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 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

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    • Otros
    • 8 Libros
    • 19563 Prensa
    • 1302 Publicaciones periódicas
  • Creada el:
    • 15 de Julio de 2019
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Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año II N. 49

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 49

Por: | Fecha: 26/03/1859

• • • .. ~{. 49. Jte.,lista pa:risie S a D lVE .. s i ON E DI~ l l- VH:H ' O - ÓJ)ERA - (.FRJ\N E-.;i\ -1 l'ALI.A A,­Ó .. II C \) - 'l'EATRO - ( l..ÍRlCO.-FRANCE -l'ORTE- AlNT-l\IARTI • GAITÉ-JJl\L'A 10 ) -BIHLlOGHAFl A E1 JENER\1 .. -NOVgi .. A II l- I..J a l~"r e zz o lini ntonó la cancion de la llosa, e o n un a t r nu r a i n fi n ita i g ran p u r c.) z a de m e 1 o­día. , ~'UIUC A DE FOLfON ;-·1.>.1\Q !T.\ POR M DEi\IOJ .. ELLE GlRARD. .. P ari 3 1 d e en ~ro de l o,- 9 . (.1lc: to seg undo , es c ena se&· un da ) . Qui so ln, v_e rgi n r9sa , on1e pu ot tu fi o nr! A ncora n1ezz o asco a , 1 ~ pre so giá. a n torir ! ( ' ÓnlO JHlCdcs, V ÍJjC'll 1'0Sa, .A r¡td sola flo r ece,·, Cu,a ulo a¡1éua s en t realnerta Cerca est á s d e per ecer ! ) I•:n la pnrticion de Lionello l\'Iario fué mui aplau­di d o e n la tHeloclia cle trisleza del tercer neto: ] al c espit e trc u1ant c 'l'i c o l" o, o g i o vin fior. (De l tallo t e n1b loro o 'T e cojo, fr esca fl o r). La e ""' taci n d e l os t eatro ~ ~ h o i 1n ui br illant e en toda '"" part e ~, i i e l cl ir na e teT ;or no t>f1 ec e nín ­g un encanto c o n l o, ÚJ bol e· ~eco , l o ja r d in es VlUdO' de to u a verdu r .. l i l a. c all P Cll b l (:! l'las u~ fango o de hi lo,- e n c o n1p n a ·i o n a b undan lo pa"'atietnpo i la di'\r r. io n e .... que h : ce n o lvidar l(1s in con odidad ;) d e la estaci o n, r ea nd o un li­tlla interior o artificial. \sí, las noch (' s ~ pasan en los t atro , lo baile i onci e rtos; i los dias al lado d l fu e rr o , le; e nd o alguu libro de los 1uu- > chos quP. apar'lcen cada din e n cltnunLlo litc rnrio. l~.~slo lo cantó con el 1na or .. entirncntalismo, i aun eon ci e rtas e ntonaciones de pasion (cosa rara fsn el últirno n1 s han llan1ado la atencion va- ;\ n él ) . r1a:s cantatrice ... nu e vas, qu e aunqu e l1an sido re- l\1adatna Nantier-Didiée i Grazziani repitieron ibiua s cou 1rnpatía, no pued e n prese ntar e al la- dos veces un duo del cuarto acto, que fué mui do de aqu e llas qu e ti e n e n o nq uist ada su reputa- aplaudido. cion d . de 1nucho á nl e . El d1r c ctor d e l teatro Italiano trata de hacer En la ÓPERA FR1l NCES.\ hi z o su d ebut una in- o ir e n ~~'rancia varias piezas · des conocidas aquí, gle~a que h ( bia obte ni do el p r im e r pre tnio d e l d e l\1ercadantc ,-ese 1naestro qnP, no habian que­on e rvatorio. Thia~ e tn o is e ll e rfho tnps on e s una riJo aprec iar ánt ~s en Paris, i a quien su bella jóvcn de a~p e cto a t; reo, cu va voz,a nnq u e n1ui d ul- ópe ra del Giltra rn ento ha hecl1o popular. ce,no es sutici e nte1n nte fu e rte pal'a la óp e ra. o. J~ s tá pa ando ya al g un tanto el gusto por la pare cía \ erla en tortnento cuando esforzaba su tnú ica ruitlo s a, i el público d e la ÓPh.RA ITALIA­aliento para dominar l t e atro . N A no co r r ~ el ri e !:igo de sufrir, cut) la tnú ica de Ji ... n e ·a ópe ra tnn afarnada no pi e ns an ya e n la l\Iercadante, nove dad e s graves como la que cuen­tnú ica, i toJa la preocupacion d e los dire ctore " tan le suc e di ó a una persona, hace tres o cuatro e.stá en con -- eg uir bailarinas tna ~; o 111énos hábil ~ . ( años. A ·í es que e eojen la óperas 1nas cortas i los ba- S Pare ce que un sordo fné un dia a casa de un llels n1as Jargo~, para conte ntar el gusto d e l pú- rn é dico qu e tenia por esp t cialidad recetar a los blico. ~ o rd o s, i le pidió encar )cidatnentc que lo curara. La· piezas qu e han dado allí últirnatn e nte son Sígatne uste d, le dijo eltnéuico. Lucia,, GuillerJnv 'l"ell i lloú e'rlo el J)iable; e ~ ta . úl- I ll e \ró a su paci e nte a un teatro lírico en que tima ópera e "' tan bella que jatnas e nv j e ce!·á. I daban una ópe ra cornpue~ta en el estilo de rnoda. no solatnente la ponen hoi en e c e na ~u P· ris i De cu a ndo en cuanJo el doctor preguntaba a en varios teatros <.le las provjncias, sino que en su cotnpañe ro si oía. San Petersburgo, en Lóndrc s, en Bru~-.. élas ~ en .1: o,-c ont (' slaba el sordo. Leipzik, en l3olonia, en l3arc e lona, i en fin, )n Por fin los in s trutnento .. , los cantores i los co- ... ucva- York, la están dantlo sirnultáneatnente, ristas e ntonaron el ária final. pudiéndose decir que es cle última tnoda en todas Doctor, doctor! esclamó el sordo lleno de las partes d e l mundo. gozo, oigo ! cstoi curado! .. · l)ero el doctor no contestaba. La ÓPERA ITALIAN.A sigue dando piezas e co- Creyéndolo preocupado, el ex-sordo lo tocó. ji das cada semana. 1\1 principio del n1es repetian Qu é quereis ? le preguntó con indiferencia la obra nutestra de la música séria de l{ossini: ~.·e- eltnédico. 1niramis,-interpretada pór la Alboni i la Peuco ; Os digo que ya oigo, doctor ; oigo! esta últi1na en el papel de ~.Semí?·a,nis, i la pritnera J\!Ie habJais? en el de A1·sú.cea. Ile sen ti do una cosa que se rne rompía en La li,rezzolini ha scgu~do cantando en la Tra- el fondo de los oidos, i todos los sonidos 1ne lle­' t iata, de que ántes hernos hablado, i ahora en gan perfe ctarnente. lVlarta, ópera de li,lotow. Qué volúmenes, i toda vía no ha concluido! • .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. cid a en Alemania, i a preciada por su tnérito li­terario i por las t ndencia ' ... ól" da i el va da, de :sus idea . Todo el nlundo abe que F,ulton fué el que pu­so eo rno irui-ento por pritnera vez un buque de vapor; pero la vida entera, i ·obre todo la juven­tud del infatigable americano, es poco conocida. El autor e propone hacer un e ludio profundo mago i pecl1o inflados i llenos de agua, los lora i una oscuri(lacl profunda, c otno el infe liz tniembros ríjidos, la r e spiracion itnperceptible .... próximo a aho g ar ~ e que saca un n1on1ento la ca- En este e tado los dos indíjenas Jo levantaron, i beza a la luz del dia para v o lv e r a sun1erjirse en t o mándolo en sus b razo , lo conduj e ron por ti e rra, 1 abistn o ; la s d etonacione eléctricas r odando ~ i por una indecisa senda ~bierta n la n1ontaña, por el ~spacio i re pi ti én do .. e en lo n1 i 1 ecos de la !' ~ he sta el 1 uga r que queda dicho. Bien h n hiera montañas, lejanas conn1ovian la ti e rra, i amedren- querido e l conductor, e n quie n babia todavía al­taban a las fi e ra .. , que, ocultas tJn ""us profundas guno .. a ~o rnos d e l carácter díscolo i goista de la guaridas, no e creían eguras, i e rizando su pi e l rnayoría de su parcialidad, evitarse esta nueya mojada ni aún se atrevian a rujir, i cruardaban fatiga, enfadado adernas con1o parecía e tar por paYo roso silencio. l.~a natural ez a estaba en un el reci e nt e frac a o ; pero un jesto imperativo de acce "' o d e fi eb r e , o e n un o d e aqu e ll o mon1entos \ he ltna lo hizo ca llar i obedecer, i a i abandonó de ira e n qu e an1ennza de lruirlo todo. con gran sentitniento su curiara en la ribera para Al r u i el o de un espanto~ o tru e no el mi ~ ion ero andar toe! a', ía un a hora por e 1 bosque i para a y u­que deja1nos envuelto en el t o rbe llino de las on- dar a su compañera en la tare a d e conuucir al cla , abre los ojo. i se re t e n el ido e n el suelo "'ob r e inerte tni sio n e ro. A e a da pa "'O era preciso hacer una pi e l, desnudo i apénas tne<.lio cubierto con a lto para de p ejar el camino obstruido por la ma­ancbas hojas de palma, sobre las cuales e tá ten- le za; pero al fin, vencidas l as dificultades, Ifega­dida Ja tú tlica blanca d e hehna. N o sabe en ron al anochecer a la ranch er ía, o mas bien ca­donde se halla, pero sP. incorpora, i n1irand o al re- verna, en que habitaba, cotno un anin1al montes, dedor r e cono ce a la luz de una pequ eña ho g ue rn la n1adre de \ heltna. 1\.l l í e le prodigaron Jos a su hija i an1iga qu e, hincada cerca de él, l e pone cui<.lado qu ' podia proporcionar la n1í era situa­una n1ano obre la fr e nt e i otra sobre ~ ~ corazon c i on de un salvaje, destituida de. los recur os que i que al \y e r lo a b r 1 r los ojo 1 a n za un g rito u e brin el a 1 n vid a so e i a l. , Con o e i e n el o e 1 modo de ha­alccrría. 'cer fuego; encend ieron u11a p e queña hoguera con Un profundo suspiro es la prirnera señal de ran1as seca para calentar al yerto huésped, i Yiua que sale de su pecho. Poco a p oco se va proc uraron darle algun alin1ento. orientando de Jos objetos que lo rodean; procura Luego que este pudo hacer uso de sus sentidos reunir sns recuerdos, i se persuade de que la Pro- co1nenzó n exan1inar el lugar en que se hallaba, i .. \ • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ( :~ divi ó por allá en un rincon d la barraca, for- ~ de anitnal . , útil o lo para ,l trabajo n1aterial. n1atla a la ntrada d una er ran c ueva que d<'jaba Ca i n o babia pe nin '" lllar, i aun puede decirs la union de do norrnes roca.. uun fi ~· ura e tra- blanco, <'o n 1nui raras 1 Sce p c i o n e s, que no parti­ña, que n1n"' que forn1a hutnana tenia apariencia c.ir~ a se d<_ ')ste cará ct e r cru e l, i no abri g a se dispo­de una vi:sion infernal. Era una tnuj )r, t e ndida 1c 1on es nthuman as co ntra la p o bla c i o n aby e cta i )n la tierra ca ·i de nuda, i que, a juzg ar por u ya . ojuzg ada d e la 1\tn é ri c a . Los Capitanes, les fisonomía, no palo.l nria d e los cuar e nta año :-.. i~l pelo en c otn e nd e ro s , l os propi e tari os te rrit o riales toJos cerdo o i d ~greñado, los ojos 1n c d io ~ st ra viada , a un a s e ha bian conjurado c o ntra l o i n[i) 1 i~cs in­el ceño torvo, i un ordo rujiclo, o tnas bi e n ah u- dios para reputarlos i tratarl os, no y a solo corno llido, sernejante al de na fiera, hacían de PSte ser e sclavo s , s ino conlo bestias de carga, en el sentido de graciado un verdadero tipo del últirno t é rrnino lit e ral d e ]a palabra. u e degradacion a que puede llegar la specie hu- En e fe cto, dije int e rrutnpiendo a mi amio·o, n1ana. 1\.quel espectáculo, ilun1inado por la ll:una las crónica anti rr uas cu e ntan i no acaban lo cí'ue inter1nit ntc i rojiza de la ho o·uera, e n tn e dio de la nn P tro~ aseen li ~ nt cs ha c ian con los v e rdaderos i borrasqa, no era.In_ucho n1a a g r< dabl .. e por ci :l rto < l ej í~itn o s du e ñ o. ~ eJ e la ~i e rra . . 'fe ngo sobr_e esto que los que pre 1 d 1a 1 farnoso .1\Iefi tofilcs d e que ~ var1 os a punta m te n tos curioso , 1 aun con m1 anli­nos habla oé the en . u Fausto. ~ go el s e ñor l{afa e 1 1 ~ . antander, que usted cono- Repuesto algun tanto el paciente rni~ionero, i c e rá o habrá o ido no1nbrar,h e mos reunido algunos alentado con la seguridad tle que no e hallaba episodio interesnntes obre Ja materia, que pron-mui distante de su hnbitacion ordinaria, tlonJ c to v e rán la luz pública. - podia hnllat· otros recurso, pasó aquella "' noche D e lo qu e tlle alegraré mucho, replicó, i es­bastante bien, i al i g u i ente d i a p u d o levantarse, p e ro q u e u · te el es no h a_..b ra n e eh a do ) n o 1 vid o, aunque scntia todaYÍa un poco d é bil la cab za. ~ en ob .... e quio de la verdad i para honor d e algunos Reunida las cuatro per .... onas que allí .. e hallaban, corazon e s jen e rosos, los e fu e rzas qu e mas de una el padre oró un buen e pacio, i des pu e s rezó en vez se hicieron para reprimir tan culpable e ce­alta voz las oraciones de co tumbre, si bien su sos i aliviar la suerte de esa parte de gr·aciada de libro habia perecido en el naufrajio. ~ la humanidad. . o pudo ernprenderse la 1narcha aquel tni ·mo ~ Ya se v e que no ! agregué, i citaretnos co-dia, cotno lo deseaba el padre, porque su clebi 1 i- ~ m o una prueba de ello 1 as m u i espre i va leyes dad era c .. trerna, i así hubo de p e rn1anecer hasta , <.le Felipe JI, n que se r e cornienda el trntamien­el siguiente, aprovechándose de este tiernpo para toque debe darse a lo indios; así como la noble acercarse a la infeliz mujer que tanto ncce. itaba lucha que contra tal e de n1anes o tuvo incan a­del socorro corporal cotno del espiritual. Ayuda- b1emente el filántropo i venerable acerclot e Las do de helrna i del otro compañero, le hizo varias Ca as, a conocer a Jos moradores d aquella ciudad se adoptase iba a herir en lo tnas vivo el predo- >el acuerdo de que hen1os hablado. En el local minio con que se creian inve .. ti dos los arrogantes ( de Ja Audiencia, que comunicaba con las casas Capitanes de la conquista, quienes, rnidiendo la reales, habian quedado el oidor i el fiscal, pre­magnitud de sus servicios por el re ultado es- venidos i e~ perando el primer efecto que cau­pléndido de sus hazañas, estitnaban que les venia_ . ara su aventurada providencia. El pregon vino a de derecho la posesion ab oJuta en todo lo descu- ~ perturbar -la agradable plática en que se entrenian bierto, hombres i co ... as, sin otro mi ran1iento que < García Zorro, Juan de Céspedes, Diaz, Cardo­el señorío reservado al rei. Sine1nbargo, Pra pre- < zo i Hernan Venégas, con Prado i otros esforza­ciso hacer guardar la voluntad de e te rnismo rei, S dos Capitanes, cuyo valor, con tancia i fidelidad quien ya babia dicho que "los indios eran por su ~ habian ganado esta tierra para Ja corona de Casti. naturaleza libres con1o los mis1nos españoles, i que lla . .1 T o bien Zorro hubo entendido que a ellos no se habian de vender, legar, donar ni enajenar." principalmente se encaminaba la prohibicion de Para llevar al cabo su deterrninacion el pruden- servirse de Jos indios, i Ja odiosa pena con que te i previsivo Leiva se pone de acuerdo con la eran conminados,cuando terciando la capa bajo el Real Audiencia, i en el mayor secreto conciertan brazo i requiriendo la espada, esclamó : de consuno la prohibicion de que los indios sean ¡\ .. oto a Dios, señores Capitanes, que esta-empleados en las penosas faenas reservadas a ]as mas todos azotados ! bestias de carga. Esta prohibicion exijia una se- Cómo se entiende! dijo Venégas con voz es-vera con1ninacion, i tal que no se pudiera eludir tentórea, i arqueando las pobladas cejas. con el dinero,. i que no aleja~e a Jos pobladores, ~ Sí, señores, o id el pregon, añadió Céspedes : como . ~uceder1a con el destierro o ]as ga!eras. ~ doscientos azotes nada ménos para cada uno de Ocurnose, pues, a la pPna de azotes, que s1endo nosotros. ; Pues este bellaco ladron ganó por (' .d d . loo ' ' a1rentosa 1 egra ante, se reputo corno mas pre- ventura la tierra ? ve_ntiva i eficaz. Mas no se calculó que ella ven- Seguidme, caballeros, gritó Zorro, que lo he ?r1a a _reca~r so~re los en~omenderos, ~ercaderes de hacer pedazos ! J propiPtarios, nt se conto con el confltcto en que . . . . . , la autoritlad vendria a encontrarse, impotente i E .. te lengu.aJe em.Ine~temente ,se.dicioso prendto nula al tener que habérselas con una soldadesca { como un~ch~$p~ el.ectrJca en el.ammo de aque.l~os · engreida con sus hazañas. ~ hombres 1ndom!tos. Echan a ti as las _capas, tn a_n El acuerdo se tuvo, conlo queda dicho, entre ~ de las espadas, 1 en grueso p_eloton deJ~n la ~s9u1- la Audiencia ¡ el Presidente ; pero deseosa aq u e- na d~ la .calle de :rzercaderes, 1 se encaminan a~1a la lla de hacer alarde tna s tiernn, i n1as divina •••••• ¡~ 'oPLÓ EL CREA­H o n1 b re b a e u n1 p 1 id o i p o d i u o e u m p 1 ir en s u pe - no R ! • • •• S o p l ó de ' í tn i s 1 no i s a 1 i ó 1 a l\JI u J E R • • • • r egrinacion. obre la rrierra. - rfoua ·las creacione Dios hizo la tnuj e r i de~cansó ;-no voJ,rió a hacer de los s iglos rernotos ;-todos los n1ilagros de esta nada tna , porq ue quiso dejarla cotno ]a última epoca de prodijio. ;-t odos los e n ueños i toda e ... presion de su Ün1nipotencia i con1o el decl1ado 1 as e ... pera n z a. de J porvenir, son nada u e Jan t e de· de u s g lorias. esta gra n tnaraYi lla! Eso s ig nifica esta sola pa- La l\1Iuj e r es el aroma, el lampo, la música, la labra ¡ESCRIBIR ! ! • . . . anlbrosía i fa tno]icie de tocJas las COS&.S creadas; ¡UN LIBRO!! Un libro es el espíritu hu- es el hala go i e 1 ornato, el imau i el alma de todo n1ano! Un libro es el ahna de tnil pu e blos i lo que ex i ·te. La ~lujeres el amor, que es el al­el espírit~ d e n1il j e neraciones La Biblia ( i Bi- tna del1\'1undo, la Mujer es el jérn1en i fuente de blia quiere decir Libro ) la Biblia fué e l ahna d e l \' ida, es d e cir, creacion perpe~ua ; -la 1\1 ujer es pu e blo escoj ido por Dios •••• e scojido por Dios i g racia, es decir, fuerza ; -la lVIujer es el último lu ego castigado por Dios, p orque ese pu ebJo no sentido i con1o la esp1icacion del Universo ente­entendió ese libt o : el vertlaJero pecado del pue- ro ;-la 1\fujer es la Bell e za, i la Belleza es el ideal blo de Israe l, fu~ no habe r comprendido las Escri- de Dios!! turas! El Evanj el io, que es la luz del l\'Iundo, es l)or es o, oh Julia! por eso al Esc?·ibir, i escri­] a salud i la vida i el aJn1a d e la Europa civiliza- bir en un Lib1·o, i en un libro de ltlujer, i de una da, i- de todo e l Occid e nte que r e v e rbera en luz i rnuj e r con1o Tú, me encuentro tan inca paz, tan en fuerza, i en virtud p or e e libr o L os "\'ell as i pequeño, tan exiguo •••• que mP, anonado i pongo Zend-Aves ta son el alma del Asia, i e l espíritu punto, i calJo ! ! RrcARDO DE LA PARRA. de ]as con1arcas doncle nace e l sol-El !{oran es e l - · nú1n e n de la r jio n de lo s aromas, el aura d t:- vi­da de lo.. desiertos por <.londe vaga e l nótnade errante,-es la chi pa inn1ortal que da el lampo al ojo de la Hurí, i el feroe r fec undo, ina gotab le a los hijos de Antar! i Edc..la ! ! Edda es hoi mis 7 n10 el ahna de la Escandinavia, qu e n1uerta a] pa­l'ecer, vi Prte todavía como un uJ u tata inmo1 ta·l, corno un jernido d e la Eternidad, su hirnno de fue · go, su honÓ\'er 9eleste, que no ha de rnorir jamas, porque evocando Os ian por el labio todas las bellezas de la tierra i touas las arn1onías del Cie ­lo, i poblando el Vago de fantasrnas 1rnpalpables, lanza su verbo de gloria, de _ amor i de relijion al traves de todas las jeneraciones ! ! Andaba e l otro clia nu es tro gracioso cómico Ba­rri g a con su cachucha de oficial. . -IIo n1 bre! te han llarnado al servicio? le pre­guntó sorprenclídisimo un amigo. -N o tal ; n1i cachucha es la que está de alta, por Jnuerte d e mi sotnbrero d e pelo. -Pero la ca·chucha tarr1bien está ya cascada ? -No ha d e estar! su hoja de se1vicios tiene tnas de dos pliegos: para el próximo congreso voi a pedirle una pension alimenticia; i Po~ada está trabajando ya st,I biografía. • * * ... 1\sí, un Libro es tnas qu e un océano de luz; es · un Có~n1os, un rnundo i tnil tnundos a un tiempo. 1,res o cuatro libros son todo e] jénero humano, i nuestra especie, por n1as llue se fatigue, no podrá levantars e a sí misn1a un tnonumento, ni mas grande, ni rnas glot io. o, ni mas imperecedero, ni rnas fecundo que el que se alzó ante el Cielo, el clia en que por la primera vez aj)areció sobre ]a "N o hai g u e dudar: está yerto, ''Ya espiró '' Dijo el doctor; I el enferrno " N o señor Le contes tó : no estoi tnuerto. '' El m é dico que Jo oyó lVIi1 ándolo con desprecio, Le replicó: " Calle el necio ! Querrá sabe a' n1as que yo ?'' .. - ' tierra i ¡ UN LlDRO! ! •..• Correcciones. ¡ Viene ya la MUJER ! ! Pero la mujer eres tú, ~ oh Julia! Yo debia pronunciar este nombpe i ca-llar! Jautas he podido de c ir de la l\1ujer una En e l número anterior d e la BrnLIOTECA, columna 2,"' · .r , • h .1 'd línea 13 dice: el estudio i co n oci1niento de la historia na tu-cosa que rne satJSlag a, as1 cofno nunca e pouJ 0 'ral; debe decir: el tstudio i conoci1niento de la historia -na-escribir ni una sola línea ac e rca de Dios; i es que c i onal. . " , . la Belleza como la Divinidad son inefables! S En la misn~a columna, h~ea 7 d1~e: este elegante awnqtu D. l · l d , . ... . l . · ~ JJat·co bosq ueJo; debe dec1r: esu tnteresante aunque parco tos 11Z·) e n1un o 1 se recr. e o en e ;-v1e que ( bosquejo. - ... • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 49

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Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 151

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 151

Por: | Fecha: 18/08/1898

DIR ECTOR PRO PIETARIO Eduardo fsoin osa Guzmán -r{­A. 1Hn~I STR .\j)OI~ Sam uel U.o ••• • •••••••• •• ••••• • •• •• • • • $ " ._ Una "eri~, 2 5 l.Úmer05_ ••• • ••• •••• • •• :t • . t~~ls~ri;~l~~r~l{l:e~~~~~~~:: :: :: ::: ::~ ~ ~$ . .r-.: ~lOe ro !iudiO, ti dla de la salida. _. . .. .• os. I Numero atrasado. - _. - " ' . " _. --. - .• _. -. l~ Comunicados, columna . .. . ..... . . • . .•• '15 .. Remitidos, columna . ... ___ . •• • .•. _____ 12 •• Anuncio!;, forma. común, la. pal abra . . • _ . _ .1 No !>c devuelven origin.ales. Los señores Agentes tienen derecho al 10 flor i lOO de lo que recauden. 1 Cuando se haya con tratado la publicación d81 I un comuoicru:io, rt:mitido, antmcJO, etc. no 'Se I devolved. $.1I "alar, ni parte de t:l, aun cuand. ;;U dueño rc.c;uelv3, no puLl icarlo. 'Toda co rre~ po Dd encia dehe dirigirse :ll Ad4 ¡ minhtrador. ~Pagos adehnt..'1dos. ~--~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~.~~~~~~~~~~~~~~~~~~--~~ AÑo H.-SERIE VII. S Bogotá (REPÚBLiCA DE COLOJlIlJIA), jueves 18 dé Agosto UP 189g. { ~,~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~--~~~~~~~~~~~--~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ NÚMERO 151 ~ 11ltll.ci0J3 EL PUNTO SUPREmO -El .... calid.ad. y eC1·\:l.iJ?O~ 10 repr~se nt.1l la l1l,ít¡uill 9. de cFc.ihir "NEW GENTURY GALIGRAPH ~ nos l'tIOl>ELOS NÚMERO 5 Y NÚMERO 6 Píd.,enos el pSllllet.n d~,cr i pt i v". AJlIillIO.'" WRrrINo J\!AOHlN" Un. 2'37, BROADWAY. N, :w YOllK. 8 . U. ¡\ - _\_------------------ BREVE DESCR IPCION de la máquina de escribir "NEW CENTURY CA LIGRAPH" E l ju '.!go de palancas es de c'lmbin nc.it)n. y la relaci ón cntre las palanca;;; principales y la-; ~ l1p lt~m>:n tari ;1.s es tá hm bien arreglada para las diferen tes lineas del teclado, que por su medio se obtiene un toque nnifor:ut', elústico y e xtremadamente Suave. E l diámetro del di."co ha sido nota blemer.. te reÜucido. poniendo los colgantes en dob le hilera , una sobre 1:1. otra. Lns harrns de tipos de la hi lera superi Clr tiene lijo el espigón h 1CÜ\ un lado del centro del soporte, r las ha. rras de la Jlilera inferior lo tienen hf\cia el otro centro, de maner~ qlle amlJas trabajan tan li bre y e licazmt!nte como en el ~ i stema qne ya se conoce . . Las bfl rras de ti­pos son cortas , los espigoue.'i • 111 largos. lo cual da un \'esultndü de perfecta a lin eacion. . E l tra,~ Tl);-lil.dor le L.. ca ¡ '"'t:!!a f" ne cr.jin,,(:s lle bola dt!hajo y rod illos cilindricl\s en el tope . Estos roili­Hos están colOCados en ángll io~ rectos respcco ·... ' fuuente, evitando todo. tennencü á d es liz:tr:,c. Las canales supe4 riar é inferior son de forma V j la snperior invertid~ , por supu.esto La clTrdi;la .~e sepnrfl con faci lidad de: la ar- 11H\16n, )' ~n <"\.iu",le c' n el csc::tpe .de 1:1. rueda.:se verifica por me·lio tlt: .IIH\ t..1 .1'Ji'1:1I,:·ión usual d e c remallera y piilÓ!l El novimicnt.) oc la c1Hla se ol,tle!lc por el l"t!:-\,)f tr~ pJ; ncip::l. l, q Ué 'l.1"Hllh Y rlt'~.1d·nlla au tnm!itico:t.ill~·t1\1"' 1..: un n,odo !'ati;.f.1ctOt io. Fll el C,lSO de querer eH r¡j,ir pnra t:l ~I imi6gmfo, \:sta !ir i.r ue la cinta hacia c1 i.lpe~ -rar io s:,c{¡nu.'·la de Sil engnu.¡·Je', ~¡n 4ue SeD. ne~c.!Hlrjo quitarla ele un hdo, CO.H.) sncedlt en el !iistt'U1a an li ~ guo. El carril dC\H.:nt~T'" c. \á (li\'idhln :í hl ~rgo,)' .por me­dio de un tornillo de mtle"(;¡'~ jl;¡ r A't.das é 1I1cdnadas, puede ser h:v:1l1ta tt 13 rrlltnrJ ir¡ceri· , en que dc's:.ansa la rueda del frente t,.};: la ca r n..'l~lIl', C"1! ,1 CUi!! Sé lJw. ntiene una alincaci6 rl pCJ f :t: lIt. CIl.:liql:Ít ¡;¡ qUe Hl . .'a ~I lJ ÚmelO d-<> copias l1e carbón qur: .., r.: de::.ee, Lnllave de retén clejn rnnd on.'l!' la c.:uretiíla en cual ­quie- ra p\)!> ición en que ~ .,>ta se colOtlu c. La. plntinn. ó cilindro csbi. provista de un 'lI.tremo de fricción dispncsto, d~ manera flue el lin guete y hl~ tlLn · t es de la cabeza de la pl.\tina están sjempre ~ n perfecta r elaci6n. E~tl! extremo d~ fricción · pennite el l egi~ tro ex.acto en plp~l rayndo, y cuando la cabeza de la pbtin fl está en ncción con ésta, no hay temor de irregularidad - 11 la Librería Nueva de Agencia Judicial del doctor Federico Rivas Frade. á $ 1-60 en la Libre­D. Jorge Roa y en la El TIBEfl ¡<,SQurNA DR LA CALLE 15 (LOS CARNEROS) CO\ LA CARRERA F: (C.\LLE NUEVA DE FLORIAN) ~ste acreditado establecimiento importa directamente: Harina, :Manteca y Azúcar amerIClJ,­nas. Petróleo, Aguarrás, Brandy Hennessy, Vinos y Harina Ilacteada. Papel manila, muy fuerte para envohel', tÍ. $ 6-50 la resma. 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Empréstitos y operaciones de crédito son Iel11e a 2.5 00,000 pesos. . . actuales instituciones se infornnran en r - los medIOS regulares de qne ellos se valen para Con el desacuartelamIento de cuatro mIl l. ,. l' _ : - 10 ... - - - . - .. - . - .. . - ....... - 58 10 remediar la imprev;sión de los Presupuestos y hombres, CIfra que representa la diferencia en- ~ ~spJntu r; .lglOsO que. marco aquel ------ atender á prImarias neceSIdades de existencia. tre la sltu:lC1ón, antenor y la posterior él la :nsJgn~ .~Oj¡tICO en ~u Imperecedera I Suma igu~1 á los egresos ... $ 79,89 6 9 2 • ~o de otra causa proceden las· deudas enormes guena, obtcn.dn~se lIn~ ~coIlomHl de 5.40 °,0)0 EXposlclon al Consejo Nacional Le- ------ que gravan á las naciones más adelantadas. La pesos en el blenlO, y facllmcnte parIríais' e(lui.. gislativo. EGRé.SOS operaClOl1 que entonces st! ejecutó, secundana IIbr:rr .105 Presupuesto. Mas SI esta redUCCIón P , . JI.' b" c.~astos cubiertos e,l Zipaquirá por su cuantía para cualquier banco de alguna fuere lb mi pndlclen te. ,SI e~e gasto es l' l,(eciode la t el ro atpesat e caladcter d ll.ndevolo en el mes .................. $ 52832 15 importancia, irritó, sin embargo, como i¡¡espe- paz, o Iga os estals n asegurar 05 medIOS de y O eran e en sumo gra o e octor rada recurso, las iras de aquellos que se gozan sostenerlo, y la .socledad deberá contribuír Paúl, en circunstancias difíciles. cnan- Relllesas en contemplar las estrecheces del Poder Ejecu- gu.s:osa~ su prOI?tadefensa. . . do es preciso ser enérgico é inflexible A la Adml11istrClci6n de Ha-tlvo, cual SI fuese un poder extranjero y ene- [oca a la Adm111btraclón proxlln:t, de acuer- r ' cielld" nacional rle Tunja - - . _. . 25.000 migo, como si la suerte ele 10s Gobiernos y de do con el Co?greso, estudiar. este problema, y se translorm~ como ])o.r encanto. 1\Iu- A ia Administración tle H;>.- los pueblos no fuese solidaria sino antagónica. resolverlo b3Jo su responsabIlIdad. chas veces olmos refenr al donar N ú- cielrda nacional de Bucuraman- Con tal pretexto se promovió la lIga él que ñez, con grandes elogios, la conducta ga, el salelo del mes. - - - .. - _. ante.s m~ he refe.ndo, y de que vO.?íros todos La. relaciones de Colombia CQlJ las nacio- del doctor Paúl, siendo Secretado el ha beIs Sido testIgos. ¿ Qué se habna dIcho SI nes amigas han sido cultivarlas con buena vo- G ,.. e I Suma igual á los ingresos. -. $ 79,896 92 ' abusivamente, so pretexto de higiene <1 de mo- luntad y espíritu equitativo. . uet;ra en 82 u 83, dlspolllcndo la sa­ngeracióll, las autoridades civiles ó las eclesiás. El Gobierno ha confirmado con su conducta lIda a la Plaza de Bolh'ar de un bata­ricas hubie~en proh.ibido ~umar? ]\[as á la voz siempre leal, la política por - él proclamad~ lIón de la guardia, lo cual hizo COl:te-de un perIódICO dlre~tonal todos los amantes como invariable, de no intervención en ~suntos ner una conJ' uración contra el 'S d de ;a lIbertad se resIgnaron, guSlosos y aun domésticos de las !!aciones convecinas, por ,.ena o, ufar.os, á hacer penitencia pública. Se explica. más que ellos no dejen de rozarse de algún que desarro~ladahabna causado IIlll1en­ría tal protesta por mala calidad ó alto precio modo con la política intema. sas desgraCias de todo género. Tuvi­del articulo. Ninguno de estos motivos se ale- Una cuestión diplomáti.ca que requiere para mos el honor de ser colerra' d",l doctor ~~ ni padi.a alega:se; la confabulación era po· su solución definitiva el concurso de la Legis- Paúl en los Conrrresos "de ; . lItlca, y s,?lo ceso en sus alardes cuanclo se latura, y que en estos mismos días ha revestido .'" 9, ~ 94, Y comprendIÓ que los pueblos, que no tenían mo- alguna seriedad, ser¡í materia de especiales in- en todas ocasIOnes se mostro a la al­tivo alguno de queja, no se alarmaban cual si formes por parte dd Ministerio de Relaciones tura de su deber como uno ele los más se reno':asen los tiempos del impuesto de al~a- Exteriores. eximios fundadores de este orden de balas, nr era presumible que por tales medIOS Cumplo con un gratísimo deber consignan cosas Ultimame t h 'd D' t d se llegase á perturbar el orden público. do aquí el testimonio de la gratitud de Co-,· n e ,a SI. o IPU a o El Administrador responsable de la renta ha lombia hacia la Santa Sede Apost61ica. El Vi- a la Asamblea de Cundlllamarca, y manifest~~o el des~o de re.scindir el compromi- cano de Cristo, sin intervenir en la política in- allí como en todas partes, se ha 1110S­so, y solIcJta se le. mdemmce po.r el daño que terior ele! país, ha dispensado ~ este pueblo traclo laborioso, bien intencionado y le c,a,us6 aquellDclden~e promOVIdo por cau:as católico y á la República inestimable beneficio, tolerante. pohtlcas á ql1e él ha SIdo y perrnauece extrano. irr~,diando en los ánimos paz r cari,lad. . . No ha creído el Gobierno tener facultad legal Luéga que se rompieron hostilidades entre Es tal la rectitud, es tan arraigada bastante para atender á esta reclamación que los Estados Unidos de América y España, la idea de la probidad del doctor Paúl, moralmente)uzgo fundadísima. Celebraría que creyóse 'lue, tocante á la neutralidarl de Co- que hemos oído de labios oposicionis-conSIderaseIS este asunto, no 5610 por ratón de lombia y á la calificación ¡le contrabando de ti' b _ equidad respecto del reclamante, sino por mo- guerra, debían reproducirse textualmente las ~s .os l:neJores, cc:nceptos so I e este tivos de interés general. Paréceme que si se eS- declaraciones hechas por el Gobierno de la dIstIngUido republIco. tableciesc el antecedente de que pueden impu- República el! otras épocas para casos seme- Vasto campo tiene el simpático nemente se~ vulnerados en sus mtereses y ame· jantes. ~sí se hizo, re;petando .el precedente Canciller donde probar, una vez más nazados en sus personas por las paSIOnes ban- estableCIdo y confirmándolo para lo futuro, . . ' derizas los agentes ó empleados del Gobi"rno, como prenda de perfecta imparcialidarl. su gran COl~oclmlen~o .de los hombres 6 cualesquiera ciudadanos, por el delito de Colombia no ha podido meno, rle lamentar Y su amor a la Repubhca. propender al increme~to de las rentas, y de profundamente el conflicto entre rlos pueblos Felicitamos al Gobierno por la va­prestarle c:portunos serVICIOS, se ~ometerfa "más con los cuales tiene conexiones por diversos liosa adquisición que ha hecho en la que un cnmen, una falta," ocaSIOnada á la re- conceptos necesarias. A Espai:a, de la cual dI" petición de conjuraciones semejantes, más efi. nos separúmos políticamente después de una pers~)Ila e d?~tor Pau], y m~s ~ue al caces que el primer ensayo en determinadas guerra legendaria, nos ligan, sin embargo, sa- Gobierno, feliCItamos a la NaclOn, la circunstancias, como. que ya se pretendía apr?- grados vínculús de sangre, delengua y rle tra- cual reportará, no muy tarde, los be­ve~ har a~luel mOVimiento l?ara. orgamzar sena dición, independientes de contin!\~ncias políti- neficios que le traerá de seguro la reSIstenCIa al pago de contnbucIOnes. cas y de la voluntarl de lo' hombreS De otro 1 b 1 1 1 1\'" .' d R 1 '. Descartando temas menos ingratos, he trata- lado, con la Unión Americana mantenemos re a or ce. actua 'llt1lstro e e aclO-do con alguna detención este ele los monopo- laciones de amistad y de comercio, fundadas nes ExterIores. lios, como el más socorrido para atacar al Go- no svlamente en Tratados públicos especiales, bierno con argumentos especiosos y ~ensacio- sino en n'¡estra posición geográfica, ó mejor nale~, y á fin de poner de manifiesto la mjusta dicho. en el rlestlno señalarlo por Dios á los guerra que se hace al Poder Ejecl\tivo, los mó- pueblus ocupantes del Nuevo i\1ulldo. viles revolucionarios que la sostienen aun en asuntos fiscales, los obstáculos que ella pone á HONOJ<.\ULE5 sr'.'ADORES \' R~l' .'''SF.NTANTES: la labor administrativa y á los progresos .. le la ! ación [)~J"elldo denlr'1 de poco, días retirarme á - ¡ 1 v;-la l,rivada, C"l>ero que .,C':.ll1 l)or vosotros . Las 'llficu~ta~les fiscalocs que cn los meses úl- I~c,bir!as cop ¡¡te",ió;¡ indulg.ente 'las r ,,}abras tll;\CS han ocasl"n~do retraso, de pagos en al q"~ tUlé" ,J I Oi1ur ,h d:ng "OS, como 'l,ue gu,.'JS Tm s del SdVH 10 pubhc" recolloc·_n' Has lle\an el ·C.lo lnequíve o de la convié­comu e ,us ti dese(¡uilihrio crónic , de nue:,tro, I ción ,rau iút;ea ¡ue l.,; ,hct l Al "tpe ,ler las PreSll¡,'¡e t s y la impcvisié.n que .¡ todo Pre· insig-:1i2 .• de n¡;'1I1do, sa6 'go el más \';\"0 sUpu~st0 e .in!lerenk,. máxime c'lando la vi anhelO <1;;0 mi cr;razón; S,JleIT1ie, I rome,a~ que­gcnCla. CI..=OllOll11ca es bienal. d; n UJl cun,plidar.. Lonrado el :\,lc¡ollal!snl01 L~yes de gastos votadas con impw(lellte COI' fundirla 1" cdumnia TCl1 b o la salisí. cción pro' 'g-altdad, agravan aque! dtsequi.lbrio, y en de h.,ber consenado integro, con el ray01' de VaI;O se L~cusan con h I'crspecliva de la nive- Dics. cn tormentoso peróodo, el depósito que lacI6n qne d~ los Presupuestos debe hacer el se m~ ccnfió, y la de poder entregarlo en ma- ~ectto.6 1J ~tCh05 Conflicto italo-colombi UlO. - La actitud ame.lazante y canallesca con que se ha presentarlo en nuestras aguas la escu~dr" italia· na, no tiene ejemplo en los anales de! mundo civilizMlo. r\ se'nejant'~ brutal a¡!reSIÓn, se ha contestado COl! la C¡llerela 'l rlc!1ue,lo qUé ha distinguido siempre f, 11lIeStro ",de (h\) pueblo. El Jefe dd Estado ha ufreciJo sa!v'!T, y sah·.lrá el decoro y 11. rlignidad n~lcion¿¡l; nosotros, pUl' liuestra P;'lIt ... , pn.>le:"l'ilI1US e.~ el lun) lnás ené,'* gico contra ese atent.l:iu, propiu tan 5)10 de los hijos de Cala!;r¡". SI el Supr<~mo Gobierno r,,­suelve cortar relaC'.1nes diplomáttcas con el Reino de Italia. venga en buen1 hOFa esa me­dirla tan;sabia que todos anhelamos ver cumpli­da. Nosotros desearíamos más todavía: que se N o'l';\.--Los egresos están representados en los siguientes gastos: Elabnración, Exp1iH" 0l,serva' los en la Íunción de! clomingf1. Por lo cL!más, :-;(1) no.s re: .. ta de:;cé::r. la Slm~ pátic:l compañía Heno, como los (I',e ha tenido en :,lIS últim~s representacionés. Salu(lo.-" aya el nuéstro par l el sunpáTl­ca amigo D. Leopuldo Salcedo, que s'~ l'ncuen tra el1 esta clulad, procedente te la Costa AtLíntica. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ?n~r.n~'~-{L ~~,----------------------------------------------__ __ """';;::.::::;111:1.0610 (soole ulIJen I ú·1 tada sa:ud, t11 g\:neradora Agentes ele la Policía Nacional, se apagó n I el 4 de lIarzo (Je 1879 en Santa Rosa," acaba de la ruina de todos breve. Parece que el siniestro ¡ue ocasionado I GACEnLLA de ser inscrito en los anales de esta necrópolis. Excusemo" pues, la rdallva entrgí:1. del Go-por un descuido en una hornilla que estaba , De ello doy fe como Delegado ele! Departa. bierno en relación, 0'1 los relapsos que preten-encendlcta del~tro de I~ casa. Vayan nuestras Neiva, '.I'd!illla, Agosto 14.-Es muy justo mento de Bolívar, y. en nombre el\1 haciendo áa hUllunitlad doliente. B. McEwen sea el monumento que represente Y por que la abolición progresil'a de las sa 11. ar ~ le en\'iamo~ nuestros \'otos pur su lar- ~ O .1 __ 'J • .' la fraternidad de Bolívar y de Antioquia en la guerras civiles, por mediO de la paz científica. ga VIda, JIlI1tO con los más cumplidos aO'r~cleci. Ca,rlo8 ruo~le;z aruullllo, ABOGADe!. más sublime de las manifestaciones: LA DEL relaje para siempre los resortes de los cadalsos mientos por el envío del lIúmero I~ 'Retornare- J:i.Jerce,Sl\ proteswn. ,SACRIFICIO. políticos. mos el canje. Bogot". 1 arque de Santander, numero 408 A. El 'fi . t d b 'ó I D Apartado 299, s,acn CIO, ac o , e a negacl n t]!-'e exc uye uelo.-Ha muerto <:11 csta ciudad la se' el egOlsmo en ellndlvlduo, en la falllllIa y en la ñora Da Julia Camargo, esposa d~ nupstro 'l'he Bogotl'i City Raylwa Ca-Linea sociedaJ; y que con su sencilla grandeza con­buen amigo D. Rafael Mesa, LE presentamos d~ e/lapi'/ero: Ultimo carro de Chapinero, á-las funde las falsías de la vanidad humana. al desolaoo compañero la expresióJI sincera de 9 p. m. Ultimo carro dc Bogotá, á las ro p. m. El sacrificio, inspiración divina que alentó la nuestro dolor en su desgracia, Líllea (Clltral: Ultimo cano de la Plaza de Redención del mundo y el descubrimiento de Sefiores agentes y SUSCrilJtores.- Armas, á las 9 p. m. América, que no sabemos agradecer; inspira- Rogamos nuevamente á ustedes se SIrvan arre, Linea dt O.-cidmtt: Ultimo carro de la b,.a- ción patriótica que produjo la independencia glar sus cuentas con esta oficina, pues es indis. ció n del Ferrocarril de:la Sabana, á las 7 y 30 nacional y que hizo de Cartagena la Escuela del pensable este arreglo para la buena marcha del p. m. patrIotismo, de la cual vino lIIcEwen á pro· periódico. Les anticipamos nuestros sinceros Marzo ele r898. J . E. DAYIES. bar á estas montañas que la Geografía de la Pa· agradecimientos por este señalado serviCIO. Gerente. tria no reconoce fronteras. ' "El C . --- El sacrificio, señores, que alentó los corazo· • eutenario."-Este nuevo colega, ~'. nes del Bayarllo oolivarense y rlelllayardo ano O!'gano de los IOter ses del Municipio de Rio· ?llS~t:~t(rlleS tioqueño que tánto se comprendieron y que, negro (D~partamento de Antioquia l, nos ha elevándoles al rol dc los inmortales en aras de llegado por correo. Trae en su pTim~r" vagina JUSTO HOMENAJE la Restauración de Antioquia, en Marzo de un grabado que representa á C6rdooa, <1 ,uoli 1879, nos impone el deber de recoJlstituir el me prócer de nuestra guerra maana adornado Bogotá, Julio JI de 1~9S , I'artido que ellos dejaron unido. el, busto del invicto con las balld~ra~ de la R,! Senor doctor Joaquín M~ Arheláez.-MedelJín, Y 'd 'b' I ' l I publIca, vencedoras en más de cien com bates. UD! os recI leron c e ese partli o el lOme P t I l · , Muy señor ml'o: naje de la gratitud ant; .quefla en dos Ordenan-d redse n ba· mos a , ca ega antIoqueñu nuestro salu· I zas gemelas, y acaso "l',ervall unidos y con faz o e le!lvemda y los votos pOT su prosperidad Altamente agradezco la ~oja de usted, que entristecida, en estos n, .Jllcl1túS solemnes, que y larga VIda. Con gusto retornamos el canje. tuve el. honor ele re~lblr, rllscurso pronunciado de los diez y och., Diputados que votaron Perseveran cia.-Vamos i poner toda en el CInerano de 1'111 pa~ire, el día 4 de Julio. aquel homenaje apenas h,,)' dos presentes, cin, la nuéstra en la tarea de eliminar la arraigada Lo lei muy conmovldo, como era natural, co murieron sin ver cumplidc,s sus votos, y de costumbre de nuestras damas en ocupar asientos c~and,: cOllslClcré que a,l transClI.rS? de tintos los onc resp~tuoso. t mor á indicarles á nuest ... s oellas hlll~O¡es. , eliminen las corrientes de unarquía en que pa- ~sc0J'1n otro SitIO que no sea el del (;~ntro de la El ¡;>rovecho ,que en el. parudo conservador rece que nae!:tn las coleclividalotaJores la rcndición de cuen-tas . .:\Iaiiana el ejercicio de ese derecho, A las tres menos quince minutos del diez acompañado L (,! la ira 'lacional, será el de Agosto de mil ochocientos noventa y , , ocho, le notifiqué al señoy Carlos Ordóñez signo de una rcstauracioll complet.a. E l 1 , ]aramillo I,t providencia que precede. 'Jn '~no l:; c~ntratistas eoni.n~s, estos 1m ue to firm a que van a la parllj __ .:",,,, 1 ,_~,H;) I ',cl.·actamos ue -.. m extcnso :: cl<"~:c:,[, testimonio que nos 1180 <úri,~i .. -w el ilustrado Dr. Don FRANC'IS' () P A P, de la Uni,ersidal)dn. l'¡( decidí á. usarla en Z(, ('0l1'1' U/·'('t'1l<'irt de tfjrl,.~ 1 :( crlfl!rml~d(;de8 agllrlru; ÉL título de recon<;tit 'JYLl i ('. }li'3 t·sp('J'~wzu.s uo fjlled:tron (h~IraH(hu:;ls : .. - J.I ~ cuento por cellh'J1:1t't'S 1 t'~(· .. lROSf'n 'lueel f.'BlpJC( d.J la. Ell.lllü:;ión de SeniL ]1:\ ~ido SCi::lll.10 \~P --l n1n.' d,'ro éxitos evitando bs lT\:a.idas t.!11 fnl'l;¡ I f/·S en un sin ntunl'l"o ti" (q, rl"l"!Hetl~H . ,-:, . 1 ~ ü·nl.~o i.nconvellit'ntc ('n l'(-'r'om t.'nd: I tI, 11 ' :-;, .... Ilt\·rl'f'~Ol'PS el u .... o de la. r:fI1nl:;ibn (.1,\ ~~It. I par,l ¡a. por S('()1 ty Bownf', no solo ('11 ]II~ (. ~ (..., H que :-'1! h¡llla Ílldi¡·(lico q!l<-! r •. } cnno~·('a. su e-li.':ll in. :-;jpo 11111) esr(ll'inll)lelltt"~ t 1l 1.~ C(;ln~(llcceJtf'¡ ,,',. t",',I ... l· . ..: ('1/­! c1'J1!.'d,ulls au'eH ,,~ 1I .~Zlb(101(ri(t, ... (',1 1· ~ ':l.1P t:'ln rilplllrunt~llto ~ü "pl'¡üe[\, el procesu' ~" :'I!n(~. • como nl€'

