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Cuarteto Simply

Por: | Fecha: 2023

«El Cuarteto Simply no toca ‘delante de’, sino, explícitamente, ‘para’ su público, lo que hace que todos se sientan interpelados». Estas palabras, utilizadas por el ‘Süddeutsche Zeitung’ en junio de 2022, describen acertadamente una de las muchas facetas del Cuarteto Simply, que lo convierten en un cuarteto excepcional. «De la filosofía china procede la idea de un gran todo en el que los opuestos dependen los unos de los otros y al mismo tiempo se complementan. Partiendo de esta idea, combinamos complejidad y simplicidad. Somos cuatro individuos diferentes, pero juntos damos forma al cuarteto de cuerda; a la música de cámara, un género de la realeza». El Cuarteto Simply busca continuamente una comprensión profunda del lenguaje inherente a la música: desde las primeras obras clásicas hasta la literatura moderna para cuarteto de cuerda. Los integrantes ponen gran énfasis en combinar las tres culturas en las que se inspiran —china, austriaca y noruega—, para desarrollar un lenguaje musical propio; mediante la exploración de obras de cada una de sus culturas, profundizan en su conocimiento de mundos sonoros diferentes. Fundado originalmente en Shanghai bajo los auspicios de Jensen Horn- Sin Lam, el cuarteto se trasladó a Viena para explorar intensamente la esencia y los orígenes de la interpretación en cuarteto. El conjunto estudia con Johannes Meissl en el Instituto Joseph Haydn de la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena. Además, ha logrado enriquecer su trayectoria con valiosas experiencias que nacen de sus años en la Academia Europea de Música de Cámara y se ha visto influenciado por la clase de Günter Pichler en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, en la que participó en 2020 y 2021. El cuarteto ya ha sido galardonado con cuatro primeros puestos en renombrados concursos de música de cámara: el Concurso Internacional Carl Nielsen, de Copenhague; el Quatuor á Bordeaux, en 2019; el concurso Franz Schubert y la música de la modernidad, de Graz, en 2018, y el Concurso Internacional de Música de Cámara Joseph Haydn, en Viena, en 2017. En la Konzerthaus de Viena, el Cuarteto Simply formó parte del programa de Grandes Talentos (2020-2022), y en la temporada 2021/2022 fue uno de los conjuntos seleccionados de la serie ECHO Rising Stars, con estrenos en la sala de conciertos del BOZAR en Bruselas, el Concertgebouw de Ámsterdam, el Palau de la Música Catalana y la Elbphilharmonie de Hamburgo, y con las orquestas filarmónicas de Luxemburgo y París. Danfeng Shen toca un violín de Giovanni Battista Guadagnini de 1753, que está a su disposición gracias a un generoso préstamo de Merito String Instruments Trust GmbH. Antonia Rankersberger toca un violín de Camillo Camilli de 1736 (Mantua), puesto a su disposición por el Banco Nacional de Austria.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías

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Cuarteto Simply

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Imagen de apoyo de  Programa de mano - Quinteto Talim, música tradicional india (Estados Unidos)

Programa de mano - Quinteto Talim, música tradicional india (Estados Unidos)

