ICA DE COLOMBIA == DEPARTAMENTO DE CUNDINAMARCA
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Organo de los Maestros
Direrciúo y Director, Benjamín Árciniegas Bogotá,agosto 7
AJministradón: de 1923
Cs>rrera 4a.N°201 jefe de Redacción, ]or¡jC J. Martinez -- Por telégrafo
]osé Hipólito Salgado
_...c;:;e_rie 1-
«Escolar» J!dministrador, Número 1
AQUI ESTAMOS
Saltamos hoy a lél palestra, sin grandes pretensiones, sin magistral
programa. Quienes somos?-Somos Jos maestros de las
escuelas de Bogotá; los ma~stros de las escuelas oficiales del
Departamento; aún más: deseamos ser los portavoces det Magisterio
educativo de Colombia, al cuat enviamos nuestro saludo
de compañerismo, y cuyo apoyo moral y material solicitamos.
qué venimos?-A que se nos conozca y se nos juzgue.
En momento oportuno, si Jos ha¡, aparece este vocero nuestro.
El magisterio educativo es hoy piedra de , escándalo y motivo
Je lucha. Quíen lo afrenta y lo baldona con crític s amargas;
quien Jo defiende con generosidad y nobleza; éste lo aplaude,
aquel lo vilipendia: y pocos lo conocen. Por qué? Porque la
misión del maestro es callada y oculta como la de la savia que
genera frutos y flores sin que alcancen a verla los ojos de los
hombres.
Bien será, pues, que nos hagamos presentes. No para conseguir
aplausos que no hayamos sabido merecer. La alabanza no
fundada en el mér'ito es el mayor baldón para las almas rectas.
Pedimos solamente justicia.
De qué se nos acusa? -De que la escuela primaria no sabe
producir hombres ¡Jrácticos. Es cierto: La escuela que regimos no
produ:e hombres prácticos. Por qué? Porque ella no produce
hombres sino niños; porque el Estado por medio de sus leyes, y
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la Pedagogía, por medio de tus principios, nos ordena simplemente
educar, es decir: desarrollar las facultades de nuestros
alumnos, hasta ponerlos en capacidad de ir a otros lu~ares en don
de se conviertan en elementos productivos. En ninguna parte civilizada
del mundo se pide a las es~uelas prima.rias la producción
de hombres de trabajo: para eso son las escuelas de Artes
y de Industrias; para eso las Facult .. des Superiores. Si la Es':uela
Primaria invadiera ese campo, per fería su naturaleza, su fisono
mía propia.
Es corta la instrucción que se consigue en las escuelas pri-
- marias, porque en ellas la instrucción no es un fin, es un medio.
Las ciencias en las escuelas primarias son el gimnasio de
los entendimientos infantiles, nada más. El co:1quistarlas en alto
grado debe reservarse a otra clase de centros.
Pedir que la ninez se torne en factor productivo, es un contra
sentido y es una crueldad. Para el nif'io son los goces ) las alegrías;
la lucha está reservada al adulto.
Entendemos asi nuestra misión y la cumplimos en la medida
de nuestras fuerzas.
Erramos al pensar así? ··No lo creemos, porque nuestros superiores
nos ensefian:
cLa escuela primaria es y debe ser ante tod() centro educacionista.
Ella tiene por fin inmediato y directo el desarrollo armónico
de las facultades del nifio. La instrucción que allí se da
no es u~ fin sino un medio para llegar a conseguir el fin alto que
se persigue en ella, que es el de educar al nino, es decir: el Je
desarrollar sus potencias intelectuales, morales y físicas. Monstruoso
error sería el de suponer que con la clase de gimnasia
que en las escuelas primarias se dicta se pretende la formación
de acróbatas y boxeadores; lo que con ella se persigue es dar vigor
y desarrollo amplio a la parte física del nitlo. Y de la misma
manera, las materias intelectuales no se ensenan para hacer
de los nif'los grandes sabios; esas materias son otros tantos gimnasios
en que se pone a prueba la potencia intelectiva del alumno.
