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 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

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    • 15 de Julio de 2019
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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 32

Por: | Fecha: 20/06/1897

, :fl3isenlanario ~oIíticot -jLiterario r·1Roticioso \50 I.-SE"RlIl n. } Bogotá (RI';l'ÚULICA TJIl COLO~IBa), dOlllillgo :W d(' .Julliu de 1897. { NtllIlmo 32 DIHEC'J'OH, Eouaroo Espinosa lÓuzmán. }IIGUEL ANTONIO r.~no y RH',\EL HEYES Cr\ND10ATO~, RF.SPFCTIVA~IENTF. PARA PRESIlIBXTf] y YJCEPREíllJ)EX~'}¡ ng I,A IlEPelll.](' \ EN EL PEP.íOIlO COllST ITU ;;IONAL !JE ,898 Á '9°4 FfRROCA RRIL DEL NORTE ';orprendiendo la buena fe del país y hablando sobre un negocio est i pulado en escritura püblica, pero no inserto aün en el Diario Oficial y por 10 mismo .poco conocido, la prensa de oposición se dio ú ]a tarea de censurar en términos errados siempre y ell ocasiones ,-iolentoR, el con­trato que ajllstú el Ministro de Hacienda con el concesionario del Ferrocarril del tizar la devolución como prenda de las sumas que el Gobierno ha dacio de sub"ención al re· embolsable, para la construcción del menciol1a­do Ferrocarril, para asegurar les compromisos contraídos por los contratos que se modifican por el presente y la nueva obligación que se contrae de construír el camino de hierro ele que se hablará en los artículos siguientes. ARTíCULO fn El Gobierno ~lcepta como garantía de las obligaciones á que se refiere el artículo 6 cláu­sula anterior, los títulos de acciones ele la Com­pañía á que se refiere la cláusula 1 de este con­trato, por valor de l 100,000, Y declara que, excepción hecha de la prenda en acciones á que se refiere esta cláusula, la Empresa del Ferro­carril entre Bogotá y Zipaquirá queda libre de todo gravamen, hipoteca, etc. constituídos ó que debieran conslituírsf! en favor eld Gobier­no. Por tanto, el Conc,:sionario {¡ quien sus derechos represente C0ll10 cesionario del Fe­rrocarril de Bogotá á Zipaquirá, podrá \Tnder. hipotecar ó gravar libremente, en cualquier for­ma. la. dich~l Empresa del Ferrocarril. ARTÍCl'LO IV ARTÍCULO VII! El (;obierno se compromete á devolver al Concesionario los títulos ele acciones que éste da en prenda, en cantidades proporcionales á las' sumas de dinero que reciba en pago de la subvención que ha dado al Ferrocarril, ARTÍCULO IX Este contrato necesita para su validez de la aprobación del Excelentísimo señor Vicepre­sidente de la República, encargado del Poder Ej(·cutivo. En fe de todo lo expuesto, se firma el pre­sent' ·, por duplicado, en Bogotá, á 21 de Abril de J 897. Manuel Esgucrra.-Jluw JI. D,ívilll. Gobierllo Ejccutivo.-Bo/jota, 21 de Abril de 1897. ,\probad(). 1\1. A. CARO. El 1\linistro de Hacienda, I\h'\"UEL ESGl'ERH.\. Norte. por el cllal, en resumen, se activa En atención á las dificultades técnicas y de CONTRATO SOBRE FABRICACION DE FOSF~_ ••ii i·. .f_ n~· ~;_".lli"~~_'_·¡¡'~'~·:,,","·';"'·"' ,:,''''~' ";'"",:,T~-~'lI'a,:,,,,~e~--:-"'0::¡1'[rrT"dd~5'Lci',:;Jd:Ss'C(;~Sl(J1¡t:Tile¡;"'n":T) P:;Yd 'lh':Vdle'íTIfroéarr'11-'--Ln el n Lí 111 e ro 583 de El Ollfcl/' se p:blicó un gura de modo sati~;{'aetol'io la dc\'()luciún I que actualmente se construye al centro ele la artículo sobre esta materia, el cual, por su índole y de las :-;llllW ", con que lo auxilió la .l. ·lll~i<Ín. ciudad de Zipaquirá, con todas las condiciones por la circun~pccción del lenguaje, es muy atendible. De cntre esta pr('l1o;a fue Rl'gul'amen- exig-idas en los contratos de construcci,ín, el Nos ocuparemos de él muy de p'\'O, porque juzgamos te El D¿a ell)eriútlico que pXHmln<> e~te GO!Jic:rno declara que el punto llamado El que con pocas o~sc:\:aciones podemos llevar al ánimo Purlar/¡lIc/o es el término de la IIn(~a que el elel autor la connCCIOIl dd c.rror ~~ que ha Incurndo. asunto, si no con menos pasión, sí díllltlO- C . . 11" , t' t Pasamos por alto h. cqulvoeaclO ll que sufre el ar- 1 '1 OllceSIOllano se O) 19-0 a con'i nllr por con ra- . l' . el 1" N b O a conocer ta C01110 se fil'mú, aUll 1 l J ' I . 8 El' I C llcu Ista en Illatena e esta( Isttca. o o stante, acep- 1 1 1 to l. e J 5. le Ulll? le, 1 9 2 . '1; cam )10. e. on· tamos como ciertos los datos en que apoya sus con-cuan( O tergiyersanc O e alcance de cada c~slOnano se oblIga a c()nslru ~1' u.~ canlll~o de clusiones, que copiaremos LIl seguida: una de sus estipulaciones. hle~r.o, qll~~ ponga el~ comu nlcaClO1l ~a Ciudad "El incremento de introdpcción en Ir os, Es tan claro el contrato ajustado en- d; ZlpaQ:lIra con ('1 cl,tado punto l~e I:J P07'!a- de 189 1 á 1895, fuc de 158,905 kilogram da tre el Beñor doctor Esguel'ra, en Ilombre (¡l/Ido. ¡esta llueva lInea quedara establ<':clda un promedio de 39,728 áqlU! corresponde un incre-del Gobierno, y el seiior General D[l\'ila, dentro de los seis meses siguientes á la termi- mento proporcional de $ 21,440 anuales en la renta. en su propio nombre, (Ine para (lcs,"ane- nación de la línea principal. Igual resultado se obtiene comparando simplemente 1 1 -\.RTín~LO \. el rendimiento bruto, que fue de $ 73,153-50 en cer os cargos ( e El _Ú¿a, nunos {t repl'o- 1892, y de $ 127,610 en 1895, de manera que el in-ducirlo Íntegramente y dt'jal'cInos al buen Las condiciones de t.sta nucva' lín ecl serán cremento por aoo fue de $ 18,155, que se convierte juicio del lector la apreciación de lo Sllce- las mismas de la ya cor'itruÍda, salvo la gra- para el porvenir en $ 21.786, con el 20 por 100 de d 'd el ] I ,1 diente y las curvas, que serán las que permita aumento, suponiendo que éste fuera únicamente de 1 O para que se conyenza e a lonrauez el terreno. Pero esta salvedad no obstará para $ 20,000, Y partiendo de lo recaudado en 1895, se con que procedió el Gobierno en el parti- que la nueva línea quede en capacidad de prcs- cndrá que en 1896 debe haber proJucido esta renta cular y de la pasión con que los Jisiden- tar los mismos servicios que la parte ya cons- unos $ I45.700, agregando á esto el 20 por 100 para tes han procedido. Por ahora huelgan 10R truída. base correspondiente á 18Y7, con los $ 20,000 del comentarios. El contrato dice así: ARTÍCUU) VI incremento, se tendrá para este año. - -.$ 194,800 CONTRATO ADlClO~AL á ros de 26 (~e Fehrero oc r889 y 15 ele Junio de ¡892, sohre construc­cI6n de un ferrocarnl enLrt: BIlgotá y Zipa.plirá I\Ianuel Esguerra, l\linistro df! Hacienda, debidamente autorizado al ef(~cto por el Exce­lentísimo señor Vicepresidente de la Repúbli­ca, encargado del Poder Ejecutivo, que en ade­lante se llamará" el Gobierno," y Juan l\Ianuel Dá\'ila, Concesionario elel Ferrocarril entr~ Bo-. gotá y Zipaquirá, que se llamará "el Conce­sionario," han celebrado el siguien te contrato: ARTÍCULO J El Concesionario se obliga á orO'anizar una Compañía anónima, cuyo capital 1; cons­tituirá el valor elel Ferrocarril entre BoO'otá y Zipaquirá. <> ARTÍCULO Il El Concesionario entreO'.ará en el i\Iinis­terio de Hacienda ó al funci;nario que des'i'me el Gobierno, títulos de accione.;; de la expr:'"a­da CompalÍÍa por valor de cien mil libras es­terlinas el 100,000), como prenda para garan~ "Para 1898. ___ . ______ . __ ' _____ 21 4,800 Para la construcción de la línea entre .El .1 Y siguiendo en esta proporción, se obtendrá Porlacltuc!o y Zipaquirá, el Concesionario po- que el impuesto cobrado en las Aduana~, alcanzaría drá ocupar una faja de terreno del camino na- en los 25 años del privilegio á un total de $ 10.870,000, cional de dos (2) kilómetros en la parte COITI- }' se vende por $ 8.285,260, de manera que se pier-prendida entre aquellos dos 11lg-ar<~s, Inra lo den $ 2.5 84,740." cual se compromete á lIel'ar todas las condi- Siguiendo el orden de argumentación del autor ciones e~igidas en el punto l\- del artíclllo :?? de del artículo, yaplieando el sistema de interés eOI11- la Ley 104 ele 189 2 . El precio de esta faja, que puesto, que es el que él usa para toelas las rentas pú- I 1 G blicas, llegaríamos á la absurda conclusión de que e Concesionario se obliga á pagar a obierno, Colombia en medio siglo alcanzaría un Presupuesto se determinará por peritos nombrados uno por de rentas mayor que el de Inglaterra, yen un siglo el Gobierno y otro por el Concesionario, y en llegaríamos á las fantasías ele las ¡¡lit y ulla nochcs. caso de desacuerdo entre los dos, por un ter- El progreso de las :'entas no t!S constante, en cero nombrado por los dos. unos aoos aumenta y en otros disminuye; pero por tanteo ó por aproximación, la progresión no puede ser sino aritmética. Sólo las sumas ele dinero que se dan á interés pueden obtener la capitalización, y los Gobiernos gastan la rent:l, pero no la capitalizan. ARTÍCULO VII El Gobierno queda con el derecho de co­brar los dividendos correspondientes á las ac­ciones por valor de cien mil libras esterlinas el 100,000) que el Concesionario da en pren­da, y aun el de enajenar las dichas acciones, en el caso de que el Concesionario ó quien sus derechos represente, no devuelva al Gobierno las sumas que tiene recibidas, en los términos y plazos fijados en los contratos arriba men­cionados. Toda teoría que c.mduce al absurelo en su amplia­ción, como la q uc sustenta el articulista en este caso, debe ser desechada. Demos por exactos los datos estadísticos prod u­cidos por El Ordm, y calculemos como ordinaria y lógicamente se calcula. Tenemos que en tres años, de 92 á 95, el incre­mento de la renta fue de $.,54.466, ó sean $ 18, [55 por año. Si esto es así, la fórmula aritmética es esta: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - 3 : $ 54.466 : : 25 : x --------- ósea, x=á $453,883. La renta, según los mismos cálculos, ascendió en 1892 á $ 73,153, que aumentada con tres veces $ 18,155, en tres años da un resultado de $ 163,928 como renta en el año 1897. Esa renta multiplica­da por 25 años, es igual á 4.098,200 Incremento de la renta 453,883 +55 2,083 Si el contrati-;ta, según EIOrdlll, paga en los 25 años 8.285,260, es claro que quedan á favor de la Nación 3.733,117. Como e! escritor de EL Ordm propuso el pro­blema indicado y lo resolvió equivocadamente, cree­mos que, después de aclarado, como queda hecho, ' , no tendrá inconveniente f. 1 declarar que se ha equi­vocado en la cantidad que resulta á favor de la Na-ción, y que se eleva á ___ . - . -- .$ 3·733,177 Más la pérdida que J! calculaba para el país, y cuyo monto es de. _____ . - . _. 2.584,74° Total de! error. ____ .. _____ .. _ .. $ 6.3 17,9 17 Tenemos verdadera complacencia en concluír con la siguiente apreciación del autor del escrito meno cionado: H Pero si nuestras opiniones no fueren fundadas, ser· virán para demostrar el acierto con que se ha cele­brado d contrato, lo que mucho nos complacería, porque sólo nos mueve el deseo de que las labores administrativas concurran todas al verdadero progre· so de nuestra patria." A esta honrada manifestación debería seguir la declaración, también honrada, del error cometido. Después de escrito lo que antecede, hemos visto en La Crónica un artículo fechado en Zipaquirá sobre datos más errados todavía, porque el escritor se aven­tura al cálculo de tantos fósforos por habitante para obtener la renta, dándose ese trabajo inútilmente cuando tiene e! rendimiento claro de la Aduana. Como ese artículo versa sobre e! tema tratado con algún detenimiento y di!;creción en EL Ordcn, nos pa­rece que queda conjuntamente contestado aquí. Los números son e! tormento de los apasionados en cál­culos. Ojalá que continúe el argumento de guarismos para que se palpen las ventajas que la Nación obtiene en este magnífico contrato, que no vacilamos en lla-mar e 'Mf!dt{¡,. - - -- - - ----- . .J.. Santander rCnuca). Jnnio 2 de 1897. Señor Director de HOGO 1.\. Imposible dejar de tornar parl\: en un asunlo que tan íntimamente se relaciona con el porvenir del país; la elec­ción de Presirlente es el acto más serio é important"! en la estructura de los Gobiernos republicanos; let trasmisión del poder es asunto primordial de una causa, y si verdadera­mente unos pocos trabajan llel'ados por el amor á la utili dad ó movidos por intereses mezquinos, la generaliclad lo hace por un sentimiento que obedece á instintos más am­plios y generosos: la salud de la patria. Las person:ls que nos atribuyen propósitos bajos y mezquinos se engañan: sus gritos de odio, sus voces calumniosas, sus· acentos de despecho, dejan er.trever su impotencia para salir airosos en la lucha empeñada. La historia se complacerá en aplau­dir la prensa carista por su moderación y cultura, no me­nos que per lo gallardo y doctrinario de sus periódicos; el tono acre y amenazador de la prensa reyista ha sembrado mucho desconcierto en sus filas; ojalá que pronto el buen juicio se imponga y demos fin á una división insensata que si algún fundamento tiene lo explican solamente odiOS per­sonales, y en ningún caso divergencia en las ideas. Xo alarrleamos de suficiencia; tampoco la candidatura de nuestro ilustre doctor Caro necesita de nuestros mal pergeñados escritos para triunfar; llevados, sin embar;;o, pués de algunos capotazos, lo saltó de garrocha RamoJlct, no tan bien como lo sabe hacer, y entró en banderi­llas para ser adornado por éste y por Pipa con bas­tante habilidad. I - 3<:' RO\l PE-CALZONES (el sentenCiado a muerte y en capiJla como ya dijimos), conocido de todo el público y mu)' aprc>vechado, pues dejó conocer que algo había aprendido en su dcbut. Tod.os los chicos se lucieron con el capote, y pasó á banderillas para ser castigado por ,·¡¡¡iflo con un par divinamente coloca­do; tocó la Presidencia á muerte, y flqllililla, armado - de los trastos, la ofrece y le entra con elegancia y va­lentía, como quien sabe bien lo que va á hacer; des­PUé3 de diez ó doce pases de muleta, le regaló una buena estocada por lo alto y aguantando, que, aunque un tanto delantera, le hubiera dado no pocas palmas en cualquiera de las principales plazas de España y la que dio por resultado que el bic/io muriera eJe lo más pronto que se puede desear, que es lo que desagrada menos al público, )' no como en tiempos del famoso Cacheta, que hubo toro que se fue al corral con más de media docena de pinchazos y con más vida que el Espada, ¿ recuerdan? 49 Gaspae/lcro, barcillo cmibLallco, de los lados de Soacha, muchos pies y pocas libras: no se puede juzgar como malo, pues atendió bien los capotes y recibió banderillas sin cSC/lpirse. S'" Copa-alta, colorno claro, del Hato, malo, re­malo, y muy q/lcdao; se reemplazó por otro íd. íd. cariblanco, que salió íd. íd. íd. 69 llosco, también elel Hato, gran facha, gran cogote Ó lIIorrillo, con más antecedentes que un con­denado á Galeras, y .. __ qué hizo? pues I/aa; apLolllao como sus dos antecesores, engañoso y muy peligroso; se le dio de capote lo mejor que se pudo, y pasó á banderillas, debiendo ser adornado por Pipa y Aííillo, mrtS se atravesó Jlallc1Ic con unas de á cuarta como á querer ponerles punto. PiPa no cedió su puesto, y, después de un pequeño desagrado, colocó un par bastante bueno; volvió JI,[allme con sus cort~s, for­zando el paso, pues cada uno ó cada par tiene su turno, y ¿ qué sucedió? que no puso naa, y no por falta de ayuda, pues RamoJlct por el callejón se lo compuso para la media vuelta más de cuatro veces, que era lo que quería; AJíillo le cedió en seguida un par de largas que tenía en mano, y las puso bien, pero á la media vuelta, cosa que aún no merecía el kosqltito. Hacemos notar que en esto de los turnos en banderillas, debe cada muchacho obedecer y trabajar cuando le toque, y no porque tal ó cual toro sea bueno ó malo ha de hacer lo que á bien tenga; y además, no está bien visto que ante un respetable público traten de disputarse un toro y salgan con co­sas que no se ven ni entre chiquillos. Resumen: Tarde, bellísima. Espada, perfectamente. Cuadrilla, muy bien. Toros ¡<;l, 29)' 39, buehos; 6.°, pa -able: 4'" y S'!, Illuy malo,. Concurrencia, poca. CIllZGO. Ptl'ehos 11 pleItos Uonst'jo de Estado. - Para llenar las vacantes que \h:junJI! t;lf é:::-,t~L 11vilvy ... 'ure -C""'Oi'l,OUtCjÓIi \m-~'t'5 D. Pedro Bravo y D. Luis C. Rico, han sido nombrados los señores D. J osé Angel Porras y D. Liborio Zerda. Bien conocidas son en el país las aptitudes ele Jos nombrados, quienes siempre han sauirlo distinguirse como cumplidores del deber, y por lo mism'l, creemos que su presencia en el Consejo de ¡':staelo .;erá provechosa para el Gobierno)' para la :-Iación. Obito.--Con profunda pena registramos t:l reCiente fallecimiento ele la señora 1)" \ 'i rginia Sánchez ele Latorre, matrona venerable de esta sociedad. Presentamos á los deudos de la se¡iora eJe Latorre el lestimonio de nllcstra condolencia. Jaul'ia.--No solamente los perros nobles tralan de mordernos, sino que hasta los gozlJlles si/¡'estri's IlOS ladran ... Castigo.-EI señor D. Albertu ,\ Palacio, autor ti\: tina insolente hoja {JIle circuló en Cartagena con el título de La eterna ,-amarilla, fue castigado por el señor Gober­nador de Bolívar con quince días de arresto y cincuenta pesos de multa. Felicitamos <11 señor Gobernador Gerlein por la ener­gía inquebrantable que c1espliega en el ejercicio de sus fun· Clones. Honl'OSII I 111m bramiento.-J-{cmos reCIbido t:l siguiente: llogotá, Junto 8 ,le ,897. l 'LU Il ~1 ACEO Scflor Direcwr de Boc;ol \.. Cumplimos gustoso, el grato y honroso deber de par­ticipar á usted que el CI"b .11<1("0, ele esta capital, tuva á bien nombrarlo, por unanimic1.:td, Socio Honorario de él en vista de su amor reconocidu v señalados servicios á la causa de la Libertad ele Cuba .. Al dej.u cumpliclcs los votos del Club ,¡I.,,·w, nos es grato, en extremo, "uscribimos de usted atentos servidores, 1<:1 Presidente, A. LEÓN GcJ.\HJ. El Secretario, Rajad Tcl1'ar Ca/¡ftorcíll. Agradece mus profundamente el honor 'Iue acaba de discernirnos el Club ilI.lieo, en cuyas patrióticas miras ofre­cemos colaborar gustosamente. Felicitalnos al sefior Administr,ltlor del Ferroca­mi de La Dorada por haber llevado á cabo la prolonga­ción de la línea hasta el puerto de este nombre, la cual se inaugurad el 1 ° de Julio próximo. Club lUaceo.-El Consejo Directivo del Club .lfl1- ,,'0 excita á. los simpatizadores de la Causa Cubana en Co­lombia, que tengan á. bip.n contribuír con su caritativo óbolo para auxiliar á los patriotas heridos y enfermos, se sirva depositarlo en la cuenta corriente que el Club tiene abierta en el llanca de Colombia ó en la Tesorería, nÍlmero r86, Calle 12. Las personas que deseen inscribirse como socios podrán hacerlo al tenor del altícul o 6°. capítulo Ir de los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Estatutos, los cuales podrán obtener en el local número 316 de la Carrera 8' Bogotá, Junio de 1897. EL CONSEJO DIRECTIVO. NUTA.-Se suplica á la prensa nacional la reproduc­cl6n de esta excitaci6n. ~rtCll.t ttt (lo s POR ULTIMA VEZ Vamos, no á contestar insultos ni insolencias de gen­tes que huyen ante uno 6 dos hombres resueltos á exigir reparaci6n de ofensas cobardemente irrogadas, sino á refe­rir los hechos que tuvieron lugar en la noche del ID de los corrientes. Xo lo hacemos hasta hoy, porque esperábamos ver antes la protesta ofrecida y firmada por las personas que nos injuriaron y que si tienen posici6n social no deben te­ner dignidad. Ofennidos por los Directores de El Jl.foclmelo en su artículo titulado Primer tri/JlIfo, quienes olvidaron '1 ue las ofensas por la prensa son más graves que de otra manera, resolvimos exigirles una retractación ó una reparaci6n; ellos se negaron á hacerla, por timidez ó por prudencia, y optaron por el camino ne aceptar un duelo para el día si­guiente, con evasivas y subterfugios. Seguros estaban ele que la policía téndría conocimiento del asunto. Nosotros com¡:.rendimos perfectamente que nuestros agresores lo que pretendían era burlarnos, y apelámos ante ellos á senti· mientos de hidalguía y generosinad que Ino conocen. En­tonces fuimos insultados nuevamente, y uno de nosotros se vio precisado á castigar al insolente con una bofetada. Cuando esto pasaba, veinte ó veinticinco personas se aba­lanzaban s?bre nosotros, y entonces tres amigos lIuéstros se 1I1ter[Jusleron entre ellos y nosotros y los pusieron en la más vergonzosa fuga. Esta es la relaci6n fiel de lo acontecido con ., Los bravos Mochuelos de hoy." Ellos ~abrán si al apropiarse un nombre que fue en otra época timbre de gloria y escudo de honor, pueden hoy 6 mañana ó en cualquier terreno hacerse dignos de su usurpaci6n. En cuanto al carácter político que se le ha querido dar á la cuestión, sólo puede pasar como una arma electo­ral de la más veclana clase; el hecho ha sido y es mera mente personal, sin que la política tenga participación al­guna en él. . Hem.os castig.ado las ofensas que se nos han irrogado; y SI nos vimos oblIgados á hacerlo de la manera como lo hicimos, la culpa no es nuéstra, sino de aquéllos á quienes buscámos como caballeros y clesgraciadamente no los en­contrámos como tales. ~R~. G.-RonRlO QUlJANO. Hogotá. Junio JS de 1897. ~ BOLETIN DE LA OECENA · ... v York, 20 de !\layo de 1897 Aun cua.lJuv las noticias de Cuoa, SI bIen no anuncian ninguna accicín rlecisll'a. acusan ciertamente el desmem­bramiento progresil'o y constante ne las fuerzas insurrec­tas, las cuales, lejos de estar á las puertas de la Habana, como en estos nías pasados, han hecho decir :1. la prensa sensaCIOnal los agentes dellaborantismo, se están corriendo hacia Oriente, como lo prueba el hecho de dirigirse hacia allá el General en Jefe con sus columnas, después de haber recorrido la Provincia de Santa Clara sin haber encontra­do partidas insurrectas; los elementos" jungoístas" elel Se· nado de Washington, que parecen haber hecho causa ca. mún con la laborancia separatista nc Cuba, han vuelto á agitarse en e,¡tos últimos días con nuevas 'tentativas ne re­conocimiento de la beligerancia. Para cQl;seguir su objeto. no vacilan en afirmar lo que es:l. todas luces falso, pues lo desmienten los hechos, á saber: que la insurrecci6n ha au mentado en fuerza y pujanza, y que España se ve en la imposibilidad de acabar con ella. Acaudillando los elemen­tos" jingoístas" q'le pinen el reconocimiento, figura, como ne costumbre, el Senador Margan, hombre completamente desacreditaclo en el país por su reconocida destemplanza en las palabras y en las obras y cuya falta de sobriedad le ha ocasion;¡do algunos sarcásticos vapuleos parlamentarios de parte de sus colegas. Ya se comprenderá (luC no es pur amor á los lIlSU­n'eclOS (le Cuba que Mr. Margan y SllS secuaces entablan la cuesti6n ele beligerancia. Ha)' en el j(lndo motivos de política nacional, razones de car:'cter económico é intere­ses bursátiles, tonos mezclanos, á que obedecen los mane­jos de los Senadores" jintl0s," n,uch0s nc los cualcs son platistas y opuestos á la política conservadora del actual Gobierno. También hay entre ellos, Senadores aficionanos á las operaciones y jugadas de Bolsa, y de ellos ha dicho algún periódico que han recibido bonos cubanos y están tratando de hacerles valer algo con el proyecto de recono­cimiento, para poder venderlos y embolsarse el producto. Trabajo ha de costarles el conseguir algo por esos papeles, pues no hace muchos días que la Junta trató de vender al­gunos bonos á 1 S centavos y no encontró compradores. Y es que s.e ha modificado notablemente la opinión pública respecto de los asuntos de Cuba, y hoy son muchos los periódicos que tratan esa cuestl6n con sensatez y sin apa­sionamiento, deprecando la agitación laborante en el Se­nado. Por otra parte, la Cámara de Representantes, nonde no tienen influencia los Senadores platistas y "jingoístas," no responderá á la presión que aquéllos hagan, pues los " leaders " republicanos de la Cámara popular, ne acuerdo con el Gobierno, están resueltos:l. impedir qUe se prolon­gue la desconfianza é intranquilidarl que reina en los cen­tros mercantile., con la discusión de meninas que puedan provocar conflictos intcrnacionales. ({r!30GOTA)J-JiLnio 20 de 1 897, Sin duna con el ubjeto de atajar la corriente "jin­goísta" y desviar la cuesti6n por otro senclero menos pe­ligroso y más simpático, y sobre todo más práctico y bene­ficioso, el Gobierno ha pedido al Congreso un crédito de $ 50,000, destinado :1. so<:orrer :1. los ciudaclanos americanos residentes en la Isla de Cuba, que por efecto de la ruina y miseria ocasionada por las depredaciones de las hordas insurrectas, se hallan en la indigencia. Los laborantes y sus campeones en el Senano se hicieron la ilusi6n cuando se anunci6 esa determinaci6n del Gobierno, ne que el Pre­sidente Mac Kinley aprovecharía esta ocasión para cambiar de actitud en la cuestión de Cuba, pre5entándose ahora en favor del reconocimiento de la beligerancia y hasta de la intervención ne los Estados Unidos para poner fin al conflicto. Pero Mr. Mac Kinley, fiel :1. su programa, se ha limitado á presentar la cuesticín bajo el punto de vÍsta hu­manitario, dentro de la nota de acendrado americanismo y protecci6n decidida á los ciudadanos americanos dondequie­ra que se hallen, que fue uno de los principios enunciados en su programa, sin entrar en otra~ consideraciones de orden po­lítico internacional, lo cual naturalmente ha contrariado á los Senadores que buscan el alboroto, y éstos sin duda vol­verán de nuevo :1. la carga para que se apruebe el proyecto de reconocimiento. Tal vez la seguridad de que la Cámara bája no ha de confirmar el acuerdo, y de que el Presidente le negará su firma en último caso, haga que algunos Sena­dores, por tal de que les dejen en paz 1I1r. Morga n y su cohorte de "jingoístas," voten en favor de su acuerdo de reconocimiento, no obstante de comprender que es una ri­diculez supina reconocer la beligerancia de una facci6n descalabrada que anda escondida por la manigua. Cansados los hombres de negocios de este país que tienen propiedades 6 interesrs comerciales en la Isla de Cuba, de la prolongada lucha que tántos males y nesastres y ruina causa á la producci6n yal comercio, se han reuni­do y determinado elevar al Gobierno de Washll1gton ul~a exposici6n que han firmado numerosas casas de comercIo re~petables de esta y otras pl~zas, pidiendo que procure, por medio de una f6rmula satIsfactona para tonos, lograr que cesen la~ hostilidades y quene pacificada aquella rica cuanto desgraciada isla. En dicho memorial no se eX1Jre· san IJreferencias ~1Í simpatías h~cia ninguno ne l~s comb~­tientes ni se mdlca conslderacl6n alguna de c:tracter polI­tico q~e pueda ser ofensiva á la naci6n espaiíola. Sólo se deplora el estado de perturbaci6n y miseria" que ha lle· gado la Gran Antilla, y se m~nifies.ta el deseo de Cjue el Gobierno de los Estados UllIdos II1terponga sus buenos oficios para que de un modo satisfactorio para t.odos ter­mill~ aquel terrible conflicto: Y. como entre los mismos cu­banos hay algunos de claro JUICIO y sensatez que comp,ren­den la futilidad de prolongar esa hlcha que nesangra a su propio país, y como Espaila, si.empre noble y .generosa, está dispues~a á otorgar el p~rdon a los arrepentIdos, aco­giéndolos dé nuevo en su regazo, no es del todo Improba­ble que los agentes ne la paz que trabajan en Cuba y en los Estados Unidos, puedan ver dentro de término no le­jano coronados sus esfuerzos con la terminaci6n honrosa el" esa guerra fratncina. CABLEGRA MAS ofi~1A.16 del Exeeicntlsimo señor Mini!itro de J..:.;:'otndo en . ..MadnU al Excelentísimo ~('ii()r Ministro de España en \Vashmgton. 'f.drid, 9 de Mayo de 1897. CI/ba.-Han sido batidos algunos grupos locales en las Provincias ne Matanzas y la Habana, caus:tndoles 15 bajas. Ha muerto el titulado Prefecto en Tres ~almas. Se han presentado 2 r insurrectos y el cabeCilla Barnos. 10 de Mayo. Filipin\J'g< do del DeÓIJllcho de lIacieuda, IIO!' los testigos, señores d00tor Edllfll'do B"¡ceñ" y doctOl' Hatuón Torres 1\Iedinn, Rsí como por el Hepreselltante de los señores Oópina, y V ásque7" .. FnndAdo en este solemne contrllto, el señor Tulio Oepinn, Gerente de la Oa8,I Ospiua Hermuuos, hombre de muchísi¡;los negocios y d~ ,"últiples oc upaciones, se t.ras. ladó en el mes de Euero próxitlln pasado de 1" ci "dad de Meuellíu ,¡ esta capital, y eu ell'l permaneció ,lllntute el lile" de Febrero, exclusivament" oonsngrado ,í prapurar la8 prueb IS que deben prosentarse .,1 'l'ribuII,,1 de Arbi­tramento,'- Oonocido la re,olució" del señor :lIinistr" de (j."bier­no, por lo cllal se fue á tierm lo de la A.Amblen de üun­dillamorca, de 16 de Julio de 1896, l. Gobernación pasó á ese Mi"i.terio el eXf>ediente del 1\rbitramellt", con el ob' jeto de qlle el .~ñor l\Ii"ist .... diera .11 diet"",en sobre el oonl ruto de 19 de Diciembre de 189G, Ó Hen .01"'0 el co,,,­promiso de Al'bitranJento, De la resolnción del señor ~linist\'O copio: "En concepto del Ministerio, dos son los p,'oeedi. mientos adec1lados tÍ eRte asullto: Ú l'eFicindiL' los nontra . tos por la Gobel'llnción 011 virtud de lllla transacción ven ­taJosa ¡'H:rl\ el Departulnellt.o C~;II 111:0; expre8ad'l~ !-ot:'iiureR, previo examen tic lo" lihro!"; dB 111. Cc)/npaiHa n-'llIhbuJora, por medio da peritos, y I're,'i ll tallluiéll la "pgnridad re . C}lH:l'iJa pnl' la cit.ada ÜrtleIlHllz¡l: ó tl'lInsar, e l! Cll:lllto á lL8 Ul"I't.HH.hlllliellt.o¡.;, tilll'llJióll con el dic.:t.\l1l811 p~1 ir:i'1l RO. bl'e IV8 Jiuro!:;, para dill' luég0 Illg,u' fí Ji). reH·il-liÓIl cnes­tiones '1 ne deben fiel' h.se pi i nci p.tI del arr"gl", per .. '1 na no 11 J.Hl 1 PCClr eH el Ollestiollill'io ~()nletiuo:t la l'evil-li'r) 1l de ebt~ y", I'ac !J o, " l. I~II CUIIHI-'cllencia, l, ::)1<: 1t1~~UJ~LY I'~: " I~I i\lillistBl'io he al)slielllj Ue apl'obll' l;.l~ bnses fil)me. tiLl I1S ni Tl'iuulI,d de ,\dJitl'l\lnelltll por los señ()n~s H r ~f¡ uo!l Píntol V'1 8eCl'etf\1'ih -tlO G¡¡biljlllli del VepUl'tHI1l 6 11 t(" 6110al'_ P.';tr.r\ dül Pe~plictI!I dH lIaciellda, y el seiinr ,AlltlHlio Josó Dril"" apoderado e'pecial de lus ,"iío"es Ospina Hermanos Ednllrd" VáSqll ~Z J, y S"nl:"~o Ospina V, segtÍll uoculllell: to ue feüha 19 de Diciemhre último, ,. OOTllllllíqllese.v f>lIbIí4uese. "El Millis!. ..... ~. AN1.'ONrO ROLrI.Ü~·." El) virtnu ue esto resolución, h" salvado el seiíor doc. tor H )ldtin ~i Clllldin~1l1:\rCa de_ los gn,ví. .. ílU ,IS lkrj ui cios que le ",tlll ,,, pl'Odtlc;l(lo el cOlltrat .. de ID do LJiciembce de 189G, contrato q lIe h ·. 'I"e'htl" sin existencia legal. Eu cotlsec nellci¡l, fas ú()lrferencias Jo Jlllio á Üicielll bro ,j., l89li; el \'i"j~ del suil >1' O.pion dó Medellío .í Bo­gotá, y tOUI)S 1m; constant/.lS e~fnerz!)Si del seiíül' do(:tol' Uri be, htlH "iJ" inútileR, y 01 C'Jnt""t,, de 19 de I);,'iemble, • íutesl'; dd tld" e,~ 1,,001', un corrido la misma su .. , Id de la He,olllci,ío ue 16 oe Julio, En el ní"oero 29 de La C,',¡nica dij ,' el "podorad" de Onndill!\marcH. lo 'Ine copio: " Dico el art.icnlo 3,° de 1, O!'denanza número 41 de 1894, lo siguiente: 'LoA contrat." de re,cisión que se ee lebl'en 'L virtud de esta Ordenauz", 'lnaJarán .'ljdtoS á ItI aprobación del Gobierllo Nacional.' "]i'und.do en e.te 1I1,tícnlo, J), Fabio sostione 'lile la constilllción del 'l'!'ibunal de Arbitl'fill1ento prsctt'ldo debe someterse li la aprob"ción del mismo Gobiemo: pero la eita de dicho artícullJ no pueue ser nuíA intempestiva, por. q IH~ e l ¡-lOmetel' n,SllP""s litigrnsos tÍ ulla deci.sión arhitral IICI es l'esc:inuil' lIillgun cOlltl'lItn." Ah"ra bien, con", el cur.trato de )9 de Diciell,bre de 1896 es precisamente sol"e con,titnción del Tribunal de Arbitramento; "omu tal contrato fue sometido po!' el (l-.I­bernador al estudio del G " bierllo Nllcional, y 0"011) el Mi. nistro de Gubierno avocó el estudiu en cnestión V 11) re­solvió, es el .. ro (lile los behore; y .. lderramll y H,:ld,," se ellcargaron de cuntestur por mí 111 señol' a'poderaJo de Ollodinalllflrca, y de j1l8tifica r ,"npliamente la "piuió" mía, q ne tan illtespestiva le pareció al dicho apoderado. ~er¡" necesario escribir mucho para .. not,\\' tlld,," laR i nCOll venientee q ne hal,ría tel! iJo P""" el Departamell t" el e ,ntr,.t" da 19 ue Oiui llll1bl'tl de I::>Dli, y nu Illy "bjato en htC6t' ese exauum, puesto (lile el cit"tÍo Cllntl'lIto 110 tuvo vdliJez, CJ1IIO Il1tlestl'a b ISta no b,tótl: la re\)t.\ Ud lic"res de l·, Pr"vincia de Glladua.¡ no la tum 'ton los ,sei'i"I'e..; 0 ... ;­pinas y Y ¿squez en arreudamiento, ,ino en "dlllillistmuión por ""ellt" del Departamento y media"te fllerte ollmi,iún ; por cunsiguiente, lln lo relativo á los resultad". de esa rellt·1 ltl) cabe s"luiera diseusióo, Lo úuico.qne hall debido hacer los ndmi""tradores, y lo úuicu que el Gouiel'llo de­partamental debia nceptllr, em 1" presellt,wión de la cueu- «EB0G-OTA JJ-Junio 20 de 1897. ta con t.odos SIlS comprpbantes, y el p"go inmediato del saldo que result"ra COIllO prodnoto líquido de h renta, Sin embargo, l"s dichos señores no h~n ent.regad .. "se sal, do, que alc,lltz'I, según ,l,l'do 01111 el contra\!' n""le!'o 10(; de 30 de \'ovi?lllbre ele 18~3, ¿en qué tiellll¡ ') y d· flué IIlodo dt-'bl-"Il relldirb ,?,. L ,).l, IIU es " ,]mi8ible la illterpretllción: elltre las bases que U~a Orden'lllza rj}} para el cnlltnüo de r~soi8iólI, hay alg'lIIa. 'l"e.l''' es hoy fí.io","ellte itJlpnsible clllllplir por los eX-I\; l'end /ttul'ios, y 110 podría UlI F\l'bitrHIll6l1to snbsana!' este illcnllvelli~lIte: see;ún aP'"'PCe de Deo"Bt', de la GlJber,,"ciólI, de 4 d~ N"viembre ue 189.';, llúmero 241, los ex-retlwtf\dol'es 110 ~lceptflroll las baHes dtj I e'\uil'ióll es tableoiJ"s en la Ordelll\lI7,'I ntÍlIleru 41, y si se imposibi. litó a, ... ) '~I resoisióJl, 11l 81 111F; podría f01'?ar1'ie hoy el sentido ,le ~SA O .. dollallzl par" fun.d"r en ella Hn Hrbit.rnmont" que no es, ni Pllede FIAr, 11\ reschián qlle 6.0;;;1 Ordenanza antcnizó; la Ordellllll7.H tllUnel'O n d~ lSU4, qne efü¡i VjO'clll te, dice: ., l~l Gouel'lHHlol' OiH\tl'i,taní HI! ab Igrldu el; re oUllocitl'l c .)[llpFJtellcia.r p!'ohidad lIot .'l'ia, Jl . U'~l fIllE!. cpad· ynvJ.\l\uo la. Hce;ilJII del r ,'spectiYtI l\gerrtf:l del l\[illist,~ l'i) Púhli(:o, 11.'\(';':\ EF'lW"I'IVOS JUOICJ.H,)II1.:~TI~ l l l~ derecllq:-¡ dld I)dl_Hut.lm ento. cotltn\ I()~ clllltlatistas Ó l'elllatauures lie la reuta do liiMre"} estaIJlecid 1 pOr la Onj~nall7.li número -!-O de 1893 ... ", y bien ~e ve (lOO 1Ir) e..¡ 1111 ariJit;rllln e nt,). y mo-- 110~ llllnrbitt',UlldlltllJU'l lltlO 1 Hr\rbitr\l¡¡'rH fdll:}!I " (')11 Ct)UO iOIu.:il," CUIH ·) (1) o.¡tdJlet:Ía el Ij,):rtrnt.) dB 1U d~ Di ciembn", lf\ 1Il ' \1I 01'/l nl is etic:1z d~ h;\C-H efl"uti\'o~jll(Licial mente los d'Jreob 'IK del ])dp' t"'"0It,,: y, fin ·tlmel!te., de I'\únenlu edil 1II1e ... tn\ legi:.¡!t\ vióll, el rtrhitrnrnenlo sólo ¡mede tener 1",~!1.), cl!ando eL dereclw s .du.das u..ed. lle!JftJ' tÍ serlo. O,HUO el u"recbl) dl~ Ulllldill:tlllu'ea tI~ pel'. f~otn, 110 cahe al'hitl'llmalltn El apdlL~r) 'Ull h·\ dicho, ;¡ or,te ro;-,¡pecto, en La. CrónicfL IIÚll1t.H"O:J~: .~ El (} d .. iarno s I~ti~­He, \' yo e JI! el, qne IdS sailores U'''lJilli\ Jlfil'lll:\/Il'R.f Il~dnal'_ ¡lo VllO/jIIW7. .J. ¡J ..,bOtl l¡\s e IlIti ll llde:j p ~l' '1 na ¡o.8 les h 1 ue H\mJnd " ej,'cl1t.lvamellte H 8: d.o;¡Lh e..; LlJ)pillíÓII tI ... l G.~hiel' nI) de ClIlIdilll\JlHHC¡", ... ¡;;,~ Gr)bicrll~) cr.je, O'lIllrl .Jeh0 oreerlo, q ne el derecho del 1)t31Jttl'tJl!Ii ~ nto 110 es uU l i 'ISQ; )' si ose u61'eollO no es dIlU"SO, 8:le Cj. JbiBl'llo 110 pllUdd adnlitir 01 Al bi tralllel! t.o, L'l OpilllÓU tIa '}\ttt lt\ OrJnnrLllZ'\ nÚIllAl'o 41 Il !) hubl riza e l ArLJitralll8l1tl) está., a.Jelllús, rtfvl'zaua pór las bi gniellto"l Hllt lridadr,"l: Pnl' el Ap¡JOE¡tAI)() nl<~ CUNDINAMARnA, '{Ilien dijl) 01) el Jlúmero 455 J~ La E·'pocll.: "NI) ab::. tu, 11 te estl', cl1Jlndo el ,..:e ñl/l' d llCtOI' r\lIttJllio Jt):o.ó Un be, apoJeradu de los ¡;¡eñores O" pillfllIBnn 1llOS y :~JtL\nll) Vásq 11HZ J., ,.H'Opll>;O 11\ crea­ción de 1111 Trlhl1l)~d u~ Arbitrtllllellto para q ne decidÍtH'¡-\ las clle,tiIlIlB:4 pellJidutes t'lltre stlCl. poderJlllltes \' el 1\-1- soro da OnudillftllPtl'CH, el SellO l' G-ubeI'I1Hdl)l', ac(¡(ri~lJutJ Illi opiniólI, se dtHlHgÓ ,i ello, por t.eller (\l1t'lril.f\oió~resa. lJa.ra cnmpt'olllet,~I' . " J~nt."nce" file C1II\nl" el honorable apoderado dllcto;' Dribe nClllTiú á la Asaml': ".1 en denlUllua de tai f\llt uri, zh.ción" ¡)II1" la ,\:-)A l\lllLJ~A, dORde lllé.go qll~ creyó neceM.1J'iu di",,,, la l{esllln ción de lG Je Jnliú d~ 1891l p'"'' "lItllri, ZI1t' el :\rl,itramBllto, Es eVldt:\ute que bi esa Uorpnrilción hnbiese creíJIl 'lile 1.. . Ord~III'"7." utÍmeru 41 Utl 18:)! daba antlll'izllcilÍ" para el Arbitramento, se h~bl'Ía 'lbstllllidu de diotar 1" H.~slllneiún oitada, PUl' el ApOOEllADO 4" LOS ])F.UDOR~S, desde Inégo qne creyó necl'sari" pH'¡ir IÍ la Asamblea de Hl9ü q ne ot"rg'll'I\ Hlltm"izwión al G"b .. -H'lladlll' para c\Jllbtituíl' el Irribuu:d de Arbitmtllellto, Sn memorial de 5 de Mayo, ulItes cit'ldo, se coutrae todo él ,¡ "',stcllel' 41ls la Resolncióu de lo do J nlio ulüllriz,. al G ,born., l"r par" el Arbitrlllnentll, y ter­mina piJié"d.,¡~ al señol' Mini,tro de (j."biertlIJ 'Iue .. "í Jo resuelvo, f'xpre¡.,mnellte, En eRe memorial bay l)f\Sujt's como estos: f. TnltilF;p, en FilJlUA, dl1 ueciJir estn: b •• bielldo e~­pedido lu AS'ltIlblea de Onl\d in~nbrctl Iu O,.denuuz 1 lIúme­ro 41 de 18U4c, por la 01 al ,,"t',rizó al G"beruador pllra resciudir lo:ol Ollnt.rnto:'j 80bre Henta ue licul'es, COII 1" fa­cult" d de condJnar, total ó P"lcialmente, lo que creyese que _e ".leudaba ,,1 Ilep"rt"llltlltt,,; ¿ bllst" la Hes"lución d~ lG de Julio Je 18\)(;, e:ocpedi.l .. po" la 1\,I11l1ulea, ell vir­tud de l., cu. l ésta, fUl,Jánl,,,e en el artícu lo 2.° de la citadtl OrJeUHI1y.;\, uut4nizó la c()IlHtitncióll de 1In Tribu- 11 ti I de Al LitnuHe1l1u, b.tht.I, se n"pitel de nClIerdo cou el CóJigo Políticl) y I\Iunicil'"l, p ...... cUllst.ituí" legalmente el Arbitnilllellto '? > "Nauie dudllrá de <¡ue la l~esoluciúu de 1" AS"lllblea encierl'll ¡,. allturizaeiólI suficiente para llevar " cabo el CUlllV1'omislI cel~IJratlu," !Je p'''''' debo h .. cel' constar que la Ordellanza IltÍme­ro 4·1 IJO autoriza. en nillgnr.u ue SilS artu.;nlos ·la reb~lja total de 1" que lus 8pñor~. O'I-'illll" y V~s' lllez bal~tlll tÍ de­bt1t' al Ddparta.mtwt., CIHnu lo JiU8 el señlJl' dootur Uribe. Quien 'lulem Cullvellcerse de estO, puede leer e.a Orde-nanza en el número 639 de la Gaceta de Cundinamarca, d. 11) de rlg"sto ds 189-!, Por el S~CRF.TARro ,DE GonrERNO UEL D'PART,"UNTO, F.NCARGAl)U OF.T. DESPACHO Dffi HAOIENU" q nien dijo, en el llún,erll 4~4 de La Epoctt: "~n ,'irtn.J de la fucuJtad 00ncedid" !J1Ir 1" H.e','¡nción' de la AS""lblea del D~partl\­meuto "n l., "e,ión del lG do Julio de 1896", <¡ue hi7,O re· ferellCla el ~eñor dllClol' Hozo O.:pillll eil An infnrme trans­crito, ~tl hall est~d l re,·i!i'lIlJI) In ... ¡ libnls de cuentas pre_ selltaJos por 10j ~eiwJ'es O.5pillu lI e rnlilll ¡'rol, etc., para de­c idir en defillitiva si cOIl\'iell8 Ó 110 0t1tal' pUl' el Arhitra­Itlent. o." Flllalmonte, pOI' el (t 'IBERX;\nOH UI'~ CUNDIN.\i\T.\ROA, 0. .. nlane!'a e ,teg!jriua, en fe uh\ Inn~' nH:it\nt/:', jJllt'!S ~n su c"nsnlttl del { de 1\1...\'0 al seil,r ~Iini,tr" de l]-,biertlo, se lee e,to: "Actn'dmente Ollrtir\ on e,te D""PlUll" el aSll' t.o ref .jI'eute ,¡ 1" c.lI"titnoióu d ., tln Tribu n ti de ,\ rbitrtl­nltilltO iJara Ll d~(:isiulI d ... 1 t1pg'.)oiuu) p.IIIJiout& entre el f):"plrttUnento y los s~"ñnl'es·O;-lpillf\ TIMI'IllHlWS y ll; 1I1;1I'UO V/istlllez J., C,)IIlf) l'ematadllres qne fueron del ~xtil1gllido IU ' llopolio, .Y (0)10 L\ A1Jl'OHIZ\.OJ6s ]):\0 ,\ l'AH.'\ EL KFfW­' 1\1 PUlt I.l.\ AS.-\J'rtlH.RA ~\ LA G 11H_R:Y;\(1[Ó:S l!'trE POlt 11~ .\ RE­S{ JLUC'rt'Í~ y NO POI{ OnDI~NAN:t.J., es el c¡\s¡) dB no pCJder re­sol \'t~I' nuda en firme wielltnts no sea o.lllno ido el cOllcep­tu de Su Señllrí .. , 'tue pOI' I~ preseute ""Iieito." Htly, comu queda detllllst "do, c'lmjJletn uuiformidad en todos 1,," interesadus P"1'Il sostener <¡ue la Oruenanza número {1 dI> 189! nu "uta, izó el Arbitl'llnlento, y siendo esto 'hí, debe esperarse 'lile no aceptará huy L\ Goberna_ ción Jo que ayer no c!'eyó aceptable , DdNde "bora me permito llamar Rob!'e est~ punto 1/1 atención del Miuisterio Público, fja!'a el caso improbable de q ne la Ollbernllción éutre IÍ cOIIMituír llU TI iuuual de Arbitramento, fnndáudo.e en la Orde"an7." uúmero 41 ; y desde aho!"\ pJ'\)llleto también que, ¡,i tal CIISO llegare, n" olllitiré ~sfl\erz[) leg"l nillgunu pa .... obtener del Poder Judicial la Hltu!Ilci,ón de todo 1" 'lile se hHga, Parll el caso del Arbitramellto, exige el 8eñor Minis­tl'll ,le Gobierno q"e se haga, pr"vi"ment~, por peri to", el ,," 'tI,l en de los libros preSelttadLls por l"s ex-rem8tadores, Igual examen exigí •• la Ue~olllcióll de lG ue Julio). Al lIs­gil' ,¡ e,te punto, todo eoclllhría, pue. Ill" tale. liuros es, táu mu)' l"j 'l" de hacer fo etl a, ~u Ipen CI1S 18 GOIllU é .. t;¡lS: ., L '8 nsiell t.l).., heu!J,)s ell tales ¡i/lros, ell 10 ganeral, C,lrecen de COlh/Jl'ob!\llte y 111) tiene¡ la relación CiJ'ulHlS­tanciu'. ta '1'10 1" l~y presoriu0." "B;I últin", asiellt.1I qlle ¡¡"lira el! los libros Di"rin V MlllO AdIJlilli:-.trau.llr genural; y,J"osé F, PdroirH.,co!lll) U In tud,)l', " "L)s libros llléllUiolladlls j' "U~ Asi'jlltd'" ¡;¡Oll illColllptet1is y defiúiente¡;;; lHle::-: t-é qllo de~­pn é:i Jel 4 UIj Ag()~t, ) d~ 18U b se han e¡O¡\,lll\1 h·\f·ienuo tlpe ­l'Hci'lnes , l~Uro: NO lI\.S LLfi;t,;.\.I),1 _~ D¡<;"üIU131HSR EX 'l' _\fII·:S 1 .. 1. n({OH~ PIIH L') OF\r, Ar.GGSIJ~ DI'; 1.. 0"; :-;_\1,111);'5 QUI!: .\HltOJ.\ EL ÚI,1'IA{O BAJ,.\NOF; ~() RXrS'j'l¡;~ _" " Apareoon 1,~i~lIt'.H¡, pOI' ~ueldo:s, 011 lIJi couoept.o, eu­ma. men te ele\'adul-i .... . " El selid!' Joctor Nal'ci,:H> Hayes, .Jefe Ut1 la Secoiáll 3,1 del :"lliuisteri" oe G .,bien\O, 1m d.Jo tamuiéu uo iuf"r'ne sobre esos librus, tlll el uual nnota qtras irl't'gllll\riJaJes fuel'll de las i,,,liead,," por el Apodera lo, y agre¡;u que, pOI' tod t) osto, .eso$ librus 110 h'well fe. y" puede supoue!'.;e qué resultari" de e.,t",s libros el día 'lue nu atento eX'HuOll pericial lus estudia'e ,í f"udol y 'ya puede supouerse tlltllbién qué "lert" e,"Terí .. el !i.;co de UuudiuatLlllrca, ,i hubiese ,le {,di Ir, suuro 1" fe d~ e.tus libro~J j'" ~t1 COllciencia/' un rrribnn d ue .Al'uitrdluentJ.! O'"lforme ,i ,1"t'l ofidal pnb iuado, el dcifioit d.. Onndin"lI\arcll erll, en 1.0 de Octol,re de 180G, de $ 589,4[9-U7 Yz, U'HI fech I 13 de lIfayo últi~HI presentó el ",,¡¡or Se­cl'et'lrio de liobisrlto, encargaJo del LJespacho ue nacien­da, al señor G"bernudor, 111) infllrme sob!'e el e,t"du fiscal del Depart,.meuto, del cllal apareoe qlle ,en ?l presente bienil) ql1tddal'á un défioit, uo m~nor en I1lIlgun CHSO, de :5; 5U! 13!-lU' vesta es "prescindiendo de l\tIIillO q ne 1" nBcesidlld, 1" coo­\' elli~llcia )' la ley le est,ín cla,nor"sam~lIte seiíalandu: el de 'JOurlll' acti"lltnento esos 5; 6UU,000 (1), FAIlIO Loz.u1o '1', (1) A última horo. he visto Ul1a R~solt1ci6n del sefi~r ~G~herna~or, de ft:du 16 det pre5ente, en la cual dlspone .que conllnuc.lI1medlata­mente el íuicio ejt!..:utiVIJ contra lo .. sei'iol't!-; Vas Juez y O:iptnas. El Pdder JUllicial hará efectivo; 10.-; derechn~ cid Departament? SoLlre el particular hay aotecedt!ntes, plles el Tflhl1~al dI! M:JeIlIO acaba d~ f~llJ,r. por unanimidad, en contra dd sl.!ño: E luardo Vasquez J., un plt!iw refl.!rentl.! á contratos cl!ll.!brados en vtrtud. dd remate de licores de Cundinamarca en 1893- F, L. T. IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 32