Por: | Fecha: 08/06/2023

Viernes 2 de junio de 2023 · 6:00 p.m. Quibdó, Auditorio del Banco de la República Domingo 4 de junio de 2023 · 11:00 a.m. Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Martes 6 de junio de 2023 · 7:00 p.m. Buenaventura, Auditorio del Banco de la República Foto: Edward Rossel · PULEPS: NHD767, UDP492, PTA412 Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República 2023 SERIE PROFESIONAL QUINTETO TALIM (Estados Unidos) música tradicional india SÍGANOS EN Conozca más acerca de la labor musical del Banco de la República Conozca la programación musical en Información acerca de boletería Prepare su visita a la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Noticias, artículos, columnas y reseñas Sala de Conciertos Luis Ángel Arango @Banrepcultural Banrepcultural Banrepcultural SUBGERENTE CULTURAL Ángela María Pérez Mejía EQUIPO ADMINISTRATIVO Y DE PRODUCCIÓN SECCIÓN DE MÚSICA Sara Beatriz Álvarez Programación Catalina Gómez Valencia Procesos académicos y producción general Daniela Peña Jaramillo Procesos editoriales Ana Beatriz Sayago Díaz Producción técnica y logística Sala de Conciertos Jeimmy Guaqueta Calderón Producción y logística María Angélica Múnera Gestión derechos de autor y producción Gerardo Rodríguez y Felix Carrillo Romero Procesos administrativos Juanita Lascarro (Colombia), soprano • F0to: Diana Karch 1 ACERCA DEL ENSAMBLE Quinteto Talim, música tradicional india Arjun Verma, sitar; Manik Kha, sarod; Raaginder, violín; William Rossel y Nilan Chaudhuri, tabla. El Quinteto Talim reúne a un vibrante grupo de solistas clásicos indios con un sonido amplio, diverso y poderoso. La paleta tímbrica colorida del sitar, el sarod y el violín, rodeada por los ritmos melódicos de la tabla, está arraigada en la tradición de la música clásica hindustani que cada músico heredó a través de linajes antiguos. La palabra talim se traduce como ‘entrenamiento’ o ‘educación’, transmitida de un Gurú a su discípulo. La expresión pura de esta transmisión es el estándar que cada uno de los artistas en este conjunto se esfuerza por lograr. Juntos, representan más de un siglo de talim. Si bien la tradición de la música india es esencialmente improvisada, debido a que los integrantes del ensamble han colaborado juntos durante más de una década, han desarrollado un sonido cohesivo y unificado, aunque dejando espacio para que cada voz brille individualmente. Herederos de algunos de los músicos indios más célebres del siglo xx (Ustad Ali Akbar Khan, Pandit Swapan Chaudhuri, Sisirkana Dhar Chowdhury), estos artistas comparten sus tradiciones con el mundo moderno con integridad e ingenio. El resultado es una meditación, poderosa y emocional, sobre la música misma, evocando, en igual medida, las sensaciones de paz y de euforia. 2 ENUNCIADO Los raagas que se presentarán esta noche serán anunciados por los artistas durante el concierto. La música clásica del norte de la India tiene un gran repertorio de cientos de estructuras melódicas tradicionales (raagas), que fueron creados por varios maestros musicales a lo largo de varios siglos de desarrollo musical en la India, y cada uno expresa una colección particular de emociones. Cada raaga también está destinado a ser tocado en un momento específico del día o estación (amanecer, media mañana, tarde, anochecer, medianoche, primavera, otoño, temporada de monzones, etc.), y transmiten la esencia de ese momento de día o temporada. Algunos raagas tienen más de un milenio de antigüedad, mientras que otros se compusieron en tiempos modernos. Algunos son muy ligeros, caprichosos y románticos, mientras que otros son extremadamente inquietantes, melancólicos o contemplativos. William Rossel 3 NOTAS AL PROGRAMA Por Alexander Klein La música milenaria de India En el mundo occidental solemos pensar la música como un conjunto de sonidos que se memorizan, se plasman sobre un papel o un disco y se patentan a la manera de cualquier mercancía, objeto o invención de uso industrial. No es casualidad, por ejemplo, que el término de ‘derechos de autor’ sea muy familiar para todos, pues su existencia es un recordatorio de que en occidente la música, e incluso casi cualquier combinación de sonidos, puede ser apropiada por quien la crea y eventualmente explotada con fines comerciales. En este contexto, sin embargo, es fácil olvidar que todavía hoy, en el siglo xxi, existen culturas que perciben la música y el arte, no tanto como una mercancía que se patenta y explota, sino como un patrimonio público, cuyo propietario no es ningún individuo, es toda la humanidad, desde quienes la escuchan y bailan, hasta quienes la interpretan y componen. Una de estas culturas, en efecto, es la india, cuya música tradicional o clásica, está basada en una serie de patrones rítmicos y melódicos (tanto antiguos como nuevos) sobre los cuales se improvisa. Por esta razón, ningún concierto de música india es igual a otro, por lo cual cada experiencia es única y varía según una serie de factores; entre ellos figuran la hora del día, la estación del año y ‘el estado de ánimo’ (Quinteto Talim, 2023) en que se encuentran los músicos. Puede decirse, entonces, que uno de los propósitos principales de la música tradicional india es capturar y transmitir la esencia de un momento específico e irrepetible a la manera de una fotografía que congela un segundo que fue y nunca volverá a ser. Ahora bien, es importante aclarar que incluso en la improvisación musical —tanto occidental como oriental— hay reglas a seguir, las cuales más que condicionar al músico lo guían, y no solo dentro del contexto de su oficio, sino dentro de las cosmologías y los sistemas de valores y creencias de su sociedad. Para dar un ejemplo, en occidente tenemos una concepción lineal del tiempo (pasado – presente – futuro), que se ve reflejada en nuestras músicas, cuya mayoría se interpreta y se compone siguiendo esa misma estructura lineal (principio – desarrollo – final). En la India, no obstante, 4 al igual que en muchos países de Asia, la concepción del tiempo según las creencias milenarias no es lineal sino cíclica: el final siempre empata con el principio —un reflejo de los ciclos de la naturaleza y de la vida humana, cuyo símbolo no es una línea sino una rueda, la cual adorna la bandera de la India y se conoce como Ashoka Chakra—. En términos musicales, esta concepción cíclica de la vida se refleja en piezas instrumentales y vocales que no tienen un principio o un fin claramente demarcados, a lo cual se suman estructuras rítmicas predeterminadas que se repiten a veces de manera casi indefinida. Por este motivo, uno de los primeros pasos para comprender mejor la música india es empezar por su estructura rítmica, la cual se explicará a continuación, a partir de sus rasgos y términos más importantes. El ritmo (taala, tihai) Según la tradición musical india, hay dos maneras principales de pensar el ritmo de una pieza: ritmo libre (sin pulso definido) y ritmo métrico (con pulso definido). En terminología india, el primero recibe el nombre de anibaddh, mientras que el segundo se denomina nibaddh. Puestos juntos, ambos términos traducen «desenlazados-enlazados» (Ruckert, 2004, p. 40), entendiéndose lo enlazado o métrico como un ritmo que puede dividirse en pulsos o patrones exactos que se repiten, a la manera de un latido de corazón constante, sin variación significativa. Y si bien el ritmo libre o desenlazado parece no tener patrón alguno, es importante anotar que todos los ritmos de la música tradicional india provienen de patrones de habla, lo cual es lógico si recordamos que el instrumento musical más antiguo del mundo es la voz, y como tal, muchas músicas antiguas no son más que extensiones de poemas, oraciones y diálogos. De esta manera, los patrones rítmicos de la India, sean libres (desenlazados) o métricos (enlazados), provienen todos del habla, algunos largos que surgieron de sílabas o palabras largas, y otros cortos que provinieron de sílabas o palabras cortas. No sorprende, por lo tanto, que la música tradicional de la India sea percibida como un diálogo espontáneo que se improvisa en vivo y en directo, como es el caso del concierto de hoy, y no como una combinación de sonidos prefabricados. En este diálogo, también es importante notar que los músicos utilizan ciertas estructuras rítmicas básicas para guiarse, las cuales pueden considerarse como un molde sobre el cual se improvisa. Estas estructuras reciben el nombre de taalas (Quinteto Talim, 2023) o tālas (Ruckert, 2004, p. 42), y no son más que ciclos rítmicos que se repiten una y otra vez. El taala más común es un 5 ciclo de dieciséis tiempos que se divide en cuatro, las primeras dos secciones y la cuarta identificadas por un aplauso a su principio, y la tercera identificada por un signo, que antiguamente era la agitación de una mano. Por lo tanto, en términos visuales este taala se vería así (Ruckert, 2004, p. 42): Aplauso Aplauso Agitación Aplauso 1 2 3 4 | 5 6 7 8 | 9 10 11 12 | 13 14 15 16 Al lado de las taalas, o más bien sobre ellas, también se escuchan cortos motivos rítmicos que reciben varios nombres, entendiéndose el motivo como un patrón corto de golpes o alturas (notas) que se repite. Uno de los motivos más comunes es el tihai, el cual puede describirse como «una frase final repetida tres veces, en la que la última nota de la última frase golpea el primer golpe del ciclo rítmico, formando una especie de signo de exclamación musical» (Quinteto Talim, 2023). Hay que enfatizar, en últimas, en que todos estos patrones musicales son derivados del habla y por eso suelen explicarse como tales. Ahora se abordará otro de sus componentes esenciales: la melodía. La melodía (raaga) Al igual que los patrones rítmicos, las melodías tradicionales de la música india también provienen de patrones del habla, algunas compuestas hace más de mil años y otras compuestas en la actualidad. En el vocablo indio, estas melodías son conocidas con el nombre de raaga, término que data por lo menos desde el siglo x (Malm, 1985, p. 109). Aquí hay que notar, sin embargo, que el raaga no es entendido en la India como en occidente entendemos las melodías, pues más que una melodía, el raaga es una serie de notas predeterminadas que se asemejan a lo que conocemos como una escala. Y cada raaga, además, contiene adornos o figuras melódicas predeterminadas que funcionan, similar al ritmo de las taalas, como una estructura sobre la cual se improvisa y se dialoga. Como dato relevante, también hay que mencionar que cada raaga posee un sistema de afinación distinto al de occidente (el intérprete muchas veces decide la afinación que quiere darle a una nota) (Malm, 1985, p. 111) y, además, está diseñada para interpretarse en un momento específico del día (amanecer, mañana, mediodía, tarde, noche, medianoche), al igual que en un momento específico del año (primavera, verano, otoño e invierno). Al unirse con las estructuras rítmicas de las taalas, cada raaga se convierte en lo que occidente conocemos como un movimiento o una pieza que forma parte de un conjunto, entendiendo que cada conjunto debe dividirse precisamente en piezas o movimientos contrastantes. De este modo, existen nombres para 6 determinar cada pieza o movimiento, junto con sus rasgos estilísticos, algunos de los cuales son estos: Alaap: solo melódico sin ninguna métrica rítmica fija (ritmo libre o desenlazado). Gat: tema y variaciones en un ciclo rítmico, acompañado con tambor de tabla. Jhala: final rápido y rítmico. Jor: solo melódico con métrica simple (ritmo métrico o enlazado). Sath Sangat: improvisación melódica y de percusión simultánea. Sawal-Jawab: diálogo musical, en pregunta y respuesta, con ideas rítmicas cada vez más cortas (Malm, 1985, p. 111). Con estas piezas previamente memorizadas (en su estructura básica, dado que cada una permite amplias improvisaciones), se puede crear una obra completa de música dividida en varios movimientos contrastantes cuya duración puede equivaler a la de una sinfonía (media hora hasta varias horas), pero el orden de las secciones o movimientos es acordado por los músicos sobre el escenario, según las condiciones emocionales y temporales anteriormente mencionadas. En suma, puede decirse que el género occidental que más se asemeja a la música tradicional india es el jazz, dado que su esencia consiste en promover la improvisación dentro de ritmos y melodías previamente establecidas. Consideraciones finales Vale la pena resaltar que un músico entrenado para interpretar música tradicional india solo es considerado profesional si ya conoce a profundidad por lo menos sesenta raagas y un número similar o mayor de taalas (Malm, 1985, p. 114). Este conocimiento, a diferencia de la música occidental, no sólo implica memorizar las notas y los esquemas rítmicos predeterminados de cada raaga y taala, sino saber también la mayor cantidad de posibilidades musicales que cada estructura y cada serie melódica ofrece, pues solo así se puede elaborar una improvisación que merezca el respeto y la admiración de los públicos que conocen la tradición india. En este sentido, puede decirse que el intérprete de música tradicional india es tanto un reproductor fiel de ideas ya establecidas (como es entendido el intérprete en occidente), como un compositor que crea sus ideas y las difunde en tiempo real, a la manera de un diálogo espontáneo y elocuente, cuya única guía es un conocimiento 7 profundo de la gramática y el vocabulario. Más allá de esta destreza, también hay que hacer énfasis en la conexión inseparable que hay entre la música india y el sistema de creencias religiosas que carga consigo, hasta el punto de que algunos de sus compositores más renombrados han sido santificados1. Aunque personas no religiosas podrían considerar este gesto como extremo, es preciso recordar que la música, tanto en occidente como en oriente, surgió muchas veces como un lenguaje divino, capaz de comunicar al ser humano con sus dioses para un sinfín de objetivos. Y, si bien esta idea, para los escépticos, también puede sonar absurda, no hay duda de que la música tiene un poder, que incluso hoy podemos considerar como divino o casi divino, de conectarnos con nuestros antepasados, de unirnos con nuestros antagonistas, de sensibilizarnos (así sea por unos minutos) y de hacer llevadera una vida que para la gran mayoría de habitantes de esta tierra no es fácil. Con tales cualidades, puede decirse que casi toda música es esencialmente religiosa, entendida la religión como un ideal superior al que todavía aspiramos como especie. REFERENCIAS Malm, W. P. (1985). Culturas musicales del Pacífico, el Cercano Oriente y Asia. Madrid: Alianza Editorial S. A. Quinteto Talim. (2023). Conversación sobre las características de la música india. [Correo electrónico]. Ruckert, G. E. (2004). Music in North India. New York: Oxford. Alexander Klein. Es compositor y profesor de la Universidad de los Andes. Sus obras han sido ejecutadas en varios escenarios internacionales, entre ellos la Royal Academy of Music de Londres. Como musicólogo, Klein es autor compilador de las Obras completas de Oreste Sindici (Uniandes, 2017) y autor de El sastre de dos mundos (Uniandes, 2022), la primera historia comparativa de la ópera en América. 1 Tal es el caso de Tyagaraja (1767–1847) y dos de sus colegas, quienes son considerados santos y miembros de una trinidad. Véase: Malm, W. P. (1985). Culturas musicales del Pacífico, el Cercano Oriente y Asia. Madrid: Alianza Editorial S. A., p. 120. 8 Foto: Chelo Camacho Celebración 100 años del Banco de la República Bogotá Chamber Orchestra (Colombia) cuarteto de cuerdas Miércoles 19 de julio de 2023 Quibdó, Auditorio del Banco de la República 6:00 p.m. PULEP: KLZ102 9 Foto: Javier Gustavo Arce Ortiz Foto: Javier Egas Otero Concierto de Juan Manuel Molano (Colombia) guitarra Viernes 18 de agosto de 2023 Buenaventura, Auditorio del Banco de la República 7:00 p.m. PULEP: HWQ985 Juan Manuel Molano también se presentará en Quibdó el 25 de agosto de 2023. Concierto de Óscar Acevedo trío (Colombia) jazz Domingo 13 de agosto de 2023 Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango PULEP: YCJ573 10 Piraí Vaca • Foto: Limbergh Ibáñez TEMPORADA NACIONAL DE CONCIERTOS Banco de la República 2023 Consulte toda la programación en www.banrepcultural.org/actividad-musical Compre sus boletas en línea
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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Programa de mano - Quinteto Talim, música tradicional india (Estados Unidos)

