 1hacion~s· cbh 't . ~l1s 1 lte ·i(ldlo y de venganza. 1 '. 1 JJ 1¡ • ) .J Será esto muy exacto? El cristianismo, la rf(li¡{ión católica tam-bién procura foment~r el ,o~r o? q ~ se ha hech9 de la acción , 1 1 1' 1 \· 1 T 1 r P~~t J>qut!fic,e . R, ~n~ para apaciguar el incendio de la guerra pasada? Quién fue el primero. en- 1evantar la voz para condenar ltls~ 'fltt()t> of#. é ritra la humanidad y contra el derecho? Quién el primero ert predica J R 1 p ~ t,, tO'n~Í'd á,, 1 t Ot e, r ~n~ ~ l!'S el campli nbutta de todd las refi'giones, fet punto de · con­o (Jc'to de moderTiis'tas ' y ftl!lddm ntali'stas, católicbs y ' protesfan­tes, judtos y gérztiles. ' l . No sabemos si esto está muy. qe acuerdo con la Sociología r • , J católica, y con las enseñanzas del Papa sobre la no neutralidad <~ .~~ las obras sociales. Es.·as er~n las teorías de ' ~Le Sillort~ de f'ranci~, y fueron ~ond~nadas. - ¿En Stas UQnqjpiOJleS pod~JUO.S Qt;Cir que allí _se ej~rcita la Cé~rJ4ad cristiana? No por cierto. Será una obra filantrópica, humanjtaria, ~rufst~ co~ 4i~~n hoy, p~rO' no. sel'á ni pocJrá ser obra social ~atólica. No ~s.ta,llá JJi ppdrá estar animada y vivifjcada por Ja ~-­y, · a generosa de ·1a caridad ,de Cristo. Será una, inspiraclón del humanitarismo y r n$4a má&. ·Que bah len los doctos· en la mat&ria y .:.nos j uatrAP a~re e~te_, tema .J:IUe bien merece la pena. N so­tros nos limitamos a proponer nuestras d.~Jda& 19
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 10

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 11

Por: | Fecha: 1924

Ar;wt; Enrnlar 7 :::r:::::x::::: ®rguttn bt los tlu.rstrns c_:x_ ~ == --- - - · Dirección Directores: B. Arciniegas J., I. Ma.rtinez Administrador: y .Administración: Redactores: Carrera. !.•, N.o !01 Carlos J. Martínez, Ismafll Romero Anfbal Nieto SERIE U BOGOT A, JUNIO DE 1924 NUMERO 11 L - -- - -~ Jc::: _,_ - ~ - --- MONSEf~OR ROBERTO VICENTJNI, Arzobi.po de Helenópolit. Entuliuta cooperador de laa obru sociales católicu en Colombia. - - , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 LA ACCIÓN I!SCOLAR ENTENTE CORDIALE El día 14 de junio, por invitación del señor Ministro de Ins­trucción Pública, se reunieron en el Palacio Arzobispal, bajo la Presidencia del Ilustrísimo señor Ismael Perdomo, Arzobis­po de Trajanópolis y Coadjutor del Arzobispado de Bogotá, Su Señoría el señor Ministro de Instrucción Pública y su Secre­tario; el R. P. Campoamor, S. J.; el Di rector General y el Pre­sidente del Sindicato de Maestros. El señor Gobernador de Cun­dinamarca, General Briceño, y el Director de Instrucción Pú­blica doctor Casas Castañeda, invitados oportunamente, parece que no pudieron concurrir. El fin de esta Junta no era otro que llegar a un cordial aveni ­miento entre la Gobernación y el Sindicato. Como el Gobernador y el Director de Instrucción Pública ha ­bían declarado que aceptarían lo que el señor Perdomo dijera, Su Señoría Ilustrísima propuso las siguientes bases, que fueron aprobadas y firmadas por los allí reunidos y remitidas a la Go­bernación para la firma. «La Asociación de Maestros y Profesores Católicos manifiesta al Gúbierno que siendo el fin de La sociedad el perfeccionamien ­to religioso, moral, intelectual y económico de los asociados , guardará todo el respeto que se merece la autoridad. procurará que reine la mejor cordialidad entre las dos entidades, apoyará con su acción al Gobierrto, sea en la defensa de los maestros y profesores injustamente perseguidos, sea apoyando la sanción del Gobierno cuando éstos resulten culpados. En particular se esfor ­zarán en que el órgano de publicidad de fa · sociedad se manten ­ga con el debido respeto y corrección, aun en los casos en que , conforme al derecho que confieren la moral cristiana y La ley ci­vil, tengan que tratar asuntos del ramo o relacionados con las autoridades. El gobierno departamental a su vez ve con gusto esta mamfes­tación de la Sociedad de Maestros Católicos, agradece las bue­nas intenciones y servicios que exponen los asociados,· de su par­te ofrece secundar su benéfica labor y apoyarlos en .todo lo que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 3 pueda, y conceptúa el hecho de pertenecer a ella como una reco­mendación para los maestros. Bogotá, junio 14 de 1924. ~ ISMAEL, Arzobispo de Trajanópolis, Coadjutor del Arzo­bispado de Bogotá. Por el Ministerio de Instrucción y Salubridad Públicas, jUAN N. CORPAS.