•
~~,._.....,_..,......,_~~-- ~ --___,
B ogott , 2.( de A go s to d e 1901
.¡----· _ _.,___ ·i' ti· --.----.-+
o. i'" ~ ol etí n _$}litafl dt ~olorq~ ia
¡ l Crgano ~~:Ministerio de Guerr& rdel Ejircill
J 1 ~"'-"'· "~
::::::: ~ flll'liCCTOR .lO ROiiOa.8M
t
1ranoi:\lo J. Vergua y Velaae t
Gt~ueral d• lueo·uiNol, Mi~mbro de Tariae Sodec!t dee Cie•tt.l-.
~ t Jt1 tolakra~ertA d tale ptriódirtlotlt ffiiJ Ofifialtt itlljértde
~
RE OL CION
Jft'nt"sltn'o dt Gutrra-Bog ~ ld, Agosto I7 d~ I90I
Siend desgraciadamente frecuentes los abusos y atropellos
cometidos por algunos militares que dt>shonran con su conducta Ja
gloriosa carrera d las armas, y notoria la necesidad de poner fin
y aplicar castigo á esa clase de atentados, tanto por su carácter
intrínseco como porqu á causa de eJio. sufre menoscabo el buen
nombre del Ejército, cuyo primordial objeto es asegurar á Ja comunidad
el goct d sus derechos, y que no necesita ni acepta en
j¡U seno á hombr .! s in Jignos de esta elevada misión,
SE RESUELVE
Todo at ntado ;~ la vida 6 á la ·propiedad cometido por miembros
del Ejército; todo abuso 6 atropello que denuncie, en concepto
de este Ministerio, falta de delicadeza 6 de honradez; todo desobedecimiento
de óroenes superiores en materia grave, sobre todo
si de él se origina un perjuicio á tercero; toda inteligencia con
fuerzas 6 autoridades revolucionarias, especialmente si ella tiene
por objeto la rspcculación, el negocio y la comodidad y provecho
del que en ella incurra, se castigará con la baja del culpable 6 con
la supre i6n de su nombre del Escalafón, declarándosele indigno
de pertenecer al Ejército Colombiano, y publicando su nombre del
modo más adecuado para que todos conozcan la falta, la deshonra
y el castigo. Esto sin perjuicio de las responsabilidades legales á
que hubiere lugar.
TOKO 11-15
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a3oidin 9J1iritar be ~dcml>ia
'- 2.26 _;
Est~ Rc~uluci6n se comunicará :í las autoridades corr spondien
es, 1 ara que procedan á hacerla conocer del Ejército y :i dar,
llegado el ca o, los informes nC'c n ríos.
El11inistro de Guerra, PEDRO NEL Osr1 ·A
RE OLUCION
-11 .·u.z'~icr/o de Guerra-lit,!.;· td, 2I de A~osto dt I(/OI
En ''ista de que la Jefatura Ciril y :rvfilitrlr del D partam nto
posee t ck.s bs datos conc rnient s :í la conducta de lo indiYiduos,
sus propicdü es, &c., ~te !viini t rio ha trnido á bi n resolver que
dichfl J< fa u-·a a la única < ncarg-ada de dar los é h'v nductos
para las l ~r·endas, semo,·i •nt?s, pe ne~, &c., 1o rnirmo que 1 . pasaport
s para trasladar e de un lug( r á otr . Solamt r.tc 1 s 1 a aportes
·.·¡1 didus parrt fu ra del D(·partamcnto serán vis·tdos por
este MinLt río.
1 r d Ministro, ub ecretario, ERNL;To l<.L~'Il no TIRADO
-------
RE OLt; IC 1 •• ·e~ FR 7 DE 1901
sobr ~rmas y n unicioncs d ~ucrra
L/ Golcrnad 1 del 1 tf mlall:ti,'/o de ( rmd .,¡amal(a
ah ck e ( Ii1 t< r o n -
ra l. n t ..
intr Jdu idos a~
el
bi
rruerra ·
~ 3. 0 r • n '>rganiznd s militarmente de
man ·ra ficial, por la falta de <:uidado con las armas y pertre-ho
, e ·r u tos casi siempre á at r n mano ach rsas y dañina_,
S E R E S l 1 E L V E
1.0 Todos los individuc.Js r i 1 nt s en Bugotá, sin di. tinci6n
d band s políticos ni el nací nalidacl, C]Ue posean municiones,
arma de p:-ecÍ5.ÍÓn, Ó SUS aCCt'Sll'ÍOS, C'~.t~n obligados a presentar-
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t3o[et= n ~m: tc.r ~e ~ o(rmt ia
\. __ 227 _)
las en esta Jefatura, dentro el término de ¡( lÜ día~ contados
dcs•le la fecha, y los habitante de las Provincia~, ristritos, Municipios
y orrcgimicntos, dt 1.tr de lo och . cJf¿.s sigu:u1 ( s al reci ...
bo de e ta R('solución, ante las aut ndades n: pectna .
~· Esta J fatura, como las otras OJicinas ·nct.H ~~c1a ele la reccpcir1n
de lvs mencionado. elementO', aGrid n gi.uu· en que s~
anoten, i así lu "xigicr n lo. donantes, sus nombre:, y, en todo
raso, la cantidad dt.: elem ntos prcsent~ os ,qu · qucdar~n á la ordt:
n ele la Jefatura d '[Xtrtamcntal ;
2.0 El reo-istro de que ha la 'l p.:trá,•-raf > ant ·ri ,r, s. tendt·á
en cuenta para la distriuución del pn5xim mr ré ito gener:.tl de
carácter voluntario ó for.zuso ;
3. 0 Pasados los términos fija los en 1 primer rdinal r soluti\
·o, •a Jefatura JD¿ar: los cknun ·ios el", elem .ntos, si mpre que
tales el nuncio· re-ult. ... n e.·actos d sputs de verificada la requisa,
así: fu...,iles Réminoton y 1 eabody, :1 20 'H.la unv; an inas de
cu·tlquicr Jase, si· mpt-., que no s <. n fusil .s recor 2d s, á 11
' 30;
fusiles I\1áu-er y Gra~s, ~ , • 40. El noml>rc de los denu 1ciantes se
ma1 tendrá en toda rescr\'a. El valor de las municiones .. crá con,
·cncional ;
4.0 Lo· nacional :-. <Í quien · . e ncontrar •n tal~s · cmentos,
pe>r no hab rlos presentado .. n el tic mpo há il, C'dn tratados
com0 n . migo · de lar do_ y ac:tÍ\'OS, al ti mp e e la 1istribuci6n
del empr ~stlto; cesarán para ·!los tocL - la 1-,!·ar ntí· s spccialc s
tor( ·adu ·n sah·ocon u tus, ¡ .,< 1 ort . , 1 ol •ta d l"l r tránsito,
· ., ¡ .erán t ni l n ¡ r 1p r i '.1 á la · nti ~.d dt .cmcntos
qu ' se k hul ier n nc ntrado.
En uanto <Í. los "'.·tranj •r s qu . e hallaren u mi mo caso,
se ·án pri,·<.ulo tambi 'n de la mism lasc d e ara. fas ue los
ant ·r·or s.
Comuníquese.
Da la en el Palacio de la G bcr 1ació1,, .' G (. _ ~u sto ele 1901.
El Go1 e ·/aclor, j E VICE 'TE CO CI A
El ~ e ·etario de Gobierno y Gu rra, Cr ILLLP 10 r LE. ·cz.
RESOLUCION . 1 Ul\1ERO 8 DE 1901
1:.'1 Golunador dd Departamento de Cundr'tzamarca
En uso de sus atribuciones, y
CO 'SIDERANDO
Que es indispensable para el buen desempeño de las funciones
públicas la absoluta consagración á ellas por parte de los em.pl
ados, lo que e incompatible con la atenciór\ á las ti-ansacciones
comerciales ejercidas á un mismo tiempo con aquéllas,
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•
l'wletin !llititat be (otodia
L 228 .J
RESUELVE
Art. 1.0 Prohíbese á los empleados públicos al servicio del
Departamento, el comercio de semovientes y de cualquier artículo
aplicable á. necesidades del Gobierno ó del Ejército, ya sea directamente
ó por interpuesta persona.
Art. 2.0 Los empleados que infringieren la anterior disposición
serán destituidos, y los bienes materia del comercio, expropiados
para el servicio público, sin otra formalidad que la expedición
del recibo correspondiente, previo avalúo.
Comuníquese.
Dada en Bogotá, á 6 de Agosto de 1901.