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Quinteto Talim

Por: | Fecha: 2023

El Quinteto Talim reúne a un vibrante grupo de solistas clásicos indios con un sonido amplio, diverso y poderoso. La paleta tímbrica colorida del ‘sitar’, el ‘sarod’ y el violín, rodeada por los ritmos melódicos de la tabla, está arraigada en la tradición de la música clásica hindustani que cada músico heredó a través de linajes antiguos. La palabra ‘talim’ se traduce como ‘entrenamiento’ o ‘educación’, transmitida de un Gurú a su discípulo. La expresión pura de esta transmisión es el estándar que cada uno de los artistas en este conjunto se esfuerza por lograr. Juntos, representan más de un siglo de ‘talim’. Si bien la tradición de la música india es esencialmente improvisada, debido a que los integrantes del ensamble han colaborado juntos durante más de una década, han desarrollado un sonido cohesivo y unificado, aunque dejando espacio para que cada voz brille individualmente. Herederos de algunos de los músicos indios más célebres del siglo xx (Ustad Ali Akbar Khan, Pandit Swapan Chaudhuri, Sisirkana Dhar Chowdhury), estos artistas comparten sus tradiciones con el mundo moderno con integridad e ingenio. El resultado es una meditación, poderosa y emocional, sobre la música misma, evocando, en igual medida, las sensaciones de paz y de euforia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías

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Quinteto Talim

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Programa de mano - Quinteto Vástago, quinteto de maderas (Colombia)

