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TRil\1. l. 0 ] BOGOTA, JUEVES 8 DE JULIO DE 1841. [ NUM. 11~ ..
JII lJL'.ri:ttl&. VAR'J.•.&.
AL Ex11ro. Sn. PRESiDENTE DE LA REPUBLICA,
.JBlt"BBJI.I. p En .RO ..4.LC.i.llt"J'.t.RJI HBRB& 1'1.
' pen~amtentos acerca de vue tra conducta actual i de la
presente situacion de mi p.áís ..
Señor:
Próximo ya á dejar· la publiccrcion de este periódico, •s dirijo por última vex·Ia palabra.
Por última vez.:..... Des pues de lo que ya os he dicho,
dcspues de lo que en esta ocasion aún os ·diré, ya nada
ntJevo, ni para vos ni para el público, .podría deciros: i,
en estos momentos en que, gracias al pueblo, parece a egurado
el triunfo de la buena.. eausa i cierta: la ruina .dé ·
la faccion--en estos momontos · en qne,... segura la capifal :
i tranquilizadas fu mayor parte de las provincias, ha cesa-do
la urjcncia del pel igro-en e tos momentos, yo debo ·
..-olver al silencio qt;te sola la presencia del p_eligro me
hizo rompey;.
- Miéntras· fos gooctnantes, sumerjidos en una especie
de letargo, parecían dormir en medio de eHta patria-de
cuya sallld estaban encomendadoQ, de esta patria qnc
entónces se vró a oronda al borde del abismo-miéntras
la faccion, alentadn con el s ueño de los gobernantes, tm.bajaba,
primero. en ilencio, despnes abiertamente, en
rmpujar la patria, con todas su fuerzas, á ese abismo á
que se encontrab·a asomada-miéntras lo puebloc::, olvidados
de que ellos; ellos solos eran los que estaban en la
eu stion, de que ellos solos eran los que ganaban si esa
cu ·tion se ganaba, de que ellos solos eran los que perdían
~i esa cue tion se perdía, miéntras, olvidado~ de esto,
espectadores de un combate en que para no seF víctima
nece itaban er actores, dejaban dormir á los gobe rnantes
i trabajar á. la faccion .... ..entónces yo, ciudadano de
la N ucva Granad.t i amante de mi patria, ds entónces. 1\la..:; hoi ..... hoi nuestra situacion e~ mui
diferente. Los pueblos han recordado lo que valen, han
manifestado lo que son, han démosírado lo qnc pnedén-la
fuccion ha ·sido desembozada ·en toda su féaldad, i, cien
vezes vencida en los campos de batalla por lo esfuerzos
populares, hn sidO' reducida al silencio, i pronto, para
aiempre, se habrá sumerj ido en ·}a nada.-I los gobernantes,
al ft:e nté de los cuales os hallais;..señor, s i no son mejores,
•on otroopodo ménos; si, como gobernantes, aun no· han
hecho :nada bueno, nada malo han hecho tampoco; i, no
habiendo merecido el desprecio públíco todavía, si ya,
ksde ahora, á algunos nos inspiran temores, tambien es
Terdad que hásta ahora 'D. O han burladó-Ia~ esperanzas que
en ell.os se pusieron.-En una palabz:a, los pueblos están
trabaJando en su obra, vos vais á comenzar la vuestra, i yo
ya debo terminar la mía.
No he podido, sin embargo, resistirme á la tentacion
fi hAblaros por última t(,"Z, i · de manifestaros alg~mos
i Qué haceis, señor, i qué pensais hacer 1-Hasta ahorn,
como Presidente. nada habeis hecho i nadie sabe q1,1é será.
lo que vendreis á hacer por fin.