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 151

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 174

Por: | Fecha: 06/11/1898

_- __ ..-------------------~~JlI!III~---.... ...---~lr-rne¡¡enodiCO;;irru;C'{JllZ .dQS l~i An, iTh'ISTJUDOR Samucl Rod.r1guez Dirección telegráfica: BAcATÁ. Af Ttado de correos número 259- OFlCIN~: Ángulo de la Calle 15 y l. Carrera 8" (Puente de Cundin.mor-ca). . 1 1Bisemana" io ~ollticot ?Literario ~ lRoticioso $uscripción adc.laatada, leo )lll· mer-OS._~ • _. '.'_0" __ -' • • __ •• $ 4 •. C,laserie,'Z:-Dúmero _____ ._.0 .... r .• I t~:ls~;i~~~r ~~l~~~~~~~~ ~ ~:.::::: -::: ~:tS Numero s11elto, el dla ~ la sahd.l. "'" _ • 05 NúmeToatra .. ado •.. . . . . ___ _ .• . __ _ ..•.. 1. Comonicados, columna . . ...•• . ••.••••• 1,5 . _ Reolitidos, cólumna ... __ . . ___ ••• ___ • •. 12 __ Anuncio, (i 1n eonún, la alabra ____ .• el No se devuelven originales. Lo:. ",e¡-:"rc!> Abt:l1te5 tienen derecha alta IOQ de 10 ,Que recauden. Cuando se haya contratado la publicado. ce un comunic:ldo. rem1tido, a.nuncIO. e tc. RO se deyolverá su valor, ni parte de él. aua cuaR~ ·f~~:°\o~~;;~~~~~~tiigi 7- ~ ministr:..dor. WPagos adelilnmdos. ~~----~~~~~----~~--~~--~~~-~~~~~~--~~~~ ~~~~~~~--, ~.-SERm VII. J B00vtá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), domingo 6 de Noviembre de 1898. { A SERVICIO A LA CARTA ESMERADO Y ?I'lÓDICO LIBOR IO D. CANTILLO -y- MIGUEL SANTOFIMIO ABOGADOS Bo g otá. - Calle 15, número 52. Los poderes deben conferirse á en­¡- ambos. Direcci6n telegráfica; CANTILLO. Contiguo á este Club, en la parte alta de él, se encuentran -s- a-. cómodos apartamentos, de gusto refinado, con un servicio de agua ' - - ------------- magnífica, y con todas las delicadas exigencias del buen t ono. NOVEDAD! , CONTRA EL DENGUE Con toda il1eguridad que un almuerzo una comida J una cena' lomada á diario en el famoso Restaurctnte Francés de Francisco Ruard, es ellÍnico l'emedio -Jicaz para evitar contraer la infecci6n de esta terrible peste. Carrera 6:, casa contigua á la imprenta de Medardo Rivas. -_ .. ----------------~-- ------------"-"- Acaba de llegar á la casa número .)09, de la carrera 9~ , un bellísimo y variado surtido de mercancías chinas, para señoras, escogidas con exquisito gusto y elegancia. Ocurrid! 5-2 AL PUBLICO y OON ESPECIALIDAD AL OOMEROIO y A MIS RELAOIONADOS Aviso nuevamente que no respondo sino por los créditos que nutotice di­rectamente. Silverio Medina. N ÚlIIERO 17':10 IMPRENTA -DE-EDUARDO ESPINOSA GUZ~! AN En este Establecimiento se ha­cen los más VIstosoS cartel e~, en tIht as de colores y en distintas dimensiones. El que no anuncie por medio de esta imprenta N O tiene éxito Está proba do. Gaceta de Cundinamatca En esta imprenta se edita este periódico, órgano o,fl.cial del D~· partamento, y en la Agencia de "t!30G-OTA JI LA s A se reciben los avisos que quieran ====;:;;;;'--=-=-':;;"'-==+'!fo"~~~~ie:,.&. I.)-V-. La ausencia de curpúsculos rojos, principio 'vivifi­cador de la sangre, produce la ertl'ermedad que se llartla Anemia. Se nota en las taras y manos palidaS y labios sin sangre y es muy común en las mujeres. El enfermo siente debilidad 6 flojez general, condición que predispone el cuerpo á todo género de enfermedades y que requiere un remedio de eficacia probada. La legítima Emulsión de Seott !"'r~. de aceite de hígado de bacalao con hipo­fosfitos de cal y de sosa parece adaptarse especlalmellto ri la producción de los gló­bulos rojos, siendo cS':'. una de las propie­dades que hacen dd aceite de hígado de bacalao un agente terapéutico de tanto mérito y de aplicaci6n tan constante en la Medicina. Los h;pofosfitos son grandes ;:úrcadeFábrlca. tónicos y ayudan <Í, la pronta recuperación de las fuerzas y de la vitalidad. La Emulsión de Scott es lo mejor para 10$ niños. Con su uso se desarrollan fuertes y robustos. Es grata al paladar. De venta. en las Boticas. Cuidado con las falsificaciones é imita.clone&. .s~tt y Bowne, QUímiCOS. Nueva Yl\rk. r LunÚul1 Ase~urada de las EnIermBtlades Secretas M.da lla d. Plata en la Expo$icl6n Un;~er8S1 de Barcelona da f888 Medalla de Oro, París i885. - Diploma de HODor, Paria i886. PiLDOR.A.S é ccion de ~~~~ .~9B~~ DEL DOC-TOR FOURNIER· BLENORRAGIAS, GONORREAS CISTITIS, URETRITIS CORRIMIENTOS Estas en rermed~des, r~cientes J ~ntigu.s quedaJl curadas en .lguDo~ dia~, ED secreto, SlD régtmen m ttsanas, sm cansar m t." olestar los órganos d1restil'O!. EziJas8 sobre oada pjldora, oada caja, cada etiqueta, laflrma-....~ PARIS aa Pla.ce de b, Ma.deleine, aa, PARIS GUILLERAIO ESGUERRA Cirujano Dentista DE LA FACU LTAD DE FILADELFIA. 495, Carrera 8," JESUS ORDONEZ SUÁREZ ABOGADO Y AGE)lTE ,Miembro de la Sociedad Colombiana de Jurisprudencia. Ejerce su profesión. Compra y arrien­da á comisión fincn!> raíces y coloca dinero á interés sobre hipoteca. Calle 15, número 10. 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A. 1I ~========~=========~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡¿ ~.o g.o t á: 11 I multo de destemplados gritos, vituperios y el 3 de Agosto, por ejempfo, no ~ab:ía podido I de la policía y parte del Ejército con sus Je.' ---------- -----------'--, calumnias; atacando de preferencia los nom, hacerlo de ac~erdo con la, Constltuclón,_ como I fes supremos á la cabeza, y luégo reunimos bres más respetables para anular ~u presti- no lo pudo m l? !?f(;tendló ~l Vlcep,resldente, una Convenci6n mixta que reorganice el país EN PALACIO I gio, aun cuando est,e prestigio, más que arre_ cuyo período prmclpla tambIén el mismo 7 de á sati.facci6n de todos los tratantes, , ' -, ¡uaza para nadie, pueda ser un honor nacio,¡ Ag;stO't ól I ~ h d I t I Fue esto sineero, si es que así se pact6! Ayer a la una ele la tarde reclblO el nal Sobre esta aO'itación malsana uebe le- _ o: ,a~to, s o (e esta, ec a, en a, e an e I No lo sabemos pero es lo cierto que los bis. Excelentísimo señor Presidente á la vadtarse el Jefe del Poder E]-ecutivo conlo Pb:mcII)\a atcontarse el _:érmlmpo, s,'dtértmmoa htu e - t6ricos 6 urefe:ían entre, al doctor -General, le gritaron desde abajo, esta. Sanclemente para que complaciera á la Cá. mcs prontos ú morir por nuestros derechos, mara á fin de evitar los conflictos que se sólo nos falta un Jefe que nos lleve al como Preveían; pero éste no solo no accedi6 á sus bate ..... histórícas insinuaciones sino que apenas po. -Pues ese Jefe no soy v. o, les contestó. sesionado, dio orden al Subdirector de la Po. Yo me retiro y me retiro llorando de ver. licía para que redujera á prisi6n á quienes güenza. continuaran provocando des6rdenes ........ En Iudignado el señor Miguel Triana con esa fin, todo fue una agitaci6n exhuberante que manera insolente de apostrofar al pueblo de 1Ieu6 á su máximum cuando los cañones del Bogotá, subió al Círculo y le dijo al señor batallón Artillería, cuyo digno Jefe ha dado Uribe Uribe: laR mús relevantes pruebas de lealtad mili. -Supongo General, que lo dicho por us. tar anunci..lron tí la ciudad que el doctar ted no tiene más objeto que el de aguijonear San, clernente era el Pre'SdI e nte d e 1a R epu' - al pueblo, é infundirle más valor en el cum1. plimiento del deber. De otro modo no me o blica. expl !' Can( a ... .. . i CÁMARA 6 ASILO 1 Eu estos momentos, la Honorable Cámara enloquecida con el derrumue de sus eSP'3ran. zas, perdi6 toda noci6n de pudor y olvidán. dose que reconocía como Presidente al doctor Sanclemente si se posesionaba ante ella, aprob6 con todos sus votos revolucionarios, menos los de los señores Yalderrama y Man. tilla, una proposición en que declara, según dice El CO?'reo, QUE NO HABIÉNDOSE POSE. SIONADO EL DOCrOR SANCLEMENTE· DENTRO DEL 'l'ÉRMINO FIJADO POR EL CÓDIGO POLí. TICO y MUNICIPAL, LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBEICA SE ENCON'fRABA V AOANTE y le orden6 por esto el señor Marroquín que con. tinuara al frente del GobiJrno y se alzara con el santü y la limosna ...... . Cometida. tamaña y tan ridícula barbari. datl, la Cámara se declar6 en sesi6n perma' nente y cit6 al Ministro de Guerra, que na. turalmente no le hizo caso, para notificársela y ordenarle seguramente que procediera en consecuencia! El huracán de la locura se desencaden6 sobre los Honorables Represen. tantes, todos revelaban una excitaci6n es. pantosa que se tradujo por estrecho abrazo entre los señores Concha y Uribe Uribe, en señal de nni6n de sus respectivos partidarios para salvar ..... .la República y este último lleg6, según comentos de corrillo, hasta oro denarle tí sus parciales, con lágrimas de caimán varao, que fueran á armars como mejor pudieran para librar la primera bata. lb de tan ,ruidos!; jornada. INSIDENTES V ARIOS Mientras tanto en cas(\ del doctor Sancle. mente las cosas habían pasado en relativa -N o señor, le contest6 éste, lo que he di. cho es sincero v porconsiguiente me retiro ... -Después de su labor contra la Direc. ci6n liberal, de su empeño porque el pueblo se armara y de sus discursos de hoy, no le queda á usted, General, más camino que el de ponerse al frente del movimiento é ir á hacerse matar á la puerta de los cuarteles. -Señor Triana, he dicho á usted que yo me retiro. -General, entonces creo concluída su ca. rrera pública ............................. . EL DIRECTOR LIBERAL Desalentado el pueblo con e.ta .... .. rara aptitud del General Uribe, volvió sus ojos tí la Direci6n liberal y corri.', al atrio de Santo Domingo tí vitorear al doctor Parra y (¡ los Generales Acosta y Camargo. El doctor Pa. rra sali6 al balc6n y con frases moderadas, que revelaban profunda tristeza y desencan. to de los políticos del momento, declar6 que había sido perdida la labor del día y que auu cuando estaba dispuesto á sacrificarse y sacrificar todas las afecciones de su vida por el triunfo liberal, no veía que por el mo. mento pudiera llevarse á cabo empresa algu. na y les rogaba, por lo mismo, que se disol. vieran. No sea esto 9casi6n de desalentarnos, agreg6, no siempre el camino de la fuerza es el más corto, y debemos confiar en que, días más 6 dfas menos, pronto alcanzaremo" el triunfo de nuestros ideales. Subi6 entonces el mismo señor Triana á donde el doctor Parra, y le dirigió un di¡¡. curso de índole semejante al que acababa de pronunciar en el Círculo, en el cual se n. ,a. ron frases como éstas; el pueblo que os acla. Poco á poco se separaron los Jefes libera. les, cuando justurnente á eso de las nueve en punto menos cinco minutos, llegó IÍ la puerta del hotel, todo atafagado y sudoroso, el señor Alcalde de la ciudad, y pregllnt6 á un grupo de Jovenes que salían: -Los Jefes liberalesl -Ya se fueron, contestaron aquellos, te. miendo que se trataba de ponerlos presos. -Pues, enconces, elrclamó el señor Posa. da Gaviria, díganles que todo está bien, pero muy bien, y se retiró con el mismo afán y precipitación que traía al llegar. Es curioso que el señor Posada que se creía encargado de averiguar un complot que se decía pactado entre el nacionalismo y los Jefes liberales, fuera á llevar á éstos la buena nueva de que todo iba bien en el complot con los históricos .. .... Decididamen. te hay gentes que no sirven para políticos hábiles ni menos para buenos empleados y cumplidores de su deber. EN RETIRADA. La noche sigui 5 tranquila después de que el señor Presidente nonlbtó el Ministerio que ya conocen nuestros lectores, y de que el doctor Molina se bizo reconocer del Ejér. cito y de la Policía. 'fodo el mundo se fue á su cama 1\ pensar eo el ridículo desastre de los históricos furibundo~ y unos pocos entu. siastas oos fuimos al Teatro Colón tí aplau. dir la habilidad histórica del Doctor Capi. rote par:l resucitar muertos ..... . Al día Siguiente, viernes por la mañana, comenzó una .erie de juntas que aÚn no se han terminado, entre la mayoría revolucio. naria de la Cámara y algunos Senadores, en. caminada~ todas ellas tí conseguir un puen. te honorable para que la Cámara se pase al campo do la legalidad. Desgraciadamente, para ella, no se les ha ocurrido más sino ·que el doctor Sanclemente se reposesione jurando nte el Congreso el cargo que ya juró ar..te la Corte. .. . .... Esta es una pretensión tonta, pues nadie puede pensar que vacile por Un momento el enérgico carácter del Secreta. rio de D. Mariano Ospina, y que por salvar dificu ltades del momento, proceda como cier. to Secret"\rio de Gobierno que conocemos, y diga hoy lo contrario de lo que dijo ayer. Cnrioso empeño el de la Cámara eu pre. tender que el doctor Sanclemente dude dt) 1[\ 1llg1.lidad de un acto ejecutado 0 o Cuando estéu perfeccionatlos l?s sumarios orlmmoso q,ue Be avengua, o ~ue e • unc! nan _________________ ~ _ queda el Pre~ldente coustltuclOnal ocupaudo que se instruyen, y haya rendido mi informe, se de znst)'uccwn 'lile decrete el a7resto o .la deten. el sill6n de Santander y de Bolhar y \lna verá 'si he obrado á lo veneciano, ó si en esta s,ón le h~ya vI8to.oom~te;, el he('ho, o que sea -Cámara rebelde ras(Tando sus vestiduras y "épuca de dudas y calumnias" he procedido hallado I11fragantt. dehtl·o O ·' 'd' J d' . I ( t' Las Leyes buscando toouo de p~liar su reueldí!\. sobre hechos probados. Si mis investigaciones y finalmente, dtoro1re o Algo Idl.IOI8 Rld' 1; •. 1 1 559 L bro )." lla le se po t'a e d 1896 Hemos e,crito esta revista con cnanto dato han llevado el llanto y el dolor a seres !!lacen· cu o , <.l, I .' d " 1 f.. expedi de su obra, muy merec'do por cier· tu, pues además de 103 deliciosos bocados que como plato de! df,1 nos han servido ya en El Sol y ya. en El Rayo X, y que hoy pos presentan r~, -ridos, los acomp::.íia un pr6iogo de Fray Cand:t que d'cen es de las mejore.; páginas de este ameno escritor Algo de Zillaquirá. Bogotá, NQviembre 5 de 1898. Seilor Director ete BOGOT.\..-Presente. Al hablar usted de la permanenCia del señor Alejandro Borda en Zipaquirá, lo felicita porque E¡ Canco VacÍQCllo.S y DB.OOUERUB CON~O s.. LAS M:ADltE8. L:L JARAEB CAL"ANT~ DE LA SRA. WIl'III,O" d~beri usarse a.iempre cual'l:rl? l,?s nlfi~ paa~Cf:n oc 1& de1ltición. Proporciona al¡'{IO lnm~dlato al pequ~!l' paciente' produce un suetJo tranqwlo y natural. alin­tuda todo dolor y amanec-e el nogeWo ri5uef-o y fel~. Es muy acradable al paladar. AI!via a' pequeñuelo. ablanda tu eneias, calma todo dolor, T&fUJa~& 1011 )atcatinos. y es el me;or remedio c.onocido piZa diarroe ~"".d& por la

