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Bogotá, Noviembre 30 de 1901 (8±. '
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loletin !jtilHatt ele 4,olon¡bia
Organo del Ministerio de Gnma y del Ejércita
DtRI!:CTOR AD HONOREM
Fra.noisco J. Vergara. y Vela.aoo
So• colaboradms de este periódico los 1eCeay Ofieiales del .Rjéráte
DECRETO NUMERO 1287 DE rgox
( 16 DE NOVIEMBU)
por el cual se interrumpen la relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela.
El Vzcepresz'dtnle de la Repltblica, encargado del Poder Ejecutivo,
En uso de sus facultades constitucionales, y
CONSIDERANDO
Que los sucesos ocurridos en los últimos tiempos no consienten
decorosamente mantener relaciones diplomáticas con el Gobierno
que actualmente rige los destinos de la vecina República de Vene~
ouela,
DRCitKTA
Art. 1.0 Decláranse interrumpidas las relaciones diplomáticas
entre Colombia y los Estados Unidos de Venezuela. En consecuencia,
queda suprimida la Legación de Colombia en Caracas¡ no serán
recibidos Agentes diplomáticos venezolanos, y se cancelará el
txequálur á los Cónsules, Vicecónsules y A¡¡ente¡ consulares del
Gobierno de Venezuela.
Art. 2.0 Los venezolanos domiciliados 6 transeúntes en Co.
Jombia, y los que á ella vinieren, disfrutarán como extranjeros, en
TOXO II--4]
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l'oletin !nilitetr be ~olcm&ia
'-- 6.74 .....)
.sus personas y bienes, de la protección de las autoridades, con
arreglo á las leyes nacionales.
Publíquese y ejecútese.
Dado en Bogotá, á 9 de Noviembre de rgo I.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministro de Hacienda, encargado del Despacho de Reta.
ciones Exteriores, MxGUJtL ABADÍA MÉNoxz
DECRETO NUMERO 1288 DE 1901
( 18 Dlt NOVIEMBRE)
-que haee un nombramiento
El Yíuprtttik,lt Je la República, encargado del Podet' EJtcullflo,
DECRETA
Artículo único. N6mbrase al Sr. General Francisco Javier Verrara
y Velasco Subsecretario de Guerra.
Comuní~ese. ·
Dado en Bogot~,' 18 de Noviembre de 19(?1.
JOSE MANUEL ARROQUIN
El Mini~tro de-Guerra, Josí V1cltNTlt CoNcHA
DECRETO Nt:JMERO 1301 DE 190t
(25 Dlt lÍlOVIDBIUt)
El Yíttprttidntlé d1la Reptíblka, encargado t:kl Podtt' Ejecu¡,~,
DECRETA
Art. 1.0 N6mbrase al Sr. General Carlos Tanco Director de
la 'Policía Comercia! de que trata el De.creto Legis1ati.vo . ndmero
1254 del presente ano. N6mbrase Sub<:hrector de la mtsma al Sr.
Coronel Justo A. Guerrero.
· Comuníquese.
, Dado en Bogotá, á 25 de Noviembre de IgC>I.
JOSE: MANUEL MARROQUlN
El Ministro de Guerra, JosJt VtcEHTx CoNcHA
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)• eoldin !JlilitAt be ~oioMbi4
'- 675 _,~
DECRETO NUMERO 1303 DE 1901
( 2 5 Dll NOVIEMBRE)
por el cual se hacen dos nombramientos
El Vzeepresidenle de la República, encargado del Podet' EjecuHvo,
DECRETA
Artículo único. Nómbrase al Coronel Francisco Tafur Ayudante
del Ministerio de Guerra, asimilado á primer Jefe de Cuerpo
para los efectos fiscales y adscrito para los mismos efectos al
Cuartel Generalísimo, encargado del manejo de los fondos reser-vados
del Ministerio de Guerra. ·
El Coronel Tafur tendrá á su servicio un Adj nto, que lo será
el Capitán Félix Villate, quien dependerá también del Cuartel.Generalísimo
para Jos efectos fiscales.
El presente Decreto comenzará á surtir s¡,¡s efectos desde el
21 de los corrientes.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á ~s de Noviembre de 1901.
JOSE MANU~L MARROQUIN
El Ministro de Guerra, JosE VICENTE CoNCHA
LA. CUESTION VENEZOLANA
CALOGRAMAS
Urgmlfsi111o--M¿xico, 34-Buenavmlura, 35 de Octubre de L()OI
A S. E. el Presidente de Colombia ,..