¡ Qrré· digo, nada habcis hecho !-.-Habeis hecho cosa~"'
contradictorias, q1,1c parecen revelar inconsecuencia en
vuestra · conducta; incertid:tilmbre en vuestros pianes, é
• indecision en vuestro carácter. Ilab"is indultado á. Nieto,
i habeis deja.do cargar de grillos á 1\fJ.rqQez i Acevedo:
habeis perdonado á Rafael P eña i habeis mandado juz ..
gar á Vicente Van6ga.s. ¿Porqué hacer tale difercncias1
Si Márq1,1ez i Acevedó .fueron aprehendidos en Tescua, ea
T escua tambien fu é a.prehend,ido Nieto: si Vicente
Van6gas estuvo en Aratocn, Rafae l P cii a estuvo en la
Culebrera.. ¿ Pórqué, si están en el mi mo caso, si su
·críme nes el mismo, po1:qu é moléstar á los unos i dejar ·
descan sar á los otros?~
1 e ta vacilacion, e ta inconsecuencia de vuestra parte,
en el pueblo produce d scontento, i duda , i sordas
quejas. U nos principjos tales para lo sucesivo nnda.
bueno asegnmn pot e· erto. Dv vos, nosotros no sabemos
qu é debemos e perar, los faccio o tampoco aben ·
qué tienen que temer. ue tra conductn ha ta ahora,
á todos amenaza, á todos alhaga, i ¡Í. nadie sati face • .
E a conducta ¿ <Í. qué atribnir!a ? ¿ cóm e plic:ula 7
¿La egnis con designio ú 1n habcis CD"uido por ca unlidad.?·
¿Es m iedo? ¿E. torpeza'! ¿ Es profundo cúlculo? ¿Es
indcci ion de caráct r ? i E grandeza el~ alma 7 ¿ Qué
co a e por fin ?-Ni yo lo sé, ni nndie lo sabe, ni
quizá lo sabeis vos mi ·mo.
Lo qne yo . í é~ lo que sí sa.bcmo:- todo·, lo quP- sí sabei~
vo tambien, es que vue tra condueta puede sernos ta-q
fune ta como es inexplicable.-Sod bueno-sed malo--pero,
señor, sl."d algo: sí, sed alrro, aun malo, aun
perver 'O, aun criminal, aun usurpador i tirano, pero sed
algo! pue lo peor qu e podeis ser, es lo que 1\f-' rc¡uez i
Caicedo fueron, es decir, nada. Un gpbcrna.nte malo es .
méno malo que un gobernante nulo . Al malo e le abo;:,. ~
recC', al nulo se le desprecia. D el malo de confiamo , con ·.
elm:lo nadie sab~ qué hacerse. Al malo , ya reeonocid~
por tal, se le toma por enemigo i se l e hace la 1 guerra i
se le . de rriba-el nulo ni para amigo ni para enemigo es
bueno. M é nos sufrió la Nueva Granada bajo el edro
de hierro de Santander que bajo el baston de plomo del
Dr. M:uquez.
Ef malo gobierna duro, el nulo ni duro ni: blando go. bierna,
no gobierna absolutamen~- • Pero observad, scño~ .
que el desgobierno es el mas dm:o, el mas tiránico, el
mas odioso de todos los gobüu.-nos .•
Cuando, en un pueblo libre, .-e n la silla destinada ai jefe~·
del estado, se sienta Ull:.·llomhre malo, un hombre ambi ..
cioso, avariento, i vengativo; sin duda que entónc~
ese pueblo sufre _mú~ho; pero ' l,os mnle& que· sufre - ~ ·
mas grandea ·qn'3 seUn, á lo ménos iQU limitadoe, .p_.orq).l8'!'
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
56 'l~L GRANADINO.
nec{ suiamente son limit~das la ambicien, i la avanc1a, i
ln venganza de un hombre solo. Mas, cuando en la su.
prema silla se sien ro un hombre nd ), como en lugar de
gobernar rlcsgobie na, como Gn lugar de gobernar por
· ::í los deja gobernar á todo ·; entónc ·, quedando abandonados
todos los buenos á toda la maldad de todos los
mulos, los padecimientos que se ufren no solo son
muchos i grc.~.n.des sino que son innumerab:es é inmensos:
porque entónces la sociedad no solo padece por la ambicion,
i la avaricia, i la venganza de un hombre :solo, s:no
que entónces padece por las ambiciones, i las avaricias,
.i las venganzas de todos los perversos juntos. Comparau,
en efecto, la admini tracion de hierro de Santander con
, Ja administracion de plomo de Má.rquez.