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 174

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 24

Por: | Fecha: 12/06/1858

• • AN"o 1. Bogotá, 12 de junio de 1858. NUM. 24. La crinolina. En vano os habeis esforzado, escritores de todos los partidos; en vano ha beis robado a vuestros di a· rios colutnnas. en~eras . destina~as ántes a la políti­ca, el comercio 1 la d1plomac1a, para criticar cos­tumbre tan infernal; en vano habeis apurado v~estro talento, sí, mil veces en vano: la crinolina tri un fa desde el u no al otro es tremo de la tierra. ¡ · porqué~ Nosotros no acertamos a decirlo. Es u na moda eleaante 1 N o o. Es una moda señoril? No. Tiene alguna disculpa' Sí_, i no. Sí, si se atiende a que ella puede en­cubrtr alguna falta severa; para eso la imajinó la actual Emperatriz de los franceses, aunque su falta era puram~nte matritnonial. No, si se considera que solo sirve para afear, para desvirtuar a las se­fiaras,. con vir~iéndolas en toldos a1nbu la n tes ca paces de abrigar baJO sus pli e gues un ejercito entero. Per? esto no ha bastado, como no han bastndo las caricaturas, ni los e11ígramas ni Jos sarcasn1os . J ' ' n1 as pullas. Leed los periódicos de los EL_ tados Un~dos i veréis como en ellos se atribuye su últi1na crísts comercia~ c8a crísis violenta que acaba de conm?ver_ el mundo, al uso, al abuso tremendo de las cr1nohnas. Consultad a Jos estadista5 de mas nota, i ell~s os dirán que el gasto en alambres, ba­llehas, anJeo, resortes, broches, v isagras i de mas enséres que constituyen esa torre babilónica esa , h ' mascara orrorosa de acero, importa a 1 año millones de ~iliones de pesos; que ella arruina con1o puede arru1n~r .el mas deforme de Jos vicios, que la abo­rrczca•. s 1 le ltagais la guerra como a una costum­bre od1osa, terrible, desg-raciada, casi criminaL Padres, hijos, hermanos, sacerdotes, militares, tendéros, todos están de acuerdo en atacarla, i todos 1~ ata~an con _su risa, con su ironía, con su despre­CIO mtsrno ; s1nembargo ella crece, se ostenta, i opo­ne sus anchas alas de buitre, su circunferencia in­~ n.ita i os_adn ; colrna las plazas, obstruJ.e las calles, 1 s1gue s1empre adelante, adelante como el judio maldito, sin que la detenga nada en el mundo, na­da! 'I'romba m .agnífica d~ seda, mayor aún i mas fuerte que.la tt·omba grandiosa de los mares Chirn-borazo de los salones, triunfad ! ' 1 vos?tros los de la n1ente raquítica, los que no al~nnza1s a comprender lo que puede ser el infinito mtradla pasar soJa, oprimiendo la cintura de un~ ?ama ~ualquiera,} esclamad: ya sé Jo que es la Inmensidad, el escandalo de la intnensidad ! 1 vo· sotros los que negais la existencia del abu~o ved la crinolina, i decidnos si hai o no abusos i c~ormes 1 ' ' en e mundo! ~u blimes de_ sarcasmo, i los mucl1achos vendian al tn fi~o precio de un real un cartel que con tenia 13 figur1nes ma~ o ~énos exactos de mujeres carica· turudas o acrJnohnadas, en el órden siguiente: Nft!llero 1. 0 mujer s~n crinolina, enjuta como un palo, 1 atr~s un. and.am~o entero de chusques i ace­ro. DebaJO : stn c1·znol-¿na. . úmero _2: 0 Un .... militar ~regunta a una seiiora st do"! Torlblo esta en casa, 1 ella que lo tiene es­con eh do confortablemente a retao·uardia contesta· ' b ' • esta. en el campo. En el punto céntrico de esta cri-nohna campea un gallo hermost'simo. . ú~nero 3. 0 Pasa un pepito~ i al pasar estalla la crin?hna de u!la transeunte, i le rompe con los pro­yectiles un OJO. El número 4. 0 representa a u na señora atascada en una puerta por lo voluminoso de su crinolina i un s e ñor rabiatado a ella por no poder pasar. ' El 5. 0 se refiere a un fundidor de crinolinas · las l1ai del tamaño de una basílica. ' En el 6. 0 cae un elegant e enredado en los aros de nna pepita. ~n ~~ 7. 0 ~os policías levantan el traje de una ?cnnohnada, 1. le hallan botellas, jamones, perniles 1 otros comest1 bies colg·ados de ella como en una choricería. En el 8. 0 puja un buen ciudadano entre dos cri· nolinas como entre Scila i Caríbdis. . En el 9. 0 .un coro de párvulos juega el ai! ai! al! aguacer-¿to en las caderas de una crinolina ad­mirable. En el 10 cierto individuo de estampa diabólica cubre varias frutas prohibidas con una crinolina . En el 11 se apela al medio de servir una copa a ~na s~ñora usando de unas largas tenazas, por 1mped1r llegar ha.sta .ella lo ampuloso de su traje. En el 12 la crinolJna de una señora se ha vuel­to al re ves con el aire ; i este ]a ha alzado a las nu­be_ s cotno si ~uera. un ~lobo completo. El público 1n1ra para arnba, 1 se ne. I finalmente en el 13 se descansa a la sombra de una crinolina pendiente de un árbol, como pudiera a la sombra de un baobad de Asia! Veremos qué hacen las señoras ante la caricatura. Harán Jo mismo que ante Jos versos 1 no lo creemos. La chan~a pasa ya de larga, i la exajeracion del mal gusto ttene que dar al fin sus resultados favo­rables. Esperem~s aún; puede que el estar aján­dose ya por las señoras pob1·es, dé al fin en tierra con ellas. · Observaciones críticas. (ARTÍCULO ÚLTIMO.) . VaJ?OS a terminar la tarea que gustosamente nos 1mpusJn1os respecto del juir,io crítico del Sr. J. M. ~ero no solo se ha criticado la crinolina en pro- V illérgas, de Jos Poetas españolts coniemporáneo1, sa 1 en .verso, n?, qu~ tambien se ha criticado por refutando su artículo EL PUEBLO-POETA, publicado el med1o eficaz J eminentemente ridículo de la ca- tambien en el Cor1·eo de Ultrama1·, por las marcadas ricatura ; i aquí, el día de la octava, miéntras Ja relaciones que tiene con ella. crinolina triunfaba ~n toda su plenitud en plaza i Intenta probar el señor Villérgas en el citado balcones, las comparsas de mátachines las llevaban , artículo, que el pueblo español es eJ primero de los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 190 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. poe tas de Europa, i acaso el primer pueblo-poeta el señor Vi11érgas, han dado a luz poe tas que riva-d el tnund o. Oigámoslo, s i no : liz a n con los e pañales, pero no puede n presentar ''La nacion española puede rivalizar e n l a po esía n Ja competencia mas que individualidades; es con cualqui e ra otra, o por mejor decir, si se esce p- decir, que lo que en otros pu e blos es Ja escepcion, túa la Grecia, ninguna otra nacion /¿a ú1·illado tanto e n España es la regla jeneral." co1nn E spafia en la JJOesía." 'fa m poco es esto cierto. E. paña tiene, para qué I=> o r qu~ csce ptu a r solo la Grecia 1 Cierto que ]a negarlo1 poetas de nervio co1no ,.rassara i Espron­lit cra tuta gTiega fu é de las tnas avanzadas e n la ceda , sentimentales como Saavedra i Castro, epi­antigüedad, pero n o lo fué esc lusivan1 e nte; i si g ramáticos como Breton, clásicos, eminentemente esta na cio n, bajo tan tos puntos de vi._ta monurnen· clásicos, como Martínez i Lista; pero ni uno !olo tal, se señala por contar en tre s us h ij os pro min n- s iquiera puede rivalizar, con1o asegura el señor \es a Píndaro, el ma s sublirne de sus poe tas líricos , Villérgas, a Shakespeare, Byron i Milton, de a Esquilo, el inventor de l a traj e día, i a tantos otros Inglaterra; Victor Hug o, Chateaubriand i Lamar­mas , tambi e n la romana cuenta entre Jos suyos a tine, de Francia; el 'fasso, Dante i Ariosto, de Ennio i Lucrecio, I-l orac i o: Sén ec a i l,ucano, i a ~ Italia; Klosptolr i 'VieJand, de Alemania. 1 para otros cuantos, que, desde mui atrns, habían cele- ~ probarlo no ten e mos mas que preg untar: i dónde brado e l síno fabul oso de R ó inulo i la h eró ica cas- >cuenta la España obras épicas de tanta nombradía tidad de Lucrec-Ja, al rnismo ti empo que la piedad > como las d e estas naciones, que enumera el seíior filial de Corjolano. l a l Jado de la llía da de I-lo- Villé rgas 1 mero, v emos l evan tarse la Eneida d e Virjilio; sin La poesía erótica i rornanesca ha aido el tetna que, ac e rtadan1 cn tc, pueda decirse cuá l de lns dos oblig ado de casi todos los poetas de la Penfnsula, literaturas, griega i r o rnana, se lleva la palma; ni por lo que su interes ha sido un jnteres pasajero, si son mas c é leb res I-1 e ródoto i 1'ucídides, que puramente de circunstancias; i no ha podido sobre· César i Varron. - vivir, por lo mismo, a determinadas épocas. El En In época a que alu d im os, la India tambien drama ha sido tambien una de las ocupaciones fa­tuvo su literatura especial; i nada desmerecieron varitas de los injenios españoles. 1 con produccio· a los ojos d e Ja c rítica Jos p oe mas RA1\IAYAN i GITA- nes de carácter tan transitorio, difícilmente se pue­GoviNDA. D e Jos h eb r eos nada d eci mos, por ser a de alcanzar Ja palma de la escelencin absoluta, qoe este r especto tan conoc idos como admirados; i en es la que, en cierto modo, pretende el Sr. Villérgas cuanto a ]os godos, nadi e ignora qu e e ntre ellos tu- para su patria. vieron lugar pritnero l os poe m as h e róico-his tóricos, Es, en nuestra opinion, la epopeya el término corno introdu ccion n los caballerescos de la Edad indispensable i mas filosófico de comparacion entre Media, en que se consagraron a la posteridad las las poesías nacionales; i España a este respe~to depredacion es sin ejen1plo de Atila, i se encomia- t1ene mui poco que ofrecer, que merezca el califi­ron los hechos Je los Amalujcnses en la corte de cativo de completo. Actualmente no cuenta sino Teoclorico. con GRANADA-ese poema de los sonidos-obra de Es, por tanto, cstraño, n1ui estraiío, que el señor Zorrilla, el poeta de Ja armonía que no canta sino Villérgas encuentre solo la esccpeion en la litera- que murmura; como murn1ura el viento que ba­turn griega, desconociendo lo que n os dice la histo- lancea las arboledas i arrulla las ondas del lago i ria de Ja 1 it cratu ra con r efe r e ncta a casi todos los del mar. Pero GRANADA no es por cierto un decha· pueblos del mundo. cJo de perfeccion; no: es tan solo la obra sublime Por lo que hace a lo que se llama poes'Ía popular, de un versificador sublin1e. puede asegurarse s1n ten1or de equivocacion, que Volvamos a nuestro asunto. no ha habi do pueblo alguno, por tardío que haya En beneficio de su propósito, el seftor Villérgas sido su desarrollo inte l ectual, que no 1a haya tcni- compila unas tantas cuartetas, que, ora por lo re­do, aunque mas o mén o s rústica, s eg un multitud ducido de su número, ora por su mérito inferior, de circunstan c ias; pues todos ellos han cantado las nunca debieron preocuparlo hasta el punto que hazañas de sus guerreros, sus cosmogonías i oríj e n parece lo han preocupado. Con efecto, o nosotros resp ectivos, arreba tando a la tradicion su sabor i no sabemos qué sea poesía popular, o el señor Vi· sus fábulas. i En dónde no han si Jo conocidos los llérgas se engaña al pensar que, escepto España, no trovadores i los bardos, ason1 bro de la n1ultitud, i hai pais en el mundo donde puedan recojerse como embeleso í timbre de las ciudades~ Errantes unas del pueblo versos del tenor de los siguientes: ;veces, o sigui endo las tiendas de las razas conquis­tadoras para pulsar su arpa tnelodiosa a la luz del vivac, ha podido verlos el s e ñor Villérgas; i otras, llamando a las puertas de los castillos feudales, cuando no en el cenáculo misrno de los empera· dores j e rmanos. En este ~dglo de materialismo, i en el seno de Ja caduca Europa, suelen, bajo el hermoso cielo de Italia, rival del cielo de Andalu­cía, i en Jas playas del l\iediterráneo, juntarse, con el último crepúsculo de la tarde, cente nares de im­provisadores napolitanos, a cantar su bien perdido o sus nacientes amores. Pero ya se ve! al seí'íor V illérgas lo ciega su mal entendido amor nacio­nal ; i, escepto la Grecia, no hai para él pais 1nas sobresaliente en la poesía popular que su madre ¡1atria ! . • • • ... "Inglaterra, Francia, Italia i Alemania, continúa Y o me enamoré del aire •••• Del aire de una mujer; Como Ja mujer es aire En el aire me quedé. t Si yo fuera gato negro 1 por tu ventana entrara, 1 a tí te hiciera miau, miau, 1 a tu madre la arañara 1 Dices que me quieres mucho, Vida mia, tú me engañas, Que en un eorazon tan chico No pueden caber d01 almas . • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA D E SE&ORIT S. 19 1 ~-...._....._~ , .....,.... ,...~""""""""'-"J"~,~ - --... --.. ~-~~~~~ ~--~~~~~~~~~~~~~~~~~~~----~ Me quisiste, m e olvidaste , 1 m e v o l viste a qu er e r : Z ap ato q u e ) o d esech o N o m e l o v u elv·o a pone r . V e r sos v e r d a de ram e n t e p op ul ares por l a n atura­leza d e s u m e tro , ~ u gus t o i anó ni m o ; p e r o junto a l os cua l es nada ti e n e n de descolor idos ni d e fl ojos los sigu ientes1 p e c ul ia r ~s de ~1u e s tr o pueblo, q u e n o cue nta la a.nt1 g ü ed a d hte. r a r 1a d e E spaña, ni t ie ne las pr e ~ e n to n e s d e l señor V i ll é rgas. I no se e c he en olv1do qu e lo qu e ahora d eci m os de l pueb lo granadino, se pue d e decir d e la m ayor parte d e los pueblos d e l mun d o . Los versos dic e n así: Tus oj os s o n d o s luce ros, Tus lábi os son de co ral, Tus die nte s s o n p e rlas finas Sacadas d e l h o ndo mar. El árb o l d e m is amore s Era c oposo i l oz a n o : Tu ind i fe r e ncia l o h e ló , Mis celos lo deshojaron. i Quién no hallará en e s tos v e r s os que hem o s ci.tado al ~zar, todo el sabor de los v e r s os p o pula r e s ; n1 mas n1 ménos que como sale n de b oc a d e nu es ­tros m o z o s d e mulas e n los bundes domin o- u e ros o b de la de nu es tros g ala ntea dor es de ald e a~ .. 1 e s -~r ec is a m c nt e " e n estas compos ic io n es fuji ­ttvas, hlJ él S d e l a tur a l e za i d e difi c il imitaci on para las perso n a s civ i l i z a das , i aun para fos qu e se lla­rnan poe tas, , c o tno di ce e l auto r d e l TIPLE, d on d e el s e ñor Villé r g as ha d e bido con s ultar e n nu es tro hu~ildí s im o conce p t o, la po e sía poPul a r d e l as nac1on e s europe as, ánte s de lanzar al público uni­versal el articulo que nos ocupa . Oros son tri,tnfos. l. - t Vas a la fuente 1 -A la fuente. - t Tan solita~ - Tan salita. - i Quieres que yo te acompafíe 1 -No h e m e n e ster compañía. -Ven i senté n1onos juntos Debajo de esas encinas. - ¡ 1 que nos viera mi novio ! - i Con qu é tienes novio, niña~ - Es el pastor mas gallardo De toda esta serranía. -Pues no m e r e c e un pastor U na zag ala tan linda . - i 1 por qué no la mer ec e '?. -Porque es notoria inju s ticia Junto a un espinoso cardo Poner una clavellina. - Yo nací para ser pobre. .. _Porque no querrás s e r rica. -Si en el querer consistiera .... ·- 1 Ai Dios, que bien sentaria En esos dedos pulidos U na pulida sortija 1 - Pero como no la tengo ... - t Quieres probarte la mia 1 < - I o r prob ar nada se p ie rd e . li ra, te vicnej ustit·1. C~ uárda l a, h e nno~a zngala , ue te n go e n mi joye r ía l\I ns ele doscientas, i todas u ajadas de piedras finas. - ¡ ..t\tn nble es e l ca hall ~ ro! - ¡ -4 .. .t1C' n tadora es la niña! T e a co tn pníin r é a. la fu ente~ 'f e a g r ada la co mpa ñ í a .,.._ I z ag al a i ca b a ll e ro S e p ierde n al fin d e vista Cam i nito ele la fu en t e , Entre c a s luííos i e n cinas, I u n pa s tor q n e los ha vi s to Canta 1nui tri st e all á arriba: e; El qu e fu e r e s o l o i p o bre No busq u o l a 1nuj e r lin d a, Porqu e e n 1nedio d e su s g us t os Viene el r ico i s e la quita.'' - II . Aquc1la h e rm osa zag ala Que y e ndo a ]a fu e nte un día Pu s o e n s us d e do s pulidos U na pu hdn so rttja , Baja co n fr ec u e n c ia al va lle 1 vu e lv e a l a se rra nía C o n1 o u na azu ce n a p á li d a, Con1o una r o s a m a r chita. L as so rtij a s d e s us d edos Dice n qu e se n1ultipli c an; P ero e ran muc ho 1n ejore s L as r os as de s us mej iJlas. lVlas aye r tornó de l valle Si n u n a nue va sortija, Con e l c a bello en desórden, Llo ran do a l á g ritna viva. ¡ Ai, qui e ra D1os qu e l1oi ll o ra n do No to r ne a la serranía, Qu e ni co tnpasi on en c u e ntra E n Jos qu e s u ll a n to rniran , Qu e h a ... ta l as ot ras zagalas Su co n v e rs'lci o n e squiva n! Y a da Ja v u e lta d e l valle ; P ero s u s d e dos no brilla n, 1 vi e n e co tn o ay e r ta r de Ll o r o sa i descol o rida . A la' e ra del cami no , S e nta d o a l p ié d e una e ncina, E s t á un p as t o r a bis1nado En h ond a m e lan co l i a, 1 la aflij1 da z a g al a A c i a e l pa~to r se e n cam i na. - Compadéce t e , Jc dic e , D e u na muj e r d esvalida, I l as Jágr i tnas q u e vier to D e desug r av io te sirv a n.­P e r o e l p a s t or se l e v anta , 1 t e m e ro s o de o irla Gana c on lij e r o p aso La cumbre d e u na co lina, I canta allí co n ace nto Ll e no d e m e la n co l í a : " El que fu e r e solo i pobre No busqu e la n1uj e r lind a, Porqu e e n m edi o de s u s g u s tos Vi e n e el ri co i se la quita.>' .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l92 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. La pastora de los Andes. A lo que recuer,do, la voz cantaba en versos acor· ~ños pasados visité yo una de esas rejiones sal- des las siguientes quejas : vaJ eS que !anto abunda~ en nuestro pais, i que ti e- " Dos veces se ha coronado el bosque de flores í nen todnv1a el encan to 1 las bellezas de ln s tierras el prado revestido de verdura desde el dia fatal en ví~jenes . ~rboleclas, fuentes i pájaros, todo llamaba que se apagó Ja luz en tus ojos i dejó de palpitar mt atencto n, porque todo se ostentaba a tnis ojos tu buen corazon ; Clllj)ero, tu memoria no se aparta con un ropaje p1·i1nitivo. La crecida yerba que de la mia, i hoi como entónces veng·o a adornar tu 1narchitaban mis pasos, sin eco en Ja soledad, cJ sepulcro con Ja guirnalda de siemprevivas i de rosas ruido del follaje espesisimo que t enia que apartar que debiste r galnrn1e e l dia de nu stras bodas." a cada mom ento abriéndome vereda, i hasta el so- Obedeciendo a un in"' tinto natural traté de bus­nido causado por las hebrcs i los insectos que huian car n la cantora sirviéndome para ello del sonido de mi presenc ia, teninn no sé q~é de raro para mí, de su voz, i empecé a andar lleno de curiosidad e que me producian, si no tni edo, por 1o ménos recoji- intcres. Por largo rato fuérne imposible dar con n1iento. 1\tlas d e una v ez me detuve sobre la tnár- ella a causa de lo crecido del bosque, pero salien­jen de un torrente impetuoso, que me ensordecia do a una esp lanada pude distinguirla en la cuesta con e l r onco torbellino de sus olas, i rnas de una v ez vecina apacentando un centenar de manchados ca­tanlbi en bajo Jas estendidas copas de árboles mil britos. 1is ojos se detuvieron sobre aquel grupo d esco n ocidos, que con su esplendido ramaj e m e singular, que despertaba en mi m e moria las humil­guarec ian de Jos ardorosos ray os de un sol mcridio- des escenas ca m postres descritas con toda la senci­nal, sin darme cuenta de Jo que sen tia, sin atrever- ll e z de la poesía bucólica por los padres de la lite­nle a vol ver en aquella peregrinacion incierta . ratura Jatina , i de Jos tiempos primitivos, en que Ahora mismo, que recojo mis recuerdos despues de eran pastores Jos hijos de los reyes, i nada tcnian tanto ticn1po para someterlos a las proporciones de que e nvidiar a Jos aJcázares de la soberbia las es­un cuadro, dándoles el colorjdo de una novela fu- t endidas hojas de Ja selva, bajo cuya sombra npaci­gaz, parece que vuelvo a sentir la inquie tud vaga, ble se r e unia el consejo de Jos ancianos a decidir dulce i melancólica que sentí entónces; pero ahora d e los destinos de la patria, o se congregaban las mismo, tambien, me faha la conciencia de los h e - ; zagalas a di frutar de Jo~ encantos de la primavora, chos que m e faltó en aquella ocnsion, i no puedo anunciada en su mañana de rosas por los cantos esplicarme lo que sentí, pue s corria impelido por de la mirla i los balidos roncos del corderillo. Qué unn fuerza superior, a semejanza de Jas a res que épocas tan dichosas aquellas! .. entónces el holn­el viento deJa tempestad levanta en Ja ribera i bre no empuñaba otro cetro que el cayado con que lleva a sum e rjir en la mar. gobernaba su n1anada, ni había otra riqueza que la Yo había aprendido a nrnar Jas florestas i los bos- producida por las cosechas i el pastoreo; i hoi, ... 1 ques en las p újinas del vizconde de Chateaubriand; La cantora era una jóven como de veinte años. mi espíritu, todavía niño, gustaba n1as de adorar a rubia i de m ejillas encendidns. 'l'enia el andar pau­Dios en las flores i en lo s campos, siguiendo las sado i tri f• te, i sus grandes ojos azules rniraban con inspiracione s de un panteistno sublin1e, que de ad- una esprcsion de ternura ine fable. La sonrisa de mirar al hombre en los obeliscos de su orgullo o sus lábios era tn e lancólica, i ~u udeman todo de re­en Jos palacios de su grandeza momentánea. Por. cojimiento i an1argura. Sus albos pi é s, desnudos, eso babia dejado atras la ciudad ; por eso queria parecian no sentir el roce áspero de la grama de Jos mas el cielo limpio i azul de los Andes, que el ar- collados, i su lijero traje n1ostraba en mas de un tesonado de oro, i Jos mármoles de colores, las está- punto el roto que le habían hecho Jos zarzales de tuas i los bronces que el arte confunde todos l os Ja montaña. Los cabritillas mas pequeños la se­dias en una rn isma masa, en su eterno intento de guian a todas partes importunándola con sus juegos, aparecer creador bajo el golpe mismo del martillo i cuando, fatigada por el bochorno o preocupada por de su itnpolencia 1 sus pensamientos, se detenia a Ja somo'ra de la ¡Qué suave era allí el soplar de las brisas, qué enramada o en Ja gruta de alguna peña, iban a trasparentes las linfas de las aguas, qué bello en fin, e~hársele a sus piés i hacerle callada compañía. el e~pect~culo deJ selvo~o horizont.e que me rode~- Estuve yo observándola largo tiempo aJ abrigo ba! Encima, la montana suspendida como un Jl- de un tronco, pero luego que me percibió por el gante de verdura, ense~orando su tope. calvo por ruido que 1netian mis pasos en la hojarasca, trató de sobre los descarna~os p1nos de su gola; 1 como al- ocultarse en el bosque. Salí yo entónces resuelta­zándose para, serv1~ Je pedestal al a_stro de la luz; mente en su seguimiento, i al verme inhostil i casi despues, la cupula Inmensa de los cielos como un niño tuvo a bien detenerse i decirme: brilla_nt~ globo. de. cristal, dormida .so?re .s~s polos! Quién sois i qué bu;cais aquí 1 M1 OJO ~tón1to 1 errabundo segu1a IndJstt~tamen- Soi un niño que se entretiene en pasear ¡ no te los objetos de . aquel panorama parad1sal co~ busco nada, la respondí. ' ' todo el ~tol.ondramiento de la sorpr~sa, ~uando llego Bie n pues observó ¡ trató de alc·arse. hasta mt o1do el eco de una voz triste 1 sonora, que ' ' . . , J . . . cantaba mui a lo léjos con el tono campesino de ~o?~ vayais, l e suphq~e ."Y 0 .; esto1 mu1 fati-las donceJlas de las ti e rras altas. gaclo J qutsiera pasar el med1od1a JUnto con vos. Los que han escuchado bramar el viento de la . Junto conmjgo ~ no ; yo soi Juana, la loca, i noche entre las járcias de un buque que siuerma las J e ntes en vez de buscarnu~, huyen de mí. descuidado sobre las ondas, i los que han oido tro- La palabra loca me hizo estremecer todo, i estu­nar el cañon en el seno mismo del combate, o des- ve a punto de ~alir corriendo; pero era tan dulce perta do en Ia granja al primer canto del ruiseñor, el mirar de Juana, tan cariñoso el acento de su voz, podrán acaso formarse una idea de Jo que esperi- que no crei lo que decia, por ser mui distinta la menté yo con aquel acento apaeible i lastimoso a idea que tenia yo entónces de Jos desgraciados qlte Ja vez. pierden la razon. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE BE:RORIT AS. 193 -Pero ya veis que no huyo, le repliqué, trattln­tnndo de insinuá'rmele. ,-Sí: vos no huís porque sois niño, i los niños no han apre udido de Jos hombre s a s e r cru les i a burlarse de las desgracia~ que no compre nd e n. Confi so que )""O tampoco compre ndia lo que me estaba diciendo, pero callé sin hacérselo observar; i vat~iando de tema la dije: -Querrjais enseñarme esos lindos versos que cantabais ahora poco~ -Luego los habeis oido? rne preguntó toda cortada. -Todos, todos, Juana; no hai porqué ocultár­melos. -Porqué, si hai. t No sabeis que tod osr se bur­lan i huyen de mí~ mui l éjos de imajinar estuviese loca. que persona que tal decia Calló Juana, i apartándo e r e p e ntinamente de mi lado, llamó su s c abros i d e saparec ió en la espesura; quise s eg· uirln p e ro m e fu é jmposible por lo enma· rañado del carnin a ; trepé pu e s sobre una roca, i estuve observándola largo rato hasta que no que­dó de ella sino el eco dulce i l ejano de su canto, que se alzaba e n medio del follaj e corno e l grito de una ave l1uérfana, o el murmullo de una fuente se-creta. Años mas tarde, cuando impelido por este re· cuerdo que me ha acompañado toda la vida, volví al paraje de la montaña e inquirí de sus moradores por Juana, la loca, me dijeron que habia mu e rto so· bre la tumba de su amante, i yo me cercioré de la verdad viendo los restos de su manada vagando sil­vestre por las eminencias de la comarca. Por eso vivo como las fieras en el centro de los bosques: sin quien comprenda mi dolor i me com· padezca. --- Luego sufris ~ El duque de Alba. -Tanto! dijo Juana, i sus ojos azules se preña· Hai hombres que han nacido para ser la viva ron de lágrimas. rcpresentacion de una época i de un siste ma; que -I vuestms padres 1 como tales, han dejado impreso en su fisonomía un - ·Soi sola en el mundo. carácter grandioso que los hace descollar entre sus Sola? contemporáneos, i ocupan tanto lugar en la histo· -Sí¡ no tenia sino un amigo, i ya no existe! ría, que al llt>gar a ellos es fuerza co?tcmplarlos Junna en esta vez no pudo ~ontener el llanto, i con venerac1on o con espanto, pero siempre con asombro. pasó su ntano de alabastro para enjugarlo en la A este número pertenece sin duda el gran duque mejilla. de Alba. Nacido en una época en que España -Qué! l1a muerto~ estaba al frente de las naciones europeas, en que -Para el tnundo sí, pero no para mi corazon; su política conmovia todos los gabinetes, en que i porque lo lloro noche i dia, porque i acompaño su sus armas infundian terror a todos los pueblos, i tumba en la soledad, i levanto por él mis oracio- en que, por fin, se tnostró tan acérrima defensora nes en las horas vespertinas del dia; me llaman la de la relijion establecida corno enemiga irreconci· loca! . liable de la reforma, el duque de AJba fué la per- -Eso es imposible! , sonificacion del carácter guerrero, poJ jtico, intole- -l•nposible no, niño; yo no he traspasado ja- rante i severo de su nacían, reuniendo en sí todas mas los límites de la comarca de mi nacimiento, solo Jas virtucies i todos Jos vicios que la engrandecían conozco la iglesia de la aldea de •••• donde me o afeaban. Así es que los historiadores, al hn blar bautizaron, donde debí casarme, i donde me ente- de este célebre personaje, no lo han podido hacer rrarán'; pero creo quel tanto en el campo como en Ja nunca con indiferencia, porque en ellos ha influido ciudad, los ~ombres son egoistas e insensibles, i no necesariamente el espíritu de partido; i su nombre comprenden o no quieren comprender lo que es el ensalzado por los unos, execrado por los otros, ha corazon, puesto que se burlan de sus mas ca~os atraido sobre sí todas las alabanzas i todas las tnal­seotimientost Mi sola culpa fué amar, i amar co- diciones qe que son susceptibles la admiracion i el moyo veo que ama la naturaleza; porque es aquí, ódio. Los estranjeros sobre todo no lo pronuncian niño, en medio dt Jos bosques donde Dios dicta sino para comparar al duque de Alba con los móns­sus lecciones al hombre, con la voz del torrente, truos mas aborrecibles que ha en jendrado la espe­del avei de las brisas; aquí he visto yo por el espacio cie hurnana, i aunque en la pintura que hacen de de veinte años, que las flores aman al sol, i que no él hai ciertamente mucha exajeracion i rnucha in­levantan su frente abattda sino cuando sus primeros justicia, fuerza es confesar que, respetando su alta rayos t1ñen de rojo el horizonte; aquí es donde yo capacidad i sublime carácter, se presenta en Ja he visto abrazarse la yedra al olmo, para no sepa- historia como una de aquellas figuras aterradoras rarse de su tronco hasta que Jos pulveriza a jun- que no se pueden contemplar sin estremecimiento, tos el rayo de las iras del Señor en las tempestades i que es de desear no aparezcan con frecuencia en del invierno; aquí donde fructifican las plantas a la escena del mundo. las caricias de las lluvias; aquí, en fin, donde las D. ~..,ernando Al varez de Toledo, duque de Al­aves se comparten por igunl Ja crianza de sus hi- ba, nació en 1508, de una de las mas distinguidas jos ... ! Yo,pues,que me crié en medio de estos ejem- familias castelJanas. 1-labiendo perdido todavía Rlos de amor, quise amar tambien; i amé, pero fuí niño a su padre, fué educado por su abuelo, i desde desgraciada, por eso me llaman Juana, la lor,a, i sus primeros años n1ostró la rnas decidida aficion pastor.es i ganados huyen de mí como a la presen- a la carrera de Jas armas; de tal suerte que a los cia de un 4njel rebelde. Vos mismo, niño inocen- diez i seis se escapó de casa de su tio para asL.tir t~, no huís de mí porqt¡~ estais solo, i cuando los al as~dio de Fuenterrabía que los fra~ceses ocupa· ni~os están solqs predomJ~a en ellos la benevolen- bnn, 1 qu~ ~ubi~ron por fin de rend1r a los espa· eia, así como cuan.do estan acom~apos de otros ñoles. DJstinguiósc tanto el duque de Alba, que ae. dejan arrebatar. de la malignidad. ¿a pesar de su cstremada juventud le hicieron go· .. Yo nad~ respoJ}dí a estas razopes, pero estuv.c l bcrnador de la plaza. Desde entónces toda su vida Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 194 BIBLI01,ECA DE SENORIT A . __....-~-.._,.._ ~ -~ __....,_,.. ~---...._......~....,._- ~-- ...__.,...._...._......,._ • fué unR s é rie de hechos militares que seria prolijo rete rir, i qne le di e ron fama de ·élebre guerrero. El b e lico ~ o reinaclo de Cárlos [, era el mas a pro· pósito pnra sati focer su ánsia por Jos combate s i ejerc itar s u valor i capacidad en eJJos: así es qu e en bre v e ll gó a s e r contado entre los mas cél e bre s capitan e s de aquel grande e rnp e rador, acotnpañ a n­doJc en casi todas las catnpañas. Francia, Cata­luña, Africa, Italia i Al e mania fueron t e atro de sus proezas. Fné uno d e los que mas contribuye ron n la con4uista de 1'úne z, i a ' 1 s e debió prü1cipal- 1nente la ~ran victoria de J.\llulb e rg, dada en las márjencs d e l Elba contra Jos luteranos. o parecia sino que su estrella le destinaba a ser el terrot· de los herej e s: entónces fué cuando a sus tal e ntos gue­rreros emp e zó a añadir aquella severidad cruel que le granj eó de "pne s tan triste fama. Mo ... tró tal ar­dor en aqu e lla batalla, que recibió tres h e ridas; i habiendo caido prisionero el elector de Sajonia, Je sentenció a 1nuerte un consejo de guerra que pre­sidia el mistno duque. S1nembargo, mi é ntras vivió Cárlos, solo el guerrero brilló en el duque de Alba; i si al morir aquel hubiera bajado este tambien a la tumba, quizá gozaria de ménos celebridad, pero contado entre los c é lebres capitanes de la época, i estimado a par de Jos Bazanes, Pescaras, L e ivas i otros, su fama se hubiera trasmitido pura i libre del terrible borron que la acompaña. Bien se dió a conocer su distinguido mérito i el aprecio en que le tenia el emperador, cuando tra­tando de buscar un ayo para su hijo Felipe, elijió entre tantos famosos guerre ros i célebres políticos al duque de Alba, cuya edad no era sine1nbargo todavía la suficiente para tan delicado puesto. Tal vez pudo influir esta eleccion en los futuros desti­nos de España ; pues si el maestro no logró infun­dir al discípulo su ánimo guerrero, Je inspiró el fanatismo i la intolerancia de que estaba poseiclo, i aquella dureza de carácter de que tan terribles muestras dieron uno i otro cuando Felipe Jlegó a sentarse en el trono de su padre, rijiendo con c~tro de hierro los numerosos Estados que le dejó en herencia. Mas a pesar de la piedad relijiosa del soberano i de su jeneral, el primer servicio que este hizo a Felipe despues de su advenimiento al trono, fué precisamente contrn el jefe de la iglesia. El Papa Paulo IV favorecia los intereses del monarca fran­ces contra los de España, procediendo estos senti­mientos tan ajenos de su situacion, de los de su sobrino el cardenal Caraffa, que, a fuer de napoli­tano, a borrecia la do mi nacion espafiola. El sun1o Pontífice soltó Ja rienda a su despacho arrestando ni embajador del monarca español; i considerando a este como vasallo de Roma, en su calidad de rei de N ápoles, le emplazó a su tribunal, llegando por fin, apoyado en las promesas del frances, hasta declararle privado del cetro napolitano. En tan crítica circunstancia, ningun jeneral parecía mas a prop{,sito que el duque de .t\.lba para desempeñar el dif1cil encargo de poner coto a las demasías de pP,rsona tan venerada, i de cuya sumision no queria separarse el rnismo que la combatia. Despues de haber cons11ltado Felipe a un consi5torio de teólo­gos para saber si podria armarse contra el jefe de la Iglesia~ envió al duque cuyo principal conato tu \ro por objeto aplacar al Pontífice por medio de concesiones que a cualquier otro le hubieran satis­feeho ; pero viendo al fin que todos sus esfuerzos eran vanos, reunió tropas, entró en el territorio romano , i se apoderó de varias fortal e zns. El Papa, qu e ya e mp e zaba a t e t!lblar, se reanimó viendo qu e a cudin a socorrerl e un j é rcito francos ; mas h a bi e ndo t e nido ste que retro ced e r de resultas de la m e rnorable batalla d e San Qu intin, quedó aqu e l a m e rced d e l duque de ;\lba, qui e n le obligó por fin a des pre nd e rse de la ali nza francesa. Cué ntase que durante esta contienda, habiendo sabido que Jos romanos, aterrados ul sabe r su aproximacion, trataban ae derribar la igl esia de santa María üel Pópulo para emplear sus piedras en forti fi ~ aciones, les mandó un correo para rogarles que no destru· ye~en aquel soberbio n1onumento de la piedad i magnificencia de sus antepasados; prometiéndoles que de ningun modo se aprovecharia de las ventajas que aquel templo pudiera ofrecerle, aunque la plaza fuese inexpugnable por cualquier otro Jado. Pero el teatro donde acabó de desplegarse el carácter del duque de Alba i donde ha dejado consignado su nombre acompañado d"C recuerdos de sangre, fueron los Paises-bajos, cuya rebelion dió márjen a que se mostrasen en toda su fuerza sus talentos militares i la dureza de su corazon indotnable. El espíritu de reforma relijiosa que Cárlos V había combatido en Alemania, penetró en los Pai· ses-bajos, donde hizo rápidos progresos. J:...,elipe, a quien su padre habia confiado el gobierno de aquellas bellas provincias, resolvió estirpar en ellas la herejía, prefiriendo a la persuasion los me· dios violentos a que le inclinaban su carácter som­brio i su celo relij ioso. Con sus modales altaneros se enajenó el ánimo de los naturales gue tanto ha­bian

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 24

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 1

Por: | Fecha: 28/02/1897

:fl3iSClll' l Htic~, jLiter do ~ 'A ticio " .. ~~~-~~"~-----r-"-'-----""'-""""~""". o j I ) ~~~~~~ ~~-...-..-.~-...., I.¡J..., ./. \ NI)! T /) 1",-,' ~ 1/0_ \' ( , ( r 1/ H :El IJF1.I"R PR-DCE. VEN/l. ~ Al J 00 ... 7rl'ADO ANTIGUAS ffiXISTENCIAS . I de 1'011 bsmen Ida, dál l la­tusnlén. l' nico:4 lo" ,ttiIno,,' en cf1ta plaz'l. Vt'llta' por mayor y por l'laf01Jl'itos, barato y li)}'t impue¡;:to~, '11 p! AL\l \CE." D~; \G(T.'TIN ~ lETO e r6HINELAS CUERO DE TERNERA ÜOlllph,t ) Juan ,le Dio/'! Real. 'tutido. Loc:tl .Iu:u \le Dios Orti%;, 3: Calh~ He! . COl} ,u miIlaré, uorla', ete. ete. > IIrtl{lo COlllr]eto. AI­llHe(' ll de . Hal\ Dios 01 ·z. 3.' Jalle Ro: 1. j~ I para, ~, trc de 20 O' GRAN SURTIDO I.E ROPA HECHA Cl,ASES A OMiCI(,IO l '11 pl'oh',~Ol" rr:Hluado, CUII r"¡cl' wh "llO ;;ati:>faráll ¡¡ h JI l¡,I)Ua m:i" exigt'nfc. oÍle(Ü ti tiCl \'icio". n;l'i",il'~(, ri 1:1 \dlllllllstnv'i611 de l)lOl i<5dic". HOTEL RIGAURTE 1 \te aCl'(~(litlldo Etita bl('ci t!liento tiene í.!;ll. to ele ofret:cl' al ptíl)Jieo "t'ItJ:IIlPlltelllC'lÍ< ,lila eSllle1'lHIL i\Ha má teucia COI1 pieza ,í sin ella ' dia ria <Í por lllensunJidade" almlte zo" lUllel.., eo­mida:-. l'efrcsc(Js, l':1I,C'lO \ \ ino-; h~ tod:l_ (1 ,~e". y el !..\.'lIcJ'.l, ¡lid"~ j .. '1 n-e pup¡J \ ll'~cal', t cla­l'i., ttlld, COII • ¡ "~l rieio, 'l'a/llhién ti, lIe Clí1llot(u·,:\· 11m uíheo 1 ana t ('111 al' I de \11' 'p.lI" 1 11](,'. s extmo: lill:nils de IHl iit, ,~ :-Ilri f'.lcei 11 lid hll'>itO tIl'" (~'- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "~¡ogotá" ANTES DE TODO de buscarse so] UClón lt pro blem.as (p[l' lhnm envueltos gérlllenw;; malsanol' d., discordia:; políticas. i Ltl/3 P 'ogl:ama; llan n'Ilido ¡, caer I'!l ' <10;l1i'O! COIllO .10 (,1'een en ellos loé! que lo~ t'oncihPi y propalan, lllt\1l0S erédito Somofi oln'eros <1('1 pensamiento, pero en 'l::iÜt kbor-que n'COllocemOR p., lJie'l­hechura y ütil cuando Sl' inspira en d bit I de la patria-qm'rt'll1o>" lograr t:' calif-icH­ti Y\.) dl: ll1od, i:íto.~ f'ollCiliatlores y j!l ,(0,4. lt R 11m dI' dar por fn 'rza los que los ]P(~n, 1" r!cl'ir, los üO!isUlnid'¡l'es del artÍ\:mlo. ~jrvPJl ellos (nos l'eferimob 1\ lo,; prc­. g pieuf'i1, silltJ lo '1'10 con­viene qw.· los c!c>m{l" piensen. Por esto se lUtCe m,¡ , gala (le lo cilw se dlC'e , ue ;;;p. \'u :l hacer, q1!Ü de hae,~r dcspué'llo que :;8 ha dicho. 'o hay ('osa (llW sc parezea münOR !i los indi\ i 1uo. qne '·liS palahras .• hí se aprende (l d fel1'l¡·): con a rt (' la causa de]a montír!]. !t dar l'un ~0ji::,maR C'lte)'pO :í bs pasi(llle:> y :l h~ preonupaeir)nes.) :1 ,,('::;tir la impostura con traje de moda, conforme ¡í las CO\l\{!niencius, _ l~st(, celo do \ (,l'dad ana.J'l·nte :'\el'iÍ ~ie1l1pn' t~l disfl'('irla::;, p::ora qUe "llas 10 le pesen d0SpW( de dieJ¡ ''', L ro ha(~,'moS, pncs, progl 'l'lI(l. 5 nü\; 1;lditmth tr~tei' nJ pübli­eo cleb¡tl\' \ 011 la puIJJie;\t'i')lI de ('siC' lW'" li.dico. NUE8TRO COfl!TINGENTF l:n ],\ 1 '11''' 1 (1\ ;;(']'\]J' ;' la ~ dría ('OH l'r1rJ ¡..:-,.) , ·",.11S !lO f¡, 11; ec¡flll'I':'.(' qU{' pu\.·,j-¡ 'n¡¡,~'dCl'. AlItl' ,1(' (1f (~ra he'111 r' Jl I'"to Po)I .l,ra . 1U.'stro pm¡;umitmt.), ('\)ll ':, ('onti l:s('nte que 1'11'('L Ist':ncÍ¡¡s (Eftci]( y ar 'l'I!l,l s requerían, Ho, pntramt, ,.¡mes, 11 la JiJ perioclísüGCI, el 11 el cOlln,neimjelllo <1, qll(' no FOll r.it:l1¡p0l'!r!l- p.·.w 11 n: ele ellcoro tle pasioll<'s I()~ (Pl\, 1 )" f )J'tulla, no"- VI 'or m~tnlla, fe( und.t ) r." \'lLz¡\.dora~ á (;1, VLr de la cuol 1 r»b"illem~nte fumaron f. Tl{\~ \" s.: Clrgaillzaro,] los partidos, .,c .lesanolló h t":Ctsid~d <1" h. lect"r,~, se to:nó gustu) afh .. ión;¡ las cr~aclones l~e 101. r:te1igel'l:ia. A ra~diua que eltir'lil[J(' tram~qlne, '¡al! bcrr3t.; á cuyo r(·lll.·cli,¡ hay (111" aeudir ['un inlel'VPllci(lIl 'ap(;yn lel Gobi"fllo, P01l10 Ill[(' ~in :,;H COIH'1Il1Pl!­(' i:) :- ~n: ,jltll ni) podrúlI remedí, l' P. La riela j!l1l1111f;lCt 1l1'el'H, por ejemplo, ü1\ rc,j:t­Ch~ lIl ·í. los JH")dll(;t,,¡;. tl";dJé1io v r'oncli{'i~.n,,, de lluc!stro importallt" gr:'ulj'J dt' nrtc:-;a­no"" Hosll" ma ( OIl ¡¡ \-i dez á. U n departa nWl1- t to pOGv vajinado, va>1! o are- 'nar <.>n el ella 1 hay mucho q Hl' ühsCl'\'ar 'para su l1ic.iora ,. buen el]l.tÍ 1; brio ,>conómico. Cunhmo~ con el apoyo (tt' un grnl'0 llütablc (}p c(1hhoradoI'ps (P](' nl'moHi7.an P!l ll"pósltn'l '. ¡(ka.::; üOl1 nosotrol;, <}Ilie­ne .. el la parte (lne le:; cOrrt'íipOllfle. 1 au de da.' aJ1leni¡lad y brillo á (f'1 a nnblieu- • I al 1 cl\In F{¡":-;wnos galuuar ¡;OI'H;sn'ent( ii la , pr<'ll:sa cl" la Repúbliea, de la 1'11:11, eülllO dd jlú¡~li.eo, l'i'peramo:" lH'llf'roleuej(t -::. apu,vr , l'epltlendfJ nW:\'éUtwnt l' rtue :l llnsrotl'Ol'! lIO'­ühpira el :l1no1' Ú. la. Pilil'ia. :léntimicnto (iHC ha de 'alerno:> en la !al.01 :,eunH'tidn pOl'llue "la !clea de la Patrill e' l,! !1f.LI"za y ]d nbnegacic'ín ~ohl'PJ,ue tal' a lllll>z"lnillo utili tari"!11o.·' ([; 1.' Ó ¡¡ i e .1 SE'ffBLANTE DE BOGGTA rr(I, -..'-'.!) ~~ \ ,\1) iu llO oCd rcn :,uc . US dJl_~'- l(-~ de S('I t.\}lll"'d(I.~ C'i' obra q\ e cc'.llprl. '11 t"la r ')ut.c·UI1 1eil ... ~1 nl,r~1 dé 1 'T" cc~' ;, l-,1 pübu"{ es un Hiño c.tp·_jcl 0..,[ \ antojadil.ü fIue plOe jlt¿ ¡<"les r..i:\r.l ent -t!tl'B 5_ Y luegu ltC:-:tlOlc...l' J.) 11-1Y (j1tC (Ji..de gu~;to p: ra q,~c no ha,; 1 HMIa ra ... ',i \. tHT 's '[lit! i. ti pu":r',.,, dd le< tr.' C"k'l: pero l-í1 .. \I.e C;Ü1 '-(.11 aJ:'l\ y no hlra b JeS, ni l~e sin. an baa , 'lU t , tJl -l! e" .. ';che d alch're ru do dc J:¡, f" :;ras po .. I l ulates 1'1 11.\", a f11lh .. Íuncs pllblica ... , ni rl.:funcionc'j r t;:¡bk: ni ,uic;Jios, n;:¡cJ;, dertd) de b prcyi,¡ól' hu· JI' m,l acontecerá qll~ nlcrCLCD. el phcer () b pena de cnnslgnarse 11.\1'« distraCCIón d" ¡"S curiosos. .. ~. ¿ 'J11¿ l,.'ccr en :iCffi('janll" cas~!'", Pong':lHl('~ d P""nS~lnli~ntll eH (,hdf)l nerO, t..ll.\..' ,"s el lUb 1 Jc l'lurla ------_.---------_.-. ------------ (\II;"::-(1l1a Y los ciento bt~ -'nll , sei..., l)ol11tr ~ \t 1C k l ')mi-'~!J(. rcn .. r~l'etrar hJ. ~.a. ,} ol • ) 'o ln'¡ .... nú el .... /irJ.. (impenu CU}to. c!'.pj-:tl '!!"'l Fu L~a, I.:n L.• 1ba.na el ...... .I1d­ge t, j, fH:fUn n:c..it i, 1"11.1:.) h vid .... aq 'e!1 J~ ...~ \ e, tlire­f\. iS en ll1ed:o (1: p4 1.1lü5 nUmLt(},~f)', lUl' t.,i no ".slr J~IJ ie :"lul '\)\";,1, .' le hl."1.1 lCC-;, ~} caf"':cun dI.! JI1dun lbic ~I' 1 :- f ("OllCitaIV la, e )100 lq~gf tl . - .l oc~. 'Uf. de lnost:adü. :\[u ... '):) l. h1. rel'uiuo llJC los C'''"ll:li'os (!~. los espJ.f' 'lc& :¡rncllrtll fl.b~Vl a lojs nato r~üe~ cid pa15, . ~:'ilu lJt!rb iJ1fiun° 1 rJr;¡lc:I o--c(}mo C\U~::l. <;r. '.lnG. ri1.-para -que no O:i:..:01l)e­fe ~n cm llCior; pel0 este mi~n1n hl;cho y!1: cOlüii.1..las dPl'~()~tlaClQll:~ di! ag~sajo cO') que fiec .... ieron -. l(, l't;.l=1.I)O­lei, penlél! de mar.lf,esto la IntlOle pacflíea ele 105 ,,)(llQs. 1 'lot ~1l.lln,-ros:t,., (;.c.,n",truccíol1t:S que lenÍ:l!1. t?tl rot..~: cn,n,~l1i~ d"'lu~,tas que hic.ienn exclamu á Q,tr".Ja qll ése er« 1 l~ll!{ ,k· /(, .. Alta;"tl1"('J'j l:.ls finas mantas c(;n que ~e ClllJríaa y el respeto que le-; inspiraban los rcpresent;,·Jtes ele ilulltori(i:vl, oan te,linlonio soL,r •. do de que ese pueb:o e,laba muy Iej0S de Ger búrbalo. Es presilnllble que la sor· pr"sa que en dlo~ prorllljo la en,mda á sus ti~rra; de he n­tes cIc~con!)cidnst despertase vi\-arrlenr.e su curiosidJ.u, lo '¡ue nu d~,)t6 escaparse i la pe,.letfuciól' del Conr¡l!¡5t~dOl, que era hO!nbre dl: nlundo r ambicioso, cl.:)!ac10 ~egt1ramen­te de p');iero~~t ja~)¡~J (lUlo! 11:] descuidaría ..... ) 103 pnJi.ler0S momentos, ¡, fin los tl',~¡lC~, CQn 1 umbo han a 11!lcstro r~'r"tll/(s, dond no ~l "¡ "hos ladrit,os de r.an,orcatlo, ;:;e 7qt l. e ,j;,llog0 con 105 sa )O~ ) ¡-ana~ de \r's Chtll ~I.}S, } ~L aterra con tb luct.::3 l! lana~ de los t'l'b1lks coig I')S n c. ueg,or f J ',acío, v: que parecen cnerpCls ele '1<1 ;(IC ;ulos sus, tlt i i ., CIl h horc". i y ¡llll:l q J]t"'h se ~tn.·\·.l ,i !tatuar 'Clst:.lic~ el. tque1 rlnc0', .:'libe ·;a t .. • ~ .... . .. dds J.:1, • (""in J--, LI (o el rrll ('I('51r) f f'l gr..:'1l1io d. lo., 1¡lL!1(\ H' ú-' el) el qu~ t~1'; ~ ·'1 II y ('1 ':':.te cnc~ rgctll ".le .":.)~ t qul.;" d.~,i.n :lr¡,bu' \ ¡ c:: y ;';J~ flaquez;3.s. (CO!lf '/ ".) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 1

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Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año I N. 3

