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BOGOTA, ABR.L 6 DE 1901 SERIE II- TOMO I-H. o 14
BOLETIN ~11LITAR DE COLOMBIA
Director ad honore·m. Organo del Ministerio de l Guerra y del Ejército F. J. VERGARA Y V.
'on colaboradora de e te perlóuico lo~ ; General de Ingeniero , Miembro de
Jefe y Oticin.le del Ej'rcito + -rarias Sociedades Cienti.ftcaa
JJECRA'TO NUM.E:Ro 352 IJ.E' I90I
2 DE .MARZ )
¡ or el cual ·e hace un nombramiento
El Vzápresúimü de la Reóúblzca, encargado del Poder EjtcuJzi!#,
En uso de su fa ultad s constitucional
DECRETA
Artículo únic . Por r nuncia aceptada al r. Dr. José o-
Pningo O pina Camacho del cargo de Mini tro de Guerra, nómbra
e para reemplazarlo al ~r. General Ramón González Valencia.
Comuníquese y publí uese.
ado en B crotá, á 2 d Marzo de 1901.
] E MANUEL MARROQUI
i 1 Mini tro de G bierno, G ILLERM QuiNTERO C.
NU.EVO 1l1ENISTRO D.E.., GUERRA
Mimsltrz'o de Gutrra-Cú·cular-Bogolá, 29 de Marzo dt I90I
Sr. Ministro de ............ .
Tengo el honor de participar á V. . que hoy me he encargado
del Ministerio de Guerra, en virtud de designación que para
tal empleo se sirvió hacer en mí el Exc~lentísimo Sr. Vicepresidente
de la República en.carga9-o. pe1 Poder Ejecutivo.
· Soy de V. S. atento s~rvidqr·,
R. GoNzÁLEz VALENCIA
TOXO l-27
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
.p8 Boletín Mi!t"tar
flECREJO NUMERO 257 D.E"" 19or
(2 DE MARZO)
por el cual se organiza una expedici6n
El Vzapresz"denle de la República, encargado del Poder Ej"ecutivo,
DECRETA
Artículo 1.0 Organízase una Columna expedicionaria sobnt
la región de San Juan de Rioseco, compuesta de las fuerzas pertenecientes
al Círculo Militar de este nombre, y de los batallones
Ricattrle, Sasaima, Tiradores de la Di visión Próspero Pinzón.
Artículo 2.0 Hácense los siguient s nombramientos:
Jefe de la expedición y Comandante general de la Columna,
Sr. General Alcide Arzayús; Jefe de Estado Mayor, Coronel Demetrio
Mora; Ayudante d e la Comandancia, Teniente Coronel
Guillermo E. Cabal; Sargento Mayores, Daniel Camargo y Francisco
Urrutia; Capitanes, Luis La Rotta y Antonio José Ramírez;
y Subteniente, Octavio Monroy.
Art. 3.0 Los actuale Ayudante del J e fe del Círculo Militar
de an Juan de Rioseco, continuarán como Ayudante del Estado
Mayor.
El Comisario Pagador del Círculo Militar será á la vez 1 de
las fuerzas expedicionaria á que r fiere l pr nte De reto.
Comuníques y publíqu e.
Dado e n Boo-otá, á 2 d Marz Igül.
J ~ MA UEL MARR QUIN
El Mini ·tro d uerra, JosE Do~nNGO PI. A C .
D.E Rl!, .. J'O NUMERO 25 DE I90~
(4 DE ~IARZO
por el cual se segr ga un Cuerpo del Ejército de Boyacá y e incorpora á la
fuerzas dependientes de la Comandancia en Jefe del Ej~rcito
El Vieepresz"denlt de la Repúblú:a, encargado del Podt>r Ejecutivo,
DECRETA
Artículo único. Segrégase del Ejército de Boyacá el Batallón
Sucre número 4, perteneciente á la División Anzodlegztt", é incorpórase
á las fuerzas dependientes directam nte de la Comandancia
en Jefe del Ejército.
Esta providencia co.menzará á urtir sus fectos en lo fiscal,.
desde el 1.0 de Febrero del año en ·cur o.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á 4 de Marzo de I90L
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministr de Guerra, JosE DoMINGO ÜSPINA C.
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Bolet{n M1l1 ta'l'
D.ECR.E-'1'0 VUMER O 267 D.E I90I
(7 DE MARZO)
por el cual se incorpora un Batallón al Ejército nacional
Al f. zápres1denie de la Repúblú:a, encargado del Poder EjecuiÍ7.'o,
DECRETA
rtículo único. Incorpóras e l Batallón Cardoso de la fuerza
de Cundinamarca, al ... jército nacional, 1 c ual Cuerpo hará parte
A'l Vú:eprtsz'clenie de la Repúblú:a , encargado del Podtr .F:JtcuHvo,
DECRETA
Artículo 1.° Créase el Círculo militar de Zipaquirá, compue t<:>
d las poblaciones que forman la Provincia del mismo nombre.
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Bol e tífJ M ilü a 1'
Artículo 2. 0 Nómbra e Jef Militar del írculo que e crea
por el artículo anterior, al r. General Eduardo Briceño, quien
tendrá el mando de la fuerzas que existan allí organizada y d
las que se organicen en la Provincia y que queden a antonada
en ella.
Comuníque y publíquese.
Dado n Bogotá, á 9 de Marzo de rgor.
J E M UEL M RR QUl
El ~1mi tro de u rra, Jo- E muNGO O PINA
JJE'CREJ'O NU!VIRRO JOJ DE 190E
( f 3 DE .!\L\RZO)
por el cual e incorporan uno cuerpo al Ejército nacional
~'/ Vl'cepres!denle de la República, enr:argado del Poder lf(jecufz1¡o
DE R li: 1' .\
Artículo único. Incorpóran en las fu rzas na ionale los tre
Escuadrone que actualment~ se hallan acantonado en la Provincia
de Zipaquirá, perteneciente á la fuerza d undinamarca,
los cuales ya incorporados, con los Batallon . Colombt'a y Tt'radtJres,
formarán la 8." Di vi ión del Ejér i to.
Comuní ue e y publique e.
Dado n ogotá, á r 3 d Marzo de rgo r.