La segunda Conferencia Internacional Americana, considerando
que la paz es la primera condición del bienestar y del p.r~
greso de los pueblos, invocando el origen co ún, las tradicion hiJ..
t6ricas y la solidaridad de interese¡ de las R úblicas de Colom ·
y Venezuela, juzga oportuno dirigir una palabra amistosa y dekrente
al Gobierno de V. E., á fin de prevenir cualquier dolor
conflicto que en las actuales circunstancias pudiera alterar las cordiales
relaciones entre Repúblicas hermanas, y manifiesta tantQ •I
Gobierno de V. E. como al de Venezuela, su deseo de que ambos,
inspirándose en esto¡ sentimientos, lleguen á un arreglo equitª~YO
y fraternal de sus presentes dificultades. La Conferencia abrig~ ~
esperanza de que su resolución de dirigirse á V. E. y al Gobie~
de Venezuela, sea acogida por el espíritu de cordialidad y deferettcia
que la ha inspirado!
":
Dele¡ado por México, Presidente int~
de la Conferc~cia Internacional Ameri
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eorettn ~Hiitat be ~olomMa
'- 676 _J
Bogotá, 1.0 de Noviembre de 1901
Honorable Sr. Jenaro Raigosa, Prtsidente interino de la Conferencia Interna.
cional Americana-México
El Gobierno colombiano considera precisa la concordia entre
las naciones americanas para su prosperidad, y no obstante lo realizado
por el Gobierno de Venezuela contra Colombia, ésta abriga
sentimientos fraternales por el pueblo venezolano y lo considera
exento de culpa en gratuitas agresiones. Acojo, pues, complacido,
la insinuación amistosa y deferente hecha por conducto vuéstro
por la segunda Conferencia Internac~onal Americana, y animado
mi Gobierno del mismo espíritu de cordialidad de ese honorable
Congreso, como lo prueba el haber aceptado la mediación ofrecida
por Chile, acogeré bases de arreglo que proponga Venezuela por
conducto del mediador, y que asegurando la tranquilidad interior
de Colombia, dejen intactas las relaciones de franca amistad entre
Jos dos Gobiernos y Pueblos. ,
MARROQUIN
Presidente de Colombia
Caracas, Octubre 26 de IQoi
Sr. P resid ente de la Conferencia Internacional Americana-México
Juzgando vuestra intervención enteramente amistosa, pues
que el asunto colombo-venezolanó no está. entre los motivos de
vuestra reunión como el Gobierno venezolano, democrático liberal,
corresponde gustosísimo á vuestros deseos.
enezuela no ha buscado ni quiere guerra con nadie : desea y
ama la paz, pero una paz honrosa. El Gobierno conservador colombiano,
por causas que no son de oportunidad con ignar, ha tendido
siempre á ejercer su acción sobre la genitora de su libertad é
independencia, lo que es inaceptable por degradante y retrógrado
i la actual civilización. Debéis saberlo, vive del terror, de la miseria
y oscurantismo quien pretende invadirnos. El Gobierno colombiano,
digo, á pesar estar en guerra interna con los hijos de la
libertad de aquella esventurada porción del Continente suramericano,
quiso traer la guerra á Venezuela, que se encontraba disfrutando
de los beneficios de la paz; y la trajo el nefando día 26 de Julior
Íilvadiendo con su Ejército, desgraciadamente encabezado por
un venezolano, con todo su cortejo de.crímenes, ruina y desolación t
La agresión fue rechazada victoriosamente por el heroico pueblo
venezolano, quedando, como es natural, con el arma al brazo. La
paz interna está ya restablecida, después de encarnizada lucha ; y
el Gobierno venezolano, en cumplimiento de sus sagrados deberes,
pretende lo que cualquiera de vuestros Gobiernos pretendería en
igualdad de circunstancias : satisfacción dsl agravio inferido y reparación
de los perjuicios causados. No de otra manera se concibe
que puedan reanudarse relaciones amistosas. Como la imparciali&
d de vuestro juicio será la mejor garantía d~ vuestra opinión, os
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iaoletin !nUitar be ~olombia
'- 677 _)
llamo la atención sobre el importante hecho de que el Gobierno
venezolano explicó su conducta sobre el particular, por medio de
un Memorándum dirigido á las naciones amigas; y seria muy oportuno:
que el Gobierno colombiano, á su vez, ya que no lo ha hecho
hasta ahora, os explicara las razones que tuviera para permitir que
su Ejército en aquella acción, traspasara las fronteras en actitud
bélica, de manera infamante y alevosa, puesto que no presidió ninguna
declaratoria oficial, causando con ello todo género de calamidades
á Venezuela, y guiado únicamente por el propósito de
crear Gobiernos conservadores en las naciones, según se desprende
de los documentos oficiales expedidos y publicados por el Ministro
de Guerra colombiano desde el I.0 de Abril. Hay más: el insulto
procaz y soez contra el Gobierno venezolano llena constantemente
las columnas de la prensa oficial colombiana, sin que pueda citarse
un caso en que la venezolana haya incurrido en tan degradante
hecho, de herir la majestad de la Nación colombiana en las personas
de sus Magistrados. Resumo así: Venezuela quiere la paz
con todas las naciones civilizadas, pero una paz honrosa y fructífera,
digna de la actual civilización y progreso.