· .Bajo la administracion de hierro, Y irnos á Santander,
, en su insaciable sed de sangre, no solo castigar con
·. tremendo rigor á verdaderos conspirádores~ sino que lo
~vimos provocar conspiraciones para dcspucs goz_ar del
bárbaro placer de castigarlas: lo vimos tender infames
}azos á pobres jóvenes inexpertos i faltos de mundo, i,
cuando ya Jos tuvo cojidos-sin lástima, ~sin piec ad,
sin rubor-lo vimos que so cebó ferozmente e'n aquellos
cuyo solo delito había consistido en dejarse cojer n la
trampa que para beber su sangre les había puesto. ' P ro,
apesar de todo, las muertes que hizo pueden contarse,
i la sangre que derramó, en un .vaso, g.mnde eso sí,
pudiera recojerse.-Por otra parte, los fines que se pro.
puso i los medios de que se valió, aunque en sí los mas
inmorales, no imnoralizaron al pueblo. I.a inmoralidad
de sus actos era abomin~blc pero no fué ni pudo er
contajiosa. Sus venganzas ningun vengativo e sentía
provocado á. imitarlas: porque u venganzas Santander
no las proyectaba i las cometía sino á favor del poder que
le daba la presidencia, i, como en 'la presidencia sól.o
~l estaba sentado, nadie se sentía con tentaciones de
hacer lo que solo el Presidente podía consumar. I c. to
,es en efecto de regla jeneral: los vicios i los crímenes que
olo á la sombra de una posicion privil jiada pueden cometer
e, no desmoralizan Jamas al pueblo. Los vicios
élegantes de )a clase ari, tocrática no so comunicaron
nunca á la plebe; ;ningun mendígo, ningun verdadero
pobre, pretendió jamas imitar á Lovelace.-Así fué que
la administracion Santander, apesar de las venganzas
qne durante ella se cometieron, terminó en paz, dejó
lleno el tesoro, i, resueltamente lo digo, no conmovió, con
sus malos ejemplos, las .virtud . públicas.
Ahora, eñor, comparad.
He dicho que toda la sangre derramach en la admini •
tracion de .hiet·ro, en un vaso, grande cunnto queraio::,
pudiera reo~jcrse, ..... ah, señor ! juntad vasos, i vasos, i
vasos, i decidm , si podeis, en cuántos estaría recojida
toda la sangro que por su inepcia ha dejn.do derramar la
administracion de plomo.-He dicho que las muertes que
hizo Santander pueden siquiera contarse- contadmé
señor, si podei , las que M(Lrquez, como Presidente, con
sus indultos i vo , vos mismo, como jenera 1, con los vue~tros
habeis causado.-He dicho qne los ejemplos de
venganza que dió nues'tro primer presidente no fueron
contajiosos--citadmc, sin'o, las venganzas cometidas por
hox.nbres del pueblo á coMecuencia de esos ejempl<»~.
A hora recordad el espanto. o eontajio do traiciones, de
rebelion s, :etc robos, ' de \'enganzas, que ha cundido por
toda la Nueva Granada, eón rapidcv.·i voracidad increíble ,
d,E;sdo 1839:-primero Pasto--dcspucs Ycélez-dcspuf! el
~QcorrO'-doapu~ 1fu~jo, ParnploJia., A.lltioquin, ~lompox,
Santamarta, Cartajena, Ric¡hacha, Panamá, Mariquita ......
falta el aliento !-¿I no veis la razon de esta diferencia hie.a
claro 1 L::ts venganzas de un presidente no son contajiosat
para los que no tienen su poder: pero, detpues de ver impune
á cualquier ladron de caminos, á todo fino progresista le
dan tentaciones de serlo.-Cua.ndo los majistrados no
castigan á los ladrones, para robar no se necesita ma.
que cojer. Ah, señor! sed malo en algo i con algunos;
per · no seais malo en todo i con todos-castigad coú
rigor á algunos criminales, mortificad co~ malos tr~to
á algunos inocentes-¡ p n> no abandone1s á todo mocente
á toda la ferocidad, á toda la codicia de tode
criminal.!
