La biblioteca se ha preguntado por las formas de acercarse a quienes no pueden llegar a ella. Descentralizar y construir tejido social en contextos locales son los ejes de esta visión.
A partir de 1990, el desarrollo de espacios alternativos y de extensión, como los Paraderos Paralibros Paraparques (PPP), y luego el Bibliobús y las Biblioestaciones, ampliaron las posibilidades de acceso al conocimiento para las comunidades. Estos escenarios que ahora incluyen bibliotecas y dispositivos itinerantes abren la puerta a encuentros diferentes, conversaciones y formas de estar con el otro, relacionarse con el espacio público y el territorio. Esta sección muestra experiencias donde la biblioteca está presente de otras maneras en la ciudad.
Contexto
Espacios alternativos de lectura
Las bibliotecas son espacios que promueven el acceso al conocimiento y el desarrollo de las personas y sus comunidades. En Bogotá, ese acceso no ocurre de la misma manera en todos los lugares. Se construye desde distintas realidades, donde la lectura y la escritura pueden tener sentidos particulares en la vida cotidiana de quienes habitan la ciudad.
Ese proceso de construcción también es dinámico para la biblioteca, amplía la mirada de un sitio rígido, a uno versátil que se adapta y propone experiencias, servicios y programas que la convierten en algo más que un lugar físico. Se ubica en distintos espacios y se transforma en muchos tipos de prácticas de la cultura escrita que se pueden vivir de forma individual o colectiva.
Para extender esta relación con la ciudad, desde hace más de una década BibloRed gestiona y dispone de espacios alternativos de lectura en trabajo articulado con organizaciones, colectivos y comunidades en los barrios de Bogotá. Así, la biblioteca no solo llega a nuevos lugares, también acompaña procesos locales y construye vínculos con quienes hacen parte de cada contexto. A continuación se presentan algunas de las formas en que se ha construido ese relacionamiento.
La biblioteca recorre la ciudad: itinerancia y extensión
En una ciudad diversa, compleja y desigual como Bogotá, las bibliotecas pueden ayudar a cerrar brechas que no siempre son tan visibles. No solo se trata de la distancia entre lugares. Factores como el tiempo disponible, los roles de cuidado, las condiciones físicas y cognitivas o incluso la sensación de que la biblioteca no es un espacio para todos, limitan el acceso al conocimiento. En ese contexto, BibloRed se ha adaptado a necesidades específicas a partir de procesos de escucha, de lectura del territorio y de empatía, en un reconocimiento de la flexibilidad que requiere la itinerancia para, además de brindar servicios bibliotecarios, facilitar la participación, el intercambio y la cocreación.
En estos procesos, la lectura también se transforma y se expande más allá del libro, a experiencias colectivas y situadas. Aquí es donde el BibloMóvil, las bibliotecas itinerantes, Leo Rodamonte y Biblodiversa, permiten recorrer la ciudad y llegar a lugares donde no siempre hay acceso a libros, internet o espacios culturales. Puede ser en medio de la ciclovía, en un barrio de difícil acceso o en una zona rural; incluso, acercándose a personas que quizá no buscaban una biblioteca o una lectura.
Conoce las estrategias de itinerancia y extensión de BibloRed contadas por la voz de sus comunidades usuarias y sus mediadores.
Una de las intenciones de la biblioteca itinerante es tomarse la calle, es decir, el espacio cotidiano que dentro de ese ser regular no está instaurado para que sea así, es decir, una biblioteca que se tome el espacio público y permita generar este tipo de acciones. En ese sentido, hemos ido a plazas fundacionales, hemos asistido a parque vecinales, hemos ido a huertas comunitarias y huertas urbanas, nos hemos vinculado con bibliotecas de carácter comunitario y también sin duda asistimos y respaldamos muchas de las acciones que se realizan dentro de la institucionalidad
...Siempre que salimos existe una intención de compartir saberes y yo creo que eso es lo importante en este ejercicio, que también tiene un tinte entre lo comunitario y lo institucional. Entonces eso me parece muy agradable porque ya se rompe esa barrera, digamos, que estaba tan instaurada en algunos ejercicios…
Para mi el Biblomóvil es un abuelo foráneo que viaja en el tiempo a través de las historias que va compartiendo en todos los territorios que visita. Es como un abuelo que se sienta alrededor del fuego o se sienta alrededor de la comunidad a contar historias de muchos tiempos, de muchos lugares y de muchos mundos
Le apuntamos sobre todo a llegar a los espacios donde desde la Red de Bibliotecas Públicas no tenemos cobertura, sino empezamos a buscar esos territorios, a mapearlos, donde podemos tener mayor impacto. Trabajamos con todas las edades, todos los grupos poblacionales y dependiendo del grupo poblacional llevamos nuestra actividad…
La estrategia Rodamonte está enraizada en la ruralidad de Bogotá. Desde procesos colaborativos se ha construido un programa que se articula en torno a cuatro pilares: la formación, con énfasis en la formación comunitaria de personas mediadoras que impulsan la lectura en contextos rurales; la cocreación, que fomenta el desarrollo de contenidos con los habitantes de esas zonas; la circulación, cuya meta es activar prácticas y experiencias lectoras directamente en los territorios; y la evaluación, donde se estudia el impacto y la sostenibilidad de la estrategia a lo largo del tiempo.