J 'E M U ~L MARR QUI 1
El Mini tro d O IfNGO PlNA
PRINCIPIOS GENERALES DE E TRATECIA
Y DE TAt..TICA EN LAS PEQUE1 AS GUERRA-S
por el Mayor C. E. Callwell, del Ejército inglé
TRA D CCI6 DE ISIDOR T. A VERDF. AMAYA-Ctmtimla
APIT UL XV
C A BALLERlA E I NF ANTER I A H ONT A DA
X. Import ancia m . este caso d e la discip lina y d e la cohesió n -Er a
máxima d e Napoleón la d e que dos mame lucos podían batir á tres
jine tes franceses, que roo soldados france s e s podían hace r frent e
á un núme ro igual de mamelucos, que 300 franceses podían d en
·otar igua l núme ro d e mamelucos, y que 1 ,ooo francese s podían
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Boletin M-ilziar 42I
batir á 1,500 mameluco . Porqu aun cuando los Mamelucos estaban
q1ejor armados, mejor montados y eran más die tros, á medida
que los efecti\o aumentan, la táctica, el orden y las condicione
de la maniobra se convierten en factore cada vez más importante
, que favorecen gradualm nt á la caballería instruida y disciplinada.
Los jinete que se enfrentaban á los Franceses en Argelia
y l<;>s qu e atacaban á lo Ingl e en muchas de las campañas
de la India, eran superior s on id rados individualmente: e taban
bien montados, de ordinario muy bien armados; algo dejaban qué
de ear la arma de fuego qu t nían, pero esgrimían y manejaban
la lanza on urna de treza. onvien , por último, hacer notar que
cuando enemigos irre -u la re montados no temen tomar la ofensiva,
proceden con much atrevimi nt ; además, á causa de la re i. tencía
y del bu n e tado de u ca alcradura , pueden mover e con
muchf ima facilidad. P r much concepto son temibles, y su único
def cto e , ¡ or lo general, falta d di ciplina y ~e cohe ión. Es,
pue , e ncial aprovechars en ab oluto de este punto de inferioridad
con r pecto á la caballería r o-u lar.
Fa tidio o ría citar lo jemplos qu ponen de manifiesto
que pequeños uerp de cabal! ría r .guiar han derrotado á jinetes
irre ulares muy u¡ eríO!-' ·n núm r . Cuando e manejan con
habilidad y vigor caball ría. in . truíd;;t , é tas alcanzarán gran ventaja
d d 1 pun o 1 vi ta d la e h ión y de la disciplina, y rara
,. z dejarán d oLten r la victoria aun cuando luchen contra enemigo
muy uperior "' n núm r . P r no _·i mpr se obtien n resul-tados
a ti fa t rio , como lo pru ba l jc mplo siguiente :
Ó1 un C'll< rlr 'n frnn éc; s _n ntró inesperadamente n
de t r a d 1 ,ooo rabe , n un itio lla-
1 1 'hata, en 1 ilimitado l rntorio conocido con 1 nomrg
lia d 1 ~ur. L.a ¡ equ ña columna franc a argó
re ueltam •nt ~ contra el grupo nemi o. Lo Ara es la dejaron
ac rcar ' pr cipitar n ol r ~ 11a, rod aron á us atrevidos acom
tedor y lo acuchillaron.
'l. A's difícd conlmer una carbre el modelo europeo, quedan paralizado en
presencia de un ejército enemigo activo que ocupa las arenas interminables del
Egipto, 6 dd udán, ó la monótonas praderas onduladas del Africa del Sur, ó
la~ floresta y pantanos ardient s de Birmania. oldado europeos que no marchan
smo á pie, no pueden luchar contra su enemigo cuando se ven obligados á
preca erse de una orpresa, cuando se trata de una marcha rápida ó de ompletp.
r un triunfo. Por e to la nece idad ha llevado á cada uno de nuestros jefes á
improvisar en el terreno y del mejor modo po ible una especie de infantería
extramóvil, sobre caballos, jacas, camellos ú otros animale , según lo climas y
lo paí es.'
La infantería montada no existe de modo permanente en e l ejército inglés;
no se organiza sino en el momento en que se necesita de ella. Los batallones en
Inglaterra envían adecuados para este papel 1 oficial, 2 sar~entos, 1 cabo y
30 hombres á Alder hot 6 á urragh para que reciban una instrucciñn especial;
esto cuadros y estos hombres son empleado en caso de guerra. En Aldershot
e encuentra almacenado todo el equipo necesario para ocho compañías, en caso
de guerra en Europa. Esta infantería montada irve igualmente para manejar
- las máquina de guerra.
Los efectivos de una compañía de infantería montada son 5 oficiales, 113
hombres de tropa y 3 carruajes. Los de un batallón son 44 oficiales, 1,053 hombres
de tropa y 28 orruajes. ( 0JJtli1us of Modern Tactics by Timl C11lone! Ctmtet·,
página 11). ·
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Boletín Mift'tar
expedicione , es que .iene qu tem r obre todo á la caballería
enemiga; ahora bien: las tropas montadas del adversario, cuando
las tiene, rara vez son temible en la guerra irregular. Anteriormente
se ha hecho notar en te capítulo cuán perjudicial fue la
ausencia de caballería para los Ingl ses en la guerra contra los
Boers. Estos combatieron como infantería montada, y combatieron
con una eguridad de que no hubieran gozado si sus adversarios
hubi sen dispuesto en u filas de alguna fuerza de caballería.
Conl·in!Ía
MARCHA Y CAJJ1PAMENTOS
Concluel6a
Ordinariamente una marcha de noche tien por objeto una stJrpresa
ó golpe de mano. La regla general en estos casos es mantener
el secr to; pero tal vez convenga, á cierta distancia del vt"vac ó canlón,
iniciar á algunos oficiale de los más caracterizados · desenvolver
el plan; describir, en lo po ible, 1 terreno, los obstáculo
que se han de encontrar, la 1 osición y fuerza presumible del enemigo,
y todo cuanto contribuya á evitar recelos, interpretaciones
y comentarios erróneos ó infundados. i la columna ó pequeño destacam
nto tiene que dividir en trozo que hayan de concurrir á
un punto, es indi pensable ent rar de lo más preci o á cada comandante.
En estos caso nada ilustra ni ciar ce tanto como un ligero
croquú. Y no es grande el trabajo. Cualquier sargento hace en
muy poco tiemp tres ó cuatro copia · n papel ó tela trasparente
el plano del stado Mayor, n a u lla part ue e nv nga para.
la marcha, apuntando los camino qu llev n lo demás tr zos, y
los arroyos, barranco , venta y qui bra principales u interesen
directam nte. Hoy que al subir á un vagón de ferrocarril, hasta
el viajero u de tercera' consulta su mapa, ya tiempo de perderles
el miedo y familiarizarse con una cuanta líneas sobre el papel,
que a r vian y explican mejor que las palabras. Para calcar en un
papel trasparente con lápiz 6 la pluma del tintero, no se necesita
mucho tiempo ni grande habilidad. Para consultar el calco, se usará
el mismo medio que para consultar el reloj, y respecto al modo
de ori'mlarse, adelante se indicará la regla y su fundamento.
