EL DOMINGO
Di!"ector propietario, E. ARIAS CO[tREA
Vale$ 3 SEMANARIO LIBERAL DE INFORMACION, LITERAT.URA Y VARIEDADES Vale$ e
AÑO 2 - SERIE IV Repáblica de Colombia-Bogotá, Abril lO de 1910 NUMER0 56
r~?.· ;; t ~CLA . UNICA ¡~ ~ f< ~
cerveza alemana fabricada" e11 Bogotá por Jos más modernos procedimientos
empleados hoy en las fábril.rs extranjeras de más renombre:
á baja je1?mentación y con má-quinas
de presion continua y
1 contrapresión neumática.
Debido á este sistema moderno y á las demás máquinas y aparatos
de última invención, escogidos en Europa é im;talados personalmente
en la F ábrica por el dueño de ésta, y á la circunstancia de que
su propieh rio ha sido fabricante y primer jefe de la fábrica Bavaria
durante más de diez años y hoy~ fabricante de sn propia cerveza GER1VIANIA la calidad de esta cerveza es análoga a Ja "de l~ ~ej~res manis
alemanas y
se conser'Ca como ninguna otra
en cualquiet'" clima.
En la Exposición de 1907 no fue declarada Fuéra de Concurso, sino
que en virtud de haber sido calificada como la mejor cerveza, obtuvo ·md ~ll~~-~r~ I~ IDI~m~ ~th~n~r- como e¡ onás ano prem10, el c.ual no obtuvo ninguna ou 2cerveza
alemana fabricada en :Bogotá.
Compá .. ese la ~ ~id ;;d, salu>r v P:QI!I:Za. .. :~ todo..., r.oa...,..~
ws iJtnas r ~iáob, con cualqu.:.er otra cerveza, aún con las llamadas
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APARTADO N"jMERO 516
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,~maceJl e ca os.
. '
1
EL DOMINGO
do, n:enos el poJer. Esta la divisa de Jos
conservadores; esa la labor de la Duma
Est(mese como se quiera r júzguese de · con que saluda Colombia el Centenario
este ó de aquel modo, la As.tmblea Cons.: de sus lihertades.
tituyente y Legislativa que el Gobierno
ha convor:ad•l y cuya existencia es ya
una verdad, se halla rolocada dt>ntro de
la más grave disyuntiva que se pu;;;le
presentar en la vida jurídica de un pueblo:
RAMÓN RosALES
Oon la Nación
6 contra la N ación la disolución ó la vida.
Grande ha de ser el perfil moral, la in- El Perú es el apache de Sur América.
teligencia y eldesprendimieuto de quienes En su política de brigandage internadovan
á ser factores en el 'Último -ensayo nal, iniciada á ralz de la Independencia
ue el partido conservador hace á fin de que países hermanos sellaron con -su san-
establecer un gobierno republicano y de gre, parece que sobrepujan á lós usurpaponer
en movimiento el organismo di- dores de la Casa Blanca. Pl'ro entre el Corectivo
del país; ensayo que esperan con loso del Norte y el Perú existe una diferenanhelante
expectativa cuatro millones de cia: aquél, es un pirata de alto bordo, un
colombianos, decepcionados cR.Si definiti- ladrón cíe levita; b:te, el corsario vulgar,
. vamente al contemplar esa cadena de el ratero atolondrado y hampesco. El Tío
errores y ambiciosas ineptitudes que sin Sam toma lo que necesita por medio del
una sola interrupción ha constituido la dólar ó del acorazado; los compatriotas del
actividad política de esa agrupación. traidor Torre Tagle, por el asesinato.
A nuestro juicio, digámoslo con ente- El Perú está comprometiendo la paz
ra franqueza, el partido -eonset"Vador co· de Ia-América Latín~. Hoy .c.e~e al B!a,
lombiano ha sido incapaz, absolutamente sil territorios qu~ estan en ,lltlgiO; ~ana~
in.capaz pára gobernafnOS. Una rápida na entregará, Dtos sabe como, al tmpeojeada
áJ o, qu.e éra_mos .Por el añQ de _8_s riaiisruo yl!'n<'l:ui, para. merecer su apoyo
y lo que ahora somos, no~ revel?-. es.t:\ en el~oqfhcto c;on el Ecuador, nuestras
verdad; -y no se diga que" ~l lj;tie¡alistll ié¡ÍOqt:¡ QÍíénW~s. .
correspon-:de.., p~ alguna en,.: esa t~a; _ \"a es,. hora ~1e q~e nos _aperctbamos
etapa de mvenbvas-· absurdas 'de gobter- par~. la luch-a, s1 aún queda en nue~tros
no, de ausencia tqtal de pll!nes__po)í~i<;os. y e~pftitd!¡ elTrecuerf}o c;lel Gran ~ans~a.l
·administrativos, 9e p~o!,iig_alincien- . En estos momen~os .. solemnes. no cacía
y aspiracionec¡ democráticas, desde el ben vacilaciones, m d1s1m~los, m equívoadvenimiento
con Núñez del cesarismo,su cos vergonzantes que ~umillan el h?nor
influjo en las esferas directivas ha sido nacional. Para vengar a los compatnotas
nulo, y si unos pocos miembros de esa asesinados vilmente en nuestr~ sel~as
f·•1kctividad han prestado y pre'ltan el amazónicas, no tenemos otra dtsyunttva
c nucurso de su acción á ese gran IJaufra- que apoyar resueltamente al ~cuador:
· gi.n de la tradición libre y de los ideales Esa guerra hay que hace~la, . attzarla Sl
• le patria, tal préstamo ha sidg, mejor es preciso, porque el ~~~traJe-la con~
qun con Ramírez Arbe-
No hay que olvidar que el espíritu de láez? . . .
1:1. Asamblea Constituyente y Legisla 'va No cifremos esper~nz~ de ~etvmdtcat
·~ genuinamente conservador; que su ción territorial en la mtebgenc1a pacífica
·~ · · stencia es debida a cr d un • - ~ El Perú no soltará el
bierno de esa filiación política; que el ti- to áe su raptfíii, aunq_ue -tuvtesemos'
l 1¡;ralismo jamás la quiso, á excepción de frente de nuestra Can~ería á C~vour
aquellos que como atrás dijimos, sólo se redivivo. Ese país, se~ún El Comerczo de
inspiran en el principio bentamiano, be- Lima, «está en posestón de los ríos Ig;acho
polvo por las reuovaciones constan- ra-l:'araná y Cara-Paraná, afluent~s tztcs
de una mcral más comprensiva., fe- quierdos del Putumayo, q_ue conshtuym
cunda y elevada; y por último, que, cono- ~u más valio~a.Juente de nqueza, Y de ~a
cidas las inclinaciones autócratas del margen mendignal de! Caquetá, vastístpartido
conservador, su extraordinario ma región en la que vtvc:n hoy no menos
temor por todo aquello que tienda á la de 2o,ooo peruanos ~edi~ados á expl\lemancipación
del pensamiento, su espíri- taciones a~cola~ valtosístmas.»