· Decidíos, decidíos á alguna co a: ¡ pensad que 1a peor
de todas las malas decisiones posibles es la indecision 1
Porque es un error el suponer que jamas en e te mundo
haya indecision rigoro a i verdadera. No s"ñor. El
que nada decide, siempre decide algo. El qne nada
decido, lo que decide, tác;ta pero positivamentP, es dejar
las cosas tales como las encuentra..-El diputado que, en
una asambléa lej1slativn, no se decide ni en pro ni en
contra de la Jei propuesta, si cree que con no asistir ha
dejado de votar por el sí 6 por el no-e e diputado ·e
engaña do medio á medio; porque, al no decidirse ni
en pro ni en contra, po itivamentc se ha decidido en contra~
al no votar Jli por el sí ni por el no, ha. votado realment8
por el no: i, tat1 cierto es esto, que si todos los diputado
se abstuviesen de votar como él, miénlras no votaser1, la
leí no existiría i por consiguiente estaría negada.-El en.
fe-nno que"' con una pierna gangrcnadn, cree que no s ~
decide á nada miéntras, callado, no dice nl cirujano
ni que ampute ni que no ampute-eso enfi rmo c;:¡tít
realmente decidiendo que no se le ampute la pierna, i, tan
cierto e eso, que mi éntrns no haya visto al enfermo 11
decidido el cirujano no la amputará. Lo repito; no-de
dirse es ábstenerse; es decidirse á dejar las cosas taJe¡¡
como están.
-No decidirse lo gobcrnant ni por el ca tigo ni por
la impunidad de lo criminales es aecidir ~e por su
impunidad; porque, miéntras no decidan el -castigo, lo
criminales necesariamente e tarán impunes. De lo cua.l
-rectamente se deduce qu , tratándose de castigo 6 de
impunidad, por eje mplo,-la impuni·lad puedo decidirse do
dos maneras-6 espresamente, diciendo, '"queden impunes
los criminales"-6 tácitamente, no diciendo nada,
que es lo que falsamente se llama indecision. I)ero
observad que estos dos modos de decidir Ja impunidad,
si bien, es verdad que causan los mismos males, no rlan
éle la persona que los causa in misma idéa: porque, en
fin, el gobernante que resuelta i altamente dice, " yo no
encuent·ro crímen en esos hombres i no scrá.n castigado•
miéntras mande yo, " ese gobernante, por mas pervcr·p
que sea ó por mas engañado que esté, manifiesta por lo
ménos franqueza en su espresion i firmeza en su carácte1·.
Mas el gobernante que, sin principios fijos .ó sin ·fir ..
meza moral bastante para seguirlos, duda., ·vacila, i
calla por no atreverse á hablar, ese goberna-nte es sin
comparacion mas desprec-iable •que el otro: .porque la
·impunidad que sanciona c;on su silencio es la misma. que
sanciona el otro con sus palabras, de manera que el
mal que hacen los dos es el :rnisn1o, con la diferencia
de que el uno lo hace siquiera cou resolucion i el otro
lo hace con ~ileza i Cf>n cobardía. Por e ·to he .di che
que la peor de todas las malas decisiones posibles es ·)a.
.indcc~~Km; porque el .in(;iecis.o no solo hac~ el tllal s~~
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
que tambien al hacerlo se degrada·; no solo perjudica -con
au indecision á la sociedad sino que con ella ademas deja
patente la bajeza de su carácter.