Lo guías son in di pensable en marchas de noche; irán á pie
y bien vigilado . El principal, supuesto al lado del comandante
y á la cabeza de la columna, podrá ir á caballo; pero sujeto el
brazo 6 el cuerpo con una cuerda cuyo extremo llevará un sargento
ó el corneta de órdenes para impedir que se escape 6 se
duerma. También son nece arios algunos ayudantes ú ordenanzas
listos de caba1lería, para recorrer al paso los flancos de la columna,
cerciorarse de que no se abren claros y venir á dar parte al comandante
en caso de haber al()"uno. Esto indica que una parte de
la columna ha p rdido la huella 6 se ha quedado atascada. El
comandante manda alto general; pues si la cabeza sigue marchando
sin él y el guía, podría extraviarse también. La voz de all#
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B oletin i Jdtlitar
corre por las compañías, ó más bi n la 11 ,·an lo ordenanza á
caballo, pero sin trotar ni galopar.
Sabido es que el szlenáo ha de é:l~ profundo n toda marcha
de noche; la oce de mando muy baja ; se prohibe el más pequeño
murmullo ; nadi fuma, y ha~ta e amarran las cantimploras,
fiambreras, lo sabl s en caballería y todo lo que pueda sonar
6 descubrir. Mas si á pe ar de t das la pr caucion , la columna
e corta, lo soldado e unen xtra ían y la confu ión cree ,
no hay otro medio que tocar la corneta y aun la banda , ncender
fósforos ú hogu ra , y hacer di · pa~ ó tirar ohete .
Ya qu no se pueda hacer la marcha de un tirón, b altos no
deben ser fr cuente . poco qu dur n, 1 soldado se deja vencer
del sueño, se ntumec con el frío· el de caball ría cha pie á
tierra, se tiende con la · rienda n la mano y e du rme, e capándosele
el caballo; á todo 1 ue ta trabajo volv r á empr nder
la marcha y ntrar en fila. Para mandar 1 alto, m jorque correr
la voz s, como ha dicho u e lo a vi n por 1 flanco ord na nzas
á pie 6 á caballo; a { todo aben qu no e un tropiezo e lo
que anteceden. M u ha vece , si no, el tropiezo ó a id nt
por un alto: algunos soldados se e paran; la columna sigu , y 1
el enemigo ra trea, n hom res rdido ·. D todo modos, 1 allc
deb er corto: diez ó doce minuto , y e \' Íta qu 1 soldado s
tienda. Cuando hay que prolongarlo, se avi a para itar inqui -
tud y motivo de conver ación. Para pon r e en marcha, 1 avi o
corre de la cola ha ia la abcza, á fin de qu la columna no se
alargue, com uc lería viniendo inv . r am nt de la abeza á
la cola.
E te ha d er rinci al uidado d 1 comandant ; llevar · u
tropa unida. i z baja de día por 1 fuego enemigo, no hacen el
efecto de un h m re que se echa d meno p r la noche. Hay qu
tener muy en cuenta lo que en 1 ánimo má ereno influy la o -
curidad y lo misterio o de una mpr a d conocida, u nunca se
calculará muy fácil, uando e acomete por m dios desu ados.
La vigilancia del comandante, tomando ci rto aire agasajador y
paternal, e lo que má confianza infund y lo que a i siempre
aleja el pámco.
En la part n qu te trabajo trata de la orpresas, que ge-neralmente
requier n marchas rápidas y p Ji -rosas de noche, se
advierte que no haya vanguardia ni refauuardia, ni mu ho menos
flanqueo. La razón e llana. e flanquea de día á larga distancia,
para alejar al enemigo· pero d noche, cuando un hombre no puede
separarse diez paso , es impo ible flanqueo ni descubz'erla. e suple
marchando al flanco la oficialidad y las cla e .
Al vadear un riachuelo deben redoblar e las precauciones.
Como importa mucho que la tropa no marche de noche con la ropa
mojada, se avisará si es necesario, y se v ¡·á si hay tiempo de quitarse
los pantalone y 1 alzad . Los zapadore que vayan, arreglan
en un momento la rampas de entrada y salida. Unos cuánto
se dedican á levantar los hombres ó acémila que caigan. La caballería
siempre pa a la última, para no entorpecer ni inutilizar el
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Boletín Mzlúar
vado. La cabeza, d~ pués de pasar, sigue marchando largo tiempo;
y e colocará un cordón ·de ordenanzas y . oficiales que sirven
de jalones indicadores á los que van saliendo del vado.
i como alguna vez ucede ( ingularmente á partidas sueltas)
despué d una penosa marchtt de noche, hay que emboscarse ú ocultarse
durante el día, el comandante y los oficiales mantendrán el
espíritu y el " buen humor" de la tropa; y como no será posible
encender fuego , habrán antes acr ditado u previsión y solicitud
al ¡-acionarla, para alir de modo que el soldado descanse lo posible
y e reponga.
El encuentro con el enemio-o en una marcha nocturna es realment
temible y peligroso. Hay que dar e cuenta de las cosas sin
exageración en ningún entido. e debe retardar todo lo posible
1 momento de romper el fuego; y para ello aconsejan los prácticos
qu se mande e trechat- distancias, poner las armas en tierra,
y sentarse con profundo ilencio : lo oficial y argentas recorriendo
los flancos harán cumplit- sto rigurosamente. Contando
con la qui tud de su tropa, el omandante podrá hacer salir descu-
6rúlores poco á poco, y tomar las disposicione más convenientes
para '' aceptar ó rehusar el combate." Quizá los de cubridores, si
son diestr , podrán armar un lazo al enemigo, fingiendo estar cortados
6 perdido . . . . . . pero e inútil detenerse en recordar todo lo
que un combate nocturno puede tener de expue to y de astroso.
El mari cal Bugeaud en sus Instrucúones práctz"cas dice con
su profundo conocimi nto de la guerra y de los !zombres: "Una
tropa asaltada durante la noche ó sorprendida y desordenada de
cual uier manera, tá iempre bajo una influencia moral deplorable,
á la que es preciso su traerla cuanto ante . El mejor modo de
lograrlo, de hacer pasar á nuestro lado las ventajas morales, es
tomar la ofensiva con la primeras tropas que e tengan á la mano.