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 3

Por: | Fecha: 16/01/1858

• ANo 1. Bogotá, 16 de enero de 1858. NUM. 3. - Quién escribe la BIBLIOTECA?- a die o casi na- vo otros Jos bibliotecarios 1 se nos vol verá a pre­die; la BIBLIOTECA está escrita toda ya, i hoja a g untar. hoja, número a número, ton1o a ton1 o~ va a pasar osotros no clebetnos dar una r es pu es ta capciosa, nnte lo ojos de sus nutnerosos suscritores hasta calificativo que, sea dicho de p a so, no sabemos por perder sus últimas pájinas, su índ1ce jcne ral, en los c1ué se aplica solo a las preguntas, cuando hai r es-pliegues del r etnoto porvenir. puesta. capciosas tambien i en su1no grado . Oval1es, l bibliote cario jeneral, ti ne archi, .. ado ~ i fu é ramos nosotros (i falta que seamos un o ya, i listo para desente rrarlo a su tien1po,el es tupen- ~..so lo) de aquel bendito número de bienaventuradas do articulan con que la BIBLIOTECA se propone ar- notabilidades literarias, que hace treinta años obtu­chi' ar tambi en el siglo XI..l i saludar e l X.,¿ . Te- vieron tí tu lo de tales por un soneto a San José, una nen1os, pue~, 42 años de trabajo ad ~ Iantado. décima co ntra Bolívar, o por una tose cita seca que I despues~-De ... pues colocaremos en el órden de , ace rtaron a ten e r a tiempo que hablaba cierto su llegada, i segun su peso i su medida, l os remiti- orador; dos que nos van 1 legando cada di a e n alarmante Si fuéramos no so tros de aquellos agraciados pi m ­tropel. E .... tos se dividen en cuatro grandes clases, pollos poéticos que ti enen h ojas nobi]iarias, color que son: prosa, semi-prosa, verso i prosi-verso. En áureo: o gusto acaramelado,solo por estar plantados cada clase hai dtvinidades. en donde lo están; Figura en tre Jos primeros el r e tnitido de un gra- Si fuéramos nosotros del círculo d e los predesti-mático, amia-o nue~tro, que ha escrito cinco pliegos nadas que está n aco .... tumbrados a que el público les i medio en l e tra de lite rato, probando qu e Ja h no diga siempre Jo que el sabio i bondadoso difunto es completamente muda en la voz haba; i que el doctor O sa rio solia d ec ir al examinado que no ace r­tna] estar de las R epública8 Suramericanas depende, taba a res pond e rle, a saber: eso que U. va a decir, e n gran parte , del olv ido casi absoluto del ebrija. está mui bien (liclzo; En .... emi-prosa están l o s v e r sos de un coJejial que, Si fuéramos de esos i de otros semejantes, con1o no pudiendo acercarse al duJce objeto de sus ánsias, l os hai tantos en la no podada viña de nues tras re· ha r esuelto np e lar a la prensa para hace r su decla- putaciones nacional es, pu es i qué rebozo habríamos racion de amor; i con efec to, e n e l r e mitido l e di· de tene r para contesta r a los curiosos: "hednos ce a Paula, que paulatinamente ha ido p erdi e ndo aquí; mirad nos i admirad nos!:, por ella el poco bu e n sentido que tenia. La publi- Pero no somos nada d e eso. En maté ria de posi­cacio n de este remitido urje i será de las primeras cion estamos en la de persona que pad e ce; en cuan· en el siglo próxin1o venidero. to a fondos, no ten e mos ni cazu e las, i con respecto En ve rso están los ay e s de un empleado que ha- a buen nornbre, los de algunos d e nosotros son horri· bia cotnpu es to un acróstico en honor d e l j e fe de sn piJantcs. Figúrese el lec t or que uno casi es Chepe, oficina, cuando de rep e nte este fué removido. El otro casi Leoncio, i otro ¡ ai! casi, casi ¡ Anasta· empleado no tuvo n1as recurso que enderezar Jas sio J l e tras jniciales de Jos versos i r('mitírse Jos al sustitu· Luengas, empero, fu e ran nues tras quejas si to de su j e fe. Todo fué en vano. 1'am bien lo remo· hubiéramos de dar al público todas Jas qu e tenemos vieron, j hoi no hace mas que llorar como un poeta de la suerte. 1 para qué1 El público hace lo que elejiaco i maldecir como una beata. Si se suicida, Jos dómin es desnaturalizados, se rie uel que da ]o avi~ar e mos tambien, en una nota que pondremos qu ejas i dícele que bien h ec ho, i que se calle, i al acróstico. que tome eso por •••. por h;1cer el lloran. La clase de prosi-verso está encabezada por el Ya se sabe, pues, quié n es somos, o, mejor dicho, memento ntei de un ex-periodista que no volvió a te· qué no somos. ner grac1a desde la muerte de un colaborador suyo 1 miéntras que, so pretesto de crónica semanal, que trabnjaba solo los artículos de los dos. Ase- no adulemos a nadie contando de él al público que gura el ex-periodista que el gusto Jiterario está es- le nació una nuera, o que se le murió un compadrf\, tragado de algun tjempo a esta parte, i que por eso que tuvimos el gusto de darle la mano, o que ha es que solo él i su hermano gustan de lo que él resuelto salir a ventilarse; escribe. Miéntras no manche mos las pájinas de la BIBLia· 1 basta de muestras. TECA con personalidade s, ya contra el uno porque Los remitentes mencionados deben, pues, estar hace versos que gustan mas que 1os nuestros, ya seguros de que llegada la primera hora del otro contra el otro porque se atrevió a publicar un artí· siglo, sus obras empezarán a coronar las columnas culo ein consultárnoslo ántes, o en un estilo de que de nuestro periódico, encaramados sobre las cuales nosotros íbamos a pedir pri viiP.jio: o sobre un punto dominarán ellos el tiempo i la historia. Que cesen, que nosotros nos reservábamos tratar algun dia.; por tanto, en su mala voluntad, si no~ la tiene'n. ~1ui M iéntras que no apañ e mos en frances alguna léjos estamos nosotros, humildes bibliotecarios, de obra de Confucio, Zoroastro, SchiJler, Storch o querer cerrar el paso para ]a gloria a ninguno. De· Byron, &, para traducirla d e l gabacho, i presentarla seamos no mas que algunos frutos maduren ántes no ob~tante al crédulo público como vertida literal de ofrecerlos a las lindas i descontentadizas criatu· e inn1cdiatamcnte d e l orijinal cl1ino, persa, tudesco, ras a quienes servimos. ruso o ingles, en beneficio de una usurpada fama Pero, ántes i despues de todo eso, quiénes sois de poliglotos, o sea lenguaraces; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. Miéntras que no encocoremos a nuestros suscri­tores con una desencuadernada elej ía a tales o cua­les muertos, dedicando cada estrofa, cada verso i aun cada hemistiquio de ella a diferente vivo para fines poco honora bies ; l\1iéntras no iniciemos con nadie alguna de aque­llas polémicas convencionales, para decir en la es­posicion que nuestro, a todas luces, hábil contrincan­te dirá o no dirá tal o cual cosa; i que éJ nos con­teste llamándonos sus formidables adversarios; ·Í nosotros le repliquemos apellidándolo nuestro irre­sistible competidor, i él acabe por declararnos sus tan eruditos como perspicaces i modestos contradi­centes, &. &. & ; Miéntras nada hagamos de todo esto que a fuer­za de ser con1un pudiera tenerse por pecata minuta; i miéntras a peores entretenimientos no nos dejemos llevar de nuestra musa retozona i desentendida, iqué itnporta que seamos estos o aquellos, los que dice la malicirt pública, o los que calla la nuestra1 A los suscritores básteles saber que somos i se· remos siempre sus mui afectuosos i obedientes ser· vidores. Los d omin gos en B o g o tá. La vida hebdomadaria de nuestra capital no puede ser mas desapacible; en otros lugares acon­tece siquiera algo que presta asunto a las conversa­ciones de salon, a los comentarios de la jente de es­píritu, i a las exajeraciones de los que viven de la hipérbole i para la hipérbole. Pero en Bogotá nada de eso tiene lugar. Encastillada en sus cuatro ba­rrios de oríjen español, i los habitantes en las cua­tro paredes de sus casas respectivas, nadie piensa en buscar a su vecino para j untar5e con él i gozar, nadie en promover una diversion, i escepto los te­rríficos viérnes, en que la lei de la nece.jdad los sa­ca a todos i a todas de su rincon i los lanza en la vorájine del mercado, no hai mas idas i v~nidas que las de los comerciantes en la corriente de Ja calle real. Sin embargo, tenemos en cambio los domingos, i con ellos el paseo vespertino por nuestras dos ala­medas, la del norte i la del occidente. Pero no nos precipitemos. En los domingos, de las seis a las ocho se oye misa en negligé, en la Capuchina o en la Concep­cion. Santa piedad que tiene mas de costumbre que de devotistno, i que a veces se aviene bien para el mundo i mal para Dios, con una 1nirada de altoza­no, que mata mil doJores i vale entera una corona. ¡Cuántos no van a misa por 8er fieles a una citat Des pues de la misa se piensa en el almuerzo i la toilete; pero no seremos importunos hasta seguir a nuestros elegantes en los secretos de su cocina 1 mu ­cho ménos de su tocador, provistos para unos hasta el ese á ndaJo, desprovistos para otros hasta el escá n­daJo tambien. Al gol pe sacramental de diez i media u once, el coro de visitantes se pone en camino con el vestido de estreno Jas 1nas veces, i con el bolsillo J len o de tarjetas. El saludo en Jas calles es ese dia mas ce­retnonioso que de costu1nbre; qué quieren ustedes! la crinolina i las tirantas se l1an encargado de refi­nar nuestras maneras . • ••• nos coartan tanto, que apénas es dable a nuestras cabezas, pescuezo arriba, 1 a nuestras. manos, muñeca abajo, n1overse un tanto, • estrechadas por el corbatín o tiranizadas por el guante. En las visitas se pregunta a ]as señoritas por la salud de la 1namá, i a la mamá por la salud de las señoritas· ~e habla del buen ti e mpo, d e la zarzuela, de los ve~sos del último periódico, i Ju ego se despi­de uno para empezar la tarea idéntica en 1a casa • vec1na. Qué sencillez i que dulcificacion de co~tumbres! Marcial mismo, si las hubiera conocido, las hubiera cantado al son de su zampoña d .. licadn. Despues deJas ,·isltas se vuelve al hogar domés­tico~ cerca de Jas tres, con el corazon desengañado i Jos piés rendidos. Entre tres i cuatro se come. (Beato el que posee!) De las cuatro i media en adelante se va al paseo baJando por entre los fuegos cruzados or el contrario, n e l paseo del norte, todos son grupos, dlegría, zambra, diver­titnicnto i fraternidad. Esos son los tipos caracter ísticos del gran rnundo i el1nztndo peque?io, o como diría un europeo, aris­tocracia i ~zoi l 'lnultitur.l. fonserrate estendiendo sus brazos grises como Jos de un jio-ante perezoso, rodea ]a poblacion has­ta mas allá del lín1ite de la vista, i el sol inmenso i vacilante como un globo de brasas, cae exánime en el confin del dia en la tuxnba de oro de su pro-pio arrebol. l.Ja noclte con1o u na eternidad en miniatura Jo envuelve todo en el silencio de sus somb ra s, i al rato no queda nada del bullicio pasado; nada, ni una huella en el suelo ni un rastro en Jos aires. A Jas ocho,cuando lo s reverberos arden en las es­quinas cual otros tantos faros flotantes, lo s pianos, salvando los ángulos de los salones, llevan los ecos de su noble n1elod ía. l1asta las plazas i las torres, i el viento se entretiene en partir e~os ecos en gritos de sirena o lamentos de Orfeo. Suele la luna alzarse como una diosa pálida i njitada por sobre la blanca capilla que la piedad l e ­vantó en la cumbre del cerro como desafiando el rayo i las tempestades, i la sabana toda toma un tinte melancó]ico i dulce a Ja vez, que rodea el co­razon de emoc ion es distintas. Los balcones abiertos al viento de la noche dejan llegar al oído del transeunte la algazara festiva de las tertulias de familia, i allí se canta, mas allá se baila, i dando quiera un círculo escojido de j óvenes de ambos sexos luce sus trajes graciosos, sus mo­dal~ s amables i su jovial animacion. I~as once de la noche ponen té rmino a tanto placer, i el lúnes por la mañana solo quedan ideas confusas de ciertos ojos negros que jira ban como dos azaba­ches encendidos, o de una trenza blonda i suave como la seda. Pablo el Marino. Por A. Dumas. Estuvimos en la represcntacion de este drama, i preciso es decirlo, nosotros, que no habíamos leído la novela del mismo nombre i por eJ mismo autor esperábamos algo parecido a fJATALINA o a ENRr~ QUE. Ai! i qué ehasco el que nos llcvan1os, ya que mas de las veces los resultados no corresponden a las esperanzas, i P ADLO no correspondió en mucho a las nuestras. Gastado el resorte escénico de los medios meda- Jlon es, de l?s escritos partidos en dos, del depósito de cart:s pr ctosas confia~o a un criado antiguo, a una duena fi e l, a un par1ente lejano que está en Ja China, i que 11 ga precisarnentc ~on ellas para el rnomento del des nlace; gastados tales recursos que podemos llamar de la edad media del teatro nosotros no pudimos encontrar en l ADLO el o-ran t~lento de Dumas al ver que se valia de ellos~ así como un viajero de ]a zona tórrida no encuentra su sol natal en Jas r jion e s boreales por mas que se lo digan. Algo 1nas que so pide Ja literatura moderna a los injenios, i algo mas que eso le ha dado el mismo Durnas en la mayor parte de sus piczns. En PADLO no hai argumento que di ga mos, i casi !a m poco caract' res, i á1~t es qu~ drama es un bosque­JO de eh ama en que casi no hat un personaje que no sea criminal, solo por e] gusto de serlo. Veámoslo • s1 no. 'l,enen1os en primer término una señora adúltera, que es como si dijératnos un grano de anis. En se­gundo un asesino en duelo. En tercero una niña ltnda i buena, pero que tiene un chiquiJlo prematu­ro, de que lla mi "ma habla, de que habla su her­mano adulte rino I ablo~ i de que habla, finalmente la madre 1nj s.mn de la acontecida, si no como de u nd joya dom es tica, por lo ménos sí como una cosa ace l?tnda. En cuarto térf!1ino figura un presunto novJo que de buenas a pr1meras i con franqueza un sí es no es d e mocrática, pone de manifies to a su cara n1itad futura, que puede escojer a voluntad los amantes que sc~n mas_ de. su agra.do, puesto que por ello no habrá dnncs n1 d1re~es, ni malos modos jes­tos ni anónimos; salvo en el caso de que sus a~an­tcs no sean nobles a todos vientos, pues al no serlo habrá pelotera. En cuanto a los poetas, tn úsicos, pintores i escul­tores no hai que hablar: sen1r.jante canalla no me­r ece ni los fc1vorcs de una consorte titulada i li· • v1ana. El quinto tértnino del P.ADLO es un hermano de la niña pTecoz, hijo de la adúltera i del asesino due­lista, que tü·a pistoletazos a toda Ja bizarría de su medio hertnano Pablito, i rompe espejos i se ostenta por cinco actos mortales i seguidos tan insul so como unos viajeros de la Bretaña, de chaquetas rosadas, que suelen pasar en el decurso de Ja representa­cien de Ja sala a la galería, i de la galería a la sala. En cuanto a Pablo, protagonista del drama, si no hen1os de ser mentirosos, t endre tnos que decir que durante la fiesta no ejecuta un solo hecho que le merezca tales honores . Sin embargo, en esto tal vez el a~tor se contentó con su~, fazañas.pasadas o por ven1r. l)or Jo demas, parec1onos mu1 amigo de las per~racio~cs descriptivas. Ya era cl1nar que se Je ven1a enc1ma con toda la mole de sus aguas, dibu-jándole la faz de Dios en cada tumbo i en cada bra­mido ; ya el oto11o cuyas galns silvestres i cuyo sol de oro hablaban de una manera secreta i solemne a su corazon enamorado. (Lo habia atado de su her­mana). Recordamos que figura otro personaje en el dra­ma, pero estaba tan viejo i tan enfermo que resol­vió morirse aco'"tandose al efecto para ello. Que J)ios haya tenido misericordia de él, ya que no la tuvo de Dumas al inspirar]e la pieza que juzgamos! 'I'al vez será que nosotros no entenden1os Jas co­sas, pero creemos que composiciones como PABLo EL MARINO no debieran bautizarse con el nombre de dramas, pues en ellas ni hai argumento ni pa- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 BIBLIOTECA DE SE ORIT AS. siones; no hai mas que pedazos de tipos humanos, ', en Florrncia, e1ijiendo al efecto, entre otro~, a~¡ .. sin orijinalidad i ~~~ belleza. Acaso que esto de- guel Anjelo, que a poco se hizo tam_bien adm1ra ... penda de lo que diJimos hablando de RrTA LA E:"- ble en este arte grandioso. 1\'las, hab1 ndo muerto PAÑOLA, i fué, que es obra mas que difícil el inten- el protector, disolvióse la aradetni?, i !vliguel no tar encerrar en los estrechos límites de los ba tido- tuvo de qué ocuparse en mucho t1empo~ a cau~a res , los dilatados acontecimientos que se ponen en de la poca aficion que en aqu e lla época se tcnta juego en una novela. De esos milagros solo hemos a las artes, hasta que el prior de la iglesia del. ~s· J~ído algo en Las ~1il i una nocltes, en donde ciertas píritu Sant.o Je dió el encargo de hac r un cruct_fiJo, tu~ndas de guerra que podian abrigar mui bien un dándole al efecto habitacion en el convento J fa.­n11llon de soldados, plegadas, cabian en el hueco de cilitándole cadáveres donde e tudiar la anato­la tnano. mía, casi desconocida entónces. Fué allí donde La sociedad moderna pide algo mas del teatro, i el jóven artista adquirió sus conocitnientos 1nayormente entre nosotros en que, Jejos de hala- profundos en la miolojia, que lo hicieron el mas garse los sentidos con el aparato escénico, se can- acertado de los d~lineadores. . san i fastidian con la duracion de l os entreactos i El papa Julio II lo llamó despucs a Roma 1.le lo 1ncó1nodo de las lunetas. Aquí si la pieza que se encaro-ó la escultura de un monurnento, i las pul­representa no es de suyo mui buena, no hai que turas de la capilla Sistina, tan p:odijiosas por la esperar que las decoraciones, la orquesta, el alum- sublirnitlad de su ejccucion. brado ni el desempeño le preste11 mucho de su Empleado posteriortnente por los .pont í fic~s 11arte. L eon X Adriano VI i CletnP.nte VII h1zo Jos ce- Por el contrario, la tramoya en Europa va tnas l e bres c~adros del juicio final, la cnnversion de Sa?i. allá de lo que la imajinacion 1nisma pudiera desear, Pablo, Jas estátuas de llfoises, David i Ba co , i otras i acaso a esta circunstancia se deban los prodijios i muchas ig uahnente adtniradas. las fortunas que se hat!en allí por medio de la escena. Por 1nuerte de Bran1ante, fué escojido ~Iiguel Por lo que h~co a no so tros, rn~s gusto tendría· Anj e lo para continuar la fábrica?. ~ la !3asílic~ de 1nos en concurnr a la répresentacion de una come- San Pedro, corrijiendo el plan orlJinal, 1 reducien­dta de ocho a diez de la noche, por ejemplo, que a do a uno solo el caos de planes anteriormente la de un dramaton i una p e.t ipi eza de ap~ndice de adoptados. . nueve a tres de la madrugada: en lo prtmero ha- Su estilo se distino-uia siempre por el atrevi­bria placer, en lo segundo no hai mas que tormento. miento de sus concepciones arquitectónicas, bri- Po~ lo que hace ~ la c<;>nc~rrenc~a ~S de justicia llando por lo cotnun la pureza u:-., su in:ajinacion. que digamos qu e fue esplend1da~ pr1nc1paln:ente en Las obras poéticas que nos d eJo, escntas por lo lo tocante a las señoras. !-labia muchas car1tas nue- reo-ular en sus ratos de ocio, prueb an iguahnente ~as i lin~as, que ojalá se d;-j~ran .ver ~llí c?~ ~nas lo bvasto de .. u jenio. . . . , {recuencla. El t ea tro es la un1ca chverston ctvtllza- Así pasó Mio-uel An]elo una vtda s1en1pre cele-da i civilizadora 9ue tiene Jugar entre los pobres bre por sus obr~ , hasta que abrumauo por los año~ bog·otanos tlo deJaremos caer? i sintiéndose próxin1o a la muerte, a la que. lo Miguel Anjelo. arrastraba una fiebre continua, llarnó a su sobrtno Leonardo, i le dictó su testamento, reducido a las siguientes breves pal~bras: . . . "Dejo mi alr¡na a D¿os, 1111, cuerpo a la tterra l nus bienes a mis parientPs. '' Poco d e spues Jejó de ser, a 1a edad de 90 años i en 1 O de febrero de 1564. Miguel Anjelo Buonaroti, cuyo nombr~ ocupa un lugar distinguido en la historia de las artes mo­d er nas, nació en Chiusi, territorio de Arrezzo, i era decendiente de la ilustre fatnilia de los condes de Cunossa. 1tliguel Anjelo fué uno de aquellos favoritos de la naturaleza, que parece complacerse Bioliografia. en reunir en una sola p e rsona muchas escelen-cias, cada una de las cuales bastaría para dar cele- Fieles a una de las prom es as que hicimos en bridad a diferentes inj e nios. Era, en efecto, cmi- nuestro prospecto d e l 15 de diciernbre, de~iamos nente en la pintura, escultura, arquitectura ¡ poe- juzgar las obras literarias recientemen~e p~1b!Icadas, sía, siendo ademas pos eedor de otras varias dotes. pero no lo l1acemos por las razones s~gulentcs .. Re:specto de Los PrzARROs nos asisten n1ot1vos Desde su mas tierna edad dió indicios prodijio- mui íntitnos para poderlos juzgar. sos de su l1abilidad como arti .. ta, i aunque al or· Respecto de los VERsos DE JoAQUIN PABLo Po­gullo de sus padres era odiosa la idea de educar a SADA ya lo hicimos en '·El Tie mpo" número 157, su hijo Mi~uel co~o P.intor, consintieron al fin ?n ue es el mismo artículo que lleva la obra por ponerlo baJO la d1recc1on de los hermanos Ch1r- q .61 d d l , 1 b pr ogo. , l~n ay' reputa ~.s e~t~nces por os m~s ce e res > 1 respecto del CóDIGO DEL Á1\IoR, hemos recibi-p~ ntores de ~u :siglo ' I l~s que, en men~s de dos , do el siguiente juicio, e crito por una_ de nuestras a~o~, no tu\ 1~ron einbaiazo en confe~ai que ~l suscritoras, que de seguro cscede al m 1smo que no· dJSCJ pulo ha?ta llega~ o a series su per1o:. Efe~ ti- sotros llubiéromos podido }1 acer. Que él sirva de amente, .l\11!?uel AnJelo ~ la edad de q~1nce anos estín1 ulo a nuestras jóvenes para lanzarse en el ya no tenia 111 profesores nt o~ras de que ~pr~nder campo ameno de la literatura, i se habrá colmado rnas de lo que era capaz de ~Jecutar por s1 1n~s~o, el mas hermoso i santo de nuestros propósito~! t> o t• 1 o que se entregó a J os 1m pulsos d e su J en 1 o, a cuya circunstancia peculiar débcse, sin duda, la singularidad que constituye el carácter de sus obras. Lorenzo de Médicis, llamado el magnifico, con· cibió la idea de fundar una escuela de escultura CARTA PRIMERA. Señores Redactores de la BJBLIOTECA. 1-Ietnos recibido el Cónrao DEL Al\toR, i he aquí las irnpresiones que nos h~ dejado. . .. , Empieza el autor del CoDIGO como s1 dtJeramos • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBI.JIOTEC DE SEÑ R1 T AS. 21 por el verdadero principio, probando dar la defini-ion del a1nor, pa~ion sentida por todo , racionales i bruto. , pero tan distinta :ln su caracteres i forma con1o el hijo de 1 ptuno i :f nice, i esclamando con la n1ayor oportunidad : De tniJ di ,·ersns forn1ns rcve ti do .1: 1 o~ pintan e l ~unor: Jos uno:s ti ~rno, Tiño ciego, infeliz, Heno de "' ncanto; J.Jo~ otro vi e¡o, adu .... to, encanecido, J e t o r u e 1 i fu r i d el i n fi e rn o , 1 nsen:::.iblc a 1 s úplica i al llanto; l cada cunllo pintaJinaltnentc, Segun lo conoció tal cual lo ~iente. . ~se. s el hecho, tni-terio ... o el amor en sus prin­clpios 1 en su~ fin~'". para uno es la dicha supre1na, para otros la lllf¡ hc1dad n1ayor. '"El atnor con1o la .... flores Ti e ne espina penetrantes, I re::en a a Jo nnH\nte:s .. Por un placer, rnil dolo re "' ." O como alguna vez hemos e~clamado nosotras: 1 ~ 1 a1nor es la .rrloria, h~ al ~gria El~,)[ del corazon, la luz del dia! En seguida trata de los entidos con una certez~ adrniTable, pues recomi enda l1alagar la vi ta i el olfato. En cuanto al paladar prueba su insignificancia en n1aterias de amor. El tacto es para él el fuerte de toda bella impre­sion, el rei de lo~ sentido'"'. El pañuelo que se d ja caer i que se recoje el guante que se l evan ta, las figura~ de 'vals o de contradanza, dos tnnnos que se estrechan en una despedida feliz, una babucha de raso que se toca con unn bota charolada, en fin .•. "¡Cuántos placeres, esclamn, qué elocu~ncia tan sublilne, qué sentimiento tan inefable de ventura no encierra ese m u do lenguaje!, I en cuanto al b~so, "es el tacto del a lrna con el alma 1 u El establecimiento de la diferencia entre una mu­jer }¿er1no sa i una mujer bonita, es tambien comple­to. La primera no pasa nunca de represe ntar el papel de una estatua o una pintura, i basta verla para r ecordar a Rafae l o a Canova; al paso que la segunda, salvando los sentidos, hiere i domina el alma co1no unn sirena, arrebata como otra Psiquis. En las bonitas hai siempre un conjunto de her­mosura i de gracia que les da el imperio del mundo; en las l1ermo ... as no hai mas que líneas j ángulos perfe ctos i majestad jnanitnada. Él dice: ''la hermosura sin gracia es un anzuelo ,...in cebo. ,, El tocador es la primera necesidad de ]as muj e ­res, pero ha de ser un tocador elegante i sencillo a la vez. J..Jos colores prestados, los cosméticos, las esencias exaj8radas, los adornos costosos i de mal gusto, i e l mu cho cuidado en lo~ afeites, léjos de aumentar la belleza de las señoras, las afea i provo .. ca a )a risa. Cuántas v~ces no es preferible un ramo de rosas de cualquier jardín, al aderezo de a cinco o de a seis mil fuertes; segun el cuello que lo sustente1 De lo contrario se corre el riesgo de que las mujeres se parezcan a ciertas vírjenes de campo, que los labrie­gos prenden de baratijas i cuentas como a un ídolo antiguo. N oso tras hemos visto señoras que parecen altares. Las mujeres deben partir sientpre del principio de que las gracias están en razon inversa de los ador­nos, i que las feas serán siempre feas i )as bonitas bonitas, apesar de todas las drogas i terciopelos del mundo. Solo hai un caso en que la fea pasa a ser horrible, i la bonita fea, i es cuando tanto la una con1o la otra se recargan de cintara jos o se visten de color s escandalosos~ La sencillez en l'ls feas las hace simpáticas, i en las bonitas realza la belleza. Luce mas un diamante engastado en oro simple· mente, que rúdeado de oropeles i tnarmajas. En cuanto al cornzon, esa segunda alma de nues­tra naturaleza, el autor del CóDIGO recomienda 1nui mucl1o su estudio. Un buen corazon arrastra siem­pre; uno malo se desprecia i aborrece por todos . Nosotros creemos que la educacion de la mujer debe empezar por el corazon- en el corazon están Dios, el arnor, la piedad i todos esos gra ndes senti­n1ientosquc se sienten pero que no se esp]ican , i que hacen la felicidad o infelicidad de la vida. U na tnujer sin corazon es un astro sin luz. No hai duda que el talento es el primero de los dones de Dios, pero no s~tras recomendamos a nues­tras cornpañeras que desconfien del que haga esfuer­zos en su presencia por pasar por hombre de espí­ritu: ese no será mas que un necio presumido. Las mujeres de talento tienen en lo jeneral mu­chos enemigos entre uno i otro sexo. Sus cotnpañeras las llaman bacJ¿i/leras i las critican sin cesar, i Jos hombres se complacen en opinar mal de ellas. S1n emba rgo, t odo eso no pasa de u na vulgaridad imp~rdonable. E8 mejor, en todo caso, dejar el talento para las ocasiones solernnes, e l gabinete i l os libros. Los que solo Jo usan en las t ertulias i visitas, prueban que son incapaces de elevarse mas aJlá de las frivo· :idades del dia. El Cóorao dice con mucha oportunidad que "se­ría mui útil que los fatuos aprendiesen a callar i los hombres prudentes a l1ablar:" en efecto, unos i otros ganar1an con el cambio. Los tnodales son una necesidad indispensable para las j entes de salan. El hombre sin modales no pasará de ser un patan. La diplomacia sin buenas maneras sería tan ab­surda con1o la g·uerra sin soldados, i las buenas maneras son la mejor diplomacia sociaL En esto, las muj e res somos los jueces mejores. "Ve siempre en pos de una mujer, c,bserva el CóDIGo, como si fueras su sombra; apodérate cons· tantementc del asiento próximo al suyo, ya sea en el teatro, en los bailes o en los conciertos; haz de modo que nunca pronuncie una palabra sin que la respondas tú con1o su eco; si pide su manton o su gorra, sé tú el primero en ofrecerse la; si cornpra un adorno, que no sea ántes de on~ tu parecer; espérala a la puerta cuando sale, en el estrado cuando entra, i de seguro que, de inclije1·ente., pasarás a detestable., Eso se llama conocer e] sentitriiento delicado de la mujer, su sensibilidad esquisita, que nunca l es pertnite apreciar a los impertinentes ni a los tontos. En el título segundo trata el C0nTao de la elec­cion i signos o señales del atnor, de los confidentes i su conducta, de los ataques i de las defen sas, de las citas, de la correspondencia, disgu s tos i reconci­liaciones, &. &; pero estando escritos todo~ sus capítulos para hotnbres i no para n1ujeres, UU, señores Redactores, acaso nos te ngan a bien que no nos ocupc•nos de él. Nosotras no pode .. mos ménus de hacer siempre una di~tincion sen """'ata i justa entre el a1nor siempre casto i sicn1pre pudoro­so que alimenta el corazon de la 1n ujer, i las absolu­tas de los solterones, que a falta de dotes m ejores Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22 BIBLIOTECA DE SEÑORITAS. ape lan a] cinismo i a In despreocupacion para encu- paño i cabritilla , d e una ignorancia clásica, p e ro brir los sinsabores de su estado. que bailaba mui bien, esc ribi a en Jos álbums, ha · En cuanto al amor platónico dice el Cónioo que bJaba tn a l de todos l os p oe t as nacionales i solía citar solo conoce otro absurdo semejante: el de la piedra a R o u sseau . filosofal. La vida de Cri~tóbnl era el p l ace r ; su distraccion Bajo este punto de vista la obrita de que n os e l ajiotnje. Nadie poclia decir cuánto tenia él, có mo o c upamos no debe hallarse en las lindas n1anos d e lo tenia, ni de dónde lo h n biese habido ; pero d e ­ning una de nuestras compañeras. 'l'al suceso sería bian ser grandes sus riquezas hecha a tencio n a sus r e probable r espec to d e un escrito, que tras la pro- gastos, i de lo crecido de estos daba t stin1onio e l fundidad de al g unas d e sus sentencias, envuelve un S g ran cortejo de que SP. veia rodeado. Su casn era la veneno m o rtaJ, i cuyo p ensamiento oculto no es mas concurrida, sus caballos Jos 1nas afa tn ado~, su .. otro que e l desvirtuar todo lo que hai de g rande i conquistas Jas Inas numerosas. Por un capricho noble en el corazon de las criaturas. daba un baile, para un::t presentacion haeia un han- Esa esp e ri e n c ia verde de que tanto i tnn triste quete, i si se l e escojia por patrono de fi e sta~ funcio n alarde hace n los solterones de c uarenta años, juzgan- de teatro o cosa sen1ejantc, se abria paso el pri mero do d e l mundo g rande i r eal por las impresiones acompasando l as aclamaciones populares con el r ecoj idas en las fondas i corroboradas por las grise- rui do májtco de su oro. tas, no pueden darse como máximas de amor. El Citában~e, sinembargo , r as~os suyos que reve · amor es algo mas que el in s tinto, algo mas que la laban una alma jenerosa, i en ocasiones .. e e n cerra­carne i los d eseos ••.• p e ro ya se ve, l os que no l o ba e n una profun da 1n elnncolía mas parecida al comprenden, tampoco c o tnprenden a Dios, a la hastío que a l os r e1nordi tnientos. Seguramente era naturaleza ni a nada de !o que es sublime sobre la una natural eza co1Ton1pida i viciada, pero n obl e f:n tierra. su oríjen i con r e min iscencias del bien. La criatura sin el amor sería como e l unive rso Cristóbal vino a se r mi rival. Este hombre ha-sin Dios. El amor es la primera l e i, Ja primera bia pasado por delante de las n1u jere s no escasean­esperanza, la mi s ma vida, en fin. Profanarlo, es do nl dinero, prodigando los flores, dejando esca par­profanar l o único pod e r oso i granLl e que tenen1os en se Jos s u spiros i multiplicando _los jurarnentos. Al la tie rra. cruzar e n e l sesgo cur'"'o de. sus aventuras por de-l tcómo dudar de la existe n c ia d e l afecto plató - !a nte de I sabrl, ni tuvo aun el ridícu lo pensa· nico, cuando noso tras las pobres muj e r es no cono- n1i en to de probar en ella l a fuerza de su scduccion cemos otro en e l mundo? ¿ Cómo ama siempre Ja i los r ecursos de s u poder. H asta la,.. coquetas cqa n· mujer sino ll e na d e espidtuahdad i de pureza? Pre- S do en e l fo ndo de su alma mantienen tod~ vía e l vi­g untad, vosotros que juzgais a nu estro sexo co mo ~ gor de una virtud jnmaculada, saben leer en l os un s e xo solo de m esa linas n1 as o m én os disimuladas, ojos Jos intentos demasiado atrevidos, i dan entónces cómo aman las madres a sus hijos, las esposas a sus a su continente aquella tnaj estad que h ace a l os Ji­esposos, o a su amante mi s m o~ Cuándo una muje r b e rtin os rni s m os dob lega r se i desi .. tir. P o r la pri­enamorada ha p e dido un b eso siquiera al objeto de m e ra v ez en s u vida Cristóbal conoció que amaba su amor?.... El corazon v e r dadera m e nte en amo- de véras, i casi se avergonzó de in larga profanacion rado no n ecesita de esas profanaciones de los afectos. que ántes hiciera del nombre i de l os adernanes d l O mal se conoce a nu es tro s exo d esgrac iado , o arnor. En e l instante de revel ar a I sabel e l verda­Siempre el pudor rnas esq uis ito, la t e rnura i la ho- de ro que por ella sen tia, se con oció 1n enguado i nestidad mayo r es han presid ido todos nu estros amo- despreciable; ensayó una súplica que ni siquie ra res. Las escepci one s d esgraciadas que puedan co n- fué atendida, s in que ba .... tara la bondad anjélica de tarse a este r especto, en ro b uste c e n que no d estruye n I sabe l para ocultarle en la mas atenta r e pul sa la la regla jeneral. ave rsion mas profunda i la mas humillante despe· l\ri, una d e vuestras suscritoras. dida. Don Justo. - (Conclusio n. ) VI. - Imposible hubiera sido que en e l paraíso ignora­do i humilde de mis castos amore~, hubi e ra d ejado de introducirse un lucifer. Hai seres sobre la tierra cuya mision en ella parece no ser otra que la de servir de obstáculo a los demas: son étnulos d e l héroe, parodiadores del poe ta, verdugos d e l artista, i en fin, tratantes de carne humana, para los aman­tes de corazon. No es siempre valor, g loria o m é ­rito lo que falta para vencerlos, es fortuna i nada mas. En los "salones de la alta sociedad," que es co· mo gustan en B ogotá de !Jamar a las salas qu e están en un segundo piso i en que l1ai piano, una que otra vez alfombra i por lo regular mesa redonda, en esos salones, decimos, nuestra alta sociedad se ha­bia abierto en dos alas para hacer paso a Cristóbal, notabilidad pecuniaria del dia, hombre aforrndo en I-I e rido el org ullo de Cris tóbal, provocados sus sentin1i e ntos no ya por una r esis t e ncia, sino por una imposibilidad e n fr e nte de Ja cual nunca ántes se hubi e ra e n co ntrado, midió e l t e rre no qu e le restaba para la lu cha suprema, i entró en e lla con e l deli­rio d e Ja fiebre, r esuel to a buscar en sus resultados la mu e rte o la felicidad. Nada t e nia yo que t e tn e r del corazon de Isabel; era to do rrli o , i era e lla d e m a '"' iado n oble para que un p e rseg uidor tan poco digno alarmase mis espe­ranzas. P e ro i se perte n ec ía e lla a sí misma~ He, aquí la ide a h o rrorosa e n que no me permitieron dete nerme Jas d csg ra c i~das circunstancias que ro­dearon cntónces 1ni l1o gar i mi alma. VII. Una tarde, a la hora en que el sol r e verberaba como una ascua en el occid e nte , n1i h e rrnana i yo, aJa testera d e una cama sin abrig o, oíamos la des­pedida postrera de Ja mejor d e las mujeres i la mas tierna de Ja8 madres. Sus últitnos consejos, vertidos por unos labios a qu e la muerte daba su solemni­dad i la virtud su uncion, Uegaban a nuestra alma • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BJ.BLIOTEC DE SEÑ" RITAS. 23 como un con uelo, pues \"ngamente parecíamos pro- ~ como ella, ristóbal, e] hombre del dia, adinerado, meternos que 11uc. tra obediencia t rna a los.arnan- ~ elegante i de largo porvenir. A las insinuaciones datos de la moribunda, seria cnsi una eterna con- se habian seguido historias de rasgos jenerosos, tinuacion de su vida con nosotros. hechas con todo el entusiasmo que don Justo podia Cuando, nl fin, sns ojos se cerraron a la J nz i su dar a su l1ablar dejoso i a las miradas siempre corazon a nuestro a1nor, tendirnos sobre su cadáver oblicuas de sus ojos pequeños i encendidos como los el sudario de nne tras h\o-rima~. La noche de la na- de la víbora. inieron en 8eguida las esplosiones de turalcza cayó sobre nuestros s e ntidos i la d 1 dolor la gratitud de don Justo ácia Cristóbal, por favores sobre nuesti·a ahna. 1 borde ele sn epultura levan- de crédito i dinero que este l1abia sabido sun1inis­tamos los ojos al cielo, donde 11a ~taba va, i de trarle desde que en su frente de culebra habia leído donde únicamente podia venirnos la protcccion que sus bozales instintos de avaricia. Pero apénas hubo tanto nect~sitc'batnos en nuc::,tra doble orfandad i en recibido el padre infame lo que, pnr u1~a trata mas nue"tra la ro-a miseria. o ménos esplícita, era el precio de la mano de su hi- Don J us~o acompañó l féretro de mi madre has- ja, cesaron las insinuaciones, las historias i las sú­ta el santo lugar d. l r poso. .Ent~nces creí v r i p_)icas, i h~bló una sol~ v_:e~ por todas, sin ambajes i nrrradecí en su acc1on ptedad 1 car1ño · mas tarde s1n apelac1on, Ja voz t1ran1ca del padre desnaturn­c; mprendí que él tan solo bu caba el t~stimonio de lizado, del dueño absoluto, del comerciante de sus ojos para confiar ple1 amente en la discrecion sangre. de la tumba. Isabel iba a ser jnmolada; yo estaba delante de Con efecto, ántes de qt e la s últünas huellas de ]os sacrificadores, i la víctima me pertenecía por su mi tnadre se borrasen n el suelo de .. u hogar, no- libre eleccion. Yo me arrojé ciego entre los unos i sotro-, In es i ·yo, lo abandonábamos, sin llevar si- la otra ; pero ¡ ai de mí 1 que las señales de ese quiera a la espalda nuestro~ penates como lo .. dce- arranque de indignacion han quedado como una terrados de la antigua historia, ni los hue ... os de marca de infamia en mi frente i un diluvio de }á­nuestros padres como los salvaje del 1 ucvo mundo. grimas en mis ojos! Don Justo l1alló manera de probar ante los Tribu- VIII. nales, con documentos que astuta i oportunamente i Qué intentaba yo cuando, sin atreverme siquie-habia sabido arrancar a la ignorancia i buena fe de ra a hacer a Isabel cómplice ni aun sabedora de mi madre, que la casa de esta~ ao..;ilo ~agrado que mis desatinados proyectos, osé anunciarle, apcsar de para las vicisitudes de la fortuna le l1abia prepara- Ja vijilancia de su verdugo, que, favorecido de las do el cariño de sus padres, era desde largos años sombras de la noche, llegaría a su morada a abrirle atras propiedad de él, i que por misericordia suya las puertas de la libertad? Los recuerdo1 no me no mas era que nos había dejado el goce de ella, dan hoi respuesta alguna, ni hubiéranmela dado l1asta el día en que la angustiosa penuria de éJ Jo tampoco mis impresiones entónces. Yo me de­obligaba a cc5ar en su caridad para con nosotros i a jaba llevar del vértigo de la desesperacion, i anhe­nrrojarnos como desheredados al camino de la 1nen- laba por acercarme a ella, como si a su lado hubie-dicidad. ra de hallar luz i fuerzas para salir del abismo. Empero si la dccision de los Juzgados nos h.izo Empero, el anuncio de mi empresa desatentada, indijentes, todavía fué peor el predjcamcnto en que en vez de llegar a ella, llegó por mi loco atolondra­hubo de colocarnos el fallo de lo que llaman j usti- 1niento o lo adverso de mi suerte, al mismo don cia social, o sea la opinion pública. Cómo! ¡I->agar Justo, refinado l1ip6crita, que guardó el silencio de a nuestro bienl1echor sus piadosas mercedes, sorne- la ignorancia i acaso tendió a favorecer mi idea con tiéndolo al dolor de hacerlas públicas para vindi- apariencias de tranquilidad en su casa i de sosiego carse! ¡Qué crírnen tan inaudito el nue tro! Nadie en su ánimo. Dióse, sin duda, el para bien de haber podia perdon1rnoslo, solo don Justo, quien hizo alar- encontrado tan cerca i tan abajo al ignorado rival de de un fondo inmenso de induljcncia¡ adelantán- de su contratante, i empezó a odiarme de mas cotno dose hasta escusarnos con Jo jeneral que, decia él, > el objeto del grande amor de su hija; amor que era era la ingratitud, i con la comun perversion de senti- para él la causa única de lo que él llamaba su pro­mientas que estaban causando las doctrinas disocia- terva rebeldía. doras de Jos drscarnisados. Qué enorme jenerosidad Aturdido con la ilicitud de mi proceder, arras-la de tal descamisador ! trado por el jcnio maldito que nos ayuda en nuestra Tantos i tantos contratiempos no eran con todo ~ perdicion i esperto en el conocimiento de los Jugares superiores a mi rcsignacion .. Un trabajo ten· z d4- que asaltaba,con un postrer esfuerzo llegué en la no· banas lo bastante para entretener miserable pero che señalada como un salteador a la estancia de Isabel honradamente la vida. Sinembargo, la privacion donde esperaba encontrarla; pero toda estaba desierta de contemplar a Isabel, la idea de perderla eran i silenciosa. El éxito infeliz empezó a revelarme la lo­tormentos que destruían mi tranq uilidad 1 i que me ~ curai delincuencia de mi propósito, i, medio turbada encaminaban a lan~es de reprobados principios ido- ~ la razon_, en el mismo instante quise v?l~·er a atras lorosas consecuencias. confuso 1 desesperado. Pero entónccs, 1 s1n que hu- I no era solo el haber dejado de recibir de sus biera causado yo mas ruido que el de mi respiracion, ojos la luz de la esperanza; era qne a la frecuencia dióse debajo de mí un grito de alarma en cuyo tim­de nuestro inocente trato, habían se sucedido solo bre sonoro i temblante conocí la voz de don Justo, rápidos i medio clandestinos coloquios, que me de-~ ronca por la ira. 1\Iudo, inmóvil e insensato quedé jaban cada vez mas l·1stimado el corazon. En ellos > en el rnomento como una estatua clavada a su pe­me enseñaba Isabel el torcido sendero por donde la destal. La larga serie de pensamientos de peligro, arrastraba su padre al abismo de un enlace cuya de dcsl1onor, de eterna infan1ia i de infelicidad que ola idea la l1acia temblar. E-labia comenzado don aun hoi se atropellan a mi imajinacion como los usto por vagas insinuaciones sobre el magnifico ~ enlazados anillos de la cadena a que aquel horro­artido que seria para una j0ven humilde i pobre ~roso lance iba a servir de poste, pasó toJa de un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 24 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. vuelo en vertijinoso torbellino por mi cabeza, cotno <, scrable que sin Inés me sobraría íntegra desde la un relámpago que ilutninara un horizonte de a bis- rnnerte de mi amor. mos. Ladrones!. ..•• ese ué el grito de don Justo, Adornada ya Isabel con los atavíos nupciales,como grito a q'le había sabido preparar nume1osos ecos las víctimas que se llevaban al nra olorosas de per­que turbaron el silencio de la noche i esparcieron el fu1ne, brillantes ya el templo i el altar que don Justo alarma al rededor. habia convertido, en esa vez, de lugares ele consa- 1 ia qué entrar ahora a rclatur los in~idcntes de grac;on en plaza de mercado, un incidente pro,ri­esa escena infernal que separa en 1ni vida la parte dencial suspendió la ceren1onia, como arrojando un dolorosa pero sin mancha, de la pnrtc vil e infama- crÍtnen enorme i antiguo que cerrara 1 paso al da, cuyas largas horas aun no he ácabado de con- crimen en1pczado. Al detener don Justo su mirada tar i maldecir1 Baste saber que fu í aprehendido avariciosa en la esplendente pedrería que el orgu­como salteador i zampusado entre la turba de in- llo fastuoso de Cristobal habia derratnado como 1nundos criminales, en la cárcel, escala forzosa del lluvia sobre la veste de l. abcl, Dios la fijó mas presidio. La honra de Isabel, mas preciosa para mí bien a una sortija cuyo dian1ante centellaba en la que lamia i que nli vida, ponía una 1nordaza so- n1ano de Ja desposada. br~ m~s.la?ios . Sj ]?graba trocarme: a los ojos de El reflejo de esta prenda hirió los ojos de don la JUS~ICla 1 del publico, .de ~aclro11 n:esperto que Justo como lo hubiera hecho el del rayo. El habia par~~1a, en .amante aturdido 1 desgrac1~do que. era, oic.lo a Cristóbal, quien al colocarla en la mano de i q u1en hab1a de creer en la absoluta 1n?cenc1a d~ Isabel, había declarado hacerlo no por su intrínse­Isabel~ t,No era bo~ar con una. conf s:on ele l?J co valor, sino por considerarla como un talisman, prorecto, eJ nombre 1la Teputacl?~ de ella, su vtr- siendo como era un legado misterioso de su n1adre. t.ud I, su pureza ~ la~ b~cas m~.l.dtcientcs que sab.o· No hai espresion hurnana que alcance a dar idea I~a~1an co? delett~ 1,1 P1 esa_ Vllje_n que se les ~fte- del aturdimiento con que don Justo, fija la cobarde ?Ia · Calle, ~ues, 1 presente ll~mtld.eme nte. al cielo mirada en Cristóbal, lA preguntó: "de dónde hubo 1 a l.a ~emona ~ag;ada de ~ 1 ~ach~ c~te _Int~e~s? vuestra madre esta sortija.'' Qué ansiedad, qu¿ sacr1fic1o en exp1ac1on de mi primera 1 mi gravJSI- pánico, qué remordimientos, qué i ndcfinible mezcla ma falta. . de asombro, de anhelo i de tetnor, hubo de reconocer IX. Cristóbal en don Justo, cuando, adivinando con horror Ja causa de todos esos sentimientos. le res- Hasta este punto de mi vida, parada de horror , en la via dolorosa que empecé desde mi cuna, existe pondió con una sinceridad encaminada a aclarar él ]a unidad de mis recuerdos. De ahí en adelante tatnbie~ una som_bra·.espe.._a que mas bien que un solo encuentro reminiscencias, amarguras ai~ladas, pensa,~Jento .sen tia dilatnrs~ en ~u cabeza: mon1entos de estravío mental ; semejante en esto . , De m.1 paJre, de !fl 1 padl e que con ella le mi memoria a un libro e~crito todo por el mal i la> ofrecto tambt.e~ su amor 1 su n?mbre, pero que,~olo tristeza ero con sus l1o ·as incompletas sus pá ·i- ~ supo deshorn atl~; abandonarla 1 abando~arme! ' l? · ) , · 11, ' r J · Ah t ese lamo <.Ion Justo en un vértlgo de ver-nas romp1das 1 Jos caracteres aq u1 1 a a cothusos 1 .. . d b 1 · 1 b lb , · b d guenza 1 e asom ro. en scgu1c a a u ceo 1nco· orra os. 1 b b 1 ' · · d d nexas pa a ras so re :l conven1enc1a e emorar Debo a Ines, ánjel custodio mio que velaba por el matrimonio; pero Cristobal que casi no habria el pan del encarcelado, i por la absolucion del ino- necesitado de esta última pruebn, se avanzó sobr centc, debo a lnes, mi noble i santa hermana, las don Justo, i en la fiebre de su desesperacion demos· últimas noticias que sobre la vida i la muerte de la tróle que no habria medio a que no apelara para infeliz Isabel han llegado a mi corazon para ali- en rse mismo instante hacerle revelar la verdad .. i mentar en él el dolor que lo con su me. toda la verdad. ; Isabel jamas comprendió en su totalidad Ja idea Pues bien! prorrumpió, al fin . don Justo sufoca-tcnleraria mia que diera lugar al e~cándalo con que do casi por la implacable instancia de Cristóbal: su padre obtuvo perderme; pero nunca pudo tam- ''Ese matrimonio no puetle verificarse porque Poco dar acoiida a la ridícula e infan1e acusacion I b 1 h "' J 1 1 sa e es •••• es • •• vuestra ermana. (¡ue se me hacia. Cuando Incs legó a revc arle el secrctode tni atentado,ln virtud i la pureza de Isabel i Con que no me engañaba el corazon! vos · d viejo usurero, hipócrita consumado, vos sois~ .. in aprobar mi error, aceptaron cotno suya m1 es· gracia, dando a n1i sacrificio tolo el valor santo i V ucstro padre! le interrumpió don Justo. abnegado que tenia! I cuando por la libertad de mi No! El J-(¿rfas que sacrificó a mi madre: yo l d · 1 d · os n1oldigo en su nombre. persona i la rehabi itacion e m1 1onra,su ver ugo 1 el mio exiJ.iÓ el sacrificio de la libertad de eUa i 1 Cristóbal huyó espantado como si hubiera pi. sado una víbora. de la felicidad ele entrambos; ella, tras de una lucha suprema i a la orilla del sepulcro a que la I.,a conmocion que produjeron en Isabel estos condujeran sus callados tormentos i su dolor sin últitnos golpes, agravó sus dolencias, i víctima mas esperanza, se resignó a recibir la muno de Cristobal; bien de las penas del corazon t¡uc deJ aniquilarnien­lo que a los ojos de ella era rescatarme i rescatar to del cuerpo, descendió a la tumba despues de mi buen nombre a costa de su vida, que sentia con- una larga agonía, en que pronunció muchas veces sumirse vclozrnente i que un postrer sacudin1ien- con an1or m• nombre, i con una espresion mezclada to iba en breve a terminar. de hot ror, de desprecio i de perdon los dos nombres Yo maldigo la libertad que el oro de don Justo de su padre. me devolvió, a Ini pesar, con Ja misma facilidad E .. te continúa su vida de iniquidades i rapiña; con que su infamia me la habia arrebatado; i ]a Cristóbal ha desaparecido en el torrente de sus maldigo por el precio inmen~o a quP. Ja compró aventuras~ i yo que existo solo por lnes i para Ines, Isabel, i porque sin ella ias afrentas i la vindicta aguardo 5obre el sepulcro de Isabel la l1ora bendita publica aacso me hubieran quitado ya esta vidn mi· en que pueda reunirme con ella i con mis padres . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 3