Es pues necesario que en la gran cuestion del día, de
un modo ó de otro, vengais á decidiros.
Si,jeneral! decidíos!--¿ Qué sois? ¿Por quién estais 7
. ¿ Qué os proponeis· ?
¡, Dejareis impune á. la faccion ? ¿ O por fin os resolvereis
á castigarla ?
Perdonadme el tono en que os hablo ....... perdonudme las
preguntas que os hago.-Acaso estas preguntas os parecerán
ofensivas, pero ¿ porqué habeis dado lugar á que
os las dirijan? ,Leed el Indicador: sus elojios forman vuestro
proceso. Ah, S"ñor! qué tristes elojios! pero ¡euánto mas
triste cosa sería para vos el haberlos merecido ! 1 qué !
, · nada habreis hecho para merecerlos? Ese periódico ¿os
e!ojiurá. sin motivo 1 Si como todo granadino patriota debe
' serlo, si como debe erlo todo hombre honrado, hubieseis
sido vos enemigo decla1'ado de la faccion, el Indicador,
inmoral en us fines, ab nrdo en u principio , torpe en
us adulaciones, arra~rado e·1 su estilo,-el Indicador,
el Indicador faccioso, i os hubiera otorgado nunca sus
s impatJa · ? i hubiera s.d jamas vuestro abogado? i se
hubiera presentado j amas como vuestro panejirista 1
3ñor, yo no digo que su elojios los merezcai ; acaso
sus clojios son calumnias, acaso en ese papel so os hu
elojiado tan solo para e plorar el terreno, para escudriñar
vuestra· disposicione , en l m palabr , como suele decir e,
pata ver si pega: pero, si e to es as' , ·ya es tiempo
de que con vu estros actos manifr teis á todo el mundo
· (¡ue esos elojio ni los merecei ni Jo aceptais. Oh ! no
lo!> acept is ! eso elojios de homa1 á quien los acepta.
- .. sí como es preferible s r pohre i honrado, á s r ladron i
r ico,-así tambi n los odios i las cen · ras de la faccion
·son pr feriblcs á su amor i á. sus ultrajo"a alabanza .
~ ~~ rencor del dclin ucntc s la apolojía del jue7.. Las
maldiciones de los répro os glorifican tambicn á Dio ,
Pensad que no e po iblc ser bt no ·in r ju to, ni
ser justo sin recompon. ar la virtud i castigar 1 crímen.
. Pensad que no e o pide rigor · ino ju ticia, i ni aun jus.
ticia. !Jsoluta i completa ino j sticia limitada tan solo.
Pensad que l11 ju ticia s el fin de toda in titucion humana,
1 fin de t da lci, de toda njistrai. na, de todo gobierno,
·de toda sociedad! Pensad que el crímen del cual así
se os pide que hagai s justicia os el mayor de todo porque
· en í los comprende todo . Porque e e crírnen, efi or,
no ha sido un crímcn cont ra tal ó cual propiedad sino
contra la garantía de torla propiedad: no ha ido un
·crímen contra tal'ó cual ciudadano ino ~ontra la garantía
de todo ciudadano. 1 es por eso que su impunidad sería el
mayor de los e cindalos i la mas odiosa do las injusticias.
Sí ! el crímen de la faccion ha sido el mayor que
puede come terse' ! ¿ Cuál es el crímen mayor que en la
sociedad pu eu" cometcrse? i No serra el que atacase por
u base á la misma sociedad ? i 1 no es á la sociedad por
su base á la que ataca la faccion?
i Qué es la fa·ccion i qué ~p-retende 1 ¿ Cuáles son sus
fines, cuále sus medios, cuál sus principios? AH ! su
. principio es la codicia, us medios la rebelion, i su fin el
robo. Para robar se levantó V anégas, para robar se
levantó Cúrdova, pa:r·a •robar se levantó González, para
· robar se levantó Vesga para robar se levantó Carmona.
