Por:
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Fecha:
07/08/1858
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AÑO l. Bogotá, 7 de agosto de 1858. NUM. 31.
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Boletin de la quincena. ticas, son útiles no solo b aj o e l a s pec t o ci e ntífico,
sino tambien bajo e l purame nte lite rario .
Se acabaron las fiestas, los toldos, las barreras; Quiera Dios que nu e str:os profe sor.e s d e n\ate-cayó
Seoastopol, el monte, t.'l pasauie z i las lote- nHiticas se eleven a la altura de las obras d e l S r.
rias. Ni un silbido se oye )· a en la plaza d e la C o ns- Pon1bo, i las adopten como te:sto o g uía para sus
titucion, gue, durantt~ quince dias fu é un 1nare le cci o nes, abandonando esos "insustanc ial e s c a t e magnum
1le· gritos, cenas, porrazos: sustos, p e l e as, cisanos d e importacion estranjera que han e stado
sangre (pues talnbien corrió) coqueteos, crinoli- en boga," por pere za, rutina e ignorancia, i tal vez
nas, criadas, otejones &., ~- Se acabaron las fi e s- por. la exi~:üidacl de las pensione s qu e los profe tas,
i no han quedado de ellas sino las consecuen- sot·es lienen señaladas en nue:stros colejios, pu e s,
cias : los que se han trasnochado están durmien- por diez i :seis o veinte pesos m e nsuales, no es
do semanas enteras; los cenadores han encare - posible obtener Ja consag racion de· un h o 1nbre
cido Ía manza'nilla i la linaza i las currutacas de ciencia a la árdua carrera d e la ense ñanza.
están ocupadas rernendando i aph1nchando sus Quiera Dios que la ~dad no Va)Ta a volver egoista
trlljes de seda i encajes ; los caballos ¡ esos po- al señor Potnb o , privándono s d e los trata d os con
ores caballos! están descansando; lqs empl a- que ofrec e conlpl e tar el curso de mate rn á ti cas ya
dos · ~emas poiJretones están tratando de pa- etnpe zado ; i pe uimos a Dios que no lo vu e lva
~ar sus deudas; todo esto p'ara prepararse par-alas egoista, po~7gue, escribir obras científicas en este
fiesmy de Nrrubla,gue son e ~:'eradas con el mayor pais, es tarea que no pueden acometer sino los
atiin~o • quién lo cr.eyer.a ! Mas dejémc. nos hoi individuos que desean crearse reputacion de sade
nimiedades, que,~i bien agradan a alguna gran bios a costa de un sacrificio pecuniario; o los que,
parte de nuestras lecto~a , no dejan contentos a in1pulsados por el patriotismo, como el señor
los literatos, ni a Jos hombres !_erios, ni a los que Pombo, no · buscan una reputacion de que di shacen
el papel de tales . Hagamos algo por ellos, frutan n1ucho l1a, sino el tn e dio de adelantar )a
que todo no ha de ser rigor. Abramos, pues, un enseñanza pública i cooperar así al en g ranc.l e ciparéotesis
a nuestra lijera rev.ista para ocuparnos mi e nto e ilustracion ~ de ]a Patria de que son hijos.
de a!gunas publicaciones recientes de nuestra Otra obrita conoce mos de reciente data, i sobre
prensa. idéntico asunto, de que qu e reanos hablar para
El señor Lino de Pomoo se ha exhibid o nueva- recomendarla como se debe: es el 1\IIanual do
mente tan profundo n1atemático cotno hábil peda- ) (~uentas del s e ñor . ..... ar~iso ~onzález. Escrita
gogo. El tratailo de A:ritnlética i A ljebra que lía es- ) s obre un pla1~ tnetodtco ~ senc1llo,. desarrolla con
crito es una obra de sobresaliente m é rito por su bastante _clar1dad la teo.rJa de los 1n~ereses, desdoctrina,
que no raya en ni mía i fastilliosa con1o e u en t~s 1 dernas operac1o~es comerciales_ d<' tanto
la de ciertos autores franceses rnodernos, a quie - por cae~1to; la de la .conJunta, la r~la~av· a a los •
nes la pec.l ía . 4'ta h~eh.o ~aba· ar mas de lo plazos 1 otras op e racaone~ de uso d1~r1_o en los
que e a me~ester; ni toca en superficial: lo que grandes. corno en los pequenos estublec1nuentos de
va1 ecir que retine los atribq.tos de una obra co1nerc•o, fue~a de tnuchos ~a tos. sobre monedas,
UUena, segun el sentir de un an\iguo filósofo. Es pesas o _n1ed~da~ que contiene 1 que h!cen de
sobresaliente !por el étodo estrictamente d idác- ella u_n 1~ b_ro 1 nths pe~sa hle para 1~ ~nsena~~D: de
tico queb~ seguido en la esposicion, el tlesarro- la ArJtmetica co1uerc1al en Bogota, 1 un .utll•s•mo
llo i encadenamiento de los principios fundarn e n- vade 1necu11t para todo hotnb.re ~e. negocios. Los
tales de la ciencia por escelencia; i tiene un 111 é rito ~ hermanos Pérez han hecho JUStlcaa al ~lanuel de
particular, i ese sl que es mérito: pocas oBras espa· ~ Cuentas, .. adoptándolo e~_su hermo~o 1 p~o~e~efiolas
dt! tnatefnáticas liemos visto escritas en len- dor cqi PJlO para la ensenanza de la Ar1trnet1ca
gua es pafio la sino en frances e~añolizado 0 en el comercial : otros jefes de empresas sernejantes
castellano ba;tardo de nuestros menestrtles, aan- ta~1~ien lo. han adoptado, i no dudamos que seáp
tal CÍTCUDS'\~ncia la mas triste i~en ~e }a nrimera gu1ran el eJ81np~o todos aquellos que, en SU pro~
ducacion de ~- 'Sus &utorcs, ¡ lo que es tod~vía peor, g,rama _d_e eysenanza? hagan e.nt1·ar el ramo de
pues es 1astimos~sin1 o, si·rvientlo ellas de punto ~onta~Jhd~d mercantal; pues baJO este aspecto_no ae partida a esa creciente corrupcion del lengua- ~aene rtval, en nue~tro concepto, e?tre lo conoculo
je, 'lue ha he<:ho del de Cer.vantes, Caltleron i Jeneral1nente aqu1 sobre la mater1a.
j Last~.! un fárra~o üe galicismos i barharisrnos . Hai ot a publicncion que de v é ras a causado c o n~
lama a.quella alma 9Úe los esplendorc~ de Dios sobre la
una especie de altivez. Entónccs caia e_n una trts· tierra solo liabtan en~a n~ad o un 1nstante.J
teza i sombrías nube inte rceptaban los 1m pulsos .clc Al proponerse ~ s 1! mt ~ nlo esta cucst1on, 'iAlfus
su c-orazon, donde la ficlada filosofía trataba de 1n· preocup_ado_ se hab1a Internado en el valle. o .. n. Ja
. sinuarse. Desasosegado Alfus se marchaba vagan· ~ cabeza mclmada. sobre ~1 pecho~ absorto el espm tu
do por. el campo, s e sentaba sobre el n1usgo de las en el vnc1o, caminaba tctnpre s1 n ver nuua, su~ dcr:
ocas, se quedado con sus forttficacJon es 1 sus torres detras
, , ' ' 1 1 - l .•. ~ b pondian una palabra : Dios. te as n1ontanas : e monJe e n\;ro a un. gr~n , o.-
. . . . . que que se desarrollaba sobre un espacio sJn _ lnnt-
Frat Alf~~ hab1a salido v1ctor!oso d~ tnuchas d: tes aparente8, cual un océano de verdura. 111 en-aquellas
cras1s: cada vez se hab1a afia mado ~as, cantadores rumores zutnbaban en torno suyo, una
porque si las tentaciones quebrantan el ~~m~ 1 la aromática bri a su::;piraba en las Hojas. Det.úvose
abaten, aumentan las fuer~as de la ~oncle.ncla que :Aifus, i despues de haber penetrado sus nmad~s
la com~ate. Empero h3:eta poc-? tiempo q,ue u~a > con asombro e n la osCuridad del bos9ue, adelantoangustia
de nueva especie se lrnb1a apodeliac.o de el. se hacia él titubeando cual si t en11esc ha G.e r una
Ha~ia notado con frecuencia que lo qu~ es herm?· cosa prúh¡'bida. Empero a medi~a que caminaba,
so pterde su encanta con el largo u_so, I q~e el ?JO el bosque era mas imponente: arbol es ñ:crmo ~ os
se barta "del espectáculo ma.s ma~avJlloso., J el otdo ? cargados de flores exhalaban desconocidos p e rfu- ·
se cansa de _u na voz armor:uosa, 1 se hab1a pr eg u n- S m es. Aquel p e rfum e nada t enia de embnagador ~otado
cómo el hombre podr1a encontrar aun en los m o los <.le la ti e rra : di ríase que e ra una en1anac1on
cie_los aque.lali~ento prometido d e una e.~e~na ale- ~ misteriosa que embal·arnaba el ~!t.na, un a arrr:onía
gna. ¿Que sera, se P.rcguntaba, la ~o~1h~ad ~e ) cuyo encanto. nada puede ~escnb.'r: , Adelanto tonl.
lestra alma enmed~o d~ las magn•ficenctas Sin davía el monJe sus pasos, 1 perc1b1o una llanura
térmic.o 1 ¡ La eternid~i:l! •. • • i 8-ué palabra para resplandeciente con una misteriosa ~uz. Lo qu.e soun'.!
cnatur~ que camb1~ cad~ mm.uto, que no co- bre todo le chocó, es que el aroma 1 la m e l od1~ ?e
noce otra v1ila que la d1~ers•dad, t nara Jaque la la luz no parecian formar sino u na sola cosa. 1 O·
inmovilidad parece la muette 1 j Nad3: de pasado, das las sensaciones se cornunica ban a é l por u na
naaa de porveni~, nada de recuerdos 01 de esperan- sola percepcion, eual si h:u bi ese ce~ado de t e n r
ias! ¡La eterr:nilad! •••• ¡Oh, palab;a~ ql!e haces sentidos distintos, ¡ ·cual si no Je hub1ese quedado
llora.r sobre la. t1erra! ¡.Qué puedes.tu s1gmfi~ar en mas que un alma. Sentóse para gozar d e n!')uell o~
el c1elo 1 As1 andaba. turb~do fra1 Alfus, 1 c~da encantos, ¡ púsose a leer. En aquel m ome~t~ oyo
vez cr~.n mayores sus. m_cerlldumbres. Una mana_- un:1 voz, cuy11 arre bat?dor? dulzura no t e ma }gua!