El Gobernador, ]OSE VICENTE CONCHA
El Secretario de Gobierno y Guerra, GuiLLERliO V ALlNCIA
~ !f!Jfocttt?za/ ~
UN •JÉRCITO LATINO
LO VICIO DF. NUES1RAS IIXSTITUCI NES HILl'lARI'.S
(Capítulo de un libro español reciente)
•••
-¡No tenemos ejército !-se ha dicho que exclan 6 un General
al poner el pie sobre tierra española, en la repatriación. Alguna
razón pudo asistir le, según se va viendo; mas, ¿de quién es la
culpa en primer término?
Desde luego no la tiene el simple soldado. Podrá e mpezar,
acaso, en el cabo, donde empieza el mando, ó en el sargento, clase
en que comienzan ya las aspiraciones y la discusión de los derechos;
peru a umenta en el oficial, sube en el jefe y se extiende tanto má~
cuanto más arriba se ll egue. ¡Es tan grato usar del poder en beneficio
de los amigos y all egados ! ¡ Tan natural el creerse exento
de deberes que nadie exige cumplir t Aun con los mejores deseos
ie hace tan fácil la ilusión de que sólo en los propio~ ~e rvidores
que se tien e á la Yista reside el mérito! Además, cada cual suele
echar la cuenta de que permitiéndose él ciertas libertades 6 aun
cometiendo alguna injusticia, no va por ello á empeorar la situación
genetttl. Pero así, haciéndose muchos esa misma cuenta y
descuidando algo los deberes austeros, e~ como se ha producido
la desmoralización. Así se ha formado y ~e sostiene el pandil1aje
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~Ittin !Jlilitat be ~of,ombiA
'- 229 _}
en el ejército ; y así presenta éste en gran parte el aspecto y la
organización de las cuadrillas del gran arte nacional, en las que
cada cual trabaja con su maestro.
Alguien se ha jactado de que habiendo estado siete meses en
campaña, pero sin tener la suerte de ver más que una vez al enemigo
.... de lejos, volvían, sin embargo, sus alláltrts y paniaguados
con siete propuestas por barba. Es posible que no sea esto
exacto. Probablemente habrá en ello exageración, por lo menos,
para ca usar efecto y aparecer genial. Mas cuando ciertas personas
hacen chistes sobre estas cosas, ¿qué resultados habrá de esperarse?
También hay jefes que llevados de un buen deseo, innegable,
miden la satisfacción de sus servicios por el número de gracias
que han conseguido para sus subordinados. " i No podrán quejarse
mis oficiales, pues le he dado ocasión para disfrutar de tantas
propuestas!,,, es frase con frecuencia pronunciada y en la que aparecen
lastimosamente confundidas la idea utilitaria con la de celo
en el cumplimiento de la misión.
Y, sin embargo, esos mismos · oficiales se conformarían con
menos propuestas si no se les hubiera educado en tal forma. Mil
hechos. que no pueden pasar inadvertidos para el observador aten.
to, lo prueban de un modo palmario.
En Jos comienzos de la guerra en Cuba, un General urzo se
hallaba al frente de una de las circunscripciones en que había sido
dividido el territorio de las operaciones. Su natural bondad le impul
·aba siempre á realzar los méritos de sus subordinados ; pero
la probidad de su carácter no habría onscntido mixtificaciones,
dado 1 caso de que se hubiese intentado realizarlas. Allí no se
invmlaba acciones de guerra, ni se incurría en otros c.·cesos. Como
en aquella época eran escasos los hechos de armas que merecían
aquel nombre, resultaba de todo esto que en tal lugar se obtenían
pocas recompensas, aunque no faltaban los t iesgos en detalle, ni
eran pequeñas las fatigas.
La oficialidad, no obstante, reconocía en general ]a justicia
de este proceder, y sólo se quejaba de que por no obrar todos de
igual modo, resultaba perjudicada respecto á. la que operaba en
otro territorio vecino, donde las propuestas lnenudeaban á pesar
de que, según el testimonio fehaciente del mismo General en Jefe1
Jos insurrectos de aquél eran héroes con relación á los del último.
El temor á esto impulsa á muchos. A nadie le es grato que
los que de él dependan puedan juzgarse peor tratados que los demás;
y así, una vez dada por otros la señal, se apresuran á imi ..
tarles, aun cuando por sí mismos no lo hicieran.
Mas en la época á que se ha hecho referencia no había cundido
todavía el mal, durante las últimas campañas. En honor del
General Martínez Campos debe decirse que, en efecto, según se
murmuraba, daba poco en esa última etapa de su vida militar, á lo
menos de una manera relativa. Ascensos, particularmente, fueron
escasos los que concedió, á pesar de las facultades de que se hallaba
investido como General en Jefe, 6 que propuso al Gobierno
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23oietin ~Ui t at be ~ otom6ta
\.._ 230 _J
pa ra su concesión, y hasta las cruees de ?v1aría Cristina se otr~rgab
an entonces con ba tante par imvnia . Su sistema de fijar e l núm
ero de recompe nsas p or el de Lajas sufridas, fue muy criticado,
¡in duda porque los límite s así establ ·cidos eran más difíciles de
rebasar que tros; pero juzg-ado con criterio práctico y desapa¡
ionacl , no se puede I!~" gar su lógica y hasta su conveniencia. Si
c abia CJUe .e prestase á la inmoralidad de bu'"car !a bajas por alc
anzar mayor pron~cho, ofrecía la r e ntaja de 01 riuuír á que no
$C Ls t"mÍ 'ra demasiado, . n una gu(~rra donde d batirse e mo fi n
ú nico, d e 1 batir á t o d~~s horas y en t o das :as ocasi .... ncs, e nstit
uía la mejo r estrateg-ia.
Después e abrió ia me no algo m<.1s. Fueren en mayor númer
o las r ·campen as y menudearon las cruc s p t n. i na<..l;1s, no nec
esitámlosc ya en ocasic:1 e s 1. ur·rtos ni h riel s para que se formulasen
la · p-u u e stas; pl:rv St, 0 ·uía todn. da ierta parqucdti ·1 n la
concesión de empleos, ~í lo m ... nos en lo inf rior . Aunque pudo
ob:;c:n·ar~e la t nd e ncia á crc..::ar un nuevo plam 1 de gt n ralcs y
coronel 'S, ¡ an 1· em¡ la7.ítr á lo~ que por dcsaft.cción pcnc.Pal ó
des ... onf rn tid L el ru n d nLJ · vo i ·tema de guerra, r g re~ a hcJn en
g ran nú l f• r\ ú la P nínsu la no e gene rali zó aün 1 ~¡ t ma para
toda la d a sc .
Vin Iu..:· •o ln in urrccci6n rlc I• ilipinas, con u ina u~.J'tas constecucnci<
s P n la materia. Viéron. <· t n el Drárt·o Ojiáal aqu llas
· r e lacione s d · r e comp nsas r¡tt< ! paree iaÍ1 s r las Ji ta de re \' Í ta
r eunidas el todo los u r¡ s n op e ra ion e , haciénd e 11 o-a. á In in ·ro ímil. lo lm tando < t , . ideó
d es n . n i t'I1 1 ¡•rt e a l. operación d . gu l rrét • lg< imp rtant ,
f~ 1 l · p w p a t t i· 1 > a di tinta, hubie ra motivo I ara fo rmar
m ··, pr-.> 'u · Las. . idf•<', n...,imi!:.mu hac r d s n cada ra o: una,
l an\n tr <~ l. para j t:' f' ,ot1 ialesytropa,yotra .p · ivl pera los
tlrg · ·t J .le / sm or ó de lo., . <·ñ res, jefes ca i todos ó, por 1 ) m nos,
C3pitan ·s; y no _ lam .! ntc para 1 s !UC f rmal an los cuar les
g n(. a1 e , aunque ~ to 'Stu\·itc. n c· n m<.ly ríe:.., put s l ntra ban te. mbién
otros que tt nían lll;}ndo directo de las fu n:as incluida <. n ·¡a
.primera pr ¡;u :sta; con iguiéndose por tal rn c.. dio que, in aparecer
e n '11· ,,n. (r¡-an ,l . pr ,l Jrción en favor de 1 s -·mple( · ·ul -· riores,
tu \' Í ·ra n ~ t.J a ·gura da m a \'Or o·;}nancia . De c. te modo se vio ,
p or { j mp.~--., apart'CC r una p;opuc~ta general y otrtl ( sl~c~ .ial por
las " op ·r:tl.iones en l ·'a mino de .'antod )mingo á Silang, le días
15 y 1 ·de f brcro de 1 k)7 "; do , también g 'tl(;ral y esp cial ,
u p or las op -racione· en vl mi. m o camino, ks día 17 y 18 :'; otra¡
dos " po r la toma d"' Sil a ng, l 19 " ; d .. pués de ( ta, nuevas re com
pensas sob r e el mi .. rnu t(·ma, pero ahora ''por la dt·fcnsa de
Silang.'' Y casi siem¡..>re r p tidos Jos mismos ncmbrC'., ilustrt·s ....