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 2

Por: | Fecha: 04/03/1897

:fSiscmanark ~oIíticOt jLiterado ~ 'IROtidOSCi ~_.----..~~~.........,.-s~V'IU"..~"""'-. ___ """"""",~~_~~-..,._~ ....... ~-~~~~,. ... ~~~",-~.~ A,;u ) í L--SEKil 1. í B ',:'::'¡¡:; rH¡::'l .1' ~t'\ 1.,,- ('nWJIBn), ju('r~< l 11(, ~~la .. zu de li)~i. l ."(;,Wf:!1 :.l. \; ~#'""o.,.~"'"""""'-""'-"'~~"'_~~~_"'~,(-"'¡-""""""~",,,,,,,",,",,~,,,~~,,,,,---,,,_~~,_-,,,,,~~~,,,~~._ ~~~ I IH·¡:( I Ji" Eouaroo ESDinu~a lf,u¡.rnán. HnlL IST1!\IlVR, V::t.cdón te!e::,.¡áfi~· B.1ctl.fi. -.).partAtlo ~~ correOb nüm'To 25'> OrlCINA' Calle '3, m1nJt:t. X :-l:"lorá á Itl ': todo· lus Lt: es j' uom,Tl17o Ep Co!r'wbiJ, ~l1S(TP' I '11 altlar.t:;.dn.l')-' ;h-i ner·'s) .:f 4 unr" !-e'n (25 fllíl :::r0:;.1 ... . En d .E~tt:dn!. \ 100 .r:.ume ). _ .•.. . U1l'l.;)Cl:!'!(.J5nUTr.:NO::.) __ ••• • _ "" ..... 12j Ni" mero ~ntltn. f'l dí? Jt' b. s1lida ¡le; perio;ltL l.. . C5 N'ÚmeroatrR~.¡do .~"_. __ ,, •• _ .. .• " •• 1 Con\l!llic"ldm e.)Jumna ... _ . .. ___ 1(, . l{{'JlI~tiGú~ olnliHIA ____ ........ _ ~_ .. _... 10 .. !::~lE, .... GAOO 1:{. En ~u ~1ll2Cé;), cal!l,: lO, números .... 2&7 i 289. ~rfnrj( p( )l¡.!o d.e sJpcrior ca1icb.d. A veit te ptsos cn)1. de ciez .c-:..1,)'.(:., y \Al,). tanto3 i!rlicui.o~. IC-[ p, & .:r: .. ()~~::r.:r E:<:; Fabrica ,t~s lo tintos l1l'g' 3', " d - ce 1( ~. !ija~ y de o_Jpi;'lr, r·rerr ;1 )ra An3. 'f.tllCCI. dt" 1I,~nin;:.do .\fll! ./.0 ¿. TeJefí)"o ~!1.i'Tt{: v (34 10- -:?, pr,\ ..... pf·~~1 l .JIl.RTLl ' \. ~p~ .~ (!el;rS"ie pt.'C'touelqnef.r. 11' ~"'l' ~una '~ue .. q"'-O\t~IH.~ la ~,ca"j..Jn ..~. compr~r una (p,n~a ¡tu fi. á ',nn1t: :1; C1U1H:S .1,: r. h;1ptl~ '1.:', f'" d cu .. ¡\f1f) naC {)llR.l. cl \OIlUf)H{'jl_,/I.1 '(~ d, Al tI,I, 11(1H'; -¡.H.~~· pl~7;''', do., p3[iCiS y UIl iJU~1.\. ':Hltar to.,la ("'fcar!a d ~ hqen~s 1 :tpi~:;. T:.ntf'pdet"s~ en 11-1. mi..:ma C~S!lJ 6 (:11 P"::>.tíl. irnpren·a 1'011 d se.:,)! JWtn C;t!gura. -:¡ -? Los Jllcmo!i(des i1illP'E'S08 pIlla rodamos ü. In (Juuta de Oa­t, l,.'t' I Me venckl.l "11 1:1 p~lpele~'lH ~( C~llllilo Pieí'<"1lacó , Idtf.lWi.'v 2013, nrribadel P¡snje Hel'11~naíez. E~te :1(: '<:,(1;mdo E~ta]¡l"t.:itll!Cllto tll'H~ ~I gusto de of!'I''''.)!' al público per,nanent\;;lIJellt¿ nun eSlHer:ulí"ílli:, iisí';lI,ncia ('on piez:l ,i ~in ella, ;Ji¡l ria ó por JIlensn:tlíd¡¡des, aÍlnuerzo¡:, 1 \lle:I', .'0- mitll!s, l' .. freseos, ranc~1O y rillos de tndr's tla~e:;, y en general , todo lo tllle Pl!cda de:;carl:>e, reiu­oí, maclo con el sen ¡cío. Tam1,ién tiene eómorlos:' Illllguíficos baños y se encurg:~ de prepnraJ' !ue"fts ext,'uonlinarias '\' de con vito á satisfHI'C;Óll del g;usto más ex­qu; sito. TODO A .PRECT ,~' :,\IOl>ICOS ! CHHlELAS CUERO DE TERNERA I Completo surtido. Loca.! de 1 Juan de Dios Ortiz. 3: Calle I Rea1. 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S',llllll'tHlllP de P¡:tu d'Ehpagne. eh.:- ['1"', Cuit· <'!L l:u""ie, El I>jl'i:il' ;¡\'t'deni¡l, (;¡ j',.:lÍllIlI ¡'Es ¡ .. igllP JI('llOtI()p(' Blrrlt', 111lpr :ial huf,· " In~ Hlauc, .1., .. 1'1 l! <1, iaill ,lid'J .10e';e, ("uIJ, 1.1 'el ¡.df' Ducllf' "(', ¿ hrie !..'l!l ¡-tine. r. 1\ P::o Bu":¡, Pl'l'fullt ¡lo Fr.111U·, (.,1'11('~, f; aliza {Ji lidifl.C''l. ~.' ri,'g::l du .fanól" f';l11'\1IQ':l l~IHtl(', ::-k 11'" !'l· ~'ia, l'­lette (l:tl}~'PJ, l','Lel'}¡~l 1, L., :Oll(l~t't,' ¡,itt' j{o:.:~e, \ (101'(\ ~ 0\, r:aua. 1 ó, f () H , •• ) ~;)(). )'ERFl' ~l E ..\!:JJ'- qlWSC ,L\.llheriv~, l'q),l';,.ille, .:"i¡.C¡;ÓIt"j(, l'a,'í" ?\iO\l\TflU, JOllIIg 1\·lJ1I.(,,>se, Lltrn hec,l~. r"ute~ Flen]'.;, Ecochl~a, (xl' cm Ourioi,..; la 'íl1ilU't llontlad de Uu"rlnin • LE .f~l // 7J f.,,\' J) f,' .LUUL\' r I ~L/ k' 'B BRLLE FR1. ;Cl~ Cada frase,) á 8) (j. J ABO, E~ I'on los mismo" ,1Olll bre~ (l¿ lo, (·At!W'tos.v al l,reciu dI' 3 ]-20, .; l-.íO, ; . 2 ) (!;.I 'l"0 1 . h' J . ,. ] ,1J) ~-,) , ) <..' :;nlll Ji! un e Í.4 1lCJ1al!1 a i~ra 1 llovedad ]IA)TlI D'l'lAUA ,¡ ~- JO cada past::!.· Pedido,.; de IUt'l'a }J()!' (,olluueto de com;"u· ni;;ta~, remltif'jJ(lo '-" \·:d,)l'. un atit'udu de. :Ju:t rnanrlf!. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , . B o {\ o t ¡í . r C/ERT;'!;' O¡J/¡,.¡fONES La ,pinuí!1 púUi"a PS 1'11 tod~~ par­tes \ l"mento de primer o1'de11. Ella iniin­"\' l' I lOe; l:ilICCS;OS, úx1tmina lt)s ~lCt()S JI' jü~ 11 JlHb1'es y los jl1i\ga. SI 1 p:i.~iím .\T ;'in r.fu 'callJiento. t>ta Opin1(.1I, que se ill_pira Pll la \"e1'­rbd, ,\- 'P!0 yHhliem ,leCll'Se (lll~' '. iel!(~ de ji/U·tR (¡lIiP,:", por ta edil' i,',)} <¡']t' la i 11- fOl'ma y pUl' la :,eu"atl'z (!Ué la (/¡"Íge, <,,, l'l' petable )orqul; e' J'l''"petnosa, ~ lllode­rada P0l'qUt> C'i juQC a, Su pre"tigi¡ la kWl' ·ln[n'l de 1u(lv ,!('a,tn.niento. . Pero, en cambil), ell"'ldan ?lillJio H'S fa l·a::; y desu1!torizadfli', qll.' \ lP1l<~n de parte ~/lcia, ~T gne, dp<:,pl'r)\'Íf'tas de erite­rio, preten(len, :"in embargo, preva]¡'eer , dominar. • Sucede qu!:' t':,;;'a" opiniún(~s clJcomial1 ¡.-, !w.io, lv que P"i.{ul ;"H ni\ül, 'y ~:e ab:,tie­H( lll (te alJhar, COI 10 e .... llatllral, tv(lo aque­Hu (¡ne t'll \'(,1'd[¡,,1 merece alahanza. Los Tlecio' y los ignomntes, túntob en llÚll1~rO, tienen prt.'YPIH'illllcontra el 111(;­rito y l:if' mortifit"3.n al i3elltir la. superiori­dad; y ('OlllO son depóútüs automúticos de impresiones ajenas, llegan ú forlll.H mult.i­tUlles, en las (]11C cada cual paga su comi­da ton ealnmnia,!'l (; imposturas. Entre esta cla~e dl' gpnte,> se pasa l'cI'i.'ta diaria sobre cuanto acontece 811 Bogot<Í. Se hace relacióll de todo" lo" he­eh/) s . misterlos (k la crónica e,"canualflsa y So.) ~post1'ofa v ridiculiza tanto 1a tll'­tUJl eomo el yicio, p] hien como ~ 1 mal. Haí mI círeulo de charlutanp .... far~nníe" (¡lit) ¡;-te c1'l'en grall cosa .\ quc no mprecerían St'J e01ltados, si no fuera por el darlO que I.~ __ ",_...,..~.,:('. ,lll"all, Estos diecll todi) lo qll!:' no ss\lltado JUSI!) .le 1[1 "elnjal·il'm el "ll;'; cu-.t 1ll1)lJl'Pl-, \'j \ en ellgallc111d.q,:-.<, ha::;ra '1 s ll1isn.o, . ~ay vi¡·rtas \·irtudc ..; y e0111pe1l'llcié,~, 'JlH' 111 aun p,. espíritu le ~ecl[f '>(> put'­del\ df'sculloc:\'l'. ni melJOS cOlllbglir, des­, de lu¡'·W) tIlle ellas han ~iclo proh:l '18 ell nül "ir"um.taneia:" y qne re uudall t'n ho- 101' dI' la eOlllunida.d. Hay ll(mbl'es (lUt' obligan :'l la::. inte­lig¡.' ncias ;í lenllltal'se y :'1 lo:, sentl mi ntos {¡ engrat1l1el-l're. Eso::; hombrf'<:; forman una época, )' no pueden, P()!' nillgún COll­cep{ o, ¡'.star al alc(lnce de lo> palm(tos y desautorizarlo!"' FECHA CLAS/CA ... .,. os a~oclamos de CQr::tl.on al regocijo ('on 41lc 1!J1 e! día d~ ho)' Se cdcura tU una de la" naciones más g',:ncit's del COl,tinentc amt;ricano la transmlSi.:'n del poder p(;blico El p\leblo ele los E:1 S part!dos ) la agitación (le la luch" Cl'san desde el momentc, ~n que all( se proclama el nombre cid can ,lid ato que ha ,ido d~~'.do. La iey y el res­pelo rt\\" dLl inspir.l, 5:)11, pues, una 3alva¡;\larcli~, Ull anlC' mural contra las lnSlone,; y 1')5 arrcbatos inconducentes' digl1' ejelllloio que.' los Illsl'anO"alUcrical1os tiebemo, esfor­zarnos !J')r llllitar. Los yankees íOlman un I.ucblo labono· so, 511mlln<:ntc t,,1I.w;a(lor, práctico, enemigo de parntlr¡jas instlSWllc,aks y de utopíaf'. bl secreto de la efectividad)' bondad de su Gobierno consiste en hhbcr busc,Hlo siempre I ruandat(~rios dignos, f;t:rios. honrarLos; sin pagarl::e de:: nOln­lit!', SOflOrl)5 ni de muria. H,;ce,e d,'tinción entre 1,,, ka­den, í Séa luchndon.:s d¡; 105 partidos, y el que. como] efe riel ,ol,¡,.·rou, vlcne á ser el rcgu13 .• ior COn5~;ei1te .j~ lodas liU; ambiCiones y de toelas la,.; aptlludes, él pUIlIO interme­dio que aleja la discvrtlia ele unos y de (¡tros para in'l'lI,1r~C ,,,10 en el I"e; e,tar y la salud de la Patna. Cuau·lo e¡;tre nosotr<>, f' desano!ie como debe se; el respeto y ac .. t¡¡· tami :-11 ... 0 ft la autoridad, hahremos dJ rt.ll~lO:-.O~ Jgu';tinG:l) dOtLIt1¡c"nl"$ de c')t.\ ciudad r dt: !~ tic Carta~l.;na fueroll lo ... ; pr~! leros qlle. ('¡IUF) L.lsi únicOS de¡l\ !'iILn i(JS d!~j saber, le ent 'lee:'., J.cofl1etitrOII. el1 la tranquila . .;ok,Lld 11/:-1 c1al!str(J~ I~. 1.'lllpr ... sa de escribir en letra pa.')lI·.11W, hs !l:i/.añ lS dt íos (ollqui~t~ulort'':; .'" ::;11:-, Cl\ c.uentro:..; r J,l 1 :) IndIOS! d CUlTtt:1ÜI) \ relatu de lo~ '),ll:csos de la VJlh 1 d d~ la Colonia, obr,lS t111e 11~11l de:;::lrlarccido en su lll"':.·,. j'"rtc. \Igl!nas clcbtn enCollfrJrse el! los :11' chivos de: b~ij¡'úa, El Paclre l'"lro !:;imól1,·lutgo Ol,ispo, J","l Rodríguez l'reslc, Alonso (~arz',n de Tahuste, Lllea, I'ernándcl de Plcdrahn". Juan FI.;rez de Ocariz v A!onso Zamora, son los más antiguos y c"nccido, de nuestros histor iadores. La obla del ['Jllre SImón lleva el titulo de .lv"oti,ls l' su P"'"l Si") le tllla l.tilJ'."l. I.I.g~··,\rI I'io ele h 'd,',; hlst ,rico, eUlJS "'U¡~llOí:.:, lid (:au:;trú, no :c la.·lOÁn de un tocio l.r)formt!:~ C(lll 1'1 ,,'erda·l, 1·\ rcT~'" en ell .:.; t 1~1;, e "!.teIl jo .., 1 'rpetuar lo qUe se concedl' ,1 e rruj\. te'""\audad r orgull·) '~d bu\"'n lldmbre e~pañ ;, Ijte;1 tr~'I1S ~ Tl1ltlr n'lltda, exa,":~:l t1t"l vrig~n, n1odl) y culttu'1. lIt lH pue­blo que, jllzgándolo hoy por 'u, descel!dlem~s, er., de ~c uerosr" instilnus de índole at~ble, l,ropen,o '" L lndrdglll.l, indiferente ,11 !,ei,g'o y al tl,'lol', hasta lIe/pr ~ 'ti' ~,toico. ..". ::í qUIen, COIDI; (0I1dlc1üne ... negatlvas o ftanes Io.~~ ~""''''-''~~I~~~~ ~----- ~~-~~~ I A g l1cl.l' .a rnu "t ltu 1, ~\ ... rn(, p Ju g J e tllOs.c lS, .1 1' lac1.e -.U..,. rnO' ,'; ¡lI,ima!es. de tic"ra cocida y t~mlJ,é'l de pler1rJ.s t Maludn.- 'os comr.!~c"tO()S e" prp,;entrl.T ml'stro 'f d I precios"> cordi21 )' re$pet.1< ;0 saludo '1 la l·ren,", Jl[lciGha! y extean- y enLegre,e todos los !LIgare, ú!11i 'os v g(' dI un .e! v se El 1 Jlor aún no holJi:1. 'T: ))o"dlo,efns r bal Pd)'()};éC' cuen'" qtle el' SI¡ l;empc se coloc,tlJa el \tOO ele la Real '\[ano. 'In~I(;.;a ha SIlIO desig'laclo para s.lsti-claclos: ,1.IV n Inco, 111e nicle! 1 ,1 diaL", ¡¡,c..1C,.·, .. üjo, delltro de D1110raS de VIdrio, cuya c,uganta 6 cue'le' estaba tuir PII 'iU il',esto i Capit:1tl üem)' .fe ton TUlLJf r~do', '1ue corren ras tilO cuadra: el'tt'l' " ci_gos q'le 1,0 lo perfectamente cerra/l:t con yeSl> A'll1ell~s ;lllfom cl"taban nOlllur/¡nrlolo J\g ,~tc E;l1\a1 fl.rlJunto diplomático á .a pierden ele ',I,ta) tllé:¡'(OS a q líen'~ hay:' que ~btir1es mucho de tenCf j¡¡ graciosa flj,l.r't de l1Uc"tral; l.' tell.'s, la misiór, en Co!omb '. muel to ~ 1 o;, o, ll'uI '11C con f.,·· .. ntl" 't"ro' ie pro 111' 'or 1,.lIte, 't I'esar de la' muchas a~as dc 'lue iban I'ro .. l lO".H .~) ••• >, - " C6nsul.-F' Supremo (,obien,o h" reCODO'laO ,,15~ i " ·:ista~;. fh) podi;:Ul lU2_ lcjarsc con una ~Ol .. l 1113 no : Ucv;\ban 1 J' 1 eS'lin.., I t . r ' ¡-clan la f)()r .~.Ipha licor ... cumo \genic (ol1sula, I[.! os 'st r I,S .í~ogf')..t .'cce"fta de 10". (11 su (o,ta( ,) \II,a ., 1'/1" tn 'lue lile Ica ' ,a ca l· l' l .:trlos de \'J1L.te en::> 1 a l\Luto. b . t' ea.ld y el I:OIllIJrL U 1 e';n~ul Lajo cuya da de (,011lIll:tLl ei reinar1'J de Lui, ,cmpc· 'L \lA ¡ t,'CfON JE RO.IEA.-S,lUido t.:; qUe el ,~ubli(o c. lo, ',irtlwt como llaman ('11 \ladrict a: que acnd( a cilo~, es ge!)el ,1¡11ente' ('riticén por instíntc, y Si{:n1pn: 1)~rec,:, qt'C ,Iese:; ~ll('(Jntrar r;'¡t'l~ 1 ara cebarse crudmdllc el ell,lO. Estrellaba ~1 cél ... hre :tctor D. JI1 ¡[In 'H.om..:a 'li1il e media de cos:umtJres, en uno de los prir,c!p;¡ICS tc~tú),·. y tn el nrimt!l\do (le dicha cOIlle-dia Ja prinlel, ... "lctri? repr~('en­taba á una .lt:;tingniclislll1a señorita lue fi¡nloalJa hallan,c en su gab¡lh~tt'. J .. tlUnCla un lhlt (' al per~onaje C].¡e .,.~. i'esentabc. el ar tist 1 en cue::"[I(~n. \. éste se pr<:sent:t r:OIJ el sombrc.:ro f) slo, 3111 <."ittl társdo d'~13n'e (~t:! 1~1. f.l:i"10ntd l"":ptaJ)11l e'1tre ~\Ios t~nlret 'nido d!3hd , y ¡htlle! lQ.n· brc a.. .\ la ('.fIll el s(Jmhrcro 1 \',':-; o Elpl Ill'l ,'0!l11Cl1Za á cnl"'nr nO'ld jr' 108 princi 'J~ r ,1 hmc!ll'l.r!os oe la bu, \ 1 aelv' . I ~ I }i ~l "e"ipelt ir t.S ]{ \\¡{¡!'/ Bl NIl'D 'E ,,'rel&. ., " . l·~ Ef¿l't\OI~O _IT)) perüidico ing'é:- CliCC--¡lJ. como ·¡e ndicv el hecho §Iguiente ocurrido en Irb".T.l. ün;¡·resjlefnl;le lad)', UI)'O llo1ei e~ta 1 1477 se. hicieron en L'·") trnbcrg Jo'". pr;rrlelO1 ").:11 Ingl~­terr, l. -J~tJ el siglo octavo ... Lltrorlujeron eH f la~ "'la. lo;; \-;drios ll," ven lana. -Cual,do el Canitáll eo' k yi,,:tó a :.lhi\, lo. nJtivos est(. rS,p. .. " " ORI. E DI 1 \S OTEI.L\~.-I';il:.tS S(')1 eO,1 npor.\neas de la vida, plI'.S npul"tcieron t'. d~a elJ (111' ti 11011 b¡,·:· ('\,I)ri­nlló la ,)nn'ler~~ lva. Los hbros dt 1 ,r\.nt) llO t~~t'lme;1to ,on un .• ¡)fUe ba de ello al hah1.tr cíe 1)5 1';; o el', inados á la~ 1ib1.cionC5 (!l!~ vino. D1Chos vnS0S "'r~-ttl on 't. uídos ue "aron 6. tOlDor lag l;otelb,. 1.( t"rma elegante y cu"" 'h 'I"" ha Il<'garlo á llll~ .tros dbs. l'ERIOOISW) DE \ E.N~ZUE.L\.-l' 11 el mes ,le Septa n· bre del aijo pr.iximo p.lsa IO'se pub Ico f an en 1:::. .:ill .1,> tm' .ltlita,· e,l~ble,' h en el .... ·ur- (re! Cauca, El Cuar.d (~eneral de la ., IJil'isión del I~J~r ·il 1 <~r:1 Ira belado a IpiaJes. CO'l el !in de (¡'ue nueStr.t froll~er.l con la RepÍil'1ic.l del } (L.:H}¡ ,. !'It:'o. re gllar,ladn CJI1 t:tlJente m~1 te. el batallón pichi" 11 "~Ll' incorror"do ~ 1.¡ men· ci()n~~d'l DlVi ",ion Se hJ dispul:sto que t:.: !l, I ')11 L(lZfldu/"(~~ t"'lIerp) lile e_~t tu:l aC~11' )ad,) en la lucLlrl tk Pt pn'y~!, S~ tra.sl.Hk. al !')ur del t ~~lU(,:l, pura (rIC nfderl'e al ¡-}ic/~llh1Id. que h 1( ! ~u, nÚClón de rasto y Ttiql1{,rJl,,· .... : lh1ra r· empl.:l.lar.11 llit:f ¡,o que deje ab3n:1onnr ~ i'llpay.ln se 1:l 'l"cad ... 'O ~]lí OtrO (..on e' 1 ).r10"C de c"rli/,¿ , y :-.(' ha designnr\u ('Oll '1 J ft. tI_ d 1/ ,.eil," l;~neral n. Tui, Ramír z. rl b:uallon I~l/n(/, que tie tl 'tnpo ,tr,lS h ,·irif) d zi1p.Hlon·~ en la mOl tapa (~el (.lyirJdío. ,¡di") rL'- lc\'ado IJor 1 (,.~]r(l. Cuerpo q .le t''it-1!Ja (C' • .1nlon. dv .'" 1 ¡, ' 'ha r ¡ la gUUm.c.i.6.tl J" 1 féCli'(J lel Ej 'C.ltO ~I ~ai'· g.el1to lit Vf!lJ).nca·' Uinb',nt" ) 11.: 1(1 ! ~knl( it J,l.·tivo 1") rie:-.lll' ) :t 11 ...!- COlll¡)añb l..-oí ba.kllu 1 .Ti/u'}'",.. 11ldl1('ro 6. c.:;r. !l \·<-LGlnte 'Ale ~'I!í qu do r lT h<-t: el f' e'Jnc-<1ido lt. ceneia 1lldeftnir'a ~l~ Subtt'pit:'1"e 1- f~·'11C1S o ... 1'J<1. DefilIlCÍollCs.--H,n f¡¡I'tell o últirr; .• y,.:llte .: I L l· gotá 13') :-;igl1h~¡ltt"S IJer.sonas. !J. H.l1pt.rto 1\~,)iar:ol 1fl Do. 10(1..::' \~ I..'it'!t d~ c....:nm~rgo, la5 M ñor'1s J)~ !\f, rgurit.\ R. (le U,;be, 11" ]e¡,,:[iI. H.ívas de l'lata AZlIero. U, 1 IlU COlilarga, R. Henn~i;'l [rene, jj" D lores Y. rezo 10. Guillermo 'Uribe. 11. J esÍts R0Z0 Ospina, r 2. J"­, ú,,:-'1 rteaga, 13. Juan Méndez. 14 Luis Rubio :-Iai.' 1';. Lucas \ ilLfr~da 6. Marcc!ü.l1 'j \-argH 17. NI colJÍ.~ E;,j (le ' an H udet·,- Lo:; o.Slentos de es'e pe." le j1r~sell..l11 l·ll. ~ t la ón derlolable. Por fortuna '1 ~~f¡e,r :i ILsec:retario de Hacienda, en· car'~ado del De,· 11\1, <1", (.). J .htlr,ia.lO Cañón, ha ord~· nado la constlUcL.ór ele .\llo\ es asientos y h' reparación ill­mctlial~ I e los q .... l~ ·~t('.;n. ::'If. g'istra1Iu'a (le) Tolhua.-EI SlIpremo Go b'c"no k¡ decl:H ql1 I ~.bl::l el ,uti 'u o "') 5;) ~t el cenSOl ',,~~ t ln.un~nte i 1;1. r ... st':\ctón CCI, .. rnl. t.;uent:l (50) pesos que l'Tlponrlra cada lHH tle los ftn c1ai~ .. "(; ql~e -1 PSLI o 'H li.1C 19,-e.;,\·o, ~orrerí 1;l1~11ta Consideramot; !Y'i y ju~tas _l\S 'Zl)n~S e.,pllt:S;.:l.~ t"G 1:) cionanG~ IH)t)}br.1dos á qmen ~e o~nitlere el ('" 1\ í\J. iJar.t ei pPl·i0l!lSIiJ.. 1 ti ¡ rin.'!" (bU dc .... de el día en lue >St,rci¡ud de que Lat:emcs tnenc;ór,)' '_sIJ\..ra1TI0:-i q\'e ~l se- Art • 10. Es proll!bido .í los (lUt:!fIO{;. al.}rnin1Hra lor,~:" }:-l .. e.~')hcaci·;;·1 dC'bio h,hl!( ("<,é'J d) .. l .;t:..!unr]), lcs(lt:! t.'i llor GLr~l\l~ litspon .. ,í lo C\HH·coieulL p'llél la cO ~trl1cción ó {'DCa bados de k¡s esl¡lblef'illlientl,s ,',e (jl1l' bobla el <- dil, uC' 1.1 ¡'cso1uci n dd rt~i1'''J • t1~ cl;cho apoHdd " tícuJo ~", dar !)ublic:idad: oÍ\n, '8_ Si e' C('I¡SOt (k(i:~r:'t .. · ~lIc ~I ~'SC'I'ito ¡lt:"c re DesJ,edida del InuIHllI.-lla I)'"it-s,.r!.) en un ,0 .'. pruducci(Jn~l> :lnónllllUS Ó sus"tl!as pOI un se,,· formarse, y 'jl1i.;n 10 rnvH~ convmitre en ell", <]'1"'1;. el DC, convento de cota "iuuad la seíiolita Be'·tllda ~hljlpe,., i1;ja don;mo, ~iClT.llfe que no scan artículos de I'criódJ(:o, sin r;odi,tR en la "Lllga'i·Sn de pllblicar1r' en h form~ , de carncttr I'erwnal pn Art. 09 Cuando 3C itic:rrr U$·J dd derecho de dcfcn- Pr •.' ner ,]úr~~ro de este periódi;o}' no lo dtvolvierel1 o',)or- hOj:l3 sueltas. remitidos ó coma ·.i,:, .. los, deberán llevar 1, S:i en la forma dt' 'lOe habl"n los nnco cUtícul. S untcf'' orc,. tunalJ1ente 1.1 Admmistrador. Sé le" (01l:>Hi,;!rari como sus- firma de su ~utor. la persona ofendida no podrá flt:U1alltbt ~;1 jt.::('icJ' "nn1:n:¡1 criptoras. z A produccioile, que no llenen lvb requisitos detcr- al ofensor, salvo el cnso de ealullJ'lia, en ti , u:llle ('.ne,·m Uío iUagda~ena.- S~gl"n t:legramas rcc,iJi~¡os de minados en los artkllios T 5 Y r9 de est~l ley, expeditos amh"5 recllrsos varios puertos del r;o, tenemos C0J10Cllmtnt,) y otro,; en inc:ll'acidarl para ()nt",~(ar vl.lje por la A rt. 1 r. La violación de cualqlllcra de e'tcs prohibi-sequedad rIel río Persona:i que tIenen fH)( flUl. ~n ber1o~ asco Clones será ct\stigada con cualquiera de la;;\ penas scñala-guran '1ue iJ.más hah'an preSeilCI:lc.!o unct ,,'reneia t.l11 ~~¡tl1' d~s en iDs Ordu1Qlvs 1°,4° Y S? del nrt[culo 36. de rl~ agua pn l1uesL /princ;pal alter'a nar'lOnal. \rt J 2 Los origmales de que trata el ordinal ,. del .. rtículo 10 sólo s~ entregarán á 1.1 antoricl,,,l ':otnnete1Jté, clwndG tÍsta así lo ordenare. GACETILLA -;\Tan uel l1al'Í:t JIadero H.--Ji:)'eda.-·Surtido pcrm~~ente (~e ~tlh'ljd::i extranJcr:l.S "" riel país. F'abr¡r:ación -t:spetj,:'.¡¡dau- ar::;oitas para c0mp otn!so. ()ru gllJaJlli":l1(!tl COfn~r;l ()r', y esr-leral(l S.-liV60r í Calle 12 número 133. C(·hadcl.-l'nr el cr,'1 ,lo ,O·''lUI10 d~ nuestla cen·e za, nec .... ¡t lll1i" s gro.nJc~ C;1p.t;:ladv dI ceb:l\la de ::,llpenor c~tltdad, la (.tI:' 1 ofrecernu3 1,J.~ar i ns JllCi (J:e pl"t::C10S de la ['la .\ B.HMUA hr.p; ' ... Pt"ut che I~itrhn.u~rel. lnSl'l'dolH'$ l.EY 757 DE 7896 (12 DI !W;¡¡';\IBRE), pr~ "'R. El d! fJli:('Rli.T\ l fr 1; JO Disposkic l¡eR !¡) eliminal es. Art. ,6 De 3cuerdo con d nrtíc\llo 4 o .1<: In COll,titu: dón 11 I,rema es libre el, tielnpo de paz, pelo rc'pon,ahie, y se Tegl'tl de acuerdo con la:; dispo:;íC.Ol)Cl': de 1a presente ley .¡\re. ZCl rod:) libro,. fc..J!.!t(J~ r p \;5 :1., periódico. graoado, ctc. 1 evari llscrita la recha O{ 'U f. J. Itcació;1 y d nom brc del e,l 'rlec'Il1Icnto en que 'e ; ublere edita'lo. Irt. 3" "I'nguna ernr~t~sa periodí,tlca podrá recibir luj,.cnci·;'f! del Te,oro • "aeiona!, Deparl:unentiLl ó ;,111- niel ~l 6 r' ~objemos ó como añías ~··tmlljeros, á no s,'r que el ~s,e {iltimo CaSO menw d permISo de que trata el artículo p de la Cunstitución E'{ceptu;¡nsc rJe¡, e~ta rJispo<¡ción las pubticaciolJes (le t.arlÍ.C'" científico ó litera no, r lJ.s hcch8, en países ex­trao' e.S, euanaJ en ellas se trate de defender la honra 6 I"ti 1.eres', s nacionales. Mrt. ,0 Lo, esc6tores públicus pue'Jen trata' libremen­te y dlsc· .tu' dentro d.: los tá linos tie 1.1 presente ley· 1" Los acto~ of;ciales, íos ,,,untos de 1I1ten;s público} las reforma. (t ue cStiu'en Justa, en la legislación; } 1#'1 Las candid:l.turas lJura puCSlO!-i de elección pOlJu lar Ó p~rlamentarl;;', m'cntra' ellas no hayan ,id" renun­( l~das. Habrá amplia libertad pora lüpiet~nios! tt.(Lnin~ .. tradort's u en~ cargarles ,le ;luprcn.tas est:lb1et..;ctl::a en d terri!ol1P ue la ~epúJlir " l1~ne 1 d deber, dentro ,k los ,esel la (l1a,; su\;· sl¡;\li<;J."te~ fI la lJTomulgJ.clÓ'l de l:sta ley dI >llvrm:u al C.,~ben1~(br d.:1 !)t'part.:.menlQ le'ipcctlvo " al • iJ1¡~tro de Go'bier"ol por :nedio d. manifest 'ri611 e,,'!ll:J. en 1/;1 1e] sellado acerca tic lo gigme!ite: !~ ,'ombre dd lugar donde _ b"lle el estableel- 11:11 ... 1'1,,) .; '2' ~iombre (le la in1l'rtnta ~. ,:( ,T onlbr~ v o.lcivnillHlad (h: oH' prulJ e t lO, A rt í Cuundo una impren'4 l.lmili de lJJlnbr(" l) l:t: rluel1( I t~_lc'i ne,,:hos Se t.:Di.IIUlllCa nn Jo-; tüncin~l:l;"i(Js tic rtUl! raula el arlíclll(.1 ante'ior, d· ntro 11 Lr dlle0 dlt';j sllb~i~l,l\(.:rl es a 0..quéi en que (:1 ... :<1.Ti11JlO S~ Luber"' verifica.­do,) I~';; l'J.prenta~ (tl'1! en ~ddantt! .).(: e5t1.ble\~ e en quc­d, ID S'lJ •• as á (,ar el aVlS, es neceo ,ali.) I"e f,rtcC(1rt manikstadón escrita (;Jl papel .'ellailo y ,\tri. 'J" 1 \;"bt:rliador del ])enart:l!ncnt,) reOl'cr!;yO V {ti lÜlllistro de GolHelno, por medio de !a cual 6C cicrl:.se·· El 'tombre del periódico , 2° 1 oS asur:~O;j en qne Sé üCUpalll. ~ .3"}J nomure y nacional:d&d de su P10i,iclario r dir,ccor; v A' 1" i nr,mlHe del "5taLlecimiento rlol1de va á editarse. An 1 (j, \ \'(Jcea1' el penodico .,010 se (' llunriartin su nombre v ~U nlllnern. Art" ! 7 l.:\. ptlU~lc: .. ci\)!l, no po jr~, ~nlpt:t:u antes t1~ qUe l)or la ('utoTld::d respect1va :>e ;~C'.l~e el corrt~;)On;. lo lal deberá haccl.;c dl!l1tro de ocho di, ó. nüs tar;~Ir, ~ .... s .. Hlcls lo!; cw\l';s, podrá ,:>,p.1pe2nrsc ia f,llbhe3 ·i6]) 3tUl­"" e 110 ><, lt~y:¡ acus"d,' el recibo. • Art, 1 S.· Si la publicación princ,nialc alli"" de acusar­, e r~cibl) ,; de vel\cen¡e el térmlJln Sflio.tado c', el articulo auteri')f, .!I dór~ctor de ella y el Jucíio, administrador Ó ell­(' argado del t:s\.alJit:cimiento donde H:~ ha.ya edit:"'l'O, s~r~ln castlg'-,dos cada lino con una lntdta de ctncw"!nta. (c:r-) :l ,~oscielltos (~oo) I,esos.- A -t. 1 9 r.~d.l publicación ~,\..r!(Hiica ~If'vara ·t-pr'mt!",' plana y en tipo y iugar \ IS¡[)les. In l,as 1 abbrJ.' .. R,.públtca (,C ('"IOIl) )1.' 2° El hombre de la pU~)lic·.H...1on· ' 3" El nombre dd lugr.r en que ", "ellt1 \ I ~I \ su pllblic~'lLlon : 4° El l1onÜ,rt del pl"opiet.1l'io y el:lo1 director. ,, SU El nom:m: del estat)le¡;;rniePto ,,1) qut: se erl.le, el cual p)(lrá ir en a última ~}l=!na. .:\rL 20 lOl.u perSvr¡á, iniividuo t)i:1.rticular, "1ilUO­nariu, corpor1lLi6r ri sociedad :í. quiell se atribllyan hech,,> f[JJS0S 1) de'\figuf3.d"",.:¡ ó á CjUlen 5t: ofenc1r'.. con rpreciae¿o· nes <) ¡;c n, ep,or; inlUnosos, tiene lÍerecho á. hao' .. "1'" ,·tar "n L1 rn ::,p'ln l)'lcio CClIp:"" por J c;;cr;to que lO haya nct"vano. C. t.:ll dI) s.;'! tratare de ~.e;·.son.1s luul?rlat.. Ó au~(.'r,te'S, pllCdell c¡elcitar d d"re,ho de. 'l'le trata ~5ll nrtícuio 51;S h", "edt1" ... y parit~ntes r al pericdi5ta 5ólo oLllig~rá. at(:n~ 1"1 el Iwnter <"rilO 'll'e 1" fucre lIev.do y el' ("1,0 de sim IItantiCLlIl. ""t~n.lu:t el orde', eXt)re,ado, .\rt. ) 1 Entrc(Tado (it!~ h.l)" s!..-ln en la ¡mi renta ei e'cnto ,It- l'le habl,. cl .;¡rt, _ulo .1J1tenor, ('ste será inl>érta,I(, \!iI el nÍtUI 1'0 r'Ó·.:I1110 jpInt.:db _l), b.:1Jo la multa de cmco (5) \\"0,, "ne·tr) ~lll'\a!t-lJtt por cau.l día el.; (lemora en ';u jll:l1l.¡;"uon. \1 t. :L ... ('liando tl r...'~ .... ril() de que ll.:lt:1 el artículo 2U, e:-.ced" riel c'I'"cio Jlf (kt~rmil1ad(l, I~ inserci6n ser(¡ siem­pre (.t1iigHlllna; n'as la rarte e}.ccr1~nte se h1.rá á costa del interesatÍ'J, 1(.lel, ~,lg~l"l. fJ'>r eila el precio establecido para los comFnic.arl h rl '3. ] l j1drle id e.o:cnto ql.le deba [lubliuH~,e:1. l:OStd. tld orpl1r'·Ctnle se insertan~ Hltegr8, o á r-azón de una cúh1 1 la, por 1.0 menos, en carla l,'10 de Jos números bub5'gll1en es '1 arl' d en ti"e e,l a luz In. patte que deba acogerse ~1·ltultamellle. Ar .. 4 LI c"nt .. a~e"cioll a lo di,pue,to en este :trt!culo) !icra c~~t!g;ltl~ con lIn:l multa fksoe veÍnticlnLo \2:;) h:J~h dd~r:ienfo:s (200~ pe~o<::, Art. 15. El es · .. ito de que hr.Llad los artículos 20 y 22 (kberá s r exclusivamente defenSIVO Ó explicH.(ivo. :-.i el pcr:odista j«zga que ~I escrito cl",iadQ eB aglcsl 'fe . . ..,C \1 11, ln,fe~;tarj '"¡si al r~lnitente. q'..lIen. si no con· .. ie­ne en Tl.;f 'nll·trl", d,l.rá derech) .. ti p~ríod¡t.,ta para, 1 ajo su n. DOOI;,\l1I11 ,'"Id, ~L;!:ij)l,;lIder b publicctClvn,. ) d~_ndo aViciO en el Ir:flOi leo d,,; h,--iherla recibid\!, ocurnri con copi:-~ rle lo con lt"'CI)tC' á l-¡ Gobernnci, i1 del j)~part:l"¡)tntO re, pecti\"(l. HI. 26 R',,·'¡m!os ~o' la Goberna<;,ón ios documcxtos t! qUe habll el ankul'J anteriM, ",ta ,Ic.;ign,.;·ó. un censor, a qmen pas~rá tales t!(Jcumentos, y el cual, oírlr.,; las panes en Clln!erenrla \t rbal, para lo cual 185 citará, decidir. den­[, ü de terc,'ro lj;¡. acerca de la forma en r¡ue el escrito debe publicarse. Si el peri6dico no se edJtare en l., capital riel l>epar­tamento, la (,CI'¡'Jd qUe IjO[ este articulo se cOJlfier~ al Gobernarlr;r. oC ejen erá IJr1r la 1'Ilfnen illltondad pulítica del lugar dunde se t,d¡¡e el pellÓrlico. .-\n. 27. Só el jlcr'odi~ta ';llspendió la publicaci6n sin ·tr ' (l.O )\" 1) ~ ! '1 ~ el e 11 tu" . Art. 30. Cor.;;tituyel1 dchto;· de ;mprenta: l° Las publiracH)pf,' ojt-'/:'S!ht'\, ósea, aquélh.1s a jut! se atenta á l:t hDnra de 1.(5 persona, ; zl"":.;, J.ar~ los cfcct : .. (](' la pt{'S?fl­te le,·, el propittari.) 'j rlir·'ClOf del periodlc'·, el dUe.l'lO, ad­mInistrador 6 epcarrad0 d.;l C'~lnb!e(imiéllto t;n 'lUC ~e l'lU' biere edi'ado la ~rodU,/iril1,) t'[ aUl"r de é"t Art. 35. L::. acóól' CrtIlilna l t" los delitos ocasionados por publicaciones s·.Ib\·ehiv~s, pr~scnb" pnsarlo" c:uarenta dfas, contado~ de. de 1:1 fl?f.'i"\,l eil que 1 el impre,sü k"ya\~;'5'<1o cntrcp"ado en l·,' oIiCI&\:1S ,[, 'lue habla <'l arttr'l'lo 8. de ~,;ta l~y, salvo l,aTa lo, I c'lé,diCto, resp.'cto de lo" cllak, el término se COld1Já de de ,'1 día de su p 1'licaci611. Las })C'IH'fj pres. t~bcn pas·l"Jo:-; &. 1":; me~.(..·s le~pl.i ~ de ~'1 nnposlclón ·11 t"L Lt.' \' < l. Ar'. ,6, lo:> tchu'i qtle C()J)stiluyen 1 lltat'clÍn á 10 prec~ptllJ.' u en e' a It!blt~ación subv~rsi\ a, il.l St¡1 puf el tt~nnm() de t"'es rneses , m:sw de' ·le f]llil'ce (15) dí, s In,ta 're, (3) me ,es. (Gw -!!/ird). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. y t porque la impaciencia por obtener encumbradas posi­ciones suele ser malísimo consejero. La historia de las vici­sitllde~ y desgracias políticas desde que este país se llama­ba ;-. lleva Granada nos hace saber que la misión de los goue'-rantes ha quedado siempre interrumpida ó desnatu­ralizada por culpa de aquellos mismos que eran los llama­dos á rodear de mayor consideración y auge popular al mandatano. Inexplicable aberración nos parece la de querer olvi­dar, Curno vulgarmente 5e oiee, de la noche á 1:1 ll1añuna, el primordial deber de 1idelidad que tienen los que han lle­gado al escenario por la morlesta puerta que les ha abierto el Jefe de un partirlo ri,-,,,I:1 de un círculo. Amarga censura me­recen los que al bien rle la patria anteponen conveniencias pasajeras y estériles. Con su irretlexiva conclucta logran despertar la duda en el pecho del (jue, por su responsabili­dad moral, seiS antecedentes y posición, es el verdaclero caudillo. y h duua engendra el temor y la desconfianza, sentimientos que pueden contribuír rle manera notable i aumen tur el desconcierto general. Q).t:ónica AL REDONDEL Con qué miedo, hombre! con qué miedo fuimos e! domingo pasado al Circo de madera de la plaza de Los Mártires ____ En verdad, en verdad, lectores míos, que este oficio de cronistas nos trae más afanes que los de un cesante en viernes; y si no hubiera sido porque nobleza obliga, de fijo que nos habríamos ido á los quintos apurados antes que á un edificio decla­rado en estado_de ruina por nuestro Consejo Munici­pal; y sin embargo, fuimos, vimos y vencimos: e! tal Circo no se cayó, á pesar de que su denigrada tao blazón soportó el peso de cosa COIllO seis mil personas, entre las cuales era grato ver al señor Cuéllar, Inge­niero municipal, con sus primorosos niños, pues eso mostraba que él no temía fracaso grave alguno, que lo que es fracaso menudo, natural es que ocurra en una construcción ya vieja, de solo palos, vigas y ta­blas y por más cuidado que su dueño tenga con ella. La CompailÍa del señor Criado, que por primera vez I!lció sus habilidades ante el público bogotano, es Compailía por cOllstar de más de uno, pero no alcanza ni á reunir los siete socios que la ley exigía para las bancarias; eso sí, los poquitos que la forman no sólo trabajan bien, sino.que se esfuerzan por complacer al público y se aprovechan para ello de cuanto se les atraviesa. La señora Laura, única estrella de la troupe, y P?r clert~ de b,uena magnitud. trabaja pD o general bien, dlst1l1gulendose muy especialmente en ~us tra­b~ jos aéreos, así para atravesar de un trapecio á otro, dandolas de que echa un corto vnelo, como para an­dar y voltear ell la cuerda como Pedro por su casa. . Los otros ~os artista~ de la Compañía trabajaron bien sus respectivas partes, sin hacer nada lluevo ni mejor de lo que nuestro público conoce, salvo lo de tragarse las espadas, que ni son tales, ni se las tragan del todo, pues la cosa se red uce á meterse aañote abajo unas hojas de pura ídem de lata á guisa de es­padas como las,de reyes en Octava, y sin embargo, la suerte es de mento, porque bien sabemos que el esó­fago no admite chanzas y á medias vueltas coo'e mo­vimiento antiperistáltico, y ahí son las de Dios es Cristo. Terminado todo esto de la maro na y los mil otros nombres de la Compañía, se dio principio, con los to­ques de corneta que el arte requiere, á la corrida de toros, en la cual tomaron parte el señor Criado como espada de la titulada cuadrilla, y como bande;-illeros un joven Zornoza, torero de la tierra, y Suárez, uno de los maromeros. Cuatro toros lidiaron, y de veras que' lo hiCieron, Si 110 con tanta ciencia como los diestros que hemos visto, si á lo menos con la mejor buena vo­~ untad y esforzándose por sacarle á los toros el mayor Juego pOSible y complacer al público que los aplaudía. , En resumen,: Pasámos una tarde agradable, y sa­hmos de la fUnClOl1 satisfechos de la Compañía, satis­fechos de los toros y sa!isfechos del Circo, que, al fin y al cabo, ,no nos aplasto bajo sus ruinas, y pensando en p~r que ha tomado t~nto empeño la Municipalidad para llnpedir el uso de el. Bueno que nuestros ediles se afanen por cor.servarnos exentos de catástrofe, pero una vez que el Circo se repara y se renueva CO~10 su Ingeniero lo indica, es decir, hasta evitar todo peligro en cu IU~"·')S." y al elecir esto, el Smtido enarboló la t, y dán­dole un garrotazo con ella á su escudero, le dejó tan mal parado, que tuvieron que ponerle un. vendaje en la o, y bizmarle las costillas de lam, porque se ibª­desangr ªndo por allí á toda prisa. " Haya paz, señores, dijo nn Sustantivo Femeni­no llamado Filosofía, qne con dueñescas tocas blancas apareció entre el tnmulto. Mas, en cuanto le vio otra palabra llamada Música, se echó sobre ellil y empezó á mesarla los cabellos y á darle coces, cantando así: - Miren la bellaca, la sandia, la loca; ¿ pues no Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. quiere llevarme encadenada con una Prepoj,dón, di­ciendo que yo tengo Filosofía? Yo no tengo sino l\1lÍ­Gica, hermana, Déjeme en paz y púJrase de vieja en compañía de la Alemana, que es otra vieja loca, -Quita allá, bullanguera" dijo la FIlosofía, arran­cándole á la M7tsica el penacho ó acento que muy ergUIdo sobre la ¡¿ llevaba: - quíta allá, que para nada vales, ni sj,p¡es más-que de pasatiempo pueril. -l~cº, i poco, señoras mías, grittí un Sustal1ti- .=....--- V0 alto, delgado, flaco y medio tísico, llamado el S'e1/­timÚ'Ilto, A ver, señora Filoso/la. si no me dice usted esas cosas á mi hen!lana ó tendremos que vernos la_s caras, Estesc usted quieta y deje á Perico en su casa, porque todos tenemos trapitos que lavar, y si yo saco los suyos, ni con colada habrán de quedar limpios, -:Vliren el mocoso, dijo la Razólt, que andaba por allí en paños menores y un poquillo desmelenada, ¿qué sería de estos badulaques sin m:? No reñir, y cada UllO á su puesto, que si me incomodo __ . -No ha de ser, dijo el Sustantivo }/Ilal, que en todo había de meterse, -¿ Quién le ha dado á usted vela en este entie­rro, tío j/llal? Váyase al infierno, que ya está de más' en el mundo, -No, señoras, perdonen usías, que no estoy sino muy retebién. Un poco decaidillo andaba; pero después que tomé este lacayo, que ahora ITIe SIrve, me voy remediando, Y mostró un lacayo que era el Adjetivo Necesario, -Quítenmela, que la mato, chillaba la Religión, que había venido á las manos con la Política; quíten­mela, que me ha usurpado el nombre para disimular en el mundo sus socaliñas y gatuperios, -Basta ele indirectas, ¡Orden! dijo el Sustantivo Gobierno, que se presentó para poner paz en el asunto, -Déjelas que se arañen, hermano, observó la Justicia; déjelas que se arañen, que ya sabe vuecen­cia que rabian ele verse juntas, Procuremos nosotros no andar también á la greña, y adelantc con los fa­roles, Mientras esto ocurría, se prescntó un gallardo Sustantivo, vestido con relucientes armas, y trayendo un escuela con peregrinas figuras y lema de plata y 0ro. Llamábase el Honor, y veníI '~crán el orden en las discusiones. N o tuvo r('o :.:.c:rüo el pronunciamiento, por gastar el t iem· pO los conjurados en estériles debates y luchas de amor propio, en vez de congregarse para combatir al e,H.:migo común: así es que concluyó aquello como el Rosario de la Aurora, - El Flos sanct01'UIJl me asegura que la Gramática había mandado al Diccionario una embajada de gé­neros, números y casos, para ver si por las buenas, y sin derramamiento de sangre, se arreglaban los tras .. tornados asuQtos dela Lengua Castellana. B. PÉREZ GALDÓS. /8,cJ';', CR/SALlDA' No ell vano hiere Dios; no en V<4lln ahrasa El fuego. el camp()..-ell que la mies !lO \)l1I1<::,1j No en vano el aquilón rompe y",rrasa La selva secnlal: que lI()S !'ombrea. No en vano muer~ el homhre, soherano Del mundo; dt:\ crJuterio Necesita la llaga; Del cadáver podrido Necesita el gusano. ~ecesita la Aor del cementeri!!, L..~ triste Ror cuyo perfume vaga De árbol en árbol y de lJido en llido, Lo qut la lierra trngQ Lo devuelve en color: rrUtf) y sonid(,. JULIO FI/'RIé2, A~ 1fA M/A! (Tema de Byron). Alegrc$i, clicho~os y co~ VO? Rentida, 11/i vida.' uecinlns en horas de nmor. Yu IIUllC}t en mis cantos te digo lIlividll! .... La viu:1 ~c extingue ellal mnere la fIo", :> 1.fi amor es .luz purn, mi vida es sOTl'lbría; 1 Ol" eso el] 1l11~ ll(Jras de dicha 6 dolor En vez de mi vidn.r te digo a7ma mi; ! Porque ella e5 eterna y eterno mi an~r. EDUARDU ORTWA, ~e ch05 n ~icltos J o sé Mar í a O I.'teg-a,-Con la más profunda pella hemos s!lbldo el falleCImiento ele este popular médico y dl,stm~lIldo caballero, ocurndo en Anapoima el 27 del mes próximo pasado, • Se distinguía el doctor Ortega por la uenevolencia que caraetenza á todos los miembros ele esa familia, por la ca­nelad que supo ejercer durante su vida y por muchas otras cualidades que lo hicieron dígno del cariño y del respeto de la sociedad bogotana. Baja al sepulcro en merlio de las lágrimas ne ¡os que lo amaron y de¡a un recuerdo muy grato en el corazón eJe todus, A la apreciaule familia Ortega enviamos nuestras ex­presiones de dolor. .l\'Iill ist.·o del Tesor().-Para desempeÍlar la im· portante Cartera del Tesoro el Supremo Gobierno ha te­nino á uien nombrar al señor D, Daniel J. Reyes Ministro del ramo, , Reconocidas tomo son las dotes de probidad, ilustra-ción y competencia que adornan al señor Reves creemos sinceramente qLle él será un gran colaborador e;l el Gabi· net~ del Excelentísimo señor Caro, Con !a mayor cordialidad lo felicitamns, Nupcia I. -l~ntre los var:os matrimilnios que tuvie­ron lllgH ",1 dí'L 27 riel pasa'lo mes., se ,;:u~llta el del esti­mable caballero D, Al" id es Novoa CO'l la virtuosa ~eño­rita D" Julia Torres Torres. De:;eamos ,í tan SImpática pareja las dulzuras de un pórvenir dichoso, Coleg'io Colón.-Este establecimiento de educa­ción continuar,í sus lareas bajo el patronato é inspección del Supremo Gobierno, El senor D, Víctor Mallarino fue nombrad>} Rector, y los señores D, Enrique Alvarez Bonilla, D, Rafael de Guz­mán y D, Francisco Mendoza Pérez, miembros de I Conse­jo Directivo, y D, Adolfo Defrancisco, Síndico, Defullciones,-En los últimos días hall fallecido en la capital las siguientes personas: Jenaro Peña S., Jus­tina Quintero de G, y la señQl'ita OIga de Guzmán. "Bogotá " .-Los que no hayan recibido el primer número de este periódico, si desean susoribirse á él, pueden ocurrir á la Admjnistración. Cal'ne,- El precio de este articulo sube cada día de un modo alarmante, hasta el punto de que son ya pocos los privilegiados á quienes les es dado comer carne. Juzgamos que en un asunto tan grave como éste debe la autoridan competente averiguar las causas del alza pro­gresiva de la carne y poner un correctivo eficaz contra el abuso, Julio FI6rez,-Este eximio y popuLu' poeta nos ha ofreCido, elel modo más gaiante y espontáneo, que en lo suéesivo colaborará en nuestro periódico , Damos csta nueva al público, que tánto admira las creaciones del joven poeta, porque sabemos que ha de re­cibirla con el más vivo entusiasmo. Tribunal de Bolívar,-Para reemplazar al doc· tor Martínez Recuero, el Poder Ejecutivo ha nombrado Magistrado de este alto Tribunal al señor Sebastián R. CastelL E n e l b illar.-Da tristeza entrar á estos estable­cimientos y ver que la mayor parte de los jugadores son jóvenes menores de edad y algunos de quince años, á juz­gar por su aspecto. Hemos presenciado el caso de que varios de ellos, cuando no puedel! ejecutar, apuestan dinero á ?lla1l0S de los que están jugando, N u eva sección, - Tenemos el pensamiento de abrir en nuestro periódico una nueva sección, que se eleno­minará SECCIÓN.PERSONAL, como selestila en el periodismo de Europa y de los Estados Unidos. Creemos que esta innovación será del gusto de nuestros lectores. Canjes,- Hemos recibido el Boletín lYIilitar, la R~­vista de San Lázmo, El Rayo X y La Epoca. Damos á es­tos dos últimos las gracias por su galante saludo, y espera· mos ser favorecidos con el canje delos demás periódicos de la capital. Nos hundimfls . - Tite Tmtlt, periódico que se edita en Dublín, dice, al hablar de M, Bluter, que este sabio astrónomo, botánico)' ge610go ha encontrado en los e5: critos inéditos del Barón Humboldt uno que tiene muchas cosas curiosas reS!lecto de la ,\mérica del Sur, y que en ese escrito, al hablar de Colombia, dice "que es una lás­tima 'luC los sa\;ios no hagan á tiempo muchos estudios que debieran hacerse en esa privilegiada región en donde si: en­cuentran fuent es inmensas de riqueza para la ciencia, y la que desapare¡:er:í muy pronto del mapa del mundo, Que esa hermosa tierra que él tuvo la fortuna de visitar y en donde cre<: ,"IUVO cl l'araiso Terrenal ele que hace men­cic". la Biblia, sin embargo de lener las más grandes cor­dilleras, las más altas ll1ontaÍlas, los más caudalosos rios, los más teniules volcanes, los mú, gigantescos álboles y la vegetación más vigoro:;a elel mundo, existe soure una coso tra ó capa muy delgada relativamente, quc rlebe, dentro de pocos años, romperse y hllndirse para ,i"lnp":, f ,rman· rluse allí un gran lago ó mar. Que, según sus l: tll~IiOS, no pasar.t el siglo xx sin quc csto suceda. Qlle, como scña, precursoras de la catáslrofe, la, tierras irán bajando poco á... poco, de manera que sus climas tendrán cambios nOlables, las estaciones de verano serán cada vez más largas, las aguas se irán perdiendo, ausorbidas por ese gran hueco, y los temulores parciales se irán sucediendo á cortos inter­valos," La prensa ha venido anunciando el fin del mundo; pero, leyenelo lo que antecede, ,'emos que será la Gran Co­lombia la ," le tiene que perecer, según la opinión del ilus­tre sabio á '1 :e se refiere el suelto. Ahora, pues, tendremos que andar con el Credo en li! boca, hasta que llegue el te­rrible momento 'lue desaparezcamos de la tier'ra, G I:Pg-O l'Í o G u tiél'l'(,!z Isaza.-Este distinguido amig'l nnéSlro, hijo del popular poeta Gregario Gutiérrez González, ha muerto. Consagrado siempre al trauajo, como sus demás her· manos, y lleno ele inteligen8Í<1, actividad y virtud, se hizo apreciar de todos en Bogotá, y ... pérniüa es motivo de profunda pena p,lra sus amigos, AcompaÍlamos á su familia toda en su desolación y pesadumbr~, Pr()g-nllnn de la retreta que la In y 2'~ Bandas eje­cutarán el jueves 4 de los corrientes, á las 5 p" m. en el Pargue de Bulívar: l!~ BANDA 1. Qbertura, Pd-Scll/tl/le!l, por IV eber. 2, Valse, Clt'lllencia, por 11:urillo, 3, Valses, U1laflo", por Benatti, 4, Marcha, Rt>IIUT, por Conti, S' Marcha, Kaiser Fried1riclt, por Friedemann, 6, Cavatina de la ópera Atti/a, por Verdi, 7, Valses, Elotrú AIlillflo, por Lucchesi, Paso doNe lIIildar, por CarL Los Directores, ]'"IANUEL CONT,I.-B;:RNAL G, N u estro folletín, - La ojeada crítico-histórica que publicamoo en nuestro folletín es obra del ilustrado y ameno literato D. Isidoro Laverde Amaya, 1\. '<~ EI--Tft, J\fan." - Correspondemos, C') ;1rimer lugal, á su saludo? COI: aca~~miento. . . Si en lo relatlh1 ,. k'0!rtlca nana nos adlvma el colega, no es extraño, porque la cosa no es de adivinanza, ni mu­cho menos, Sentimos que le sorprenda lo de la interven­ción del Gobierno en nuestra h.oja, Con determinar y fijar El Tío Juan la política de su periódico, debe contentarse y darse por bien servido, Suicidio. - Sin saber por qué, el joven antioqueñ