-ELfAS ÜUTIÉRREZ P01 la Gobernación de Cundinamarca, ................... . Por la Asociación de Maestros y Profesores Católicos Colom­bianos, " CARLOS ALBERTO LU!RAS ACOST A, Pbro. -- FRANCISCO J. BARBOSA•. No tenemos para qué ponderar a los Maestros· de la Asocia­ción la trascendencia del documento que precede. El significa li­sa y llanamente que han desaparecido cualesquiera malas inteli­gencias entre nuestra Asociación y el Gobierno Departamental, y que por el mismo hecho quedan radicalmente subsa adas las irregularidades u omisiones protocolarias, que hubieran podido tener lugar, ya que en cuestión de derechos o de deberes legales por parte de la Asociación no ha habido nin2una. Nos complace sobremanera ver que coincidimos con el Ilus­t 'simo señor Perdomo en las declaraciones respecto del Gobier­no Departamental, pues en el mismo sentido nos hemos expre­sado siempre de palabra y por escrito. Las manifestaciones :del Gobierno para con la Asociación no pueden ser más satisfactorias: no sólo ofrece apoyo y simpatías a la benéfica labor que aquélla se propone desarrollar, sino que considera como timbre de honor y recomendación valiosa, el pertenecer a esta Asociación sindical católica. Continuamos, pu~s, nuestra marcha respaldados por· las auto­ridades civiles y por la suprema autoridad eclesiástica, cada una de ellas dentro de su radio de acción. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4 LA ACCIÓN ESCOLAR UN CURIOSO PROYECTO DE LEY e PROYECTO DE LEY por la cual se fomenta la creación de federaciones departamentales de Instruc­ción Pública El Congreso de Colombia, DECRETA: ............................ ··························································································· Articulo 3.° Cada federación departamental de empleados de Ins­trucción Pública tendrá una junta Directiva con residencia en la capital del Departamento respectivo, compuesta del Gobernador que será su Presidente; de cinco vocales con sus respectiv os su­plentes, elegidos, tres por la Asamblea Departamental y dos por los miembros de la federación para un perfodo de dos años. Cu ando el Gobernador no pueda presidir la Junta, Jo hará el Director -de Instrucción Pública:.. Hemos: tenido conocimiento de un singular proyecto de ley so ­bre •Federaciones departamentales de emplearl o s de Instrucción Pública•, que peca contra las más elementales leyes de la Socio ­logia Católica. Nos prometemos hacer de él, más tarde, un detenido estudio y analizar todas sus disposiciones, algunas de ellas ilusorias y en ­gañosas, para atraer a Jos maestros a una institución que será nada menos que un nuevo rodaje administrativo, como que estará presidida por el Gobernador del Departamento y el Director del Ramo, superiores oficiales de los empleados. Y esto, a la luz de la Sociología Católica y del simple derecho natural, es inacep­table. El gran peligro El ·gran peligro de las actuales sociedades es el Socialismo: colectivismo y socialismo de Estado, que son sus principales ma­nifestaciones. •El socialismo de Estado es una transacción · bas­tarda entre el capitalismo y el colectivismo, sistema de doble efecto,,.que tiene la pretensión de salvar el capital haciendo un mínimum de concesiones al trabajo. El Estado desempeña el pa­pel de salvador. En el fondo el socialismo de Estado tiene las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 5 mismas tendencias que el socialismo radical, pero al seguirlo no se da cuenta de ello, es oportunista y solapado, burocrático y fiscal•. León XIII Refiriéndose a esta tendencia malsana de los modernos Esta­dos, no católicos o católicos a medias, dice el gran Pontífice León XIII en su Encíclica de _ cConditione Opificum• : ·El derecho de • las asociaciones a la existencia se les ha otorgado por la natura­leza misma, y la sociedad civil ha _sido instituida para proteger el d~recho natural, no para anularlo. •Que el Estado proteja esas sociedades según derecho y que no se mezcle de continuo en su go­bierno interior•. Una aso~iación-federación-diae el proyecto de tey-gobernada por el Supremo Mandatario Departamental y por un\ j!lnta de cin­co