6 no i lu str 'S, pero noml >r cs conocidos en gran parte pcr ~ r los de
al to s personaj de la milic ia ó d e la admini t r ación, rcalizar,dose
de e ste mocl el idea 1 d e la d/siz'nciJn ccmdunit, en ,·cz dd mérit o
por turno, ya a n t ic ua clo.
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&retin ~lititar be
á la Península, satisfecho ya, sin duda, con haber aprendido e
dónde está la isla de Cuba.
¡Todo esto al terminar el siglo de las luce
Justo es que toda vía se haga siquiera mención de las recompensas
que también se cosechan en plena paz, ó donde se disfrut
ílle sus dulzuras en tiempo de ¡:-uerra.
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'Bo(etin ~JHHtnr be ~otomóia
\.._ .234 _)
A1uí se encuentra, asimismo, variada colección de moth·os.
Aparte de las con~cguiclas por trabajos csp culat1 · s y por el
profc orado, ya antigu~ , y de las más moderna que · torgan
por los se~\ icios pre.;)tadvs n el ramo de" lt.du tri~ mili ar;" todas
la cuales, sin entrar á discutir su justicia y nec<:s!dad, < Ldecen
siquiera á reglas g neralcs. Dejando de lado, ad n:;,í. , la amplitud
le! juego de todo c~to, pur la c~·tensión i1 fur. 2C 1a u1 muchos
casos dada or
servicios en l s h spitalt:s1 por embarcar y descmb nar tr pa ,, y.
r comp n_as, .n fin, p r tvclo ; habiendo lugar . pr<..!f, · ar si alguien
e tá obligado á hac1 r al~,-v por deber prof ~ i na l.
Actualmente paga la 1 "ación dos cruces pcnsion da~' por la
misma obra. Una, al autor del 1,roy to; la ·egunda, al q il! empezó
su ejecución . Las do·, in duda, mcr' ·ida ; p ro atuba. n
benef1cio de lo yat uis, c¡u son los que di ft·utan ele t d > esto, y
que _,'a l cli frutaban uanqo e co 1c dió ·1lo·una tlL.! i.lf 1 u~!la .
P ( s aun cün todo tono se había .11 g-ado lm ), l cual
ha Vl.ni lo despué_, n J~ furma d • n cornpe .!:a p r l \'.< jc de
:. !\.IAl. ¡ ec mpen~as por hacc1· ·treo. de tri f . ¿, por
des ha'~ .. r! s ·?
E tan o
"..l ~ 1 > p ctá ul > u '
tig: d ·1 cjércit
e hact.rl
veces fij .n a uell )
rte!JO, y hasta en al
cur.Jp irnicnto ¡· l,f to á ~1 ele un prc pto r ~ · am 1 •• río. !.· ci ndo
con .ar qut! 110 wli ,"taba mejor z de r com}cnsa . n <. t, concepto
·~ acet~dJó :í u pe ición, aunqu • no había en 1· ?!' atl tal
mejor.:t, apar ci ndo a í todos aun contra su voluntad, cual cómplice_
< n el de lit d~ 1 so ~píritu milita: .qu~:; te e lo cst ~u¡ nc y
sanc10na
Tan adelante e ha llc\'aclo la dcspr cupaci 'n res¡ cto al
particu ar, que ha ta alguno (1uc había cst·uJ > emlrzúado ' con su
familia, no p )r falta de vol unta , proiJc b1 mente, pero ¿,1 fin sin
hallarse en los momc tos ele mayor apur '11 su puc:t) o1icial, solicitó
y obturo luégo recompensa; y ·i to el buen resultado de su
gestión, volvió ¿Í. solicitar mejora n ella.
Y ha de aprovecharse esta última oca5ión-porc¡u' h:1o·o ya
firme prop 'sito de no volver á mencionar más h echos rcl2.ti\·os á
tal tema-para protestar ele q e no s la envidia ni el despecho
lo que puede · haber sugerido esa cita y todas las anterior s, que
• Em)ri'scar.u es el infinitivo de un verbo con que se enriqueció el iJioma
en una de nuestr s colonias, con oc.1sión de su pérdida, y que ignifica algo así
como enrisc.use huyendo dd peligro.
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~o{etin 9nititat be (5;otombia
\._ 235 _;
•.
le son similares, pues aunque e 1 tono g neral en que 1 a sido tratado
el asunto debi~ra poner al autor fuera del Glcance de ~cspecha
semejante, corrw se ha adc)p~ado por los intcr sados en < 1 disimulo
el socorrido ist ma de atrihuír (·n tod >S • ca o : dicl os
bajos motivos las denuncia. ó la~ quejas obr el particular, bueno
es ponerse en guardia pr •\'entivam nte. Oft t ce sin duda tal
si tema la ventaja dobh: d aiucin~r ~1 1 s d ·rr:1 ·y ac<: !lar :.í la
YCZ b pr Ji,JÍa C nciencin. .. fas < nque ta m hién en Sta or asiÓn
fueran aquellos impulso· á los uc ol>cdecicse 1 prc~,c te exposición
de casos y o as, no pm· .sto dejarían de tenc r igual valor.
Son más elevado~, sin · mbarg-o. los fin .s .: las ca sa · rlc esta
campaña, abierta contra la 1 rodi(ralidacl y la falta de rit .rio fijo
y ele erplidad en la conc si6n ele rcr mpen as por s rvkio~ 1c guerra;
y para que 1 l .cto1· se pcrSLé da ele ello, a u 1qL. ~ P:l e m c¡ue-ranto
de aqu 1 rccient. propósitv, como la anécdota se grc\ba en
el ánimo mejor ¡ue toda otra forma de argum 1 tar, \'vY á refcrirl
cómo sut·b·ió en el mío la co Yicción de Io fun sto de todo
nqucllo.
Fue en 1\avarra dende el ca o ocurrió. a guerra ci\'il afecta
)a t n ella caracteres d' mayor cncarnizamien.<
1 ás pro ·incias del l rt . 1 n marcha ó a anton: da~, las tropas
liben 1 . .ran h stilíza
, porque aqu e l día faltaban las raciones.
Estos ejemplos dicen más que mucho. di cursos sobre la seriedad
y el val r de un pueblo.
¿Y nosotros? ¿Cuántos ascer, ·o y cruces n cesitaríamos para
premiar en casos semejantes al hij9 y al amigo de cualquier desmedrado
Bísmarck español?
LA DIRECCION DE LA GUERRA
PO iCIÓN SUCI. .TA DE S US PRI. ' CIPIOS Y MEDIOS D.b: EJECUCIÓN> POR ._
1
GENERAb COLMAR D.~RO!'l VON DER GOLTZ
(Traducc ié, n para el Boldln fifilrtar)
Continúa
2. La dejenszva lácl/ca-La mayor parte de )as condiciones es.
eciales y generales que hemos visto surgir para la defensiva estratégica,
aparecen también en la defensiva táctica; pero algunas
jercen su acción de modo difen:mte.
La ventaja principal que ofrece la defensiva táctica, justamente
fa misma que contribuye á que el General en Jefe la adopte,
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cuando t
~oletin ~ilitat be ~o! mbia
\....- 238 _J
r i.l y trajinad s.