Dccidme, ·sino, para qué otra cosa se han lovantado. i Por
·.'\'entura se han levantado para pedir la ·reparacion de
-:.alzuna :i~jt sticia.7 tPero ¿cuál to. L:t revolucion de ·1840 es en la hi to ria un
fenóm e no singutar, inaudito, i único-pero n lo or el
mal que hai en ella sino por el remedio que e le ha ap licado .
Como la quina contra las fiebres intermitente:, corno la
vacuna contra las viruelas, el solo preservativo dicaz i
universal que, contra el robo i contra toda cla e de c rímenes
se haba conocido hasta ahora, era el casti11o- P •ro
los gobernantes do la Nueva Granada en 1840, in descanso
i á de pecho de la esperiencia i del clamor u iv r al,
se obstinaron en ensayar el indulto, remedio e vo, crda.
dero venenó, cuya fatal aplicacion nos ibaco t ' n lo la vida!
Sí! los gobernantes de 1840, convirtiendo la · ·m1mni.
dad en principio, son Ja causa de nuc Ü'(JS rn, l , ; e to
males á ellos olos on imputables; de stos ni . r.!lo s
)jolos responderú.n ant DiQS!
- ea por l pecado or:jinal de Adan, sea or lo q te s
flUÍera, e un hecho tan tri te como cierto ( uo la natu aloza
humana.e tá viciada; es una verdad no oria q te 1
J10mbre es capnz de inju ticia; es una co t inconte ~ tu 1
que, donde quiera que la educacion moral i rcliJ io. ·a no
lo contienenr el grito d 1 interesen el hombre 'e so rt' p ne
á. la voz de la conciencia. Salid de la u0va G ra a la,
atravesad Jo mares, .pa cad la Europa, el Afric a, i d As ia;
estudiad al blanco, al indio, i al negro; vi ita l a obla ciones
salvaje i Jas poblacione~ civilizada ; dad le la
vuelta al mundo; repa ad toda la historin.; ol serv~ d la
humanidad entera !-i, en todos tiempo , . n to las p rte
.abre la frente de todo hombr , aun el ma v irtuo o,
]cereis estas palabra escritas en 1 tras de sangr , " Yo
60i capaz de crímen." Poned la m no en v 10 tr:a. propia
frente, i vue tra frente dejará estampadas en ~u tr-a ano
las mismas palabra .-En todos tiempos, en todas p :utes,
hallareis ladrones, a e inos, incendiarioQ, i malh e o s.
En todos tiempos, en todas partes, hallareis alguma cosa
que clama por su dueño, en toda tierra vcreis la. sa.ngl'e de
alguna víctima que clama contra algun sacrificador t
Mas, por fortuna, si es verdad que la naturaleza humana
está viciada, tambien es verdad que no está viciad.a ab ol.
i1tamente; si es verdad que el hombre es capaz de crímen
i . de injusticia, tambienes verdad que es capaz a mismo
tiempo -.de justicia i de virtud. Solo de perfeccioru no es
eaP.az.<:l ;hornbre; ~dos loe ¡radci intermedios, <~n el bien
como en el mal, . puede r correrlos. Sin poder llegar
jamas á la santidad de Di , el hombre en la tierra pued•
realizar al demonio i al s rafin.
En esta doble natural za. del. hombre es que toman
oríJcn las leyes i Jos gobiernos E ta doble naturalero
es la que hace que las ley s i los gobiernes sean á un
tiempo necesarios i posible . Porque si el hombre fuem
como Dios, . si fuera per[! cto, . si nunca fue e capaz de
crimen; ¿para qué leyes? ¿ i contra quién hacerlas 1---Ir
si el hombre por el contrario nunca fuese capaz de virtud,..,
d e bondad, de amor; si solo f: · e capaz de interes i de
odio; si llevase siempre 1 puñal en .la mano i el crímen
en el corazon; si jamas pudiese ver á su. semejan-!{}. sin.
atacarlo--t, para qué leye ,.otra vez? ¿ni qp,-ién Ja&.harría1' ·
Apé na salido de las manos. de Dio ,.,el j é ner()l humarn' se ·
habr-ía destruido á.sí mi ll'l.Q.. Caín no. hubiera~ podido.-~
m.c1.tar á:· Abel: . J>W-CLtte á.ntcs. Adan habr~ comcnza~,
matnnclo á. Eva·.