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 2

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 43

Por: | Fecha: 29/07/1897

, :fJ3isemanario ~olíticot jLiterario '2 lRoticioso ~~--~~~~~~ AÑo J.-SERIE II. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), jueves 29 de Julio de 1897. { NÚMERO 43 H:fJ3ogotá" ---->:+­DIHECTOH, Ebuarbo Espinosa L5uzmán. ADlIITNISTRADOR, Dirección telegráfica: .Bacatá.-.A.. partado de correos número 259. OFICINA' Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. CON"D:J:C:J:C>N"ES Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, suscripción adelantada ( [00 nÚtlleros). _. _. $ 4 __ Una serie (25 núm~ro:;) . . ____ .. ____ . . . ____ 1 __ En el Exterior (100 númeroS) . ____ _ . __ ______ _ . _._, .0.. 5 __ Una serie (25 números) _____ ___ __ . ____ .. . . 125 Número suelto, el día de la salida del periódico. __ _ .. _ '. 05 Número atrasado .•. ___ ••• . __ ..... __ __ .. ___ ... _ .. . .. . _ . •• 10 Comunicados, columna. ___ .. ___ ._. ___ __ _ ._ . . __ o __ ____ _ 20 _. Remitidos, columna. --. __ ___ - -- - . -. _. __ . _____ _ . . ___ ___ 15 __ Anuncios, forma común ___ _ . __ . ___ . ___ ....... __ .. __ ...... 0 1 No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen derech"'l al 10 por lOO de lo que re­cauden. Cuanclo se haya contratado la publicación de un comunicado, re· mitido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño resuelva lo contrario. Toda correspondencia debe dirigirse al Administrador. WPagos adelantados. ITINERARIO DE CORREOS PACíFlco. - Llega los lunes :í las 4 p. m., y sale los martes á as 2 p. m. E1uemiendas.-Hay dos en cada mes: llegan el 3 yel 18, y salen ellO y el 25 á las 6 a. m. OCCIDENTE. ·-Llega los lun es á las 10 a. m., y sale 105 martes á las 3 p. m. Encomientlas.-L1ega los días 14615 Y 25, Y sale en losdías6 y lIS. SUDOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. m., y sale los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (Úrocué).-Llegan correos 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen ello, 20 Y 30. Sl';)ESTE (Melgar). Llega los jueves á las 4 p. m., y ssle los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTlco.-Llega á Bogotá los dlas 5, 11, 23 Y 29 de cada mes y sale en ]05 días I ? , 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. ' El de Encomiendas llega el31 ó I? y el 13. y sale el6 y el 18. No RTE.-Llega los jueves de cada sl!mana á las 10 a. m., y sale todos los viernes. El de E-ncomiendas llega el 9 ó 10 y el 28 Ó 29, y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los vierne~ á las 9 a. m., y sale los sábados á las 2 p. m. E l de Encomiendas llega el 1 ~1, y sale el 25 á las 6 a. m. Su R.-Llega los lunes á la I p. m .• y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomiendai, son dos en el mes. Llegan el [1 Y el 26 6 27 Y salen el 13 y 28 á 1" 6 a. m. FERROCARRILES Via de la Sabana. Salen los trenes de Facatativá á las 6 y 30 a. m. y á la [ y 30 p. m. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á las 4 p. m. Vía dd Norte. Salen los trenes de la Estación Central á las 9 a. m. y á las 4 p. m. Salen de la Estación Cajicá á las 6 y 45 a. m. y á la I y 45 p. m. BOTICAS DE TURNO (PERMANENTES) La de Lombana Joaquín, carrera 7~, números 409 P, Y 409 G. La de San martín Roberto, calle 9~ y carrera la'." número 162 y 172. Teléfono número 425. ';umx.cios Se alquila una, con muebles ó sin ellos. Carrera 10, número 427 C. En ella se dan pormenores. 225 fanegadas de tierra en una de las riberas del río Bogotá, vecindario de Gachancipá, se venden. En esta imprenta se da razón. 1I DU RA MAS QU E TODAS LAS OTRAS El Modelo Númerct .4 tiene tod.as las CONDICIONES DE DURABILIDAD que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR ""cALIGRAPH" Tiene también varias mejoras que ahorran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta máquina es sin duda la más apropiada para los paíse~ hispano-americanos. Enviamos gratis nuestro Catálogo il\lstrado y des· criptivo, á l a~ personas que nos lo pidan. AMERICAN WRITING MACHINE Co. 237 Broadway, New York, E. U. 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EUGENIO LOPEZ, en su almacén de fierro frente á la pila del Parque de los Mártires, acera Norte, da todos los datos scbre hornillas y !:>istema de calentar estufas para café. Tiene los materiales de fierro necesarios para estos establecimientos. Tiene de venta trapiches de nnevo sistema, maza mayalera girato~ ria y eje fijo, 10 que facilita la aplicación de la fuerza, que es de la ter­cera parte de la que se emplea en trapiches de igual tamaño, y un completo surtido de fierro maleable y fundido. Del maleable tiene en lámina de varios grue::;os. Está en capacidad de atender cualquier pedido de obras de fierro, las que dirige personalmente en la Ferrería de La Pradera. 34 SE VENDEN cuatro bestias buenas de silla, dos escopetas finas de cacería y un bote. En la primera Calle Florián, número 343 se da razón. 27 LA MUJER, DE BOGOTÁ.-Este periódico bisemanario, lite­rario, noticioso y moralista, necesita más Agentes del bello sexo en las poblaciones de Cundinamarca. Dirigirse al Director de La Mujer, señor Fernando A. Romero. 26 Una mula baya regular cuerpo, con una J en el cachete izquierdo y un caracol en el brazo, se perdió del potrero del señor Samuel Sie­rra, en el Puente del Común. A quien 'dé razón de ella en esta im­. pren ta se le dará una gratificación. Bogotá, Julio 12 de 1897. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MIGUEL ANTONIO CARO Y RAFAEL REYES CANDIDATOS, RESPECTIVAMENTE, PARA PRESIDENTE Y YICEPRESIDEXTE DE T,A REPUBT,ICA EN EL PERioDO CONSTITUCIONAL DE r898 Á J904 MANIFIESTO Digno de estudio y de atent.a medi­tación es el Manifiesto que el gxcelentísi­mo señor Caro ha dirigido tt la Nación. Los que acatamos y admiramos en el señor Caro al honrado y justo Magistra­do; los que lo reconocemos y seguimos sin vacilación como Jefe digno y benemé­rito del gran part.ido nacional; los que no hemos olvidado ni olvidaremos nunca los inmensos senicios, eficaces y desinteresa­dos, prestados por él en épocas de prueba al partido con senador proscrito y á la Iglesia de Jesucristo perseguida, senti­mos noble orgullo cada vez que su áurea pluma, rompiendo el silencio á que las cir­cunstancias la obligan por ahora, señala el peligro que corre la causa del orden é indica el remedio con la misma fe y el mismo tino con que en otro tiempo de­fendía. el depósito de tradiciones y creen­cias que nuestros mayores nos legaron y que parecía destinado á perecer arrollado por la avalancha revolucionaria. Profunda tristeza invade el alma cuando se reflexiona un momen to en las amarguras y desengaños con que el parti­do conservador ha pagado en los últimos tiempos el esfuerzo de los grandes hom­bres que lo condujeron al triunfo. Uno tras otro van desapareciendo de la escena olvidados ó perseguidos los más eminentes servidores. Poco faltó ayer para que Holguín pe­reciera en las calles de la capital ~í manos de sus copartidarios que lo habían procla­mado j efe y salvador; y el gallardo ada­lid bajó á la tumba á esperar la justicia de la Historia, que castiga con mano ai­rada á los ingratos. Hoyes Caro la \'Íctima. Su gran ta­lento, empleado sin descanso en defender á su partido; su brillante hoja de servi­cios, no superada por ninguno; su serie­dad y su honradez, que harán venerado su nombre en no l~jano porvenir, y, más que todo, el ser apellidado por sus compatrio­tas sabio y justo, han atraído sobre él los odios de los que buscan la igualdad tra­yendo el roble á flor de tierra para hom­brearse con él. Las injusticias cometidas por un par­tido con sus hombres ilustres redundan in­defectiblemente en perjuicio de la comu­nidad, porque, eliminados los conductores hábiles cuyo mérito intrínseco inspire con­fianza y respeto, se buscará para poner á la cah-eza del organismo degenerado algo que esté al nivel común, y el león así trans­formado en serpiente se arrastrará sir­viendo de terror ó de escarnio. El espíritu revolucionario del siglo para destruír eficazmente toda autoridad ha querido matar hasta las fuentes de donde ésta emana y emanará siempre; de ahí que el mérito se vea dondequiera per­seguido con saña implacable. Pero como los hombres asociados para cualquier fin necesitan de jefe ó cabeza visible, hoy tra­tan de buscarse jefes sin autoridad, es decir, instrumentos inconscientes ó dóci­les de la multitud, incapaces de poner treno á las pasiones ni de SUbj'lgar las voluntades. ((JjOGOTAJJ-JaZio 29 de .1897. Por eso los partidos están degeneran­do en turbas sin doctrinas, sin dirección y sin concierto; por eso naufragan las ideas, y las nociones más elementales son reem­plazadas por especies ridículas, dándose el caso de que en Colombia los que alar­dean de periodistas y conductores de la nave política de oposición, digan, por ejemplo, que la base esencial de una bue­na República y la piedra angular de una perfecta democracia es el cambio personal del Jefe del Ejecutivo. Así se confunde y amalgama por cerebros sin lastre la esen­cia con el accidente, el medio con el fin, lo inmutable con lo pasajero y las ideas con las costumbres! Los conservadores que hemos perma­necido fieles á la bandera del nacionalis­mo, única que en nuestro concepto con­cilia la segurida.d social, las garant.ías in­dividuales y el principio de autoridad con las grandes conquistas hechas por la Re­volución, quedaremos justificados cuando el país vuelva á aprender por propia y dolorosa experiencia que los extremos po­líticos engendran el caos y que éste no asienta su trono indefinidamente en una sociedad civilizada. Entonces se volverán los ojos al pa­sado y se recordará con justicia que los que hoy somos calificados de enemigos de la República, no hemos cometido otro delito que el de reconocer como Jefe y querer honrar como á tal á un hombre eminentísimo, orgullo de Colombia y de la América, baluarte de la fe y de la li­bertad en la justicia. y si al cabo el nombre de nuestro candidato desapareciera de la liza, no por eso su gloria y su fama sufrirían menos­cabo, porque él, vencedor ó proscrito, será siempre el jefe del nacionalismo y el pri­mero entre los defensores del orden. El pretexto de los que hacen gala de repu­blicanismo apócrifo desaparecerá por el momento, pero otro lo reemplazará, por­que la obra del mal es constante y la en­vidia no conoce sosiego. MAR'l'ÍN PAZ. Bogotá, 23 de Julio rle 1897. Señor D. Rufino Cnervo Márquez.-E. L. C. EstilJlado allligo : Grilll poi vareda ha levantadu en tre los opo­sicionistas la decisión final del Cunsejo de Es­tado, por la c:ual se ha susprn, huhiera <¡uedado impune, COIl violación flagrante de esa Inisll1:1 ley. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Espero que est. ino­cente y fiel, que gime y sufre en secreto á la vista de estos infernales atentados! ___ .. Santander (Cauca), Julio 6 ,le 1897- Señor Director de BOGOTÁ.-Bogotá. En e! mes de Septiembre próximo pasado lanzó La Epoca la candidatura del señor General Reyes para la Presidencia de la República en e! próximo período constitucional; á poco fue acogida con inu­sitado entusiasmo por amhas Cámaras, y en todos los tonos se manifestó que ella simbolizaba unión y paz, que e! señor doctor Caro la recomendaba y que el partido nacional la sostenía. Como era natural, con tales recomendaciones alcanzó una popularidad que hasta ahora pocos candidatos han alcanzado, es­pecialmente en el Cauca, donde nos apasionamos sobremanera en asuntos políticos, fue casi unánime la aceptación. Así las cosas, se anunció desde esa ciu­dad que los Ministros del Despacho se habían adheri­do á la candidatura de que nos ocupamos. Excusado es manifestar que no vimos tan importante adhesión; comenzaron entonccs á dejar5e oír voces de descon­tento, surgió en la Costa Atlántica la candidatura Caro- ~yes, la oposición se apoderó del nombre del benemérito y prestigioso General, etc. etc. Todo esto fue notado por los que tenían pleno derecho de obser· varlo todo, como leales defensores de las institucio­nes y sinceros amigos de! doctor Caro, por los miem­bros del Comité Nacionalista que la mayoría de las Cámaras eligieron, con el patriótico propósito de mantener la unidad del partido, de trabajar por su triunfo y de asegurar la estabilidad de las institucio­nes ; por tanto, se vieron obligados, por deber y por conciencia, á lanzar otro candidato que consultara más e! triunfo de los nobles ideales de la Regeneración, y ninguno aparece t:n la escena política de Colombia que reúna mejores condiciones para ocupar la Presi­denci: t de la República que el señor doctor Caro, por su integridad, por su clara y elevada inteligencia, por su vasta ilustración y por sus servicios á la Regenera­ción que ayudó á fundar. Creemos nosotros que las deudas viejas deben pagarse de preferencia, y con e! señor doctor Caro se tienen muy antiguas: el ilustre proscrito de Ocaña, el dulce bardo colombiano, e! adalid de la causa conservadora, señor D. José Euse­bio Caro, fue su padre, y la herencia de dignidad, de virtud y de saber que legó á su hijo, ha sabido éste emplearla en provecho de su patria y de su causa; desde los primeros años de su vida, él ha sido audaz explorador del pensamiento humano, él ha librado lu­chas cruentas en la arena periodística, él ha adquirido triunfos de renombre en la política, la ciencia y las letras; sus obras literarias han merecido alabanzas de hombres como Menéndez Pelayo; él ha luchado con valor sereno, en todo ha seguido el derrotero que e! deber le ha señalado; su alma catoniana nada ha te­mido; los tiros de la maledicencia se han estrellado contra el escudo fuerte de su virtud; su amor á la patria lo predican sus hechos y el siguiente bellísimo soneto que aun cuando es ya conocido, no resistimos al deseo de insertarlo. Patria! te adoro en mi silencio mudo V temo profanar tu nombre santo; Por ti he gozado y padecido tanto, Como lengua mortal decir no pudo. N o te pido el amparo de tu escudo, Sino la dulce sombra de tu manto; Quiero en tu seno derramar mi llanto, Vivir, morir en ti pobre y desnudo. Ni poder, ni esplendor, ni lozanía Son razones de amar; otro es el lazo Que nadie nunca desalar podría. Amo yo por instinto tu regazo, Madre e,res tú de la patria rora, Patria! de tus entrañas soy pedazo. Este es, pues, el hombre que e! partido nacional agradecido presenta en unión de! benemérito General Reyes, cuyos valiosos servicios tántas veces se han enumerado, como candidato para la Presidencia de la República. ¿Cómo ha respondido la Nación al lla:namiento que se le ha hecho para elegir al doctor Caro? Con entusiasmo creciente; e! nombre del doctor Caro en e! debate electoral ha llenado de ardor á la juventud, de aliento á los tímidos, de fe á los que vacilaban. ¿Cuál es la razón mayor que alegamos en favor del doctor Caro? Que él mantendrá el imperio de la Constitución de r886 que el común esfuerzo de los partidos independiente y conservador formaron des­pués de haber vivaqueado juntos en el mismo campa­mento, de haber librado juntos reñidas batallas, de haber visto correr mezclada su sangre y de haber sa­cado triunfante el pabellón nacional de donde hoy quieren arrojar los que pomposamente se abrogan el título de conservadores históricos, á los independien-tes. Ah ! c;on razón !in Grecia estu\(o erigida la ingra­titud en delito! Contento, sin embargo, al patriotis~o, el movi­miento rápido y vigoroso que se ha C';fectuado en la Nación en favor de! nacionali~mo; las ideas que sal­van las naciones y los partidos no están condenados á perecer, las constituciones que en nombre de Dios se elaboran la saña satánica de los hambres no po­drá destruír. Nuevas y numerosas adhesiones se han firmado en varios puntos de! Departamento, como Riosucio y Quibdó. Todo augura un triunfo brillante, nada tene­mos que temer. Soy del señor Director muy atento seguro ser­vidor y compatriota, JULIO CARVAJAL. • I Chia, 27 de Julio de 1E97. Señor Director de BOGOTÁ. Acabo de leer El Correo Nacional, y sólo que él piense que los colombianos carecen en absoluto de sindé· resis y hasta de sentido común, puede decirles en su nú· mero I,943, de 26 de los corrientes, que él no ha llamado ni convocado los pueblos á la guerra en Sil artículo EL ASUNTO DE LA SUCESIÓN. Porque claramente se proclama en ese escrito la rebelión contra el Ministro que, de acuer· do con el dictamen del Consejo de Estado, haya de ejercer el Poder Ejecutivo. En él sostiene El Correo que" el Con· sejo de Estado 1/0 ha podido en esta oL"asió" ejercer legíti. mamente la faCIlitad cOllstitucional ,le deSIgnar Ministro por falta de cumplimiento de ciertos hechos, que pudiéra. mas llamar condiciones previas," y que al hacer tal desig· nación el Consejo de Estado "ejecuta un acto para el cual 1/0 teníafacllltad." Según las palabras anteriores de El Correo, la desig· nación que hizO el Consejo de Estado es, en su concepto, inconstitucional, y apoyado en esta consideración escribe lo siguiente, que gustosos sometemos al buen juicio y cri· terio imparcial del pueblo colombiano: " El Ministro que entrara á ejercer el Poder Ejecutivo sin que huLieran faltado absoluta ó temporalmente el Vi· cepresi(lente ó el Designado, ¿ tendría título constitucional para gobernar? Su gobierno sería ó no de hecho y los pueblos estarían obligados á la obediencia, 'lunque ni di· recta ni indirectamente se derivara de la voluntad de ellos el poder que ejerciera el Ministro? " Tales son las preguntas que hace El Correo Naciollal; si con ellas no se proclama la guerra, no sabemos de qué trompeta más sonora quisiera servirse El Correo para soli· viantar los ánimos y concitar á la revuelta. y ahora nos ocurre preguntar: ¿ El que afirma de un modo categórico que es ilegal la designación hecha por el Consejo de Estado en los Ministros del Despacho para ejercer el Poder Ejecutivo, podri dudar ele que su Go· bierno también es ilegal? Quien dice que un Gobierno no se eleriv:l directa ni indirectamente de la voluntad de los pueblos, que carece de legalidad, que es Gobierno apoyado únicamente en la fuerza de los hechos y con tenc\encias á la dictadura, ¿puede revocar á duda que los pueblos tienen derecho á la desobediencia? Y no cabiendo duda en puno tos tan claros y sencillos,