vocales, tres nombrados por la Asamblea y dos por los maes­tros, es simplemente un instrumento del Estado, una manifestación peligrosa del socialismo de! Estado. Error de los católicos Ciertos católicos, poco versados en Sociología Cristiana y de escasa visión política, no comprenden estas doctrinas o no quieren comprenderlas, ni ven el peligro inmenso que para el gremio asociado y para la estabilidad de las instituciones entrañan sus . radicales teorfas. Ellas son fruto de un radicalismo a outrance. Cierran los ojos al porvenir y empujan hacia la hipertrofia del Estado, y con ello trabajan, consciente o inconscientemente porque en las masas no quede otro culto que el culto del Dios Estado. Estas tendencias son cons ec uen cia legítima de la Filosofía Pan­tefsta! Y se precian de católicos los que tratan de desarrollarlas y consignarlas en leyes l Ellos serán más tarde sus obligadas víc­timas. No podemos admitir, ni por un momento, que la misión mencionada hace de mi obra, tomo algunos párrafos para comentarlos, porque Su Excelencia que ha­brá leido el informe, pero que no habrá t nido tiempo de estu­diar mis libros, es indudable que no ha podido formarse idea cabal del valor que éstos tienen como textos de enseñanza. Dice el informe: •El método de silabeo y sonido del señor Pro­fesor Charry, es a pesar de las buenas intenciortes del autor, 1 tendiente a conseguir exclusivamente la mecañización de la lec­tura, sin preocuparse sino incidentalmente en las íntimas relacio­nes que deben existir con el mundo ideológico del niño,. En el método del libro de que soy autor aplico de una vez varios procedimientos con el fin de obtener un aprendizaje efi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , 20 LA ACCIÓN ESCOLAR ciente al par que rápido. Me valgo de palabras normales que se hallan por su signifkado dentro del círculo de intuición de los niños, como son mamá, nené, cuna, vaso, etc.; divido la palabra en silabas; con estas mismas construyo otras palabras que se hallan también dentro de aquel círculo, y luégo frases que con­siguientemente no necesitan de aclaraciones ; después divido la sílaba principal de la palabra que enseño, en sonidos, y, distin­guidos éstos perfectamente, se procede a escribir el que es ma­teria de la lección, para lo cual doy el derrotero del caso de ma­nera gráfica. Debajo de las sílabas, palabras y frases escritas en bastardilla, pongo las correspondientes en letra romana, con el fin de que aprendan ambas clases de letras (!1 propio tiempo. Por lo que se ve, combino la lectura con la escritura; el silabe o con el sonido; la letra bastardilla con la de imprenta; el análisis con la síntesis; y la inducción con la dedu_cción. Siendo esto así - y Su Excelencia lo puede rectificar en cual­quiera de las páginas por donde abra el libro,- ¿no es por lo menos irnprocedente el cargo de los señores Torres Quintero y compañeros de que mis lecciones no se relacionan con el mun­do ideológico del niño? *** Continúa el informe: •Las palabras y frases que van apare-ciendo en los l ibros J .~ y 2. o obed~c e n a la s dificultades de los elementos fónicos y silábicos con que se construyen esas frases y palabras y por tanto, esa gimnástica form al que obliga al niño a la mera m ~ <.:ánica transformación de símbolos y sonidos, inten­sifica todavía más con la recomendación metodológica que hace el autor de que en todas las lecciones, primero se lean por so· nidos, luégo por sílabas, a continuación por pal abras y por últi­mo por frases, difícilhlente provocará as ociaciO ne s con los pen­samientos o ideas que encierran es m; conqJosich, nes• . He copia­do textualmente. Es evidente que las palabras y frases que van apareciendo en mis libros se componen solamente de las 1 tras que voy ense­ñando. ¿Puede un niño leer palabras formadas de letras y articu­laciones que no ha aprendido? Si se procediera así se faltaría -por decir lo menos-al orden que es la cualidad esencial de todo método. En la enseñanza de la lectura, como en otras ma­terias, Jo precedente debe servir de fundamento a lo siguiente, y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 LA ACCIÓN ESCOLAR 21 esto que repita y amplíe lo precedente, porque, según la génesis del método, se debe partir de lo conocido a lo desconocido y de lo