na sal Jo del monasterJo antes de levantarse sus hes- , en !a tierra. Ni la brisa nsu e ña e ntre lo s sauces,
monos. Era en uno de los hermosos días del mes ni el aliento de un niño que ducrrne, podrian dar
uc ·unio. Bajó al valle. El campo ~e hallaba toda- una idea de ella. Aquella voz c~cedia a los mas e n·
vía mtia.d cubierto de rocío, i se abnan las flores a cantadores ecos de los ccinticos humanos. No era
JO p,~imeros ray~s del alba. Siguió l e ':lta~ente el un ~ántico a pesar de su melodí~, n? era u~1 l e nmonJe
los so~.brws sendero~ de ~a colma· revote- · guaje aunque la voz ha?lase, 1
1 su~embmgo, d e
teallan los paJaros en los p,~nos I mad~es~lvas, sa· totfo babia en ella. Su ahento cele~tral ll evaba el
lu4ando con sus cánticos fehc_es al . na~un1ento d .. el ahna a una rejion desconocida. Al escuchar se sa·
sol. Alaunas mariposas medto dormidas todovta, bia todo se entendía todo, i como el mund o que
evolotE~·aOan para secar sus húmedas alas. Detúvo- abarcab~ todo entero la voz; siempre úni c11, e ra
se Alfus para comtemplar aq~el ~ello pa?ora~a siempre tan variatla, que hu hiera pod id o o ú · .. ela
~ue se desarroll~ba ant~ sus OJOS, 1 ~ecordo cuan por siglos enter~s sin salir del éxt~sis. Cuanto mas
liermoso le habta parectdo la vez pr1~era q~e lo fa escuchaba frat AJf~s~ mas sent1a aun1entarse su
hal:iia Yisto, i ~on qué .e m bria~uez hab1a acopdo la alegría interior. Par~cia qu e descu bria allí si n r .e~
i(Jea ae ter•n•nal! a(IJ sus d1as. Aquell~s flores, sar nuevos misterios 1nefables. Pero al fin se al JO
aquellos ~rboles1 aquel aire, era~ .maravillas~ no- el resplandor, calló la voz, i un .largo murmullo s e
vedaa.para él, acostumbrado a v1v1r en las c1uda: deslizó ent.-e las ramas de los arbol e8. Alfus perdes
i en las sombríos habitaciones de ~u.s casas. Ast 111 aneció algunos instantes inmóvil, cual un l1 o ~se
~asó dulce~ente .el año de su nov1c1ado. i ~on .bre que se despierta de un sue~o encantador. l1;
cuanta alegr1a Cftffilnaba por a~uellos desco_noc•d.os ró en torno de,sí con una especie de estup or; c0 rro
senderos, encontrand~ a ca.da paso l!n manantml su libro ; despues quiso le\·antar ·e para voh:?r a
aonde todaví~ no habJa bep1do, un musg? que to· continuar su camino; emp~ro estaL~n enturl}.e? td os
davía no naÓla hollado t Pero . S1: un porvemr .de d_JCJ;ta trnnqU!la, fundada en
santo con sus inmensas ramas. Fuera de sí e l mon· el amor correspondido 1 smcero, en las alegrías de
je se dirijió hacia la l!lueva entrada, i llamó poco a la v!da de fa~ilia, i ~n el ejerci~io consta~te . del ~epoco:
no era la misma arj e ntina cam pana c~yo so· ber 1 de la Vl_rtud. ESte. porverur tranqulfo, pacdinido
cono c ia. Un h e rmano lego salió a abnrle. < co, sere no, sm nubes m pesares, es el que para vos
-¿Qué ha pasado 1 preguntó Alfus. t No el> S desea con ardor vnestt•o sincero amigo,
ya Antonio el portero del convento~ > E11nao KAsTós.
-Yo no conozco a Antonio, respondió el lego. ·
Ech óse Alfus las manos & la frente con t e rror.
-¿ Estoi loco~ dijo. i No es este el monasterio ~ :Ell sacerdote · .
de Olrnutz , de donde h e salido esta mañana? El verdad e ro sacerdote católico, tal Cí:1nlo nbso·
El lego jóve n l e miró. tras le comprendemos, eSlá Uamado maá · que "rltH-
- Cinco años hace que soi port ero, r espondió, i guna· otra entidad política o moral, a influir tle ·una
n o os co nozco. manera poderosa i saludable en la ~onducta de los
Echó Alfus en derredor suyo una mirapa asus· hombres i en la dichá de la 8ociedad. Encargado
tada. Recorrían los claustros muchos monjes: los rle la enseñanza de ta lhóhd, de intervenir eQ
llamó; ninguno respondió a los nombres que pro- disensiones i en los asnnto~ dom-esticos de tnf-nunciaba.
Corrió ácia ellos · para verles el rostro, lias, de los misterw~ 4d eontésonario i de
i todos los veía por primera vez. . ? la relijion a la multit~, sus medios de son
-Aquí hai algun gran mila g ro de _Dios; excla- tnn poderosos como variados. Pero si su influencia
mó. En nombre del cielo, hermanos mios, mirad- suele· ser saludable, suele ser per~iciosa tambien,
m e . i No hai ya nadie que conozca a frai Alfus? de su alma puede salir el bien o el mal,. aSi como
Todos le rod e aron c o n a s ombro. d e l seno de una nube nna lluvia beoé~cli que fet-
-¡ Alfu s ! dijo al fin el mas anciano; sí! en tiliza los campos, o un helado granizo que los marotro
tiempo había e n Olmutz un monje de este nom- chita 1 destruye. De aquí cuán importante sea ~fl.bre
; s e Jo he oído derir a los padres antigl-l~· Era ra la bienandanza pública que el élero co!1(jzC'B su
un hombre santo i m editabundo, que amaba la so- verdadeta mision, 'i persuadidos · co:mo estamus de
]edad. Un dia bajó al val}.e, donde se le vió per- que nuestras parroquias Son de:Sgntciadas o felices.
derse en los bosques; despues, en vano se le aguar· morales o corrompidas, segun el carádet i la. tn«?~adó
: jamás se volvió a saber qué había l>~do de él. Jidad de sus curas párrocos, nos atrevemos a hacer
D e sde aquel tiempo ha pa~ado un siglo entero. algún'as reflexioné! i a tomar Ja iniciativa en, es\~
A aquellas palabras dió el monj,e Qn graf}grüo. grave cuestion. · ·
Lo comprendía todo al fin. Dejó caer&c de rod1llas, Hai dos pensamientos de los cuales uno u otro
i juntando las manos con fervor: conduce jeneraltnente a los hombres a hacerse sa-
-¡ Oh, Dios mio ! qijo, ha beis querido probar- cerdotes. El uno es noble: reJijioso, fecu 'ndb ~1
me cuán inse nsato he sido al comparar las al fl grías amor á Dios i a los hombres; el otro bastardó~, -
d e la tierra con las d e l cielo. Un siglo se ha pasa- teresado, mundano,-el deseo de riquezas, de comodo
para mí como un solo di a en o ir vuestra voz ; di~ades i de holganza. De estos m o viles; eJ pricompre
ndo a hora e l Paraíso i sus ete rnales alegrías. mero da vida a esos hombres de paz i de caridad
Bendito senis, Dios mio, i perdonad a vu estro iq- que dejando ' !!in sentimiento pompas i vanidade~
di g no s e rvi d or . . mundanales, se cot'l'sagran con 'ihtrepidez i resó1u-
. _? es pu e s d e. haber ~abla~o así, frai .A lfus esten- c~on al cum~imiehto d~ sus gravés, aUs't~os · 'd~dw
los brazos 1 abrazo la t1erra : hab1a entregado c1les deberes; el otro enJendra esos sa<;er~otes 'Mer-'
el alma a su Dios . ceDarios, falsos discípulos de Jesucristo~ a qo e~ lti-
. JosE MARÍA DIAz . sultan con sUS liviandades i torpezas, Jos cliales
olvidando que su 'l'naestl'o era todo oen~ficend$ i
<'aridad, se entregan a h1 avaricia ili!ts sór8iifa i al
Rjiotaje mas escandaloso. '' · . ·
Los padres, los tutores i lo! rnaesttt>s deber\
En el Album
DE LA SEÑORITA M . J. AR.GAEZ ,
estudiar grave i profundament~ 104 \Qlentos e¡ i-
. Hai una edad en que el alma tiene fé, el cora- naciones de los nifios ánt~ de cq~grauiftBtfl •atu-·
zon entusiasmo i la frente serenidad i limpieza: ,dios relijiosos, i .cs~OI; : Pi~OII "'"~ . li"~ ~rfMti®• en
est~ bella i santa edad de alegrías i de s~en.oa es hot,nbres, áptes die r"'~ ~ • •
ln JUVentud . . aAtfres, de~el\, d.~
Hai una flor desprendida del cielo, cuyo aroma t a.lma, son~r i !pct-
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E E~ RITAS. •
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ni e ndo la tnaho sobl1 e su corazon determinar si h a ) l as a do r ac io n es de los h o mbr e s i las bendicio n es
dejado de la tir p o r loe placere s t c mp c tu os os d ~ l d e l c i l o. .. , .
mun~o, para ~olo palpitar e n ad e lante por la c ar1- 5 ~ n l a c n te d~ a sagra d a c u a nto b tc n n ~ pu ede ha-dad
1 por ei cte lo. ? cc r a s u s s m eJ ant e s e l ve rd ade r o sac td o te d~ J -
. . ) su c ri s to! En c~m p lir n i e nt o d e . s u de b e r pr e d1 ~ ar á
;Ante s apu.ntamos qu e Ja su e rte d e una pa1roqut a s i mpre a co n seJando e l órd e n 1 l a paz, la c arJdad
d e p e nde cas1 ente ra1n c nte P 1 c ura ; nada rna s i l a virtud nunc a animará al od io i a la intole ranci
c ~to .. 'f'otlo e l qu e haya e xan~ina do co.n n l g un d e- c ia , ni fo m'c ntará esas antipa tía s r e líji os a s qu e han
t e nlnJto nto la man e ra_c o m o est a n 01 ~ an1za d a ~ nn e s- cos tad o al j ó n e ro humano tantas l ág rima s. e su
tras p e queñas poblac10n e s, s e hab ra p e r~ u nd 1 ~ 0 d e boca n o s aldrán, como j a mas s ali r o n d e l os 1 á?ios
q_ue e st_as s e com ~on e n de tre s ? cuatr ~~uzcase de aqut cuan ju g u e n sus sudore s ¡ prosigan tranquilas su tarea,
grave 1 sacrosanta es la mlsion encargada a ese > un porve nir b e llo¡ radiante,-la inmortalidad i el
hombre. ci e lo.
