Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Saltar el buscador

Esta ingresando al contenido principal

 Imagen de referencia Hemeroteca Digital Histórica
Colección institucional

Hemeroteca Digital Histórica

En esta colección encontrarás publicaciones colombianas y extranjeras, editadas entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Estas obras ofrecen una gran riqueza documental, derivada de piezas únicas y grupos de publicaciones de diversas ciudades, que abordan acontecimientos políticos, económicos, históricos y culturales específicos.

  • Encuentra en esta colección
    • Otros
    • 8 Libros
    • 19563 Prensa
    • 1302 Publicaciones periódicas
  • Creada el:
    • 15 de Julio de 2019
Logo Biblioteca Virtual Banco de la República
Creador Biblioteca Virtual Banco de la República
Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 56

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 56

Por: | Fecha: 12/09/1897

, :fBiSetllanario ~olítico , JLiterario ~ 1Roticioso "1Bogotá" ->:<- D1HEC'J'OH: Eouaroo -Espinosa l&uzmán. A])~UN:ISTRADOU : ~~t1ta1.:.a. .... " @:¡;t.cga. Dirección telegráFica : Bncald.- . .1. parlado de COrre()s número 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. Saldrá á luz todos los jueves y domingo!'. En Colombia, sU!:icripción adelantrtda \lIJO :lúilleros) ..... $ 4 __ En el ExteriorU/:~~~I~~~n\~~ ~~1~!~~~_r_O_5/~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~-. Unn.serie (z51IúmcroS). ____ ___________ .•• 125 Número suelto, el día de la salida del periódi..::o _ _ _ _. 05 Número alrn~ado. _________ . __ . . _____ . _____ .... ____ . ___ .. 10 Comunicados, columna. ______ __ ._. ____ o. __ •• ___ o • _____ 20 __ Remilidos. columna. ____ . ___ .. ____ __ o •• ___ _ •• ___ ._._ •• 15 _. Anuncios, formacomún ___ .. . _. ________ . ___ . _o. __ .. ____ . . 01 No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen derecho al 10 Jlor 100 de lo que fe· cauden. Cuanrlo se haya contnltatlo la publicación dI! un comunIcado, re· mitido, anuncio, etc., no st;: devolverá su "alar, ni p:11'tC de él, aun cuando su dl1~i\o resueh'a lo contrario. 'T'oda corrcspondt:ncia debe dirigir:-e al Administrador. GirPagos adelantados. fTINEN,IIUO DE CONREOS PAciFlco.-Llega los lunes á las 4 p. m" y ~ale los martes 6. las 2 p. m. .B1lClJlIlicudas.-lIay dos en cada mes: llegan t::;I 3 Y el d~ , y salen e ID y el 25 á las 6:1. 111. OCCIDEi\TE.·-Llega los lunes á las la a. m' l Y saJe los 1l1:Irks :!i las 3 p. 111. Encomicmlas.-Llega los días 14615 Y 25, Y sale cnIos días 6 y 10. SUDOJ<:STE (Ambalema).-Llega los jueves á la;;; 10 a . lll., y s:\l~ los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (Uracué).- Llegan correos 8. rS r 28 (k: c::u.la mes, y salen el l a, 20 Y 30. SL-~ESTE 'l\ldgar). Llega los jueves á las 4 p. 111'1 Y s1.1e los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTJco.-Llega á Bogotá los días 5, J I, 23 Y 29 ele cada mes, y sale en los días I ~ , 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. E! de Encomiendas llega el 3 ' 6 I ~ J' el 13. y snle el 6 y el I S . NORTE.-Llega los jueves de cad~ Sl!1l1ana á las 10 a. m., y sale todos los viernes. El de B.ncomiendas llega el 9 " 10 J' el 28 6 29. Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los viernef' á las 9 <1. 111. , y sale los sábados á las 2 p. m. El de Encomiendas llega el I~\ y ~=dc el 25 á las 6 a. 1l1. Su R.-Llega los lunes á la 1 p. 111., Y sale lo.:; miércoles á las 2 p. 111 . Los de Encomienda5i, son dos en el l;lt'S. J .legan el 1 I Y el 26 6 27 Y Sal(~l1 el 13 y 28 á la!. 6 a. m. FERROCA RRIL.ES V/a de /(1 Sabana" Salen los trenes de Facatativá á 1:15 6 Y 30:1. nl. Y á I~ 1 Y 30 p. 111. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y 6. las 4 p. m. Vla de! Norte. Sall'11 lo!; trene:-: de la E~lación Central á las 9 DE nUBABILlIlAD que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALI GRAPH" Tiene también varias nwjor:15 que aho,ran trabajo y I hacen su maneje, fácil. Esta máqUina es sin duda I,l m,'¡,; apropiada para 11 los países hispano-american,)" Enviamos gratis nuest['¡) Catálogo il\lstrado )' des­criptivo, á las personas CJue nos lo pidan. I AMERI~;::,\::~~:\~~,~ I~~~.HINE C~ I - __ , (( ANALES DE JURISPRUDENCIA" ORGANO DE L4 SUCIEDAD COLOMBIANA DE JURISPRUDENCIA La suseripcicíu :Í !:I ~el'ie l'rl orien­tal, Il1íIJleros 41 G Y -1-1~, _ \ 1':ti'tHdo Illílllero 112. Teléfono IllÍlllero :5;',0. J )Í]'(?ceión tel("~ráfica : Leo7lqómeB. '10-7 C~ARTELES El: esta il11l)],(:'I1~a ~(' haceu de,t~das c!as('~ y uilllell~ion('s, en pnpl·1 d(' c(dores (J a y¡u'm:, til1- taso Precios módieo¡.:. JUAN DE DI OS ORTIZ & C ~ han trasladado sus mercancías al antiguo local del se­ñor Samper Matiz. 2~ Calle Real, número 506. 15- 2 EL BANCO DE EXPORTADORES abrirá su oficina de Caja desde el día 15 del presente en el local número . _ de la Carrera 6~ ABONARÁ INTEl{ESES Así: L'1 c1lcntas corrientes, el 6 01° anual, sobre el saldo mlnilllO mensual que exceda de $ 500, EN DEPÓSITO A un año .... ____ __ ...... __ 901° anual A seis meses . _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 8 01° - A tres meses. ' .. __ .. _____ . . . 7 01° -_ .. Cobrará el 12 01° an ual por el descuento de obli-gaciones en sus diversas formas. Bogotá, Septiembre 7 de 1897. El Director Gerente, NrCoL/\S SÁENZ,-EI 2,3 Director. JI/lio Silva S-El 39 Director. Luis Soto L.-l,l Secretario. Casi7llil'0 Ca!vo, - EI Cajero, Pablu Pomba, 10-~ ~ .. lB> ct.:: ~ ~ er-l ~ ce H ~ ~ ~ oj ~ Cf) .¡'..";>' O r--t ~ O ~ ~ () Q) C) '(j « O (j) eS ~ E-I -o r (/2 ~ ...-..- Cf) R (J) c;. W w ~ cS<::: :::: .D. ~ ~ ~ 'm ~c;. ~ ~ .~.). ~ ,..o A o ~ w ~ ~ p.., I F~TnGRAFIA ESPRRON I Tns retratos, ca'l ta albu11Z, $ 5, OARRERA 6.·, NÚMERO 271 8- 6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. PARTIDOS Hemos examinado los más importantes puntos propuestos por el h istoricismo como ba­ses de las reformas que medita hacer á las ins­tituciones. Mucho más hubiéramos qnerido y podido decir sobre ellos si las columnas de un periódico no exigieran tánta brevedad. Tócanos ahora confesar que está muy lejos de nosotros oponer resistencia sistemática á toda reforma, por racional y conveniente que parezca, y hacer del actual orden de cosas una especie de Alcorán cuyos detalles no sea permitido co­rregir. De ser así no estaríamos de acuerdo con la Constitución que de ma nera terminante reconoce que pueden ofrecerse reformas, y les abre la puerta. Lo que nosotros no admitimos es esa moda de la oposición de que cada individuo que entra en ella lleve por bagaje al~ún pro­yecto de reforma; porque de esa manera lle­gará día en que no quede en pie nada de lo que existe. Con una reforma por cabeza habría para acabar con el mundo. Fuera de eso no admitimos tampoco re­formas que pequen contra los fundamentos filo­sóficos de nuestro partido. Hay en Colombia dos partidos que son entre sí como el catolicis­mo y el protestantismo, si la com paración se nos permite. Su origen es el mismo: la Repú­blica; su fin idéntico, para los hombres que honradamente y de buena fe pertenecen á ellos: el bien de la Patria; ambos aman la libertad; pero el uno, seguro de sí mismo, ama sólo la libertad del bien, y el otro, que de todo duda, rompe los frellos, iguala el bien al mal y hala­ga las pasiones que transforman la ambicio· nada libertad en libertinaje repugnante. El primero piensa que no hay libertad donde no hay orden, que no hay orden sin auto­ridad, y que ésta no puede existir donde hay libertades absolutas, porque allí los Go­biernos no disponen de medios para refrenar las pasiones. Este fue el partido conservador y es hoy el partido nacional. Quien trate, pues, de debilitar la autoridad hasta mania­tarla, quien pida libertad absoluta de la prensa, quien desee la anarquía de la legislación, como lo hacen los históricos en las bases de reforma estudiadas, no pertenece á otro partido que al liberalismo exagerado, temido por las socieda­des y condenado por la Iglesia. Desconocida por el historicismo la necesi­dad de rodear de prestigio y de poder al go­bernante y de refrenar la libertad del mal, fundamentos del partido conservador que es hoy nacionalista, y no teniendo valor, por otra parte, para e ntrar de lle no en el radicalismo, necesariamente ha quedado en el aire, buscando su apoyo en el prestigio de un caudillo, sea cual fuere, y degenerando por eso en círculo 'g,O'tlctin OJEADA CRITICO-HISTORICA SOBRE LOS ORíGENES DE LA I.ITERATURA COr.O~IB1ANA Dedicada al se/Íor doctor /J. José l1fa1luel Goellfl.l{fl G'. (Continu ación) viles de un pueblo falto de inicia tiva, pero dócil á los ejem· plos y dispuesto á asimilarse las ideas y luces que hayan de engrandecerlo. Emilio Segura, actor y autor español de claro ingenio, concibió un poema dramático romántico para inmortalizar la memoria de un héroe por la lucha de la independencia, de Antonio Ricaurte. Su obra fue estre­pitosamente aplaudida y perdura como una de las inspira­das páginas de la literatura dramática colombiana. Recuér dense también las producciones dI" Manuel Castell, José t.Iaría Gutiérrez Alba y Vicente Micolao y Sierra. Que el teatro sirv ió de escuela literaria en tiempos en que se care­cía de medios eficaces para desarrollar el espíritu en las re· giones intelectuales, lo comprueba el hecho de haber figu· rado en la lista de los aficionados, que en él han trabajado jóvenes que más tarde han sobresalido en el campo de lao letras y en el de la política. D. José Cair;edo Rojas nos cuenta en su obra Recuerdos y Atlt1lta1Jlientos (cartas mis­celáneas), que en las fiestas públicas de 1830, con motivo de la elección de D . Joaquín l\Iosquera para Prtsidente de la República, tomaron parte en las representaciones Telésforo Sánchez Rendón, que más tarde debía unirse á la escritora y poetisa D'~ Silveria; Mariano Becerra, José Belver, ambos in stitutores reputados, y el mismo señor Cai­cedo Rojas, quien no alcanzaba entonces á contar catorce años de edad. y el mismo autor ci tado nos hace saber que en r834 representaron con igual carácter el conocido méd ico doc· personalista. De aquí esa facilidad con que se amolda á toda circun sta ncia; de aquí que en él hayan quedado, como Juan en su casa, tan he ­terogéneos elementos; de allí que 10 veamos unas veces como caballo desbocado estrellarse furioso contra las in sti tuciones, contra la auto­ridad y contra las personas, y otras veces, po­cas horas después, protestar su adhesión á las primeras, declarar su respeto á la segll nda y exhi bir su acatamiento y hasta su adulación á las últimas. De ahí que unas veces se ofrezca á la Nación como restaurador de los prin cipios y prácticas conservadoras y católicas amenaza­das, según él, por pactos del Gobierno con los radical es, y otras se declare liberal moderado y con bombo repu blicano llame en su auxilio á esos mismos, para rechazar á los cuales levan­tó su bandera. Ayer lo oíamos predicar con énfasis C?I110 causa de su oposición y fundamento esenclalí­s imo de su existencia, esas mismas bases que hoy apenas se atre\'e á rec:omendar tíl11idament~ al estudio de sus conciudadanos. Es que no tIene [e, porque está representando una comedia, en que el orCTullo y el odio están disfrazados de celo; la ;~lbición, de republicanismo, )' el inte-rés, de apostolado. . S i hubiérdmos de probar el desaCIerto y pequeñez de la política -de los históricos por los resultados obtenidos. ¿ cuáles han sido és tos? En primer lugar, el desprestigio de s.u causa. porqUé en definitiva el país no ha podI­do saber q u(: ideas tienen . N o siguen ~ D . Marceliano; tampoco á D. Carlos Mart1l1ez; las bases rio son cosa accptada sino meramcnte propuesta; liO sabemos si el General Q uintero tiene ideas; el Directorio de los nueve no ha lanzado programa y apostamos una oreja á que no se pone de acuerdo para echar uno con to­das las firmas; en fin, Ul10S dicen que son con­servadores ultra, otros que liberales moderados y todos se han agarrado del General Reyes, que es casi nacionalista y enemigo de la abso­luta libertad de imprenta. En segundo lugar la anulación de su can­didato, porque en el afán de atrapárselo para ellos solos y hacel' de- él algo cemo el gerente de unL' compañía, lo hicieron bailar en, . una cuerda, equilibrio peligroso para los pO)¡tICOS. Lo pusieron en el dilema de escoger e ntre ~us amigos y parientes, por u~a parte,. ~ el nacIo­nalism o, por otra; el candIdato v~Cllo y e~ ~ar­tido nacional, que tiene vida propIa, le retIro su apoyo. Y ¿quién habla de él ya? En tercer lugar, la desautorización de mu­chos hombres que eran tenidos por ~o~ables; porque siendo éstos de tan dive~~as op1l11Ones y aun enemigos políticos i rreconCl )¡ ~L I ~s, los mos­tró unidos por una argamasa artIficIal: el l?ro­vecho personal. De otra manera no se hubIera visto un Directorio semejante á las asambleas de anim ales finO"idas en las fábulas: un león 1::> tor Pedro Vera, 1). Venancio Ortiz, el loctor .\n gl'l María Céspedes y Juan Hinestrosa . . ' Los monólogos representables, a V\!CCS con alg~1l1 coro y música, es tuvieron en moda en los primeros anos del siglo. Aún se conservan en los empolvados estantes de al­gunos pocos aficionados La Virgen rld Sol, ó la Saccrdoltsa perualla, por Juan Francisco Ortiz, y ~l monÓl?go de Lu­cio, por F. F. R. (N o hemos podHlo 1l1dagar a ql1lén co­rrespond an estas inici ales). Escrito en 1821 y dado á luz en 1826. Bogotá. Im prenta de Salazar, por Fernando Pa-tria, calle de San Felipe, 1826, '9 páginas. , . La Virástanos con decir que la competencia entre los dos teatros parece calmada y sometida en absoluto á lo que el públi',o resuelva en el ('tirSO de las clos sigUientes semanas, y sólo agregaremos qUé el selior "anegas ha pu· blicado en La CróJlú'a una importante acJ:¡ración con J:¡ cual muestra que ha estado muy lejos de t!.;sear la actual des;l\·enien.:i" y que antes bien hizo torio lo posible I,or evi· tarla, é.l\'ls. brillante Como pañÍa Azzali nos dará una kmpc;racla de ópera tan llena de atracti,")s, que lo de mel¡OS SC'Ct soportar las incomodidades del :\[u!lÍcipal? llue ha~ta ::thora ha ten id? llenos seguidos y que aSI seg'Jlr::t t'"nlendolos, pues esta, auonados todos sus palcos de primera y segunda fila )' nluchos de sus asientos de platea. Además, el MunIcipal tiene eSI.cciales cOlldi.,iones acústicas que a) udall mejor que las del Colón al buen efecto de los cantantes de la "pera, )' e"to compen · sa en algo SIlS graves inconv"nientes de otr0 orden. El jueves pasarlo subió á la escena dida, ópe ra de Verdi . escrita expresamente para estren:lr un <;I,ndioso teatro, dotado con todos los refinamientos dd arte escéni· co y qUl', por lo mismo, entre nosotros, C5 (li fíci I montar como se debe y menos en el ,\lunicipal, donde no se cuen· ta ni con espacio sufic iente; con todo, fuer>.a es decirlo, en esta ,·C% ha Sido cuando su representación dejó más que desear, pues, seguramentc por la premura con que el Maestro ha procedido, no contó con la comparsería sufi· ciente para corresponder á la idea del compositor en la en trada triunfal de Radalllés, después de su victoria sobre el rey Amonasro. En esta escena fi gura siempre una de nues· tras banclas de música, co .. sus vestidos rle militar nacional, y el públicc ha dado en la manía de censurar por es te in· menso anacronismo a l Director de la Emp' esa, sin tener en cuenta que D. Quijote está en terrado en algún rincón de Colombia y que por lo mismo nada puede hacerse si, como ha suced ido, los seflores músicos se resisten á lo que llaman disfrazarse ..... .... . Sea de ello lo que fu~re y por sobre todas estas obser· \'aci,nes menudas, el ser;or Azzali dio una Aitla que snt is· fizo al público y que debe contar como triunfo de la Como poMa, perO esto no quiere decir que haya sirio acertado el modo como se nos han hecho conocer las pr incipales partes de la Compaflía, que hubieran alcnnzado nI yor éxito del obteniclo hnsl:J. hoy, que ya eS mucho, si deb/¡(., la Tur· coni con Lucía, la Montaicino con Jlj¡:~;¡(}// y el P"cini con Herl/al/i. En b noche riel jueves hicieron su estreno entre nos· otros ,,1 n"ó.c:etto, tenor absoluto, en el papel de RarlaJ/lés, y ia ~[ancinl, s"p:'ano íclem, en el de Ai"a; uno y otro son artistas de conciencicl, uno y otro comenzaron a trab"jar con miedo y tU"iemn al público temeroso de que no alcan· zaran á saldarse con la LlIna que los precedía, y uno)' ( tro fueron poco á poco domillando sus emociones hasta llegar á notas bellísimas y de indiscutil,le mérito. Baggetto tiene YOl robusta, con esas asperezns apdrentes que son en los tenores absolutos como los golpes de brocha de los gran· des pintores, que alcal1%an con ellos magníficos efectos de conjunto; la domina á su gusto con todos los detalles de escutla verdaderamente italiana y en tod:l la extensión del bucn tener, aun cuando en ocasiones con notas baritonales. La i\Iancini, lIluy joven para la escena, pues sólo tiene "einticinco afias, posee v,n agradable que modula bien, alcanzando magn íficas notas, que realza con la I ropiedad de sus aptitudes dramátícas, muy dignas de aplauso, sobre todo en el difícil papel de Ait!a. La Monlalcino es vieja amiga e .1-t> de .189'7. FaraoJli, fu sei la scltillva, entre A1J/OllaSrO y Aitla, que el público hizo repet ir, loco de entusiasmo, y que desgraciada. mente no voll'ió á oír íntegro, porque la úrquesta atendió a l vis con la mitad . con nuevo esfu erzo y deleitó á los conocedores con el ,,,lmirable!a que ya había dacio en Rigoletto. Vean, pues, lIul,;SlrOS lectores, cónlo son justos los aplausos que á toda la Compañía dirigimos. LOS TOROS El domingo próximo pasado no nos fue posible hacer reseña de esa bue na corrida, en que Tro71i y Caballero, matando sendos to ros, se disputaban el primer puesto como matado res. Sólo diremos q ue T1'0¡Li llevó la palma, pe ro que en d os toro s no se puede juzgar nada definitiVO y habrían de !!latar si ­quiera tres cada uno, para d eci-J ir. Vamos aho ra á la del miérco les próximo pasado, con tres t o ros de muerte por los mismos, mils L·I sobre ­salien te S7Ian'to. Con una tarde poco favorable por lo fría y con t e ntativas de páramos cada rato, se dio principio á la corrida, sal tando á la arena: 10 Un Tilatá, jab07lcro sucio, q ue mostró a lgo de bravura, pero demasiaclo sabio; y á pesar de revolcar á los valientes Tlo7li y S7Iarito, rompiéndole la talegui­ll a a l primero y no resultánd ole, afo rtunadamente para él, sino nn bm'cta:::o que lo tuvo cojo el resto de la tarde, pasó al chiquero sin más castigo que un par caído de RallJOllct, y fue reemplazado por un /IOSCO colorao que tampoco sirvió y se reemplazó por un llC­grito de bastantes pies y regula r velamcll; el cual fue saltado de cabc.~a tÍ rabo por el célebre RaJ/lo71ct, lu­ciéndose más que otras ocasiones, porque el bicho se le cstacó en el momento de la suerte. SI/arito lo ador­nó con dos pares bastante buenos y Trolli con uno y medio, quebra ndo con perfección. Sonó el clarín de muerte. Caballero tom<Í los trastos, r después de ofrecerla, le entró al toro con dos ayudaos. uno cambiao y dos telonazos, otro ayltdao y una buena estocada. un poco tendida, lo que hizo que el b icho no cayera pronto y que tuviese que suminis­trarle un lindo descabello, como todos los que hasta ahora ha dado. 29 A marillo muy trcpao, pero se csc/lpia; A17iLlo lo adamó co n medio par malo y ¡)llar/n/CI/o con llllO íd. íd. á la media vuelta. 39 C/lOrrcao en 1'cl'dugo, más bece rro que roro y muy bravo y noble. Ra7710nct quiso saltarlo de garro­cha, p ero no se le prestó. TroJ/i y Suarito lo jugaron de capa con g ran limpie za, y no contentos con esto, le hicieron una linda se rie de lances con las mOI/teras, y acabaron cogiéndolo del rabo, cosa de que no gusta nuestro público. Pipa y Ra71l071ct lo castigaron bastan . te bien, y éste logró darle: un bonito salto de trascuer­no. Trolli se armó de muleta y espada, seguramente para pasársela á Suaritb; pero el público no le d io ti empo y empezó á protestar á grandes voces, no cal­mándose h.:sta que vio los trastos en manos d e l sobre­saliente, único digno de vérselas con el aspirante á toro, asimilado á ganado de lidia. Desp ués d e unos bonitos pases de muleta con su respectiva vuelta e n­tera , que tánto gusta, se tiró á ma ta r, dejando media estocada muy bi en puest a , con la cual huyó el torito hacia el toril; allí le llegó de nuevo el vali e nte S7Iarito, invitándolo con la muleta, lo cua l no aceptó, mas sí .-c cuadró y esperó á que se le fu era á fondo y le empu­jase el estoque hasta ('1 puño, con lo cual cayó á lús pies del novel matador, que recibió no pocas pal­mas, dando así fin á l., primem parte. SEGUl\DA PARTE 4<:' Negro, b ien armado, bastante ligero y noble. Ramollct lo saltó de garrocha por un lado, lo cual no produjo buenas palmas. Sltarito le colocó medio par quebrando y uno caído á toro parao con par y med io en mano. Tro71i tomó los trastos, y después de tres ayudaos y dos cambiaos. le regaló un mctc JI saql/c muy bueno por lo dificil de esa suerte, tirándose des­de muy lejos, lo que hacía ver que tenía desconfianza y se exponía así á dar más que buena estocada, un golle­ta::: o, con los buenos resultados que obtuvo lí otro, infe riores ... . Es de admi rar que ya el valiente diestro e"taba cojo y con un gran dolor que no lo dejaba trabajar á g usto, y sin embargo, supo vencer y cum­plir con su deber, capeando cuanto bicho salió, á pe­sar de que el público le g ritaba que no trabajara más. 50 Colorao carcto, el más griinde de la t;¡rcle y mejor armao. Suan'to lo recibió con una serie de bue­nos C;¡pot~zos, l''!matando con un rccorte que hizo acostar :,1 toro y le dio tiempo de sentúrsele encima, pues casi parecía que el toro hubiera muertoi poco á poco se levantó, mas no volvió á servir para nada y se reempl;7.ó por un lindo hosco de gran 1I/orillo; es de ­cir, lo c,ue llaman nuestros diestros un toro lilac/lO, que aU111ue tampoco si rvió, sí lo banderillaron á toro pamo. 6'! CllOrrcao Cll vC1'dugo, bueno y noble como pocos. T1'o71i y Suarito lo juga ron de capa divina­me nte, acabando por a rrodillársele al frente y echarle puñaditos de arena. Ramollct lo adornó con un buen par y con tánta fu e rza, que se fue de espaldas y se dio un bonito revolcó n por ~ u propia ma no. Pipa le puso otro medio b astante bueno y Ra7ll01lct otro entero, que fu e el mejor de la tarde. Tarde, regula r. Ganado, íd. RESUMEN C uad rilla, muy buena . trabajando con voluntad. Espadas, regulares. y con esto, hasta d e ntro de un rato, que tendre­m os el gusto de ver al T1'01ti lucirse m:ís que de cos­tumbre, por ser el día de su beneficio. Cmzco. NorI1bnllui ento.-[]p.ce "J~nuns días qne tll Re· O¡)I n. J nl'Ó Lf'oCI,dio Call1Hüho file Iltllllhrndo Jefe de la. St'('c ióll i>: del 1\lilli!'itoriu d, .. lIHi:ifHlf!a. I~:I to.eñor Cutnacho ("S ill t~ li gellte. act ivo y pat.l ¡pta. Lo ftl lielt:lIilOR. SIlSllensiólI . -~:1 ,"ñu" (;"bCrlllu¡nl" .~el Departa. Illellto elfO I Tnlilllli HIl"'Pl-'lltli,', El Aloto1", pt'nodlco 'lile ~e ediblh;t eH ll otd}a üuito.'-":L.\ ,ejiurit. I8uliJ\>I OI"'I'"n', f_llcció {¡Iti; lHl1ll\Autt->, F ll P cnltivlIdnrh a!'o idlla d~ In¡.;, !ptrm., y cobboro r;lJll éxito ell "Ignntl~ pelicitllclls de la capit.nl. Deplnl'l\lHos su llInf:'rt(~. E:,.pectáculo talll'ill{).-(Xran c',rridl." preJ.>u l" p;ln\ huy. Ollll I\si:,tl-> lw i \ ¡}p loo.; blibilr~¡.¡ tll .. ero~ Caballe 1"0, 7'roni y Sua l'ito. li benefic iu dpl segl\ndo de estu~, Se anuncia I ¡~ tllllt-'lt~ d~ trps tOl'lJl'i, .v t'S de t'~pl~l'al'~e 1\111118· rO~f\ COl1Cl\lTencia , El Geu(wallUallnel Casauianca.-B,te be. IH'ln6rit,d Jefe ,lel prtl't ido I,Hc'i"nal ¡..o t~lI(:HI~Ó el 8 (-}¡'·l pl'e­/'..~ q! tl1 IItl'~ de la llobt'I'lHlC;I;n dpl 1 )f'pa1'1 Ull,(\.uto del Toli­m'l, F .... iicit·\HlIl!"i OOldiatulellt·\ :i k .... ; hij')s Je (;'~tl J)(\p1\l'ta ­ll1el! tp, p0¡- lPIIf'1' al f('f .. !,t~ ue Hl (johi,~rtH' ~í 1111 IlflIllLl'tj dH 1m., Hl1tt:!(;odellteH y Inól'itt'b del (~t-'1JC'l'al C'a:-:abiuuc;L Ferl'oe,IIT¡¡ ,lel CalH,a . --I·:" ,,1 Húmero 5.° de El Ca'llca, qllt~ yn L\ lllz públicH en ('l!i , PtlÜOIltl'alllÜl'o 11n bll€tlto tl\ill.1J}·, Frutos de mi tierra, ('1\ (-1 ellol ~e H!\egnrn que :í n IU'!lbí ha veltido alguna PPl1-UTlu du e~o Departa­lIH"' nlo :i (1::-'II('!'í·dita.:· :í lni-¡ 1~llqll'p_~ario:-- del ferrocílrril de Bne!la\'Pl1t tl l'a. P1HJt>IIHJS "segura\' ItllO ,i 11 l1 f'lS- t 1'0 clJ ll oc i­! lliell tn 110 tUl ¡ le~hdl' lt illgll\!a q tl1'j\ J'Pspec:to d~ tlr;U Em­iJl't'¡.; a: Y parll tt)~H~l' al cllrrit"lIte ¡i Iltl(.. ~t l"OS lectores de las peI'Sllll¡~~ illten·¡..,~,dn¡:;: el l elltl, helllos holIt:ltado uPO l\\1i."stro COl'l' t"polls,d ('11 C:d i un iuf\ll'llle df'tldlallo d~ lu manera eOlllCJ ~H orgallizó la oompal,í¡\ 'lUtlJ p.xpl\l~ani e~a línea ~e- 1'I'o\'ial'ia. d ... l t"~tatll) ó-.ct n nl dt.! los traUH]els . de Ins HCClO­Il e ... NlI!o'Cl'itas. t-'tc, ptc. O~ll1tllllalJ\eIJH', pues, datemos plI blicidHd a! expl'l'l-':Iun inf"l'Il1f>, IIOll ra s .- ¡\~1 IlIfHtes prúxilllo H' celehl'o.r:íJl unas el l la (;,tJlllla dt" SHgl'flrio por t!1 t-t~rlll1 ~e~~aI\RO dA !, a lma dn! :-~j"¡ Ir \) j) lIi·l Vall'uz\ll---1I\, .\ ella:-; \I\\'lta ol CI1'culo del Comercio, tl'ibnto 'l"e r indell los, .c ios de aqllel c ulo t o ceutro. 1.Í 111 mellllll'ia utol q \H\ file S il di ~ tjJlg\1idn Pre­. ide¡¡ te l\1atl'Ílllonio.-El ju e \" ~" último contl'lljeron ma· il' illWl\il1 la III!IV alllahle)' espiritual ¡.;~ü.orita Sofí" (Jal'o -,' el distill(f'llid(~ juvt"' 1l l\lanue l Al'Ill e lla, , Ellv i'\~lI (J1'i lI11estl'al'\ folicitnciunes :i tüu r-imptitico pn- I'l:'jli., .v It-'s d esen m ~)~ dich oso'y bril1u ll te porve llir. Comité lIacionalista d c l l\1uuicipio.­Boj acá, Sq)tiombre 9 de 189í. Sciíor Prcf'idcnto del Comitó uR.e i onali~ta de la Pl'oyincia.-l\'aoa~ l atin\.. TSIIO'{) e l O'I1~to d~ J.HU t ¡ei par tÍ u:-;ted tI 11 a hoy he i ns­taló el C~lll it éonaci() na l iRt u de e~te 1\-luni<:i.,i,) con ~H:;iRte n­cía do los ~eíí{)r(:'s lIcl'múgultes fhl'l.lín. I<:ngeu io ]{odrí­O'nez, 1)1l1fti¡in P~iil-l, ]~II~taq nin B"lIt. ista . JJ~l\ jJ 1\l tllo y L1li~ C" l'Ol'(\II:U}O., y <¡\1H tdigió :L IOH seiiol't't' IJuis U. 00- rOIlf\tlo y I'; ngellio H"Jl'ígne~. Pl'e:,iJE:'ute y VicepresiJcllte , l'e~pt;'ctivalllellt(\, ." bl-'cretal io nI F:\It'crit\l , Dio." g\w.nlt- ;t lI~te\l. Afectísimo amigo y cIII':ll'tidar io. EUS'l'AI..!UJO BAU'l'J::-.'l'.\. Secreuuio. Tel{'g¡'ama. Pncnto Nflcional, D de Septiembre de 1807. SeIIOl' Director de 13oco'!'.\. .:\l!ll'ió dtJctor }",lTHliño, Ullt'a P:Ll'1'Ocn do e~t.I" lugar Lr)~ [Jllt\l!t;l1IIlS h:¡,n Jl~}'(!i.l" llU J.ig.:n¡) SfWCI'I.}vtc,.,,Y los de­ft'l¡ t'i~l'(\S dlj l~l g1';\lI C¡Ul~H IlIlciollnl, tan di.~Hl\lIHmte l'epre­¡..; elltnü,l e1\ Cartl ,\ ]!oldlín , hell\O~ perdido lIh vHLel'oso Jefe. José 1I1m'la Lindo. G.1CETfl..L"/ Fot()o'¡'afía Esperón. - Ponemos en conocimien. to de nllest~ numerosa cl ientela y del público en general que contando esta casa con grandes elementos en aparatos y accesorios, pueden hacerse cargo de toda clase de trabajos que se la cofíen, tanto en tamaiios pequeños como en amo pliaciones hasta tamaiio natural; y hab,endo reClUido. re· cientemente grandes remesas de materiales, de los mejores que se fabrican en Europa, con objeto de que pueda juzgar de nuestro aserto el mismo cliente, establecem05 como es· pecialidad, y con carácter provisional, 3 retratos en carta álbum, cinco fuertes. 11- 4 COl'uatas baratas en el almacén ele Patiño & C~ 3~ Calle Real. 20-II IMPRENTA DE EOUARDO ESPINOSA GUZMÁ N. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 56

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Blanco y Azul - Serie I N. 9