Por: | Fecha: 08/06/2023

Jueves 1 de junio de 2023 · 6:30 p.m. Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Foto: Laura Daniela Muñoz González · PULEP: INW878 Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República 2023 SERIE DE LOS JÓVENES INTÉRPRETES QUINTETO VÁSTAGO (Colombia) quinteto de maderas Demostración de música india con el Quinteto Talim Lunes 5 de junio de 2023 Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango 9:00 a.m. Quinteto Talim (Estados Unidos), música tradicional india · Foto: Edward Rossel SÍGANOS EN Conozca más acerca de la labor musical del Banco de la República Conozca la programación musical en Información acerca de boletería Prepare su visita a la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Noticias, artículos, columnas y reseñas Banrepcultural @Banrepcultural Banrepcultural Banrepcultural SUBGERENTE CULTURAL Ángela María Pérez Mejía EQUIPO ADMINISTRATIVO Y DE PRODUCCIÓN SECCIÓN DE MÚSICA Sara Beatriz Álvarez Programación Catalina Gómez Valencia Procesos académicos y producción general Daniela Peña Jaramillo Procesos editoriales Ana Beatriz Sayago Díaz Producción técnica y logística Sala de Conciertos Jeimmy Guaqueta Calderón Producción y logística María Angélica Múnera Gestión derechos de autor y producción Gerardo Rodríguez y Felix Carrillo Romero Procesos administrativos 1 ACERCA DEL ENSAMBLE Quinteto Vástago, quinteto de maderas Luis Fernando Cardona, flauta; Óscar Moreno, clarinete; Emily Valderrama, fagot; Fernando Ortega, corno francés; Valentina López, saxofón soprano. Ensamble de instrumentos de vientos conformado en 2021 por integrantes y exintegrantes de la Banda Municipal de Manizales que buscan generar espacios de interacción musical diferentes al estilo habitual de los movimientos de música de cámara. Con su formato poco convencional, que integra al saxofón soprano, esta agrupación cuenta con una sonoridad particular y una propuesta vanguardista. El quinteto ha tenido gran acogida en la escena musical nacional. Fueron ganadores en la categoría universitaria del Festival de Música de Cámara organizado por Iberacademy en 2021, que se llevó a cabo en El Retiro, Antioquia, y fueron seleccionados para ser parte de la Serie de los Jóvenes Intérpretes en 2023. La agrupación también ha tenido la oportunidad de participar en conciertos realizados en diferentes espacios de Manizales, como el auditorio del Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona y el auditorio de Bellas Artes de la Universidad de Caldas. Conozca más acerca de la agrupación @quintetovastago Quinteto Vastago 2 PROGRAMA Olé guapa (1939) ARIE MAASLAND ‘MALANDO’ (1908-1990) Original para acordeón y ensamble de cuerdas y percusión Reducción para quinteto de maderas de Joachim Schemiher (n. 1934) sobre la versión para orquesta sinfónica del compositor Quinteto de viento No. 1 ‘Serenade’ (1931) Overture Air Jig Interlude Theme and variations Rondino GORDON JACOB (1885-1984) Para quinteto de maderas Suite popular cubana (2007) Homenaje al danzón Son a Gladys Nidia Invitación al bolero Recordando el chachachá FÉLIX DARÍO MORGAN (1966-2016) Para quinteto de maderas INTERMEDIO Despasillo por favor (2006) LUIS CARLOS ‘LUCAS’ SABOYA (n. 1980) Original para tiple Arreglo para quinteto de maderas de Cristian Camilo Galindres (n. 2000) Aires tropicales (2015) Alborada Son Habanera Vals Venezolano Dizzynes Afro Contradanza PAQUITO D’RIVERA (n. 1948) Para quinteto de maderas 3 NOTAS AL PROGRAMA Por Alexander Klein El ritmo en la sangre: introducción a algunos bailes latinoamericanos Suele decirse que los latinoamericanos tenemos el ritmo ‘en la sangre’, expresión que, si bien puede tomarse como una generalización simplista, realmente tiene una gran validez si se asume de una manera más subliminal que literal. Es bien sabido, por ejemplo, que la constitución étnica del latinoamericano promedio es una mezcla europea, africana e indígena, sincretismo que inevitablemente condujo a las sociedades de Latinoamérica a crear géneros musicales que son un reflejo directo de ese diálogo intercultural. En este sentido, bien puede afirmarse que los latinoamericanos sí tenemos el ritmo ‘en la sangre’, no porque sepamos bailar al nacer, sino porque el origen de nuestros ritmos se encuentra en nuestro propio abolengo étnico. En cuanto a los ritmos que conforman el cancionero de América Latina, estos son demasiado numerosos para detallarlos aquí; basta con mencionar, sin embargo, algunos de los que se escucharán en el concierto de hoy, como lo son el tango, el danzón, la habanera, el pasillo y la contradanza. El tango, asociado con el paisaje cultural urbano de Argentina, es quizás el género más sincrético de todos los mencionados, puesto que dentro de su historia se pueden encontrar posibles influencias africanas, indígenas y de varias etnias europeas, entre las cuales figuran algunas de España y de Francia1. A manera de síntesis, puede decirse que el tango tuvo algunos de sus orígenes en los tambos africanos y estos, a su vez, pasaron por un proceso de aculturación que los mezcló con músicas llegadas de Cuba y de Europa, las cuales confluyeron todas en los centros urbanos de Argentina y Uruguay para crear un género que sigue siendo único en el mundo. 1 Aunque la influencia africana en el tango se ha debatido mucho en la actualidad, existe un consenso en que hubo una alta participación de músicos africanos en la popularización del género en Argentina, sin mencionar sus similitudes con la habanera —un género cubano de honda raíz africana—. Véase: Aravena, J. (2003). El tango y la historia de Carlos Gardel, 2ª ed. Santiago de Chile: LOM Ediciones, pp. 25-26. 4 Por su parte, el danzón y la habanera cubana son géneros que a su vez se encuentran en el propio tango, y sus orígenes también se atribuyen a la influencia africana. Dada la localización geográfica de Cuba, cuyas costas sirvieron por siglos como punto conector entre Europa y América, las músicas de la isla son también un compuesto sincrético cuya mezcla exacta es difícil de rastrear, pero en su historia la música francoafricana traída de Haití (antigua colonia francesa) cumple un papel fundamental. Para no adentrarnos en detalles, basta con recordar que en 1804 Haití se convirtió en el segundo país independiente de América, producto de la única revuelta esclava exitosa a nivel nacional en la historia del continente. Dada la estrecha cercanía geográfica entre Haití y Cuba, el éxodo migratorio que produjo la revolución se tradujo en un influjo enorme de cultura haitiana a las costas cubanas, entre cuyos legados figura el ritmo del cinquillo y la importación de la contradanza —género surgido en Inglaterra (de ahí su nombre: country dance), transformado en Francia y re-transformado por los africanos que trabajaban en las plantaciones haitianas—. En cuanto a la habanera y el danzón, es bien sabido que ambos géneros se alimentaron del cinquillo haitiano, esquema rítmico que cada uno utiliza a su manera, pero cuyo origen compartido explica su similitud2. En vista de este entramado cultural que dio origen a los ritmos mencionados, el pasillo colombiano se revela como uno de los ritmos menos sincréticos de América Latina, aunque su origen, en términos étnicos, sea prácticamente el mismo que el de la mayoría de géneros musicales del continente. A manera de repaso, basta con recordar que el pasillo provino del vals austriaco, introducido a tierras colombianas durante las guerras independentistas; de ahí en adelante, sufrió variaciones de corte zambo (y, desde luego, español) que eventualmente aumentaron la velocidad del vals original y desembocaron en el género que es interpretado —más que bailado— el día de hoy. Como dato relevante no sobra mencionar que el pasillo, al igual que varios géneros del folclor colombiano, cayó en un largo olvido a partir del siglo xx, época en que la música comercial de países foráneos sepultó a los géneros colombianos de una manera muy similar a la forma en que las industrias foráneas sepultaron las industrias nacionales. Un recordatorio, a fin de cuentas, de que la música no es un acontecimiento aislado del contexto más amplio que rige nuestras vidas. 2 Sobre la relación entre la música cubana y haitiana, hay varios estudios, pero uno de los más conocidos es el de Alejo Carpentier, La música en Cuba (México D.F.: Fondo de cultura económica, 1946). 5 El programa de hoy Olé guapa (1939) – Arie Maasland ‘Malando’ (1908-1990) Con un título muy sugestivo, esta obra es quizás la más famosa del acordeonista neerlandés Arie Maasland, quien fue una verdadera estrella conocida a nivel mundial bajo su seudónimo de ‘Malando’. Aunque la noción de un neerlandés escribiendo y tocando tango podría sonar sacrílega, lo cierto es que esta composición del acordeonista, una vez llegada a Argentina, se convirtió en un éxito monumental que se cantó y se bailó por varias generaciones, hasta el punto de que todavía hoy resuena en las pistas de tango en Buenos Aires. Es de destacar que esta composición ha sido grabada por más de doscientas orquestas, hito irónico para un tango compuesto en un país a más de doce mil kilómetros de Argentina. Quinteto de vientos No. 1 ‘Serenade’ (1931) – Gordon Jacob (1885–1984) Si bien esta obra no tiene una relación directa con América Latina, su inclusión en el programa se debe a que sus ritmos también son de baile, en este caso bailes de corte inglés, escocés y francés, los cuales, no sobra decir, también influenciaron varios géneros latinoamericanos. Dividida en cinco partes, se pueden advertir bailes que fueron muy populares en la Europa de los siglos xvii y xviii: el aire, la jiga y el rondó francés, que podían estar agrupados en una suite. En cuanto a la obertura y al intermedio, tampoco sobra mencionar que estos dos géneros eran un componente esencial de los eventos de baile de la época. Después de todo, la obertura era necesaria para avisarle a los asistentes que el baile estaba por arrancar, mientras que el intermedio, por obvias razones, era una pieza situada a la mitad del repertorio para permitir a los invitados descansar, tomar un refresco o socializar. Un dato curioso: es de notar que esta obra fue escrita en el siglo xx por un compositor que era gran amante de las formas y los géneros antiguos, por lo cual su estética se nos revela como un híbrido entre los sonidos del pasado y el presente. 6 Suite popular cubana (2007) – Félix Darío Morgan (1966-2016) Acorde con el esquema de la suite barroca (pero ahora adaptado al contexto latinoamericano), esta obra se ha convertido en un clásico de los quintetos de maderas. Dividida en cuatro movimientos, cada uno presenta una muestra de distintos ritmos cubanos: el danzón, el son, el bolero y el chachachá. Su compositor, el matancero Félix Darío Morgan, fue formado en el Instituto Superior de Arte en La Habana y en la desaparecida República Democrática Alemana (Alemania Oriental), tras lo cual se desempeñó como profesor de vientos en la Universidad del Valle, en Cali, desde 2002 hasta su prematura muerte. Que sirva esta ocasión, entonces, para rendir un homenaje no solo a la música cubana, sino a su maestro, quien fue muy apreciado por sus estudiantes en el entorno caleño. Despasillo por favor (2006) – Luis Carlos 'Lucas' Saboya (n. 1980) En el ámbito colombiano, pocos compositores interesados en la riqueza artística del país se han destacado tanto en los formatos de cámara como Lucas Saboya, quien es igualmente conocido por su destreza como intérprete del tiple. Es preciso mencionar que su obra Despasillo por favor forma parte del disco 50 años tocando para ti de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, producción que fue galardonada con el Grammy latino en 2018. En términos musicales, la obra sobresale por su carácter lírico, con fuertes toques de jazz, a la manera de un recuerdo nostálgico de las épocas de Lucho Bermúdez y las grandes bandas de baile. Aires tropicales (2015) – Paquito D’Rivera (n. 1948) En un gesto muy apropiado, la última obra del programa es una síntesis de algunos de los géneros más destacados de la música latinoamericana, cuya riqueza y variedad se ve representada en algunos ritmos ya mencionados —la contradanza, el son, la habanera— y otros poco conocidos en Colombia: el vals venezolano, por citar un ejemplo. Como su nombre lo indica, el origen del género se remonta al siglo xix, época en que el ländler, un popular baile de las zonas rurales de Austria y muy similar a la contradanza, se importó a tierras venezolanas. Una vez popularizado en las fiestas del país vecino, el vals venezolano no solo se convirtió en baile esencial del país, sino que empezó a ser considerado el precursor de otros bailes venezolanos, como lo es el joropo. 7 Otra prueba, entre muchas, de la forma en que la música es capaz de moverse entre fronteras sin causar conflictos y, ante todo, de propiciar intercambios culturales que hoy sobreviven como una hermosa celebración de la diversidad humana. REFERENCIAS Aravena, J. (2003). El tango y la historia de Carlos Gardel, 2ª ed. Santiago de Chile: LOM Ediciones. Carpentier, A. (1946). La música en Cuba. México D.F.: Fondo de Cultura Económica. Alexander Klein. Es compositor y profesor de la Universidad de los Andes. Sus obras han sido ejecutadas en varios escenarios internacionales, entre ellos la Royal Academy of Music de Londres. Como musicólogo, Klein es autor compilador de las Obras completas de Oreste Sindici (Uniandes, 2017) y autor de El sastre de dos mundos (Uniandes, 2022), la primera historia comparativa de la ópera en América. 8 Foto: Chelo Camacho Foto: Javier Gustavo Arce Ortiz Concierto de Santiago Duque (Colombia) piano Jueves 8 de junio de 2023 6:30 p.m. PULEP: OHN446 Concierto de David Pérez (Colombia) trombón Jueves 29 de junio de 2023 6:30 p.m. PULEP: UKR908 9 Foto: Danilo Andrés Rivas Gutiérrez Foto: Enrique Menacho Concierto de Daniel Moreno (Colombia) trompeta Jueves 29 de junio de 2023 Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango PULEP: KRI955 Concierto de Juan David Gómez (Colombia) oboe Jueves 13 de julio de 2023 Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango PULEP: OTM725 10 Quinteto Carion • Foto: Jānis Porietis TEMPORADA NACIONAL DE CONCIERTOS Banco de la República 2023 Consulte toda la programación en www.banrepcultural.org/actividad-musical Compre sus boletas en línea
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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Programa de mano - Quinteto Vástago, quinteto de maderas (Colombia)

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Quinteto Vástago

Por: | Fecha: 2023

Ensamble de instrumentos de vientos conformado en 2021 por integrantes y exintegrantes de la Banda Municipal de Manizales que buscan generar espacios de interacción musical diferentes al estilo habitual de los movimientos de música de cámara. Con su formato poco convencional, que integra al saxofón soprano, esta agrupación cuenta con una sonoridad particular y una propuesta vanguardista. El quinteto ha tenido gran acogida en la escena musical nacional. Fueron ganadores en la categoría universitaria del Festival de Música de Cámara organizado por Iberacademy en 2021, que se llevó a cabo en El Retiro, Antioquia, y fueron seleccionados para ser parte de la Serie de los Jóvenes Intérpretes en 2023. La agrupación también ha tenido la oportunidad de participar en conciertos realizados en diferentes espacios de Manizales, como el auditorio del Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona y el auditorio de Bellas Artes de la Universidad de Caldas.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías

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Quinteto Vástago

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Programa de mano - Hina Maeda, violín (Japón); Michał Francuz, piano (Polonia)

Por: | Fecha: 08/06/2023

Miércoles 3 de mayo de 2023 · 7:30 p.m. Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Jueves 4 de mayo de 2023 · 7:00 p.m. Ibagué, Sala Alberto Castilla del Conservatorio de Música del Tolima Viernes 5 de mayo de 2023 · 7:00 p.m. Girardot, Auditorio del Banco de la República Foto: Leszek Zadoń · PULEPS: LIE740, PXC254, BJA247 Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República 2023 SERIE PROFESIONAL HINA MAEDA (Japón) violín MICHAŁ FRANCUZ (Polonia) piano SÍGANOS EN Conozca más acerca de la labor musical del Banco de la República Conozca la programación musical en Información acerca de boletería Prepare su visita a la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Noticias, artículos, columnas y reseñas Sala de Conciertos Luis Ángel Arango @Banrepcultural Banrepcultural Banrepcultural SUBGERENTE CULTURAL Ángela María Pérez Mejía EQUIPO ADMINISTRATIVO Y DE PRODUCCIÓN SECCIÓN DE MÚSICA Sara García Álvarez Programación Catalina Gómez Valencia Procesos académicos y producción general Daniela Peña Jaramillo Procesos editoriales Ana Beatriz Sayago Díaz Producción técnica y logística Sala de Conciertos Jeimmy Guaqueta Calderón Producción y logística María Angélica Múnera Gestión derechos de autor y producción Gerardo Rodríguez y Felix Carrillo Romero Procesos administrativos Alexander Ullman • Foto: Kaupo Kikkas Taller de interpretación de piano con Alexander Ullman Sábado 27 de abril de 2023 • 2:00 p.m. 1 ACERCA DE LOS INTÉRPRETES Hina Maeda, violín Hina Maeda nació el 12 de agosto de 2002. Se graduó de la Escuela de Música de Tokio y luego comenzó sus estudios en la Escuela Superior de Música. Su palmarés incluye el primer puesto en el Concurso Internacional de Violín Henryk Wieniawski (2022), el primer puesto y Premio del Público en el Concurso de Música de Tokio (2020), el segundo puesto y Premio del Público en el Concurso de Música de Japón (2019), así como el primer puesto, Premio Virtuoso y Premio de Patrocinio en el Concurso de Violín Kloster Schöntal en su grupo etario (2015). Fue denominada Artista Pygmalion Days de CHANEL 2020. Como solista, se ha presentado con la Orquesta Filarmónica de Kansai y la Orquesta Filarmónica de Osaka. Toca el violín Stradivarius 1715 ‘Joachim’ en préstamo de la Nippon Music Foundation. Michał Francuz, piano Michał Francuz nació en 1980 en Szczecin, Polonia y se graduó de la Escuela Secundaria Estatal de Música Feliks Nowowiejski de Szczecin, donde estudió piano con el Dr. Mikołaj Szczęsny. Continuó su formación en la Academia de Música Ignacy Jan Paderewski de Poznań, donde fue alumno de Waldemar Andrzejewski. Desde 2010 es profesor del Departamento de Música de Cámara de dicha academia. Ha colaborado con casi todas las grandes orquestas filarmónicas y de cámara polacas, así como con la Sinfonía Varsovia, la Orquesta Baltic Neopolis, la Orquesta Feelharmony, la Orquesta Colegium F, la Orquesta de Cámara l’Autunno, y con instituciones como el Teatro Wielki de Poznań, el Teatro Polski y el Teatro Kameralny de Szczecin y la Ópera Báltica de Gdańsk, al igual que con la Sociedad Musical Henryk Wieniawski de Poznań. Es coautor de varios proyectos de música de cámara; ha participado en diversos festivales internacionales, entre ellos, Les Folles Journes Chopin - Chopin Open en Varsovia, Cinquieme Festival Culturel International de Musique Symphonique en Argelia, Festival Lubomirski en Polonia y Ucrania, entre otros. Ha dado numerosos conciertos en la Mansión de Chopin en Żelazowa Wola y en el Palacio Real de los Baños de Varsovia. 2 En mayo de 2015 debutó en el Carnegie Hall de Nueva York. En 2019 publicó el álbum Polskie Sonaty Skrzypcowe (Sonatas polacas para violín), que grabó con Bartek Nizioł. En 2020 lanzó el álbum grabado con Joanna Konarzewska y Rafał Kwiatkowski. En el mismo año, se unió a Śląski Quartet para grabar un trío y un cuarteto de piano de Władysław Żeleński. Ha realizado varias grabaciones para la radio y la televisión polacas; fue pianista oficial del XV y XVI Concurso Internacional de Violín Henryk Wieniawski de Poznań. 3 Estos conciertos se realizan con el apoyo de: 4 PROGRAMA Sonata para violín y teclado en mi menor, K. 304 (1778) Allegro Tempo di menuetto WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791) Fantasía sobre temas de ‘Fausto' de Gounod, Op.20 (1865) HENRYC WIENIAWSKI (1835-1880) Original para violín y orquesta Versión para violín y piano del mismo compositor INTERMEDIO Sonata para violín y piano No. 5, Op. 53 (1953) Andante con moto Allegro molto Allegro moderato Allegro – Andante – Allegretto – Andante MIECZYSŁAW WEINBERG (1919-1996) 5 NOTAS AL PROGRAMA Por Angélica Daza Nunca imaginó Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) que aquel viaje emprendido en 1777 junto con su madre Ana María por diferentes ciudades de Europa sería el escenario de una de las más dolorosas pérdidas de su vida. Sólo un año después de partir, cuando aún se encontraban de viaje (más exactamente en París), ella falleció. Mozart, quien siempre mantuvo una intensa relación epistolar con su padre, únicamente atinó a contarle que estaba enferma, antes de confesarle varios días después, que en realidad había muerto. Es posible, por lo tanto, leer en algunas composiciones de la época la congoja, angustia y desolación que dicha situación pudo acarrear en el joven. A esa edad, Mozart contaba ya con un amplio reconocimiento por su capacidad como intérprete y compositor, razón por la cual había decidido emprender este viaje, por ciudades como Mannheim, Múnich y París, en busca de un puesto importante. A pesar de no haber conseguido la anhelada posición, durante el viaje Mozart compuso siete sonatas para violín y piano entre las que se destaca la No. 21 en mi menor, K. 304 por ser la única en esta tonalidad entre las casi treinta y cinco sonatas para violín y piano que escribió a lo largo de su vida. Aunque no se sabe con certeza si la compuso antes o después de la muerte de su madre (julio de 1778), en su análisis es fácil advertir la tristeza que experimentó el compositor al encontrarse ante este doloroso trance. La sonata consta de dos movimientos: Allegro y Tempo di minuetto, lo que en sí es una rareza, pues para entonces ya se habían estandarizado las sonatas de tres movimientos. Algo que también es destacable es la profundidad emocional de su escritura en comparación con las demás sonatas de la época. A un primer movimiento ágil, pero nostálgico, sucede un movimiento en forma de danza (minuetto) con melancólicos interludios en modo mayor y una melodía dulce que prefigura la sensibilidad romántica. Mozart conocía muy bien el lenguaje instrumental del violín que él mismo interpretaba1. Esto se ve reflejado, no sólo en la escritura virtuosa del violín, sino en el equilibrio entre las voces de ambos instrumentos que establecen un auténtico diálogo por medio del cual se 1 Además de ser hijo de uno de los más reconocidos violinistas de la época, Leopoldo Mozart. 6 complementan. Es esta una de las sonatas más famosas y más frecuentemente interpretadas del compositor por su belleza, originalidad y, sobre todo, por la dulzura e intensidad emocional de su segundo movimiento. Desde inicios del siglo xix la admiración generada por intérpretes virtuosos como Niccolò Paganini se extendió, al tiempo que lo hizo el número de personas con acceso a la música2. Paganini revolucionó la técnica de interpretación del violín abriendo la ruta de grandes intérpretes como el polaco Henryk Wieniawski, (1835-1880) quien, igual que su predecesor, destacó tanto como intérprete y compositor. Esta ‘democratización’ del acceso a la música permitió que espectáculos como la ópera se popularizaran a tal nivel que sus melodías trascendieron los límites del teatro, encontrándose pronto en trascripciones, arreglos y adaptaciones para diferentes formatos. Pocos fueron los compositores que resistieron a esta tendencia de adaptar arias de óperas famosas y Wieniawski no fue la excepción. En 1865 publicó la Fantasía brillante sobre temas de ‘Fausto’ de Gounod, Op.20, basada en esta ópera cuya popularidad se encontraba entonces en pleno auge3. Había sido tal su éxito que muchas de sus arias llegaron a formar parte del repertorio popular incitando a un número considerable de compositores a reutilizar algunos de sus temas más conocidos en obras instrumentales, vocales y orquestales. La forma ‘fantasía’ escogida por Wieniawski era también muy popular en la época, ya que sus características formales permitían un tratamiento libre de las melodías más conocidas por el público, dando lugar a la apreciación de nuevas versiones, tal vez más elaboradas, de aquellos temas que tanto disfrutaba. En este caso, por ejemplo, el compositor elaboró una serie de variaciones sobre algunas de las arias más populares de la ópera y las reunió en cinco secciones muy dispares en cuanto a tonalidad y métrica. Escogió algunas de las más reconocidas de los personajes principales Mephistoteles y Margarita, así como de personajes secundarios como Valentín y Siebel. El reto de reutilizar obras vocales (en especial de una ópera, género caracterizado por su elevado contenido melodramático) en un formato instrumental, implica un tratamiento que le dé lugar al instrumento (el violín en este caso) para equiparar la fuerza dramática de la voz, más allá del virtuosismo (característica de la escuela de violín a la que pertenecía Wieniawski), exhibiendo todas sus 2 Consecuencia de los cambios sociales sobrevenidos durante el siglo de las luces y que se reflejaron en el nuevo orden social del siglo xix. 3 Presentada por primera vez en 1859, se encontraba aún en la programación de los principales teatros. Wieniawski publicó esta fantasía en dos versiones: para violín y piano, y para violín y orquesta. 7 posibilidades líricas para respetar el carácter de cada personaje. Es el equilibrio entre estos dos aspectos lo que llegó a convertir a esta obra en una de las preferidas del repertorio violinístico de concierto. Una realidad muy distinta le tocó vivir al compositor ruso Mieczysław Weinberg (1919-1996). Nacido en Polonia y de padres judíos, pasó la mayor parte de su vida en la Unión Soviética, su país adoptivo. Inició sus estudios musicales en Varsovia, su ciudad natal, donde, desde sus inicios, se le auguró un brillante porvenir, que quedó truncado con la ascensión del nazismo y la llegada de la Segunda Guerra Mundial. Logró huir a Rusia, pero sus padres y hermana no corrieron con la misma suerte y murieron en el campo de concentración de Trawniki. Esta amarga experiencia quedó plasmada en muchas de sus obras en las que hizo frecuente alusión al tema de la guerra y la muerte, como es el caso de su Sinfonía 18, Op. 138, titulada Guerra, no existe palabra más cruel. En Rusia continuó sus estudios de composición con un alumno de Rimsky-Kórsakov, interesándose cada vez más por la música folclórica. Por esos años también conoció a Shostakovich, con quien construyó una gran amistad. La admiración y respeto entre ambos músicos fue mutua y con frecuencia se vio reflejada en dedicatorias de ambas partes. Para Weinberg, aun estando en Rusia, las persecuciones no cesaron, pues, si bien el país comunista fue uno de los que más emigrantes judíos acogió, el clima antisemita se acrecentó bajo la dictadura de Stalin. En 1941 Weinberg huyó esta vez a Uzbekistán, regresando a Moscú en 1943. El momento más difícil, sin embargo, llegó en 1953 cuando fue arrestado y conducido a la prisión de Lubyanka, acusado de trabajar para el «comité nacionalista judeo-burgués». Unos años antes, Stalin había mandado a asesinar al suegro de Weinberg (haciéndolo pasar por un accidente) y desde entonces había iniciado una persecución en contra del compositor, hasta lograr acusarlo. Tras unos meses de presido, y a causa de la muerte de Stalin, fue finalmente liberado. En ese ambiente de represión escribió la Sonata para violín y piano No. 5, Op. 53, dedicada a Shostakovich. En ella se siente la influencia de este compositor, así como la de la música judía que Weinberg había aprendido de su padre y posteriormente de su suegro. Consta de cuatro movimientos, el primero, Andante con moto, expone un tema que regresará en diferentes momentos de la sonata; el segundo, Allegro molto, es una forma sonata clásica; el tercero, Allegro moderato en forma rondó, respeta el ritmo cadencioso de una danza; y el último y más extenso, Allegro – Andante – Allegretto – Andante, 8 retoma parte del material melódico del primer movimiento y está dividido en varias secciones con cambios de tempo. Esta es una obra muy exigente por su virtuosismo y extensión, lo que la hace merecedora de un lugar privilegiado en el repertorio de concierto para violín. Weinberg dejó tras de sí un número considerable de composiciones entre las que figuran sinfonías, sonatas, cuartetos de cuerda, conciertos, ballets, óperas, cantatas, música incidental y también un gran número de canciones. A pesar de que en vida gran parte de su música no fue interpretada por razones políticas, hoy en día el interés por su obra se ha incrementado considerablemente, oyéndosele cada vez con más frecuencia en salas de concierto y teatros. Angélica Daza. Es maestra en música con énfasis en música antigua y obtuvo una maestría en musicología en la Universidad de la Sorbona en París. Estudió dirección e interpretación de canto gregoriano y realizó investigaciones sobre organología barroca. Es cantante, violista, traductora, docente, escritora y conferencista de las charlas previas a los conciertos de la sala de conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. 9 Ilustración: Kilka Diseño Gráfico Foto: Marianna Peruń-Filus Jóvenes Compositores 2022 Ensamble CG (Colombia), música contemporánea Jueves 4 de mayo 6:30 p.m. Concierto de Ensamble Etnos (Polonia), música tradicional polaca Domingo 7 de mayo en Bogotá 11:00 a.m. 10 Trío Karénine • Foto: Grégory Massat TEMPORADA NACIONAL DE CONCIERTOS Banco de la República 2023 Consulte toda la programación en www.banrepcultural.org/actividad-musical Compre sus boletas en línea
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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Programa de mano - Hina Maeda, violín (Japón); Michał Francuz, piano (Polonia)