- En la existencia ignorada i liumilae d e una pa- P e ro l1ai un t e rreno en el cual jamas quisi é ramos
rroquia, ÍIJflu~ren débi,rn e nte el .carácter i las cuali- , e ncontrar al sacerdote : este terre n o e s la p o h'tica.
dades del Presidente dé la República, o d e l O bis- Es u na verdad anunciada por la filo s ofía i confir·
po dioc~sano, al paso que su~ .mas caros int ~ r e s e s? macla por la ~i s t o ria, qu~ s_iempre que se e stravía
Ja paz 1 la moral de las fam1has, su prospe ridad 1 de sus ocupac ion e s e vanJéhcas para mezclarse en
su dicha dependen de que su cura párroco pose a las c o ntiendas públicas, ·sirve mal a la r e lijion cenobles
cualidades morales i virtudes e vanj é licas. mo ministro i a Jos gobiernos como hombr ~ d e parE!
maji-strado i la fei influyen sobre el fiambre en tido. Una vez que abandonan su pacífica mision de
la vida pública, pero se detienen en el um?ral de sacerdotes para convertirse en intrigantes, o ha·
la casa de ciudadano: allí comienza la acc1on del ci e ndo d e l púlpito tribuna, arrojan la r e lijion e n la
sacerdo~e. Llamado a sel" el confi~ent~ d e todas Ja_s balanza d e los partidos; los pueblos que juzgan del
desBra.cJas ocultas, de todas las mise rias desconoct - instrumento por la mano que lo empl e a, envuelven
das, él, hombre de consuelo i de piedad) d e be 1le- Jos dogmas e n la desconfianza q~ae inspiran, sus
var al seno de las familias la paz el día ~e J ~ d_is- > ministros, i aun llegan a mirar la relijion con oje-
.. cordia, limosnas el dia d el hambre i la mtser1 ~ , 1 a ¿ riza i con d e sden. ~Quién ignora uue la r e forma
la hora del desaliento i la _d u~a, Ja esperanza .. Pue- ~ prote s tante, i todos los grandes ataques qu e s e han
de aliv:iar Jos males transJto.rios can socorros 1 con- dado al cristianismo, han sido motivad o s por las
_ sej?_~, i calmar, con la uncio.n santa deJas palabras pre t e nsion e s ind e bidas de los Papas sobre el donlirehJlosas,
e sas gr.ancles lier1das d ~ l alma, e so~ so- nio t e mpo ral? Los pu e blo s ac e ptan gustoso s los
llozos eternos d e l corazon que no t1encn rem e d1o en , pre c e ptos morales d e l e vanj e lio, p e ro r e chazan la
eSte mundo. ~ id e a t eo crá ti c a como e le m e nto d e gobi e rno . C o n oce n
EsRinosa i dificil es por cierto la mision .. de un ' por in s t.in.to qu e cuand o Jos r c p.r e~e ntant es d e l p o cura
si quiere llevarla a cabo como v e rdad e ro rni-. d ~ r c~ ptritual, nd e mas d e l · dom1n!o s o bre. las conni.
stro de J e sucri~to; p e ~o si e st¡t vida d e sa~.e rdot e cJ e n c J~ s , p_r e te nd e n a b~rcar la . ~·d~. ~ nt e 1 a d e_ l o s
t~ene sus au s terú:lail es 1 trabaJos, e m~p· e nc1 1 e ndola ~ hombt c s, .1 e ndo. capacL ~ d e estta~1a1~ e d e l a 1uta
con ente r e za j vocacion tie n e tamoi e n su p óe sía i d e lo v e r d ~ de ro 1 d e lo JUSto, _pu e d e l c vant_ar se so·
su encanto. Sí, nada es mas digno d e l res p e to j d e bre la . soc t e d~ d ~ l mas a b o ~u1 ~b~ e d_e spotJ s nlo, e !
la consideracion de los hombres qu·e e sas almas ele- . despou ·mo P.J e r c Jdo sobr ~ ~nnc1p1os 1nmutables, 1
vadas i simpáticas, que se consagran en hu.mild e s ~ e n n o mbr e d e l d e r e cho _d1v1no. . . . .
i solitarias parroquias a pr e dica~ con uncion i ~on ) . ~1 sacerdote ~n los _t1empos pr1m1ttv os d e l crJsfe
las ver4 ~d .s .del eva~jelio, a man~:_ner_)a un ton ~ t1an1sn1o r ~ qu e r1a cual1dad e ~ d_e o tr. ~ te mpl e de las
entre las famthas a educar a los ntnos 1 a conso- que n ece sata e n nu e stros dtas, ento n ces: a la par
lar a todos los que' sufren. I si todas las carreras que de intelije ncia i humildad, n e ce sitaqp d e valor,
necesitah para llevarse debidamente valor i sacriü- ~ pues _ademas de sace!·dote era sol~ado. Par.a ~ac~ r
cios, ninguna re9uiere tanto despren?imiento i ab- 2 fructifi c ar sob~ e la t1_ e rra la se~tlla del c r~ s tlanJsnegacion
como la del sacerdote catóhco. Pero este S mo érnle prectso, primero arroJar de las c tudades
no debe 'olvidar, para sosteuers~ ~~ su . difícil_ ca- ~ las estátu~~ d e los íd?los, ~ de!. ~orazon d e los pu e mino;
que si llena leal~ente su m1 10~, atraY1es~ ~ bl?s l ~ s vteJaS cre enctas mito loJlcas. . Et~ s us p e r epor
enmedio de las pastones humanas 1nn1acularlo 1 > gr1naJ e s de propaganda, e n sus c o mb a t c;:s so le n1n e s
puro, tendrá por recompensa al fin de su carrera ~ contra el e rror , s u cab e za ~ e t ro p e zaba no po ~ as
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veces c o n e l hacha de Jós b ~írbaros, o sus entrañas ~ La electricidad para divertirse en la
c o n e l di e nt. c d e las pante ras ~ n e J ~irco ro1nan o. r. poltrt»na.
P e ro i qué 1m portaban los pehg ros 1 la muerte n M K , · ff b d h · ·
e sos ap6._ t o l e s de la nueva Jei dotados tle la man- r. ~nc.u aca a e acer graclosos espe~t-d
b d 1 1 · 1 1 ' b · l m e Dt o s c lectrtcos qu e to d o el rnundo pu e de repe t1r.
se
1
uan r: e coprc ero 1 t . e a a neg acton vda e r?sa Ba ta para ello tener un p e dazo de lacre olor c.le
de os heroes? roscg utan su tarea d e r e c n c 1o n ) Jl t · fi d
apoyados e n esa fe pod e ro~a, co n la c ual, di ce J e - ~ ve rr,e · f·~' dor ~ 1 grdu ~so, a . n J lil~e no se ~ompa
sucristo, se puc cl e n l e vantaf, Jn o ntañas. Para triun- co n t a c•.•fa t·, del a e gaza 1 . ~ e on en UtHl ( et s~ sl
r. b 1 1 r · d IV,.r 1 · pun as. 1 ro an o o, en se gu1l!la, se toma é n re e
tar no canta an con en .anJe e .1n1oma nt con , d . ;. J ü ] 1 h 1 ; d 1
lo~ ravos Je J úpir; pero p o bre s , humil des, d esar· 10 .. Ic e 1 pu ga~ . e a mano .~ e Fec a, co ocan ° 0
m a do~, aninuilaro n todas la s anti !!" uas t eo!ro n (as i d e spu.e s co':l ;apld e z altc rnat~va""!ente e n la parte
· ., · ~ · d....., 1 · s u p e r1 o r e Intentar del br~z o Jzqtlte~d n deanolte ron e l Oltmpo. S ohr e las ru1nn s e a v1 e- u , ,, v. •
ja sociedad e d ificaron altares al verdad e ro Dios i !-l e cho e sto se pres e nt~ el lacre a un obj e to ~e
proclr~mllndo la inm o rt a lida d d e l alma m o~ traron al ~ m e tal,, co~ lo que se oOt1enen una o muclias c~• s -
spíritu humano h o rizo nte s infinitos . La cau sa de pas e l ectrJcas, cuyas descargas. ca~san una sensi~le
la ca r i d ad i la ig ual dad los ..,a l u d a co rn o a s u s m éls com e z o n e ~ la n1ano. l .. a cre p1t~c1on d e estas chlsilu~
tr e s camp eo n e s ; i l os pu e bl o s l e s rindi e r o n ndo· > p a s s e per:abe ?on mucha clar1dad observando un
racio n e s, s e du c id ós por e l cj rnplo d e sus virtud e s - pro fiunüo silencio.
e iluminad o s p o li la 1 uz de s us p a labms. ~ C o mplíCase el fenómeno si e l lacre se pone so -
EMIRO 1\f:ASTO . . , br e una vasija llena de agua cuya superfic ie esté
•
• ..
Un ángulo m e bas ta entre mi s lares,
"" n libro i un a mig o ; un sue ñ o breve
Q. ue n o inte rnllh pa n deuil as ni pe .... a r es .
H .I O JA.