Blanco y Azul - Serie I N. 9

Por: | Fecha: 16/06/1904

----~-_.~ República de Colombia Bogotá; Junio J 6 de 1904 - SERIE I ~ .. ~~w ~ , Mwv~~ .. ~J., Wvv~ ~ { NUMERO 9.° CONDICIONES Suscripción de So números ............ $ 100 .. . Número suelto......... .. ........ .. ........ 3 ... atrasado...... ...... ......... ... 4 ... Anuncios, palabra (tipo común).. ...... o 20 Gacetillas...... ................. ............. o 40 Los anuncios en tipos especiales pa. garán á razón de $ 4 por centímetro lineal. Remitidos. columna... ..... ...... ......... 200 ... Verá la luz pública dos veces por se11!ana. , DIRECCION Por telégrafo: "Propatria." - Oficina, calle 9.·, ntÍmero :u5 Blanco y Azul El Gran Oons~o Electoral Hay Jueces de hecho y Jueces de derecho, en el ramo judicial. En el orden electoral, y según la legisla­ción colombiana, hay una Corpora­ción denominada Gran Consejo Elec­toral, corporación escrutadora que, en cuanto decide con su declaracz'ótt definitiva el Froceso de las eleccio­nes para Presidente y Vicepresiden­te de la República, tiene ciertos pun­tos de contacto con una de aquellas dos categorías rle Jueces. Formemos paralelo entre un Tri­bunal ó Juez de hecho y el Gran Consejo Electoral, á fin de descu­brir si hay ó nó analogías entre los dos. Los Jurados, Jueces de hecho, co­mo es notorio, juzgan con amplia li­bertad sobre el caso expuesto á su com:ideración; los miembros del Gran Consejo no tienen absoluta li­bertad para juzgar sobre las eleccio­nes. Los Jurados no encadenan su jui. cio á determinado número de prue­bas; los miembros del Gran Consejo están sometidos á una tarifa limita­da é invariable de datos, que prorlu­. cen forzosamente un resultado nu­mérico. La ley no impone á los Jurados los medios por los cuales deban lle­gar á la convicción; la ley detalla é impone á los miembros dd Gran Consejo Electoral los elementos que han de formar su declaración irre­vocable. . Los Jurados deben interrogarse á­sí mismos en el recogimiento de su conciencia, y guiarse por impresio. nes despertadas á la luz de su inteli­gencia natural; los miembros del Gran Consejo deben interrogar los preceptos de la ley electoral, que les ordena hacer el escrutinio general de votos, tomar razón de los pliegos de escrutinio recibidos, y declarar ]a elección en favor del candidato que hubiere obtenido la mayoría de los slAfragios. . El veredicto de un Jurado no apa­reja responsabilidad ante la ley po. sitiva cuando no hay injusticia ma· nifiesta; la declaración del Gran Consejo implica una responsabilidad que empieza donde acaba el límite de los deberes señalados por la ley á esa entidad. --En consecuencia, el Gran Consejo ~toral no es Juez de hecho. . ~ Tampoco puede decirse con exac­titud que es Juez de derecho, por­que el Gran Consejo no juzga en el fondo la cuestión electoral, sino es­cruta, ejecuta una operación mate· rial cuya delicadeza y gravedad ex­traordinarias ¡proceden, no de las su­mas numéricas, ni de la reunión de pliegos, sino de la escrupulosidad y honradez de los escrutadores, de la serenidad fría, de la impasibilidad inalterable con que se colocan los di­versos votos en los inanimados pla­tillos de una balanza únicamente in­clinada por el número mayor, El Gran Consejo no analiia pun­tos de validez ó nulidad, no exami­na responsabilidades, no consulta los intereses del país, ni del Partido, ni de la persona; solamente observa pliegos y cuenta n~meros, y declara el total. Si al Gran Consejo se le sugiere como mejor uno de los candidatos, si la Prensa le ex:hibe hojas de servi­cios y ejecutorias para la primera Magistratura, esas sugestiones, esas voces no pueden tener significación alguna para tal Corporación, en cu­yos cálculos no entran los servicios ni los defectos de los hombres pú­blicos, sino el número de sufragios, el número de pliegos recibidos. La inalterabilidad de los números, el fatalismo legal, digámoslo así, que domina los actos del Gran Consejo Electoral, se sustrae en absoluto á la voluntad de los Partidos, y por eso hoy el país, con indiscutible acier. to, ha resuelto aceptar la declara ­ción solemne que será formularla el 4 de Julio- -v-en-i_de .r.o..... -. -- RECURSO EXTREMO Nuestro colega El 7 ele grama, como batiéndose en retirada, pues en verdad ya no le queda otro re· medio á la prensa velista en el asun­to de la" elecciones de Padilla, ad­mite, y es ya demasiado, la posibi. lidad de que el Gran Consejo Elec. toral compute como válidos los vo­tos correspondientes á aquella cir­cunscripción electoral y que, en con­secuencia. sea escrutado Presidente de la República el General Reyes_ Sobre este supuesto. que para nos­otros equivale á la admisión expre. sa de una derrota, por aquello de que quien no espera vencer, ya está vencido, nuestro apreciado colega se entrega á consideraciones del orden moral, pueriles unas, y completamen_ te desprovistas de fundamento otras. Entre las primeras, nos limitamos á anotar la de que el General Re­yes, como católico creyente y hom­bre que cultiva y respeta en alto grado los dictados de la corrección y del buen sentido, se vería, al ser confirmado Presidente de la Repú. blica, delante del gravísimo dilema de encargarse de un puesto cuya pureza de origen no aparece perfec­tamente demostrada, ó de renunciar­lo, dejando así á salvo su dignidad y los fueros de la moralidad, que re· chaza á veces términos medios ó co· rolarios cualificados, así en el orden de individuo como en el de las so· ciedades, en todo género~ de relacio­nes. Nos permitimos creer que al es­_ tampar en forma tan precisa y casi inabordable un concepto semejante, nuestro colega haya sido víctima de un arrebato de imaginación, que le ha impedido ensayar un serio esfuer­zo de razonamiento para no ir, en una materia que tan de cerca se roza con la Etica y la Teología, más, mucho más allá de dónde fueron en ella Santo Tomás de Aquino, Luis Vives y D. Alonso el Tostado. Es cierto que la ley moral, el'a su prema ley que es superior al mundo y al hombre, y que á pesar del mun­do y del hombre, fulmina sus san­ciones contra los que la desconocen ó la infringen, debe no s610 guiar, sino inspirar y corregir los actos rle los individuos para con Dios, para consigo m iSOlOS y para con los de­más; pero ni la filosofía, que ha ago­tado en el asunto sus controversias y lucubraciones, ni los Concilios, 'que han dicho sobre el particular la última palabra. exigen que los debe­res que aquélla impone, obliguen á los hombres á abstenerse de eje­cutar en la vida todo aquello cuya bondad y C01iv~lliencia no aparezcan con la claridad del sol ó con la cero teza objetiva de los hechos someti. dos á las sensaciones materiales. Si esto fuera así, el mundo sería inmensa Tebaida y los hombres so­litarios anacoretas que, como San Je­rónimo, empeñado en acallar sus vio­lentas pasiones con los maltratamien­tos de la carne, ó San Simeón Esti­lita, voluntariamente atado al fuste de una columna de tormento, vería. mos pasar, en éxtasis contemplativo ó en el religioso silencio de b inac­ción, las noches y los días, sin que fuera lícito á las creacion<"s de nues­tra inteligencia y á las múltiples de­terminaciones de nu((stra voluntad, tomar esa forma fecun~a y benéfica 1, que los ojos ven y que las mano') tocan, " en ·ese conjunto variado y arm6nico de vida y fuerza que cons­tituye la civilización humana. En lugar de París y Londres y de sus grandiosos adelantos, tendría· mos, en esa negaci6n absurda de nuestras actividades, impuesta por el miedo acomorlaticio de los neo­místicos, una i)'l/mensa Trapa. un Yus­te, helado y sombrío, uonde podrían ir á llorar amargamente los pecado­res arrepenti:los, á aquilatar sus energí_as los pobres de espíritu, á templar su viciado carácter los do­bles y los de mala fe, y tal vez has ta curarse de sus dolencias nervio­sas- los irregulares y anómalos...; pero á donde de seguro no iríamos ni po. dríamos ir aquellos que nos move­mos bajo el, palpitante imperio de la ley de la vida y que, sin desconocer lo que la moral impone, y lo que la justicia ordena, pensamos yejecuta­mos, trabajamos y cosechamos, sin arredrarnos por la posibilidad de los adversos resultados y anticipándonos únicamente á contrarrestarlos ó Á. formar contra ellos ut1 escudo de .ie­fensa, con eso que se denomin:1 la satisfacción dei dt::ber cu nplido, - del honor que se salva sobre la pér. . oida de todo. Un acto cualquiera puede ser in­trínsecamente bueno ó malo, moral ' ó inmoral; pero la recompensa para el que lo ejecuta ó la responsabili. dad correspondiente, no dependen sólo de aquella circunstancia: es ne. cesari~ que inter.vengan también en el agente un estado psicol6gico per­fectamente lúcido, voluntad determi­nada y conocimiento de la naturale­za del acto y de sus consecuencias. y si esto es así, tratándose de lo que aparece como claro y eviden­te, de lo que no admite reservas ni vacilaciones, i qué podríamos decir de h-echos cuyo origen no pasó por nuestra vista, que aparecieron y se desarrollaron á largas distancias y para cuya calificación legal y moral t~n~mos que guiarnos por las apre­CiaCIOnes de los demás hombres 1 . De este m?do un mandatario pÚa bllco que obtIene la mayoría para ocupar un elevado puesto; que es elegido y escrutado con la observan­cia de fas ritualidades que la ley or­dena, procedería como un tonto ó como un imbécil si rehusara entrar á ejercer ese puesto porque á él no le consta que las res ectivas elec­ciones hubieran sido la manifestación auténtica de la voluntad popular y porque no se excluye la posibilidad de que en esas elecciones hayan ocu­rrido fraudes ó irregularidades que las vicien de nuliclad. Quien así procediera, obraría tan ridícula y candorosamente, como el que se negara á comer por el temor de que los alimentos puedan estar envenenados, y se abstuviera de sa­lir, á causa de la remota probabili. dad de que un perro lo acometiera en la calle 6 de que un vehículo de rue­das lo atropellara. Por otra parte, y sigUiendo esta extraña lógica, la Pre­sidencia de la República estaría acé­fala desde los tiempos de la Inde­pendencia, porque ni á Bolívar, ni á Santander, ni á López, ni á Obando ni á nadie, en su calidad de hombres~ le habría sido dable establecer por sus propios ojos fa autenticidad del sufragio conque para cua'quier efec­to lo favorecieron sus conciudada­nos. Admitida la elección de Padilla por el Gran Consejo, la legalidad quedará triunfante, y el General Re­yes, que tiene conciencia, como la tenemos sus amigos, de la autentici. dad de ese acto, irá á la Presiden­cia sin reato alguno, con el alma tranquila y el corazón sereno, á ha­cer el bien de la desgraciada Colom­bia y á llamar al reoedor de la des. garrada bandera á todos los elemen­tos dispersos del gran Partido Con· servador. Una vez en el poder, el General Reyes será amigo de sus amigos, porque eso está en el orden de la naturaleza; pero procederá también contra esos amigos cuando el Poder Judicial lo ordene, porque eso está. en el orden de sus deberes oficiales. que priman en un mandatario de esa talla sobre las más caras amistades y las más antiguas simpatías. Pero nuestro candidato no se atea Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. marizará en ningún caso con los es­crúpulos de nuestro colega El Tele­grama, como un hombre no se asus­taría con las apariencias de un es­panto en altas horas oe la r.oche. ------.~~~ .. ~---- Rectiiicación Martes 31 de Mayo-de 1904 Sr. Director de BLANCO y AZUL Muy señor mío: Por ausencia de la ciudad, hasta hoy no puedo dirigir á usted la presente, en re­c' ·!ación con algo que me' atañe del número S de su pe¡:iódico; solicitando de usted que se sina publicarla en su número próximo . ~y pasarme la cuenta á que haya lugar conforme á la Ley sobre Prensa {s [ de -1898). Dada la clase de armas que esgrimen los periódicos conservadores para atacar .esta ó aquella candidatura, no me ha sor· prendido la aseveración de que yo, "c no­dejo literato liberal," soy el Redactor de El Correo Nacional. Si éste dijo que D. Mar­celiano Vargas era propietario é inspira­dor de BLANCO y AZUL, natural es que BLANCO y AZUL le acomode á El Correo un Redactor distinto del que aparece al frente de sus columnas .... " Eso es ojo por ojo y diente por dien­te, y para mí, como para cualquier lec­tor imparcial, no valdría la pena de to­marlo en cuenta, si no fuera porque la agresión contra El Correo hiere mi sér moral y me obliga á rechazarla de la ma­nera más enérgica y má categórica. Si yo fuera conservador, y conservador velista, me daría por muy honrado y muy satisfe. cho con la aseveración de BLANCO y AzuL; pero en mi carácter de liberal, y liberal de los que creen que el Parti lo no debe apo­yar ni una ni otra candidatura, por hallar­las entrambas muy distantes de lo que el Li~ei-alismo desearía ver triunfante en el Pa1acio de San Carlos, no puedo menos de rechazarla, como por la presente quiero ha-cerlo. . Si los conservadores de Antioquia, los más serios y más honrados de Colombia, procedieron en las últi'm ¡:s elecciones, á pe~ar de sus promesas de concorilia, como 10 hicieran aquí los partidarios del General Vargas, que ahogaron entre los múltiples 'oros del Ejército la candidatutaJiberal del meritísimo patriota Beliserio Porra~, es cIaro que ni acá, ni allá. ni en ninguna p~rte debe contar el Partido Liberal con encontrar conservador que tenga el valor de respetarle sus derechos, y, por lo mismo, tonterfa suicida habría sido de mi parte el trabajo de defender al Sr. Vélez ó de com­batir al Sr. Reyes como lo hace El C(>/"1'to Nacional Así pues, jamás he escrito una línea como Redactor de El Correo, jamás he in. tervenido en la parte política de aquel pe­riódico, y, de la Semana Santa para acá, ni aun siquiera he vuelto á llevarle mis in­significantes revistas Cosas mías, ¡:uyas ten­dencias, forzosamente liberales, chocaron con las ideas del Sr Director de El rorreo, y me obligaron á abandonar las hospitala. rias columnas dc aquel Diario, yeso que sólo hice uso de ellas en Campo Neutral, como vario.s otros liberales , entre ellos el Sr. General Uribe Uribe, unu de los más notables y meritorios Jefes del Partido. De vsted atento compatriota, • RAFAKL ESPINOSA G. - ----...... ---- Sr. Gobernador del Departamento-Bogotá. Los que en seguida suscribimos, ve­cinos de Fusagasugá unos, y otros Te­sidentes en Distritos de esta Provincia, á Usía con el debido respeto manifesta­mos: Que el nombramiento de Prefecto de Sumapaz, hecho en el Sr. General J. Máximo Pineda, ha sido recibido con el mayor beneplácito por los. moradores de estos lugares, tanto partIculares como empleados públicos; pues el Sr. Gene­ral Pineda reúne como mandatario es­tas buenas condiciones: asiduidad en el desempeño de su empleo; competencia y v~rsación; imparcialidad y justicia en sus proyidencias; trato decente y culto para las personas que se acercan á sú Despacho. en demanda de justieia ó so­licitando el apoyo de S~l autoridad. FeIicitllmos, pues, á Usía, y .nos felici­tamos nosotros, por tan acertado nom­bramiento. Ya el Sr. General Pineda había des­empeñado ese mismo puesto antes de , . Blanco esta ocasión; y es muy notable el he­cho de que acabando de pasar una re­vuelta política que conmovió profunda­mente á nuestros pueblos, el General Pineda manejó con tal tino la Provin­cia, que lejos de granjearse enemigos, se procuró muchos amigos entre los mis­mos que ayer fueron adversarios del Gobierno en la tremenda lucha. Hoy estos pueblos-pasada la .t~r­menta- han vuelto á su natural VIVIr, consagrados al trabajo pacífico i hon­rado, y esforzándose por dar impulso y movimiento á las mejoras que há me­nester la Provincia. N o se piensa en política, señor: se pien­sa s610 en el trabajo. Y en · este estado de espiritu, no necesitamos sino tran­quilidad y garantías; eosas ambas que esperamos con fundamento, nos sean otorgadas por el Sr. General Pineda. Fusagasugá, Mayo 20 de I904. Sr. Gobernador. Francisco José V ergara, Presbítero; Abel Torres G., Jerónimo Suárez, Jo~é J. Cal­derón C., Darío Escobar J., David Ibarra D., Fernando Vanegas, Elías Cortés, Ma­nuel A. Guzmán C., Eliseo Cruz L., Ma­nuel de J. Quijano, Rafael Rojas, Luis A. Cadena, Leonidas Jordán V., Lo­renzo Rojas, Manuel José Patiño~ Gre­gorio Sierra, Luis G. Ramírez, Eduar­do Posse, Isaac González C., Angel M. Torres, Camilo Vanegas E., Diomedes Perdomo, Joaquín Buendía, Teodoro Aya, Francisco Elias Cruz, Julio Ant?­nio Moreno V., Manuel Durán, DaVId Ortiz, Luis Pardo E'J Carlos Escobar N., Cruz María Daza, Eladio Lozano L., Antonio Vizcaíno, Fernando R. Martí­nez, Jeremías Cruz, Féfix V. Guarin, Fernando Peñalosa, Santos Arias, Fran­cisco Sierra, Rodulfo Burgos M., Pa~lo Pinzón V., Miguel Vega R., DeogracIas Moreno, Jorge Díaz, Manuel Chaves, Leopoldo Cárdenas H., José O. Gonzá­lez, Fausto García, Luis lsaza, Eusebio Rodríguez M., Agustín García, Leopol­do González, Jesús Garmello, Manuel Simbaqueba, Pedro Díaz D., Nazario García, Luis E. Lozano, Samuel Lozano D., Roberto Pinillos, Eleázar Galindo, Francisco Pérez C., Pablo E. Diaz, En­rique Lozano, Ignacio C. Pérez, Ramón Diaz P., Juan B. Bautista, Ignacio Pi­nillos, Noé Cifuentes G., Aureliú Jimé nez, Coronado Munar, Manuel V. Bau­tista, Pedro P. Triviño D., José María Guerrero, Rafael Triviño, Juan D. Bau-· tista, Demetrio Sánchez C., Daniel Aya­la, Antonio Clavijo, Darío Rojas, Pablo Díaz, Luis Soto, Calixto Ardila, Ambro­sio Ruiz B., Enrique Tarquino, Buena­ventura H. Escobar, Aureliano Eseobar P., Alejandro M. Estrada, Cruz Escobar P., José María Barrios P., Benjamín Garda M., Máximo Guaría, Juan Var­gas. Sr. General D. F. Má.ximo Pineda-Fusagasugá. Para los suscritos vecinos de Tibacuy, en nuestra calidad de ciudadanos pacífi­cos, partidarios irrevocables de la paz, el trabajo y el pogreso, que es lo que repre­senta los verdaderos intereses sociales en pueblos civilizados y cristianos, es mo­tivo de confianza en el anhelo de los propósitos indicados, la merec~da elec­ción que os ha hecho el GobIerno, al nombraros Prefecto de esta Provincia, empleo de donde esperamos para nues­tros pueblos el benéfico influjo del pa­triotismo, buena voluntad, prudencia y acierto que siempre han caracterizado vuestros actos. Tibacuy, Mayo J6 de I904. Higinio Baquero, Faustino Liévano E., Gabriel Vargas, Faustino A vila, Pe­dro P. Peñuela, Angel María Liévan@ E., Silverio Liévano E., Abraham Bus­tos, Pedro Aya, Aureliano Moreno, Francisco Ramírez G., Belisario Pira­gua, Manuel Flórez, Isaías Rojas, Anto­nio Liévano, por mi padre Crisanto Lié­vano, Antonio Liévano, Raimundo Mo­ra, Luis G. Rodríguez, Roberto Liévano E., Lorenzo Torres. Ecos) N atas' AUN QUItOA H·)NOR--COn posltivé\ compla­cencia, co, patriótico orgullo.> y con espe. cial atención, hemos leíd6 en los números 30 y 3 [ de nuestro apreeiabk colega Sur Amérz~·a, la sucinta exposición que el Sr. General Jorge Martínez h:lce á sus copar-y Azul tidarios, con motivo del importante y luci­dísimo papel que le tocó desempeñar en la vergonzosa tragedia de Panamá, como Co­mandante del crucero Bogotá, y para sin­cerarse de los cargos insidiosos que han querido formularle algunos de sus émulos, quienes hubieran podido evitar la consuma ción de aquel crimen inaudito, con sólo imitar la gallarda actitud del General Mar­tínez. ' Verdaderamente, consuela y fortalece el patriotismo el ver que en esta " hora de tinieblas" y de desgracias p .ra la Pa­tria, cuando todo se derrumba y parece que va á quedar h 'lndido entre las ruin:1s, haya todavía en Colombia corazones gene­rosos que palpitan por amor á la madre atribulada y que saben sacrificarlo todo en su d e fen~a. Sin el General MartÍnez y sus valientes compañeros del crucero Bogotá, Panamá hubiera sido la tumba donde que . dara sepultado el honor de Colombia. Un Jefe militar veterano y enteramente joven, afiliado á una gran causa polltita, á la cual desde niño y desde el humilde puesto de soldado, hasta el más alto grado de la jerarquía militar, ha venido prestán- • dole importantts y oportunos servicios; que ocupando hace poco un puesto en el Ejér­cito de Panamá, como Contador del cruce­ro Bogotd, entrevé los hilos de nefan. da trama que había de rematar con el abominable Grimen dd traición á la Patria, los denuncia Con valor y con franqueza, sin tener la fortuna de ser oído y atendido; que cuando se consuma la vergonzosa trai­ción, asume el puesto de Comandante del mismo crucero; y mientras los unos se venden por mlse¡able paga y los otros per­manecen indecisos é inactivos, él, único Jife pundcnoroso JI leal de aquel Ejército, rodea­do de un pequeño grupo de valientes, lanza á la ciudad traidora y á los cobardes en ella parapetados, digr¡o reto y enérgica, atronadora protest:1 por boca de los caño­nes en buena hora confiados (¡ su lealtad; que persuadido de que solo y aislado como estaba, si no pone en seguridad el barco, reliquia del honor colombiano, correría el peligro de perderse, y con él toda espe­ranza, se retira del teatro de los sucesos, triste, pero no abatido; que cuando más tarde, viendo su barco nuevamente ame­nazado por la traición, lo pone de nuevo en seguridad y marcha á dar cuenta de su conducta ante sus superiores, á exponer á sus compatriotas con ingenuidad cómo ;-ta­saron los hechJS y á..justificarse de las ale­ves agresiones que le hicieron,-tal es el gallardo General Jorge Martínez, tipo pel valeroso é hidalgo soldado de Colombia, y digno, aunque fuera sólo por eso, de la gratitud y del aprecio de sus conciuda­danos. Por nuestra parte, presentamos al sim­pático amigo y al pundonorosQ Jefe, atento saludo y entusiastas felicitaciones, por su noble y valerosa conducta, parOdiando aquellas célebres palabras de Francisco 1, en ocasión solemne:" Todo Si! ha perdüio, menos el honor. " LA SUBVENCIÓN OFICIAL DE El Correo Na­Climal- Nos complace plenamente la expli­cación que sobre este asunto nos envía el Sr. Dire tor de este diario, en carta de 9 de los corrientes. BLA :co y AZUL nada afirmó sobre el he­cho de la subvención. Se limitó á reproducir un suelto de Libertad y Orden, alusivo al ca­so, y sólo con el objeto de dar tr~slado de él al Sr. Director de El Correo. Nuestro veredicto es, pues, absolutorio, y con mayor raz6n estando por medio en este inci­dente, sin culpa de nuestra parte, nuestro estimado amigo el Dr. Rufino Cuervo Már_ quez, periodista dignísimo, inteligente y enérgico, si los hay, quien supo sostener con recursos propios y hacer prosperar por mucho tiempo laempresa de El C"rreo, sin ocurrir á apoyo, ni granjerías oficiales de ninguna especie. PttsAME-Con suma pena nos hemos con­vencido del desequilibrio mental, de que tanto se ha hablado, en la perso.la del Sr. Juan B. Pérez y Soto, pues no á otra causa pueden atribuirse los párrafos de ~u déci_ macuarta hoja los cuales copiamos como prueba. "Una feroz enfermedad, de potentes garras, de uñas afiladas (á semejanza de la Compa'lJ', que la encargó para mi), ases. tóme un golpe tra\cionero, cuando acababa de revelar al público la inconcebible co­chin .da del Comanditario, el candidato de marras, y anunciaba otra peor todavía. No me valió ni el amparo de IIn ángel hechi_ cero, ante cuyos enc ,ntos desarman todos los rencores: á su vista casi, al volver una eS1uÍlH. m~ dil) el mnl la puñalarla." "Un tifo anginal ó bronquial, ó qué sé yo qué, ha querido estran~ularme, con la in­tención manifiesta de que se paralice en el cerebro el pensamiento, ó siquiera se borre la memoria, ó siquiera se ahogue en la garganta mi voz acusadora (Qué modes­tia). El reyismo ha cohechado esta fiera contra mí. El r~yismo, que es verdadera peste moral, (ene de aliados 'naturales todas las otras pestes. o.' ...... , .... . ....... . ...... . . . ... ... .............. . . . "Hasta luégo lector, y si eres amigo, píde por mi salud." Lástima grande del paladín del velismo!t Pobre paladln Tu ángel tutelar te libre de todo mal Amén. A pro~'ósito se nos viene á l:1s mientes. el siguiente famoso chispazo de uno de nues­tros ingenios literarios: Tanto al público enojando Va Pérez con su alboroto, Que la gente está pensando Que en vez de Pérez y Soto Debe ser Pérez Obando SIGUIÓ para Duitama, Boyac:á, el estima­ble caballero Sr General Francisco Gon­zález Neira, decidido servidor de la Causa Conservadora. Feliz viaje y bienestar cum. plido BAZAR RN CHAPINERo-Con el objeto de­allegar recursos para la conclu;,ión del her­moso templo consagrado al culto de la Santísima Virgen en su advocación de Lourdes, se ha organizado uno en el Ba_ rrio ele Chapinero, que se inagurará el día 29 de los corrientes. Excitamos á todos los. vecinos de la ciudad para que contribuyan con su óbolo ¡í tan laudable fin. SBSIÓN SOLK~1NE-La de la Sociedad de Ca­ridad tendrá lugar en la noche del día 3 de Julio próximo venidero. Agradecemos la galante invitación y gustosos corresponde­remos á ella. LA PRENSA CULTA-Damos la más expre­sivas á nuestro colega La Fusión por el ga­lante saludo que dirige á nuestra hoja y por los benévolos conceptos que emite sobre Sll Director. Ya nos eran conocidos la ilustraci6n, in­teligencia y cultura del Sr. Dr. César Sán­chez N , y no otras frases podíamos espe­rar de un caballero como éste y de un ad­versario polltico, lniembm distinguido de una familia de hidalgo~ y valientes, que han sabido alcanzar la palma de héroes y de m'Írtires, en defensa de la causa de sus convicciones Irá nuestro canje para el estimable co­lega. GRACIAs-Las presentamos muy sinceras y cumplidas al Sr. Director de El Corre~ Nacz'rmal por la reproducción que se sirvi6 hacer en el número 3,002 de su importante Diario, y en la Sección editorial, de nuestro modesto aunque bien intencionado artículo Rlunzcm al Centro, publicado en el número- 8.0 de este periódico. Nace nuestro agradecimiento del honor por cierto inmerecido que se nos dispensa con aquella galante reproducción; pero· para mayor satisfacción nuéstra y por el buen nombre de El Correo, bien hubiéra­mos deseado que en tal reproducci6n no se­hubiera adulterado ni la letra ni el espíritu< de nuestro escrito, reemplazando, sin nues· tra aquiescencia, el nombre del Sr. General Rafael Reyes por el del Sr. General Joa­quín F. Vélez, ciertamente muy respetable; y no queda justificada esa suplantación con la advertencia de El Correo, de que la hace para que la verdad brille én todo nuestro escrito, pues de buena fe creemos que la verdad está en sostener que es el General Reyes quien ha obtenido mayoría de votos sobre el General Vélez Quod scripsl, scriptum . Arislipo ---....... . 00-- LA ES.TADA DEL GENERAL REYES EN CARA.CAS EXPANSION.b.S SOCIALES EN EL MUNICIPAL La función de gala improvisada el do­mingo en el Teatro Municipal, como una distinci(ín al General' Reyes, nuestro hués­ped actual, alcanzó toda la solemnidad que era de -esperarse. El Teatro estaba literalmente lleno. ' 'En el Palco Presidencial estaba el Ge­ne:' al C¡priano Castro el segundo Vice­presj. ie!lte (l <~ 1:1 R"!pública, General Juan Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tolerarse y demás actos de que da cuenta, es muy acreedor á las manifestaciones de aplauso que las personas honorables y cuI­tas de esta sociedad le rinden. Siga usted, Sr. Correal, por el camino que se ha trazado, para e·~tirpar el vicio y la corrupción en todas sus manifestaciones, y se habrá hecho, ut1a vez más, digno de encomio y de la estimación y los respetos de las personas que se interesan por el progreso y moralidad de esta tierra y cuya cooperación desinteresadamente le ofrecen. EL GENERAL ALFREDO V ÁSQUEZ COBa se ha encargado del Ministerio del Tesoro, en su carácter de Ministro de Guerra, y el Dr. Carlos Arturo Torres quedó desempeñan­do, en propiedad, el Ministerio de Ha­cienda. No puede haber colocado el Gobierno en mejores manos e' os altos puestos. Los Sres. Vásquez Coba y Torres son dos de los hombres más connotados por su inteligencia, ilustración y cultura que cuentan los parti- . dos Conservador y Liberal de Colombia. Ambos son, por eso, una esperanza de la Patria, que reclama el advenimiento al Poder de hombres nuevos, de amplias mi­ras, abnegados y patriotas, y rechaza los ' elementos nocivos de la exageración y el sectarismo políticos~ que felizmente van cayendo en el más profundo desprecio. Reciban los Sres. Vásquez COQo y To­rres nuestra calurosa felicitación. ViAs DE COMUNICACiÓN-El 12 de los ca rrientes, á las I 2 ~., se verificará 'Jna r~u­nión en la Gerencia del Banco InternacIo_ nal de esta ciudad, para tratar asuntos re­lacionados con la apertura de nuevas vías de comunicaci6n en la Provincia de Suma­paz. Con mucho gusto corresponderemos á la fina invitación que á ese acto se han servi­do hacernos los respetables caballeros Sres. Guillermo Torres, Fabio Lozano T., Belisario Caballero, Manuel Aya, Julio A. Forero y Carlos E. Caballero. Consuela el patriotismo considerar que haya quienes se ocupen de mejoras mate­riales en este deplorable hervidero de pa­siones, en esta pugna de intereses soci~les y políticos que se sobreponen con egOlsmo, al parecer incurable IJar lo inveterado, al bien y engrandecimiento de la Patria. Por 10aemás, el soto- nombre de 105 ini­ciadores de los nuevos caminos en Suma­paz, es augurio seguro del buen éxito de la Empresa. PERiÓDiCOS-ti BLANCO y AZUL" corres­ponde gustoso el honroso saludo que se han servido dirigirle varios periódicos de esta capital; entre otros, que recordamos por ahora, El Colombiano, Sur Amérzca, El Ciri­,. í y El Porvenir. Estos tres últimos colegas, aunque colocados en distinto campo político al nuéstro, cuando esgrimen armas contra su adversario, calzan guante blanco y sa­ben combatir con cultura é hidalguía .. Así el combate suele ser provechoso y á las ve­ces grato; pero cuando se lanza el reto vulgar y groseramente, y se pelea como lo hacen ciertas gentes, sólo con insultos y ca­lumnias, la tarea se hace por demás ingra­ta y penosa. Nuestra oficina de redacción ha sido honrada con la visita de los citados perió­dicos y con la de los siguientes: El Número Trece, El R elator, Libertad y Orden, Los He­chos, El Telegrama, El Nuevo Tiempo, El Co­rreo Naciollal, Mejistófeles, El Eco Nacional, La Barra, El Esbozo, Germinal y El Ganclo­nero Antioqlw70. Para todos ellos ha ido puntualmente nuestro canje desde el número 1.0, y va de nuevo ahora nuestro atento y respetuoso saludo. ~.~~--- REVISTA CIENTíFICA , EL SISTE,lA METRICO DECnlAL-LA MEDICINA EN EL CELESTE IMPERIO (Traducido del ')o1/.."al du Dlbats /ubdomadajr~) La introducción del sistema métrico en el Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda ha dado últimamente un paso importante. La Cámara de los Lores aprobó en segundo debate el proyec­to de ley relativo á la aplicación obli­gatoria del sistema métrico decimal, á partir del 5 de Abril de 1 g06, ó en una fecha pos terior, que se deja al arbitrio del Gobierno. El proyecto presentado por Lord Belhaven fue enérgicamente apoyado por el ilus tre socio de la Aca­demia de Ciencias, Lord K.eh-in. La ar­gumentación de Lord Kelvin sacó par­tido del descubrimien to reciente de una carta en que James 'Va tt recomendaba á sus compatriotas, desde J 783, un si s- Blanco tema decimal muy semejante al que la Comisión Francesa propuso definitiva­mente que se adoptara. No deja de ser curioso el saber hoy que la primera idea del sistema métrico decimal es de origen británico. . . También en los Estados Ullldos se hacen considerables esfuerzos en favor del sistema métrico, y la solución parece igualmente próxima. Pu~de, pues, pre­verse que el sistema métrico decimal, adoptado años há por el Japón, no tar­dará en conquistar el mundo entero. Los japoneses se han aprovechado evidentemente mucho de las lecciones de la vieja Europa en todos los ramos de los humanos conocimientos. Hoy deben te­ner buenes médicos, como tienen buenos artilleros; mas sus vecinos, los celestes, están aún muy atrasados en el arte de curar, si hemos de dar fe al Dr.l\iatignon, quien residió largo tiempo en China. El médico chino es un tipo que no tiene se­mejante en el mundo. En Europa, la mayor parte de los médicos fijan en la puer~a de su habita­ción una placa indicadora. En China no hay tal cosa. Reconócese de lejos la casa por las abundantes láminas de ma­dera barnizada (pien) que la gratitud de los clientes ha fij ado exteriormente so­bre las puertas y las ventanas. Aquellas láminas, negras ó rojas, de 80 centíme­tros de longitud, con grabados en gran­des caracteres dorados, expresan algún pensamiento alegórico excesivame!lte li­sonjero para el médico allí reSIdente. Aquello es un verdadero mus.eo. El Sr. Matignon, durante su permanencia en Pekín, vio su casa invadida por aque­llos pien. El enfermo, agradecido,. es­cribía casi siempre en estas Ó. semeJan­tes palabras: " Tal día de tal al o del Emperador Kuang-Sir, fue presentado este pien al ilustre sahio Ma., de los mares de Oc­cidente y de la Gran Francia, por su pe­queño y estúpido cliente Tchan." Otro cliente había escrito, en grandes caracteres de oro: " Su hábil mano ha hecho renacer la primavera." ¡ Hermoso pensamien to! Tan bello lo creyó el enfermo curado, que lo juzgó digno. de reemplazar el valor de los ho­noranos. . Si bien se llena de flores al médico y se cubren de pien las paredes de su casa, la profesión médica en China no es pre­cisamente lucrativa. De ordinario el mé­dico es allí un pobrete, y ni aun los más reputados hacen fortuna. También es cier­to que es notable su ignorancia; apenas poseen vagas nociones empíricas. El médico chino, para vivir, necesita tener varias cuerdas en su arco. El Sr. Matignon r efiere que tuvo á su servicio, en calidad de criado, á un co­frade que halló más lucrativo ganar en tal condición cinco dólares, sin alimen­tación, que ejercer la medicina. y con todo, parece que aquellos me­dicastros poseen cierto caudal terapéuti­co que no deja de encerrar buenas cosas. Una experiencia secular les ha ense­ñado los buenos efectos de los simples y de ciertas sustancias químicas, cuyo efecto no debe desdeñarse. Pero no tienen ninguna noción de anatomía ni de fisio­logía. Además, el chino hace á menudo . razonamientos por analogía, que exce­den de los límites de la lógica, como aparece del sig uiente ejemplo: "Los es­tómagos de los convalecientes tienen ne­cesidad de alimentos ligeros. Ahora bien: el pato es ligero, puesto que flota sobre el agua; luego debe dárseles á los estómagos delicados." O bien: el mercu­rio tiene la propiedad de disolver ciertos metales ó de amalgamarse íntimamen­te con ellos. Según eso, se recomienda, en ciertos tratamientos, para extraer los proyectiles de las armas de fuego del cuerpo de un herido; hácenle tragar mercurio, y al efecto se introduce en la boca de la víctima á lo menos la cuarta parte de un vaso de aquel metal. Por estos ejemplos, tomados al acaso, puede formarse juicio. Los médicos de consulta del Empera­dor tienen también una manera especia­lísima de recetarIo. De conformidad con los ritos inflexibles, el Soberano no pue­de dej arse ver de sus médicos. Acostado en su lecho, pasa el brazo al través de una espesa cortina. Cada uno de los médicos se apodera, á su turno, del puño. U na agaz palpitación les informa acerca de las 74 variedades del pulso imperial. No hay otro medio de diagnosticar la en-y Azul fermedad del augusto cliente. La difi­cultad está en que los médicos deben, sin hablarse, llegar á un mismo diag­nóstico, sin lo cual toda diferencia en tre ellos se paga con azotazos. Según esto, es de presumir que, de antemano, los buenos ' cofrades se habrán puesto de acuerdo. Es así como se receta al Em­perador. Por lo demás, en China se considera al médico un poco brujo. El médico eu­ropeo, en medio de los chinos, es siempre el brujo de .los mares de Occidente. Los instrumentos, el oftalmoscopio, el termo­cauterio, la pila eléctrica provocan un asombro que hace que los chinos sean presa de un temor supersticioso. A me­nudo, en el Hospital francés de Nan Tang, el Dr. Matignon observó hechos que bien pueden ser la superstición de los habitantes del Celeste Imperio. ~l formular una receta en un pedazo de papel, los enfermos se imaginan, al tra­gársela, que los signos trazados sobre el papel deben gozar de propiedades parti­cularmente activas. El chino tiene confianza en los mé­dicos europeos, pero confía más en el joven compatriota que ha recibido lec­ciones del extranjero. Entre la clase me­dia del barrio es más atendjdo que su maestro por los individuos pertenecien­tes á la clase media del barrio. Y es porque jamás se hará desistir á un chino de la idea de que los chinos son infinita­mente superiores al resto de la humani­dad. Opinión peligrosa, que parece muy difundida entre la raza amarilla. Tal es la medicina, tal es el médico en China, segün el Dr. Matignon. "Mas no acontece así desde hace algún tiempo en el Japón, que posee verdaderos fiSIólogos, fo~ma­dos en las escuelas europeas, por eJem­plo, Kitasato, que es con Behring uno de los creadores de la seroterapia, y el cual disputa á Yersin el descubrimiento del bacilo de la peste. _'IB! RESTABLECIMIENTO DE LAS RELACIONES ENTRE COLOMBIA t ITALIA NOTAS DIPLOMA TICAS Legacldn Británica-Bogotá, Ma!Jo 28 de 1[)04 Señor Ministro Tengo el honor de comunicar á S. E. que he recibido un tele~rama del Sr. TiUoni, Ministro de RelaelOnes Exterio­res, por el cual me autoriza para infor­mar á S. E. que el Gobierno de Italia desea, como el de Colombia, volver á las amistosas relaciones que siempre han existido entre los dos países, y por lo tanto me ordena ponerme de acuerdo con S: E. para llegar á este fin. El Gobierno de S. M. ha sentido pro­fundamente que haya podido presentar­se alguna cuestión que causara la inte­rrupción, y verá con el mayor interés la reanudación de estas relaciones en bene­ficio de ambos países. Me permito expresar á S. E. el honor y la satisfacción personal que tendré en poder arreglar esta interesante cuestión con S. E., cuyo nombre figura ya como signatario de un convenio que ha dado tan benéficos resultados en el arreglo sa­tisfactorio de las diferencias existentes en ese tiempo entre Colombia é Italia. Aprovecho esta ocasión para reiterar á S. E. los sentimientos de mi más dis­tinguida consideración. GEORGE E. WELBY A S. E. Dr. F. de P. Matéus, Ministro de Relaciones Exteriores. Ministerio de Relaciones Exteriores­Bogotá, Ma!Jo 3 o de 1904 Senor Ministro. Tengo el honor de dar res~uesta á la nota de V. E. en la cual se SIrve comu­nicanne que S. E. el Sr. Tittoni, Minis­tro de Relaciones Exteriores, ha autori­zado á V. E. para informar que el Go­bierno de Italia desea, lo mismo que el de Colombia, volver á las amistosas re­laciones que siempre han existido entre los dos países. El Gobierno de Colombia ha sentido profundamente, así como el de S. M. el Rey de Italia, se hayan presentado com­plicaciones que han sido causa de la in­terrupción, y dictará por su parte las medidas necesarias para restablecer la reciproca amistad, tan ·benéfica como honrosa para ambas naciones. Agradezco á V. E. las benévolas ex­presiones que se ha dignado dirigirme, no sólo por la honra que con ellas me dispensa, sino por el ,recuerdo de la épo­ca en que, como Representante de mi país, tuve ocasión de conocer los nobles sentimientos de S. M. el malogrado Rey de Italia, y de su Gobierno en favor de la prosperidad de Colombia. A mI vez felicito á V. E. por la efica­cia con que ha procedido para poner de nuevo en buena y sincera inteligencia á Colombia y al Reino de Italia. Aprovecho esta oportunidad para rei­terar á V. E. los sen timien tos de mi más distinguida consideración . F. DE P. MATÉUS AS. E. George E. Welby, Ministro Residente de S. M. Británica, &c. &~. &c. DECRETO NUMERO 48g DE Ig04 ( 30 DE MAYO) por el cual se deroga el que declara interrumpidas las relaciones entre Colombia y el Reino de Italia El Vicepresidente de la República, en­cargado del Poder EJecutivo CONSIDERANDO l. ° Que han desaparecido las diferen­cias que produjeron la interrupción de las amistosas relaciones entre Colombia é Italia; y 2.° Que Colombia, como país civiliza­do, debe mantenerse en la mejor inteli­gencia con las demás n'aciones, DECRETA Articulo único. Derógase :el Decreto número 37 de 18g8, por el cual se decla­ran interrumpidas las relaciones entre Colombia y el Reino de Italia. Publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Mayo de Ig04 JOSE MANUEL MARRO QUIN El Ministro de Relaciones Exteriores, F. DE P. MATÉUS PERMANENTE Señor ~5 de El Eco Nacional Mientras ustenes no tengan para atacar mi vi na pública y privada otra fuente oe información que las publi­caciones que está hllcienno en El Pelele de Medellín el despreciable difamador de oficio que lleva el nom­hre oe Joaquín María Arbeláez, y cu· ya silueta, autenticaoa por el Gober­nador de Antioquia, Dr. Clodomiro Ramírez, puhlico húy en Alcance á BLANCO y AZUL, me limitaré á leer y oír los insultos y calumnias de us. teneR con el más profundo desdén. CUBILETES FINOS ULTIMA MODA Sombreros duros, varias clases, y surtido de sombreros flojos, ofrece JOSUE VARGAS Oalle 12, frente á la Rosa Blanca, número 142 J anaro Galindo CALLE 12, NUMEROS 219-22J Especialidades en calzado para señoras. 12- 4 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Blanco y Azul HOTEL ROMA CON RESERVADOS ESPECIALES y REFORMAS COMPLETAS ~E ' PONE DE NUEVO A LA DISPOSICION DE SU ANTIGUA Y NUMEROSA CLIENTELA ESTE HOTEL , . UNO DE LOS MEJORES DE LA CIUDAD . por sus habitaciones amplias su esmerado servicio y sus módicos precios , y niás que todo, por el cuidado especial en dejar completamente satisfechos á sus clientes JUEVES y DOMINGOS, ESPECIALIDAD EN TALLARINES SASTRERíA' Corte y confección de ropa de hombre ~AL ESTILO DE PARIS~ Escogido sUltido de páfios; bUCllOS materia­les; exacta puntualidad. Precio de acuerdo con la BAJA DEL OAJJIBJO. . Bogotá, Calle 12, número 2:32. En la Farmacia y Droguería DE .@ (lB (I I~a Calle 12, nÚ1ne1'OS 209 y 211 Frente al Pasaje Hernández _ Han continuado recibiendo gran sur­tido de Drogas y Medicinas, importadas directamente de las mejores Casas de FRANCI~A. É' INGLATERRA Precios los lnás m6dicos de la Plaza. Ventas por mayor y al detal Empaque garantizado DR. M. A. VALENCIA MEDICO ~ CIRUJANO DE- LA.' YNIVERSIDAD NACIONAL OFRECE SUS SERVICIOS 10-1 TRUJILLO & ROJAS Calle 12, nÚ1nero 191 Compramos permanentemente á los mejores precios de la Plaza: plata amo­nedada, caucho, cueros y café. , Dirección telegráfica: TRILAR ~ ~~ §IJ~I~'~I ~ ~J~~Wll-il .e L® o Ca.lle 12, núm.eros 209 "9' 211 Han recibido últilnatnente: Fajas abdominales de varias clases. Oat-rneal (avena), gran alirnento alnericallO. Vasos pat'a enfel'lnos. Esponjas finas de todos tarnaños, Jab6n Jt!Iaypole, par,1 teñir ropa. Vino de qtt'ina puro y ferl'ngino~o. Pegan te americano para toda clase de ubjetos. Pt'gante inglés (FENACETINA) para loza, vidrio, ~c. EL ~OEILIARIO CALLE 9," NUMEROS 162 y .64. CUADRA Y MEDIA ABAJO DE SANTA CLARA Ofrece un surtido completo de muebles de todas clases en venta v arrendamiento. ' " Este Establecimiento se hace cargo del arreglo para ceremonias nupciales, en la iglesia y en la casa, y para toda clase de funciones. Tiene para alquilar un abundante surtido de mobiliarios, sille­tas, cortinas, reclinatorios, columnas, alfombras, arañas, espejos, matas, lámparas, candelabros, floreros, &c. &c. Recibe muebles en consignación para la venta. Despacho todos los días de 7 a. m. á 5 p. m., y los días festivos de 9 á 10 a. m. SEGUNDO RUBIO S LA IMPRENTA · DE- VAPOR ~8ITUADA EN LA CALLE 10, NUMERO 168~ · Rjecuta con esmero y puntuaMad toda clase de TIABAJiS TIPiGIA'ICOS ~BIBB0~ , 1f??~BIODI~0S , E0~B~~0S~ ~-~TESIS DE DOCTORADO ~oj as, Prograrrlas, Libretas, Timbres, Tarj eta$, t __~ _ &c. &0" --=-.:I=~-=~":.",;I='-=~-,:.~",;:,I-V=-.-!~=G-,::,,,G~_bm-a,--,-:¿-,-tmi-=- m¡ao)_I_~_D~-=-I;.",~~=-=I=--~----,I=--b',---i_~.,---~,---'_:!'I_~!ti_~¡Oo__I_~~-=-I-=-~~" ,,-,1_=--6__~ _J IIMP, DE VAPOR-Administrador y Corrector, Belisario Cuervo Angel Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