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 43

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 57

Por: | Fecha: 21/05/1859

• ' D ~ O II. - Ja Pl ' . J1t ) g a s ino c a} ZO IH'S !' e m nclado e n Jas rod i llas con 1 ·. r et a zos de Jif<: rentes colo r es, i que su calzado es té Co11 / . lllll ll Cl'O t l'llliU a e peri ód i ·o qn / . r1 ' a q ttllltt. 11 n o d a a u je J os. ])er o ¡ ai ! n o es ~ i emp r e culpa ele Jos 1 oetas si n o se ati n e n a es ta p r eocu p a c io n ideal ; pu s t an1 bie n t ienf!n, corno todos e n esta -vida sus c u e nt citd que arreglar de cu a ndo Pn cuando e >n la vil pro" a de ]a Yida 1 cal. E ·to es, por df~.­g r ac in , d e n1 a~i ado c ier t o , cle tn as i( do claro i evi­tl n te . La '':Biblioteca.'' H 1n os 11 e o- a do e o n f . 1 i e id a d a 1 fin el e 1 a q u i ~ t a s e rie de nu e. tro p rió d ic o , ~ d ec ir, a l a ú lt in1a p á ­j ina. de :su ""eg und o t o rn o . o n f elic i d d ? l, sí, '""' Í con fe li c idad . Ife aquí p o r q u é: e l n (un e r o de nu e'"" tro . . oscrit o r e . e ha aunt e nta<.lo tan co n ·i u e­rahl e tn e nt , qu e cree1nos qu e l o- ga t o..., eJ e l a B i­blioteca, a í lo ... p\lrant e nt e tip og r c fi cos co rn o l o. de colab o racion, alce nzarán a. cubrir . d e hoi en ad lante. l1 or lo tocan t e al tn é rit o in t r{n 1 co d e ella , no toca a no . otros hab lar d e él.. uanlo p o ­d e 'nos d e e i :r e "" llll e e~ la n 1 os e o n te n l í .. i n 1 o :s e o n toda la ~ produ <:( ci on e s, n v e rso o pro .. a , qu e l1 n1 o p u b 1 i e a d o en 1 o ú 1 ti rn o e i n e o r n e es . ue nu e tro c ont e nt o no ~ ca u ... ado p oy Ja pre:suncion, no l o pru e b a n1a:s qu e t oJ o la a ' e p­tacion cr cÍt'nt t! que ci e dia en clia s e va g ntnj e an­do la Biólif'teca entre Ja jP nl E• ilu tra d a i s'-' n. ata l e t o d o. 1 o p a r t i d o . e n n u e s t ro p a i ~ . ;\. d ~ 1 n as , e n \ Ten e z uela, Ecuador, P e rti i Chil e , h e n1 0~ l u­g r a do '"'o ' t ¿ n e r n1 u eh a ... sus e r i e i o n e ... ~ in q u e p a r a ello h e yan1o he ho tna. e fu rzo ni rna "' r eco ­Jnendacio n q ue r e tn itir ral peri ód i c o puntualrn e n tc . r T,) h a i d uda qne v a rno bi :l n ! l) e ro no · e~ t o todo . r o e . ta ano:s aún sati:sfe chos. I I { i un a co~ a ue no· t ie n e cr u e hn e n t ~ at or1n e ntadl> : nu "" t ro' ~ olaborado r ~s n o e tán debida 1n e nte r e rnun e ra dos, es preci so qu e lo est é n. B ajo est e punto to d o de­p e nde de l o . .;; s u s~ritore ·. Peto dirán :st o~ ¿ co n qué ol.Jeto p no-ar a los co Jaboraaore d un p e ­r iódico? N o s o n los escritore s lo qu e 111 :1 g an a n con sus e""erito , aunqu e no r e c;ihn.tl un o c h avo p o r ello t - Córno a í ?-La gl o rin, la g lo ria ! T o e~tá n t oJos lo a u tores d e corn c dias, l os e sc ritore .. en po l í t ica , 1 os poetas en j Pl1 <-! ral, ·i tn e r e e en est e no n bre, n o e~tán n1a que bi e n pa g a d \): co11 lo , a p 1 a u . o <.1 e 1 o e o n t e m p ( r á n e o ... ? 1 ~~ 11 , .. d e b P n t r al,ajar por 1 a rn o r d e la gloria ·o larn e nte , por e l d e 1 a g 1 o r i a de J a na e ion , por el de 1 a he r rr1 os a len g ua d e C a till a . L-fai ci e rtarn t .. nte p e r so na s tn tn se ri as, q u e s e afa n a n rn u e h o p o r e u i d a r i a u m e n b1 r s u fo r t u­na , i qu e sos ti ene n si n e m bargo co n u tna gravc ­<. lad e ta t é is d .. l a tno r e ~ ces i vo a l a g lor i a. El p oet a n o d e b e o c u pa r se de un v il lucr o, i p o r p oco que s e l e pag ue, los ap la u os de l os con t e rn­p o r á n eos, l a g l o ri a J e la pat ri a i e l h o n roso recuer­d o de la p os ter iuad , l u i n ll e rn n izan an1 pi i a n1 e n t e d e sus a g radabl e s tar eas. 1 ~1 no d ebe t rabaja r sin o p o r la glo ri a , no a] rn orzar s i n o un r ayo d e sol, no come r sin o un s u s pir o d e la b ri a. i ratn o n e ar a lo rnas un g a j o d e fl o r es ; n o d o rt n ir s in o d e­bajo d e un ár b ol i hac e r s e so plar a l a cát·cPl una v e z qu e o tra con1o vago p o r la p o li cía d e l 1 ~ .. t ado. La di v- ni da u d e l e scrito r asi l o ex1je . La d ig ni­dad d~ las l e tras e xije que un esc ritor es t é si e nl­pre atrasado en el pago de la casa ; qu e no s e p o n- 1 e aqui p o r qu ', runabl es s u sc ri toras, n os ator­nlen ta la esc a a r e m u n e rac io n o n qu e apé na. no e: p o. i ble r econ1pe n ar l os trabajos de nuestros col a bo rad o r e , a g uiene sin duda deben1os todo el cr éd i to de gu e goza la Biblioteca. P ro sto no qdi er~ d eci r q ue, etlo"' "' lén atenido única­tn e n t e a 1 o q u e g a n a n e o trl o l i te r a t o~, q u e, ' n e le e n o , h a ri a t i P 1 n p os q u e e ( aba n pi di en el o l i 111 o ·­n a, o e n la ca.., a de r efuj i o . 'f odos lo q u P~ cri­be n e n e:--te p a i f c ne n q u e abraza r otra profes ion que 1 d é p a r a co ru e t· . 1 e to <:·s , e n nuestro con ­ce pto , lo p eo r d e l c n ... o ; pu es n o pueden l<~uicar a ~. r i bi r .! in o n 1u i con t ados i n ta n te~, con lo cnal ~ í e l á e i e r ta 111 en le e o 1 n p r o tn e ti u a 1 a d i g n id a d de l a .. l etra . }~a , p u es , ...,eiíor i tas, se~ui< l faYoreciendo nu es­tra p u bl icac io n , i ob r a r ei~ un tnilagro: hacer de las letra s una p l'ofe~ i o n hon r o. a e n nuc·. tro pais. }-i ,~n cuan to a no ot r o~ , lo que os pod n1os det ir es q u e tu ié ntr as n Hl ) or se a <)l fa vo r que nos Ji - p .a n se i , tanto m n. ·ore se r á n n uestros sfuc r zos para n 1e recc r e s e favor . La ruana. A rt í culo esc1ito por n1Í i d .. dicado a tni tnistno. La i rn aj i n a e i o n d e 1 h o rn b r e, i n fi e l e o tn p a Íl era. d e l p Pn sarn i e n to , n o~· ll anHl áci a l o-.r esco ll os con · n pin t ura tnáj i c a s i sed u c t o ra s artno nías , co n1 0 C ar1bdi .. . De aq u í l as ilu s i on~s e.--as ou r ns s e lec­tas d e fant as tn ago r'ín, que prin c ipi an por engala­n n r una i de a , i acab an p o r h ace r nos cree r en pa­b c ios en canta d o . ~r e'"' ti go y o, q ue d e oír i Y<:r llar na r e n 1 as i n1 p ren t a i <~ ti l os p e r i ó J i e os a un a p e rsona c on d os n o tnbres di s tint os, h e a c ab ado por creer sien1pr e qu e son do . A í es CtUC Celta es un o e n n1i c o n c epto, i J o .. é Cai ccd o I~ . e s o tro. l)ero lo ruas r a ro e. , que hasta ) o rrti s 1n o, d e~de que t e n D íaz, qu e s n\ i fals o n o tn brc d e i n 1 pren t a, i Ji..,uj e nio Dia7: Cas tro, que e tni u o tnb r c n l a es­cribanías i actos 1 rr a 1 :l s ; i e s t al Ja fu erza de l as o . . ilus io n e s, qu e ha ta COIPV P r s o ya c o n rn1 perso nt - fi ~ a e i o n s e u d ó n i n1 a. o n e t e ant e e e d n te no es ­t r a i1 a r <Í n 1 n i s 1 e e toras e do ruana , i esper!' la gr' iOZ que lo llama a tornar et chocplate ; momen ti de d 1 e indecision, que solo a la rnaaa o debido P •• liora, cuarUio el b co pi a el apbr "itriica-do que suena t1eLaj de u e ca ~ i e no 1 baei ene ~{d(j, el a e ~on da l flD--:"1"'- cuán gra o e lfe a t a iba - .... !OOt"\ u ti 1tla rü&na • éctó a acrente, ai' muchas co & que dt!c sobr-~ J ruana ; pero ería all sar dtJ 1 Mondad (Je u tea referirla . Ojala qtie o no ha a enfa­ ·ftG ·ao t ii con e de n e antb -.· .. -rrtíc o, q_ ._ tetrgo er4nz r-~·~, ...... ""'' r10 ......... P ;ft.-- · t ocio r.:w~~' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -I o te corn prendo, ,árl o s. i hubieras t:' guido 1 a historia de 1 e o n, e re i o de Ja alle Real por algunos año. ,c otno lo he he­c_ ho y·~, c o rnpr nd e t·ias qu e no ha i in o u no ... poco l'JCO.s totr~d .u c tore que irve n d e ~e pulturero ; que lo · , Jnp~olus o cornet'ciante · en p e queño . on J <~ s e aJa\' P re ; que 1 as f ul as, tn a u a p o 11 a n e i t e r­c• .opelos "' OU Ja mortaja, i que las ti e ntla s on la boveua , de don d e on e · hutnado · cuaudo lo~ gusano~ lo han de "p oj ( do ha ta d e l últitno p da­zo <.le carne. I i hubi e ras puesto cuidado 'O el carnbio de p e rsonal, que rne dice;- has notaJo, sabrias que no , on in o ex bu rnac iones d <:. ca u á ve­res conten1porán e o ; ob .. e rvacion que tne hac e ere e r q u e ha i u n t é r rn i no fi j o i e o no e i el o par a la di ecacion del cadáver rnercacltijle. I en fin, para conte.star.te a todo, te diré que ese va ·to i < .. spa­cio o pasaje de que me hablas, tne da la idea de una herrno .... a. tuznba de fan1ilia. -Pero si todo e .. o fuera cierto y·a no habria ni sepultureros, porque al fin habrían tenido que en­terrars~ ellos rni:sn1os. llá iba ~yo precisamente; pero ántes de con­cluir 111e pertnilirás qne te haga una rese ña histó­rica. En año atra i cuando olo a Boo-otá venian o n1ercancía directan1ente del e "ttanj e ro, podja 157 si e 111 b r a rn a p o r (l u e n o ha i q u i en e o u~ u m a ; que la . f a rnpre ~ a daria ocupaci on a la j e nte pobre, que v e ndria de totlas parles i qu e aumentaria el nú­tnero de ' cons urni d ore de r o pa i d e vív e r e ; que e l e o rn e r e i o, e o n 1 o s e a pi t n 1 s qu e se l e r ti raba n, qu e claria equilibrad o 1 i ' n fin,qu e c o n e te camino rcalizarian e l bnllante porv e nir que m e r e ce esta ciudaJ, qu e tanto qu i eren i qu e e tán n1a taudo por indol t-- n c ia o por rniedo . - ' fodo e .. o e m ui al ucinatlor, i po é tico, si se qui e r , p t- ro no r e alizable. 1\:lucha v e ces se han h e cho los cálculo sobre lo que co. laria un ca­mi no carretero al '!agua le na que asciende a mi­llon e s, i las cargas qne pasan por é l no alcanza­rían, con un p e aj e subido, a dar el cuarto por ciento anual del capital invertido. -Es porque e os cálculos han tenido por base las cargas que pasan hoi i no las que pasarian en­tóncrs; porque no han calcula<.lo que entónces se e~plotarian las minas ae todo j é nero que hoi se descuidan por falta de facilidad para e portar sus protluclos; que los trapich e s producirian miel para fabricar el aguarui e nte en tal cantitlad, que pudiera saciar a los sedientos habitant e s del 1\iag­dalena. Pero si hubiera de e .: ponerte aquí todas las ventajas flUe esto produciria, i que sumarian muchas pájinas de mi obra, no acabaria tan pron­to; i adernas temo perder tu suscricion si te hago sabedor de todo su contenido. Adios, Antonio. -Adios, Cárlos, apúnlatne en dos ejemplares. Una mujer del pueblo. fá ·ilrnente so ten e r~e e ta cla e de cornercio (que de paso~ ea dicho, no tenia las colo ales clirll e n­sione .... de hoi) porque los provincianos venian forzo:samente a .. urtirse , el qu s e inquiete ciedad. poco del valot· <.le su tesoro i que crea tontan1en te E -- a n1 u eh a eh a e< nl p e s in a p odia ha h e r h e eh o al di a siguiente de 1 as nupcias, que ya nada tiene la felicidad de un obrero di ' tinguido, i ]a hi j a d e que sabe r. De ahí vi e nen las latnentable tentati­es~ nlatrin1onio afinada :ya i c ultivada de anten1a- vas que un s e r fi e l en su oríjen7 hace para hallar no, podrá ser e po ·a digna de un liter~to i tnui ca- e n otra parte una alrna que e info ranc rnejor de paz de comprend e rlo i e ~ timarlo. la suya, la pPn e tre ma i encuentre mas dicha en l este e tado de co a· ¿durará perdurahl e m e n- u poce ' ion. ernejantes t ntativas son in e tnbar-te? o, las cla e s co1no las razas van refundi é n- go infructuosa , porque, a · í el atnante como el do e poco a poco, i dentro de breve t é rmino la 1narido, tocan apenas la copa con los labio , sin antiguas vallas caerán al in1pulso u el on1ni pote nte cotnprend )r nunca que lo mejor e ... tá en el fondo. mediador, soberano en igualdad: el A:\IOR. El h o rnbre desea i la muj e r atna. Aquel quie-re gozar i p e rpetuar ·e, i ha inventado centenares LA 1\I U JER Q U IERE UN A~IOR FIJO I PROFUNDO. de relijione i de lejisfacione '" p o figátnicn, ; por­El gran debate contradictorio, ]as reñida ba- que lo que busca e~ primer lugar s el placer, i tallas que se han librado e n e .. tos último ti e 1n pos < de ... pues la perp e tu.1~ad de su notn bre en ~na fa­en no1nbre de la n1ujer, la ocupan tn e diocretnente. 1,nt~Ja nuntero '"'.a; 1n1entras que la pobre tnuJer a lo La teorías relativas a la uperioridad del hon1bre t1~1e0 que a ptra es a arnar, a pel'tenecer, a ren­o de la mujer, son euteratnente secundarias. Don- dJrse. dequiera que la muj e r es refl e xiva, prud e nte i < ¡Cuán grande es en ella el amor i cuán enétjica cle · pierta, ella es la sobPrana que di pone a su ) su re istencia por la impureza poligátnica que ~ e le antojo de la casa, de los n e gocio , del dinero: po- ~ irnpone con1o deber! En el 1\'Iabahbharat inuio, co le importa obedecer, pues que ella sabe tnui ~ ella pide que se la deje arnar a uno olo~ i po•· este bien que 1niéntras mas obedezca mas segura esta- Jelito es ca tigada i n1urre. En el Zend-Ave ta rá de gober.na¡:. per a, forzada por lo~ 1nago a declarar la íntin1a I al cabo ¿ qué desea la n1 ujer, e u ál es su se e re- a piracion de las mujeres, ella pide un ve lo, lo to pensarn ien to, ese pen .. atnien to in ti n tivo i con- bPsa i <.1 ice : " Ser an1ada de u tnaritlo: er so be­fuso que ella sigue, in dar -- e cuenta de él,en todu rana d e su ca a! " E ~ ta respue ta sublitne es mi­lo Jugares i en todos los tiempos, i que esplica rada con1o un crírnen i ca tigada de muerte. Pero perfe ctamente sus apar e nt e s contradiccione :su no itnporta, su alma vuela al ciclo esclamando: cordura i us estravíos, su fidelidad i u incons- "soi pura.'' · tancia? ¿ Quiere er an1ada ? ' in duda, per(' e ta palabra tan Jata no esplica el fondo del fondo. ¿ Quiere el placer fí ·ico? í, pero mediocre tn e n­te, pues en .. u calidad de enfertna, es sensible, abstinente i mas tierna i mas pura que nosotros. Ella quiere reinar en su hogar, ser soberana en la ca a, en el lecho, en la n1e a, en u pequeño tTlUn­do: "he aguí lo que agrada a la mujer e ~ ," dice la antigua Persia i repite tan1bien ' ' oJtai1e en sus novelas. ~ Esto es cierto, pero su razon de ser e tá en un sentirniento n1as íntirno al cual pueden r e fe rirse ]o tre artículos prP.ced<:-»ntes. El punto ecreto, e'"'encial, capital i fundatnental, es que tod ~a 1nujer se siente corr1o un c e ntro poderoso de a1nor, de atrae e ion á e i a e 1 e ü al t o d o debe g t' a vi t a r. Ella quiere Clue el hornbre la circunde con un de eo in ariable, con una eterna curio idad; porque ti en ) e 1 sen t im ien to confu o del infinito de tniste­rios qué ~ncierra i abriga la vaga conYiccion de que hai en eJ la con qué .. ati.sfacer el amor perse­verante que tratara de descubrir e~ os rnisterios, i con que L orpr cndPrlo sin cesar por 1nil a pectos inesperado._ de gracia i de pasion. Esa obstinacion de nrnor, ese e .. fuerzo ardiente, curioso que b ... ca el descuhrirnicnto del intJnito en un solo sér, implica un hogar purí in1o, esclu­sivo i monogárnico. Nada hai masfrioque un se­rrallo : el amor que hai allí es semejante al de la oruga que vuela de flor en flor ajando el limbo de los pétalos sin llegar jamas al cáljz. • 1 En todas estas reYelacioues antiguas del cora- - '- zon de la tBUJer, d e scuella una cosa: es que el atn o r i no el pensatniento jenerador apn rece si nl­pre corno su aspiracion e ~ cJu. iva. E que en efec­to la tnujer en el amor vé única1nente el arnor, su a m a n te, -.; u n 1 a r id o ; n1 i é n t r a que el l1 o t n b re lo que ve ~s la perpetuidad de la raza. Una señora muí austera ( Ia<.lama de Gaspa­rin ) no ha ten1ido tocar e .. e punto delicado i re­velar e ·t_-) -.;ecreto de. la n1uj r. ''El fin del?nal'ri­' Tnonio, dice, es el1natri1nouio, el hijo e co. a e­cunuaria. El atnor cony·ugal irnpone n1as virtudes i s a e r i fi e i os q u e el a mor p ate r n o ; p o r que a 1 en b o, el hijo es un pedazo de la tnadre o tnas bien la n1ad re tni m a." Para d .'cir e to, senci11a i ,·alerosamente, ella no pidió un Yelo como l, n1atrona de rPPr .. ia, cu­bierta con1o e taba por el velo de la virtud, por esa nob1e virjinidad que la lnujer guarda i que no pierde nunca. Fra e purísirna, que el niño nli n10 diria i l1ablase ántes de nacer; porr._ue lo que é l debe de ear e Ja un ion de aque)Jos que le han de dar el ser. Si ellos están en perfecta un ion de corazon, el niño puede Yenir; el hogar está listo, el dulce nido que debe recibirlo está preparado ; si al contrario, al nacer encontrase el divorcio en la ca ... a, él r,creceria n1oral i acaso tatn bien física­tnente. Jnfiérese pues de aquí que toda cuestion de educacion, de familia, &. a está subordinada a > una curstion anterior, la de amor, o de identifi- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ( BIBI.JIOT ECA DE SE.r ORIT • 161 cn.cion tnútua de dos eres que aman i que poco de esa mujer at·robadora; i hoi •••. ~y·a no e ~iste! a poco no van haciendo 1nas que uno solo. Ah ! devuélvernela: no 1ne obligues a a1nar tanto -- la vari uacl. " He aquí ]a aspiracion de la rnujcr, e .. · hibida sin 1 adorno es un gran sí1nbolo. La novedau es l1}pocresí~, en toda su anta grav tlad, i en oposi- necesaria, p ro no Ja nov )dad bru ca, corn pleta c1on a la 1 lea de le edad . rneclia, que daba por que Jesoriente el atnor : los accesorios variados entatlo que el1natritnonio tiene por objeto esclu- con gracia bastan para catnbiarlo todo'. Una flor sivo el niño, olvidando a í que ánte s eJe ser ma- de 1nas o de ménos, una cinta, un encaje, poco o dr la rnujer es la espo a i la cotnpañera del nada bastan n1uchas veces para encantarnos, i el l1otnbre. conjunto es transfig urado. Este catnbio sin cam- Profunda ignorancia ! La n1ujer, aun la que no bio, va derecho al corazon i dice sin hablar: e~ rnadre, es fecunda de cien tnaueras. Lo e, para "sietnpre diferen te i sie rnpre fiel. " su n1arido, objeto de sus pensan1ientos, de sus en tin1ientos, de sus acciones. ] atigado a cada Las Jocnras, las e pid em ias pasaj e ras de lu jo i paso el botnbre disp r a, pierJe su electricidad de n1oda no alteran en 1nanera alguna lo que fun­tnoral i n e cesita recobrarla en la mujer, en su dados en la universalidad de los tie1npo s i de dulce sociedad, en su casto eno. Ella e ~ la hija los Jugares, hemos establecido corno siendo la lei en quien vuelve a hallar juventud ¡ fre ·c ura, ]a esencia l del corazon de la znujer i el fondo de su hern1ana que lo acotnpaiia en los 1nas peligrosos naturaleza. Lo que ella quiere no es e l amo r so­canli nos i que lo so'"'tiene cuando flaquea, la tna- lamente, sino la fijeza, la p e rseverancia apasiona­d re que lo arrulla i lo con uela. En los mon1en- da, indefinidamente áv ida i curiosa, el amor eter­to ... de turbaci on i de duda, en que, estraviado, no no, en fin. divisa n el cielo una estrella que pueda guiarlo l eso que ella. desea t.ie_ne derecho a. obterlo; en su ca m in o, el hombre vue) ve la , rista a su m u- porque a esa ardiente so!Jcltucl, ella podr1a corres­je r i halla en sus ojos esa estrella atniga. < ponder sien1pre por una improvisacion eterna, ~ inagotable de dichas inesperadas. r o hai que totnar por el fundo de las cosas el estado de las costun1bres a e tuales, el vértigo de-enfrenado, el torbeUino ciego que presenciamos, ni fijarse en tales o cuales mujeres, en tales clases o tiernpos, sino con iderar la mujer eterna. Ella ha sido siempre en la l1istoria la condiciou i el elemento de fijeza, no solatnente porque es lama­dre, el hogar i la casa, ino porque ponP en la aso­ciacion una parte desproporcionada, enorme, com­parada con la del hotnbre. La rr1énos intelijente de las mujeres comprende perfectarnente que todo cambio la pe1judica i la rebaja. Ah ! cuando se truecan los papeles, cuando la 1nujer se vuelve móvil i reclama el cambio, su degradacion i su ruina son entónces un caso de enajenacion, un signo espantoso de desventura i de desesperacion. E ta perversion de la natura­leza en la rnujer, la acusa a ella ménos que a aquel que ocasiona su desgracia; porque es el crítnen del hotnbre. En el espectáculo sorprendente de inquietud, de ajitacion, de rabia, por el lujo que nos dan hoi las mujeres, hai ménos inconstancia real que concurrencia i vanidad, i aun mas inquietud, cuan­do la juventud i la belleza se les escapan i hacen esfuerzos para atraparlas. Estas variaciones sor­prendentes en los adornos, ·son con frecuencia ca­prichos de un corazon- adolorido, inhábil, que quiere retenet el amor. Hai mujeres mui fieles que, temerosas de perder a su amante, trabajan sin ce­sar en disfrazarse i cambiarse, i que harian esto tambien en medio de Ja soledad, en el desierto, en una cabaña de los Alpes en donde viviesen con él. ~ 1 con esto consiguen su objeto ? Y o no lo creo, porque las irnpresiones del corazon son mas per­turbadas que fijadas con este ~ continuo cambio ; i • • • • • en se1neJantes ctrcunstanctas estar1a., uno cas1 ten-tado a decir : '' Querida 1nia, no varies tan pron­to : ¿ por qué quieres obligar mi fiel corazon a una permanente infidelidad? Ayer estabas tan linda i babia empezado yo a enamorarme tanto Cierta respuesta, al parecer lijera, de una co­media, me parece digna de atcncion : La da1na. ¿ Será cierto que tu amo m e quiere de veras? . El criado. Ah! señora, ha jurado que en tanto que renoveis vuestros atractivos 'él renovará su arnor. La dama podia haber replicado : 1 por que no? Si él es fiel, no con esa constancia monótona de los necios, sino con un amor inventivo, insa­ciablemente ávido de comprender a la n1ujer atnada, ésta, rica corno el mar, pródiga de chis­pas como la máquina eléctrica, puede ir 1nas allá de sus deseos. Ella encierra el íris ardiente de las gracias apasionadas, de los deseos que embe­llecen o de las repulsas que atraen. Su poder no tiene otros límites que los de ~ naturaleza, por­que ella es la,naturaleza misma. (Traducido para la Biblioteca de Señoritas, ) ' Ojo % Ojo I Ojo 1 Fantasía sobre algunos rnodisrnos de la lengua castellana. Dichosos los ojos que Jo ven a usted> señor lec­tor. Si uno no va a su casa espresamente para que usted se tome la molestia de Jeerlo, seguro está que usted no venga a buscarlo. Las cosas entran por los ojos, ha dicho el sabio Proudhon, descubridor de tantas verdades nue­vas. Ya Eujenio Sue había dicho, que hai ojos que dan en ojos,i que hai ojos que cong 'racean, i eso que este señor ni ha venido a la N u e va Granada, ni ha oído nuestras alegres cántigas nacionales con acompañamiento de tiple o bandola. Pero voi a mi cuento. Figúrese usted que vivo en una de tantas caJles como hai en los arrabales de esta ciudad, i en que quisiera poner mas bien · }os ojos que los piés, segun son de malos los empe­drados. Qué empedrados, señor! Con razon mi mujer se queja, no a las piedras, que ellas uingun remedio pueden poner, sino al Gobernador i al alcalde i al cabildo i al mono de la pila, que segu- • , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' • 162 BIBLIOTECA DE SEÑORITAS. ramente no tienen ojos para ver el estado de las calles. ¿ I no se ha de quejar si tiene por pronta maniobra seis callos en cada dedo de los piés, i entre ellos (entre los dedos ) cuatro de esos que llaman de ojo de pollo ? Yo estoi persuadido de que en esta cuestion, como en otras varias, mi mujer tiene razon, i las que ella da saltan a los ojos del mas palurdo; por­que dice: si el ojo del amo engorda el caballo, ¿por qué el señor alcalde no toma un caballo cas. taño i, haciendo una visita diaria a sus dominios, dispone que a lo ménos se llenen las sepulturas, se tapen las zanjas, se allanen las eminencias ( verbigracia las de la calle de San Bartolomé i la Carrera) i que se cieguen los ojos de agua que saltan por todas partes? Porque, al fin, cuatro ojos ven mas que dos, i Jo que no viera él podrá verlo su caballo. Ella (mi mujer) dice que pudiera, así, a ojo de buen cubero, contar hasta cincuenta calles intransitables de todo punto, i en que le pro\'OCa decirle al señor alcalde-punto i coma ! ¡ I cuando llueve! Es de oírse a la susodicha mi mujer cómo reniega de los estanques, lagos i lagunas· en que se baña los piés. -Pero, mujer ! i los zapatones! le digo. -Pero, hombre ! aunque llevara zuecos antio-queños, i aun zancos, estoi segura de que emba­rraría el ruedo de la saya i las medias, i el dobla­dillo de ojito, i hasta la crinolina, esponientlo a los ojos de los curiosos lo que no debia es poner. No es que haya cojido entre ojos al cabildo ni al alcalde; pero mi dichosa mujer fija la cuestion con un talento digno de figurar en las mismas Cámaras lejislativas. Dios da la llaga i da la me­dicina, dice; pero los cabildos i alcaldes no dan mas que la llaga, sin dar la medicina: es a saber, que en los paises civilizados, aunque pasan por las calles carros i carretas, i omnibus i coches, i las destruyen a ojos vistas, el mismo día que las destruyen se refaccionan, porque la vijilante poli­cía da una vista de ojos, i como dispone de ren­tas cuantiosas, hace en el acto Jos reparos nece­sarios ; pero si nuestras rentas alcanzan a cero, i si nuestra policía está a diez grados debajo de cero, cómo se quiere tener el elemento destruc­tor sin tener el elemento reparador? Si en menos que me limpio un ojo destruye un carro cliez ca­lles, i no hai con qué reparar el daño, ¿ por qué se permite el carro ? Por eso dice que prefiere muchas veces no sa­lir de casa para no ver lástimas, porque ojo que no ve, corazon que no siente. Pero creo que todas las lamentaciones de mi conjunta no harán abrir los ojos a Jos cabildos i alca~des, pues no hai peor ciego que el que no quiere ver, ni pobre mas miserable que el que no tiene nada. Quizá nos convendrá no ser ricos por aquella amenaza del evanjelio que dice, que es mas fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los Cielos! Lás­tima seria que el cabildo se fuera a los infiernos ! Este era el tema frecuente de las conversacio­nes de un mi vecino, llamado don Luis, alias el pati-abierto, el hombre mas chinchoso del mundo, si los hai, escaso de pelo, ojos de espulgo, como los del licenciado Calábres de que habla el poeta Quevedo ; ( i digo el poeta para no confundirlo con el músico ) ; i, en fin, tan charlatan que en un abrir i cerrar de ojos, ensartaba seis historias i otros tantos cuentos, con pretensiones de g-racioso. El tal mi vecino vivia frente por frente de dos niñas, cuyas ventanas estaban a tiro de bodoque­ra de la suya. :Ambas eran bellas i agraciadas ; pero aunque, harina del mismo costal, sus fisono­mías diferían mucho : Crispina tenia ojos azules, lánguidos i cabello rubio, i Crispiniana ojos ne­gros, vivos i ardientes i cabello oscuro. Ambas le gustaban a mi vecino, i no sabia por cuál de­cidirse: unos dias se moría por la zarca, i otros deliraba por la morena. Así era que a una i otra les hacia ojitos i visajes désde su ventana, i algu­nas veces desde el porton, cuando entraba o sa­lia; i a sus padres se les quería meter por el ojo de una aguja. Solía decir que los ojos negros de esta eran dos puñales que le atravesaban el co­razon, miéntras que la otra lo mataba poco a po­co, con sus miradas tiernas i apacibles; i que si él creyera en el mal de ojo, diri'a que ámbas lo habían ojeado. Tanto me las ponderaba que yo llegué a dudar si seria por estas niñas de sus ojos que Breton de los Herreros había escrito aquellos lin­dos versos sobre la competencia entre los ojos ne­ ·gros i los ojos azules. A propósito de versos, i sabiendo que yo soi algnn tanto aficionado a hacerlos, me vino un dia con la antífona de que deseaba que le hir-iera unos en que pintara sus ansias. Aquel dia no es­taba yo de humor, ni tenia tiempo para ello; i corno él era un poco amarillado, es decir, que no conocía los libros españoles, ni babia leido mas que un capítulo del Quijote, se me antojó meter­le gato por liebre, i agarrando las poesías de Ere­ton copié los susodichos versos i se los dí sin de­cirle quién los babia compuesto, de manera que me vinieron como pedrada en ojo de boticario. El pobre los tragó, i aunque no le parecieron tan sentimentales como él hubiera deseado, no pudo ménQs de admirar mi injenio. Viendo que se babia quedado con los ojos cla­ros i sin vista, como los santos de Francia, le dí al dia siguiente aquellos o.tros que dicen: Ojos claros, serenos, Que de dulce mirar sois celebrados, Por qué si me mirais, mirais airados'! Quedó encantado con la facilidad de mi vena, i acto continuo, copiándolos de su letra, trató de hacerlos llegar a manos, o mas bien, a ojos de sus • • • • vecmas, 1 se preparó con OJO av1zor para ver qué efecto producían en ellas. Y a se ve que este era un mero. coqueteo, i no dicen la~ crónicas si alguna de ellas, o entrámbas llegaron a correspon!. der al afecto del don Luis, ni se sabe si lo mira­ban con buenos ojos. Pero lo mas triste de esta verídica historia es el desenlace de ella. Volvía una noche, segun me contó despues con lágrimas de sus ojos, de visitar una señora cuyo marido acababa de ce­rrar el ojo, i que le babia dejado una considera­ble fortuna para que se le aliviase algo el dolor. -l\Iui bien pensado! dije yo, porque, al fin, los duelos con pan son buenos. -Sí, señor, i con plata deben ser mejores, aña­dió. 1 la prueba es que dice el refran (no sé dón~ de ni cuándo lo diría, pues no conozco sus obras) • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • BIBLIOTEC1\. DE SE[rORIT AS. 163 q~e la viuda rica por un ojo llora i por otro re­plca. . Para que vea u ted que sí se puede repicar 1 andar n la proc sion. 1 ella lo habrá sentido efecti\ atnente mucho. -Es de suponerse. _ lo n1énos ~ro noté que tenia lo ojo 1nui colorados. Despues supe que era una inflatnacion u obaldía que hacia ]arcro tien1po la tnolestaba. 1:""" o la aconsejé que no~ , refrega e, recordándole aquel aforis1no de Hipó­crita - 'los ojos con los codos." -l\iejor fuera que usted le hubiera aplicado el noli 1ne tangere, que ese sí es de I-IipócratPs, aun­que se refiere a los cancros i no a los ojos. -l ... o sabia yo que el nolí era bueno para eso; i Yea usted qué remedio tan antiguo, i tan simple! El pobt~ de tni vecino, de 'ruelta para u casa, estando la noche o~cura cotno boca de lobo, i ha­biendo dado un rodeo inusitado, vino a caer de cabeza en una zanja abjerta en mitad de la calle para con1poner una cai1ería. Lastimase con la caida una pierna con su respectivo cuadril, i se dislocó un brazo. Allí permaneció largo rato has­ta que, a las Yaces que daba, vinieron al o-unas jen­tes i lo condujeron a su ca a, i allí tu\"o que guar­dar cama durante dos 1ne ""'es ]a;·gos de talle. o era nada lo del ojo i lo llevaba en la mano. Quiso su tnala suerte qu e en este inter1nedio, la fa1nilia de sus vecinitas, que babia resuelto dejar la casa hútneda i no nada barata que habitaba, se trasla­dase al barrio de San Victorino, i una bella ma­ñana, que por ciel'to. llovía mucho, alzaron los corotos,los pusieron en un carro, i ojos que te vie­ron ir ! Cuando el baluado pudo asomarse por primera vez a la Yentana, se volvia todo ojos tnirando ácia las de sus vecinas, pero en vano: nada \reía, sino los bastidore!) i puertas tenazmente cerradas. Confieso que me dió pena verlo tan aflijido cuan­do ]e referí cón1o se habian marcl1ado sin des­pedirse. -I no sabe usted cuál seria el motivo de ese viaje repentino ? me dijo, creyendo que se habian 1narchado de Bogotá. -r ... o ! cierta1nente !. .•.••.. Tal vez el padre llegaria a sospechar que usted le echaba e] ojo a una de sus hijas. Los padres tienen ojo de águila! Quizá diría para su capote: no! ojo al cristo que es de plata. -Pero, hombre! eRas pobres muchachas •••• -Ya! pero, figúrese usted, él, como buen cristiano, sabría aquello que dice el evanjelio: si tu ojo te escandaliza, échalo fuera ; si tu mano te escandaliza, córtala. Estas dos niñas son su ojo derecho, i seria capaz de sacrificar a las chicas, si no le convenia_la vecindad i las pretensiones de usted. -Ah! dijo dando un tierno resoplido: si al ménos hubiera tenido yo noticia de esta resolucion repentina, habria tenido el consuelo de enviarles siquiera un queso de ojos i unos bocadillos de guayaba para el camino. Así se habrían acordado de tnl por fuerza. ¿ 1 no sabe usted adónde emi­grarian ? -En esta cuestion estoi con los ojos. cerrados : todo lo que s~ es que se marcharon. -Diera un ojo de la cara por saberlo •••• Pe­ro, aguarde usted, añadió, abriendo tanto ojo : la • mujer de la tienda vecina podrá darnos razon ; i asotnándose a la ventana, ñuá Estefana ! dijo en voz.., alta dos veces, venga acá p0r vida suyita. Estaba esta asomada a la puerta de Ja tienda, con sus enaguas de frisa, su camisa de boo-otana con tira bordada, i su delantal de caiiama~, en­derezando ]a hoja de tallo, alegórico anuncio de los bollos, que, marchita ya i cansada de estar en vergüenza pública, abatia la frente i se descoJo-a­ba del agujero donde ]a habian fijado. A las vo~es de mi v ecino, dejó Ja ocupacion i atrav esó con pausa la calle. -Con qué se fueron los vecinos! dijo don Luis. -Pasque se jueron, hace días. Luego busté no lo sabia? -r:r o le quede a usted duda, añadí yo, hacien­do del ojo a ñuá Estefana, que se han ido i no volverún en mucho tiernpo. -1 no sabe usted adónde se han ido ? ' ' olví a hacer del ojo a ñu á Estefana, i esta dijo: -No, señor, yo, como estoi aquí metida en mi tienda. Ellos anochecieron i no amanecieron; i cuando yo percaté, ya habian agarrado i se habian ido. La niña Tránsito sí le había oido decir a la criada, cuando ~venia po1~ las empanadas, quesque pensabanjrse. N a da .mas pudo sacarse ¡ cosa estraña ! de esta tan poco curiosa vecina. Despues de esta escena grotesca no volví a ver a don Luis en muchos dias, pues ya éi no necesi­taba mucho de mis visitas i buenos oficios; le ha­bian sobado el brazo i la pi e rna atándoselos con bejucos de tabaco, i estaba ya bueno. Pero ;·o tambien estaba de 1nalas como él: me habían robado en las fiestas del tigre una cartera que contenia, entre otros papeles, dos órdenes de . pago que babia comprado al cincuenta por ciento por hac~r favor i buena obra a un pobre ahorcado que me las habia metido por los ojos; pero no pu­de dar con ellas, no obstante repetidos avisos pú­blicos i privados, que clecian en letras grandes: OJO oJo oJo! Cotnunique]o a mi vecino, haciéndole el encargo de los papeles, i él tomó en efecto grande interesen servirme. Haría de esto como tres setn~nas, cuando una noche estando ya acos­tado, con una fuerte jaqueca, que no me habia dejado cerrar los ojos, oigo llamar apresurada- - mente a mi puerta ; me levanto sorprendido, me acerco a la ventana i pregunto quién llama. -Soi yo ! me dice en tono alegre el impor­tuno, en cuya voz reconozco a mi vecino. Soi yo, que 'rengo a avisarle que ya las encontré. -Sea usted bien venido, le dije, pues se m e alegró el ojo con la noticia ; entre usted,-e inme­diatamente mandé abrir. -Con que parecieron, eh? -Sí, señor, parecieron al fin, i donde ménos se pensaba. -I parecieron ámbas? -Ambas, si señor ! -Cómo así ! dónde ! - -Dónde ? •••• en Bogotá por el lado de Santa Bárbara : las pillé en una ventana. Vea usted, i ~ ' yo que cre1a .••.• Vamos! cómo se engaña uno! Yo que estaba en la persuacion de que el padre me miraba de . ' reOJO .•••• • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • t 164 BIBLIOTECA DE SEr ORIT AS. -Acabáramos, esclamé, abotonándome la bata; Había en cierta ciudad una dilatada familia en co n que no son las órdenes de pago ! o o o o una casa de grandes negocios, i una de las seño- -Qué órdenes, ni que calabazas ! Hablo de ritas, con cualquier pretesto, se iba a casa la ami­las ve c inas perdidas, que tanto me llenaban el ojo, ga, la prima, o la modista, es decir, se babia en­i tras de las cuales se nos iban los ojos a ust ed i viciado a salir sola a la calle, cosa que solo a las a mí. viejas i a las feas les es permititlo. En medio de la cólera que tenia no pude mé- Las criadas de las casas grandes tambien tienen nos de reírme de la simpleza de mi amigo i de sus motivos para suspirar por la calle. Habiáse mi propio chasco, conociendo que el cielo me salido a escondidas una de esta profesion, de la castigaba por haberme burlado de él. misma casa de que hablamos, i encontrándose Sinembargo, en los ojos que le eché debió de ) de manos a boca con su señorita, aquella le pre­conocer mi vecino lo mal que yo babia recibido guntó: el quid p1·oquo causado por lo estemporáneo de su I tú qué haces por aquí ? noticia, i se despidió prontamente, pfreciéndome I sumercé ? o- o o que otro dia me referiría la historia de aquel en-cu~ ntro, i diciéndome con tono de sa~isf~ccion: > Estaba una columna del ejército. del gobi:_¡·· para que vea usted que tengo buena nanz, I sobre- ~ no en una correría en la revolucwn del ano d b . ' ' to o, uen OJO· ; de 40, acampada en un puesto limpio, pero ro-deado de maleza i verdes pastalE's. Un jeneral, Anécdotas. ~ que se hallaba a la cabeza,estaba recostado en un Se le babia perdido a cierto trapichero su m u la árbol de flores blancas (dicen que era azucen o) de andar, i despues de buscarla sus peones por babia tomado en los dedos un polvo de su caja, ocho dias seguidos por todos los rastrojos i chiri- cuando sonó un balazo en el palo, mui cerca de vitales, él mismo se puso en obra con un mucha- su cachucha: sorbió el polvo que tenia prepara-cho, el caporal i el mulero. do, i dijo : ¡ Qué buena puntería tiene ese indio ! Eran las dos: el sol i el hambre ganaban te- Por las flores que cayeron i por el golpe habían neno; las sendas i los matorrales no mostraban ) advertido los soldados que tenían mui cerca al­seña ninguna; pero tampoco ha bia gallinazos ni guna guerrilla, i se pusieron a pers eg uirla;. g ualas: el desconsuelo del patron era h0rroroso, (Refenda por el mayor Posadas). cuando de léjos columbró al muchacho que re-gresaba por una senda l!ebozando de alegría. Había en la otra patria un cura en Engativá -Encontraste la mula? le gritó lleno de es pe- que repetía con profusion todas sus palabras, tant~ ' ranzas. que tJara saludar decia: adios seño1· señor! -N o, señor, pero me topé otra cosita mejor. ~ Supo que sus vecinos deci~n que 'el señor cura -Alguna_ botiJa d~ plata? . repetía mucho cuando estaba predicando, i se -No, senor, un mdo de perd1ces. molestó en estremo. Les echó sus indirectas a Figúrese la lectora cómo se quedaría ese pobre al

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 57

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 21

Por: | Fecha: 22/05/1858

• ANo 1. Bogotá, 22 de mayo de 1858. NUM. 21. Revista. ~ucs.bie~1 í qué diferencia hai entre una dan1a La semana ha sido tan infe)iz infecun a e in- con crnloltna 1 una fragata mirada de popa en alta d t t · ' mar? o en e, que cas1 estamos por ponerle un in u to- . da las palabras de nuestra r evista j salir así del Jnguna. mnl paso de escribirla. Contiéncno empe ro e l t e- .Casi puede decirse que el acontecimiento mas mor de los q_uis 1ui co s, como c!ec id Tirabeq~te, e n rutdoso de la set~ana que espira hoi, es el baile ve­los bueno~ t1empos en que habta Tirabeques e n e l nezolano-grana~tno, o granadino~venezolano, ya mundo,_ i el m~n~do e~a otro, u otra, pues,stgun an· que de ~?alqUter ~odo salen bten estas dos fra· da, motivo ha1, 1 mu1 poderosos,~para pensar rnal i se~.. e dJo ~ada menos q~e en e l local del Sena­rema! de su sexo. La crinolina triunfa por to ... !as do_ 1 al ot ro dia daba cotnpaston ver a lo s padre . .: cons­pa~ tes¡ sine mbargo, hablad con una Jama cual· S cnrJtos, esperando q? e sacas?n l~s damesana , las al­qui e ra, con una de esas de ojos d e águila i sonrisa fonlbras rr.es tad~s, t los sofas aJenos para poderse de sílfide, i al punto os dirá que la c rinolina es una con g t: cgar 1 segutr ~delante sus tare as Jcjis lativas. superfetacion in h ones ta, un_ trastajo de mal gusto: i _A JUz ga r por las J e ntes que concurrí~ ron a dicho q~ e_lla n o alcanza a esphcarse cómo es qu v hai ball_e, l h echo que ue c~nn~emoraba tiene que ser senorttas de tono que se resuelvan a us'lrla. Todo ~ut popular e ~ es ta c1udad; o no s e conrnemora eso o dirá,i mas; i lu ego la vercislevantarse d e l sofá nlng_un llech o, 1 en tónces n oso tros nos al egra mos o de la otomana, z ozob rar i casi virar p0r r edo ndo cordtalmcnte, po.rq u c , ~ l'l: u·at~n~ose d e r e~oci jo, se con un miriñaqu e montañoso , que se roza contra deponen los. odios pohttcos, I v1enen a d esaparece r l as cuatro paredes d e l salon i que os deja atónito i en el. t~rb ~ lhno ~e una contra~anza espa.ñola todas l~lo o pa_ralelo de escánda~o: como cierto j e fe polí- ~as ~~~. ttncwnes 1 todos los ma~1c es. En vtsta de ~s~o ttco de cterto cnnton, a quten saltan dejar d e la 1nis- ?Jquien no dcs~a qu e la soc1edad sea una ~otre e m~ manera la~ . cosas de la penoquia d e su nac i- ~enn_a~cnte ; 1 que to e ~ o . fu e~ e _puro. charo paña ma-m te nto. 1 i que 1m porta que los periódicos lib er ales, - 1 avl ho!SO de Conde~ mu s ica I di v~rsion ? . , conservadores, 'radicales , draconianos, rabicoítos, ul- Al fin el canoso 1 vene rabl e ,ttempo se pronunc1o tras, i hasta Jos mismos rabila1·gos de todo e l u ni- contra l.a m?da fa~al que ~~ es ~ a d~sarrollando aquí verso mundo se hayan pronunciado contra e lla 1 de lns rifas_1 lot e r1a?. 1 quten su: o e l e~taba lla.rnado r ada, porque ella triunfe. por todas partes, sin per· ~ a d_esempena_r sei?CJUnle tarea; e l cuya lar ~a 1 nada der una sola de sus batallas, sin apartarse una so la faltble espenencta _le hace ve r las co:sas baJO su ve r- 1 í nea de su terreno i armada solo de barbas d e bn- d~d e ro punto de VJsta. Él, que lta censurado la te· ll e1: a i de acero:p e;o n? cruento, aunque sí te mpla- rnbl e_ ('ostu~nbre d e l du_:lo. P ro en lo que si ?O do 1 deslumbrante. Saltd a Ja calle ¡ no vereis rnas ha caldo el r es p ~ table senor, es e n que este año tJe-que crinolinas: i no crinolinas sirviendo de apéndi- ne g.u~ ser ~arn_1~oro para ~ ogotá ba~o ,t odos aspcc­ce a las m~j e r~s, sino mujeres sirviendo de apéndi- tos, 1 ~o sera ml_e n~ras e_l tigre contmu~ ~1 ó_rden ce a las crtnol1nas. Id a las casas ¡ os s ucede rá lo d.el cita en el edJfic1o m1s1no de la rnunictpaltdad 1 pr op io; por todas partes la crinolina en el t ea tro silo en 1~ pla~a d~ Bolívar ~ de la Constituc10n, en la iglesia, en el paseo, en la al cob ~ i en el salo~ c~m~ qUien dtce, al frente mtsmo de los negocios de recibo; es_te no es ya pues el siglo d e l vapor, ni publico~~ . . . del fe rrocarnl, ni del telégrafo¡ es el siglo de la cri- La .r:! ltJca del gran d csc u bnU?r ?e. las verdades nolina, siglo ampuloso i r ed undante como ella. ~~~ aflJjtdo un ~anto _a aquellos t_nd1vtd~1os que ~olo N h · d d 1 d. h tienen establecidas rifas los dom 1no-os 1 eso u e cien-o emos exaJera o pues cuan o 1e mos 1c o t d · · b 1 1 ° ·1' 1 mas arriba que como están las cosas a es casi os e Cigarros 1 agate as por e estJ o, en as cua- . .bl ti . 1 d d d l 'y d 1 les nunca pasa el pu es to de un franco como decimos unpos1 e Jar e ve r a e ro sexo e mun o. to e a . · · , vez que triunfa la crinolina,i la crinoli~a es un tras- P?I aca, puts JIUlen~ n ql ue ~e estalbrezca una escep· to enteramente femenil cion respec ? e su In c ustria ; ta vez tengan razon I b . C · 1 · t b . . pero es lo cierto que lo malo en estas cosas es em· . - Jen, ar os, p~egun a a un prov1nc1ano re- pezar. cten llegado a la capJtal en busca de novia rica i e t. 1 . d 1 d 1 1 . l bl d , . . . on tnuan os VI van eros e an o a et en e mer-pa~ a 1 .e i ~ómo . P0 re saber Sl Euladta tiene 0 no cado i absorbiendo todo lo que tienen los pobres i los cr1no 1na f · · , . . . . ricos; s1ne1nbargo, ya han empezado a vende rse Oh! eso es lo n1as fac1l, arn1go: repara s1 brin- alg unos artículos ménos car~s que ántes, i todo ha· ca al sentarse,·... ce esperar que la gran cuestton es tomacal presente Pues que? . dentro de breves di as faces mas halagüeñas. , .Pues s1 bnnca ~s se.ñal evidente de que l~ ten· EJ lujo nos está comiendo crudos; lujo en Jas ca-dra, 1 grande. La cnnohna no ~s mas que el umon sas, Jujo en las personas, lujo en todo, i e ntretanto de los buques de alto bordo apltcado al sexo de los el comercio paralizado, la industria muerta: la calle encantos ~ Ja l1 er ~osura. real desesperada; pero el lujo reinant e. Este s í que -El tu~on ~1ces ~ . es un misterio verdad e ro! Los rnn s pobre ... , los rnas Oh! st el tnnon d1go. 1-Ias estado alguna vez ~ luj os?s ; i est.o des¡?ucs de hnb cr dich~ Jo aquin que en Ja ~ar1 S el mzo era ra1z cúb1ca del yo, porque sin mio no pue. -S t. . . < de ha_ber . yo . El yo ~s el ser.~·ompl~jo i pensante; 11as VJ to una f¡agata n vela desplegada? < ¡) e ro s1 u d1ncro no l1n1 cotnpleJidad n1 pensamiento S I ( • ' ' - J, \ nt nada . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 166 .BIBLIOTECA DE SEN'ORIT AS. • Teatro: no tendremos sino dentro de algunos dias. Fiestas: empiezan a sonar las de julio. Tendremos otro baile el mártes 25 en el salon de Ja Cámara de Representantes en retribucion al del Sr. S. Páez; esto i la noticia de haber llegado a Hon· da la compañía lírica de Olivieri tienen en fernlen-tacion a Ja capital. ' El capitan Arturo EN COM1SION. l. conoce, a juzgar por la naturaleza de las obras que se le atribuyen. ''Era la noche i hora en que los astros Están en la mitad de su carrera ..•• , cuando se sintió un trueno violento, tembló la tie .. rra, las aguas de tu vieron su curso, i el consabido monasterio brotó en la falda de Ja montaña co1no un espectro de piedra, Jnas siniestro que su artífice, i fuerte como Ja abstinencia del solitario ganan- • CIOSO. Pero sea de la fundacion del monasterio lo que fuere, es Jo cierto, como dijimos al principio, que En la falda escabrosa de la montaña, a oriJlas de una tarde al ponerse el sol uno de los pocos viaje­la "Cascada de) Diablo,'' una tarde al ponerse el ros que frecuentaban la vía de .... contemplaba sol, contemplaba uno de los pocos viajeros que fre- el dicho edificio; i sin duda alguna idea le p'teo­cuentan la vía de •••• el ruinoso monasterio de cupaba el seso, pues su aire de atencion dejaba de Santa Catalina; el cual, como una roca mayor que ser concentrado para ser estúpido. las otras rocas, se destacaba entre un bosque de ol- t Quién era? i Algun sabio viajero o algun pin­mos de apagado color. El ciclo, como un viejo pa- tor curioso, que se entretenia en enriquecer su ál­bcllon, había visto mor-ir uno en pos de otro todos hum con un cuadro mas 1 Tal vez seria un deso­sus arreboles vespertinos; i ni una estrella, ni una ') cupado, que, a falta de mejor distraccion, se deJei­sola, iluminaba su ancho seno de sombras. Ya Jos 1 taba con la ''ista de aquel austero edificio, sombrea­escuálidos i reducidos ganados de aquella comarca do por el árbol de Jos muertos i severo cotno un estéril reposaban en Jos establos; i el blanco i cqui- anatema de Ja virtud contra las Jiviandades l1uma· distante humo de las cabañas circunvecinas mar- nas!. .... No era nada de esto: era un jóven de caba la vuelta de los labriegos a su pobre i desam- veinte i dos años, hermoso, apuesto i aventurero. parado hogar. Llevaba uniforme azul, i las presiHas decapitan. La comarca a que nos referimos, es una de aque- Cuando la campana del convento dió el toque de Jlas comarcas paramosas i tristes como todas las l oraciones, como su tañido tuviese algo de siniestro, cercanas al polo, i donde el sol brilla siempre a una graciosa sonrisa ajitó sus labios i dilató las es­traves de nubes borrascosas, o en el fondo de un tremidades de su blondo bigote. cielo melancólico. A falta de árboles i flores, abun- Despues de lo cual, requirió las riendas de su da en torrentes i peñascos. cabalgadura i oprimiéndole los ijares,fué a echar pié La fundacion del monasterio en aquellos parajes a tierra en el patio de la hostería del CuERvo, la de desolacion, no ha tenido hasta hoi un oríjen pre- única de Ja legua. ciso: unos la hacen subir hasta ahora ha dos siglos, Reci biólo el ti o Pedro con Ja amabilidad propia atribuyéndoJa a cierto rico,cuya juventud no había de un hombre que de veinte años atras disputaba sido tan buena que digamos; i que habiéndose reti- tenazmente a las mujeres su eterno deseo de caer 1·ado en su vejez a las montañas a orar i a penitcn- en gracia; queremos decir que lo hizo con el go­ciarse, pagó al cielo en fundaciones lo que le debia rrp en Ja mano i la sonrisa en Jos labios. El ca pitan en honradez. Suponen otros que el supradicho m o- Arturo (este era el non1bre del jóven) no pudo re­nasterio fué obra e~clusiva, aunque no espontánea, sistir a atractivos tales, i dando militarmente un de Satanas. He aquí cómo. golpe al tío Pedro, preguntóJe qué babia para Rabia dado el pícaro de Lucifer en ator1ncntar cenar. mui frecuentemente a un solitario del monte veci- Oh! todo lo que gusteis .•••. No te neis mas no, ya azotándolo con su cola de sierpe, ya magu- que pedir .... Se os servirá como a quien ~ois, Hándolo con sus enhiestos cuernos de becerriJlo, de con1o a un jeneral. forma que el santo montañes no tenia hora feliz Nada de eso, amigo: no soi jeneral t lo en-i qué decirnos 1 ni sosegada siquiera. En ta 1 con- tendeis ~ flicto, i temeroso de caer en tentacion, resolvió te- Ah 1 lo comprendo: las injusticias de estos ner una conferencia con el rei de Jos infiernos, i tiempos. proponerle, de llano en plano, el siguiente tratado No me quejo yo por eso. He en1pezado has­de paz, que fué ratificado i canjeado en el mismo tante jóven la carrera, i mi graduacion no es tan dia : baja que digamos. "El solita1·io conviene en que " atanas lo 1Jruebe De ninguna manera. i Qué grado te neis 1 una vez por todas. Si lo vence, el solitario da'rá su El de capitan, que obtuve en el último en-alma a Satanas; si no lo 'Vence, Satana$ construirá cuantro con los insurjentes. • ' un 'lll.Onasterio, que será consagrado a Santa Ca- Bien lo decia yo, ca pitan. No hai graduaeion talina., mejor para un hombre de vuestros años. Las mu- Hizo el diablo su tentativa i la perdió, pues tuvo chachas no gustan de los coroneles ni de los jene­el poco tino de confiar tan alta i difacil e m presa a rales, porque sq rango Jos aleja de Jos placeres; i una rubicunda hija de Eva, que tan desgraciada como son ya viejos, por lo regular. . . . . Por. otra como Lais, la cortesana, con el filósofo Xenóc ates, parte, los aJfércces i tenientes no son mas que roo­solo alcanzó un desengaño tnas para su sexo. naguilJos, siempre Jimpios. Sí, sí; no hai como En consecuencia, el enenz,igo malo, como decimos Jos capitanes; esos sí que están en el justo medio. por acá, tuvo que cumplir Jo prometido; cosa que El misn1o hubiera sido el parecer del tio Pedro le fué bien fácil, si se atiende a que el diablo e$ 7 · 1 · 1 • fC?r Jo g_ue !!_e ve, Arturo era capitan americano al s1 no e meJor, sí e mas atrevido arquitecto que se serv1c1o de Espana. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBI.JIOTli)CA DE SERORIT AS. 167 si hubiese tenido que hnb é r e las con otra dignidad Pues bie n! es con vuestra mujer ihai algo 1nilitar que no l1ubi era sido la de capitnn. de particular en elJo? . ~s cierto, amigo, repuso Arturo; para mí no A no ser lo de clifunta, yo no lo alcanzo. ha1 s1no tres grados en la milicia dignos d e un Aplaudo esa conforn1idad; p ero no es con e lla, l1ombre de corazon: el de jcne ral, e l de ca pitan i que no e tá el tiempo para momias . .... h ai t anta l de sarjento. El prime ro dispone las batallas, i los niña h ertn osa d socupada. E s con la abadesa del otros dos las g·anan. lJos demas, escepto l os soldados convento d e Santa atalina, a gregó Arturo riendo. rasos por gupue. to, se encargan d e los partes i d e 1 si e ll a tambien no es m omia, no halJo lo que las paradas. pueda ser . -Bi n dicho. Qué t lleva acaso una vida ta n anacoreta '2 -Sí; pero d jcmos ya ese punto i pasemos al No lo digo por eso. de la cena. Pu ... s por q u é 1 ,- ,Os dije q u e se os serviria con1o g·ust:seis .... Porque en l convento ya no hai abadesa. que no teníais mas que p e dir. --Pero habrá priora. orriente~ me habcis dicho todo eso ; pero 'fatn} oco. ha beis evitado m u i diplornáticarncntc el porn1en or. ué hai, pnes ~ - 1 o os con1prendo -¿qué portnenor1 ada. -I.Jos bu e nos posaderos no se páran n p e lillos, ada! esc latnó Arturo parándose sobresa lta - s ino qu tl e de Ja pritn e ra insinuac ion echa n afue- UO . ¿ 0~ e~tais burlando de ITIÍ ~ ra todo lo que hai. Van1 os! d ec i 1, que ya os es- lro, rni capitan, r epn e l tio Pedro t odo azo-cucllo. rnd o. l\1ns es ve rdad lo qu e os digo. Cree dme : el El tio Pedro sintió que le faltnban Jas fnerzas. tn unastcrio h oce por lo n1énos oc h enta años qu e lo El catálogo no era de lo mas largo ni d e lo ma s de t1:uyó un t crre rno to. 1 h oi solo lo habit::tn l ns selecto. co rn ejns -CalJais 1 - -Bellac o! vos m e engañais. o sé por dónde e1npezar, se atrevió a mur- I or mi padre, que di go verdad. n1urar. P ero~¡ esta tard e , ántes d e veni r aquí, l o h e aya, pues, lo diré yo. 'I'raed1n e una ga l]jna, contemplado m ed ia h ora seguida, i lo h e vi s to en-pan i vino. te ro, co1nple t o, sin faltarl e una piedra . ·-Por l o que es gaUina .. • • No rn e opongo, porque a í pareco a la distan - -Bien f no hai, eh 1 Pu es traed un pollo; por c ia; p e ro os juro 1uc no m iento c u ando di go que for tuna Ja cuestion no s ele sexo. ¿ pensais que está e n rn in as. me conte11taré, como vosotros Jo s gauchos, con un Pero i h o mbre de Dios, no veis c¡u c yo he oído pedazo de y egua 1 · ( s u s campanas dando e l toque de oraciones 1 -Es que.... -En cuanto a e ·o nada puedo objeta ro , porque -Tatn poco hai polJo ~ ciertamente todos los dins al ponerse e l so l se oyen -Ca pitan.... s us carnpanas, i aun r ec u e rdo que su tañido es lú - -Corno d ej ísteis que pidiera como gustara.. • • gubre i misterioso. que no t e nia mas que p e dir. 1 a fe que no se nece- 1 cómo me e~plicais todo eso ~ sita habe r nacido príncipe para comerse una galli- No lo sé. na o un pollo. Os r epi to que sois un bellaco. Vamos, tomad -Cierto, ca pitan; pero si os dije todo eso fué una luz i seguidtnc al monas terio : voi a probaros por no sacrificar la fór1nu la. Ya sabeis lo que el que está n1n s sano i robusto que vo s. mundo dice de nosotros i de los barberos. Yo ir al m o naste rio! dijo e l tio Pedro poni é n- -La cita ha estado oportuna. Pero i me dareis dose mas pálido qu e la mu e rte, ni por todo el oro de cenar~ que dicen dió el inca Atahuallpa a Pizarra por su Esta pregunta de Arturo fué acon1pañada de un rescate! jesto poco familiar; por lo que el ti o Pedro, mas 1 porqué no? listo que un gamo, corrió adentro en busca de Porque sus ruinas son unas ruinas t e rribles; algo con que fe stejar a su huésped. hai nlil consejas sobre ellas; mirad, ca pitan, lo que Sirvió al fin el tío Pedro al ca pitan Arturo una haceis; desistid de tan teme rario proyecto. lonja de pescado, varios ostiones preparados con Desistir! d ij~ _riendo Arturo. • • • Al diablo limon; pan i vino; i miéntras cenaba, trabaron de con vuestra proposh!IOn. nuevo el siguiente diálogo : Conque es cosa d ecidida 1 -Quisiera dar una vuelta por los alrededores. D ecidida! Pero yo no os acompañaré. -En este tiempo son aquí las noches mui oscu- Era la vez en que el tio Pedro se habia ostenta - ras; el camino es escabroso . . . . do mas enérjico. -V oi demasiado cerca para teme r nada de eso . Bien, dijo el ca pitan, consiento en ello, ya q ue -No adivino dónde pueda ser. al fin no me serviriais sino de estorbo. -Ni hai para qué. N .o me opongo, capitan, pero seguid mi con- -Me sorprende ese misterio. sejo, no vayais; t~l vez lo ha~ c is porque ig~o.rai s -Suponed que sea a una cita amorosa. que ese monaste rio ha gozado s1en1pre ~e maiJsin·ta - Una cita amorosa! A no ser con mi mujer, 1·eputacion. Ya se ve, al fin obra del cha b l o. que es difunta hace un año, no veo con quien puc- Pues qué? da ser. U na cita amorosa en estos parajes, i de Sí, capitnn, lo construyó el diablo. noche 1 Ai! capitan, si a cuatro varas de aquí es· Hombre! de cuando acá e l diablo se entretie-tán las pampas, i una vara mas allá s e acaba el ne en esas obras de piedad 1 mundo. No Jo sé, pero no debeis rnaravillaros por tan Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 16 BIBLIOTECA DE SE~ORIT 1\ . • poco, cuando tedrales. en Europa ha construido hasta ca- . f-le leido algo de eso. Pero ya que os empe­ñaJs en hacerme creer que el monasterio solo exi::,te en ruinas, cuando :ro lo he visto com plctamente bueno; ya que no me acompnñais, dejadme dor­mir, pu e s tendré necesidad de e .. tar despabilado mui de ~adrugada. por lo que os suplico que mella­mets temprano. Conduzco pliegos de iernportancia. El ti o Pedro salió de la pieza, i Arturo envol­viéndose en su capa de campaña, se recostó en un escaño que cerca tenia,hojeando un libro que habia tomado al azar. II. torno babia divanc. de color carmesí, sobre Jos cua­le s dormian otras tantas j óvencs,vestidas de blanco i con una corona de rosas en la sien. A su costado d e re cho, velaba su sueño una palotna de ojos de azabache i patitas de coral. En la testera de los di vancs: i en gruesas letras de acero brillante , se v e ia el notn bre de cada una de las durmientes; por lo que Arturo pudo leer JE~NI, LILA, Es~tERALDA &. &, mas lindas que la énus olín1pica i Ja I-Iel e na de los griegos. Arturo comprendió al punto que no podría resis­tir por mas tiempo aquella contcn1placion superior a toda fuerza hum:tna, i volvió la cara a otra parte esclamando: -He aquí unas monjas bien singulares t Eran las doce de la noche cuando le pareció a Sorpresa, amor, enajenamiento, todo esperimen- Arturo que salia de la posada del CuEn.vo i se en- taba el cnpitan ; i en su deseo aruentísimo de saber caminaba al tnonasterio de Santa Catalina. lo que le pasaba, llegó hasta a echar ménos al es- La norhe estaba oscurísima. pectro su conductorJ a quien, con razon, pensó que Abriósc la puerta del convento como por encan· podia dirijirse con probabilidades de buen éxito. to, i un espectro se presentó en su dintel. En tal angustia resolvió despertar a una de las -t Sois vos e1 capitan Arturo~ preguntóle. beldades que tenia delante, i con este propósito -El mismo~ .. volvió a recorrerJas todas; pero en su irresolucion, -t Servls en el 3. o de línea, que hace la guar- ora dejaba esta por aquella, aquella por esta, sin njcion en Valdivia ~ determinarse por ninguna: todas lo imponían con -Efe ctiva mente. la profundidad de su sueño. -Potleis scg·u irme. De repente le asaltó un pensamiento aflijidor: Arturo entró en el convento con pié resuelto. le pareció que todas aquellas bellezas eran otras Cubriole el espectro la cabeza con un lienzo nque pueden figurar entre las mejores de sus coro po­una de estas cantatas tan admirablemente, miéntras ~ siciones dramáticas, fueron representadas por can­que Scar]atti tocaba el clavicordio, que el auditorio, tores italianos de primer órden. A ningun vocalista co1npuesto de buenos católicos i creyentes en mi la· del siglo 1 ~ se _le concedi~, con tanta unanimidad gros, quedó firmemente persuadido de que no era como a Far1nelh, la poseSJon de una voz poderosa, 'Tranceschelli q u icn había tocado el violoncello, estensa i dulce, que hoi no escitaría ninguna clase sinó un ánjeJ que había tomado su figura. de admiracion. Entre los mas céle9res compositores por el estilo En esa época, no obstante, se disminuyó el furor de Scarlatti, hiciéronse notar Gasparini, Bouonci- por las óperas. La curiosidad se sació, i el espíritu ni, Caldara i Pergolesi. de faccion, de oposicion, i de enemistad contra Han· El primer drama musical representado en Ingla· del, hizo que se las abandonara totalmente por terra enteramente a estilo italiano, fué A1·sinoe, rei- algun tiempo. El gran compositor quedó tambien rz.a de Chip·re, por el año de 1705; drama que se inhabilitado en este período de su vida por Jos dobles 1radujo del orijinal italiano de Stanzani de Bolonia, padecimientos de la perlesía i la insánia. El había i en el cual fueron ingleses todos Jos cantores. Ad- escrito treinta i nueve dramas italianos para el dison escribió en 1707 su ópera de Rosatnunda, teatro ingles, sin contar las óperas que había com­que, puesta en música por un tal Clayton, compo· puesto en Alemania i en Italia. sitor despreciable, fué desechada despues de tres En 1139 reapareció en público, i continuó dan· representaciones. do oratorios en el teatro de Haymarket; i el conde Entónces empezaron a llegar de Italia cantores de Mi