No e nvidio d e l os reyes
El esple ndor, la gloria, la riqueza ;
Desprecio su grandeza,
1 me hallo li bl·e de su injusta saña;
1 v1viré dichoso
En mi pequeña i rústica cabaña
Mién~ras tenga conm·igo
Una maUre, una ~sposa i un amigo.
Eies~úbrese de oro
En distanta rejion, vasto minero;
1 el pérfido usurero ·
Abandona su P.atria i sus hogalies;
Mas yo confiar no oso
Mi fraji l vida a los l1i nelia i e l lacre lle ga a se r de m e dio c e ntím e tro, sale Ja
chi s pa, c .uyo estallido anun c ian un ruido seco i el
movimi e nto de r e flujo del líqujdo.
Colocando con cuidado una pluma metálica en
la superficie de un vaso lleno tambi~ de agua, se
pue d e obtener otro fenó1neno ; pues acercando el
lacre oblicuamente a la plurna, la rechaza con viv~
za ; al paso qt~e ,o~ra pluma suspendida en un
h1lo de seda cotre rap1dan1ente a buscni el lacre.
••
Gotas de tiñta .
El komlire El hombre es un átomo en el uni-verso.
•
. ~a tumba- Descanso eterno de las fatigas del
VlaJe.
La r~surreccion- El despe~tar repent1no de un
> sueño apacible ~
~ El citlo Eliseo prometido de álegría, de Juz i
! amor ~upremo.
'
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Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
-
7
r.;a. mujer. - ~ los manda~arios para conseguir un destinito, cuyo
. . S su e l~lo vann segu~ el ape llid o,. las relaciones i la
Crerto es lo gue d1ce Larra 1' especto de los po- > grac1a d ~ ~r c t ~ nd1ent .e. La nptttud se consulta po·
cos que piensan p,ara nonerse a escribir, i de Jos e?. Los VIctos s 1gu en 1 se tra sn1 ite n a la desccnden·
muchoR que se ponen a escribir ántes de ·haber pcn· Cia; .. pe ro nada de esto Jc hace; volv.amos a Ja
sado. Rara ycz he hecho t.rna con1posicion de lugar monJata.
de algunos minutos para formar un artículo, i por Verdad mui sabida es que l os frailes i las mon·
esto salen constanteme nte tan imper-fectos los de mi jas entran sin conocerse, viv e n sin amarse i n1 ueren
Rluma: lo que vaJe decir que perten ezco al nú!11e· sin se nt.irse ; i qu.e con tales vín c ulos no puede harp
de los muchos de que hablaba a~ucl gractoso ber socredad posible en Jas cuatro paredes de una
es_P.añol, a pesar del es~uer.zo que he he~ho para.Jpcr· casa .ror grande qu.e se la suponga. ~~ e s, señor, la
t~necer a los pocos, fan . ad 1Jede111 litera esta pa- n1onJ1ta estuvo mu1 contenta de novJcJa, porque to~
an~ome ahora esto,_ que tan so~o sé q.ue la mujer das la~ d c mas Ja acariciaban i contemplaban en
sera el asunto de m1s ob ervactones, 1 que tal vez demns~tl; per0 luego de profes a como tiene sus
será. reli!ti va m e nte a su educacion que habrP. de habilidades, dieron e n p c rs~guitla' por envidia, con
constderarla. Vearnos, pue s, lo que ~le. cuentos, con insultos i con privaciones· i ella que
es de viva ~ensibiliclad i un }JOco enfer~a, está de-
Afanase un padre de farniJias, desde qu e vé que d
sus hijas empiezan a crecer, pal'a buscarles maos· s~spcra a con esas vi e jas, arrep e ntida, embromada,
d le
. d . torneada, sor1·ostricada, FREGADA. Qu é hacer! Ya
tros e ctura 1 e escr1tur.a, de costura i dé bor·
dado, de música i pintura, de lenguas, matemáti- n o hai remedio, es profesa, que vale tanto cono decir
casi jeografía, i aun algunos (los mas sensatos, a es cadá~:er. P e ro es tá mui zonso quien sC figura que
mi entender) de cocina i de repostería. Aprovechan cada ver cada veris es el cuerpo muerto: nada de
o 110 aprovechan las niñas j gástase la plata i aun eso , este cadáver da guerra a su turno a las compa·
la paciencia i el tieinpo i cásanse unas pocas, si ñeras, a los p_ariente s, a los hombres sensibles que
dan esperanzas de buena dote; pásanlo mal p rolo tleXnemo~ n.oticia de sus padecimientos, i aun a Pío
, a qu1en se ocurre en últimas para la escarceaornun,
pues lo c0tuun es tambien que algun sote lacion.
sea el marido, ~n razon de ser tantos los sotes que
hai en este mundo; quédanse muchas sin coloca- i Qué os panece el cuadro queridas paisanitas1
cion alguna, marchítaose, suCr.en algun chusco de t Hai exaj.er.acion, hai mentira, mordacidad o qué~
amor o GO!a así, i empiezan a decir que nacieron VERDAD 1 nada mas. Verdad arnarga, poliqueson
para monjas; que lo que les habia de toaar de he- pocas las dulces flUe existen en el mundo. Pero,
rencia para conquistar un novio, se les dé par.a que llorais? No tal, que todo en este n1undo pasa, i lo
se l~s abran las puertas de un convento, pu e s en ~ del_ otx:o será mej o ~: si en este vivimos bien. En mi
esta clase de prisiones se paga la entrada. Desde - c~lldad de buen c~istiano ·siempre he creido en el
aquel entónces, adios galas i peinado, adios bailes ~ sistema de penas 1 recompe nsas eternas, í en mi
i teatros, tertulias i paseos: un confesor, como si : condicion de granadino t e ngo qtte cree~ n1a~ toda-ya
la hora suprema se acer~ara, algunas b e atas por vía en. él, paFa no desesp e rar~e, i p e rsuadirme da
ciones de ayuno i disciplina, son todas sus aspira- pnsarr.tos de tnal aquesta vida terre na.
ciones: en seguida vi~ne ~1 ~isté~ico, t?l ~ez la ~o- Cualquiera de ,·o~otras ha podiuo t o mar la pJucura,
males de Jangu1dez1 P~JvaCI(i>n~s 1 conv;.u ls1o- ma i trazar esta mi ~ ma r e lacion, pe ro, por su pu es to,
nes; hasta. que los santos padres (q.u!ero dec1r, los rnas es merada, mas p e rfecta, aun cuando no mas
que 1~ eJ)Jendraron) decretan la pr1s1on. ve rídica. I hai otra co~a para el consuelo, i e! que
....;.._Al Cárrnen es mi inclinacion. I-Iija~ allá no ~ as cu esta sufrir penas 9 u e o ir la relacion ~e .ellas,
quieren enfermas porque la disciplina es n1ui ríjida. · 1 gue los r!lnl cs comun1ca<.~os s u e le n ser .altv1ados.
A Santa Jertrudis, pues. ñi~nos, porgue hai qu e 1 Ctcrto esto• d~ que os ro,n e ts ahor? a dec1r: ':Este
lavar, aplanchar i cocinar. A cualquier parte, co!llo q_ue lo ~!ce por 1~1t ·O po~ . 1n1 herman?, o por -
pues: yo lo que quiero es retirarme d e l mundo; a m• amlgn tal. ~\cer~~ns; lo dr g o por eJlas 1 porto·
Santa Ines, a Ja Concepcion 0 a Santa Clara. , das: P . rque t.lesgracradamente no son n1uchas las
Concedido, a Santa Clara. escepc1ones.
Veamos a la casada como anda. Ya es madre, Conclusion. Nos· los padre s ele fa1ni!ia, oido i vis-pasa
malas noches j peores di as, porque la cria, el to lo dicho i escrito por J uancho Blanco, resof\'emos
. marido i las criadas la tienen seca. Abandonó el no provee r ·ae hoi en ad lánte a la educacion de
piano i aun el canto; no retrata, no baila; no ha- nuestras hijas, porque esto, léjos de proporcionarles
ce sino leer; pero, cuál es su libro 1 U no, i mui felicidad i bi e nandanza, no hace ~ino desfalcar su
grande; el de la esperiencia; el de los desenga- here ncia, produciendo su desgracia. Sean lo que
ftos; ~1 que mas instruye, pero el. que mas atoranen- ántes eran, que así lo pasarán ménos mal, i dejéta
¡ aquel en que todos leemos, si no nos morin108 mosnos de hacer gastos 1 sacrificios que no solo inúántes
ue que nos desteten. El sote (eJ rnarido qui· tile s sino tambien perjudiciales, resultan a nuestras
se decir) 0 juega, 0 b e be, 0 galantea, porque en hijas. 1 firrnamos, para constancia de lo actuado.
· a]go ha de ocuparse. V t'\ tarde a la casa, de mal Réplica. Reparad que el daño con ~iste en otra u
humor, porque perdió, o t:on demasiada alegría cosa. La falta de iJustracion ha sido causa del atr.aporqJe
bebió; o p,adece asquerosas enfermedades, so del pais; el atraso del pais ha traido la escasez
.~mque de todos aquellos polv.os vinieron esos lodos. de n egocios en que pudi e ran las j c ntes ocuparse; In
Ménguase la fortuna f.\ proporcion que aumenta la falta de negocios trae la ociosidad, i en pos de ella
prole: vienen las deudas i con ellas las ejecuciones; los vicios; i todo esto re u nido, la rareza de lo! m a~
arruína~et.i co{llienza la compasion a importunar a trimonios i lo n1alo de mucho~ de ellos .
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8 BlBLIOTE 4 ·19E SE~Gl l'f1AS.