Compartir este contenido

Blanco y Azul - Serie I N. 9

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año II N. 53

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 53

Por: | Fecha: 23/04/1859

..... 1 - ' - ,_O Il. ] o _,ha do 2~ d n a >I j} •le l o5 9. - Re vi :;, t a p a r isie nseo ~ sione~. I 'Ótno será e l f '1 R IM~~IO - .i\ J. Dh H OTHSCll H . .J)- l)A II .. Jo: EN EJ~ 11 OTEr .. DE S U fri f r \'ILl .. E,- OPERA l'l'ALJA 'Jl- Úi\10 Sli: H ACE 1-.. 0U'flJNA h ' 14 llA:'-l- .. so llutnan élf1UÍ gozar ! ... C IA-UPJ::HAS 1 'l'r:.t\ 'l'HO -LE RA l ])~ VJ\ EA .. r - ELLA J f. l .. , DE i\1 \D. l\IA L . '1> - VJJ)A DE l.A 1Jl QU ii: \ DE ORJ .. EAN - J .. l~ VOCA'l'lOS - Hl " 'A, DE 1. ~ Al ~ 'l ' J ~~.' E Pari s, 28 de febrero de 1&)9. 1 1 .~11 tre~ palab ·as se puede analizar l cot? " i tes se c u en - do u n a pi , za co n oc i d a a q uí d e . d e .. [ año pasado : tan por rni h ... i l o casant ie nt os o n n 1 uchis ír no: . Don .Dcsirlerio. D~st a es u na ópera bufad \1 prínci­pues , n o ~e b a b ia de o tr a co a, d esde Jo ~ s al o u e~ p e d e P on ia to , vs l'" i, q ue aun q u e s principe ,. ena­de alto rango hasta e n las trn s ·tit' nda "" Je l os hu- do r i d e ce n d ie nt e d e l céleb r <' r c i de Polonia d e l n1ild P ... tn e r c ad r es, que d e bod a i c o ntratos . ( In¡. tnis !n o n o rn brc, a be ~ ~ ca nt a r _a l¡ níbliro d e l , ~ ,ealr_o tad a Pari .. e n e '"" t n , j uv e n t ud o-ranauina! ) } ~'l lHln~ , co n u na tn us 1ca e n_J e l!t' r a l ~d~~r e 1 e~pl - E I c asarui e nto d el h ijo ue ~~r . J{oth sc hiiJ d l r~tu a l, l l1t<' rpr e.ta d a p ~ r l\.fano , ~ u ·l unJ l Inada n ' a l) a r i s' o e u pa l as e o n ve r a e io n e :os d e t o J a 1 a s so- 1 n eo. I~ e ah 1 un p r 1 n e J p e q u e n o se p ar ~) e e a l o..: • . 1 d d · . 1 , d e s u raza ! . c1eua e s ; n o eJa u e s e r un fen o tn e no e l que e n ~ . Francia e l?· e i de lo .. banqu e r o s e c a s e o n una . I~ n aq ne l t ea tr o no ~ a t espe ~"a nza de n ueva s e ñ o rita qu e s ol o ti e n e po r prin c ipal patr irn o ni o pu:! ~ as p tll"S s u r e p ~ rton o , s ufi c tente nl e nte v a s to U n ,.,. r ,.,. 1. 1 h 0 su a ]¡. l e · e t h · 1 1 b r 111 a n te , n o n e e es 1 t a u e n o \· e d a d es 1) a ra atrae r " " < e r n1 r :J a s a m 1 n o e 1 z o en a , . "tnt:l O'OO"a p e a' b o s on . l ; n· l a l os an1anl es UP. l a bu e na lUU S l Ca. Cl b 0 , u s < rn s J u t 10 . 1cen qu e a S . h t · d · · cer e monia i. ra e lita es •nui itnpo n e nte . La n o v ia, e pt e, nsa e n ace r c o ns rutr un nuev o e _tfic Jo cubi e rta c o n un v e lo i~np e n et rabl c seo- ui a la co - para la _? P E RA I TAL[ A);A, e n . l os } , d b · ] · l · h ·1 1 ) 1 · 1 o l . . , t o r 1 a t e n1 o q u e su H' os p re e 1 os <.. <:.. 1 o .. p a 1 e os 1 e 1 l a e a n z a t' 1 a n t a n s o o p a r a e a; u a r, 1 a . 1 1 o d 1 · t · · b d 1 - h" f ·r E t 1 1 <.1 b 1 e os as1en os; 1 s1nern arg o to o s os anos e n h iZ O . ~ anll Jla.l n cuatn °. ~ OSUregah OS e O)C al vez de g anar pi e rd e n1iJ e d e fran cos, por falt a de an stuo ver<. a<. erarnen e r eJ to s. n e rrnan o e e t 1 d 1 f novio le presentó un collar d e perlas C]U e valía e spec a< o r es , 0 e o ca · . . ~1 • t · t · 1 f ( Qh ~ o OOO ) . b L os g a s to s son e stup e ndos, 1 e s cosa cur1 o sa el uosct e n os ctncuen a 1n 1 ra neos 'IP o 1 o- 1 . , • > ~ ab e r sc o gu e t1 e n e n qu e pa g ar aqut a l o s canto-ton e s para las tnan ga s, tarnb1 e n de p e rla s , d e l va- · t t · 1 1 , 1 . 1 • • • . 'J f J C 1 r t~s 1 can é1 I'JC PS < e a s Op e ras. or u e v e n1te 1 c1nco 1n1 ranco s ca a un o . aoa lVI ]· p , · b 63 000 t ( ~ 12 600) tnie rnbro d e la nun1 e rosa fatnilia de R o th schild le a c cltrnad e ntc ob l ec l eb . 1 ' rs . 'iP ' l 1 1 1 1 b , por can ar e o c u re a a r1 . m a n < ó un rega 0 : e uno un a c e_r ~ zo <. e ru Je ; l\Iadarna Alb o ni 6 0 00 0 fran co s ($ 12 000 ) el o tro de estn e raldas &.a L os dJatn a nles ·fu e r o n . ' ' l d 1 .1 d l · · p o r un os se t · rn eses . r e g a a os por e p a u re e n o v 1 o, 1 par e e e qu e no , J\ ~r , · · b ,... 0 0 0 0 f .. ( dh 14 0 0 o ) .,. . .1niJO r ec t e ' , ran c os o 'iP , por c.lenen preczo. · 1 · · 1" b 1· 1 1 R 1g u a h cxn p o , 1 a a rn er 1c <, a c tua m e nt e e n u-s i a, le darán p o r al g un os d ias ma · d e 40 ,000 frs. El bail e en el . I-Iotel de Tri lle, ' 11 honor de la ($ 8 ,0 00) . lo t a d que en Ru ~ ia i e n In g lat e rra princesa CJotilde, fué tan turnultu o so c o tno tnag- les pa g an n1uch o n1a s . L os artistas vi n e n a Pa­nífico. Era tal la concurre ncia que la se ñora s ~ ris p erdi endo, p o rqu e solatnente aq u í los aprPcian salian cotno cl e una bata lla catnpal : Jos trajes li- ~ \· e r d acl rarn e nte, i catla aplau o e n e .. ta capital de jeros hechos harapos; el cab e llo de 'g r e ñaclo; las ~ la 1n oda, repr ese nta nuevo aum e n t o d e paga en flor e s sin color ni fortna; n1uchns d e sus j o.ya s , los d e m a s pai es. perdidas en la rfj1iega ; i cua n do al fin, co n e l es- Para hacer fortuna e n ~..~uropa en poco tiempo, píritu can · ado i el cu e rpo fatigado, marchaban al basta ser arti "ta dra1nático, cantor notable, autor peristilo, clespues de habe r e stado J os horas dis- d e novelas ( . i son pasable m e nte i nrnora1es) o de putant1o en Ja puerta para p9J e r salir, no encon.: piezas bi e n re c ibidas por <-»1 públi c o. Por (-ljem­traban ni sus criada~, ni s us capas, i algunas ni plo: e l autor de Jos folletines rnns escandal o:'O os, sus maridos, aunque la pérdida de estos las con- Paul Ii"e,·al, ha recibido en el año pa s ado n1as d e trariaba poco naturaltn e nte, porque son objetos de 70,000 francos ( $ 14,0 0 0 ) ; el autor d e Ton ela­mui poco \ral o r para las parisienses. En cuanto das de oro, i de Los caballeros de l a noc h e ( 1 viz· a Jos c o che· particulares, era inútil e s perar a qu e co nd e P o nson du 'I'e rrail ) tien e c a ba ll os á r a b s, JI e gas en en fi 1 a al e a b o J e dos horas de e o l a ; a s í S e o e h e s i rn a g n 1 fi c a s e a s as, g ana el as so la n 1 ente e un ~s que mu c has h e rn1osas thllllas volvieron a su ca- s u p lurna. 1\I. D e nn c ry, fa ct or de rnas de cie n sa easi desmayadas, i en coche de alquiler ! • . . . dra1nas d e grand e es p ec táculo , pe r o si n fo n d o n i Así se termina jeneralmente esta cla se de di ver- ideas propia s , ha recibido 40 , 00 0 f r s. ( $ 8, 000) ~ • ' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - .. • 122 BIBLIOTEC DE ~ E I ORI'I'A '. por su parte de beneficios de la pieza de Fausto, ~ "iglos, que el rei cruel j rnalvado echó abajo el dada en el teatro de la puerta <.le an- fartin. f e udali n1o, sola1nenle por ~1 bien ¡;úblico, i no Esto de quejarse de la n1i~eria de los hombres de por la necc idau que sentia de fornlar una n1o­talento aquí, es un sofistna. En I-Iispano-Améri- narqufa ab oluta. l>ero el públieo, . en jeneral, va ca •••. es otra cosa. al teatro a buscar ernociones i no i<.Jeas; por eso los G~rands Vasseaux han si<.Jo fríarnente recibidos, aunque J.,igitJr, e) actor principal, es uno de los mejores de la época, i de. empeña el papel de Luis Xl con la mayor perfeccion. La ÓPERA FR.ANCESA da su últin1a mano a la afamada i nueva Óp(>ra de grande espéctaculo que ha re. ultado de la colaboracion de l:i"e lici e n David i l\1ery. En los pr1n1eros días de Inarzo Ja pondrán en escena . . En la ÓPETIA cÓl\li CA no se sa­be cuándo se representará la n1ara,·itlosa óp e ra Entre otras obras literarias, e tá haci<.~ ndo mu­de l\Ieyerbeer, que se Pstá prP-paranJo hace ya cha im pr esion en Paris una nueYa novela de llfa­tnas de seis n1eses. El ·maestro no permite que ~ danza J orje Sanu, llamada Él i Ella. Esta novela la muestren al público ha ta que la sepan Jos ~ es poco interesante, pa ·able1nente ino)oral, i no cantores con la tnayor perfeccion. l\1iéntrC>s eso os aconsejaría el Jéerla; pero es preciso hablar repiten las piezas con9cidas. ~ de ella, porque es objeto de las conYer. aciones . . ria tn ejor: se tno­via sob r e~ lo :-; pi~· con una titi lacion que no es mas b e lla. en la fl o r con qu e chancea una brisa. Ah! l\lat i ){ l e Id nda ! alirn os a baila r , i para coltno <.l e reli c idades to­caron un trau . ~;no, e .. tr e c~han1os cuanto nos fu é pos i b l e , i s a l i t nos , no d i r ·.. e a r n i n a n d o , b a i I a n <.1 o, n i corriendo: olában1os. Bailar así es perder la id e a de e t e tnundo terr e nal i volar con1o dos áujeles por e ~pacios que t enga n por ?talÓ ~;)rala i)u ion: p e Jacito .... de c i e lo que 110s. urnetjen en un infi e r­no son eso. valse.~. JVI edia noch ~ p a ... é así; lo que nos dijitnos queda para quien lo suponga ; ya pue­den in l aj i n n r 1 o. Cuando nos SPpar amo , tne dijo al oiuo : -1.,uya si~tnpre. -.4 'o n1c ol\ricles le di je yo. JCn ('SO quedarnos i tne fuí a aeo~tar .. Cuando e.'-~ taba e n t re m i e a m a , r¡ u é n u be cl e i l u - sione~ tan prec iosas la que pasaba por n1i irnaji­nacion; volteaba al capricho rnostrando tan dis­tintas faces i de tan di \~rrso~ color s con1o si fuera. un íris! rna no sueña e l mu ul1nan narco tizado por el ópio. "iatild) con su cintura, sus n1odales, sus o jo , su atna bi 1 idad, su boca i su dulzura era ~ tn i a; ella rn i ~m a m e lo ha b i a pro rn e u id o . 1 ¿ creereis que el corazon, conoc ié ndolo ya co­R. c. tno Jo conozco, rne hizo acostar creyendo en todo esto de bu e na fe? < Al dia . iguiente, que era un lúnes, aunque ya Este pedazo de carne que tenemos dentro del pecho es de lo tnas variable, a consecuencia de que necesita de impresiones, sean verdaderas o no 1ne sentia tan in clin ado con1o n la n oc he an­terior, me fuí a visitar a n1i 1\fatilde, a quien en­contré tan distinta que llegué a dudar si seria la 1nisn1a. Corno tengo la tnala costutnbre de no de- • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' , • 1~4 BIBLIOTE DE 'F~ -ORITA . • cir sino lo qub siento, es decir, lo que el corazon rne aconseja que diga, estuve en la visita di pli­cente, n1al hurnorado i lacónico; la pobre Matil­de queria SP.r la misrua, pero el pícaro de nti cora­zon se babia propuesto hacerme quedar mal i así lo consiguió ; no dejó salir de los. labios ni una p a labra ue cumplirniento. Al fin ella hizo lo que - debia, se puso de deñosa i brava, i yo salí de alli con las orejas hirviendo. .. Me fui para casa, i me encerré para poder rega­ñarlo a mi .. an~l1as. -So pedazo de carne ! ¿ Es ese el modQ de portarse con una señorita 1 Despues de que mP. comprotn~tes me l1aces queda1· como un malan­d~ in. Qué necesidad tengo yo de estos calores si no fuera por tí? 1 bien ¿quién tiene la culpa de que ellas no séan siernpre las mi .. mas? contestó. -Luego no la echas de tan previsivo? Por qu~, pues, anoche no me deja~te quieto e indiferente como estaba al principio? . En vez de l1acerme creer que era un ánjel, por qué no n1e dejaste quieto ? 1 conociendo que era ella como tú dices, por qué anoche al sentir la palpitacion del otro, tú hacias como que q uerias reventar de emocion ? -Eso era para llatnar a mi compañero i verlo 1nas de cerca ¿¡sabes )o que he sacado en c~n­secuencia? Corazon que late presto, ha lat1do muchas veces ; se acostutnbrn a hacer que siente i lo 1 lega a creer. De qué me sir ve la esperiencia ? -Pero entónces no me meta~ en esas alturas. -Pero yo vuelvo a sacarte ; ya viste hoi. -Bueno, pero haciéndome quedar corno un fe1on. o. seas tan creído; eso q-ue hicimos hoi se ' llarna despedirse ánles de que digan adios; acuér­date de Dolóre : cuando mas rendido estabas jiró sobre el talon dando la media vuelta i adios! Aho­ra cHvirt á naonos con ellas un poquito, así se pasa la vida mejor. Es vicio dije meneando la cabeza, ~ste co­razon que me tocó se ha vuelto, o me lo han ' rue l to mui pícaro, ya no sé qué hacer cob él ; con c¡ue así, mis lindas Jectorcitas, no hai que descui­darse, porque cuando ménos pien en las engaña, i yo no tengo la culpa; i para eso les advierto qué clase de marchante es el corazon de D-v-D. l. Quién ll e ga ? Hai ruido de estribos i pisadas eon espuelas. V e a ver, Manuela, qp.ién es. -Es su coanpadre Alberto. o e 1 el pecbugon de mi cornpad;re habia de Ahora riene i e en ota: aquí OQhQ dia" por ~o r énos cotniéndole a uno me io la i •s-t ndo las e.osa como est'n de • · qué es ncillo i peahug()n el hombre -Pe ro pPeguota par sumer d · :está p eD ~~ cor do r., S Je P1i ca ~j ean do pQP q\Je tleae n ~¡; mid o . ~b! C..,:uoa~ ~~~- .. · ,·- de ni que se deJ me alegre d1a m ,&•• """'-n-a" • - paren alguna cosita a la lijern, porque endrá sin comer el pobre de mi cotnpadrito. Al d ia "iguiente dice en la cocina: se va ma­ñana, gracias a Dio ! alirnos ee e "e Heleogába­no que come por cuatro; ya babia de e tar léjos; n1e tiene hasta aquí .•••• Al otro dia, cuando y:a el caballo está ensilla­do i en el porton, cuando el huésped tiene pues­tos los zamarros, guantes i demas atavíos, sale Prisca dicienuo: -Qué es eso, compadre de ani ulma i de 1ni i- 1 da; cómo se ha de ir hoi,cuando ayer no mas vino, eso sí que es estar de prisa. o, señor, usted no e va. Cuándo lo dejaba ! Quédese a la emana Santa. o le dije, pue~, que venia a llevar unos re­medios para Juliana que se está muriendo. Gracias a Dios, dice ella iéndo)o montar. ~Me gusta, dice él, morderles algo a estos miserables. IJ. Adela i Rosa, s1 no están en los catorce, tienen un año ménos, i esto, porque son la g~ta..cia andan­do. La inocencia picaresca de un niño que quie• re ro~ar una fruta es la que juega en el semblante de aquellas dos preciosuras; hieren si' hacer el tiro, roban sin intenciones. Pobre ~e quien las mire! Estas dos manzanitas de la di día an.dan si~1npre juntas i un car,ño respóode a otro, UD beso a otro beso : no son mas amant~ dos tórto­las en eln1ismo nido, ni mas preciosas dos dores en el naisn1o gajo . Entre las do no hai secreto: se cuentan hasta lo que no sallen 1 se dicen aun lo .. que no han pensado. Adela encqentra coo el ama~te de Rosa i ]e dice: -Qu~ te parece Ro ita ! -Ah ! yo diera mi vida por ella. -Qué engañado vive ! yo que lo sé se lo digo : ella no quiert! a nadie porqu~ desea r querida de todos, i piensa en usted como yo en quien no conozco. PÓbre de qqien se case con ella! Al paso que Rosa hablando de su ompaAer•, dice: -Esa niña es una pobre i sé le p ede perdo­nar su sin1pleza porque ella no tiene 1 culpa ; no sabe ni cojer la aguja i solo pien l8 BJ:larentar i­veza con quien la mira. He~ido dec r a mas de cuatro que lan hJln tratado • de e o pájaros ni las plumas. ll. Mario isita & ulia con frecuencia; tanto ella cotno él a. eguran que mui pronto se: asarán; i ape-sar de que ella ea ya tb,, P.n ~ · ea el mismo Caco, ~ é\ e jó · i preten· cioso, las cosas s· ~iY Julia ha pue to in. ufrib ~ e · a muchacha ~ rivalizar· la'- .sino de qu• las miren; i del e ....... como una l eab .... t a , no a le 11.&~ r ece que no ha e.x.i ic o, como • ra pronuncJ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - : 12! - ---....-...... --. '-""'"'-i~ ""-' """"''"'"""" _.... • Yeci ndatl a la vieja cocin caso n o la echó tni por andar con en re dos. ón10 a í ? ra d la ca a de Julia. ~ 111 ti do n una di puta con el A u ·tria, i l o cncar-eñora Ju lia de la casa ~ ceJan; pero la 1narqu "'a G nnara, que! Jo anHl en -Le 11 .,-aba arta i fruta i cla ,·ellinas a la niña de enfren te de parte de un cachaco que Ye- . , nta aqu1. - I e 1 e as a tn i en t o de la e ñ o ra en qué 1 aró ? -lVIire qu e pt·Pgunta! 1 tan cr Pida qu ~ e taba d e que era por ella que' .)nia .••• ! \ T nin. ('l ca­chaco aquí por tn irar a la niña. de nfrent<.!, i re­cibir i n1andar su ... papelito ; i tni . eñora Julia crei a qu e ;)~ taba l oco de arnor por ella. "'e ca .. 6 el cachaco co n la de nfrent(~, i tni señora e qu e ­d ó e cuchando en donde gui"'an. -Pobrec ita .•.• ! La Sibila italiana. R o tnance pol ítico por i\1. Laurent-Pichat. - ' Quere rnos hablar d e tenidatn en te ac e rca de est e libro i.nter e ant e , que ha apare cido e n un tn o m Pn· toen que todo lo, e~píritu e tán ajitado~ , pot·­que el sentinliento de la independencia hace e - plosion de nuevo en lté1lia. s ·cr to, lo ·al\ra de la· n1ano' de lo " sbirros, Jo r(~clarna con1o su secr ltn.rio, i lo lleva oc u lla zn en· t e a 1 p a 1 a e i o d ~ ~ .. u he r 1 n a u a . iu~to, devoratlo por tn il inquietud s, se e h ­cuentra ·n ."te palacio "cotno J)ante en tn ecl io de un pisodio del rio to." ~ennara tt·ataba dP aletargar l .)spíri tu im petuo '"" o independiente del jóv ~n-e n largo pn eos por los can1po i en la 1 e e l u ra de lo .. p o ~ t a a n1 a do · . L e l~ a b 1 aba de 1 a vida dt licio a i tranqui la id~ la exi t< !ncia consa­gra d a a u n a 1 no r profundo . I..~e e e o n é 1 1 i b ros de lo .. poeta qu d e "criben los suplicios tl el corazon he11du d algun pnstor. ' Pero él n o ~oñab a e n lo suplicios e l ega ntes i ' ' e .. p o nl d n os d e l o .. m á r t i re ~ i tn a j in a t' i o ~, s in o en "Jos arroyo confu os d e la sangre ue las masas "Jp conocida:-: ; en las ejeCJJcionPs in núrnero, " in cóg nitas, ahogada en e l rni terio; en Jos sa­'' e r j fi e i os a n 6 ni t no , i e n 1 a e o r r i ~ n t e d e sangre ''en ef c.) rV <.' .. cencia al r ededo r de los tiranos,· que "trastabillan, ofocado por lo:-; caliente~ vapotcs ''qu e de~ piden" ••.... . .•....••..•••.•.••.. l\'1. Laurent-Pichat es un poeta que se ha dis- En rnetlio d e e "o s cuadros d e rotnanc e e ajitan tinguido si e rnpre por 1 atnor a la libertad i por los par t id os pol1li co~ , las intriga . d e los arnigos sus obras ll e nas de inspiracion i de tendencias , d e l 1\u~tria i los jemido3 del pu eb l-o Psclavo. humanitarias. Bajo el nornbre de prín c ipe Eneas, e l autor ha- Pero nosotras no somos co1npetente para cri- < c e el r e trato del carácter d éb il e ind ec iso de ticar una obra co1no e · ta, i sohun e n te e u tn pl i r e - Cárlos Ai b e rto ; d i ~ fr .. 1z{, ndo, por su pue~to, la 1nos nuestro deber de croni tas analizando en par- hi~toriu para n o ha cer lo enter.un tt nl <~ p e r .-..onal. te el argumento, las tendencias políticas i el es- I~a conde~a l i"l avia, anirnada por su alnor patrio, tilo de ''Sibila." . e e ri je e n ... ~i b ila i l e e~cri be bajo el anónimo al p r í n e i pe En .) a ' par a a n i rn a r 1 o a t o rnar e n t nano El autor dice en su intto<.luccion: "De dico es- la cau~a italiana, contra sus opresore . E tn. .. car­" te libro a los italiano , a esos amigos di p ers as tas. on mui .. Jocuente , aunque a veces el estilo es "en todos los paises,-en Inglaterra, en li'rancia i , detnasiado figurado. " aun en Italia. Las a venturas de rnis héroes se "estas pájinas con una ternura pro.funcla. Ile "la , ibiLa, son absurdas. lVIaquiaveid di c tó el "puesto en ellas todo el amor c¡uc s1ento por la "bre viario de los tiranos dici e ndo: ' 'o adular o "independencia de una nacion que amo, juzgan- ' 1 asesinar." Gracias a Di os que la justicia. eg ui­'' do las ideas sin ocuparme de los hoinbre~" • • ·: ': rá otro curso. Los pontífic d e c. ta ciencia "Se trata de la Italia actual, de la Italia opri- " maldita dicen h o i hablando de Italia qu e la na­" m1da, de la Italia de a~er i d e ho! ,-a la cual " e ion no pu e de se: restablec ida ••••. ' .••••.... ''contrapon e mos una Ital1a cercana, h h rc,-la Ita- "Hai alrnas qu e si encuentran un pueblo e nvi­" lia de ese gran dia qu e en nu es tra e p e ranza '' I ec id o por la o¡~resion ct·een que ese pu eb lo es ' ' ) 1 a 1 n a m os rn a ñ a na '' • • . • • • • • • · . • • • • · · · • • • • • ' \ v i l. '' , ' Todos los personaj es de la tratna son figurados, i es tan claro lo que ca d a cual r e presen ta, qu e nos parece inútil a u \" e rlirlo tl e tallatlarn e nte . I..a esce na se abre en 1'urin en 1846. Las d os he roinas principales son dos hermanas,d escen<.l ien­tes de una gran fatnilia italiana. La tnH.yor arna la h i s t o r i a i i a s g 1 o r i as de 1 a l t a 1 i a a n l i g u a ; se lJ a rr. a la condesa Ftavia, i es vi u da. Calumniada por la sociedad, c¡u e no ha sabido comprender su carác­ter elevado, vive en su palacio i sig ue los conse­j os de un fraile, e l padre Jfavi o, lterozano ca ~rbona- 1·io, tl e di cado a servir la causa de la 1 i bertad. La Jnarquesa Gennara, su hermana, la acotnpaña: <: sta es b e lla i entusia ta, pero tiPne aspiraciones entre rnísticas i rnunda~as que la hace n cambiar fáciltn en te de opinion. Es viuda tambien, i su confesor es un clérigo Cesari, espía del Austria. Un jóven italiano, Giusto Sah,i, se ve compro-lVI as l éjos dice : ''Las art es no florecen en la esclavitud. Ji~l j e ­"' nio ne ces ita. d e di gnic.lad . ' in e rn bn r g o, habeis "oido a la p oesía cantar, aun en anedio clc sus ''d olo r es ; i e l Austria utilizó, para que olvidasen "su despoti ~ mo, ]a s luchas de l\1onti i de lVIanzo· '' ni. Los p ája ros d e jau la so n n1 u dos en jeneral. '' Pero cuando ll egan a cantar, s u canto agt1 ada: .d . "d d " e' parecen olv1 ar su caut1V1 a .. .••••• , .•••• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • ••••••••••••••••• Al hablar d e la Italia, l\1 . I.,aurE·nt-Pichat no olvida su patria, i suelta n veces fras es que se s i en t e n , p e ro que la censura no pu ede tocar por­que e refi ren a Italia. G ! u s t o S a 1 vi ere e a 1 fin p o u e r t r 1 o .s t r a r s e otra vez en 1., u r in , pero G e n na r a se Jo impide, d j e i é n­do 1 e q "!.l ha i rn u eh os pe 1 i gros para él. l)asan seis rneses i al fin )l jóv~n de cubre que en 'furin lo han perdonado hace tnucho ti e tn po i .. - , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • , 120 BIBLI TECA DF~ RITA . qu e ·u s co n1pañ e ros han cre ido que l os babia ' ' e:-; p e raba co n la :n echa ence ndida i l o s cañon e s a ba ndo nado . La tnarqu es a in<.li g nada con la par- '' c arg ad o-- •••• " ti d, de Gi u t o pi e n s a qu e é l qui e r e huir le i qu e ••.••••••...•••••••••••••••••••••••••••• Ji'l av ia es an1ada p o r é l. E l prín c ip e EtH'a .. d ese aba la r e v o lucion, i e n Para ven g ar. e d e u h e rmana, G e nn a ra l e cl s - v e z <.l ~ p e nsar e n Ja l ibe rt ad d e la Italia e c la\· a, e u bre a C (:a .. a r i q u e 1 a e o n <.l e a l e es e r i u e a 1 p r í n.. so fiab a e n aran e a r 1 , e l e e t ro a 1 Austria p a r a p o­c ip e E nea para an irnarlo c o ntra l os en e mi gos d ~ee r la é l. e a ri ob .. e r vab a, e in trui a a l Au. tria . la Italia. C e ' ari, con art e rn a quiavé li co , es parce La Sibila b abi a c all ad o, p o rqu e y a n o p o nia s u de nu e \ro calurn nia .. co ntra l 1"' Ja v ia , i t oda la ocie - P.s p e ranza e n e l p r:ncipe E ~zeas . o lo e p e ra b a {-l ll dad <.l e Tu rin rec haza a la co n cle ~a i a coje a G e n- la Pro \Tide ncia qu e in " p ira a l os pu e bl o s . nara~ qu e trata d e o lvi d ar e l i n t e r e~ que t o rna p o r C uand o lleg ó la n o t ic ia de la p roelatnacion <.l e Giu s t o e n ur. t o r be llin o d e loc a s diY e r~ io n e s. la repú b lica en Pari un g rit o de al Pg r í a r es on ó Ha bl a n do d e las ca 1 u rnnia s ~VI. La u re n t-Pi c hat e n t o da J a Italia, i la i tnáj e n d e la 1 i be rtad se le-dtc e con m u cha prcc is io n : \· antó triunfante para mos trars e ante us hi j os. ' ' L a .... c al u tnn ia n o rn u e re n j a rna s . C uan d o la.., G ui s to al fin co tn pr e n d ió su po s ir io n. La pa- " d e "" pr e cianlOS e r (-l fuji a n b aj o la pi ed ra h ú rnetla tria lo llan1aba, i e l 18 d e 1narzo huyó de su deli­" de n u e ' tro umbral, in a tr e , ·e r e a n1 o trars e a ci o a cap u a; i con al g unos a mi o- os se dirijió a pi é " la luz d e l o J. I) e r o .. ¡ rr 1u e v e n la l os a~ .. al e n d e al travez d e _los campo s ácia lVIilan que estaba en "su le la rgo , se a jitan i s e s ientan d e 1an t~ d e nues- e ferv e ce ncia. " tra ha bi taci o n , co tno an i rna les in mundos, ciego ~ " P o r d ond e qui e ra q u e p a s a b an veían l a s po­" fr io s i arra .. trado . '' ••.••••• :. • • • • • • • • • • • • • ce blaci o nes a j itadas i pro nta a c o mbatir. Todos • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • . . . . . . • • • • " l o s h o mbre s ro b ustos se unian a ellos. Caua Ji~l príncipe d e cul>r e i conoc e a ]a Sibila, i su~ " uno se arrnaba a la Yfl ntura, con .. hachas, barras cartas pi e r ue n . u mi t e rios o pre stij io . J. .. os e spías '' <.le fi e rro i palos; pe ro cada uno ll e vaba consi­de C e ari d e .. ti lan c alurnnias v e n ~ no "' as e n l os " go e l in trum e nt o n1a t e rribl e , tna irres i tibl e : oidos d e l d é bil p r ín c jp e , qu e ll eg a ca i ha ta cree r " e l e ntu "' ia m o naci o nal. Era pr e ciso apurarse, que la n o bl e i bila es una in tr ig ante . " p o rqu e ]a caba 1l e ría austriaca podia salir d e un El p a dre Fa vi o pi e rd e t o da es peranza <.l e v e r la " m o m e nto a otro, para impedir que les viniesen Italia Jibr e , i l e aco n seja a F l avia q,!Je aban do n e " a l os in~urrectos de lVIilan rnuchos refuerzos de el Piarnonte ; ella r e hu ·a. El j óve n r e publicano, " los carnpos." p e r "' eguido otra vez, ha tenido que r e fu j iar"'e en •••••••••••••••••••••••••••••••••••• •· • • • un conv·ento; pero Fa,rio lo pierde al tratar de "Los cañonazos tr o naban a lo ]Pjos i los tiros hacerlo huir, porqu e aquel cae en manos de la " d e carabina no c e saban; las campanas tocaban policía. " a r e bato i l o s c q razo n e s latían ... IJa pequ e ña tro- Gennara, al saber que Giusto está pre so, obti e - '' pa d e voluntarios entraba a una ciudad (~lilan) ne licencia de v e rlo i le ru e ga a Cesari qu e j e rza " tra"'fi g urada; la al~gría i e l heroismo se con-su influ e n c ia para s acarlo de nu e vo de la c á rc e l; " fundian e n touas las fisonomías.',.... _ pero el cl é rigo no _l e ofrece nada, aunque sí le da " Rad e tzky espe ró e n vano r e fuerzos que las esp e ranza s . · " c o nn\ociones <.le la campiñas no p e rmitian lle- "G e nnara v·ió varias v e ce a Giu . to, i trató d e '' gar. Entó nces p e n ... ó sa lir 9e l\Iilan." '' mostrarse piadosa i con agraua. Aprovechó el La retirada de Rad e tzky está descrita con m u-u fa" o r de v e rl o e n 1 a p r i ion , p o r ser 1 a ú ni e a que eh o en tus i a·s m o i e o J o r id o. "lo podía hacer, para ha c er ·e atnar por el j ó v é n . " Rad e tzky mandó tnatar a los prisioneros. "Lo ente rn e ció con u b o ndad, su. atenciones, '' Todo lo qu e n1aron en rnasa : r e henes, herid o s, "su gracia i herrno '" ura. El p r ision e ro , abando- " vivos i cadáve r e s confundid () s; i encendiero n :; na~o por. t.odos, v e ia en la 1narque sa una alma >" la hoguera con los rejistros de la p o licía." •••• ard1ente 1 Jen e rosa que lo c o nsoJada en su des- •••••••••••••••.••.••••.••.•••••••••••• • '' . " '' R d k , ( d. - d gracia • • . . . . . • • • • • • . . • • • • • • • • . . . . . • • • • • a etz y se apago 1e z anos es pues, en Un di a Gen nara le su pi icó al prisionero que huy e ra con ella, le hizo cre e r qu e habia ganado a los carc e lero '" ' i qu e Jo salvaba d e Flavia que queria hac e rl e a c eptar e l perdon de Ene as con condiciones hurniJJantes. • Gennara babia obtenido el perrniso de sacarl o de la cárcel,' con la condicion de que se Jo llevase de Turin. Lo tra s portó, pues; a orillas del lago 1.\fayor, lo rodeó de e "' pÍas e inte rceptó todas las cartas que podía e ·cribir a sus atni go s. - E ·npezaba el año d e 18 4 8. El pueblo ital"ano s ~ conn1ovía en todas las ciuJa<.l e s. '' La libertad se levantaba triste j serena con1o " un dia que debe pa. a r pronto, pero que dejará " tras él r e splandores inrnor talt·s ..... " "J( n ·J f ondo de su ciudadela eJ viejo Radetzky "l 5 8) en tnedio d e pompas tnilitare .'' " Ese anciano, rnaldito por el tiernpo que lo " conservaba con ironía, obtuvo exéquias sun­" tu osas, i en su fun e ral r e lijio ~ o l e vantaron al '' ci e lo mil i mil oraci o ne s . lJa san g re v e rtitla no " tien e voz e n la atrn ó ~fe ra de los despotismos. " Sobre e se cadáve r cantaron todo el Jatin mor­" tu o rio d e la I g le sia. Oh ! vosotros, hijos verda- ," de ros de JEsu c RisTo, decid ¿ dónde está esa " alma?" . ' ' Otro hon1br.e tambien ha muerto desde que '< pasaron esas horas de sangre. Se llamaba l\1A­" NIN. Las tristezas del destierro lo mataron, i '' algunos amigos a escondidas acompañaron su " ata u d. _ 1 inguua boca pudo decir sobre su tum­" ba qu e babia n1ereciuo bien de su patria: nin­'' guna voz le <.lijo adios! Touos los que estába­'' mos allí llorá bamos en s e creto, rniéntras que '' decian en voz baja ]as cortas oraciones que la " relijion :oncede a los pobres. Manin 1nuri6 en • \ • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • " el seno de una ciudad indiferente ( .. ) ; i por en " tnedio del ruido in que ningun transeunte u­" pi era el tH.H11bre del gran ciudadano, in que '' nadie pregunta e la causa ele nutl~tra l ,igritnas, '' lo tra portaro n ·obr e la colina de los mu e rtos, i " sus de pojo , destetTado tarnbi n~ r Pcibieron Ja " ho. pitalidaJ en ]a bóv da de un atnigo . 1\h! '' yo sí puedo decir dónde e ' tá ... a ahna! Dios " nos la ha dejado ; es nue tra; no ~ auima i nos " da valor! " Todo amor e" egoistn, i el amor de Giusto por su patria hizo que olvidase cotnpletamente, e n n1edio de "' U entu "' ia .. mo, a la marquesa Gennara, que habia abandunado la socie dad para sacrifi- • carse a él. Un flia, al precipitarse sobre uha barricada defendida por los au triaco , una tnuj e r apareció ~ ante Giu to. Un croata la vió, . e ecbó "obre ella ... •••• '"e oyó un grito, i el soldado levantó su able en. angrentado t ••• Et a G e nnara qu e iba a buscar al jóven republicano hasta en rn e d io d e la batalla 1 . . . . . . . . .............. ' ............... . Giu. to enterró a la infe liz rnu j er que lo habia amado, en la ca:-;a d e la ori lla· del Lago, donde habian p:l. ado muchos dias fe!ices; tiró la llave al fondo del agua i juró de nuevo vivir esclusiva­tnente para su patria, pues su corazon no babia comprendido nunca otro atnor. - El autor concluy·e por la descripcion de la ba­talla de avarrn. I para no hacer al h é roe prin­cipal detna ~ iado semejante a Cárlos Alberto, el príncipe fi.:neas tnuere en la batalla, donde solo abdicó. Favio murió combatiendo. La Sibila, desde el fonuo de su palacio~ profe­tiza i ESPERA ! Giusto, la per8onificacion de la jóven Italia, vi­ye para vengarse i ESPErtA ! Los italianos tarnbien E PERAN. Hace pocos dias que un hombre del pueblo le dijo, en IVIilan, a un ajente de la policía austriaca que lo insul­taba: '--'Dad gracias a los que nos han dicho que " todavía no es tiempo; sin eso no os permitiria '' levantar la cabeza.'> La obra de fr. Laurent-Pichat es mui intere-sante por las circun tancias; pero no será de larga vida, porque, como ron1ance, la tratna es in .. ignificante i mui plagada de política para agra­dar, i como obra política, es detna. iado ro1nántica. Es un libro que leerán todos con gusto, pero que no veremos en ninguna libret ía dentro de diez ) - \ anos. Por demas, nos parer,e que el autor ha repre­sentado con notable esactitud ciertas figuras. Así, en Gennara vemos ]a VIEJA ITALIA, bas­tante imperialista o gibelina, pero sobre todo mís­tica i senti1nental, sin interes por su libertad. En Flavia, la NUEVA lTJ\LIA, vehemente, i so­ñando i esperando en la redencion. En Giuslo, el espíritu Fepu blicano rnoderno. En Favio, el viejo fraile italiano, que defendia ~ la causa guelfa contra el imperio. ~ del Austria. ANDI~A. [*] En París el 22 de setiembre de 1857 . • A 1\afael Elizechea, N IÑ O DE SEIS A.S OS D8 ED. \ 0. 127 ~ ogam os o 13 d e e n e r o de 1858. Niño ! ¿E p os ibl e qu e yo a ~ í te notnbre uando ere ~ hotnbre por la m e nt . y a? P e ro e s f o 1 zo s o que t e llatne niño Qu e 1ni cariño ' Te ofr e zco a un mistno ti e rnp o i mi amistad . ... Cuando el niño Je~us allá en el t e mplo 1 O) u n do j e 1 n p 1 o d e . u e i e n e i a di ó, I tlei n1undo a l o s sabios a c..ltniraba, I pru eb a .. daba De su celeste divinaltnisi on ; .Oobles años qu e tú h ·~ bia contado, 1 e ra inspirado por su Dios tambien; Porque de Dios él era ~1 predilecto Hijo perfe cto De la tribu escojida de Israel. l\1 as, hijo tú del hotn bre mis e ra bl~, ¡ Cuán adtnirable no ere para n1Í! Al ver que, pobre niño, hijo de11otlo, Lo alcanza todo Con tu rn e nte clarísima infantil ! Oh, sí! yo he visto en tu rnirélr brillante De 1"as o i Dante el J en io e t'Pac..lor ; Oh! sin duda ll e vaba el gran Petrarca Cual tü u na Jnarca En su frentE-' de ex e e 1 sa in s pi rae ion . I cuando niño el inmortal Homero Totnó el guerrero atronador clarin, La jPn te de la Gr· ecia entu~ia "macla • \ r i ó en su 111 i r a c..l a Lo q u e en tus ojos rn i ro ) 7 o 1 u e ir. Si d e l vate infeliz ]a mPnte alcanza Una esperanza a coronar siquier, 'i a tu amigo no engaña su deseo, Oh ! y~ te Yeo .. S e r gloria de tni patria, Rafael. Pero, ai! ¡' pobre poeta !-Dios te guíe ! Hoi s o nrie el mundo todo para tí: recerás en be1leza i sentimiento, 1 tu talento Será una fuente de pesares mil. , No importa: al fuerte el porvenir no aterra El en JC! tierra llena su rni ·ion; Tú la tuya del Cielo recibiste, I aunque bien triste, Llenarla sabrás siempre con valor. • • Cantar cuando en el alma está el quebranto 1 solo el llanto puede consolar: Eso es, niño infeliz, lo que te espera En tu carrera ; . Eso espera de tí 1a sociedad. Esa la suerte fué de los poetas ; De los profetas tal la suerte fué; Mártires del afecto a los humanos, De sus hertnauos Se sacrifican al futuro bien. • • .. ' \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • - • • ' 128 BI B LI01~ Ct\ DE SE ORI'l, A S. P e ro, e ntret an to qu e t e 11 ga e l dí a , , é la al eg ría , el l ujo i el a tno r, De tus p a d r e f e l ic e · q ue te ad o r a n , (~ ue por t í itn p lo r an Co n s t a ntetn e nt e an te l os p iés d e Di o .. . I au nq u e ni ño e ~ pre ciso q u e t e n o rn bre , 1 aunqu e e r e hon1bre por l a tn e nte )~ e\ , P e rrnite qu e t e ofrezc a tni cu ri ño, I o c o tn o a un n iñ(',, Pu e s q u e léun b ie n t e o fr ez e o tn i a tn i s t a. u . - J. P. P o ~ l~D.A . .. iderá n d o lo c o n1o nrti s ta qu e se c o n agt.ó con t o­d as u .. Cu e r za s a la e n s e íi a n za p (t b 1 i e a i p r i va el a , no 1 o e~ t u ~ n os v iéndo 1 o c o n1o ciudadano. ' u p a tr io t i ·n1o n o s e Ji tn itó a con t rib u i r co n árdo r a la c ult u r a d e s u pais, si n ó q u e nbl'aZÓ co n <"' ll t u­sia -- n~o i d e ci io n la c a usa d e la ind e p de n cia na­c ional, por l a cua l su fri ó co n e nt e r eza r e pu b li­ca na. Co n e t e n1 o ti yo , i para probar l o que dec i­tno~ , r c fe rir e rnos u na an écdota que ha c e mucho h o n o r a e s t e g r a n ad in o . H ab ía l le g ado a l os oíd o: d e l p ac ifica d o r 1\l o ­rill o la f a rna de l a habili d ad d e E LAZc o , j unta­rn e nt e con la d ~ sus s itnpatí a · p o t· l a c au. a de lo s in sl nj ent cs , i "' e n u na g ran r e un io n en ca s a del 1\ecuerdo de un artista. can ó ni g o L e an, a qu e concurrió nues tro at tista, J u..:\N ANT o NI O \ TELA z co na c ió e n Popa · an e l Jo invi tó l\fo ri llo a que cantasP , ac o mpañán- 24 d e jun io d e 178 7, i e n e l d e 1794 , a la e dad do e e n e l pian o , t o Jas la " can c io n es patrió ticas d e \; i e t P a ños , se tras ladó co n u fa rni l ia a B ogotá, qu e ba b ia c otnpu e ... l o VE LA Z o , i d e qu e ya tenia d e stinado al c o ro d e la Cc1 t e d ral con .. u h e rtn ? - n o ti c ia l\ I or ill o , a lo qu e se pr es tó aqu e l con el no Franci "co, en d o nd e irvió, ya c otn o can- tnayor g u t o , i s in t e n1 e r l o r esu ltad o s que su tor, ya con1o pritn e r vioJin, ya c orno org an ista 7 i imprud e n c ia p odría acarre arl e , aunqu e mui bien a los veinticuatro años d e edaJ fué n o m b rado los con oc ía. Qu e dó n'l o rillo m ui satisfec ho, i aun ma e tro d e c a pi lln. Tra ba jó en e "" t .. o s d if.., r e nte orpre nd iJ o de la habilidad del ar lista, i con finji­destino s con grande asiduidad i lu c irni e nto, i ha- cla onri~H le dió mil pa rabiene ", dici é ndole sola­j o su direcri o n e fo rn 1ar o n vari o s de lo '"' profe · o- rnente qu e el batallon 1. 0 d e I umancia necesitaba r Ps acred itado · qu e d e 1 pu ~ s o cuparo n u lugar . ' un hornbr e c o mo él. C' o tn pusn varias ob 1·a .. d e rn ú .: i c a "· lo-rada, d e bas- Esta accion, que en aquel tiempo pudiera ca­tante nléri tn , i a el s p d t'be le\ introdu c cion d P. lificar "e de tetneraria, no tuv:o por el pronto las orq ue~ ta e n las funcione · fúnebre s , que ánte s no conse cu e n c ias que eran de t e n1 e rse; p e ro a pocos se acpstumbraba . día ., .. e le impu .. o una c o ntrihucion de 300 pesos, Gran d es e ~fu e rz o s hiz o ie rnpre V e lazco para i s e le envió un alojado a su casa. El 17 de julio, j e neralizar e l g u~to p o r la tnúsi c a, que e n aquel hall á ndose "'\lELAz c o en · la iglesia del Cármen, tiempo e !'taba t o c.lavía (:ltl rnantil1as, i luchando tocando en la fie ... ta d e aqu e l dia, s e pre~entaron c o n rnil ob t ri culos i conlrariedaJe~, l o gró al fin J o s ofi c ia l e s de 1Iorillo, i apoderándose de él, lo ha ce r a p rec iar e::;te art e i cre ar la afi c i o n por é l. sa caron vio le ntamente d e l templo i lo ll e varon a Él fu é e l print e r o gu e , n union del s e ñor 1\Iaria- la cárce l, d o nd e p e rman ec ió tres semanas, i de n o f-l o rtú a , fu nd ó t- n B og o t á ( 1 )22 ) una s oc ie - a lJ í lo e nviaro n al cuarte l d e I utn a n c ia. En oc­dad filarmónica, qu ~ t e ni a ·e · i o n ~ do v e c e s a la tubre s ig ui e n te , hall á nd o s e ca i moribundo, i sin se tuana, en su propia c asa i e n la d e l ~ e ñ o r H o r- darl e ti e rn po p a ra arr e glar su n ego cios, lo hicie­tú a , sin ap e lar para el l o a sus c ricion e ni c cJntri- r o n n1 a rchar con e ste cu e rpo en calidad de di­buci o nes d e nin g una · e . p e cie, pues é l hacia tod o s r e ctor d e la banda. Cuánto hubo d e sufrir nues­l o s gast? s n e c e "' ario "' . En ~ · ta . r~uni ~ > n e s,_ a qu e ~ tro c0n1p r1tri.o t~ en su viaje f o rzado nl Perú, en­c o n cu rtJan l a ~ p e r:-.onas rna <.l tstJnguala s l nota- fe n n o, d estttutdo d e r ec ur. os, v j a<.lo i e .. pu e sto bi es de la c a pital , fu é don de ~e o;ró por pritn e ra a toda clase d e rnol e stias i p e li g ~ · o t-. , pueden ·infe ­Yez en B o g o t á la tnÜ , ica el e Haytln, Bee thov e n, rirlo l os qu e ab e n p o r e sp e ri e ncia propia cómo lVlozart, Pl<~ )- e l i o t r o · cl á ico ~ ej e cutada por una eran trata d o. e ntónce s Jo . pntriotas. orq ues.ta ?u m e ros a i bi e n d iri j ida · . \ T ELAz co d e spues de l1a bcr sido mui úti 1 a El Je n1o natural d e Velazco tuvo ocas1 o n d e . d ¡' . . . . . ~ esta c1u a c en s u pro fe st o n, ha tnuerto en la mi-cultivarse e n Luna, CJU(lad em1n e nternente filar- · 1 ·d . J • • 1 · . 1 d · . 1 1 , 1 · d l s e rta, o , .. J auo 1 cas1 e e sconoc1uo e sus masmos móntca a donde o levo a ¡Je-r s ecucion e o·o - · L · . . 1 1 . ' _ . ~ amto-os. a 1noTat1tuu < e ~ us con1patr1otas que bi ~ rno espano l; 1 a su reg.reso <.l e aque~l, a capttal tant~ lo la . tin1aba, fu é el t e 1na d e un sentiu~ ma-f~ e cuando _con m~s e n t usJasm~ promovJO la :e u- nifi e, to que public ó e n 1847. Su conducta fué ntones musicales 1 la prop_a g ac'? 11 d e 1::'- , en ~ enan- ie mpr e t·eo- ular i sU vida cri. tiana . Ann en las za de es~ e art e . En e sa mlsn: a e poca dw V ~laz co m a tri s t e s0 circun tancias en que se vió en sus un. co~c1 e ~to al_ Jeneral Boln·a~ en su propw pa- ú ltim os año , jamas mole tó a nadie, ni pidió na­l~ cw, r ~llr se ej e cutaron p o r prl~era ,e~ en e sta da, i ha d ej ado la vida con resignacion i tranqUi-c1udad, 1 con U na <: rq u e sta de tre l n ta mUSJCos, ln s ¡- d O } 72 - l d d overturas de la Gazza Ladra ·i de Tancredi . En 1 a ' a os anos

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 53

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 3

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 3

Por: | Fecha: 07/03/1897

• I :fJ3isenlanario ~olítico, 1Literario ~ lRoticioso ~~----~~~~~.~~~~~~~~~~~~~~~~{~~--~ AÑo l.-SERIE 1. } . Bogotá (REPÚB,-,IC'A n E COLOi\1HJA), domingo 7 de Marzo de 1897. NÚMNRo 3.0 H:fJ3ogot á" --t<­DIHECTOH, Eouaroo Espinosa 15uzmán. ADMI NISTItADOR : ;ig(l1t' Ahundio Grimaldll.-Tierra-adentrn. Amigo y compañero: Ya que á usted le ha dado por desear y hasta por exigirme que le participe ¡as impresiones que haya recibido en Bogotá (única cosa que he recibido), no diré que voy á complacerlo, pues no se me oculta que le va á pesaral cabo semejante exigencia, peru sí le digo que las impresiones le van allá, sin faltar en ellas un punto á la verdad, todo como lo he visto y senti­do (sintiéndolo mucho), sin quitarle ni poncrlc nada, que ni para quitar ni para poner tengo h mcnor dis­posición, sin que lo último, por fortun~, esté obligado á probarlo. l\1 ucho me ha llamado la atención el aspecto ge­neral de la carital, )' había oído hablar t¡Ínto sobre el desaseo de sus calles, que me ha parecido., dcsput:s de todo, una exageración, sin que por esto deje de re­conocer, por supllesto, que existen callejuelas y aun calles que se hallan en cstado de descomposición y que ofenden las narices y los ojos del transelíntc. Con todo, la situación ha mejorado desde que desapare­cieron los caños y se construyeron alcantarillas. Pue­de decirse que con semcjante medida la cosa va por dentro y ya la basura no le obstruye el paso á nadie, como sucede con olras cosas)' en otras partes. Una de mis primeras diligencias al llegar á la Atenas sur-americana fue la de conocer á los hom­bres notables; pero como resulta que aquÍ casi todos se creen notabilidadcs, nadie supo darme razón, y tra­bajo me costó ciar con las verdaderas. Cuando :i al­guno le manifestaba el deseo de ver cara á cara á un hombre notable, bajaba la suya con cierto aire de = Cjue dieron ocasión á no curtos males y disturbiOS en la vida civ¡\ de la naciente sociedad santafereña. Es innega· ble que el autor de Jil earl/t'r(} era un espíritu inquieto)' observador. La agudeza de las sátiras qu~ empicó contra los gobernantes que las merecían, son á modo de testimo­nio que comprueba el origen de Roddguez Fregle, que desde entunces ha sido tell'IAF.I. ENRIQUE ARCINIEGAS. SU RETRATO En mis horas negras, cuando el dolor clava en mi alma su zarpa candente y me trae, con el perfume ds: mis ilusiones idas, las caricias frías de la muerte y los consuelos supremos de la tumba, llego á mi cuar­to, y escarbando entre los cajones de mi viejo escrito­rio, saco un pequeño marco de plata cincelado y pon­go ante mis ojos para saciarme en ella, la artística cabeza, que guarda la delicada joya florentina bajo el combo y transparente vidrio. ¿Dónd<:: vi eota cabeza por la vez primera? No lo sé; debió ser en mi niñez, allá lejos, muy lejos, entre las blancuras de mi cuna y entre las blancuras de mi alma; sólo sé que flotó en mi adolescencia ante mis ojos corno una mariposa de fuego, quemándome con sus alas; y que, ya hombre, sintiéndola bullir en mi cerebro, con palpitaciones extrañas, sin que jamás pu­diera encontrarla entre la turba humana de mujeres que hervía en mi redor, la busqué, en vano, entre las nieblas de las montañas, en el fondo oscuro de las ar­boledas vírgenes, entre las rizadas espumas del to­rrente, entre las macetas de lirios perfumados y en los rayos de luna de las noches tristes; y 110 fue sino hasta una noche inolvidable, noche de animación y de bullicio, enmedio de una fiesta espléndida, don­de el aire, saturado de perfumes embriagantes, lleva­ba en sus ondas 1'1 armonía de las conversaciones ale·· gres y la armonía triunfante de la orquesta; fue en esa noche, en mcd:o de flores y perfumes, de música y de luz, cuando se destacó vigorosa ante mis ojos aquella cabeza que tomaba cuerpo real en un sér, y que surgía ante mí, poderosa y altanera, como Mi­nerva al salir de la cabeza de Júpiter. y entonces, aquellas líneas puras, aquel modelo que hubiera deslumbrado á Grecia,aquellacabeza ma­ravillosa, obra de Dios, como supremo artista, se cla­vó real y evidente en mi cerebro, como el cuarzo que se cristaliza entre la roca, como la perla que se cuaja entre la concha; y allá, entre las profundidades os­curas de mi organismo, vive y piensa, con una vida rara, que la funde en mí mismo, que la hace palpitar en mis carnes y llervir entre la sangre de mis venas; con una vida exuberante y real que la transforma en sér de mi sér, alma de mi alma y soberana absoluta de mi vida pasional y artística. Y aquí está, tras el combo vidrio, acariciánoome con sus ojos soñadores y ofreciéndome con sus labios mudos el beso de fue­go que ansían mis labios en horas eternas de amargas locuras y de aspiraciones indecibles; aquí está, entre mis manos, con su frente de Venus y sus crenchas ri­zadas; con su nuca redonda y blanca, que pide ca­ricias, y con su seno turgente y poderoso que respira á pulmón pleno, la excelsitud de la vida con todos sus encantos; y entona el himno sonoro de la existen­tencia con todas sus dulzuras. Aquí está, entre mis manos, la mujer de mis sueños juveniles, entre las talladas hojas de plata del cincelado marco; muda é inmutable como la encar­nación de la belleza suprema; tál como habla al es­píritu, la creación sublime del genio, la mujer eterna y única que, bajo diversa forma, acarició al Dante en Beatriz, á Petrarca en Laura, á Abelardo en Eloísa, al Tasso en su Leonora; aquí está, entre mis manos, la mujer que, bajo diferentes tipos, soñaron Fidias y Praxiteles, Miguel Angel y Rafael, Van-Dik y Ru­bens. Ah1 palpita, tras el cristal transparente, la línea pura y noble del arte, modelando la carne virgen que se hincha al beso de la luz; y en sus ojos brilla la mir ada casta é ideal :¡ue eleva al infinito el alma, ena­morada de 10 eterno, en éxtasis supremo; ahí está el contorno que sólo la mano de un Dios pudo tra­zar, gozándose en ello, con divinal fruición de excelso modelador de lo perfecto; y muda, entre los mates reflejos del oscuro marco, semeja ante mis ojos su atrevido perfil, el busto sorprendente que contempló Eva al mirarse por vez primera en las tranquilas ondas de los lagos. Cuando contemplo ~rrobado la virginal figura, mi espíritu, presa de mortales congojas, desciende en su atrevido vuelo á la realidad desesperante de la carne, y baja de bs altllras excelsas del color y de la línea, á la pmsa brutal y hastiante de la vida; y en­tonces pienso, con horror, que aquellas formas correc­tas se dtforman y se expanden; que aquellos ojos ra­diantes se enturbian y se empañan; que el turgente seno se a aja aJo TIl ersa epidermis que se arruga; veo, con dolorosa impotencia, caer las rizadas cren­chas en desorden, lacias y rebeldesJ al redor del en­jutado cuello; y descomponerse los venusinos labios, en torpe risa ó en insensata frase; y entonces surge ante mis ojos la noche inolvidable, la noche de anima­ción y de bullicio, cuando en medio de una fiesta es­pléndida, donde el aire saturado de perfumes embria­gantes, llevaba en sus ondas la armonía de las conver­saciones alegres y la armonía triunfante de la orques­ta; y en medio de flores y perfumes, de música y de luz, se destaca ante mis ojos, no la cabeza que tengo entre mis manos, bajo el combo y transparente vidrio, sino otra grotesca y desesp(!rante que, abofeteada por el tiempo, soporta todas las injurias de la vida y todas las vergonzosas realidades de la existencia! Por eso huyo ante el sér real que dio vida en mi cerebro á la mariposa de fuego que me quemó con sus alas allá en mi adolescencia; por eso huyo ate­rrado ante la mujer real que cri5talizó en mi cerebro los sueños de amor de mi juventud; y en mis horas )legras, cuando el dolor clava en mi alma su zarpa . candente, y me trae, con el perfume de mis. ilusiones idas, las caricias frías de la muerte y los consuelos supremos de la tumba, beso con íntima delicia, con un beso de fuego que no puede entibiar el frío des­encanto de la vida, la artística cabeza que guarda entre sus hojas plateadas el cincelado marco flo­rentino. Bogotá, 189 ENRIQUE VILLAR. ANAL/SIS En el pesar profuHc1o, en la alegrín) EI~ todo lo que toco y lo que veo, OIgo esa voz desatentada y fria Que eternamente le 11abla á mi deseo: -¡Oh! si no quieres amargar tu vida Ni helar la ardiente sangre de tus venas Acércate á tu estrella preferida ' y no hagas más que contemplarla apenas !- ¿ Pero aquella nos talgia que enardece) A que rebelde el corazón se aferra V que inmortal condensaci6n parece ..,; De todas las nostalgias de la tierra . __ . ? i Oh no! ~Iás vale analizar el lodo, Aurrque se espante el alma nI conocerlo V tiemble el corazón! Yo sé que en todo En todo hay fango, pero quiero verlo! ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Quiero ver todo el lodazal del mundo, Aunc¡ue, al rasgar el misterio¡o velo, I Ialle el horrible espanto que Rnimund8 Ilalló en la hermosa Blanca de Castello ! EDUARDO ORTEGI\. M-~(hO~i TI ~H ch.o s Poenlas siHl lJólicos.-Agradecemos el envío del foUeto que contiene los dos bellísimos poemas del poeta Carlos Arturo Torres, llamados Nélllesis y Eh'mcido. Con trabajo verá la luz en Sur América un poema que, como Némesis, ostente estilo más vigoroso ni más elevada entonación. Toca á los críticos decir si el símbolo está bien esco­gido. Nosotros, más faltos enodlcos que deflend~n la causa del Gobierno: pcro en caml)\o sun aceptados de buen gratlo aquellos 'lIIC s,~n órganos de la oposición. , Es indisculpable ,cllleJ~nte procedl~lJlcnto en eln cIr­culo que por su cult;lra esta llamado .a dulclf;car el oc]¡o que engendra el cspmtu de parUdo )" a mantener entre los asociayeríll. - Surtido permanente ele alhajas extranjeras y elel país. Fabricación -especialidad-argollas para compromiso. Oro garal/tizado. Compra oro)' esmerald as.-Bogotá, Calle 12, número 133, Cebada.-Por el crecido consumo de nuestra cerve­za, necesitamos grandes cantidades de cebada de superior calidad, la cual oli·ccclI1os pagar á los mejores precios rle la plaza. BA\'ARIA K opp \ Delltsche Bierbrauerei. Fe"rero 26 ele 1897. LEY 757 DE 7'896 (12 DE DIC1EMB1U:), sohre pren~a. (ColltillllllcíÓlt) . .\rt. +1. El dueño, administrador ó enca rgado del es· tablecimiento tipográfico, de grabado, ca:., no deberá ser penado por los d elitos enumerados en el artículo 32, sino en estos dos casos: [~ Cuando, por cualquier causa, no pudiere imponerse pena al autor de la producción y al propietario y director del periódico, y 2.0 Cuanelo éstos hayan incurrido en una Ó más rein­cidencias, siempre que los fallos condenatorios se hayan publicado en algún periódico oficial. Art. 42. El autor de la proclucción )' el propietario y director rlel periódico son responsables conjuntamente de los delitos enumerarlos en el artículo 32 de esta ley. Arl. +3. Aunque en un mismo individuo se reúnan va­rias de las calidades indicadas en los artículos anteriores, no se le impon Irá sino una sola de la. penas especificadas en el artículo 36, salvo el caso del artllulo 37. Art. 4+. Cuanclo la pena que deba aplicarse al delito tenga máximo y mínimo, deberá declararse en la sentencia el ¡;rado dpl cielito. .\ rt. -.5. En cada uno de los delitos habrá tres grados; el primero Ó el más grave ele toelos; el segundo ó el de in­ferior gravedad; y el tercero ó el 111enOS grave de lodos. Art. +6. .\1 delito de primer grado se le aplicará el máximo de la pena; al de segundo grado, el término me­dio; y al de tercer grado, el mínimo. Art. 47. Cuando se señale pena fija y determinada no será necesario determinar el grado del rlelito. Art. +8. Cuanrlo la producción subversiva origine ó contribuya á originar los delitos de rebelión, sedición, mo· tín ó asonada, además de las penas establecidas en esta ley, sufrirán los responsables las señaladas en el Código Pe­nal para los delitos consumados, las cuales les serán im­puestas por los ] ueces ordinarios. Art. 49.- Son ll amarlos á juzgar de las contravenciones á la presente ley)' á rlecretar la imposici6n de las penas en ella señaladas: I~ El Ministro de Gobierno y el Consejo de Estado, en todo el territorio de la República; z~ Los Gobernadores de Departamento y los Tribuna· les de Distrito Judicial, dentro del territorio de su jurisdic­ción. Art. 50. En los Tribunales di vitl idos en dos Salas, co­rresponde á la de los Magistrados de lo criminal conocer de los asuntos de que trata esta ley. Art. SI. Cuand.J, á juicio de un Gobernador, se hubie­re infringido la presente ley, dentro oel territorio de su mando, dictará una resolución motivada que contendrá: 1° El nombre de la autoridad que la dicta; 2" El nombre de la producción de que se trata, y el título ó primeras líneas ó denominación del escrito, graba· rlo, etc., por medio d el cual se hubiere cometido la infrac· ción; 3" Citación rle la disposición infringida ; 4 ~ Citación elel artículo que set'iale la pena impuesta; y 5° El nombre del indivirluo Ó indil'i