tu regresivo, la clásica ineptitud de sus U na rechficactón de. fr~nteras con el
hombres en materias de gobierno, di- Perú por medio del arbttraJe se quedaría
plomada, hacienda, y sobre todo de ins- escrita en lo~ protoco}os ... No tenemos
trucción pública, su P.ncariñamiento con para reconqutstar el prmctpto. de 1~ sobela
rutina y su resistir sistemático á toda ranía nacional-fundamento mtenor del
generosa innovación, el país no puede es- Estado -otro recurso q~e el de las arperar
nada de ese Cuerpo, remedo de ma;;. El p~~blo colombtano debe mos~
otros que condenó el alma nacional, á trar su vmhdad probando que no esta
menos qqe uita seria y honrada reflexión, castrado. Somos los her_ede.ros d~ Córobre,
á manera de inspiración divina, en doba, aque~a figura cuas1-m~tológtca que
el ánimo de todos sus miembros y les parece ergmrse sobre la ptedra .del ~earranque
del fondo de esa inmensa nega- pulcro para alentarnos ccn . su gnto mcíón
que constituye sus ideales, un lampo mortal: «Armas á dtscrectón, paso de
de misericordioso amor por la patria, vencedores,>>
hecho reformas de carácter nacional. Oh En el apoyo que prestemos al Ecuador
sueños! nos acompaña Chile, Con l?s héro~s de
Si refrescamos á diario la memoria con Chacabuco tenemos amores mternaclOnatoda
esa serie de hechos, confirmados por l~s que no pudo roml?er la taifa ~e
una experiencia de años interminables; menguados que hoy ha~ttan el P~acw
si consideramos que el liberalismo pierde de la Carrera. El país extg~ ~el Gobte~no
terreno como autoridad moral, debido á mayor franqu~za en. su poh~1ca extenor,
que el partido conservador hace algún por demás emgmáhca y timorata. Los
tiempo quiere arrebatarle ese tesoro com- disimulos co~d~cen á Sedán •...
prometiéndole en sus dislocadas aventu- No es patnót1co que en los momentos
ras'· si , como es nll.tural, la masa lt'beral en que e.s tamos confrontando un prob.le -
rechaza y marca con el hierro de la infa. m a. de vtda ó muerte para. nuestra nacto-mia
á todos aquellos que se apartan de su naltdad~ anden los tra~edtantes del P~espíritu
y echan sobre los hombros de los der metidos ent~e. bastl~ores en los Tnsuyos
la carga de la responsabilid:Jd, ade- bunales de Justlcta, hactendo de rábul~s,
más de la muy pesada de las amarguras para que les devuelvan lo que no perdtedel
desastre y del velo de desesperanzas ron porque nu~;~ca lo habían tenidc_!
que cubre su horizonte; y si en definiti- ¡Con la N ac16n 6 contra la N actón!
va, el liberalismo de todo esto se penetra, FROU-FROU
hay que ~onvenir en que su actitud en
esta agonía de sus enemigos no puede
ser otra que una inalterable neutralidad
ea lo referente á contribuir con su pensa~
miento en la actividad de la tlirección
nacional; actitud que debe acompañarse
de una constancia vigorosa y científicamente
combativa como único medio de
acrisolar las conciencias de las generaciones
que ven rodar al desprestigio y la
miseria lo que quisieran ver en incesante
florecimiento y cuyo pecado consiste tan
sólo en haber vivido.
¿La Asamblea, pues, conducirá el país
á la vida? Tal sucedería si su espíritu no
fuera el que conocemos: que se pierda to-
Por el puehlo
Verdad de Perogrullo es que en el pueblo,
en el laborioso, honrado y manso
pueblo bogotano, hay hambre. Pero no
es menos cierto que aun cuando esto
se repite en todos los tonos, los de
arriba, los fariseos que invocan mentidas
creencias tan sólo para engañar á las
gentes, no se dan cuenta de lo que ocurre.
Para ellos, forrados en seda y hartos
de todo, las necesidades de sus semejantes-
¿acaso los consideran sus semejailtes
-son cuentos ó novelas que los interesan
menos que la lectura de una exótica
obra sobre el Japón mitológico, ó sobre
las esteoail inmiserioordes del imnenso
feudo de los zares.
¿Que les importa á ellos, hombres fuertes,
la.situaci6n-desastrosa de minares de
seres débiles, desde luégo que siguiendo
su ejemplo no han sabid9 triunfar? Su
criterio de hurgueses satisfechos no va
más allá de las felices combinaciones
bursátiles, y cuanto no ..,aya á halagar su
orgullo de domadores de la suerte les tie·
ne sin cuidado. A veces, eso sí, el eterno
pedir de Jos parias molesta los oídos y
sus~lariQ.ós en demanda de piedad saelen-
Uegar hasta las mesas opíp-aras, pero
esos rumores impertinentes se van presto,
como la brisa noct\U'na que plañidera·
mente besa los cristales de sus regias alcobas,
y se va apagando, ·y sP. 'aca~a al
fin ..••
Además, su conciencia está tranquila:
¿no dan ello& millones y millones en bazares
y torneos artísticos para levantar
hÓspítales, a!'ilos y casas de beneficencia?
Allí los obreros, tos lobos hambrientos,
tienen pan, y trabajo y lecho para morq-.
¿Qué tnás pu~en pedir de. su munificencia?
Lo demás es demagogia, corrupción,
extravío, socialismo peligroso. Y
después de todo ¿qué más se puede exi·
gir de esos cerebros con la educación y
la instrucción que actualmente se da en
estas tierras lueñes? ¿Porqué van á saber
ellos que por sobre todos los derechos
positivos está el derecho inmanente á vi~
vir? ¿Acaso hombres con el estómago lleno,
con la familia nadando en comodidades,
hombres que no tienen porqué temer
el día de mañana y sólo aspiran á acrecentar
sus montañas de oro, acaso ellos
tienen necesidad de ~aber que nadie tie·
ne derecho á lo superfluo mientras otros
carecen de lo indispensable?
Esto~ pensamientos, estos idealismos,
no pasan de ser patrañas para ellos. El
egoísmo de la hartura es el más ciego de
los egoísmos. N o pueden comprender cómo
los otros no están contentos cuando
ellos se sienten tan ricamente. El Gobierno
los protege, ellos es verdad que en oca~
siunes pagan pequeños salarios, pero no
se puede negar que dan ocupación á muchos
prójimos ¿qué más pueden hacer?
So es justo reclamar un esfuerzo superior
á .la voluntad de nadie, y si ellos no
quieren comprometer en problemáticas
industrias el capital que esos semejantes
les ayudaron [J. ganar, qué ley divina 6
humana los obliga á ello?