sencillo a lo compuesto. En este caso particular, tanto lo co­nocido como lo sencillo es el sonido y el elemento gráfico y lo desconocido y compuesto es la pronunciación y la estructura de la palabra. Exigir al niño que fuéra de este aprendizaje teng que atender ;ti conocimiento de otros elementos gráficos desco­nocidos y a sus sonidos respectivos, sería ilógico, fuera de que se sobrecargaría la inteligencia del niño y se le ocasionaría confu­sión en lo aprendido. cCon todo género de operaciones prácticas-decía Marión ha­blando del método-el que procede racionél.lmente tiene sobre el que vive de recursos momentáneos tres grandes ventajas por lo menos : como h;\ empezado por fijar bien su ob]eto, se expone menos a perderle de vista y ~ tomar el mal camino; como ha meditado sobre los medios de que dispone, tiene más probabi­lidades de no omitir ninguno bueno y de escoger stempre lo :ne­jor; y, en fin, como está seguro a la vez de su objeto y de los medios, no depende sino de él ir lo rnás de prisa posible. Un cojo que va por el camino recto, decía Bacón, llega antes que un corredor que se extravía•. El derrotero que he seguido en mi texto para enseñar las letras y las articulaciones ha sido este: orimero las vocales y después las consonantes, como eg de rigor, en este orden : las de un sólo cuerpo, las de prolongación hacia arriba, las de prolongación ha­cia abéljo y, por último, las de prolongación hacia ambas par­tes. En cuanto a las articulaciones, asf: directas simples, inver­sas simples, cerradas , de licuante y Hquida,-y por último-arti­culaciones de cuatro y cinco letras. Y en cuanto a las palabras, por razón de sus sílabas, las monosílabas, las disl1abas, las tri­sflabas, etc. Procediendo de esta manera y combinando esta enseñanza con la escritura, es como he obtenido que una clase de sesenta ni­ños, por ejemplo, aprenda a leer y a escribir (no caligraffa) en sesenta dfas, destinando una hora diaria. Cualquiera puede hacer el e_nsayo para convencerse de ello. Comprendo perfectamente- según observación de la Comisión­que nada nuevo he inventado, porque los métodos del sonideo, del silabeo, de las palabras norm~les, y de lectura y escritura Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22 LA ACCIÓN ESCOLAR simultáneamente son antiguos. Este último, que es el menos an­tiguo, en su •Alphabet pour les enfants:o (año de 1750) el fran­cés Delaunay recomienda a los padres que pongan al niño la pluma en la mano en cuanto empieza la lectura. Así mismo el •Método rápido fonético-onomatppéyico• del se­liar Torres Quintero -que no es método si.no procedimiento-no es tampoco nuevo. Cornpayré en su Pedagogía pondera el método •Enseñanz~ si- · multánea de la lectura y la escritura• con estas frases: ·Admira­mos el arte ingenioso que ha presidido a la organización de una enseñanza de ese género, en el que se asocia el trabajo de las manos al ejercicio del oído y de la vista; en el que el esfuerzo de la imaginación representativa que supone la lectura está ayu­dado por la actividad física que exige el aprendizaje de la es­critura; en el que la escritura misma está facilitada por ejercicios preparatorios de dibujo ; en el que se unen hábilmente el estu­dio de los signos del lenguaje y peq!Jeñas lecciones de cosas que le comunican alguna veriedad y algún atractivo:.. Adelante dice: «Procedimientos accesorios. Lo que aumenta la multiplicidad aparente de los métodos de lectura son los proce­dimientos accesorios que se tes añade para fijar y sostener la atención del niño. •Procedimiento fonomímico. El principio de este procedimien­to no es nuevo. Commenio, que existió por los años de 1592 a 1671, puso ya al frente ele su Orbi Fictus un alfabeto de estam­pas en el que cada letra correspondía al grito de un animal o a un sonido familiar del niño. La misma idea es la que inspira el procedimiento fonomfmico de M. Groselin, aplicado por Mme. Pape Carpentier en su silabario para el uso de las escuelas de los asilos:.. El señor Torres Quintero en su proc\?dimiento, es tal la preci­pitación con que quiere andar, que la enseñanza de las articula­ciones mencionadas antes, viene a ser nula, pasa por ellas como por sobre ascuas, cuando precisamente constituyen el cimiento sobre que fácilmente se construye el edificio de la