CIPRIANO CASTRO
Legación de Chile-Número 75-Bogolá, Octubre 29 de 190I
Sr. Ministro
Tengo el honor de poner en conocimiento de V. E. que he
recibido comunicaciones de mi Gobierno en las que manifiesta la
profunda pena con que se ha impuesto de un posible conflicto armado
entre Venezuela y Colombia, conflicto que forzosamente
tendría que traer por consecuencia graves perjuicios para dos naciones
amigas.
Chile se enorgullecería si pudiera, mediante sus amistosos oficios,
evitar todo conflicto y restablecer la completa armonía que
anhela exista entre estas dos Repúblicas.
Por mi parte, Sr. Ministro, feliz me consideraría si pudiera
contribuír á un resultado tan benéfico como honroso.
Aprovecho esta oportunidad para reiterar á V. E. los sentimientos
de mi más alta y de mi más distinguida consideración.
Excmo. Sr. Ministro de Relaeiones Exteriores
FRANCISCO J. HERBOSO
República de Colombia-Mim'slerio de Relaciones Exlerzores-Bogotá,
Señor:
29 de Octubre de I90I
Refiriéndome á la muy atenta comunicaci6n suscrita por V. E.
en esta fecha, tengo el honor de manifestar á V. E. que, no obSr
tan te lo realizado por el Gobierno de Venezuela contra Colombia,
ésta abriga sentimientos fraternales por el pueblo Yenezolano,
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l'oietin !Jlilitar be flolombicl
'- 6¡8 _J
al que considera exento de culpa en tan gratuitas agresiones, y
que, estimando precisa el Gobierno colombiano la concordia entre
las nac~on~s am«=:ricanas para su prosperidad, acepta complacido
la mediactón amistosa que por conducto de su digno Representante.
Diplomático en esta capital, le ofrece el Gobierno de la Repúbhca
de Chile con el fin de evitar un conflicto armado entre Colombia
y Venezuela. En consecuencia, mi Gobierno tomará en
consideración cualesquiera bases de arreglo encaminadas á asegurar
la tranquilidad interior de Colombia y que dejen intactas
Jas relaciones de franca amistad entre los dos Gobiernos y Pueblos.
Junto con la expresión del más sincero reconocimiento por su
6olícita intervención en el particular, ofrezco á V. E. las protestas
de mi elevada consideración.
MIGUEL ABADÍA MRNDEZ
A S. E. el Dr. Francisco J. Herboso, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario
de Chile, &c. &c. &c.
Legad/m de Chile-Número 96-Bogotá, Noviembre II de I90I
Sr. Ministro
Inmediatamente después que tuve el honor de ofrecer á V. E.
la mediación de Chile para restablecer la armonía entre Colombia
y Venezuela, mediación que fue aceptada por V. E., dirigí al
Sr. Presidente de la República de Venezuela el siguiente telegrama:
"Bogotá, Octubre 29 de 1901
E cmo. Sr. General ipriano Cn tro-Caracas.
Me es muy grato comunicar á V. E. que el Gobierno de Chile
ve con profunda pena la posibilidad e un conflicto armado entre
Venezuela y Colombia, conflicto que traería por consecuencia gra-.
es dificultades y trastornos para estas dos naciones amigas.
Es altamente honroso para el infrascrito ofrecer en nombre, y
por instrucciones de su Gobierno, los buenos oficios de Chile para
evitar pérdida de sangre her:mana y restablecer la más completa
armonía entre estas dos Repúblicas.