Ahora, por lo que al Gobierno respec
ta, sería injusto censurarlo porque no
atiende las peticiones de los obreros que
piden trabajo. Se halla C'l pobrecito en
tan crítica situación! Sin contar, por supuesto,
con que tiene que pagar crecidos
- • rJ..;lu_\1~ :unwO!I;
sobre- tE>do, el ·infeliz desembolsa cada
ocinco minutos enormes sumas para tener
contentos á multitud de Ministros, Secretarios,
Céínsules, Agentes etc., en Eull'Opa,
inútiles, absolutamente in6tiles, es
cierto, pero que están tan contentos, tan
deliciosamente instalados!
Estas ligeras palabras son sugeridas por
un memorial del gremio cesante de canteros,
dirigido al Presidente de la República
y al Ministro de Obras Públicas.
Pitfen trabajo esoll obreros. El hambre
aprieta recio en sus hogares y ellos no saLen
pedir, Están acostumbrados á ganar
la vida honradamer.te, domando las duras
rebeldías de la piedra, tornando los
1 udos bloques agrestes en primorosas filigranas
que han de ornar perdurablemente
la urbe populosa, espléndida y feliz. Y
ellos que por salMios miserables pasan el
día encorvados sobre moles de granito
puliéndolas y repuliéndolas hasta dejarlas
lisas como el mármol para que las regias
moradas de los amos tengan aspecto de
palacios, reclaman su derecho á vivir, el
más pre::ioso de todos los derechos, y
quieren, conforme á la ley de Dios, ganar
lealmente el pan de cada día.
Se dirigen también á los ricos pidiendo
trabajo. Los ricos cierran los oídos á
estos clamores y guardan en pesadas cajas
de hierro :>us haberes. Amenazan si
no se les atiende con actos violentos, con
terribles actos de destrucción. Saben
ellos n plp.<¡er, á fuer de periodistas impar- da púeblo debe organi7.atse. una Junta ·chado,'esta tddi ~1 'caridad. ta,r,g~~on en l!espertár. yiva enio'd6n en el ~ lll
->Ciale5 'qae no buscámos suddo, que te- Múñicipal de Obreros, i 'fin de' qtie en se- Sén ~Il&5'lo5 corder04 . conformes que p\lbhc.o. ~Hubo, eli pnmer lugar,• e~ ]a .. . .
ncmos-·-si ·Dávila· Flórez y la recién nom- ~uii'la ·J?Uedán organizar~e· los Comités llt'llln-éi fardó de loS · ~dmenes' 'y de. Jos lín~a · ~e París á :Burdeos un choque t~
brada Asamblea no lo tmpiden·-'-tlna depbtamentales, y éstos, a su·vez, nom- amore!lt lós v&SóS ·en que· han' de exprimir rr~ble . entre dQS trenes que corríálf.. ,, ·to-
·muy acept!)-ble libertad ae rrensa. • llren el.Directorio 'nacion·a:l ~de las clasP.S ló!í 'hómqies su odio y Sú desprec~ó; ' los da 'velocid~ El dia era esplénditlo, no 1 LluVia de pájaro~
Hay además otra cosa que,-aun cuando. trabajadoras~ ltlle! :flopúedeh álcanza'rni·los triun fos ui había una ~_ube en ,el ci«:lo;_ las señales!
·se nos tache de vanidosos, no dejamos de · Y. en _-cuanto ál progra!ha · del nuevo lien ya el público que partt.do .es natur~ _qued~bán .figurar en él ra quemat la p~h~~ mvern,al ~ d_e ¡s~s el?- maquinista no las habia tenido en ·cuenta ¿El ~ometa de Halley?
·nos conoce h \ poP, i4o apreciar~ ·somos los mgutentes pu,ntos: 'palda5 .en-~1 i,nce.Qdto def;d1a, . para abnr para naCia. Sus últimas palabras, cuando
:periodistas ljber~les, sin nexos c:on nadie, . •. ~t.!'cci?n de Co~eros. ~u~i~ipa- loso ój~ repletos ?t:' i~terrc:igantes Y reír lo levantaron moribundo de entre las de- Por varjos telegramas que hemos reciagresivos
cuanrlo nos pa1cce bien,_iltipar: les y .de Representantes e,n mdtvtduoa -dectolaoan'l'énte en los arrabales.... ·. m~s ·~fetlÍnas ,' fueron para wmar, con hido de Ma.ni~es se sabe que en esa
·'Ciales cuando el derecho Jo recl.lmá. Por éscog4Jos. en él mismo gremio; - A -lo fejo3 sirtiaba l:t:carcajada entre el torla la energía que le era capaz aún, ciudad se est~ verificando un fenómeno
-eso muchas veces hemos atacado en estas ,· z.° Campaña i>ára gravar con fuertes ·cliirrido dlumnas á liberales recoilocidbs, sin .impuestos los artículos e*tranjeros que ban tardíamente por las avenidas, á' lo le- f!.ste hecho no habría tenido gran re han muerto todos los pájaros y que las
'perjuicio de hacerles justicia desp¡¡ésr (iuedan fabricarse en el país; jos silbaba la carcajada frenética, aguoa, percusión, si de repente no hubieran em- calles las plazas y los campos amane-
·Otro tanto nos ha ocurrido con distinguí- J.°Fomento del estímulo entre los pro- brillante, alargándose como una serpien- pezacto á pro?ucir~e descar~üamienttas, con las mismas eternas ·ru- Y en tauto que volvemos sobre este Salve, señor! Los ~iglos ju'lticieros llo del bermellón, y los fabricantes en ricia del cometita de marras? Explfquelo
gosidades. asunto, recordamos á la clase trabajado- nn bao m«'rma.::IÓ t•i esplén lida- bravura: seda confundían sus colores. quien lo entienda. Por lo pronto, es de
Quedam0s, colega, en qu.;: sí haolámos rala prescindencia ab.soluta que de su que del-mtio'dr) en 1;,8 múll.iples sendero3 ¡Cosa cunosa! Sólo los profesionales, lamentar que no sople por aquí esa rácha
cuando hubo peligro, lo cual no sucedió qpinión se ha hecho en las elecciones del aún vaga- tu es'~ ram~·?tica ~ura. · e_sto ~s, las personas que ~ecesitaban d~s-¡ venenosa quebrantándo.le las alas á cier-
·con la prensa nea, la que vino á gritar á último domingo, no obtante que á ella se tmgutr los cqlores para eJercer su oficw, tos pájaros, aunque tuvtéramos que ero-
-última hora, cuando ya el Tirano olía debió la restauración de las prá:cticas re- Salve, señor! Tu garbo Y donosura • descubrían en ellon esa enfermedad. En balsamarlos como están haciendo en Ma-mal.