lectura. Y en cuanto a indicaciones para la escritura, no asoma ningu11a en todo el libro a pesar de que en el rótulo de la obra expresa que es •para enseñar a leer y a escribir simultáneamente•. Estas deficiencias son tan graves, que los niños no pueden apren- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 23 der en esos libros sino con la asistencia perenne y asidua fle un profesor y en bastante tiempo, esto es en ()Cho meses, según lo expresan los mismos libros. Por qué? Porque allí no hay méto­do. •Nadie pone en duda la utilidad del método : para atreverse a ello sería necesario que se prefiriera la irreflexión, el aturdi­miento y el desórden a la prudencia y a la cordura. La ausen­cia de método condena a ·la impotencia a los entendimientos más brillantes, y a la esterilidad a los esfuerzos más laboriosos .... El mejor método de enseñanza se conoce en que facilita el tra­bajo del discípulo y no el del maestro-.. (Compayré, Psicología aplicada a la educación)-.. •Tengo observado que un libro de escueta no tiene valor si no puede ser empleado por un maestro sin instrucción lo mismo que por uno ilustrado•. (Pestalozzi, Comment Gertrude instruit ses enfants). Vuelve la Comisión a hablar en este punto sobre que leyendo las lecciones de mi primer libro por sonidos, silabas, palabras y frases, cdiffcilmer.te provocará asociaciones con tos pensamien­tos o ideas que encierran esas composiciones•. Siendo las palabras que uso conocidas del niño desde el ho­gar, y cuando no lo son las hago conocer intuitivamente por me­dio de figuras y de la descripción del caso, serfa necesario que tos niños fueran anormales para que no comprendieran mis lec­ciones. cLa lectura se divide en me~ánica, ideológica y estética. La lectura mecánica comprende todos los ejercicios y procedimien­tos empleados hasta obtener la lectura corriente con calma y cla­ridad. Esta debe durar dos años por lo menos. La lectura ideoló­gica comprende todos los ejercicios que se hagan para obtener que el niño entienda perfectamente lo que lee ........ La lectura es­tética comprende todos los ejercicios y explicaciones que se dan para obtener que los niños den la expresión y sentimiento que debe tener la pieza según la situación moral del que habla. cMe­todologla general y aplicada•, por C. Barreta Alvarez. Edición de Barcelona, 1909. · clntencionatmente he subrayado las palabras •Esta debe durar dos años por lo menos• para hacer ver al señor Torres Quin­tero el error en que s.e halla de que no debe haber lectura me­cánica. ¿ Cómo podrian los niños pronunciar las palabras que leen Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 24 ' LA ACCIÓN ESCOLAR . con la corrección y prontitud debidas sin ejercitarlos en esta cla-se. de lectura? Por la falta de esta parte en la enseñanza de la materia, es por lo que el señor Torres Quintero gasta ocho me­ses er. enseñar a leer con sus dos libros, a tiempo que yo no empleo sino dos meses con mis dos primeros tomos. Y téngélse en cuenta que cuando los alumnos terminan éstos, leen perfec­tamente. ¿Podrá decir otro tanto el señor Torres Quintero? jUSTO V. CHARRY fContinuará) - ---~ ---r-- LA VIGILANCIA EN CLASE La vigilancia que el maestro ejerce en la escuela es el cuidado y aten­ción de los niños que se le confían. La vigilancia de~empeña un papel importante en la educación. por­que por medio de ella los educandos serán preservados contra sn pro­pia debilidad y contra toda inflnencia peligrosa en lo moral, intelectual y también en el orden fí ico, ya que el educador está investido de la autoridad de los padres, quien-es le han confiado a sus hijoq. La buena fe de los alumnos para obrar según la razón y la'conciencia, no impli­ca el abandono total de la vigilancia, porque muchos serán inconstan­tes, de carácter versátil y uno que otro inclinado a obrar sin la debida fra-nqueza. Si el maestro hace la vigilancia general, constante, previsora, firme y discreta, ella resultará verdaderamente educadora. Será general si se hace extensiva a todos los alumnos y a todos los actos de éstos : constante, e decir, que el educador no debe cansarse de vigi!ar, porque de lo contrario serán defiscitntes el aprovechamiento y di~ciplina; el trabajo aumentaría para el director, y, por último, no sien­do constante la