Tengo la viva satisfacción de manifestar á V. E. que el Gobierno
de Colombia ha aceptado gustoso este ofrecimiento, y, conocedor
de los sentimientos de V. E. y del interés que profesa por
el principio del arbitraje, me halaga la esperanza de que quiera
Venezuela, como Colombia, honrar á mi Patria con la misión noble
y benéfica de alcanzar que dos Repúblicas hermanas, igualmente
amigas de Chile, encuentren solución amistosa y pacífica
para sus diferencias.
Dignaos, Excmo. Sr., aceptar los sentimientos de mi más alta
y distinguida consideración.
FRANCISCO J. HERBOSO"
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e.letiw !JHlitu be ~tomN4
'- 6¡g _J
Acabo de recibir la siguiente respuesta del Excmo. Sr. General
Castro, que me apresuro á comunicar á V. E.:
"Caracas, 5 de Noviembre de 1901
Ministro Chile
Gustosísimo acepto su honrosa insinuación, siempre que Go..,.
bierno colombiano dé amplios poderes y se tenga en consideración
mi contestación al Congreso de Ivféxico, cuya síRtesis es satisfacción
y resarcimiento de perjuicio hasta que considero justos.
De V. E. buen amigo,
CASTRO,,
Aprovecho esta oportunidad para reiterar á V. E. las protestas
de mi más distingutda consideración.
FRANCISCO J. HERBOSO
Repúblz'ca de Colombia-Mz1lisürz'o de Relaciones Exteriores-Bogotá,
Noviembre I6 de I()OI
·Sr. Ministro
Tengo el honor de referirme á la atenta nota de V. E., número
96, de fecha 1 1 de los corrientes, en que se sirve transcribirme
dos comunicaciones : la dirigida por V. E. en nombre y por
recomendación de su Gobierno, al Excmo. Sr. General Cipriano
Castro, con fecha 29 de Octubre próximo pasado, ofreciéndole en
los mismos términos que al Go ierno de mi país, los buenos oficios
de Chile, á fin de alcanzar por su mediación un arreglo amistoso
y pacífico de las diferencias existentes hoy entre Colombia y Venezuela
; y la comunicación que en respuesta á la anterior ha recibido
V. E. del primer mandatario de Venezuela.
Lo términos en que e ta última está concebida, hacen, por
desgracia, que lo propósitos humanitarios del Gobierno de V. E.
queden frustrado por ahora, no por culpa del mío, quien apreció
en lo que valía la -.·aliosa of rta de un país como Chile, amigo al
mismo tiempo que imparcial, y se apresuró á aceptar el ofrecimiento
de sus buenos oficios; pero las exigencias insólitas que a pr:·on·, y con calidad de u!Hmdtum, hace el Presidente de Venezuela
en su telegrama á V. E., no pueden decorosamente ser aceptadas
por mi país, sobre todo después de haber llegado á su conocimiento
los términos de la incalificable comunicación dirigida por
ese mandatario al Presidente de la Convención Americana reunida
actualmente en México, la cual quiso implícitamente incorporar
en la respuesta dirigida á V. E. Colombia creía que aceptada la
intervenci6n del mediador, y cuando llegara la oportunidad, cada
cual haría oír sus agraYios y sus quejas y haría valer las indemnizaciones
á que creyera tener derecho, respaldando sus demandas
con pruebas y documentos fehacientes; pero no que se pretendiera
fallar el litigio, de plano, en favor de un querellado, sin oír al
otro.
•
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~oleti~ 3ntlita~ be ~olo11Wid
'- 68o-'
Todo esto muestra bien que el Presidente de Venezuela no
quiere someter á un tercero sereno é imparcial el esclarecimiento
y calificación de los hechos ejecutados por él, ni allanarse al a venimiento
equitativo con Colombia, á quien en justicia correspondía
solicitar la reparación y las indemnizaciones que se apresuró á detnandar
en forma inapelable el citado Presidente; pero ya que se
ciegan los caminos civilizados, mi país está en el caso de buscar
otros medios para poner término á una situación insostenibl e por
más tiempo, dejando aquí la constancia de que aceptó los ofrecimientos
del Gobierno de V. E., no por debilidad, m por temor, ni
por carecer de los medios adecuados para hacer val e r sus de rechos
llegado el caso, sino por deferencia y amistad á la Nación chilena,
y por no hacer pesar sobre un pueblo hermano las conse cuencias
de los desmanes de un mandatario que no ha sabido interpretar los
sentimientos fraternales que abriga el pueblo de Venezuela por el
de Colombia. Tales consecuencias debieran y debe n recaer sobre
el mandatario que así procede.