En otros términos: en la escuela prim~ria no se pretende, al
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LA ACCION ESCOLAR 3
ensenar aritm~tica, ha .cer del ni no un matem~tico: se pretende,
por rnedio de tal enseñanza, desarrollar en él el espíritu d-!l a!lá
lisis, de la investigación, del orden, del raciocinio. Si recorrido el
pensum el nif'ío sabe razonar, sabe deducir e inducir, sabe buscar
la razó•. de las cosas, sabe investigar, etc., no importa rt1da
que St:: equivoque al hacer una división, una simple suma. Eso
lo aprenderá más adelante; pero ya la t!Scuela primaria habrá lle
nado su objeto si hay disciplina en la mente del alumno, y firme
za en su voluntad, y prontitud en su memoria, y riqueza en su
imaginación, y delicadeza en sus sentimientos .» (1)
Ese es el programa que se nos ha traz~do y que nosotros
procuramos cumplir con todo celo. Se quiere de nosotros otra
cosa? Que se modifiquen entonces las leyes que rigen la Instruc ..
clón Primaria, y que se modifique el con"'epto que de ella da la
Pedagogía. Sólo que eso no sería m ,difirarla, sino suprimirla.
( 1 )- son en sí:
En la escuela primaria debe darse la importancia correspon
diente a la intuición intelectual,puesto que en la vida personal y so
cial tenemos obligación de hacer actos de razon y buen se.ntido.
Además el hombre necesita convicciones, es decir, creencias seguras
de las cuales deduce apl-icacio'nes . practicas y la razón de
be guiar toda la actividad humana.
La intuición se llama moral si el procedimiento se dirige a
la conciencia de nifto, al cual se le expone un hecho para ha-cerlo
apreciar. . ,
Alcántara dice de la intuición moral: e Hay una intuicion del
bien y de lo bello, como hay una de lo verdadero; sólo que ella ·
es mas delicada, más irreducible a procedimientos demostrativos,
más resistente al análisis, mas fugitiva y r.:ás inexplicable, porque
se complica con elementos extranos a la inteligenci:t propia.
mente dicha, porque se mezcla!) con ella emocion~s, sentimientos,
infl~enclas de la imaginación, movimientos del corazon•.
(Continúa) ·
ENC1JESTA
A los escritores sobre Instrucción Pública y a los Maestros .
¿Cuál debe ser el ideal educativo de la Escuela primaria de
Colombia para que llene su fin?
¿Cual es en conciencia el mayor defecto de nuestra educ .~ ción?
¿Quienes deben tomar parte en la reforma escolar y cómo
deben hacerlo?
¿Cómo interesar a quienes corresponde llevar a cabo la reforma?
Agradecimiento
Muy sincero lo expreso a los senores empleados de Instruc-ción
Publica que se han dignado manifestarme su simpatía <;on Qca
sión de mis escritos en favor del personal del Ramo y a cuyas
comunicaciones me ha sido imposible dar respuesta ..
R. ESCOBAR
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¡·
...
- -~ - .
. El· Maestro
·Signo de redención eres, Maestro;
Prosigue tu ca mi no de amargura,
Solitario, sediento y sin ventura .•.•.•..
Todo en el mundo te será siniestro ..
· · · Bac~n sublime y Sócratas, el diestro,
Por tu senda anduvieron sin holgura,
Para infundir su aliento a la criatura
Cual_ jesús, I'J Divino Padre nuestro •
Pero labora sí. Tu calendario,
Símbolo hermoso de tu acción intensa
Habrá de ser; y habrás de ser santuario.
Sobre el vórtice borrable del osario
De las naciones .... Ved tu recompensa:
La prisión, la cicuta o el calvario,
J. HIPOLITO SALGADO
. .
Bogotá, julio 30 de t 923
A·:BOiíva·r
_ Bolfvar en su· genio se J~vanta:
Hace surgir de libertad la fuente,
Y el poder de su voz omnipotente
Legiones vencedoras agiganta.
Que donde quiera que pisQ su planta
Laurel creció para adornar la frente;
Y el oleaje de la mar rugiente
Su fama y nombre para siempre r.anta.
Desde su tumba sempiterna aurora
Halló su vida al encontrar la muerte,
Más por h patria que su nombre adora
Diera Bolívar sn grandiosa suerte!
Y Colombia ni .en mil sigJos de gloria
· Nomhre más grande inscribirá su historia.
ISIDRO VARGAS V.
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lA MUJ(ft BllOMBIAn
Extrano podrá parecer, a pr.tmera vista, ~ itftulo que enea- ~
beza estas mal zurcidas lineas -que. dedicamos a ·la mujer colombiana.