Ahora, como liberales, seguiremos publicanas. Lo que prueba que el pueblo 00 hao tenido rivahis ni herederos; la vida corriente, l<>s individuos, absor- nizll-les con los más bellos.
ataeando todas las tropelías conservado- no puede contar en adelante con los par- salve, señor. orgullo de Natura, - bidos po.r sus asuntos ,personales, no ad- Si estos sucesos, como parece, son de-
. ras, patrocínelas R. Reyes, ó R. Gonzá- tidos históricos, corrompidos · p·or sus fa- flor Y nata de andantes caballeros. vertían que estaban atac~dos del mismo bidos á la influencia del temido y lumi-
Jez Valencia. miliarización con el Presupuesto. Tú vos hacia las selvas del Futui'q, mal. noso viajero celeste, hay que convenir
FELIPE BARÓN la lanza en ristre y el andar sr~ur9, Fue mene~ ter un artíc!-!!9 sensacional serenamente en que la cosa. es. demasía-
. El porvenir es nuéstro
Para E. Arias Correa, brioso ~~trloolstallbcral
Tendremos en frente
una agrupación (la
consercadora) casi disuelta
por sus grandes
fallas y sus inmensos
errores- El Domingo
número s•)
s mtentras que, en los pantanos, la rana influencia mtstenosa 1rá ascendtendo
sobre el sendero aromoso ele los día eo cada corAzón tienen moradll. d -> - b 1 d 't d t h 1 · d 1 d 1 á 5 vie- esuena a e pe ac1 o e rapo que, as- pau atmameote e as aves e corra
jos, donde alumbran los últimos soles No muere. no, quien en 1" lid oscura ta entonces, para desgracia suya, le ha- ! !os gatos perezosos, de éstos á los pe-que
deja el viajero, y en él flor ece la figu- valiente logra cor••nar la "ltura bía hecho' precipitarse siempre sobre el 1 rros, los fieles amigos del hombre, de los
ra lejana, con una aureola de candor, la d·•nde la lumbre dt: la llloria impera. anzuelo. ¡canes á los terneros y á los niños, y .. por
h h • No cabía ya duda: se había prod•Jcido 6ltimo, lo cual no es imposible, á los
figura· ser· ena de una mue ac a que ato y vocotros Q·••·¡·· ·le y S:~ ocho P~nza, 1 ) d 1 dí d'fi 'ó t j b · Q é "' 1 d 1' 1 • en mts ptes as san a ta.s Y en e corazon de la ne xistencia en la en~aiiosa ~d anza en ·a uz· e ah ubnía mho 1h cacd1 n ex ra- fieros y ro ustos elc ampesmos. d u sedra . ariñ c.rdmana, que a a ec o esa parecer¡ entonces de los egantes mora ores e
su Ee l du0ro• reír de esos labios crepuscula- siQtetizáis la H•Hnnnirfad tolera! completamente el color roio, desde la las ciudades? Como enJ'ambre de moscas 1 1
res suena como e1 campanilleo desespera- F. RESTREPO GÓMEZ salida hasta la puerta del sol. Sólo la no- 1 asfixiarlas, caerán sobre calles, plazas y
do de un reloj. Esa risa es una flor de che, con la deslumbrante hu: eléctrica, el avenidas. confundiéndose en montón el
histerismo que brota la malignidad de la - gas parpadeante ó la trémula bujía, po- I el soberbio ministro con el obrero muer-
Risas de cristal
carne solitaria sobre la fría paz d~ mi en- Desa1)a r ic_ i_ón_ ( 1 el ro· 0 dra Jevolver á la púrpura su brillo Y su . to de hambre y el modesto sacerdote de
-_ ... ._....~~-·J.Jeu~amos fe! Que de esta vil 11eg.r~Ua._ su - ~ llll A1i6e., · · · t un--cuJto que no le entienden con ~1 im-
~~ ~~. íul -:~te guyo; por mi espíritu. Es una risa seca, oscura, Cuando el auate Gamma anunció en En tanto que los sabios, apasionándose pío escéptico y 'Burlón. Pero qué resul-cual
de sioiestra nu~ luz pura, eco de la perversidad del corazón cuan- plena .-\cademia de Ciencias la mminen- por el nuevo problem}l, rendían hc;>mena., l tará al fin de todo ~sto? Hay que dejar
• se ve sm·gir, al estallar ~1 rayo do siente las tibias alas del pecatlo, la ri- te desaparición Jel color rojo, hubo un je al nuevo astrónomo cuya sagactdad le fla palabra á los sablos,
TxTo SIMÓN DE Roas sa deleitosa de la sensación. Risa que es momento de estupor muy legítimo en la había hecho prever el a~ontecimiento,¡ 1' propósito, re,cordamos que un s~bio ----------------l quejido, lamento, ruido que forma. la venerable Asamblea. A pesar de la con- volaban telegramas de un ext.::emo del profesor alemán ~a afirmadc;> que . cmco
rasgadura del blanco lino de las ilusiones sideración de que se rodeaba general- mundo ál otro, y se establecían sobre años después de que no exllta un ave,
vibrar nervioso de violín oculto, ruido de mente al digno astrónomo, algunas risas nuevas bases las relaciones internaciona- cancelará sus cu11ntas el globo terráqueo,
cascada que frenética trenza su blancura se abrieron paso bajo la cúpula. Se olvi- les. Se adivinará, sin esfuérzo, qué per- reventando en el espacio como una porosobre
la llaga negra de un peñasco, són daron sus trabajos tan meritorios sobre turb~dón s~ había intro~éido en las se- pa de jabón, de 1o cual damos tra!¡l~do á
El partido obrero
Las clases trabajadoxas de nuestro país,
-desengañadas probablemente de los políticos
profesionales. que negocian con su
entusiasmo patriótico, <:uando no con su
sangre generos::t, empiezan á aunar sus
esfuerzos para constituir un nuevo parti<
Io, que levantando por enseña el ideal
noble del trapajo, regenere por mediQ de
él nuestro aniquilado organismo, contagiado
de disolución y muerte.
Ese nuevG y salvador partido es el partido
obrero, y ha tocado á Jas ciudades
de Buca.ramanga y' C"úcuta, haluax te en
t odo tiempo' de . priñc-ipios fraternales y
humanitarioS; dar el jH-imer- paso ~n el
· 11uevo se:adero, que nosi\a ae conducir á
la democracia real y efectiva, al Gobierno
del pueblo por el pueblo.
Quieren los trabajadores de las dos
metrópolis santandere~~onas que en adelante
los pe¡rsonajes que los representen
en los Cuerpos Legislativos vayan á trabajar
por ellos, que constituyen el mayor
. número y cuyos intereses deben en cons
ecuencia ser atendidos preferentemente;
desean prescindir de aquellos nombres
que no han significado en Jluestra histo
·ria sino una ambición bastarda y perso
nal; se prometen que sus hijos y ellos
mismos, mediante la fundación de Escuelas
Nocturnas y Colegios costeados con
-fondos propios, dejen de ser la masa ignorante
y despreciada de los potentados
de la política ó de la riqueza. En una pa
·labra, tratan de aumentar el número de
ciudadanos conscientes, ya que lo:; pocos
.que de esa calidad hoy existen se hallan
mal~ados en su mayoría por miras torci.
das y. egoístas.