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 63

Por: | Fecha: 02/07/1859

- ANO II. Borrotti, saba Es como quitar el sol de ]os cielos, porque no queda ya 1nas que sornbras i luto en d e r­redor. Con la pérdida de nuestros padres muere tambien el primitivo hogar; la infancia se borra, i el hombre queda solo en tnedio de la multitud, cotno las aves cuando la tempestad arranca de los olmos el nido de pajas que dió solaz i abrigo a su jeneraciou. Es por esto que nosotros comprendetnos tnui bien todas las amar~uras que la familia SANTAltiARÍA P.stará devorando en este rno­mento, en torno de una tumba cerrada dema­siado temprano para los que quedan, aunque no lo sea para el que baJa a ella. Pero si algo pueden valer los consuelos del amigo i sus lágrimas, compañeras mudas i fieles de todo justo dolor, nosotros se )as he­nlos trjbutaQ9 abundantes a los que sufren tan supr.e~n~ infelicidad. ~** Revista parisiense. I\IODA S. P a ri. s, 15 de mayo . ÜR JJ E DE I.~o Nr.;cHAI\IP-1>.\~r.o!' l ~N QUE SE J~A ucunAN r ... A~ ) ~r on A s -.J'~cst ir/os de p ig.n é, 1n nscli nd, lino11 es i zarazas- T ra­Jes de lzr¡¡o- l oclasenJcneral-Preof'n]Jacinncs de ln glH?rra­Anécdota de .. Aleja-ndro JJunr as- A NJVEr:~Atnos~ el da la, 1n u ct te de a JJnlcon i el lle la tntn e¿ de Orlcans JJoi• Ju rt­? la. de ..tl rr¡ues -.Riu.crte del baron de llrunooldt- .:, OTl C IA · POf .. ÍTICAS DE ! TAI ... lA.. D .. de l vs tiempos mas antíguos la n1oda se inauguraba en el pas eo de Longcha1np. A la es· tr e tn ida u de e ~ te paseo existia u na capilla donde , iban las elegant e lujosamente ataviadas el?niér­coles, juéves i viérnes ~~uto, con el pretesto de asis­tir al ser\·icio r e liji oso. Pero poco a poco_, los debere de la relijion se volvieron exhibiciones d e vanidad; la capilla cayó en ruina .. i desapare­ció, i sin e rnbargo, Jos paseos continúan todos los -ano . e ha notad o, nohstante, que en estas últin1as Se11¿anas Santas ]as señoras de buena sociedad, no a parece n e n esos paseos sino co1no e$pectado­ras. J.J ns p e rsonas qu e r eco rren hoi en soberbios carruajf's lo : ("a m pos Eli ·e os, el paseo de Long­charnp i sobre todo, el IJraclo Catelan, son las ac­tric es i las rn uj eres llamadas aquí de ?nerlio tnundo que i · ten con una tna g nific enc ia sin igual e in· v ~ntan lns tnoclas. • IJ o r u puesto i os vestid os que 11 e Y a n estas ln u­j eres son de una aurlacia tal, que ninguna señora que se re .. peta pue de imitarlas completamente. Pero el fondo de la rnoda, es decir, el corte de los trajes i la fonna d e las capas i de las gorras, se c.onsic.lernn corno establecidas para el año despues de la Setnana Santa. Así podernos asegurar que 1os vestidos qne van1os a describir serán usados en todo el verano con pequeñas variedades. Elnpezaren1os por los mas sencillos. Los piqués seguirán en boga como en el año pasado. Hernos visto bellí irnos j é neros de piqué de una elegancia i frescura inin1itable en cual­quiera otra tela. Los mas bellos son de fondo blanco, gri ·o color de paja con pequeños ramos de colores brillantes por todo el carnpo. E s to vestidos se harán de tres formas: 1. 0 I>ara salir a la calle de una sola enagua, con un gran sobre-todo apretado al talle (del mis· ' tno jénero) que cae hasta los pies cubriendo ]a enagua. Los adornan entónces: los n1as sencillos, · .. con fleco i trenza de hilo blanco ; los de mas gus-to, con una cinta de pulgada i media de ancho, 'q ue se quila cuando se quiere Javar el jénero. 2. 0 Para las personas que no les gusta el sob?·e­todo para salir a la calle, los trajes se hacen de u na sola pieza desde· el cuello l1asta el suelo ; la enagua n1ui ancha en la parte inferior,se corta en punta ácia arriba, para formar el talle; pero como este molde es de mui cl.ifícil ejecucion i se nece- ' sita n1ucha esperiencia para cortarlo, n1uchas personas hacen lós vestidos bos ( d e l 111 i s n1 o j é n e ro se en ti e n u ... e ) c.l e e i s a n u e r e en 1 a enagua infe rior en lugar de volantes. Para el catnpo, h etnos vi "" to bata de zarazQ tle fondo blanco o de 111rzhon. F_:.¡sta · 1 leYan la enagua mui ancha i ~encilla i en vez de corpifi o una poi­ka ancha i floja~ pero mui cortita., adornada eon Yolante del rn ismo j é nero o con arab~scos de trenza blanca. Veamos ahora Jo s trajes d e lujo: Los ue seda doble corno el g r ot o e J tnuer se hacen de una sola pieza ; la parte infe rior de la enagua e norn1 e rnent e ancha ( h tnos vi ·to hasta de sie t e m étros de circunferencia) va angostándo­s e al subir hasta for tnar e l corpiño. Sobre cada costura de la enagua lleYan una cinta d e t e rcio­pelo del 1nism o colt•r que el traJ e : o una ciuta pl egada de seda o de 1nuer. Las mangas de l os trajes no ti enen forma deci­uida; h e tn os vi sto de tres cla es . - 1\I ui anchas i forradas en tafeta n blanr.o llatnadas pagoclas; co­mo las que án es hetnos descrito; al go pare c ida s a las de jam on i con pufiito, o a pretatlas al brazo i al sesgo: todas estas forn1 as se usan segun e l g usto de cada dama . Ved aquí cuatro vestidos de lujo d e los rna · elegantes qu e h e tnos visto en la estacion de pri­¡ nave?'a. l. Traj e de tafe tan 1nui li jero, azul celeste; la enagua sencilla for1nando cola añadida al corpiño por seis anchos pli eg u es !tu ecos. Corpiño de cue­llo, abierto delant e en forma d e V, para d eja r ver un corpiño int e rior de encajes blancos. Pañolon de gasa de Chambery, d e fondo blanco con una lista de raso uegro a todo e l derredor, i fl eco blanco. Gorra u e paja de arroz, blanca i adorna­da con una pluma blanca cuya punta es azul ce­l es te ; en el inte rior una cinta azul i dos ran1 os de miosotis a l os lad os : cjntas blancas i de raso azul celeste para atar la gorra. Guantes grises borda­dos de azul. II. 1~raje de grot color de verde a=of, de unn sola pi eza ; sobre cada costu ra de la enagua una cinta de dos pulgada~ de ancho adornada a un lad o i otro p or un e ncnjito neg ro tnui ango .. tito; el fr e nte de ]a enagua Jlevaba tres hil e ras de cin­ta qtle s . bi 1 a un lado i otro del corpiño hasta fortnar cal;::onarias. 1\fan g as apre tadas al brazo con dos volantes su p e rpuesto8 de encaje n egro • fJ u e caían sobre las rnangas interiores de punto blan c o con pu ñito de encaje.. Cuellito <.le encaje. Capa d e grot n<'gro, tnui ancha i larga i con man­ga , adornada con encajes i boto nes grandes de t e rciopelo n e g ro. Gorra de punto blanco rodeada por una gu irnalda de hojas; en el interior una n1eJia corona d e las mismas hoias mezcladas con J boton e s de rosa. III. Traje de seda violeta de dos enaguas, la inferior adornada con siete pequeños volantes. Capa de encaje n eg ro cubierta con anchos cuadros de cinta de t e rciopelo negro i adornada por dos volantes de encaje de Chantilly: esta se llama for­Jna Lnperia. Go rra de crespon blanco adornada con lazos <.le cinta d e t e rciopelo imitando una dalia i una guirnalda violeta .. en el interior .. 1 \ T. Trnje de tafetan de e· .. ~ra~des ani\' ·rsar~os ( 1 ) relíjios? .como nadar, porque aunque el an a r e veía en el hori - 1,1 i \ att tdad 1 la Rcsurreccton entre los cristianos · z~nte, ninguna barca p odin. ll o·ar hasta mucha Ia- Pa .. cur¿ d e l o s )udio ·(qu e celebran como an i~ m1ilas de distancia. 0 versar so . ~~ e 1 a hu 1d a .. cJ e Ji~j i pto de lo Israelitas) ; I4a s~gunda di trac cion de Dun1a fué un cria- de la fle;n :a d e Jos ::Vlnhom )tanos, que celebran do circasiano, que n o entendía ma ·idioma que el en el antv e rsari Q d e la huida de Mahoma de. la suyo, pero cuyo s ojus e prr~ivos hacia que lo M~ca : fuera. mp!e~die en. La alegría de s u ch arla, . u in te- ano · de famtlla <}U. e c e l e b~·a un pueblo en tero . l•Jenc•a 1 sus modale " alvaje tlivertian 111 ucho a ~ I..J o .. L, ~ponE!s, por e.J~ t nplo, Jntn o lan todos Jo· años Jos viajeros i todo el dia andaba trr•s <.le Dutnas un l'CUJtf.l.) ro, qu e cotn e n de ·,pue e n honor de sus rogándole que lo ll e va , e a }'rancia. E te con in- antPpas.ados. irjilio consagta u no de sus mas tió, i al tiempo de pa l'ti r se pu '"·o en m a r e ha e a n- be 1 Jo , can tos a J a d e r;cri pe 10n OP la fie. tas que tan do i bailan do i in 1na ('q u i paje que 1 os bara- e ' t.cbro li:llea.s en e 1 aniversario de su padre A u­pos qu~ vestía. Pero al querer, u bir a 1 buque como q 1u_s_~ , lo que prueba qu e e s ta costumbre es anti no tenta pasaporte lo detu,7 ieron. qu1~1~11a. -Señoría, le dijo a Dutna por vía clet intér- ) . I .si el re~ordar ~1 anir·el'sar i o de algun acont c - prete, yo os seguiré. · c unt. ento dtcllo ~ o o dPsgraciado ; doloroso o de 1 eso córno? ~ gl?~ •a: ~ya sea en honor de la relijion o <.le la fa- -No sé pero os ase o· u ro que iré a F ra neja. 1 1 n d 1 a , e .. u na prueba evidente u e buen os i j en e ro- V b ( . . . e - eren1os, dijo Outna , no t e dejo dine 1 o por- ·os entJ.~1It'ntos • • · • uan r.onmo \· edo r es el ver que no te conozco lo suficiente; p ero to 1na e tas eJ r egociJO de un .pucbfo ente r o al hacertnernoria cuatro !~tras de rec_om endac i on : e · ta para e l pri- de un. he<;l~o glorw o de ~u.,; antE>pasados ! . mer cap1tan d~ na \"lO franc e' que enc u ent r e. le ta r .. a pol~liCa d e Ja. IlaCIOnes lle ne tambt Pn SUS para Con.stantmopla i p o t· último esta o tra qu e ?mversarto que pa'>an a SP.r parte de su hi tor1a; entregareis en lar ... ella. on e tas tr e" cartas tnias l .e? esa fie tase donde s e de c ubre con mas fa-si eres t~n audaz como pareces IIE>garás. ctltda.d el car~c!cr de la nacion í sus dive r s io n e s -A lJa me ver e is ! con te t ó el ci re a ia no. ~ f~ ,~on tas . 1\s1, e11 Inglaterra los a ni versat ios polí- D~ma~ vino ~ Ft·ancía i no volvió a p e n s ar t' ll tt~o · e celebran co_n mu cha c.erv~· za, enormes su .clrcasJano smo como e n t:n carácter raro del ¿ taJadas de r~a 1 berf 1 pht-m-7wdrlmg 1 e n dos com­paJs por dunde habia pasado. S bates de pu.plato ( boxaza). En l os Estados U ni- - Cuando alguno quiere vi s it a r al f t:)c und o ro- t do , . el ~ d~ julio 5e Jisparan todos Jos cañones rnancista escoje, i e mpr e la hora del alrnuerzo por publico~ 1 pt'lvad~ con acompañamiento de pisto- ... dos raz.on e s, la primera porque e l nunca r ec ibe a l~tazo 1 _co~leles_JPW ' l"ales . . En l !..s paña, las proce­sus amtgos a otra !}ora; i la .. egunda porque sien - s1ones p u bl1cas 1 l as corru.la. de toros hac e n el do Dumas elrnejor cocinero de Francia. e na tu- ga~to. En nuestras r epúbl icas udatn e ricanas fue- Asa es que todos los (has tt e n e d 1ez o do ce ami... h o ntarn os los antversartos ue ]a Inde pe nu e ncta, gos, cuando ménos, sentados al r ede dor de su S ~~nemos los di cursos del e~ o, E>n lo~ cuales los mesa. JOVe n e-s ensa~y-an u elocuenc1a c o mo tr1bunos. En En la serna na pasada es1ando alrnorzando l e Fr<1;ncia lo s discurso .. i las procesiones son taro­vinieron a decir que un especie de limosnero de- bien tnui u sada , p e ro en lugar de las corridas de seaba hablarle i que pronunciaba el nombre d e t?ros d~n r e prese ntacion es teatrales. En estos úl­Dumas con el acento mas estraño. Lo hizo e ntrar. tun os dta~ se han ce lebta<.lo dos aniversarios im- 1, cuál seria su admiracion al ver e l circas iano de • p o rtant es para Ja hist oria d e Francia. u~1co pasaporte 1 stn u~l céntimo en el bol s ill o ha· Orl eanos d1~ron un_a g ran fi es ta en conmemoracion h1a llegado a Con tantlnopla, donde p e rmaneci ó ~ del 43 an1v e rs ar1o d e la toma de Orleans por .quince qias enfermo ; Jo cuidaron de balc.le solo ~ Juana-- d.' Arques .. Celebraron e-.;te l1 e cho heróico con mostrar la prim e ra carla de Dutnas. Al verse con la Jnau g uracJ o n de una Inagnífica estatua de curado, buscó un vapor i le mostró al capitan su Pothier, uno de los jurisconsultos d e 1nas mérito segundo talisman. Al mom ento lo r ec ibi ~ r o n a entre los grandes hombres d e l sig lo pasado, i por bordo i lo desetnbarcaron en lVIarsella. En e l la nocl1 c hubo varias r e pr est? ntaciones t e atrales i camino de hierro mostró su t e rcera carta · el di- dis c ur os en honor d e la doncella de Orleans. rector le dió u.nos francos Fara comer ¡ Ío tras- El segundo aniv e r sa rio fué el 5 d e mayo, en . portaron a Par1s; en la calle Je indicaron )a casa honor de la nluerte d e Napoleon l. Hubo servi­de Dumas en la calle de Amsterdatn donde su cios conn1etnorativos en lo .. Invalidos i ·en las ca-amo lo recibió como al hijo pródigo. , pillas de las Tullerías i d e l Luxemburgo. Lo que es el poder de un nombre ~n Europa ! ~ (1) Aniversario viene dean.nHs, nño; i de verto yo vuelvo . • .. , - - , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4 l Al crónic a r ejis trn. e n e . t e tn e s una rnu e rte qu e d o, una e speci e d e hada . 1 Uando ll~ga la hora tl u d eja r á un v a c io intn e u o e n l as c ie n c ia , pu es , ·o- s a c ar e l teso ro, H oe l, sabi e ndo que e l primero Janlcnte de igJo (lll ig l o apa r ecen h o tnb r es co sn o qu e t oc a e l caudal 1n o rirá, bu s ca un c o 1npañero e l ba r o n d e Hun1b"o l d t E t e ab io es tra o rdinari o qu e l'o a y ud e ( lo que da una idea poc o agradable mu ri ó e n B e rl í n a la edad cle 9 0 años , i ha ta l o~ d 1 h ~ ro e) i e . coj c a un p <,bre co barde llamado ú ltim o s tne· es d e su vi d a no c e ó d e .. cribir i Co rentin. J]oe l le pinta Jas riquezas inmensas que p o n e r e n ó rde n la s n o ta:; de sus v i a jes e n Améri c a dívj<.lirán e ntr e Jos dos i al fin · el cobarde dP.jando í e n ia . su mi e do u 1 fo nuo d e una b ote lla que le ofrf'ció ---Desd e nu e stra última carta los negoc i os d e l-Io 1 lo ac o rnpa»a al . itio llaJnado Valle maldito la g u e rra han a de lantad o rn uch o . L o s autria cos d o nd e s e halla e l caudal que buscan; pero mién­pasar o n e l T ess i n , lo qu e valió un a d ec lara c i o n d e tra qu e Hoe l atra,· ies a e l valle para ase gurarse guerra . Varia .. escaratn u zas se h a n li b ra do e ntr e d e l a s señales n e c e saria , la loca (que está aquí los d o s e j érc it os en e n1i go .. , p e r o ha ta ah o ra n o nl ui cu e rda ) l e dice a C ore ntin que el primero ha habido nin gu n co rn b ate u e ci d iJ o . Lo s au s - qu e "t o ca e l t e .. o r o per ece r á e n el año. C o rentin triac o s al invadir el t e rritori o d e l Pi a tno n ie s e han e ntóuces trata d e per. uadir a la l o ca que saqu e Jn ostrac..l o cruel es i v e n ga ti,~os . El J e n e ral G uilay el o r o i s e lo trai g a a él. Dinoral1 con ie nte i a) ha puhl ic ad o una pr oc lan1a c io n , qu e n o p a r ece v e r atrave ar e l puente s a 1 vaje a .. u cabra se pre­d e l ad ela nta do iglo 1 r in o obr a d e Ja e dad cipita tras d e l Jij e ro animal j ~~ puente cae con tne d ia. En e t e c ruel d oc un1e nt o di ce q u e t o d o h a - e lla e n tre el t o rrent e . H oe l c¡ue ha conocido a su b ita n t e que .. e re una e n la c all e se rá cas ti g ad o co n n ov ia F, e tira entre e l a g ua i la saca desmayada. la muert e, e l qu e n o ci e r re u café a l a h o ra e n Din o rah vuelv e e n sí i c r ee qu e e l año que ha qu e e ha o rd e nado s e rá ca ti g ad o co n ]a 1n isma pa ad o loc a ha sido uu bu e ñ o. l-lo e l le da la tnano p e na. I~ n fin, es una pro clamacion di g na d e la i si g u e n para la capilla donde se casan. Ya veis causa ER A CÓl\IICA E N 'l'RES ACTOS - .:\1Úsica d e .l 1eye rb eer. P ari 15 d e m a y o d e 1 ... 9. No gu e retn os r e tardar p or mas ti e rnpo la des­eripcion d e Ja nu e va óp e ra d e l\I e y e rb ee r que tanto r u rn o r ha e a u sad o no so 1 a m en te en Par is sino e n t o Ja Europa. .E~n L ó ndres i en las prin­cipales ciudades d e Fran c ia i <.le Al c tnania la han pu e sto e n esce na, n o qu e ri e n u o privarse d e esa h e rn1 osa p a rti c io n q u e ha d e l e itado a l o s conoce­d o r €l s i afic io nau o .. . El l i b'retto de l\1iche l Carré i J u l e s Barbi e r e s un recu e rdo de varias leyendas popular e s de la provincia de Bretaña; pero la trama es tan des­baratada i los p e rso naj es tan poco intere antes que es pre ci s o t e n e r una verdadera aficion por la tnú ica ide al para gu .. tar de esta particion. En p o cas palabras dir e tnos cuál es el f o ndo de la trama . .. En al g unos pueblos de Bre taña ti e ne lugar ca­oa año Una fi e sta, InitaJ relijiosa,1 mitad bu có lica a la cual c oncurren t o dos los v e cinos e n proce sion d t sd e la maurug ada. I~sta fi e sta se llama por allá P erclo n. Un j ó v e n Ho e l s e iba a ca ar e l dia d e l P e r(l un con la h e rm o sa Dinorah, la pastora mas b e lla de Ploertnel. P e ro al empre nder· catnino en proc e sion con todos sus atnigos i cotnpañe ras, se forma una tempestad i un rayo cae sobre la casa del padre de Dinorah. Hoel viéndose en la mise­ria sigue el consejo de un viejo encantador que le asegura, que, si permanece un año en la mon­taña solo i sin comunicar con su familia, al cabo de ese tiernpo puede ir a cierto punto donde tie­nen las ·hallas un tesoro enterrado i que el caudal ' sera suyo. l\1iéntras eso Dinorah cree que su novio la ha abandonado i se vu e lve loca. La pob1· e niña corte • todo el día i toda Ja noche por el monte , acorn-pañada por su cabra lo que hace que los campe­s. inos la tomen muchas veces por la da1na del Pra- S e oye n Jo s tr o z o s principal e s, el sonido de la campanilla cl e la cabra, las ... div·agacion e s de la ' loca, la t e rnpe stad i la tnarcha relijiosa. Un coro o culto alterna varias vece s con la orquesta que le da un r e alze nuevo i e traño. Al l e vantars e el tel o n la e scena r e pres e nta un sitio Jnui pintore"'co i a la izqui e rda la choza de Corentin. Un coro de cantpe sinos i labradores e ven agrupad o s. obre una c o lina cantando un hunno fr e sco i ar1nonio .. o. Los catnpe inos se r e tiran, i la cabra atravie a la e .. cena seguida por ~ l)in o rah qu e Ja llan)a triste rn e nte , i d e spues de buscarla un 1n o n1enro cree hallarla entre sus bra­zo , i entona una senciJla cantilena de una gran suavidad i elegancia : - Oh ! pequeñuela 1\tli dulce cabra. Entre mi s brazo s Duerme trnnquila. Dinotah s e va poco a poco escondiendo entre l o s arbusto hasta que se pi e rde de vista i eoren­tin entra n1ui asustado porque le parece haber oido can t ar la da,n;a . d el Prado. Con un aire asus­tado i contento se sienta en la puerta de ·su choza cantando : í, que Dios nos ofre c e en patrimonio U n t e m pl e dife r e nte a ca da cual, '~ i ll e n o" d e valor nace n algunos Faltótne esa virtud, para m1 n1al. .. El duo siguiente entre Dinorah i Corentin' es una escena en estremo cómica ; en que ha mos­trado l\1eyerbeer un humor i sentimiento de lo burlesco, que hasta ahora solo habia podido es­presar la escuela italiana con aqne1 arte i vida, qu e caracteriza el jenio meridionaL I-loe l golpea, i la loca ·huye por la ventana ; Hoe l viene en busca de su víctima, le refiere en una bellísima cancion,que fué mui aplaudida, ]as riquezas que tendrá si lo acoanpaña. El duo si­guiente es majistral en todas sus frases, i sobre • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 49 todo una ária cantada por Hoel que empieza por ma a suplicarle ac pte co n benevolencia esta pro­duccion de mi débil e nt nd i rni e nto. I uid v a nas son1bras i un trozo que canta eltni mo: • h poder de majia .... El seguntlo acto n1pieza en un bosr¡ue ilumi­nado por la luna. D e spuP.s ue un coro báquico de '"arios campe, inos que vu lv na su casa 1nui ale­gres: entra Dinorah i una e cena d el iciosa sigu e entre Dinorah i su sotnbra. L os ~a.yos de la luna atravesando por entre lo"' ñrbole le n1uestran a la loca su son1bra a quien ella se dirije i le cuenta • sus pesares corno a una arnaga : Oh ! n o te vayas }{ ápida sotnbra Tan adorada trozo que concluye con un cad e ncioso valse. La clecorac ion cnanbia i aparece un rio rodeado de pre cipio que ntra,·i esa un estrecho puente. Es de noche ; e o y· e n truenos a lo lejos, i el viento atravie .. a por ráfagas i hace mover el agua i jernir las hojas. Corentin llega acompañando a Hoel i quedando solo canta nn refran para animarse que recuerda algo el de l)rascovja en la Estrella del 1\Torte. · Ah ! qué frio! ah! qué miedo! ~ste trozo hace reir mucho, aunque tal vez sea ... demasiado bu.rle co para las circun tancias. Un duo ent~e Hoel i Corentin ha sido tnui aplaudido: Cuando la hora sonará. El fin del acto cuando se rompe el puente bajo los piés de Dinorah, el torrente se precipita rui­dosarnente i se oye el trueno cercano es exesi \'a­mente imponente i de una naturalidad nunca vista en teatro puesto que el agua es verdadera. El cuarta acto tiene varias e cenas campestres rnui bellas. El ária de Hoel (que llega con Dinor.ah desn1ayada entre los brazos) es mui tier~ na i sen- ... timental : Ah! de mi loco abandono rr'e e tá. dando la venganza Mi propio remordimiento. El Av~ Mar·ia que empieza Dinorah, al volver en sí i que repite el coro detras de la escena i que poco a poco se va acercando : es de una dul­zura, i suavidad majestuosa, incomparable. Maüama Cabel representa mui bien su papel de Joca-cu('arda; pero su voz no es suficiente­mente dulce i cadenciosa, aunque de una lijereza que pocas cantatrices pueden igualar. Saint-Foix en el papel del cobarcle Coreptin canta su parti­cion con maestría, Faurc en el difícil papel de Hoel ha dado completa satisfaccion a Meyerbeer que es el mejor elojio que se le puede hacer a un artista. ANDINA. Recuerdo de gratitud 1 Que dirije una madre al ilustre poeta granadi­no, señor doctor Manuel María Madiedo. Hablar a dicho poeta de las cuestiones de Dios, del Cris­to i de la inmortalidad del aln•a "es encantarlo." La política eu ro i los d em as Apósto­les hubi esen t e nido la conviccion que da ]a sabi­duría , de que ese h o 1nbr e a qui e n abandonaban en u d P'"grac i", era el mismo Dios bajo la fi g ura del hornbre, a quien habian srguiuo h a l agados por su 'locucncia, p or . u bondad, i para ser es p ec tado­res d e mil i mil milagro ; i a qui e n debian tnil i rnil b e nefi c ios : ya curando a Ja suegra del uno: ya librándolos a t odos d e l naufraj io: ya convir­ti ndo el a g ua e 'll vino en las bodas del uno: ya pagando e l tributo al César pur el otro: ya dán­dole abundante p esc a; hubi eran confesado de­lante d e l pueblo j ud io i d e sus jueces, sus pontí­fices, escribas i faris eos . Que ellos, se gloriaban de ser disc íp ulos d e l Dios d e Jos ej é rcitos baje la figura .tl e l M esí as o Cristo; bajo ]a figu r a del hijo del Artesano, d e l hijo de )a V írjen ; hubieran pu­blicado l os rntlagros que este Dios humanado ha • bia h echo en su pr ese ncia~ i e ntónces para dar testimonio d e la divinidad de su :VIaestro, hubie­ran arrostrado (como lo hicieron mas tarde, cuan· do fueron sabios por el Espíritu Santo) con gusto i gloria la mu er te ignon1iniosa i espantosa para sost~ner i confe ar al Redentor d e l mundo. Fe es creer lo que no percibin1os por medio de los entidos, como t es ti gos oculares del hecho qu e se e "' tá ejecutando, o que ·ea ejecutado: re­ferir un hecho que he1nos pre 1 e nciado es dar tes­timonio d e él : a í es que negar un hecho de que he1nos sido t e& tigos, es cobardía i bajeza, cuando , el autor d e l hecho será honrado i glorificado por la ratificacion de este mismo hecho, por personas a quienes les ha disp e nsado su amistad i afecto. Abandonando los discípulos a su 1\faestro, fue­ron ingratos al amigo leal i jeneroso, cuando lo vieron en la adversidad : ellos S@ arrepintiet·on de haber seguido sus pasos i de haber aceptado sus don e s: negando al arr1igo, negaban los favo­res con que los habia disting uido i lo presentaban a los jueces i enernigos de é l, corno a un impo tor a quien debian condenar i abandonar. Estos hom­bres a quienes Jesus babia e cojido entre toda la creacion para halagarlos con sus ben e ficios, el dia que este amigo s~N IGUAL nec esita una voz ~ue ]o defienda, que ]o con uele i lo acornpañe : una voz que diga: este hombre no es un bla fe­mo, no es un irnpostor ; su palabras glorifican al Dios de Israel: sus palabra t e. tifican la Vi rdad, i en la verdad no pu e d e hab •r iuapostura: F:l PS pacificador ·i no edicioso; upue to que ~~~ no preJica contra el gobierno, sino contra Jos vicios que destronhn los gobiernos: El honra al poder divino i tetnporal d1ciendo: "Dad a Dios lo que es de Dios, i al César Jo que es de César." I el dia en que este an1igo siN IG U AL n e ce ita cle una voz amiga que Jo defienda i lo consuele, esa 'voz enmudece! ••••••••••••••••••••••••••••••• ¡ Oh ceguedad del entendimiento hutnano, que 1 ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - • • • • 50 DR RlTA S. - .,. -"' ..... .....,....,..._,. '"'~- --~.....,...... -- ..... .... ...., ....,. ..... ,,.._ --....,. se e ·t ie n de hasta n o co rnpre od e r un h ec h o qu e se , a l univ e r s o en t ~ ro d e l a ob lac io n ui _ri j ida al Crist ?. l e esplica, un h ech o qu e e le h ac e e nt i r! . . ~ ¿ J ~· l o p o r qu_e ? P o rqu e ~ n. el C n s t ?, ~ s tá l~ Dt- J e ~ u " le .. es p l i c a p or n1cd i o d e u vida p r ac t 1ca v u1tJad de Dtos , an te qu1 e n las anJ e llcas J e rar- 1 l e na de v i r tu des. ~ qu í a .. . e pr os t er n an . ... Qu e E l n o e h o mbr e co m o t odos l o J e tn a s : ¡ h :H. e d e nt o r div i no! ¿ qui é'n s ufrit·ía c o n r e - p o r u eloc u e n c i a i s a b idu ría , qu e El es ~ up e ri o r ignacio n una o le da d a~rumadora> un llanto a la cie n c ia h u rna na: p o r s u s nHlag r o a c ur a - arna r go p o r c ru e le s d esc c p c l o n e ~, un d o l o r a~. e rb.o c io n e qu e n o hai un s er i o- u a l a J ~ l e n l a c r e a - p o r r e c u e rd o d e "g arra do r e ; ~ ~ v o s no hubt e ra1s cio n: 1p o r l os milag ro d e .; u i Lipl ica r l ~s P?nes i ~ej ado e c ulpi d o e n e l Gólgo ta vu es.tro n o ".'bre los pec~ ,.. p ara d a r d e co m e r a u an <.1tt o rt o, de l n,m o rta l , v ues tr ? n o t nb r ~ d e padre 1 d e a1n1 g ~! co n \pe rt ir e l a o- ua e n vin o, J e h ace r ce ar la t e m- 1, yo os ve o allt , e n m e dt o d e lacl r o n es, en medto p estad co n e l i'rnp e rio d e ~ u v oz , qu e e t e hombre el e una turba d e a s e. in os i d e in g ratos: ~bando- · e · Di o , su p ue to f1U e e l h o n1br e no ha p o Ji J o nad o d e vu es tr o s arn1 gos; n egado d e vu e stros pro­co nv e rtir el agua e n vino c o n s olo su palabra; t ej id os: o s v e o allí, consolando a vu estra madre que n o ha podido de nin g una manera dar movi- i a las mujeres qu e p o r :os ll o raban:. os v e o alli, n1iento i vida a un cuerpo inanimatl o , ap es nr de 1 darn o'"" una madre cual Jamas s e ha VI.. to: os veo s u s fervi e nte v o t o s i ~ u anh e l a ran i oso; qu e no ~ all í , ll orar lá g rimas d e sang re: os veo en fin, ha p od i do animar e l c auá v ery·e rt o i frí o d e a q u e - e xhalar e l últim o s u s pir o e n qu e s e reconcentran lla p e r o n a du e ña d e s us t n a s ~ ca ra afeccio n es . las es p e ranza s d e l R e tlimid o ; suspiro en que se L o s d iscí p ul os s o n t es ti gos d e t o d os es t os mila- e njugan las l ágri mas d e l d e"'g rac iado •••••••••• g ros, es d e cir, d e estos h e chos qu e dan t es tirn o - ••• · ••••••• • •••••••.•••••••••••••••••••• ni o, de qu e bajo las apari e ncias d e l Cristo e taba , ¿ I p o r qu é v e o t o do esto? e l Cristo no ha ha­la di v inidad, el pod e r, la_ mL e ricordia, la sabi<.lu- blad o c o nmigo. ,El no e s cribió sino una sola vez ría ; en una palabra, estaba Dios, estaba nu es tro e n su \' ida, s o bre la arena, i no se sabe qué. El c e ntro . ~ no escribi ó para que la pos t e ridad acusase de in- Ver e stas c o sas , s e ntir estos h ec h o s i n egar qu e g ratitud a sus discípulos, ni para defe nderse así e l Cristo es Dios, m e pare ce tnas abs urdo que propio : lu e go ¿ qui é n ha d e fe ndido al Cristo i n e gar que e l sol calie nta i la nieve enfria. acu sa do a sus amigos ? •••••• ¡ Cosa .. portentosa, Al estudiarse el hotnbre a í misn1o, i ver qu e cosa no vista jatnas! ¡acusarse el delincuente así es falible, débil, hipócrita, inlpote nte e ignorante, mistno, sin buscar disc ulpa a su delito, a su des­¡ que a pesar de que brarse Ja cabe za en las escue- lealtad, en algun d e fecto que él se hubiera imaji­las i el bufete, tiene que confesarse si e tnpre v e n- nado en su 1.\Iaestro, a quien no volveria a v e r e ido ; pues que al transcurso de muchos años de en e s t e nlise rable destierro !. ••••••••••••••••• estudi o s ignora mas de Jo que sabe; d e b e entón- i esta acusacion así mismo, la hacen todos los ces proclatnar al Cristo como persona divina, i apóstoles; no para hace r alarJe de su ingratitud, reconocer en El dos naturalezas, una divina que ni para d e sacr e ditar a su amigo en un círculo re­le da la sabiduría i que s e llarna Dios, i la o tra ducido, en qu e a poco tiempo despues moriría el que da la forma i que s e llama Cristo; pero que eco de sus palabras: sino que la transtniten a la en esta forma de h o mbre, no hai vicio ni defecto, ~ ~st e ridad, e n e l Ey·anj e lio, bajo su forrna para ni d e bilidad anexa al hombre. ~ que diariamente se haga pat e nte Ja inoce ncia i Todos los hotnbres que se han llamado gran- santidad de este amigo abandonado, de este padre des han tenido sus debilidades como hombre s, i sabio i misericordioso. como nacidos en la ignorancia han t e nido, por Esto es div·ino no humano, supuesto que n1edio de largos estudios, que aprend e r alguna cuando el amigo es traidor a la amistad humana, cosa. La hiEtoria nos presenta a un apol e on siempre quiere paliar su propia falta, con fa1tas con sus hazañtts corno héroe ; pero con d e fectos ( aunque sean imajinarias ) en el amigo vendido. como hombre: a un Ciceron sabio por medio del DoLOREs CALVO. estudio, i a CRiSTO sabio sin estudio i sin maes-tros; e n la pobreza, rico para alitnentar a miles . de miles de hombre.. sin hacienda i sin dinero : · Bl pan. fuerte sin ej é rcito : pode ro o sin trono: ¡ viendo Fantasía sobre algunos modis mos de la lengua castellana. esto ¿quién podr~ negaros R e dentor nuestro? No sé si ya he dicho alguna vez que mi mujer Nadie ! ¿ Quié n podrá neg aros al cont e n1plar ese e s buena cotno el buen pan, aunque algo capri­relijioso silencio que reina en vuestro templo, i chosa i susc e ptible; así es que, con escepcion de esa multitud puesta de hinojos ante vuesta imá- una que otra disputa de poco mo1nento (las mas jen ; i ese deseo constante que nos anima para largas no pasan d e media hora ) la vida marital que os rindan culto en espíritu i en verdad sin que hacetnos desde el año de gracia de 1840, celo ni riva1idau, como S'-lcede en las afecciones poco n1as o ménos, es una vida de ánjeles: i le de las criaturas por ]as criaturas? ¡¡¡Nadie !! ! llarno de gracia, porque realmente Ruperta hizo El culto de servilistno que el hombre tiene por una gracia en casarse conmigo, siendo ella entón­~ 1 hornbre, va d e caye ndo c o n el ti e mpo de grado cesj ó ven i bella i yo pobre i feo. e n grado; dejando una huella d e vergüe nza en Esta armonía conyugal, no obstante esas pe­c lJa Hubo tiranos ante quienes los palaciegos queñas disonancias i aun destemplanzas inevita­hincada la rodilla los proclatnaron dios e s: hubo bies, es debida en parte a mi carácter tolerante i ~EDU C TOREs prosternados ante el objeto de sus deseos; pacífico, i sobretodo a mi franqaeza, pues yo soi huri1illados i ave~gonzados mas ~arde des~ humi- lo q'!e se llama pan pan, vino vino; i con estas liante _pro~t~rnac1on, ta.?to mas sa hubo teshgos.de cuahdades le he cojido; como dicen, el pan debajo eltn; • nad1e se av( .. rguenza de tener p,or test•go ? del seno . BÁNCO DE l h.:: r 1 .... leA. JBUOTECA LU IS_ A~·tG:l. /l. ~ANGO H~I\áE • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BlBJ..JO'rEC DE SI·~ Ol~ITAS. 5 1 - Una tnútua contl ;). cendencia i suavidad tan por e a a1ter!labilidad paniega que e nota en uniformes ( i es lo que quiero nd\pertir n este nuestra pobre n1esa, i de que dices tu que yo tne cuento a los maridos, o a los que se sientan con quejo, que a falta de pan buenas son tortas, j lo conatos de erlo) hacen tnilagros domé~ticos; que se ve aquí en nuestra casa son tortas i pan los monte , como dice el evanjelio hablando de pintado en comparacion de lo que pasa en otras, "' la fe, pueden tra ladarse de una parte a otra, o en donde se suele ayunar a pan i agua la mayor parte términos equivalentes, cualquier cerro de dificul- del año. tade~ se allana; la tnisrnas pie~ra pueden con- í! porque querer que lasco as salgan siem-verllrse en pan n ca o de nece tdad. pre a medida del deseo, i segun el paladar de Para que se juzgue de la paz i concordia que >cada uno •••• re~n~ en mi casa i en la de mi mujer, voi a _des- > Pues! 110 hai que abarcar mucho, no sea que cnbtr calau_w curr~nte ~na de esas ~enas an1m~- nos ~uccda lo que al perro de la fábula, que dejó das, .que s1 un estrano las presenciara, cr ena caer el pan verdadero, por el finjido que veia en que J ba a 1 ?rderse la ca a, pero qu~, obs~rva.da~ el agua. a sabes que yo te amo, 1 •••• lo que te eu calma 1 n la lu~ d~ una filosofta ordJnarJa 1 dije ántes de casarnos : contigo pan i cebolla, i de un prudente crJterto, se reduc n a nada en debajo de una piedra. dos platos. e· h h d h r. l d . aertamente asta a ora na a nos a la ta o, , Poco ~lempo despues de casados, cuando t~da- ¡hemos tenido un pan que comer. YJa :on11an1os el pan de la boda, puede decarse, , . estábamos un dia a la me .. a a la hora de co tu m- A lo menos yo trabaJO hasta donde puedo bre, i debia ue ser tal el entu iastno con que yo para ganar el p~n de ca?a día. enuullía q. ue al mascar una rila de gallina que / o se lo p1<.lo a Dtos cuando rezo el padre b ' ' ~ hubiera podido servir para una nlatnpara, me nuestro. mordí la lengua. l\1i Ruperta notó el jesto es- I yo me conformo con que el Señor me lo dé, trarnbótico que hice, i se enfadó, conteniéndose i aunque sea de yuca, de centeno, de acemita, o no al principio por prudencia; pero '!lO tenia la ma- importa de qué. En teniendo pan i toros, como no puesta en la boca, i como no hablaba palabra, dice J ovellanos, ande la rueda! Hasta con los me dijo con cierto tonillo : panecillos de San -icolas rr.e contentaría, sino -Ahora le echar_ás Ja culpa al pan. hubiera mas. Habiendo un pan seguro, todo lo -Por qué? le pregunté al cabo de diez segun- demas puede tolerarse, i por eso dicen que los tlos, sin quitar la mano. duelos con pan son buenos. e . d ' , -¡ omo s1empr~ te parece uro •• • •. Por fortuna en este nuestro pa1s nunca nos -A 1ní? faltará, pues ¿dónde hai mejores tierras de pan -Todos los dias es la cantinela del pan detes- llevar ? I tantas cosas que se pueden hacer con table, negro, tieso como guijarro •••••• Que por el pan ! Mira! sopa de pan, miga de pan 1 rellenos qué no lo traen de otra panadería ••••• Que si es de pan; aunque no todo en un dia, porque dicen frances, que si es ingles, que si es del pais..... que pan con pan es comida tle bobos. Que si . es 'IJI,ogollo, que si es torta, que toma, que En esto ibamos dando ya fin a nuestra motlest~ daca···· refeccion, i, consumida )a jalea de batata, nos lim- -Peró hija! dije pudiendo apénas articular piábamos la boca con el rnantel, i sacaba yo el palabra por el dolor de la lengua. escarbador. Retiramos, en fin, los asientos i le- -I ahora dirás que no ! •.. Si te ponen pan de ' vantan1os la ses ion, i des pues de recitar el bene­a mitad dices que quieres pan de a real; si te dan dicite, abrazé a Ruperta i le dije: con que no mas de este dict's que Jo que te gu ' ta es la retorita. disputas, que ya somos viejos • .- •• Tan pronto suspiras por la 1nogol/a de chicltarron, Viejo serás tu .... Siernpre has de estar echán-tan pronto por el n1ollete. Pero todo te parece dotne en cara la edad •••• malo. Quién te entiende ? -Acabaste~ -Otra te pego! •••. lba a decir que son1os vie­jos de casados. l\1e lo negarás? A no ser que tu -IVIe parece que mas claro no canta un gallo. te ca ases de pues que yo-•••• Pues si tu no me entiendes, hija, quién me ' o señor, que fué la misma noche, i el mis-ha de-entender? Creo que exajeras un poco. Mal mo cura nos echó la bendicion. pudiera parecerme duro el pan que me das cuan- . , , . . . . do siempre vena-o a comer con una harnbre no Bien . alla Jba yo. Sotnos casados VIeJos, J diré canina; sin~ yankee; con un apetito digno S no seria regular que, cotno dice el maestro Pania­de Mackintosh. ¿No has oido tú decir que con ? gua se. no qu~rnasc el pan en la puerta del hor­buena hambre no hai pan duro ni rnoreno? no; qutero decu~7 q~e al ~abo de las can 'adas s~l- -Ya! es que los l1ornbres son tan exijentes, gatno con que elr