Al punto, el orden y la confianza se restablecen detrás, y el enemio-
o, por lo tanto, va perdiendo la eo·uridad con que venía."
8. Ad erlencias generale
Como la índole de este trabajo es puramente práctica y no
permite teorías y discusiones, sino hechos, datos, preceptos expresados
con sencillez y claridad, no parece inoportuno resumir al final
de este importante asunto de marchas, algunas reglas generales ya
admitidas.
En la guerra el combate es el objeto, y la marcha el medio.
Casi siempre las malas marchas preludian combates desgraciados.
Hablar, pues, de marchas es hacer una exposición casi completa
del arte de la gU(~rra.
Toda tropa en campaña ha de estar apercibida para cuanto
se le mande ; y como todo ex:ige marchar, para la marcha es para
lo que ha de estar preparada en ,cualquier momento.
Conviene dividir una gran masa de tropas en varias columnas,
porque marchando en una . muy larga por un solo camino, se
está realmente menos concentrado, aunque las tropas se si~an sin
•••' ol
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Bolelín Mtlita1
interrupción; además, se facilita el despliegue, el acantonamiento
y el aprovisz"onamzenlo. Atendiendo á la lentitud y embarazos inevitables
en todo despliegue, sólo se debe proceder á él, en marcha,
con una necesidad verdaderamente reconocida.
Mientras un cuerpo de tropas que lleve las tres armas, marche
lejos del enemigo, pueden formarse columnas independiente
de infantería, caballería y artillería. Esto hace la marcha más rápida
y menos fatigosa, puesto que cada arma puede conservar la
Telocidad del paso que le sea más cómodo.
Para evitar equivocaciones y vaguedades en el enlace de columnas
colaterales, conviene dar la orden precisa no á las do ino
á aquella en que no vaya el cuartel general de la división ó del
cuerp::> de ejército, p::tra que tome p::>r sí sola las disposiciones de
enlace.
Toda orden de marcha debe indicar el término de e lla, que
puede ser el enemigo ó un punto geográfico. En ste segundo caso
es importante fijar i es la cola ó la cabeza de la columna (cuando
é ta ea larga) la que ha de llegar á la hora que se fije.
LQ mapas exactos, el hábito de orientarse y de conocer lo
signo convencionales, pued en en muchos ca o dispensar de la~
noticias de Jo habitante , ó comprobarla . Además de los mapas y
plano , -.. d ben distribuír con profu ión documentos estadístico
sobr el número de habitante , producto de la omarca, cantidad
de ganado, etc.
Toda tropa qu mar ha e ntra 1 enemig d be preparar
cu rir su movimientos por de tacamento e calonados al rededor
de la fracción principal ó cola d e la columna .
Los r eglam e ntos franc ses admiten que durante los 50 minutos
d e marc ha e n cada hora, el alargamiento puede alcanzar i y
aun ! d la longitud normal d e la columna para infantería y caball
e ría, ± para artill ría y ~ para lo parques, trenes y convoyes .
Los ale manes ólo admite n i , que evidentemente es muy corto. Los
italiano también ¡} .
En ge neral, para r b ularizar 6 atenuar los alargamiento ,
pue d e proced e rse d e do modos: fraccionar la columna e n grupos
d e r e gimie nto, e decir, r,ooo metros á r,roo metros, s e parando
e to grupo p o r di tan c ia unif rme d e 700 metro , que representan
la di tancia reglame ntaria, más el espacio d e jado para el
alargami e nto· n v e z d los 700 m e tro , si el pa o d e la infantería
e s muy uniform e , pue d e tomar e 1 d e tiempo d e 10 minutos, es
d e cir, qu cada c abe za d e g ru o rompa la marc ha 10 minutos
d e spué s que la cola d 1 pr c e d e nt . ~ l proye cto francés para e l
e rvicio d e campaña, qu e s e publicó e n 1880, admite l u o á voluntad
d e los do ~iste mas. En uno y otro se corta la marcha por
alto · horarios u ce ivos d 10 minuto , d e cansando cada grupo
despué s d e andar durante 50 minuto . 1 otro m dio para compensar
el ala rgami nto consi te n fraccionar la columna por unidades
sueltas, atallón, e cuadrón y bat ría; separar e tos grupos por
di tandas iguales a 1 alargamiento ( e le mento variable que en cada
caso y tropa d e be determinar la experie ncia), y, en fin, cortar la
marcha por altos horarios simultáneos de 10 minutos, después de
50 de marcha efectiva. El omandante de la columna se limita á
hacer conocer la hora del primer alto horario ; pero bien se ve
que este segundo procedimiento exige relojes exactamente arreglados
por la hora del cua-rtel general. -
En principio, sólo debe hacerse un alto largo ó central, además
de los horarios, cuando la duración de la marcha pasa de
seis horas, es decir, cuando el trayecto exceda de 22 kilómetros.
Siempre se hace bajo la protección de la vanguardia, que toma
previamente posiciones; y se elige con preferencia lugar abrigado
del sol y de los vientos fríos 6 de templados, y á proximidad de
fuentes, arroyos 6 pozos; la lduración del alto ·central para la cabebeza
suele ser de una hpra y 'encida ordinariamente ·más de ""'.la
mitad de la jornada. Militares experimentados aconsejan que la
TOMO 1-28
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434 Boletf11- JVIilitar
jornada se haga siempre de un tirón en el verano y en climas cálidos.
Realmente, no produce el descanso que se pretende el sestear
en las horas centrales del día: el excesivo calor, los insectos,
la preparación para la otra mitad del camino quitan á este reposo
su primera condición, que es ser largo y completo. Vale más, por
consiguiente, madrugar mucho y concluír la jornada á las diez 6
las once de la mañana.
En el alto central sólo circunstancias extraordinarias pueden
justificar la necesidad de cerrar en masa una larga columna, sobre
todo si ha de proseguir la ·marcha en el mismo orden que
traía. No hay que fatigar las tropas sin necesidad. Después
del alto grande los itinerarios pasan á vanguardia y también los
rancheros. En el último alto, siempre que sea posible, se distribuirá
el servicio avanzando, el de policía y provisiones, á fin de no
molestar al soldado con nuevas órdenes cuando ya está en descanso
y ha dejado su mochila y armas.
En movimientos de grandes masas hay que calcular con suma
exactitud las pérdidas de tiempo ocasionadas por el paso de los
desfiladeros y el cruzamiento de las columnas, so pena de que fracase
la operación mejor combinada. Para los cruzamientos, al Estado
Mayor corre ponde prevenirlo , determinando cuál columna
debe pasar la primera y á qué hora dejará su cola libre el punto de
cruce, para que la cabeza de la otra llegue sin pérdida de tiempo.