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Hina Maeda

Por: | Fecha: 2023

Hina Maeda nació el 12 de agosto de 2002. Se graduó de la Escuela de Música de Tokio y luego comenzó sus estudios en la Escuela Superior de Música. Su palmarés incluye el primer puesto en el Concurso Internacional de Violín Henryk Wieniawski (2022), el primer puesto y Premio del Público en el Concurso de Música de Tokio (2020), el segundo puesto y Premio del Público en el Concurso de Música de Japón (2019), así como el primer puesto, Premio Virtuoso y Premio de Patrocinio en el Concurso de Violín Kloster Schöntal en su grupo etario (2015). Fue denominada Artista Pygmalion Days de CHANEL 2020. Como solista, se ha presentado con la Orquesta Filarmónica de Kansai y la Orquesta Filarmónica de Osaka. Toca el violín Stradivarius 1715 ‘Joachim’ en préstamo de la Nippon Music Foundation.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías

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Hina Maeda

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Michał Francuz

Por: | Fecha: 2023

Michał Francuz nació en 1980 en Szczecin, Polonia y se graduó de la Escuela Secundaria Estatal de Música Feliks Nowowiejski de Szczecin, donde estudió piano con el Dr. Mikołaj Szczęsny. Continuó su formación en la Academia de Música Ignacy Jan Paderewski de Poznań, donde fue alumno de Waldemar Andrzejewski. Desde 2010 es profesor del Departamento de Música de Cámara de dicha academia. Ha colaborado con casi todas las grandes orquestas filarmónicas y de cámara polacas, así como con la Sinfonía Varsovia, la Orquesta Baltic Neopolis, la Orquesta Feelharmony, la Orquesta Colegium F, la Orquesta de Cámara l’Autunno, y con instituciones como el Teatro Wielki de Poznań, el Teatro Polski y el Teatro Kameralny de Szczecin y la Ópera Báltica de Gdańsk, al igual que con la Sociedad Musical Henryk Wieniawski de Poznań. Es coautor de varios proyectos de música de cámara; ha participado en diversos festivales internacionales, entre ellos, Les Folles Journes Chopin - Chopin Open en Varsovia, Cinquieme Festival Culturel International de Musique Symphonique en Argelia, Festival Lubomirski en Polonia y Ucrania, entre otros. Ha dado numerosos conciertos en la Mansión de Chopin en Żelazowa Wola y en el Palacio Real de los Baños de Varsovia. En mayo de 2015 debutó en el Carnegie Hall de Nueva York. En 2019 publicó el álbum ‘Polskie Sonaty Skrzypcowe’ (Sonatas polacas para violín), que grabó con Bartek Nizioł. En 2020 lanzó el álbum grabado con Joanna Konarzewska y Rafał Kwiatkowski. En el mismo año, se unió a Śląski Quartet para grabar un trío y un cuarteto de piano de Władysław Żeleński. Ha realizado varias grabaciones para la radio y la televisión polacas; fue pianista oficial del XV y XVI Concurso Internacional de Violín Henryk Wieniawski de Poznań.
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Michał Francuz

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Programa de mano - Jaime Benjumea, guitarra (Colombia)