La extraneza desaparecerá, sin embargo; cuando se medite
que en nuestro país se va, por desgracia, extinguiendo el amor
a la tierra que nos vió nacer y al precioso legado espiritual de
nuestros mayores. A la mujer, y alá mujer cristiana, va a tocar
la alta misión de salvar lo que, después de Dios, debe sernos caro
por sobre todo, la Patria; pues sólo al calor del cristianismo
se forma la mujer fuerte y por consiguiente la mujer patrlóta. Y,
paroaiando las palabras del Padre Ruiz Amado en una de sus notables
obras pedagógicas, podremos aftadir: . challada la mujer pa
trióta, tendremos la madre patrlóta, · la famttia patrióta y el pue·
tlo patrióta•. .
U na ole..ada de lo que ha dado en llamarse amerlcanlsmo va
invadiendo nuestra Republlca. Por dondequiera van prevalecien·
do las modas y usanzas del Norte: en el vestir, en el comer, en
el divertirse .... f'hl mujeres colombianas! ¿no os parece mengua
de nuestra antigua dlgniClad imitar con tánto servilismo y hasta
en los ~inimos detalles a ':'n pafs, que podrá ser tan poderoso
como se quiera, pero que no ha mucho, contra toda justicia, desgarro
nuestro sagrado territorio?
Hoy . que nuestroS hombres se muestran atacados de esa fiebre
del americanismo, incumbe a vosotras, madres y maestras, des
pertar a vuestros espo_!Jos o hijos y a vue&tros disctpulos dtl letargo
en que en mala hora se adormecen y hacerles ver la necesidad
de levantar un fuerte muro contra la ola inv:~sora, si no
queremos saborear luego las amarguras "'Ue indudable111ente ex•
perimentaremos cuando el coloso descargue sobre , nosotros Jos
golpes de su férrea mano.
El amor patrio es brote natural del corazón humano, pero si se
deja sin cultivo, por fuerza será inconstante en su obrar y mediocre
en sus frutos: hacerlo constante y fecundo ha de ser objeto
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de fa educación moral, qu• es está encomendada. Uno de los me . . ..
dios para lograrto _es el estudio de nuestra glOriosa historia.
La Patria no es sino como una expansión de la familia; a
nuestros · eonéftidad'ands hemos de tener un amor semejante al
que profesamos a nuestros hermanos; para ello menester es que
téngamot conclencfá de uestto común origen, de nuestros comünes
Intereses y de nuestro destino, · pasado, presente · y porvenir
que deben estrecharnos ltttima y poderosamente. Nadie
mejor que la madre puede dár esfa primera enseftant& a-sus peque
nitos; Imitando en esto a las espartanas, que lnfundlan en sus
hijos aquel sentimiento noble hasta hacer de aquel ~ .pueblo' un
dechado de patrfoffsmo. Es hermoso vt!r a esas madres entregar
el éscudo !' 1 sus htjo~ dléiéndoles: cO con él h ' sobre él• !· Recor-
-dad a -Vuestros hijOs' las virtudes · ·Y hazanas de los pueblos, y
tratarán de seguir los grandes ejeanplos · de los - que nos dieron
rlatria y "libertad.
Iniciado el amor a la Patria en el regazo materno, debe reci-bfr
su desarrollo en ese otro hogar ' que se llama la · escuela.
·Esto dicé con vosotras, oH! maestras, ya· lo sedfs en las grandes
ciudades, ya en el m~s fiurn11d'é vfnorrfo. Qu .. antes de ensenar,
pongo por caso,- las partes de que se compone un hidroavión, su
mecanismo y ' sus atrevld:.s éVoluclones, · sép~fs despertar en los
ninos un bond ( afecto al' mafestu so rfo que lnélica la marcha
a la sangre y cultura extranjeras: Ensenadles a amar · esas nuestras
soberbias montanas qúe guarttan en su seno tántas riquezas.
Esos tesoros, no menos que los del espH-itu, Ron la heredad de
nuestros padres, marcada con el sello de· su altiva sangre.
SI asf lo hiciereis, ho madres y maestras, la Patria sera salva,
y un · lJ[& tendrá que "agraCfec~rosro, y vuestros hljos' y disdpulos
se verifn obUgados ' a· bendéciros.
JOSEFINA RODRIOUEZ R.
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,. .
20 ESCOLAR.
. t
· P AUL GAUL TIER
Sería facilísimo embelfecer el hogar. La belleza no es el lujo.
El aseo, un órden riguroso, muebles sencillos y brillan tes, unas
cuantas flores, algunas reproducciones de obras .de arte, son suficientes
para que la belleza se instale en nuestro hogar y nues
tra existencia cotidiana tenga constantemente una puerta abierta
hacia el ensueno.