La educa c ion , en el hombre como en Jn n1ujer, fundo a qu e se ha lanzado hasta ahora una 1nasa
e s fT ran pre-e rvativo pnrn la corrnpcion; porque e l tan g rande de aguas.
h o ~br e i la muj e r_d e al g una cul~ura, trn~nn natu· ) ·uentnn que Huanboltl , acabando de leer la
ralm e nte de asoc1~rsc .con su~ 1guales 1 h~c.e r se ~ oda d e Byron a - apoleon, volvió la caheza ácia
~cr e? dor c s a _sti _e su~a c t ~ n ; m1éntras la rusttc Hla~ ~ uno po c <) n mucha atenciotf el cuadro del S~lto de
e ! . 1 fatal trato d e la ~ t) nt e ~oez, que hu ~ ca e n J o s ~ T e quenJarna con que el sabio alemali adorlia so
~ ac1os el solaz que J~s J.entes de algun provecho n- ) habitacion, i le dijo en tono de risa: " si no hai
cue ntran en e l e~udw 1 eu los goc es de !a puro Iiu:s- ~ anjel ui demonio q~e haya caido dés~e .~as alto
tr_auton. No ha!, pues, que dcsmaya1, que al g un que Napoleon, dos bueye8 que yo arroJe ¡>or ese
chn sere mos ffi CJO~es de l que somos, a fu e rza de Salto cayet·oo por lo ménos destle la lillsma alt~
abajaF p.ara nuestra posteridad, qu e esta e ~ la rni- turn ~ue él."
ston del hombre en todas partes. For egOist~ que Adios, dije aqul, i con una amigable inv1 acion
~ea,hac~ una Gasal ~orla que habran de ~nsat Cien de rodaja hice trotar de nuevo a mi paciente maJener?
G10Dt1S i trabaJa pam su d~sc~ndencia,_ que es cho, convenciéndome solo elitónces de qtte il:ia a
trabaJar para el mundo entero, 1 se Jntef,esa saempre vi a. ar pues ántes me babia parecido mentira .
algo por la suerte de los d e mas, aunque su falta de M J ' .1 • ... 1 1 ~ t d 1 t · ·d d J · ·d · 1 e suceuJO o que esuceue a o o e que se me e
JenetosJ a e Impt a n•eJorar a. ! en una g~ande ernpresa sin tener por esperieDcia
) ptopia p.leno conocimiento de ella: cuando la·
Hasta Lóndres. > proyecta le pa¡¡ece una bagatela, su fantasía la •
l. despoja de toda especie de dificultades, la redu-
. Vamos a viajar ! dije en 1849, i ton1ando por ce teóricamente a nada; mas el día de comenzar
la plazuela de San Victorino abajo, en un her- la obra, cuando ya se etnpieza a sen~ir el peso de
moso tnacbo negro, i acompañado de un peon ella, se empieza a clavar pico. Clavé pico :yo
que conducia tnis petacas en otra bestia de la tamoien, i e1npecé a sentir el peso de un viaje
misma familia Je la en que yo iba, me fui sepa- que debia acabar por lo prQto en Cartajena, des· rando
bonitarnente de Bogotá. Triste es por cier- pues de buenas i largas penas. Los que hay¡an anto
el dejar el lugar en que uno ha nacido i 'rivido dando de Bogotá a este puerto poE el catnino de
largo tiempo, aunque se abrigue la esperanza lde Honda, permanecido algunos dias en este lugar,
volverlo a v.er. plionto. 1 si en ese lugar se quedan Qormide en las Bodegas i embarcádose en un mal
algunos reeuerdos, con tal de que sean agradables, bote por el Magdalena, sufriendo los mosquitos,
el corazon se oprirne verdaderamente, el alma se el calor, los bogas i el patron, aun mas infer,nales
distrae en melancólicas meditaciones, algún sus- que todos. los demas bichos de todas esas playas,
piro profundo i prolongado se escapa de cuando qoed~n libres de referir lo que yo no cuento por
en cuando, i sin pensarlo, se le larga la rienda al no ser capaz, lo digo con franqueza, pues para
macho i se echa a darle con la espuela. Hasta el semejantes· tlesoripciones Re necesitan p urnas de
Cerrito del Santuarie, ese funesto sitio en donde, mas que peso i seso. El patron, ñor Tirnoteo, nepoco
tiernpo despues de nuestra independencia, gro grueso, viejo i esfotzado, era un tuno eoms
e derramó ta.nta sangre en contiendas civiles, 1le- plcto. El ''Centella" era el bote que naandaba,
gué sin voltear la cabeza ni decir oste ni nlo " te. llamado Centella sin duda para eaharle en cara la
Ahí n1e detuve, volví los ojos ácia Bogotá, i en- lentitud con que bajaba ::veinte i cinco dias echatristecido,
no Jo niego, me desmonté maquinal- n1os de Honda a Mompos. Ve~dad e, que el paJnente
de mi n1acho i cojí una rosa que aun tron del "Centella,'' como ~s de moda en ~ l s
conservo como últirno recuerdo de la sabana; de j e ntes de su ralea, tenia una amiga predilecta (?Or
semejante en ese, como en muchas etras cosas, a donde quiera que pasaba, i con todas, Rreciso es
aquel faanoso San Luis que, rabioso contra los Hacerle este elojio, era igualmente galan 1 1\feclnoa~
posinos~ en tnedio de su santidaq, al d e jar esa tuoso. Tanto en I:rare como en Buenavista, Baciudad
en que tan largo tiempo habia vivido, sal- rranca Bermeja, Tenerife, 1\'Iargarita, &, ~. hi~o
tó a un bote, gritó ¡adelante· ! a los bogas, i qui- estacionar dos o tres dias el bot~ ; se e~petándose
las sandalias, dijo sacudiéndolas con ver- rifollaba bien, des pues de haberse lavado el cuer.,
dadera pasion: ''de M o m pus, . ni el polvo." po ; to1naba una totuma, un paquete. de tabacos i
Desde el Cerrito del Santuario ofrece la ciudad algunos alfandoques, e iba a hacer su ofrenda a
ae Bogotá un espectáculo h e rmoso, . agra<:lable, éad\1 una de sus Dulcineas, que, segun sus pro~
un si es o no es n1 e lanc6lico, sobre todo par~ pi as palabras, e ran bran'éa& i guaponas i se diban ·
quien lt.~ vuelve las espaldas. La estens&. esplanaila venian de bonitura. Con tantas estaciones amorode
Funza, esa tnaravilla de la naturaleza, por ser sas de nuestro patron i dos dias que estuvimo'
su estension tan grande, su superficie tan igual j vaa·ados abajo de N are, no es estraño i empleasu
posicion sobre el n..ivel del mar a tuas d e tres mos cerca de un mes en baj&r e] rio, pre ~ de tos
mil n1 e tros u e elevacion,ade1nas de la b e lleza !)U e mosquitos i de Jos rayos de] sol. La caza e~ esun
ojo !gnorante encuentra mirándula mui por en- tremo abundante en sus orillas i un ~aco de pacirna,
presenta al jéologo i al botánico basto caan- ciencia qu e llevábamos a cuestas nos ndemnizapo
en que dar suelta rienda a Jos placeres de la ron un sí es no es de la tiránica lentitud del viaje ·
1ntelijehcia, a esos placeres elevados i duraderos pQr lugares tan salv11jPs i miserables. Habrá -eso
que brindan con tanta profusien los fenómenos sf con que contentar la vts'ta por todas partes:
de la naturaleza a sus atentos observadores. El caimanes por aquí, tortugas i vagrejl ~or all~, pa- .
J:i..,unza se desliza lentamente por entre esos po- tos i garzas de todos colores, mas adelante : ár-eros
11 nos de ganados, como si quisiera -col1rar > bol e s de cuantos tantafios i ~speéies produce esa
fuerzas para lanzar~e lu ~ go al abi~nao mas pro- fé rtil naturaleza, dan sombra a l'ts embarcaciones,
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..
o •
cuando la corriente las arrastra po · la orilla, o < jan caer en es a laguna d e ) erba, i I_os tig-res vicuando
los bogas '"' altan a ]Jalear i bajo un fron- S ven i crecen por ahí con n1as libertad i holganza
doso caitnito atnarran l bote a n1e d io dia. Las que en la oril1as del rio.
. p la... n del ~~a rrd a 1 na son toda i g u a hn e nte i n- ]~ n e 1 p u b 1 o d e la Cié n nga y a se r es u e1 I a. Ahí
l1abi tada : lo "' jaguarc: .. , leones, e on 'j n , zorras, e monta a caba1lo i n e uatro o ci neo horas se
n1ono de toda e"'pecie i tnil otras 'be tias, sí ti e - ll ega a , ., antarnurta, atrave sando prirnorosa~ conen
u rnorada entre esa· selvas, i de.i an o ir al marcas, i t niendo d e lant e u e sí la fatnosa ('ierra
viajero, a quien la corr1ent arra tra a u grado, - 'T e vada, cuya elevadísirna cúspide blanca de
n1il voces diver as, a, .. ce dulce de un tnelo s o nieve perpetua, pre ... nta en la in1ajinacion del
cucarachero, otra a tronadoras i d e sagradable con tetn piador que e. tá e .. pu es to a los rayo tnas
del tiurc i co1n¡ añe ros colono"' tle tan ricas co- obra~adorCls de un sol e cuatorial, un ine ..., plicab]~
ntarc~ . J)e cuan<.lo e n cuando~ e i u ocho 1natas o In a ra\rilloso contraste. Cótno ese altivo cerro
tle n1aiz, alo-unas cañas dulces i un platanal, qlle h e lado <..le frio l evu nta su copa orgullosa tan cerno
necesita~ por cierto d e la tnanu d e l l1ornbre ca del lu o-a r en qu e el pobre qu é la observa con
. para crecer i producir, son e l prólogo d e una rni- envidia, ji1ne bajo una atn1ósferá de fu Pgo ! La
serable choza, nue lueo·o e vé bajo la sotnbra Yi- naturaleza e de véra colosal en sus obras . . , ~ .