“La biblioteca que es rodante, que para nosotros en la Rodamonte está dotada de unos insumos, de unos instrumentos que van a potencializar nuestro trabajo en las veredas o en el barrio. Entonces desde allí vamos a hacer posible que se visibilice más los procesos que se llevan a cabo pero que se creen otros . También es importante porque jóvenes, niños y personas mayores se juntan allí...”
BibloDiversa
Con una primera experiencia de implementación en la localidad de La Candelaria, en Bogotá, BibloDiversa es una estrategia integral de mediación lectora inclusiva que surge como respuesta a la necesidad de ampliar las formas de acceso a la cultura escrita, reconociendo la diversidad de cuerpos, lenguajes, percepciones y trayectorias que habitan el territorio. La biblioteca itinerante inclusiva se entiende no únicamente como un dispositivo físico, sino como una plataforma pedagógica, cultural y comunitaria que se moviliza por distintos espacios, adaptándose a los contextos y públicos con los que interactúa. Contiene material bibliográfico y lúdico accesible que permite trabajar con personas con y sin discapacidad en torno a las prácticas lectoras diversas.
Bibliotecas en nuestro día a día
Si una manera de trascender las brechas es llevar los servicios y programas de las bibliotecas a diferentes lugares en la ciudad, otra muy importante ha sido fortalecer vínculos en la cotidianidad de sus habitantes: en los trayectos diarios del transporte público, en entornos de trabajo, en espacios de cuidado y salud (como hospitales y asilos) o en otros escenarios donde se construyen vínculos. Estas estrategias de extensión son realizadas por mediadores de lectura con amplias capacidades y sensibilidad para la gestión territorial y, que en algunos casos, aún están finalizando sus estudios profesionales, y en otros, son habitantes de los barrios en donde están ubicadas las PPP (Paradero, Paralibro, Paraparque), y tienen un vínculo muy cercano con estas infraestructuras. Conoce las formas en que la Biblioteca se vuelve parte de la vida cotidiana en la ciudad.
En las estaciones y portales de Transmilenio, entre trayectos y transbordos ocurre parte del recorrido diario de las personas que se mueven por la ciudad. En esas rutas, es posible disfrutar de la lectura a través de las Bibloestaciones, espacios que funcionan como pequeñas bibliotecas públicas dentro del Sistema.
Moverse por la ciudad para trabajar, para estudiar, y cuando se encuentran con lugar como la Bibloestación del Portal Suba, un sitio donde pueden encontrar libros que van a ayudarle en su vida”.
La veía con mucha frecuencia cuando venía a tomar el bus y un día decidí pedir un libro y me encantó.
La gente no conoce los lugares o las locaciones de las bibliotecas grandes… …Saben que existen pero por la localización no les interesa. En cambio al estar acá en esta Bibloestación, que es una zona de paso, hay un flujo de gente pues muy grande, quizás a pesar de que no haya mucho tiempo quizás puede ser un poquito más cercano a la cotidianidad de la gente
En otros espacios dedicados al cuidado, al bienestar y a la libre expresión y desarrollo personal, el acceso a la lectura puede ser una pausa, una forma de acompañar y de estar con otros. En estos contextos la biblioteca responde a necesidades aún más concretas: personas cuidadoras, espacios de abordaje de la salud mental, búsqueda de espacios donde se reconozcan las identidades de género y las orientaciones sexuales diversas, disidentes o no hegemónicas o, situaciones que requieren escucha y calma. En estos espacios el acercamiento a la palabra no es solo desde la lectura sino también tiene un sentido importante la oralidad.