Por: | Fecha: 08/06/2023

Jueves 18 de mayo de 2023 · 6:30 p.m. Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Foto: Daniel Molano · PULEP: IMG188 Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República 2023 SERIE DE LOS JÓVENES INTÉRPRETES JAIME BENJUMEA (Colombia) guitarra SÍGANOS EN Conozca más acerca de la labor musical del Banco de la República Conozca la programación musical en Información acerca de boletería Prepare su visita a la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango Noticias, artículos, columnas y reseñas Banrepcultural @Banrepcultural Banrepcultural Banrepcultural SUBGERENTE CULTURAL Ángela María Pérez Mejía EQUIPO ADMINISTRATIVO Y DE PRODUCCIÓN SECCIÓN DE MÚSICA Sara García Álvarez Programación Catalina Gómez Valencia Procesos académicos y producción general Daniela Peña Jaramillo Procesos editoriales Ana Beatriz Sayago Díaz Producción técnica y logística Sala de Conciertos Jeimmy Guaqueta Calderón Producción y logística María Angélica Múnera Gestión derechos de autor y producción Gerardo Rodríguez y Felix Carrillo Romero Procesos administrativos Jóvenes Compositores 2023 Ensamble CG (Colombia), música contemporánea • Ilustración: Kilka Diseño Gráfico ¡Convocatoria Jóvenes Compositores 2023! 1 ACERCA DEL ENSAMBLE Jaime Benjumea, guitarra Es uno de los guitarristas más sobresalientes y destacados de su generación con una amplia trayectoria nacional e internacional. Inició sus estudios musicales a los cuatro años y se graduó con honores de los programas de pregrado y maestría en música con énfasis en guitarra clásica de la Universidad EAFIT. Realizó estudios académicos en KASK & Conservatorium, School of Arts Gent (Bélgica) bajo la tutoría de Johan Fostier e Yves Storms. Asimismo, ha recibido clases magistrales con maestros internacionales, entre los que se destacan Gabriel Bianco, Rémi Jousselme, Alberto Mesirca, Fabio Zanon, João Luiz, Michael Newman, Jeffrey McFadden, Guilleme Pérez Quer y Luis Orlandini. Jaime también ha participado activamente en diferentes seminarios, festivales, concursos y conciertos en países como Estados Unidos, Holanda, Alemania, Bélgica, Argentina, Perú, Uruguay y Bolivia. En 2018 actuó como solista junto con la Orquesta Sinfónica EAFIT interpretando el Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo. Ha dado conciertos en el marco de festivales como el III Festival Internacional de Guitarras de Salta (Argentina) en 2020, V Encuentro Internacional Guitarras en el Illimani (La Paz, Bolivia) en 2021, I y II Encuentro Internacional de Guitarra EAFIT (Medellín, Colombia) en 2017 y 2018, y en el II Encuentro de diapasones y cuerdas del mundo (Villavicencio, Colombia) en 2022. Ha sido merecedor de varios premios en concursos de guitarra clásica a nivel nacional e internacional como el VIII Concurso Nacional para Jóvenes Guitarristas en el marco del X Encuentro Internacional de Guitarra Compensar (Bogotá, Colombia) en 2016, II Concurso Internacional de Guitarra Clásica (Cochabamba, Bolivia), y V Concurso Internacional de Guitarra Clásica organizado por la Escuela de Música y Audio Fernando Sor (Bogotá, Colombia) en 2017, Concurso Jóvenes Talentos de la Orquesta Sinfónica de EAFIT en 2018 y V Concurso Nacional de Guitarra Uni-Quindío Guit-Art Festival (Armenia, Quindío) en 2021. 2 Conozca más acerca de Jaime Benjumea Jaime_Benjumea @jaimebenjumea_guitarist 3 PROGRAMA Fantasía, P1a (s. f.) JOHN DOWLAND (1563-1626) Original para laúd Transcripción para guitarra de Jaime Andrés Benjumea (n. 1996) Sonata para violín No. 1 en sol menor, BWV 1001 (1720) Adagio Fuga Siciliana Presto JOHANN SEBASTIAN BACH (1685-1750) Original para violín Transcripción para guitarra de Manuel Barrueco (n. 1952) Gran sonata eroica, Op. 150 (1821) MAURO GIULIANI (1781-1829) INTERMEDIO Bambuco en mi menor (1967) ADOLFO MEJÍA (1905-1973) Vendaval (2005) BERNARDO CARDONA (n. 1965) Sonata del caminante (2009) Visión de la Amazonia El gran desierto Danza festiva Tocata nordestina LEO BROUWER (n. 1939) 4 NOTAS AL PROGRAMA Por Daniela Peña La guitarra habita muchos mundos; eso la ha hecho tan amada como despreciada en su paso por la historia y, al mismo tiempo, es lo que la hace capaz de contarnos historias tan variopintas como pocos instrumentos pueden. Su voz se escucha en escenarios tan lejanos como actuales, tan académicos como populares, tan urbanos como bucólicos, lo que dificulta escapar de sus ecos. Con ella se pueden contar relatos que nos hagan bailar en una corte renacentista, en un banquete imperial, en un salón neogranadino, en un malecón caribeño o en una festa junina al nordeste de Brasil, sin temor a los límites del tiempo o de la geografía. A Fancy: Aunque John Dowland (1563-1626) es ahora una de las figuras ineludibles en el repertorio para guitarra y laúd —el último para el cual fue compuesta esta pieza—, su vida no vio el triunfo tan fácilmente: fue rechazado, contratado, solicitado y despedido por cortes de la corona inglesa, una y otra vez. El gozo que sentía por componer y tocar siempre estuvo escoltado por un carácter apesadumbrado que parecía disfrutar de la compañía del dolor; su música nunca escapó de esta dualidad, es el caso de la Fantasía que escucharemos hoy, en la que esta congoja fue traducida, de algún modo, en un afecto más jovial. A Fancy, o Fantasía, P1a, según el catálogo de Diana Poulton, es una muestra de la imposibilidad de reducir los géneros musicales a una sola forma. Esta tiene, por lo menos, dos versiones, como solía suceder en aquel entonces cuando pensar en una obra cerrada e inmodificable no cabía en el quehacer musical, y nos muestra todo lo que puede llegar a ser una fantasía. Podemos ver la libertad que, a partir de sus múltiples secciones, permite que la polifonía y el contrapunto imitativo convivan con lo que pareciera un aire o una canción popular acompañada por un laúd. Logra que los recursos más sutiles del instrumento dialoguen con lo que pareciera una fanfarria, más emparentada con un instrumento de viento en un contexto bélico, que con aquel instrumento de cuerda pulsada que tocaban los ángeles en los lienzos. La relación de Johann Sebastian Bach (1681-1750) con el laúd es efímera, pero no por eso desdeñable, y se reduce a conexiones profesionales con laudistas como Sylvius Leopold Weiss, Johann Kropffgangs o Christian 5 Weyrauch, este último también abogado y responsable de las tablaturas que contienen la muy reconocida Suite BWV 997 y la Fuga BWV 1000. La Fuga mencionada alberga uno de esos ejercicios por los que se suele condenar a los compositores, pero que, en realidad, han sido prácticas asiduamente visitadas, podría decirse, por todos: el autoplagio. Ese hábito que hoy se evita a como dé lugar, pero que otrora era pan de cada día y, sí, una herramienta para aquellos que estaban amarrados y su supervivencia se veía limitada a la entrega periódica de sus creaciones, además de una búsqueda constante de mejores oportunidades laborales. Dicha fuga no es más que la extracción y revisión del segundo movimiento de la Sonata BWV 1001 para violín solo (sin acompañamiento) que el ahora amo del Barroco compusiera hacia finales de 1720, durante su estancia como maestro de capilla en Köthen. Se trata de una sonata da chiesa, es decir, y a muy grandes rasgos, una sonata que solía ser tocada en contextos litúrgicos y alternaba, como era habitual, movimientos de caracteres y procedimientos compositivos contrastantes. Hoy escucharemos la transcripción que realizó el guitarrista Manuel Barrueco; un ejercicio que no ha de pasar desapercibido ni debe darse por sentado, pues, al tratarse de una pieza que fue originalmente compuesta para un instrumento melódico, sin acompañamiento armónico, las decisiones de este último han de ser tomadas por quien se embarque en la valiente labor de la traducción. Gran Sonata Eroica: Mauro Giuliani (1781-1829) nació y murió en Italia, pero gran parte de su vida profesional la llevó como músico de la cámara de la princesa María Luisa, archiduquesa de Austria, y su fama excedió el Imperio Austrohúngaro, llegando hasta Francia. Fue admirado por compositores como Niccolò Paganini, Franz Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven, e incluso fue chelista en el estreno de la Sinfonía No. 7 del último. Y, tal vez, queriendo seguir el ejemplo del genio de Bonn y su Sinfonía No. 3 'Eroica', Giuliani se lanzó, como siempre sin miedo a los lindes de la estética contemporánea, a escribir una pieza «de grandísima amplitud y con un estilo nunca antes conocido», como le escribió a Giovanni Ricordi en 1821, quien, a su vez, sería el encargado en publicarla de manera póstuma en 1840. En cualquier caso, es una pieza ciertamente particular, empezando por el hecho de haber sido escrita en un solo movimiento, a pesar de titularse Gran Sonata Eroica, ese género que imperó en el siglo xviii, pero que normalmente contaba con tres movimientos contrastantes. 6 Los contrastes están, eso sí, aunque siempre desafiando las normas de sus contemporáneos y haciendo gala de una poética que no soltaba del todo el gusto por el orden y las formas de la Ilustración, pero que miraba hacia un futuro en donde la libertad y la expresión de todas las facetas de las pasiones humanas volviera a regir la creación musical. Mauro Giuliani, siempre un calmo transgresor, personifica el espíritu de la época en la que fue celebrado y su música nos narra la historia de aquel periodo lleno de contradicciones. Bambuco en mi menor: Yo vengo de un presente sin ayer ni mañana para vivir muriendo me he vuelto temporal. Porque vivo muriendo renazco a cada instante, viajero de mí mismo en pos de mi final. El tiempo y yo marchamos en dirección opuesta yo busco mi ventana él busca mi total.1 Así se describía, en verso, el hijo adoptivo de Cartagena, como llamaron a Adolfo Mejía Navarro (1905-1973), un compositor, poeta, pintor y en general humanista que dedicó su vida al arte. Con un padre orfebre y músico, y una madre que lo impulsó a una vida de búsquedas estéticas, se insertó en el mundo musical desde muy temprana edad, tocando la guitarra, la flauta y el piano. Más tarde continuaría su labor creativa con obras de diversas naturalezas y acercando dos mundos que, por lo menos en Colombia, no eran aceptados como una pareja en muchos círculos intelectuales: la música popular y la académica. Su Bambuco en mi menor para guitarra logra este diálogo, aunque tiene mucho más del espíritu tradicional que el de un lenguaje vanguardista, y es una de esas piezas que se comportan amables y agradecidas con quienes la tocan y la escuchan, pues, a pesar de sus complejidades técnicas, fue escrita 1 Tomado de: https://www.youtube.com/watch?v=KGzSntvW3EI (Restrepo y Likosova, 2005) 7 en un lenguaje completamente idiomático que habla desde la guitarra y sus posibilidades. Vendaval: La música del Caribe colombiano entró muy recientemente al canon sonoro nacional. Antes de los años cuarenta, los sonidos de las costas eran repudiados y mirados con desdén frente a los llamados ‘aires nacionales’ como el bambuco y el pasillo, que, por tener una herencia europea evidentemente trazable, eran ya, en aquel entonces, plenamente aceptados como símbolo patrio. Nadie se esperaba, eso sí, que un carmero como Lucho Bermúdez llegara con su clarinete y encantara a las altas sociedades del interior con su orquesta, abriendo una ventana enorme para quienes vendrían. Actualmente, hay varios compositores que tomaron el relevo en un ámbito más académico, por ejemplo, Bernardo Cardona (n. 1965), guitarrista y compositor antioqueño, quien también se ha preocupado por poner en diálogo a estas dos esferas. En este espíritu, compuso las Cinco piezas costeñas: «Este grupo de piezas busca plasmar en la guitarra solista el sabor propio de algunas músicas bailables populares procedentes de varias regiones de la Costa Atlántica colombiana» (Cardona, 2011, p. 173). Y continúa, a propósito de Vendaval: «…aparecen algunas variantes de los ritmos, acompañamientos, inflexiones melódicas y texturas procedentes de versiones orquestales de músicos como Lucho Bermúdez y Pacho Galán, entre otros» (ídem). Sonata del caminante: Sería arriesgado, mas no del todo errado, decir que Leo Brouwer (n. 1969) puede ser actualmente el compositor más tocado por guitarristas — estudiantes y profesionales—: más que todos los grandes como Giuliani, Fernando Sor, Joaquín Rodrigo o Heitor Villa-Lobos. Y es que el lenguaje con el que compone el cubano es tan suyo como de todos, esto hace difícil dejar de sentirse atraído por alguna de sus piezas que pueden hacer magia con las cuerdas al aire, así como con digitaciones y vericuetos solo aptos para los más virtuosos. La Sonata del caminante pertenece a este último grupo, pues la compuso para Odair Assad, el brasilero que, junto con su hermano Sergio, son ya leyendas vivientes. En palabras del compositor: La Sonata del Caminante fue compuesta en pocos días para Odair Assad. La composición es como un parto, con dolor, esfuerzo y gozo, pero en este caso, todo fue orgánico. Pensar y hacer eran lo mismo. Lo que es un reto para cualquier 8 guitarrista virtuoso, es ordinario para Odair… Temáticamente no van a encontrar en la Sonata del Caminante melodías dulces, ni graciosas batucadas; si hubo algo que quise encontrar, fue ‘intensidad’. Espero haber tenido éxito en ello2 (Brouwer, citado en Chamorro y González, 2014). Referencias bibliográficas y audiovisuales Cardona, J. (2011). Influencia de la música costeña en Medellín. Análisis musicológico de las 5 piezas costeñas para guitarra de Bernardo Cardona Marín. Artes la revista. 10(17), 159-185. Tomado de: https://revistas. udea.edu.co/index.php/artesudea/article/view/24308/19858 Chamorro, P. y González, P. M. (2014). Leo Brouwer: Music for bandurria and guitar. [CD]. Alemania. Naxos Rights US, Inc. Restrepo, H. y Likosova, G. (2005). Viajero de mí mismo. [Documental de Youtube]. https://www.youtube.com/watch?v=KGzSntvW3EI Daniela Peña Jaramillo. Es guitarrista clásica de la Pontificia Universidad Javeriana. Actualmente participa, con la guitarra barroca y la tiorba en el Ensamble Barroco de Bogotá y se encuentra realizando un doctorado sobre el primer libro para laúd de Vincenzo Galilei, en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha escrito reseñas para la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango y ha colaborado con la revista El Malpensante. 2 Traducción realizada por Daniela Peña Jaramillo 9 Foto: Laura Daniela Muñoz González Foto: Chelo Camacho Concierto de Quinteto Vástago (Colombia), quinteto de maderas Jueves 1 de junio de 2023 6:30 p.m. Concierto de Santiago Duque (Colombia), piano Jueves 8 de junio de 2023 6:30 p.m. 10 Juanita Lascarro, cantante · Foto: Diana Karch TEMPORADA NACIONAL DE CONCIERTOS Banco de la República 2023 Consulte toda la programación en www.banrepcultural.org/actividad-musical Compre sus boletas en línea
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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Programa de mano - Jaime Benjumea, guitarra (Colombia)