vi fi e ante de u n f rondo~-- o naranjo, en J a que v 1 v: en • • • • A y ú de 1n e a q u í e 1 le e t o r a pon e r e u a n tos
un hoaabre que pesca, una rnujer que se .a on1a puntos ·u -.: pen ivos sean necesarios para cubrir
apénas para ver Ja ep1barcacion que pasa 1 tres o el enorn1c hueco que hai entre antan1arta j Carcuatro
n1uC!1a chos de~n ~1do i ardidos por el sol~ tajen a, i e ntre este puerto i ~l de So~ thatnton, en
de n eg ro Inchatlo abdon1en, que andan por al11 In n·late rra, en que, despues d e 28 d1as de navecomo
Jo harian los l ec hones del jaguar. · J u _nto a ga~ion, ec hamos pi é a tierra. Pasemos por alto
la -puerta d e la choza, que es un p oco n1as c.le un la grande in1pr e~ ion qu e nos causó P. l ver el mar
rnetro de alta, se ven e n un palo s e is u_ ocho \ra- < por la pritnera v e z~ i el gran vapor S e v e rn, v e rgre~
al sol, i aliado d' ellos un canast1co de plá- dad e ro palacio tnujic.lor, brincon i v e loz d t ·sde el
tano~ verdes i una docena o n1as de huevos ~l e cual contetnplé todo ·el horror i hermosura de las
de to r tu ga . He ahí la historia del estad o so e 1 a 1 o 1 as , i en el e u a 1 no pude m é 11 os q u e re e OJ e rtn e
de aqu~llas jentes. Una palabta n1as en ese sen- en mí rnisn1o, meditando en el1Jod e r del hon1brP,
tido seria de sobra. Ni conocen la mone da, segut~ al ver aqu e lla n1aquinaria, aquel pu e nte en que
entiendo. 1 para qué la ha bian de rnen lster ~ I T 1 podrían hacer ejP-rcicio batallones i escuadrones
aun para eJ vestido, pu e s Dio i los viajeros sa- enteros, aquella es actitud en el n1anejo del buque
oen cómo andan. F~l tabaco, el café, el n1aiz, el i aquella seguridad, ciencia, sangre fria i acti,rimarfil
vejeta} e infinidad de otros preciosos pro- aad del capitan.
duetos de la naturaleza, crecen i fructifican sin Entren1os a1 Hotel de ·Silva en Southamton
ayuda 'de vecino, tatnpoco los coje nadie, fu e ra conducidos por il va en persona, pues está n1uJ
oel copeton. vagan1undo q~e co~ ~oda la turba- engaiTado quien crea que Silva nos~ halla en el
tnulta ~e alife ros ha ce.~es t1nesah1 d1gnos del gran- rnuelle ánt es eJe que e] vapor lia)·a arrimado a. é l.
ele AleJandro, como diJO el otro. Los ojos le brillan a Silva como a un gn1go que
... ada 1nas que rnerezca la atencion hai en el está encadenado i vé la pr P. sa que tarda todavía
.. fagtlalena: su porvenir es grande ciertainentc.; tanto en engullir. Aceza el pobre como un caban1as
e l presenfe fuera de los rnosquitos, los ca1- llo a oleado, se rasca la cabeza, Gatnina aquí i allí,
man e s, bogas, &. &. lo mas notable que hai son 1naldice al capitan, al buque o Ja máquina, al
las hern1o as naranjas de l\1argarita, la frondosa n1ismo parlame nto, que no le ponen a su alcance ..
ceiba ue Mompos, don I)ino i Choperena de la e l objeto de sus. ánsias. Arrin1a el vapor, i ántes
misma ciudad, i · los quiproc1uos con que se rega- d.e que la rueda cese de moverse, salta a la cu-
1an los boga_s de un bote con los de otro que su- bierta oliendo el rastro ha ta del mínimo español
be o baja. o sur-atn e ricano que ahí se encuentre ; niguno se
En fornpos nos ernbarcamos en una barca que le pi e rde, ninguno se le escapa; en ménos de quo
no potlía contener sino dos ~iaj e ros i los dos bo- uno se litnpia un ojo, le vé segujdo del objeto
gns que la conducian, que, Jlrgán1oslo pronto, no L!e su delirio, regocijándose en su hallazgo; i tres
eran tan pesados como ]os del '' Centella.'' La rninutos de. pues f\stá uno a cuenta no sé de qu é
ciudad de Barranquilla que n poca distancia s e "'entado n el Il o tel de Silva, en ,outhamton, sin
encuentra, es por su situae.ion i su juventud, al e - : aber córno ni cuándo. BuPna pre~n le tocó ese
grita i agradable. IIa progresado ~nucho en. e - tos d ia, pues era don1ingo i nada m é nos que quince
q.Itimos años, i sin su clinla abrasador estar1a lla- pa ajeros nos sometin1os bajo su pesado yugo·.
mado a un gran porvt nir. Ahí. crá con el tie1npo rruvirnos que quedarnos al1í hasta ellúnes en que
el punto central de todos los vapores del l\lag- se podian r ji "trar nu es tros baúle.
da lena. Ahí cargarán los que suben i Uescarga- ~ Es ihconcebible el placer que causa el llegar a
rán los que bajan. El puet:to de Sabanilla está a < Europa, sobretodo, cuando, como yo, se ha paun
paso de alJí. ~ sado toda la travesía en el camarote, 1Jeno de do- De Barranquilla a la Ciénaga la navegaciones ( len0ias i ~burrido de tedio. Europa! hai un popenosísima.
N~ e~ sobre agua sino sopre una der májico, enorrne l?ara. nosotros _en e . a~ tres sípradera
movedtza 1 pestíf~ra qu~ ,se arra:tra .la- !aba~. En Eur~p~ p1ensa el. negociante, en Euro- .
bpriosamente la embarcac1on. An1 los mosquitos pa ptensa el .s?bto, e.l . petrunetr~, la coqueta, el
¡?arecen haberse armado de aguijones 01as pun- padre de fatntltas, ~1 JOVen estu<.ho .. o, <:n una p::lzantes
i venenosos los cairnanes son de los tnas labra, todo el que tiene a1guna aspJrac1on, algun .
r,espetables por su 'gran tamaño i hac~n zozobrar vacío en su alma piensa en EUr?pa. Salí _de mi
la pobre e1nbarcacion cuando de la rtbera se de- catpa al verrue tan cerca tlel obJeto de n11s n1as
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l O BIBLI 'I'ECA DE SEr ORIT AS.
caras a s piracion e s, i, quién lo cré yera, de débil i le dijo, señalando con la n1ayor Yiveza cada una
p ál i do qu e estaba, n1e puse fuerte, al gre i colo- de la"" letras que se hallan en esta frase portnedio
r do , pu Ps era tanto el poder que la llegada a de una especie de aguja de reloj que se movía al
E uro >a j c rcia sobre n1i acalorada imajinacion! red e dor de un circnlito en que estaban las letras
U na v ez e n casn d~ Silva, comí cotno quien no del alfabeto, cotno los n(nnero de las l1oras en una
l1a con1 i d o en tnucho tiempo. Tenia ade1nas al- rnuestra de reloj. r\pénas babia eiialado la ll de
gu n os cornpañeros granauinos, que con'lif'ron co- bell cuando r~:onó en nue tra oficina la can, pana:
n1o es ele n1oda entre nosotros i, sobre todo, des- tocada en Lóndres. liai que saber que de ~ outpu
e _ d algunos ayunos, aunque para hacer justi- hatnton a Lón corno ~'ntre otros, a una señora d~ Bogot~, que,
de me condujo un otnniiJus fuí ouJiaa.do a per- por ser 1 ntere. ante el ca o, no lo deJO e n el t1ntero.
manecer en una esquina p;eguntandbo a cuantos Salió un día nuestra b~ e na sa.ntafereña a cotnpa
aban adonde quedaban los edificios Winchester prar unos du.lces a u.n'~ t1enda JUnto a su casa.
en donde tiene su oficina nuestro cónsul, i que se Es de advertir que v1~1a en .u~ -a de esas te~-rasses
hallan a dos cuadt·as del Banco. Nadie quiso o tan hern1osas con1o aristocrat1can1ente habitadas,
supo dartne r azon, hasta que un jendarlna n1e con- cuyas casas, ... separada unas. de ?tt·as con1o 50 a
dujo de la manera mas bondadosa del mundo ~ ?O paso e"".tan rod.eadas ?~ Jardu1 por tr;-s lados,
hasta la puerta del cónsul de N u e va Granada. 1 son todas Iguales 1 tot~as 1guahnc~tc bon •_tas. L.as
Si no hai jendartna alguno a la mano, lo mejor, calles sembradas de arboles a c1erta dtstancJa,
dicen es preguntar en las tiendas en donde en (pues no son otra cosa las tales terrassts)son reejener~
lla prisa mercantil no quita'Io cortes, co- tas, anchas i una lo mistno que la otra, de sue"a·te
mo sucede en las calles, en donde por respuesta que sin el notnbre 9ue .l~s .distingue, i el número
recibe uno un empellon. de cada puerta, seria d1ftcd dar con la suya. o
Igualmente irnposible es detenerse uno de- es. ,es trafio así, pues, q~e .a nuestra sant~fereña,
lante de las tiendas de pinturas: de libros o de 1no- mJentras que ataba la siguiente con ~ers~cton con
das a observar lo que hai i ctue está sien1pre pues- la t:ndera, a pocos pasos de su hab1tac1on, se le
to a la vista de modo que llatn· la atencion. pues hubtese trabucado ]a cabeza
en primer luaar al menor des~uido un pídaro 1~ Qué lindas. cosas tiene U! Ah pastel h~rroba
a uno d~ ]~ manera mas diestra del mundo ~oso ! ~e los rr~JSinos. hace en .Bogota Frango1s;
el pañuelo, el reloj i hasta la catJlisa. Pagué yo 1 una senora anltga mJ_a, tatnbten, pues n? crea
n1i noviciado con un pañuelo esquisito, miéntras U· que solo los estra.nJeros sab:n hacet' a e esas
que me detuve en el Strand delante de una tien- cosas no 01 as_. Antes en Bogota no hacen mas
. de espejos. Miraba yo de arriba abajo las dos vi- porque no quaeren. . .
drieras de una solo pieza que estaban a cada la- C?n1o nu.estra ~ompatrtota lo tocaba tod? 1 redo
de la puerta del ahnacen i que tenian cinco corr1a la tienda 1 tod~ le. llamaba la atenc~on, la
varas de largo i dos i cuarto de ancho. Eran de tenue;a, que ~10 e~ten~Ia Jota de lo que decta, es-las
vidrieras mas grandes de aq nellos tiempos, i clamo para s1 en Ingles: ·
yo que no las habia visto sino a lo mas de un pié Qué querrá esta mHady!
cuadrado, tne distraje mirándolas i la distraccion De 1neladosi no los hacen en Bogotá, señora,
me costó, como lo he dicho, un pañuelo i r,Jgo son de azúcar blanca cotno un copo de algodon,
mas. EL pararse delante de las tiendas tiene ade- contestó estando tocando un pastel de f:rarnbuezas. ·
mas el inconveniente de que el gentletnan ingles Viendo la ventera que la señora hacia mucho
n-o cree que pueda deténerse en mejantes para- ~incapié, o mejor dicho, hincaded<~ sobre el pasjes,
sino la rnob, o sea la hez del popul-acho. 1 no tel, lo envolvió en un papel i se lo alcanzó .