Nada más loable que estos propósitos.
Lo que importa, lo que sacará avante ese
despertar de la clase obrera, es que en
'Bogotá y en las demás poblaciones de la
República lo secunden é imiten. Y se
-seguirá ese ejemplo, de ello estamos seguros,
porque los obreros no quieren cont
inuar sjendo instrumento ciego de políticos
averiados y porque tienen el deber
. de elemental patriotismo de sustraerse á
la acción corruptora de quienes en varios
lustros han traficado con el nombre de la
Patria.
de miserere en algún convento de mm~- las manchas del sol para no tener en ñales maríttmas. Los mútlples pabellones nuestros lectores, á fin de que emptecen
jes, tumor de viento, rumor de . flauta, cuenta más que lo absurdo de su predic- que sirven diariamente en los semáforos á arreglar sus alforjas, no sea que los coja
choque !le copas; es· una amalgama si- ción. El Presidente expresó con un arle- ó á bordo de lps buques, se hacían in- descuidados el día de trasladarse al otro '·
niestra de notas salier.do en un vértigo mán discreto la opinión de todos, tocán comprensibles. barrio.
de conmoción por la roja frialdad de dose levemente la frente con el dedo. El rojo, además, 00 fue el único color -------...,..--------
unos labios. · -Me creeis loco, queridos y eminentes que desapareció. El violado Y el anaran- •r' d • • f t•l
Maneja el prodigio de un cascabel en colegas-dijo entonces el abate-"Pero jado, en cuya composición entra el rojo, 1 rage Ia In flll 1
la garganta. D a e1 s Ó n d e unl' J· Ota sev1· · c;ab é1' s tan b"t en como yo que e1 eo.1 o r no ssee gaulntedroa,r oanm: aerli lplor.i mLeorso spei nthoizreos ~usle, gyo el-l Aquel d1,a no llegó á casa el c~,m ~
llana. Por momentos parece que se alar- está en los óbjetos sino en la luz. Si una peaban la cabeza contra la pared. El que acost~mbra llevarm~ los pert~dlga
como una serpiente, que se recoge sa- tela parece roja, es porque absorbe los que se había heého una especialidad en cos del d1a: su cara sonnente y ptca-·
táoica y ladina, que da un resplandor de demás rayos de que se. compone · la luz matorrales florecidos, veía desaparecer resca, su alegría pe;I?etua, su cha.rla
carne vidriosa, de carne que se cristaliza blanca · para reflejar solamente el rojo, su pan cotidiano. Algunos impresionis- de pajarito, las nobctas que me d_ a
en una sucesión de anillos fantástiros. que hiere nuestra vista. Si es así, ¿por- d 1 1
d d tas de \u tima hora eran los únicos que
1
Los ojos de esa mujer no se mueven: só- qué no admitir que un color pue a e- acerca de bto od od que1 pasa en a ctu-lo
veo el aletear de los labios como si saparecer á nuestros ojos en virtud de se frotaban las manos, porque se sostenía dad, Y la on a Y ernura con que
f · · b - modt'ficacl'ones produCl'das en el espectro firme el cobalto, que usaban ellos casi me trata me hicieron falta en ver-uesen
una martposa roJa que se anara exclusivamente. dad. Para un hombre casi aislado,
de sol sobre la neblina de una camelia. solar?
Eran ojos de delirante, raros ojos que he En efecto; ni uno solo de los académi- En las ciudades, nadie se ocupaba si- desvalido; secuestrado cie la sacieimaginado
ver en el fondo claro de los cos se levantó para protestar; pero el no de la novedad Y de sus consecuencias. dad, como me hallo yo, cualquier
·~íos mansos, baJ·o la inundación solar de abate vio bien que no había convencido En el campo. pasaba otra cosa. Como · cariño es valioso, Y la am,istad adqui-un
día de primavera. Parecían escuchar á nadl·e. se sabe, á pesar d_e la difusión, cada vez 11 rida le es indispensable; con mayor
la carcajada que se iba silenciando e11 el Al día siguiente, hubo gran alboroto n;tás grand~, de la ens~ñ_anza, el campe- ¡ razón el cariño sincero, desinteresa-vientr.:
de la oscuridad. en todos los diarios. Las cuchuflatas ca- smo se ha mteresado. stempre poco por do y . tierno de un niño que no poñe
He sabido de todas las risas: de la risa yeron como granizo sobre el infortunado lo que no le toca particularmente. 1 cálculo ni busca motivos á sus afee-franca
del niño, de la risa hueca de la visionario. ¿Podía concebirse un fenó- El Gobie~no consideró que obraría con i tos. Me hizo falta Aparicio, mucha
viejecita; de la risa ligera de la novia, de meno semejante? ¡La desaparición de un cordura hactendo col~car carteles en to- falta. -
la risa amenatante, loca burlona, muda, color que desde que el mundo es mundo, das partes _para explv:ar lo más clara-i Al día siguiente llegó la hora . en
salvaje; de la risa áspera del idiota, risas rutila y flamea en la naturaleza! ¡Cómo! !Dente. poslble lo que había pasado, é que Aparicio iba con los. perióque
pasan pero que no me hieren. Son ¿Iban á perder su brillo las cerezas y las mstr_utr al pueblo. ¿No ha?ía que tomar ¡ dicos, y tampoco vino. Como yo sa·
risas que acarician, risas que entristecen, rosas, no iban á ser más que una vana me~hdas urgentes para sattsfacer las ne- ; bía alguná de sus costumbres, salí á
risas que enamoran, risas que cansan, palabra los rosbifes chorreando sangre, cesldades del momento? ; buscarlo hasta el parque de. Santanmaldicen,
imploran, pero no muerden el gloria de los fondistas, y tendrían que · · · · · · · · · · · · · · · · · ·; .. · · · · · .. · · · · · · · · 1 d r ue ueda cercano á mí habita-espíritu
como la risa luiuriosa y profana buscar los poetas nuevos epitetos para Estos hechos ocurnan ~n r999, creo; ! .eó ' q q ·
~ d S en todo caso, en los últtmos años del Ct n. , ,
de las Hermanas del Amor. celebrar los labios de la ama a? « egu- siglo veinte. Los hombres vivían enton-1 Llegue al anden de tal ~parque, en
En el hueco de una puerta apareció la ramente-decían-el abate ha dirigido ces en la superficie de la tierra. El enfría- ,.que acos~umbro tomar mls gotas de
silueta lánguida de un niño enclenque, mal su· telescopio, y en vez de apuntar al miento del suelo 1 no les había obligado sol Y: aspt.rar un~s cuantas. ráfagas
de {>elo negro y lacio. Sonreía con una astro del día, se ha perdido en la luna-·» aún á refugiarse en el interior del globo. i de aue puro, y 01 una voceclta lloro-mueca
doliente, signo de un dolor inter- Algunos hombres audac~s intentar~n decía .