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 21

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Por: | Fecha: 07/02/1858

AÑO I. Bogotá, 7 de :febr ero de 1858 . NUM. 6. E l romance. NECE IDAD DE QUE LO POETAS SURA lERICANOS CULTIVEN ESTE JENERO. Las coleccione de romances antiguos españoles son rara , dúícile de leer, difusas en su mayor par­te, i mezcladas con piezas d ' biles i de escaso inte­res. Es preciso tener un entujasmo casi fanático por la poesía antigua pañola, para echarse a pe­chos un volúmen entero de la Silva de 1·omances viejos, ele la Silva de ·romance va1·ios, de la Flo resta poética de R ebolledo, de los R omances de Quevedo, i de tantas i tantas otras colecciones mas o ménos antigua , mucha de e llas incoherentes i desgreña­das, en maJo~ tipos i peor papel. D e las edicione modernas que se han hecho i se hacen diariamente de las poesías antiguas no es po· sible tratar con detencion , por no permitirlo un si m­ple artículo de periódic?;. pero séanos permiti_do tribu ar nuestro reconocimiento a los hombres In· telijentes i dotados de un fino gusto, que en sus e cUI·siones filosófica. van a bu ~car entre el polvo de las bibliotecas, públicas o particulares, libros viejos i deteriorados para compulsarlos, i publicar lo mas sustancial que ellos contienen. (* ) No ha­blamos tampoco de las colecciones de romances ori­jinales modernos, como la del autor del Aloro Es­pósito, porque el mérito de e te tr_abnjo es de o_tro jénero, i sus título~ a nuestra adnnracwn son_ dife­rentes, por no decir mayores. Saavedra ha reJU ve. necido i rehabilitado el ya casi abandonado 1·omance antiguo. Nadie ignora de cuánta importancia es el estu­dio de estos antiguos romances, como que en ellos está la verdadera poesía naciona l de España, la poesía de los campos, de los castillos i de la choza humilde del pastor, i la poesía que asiste a todas las reuniones, que se halla en todos Jos labios, que exal­ta todos los espíritus. Cervántes, hablando del ro­mance de don Gaiferos, dice que andaba en la boca de todo el mundo, i que aun los niños lo repe tinn por las calles. Tan populares, tan consustanciales, digámoslo a í, han sido siempre en los países espa­ñoles de Europa i de América estos cantos en que se pinta su jenio i se retrata su carácter, como en un espejo, que nunca la edad , ni e l sexo, ni profesion alguna se han sustraído a esa afic ion innata, a ese impulso natura l e irresistible, ya a componer, ya a r ecitar romances. Todos los rec uerdos de la E spaña están en esos romances; es su tra di cion, su h istor ia flo rida, digá­moslo así, su epopeya nacional, su libro de Jos hé­roes ; allí están sus cuentos caballer escos, ll enos de graciosas imájenes i de g loriosos hechos de ar­mas; allí están sus cantos de amor, en que las hi­jas de los reyes suspiran, miéntras bordan las em· presas para sus amantes, en que el trovador cuenta sus penas i cu itas al compas del acordado instru­mento, al pié de la ventana de su inaccesible dama; i allí, en fin, Jos puentes levadizos, los briosos cor­celes, las fiestas i torneos, Jas bandas i celada3, los (*) Véase, por ejemplo, el "Tesoro de romanceros" pu­blicado por D. Eujenio de Ochoa. < javalíes i aleones, i el amor, i la g loria, i la pieda d, i la nobleza, i la j enerosidad i la gallardía. Aquí es el Cid, vencedor de Jos Moros, dueño de Valencia; allí s Bernardo del Carpio, cerrando el paso de los Pirin eos, venciendo a Carlo Magno, que venia en busca de la corona de Leon, i a quien el mozo leo­nes g ritaba en el campo : "ven por ella," i despues ele la victoria se pre entaba a su rei dici éndole: "La respue ta que la Francia nos ha dado la trae­mos escrita en nuestros pechos.') Allá es el reí moro llorando por la pérdida de Alhama i oyendo aquel terrible r proche : " no la supiste conservar como hombre: i la lloras como una mujer." O bien Ro­drigo huyendo del campo de batalla donde fué ven· ciclo, i esclamando con lágrimas de desesperacion : ': yer era rei de E~paña, hoi no soi nada ; ayer era dueño de ciudades i castillos, hoi no poseo un palmo de tierra .11 Hai otra clase de romances a la cual pertenecen las composiciones puramente caball erescas : Ja h is­toria de Lancelote, de Tristan, de Amadis. E l pue­blo por un in tinto natural formulaba así sus senti­mientos, reinando la locucion, fluida, sencilla, es­pontánea. Los nobles i grandes señores tenian en sus castiJJos largos romances escritos en vitela , or­lados de florones i guarnecidos con finos arabescos. Los trovadores can taban al pueblo congregado sus estrañas aventuras, cuentos de amor i de guerra, compuestos, segun el gu&to popula r, en ver&os aso­nantes. Esta poesía, a campo ra ·o, digámoslo así, no se escribía jamas; i el autor de Ja rapsodia, satis­fecho con Jos cándidos aplausos que recibía de la multitud, muchas veces ni aun se daba a conocer ¡ pero los homb res del p ueblo recojian .fielmente sus cántigas i las redactaban, por el cl ia en sus horas de ocio, i por la noche en sus veladas. lVlas su~edi ó una cosa estraña, i fué que esos ma­nuscritos copiados con tanto arte, i conservados con tan to esmero, se perdieron en su mayor parte, i solo quedó la tradicion popular, tan vaga i tan instable de suyo ; i a fa lta de libros fu é preciso recurrir a la memoria de los viejos . D espues que Jos palacios se habian quemado, i destruídose los monumentos pri­mitivos del arte, se buscó esa poesía de los tiempos an tiguos, i se h alló que a lg una pobre mujer del pueblo podia repetirla palabra por palabra bajo el humilde techo de su cabaña, o que un infeliz ciego la cantaba pidiendo limosna por los caminos reales. Otra série de romances, correspondiente sin duda a una época distinta, es Ja de los romances moris­cos: j énero variado, numeroso, interesante. Es el cuadro de la vida árabe con todo su brillo prestijio­so, esa vida risueña i caprichosa, como la caprichosa arquitectura de la Alhambra, pero seve1:a al mismo ti empo, como esa montaña en que el mfortunado Boabdil se detuvo para volver los ojos por última vez a Granada, i que desde entónces se llama el Monte del suspi?·o. Vida de contrastes i peripecias : tan pronto las fie stas deliciosas i embriagantes, i las horas de amor en los jardines de palmeras i naran­jos : tan pronto el grito de· guerra, i la coraza de acero reluciendo al sol i el penacho flotante en me­dio de los combates. A la vista de estas fic ciones Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 46 BIBLIOTECA DE SEÑORITAS. seductoras de la poesía árabe, Jos españoles olvida­ban su enemistad, i d8jándose llevar del encanto de ese paganismo cabnlle resco, cantaban la gloria de los abencerrajes, como habrían podido cantar Ja de sus propios héroes. No dejaba el espíritu relijioso de reprocharles e~ta inclinacion ; pero el pueblo, aberracion estraña en aquellos tiempos! rehusaba entrar en estas discusiones teolójicas; i cuando le echaban en cara su propen ion a aprender o a imi­tar los cantos de Jos infieles, respondia con injénua candidez: "Caballeros granadinos, Aunque moros, hijosdalgo." Despues de haber pasado por la tradicion histó­rica i por la leyenda caballeresca, el romance sufrió una nueva trasformacion : dejando a un lado Ja lanza i la espada, se convirtió en pacífico habitan­te del campo, i a Jos cantos de guerra sucedieron Jos pastoriles. Algun tiempo despues descendió un poco ma8, i ya no fué sino una e pecie de jácara llena de concepto.~ i retruécanos, en que se pinta· ban los usos i costumbres de la P.poca, i a que ser­vían muchas veces de argumento las escenas mas comunes i vulgares, como lo vemos en los roman· ces de Quevedo; en lo cual el romance español no hizo mas que seguir Jos pasos del teatro, que desde la trajedia griega fué de ... cendiendo poco a poco hasta la comedia moderna de costumbres, i desde el alto coturno de los héroes i príncipes, hasta la zarzuela i el s inete andaluz. He aquí una brevísima reseña histórica del ro­mance castellano, de e e tipo de la poe ía nacional española, en que se exhala el jenio i se pinta 1 ca­rácter de nue tro~ padres como n un daguerreotipo: brevísima, porque apénas hemos querido que ella sirva de preámbulo a la e8citacion que nos propo­nemos hacer a nue tras jovenes literatos para que culti en e te jénero tan fácil, tan sencillo, tan có­modo para e ~ cribir las crónicas i la hi toria ; i por­que no nos estaria bien e~ tendernos mas en u na materia en que todo lo ha dicho ya el célebre don Anjel Saavedra al escribir el prólogo de sus Ro­mances históricos. El ejemplo del éxito feliz i com­pleto que obtuvo este literato distinguido, debe ser un estímulo que mueva a los poetas surnmericanos glorias nacionales, para popularizar nuestros inte­resantes hechos históricos ! El romance es, no lo du­demos, Ja epopeya moderna de los pueblos hispano americanos. Por Jo mismt' que el romance exije un gusto pu­Jido, u na delicadeza e~ trema, i no ha de humillarse hasta las jácaras i coplas vulgares¡ por lo mis~o que estejenero de compo::,icion ht...ye del estilo ~1~­chado i ampuloso, de la vana afectacion i del np10 i palabrería sin sentido; por e lo mismo ha de con­tribuir, si se cultiva con per everante esmero, e imitando lo buenos modelos, a crear el buen gusto, i a correjir los mui notables vicios de nuestra poe­sía, imitadora servil, por lo ordinario, de estranjeras i espurias escuelas. Como todo conocen los elojios que del romfl-nce han hecho eminentes poetas antiguos i modernos, tales c0mo Juan de la Cueva, Lope de Vega, Mar­tínez de Ja Rosa. el va citado Saavedra, i otros; i tambien las regl~ , pi·eceptos i con"ejos que para su compo. icion han dado, omitimos decir lo que no seria mas que una innecesaria repeticion, o el deseo de ostentar de nue .. tra parte una necia e importuna erudicion. Varias son las composiciones de este jénero en que se han ensayado algunos de nuestros comp3.· triotas, i ellas demuestran que él no es estraño a nuestra literatura, i que la lectura de buenos ro­mances ha dejado el fruto apetecido, si ya no es que por in tinto natural el jenio americano brote en un terreno que le es propio, denunciando la he­rencia que recibió de sus antepasados. En un ti e mpo tuvimos la idea de hacer una co­leccion de todos ]os que se han dado a luz en la Nueva Granada, ya serios, ya fujitivos i que andan dispersos en varios pen ódicos, i en otras publica­ciones; pero motivos que no es deJ caso mencionar nos retrajeron de e .. te intento. Si algun curioso, con mas tiempo i mejor criterio que nosotros, quisiese prohijar esta idea i llevar a cabo el proyecto, haría un servicJO notable a la literatura, formando por Jo ménos un volúmen escojido, que en cualquier tiem­po haría honor a nuestro país. YARILPA. a rejenerar, o a fundar; si e quiere, en este conti· nente el romance, como medio infalible de popula­rizar la poesía, de enseñarla, de incrustarla, digá- > moslo así, o amalgamarla con nuestra historia na- ( cional, con nuestras gloria , dando forma, anima­cion, vida i carácter a nuestra incipiente literatura. A ..... •.. Oh! Si pudiera obtener Con intelij ncia suma, Que ver o~ mil de mi pluma Bellos se vieran nacer, Como al primer arrebol, En las mañanas ele abril, Ya lo han dicho varios escritore : la epopeya PS un jénero exótico, imposible en estos tiempos; Ja ci vilizacion ha ido Techazán olo poco a poco, i en ( proporcion de los progresos que esta ha hecho, aquel ~ se ha retirado de la e~cena. La epopeya era la for- S ma propia de los tiempo~ de lo maravilloso i de lo! ideal, forma que no se a viene bien con los tiempos de lo positivo. El siglo de Homero fué el siglo de la epopeya, de entónce para acá el jénero 'pico ha ido decayendo, i la Henriada misma, como dice un picante escritor frances, no es mas que una Gaceta elegante. Pero nos queda una forma adaptable a nuestra época, i que puede mui bien reemplazar a aquella hasta cierto punto: el1·omance. ¡Cuánto no se pres­ta este jénero, que parece humilde, para consignar en él nuestros recuerdos, para inmortalizar nuestras? Se ven nacer mil a mil Los vivos rayos del ol, Entonce, amiga, al pulsar De oro la lira tremente, Que hoi se ajita blandamente Como un pecho al suspirar, Yo te diera en cada son, Grito del ánima mia, Un piélago de armonía En que ahogar el corazon! I te cant ría mas Que nunca nadie cantó; Que nadie nunca cual yo Fué para cantar audaz; Ya que es la llama del sol La del vate Amencano, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE SEÑORITAS. 47 I e su cantar oberano Como cantar E pañol! Cantara el cielo turquí, El cielo que al erlo admira, El cielo que al verlo inspira Porque o lo se ve aquí. L as flore de .. parramadas Cual mil e trellas caida , Las dulce fuentes dormidas I las onantes ca cadas, I aque .... tas noche~ de tul En que los mundo celestes D espliegan ws áureas vestes Por la ancha bóveda azul; Con toua esta inmensa z ona , Cuna i tumba de valientes, En que no hai esclavas frentes Ni frentes ha i con corona; Esta tierra-para Lo Que es del munuo el corazon, D espertada de improviso A los pasos de Colon ; Do nunca muere la luz, Donde los libres son g rande s, Do se de~tacan los And es De p edestal de la Cruz! •••• Tal vez, hermosa estranj era, P erfume de flor au ente, Onda de leJana fuente En que otro sol reverber a, En la América gloriosa Dejarás vi va tu huella S eñalada en una rosa, Dibujada en una estrella! Hora contemplo tu frente Que un ignoto pensamiento, Como a las olas el viento, Hace temblar de repente, Ahogado por tu sonrisa De tu patria oigo el sdspiro, Que ácia ella va en blando jiro, En alas de ajena brisa. No beb en tus lindos ojos La luz de tu lindo cielo, Las flores de estraño s uelo Son para tu planta abrojos. ¡Pobre pájaro perdido, Mas no en la red prisionero, Que del árbol estral)jero N o quier es colgar tu nido. Vuelve al nativo horizonte I vierte tu melodía En ]a hojo "a selva umbría I en el alto espeso monte! Marchita hoi tambien )a flor Don tuyo, al partir, la pierdo ..... Dime tú si así el recu erdo Perderás de tu cantor! 1850. Lope de Vega. Tenemos a la vista el testamento de Lope otor­gado en Madrid a 20 de agosto de 1675 ante el es­cribano del número, don Francisco de Moráles. En él se dice que fué casado con doña Juana de Guardo, la cual le trajo de dote 22,382 reales de plata doble, dándole él de arras 500 ducados: que de eete matrimonio tu vo por hija única a doña Fe­liciana; que e ta casó con Luis Usátegui, a quien ofreció al tiempo de tratar e] casamiento cinco mil ducados de dote, comprendiendo en ellos Jo que a su d1cha h1ja le tocase de su abuelo materno; pero que por haber e .. tado alcanzado no le habia pagado aún cosa alguna, sincmbargo de haber recibido varias cantidades de la herencia de su suegro. Por e tose ve qne el buen Lo pe de Vega, a pesar de ha­ber ganado, con solo sus comedias i sus autos, no­venta i 5eis mil du cado , no contaba entre sus bue­nas cualidades la de la economía. Verdad es que dejaba por heredera universal a su hija; mas si n duda no seria mucho lo queJe hubiese de tocar en la sucesjon,cu anuo se Jee en el testamento la cJáusu­siguien te : "Declaro que el rei nuestro señor (Dios lo gua rde) usando de su benignidad i largueza, ha muchos años que en remuneracion del mucho afecto i volunta(con que le he servido, me ofreció dar un oficio para la persona que casase con la di­cha mi hija, conforme a la calidad de la dir.ha per­sona; i que con e. ta esperanza tuvo efecto el dicho matrimonio, i el dicho Lu is de Usátegui, mi yerno, es hombre principal i noble, i está mui alcanzado, suplico a S. M . con toda humildad i al Escelentí­simo señor Conde Duque, en atencion de Jo referi­do, honre al dicho mi yerno haciéndole m erced co­mo lo fio de su g rand eza. " No sabemos si el rei cumplió esta m anda i la palabra que tantos años atras había dado, en lo que parece que S. "!vL se mo straba algo fl aco de m emoria, Era Lope de jenio apacible i suave, lleno de amable corte~anía en e l trato, i aunque tuvo de­tractores, pension comun a todos los grandes jenios; no conoció nunca la envidia, prestándose siempre gustoso a alabar a los demas poetas, entre los que a la verdad sobresalió tanto que no tenia para que temer rivalidad nin g una. Sinembargo, si JJ egó a lo sumo el aura popular de Lope durante su vida, despues de su muerte, cuando hubo d esaparecid o e l asombro que produ­cia su prodijiosa fec undidad, cua ndo otros poetas se presentaron en ]a escena superiores a él en dotes dramáticos, cuando en fin empezaron a cundir principios literari os mas ajusta dos al buen gusto i a la sana critica, en t ónces las alabanzas se convir­tieron en vituperios, i no fa!tR.quien quisiese con­fundir a tan grande hombre con los mas despre­ciables dramaturgos. Injustici a fué es ta mucho mas inescusable que el desmedido aplauso que se le tributara en vida : al ménos este se fundaba en un mérito r ea l, en el prestijio que no puede ménos de granjearse el jenio, en las facultades portentosas de este jenio, que si abusó la timosamente de ellas, el mismo abuso demue.:.tra cuán grandes eran i po· derosas. Libr es ahora a la par de aquel prestijio i de toda preocupacion n aci da de doctrinas literarias, apreciamos a Lo pe en lo que vale, i juzgamos de su mérito con imparcialidad. Si consideramos solo el número de sus escritos, la historia literaria no presenta otro ej emplo seme­jante de una fecundidad que casi parece fabulosa; i aún cuando no tuviese otro mérito, su nombre vi­viria siempre en la m emoria de los hombres como uno de aquellos prodijios que la naturaleza no ofre­ce mas que una ve z sola. No hubo jénero de poe­sía que no abrazase; desde e l madrigal hasta la oda , desde la égloga hasta la com edil'l , desde la novela hasta la epopeya, todo lo recorrió, i en todo dejó se- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 48 BIBLIOTECA DE SENORIT AS. ñales de su privilejiado talento. Se lee en el prefa­cio de un l ibro impreso en J 604 que a la edad de 42 años pasaban de veintitres mil hojas los versos que hasta entonces había hecho para el teatro. En 1618 asegura él mi moque llegaban a ochocientas las comedias que llevaba compuestas, i en 1620 a novecientas. Cuando en 162~ publicó la vijésima parte de sus obras dramáticas, decía que le queda­ba toda vía tiempo para escribir hasta mil i setecien­ta . Por último, en 1635, año de su muerte, afir­man Pérez de Montalvan i el sábio D. Nicolas An­tonio que ascendía a mil ochocientas el núme ro de sus comedias. Estas son en tres jornadas i en verso; todas ellas se representaron, i la mitad se imprimieron. De ellas hubo ciento que no le costa· ron mas que un dia de trabajo, como él mismo lo asegura en estos versos: I mas de ci ento en horas veinticuatro, Pasaron de las musas al teatro. A estas mil ochocientas comedias hai que añadü· cuatrocientos autos sacramentales i un gran núme­ro de intermedios, muchos poemas épicos, didácti­cos i burlescos, entre ellos la Jerusalen conquistada i !a Gatomáquia ; epístolas, sátiras, disertaciones, composiciones sueltas e infinidad de sonetos. Se ha calculado que en los 70· años de su vida, le tocan a cada di a ocho páj inas i casi todas de poesía. Sus escritos todos componen el número de 133,000 pá­jinas i 21 millones de versos. Para tanto escribir parece que su pluma debia correr tan sueltamente que jamas se parase ni hiciese enmiendas. Existe sinembargo en poder de uno de nuestros mas acre­ditados literatos un 1 ibro en blanco donde solía ha­cer sus borradores, i en que hai composiciones su­yas de toda especie. A juzgar por esta muestra, pocos poetas habrá que corrijan mas sus composi­ciones, pues todas están llenas de multiplicados bor­rones : se vé ademas qne en algunas de sus come­dias, si no en todas, escribia primero el })lan, no por actos ni escenas, sino formando una pequeña novela. A la fecundidad añadió Lope otras dotes de poe· ta que no le dan ménos gloria. Su poesía es por lo jeneral dulce i fluida, como el agua limpia de una fuente pura que sale sin tropiezo alguno: su esprecion deja pocas veces de ser clara, intelij i­ble para todos: i flsenta de los defectos del cultera­nismo i mal gusto que afearon a muchos escritores de su época i la siguiente: los argumentos de sus dramas son variados i muchos de ellos felices; los caractére de sus personajes, si no perfectos siempre en la ejecucion, bellos en la invencion i con rasgos admirables que arrebatan: el diálc>go es fácil: una galantería fina i culta sobresale en él, no ofendien­do nunca el decoro: i por lo jeneral hai una sensi­bilidad viva i delicada que mueve e interesa, sin que le falte a veces fuerza i sublimidad. A vuelta de esto se le pueden notar grandes defectos que deslucen tantas bellezas, def¡ ctos nacidos todos de su funesta facilidad, pues funesta puede llamarse, cuando fué causa de que, entre tantas obras, no compusiera ninguna perfecta, ninguna que no ofrez­ca ju to a idero a la crítica; i tanto mas funesta to­davía, cuanto que no erraba por ignorancia, sino a sabienda~ i a despecho de lo:s sanos preceptos que se vanagloriaba de conocer i quebrantar. Para juzgar debidamente a este gran poeta es preciso atender al &tatlo en que encontró el teatro, i lo que era ántes de él la comedia; examinar las co'tumbres de su siglo i la especie particular de ci­vilizacion que entónces existia; comparar con sus obras las que se escribían al mismo tiempo en las naciones estranjeras; i considerar el influje> que han ejercido sus compo,iciones dramáticas sobre toda~ las demas que poste riormeute se han publi­cado. No es de este lugar el emprender tan proli­ja i filosófica tarea. Baste decir que hasta que ' 1 apareció en la escena, no se r epre entaban mas que farsas indecentes; que fué el primero que supo in­ventar un argumento complicado e interesante, en­redarlo i desenlazarlo con injenio, dar al teatro de­coro, presentar n él altos personajes i caractéres bellos. Si no siguió Jos modelos que nos habia de­jado la antigüedad, no fu é porque Jos de~conociese, pues su erudicion era vasta, sino porque los ensayos hechos anteriormente habían sido infelices, con­vencié ndole de que no convenían ni a la índole ni a las ideas de los españoles de aquel tiempo. Adivi­nó el gusto de sus contemporáneos porque estudió sus costumbres i sus sentimientos, i reprodujo aque­llas i estos en sus comedias; i siendo la po esía dra­mática un vivo reflejo de la civilizacion de la épo­ca en que se escribe, logró agradar porque logró presentar la imájen verdadera de su época. A Lo pe se debe la gran diferencia que separa al dra­ma antiguo del moderno aun entre aquelios poe­tas que mas han blasonado de seguir el gusto grie­go, i mas han vituperado al mi ~ mo Lope, al paso que cedian mucho mas de lo que ellos pensaban al impulso datlo por su jénio poderoso. El interes, la variedad, los encontrados afecto ,los profundos ca­ractéres i la invencion brillante que tanto realzan el teatro moderno i le hacen tan superior al anti­guo, son debidos ciertamente al jemplo i a la in­fluencia de Lope de Vega. Si por otra parte se comparan sus comedias con los informes ensayos que se hacían en las demas naciones, r esaltarán todavía mas su mérito i su glo­ria. Solo un rival tuvo Lope entre sus contemporá­neos, este rival fué el ingles Shake pea re. Ménos fecundo, pero mas sublime, Shakespeare venció a Lope en la tragedia sin igualarle en la comedia, le escedió en la pintura de las pasiones fuertes, mas no le igualó en la invencion ni en la variedad amena. El bardo ingles aterra, miéntras el poeta español solo procura deleitar in pirando nobles i suaves afectos; pero una circunstancia esencial coloca al segundo en una e fera superior a la del primero: la influencia que ejerció sobre la literatura de su siglo. Shakcspeare permaneció ignorado fuera de su patria, i Lope fué la admiracion de toda Euro­pa procurándole imitar cuantos escribían para el teatro. La situacion polltica de las dos naciones debió sin duda tener gran parte en esta diferenc~. El nombre de Lope acompañaba por todas partes al nombre español acatado por do quiera: el de Shakespeare no pudo cobrar mas fama que la que entónces alcanzaba su patria: tnn cierto es que hasta para llegar a la cumbre del Parna ·o se necesita pertenecer a una naeion poderosa. Como quiera que sea, unidos en Lope de Vega el poder de su patria i el poder del jénio, formaron de él un colo­so que todo el mundo acató, quE> solo durante al­gun tiempo ha podido ser ultrajado, pero que con todas sus imperfecciones se alzará siempre firme i radiante para admiracion de los siglos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 49 El alma. Amor! sentimiento noble i puro con que plugo ~1 Omnipotente dotar al ser racional para que en su mocencia e uniera a él; sentimiento por el cual quiso se le rindiese culto i holocausto en el ara sa­grada del corazon de aquel a quien había criado a su imájen, de aquel en quien tiene sus compla­cencias. I ¿por qué otro sentimiento sino por el del amor se une la criatura a su Criador~ El alma es el amor; por el amor es que el hombre es superior al animal, no por los sentidos· sentidos tiene el bruto: i tal vez mas perfecto~, i ménos espuestos a sufrir.altel:acion o a dañársele; pues observamos que mfin1dad de los descendientes del m~} aventura 1 do bAdan yacen ciegos, sordos, &, mtentras que os rutos, a pesar de sus duras fa ti­gas i enfermedades, conservan ilesos la vista el oído, el tacto, el gu~to i el olfato. tNo nos conv~n­ceremos de que en los sentidos no reside el alma destello u blime del amor, i que si la criatura hu~ mana es imájen de Dios, no es por los sentidos sino por el amor? De lo contrario el tigre i todos los animales erian imájenes del Criador; porque serian capaces de amarlo, esto es, de conocerlo. Pero no sucede a í, porque la vista concedida a la materia es sumamente limitada ; i i podríamos con ella distinguir al que es espíritu, i al que tiene su mo­rada a una distancia incalculable hasta para el mis­mo matemático, cuando no ha alcanzado con mil instrumentos diferentes a ver de qué está compues­ta la luna que es uno de los cuerpos celestes ménos distantes del globo que habitamos~ 1 si Ja vista,aún ayudada de magníficos telescopios, es ünpotente pa­ra ver i conocer al Supremo Hacedor, qué diremos de los otros sentidos? Esfuerzos impotentes deljénero humano en la grande obra de conocer a su Criador, como lo son Jos del náufrago que sueña asirse de las olas embravecidas ! Dios quiere quC' lo ame la criatura, i para eso le dió el sentimiento innato del amor, i la amó pri­mero para enseñarla a amar, i Je dió la libertad de amarlo o no amarlo: he aquí el libre albedrío; pero el hombre ha degradado este sentimiento has­ta el estremo de prostituirlo: él no ama a su Cria­dor como debe, ni a su semejante segun el espíritu de Dios. El hombre ama como ama el bruto, es decir, satisfactendo la necesidad de sus sentidos i no se acuerda de su Criador para tributarle con ~mor las gracias por Jas bondades que de él recibe. Cuando Dios vió que el hombre no era capaz de hacer el sacrificio de una fruta prohibida por amor ácia a él, fulminó la sentencia terrible contra el culpable i sus hijos desgraciados: sentencia cu­yos re~ultados han sido horribles hasta para el mis­mo Dws: pues por ella se condenó a hacerse hom­bre desgraciado, ultrajado, vilipendiado, pobre i sujeto a la muerte mas ignominiosa. _ La muj.er, al comer la fruta vedada, quiso ser 1gual a Dws, cosa que le hizo creer la astuta ser­pic. nte ;_ pero ~1 hombre t qué quiso ser? nada; no qmso smo satisfacer uno de sus sentidos, e1 del gus­to, el del paladar; i así se ha quedado pues la d . ' norma e sus accwnes es la de satisfacer sus senti-dos: el amor lo dejó en el paraíso aún ántes de gusta: el fruto prohibido. Pero a la mujer qué le sucedió? todo lo contrario de ]o que le sucedió al hombre: ella se hizo mas sensible i mas amante en su destierro: ella amó a su compañero: ella buscó en ~~ el consu.elo i el apoyo que perdiera con el enOJO de su Cnador. Mas, yermo estaba su corazon al paso .que eran de fuego sus sentidos. 1 ni aún la sentencia de Dios irritado. condenándola a los dolo­res de la maternidad, la lÍa hecho sufrir tanto como ese corazon de hi elo, i esos sentidos de fuego del compañero de su destierro! La mujer ha sido considerada por el hombre en todas la~ naciones, como instrumento para satisfacer Jos sentidos des~ dueño caprichoso; pues en unas partes se la encierra en un harem sujeta a lavo­luntad de un déspota, i en otras se 1 la vende en los mercados al lado de los rebaños, privándola hasta ?el goce de un paraíso imajinado por el bárbaro, el 1mpostor Mahoma! . Los Il_lismos teólogos, dice Aimé Martín, "pare­Clan olvidar un momento que Jesucristo participaba de la humanidad por medio de su madre." Esto sucedía en épocas en que se pretendía poner en duda el alma de Ia mujer. i Ha sido puesta en duda la existencia del alma de. la muj~r? Sí. ¡Qué absurdo! suponer que el rms:ffiO Dws, hech~ hombre, escojiese para morada el Yien~re de un am.mal! El que podia escojer sus ascendientes ¿ habna ~e tomar por madre a la que no fuese toda amor, smo a la que, mas feliz que Eva,supo conservar pura su alma es decir su amor ácia su Dios, ácia este Dios que ~enia a ~·edimir ei alma i no la materia? Una .mujer, de nombre MARÍA, despues de Dios, es la pnmera perso?a d~. los cielos. Una mujer, i n~ un hombre, fu.e eleJida por el Altísimo para al1mentar en su vientre al Dios humanado· para l . ' rec mar ~n_ su pecho su cuerpo bendito i llagado ; para part1c1p~rle sus congojas i sus penas; para que lo comprendiese, lo amase i Jo consolase como ma­dre , ti~rna i am?ros~; para que lo acompañase en su ';llt1ma agoma ; 1 pa_ra que se compadeciese de la 1ngrata descendencia de Adan, i presentase al Omnipotente sus lágrimas de amor fuente de mi· sericordia para el desgraciado. ' Conociendo Dios que el único móvil que hace obrar al hombre es el deseo de satisfacer los senti­~ os, i que es incapaz de compadecerse por mucho tiempo de la desgracia ajena i de amar con abne­gac~ on, no fué elejido para que de él naciera el que habla de nacer en un establo i morir en una cruz. Si Dios lo hubiese juzgado superior a la mujer, con una alma mas grande, i noble, i amorosa que Ja de ella, lo habria eJejido. . ~J que. con s~lo su poder hace todo cuanto quie­re, .1 c~mbJa el orden de la naturaleza segun sus desJgn.ws; que separ.a las aguas del mar rojo para hbrar a los Israelita~ de la persecucion de F~­raon ; que mantiene a su pueblo por cuarenta años en el desierto con el maná del cielo· que conserva los ves~ido~ de este mismo pueblo ddrante esa larga peregnnacwn; que, por favorecer a su pueblo ya que tanto lo amaba, cambia el órden de la n~tura­leza i no podría, por ~u propio amor, cambiar este mismo órden, i hacerse criatura humana en el seno del hombre i no en el de )a mujer? 1 ipor qué no lo hizo? Porque Dios quería que lo amasen, i solo la mu­jer es capaz de amar: porque sabia que por el amor es que se conoce al Criador, i que la mujer es Ja ún1ca que sabe amar: porque sabia que el hombre para creer en el Mesias necesitaba milagros como la resurreccion de los muertos Lázaro i la hija de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 50 BIBLI TECA DE SE ORlTAS. Jairo, &, &; miéntras que María lo conoceria con S lagando con la belleza de la huríes los sentidos d el amor no mas: ella no necesitaba para con ven. S u ectarios. Con las huríes, ,jempre hermosas cerse de una verdad revelada, ino del sentimiento > moradoras del paraíso, i dadas en pr mio a los qu~ innato del alma, el amor. Tampoco quiso nacer de S qui,i sen seguirlo! onoció mas: conoció que el un hombre, por no verse abandonado, porque El s hombre e deslumbraba con los ncantos de la mu· queria vivir i morir al lado de una persona que lo jer, i que cuando estos se marchitaban, él la des · comprendiese i lo amase: quiso la muerte de cruz, preciaba, i por esto dijo: 11 Que la mujer estaba es· la prefirió al tormerJto de ver,e abandonado por cluida del paraíso que él se imajinaba, porque la una persona tan allegada i querida como su madre. mujer no tenía alma, i era solo la hembra del va· Dios, hecho hombre, se c.:ompadeció de la desgra· ron." Es decir, que era animal como todos los bru· cia que hacia pesar sobre la mujer el varon, tratán· tos, i como ellos: útil para el servicio del hombre. dola como a sclava, por lo que dijo por boca del I 'lo lo dijo, para que no creye~en us corr lijiona· apóstol en una de u epístolas que e lee en la ríos que a ese paraíso, que él les mentin, iban vie­ceremonia nupcial: "compañera os doi, i no sierva." jas, feas, o marchitas; i con tal impostura si­Porque Dios vió que el hombre habia abu ado de guiéronlo mile. de fanáticos, i lo seguirán; i la la debilidad de su compañera imponiéndole un yu- mujer en el riente vivirá encerrada en un har m, go insoportable. El vió roa , i todo el mundo lo ha de la misma manera que en nue tras gallineros se visto tambien, i fué que ninguna mujer pidió contra encierra a las gallinas (prototipo de tolerancia): i El,ni lo acusó de nada; que,por el contrario,muchas la impusieron un silencio tan grande, como el gallo mujeres lloraron por El lágrimas verdaderas que a las gallinas, para que no se quejen de la abyec­llamaron la atencion de aquel a quien no se puede cion a que las condena. engañar, i volviéndose ácia a ellas les dijo: "no Es de notar la gran diferencia del modo como Jloreis por mí, llorad por vosotras i por vuestros Dios, hecho hombre, trató a Ja mujer, i del modo hijos." como la trató el hombre Nlahoma. "¿Llorad por vosotras, i por vuestros hijos," les Jesus la amó i la defendió, i no la despreció, i la dijo? -¿ I cuántos significados se le pueden dar a esta hizo igual al hombre, i se la dió pen· compañera, i oraciot1? -¿les diria que 1lora5en la desgracia de le concedió una dignidad que al hombre le negó; tener ellas corazon, i los hombres sentidos? miP.ntras que 1 impo~tor la degradó, la humilló, Sí. Jesur.ri. to hablaba en parábolas, i esta es una la esclavizó i se la dió al varon como animal útil. de sus parábolas: llorad, porque el que debía ¡Ojalá que los hombres imitasen a Jesus, i no a ser vuestro compañero, vue .. tro -apoyo, vuestro es- Mahoma! poso, es i será vue tro verdugo. Lo que le debe la mujer a Je5us s incalculable! Diría el 1\tfesias: -¿Si el hombre fué capaz de Padres de familia, si quereis seguir a Jesus, uniof! crucificarme, de no compadecerse ni del dolor de la entre sí para educar el corazon de vue tros hijos, madre, ni del hijo; será estraño que no e campa· para que vuestras hijas no tengan la mi .. ma suerte dezca del dolor de su compañera? que las hijas del Oriente; pues si aquí no hai hare· Por la compasion que la Magdalena manifestó nes, sí hai sentido~, i miéntras estos sean los que por su pasion i porque le unjió la cabeza con per- se exalten, vuestras hijas serán desgraciadas, i vues­fume de nardo, la molestaron; i algunos de los tros hijos degradados. Llenos de ha tio correrán presentes, dice el Evanjelio, 'se irritaron interior· de placer en placer, o de disipacion en di ipacion, mente," i dijeron: "¿a qué fin desperdiciar ese no encontrando en ninguno de ellos sino remordi­perfume, siendo así que puede venderr.e en trescien· mientas i lágrimas. Es necesario que por la educa-tos denarios, i dar e e ta suma a lo pobres?" cion vosotros les hagais comprender que tienen Mas Jesus les dijo: "ipor qué la mole ... tais ?" alma i que la mision que Dios le dió, no fué la "En verdad os digo, que doquiera que se predi- que le dió al bruto. Educad el corazon de vuestros que este Evanjelio, en todo el mundo, se contará hiJOS i hareis mas por ellos i por vosotro~, que si tambien en memoria o alabanza de esta mujer lo les diéseis una grande ilu .. tracion; no es el hombre que acaba de hacer." ilustrarlo el que hace la felicidad de su familia, sino Jesus alaba a la mujer j en tanto que el hombre el educado en la moral. trata de acusarla i humillarla ante El; pero El DoLORES CALVO DE PIÑERES. confunde al hombre i defiende a la mujer: esta consideracion debe hacer conocer a la mujer su dignidad, i al hombre su inju ticia. Injusticia con­que desprecia a su compañera, i cuyos reflejos hie­ren sus sentidos i enervan su c01·azon; de,hojando la flor de sus ilusiones por su pue to se hace d - graciado, pues no se puede sembrar de ... gracias i cojer felicidad s. No se siembran peras para cojer uvas. Si el hom­bre siembra despre io, por la lei establecida por la naturaleza de cojer del fruto de la simiente ¿qué fruto cojerá • .••••.•••.• 1 Si s feo i se mira en un espejo ¿pm· ventura se cambiará su imájen en hermosa, solo porque está delante del cristal? no por c.ierto. No he sido yo la primera que ha dicho: que el único móvil de las acciones del hombre es la satisjac­cion de los sentidos. Mahoma lo comprendió así mejor que ningun otro, cuando fundó su secta, ha- BANCO DE L REPUBUC 81BUOTfiCA LU S- A"IC~l ARAN "~',.... ~ '··- GO - ,"f\,; - Pf""''r- - ,_ --.;-- .. El canto de la Sirena. BALADA. Y a e alza Ja luna De la cumbre del monte vecino; Su rostro divino Refleja en la mar. Mi Delio reposa En su barca, que envuelve la bruma, I ya puedo, cantando amorosa, Batiendo la e puma, Su sueño arrullar. ¡ Bendita la noche ! ¡ I benditos Jos tibios fulgores Del astro de amores, Que arjenta su sien ! Entre olas levanto Mi cabeza a su lumbre indecisa, l suspende, si entono mi canto, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BiBLIOTECA DE SEÑORITA . 51 Su vuelo la brisa, La mar su vaiven. l\Ii voz de irena Es Ja voz del arroyo i d 1 ave, Del aura üave Jimi ndo en la flor. R eposa, bien mio I mis ecos e cucha rjsueño; De tu barca la ondas desvío, Y o velo tu sueño, Soi tu ánj el de amor. . . . . . ................. . ........................ l\1i nombre fué Aurora, De mi padre la barca mi cuna; Mi ola fortuna Tu amor i la red. 1\Ii dicha inocente De mi lancha Jo varios azares, O contigo, soñando Ja mente, Perderme en los mares Del viento a merced. En rápida danza ¡ Cuántas veces! en esa ribera Mi planta lijera La arena grabó. El libre cabello De azabache flotaba en mi espalda; I la bri ... a besando mi cuello, Jugando en mi falda, De amor su piró. Mas ai ! del que fia De este mar que los astros refleja, Si incauto se aleja Bogando al azar : Si el ábrego ardiente En su vuelo los mares abarca, I las o las encrespan su frente, ¡ Adios de la barca, Que rueda en la mar ! Bramó la tormenta, Retemblaron la playa_i)a cumbre, Del rayo la lumbre La niebla rasgó. Es vano el lamento: Nadie escucha mi triste querella, Entre rocas, juguete del viento, Mi horca se estrella, Mi barca se hundió. Vagar sin ventura De la mar en el fondo es mi síno, Mi eterno destino Tu rumbo seguir. Tu leve barquilla Con mano in visible yo guío, Soi el jenio que sal va tu quilla: Si el viento al bajío La empuja a morir. Ignoro en mi arcano Si soi ánjel, mujer o sirena, Si mi alma enajena Placer o dolor. Tu vida es mi muerte, 1 aquí aguardo tu instante postrero, Mas salvarte doquier es mi suerte, 1 amansa el mar fiero Mi acento de amor. Del tiempo en la esfera, Cuando mire de Dios soberano La próvida mano Tu hora borrar; De arcánjel mi galas Ya veras como ti ndo en el cielo, I levanto tu aliento en mis alas, D jando en mi vuelo La tierra i la mar. ENRIQUE DE SAAVEDRA. La Música. IL La música en lo primeros siglos- Union de la música i la poe ía- emidioses músjcos de los griegos- De los pri­mero bardos - La llíada i lo. Odisea hacen mencion de música i de músico -·De Tbe~miro, Demodoco, Femio­Vacío en la hi toria de la mú ica- e Thaletas i ~us des­cubl imiento en música- Del otro Thaletas, tambien mú­sico- Arquíloco, su vida i compo iciones- Tineo- Ter­pandro- De cubre la anotacion musical ·- Contiendas mu­sicales en lo Juego olímpicos i píthicos - Primera separa­cion de la música i la poesía, En la primeras edades del mundo: la principal ocu pacion de los príncipes era la de apacentar sus rebaños, i divertir e con canta'res agrestes, acompa­ñado de rú tiros instrumentos. Con el lapso del tiempo, la música i la poe ... ía estendieron su influjo desde lo.::s campos ha~ta las ciudades, i se las em­pleaba en cantar los misterios de la relijion i las hazañas de los héroes. La denominacion de canto ,,. se aplicaba igualmente al músico i al poeta; porque no se escribía poema alguno que no se cantase, considerándose la música como compañera insepa­rable de Ja poesía. Se han mezclado tantas fábu­las con los primeros mú icos i poetas, que . hasta se ha Degado a dudar de la existencia de estos; i apé­nas debiéramos maravillarnos de que los ignoran­tes hubiesen deificado a personas a quienes veían capaces de producir en ellos sentimientos de espan­to, embeleso i admiracion de tal naturaleza, que les parecian inesplicables i superiores a todo huma­no poder. Los nombres de Chiron, Anfion, Orfeo, Lício i Museo nunca se olvidarán, aunque la tradicion ha­ya arrojado una luz tan dudosa en torno suyo. La lira de Orfeo, e pecialmente, h ermo!;eada con todas las bellezas de la ficcion i la poesía, se celebrará siempre como la lira que pudo acallar al Cerbero, suspender los tormentos del Tártaro, i aún hechizar a las torvas divinidades del infierno. Se su pone que la ocupacion de Jos primeros poe­tas i músicos de la Grecia se asemejaba a la de los ba1·dos entre los celtas i jermanos, i a la de los scalds entre los islandeses i escandinavos. Eran cantores que cantaban sus <>bras en las ciudades i los pala­ejes; se los trataba con respeto, i se los miraba co­mo inspirados. Tales fueron al principio los trovadores de Pro­venza i Langüedoc, i los cancioneros de otros países, i tal fué tambien Homero cuyos poemas son la prue­ba mas auténtica que existe, en los anales de la antigüedad, de los tiempos en que vivió i escribió. Siempre que en la Ilíada i la Odisea. se hace mencion de la música, es con e m bele~o i 1 los poe­tas i músicos que nombra Homero, se hallan en el rano-o de los bardos de la Grecia que florecieron en tied: po de la guerra de Troya. Los instrumentos que con mas frecuencia menciona, on la Jira, la flauta i el caramillo de cañas o syrinx. Los dos úl· timos son ciertamente de oríjen jipciaco: aunque los grjegos atribuían la invencion de ellos a sus di­vinidades. Parece que en el sitio de Troya aún no Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 52 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. conocían Ja trompeta; pues los primeros signos de bata1la en las anti g uas guerras eran antorchas en· ce ndidas, a las cuales suc edieron las conchas de caracoles que se tocaban como trompetas. No hai uno solo de todos los banquetes i fiestas públicas de 9- ue habl a Homero, en que no se encuentre música 1 un bardo. Todos sus héroes son músicos así como sus divinidades. Los d ele(J'ados de Ao-amenon a Aquiles o o Le hallaron mu ellemente divertido Con el son armonio so de su arpa, D el arpa bien labra da que viniera De la ve ncida T é bas, i de plata El marco pulidísimo tenia, I con la cual la cólera d el alma Lograba su a vizar, cantando en ella D e los h éro es i reyes las hazañas. I!omero llama a Tamyris, ''el que toca la cítara." Nació en Trá cia, i fu é hijo de Filamon ; pero ha­biendo desafiado a Jas musas a una prueba de ha­bilidad en la poesía i la música, ellas le privaron de la vista por presuntuoso . Se ha creído j eneralmente que en la persona de Demodo c(j) el ba?"do, a quien Homero introduce en - la Odisea, él qui o representarse a sí mismo; pero s ea de ello lo qu e f uere, é l atribuye el canto de De­modoco a la in spir ac ion, i le exalta hasta Ja cima de la gloria humana. R e preséntale teniendo un lugar distinguido e n la corte de Alcinoo, sentándose a la mesa del rei, i prece dido siempre de un heraldo. Tambie n m e nci ona Homero en té rminos de la mayor alabanza a F em io, que vivió en Itaca. La ven eracion en qu e eran tenidos Jos bardos, i el gus­to de los anti g uos p or la música, SE:' manifi estan suficientem e nte e n tocl os los e . critos d e Homero. Desde el tiempo de Homero hasta el de Safo bai casi un vacío tot a l en la literatura. Del período d e mas de cie n añüs, trancurridos entre Safo i Ana­creonte, nin g un as producciones litera1ias se han conservado ent eras; i luego, entre Anacreonte i Píndaro, hai otro vacío de cerca de una centuria. Vino d e .. pues un período de trescientos años du­rante los cu a l es a delantaron las artes gradualmente, i en que flor e cieron los mas grandes po etas trájicos, historiadores i filósofos de la Grecia. Desde Ja muer­te de Fídias hasta el tiempo de Alejandro el grande, continuaron las artes i Jas ciencias en estado de perfeccion, e inmediatamente despues comenzaron a declinar. En estos primeros siglos la poesla i la música estaban unidas de tal modo, que eran necesaria­mente músicos de profesion todos Jos bardos líricos, elejíacos i aun épicos. El primero de estos poetas­músicos de que se tiene noticia, de pu es de Homero i Hesíodo, fué Thaletas, natural de Creta. Platon i Plutarco están de acuerdo en celebrar su habili­dad así en la música como en la poesía, su voz cautivadora, i sus odas a las cuales daba vigor con la dulzura de sus melodías. El inventó las Pceans, i nuevas medidas en el verso así como los ritmos en la música. Los espar­tanos continuaron por largo tiempo cantando sus árias¡ i él fué el primero que compuso el hyporche­mes para la danza armada o militar. Esta era una especie de poesía, compuesta no solo para cantarse al son de flautas i cítaras, sino para bailurs al pro­pio tiempo. El término italiano baliata, el frances ball~e, el ingles hallad, i el castellano balata o ba· lada, tuvieron en lo antiguo la misma significacion, esto es, la de canto cuya melodía se d estinaba a regular el tiempo de una danza. Tambien hubo otro músico i po eta llamado Tha­letas, que vivió en Creta 673 años ántes de Cristo. D ecíase de él, que con la dulzura de su lira había libertado de la peste a los lacedemonios. Arquíloco nació como 6 6 años ánte::; de Cristo, e inventó la melodía dramática, qu e , en lenguaje moderno, podría denominarse 1·ecit a tiv o ajustado a estricta medida. Fué hijo de T elesicla s, pe rsona de alto mngo: i de la esclava Enisso, i nació en Páros. Habiendo entrado al ejército, despl egó mas lijereza que valor en el primer encuentro que tuvo con los enemigos, i perdiendo el escudo, es capó con la vi­da. "Es mas fácil, dijo él, "hac erse a un escudo nuevo que a una nueva exist encia," por lo cual per­dió su reputacion, i la hija de Lycambes, que le estaba prometida, no quiso admitirlo por esposo. Su vida no fué sino un t ejido de deshonra i l'esen­timiento, pues estaba en gu erra con el mundo, así como el mundo con él; i la rabia de A1·quíloco vino a ser una espresion proverbial. Provocar al satirista se comparaba a pisar una serpiente . El hizo muchos de scubrimientos útil es en la mú­sica, como por ejemplo, en la súbita transicion de un ritmo a otro de d i stin ta e s pecie, esto es, de tiem­po diferente; como del tiempo triplo al tiempo co­mun, lo que en la música antig_ua se llamaba, del ritmo yámbico al ritmo dactílico. Arquíloco era vencedor jeneralmente en los jue­gos píthicos, i, en los olímpicos, cantaba en pleno auditorio su famoso himno a Hércules, lo cual le procuraba la guirnalda de Ja victoria i el aplauso de toda la Grecia, donde su nombre se tenia en tan­ta ven eracion como el d e Homero. Tirteo, jen eral ateniense, adquirió gran celebri­dad por la composicion de cantos i árias militares, así como por la man e ra como los ejecutaba. Se dice de él, que inventó una nueva flauta militar, o clarín, a cuyo sonido animador atribuy eron los es­partanos su victoria sobre los mesenios, 685 años ántes de Cristo. Todos los escritores antiguos están de acuerdo en celebrar los talentos i de .. cu brimientos músicos de rrerpandro, que nació 671 años ántes de Cristo. Asegúrase que añadió tre s cuerda8 a la lira, o que fué, por lo ménos, el primero que introdujo en La­cedemon1a la lira de siete cuerdas. Tambien S6 dice que in ventó la anotacion, con la cual se conservó la melodía, que ántes dependiem de la memoria, o de la tradicion. Muchos niegan, sinembargo, el mérito de este invento a Terpandro, i Jo atribuyen a Pitágoras que vivió dos centurias despues. En los juegos olímpicos las contiendas musicales formaban la parte principal de las exhibiciones, i hasta el emperador Neron llegó a disputar en ellos el premio, eJ cual, podemos aventurarnos a cteer, se le concedía sin dificultad alguna. En los juegos píthicos, el premio se otorgaba al que habia escrito i cantado el mejor himno en ala· banza de A polo. Al terminarse la guerra o·risseana, propusiéronse premios por los Anfictiones, no sola­mente para aquel1os músicos que cantasen mejor acompañados de la cítara, lo cual era al principio la única contienda en los juegos pithicos, sino tam­bien para aquellos que cantasen mejor con acompa­ñamiento de flauta, e igualmente para los que eje­cutasen mejor en la flauta sola. Esta fué la primera separacion entre la música i la poesía. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 6