De todos modos, siempre se dejan oficiales ú ordenanzas en
los puntos de bifurcación, para indicar á los . que vienen detrás la
dirección r¡ue se sigue. En cruzamientos imprevistos, la regla general
es que la infantería tenga prioridad ó precedencia sobre los
instituto montados· y en general las columna de combatientes
sobre las de material y bagaje , tomándola éstas entre í, según
sean de municiones, parques y víveres. inguna tropa debe ser
cortada por otra en su marcha, y cuando se encuentren dos en confluencia
ó encrucijada, la última que llegue es la que debe detener-.
se hasta que acabe de pasar la que viene andando por el camino
principal. Siempre que se encuentren en un mismo camino tropas,
gentes y vinientes, el Reglamento previene que si la anchura lo
permite, ambas apoyen á su derecha para darse recíprocamente la
izquierda- Cot1tz'-mía.
;osÉ DE ALMIRANTE
-----41~.-----
LOS PROCEDIMIENTOS DE COMBATE DE LA ARTILLERIA
Arreglado del francés parfi el Boletlu Militar
Concluye
Hemos tratado de demostra17 en el estudio concerniente á la
preparación especial del ataque décisivo por la artillería del asaltante,
que tal preparación es impracticable y que, excepción hecha
de casos especiales, el arma en referencia <:\ebe por modo natural
ligar su acción á la de la· .infantería, en absoluto y desde el
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Boletín ~ lfz h'tar 435
principio del combate. Vimos además que, en su conjunto, el ataque
decisho comporta tres faces ó períodos: una marcha de aproximación
hasta el límite eficaz del fuego de la infantería enemiga;
un trabajo preliminar de la línea de combate hasta ocupar la primera
línea de resistencia del contrario; y, en fin, la ocupación de
las posiciones enemigas hasta su límite exterior ó de retaguadia.
Ahora debemos estudiar las mi iones particulares y las reglas
del empleo de la artillería y del ataque durante esas tres faces :
r .er Período: marchz de aproximad/m de la ?·nfanlería-El mayor
obstáculo que puede detener á la propia infantería, es, sin duda alguna,
la artillería enemiga, cuyos efectos son sensibles á partir de
los 2,500 metros. La misión de la piezas del ataque será, pues,
destruír esa artillería ó por lo meno obligarla á suspender su fueo-
o ó á ol erlo contra ellas. Esta es la faz que corresponde á la
lucha de artillería. En razón de la ficacia de los actuales proyectiles,
esta lucha casi siempre habrá concluído antes de que la infantería
del ataque llegue al límite de los fuegos eficaces de la defensa,
á menos que el terrP.no de donde párta no esté próximo á ese
límite, lo que no es sino la excepción de la regla. En efecto, dado
el terreno que de ordinario ocupa el defensor, tal infantería difícilmente
puede aproximarse á meno de 2,000 á 2,500 metros de la
primera línea de re istencia d 1 ad ver ario, sin que sea tomada
como blanco de sus golpes por la artillería enemiga.
Las piezas del á.taque se emplazarán sin demora á 2,500 metros
de aquella artillería, á fin de obtener pronto un resultado serio.
En la mayor parte de los ca o debe procurar e que la infantería
princi ie su mo imiento antes de que la propia baterías revelen
su posición con su fuego; pero siempre ocupará posiciones y estará
Ii ta á comenzar iCYoro amente la lucha en el acto en que la
artillería enemio-a haga conocer las suyas.
2. 0 Período-Acción de la línea de combat ha ta la ocupación
de la prim ra línea de re i tencia, es decir, hasta entrar las
posiciones enemiga .
Durante este período el ataque debe dominar: el fuego de la
infantería enemiga, el de las baterías que la defensa haya podido
volve1- á organizar, y, en fin, los obstáculos materiales de toda especie
que utilice el adversario (trincheras, puntos de apoyo, defensas
accesorias, etc.).
La destrucción de los obstáculos materiales no es sino un medio,
porque el objelz'vo será, conforme ya se dijo, destruír el personal.
Por esto las baterías del ataque tomarán como objetz'vos los puntos
de apoyo de la defensa, el personal de ésta y las piezas en que
aún se apoye su infantería para resistir. De ordinario procederán
como sigue:
a) Contra las trzncherasy puntos de apoyo-Tiro percutante de
la artillería pesada, si la hay, y de las baterías de campaña (ó
montaña). Para que este tiro produzca efecto sensible, las piezas
pesadas no deben distar más de 2,000 metros de sus objdz'vos, ni
más de 2,500 las otras. En casos excepcionales pueden aumentar-se
estas distancias.
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B olet{n Milita-r
b) Contra el pe1·sonal-Tiro fu ante á todas las distancias. Con
el material Bange hay ventaja en emplear el percutante á partir
de los 1,200 metro contra la infantería en 1 momento de la crisis,
á fin de aumentar la rapidez d e l tiro .. i el personal enemigo
estuviere abrigado tras de trinchera , es preciso emplear artillería
pesada, por cuanto permite tirar con ángulo de caída adecuados
para herir con ficacia se per onal.
e) Contra la artz'llería-Tiro fu ante contra e l per onal y contra
los animales; tiro percutante on proyectile abrigados contra
el material.
R epartzáón de la s baterías-T ni ndo e n cuenta la misión qu
incumbe á la artillería en el eo-u ndo período d el combate, se la
puede repartir de la manera igui nte :
I. 0 Baterías de ataque- 1 oyar la línea de fuego (de la infantería),
tomando para e llo por objetivos los puntos d e apoyo de la
defen a, el personal y todos lo o táculo que s ncuentren en
el frente de ataqu . e itúan bien y á buena di tancia d e los ob-jetá
os , sin pr ocupar e por la pérdidas que puedan sufrir. uando
por haberse aproximado la do infanterías ya no pueden cañonear
la prim ra línea de re i tencia del n mi go, alargan e l tiro
para batir la otra y la r e r as del contrario.
2.° Contrabaterías-Encargada de impe dir que la ya ileneiadas
d el enemigo · rehagan y a¡~ar zcan d e nu evo n e l campo
de batalla. Bajo la protección d e ta contrabaterías avanzan las
d e ataque por calone n bu ca de I o icion e adecuada á u
tare a.
3. 0 Baürías de pro/eccú)n-!mporta n extremo ue batería
de ataque y contrabatería no ean di traídas de su misión p r lo
incidentes impre i tos ele la lucha, n e p cial por lo contraata-ues
que 1 adver ario pueda intentar sobr los flanco del a altante.