Rogando una vez más á V. E. se digne presentar á su Gobierno
los más rendidos agradecimientos que le envía el de Colombia
por su amistosa intervención, y suplicando á V. E. participe el
resultado que ésta ha tenido, y cuál ha sido la actitud de mi Gobierno,
aprovecho esta nueva oportunidad que se me presenta
para renovar á V. E. los sentimientos de mi más distinguida consideración.
MIGUEL ABADfA MÉNDEZ
A. S. E. el Sr. Dr. Franciico ] . Herboso, Enviado Extraordinario y Ministro Pie.
nipotenciario de Chile, &c. &c. &c. .
RESOLUCION NUMERO 18
por la cual se dispone que el Regimimtt~ Urdaneta dependa del Ministerio de
Guerra
Despacho de Guerra-Bogotá, Novz'embre 20 de I90I
Desde la presente fecha el Regimt'enlo Urdaneta dependerá únicamente
de este Ministerio.
Comuníquese.
El Ministro de Guerra, JosÉ VICB:NTR CoNCHA
DECRETONUMEROz7DEig01
(NOVIEMBRE 26)
por el cual se refunden Jos restos de un Batallón en otro
El Comandante en Jefe del Ejército de la República, ampliamente
autorizado por el Ministerio de Guerra, y en cumplimiento
de órdenes terminantes de éste,
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~oietin !Jliiitar be Ueblos
y caseríos, presentan numerosos y excelentes puntos de apoyo.
Estas, siempre extensas y de límites vagos, se prestan lo mismo á
la ofensiva que á la defensiva, dejando la facultad de maniobrar
libremente y de tomar las direcciones que más con vienen á la
operación.
La fuerza de una posición es absoluta, considerada desde el
punto de -vista de su constitución topográfica, y tanto mayor, cuantos
más medios de resistencia ofrece ; pero si se considera por su
situación en el campo de batalla, será relativa, puesto que se subordina
á la importancia que por esta circunstancia puede alean-
• TOllO 11-44
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~oietin IDlHitar be ~olom&ia
.'- 6go _;
zar, y que será tanto mayor cuanto más central se halle en él y
mejor cubra las líneas de retirada.
Respecto á su dirección, son preferibles las que cortan perpendicularmente
las líneas estratégicas prolongándose por sus dos
lados, aunque también ofrecen ventajas las que se extienden paralelamente
á ellas, si las dominan bien y amenazan el flanco de
las tropas que intenten cruzarlas.
En toda posición hay una ó más llaves tácticas, que son los
puntos de importancia capital, cuya conquista asegura la victoria
del asaltante. La apreciación de la llave táctica requiere un acierto
especial, porque varía con la forma de ataque adoptada por
éste, puesto que sirviéndole de apoyo para asegurar su esfuerzo
principal contra el punto decisivo, subordinará su elección á la situación
de éste y á veces la hará coincidir con él. En un ataque
envolvente, será llave táctica todo punto que domine los flancos 6
la retaguardia, y en uno central los que amenacen el centro de la
línea del defensor. En el ataque paralelo no hay punto decisivo
determinado, porque dirigiéndose á obtener metódicamente la superioridad
en todo el frente á la vez, la decisión es simultánea en
varios puntos de él, y por consiguiente las llaves son las más débiles
6 accesibles, que una vez ocupados aseguran la posesión de
los demás.
Las demostraciones con que el agresor procura siempre ocultar
ó disfrazar su ataque principal, obligan en la defensa á asegurar
sólidamente todos los puntos que constituyen llave, hasta que
conocida perfectamente la forma y dirección de aquél, queda Ji_
bertad de maniobrar sin riesgo de descubrir e, para robustecer la
resistencia en el que le sirve de objdz'vo.}· mas es preciso antes de
obrar, tener una absoluta seguridad de haber conocido sus intentos,
y no dejarse engañar por un ataque simulado, cuyo único objeto
es obligar á desatender las partes más codiciadas.
En una posición se consideran cinco partes principales, que
se estudian separadamente : las avenidas, el frente, los flancos, el
interior y la retaguardia.
Forman las avenidas todas la.s vertientes que, á manera de
dilatado glasis, se extienden ante ella, siendo más ventajosas cuanto
más suaves y despejadas al tiro, sin grandes obstáculos, que sólo
sirven para dificultar la reacción ofensiva y cubrir el avance del
agresor, si bien convienen algunos transversales, que ocupados por
fuerzas avanzadas, ensanchan la zona de resistencia, impiden los
reconocimientos del agresor y se oponen á sus primeros progresos.
Los límites de las a venidas, generalmente vagos, los determina el
alcance de las armas.