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 63

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 22

Por: | Fecha: 16/05/1897

I :fJ3iSetllanar~o ~oIíticot jLiterario ~ 1Aoticioso Axo L--SERIE 1. } Bogotá (R EPÚBLIC.\ DE CQL01IBU), do,n ingo 1G de Ui1.yo de '1897. { NÚ;'fERO 22 H:fJ3ogotá" DIHEC'l'OIl , Ibuaroo -Espinosa tDuzmán. MIGUEL ANTONIO CARO CAN DI DATO DEL PARTI DO NACIONAL PARA LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLlCA EN EL PROXIMO PERIODO DE ,898 A '9°4 DEMENCIA REMATADA Lleg{llnos ú creer que la influencia de la connwmoración que los pueblos cristi<1.­nOf; celebran en la Semana Santa f'erÍa bastante ú mocterar, ya que no ú extin­guir, las pasiones de la lllc;t,quinchul ¡" del odio político en los r//8idenfe8. Confesamos eon dolor que llucstra creenCltL rc:mltó erl',Snea. El diapa:-;ón ele la diatriba y de la calumnia ha subido cn la prensa de aquellos ad\"cl'sarios, y tanto es así, que lilUCh as yaces se han oído ya condenando ése estilo propio ele taberna, pero ajeno en el campo de la políticn, donde debe usarse de las más cortes('s for­mas, que al~ian toda personal ingerencia, para contender ünicamente en la serena región de las ideas. ¿ Piensan acaso, los que así proceden, que es signo de robustez ese lenguaje des­comedido? Pues se eq l1i vacan lastimosa­mente, porque quien tiene la razón jamás apela á las armas prohibidas para defen­der su dereeho. De aquí el que los llOmbres sensato's de todos los matices de la política, los que tienen sentido pnlctieo y comprenden lo que significa y cuáles pueden ser las co)} ­secnencias de semejante conducta, deplo­ren la falta de cordura en los periódicos ele la oposición al expresarse en términos que contrastan con la serenidad-síntoma ele yel'dalit;oFl. Hesultado de esta c"llvic­ción, la soleclad en que hoy i:>e encuentran. los difamadores de ofit.;io. ' ¡Y han llcntdo su osadía hatita decla­rar, sin morderse la lengua, que el Olero forma en sus filas! Pero es así que los di­sidente8 todo lo "en negro, espantoso, en la situación de la. Repüblica, y en el fon­clo de esa negrura sólo divisan el cataclis"­mo, el caos; luego piensan. que el Olero sc halla identificado con ellos en el crimi­nal prop()sito de dar combate ú iWititucio­nps y Gobierno, y, por elldp, que tienQ el deber dl~ hace;do así para eyitar IrL catl'18- trofe que se nos "iene encima. . Antp semejante dcclaraci{)Jl, que de­nuncia la m{¡::; rematada demellcia, nos li­mitarem os ¡'t con~ignar unas bre,'e:o; obser­yacioJH'~ En el seno de lo:; partido:; conside­rados como esencialmelltl' católicos en . di,'el'sc:; países, úelll' H'J'ific{mdose un ma.l~1to Jl1oyimiento que tiende Ú :';l'paral' la causa de ht Religi{)J) y los intercses de la IgleMia Cat<')1ica, de los intereH';; políti­cos y e ta bes len' la prent'a, y 1a u1 e!1 1e gaü,:.; ,- mo cesarista que ~ostiene 11 fuego y san ­gre aquella unión y amalgama <)uC' se cs­tereotipa en El Slglo fuh¿1'0. EstaR mismas tendencias tienen en Francia su manifestación en la prensa ca­tólica. Allí hay también algunos défcnso­res de la antigua intransigencia, de la alianza inquebrantable de lo eterno y de lo temporal; pero la gran mayoría de los católicos considera ya que la causa de la fe, la causa de la religión, estft muy por encima de los intereses de partido :r de todas las formas de gobierno. Sostienen, por tanto, que la Iglesia no necesita aliar­se ni al llamado legitimismo ni ú ningún partido en' el régimen de la República, y sólo debe atender á la defensa de sus pre­l'l'ogativas <'JI el terrpno comÚll de las libertades constitucionales. ¡Yen Italia! Organos tIc la prensá oue se han considerado no extraños ú la [~tmósfel'a que se respira Cll el Yatit;ano, han pa trocinado la tpndcncia sepal':1.tiMta ele las cuestiollPS religiosilísimo talento sabe hacer condu­cir, de la manera más hábil y di plomútica, la acción toda ú la independencia de la Iglesia ele las formas de Gobierno, sin ex~ cepción de la monarq nía, córisiderada en otro tiel11po C01110 la vestimenta ü~reem­plazable del catolicismo en algunos Es­tados. ¿Cómo desconocer la grandísima im­portancia de este movimiento por las con­secuencias (p.le traerá· ú la paz de las con­ciencias? Así no preRtarÍt la Iglesia, con1.o algunos 10 solicitan, la egida de su ampa­ro á los yeleielosos, y las más de las \'cces menguados intereses de la política, ni in­yocallllo el apoyo (lel Pontificado se pro­moycrlÍn trastornos en las naciones. y si ha," no pltcden invocar el apoyo lll',ral del Pontificado ni los Borbones en Núpllles, ni los duques dest~'onadoH en el fOllll~a l'S 110 sólo debcr de jllstiát, sillo de lealtad." gmtitud, de patriotislllfJ y de alllistad, Cuando, en époea luc:tllflsa, estll YO l'll Co­lombin pe\'seguida la Iglesia y primda de sus derechos; cllando rei Ila ha /;1 lll~ \'01' cOllfusiríll de ideas COlllO resultado cI(' la apostasía ofieial de 1858; cuallclo no PO¡;OS l'atríl iCOR hahí,lll a¡;ept;ulo, :>in saberlo, varios de lo'i errores del lil)l'l'idi~lllo teológieo condeuaJo por la Iglesia, fundó 1I f;(ecl el periódico El TradicioJlisfrt, y enseürí y dinll­gó en él los sanos prineipius católicos l'n Illate­ri: 1H políticas; dio ,í la idea religiosa, pl'eellli­ncncia sobre las rloctrillas llumanas : defendió hriosamente los dogl\l:lR rlt~ la fe eontn1 10<; :l.ta­qnes de la prellsa illlpía; volvió por los fUl>I'{ls de la eduI'aeió lI el'i¡.;t,ialJa, sostUYO los rÜ~l'celios y el hOllor del Episí~opado)' del Clero; unió á los eatólicos en ulla idea ~ola en el telTl'110 po­lítico, v mereció los insultos de los incrédulos, las iras y perseeuL:iones de manuatal'iOR I'!ldi­eale:;:, Como si la tr,n':! del periodisl1lo 110 /¡a¡;:tara al celo de usted, editó liln'os y oplÍ;;culoH de pro­paganda- antes había escrito brillante refutación del sensualislno u:ilitario,-fundó sociedllcles ca­tólicas, y dio E'l entollees raro ejemplo de pmc­ticar la piedad sin ostentaeión, pero sin cobardes respetos humanos, Enseñaba al mismo tiempo eH la cátedra; y file usted e I primero en Bogotá quc, adelantándose á laR deseos de León XIII, leyó filosofía segúu la mente de Sll lltO Tomás, siguiendo el clásico libro de Sanseyerino, Cuando, aflos después--grac111s Ú la de­llIencia el i ,'i Ila, que emple1í como instrulll entos 1 fl ge!lerosidad de ilu8tn,;, eonservadorcs, el genio del doctor Núfiez y la conper!l.ci6n ele varios li­berales vueltos ¡í mejores ideas-cesó el régimen anticatólico e1\ Colombia, toccí á otros la g loria de vencer la l'ev ol llcicín en los cll'mpos de hatalla, y á usted la de redactar el proyecto de COllStitU­ción que lm/¡ía de dllrse ¡Í la República, Tal pro­yecto, que, eon liger::ts ya I'iantes, es lioy nnes­tra Ley FUl1clalllental, respira espíritu católico desde el eneaheznmiento, que reconoce fÍ Dios como "fueute suprema de toda antorilbd," has­ta el artículo que ol'(hH1. CiLIO los poderes plíbli­cos protejall á la -Iglesia Católica, ,\- 1n bagan l'~SP~,tH\' .. como esellcial elemeuto d~: ordl'lI so­CIal. Varios llIielll hros ud Cuerpo Con,titllyente, :;ill dnda d~ huella fe, cr¡>vc\'o11 e,>eesivn'< las 1'<'11- tlljas que se \'e('!!nOCI:lll 0'11 la COll"t.itll('i,íll ,í la Igl(:¡,ia y al Clenl, En defensa rle h L1I1'l Y del otro pelelí usted I'l,,'ia hatalla, ,\' ;;l)\' ll,~tigo de , que usted tuvu por ¡;()\ISldtor \' -por ~Llía :llllu~­trÍsi1l10 seflo\' Palí 1, ,\rl.f)hispo de Bogot:í, ..:\0 se cansaba el elllillentt' Prelado de el()fI'inr lus es­fuerzos de ll,;ted t:1I f ,'()I' r/p la C¡llIS;~ entrílica. y más tarde resLI!1lirí (,"o;; IlOlIrosÍsilllOS l:oll<:eptot< en la carta que esc\'ihi() nnt('~ de pnrtir para _\napoillla, y qHC fue l'1 tl',;tallll'lltll dl,l ilustre .Y yil'tuoso Arzuhispo, La COll stitu¡;i ,íll IIlcl'ecirí el hOllor de qU? algunas de RUS disposicioues, en lo relativo fÍ lo ecll'sirístico, se insertasen textullllllentc en el Concordato celebrado entre la Snnt<1 Sede v el Gohiel'llo, El Coneonhlto, quc es ley de la He­pi'Lbli¡; a , es también ley de la Ig lesia; ]l:ll'te in­tegrantl' del Derecho Can6ni¡;o, Vino llsted ri ejercpr la l'ri Illera .\lagistI'H­turn ti,'il d (~ la Uep(lblicfl, fÍ llOIIC'\' ell planta ('n el Gobiemo lo <¡ne había pl1sl'iiad" de Imlabrn , Xo lile t.oca ¡í illÍ dcei\' ,í u1:itel1 si su cO lldueta ¡;omo Prpsidellte en lo relHtivo ú la Religirí\l, ha sntiHfeeho ,í la 19lpsia, El gran,dc y santo Lelín XIJl ha elogiado ¡Í usted tOlllo;í go!Jel'n;lIl­te; le hl1 conced ido las L:o\lIle(:o!'Hcio lll'S 1I1¡Í~ honol'Íficas que da la. Santa :-\l'dp ,í lo~ Ma­g: istrndils e'l tMicos; ha escrito ¡Í IIskd eu los tél'llIino,; Ill ,ís hOllrosos; le ha !!\¡seqlliat!o COIl íutilllO, "nliosÍsll1lO presPlltL', El 11!l~trlsilllO se- 110 \' LIel'l'el'il, Ill0d('lo de dis('I'l'l'iríll y pl'udcllcia y testigo de \'ish ,]PI ClllllpOl'tHlllir'lIto de usted, eSl.:l'ilJió deHde HOlIlll , aÚll, no h;IC(' UII mlo. en Gutn que ,,(' publierí illlpl't'sa: "SI! ill folllHí Iné­. ro (e l Papil) de lo I'elativo :í In L.u:I('sia y al E"ta­do, Aquí eonll'n<:é pOI' (lal' 1I11 tilinl ,,;dndo ni SU11l0 P01ltífice (>11 lIoll1bre del SI'Úill' Yicepre:o;i dl'llte \' nutol'idncl('l'; de Colol1!1)ia, (~ hice toda la justi¡;i-;' que' es clehidn ¡í 1m; HClltill lil' ntos l'atóli­(' OS de IIllestl'OS lI1all¡];ltarios, <¡!lielll'.' ncntall tríllto rÍ, In Iglesi:l \' la dejan ('11 cOllljJlctl! ¡ihcr­tad de obrH!', d,índole apoyo ell fodo, prineipnl­mente e ll 1M; llli"iolles." ell la Inf'tl'ueciríll plÍ­hlit; ll, ('01110 la I/Iijor' prlleb,l, e'llt l'C illllchas, e/e los nctos del Gohic'l'Llo \'o lOlllbinllo I'E'SIH'l:to:í b Iglesia, Illlmé 111 ntenciólI d(,1 Pildl'e Santo, ilU!!! esperird11lelltl' haeia el Lloll1bl'illllicllto, que {>I ."il conll"p, del dodol' CaI'I'M;(I"illn pa]'!l .\linistrll de IIl,tl'lI l.'"ilí ll pI'¡/di"a, lo ellal hn sido 1I11 I'alio .. sísimo hO'I/CII'ljP tTibllt(/llo rÍ 1(/ Tq,'('úa ;pOI' pi [<;xcell'lItÍ:;illl" ;'l'ilOl' Gil I'O, " Ell ('st!)S líltilllllS día" ¿ ha relllJllci :ldo us­ted ¡1 ~ll [l' ,) ¡í ';\l Il IIlOI' ,í la Igles ia; ha r esuelto quelllill' 1" ' 11I f' adoró rlesd~, ll'ill0 \' adorar los ídollJs qllL' Iliw trizas? ~o, IlIil veces IlO' N" he ¡;es;v lo Ik hahl;¡1' COII \lsted, de H'l' sus ¡¡dus. de ser tl';;tig-o de KlI vida plíhlil'H Y-HIlIl di l'Ía, de la pl'iI'adil, EII punto 1'l'lig'ioso liD Itay Iwís muJa IIZ;1 (>11 ns tpd "illO q Ul' su fe \' su pil'dad 1'(' han ;1L:elldl';ldo eOIl los :ÜWI', Lo 'lfil'lllo ell'llP­llalldo 111 i p,iln.bra sacl'rdota l. L,t ideil rle Ile\'ar ,\ UII sHcI' rdote al .\'lillis­terio de Lnstl'il l't; ilÍ lI públ iea no es 11lIeva en us­ted; 110 IIH ci,; ti \) las lIecesidadcs l'0lítie'IS dl' ULl 1110mellto, .\lu eOllsta de ciert ll que usted illdiel) al duetur E-l olg;llín. cuando (>I e~tal¡a ejer¡;il'n­do la Presidencia, quc 1I0mbl'11se ::\Iilli~tJ'o ,¡ un eclesiástico; y si IIolguín no lo hizo no fue porque rechazam la indicación, ó no tuviera vo­luntad de hacerlo , sino porque se 10 impidie­ron dificultade,; de otro orden, ;\" usted le tOCI) realizar el pensamiento, siendo ,!uizá el primer gob~l'nal\te de AlI\él'i~H, en este siglo, ljue ha dado t,d l1luestm de confianza á \In miembro del Clero eatrílieo, Sólo que IIlCjor habría Iwcho t("l en ~ ! eg ¡r ,í uno de tántos s¡¡eenlotes CPIllO hay en el paí;;, qlle me aventajan en ciencia, e,,­perienL: ü\" lLl~ritos 'y virtudes, A CI~ pté el 1I0mhmmiento ell ll que usted lile homó, prc\'ill el :lBlleplrí.cito d(~ Ill i Superior ecle­siustico, pUl'que ereo que el Clero tic'ne derecllO lHlIl¡;io siu pena, y antes COII la satisfllcci6n de quien suelta una cargn que Iastinll\, ('11 el 1110- 1I1('nto ell que nstecl lo crea conveniente tí su Go­hierno, sill dejar por eso de ser amigo sincero RUyo y sill <¡ue cambiell mis sentil1' ientos para ('011 usted, ('0 11 mayor 1':17.6n presentaré lIli 1'e- 1I111leia ell el IIlOlllento en que el Ilustrísimo se­í1. o r Arzobispo, ;í r¡uirll prometí obediellcia el día de IlIi ordellaci,ín, crea, qne mis humildes sel'vi­eio" liO ll IIlf\S líti Ips :í la Iglesia, en otra parte, COlllprendo lo dolo\'o;',o del cargo que se ha Ii('eho ;i l¡~tpd: para 1In eatólico ele Sil talla no ltilV Ot'PIISil selllej a nte :í la de qnt: se dude de su f(" I )ios lo ha permitido para ac¡nililtar COIl los padl'cilllielltos la ol'todoxía de listed , Ade­nub, r[lIe ya el Redl'ntol' Re lo había anunciado rí los qUl' tl'¡¡\¡ajall por b Iglesi¡l: ,':,'i patrem frtmilills B"l'{,eúuú CO('(/I'Cl'lll1t.' '/1111 11 f o II/agis rfllllll'st'il'OS ('iIlS,) (l ) 1)(' lIsü'd si licero l'stinJ;1.' in ieia­tiva de llst!:'d,." IIliís se habría, log l'nclo si mi falt.a de \'el's1\¡;i,íll 11[\ 11IIbiera HL'n'iclo, Ik ollst<1eulo. :-:\i yo hui)i,' ,(, \' isto ('11 u'ited, 110 digo hosti­lidad :í In l,!.!;lvs ia, 110 digo plHlles contrarios il el la , sino illditerL' lIeia siql.lil' l'¡I, hahl'ía renulI­eiado el .\tilli,-tl'l'ill, Sill que II\(' lo hubiel'a illl­pedido 11111~1l1l:t l'OIISiderHeilíll t('l'l'ellaJ. Y lo ]'e- :'\0 quiere C'l gran partido nacional con recrimi­naciones)' amenazas como emplean otros, ni obtener firmas, ni oponcJ',;e á quc las tenga su leal y meritísi­mo competidor. Con franqueza y con visera levanta­da lo,; pe,'iódicos del partido han principiado en el te­rreno moral l,l lucha cleccionaria, su candidato honra ( 1) \h\" :\, "5 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. las columnas de los periódicos y no ha dejado para mañana el escoger candidato, porque no está en la expectativa de aguardar los resultados del Simún si la hubiere, pero que la Providencia ha de querer que no; Dios vela por la justicia de las causas. Ojalá que el candidato alariado por los intransi­gentes históricos, no vaya á tener la decepci6n de Na­poleón, que cuando descendió del pináculo de sus glorias al estéril ., Peñón de Santa Elena," sólo tuvo por único amigo al fiel Bertrand y cuantos no eran sus admi radares! . ... ,\. NOl;UERA CONDE. UNIVERSIDAD NACIONAL (FAI l LJ Al> IlE DERECllO y CJE:"\CJAS \'ol.inc.\ s ) El 11 de los corrientes, á las 6 p.m., en el 'alón del antiguo Palacio, tuvo lugar b sesión solemne de la Socie· dad J urídica, compues~a de la flor)' nata de los estu(liantes ele la Facultad de Derecho. El objeto de esta sesión fue ina'lgurar la Sociedad, en la cual se leyeron cuatro piezas jurídicas, ante lucida .con­currencia, en cuyo seno figuraban los doctores E. Cham­peau, Luis M. Isaza, .\braham Fernánrlez de Soto, Carlos 1IIartínez Silva, etc. etc. Principió la sesión con la lectura de una bien elabora­da pieza literaria del doctor Constantino Peña \-., en la cual expres6 el fin de la fundación de la Socierlad, dando á b vez voz de aliento á sus miembros. Acto continuo se leyeron las cuatro piezas jurídicas de lvs señores José J. JIel'll:ínrlez i': .. Luis Conzále7., Jorge iI[ejía y Carlos Bra\·o. de a"uerdo <:on lo anunciado en el programa del acto. ~rofunda admiraci6n cscucldmos la lectura de tales .le revelaron. á la par que el gran taJento, la \'asta .1 de sus autores. rabajo del señor H ernándcz N. vcrso sobre "\"07'''' áÓII, uno de los puntos más difíciles y escabrusus de nuestro Código Civil, tema que rlesarrolló con la maestría de viejo y experto jUlisconsulto, con precisi ón, clarina,l y raciocinio rlignos de elogio. En nuestro próximo número pu.blicaremos esta pieza jurídica, seguros del beneficio que oe su lectura reportarán los abogados: porque trata cuestiones de suma importan cia y originalidad, como son la distinción de la novación, proveniente de cambio de acreedor de la cesión de créditos, cosas muy parecidas: 1", clara y conveniente crítica alar· dinal)" del artículo '527 del Código Civil, relaciOl~aclo con el 1689 de la misma obra; la determinación precisa de las clases de novación y los efectos de la condición re· solutoria en este contrato. El señor González demostró llerentoriamente que en Colombia existe la legitimación ipso jllre y la legitimación no ipsojure, üoctrina que rebate la de M. Champeau, quiel1 sostiene que aquí no hoy sino la primera, opinión lógica y verdadera en el Dereclio 1<.001ano y Francés moderno; pero jamás en nuestra legislación. Recomenrlamos al ,cñor González como joven de gran talento y de verdadero criterio jurídico. El señor l\lejía mostró en su tesis un vacío en el pro· cedimiento civil, la cual tesis merece leerse muy cuidadosa­mente, porque ella trata asunto delicado )' discutible en el campo de nuestra ley, y [Jorque su autor es uno de los más aprovechados estudiantes ,le la Facultad. Por último, el joven Bravo presentó su trabajo, que rodó sobre la Historia del Derecho Comercial, trabajo de gran mérito y que puede dar luz acerca de materia de tinta importancia . Terminamos estas líneas enviando nuestras más calu· rosas felicitaciones á los mencionados jóvenes, á sus dignos maestros y :\ la [<'acuItad, que cuenta con estlldiantes como esos, que en breve serán motivo de orgullo para el foro co· lombiano. '.i;;tt l' ciol,' ¡",Tew York, Seiior DireClor del BOCI>T.\. Muy seflor mio: 1·:1 tema que da asunto á todas las conversaciones, lo mismo en la algazara in acorde rle la I,olsa que en los inti­mas corrillos del New York, 'lue se divierte, donde el co­mentario surge y la frase se estruja ó se hincha para elogio hasta descomponerse en la censura, es ti (;'reater \'ew York objeto de toda~ las miradas de los hombres públicos y la adición nueva de orgullo á los felices adoradores de esta metrópoli. En .\Ibany, capital del l';stado, se \'otó há días el pro­yecto de Carta fundamental 6 Constitución para la canso· lidacirín de las ciudades de ,'\e\v York, Brouklyn. Long Island )' los \'ccinos :\Iunicil'ios, abarcando toda esta e'lor· me extensi6n de terreno 1,1 respetable cifra de 360 millas cua,lradas. La ley ganó en una mayoría de votos, y la con· solidación se vel ificará en Enero del año próximo, viniendo á resultar la ciudad rle .\ c\\" York, pOI' arte de las J¡ adas de su Senado, la segunda metrópoli del orbe. El hierro comenzará su obra, morderá en las calles para alzar armazones ele elevado, se deslizará sobre el al­falto para servir de rieles á trandas, tloi.Jlado y Jlulido for­mará "ientres de locomotoras, y retorcidos en gruesos hilos irá de cable arrastrando el ancho carro. Los poderosos fe· rrocalTlles, los silenciosos ómnibus, andarán para entonces r ,200 millas de largo. Las calles, n;idaclosamente clasifica· das, tendrán 3,000' millas de largo, y entre sus 13°,000 ca· sas de viviendas, sus 37,000 almacelles mercantiles, sus 1,100 iglesias, sus I,I25 hoteles y sus 350 escuelas públi. cas, hormigueará la gran colmena h.u111ana, los 3. roo,ooo habitantes de torlas las razas, desde el apático é inteligente alemán, el ambicioso irlandés, los "ivos latinos, los andra­josos turcos y griegos, hasta las lejanas costas de Oriente. UrJ]OG OTA))-Ma y o 1 6 La nueva ciudad contendrá la mitad Ó más, de la po· blación del Estado de New York, y se dividirá err cinco !Joroltglts Ó grandes distritos denominados Manhattan, ósea el actual New York; Kings, la actual ciudad de Brooklyn; Queens, comprendiendo las ciudades y villas de Long 1s­land, Flushing, Jamaica, etc., y Richmond, que abarca la graciosa Isla de Staten, donde se !:lavan, verdes y coqueto­nes, un montón de pueblecillos. El Gobierno lo regirá un Alcalde y una Asamblea Municipal elegida por el pueblo y compuesta de (!os Cá· n1aras. Esta Babi!oniil moderna, dirigida por un hombre tan sólo, espantaría á cualquiera cuya sangre bullera con más grados de fuego que la del cráneo del Alcalde del Greater New York, el cual, como apocalíptico ingeniero rle una gi, "antesca máquina, atenderi tan sólo en las doce horas del día el movimiento atronarlor rle tánta ruerla y tánto émbo· lo y bajo su vista omnipotente cuidará del servicio de po. li~ía y bomberos, de la higiene, de la instrucción pública, del ornato público, de la economía, ) en todo y bajo todo irá su firma como mandato de este nuevo monstruo de activi· dad, moderno director de un pueblo rlonde bullen los vi­cios rle todas las razas )' las virtudes de todos los pueblos. Para este mes se ha fijado el día de la inauguración de la tumba del bizarro General Grant, aquel modesto solda· do que, combatiendo con el arma por los derechos del hom· bre:lIegó á gobernar con dulzura y justicia los Mstinos de esta República. ,\lIá en un paseo sieml}re riente, bañado por el sol en sus agonías del crepúsculo, lamido casi por las verrli-grises aguas del Hl1dsOI~, alma de tántos poetas, se alza respetuo­so y sencillo, sin pretensiones arquitectónicas, ,ino modesto como el carácter del granrle hombre, el pallteón cuadran­" ular rematado por enorme cl\pula sostenida por columni­ITas blancas, y en su interior el sarcófago de piedra donde se guardan los restos del adorado héroe del X orte. Para ese lugar citan las autoridacles: regimientos en· teros con sus uniformes gall"rdos irán á presentar el arma y á ofr~ flores ,ti (~eneral Grant, y torlo el puei.Jlo oc u­jlará las arenadas avenidas del Riverside que. desperez,1n entre el ~ésped ya verdeado con la llegr,da tnunfal de la nueva pnmavera. ," ~ * r:I puritanismo de I"s grandes moralizaoores I\co)'or­kinos, la santidad el\ que desean vivir los nuevos grandes castc)s, ha llevado su exageración hasta rlel\unciar como obra perniciosa, atentadora:í. todos los principios de r,·I,· "ión y moral, peligrosa para torlas las almas y hereje como los infolios macabros de los blasfemos, la última obra dd poeta y novelista moderno italiano Gabriel [)'Annul\zio. El IJÚtllfO de 1(1 JIlII,rlf', libro donde flamean al par de ~entencias atinadas, observaciones de gran filósofo, gracio. sas desvergüenzas y cínicas resoluciones de la escuela de· cadente, reve],tnc!o al émulo dI) Verlaine, que un día con­sagraba, sal á la virgen y,al otro, eróticas estrofas á la mari­torne del café Planch¡ord; y descendiente del Conde Vi· lIiers ele Lisie Adam, candidato al trono rle Grecia y eS¡Joso de la sirvienta gl'Osera de una miserable casa rle huéspedes. ElFiScal pitle el secuesffl) JeJa-crtrra\7eTtitht ai inglés, represión severa )' sin remuneración al. atrevido editor, y amenaza de prisión al ciudadano que sea sorprendirlo in· filtrándose en ti cerebro macizo y bien compuesto, los des· equilibrados párrafos de un poeta neurótico y degenerado, asombro hoy por su talento, su magnífico vocabulario y su ojo de psicólogo, del mundo literario, sin tomarse el traba­jo esos señores regeneradore~ de numanidades y moralistas sin moral, de ordenar somate"es ea Broac1way y cerca­nías, para hacer entrar en redil tántas ovejas r:!escarriac1as de mejillas pintadas, y tántos corderos ext raviados asalta­dores de ventana . i!:­" ,. 1-:1 vapor trasatlántico I:l. .fI. lifeier, reporta haber vis­to á '50 millas de la Isla de Terranova, un enonne témpano de hielo de los que anualmente bajan del polo al principio de la Primavera. La mole tenía unos qUll1ientos pies de altura, por mil dlH1tor Gustavo Doré, el que á fuerza de lápiz en· carnó las figuras heroicas de b Biblia, el que cultivó el género de blanco y negro, donde la armonía ele las luces dan á los paisajes tristezas infinitas como rle tierras muertas. Entre las obras expuestas están los enormes cuadros de Eeeé Ifo7ll0 )' JeslÍs d DOllliNgo de .!'t///Ilt/s/ en el prime· ro, la delicada. figura del Rabino, con sus rubios cabellos mojados, sus miembros lacios, clesciende la escalera; los centuriones hércules, inflados los biceps, atropellan el popu­lacho, y tres sansones, de músculos como corrlajes de gale· ras, sostienen la cruz ignominiosa. .\n·iba en Ins balco­nes, sobre la muralla, entreabren sus bocas pintadas las cortesanas griegas v muestran sus terrosas mejillas los ma· gistrados caldeos. El ~\Teopst, es otro cuadro de perfección admirable: un joven náufrago en las tempestarles del alma, rebuja su dolor con el l,ábi to pardo del monje )io. sentado entre la ftla de viejos frailes, im'oca iquién sabe si á la que con una frase amarga mató su "ieJa y su espíritu de adolescente: ~:ste cuadro tiene un complemento en otro titulado SilO/O de día: el mismo monje, solo en el "rlllonil/lIt, toca los can· tos ,le Greig ó de Palestina, y en sus ensueños, en los mís· ticos acentos del órgano y los recuerdos atormentadores, se 'dibuja entre gasas la amada mundana, la burladora de corazones, mientras en el templo la procesión de frailes en­tona un solemne y profundo l(yrie Eleysoll. Los IlltÍrtires en el circo es de un amargo simbolismo: la noche azul de la Tierra Santa espanc1e sus sombras por los escañ'ls del desierto circo, y en apiñado haz de cadáve­res los mártires cristianos duermen sonriendo; las fieras, ah itas de sangre, bajan silenciosas, en tanto los ángeles descienden á recoger las almas de los abnegados serVIdores de Dios. El SIte710 de I/¡ 1JlJ'Já de Pilatos, Batal/a de Ascalón, Androllleia, P"olo y Fran<'esca, La Vigne, Muerte de Rizzio, Triul!fo dd ,'ristiallismo sobre el paga1Jisl/lo, El Va­lle ¡/e Idgrimas, son otras tantas páginas de gloria para el místico pintor que dio virla y alma á las más hermosas es­cenas rle la Historia del Rabino de Judea. GASTON ROSEAU. ~l'cho~, 'H ~ichos Sal ndo.-El miércoles último regresó á h capital, acompañado de su distinguida familia, el Excelentísimo se­iíor Vicepresidente de la República, quien se encontraba, desde hace algunos meses, en el vecino caserío de • Cha­plI1ero. Presentamos al señor Vicepresidente respetuoso y cor­dial saludo de bienvenida, y hacemos yotos al cielo por la completa felicirlad de él y los suyos . Fen'ocan'il aél'eo,-EI Gobierno ha contratado con el señor Adolf Vogt, representante de una poderosa Compañía alemana, la construcción de un terrocarril aéreo del río Magdalena á la Sabana de Bogotá. Sabemos que esa Compañía principiad sus trabajos en el mes entrante, y que da torla clase de garantías de cum­plimiento. Los ferrocarriles aéreos se lIsan hoy en to,las partes e1el mundo, con el mejor suceso, para el transporte de mero cancías. El qlle se va á construír en nuestro país satisfará plles, una necesidarl imperiosa para el desarrollo comercial de Colombia. El concesionalio, seiior \'ogt, y los ingenieros, están para llegar á Honda, según aparece del telegrama (Iue, so· bre el particular, se nos ha facilitado'y que publicamos :í. contlnuación. Vayan nuestras felicitaciones para el Excelentísimo se­liar Caro y para el seHor Ministro de Hacienda, por la nue­I'a prueba que dan de interés por el público: " Ilon In, 13 de :llayo de r897. " Señor K.ronhe.- Bogotá. " \'ogt sale hoy de Ilarran'luilla con compañeros, en vapor Giesekm. RrCHoux.·' M aña n a habrá recepción en casa de Su Excelen­cia el Ministro de España, con motivo de ser el cumpleaños de Su Majestad Alfonso XIU. Por disposición del Supremo Gobierno, las bandas na­cionales ejecutar<Ín una escogida retreta frente á la casa del señor Ministro. La Redacción de BOGOT.~, con tal motivo, hace pre­sentes sus simpatías al señor Darón de la Barre y á la Na­ción que·tan dignamente representa. Carta d e A n tio q uia.-FRA\' GERUNDIO publicó uná con este título, procerlente ele :\Ierlellín y firmada El Corresponsal. Tal documento es inexacto en la parte referente á la cO:lducta polít!ca del Gobernac1or de aquel Departamento, q1llen ha dirigIdo telegramas al Directorio, "haciéndole á la candIdatura del señor Caro el cargo implícito de divi­dir el partido nacional." Como creemos que el autor ele esa carta es un miem­bro de la familia del señor C;oberna lar de Antioquia 'lue visitó hace poco la capital, y defendió, á falta de otro la conducta de su tío y la necesidad de Sil permanencia' en tal empte,Q, convendría que FRAY GERU:"oIDIO nos dijera el nombre de su Cor,.el~Ii>/l1 prrra ~erle a . ..lill.torirlad moral r el cnteno rlesll1teresado quc porho) nos al ~ ,.el . á poner en duda. . < -' [·í . , ~,ve"" :UEXOS que ~arece <: a' willa. ~ jlI,t' riel señor Concha, 1rase 'l1i'e ¡1\h':t otros.es de -especial significaci6n, porql1 eOtlQ¡:emQs el ~namorado de 'lla, nos antoriza para conceptuar de esta manera. '.reatl'o lUuuicil)al.-Asistímos á la funcian anUll. ciada para el jueves, '3 de los corrientes, con el nombre de El Dominó AZIII, en CllyO de,empelio admirámos las ex­cepcionales dotes de artisto, que distingu en á la seliora l'eri y al tenor, seijor Harcl ". I.os demás actores il1l~rpretaronfi,·lmente los persona­jes de El Dominó, por lo cual obtulieron ruidosísimos aplausos de 1", regula, concurrencia 'l'le preSenció el es­pectáculo. aplausos que, si merecidos, fueron tributados, en su mayor part~, en momentos inoportunos, cuando la delicad~za del asunto exigía más ,ilen, '''. Las notas de la orquesta, dirigida con tino y habilidad dignos de elogio, se perdían á veces entre el murmullo de conversaciones sostenidas por algunas perwnas que ocupa­ban palcos con varias de las de la platea, cosa extraña, si se atien,le 'l 12_ fama de cultura que en toclas partes tiene la opital. Por lo demás, lamentamos 'lue el púi.Jlico bogotano no concurra en gran número á las funcioll~S de la Compañía Artística, q,le, si Lien es cierto no pertenece á las de pri­mer orden, sí lo es que todos sus actores se ~sfuerzan por llenar las exigencias del arte y por complacer los rleseos de todos. Creemos que tal Compañía merece; el estímulo de la sociedad. Bien venida. -Se encuentra entre nosotr.os el señor D. 'Luis U. Holguln, desJlués de haber viSitarlo algunas ca· pitales europeas. Le enviamos nuestro cordialísimo saludo y le deseamos feliz permanencia en esta sociedad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B l·aban cio. - El señor Juez 2~ del Circuito en lo Criminal de Medellín declaró que hay lugar á seguimiento de causa por los delitos de calumnia é injuria contra el es­critor que, para ofender al caritativo y venerable anciano señor D_ José María Díaz T ., hizo uso del seudónimo epí­grafe de este suelto. Como tal negocio fuera elevado en consulta al Tribu­nal Superior de Antioquia, éste confirmó la declaratoria ll~l señor Juez, por concepto que emitió el señor doctor D. José de J. Alviar, honra de la Magistratura y del foro. Felicitamos al señor doctor Alviar por su procedimieu­to, digno de sus hourosos precedentes, y aplaudimos que, con la justicia en la mano, haya hecho comprender á los libelistas que las canas merecen respeto, estén en la cabeza que estuvieren. CÓllsul de GnateJlHtla,-Para desempeñar este honroso puesto en la capital, ha sido nombrado el señor General Marceliano Vargas, á quien felicitamos por tan me­recida distinción. LJ:lJn~HI10S la atención <.le nuestros lectores á la bien elaborada revista que nuestro corresponsal nos ha di­rigido desde Kueva York y que publicamos en el lugar respecti va. "Cuba,"-Así se titula un nuevo periódico que ha visto la luz pública en esta capital, dirigido por cl señor Timoteo Morales. Lo saludamos y le deseamos larga vida. "El Espectador-" - Este periódico, órgano del radicalismo medellincnse, ha reaparecido. Lo saludamos. "El NacionaJ." - IIemos recibido un periódico que con este tí~lllo principió á publlcan;e en 11edellín, sos­teniendo la canclidatllra clel General Reycs. Lo redacta D. Lisantlro Restrepo, ex-lIIagistrado del _ Tribunal, y lo administra el senor D. Eusebio Cortés. mú­sico r patriota. ::iu primer artículo tiene la [naldad de UIl moribunrlo ) .la amargura de una queja. Impresionados por esto, uuscá­mas la C;lu,a )' vinimc>s al convencimiento de que Il ciertos individuos se leo; debiera malitener empleados para no verlos \"íetimas de In nostalgia. :\ o obstante la postntc]{)11 del colega, ell lIllO \ le ~~15 sueltos trata lle.ofender á El.Yadolhtlisl,r, lo que nos hace recordar el a"il/ldli!ú qlLC le lado ha á la luna. Reciba El j\Taúo/lal 11l1cstro respetuoso saludo; y al mismo tiempo tjue ha(;emos votos pul' 'u réstable('imiento, pa"a CO.IH)cer su destreza política. le deseamos larga vida. GACETILLA COI'lmtas bal'ata~ en el almacén de Patiño &: cn 3~ Calle Real. 20-3 D:uIIOS en arrendamiento d almacén que ocupaba D. Pedro Repsold. Patiño &: ca, 3a Calle Real. 10-3 ,;)!allllel ':Uaría lUadel'O G.-..Tt~}'er!a.-Surtillo permanente de alhajas extranjeras y del país. Fabricación -especialidad-argollas para compromiso. Oro garantizado_ Compra oro y esmeraldas.-Dogotá, Calle 12, nú'mero 133. 'I!-tem itidos ASSOCIATED SPANISH AND CUBAN PRESS Uoletín de la Decena.-:\ueva \-01'1<, ID de Abril de 1897. Las noticias favorables de estos últimos días, lo mismo de Filipinas que de Cuba, han llevado el desaliento á la Jullta laborante, cuyos prohombres no pueden ocultar la desazón y contrarierlad CJue les causan las noticias de sus reveses y otras referentes á cierto movimiento de lle,inte­gración en las pal tielas insurrectas, que por sus (onductos secret()s hall recibido de la manigua_ . ('''IlH.> CO!lsecu~ncia de e~<Ís [ju~j1aS noticias y sigúien­'< lo la coswmbrc.de la- Junta desde el príncipio,de la insu­tt@ cci¡)o> Ir,) \l.t!Jjllo en estos díac; un recrtlGw..cirrri~~tC (h:; IGb:t1to~ n.· ¡C)nal~~,.!i& li", .,..¡¡;:.~,v a tralar de Cuba e11 el Senado. • Hay que 'observar. sin embargo, que Csos artículos sólo se han publicarlo en "ierta clase de periódicos, de mucha CirculaCIón, pero de ninglllla impollancia política, peri·)tll­cos que, desgraciarl,unenlc, por ser leidos en Nueva York po,' las c,-,lonias extranjeras r servir en muchas ocasiones por sus noticiJ.s .sensacionall.!s dc base tÍ. las carta~ dt.! los corre:-;ponri.1/es cxtranjer;os) se leS da una importancia \' ul'Lt I nftuencia ljue I~O tien'en cn la políllC'-l .Id país. Tampóco la tienen l[t:; discusiones en el St:nado. El) prin1~r lugar, hay 'Iu<' tener en cuenta CjlIC, tenmnad.l l.a ,Iiseusión del Trata tia de _\.rhitraje, y estando en el COll1iLé para su e,tudio d .Aran{.~d de .:i.dllilllas, recientcl1?ente votado por la. Cámara de Diputados, 110 tiene nad" que hacer el Senado, y hasta que dé informe Sobre el nUel'O 1\.rancel la Comisión, y em­pIece una lllcha que será nlu)' eI1carniz;:ula~ en algo tienen 'Iue ocuparse los Senadores. Otro /nativo tien'en éstos, que (no hacienr!o más que repetir io que rle ellos dice la opinióo sensata del país) s,m unos demtlgogos, para prumu\rcr una disClISió:l que est1 pendiente mientras redactamos este boletín, y de la qUé tal vez porlamos dar cuenta á últil>l" hora. Disgustados y con: ·trariados en sus espeL1nzas por 'la conducta que sigue la administración del Pre.ii'lente :\Lw Kinley, Cjuier~n demos­trarlo á éste dando una última batalla en favor de la es­piran te insurrección ele Cuba. El Senador Morgan lo dijo en la sesión del día 6. Si ahora no se vota una resolución tjuc 'comprometa á los Es­tados Unic10s á influír en Cuba ó en una guerra con Espa­üa, que es lo que nesean los partidarios de la plata, ya nada. tenrlrá que hacer el Congreso ele 105 Estados Unidos, y toda la responsabrlidad de esta cuestión pesará sobre el Presidente. Algo parecido está haciendo la Junta Cubana en cuan­to á la violación de las leyes de neutralirI"d . Después de la condena fIel rIoctor Luis, que les ha hecho comprender cuán peligroso es mezclarse en esas cuestiones, han adop­tad() una conducta que desafía f,"ncamente á las autorida­des, habienelo ido para ello á Jacksonville, donde creen que no habrá ningún jurado t¡ue les condene. Su objeto, más que á sacar una expedición fili!:ustera, tiende á "er hasta dónde pueden atreverse bajo el nuevo Gobierno. Las relaciones entre los dos gobiernos no pUéden ser más cordiales, por la hll.ena disposición d~1 ele España á hacer respetar los derechos que, por nuestros tratados y por las leyes internacionales, tienen indudablemente Jos ciuda­< lanos america :'lS en Cuba, así como la buena disposición en que se mue,: ,'a el Gobierno de \\'ashington á entrar en arreglos con el de España, para establecer las bases de un tratado especial, que deslinde y aclare los deberé> y los derechos que lleva consigo la ciudadanía. Con este fin, nuestro digno Ministra. en \\'ashington, ha.tomado ya la iniciati"a r,·dactando las uases de Lln tratado de nacionali­dad, que han sido aceptadas como base de discusi,ín por el Gobierno de \\-ashington. Por otra parte, el S: retarie de Est~do, MI'. Sherlnan, en una entrevista que h I tenido con un distinguido periodista, ha manifestado 'jlle el Go­bierno alnericano se propone, hoy como siempre. proteger y defender á los ciudadanos americanos dondeq'"era ljue se hallen: pero quiere el Gobierno que los ciudadanos ame· ricanos entiendan que sus derechos llevan también deberes inherentes, r para que se respeten sus rganizando una expediciól1 filibustera y procll­randa evadir la vigilancia de las autoridades para embar carse)' volver á Cuba, ha sido arrestado junto con el lla­mado " Coronel" Lechuga, procesarlos ambos por tratar de violar las leyes de neutralidad, )' puestos en libertad bajo fianza rle $ r,ooo cada uno. La doblez con que ha proce­dido Sanguily desde su llegada á este país, está en abierta contradlcción con el solemne compromiso que bajo su for­ma contrajo con el Gobierno de España)' el de los Estados Unidos al impetrar la clemencia del primero. Esto hace exclamar al Hera/d en su sección editorial: "El General Julio Sangaily podrá obtener el aplauso de personas irre­flexivas volviendo á Cuba para luchar contra Espana, pero si lo hace, causará á los cubanos mucho más daüo que be­neficio. Su regreso á Cuba sería una violación de un com­promiso solemne contraído, no solamente con España, sino con n\,estro (;obierno. Piénselo bien la Junta Cubana an tes de ayudar á un hombre á faltar á su palabra, empe'ñarla ante el Gobierno de los Estados Unidos." . El Secretario Sherman se ha expre¡¡ado ·en el sentirlo de que el Gobie!'l1o americano no wiLverá á interceder po,: Jlllio Sanguily si éste vuel\"{; f;. rubo.. "Tengo su prumesa por es¡¡ri.to el ... ~- _ 110 't01111 r:L parle activa .e~l,modo alguno en t,wor de la insurrección. Tambiéll ha'hec,ho la _mi.sma promesa á, España, y si se le cO'ge en la insurreccIón, -me­recerá que lo fusilen sin ceremonia, ]Jera no neo que sca tan tonto." • Parece que las ór~ler.es dadas por el Gobiel'llo para Impedir la salida: de expc(liciolles lilib,lsteras, son cumplidas alHlra con más vigor que lo fueron en tiempo de ?I[r. Cle­vcland. Por lo menos hace tres días el crucero Vt:SII"I"s detuvo el remolcador AIeXl1"dcr Júlle'- -cerca de la costa de la Florida, y In puso ,¡ l.a disposición tle las autoridades de Fernandina, por tratar el trasbordo' de una expedición al vapor Ben/lIliÍd : y también hubi~ra deteni,IQ á e,telúltimo I>lH¡ue, á no ser porque se hallali:t fue"" de la I.ona 1l13ríti- 111:t r ondeaba la b:tndera inglesa. Después de eso el re­molcador Arat,C)' salió de ]acksonville para llev~r armas y mlll.II·lon~~ al Jlerl/l~td,l. pero el ~uardacostas l/al/lit/e!¡ le , l,ug,) 1m cañonazo de aviso que lo hozo detener, y un ofi- I cial de rflarina l!ev6 el remolcador ,i Jacksodville. El guar d,.costas ¡rr¿/l01hZ apresó también y llevó ·á Cayo-Hueso desd~ Uahi.1 al Yapor "Tfollan//, que estaba m~lido en la comfJinación, y, [lar último, el remolcarlor Kale StO/ca, que se dice ha trasbordado al Berlli/lli,z las consabid.1S ar­mas y municiones, ha sido igualmente detenido por las au­tori,[ adcs fcderales en Tarksonville. Por haber el g;'an- jundo d.' 13alti;nore recomendado al doctor Luis á la clemenci.1 del Tribunal, éste no hiw caer sobre él todo el rigor lte 1" ley, limitándose á impon~r­le un" pel,:t de diez y ocho me,es de presidio y quinientos pesoo de 1J\c,lta. El doctor Joaquín D· Castilo, uno de los más activo.; organizadores de expediciones filibusteras, cuyo regreso en el Lal/rada anunciámos en nuestro último bo­letín, se ha presentado á las autoridades federales de esta ciudad, en virtull elel proceso entablado contra él )' contra Roloff, habiéndC'sele admitido nueva fianza para responder de su comparecencia cuando se le llame á juicio. CABLEGRAMAS oficiales uel Excelentísimo senor Ministro de E~tado en Madrid al Excelentísimo ,,~ñor Ministro de España en \\'ashington. Madrid, 28 de Marzo de 1897. Cuba.-Encuentros en varios puntos causando bajas considerabl es. En Manzanillo se lnn presentado 2+ con 93 familias. JillJjinas.-Continúan presentaciones <Í indulto en va­rios puntos; en Parañaque 13' hombres, 76 mujeres Y 89 ni(10s. l\Iejora la salud del <';encral en Jefe. Pllerto Rico.-El Capitán General dice haber intenta­rlo levantarse una pequeüa partida, pero fue dispersada acto seguido. Hecho carece de importancia, y no tiene otro objeto sino llamar la atención. 29 \ie ;\.r arzo. . CJJba.-En Río Hondo (Pinar) fue cogido prisionero RlUS RIvera, sucesor ele Maceo" y ~u Estado Mayor. En Puerto Rico, tranr¡uilidad completa. El General JIernántlez \' elasco, en Cabezadas y Río Hondo (Pinar~, encontro, en la mañana tle ayer, la partida de Rius Rivera batiéndola, dispersándola )' cogiendo pri­slOnel'Os. Fue herido i<10 divos encuentros en la Ciénaga, Provincia de ilIat:ullas, )' el1 Pinar del RílJ, causanclo al enemigo 40 bajas. Se han presentado 25 insurrectos. PilJjil/ffs.-En Bulac:ín, Pampanga, la guardia civil persigue á grupos de malhechores é incendiarios. Se han presentarlo 715 rebeldes. Ayer fue tomado ?Ilalabón, causando al enemigo +00 bajas. En la p)'oximirlad del pueblo hay dos mil personas dispuestas á presentarse. 8 de Abril. Cltba.-Ha habido varios encuentrOG en que se ha ba­tido al enemigo en Hab