Del mismo modo el nlno debe estar vestido convenientemen
te, y hasta donde se pueda, con cierta elegancia sobria, sin compartir
la paradoja de Carlyle, quien sostiene en su Sartor Resartus
que el vestido crea el alma humana, no olvidemos que, por lo
menos la modela. Es preciso llevar el cuidado hasta la elección
de juguetes.
¿Por qué para divertirlos, no poner en manos de los peque ...
..fios sino infames manojos de trapo con caras de mujeres? Ya es
.una muneca monstruosa de cartón enyesado, desprovista de piernas
y brazos,-escribe M. Marcel Braunschivg- -o bien una her ...
mosa criatura de mejillas pintarrajeadas de rojo, de ojos estúpi
dos y cabelleras de crin; otras veces un triste bebé de caucho, de
tinte pálido y terroso, que hace oír un grito desarticulado cuan ·
do se le oprime el vientre, o un horrible maromero que · mueve
brazos y pies de manera grotesca y os ensordece con un ruido
estridente de · cimbales de cobre.
A los nit'íos ricos se IE's dan personajes mecánic;os que repiten
eternamente un mismo gesto, tan preciso, que no puede servir
de tema a su imaginación. Hay una serie de recreaciones geo
gráficas, químicas y otras, que tratan de hacer pasar la ciencia
por un juego.
Es ) a tiem po d cambi ar todo eso, confiando a los artistas como
se acostumbraba en los siglos XVJI y XVIH, el cuidado de
suministrar modelos para los juguetes. Qué impediría a nuestros
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EDUCACION DE LA SENSIBILIDAD 21
modernos pintores y escultores imitar a Watteau, cuando decoraba
los huevos de Pascuas, o a un Caffieri, cuando cincelaba una pe
quena cocina de bronce?
Tenemos demasiados juguetes científicos, y debemos reclamar
en lo sucesivo que los hagan también graciosos.
[UOBA~ ROA Al 00(11~ ftiHO [A8AlU~O
A última hora nos ha enviado el doctor
Rafael Escobar Roa la carta que en
seguida publicamos como contestación a
otra del doctor Agustín Nieto Caballero,
publicada en «El Tiempo• del 3 de los~co
rrientes.
C. de U. julio 30 de 1923
Sefior doctor don Agustín Nieto Caballero~L. C.
No me enganaba yo, querido doctor Nieto, cuando al escribirle
mi primera carta pensé .que le diera usted buena acogida. Ni
me engafté al pensar que ella suscitaría una noble contienda en
tre los dos, en la cual, al 'op0ner ideas a ideas, razones a razones,
perseguiriamos ambos, no el vano triunfo de nuestras personales
opiniones, sino algo más levantado y noble: el progreso del ramv a
que usted y yo hemos consagrado los aftas más preciosos de la
vida.
Quiere usted, generosamente, hacer desaparecer toda distancia
entre los dos; renuncia a toda superioridad que pudiere tener
sobre mi, v no vacila en bajar a la liza a cruzar la . Estaba él satisfecho de los
actos escolares? Pregúnteselo usted privadamente, f pregúntete
también en qué concepto tienen él y todos los vecinos de Facata
tivá a .iquéllos ochv maestros. Y bien raro sería, doctor Nieto,
que los únicos ocho elementos buenos conque contamos en Cun
dinamarca se hubieran dado cita en Facatativá. Mi querido doctor
y amigo: quitemos de aquellas ocho escuelas el rótulo de ma·
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28 28LA ACCION ESCOL;AR
rras. usted. que allí lo puso, suba ahora a retirarlo. Suba usted
ton confianza; yo tendré la escalera, y !oialá pudiera sostener tam
bien otra que lo subiera a usted a las alturas que merece!
Cerca de Facatativá está Bojaca. Podremos ir a pie. Nos saldrá
a recibir el Alcalde Municipal, amante apasionado de la Inst
rucció1 ública. Al estrechar la mano de usted le dirá de seguro:
«Segundo Tovar, servidor de usted y de nuestra causa.»