]• t,) pr t urnrá til d fet.sor ocasion s para sorpr 1~d
mio· . más ·r cu nt s qu la mer,cionadas por la hL t 1 ·a r. ilitnr,
si no f ra t "!n difí il, una Y z que las tro¡ as s. bm r partid ~ -
r ura ¡ ici<)n, hacerla pad r d 1~ L'J ctati ·a~· 1a ma1 1.~
d ! van ', co. la rapidez ncc :,aria para sat:ar ir1n diato partido
de las f\!1 as ometidas or ·1 adrcrsi rio. La pintL:r< ql!c
n os h.:tcemos lel defensor en sus posiciones, e m al acecl o y en
espera d 1 mom~nto en que vea que su n~migo comete né falta,
es muy h~ :0gi!e ~1a, pero en r alidad r'" ra Y 7. pa.ar~n 1· s e sa
así. Cn ejército no pu d , como lo hace 1 ti~q·c, saltar y arr j~1r e
sobre <-u prc a con la rapidez del p 1Lan1i' nto. Es pn~Li_u ti no
tiempo de ouservación para descuLrir el momento propicio, 1 ara
madurar la r solución y dictar las órdenes que deba r c1uir la
trop·, y pa1 a que ésta e forme y e p nga (n mo\'imiento. T cdo
esto c •• ·ige! tiempo, y comúnmente mayor para que el ac metedor,
que no ce~a d ~ avanzar, rebase el punto crítico en d ncle hubiera
sido posib e detenerlo. ·
E grande 1a dificultad ele poner las tropas en moYimi nto una
vez qu~ están repartidas en e1 terreno, sobre todo en una dirección
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~oretin 9Jhntar be ~oromóia
'- 239 ._J
que no sea de frente. E a dificultad constituye el punto débil de
los flancL s. Si no fuera así, 1 defensor, que tiene si mpre m nos
caminos que: n;co Ter, cjccu~aría siempre m~í pr nto ~u cambio de
frente. que el acomet dur su movimiento trwoh·ent .
Vc1 _ atacado por varios lados á la ·rz, im·adido por el frente,
en' uclto rn uno de sus flancos ó por ambos á la Yez, n:r también
c0rtada .. u línea ele retirada. tal es t'1 1· ~Jigro l.>~ jo 1 cual
sucumb1rá sil rnpre la def·n iYa táctica. Le s más difícil, en efecto,
e¡ u<:. á la d .f~ n. iva _ tratégic:a, contesta.r por contraataques,
porqu•. ia mayor parte de las Y ce no dispondrá sino de L:n tt•rreno
<1 mas'adv limitado, de un ti mpo dcma iado corto p1ra efectuarlos
y llevarlos á cl mm 1en o mismo n ·uc la
lucha l i i a a á ·m¡ ñarsc. cuc n é. t ya haya t mado sus
di p sicio. e y a ig-naclo á u ma as una ir cción n tam n·e defin
· a. ·1 1-ft:¡ sor apar e rá inr ¡ rn lamen t n otra. 1ir , i 'n.
C n f e en cm, para '" rifir.ar el atac¡w , 1 ad rer ario t ndrá l ue
1· aliza · u 1 carnbi de fr r,t , y ntont.t: · s rá cunn lú suro·irán n
may )r f· ci1i ad .1 desconcierto ) las quiv• cacionc .
· inmO\ ilidad r la i·•a de la. tropas á la d ·f n ÍYa n titu-yc
un pun o el~· il; pero. por otra part ·, pr senta una \'t: ntaja
es¡ e ial, y e q ' no hay que exigir d la tropa tanta halJilid<.:.d ni
firmeza, ni j fe~ tan prácticos como 1 ara la ofensi,·a. .: podrá
hacer una defen a mediana y hvsta fa, or cicla por el triunfo, on
troras qu , da a u composir.ión y mod de ser, no starían de
ningü 1 modo n staclo el , Ilc.:var ~í cabo un ataque un poco Yigoroso.
Entrt: estas dos { pr"' a hay una dJe:- _ncia con id rabie,
y si un s libn.: de c. co1::;er, e hará bien en optncontrar L 1 momento justo para pasar de la ofensiva á la
defen ira, que en el de la estrategia. , cla uno más claramente
cuenta de la lJaja que sufren las fuerzas. El General en Jefe tiene
no solamente bajo us ojos, su ejército, ino que además stá n
posibilidad de.; abarcar con una mirada el campo en que debe
forzosamente desarrollarse toda la acción. Discernirá con más fijeza
el límite extremo hasta donde se podrá y se deberá avan-
" "á fin ele entrr~arsc, sin prevenciones, á limitarse á defender
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1
!3o!ri'ht illilitar be ~olontbia
-· 243 .
e] resuhaclo de la operación n e~ r·~mun( r.advr ; lo. m poco ha de
econornizarlos en aqu ~Has uca~ion(:s en que se k p ·c. nta una perspectiva
de hermo~as ventajas.
Si él sabe aplicar á tiempo estos d s principios, n partirá sus
fuerta.s como cOiwiene, desde 1 punto de \'ista del e~pacio y del
tiempo, y estará seguro del éxito.
Pretender J,:spltgar fu rza!> iguales soL re tv<.lu~ los puntos y
obtener por todas partes igual éxito, es la característica de una dirección
por parte de Jos hoers, eximios tiradores que, montados
en animales de pequeña alzada, extraordinariamente ·ubrios, dóciles
y de mucho aguante, salvan distancias enormes con prodigiOsa
rapidez, presentándo ·e repentinamente, ya en un punto, ya en
otro, incomodando continuamentP. al enemigo y rna nt 'niéndole eo
jaque, retirándose á til:rnpo cuando la fuerzas cont ¡·aria · son superiores,
y de e~te modo sólo rara vec s ofr ( n al enemigo ocasión
para que pueda despJen·ar sus fuer;.a .
A esta infante ría mont..1.da, ,¡ m jor d;cho, á c ~~Gs ti•ndorcs á
caballo no puede Inglaterra oponer fuerza igual. Cit:! rtamcnte qu
~e hacen grandes c. fu u..o. para sa, esto es, que las di posiciones tom~das eran clefec-
. tu sas. Pvr otra parte, es bien difícil stablecer de antemano cálcul
s exactos á este r specto. Para esto, es preciso saber confrontar
se\' ·ramentc n!.lcstras propias ideas, que ti nen la tend ncia
-d~ am lclarse con facilidad i nuestros propios íntimos deseos. Y de
aquf surgen ca i ·iempr ilusiones y errores. Se ha censurado '
N pole6n eJ que n se hubiese deteni lo en 1812 d .spués d moJen
k para p nersc tí la d ·fc:nsiva, bi n que hubiese adquirido a
· 'C .rtid m!)rc dt. qu las disposicion s tomadas por él para el sostenimien..
d el jército, p r muy grantlio as que hubi s n sido, no
ran su;icícnt para permitirle continuar su marcha adelante. Si
e te gran g .nio e Jmt.!tió semejante error, cuán fácilmente otros
n s n t¡¡IJ}c- q t _ él no lo cometerán.
Pasar de la of ·n ,¡va á la def ·nsi va, con el único pr pósito d~
aprovechar la ventaja q:.1e ofrezca el terreno 6 de sacar partido
~íc· ico 6 estratégico de un J. fuerte posición, rara '·ez pr.~ducint
.buen efecto. L:ts circu:1stancias c¡ue hasta entonces permitían aJ
aco:netcdor atacar y obligar al defen or á limitarse á la defensi\'
a, ejercerán t )clav!a su influencia en el momento en que se quiera
proced e r al e· mbio de papel. No se podrá suponer que el
· d fens r, quien en ese mis m in ·tan te se sentía dl!bil para enfrenarsc,
vaya d rt.![>~:1te á conformarse con nu stro deseo, y pase '
' la ofen;iv3, so re t do si se encuentra ante una posición fuerte
y ventajosa. •
Ata 1ues sa:16rientos efectuados p.)r la ofen:>iva estratégica,
;pucd ·n fvrzar al ac· m .ted-.>r á pasar á la defensiva. De esta suerte
tendrá ti mr de atraer sus refuerzos, 6 bien encontrará ocasión
de obligar al enemigJ á librarle b:1talla; ofensi\'aS y de..
mp.:merle p1r alg.í 1 tiemiJ) sactificio~ mis g•·andes que aq~ellos
á que él tenga q·J" suje~ar5e. D..! m JJJ qu~ h:1brá compen)aci6n
.p ra la econ::>:n'a d e las fu .. rzas, y '~ restablecerá la prop::>rci6n•
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lio[etin !JlHitctt ~e ~olombi11
'- 2-i-2 _)
tal como estaba al principio. Esto acontecerá cuando, por ejemplo,
logremos estrechar y rodear tan bien al enemigo, que á toda
costa le sea forzoso abrirse paso, ó que podamos cortarle aqaellas
de sus comunicaciones por donde recibe víveres. Pero estas ventajosas
eventualidades no se pre~entarán sino rara vez. En un estudio
teórico no es permitido prescindir de ellas, pero en la práctica
habrá de tenerse gran cuidado con esto.