El frente de la posición lo constituye la línea de alturas que
la componen y los obstáculos naturales 6 artificiales que hay en
ella, que son otros tantos puntos de apoyo recíproco, en los cuales
se concentra toda la acción defensiva. La mejor forma del frente
es la quebrada, con contrafuertes algo salientes que favorezcan el
flanqueo mutuo y el cruce de fuegos. Su extensión ha de proporcionarse
al número de fuerzas que haya¡¡ de ocuparla, su direc-
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~oletin 9JlUitar be ~olombia
'-- 6gi _;
ción debe ser la que más se preste á cubrir las líneas de retirada,
y su dominación lo bastante á batir con eficacia todas las a venidas
y las posiciones que ocupa la artillería del ataque, sin que el fuego
resulte fijante.
• Los flancos (que corresponden á ]os del orden de batalla)
deben estar apoyados fuertemente en puntos que favorezcan una
resistencia enérgica y prolongada y alejen todo peligro de desbordamiento.
El interior, formado por las partes más elevadas y situadas
detrás de la cresta que determina el frente, en las cuales se instala
el grueso de las fuerzas, debe ofrecer profundidad bastante para
contener con desahogo todas las líneas del orden de batalla, buenas
y numerusas comunicaciones y abrigos que guarden del fuego
á las reservas.
La retaguardia debe garantir una pronta y fácil retirada sobre
la línea principal con apoyo en posiciones sucesivas, bastante
fuertes pare organizarla, protegerla, hacer frente á la persecución
ó esquivar el combate cuando convenga.
Por último, toda posición debe estar provista de buenas salidas,
tanto para la reacción ofensiva como para la retirada, libre
del dominio del cañón y á cubierto de las maniobras que puedan
envolverla, ó cogerla de revés.
EMPLEO DE LA FORTIFICACIÓN RÁPIDA EN LAS POSICIONES-Por buena
que sea una posición, no llena todas las condiciones que requiere
la defensiva, si no se com¡:,letan Jos medios de resistencia que
ofrece con obras rápidas de fortificación, que á más de dificultar
el ataque, protegen las tropas del fuego del agresor, les dan mayor
aptitud para desarrollar toda la potencia destructora del suyo
y asegurar su máximum de eficacia, y les sirven de apoyo en las
reacciones ofensivas.
La aplicación de estas obras se extiende á todo el frente y
los flancos, siguiendo la línea general de al tu ras y plegándose á
las inflexiones del terreno, aunque evitando los ángulos muy pronunciados
que puedan descubrir á la enfilada una parte de ellas,
para lo que, en lugar de seguir los cambios repentinos de dirección
que obligan á formarlos, se traza una serie de Hneas paralelas escalonadas,
que conservan la dirección de la general 6 se apartan
muy poco de ella y cierran el frente, adelantándose 6 atrasándose
hasta salvar la interrupción y encontrar de nuevo el terreno en
que aquélla continúa normalmente. Los puntos importantes muy
salientes, se fortifican además aisladamente, de ordinario en forma
angular, que permita batir sus dos vertientes, y procurando
que ambas caras queden flanqueadas por el trazado general, así
como también, que domine el interior de la obra con objeto de que
el enemigo no pueda utilizarla en el ataque, si logra apoderarse
de ella. En los puntos débiles, es natural que se aglomeren las
defensas lo más posible, pero hay ocasiones en que si la posición
se presta á ello, es preferible dejarlos sin fortificar, y aplicar las
obras á otros próximos más elevados, disponiéndolas de modo que
aquéllos queden batidos con fuegos directos y convergentes. Las
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~oletin IDlilitar b~ ~olomb\4
'- 6g2 _J
obras más fuertes y completas se construyen en las 1Ia ves, cuidaPdo
de dejar expeditas y cubiertas del fuego todas las comunicaciones
que á ellas conducen, para lo cual, si es preciso, se establecen
algunas con ramales de trinchera, que garanticen una segura cir-culación
y la fácil y oportuna llegada de refuerzos. •
A retaguardia de estas obras se construyen otras para las reservas
de primera línea, y mientras la posición lo admita y haya
tiempo disponible, se crean nueYas líneas sucesivas, principalmente
en los puntos más expuestos al ataque.
El traz do general no es continuo, porque á más de exigir un
trabajo excesivo é inútil en ciertos puntos, entorpecería la reacción
ofensiva, quitándole sa cohesión y simultaneidad que, unida á lo
súbito y enérgico del movimiento, constituye su fuerza principal.