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 68

Por: | Fecha: 24/10/1897

, :fBisemanario ~olít icot jLiterario ~ lRoticioso ~~----~~------~~~----~~~. ~------~~~----~~~--------~ --~~~--------~~----~~~ AÑo l.- SERIE I lI. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLO~1 1:L\ i. do mill go U de Uctu bre de 1897. { NÚMERO 68 ~-+­D I REC'I'OH, Eo ua roo E s pin os a LÓ uzm án . AJ n I I~ISTn.ADon : Dirección telegráhca: B nca td.-.\pa r tado de correos núme ro 259· OFIC INA : Calle n ueva de F l nri fi n, número 360 A Y 360. Tt:l éfon o Si 6; COlST:DXCXOlSTES Sa ldd. á lu z todos los jue ve s y domin go~ . En ColomhiaJ !-:.usc ri pció n ad e la ntada ( 1')0 :1Ú lllcr os) .• • • . $ 4 .. Una 5>eri e (25 11 (lUl ~r':'IS) . • _ •• _ ..•• _ •.•• ____ l . • En el E xterior ( l OO mlme I O~) ._ . ________ ___ . ____ __ .0_- S ·· Una seri e ( 25 mí mer os) . __ _ _ .' __ . _ . __ _ - 0-' I 2 5 N úmero ~uel to , el día de la sal ida dél pl!r iódko. _. _ . __ - - _. - - 0 5 Núme ro atrasado . ____ _ .. '. _. '" . ___ .' ... . .... . .. ... . .. •• 10 Comu nicad o::;, co lumna .• _._ . . .. _ .. . ................ . .. 2 0 .- R emitidos. col un ma. - 0-· .. _ . .. . __ .. _. __ . __ ' . . - . - . __ • •. 15 _. Anuncios. formacomún .... . .. _. _ __ . . _._ . . ... . _ ... . . _ .... 0 1 1\ o se dcvue l v~n origina les. Los señ or es Agen tes tie ne n dcru.:.h o a l J O por 100 de lo que re· caude n. Cuan(lo:-, 11<\)':\ con tratado l a publicació n de UIl comulllcado, re­mitido . anuncio , t!lC. , no se devol verá su ,'a lor, ni parte de él, au n cuando ~ 11 d ueño res ueh'a lu co n trari o. Toda corresponde ncia debe d iri girse al Adm in b tril ll or. ~ Pagos adelantados. ITINFR. IRIO DE CORREOS PAciF1C(l . -] le ~a los lunes á las 4 p. m., y sale los Ill:lile , ~ l as 2 p. l1l. l :l1 cfm ;cudf1s.-IJa y dos e n c:1da mes : lI f"ga n t:l3 yel IS, y sa len el l o l' el 25 á las 6 a. m . OCCIDEi\TF. . -Llega los lunes i las JO a . m., y sale los Ill :Hlef' á las 3 p. m. • E llcolll ielldas .- Llega los días 14 6 J5 Y 25 , Y !\Rle en los días 6 y JS. T UDOESTE (Ambalema).- Llega los jueves ::\ las JO a . m., y sale los viernes á la s 3 p. m. OR I ENTE (CJrocué).- Llegan correOS 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen el JO, 20 Y 30. S UDEST E (M elgar). Ll ega los j ueves á las 4 p. m. , y .. le los viernes á las 2 p. m. A TLÁ NTlco.-Llega á Bo go tá los días 5, 11 , 23 Y 2 9 de cada mes. y sale en los días l el li lll t" l! ari o del seño r R ock woo l Call e 1 2, u tÍ mero l -r-;, l"lme r pi . cautinlr el cora­zón de los colombianos; otro, en fin, había de implantar esa pol ¡tica it pan ~r agua, con que ha soltado el General! Pero eso no importa; los 110mbres son mero,::; acciden­tes cuando se trata ele la sah-acic'JI1 de los pueblos; y eA segnro que el Gencral V é­lez sonreid de placer cuanclo yea corona­da su obra por aq llellos mismos contra quienes fulminaba sus rayos desde Amalfi. Siemprc hemos abonado al General Vélez la buena voluntad, ya que la fortu­na no ha elado lugar para que le abone­mos las buenas obras, y hoy más quc nun­ca admiramos su patriotismo, puesto que, arrojando las muletas, rompiendo sus pro­gramas y sacudiendo el poho que el tiempo había acumnlarlo sobre él, se pre­senta en esta capital como hombre nueyo, nos permite mirarlo y admirarlo de cerea, y se pone personalmente, con el grado de Capitán, á la cabeza de numerosa falange de buenos y de arrepcntidos. Entre estos últimos hay muchos cuyas reputaciones fueron hechas pedazos para leyantar sobre sus ruinas la del General, y juzgamos que si pasó por sobre ellos el hisopo que todo lo borra, pronto llegará el tiempo de las rcparaciones, tales como las q ne se (laben al Tesoro público y al propietario de El He1'aldo. El ponenir nos guarda estnpen­das sorpresas! El General Yélez debe permanecer cntre nosotros indefinidamente, por lo me­nos hasta que el tiempo haya consolidado la honradez, la seriedad y las ideas de algunos dc sns nue\'os amigos. Por de con­tado qlle si el General no rleyuelye las honras que él ó sns representantes quita­l' 0n, cometería una notoria injusticia. )II\R'l'Íx PAZ. Er, la Pila Chiquita, ó sea al extreno del camellón de San Victorino, el doctor J ,leras, que tenía en aquel punto su colegio, se acercó al Presidente y le pronunció un vehemen· te oiscurso. Copiamos las siguientes expresiones de dicha arenga congruentes con las opiniones que antes hemos emi­tido sobre el renombrado educaclonista : " i llustre ciudadano! Aquí tenéis el plantel de educa· ción que cultivo hace) a algunos años, con el esmero de un padre y los cuidados de un patriota; y entre estos niños que os presento se hallan muchos de los renuevos de los próceres de la inclependencia y de los mártires de la liber­tad. Convencido de que la virtud es el elemento vital de las Repúblicas, yo he procurado, señor, inculcar en sus tiernas almas los sanos principios religiosos libres de fana­tismo y de superstición; porque los principios religiosos son la base de la moral que sostiene la civilización moder­na. Es la virtud, seflOr, es la virtud la que debe gerr.linar en estas '11m .• , inocentes para provecho y gloria de la de­mocracia, el ( hjelo primordial oe mis desvelos; porque es con ella solamente como podrán defender la independencia de la patria, y servir dignamente á la causa santa de la li­bertad !" i\l doctor Lleras, como Alcalde Parroquial de Bogotá en el año de 183+, le tocó intervenir, desgraciadamente, en sacar ele la ciudad á la "eílOra Manuela Sáenz, á quien des­oe el lunes 1 [ de Enero del aiio dicho dio la orden verbal­mente, acompañado de un Agente de Policía y de una es­colta de diez hombres, mandada por el Teniente Dionisia Obando con ocho presidiarios que llevaban una silla de manos. . . . . Rehusó la señora Sáenz obedecer la orden del señor Lleras y hasta le amenazó con que le daría un pisto­letazo si insistía; llegó á decir que matarfa al primero que se acercase. - . . . No hubo fo rma de obligarla. R eiterada la orJen por autoridad superior, torn ó á resistirla, amenazanno á los sol. CA RLOS HOLGUIN Hace un mes- el 18 de Septiembre- fue el ter­cer aniversario de! fallecimiento del doctor Rafael Núñez; y ayer-19 de Octubre- cumplió también t res años de haber pasado á mundo mejor el doctor Carlos Holguín. Esos dos eminentes hombres públi­cos, jefes del nacionalismo, á quienes unió en vida sincera amistad personal y estrecha comunidad de ideas políticas, bajaron casi á un tiempo al sepulcro. En sus últimos días, ambos sintieron en su espíritu l~s amarguras del desengaño, bien que compensadas p3r la satisfacción de haber sido factores de p rimer orden en la tarea de salvar el país de la anarquía y acaso de un retroceso á la barbarie. Deber patriótico es rendir á su memoria homenaje de reconocimiento, tributo de admiración y respeto. Cuando e! futuro historiador de Colombia haya de juzgar la benéfica obra de la Regeneración, le bas­tará, para apreciarla con imparcialidad y acierto, ha­cer justicia á la altísima inteligencia, rectitud de pro­pósitos y casi portentosos esfuerzos de Rafael N úñez, Carlos lIolguín y !\liguel l\ntonio Caro. Ntíñez y IIolguín pertcnecen ya <:l pasado; y Caro continúa defendiendo con valor y firmeza el partido glorioso y el régimen constitucional de que es uno de los prin­cipales fundadorcs, régimen y partido que aquellos dos compañcros suyos dejaron al morir confiados á sus extraordinarios talentos, ;í su .ontereza de carácter y á su indisputable autoridad moraL Alg.ín notable escritor ha dicho quc la historia ·de las naciones es en dcfinitiva la biografía dc sus grandes hombres. La afirmación e3 exacta; porque, aun en los países civilizados, donde la genuina opinión pública funciona con amplitud, lib rc de pasiones sal­vajes y de hidrofobia imbécil, toca sicmpre-por pro­videncial designio sin duda-á un escaso número de escogidos, crear, por decirlo así, los acontecimicntos, Ó. cuando menos, encauzarlos y dirigirlos. Según Emerson, las mismas grandes revoluciones, si bien latentes por tiempo indefinido en el seno de las so­ciedades, tienen origen en el cerebro de UII solo hombre. En política especialmentc, e! fenómeno sc ofrece diariamente á la vista de todo,>. Los hombres de ge- 1110, sea que procedan por inspiración cristiana y crean con Bossuet que " el hombre se agita y Dios lo con­duce,". sea quc sc dejen arrastrar por tentación dia­bólica y miren con Víctor Hugo en todo trascenden­tal acto humano la intervención de "lo deconocido," simprc influyen con su pensamiento ó su acción en la suerte de los pueblos. De ahí que en determinadas re­g iones la civilización, considerada en el punto de vis­ta moral, avance ó rotroceda, segtín el criterio, b ueno ó pervcrso, que predomine en el espíritu de los con­ductores políticos. Débese á Gládstone y á Disracli la modificación sufrida en los últimos cincuenta años por los dos gran­des partidos ingleses. El primero fue convencido tory al principio de su carrera; pero pasó luégo á ser agente principal en la transformación de los aristo­cráticos wltigs en liberales democráticos. El segundo, por el contrario, comenzó como wlll~t; considerando "hipocresía organiz~da"-orgalli.:;cd Il)'jocrisy-á todo gobierno conservador, y se convirtió más tarde en educador del partido tory, "partido imbécil"-stltjid party-según la calificación de Stuart 1\lill, citada por Mac Carthy. La labor dc esos dos grandcs hombres de Estado fue seria y prolongada; y precisamente por esto, en los anales de la Gran Bretaiía, durante el dados con un puñal, el 'lue afortunadamente pudieron arre­batárselo, sacándola luégo á la fuerza en una silla de ma· nos. Tal severa medida se tom" porque en ese tiempo se decía que la casa ele esa señora era el punto de reunión ele los desafectos al Gobierno, y que era allí en donde se recor­daba con entusiasmo el bllm tiemjo de la dominación del difunto tirano (Bolívar). El Cachaco tic Bogotá, periódico redactado por el doctor Florentino González y por el rloc­tor Lorenzo M. Lleras, decía: "Esta mujer ha dado mu­chos días de inquietud á esta ciudad, se ha burlarlo de las autoridades; y sería bueno que se le hiciese entender que ya pasó el tiempo (le hacer más cosas." y cumplida la orden añadía : "Agotáronse los medios severos; era preciso 'lue la orden se cumpliese; y los soldarlos la tomaron entonces y la pusieron en la silla de manos, en CJue hubo que lle·,arla, porque resistió absolutamente á montar á caballu. ¿ Creen ustedes que podía haberse hecho otra cosa? ¿ D'~ i\lanuela debía ([uedarse en su casa; porqué resistía con sable y pu- 11al á las autoridades? ¿Porqué no CJuería salir ele entre su cama? Considérese bien todo esto, y se conocerá que de­bió hacerse lo que se hil.O, no precisamente para que ella entienda que debe obedecer á los funcionarios públicos, sino para que tocios los granadinos sepan que no puerlen burlarse de sus disposiciones. N o den ustedes oídos ;\ los ecos dese/ltollados tle viles jasiolles, que se repiten entre los enemigos riel Gobierno, y enajenan los corazones de la gente incauta y sencilla." Bien elocuentes son las palabras que el 9 del mes de Diciembre de 1848 consagró el periódico El Día, en alabanza del Insti tuto del doctor Lleras. Transcribiremos el primer aparte de ese conceptuoso editorial, que revela que­se hacía justicia al Director: ( COlltinuará). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. último medio siglo, figuran sus nombres de un modo prominente. Sucede, además, que, por un sentimiento de simple decoro nacional, los ingleses sin excepción veneran á Mr. Gládstone, y no hay entre ellos quien no estime en alto grado la memoria de Disraeli. Conocedor e! doctor NÚllez de 105 males que mantenían el país en agonía, y por espíritu de justicia, inició la Regeneración; mas para poner ésta en prác­tica tuvo que vencer grandes pr<;:ocllpaciones ciel an­tiguo liberalismo, y atraer de su lado los hombres pensadores del viejo partido conservador. Por su parte, los sellores Holguín y Caro comprend ieron todo el alcance de la reforma aludida, y fueron los prime­ros en esforzarse por "educar su partido" y remo­ver obstáculos, al parecer insuperables, que se opo­rlÍan á la conciliación y avenimiento con el liberalis­mo independiente, no menos que al milagro de la re­surrección de los muertos. Sin la fecunda y persistente cooperación de ellos, bien puede asegurarse que aún existiría la Constitución de ¡ 863, ó habría desapareci­do á medias, en tanto que el conscrvatismo histórico, invocado actualmente por una oposición desmallada, tendría todas las apariencias de anémico agonizante organismo. D. Carlos Holguín contribuyó en primera línea á redimir el antigllo partido conservador de la servi­dumbre política, así como también á salv~r el país de un régimen anárquico, y por ello los nacionalistas de­benH's recordarlo con orgullo patrio. Al recontarlo en la lista de nuestros grandes servidores públicos, podemos aplicarle las siguientes líneas del doctor N ú­iiez, escritas en 1883, con motivo de la muerte de Gambetta: "Tuvo que soportar el fuego de las filas contra­rias, y que defenderse también de los disparos direc­tos é indirectos que contra su autoridad y su nombre estallaban en el ejército de sus conmilitones. La his· toria de Gambetta no fue en esto sino la reproducción de la historia de todos los creadores de alguna cosa trascendental ó siquiera importante. A linos se les administra la copa envenenada; á otros se les destie­rra; á otros se les suscitan embarazos para que en­cuentren oprobiosa caída el) vez de gloriosa ascen­sión; á los más se les persigue con el ultraje y la ca­lumnia; )' frecuentemente la ingratitud es el primer lote que á todos se adjudica. La nueva creación traza, sin embargo, 'u camino, y en el curso de los t iempos, días, allos ó siglos, la corona de espinas se transforma virtualmente en lau rel." (De El .VacioJlalista). ALGO DE TEATROS El miércoles en el Colón, y á beneficio de la sim­pática seiiora Quiiiones, pliSO en escena la Compaiiía Chaves, por tercera vez en esta temporada, El Rey q/le rabió, y el jueves nos dio en el Municipal, la com­paiiía Azzali, la primera representación del Trovador; anoche debió repetirse Afascota en aquel teatro, y darse en éste la ópera FallSto. Este ha sido, pues, el to­tai artístico de la semana, y en verdad que no ha sido poco ni malo. El Tro'i!ador flle un nuevo y brillante triunfo para la compañía lírica, y en especial, como era mltu­ral, para el Pacini y para el Betti, y e~o que éste sólo tuvo tres días para prepararse y q lIe empezó su parte con cierto miedo que hizo temer al público otro de­sastre tenoril; y El Re)' que mbió estuvo á la altura de lo mejor que nos ha dado e! sellar Vanegas y sa­tisfizo al numeroso público que fue á aplaudir á la Quiiiones en su noche de gala, de la cual guardará gratos recuerdos la simpática artista, pues halló su camino regado de flores y pudo apreciar el cariño que le tiene el público y el agrado con que la ve trabajar. N o haremos resella más detallada de estos espec­táculos y dejamos para la próxima vez nuestra revis­ta del n'ovador, porque queremos destinar el espacio de que disponemos hoy en BOGOTÁ para mostrar á nuestros lectores los esfuerzos dignos de todo aplauso que ha hecho el señor Esguerra. Ministro de Hacien­da, para organizar más y mejor el Teatro Colón, y darles cuenta de que por Resolución ministerial dic­tada en estos últimos días, se han atendido las in­dicaciones de la prensa en el particular, y se ha creado, como lo veníamos pidiendo, y se acostumbra en todo centro culto, una Administración especial del teatro, que atienda, en beneficio del público, á la con­servación del edificio y á la buena marcha de los es­pectáculos que se den en él y que ojalá, y es lo úni­co que falta, sean de ópera italiana. E l Administrador tiene á sus órdenes un celador jef;;- de la tramoya, con dos ayudantes, para que cui­den y aseen el edificio y manejen telones y decoraciones en día de función; un mecánico director de la Planta Eléctrica, con cinco operarios, y no son pocos, para la producción de la luz y su servicio en donde sea más necesario y en pr0porción á la actual capacidad de la Planta, que escasea ya por el natural deterioro que ha sufrido en seis allos de uso; y un portero, que en tiempos normales sólo dejará entrar al teatro á los ((r)30GOTAJJ-OcL-ubre 24- de 1897. empleados en él y á los empresarios á quienes se lo ceda el Gobierno y que están sometidos de hecho á las órdenes é instrucciones del Administrador como representante del Gobierno. ron estos elementos, así central izados, es claro que la marcha de nuestro gran Teatro será cada día más regular y que debe cesar todo temor de que se descuiden en lo mínimo, ni el edificio mismo con t030S sus accesorios, ni la comodidad y la cultura que los espectadores deban hallar en toda función pública res­petable; y esto será ahora así con tanto mayor razón cuanto que el señor Ministro de Hacienda ha ten' 'o el buen tino de nombrar Administrad or, ad-ltOllol:!íll, del teatro, al señor D. Alberto Borda, ingeniero edu­cado en la clásica tierra del arte, y doblemente apto, por lo mismo, para apreciar cuanto exija la con­servación y embellecimiento del edificio y cuanto sea necesario para que las represc:ntaciones teatrales co­rrespondan mejor cada día á nuestras aspiraciones de ciudad civilizada. El seiior Administrador dictará pronto, si es que ya no ha dictado, el reglamento interno del teatro, y para él nos permitimos encarecerle especialmente el servicio de policía, de modo que no volvamos ú ver, como vimos el miércoles último, que desciende desde el Paraíso y sobre el ptÍblico de platea, un cigarrillo encendido, ni otras menudencias aún más desagrada­bles. Severidad, seiior Administrador, severidad, pues es fuerza civilizarnos aun cuando hayan de civilizar­nos á la fuerza I PLAclllo. MEJORAS MATERIALES Señor Ingeniero ~fu"1icipal. Bien sabemos lo complicado de sus muchos que­haceres y los activos esfuerzos que hace usted por atenderlos debidamente, y sin embargo, no podemos resistir al deseo de contarle todo lo que vimos en un viaje reciente á Chapinero, y que puede ser útil para aumentarle aquéllos y hacerle redoblar éstos. Esto fue el jueves pasado; llovía á chuzos, como suele decirse, y del cerro bajaban torrentes de agua que por fuerza habían de llegar al llano, atravesando la carretera y la línea del tranvía y arrollando cuanto obstáculo hallaran á su paso. El primero de ellos, ó el que primero vimos, se despeñaba violento sobre la plazueLt de la Ciudad Ciqra, esa l1ut:stra Certe de los l\Iilagros quc bien conoce la policía, en busca de su cauce natural, que antes estaba cubierto y que ahora se ve allí destapado en previsión de crecientes seme­jantes y para dejar el agua á su gusto, ya que no hay autoridad que sepa encauzarla. En efecto, el zanjón actual, alcantarilla antes, se lienó en un santiamén con las piedras y la arrna que arrastraba el torrente, y éste, ya fuera de madre, y ha'lta de padre, echó por donde pud" é inundó por completo las tiendas de esa fábri­~ a de velas y jabón que fue enantes la ponderada ven­ta del Sargmto Prieto. Imponente era el caso y hasta agradable de ver' por ia rtcuc:osidad con que los sellares agentes, con el calzón á media pierna y desprovistos de su espadín y demás insigni?s menos bélicas, ayudaban á las buenas gentes de las tiendas á salvar de la catástrofe sus mueble" ensereS y títiles de trabajo. La autoridad, representada por los policiales, trataba de remediar el dalla que no supo impedir! Un poco más adelante, nuevos torrentes bajaban con igual violencia de! cerro, pero poco daño hicieron, porque no había á su paso tiendas que inundar ni gentes infelices que acabar de arruinar. En todo esto, estimado sellor Ingeniero, hay algo que precisa corregir, y como usted es el palla de lágrimas en casos semejantes, á usted nos dirigimos para que vea el modo de lograr que no se repitan escenas semejantes. Es necesario que las aguas, aun en época de grandes crecientes, tengan curso fácil y seguro, y para esto debe abrírseles un cauce recto, del cerro al llano, sin curvas ni retrocesos, con alcan­tarillas al través de los caminos y con entrada directa sobre los p redios bajos que, gústeles ó no á sus due­iios, es fuerza las reciban sin obstáculos de ninguna clase. Ya que por los caminos de Chapinero andamos, buena será la ocasión para hacer notar que adelante de La Pradera hay una construcción que avanza so­bre el camino más de lo mandado y que sólo debe permitirse si quien la acomete tiene para ello e! per­miso del caso. J OSELfN. ([o\:nspon.clcnci.(~ ni Ill":.te, tomaron las de Villadiego, y quién sabe cuále. mis '1"<:' la policía aún no. ha lograrlo averi­guar. Antes d~ e,to suced ió el caso que otro caballero dejó su macho á pastaje en el potrero más seguro del Puente del Común, y r.uando fue á tomarlo para regresar á su tie na, se encontró con qlle el macho no parecía, ni pareció jamás, en un potrero bien cercado}' cuya puerta se man­tiene siempre cerrada con ll ave. Dio el rlenuncio en Chía, en donde incesantemente reciben otros semejantes, dirigió telegramas, puso aviso en los periódicos y .. _. en fin, gastó un poco de dinero el' buscar su animal, y é.>te está hoy tan perdido como si tal cosa. Parece que en el Puente hay ne­gociall/ es en bestias que las consiguen con sólo tomarlas donde las hallan y que las envían á vender á Casan are, donde nadie ha de ir á reclamarlas .. _. Bueno puede ser el negocito, pero ya era tiempo de que la autondad vicra 1. :"io de evitarlo. Chislues.-El Correo Nacioll''¡ de antier trae un suelto titulado Clúsllles llacionalistas, y que sin duda res­ponde al suelto que [Jublicámos en el número 66 de BOGO­TÁ, titulado "_'1 UIW,\ coz." Lea, seiior colega, el suelto en cuestión, y verá que se dice alli que los gritos de "La llora /lega de /lit 2S de Septiembre . ... deJI la ,JI·dCI/ . . __ )' elltro de primero á Rzla­cio _ ... " fueron proferidos despllés riel banq uete ofrecido al señor General Vélez, y naturalmente efectos del espumoso champagne en cabezas débiles al exponerse á la acción del frío sereno de la madrugada. Esta fantochada nclícula tuvo lugar en la calle, y dos caballeros respetables que nos merecen entero crédito están listos á comprobar la veracidad elel hecho á cualquier perso­na que se crea interesada en el asunto. Y nos permitimos concl uír con las frases dcl colega: "La mentira es uno de los medios de imposición de las ma­las causas." Núñez y la Reo·eneraci6n.- Recomendamos la lectura de estc intcle;;':1nte folleto, i los que duden: del conservatismo hist6rico dd señor D. Carlos Calderón Reyes. Ratm·os.-EI señor]). Librado Sin"hez, de Zipa­quid, ha sido \'íctima de uno de estos Ú7'OS, que acostum­bran ir á los hoteles tarde de 1" noche á pedir posada, y los dueiios de dios no tienen inconveniente en proporcionársela en alguno de los aposentos en donde ro. duermen otros hués­pedes, cuyas cartera" relojes, etc. etc., c¡cedan á disposi­ción del primer bellaco que, aprovechando tan propicia ocasión, nl:ldrllg~\ r ~e Tnarc.:ha annado de una cartera con S 200 Ó más. Deploramos e! robo que ha sufrido el sef.or Sánchez, y excitamos á la Policía para que obligue á los empresarios de hoteles y casas de asistencia, eviten que los viajeros que vienen á la capital sean escamoteados de manera tan ver­gonzosa. l..lax\ cclaclcs CANC/ON CUND/NAMARQUESA Detesta en este pueblo á los señores Liberales: si se alzan á mayores, Paliza les propina; y á la vez como sabios los reputa Y servil homenaje les tributa En puntos de doctrina. Que algún pedazo de alcornoque grite: "Ha muerto la República !" él repite: "La República ha muerto." Que un incógnito escriba: "Están fCJbando! Esto es absolutismo! Esto es nefando!" Y él dice: "Cierto, cierto." Se va á la capital, otro lo arrea, Firma lo que le ponen, aunque sea La mayor herejía; y vuelve á este lugar con instrucciones De regar que dominan los masones, Que hay mucha picardía! Tiene armitas guardadas. Al oído Le dicen que en defensa del partido Prevenidas las tenga: La fecha, ya le avisarán; el grito, "iAbajo Melo!" Y danle por escrito Una bonita arenga. Salud, incorruptibles caracteres, Almas puras! Cumplid vuestros deberes Engatusando á muchos; Probad que bajo máscara cristiana, En practicar la regla volteriana ::Ilás que nadie sois duchos. Cebad, oh santos! vuestro encono fiero. Venga el desastre! El pobre ex-guerrillero Que á ciegas ejecuta Lo que ordenáis, aguantará el azote, Y exclamará, atollado hasta el cogote: "l\Ialhaya la 7'endltta.''' El buen conservador, por el contrario, N o es torpe, no es soberbio, no es voltario; Está con el Gobierno; N o anda esparciendo envenenadas frases, No es maldiciente, ni firmón de BASES, Porque teme el infierno. -------------:--- IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 68

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 15

Por: | Fecha: 10/04/1858

• ANo 1. Bogotá, 10 de abril de 1858. NUM. 15. Fe de erratas. Hasta ci erto punto es una d e~g racia, a lo m é nos para n oso tros los p eriodistas lite rarios, e l vivir, o tncjor dicho, el escribir e n un pais conlo e l u es tro, tap ll e no de sabios, de fil ógofos i escelentes hablis­tas; porque nunca hai nada nuevo que decir a jentes tan eruditas, qu e se lo saben todo, que lo cen­suran todo, i para quienes el prece pto de niJ¿il mi· rari es de cotidiana aplicacion. Supónganse que uno de tantos infe lices de los que han nacido ignorantes, i que tal e s se han que­dado apesar de los buenos ratos que suelen consa­grar al estudio; sup ó nga~e, decitnos, qu e uno d e esos ha encontrado en sus lecturas de los clásicos españoles, que alguno de entre los mas céle bres del tiempo de Cárlos III l1a incurrido en la falta de dar a la voz se1¡doJ la acepcion de fuert e, i de usarla en el singular ; i que lo mismo ha hecho el Padre Isla ''que en materia de lenguaje no es autoridad despreciable." Supóngase que ~l mismo ignorante, continuando sus lecturas, halla no solo que el grue­so de los literatos neo-granadinos, cuando llega a emplear dicha voz semlos, es en la rnisma errada sig­nificaclon de fuertes, si no que tambien los diccio­narios castellanos que mas lujosarn e nte encuad e r­nados nos mandan los libreros franc eses, han pro­hijado la innovacion en el uso de esa palabra; innovacion que ''ha nacido visiblemente de no ha· berse entendido lo que significaba el nutneral sen­dos en los buenos ti e mpos del castellano, i que es de aquellas que empobrecen las lenguas.'' Supón­gase ademas que el susodicho ignorante da al fin con una obra respetable bajo todos respectos, obra rara en el pais, obra desconocida a los literatos de fonda, obra que quizas no han oi .do nombrar los poetas de los portales, en la cual se esplica la ver­dadera acepcion del vocablo sendos, i se dan reglas para su uso acertado ; i supóngase, por último, que ella cita el cansa bid o ignorante en parte correspon­diente en un artículo deje de erratas, escrito para sus compañeros los ignorantes en la BIBLIOTECA DE SEÑORITAS. Qué resultará 1 Lo que resultó efectivamente; que uno de los filólogos por intencion, uno de los que se han dedicado a criticar despues de desgra­ciados esfuerzos por producir, uno de aquellos de nihil mirare, toma el papel donde prime ro puede hacerlo sin comprarlo, se compone los anteojos, se acaricia la calva, hace que Jee i esc lama indignado: Vaya! qué simpleza t qué indignidad! Salir ahora dándonos lecciones de l enguaje como si fuéramos escuelantes! i Quién ignora, quién confunde el sig­nificado de la voz sendos! ¡ Vaya un papelucho mi­serable la tal BJBLIOTECA ! Con todo, el pecado mortal de este pobre perió­dico solo ha consistido en ol viaarse de que entre nosotros nada hai que advertir; porque nuestros cri­ticastros todo Jo entienden i lo saben todo. Mas como entr~ nuestras suscritoras puede ha­ber alguna que no se ar1 ·ebiate a la opinion del li­terato de los anteojos i la cal va, es nuestro intento agregar hoi algunas observaciones a las que ensa-yamos en la fe de erratas 8el número 9. Qué obser• vaciones 1 !Jas que de suyo nos vayan sujiriendo los disparates que escribimos. I sea ahora la pri­mera el arrebiate mondo i lirondo que d ejamos estampado. Entre nosotros no hai quien no se arrebiate, por lo m e nos de palabra, a algo de lo que ve u oye. Lo mismo creemos que sucede en todas partes. Pero i qué es arrebiatarse? Será, sin duda, 'ra bi-atarse; lo cual aunque sea un poco duro de significado i un n1ucho trabajoso de esplicarse decentemente, no pu e de negarse que tiene sentido. Atarse al rabo es es una cosa mui fea, pero es una espresion clara; i aunque hacen mal, mui ma1, los que se rabiatan, todavía hacen peor l os que se ar.rebiatan; porque estos a la indignidad del hecho, agregan la barbari­dad d el dicho. Esto de mencionar nosotros el rabo p0r la in pres­cindible necesidad que teniamos de nombrarlo, para impedir que algunos se sigan rabiatando al arre­biatamiento de otros, va a valernos amargas censu­ras, no obstante que hemos procedido con la mejor bu ena fe. Lo que hai es que en todo somos desgra­ciados, i ahí lo está den1ostrando esa mejor bu,ena fe qu e hemos aprendido no sabemos de quié n. Real­mente hablando, no hai ni puede haber n1as que una fe; pero supuesto que por un puro,o mas bien impuro juego de lenguaje, admitimos una fe buena i otra mala, cuando querarnos exajerar la bondad de de una esasfts,digamos que es la mejor fe; pues, sien­do 1n ejo1· equivalent e a mas bueno, la 1nejor blJ,ena fe equivale a la mas bu ena fe; espresion que tiene de malo todo Jo que resuena de bueno. Correjimos, en consecuencia, nuestra frase advirtiendo que tanto en lo del rabo, al cual no falta quien diga que se ata, como en cuanto a lo demas, nosotros procede· mos con la mejor fe al señalar un error en que m u· chos incurrimos. " El injrasc1·ito tam bien suele inc urrir e n ese error," dirá al llegar aquí algun lector de los que no se creen sabios; i por cierto que no Jo sera si, a imitacion de n1as de cuatro a quienes nosotros he­mos oido, se designa a sí mismo, hablando, con el nombre de infrascrito, que quiete decir escrito deba-jo; definicion que reasume las fuertes razones que hai para prohibir al que está hablando de 11alabra designarse cotno infrascTÍto. · Pero confesemos que tambien a nosotros nos pro­hibiria la policía litera ria, si la hubiera, el que es­cribiéramos reasurnir; porque no trazamos dos ltneas sin cotneter mil errores. Con efecto, quisimos decir que Ja definicion de la palabra inft·ascrito reunía o con tenia en sí todas las razones que había para que ninguno la empleara verbalmente con rclacion a si mismo; i lo que dijimos fué que esa voz 1.:olvia a toma1· todas esas razones; puesto que dijimos rea­sume i no 1·esunte. Claro está, dirá en este pasaje, el sabio de la calva, que reasumir es volver a aju· • • • 1 111/tr, 1 que 'resunt?/r es presentar en 'resu?nen ; pero eso no lo saben muchos; o si lo saben, se les olvida; pues el h eclio es que dicen frecuente tnente que tal o cual cosa reasum e , cuando no ha ce 1nas que re ­sumir. I mas claro es que si todos fuéramos calvos • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 tl8 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. i sabios, ninguna necesidad habria de escribir las necedades que resume i reasutne la Biblioteca. Empezamos este artículo desde ántes de ayer i lo acabamos hasta hoi, tal es el cuidado con que lo lo hemos escrito con el fin de no cometer falta para cuya reparacion se nos pida la poca sangre que nos palpita en las venas, como dijo el otro. 1 adviértase que errando hemos dicho ántes de ayer, hemos que­rido significar antier; lo que ciertamente no es lo mismo, porque ántes de ayer es en cualquier tiempo anterior al de ayer; miéntras que antier es el dia que inmediatamente precedió al de ayer, pero lo dejamos así para notar otra de las erratas cuya fe estamos dando, como los escribanos, sin tenerla no- • • 1 • &otros mismos. · La Pluma. tQué tienes esta noche, pluma mia, Que haces, en vez de letras, garabatos 1 i Por qué estás hoi en escribí r tardía Si fuiste dócil siempre a mis mandatos~ Mas, ya sé la razon de tu porfía j Es que somos los hombres mui ingratos, Es que yo soi contigo indiferente, I a tí te quiero blanda i complaciente. Tú me has visto llegar desaforado, Sentarme en esta silla pobre i vieja, El tintero mover de uno a otro lado, .Rascarme ya la frente, ya la oreja, 1 1 u ego parir co pJ as, inspirado, Como pare conejos la coneja; Pero no has Yi5to nunca que me lance Para tí a componer ni un mal romance. Es un atroz delito, es una mancha, Que empañará lo blanco de mis ojos, Si es que no tienes tú la manga ancha I me absuelves, calmando tus enojos; 1 hallaré en tu favor con tal parola Que vas de puro gusto a escribir sola. Feliz i oculta en el revuelto mazo Yacías ántes en lujosa tienda, Temiendo que llegara el triste plazo De dar la despedida a tu vivienda. Al fin el dueño sobre tí stf brazo. Tendió una tarde al revisar su hacienda, 1 tú, cual un conspirador cojido, Esclamaste furiosa: "Me han vendido!" Sí, te vendieron, i i por cuatro ochavos! Lo cual no debió nunca entristecerte; Tambien en Navidad se venden pavos, 1 los condenan, sin razon, a muerte; 1 se venden tam bien hombres esclavos, Que acaso envidian tu llorada sHerte, I lo que es mas aún, se vende todo En este mundo de n1iseria i lodo! Y o, pluma, te compré: yo del risueiio 1 cótnodo bazar en que dormias Sacarte quise con tenaz empeño 1 traerte a sufrir mil averías. Perdiste en el local, perdiste en dueño 1 perdiste en placeres i alegrías, Pues has venido, por tu suerte zurda, A habitar un rincon de una zahurda. 1 no vin1ste a reposar tranquila Sino a continuo i áspero trabajo, Porque apénas entraste, hecho un Atila, Te d.í una puñalada, te dí un tajo; ) Luego te bauticé en la negra pila 1 negra te quedaste por debajo; Mas tu hertnosura i tu virtud abona La rizada i blanquísima corona. 1 desde entónces, sin motivo, presa Jimes en soledad bajo mi techo~ Sobresaliendo en Ja intrincada mesa O hallando entre algodones dulce lecho, Hasta que en el papel grabas apriesa Los secretos que robas a mi pecho; I yo te ausílio i te conduzco uf~no Como una tierna niña, de la mano. 1 aquí los dos nos entendemos solos I nos reitnos de la innoble facha De este n1undo ruin, juego de bolos, Que cada cual a su placer despacha; Y o escribiendo así en verso protocolos Cumplo con rni mision de poca lacha, Tú con la tuya cumples, ignorante De que ejerces mision mui importante. Que si no te doi yo importancia suma Por ser un poetilla volandero Te la hiciera crecer como la espuma La mano de un Virjilio o de un Hotnero : !\'las vale el cañon débil de una pluma Que el terrible cañon del artillero: Arde en este la ruda violencia ; Pero brilla en aquel Ja intelijencia . Sin Homero los héroes trolanos Hubieran con su Troya perecido: Los jenerales griegos i romano~ Por 1,ácito i Cornelio se han lucido i Las luchas entre moros i cristianos El Romancero Jas robó al olvido, Probando que una pluma bien cortada Vale mas que mil cortes de una espada. Si la espada sujeta las naciones. La pluma las gobierna i las dir1je; Si la espada las libra de ladrones, La pluma las costumbres Jes corrije: Si la espada conquista mil rejiones, La pluma borra el mal que Jas aflije; Si la espada, en fin, venga sus agravios: Les da la pluma su plantel de sabios! Quién no debe a la pluma un beneficio '! Quién su necesidad rebaja o niega~ Todos la necesitan _en su oficio ; El bien que ella produce a todos llega: La tiene el poderoso a su servicio Por contar los millones que entalega, 1 la tiene tambien la parte pobre Para firmar recibos •••• cuando cobre. No trato de encubrir, porque lo veo, Que es a veces una arma peligrosa En las manos de un juez, que coje un reo 1 lo manda guardar bajo una losa: ' En las de algun escriba o fariseo Que sin cesar nuestro bolsillo acosa: O en las de un gobernante mameluco Que todo lo trabuca sin trabuco. Pero cuánto la plun1a no se adora Si el juez salva al que llega a su banquillo; O el escribano el pleito nos mejora Sin que sufra sangrías el bolsillo; O el gobernante oyendo a quien le implora Escribe este período tan sencillo: "Vengo en nombrar a don Fulano Tal, "Con veinte mil reales, oficial.n • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE SE:NORITAS. 119 La pluma disminuye la distancia 1 atrae lo invisible a nuestra vista: Ella nos cuenta lo que ocurre en Francia I hasta a los chinos les buscó la pista; Da al comercio con letras la abundancia, Revela mil arcanos al artista, I hace que cada pueblo en su destino Comunique sus luces al vecino. 1 la pluma nos da tantos favores Que hablan sordos i mudos desde léjos; Manda el hijo a Jos padres sus clamores, 1 a los nietos la abuela sus consejos; El marido refiere sus temores, Conte~ta la mujer que no hai cortejos; I hace la pl urna así con estas artes Que el.hon1bre esté, cual Dios, en todas partes. I aunque sea quizá pluma de ganzo t No vale para el jóven un tesoro ~i la niña que sigue sin descanso Con ella le responde: ''Y o te adoro~,. lla moza que a un tibio vuelve manso, A:unque sea quizas judío o moro, 81 con cartas de amor luego Je abruma tNo echará bendiciones a su plutna' De un matrimonio la formal promesa Broma fuera no mas, si no quedara Por una pluma en el papeJ impresa Para luego poder echarlo en cara. Los tratos en que el hombre se interesa Se cumplen sin andar con sable o vara Porque la pluma nos conserva fijo Lo que otro quidam protnetió i nos dijo. Y a ves ¡ oh pl urna ! las preciosas dotes Que resplandecen en tu ilustre clase. Desde Perico, aquel de los Palotes, Apénas hai quien sin Ja pluma pase; Los que no gustan pluma son mui zotes; I ninguno a dudarlo se propase Si no quiere tener una reyerta Con el memorialista de mi puerta. V. M. MuLLER. Las tres amigas. 1 -Con que es cierto que te casas? -1 tú tambien~ -1 Delfina tambien 1 -Vaya una casualidad! Las tres íntimas amigas nos casamos en el mismo año~ el mismo mes, con solo ocho días de diferencia; i 11os casamos por inclinacion, porque, me lo suponeo, tú atnas al ca pitan J ulian. -Pues •••• no me es indiferente. • • • I a tí te gusta el doctor David 1 -Ah 1 mi querida! son tantas las simpatías que hai entre los dos, nos comprendemos tan admirable­mente! •••• Así hablaban dos muchachas, instaladas en la pequeña sala de una casa de Ja plaza Bellecour, en Leon. Gabriela, la novia del médico, dijo en seguida a su interlocutora, acentuando sus palabras i acompañándolas de una mirada maligna: -t S á bes que el ca pitan tiene la intencion de dejar el ~ervicio e irse a vivir en su posesion, que está situada cerca de Nantua ~ -El no hará nada de eso, respondio bruscamen­te Lucía. -Pero no le faltaría razon. Aunque jóven, ha serTido ya muchos años, hizo la campaña del Tro· cadero i de la Grecia ; él cree haber pagado ya su deuda a la patria. -1 ahora querría pedir su retiro! 1 thabía yo de ser Ja mujer de un capitan retirado, retirado a Nantua, i sin mas distincion que el saludo de la guardia del lugar? Imposible! Si me caso con M. Julian, él ha de proseguir su carrera en vez de romper bajo su pié el escalon que puede conducirlo bien arriba. · -Es decir que eres ambiciosa 1 -Tal vez ••.• I tú 1 Oh 1 Jo que yo quiero ántes que todo es una vida apacible, los goces de sentimiento, los placeres de familia. No anhelo fiestas; me basta un corazon, una existencia que me esté consagrada. -Quiere decir que tienes ambicion a tu modo. I Delfina que desea ? -Eso quién lo sabe~ Ya conoces hasta donde ~ lJega su humildad. Si sus libros de comercio están ~ arreglados, sus estantes compuestos, si no falta u na tan agradable que yo pre fi e ro ahora el rin con d e l fu e go a los tontos place· r e s d e ántes. Si e mpre dulce, si e n1pre ig ual tdónde e nco ntrar mejor amigo? Siempre en el trabajo, tra· bajo de escritorio, trabajo de mano ¡,dónde encontrar m ej o r socio? Ella tne anima, me estimula, me con .. su e la, i es para s e cundarla en sus jenerosos esfuer­z os que yo he e mprendido e ste v. iaje que os asombra i e n que se trata de anuda~ alg unas relaciones útile s a nuestro n e gocio. -Pues ya no me adtnira. -Pero vuestra pre s e ncia e n Anvers, mi querido Julian, debe sorpre nde rme a mi turno. tNo ibais a d ejar el se rvicio~ -Cie rtamente, respondió el capitan con aire pre ocupado. -Ibais a retiraros a Nantua. -Sin duda •••• -I sin e mbargo 1 -1 sin e mbargo me volveis a hallar de soldado. Es verdad, yo no d e seaba sino e l reposo, la vida pacífica, e l trab a jo, los g oc e s d e l campo. Hacía cinco años que yo me cotnplacía en preparar esa casita, en embe llecer ese rincon de tierra en que Dios ha prodigado las aguas i las sombras. Despues de die z años de s ervicio activo soñaba yo gozar ahí u na vida d e familia, de paz, de descansado estudio, porque yo había atesorado allí mis Jibros favoritos : los Comentarios de César, Joinville, Salustio, Com4 mines i tutte quanti. Bah! Puro d e lirio! Yo h e soñado, a1nigo mio, con ci e los h e rmo~os, con paisa ­jes risu e ños, c o n horas tranquilas; i heme aquí d e spierto. Tru e na el cañon i el tambor va a llamar­me a la trinche ra. -Pe ro tpor qué razon? Vos teneis una fortuna indepe ndie nte. -Lo qu e quiere la mujer lo quiere Dios! solda· do soi, soldado moriré. El capitan ahogó un suspiro, se torció el bigote i añadió hacien d o por tomar un aire jovial : -I tqué es de nuestro atnigo David, ese enamo­rado d e la ciencia? -Visita a sus enfermos. -Lo entiendo; pero el cólera debe haber dad o una buena embestida a su reputacion. -Nada he oido d e cir. El no se exhibe mueho ; vive encerrado en su casa, consagrado a su mujer. ~Hum! murmuró el ca pitan, ) ra comprendo ••• Pero qué os d e cía poco ha 1 Oid el tatnbor ••• Adios, mi querido Edmundo ..... o 1nas bien venios con­Dligo, vere is Ja trinch era •••• es curioso cuando n o se la ha visto nunca. III • ' 1\luchos años se habian pasado, engranando como las perlas de un collar sus al egr es dias a sus dias melancólicos. 1849 se había levantado con sus preocupaciones tristes, sus inquietudes civiles, sus rumores de gue rra, sus doctrinas amenazantes i en fin , con el implacable cólera. Tranquila en medio de tantos males, parecie ndo gozar de una dicha íntima, a despecho de los infortunios públicos, una Inujer jóven todavía, esperaba a su marido en una pieza e legante llena de retratos de familia i de libros de ciencias i literatura al alcance de la mano dcl lector. Esta mujer era Gabriela, de edad entónce~ • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • BIBEIOrt'ECA DE SE:&ORITAS. 121 de treinta i oGho años i que debia una largajuven- nes, ha desnaturalizado mi carácter i reemplasado tud a una vida de dicha. Feliz hasta entónces entre por la hiel i la amargura los sentimientos dulces todas, ella no habia tenido otro deber que sus afee- que en otro tiempo llenaban n1i alma~ i Tengo · tos, i jamas habia tenido que hacer violencia a sus necesidad de nombraras a aquella cuya voluntad gustos o a los deseos de su alma du lee i tierna para constantemente en oposrcion con la mi a, me ha lle-nar una severa obligacion. rada la habia habi- forzado o a luchas cotidianas, o al sacrificio absoluto tuado a separar la iJeu del deber de la idea de la de mis proyectos i de mi querer 1 Desde el dia en dicha, i su corazon no podia comprender los amar- que vuestro carácter se reveló a mis ojos yo he gos placeres de una conciencia satisfecha que, en renunciado a la vida interior que vos habri~is em­un universal naufrajio, ella sola se basta. Gabriela ponsoñado ; me he quedado en el campamento, quería sentirse feJiz, feliz a todo precio, con la vo- único refujio que me ha beis dejado. He conquistado Juntad de una alma orgullosa a quien la contradic- ese rango i esos honores que tanto os agradan; pero cion irrita i el obstáculo abate. puesto que vos habeis obtenido vuestro anhelo, En este momento aguardaba a su marido con sufrid con pacjencia el fastidio de un hombre a viva impaciencia. Echó una mirada a la mesa del quien habeis burlado el suyo. Vos no habeis que­desayuno i colocó frente al plato del doctor un plie- rido que yo gustase de la calma del estudio, de la go que tenia e1 sello de la municipalidad de Leon. independenc1a de ]a vida del campo; pues bien, Apénas acabó de hacer esto cuando llamó el doctor señora, sufrid, sufrid con paciencia el mal humor i Da vid i en seguida entró a la pieza. tendió la mano los ímpetus del soldado. a su esposa i la besó en la frente. ''Podeis venir a juntaros conmigo en París, donde -Una carta, amigo mio, le dijo ella. permanecerá por algun tiempo el rejimiento de mi --Ah! veamos, es de Ja municipalida<.l. mando: el mundo no debe penetrar los secretos Despególa i su semblante se tra~tornó. amargos qlle median entre los dos. Adios, Lucía. -i Sábes de Jo que se trata, Gabriela 1 - JuLIAN." • -No, en verdad. Qué es 1 Lucía pensó un poco, luego dobló la carta i dijo ----El cólera acaba de aparecer en muchos barrios a media voz: Pronto será teniente jeneraJ. · de la ciudad, i la comision de salubridad pública me A la misn1a hora, en una modesta habitacion, encarga de un hospitaL Delfina, sentada aJ lado de su marido le decía con -Dios mio! pero tú no aceptarás ese puesto acento tierno en que se sentía la afectuosa abnega· peligroso! cion de toda su vida : -Cómo pretendes que me escuse 1 Amigo mio, por qué turbaros, por qué desa- -Alegando tus numerosas ocupaciones, tu salud nin1aros así1 Acaso nos abandonará Ja Providen-delicada, tus deberes de fa milla. cia ? Esa letra que acaban de protestar no compro- -Eso no se puede hacer, Gabriela; harían bien mete nuestra fortuna. en apedrearme. No, pero en este 1nomento de crisis, la trastorna -Qué! por los tontos dichos de algunas jentes ~ Todo el año, ya bastante trabajoso, se resentirá de tontas i quieres condenarme a morir de inquietud i Esa será una fuerte carga adicional para vos, sacrificando el deber i el honot a los afectos domés· querida Delfina. ticos. Pero cuando hubo despachado la carta que Una ocupacion sí, pero una carga no, porque anunciába su repu]sa a la municipalidad de Leon, jamas lo es una hija pata una madre. cayó en un sofá, insensible a ]as caricias de Gabrie- Pero si teneis ya tanto que hacer. la, pálido, trémulo, como si el porvenir se Le hubie... Lo que quiere decir que me levantaré una ra repentinamente revelado ; i esclamó: Paréceme hora mas temprano i me acostaré un~ hora mas que acabo de firmar mi sentencia de muerte. tarde. Ya sabeis que el trabajo no me d1sgusta. A la misma hora Lucía recibía una carta de su Edmundo reflexionaba. Al fin tomó la mano de tnarido, que estaba entónces de guarnicionen Paris. su mujer i le dijo con enternecimiento: Delfina, He aquí su contenido: yo tambien puedo disponer de algunas horas mas "Os quejais, Lucía, de la frialdad de mis cartas cada di a. N u estro vecino ~desea encontrar alguno i me pedis la razon del cambio efectuado en nues- que le ayude a llevar sus hbros; creo; sé que me tras relaciones. i Tendré necesidad de esplicaroslo~ aceptará, voi a proponérselo .. Qué os parece~ t Qué jenio del mal, oprimiendo todos mis instantes; Oh! mi amigo, pero si eso os molesta! contrariando mis gustos, violentando mis inclinacio- Bah! si me molestare, pensaré en mis hijos: - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 122 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. en vos, en el honor de nuestra casa, que es necesario guardar. Ya vuelvo. 1 con gozo que se podía ver en su frente i en sus ojos, salió. IV. herencia de nuestra tia ; así es que ya no tenemo! inquietud por la suerte de nuestro~ hijos. -Cuánto mejor ! 1 Gabriela ~ es verdad que ha quedado viuda 1 -Es cierto, por desgracia. -Te aseguro que absolutamente no comprendo Hace pocos dias la mujer del Jeneral Julian, de a su marido. i Cómo ha ido a morir a Africa de paso en Leon, vino a visitar a su amiga Delfina, a simple médico de ej é rcito, él que gozaba en Leon quien encontró rodeada de su familia. Carlota, su de tan buena clientela~ hija mayor, copiaba tnú~ica, Estevan, a la vista de El se ha rehabilitado, respondió gravemente su madre, dibujaba cortes de pie dra, porque se des· Delfina. tina ha a Ia arquitectura, i Rojerio, el menor, se i Conque fu é cierto lo que dijeron 1 i Había internaba en las columnas de una formidable adi- él desertado de su puesto, fa]tado a su deber~ cion. La madre~ sin dejar la aguja, vijilaba los No seamos se veros para con los muertos! El trabajos de los hijos, i detenía sus ojos con dulce cedió a las instancias de Gabrie la i a su ternura por gozo en esas criaturas hermosas, modestas, inteli- ella. Pero mui lu e go notó que la cons~derac~on jentes i preparadas por una educacion sólida n los pública se alejaba de é l, ¡ no e ncontra_ba smo mira­azares del porvenir. das burlonas,i nin(J"una mano que quis1era estrechar Delfina r e cibió a su amiga de infancia con un la suya •••• Su d e~ e sp e racion fu é terrible, i la dicha sentimiento vivo i tierno, i fué un notable contraste que nuestra p obre arni g a había buscado a espensa~ el que presentaron al abrazarse esas dos mujeres: d e un riguroso d e b e r~ se desvaneció como el humo, tanto había en la frente de Delfina .de juventud i Su marido la abrumó al principio con su tristeza. de serenidad, i tanto habían envejecido a Lucía Jos lueO'O con su frialdad i silencio, i af fin con impetuo­pesares de Ja ambicion i los fastidios del egoísmo. ~ sos ~ e proches. Sin ceder a sus lág rimas i a su arre· 1 sinembargo, a Delfina habían tocado los cuidados, pentimiento partió lu ego para Africa, e n donde soli­las faenas, las penas material es, sietnpro apartadas citó un e mpleo de m e dico de rejitniento. Durante d e su brillante amiga . Esta, d e spues de las primeras muchos mese s, él no se ahorró en nada, buscó la efusiones de cariño, hizo por sí misma la observa- muerte a la cabe c e ra de los enfe rmos con una espe­cion: ¡Cuán tranquilo i sereno está tu semblante! cie de rabia, i al fin la halló. Cayó malo de una Debes ser mui feliz ! fi e bre maligna contra ida en Jos hospitales, i entónces, · Delfina sonrió con dulzura i volvió los ojos a sus inspirado por un buen sace rdote, escribió a su mujer hijos. para perdonarla •••. i esta carta, dictada en su lecho -Te comprendo, continuó Lucía, eres madre; d e ml!lert e , era la primera qu e Gabriela recibía de yo no tengo esa dicha; yo soi sola, sien1pre sola. su marido, i fué la última tambi e n ; el pobre doctor I hablando así desvió su semblante triste i altivo Da vid murió •••• para ocultar las lágrirr1as involuntarias que caían 1 Gabriela 1 de sus ojos. Delfina hizo seña a sus hijos qu~ se Se muere de p e sadumbre ¡no tiene el valor retirasen, i luego tomando ln mano de su am1ga, de vivir para sus hijos! le dijo: No eres acaso feliz~ Ella es mas d e sgraciada que yo, i eso que yo -Ai! dijo Lucía. sufro mucho. -No obstante tu marido, hombre escelente, ha Pero tú, qu e rida Lucía, pued e s mejorar tu ascendido mucho, tu fortuna es grande, tus deseos suerte. Tu dulzura, tu r esi g nacion, tus cuidados están colmados. . . pueden rescatarte el corazon de tu marido. -Sí, pero nadie me ama; soi sola, miserable 1 Oh! Si me atre viera a e spe rarlo. se me espera mui triste porvenir. Ya sabes que Ensaya! J ulian, mi marido, gravemente herido en el sitio de Lo intentaré, i si lo logro, D e lfina, tú habrás Ronca, ha pedido sus letras de retiro, i se va a sido mi Providencia. Ahora comprendo perfe~ta· Nantua, cuyo clima le conviene •••• Mañana par- mente por qué de nosotras tres, solo tú, tú has s1do timos. feliz: es que tú has preferido tu deber a tus deseos, -1 bien ! Nada veo en eso de tanta des~acia. i no has empleado tu poder de mujer sino para la -Pero es que tú ignoras cuanto ha cambiado el diGha de los dernas. carácter de J uJian por mí sola ilo entiendes? Duro, EvELlNA RIBRECOURT. absoluto, altivo, acre por el sufrimiento, me hace sentir su yugo, i preveo tristes días en esa ~orada solitaria a que va a confinarme. En otro t1em po tambien él deseaba llevarme a Nantua; pero enton­ces él me amaba, entónces quería que yo fuese feliz. Ahora ya no le intereso nada, su corazon está cerrado para mí. Ah! ¡Cuánto lamento aquel tiempo en que su ternura 1ne prometía tan hermo­sos dias! Delfina bajaba los ojos; no se atrevía a respon$icr a esas tristes quejas con las palabras que una razon demasiado dura Je habria podido dictar; i cuando l.ucía le dijo en tono amistoso: ''Pero tú si, tú eres feliz;" ella le respondió simplen1ente : "Dios ha sido mui bondadoso conmigo., -1 tu fortuna ~ -Se ha aumentado hace algunos meses con Ja Gratitud. A •••• Y o sé que hoi lloran todos los que os vieron, Porque con veros todos os amaron, Los que en vos i por v0s se continuaron, Los que de vos i vuestro amor nacieron! 1 sé que al puro manantial de pena Que en su corriente vuestra huesa baña No enturbiará como la Jinfa estraña De estraño arroyo mi llorosa vena. Ornen de ]u to el funerario lecho Para vos vuestro deudo i vuestro amigo, Que de jemir por vos tiene el mendigo Mayor deber i superior derecho! • \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. 123 . Paz mendigaba yo i a vuestra puerta ~. :Mi dolor dije, fuíme a vuestro hogar, 1 hallé de par en par vuestra alma abierta 1 abierto 'Tuestro pecho a mi pe11ar. En torno vuestro el aura del consuelo Murmuraba promesas de otra vida, I sobre \yuestra frente era otro el cielo, 1 junto a vos Ja tierra bendecida. Vuestras las manos fueron que a mis ojos Otra luz i otro cielo descubrieron Cuando cegado , por el lloro rojos, Ni mas 11orar ni mas mirar pudieron! Vuestro hablar como música olvidada Grato sonaba siempre al corazon ; Era un rayo de amor vuestra mirada, Era vuestra sonrisa una oracion ! Nada para pagaros tu ve, nada ! Mi amor inn1enso 1 gratitud a vos, Alma criada en Dios, por Dios premiada, Que el premio vuestro pertenece a Dios 1 Hoi que dormis en tálamo de piedra Sin sentimiento, ni hálito, ni luz Como una flor entre la verde yedra, Enlazada a los brazos de tu cruz, Hoi sobre vuestra lápida mortuoria En que la humanidad ha escrito: am,()r, Juro guardar eterna en mi 1nemoria Vuestra memoria, arcánjel bienhechor. La Música. V. Los trovadores en la undécima centuria-Antiguas melo­días provenzales- Cancion del reí Ricardo- Cancion de Blondel- Anselmo Faidit- Cantares en la centuria déci­matercia- El Arpa- La viola- Juglería- Compañía de juglares- Caen en descrédito- Cancion de Rolando - Ba­Jadas de Chatelain de Coucy- Instrumentos músicos usa­dos en Francia- ~1úsica francesa en la centuria décima­cuarta- Mús1ca italiana en los si~los medios- Música en tiempo del Petrarca- En tiempo a e Boccaccio- Francisco Cieco- Antonio. La Europa empezó a salir de la barbárie en la undécima centuria durante la primera cruzada, i con la poesía, la música i la caballería, los trova­dores alzaron en favor; se los recibía en las cór­tes de los reyes, cantaban las alabanzas de las al­tas hermosuras de ellas, i los príncipes i mas en­cumbrados barones que cultivaban la música, les dispensaban honores i amistad. En las sencilJas tonadas de estos bardos de la Provenza podemos descubrir todavía las melodías futuras tanto de la Francia como de la Italia. Por los años de J, 119 había alcanzado la poesía proven­zal sn mayor grado de perfeccion, i se la cantaba al son de instrumentos; i durante este mi mo perio­do, los violares o tocadores de viola, los juglares o flautistas, o tocadores de instrumentos varios, i los 'ómicos o comediantes, abundaban en toda la Euro­pa bajo el nombre jenérico de jongleurs o juglares, palabra que no significaba entónces lo que ahora. Ellos viajaban de provincia en provincia, cantando sus versos en las córtes de los reyes i príncipes, quienes les daban en recompensa vestidos, caballos, armas i dinero. La queja, cnncion escrita por el rei Ricardo l. durante su prision en Alemania, a su regreso de Palestina, es una de las mas tempranas rnuestras de poesía romanesca que hayan llegado hasta noso· tros. Tambien conocemos la cancion francesa que su bardo B londel solía cantar de bajo de las venta· nas de la torre negra que encerraba a Ricardo. El rei i ~londel la habían compuesto juntos, i cuando e_l ~r1mero la oía, sabia bien que no pod ia ser otro s1no Blondel quien la cantaba, i, cojiendo el tono, le daba término. Ansehno ~aidit fu~ otro trovador, protejido igual­mente por R1cardo; 1 una de las mas antiguas me­Jodías existentes es la compuesta por él a la muer­te de su bienhechor. El tiempo no está marcado, ni hai rnucha variedad de notas en estas sencillas melodías. En la décimatercia centuria eran las canciones de varias especies; ora fuese la melodía moral, ora alegre i festiva, ora quejumbrosa, apénas parece ha­ber sido algo mas que un simple canto, cuyas be­llezas dependian de !a habilidad i el gusto del cantor. Pasaba entónces el arpa como el instrumento ma5 noble i majestuoso, i Jos romanceros la ponian en las manos de sus héroes, del mismo modo que 10! antiguos bardos griegos ponian a los suyos Ja Jira; i Machan, poeta de la centuria décimacuarta, escri· bió un poema en alabanza del arpa, en el cual cir­cunscribe el uso de ella a los caballeros, los escu­deros i Jas damas de manos hermosas. '' Sus soni­dos blandos i corteses," dice," solo deben ser oídos por los elegantes i Jos buenos." El instrumento que con mas frecuencia acompa­ñaba i disputaba al arpa la preeminencia, era la viola, que en el siglo décimosesto estaba provista de trastos o pro tu be rancias para dar las notas; despues de ese período se la redujo a cuatro cuerdas; i hoi todavia, bajo el nombre de violin, obtiene el primer lugar entre los instrumentos atiplatlos. Se tocaba la viola con un arco, i difería totalmente de la vielle, cuyos sonidos se producian por la friccion de una rueda que hacia las veces de arco. El término jonglerie (juglería), en antiguo fran­ces, incluía cuatro clases distintas de ejecutantes~ los trovadores, que escr1bian sus versos, les ponían música i los cantaban ellos mismos ; Jos cantores, empleados por los poetas i compositores a quienes . la naturaleza ha bia negado buena voz; los decido­res, narradorres o romanceros, que, en una especie de canto, recitaban sus historias métricAs ; i los to­cadores de instrumentos, que acompañaban a los trovadores i cantores, o toca han sin can tat en las fiestas i los banquetes. En 1330 formaron una compañia estos poetas músicos, i obtuvieron privilejio; pero, a causa de su conducta desordenada, fueron desterrados por Fi Ji­po Augusto, cuyos sucesores los llamaron de nuevo. Entóoces se reunieron bajo el nornbre jenérico de ·IJfenestraudie, se les designó un jefe denominado rei, i vivieron en una calle particular de París que retiene hasta hoi el nombre de San Julian de los Menestriers, o mú~icos. Tocaban en todas Jas bodas i entretenimientos placenteros; mas en 1395 su conducta inmoral Jes atrajo por segunda vez Ja cen­sura del gobierno. Así, aunque a poco tiempo recuperaron el favor público, la órden, sinembargo, habia caido en des­crédito, i los trovadores no vol vieron a ser recibi­dos con respeto. Mas es fuerza decir, que ellos fue­ron en gran manera Jos padres de la literatura fran- · cesa, que refinaron las costumbres, pulieron los · modales, establecieron Jas reglas de la cortesía, i dulcificaron la aspereza de los habitantes. , La famosa cancion sobre Rolando era la favorita Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • -124 BtBLIOTECA DE SE~ORIT AS. ae la soldadesca francesa hasta la batalla de Poic­tiers en tiernpo del rei Juan ; i cuando este repren­dió a uno de sus soldados porque la cantaba, no habiendo quedado Rolandos, el soldado replicó: que pronto se hallarían Rolandos, si tuvieran un Carlo·magno a su cabeza. ' Entre las caneiones mas antiguas sobre asuntos amorosos, que aún se conservan en lengua francesa, se h~lJan las del infortunado Chatelain de Coucy. Habiendo este partido para la Tierra Santa, rogó a su escudero que, en el caso de que muriese, le em­balsama se el corazon i 1o en vi ase en un ca nas ti J lo a la señora de Fayel en Picardía, junto con una bolsa de seda 1 ca bello que ella le ha bia trabaja do. Pero como encontrnse el señor de Fayel al escu· dero, al entrar este al castilJo con el cesto en la mano, se apoderó del corazon i despidió al escude­ro, mandando inmediatamente a su cocinero que sirviese para la comida el susodicho corazon em­balsamado, con una salsa que lo hiciese agradable al paladar. Cuando la señora supo cuál habia sido su comida, se retiró a su aposento i se mató de ham· i la danza en 1348, n fin de desterrar el pensnmien· to de la horrible peste que asoló entónccs a Floren ... cia, se deduce con claridad que hnbia dos clases de música i ejecutantes en su tiempo, a s í como en el nuestro. La una especie era una m e Jodía sencilla, clara, popular, que todos entendían; la otra, una música arti ficiaJ, que s o lo podian ej e cutar las per ... sanas cientl:ficas, o los profe sores. El músico mas ilustre de Italia, en este período, fué Francisco Cieco, natural de Florencia, que, privado de la vista a causa de la viru e la, se aplicó al cultivo de la música, i, haciéndose c é lebre por su ejecucion en el órgano, fué honrado públicamente en Venecia recibiendo la corona de laurel en pre .. sencia del Dux. Murió en 1390. Hubo otro, llamado Antonio de l'Organi, tan celebrado por su habilidad en la música, que, segun se e u en ta, los mas eminentes profesores de Inglate­rra atravesaron los Alpes con el único objeto de • • • o1r su eJecuc1on. -- bre. Pensamientos .. Se conocían en Francia mas de treinta instru· A semejanza de la naturaleza, que tiende siem .. men tos músicos en tiempo de Felipe de Valois. En- pre al fin capital para que fué creada, )a sociedad tre ellos habia flautas, arpas, oboés, bajos, trompe- sigue constantemente el impulso de su interes i no tas, guitarras, gáitas, violas, rabeles, órganos, &.a. favorece sino los estudios i conocimientos de que Existen. todavía alguna_s c~r:.~iones escrit~s por Thi- por lo pronto tiene inmediata i urjente necesidad. baut, ret de Navarra, I dlrlJldas a la reina Blanca Así ni las artes ni la literatura ni muchos ramos de Castill~, . . . . . del saber hurna~o florecen, porq~e no caben en un En la dectmac~.u:~.rta centuria se hi.~o favorita J.e- pueblo que pugna por C0nstituirse, miéntras dura neralmente la rnus1ca en partes, moviendose en dis- , el afan de darse leyes estables que afianzen la vida tintas melodías. Es difici lleer las palabras así como ~ social la música de estaa nntiguas canciones; las palabras, · por estar casi borradas, i la música por carecer de Jíneas para separar los compases. Los efectos de un buen consejo dependen frecuen .. Parece que no pereció Ja música totalmente en temente de la manera de darlo. Italia durante la edad media; pues se nos refiere que cuando el príncipe Conrado marchó contra Suelese no tener razon por el modo de tenerla . Cárlos I de Sicilia en 1268, hubo un coro de muje- . . res que cantaron por las calles, acotnpañadas de La Incesante desconfianza hace pagar demasiado címbalos, violas, a tambores, &.;; i habié ndose ca- ~ cara la ventaja de no ser engañados. sado Lionel, duque de Clarenza, en 1368, con una hija de la orgullosa casa de Visconti, regaló qui- La tontería de unos es el almacen de la ciencia nientos vestidos soberbios a los músicos que asistie· de otros. ron a las bodas. Las melodías mas antiguas que existen en Italia son una coleccion de cclnticos sagrados, que se su­pone trajeron allí los peregrinos que fueron a la Tierra Snnta. En 131 O se forntó una sociedad ~n Florencia para la ejecucion de estos poemas, socie· dad que aún subsiste, i cuyos miembros cantan fre­cuentemente sus himnos por las calles, en partes, acompañados de un órgano. Menester será que un hombre tengo mui mala opinion de sí mismo para que no quiera aparecer tal cual es en verdad. Han de requerirse pruebas claras para menosca­bar la reputacion ajena: si las apariencias valen, no será sino cuando se trate de defenderla. A prende temprano el arte de hacer dinero. \ -- La dependencia del dinero es la tnas humillante de todas; degrada el alma i pervierte el corazon . Cada una de las naciones de Europa ha produ­cido buena poesía ántes de poder jactarse de una , buena melodía, i cuando los sonetos del Petrarca deleitaban a toda Ja Italia por su gracia i bell e za, no parece que Ja música siguiese Jas l1uellas ()el ar­te su hermana; aunque es cierto que nos cuentan, que, cuando el poeta fué coronado de laureles en el Capitolio, dos coros de música, uno vocal i otro ins- Resuélvete a no ser pobre; cualquiera que sea · d · d tu renta, haz que tus gastos sean menores que ella. trumental, acompañaron la proceston, pro uc1en o alternativan1ente la armonía mas d u lee; de Jo cual se infiere que el contrapunto, i el canto, i el tocar en concierto, debian ser cosas ya conocidas en cier­ta manera de los Italianos por aquel tiempo. De los escritos deBoccaccio,i su relacion del mo­do como se divertian los Florentinos con la música Debemos considerar la economía como tia ya vieja que al fin nos ha de dejar algo. a una Es rico aquel cuya renta escede á sus gastos, i pobre aqneJ cuyos gastos esceden a su renta. • .. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 15

