')5ogata ~ontín(t1.1 25 be ~uIíIi bt ~ S~8.
!E
SUSCRICION
'por 'Ud/' año 16 reales,
por tTimesl're :) 'reales.
Cada íl,.Ú¡U. '1lltdio real.
ESTERIOR.
EST ADOS ROMANOS.
Las noticias de Roma tienen el carácter mas desagradable,
Pio IX, ese apóstol de la libertad, cuya voz ha despertado
poco tiempo ha los pueblos italianos adormecidos bajo el
dominio estranjero, e" taba en las últimas fel'has prisionero de
su pueblo i con guardia de vista en el castillo de San Anjelo.
Su repugnancia a ueclarar la guerra a la Austria ha dado
mo ~ i,ro a es ta reaccion repentina. Hé aquí como refi ere una
correspondencia de 1.0 de mayo el principio de este imprevisto
desenlace.
Desde el sábado estamos en c()mplcta anarquía gubernamen
tal. E e dia hubo .Consistorio. El Papa pronunció en él
una alocucion en que declaraba abstenerse de lo/'la iniciat-iva en
los movimientos 1Jol-íticos que se esta ~an verificando en I talia i
fuera de ella i que además su inleft C'ion n1¿nca ltab -:a sido la
de declarar la gv~ rr a a la A ustria , que no zr) !tarta i qli-C era
cont ra viu,iendo á su voluntad que las tropas pontificias acababan
de pasar el Po. Cualquiera que haya sido el motivo que haya
.tenido el Soberano Pontífice para dar tal solemnitlad á su alo<
lucion, esta ha sido una f romano se declaró en sesion permane nte. Al
día sig uiente , domingo, touos los Miní~tros hici eron su dimi~jon,
sah'o el caso en que la alocLlcion fuese invalidada. Se diri-
,'ji.eron al pal acio diputaciones de la municipaliJad, oe los clubs
i ·de la g uardia cí vica. Durante sus conferencias con el Papa
que durarón uesde las tres de la. tarde hasta las siete i media,
fueron OCll padas las di versas puertas de la ciudad por destacamentos
de la iY uardia cídca. Roma se hallaba en estado de
sitio. Dos Cardenales que se presentaron en ellas para ir a
dar ' su paseo acostumbrauo fuera ue los muros, tuvieron que
renunciar á e llo. Ahora, por la mañana, la consigna es un
poco menos severa para con los legos, pero el bloqueo clerical
subsiste en todo su rigor. Cada momento se esparce la noticia
de haber:le hecho un arreglo. El Cardenal Antonelli, que I.:S
el único eclesiástico Que t'stá en el ministerio. se ha retirado
para ceder su puesto al Conde Terencio Mamiani. Se han
dado al min istel'io, así reconstituido, todas las facultad es para
dictar med iuas en materias temporales, sin que necesite la firma
ó aprobacion papal. Esto equivale a una renuncia formal de
la sobera nía temporal."
Parecia siempre que el Papa abandonaria su resolucion
i r ehusaría asociarse a la dec laratol'ia de guerra contra la
Austria. En tal caso esta! taria un nuevo movimiento que
te:minaria por la prision del Papa i de los Cardenales. Se
trata, dicen las cOl'r e ~pontl e ncias. de despojar al Papa de la
soberanía temporal, i no dejarle mas que el título de Obispo
de Roma. Un Gobierno provisorio tomaría la direccion de Jos
negocios .
Se añade que en Ancona se ha de-scubierto una conspiracion
austriaca. La ciudad estaba minada i ~e le debia hacer saltar
cuando hubieran entrado en ella las tropas napolitanas enviadas
en ~uxilio de la insurreccion lombarda.
MADRID.-Segun las noticias que contiene el correo
de jos Estados U nidos de 28 de mayo, Madrid continuaba
tranluilo uespues de haber sido sufocada la insurreccion de 7
de mayo.
La embaja?a inglesa ha dirijido al Gobierno español una I
nota recomendandole las mediclas qu~ debe adoptar en los
negocios interiores del pais. A continuacion insertamos esta
ce rrec'pondencia por creerla interesante, aun cuando, segun se
espresa el Correo de los Estados Unidos, no tendrá conse-
'lrrfmt~tte ~. ltlúmtra 10-.
Este periódico sale
todo:J los domingos; se
'Vende en la tienda del
Sr. Fernando Conde,
quien recibe suscriciones.
cuencias este incidente diplomáti-co. El Ti'TIl.es de Londres se
espresa sobre este punto así:-
Está ya bien probado que el tono usado por J~ord Palmerston
al dirijirse al Gobierno españ01, ha sido de aquellos
que no debe emplear un hombre de Estado al tratar con un
pueblo indp.pendiente. Así es que este estilo ha sido retractado
por la Inglaterra i rechazado por la España: la tentativa ha.
reciuido el castigo que merecia. .
Legacum I nglesa en E.paila.
lYegocios estranje1'os 16 de marzo de 1848.
Mui señor mio: os invito a que recomendeis con empeño
al Gobierno español la adopcion de un sistema legal i constituciona1.
La- recie nte caiua del Hei de los Franceses i de todil
su familia, i la ' espulsion de sus Ministros, deben enseñar a
la Corte i al Gobierno español el grande peligro que se c.orre.
tratando de ~obernar un pajs de una manera opuesta a los
'sentimientos i las opiniones de la Nacion; i la catástrofe que
i caba de ocurrir en Francia puede servir para demostrar que
un ejército numeroso i bien disci plinado no ofrece mas que
una defensa insuficiente a la corona, eua ndo el sistema seguido
por esta no está en al'monla con el sentimiento jeneral del pais.
La Reina de España obraria prudentemente en el estado
crítico de los n egocios en este momento) si fortificase el Poder
Ejt>cutivo ensanchando las bases en que descanza la administracion,
i llamando a sus Consejos a algunos de los hombres
que poseen la confianza del partido liberal. .
Tengo el honor &c.--Firmado, Palme1·ston.
Legacion Inglesa en España.
Mad1'id 7 de a01'il de 1848.
Mui señor mio.-Envio á VE. la adjunta copia de algunas
observaciones que Lord Palnlerston me ha dirijido últimamente,
i no puedo ménos de espresar a VE. mi aruiente deseo ue
que ~. 1\1. Católica juzgue conveniente el volver sin dilacion
a las formas ortlinarias del Gobierno establecido en España,
convocando las Cortes i dilndoles esplicaciones capaces de
borrar las impresiones a que, en este reino i fuera, han dndo
lugar el arresto i la intencion aparente de deportar a diversos
ciudadanos ( entre los que Se hallan algunos de los miembros
mas distinguidos de las Cortes) que, hasta este momento no
han sido juzgauos, ni acuslldos de ninguna falta.
VE. me permitirá, como no lo dudo, le recuerde que ]0
que hizo distinguir especialmente la causa de la Reina Isabel '
de la de su real competidor, fué la promesa de la libertad
constitucional inscrita en las banderas de S. M. Católica.
Es indudable que esa circunstancia contribuyó poderosamente
a determinar la simpatía i el apoyo de la Gran Bretaña
en favor de S. IVI. Católica, i por consiguiente no debe VE.
sorprenderse de los sentimientos que aquí espreso, aun suponientlo
que la situacion j eneral de Europa i la tendencia universal
de la opinion pública no probasen - hasta la e vide1lcia,
que hoi las mas firmes garantías del trono de un soberano se
hallan en la J ¡bertad nacional i en la justicia ilustrada que se
dispensan bajo su autoridad. . ' .
Aprovecho esta ocasíon para reiterar a VE. las seguridade~
de ' lni mas alta consideracion.
Firmado, W. J. Bulwer.
Al Exmo. Sr. Duque de Sotomayor.
111
LOS INGLESES DE NICARAGUA.
Las noticias recibidas de Centro-América nos in~truyen
que la cuestion de San Juan de Nicaragua ha tenido el desen.
lace' que se esperaba. Un tratado firmado el 7 de marzo
último por el comandante de la fragata inglesa Alarm. i por los
comisionados centro-americanos, ha establecido definitivamente
que el puerto de San Juan hará parte mtegrante del t~rritorio
de los Mo:;quitos. La Inglaterra se ha quitado la máscara:
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
~ r
p r los artículos 2.° i 3.° del tratado, se ha estipulado que el
pabellon mo-;quito quede asimilado a la bandera britán ica, i
que toda ofensa hecha a aqu el se considerará como , insulto
hecho a esta.--Nicaragua so~etiéndose en cierto mouo a una
multa honrosa por la audacia 'que tuvo de intentar recuperar
lo que era suyo, se obliga ~n términos espresos, a no perturbar
en nada el puerto de San Juan, bajo la pena de cometer un
acto de hostilidad contra la Gran Bretaña, i a dejar que se
rrstablezca en él la tarifa inglesa que se habia proclamado allí
cuando se tomó pose~ iDn del puerto elLo de ,enero. Con estas
condici'ones las fuerzas inglesas evacuarán el fuerte de San
Carlos que habian ocupado, i se limitarán a guarnecer el
puerto de San' Juan. Imposihle es consenti~ en un despojo
hecho de la manera mas insolente por los unos, i mas triste
para los otros. En efecto, por un artículo final, que sin duda
tiene por objeto salvar las apariencias, se reserva a Nicaragua
el derecho de rec lamar del gabinete de San J ames el res.arcilniento
de sus perjuicios. .Mas i no es esto, sinembargo. una
'Verdadera burla?
~ Esta noticia que traducimos literalmente del Cou1'rier
r]ps E. U. de 1.0 ue junio, nos toca mui de cerca, i preciso es
que el Gobierno i la prensa Granadina se ocupen de ella con
toda la ~eriedad que exije el caso.
EL NACIONAL.
RAZON DE MI VOTO.
Bajo este epígrafe ha espuesto el Sr. Dr. Ezequiel Rojas
en el último número del Aviso los motivos que lo han decidido
en favor de la candidatura del Jeneral José Hilarío Lopez.
Este artículo es una enumeracion de los deseos que abriga
su autor para mejorar ]a conuicion de la República, cuyos
lt:lales atribuye en la mayor parte al vicio de que sus i nstituciones
adolecen. 1. TO es nuestro ánimo entral' á disctltir las reforlna
'que desea el Sr. Rojas: tarea es esta que acaso desempeñará
e I 'iglo ú algun otro de tantos ' periódicos como hoi se
publican en la capital i en que tomaremos parte otro dia.
En nuestro concel)to aquel escrito, si bien manifiesta
los patrióticos deseos de su autor, no justifica su voto i
de nada sirve para probar que deba preferirse para presi.
dir la República á este ú al otro ciudadano. Sj las instituciones
que hoí rij@lJ son malas, si ellas prestan ancho campo
a la arbitrariedad i at>usos del primer majistrado nacional; no
siendo este el que puede reformarlas sino el Congreso, poco
importa que aquel participe de las opiniones de los que quieren
la reforma de la Constitucion, pues si la Nacion tiene volullt.td
de hacerla, ella la hará aun a despecho del Poder Ejecutiv:o,
puesto que la misma Constitu~ion, por mas defectuosa que
se suponga, dá los medios suficientes para que prevalezca la
voluntad de las Cámaras sobre la del Ejecutivo. Mas lójico
hubiera sido el Sr. Rojas si se hubiera contraido a manifestar,
que siendo ineficaces en ~u concepto las garantías que prestan
las actuales instituciones, aquellas debieran buscarse en el
patriotismo, de~prendimi e n to, capacidad i demás virtudes de
u canuidato. Si él hubiera probado que el Jeneral Lopez
como Presidente de la R epública no abusaría de esas trerr.endas
facultad es que tanto le' asustan, su voto habria quedado plenamente
justificado. A~í) nosotros creemos que aquel escrito
10
que hizo el cristianismo, que perfeccionó el individuo ánte3
de perfeccionar la sociedad, i que ántes de mudar la lejislacion,
perfeccionó i cambió la moral. VCt1UB sine moribus quid leges
1Jrqficiunt? Esta máxima sublime de la antigüedad pagana pasó
desapercibida i cabalmente para aquellos hombres que des.
preciando todo lo pr~sente i -haciendo caer invectivas amargas ,
i las mas exajeradas declamaciones contra los gobiernos i las
sociedades mouernas, tenian vuelta la vista a la antigüedad,
qucri an restaurar tiempos i dar vida a unas instituciones, que
ineompatibles con los tiempos presentes i las instituciones
actuales, muri,pron, r murieron para no levantarse ya mas.
"Se plantearon, en verdad, los sistemas que la filosofía
reclamaba i el espíritu del siglo, segun la frase usada, exijiu;
mas faltaron vir~udes, faltó la moral, faltaron dignos i honrados
sentimientos, faltó un . dique poderoso contra los instintos
a vjpsos i las pasiones invasoras, i las instituciones se perdieron,.
i se marchitaron, como se pierde una fiar arrastrada por el
torrente, como se marchita i muere un árbol plantado en un
terreno abrasado i estéril, i se corrompieron las leyes como
se corrompe un fruto caido ántes de llegar a sazon i fracaso
el poder, i zozobraron los Gobiernos, como zozobra i ~e hunde
un bajel sin bnijula, sin timon i sin áncora en la rejion ue los
huracanes i de la~ tormen tas, i la libertad enjendró la tiranía"
i la igualdad Cf<.'Ó los privilejios, i los planes de reforma
económica i mejora social produjeron las fortunas privadas i
la miseria pública.
" Al echar la sonda en el exámen de las caUS2S que pro~
duce esa desenfrenada é impúd ica corrupcion de los tienipos
actuales, encuÉ'ntrase al instante una mui eficaz i poderosa-.
Ella proviene de la desaparicion simultánea de los tres motivos
que influyen sobre el hornbre, ya conduciéndole por la
senda del bien,' ya apartándole de la carrera del mal:-Ia mora- '
lidad, el honor i el castigó. ' '
" En cualquier situacion que el hombre se encuentre, preciso
es que haya algo , que le contenga i reprima. Los medios que
detienen al hombre, verdadero dique contra sus desp.os, alto
valladar contra sus pasiones é instintos, reuúc -use á la trinidad
indicada. El hombre que abunda en ~entimient08 é 'iueds de
moralidad i de relijion respeta su concipncia,-la conciencia
privada: el hombre honrado i pundonoro. o' i que tiene en gran
estima el aprecio i estima -de sus semejantes, respeta la con·'
ciencia de los demas-la conci ncia pública; si las dos son
inútiles, respeta entónces otra c'ó~a-el azote de la lei i la mano
del verd ugo. Mas si la conciencia privada no existe, porqu~
ahogados i muertos están los sentimientos de probidad i de
virtud, si se sonríe el homhré de la conciencia pública, como
que nada pueden con ellas considfraciones de dignidad i de
decoro, i alternativamente dueño ó adversario temible del poder,
hace callar la lei, si es que no la doblega á sus pasione:i i
exi.i~ncias; observar is como la utilidad i el interes personal sin
disfraz ni rebozo alguno, son el compañero i la gUÍ3 insepa:'
rabIe dpl hombre i que en cuanto levanteis los ojos á la cumbre
del Estado para mirar el Gobierño, vereis conyertida la política
en una inmensa bolsa, en un' gran mercado, segun la espresiO'n
feliz de un escritor c.ontemporáneo, en que la ambicion compra
lo que la intriga' vende; vereis á los funcionarios pú blicos convertidos
en otros tantos obreros afanados en eonshuir sus palacios,
en labrar sus fortunas, ó en formarse un asilo para el día
en que la desgracia los arr OjA del mando: vereis todos los escán.'
dalos de la corrupcion, todos los furores de la codicia .••••
U no de los caractéres que descifran la presente época es
la inmoralidad, inmoralidad espantosa que todo lo disuelve i
aniquila, que llega á todos los ramos i alcanza a todas las
condiciones, que produce las quiebras en el comercio, los
suicidios en el individuo, los divorcios en las familias, i en
política las aberraciones í apostacías.
" Acaso se encontraria una de sus causas principales en el
~jstema de oposicion, que es el dogma d6' !a política del dia i 'el
cOlltrapeso de los actuales Gobiernos. La oposiciQU enjendra
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
la calumnia, i la calumnia produce no pocas veces la indiferencia
i el desprecio, d sprecio que recayendo primero sobre sus
envenenados tiros se estiende despues hasta los clamores de
una justa j fundada censura. Esol) bruscos ataqups, ese des·
bordado ímpetu, ésas descomedidas i punzantes críticas,
repetidas todos los dias contra los sac,erdotes de la lei i contra
los funcion a rios públicos; esos negros i recargados cuadros de
sus obras, esas sombrías i asquerosas pinturas de sus personas,
cualesquiera que sean sus virtudes i su rango, en las que lo
grave se mez la con lo ridículo, la verdad con la mentira, la
censura con la calumnia, i en que se inventan hechos falsos, se
coloran i agrandan los verJaderos, se ~scatiman i hasta se
desconocen j se niegan los actos loables i los títulos que en sus
penosas sendas i en su dificil carrera han adquirido al apl eClo
j consideracion de sus conciudadanos; i pensais que son útiles
i provechosas á la sociedad r ¿ pensais que decoran á los ministros
de las virtudes que han menester i que encienden i avivan
los sentimientos de honradez i pundonor? Os equiyocariais si
tal creyeseis. Esa oposicion desvergonzada é impúdica vuelve
á los hombres desvergonzados é impúdicos; intimida á la persona
honrada ) que no se considera con bastantes fuerzas para
llevar sobre sus hombros ]a inmensa balumba de todo linaje
de acusaciones) i sufrir el peso ' de una aCUStl( ion siempre
tremenda i fulminante; i devorar los disgustos i sinsabores de
una crítica venenosa i mordaz, al paso que alienta é impulsa
al individuo inmoral que contempla con maligna sonr,isa los
aparatos bélicos que se levantan en el seno de las Can'luras,
que se burla de todas esas luchas, de todos esos combates i de
todos esos contratiempos, porque sabe que ruido i polvareda
serán i nada mas que polvareda i ruido. i que las consecuencias
de su derrota por mas ignominiosa que sea, no tendrán otro
resultado que la dejacion <.l el cetro que en 8US manos empuña;
por manera que la responsabilidad que tan en' bog~ anda así de
los que atacan, como de los que defienden al Gobierno i que
suena en los labios de toJos como una palabra fatídica i de
muerte, siempre se hace efectiva para los funcionarios buenos,
porque lo que aman es el honor, lo que quieren é idolatran es
la reputacion, i difícil es que la reputacion sal~a limpia, inmaculada
libre de todo quebranto de los ataques de la prensa, de
esa ajitaéion é ince ante movimiento de los bandos i de los
partidos; i '¡empre es inefectiva para los ministros malos, porque
ellos lo que qui eren es engrosar su fortuna i salvar sus
cabezas, objetos uno i 'otro que maravillosamente consiguen,
puesto que nada 'Pie rd en ~on manejar las arcas públicas, i
sus cabezas salen intactas i sin h eriJa alguna de entre los mas
terri bles reencuentros i de los mas reñidos é impetuosos
embates. "
Espuestos los ,,¡eÍos que COrroen la E'xistencia de las sociedades
modernas, los que aunque en mf'nor escala alcanzan á la
nuest! a cumple á nue tl'O oficio de escritores lJúblicos indicar el
medio de estirparlos. Este objeto se lograria fomentando,. por
medio de la rducaci,m en la juventud, sentimit:'ntos de moralidad
i pundonor, i estableciendo una administracion ~eve r a, no aho.
gada por las pa iones, no esclava de un partidu que los domine á
todos, i que tE"nga á raya i reprima con enerj ía por. !!l c>dios
legales el ímpetu destructor de aquellas. Esta mlslon el
ménos á propósito, en nuestro concf' pto, para llenarla seria el
Jeneral Lopez, porque elevado á lá Presiden'cia por un partido,
lp.jos de dominarlo seria dominado por é l, obeueceria ciegamente
sus inspiraciones que dudamos se tomaran ~ iempl'e en las fu entes
de una moral pura. I esta es entre otras la razon del voto de
esclusion del Nacional por ' el J eneral Lopez.
ELECCIONES.
U na numerosa junt~ de electores de esta capital i de otros
varios de los demas cantones, reunidos el 14 de julio ror la
noche en la sala del cabildo con el o'bjeto de acordars~ f::!n . los
ciudadanos que deben ser electos para Senadores i Representantes
de la provincia por el partido del órden, han convenido
en los siguientes, que recomiendan á todos los dernas electores
que profesan sus principios.
SENADORES • .
Dr. Joaquin Gómez Hoyos.
Dr. Pastor Ospina.
Mariano Cal vo.
REPRESENT .ANTES.
José lVlanuel Groot.
Dr. Francisco de P. Torres.
Rarnon ' Valenzuela.
Dr. Andres María Pardo.
Dr. Gregario de Jesus Fonseca
Dr. Leopoldo Borda.
Dr. Fernando Caicedo Camacho.
José J oaquin Ortiz.
EL SIGLO.
,
(Remitirlo) .
El Siglo ya á entrar en sérias Jiscusiones 'políticas, de las
cuales es de esperarse siempre algun buen resultado, porque
, toda discusion lo dá, á 10 ménos para los observadores, aunque
los que discuten no convengan en ninguna consecue?cia. 1
como ya comenzamos á examinar lo que dice este periódico,
notamos que no hai la imparcialidad que proclama. Ninguna I
alucion hacemos á las personas: sus palabras, sus con~eptos son
nuestros datos. '
" No prohijamos, dijo El Siglo, los estravÍos ni las exijencias
de los partidos; no pertenecemos sino a la causa comun
de la libertad, de la filantropía i de la civilizacion •••• Los
principios serán el víncnlo que nos ligará a todos, que nos
hará marchar unidos i no acordamos de nuestras di visiones
sino para lamentarlas i precavernos de sus estnivíos." Bellas
pal~bras; magníficas, si las esperanzas que ellas inspiraran no
se hubier~n disipado al acabar de leer el primer número, en el
cual encontramos ya funestos prenuncios de divisiones mil
veces peores que las políticas. por ver insultarlo lo que mas
ama el hombre, lo que estima sobre su misma vida-la relijion.
Sí: la relijion católica, timbre, consuelo i gloria de los
granadinos es tratada con desprecio i burla volteriana, en el
artículo "El Gobterno i los negocios de su competencia." El
artículo es editorial, no hai colaboradores ni remitidos: l~
responsabilidad es toda de los editores, segun su prospecto.
"Que el Gobierno no se meta en reglamentar el culto ni
gobernar las conciencias:" consiente; pero pasar de aquí a conceder
la tolerancia hasta los idólatras, no es de hombre civilizado;
i téngase en 'cuenta que hablamos de la civilizaeion crjstiana,
úuica que tiene verdad, i única por consiguiente que puede
dar libertad, órden, bienestar. Sinembel'go, esta concE"sion
escandalosa no tendrá consecuencias; será uno de tantos escándalos
de la pre ll~a.
Pero sí tiene consecuencias el decir que el Gobierno deje
ele 1neter á bayonetazos á los conventos á lo' frailes que salen de
ellos. Pasaria por la irnajinacion de los editore de ,E($iglo
semejante falsedad en alguna pesadilla. Ni se mete ni nuncá.
se ha metido á bayonetazos a los conventos frailes apóstatas.
Los frailes granadinos no son je'nte perdida que necesite medidas
estrema:s. tQué se dirá en el estranjero <.le nüestros relijiosos,
leyendo lo que dice el El Siglo? ¿Qué diremos de El Siglo
los que lemos esto? La razon independiente i superior a
las preocupaciones vulgares, con que se engalanan los editores,
debe de andar por las rejiones etéreas, cuandv no advierten
que afirman lo que es falso.
ApesaJumbrado se muestra el corazon de ,El Siglo con
las procesiones. El trabajo interrumpido i acaso la pérdida
de algunos miles en sueños les hacen quejarse; pero ni hai tal
interrupcion, ni p';rdida, ni naua. Quítense 'las procesiones
de Semana Santa, i las d~ rogaciones de la Catedral; ¿ cuáles
quedan en dias de trabajo? Pues si en los de fiesta que es
cuando se hacen las otras hai interru pcion de trabajo, es de un
trabajo ilícito, que qúebra1üa los preceptos divino,s)i los soeiales,
p,orque en tod~ pueblo s~ prescriben tiias de reposo para con ..
sagrarlos al culto. Pero las prácticas del culto son negocios
que no interesan al Siglo. El Siglo lo confiesa, i esta confesion
dice mucho, i vale ,J1)uG.ho mas para los que no nos dejamos
arrrtshar con palabras "alhagüeñas.
La sacrílega ol,lrla contra el culto de los santos ha producido
ya jeneral ~ desagradable sensacion. "Que ,cada creyente
allá en su templo haga proce,siones, que pasee, ,las est'ltuas
de sus santos i les tribUte mas culto que al S e']" Supremo, que se
empeñe con ellas para ' q'ue cambien la voluntad de un Dios
inmutable •••• " Si los editores de El Siglo fuesen católicos,
no podian ignorar lo que saben hasta los ménos instruiJos sin
mas ciencia que el catecismo. Los católicos no damos á los
santos, i mucho ménos a sus imájenes, mayor, ni igual culto
que a la Divinidad: la ~isma práctica del culto, ~i los editores
de El Siglo la han vi~to, i que E'~ un símbolo hal·to instructivo,
lnanifiesta que se dá verdadera acloracion, al Ser Supremo;
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
.'
lit
IlL
\'eneracion a los santos i a sus imájenes.. Nuestros bravos
11 ilitares echan. por tierra sus armas, i su . misma. enseña,
Citación recomendada (normas APA)
"El Nacional - N. 10", -:-, 1848. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3688325/), el día 2026-06-19.
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