El sefior Tovar, después de ~u causa, no tiene otro delirio
que el de la Instrucción Publica. Lo acompafta en
su empet'io instruccionista don Alfredo Melo. .Ellos VISItan
con frecuencia las escuelas urbanas y rurales; reganan .con
los padre de familia que no envían sus nifios a los establecimientos
de educación; envían con tal objeto Comisarios a las veredas;
levantan hermosos edificios escolares" Pues bien, senor
doctf.,r: Interrogue usted al señor Tovar respecto a los maestros
de Bojacá y ya verá qué concepto le da acerca de ellos. Tiene
una justa queja: quisiera él, y yo tambien, que la escuela urbana
de varones estuviera regentada ror mae~tro varón, pues aunque
él y todos los vecinos haHan que la OiJectora es una maestra
en toda la extensión de la palabra, es indudable que al
frente de las escuelas de varones conviene siempre maestro del
mismo sexo. Un paréntesis, doctor: el personal masculino que
se halla al frente de las escuelas es mucho más reducido que el
femenino, y la razón está tambien en lo pequeno de los sl:Jeldos.
Para las ntujeres, cuyo trabajo vale tan poco entre nosotros, no
es d spreciable un sueldo de 40.00 mensuales. Más si lo es
para los hombres, y los que se hallan al frente de las .escuelas,
es por sobra de vocación y patriotismo.
No podemos recorrer así todas las escuelas de la Provin·
cia, aunque bien quisjera dar de · paso un apretón de mano a
los maestros d\.. Madrid, Mosquera y Punza, que con tanto celo
realizan su misión educativa. Antes de hablar de otro maestro
de mi Provincia, quiero hacer mención de algo que, si no recuerdo
mal, refirió ~n q La Sociedad» mi amigo Camilo Cortés,
por allá a fines de 1918.
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ESCOBAR ROl\ AL DOCTOR NIETO CABALLERO 29
Dos excursionistas nort ... amer.i:;anos lle~aron , a Caqueza y fue
ron a visitar una de las Escuelas. Des: ués de ,ver trabajar a la
maestra le dijeron: o:Qué bien entiende usted su oficio, señorita!
Lástima que no tuviera usted otro local y mejores útiles!» Funcionaba
la Escuela en local alquil2jo, pues los terremot0s de
aquel ano hablan destruido casi por completa el edificio escolar.
¿Vale algo el testimonio de aquellos extranjeros que rocorrían el
pais levantando cartas geográficas? Mere~e tal maestra el rótulo
afrentoso?
Un ultimo ejemplo, no porque no haya más; sino para no
fastidiar a usted ni al público. . .
La Oficina Nacional de Longitudes elaboró un mapa de Co-lombia
que, editado en Berna por Kummerly & Frey, en tamano
heroico y en muy vivos colores, adorna ho;· los muros de nuestras
escuelas, Pues bien: deje usted por un momento a un lado ' .
el libro de bordes dorados que ahora lée, y tenga la bondad de
abrir la entrega número 87 del «Boletín de Instrucción Publica»
del Departamento. Debe usted recordar este periódico, pues nos
lo distribuían en aquella Academia Pedagógica que fundó Roberto
Cortázar y que duró tan poco, pues pareció muy grande la
partida de $ 500 anuales que para su sostenimiento traía el Pre·
supuesto del Departamento. En la entrega ahtdída verá usted
un trabajo sobre el citado mapa de Colombia, trabajo de que es
autor el Director de la Escuela Superior de varones de Pontibón,
maestro que hasta ahora no ha ocupado la primera fila en nuestras
falanges educacionistas. Pues bien: el senor Demetrio Tejada,
que tal es el nombre de ese maestro, por medio del trabajo
mencionado se ha pueste delante de la Oficina de Longitudes y
.Ie'ha dicho: «Se nora mía: muy bonito está el ·mapa, pero sepa
usted que se ha comido 108 municipios, con todo y habitantes;
'lO satisfecha usted con eso, se ha embuchado 3 v olcanes,5 nevados,
9 serranfas y 7 páramos; como postre se ha engullido usted
4 cabos, 5 islas, una península. Después del postre naturalmen ...
te el agua: se ha sorbido usted 26 ríos y 4 golfas.
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30 LA ACCIO~ _ ESCOLAR
•Señora doña Pánjaga: vease el buche, modérese ustel•
Esto en doblones, ha dicho el senor Tejada a la Oficina de
Longitudes. Será talvez atrevimiento, pero demuestra bien que
este maestro es laborioso, consagrado a sus oficios y bien inteligente.
Y le repito a usted: no es el senor Tejada de los maestros
más importantes del Departamento; figura en cuarta categorla
en el Escalafón. Verdad, seftQr doctor, que debe pasar a la
primera?