El terreno, la extensión del frente, la proporción de fuerzas y la
clase de obras empleadas, determinan los puntos que han de quedar
abiertos y la magnitud de los intervalos. En la construcciÓn
se debe procurar que éstos queden disimulados, así como las embrasuras
de la artillería y cualquiera otra depresión de las obras,
puesto que son las que mejor revelan de lejo su situq.ción, dirección
é importancia, lo cual es fácil, si se tiene cuidado de prolongar
el declivio superior del parapeto, hasta perderse en el terreno
y cubrirlo con hojarasca ó maleza que oculte su color, distinto
siempt~e del que presenta la uperficie natural del suelo.
Las partes accesible~ á la caballería se cubren de obstáculos
que dificulten ó impidan su acción, dejando en la que están batidas
por el fuego de la defensa, algunos pasos libre para las salidas
ofensivas.
Los abrigo para la artillería se emplazan, mientras es posible,
en terreno duro y libre á la circulación, dando á la masa cubridora
el espe or suficiente para proteger las piezas y los sirvientes
del fuego de la artillería enemiga, y dispuestos. de modo que,
al entrar aquéllas en posición, queden algo á retaguardia de la
cresta, aunque sin disminuír el campo de tiro. Ordinariamente se
construye un abrigo para cada pieza; pero si se reúnen muchas en
poco terreno, se pueden colocar dos en uno. Para los armones y
carros que forman el resto de la batería de combate, se construyen
también espaldones y paracascos que suplan la insuficiencia
del terreno, hasta dejarlos bien cubiertos, asegurando la comunicación
con las piezas por ramales de trinchera.
Hay también un medio de proteo-er las baterías en posición,
que consiste en construír algunos metros á vanguardia y á su misma
altura, una trinchera que no se disimula, á fin de llamar sobre
ella la atención del enemigo, que, engañado por las apariencias,
cree que de ella salen los disparos, y la convierte en blanco
de los suyos, con lo cual resultan cortos é ineficaces.
Las grandes localidades, como pueblos ó cercados, esparcidas
sobre el frente y el interior de la posición y constituyendo puntos
de apoyo, se fortifican en sus caras anterior y laterales, formando
ordinariamente en cada una dos recintos y un reducto interior de
seguridad. La cara posterior se deja abierta y libre para la reti-
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~oietin !nilitar be <.tolombia
'- 6g3 _J
rada, destruyendo cuantos obstáculos haya en ella que puedan dificultarla
6 servir de parapeto al enemigo después de haberlas
ocupado.
Los cortijos, caseríos y pequeñas construcciones se rodean de
una cintura de obras de campaña á las cuales sirven de reducto, y
en el caso de que falten 6 escaseen las localidades, se suplen creando
en los puntos convenientes fuertes reductos, capaces de resistir
el fuego de artillería.-( ConHmía)
-- ~..- --
ESCUELA DEL SOLDADO A CABAI .. LO
POR CARLOS FERNÁNDEZ Y JULIO DEL CANTO
(Continúa)
PRillERA PARTE-TRABAJO PREPARATORIO
Condudr el caballo alter·reno-Posú:ilnz del jz'nele antes de montar-Sallar
á caballo-Posición del soldado ti caballo- Alargar, acortar,·
cruzar, uparar, sallar y lohzar las n'e!zdas-.Ejercú:ios musculares á
pie jirnu-Ejerczcror musculares sobre la marc'ha-Sallar á HerraDesfilar.
J. El trabajo preparatorio abraza el conjunto de ejercicios necesarios
para dar flexibilidad al recluta, inspirarle confianza, asegurar
un poco su asiento, y ponerlo, por consiguiente, en .stado
de recibir con fruto las 1 ccion s que siguen.
La clasificación de los ej e rcicios que componen el trabajo pre- •
paratorio, no implica Ja .ohligación de ejecutarlos en el orden en
que están presentados ; toca al instructor modificar ese orden en
razón de los soldados que le estén confiados. El trabajo preparato-rio
no tiene más que un objeto : colocar el jinete á caballo y habituarlo
á los diferentes aires de marcha antes de preocuparse de
la acción de las ayudas, que es el objeto de las lecciones siguientes.
El trabajo preparatorio se ejecuta en cuanto es posible dentro
del picadero ó en un cuadro cerrado; los reclutas conducen á
él sus caballos de la rienda, y los llevan de nuevo á las pesebreras
en la misma forma.
Cuando hayan adquirido confianza, van at' picadero y regresan
á las pesebreras á caballo.