En con ecue ncia, las baterías d e protección e colocarán de
manera de crear una e 1 ecie de atmó f ra d e seguridad en torno
de los flancos del ataque, n e pecial n el ext rior cuando se ataca
una ele las alas de la defensa. Como n u marcha ofensiva no
tienen lo tropiezos rle las stablecidas sobre la línea de combate,
maniobrarán de modo de entrar á la posición enemiga al mismo
tiempo que la infantería, ayudando á é ta á romper lo últimos sfuerzas
de resistencia que el contrario oponga. Si es posible serán
montadas para apoyar en eguida á la caballería en super ecución.
J.,_,. período: ocupación de las posz'cz'on es enemzgas-En esta tarea
la artillería apoya á la infantería, cuéstele lo que le costare. Las
baterías de ataque reforzarán cuanto antes á las de protección
sobre el terreno conquistado. Una parte i lo menos se acercará á
los objetzvos para batidos más de cerca, lo cual hará en el momento
en que la propia infantería éntre á la zona de los fuegos
destructores ; sin pretender que se establezca en las líneas de tiradores
(140 metros del enemigo), sí lo hará á un kilómetro del
contrario para aprovechar todo el efecto de los proyectiles en
servicio.
Instrucáotus del jefe de la artillería-De ordinario b a starán las
siguientes, puesto que no debe intervenir en el empleo técnico de
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Boletín Militar 437
las pieza : a) Misión que debe llenarse en el ataque decisivo, indicando
lo objetivos principales; b) Baterías que deben concurrir á
e e ataque; e) Posiciones iniciale que deben ocupar é itinerario
para alcanzarlas; d) Clase de objetivos que van á batirse; y e)
hora á que principiará el ataque ó á que debe romper su fuego la
artillería.
Y para concluír, la artillería en el combate tiene por única
mi ión apoyar á la infantería en todas las faces de la lucha y á la
caballería en la per. ecuctón del enemigo derrotado por aquélla.
e----
RECLA,lfE¿VTO IVEXICANO PARA EL SER VICIO DE CA1lfPANA
ecretaría de Guerra y Marz'na
El Presidente d la República e ha servido disponer que, de
conformidad con lo di pue toen l artículo 1273 de la Ordenanza
o·eneral del Ejército, de r 5 d e Junio d I 97, se observe el siuiente
Reglamento para el servicio de campaña
T ÍT L I
CAPfrt..:LO 1.0
- ORGA 'IZAC IÓ. DE LA GRA 'DE .'IDADES
ito e ompondrá d do ' tr s Cuerpo de Ejército
rganización d 25 e Junio 1897
n uerpo e jér ito e comp ndrá d tres lvtstones; pero
exc pcionalm nte e po rá e n tituír con do 6 cuatro de estas
unidade . ( ecreto de rgani?ación).
na ivi ión se compondrá de tre Brigadas de Infantería 6
de Caballería ; pero se llamará tam ién Divi ión la fuerza de do
ó cuatro de esta unidades. La reunión de dos Brigadas de Infantería
y una de Caballería, ó de dos de Caball ría y una de In~
fantería, e denominará i i ión Mi, ta. (Decr to de rganizaci6n).
na Brigada reglamentaria se compondrá de tres Batallones
6 tres Regimientos ; pero se llamará también rio-ada, la fuerza
compuesta de estas unidade . La reunión de do Batallones y un
Regimiento, 6 de do Regimientos y un Batallón, ·e denominará
Brigada Mixta. Toda fuerza que no llegue al efectivo que se asigna
á una Brigada, se denominará ección · será Mixta, cuando entren
en su composición fracciones de dos ó de las tres armas. (Decreto
de Organización).
A las Divisiones, Cuerpos de Ejército, etc., que se constituyan,
así como á las Brigadas que deban operar aisladamente, se les dotará
con la Artillería, Ambulancia, Trenes y demás ser icios que
la Secretaría de Guerra determine, en ista de la misión que aquéllas
deban de empeñar. (Decreto de Organización).
La f0rmación de las tropas en Ejércitos y Cuerpos de Ejército
para entrar en campaña, toma el nombre de Orden de batalla.
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Bolet{n Milita1
Cada Ejército deberá tener una Dirección de Ferrocarriles y
una de Etapas. Cada Cuerpo de ejército, operando aislad~J?l~nte,
tendrá una Dirección de Ferrocarnles y Etapas. Y cada D1v1 IÓn ó
Brigada, operando aisladamente, tendrá un Jefe de Etapas.
CAPÍTULO II-DEL MANDO
2. Para el mando en general deberán tenerse presentes las
prescripciones contenidas en los artículos 1 17 5 á 1 r 85 de la Ordenanza
General del Ejército ; para el mando especial de un Ge neral
en Jefe de Ejército, ó de Cuerpo de Ejército ó Divi ión,
operando aisladamente, se observarán las prescripciones siguientes:
La unidad del mando, principio fundamental en lo militar, requiere
que la ejerza el General en Jefe en toda su integridad y latitud.
En el Ejército de operacione s, en la zona que é tas abracen,
nadie ni nada podrá sustraerse á su inspección y autoridad.
La tendrá, por consiguiente, suprema y absoluta, pues su elevado
cargo no admite adjunto ni suplente, tanto para dirigir las
operaciones sin ingerencia extraña alguna, como para vigilar la
administración y régimen interior de la tropa de todas armas y
servicio , puestas temporalmente á sus órderes.
u autoridad superior será la ecretaría de uerra, de quien
deberá recibir todas las órdenes é instrucciones del Gobierno; especialmente
las que tiendan á r egularizar en el cur o de la campaña,
las relaciones con las autoridades ci iles; á limitar su acción
política ó diplomática · á fijar sus facultades para nombramientos,
r mocion e , ascenso y recompen as.
3. Funcúmes de los Jifes de los Estados Mayores-El Jefe de Estado
Mayor de jército será General de Di isión · el de Cuerpo
de Ejército, eneral d Brigada ó oronel del Cuerpo sp cial de
Estado Mayor; el de Di vi ión, Coron 1, ó Teniente Coronel del
mismo uerpo · y el de Brigada, Teniente Coronel ó Mayor del
precitado Cuerpo. ( rtículo 1 199 de la Ordenanza general del
Ejército).
Las atribuciones del Jefe del E tado Mayor ser~n las marcadas
en la Ordenanza general del Ejército y en el Reglamento de
Estados Mayores.