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 22

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 39

Por: | Fecha: 15/01/1859

.. II. Revista de Bogotá. e, el olrno d l --tutlio i la laboriosidnd, i (•1 úni- 1\Iui poco e lo qu hai que contar que pu 'da co i ' .. Ju. ivo d .)seo <.1 's rútila la sociedad, pue- 1nt re. ar a nu tra" 1 e tora .. f.,a. fi ta qn ~, - d '11 haber ll 'vado a citna. gun nos han in f'ot1nado ha habido l'll la plaza del J atna'" ~e habia publicado un tratado cotn pl to :seiior 1\n·ubla, o n 1\lonja~-burrro, corno di ) don de ortografía c.a .. tcllana; i los 1n titutores se han Eui nio l iaz, han llarnado n1ui poco la at ncion. Yi.sto ·on~tant rnt.)nt' Pn grand s apuros para en­' 1' a 1 p a r • e e q u E' • '""t a (·la..., ~ d e fi s la · en 13 o g o t á se s P ií a r d t• bid a tn en te esta parte d e la g r a t n á t i e a , si n ~ .. tá anticuando co1no las palabras capote, ala- una guia, in una sola regla que facilitase el apren­tnaco, 'sclavina i otras quc.a In. civilizaciou ha ido diznje · pu s la de observar i st:'\guir el uso de poco a poco poniendo n derrota ·on lo objeto lo autore ~ -clá~ico~ , ps un buen cons ljo a faltad) qu r pr 'sentaban. otro tHPjor, pero no es regla . <·gura para facili- Lo que tna .. ha dado de qu • hablar "n toda la tar el aprendizaje de la ortografía castellana. · erna na s la ituacion de 1 n Óp("'ra ¿ ~ t• acabar<Í 1~1 fíor 1 pi a no G onza lez, a quien tanto debe o no . a acabará : a e hnbrün atni tado otra 1·1 juventud de u pais, i que fué el prirnero en v~:z? ómo se queda O$~i in beneficio? 1 ~ .. o l3ogolá que introdujo en su :lstab1ecitniento de i rna~ e prt .. guntan todo ... , in obtener re ,pue ta al- ducacion, con1o cosa necesaria e indispensable, guna sati fac{oria. I a todas :-. tn , nosotro .. n()"' el e tudio erio de la ortografía castellana, no abi~tnamo · a sola"" p n ando c.;¡n cótno es po ·i ole pod i a tn éno de apelar por toda guía a ]a práctica; tanta cli~cordancia entre Jos jénio de la ntJnonía.. i así raque, para enseñar n1ateria tan importante, 1To hai r lll dio, el adajio aqu l de que'' en ca~a dictaba a sus discípulo largos trozos de historia de herrero cuchillo de palo," es el adnjio mas JI e- o literatura, que laboraba cuiuaclosamente de no de verdad de cúanto~ tiene la Jeno-ua ca .. tclla- antetnano, i en los guese encontraban los vocablos na. i son los n1édicos, viv n quejúndo e de en- de llHls difícil ortoo-rafía, i aquellos que, co1no fern1edaJes i dolencias, i tnu ho de ello no salen corbela i corveta,, abrasa?· i ab'ra=ar, bello i vello, de ]a catna ~i no por tnuerte de un obispo; si son basto i ttaslo, ena i cena, zumo i surno, cebo i sebo, las panadera ;..,e co1nen el pan que queda crudo o i otros, s0 pronuncian deltnistno n1ouo en la Atné· el que se quema; si On lo. matadores, cuanUo llc- ~ rica española, i cuya ortografía varía con el . ig­gan a probar la carne, e, de brazo o cogote; i .. ¡ nificado.. ""'na vez escrito' los espresatlo .. trozos son los jénios de la arn1onía, no viven sino de di- por los alutnnos, el señor González correjia a ca­sonancia!' C'"'panto.·as i peligroso de acordes. <.la uno de nlJo. u plana particular1nente, dándo- Tatnbi ~ n ha dado rnucho de que hablar ]:!Jlllfo- les al propio tietnpo ciertos consejos sPgun los saico, periódico literario, redactado por cu-atro jó- erro r es que cncla uno babia cotnetido. J~sto era ven ·, cn~ ... O" n o n1br es ~otos b< tarian para acre- d todos Jos din., durante dos o tna~ afio .. , al cabo Jitar cualqui r publi ncion: los ~efior< .José 1\la- d~ los cuale!', Pra seguro que lo " alurnnos cono­nuel ñiarroquin, l{icardcJ arra. quilla, .José la- cian a fondo la ortografía, pero, e~o sí, a fu rza ría V c:.rgara i Joaquín ].J orda . IIan vi~to ya la luz d(~ dictar, e~cribir, COlTPjir i acon "' uar. 1 ~eñor pública tres nÚtll ro~, i el cllarto ~aJdrá todo Pll J\ Iarroquin la gloria de haber aliviado en la en e­v e r. o, que es tanto con1o decir que 1\Iarroquin i ñanza <.le e .. ta n1aleria, una de la s rnns inlportan­Carra quilla se han propu sto hacernos ele año t es en la in .. truccion de la juventud, un ntil por nuevo el regalo tnas delicioso que puede hac )rse ciento (ll trabajo de l os in. titutores i (•1 de los a u ' Critnrc ·, dándono"' un nún1ero <-ntero del ]}fo- di ·cíp ulo s. A. él la gloria de ser el pritnrro que saico enriquecido to uo él con u.') initnitab le ~ co- ha :\scrito un tratado racional i cotnpleto de la pJa . D 'se arnos a la publicacion <.le nue tro · con1- ortografía castellana; pues ni e n l~ ... paña P o­pañero de n1artirio (pues¿ que otra cosa es sino n occ una obra, no diretnos cürnpleta, pero ni nt c-_ el tnas l!ruel martirio redactar pPriódicos literario uiocre siqui~ra sobre a unto tan esenciaL El se­en este. país?) larga vida i tn ejor suerte de la que ñor ~Iarroquin ha venido, pue ·,a resolver el pro­} e ha e a bid o a 1 a pobre B 111 L ro 'l' E A , que, e u a n t o b le n1 a de 1 a enseñanza J e la ortografía e a te llana ; mns se afana por gustar, tnénos en "O se tn erece. i es seguro que, por m ed io de su tratado, un nifio , Acaba de publicar e en la tipograf1'a de los que haya estudiado gratnática, e.._cribirá ortográ-señores Pizano i Pércz una obrita titulada 'I'n ATA- ficantcnte en n1 é nos de s )is rne es. DO COMPLETO DE ORTOGRAFÍj\. C .A TEIJLAN.A POH Jo- F.Jn otra ocasion, cuando ha)' Bogotá dos ji- ca "taíio i de peoi:· a~pecto que e J primero : e~ te gantes colinas, a la una de las cual e s llatnan Gua- iba cargado con un a tillo formulado en costales mui dalupe, i l\'Ion ·errate a la otra; teniendo en u eri- negro , llevando todos los encargos para la casa, zada cú ·piue, la últirna, una e rrnita que, de"dH n1u- con 1 ·te nt ~s en tnaiz, chocolate i sal, i un real chas legua de distancia, percibe la vista fácilrnen- de vela~ acornocladas en un tarro de guátlua. Un te. Algunas ce sus faces se ven cuhierta de perro mui lanudo sPguia detras de la viajera, i una miserable vejetacion; pero otras, enteratnente vez que ayuel se detuvo en confidencias con un verticales, 1nu e .. tran la arenosa roca de qq.e se inclivid u o de su misrna especie que bajaba para con1ponen, como lo"' trozos de una muralla fortni- la ciudad, ella, parando el caballo en el camino, dable. El pequeño rio que atraviesa la ciudad, le gritó: aparece por una temibl e grieta que se Jlatna el Azabache! tomáf quichito! l3oqueron, i la cual, adornas, sirve de camino a los 1 El p e rro dió un ahullido por respuesta, i corrió páram os de Oriente, a la parroquia de Choachí, ? a ponerse al pié de la eñora. i a algunas otras. ~ l\1Ias arriba del itio llamado "El paso de la A la derecha, al pié de Guadalupe, e abre ~ Aduanilla" reposaba '"entado un caballero alto de del rio una acequia, que conduce las cristalina · e u erpo, de facciones tne la ncólicas i color ntore­aguas a las pilas i fu e nt es públicas, i a much,,s ; no, que tenia un libro en la man·o, abierto por una casas particulares; i olra que va a impulsar la ) látnina en que ·e veían caracoles i conchas, i a m á 1uina de tejidos i algunos n1olinos ntas. El cuy os pié se notaba r movida la tierra con un cu­ruido de la fab rica, e l golpear de la lavanderas i chillo que e .. taba cerca . Luego que el tropel de S\lS confidencias, o sus regaños, fortnan un ron- S los e aballos dejó ue ~ e r ahogado por el estruendo­traste raro con el silencio del otro lado, donde > dP.l rio, levantó el solitario los ojos, i viendo a la aparece , entre los áridos barrancos, la arboleda de ~ carbonera del rosado, que pasaba por el frente, ]a quinta de Bolívar, dejando ver, por entre sus ( le dijo : verdes copas, una pila <.le ja .. pe i algunos de Adios! sus corredores. 'in e fu erzos nos lleva el pen- Adios, señor ! le contestó ella, poniéndose samiento a felicitar el destino de aquellas si- tnui colorada. lenciosns paredes, que sirvieran de temporal retre- ~ l\li e ncargo ? l e dijo el caballero. ¿Se le han te al lib Et rtador de Colombia en otro (iompo i a < olvidado 1nis fó~iJe--? las educandas de Bogotá en la época presente .. . :r o, señor; es que hasta ahora no he topado ¡Salve palabras sacrosantas ''lib ertad i educa- nada, pero estoi con el cuidado. cion ! '' ~ Yo veré! dijo el solitario, volviendo a fijarse Por el cauce del rio ácia arriba se ven trozos an1e- ) en su pequeño libro nazantes de ro~a, a la altura lle ciento o doscien- ( A pocos pasos alcanzó a la viajera un carbo­tas- varas, entre ellos el llamado '' Pico de Gua- ~ nero que llevaba dos bestia por delante, i con camaya, "que la ilu ion hace ver desde Bogotá ) a ... pecto de reconvencion, le dijo: como una cabeza de esta a\r~, ason1ándose Üe en- > Opa! 1 toda,ría me lo niega 1 tre la grietas de la pel1a, pero que no es sino un Qué· cosa? le respondió la. jóven como ad-can de roca atravesada en el borde de aquella, 1nirada. como un trozo de leño, volando tnas de dos varas Lo del cachaco •••• N o se haga tan disimu-ácia a fu era. lada. Es un contraste que enternece ver en un plie- ¡Así todos mis pecados! Avemnria! esclatnó gue de aquellas e. pantosas peñas la labrq,nza del ella. " Alto de las cabra " de un infeliz arrendatario, ~ I entónces por qué se la pasa él aguaitando el cual tien~ que subir teniéndose con una mano, ~ en lo mas oscuro de los caminos, entre las peñas? miéntras que en la otra lleva el azadon abollado Buscando unos pescados que •••• por las piedras. De este establecimiento baja una Entre las peñas? •••. no me haga U. tan de fuente que, al llegar al camino,se desliza bañando , una vez •••• no vaya a ser a U. a la que él quiera con diversos hilos i gotas la peña viva, en un ancho ~ pescar! ' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. l~I'r AS. 1 -1\. tní para qu ? •••• Lu ego nv hai p sea Jos 2 guidas qu e ·aceu ,,epultadas, i que cornponen l a s f us i les ? c ape de la part e del globo q u e hoi hab i ta n las ii r e n qu é p e. c a do .. fu .. ilesa o-or a ! s peci ' :5 tnod e rnas . - ,..- í, eño r: hec h o~ p ied ra ; i conch a i cara- I.J os paran1 e r-o no sal ian qué pen ar de l os pa-co 1 es. e os j o 1 ó ji e o ~ d e do n J o rj e . Un os l <) tenia n p o r - ¿ l>n qué ya no es a pr~'"' t ar la candel,, n i a ( jubila<.lo otro por s anto, i otros por guaquista. t o mar el fi atn bre , ni a e n c arga r rnadern, ni a pre - La r e putacion d santo ra rnui del caso e ntre g untar po r lo venados q u e arri rnan? ••• I "'O q ue aquella jenlc senci l la, qtH· veía :\ 1 con t inente r e ­soi tn n c o tudo .... . fh .xivo deJ nat u rali~tn, .· u propension a la sol e c.la d , - -En v r u a d que e l c a ball ro no e d eso~, i su trato t an af~tblt' i hutnani t ario con los infe li­po rq u e aun q ue nos t o pa por ahí , n o n o ~ ha b la s in o ces. olan1ente lfuljencio; e l para tnPro, disen t í a s as pi e dra c o 1n o e n la t ie r rn,. e b ab ia pu e t o a lee r co n 1na p ront i tud i con n1énos co to . E s nu1s el capítulo 14 de lo l...f e tn e n lO u e J eo l oj ía ue l at nd i tlo ell }as tesorer í a~, en l o~ ll1Crc a dos , e n l os doctor I.~y e H, " obre f o rn1ac io n e s re c ie nte s i te1·- alrn a cP nes, i h as t a f' n el ce :n ent ri o . 1 l n Cll an t o ciarías." a la t· e putac i on d sabi o, n o h u i p a r a q u é - d ec ir. r ... o podia e l profe sor encontrar un .. iti o mas 1 ~ ) conce pt o d e g uaqui ~ ta tarn p uc o Pra un d )s - silen c io o en todo el rnu ndo, ni e l c auc e del pu e nte pr o pó s it o , pu ·s án t Ps qu e d o n J o rje f r ec u e nta se de J=>andi , ni la cueva de 1'uruni, ni l o,.. R o b 1.)s d e a q ue ll o"' parajes, otro.., ha b ia n es tado p o r allí bus ­Fu..., a g a!' u g á, i ú 1 t i t n a rn e nt e , n i e l e e n1 ent e r i o , n i e a n do la gua e a de 1 " H oy o el e l e n n d o , " q u e ; se­las catacuJnbas. D e solita ri o pa s a ,l s it io a l úo·u - gun los pa r a rne r os , c rct un d epós i to de esc u dos e n hre i e '"" pant o~ o. ' e l e van t an a un lado i a o tro Ja la fal d a de Guucla l upe, ju n to a un p Pq u eño m anan ­p e ñas corno rnuralla. d e fo rm e , erizad a· d e picos t ial, dan do v i~ t a a la p ue rta d e la Verac ruz, en te ­co n1 o ca ~ ti 1 1 e jos o to r re . , ha t a 1 a altura de e i e n t o n · a do a 11 i po r u n 1 i e o d e Sa n ta f é , qu e , a l j r se a o do cientas v·a ras, tno .. trando retazos en que s e E -- paña, lo e pultó j u n tam e nte c o n e l c ad áve r d e l ven e s tup e ndas lajas arregladas corno ladrillos d e e c lavo qu e le a y udó e n la tnani o bra, d ejaudo por alg un calicanto, litnpia de veje tacion e n partes, s eña "" e l p uiial clavad o. Añad e n que un car bo­rni e ntras que en otras asornan entre las gri e tas rai- n e ro que ha lió e l p u ñ a l i lo pre ent ó a la A udi e n­ces, pa j as i ratnas, como en algunos e difici os d e c ia , fu ¿ s in d ic a do conto c ó tnp l ic e, ha s t a qu fl , p or Ja ciudad de ~fariquita. ~ ' i hai algo qu e s e pueua un os papel e .. hallados e n ,artaje na, s e d e scifró PI llarnar e pulcro, fu e ra d e las hu e sa s o c e tnente rio s , tnistPrio, e splicado por e ltuis m o a c tor e n art1culo es aquella grieta e spanto s a; i si hai al g o qu e pu- de 1nu e rt e . E uJEN IO Dí.Az. di e ra llamarse el jeniu d e las ruina , , podría s e r don Jorje s e ntado en aqu e lla actitu d . .f1~l arbusto llatnado trornp e to, e l tun o , el salvi a 11na poetisa de trece a ñ os. · n egro i el cordoncillo no aparece n alll sino para Esc ri ben d l\1 ad r id co n fe cha 11 d o ctubre : n1 e n g li a de la vejeta e i o n ; i si la í1 o r d e 1 a b o r 1 a "1, e n g o g u e e o n. i g 11 a r u n nomb r e 111 as e n 1 os Íro, L_ l n1udo, lnt rte, dcsrnayado 1 yerto, !di triste cor,tzon s.igued~ i~rto'1 Tan ricas, bellas i esplenden~es ga las ¡,Qué in1pona que de::pliegue la na t ura 1 rrilla i d e ot r os ,·a t e ? ( i (.¿ué i1nportan los perfnn1e' que en sus alas 1\ l e trae Fa von io a 1n i nlan _ron o cura 1 ¡,Qué lo-s cantare que de cunor exhalas, l\1elíflno ruiseñor, en In espesura, I e ~ o ' 1nunnurios del crL, ral sonoro ~l ue yo enturbiara con nli acerbo lloro'? Elena a d iv in a a Na p oleon, i co rno no can ta pa· ra el mun d o, s in o para e lla mi s tua, pu ls a su lira i arroja so nid o s a d n1irabl es . C o mo pru eb a d e nue tr o ase rto , dan1o s a l a e s­tampa e~tos y e r sos d e E l ena, consag r ados a l h éroe de Auste rl i t z : - De tu cañon los rimbombantes sont»s A ún prll"ecen tronar por e l vacío, 1 que ondean tu~ fúludo ' pendones De,de el J o r dan al Be r esina frio. Cuan to nliden d e l é t e r las r ejiones l .Jogró abarcar t u i ru ne n so pod<· río; Q ue t u águ iJa in1pe r ia i quiso e n su vu elo BaJo .-u-> alas cobtjar el suelo. L a fa 1na al estende r , se fatigaba, D e t us h azañas la inmo rtal n1 cnto r ia I tré m u la ji1nió }a üen ·a esclava, B ajo l a pesadumb r e de t u g l oria. J.J a fortu n a ~u electo te acJarnaba, J a r ra ..., t r ~ndo t u ca r ro la v ic~oriaF Jb as h o ll ando envejecidas l eyes, 1 a l m undo dando en tu s soldados r eyes. 1\JTas ¡ ai! r~frena tu arroga n cia fie r a, 1 n o alces t anto la cesárea frente ; Qu e e~ r ei el sol d~ la celes te e::,fe r a 1 rije o tr o poder su car ro a r d i e nt e. S i a tu pa~o tembló la Europa ente r a, N o a l dest ino do1nar quiera~ de1nen t ~ ; Que a u nque a l seniÍrlo e l corazon se asombre, ¡J iga n te de l a guerra! t ú eresho tnbre . L a v oz q u e ri je a l sol, q u e a l m a r q u e bra nta , Dic tó l a l e i q u e o b e d eció e l d e=' t i n o , 1 a un so pl o se r o n1 pió bajo tu pl a nta D e l á ureo ca rro e l eJe di a tn a ntino . .. ru g loria h uyó , c u a l po l vo que le v a nta I esparce al punto e l r a ud o t o rb e llin o , ¡.:nvolv ien d o e n ~us b rum as ...;a nta Ele na Al astro pu ro de l\ i a r e n go i Je n a. S ~ < 1'ínüdo el corazon, casi ~e asu la De t u eterno viuor naturaleza · Pues ... ien t o al¡~e ~de la suerte' injusta l Joblar~e ya 1nijuvenil cabeza. y· o a1no las son1bras de la noche adusta; Las den:-..as bnuuas- la invernal tri!)teza: 1 tne place escuchar los ronco~ sones - on que rujen violentos aquilones. 1 nsensata de nl Í ! Du l ce consue lo ¡, Dú n de lo puedo halla r ? N o : n i l a n oche De su opaco crespo n te n d ido e l velo ; ..... ... ¡ la a u r o r a ~ d sa li r d e su áu r eo coche; 1\ i e l cie r zo rud o d e v as ta n do e l suelo; 1.\'i e l au r a abriendo de la ftúr el broche: 1.'\ a da le place al corazon doliente, " Q ue ya cansado de latir ~e si ente. La que infeliz de~dc e 1 nace r ha ~ido, En todo e n cuentr a sol edad i ho r rores .. . . Para mi pobre pecho dolorido - o tiene ya la pri 1na vera flores, ~ "' i J u z e 1 e i e 1 o, ni 1 a 111 a r .., o n id o , .. ·¡pa z la noche, ui la !'lurora albores .... J)ónde encont ra r r efujio n1i espe r a nza ,., ¡ ~~olo a la t un1 b a n ü d olo r n o alca nza ! · l1 ... n la a ur o ra, c uando d ebe prese ntir l o· dolore s, El ~ na s e pinta a gobiada p o r e l p e so d e ellos, i ve ~ n eg.r o t o dt~ _Jo qu e d e b e se : d e col o r de rosa: ¿ n o ~ e-- t a esa na na c antand o h o t a Jo s tr ece año s l o q u e cantará cuand o haya pr obado t ristezas i atn arg u­ras , cuan d o la c o pa d e la v id a n o l e brind e 1nas ' c~;? rito s ndl_l·dc para 1 ecornpen a l 1 J 1110. ¡ 'st par . ~ ~o· un e l ord n ln\· ariahle del juego, s o Llega al palenque de fu~ letra la fdtin1a; p ro ( sacó t\1 r efran que d ía a í: e:s bi e n g 1ro qu e ·u bi rá adond o lo e:s dad o :su- ~ "M a s \•ai pájaro e n m a no que buitre \•o lando." Lira los qu e no llevan ala pre tadas. 'I'odos lo:s eoncurrent s solta1nos la ri .. a a de - Correspondencia d Ubaque. E n :\ro, 12 de 1 ~9 . p cho d e la ciío rita qu e p rxnan er í ( séria i co­lor ~le s arlata ; a r glon seguido se leyó el ver­so 1gu1ente: _ T o todo 1 o prO'-'e to se realizan, i rn ucha · " Lo s ca till os ~n r.l aire J " • 'uelcn se r pcrjudiciale · : vec .. Í1o .. e r al izan corno se proy e tan · a í e ' A t a n alto"' edificios que el baile donde la ·t;ñora * : , d ~ que hablé en "rTo hai ba s t an t es nultcriales. 1ni anterior, 1 lo ~ conlpadres que tlebian sacarse Apesar d lo alusivo del verso las risa. fu ron en 1 a no eh e de 1 di a de año n u evo, no t u vi <: ron 1 u- rn é nos es t repito "' a , porque 1 o .. j ó v r n es er e yero n gar el prin1 e ro ino el do~, porque un pa ~o a 11 "' >· faltar a la galantería, continuando una burla que tn eque, a donJe concurrieron gran parte de la "'e - tanto disgu "taba a la cñorita r; pero el para-qué ñ o r i t a , J a · d e j ó tan fatigad a · q u e n o e e u e o u t r a - 1 e i u o i q u e d e i a a .. í : ron di puesta a soportar las faena de Jos cotn- '' l)ara que se tnire en se <'spejo," padre . hizo olvi<.lar las bu \na· int ncion ' de los caba- An tes de entrar a describir la di \ r r~i on de lo llero , i dieron rienda suelta a la h i Iaridatl con compadre en !a noche del dia do·, <.lebo d cir a ruido , a.· carcajadas. mi .. Jectore. que tuve. la ruejores intf!n ion e s del I a. ados unos poco~ mom e nto .. , todo quedó en mundo de ofrecerle~ en esta carta una noticia ~o4 .. nc- caltna, i .. e .. continuó )1 ju .. go con r o-ularidad i ta sobre el oríjen de lo cotnpadres; pues he crei- órd e n; tal V(~z tnuchos i n1Úcha · no 0 quedaron do que sPría de un grande in te res el conocitniento contentos con us comadres i co1npadr s, pero yo, de las raice~ de esta costurJ1bre, que tan con1un ec. hornbre sin pretcnsione ni e "' peranza -- , quedé en nuestro pais i que ha <.lado lugar a n1as de un cornpletan,ente atisClcho con rni matrona coma­gran baile. Per:suadido,pues, de que el traba jo tne- dre, que 1n e protnetió cuidal'me n1ucho en el pa­recia la pena, me puse a consultar toda e"\ las obras seo del fin cl \1 año, a que tengo n1 u i buen as in ten­que creía rne podían ilu trar en esta in ve tigacion; sione de asistir. i ni los E ji pcios, ni los li enicios, ni los Griego , I.Ja funcion concluyó con algunas vueltas de ni los Caldeos, ni los Asirios, ni lo ,hino ·,ni baile, al son de una deleilo a baudola hábihnente los Romanos, ni los .~ rabes, ni los 1\1 uisca., ni los tocada, i todo no retiran1os contentos i satis­Aztecas, ni los Tunebo , ni los oajiros dicen na- fec hos. da sobre esta int re~ant e co turnbre; i de. pu s de 'orno creo que e '"' ta será )a últinHt qu e escribo tantas indagaciones he \·(!nido a persuadirn e de desd e el pu e blo de Ubaque, potqu c el destino que los únicos d·atos que babia sobre este particu- tne llatna. a e, a ciuuad, voi a hablar algo obre lar, debieron caer en el famoso incendio de la bi- las n1odas xnas notables dC!! e ta ocicdad ; i no blioteca de Alejandría. vayan a reirse porque hablo de 1noda , que en Pues, con1o iba diciendo, el dos por la n oche e te pueblo, aunque pequeño i r e tirado, ta1nbien nos reunirnos en una h er1nosa sala, a donde ha- las hai, i tnui legante~ i variadas. bian llevado de antetnano tod0s los elementos ne- La señorita· se vi --- ten jeneraltnente con telas cesarios para la funcion, es decir, rnultitud de pa- sencillas, como Jas zaraza .. r ejcnles, lo li tados pelito:s con los nornbres d e las señoras, señoritas de algodon i lana, i las tnus elina ~ . Los traj s son i caballeros; los verso , lo .. r e franc .. , i lo pa?·a- aju.tados, pero sin cotilla, i llevan iPnlpre una qué, cuidadosamente escritos i arrollados a rna- jardinera del rni "tno jénero, que l1ace veces de pa­nera de cigarro. De pues de haber colocado caaa fiolon o tnanteleta. La crinolina tarnhi en acampa­clase de papelitos •:n los coz r e~ pondi e ntes sotnure- ña a ]as bellas paseadora , aunque no con la. co­ros, se depo~itó cada otnbrero en las n1anos de losale Jirnen iones de las que se usan en la ciu­los jóvenes mas honrados que babia en la r eunion, dad. Los cuellos a ]a renaissc¿nce son los rnas u a­con el objeto de impedir las trarnpa, que, segun dos, i sus largas puntas, que caen sobre la espalda dicen, son tnui frecuente en este juego. Una vez ~ i el pecho, hacen un belJí ~irno juego con las ne­posesionado cada cual de su de~tino, el jóven que gras trenzas en que tejen sus cabellos, único pei­tenia en un. sotubrero los nombres de las señoras, nado que aco lumbran; así es que los burujos no sacó uno i leyó recio el de la señorita ; in- ' ti e nen aplicacion ninguna en este pueblo. En Jos tnediatatnente el que tenia los papeles con el notn- son1breros hai una xnayor variedad quP en el resto bre de los caballeros sacó uno, i cuando lo estaba uel vestido : Jos de jipijapa, finos i p eq u eños, con desenvolviendo se notaba en la fisonornía <.le Ja una ancha cinta negra en la copa, i cujros laz os señorita la emocion que la ajitaba; el latido de caen ácia un lado, son bastante usados; pero los su corazon se oía a alguna distancia i su respira- ~ que pueden llamarse a la tnoda propiarnente, son cion estaba contenida: ella esperaba, sin duda, ~ los de paja de Italia con grandes alas caiuas ácia un compadrito especial; pero, qué chasco! cuan- ~ adelante i ricia a tras, tern1inadas con una blonda do leyeron el notnbre del seiíQr N. caballero dis- ~ o encaje negro de seis dedos de ancho, i que, cu .. tinguido, pero avanzado en años, ella no pudo < briendo casi la totalidad de la cara, dan un aire de ménos de manifestar su disgusto con un jesto, i ~ misterio que embellece hasta a un cococlri lo en creo que hubiera dado hasta un grito de espan- < forma de rnujer; los colores 1nas otnunes en es­to, si no hubiera considerado que descubría un se- < tos sotnbreros son el carmelita 1 el gris, con aclor­ereto. 1 para cohno de burlas, parece que el re- S nos de cintas de colore3 adecuados, i colocaJos , , • .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - 14 DE RITAS. con csqu1sito gusto; alo-unas v ces tienen adornos de rarno .. de pequeñas flore~, que le ientan tnui bien . Por últitno vienen le. tle fi e ltro, de diferente:s tamaños, con blonda i adornos enteratnente se­nl e jan tes a los de paja J e I t a l i u, que sin d u da son los rnas elegantes i de gusto mas r ·fin \ldo. :8n e uan to a las co tutn brcs, nincru nas son mas putas i "enci ll as, que la s que se lle~ran en e l pue­blo de U baque. La franqu eza en las relaciones, la sinceridad en las ofertas i la hospitalidacl para con todo el tnundo, son lo ra..,go:s característicos ue la fzuniJias que habitan por es te tien1p0 e n e -- ta de 1 i e i o.· a n1 orad a. Las vi ita.. no ti e n e n hora cl e­tenninaJa, ni la ca" a s lugar especial para r eci­birla : los corred o t e ·, las ventanas i aun la mis rna calle sirven .. de salones d e r ec ibo, in que se e chen d e o1 Pnos l os divanes, las turquesas ni los e pejos. La n ~ccs idad J e ocupar el t ie tnpo e n las horas que no son d e baño ni de pas~o, hace las vi~ itas tan ftecu e ntes, qu e puede decirse, qu e los habitantes de Ubaque llevan todos la vida de una sola familia, con las costurnbres patriarcales de los primeros ti e mpos. Tal v e z tnañana tne despido de mis antiguos amigos d e quince dia , i confieso que el , .. alor me falta, i que t e mo mucho que las lágrimas corran por n1is m ejillas al decir adios. P e ro la finn e resolucion que tengo de volver al fin del año, i la esperanza de encontrar a las mismas familias, me datán fuerzas para emprender de nuevo el ca­mino de Bogotá, el que de ~ eg u ro re e o j erá l1 o n dos suspiros escapados de mi pecho. Ñor Juancho i Ñuá :Petrona. Novela orijinal porun humori 5ta ingles, traducida al caste­llano clá -- ico por L. II. L. PRÓLOGO . .1. o puede existir novela sin pró logo, como no puede existir ave sin ala , pescado sin agalla· i diablo sin rabo. E to lo dijo Aristóteles en uno de sus 1nanuscritos perdidos, de los cuales no se sabe sino que se redujeron a gas i ceniza en el incendio de la biblioteca de Alejandría. Esto sen­tado, o de píé, o acostado, como se quiera, entre­Jnos en el fondo de la cue tion, rebosando en aque­lla inefable, íntima, irrecu able i sincera satis­faccion que se esperimenta de pues tle haber curn­plitlo con un itnperioso deber; i cuando la con­ciencia está tan limpia, pura i trina, como el canto del cucarache ro, la Rosina de nuestros bosques. Nuestra novela no será romántica; será el á i­ca en superlativo grado; i para no esponernos a de ]izarnos ni un ápice, ni un punto matemático de nuestro propósito, aunque nuestros héroes vi­v- en en las montañas, i lo ma natural habría sido arrancar una plun1a del ala de una águila, ta­jarla con cristal c.le roca i tnojarla en tinta del cie­lo, despues de haber bebido ahí la inspiracion; he m o .. prefe rido, como el arroyuelo. que, ansioso de lJ anura. d <:'se i ende el e J os nevad os i bu e a su • lecl1o i abre su cauce por entre eltnusgo i los gui-jarro , saltando por ·obre las rocas o e co dién­do .. e entre la rnal ~ zn.; hcrno ~ prefe rido, repetirnos, bajar a la llanura, e tacándono lo piés, llenán­donos de sabañones i tropezándonos con los terro­nes, en pos de un ganso, para robarle una pluma de la cola i beber inspiracion en su mollera. I es con quesla piuma, caro lector, que e~tamos escri- 1 biendo esta nov e Jita, la qu ~, aunque clá ica, no pert necc a escuela nin guna \onocida, ni a la d las 1 iéves, ni a la d e anta Bcirbara, i mucho n1 "'­nos a la de 1 a n ict orino. I J , A CU .1\. Ii n o tnbr c Juancho Guainá , l cuna ]~ ... pino me dió .. Ciudad qu • no se fundó, Ni se fundará. jurnas ~ ; Pues b i e n, cuenta r or J u ancho : tuye por tna­dre a Bríjida Diaz. Padre no tuve, o al n1é nos no tn e acuerdo haberlo t e nido ; solo o.cé que nací al pié de un espino, i eso de o ida .. no tna , por­que tampoco me acuerdo hab r pre enciado tan tri "te acontecimi e nto . I Petrona dice que, gracias a Dios, ni pad1 e ni n1adre ha tenido; i en sus pe­le as conn1igo se afirr11a orgullo í.. itna en que mas h o nroso es no haber nacido que hab e r venido al mundo d eb ajo de un d )spreciable espino, que no sirve ni siquiera para l eña. ¡ Qui é n creería que siendo mi cuna tan espino .... a corno lo fué, hubiera yo ll egado a ser lo que soi ! l o se sabe cótno ni cuándo fuirnos a parar P e trona i yo a la haci e nda de hutnbipe ; lo cierto fué que cuando árnbos habíamos llegado ya a la edad de diez años poco mas o ménos, eché de ver, para mi desgracia, que la n1uchacha no era rnaluca de cara, i ella tne agarró un cariño que uaba 1niedo. Recibimos ha ta In edad de doce años Petrona j yo, sPgun mis cuentas, doscientos n1il trescientos dí~z i ocho azotes; ciento treinta i dos mil puutapié , hot tadas, pell1zcos i ra~guños; muda1nos de pellejo corno las culebras, mil ciento trece veces ; no nos desayunarnos con alitnento alguno novecientos veintiun dias; dornlimos cons· tantemente al raso, sin mas cobija que el cielo, ni mas cuero que el puro suelo; i no nos muda­mos de ropa sino síete veces, si puede llamarse ropa lo que hacia alarde de e u brir nuestros cuer­pos. Pero hubi~ra preferido esto i mas a lo que luego me sucedió; la muerte misma tne hubiera sido mas grata. Por entre Jos harapos que abrigaban e] cuerpo de la infeliz Petrona, se divi aban las formas rnas eductoras: brazo bien contorneados, pantorri­lla clásicas, unos ojos, un pelo, una cara que ni los azotes, ni el so], ni el hambre, ni ]a desnudez habian podido desfigurar. u piel aseada habria sido tan blanca cotno la nieve. Le coji, o 1nejor dicho, nos cojirnos un cariño atroz; i como cui­dábamos desde la edad de cinco año una manada de ovejas, con1Íamos en ]a rnisn1a e cudilla nues­tra flaca n1azamorra: un sorbo ella, otro yo. Así habríamos querido pasar en la inocencia, nuestra 'ida entera; pero j ai! al hijo de mi amo .se,le antojó hacer asear a Petrona, comprarle enaguas de frisa, carnisa con arandela bordada de negro i colorado, mantilla negra, sornbrero cubano, i, lo que fué peor, Jlevár ela a la ca~ a al servicio de su rnadre. uando ]a ví n1e pareció un ánjel ; qui e hablarle, ya na me conoció. 1 iña Petrona, le dije casi llorando ¿ya no me conoce? -"--i Anda a cuidar tus ovejas, andrajoso, fué su respuesta. l\'le quedé frio; hubier-a preferido recibir diez mil azotes i ayunar di~z años. Empezó a decaeY • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBT..~IO'I'EG 1\ lJ 1~ 15 mi ánimo desde ese dia; cotncnzaron a p rd;r~en1e __ Cotno a eso de las cinco dieron vista a un valle ' las oveja , i anapan~ 1ni fipl ~:ozqut_,, se 1n e huy·ó. nuevo para 'U· ojo , h errnoso por la variedad de .l o habia congoja io-ual a la n1ia; pue rne bice "Us cot~tol'nos, i p o r )as ~a a ... de can1po, que, aun­in e_n i?.l.e a tod~ los tnalos trat~tniento" qu e "e que pajJZn la nu ~, blanqneab n con gra1 a ilusi o n m e Hl fl 1 J 1 a n e o n t 1 n u a n1 ente por n1 1 aban d n n o. P or al lado de á r boJ <.l s a i 1 a dos n d e a J CY. lJ nos tr r u p o.. de fin me achacaron el robo tlel pe r ro i de la .. oveja,, , bo que. 11~1 Ir o vill e ro, La 1\l e reeJ l!Jl .. \ r bol i Lo i i, arna;rado i a fu e rza de palo i rejo me lit>varon ~~~r as casa · de ~ampo, de que ya ~cnian noticias, a la caree]. (Co Hinuará.) fiJaron la at~nc1on de la ~ viaj e ras. 1\1 anochecer ocu paro u esta la casa en e l llano 4 Jnudar tentperamento. I. con la curio. idad que era de esperarse. Di,..cutía.~ e entre una fatnilia bocrotana, co rn- L :1 señoritas, aunque estropeada~, se levantaron pue ta de las eiíoritas Lui a i Rut, su rn aclre i > 111 ui tetnprano al otro dia. I.~a casa no e ra cerrada Anj elita, la criada, por una parte,i Jon Jorj , don '11 coutor·no, sino que por las dos pu<)rtas fr o nte­. l\figuel el doctor 1 o-ría· i don Pepito, an1igos riza de la sala se estendia la vi la al occidPnte ue la ca...,a, por otra, la t erna cle lo lugare:· apro- ha la un trozo de llano inrn ed iato all\ agdalena, i pó~i to para que la efío rita Lu i a u1uJase ten1pera- hasta 1 inl ponente Qu ind ío. Al salir al corredor 1ne nto, a. aber: '\7illeta, Ubaque i l i' u aga. ugá . las señovitas, volaron de entre los naranjos del illeta, por lo inforrn e d e don Pepito, e ra cálido patio unas tortolitas acan e lauas, tan pequ eñas co­i tenia adernas la ventaja cle lo clarinPtes, i bue- mo un canario, i se par aron sobre unas 1natas de nas alas de baile. U baque era el predilecto para plátano, que es taban aliado dPl n o rte. don lig ue!, p o rqu e Yivia allí un cornpadre suyo, · Qué lindas avecitas! esclamó Rut. i por hab e r sido el t e atro de su ... tn ejo r es dias, 1 gozando de s u libertad sob r e un tnundo e n-donde obtuvo un sí, que le ha dado encantos por cantador, r espondió Luisa. Qu é árbole .. ! Qué fra­dos año , i en e l que aun e stá como e tnbriagac.lo. gancia! CJ,u é suavidad de ten1p e ratura! Qu é ]indo DonJorje, el padre Anselmo i el doctor Al g rías e F usagasugá ! .••••.••. Un torrente cle lá g rimas estaban por Fusaga UO'á, al cual \'O to e""' taba tatn- inuntló todo el rostro de la señorita: todo eJ peso bi e n ad crito el de Anjelita, porqu e l e habian di- de su d o lor, p or la ingratitud de su an1ante, se des­choqu e habia t oches lind ís imo , i ella hacia ti e m- cargó sobre su corazon, pu es ese era su mal. po que bregaba por con -eg uir un par. 'e quedaron las h e rtnanas apoyadas por unos Don 1\Iiguel dejó sus ocupacion s i a su seño ra instantes en una baranda, rni é nt ras les pasó su por acompañar a su sobrina a Fu~·aga "ugá, que prirner asombro, i de .. pues fu e ron r econociendo fu é el lugar que obtuvo mayoría de votos; i se u nue,·a tnorada , con1o ( l viajero que desetnbar-emprendió catnino. ca a n1ill eg uas de s u país. I.Jas dueñas de la casa Fuera de otras, hubo que hacer una parada las vinieron a Yisitar, i corno Jos intérpretes dP. larga en el Peñon, porqu e Ja e nfe rma, en prese n- R oma, les iban de cifrand o los non 1bres, Jos obje­cia de los buques, recordó su pa::;eo del Salto, i tos i los rni ste ri os con franqueza i cariño, pero se afectó detnasiado. Aquí ton1aron las once la sin cobrar plata corno aquellos. En li"'usagasugá viajeras, en este patio provitlencial, que jamas se estin1an a la jente decente, al contrario de otros enmonta ni se enyerva, destinado para e l de can- pu eblos; la sirven i la acarician. so, i el reparo de los equipaje . Frecuenternente Una jóven de aquella familia, 11amada Cármen, se ven en este sitio h ojas de plátano o de chisgua, grac i o a, fina i tnui aseada, tornó cariño por la s cáscaras de huevo i re tazos del Tien1po i d e l Por- bogotana .. , i la acotnpañó t odo e l di a, i en tnu c hes venir, frau1n entos todo~ de .fiarnbres, bien de sal o ~ de sus paseos subsecuentes. Corno todo era nuevo de dulce. 0 ) para ellas, todo el dia vivian preguntándole, de Cuando las viajeras estuvi e ron a caballo, se le s n1oc.lo que su conversacion era un eterno catecismo. mostró el camino que tenían que andar: una P o r qué huele tan agradablemente toJo es te o-rieta profunda, corno scalera de casa alta, cor- sitio? le pregun tó Ru t a u cice roni femenino. fada en la peña viva, es maltada de helechos, mus- Porque e :-. tán flor e ados los chiritnO)""OS i al-o- os i Jíquen ; reo-a da del agua neccsar ia para gunas plantas del llano. ~ant e n er la hun1ecJaJ; erizada de escalon es de Cuál e chirimoyo ? pi e dras trastorna da s , i cubierta por encima de ár- Aquel que está allí e n la huerta. boles e levadí~im os d e susca, chuguacá i guayabo I carga ? amarillo, que se a pi ican en Bogotá para l os e di- Fú ! l\1uchísirno ! tni señora. ficios. A esta vista se estrernecieron las v iajeras, Cuándo r se santiguaron, i hubo qui e n suspirara, recordan- En junio i en novi e~b : e . do a Bo'-"otá i lo que la palabra encierra. En to- 1 son sabrosas las chllnnoyas de aquí? da la m~ntaBa no hubo sino ]a novedad de la m e - Muchísitno ! lancolía, porque las selvas son de suyo triste s, e I podrerno~ conse g~ ir? ' iban corazones que poco necesitaban para estarlo. A hora esta para co¡er una casualtnente . El puente del rio de F usagasugá sobre la ba- I aquellas hojas ancha~, de qué son ? rranca, i sobre un can de palos i piedras, cons- De plátano, mi seño ra .. truido de vigas rollizas, i solado de tierra, fué para Ai ! qué J.indura ! varnos a ver esa belleza, las señoritas una pintura maravillosa presentada gritó Rut, corrtendo para ~ 1 lado de la hu e rta. por entre las espesas ramas, al pié de las peñas Llegaron allí las señontas, abraz a~o n la rna ­fracturadas i entre los ruidos del torrente. Lo pa- ta de plátano, ' e pas ea ron por d ebaJO de u nas saron a pié' bien cojidas de,I brazo de! tio Miguel. tauta~ de .dominico i d e guineo, i de val'ios árbo~es Desde allí subieron la pruner pendiente por una frutales, Interrogando eternamente~ su c~mp.ane~ loma forzada hasta el sitio de Cruz-grande. ra Cártnen. El platanal estaba 1nu1 barndo, 1 alh ' ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / f ,. - 16 s entadas aJa ~o mbrn de esas anchas, fr escas i ) pezaba a fatigat·, el cucharo o el g ualandái, volu ptuosas hojas quisieron tornar ese día 5U cho- ~ cubi e rt o de l rnanto 1norado de "'U densa flor, cola te en .;o1npañ1a de Cármen, que, aunque des - les oft ecia su de liciosa so rnbra) entre los perfutnes calza , tenia toda .. las cualidades de sociabilidad: ~ que son peculiares a aque llas sabanas deli ciosas. aseo , dulzura, injenuitlad i gracia. Un chorro J e > Era l á~ titna que caJa una no 1le vasc su Cánnen ag ua 1nur~1ura ba a Jos pi és de las bogotanas, tnié n- ~ al la<.lo, porque los obje tO" para autne ntar el cate­tras los toches cantaban por encima, rebu llendo ci 1110 ~e rnultiplicaban a cada paso. ]as h ojas con slas aleteos. (~ué graciosos anin1al itos estos ! cl ijo Rut al -M ui di ch<:>sa es U, decia Lu i~ a a su guia fu- l recoj e r:-e la ropa para dar un pequ eño salto. - saga ' uguen e , por vivir fn este paraiso ! Í - "\l írjen de Belen ! co11testó Cárn1en, para ar- -De Yeras que no h a i corno Sagasugá; pero derlos todos ! en esta vida no hai quien no padezca su poquito. ~ 1\.vemaría! 1,an célebres? esc1amó la bo- -Pnclece U. tarnb1en ? córno ? •••• ¡ cuéntenos! gota na. En casa que no faltan n1ales •••• i a í, que ( Estoi mui peleada con ellos por los daños no deja uno de tener algo que sentir tan1bien. de las e caleras del Peñon, i de ]as empalizadas tnen i AnJelit.1, qu~ rcvo1 eteaban con graciosa co- de San }"'ortunato, n1e tirita todo e) cuerpo. Si quetería. Las bogotanas e taban encantadas, re- ese camino estuviera bueno se vtndna todos Jos cardaban el huracan i la. ll oviznas de Bogotá; i años medio Bogotá, huyendo de )as lluvias de San en tónces e t a m bi (.)11tc u u lee, el aire despejado, el Juan •.•• ; Vean estas ho nn i~as 11ev a nJ o flores ! perfume U e los chi1·imoyo , el su a ,.e calo1· de ~ ¿ desde dónde las tra erán ? dijo la señorita Luisa. diez i seis grados, era el .b~den, no de. los poeta , &ino ~ Unas son flores de gualandái i otras son da­de los historiadores. Don Jorje habia guindado -- u ~ lias de aquell_a casita, de donde una amiga rnia, hatnaca, que era blanca i adornada de gr~•ndes fle- respondió Cárn1e~. cos,i cuy:o ondeo, era su deleite, cotnf\ tamhien era Dalias? .••• preguntó Rut. Tengo una ta~a una gloria verdadera pa1·a la señorita que de ella que nos lle\'Ó a casa un señor naturalista ¡ i las tomaba posesion prirnero. A \ cces partian dos las pienso tanto! porqué quién sabe ahora si no n1e dulzuras de la áe1ea cama; i hubo tatnbien ocasion las riegan. lVle encantan n mí Jas dalias; i no que una tercera en uiscordia vino a toxnar su pat te, sabia que se daban en estos lugare:·. resultando un grupo de tres ánjeles, paseando lo Ji""'ué que una señora qne estuvo aquí de pa­aires sobre una blanquecina .nube, cuando Anje- seo me escribió, i me mandó las semillas i unas Jita, prendida del lazo, las mecia con sual··idad,son- agujas de hacer croché, i me dice tantos cariños riéndose de ver tan lindas a sus señoritas. en la carta ! ~ue~o qne estu,,.o ordenad~ el tnov~liari~ i las \rntnos, dijeron todas, vamos, vamos allá! •• oh!•gacton~s del personal, dona 1\.ntontna htzo su Qué linda se ve ]a casita! parece dP. pesebre! pr1mer sahda cotno el ave 1nadre que avanza con su cria a un nuevo catnpo, sin huracan, sin lloviz- ~ Cuando sintieron _a las bogotanas en la estanci­na, sin em~Jedrados, sin crítica ni azar de ningun } ta, salieron todas las personas que en ella estaban. jénero ; Joña .Antonina estaba loca Je contento; Salió Concepcion, la amiga de Cárn1en, descalza solarnente Lui~ a suspira ha, i con1o que se violenta- como la prirnera, i como elJa de n1ui finos 'mo'da­ba para no gozar ¡tal vez es el ascetisrno del amor les, e introdujo de Ja mano a una clc las señoras, i 1nas cruel que el relijioso, si hen1os <.le creer en siguiéndose las otra~, las hizo s untar, las paseó la filosofía de Cervantes, cuando nos describe los luego, les n1ostró sus granados i sus dalias, de las padecirnientos voluntarios de don Quijote; i . i Jos que Rut cojió una i la llevó a su boca en el acto. arnores del sigl6 XIX son como los del siglo Encanto a las bogotanas el asco de aquella es­XVII ! tancita, en rnedio de la pobreza. Repararon las Cármen guiaba el convoi. La elástica grama camas tendidas, un c'unison, el de grande unifor­recibia con sua\'idad los pequeños piés de las bo- me, colgado en una ,·ara que Cencepcion lJalnaba gotanas : una bandada de coclies con su grito de percha, i por debajo (te la cual todo estaba en campana, o la mas bella rr1ariposa llan1aba en perfecto arreglo. ocasiones sus ojos a lo alto ; i cuando el calor en1· (Continuará.) • • , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 39