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 3

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 55

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 55

Por: | Fecha: 09/09/1897

, 113isetnanario ~oUtico, jLiterario "2 1Roticioso ":f13ogotá" ---+<­DIHECTOn , Eouaroo Espinosa lbuzmán. Dirección telegráfica: Bl1catá.-.-\.pnrtado ele COrtC()!o. nlÍlIlcro 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, númerO 360 A Y 360. Teléfono 576. C<>N"JD:J:CX<>N"ES Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Cololllbia, suscripc.i6n í1del~nlftda (1')0 :lli.nJ(!ro~). _.-. $ 4 _. Una sene (25 Hlllll~r0 5) ................. _... ........... 1 .. . En el Exterior (100 númel OS) ... .. - _ .... _.... ...... .. ...... ..... S .. Una serie (25 ní!Oleros) .... ______ .. __ .. ..•. I 25 Número suelto, el día de la salida del periódi..:o .................. _ 05 Número atra~ado. ___ ... 0_' __ ••• _ ................. _ ........... 10 Comunicados, columna. __ .... ____ ... ___ ..... -- __ . ___ .. 20 .. Remilidos, columna. ___ .. __ . __ ......... . . .... _ .••.• __ . 15 _. Anuncios. formacomún ____ . ____ . __ ••....... __ ....... __ .. 01 No se devuelven originales. Los seiiores Agentes tienen den',,;l1(I al JO por 100 de lo que re· cauden. Cuanno se hay:1. contratado la publicación de 1111 comullIcado, rc­mitido, anullcio, etc" no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño resllch'a lo contrario. 'Toda corre:;pondencia dehe dirigitsc al Administrador. l,7 Pagos allelantaclos. fTfNERARIO DE CORREOS PAcíFlco.-Llega In ... lunes á Jas 4 p. m., y ~ale los martes á lns 2 p. m. J::uctJmicJldas.-LJay dos en cada mes: lJf'gan el 3 yel 18. y:-.alen el lo y el 25 á las 6 n. 1Il. OCCIDE:-;TE. ·-Llega Jos lunes á las JO a. m., y saJe los martes tí las 3 p. 1Il. ElIcomiellllas.-Llega los días 146 15 Y 25, Y sale en los días 6 y IS. SUDOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. m. , )' sale los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (Urocué).-Llegan correos 8, 18 )' 28 de cada mes, y salen ello, 20 Y 30. Sl."ilESTE (lVlelgnr). Llega los jueves á las 4 p. m, )" "le los viernes á las 2 p. m. ATLÁ~T l co.-Llega á Bogotá los días 5. 11. 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días I ~', 7, 13. 19 Y 25 de cada mes. El de Encomiendas llega el 31 6 I ~ Y el ' 3. y sale el6 y el 18. No RTE.-Llega los jueves de cach\ Semana á las 10 a. m' I y s:tle todos los viernes. El de E-ncomiendas llega. el 9 6 10 Y el 28629. Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los vlerneC' a las 9 n.. 111., y sale los sábados á las 2 p. m. .El de Encomiendas llega el 1'", y sale el 25 tí las 6 a. In. Su R.-Llega los lunes á. la I p. m .. y sale los miércoles ti las 2 p. m. Los de Encomienda., son dos en el P.H>~. 1.legan el 1 I y el 26627 Y snl(>1l el 13 y 2g á b!:l 6 a. m. FERROCA RRfL/: S Vía de la Sabana. !"akn los trenes de FacaIativá tí las 6 y 30 a. m. v á la J \ 30 p. Ill. Salen de Bogotá á las 9 a. Ill. y á las 4 p. m.' . 1 ~la del ,V(lr/e, ~;:¡Jen los trcl~~"': (~~ la ~~.ta~i61l Central ti las 9 n. Ill . y á bs 4 1'. m. Salen de la E~laCloll CnJIC,\ :i las 6 y 45 a. 111. y .í la 1 Y 45 p. m. IJOTICAS DE TUR,\·O (PER'I.I~EXTES) La de Lomban~ Joaquín, carrera 7~J núnH::ros 4°9 11, Y 409 G. La de Sanmartln Roberto. calle 9',1 y carrera I O~ número 162 y 172. Telélono número 425. ~mtn.ci.o5 Aníbal Galindo, asociado al distinguido legista doctor RAMÓN CALDERÓl\ ANGEL, ejerce su profcsión a nte la Corte Suprema y Tribunal de Cundinamarca, y en asuntos admin is trativos ante el Gobierno nacional. Administración general DE LA RENTA DE CIGARRILLOS D('sde esla f<·cl1;l. (·1 pr('cio de \"C'n!;) e;! los nl:I1H'·(' IH:'~ ;;('riÍ: Bo(:c:leioi:'. la !!.T,1f"~;¡ ........ • ..... $ :28 c\rg,·lino,"" 1;1 gru(,.-:I JO T¡\'(·i'Jli'l h's ,U'I ,·r iol ' .' . la p;rl1e~:l.. 20 N¡\(·ionnlps 11IT('1 i"¡-l·". In ~rlle8a.. 14 C. BODl¡Í UUJ, %. ~URA MAS QUE T-OD~ LAS OTRA;-¡ 1;::1 Modelo \'"ümer(') 4 tic:r:.:-:-: tccl.a...c las CON])l("\( 1:'\ 1 - PI: lllllV,BlLII>AD que hnn I,,'eilo famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR " CA L I G R APH " Tiene también I·"ri,,, IIlI'joras 'I'''~ ahorran t rabajo y hacen su manejo f;icil. I ES,ta múquin:t l·' .'In. dud., la Ill,ís apropiada para I los palSe'i hlspanlJ -:::1len: .!'lt1~ I Enviamos gr:l1is "''':sIr.) Cal:iI'Jgo ilustrado) des· I criptlvo, á las l'ers,)n.1S '1'" "ns lo pidan. ~ Al\1ERICf\ N \VRlTINC MAC Ill l TE C? 237 Bro:\ !Wl}, \.:w Y"lk, E. U .. \. 1 - - ~ ____ -_ (( ANALES D~~ JURISPRUDENCIA" ORG ANO DE LA SUCIEDAD COLOMBI~NA DE JURISPRUDENCIA Ln ~l1sl·ripei¡)11 ·1 1:1 H'rie d(' ] 2 t'IlÍl"t'.!.!:as de ;>'2 p;í~illas ,·;de 5; -1-. \ d.· h.· cnyiarsl' :11 l>irl'c­tOl", dudol" .\dolfo L('fin (ilílllez. quien, ndem:ís. contil11ía ell<:aro·:índo.-(' d, todoF; los :1RUlltOS re ­IncionndoF; (·011 ~l profC'silíll d" AnO(f.1])0 \' pri n­cipall1wlIlt' de ¡"C(·u)"",>; alll(' la Corte :1IIpre llla. jl1ieios de Sllc('si,í!l l"('I·I;IIII:1(" iones por sumi­nistros. elllpr~;;ti to,", .\ I·XI,,·opiaeiol1es. Bogot:í. Pa rqll(· dI' :-:nllta nde r, ae"ra orien ­tal, nlíll lcro!': 41 fi .l. 41 H J\p<1rtado lllíl1lero 11 2. Teléf 0110 I1líllll'l"(l :¡"(). ¡ lin'ceión tel('(rnífiea : Leo11qómez. '10-<1 CARTELES E n esta illl pren:a ~(' hace ll de todas clascs y dimelH,iones, en 1'1l1'(·1 de (·,,jurcs tÍ á va rias tin­tas. P recios I1l rídil:of;. JUAN DE DIOS ORTIZ & C ~ hall trasladado sus mercancías al antiguo local del se­fior Samper Matiz, 2a Calle Real, número 506. [5- 1 EL BANCO DE EXPORTADORES abrirá su oficina de Caja desde el día [5 del presente en el local número . . ele la Carrera 6~ ABONARA INTERESES Así: l· n cuentas corrientes, el 6 oLa anual, sobre el saldo n.IIl:Il10 mellsualque exceda de $ 500. EN DEPÓSITO A un afio . .... ____ .... .. ... 9 oLo anual A seis meses ... __ . . ___ .. 8 oLa - Atresmeses . . . ... _ .. . _. _ . . . 7 oLa - - Cobrará el [2 oLa anual por el descuento de obli-gaciones en sus diversas formas. Bogotá, Septiembre 7 de [897. El Director Gerente. NICOLiÍ,S SAENZ.-El 2. o Director, JI/lio SiL- 'ro ........ ' In I ópera de Ro,sini 1'-a italialla NI Ar,~e/, cantada por prime-ra vez la noche riel 16 de Febrero. Villa Iba se dio trazas de estrenar en Bogotá, el 1 ~ de N oviembre de 1836, una pieza cómica Ó ensaladilla titulada Los orejolles clIs'l)'tm'¡o I/IIfl cOllledia para ,as fiestas de Villc· ta, <¡ue SUP'JIlCJ1l0S sería parto de algún ingenio criollo, y que fue recha>.:rd,\ por el público. Un periódico de la época la calificó de "farsa impropia y grosera." También exhibió Vi ll alba, el 24 de Junio de 1836, la comedia lrarluc icla del francés por I,,,rellzo María Lleras, titulada "\~lúmiellto, fortulla y m':ril,', tí la prl/eba electoral. En 1838 trabajaron unidas, dos compañí,\s, las de los seI'lores J\ I UTI i 11 ez y Torres. Torres dclicí de con tinuar con algullos ot ros artistas ucupando el teatro. porque en un periódico de 1840 encon­tramos la noticia de haberse ausentado de la capital, el 2 de Agosto del dicho año. En Abril de 1841 tratóse de organizar una compañía, dirigida por el actor J osé Ferrer, contando con el actor Ga· lIardo, que había trabajado el año anterior; su esposa, un señor Parrlo, y los artistas Cecilia Baranis, !primera dama, y el joven J osé Basa Cáceres. En 1845 ocupó el teatro la compañia del distinguido y genial actor Juan J osé Auza. Una de las obras q,le dicha compañía ejecutó COII mejor éxito fue la titulada El Cam· panero de San Pab/o, drama de Bouchardy, en el que sobre­salía el mismo señor Auza. En Abril de 1846 se presentó la Compañía de Four­nier, que duró represe ntando hasta 1849 ; componíanla Fournier. José Belaval, Dolores Alegre de Relaval (á quien encomió en verso el doctor José María Samper), Emilio comienda ú los sacerdotes para Senadores. Pero las Bases, nada! i Ah históricos! MARTíN PAZ. (!iít:ónt.ca. ALGO DE TEATROS Acabamos dc tener un cúmulo de espectáculos públ icos como nunca los habíamos visto, y como de­seamos se repitan siempre, porque ello se ría síntoma de ur. progreso que aún está lejano p~r~ Bogotá: ya el sábaelo habíamos aplaudido en el Colón á Boceacio, joya musical apreciadísima del Príncipe ele los compo­si tores en el género ligero, y el domingo siguiente nos deleitó la Compañía Chaves con la repetición de L os 1II0sq/teteros grises, á la vez que s~ estrenaba en el Mu­nicip:: tl la esperada Compañía Azzali, ele Opera italia­na; fuera ele esto había habido por la tarde gran corrida de toros! Es decir, que en el espacio ele pocas horas tu vo la ciudad cuatro funciones distintas y dio mues­tras de abrigar suficiente número ele habitantes para poder favorocerlas á todas, pues en todas hubo lleno completo yen algunas, quizás, exagerado, esto á pe· sar de la Octava de Chapinero y de alguna otra fi esta de iglesia en Las Aguas. Las zarzuelas en el Colón estuv ieron, una y otra, ejecutaelas con los mejores esfuerzos ele quienes traba­jaron en ellas y, salvo el mal reparto de los papeles, nu puede pedirse más de la actual Compañía, cuyo mé­rito, poco ó mucho, ya se lo sabe el p\Hllico ele memo­ria. Cré;rllos el señor Chaves : es necesario que ocupe para protagonistas de las zarzuelas tÍnicamente á las señoras de Sotomayor y de V éliz; de no hacerlo así, el públicc> acabará por abandonctrlo del todo, y más ahora en las circunstilJ1cias que atraviesa. Bonaúo y f.os !!losqueteros grises son dos primo­rosas obras del gusto francés moderno, algo libres en su libreto original, pero que han sido moderadas en 10 posible para que nuestras dilmas puedan concurrir á admirarlas; tienen música agradable, fácil y sabrosa, en especial la primera, y el empresario señor Vanegas las puso en escena sin economía illguna y con verdadero gusto artístico, lo cual debemos ilgradecerle mucho, pues estos g:.stos en el teatro corren siempre el riesgo de d-.:jar pérdiela. Al l\Iunicipalle lavaron un tanto la cara para re­cibir dignamente á los pensionistas del señor Azzali y al nUllleroso ptÍblico que no cesará de ;,;cudir á aplaud ir­los mie ntras permanezcan en Bogotá: algo le empa­pelaron ele nu evo, algo y mucho repararon los enta­blaelos, y le pusieron buen alumbrado de arco; se hizo, pues, lo mejor posible, y aun cuando muy de prisa y en corto tiempo, si se alcanzó á darle un buen aspecto que hacía marras no tenía. Días antes la Empresa vendió todos los palcos, y el domingo á medio día ya no quedaba puesto ni en platea ni en tercera y en aquélla se habían hecho caber más asientos que vírgenes en el coro ele las once mil; de modo, pues, que el telón se levan tó ante el mayor número de espectadores que puede contener el Mu­nicipal, entre los cuales tenía representación lo más g ranado de nucstra socieelad, y se levantó á la hora fi­jada, con una pUlltualidad que ojalá se repita siempre, para elar principio á la inmortal obra de Verdi, cuyo cuarteto, al decir de Rossini, es la más valiente crea­ción del genio. Pocas escenas adelante ya se había SegllJ'a, J\' . l~onz:ilez, María c\derli de (~onólez; y como bailarina la señOrita Francisca Casanova. Esta compañía lIe,-ó á la escena el drama 1I1(';l/d dé C,.r1'<1l1ftos, de Caicec!o Rojas. Los acto'es alCrtnz,lron mucha boga y resonancia. En 1848 gozó de fama, C;Omo actor ;tico como nunca habíamos visto aqul, mezcla perfecta del buen cantante)' del buen actor, que, unido á ulla figura arrogante, se apodera del ;ínimo del auditor;o, lo en­cadena á sus movimientos y á sus frases)' lo domina en absoluto; tir.ne una bellisima voz, su;we y extensa, que llega á veces á dulzuras tenoriles, y corta sic:mpre con una pastosidad deliciosa, desvancciéndola insen­siblemente hasta In imperceptible para renovarla de un golpe en distinto tono de la misma cadencia; ('mi­te la \'oz con t:tl claridad, que no se pierde una sola de sus rrases, )' las liga con verdadero arte, dándole al canto nitidez perfecta y sin dejar ver esfuerzo alguno de respiración. Es un barítono admirable que en su papel de Rigo/ct/o, y á pesar de que no es de los me­jores al efecto, se mostró con brillantísima luz, subyu­gándonos desde el primer momento, pero muy espe­cialmente en el desempeiio del aria Dc/t.' l/Oll jarlar al J/lis/'J'o Del SilO pen/ulo benc, q ue dijo de magistral manera, in terrumpido á cada frase por calurosos aplausos; en el dzío con Gitda y en el final del tercer acto, vendctta, <'o/detta, que hubo de repetir también, pl.LS los conocedores apreciaron Ull la bemol limpio y <."ITecto, y en el Clll1rtcto del úl­timo act". Posible es que otros barítonos igualmente bue­nos que Pacin i hayan alcanzado mayor perfección como cantantes, pero de seguro ninguno ha hecho un Rigolc/to mejor que el suyo, ninguno lo ha sobre pasado en la interpretación del difícil papel de ese jorobado que debe mostrar en público sólo la ligereza maligna del bufón y que guarda en el alma, para sus ratos íntimos, las dulzuras de amantísimo padre, los te­mores dd que esconde rico tesoro )' c:1 soplo divino de la indignación al llegar á perderlo ___ Sentimientos todos que Pacini expresó como propios y así nos los hizo admirar! Betti es el tenor de mejor presencia que ha subi­do á nuestra escena; muy joven todavía, tiené! aún muy pocas faMas, y sin embargo, trabaja con propie­dad y desenfado; su voz es muy agradable y le mar­ca un brillante porvenir. El público lo acogió con entusiasmo y lo llenó de "plausos en la sabrosa ba­lada del p rimer acto y en el aria y el cuarteto del último. El Creti y la ]~ u onfant i desempeñaron los pape­les secundarios de Sparafudli y l1fagdalclla, y por lo mismo hay q ue esperar mejor ocasión para juzgar­los. Los coros merecie ron j ustos aplausos y muestran ya que el maestro Azzali sabe bien lo que hace y ha de p onerlos lla'Vajeros. E n resumen, la Comp añía de ópe ra es completa, nada d eja q ué desear, y hoy por hoy sólo nos merece calurosas felicitaciones para el maestro que la contrató y la dirige, al cual deseamos esplénd ido éxito en su empresa. La presencia simultánea en esta ciudad de las dos Compañías, la d e óp e ra y la de zarzuela, ha dado lugar á no pocos comenta rios, muchos de ellos injus­tos. Ve rd ad , y muy g ra nde p or cierto, que el T eatro Colón es nuestro templo del arte y que por lo mismo allí d ebe ría actuar la magnífica Compañía A zzali, pero verdad también que aquel Teatro lo tiene cedido el Gobierno para trabajos de zarzuela, por virtud de un d esgraciado contrato hecho por el señor F e rre ira y naturalmente inconsulto como casi todo lo que hizo aquél en su carácter de Ministro de Hacienda. ___ _ . Verdad todo esto, pero de ello no se deduce ni que el Gobierno deba desconocer el contrato Vanegas, lo que sería dar lugar á justas reclan1'lciones por indem­nización de perjuicios, ni que sea justo censurar y aun invectivar al actu al Ministro por las faltas de su ante ­ceso r, y tanto menos cuanto que el señor E sguerra ha hecho tod o,lo posi ble por atender á la Comp añía A zza­li, y no sólo ha fac ilitado el alumbrado de a rco para el Municipal, sino q ue h a ofrecido ponerle el incandes­cente las noches q ue no haya trabajo en el Colón, ó bie n facili tar este T eatro en esas mismas noches pa ra q ue actúe en él la Opera. Por parte del Gobie rno no tiene, pues, remedio la situación yeso q ue desgraciadamente es idea ge­ne ral la de que el Gobierno lo puede todo ; luego si las empresas no se aviene n, como sería de desearse, sólo al plÍblico cumple fijar el curso de los aconteci­mientos é indicarlo según como reparta sus favo res entre las dos Compañías. Es claro que si sigue asis­tiendo por igual á uno y otr<) Teatro, pocas ganas muestra de variar la situación, y si abandona el Colón y se carga en gran mayoría al Municipal, á g ritos está diciendo que la zarzuela debe b uscar cielo más propI­cio, y entonces el señor Vanegas, q ue es persona in· teligente y no tiene porqué lu char contra la corriente, se ap resurará {l sat i ~face r los deseos de la mayoría. Por ~upuesto que para llegar á este resultado no hay necesidad de pleitos ruines ni de competencias, y que debe dejarse todo á la eficaz acción del público, tanto más cuando ya sabe la Opera que cuenta con el apo­yo de éste y que su esfuerzo debe reducirse, mientras palos van y palos vienen, á h acerle lo menos incómo­da posible la asistencia al Municipal. Para eonsegllir esto, á lo menos en la platea, se nos ocurre ind icar á los caballeros empresarios de la Opera en asocio del maestro Azzali, que tr~ltcn de compen­sar las cosas de modo que con igual producido par;:; la Empresa haya menos gente en mayor espacio, y a~1 se gana en comodidad, sin afectar las entradils. Es dI . cir, que suban ..í tres pesos el precio de la platea )' quiten de cada seis asientos uno, de modo que con cinco asientes vendidos á tres pesos cada uno, se ob­tengan los mismos quince pesos que con seis asientos al precio actual de dos pr.sos cincuenta centavos. Esto, lo creemos de veras, agradaría al pÍlblico y lo acep­taría gustoso si se cumple como) lo indicamos; ade­mo\,;, se obtendría un resultado de justicia que hace I tiempos venimos deseando y es el de que cueste lo mismo un asiento en palcn q ue en platea; pues no hay razón para que la m:15 costosa asistencia al Tea­tro sea la del bello sexo. Ya por hoy con todo lo dicho es más que sufi­ciente, y por esto dejaremos para otras revistas lo que con respecto al Teatro nos ocurre agregar. PLACIDO. EN FENICIA Dando un poco de mano á los diarios afanes de b vida, y más de esta agitada vida de lucha política que deja tan pocas horas de descanso. tUl'imos el gusto de concurrir el lunes pasado á la inauguracIón de la fábrica de vidrios montada por los seüores Leo S. y Emil lit Kopp, esos va­lientes alem:t11es que han sabido vencer hasta ahora todos los obstáculos que un país nuevo como el nuéstro presenta en ti ramina del progreso, y que si por su cuna son extran­jeros, por sus carifios r por las simpatías de que gozan son colombianos de coraz6n. Poco más de un aiio hace que se puso en Fenicia la primera piedra eJel horno de vidrio y tras largos días de in· cesante trabajo, rlirigiclo en persona por Enriclue Cardes, Jefe de la fabrica_ ya el lunes tuvo el gusto el seüor Kopp de darle fuego é iniciar una nueva éra de progreso para las empresas que dirige y para el país todo á cuyo servicio las ha puesto. El local de la Fcnicia estaba adornado con arcos de ll1u"J;o y laurel )' con handeras y gallardetes de Alemania y de Colombia ;,ire de Ilest'l se respiraba desde su entrada, y á los acorcks de I:l mlÍsica como que el ánimo se prepa· raba sólo para ren!>ir impresiones agradables. A la hora fi­jada en la" in\·iwI' IIlt' se dio principio á la inauguración, prelldiéndole fuego al elegante horno, y luégo el seüor Kopp, D. Leo, dirigió á sus invitados un bello discurso, elocuen· te, más por la verdad de sus afirmaciones y promesas, que por lo galano de la frase, y apuró un primer vaso de la. ex­quisita cerveza de su fábrica Bavaria, por el progreso de Colombia, sintetizado en la paz, que da vuelo al trabajo, y por :a fe lic idad de los colombianos. Luégo el doctor Mal­donado, digno Cura del culto barrio de La Catedral, bendijo la nneva Empresa y dirigió á los hermanos Kopp merecidas palabras de aplauso por su incansable labor. Con esto termin6 la iniciación de la nueva obra que desde ese instante comenz6 "ida industrial, fecu nda en bienes, Dios lo quiera, para sus dueños y para el país. La música llen6 los aires con los alegres sones de la marcha alemana, y los invi tados nos dimes á recorrer las distintas partes rle la fábrica y á dejarn os obsequiar por los dueños de ella con un sabroso IUflelt serv ido bajo elegan­tes told as. Allí invitaron los señores Kopp un numeroso grupo de ca!;alleros, y ciaba gusto ver reu nidos bajo la egi­da del progreso y departiendo amigabl emente á gentes que siguen , al empuje infl exible de la exigente política, muy opuestos rumbos en el diario comercio social: allí había re­presentantes del Gobierno y altos empleados públicos, á la vez que muchos miembros de la Convención liberal y de la oposici6n conservadora. El Excel entísimo señor Vicepresidente también quiso llevar su voz de aplauso á los nobl es empresa rios y les dirigi6 la siguiente esquela verbal: ,. R epública de ColomZ,ia. - Vtcepl'esidm cia de la R epública. "El Vicepresidente oe la República saluda atentamente tÍ los señeres Leo S. y Emil M. A. Kopp, y se excusa con pena, por moti vos de salucl, de as istir al acto de inaugu.ra­ci6n de la fáb rica .lles; pero sí nos propusimos, y esperamos conseguirlo, ser los primeros en ofrecer al pú­blico artículos de vidrio perfectos, en gran abundancia y á precios que excluyen toda competencia extranjera. "Para alcanzar nuestro propósito hemos traído obreros alemanes, los cuales, junto con algunos franceses)' espa­üoles, trabajando en buena armonía, han enseñado á mu· chos nacionales, que no sólo son ya ayudantes muy apre­ciahles en la común labor, sino que, cuando el ensanche de la fábrica lo requiera, cooperarán con sus compañeros extranjeros en toda chse de trabajos, pues han dado mues­tras de buenas aptitades para ellos. 1\ todos doy, pues, las gracias en nombre ele la Compaflía que represento, y en el mfo propio, por la huena voluntad con que me han ayuda­elo y con la cual me prometo contar para lo futuro. "El grado de progreso de un país, vosotros lo sabéis, señores, se aprecia ante todo por el desarrollo de su agri­cultura y de su industria; pero entendiénclose que para ésta produzca el país las materias primas necesarias, no pu­diendo tenerse como industria nacional aquella que busca en el extranjero las bases todas de sus pmductos : bajo este pun to de "ista ha)' '1le es especialmente grato anunciaros que pueden consegl,irse aquí mismo todas las materias pri­mas que requiere la producción del vidrio en esta fáurica de fienicill. En efecto, aquÍ contamos o:on cal, arena y arci­lla de superier calidad y con abundante y buen carb6n; el salitre de Paipa nos está dando buenos resultados, y la sal de Zipaquirá nos servirá para producir el sulfato de soda, si, como lo esperamos, Jluede vendérnosla el Gobier­no á un precio verdacleramente industrial, con lo cual no s610 apoyara nuestra empresa, sino que nos permitirá pro­ducir nuevos artículos que darán ocasión al establecimiento de otras industrias entre los colombianos. "Estas buenas condiciones naturales, la simpatía que el país nos ha dispei,sado y el éxito alcanzado por nuestras empres:ls, debido muy especialmente á la época de paz que venimos atravesando, me han permitido organizar en Ham­burgo una nueva Compaüía, propietaria hoy de Bavaria, Tivo/i y Fmicia, con cuyos valiosos elementos contamos para ensanchar estas tres fábri cas hasta donde las necesi­dades del país lo requieran. "Los socios todos de la nueva compaüía seguirán, de ello estoy seguro, el ejemplo de m:s primeros aso~iac1os, los señores Leopold, Ludwig y Emil Kopp, quienes desde que in icié la empresa de Bm'a/-ia no han ahorrado sacrificio ni esfuerzo alguno para llevarla hasta el alto gra cia de prospe­ridad en que se encuentra hoy, y al cual, Dios mediante, es­pe ro llegue también Fmicia. "Ahora, seüores, nuestro amigo el doctor Eduardo Mal­donado, va á bendecir la obra, y en seguida vamos á po­nerle luego al horno; pero antes de hacerl o, séame permiti. do prese ntaros mis agradecimientos por haber concurrido á Fenicia en este día y rogaros que me acompañéis á apurar esta copa de cerveza por la paz y el progreso de Co­lombia y por el digno J efe de su Gobierno." El señor doctor l\I aldonado el ijo : " Seüores : " En breve espac io de tiempo los in teligentes señores Kopp, superando las dificultades que se oponen siempre á tocla buena empresa, han dado feliz término á esta gran fábrica, cuyos fun damentos, al recibir solemne bendici6n, llenaron de regocijo verdaderamente patri6tico á los ami· gas de los señores Kopp, que tuvimos la honra de ser invi. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tados á tan bella fiesta. Si entonces no conoció límites nues­tro contento, ¿hasta dónde llegará hoy, q ue vemos, no sólo concluída la fábrica, sino en juego los hornos y el vidrio en próxima. ebullición? Es preciso confesar, f.eñore" q ue esto es la real idad de un sueño en la naciente civilización industrial de nuestro muy querido país. "Gracias á los buenos ciudadanos y gobernantes que han hecho todo esfuerzo por guardar la paz á cuya sombra nace esta obra, y gracias y aplausos muy principalmente á los señores Kopp, émulos ele los primeros conquistadores, pero en otro campo, el de la industria, el del progreso y el de nuestras sinceras simpatías." Las oportunas frases del señor Vi llar, que merecieron efusivos aplausos, fueron, más ó menos, éstas: "Por los que vienen de hermanos En la fuerza y en la idea y fundan la chimenea Con constancia de germanos, Por los que, no por los vanos Intereses del metal, Fundan en la capital Industria, que útil y varia Se rep resenta en Bavrrria COlne) vicio general. Vine á la inauguración .... y tras un aiio de afanes Contemplo á los alemanes Con el triunfante pendón: Por esos hombres de acci6n Que COIl acciones tan bellas, En nuestras tristes l¡uerellas, Están probando con eso Que habiendo paz y progreso Es soplar y hacer botellas." El sefi or Aikz se expresó a;í: " Esta empresa, que hoy se inicia Por una casa alemana, En la tierra colombiana, 'Viene :1 ser una primicia. La fábrica de F"/licú/ Tanto bien aportará, Que me parece que ya Sus beneficios contemplo: Este es de la inehlstria el templo Que el cielo bendecirá. Nobles Kopp ~ oh corazones A quienes el bien no sacia, Que reparten su eficacia Con sus innúmeros don es , Del progreso campeones, Tenéis ya nombre inmortal: y por firme pedesta l Para vuestro lTIOnUmento, Contáis con un sentimiento: La g ratitud nacional.)) JOS¡;:LÍN. Facatativá, 5 de Septiembre de 1897. Seiíores I\1iemhros del Comité LJ ..:, )artnmental. - Bogottí.. Habiendo visto una correspondencia de esta ciu ­dad publicada en El Imparcial de tres de los corrien­tes, creo de mi deber y de mi derecho hacer a lg un as rectificaciones. Verdaderamente no había necesidad de que vi ­nieran ustedes á hacerme cambiar de ideas, p uesto que había manifestado ya repetidas ocasiones á va­rios amigos, entre otros á los señores Generales I nda­lecio Saavcnra y J U.ln Valderrama, mi adhcsión al se­ñor Caro, á su Gobierno y á las ideas que representa; la visita ele ustedes, altamente honrosa y agradable para mí, la consideré como un acto natural para po­nernos á la voz y estar de acuerdo en las medidas que había qLIC tomar para conseguir el triunfo de las elecciones en la Provincia donde tengo mi reside ncia. Aunque no soy Juez de mis servicios los he pres­tado siemp"e con desinterés y entusiasmo y nunca he sido sordo á los llamamientos que me han hecho en defensa de mi causa. Con estos títulos y COIl el de todo ciudadano de una República libre para inclinarse á la causa que á bien tenga, me he afiliado libre y espontáneamente y en pleno uso de mis facultad es al partido nacional de que es Jefe el Excelentísimo señor D. Miguel A . Caro. Quiénes tengan hoy derecho de llamarse con­servadores, no soy yo quien debe decidirlo; ún ica­mente me guía la opi nión unánime, tanto de los na­cionalistas como de los mismos que hacen hoy la gue­rra al Gobierno, p ues yo les he oído decir á estos últimos, cuando se expidió la Constitución de 86, que las instituciones que nos rigen son verdaderamente conservadoras; considero así como liberales á todos los que traten de variarlas, ya sea que se llamen radi­cales ó ya conservadores históricos, que no son s ino liberales disfrazados. Son éstos más bien los que quie­ren engañar á los pueblos, usurpándose un nombre á que no tienen derecho. Encontrando en las ideas que representa el señor Caro, los principios que he defendido toda mi vida, pueden ustedes estar seg~ros de que siguiré pelean­do por ellos, sin economIzar esfuerzo para el tn unfo de las eleccion es. Como soy h ombre de medianos alca nces y ni n-guna ilust ración , s igo en lo político á personas d e r e ­co nocido tale nto é ilustració n, como el señor D . Mi­g uel A . Caro; aun para una d e rrota es mejor mo rir en casa de t ej a. Soy d e u stedes ate nto y seguro servidor, J UAN J OSÉ ARDILA. FAR FROM .. _ .. · ::ofié 'lue te acercabas á mi lecho Llevando del querub las níveas alas, y ell lluvia de d iamantes me envolvías Con los rayüs de luz de tu mirarla: Soñé también que sonreíste al \'erm· Murmura" do dulcísimas palabras i S~l1tí el placer de un bién descol1ocid , Que con sus ondas embargaba lIli alln.,. y temblando rle amor, besé tus labios, Se oyó la vibración como de una arpa, y cuando iba á estrecharte entre mis brazos Te alzas y vuelas, )' mi su~ño acaba. Bogotá, 1897. SHIUEI. RODR¡GU~Z. ~.e.cTXO'5 11 ~.iC1x05 Siniestro.- El sábado, 4 del mes en curso, á las 12 y 40 p. m , partió el tren de carga de la Estaci5n de Bogo­tá en rlirección á Facalativá. Las locomotoras Sal/tal/der y Córdoba, plataforma de por mediú, encabezaban la mar· cha ; scguÍanlas cualro plataformas más, tres wagon es y dos carros de pasajeros. Al liegar al kilómetro 35, apareció en la carrilera un toro cuya muerte no pudo evilar el ma­quinista. Las locomotoras SaJ//al/der y Córdoba pasaron por sobr~ el an imal)' cayeron á derecha é izquierda; la plataforma intermedia, desligada, v(,ló en pedazos; la q~e seguía (( ésta arrojrí de la respectiva casilla al maquinista y fogonero, y se colocó sobre la locomotora; las tres plat¡>,. formas restan tes, al separarse de sus respectivas ruedas, á causa cid choque, cayeron á ambos lados de la carrilera , Los carros de pasajeros y dos \Vagones se libraron milagro­samente del siniestro. Poco desp ués varios empleados de los talleres, peon es de patio y cuadrillas de trabajadores, se presentaron con los útiles indispensables para el res ta.bl ecimiento de la línea, trabajo que ejecutaron en pocas horas. Los daños sufridos se estiman en más de $ 10,000. Digna ele aplauso es la cOJlducta que obsel'l'aron en aquel caso los sefio res General Adriano T ribín, Gerente de la Compaiiía, J uan Ujneta, maquinista de la locomotora Sal/tal/del', y José Man uel Pérc7., Superintendente, quienes evitaron, con su serenidad y conocimientos, la muerte de los pasajeros. Obito.- La seiiorita Da Amelia Roldan Borda aca­ba de descender á la tumba . F:nviamos á sus deudos nues­tra voz de condolencia . Tel egr~nna. Medellín. Sepliembre 4 de 1897. Seüor N. N.- Bogotá. Gobernador continúa hostilizando nacionalismo. (Fi rmado) N. N. Pés:une .-Sensible por demás ha sido para nos­otros y para la soc iedad el fallecimiento del intel igente doctor D. Alberto Restrepo !-T., miembro de distinguida falnilia antioqueña. Los grandes conocimientos que Jloseía el doctor Res­trepo H. como médico, le ('aptaron puesto honroso en el seno de sus colegas y una envidiable reputación que ~{) alcanzan los que se dedican asidua y abnegadamente al estudio de la cie:1c ia. Lamentamos la muerte del doctor Restrepo H. y acompafiamos á sus deudos en su profunda pena. COJnitéNacionaJistH.-EI de lIIedellín continúa sus trabajos con entusiasmo y actividad, no obstante la oposición de D. Bonifacio y compafieros salaminei'los. No es cierto, pues, como lo aseguró un pseudo en telegrama reciente, que aquel honorable Comité hubiera suspendido Sll patriótica labor. Nones.-EI doctor Ospma Camacho no C]uiso acep­tar el nombramiento de suplente de miembro principal del Directorio Central del partido conservador. H llelgan los comentarios. Conven ció n h istórica.-Tomamos de La Ver dad, de Ibagué: "También los históricos conservadores tuvieron su reunión el día 23. Fueron escogirlos miembros de la Junta Directiva del partido, seis velistas (!) y tres reyistas. Deci­didamente, el rey ismo puritano, á fa lta ele bandera propia, se cobija con la primera que encuentra á mano, aun cuan· do ha} a de recogerla del suelo. "Es bien significativo el hecho de que los seiiores Hol­gllín, Osp¡na Camacho, Pinzón y varios ot ros no hubieran querido suscribir las bases recl.\ctadas por el doctor Martí­nez Silva, aceptadas por la Junta." "La Miscelánea."-El Número del C(!/lC/trso, en­tregas 10 y 11 de esta publicación literaria de Medellín, contiene, entre otras piezas importantes, las dos novelas Madre y Ernesto premiadas con medallas de oro y plata, respectivamen te, por el jurado de calificación, en el concier­to de la Escuela de Santa Cecilia ve rificado el 19 de Julio último. Copiamos del mismo número el siguiente aviso que demuestra cuán satisfactorio ha sido el resultado que obtu­vo el sefior Director de la publicación citaela: "SEGUNDO CONCURStl.-EI buen éxito obtenido en el primer concUl'SO, nos anima á entrar de lIeno en el segundo y en la forma siguiente: "Una novela de costumbres antioqueiias, que ocupe cien páginas de La Jl!fis(('!állea, ósea, m;is ó menos, de se­senta i ochenta pliegos de papt l grande escrito por sus cuatro lados. "El manuscrito vendrá baj" cubierta sellarla y lacrada, con la sig ui ente dirección: soior Director de LA l\l ISCELÁ­Nf1- A.-Medel¡¡n. La novela traerá un seudónimo no conoci­< lo, y si fuere posible toda ella copiada con leera distinta de la del autor. En pliego al;arte, también sellado y lacrado , se pond rá la firma del autor. Ese pliego tenrlrá la siguiente ii1scripción: 'CoJ/tiene la firma q/le conespo/lde al selldólli- 1!lO . ••.•.. . .. ' "Los manuscritos deberán estar en poder del Director en los 15 primeros días del mes de Enero d~ 1898. "El primer premio consistirá en una medalla de úro, (!- :icientos pesos en dinero y cincuenta ejemplares del nú­mero de La Misce!á/lea en que se publique la novela. "Segundo: una meclalla de plata y cincuenta ejempla­res del número que publique la novela. "Los nombres del Jurado y el iugar )' fecha en que se hará la entrega de las medallas. se pondrán en co nocimiento del público oportunamente. "Cualquiera de las condiciones apuntadas que falte en los manuscritos, inhabilitarán á su autor para entrar en el concurSQ. "N o se abri¡'án sino las cubiertas que <:ontengan las fir­mas de los autores premiados. "~.s uplicamos á todos los colegas inserten este aviso en sus columnas para darle mayor publicidad. " NOlnbl'am ientos.-Los señores D. Pedro L. lIIonroy y Antonio M. Murcia han sido nombrados Ins­pector seccional de la vía de La Mesa, y Secretario Tesore­ro de la J unta del camino de Paime, respect iv.lIuente. Los felicitamos. Sincel':l1l1Cllte felicitamos al selior doctor Juan Antonio Riaño y al público, por el modo como ha venido á quitar algo de esta carga qlle todos llevamos con el enorme precio de las cosas de la vida. l'arécenos que he­mos llegado ::í. un punto en esta materia de donde no se podrá pas:!r. 50 pella de arrruinamos todos. El señor doctor Ri aiio ofrece rebajar :í la mitad de le que valen ho)' "las extracciones sin dolor,!! de manera que el privilegio de matar el dulor no será sólo para los afortu­nados de la tierra. N os hacemos eco del aplauso general con qu~ se ha recibido el acto de generosidad del doctor Riaiio. "l~evista NacionaI."-EI número 4~' de esta importante publicación mensual, contiene: l. El poelJla del Cid, por Lorenzo l\Iarroquin (conclusión). 11. Ulla deuda pagada (cuento l, por J. Manuel Marroquín. 111. T}'allSfigu­ració" (poesía), por Antonio Gómez Restrepo. IV. Los Ra­)' OS X, por F. J. Tapia. v. El Hato (poesía), por Enrique \Y. Fernández. vI. Entre prilllos (estudio crítico), por J. B. R. VII. 111fdl/llzas (poeoía), por Enrique \V. Femández. VI I\. P,ólog(! de "/la /lUella obra histórica, por Vicente Res­trepo. IX. En "Oc/le borrascosa (poesía), por J . Manuel Marroquín. x. Gloria 1/acioual, por .L. M. Xl. .Revista ex­tral/ jera. XII. Recuerdos de Lourdes, por L . M. GACETILLA Juan G il e d e J e ulIe se despirle de sus amigos y espera sus órdenes en París. Durante su ausencia queda encargado de sus negocios, con poder general, el seiior Gustavo E. Giledp. 2-2 Cisco baratíSÍlno.-Para ch ircales )' para calde­ras de vapor se vende cisco mineral de muy buena clase y á precio sumamente bajo. Dirigirse á Antonio l\I. Londo­iio, T eléfono número 258. FotogTafía. Esperón. - Ponemos en conocimien­to de nuestra numerosa clientela)' del público en general que contando esta casa con grandes elementos en aparatos y accesorios, pueden hacerse cargo de toda clase ele trabajos que se la cofíen, tanto en tamafios pequeijos como en am­pliaciones hasta tamaño natural; y habiendo recibido re­cientemente grandes remesas ele materiales, de los mejores que se fabrican en Europa, con objeto de que pueda juzgar de nuestro aserto el mismo cliente, establecemos como es­pecialidad, y con carácter provisional, 3 retratos en carta álbum, cinco fuertes. 8-3 Corbatas lllu·atas en el almacén de Patiño & C~ 3~ Calle Real. 20- 10 Reulate en A n tioquia,-EI quince de Septiem· bre próximo empezará el remate de las siguientes rentas del Departamento de Antioquia: licores, anís, degliello de ganado mayor, degüello de ganado menor, tabaco . El re­mate se hará ante el Consejo departamental por un período de cuatro aiios. Medellín, Julio 3 [ de 1897. El Subsecretario de Hacienda, encargado del Des­pacho, F Vi/legas. Dalllos en arrendamiento el almacén que ocupaba D. Pedro Repsold. Patiiio & C\ 3~ Calle Real. 10-10 Man u el María Madero G.- J(!yeria. - Surtida permanente de alhajas extranjeras y del país. Fabricación - especialidad-argollas para compromiso. Oro gara1ltizado, Compra oro y esmeraldas.-Bogotá, Calle 12, número 133. IMPRENTA úE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 55