1
CAPITULO III-DIVER OS SERVICIO
4· Los diferentes servicios de un Ejército, Cuerpo de Ejército'
División ó Brigada, etc., comprenden, en general, dos escalones:
uno á la dispo ición inmediata de los Jefes de esas tropas; el otro,
subordinado á las Direcciones de los Ferrocarriles y Etapas.
5. Servú:zo de la ArHllería é Ingenzeros- Cada uno de los servicios
de la Artillería é Ingenieros estará dirigido por un Jefe del
arma, de acuerdo con lo prevenido en los artículos 173 y I 74 del
'Decreto de Organización, y los I 2 r 2 y 12 r 4 de la Ordenanza ge-
. neral del Ejérci~o.
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Boletín M·ilita1' 439
Corresponde á la Artillería : .
El servicio general de las bocas de fuego, el establecimiento
y construcción de toda clase de baterías, y en unión del Cuerpo de
Ingenieros, los reconocimientos relativos al ataque y defensa de
las plazas.
El abastecimiento del Ejército ~n armas y municiones de guerra,
y la reparación del material de artillería, y del tren de transportes
militare , y del de transportes de los demás servicios.
Corresponde á Ingenieros :
Los trabajos de fortificación permanente y semipermanente;
los trabajos para el ataque y defensa de las plazas, y los reconocimientos
relativos á ellos; los trabajos de fortificación de campaña,
cuat"'do lo ordene la autoridad correspondiente, y los reconocimientos
relativos á ellos.
El establecimiento de toda clase de puentes, permanentes ó
militares, así como la conservación del material que para éstos se
requiera.
Los trabajos relativos á las vías de comunicación, tales como
apertura de pasos, construcción, reparación ó destrucción de caminos
y puentes.
Los trabajos de reparación y destrucción de ferrocarriles, y
en caso nec sario, su explotación, bajo la autoridad del Director
general de Ferrocarriles y Etapas.
La reparación ó destrucción de las líneas telegráficas y telefónicas
existentes, el establecimiento de las de campaña y el de
señales óptica , ó cualquiera otro medio de comunicación.
6. rvzdo de admimslraczón-Además de lo especificado en los
artículos r 32 al 141 y 174 de la Ley de Organización, el servicio
administrativo, según la unidad á que vaya agregado, debe tener
un personal constituído en pelotone , secciones ó compañías, según
lo acuerde la ecretaría de Guerra, cuyo personal debe reclutarse
con artesanos, ha ta donde sea posible.
n general, la administración se encarga:
De la organización, dirección y ejecución de los servicios que
corre;sponden á la subsistencia, al vestuario, equipo, efectos de
.campamento, útiles de terracería, herramientas, arneses y otros
objetos necesarios á la vida de las tropas.
De cumplimentar las órdenes de pago que tengan la autorización
correspondiente.
Del pago de haberes de las tropas, servicios y personal
auxiliar.
De las distribuciones, consumos y liquidación de cuentas.
De la inspección de caudales en los Cuerpos, servicios y corporaciones.
De los ajustes, gratificaciones, portes, correspondencia y correos,
en los límites acordados por la Secretaría de Guerra y por
la de Comunicaciones.
De la alimentación de los presos y prisioneros.
De las estancias de hospitales.
De la compra de útiles y efectos para los hospitales.
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Boletín Mzlita1'
De la intervención y recepción del botín de guerra que pa e á
propiedad de la Nación
Del pago de fletes y pasajes en las vía férreas, fluviales y
marítimas.
De los contratos de toda clase y de las ccnvocatorias.
De las requisiciones.
Dependerán directamente de la administración las compañías
ó fracciones del Tren de transportes militare , así como las
panaderías d~ campaña.
7· S ervzez'o de sanz·dad-En campaña el servicio de sanidad e stará
dirigido, bajo la autoridad del General n Jefe, por un Coronel
Médico Cirujano en un Cuerpo de Ejército; por un Teniente
Coronel Médico Cirujano;- en una División · y por el Médico más
antiguo de los Batallones ó Regimientos, e n una Brigada. (Artículos
1 7 3 y 1 7 4 del Decreto de Organización).
El servicio de sanidad, en la zona de acción de la tropas,
comprende:
El servicio de los médicos de los Batallones y Regimi ntos
en estación, marchas y combate, auxiliado por el pe rsonal de enfermeros
que de5igne la Superioridad, y el material n ce ario para
la buena asistencia de los enfermos y heridos.
El servicio de las ambulancias destinadas á completar la acción
del servicio de los Batallones y Regimi e ntos e n marc ha y en
estación, recibir á los heridos le antado en el campo d batalla,
y atende rlos, para qu e puedan se r e vacuado IJrontame nte .
El servicio de los hospitale de campaña, d e tinado á r le var
á las ambulancia ; á continuar las e vacua c ion , á a i tir á lo nfermos
y h rido que no ean e vacuados, ha ta qu hall n e n
estado de que se les transporte; y á r e forzar ve ntualm nte la acción
de las ambulancias en el campo d e batalla.
El servicio á retaguardia de la zona de acción, compre nde
dos grupos. Perte nece al primero :
Los ho pitales de campaña temporalmente e stabl e cidos e n la
zona de retaguardia, para atender en ellos á los e nfermos ó h e ridos
que no puedan ser transportados.
Los ho pitales civiles y establecimientos de ben fic e ncia permanentes,
que se encuentren cerca d e las líneas de conce ntración,
6 sobre los territorios ocupados.
Los hospitales auxiliares, creados por las sociedades particulares,
para dar asistencia á los heridos ó á los particulares.
Corresponde al segundo grupo :
Los hospitales de evacuación, donde los enfermos ó heridos
que ingresen á ellos, son asistidos hasta que puedan poner e en
camino para poder ser transportados.
Los hospitales y enfermerías veterinarias de las cabezas de
etapas, y estaciones de éstas.
Los transportes de evacuación, á los cuales se les debe dotar
del personal á propósito para que atiendan en el camino á los
heridos.
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Boletín Milz.tar
El material rodante, y el personal de conductores de carros
y mulas de carga, los dará el tren de transporte. militares, cuando
el particular de las ambulancias no baste para us necedidades.
Lo Médicos Cirujanos Directores tendrán facultades inspectoras
sobre el per onal sanitario anexo á los Estados Mayores y
Cuerpos de infantería, caballería ó artillería.
TIT · LO II
Relaciones eutre los Estados Mayores y las tropas
CAPJT LO I-REDACCIO. DE LA ORDE- ES
G enerab'dades-En lo general, toda orden emanada de autoridad
uperior, referente á la dirección de las tropas, se comunicará
por e crito .