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14 BIBLI rl'E 1\. DE ~ E ORJ '1,1\.S.
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e pa U. señora, que no con1 pro pa te les de e su di rece ion. Eran cotno las once de la noche.
melado, r eplicó la paisana, rechazándolo con Jes- na Y .)z en . u casa, le dicen :
· ¿ L H'\UI acG>nl d, dos en lla. T•ene Jardnl ce ion de la p sada. na vez que están cansados
i agl1a ad e ntro. de can1inar dan ia tarjeta a un cochero i ,·u el\·e n
- p ro CÓll o se 1Jao a )a calle? . ano .. i .:al ros a la 1 os· tln. Pt e bien, uespues de
]!,so . 1 no sé. (-iuetla 1 ui cer de vna con - > andar hóras i J1ora~ nteras, han totnado un co-filería
en donde le rol · n a Lll o por los cod0s. 5 che en la misn1a pu rta de ]a posada, han dado la
¿ ["e ro de qoé pais e.. pues? >- ta•jeta al cochero, i ~ste ha l1eeho dar una vuelta
- I~e !3o p-o ta, ues Lien, cochero, llerc lJ. a la señora ? tenido que pagat· por las buenas o las malas la mon-a
dond 1 ctn1sul de la 1 ueva Granada. F~.7ta < tada e n el cab, i el se Io ha reído a sus ancha ...
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BJBLIO'"rECA DE E ORITA . • 15
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\ o lvatn o"" al pri n ci¡ i o . El a j nte d e p o li c í a ti nC:~ que a Hoja r otro.., d os chelin .. , i co tno .:a es-tiene
1 d e b r d d· _r a l os t ranj 1' 0. t odos lo~ tá tan arriba .. ria r najad~)r i a no n u1nar~ a V f r a
in f o r n1 e ... }lo~ i b 1 .,; a e r a d e la ·a 11 e , l a d ir e e i o n J ó n d re~ d ~-.;de t a 1 na ñ a a l tu r a . J o ve i n o n e b 1 id
e lo l1a bita nt .. , , & . d prot jerl o cont r l Jo- na i h urno , pero paga. U. otro~ do"" ·heline- ho r a
e e e os de 1 o o eh r os i el a n 1 o n e '"' ta r l o s p a r, ~ í o b sé r Y e 1 o U . t o d o · o u e u i el a d o i ~ i n tn i e d o de
qu e ¡.; e cujd e n de Jo~ lad r o n es de bol.:i l io s . ui a p aga r n1 as : a l11Pdida q u l~ va.-a bajando , ponga
n1 e nu d o o -re un , al e n ti r e l pa .. o lije r o de nl gu n nte n c ion a lo que le d iga e l cice r on i, p u e e s culadro
n d es os qu le ti e n e , ca i afue ra ) l pa- ri oso .
.lue lo. l ' ir, 1ni n cl y ou r 1Joc k·et ( p on ·a U. cuidado a ~ a n Pa b lo e s la prin c ipal i g1e ... ia tl la ily. La
su b \) 1.: i 11 o ·e ñ o r. ) La r c.. p e ta b i 1 i d a d d e q u e e , - i o- 1 es 1 a Y i ej a d e ' ~ le m i s tn o n o t n b r e fu é u n o · de
tán)nve tid o l o ~ aj e nt e.., d e policía e n l ... ó ndres , l o · mas h rtno o e dili c io . d e la ) d d rn e dia ;
e :-. tan u ni ' rersaln e nt e r e c o n o cida, q ne na d i , sin p e ro el in c endio d e 1 666 la d es truyó. La pri rncra
escepcion de rango, se dej a dar una órden dos v e - piedra fu é coloc ada e n 1675 , i Ja últirna i ntas
e es de u n aj e n te, a la p r i n1 e ra o b e de e e e i e o- a- e 1 evada del e d i fi e i o fu é e o 1 o e a d a en 1 71 O en 1 a
n1ente . Tatnbi n es cj e rto qu e e s t o ~ a je n te , aun- puntad la linte rna ( pu e s la cú · pide ti ne f0rrna
que sie mpr e grav es j atna s o n o r Llin, ri o . J~ l n ú - d l inte rn a ). tCl con j unto fué, pue .. , e dificado en
m e ro tl e e ll o s e n Lóndrc ... ·el d cin co tnil; 35 años i p o r un solo arquite cto, Cri. tóval Wren.
pero sin el ó rd e n i la di ... e iplina que rij e a es t e ' o"' t ó di e z mill0n e d e p t ·o s, qu e se sacaron de
e jército d e p o li c ía, n o pod ria itn pe dirs e o casti- c ie rto in)p ues to sobre e l carb o n. El ing l e s comgarse
d ... d e 1 n1 li j ro de lito ha s ta el cr{tn e n p a ra c o n g usto e s ta car e dral de la c1istiandad
mas atroz, c o rn o su cede , '"'ec e n n ed io de la sol e - e va nj é li c a c o n la de San Pedro e n Ron) a, que
dad de la n o che, ~ea de dia e ntre la innun1 e rabl e fu é e di fi éatla bajo la dir e cci o n d e veinte arquitec-multitud
qu e pue bla las c all s d e L ó ndre s. tos i di e z i n ue' e papas en 1 5 0 añ o .. , i para la
Ill cual tuvo qu e contribuir la cristiandad del mun-
Despues de haber dado un Yi tazo a la ciudad, ent e ro. La ig lesia d e San Pablo e ... tá edificada totom
é un carruaje, i a c ompañado d e un ciceroni ~a d~ pi ~ dr?- .. a~ e~o a i. en fo~rna ~le una larga
e ... paño l l lan1 a do Ba ' ti d a~ fuí a ".¡ ~ it a r algunas d e ruz.' e ta divldidu. n tJ e cue t P 0 ~ 1 queda e~ del
las prin c i pa Je s e u ri o ida dP s de la ciudad, pues . m e dto for1nado por dos fi las de p1~astras. T1ene
con1o debia rnarc hartn e ese n1isn1o dia a las nue- una c~uz clo _rada. e n su part.e superior, de altura
ve de ]a n o che para Paris , no qu e ria p e rd e r tieln- de tre1nt~ ptés, 1 d e sd e la c_1ma de e st~; hast~ el
po. AJa i g lesia de San p b1o, pues . suelo ~1a1. 404. D e largo tJ e n e 500_ p1es. T•ene
La visita a este tnonuntento no se me olvidará . <.los tor .r c . ,"la un~ con las cntnpanas 1 la o~r~ con
nunca, al tnénos miéntras goce de la facultad de . el r e loJ. El sont d ? de las campanas se d1st1ngue
llevar la mano al bolsillo. Thfe e - plicaré. Llega P?!' su ec? e treplt ~ so d e to~as la . . d e mas de la
U a ]a puerta de la igl e ... ia, ve U. a un hotnbre , ctud_a.d. ~~n la rnu ~ r t e d e .. al 0 un m1_e rnbro de la
clérigo, sacristan o acólito, no irnporta, larg o, se- fatndta r c id., d e Lot d l\1a; ~ r, del Obtspo de Lón-co
el) Uelt e . t • e ~ r dade¡·o cer- dre s o de algun Dean d e an Pablo, se toca esta , ~ o n un ma.n o n gro, 'er 1 ·
ve 0 · 1 1 1 1 a t t ndo ·el catnpana, cuyo eco , _P, o~ye e ararnente a ve1nte
br~ta~nog'ed que de J.a 1~rga a m~~¡01 t ra tle die~·. millas d e disiancia. Entr los muchos mogumen-ly
t .i • J .~. n ° e a 0 Pasar a a n l e'
1 1. .. • tos i está tu as cl e q u e se ha 1l a a d o r na d o el interior
~:~ ) ~O
0
5 uo~;s' ?ti nf mas } q ~e ( ys .e~= ~ ~E'S¡ d e )a iglcsia 1 que a d CÍl' verdad, no tiene mas
d
, a erd. e rl\ e b · , 0 9~ e latUen la tg 1
51
'. adorno que ese pu e s casi su cornpleta desnu-e
que espu e s 1a lare . 1 on1e . a 1ora a pr1- _1 ' t 1 t d ~r 1
1 1 ] b uez asusta, se encuen rae n1onumen o e 1-,e on,
mera e sea era e¡ u e e ncu e ntre a u ( e rec 1a ; su a, t 1 b t ll d 1, r 1 180
- y
r.. . . ., rnu e r o en a a a a e ra1a •
0 0 ¡ h e r oe para que le~s1rva de ejetnplo; a la 1zqu1er-a
elante , pues ;a no 1a raque pagar 1nas- n y
0
. ... 1 t 11 · 1 S 1 11 t b'
two shili'llgs-IVla todavia?-Oouzprends pas, con-
1
a e t,a VIJilalnDe e j)c on tng es. ~e t 1 nd a am ten
' 1 .. , r , • d b t ll a e s ta tua <.e r. onne, r e pre ~ en a o con1o ca- testo e cuarto cer \ e t o, zampan o e una o e a , d ,
1
l . 1 , 1 t 1 , · · · fi ,
i t 0 t \ T 0
, ' av e r, 1 e e 1 a e u a n u o e o ( a v 1 a y 1 v 1 a , 1 que u e
n egra e por er:. am~s a 'b·~r, puPs, P r lque ) n1ucl1as vece~ objeto de sus contemplaciones.
son estos dos chel1nes. I or su 1r por una esca era D h; t b. 1 1 · t
d ) l · d 1 d · e scansan a 1 a1n 1en os gran( es p1n ores
e caraco , tan comun es 101 en to o e mun o c1- R 1 1 B O · L · \'r t 1 1 d
vilizado, p e ro que fué la primera de esa clase que e yn od ( s,t arryl' ~~e, a\v r e nlce 1 .test, ad a
1°
l · 1 1 • E ... 1 , ... 1· u nos e o ros, o tntsmo que e arq u 1 e e o e a
se 11zo en ng aterra. s una e:sca eta suspenc 1- . 1
• C · tó 1 \V L ·u ·
da . en el aire, segun la opinio·n el 1 inglt!s que la 1 ~ eslda,
1
rls .dva _1 8
rcn.p lasl mare:t~ 1 o~as pderlpe-b
P , U l ; · 1 c1as e a YJ a ue an a) o es an p1nta as en
m ostra a . u e:- s t o q u e esta . a 11 y a, no se v u e - . . T h · ' . · d
· · ··t 1 b'bl. t E t l b"b]'otec ; la med1a naranJa por orn tll. l..a Jo-le.sJa pue e va s1n VISt ar a 1 10 eca- i s es a a 1 1 a. · . . . ,
,.r · . l t. . h·¡· S t D' .. , Chel· conte ner 20,000 1nJ n·¡duos. Ah1 se va a ver pre- c.es, J ~r, on y wo s ~ 1ngs. an o 10s- 1- d' .