vigilancia, los alumnos se aprovecharán de la debilidad del institutor para entregarse a todos sus caprichos; para que sea pre­visora es necesario evitar las ocasiones en las cuales los niños preten­den escaparse de la investigación del maestro y así poder vencer m u hos inconvenientes. · Si a la vigilancia se le da firmeza, ' los niños se acostumbrarán al or­den y buena voluntad. N o haciéndola exten~iva a cosas insignificantes y manejándola con prudencia, sin mortificar a los niños tomará el carác­ter de discreta. El maestro puede valerse de varios medios para acer eficaz la vi~i­lancia; por ejemplo con la inteligente colocación de los alumnos para evitar que los de mala conducta queden junto~; lo mismo que si el maestro evita los gritos~ aun el hablar en voz muy alta, la conversa­ción de los alumnos no se ahogará y se podrá corregir más fácilmente. Necesario es enseñar la franqueza a los alumnos, alentarlos con el buen eje m p]o, estimular a los de mejor conducta y exigirles trabajo constante para que los demás imiten a los primeros en el fiel cum pli­miento de sus deberes. CARLOS ]. MARTÍNEZ ./ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Romelia M oren o Uribe y Clotilde Moreno Otero, al­tísimos exponentes del Magisterio N a­cional. dignísimas sucesoras de la se­fioritaAvelina Mo­reno Uribe, funda­dora del Colegio de La Concordia, el cual celebró ~us bodas de oro en el afio de 1917. «Miembros de la Asociación de Maestros y Profe­sores Católicos de Colombia». 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 26 LA ACCIÓN ESCOLAR DE NUESTRA CORRESPONDENCIA Arquidiócesis de Bogotá.-Qobierno eclesiástico.-Secretarla.-Nú­mero 750.-Bogotá, 11 de junio de 1924. Señor doctor don Francisco J. Barbosa, Presidente de la Asociación de Maes-tros y Profesores católicos.-E. S. M. ' El Ilustrísimo señor Arzobispo Coadjutor me encarga acusar a a usted recibo de su atenta comunicación del 24 del pasado ma­yo, en que le participa la instalación rie la cAsociación de Maes­tros•. Su Señoría Ilustrísima, desea que puedan resolverse pronto las dificultades que hasta ahora se han presentado y que se llegue a organizar la •Asociación• de manera que produzca los bené­ficos resultados que de ella son de esperarse. Dios guarde a usted. ANDRÉS RESTREPO SAENZ Prosri. República de Colo_mbia.-Ministerio de Instrucción Pública y Sa­lubridad.- Sección 1. 8 .-Número 1.037.-Bogotá, mayo 29 de 1924. Señor don Francisco J. Barbosa, Presidente de la Asociación de Maestros. E. L. C. Por su atenta comunicación del 24 de lo~ corrientes, distingui­da con el número 2, me he impuesto con satisfacción de que el día 12 de los corrientes se instaló solemnemente la cAsociación de Maestros y Profesores Católicos colombianos•, de la que usted es muy digno Presidente. He lamentado sinceramente que urgentes quehaceres oficiales no me hubieran permitido la satisfacción de concurrir al acto de la ins­talación, pero hago votos sinceros por el mayor éxito de la Asocia­ción y me será grato cooperar en su favor en lo que me permita mi radio de acción oficial. Soy de usted servidor muy atento, jUAN N. CORPAS Biblioteca Nacional,-Número 70.-Dirección.-Bogotá, mayo 22 de 1924. Señor Secretario de la Asociación de Maestros Católicos.-E. S. D. En respuesta a la atenta nota de usted que he recibido en la fecha, me permito manifestarle que los libros enviados por esta • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCIÓN ESCOLAR 27 Biblioteca con nota especial el 19 de noviembre último, iban des­tinados exclusivamente para la Biblioteca de esa Asociación. De usted atento servidor, DR. LóPEZ Y LLERAS Villavicencio, junio, 24 de 1924 Señorita doña Marra del Rosario Lezaca. -Bogotá. Me es grato dirigirle la presente para agradecerle el envío que, en nombre de la Asociación de Maestros establecida en Bogotá, usted me hizo de la primera serie de LA ACCIÓN ESCOLAR, ór­gano de dicha sociedad. Toda agrupación representa una multiplicación de fuerzas, pe­ro cuando el toque de reunión lo lanzan quienes tienen en sus manos la formación de las generaciones que se levantan, que la consigna la dan los prelados, que la bandera es la cruz y la lgle­' Sia el lugar de la cita, entonces no podemos menos de dar gra­cias a Dios por esa nueva y pujante manifestación del catolicis­mo en esta amada República, implorando a la vez copiosas y abundantes bendiciones so )re la obra, sus organizadores y sus miembros. De usted y de sus colegas atento seguro servidor y capellán, JOSE MARIA GUIOT Vicario Apostólico. La Ciudad, mayo 7 !efior Secretario de la Asociación de Maestros.