El hombre po1· esencia es bueno aunque aeci&ntalmente.
Megue á ser malo: el hombre ama siempre á u semejante·
aunque algunas vezes pueda aborrecerlo: cuando ningUJl .
interes JX!Uonal sa.ca de ella, el corazon del hombre de- .
te ta la injustieia. De aquí lo gobierno ,. de aquí las
leyes, de aquí los maji trado , de aqu.í Jos ca tigos legales! .
de aqní la sociedad tt>da entera. Porque el hombre
aborrece la inju -ticia , cuando ningun int •res tiene en
ella, . por e o es que algunos hombres imparciales, en
toda· partes han hc se hubiera levantado Timbío:
sin Azu01·o, Vanégus, i Vázquez, jama se hnbiera levan.
tado Velez: sin Manuel González Jamas se hubiera levantado
el Socorro: ~ ¡ n Cúrdova jama e hubiera levantado
Antioquia: sin los Piñeres i Carmona jamas se hu.
hiera levantado la Costa.-Ellos sol'Js, puec:, son toda la
faccion. . La faccion quedará ca ti~ada, ca tigados ellos.
"Cashgar á los perversos i perdonar á los ilusos" dijo
en el fatal octubre del año pasado el Granadino número
4. 0
: esto o repitió dcspues el Granadino número 7. 0 :
esto se atrevió á prometer por vos á la nacion el Gra.
nadino número 8. 0 --esto exijo hoi de vos en nombre de
la patria i de la posteridad el Granadino nÍimero 11. 0
El Granadino no se ha contradicho. El no ha pedido
sangre; que su Redactor es demasiado jóven i no está
acostumbrado á beberla; él solo ha pedido justicia: i, si
posible fuese hacer justicia sin derramar alguna sangre,
ttsa sería la justicia que el Granadino os pediría.-Mas
por desgracia eso no es posible-la justicia, la tranquilidad
de este país exijen qae se haga un escarmiento ruidoso,
un escarmiento que la faccion no olvide e7l muchos años·
I esto no puede conseguirse sin afusilar á los cabecilla'-~.
Triste co a, sin duda, es esta necesidad de hacerlos
afusilar: su sangre, por mas impura que sea, no fecundar-'t.
las tumbas de los que á manos de ellos i por causa de
ellos han muerto; pero, l'li la muerte del asesino no pro-duce
la. rcsurreccion de la víctima, sí sirve por lo ménos
para evitai posterioriores asésinato •
Al ver á Córdova, á Vesga, á Galindo, á Vanégas,
correr la ¡;¡uerte que corrió Sardá.-al ver al jeneral
Herran, intr.:pido i benéfico i jcneroso i humano por
carácter, hacer sin venganza i sin miedo la mismas jus.
ticias qu~ por venganza i por miedo hizo Santander .....
sí, jencral! sí, mi jcncral! al veros reunir á las cualida.
de de hom 1)rC privado i de militar, las cualidades de
homl-,rv p:tb!i:..:o i de hombre de estado; al ver qac en vo.;
todo nn' '\do tienJ un freno, todo hombre d.., bien una
garantía, !o' granadino ~ nn padre, i la patria UN Jio:;.mRE!
--::d verlo, no lo dudo, no lo dudeis, la fac~ion aterrada
entrarÁ. en In nada de donde nunca debió haber salido,
la v:rtud volverá á u puesto, i la Nu"va Granada ..,cd.
nacion! Entónccs vo · haJreis hecho mas que .Bolívar,
porqnc Bolívar nos dió h i11dcpendencia i vos nos habrei
dado la m07'al i la libertad; Bul ¡var nos puso en el camino,
i vos nos habrei hecho a!cam~nr el fin!--0 jcneral!