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año II N. 65

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 65

Por: | Fecha: 16/07/1859

• A~O 11. Boo-o á, ,_abado 16 de julio de-l u59. NUM. 65. Se suplica atenta l eneareeida­n. ettte a los eíiot•es oje1ates de este pe·riÓtllco, qtte 110 laaya11 rendltlo stas etaento.s, se slrvatt laacerlo a la 1na• yor brevedad; a vaaelta de eorreo, si les es posible. , • B.evista parisiense. P (! r is, 3 1 de m ayo d e 1859. TEA TR O .- ! adama R 1.stori.- T ealro Jrances- T catro del V a u dev t lle- T eatrn del bnul~va1·d-Ga1té- ~1 n z bi"ú- P ucrta d e San Jl :lco tin- "flfadcuna J u1je ...;'uncl- Ó peras 0 rle JtJTcbcr i de l Uozart en el teatro I ., ?riro- L lteratttra ntsa i u l enl a n a­Las a lmas 1n u er las-Dcbe i haber- E xposicion d e H 01 t ic u l­tura - R ec cpcton de ll{. a 'ndeau-Crónica p olí t ica. 1\fui n utner osas pero in ig n ifi c antes s o n las pi e ­zas n ue va s q u e h a n a parecido e n e l ú lti 1no rnes en lo t e atro pari ie nse. . L a g u er ra e s e l o b jet o cl e t o rlas las co n \·e rs a c io n es , i l os di rec t o r es d e l o s te a t ros n o e a p ura n e n d a r o bra s rn a e ~ t ras a un p ú b l ic o indi fe r e nte , qu e va a l o s t e atr o sola­n1ent e a ha b lar d e l o s dramas v e rdad e ros qu e pas an d e l otro lado d e l o s AJpe . La ópe r a italiana ha concluido su esta cion d e can~o, ~nu ... ehos de sus em pl e a.Jo. han partido para Itaha, 1 aun e l apunta do r e ha ido c o n el fu . il al hombro para apuntarle a los au triac o s con balas en v e z de versos. Sinetnbarg o , el t e atro n o es tá ce rrad o , pu e , M a clarna Ri ~ t o ri se ha apod e rad o d e la es c ena d o nd e e exhi be ante ut1 públic o . , . poco sun pat1 co qu e Ja a c o je c o n frialdad. fla r e - pre entad o allí últin1arn e nte una nu e va pi e za d e !vi. S e t n' a ; un a t r a j P di a e n e i n e o a e t os i e n v e t . o Hamada Cassanr.lra. l~s un r eé u e rdo d e l ... i1io d e Tr.oya i de la tnu e rte d e A g atn e nn o n; tratna su­fi c te nte tnent e antic nada , d e un i nt e res m e dio c re i de la cual se han o cupado todos los grand e ~ poe~as d e la antigu e dad d e sde Hom e ro, has ta Al eJandro Dutna~ en la pre e nte e ra. -o o b .. tan t e cle Ja poca atraccion de la pi e za, madarna Ri s t o ri repre e ntó .con el n1ayor a c ie rto. Su fu e go ac os ­tumbrado 1 su severa herrnosura en el pap e l d e Casandra ha llamado la atencion ácia el t ea tro itaJ iano que ha sido tnas con e urriJo que de cos­tumbre. a.l g u no.. In úti ~ s erá h~ b lar o s d e la int r iga que no tt e n e n1n g un 1nter e , 1 que pru e ba tanto la incos• tan c ia d e l h o tn b r e c o rn o la ~oracron e s son rnuJ he~mosa~, sobre i versos su e ltos pero sin naturalidad ni obj e to todo en e l ultu~o acto don? e el navJO de Lapey-rou se sorpre nd1do p o r el h1 e lo se desbarata poco ( 1) M. Au gu ~ te Vacqu e rie e s h e nnano d e Cárlos Va c - · · d d · qMene que ~e c asó c2 n la hija d e v. Rug o i s e a h ogó con a _ poco, 1 se pler. e e r e p e nte e?t~e las ol.as 1 los ell:1 ~ hora alguno s anos,. pocos mese s de s pues de s u matri- ft agmen tos de h1elo •••• el nzaqut1U,sta es -.,a " , i rodeada por bosqucciUos de flor .. s d(~ totlas el a. es ••••••• , .t\q u i s e y ) ía un gr ll po u e ... flore i <.le plantas tr opical e t con ~u g rne "' as i nervudas hojas, allá otro grupo d e d e licada, enl' clacJeras d Jos clirnas frios. • . . • • l~ e pa r a 1no s part icu la rrnen te varias ~p e ci de ro as d e nu e vn invencion. Un jardine-ro n1an d ó 2 a rbu .... tos en flor, i un a rrran cantidad de ro:"a "" cortadas . U na d e P,stns fué bautizada por la B:tnperatriz l prirner dia de la e ·hibicion, con e l n o tnbre de ll'font ebr!llfl. I a bia oTan vari ~ dad d j e ranios nue\ o . ~. Una e ... p e ei , llamada r ei d el .fue:) (), qu e es algo mas ~r r a n d e q u e <:' 1 j e r n u i o e o 1n u 1 , i d e u n ro j o 1 u r p u­rino, de un solo c o lor i sin vena s blancas; otro llnrnado 1 7a¡1oleon !.'! los dos pétnlos '" Uperiores de un colo r ~arn1elito o curo qu de J ~jos parec e ne­gro, i l o p é talos inferiore s de un rojo mui vivo ; otro perfec ta1n e nte blcnco, 1 tui grande, llan1ado jt:ranio TTi7jinatus ; i por últirno el l"">rin(•I}Je J c'r6- nhno, q 'lC t·s de un roj \_ ) n nara.njado de un so Jo color, i cuya flor es 1nui p e queñita. \ Ti1nos rodade endomns de tolos colores i conta­tno" hasta cuarenta especiAs diferentes; azalefls, li'l· io~,jltscll. ias, 11ZCL 'r&·arita . convólvulo .... , 1nagnohas, naranjos ~e n cilios i dobl .. s e ria i nlposibJe men­cion~, r t odas .las bellisin a'· flores que se encon­traban allí. • El 26 d e e. te tn es 1\i. J u les Sandeau pronhu­eió en bt Acadernia de I>aris u di. curso de r cep­cion. Ir. Brifaut, su r..r e dcceso r era un anciano par t id a r i o u e l a n ti g u o réj i rn en , q u e fu ~ e 1 ej ido J u r a n te 1 reinad o .. d e J_, u i s r V 1 l I so 1 o por sus id .) a .. n nli-r e vol uci >na ria , l)c r e!'to era un holn­bre nulo 1 cu, r as pocas obras ant ic ua das i ab ·ur· das eran cotnpletalne nte desconocida . in e m­ba r go, :lt·. Sandeau Jió una prueba de t a l ento h abla nd o n 1a:s de una l1 orá sobre las cualidades .. 1n o ral es ele .i\ 1. Brifaud i cJt,jiando la s obras del difunto acatlenlico. - :rvJ. d e Latnartine mandó c0rrar la suscricion abi er ta n .., u favor. 'o l o h ~ podido rccojer 40 ,000 fran os , cuando n e sita un n1illon para l i q u i dar u s de u el as . i n e tn ha r g o , lVI . de La 1 na r­ti n c recibe t.,n su casa las ofrendas que qui e ran hacer l e sus a 111 igos . J..Ja e iudad Je Paris, q uerien­do Jarle unn nu e va pru eba d e s u agradecimiento, le ha conceu ido un t e rr eno de 3, 00 metros i una quinta e n los Catnpos Elíseos, ''para que, añade el con .. e jo rnunicipal, 1 ilu lre e critor pueda consagrarse . con tranquilidad a sus trabajos ¡¡ ... terarios." Ahora algu11 tiempo Hossini había obtenido de la ciudad Je Paris un bello terreno en el bosque de Boloña, donde él ha mandado edificar un pe- \ • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - 64 BlBLIOTEC queño palacio; que todavía no está con1pletarn ;)nte S onferencian1os un rato sobre las probables causns concluTdo. de aqu e l derrutnbe, i, aprovechando la ocasion, le pregunté ~i era suya una cartera que habia hallado La guerra ha etnpezado )"a ,·erdaderamente i e n el cnn1ino. Itc haudo rnano nl bol si tlo, notó que el con·1ba te i triunfo obteitido por la· tropas Fran- en efecto Ja ha bia percl ido, i, sin aguar·da r a que co-italianas en lVIontebello, e un feliz principio me diese las Piias, se la entregué, r ec ibiendo en para ]a in ele pendencia de ese bello país. cambio un tha,l/¡, you,cuyo valor, con un descuento Segun todos los periódicos dignos de fé, no so- de 25 por ciento, era el de mil gracias. )amente franceses, sino ingleses i de Béljic~, pa- N o la he abierto, le dije sonriénJome i en un rece que el ejército austriaco, que atacó Caste - ing!e ba tante bueno para aquella .. soledades, pero ggio i Montebello el 21 de mayo, se componia de bastnnte tnalo para el que se habla d1aria1nente 15 a 20 n1il hornbres. Despues de un cornbate en Ja cumbre i faldas del Vesubio. Por toda res- 8angriento que duró seis horas, los austriacos fue- puesta abrió su cartera con tnucha cachaza, i s·a­ron batidos con1pletamente por Ja di vi. ion del je- cando unos pap e l es doblados n1e los dió tliciendo: - neral For e y, que no alcanza a 7,000 hontbres. lJ riy dear jriend , Jlévesc ll!'ted esos apuntamientos De graciadamente esta victoria ha c os tado trb;ti- que he v e nido haciendo por el can1ino desde Bo­simas lágritnas a n1uchas fatniJias de una i otra gotá ; si b ted pue<.le entender la mala letra apro­parte. obre todo la · tnuerte d e l jeneral Beur e t véchPlos para escribir algo, porr¡ueyo sé que usted ha causado nlucba pena. Este Jeneral acabab a escribe en 1\)S periódico " de B ogo tá. de batir. e Ílnpetuosamente, i las tropas en .migas> Acepté .. con otro tha'!'~ yn;..t pat eci~o al. s_uyo, i se d e p eJ·ab an, los solJados lo r odeab an gritando > me guarde los papeles, stn anuno mu1 dec1d tdo de victoria, cuando una bala perdida (]a última que hacer uso de ello ; pero de vu e lta a n1i posada, !'e tiró ese di a) vino a tocar ]a frente del j e neral al sacar un cigarro del bol iJio, di con los olvida­Beuret, que oayó muerto al momento . .1\fas de dos papeles , i picado cle la curiosidad, cornencé a · 500 muertos de parte de los aliados i cerca de descifrnr aquellos apuntes o 1nen1orandun1 (skelchs) 1,800 austriacos, ha sido el resultado d e ese hechos con hipiz. Por las pocas hilachas de in­c o mbate . gles que me quedan del que aprenuí en el colejiot -EJ j e neral Garibaldi ha ganado varios pue- ví que no care c ian de interes, i resolví publicar­blos en la Lonlbardía i ha penetrado hasta otno; los traducidos literalmente, con uno que otro bre .. Jos a u triacos se retiraron ácia l\1ilan, pcrs eg ui- ve e omentario. dos por Garibaldi. He aquí el testo fiel : -El rei de .... ápoles ha 1nuerto, al fin, uespu es "111ártes a las diez de la 1nañana. Animacion i de sufrir largos tne es de agonú1, pagando en vida~ 1novin1iento en la plazuela de San Victorino. Es­con horribles n1artirios fisicos i moral e~ su tiranía c e na agradable para un estranjero que recuerda i n1al corazon. El 22 de ma:yo espiró, despues las estaciones en lo~ ferrocarriles. Cuatro ótnnibus de haber TPinado veintinue-ve años, a los 49 afio i algunas berlinas particulares aguardaban la hora de edad . Franci co II, su hijo n1a~yor, que ~s el de partir, llenos de jeute. Diferentes grupos i fa­rei actual, no ha declarado todavía cuál es el milias fortnaban corros variados. ; los criados partido que to1na en las circunstancias políticas traian los equjpaj e s; jentes a pié i a caballo, viaje­de Italia; tiene tnucho que hacer en su reino jeros i c.urioso llenaban la plazuela,dando vueltas; sofocando lf!s intrigas de la reina madre en faYo; cargatllentos por un lado,carros, bestias ensilladas de su propio hijo, para pensar en la diplomacia i agualeras ; todo esto formaba una escena mui esterior. anilnada. .t\ l?tes de levar el ancla los ómnibus, La política de los otros países europeos no ti e - partió una b e rlina con una señora mui elegante­ne nada digno de mencionarse; pues todas las n1ente ,·estida i dos señores ; pregunté a un ami­miradas del mundo se han concentrado en las ~ go que tPnia al lado quiénes eran, i me dijo : es orillas del pequeño rio del Tesi11. ANDINA. media compañía Jirica que va de paseo. En efec­X. a cartera del ingles. Apuntes de ranchería. V. to reconocí de léjos a Rosina, su esposo i el tenor < que salian a galope. ~ ''Parte el convoi con no poca satisfaccion de ~ Jo~ que espernn. 1\Ii amigo, que viene a caballo, sale con nosotros, pero a una milla lo dejamos a tras. De ... pues n1e <.lijo que su caballo se lt¡zbia . a1e dirijia. a v~sitar el volean que hace poco cansado! •••• Es bueno saber que este caballo que t1~mpo se ha ab1erto. como a una milla al Sur de no pudo andar una legua se lo babia dado un se­Vtlleta, cuando,e~ mttad de la senda.q~e conduce ñor ••••• de la sabana, i sirva de aviso •••• '' a aquella mont~na P?co elevada, ... d•st_Jnguí ~n el Soltando aquí una carcajada, que hizo levantar suelo ~n pequeno objeto que ll~mo 1n1 .ate.n~•on ; < de la hamaca a tni rnujer, creyéndon1e loco, dije adve:tdo al mozo que m~ serv1a de gu1a, 1 el, le-~ en voz alta: si Iriarte viviera, ya no diria en su vantandoJo, me lo e~trego. Era una cartera gran- fábula la 1nula tle alquiler, sino )a 1nula de S ••••• de de cuero de Rus.la con su cordon de caucho. Es preciso reforn1ar esta fábula. En cuanto al R:_espetan_do e~te objeto para mí_ sagrado, lo ~uar- a\ iso, totné nota del non)bre del alquilador de de. ;n 1n1 COJ~nete, _ co~ resolu,cJon de a ver1guar caballos por lo que pudiera suceder, i seguí le-quten fue~e su d .. uen.o 1 entreg~rselo. yenrlo: halle alh a un estr~nJ~ro que me habta sido pre- pararon Jos omnibus. Nueva escena de animacion t~~ent.ado en. Bogota, I q~e? de paso para 1-Iondá, en aquel punto en que se cruzan dos caminos mui habJa querJdo, como yo,vJsJtar el supuesto cráter. concurridos. Todos van saliendo entumecid01; • • - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIO'"fEC~t\ DE ShJ~Oltl1'AS. los niños se despiertan ; los criados preparan los Europa, al mundo entero ! ••. It is nol posible • • • fiarnbres. e tne figuraba la salida de la familia 0cho h oras mortales para andar cinco ]eg uas!. .. " de oe cuando el Arca quecló en seco, porc¡ne 1\l llegar a f\ste pasaje, en que reconocí i con­ví de filar perros, loros, canastos, maletas i jentes fesé la razon que a "istia al bteton, i que nos asis­de todas edades. te a todos cuando mal<.lecirnos ]a falta de buenas " egundo encuentro con la ópera que estaba v·ia de comunicacion, me ac o rd é de la ocurrencia aln1 o rzanáo en una de las cnsa . per grina de aquel l\1r. 1'. de márras, un ingles " 1ui buen viaje ha ta el 1-fotel de Francia, o tan orijinal cotno caracterizado. Habi endo estado s e a de l os ll!lan:anos, e tn pre a cornbinada, egun en Pacho, le preguntaban qué le habia parecido parece , con la de los omnibu . Iagnífi c a ca a al el camino ''Cuál ca1nino?" preg untaba ~l­pi é de la subida del Roble, i que sPrá una posada " El catnino de Zipaquirá a Pacho," le replica­europea cuando esté arr~glado del todo este útil ban ''Oh! señor, yo no h e visto ningun camino establecitniento. para ir a Pacho.'' sí puede decir e qu e para '' J.l1iérc oles a lns siete de la 1nañana. De aquí salir de la ueva Granada no se pasa por ningun para adelante comienzan los trabajos i penal icJades - can1 in o. para e l viajero, i sobretodo para el e "' tranjero, que " n poco tnas abajo de l Vlube hallo, a manera nada ha ten ido que estrañar en las ocho leguas de Je pied ra rnilia ria, un gran cajon en 1nitad del superior carretera desJe Bogotá a los ftfanzan os, camino, ocupando preci amente el úni c o espacio por donde ha Yenido admirando la rna gní6ca i · por donde puede pasarse cótnoclamente. Me in­rica sabana que acaba de atrav esar. Totlo n1uua forman en un r ancho intnediato que hace ocho allí: el a pecto del t erreno, el camino, los vehí- dias está allí aquella caja ¿Cuanto tardará en culos, el paisaje el aire, e l clima rni mo. .t\1 llegar a Bogotá ? ¿ 1 cuánto habria tardado en lle­llegar a la boca del monte la decoracion ca1nbia ( gar hasta allí? El comercio es una cosa fabul osa a bsolutamente., en e te país., N o pude m é nos de reirme otra vez al llegar lVI ui ciet~to .! dije leyendo estas líneas. Yo tam-aquí , pues el ingles para decir la boca del1nonte no bien encontré e l cajon en el mismo punto q u e quiso poner the 1n ou th,o tAe entrance ofthe mountain, ~ dice e l ingles. Era, segun pude colejir, un piano sino the chops oj Lhe nzountain, que literaln1ente ~ m ecánico que v en ia dirijido al seño r J. V. I aho- .. qúiere d e cir, la jeta del monte . Es graciosa la ra agregare que a mi r egre'"'o a Bogotá, ocho dias idea, porque, en efecto, mas merece aquel punto de ... pues, hallé t odav ía e l desdichado piano tirado el notnbre de jeta que e l de boca , tales son los allí a la int empPrie. Por fortuna era bastante vo­enormes coln1illos i profundas tra gade ras que lun1inoso i pesado para que na d ie pudi e ra llevár­muestra. sclo a título de bien mostrenco, ni él t en ia pi es " U na ni ebl a es p esa sube de los valles i n os , para irse p o r sí solo. Sigue hablando el ingles : envuelv e, a . e1nejándonos a los e'pectros que se "Cuan u o uno ve los vi ceversas que pa "an en ven pasar en la ópera d e lVlac beth ; frio intenso ~ América, no pu e de rnén os de reírse. El año de 56, pero agradable para un ingles ; descenso p o r un en que p asó el infra crito por e ' te mismo catni no, plano muí inclinado i cubierto d e piedras, i bajo se hallaba en tan infer nal estado qu e era preci ' O la sombra d e enortnes árboles,· por uno de l os de .. cargar las bestias i hac e rl es puent~s con las cuales daria un lord muchos cente nares de libras 1nisn1as carga para que pasasen. De e ... ta suerte, esterlinas para tenerlo en sus parques. Ll egad a en vez d e ir las cargas encin1a ele la be~tias, co­al Aserradero, bello punto, rod e ado de d e hes as 1 m o es lo natural, iban las b e tia ene itna de las pintorescas. A g ua pura i cristalina. Bifurcacion carg as." del catnino para An1balema. La escelente farnilia Esto me hizo rec ordar que en mas de una oc a­fJUe reside en el Aserradero, obsequia a los viaj e - sion m e he visto yo obligado a u Pse n siJ1 ar el ca­ros con una amabilidad i buen gus to que encantan. hallo i cargar la silla en la cabeza por falta de No se 1ne olvidará jamas una t o rta esq uisita hecha s u je to que tn e Ja lle,· a . . De e . ta man ·ra un en el horno al estilo ing l es. Buen camino hasta hotnbre de bien pueúe verse en illado cu, ndo .. Chimbe, pro medio del trayecto ha ta Villeta. Hai m é n os Jo pí e n a . una mil la de carre tera macadamizada que hace " ll1iércoles a las cinco de la tarde Ll egada honor ,al director del pres idio e inj e niero práctico a Vi lleta sin mas n ovedad que el riesgo u e aho­señor Lino Peña, el Stevenson de los granadinos. garn\e e n el rio que estaba crecido. R ecordab a Este señor debiera ser nombrado director de ca- hab e r pasado en otro ti e mpo por un r egular puen­minos con un buen sueldo; pero los habitantes te que hai a ]a izquierda, p e ro se me informó que de es~e pais parece que no quieren cornprender ni el pu e ntes~ podia pas ar, ni el llamado camino sus intereses. D e l Salitre para adelante ••• • 1ny que a él conduce, p e rmitia coJnete r la barbaridad God! • •• Si la vida d e l hon1bre es en sí un f e nó- de arriesgar en él el pellejo. Si ni aun las n1ulas meno, allí lo es mucho mas. Parece que ]a Pro- pueden pasar por allí, ¿no es cierto qu e es mas videncia vela palpab~emente sobre los viajeros. que mula el viaj e ro que se mete en aquellos ato­Las cabalgaduras se sumerjen hasta las orejas en lladeros ? el lodo i caen aquí i allí, por mas diestras que '' Juéves a las diez de la mañana . Conversa­sean en pasar estos andurriales. Viendo a mi cion con el cura. Hablando sobre el inagota­mula en tantos apuros i fatigas, se me figuraba ble tema de los caminos, i sobre que el Direc­que, a semejanza de ]a de Ba1aan, habia de volver tor del presidio, habiendo tenido una molestia el hocico para hablarme i quejarse a duo conmigo con algunos vecinos del pueblo, no qu e ria com­de aquella atrozidad. I este es el camino que pue- poner la parte baja del camino, r e fi~re que un de llamarse nacional o federal, la arteria que con- clérigo, atnigo suyo, despues de habf\r pasado duce al Magdalena, a la Costa del A.tlántico, a mil trabajos en el dichoso camino , tom ó el ómni- .... • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' • 1 JBLIO'l'E ,A DE . ~~t~ 1~11 A~ . • 1 .. - '"" ..... ............. ""-/"~ J' - ~---,_,....- ~~------""-"~_,....~ .,._.......,...___.. __ ~ - bus en FacatatÍ\7 á, i para di:trner el f, ti dio i n1a... ciada con c!l esqui '"to neo' ro, que es In fortnacion t a r el ti e 1 n pb e pus o a rezar el o fi e i o ; i a u n q n e e a i es e l u i va cl e a que l te rre n o , e o tn o se ve en el lo hacia en vo~ baja, al llegar a la leccion que punto lJan1aclo ~1 ·alit1·e. Probablemente por djce: In 01nnibus 'requien~ qu .. esivi, alzó la voz de causa de la infiltracion <.le las acruas se está n1an era que un e tutliantc c¡ue allí ' Te nia, ]e dijo: obranJo de contínuo una lle:scompo icion quíanica, ti e ne razon, seiior Joclor, en bu rar el descanso o sea la cornbinacion del 0~ r íjeno con l ..:azufre en el ónuzibu dt:: -- pue de haber dado tanto "" bar- d e las fJÍritas para fortnar ácido zulfúrico, i del quin zo i nadado entre el barro. ~i el estuJia nte tni "rno o ... íjeno con el fierro para forrnar óxido de no sabia mu ho latín, p or· Jo n1 éno P ntendi ó i fierro, que rnezcl<'clos dan el sulfate de fierro . trauujo p e rfvet a.n1ent e e tas palabras de Isaías." ft..:sta oxidacion ~n tnasas tnui cün iderables hace ct \''"il1eta es un pueblo que no ad ~ lanta ni en lo que. e d(.)~prenda esa gran cantidad de vapor que an ate ri a 1 , n i en 1 o ~o e i al , n i en l u e o 1 n e re i a 1, ni e n .. e ve d e de u na 1 a r g a d i t a n e i a, i pro d l:l e e a 1 n1 i s­nada: es probable que no llegue a ser ni villa en rno tietnpo un o-rado de calor in opL>rtable en la mucho tiempo i gue iempre s'"" quedará illeta boca i ~n los alrededores del re .. piradero, como en ditninutivo. ¿A qué atribuir e te estraño stata usted lo notaria cuando e---tuvirno allí juntos. La quo o tna bien retroceso? ", u ~ituacion es v e n- ten1peratura en e tos ca os se Pleva tanto que tajosa hoi, estando en el catnino ma .. concurrido. produce un verdadero incendio, ali•nefJtado por Tiene algunos escelentes vecinos civilizados ibas- las rocas e quisto .. as, i aún tal vez por la ulla tan tetnen te acon1 odad os, ho ·pi tala rios i a e ti vos. in fe riar. E te probl e n1a no le toca r e olv~rlo al Yiajero que ... Lu ego e te fenórn e no, intert·umpi y·o, de ya de pa o, o n1as bien de trote. " nin g una tnanera puedé estitnarse corno canse- Aquí terminaban lo apuntan1ientos del ingles, cuencia de cau as volcánicas que obran desde el i a fe que lo .. entí, pues rr1e e s taban divirtiendo centro de la tierra. sus· ocurrencias orijinales, i aun us sirnpl-ezas~ Oh! no! tne replicó, i es n1ui frecuente en rnas eJe lo que yo rn e babia prornetido al principio. estas cordillera , cotno se ve en Choachí, Queta- ' entia sobre todo que no hubie e aun consignado 1ne i ott:os puntos; i e;:; el misnlo que produce las por escrito j por esten o sus opiniones sobre e l aguas termales que , uelen aparecer en Ja super­... u pue to volean, las cuales sin duda ha hrian ido ficie, tnas o 1né no cargadas de azufre i otras acertadas; pero al cabo de .. un 1ne. tuve el gusto ustan · ias minerales. de volver a verlo en las calles de Bogotá, en ~ La forrnacion repentina de estos derrumbes, Jontle, reconoci é ndotne al punto, se n1e acercó vulgarmente llan.ados volcanes, es anui f( cil de i n~e dió un aprelon clP. 1nanos horroro a•nente e pJicar, porque las 1naterias que se descomponen amisto .. o, que me dejó inl1abi:itado pot" aquella por la infiltt:acion de las agua , haciéndose delez­uoche para el tresillo i para el billar. Invitotne a nable , ceden naturaltnente al peso de las grandes comer para el . iguiente di a; concurrí gu toso, i masas de esqui -to u otras rocas, i estas, perdiendo con toda la franq t4eza i buen apetito que snhe su apoyo, van bajando lentamente, o bien se. pre­inspirar un ingles, corní el delicio o 1·oastbeej, las cipitan de repente, lle\'ándos~ consigo todas las tiernas arbeja~, In. uculenta sopa, i los esponjo ,1s ) capas superiores, i aún arrastrando casas i labran-purlings; todo ello retnojado con el aureo Jerez zas, como l1a sucedido n1as de una vez en épocas i el berrnejo lVIadera, i ainda ina~ n el últirno recieqtes, entrPacto un porte1· esq uisi to que bien pudiera Iba :yo a citarle el derrurn be del pueblo de San haberlo ecl1ado en el tintero para escribir estos Antonio i otros casos de esta naturaleza, cuando apunte , tal era de negro i e pe:so. salieron de entre bastidores dos nuevos actores, ])e sobren1e"a, i de propó~ito, le toqué la con- que por cierto no eran mudos, e interrutnpieron versacion de Villeta i del volean, deseo o c0n1o nue tro sabro::;o diálog0: quiero decir, que entra­estaba de oir su opinion en e te punto, i rniéntra ron por la puerta (por supuesto! ) del cotnedor futnábatnos un largo atllbaiP-rna ian vi~to h ace r poco ántes al c o nl e r­cian te. Regresó e t e; i l o s invasores etnprendieron su fu .-r a p o r l os p a l o s arri b a. F.,ig úr e .. e e l lecto r la sorpres a de aqu e l propi e ­tar io a l n1irar p a ra arriba i v e r la tro pa d e conlu­nistas uniformada con su~ gorros. L o s a p e clr e ó, los gritó i l os silvó ; p e ro ellos, firmes en la con­ciencia d e sus principios, se reian, jesticulaban i l e hacian morisqu e tas. Entre tanto, el dia pasaba lij e ro cotno la vida de una h e rmosa ; las horas del mercado se aproximaban, i el comerciante se lianpiaba el sudor de la frente, lleno de ]a tnayor tri .. teza; por ' Últitno se resolYió a partir con su petaca vacía, i en la amargura de su p e na, qui­tándose el g o rro i votá ndolo, hubo pe e sclarnar: ¡ tnaldito s s e an l o s Jadr o n e s! Los tni c o , qu e son_ los payasos d e los llotnbres, si no son d e la clas e misma, como quiere algun naturalista, los micos, digo, echaron a votar todos los gorros, por lo qu e le viero n l1acer al comerciante. Rebozando de pura alegría, los r e cojió e.ste, -ató d e nuevo su petaca, i continuó su catnino hasta la l\leza. D e s e o que a Yeziu l e agraden estas lín e as, que por correspond e rle he trazado d e lijero. Falta ahora que digan que escribimos por coquetear por medio de la imprenta; pero así todos los coque­teos, cuando Jos dos ni aun por retrato nos cono­cemos; pero santos coqueteos los nuestros, si de ellos pudiera res u 1 tar la tna)TOr aficion d e las s e ­ñoritas a Ja lectura j algun j é nero de instruccion para el pueblo. EuJENio DIAZ. l-Iabiéndose publicado en un periódico d e esta capital los versos que van en seguida, sin el co11o­ei" ziento dtl autor, quien los escribió a p e ticion de ]a actriz a la cual van dirijidos, tanto para hacer constar este hecho, como para correj i rlos de los errores. que sacaron P-n dicho periódico, los damos < nuevamente a )a prensa. A :&o s ina. Te vas~· . . Te vas!. ... De la rejion andina, Por trece lunas, moradora fuiste T8, de la Italia en el cantar divina Cándida eiane . Po r tre ce lunas, d e tu v o z canora, CJ aro , vibrante , res onó e l acento En lo s e spacios qu e e l c a n do r ahora Hi (-' n de e n s i le n c io . T e vas! •••• E l eco, qu e murtnura triste, So l o nos queda d e l pri ·tino aplau o Qu e , a e sos los tu y os, o frendar hiciste , Céli cos cantos . T o n1a s R o m e o su afii cc i o n irn pi a, i aira <.l a N o r1 na s u fe r o z ve n g anz a , Ni su 1 o e u r a 1 a i n f e 1 i z l.~ u e i a Dan a las auras . In e rte s, tnudas, en en s ueñ o vag o , A nues tra s mente s vo l v e r á n sus forrnns 1 Sin otro hechizo que e l t e naz hala go De tu mernoria. De tu m e tn cr i a g u e t e ndrá e n e 1 alma, Pura, indel e bl e , qui en go zó tu vista, I oyó tu s trjn os , i t e <.l ió l a pal ma De la a r m o n ía . Fué .bre v e e l ti e rn p o que t e o i an o s, breve 1 Las tre ce lunas, fujitivo ins tante . Que ya ha volado, como arista leve Sobre l os aires. ¿ Quién no dijera en los dichosos di as, Cuando te ahogaba el popular aplauso, Qu e nunca en esta latitud s e rías ... Ave de paso? Falaz ensueño ! La c o ntraria suerte :Abre tus alas a rejion distinta. Adios! Ya pronto cesaré tle Yerte, Dulce R o sina ! Pero, al decirte mi p o strer palabra, Este recuerdo trazaré e n tu libro, Para que siempre que tUJllano le abra Dés un su ~ piro. Bogotá, julio de 1859. LoRENZO M. LLÉtt•• ~ Anécdota. 1 Se acercaban las fi e'"' tas en un lugar de tierra caliente , i un n1aestro d e danza atormentaba de dia i d e noche a su v e cino el polvore ro con el tatnbor i un pito rnui repugnante i agudo. -Vecino, le dijo e l p o lvor e ro, me tiene usted m e dio loco ya con su ete rno alboroto. -1 qu é quiere usfe d ? Yo soi libre para ensa­yar mi danza. Se pasaron unos dias mas d e sufrimientos con el apr e ndizaje, i de repente cotnenzaro n a sonar tru e nos i bornbas en la casa del polvore ro. D e scoloritlo i balbuci e nte se presentó el vecino del tambor delante del polvorero, reconviniéndolo . " con sun1a ene rJia. - ¿ Es posible que usted r e viente truenos en los alares cl e tni casa de paja? -Así como es posible que usted nos aturda con su tambor. -1 el rjesgo de que se queme la casa ? ---1 el riesgo de volve rnle sordo yo? ' -Pero yo hago ruido por ensayar n1i danza. -1 yo soi libre para en ayar mi pólvora. -Debería usted ensa)rarla en los ejidos. -I usted debería ensay·ar su danza en las saba-nas mas distantes, donde no hubiera orejas hu­manas, porque le aseguro que gozar usted de li­bertad para aturdirnos a los vecinos, es una mui graciosa libertad. En fin, tenga usted considera. ciones conmigo i las tendré con usted, i esa es la mejor garantía de lo1 ciudadanos . • , • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 65