Esto va muy extenso, mi querido doctor: no insistamos en
ello. N o: la cuestión no es sólo de sueldos; el mal está más hondo
sin duda; de ello estoy convencido y jamás he dicho lo contrario:
he dicho sólo que mientras no se mejoren los sueldos, mien
tras no se dignifique el mf'gisterio, mientras no se le haga plena
justicia, será inutil todo lo demas, por grande, por bello que
parezca. Y, ante todo, es necesario que los maestros tengan en '
sus jefes auxiliares y amigos, no tiranos injustos, como suelen
tenerlos, y que vean en tales jefes personas que, por ser versadas
en estos asuntos, comprendan la dignidad del magisterio y
no contribuyan con sus procedimientos a aumentar los dolores y
las amarguras que los acampanan de continuo.
Y ahora resumo así mis opiniones: Hay en Colombia muchos
maestros buenos, pero no estar á nunca por demás todo lo que se
haga por mejorar el magisterio; Hay, quizá en mayor número,
maestros medianos; hay también maestros malos, aunque en Cun
dinamarca, por lo menos, lo son en corto número; es preciso
seleccionar . el magisterio y para ello es ante todo necesario que se
piense en mejorar Jos sueldos; las autoridades y el. públic.o pue
den y deben estimular al ma6isterio, y, por último: al trata:-se de
seleccionar el personal educativo, debe desterrarse la intriga, y,
sobre todo, la política baja, la política fulanista.
El senor Presidente está en lo cierto: primero hay que atender
a las finanzas; eso es lo capital, lo urgente. Despues vendrá, co
mo resultado de ello, todo lo demás. Tengamos fé en la palabra
del jefe del Estado, cuya «actividad ordenada• es plena garantía
/
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ESCOBAR ROA AL DOCTOR NIETO CABALLERO 31
de progreso. Entre tanto, estudiemos nosotros; tratemos por la
prensa estos asuntos, para ir formando la opinión pública, con
lo cual rontribuiremos, como usted lo desea, en la medida de nues
tras fuerzas, al bien de la Reqública. ·
Y ahora, doctor querido, un apretón de manos de amigos y
colegas-ya que usted quiere concederme ese honor-y mis mejo
res vo os por su dicha completa.
R. ESCOBAR ROA
Saludos ·
. .
Respetuoso salud~ enviamos al Excelentisimo senor Presi-dente
de la República y al senor Ministro del Ramo; bien sabemos
que «:llps llevarán a cabo la reforma de la escuela primaria.
Por nuestra parte secundaremos su acción en la medida de
nuestras capacidades.
••
Complacidos nos descubrimos ante el IJustrfsimo seftor Arzo-bispo
Primado de Colombia y pedimos su bendición para n4estra
obra y para los nitlos de las escuelas a quienes dedicamos
nuestro estuerzo. . ...
Los maestros de Cundinamarca, desde las páginas de LA ACeiON
ESCOLAR, envían un rPspetuoso saludo al seffor Gobernador
del Departamento y al senor Director General de Instrucción
Pública, y les manifiestan que harán todo esfuerzo por desem·
penar debidamente los puestos oficiales a que se les ha destinado,
para así corresponder al generoso deseo que anima ~ los man
datarios, de ver las escuelc1s primarias de esta importante sección
del país en el puesto que les corresponde.
;
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LA ACCION ESCOLAR
De pie, co'l la cabeza d"'scubiert.a, saludamos a la Prensa de
la-Capital y . de la República, especialmente a la Revista Pedagó,
gica, órgano de la Escuela Normal de Institutores.
~or la abundancia de materia) no nos fue posible daf a la
publicidad ún importante trabajo sobre la manera com'O están organizadas
las escuelas publicas municipales que funcionan en la
ciudad. Esta organización en grupos, hecha de acuerdo, en cuan
to lo permiten los recursos, con las reglas de la Pe.dagogia y la
Higiene, se debe a la inteligente y constailte inspección del se ~
ftor don Santiago Rosillo, pedagogo cono':ido en todos los centros
educativos de la ciudad y a quien pedimos continúe en su
benéfica y patriótica labor.
Debe tenerse en cuenta que la practica pedagógica es una
versión taquigráfica, y que las respuestas son perfectamente originales
de los niftos . .La respectiva corrección del profesor está
en la segnnda parte de esta práctica.
,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 1", -:-, 1923. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686977/), el día 2026-05-27.
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