El empleo alternativo de la ofen iva y de la defensiva podrá
asimismo transformarse muy bien en empleo simultáneo. Aquellas
de las fracciones de un ejército que no se destinen á empeñar la
acción decisiva, no recibirán sino un débil efectivo, y se les dará
por consigna que se limiten á llamar la atención del enemigo, á
replegarse ante él si aparece en número superior y hace sentir su
empuJe, y á avanzar de nuevo desde que cesa este empuje; al
contrario, las fracciones á las cuate.- esté reservada la acción deci¡
iva, se constituirán fuertemente, á expensas de las otras.
En la campaña del otoño de 181 3, los aliados ~upieron sacar
partido muy ventajoso de este procedimiento de ofen iva y de defensiva
combinados; ellos n~solvieron retrogradar delante de Napoleón,
por todas partes en donde él se les presentase con su ejército
principal, hasta que cesase la persecución, y atacar á sus
Mariscales con todo el vigor posible por dondequiera que éstos
intentasen oponerse á ellos á la cabeza de destacamentos. Sólo
una vez el ejército de Bohemia no procedió conforme á este princiR
·o, en las jornadas de 26 y 27 de Agosto. Esto le costó la pérdida
de la batalla de Dresde. El ejército del Norte y el ejército
de Sile ·ia se amoldaron á dicho principio, lo que les valió las victorias
de Grossbceren, Denne\\ itz y de La Katzbach.
Pero para proced · r de e~te modo e nece. ita un g lpe de
vista muy ejercitado y una resolución muy pronta. Blücher fue
maestro en esto. As{ logró do \'Ce s cvmpromctcr :i apoleón á
que le siguiese á Silesia, sin pn.. . ntarle la coyuntura, ardientemente
deseada, de librar batalla. En cada oca. ión el Emperador
tuvo que detenerse porque la marcha d a Ya nce del jército
principal, de la Bohemia sobt·e Dr de, le O
Notable por su sencillez ; sus órganos están prot gidos por carler
Carmon Dtifriclz-Capaz de cargar 1,500 kilogramos.
Argcnaula-Automóvil submarino para profundidades menores
de 40 metros, y velocidad de 8 kilómetros por hora. Este auto..
móvil, cuya interesante descripción hizo el Sr. Marvá, verificó u ~
crucero de 1 ,ooo millas en 1898.
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'- 245-'
10 caballo, abe apreciar para Jo futuro loa sertiCJOS de ese sa.
fie] amigo.
Puédese calcular, por lo que hemoa dicho, hasta qué grado
se debe exigir la instrucción individuaj de equitación entre la tropa.
Hay que prohibir la equitación de escuela; hay que hacer pre~ente
continuamente á la tropa que no es caballería, y que no debe
serlo. El infante á caballo se apea cuando comienza el combate, J
ntelve á montar cuando termina; nada le importa si el caballo no
despapa y va en posición elegante durante las marchas; lo que
debe importarle es que marche bien y esté fresco.
Tampoco importa que el jinete vaya tieso como granadero
en día de revista, 6 agachado como lirio marchito, sino que sepa.
montar. •
El jinete debe imaginarse que cada marcha represent,a un
Tiaje de resi!-.ltencia, y que escasamente puede contar con forraje
para su cabaiio, y obrar en consecuencia. Además, conocerá minuciosamente
las distancias á que se encuentran las aguadas y el
pasto en el camino que lleva.
Tanto á los jinetes como á los caballos hay que otorgarles
cuantas facilidades sean posibles, por ejemplo, que se permita'
los unos desahogarse desabrochándo~e el dormán, si desean, y á los
otros no cansarlos inútilmente en las paradas, desmontándose al
efecto el jinete, aunq1.1e sea por cinco minutos, y en los pasos malos
se conducirán de la rienda. t
El aire de marcha será alternando el p~so con el trote, y sólo
en casos ex c epcionales se empleará galope. Como término medio
de velocidad se pued e calcular 7 kilómetros por hora, lo que considero
racional en vi ta de la pequeña alzada de los animales y los
malos caminos y senderos.
El arm().mento es 1 que c orresponde ~- la infantería, sto eSp
fusil y bayoneta. Cada hombre lleva J 50 tiros, ya sea en las cartucheras
ó en la canana ; pref rible es esto tíltimo. El fusil va en
su funda, colocado verticalmente por delante de la silla, al lado
derecho, en su portamosquet6n. La pur.ta y patrullas de flanco
llevarán siempre el fusil en la mano, con la culata apoyada en la
pierna; derecha. Esto se re conaienda á toda la tropa en los cami..
nos malos ó cuando se tema un encuentro con el enemigo. · • 4 .-.~
Como montura, la de r glamento ; como freno, el Pclham, Ó·
bien, riendas •, sudaderos, manta de caballo, bolsones, ronzal 6
cuerda forra jera para amarrar el caballo para que coma ; manta
de agua, cantimplora, marmita y cubierto, completan el equipo.
El único país que ha hecho uso hasta hoy de infantería á caballo
en unión de otras tropas, es Inglaterra. El General de Brirada
Hallam Parr, dice que la mejor manera de utilizar la infantería
á caballo sería: 1 •0
, para acompañar á la caballería en moyi.-
• Vo~ HltYD~BRI:CX. 'Vittju ~~ ruiJINuil1 BcrUn 1899-
f Caminos de cordillera en Am~rica, por ejemplo.
• Filete, ó como las falsu riendas ~·e ee waa ea Amb·~• para 4iomar ..
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eotetin !ltttitm be ~o(om~i«
'- 246 _)
mientos rápidos, tomar posiciones, amenazar y atacar tropas e
flanco y perseguirlas conjuntamente con la caballerfa, 2.0
, para
reforzar rápidamente en momentos críticos á la infantería, sea que
esté muy amenazada 6 que haya ganado terreno y necesite ser
auxiliada; y 3· 0
, para que el Comandante en Jefe pueda retirar
del combate la infantería.
El Mayor John M. Macartuy dice lo siguiente sob1 e es o
mismo:
" Su servicio es sencillo por demás, puesto que llega rápidament~
al campo de batalla. De este modo pueden tomar, sin
pérdida de tiempo, posiciones ventajosas y mantenerlas hasta que
la infantería con su marcha lenta llegue á ellas. Puede mantene~e
oculta hasta que el combate se haya iniciado y desarrollado, y en
un momento dado apoyar puntos amenazados.
" Puede amenazar uno de los flancos 6 la retaguardia enemiga,
y cubrir la retirada ele la caballería. La pólvora sin humo
y los movimientos ocultos la pondrán en situación de acabar con
tropas derrotadas, ó bien, amenazar seriamente un avance como el
de la artillería en Colenso, en donde la caballería tuvo que retirar
las piezas que se sal va ron. Pueden estar como uestacamcntos a Yantados
más adelante de la verdadera cadena de puestos, si ~en de
importancia y no de observación. Utilizar la infantería montada,
como centinelas, sería hacer derroche de fuerzas."
Ambos autores citados, y á quienes se puede agregar todaYfa
al muy Honorable Lord Deuman •, dan además un gran papel
á esta clas de tropa en tutura guerra uropea.
P r la IEI.tural za misma de su misión, la instrucción de e ·ta
tropa tiene que ser múltiple si se toma en cuenta lo que se ex· ge
e un hombr en comarcas tan caract rísticas como las sudafricanas,
como lo indican el ~1ayor Von Wissmann .t y el 1fayor Von
Fran~ois en su folleto Enuiiall.ZaJ práctrcas de la guerra sudafncana
para el .Ejtrciz'o alemán.
Por lo que se ve, una instrucción completa exige tiempo má¡
eonsidcrable del qu se dispone en nuestras colonias, don e la tropa
no sólo tiene que desempeñarse militarmf'nte, sino que también
tiene que atender al fomento de la civilización y cultura.
Por e to me parece indi pensaLle que formemos aquí en Alemania
un cuadro de tropas coloniales. No creo necesaria la formación
de un Batallór. de infantería, como lo propone el Mayor
Von Wissmann, pGrque en ninguna colonia africana tenemos tropas
blancas de infantería, pero s{ me parece adecuado formar
•nas dos Compañías de infantería montada, para el Suroeste de
Africa.
• T!u fulllf't 1{ """"'etl in{tiN:Iry Íll NiltaeMCJ~ Cenhtry de Londre&,
3r lgc>O.
t Cre~~eihl tle IUU I'Uttr'H ¡~ tnjlu (,/Mia~N ~Ni/11M' w,~,j/att, liá
e ero f 3 de r CJOG.