no que le quemaba el corazón. Parecía defender la causa del desdtchado sab1o, He encontrado esto hojeando l•)s vie- j na que me ·
1 d jos diarios de la época que llenan la biblio · -Mes ito , .Mesito_f. ,
una figura tallada en un marfil viejo y tomaron sus argumentos Y os esarro. blioca; pero me sorprende ver que la gen-1 Me acerqué al sü1o en donde 01
amarilloso. Era Ul'la de esas letras huma- liaron, hicieron valer la existencia de te de este tiempo, que manifestaba cierta la voz, que reconocí como la de A panas
COD. que se escribe la palabra «ham- los rayos ultra violados que se substraen é
bre.» Un niño como tántos de los que á nuestra vista· y sostuvieron en resumen, afición á la Ciencia, y, sobre t~do, que ricio! Y pre~unt :
cruzan por los arrabales con dibujos de que no era d' e m·n g ún modo 1·mpost'ble se· fti gu1r aba sab'ebr m,u cho, ndo huCbt ese pí r~ -é- -<.Pofr q·u eL lloras?, much~cho? lPor 1
·e 1 . d d d ue los rayos ro•ios pasasen á la misma v~s o o que 1 ~ a suce er. onoc a_se qu no U!S •e aye. :· ·-
OJ ra Y os ptes escarna os, uno e esos q t , d . '· 'bies st'n deJ'ar de ex'ts- , bien, er> tonces, sm embargo, la prop1e- -Se me mun ó el nmo! me res-niños
secos y sin sangre que conmueven ca egofla e mvtsl , 1 d d ' 1 · 1 ú · . · d 11
las piedades en los espíritus más indife- tir por eso. Nada consiguieron. 1 a ~e os !?0 ~' ¡oJols que ehrabn ,os 0d1cb~s pondtó ~u ~e~lO 1
e ,sáo ozos. t rentes. La carcajada febril de esa hh;téri- El juicio estaba hecho ya, y n() bahía · que ransmt Jan e co or, Y ~, nan e !~ ; -Qu~. 1;mo. vo Vl pregun ar1 _ e ..
ca le cosquilleaba su almita triste. Brota- más que encerrar al~rbate Gamma en un do pensar que su_ d~sapancwn causana ; ArroJO a U:_n lado, con d:e.sprecto
ba su risa de resignación con una pesa- m2.nicomio. fatalmente el enfnallllento del planeta. ! colérico, su cajoncito de '6ed~b.etu~-
dumbre única, débil Para esos seres en- Sin-embargo, una serie de catástrofes FR.AFCisco PAFiou l dor y una docena de pen tcos que
PEDRO J_ v-ISEA.L
Empresario en el río Lebrija, por lanchas de--vapor y canoas de acero con su Oficina general en Bodega'OeM'ral :!:gente en est""nteriQ.de casi todo.fft
comercio de Santander, Galán y Vélez. Agente en este puerto de la Compañía de Ssguros de 'Bogotá . .Agente de la Empresa Colombiana de Na.:.·
vegación Fluvial y The Magdalena ~iver Steamboat Company, Limitad. Dirección telegráfica: :VISBAL.-Bodega Central, Febrero de 1910 ..
. ~ .
...
EL DOMINGO
·--··.. . -· ,. ...... __ --· ,.~·- - - --'- ·~----·--· ....... -- ~ · ~-·-- ... , _ _..._, _ _,_ .. __··-_·- ·--_.•. --____________ __......;._ _________ tenía en la mano, y sentado descuidadadamente
sobre el pavimento
del andén, siguió sollozando de modo
tan triste. tan sentido, tan hondamente
sentido, que de mis ojos, sin
luz y sin lágrimas ya, brotó una, una
Ugrima luminosa, porque luminosa.5"
son las que vierte el corazón del
:hombre, no ya p9r los propios sino
J)Or el ajeno p¿sar.
-Qué niño? volví á preguntar en
una intermitencia de Jos sollozos.
-El niño, mi niño querido, me
respondió acentuando la palabra con
todas las caricias de aquella almita
colmada de deliciosas ternuns.
Y volvió á sollozar.
Déspués agregó:
-Si yo le conté, mesita; es que no
recuerda .. . .. .
El niño que yo carreteaba todos
Jos días en su cochecito, en este mis-mo
parque . . . . . .
-Ah! ya recuerdo de algo, excla·
mé.
-Sí, mesita: el niflo estaba enfermito;
la seí'Í.ora lo sacaba en su
.coC:hecito para calentarlo al sol; yo
le ayudaba á la señora á guiar el
~che y el niño me quería Y la sefío:
ta me regalaba mis níqueles. El
niño y yo éramos amigos: él me daba
dulces y otras cosas que llevaba
siempre en el coche, y yo .. . . . . . yo
no tenía que regalarle nada, y me
daba vergüenza. . . . . . Por eso, un
día con los níqueles que me regalaba
la señora, compré un maromero
y se lo traje al niño: qué gusto le
dio! Se puso tan contento que casi
estaba alentadito; y la señora y yo
también nos pusimos contentos;
aquel día, la señora me llevó para
la casa, y me dio de comer ...... un
c:omidón! El muchacho, dando tregua
al llanto, se palpaba su barriguita
.con deliciosa glotonería) . .. ... Todo
· el santo día, prosiguió, lo pasamos
jugando con el niño; la señora me
dió más níqueles, y hasta me preguntó
por mi mamá y le mandó plata ..
-Como el niño había quedado tan
.contento con el maromero que le
regalé, me ~io gana de comprar otra
cosa con los níqueles que me sobrab.
an y compré . . . . . . . . iMalditos
níqueles, malhaya lo q~e que compré!
El muchacho volvió á sollozar con
:más. fuerza; sus lágrimas caían al
suelo como las cuentas de un rosario
que se hubiese reventado; era -
----~-el rosario de los pesares cuyo hilo
se había reventado por primera vez.
, en aquel corazón: Luégo continuó:
-Pues fui y compré una máscara,
que me traje escondida; me puse
.como siempre á guiar el carrito. Qué
.contento estaba el niño porque yo
lo guiaba con ligereza, y qué contento
estaba yo pensando en e(gusto
que le hubiera de dar cuando le mos-trara
la máscara! .. . . . .. Por fin,
cuando él estaba riendo y gritando,
y apurándome para que corriera más,
saqu~ pasitamente la máscara, me la
puse, y volví la cara hacia él ... . . .
El muchacho principió de nuevo á
.Dorar, y con palabras entrecortadas,
que yo Po oí~ casi, continuó diciéndome
·:
--Dejó de reír, se puso descoí : ri-do,
que parecía un muerto ... ... Bo-
. té la 'máscara, me acerqué á él, lo
llamé . . .. . . y n'ada! ..... . El niño,
:mi niño querido, se me murió!
Y decimos los viejos que la niñez
es la edad feliz, y creemos que en
ella no hay dolor! . ..... Como si el
dolor no fuese la marca de fábrica
.que ex1Iibe la humanidad!
JuLIÁN PAEz M.