Los caballos están ensillados y con bridón (freno):; los estribos
están levantados y cruzados sobre el cuello del caballo, 6 bien se
sacan antes de la lección, lo cual es preferible.
CONDUCIR EL CABALLO AL TERRENO
4· El caballo se conduce al terreno con las riendas abajo, tomándolas
con la mano derecha á dos dedos de distancia de las argollas
del bridón, en la siguiente forma : la rienda izquierda tomada
con el pulgar y el índice, y la derecha con el medio y el
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u~Creo de mi deber responder á V. S. que los acontecimientos
de Maracaibo son una infracción pública y manifiesta á la buena
fe del armisticio, que sólo consiente en que uno y otro partido
reciba á los desertores. Esta convención no se podría aplicar á un
territorio que permanece enclavado entre límites que las tropas
no tienen derecho de atravesar; por esto la ocupación de Maracaibo
no ha debido verificarse. No obstante, para dar á V. S. y á
toda la República una prueba convincente del extremo escrúpulo
que la Nación española tiene en la observancia de sus tratados, y
de su deseo sincero de devolver á Venezuela una paz vivamente
deseada por todas las ·gentes de bien, propovgo como medida
de conciliación entre los dos extremos, que vuelvan á sus antiguos
acantonamientos las tropas que han formado la guarnición de Maracaibo,
y que se deje á esta ci..udad un gobierno propio á su contentamiento.
Por mi parte, me comprometo á no inquietarla hasta
el momento en que las hostilidades sean comenzadas legalmente,
si los comisionados enviados á España por nuestro Gobierno no
logran hacer desaparer.er los motivos de división que veo con pena
subsisten entre nosotros. Supongo que el armisticio se prolongará
en razón de los poderes de que parecen e tar investidos.
"Dios guarde, &c.
"Cuartel general de Caracas, 23 de Febrero de 1821.
MIGUEL DE LA To .. RE "
"Al General Bolívar
" Excelentísimo Señor:
"El Comandante D. Antonio Vanhalen, encargado de entregar
á V. E. los despachos de Su Majestad Cat6lica y los míos, me ha
escrito de Santafé de Bogotá el 26 del mes último, para darme á
conocer con cuáles manifestaciones de estima y de cortesanía V. E.
y varios otros jefes han tenido la bondad de acogerlo. Igualmente
me ha informado de que los Sres. Echevarría y Revenga acababan
de ser nombrados para ir á España y convenir con el Gobierno
en los medios de hacer cesar la guerra que aflige estos
países. Creo deber dar gracias á V. E. de la acogida que se ha
dignado dar al Comandante Vanhalen ; y, sin haber recibido todavía
sus comunicaciones oficiales, lo felicito de antemano por
el feliz resultado que deben tener las negociaciones pacíficas confiadas
por V. E. y el Congreso á los Sres. Echevarría y Revenga.
Ellos merecen bien una misión tan noble, y el Gobierno supremo
de la Nación está dispuesto á acogerlos con benevolencia. Nada
deseo tan vivamente como la vuelta de la paz y de la felicidad á
estas provincias. Ya la aurora del be1lo día de la reconciliación comienza
á lucir ; nosotros disfrutaremos todos de los felices efectos
de la fraternidad y de la moderación. La corbeta de guerra La
Are/usa, está lista á conducir nuestros comisionados á España con
la más grande celeridad.
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&letin IDlilitar bt ~olombia
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"Yo espero todavía de V. E. una prueba de la sinceridad de
sentimientos que lo llevan á observar el Tratado de armisticio. Debe
servir de preliminar á la pacificación, y yo lo he oLservado siempre
religiosamente. Espero que V. E. se dignará dar orden al General
Urdaneta de evacuar á Maracaibo. Colocando guarnición
en esta plaza ha violado abiertamente un pacto que habíamos jurado
cumplir, en tanto que no conviniéramos en recomenzar las
hostilidades. Durante todo el término del armisticio, esta plaza
podrá permanecer independiente de por sí y gobernándose á su
voluntad. Aun cuando no dudo que el General se preste á la reclamación
que le hago hoy mismo, una orden expresa de V. E. no
será superflua para mantener la buena armonía que comenzaba á
reina:r tan felizmente entre nosotros.
"Dios guarde, &c.
"Cuartel general de Caracas, á 23 de Febrero de r82r.
MIGUEL DE LA ToRRE''
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Citación recomendada (normas APA)
"Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año V Serie II Tomo II N. 22", -:-, 1901. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3691147/), el día 2026-05-30.
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