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 18

Por: | Fecha: 01/05/1858

• • ANO I . B o g o tá, 1. 0 de tn ayo de 1858. NUM. 18. SS. EE . d e la " Bibli o teca d e S eñoritas.' ' e.s lejítirna d csce ~di e nt e ~e don P e l nyo (el de Gas­Aplaudo i f e li c ito a UU . p o r e l útil propósito d e tilla, no e l d e la tt e rra- Vzde G oñ i ) o s i es traducida le val" la fe de erra tas i sacar la d e b a uti s m o , de rnu- d e don Mariano Jo ~é. Si cilla, o d e al o- un libro fran­chos Y oc ablo ~ , fras es, m od i m o , barbari m os i bar- ces qu e di g a a la f ois; ni si s e rá nfej or d e cir a la baridad e s qu e co m e te n lo:s escrito r es i habladores de s g·ura: a ?.tn tie1n po , a un mis1no ti e'l1 ~po, a un tie1npo nuestra h. e rn~o ~a l e n g ~a, .al ~ un o co n una d esfaoh a - v úsmo, a l propio tiempo, 4· · para no e p o n e rse a caer tez qu e da la'""' tlmn. o n t 1nu e n U . e n est a impo r- e .n un g al~ c i . rn o. , aunque e st os se an d e moda . Pero, tante tar e a 11a ra de c sl rt 1na nera -z'e r a ver si c orre - S I n o es to1 e qui voc a do , ya U. h a n tratado este jirse pued e n much os ) re rros i e rro r es da l os en q ue punto , di c ie n do q u e a la v ez signifi c a suce sivanLent e frecu e ntem e nte incid e n i cae n (plural, in c idimos i por lo cual no in sis to mas en ' l. ' caetno ) n1nch os de los tna .... pintados i e n c op e tado s~ D e es tas cos a '"' hnblnba ) ro con un traductor ami­fil ó lo gos i lite ratos , cuanto mas e l vul o- o ilite rato i g o 1nio y e nd o por la c all e , i él m e d cc ia: las m alas de "-l creido, que no tiene obligacion d e ~ab e r lo qu e tradu cc io n e s m e ti e n e n h ebetado, d esc !tav etado • • • • no le han e n .. e rrado. U n o so lo d e los d os participio s ( s i lo son) bastaba· I por lo que e s hoi i a fin d e 1¡o ser mas la1·go d e yo habri a preD •!·ido e l s eg undo, p o rqu e , aunque ai lo que acos tun1bro ser, i a fue r d e que 1·er contribuir tnae stro Irisa lTl n o l e g u st a ba e l d esc h aveta?· ni des ­en algo co n mi l1umilde continjentc a tan santa clta ve t ado , e l s u tantivo c have ta es rnui c a s tizo , no obra, 1n e limitaré a unas pocas cu e stion es rclacio- obst ante e r t é rmino t é cnico d e artille ría. El ltebe · n.adas ~on ei mal uso de aJgunas palabras, i p e rni- taclo. apé nns s e pu e de ~olerar c o mo ~ e tol e ra un mo­cioso ejetn¡., lo qu e con él dan las p e rsonas constitui- z o r1 g oros atn e nte v e stido p o r fi g· nnn; e s Ja moda! das en di g n~dad literaria i tipog ráfica. Sinen!bnrg·o, ~o p e Je o .con las palabra s , que al fin Sen la prtm e ra, con la v e nia de UU s i la frase son l1 c mbra . , 1 es preciso adoptarlas d e bu en grado, adverbial a jtw · d e, que por una fi g ura' cuyo n o m- o por fu e rza; p e ro los .ii:os ~ Jos ji ro s~ i c onstru c ~io: bre no r ecu e rdo s e h · su1 copado: es to 1nad a de esta n c s qu e cons llt uye n e J J C nlo~ e l carac ter prop1o 1 o t ra a fue ?·.za de, o b ien a fu ero d e, p o rqu e hasta l1 oi p e culiar de c.acl~ idi?tna 1 no he pod1do ave riguarlo, ni h e h ec ho dilij e ncia L~ cg o qu e ~ni anugo ... me esp e tó su h ebetado, dió para e ll o, la v e rdad s e a dicha. E ~ t < cucstion no e s m ec ha vu e lta 2 se 'reg reso .••• Ah! lo qu e es poder m u i importante , mas sí lo es la d e ~ ab e r si e l tal d is p o n e r d e lo aj e no! Si e se pron ombre se fuera fuer , asi cojo o descabezado, puede emplearse en l os mi o , trabajo n1e habria costado p o n e rlo ahí g r atui­verbos , o con cualquier otra parte de la oracion tam e nt e ; aunque ya oigo que UU. m e dice n que, que n? sea el adj e tivo limpio i p e lado, como a fu er p o r ~ l con.trario, soi mu i jeneroso, .Pu~s he puesto de vab.ente, a fuer de buen c~udadano, a fuer de caba - de m1 bol s lllo lo que no e r a n ecesario nt me tocaba; llero. l\l e h a hecho duda r el ver que un poeta s e - i qu e el v e rbo n e ut ro 1·eg'resar no n c c e sjta de apé n ­g un se cal ificaba é l mismo, t radujo con mucho' do- dice s ni cotnpaTicros, porque l os verbos n e utros son naire ag u e l c~ l c bre guta oavat litpide-m, en dos v e r- esencia 1 m e nte cé libes. 1 en efecto, viéndolo bie n, sos mu1 g raciosos, u no de nueve sílabas i otro de yo no l es pu e do d ar a U U . l a r azon, po r que •••• o c h o , así: porque la tienen, i te ni é n dola, m a l puedo yo dár se· La gota que cae e n l a pied r a la si no la teu g o .. Confi.eso hu mi lden1ent? que l os A fue r de golpes l a qui e bra. v~ r bos neutt:os o Intra n sllabl es, como dec1a un co n - Tambjen hai poetastros q u e quiebran la cabeza di s cípulo m1o, no pueden convertirse en pronom i­a f ue r de ltacer malos versos, i d e entre los q2te debian na l es, como t ampoco p u ed e n t e n e r voz pasiva. R e­q u itarse unas pocas doce nas i mandárs e los a l doc- gresar es, dice por ahí un di cciona r io o g r a m ática, tor Fra n cia pa r a que les p r o h ibiese continuar en e l u na contraccion de 1·eingresa1·, vo l ver a e ntrar, i es o fi cio, co m o l1 iz o co n H o r acio s u pad re ¡ i c u enta cla r o q u e inB ·'resa~, v e rbo n e utro , e n t ~d_a ~ ie rra d e que este ~o e ra d e l os d e a fue r de desbarrar , i de gar ban.zos ~ r a m a tJcal es , no pu ede adm1t1r J a m as l o los de a cie nto e n carga, co m o l os so mbre r os co - r ecl u p ll cacJo n se. ,-1·oscas! · Esta ba e l infra· e$cr i t o mui r epla ntigado e n su No son ci e rtam e nte los hombr es co m o yo quienes po ltr o na co n un manu-esc1·ito s obre las r od iJla s , i pueden, ni d e b e n ce n s ura r a quellas fa lt as toda l a vez a lgo 7esqv,ilue rto p or ci e rto a co ntec i miento que le k a. q? e apéna s soi un afi c ionado , p rinci p ia n te e i nci- bia sucedúlo, c u an do se l e ap~r ec i ó d e r e p e nte. e l p1ente (aunque no ve n ga a l caso ) que estu d i é a yer n m1 go ltebe t arlo d e tnarras . Cual fu ese l a sen sac t on cua~ro palo t es d e g ram á t ica i tres de or toloji a i pro - que sentí al v e rlo e ntrar d e zo peton p o r la pu e rt ~t sod1a; s obre lo cu a l r ecu e r do e l d ic h o tnui c h is t oso ( p u es él n o a c os tumbra e ntrar p or la v e n ta n a ) no d e un lite rato d e mostrad or, q u e h ab Já n dose d e l a puedo e n v e rd ad e n ca r ece rl o ; p e ro , e n fi n, p a ci e n · obrad ~ d o n Mari a no José S ic ili a , d ij o qu e esta ba c ía i b a raj a r, dij e para mi co l e to) q_u e no dejo de traducida al c aste llano i v e rtida al esp a ñ o l p o r otro t e n er bast a nte ; ya qu e se embo co s1n an u n ciarse, autor . con cuyo . n~mbr e no a ce r tó a dar por mas pro c ure mos despa c har lo mas pronto pos i b le . que h1zo ~ e mor1a 1. aun ent ~ ndimi c nto : probable- Antes d e co ntinuar esta his to rja pi d o a UU. per· mente seria e l del lt.br e ro editor o impresor. don p or ese l apsus ling ü e, o l a psus cala mi de l em· De man e ra que st no es m a s qu e la mitad de la bocad o, q u e di simulará n c ons id e rando qu e h e vivido ~ez q~e ocurre la ~osa aque lla, se .qu e da la conse- al g u n ti e mpo e n ti e rr a cali e nte , don de es mui bien cue~c1a por cumplirse .. 1 a pro p ós ito de vez, no he r e cibi d o e st e dison a n te vocablo. En v e z d e d e cir, se podido saber tampoco SI Ja fra se adve rbial a la v ez embo có, pudi e ra hace r dicho se sop ló ; pero n o m o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 142 BIBLIOTECA DE SE:RORIT AS. pareció este otro mas eufónico i d e cente, ni era ya mos tenido el tie~po necesa~io para lcerJo, pero necesario cambiarlo. Creo que UU. quedarán bas- por lo poe:o que de el hemos OJ e ado, podemos juz­tante satisfechos con esta esplicacion. gar que, s1 e) proye cto es grandioso i patriótico el E~te amigo, ~ue siempre se ocupa de (o en) estiJo en que e~tá .reda~tado no corresponde a la ~a· cuestwnes banales 1 de poco n1omcnto, me salió con tural e za dcJ escrito, nt la pureza i correccion son la antífona de que iba a consultarme sobre ciertos las cosas que mas brillan en él. punto~ de Jen~uaje, de los a que no es fácil dar satis- ) No entramos, pues, por ahora a juzgar el mérito factor1a soluc1on. Se los pondré a U, dijo, por 6r- de esta publicacion, ni en el fondo, ni en ]a forma den,.aunque no alfabético ni cronolójico (mi amigo i nos detendretnos solamente unos instantes en 1~ ha Sido empleado) sino por aquel en que me vayan \ carta que se halla al fr e nte del cuaderno, dirijida ocurriendo ; i así lo hizo el bribon, sin aguardar al jóven Luis Segundo por su padre el señor Luis respuesta, i sin pasar saliva; porque el tal es de Silvestre, i que le sirve de introduccion, prólogo o aquellos que miéntras escupen le ponen a su jnter- pre facio. locutor la mano en la boca para que no vaya a E~ta carta es una di a tri va acérrima contra la poe-hablar. sía i contra los poetas, o mejor dicho, contra los que t.o. Si debe escribirse infraescrito o infrascrito. hacen versos; i las frase s en que exhala su enco- 2.a Si replantigado i resquitue,-to son palabras no i mala voluntad contra ellos el señor Luis Sil-castellanas. . vestre nos parece que se hermanan mal con el es- 3.a Si el adjetivo bastante puede emplearse como píritu jeneral del proye cto, i con el pensamiento, adverbio en vez de bastantemente. tal vez utópico, como el mismo lo califica, de plan- 4.a Si los hombres banales son hermanos, primos tear en nuestro pais un In tituto en grande escala, o sobrinos o prójimos de los hebetados. en el cual forzosamente habria de figurar, por lo Aquí le interrumpí de grado, o por fuerza, i ménos en segundo término, la Literatura, i en esta miéntras encendía un cigarro, que le brindé~ le dije: con lugar preminente la poesía, o llámese, si se A la primera, que era mayor de veinticinco años, quiere, la métrica, prosodia &. i s;n jenerales, i que en todo este tiempo ha bia vis- 'I'oman1os aquí la palabra poesía en el sentido to que los buenos i castizos escritores dicen infras- que ~e da el s e ñor Silvestre padre, que es la versi­crito i no inft·aescrito, por ser esta una palabra co1n· ficac1on, pues dedicarse a la poesia, como él se es­puesta de dos latinas infra-scripturn, i que siempre presa, es una frase vacía de sentido, supuesto que habia aconsejado a los que no quieran usar de pa- la poesía está en todas partes, como Dios, i tnl ,~ez labras latinas, que digan mas bien-el abajo firrnarlo. es él mismo, que se manifiesta siernpre en todo lo A la segunda, que el replantigado se ha tomado, bello, en todo lo grande. La poesía universal es la quien sabe de donde, una l que no le corresponde creacion : despues se particulariza en cada una de ni es suya, sin duda para estar mas cómodo; i que sus diversas manifestaciones, en la pintura, en la su compañero el resquituerto convirtió el rostro en música, en la escultura, en la astronomía, en la bo· ,-esqui, sin saberse por qué regla de gramática, o de tánica, en ]a mineraloj ía misma ; finahnente en el necesidad, de las que Haman los poetas licencias o v~rso, que es su manifestacion mas beBa, mas pro· libertades; i que es claro que lo ha hecho sin li- p1a, mas grande, mas lucida, es decir, en la pala­cencia. bra hablada o escrita, que es el sublime don del A la tercera, que, aunque es disputable si la pa- Criador al hombre para espresar sus pensamientos; labra bastante sea adjetivo o adverbio, es cierto que porque estos se espresan, es verdad, con el pincel, el uso de los buenos escritores ha establecido, no con las notas, con el cincel, pero jamas con tanta sin razon, que cuando haya de juntarse con un ver- perfecci~n como con la palabra. bo, o sea un participio pasivo, se use del adverbio Así, s1~ndo la poesía, o sean los versos una de terminado en 1nente, i así se diga, bastante grande, l~s galas 1 de las fórtnulas mas bellas de la civiliza­i bastan,temente instruido. c1on en todo el mundo, así en lo antiguo como en A la cuarta, que aunque los banales i los hebeta- lo moderno; siendo tantas, tan grandes, tan respeta­dos no sean hermanos ni primos, sí los juzgo paisa- bies Jas personas de ámbos sexos que han brillado nos o compatriotas, pues uno i otro son franceses, i en este importante ramo de los estudios literarios, i de allá han venido a hacer fortuna en América. que han dejado a la posteridad una grata memoria A esto me opuso mi contl·incante que, no ha bien· i una huella perfumada i luminosa, no parece un do en castellano palabras equivalentes a estas, pues rasgo d.e m?cha cultura hablar con tan~o desden i el baladí, por ejemplo, no corresponde a banal, de- aun an1mo~1dad ~e una clase numerosa 1 acreedora hiera prudentemente seguirse la reo-la de adopcion, a mas cons1derac1on. cotno en tantos otros casos, i dar c~rta de naturale· i O es que cree el señor Luis Silvestre que Mil· zas a est o s dos estranjeros, así como se le ha dado a ton, By~on, Shakespeare, Tasso, Petrarca, Boileau, cretino i cretinismo, i a otras muchas palabras. Lam~rt1ne, l(topstok, ~o~te] L?pe, Garcilaso, Mi_. Respondile que lo consultaria con mis libros i con ra! L1sta, BelJo, Car~, 1 m1l 1 mtl otros que han ad­mis amigos filólogos, ofreciéndole darle la razon m~r~do al ~undo, san remontarnos a los sublimes para otro dia. clas1cos antiguos, son unos zaragates, solo porque CELTA. no estudiaron mecánica i mineralojía 1 Si así se cree, este es en toda tierra civiJizada un esclusivis­mo de mal gusto i de mala lei. Otro tanto podrían SS. EE. de la ''Biblioteca de Sefioritas." decir los poetas de los que se dedican al culti•To de Ha llegado a nuestras manos un cuaderno que las ciencias, i esta seria una cuestion interminable, con el título de'' Proyecto sobre un Instituto na- en que la mejor sentencia i el fallo mas equitativo cional de ciencias i be [las artes," ha dado n luz el es el de que todo estudio es bueno, toda profesion j6ven Luis Segundo de Silvestre, secretario pri- útil, todo esfuerzo para el perfeccionamiento físico, vado del Presidente de la República. Aún no he- moral e intelectual del hombre, laudabl~ ¡ .. i que en • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 BIBLIOTECA DE SENORIT AS. 143 la gran máquina del orbe no hai una sola organi­- zacion que no tenga su mision especial, y·a como rueda principal, ya como rueda accesoria, muelle, tuerca o tornillo. Aunque no hubiera mas que re~petar en esta materia para un granadino que el nombre de Ca­ro, este seria suficiente para hacer can1 biar de tono a los detractores de la poesía. reemos que Caro (para no hablar sino de los mue rtos) Caro conside­rado cotno poeta i no como político o con1o calcults­ta, en la sola i única cualidad de medidor de ver­sos, fué mas útil a su pais, como ejemplar de buen gusto literario i modelo de sen ti rniento i profundi­dad de pen~amiento, que muchos botánicos que no han pasado de ser meros yerbateros, i mineralojis­tas, cuya. ciencia ha consistido, dcspues de largas vijilias, en buscar entierros echando varillas, i si­guiendo lo~ fuegos fatuos que se levantan en los lnu­ladares i cimenterios. Ahora, si lo que el señor Silvestre llama poesía son esas coplas vulgares que se l1acen para cancio­nes i víctorcs, nada decimos; pero supongamos que no serán de ese jénero los versos que l1ace el jóven Luis Segundo el cual,si tiene efectiva mente Ja chis­pa del jénio i cultiva como se debe los estudios poé­ticos, pueda ser que algun dia escriba la historia de su pais en hermosos poemas que inmortalizen su me­moria; i estamos seguros de que, aunque su padre hiciera con él lo que Horacio con su hijo, mas bien querria que al fin fuese un Horacio o un Camoens, que no un proyectista utópico i estéril. No somos poetas, si tal se ha de llamar el que ha­ce o mide versos, pues jamas hemos l1echo uno so­lo: por consiguiente no hacemos 11uestra propia de­fensa, sino que hablamos imparcialmente. Los ene­migos de la poesía, i en jeneral de las bellas artes, como de cosas inútiles e infecundas, confesarán con nosotros que, si es bueno entender de todo, cada cual, sine1nbargo, debe seguir el impulso de su Ins­piracion, i de aquello para que nar,íó organizado ; i ademas, que el hacer versos, i buenos versos, i nlu­chos versos no impide el ser matemático, si se quie­re, mineraloj1sta, agricultor, botánico, i en fin om­nisapiente. CELTA. Don Juan Melendez Valdes. su buen gusto i con la proteccion de un verdadero padre. El !lombre del. jóven Melendez no era ya solo conoc1do en Jas ord las del Tórmes · todos los aman· ' tes de nuestra bella poe sía, todos los hombres cono- ~id,o~ en la repúblic,a de las letras por su verdadero 1 sohdo saber, repet1an los versos i mantenían amis­tosa correspondencia con el tierno cantor de Zur­gu e n, i principalmente el ilustre J ovellanos, majis­trado que era a la sazon ele la audiencia de Sevilla tomó a su cargo fortalecer i dirijir con sus consejo~ a aquel privilejiado jóven que desde sus primeros ensayos se anunciaba ya como el restaurador de la poesía castellana. El premio que justísimamente ]e fu é dispensado · por la academia española al autor de ]a encan tadora · gloga de Batilo, no hizo mas que con&agrar !a opinion que ya hacía tiempo le había aclamado como el primer poeta de su época, i a despecho de las envid.ia~ i sátiras de algunos de sus compañeros, la posteridad ha confirmado aquel juicio. Al año siguiente de haber obtenido Melendez este halagüeño triunfo ( 1781) vino a Madrid, me­reciendo la mas lisonj era acojicla de sus numerosos amigos, i especialmente de Jovellanos, que había sido promovido a una plFJza de alcalde de casa i corte i despues al Consejo de las órdenes. Presen­t ábase a el adornadas las sienes con una corona poética i logrando un triunfo en el primer paso que daba en la carrera. J avellanos, que tanta parte tenía en esta gloria i que vió llenas Jas esperanzas que se había propuesto de su talento, l e recibi ó con la mayor ternura, le hospedó en su casa, le hizo cono­cer a todos sus amigos, i le proporcionó ocasion de coje r nuevos laureles en la magnífica composicion que le escitó a escribir a la gloria de las artes, para ser leida en la solemne junta trienal de fa academia de San Fernando, asunto verdaderamente noble i poético en que habían J ucido ya los aventajados injenios de Luzan, Montiano, Huerta e Iriarte, a todos Jos cuales sobrepujó en aquella ocasion la privilejiada lira de Melendez. En medio de estas sati .. facciones tuvo tambien la de obtener la cátedra de prima d e humanidades de la Universidad de Salamanca a que tenía hecha oposicion, i regresado a aquella ciudad, contrajo matrimonio con la señora doña Andrea de Coca i Figueroa, que fué despues su compañera hasta eJ sepulcro. Don Juan Me!enuez Valdes nació en la villa de Otras muchas composiciones; fruto de las cortas Ribera del Fresno, obispado de Badnjoz, a 11 de horas que le dejaba su cátedra, sostuvieron por en­marzo de 1754, i fué hijo d8 don Juan Antonio tónccs la justa celebridad de nuestro poeta hasta Melendez i de doña María de los Anjeles Diaz que en el año de 1785 acabó de echar el sello a su Cacho, personas virtuosas i bien acon1odadas en r epu tacion lite raria con la pu blicacion .del primer aquel país. A prendió latinidad en su patria, i Ja tomo de sus poesías. La aceptacion que logró desde filosofía en Madrid, en el colejio de Santo Tomás, el n1ornento en que se dió a luz, puede decirse que i pasando despues a Segovia en compañía de un no tenía ejemplo entre nosotros. Cuatro ediciones, hermano suyo, secretario que fué de cámara de una lcjítima, i las tres furtivas se consumieron al aquel obispo, i Juego a Salamanca, concluyó allí instante. Hombres i mujeres, jóvenes j ancianos, la carrera de leyes con el mayor lucimiento hasta doctos e indoctos, todos se arrancaban el libro de las recibir todos Jos grados, incluso el de doctor. rnanos, todos apla udian a porfía. Qnien prefería la La natural inclinacion de Melendez ácia la poe- ~g racia inimitable i la delicadeza de las anacreónti­sía i sus felices ensayos en ella, la estension de sus , cas; quien la sensibilidad i el gusto esquisito de los conocimientos mui superior a su edad, i su ameno romances; aquel, el estilo verdaderamente poético trato i bondadoso carácter, llamaron mui pronto la lleno de imajinacion i calor que anima i ennoblece atencion de todos los sabios que u na feliz casualidad a rnaso. D i l a t óse e l a pl a u so fu era "rielad i n co ntes tab Je; i h a ... ta e n s us últim os d í as de l os co n fi n es del r e ino, i e1np e zó a o ir se tatnb i en "cu a n do, a n c ia no y a i qu e brantado por la mise ria i ~n ~~ s pai ses estranj e ros . La lta] ia fu é la pr i1n er a; :' la de ... g raci a , p a r ecía q u e s u esp í ritu d e bía e star I mie ntras q u e los doctos j es uitas , qu e so ... tenian aJI í e: poco a p to p a ra estos ju egos, se le v e en e l roman· el hono r . i r e putacion de nu e stras l e tras, le escr ibia n ''ce de l Ta úf~rago, e n e l Colo r ín d e F i lis i en la el parab1 e n, las Efeméride s d e R o m a, entr e otros "a n ac r e óntic a A A nj1·i s o, r ec orre r las c u e rdas de la muchos eJojios, señalaba n a q u e l li b ro com o u na r e - " l ir a co n Jn mis n1a d e l ica de z a, fl e xibilidad i gracia concHiac i o n c o n los sa n os i v e r dade ros p r tncipios "que e n s us m ej o r es t iemp os. D ot es i v e ntajas casi d e l bue n g u s to e n la b e lla i am e na lite r a tu ra. D i - ':ig ual es , aunqu e n o co n un éxito tan g rande, pre· fer e nte s itni tacion e s d e alg unos p oernas se h icieron ''se n ta e n l a p oesía d esc ripti v a, e n la e l cjía paté tica, d e spue s en franc es i e n in g l es. En E sp a ñ a la ju- '' i e n la oda s u b lim e , e n q ue h a dejado mue stras de ventud e stud iosa l e habia tom a do ya p o r m ode l o ; ''ta n alta mag n ifi ce ncia. IVl é n os fe liz e n la parte de modo que apénas publi ca d o i c o n ocido, se le ' :fi l os ó fi c a i doc. trinal, sie rnp re o frec e aqu e lla májia tuvo por un libro clásic o i un ej e mplar e sq u üs ito de " d e l e n g u a j e , a q u e l estil o ll e no d e imajinacion, la lengu a , d e g u5to i d e po esia. ' ' ca li d ad pri n c i p al su y a , la q u e ha fijado mas el Convie n e a d ve rtir qu e la é po c a e n qu e lVI e l e n dez ''g usto d e l os csc ri to r e q u e l e han sucedido, ]a que s e hizo p o r s us e studios un luga r t a n p r efe r en te, n o :' pu ede decirse q ue h a fo rm ad o una escue la entre e ra una é poca atrasada en c onocim ien tos i b ue n '' n o "o t ros. D e est a esc u e la d i fundida en Salamanca, gusto , ánte s bien una de Jas m a s señ a ladas e n ' :e n Al ca lá: e n Mad ritl, e n Se v illa i en otros parajes nue stra república lite raria, i qn e est e bl aso n tribu- '< ha s a lid o una p a rte d e Jo s buenos versos que se tado a nues tro jóve n escritor, no se Jo dnban h o m- " h a n e s c rito en es to s últ im os ti e mpos; i si los pro­bre s ine ptos o m edi a nos; e ran l os J o ve ll a n os, los , ''gr esos i r iq u e zas d e l arte no han si do proporciona· C a m p oman es, l os Taviras, l os R oelas, Jos Llag un os, ' 'dos al impu lso qu e l es di ó aque l inj e nio ve rdade­Ju s tre i apoyo un os i otros d e l E s t ado, de l a fi l osofía ' ' rnm en t e g r a n de , esto es c ulpa ente ramente del i de las Je tras. " t ie n1p o, ta n a d v e rso d espue s a la cultura de las •: El influjo lite rario d e l\1 e l e nd e z como poe ta ' ' l e tras , como fa v o rable l1abía sido en la época en " (dic e el s e ñ o r Quintana) ha sido ci e rtam e nte bie n " qu e é l e mpe z ó a fl o rece r." ' 'grande , i ha te nido las m as f e li ces conse cu e ncias. D e s pue s d e pasar e l invie rno e n los ejercicios de "Cuando él empe zó a escri b ir la poesía cas te llana la univers idad d e o.;; u c áted ra, solía ve nir a gozar en "no acabada aún d e res ta blece r d e su d egradacion i el v e r a no de Ja s d e li c ias de la cort e ~ a mostrar a "corrupcion antigua, e staba am e n a zada de otro daño sus amigos sus nu e vos tra baj os, a r ecibir sus con~e­" toda vía aca~o peor. Garc ía d e Ja Hu e rta, e n qui e n j os i a d i ... frutar d e l cariño i aprec io que en todas "podria d ecirse qu e habí a trasmi g rado e l ahna d e p a rte s se l e tributab an. La dulzura de su jenio i de ' ' Góngora con parte d e su t a le nto i co n tod a su t e - s us c os tu1nbre s; un sabor infa ntil que había en su , , na c idad, sus capric h os i su org ulJo, sos t e nia en conve rsacio n i e n s us m odale s, en que c e nte lleaban "aque lla épo c a l os r est o s d e mal g u s to i a ban do no a v eces un a s llamarad as de ent usiasmo i una esten· " del s ig l o XVIL Iri a rte, al contrario, con m é n o s si on de saber, que p o r l o 1nisn1o sorprendían mas, "tale nto poético que Hu e rta , p e ro con infinito mas e n fin, la misma facilidad de su trato, i pue de decir­" gusto i mas sabe r, iba p o ni e ndo en crédito una se qu e su escesiva d o cilidad, Je adquirían amigos i ;~ ~sp e ci e de poesia en que la cultura, la urbanidad con e xion e s; i Je hacían parecer el niño mimado de ' '1 aun Jo escojido d e l o s p e n s ami e ntos no p o día la soc i e dad i d e las musas. "compe nsar la falta d e color, de fu e go i de armonía ¡Dichos o él si hubiera s abido o podido prolongar "en e l e stilo. En vano Moratin el padre (porque aqu e l agradable p e ríodo de su vida ! pero sea que ' :su céle bre hijo aún n o había ernpezado a darse a sus n egocios particulares lo exij iese n, sea que se ·' conoa er) en vano Cadalso i alg un otro luchaban cansase de oír a algun n e cio que no servía mas que ''contra e stos e s travíos, i daban d e cuando en cuan- para hacer coplas, s e a, en fin, que quisiese darse una "~o en sus versos muestras d e una poesia mas pura · consideracion en el mundo que rara vez consiguen ' ' 1 rnas animada; s us esfue rzos no eran sufici e ntes por sí solos los hombres de l e tras en España, Me­' ' o la e mpresa superior a sus tal e ntos. P e no al ins- lendez, a mui luego de haber publicndo su primer "tan te que apare cie ron los escritos de M e lendez, la tomo, etnpezó a s o licitar un d e stino en Ja majistra­'' verdad era poesia caste llana se prese ntó bella con tura. Las musas d e bi e ron estre m e cerse al verle "sus gracias nativas i rica con todas las galas de la tomar esta resolucion, i n1ucho mas al vérsela cum­" imajinacion i d e l injenio. En aque llos admirables plir. Provisto en mayo de 17 89 para una plaza de '~versos, la elegancia no se oponía a su facilidad, la alcalde del crí1nen de la audiencia de Zaragoza, i ''nobleza i cuidado de los pensamientos a su halago tomado posesion de ella en s e tiembre del mismo año, ''i a su interes. Huerta había hecho romances; ~us trabajos poé ticos, sus estudios literarios, toda "'Trigueros i Cadalso anacreónticas; pero ni los aquella amenidad de ocupaciones que ántes le lle­" romances de Huerta ni !as anacreónticas de Tri- naba debió ceder a atenciones mas urjentes, de "guero se leen ya ni aun se mientan entre los hom- mayor trascendencia i responsabilidad. "bres de buen gusto. Cadalso fué sin duda alguna Promovido despues a oidor de la Chancillería de "mui feliz en el último jénero; mas, a cuánta dis· Valladolid en 1791, continuó alternando las g~;aves "tancia no están de su sucesor! El mismo Ana- tareas de su destino con el mas grato cultivo de su "creonte se ensoberbeciera de una composicion tan aficion a las letras, sin que por esto se resintiesen "delicada i tan pura como la bellísima oda Al"im· aquellas de la menor falta en su desempefto, moa­" to; i Tíbulo quisiera que Je perteneciesen los trándose igualmente robusto para la severa carga "romances de Rosana, i de Lo, tolrtU. No bai duda que le imponían, i llegando a ser considerado al 'rque su talento parece especialmente nacido para mismo tiempo eomo eminente poeta i recto e inteli· • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 145 jente maj istrado. Por e ste ti e mpo, e n 1797, reimpri· mió el ton1o t.o de sus poesias añad i é ndol e otros dos, que m e r e ci e r o n tambi e n el aplau .... o j n e ral. A poco ti e mpo d e spu e s d e pu b li c ada esta edicion fué promovido a la plaza d e fi scnl de la sala de alcalde s de Casa i C o rte , d e cuya plaza tomó pose· sion en 23 d e octubre de aqu e l afio d e 97. Ofrecié­r o nse le en Ja corta durac i o n d e su carg o causas grave s i curiosas, dond e hizo pru e ba de su juicio i d e su tal e nto, e ntre ellas la d e la mu e rt e d e astill o, c uya a c usa c ion fiscal corre e n e l públi c o como un modelo de sab e r i de elocu e n c ia. Esta s puede decir-e fu ,eron las últinJas atisfac c io n e s qu e tuvo e n su carrera, i la suerte le preparaba ya e l cáliz d e aflic­cion que ti e ne si e mpre preve nido a Jos hombres eminentes para cobrarle s con usura los pocos dias que les concede de gloria i d e al g ría. En 179 se vió envue lto 'l e l e ndez en la perse· cucion, su citada contra Jove llanos, Saavedra, Ca­barrús, FloridabJanca, Aranda i otros ilustres espa­ñoles, siendo deste rrado por e ntónces a 1\!Iedina del Can1po i postcrjorrn e nte a Zarnora, h'lsta que en 1802 pudo 'olver a Salamanca, donde se e stableció, entregándose d e lle no a sus estudios 1 it e rar ~s. Con la revolucion de Aranjuez de 18 08 regresó a 1adrid, aunque por su maJ, pues dueños ya los franceses d e la capital de la monarquía, i estableci­do por ello"' un g obie rno provisional, se vió compro­metido l\le l e ndez a ac e ptar una comision para Astu­rias, que est uvo a piqu e de costar l e la vida:ll e gando a tal estretno la snña popular contra la persona del comisionado: que ya estaba dispuesta la banda que había de fu ~ iJarJe, cargadas las armas i él atado a un árbol; ya s e había disputado si se le di spararía de frente o por la espalda como a traidor, i con este motiYo desatado i vuelto a atar de nuevo, ya no faltaba mas que consumar el ... acrjficio, cuando se vió venir de l éjos al cabildo i las comunidades de Oviedo con el Sacramento i la cruz famosa de la Victoria. Salvado este primer peligro i formada causa a peticion del pueblo, fué dado libre de todo cargo, se le puso en libertad, i permitió vol ver a CastiHa. Este terrible suceso, 1a gran reputacion de Me­lendez, las seducc ione s que contra él se intentaron i su maJa estrella en fin, se conjuraron contra sus convicciones patriótica~, i su corazon noble e jnde­pendiente, Jlegando a comprometerle por e ] gobier­no intruso i a hacerle admitir en él una plaza de consejero de estado i presidente de la junta de ins­truccion pública, hasta que espulsados los franceses de nuestro territorio, arrastraron consigo a tantos desgraciados i entre el Jos al i~mortal Melendez,que, ántes ~e entrar en el territorio frances, se hincó de rod11las, besó Ja tierra española i esclamó con voz profética i doliente " Y a no te volveré a pisar.'' El cerdo i el gorrion. FABULA. Un gorrion simplecillo Prendido entre las redes Que ocultó en unas matas Un cazador aleve, En vano pedia au~ilio A cuantos oir pudiesen Los ayes que lanzaba Desesperadamente. - P as ó por fin un pu e rco G ruñe ndo, como s u e l e n L os s u c i os animal e s e l a cer dosa esp e cie ; 1 oyó compadecido u e 1 p ája ro in o c e nte S e lam e nta b a e n tanto Qu e h acia por d s pre nde r se . 1 0 n h oc i co i p e zuñas D e sp e daza r pre te nde Jo s nu d o i los hilos D e la s traidoras r e d e s ; e r o co mo e l n1arrano Tan p oc a maña ti e n e , S eg un Jo han obse rvado aturali stas cél e bres, D ejarl e a otro la empresa Conte mpla mas prudente 1 en un fa ngozo charco S e zampa hasta e l go] lete. Si al inoce nte n1í se ro ocorro dar pre t end e s, Pre te nd e s dar s ocorro Al 1níse ro Inocente. Noviembre de 1855. J . M. M. La Iltontañesa, o LA E S TRELLA. POLAR . ( C onti nuac ion . ) El carpintero, llamado Jorje !vano, no pudo so­bre ponerse al vivo inte res que le hacia esperimcn­tar la relacion fiel de Catarina Alfendey, i le dijo con esa brusca bondad de un viejo marino : "Estais en vues tra casa, i desde hoi qui e ro dar gracias con vos a la estre lJa polar que os ha conducido hasta estas riberas." Diciendo estas palabras, la presenta a su mujer, i a su hija única, de edad de doce años, i de una figura encantadora. ''Ved, añadió con emocion ; mirad, esta es mi hija, mi único tesoro, el encanto de mi vida, i la espe ranza de mi vejez 1 Sed su guia, su amiga ! haced de ella si os es posi­ble una segunda vos misma ; i su madre i yo os deberemos mas que todo lo que hayamos podido hacer por vos.'' La mujer de Jorje i su hija mani­festaron, con la mas tierna acojida, todo el interes que sentian por la estranjera ; i desde este instante ella se vió recibida en esta escelente familia como si hubiera hecho siempre parte de ella. Se pasaron dos años: Catarina vino a ser la ami­ga, la bienhechora de los habitantes de la ciudad. Por sus tiernos cuidados para con los viejos, por sus útiles lecciones a la juventud, i sus socorros a los indijentes, se adquirió una reputacion de mujer de bien, que hacia sentir cada dia a sus huéspedes Ja felicidad de tenerla en su casa. La jóven Batilde, hija del carpintero, hizo progresos rápidos i no tardó aun en hacerse distinguir por las ventajas de u~a educacion bien dirijida. Jorje se creia el mas fehz de los padres, i no cesaba de dar gracias a la digna directora de su hija. La bella montaílesa, por su parte, encontraba la tranquilidad del alma; ocupa­ciones análogas a sus gustos,i una honrosa posicion social ; i comparando entónces los beneficios que babia recibido de ]a Providencia, con Jo que había sufrido por sus rigores, no podia dejar de reconocer que siempre la habia dirijido bien su estrella, i que, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • 146 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. a pesar de Jos sacudimientos, de los peligros j de los tamente, pero no tenia esa fecundidad de ideas i tormentos a los cuales su juve ntud había estado es- esa prontitud en la ejecucion que se notaba en Pe· puesta frecuentemente, ella habia Jlegado a obtener dro, quien, con una sola palabra, con una sola mi­la mas dulce i la mas honrada existencia. rada, lo hacia marchar todo a su gusto i ejecutarlo Por este tiempo el Czar de Ja Rusia, despu es de todo con una admirable perfeccion. Bien pronto no la batalla de Poltava i el tratado de Neustad, des· ( se habló en toda la comarca sino del astillero de cansaba sobre sus armas victoriosas i se ocupaba e n ) Jorj e !vano. Este, por su parte, conoció en su jefe civilizar su imperio. Ya San Petersburgo se eleva- de tall e r tan raras cualidades que concibió el pro­ba por sus cuidados sobre Jas orillas del Neva; i yecto de atraerlo · todavía mas, prometiéndole la l\1oscovia alcanzaba el mas alto grado de esplendor. mano de su hija, de su querida BatiJde, que solici­Pedro .! Grande, dueño de lns orillas d e l mar Bál- taban todos los jóvenes de las cercanías. tico, formó el proyecto de fundar una marina que Una tarde, dcspues de terminado el trabajo, ha­pudiera dar al comercio de sus Estados mas esten- bien do quedado solos en las orillas del tnar Báltico~ sion · i relaciones con Jos pueblos marítimos de E u- i conversando sobre la esperanza que tenian de oh­ropa. Promulgó un ukase prometiendo una suma ten e r la recompen~a prometida por el Czar, Jorje, considerable, i una distincion personal, a aquel de apretando una mano de Pedro, le dijo con esa es· los maestros constructores que primero lanzara de presion que sale del corazon : sus astilleros un buque de sesenta cañones. Esta Es a vos a quien yo la deberé! I bien ! esto promesa de un monarca pod e roso vino a ser para será el dote de mi hija única: cuya mano os ofrezco. los rusos la palabra del mismo Dios; escitó la emu- El carpintero no pudo reprirr1ir la viva etnocion Jacion de todos ]os constructores, i Jo1je !vano fué que esperitnentaba, i respondió, que una alianza uno de los que quisieron participar de este glorioso scrnejante haria la felicidad de su vida, pero que concurso. Reunía justamente en su astillero abetos , babia hecho una eleccion mas análoga a su edad .•• de una belleza notable, robles i cedros, que bien 1 Confesó francamente que amaba a Catarina. em~leados d_ebian producir el buque, cuyo mode lo D esde que vivo en vuestra casa, añadió, no ha hfl,bl!l ofrecido el_ Czar en todos los puerto~ de la pasado un solo dia sin que yo haya descubierto en Rus1a. El punto 1m portante era ganar en hJcreza lo montañesa las ultas virtudes necesarias en la ca· a todos los concurrentes, a fin d~ pod e r a1:roja~·. ánt~s rrera que me propongo recorrer. No sé qué me dice 9ue ellos el buque al mar. JorJe, cuya JntehJencia que estoi llan1ado a ocupar altos destinos, i necesito 1gua~aba a su celo, se pu~o en .estado ~e con1enzar una compañera digna de ayudarme a sostenerlos esta I.mporta.nte con~trucc1on; 1 para eJe .... cutarla con por una grande elevacion de alma, una bondad ina celeridad, hizo ven1r de todas las cercan1as los obre- gotable, en una palabra, por esa reunion de todo lo Jos 1na~ renotnbrados: Entre estos se p:esentaron que se hace honrar i amar, i todo eso lo posee mui dos c.arp1nteros que dec1an era_n de M_oscoy1a. ~n1 bos ( bien aquelJa a quien yo he el ejido. p~se~n u~a fue~za. notable~ 1 parecwn ~nunc1.ar en Es la única que puede consolarme de no te­~ st gur, s espresiVas una voluntad ~~e 1 una neros por mi yerno •••• pero ganar su corazon no e_s reza~ toda , pru_eba. ~~ f~ ego que arlOJaban sus es cosa tan fácil i aunque yo la he sorprendido mas mtra.das, 1 los terminas tecntcos d e J arte, de que s~ de una vez con los ojos fijos sobre vos j tratando de :erv1an a cada n~o~ento, en una palabra, ~~a ~ptl- estudiar todos Jos movimientos de vuestra alma, no ud para el trabaJO 1 ese tono de franca. famillaridad : os prometo buen resultado de ·vuestros proyectos. para con los otro~ obreros, ~odo se reunia pa~a g·anar ¿ Seria necesario, ante todo, asegurarnos de sus secre· a los dos co~paneros carpmteros e l afecto 1 la con- ~ tas intenciones ¡ si quereis yo me encarrro de ello. :fianza de JorJe, que los puso a la cabeza de su nu- ' ' ' . , b n 1 eroso taller. Con mucho gusto, le respo~d1o Pedro. con esa Ya estaba construida ]a cala del buque, i los tra- brus:a c?nfianza que .le cara~ter1zaba: dec1dle qu .. e bajos se proseguian con una actividad notable. Los ~ es m 1 pnme~ amor i 1 que, ~ 1 ~o no obtengo su fe, dos obreros moscovitas uno de los cuales se llama- permanecere soltero toda mi v1da. ba Pedro i el otro And~es redoblaban su ceJo i m os- Jorje 1 vano desempeñó su comision cerca de Ca­traban un verdadero sab~r en las proporciones jeo- tarina ~uya viva e~ocion n~tó sin trabaJO. Ella era métricas del na vio, que dentro de pocos meses estaria de m astado fran~a 1 demasiado esl>ans1 va p~ra no en estado de ser echado al mar Báltico. Se adivina confesar que el Jefe del taller hab1a productdo en fácilmente de cuántos minunicntos i cuidados se- su corazon una impresion de la cual no habia po­rian colmados los dos cornpaíie ros por Jo1je i su did~ libertarse, i que, apesar de la resolucion que ia1nilia. Catarina notaba en e1los sobre todo cierta hab1a fonnado de permanecer soltera, despues de Jn dignidad, i esas manife,Jacioncs de noble inti'midad P.é rdida cruel que ~abia_ s~frído .en el ~itio ~e M~­que .no tienen ordinariamente las jentes de su esta- r1enburgo, no pod1_a res1st1r al 1nvenctble Infl ... uJ.O do ; ella los estudió, pues, r.on cuidado. Pedro, que que tomaba cada d1a sobre su corazo.n este hab1l tenia un jesto imperio~o, la voz cspre iva i la mü·a- const.ructor; este hombre que se hacia a la vez te­da llena de fuego, le pareci a que era uno de esos I?er 1 querer de to3os los obreros que.estab.a~ a sus jefes de taller acostumbrados a •nandar sin cesar, i ordenes;, este caracter un poco sal.vaJe qu1za, .pero así, ese usaba fácilmente las brusquedades que se le que pose1a una grandeza de alma 1m ponente, lt so­escapaban i no se fijaba sino en sus cualidades bre todo, una voluntad firme que todo lo sornet1a a morales. ' su poder.-Y o no sé cual será mi destino, añadió, No babia ninguno tan exacto como Pedro en uniéndome a él ; pero mi estrell~, a la cual consul­Jienar sus deberes. Siempre el primero i el últitno to todas las tardes, parece ~n_u!l~larme_q~e aceptan· en el trabajo, ninguna pieza d el buque que se cons- do su mano aseguro la fehc1dnd de m1 v1da. truia era colocada sin que se aseg u ·ara por sí mis- Desde el n1ismo dia, Jorje refirió a Pedro esta mo de que se babia hecho conforme a las reglas confesion, quien, afectando la alegría viva i popular del arte. Andres, su can1aradu, le secundaba perfec- de un simple artesano, corre a arrojarse a los piés • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 147 de Catarina lfendcy, a la cua l repite que no tenia mas recursos que su trabajo. o tan1 poco tengo mas r ecurso, r espondió la montañe a, que la bondad de Jorjc !vano. -Conmigo, prosiguió Pedro, tendreis quizá que Yiajar, soportar fatigas, arrostrar peligros. - .. 1e serán queridos, puesto que los participaré con vos : ol1l tengo fuerza i valor. -En este caso ya estamos comprometidos, bella i esceJente Catarina •••• Acordaos que Pedro es vuestro por toda su vida •••• cualquiera que sea el rango a . que el cielo Jo destine sobre la tierra. -Qué qucreis decir 7 -Que una tnujer tal como vos, no puedo ménos que honrar la mano que se une a la suya. Diciendo estas palabras le pone en el dedo un anillo cubierto de rubíes, que saca de un pequeño saco de cuero oculto sobre su pecho, diciéndole: Este era de mi 1nadre, quien mo recornendó al mo­rir que lo diera a laque fuera digna de mi amor ••• Adios, mi bella novia ! nosotros nos unire mos e n la mañana siguiente al dia en que nuestro buque sea lanzado al mar. I se alejó al n1on1ento: Catarina le sigue con los ojos hasta el puerto, i le p e rcibe mezclándose entre los obreros constructores con el hacha en la mano, i entregándose al trabajo con un ardor que escitaba el celo de todos sus compañeros. El ruido de este himeneo se e parció bien pron­to entre todos los habitantes de las cercanías. Los unos lo aprobaban, los otros sostenian que Catarina n1erecia uno que no fuera un simple carpintero, i que su belleza, su rnérito i su instruccion hubieran podido elevarla mas allá ; pero ella r espond ia a todo esto, que el primer rango sobre la tierra ~ s Ja perfecta felicidad, i que todo se reunía en su novio para asegurarle que seria feliz. Jorje era de su pa· recer, i cada uno veía con vivo regocijo e levarse cada dia el buque cuya construccion tocaba a su , . termino. Catarina, a quien nada se escapaba, había notado que Pedro i Andres, su amigo fiel, tenian en se­creto conversaciones que parecian ocultar algun importante misterio. Tan pronto el primero tomaba con su camarada una actitud itnportante a la cual este parecia someterse; tan pronto el segundo arro­jaba sobre Pedro una mirada de adrniracion, mez­clada de cierto respeto, que hacia creer que· existia entre ellos una distancia que se apresuraban a ha­cer desaparecer tan pronto corno conocían que se l e s observaba. Tan cierto es que la costumbre de man­dar se trasluce hasta en el n1enor Jesto, en la menor palabra ; i que es difícil despojarse del todo de un gran poder. Catarina caia entónces a su pesar en una profunda meditacion ; estas palabras venían a su memoria: "Pensad que Pedro es vuestro por toda su vida •••• cualquiera que sea el rango que el cielo Je destine sobre la tierra •••• '' Será un bo­yardo disfrazado 1 se decia con una turbacion de Ja cual no podia libertarse; su mirada tiene un im­ponente orgullo ; su palabra es brusca, imperiosa; pero su franqueza inspira confianza, i la presion de su mano va derecho al corazon •••• No, no, Ja as­tucia i la falsía no podrán existir bajo tan puras apariencias; yo confiaré mas que nunca en mi es­trella querida que me lo designó por esposo, i se­guiré con una firme resolucion el destino que me aguarda. Una tarde que Catarina volvia, s~gun costumbre, de visitar a los viejos, de socorrer a los indijentes de las cercanías, se le acerca un estranjero cuyo vesti­do moscovita anuncjaba un alto rango, i a quien escoltaban dos escuderos: este Je hace muchas pre­gunta <5obre el buque que se construia en el taJler de Jorje !vano, i acaba por P.reguntar si, entre los nu1nerosos obreros que trabaJaban en casa de este digno hombre, no habia dos de los cuales el uno se llamaba Pedro i el otro Andrcs. Catarina le con­firma esta verdad, i al mornento percibe en la fi­gura del estranjero un movimiento que trata en vano de reprimir. Este rogó a la bella montañesa que fuera a prevenirles que una persona conocida de ellos, estaba encargada de comunicarles un men­saje importante i 1nui urjente. Catarina se apresuró a llenar Ja mision que se le habta confiado, pero por el camino se aumentaba su turbacion, sus sos­pechas redoblaban, i sn corazon latia con violen­cia •••• En fin llegó al taller, donde instruyó a los dos obreros moscovitas de que un estranjero los aguardaba. Pedro no pudo disimular un cierto embarazo; i, dando por pretesto las noticias que aguardaba de su familia, miró a Catarina con un aire satisfecho i confiado, le apretó de nuevo lama­no, i se alejó con Andres fijundo muchas veces los ojos ~obre su bella novia, que se decia a sí mis­ma: "No, esta mirada tan tierna no puede ser la de un seductor." Algunos momentos despues se oyen resonar a lo léjos estos gritos estraños: "Viva eJ Czar de Ru~ia! ~iva el soberano, el héroe que no desdeña mez­clarse con el pueblo!" No se sabe en el astillero lo que significan estos g-ritos ; t odos los trabajos se suspenden; cada uno presta oído; Catarina está en una ajitacion difícil de pintar. Su ardiente imaji­nacion se abandona entónces a mil conjeturas que su razon rechaza; pero que su corazon ambicio­na •••• En fin, viene corriendo i sin aliento un ha­bitante de la ciudad, que anuncia que este Pedro, que hacia tres meses que estaba entregado a los trabajos mas penosos; que este hábil constructor siempre en pié con el hacha en la mano, sometién­dose alegremente a las fatigas, a Jos deberes de un simple carp1ntero; que este Pedro, en una palabra, tan infatigable obrero corno buen camarada ••. •• es el Czar en persona, el emperador de todas las Rusias, el gran vencedor de la Livonia i de la Finlandia, que, queriendo civilizar sus vastos Estados, despue~ de haber recorrido los principales puertos de la Eu­ropa bajo un nornbre oscuro, acompañado del céle­bre Lefort, su ministro i su amigo, babia querido construir con sus manos el primer buque de su im .. perio ••.• ,! · Se concibe la sorpresa de Jorje i de su familia; pero i cómo describir la turbac1on, Ja incertidum· bre, i el tormento secreto de Catarina ~ ''Habria querido seducirme, se decía, bajo la promesa de un himeneo imposible 1 • ••• Oh, sí, jn1posible! Yo, la esposa deJ Czar t Esta no podria ser sino una union secreta; i Catarina, aunque simple monta­ñesa, es demasiado orgullosa para consentir jamas en ello •••• Sinem bargo, estas palabras que ha pro­nunciado con un acento lleno de honor i de verdad: Yo soi vuestro, cualquiera que sea eJ rango que el cielo me destine •••• estas palabras resuenan a pe· sar mio en mi corazon •••• Insensata!. .•• dónde te estra vi a tu loca esperanza 1 • ••• N o, no, tú no pue­des llegar a ese grado de esplendor : desciende, desgraciada, desciende a la oscuridad que fué i será siempre tu patrimonio •••• O mi estrella tutelar f Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. 148 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. me abandonareis por la prim era vez, i me dejarejs desviar del sendero de Ja virtud 1" Los gritos de viva el Czar r •••• Viva Pedro el Grande f se hacen oir de nuevo; los numerosos obreros del astillero i del puerto vuelan a su en· cuentro, i todo anuncia que él se aproxima. Cata­rina quiere huir, pero las fuerzas Je faltan. Se mez­cla entre las mujeres de la ciudad, apoyada en la jóven Batilde, que trata en vano de cahnar su ajita~io_n •••. En fi_n, Pedro se acerca escoltado por su ministro Lefort 1 por el boyardo enviado por el senado de Mosco vi a, para dar noticia al monarca de las turbulencias que se han suscitado en su ausen­cia. El carpintero, abriendo en tónces su vestido de paño burdo, i descubriendo ]a órden de San Andres que lleva sobre el pecho, se hace conocer por el emperador de Rusia, anuncia a Jorje lvano, apre­tándole la 1nano: que tendrá la recompensa prome­tida al constructor del primer buque lanzado sobre el Báltico, i a cH ya con stru ccion se felicita ria toda u vida de haber cooperado •••• Despues, levantan­do a Catnrina que habia caido a us piés, así como todos los habitantes de la aldea, la llama su novia, Ja designa cotno la mujer mas digna de dividir con él su corona, i la proclama emperatriz de todas las Rusias: título inesperado, pero del cual supo mostrarse digna. Ella fué coronada al principio del año de 1724, en pre~encia de todos los príncipes, de todos los bo­yardos, i entre Jas aclamaciones universales del pue­blo, al cual se la vió frecuentemente designar su es· trella protectora •••• Catarina se hizo retratar como pobre montañesa, yendo a buscar el agua para su madre enfertna, con los piés desnudos i cubierta de harapos 1 i aJ lado de este r ecuerdo histórico del cual se gloriaba, quiso que se colocara su retrato en que estaba pintada con todo el brillo de lama­jestad imperial ; al pié del primer cuadro hizo es­cribir : "Lo que yo era" i al pié del segundo : ~'Lo ()U e yo soi." (Traducido para la BIBLIOTECA por una señorita.) Las flores de pasion . l. Ved los campos, ved los montes 1 los grupos de palmeras 1 Ved los bosques, las praderas De la tierra del amor ! Ved ahí sus ricas vegas I sus mil cañaverales; Sus campiñas tropicales 1 sus flores de pasion. 11. t Por ventura, entre las nieves De otros climas i otro cielo Tantas galas tiene el suelo, Tal belleza, tal primor ~ i Dónde lucen mas brillantes, Dónde brotan mas lozanas Que en las indicas sabanas Nuestras flores de pasion? 111. Son sus pétalos de nácar, Son sus corolas de oro, 1 sus cálices tesoro De süave, puro olor. El terral en blando soplo Las remecc i las halaga, I el sunsun vnela i se embriaga En las .flores de pasion. IV. ¡ A.h J venid, corramos juntas Miéntras dure Ja maiíana, Por la sierra i la sabana Do su tnanto arra ... tra el sol; l en las ce ibas i en los cedros, Que del bosque son señores, Cojeretnos li nuas flores, Lindas flores de pasion. Pensamientos. Sé moderado consigo 1nismo i serás liberal con los demas. Sin un amigo el Inundo no es mas que un de· • s1erto. Si quieres conservar un amigo, hónrale cuando esté presente, elójiale ausente i ayúdale en sus ne· cesidades. El que elojia a su amigo con provecho debe creerse a si propio un malvado, i a su amigo un loco. -- La lisonja corrompe tanto al que la hace como al que la recibe i Ja adulacion no aprovecha mas al p~eblo que a los reye..-. --- Quien miente para dañar a otro es un bribon mal intencionado ; quien miente para salvarse es un culpable cobarde. -- El en1bustero empieza por hacer aparecer la fal· sía como verdad i concluye por hacer aparecer la verdad como falsía. Apégate estrictamente a la verdad ; pero al de­cirla hazlo con buen modo. La verdad es el retra­to; el modo es el cuadro que hace resaltar su mé­rito. Un hombre no tiene mas derechos para decir que para hacer una cosa incivil, ni mas derecho para decir a otro una palabra irrespetuosa que para darle un golpe. El que es verdaderamente fino sabe contradecir con respeto i agradar sin aduJacion, i dista tanto de una insípida complacencia como de una vulgar familiaridad. Procura correjir en tí mismo cuanto te disguste en los demas. Perdo arnos a nosotros mismos los defectos que n~ podemos tolerar en Jos demas es preferir ~r ne· c1os nosotros a que lo sean los de mas. Observa con cuidado la conducta i modales de !os. que se distinguen por su buen porte, i procura 1m1tar las verdaderas perfecciones de la buena so­ciedad en que te encuentres . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 18