-Presente. Muy estimado señor: Por un incalificable descuido hasta hoy no · vengo a dar res­puesta a su importante comunicación de fecha 20 de marzo postrero, en la que se sirve usted participarme el honor de haber sido nom- · brado, por unanimidad de votos, abogado de cLa Asociación de Maestros•, cuyos Estatutos recibieron la aprobación del Ilustrísimo señor 'Arzobispo. Es para mí muy honrosa esta distinción que acepto agradecido. Soy de usted con toda consideración muy atento y seguro ser­vidor, FÉLIX CORTÉS Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . . 28 LA ACCIÓN ESCOLAR "Don Quijote" Hemos recibido el número extraordinario del 15 de los corrientes de Don Quijote, órgano de la Federación de Maes­tros de Nariño. Publica el colega los Estatutos del Sindicato de Maestros de Nariño, y al explicarlos dice entre otras cosas: «Según el Título I esta Institución se propone elevar y defender la dignidad del Magisterio. Una experiencia que probablamente nos es propia a todos los que mi­litamos en esta profesión, nos ha enseñado las humillaciones y sinsabores a que están sujetos los maestros de escuela. En efecto: desde las altas autoridades hasta los gamonales de aldea, los maestros reciben inequívocas muestras de indiferencia y quizás de desprecio! Necesario es, entonces, que esa consideración y ese respeto de que es merecedor el institutor, y, quien no los alcanza, precisa:nente por su de­bilidad, los imponga la fuerza de la unión, representada por la asociación de maes­tros. Asegurada así la base esencial de todo prestigio, cual es la dignidad, la «Fede­ración de Maestros de Nariño» dirigirá sus actividades a procurar el mejoramiento económico del profesorado primario y a estimular el perfeccionamiento profesional del maestro mediante conferencias, asambleas, bibliotecas pedagógicas. Mas todos sus actos estarán sujetos a la más estric ta justicia y serán inspirados por un acatamiento racional y consctente de todas las disposiciones legales, tanto ci­viles como eclesiásticas, pues la <
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 11

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Membrana no. 1

Por: Programa Crea. Formación y creación artística | Fecha: 2020

El número 1 de Membrana ¿Prácticas terapéuticas en la formación artística? presenta la experiencia de Ana María Herrera, quien realizó una investigación en 2019 con un grupo de música del Crea Roma para su tesis de maestría en Musicoterapia de la Universidad Nacional de Colombia. A partir de una presentación de su trabajo y de una entrevista, se indaga por las maneras en las que su práctica contribuyó en la construcción de identidad de un grupo intergeneracional de participantes de los procesos de formación. Esta es la segunda entrega del proyecto editorial del equipo de Publicaciones e Investigación del programa Crea.
Fuente: CREA - Idartes - Investigación en el marco de la Formación Artística Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Membrana no. 5 Dispositivos para develar. La Mesa Transversal de Investigación en 2021

Por: Programa Crea. Formación y creación artística | Fecha: 2022

Este número de Membrana se dedica a develar algunas apuestas y reflexiones de la Mesa Transversal de Investigación del Programa Crea en 2021. A través de las voces de sus participantes, se ponen en diálogo preguntas, ideas y sentires sobre la experiencia de construir un escenario para pensar y construir de manera colectiva desde la investigación. Artistas formadores, enlaces, acompañantes pedagógicos y el equipo de Publicaciones e investigación, exploran y responden algunas inquietudes sobre la creación de caminos para indagar en el escenario de las prácticas artísticas y pedagógicas.
Fuente: CREA - Idartes - Investigación en el marco de la Formación Artística Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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  • Educación
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