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ltotttin !mltte&r ~e €otomiía
"- 25 ¡' _1
REGLAMENTO MEXICANO
PAR..\ XL SERVICIO D~ CAMPAÑA
( Ct-nliluü )
71. Iítslalaci5n tn d acanlonam·enlo-Las tropas se detendrán'
la entrada del acantonamiento, y nadie penetrará en él, bajo ningtin
pretexto, hasta el regreso del jefe del grupo ó grupos de castrametadores.
El General en Jefe 6 el que mande la tropa dará sus
órdenes generales y la señal de instalación ; los Cuerpos se dirigi ..
rán á los alojamientos que se les hahr:in designado, y los Escuadrones,
Compañías ó Baterías, guiados por los Sargentos que for.
maron el gru¡.>o de castrametadores, marcharán á sus respectivos
acantonamientos. La bandera ó estandarte se depositará en el alojamiento
del Coronel, con su escolta respectiva á las órdenes del
Subayudante abanderado ó portaestandarte. Las guardias de
Prevención, si no se han establecido ya, tomarán posesión de sus
puestos; si tuvieren prisioneros que guardar, los encerrarán en el
local que ocupen. Los elementos del servicio de Sanidad se establecerán
en los lugares que se les hayan asignado, y enarbolarán
iiUS banderolas .• de modo que sean bien visibles ; de igual manera
colocar:n us linternas en la noche. Los .Cuarteles generales se
colocarán en el centro del acantonamicntu de las tro¡.>as, cerca de
las principales vías de comunicación ó en las plaza · ; enarbolarán
sus ba.nderolas en el día, y colocarán sus linternas en la noche.
72 . Acanlonamimlo dt alat ma.-Cuando una tropa acantone
muy cerca del cnem:go, ó cuando sea necesario que es é lista para
.alir con prontitud del acantonamiento, se le instalará en acanlonamzenlo
de alarma. A este efecto, se reunirá la tropa ó la mayor
parte de ella, por ft-acciones constituídas, en grandes locales que
se iluminarán durante la noche ; se dejarán abiertas las puertas de
las habitdciones que se ocupen, y si es ncc sario, se practicarán
¡alidas suplementarias. Las calles se iluminarán durante la noche,
si fuere posible, y se tendrán hachas de viento, re¡.>at tidas, á prevención,
entre las diversas fracciones; la tropa dormirá vestida y
lista para tomar las armas; ·las tropas montadas lo harán cerca de
sus caballos; los Oficiales, con sus tropas. Si la situación lo exige,
los caballos permanecerán ensillados y embridados, encadenados
en lo corrales, patios, plazas, &c.
73. Acanlonamünlo-vzvac-Cuando los recursos del acantonamiento
no permitan abrigar la totalidad de las tropas que lo ocupen,
éstas se instalarán en acanlonamimlo-vn,.ac. A este efecto, cada
Cuerpo 6 fracción de Cuerpo utilizará en cuanto sea posible loe
locales que se popgan á su disposición; las fracciones que no pue.
dan abrigarse, vivaquearán en el terreno que puedan utilizar, con.
uguo á los locales ocupados. En ning-ún caso se deberá vivaquear
en las calles 6 caminos.
74· Campam~tzlo ó vtilac.-Cuando haya~& de establecerse las
tropas en campamento ó en W.ac, se tendr'n preientes las con5i-
4eraciones ¡i~uientes :
O .. LA R U ~
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.,.... •uw. k :: ~.,..,._
'- 253 _.J
La elecci6n y forma de todo campamento ó rJiruu, en primer
lucar, dependen de su objeto. Si éste fuere el cubrir una zona.
ocupar una posición defensiva preparada, 6 apercibir las tropa1
para un combate inmediato, las condiciones del campamento son
Jas generales de un dispositivo de combate, subordinándose á laa
tácticas, las de comodidad é higiene.
Pero si, por el contrario, el enemigo está lejos y el campamento
viene á ser meramente de reposo en marcha, las últimal
condiciones enunciadas deberán predominar, en lo posible, sobre
las tácticas.
Estas son, en general : buena f'C" ~ ;rión dominante ; que todot
Jos puntos de acceso estén b::tjo la accion del cañón; fáciles comu.
nicaciones de las fracciones entre sí y á retaguardia; flancos apo..
yados que dificulten el movimiento envolvente del enemigo.
Ningún campamento ó vz·vac deberá establecerse en las mismaJ
posiciones en que se piense combatir, ni mucho menos delante de
tilas, por el influjo moral que siempre ejerce todo movimiente)
retrógrado en el momento de establecerse definitivamente en lt.
nea de combate.
Por tanto, la situación más con,·eniente será detrás del terreno
que haya de ser teatro de la acción y lo más cerca posible de
~1, de manera que su posesión esté asegurada.
Donde haya desfiladeros ó grandes obstáculos, todo campa..
mento 6 vivac deberá establecerse detrás, y nunca delante de ellos..
La primera ne ce sidad de un campamento ó vzvac es la abundancia
y proximidJ.d de l agua; si~ue Juégo la leña para lo s ranchos
y hogueras; la paja y los forraj e s para el descanso de las
tropas y para el alim e nto del ganado; la made ra y ramaje para la
construcción de barraras y abrigos, cuando el campame nto tenga
cierto carácter de permanencia.
Siempre que sea posible, el campamento ó 7J1Í'ac deberá asentarse
en terreno que forme glacis ó suave pendiente, abrigado de
los vientos, en Ja cercanía de e ntros de alimentación, á la orilla de
un río ó en la proximidad de un bosque dentro dd cual pueda
abrigarse la Infantería.
No todos los bosques son convenientes. Deberán contener en
el interior claros capaces para los diferentes campos, con terreno
inclinado, arenoso y permeable ó de fácil desagüe. El peor terreno
para vivaquear ó acampar es el arcilloso é impermeable.
Por regla general, las tropas vivaquearán ó acamparán eu
columna, y por excepción en línea.
Los reglamentos de cada arma prescriben la manera de Y~
Taquear y acampar.
El vzvac de un Ejército presenta, pues, en primer lugar, uno
6 Tarios grupos, separados y escalonados. Cada uno de estos grupos
comprenderá una ó varias líneas ; dentro de cada una de éstas.
las unidades se establecerán en línea ó en columna.
Ordinariamente, las tropas en el vivac no deberán extenderse'
mis de cinco 6 seis kilómetros.
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&ktilt ai[itclt " "*-'•
'-- 49 J
AUToxÓviuts DE VAPO~t-Preludia su estudio con el exame
las condiciones de poco peso y volumen, rápida puesta en pre •
fácil manejo, &c., que deben reunir las calderas para deduc·
necesidad de adoptar las tubulares de alta presión y tiro acti
alimentadas por cok, petróleo ó aceites pesados para evitar el hu
Muestra el esquema de un automóvil de esta clase y pasa de
luego al
EstuDio DE Los GP:NKRADOREs-Hace el de los multitubulares.. .
ignitubulares é hidrotuuulares; describe las calderas Field, D~
Bouton, Guillet, Le Blant, &c., y trata seguidamente de las de ,·aporización
instantánea, deteniéndose en las de Boutigny, Beaure~
ard, Serpollet, &c. ; compara unos y otros tipos, y ueduce que
para los carruajes pesados convienen las calderas hidrotubulafí
y para los ligeros las de vaporización instantánea. Después de señalar
los cilindros más usados, entra en la descripción de los ve
culos de esta clase.
TIPO DE AUTOMÓVILES DE VAPOR-LOS reseña COn todo deta
por el orden siguiente :
Ji·actor Dzo1l-Boulon-Expresa las características de su mo
'Y de ~us cilindros, y cuanto se contrae á ruedas, frenos, fuerza
caballos, consumo, radíos de curva que permiten la maniobra,. ·elocidades
seg-ún la inclinación del terrePo, tiempo necesario pa
la puesta en ¡ 1resión, provisiones de agua y cok que ¡.mede con
cir, precio del carruaje, y coeficiente de r ndimiento deducido
su carga lÍCil y de u p s muerto y total.
Camión JJüm - Boulo7l-At aliza los do mod los, el grand
pequeño, expresando las mismas circunstancias enumeradas ea.
párrafo pr e ~ dente.
Remolcador Scollt para ·oiajtros- Este tipo, qu figuró
concur ·o de 1 g6, fue objeto dt~ una res ·ña tan completa corr
anteriores.