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 36

Por: | Fecha: 04/07/1897

,{{I~ 's le\ ... , ( . , .... ..... 'L ,:p- :fl3isemanario ~oIíticOt jLiterario ~ 1Rotidoso ~ AÑo J.-SERIE n. } Bogutá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), dOlllingo 4 de Julio de 1897. { NÚMERO 36 "1Bogotá" DIl1EC'l'OH., Eouaroo 'Espinosa 15uzmán. AD~rrNISTK\DOR , Dirección telegráfica: Bocald.-.:\partado de correos número 259. OFIClfliA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 5i6. CON'D:J:C:J:ON'ES Saldrá:í. luz toeloo;; los jueves y rloming:)~. En Colombia, !'u",cripl:1Ón ndelantíl.da ([')0 :1t1ll1cros) . .•.. $ 4 .. Una s~ric (25 nlí'11'.!;~}3) ••••••. ____ ••••••. , .• En el Exterior (100 nÚI1lt:IOS}. __ ___ .•••••••• . "0" •• __ • 5 .. Una serie (25 Illímeros). ___ ...... _ ,_ .. ___ o 1 25 NlÍOIero suelto, el día de la salida del periól!i¡;o. __ . _. ___ .• . 05 Número Oltra ... ado ..• _._ .. _ . . . _ . ... ___ . __ __ _ .. " •. _ .. _ ..•• 10 ~~~~rLlilli,~:(.11~:;h~I~~I~~~na:~~ ~ ~ ~ ~ ~::::~ ~:~~:~ ~ ~::: ~~ ~ : ~ ~ ~~: ~~ ~. Annnt:Íos. f.lrllla común ....•...... _ .... ~ ... o 0.0 .... ~~~ ••• 01 1\'0 ~c tlt::vuelvt:n ori~¡nale~. Los señlJre.i J\gt:lllC:; tienen dercchú .li 10 por 100 ¡]c lo que re· cauden. CU:1n,lo se hnya contr;¡ladn Ja puhlicación rlc UlI comnnicJc1o, le· mitido, alluncio, et/;., no se devolverá su valor, ni p~ute t!(' él, aun cuando su dUl:ilo n:)o,lif~lva In COlllrnrio. Toda corn:,spondt::llda debe dirigirse al Administrador. l.7 P.lg0S adclant.ldos. IT1¡\'ER¿! "'10 DE CORREOS PACIFIco.-I.legn los lunes á las 4 p. m., y ~ale los lI1:1rtes :í las 2 p. 111. /~lrr(}m¡",' rn!.-Jla~, do.:o en cnda mes: llegan c-13 yel 1St y <.nlen el lo r el 25 á LIs 6 a. 111. OccIDE:\TE.·-LlelP los tune, á las JO a. m., y s:de lo!' 1ll.lrtl:S ;1 las 3 p. 1l1. l~l1C(llllit:/l(!as.-Llt.·!!.a los IESCHACON, calle 12, número 206, arriba del Pas{/je Hcmá1/dez. También se acaba de ab rir Iln gran surtido de útiles de escrito rio y de dibujo. Se timbra papel á precios sumamente bajos. Quedan unos pocos ejemplares de esq uelctos para rcclamos á la ] unta de Catastro. 22 POSTES DE HIERRO para cerca de alambre, baratos, sólidos, eternos, vende Eugenio López en su almacén de fierro. Parque ele los Mártires. 20 SE VENDE un potrero situado abajo de 8an Diego. Húblese con el doctor Eladio Gutiérrez. PIANO Se alquila uno. Carrera IO, número 427 C. ------ EN LA ENCUADERNACION de Eugenio Pardo, calle 12, nú­meros 170 y i 72, se bacen pas­tas desde las más lujosas hasta las más sencillas. 1\1 ateriales de primera calidad. Hábiles obreros. 20-19 SIN MUJER se quedarán los que dej en de ir al Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián, á proveerse de un lindo mobiliario de sala. 20-7 CÉSAR E. BRAVO v A:t¡c:;.EL ESPINOSA ABUGADOS y AGENTES Se encargan de todo negocio relaeionado co 1 su profesióll, an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Comisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Carrera 8:, numero mero 21t:l. 473, apartado nú- E UGE~IO 1.0PEZ, en ~u 11111l~'cén de fierro frente á la pib del -. P ..! fCIUC ele /0"" .\I:'lrtires, acen Norte, da loolns lus dato::; sebre hornIllas y !-.i~tema de calt!ntar t::~turdS para c'lfé. Tiene los m:1tt:riales d~ riel rtl flet:f:S3tios para C ... tIlS cstnhlecimientos. Tlell'~ de vent,'\ 11':1"iche ... d.: 1l11t:V() !'i~tcll\a. maza l1layal~ra girlno­rin y eje fij). lo r¡lle f,\cilit:l la :1l'lic'-I.ción de b rUer7a, r¡u~ e ... de la ter~ cera parle de la r¡ue se empIca en tr:lll1ches de igual tamnfio, y un completo ~urtido de fi~rro lll~\leable y f'.llldido. lJd maleable tiene (n lámina ele:: V('Iríos grlIC!-OC;. E:.;ta en capacidad de atcnder cnalquier pedido de ohras de fierro, lae; que dirige personnlmente: en la F arerL,,- de La Pradera. 27 LA lJERFU:\TER[t\ que venrle ratiño & C~ en su alnl1.cén.de la 3'" Calle Real, es (:e lo mejor y más ha rato que hay en la cmelad. Se 'IHWtlc gar,lIIlizat!a. 20- 14 SE VEXDEN cualro best:as huenas de silla, (los escopetas finas de cacería y un bote. En la primera Calle Florián, número 343 se da razbo. 20 EM PLASTOS POROSOS.-Rest,urador para el ca helio y la har­ha. Velolltina rlllh.ima á precios s in competencia en la Farmac~21 Normal de Bogotá. Calle J2, números 222 B Y 222 e, abajO del Pasaje llf!rlldlldez . LA M li]ER, DE BOGOTÁ.-Este periódico hisemanario, lite­r: lrio, noticioso y moralista., necesIta más. ~g~nte~ del l~ello sexo en las pohlacitUles do CundlOamarca. Dirigirse al Director de La /lfu/er, sefio r Fernand.,) A. Romero. [ O EDICTO E~IPLAZATOR!O El Jl/ez 5~ dd Circuito de Bo.t;'olrf, Por el presente cita, llama y emplaza á todtls les r¡ue se crea.n con derecho {t la gualda t:'1l prollledad!le la l1ll'nor !\1agddlc:na Riañ" RlIiz, ]1:110\ \Iue: dentro e1el término de treinta días. cllntddll:; desde hoy, se j,resellten por sí Ó p(lr medio deapoflt:rado ií. h:'tccrlo valer. Se advier· te que ~i a .... ¡ lo hkit::r~ll, se ,es ollá y admini ... trará la jllqicia r¡ue les a!-i"l<\, y de Iv contrario, surrirán lus perjlllciu::i á que haya lugar liegún la ley. y p:lra 1,)" cft!cIO'i expresndos, se fij-¡ el pre!;ente en un lugar pú~ hIieo dc la St:crctalÍJ., huy \·ein li ... éis d~ Mayo de mil ochucielltos no· veuta y ~iete. El J uoz, El Secretario, Carlos Garci l C. Es eopi:1.- gngOl:l, ~Iayo veiutiuuevc de mil ochocientos noventa y siete. -.1:.1 .secr~lario. Carlos C,uda G. Reyes en Barranquilla! Gran surtido de mercancías inglesas y francesas, á precios sin competencia, en el Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián. 20-7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MIGUEL ANTONIO CARO Y RAFAEL REYES CANDIDATOS, RESPECTIVAMENTE. PARA PRESlDEN1'E y VJCEPRESIDENTE DE I,A REPUB'LICA EN EL PERioDO CONSTITU(;IONAL DE .,898 Á '904 "~.O'g.otá" CONTRADICCIONES Llamamos la atención de nuestros lectores :í los dos importantes documen­tos que yerán en seguida. Es el uno un telegrama dirigido por pcrsona autorizada, huésped hoy del señor D. Jorge Holguín, á un su intimo amigo de esta ciudad; y el otro es una sugestiya publicación que, en hoja suelta, se acaba de hacer en San Gil, por dos respetables nacionalistas, de COII­ceptos anteriores de D. Carlos Calderón Reyes, cuando este antiguo independien­te no había perdido la fe en los principios de su partido. Lamc:ntase el señor Holguín de que una gloriosa agrupaClOl1 política, ú la cual él debe la mayor parte de su notorie­dad en la Reptíblica, pueda 0reerlo capaz de haherla insultado gratuitamente; y en cambio, los independientes están per­suadidos de que todos los que quieren sentar sus reales en el campo de los his­tóricos, tienen que principiar por cubrir de ignominia ú los que, primitiyos ámigos del doctor Núfíez, supieron sacar al país de los horrores de una anarquía despótica. Cuanto:í la hoja suelta de San Gil, ella nos "iene (t recordar que el sefior Carlos Calderón Reyes, así como D. Clí­maco Calderón, por ~l hecho ele ser inde­pendientes, cargaron, en tiempo no lejano, con toda la contumelia rgano~ de la voluntad gellt!rfll, yrt. pocHa decinw que estaba en víspera!' ele rcener en el réRimen arllitmrio ,. ll. L )10" \. (Me_'\icano). En momentos en que se debate en nuestro país, con solicitud y cuidado, la caneJidatura para la Pre- "J;jOGOTA"-Julio 4- de .1897. sidencia y Vicepresidencia de la República por los amigos del partido nacional, y con demasiado calor por algunos órganos de la prensa denominada oposi­cionista, nos permitimos recordar al público los si­guientes s:gnificativos párrafos ue una carta que se publicó en el número 400 de La Nación, de Bogotá, y que leerán con meditación y gusto tOLlos los que se interesen por la tranquilidad y bienestar de nuestra desgraciada Colombia, la que exige de sus hijos cor­dura y patriotismo. L os párrafos aludidos dicen así: It SCJatá, Julio 30 de 1889. " Señor .Iactor Julio E. Pérez.-llogotá. " Muchas veces se separa de un partido un gru­po eJe hombres respetables por sus servicies ó sus ta­lentos, anúnciase la disolución, hácense los más si­niestros vaticinios, y . ... nada suceue. En un eclipse de sol tampoco dejan de girar los planetas. Y porque donde está el programa, está el partido, sean cuales fueren los claros que la inconsecuencia haya dejado en las filas. • " ........ La Constitución actual es obra eJe in-elependientes y conservadores, y fueron quizá aqué. llos quienes hicieron más violencia, por decirlo así, para romper la cerradura formidable de la Constitu­ción ele Rionegro. Esa aliaIlza de comunes esfuerzos es lo que se llamó el partido nacional, desde las pri­meras victorias en los campamentos, como expresión de las fuerzas que se asociaban para obtener la abro­gación de la Constitución de 63 . Esa es la razón de los vínculos que ligan al elemento independiente con la Constitución y lo han ligado al partido conservador. " Su amigo, siempre afectísimo, " CAI{LOS CALDERÓN R," Corresponde, por tanto, en la presente lucha eleccionaria, oír la voz autorizada que en no lejanos días salía en defensa ele los fueros de un partido glo­rioso, que ha sabido defender la Religión, la Patria y la Familia. No sin razón uecÍa el mismo señor Calderón Re­yes: "y sobre todo, tengo hoy, como si,~mpre he tenido, la convicción de que en donde los indepen­dientes están. allí está la justicia, y que ese partido nació para conciliar las exageraciones y corregir los extravíos, como asi lo á las creencias que miran más por la R epú blica que por la secta, etc." Que vengan á nuestro campamento todos los hombres de buena voluntad que, deseando apartarse de la senda trazada por las exageraciones, quieran ayudarnos á sostener y defender con lealtad y buena fe esta obra tan combatida pero tan formidable, que se lIama.la Regeneración. San Gil, Junio 24 de 1897. CLODOVEO V ALDERRAMA.- J OSÉ C. MELÉNDEZ. GOBERNACION DE CUNDINAMARCA El Poder Ejecutivo, inspirado en los más sanos y elevados sentimientos de patriotismo, acaba de nombrar al señor doctor D. Rafael Pinto V .. Gobernador de este Departamento, que parecía separado de la línea administrati­va, ó más bien dicho, que trataba de marchar á su albedrío por sp.nda distinta de la señalada por el deber. Los hombres que trabajan por fecundizar el árbol de la paz, á cuya sombra crecen el bien­estélr y las I'irtudes sociales, han aplaudido la inauguración del nuevo Gobierno departamen­tal; sólo los eternos enemigos del reposo pú­blico, los que beben ideas en el anarquismo, los que anhelan la revolución para satisfacer sus in stintos perversos, levantan yaces de pro­testa y. con fundiendo la libertad con el liber­linaj e, St· quejan de despotismo, de abusos au­toritarios y de imposiciones militares. El Gobierno ha dado amplias gara ntías á , todos los ciudadanos; ha visto con desprecio I que la prensa aparezca en público, insultando á la autoridad; ha cedido amplia estera ;í los li ­diadores para la discusión de candidatos; ha garantizado. finalmente, las libertades públicas bien comprendidas, )' la pureza del sufragio; pero la bondad del Gobierno, fundado por la fuerza del derecho, y teniendo en sus manos el derecho ele la fu erza y una mayoría abrumado­ra de sim~atizadores, no puede llegar hasta permitir el naufragio de la paz r con él la pér· dida total de l de poder equipararme á tan insignes ciudauanos, sí os prometo consagrar toda mi buena voluntad al me­joramiento y adelanto de la Administración pública y, en suma, de todos 105 intereses confiados á mi guarda, teniendo por norma el respeto á la ley, que resume para un gobernante el cumplimiento de su de­ber. Ajeno á toda exageración de partido y á las ar­dientes luchas políticas que desgraciadamente se han empeñado, con motivo del debate electoral, creo po­der prometeros completa serenidad ue espíritu é im­parcialidad en la aplicación de la ley, circunstancia á que probablemente he debido la honrosa cuanto es­pontánea distinción hecha en mí por rl Excelentísimo señor Vicepresidente. Haré, por tanto, efectivos todos los derechos ejercitados dentro de la ley; pero también aplicaré ésta inexorablemente á todos los que se extralimiten en el ejercicio de esos mismos derechos, ó abusen de ellos. La promesa que acabu ue prestar ante el Hono­rable Tribunal de Cunuinamarca, al tomar posesión del destino de Gobernauor, me liga irrevocablemente á los más caros intereses de los cundinamarqueses, los cuales es mi ánimo amparar y fomentar en cuanto los recursos y las circunstancias lo hagan posible, ponien­do, en primer término, cuidado muy especial en tina conveniente economía de gastos, y en la pureza del manejo de la Hacienda pública. . ronciudadanos! os excito para que, dando en las ac les difíciles circunstancias, el mismo ejemplo de amor á la paz y respeto á la ley que habéis dado en otras ocasiones, no rehuséis vuestro valioso apoyo á la administración que hoy se inaugura en (.1 Depar­tamento, é imploro con íntima sinceridad la protección Divina para que pueda yo corresponder dignamente á cuanto debéis prometeros de todo mandatario justo y honrado. Bogotá. Julio I~ de 1897. RA¡"A~~L PINTO V. DECRETO NUMERO 194 DE 1897 ( l~ DE JULIO), por t:I cual St:' nombran Secretarios para lo~ Dt!:-.pachus de Gobierno, Hacienda é Inslrucción Públic'a El Gobernador del DcpartalllfJllto de Cundilla1/larca DECJ{ETA: Artículo único. Nómbrase á los señores General. ] Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Isaías Luján, doctor Alfon~o Delgado y D. José Rivas Groot, en propiedad, Secretarios de Gobierno, Ha­cienda é Instrucción Plíblica, respectivamente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á I? de Julio de 1897. RAFAEL PINTO V. EL DECRETO SOBRE ADMINISTRACIÓN IJ,: L \ RENTA DE CIGARRILLOS 11 Ofrecimos ell nuestro artÍcu lo anterior de­mostrar que el sistema de administración de la "enta de cigarri Ilos establecido por el Decreto l1Iím ero 2.5, (Ye fecha 2G de Mayo último, er; ventajosísirno para el Gobierno, comp~lrado con los sistel1las de adlllillistraci(íu empleado,; hasta ailOrfr, v valllos ~í dar esa demostración. Eí monopolio principió ¡i ejercers'~ en el mes de Octubre de 1893. Desde esa época has­ta el último de Diciemhre del año próximo pa­sado, ellllovil1l icnto de la renta ha sido el si­guiente: Cigarrillos vendidos en los tres últimos meses del año de 1893, gruesas 1,124. Producto bruto .. $ 25,852 Año de 189+ 19,877, 494,33' Año de 1895 26,435, 663,126 Año ele 1896 25,818. 804,751 Totales: Gasto~. Valor Je los cio-anillos eompmdos:í. los co­merciantes del paí." al establecerse la renta, pa­gados en libranzas. . ..' '. $ 855, 717 17~ lntel"(.!s('s de t'sta suma, compu dos al 4 por lOO, tél'- millO llH'dio... .......... 34,288 70 Valor di! In picadura. pe­dida ;Í Pedi'(J J\. EstanilJo, desde 1893, oro espaiíol, $ 1 ií~,4~5-90, al : :},) !Jor 100.. 358,200 84 Valor de los eigarrillos pe­didos al mismo y Ilep;ados á los almacenes antes de final izar el año de189G, oro español, $ 144,216-38, al 1:\'") por 100. _ 338,908 49 Valor de los ci .. ·:\ rl'illos pe­didos ¡í Pl'Udencio Rabell, oro espaiíol, $ 20,816-58, al 135 por 100 . ... ..... _ ......... _ '48,91896 Valor de los cigalTillos pedidos :í. Fould & e:, fmncos, 123,141-62, al 140 por 100 .. _ 59,107 97 Valor del papcl para ciga­rrillos pedido á Antonio Llo­vell, 01'0 español, $ 24,879-10, al 135 por 100 ... _ ... ,...... 58,465 88 Valor de las m:l1'Cjuillas pe-didas ,í Antonio Izquierdo. _. _ _ 44,840 50 ., E.laboraciríll ( aproxima· cIOn) - .. ____ . . _ ... _. _. _. _ _ 57,370 4,9~ Sueldos, o, Luis Tom'Ís Fallan, Al· berto Borela Tanco, Miguel Navia y J osé L. Camacho, quienes ya han ini,;iatlo con acti"idad los t rabajos confia­dos á su in tel igencia y patrioti,mo. Estam¡)ill as.-La D irección General de Correos ele la República del Perú ha decretaclo una emisión de estampillas de t res clases para conmemorar la fundación de la Casa Nacional de Correos. Aniversario.-Hoy hace ciento veinti ún años q ue se co nsolinó d efiniti vamente la innependencia ne la Gran R epúbli ca americar,a. Con es te motivo el señor J acobo S'eeper, actual Enca rga,lo de Negocios, recibirá i sus a migos e n la L egació n, e ntre 2 y 5 p. m. La Direcció n de BOGOTÁ, saluda al Gran pueblo ame­r icano en esa gloriosa fecha . Notahle prodllc ei6n.-E I número 8~ ele La Vuz de Buliz'ar trae un luminoso a r t íc ulo t itulado: Nu desfiguremos Itt .f.listllria, q ue comhate nigna y a irosamente los conceptos emi ti rlos por El COI/servador de Cartagena, sobre e l señor Caro. Tal artícu lo r~ve l a rectitud de crite­rio, tino}' patr>tismo dig nos de aplauso. y como ved10S retratado en es:!s líneas al p;allarrlo es­cri tor público señor O. Marcial Bl:J.nco, enviamos á él n uestra caluros'!. voz de fel icitació n. ]-[o n 'o l'O !'lO aeoll t,eP-i lll i e n to.- Profunclo es­tupor callsfÍ en C,trt"gena el choque de dos trenes ocurrido el dia 4 del mes pasado, frente al nuevo editicio de la l'lanta eléctrica. El tren de la Machina quedó completamente . ¡estruí­do y los pas;tj eros que ocupaban el otro se salvaron mila­grosamente. Notab le desp-uhrilui e u to. - Profund,\ sensa­ción causó al Congreso de Ciru gia re unirlo en Berlín la lectura de un memorial prese ntado por el profe<;or Rehe, rle Francfllrt , en el cual demuestra, citando casos anterio­res, que las heridas causaclas en el corazón son perfecta­mente curables. " La UlIi6 n ." - Por oh'irlo habíamos dejarlo de saludar el importante peririrlico que con este títu lo rl irigen en Zipaquirá los señores Leoni(las Rorlríguez y Gonzalo García Herreros, jóvenes de honrosos precedentes, rlotados de virtudes y talento. La Ullióu sostiene con entusiasmo los candidaturas Caro-Reyes y juzgamos que su labor ha­brá ele contribuír eficazmente a l triunfo de ellas. Salunamos ese periódico, en cuyas culumnas brilla el patriotislllo, )' le rlc1;eamos larga y próspera existencia. JlIl'tida.-EI Poder Ejecutivo ha pensiona(lo á la señora 1)" ~1ercedes .\yah ce Gamboa, madre del malo· grado General Gamboa, con la suma de cien pesos meno 5uales, p,'gadcros ele los f'''Hlns del I\fontepio Militar. i\plaudimoi; tan merecida recolllpensa. CUllIité p¡·(Ivineial.-El ele Valle de Up~r est;Í compuesto de los seilOres doctor .Jnan 11. l',lvajeall C., D . Juan F. Van Strahlen y 1). l\[oisc, T. l\lartinel, honora­bles miembro, dcl parti,lo nacional. Elniliu Z"l;~.-Lc JtJllmal de Pans, nos anuncia que este eminente hombre visitará dentro dI! poco, actllll­pañ;¡ do de 511 esposa , algunas de 1,1S RepúlJlicas surameri­canas. A su regreso él la capital francesa publicará una sene de novelJs con el título de l-es "'apes d'uu vieil hOI/l­lile a/t 1/0111'C,lIt mOl/dc. FClItÍlllCIlO.-Un hombre, á quien le (¡dta la lengua, el maxilar Inf-"ior. los hral.Os, 1" piernas)' que sin embar­go hablo, culta, to"a instcum-,nto; de cuerda, dispara ilr­mas de fuego, e lhebr,l af!ujas y ejecuta asombrosos movi­lIlientos de agd,,!,ul, 5-' eX:1lbe en d Teatro de Tunja. PéS;lllle.-Hace algunos días que falle:ió en {'ar­tagena el sCli"r D. Julio S.lntodollllngrl, caballero ele exce­lentes cualidades, 'lue consagró la mayor parle de su vida á las (,lenos del Comercio, donde selltó merecida fama de probidad é inteligc;.cia. Paz á S11 tumba. O!'lcal' Wi \lIc.- Este célebre literato)' dramaturgo, que había sidl) c:onden~'¡o á trabJjos forzosos en 1ngbte rra por el dclito de ch lI/!,lge, fue puesto en libertad y mar­chó para Florenc ia (Italia). "El Hayo X ."-No siempre sa le lo que se espera y aun hay casos en que sucede lo que debe suceder. Cuando D. Casimiro de la Earra, á quien Dios guar­de, se cansó de vivir enteramente al fijo y apartando sus mirarlas de los Padres de la Patria, r.e rllo á la empresa de ungl rse period ista; nad ie extra ñó q ue cubri e ra s u me rcan­d, l con ton mis te rioso nombre como el de los layos de R oentge n, y hoy, c ua ndo bajo tnl ba ndera res ul tan maravi­llas, tampoco es caso de sorprende rse nadie. E n El R ayo X puede encont rarse cuanto permita la bondad de Dios, q ue poco Inás se [,reocupa con 1, tul­tic ia h umana, pero esto nada tie ne de ra ro ni de ma lo y antes bien, rerl undará sólo en:([¡stracción del pú blico lecto r. :\0 es, pues, por censurar ra reZ:l a lguna de las rie l ca· lega, por lo que nos damos el gusto rle refer irnos á él, es sólo para ll amar la a tención a l conj unto d e ellas y acon ­seja r á nues tros pocos lecto res q ue no ol viden co mprar El R rI)'o X , pues su ol vido envuelve el castigo de no gustar sabrosos y sazonados platos. N o miserables c inco centavos, sin o muchísimo más y pagado en oro, vale el placer ele dar con pirrafos como éste: " ..... _ El tronro de un hombre horriblemente mu­tilado! Los labIOS plegados por la última y angustiosa sonrisa de la muerte! Los ojos de par en par dilatados por lafiel)fe~n QUIén hahía de pensarlo! Un tronco, que por i:UpUCS­to no es de rub!e sino ele carne humana, con ojos y con labios! y no (ljtls inm"viles y flÍo~, sino ndotados por la fie ­lnc, catód,ca seguramente, que dt.::b~ intlll111r el ITIlltllado tronco! Y no labios como los de cualquiera calJeza de muerto, sino sonrientes y angustiados como deben ser los ele un tronco mutilarlo! Lo "en ust~des? Pues todo eso y m:ís nos oi,-ece El RII)'o de SIl propia cosecho, y además, justos censuras á dis­parates mínimos en compar'lción con lus suyos. Jll is fieil es que pose un redactor catódico su escultural cabeza en el seno de la primem alma •.. __ . de cántaro, con que pueda tropelar, que encontrarle ojos- ojos de la t.:ara- r1i l.ltarl0s Ó no, á un tronco mutilano. Más f,icil y aun natural es que se escon,la D. Casi­miro 'con toda la ed ición dd R ayo entre la lana de sus cobertores, q ue encont rarle labios , plegados ó no, a l tronco de un hombre horriblemente mutilado. ¿ Creía el fa moso si lu et is ta q ue las mutilac iones en un c uerpo h umano dan lugar á ojos d ilatados y á la bios son­ri entes? Vaya , que si lo cree, eso sólo á é l le aprovecha. Nuevo hoga.r.-Ayer se unieron con el innisOt u­ble law d el matrimonio nuestro disting ui rlo é inteligente· amigo el noctor Justini ano Cañón y la encantano ra seño­rita Mercedes Bravo, hija de n uestro amigo D. Pedro y lujo del sllelo a ntioqueño. E l amor los unió y la virtud se rá su faro en el mar proceloso de la vida: tienen la fe­licidad asegurada; que ella les sea eterna. "Re vjst ~t Nac ional."-E l número 2~ de esta importan te publ icación contiene : 1. Estunios sobre Leib­n itz, por Gablül Rosas.-II. A Julia Holguín, por L. 1J1.- 111. Susana Eeaugé, por LlIcim Biart.- Iv. IJeste rran a , soneto por AI/tol/io Gómez Reslrrpo.-\'. Una carta de Peredl, por ídem.- vr. Apolinar Perales, por José Jlfal/ud MarrfllJllíll.-VII. Reminiscencias políticas, por L . Jlf. (Con­t inuación).-vII I. Revista cxtranjera.-Ix. El doctor Rer­nardino lI [edina, por Jflsllé GÓlllez. - x. La Maya. Poema de Tennyson. T rad ucción de José Al/gel l 'or,-as. - xI. Ley '57 de 1896, sobre prensa. {Continuación). ¿ Quié n es é l ?- :\~i exclamó el doctor !\úliez ,·,,"nelo r"cibió un telegrama d, l sellOr D. Ildefonso Vás­que!. y así pregun ta La CróniCll por un señor Vérgara q ue dirige kalogramos desde París! A la Coloni a a l en1HlHt enviamos nuestro senti­do pésame por el fallecimiento del señor doctor D. Georg L ieder, ocurrido el dos del mes en curso. L ima.-F.sta importante población disminuye nota­blemente, pues el censo de los años 93 y 9+ no rebajó de 200,000 habitantes y el último sólo trae 100,19+' lU anife!'taci 6n.- l\lil trescientos vecinos de Ba­rranqu illa, Sincelejo y otras poblaciones, enviaron una á Monseñor Sibilia, indicando a l virtuoso sacerdote, selio( doctor Carlos Valiente, paTa ocupar el Obispado JI! Car­tagena. Si fu('ra cierto !-Ezequiel Salas Ramíre7. ase­gura al Gobierno de Chile que ha descubierto" el macla de transformar la parte moral de los facinerosos y delin­cuentes por medio del hipnotismo combinarlo con la elec­tricirlar!. De tal suerte es la transformación moral, que el operado no volverá á Incurrir en los delitos que antes co­metía, aunque lo fuercen ó le ofrezcan p,lga." Obito.-Acaba ele fallecer en esta ciuelad el joven Rafael Eo'rero V., virtuoso é intdigente miembro de la Escuela de l\lerlicina. A sus deudos y amigos presentamos nu~stro sentido pésame, Fáurica elc pianos_-EI señor 1). José Cicerón Castilla marchará á ,\Iem:\nia con el objeto de traer los útiles necesarios para la funrlaci,;n ele una fábrica de pia­nos cn Barranquilla, según el sistema inventarlo por él. Nos a se¡.';ura persona respetable ele aquelLt ciudael, rlue cl plano construído últimamente pnr el selinr Castilla, puede exhibirse como honra de la inelustria patria. Tel('gTama.-Para conocimiento del público pu­blicamos el siguiente: Rrpública de ColtJ/JIbi<1. - Td/r:r,'¡rJs llaci<'1¡,7Ies.-BIICl/aVCil­tllrt/, 30 de JUlliu Ile 1897. Dire~tor Gener:d y TclegrnJI;;tas d,~ la Rl'IHU.J:i:::t. Comunicación riel cable, re,tab!cci<11. entre Colón y Jamaica. 1.0< despachos para Caracas deben en,iar~n por esa vía, que es n1Ús barato. Atento servidor, iJfajlrl, Telegrafista. lJ.·(lo-¡·alna de la retrcta 'Iue la primera Ban(la eje cutará el domingo 4 de los corrientes, á las 7 Yo p. m., en el Palacio presidencial: r. Marcha, La A urom, por Franci. 2. Fan tasía de la ópera La Tmz'iala, por Verdi. 3. Valse- galopa, Pie/ro Jlfiaa, por Chiti. 4 . Doble militar, por Conti. El D irector, MAKUEL CONTI. GACETIllA Se eorl1\1ra c1e contado una casa que valga hasta d ie7. y siete mil pesos ($ 17 ,000). En el alm acé n n úmeros 306 y 308 de la 3~ Calle de F lo nán se reciben ofe rtas. lUan lIel l\I a ria M a d c l'o G.-Jflyería. - Surtido permanente de alhajas extranjeras y del país. Fabricación - especialidad- a rgollas para compromiso. Oro garaJltiZtldo, Compra oro y esmeraldas.-Bogotá, Calle 12, núm~ro '33. ~tcnxitülo .5 SA TlSFACCION PUBLICA El que con lobos se junta, :i aullar aprende. He tomarlo por tema este proverhio en vista del error en que he incurrido á consecuencia ele mi inexperiencia, pues habiénnome juntado con algunos jóvenes liberales, cuyos nombres po,lré denunciar, darlo el caso. éstos me clllnpromctieron á variar de opinión y :11111 á firmar una adhesirJn RADIC'L, que actualmellte se elabora en este ]1111- niciplo; procedimiento que me ha sumergido en la más profunda amargura, 110 sólo Ilor ser cOlllrario á n~is . senti­mientos y á mis creencias rellglos,1<, sIno por el publICO es­cá, lClalo que rli, y aun más toda vía, por 1.\ am~rga pena que proporcioné á toda mi familia, Lt cual se gloría de con: tar en sus ascen(j¡entes una c~dena no Interrumllllla 111 anulteracla ne miembros netamente conservadores. Así, pues, por la presente me retracto cle tal error y suplico a l públ ico se cl ig ne consiclerar la firma de la adhesión ya cita­da como de ningún ntlor. Pacho, Junio 20 de 1897. CARLC,S A. PATIÑO L. IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 36

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