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Jaime Benjumea

Por: | Fecha: 2023

Es uno de los guitarristas más sobresalientes y destacados de su generación con una amplia trayectoria nacional e internacional. Inició sus estudios musicales a los cuatro años y se graduó con honores de los programas de pregrado y maestría en música con énfasis en guitarra clásica de la Universidad EAFIT. Realizó estudios académicos en KASK & Conservatorium, School of Arts Gent (Bélgica) bajo la tutoría de Johan Fostier e Yves Storms. Asimismo, ha recibido clases magistrales con maestros internacionales, entre los que se destacan Gabriel Bianco, Rémi Jousselme, Alberto Mesirca, Fabio Zanon, João Luiz, Michael Newman, Jeffrey McFadden, Guilleme Pérez Quer y Luis Orlandini. Jaime también ha participado activamente en diferentes seminarios, festivales, concursos y conciertos en países como Estados Unidos, Holanda, Alemania, Bélgica, Argentina, Perú, Uruguay y Bolivia. En 2018 actuó como solista junto con la Orquesta Sinfónica EAFIT interpretando el ‘Concierto de Aranjuez’ de Joaquín Rodrigo. Ha dado conciertos en el marco de festivales como el III Festival Internacional de Guitarras de Salta (Argentina) en 2020, V Encuentro Internacional Guitarras en el Illimani (La Paz, Bolivia) en 2021, I y II Encuentro Internacional de Guitarra EAFIT (Medellín, Colombia) en 2017 y 2018, y en el II Encuentro de diapasones y cuerdas del mundo (Villavicencio, Colombia) en 2022. Ha sido merecedor de varios premios en concursos de guitarra clásica a nivel nacional e internacional como el VIII Concurso Nacional para Jóvenes Guitarristas en el marco del X Encuentro Internacional de Guitarra Compensar (Bogotá, Colombia) en 2016, II Concurso Internacional de Guitarra Clásica (Cochabamba, Bolivia), y V Concurso Internacional de Guitarra Clásica organizado por la Escuela de Música y Audio Fernando Sor (Bogotá, Colombia) en 2017, Concurso Jóvenes Talentos de la Orquesta Sinfónica de EAFIT en 2018 y V Concurso Nacional de Guitarra Uni-Quindío Guit-Art Festival (Armenia, Quindío) en 2021.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías

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