De J a parroquia
Al doctor A. León Gótm:z
A la manera de un ensueño viene á mí
el recuerdo del puebluco lejano en donde
en la buena compahía de los vecinos oía.
las campanas de la torre blancm.ca que
Ala hora del ángelus deshojaban una plegaria
m0nótona y piadosa.
Esa hora en que las aves cansadas
ibanse recogiendo en los aleros y las farándulas
de caminantes arrimaban á las
ventas para ir depositando el avío á la ·
$0mbra de las casitas pardas y cubiertas
de paja.
. Y el jardín y las huertas en donde se alzaban
las maizaleras de oro y el continuo
.rimar de las ranas entre los charcos verdosos
en que se aguzaba intensamente la
luz del s.ol y donde con lo~> otros peque.
ííos me tiraba sobre el césped amarilloso
de sus orillas para que Ule cobijaran las
~lanas.
Tiempo ido que endulzaban las caricias
y mimos de una muchachita rubia que
me ayud'ó á ser bueno, que me enseñó
axentos c ariñosos, que me hizo triste.
Todas las abuelas de la parroquia supieron
del idilio y todas las abuelas nos
consentían y acariciaban y cuando el
sueño nos aletargaba ellas nos arrullaban
con la sencilla evocación de un bambuco
ó con un rosario ferviente que hilaban á
nuestro oído mientras las campanas del
puebluco aunaban una dulce plegarla
que aún repercute en 1 s áridos predios
d~ mi alma.
GUSTAvo DEL CASTILLO
'fa rifa te l r gráficJ~l.
En el último Congreso se expidió . una
Ley por la cual en todo telegrama particular
no se cobraría ni la dirección del
telegrama, es decir, el nombre de la persona,
el lugar á donde va dirigido, ni la
firma,
En el primer momento se ve que Jos
honorables Congresistas que intervinieron
en el asunto de la' tarifa telegráfica no
habían tenido la precaución de estudiar
el asunto, consultando antes la capacidad
de nuestro servicio telegráfico y luégo la
conveniencia de la Ley para los intereses
del público y del Gobiemo.
Bien sabido es que por razón del mucho
servicio oficial y privado que tienen
nuestros telégrafos, los empleados tienen
que sostener una tarea de las más peno- '
sas, permaneciendo todo el día y gran
parte de la noche al pie de los aparatos.
Si en los telc gramas part\t::ulares hay pa·
labras cuya trasmisión no vale nada, los
que se perjudican en p1imer término son
los telegrafistas, porque tienen que trabajar
más, sin que por esto sea mejor remunerado
su trabajo.
Además, el dinero de que se dispone
en primer lugar para el pago de l0s sud- i
dos de los telegrafistas es el que c;;e recoge
en las oficinas telegráficas por portes ¡
Con esta breve fórmula el señor Herrera
al recibir el telegrama comprende que
el señor Santamaría :Io acompaña ·en su
alegría ó en su pesar.
Como se ve, este telegrama n~ tiene
sino dirección y firma, es decir, que según
la ley dictada por el Congreso, toda
persona tiene derecho para hace¡ trasmi
tir tales telegramas sin pagar nadaración
entre el trabajo rudo é in cesan te que
tienen que sostener los empleados de la
conservación de nuestras líneas telegráficas
que van por nuestras solitarias montañas,
cruzando ríos sin puentes, y recorriendo
inmensas extensiones de climas malsa-·
nos, y el trabajo que exigen laconservadón
de las líneas telegráficas de los países europeos
en donde no hay climas deletéreos
y donde se viaja y se transportan
materiales en los ferrocarriles; en est~
país tiene que ser ese servicio más costoso
que en uh país europeo, pues todos los
materiales telegráficos, máquinas, alanlbre,
aisladores, baterías, papel, herramientas,
todo lo compramos en Europa,
hay qne distribuirlo en todo el país por
nuestras malas y costosas vías de cemunicaci6n;
además, j)Qr la lentitud de
In eomunicacic!les hay que sosten-er Un
personal encargado de la conservación de
líneas y de adMinistración del servicio
relativamente mucho más numeroso que
en las redes telegráficas europeas y también
mejor renumerado. Qué movió-á los
señores congresistas para dictar la ley de
la reducción de la tarifa telegráfica? La
renta de telégrafos casi se ha triplicado en
tres años y, mediante una buena administración
del rí-1 m o, es lógico esperar que este
incremento continue. Convendría pues
aguardar á que el telegrafo produzca lo
necesario para atender á sus gustos, ya
que r>o puede aecirse que nuestra tarifa
telegráfica es cara, si se compara con
la que rige en los países europeos; la
única explicación es que el asunto fue
tratado siu haber sido previamente estudiado.
Y a~n suponiendo que los correspon·
sales smtieran escrúpulos y no quisieran
aprovechar gratuitamente el telégrafo, no
hay que dudar que para toda& las combinaciones
comerci~ les y asuntos particulares
se formarían códigos telegráficos
de manera de poner una ó dos pRlabras.
Por economía_, pues, según la ley, con una
ó dos palabras distintas de las de fecha,
dirección y firma sólo costaría el telegrama
rlo!> ó cuatro pesos papel moneda,
puesto qt•e la ley no estipula un valor mínimo
que sirva de base, como se practica
en todos los países del mundo y como se
ha practicado hasta hoy en el nuéstro. La
aplicación de la ley traería consigo la
disminución de l:1 renta de telégrafos, por
lo menos en un so por 100, si se tiene en
cuenta que la generalidad de los despachos
telegráficos no pasan de diez palabras
y que,la bape .de .la, renta. de telégra ..
fos quedaría reducida de veinte pesos á
dos pesos. Y esto necesariamente traería
la consecuencia de hacer más inexactos
los p~g__q_s de los sueldQ$, de los telegrafistas,
lo que. sería un verdadero desastre
para el buen servicio telegráfico. Algunos
empleados apenas han recibido los sueldos
de Diciembre, porque el Gobierno
está en gran retardo en sus pagos, y el
público ya comienza á apercibirse de que
el servicio telegráfico comienza á declinar;
ya se ha presentado e.l caso de telegrama<~
que llegan á su destino con retardo de
muchos días, causando con esto gra.ves
perjuicios.
El m ejor surtido de ruanas, F~brúca:
Na cion ~ l de Tejidos. 1.3 Calle Florián
Revistas cómicas
Dicen que Jos vit'jos sólo sirven
para bf'ber chocolate, comulgar
hasta después de almuerzo y gastar
cajas de fósforos encendiendo los
cabos de !abaco-Por 8'10 la juventud,
¡salve, gloriosa! está resuelta á
llevar al campo de la ~lítica gente
nueva, ardiente y demdida que así
sepa echar una perorata como abrir·
le a cualquiera un ojal en el estómago-
Esto es consolador porque
en verdad, viejos á quienes haya
que darles el agua molida no pueden
componer e&ta desvencijada República
y así lo vemos todos, menos
ellos que sufren de cptaratas y
que padecen indigestiones tan sóh
con sentir el olor que exhalan los
spaghetti de Venturoli ó ver als-uoa
hoja de col de las que auunman
en las tiendas el popular cuchuco.