· h ¡· 1 , 1 h 1car, no a o1r.. · nes 1 n1as e e 1 nes. con que se paga e cae e
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para volver a donde Cletnente? \ Tea m os, pues, Concluston : aunq~~ cuesta carJllo es un n1o-las
curiosidades que hai aquí: una biblia enea- nurr1 e nto que debe VJSJtarse. ,
denada, antiquísirna, viej ísima, Inas vieja que el ¿A donde vatnos ahora ? A la tot·re de Londres.
Antecrjsto, o tal vez es ella el Antecristo rni '"' mo Varnos, puC's, que no hai que perder tiempo.
al ver lo asegurada ctue la tienen con una cade!la De pues de anclar alguna · call s, fijando iemque
servi,ria para infundir re~peto a un leon-P~ro pre rni vista en cuanto curio~o para n1i colutnbragtacias
a Dios que ya no ha1 que pagar ntas-Eso ba, se detuvo el coche en la puerta de la Torre.
cree U, i sube la otra escalera para v~r l reloj i Uno de los cuarenta guardias que allí asisten se
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BIBLIOTEG.J\. DE SE~ORITAS. 16 ..
~- ~-------- ~~~~~~--·~~------~~~~~~~~~
I
Jresentó para guiar_nos en ef .edificio, pues. con- ( 60 000 fuertes,) Charly de Blois 700,000 flori-
L ne?s '(algo nH\s de 2 0,000 fuertes) i el rei de]~ - 1n igo entraban vn.rl OS est.ranJ , r ?S. O p:tme.ro '-J
que rne llc 111 ó ahí la atcnc 1on fut: el guard 1a n 11 s- cocia, David Bruce, 100,000 marcos (poco mas
1110 que. iba ad elant e d e nosot ros! alto~ e. ~elto, o 1n énos 30,000 fuert s). De e te •nodo t e nia la
grave¡ rica j pintor scatnPnte vest 1do. J ~~st~s ] Jua n- guer ra COlllO la paz su buena cosecha
tes tienen el tnistn o uniCo rn1e que los 1nfantes Durante la g u e rr~ entre las casas d~ r_orl{ i de
( yeo7ne11) d e la gua r di a r ea l: cachucha negra, Lancast e r, fuó arrojado el cobarde 1• nr•que VI
r ed onda, con cintas de v¡1rios colores, cota de en la 1"'orre de 'J!Va!.·efie lrl i n1uerto por el puñal
grana encendida, corta, d e tnanga ancha, Jle- del feroz Gloucester. En la 'l"'orre de 73ot ·yer a ana
de pl i eo- u e s en contorno i rib etead a con n1 u- bó u vida el bondado .... o (]u que de Clarence, q ai n
~ _)
chas fajita~ de tr e nza d e oro; so~re las cauera.s un por n1u i especial favor obtuvo d e ~ ~ h e rJ).j¡an_o
ancho cinturon con grande hev1lla de oro; 1 e n Eduardo IV que lo ahogasen en una p1pa de VIlas
espalda~ i en el pecho las arn1as r e al es : car- 110 de malvasía. En la '1'6orre de sangt'C fu~ que el
dos i rosas en ricu bordádo de oro con las gran- duque de Gloucester (despues Ricaruo 111 ) hizo
de iniciales V. R. (Victoria Rejinrt) · sufocar por ase sinos pagados a los hijos de Eduar-
El oríj e n de la Torre e tá escrito desde los do 1 , su hern1ano, como que era ya el ú lti n1o obstienlpos
guerreros de ~uill(~rino el Conqui tador. táculo en su catnino d sangre, para alcanzar al
Conociendo la necesJ observar o tras tarnbien la cabeza d l cond e de Ess~x,
que así con1o f ué un obispo e l que edificó la t or r., hon1 hre tan espléndidatnente dotado por la natuel
prin1 er pri~ionero que hubo en. e lla, e 1 que prl- ra]eza co1no mimado por la fortuna ; pero a quien
tu e ro la probó fué Flatnbard, ob1spo d e Durhan1. la vanidad i el orgullo e .. travia1on ha ta el punto
Pero, .. egun dicen, se salvó con la. sigui e nte a tu- de con id e rar a la. reina I ab0l como la esclava de
cia, que hace recor.dar el modo como Casanov_a .. us caprichos- IVIarchó al cadal~o con capa de
se ~sca¡ , ó en ' 'e.n e cla de ~o P otnos de la Inqut- terciopelo i vestido de raso i rnurió c o n sereni~
icJ o n. Lo . ofi~tale~ a qu e 1~ , s e~taba cqnfiaua l_a daJ. Su rnu e rte fué tnas digna que u vida. En
custodia d(.ll ob1..;po, lo qu P. rJ a n n1uch~ con .•.notl: }a T or re blanca t·stá la pris1on d e Sir \!Valt r Ravo
d.e tPne r sietnpre _rn e~ a ahu.udaute 1 esc ... OJJda: ; leigh que se di. tinguió con1o guert e ro i tnarino,
de no ~er ellos e n e n11 o·o: d .ll v1no. f) e aqu1 D r 1no co 1no a\· e nturero i filó ofo i se ganó de todos
el plan para :-;u fuga. Se hizo echar una cuerda modo .. un non1bre tan cé~~bre. 1\L-tocar el tilo
en una pipa .d p vi no, . q UP p o r no ser ~ ~ vi_no u del hacha con que iba a ser cleca pitado, dijo :
n.Hlyvr _en~n11go, la deJaron entrar no solo 111 r e - " Es un r P Jn edio 1nui agudo, p e ro de s eg uro el
srst n 1a .. 1n o · o n e l n1a yo r gusto d e ltnundo. E . ~ a tnas ficaz contra todos los males. " En n1uchas
noche hu bo gran .co n vi. t e , l o s oficiales _to1na~ ·o n pi e dras de la pared, que tiene diez i siete pies de
ha .. ta p ~ n er ~ e e n Jll7n a l quedaJ. e dornudo , l el 5 e .. pesor, s e encuentran letreros e..,critos por los
bue n obJ~po ( pu.os que era ~or bueno .que e taba < preso ... . Aquí fué tra~portada la sala cle armas de
}~reso ) sac? la cuerda, ~c l?o s .. u cnlebrllla a !o an- la r e ina I sab 1, qu , , en cinco divi i o nes, encierra
t1guo col epa l del ll osa ~·to 1 fu e a pa r~r ¿ a d o1.1de :- una p orci o n de e u rio · id a des hi .. tóricas : armas
a Ja 1 To rtllandia, u pats, al que llego, no .ha1 du- <.l e la edad tn ed ia i de los prin1 e ro tiempos de la
da, c~nt~ndo ( eu la mente, pues la canc1on aun póiYora, 1:nuc~os instrum e ntos de tortura, una
no ex1sl1a): hacha de p e lea tnui particular que le servia de
."Cuando el invierno está4tplacado ba "ton a Enrique \ TIII cuando se paseaba por las
I ya la ni e ve Jerretida, calles de LóndrPs. Una vez que hacia una de
Cuando por nue tros bosques anda sus p~r )arinaciones nocturnas, no qui o respon-
La tierna i grata golondrina; der a un centinela, i este le q ~uitó el baston, i lo
Ai ! cual rne gn .. ta co nt 1n piar ll e vó a un cuerpo de guardia. n la rni rr1a saJa
l\1i encantadora Nortnandía! de artnas está la aauda hachad l v e rdugo, a la
¡ E:s el pais en donde YÍ la luz, qne estc.in peo-adas tantas gotas de noble sangre.
~~s el pais do recibí la vida ! " En el fondo se vé tatnbien a la heroina reina Isa-
}...,ácil será que adivine el lector que los presos bel, 1nontada en una jaca blanca como la nievf?,
que ree n1plazaron al bueno del ob1spo, fueron los conducida por un paje i adornada tal como fué
oficiales a quienes estaba confiada su custodia. recibida en la catedral de an Pablo, despues de
Ha ... ta el tiernpo ele !'~ abel, es d e cir, ha ta el SU feliz rescate de la INVEN CIBLE AR~IADA espaaño
d.e 1558 tenia u lo rey es su corte e n Ja Torre, ño1a en el año de 1558. A n1 e dida que mi cicei
como el lector lo sabrá mui bien, durante cinco roni tne referia tan Jnaravillosa historia, no pude
sio-los fué allí el centro de la historia ino-lesa. ])u- ménos de distraer mis reflexiones, de las curiosira~
te las eternas O'Uerras con Escocia i F.tancia datles que estaba contemplando, a la diferencia
en los si i .hoi tan abati.,a i despreciada co1no nunca lo ha
tad. Así dieron el conde tt . Pau] 300,000 fraucos ~ stdo tan1poco pueblo alguno. -.
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