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año I N. 5

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 5

Por: | Fecha: 30/01/1858

• ANO I. Bogotá, 30 de e11ero de 1858. NUM. 5. A nuestros BUENos amigos. Ila 1l gado a nu -.;tra noticia, i por conductos fieles; que aJguno'"" efiorito ... de "ta capital hacen sfu e rzo... tl} rcn1os para de'"'acreditar In BIIJLI TEOA, or, tal y· Z porque 110 -.;e les COI vidó para CJ ue CS­c ri bi sen en lla ora porque sea positivamente tan m la corno el icen. R specto del prin1er punto, la BIDI .. IOTECA . ientc tn el o el sañudo enojo ele sus a el versari os,p ro e la vPrdc. d que no lo tern con1o que tampoco lo provoca. I e~o de fundar periódicos, i periodico ... lit e rario.s,lo~ 1na ~ delicado~ del n1u ndo con los d ~spe rdicios po e ­tice o pro aicos de to da u na jeneracion escritora: sabi ,o s cuánto cuesta i qué r e ultndos da. Por lo detnas: e l que quiera honrarla con sus re­tnitidos puede hace rlo cuando gu~te, ... ie1npre que los tal e s rn re zca n ser publicados ; i en cuanto a los bueno'"" escritores del 1 ais, nue~tros atnigo n 1\polo. ellos pueden e:tar seguro~ d e que la ntnLIO­' l"ECA te ndrá por un honor, i mua alto, ... n ilustrada col a hora ion. 1? especto del s gu neJo punto, el del verdadero mérito de la BIBLIOTECA) no sotros apelamos al bu e n sentido público, i a e ... a lista, si mpre creciente i l1onrosa, el ~ u ... critorcs con que diaria i constante­Jn en te se cimenta rnas i mas nuestra empresa feliz. otro de sn"' art{culo anónim os, _ha s ta 1 punto o caso raro de ere rse sus autores I es lo cierto que no sotros no le disputaríamos tal pat e rnidad~ si con no dispuuir ... e la no nos hicieran e l dañ o enorme que no · hac e n. .t\ .hl lo co nfesa rnos pa!adinan1entc, es ta es la gue· rrn peor que pu ede hace r se a la nrnLIOTECA, i co n­tra sc rn jan tes go l pes de Rolnndo nosotros en si nos proclatnan1os, si no vencidos, sí por lo m énos hu­Inillad os . ué sutileza de injenio! qué 1nodo tan e ficaz para vencer 1 Otl·?s, i no han sido pocos, nos han confesado que han visto ... te o l otro n(nnero de la BIBLIOTECA, i que Jes hn parecido bueno; pero que no se hnb ian su~c rito a ella porque ignoraban que fu é semos no­... otros los red neto res, que al .... a be rl o, lo ha b r i a n h e ... cho, aunque la nrnr.roTECA no valiese ni ln mitad de lo q ne vale. Qué ·e nsatez' Otros, i sietnprc otros, sabcn1os que están espe­rando que les reproduz ca mos algunos de sus esc ri­to para pod er formar se id ea en bal i buena d e l pe· riódico, que hasta hoi les parece mui in s ulso porque no tiene ciertos rasg·o s ·ínti1nos, que ellos e ncu e ntran • su pertores. Otro ... , i siempre otros, haciendo uso de sus dos caras a sctnejanzn d e l dios latino, a unos Je ponen una cuando les hablan de la BIBLIOTECA, i esta cara es toda de miel, i a otros útra, i esta es toda de vi­nao- re; sin caer en la cuenta maldita de que cinco n1inutos clespues somos nosotros sabedores de todo lo que pa .... a,agradeciénclosclo mui en el ahnn. Otros, i siempre otros; se han propuesto no ver mas que sátiras i personalidades en nuestro periódi· co (impostura!) i andan haciéndoselo creer así a Jos mas susceptib lcs¡aplicándoles maliciosatne ntc ala-u­nos pasajes ino ae ntcs en cuanto jencrales, taJ ~ez tarn bien, porque el rnodo es nu e \·o para poner en práctica el añejo cuanto espeditivo sist e tna del pa­dre Cobas. raso nosotros no tengamo ~ la necia arrogancia de sentar que la InnLIOTECA es el prÍlner periódico t:erdadera1nente lit era 'rio que se ha publicado en Bogotá, pues eso ... eria tanto como desconocer los esfuerzos, i repetidos, que se han hecho en diferentes épocas para fundar i dar vida aquí a nlgo que no sea la literatura de la prensa política, tan e"'casa siempre de materia i tan desgraciada en s u s tnéri­tos. f ero lo que sí es un l1 ec ho incontrovertible es que por nuestra parte estcnnos haciendo todo lo 1nas que poJemos por dar a la BIBLIOTECA variedad e in­teres; i que si decae; no será en 1nanera alguna por nosotros, .... ino por e l desden incalificable de los r1cos, que dicen no ._uscribirse a ella porque, co1no escrita aquí, no puet.le ser vi1·11ara nada. Pobres jen­tes, maleadas por la vista csterior de los hoteJes de Otros, i siemp re otros, o los mismos, revL.tiéndose Paris, en sus viajes nada mas que ele mercadantes como las serpientes de lo s matices mas brillantes de al otro lado de los mares! Pobres J Cntes , que hacen de su pi e l para fascinar 1n rjor, dicen a nuestros gala de no apoyar n da de lo que es del sue lo de ·o, escnbc en la BIBLIOTECA: pero yo no lo creo 1\!las por lo que rs esto nosotros no nos cnojnmo~, P?r.que te ngo mejor idc~ ele sus tal.ento s i de su eru­i con l apoyo de nu est ras bellas cuanto pobres i > dlcJon .. I U. puede decirle de 1n1 parte. que lo he laboriosas suscritoras h emos de serruir adelante en defcndtdo n muchas casas de ton atroz un postura; ' b u 1 l' . ¡.¡' eJ camino de po esía, perfume i a1nor que traemos no ve · • • • • a BIBLIOTECA es una 1·a1JSot ut t?tya77ze! emprendido. ias como a nosotros no nos ünporta sino tener Empero, es lo curioso que en medio del favor de ~?ntcntas a las seiíori~as nuestras suscritoras i a los los unos i del disfavor de los otros la BIDLIOTECA JOV enes que se han untdo a ellas para sostener nues· tiene tambien su parte anecdótica, q~1e por serlo, i tro pcri?dico, decJa~·a m os una. vez por tod?s qu~ curiosa, vamos a referirla a nuestros lectores. desprcc1amos los cltchos anteriores (auténticos) 1 Seres hai (no atinamos a calificarlos de otro mo- qu e solo los publicatnos par~ que se esté en cue nta do) que sin conocer siquiera el secreto ele la redac- de que no nos son desconocidos . . cion, sin haber pisado la oficina de nuestra inlprenta Tal vez Jo 1~as ~abnllero~o ser1a combatirnos por siquiera,se proclaman únicos i reales redactores de la la prensa púbhca 1 honornbl e tn en tc . BlBLIOTECA, solo porque les cayó en gracia e ... te o el Adios J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 34 BIBLIOTEC DE SE:&ORIT AS. 1 sobre q ué he de escribir ? ero qué diablo! no soi cotnplaccrlo en esta Yez. tan viejo que digamos, ni es que la vejez se haya ~ i . supiera t:.l trabajo que n1e l1a costado e~cri­anticipado en rr1í, pues todavía estoi fresco i r oza- birlo esta carta, que tal vez no entenderá, i que, gante, con pcnniso de U., i todavía 1nc hacen gola co1no d1jo D. \ Tic toriano, no he tenido tietnpo de las m ejores 1nuchacha .... 1\detn1.s, oigo qtH'jar. e de leer la despucs de escrita, se convencería de Jo que la 1nisn1a frialdad i de la mi tna falta de inspiracion digo, i m e indultaría del e~npefio. ' a muchos jóvenes qne n o saben esplicarse e~tc n1i .... · SineinbarQ·o, tengo una atniga con quien me li­terio. Esta strá una cuc:.~tion que podremos re~ol ,~er gan antiguas i buenas relacion literarias: ella es tnas adelante, i que yo ~o m e to a la consideracion ele nficionadilla a dejar correr la pltnna, i creo que al­D. i de todo'"" los literato " i e ... critores de tni país, por gunas produccion es suyas han visto la luz en otras ~i hallando la causa de P..:ta 1nonotonía, fastidio i ' pocas con bn ... tant e aceptucion. Si ella: cediendo a consuncion de nuestra sociedad, pudiere arJicár ... ele 1nis insinuaciones qui.jere escribir alguna cosa, o 1 retnedio convenie nte. franquear al,·unos de su.., borradores, en obsequio Yo tne he preauntaclo muchas Yeces a n1Í tnis- ~ de tan útil pubJicncion, i del buen notnbre de su tno sobre qué pocÍia escribir, en caso de un con1pro- patria, i en servicio de un amigo, yo tendré el pln­miso, i qué es Jo que en tni Patria puede e..,;plotarsc cer de ofrecer a U. lo que me djere, i en~ónces seré con mayores ventajas literarias. el hutnilde conducto por.dondc nue ... tra JÓven poe-i I-Iai en nuestro país literatura 1 I ro: apénas tisa haga Jlegar a n1nnos de U. lns inspiraciones de cer~ • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RIT ~. 35 su j _nio, i los partos de s u lozana in1njinacion fe­m n1l. Yo me tendré por n1u i honrado n ser de e": a n1anera 1na útil a sa etnpr ... a, que borrajean­do yo m u 'hos pli rros d pnp ~ 1 cada se1nana. I..Jl e va esta arpa trece cuerdas, fantándolc dos so­la m nte para tener dos octavas cotnpJeta~. Su for­tna s elegante, aún mas que la del arpa moderna qu se J asemeja, c"'cepto en no t n r en el marco pnrt.e delantera, pu s queda dctra ... ]a tabla sonora . • De U. afecti ... itno amig-o. 4 ELTA. ...... A una actriz. Cuáles son tus amores~ cuál tu l1i ... toria 1 Cuál es tu porvenir luz o tiniebla~ Late tu corazon, o, calcinado, E tan solo ceniza~ infonne piedra ? nábes lo que e el mundo i lo placeres? • á bes Jo que la g·loria? ~unas? deseas~ DíLnelo. ornlindu, i no a mis voces Dobl · ... Pnt ri .... tecicla la cabeza. El pasado es la sombra, la mentira, o vuelvas a él tus ojos> no Jo vea ; El prns nte un in~tant ; n1a ... ) inmenso, El porv nir, ~ 1 porvenir te queda 1 En él e~tá tu pahna i tu victoria, l tu e"'peranza en él: s fiara: espera! El mundo no es ingrato-su ancho seno l)oblado e tá de luz , no de tinieblas, l tras los hu racane ... , la borra ... cns, El ... ol en el espacio reverbera. Con tu .santa virtud, tu cara de ánjel, Con tu noble tnirar de fada o reina, llon tu acento n tjentj no, que la~ bri .... as, Dulces i blandas~ re1nedar anhelan, ué puede haber que a tu poder resi ... ta, , u e que a tu paso vencedor no ceda~ 'fe juzgas infeliz, j tu mirada De mil an1antrs la ventura encierra, ,.re juzgas inf(diz, i mil coronas !-lacen jemir tu frente de azucena! Quién mn ... bella que tú i encantadora, Quién mas llena de e ..... píritu i de fuerza, Cuando al crujir de tu coturno de oro Todo el que tiene corazon te aprueba. Te juzgas infe!Jz, i en tns aJtares Postrado está e l amor, la intelijencia, Esperando; señora~ de tus labios Una ...,onrisa sola en recompensa! Oh 1 mujeres cual tü pocas el mundo Pocas, 1n ui pocas, a mi ver osten ta, Que pocas a su voz, a su mü·ada Arrebatan de amor, de espanto hielan •••• Oh! si aun quedaran sones a mi Jjra! Oh! si n1i cornzon muerto no l1ubiera .t\1 trasfundir ... e ~n otro que lo absorbe 1 con su snnto amor lo nutre i ll eno 1\ i! yo te amara, Coral inda mi a, ' l\1as que la luz de tu dichosa estrella. rnba stá adornada con loto i la fio-ura de una csfinjc; ltnarco parece star embutido de 1narfil concha d ~ tortuga i nácar, i los adornos ~on bello~ i de gu. to. 1'al VPZ n las tardes hermosas del Ejip~o, soli?n sus veladas done Jlas bajar a Ja vela el 1 1lo, lntrando las r1bera · coronadas de loto, i cantando en e tas arpas las alabanzas de sus diose . Piérd se la mente al conteinplar ]a inmensa an­tio ·üedacl de la pintura que reprc nta este in tru­tn nto, lo cual ha fomentado ·e n muchos la creencia de que lo que jeneralmente se ha considerado en ~jipto .cotno la invencion de las artes, no es en rea­hdad sinóla época de su rcstaurncion, i que estas, desp.ues de h?ber alca~zado un alto &"rado de pcr­f¡ cc1on, hab1anse perdido para ser Inventadas de nuevo. 1 ro hai duda de que la 1n úsica recibió o-ran de • . . b n1~11nacion 1 tuvo cstúnulos poderosos durante los re1n?do~ d los l tolo _r::eos, esos déspotas voluptuo­o~ 1 brillantes que rtJieron a los ejipcio::s luego que d~Jaron estos de ~~r un pueblo libre. El padre de leopntra n1erec1o rl sobrenombre de Auletes o tocador de flauta, a causa de su aficion cscesivd a e te in ·trumento; pero es:a :nús~ca fu~ griega pro· babl mente, porque la mustca 1 los Instrumentos cjipciacos se perdieron bajo la dominacion de los l~ersas, i con 1 cautiv rio de •Jeopatra terminaron Sllnultán rnnentc el imperio de Ejipto i su hi"'toria. La ftibu]a i Ja verdad están de tal tnodo entrc­ffi( ·z.clu~las e1: la historia antigua de la Grecia, que es dif1cd decir donde acaba la una j comienza la otea. Es_tH·obablc que la ma) or parte de las divini­dad s oT1egas fuesen 1neros mortales que aJcanza- 1 . ' ron 1onore. <.hvinos por los beneficios que hicieron a la humanidad. El nombre de Cuelmo es 1nui cé­lebre rn la antigiiedad. Habiendo ido a la Grecia en busc? .de su _hertnana E~r o_pa, dió la vela para Satnotracta ( ho1 Setnendraln) 1.Ja cerca de L ' m­no~, donde casó con I-Iannoníu, quien sea-un varios . ' b autores, era una })l'Jncesa" i, seo·un otros una diosa . , , o ' , roten tras 9uc algunos ~seguran que no era n1as que una _fln uttsta de profes1on. Sea de esto lo que fuere, lo cierto es que ella no podía sacar sinó 111 lo(lías de su rústica flauta, por carecer de rratna la tnú .... ica g~·ieg·a; i la :erdad ~le la historia Parece ser, que adn1o, que IntrodUJO las 1 tras en Grecia ca~ó . , con una pnnc saque trnjo allí la música o armo-nía. Todo e ... to, sin embargo, stá envuelto en ficcione"'. Se dice que los dioses a~istieron a las La Música. bodas, i que algunos presentaron a Ja novia valio- T!.I monúulos_ "'7 El arpa te~ana- Teoría a que ha dado sos 1' galos, en {an{O que polo tocaba su lira, la:s o!'Jen -:La n1ust~a en .el retn.ado de lo Ptolon1eos-Dc 1\lu. a:· sus flautas, i las de1nas ctivinidades oTitaban adrno 1 lhnmoJna- I1n erva Inventora de la llanta- Lira de nl gría. 0 de Apolo-Conticnda entr~ 1,111 iApolo-EntreApoloi 1 ·b M" 1 Mar-yas -II~·agnis, 1_nú,ico _ J ... o. dos OliJl}P,os- Filamon • e ntn uye a merva a in v ncion de la flauta de O_elfos- Culto gnego de .A polo- Trad1c1on relativa a i 1 ha ber]a· botado con ckgu to, porque Juno i losctsne--La fu as-Bc1co-Pan-La irenas. Vc'~nus se bur1aron de ella a cau~a del jesto que El monáulos, o flauta simple de Ejipto, tenía la P?nia al ~nflar los cachetes para tocarla; pero tatn­figura de un cuerno de toro, i no fué al prjnc ípío bten se dice, que abandonó la flauta al ver a .1-\.p olo probablemente sinó el cuerno mistno. I>ero .,xi te t?cando Jn Jira, ptH)s observó que a este le quedaba Ja prueba n1as sorprendente del cultivo de la 1nú- ltbre la boca, i podia por lo mistno tocar i cnutar sic a en Ejipto, en la e _qui ... ita belleza del. arpa te- al propio ticn1po. bana, cuya figura cop1o Bruce de una p1ntura al 1\l rcut_io inv ntó ln lira de Apolo, i se ]a djó fresco que halló n las bóvedas scpulcra Jes tras de par~ apn~1guar al colérico dio'"' cuyos r banos se la.s ruinas de la rr ~ bas ej j pci a ca. ( habJa hurtad o. 1\.ufi on erij j ó un a 1 tar a ~polo, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 3 6 BIBLIOTEC.t\. DE SEÑORIT ;\.S. quien en reco1npen""a lo dotó de una habilidad nueve 1 fusas. Pjtágorns i PJaton supusieron r1ue el n1usical de tal naturaleza, que pudo levantar lo universo mismo, i toda~ sus partes; reposaban so­nluros <.le Tébas con los sonidos de su lira. bre princípio de armonia; i las I\1lusas, segun De touas las di,Tinidades paganas, ninguna hubo ellos, eran el ahna de los planeta. en nuestro iste­tan afamada por u hnbilidad en la mú ica co1no tna, de lo cual tuvo oríjen la itnnjinaria música ele Apolo; i habiendo manifestado Pan que su flauta las esferas. era super1o r a la lira de agueJ, tuvo que aceptar Baco descrnpeñaba un papel irnportante en la un duelo musical cle que notnbraronjuez a iídas. tnitolojta musical: era el dios del vino i e] canto, E. tu se decidtó en favor cle Pan i A polo l e dió un i en la antigua escultura, lo hallan1os ncotnpañatlo par de orejas de asno en premio de su e&tupidez. de fáunos i sátiros tocando pandero.3 , círnbalos, ,.fal cuento, sin embargo, fué la invencion proba- gáitas i cuernos. Las proce iones que se hacían bletnente de algun músico poeta, para l1acer ver en honor suyo, eran acompañadas d~ músicos de que ... iídns, rei de Fríjia, c::,taba tan ocupado en árnbos sexos, vestidos como fáunos i sátiros, que se amontonar oro, que no prestaba atencion alguna a formaban en grupos tocando tatnbores i címbalos, l as bellas artes. i gritando : Evolle B acche! 1\larsyas, celebre flauti~ta, fué hijo de Hyagnis Pan era otra divinidad tnu sicaL que enamorado que vivió 1500 años ántes de Cristo. Se supone de Syrinx¡ ninfa de 1-\. rcadia, e hija del rio Lndon, que Hyagnis inventó la flc uta i el tn étodo fríjio, quiso hacer le violencia; pero habi endo ella escapa· as. como Jos nontes, o hirnno~ que se cantaban u di- do, los dioses, a rurfSO suyo, Ja catnb1aron en una ver~as divinidades. Se ha celebrado mucho la con- caña llamada Syrinx por los griegos, i de la ct,al tienda 1nu~.,ical l1abida entre l\1arsyas i Apolo, en se hizo Pan una flauta. que la flauta del pritnero fué vencida por la lira Respecto de las célebres sirenas que vivían e n del segu ndo, i los dioses impresionados por Ja vio- la Costa de SiciJia, i atraian a lo s vinjeros a su des­l encia de la disputo, condenaron a aquel por su truccion con Ja 1nelodia de sus cantares, es difícil pre uncion a ser chan1u~cado vivo. formar una opinion clcc1d ida. 1\lgunos cltcen que Hai en R oma una magnífica estátua que r epre- eran r ei nas de ciertas i""las pequeñas denominadas senta a Marsyas amarrado a un át bol, i con los 1 Sirenusce, que cultivaron las bellas artes, i fundaron brazo~ estendidos. Uno de los inventos de ~'Tar~yas una famos·1 acndemia; pero otros aSPf5·uran que la es la banda de corr eas, o fajas de cuero, de que lL.a- palabra Sirena significa cantora en l engua fenicia, ban los antig·uo.:s para tocar la flauta, a efecto de i que las Sirenas fueron probablen1entc algunas tnan tcner finnes las mejillac;; i Jos labios, e in1pcclir cantarinas escelentes, de costumbres corrompidas~ la clesfiguracion del semblante al tiempo de soplar. c1ue vivieron en la Costa de Sicilia. caso todo no Hubo iatnbit.!n dos grandes mú icos en la anti- sea mas que una fábula inventada para probar, que güedad, célebres tocadores de flauta; que lf eYaron los placeres seguidos demasiado ansiosamente, de­ámbos e l notnbre de Olirnpo: el uno vivió ántes de ben precipitarnos a la destrur.cion. l a guerra de Troya, i el otro fue contetnporáneo de l\1Iídas, que n1urió 697 nños ántes de Cristo: el prhnero fué discípulo de lVIarsy·as, el segundo un Lope de Vega. fríjio. autor de diferentes poetnas. LoPE Félix de l'e~a CtLrpio nació en l\1adr1d, en P!aton, Aristóteles i l:>lutarco están de acu e rdo Ja puerta de Guadalajara i casas de Jerónimo de en elojiar al discípulo de lVlarsyas, i, en tie mpo de Soto, en 25 de novietnbrc de 1565, i fué bautizado Plutarco, su tnüsica e can taba todavía en los tc m- en la parroquia de San I iig·uel en 6 de diciemb r e plo . Fué tambien autor del canto cttru~l, que, al ~iguiente. Fu ero n sus padres Félix ele Vega i ser ejec utado por Antijénides, hacia qua Alejanaro . Francisca Fernándcz, personas de conocida noble­se abalanzase a sus armas. ~ za, pero que le dejaron mui jóven huérfano i des- I gualmente 1nenciona Plutarco a Filemon Dél· valido. Desde su rnas tierna infc1ncia dese u brió una fos, a quien se tenia por hijo de Apolo por ser gran aficion estremada al estudio i a la literatura, i dió 1núsi co i poeta. indicios del feraz injenio que debió a la naturaleza. L os griegos consagraron a A polo el gallo, la ci- Siendo niño, componía ya versos, que trocaba por b·arra i el ci::,ne; el p.rimero, porque con su canto juguetes con sus compañeros; pero la poesía dramá­anuncia la proxitnidad de Febo; la segunda, por tica que se hul Jaba entónces en mantillas i que qu e canta todo el ven: no; i el tercero, a causa de tanto lustre debía darle algun dia, fué el jéne ro a sus supuestas facultades vocales. Era creencia que mas se inclinó como arrastrado por irresistjble universal de los antig·nos la de que e] ci ne canta impu]so; i a los once años babia compuesto ya al­dulceme nte al acerca rse su muerte; j Oeliano ase- gunas piezas cortas, como éltnisn1o lo dice en unos gura con mu cha gTaveclad, que, en una solemne versos de su A1·te de lza.cer cornedias. fic, _ta anual en hot¡or de A polo, se veia a una ban· Sus padres, que notaron sin duda su grande inje­dada de cisnes to1nar lugar en el ten1plo entre los nio, le quisieron dar una educacion esmerada, co­Inúsicos, i de ... en1peñar con la mayor precision la rrespondienclo él debidamente a sus cuidados, pues parte que les correspondía. a los doce alíos habia estudiado las l1umanidades. Todas las dé\nzas i sacrificios en honor de A polo Tampoco descuidó, a fuer de caballero, las artes de se ejecutaban al son de flautas; i los r8galos que adorno, como son la esgrima, la danza i la música, ántes se enviaban a D é lo , eran conducidos a lí al ~ en las que Jlegó a adquirir su1na destreza; i, final­son de liras, flautas i caratnillos pastoriles. rccerlos, i todos Jos esfuerzos de su vida se dirijian lns ve ces que el reglamento concede para ton1ar Ja >a obtenerlos dcspu es de su muerte. palabra; de suerte que Jos Diputado~ no sabian qué S Fáciln1ente puede comprenderse, qu e un pu eblo admirar mas si 8U viva locunciJad o sus pulmones en que así se honraba i cultivaba la poc .... ía; los ... éres de hierro. ( dotados de una sen .. ibilidad profunda i e .... quisita, de l\Ias de una vAz en circunstancias solemnes, 2 un corazon abi erto a todas lns emociones, i de esta cua_ndo el inte res del debate exijia la voz de los ~ m elancolía tierna i agradable que tan fr ec uente­cortfeos de ]os bando~, orndores verdade ros, la Cá- S mente acompaiía al jcn~o, testjgos aderr1as dE·sde su tna~·a i el público tuvier~n qu~ oir ántes sus vocife- ~ prim:-ra edad de .los. ?con_teci~nientos mas propios rac1ones, pu es nunca cedtó a n1nguno su derecho. ( para 1nflamar su ImaJ1nnc1on 1 conmover su alma, Sucedia que llegaba la hora de levantar la se- ( desplegaran un sentimiento poético digno de la ad­sion ; el portero lo anunciaba as1 en voz alta. En- miracion de los siglos mas ilustrados en unos ti e rn­tónces el doctor Pjnganilln hacia a su vez el anun- S pos en que, por decirlo así, e~taban surnidos en la cio de que su discurso duraría aún dos horas mas, i Esc~s1a, 1 que t~da la nom~rad1a do estos poe tas l~a dJan comprender. El éxito sobrepujó a las esperan- venido a 1:efund1rs,c e~ s>ssJant que, segun sus mis­zas de los bateleros. i el asunto de todas las conver- mas poes1as, deb1a vivir a fines del segundo o a ~a;iones de Paris erá el /wmbTe de la naturaleza cuyo principios del tercer siglo de la era cristiana ( 1 ). Jthoma. en n.ada se parecia a Jos que hasta entonces VII. se hablan o1do hablar. Pero cuando la admiracion ll~gó a su ~nas alto grado fué al oir una cancion, triste por. cterto, q':le entonó el desgraciado cautivo: Pero tera Ü.3sian uno de esos BARDOS que aconl­pañándose con el arpa cantaban Jos hechos de pode­roso héroe en la mesa del festin, o entonaban e t bardito guerrero, guiaban al cotnbatc a Jos jóvenes Ja_ curtos1dad se ~1zo entónces jeneral, i a ella pagó tributo l\1. Lenotr, subinspector de policía en aque-lla sazon. Dadas las oportunas órdenes a los bate· (1) Véase Chateaubriand, E~tu.dios hist6ricos. l · ·d d . . . Se conserva un poema de Osstan en el cual celebra lo. he-eros, J ,convJ a a al efecto una reun1on esCOJida, chos de su P.adre Fingal contra Caracul, que no es otro que presento:5e el lto1nbr~ de la naturaleza ante aquel Cara~alla, htJO d~l emperador . 'everoi cuyas a.rmas fueron conctlrso en cuyos OJOS Jey6 compasion. Entónces ' d~~i!~as en el ano 211 al emprender a conqut ta de Cale· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' 1 42 BIBLIOTECA DE SE:Ñ'ORITA . de su patria~ i Era uno de esos BARDo. de los cuales > Jugar de los reyes, i ¡qué g1oria le espera a mi es-desciend n aún los pobres cantnres de nuestros dias, ) pada si te dá la muerte~" . . , . que recorrian las aldeas cantando el canto fú!lebre ) '' •rand~ s_erá, .Yo te lo JUro, 1 ba~tete m t. pala­sobre el sepulcro de los héroes? No, que h1jo de : bra; me he dts.tJngu•do en los co_mbates; pero Jama.s Finga1: rei de Morven, solo cantaba los lances de s he revela.do f!li n~mbre a enem1go ~Jguno. Decla­q u e era testio-o, o en los cuales l1abia tomado parte; ~ rate venc1do, 1 entonces sabrás que m1 brazo ha se m­no, que solo d~scolgaba e l arpa cuando ~ansa~o de ~ bratlo . la muerte .. en ma_s de un ca~po de batalla." pelear desceñ1a la espada; no, que el eJerc1cto de ~ '· u~ca, diJO entonces el luJO ?e Balld.uta. poeta, cual a mucl1os de Jos cantores de nuestro sue· > He so ten1do memora.bles asaltos,. 1 au~ me t1en_e lo solo le servía para dar treo-uas al ardor militar. ) reservada mucha gloria el porventr. No desprecio 1 VIII "' ~ mi juventud. Mi ~razo i mi lanza ~an triun~ado de • . . ,; . 5 poderosos adversarios. Creeme, anciano, retn·ate al Los dos grandes caractéres de la poes1a oss1an1ca ~ Jado de tus ami o-os~ no son para tu edad los com-son '' la ternura i la sublimidad ; " sus personajes ? bates. '' 0 tienen siempre un carácter noble i severo, imponen- ~ "¿Por qué me insultas? dijo Clessarnor, de­te i solemne. U na dilatada llanura que se estien:ie jan do rodar una lágrima por sus secas me ji U as. La junto a la ribera del tnar, un torrente que se preci- edad no hace aún temblar mi n1ano. Todavía pue-pita al trave .. de un valle solitario,las encinas hendi- do levantar la espada de mis mayores ••.. ¡ Huir yo! das por el rayo o ajitadas por los huracanes, o la i Qué dirá de mf Fingal? i ué diría el héroe a tumba de un guerrero cubierta de musgo, ta]( ... S son quien admiro? o, jóven estranjero, jamas he hui­los lugares donde se representan las escenas que do: enristra tu lanza i defiéndete ya." refiere, i estas imájenes, !lenas de un color profun- "Los dos he roes pelearon: Carthon, haciendo dan1ente verdadero, penetran con una emocion, ora por desviar sus golpes, paraba ]os que le dirij ía el dulce, ora terrible, de la cual es imposible defen- viejo. Siempre creH\ tener ante sus ojos al cspo~o derse. La poesta de O.ssian habla directamente al de .i\1oina; parte en dos la lanza de ~lcs&amor~ i corazon, i no puede 1n é nos cuando todos los asuntos le inutiliza la espada; pero Clessamor erha mano que trata son apasionados o tiernos; pues tan pronto ~ al puñal de &us mayores, i lo l1unde en el costado hacen latir su corazon o resonar su arpa l.os comba- de su jóven enemigo., ( 1) . tes en que ha ton1ado parte, como la muJer que ha ~ Este pequeño poema, en el cual br1llan todos los amado, o Jos amigos 9ue ha pe~dido. '' ¿ Q~é ~oz es > carácteres que ántes.hemos se.ñalado como. distinti:"o5 esta, escJatna, que hH~re los o¡dos de OssJan 1 des- ' de la poesía de o~stan, termtna por una lOVOC'aCIOn pierta su aln1a dormida~ ~s la voz de los tien1pos al sol, que da una idea de cuanto hubiera podido pasados; pa~an ante mis ojos i me enseñan los hom- ) esperarse de este poeta si ántes de cegar hubiera bresi sus acciones., Entónces canta, i lo que ve, lo vi...,to, como Homero, el hermoso astro que ilun1ina que describe, parece renacer bajo su inspirado acen- en Grecia los fertiles valles de Tenicé. Hela haí: to. Cuanto tiene el valor de grande i jeneroso, ~ "¡Oh tú, que jiras en torno de no8otros resplan­cuanto hai en el amor de tierno i apasionado, cuanto S deciente como el broquel de mi padres! id e do vie­llai en la amistad de dulce i profundo i tienen Jas > nen tus ra}""Os, oh hermoso sol~ tDe dónde nace tu afecciones de la naturaleza de grato i apacible, se ~ luz eterna 1 Tú adelantas con bella majestad, i las sucede en lo~ cantos como se ~ucede en el aln1a de estrellas se retiran a los confines del cielo, i Ja luna, Os.sian . ~ pálída i fna, se sumerje en los abismos del Occiden- Citarémos desde luego un poemita de este BARDo, > te, solo tú sigues tu marcha triunfal! ¡Oh, cuán que tiene por objeto la descripcion de un combate 2 dichoso sería si pudiese seguir tu cursol Las enci­entre un padre i un hijo que no se conocen. nas de los montes caen, los n1ismos montes se de­IX. rrumban por el peso de tos años, la luna se pierde en J a inmensidad del espacio; pero tú, solo tú eres Clessamor es el padre de un jóven héroe que se sien1pre el mismo; solo tú sigues constantetnente llatna Carthon. " ilessamor se levanta, sacude su tu carrera brilJando s1empre con igual esplendor. cabellera gris, coloca a su lado el escudo, i marcha Cuando la borrasca ha estendido su rnanto oscuro decididamente en busca del enetnigo: Carthon se ¿ sobre el mundo, cuando retumba el trueno i vuela detiene sobre una ro~a coronada de n1ebla, i contero- el rayo, cuando muje el huracan~ apareces en pla la 1narcha del heroe; se complace al ver Ja te- toda tu belJeza entre las nubes i te rics de la ten1- rribl~ ~lcgrí~ que anima su ro~tro,. i la fuerza gue pe tad ••.... ¡.t\it en vano brillas para el p~bre se ad1v1na baJO sus cabellos encanec1dos por la veJez. , Ossian · en vano fulguran tus rayos, ora estten­ ¿ Blandiré e~ta lanza que jan1as ha debido herir dos das tu 1 dorada cabellera sobre las nubes de Orien­veces, o prolongaré Ja vida de ese anciano dirijién- te ora luzcas con tetnbloroso brillo al sepultarte dole palabras de paz1 Su marcha es imponente, i ' , . . ] d. . t s· f } 1 (1) ~O insertan10S el final de este poema, que es igual al su anc1anH a In:splra respe 0 · 1 ucra e esposo e e de un pa~aje de lo~ Xiebelunjes, igual tatnbien al de otro del Moina, el padre de •nrthon. . . . 1 uchas Yeces he libro de los héroes del poeta persa Ferdu..,í; (*) i por último, oido decir que habitaba en ]as márjenes del Lora." znui parecido a~ d.el canto ~e Ilildebrand, publicado por.i\'I. ,, "'h bl b e . l ] Cl " " , 1' • • Grinun. ~ste ulun~o. t~rnuna asJ: "Tu non1bre o tu VIda, Sl a a a att 10n cuanc o e~samor ~e utflje dijo el anciano prec1p1tandose sobre Alel>rand (el Carthon, ácia él enristrada la lanza.'' o el hijo en el poen1a de s~ian.) i Qué 1ne itnporta la vida ':El J·Óven o-uerrero ha parado el o-olpe eu el es- > s~ he s~uo venc.id dune sa eres n11 htJo, 1 reconoce en mt a tan desgrac1ado pa-cudo. 1-Ieroe de la blanca cabellera, dtce entonces dre. -Entónce se levantaron atnbo~, abrazáronse con ale- (). Clessamor ·no tiene .l\Iorven un o-uerrero rnns gría, i rno~tando a caballo (**) reg_resal? ,a ·verona .. ~a es­. ., ¿ b · ·'l . · ~ h' · posa de 1-lttdebrand pregunta a su htJ~ 9u1cn 1~ ha .hendo.- JO~en que pueda con1 atn. ¿ o tienes un IJO que ~o debo nverCYonzarme de haber rec1b1dú ~sta henda, pues-a la par que te cubra con su escudo, pueda medir e toque e la d:bo a mi padre, al .. eñor de ~Iildebrand. contnigo ~ t,No existe tu esposa querida, 0 llora (*) De estos dos ha dado una traducc1on el malhadado . , b 1 b . ll '1.,, 1 r.r .. ~mpere. q u 1zas so re a tu1n a de sus niños~ u ocupas e (**) En este poema Al e brand n1onta un fogoso coree!. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 43 en la rejion occidental. Pero quizás tambien, como en 1ní, tendran un término tu años: quizás tam­bien con1o yo, no tendrá tu Yida tnas que una es ta­cion; q u iz :t debes dorn1i rtc un di a en el seno de la'"' nubes, i ¡ai! no te despertará mas la voz de la casi morir, como muere una flor a que falta la fres­cura de la fuente vecina, un rayo del sol o un beso del aura. - ,, e v m a nana. . . El secreto de Margarita. I todo eso sucedía porque en el corazon de aque· JJa mujer se acallaba una pena profunda. i. e expiaba ~n crimen ,o se lu chaba con al g una pastan? Marga~·Jta ~o hab1a amado jamas, al m é nos no ~e le conoc1a _ntngun secreto. Ella era igual­mente cortesana 1 atenta con todos Jos hombres· i ué corazon habrá en el mundo que no haya ~ sus amigas mismas io-noraban que amase a algu~o. palpitado ala-una '\! :\ z a itnpulso del amor 1 Las · I ¿a quién podía amar la mujer a cuyos piés ti ras se buscan i se aman, i los hombres ¡ah! los caían d1ariatnente rendidos los hombres de todas hombr ~s •••• para ""aber si ello~ aman o no, es pre- las edades i de todas Jas condicion es; tan to el poeta ci ... o r cordar n1il hi~ torias, rnil [! licidad si mil des- como el ebanista, el pobre como e l rico, e l j e nio co­QTacias tambie n. E necesario pr guntar a la tradi- 1no la nulidad~ cion qué i cuánto gui ren d cir los nombr s de Eva, i! fargarita estaba séria i formalmente ena­I- I elena: la poeti a del Leucade i Leonor. ada uno morada de una vision; amaba un imposible, i su de llos guarda un secreto qu rnante; al go de eso atnor reconcentrado i profundo era el que la arras­miste rioso .. divino e infernal a la vez, que ora abre traba todos los dias aJa casa de Dios, a bañar la la"' 1 uertas doradas d e l pnraíso, ora las férreas i ne- Cruz con el tesoro de sus lágrimas, i a l1acer públi­o- ra s del infi e rno. \ ' erdad i 1ncntira JUntamente, co un dolor i una agonía que p e rten ecía n a e lla juntarncnte placer i dolor. sola, que no debian t e ner mas recinto que su co - ... osotros conoc.i1nos una mujer, hoi muerta ya, razon. que fllé la reina de los salone~, bella sobre todas las El imposible que atnaba Marga rita es precisa­l ella~: n canta dora i sin ri' al. U nía a la rosa de ( mente el secreto de esta nove la, pero desde luego su color, lo negro, vi' o i grande de sus ojos; a la se hecl1a de ver que é l sería grande, colosal tal vez, blancura de sus dientes, la sonrisa i el carmin de ~ cuando _1argarita era desg raciada, i en ] ugar de sns labios; ~n cnbello abundante i ensortijado le < alzarse i lucir, se aba tia i apagaba como una luz duba la 1naj es tad de una diosa; sus manos eran sin aire sin vigor. pequeñas i pálidas, como p á lidos e ran tambien su . Margarita l1abia encontrado una vez entre el libro uello de ánade i su frente de ve~tnl. de sus lecturas favoritas los siguientes versos, escri- E ... a criatura divina, a los ve inte nños, era mas tos en buenos caractéres p ero con mano temblorosa: • que u na muJer. " Q ' 1 1 1 · , E ., · 1 u ~ 1 i ue va e e c?ntemp arte en m1 agon1a, ra ... u~ anJe P. e .... · , . Prenda de amor aJeno Un anJel no: t1enen los anJeles mucho de santo I 11 te en m· 1 .!'.' t , , evar 1 oca 1an as1a para con1pararlos con un ser todo deseo, todo volup- Co 0 strella d 1 lJ ·d . 1 m e e uz eva en su seno tuo~l au El · 1 1 d · d · ?. ~iuch~ es la diferencia entre una flor del cielo i dele 0 ~zu e adma~etcient_e la· fl . d la ti rra 1 1 a a, senora, na a, s1 us OJos, una 01 ~ c. e : . Cuanto hermosos velados _ largartta, la muJer de que venimos hablando, S 1 1 1 '· tenía por su tipo i aun por su corazon mus r e lacio- Iodo trevel !'b~ ( edsamor, len~JOSl, 1 d . · 'd 1 · 1 , · e us a 1os e cara , atrae os nes con as 1v1n1 a e es gnegas que con as VllJenes S r · as d t J d ' · ,, cri .. tianas; gustaba del mundo, del oro, del placer i on son Is e m~er e os. espoJOS. la gloria con el1nistno entusiasmo que lcibiades, Despues de _esto, ~lgu1en .hab1a l1ablado de ':lna i hubiera hecho por obtener un nplau ... o o una coro- ~orrespon?encla act1':"a seg·u1d.a con un desconoc1do, na el primer disparate i la última locura. 1 cuyos bdletes resptraban siempre el amor mas El espejo i la adulacion habían estado acordes grande i mas entusiasta. lVIargarita se habia abste­en decirle que era hermosa, i ella habia contado · nido al principio de corresponder a un amante que con la hermosura para dominar i vencer como con se valía del incógnito para triunfar; pero a poco un" ar1na que Je duraria si mprc. tnas se vió vencida por el talento de ese hombre, Su pa~o dejaba por donde quiera una huella de en cuyos versos i en cuyas cartas babia tanta ternu­perfunle i atnor. El crujir de la seda; i e l chocar ra, tanta poesia i tanta adoracion, que hubiera sido de los rnarfil es de su abanico, e ran los precursores ) en vano esfo rzarse por encontrar otro mas arnante. infaJibles de su llegada. Era fija en e l teatro, fija La crísis no se hizo esperar, i Margarita escribió n 1 concierto, fija en el paseo i en la ventana; a su desconocido que viniese a verla, pues lo espe . pero siempre con tanta gracia, con tnnta oportu ni· raba con ansiedad. dad, i sob r e todo, con tanta esplendidez, que, léjos Cosa estraña! esa carfa de Margarita no tuvo de hacerse notar en contra, se hacía notar en favor. contestacion. Su privilej io era e l rnismo del sol, pues su presen- La enamorada reiteró su demanda, i el resultado cia lo llenaba todo de luz i anitnacion. fué e l mismo. En la iglesia tnisma, 1argarita se hacía notar Margarita se creyó burlada, i lloró. por el mo o con1o volteaba SU!:> ojos a Dios, sie1npre Así pasó un dia i otro dia hasta que se completó llenos de lágrimas en aquellas ocasiones de arrepen- un n1es; Margarita dejó de llorar, se consoló,i volvió timiento o de fé; sus 1nej illas se tornaban entónces a leer las cartas de su amante. Estas fueron para ella en n1as 'blancas que nunca, pues lleo-aban a confun- una herida mortal, i el amor mas violento se apoderó dirse con los encajes de su pañuelo de BruseJas; de su corazon. Era e l amor de la necesidad; el mis .. sus 1nanos, cJispadas, sostenían apénas el libro de terio Jo exaltaba hasta la desesperacion. terciopelo i oro de sus devoc iones; i hasta sus lábios, ) En vano botó la infeliz al azar del viento de las émulos de la grana i el coral, solían descolorarse i ~ tempestades un suspiro tras otro suspiro, una lágri- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • 44 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT S. tna tras otra lágrima, porque ni un eco solo se le- ; vantó del medio del mundo para hacer compañía a su dolor, frjo i huérfano como Jos hijos el e la desara-cia en las ciudades opulentas i avaras. .. o Os mo-.;trareis con 1nas brillo .. Vol ved ' aqui los adioses Oireis, Sol, del lábio mio, Así fné corri~ndose el tiempo; llegaJon meses i se) pasaron años, i Margarita era cada vez mas infeliz;) su ainor crecía como la espuma de Jos mares a cada reventazon de las olas; su corazon partido ya por los embates de sus penas desfalleció al fin, i un Si, con1o hoi, volveiscargado De mil recuerdo" floridos; J sobre vos, snspendiJa, Viene Ja imájen que alí vio Da a las mortales congoías De mi pecho ••.• Bien perdido Que el an1nnte corazon di a se cerraron sus ojos para no n brirse mas. Difundióse al punto la nueva por la ciudad, i Jg ciudad en su parte mas elegante fué a rendir a la 1nuerta el último tributo q11e se rinde siempre a la virtud i a la belleza. Llora con l1anto continuot FJor en el valle nacida, 1 del rio cristalino Retratada en la corriente El carro de difuntos estaba aquel dia exornado de ratnas de cipres, cjntas i crespones a todos lados, j i 1nil coronas de flores cándida~ i húmedas pendien~ \ tes ele otros tantos lazos enlutados, eran corno el úl­timo triunfo de ]a reina del hombre en el dintel De aljofar i oro ••.• Delirio De galantes trovadores Dónde estás~ dónde has huído1 ¿Por qué en la no.che callada, 13ajo del sanee sombrío, solemne de la eternidad. ' Los cirios ardieron largo rato al rededor del cata­falco, la tnúsica estuvo patétira 1 el aire embal~ama .. do con los santos perfumes de la jglesia, i el coro fúnebre inclinado bajo el peso del aquel golpe terri­ble del destino, que se llevaba la mas linda joya de Ja sociedad. Nada mas profundo ni conmovedor que el espec .. táculo de la muerte. Pero al fin pasó toc.lo, i l\1argarita fué conducida a su última morada. DepositóseJe allí en su lecho de 1nármol, sobre el cual echó en breve la natura· Tu melancólico acento Ya no deleita mi oido; Ni ya sobre mí tus ojos, Cual lucf:!ros encendidos, Su luz rosada derraman En torren tes cri ... talinos1 Ai l Blanca, por qué npagósc Ese acento, i, turbios, frios En tí la 1nuerte esos ojos Para 1nis desdichas hizo •••• ! Lloren, pues, i JI oren mares En hondo duelo los mios! leza sus flores i "el tiempo sus años.'' A la tnañana del dia siguiente, i cuando las pri- Diccionario de curiosidades. tneras escarchas del verano mantenian mustias e VELA ~ DE CEBo. Se inventaron ácia el año de inclinadas las flores, sietnpre tristes, del lugar de los 129 , i como hasta entónces no se usaba de otro muerto~ los sepultureros hallaron obre la tumba alumbrado que el de las Játnparns con acejte las recicn c~rrada d~ Ma:g:arita, el cadáver de un ~1o _m-) ~elas fueron por ~ucho tiempo un objeto de t'ujo. bre que se habla SUICJdado la Vlspera. Ten¡a el) rales son los ca pncho."' de la moda ! corazon traspasado por una bala de pistola, i ¡cosa V ACV"~A. ~os admirables ~fe.etos de la t:acu.nr_¿ horrible! la frente marcada con el fierro de la in- fueron de._cu b tertos por un med1co cscoc(ls llamado famia! Jenner, ácia el año~~ li27: i se dice que los pri- El an1ante de lVIargarita era, pues, un reo a quien m~ros en~ayos se h1c1eron en unos reos con éxito habia faltado valor para presentársele con el triste ' fel1~. Iloi.se han levantado estatuas a Jenner en súnbolo de su delito en el rostro. ~vanas capitales de Europa. RejistraLlos por los sepultureros Jos bolsillos del > EsTUFAS. Los :omano · tenían dos clases de esl7~- suicida infeliz le encontraron una cartera casi toda fas; la una con ... 1~t1a en horno subtcrraneos que )scrita, que d~cia: ' por 1necli_o el~ unos ~onductos comunicaban el calor · DIARIO a las hab1tac1ones; 1 la otra en estufas portátiles para DEL CONDE CARLOS SAl\lUEL, VÍCTii\IA • colo~arlas donde se quería. Sinembargo, es de prc- DEL Al\IOR. su1n1r que las estufas, CU) o uso es tan comun P.n los climas frios, deben :--u oríjen a Jo-- hnbitantt.:s dPl I orte. En 1686 l\fr. Dele .. me imajinó una nueya estufa, en la que una corriente de aire bien dirijida forzaba all1u1no a descender al brasero i a con ver ... tirse allí en Hatna. Posteriormente 1\!lr. \ 7 icen te de l\'lontpetit in ventó en 1770 una estufa hidránl~icu Puede que en otra ocasion obsequiemos a los lectores de la DIBLTOTECA con Ja publicacion de este diario, cotnpendio&o pero terrible. Romance .. A L1\ CAlD ... ~ DEL ~OL. Rojo el sol, en Occidente, A paga su inmenso disco Entre nubes de colores l farallones de armiño 1 Dulce quietud de la tarde Postrer rayo vespertino, Cuánto os ama el corazon Siempre que de aquí os admiro! Breve pasais, es .verdad, Pero mañana, a1jentino, Sobre el azul de los cielos m ui econó1nica i saludable. ' EsTERAs. Su invenciones mui antigua i parece indudable que tuvo oríjen en el Oriente. J...Jos anti­guos anacoretas se ejercitaban en hacer esteras, i algunos se vestían con ellas. Los orientales las usan aún para dormir i para sentarse. JAnO.{r. Fué in\·entado en Ji'rancia. TELEscorio. Su autor fué e] matctnático Jacobo l\1acio, natural de Holanda; aunque hai quien Jo atribuya tambien a Galileo Floreutin. Este último por tnedio de este instrumento descubrió los satéli· tes de Júpiter, e hizo otras o bservacioncs que inmor· talizan su nombre. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 5