Pero es el caso que á pesar de los
deseos de la juventud, cada vez que
hay elecciones ó cosa por el estilo,
todos votamos por algún viejo que
está ya de botar con dos tusas, y se
puede asegurar que para celebrar
el centenario ponemos de Presidente
á cualquier muchacho de los que
hayan tuteado al doctor Sámano ó
en el juego de tute le haya acusado
las cuarenta á doña Manuelita
Saéuz.
Voto por ese joven ....
¡Paso á la juventud 1 vamos gritando
Los que anhelamos una nueva vida
Para esta pobre tierra entumecida
Entre vejetes de uno y otro bando,
Y nuestro grito ya se va acercando
A la gloriosa cumbre apetecida,
Pues la gente moderna y decidida
No se puede negar que está triunfando.
P.ero, lector, confieso francamente
Que al lanzar ese grito soberano
Pensamos en sacar de Presidente.
Para gloria del pneblo colombiano,
algún lío del viejo Sauclemente
O al abuelo del pa isa MarceliaDfl.
SASTOQUE BaorHER
Poca cosa
-Alg-unos madrugaJ t> res, ó ~ejor dicho
trasnochadores, dizque hflo visto a eso de las
cuatro de la mañana, eo:re Mooserrate y
Gusdalufe, el Cometa de Halley. No nos
consta e hecho ni lo hem0!' consultado con el
do~t~r Garavito, p'lro en tendemos que se~¡"ún
o¡:.1n1ones respetables el astrn será visible al
OJO de los observadures desde mediados del
presentemos. .
- uestro querido ¡;migo i'inteligeute co·
laborador Samuel Velásquez h:~ vendido al
Nuevo Tiempo Literario una novela corta
de costumbres bogotanas intitulada Al Abismo,
de la cual hemos tenido oportunidad de
leer at:.runos capítulos que P-sl án á la altura
de la fama que dentro y fuera del país ha
alcanzado el delicado aulot• de Madre. La
revista nombrada publicará la novela en
edición doble ó triple el día 1. 0 de Mayo.
-Según nos ioform:J un Agente de Poli cía,
cuyo número no direm<'s para que no
boten á ese infeliz, en el mes pasado sólo recibieron
la exi~ua cantidad de $ 500 papel y ·
eso en una libra esterlina, para salir de la
cual como se comprende fácilmente tuvieron
que C( mprar al¡¡o de valor. Deseamos sabe•·
si se piensa condenar á esos ~obuegados servidores
del publico al supliciJ del hambre.
Además, rogamos al señor Habilitado del
Cuerpo nos informe si al señor Alvarez tampoco
se le paga oportunamente su enorme
salario.
-Ayer un arroyo de egua sucia, amarillenta
y cenagosa corría que era un encanto
por la calle 13 abajo.... Era el Acueducto
que se había roto. Después de todo, t> Pero como esos. nombramientos eso
taban ya hechos y no era posible destituir á·
los nombrados, el honorable abogada se ex-.
cusó de satisfacerlo con la amabilidad qu•·
le es habitual, quedando desdeñado el ·preten.
diente.
Va á Bogotá, st-be que el Tribunaf se pre'·
para para salir á UD!l inspección oc1.1lar en ua .
litigio valicoso, y eu el a.:to insta á uno de los.
Magistrados para que lo nombre de perito~
~n esta vez obtuvo éxito y fue á la diligenCia.
Tiene que pagar una pequeña suma deo
honorarios á un perito, y como no lo hace
el interesado le cobra y él le CJntest.a: «no m;
han s~ministrado fon~ os para ese gasto; .
pero SI ust.ed rebaJa Cleo. pesos, auticipart
los cuatrocientos.,. Aceptada la propuesta.
por ti cuit.ado, nuestro espectJ lador se embolsilló
los cien pesos de la rebaja.
Ahora, es de verse cómo se mueve y agita
para obtener clientes y quitarle á los demás
los ne~ocios. Saber que alguien. tieo8·
una cuestion que iniciar y dirigírsele otreciéndose
como personero, es todo uno; y ·
esto, aunque se trate de un cliente llJeno,.
pues para él el primer daber, la suprema ne-·
cesidad, es agenciar litigios y lucrar.
Vienen las votaciones para Concejeros MunicipDles,
y por de contado 8e cnndidatiza;lucba
sin tregua, promete á unos y otroshabla
C'ln cada cual en el tono que ie gusta,.
y pt1r fin triunfa, aunque por la minoría -.,
queda como bloquista conservador. •
Va al Conce-jo, u abaJa por la Presideuci11T
y en retirada por la Vicepresidencia, y com()
no consigue su deseo, salta y se sulfura. En
las seeiones es un verd11dero pereque: toma
parte en to . a discusión ocmozca ó oó el
cuanto de que so tro t~>, ~~~
cuanto propone, no .4'<'8mayo
. de hacerse sentir y de qull le tengan co~o
hombre ~. ta. ·
Diremos, para terminar, que al tener noti<:
ia del Decreto J:jecutivo número 125 y
,·er qtteel ea r;. po del bloquismo se le estrecha,
~e pronuncia pot• la Asarnbll'a y comienza
á habi:Jr como gobieruista.
La Mesa, lllarzo de 1910. ·
Los afamados cigarrillos JOCKEY
CLUB, elaborados con picaduras sdectas,
de la Habana, de igual calidad á las de
la renombrada LEGITIMIDAD, son los
mejores que se fuman. No tienen rival
Haga usted la prueba. De venta en todas.
las cigarrerías y almacenes de licores y
rancho,
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el mejor ~:
TÓNICO DIGESTIVO (
que recetan los médicos para la ¡· curación de los desórdenes digestivos,
ya sean producidos por. .
excesos de comer y beber, abusos Í!'.
de toc\a clase, pasiones deprimen- ¡.
tes, h·abajo y preocupaciones
conslantes; etc:; aun cuando ten
·gan u na antigüedad de 3o años y
hayan fracasado los demás medí·
camcntos.
CURA. el DOLOR de
ESTÓMAGO
acediu. aguas de boca, vómitos,
. indigestión, dispepsiz, estreñimiento.
diarrvas 1 disenterias,
mareo de mar, dilatación 1 úlcera
del estómago, neurastenia gástrica,
bipercloridria y anemia J
clorosis con dispepsia.
De -WrJIIl et1 141· priiU:ipsla (llrtiiii!ÍM
• d11 IIIIIIIÜ 1' Serrano, 30, MADRID
• St !'emita pdt' corl'to folleto l quien lo ptdl
Imprenta de C
Citación recomendada (normas APA)
"El Domingo: semanario liberal de información, literatura y variedades - N. 56", -:-, 1910. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3690280/), el día 2026-04-05.
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