Rtmolcador <.col/e tara mttcancfas-Descrito con igual ampl'tu
AuToMÓVILES ELECT xcos-Después de observar la sencillez.
esta clase de :vehículos, hace su hi .toria, que arranc •. del año
con el triciclo de RaiTard ; sigue con los carruajes de V olk ( 18 ).
Jeanteaud (r8gt), Pouchein (1893), y otros que no recordamos_
EsTUDIO DE LAS FUE~TES DE ENERGÍA-D 'muestra que actual-mente
no se puede utilizar otra que los acumuladores, pues la -
)as dan un peso excesivo (200 kilogramos por caballo); hace
descripción de aquéllos, cita el peso muerto que representan (u
So kilogramos por caballo), la cifra del recorrido que permiten ea
todos los casos (viajes de 40 kilómetros, término medio), apu ta
prolijidades de su entretenimiento (recargas de 4 ó 5 horas,.re
vación de placas después de unos 8,000 kilómetros de recorrid
&c.), su coste {2,000 á 3,000 francos; de ~ á i del total), y otros
datos de útil conocimiento.
EsQUEMA DE UN AUTOMÓVIL-MODOS Dl: ARREGLAR. LA VELOCIDAD-Aprovechando,
como siempre, las ventajas del método sintético.
presenta el automóvil eléctrico reducido á líneas, y expone Jos Yaríos
procedimientos en uso para la obtención de velocidades ~. ·
tintas.
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•tetin !nUitat ~e (ofomiia
\.._ 250 _J
MoTOR-Aqu( examina los inducidos empleados, las escobi ..
llas en uso y los inductores bipolar y tetrapolar; los in~onvenientes
de los multipolares y los modos de excitación conocidos,
concluyendo con una reseña del combinador 6 aparato de ree-
ulación.
ELElfEXTOS DE TRAXSMISIÓN DEL HOVIMIENTO-Por cadena, transmisión
directa, engranajes, avantrén motor, &c.
APLICACIONEs-Cita las que se han realizado hasta el día en
Yarias naciones á los servicios postal, policíaco, &c., presentando
las perspectivas de cada tipo y añadiendo sus caracteres peculiares.
COMPARACIÓN D:Z LOS AGENTES DE ENERG{A EMPLEADOS E~ LA LOCOllOCIÓ~-
A un estudio descriptivo tan extenso correspondía un examen
de conjunto suficientemente amplio para dar cabida á ciertas nociones
de relación que afirman las enseñanzas adquiridas y sugieren
nuevas ideas.
VAPOR-Señala sus ventajas, de las cuales anotamos las más
salientes : Sencillez del motor; posibilidad de obtenerlo muy potente;
flexibilidad para plegarse á las variaciones de trabajo; economía.
Principales inconvenientes : gran peso representado por la
caldera, el cok y el agua ; mucho buque; peligro de explosión ;
suciedad ; necesidad de maquinista, fogonero, y puesta en presión.
PETRÓLEo-Gran energía en poco volumen; ligereza y fácil
manejo del motor; puesta en marcha instantánea. Los may res
inconvenientes son: poca flex1bilidad para obt ner gradaciones de
trabajo, dificultades para inv rtir la marcha, inflamabilidad y mayor
precio del caballo-hora.
ELEC1RICIDAv-Estos motores ticn~n, sobre lo de petróleo y
de Yapor, las ventajas que dan la cncillez, el silencio, la limpieza
y la ausencia de mal olor; pero adolecen del gran peso muerto y
engorroso entretenimiento de los acumuladores.
CoMPARACJON DESDE VARIOS PUNTOS DE VISTA QUE INTERESA~ AL KRVJC'IO
Hlt..ITAR-En el iguiente cuadro damos un extracto de las
explicaciones del profesor.
OBJETO DE LA COMPARACION O~EN DR PREFJ:RENCIA
Facilidad :le repostarse. .... ........ ............. Petróleo-Vapor-Electricidad.
Rapidez de puesta en marcha..................... Electricidad-Petról~o- V por.
Rt·gularidad del servicio... ... ... ... ... ........ ... Vapor.
Fl~~i ~~~!.'i:'~. :.~r~ _ t~-~0
.. ~.~~i~~~~~. ~~~ .. ~.~~~.~ .. ~ ~ Va por-Electricidad- Petróleo.
Número y duración de estacionts....... ... .. ... Electricidad-V por-l'etroleo.
Grandes velocidades................................. Petróleo-Electncidad- V•por.
Economía...................................... . .. . .. .. . Va por-Petróleo-Elcctricida4.
Ac¡e~;~os.~.~.~~~~~~ .. p~·s·~~. y.~~~~~~~.~~~~.~~~~ Vapor.
Idem á 2randes \'elocidaJes y pesos no ex:e- J p t 6 , 0 si vos, por tauenos camiuoa-Turismo y E. ll. e r .e ·
ienicio• urbanoa 1 sub-vrbanoi.. ... .. .. .. ... .• • ILlcctii~idad.
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eoretin m.iliidt be iglolllbiCl
.._ 255 J
un Decreto en que se exigía que. el reconocimiento. de su independencia
debía ser el preliminar de toda comunicación amistosa.
Los comisionados D. Tomás de Cires y D. José Domingo .
Duarte, después de una larga y penosa navegación, llegaron á
Guayana, ciudad situada en la ribera derecha del Orinoco, á cuarenta
leguas de Angostura. El Comandante Militar de esta Plaza
les significó q•1e no podían continuar su viaje, hasta tanto que ello
estuvi~sen autorizados á reconocer Ja independencia: sus poderes
no se extendían h;_t~ta allá; ellos consideraban su misión como
terminada, y luégo de escribir al Congreso, se reem arcaron y
vol vi~ ron á su punto de partida, hacia fines de Agosto.
En cuanto á D. Francisco González de Linares, que salió de
Caracas á la mitad de Julio, llegó á San Cristóbal de Cúcuta el 20
de Ag-osto, después de sufrir inexplicables fatigas en un camino de
más de doscientas leguas por entre montañas, desiertos y desfiladeros,
en lo más fuerte de la estación de las Iludas. Se le había
agregado el Coronel D. José María Herrera .. por orden de S. E ..
el Conde de Cartagena.
Tras del cambio de poderes necesarios para el cumplimiento
de su misión, los dos comisionados hicieron llegar el mismo día su
primera nota al General de División Rafael Urdaneta, y al Secretario
de Guerra, Coronel D. Pedro Briceño Méndez, delegado
al efecto por S. E. el Presidente del (¡obierno de Colombia. Esta
nota manifestaba los motivos de su viaje y las medidas que S. M.
juzgaba pr pías para devoh·er la paz y la tranquilidad á estaa
comarcas.
El G neral Urdancta y el Coronel Méndcz les dirigí ron el
mismo día la siguiente respuesta ;
11 Los comtsionados nombrados por S. E. el Lib rtador Presidente
de Colombia, para tratar asuntos üc . E. el General Morillo,
ó cualquiera otro enviado del Gobi rno español, han t~nido el
honor de ricib1r la nota oficial firmada por VV. SS. y que contiene
las pr posiciones y las promesa siguientes :
" 1 .• Que Colombia adopte la Constitución española, le preste
juramer1to y envíe, en consecuencia, Diputados á las Cortes;
"2: QJe, en este caso, los actuales Jefes de Colombia conservarán
el mando del paí libre, bajo la dependencia inmediata
del General en Jefe del Ejército español, y también directamente
del Gobierno español. ,
"Los sacrificios qu~ Colombia ha hecho por su libertad y por
su independencia durante diez años ele combate; la gloria de que
se han cubierto sus armas; la resolución de sus hijos. manifiesta
desde hace largo tiempo con claridad y de modo solemne, y repetida
todavfa por S. E. el Libertador en las comunic~ciones
recientes con los Generales Morillo y la Torre, nos daban derecho
á esperar que VV. SS. nos evitarían la pena de oír proposiciones
de dependencia de España, cualesquiera que sean su título
y forma. Parece que VV. SS. han olvidado el objeto de nuestra
lucha, cuando han redactado la nota que contestamos.