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 35

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 35

Por: | Fecha: 01/07/1897

, 1Bisemanario ~oIítico, jLiterario ~ 1Rotidoso AÑo J.-SERIE n. } Bogotá (RF.PÚBLIC.~ nJ~ COLO~rnu) , jueves L° (Ilo .Julio de 1897. { .r\ÚalERO 35 H:fJ3ogotá" ->:<­DIHEC'l'Olt, Eouaroo Espinosa lDuzmán. AD~DNISTRADOR , Dirección telegráfica: Daca/d.-.b..pnrtado de correo .. lIú:nero 259- OFICINA: Calle nueva de Florián, nú¡nero 360 A Y 360. Tdéfono 576. Saldrá á lu7. todos los jueves y clom ingo!'. En Colomuia, suscripción adelantada ( ( ')0 :Júlueros). --_.$ 4- •. Una serie l25 IIl1m~r!.l5). _____ . _____ • _. __ ." l. _ Ene! ExtetiQr ( 100 llÚmel 0S) .• ___ ••• ______________ ._. S .. Una serie: (25 números) . . _. __ __ o. ___ ___ _ ._ 125 Número ~ut'lt(). el dia de la salida del pt!rl6dko .. __ . ___ .. _ _. 05 Número atlasado. __________ ,0 •.• ___ •..• ___ •• __ ""_' • •• 10 ConlUnic::uI¡.:--, columna ..•... 0 ••• _0 0. __ '0'_', '_0' •• '0 •• 20 .. Remilid o~. columna ... _ •..••. _ .... _ ... "" ""' ..•.•• _ 15 .. Anuncios, f .macomún .•••. __ . __ . __ ._ ................... 01 No se dC\'l,dvt:n originales. Los scii¡,rc.i Agenlts tienen uerecl;"'\ al JO por 100 de \0 que re­c: lnden. Cuanno!-(' haya contrntatlo la puhlicación de UII comunio:a(\o, re· mitido, alHII c;", etc" no se clevolverfi su valor, ni p~rte dI! él, aun euando su du' ilo rcsuel\':\ lo cOl1lrí\rio. Toda corlt:spondencia dehe dirigirse al Administrador. WPagos adelantados. ITINERARIO DI: CORREOS PAcfFlco.-Llega los LlIH!'i a las 4 IJ. m., y:,;alt! los marte:') á las 2 p. m. I!.JIComicllt!as.-lfay do ... en cada lile!': llegan t:1 3 y el I~. Y salen el 10 ~' el 25 ::'i LiS 6 a. In. OCCtU~Z\Tl-~ . -Llega los lune!' á las 10:1. m .. r .. :,Ie ,..., ''''Irtt's 6. las 3 p. m. J!.lIcmnieudas.--Llcga los (Has 14 Ó 15 y 25, Y !-oH!!! I'H 10:_ di •• !--. 6)' lb. ~UIHHSTt-~ (,Ambalt!IIlB:.-Llega 10 .... JUt:\'e:--;""l la ; 1(, a. 111" y s,d..! los viernes ti. Ins 3 p. ITI. OKIt-:NTE (Urocué).- Llegan correos 8, 18 \! 28 lit' t:ada me;-;, y salen el l O, 20 Y 30. SC'..IESTE ( Melgar). I.Jlega los jueves 6. bs p. IH, Y s"le los .,.¡ernes 6. la~ 2 p. m. ATLÁ'Tlco.-Llega:í. Bogotá los días 5, Ir, 23)' 29(le cada me!', y sale en los días 11.', 7, J3. 19 Y 25 de cada mes. El de Encomicnelas lIc:gn el 31 Ó 11,"1 y el 13. )' s:ll<: el ó y el 18. Nown:.-Llega los jueves de cada ~I.!mana ñ. bs 10:1.. m., y!-':).!e t.odos los viernes. E l de "-ncomiendas llega el 9 Ó 10 ) el 28629, Y >ale el 7 y 28. NOKCIESTE.-LJega los viernec á las 9 a. m., y ~ale los sábados á las 2 p. m. . El ele Encomiendas llega el (',', y ¡.;~lc el 25 á las 6 a. 111. SUR.-Llega los lunes á la I 1'. 111 .. Y sale los miércoles á las 2 p. m. Los de Encomienda., son dos t;:n el 1m':,. L.k'j.!all d 1I yel 26 6 27 y.alan el 13 y 28 á la, 6 a. m. FERROCARRILES V(a de la Sabana. Salen los t renes de Facatativá á las 6 y 30 a. Ill. y :i la I y 30 p. m. Salen de Bogotá tí las 9 a. m. y ó las 4 p. m. V(a del ,V(lrt~. Salen los trcneR de la Estación Central ti. las 9 :l. 111. Y ~ hl.s 4 p. 1Il. Salen de l. Estación Cajicá á las 6 y 45 a. m. y á la I y 45 p. m. BOTICAS DE TURNO (PERMANENTEl"-\) La de Lomhana Joaquín, carrera 7~, números 409 l~, Y 409 G. Ln de S;wm:\run Roberto, calle 9~ y carrera IO'~ número 162 y 172. TeJélono número 4¿5. ~mtllcios ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmeralda, Adán y Ma­tusalén, únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, barato y libre de impuestos, en el A.LMACEN DE AGUSTIN NIETO 23 Un joyen extranjero, con muy buenas recomendaciones, desea hospedaje en una casa de familia particular. Dirigirse á Mr. O. 'r., dirección de este periódico. -~~~~TODAS :AS~RA~I El Modelo ¡ Túmero .4 tie~~e toCla.s 10..5 CONDIClO~~,::; DE DUHAHlLlI>,\l) que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCHIBIR "CALIGRAPH" Tiene también varias mejoras que ahorran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta máquina es sin duela la más apropiada para los paíse~ hispano-americanos. Enviamos gratis nuestm Cat:ílngo ilustrado)' (les­criptivo, á l a~ persona", (¡lit! n05 Jo pirlan . AMERICAN W_ ITING MACHINE Ca. _1 237 Bro:1dway, .l\C:!w Vork, E. U . • \ . LLEGARON los n;vl:rbe ros de petróleo, sopletes para latoneros, cocinas, forjas para soldadores, fósforos en caji tas y tinta de marcar al A('~L\('g:s- DE UAIUILO PIESCHACOX, calle 12, número 206, arriba del Pasaje Hcrnándcz. También se acaba de abrir un gran surtido de útiles de escritorio y de dibujo. Se timbra papel á precios sumamente bajos. Quedan unos pocos ejempla res de esq ueletos para reclamos á la J unta de Catastro. ._._-- 2! POSTES DE HIERRO para cerca de alambre, barato.s, sólidos, eternos, vende EugenIO López en su almacén de fierro . Parque de los Mártires. -. lE VEND'[ un potrero situado abaj o de San Diego. Há blese con el doctor Eladio Gutiérrez. PIANO Se alq uila uno. Carrera 10, / numero 427 C. EN LA ENCUADERNACION de Eugenio Pardo, calle 12, nú­úleros 170 y i 72, se hacen pas­tas desde las más lujosas hasta las más sencillas. M ateriales de primera calidad. Hábiles obreros. 20-18 SIN MUJER se quedarán los que dej en de ir al Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián, á proveerse de un lindo mobiliario de sala. 20-6 CÉSAR E . BRAVO y A~~GEL ESPINOSA AHOGADOS Y A.GENTES Se eneargan de todo negocio relaeionado con su profesióu, an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclama~iones ante la Comisión ue Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Carrera 8:, numero mero 21~. 473, apartado nú- 23 EUGE:\IO l.OPEZ. en 'u "Imocén de fierro frente á la pila del Pal'(luC de Jos ;\lartires, acer:l. Norte, da lodos los dato~ sc.:bre hornillas y ~islemn de cnlenlar e·,tufas parn cnfé. Tiene los m:lterialt:s de fierro necesarios para e:-.tos estahlecimientos. Tient' de ventn trapiches de nuevo ~istema. maza mayalt:r:t gin'lto­ria y eje lij ,), lo que f,\cilit.l la ::tplicación ele la fuerza, 'lue es de la ter­cera parte de la (Iue se emplea en trnplches de igual tam~ñ(), y un complt:lo surtido dt! fierro maleable y f'Jodido. Del malt:able tiene en lámina de vndos grlle~t).;;. Está en capacidad de atender cualquier pedido de ohras de fierro J las (Iue dirige personalmentt: en la Ft:rrería de La Pradera. 26 L A I'ERFU),1ERfA que venc1e ratiño & C~ en su almacén de la 3'\ Calle Real, e~ ele lo mejor y más barato que hay en la ciurlad. Se 'll(w/e gar.uzliznda. 20-13 SE VE.~ DEl'\" cuatro best:as buenas de si lla, dos escopetas finas de cacería y un bote. En la primera Calle Florián, número 343 se da r::\z6n. 19 E M r LASTOS POROSOS.-Rest,urador para el cabello y la '"ar­....... ha. Velolltina flllísima á precios sin competencia en la Farmacia Norm.1 de Bogotá. Calle 12, números 222 B Y 222 C. abajo del Pasaje llt!ntánd(z. LA M 0] ER, DE BOGOTÁ.-Este pori6dico bisemonario, lite ­rario, noticioso y moralista, neces1ta mas Agente!' del bello sexo en las poblaciones de Cundinamarca. Dirigirse al Director de La Afllje!', señor Feroanu.:> A. Romero. 9 EDICTO E~IP LA;::ATORIO El luez 5? del Circuito de Bogotá, Por d presente cita, llama)' emplaza á tOd.I'S los 'llle se crean con derecho á la guarda en propledl\d de la mC:llor Magdalena Ri:lIill Ruiz, ! .... lue dentro clel término de treinta días, contados descle hoy , se \oIL,St!nten por sí ó por medio de apodt;:rado á h:lcorlo vnlcr. Se ad vier­te tlue si a:--í lo hicieren, se les oirá y ad1l1inislrará In jU~lit;in que les ;lsi:--ul., y de 10 cl)ntrario, ~urrir::ín los perjuicios á que haya lugar gegún la ley. y para los efl!ctos eXl'resndos, ~t fija d presente en 11n lugRr pú­Llico de la SecretadA, hoy veinti.!'éis de ]'t,layo de mil (.ch ,Jcientos no­venta y siete. GFRMA~ CÁRDEXAS. El Secretario, Carlos Cmci,z G. Es copia.-Bngot:5., l\Inyo veintinueve de mil ochocientos noventa y siete.-EI Secretalio, Car/o,f Cm'da G. ---------- --._- --- Reyes en Barranquilla! Gran surtido de inglesas y francesas, mercancías á precios sin competencia, en el Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián. 20-6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MIGUEL ANTONIO CARO Y RAFAEL REYES CANDIDATOS, RESPECTI VAMENTE, PARA PRESlOE~Tn y VICEPRESlDE~TE DE T,A REPUIlUCA EN EL PERíODO CONSTITU::JONAL DE 1898 Á '9°4 "' {'~O'!Jotá" KA LOGRAMA IMPORTANTE Urgente.- Oficial. Nueva York, 2S.-Buenaventura, J unjo 28 de 1897. \ MoJina, C~leyes . -Dogntá. Reyes dÍl,)eles: refiérome mi último . cable redactado acuerdo D{¡vila, Verg~l'a, compromiso apoyarlo para calmar país, sal \'ar causa. Firmauo, CALDERÓN. Oficina tele.r¡rcíjica centml.-Bogotrí, J¡¿nío 28 de ] 897. Es auténtico. Rafael Plata S. Con satisfacción publicamos el an te­rior despacho que h abla muy alto del pa­triotismo nunca desmentido del Genel'al Reyes. Sus términos son claros, y s610 queremos hacer presente {¡ nuestros ami­gos que 01 candidato del partido nacional l)ara la Vicep-esidellcia, ha sabido sus­traerse ú las maqllianílicas sugestiones de los eJl('migos dpl señor Carn. Aclarada la situaci(')\1 política y rea­lizado ('ste grMico pensamiellto del Direc­torio NacionnliRta: .c El señor Caro, precursor, fUlldador y sost<,neuor de la Regener~cióll, y el General Re.Fs, deno ­dado defensor de esa grande obra, no p ueden aparecer en contradicción," tócale . al partido nacional, hoy más que nunca, armonizar sus elementos, compactar sus fuerzas y trabajar sin treg ua ni reposo h asta obtener el triunfo de las candidatu­r as Caro-Reyes. ESTOLIDEZ El Correo lYacional, defensor oficio­so de los empleados públicos que "iolan el juramento de lealtad y üi"iales principios de delicadeza y de honor para const ituÍrse en enemigos ocultos ó visibles del Gobier­no, 1I0S enderezó en :;u nümero 1,!lIS un suelto con el rubro de FI((,fj1Yl1Ife, eJ10ami­naelo ú demostrar, insertando la Rectifica­cion de D. Eusebio Rohleclo, Secretario ue Hacienda del Departamento ele Antioquia, que el Renor Goberna(lor de ésto ha cum­plido fielmente sus (lcbt'res y que son inexactos los cargos formulados en ROGOT,\ contra la conducta política de aquel alto funcionario. Pocas Yeces hemos "isto un criterio m{¡s apasionauo que el del señor Director ele El Correo, pues en esta, como en otras ocasiones, trata de justifi::al' lo injustifica­ble. El deseo de clesautoriJlar la prensa nacionaliRta se \'() latpllte en todo 1" que escribe; y tal ve;>; ese deseo lo sugestiona hasta el punto de hacerlo entrar ú discu­tir cuestiones que ni remotamente conoce. Dice El Con'eo que nuestras "afir­maciones fueron tan falsas, que elReperto­rio Oficial de .Medellín, ORGANO m:Í, Go­BIER;-¡ O del Departamento, en su número co­rrespondiente a126 de Mayo, trae una Rec­tificacion" suscrita por el señor Robledo, empleado quenada tiene que ver con la Se- {{rl]OGOTA))-JuZio J." ilP- 1897 , cretarÍa ele Gobierno, á la cual n os r eferÍmos en uno de nuestros a rtícul os. N o "io El Co­rreo que tal R ect·i.ficacion es prólogo d el t eleg rama-circ ul ar que el señor Gob ern ador diri gió á los P refectos tle las Pro,"in cias y las contestaciones de éstos, p iezas p ubli ca­das hace días en h oj a vol a nte bajo el epí­g rafe de E lecciones. Tanto el senor Ro­b ledo como los Prefectos firman tes, hecha la sah 'euad de un o, son e nemigos del Go­b ierno, y sus cer t ificados carecen, por lo mismo, de impar ciali cla(l. Pero El CO]TeO " tiene ojos y no ve," porque para censurarnos se apoya en el hecho de p llblicar el Repertorio Ofidalla citada Rect ificación, comosi cllalquiel'mio­pe no comprenuiera que el señor V(\lez, al ocupar las colunns ele un úrgano de sus ac­tos oficiales, para defendr l'se par ticular­mente. fue porque los periódicos de otro or­den'y el n acionalismo antioqueño aprobaron lo quedij imos y pel'manecieronrespetuosos en presencia ele la verdau. La Opinion, \'ocel'O de un honorable é ilustrado Comité, repr odujo el artículo motivo de la h oja Elecciones, lo cual prue­ba la exactitud de n uestros conceptos sobre la situaei6n de Anti o<] uia; y E l Co­rreo no tiene porqué ofen der á aquel perió­d ico, creyéndolo patrocinador ue escritos ealum lIiosos. Aclaramos el telegrama que el uoctor Holc1úu le dil'igió al señor Vélez sobre las corrcRpondencias publicadas en esta hoja, así : 1.0 El d()ctor Rold!tn no cstaha ente­rado (IP la. yerdadera si tuación política. de Antior¡uia; 2.° El doctor Roldún em-ió tal tell'­grama como amigo personal (lel selior V é­lez, sill censurar los conceptos emitidos por ('ste periódico; y 3.° El Correo elebe saber los efectos que produjo en ese Departamento el pre­citado telegrama. A hora, para conyencerse de que el señor D. Bonifacio Vélez, Gob ernador ue Antioquia, no ha sabido corresponder ú la co nfianza que en él d ep ositó el Pouer Eje­cuti YO; de que el seüor V élez se h a p r opues­to alimentar la d iscordia, dividir el par ti­do nacional y hacerle guerra al Gobierno desde esa--c¡ue no es otra cosa que escon­dite- severa neutralidad, basta conocer la mayor parte ele sus suba.lternos, las ins­trucciones que les ela, y más que todo, la autoriJlacióll i<'lCita que ha. concedido' a prensa detractora para que insulte cun todo el furor de la ruindad al primer Ma­gistrado ele la. República y á sns ::\tlinis­tros. Ca::;os en que la ley de imprenta ha debido poner fl'eno Ú los maldicicntes en periódicos, hemos "isto multitud; y es, pOl' esto, seguramente, por lo que Et Co­'] TeO c1efiendl' al señor Vélez y desea que ésic se perpetúe en la Gobernación. Otros, r más importantes datos sobre el señor V élez, proporcionados por perso­nas moral y materialmente vivas, conser­" amo::; para. darlos [t conocer llegado el caso. EL DEORETO sogrn.\lnll:'\IIIRA CI6N UF L,\ R":N'J'A IH. CIG·\l:UULLOS Apenas acababa de firmarse por el Exce, lentísimo señor Vicepresidente de la República el Decreto número 2 [5 sobre administración de la renta de cigarrillos, y cuando aún no ha­bía tiempo de qnc hubiera podido publicarse en el periódico oficial, por el excesivo recargo de materi ales, cu ando ya El D ía, en su edición del 3 del presente, le consagra un artículo de censura, in sidioso y agresivo como todo lo que sale de los labios y de la pluma de su Director. N o pudo El Día esperarse á conocer el Decreto por med ios naturales y legítimos, para censurarlo. El carácter de su Redactor no podía ave nirse con este proced imiento honrado y dis­creto Le era preciso valerse, ó por lo menos ap rovecharse. de la in disc reción y la infi denda, que bien sabe él cuánto valen para adquirir ce­lebr idad y renombre. Sin hacer caso del lenguaje hirie nte y pre­suntuoso del esc ri tor citado, vamos á demos trar la legalidad y la excelencia del Decreto y á contestar, no los argumentos de El Día, por­que no contiene ningunos, sino las audaces y malévolas afirmaciones que hace respecto de él. Llama EII)!a "decreto- contrato" el acto ejecutivo mencionado. pard significar con esto que él es un verdadero contrato disfrazado con el nombre de dt!C7'etO. Ni nguna razón aduce para justificar semejante calificativo. Ni para qné aducirlas si su propósito no es el de con­vencer sino el de den ig rar y levantar así más en alto su repu tac ión y su fama. y p3ra ello le basta la palabra inj uriosa. la in si nu ac ión malé­vola. y luégo la frase presuntuosa y altanera y el pronóstico sombrío y quij() tesco. El Decreto sobre admini stración ele la ren­ta ele cigarrillos establece, es verdad, de rechos y obligaciones para el Gobierno. y derechos y obligaciones para d Administrador. Pero esto acontece respecto de todo cargo plÍblico, ya se trate de la ejecución de una obra ó de la prestación de un servicio cualquiera, bi(~n sea creado el cargo por la ley ó por un acto ejecu­tivo. D(! manera que si es por esto por lo que El Día llama {()Iltr,rto al Decreto citado, ha in­cidido en un absurdo manifiesto. Señala también el Decreto all\dministra- I dor de la rema un túmino para el ejercicio de la administración qtH: se le confiere. Pero res­pecto á la generalidad de los empleos y cargos públicos, sucede lo mismo; y hay algunos que por la naturaleza de las funciones que los cons­tituyen son de duración indefinida ó no pueden perderse sino mediante el cumplimiento de cier- I tos hechos. Lup.go tampoco debe ser esta la ra­zón que haya tenido El Día para darle al De­creto el nombre de contrato. Determina el D eo'do que el Admin istra­dor de la ren ta haga todos los gastos que la Administración requ iera. como son: adquisi­cian de cigarrillos y materias primas, pago de locales, de empleados, resguardo, etc. Pero al Administrador ele una obra pública-un cami- 110, un edificio, por ejemplo-se le confieren iguales autorizaciones, y no por eso se dice que ese Administrador sea contratista. El Decreto señala al Administrador como remuneración de su cargo, no una cantidad fija. sino la que resulte de las utilidades que cieje la venta ele cigarrillos. deducidos los gas­tos de administración y las sumas de que él debe responder anualmente al Gobierno. Este hecho tampoco puede justificar la. aflrIl1ación de El Día, porque en lo generdl, ,í los Recau­dadores de rentas pl¡blicas no se les asigna re­muneración fija sino la que resulte del tanto por ciento de las cantidades que recauden; y á nadie se le ha ocurrido que por e;;to los Recau­dadores dejen de ser empleados públicos para convertirse en contratistas. Según el Decreto, el Administrndor elebe respomler de cierto producido anual de la ren­ta que aUí se fija en cantidades ventajosísimas para el Tesoro público. como se demostrará adelante. Esta disposición es una nueva obliga­ción para el Administrador que no le quita su carácter de tal; y ella constituye una de las principales conveniencias fiscales del acto que se examina: aleja la administración de la renta e1el peligro de fraude; estimula al Administra­dor á celar eficazmente el contrabando y á es­tablecer y m0ralizar la ¡'enta, y asegura al Te­soro cantidades fijas y cuantiosas que hasta hoy no han podido obtenerse con los sistemas de administración empleados. No se ve qué otras disposiciones del De­creto hayan podido dar margen ,í la temeraria afirmación de El Día. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Si el acto ejecutivo analizado fuera á la verdad de un contmto, los efectos de él no po­drían terminar sino declarándose previamente resuelta la convención por el Poder] udicial ó por el Poder Administrativo, pero con derecho de apelación ante la justicia ordinaria, como sucede en todos los contratos. Podría el encar­gado de la renta nombrar libremente todos los empleados que ella demanda, como lo hacen los contratistas, facultad qne el Administrador no tiene, conforme al D ecreto, puesto que esos nombramientos pueden ser improbados por el Gobierno. No tendría responsabilidad criminal ninguna por falta de cumplimiento á sus debe­res ó por extralimitación de funcionts, corno no la ti enen los contratistas; mientras que el Administrador que crea el Decret\) sí tiele esa responsabilidad por ser un verdadero e mplea­do público. Finalmente, si se tratara de un con­trato, el encargado de la renta podría cede rlo, traspasando :í terceros todos los derechos y obli­gaciones que él e ntraña, )' en caso de Jlluerte, esos de rechos y obligaciones se transmitirían á sus herederos, de conformidad con los princi­pios del Derecho Civil que rigen las conven­ciones; y el Admin istrador que se crea por el Decreto ni puede hacer ese traspaso, ni sus d erechos en la administración de la renta po­drían transmitirse á sus herederos. El aserto de El Día acerca de la naturale­za del acto censurado, está. pues, desprovisto en absoluto de razón, y no puede ser reputado sino como una maligna sandez de su Redactor. ¿Y puede el Gobierno adoptar el sistema de administración de la renta de cigarrillos des­arrollado en el Decreto? Indudablemente que sí, porque la Ley 72 de 1894 le concedió auto­rización para administrar esa renta ó para arrendarla ; y (;S á virtud de esa primera auLo­l- ización como h:1 estado administr;indola por medio de diferentes sistemas, ya introduciendo materias primas y elaborando los cigarrilloo, ora rescindiendo los contratos de elaboración é import:1ndo los cigarrillos elaborados, mediante indemnizaciones á los elaboradores, ya permi­tiefJdo á los particulares la venta de cigarr illos, ya sosteniendo el Gobierno almacenes de ex­pendio por Sll cucnta, etc. etc. Y dado que la ley no determinó qué s istema de administra­ción podía emple;1r el Gobierno, sino que dejó á su prudente juicio-como era nátural-Ia adopción ele los procedimientos de administra­ción que creyera más convenientes para los con­sumidores y para el Erario, es indudable que el Gobierno ha podido-fundado en la ley­escoger el sistema á que el Decreto se re­fiere. Por tanto, como única resp uesta á las ase­veraciones de El Día sobre care ncia de facul­tad en el Gobierno para dictar el Decreto en me nción, atropello de la ley y demás expresio­nes de la laya, no cabe decir sino que el tal perióclico ha faltado á la verdad. En nuestro próximo artículo demostrare­mos que el sistema de adn~inistración de qU(: trata el Decreto es evidentemente benéfico para el consum idor y para el Fisco; que es mucho más ventajoso que el sistema actual, y cxplica­remos tambi(!n satisfactorial1lecte porqué ha sido preferido e"e sistema al ele remate de la renta. Bogotá, J unio de 1897. E. i\l. (De El Naáollfl/ista). LA CARTA DEL GENERAL SANTODOP.1INGO l' uo le nuc¡;tru:; IllÚS Ilota bIes 1101ll 1>re::; pü­blie08, lllililar valeroso, á quien la República debe inlJlO rtante:; servicios, aca ha tle esc ribir y dar al ptÍbl ico ulla carta para el señor Caro, y jUlIto ("011 ella, uu breve comentario al título XI de la Constitucieíll \-igeute, tendentes uno)' otro documento ¡í dC'l!lostrar la inconstitutionalidad de la elección del St'ñOl· Caro, y {¡ obtener, por mcdio de tal demostración, sntnrada de airados consejos, que el ilustre candidato, Jefe de un partido que ticlIe por delante todo un porvenir de triullfos y de glorias, recllace á sus mentidos amigos \811S ('o partidarios todos), y con ellos, el nuevo merecido honor que éstos le ofrecen. Desde luégo, el ]¡ollorabJe General Sallto- «(¡¡;¡OaOTAJJ-Julio L' de '.1897. uomingo Vila (:Vlinistro cololllhi:l1lo en el Ecua­dor hasta ayer no más) ha comprometido, desde el principio de su carta, la iJllparcialidnel, que es el título que da alltoridnd para ser creído pOI' el público y atendido por aquel :í quien ha que­rido aconsejal·, y a.partar del borde del nhislllo que se alJre bajo sus pif>s: si el General, ha­ciendo en breves pab hras el recuento de sus servicios :í la pntri:l, ha lla que tiene rnoti,'os para no intervenir ell la vida activa de llIH'stra política, porque lns decepeiones lo hnn hC'ellO apartnrs,>; y si esas decepciones las ha sufri­do en el seno de la Regel1eJ"acicín, que 1m sido su lÍltiJlIO teatro, no se compn>IHle e,ílllo puede creerse con la sC'renidad necf>sar!a para (\:11" COII­sejo á quien lIevn, hoy la V07. de e~e partido, compuesto COI)\O est:í éste de indi\'iduo!';, espe­cies de sC'rpientes teutado ras, sep;¡'¡1l él, que se ('Illpei'lan en IIlnntf>ner ciego al Jefe, para ~acri- I ficar su nombre ante la hi:,toria. El Genernl, nproyedJ:lndo tamhién esta ocasiólI para qlle el r,t'Jhlico srpa que ha tOIll:ldo ya puesto en el r:Hlicali~Il)(), de quien fue víc­tima <>11 m:ís de una ocasi,ín y eOlltm quiell ha luchado sicIJlpre de un modo illlplacable, ha querido afiallzar tamhién CII e~ta eircllnst,l11cia su imparcialidad, ignorando cí afect:llldo ignorar que esta lIucya co ndccoración con q IIC de ti Il modo inesperado se nos presenta en la e~l'ella, lo 1~:~odaYÍa llIellOS I~ropio pal'll que el .. con­sejo que sale de sus labIOS sea prudcllte, IIIJo de la sinceridad, ó para que Yellga al cornz,íll del :Malldat,¡lrio acollsc>j¡ldo, puro, ell y(, J¡ÍCll!O de amistad y sin IIlczcla Y!:nenosa, de esa que JlOI1(' el odio político en todas IIl1e5tras leYlltlura,:. Se necesitan 1Il1lV !":lra¡;, condiciones para podC'!" ~er cfil·nzllH'lltl' llIel/to/" de UII tal TeJélll:\­co 1 'UudlO 1l1¡í~ Líe;1 es ellscñal' a lgo :í 1111 f;:Jllio que acollsrjar ¡í HU hombro prudl'llte, porqtl(' pnr:l lo líltilllO ~c lIl'I'l'sita lo q u<> 110 todo el Illundo Ralle tellcr: ln (,ilpacidad 1lI0J':l1 de la illlp"rcinlidnt]; ~en·lli'¡:ld de C'~píritl1, ." Im,ta pr¿had:t (>~ti 1l1:1('icín pcrsonal por nq lIel :i qu ien se [lretl'udl> dirigir. !J(' otro lliodo, el cOlIs\'jo dC';!;eJ1em ell :1jl:lsif>lInda cen~uJ'H , y el nparellte :Ul~i~,'o no es sino el adve!"··ario encubi crto. "Por sohre el defl'lIsor de la COllstitu ción se descu Ilre el oposicionista á la persona dd seí'ior Caro, ckscle que de UIl 1II0do gratuito se le quie­re exhi bir rí éste como un allJbicioso vulgar qm', á trueque de cOllseguir lo que (1 no ha ped ido, y hllsta ha rechazado,ejerce "¡olencia á la Cons­titueión, torciendo el sentitlo de sus palabras, para que digan lo contrario de lo que, en con­cepto del General, dicen en realidad. Veamos los comentarios á que 1IOS referi­mos, relativos todos ni título XI de la Consti­tucióu: Art. 122. El Presidente de la República ó el que en SIt lltga~ ejerza el Poder Ejecutivo.. es irresponsa­bie, etc. etc. E l General ('xel:\ln:\; "Cuando hasta la l"l':;polIs¡tbilidad se exige, y la irresponsabilidad se eOlleeue por igual nI titular y :1 los qlle lo sulnogan y /"('f'1IZpl((:!fll!, i ('ómo prctC'nder que las prohibiciollt,S 110 alcalleen fí los últimos?" En prilllcl" lugar, sl'iior General, no se exi­ge responsabilidad, ni nI Pre1iidellte titular, ni ~ los <¡ue lo subl'ogall Ó recmplazn.n; lo que bU­cede es que 11110 y otro SO Il il'J'l'spollsahlc~; I)('ro de cllo no se dedllce que todos te llgan la llIiSllla prohibición en lo relat.ivo á una elpcciólI 'futura, porque (,1 artíeulo 1:27 del misJllo t(>xto se ellenJ'ga de uemostrar lo coutn.rio. T:1Jl1]lOCO es exacto, por otra pal'te, qne la irl'espollsa bilidad sea caus¡t dL:ientc de prohibición ó de rC'stl'ic­cionps, I)¡ n¡ue son co~as que casi se excl u­yen, toda vez que 110 se 11fI('t'n efecti,·as las prohibiciolles, eon la irresponsabilidad, sino COIl la respollsabilidrul de aqud á quien se prol,ibe_ .MuCllO meno:; al:ertado alldit el Gelleral al juz­gar <¡ ue el a.rtículo 127 de l:t COllstitución 6 cualquiera otro establezca prollibiei6n para el Presidente <) Vicepresidente de la ReplÍhliea: se prohibe elegir al electOl·, no al que ha dc ser elegido. Art. 124. Por falta accidental del Presidente de la República, ejercerá el Poder Ejecutivo el Vicepre­sidente. En caso de falta absoluta del Presidente, lo reemplazará el Vicepresidente hasta la terminación del período. Porque en el un caso dice ('jercerá, y en el otro, 1·efmplozarrí, deduee el Gen~ral que el (¡ue f>jfrce el ['uder Ejewtivo por el Presidente, no 1(1 reemplazrt, y <¡lIe el que reemplaza, deja ue ser w pIel/te., pam con rcrtirse en titular. Reemplazar es entrar en el lugar de otro y f'jercer sus funciones. El Vicepresidente reem­plaza aecidclltal lÍ permanelltclllente al Presi­dente, ell:1lJdo elltra en lutrar de él, accidental ó penllHllelJtelllellte. POI' otra parte: que el Vi­cepresidente ejer7.a la P)'csidellcia tÍ reemplace al Presidente, lo hace como Viccl)J'C'sidente, po~­qlle esa es pn·cisalllente una de las funeiones lle éste. Creer c¡ne en los casos de falta absoluta el Vicepresidente pnsa :i sl·r Presidente, y la Vi­cep)' e~idellcia queda yacante, ('s un error de :í folio, COIIIO Huís adela lite dcmostraremos. Art. 127. El ciudac1~llo qlle haya sido elegido Presid ente de la República, no podrá ser reelegido para el período inmediato. si hubiere ejercido la Pre­sidencia uentro de los die::: y Oc/lO meses i1l1l/ediatos precedclltes á la n lleva elección. El ciudadano que, habiendo sido llamado á ejer­cer la Presidencia y la hubiere ejercido d entro de los seis meses precedelltes, tampoco podrá ser elegido para el empleo. Entre gentes honradas, señor Caro (dice el Ge­neral ), de sano criterio, y teniendo en cuenta el prin­cipio cOllstituci ;H1al de 110 reelección, esto quiere decir: Que el titular no puede ser reelecto si no se ha separado del ejercicio d el Poder Ejecutivo diez y ocho meses antes de la elección, prohibición que se entiende hecha al Vicepresidente c!ecto para ref'mpla­::: ar al titular clLando éste lo Ita reempla:::ado por causa de mllerte, y más habiendo ejercido el Puder Ejecutivo durallte las uos terceras partes del período en curso. Entre gcnte>- IlOnra las, decimos lIosotros, ,.el101· Ge'lw;';II, y '1111', ¡ldl'III,ís, :10 dejan extm­, i:IJ',.n cJ'it('I'it¡ p()\. J.¡ pasi(íll jlolítie'l. e"tu <¡uie­re deeir lo qm' 11111." cl l>¡;t;i dicielldo. Es\' al tículo 1 '27 dI' la C()n~tli lI!"i,ín distingue elltre el ,. que !ta!iO IJido c/c.'litlo" Pr(;'~i(knte de la Rt'ptíhliea .Y el 'II:C ., fUIÚ/t'!'I; sido llamado" ¡í ('jl!rCer 1:1 Pre"idcllcia. ~i el Sf'ii.o¡' Caro no fue elegido Presidc!I[e, &i))o <¡ue, por separación del titular, fue Ilall':lllo ¡í ref'lIIpla:::arlo, á él lIO le comprende sino lo que dispone el secrundo ac!í­pite del artículo. V(>n, pues, el sei'l~r General q ne es él .Y los que COIllO él opinan, los que vio­lentan la Constitueión Ilastr. hacerla decir un'\ cosa que no dice en realidad. Art. 128. El Vicepresidente será elegido (Vice­presidente) por el mismo tien,po, por los mismos electores y por el mismo período que el Presidente. y nosotros agregamos (dice el General) con las mismas gollerías y prohibiciones. Ap:l rte de que la Constitución no ofrece ,r¡ollerias, y de que C'S l1Iuy extrai'lo que e l viC'jo servi~or, qU? ~lullca sc ha pn'ocupado por las golosJlias ofiLlalcs, elelllC'ut(l;'; de biencstar per­sOIl~ I, atrilmY;1 t:~I('s \'C'lItnjas á quiell t iene que olndarse dI' SI 1I11SIIJO para nt!'lIder:í los delll:ís aparte de e"to, dt'('iIllOS, C!ned:t ya dClllo~trad~ qUl" tr:\t;índos(' de l:t prohiIJieicín de elceril· ésta 110 He refiere lIi alcaliza al c:1ll1lidato, sill~ {¡ los qlle han de (,lq~irlu; lo <¡ne indica <¡ue C'sas go­lIerías de que nos Illthla el Gener¡¡[, 110 slJn co­lTl ·l:ttiyas de la prohilJiLiólI allt.es dieha, porque los dcret:hos .'1 deherC's cOlTelatí \·os se refieren :í lIllas lIIi~llIas ]Jel·soIHIS <Í (>Iltidades. Art. 13 [. Si ocurrp r¡Jta absolllta del Vicepresi­dente, quedará vacante d empIco hasta el fin del pe­ríodo constitllcional. y como desde que el Vicepresidente reemplaza :\1 titular, oCltrrll falta absoluta del Vicepresidente, que­da vacante de hecho el puesto le Vicepresidente (así razona el General). Vamos :í Imcerle al General una delllostra­eión con las arlllas de su lógica para combatirlo. El artíclllo 1:2,4-, que él no co pió íllteo-l"alllente, (lice CIl su ültiJllo aCiÍpite: '" Son faltas absolutas únicas del Presidente, su 1Jlllerte Ó su I'ClIIl1lcia aceptada. No hay disposici1ín simi lar para el Vice­presidente; pero es así que él es elcgido para el mism.o tiempo, por los mismos electores, eon las mismas goller ías )' p1·ohibiciones qUe el Presi­dente, luego tampoco hay falta absoluta del Vi­cepresidente sino cuando muere 6 se le acepta Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. la r enuncia, LueO'o e l hecho de e ntra r lÍ r eelll­pl azar al P r efiidp.ritfl 110 constituye fa lta a hsolu­ta udl Vi cpp ce~ill e n te, E l señor General 110 pueue rp(" I:11.:1\'110S este a rg nmell to, n ,) ohstnnte que, segltn lIu e:;t ro pro pio concepto, envuelve ulla petición de prin ­cipio, Pero convengamos COII el Gpncl'Id Santo­domi llgo e ll que eso t'S fa lta a hsolu t,l de l V ice­p rei-ide llte (e ll la V¡ce]Jr('sidl'neia, por supuesto); i qué illlpol't;IIH·ia tiene esto <:'11 ln demostnH,i,ín priucipal que él se propuso? iEI Vil:epl'es id<,ntt", q lle I'('eluplaza al Presidcnte', lo hace ]1()J'( l lIt' f ue ell·gido Presidente tÍ porque fue e!e,.!·iuo Vice­presidente? Claro es qlle reelllplnza n aquél, porque flle elegido para cste ¡'¡!ti 111 o p nesto, por­que reelllplaza r al PI'I'i'ill('lIte 11u PS fuu¡;ión del Presidente s illo del Vice'prcside n te, y si El sellor Caro no flH! e lpgi(]o Presiden­te, ¿cómo pretendel' que lo eOllojlrenda la prillle­ra parte uel artÍeulo 127, que p r iu cipia así: ., El ci udadano que haya sido ele.qido Presidente de la J{pp¡'¡lJlica," de. ? llalJl'ií razones morales que IlfIgall crc(~r en la cOllyeniellcia de que esa disposicicín cOlllprcu­uiera t,llllbién a l que fue elegido Vi cep resid~lIte cuando reemplaza por faltn, ahsoluta al Presi ­dente; pero por sobre ella cSt¡l l:t gran razóll moral de no ellldir ]:¡ ley ni aun á pretexto de su il]eol1\·ellieucia. N i ll.~ líll l1Iodo n'ás a l alcan­ce general para reforlllfll' ad hoc la Consti­tución ljlle dnsed1:lr las palabras claras v term i­nautes de b'ta para, <'11 lIombrp de la ¡'Ionrlluez uel que i IItCl'pl'eta. ó a.pl iCIl, hacerla deci l' lo I[tlL' á cada eual se le a ll tojl'. Para tel'lllillaJ', ró,tallos hacl'r presellte la lllUnCI';t poeo henévola y sí 1II11)' estudiada (:01110. á sellll'jallza de El Repertorio Colomóiano, el Geuel'¡1I Santodolllingo COllwllta 1111 pasaje d,! la carta que el srúor Caro pa~ó ;¡ El Pro!/J'(':'o: El pueblo colombiano va á ser convocado para elegir al que ha de regir sus destinos en otro penodo legal. Si la elección fuere 'i'erdaderalllcllte L111R E, 1/0 determillada por 'il/álcllclas ni cl/galIo. sino por la COll­ciencia I/aciollal. CU0-LQUrt::RA QUE ESA ELEC­CIÓN SE.'\, SERA LEGITIMA y buena (aunque inconstitucional), porque COl/tra la vol/lntad de ItIl puc­blo que cOJ/ocie1/tclIlcl/te decide dc su suertc, N O HAY APJ-<:LACIÓN. SÓLO I)IOS ES JUEZ DE LOS PUEBLOS, Y PREMIA Y CASTIGA SUS AC­TOS COLECTIVOS. Si hubiem de tOlllar~e así, COIIIO Jo exprpsa el paréllksis <[Ul' (,1 S('Ú.d· General ha illtcrc:11a­do de su propia cosec:la, ]louda entemlerse que él admitía talllhiéu COlllo legí~illla y huena la eleceifÍll que ('1 puehlo hic:iera en UII IlIeuor de euad, Gil UII loto. e1l 1l:1a IlIlIjer, ell UIl extran­jero, etc.; todo lo cual es un ahsurd0 qllt) las gentes ,;erias uehen r('chaz/U·. El señor Caro sabe que el pueblo COliJO, sus llI:1ndata l ios. está sOllletido :1 la COllstituci,íll; ,. por 10 mislllo, él no ha llevado en lIIira s illo hacer cOlloeer Sil imparcialidad como gobe1'l1ante, eXprei'HU lo que dentro de la Constit.ución y las leyes, el pueblo tiene JL~recho para hatel' Presideute al candida· to que t¡1.it'l·a. a u nq ue ~e equivoque en la eseo' geneia. ¡Cómo extra vía la pasión uel mumento has­ta el criterio de los hOllllJrcs de bien! (De L" Voz de BoZíva,·). ~'c.c1xo.5 11 ,ºicTXO.!5 Leo S. KnI)JI.-EI hábil funnador y activo Geren­te di! las fábricas I(,pP's,D:¡,s.'c/le Bierb:'a/it: d, T.7'oli Brm­rá y F,'ml'Í" de VidriOS, acaba nc regresar á esta capital, i/llTs.- El resumen ele las operaciones durante la semana en la Provincia tic Cavite acusa 79 muertos y 70 herido.:; causados al cllenligo. 18 de M.yo. Cuba.-El puerto ·de B:tnes está al ahrigo de des­embarcos. El General en Jefe recorrió, con fuerza., desde San Juan Yeras, por Arroyo lJlanco, á Placetas, sin encon­trar núcleos de rebeldes, y sólo grupos en estado lastimoso. Se han presentado 78 insurreclos; recogidas 42 armas de fuego y reconcentrados 275 individuos. ¡;ilij>i/las.- H an sido ocupados todos los pueblos en la Provincia de Cavite, y se ha presentado la mayoría de los fugitivos. 19 de Mayo. Cuba.-El General en J efe telegrafía extensamente el estado actual de la rebelión en Cuba, la cual está aniqui la­da desde Cabo San Antonio á la lrocha J úcaro-Moron; tOGaS los trenes circulan con regularidad, y se trabaja sin interrupción en el campo y en las fábricas. Sólo hay algu­nos grupos mal armados. En la Provincia de Pinar oel Río quedan 200 insurrectos; en la de la Habana, 500; en la de Matanzas, 100; Y en la de Santa Clara, 500 mal ar­mados y rlesconcertados; en las Provincias de Oriente has­t~ Puma Maisí son batidos los insurrectos cuando se pre­sentan núcleos. Cuatro Provincias están casi totalmente pacificadas. l\IáximoGómezvagacon 50 hombres Ílnicamen­te; en cuanto á Calixto Garcia, Cebreco, Rabí y otros cabe­cillas son impotentes para sostener la lucha y nada esperan. El G~neral \Veyler confía cuandú se traslade á Oriente con más fuerns obtener allí en creve iguales resultados á los que se han conseguido en las ProvinCias occidentales. 23 de Mayo. Cuba.-Sc han practicaclo reconocimientos en Mana­gua, Rubf y R,amones, en I~)s cuale:; se ha dispersado al enemigo, causandole 32 baps. 24 de Mayo. Cu/!a.-En reconocimientos practicados en las Provin­cias de Matanzas y Hab:Ula se han causado 27 bajas al enemigo, de ellas tres titulados Jefes; se han presentado 19· 25 de ~layo. Cub:z.-Se han practicado reconocimientos en v'lri06 puntos destruyendo algunas guaridas, del enemigo, disper­sándole, haciéndole 47 bajas, y coglendole 600 reses, ,108 caballos y 36 armas. Los insurrectos desca~rtlaron en Cns­to Hongo una máquina exploradora, SIl1 danos. Fuero" diS­persados con pérdidas. IMPRENTA DE EOUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 35

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 23

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 23

Por: | Fecha: 20/05/1897

, :fSiselnanario ~oIíticot i-iterario ~ lRoticioso AÑo l.-SKRIE 1. } Bogotá tREPÚBLIC_~ DE COLOi\1BIA), jueves 20 de J\I:tyo ele 1897. { NÚ;\1ERO 23 H:fi3ogotá" DIRECTOR: Ebuarbo Espinosa LÓuzmán. Dirección telegráfica: Bacatd.-.A.parlado de correos nÍlml! ro 259- OFlel NA : Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Tt:léfollo 576. Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, ~uscr i pc!ól1 adel~ntnda ( 100 ;1ÚJOeros). --_.$ 4-- Unn sene (25 nll!n~r(5) ___ ___ . ____ .. ___ ,_ 1 _. En el Exterior ( 100 ntl.rneIOS) . - - - - - .. - _. - - - - - - - - - - _. - - S __ Una se rie (25 núrneros) __________ ... _ •. ___ 1 25 Número suelto, el día de la salida del periódico ___________ . _ oS Número atrasado. __ _____ 'o ___ ", ____ _ • ____ •• __ • •• 10 Comunicados, columna .. _______ . _. ____ o. ____ 20 __ Remitidos, colllmna.~ ••• _~ __ ... - .--- - - .-.- - - ... - . _._ - . 15 . . Sueltos y a.vi~os 1fc!allle, en Gacetilla. __ __ . ____ . __ _ . _ 02 Anuncios, forma común ____ . . • ________ . '_.'" _. ____ . __ .. 0 1 No se devuelven originales. Los seriares Agentes tienen y sale los sábados á Jí\S 2 p. m. E l de Encorn.ienclm¡ llega el I (!, y sale e l :!5 á la, 6 H. Ill. Su R. - Llega los lunes á la I p. 111., Y sale lo~ miércoles á las 2 p. nl. Los de E ncomiendas , SOIl dos en el ILes. I.legan el JI Y el 26 ó 27 y salt:m el 13 y 28 á lar:. 6 a. m. FENROCARR/LES Vla de la Sab(1.1Ifl. Salen los t renes de Facatativá á las 6 y 30 a. 111, y á la I y 30 p. m. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y á las 4 p. m. Vía del Nm'te. Salen los trene~ de la Estación Central á las 9 a. lll. y á las 4 p. lll . Salen de la Estación Cajicá á las 6 y 45 a. m. y:í la I y 45 p. m. BOTICAS DE TUR,\'O (PERMAI\ g;';TES) La de Lombana J oaq uín, carrera t !, números 409 F, Y 409 G. La de San martí n Roberto , calle gl.1 y carrera I O~ número 162 y 172. Telé lono número 425. EL '!I.f UELL E.-Está de venta el potrero de este nomhre, situado en T'ocaima, ce rca de Porlillo. Coli ndante con Ell11uelle, se ven­de también el predio de La flllu/a, arreglado para servir de po­sada de camino. Háblese en Bogotá con Gabriel Triana C. (Maison Dorée, Calle 14, número 76); yen Tocaim:l y el Guamo, con Cicerón Pracln y Joaquín Molino. 2-1 ~Al\'ALES DE JURISPRUDENCI A." Org'''/9 de la So/ieriad ColombialIa dc JUrisprudencia . DIRECTOR: Adolfo León CÓ. lIliz,-Han salino en una sola ent rega de escogido material los números 11 Y 1 2 . Con ellos concluye la primera serie y queda sus­pendido el en'1ío 6. los Hlscriptores y agentes que no han pagado, A los demás se les recuerda que el valor de cada serie es de $ 4 Y debe pagarse anticipadamente. La oficina de Dirección y Administración está situada en el local númeroS 4 16 y 418 oe la ace ra oriental de l Pa rque de Sant ander. Agen­cia J udicial de Adol fo León. GÓmet. Teléfono número 350. Apartado número 112. Di rección telegráfi ca : Leoltgómez. EMPLASTOS POROSOS.-Restourador para el cabello y la bar­ha. Veloutina finís ima á precios sin competencia en la Yarmacia Norm al de Bogotá, Calle 12, números 222 B Y 222 e, abajo pel Pasaje Ht!l'n áll dez. 3Ildl ~j1;fOL, 3I1ARMOL Lozas para consolas y mesas de centro. Almacén de Eugenio Pardo, calle 12, números 170 y 172. Bogo. 10-10 CÉSAR E. BRAVO v ANQEL ESPINOSA ABOGADOS Y AGENTER Se encargan de todo n egocio r elacionado con su profesión, ano! ticipan los gast os de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Comisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Carrera 8:, numero mero 21t;. 473, apartado nú- Papelería de Eugenio lJardo, calle 12, números 170 y 172. Sur­tido completo 'para oficinas, es­cuelas y escritorios. El surtido se renueva constantemente. 10- 7 FAKMACIA DE GUTIERREZ & C: PA RQUE DE SANTANDER Pomada all tifélica de! Cairo.-Admirable para destruír las pecas, espinill as , barros y manchas de la cara. E l pote, 8 reales . L inimento veneciallo al Mentol. (C"11 pri vil egip ).-Pro ­digioso remedio para el reumatis 'ho, neuralgias r t'ldo do­lor. El frasGo, 4 reales. Píldoras alltibiliosas de C/lbll .- F<:l purgante más segu­ro y fácil de tomar. Sin rival para combat ir los ataques vi­liosos, cólicos y des arreglos de la digestión. La caja, 4 reales. Pobos Dervi, ó la mejor purga para los ca bal los y ga­nado. Una larga experiencia ha liemóstrado su superiori­dad so bre todo otro remedio de su clase. El paquete de 6 ¡--urgas, 3 reales. Ve!lttil/a de 1/icve.-De blancura y adherencia incom­parahles. La caja/ 14 reales. Villode quilla J oultsoll. - ~:I mejur antianémico conocido. I ndicad o en torlo caso de debi lidad y en las fiebres. En las tierras de café, su uso previene las anemias, fiebres, l tc. La bo~e ll a, 16 reales. Tinta ae ll/arCar z·Jt/;Il'.,a, superior.-Da UI1.1 esc ritura negro azabache; dura más que ninguna y no daña las telas. El frasco/ 4 reales. Elíxir de kola y coca.-Excitante del vigor cerebral)' muscular. Levanta las fuerzas agotadas por enfermedades 6 excesos de cualquier naturaleza. El frasco . 2-, reales. Farmacia tle G"tiérr~z 0~ C'~ Parque de Sal/tlludcr. . G RESO LUCIONES DEL T RIBUNAL DE CUl\'DlNAi>IARCA, anotadas por Ramón GÓme7. C,-Acaba de srll ir á luz este notable folleto que contiene las ductri nas m1s importantes e .. ta· lllecidas por el T ribun al de Cund inAma rca desde la u nificación de la Legi slación Nacional. Se halla de venta á $ [-50 el éjempl ar en la l.i· brería Colombiana de los señores Camacho Rold án y Tamayo . 10 - · 9 Acaba de llegar á la segunda Calle Real, número 452, un gran surtido d, mantillas J ersey, desde $ 32 hasta $ 12Ü. 13 EN LA ENOUADERNAOIOJY d ~ Eugenio Pardo, calle 12, nu­meros 170 y i 72, se hacen pas­ta~ desde las más lujosas hasta las más sencillas. M at eriaJes de primer a calidad. Hábiles obreros. 20-12 ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmer alda, Adán y Ma­tusalén r únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rra, foncitos, barato y libre de impuestos, en el ALMACEN DE AGUSTIN NIETO POSTES DE HI ERRO para cerca ue alambre, baratos, sólidos, eternos, vende Eugenio López en su almacén de fierro. Parque de los Mártires. LLEGARON los reverberos de p etróleo, sopletes para lat on e ros, cocinas, forjas p a ra soldadores, fósforos en cajitas y tinta de ma rcar al ALMACl';N DE (JAMILO PI ES(JHAGmb.te_d p.a.r.tidQ~vadQJ:: i...Pobre país si triunfa esa irmpcióll frel/ética.' (De PI Telegrama). PROTESTA El tono :lgresivo é il'l'espetuoso que algu­nos periódicos em plea n ¡\ mcnudo cuando se trata de la. persona dp] Excelentísimo Reñol' Vi­tepl'csidentc de la Repühlica, nos mueve tÍ pro­testar, ele la lll~nera n¡¡íE severa y ellérgic~, como miembros de Utl~ sociedad culta y civilimcla, contra se I lll'ja lltes ~busos que, trattlndose del pl'illlCI' ~ln.gistrado de Cololllbia, redundan en 1IIeI10S<;:1 bo, !lO so la 111 ell tc de los al~ldidos <Írga­no~ dc la pl'clIsn periódica, sino de la Nación entera, Bogotcí, Abril 22 de 1897, 'Rafael Pinto V., Víctor Mallarino, Diego Fallon, Rafael Cárdenas Pilleros, Enrique Alvarez B., Enri­que Arboleda, Marco F. Suárez, Marceliano Vargas, Ignacio Neira, José Angel Porras, Belisario Ayala, Ruperto S. Gómez, Gabriel Peña Solano, Santiago Ponce Toledo, Diego R. de Guzmán, Camilo A Or­dóñez, Antonio Gómez Restrepo, Julio D. Mallarino, Juan A. Gerlein, Ricardo Defrancisco, J. L. vonseca, Juan José Bravo, Abe! Paúl, José Arce B., P. P. Bra­vo, Inocencio Madero, Juan de J. Ovieelo, Juan Borda A., Francisco J. vernández, E. Pereira, Nelson Bonitto, Santiago Forero, Roberto Pardo c., Julio H. Palacio, Lino Rui7" I\Iaximiliano Neira, lIiginio Cualla, Elías Alvarc,. D., Francisco Antonio !\Iallarino, Julio A. Córredor, Luis I I. Ferro, Rafael G. Amaya, Pedro Gómez S.,] osé A, Vergara y Vergara, Sim611 13al­cázar, Antonio Garrido G., Miguel A. Porra~ i\.n­drés l\lontoya, .Tos': A Rojas B., Jesús Ordóñez Suá­rcz, Camilo A. Fei-ro, José Antonio Rivas, Ernesto Losada, Guillermo Herrera, Alejo Luque, Domingo Torres l\I.,Felipe 1\101ano, A. Rivadeneira, Alejan­dro L. I\Iartínez, Rafael Plata S., José l\1. Castro Torrente, Miguel Navia, Benjamín Moya, Cándido Pontón, Ricardo Lcsmes, Carlos V élez R., Roberto Posada, Ignacio Rodríguez, Manuel ::\1. Mallarino, Francisco Morales B., J ustiniano Cañón, Pastor Os­pina y Ospina, Cayetano Pereira, Gonzalo Gómez R, Manuel S. Lombana, Enrique Zalamea, Peregrino Camargo, Rafael M. Posse, Ignacio Posse A., José Agustín Martínez, Anatolio Acosta, José del C. Fran­co, Nicanor Gómez, Rafael Peña G., Federico Ferro, E. Aguiar, Leonidas Gaitán, Julio T. Castillo, Vir- ~~ gilio Cervantes, Carlos Esponda, Tulio C01U;?a, Félix p, Galindo, Alberto Borda Tanco, Roberto V~lom, Flavio Pinzón O., Miguel A Peñarredonda, Añ"gel, María Zalamea, Manuel Márquez, H., Forero, Martín Preciado, Leopoldo Maza, Manuel Bng~rd, Pa?lo A. García, D. Martínez, A. Muelle, Juan K. Barnga O" Abraham García T., Narciso García Medllla, A. Car­vajal Enrique Villar A Guevara, Félix Valois Ma­dero: Luis M. Bur~os, Julio Racines, Antonio lI.!. Burgos, Manuel Dscátegui T., Joaquín Fr.anco, ~S.I­doro Laverde Amaya, Eduardo M. Laspnlla, FelIx Márquez M., Miguel Luque T., Aleja~dro O~aola, I. Guillén, Pedro p, ,Calvo D., ArcadIO Peretra,)­Mariño, Francisco L. Mazuera, José Emiliano Gutle­rrez, Francisco Ramírez B., José G.ermán ~1al0, Ger-vasio Rivera Isaac Arzayús I-Ieracho Rodnguez, Ca- , , 'Ma L' yetano Barón, Enrique dc los Santos, J ose ~ Ill-do Belisario Rey G., Carlos Mora R, R. Forero D., F. 'Díaz G., Carlos !VI. Márquez, Federico Calvo, En­rique Luque, José V. González, V., Segun?o Hur­tado, E. Garzón, Darío A. Hennquez, NarCISO G~r­cía Q., Lorenzo Marroquín, Carlos Tanco, F. P~nton, Claudia Quintero, F. Antonio P".rdo, ~. Melende~, Félix 'vV. Carvajal, J ulián Carnacho, B. Casís, Arcelllo Gómez, Demetrio Ramírez, Adolfo GordIllo, C;arlos M. Parda, Manuel José Cabrera, Julio Castro Gon:ez, Miguel M. Ortega, Guillermo Torres, Rafael E. l~oJa,s, L. Rodríguez Mendoza, Jenaro Guerrero, BenJamlll Cadena Bernardo ROJ'as c., N. Tavera L., D. R. , , B J ' GÓll1ez, Braulio V élez, Rl,berto Rall1lrez., .esus Amaya, Cándido R. Lozano, EzeqUiel Ama~a, Rlc~r­do E. Cerón, Santos Lozano c., Pedro Leon Duran, P. M. Ibáñez, Temístocles García G., Be!isario M. Bernal, Mariano Tanco Ponce, Amós S. Cerón, Constantino Peña V., Luis 11. Cediel, Ismael Mora­les \Venceslao Calvo Arturo Bernal G., Alcides Va­lel; zuela R., Gabrie!' Saloll1, Antonio M. Dribe D., Emiliano Sánchcz Casimiro Gamba, Antonio M. Q ueseim IIiginio' Rodrígl.lez V., J ulic Rodríguez, Juan Ob,a ndo E., Julio Lamus O., 13ernarcI o Ca'l ~~C!1o , Joaqíun P. Posada, Guillermo Montoy" M., ElIecer Suárez, Rafae! Barcárcel, Samuel Flórez S., Benjamín I\Iartínez R, César E. Bravo, Leonidas Concha v., Eduardo 'Neira G., Eloy C. Caicedo M ... Francisco Zaldúa v., Carlos A. Zaldúa, Estanislao Forero R., Ramón Cabral de Melo, Baltas,lr Botero D ribe, Ve­nancio E. Ortiz, Carmelo A rango, Anselmo Soto Arana, \Venceslac :\ledina, J ustiniano Medina, Alci­bíades Rojas, Víctor 1\1. Valencia, Julio Pardo, José María Rocha B., Julio Sánchez R, Antol1lo Lemas Durán, Ignacio Ruiz O., Román Baños, Heliodoro Custai1cda Antonio I)érez Patiño. Julio Posada E., Aquilino Ano-el Arturo Dousdcbés, Eduardo Espino­sa Guzmán, Vi~ent~ MaGriquc Cuenca, Antonio M. Franco, Zoilo Forero, Ind,tlecio Ramírez R, Damián Franco, Antonio. Bravo S., \Venceslao Corredor, ,Si­món Chaparro, J'lan B. Cuervo, Manuel A. Su~rez S., Alejandro Flórez F., Justo Cenén Calvo, FranCISco Lamus O., Enrique Lamus O., Ramón 13. Jimeno, Francisco García Rico, ~icolás Blanco, Carlos IIol­guín Ll., Miguel Parra A, Manuel S. Ayala M., Gui­llermo Cadena, Fernando Sarmiento, Víctor Martínez, A R. Samudjo, José María Garavito A., Eliseo Casti­llo, Salustiano M esa, Tobías Cepeda, Enrique Gálvez, Arturo Piedrahita, Manuel S. Lombana, Antonio Sa­muciio, Ernest-o Blanco c., Agustín Bernal, Santos Torres, Abelardo Medina, Julio Arjona, Matías Ahu­mada T., Pedro Obregón A., BIas M. Rodríguez, Ra­món León Ortiz, Luis Reyes, Alejandro Gómez Ro­sas, Ricardo G. González, Manuel L. de Guevara, Jorge Maldonado, Alejandro Riaño, Tomás Angula c., Marcelino Leal, Pablo Angulo, Heliodoro Gue­rrero, Rafael Barriga, Gabriel Tavera R., Ernesto Mo­yano c., Laureano Rodríguez, Benjamín Lizarazo G., Jorge A Buitrago S., Ricardo R Camacho, G. Da­niel, Antonio IIerrera E., Teófilo Gómez Jil'nénez, Francisco Ruj7, Lo, Ismael Caicedo Quintero, Se­cundino Rodríguez v., Jorge A. Duque, A. M. Ga­lán, Mariano de J. Pérez, Camilo Cortés, l\Iam¡el Gutiérrez, Tomás Rey 1., Felipe Neira, Benigno Ga­leallO, Noé Cifuentes, Bautista Peiialoz,l, Cándido Azuero, Gregario Lorrfiriéndome al tono asumido actualmente por la prensa, dije á us­ted (iue au n cuando yo había flr1nac]o ya, días antes, una protesta contra el lengu;\j~ injuria­se empleado por algunos periódicos al tratar­Sé del señor Caro, aquella firma no me satis­facía del todo, porque me parecía que, con res­pecto á hechos como el ele ponerse en duda la fidelidad de! sel'10r Caro en sus creencias religiosas, y su acatamiento al clero, y el de suponerle en connil'encias con los enemigc>s de la Iglesia, era deber, para mi á lo menos, 11 no de sus más antiguos a'l1igos, protestar por medio de nota especial, contra la injusticia é ingratitud que entrañan semejante;, suposiciones, lesivas todas de la honra del señor Caro. La sola amistad, es cierto, no sería suficiente motivo para esta sincera manifestación, si con la antigüedad de ella no hubiera yo alcanzado el conocimiento de la calidad de sus excep­cionales dotes de virtud é inteligencia. Sírvase usted acoger en las columnas de su esti mable periódico las líneas precedentes. Quedo de usted "tento y seguro servidor y amigo, DIEGO FALLON. Patl'iotismo_-Los señores D. Lisanrlro M. y n. I1Ianuel A . Uribe han venido defendiendo COII lealtad 1" causa política que, con el nombre de partido nacional fun dó en Colombia el doctor Rafael t\úllez. Ambos, c¿nser­vadores de nacimiento y nacionalistas por con vicción, han presta'lo su contmgente moral y pecuniario al sostenimien­to del actual orden de cosas, sin que el interé, haya tenido ninguna participación en sus actos. . Debido ii su inquebrantable patriotismo y á su probi­dad inmaculada, la voz de ellos es ley para las poblaciones ele Antioquia. Sus habitantes se han convencido de que estos caballeros son agente, del orrlen, pregoneros de la verdad. Tanto. el uno como el otro sufrieron los estragos de las revolUCiones pasadas, yal Congreso de la República no han t~\'¡.1·lo 'In s'llo memorial en demanda de retribución. Juntos han padecido con las des,gracias de la pa­tria y juntos han disfrutado en sus labores comerciales la prosperidad de ella. Su silencio en las presentes circunstancias no provenía de indiferentismo ni de cansancio político; era que medi­taban en la suerte del partirlo nacional y su espíritu cs· taba conturbado ante las agitaciones de la época. Pero, explicado claramente el enigma de las candida­turas, engendrador de tántas indecisiones, ellos no tuvieron inconveniente para contestar Itll telegram~ sugestivo en los siguientes términos: "SOi\IOS NACIO~J\LlSTAS, PARTID \RrOS DE LA CANDI­DATURA DEL EXCELEN"'J'ÍSIl\IO SEÑOR CARO," Así proceden los hombreó inspirados por el deber y el patriotismo. COllfe-t·encia.-Asistímos á la que dio en una de las noches anteriores el señor doctor Jorge Ortiz ante nu­merosa y selecta concurrencia . La conferencia versó sobre el poder 'lue tienen en la sociedad mo,L!rna los conceptos filos6ficos de Cervantes y Calderón, cuya escuela supo pin­tar el doctor Ortiz con admirable maestría. Las claras exposiciones del conferenciante fUCfúll aplau­didas por el público; y á ese merecido aplauso caluros? ­mente u~ imos el nuéstro. N uestJ'o respetado amigo el seilOr doctor D. Juan A. Zuleta se ellcuentra entre nosotros, después de haber permanecirlo algunos días, acompañado del doctor José Manuel Marroquín, en la hacienda de Y~r¡'ablteJIa. El doctor Zuleta viene restablecirlo de la herida que sufrió en un pie, á causa de la caída y disparo rle un re­vólver. Reciba él nuestro cordialísimo saludo. AdnlilJistt'ador PR[~CIPAL DE SALINAS DE CUN° DINAilIARCA.-EI Supremo Gobierno ha tenido á bien nom­brar al sel10r Coronel D. Gonzalo Garda Herreros para desempellar este importante puesto. Felicitamos al señor Coronel García Herreros por tan merecida distinción. Nos COlnl)lacern os en participar á sus numero­sos amigos el restablecimiento de la salud del señor D. Teó­filo Gómez Jiménez, distinguido copartidario n"éstro. lUal'tín Stache. - Este inteligente y laborioso obrero alemán, empleado en la fábrica de cerveza de los señores Kr,pp & C'\ ha fallecido víctima de la epidemi:t reinante. A su familia y amigos acompañamos en Sll duelo. Elltey que n\biÓ.-Esta jocosa zarznela se puso en escena el martes pasado, sienrlo de notarse los esfuerzos tlue hace b Compañía Artística por complacer al público bogotano. La señor" rle Barella interpretó el papel de Rey, sin dejar nada que desear. La sellara de Peri, aunque indispuesta por una ligera afección al pecho. llenó su cometido satisfactoriamente. El tenor. el bajo, los demás actores y coros merecie­ron repetirlos aplausos. Para esta nocbe se anuncia el B,¡rberil!o del Ava-pié, y si su representación es como la de El Rey que rabió, la concurrencia quedará satisfecha. «EfjOGOT.r1. "-.. !llallo rf!O ele .189'7. Via.jet'o. - Con dirección á ,\[edellín, lugar de su residencia, partió ayer de esta capital el señor doctor ,',{i­rócletes ])urango, m:cmhru distinguido y servidor infati­gable riel partirlo nacional. Deseamos á nuestro amigo Durango todo género de felicidades durante su marcha)' buen éxito en las labores á que va á consagrarse. Nuevos lH'l· j()(lic.tls,-Retorn,llTIOS el canjé y de­, eamos larga vida á L" Regel/eración, semanario político que se publica en P,1n"má; á El Vigillll/tr, periódico po­lítico, literario y notich)~o, que se publica en Zipf!quirá: y á El Debate, órgano ,le la juventud nacionalista, que se puhlica en Cabo Estas importantes hojas sostienen la can­didatura del seil '1' Caro. Dnelo.-(on proiundo dolor regi:;tram()s lit muerte riel joven .\ntonio Véle¿ O., acaecida en días pasarlos en esta capilal. Reciba SLI distinguid" f"mili" el sincero pé­same que le presenta la Redacción de BOG(J'l'A. Sallldll. - Lo presentamos carillosamenlé;Ji señor D_ Juan C. Hincapié,)' le deseamos todo géne'r., de f~li­cic1ades durante su permanencia en esta capital. PanIÍso.-L1amamos la atención ele la policía en­cargada de hacer guardar el orden en el paraíso del Teatro Municipal, á las rechiflas y griterías SOeces qL;e han venido haciéndose muy frecuentes, causando así profundf' des­agrado á la concurrencia y con especialidad á las selloras. No encolltramo~ causa justificable para no eXigir al público que llena estas galerías, que se descubra, guardan­do sus enormes ji/as debajo de los asientos, proporcionan­do así á los rle atrás mejor vista y la comodidad de poder permanecer sentados, • Respetuosamente sometemos esta irlea. ;Í los señores Empresarios del Municipal y á la autoridad competente. . Olivel'io Phi lips. -J.\(otivo de profunda pena ha sldo para nosotros el fallecimiento de este inteligente joven que por algunos años desempeñó con lucimiento el empleo ele telegraFIsta de Palacio. Paz á su tumba. Una carta . ~eñores J )jreclores d-e: El Sll:I", Señures y amigos: Bog.ltá, .\layo 14 de 1897. Tarde ha lIegarlu á' mis manos, pues acabo de verlo, el número 2 I riel periódico que ustedes redactan, en "lue hay unas líne:rs que me conciernen. Tengo clue explicar esa tardan>.a, que parece Inve­rosímil. Aunque obligado ir presentarme en lo:; combates de la vida pública,. hay ausencias que se justifican por las exi genclas de la Vida pnvada, repleta de responsabilidades, deberes y trabajos. Hace días '[lIe no leo papeles públi­cos porque no ha estado mi ,¡nimo en rlisposición para leerlos. Por ignorancia unas vece, y otras por mala volun­tad, junto con el afán cuotidiano de la existencia, nos sor­prende el ataque aleve del advers:lrio. i ~{iserable condi­ción de la naturaleza humana, obligada á moverse entre la crueldad de sus propios dolores y la furia de los instlll­tos extraños! Las lineas á que me refiero son las siguientes: " El señor Porras llegó en su entusiasmo al extremo de ensellar en un café, copia de la renuncia (I