• un uando la transmisión d algunas órd nes pu iera hacer-e
erbalmente por encontrars las tropa reunida , se dictarán y
harán copiar la que sean largas. Si por el contrario, se trata de
notificar di po ·iciones muy sencillas, ó sólo una prescripción, entonces
s dará de palabra, condensándose la ord n ca i en un
mandato de jecución.
ara que una orden pueda con iderar e bien dada, s neceario
que ea LARA, CORTA, co. ·cr A y r dactada, colocándo e 1 que
la da bajo l punto de vi ta de a uel á qui n se la da.
i la tran mi ión de una orden debe exigir gran dilación, durante
la cual la circunstancias DEL Q E LA HA Dt<: RE IBIR P 'EDE
A:VIBL\R n ce ario ser muy parco en detalles. En este ca o, ba -
tará dar L • TR CCIOXE GE. ·ER \LE . Esta in truccion se concretarán
á indicar cuál es el jeto que se de a conseguir. y nada más,
dejando la 1 ción de lo medios á quien debe ejecutarla.
Las ór ene que quieren prever los acontecí m ientos con demasiada
anticipación, y fijar todo los detalle , no pueden, en la
práctica, ser cumplidas exactamente.
Cuando una orden ha de fijar las diferentes condiciones en
las cuales varias unidades distintas han de cooperar á un fin común,
debe ser necesariamente larga. En este caso, será conveniente
dividirla en párrafo numerado de de el principio hasta el
fin, de modo que forme un todo único. n cabeza de cada párrafo,
se darán para cada unidad · las di posiciones e enciales, y después
se añadirá en el mismo párrafo todo lo que le concierne.
9· Ordenes de 77zovz7númto-Las órdenes dadas por los Jefes de
las grande unidades, para las operaciones que deban emprenderse,
se intitulan : Orden del Cuerpo de Ejérdto, Orden de la Divúión,
etc., según la situación que ocupa el Oficial de quien emanan, ó
bien : Orden de la Vanguardz'a, Puestos avanzados, Des/acamen/os, etc.,
i se trata de tropas reunidas provisionalmente para un objeto común
y hajo un mismo mando.
Para la redacción de las órdenes de movimiento, conviene
adoptar poco más ó menos el siguiente modelo:
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442 Boletín Militar
Informes sobre el enemigo, en lo que pueda interesar al destinatario.
Conjunto de la operación que hay el propósito de realizar,
en todo lo que sea necesario que llegue á conocimiento de las
tropas, en vista del objeto inmediato que han de alcanzar.
Misiones asignadas á cada grupo de los indicados en el cuadro
de la repartición de las tropas.
Prescripciones relativas á los trenes de los Batallone y Regimientos,
á las Secciones de municiones, á los Parques y á los Convoyes,
en el límite que interese á las tropas.
Lugar que ocupará el Jefe que da la orden, al principio de la
operación. ·
En una orden jamás se deben justificar las m·edid::ts tomadas,
ni indicar los fundamentos .n que desean an~ ni lo resultados que
se esperan de su ejecución; tampoc·o debe prescribirse á cada uno
lo que debe hacer n todos los casos que pudieran presentársele.
En el cuadro de repartición de las tropas, que se hará por se·
parado y fuera del texto mismo de la orden, se indicarán las tropas
por armas. i, por excepción, se quiere precisar en dicho cuadro
el orden de marcha que deba seguirse, las tropas se col carán
en el orden en que deberán ir, y se completará la indicación Repartzcz.
on. de las tropas, por é ta, y orden de marcha.
Las disposiciones e peciales que hay::t que dar á las secciones
de municione , Parque y onvoyes (especialmente en lo
que se refier á a a tecimi ntos), on objeto de órdenes distintas,
que sólo á los interesados se comunican.
Las órdenes referentes 6. una retirada no deben comunicarse
sino á lo Jefe s d e más categoría d las unidad , y siempre confidencialm
nt .
l tipo normal de una orden de movimiento es 1 siguiente :
TIPO DE ORDEN DE )10 lMIE 'To-Lugar, f echa, hora- rden a}
destacamento, Brigada, División, etc.
Repartición de las tropas:
1.0 V A~ GUARDIA : nombre de
.su Comandante.
Infantería.
Caballería.
Artillería.
Ingenieros.
Ambulancia (caso excepcional).
2.0 Grueso (orden de marcha).
NoTA-No indicar el nombre
del Jefe.
Caballería, pelotón de caba-llería
ó soldados-estafetas.
Infantería.
Artillería.
Infantería.
Ingenieros.
1.0 Informes sobre el enemig
y sobre las tropas enemigas .
2. 0 Misión de la Brigada, División,
destacamento, etc. (indicar
de una manera general las
intenciones del jefe).
3. 0 Disposiciones relativas á
la Vanguardia (hora de partida,
lugar de la partida, camino que
deberá seguirse, servicio de la
descubierta, misiones especiales).
4· 0 DisposiCiones para el grueso
(distancia de la Vanguardia,
hora de partida y punto inicial) .
5. 0 Di~posiciones p a r a los
guardaftancos (como en el número
3), inisistiendo particularmente
sobre el servicio de ex-
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liolet{n iWz'lita1'
Ambulancia.
3. 0 Guardaftanco de la derecha
(ó de la izquierda).
Nombre del Comandante. Lo
demás como en lo referente á la
Vanguardia.
4.0 Retaguardia (indicar su
composición).
Nombre del Comandante.
Indicar por qué vía y qué medios
se ha comunicado la orden
á las tropas.
443
ploración. Si hay lugar á ello,
indicar el punto en que el 6 los
o-uardaftancos deben desprenderse,
6 aquel en que deban comenzar
su servicio.
6. 0 Disposiciones p a r a los
puestos avanzados (indicar cómo
deben entrar al día siguiente á
la columna).
7. 0 Disposiciones para los trenes
de las tropas (quién los ha
de mandar, distancia á retaguardia
de la columna, y otras disposiciones).
8.0 Lugar del Comandante del
destacamento, al principio del
movimiento).
Ft'rma
10. Ordenes diarzás-Las órdene que no tienen relación inmediata
con las operaciones, como las que se refieren al servicio interior
de lo Cuerpo deberán siempre ser distintas de las órdenes
del movimiento.
e les denominará: Orden General (del Cuerpo de Ejército,
Di vi i
Citación recomendada (normas APA)
"Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año V Serie II Tomo I N. 14", -:-, 1901. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3691113/), el día 2026-06-07.
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