1' Los defensores de la justicia y de la libertad, lejos de sentirse
lisonjeados por las ofertas de un mando ilimitado, reciben ua
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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:erdadero ultraje viéndose confundidos con esas almas Yiles que '
,..prefieren la opreS16n de sus conciudadanos y su particular poder, ·
~ ::! la gloria sublime de ser los libertadores de su Patria. No existe
.e~ Colombia un hombre imparcial que pueda descubrir la menor
wentaja de esta servidumbre. La Constituci6n española no nos con-
cede ninguna, y aun suponiendo que e1la sea el Código de la dicha,
Colombia ha probado sus fuerzas y no quiere deber sino á ella
isma el bien que ya se ha procurado y que ella sola puede auentar
toda vía en proporci6n á sus necesidades é intereses. Al
anifiestar á VV. SS. los sentimientos del pueblo cuyo Go-
• crno representamos, creemos de nuestro deber pre"enirles que
tamos autorizados no para causar la ruina de Colombia, someliéndola
á España, sino á sostener sus derechos, constituyéndola
·or~ independien~e y soberana. Si la misión de VV. SS. se
m lda á estos prop6sitos, acogeremos con placer sus comunicioncs;
pero les juramos de una manera firme é irrevocable no
ntcstar ninguna proposición que se aparte de estos principios, 6
u e tienda á deshonrarnos, haciendo descender á Colombia del
ango á que la han levantado sus gloriosos esfuerzos.
"Cuartel general de la guardia en San Crist6bal, á 20 de
gosto de I 820.
RAFAEL DE Ua.nANXTA.--PRDRO BRICEÑo MÉNDEz:•
Nue::;tros comisionados comprendieron bien desde este instante
ue con tales di posiciones sus tentativas serían infructuo as; y1
e acuerdo con su instrucciones, redactaron el mismo día la nota
ue sigue:
" Lo~ suscritos han recibido la respuestas de VV. S.
1 nota que tuvieron el honor de dirigir} ·s en la misma fecha;
creen de su deber hacerles notar que ni el Rey ni el General
orillo, del cual emanan us poderes, han podido autorizarles á esbleccr
una negociación opuesta á las leyes fundamentales del
Código nacional que acaban de jurar solemnemente. Un arreglo
r~visorio que haga ce. ar la efusión de sangre y las consecu ncias
unesta ele una gue rra desastrosa, seria lo único admisibl ahora,
llenaría el objeto de su mi_i6n y los votos de S. M. ; pero romo
VV. S. afirman que no responderán á ninguna proposición cvntraia
á. lo principios que sientan, no podemos indicar con alguna exensión
las bases de este arreglo. El RPy des a vivamente la paz
la prosperidad de estos pafses; y si en las circunstancias actuaes
en que, por fortuna, la Asamblea de los R( prcsentantes de la
ación se encuentra reunida, el Gobierno de que dependen VV. SS .
.quiere en\·iar :i Madrid comisionados provistos de plenos poderes
ara exponer á S. M. lo que piden, se les dará un salvoconducto en
·rtud del cual el Rey les recibirá con bondad y escuchará sus
oposiciones.
'"3an Cristóbal, 20 de Agosto de 1820.
FUNciSco GoNz1L1tl DK LIN4Ris.-Jos á M•RlA H~:a~UA."'
Cmhnúa
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
En circunstancias eventuales, deberá todavía reducirse esta
extensión, y mucho más en momentos críticos, en los que no se de- f
jará separaci6n alguna entre las diversas fracciones.
El talento consiste en alejarse de los dos extremos : ni a¡:-lomerar
las tropas por temor constante é infundado, ni dispersarlas
mucho por exce:so de confianza. Donde ésta debe residir es en el
exacto servicio de seguridad y exploración, el cual dará la norma
para la mayor ó menor extensión de un campamento 6 vivac.
En general, el escalonamiento de las fuerzas y las respectivas
distancias entre los grupos dependerán de la longitud, siempre conocida,
de cada columna, y obedecerá al principio de que todas
las fuerzas concurran á tiempo á la línea de bata1la, suponiendo naturalmente
que el primer escalón, llamado \'anguardia, pueda, en
caso de ataque, sostenerse por s( solo hasta la llegada del ¡¡rueso
de las fuerzas.
Cuando tenga que vivaquear una gran unidad, será preferible
rapartirla en varios vt'vaquu, á fin de utilizar mejor el terreno
y facilitar las reuniones en caso de alarma.
El General en Jefe indicarcí las posiciones en que el viruze
haya de establecerse; los castrametadores 1·espectivos fijarán la
colocación exacta de cada vrimc, dentro de dichas posiciones.
El Oficial que mande los grupos de castrametadores de las
diversas unidades reunidas en un mismo v1var, repartirá el terreno
entre los castrametadores de dichas unidades.
Cada uno de los J fe de Jos diversos grupos de castrametadores
hará jalonear los límites del terreno que se le haya asi~nado
para vivaquear.
Los Oficiales \ i vaquerán con sus tropas.
En cuanto sea posible, los Cuarteles generales y las Ambulancias
e tabJ e rán n habitaciones.
Los Cuarteles Generales se instalarán hacia el centro 6 viflae
y próximos á las principales vías de comunicación.
En el vivac pasajero de una noche, en una marcha hacia un
enemigo próximo, siempre será preferible el orden de marcha ;
porque el vivac, en rigor, puede considerarse como un simple alto
en ella, para continuarla al día siguiente, y luégo combatir.
Como n la guerr.a la primera atencion es el oportuno apro ..
Yechamiento dd ttrreno y de las circunstancias en cada caso,
nunca deberá sujetarse la disposición de un campo á reparticiones
'imétricas, alineamientos perfectos ni pretensiones de vista.
,
CAPITULO H.-SERVICIO EN LOS AC.U;'TONAHIENTOS1 CAKPAliENTOS Y
VIVAQUES
7 5. En campaña se cumplirán todas las prescripciones mandadas
observar para el servicio de paz, en la parte que sean
aplicables.
76. Jife del acanlonamimlo, campamento ó vzvac.-En todo lugar ,
de estacionamiento el General, Jefe ú Oficial de mayor cate¡:-orla.
tomará el titulo de Jt/t del actu~14nlUIIintlo, c(UIIJjatiiMIIo h ?~•at.·
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
~etttin !JHiit(tt be iolom&ia.
\._ 254 . .../
Por regla general, sus atribuciones serán las del Comandante
militar ue una Plaza, en lo relativo á la policía y seguridad del
Jugar de estacionamiento y á la. distribución del ~ervicio. En general,
arreglará el servicio del acantonamiento, campamento 6
.,'vac, sin inmiscuirse en el ser\'icio interior de los Cu~rpos que no
dependan de su mando, prescribirá las medidas necesarias para
mantener el orden, asegurar la vigilancia y, en caso necesano, la
defensa del acantonamiento, campamento 6 viz1ac.
Todo General Jefe de un acantonamiento, campamento ó viPacen
que haya reunidos varios Cuerpos 6 fracciones de Cuerpo,
designará, para secundarlo, un Jefe que tomará el nombre de
Mayor dtl acanlonamr"tnlo, campa1N1l/o 6 v;·vac. La guardia de prevención
de uno de los Cuerpos, reforzada si e necesario, se designará
como guardia principal; los Cuerpos enviarán á dicha
~ardia ordenanzas para transm!tir las órdenes del Jde del acantOnamiento,
campamento 6 vrvac.-ConHnúa .
.. $útvttá ~,
MEMORlt\5 I EL GENERAL PA.hLO tvtORILLO
Conimúa.
El Brigadier D. Tomás de Circs, Gob rnador de Cumaná, y
D. José Domingo Duarte, Intendente de Ejército y Superintendente
general de Hacienda, fueron de ignados para trasladarse cerca
del Congreso qu~ funciona a 1 Angostura; D. Juan Rodrígu :¿
de Tor , pri1ner Alcalde constitucional de Caracas, y D. Francisco
Goní·ái(!l de Linares, habitantes de esta ciudad, d ·bfan ir~
Cúcuta, en donde se encontraba S. E. el Pre. id nte del Gol iemo
de Colombia.
Los primeros se embarcaron en La Guaira, encargados de
lleva1· al Congreso un despacho, cuyo duplicado se remitió por otra
vía. En e te despacho, conforme en los puntos y hasta (·n los términos
al que se había dirigido á Jos diversos Gen ral s disidentes.
S. E. insi stía particularmente en la cesación de todo pret xto plausible
para continuar en adelante una guerra cmpr ndida para r~formar
la in ti tu --iones políticas. Un cuadro de las ventajas qu
ofrecía á la E paña americana la nueYa Constitución adoptada en
la Penín sula española, daba términn á ~'Sta pie7a oficial, concebida
en el má conveniente espíritu de conciliación.
La mala salud de D. Juan Rodríguez de Toro no le permitió·
acompañar á D. Francisco Gonz
Citación recomendada (normas APA)
"Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año V Serie II Tomo II N. 8", -:-, 1901. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3691133/), el día 2026-05-30.
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