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 23

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año II N. 55

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 55

Por: | Fecha: 07/05/1859

• • Bo«otá, . ábado 7 de mayo de 1 59. NU~f. 55 . • Teatro. S n uest.ros goces : queríamos que el espíritu tomase .~o.s acto~ de JJfasnndieri, dos de la IIija del > tat;nb1en su parte en ) · tas fruiciones inocentes, i re:Jl1Jlte1lto, 1 uno de 1..\ Toruza cornpusieron la fun- as1, cuando despues de caer el sol volvían1os a la e ion del domingo últi rno Los acto re fueron casa, i nos s ntá bamo en los anchos corredores apla~dido~ .c?nl·t' i rnpre, con p~rticularidad en a tornar el fre .. co, 111iéntras las Juciérnagas i cucu­Ja prunera 1 ultuna de las ópera Citadas; pero la yl!s revolaban al rededor nuestro, i las chicharras concurr ncia fué mui P ca ' a, lo que, a nue tro no ... ob_ .. equiaban con sus tenace conciertos de so­par cer, den1ue tra que los terno re, que habíamos prano 1 contralto, no ' entreteníamos en an suya, i era poner dentro de la ·co r~a de pertorio 1nuchas óperas corno ltfaria de Rohan un sombrero nue tros nornbres escritos en peque­acornodadas a · u e.sca~o p rsonal, lla podrá o ~ ña .. cédulas, i n la de otro algunos refrun~s, pen­tener e por a1gun tiempo; pero dudamo .. que ten- atnientos o máxima suelas, a tnanera de lo que ga alguna otra en que la partes principales sean e hace para sacar cornpaJ/res en las semanas que solan1ente oprano, tenor i barítono. preceden a la cuaresrna. Debia . acarse cada no-e ignora todavía cuál será la funcion prepa- che un nombre a la suerte, al rnisrno tiempo que rada para el próxitno dotningo; pero sea cual uno de los papeles que estaban en el segundo som­fu ere, nosotros, cotno buenos aficionado , pre. ta- bret o, i aquel d(:! nosotros que era señalado por remos nue .. tro continjente i desearnos que todos la uerte estaba obligado a escribir en prosa o ver­hagan lo mis1no para nHtntener por algun tiempo so una historia, o cornposicion de cualquier jéne­mas nuestro espirante teatro, mu~rto a n1anos de ro, sobre el te1na indicado por la papeleta, i que aqu ellos que, si tuvieron el gu to de llamar e sus debia Pr l ~iJa o recitada en la reunion nocturna dueños, no pueden a pirar nl título de sus protec- siguiente. tores o r cjene radore.s. Aceptada con entusias rno esta proposicion, mui No hai mal que por bien no venga, o - UN POETA CONDENADO A ?ttUERTE. • - (Apuntes de ranchería). IV. del g usto de las señoritas, que eran afectas en es­tren 1 o a. 1 a 1 i ter a tu r a , i rn u i e o 01 reten tes para t o­mar parte n aquella justa, se proce<..lió a hacer el prirncr sorteo, i el non1bre que salió de la urna fué e l del jó\·en de que ya he hablado. * A la no­e be siguiente r ecitó una be1Jísima composicion en verso sobre el tenaa que le tocó. El se:agundo non1bre sorteaJo fué el de la seño­raJe Ja casa, acompañándolo este verso de Luis V árgas 1\·jada, "Juntos la senda de la vida ho1lamos 1 juntos moriremos." Hace algunos años me hallaba de paso Pn una de las haciendas n1a bellas del sudoeste de Bogo­tá, situada en la parte baja de esa gran me a in­clinada que, egun todas las probabilidades, se for­mó por el aplanamiento rep en tino <.fe aquella parte de la cordillera oriental, en uno de tantos cataclis- Aunque la señora es reputada como una de 1as mos como han trastornado la frájil tela Je araña tn ejores poetisas americanas, no creyó sin duda sobre In cual vivirnos mui tranquilos: trastorno conveniente entrar a disputar la pahna a sq ante­cuyos efectos nos r evela n las antiquísimas pájina cesor· en la poesía, i se contentó con escribir en de ese libro abierto que se llan1a la costra o su- prosa sobre aquel pensamiento una interesante . perficie de la tierra. historieta titulada'' R ecuerdos de 1""'ibacui,'' cuyo Los que saben la noble i distinguida hospitali- borrador Jne franqueó despues, i tuve ocasion de dad que han dispensado siempre a sus huéspedes darlo a luz en el ll'Iuseo, periódico ]it e rario que se los dueños de aquella hacienda, podrán figurarse publicaba en Bogotá en 1 849, t j que tnas tatde los dias de placer que allí pasatnos cinco personas se reproduj? en ]a .Gui~·nalda. . . que nos hallábamos en ella, a saber, una señora . N ° pudu~os O Ir stn profunda em?cJon esta de Bogotá con sus dos hijas, un jóy·en distinguido p1nlura_ sencilla de ]as cos~utn bre~ patraarcales de i mui estimable, pariente de los dueños de casa, i 1 J~s ?abatante.s ?el ca,mpo, 1 es p ecta l~ ente el. fa JI e­el que estos apuntes escribe. c1n11ento .cast stmultan:o de dos anc1~nos e.spo~os, El paseo a pié 0 a caballo; el baño en el espu- que, hab1 e nc~o p~sad? JU~tos una extstencta .dda­moso rio que baja por entre mangl~res, cafetales tada, tranquala 1 feliz, J~ntos fueron tambJen. a i limoneros, como el Rin por entre las vides que descansar en el cementer1o de la aldea .que _Jos v16 lo circundan; las visitas a las herrnosas huertas nac~r. El testo que encabezaba esta~~ tor1eta no que rodean la casa, llenas de multitud de árboles pod~a ser otro que el qu~ ... ya ~P. ha Cltad.o. frutales, cuidados con el mayor esmero; ¡ todo En el tercer sorteo saho m1 nombre JUnto con ello sazonado con la grata i arnena conversacion ~ El poeta José "\ ' árgas Tejada, digno hermano de Luis, de nuestros anfitriones, JlOS hacia pasar deliciosa- i cuya muerte prematura fué una péraida para fas letra~ gra· nad1na8. mente el tiempo. Pero no se limitaban a esto t Véa e •l número 4, eorre!pondiente al 1. o d~junio . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , 138 el antiguo refran que dice: " no hai mal que por Incas por Garcilazo, co1no las Elejias de varones bien no venga." Tuve que sujeta rtn e al decreto ilu s tres de Castellanos, como las dos Historias irrevocable, i, confieso la verdad, aquella nocl e de Oviedo i l\1uñoz, como el l\'loct~suma de no pude conciliar el suefío pensando en que mi doña J e rtrudis Gótnez de Avellaneda, j como e ca o injenio iba a queda r poco airoso delante muchos otros libros españoles de este jénero, de los que n1e habian precedic.lo, i buscando un debieran ten e r para nosotros los colombianos asunto que cuadrase bien con el 1na lhatlad o re- (hi '"' pano am e ricanos ) el doble interes de asuntos fran. de nuestra historia c o ntinental, i de obras maes- Acordeme, en fin, de que babia estado leyendo tl'aJ de nues tra literatura, que tal puede i debe aquella tnañana en la biblioteca d e la señora al- 1lamarse la literatura española, abstraccion hecha gunos cantos de la Araucana de Ercilla, i vini én - por ahora de los ensayos épicos nacionales de que dotne a ]a men1oria el oríjen e incidentes d e este hablaré mas adelante. * Es, pues, mui estraño que poerna, i la de "graciada s •.1 erte que estuvo a piqu e esos libros no nos sean tan fan1iliare s cotno otros de suft;r su autor, me dí una paln1a<.la e n la fr e n- muchos, tal vez de inferior mérito. Para tní, a Jo te i esclam é con gozo : e<;te s n1i asunto, i m e ménos1 ellos tienen tanto o mayor atractivo que viene como pedrada en ojo tuerto! Jos que sobre asuntos de Arnérica han escrito mu- A la n1añana siguiente, i al punto e n que co- chos autores estranjeros, que acá para entre no­inenzaba Ja sinfonía rnatinal de los innumerables sotros, i en confianza, están plagados de no pocas toches qu e pu €:: blan ]as huertas i cam pos adya- inesac titudes. centes, :ra estaba yo l e vantado, escr i b iendo 1nis P e ro t odavía hai un interes mayor, i es el de a puntes en la pi e za de la librería. hacer conocer i apreciar el mérito de los pocos H e aquí los borron e s que Pnt6nces hice para monun1 e ntos épicos que poseernos 7 analizando sus ll~nar nli compromiso, i que hoi de~entierro para diversas partes, admirando sus bellezas, i hablan­curo plir otro no tnéno.:; grato con e l est imabl e do de ellas a cada paso, ~in . desperdiciar ocasion editor d e este p e rió r ocla rno e esta en e l misn1o dia., vida de caanpaña que ll e vaban los conquistad o r e s , ha c i é ndose sabe r los f u nda tnen t os e n que se a po­se habia presentado el de un e s tafe rmo fijado en yaba; i a la fi es ta i al eg r e a lgazara de J anterior· un alto n11ástil, e n 1nitad de la plaza. Gran nú- s ucedió la tri s t eza j{.)ne r a l i l a pena Jnas p r ofu n d a , mero de garbosos jinete s l e e mbestian suc e siva- i aún ll ega r o n a v i ~ lu tnb r arse Jos síntomas clc u n mente hiriéndolo de lleno, i e l qu e con mas d e s- s é rio d esco n te nto , de q u e e r a n anunc i os nad a treza lo hacia, escapando del golpe que al jirar ·equívo cos l as rnur m ur ac ion€ls que c ircu l aban , debia darle el estafermo e on unas pesadas b o la particularme n te ent r e l o .. soldados de l\ 1 endoza . elej id os t al VflZ intenc i onaln1ente por l\1endoza vano i ensimismado. Es d e supo n e rsP. qu e al g un e ntr e s u s bie n c o n oc i uos enen1igos . motivo pueril de discordia existi e se ya e ntre Er- T o d o estaba pr eparado p a r a el füncbre espec ­cilla i Pineda, pues lo cierto es que con ocasion t á cul o , i los d os j óv enes cnpi tanes a r reo- laban sus de aquella fiesta, i como ámbos toma s~ n parte en con c i e n c ia s i s u s n egoc i os t en1 poralPs para ent r e ­el juego dicho, armose djsputa entre ell os sobre g ar mui pro nto u c u e l lo a l v erdugo i s u al ma a si a Ercilta le liabian rozado en la espalda los Dios. C o n oc i e n do e l ca r ác t e r de Hurt ado, nad i e bolillos del estafermo, por no habf:lrle herido con se atre via a inte r ced e r p o r las in oce nt es v í c ti1 nas; la necesaria destreza, sobre si Pineda anduvo p e ro esta e j e cu c io n e ra t a n r e pu g na n t e, l a sen­ménos afortunado que Ercilla, perdiendo los es- t e n c ia tan n o toriam e nte inj u s t a i a p as i onada , i la trivos i dejando ladear la silla, i sobre otras cues- condicion, la edad i las p r e ndas d e Jos r eos in s pi­tiones de la laya, propias mas bien de ~ jóvenes raban tanto i tan ti e rno int eres, que a lg un os d e imbé"rbes i bisoños que de guerreros cubiertos ya sus mi m o s conlpañe r os d e armas, i otras per o ­de gloria i cicatrices. nas principales s e ab oc ar o n p o r fi n a l Gobe r nado r · De las palabras pasaron a las amenazas, i d e i l e hici e ron prese nt e la it npol í tica, s i no la seve ­estas al escándalo de desnudar las espadas i re- ridad, i aún l a in j u st i c i a de ta l p r ocedin1iento : Ja tarse atropelladamente en presencia del nueblo i conve ni e ncia d e m o ri je rar la p ena, t e n ie ndo en de sus demas conn1ilitones, i delante de la puerta cu e nta las circuns tan c i as at e nu antes de l h ech o; de la iglesia principal, en qae a la sazon SE' cele- i finahnente, le hicie ron n o tar qu e l a senten cia d e · • , • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. • 140 muerte por si sola, i la pena atroz qu~ ya habian ' Apénas se concibe como fué bastante su gran in­,.; ufrido los condenados en la capilla, eran mas C]Ue jenio a .. uperar tales obstáculos i levantarle a tan­suficientes para prouucir el efecto de un saluda- ta altura. '' ble escartniento por ]o pasado i para lo futuro. En cuanto a Pineda, el desenlace de este dra- No faltaron lagrimas femeniles i tiernos sollo- 1na fué rnui diferente; in1pávido ta1nbien, ¡de un zos que se mezclasen a aquellas súplicas; i aun tetnple de alana poco cotnun, no pudo, sinen•bar­se cree que el ánjel de guarda de alguno de los r go, resistir esta dura prueba. Afectólo en eslre­dos tnancebos, disfrazado en figura de una hechi- ~ nto, no ya el ten1or de una Jnuerte que tantas ve­cera jóven, vino a arrojarse a los piés del impla- ~ ces babia desafiado en los .coJnbates i peligros, sino cable Hurtado, i estrechando entre ámbas 1nanos 1nas bien la crueldad, la injusticia i la ingratitud la oria de su capa, logró ablandarle el corazon, de sus jefes i compañeros de armas; i aquel gol­para que se e u tn p 1 i e se aquello que dijo el poeta : pe, tanto m as duro para é 1 e u a n t o m as no b 1 e i j e- "Que tanto puede una mujer que llora." neroso era su corazon, produjo tal cambio en su . . carácter i en sus ideas, que, desengañado del mun- . El nuev~ c.orJolano prometiÓ r_ever e~ pr~ceso ~ do, i desvanecido delante de ~us ojos el hunlO \"a-l la sentenc.Ja 1 resolver ~~ convenaente; 1 ret1rad.o >no de la gloria, se retiró del carnparnento ¡ renun­a su estanc•a, c_onfer~ncao de nuevo con sus adla- ció hasta de la ociedad. 1 tniéntras el poeta con­te res: La cons1deracJon de los _g!·aves m_ales que quistador colgaba su espada victori 0 sa ¡ sus Jau­podrJa atraer aquel paso prec1p1tado e Jtnpopu- 1 · d b t 1 5 oeza de que babia 1ar, en las circunstancias en que se hallaba a la r~d es~ 1 ~·e a a a can a_: a 1 1>r . C s t . t m bien sazon el ejército; i el tener los sentenciados so- ~11ec:.o n:_~ 1glo, su cot!lpandero l ~ b•n odr unlo a mi· d , d · d 1, . u '"ce 1a os suyos 1 se c~poJa a e su arreos - bra. ~ nulnero e amigos e va Ia, 1 pertenec~r a litares para vestir el hábito del óruen de San Agus-farnihas respetables en la corte, fueron rnotl\ros tin en un convP.nto de Lima i allí celebraba las podero:;os para desarmar la dcó.le:a del Gobernador glorias del Creador, entregad~ a una vida de ejem- 1 la venganza de sus adula 01 es. piar virtud j de santa conformidad. CELTA. Decretóse, pue~S, al anochecer del misn1o dia, la contnutacion de la pena capital en la de destierro, motivándola en la cláusula de justificada i1npre· 1neditacion. Ercilla, sereno siempre, impávido, i de alma grande, recibió con aparente indiferencia la nue­va de su peruon ; i con aquella dignidad que le era propia entregó el mando de su jente, i, des­pidiéndose de sus compañeros de artnas, se retiró incontinenti. Dice un antiguo refran, que ?lO hai 111al que por bien no sea, i en el caso presente e. de una a plica­e ion esactl itna. Ercilla, su traido ya al ruido in1portuno de las arma , tranquilo en el retiro que babia elejido en un pequeño paraiso, léjos del tea­tro donde se representó este drama terrible ; esci­tada su vena poética i su risueña itnajinacion con las escenas apacibles i encantadoras de aquel Eden; inspirado por los rumores de los bo .. que­cillos que rodeaban u n1odesto albergue, por el murmullo de las aguas, por las auras embalsa­rnadas, i, en fin, por todas aquel] as voces del cie­lo que en n1edio del silencio de la naturaleza adormecen al poeta, i le elevan en éxtasis celes­tiales; continuó i casi dió fin a ese poema inanor­tal, cornenzado entre el estruendo de la guerra i en los vivaques ; ese poe1na en que con tanta verdad como tnaestría, cantó el heroi mo de los castellanos i ]a bravura de los hijos de Arauca. I qué habria sido de esa obra admirable de su injenio, sin la quercl1a in1prudente de la Impe­rial ? Es, pues, cierto que no hai mal que por bien tao sea! Martínez de la Rosa, como ustedes saben, ha­blando de Ercilla dice : "al ver brillar tantas be­llezas en el poema de Ercilla, recuérdanse con pesadurnbre tantas circunstancias reunidas contra Ja gloria de un poeta de pocos años, que solo es­crihia retazos de su poema en los ratos que roba­ba al preciso descanso, perseguido por la adversi­dad, i que no halló en su vida errante i borrasco­! a ni ocasion de madurar un plan cornt)leto, ni de eon1ultar el dictámen de persona! inteJijentes. • Soneto. Conste por el presente docu•n~nto E. crito con 1ni pluma, i de mi mano, Que yo le debo a \Venceslao Pizano Amistosos servicios 1nil i ciento; Conste que no he esperado ni un momento, Podérselos pagar; que no tne afano 1,arnpoco por aqnPllo, porque vano Ji"uera para obtenerlo todo intento. Conste, ademas, que estando en este estado, I sin ten1or de hacern1e ya importuno, Otro servicio mas le he delnandado: Conste, por fin, que con mi paje Bruno ' Me acaba ue tnandar para n1ercaclo :­Suma servicios: tnil i ciento i uno. JoAQUIN P. PosADA. Juéve~, 5 de mayo de 1859. :EJI aoülo. l. .. El sol .ya cae. Pocos instantes i vendrá la noche a epultarlo toJo. _ Peranite, Dios mio, que rni madre no muera aquí! ~ladre mia ! 1\'Iadre de mi corazon, dírne , . que s.1entes. ada, contesta una mujer haciendo un es­fcrerzo para incorporarse, pero apénas lo intenta vuelve a caer sobre un poco de paja con toda la' inmovilidad de un muerto. Gabriel, jóven de diez i ocho años, toma la ca­beza de la 1nadre, la levanta sobre una de sus ro­dillas i llora sobre aquel cuerpo que casi es un cadáver. Las lágrin1as del jóven golpean a .veces el rostro macilento de la madre i a cada gota que siente, entreabre los ojos i parece que quiere ha­blar. Pero calla, i calla porque la muerte ha em­pezado a apoderarse de ella. I nadie viene, dice Gabriel volviendo a mirar para todas partea. • , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ; • l~IBLIO "fEC l)E ~-' E r ORI"I'A •. 141 aJie Yien e, p o rque se l1all a n una de la e - pesa rn o ntañas d ~ ntioquia ; cua tro dia hace qu e e tá n atra ve ando e l 'on " Oll. Un lijcro e '"' tre inec in1icn t o de la moribunda hizo que abri e l volvi era a poner la cabeza d. · u ma­dre .. obre la paja para hincars e d el ante de e lla i verla rnorir. -Gabriel, hijo mio, dijo e n un in s tante de cri­si .... , yo voi a morir ,-me pr o rn e t es hace r l o que te mande? í, madre rnia, t e lo juro, lo cumpliré. -Bien e .. tá, pare ció d e cir con un lij e ro movi­miento de ojos. Pues mira, es mi últirna voluntad, yo lo quiero a~ í : que vuelvas al lugar d e tu nacimi e nto, i per­dones a nuestros enetnigo • . • • hora quítan1e el anillo que tengo puesto i pónte lo en el mi s mo de· do, i a Ja n1uj e r que sea tu compañera se lo pon­drás ántes de tu uni0n. P e ro cumple lo que te n1andoi Diosteben •••• d e ••• ci •••• rá. 1 espira : sus ojos i us lábios se ci e rran para siempre. G briel da un grito i cae .. obre e l cadá­'" er de su anadre. Cualquiera al verlos hubiera di­cho -que eran dos amantes que se habian abrazado • para mor1r. La noche vino, i solo la media luz del último crepúsculo parecía velar sobre aquellos dos cuer­pos. Era la mirada de Dios que nunca abandona al infeliz. II. Al pasar por una atacarlo por una fuerte inflalnacion, que taan­l e y e ra; oficio qu.e su tnadre hizo casi ~ i e mpre. bien me privó tle la vista por algun tiempo; i F'u é e nt ó u c e..; qu e e tnprendió la hi "toria de aunque d e pu e s la recobré, el órgano quedó mui F e rna n do e Isabel. Hahia elaborado ufici~nte- desordenado, i a cons ecuencia de la p e rmanente tn e nte sus tnateriales i cre ia ~ -- tar ya a la altura debilidad, desde entónces, dos vece s en n1i vida de la obra. Este péríodo tan brillante de la his- me he visto pri~ado completamente del uso de toria de España ha sido tratado por ~1 con un ta- e~te órgano, sin poder leer ni escribir por muchos lento notabilísimo. El e tilo de Prescott está lle- años en ámbas ocasiones. ~F'ué durante uno de no de colorido i se distingue por una verdadera estos períodos que recibí de Madrid los materia­elegancia i un lenguaje umatnente correcto. Es- les para la ''Histo~ia cle Fernando e Isabel," i en te escritor, dotado de una naturaleza sensible i mi triste condicion, con los tesoros trasatlánticos ardorosa, se int e resa vivatnente en los aconteci- de que estaba rodeado, v.arecia un s e r agoviado mientos que cu e nta, i les da cierto carácter no- por el hambre en medio de la abundancia. I en vele~co que atrae i conrnueve profundamente. este estado reso]~í, en cuanto n1e fuera posible, Dicha historia se publicó en 1838 i obtuvo el suplir la vista con el o ido. Consegu i un secreta­éxito ntas brillante en los Estados Unidos, ha- rio para que me leye ra varias autoridades; i en hiendo sido ademas sitnultáneamente traducida poco tiempo me ll e gué a familiarizar tanto con ,el al español, al frances, al italiano i al aleman. sonido de las lenguas estranj e ras (a algunas de Animado por los elojio~ merecidos a su prime- las cuales me habia préviaanente acostumbrado ra obra, continuó sus trabajos con mas Pnerjía i durante mi residencia en el estranjero) que p,odia 1nas ánimo que nunca ; i publicó en J 843 la comprender su lectura sin mucha dificultad. A Historia de la conquista de Jllléj ico, i en 1847, Ja de ) medida que el secretario leia, yo dictaba copiosas la Conquista d el Perú. ,.rodas estas nroduccion~s > notas ; i cuando babia amontonado considerable confiranaron el alto renon1bre que Prescott se ha- número de ellas, me las hacia Jeer repetidas ve­bia ganado. El infatigable escritor trabajaba en una ces, hasta que quedaba suficientemente enterado historia de ~""'elipe 11 cuando la Jnuerte lo sorpren- para el objeto de Ja composicion. Estas mismas dió en medio de sus ocupaciones científicas. Ya notas me suministraban un medio fácil de tefe-se habian ¡.>ub1icado tres volútnenes de esta obra. rencia para sostener el testo. ' V No sol o las l e tras en los ~~stados Unidos han "Otra dificultad me ocurria todavía en el tra- • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. bajo tnecánico de scribir, i que yo creí , >ria una prueba 1nui fu 'rte para el ojo. •Á ·to fué allnuado por tn dio d una caja d e, cribir,.. tnejant a )as qu han sido u ada, por los ci O"O , ·on la cual comunica~a mis ye.n ami nt? al Pap •1 sin la ayu­da de Ja YJ .. ta, "ll'\'1 nuoru 1gunln1entc bien en la oscuridad que n Ja luz. Los caract res a í for­maJo · se a etn jn ban a los j rogl íficos ; p )ro tni secretario llegó a auquirir mucha práctica en de - cifrarlos, i una hermosa copia de llo -con una liberal licencia para los rrorcs ine\·itables- el'a tran. crita para el uso d J impresor. II d scrito 1 procedimiento con mas rninuciosidad, por Ja curio­sidad que repetidas vece e ha tnanife -- tado sobr !TI¡ modus o¡)erandi, cunndo he carecido de la vi~tn, 1 porque ,¡ conocitniento de sto pu 'de ervir' a otro en iguale circun tancias. "Aunque rne animaba n1ucho el s nsible pro­greso de mi obra, tenia que ir nec ll~arian1 nte !llui de~ p.aci~. Pero con l tiempo disminuyó la lnflamacJon, l la fuerza uel ojo aUOlentaba tnas j ~as. Al fin se re "tableció de tal man ra, que po­dJa leer durante muchas horas del di a, a u nr¡ue mis trabajos tcnian que tertninar necesariarnente al entrar la noche. pesar de esto, no podía pasar­me sin el servicio ue un secretario, o de la caja de escribir; porque, aunque contrario a la espe- · riencia, obsP.rvé que el e cribit· es un trabajo rnas severo que el leer para el oj~>,- observacion, sin­etnbargo, que no es aplicable a la lectura de manuscritos. Pudien<.lo, de esta manera, revi­sar mis composiciones cuidallosaanentc, hice im­prirnir una copia de la ''llistoría de Fernando e Jsabel," bajo n1i propia ingpeccion, ántes de en­viarla a la prensa para su publicacion. 1'al como lo he descrito, era el estado ue mi salu, i se n1e haga en cierto modo necesaJJio. "Esto espuesto, el lector que sienta alguna euriosidad sobre este asunto, comprenderá fácil­mente la estension de mis embarazos en mis ocu­paciones históricas. Que ellas no han tenido mu­cha luz será Tealmente admitido, si se considera que no he hecho sino un Jirnitado uso de mi ojo, • e_n su m jor , tado, i que una gran parte de ste t1er?po l.1c •stado corr1pletaan ,)nt ~ pa·ivauo d 1 uso d_~ el. Jn ·•nbargo de las dificultades que he te­ntd? _que ~J!Pnccr, e toi cunt ·nto, porque ~Jias son tn u 1 J n fe no r ll s a J as q u se J p res t : n tan a un h o m .. bre c~mpl_ tamente ci,)go. 1 osé qu· <:~ i:-tta nin­gun hJstorn1dor que haya nlcanzado ), gloria de haber sup rado .)slos ob tácalo~ sino el autor de ''L . d ' a conqu1 ta e lnglatcrra por Jos normandos '' . ' qu1 n, para usar de su propio conrnovedor i bello lenguaje, "se ha hecho él 1nisrno el a1nigo <.1~ la O"'curid?d ;" _i qui lln_a un.a profunda filo "olía, que no requ•ere sano luz Jnt r1or, une un vasto talento debido a sus invc ticracione~ sten as i variadas: que de m a ndn de parte <.l l que 'studia una se\'C- 1. . ,, ra ap 1cacton. Vna mirada i un beso. (l)el aleman.) o tne qúi 're , cara prenda, I e o m ~ d á po e o a fa n ; Pues con oJo una rniradn Feliz soi otno un sultan. l\'Ie odia · ! tu rosado. boca Claramente tne Jo habló; 1\'Ja qué in1porta? Je dí un beso, I con uno tengo )"O f llEINE. Jll mundo. {Del alcman . ) ¡Estúpido es el Jnundo, el mundo es ciego 1 cada dia mas ! Dice de tí, mi encanto que no hai fuego En tu pecho, ni arnor, ni habrá jamas! Ah! si pecara el mundo por lo sabio. A tí cuanto loor! Pero e) rnundo no sabe que tu labio Un mundo encierra de pasion i amor. HEINE. • Vn recuerdo del finado doctor Melendro. E~tábatnos una tarde sentados con el doctor l\1elcndlio sobre la tupitla gran1a de Jos ejidos de lbagué: la estu p nda rnontañ( del Quindío que sirve como de solio a la ciudad, q ucdaba a nues­tra e pa1da ; e a montaña de cuyos riscos, sorn­bras i torrentes se despide el viajero en el puente del Contbeirna para ver de nuevo bellas facciones, que protneten sociedad i hospitalidad, sobreto­do. Veíamos desde nuestro mullidq sofá de gra­mas las cuchilla de las haciendas de F"ute i Cin­cha, que lirnitan, obre la hondura del '~l'equenda­nla, la gran tnesa de J3ogotá. ros habíamos que­dado callados con el codo clavado en el suelo, i los ojos fijos sobre aquel punto, cotno dos aves que uespues de remontadas en largo vuelo e hubie­sen acordado entrámbas de su nido abandonado en la cúspide de e~as rnismas rocas. -¿Ve usted, Eujenio, me dijo el doctor Me­lendro, cuánta soledad: i cuánta tierra incu Ita, en esa estension de treinta leguas que divisatn·os desde aquí, del pié del Quinc.Jío, hasta esos muros de roca, cuyas faces blanquean ahora, tocadas con Jos últirnos rayos del sol? .~Vreo, le contesté al doctor, sin quitar los ojos de la peña. .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 144 BIBLIO'l'ECA bE E ORIT AS. Si en la Europa fuera, continuó el doctor ~ elevarnos la repentina vision de estos paraisos en 1vl e lendro, estarían1os viendo el humo denso de miniatura ci e n c1 u da de ", cuando tn é no , ocupada por dos ~ Cuando entrában1os a la ciudad con mi malo-millones de habitant e s productores i lab o riosos . grado an1igo daban la oracion las campanas, al eguramente. n1isnlo tiempo que las mirlas anunciaban con sus -1 sin esperanzas que e to sea mas.... gorj eos .. u retirada a la nocturna n1an ion. El si· -Por qué, ~Iar1ano? le pregunté yo entónces, l e n e· o de las calles i las sombras de la tnontaña fijando mis ojos en~ u mPlancólico ro~tro. daban una doble tintura de tnelancolía ; pero al -Porque los pobladores i Jos capitales huyen abrir"' e. una puerta un cuadro diverso vino a t.lisi-de las revoluciones. par la 1Jea del estupor. ¡Una bella tnatrona ro- -Pero nuestras revoluciones van cahnando le , Jeada de preciosos querubine"'! ¡ El cuadro de la repuse. ' feliciJad conyugal!........ 1ariano agazajaba, -Es usted un niño viejo, me dijo entónces con Isabel s~nreia, los chiquillos se interrumpian, i la sonrisa de la piedad, i no ve usted el jérmen de yo ad~Jraba. . nuestras revoluciones. La alternabilidad es el cá- HoJ cubre la tu m~~ los resto~ del amago~ del non de nue tras instituciones, i por qué sé yo qué espos?,. del padre, mie~~ras ~a VIuda p~~feccJona fatalidad, cada ministerio tiene al frente una opo- ·u mJslon sobre los. htjos tJernos; rnientras l.os sicion que, cotno los zapadore , trabaja por subir tnayores, con la VIrtudes .de .s.u padre, emple­a las alrnenas del poder, abriéndose la brecha con z~n una carrera honrosa; l mientras. un desgra­el pico i con la mina, i no poniendo en uso los re- Ciado eleva s~s recuerdos a la tnemor1a de su 1 a-sortes de la conviccion. n1entable arn1go. -Pero la civilizacion, le contesté yo, es el re- Bogotá, marzo 19 de 1859. EuJENlO DfAz. 1nedio para estcl mal; la ilustracion. :EJpígrama. Pesada será Juliana Para bailar ¡ i tan bella ! N o, en verdad : baila con ella · 1 verás qu _ es mui liviana. -La civilizaciou? •••• Puede contarse con ella con revoluciones de cada cuatro o seis años ? ••• Yo sí veo deseos de ilustracion en la juventud, pero no hai uso para las ciencias entre nosotros. Se van a Bogotá nuestros jóvenes de los cantones o de las parroquias, i aun cuantlo no se lleguen a colocar allí c..Jebidam~nte, ellos no querrian volver Anécdotas. L. B. a las labores tle. us padres. l qué colocacion hai · donde no se trabajan las rninas, donde no hai obras Hace poco venia de Ambalen1a un tratante que de injeniatura, donde no hai casas fuertes ue co- babia tenido en sus negocios n•uchas de aquellas mercio? La política será lo único que los absor- alternativas que llaman quiebras. Acababa de salir ve, ¡como no hai destinos para todos, hai que de uno de esos lugares en que se detiene el ca­foranarlos, hai que conquistarlos ¡ i he aquí la re- nlinante a conler 0 a pasar Ja noche, i que no volucion ! Por otra parte Ja instruccion popular, sabemos si llamar ventas, posadas o fondas. No que suaviza l&s ma as, i las advierte de sus dere- debió de q~edar mui co~ltent? nuest~o tratan~e chos i deberes, es de _Jo .9ue ménos se tr~ta, como con la comtdi~ del~ hospeden a (llamemosla asi ~ todo el tnundo lo esta v1endo en estos dtas.... . puesto que a dJ~Jendo a .un sa~aner? que ma,r El d 1\1 1 d h b . d d 1 h 'b· d . chaba para Bogota en la m1sma d1recc1on que el, o~tor. e en . ro a 1a a o en 7 a 1to e lo siguiente: las tneditacJones trJ"'" tes, pero no deJaba de ser y , , t b 1 , ·· · · d . . o no se como son es os sa aneros . )OJICO por e~o ; conocJa la soc1e ad con1o ta1nb1en p , - ~ 1 h b · 1 d r. • l 1 · or que, senor . a onl re a1~ a o ; era tranco 1 ea con sus amt · p 1 d 1 f d t gos, como fiel a todos sus deberes. A pelo, en d orq u el nbo sa en te a ru m a, cuan ° en o-cuanto a sus pensamientos, a Jos que tuvieron la as pa~ es~ uen gus 0 _progresa.· • • dicha de tratarlo. Era liberal por jenio i por he- 1 ' senor. rencia. . Pero ellos no. Ob~érvelo usted i Y~rá : la e d ) l d l\ . .r 1 d ( m1sn1a tnazamorra, las mJsnlas papas cocadas, la ua~ o nos evantamos co~ e octor J.v.1e en ro ~ nlisrna chicha· i ordos ue se ra·an. de la tierna gl'arna, proseguimos nue tro paseo . . ' g ~ 1 por el carnpo. Ya no bañaban los rayos Jel sol Se 1 aJan, pero no qutebran, contestó el saba-las lintlas estancitas que circundan la ciudad cle nero con una caltna verdaderau1ente filosófica. !bagué, de las cuales cada una es un encanto en * * * el ratno de paisaje . La ana . d~ cllns se <.livisan Compró un bogotano ( que, como todos sabeñ, a un solo gol pe de \'Í , ta estnaltando la vel'de pra- no entiende el 1nanejar bien los cabalJos) un fa­dera, corno los grupos de flore· de los jardines a 1noso ruc:io-n1oro a un campesino. Este, que'sí la ingl ·· s~. Un cuadro de cercad ~ paJo~, uno .. á1·- entiende 1nucho de eso, ]e dijo: b ol es 1 una Ce sita bl anq Je au a , d A eu)ro~ alar '") s se l\1óntelo u "' ted. 1 va u ta un grupo de rruadual, que deja doblegar N o, me basta con lo que lo he visto andar JlO I' lo aires sus cañ.l de veinticinco varas de con usted; me parece magnífico. altura, reve .. ti das de m e nudo follaje; esta es la Dos o tres di as des pues, dice el bogotano al pintoresca ntan:sic,n del vac1uero ibaguereño, i de- can1pe ino: bajo de esta son1nra ,·oluptuosa e crian esas blan- El cabf\llo no tiene el paso tan largo ni tan cas estancier a,, robu tas, inocentes i afables, que sentado como el dia que se lo compré. el viaJero está es puesto a saludar como se sal u da- E~o es, le contestó el sabanero, porque yo ria a las ninfas que guardaban los bosques sagra- ~ no vendí a usted mis pierna.,, sino únicamente dos de las divinidades druidas, pues a tanto puede n1i caballo . • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 55

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones