'.l5ogota ~omíngo ~5 be ago~tn be -1848.
s U. CRICI01V
lJor un año 16 reales,
por t?'imest?'e :) 'reales.
Cada 1i ¡¡.}l. 7/~f:dio reld.
~ -":- - -- -:.. - :::... -=---
ES ER O
Pm·Ls. 13 de Junio de 1 i8.-&; ilnposible preveer
1; 8 vicisitud ..' que pued n , obrev 1 ir al E, tado en que
se eucu n tra ' la Europa. Aquí todo. 'e ostiene n un t(.l
ual órd n precario aunque am nazad c n 'tantcmente,
n fuerzo de la civilizacio 1 del pai. i por la ccision de la
frU 'lrdla nacional' puer.; el Gobi rI o qUA xi L carece d~
1ll1idad i dv vigor; i m, s uien e, tá ace~)t, d m una nece-
. .. idar! del momvnto qU0 apoya:tn por la opi!1ion, no diré de
1 _ acion. p ro ni de 1 . di v r. os p~lrti 1 ~ que hai n e!la,
i qUe- ciertamente son I:IU h ". 11 ¡mi. mo se h ,tila la
t. a rnbl a Ile cional di 'cuti nd la. cu ~tion de un voto de
confianz' á la comí ion del Pod r Ejecutivo i parece quv
1 s deb' te:' seran acalorad " En tale c'.')s todo Pari,'
~e pone en m' vimiento, i la a ambl a e:·ta rod a a. dv un
e.ié 'cito d muchos miles de hombr .' p r el temor de un
'ltentauo como el de 15 de mayo. Para los estranjeros
({ue s n imples espectadore, todo esto tiene un a 1 ecto
ovestra rdinaria animacion que no carece de interes dramático'
pero h jente d 1 paí' "'e dese pera de una situacion
t:-),n yi lentL; i 1 peor cs que no se sabe cuanto durará.
Antes de diez dja no e habrá comenzad la di cusion
del proyecto de con~tjtucion. Aun no se sabe si el Poder
Ejecuti Vi re idirá en un pre idente, ó en varios directOI:es:
l( .'i que ,tán al e trem de la ec ( ltacion no quieren Sino
1 si 'tema de un gobierno compu 'to de tninistros que
r .ciban las órdene" de una a amblea popular permanente.
Dicen que un] re idente e una cosa á la americana . . No
hai hasta ahora un hombre de pre tijio en quien puedan
tijar::;e lo.' oj ::) para la presidencia; pero al fin se decidirán
par algun .
Los acontecimientos de Italia con respecto al Austria
llevan 1 carúct r de una guerra mui cruda. E l Austria
(;t.íYlumera tropas, i ya tiene cien mil hombres en sus pose:
i Hes italiana, que quiere cons rvar , i no ha perdidu
tud~\ ía mas que en parte.
L que en Roma sucedió con los Jesuita ' se reduce
á 1) sigui nte. LOi exaltados los califi~a.ron de reaccionaríe
. , si n cuidarse en dar pruebas; una P" rte de la poblacion
i d la O'uardia nacional, se n1 straba amenazadora, i aun
.' pretendia atacarl s en su casa:. El P. Jeneral se pre:-;
ntó al Pap un día haciéndole pr ~sente la falta de seguridad
en que se hallaban, i su res( lucion de salir de Roma
con ~u ~ reliji so para quitar pretesto. El Papa le cont.
·tú con la lágrima en 1 .' ojOg, que nq lo abandonasen,
i continuaron así, ha ta poco' días d'J 'pues en que el mismo
Papa lo mandó salir de Roma, para evitar una colísion
:5angrienta; pues lps Fran ,tiberino i de 1 s Montes .estaban
resu ltos á defender lru casa de I s Je:uita, 'i las atacaba
la guardia nacional, i parte de esta tamhien les era favorable,
· Salieron los J e~u itas de Roma quedando algunos
de ayos i preceptores de los jÓ\'ene de varias familias,
tanto sacerdotes como coadjutores De Inglaterra se ha
l1mnado á los Je uitas IllC.! e iUinent ~, en ciencia, i tanto en
eoto como en otras c -a , la Inglnt rra i los E tados Unidos
ernpiezan á recojer el frtlt de la guerra de Europa;
pues para allá se dirije emigracion inJustri~; capitalista i
cientdica. ¡ Cuar.to ganarían las Repúblicas de América,
si tuvieran reputacion de estabilidad! Singular es el contraste
que se ve hoi: donde la libertad es real i verdadera,
tos. Je:au'tas viven tranquilos, respetados i apreciados, cerno
en los Estados Unidos, en Inglaterra i en a .Bél'ica, ·i aquÍ
1[dme~tte -t . Jf}úmero -t 5. '
Este pe'riódico ale
todo~ los d omil'l~O'()s; se
'l ende tm la tienda, del
Sr. Fernartdo Coruk.
quu'n -recibe susc ricwn s.
1:0 stante lo que hubo ánte5, no lo 30n méno~. Admira
ver ya, como se confiesa jeneralmente que l s fil ' ~wfos que
píen, an reje} .-rar el cristianismo á J su maú fa, quieren
tambi n por ¡ eC'e:o;idad lújica, desvirtuar el catolici nlO
en to las . us i I :t~ II ~i 11E' , P r Il gar ma pronto á aqu~I
obj .... t. Así·,' que n Italia han dado el primer go pe
á los J'. u i t¡l.~ : p{~ro v n icruiéndose otnls órclene , como e
hizo en Su!za i BR vlerl1; ma' al mi r ti r po . e quitan la
n á 'cara lo~ en "mio' . de lo, J suÜa .. abandonan todos los
fr' ~ ul f> argUlnent~, ya ga tados, i ¿reyénd<:> 'e 1?~S tr.iu~faute'
d h) ql e e~tán, declaran un plan nntlCatollCo, antl-
; ti .. tianu· d~.- donde re.'ulta que mucho preocupados dejan
de s rlo. i e 'ta mi 'ma cri. ii-\ violenta está di:minuyendo el
lJ. Ímero de lo: en migo dios J , ulta,' i autl1entan~o el
de .'us al1lio·o. En Roma, de 'pue d salido" lo. Jesult~s,
s con 1'\' <1. la admini. tracion de us propiodades, i dec1ara
el Par~t c¡n 11 ha 'uprirnido la Coml tl.ñín: que deb.e fig~rar
en l Cráca ~ i t do. v n n Su Sé.lI tida 1 pena IndeCIble
p r] ,~ pad cimiento. dv :ita órd''>!1 j de las de.Iua . que
han sufrido. Una ('arta d:\ Roma, de un p rsol1aJe dIplomático,
fecha 26 de 1l1~y t , despues de comunicar e.~ta
noticia, añade: Puedo a .. ..,rrurar que hace tielnpo que el
Papa no obra con libertad i se hacen lnuchas ?OS~S sin s~
consentimiento: la Gaceta ha dejado de ser ofiCIal, 1 de aqul
las c ntradicciones que han notado lo diarios e tranjeros.
La guardia cívica no e~tá unida i no será estraño q~e
llegue un día de conflicto entre los cuerpos de la guardIa
cívica i n hai fuerza de confianza para ponerlo en paz,
porque toda fué á la fron tera, i la ha pasado contra las
órdenes superiores.
Otra cosa llama la atencion. Thiers ya es partidario
de la libertad de enseñanza i de las in tituciones relijiosas
como elmuento vital para salvar]a oci dad de los violento'
ataques del comuni mo i de la disociacion. La
alocucion que en este sentido dirijió á los ha.bitantes de
Ruan i del IIaYTe, i que ha publicado la "Presse" .en
la selnana anterior, le valió los votos que lo han traldo
á la a, amhlea. La revolucion de febrero, ha hecho una
rev luci 11 ll1ural en Thier, porque \" / amenazada. la.
iiociedad en sus bases fundamen tales.
EL NACIONAL.
¿PORQUÉ ESTÁ POBRl~LANUEVAGRANADA~
(Concluswn de/, 71'll9TlRrO 1 ) ).
Deciamos, pues, que teni endo muchos brazo ", que la mayor
parte dIaño están ociosos por falta de capi tales i de ocupacion
lucrativa, convendria sacar de ellos el provecho que fuese
posible para la l'iquez.a del país; i .que sit-'ndo la construccion,' i
sobre todo la mejora de los camlllOS, la obra c¡ue mas neceslta
<.le esto::; brazos, la úl1o: verdadt.'ro
Neolojismo que no ten drá rt.:sultado alguno pues no hará, por
mas semigriego que sea, que cambiemos nuestro nombre por
otro mas largo i feo.
Tan cierto es que esta pedantezca novedad no puede tener
équito alguno. que los mismos Redactores del Neo-G1'anadi'lto
no p.mplean esa palabra sino en el título; pues en el cuerpo
1 p .riódico solo hablan de granadinos, ofreciendo que serán
rum.aa4m·os ante todo.
ramos que los Redactores de ese periódico abandonen
Ismo repugnante, i que se resuelvan á presentarse
omo granadinos viejos que como neo-granadinos ó
Me publicó en 1840 i 1841 otro periódico
AL. 3
titulado el Granadino; en 1830, si no recordamos mal, tambien
se habia publicado otro con el mÍsmo título; pero esto no 'es
razon para que la nueva publicacion de 1848 no adopte el mismo
título, que es el verdadero nombre nacional.
En cuanto á la parte material, ella revela conocimiento
del oficio en los empresarios i obreros; la imprenta es·' mui
buena, i la impresion muí bien ejecutada; pero es sensible que
la pésima calidad del papel empleado, papel sin blancura, sin
cuerpo, de color sucio, i quebradizo, apenas haga conocer la
exelencia de los tipos i el mérito de los prensistas.
En cuanto al fondo, á las ideas, á los sentimientos, mucho
mas tenemos qué decir; pero la estrechez de nuestras columnas
no nos permite por ahora ocuparnos en ello. En uno de los
próximos números, COlIJO ya hemos dicho, trataremos del color
político del Ne.o-Granadino que como el Siglo, no se declara
ni Conse'rvador ni P70gresista sino Moderado. ... -
CONGRESO AMERICANO.
( Continuacion).
Quien se penetre de estos principios, que son los que
han presidido á la formacion del Congreso Americano, no podrá.
hallar en él riesgo ni amago ninguno á la independencia ó
la soberanía de los Estados; i al contrario las hallará garantidas
no solo por las espresas estipulaciones del tratado sino por la
naturaleza misma de la institucion. En el tratado se ha estipulado,
que en los negocios internos de cualquiera de las
Repúblicas Confederadas no puedan intervenir ni los Gobiernos
de las otras Repúblicas, ni el Congreso de los Plenipotenciarios;
i aun cuando tal principio no se hubiera acordado, es claro,.
que siendo cada uno de los Plenipotenciarios, que concurren
al Congreso, el representante de su Gobierno no puede suponórsele
nunca interesado en renunciar los derechos de su mism()
Gobierno i los de su propia patria, en favor de un cuerpo que
por sí no tiene fuerza, ni poder alguno. Así creemos que es
.(undado el concepto de que la naturaleza misma de la rnst1-
tucion garantiria la imlependencia i la soberanía de cada una.
de las Repúblicas Confederadas, aun cuando no hubiese una.
estipulacion tan terminante CODl{) la que se ha acordad.o ..
ARTÍCULO NOVENO. .
Otros efectos de la Confederaciall ..
Concesiones mercantiles.-Las Repúblicas Sur-americanas
pueden, sin necesidad ele confederarse, celebrar entre ~í, como
varias de f'llas han celebrado ya, tratados de comercIO sobre
bases de recíproca conveniencia; pero no por esto d~.ia de
ofrecer la Confederacion ventajas positivas en este partIcular.
Por una parte habiendo contraido las Rt'públicas por la C~nfederacion
deberes recíprocos, pueuen en su co.mpenSaclon
otorgarse ('. once~iones especiales, sin la oLJligacion de hacerlas
est nsivas á otras naciones con las cuales hayan celebrado
tratados sobre la base de la nacioll favorecida. Por otra
. parte habrá mas unifonnidad en los pl'incjpi~s, i garantía mayor
- . en la duracion de los tratados, estando mtert"sados muchos
Estados, que cuando solo lo estpn tI,os, cuyas diferencias pueuen
fácilmente anular ó por lo menos suspender su:; pactos.
Los tratados de comercio celebrados con el Congreso de los
Plenipotenciarios tienden á favorecer, hasta dondp. las c~rc';1nstaneias
lo permitt!n el comercio recíproco de las Repubhcas
Confed ranas, i no dudamos que tan lllego como sean
ratificados uarin á la industria i al t.-áfico un impulso poderoso.
CU17mnicaciones.-Las diversas relaciones entre lo.S Estados,
i sobre todo las mercantiles, exijf-'l) que la corespondencia se
trasmita de unos á otros con spguridad ¡prontitud, i con la
mayor franquicia posi ole. Este es uno oe los puntos en que
e's mas necesaria la uniformidad Pon lo que estipulen todos los
interesados. i en que el concierto debe ser jenpral para que el
objeto propuesto se Ilen~ en toda su estension. P~r esto ~s ~no
de los que han ocupado la atencion de lo~ PI mpotenclarlOs,
quienes han acordado una convencion de correos. que pro,..
porcionará inmediatas i notables ventajas á todos los E taJos
Confederados, desde que se ponga en ejecucion, si, como debe
esperarse, es ratificada.-
Código de derecho {le jentes.-Se cree por algunos que el
pretender los Estados de la América Espoñola. dar un Código
de derecho. de jentes, es arrogarse una posicion i un
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
it'llportancia que no tienen; que es entrar en una ~mpresa
ilusoria por su. propia naturaleza, pues las dernas naClOnes no
respetarán lo que ellos acuerden. N os .parece que e.::ste modo
Je juzgar la caestion es mUl erróneo, 1 depend~ de q~e no
se considera esta bajo su verdad,ero p~nto de v15ta. Tlen:-n
las naciones derechos perfectos que nmguna. otra pu~de. ~ISputarle.::
s i para ejercer estos derechos pueden fijar los prmClplOs
que nlas les convengan. En cuanto á obligac5<:>nes i derechos
imparfectos hai principi(!)s universalmente admItIdos como conformes
al derecho natural, i es claro que los Estados Confederados
adoptarán estos principios. La cll stion debe reducirse
pues unica-mente á aquellos punto.s, sobre l~s ~~ales las
nacione civilizadas no han reconocIdo es presa o tacIta mente
unos mism03 'principios ó en que practican princjpio~ contrarios;
pero e -ta misma desconformidad demue tra la necesidad de que
('ada nacion ha(Ta conocer los que observar, sobre tal s puntos.
Así al dar las °Repúblicas Oonfederadas un código ~e del'e<:ho
de jentes, no hai motivo para temer que de él dllnane lÍl-onveniente
de ninO'una cla..,e; p ro í ofrecerá la ventaja de
que se conozca qn~ e tas Repúblicas n¡~conocen i p:actica~
principios fijos, en sus relaciones con las demas l1CiClO.nes; 1
como esos principios serán indud~blenl(:>nte los l~as conf?rm~s
ti la sana política i á la moral Ulllv"r a~, no dej~rán de ll1~Ulr
en pro del buen Dom re que la ~mél'1c3: ~spallola debe JUstificar.
El Cono-reso de los PlenIpotencIarJOs en su reunlOn,
que ha terminaJo. solo ha querido tocar parcialmente esta
grande obra i como muestr~ de lo. que puede ~acerse ha acordaJo
Una convencion en que se fijan la funcJOnes, ~as prerogativas
i los deberes de los Cónsules, que se admItan ~n las
:aepúblicas Oonfederadas, i en el tratado de comerc.lO ~a
fijado algunos princi pios de los que en este ramo practIcaran
dichas Repúblicas.
Intereses de la Europa respecto de la C.onfed.erac~on Hispa'tw-
americana,.-A nuestro modo de ver, eXisten uos mte~e~es
opuestos en las relaciones de los europeos con la Amsflca
Española. Si los E tados de esta parte d~.l mundo, en que
aquello tienen establecido su comercio, permanecen débiles
eil su fuerza nacional, oscuros en su condi ion política~ todfl
cuestion sobre ajentes ó interes~s .comerciales será deci~ida. (l
fav'or ,
resultados mas jenerales i nlas positi\·os. Asi creemo , que
la Confederacion Hispano-americana no será contrariaua por
la politica j por los. gabinetes :uropeo~. per~ ~í lo ~pra, pu:
aloo -unos de los neOo 'OClant s estranJ ')"os menos provldos o meno:s
ilustrados.
Darémo,s aquí punto á' nuestra tarea: ojalá que ella
produz_ca los eféctos que nvs Pi'opusimos al emp ei)(jerla,
sobre los que llamamos nuevamente la atenciou públicao
CONTRADICCIONgS DE LA l\1E~NAIS.
En pI Ensayo sobre la ind~forencia en 'n~ateTia de Rel~~i.o:n,
en las Rl'.flecciones sob're el estado de la 19lcsza, en la RebJUJn
considerada en sus relaciones con f! órden civil, en su opúsculo
sobre la Fi, i en otras . varias de su;:; ouras, La l\1ennals ha
confesado, sostenido i defendido con calo.r i )ocuencia la necesidad
de la rev lacion, su verdad, sus fundamentos; todos )0'
dogmas i mislerios del Catolici:;mo; la necesida? de la. fé:
la un ¡dad ele la I.rlesia, fu~ra de la cual no hal salvaclOn;
la perpetuidad, i p~r consiguientE> la inmutabilidad d~, la misma
Igle. ia. Pocos at;ltores han hablado con tanta ent'rjla en favor
de la verdad. i contra el error, como La M<:>nnais baLló cuando
vivia él miSl1-lO en la vida de la fé, i en el seno de la Iglesia.
Pepo convjrtióse en una iutelijencia devaida; escandalizó
al nlundo con süs errores, i para que nadie le tuviera por
cr yenie, a 10 ménos n parte, dió nn Dlanifiesto e!l sn ap-os~asía,
ernpeñánda e éll manifesta'!J" las razone qtU lo kalnan delerm~nad~
3
á salir ae la Iglesia . católica , en sus Discusiones c?"íticas i pensamientos
diversos sobre la Relijion i la filosofía.
El que habia dicho: ,,~ cierto que la R lijion me propone
creer dogmas incomprensibl , mi:sterios impenetrables, que
confunden i humillan mi razon; p ro esto 1 ismo en vez de
conmoveflne me afinna ma en mi er e ncia. ToJo es lni terio
en el hombre, aun el hombre mi ... mo. ¿ Qu: creería yo, si no
creyese mas que lo que mi razon conci ue." ••.• "Aquí e!l la
tierra no percibil'ei jamás claram nte las v rdades su~hme~
que revelo; no podriai ~ :sO 'tener u l rillo i plel1dor; he aqul
porque las pre ento cuLiertas con un velo, que solo la muerte
rasgará. Creed sin trat r ue corn pI' nd 'r: d blacl vuestra razon
altanera bajo el humiluc) ugo Je Ja fé: con 1 sacrificio de la
voluntad i del corazon xijo tambien el del entendilniento. Tal
es el lenguaje de Ja relijion; i la razun misma dt:>~ubl'e fá~i]ment~
los lnotivos ti 1 sacrifi(;io que s le pide: (Sur la Fm).-E e
mismo La l\rlennai n SU Discusionp.s m·itir.as a 'ienta: que nada
podria probarse á la razon sin hacerlo ju z de ella misma. i
sin negar de de n tónces lo In ¡h'rno q u ;e intenta probar; - s
decir, el carácH l' distintivo, e en ·ial de la doctrina qu no se
supon l'evelada, 'ino a cau~a de la il'l'lpot ncia en que la razon
se encuentra de elevarse ha 'la ella nli~ma (pájina 60): que
Cri:sto no ha dogmatizado; qu no fundó i fijó para siempr(>. la
socie ad que vino a estaLJlecel', fobl'e un uerpo d doetrIna
(pájina] 9): que Dios no se cuida de las opinionf's, de 108
pen~alujentos, de las, creencias (pájilla 4]2): que los hombres
de diversa~ creencias recibirrin de Jt-' us f'1 agua que salta de
la vida et rna (pájina 357): que la fé e adhiere a l? qu~ e
desenvuelve, modificándose segun (1 proO'I'f" ~o de las ldt-~as ] de
los conocimiento: que ella ,s <..1<.] tíenl po, i se cambia con los
tiempos (pájina 408). Ba ta: La 1\1 nHais
Citación recomendada (normas APA)
"El Nacional - N. 13", -:-, 1848. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3688328/), el día 2026-05-13.
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