Tendría que ser una madre, que cuidaría todas las historias que resguarda, debido a que siento que en ella misma, en su corazón y en su útero, en su vientre, guardaría todas estas voces del Círculo de Mujeres que acá se dan que es sagrado”
La idea es trabajar con las cuidadoras cinco enfoques principales: el autocuidado, cuidado a los seres queridos, cuidado a mi entorno cercano (como mi casa, por ejemplo) cuidado a la comunidad (como reconocer mi barrio), y, el quinto, que sería reconocer mi territorio
La biblioteca se integra a la vida cotidiana, responde a distintas necesidades y reconoce formas diversas de habitar la lectura. En algunos lugares, además de integrarse, la biblioteca permanece y construye relaciones, con transformaciones dinámicas del entorno que ocurren junto a las comunidades.
PPP: espacios que transforman
En la búsqueda de ampliar las posibilidades de acceso al libro, la lectura y la escritura en la ciudad, los primeros espacios de extensión de BibloRed fueron los Paraderos Paralibros y Paraparques (PPP). Fueron creados como un programa orientado desde Fundalectura para acercar el libro y las prácticas de lectura y escritura a la ciudadanía.
En los PPP la biblioteca no funciona solo como un punto de acceso, sino como un espacio donde se construyen relaciones y donde es posible compartir historias, circular conocimiento y visibilizar contextos locales. En las PPP se desarrollan experiencias donde niños y niñas se acercan a la lectura a partir de intereses como el fútbol, acompañados por colectivos del barrio; espacios de encuentro entre autores y comunidades donde la literatura se comparte y se conversa de manera cercana; procesos donde las personas transforman su experiencia en historias propias creando libros y relaciones de cercanía entre mediadores y vendedores ambulantes. Así, el contexto barrial aporta otras posibilidades a las prácticas de la cultura escrita e incorpora sentidos que pueden ser más cercanos.
PPP: espacios bibliotecarios vivos
Cada PPP da cuenta de las formas en que la lectura se conecta con la vida cotidiana y con lo que cada comunidad necesita, imagina y construye.
Un encuentro de literatura y tejido con Pilar Quintana en el Paradero Paralibros Paraparques Gaitán Cortés
En el Paradero Paralibros Paraparques Lucerna nació un libro ilustrado hecho por la mediadora territorial, dedicado a la labor de sus compañeros en Bogotá.
Diana y Viviana_ una historia con varias páginas de colaboración en el PPP Cayetano Cañizares
Goles y cuentos, la apuesta de Literarrios y el PPP Castilla para acercar a los niños a la lecturas
Este portafolio recoge el sentido y la trayectoria de los Paraderos Paralibros Paraparques como una apuesta por llevar la biblioteca a espacios abiertos de la ciudad. Aquí puedes profundizar en cómo estos puntos han ido más allá del acceso a libros para convertirse en lugares de encuentro, mediación y construcción de comunidad.
Nos queda la palabra: experiencias bibliotecarias significativas (documento del proyecto de interés del SiBiBo realizado con los mediadores territoriales de BibloRed)"
Este documento reúne experiencias construidas junto a mediadores territoriales, donde la biblioteca se entiende como una práctica situada. A través de relatos y reflexiones, muestra cómo la lectura, la escritura y la oralidad se entrelazan con la vida cotidiana de las comunidades.
Este estudio presenta una aproximación a las condiciones en las que se desarrollan la oralidad, la lectura y la escritura en territorios rurales de Bogotá. Aporta elementos para comprender las particularidades de estos contextos y las formas en que las prácticas LEO se configuran en relación con el territorio y sus dinámicas
Recoge experiencias de encuentro en torno a la lectura, donde distintas personas se reúnen para compartir, conversar y construir sentidos de manera colectiva desde los procesos de extensión de BibloRed. Da cuenta de espacios en los que la palabra circula, se transforma y se construye en relación con otros.
Explora la lectura y la escritura en espacios que desbordan los límites tradicionales de la biblioteca. A partir de distintas experiencias, muestra cómo estas prácticas habitan la ciudad y se desarrollan en relación con los contextos, los territorios y las personas que los configuran.
En Lectura y cuidado, Laura Castro se pregunta si una ciudad que lee es una ciudad que cuida, a partir de la observación consciente de los talleres de mediación de lectura, escritura y oralidad que se imparten desde BibloRed en las Manzanas del Cuidado del Centro y Mochuelos.
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