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 77

Por: | Fecha: 25/11/1897

, :JJ3isemanatio ~oIíticot jLiteratio ~ lRotidoso AÑo l.-SERIE IV. } Bogotú (R.EPÚBLICA DE COLOMBIA) , jueves 25 de Noviembre de 1897. { ;\ÚMERO 77 HjBogotá" --+.+­D I HEOT OH, Eouaroo Espinosa lÓuzmán. AD~UNI STRADOR , .§amllcl ~ cr{h;igu c;e . Dirección telegráhca: Bacatá.- .o\.pn rtado dt: COrre":, nÚIIII:rú 259. OFICIJ'lriA : Calle nueva de F lori:S.n, número 360 A Y 360. 'f't' Jé fo no 576. Saldrá á luz todos los jueves y domil'lgo:- . En Colombia, suscripción adelantada ( 1 'lO :lllnlt::rf)~) .. _ •. $ 4 _. U na serie (25 n1im-;r05) .. _.... ...... l __ En el Exterior ( 100 nllmeros) . ___ ... _____ __ .... 0 • • _ _ o, 5-, Una serie (25 números) ..... . .... .. .... • .. 1 25 N limero suelto, el dfa de la sal ida del periódko . . . _ . _. 05 Número atrasado ... ____ ... o ••••• __ • • _ _ _ • • •••••••••• ••• 10 Comunicados, columna . . . __ .. _ .• __ .. _ . _ .. _ . . . _ . . " ____ " 20 ." ~~~~~i~~~'f~~~~;l~~~¿l; .... :: -.-. ~ ~ ~ ~ ~ : ~ ~ ~~ : ~~ ~ ~ ~~:".: :: ~ ::: ~: ~~ No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen deredHI al 10 por 100 de lo que re­cauden. Cuanrlo se haya contratarlo la publicación ele un comulllcndo, re­mitido, anuncio, etc. , no se clevolverá su val or, ni parte de é l, aun cuando su d ueño res ueh'3, lo contrari o. Toda correspondencia debe d iri g ir ~e al Administrador. W Pagos adelantados. ITINERARIO DE CORREOS PAcfFlco. - 1.legn los lunes á las 4 p. m" Y !i=ale Jos martes á las 2 p. m. EnCt'lIIielldas.-ffay dos en cada mes : Ilr.gan el3 y el 1M, y salen ello y eJ 25 á Jas 6 • . m. OCC I DE~TE . "-L1ega los lunes á hu; JO a. m., y sale los 1ll ~lrtes á ¡as 3 p. m. Eucomiewlas.-Llega los díaR 14615 Y 25, Y !-ale t IIlnsdi:n: 6)' 1S. TunoEsTE (Ambalema).-Llega los jueves á las l O 3 nI.. y sale los viernes á las 3 p. m. O RI ENTE (Urocué).-Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y sajen el JO, 20 Y 3 0. . S UDESTE (Mel gar ). Llega los jueves á líls 4 p. m., y ssle los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTIC? -L1ega ~ Bogotá lo. df." S, 11,23 Y 29 de cada mes, y sale en los dlRS l '!, 7, ]3, '9 Y 25 de cada mes. El de Encomiendo. llega eJ 31 Ó I ~ y eJ 13, y saJe eJ 6 y el 18. odo:1~:~f~~e~~ega los jueves de cada semana á las 10 :1 . m., y sale El de Encomiendas llega. eJ 9 Ó 10 y eJ 28 Ó 29. y ;uisse (Conveldioll cZ'arbitraje dn 31 jnillet 189G, preiíIJoúlIle et art, 1 e<: iJoc, C. f. p, 1), Gil': fois le Tribunal nrbit ral e()n~titllé , les seules p'lrtic& ell préseucc l~t donc bien, el ' UII(' part, la partie dCIll:lndcJ'{'sse, sal'oir 111111, P/lIIchm'd, Mc, Tagqart, Luwth eret co, et, Ü':lll tI'(: par, la partie d«(fe ll-Uni de Grande 13re­tagne et d '] rh lIde, '1)0111' la prodn<.:ti"lI (I'u no de ­nWIHle au TrilHlllfli arbitral. Ajoutolls cnfill que, par sa décision du 11 féniel' J 8!J7, le Tribunal arbitral a imparti "a71.1' demaude7ll's. sal'oir ¡¡ lIfllf. PUllchard. 11fe, 'I'a­, q,qm't. Lowther ct c. 0 • (( LOJllll'es," et lIun au UoUYel'1l(~lllellt Britannique, UlI délai de troi" 1lI0is. di'~ 1(' 15 février 1897, pour prodllire leUl' demallde; et que la delllallue prouuite le ] 5 JIlai 1897, p:lr cdte Société cOllllllerciale, Ile porte pas la , .. igllatllrü du :Millil'otre de S, M, Britanni­que :¡ ]3('l'1le l'Í u'a nullelllent été préselltée, en fait, par eet hUllorable agent diplolllatique, La partic défende1'esse filit en conséquence ses ré~l'\'\'('S fU! sujet de l'intitulé de la De­mande, LAPSUS CALAMI? En su última carta política, y para llegar :í la conclusión ele qne el partido consenador (?) es el único que tiene de­recho :í gobernar en Colo111 bia, discurre el General Y élez ,1 su manera sobre la situh­ción actual de los nacionalistas y arroja contumelia sobre la juventnG y los hom­bres maduros de este partido y del libe­ral, pues se permite decir que fue atendi­do en su lahor política POR TODA la parte ecl~tcada de e.str.t c~tlt(t capit(tl y q~te no en­contró en .sus aclversarios ni ruclimentar1'a decencirt. ( ! ) Bien estú que el señor General de .. fienda SlIS doctrinas y exalte sus ideales, pero para. ello no juzgamos sea necesario volver [¡ los tiempos en que Jefes de par­tido se exhibían hidrófobos é intransigen­tes en cuestiones de política, pues ello en ningún caso hablará fayorablemente res­pecto ele los ayances qne se hayan hecho en las buenas prácticas ele la "ida demo­crática. Por muy popular que se crea el señor General, por muy respetable é ilustrado ' que sea y se juzgue, esto jamús lo autori­za para, 1m' antar clogmM.ica tribnna y de­clarar por sí y ante si que el noventa y nueve p or ciento de l os bogotanos somos gente s in edu cación ni cultura .. ... . Sensibl e es par a el país que en esta su capital se produzcan notas tan destem ­p ladas é inoportunas como l a de l General V é lez, que bien podemos calificar como un verdadero lapsus cala1n1:, en razón á que todo cuant.o tienda á reyivir ó exacerbar los odios políticos y á hacer creer que aquí cn Colombia exii:iten diyersas castas formadas por los diyersos partidos, nunca merecerlt el aprecio de los hombres de bien, y en yez de cooperar ú la gloria y engr.andecimiento de la Patria, sólo re­dundaní en perjuicio de ésta. Que los señores yelistas se juzguen El periódico citauo trne ;í colación las an­teriores afirmaciones cumo p:11':\ afrentar al se­lior Caro, haciélldolo aparecer COIllO un vulgar illlitador de pníctica" conuenadas por los parti­dos y lllalelecidas por In historia; y 110 solaulell­te lleva en Sil propósito la infecunda labor de manchar la biell sentada reputación del señor Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Caro, sino que quiere hacerlo aparecer en con­tradicci6n con los prilleipios sustentados por él cuando fu" oposición, con los que practica hoy, que es Gobierllo. En mala hora "i('lIl' e l colega á dcsperülr­nos con cargo!' infu Ildados .Y H~az telllerarioR, porque el paí,; IIIU )' hiel1 ~:I he lo que signifi can las c:lndidatllras de los S('J101'l'S Sa llcl(' nH>IIt\' \' ';\lalToyuíll. \' :1 él 110 pu('de (, ll gaü'lr~d(' CO II ¡,,(;­fismas COl 110 de lo" llUl' "1' 11:lt"11 n~o par'l h:l ­eerlas apareecr C0l110 ('III:1I1:1d:\,; d,'¡ podel',' !lO de la opi ni ón que tos fll , "n'('(' " bs 11:1 m"endo de su prestigio no deSlll('lltidll. Para desyanec('r lu" ('n rgos '\ lIl' '(' h:Il'I' 1l de ser oficiales tls dichas Cal\(llrlatllr:1~ , bnsta ría exhibir en nuestro abonu la conducta generosa é imparcial con que el Gobiel'l1o hl\ dirigido el debate electoral: La prensa ha gozauo de liber­tad que raya en abuso, en términos que en otras ocasiol}('s y durante otras administraciones, ella habría sido r eprimida con multas y suspensi6n de periódicos y aun con destierro de periodistas, con menos razones de las que podríau tenerse en .cuenta hoy, para anonadarla é imponer tre­lllendos y eficaces ca~tigos á los abusadores por su cO ll tumelia. y procaz lenguaje hacia el vir­t uoso ciudadallo que rige los destinos de la Pa­tria y que no puede ~illcrepársele pecado y falta a lg una lf ne desdiga de sus honrosos antece­delltes. i Esta l'onducta del Excelentísimo señal' Yiceprcfiideute, teniendo á su disposici6n la ley de facnl tac!('s extraordi na rias, así C01110 la de prensa, no t'st.:í diciendo á las claras la impar­cialidad y In. neutraliuad que observa en el de­batl' electoral , v no C011firma el Ilecho de Que no existen ta les c:lIldidaturas oticiales, que go­cel! del favor del Poder? Inuudablelllente que sí, pero reservado estaba ,í los renegados é hijps ingratos del partido que efectuó In transfol'lnn­ci( ín políti('a e11 188(i, el trabajo dI' dest rllíl' la obra 'fue t:ílltos ~:H'l'i{icios ha costado al país, con ulla oposición ;Í :l< lnel!o qne JlO la adlllite, uad.t IlIá~ que pUl' alll\¡iciolll'~ de IlIalldo. Si ll que el bien ele !a patri" I('~ illlporte Ull arditt,. pups ellos lu que <¡uiel'<:1l y dl'sean H)!l I(J~ gajes y la llli sel'i:l do los Presupuestos, por 110 ,('1' neíble que tengan otras :,.'pinlc io nes lo,.; que ofrenda­ron su sangre y ,11 tran'luilidatl por l:ontrihuír Ú esta hlecer lo <¡li t' ayer y hoy <'xi;.;te (lehillo .í sus esfuerzos. Que' el partido liheral pretenda obteuer el potler para iluplalltar y d('snrrolJ:1r sus ideas, y con "ertirlas en le.' es, se ('Olll prende; pero bom bres que se dic('11 conse\'\':ldores y por nña­didura históricos, qUl' H~nga11.í Ilalagamos COII proll1e~as dE' reformns que lIi ¡,iquiel'fl han pen­sado c'1I ellas, ~ino pam alucinnr á los lil)('rHles y <1 trner~e ];¡s si 111 pa tías de éstos, es u na d!'s­vergüellza y ulla deslealtad Ill .í~ que tienen en ciel'lH's para hllrlnrse de los hOlllbrt's .... de la historia. . ~ecesital'Í:1se la rstolidez de UII Il lend igo pam creer en las pomposas y decalltadas refor­mas que proponen los hist6ricos, para taeJ' en la tentación de siq uiera p(' n~ar q lI e e ll:1s po­drían llevarse tí cabo si desgracind:1mente, )' de­bido ,í la benignidad con que los tratil el Go­bierno, llegaran ¡i trinnfar. Pero "isto está que á los dic:hosos cisllláticos 110 !os decide ni los es­timub en SUR propósitos sino la sed de la em­pleomanía y disponer ¡í su arhitrio Je los esca­sos recursos cou que cuenta el Tesoro. Desconocer que las candidat.uras Sanclelllen­te- nlarroqllín forman la sínte is de la opini6n na­cional é in creparles que ell:ts son de oJ'igell ofi­cial, y COIIIO de tal origell ca l ifiear al nacionalismo como UII círculo que forllla alrededor de l señor Caro y que apenas cuenta con miembros adve­nedizos sill priucipios ni doctrinas, que no aspi­ran sino ¡í poder introducir la llI:1no en In Te­sor ería, Hun cuando sea por unos minu tos, es tanto ('01110 hace r,;e su propia autobiografía lo~ sei'íores históricos, porque e1l0s en realidad son l~s yue representall 1111 e¡,tJ'echo y mezquino Circulo que Ila dado l'ruebns bastantes de su im­be. cilidad, con el del'l'oche (.l~ los caudales pú­b]¡ cos cuando se les penllltló colahorar en el Gobierno, \' si no, ahí est¡ín las l1l11pst.ras de for­tunas cuall-ti o~as hechas á la sombra de su au­toridad, en términos de qlh' un liberal connota­do al hablar de uno de los personajes hi stóricos, decí¡¡ : "Para saber el I1IÍm e ro de hacielldas á iue se ha hecho este personaje, ha br ía ne­cesidad de formarle estadística; " ahí están los contratos ruinosos para. el erario; ahí están vi­vas aün las palabras de un Ministro que a l llla­nifestar no mfÍ s el Congreso su deseo de visitar é inspeccionar el Ballco Nacional, aquéL con el atrevimiento de un desvergonzado, lanzó cobar­des expresiones ante el Soherauo, dr que "quien se atreviera ti dar un pa~o en ese sentido sería recibido en las puntas de las bayonet.as ;" .Y abí están, por último, los r enegados histó ri cos pro­pagandistas de las candidatul'as Heyes-Qllinte­ro e., siendo los mislllos que ayer 110 más pre­conizaban como b1H'110 lo que ll o.\' censuran corno malo. iEs esto Ilol11'adez en los propósitos y pue­rle tenerse confin liza en IIOt11bres que IIwüana Plleden vol "el' fí decir que es bueno lo que hoy rechazan como malo? ¿X o es esto u lIa fa:'sa con que se pretende engañar y dcsyiar el cri te rio público para profundizar nl rís tarde eu las ar­cas y aumentar patrilllOnios C01110 los Ilan acu­mulado si n respeto alguno 1'01' la sociedad , y sin dÍ! igir siquiera Ulla mirada .l Dios? Desp;raciados, y mucho, son los hi st<Íricos al considerar que el naciona lismo lIú cuenta con hombres de ideas y de principios, porque esto es tallto como renegar de hs P 1'01 11 i ne ntes figuraR de I()s SuClrez y los Roldá11, d,~ los Casa­biallcas y los Mutis. de los Aranp;os., los J\1oli­lIas, de los POl'rHs)' los Neii'as, de lo" d,' Xar­" fÍez y los Sna\'edras, de los Mntéus y IlIs Lu­ján, y de t.;íntos otros q ue ~ería pr()lijo t'IIUlll t'­l'al' .v que constituyen e;,tela Illlllil! usa. ya e 11 los campos dt' la ciencia y d(' las lt'tra~. \a l' ll el foro y la lllili cia. ser"'illo res todo~ ''x i~II'US, de honr'adez acrisolada, probado patrioti'"lu é inmaculada conducta bajo todos a"p"('!Os, (¿lit'. den, plles, ]'('senudas para el círculo Itistcíri,·o esas apreciaciones 1H'\'has ¡í \"lICIo dt' plulll:1, COII las cllah's se h:l. pretendido lllalleillal' 11(1111- bres illll\~lCulados que hien pueden escogerlos por Illodelo para aspimr (~Oll su illlitación ¡í <.¡ue se les ('ollsidere y Sé' It,S n'Rpete CO llIO se conbi­, dern n ." respeta II los pro]¡oll1 bres de lluestro partido por SUR desinteresado,,, seJ'\'icio" oí la C¡lusa de nuestras cicrno del sei\or Caro de l;r"nll:o r despótico; y nadie llene en cuenta que el Ú'dCO actll que puede calificarse en este Gobierno de clespólico y lIr;iIlICO, fue obra exclusiva de ese gran clem<Ícrata que 'e lIall1a Carl,!s Calderón Re· yes; porque él ha sid,) el ÍlnlClI ~Iinistro del selior Caro que ha ultrajado Indignamente á los Representantes de la N'ac¡ón, hasta dc.:d.lrar con amcnaZ:lS qll~ estaba pronto á atravesar con I"s b,'yonel'" á aquellos Representantes que usaran penetrar en los reClIlTOS del llanco Nacional. También está allá el ~elior Il. Jorge Holguín; ese político voluble que ignora lo 'I'lt' defiende y no sabe lo que ataca. Torios ello~, ¡!Sí "omo el General Vélez, son aves que emigran fácilmente a cada cambiO de estaCIón, y de aquí que á nadie inspiren (;onfw.nza Nosotros peos,unos que el (;eneral VélCt, despué, ,leT ridículo p1pel que representó a'luí, donde 00, hil.O más que contralule gnldo.-EI ele Doctor en VereellO y Ciencias Políticas conferid,) por la Universidad Nacional al señor D. Daniel Ronderos, hijo del Departamento de Bo­yacá. Presentó y sostuvo con lucimiento su tesis, que versa sobre Deurlas Ileredilarias y teslamell/arias, y al hacerlo de­mostró de manera elocuentísima el vigor intelectual y los conocimientos científicos que el graduado tiene. Tanto á él como al señor doctor Lisandro Ronderos, cura de Boavita, les presentamos nuestras felicitaciones en­tusiastas, deseándole al inteligente jurisconsulto grandes triunfos en su labor profesional. 1\1l1l'i6 en Popayán el señor General V. Eduardo París, .T efe valeroso y distinguido miembro del partido na­cional. La República ha perdi(lo un convencido servidor, nuestro ¡"rtido, un soldado leal, y la sociedaa, un caballe· ro, tipo cumpleto del ya extinguido cachaco bogotano. Uouo sael'í1 ego .-Para "tdificar nuestro sudltl anterior lltul "lo del mismo modo que éste, nos dirige el señor Admnll,trador de los Cementerios ul1 extenso oficio, que su misma extensión nos impide publicar, del cual re­sulta todo esto: 1° Que el día l~ de este IIles se quejó ante él un par­ticular, diciéndole que estaban arrancando las flores de las tumbas; l~ Que procedió, auxiliado por agentes de Policía, á la a\'eriguaci,)J1 del caso, y que efectivamente una señora estaba cogienclo flores para a(lornar la bóveda de un deudo querido, pero no de las sembradas en las tumbas de pro­piedad particular, sino de las que se cultivan en el área del Cemen te rio, de propiedad del Municipio, y 3~ Que no impuso á la señor a pena alguna ni le im­pidió contlnuar en su empresa de ho nrar con flo res de l Municipio la bóveda de su deudo, porque c r ee igual que las fl ores es tén e n s us matas adorn an do torio el Campo Santo ó q ue es t é n formando ramos y coronas para adornar el pequeño n ic h o de un pa rticul,lf ..... . Q ueda con lo d ic ho rutijicado nuestro sud lo, que ya n o debe llamarse R obo sacrílego s ino PaJlliso il/debido , y así lo decl a ramos para no d isc utir p alabras; pero q u eda tam bié n la consta n c ia de que e n el Cementerio se permite a rrancar las flo res d ei á r ea comú n siempre que se dest inen á a do rn a r las bóverlas del mi s mo Ce men t erio ..... . Este p e rm iso, q ue puede dar lugar á que con pretexto de coge r fl ores d e l co mún se cojan h s qlle la piedad fi li al c ul t i va en t umbos d e prop iedad pa rticular, nos parece inconveniente y ocas ion a do á r,o pocos desagra dos, y esperamos q ue no vuelva á c:o ncederl o e l se ñor Adm inistr'ldor. á quien, por lo demás, agradecem os la !Juena voluntad con q ue atiende las ind icaciones de la p rensa. D e sp e dida.-Manuel Casabianca salurla co r dial­mente á sus amigos y relacionados, siente que la premura del tiempo le h aya impedido corresponder personalmente á las visitas y muestras ele distinción de que ha sido objeto dura nte su corta permanencia en la capital, y espera sus ór· denes en I bagué, e n donde le será grato cumplirlas. R epública d« Colombia. - DcparlallltJ/lo dt Clmdil/.alnarca. P residmcia del COllsejo lI1t l1lÍ&ipal. - S/lsa, Novielll bre 20 de r 897 ' Se ñoras Directnr,H d-:: la<; E ... cuela..; de varon es y de niñas d'!l Munici­pio. D~ Bárh:ua Valrlerrama de G . y D~ E¡vira Nieto. L a Co rpor ació n ' lue me cabe e l h onor de presid ir. en sesió n d e hoy aprobó la siguiente proposic ión : "El Con­sejo Municip al el el Municipio d e Susa, da las g racias á las virtuosas y dignas D irectoras rle las escuelas del Munici­pio, señ:lras D" B lrbara Valderrama de G. y señorita Elvira NIeto. por el buen éxito a\canzaelo en sus escuelas, comprob" lo en lo; ce rtámenes que acaban de presentar ; todo esto deIJid , :í la ilustración, con5agrac ión y vi rtudes d e las muy respetable; Directoras. " C,)muníque,e y publ í'Iuese." D lOS guarde á ustenes . El Presid e 1 te, l'lOCENCIO GALEANO. GRATITUD El eNaSta en su último número trae un suelto Escuela de lJ:ferlicilla, donde Mi,!{llr apunta las cualidades, diremos sociales, que debe tener un Ministro de F:stado. al mismo tiempo que niega los scrvicios tan important e, como cono­cidos que el sellor doctor D . IZarlel i\L Carrasquilla ha prestarlo como Profesor, Rector y ~liuis tro á la Instrucción Pública en Colombia. Contestar lo prim.cro, sería poner en duda la afabili­dad dd sacerdote cristiano y el porte educado del caballero completo rle que hemos (\;Sfrutado afortunadamente, los que hemos tenido la honra de tratar, decirnos mal, de vivir con él, como discípulos suyos bajo el mismu techo, el no corto espacio d" 7 años, donde hemos podlno conocerlo y apre­ciarlo. Y esto que decimos lo confirman, sin duela, la parte culta de nuestra sociedad, en la cual cuenta el señor doctor Carrasquilla amigos de todos los matices políticos y de to­das edades. F:n cuanto á lo segundo, no fue cambio ni resurrección de voces, lo que preocupó al señor doctor Carrasquilla en su paso por el ~{inisterio, pues debe saber M(l{ar que la 1 nstrucción Pública en Colombia necesitaba encarrilarse, si se p retendía que adelantara, y que para esto e ra preciso hacernos comprender que nosotros no teníamos Universi­dad ni cosa que se le pareciese, y enseñarnos que las pa­labras Ulliversidad NacioJ/al eran vocablos antagónicos que sonaban bien al oído de los ilusos é ignorantes, mas no de las q u:! t uviesen mediana idea de las Universidades euro­peas. Por fortuna, la obra del señor doctor Carrasr¡uilla es muy grande y sus frutos ya se ven. El restaurador de la Facultad de FIlosofia )' Letras, el fundador tlel Instituto Pedagógico, el reformador de las Facultades superiores y de los Colegios secundarios, está muy alto para que alcan, cen hasta él tiros de muy abajo. Quédenle al sueltista su ignorancia y atrevimiento, y al señor doctor Carrasquilla la satisfacción del deber cum­plido y la gratitud d~ sus discípulos, que lo estiman yadmi· ran. CAR1.0S. lMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 77

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