¿ Apartare;s los ojos de tan glor!osa per. pectiva? i Os resolvcreis
ú ser ntJo cunnclo podcis cr el primero? I á este
paÍB, al cual tanto debeis i que tanto os debe, á este país
que hoi tiene f6 i e pcranzn. en \·o.-¿ lo qu crreis sepultar
en h miseria habiendo podido CT!cnm im:ulo á lafn}icidad'f
¡Triste co a i snblimo al mi:smo f i" mpo ver á un
puC'blo entero, por d cirio a"'í, eo .g1.do de 1in hombrc;-suulimc
cosa saber qu á ese pue~lo ese hombre puede
salvarlo-triste cosa dudar. i querrá huc" rlo!
E te país se salva, parn s!cmprc o ·ulva, si se en ti~a
á la faccion: pero se pierde, sin remedio i para siempre
se pierde, i la faccion e que da impu~lC.
Do peli(~ros noo har 'a. correr esa impunidad-
Porque esa im, unidad, en la faccion solo pued pro.
ducir un erecto; pero e n los pueblo ' puede producir do~
efectos opu sto i dii::itintos, pero fune.·tos ambo · .
El cf; cto qu la impunidad produciría en la faccio .
sena exaltar su ouerbin, inflamar su audacia, hacerle re.
novar sus insulto., convidada tt r doblar s us e -fuerzo~.
Al vr r · impune, f;c juzgaría triunfante, se creería invn1-
ne rablc, se con ·idcraría prcpotcntc-i nadie puede res.
pon1cr hasta don(l(~ llevaría entónccs sus provocaciones
i su' ultraje .-¡ Pcn ais que ella agradecería la bondad
que la había pe rdonado? No; ella despreciaría la ~obardía
que la había temido.-Ningun delincuente queda jamas
reconocido á un perclon; el perdon, que no deja aplicar
el castigo, pero que no hace olvidar el delito, el perdon
nunca lo recuerda el delincuente como un favm. Léjos
de eso, lo guarda siempre en su memoria como una.
afrenta. Miéntras mayor es el delito que ha cometido,
miéntras mayor es la pena de la cual se le ha libertado,
miéntras mayor es el peligro á que (mtcs del perdon Sf~
ha visto espuesto-tunto mayor es la humillacion á. que la
jenerosidad lo reduce; tanto mayor es la ira i la necesidad.
de venganza que e a. humillante jenerosidad reconcentríl
en su corazon. El que una vez amó puede llegar {L
aborrecer-pero el malvado que una vez aborreció de
veras, jamas trocará su a!)Orrecimicnto por gratitud. Si
el amor se debilita i por fin se apaga con la repeticion
de los agravios, el odio, por el contrario, infernal en m.t
lójic.a, se exaspera cada vez mas .Pot la Gmnde~a i la.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL GRANADil~O.
multiplicidad de los beneficios-4mad á vuestros enemigos-
máxima sublime, sin dudf!, pero no por la utilidad
que produce ino por la perfeccion que supone.-i I una
triste espm·iencia no os lo ha enseñado? i Cómo recompensó
Vanégas el indulto de V élc z? i Cómo ha recom.
pensado O bando el indulto de los· Arboles? I, de. pues de
tan doloro, a leccion, i todavía pretenderíais hacer con la
faccion nuevas esperiencias ?-Rousseau sos tiene que Jo¡;
apólogos, inintelijibles para los niños, solo d 'jan útil enseñanza
á los hombres hechos. Meted á la faccion en
vuestro seno, jeneral, i vereis realizarse en ella la ingrata
serpiente de la fábula.
Mas si la impunidad solo puede producir en la faccion
un efecto, el de ensobcrbecerla i alentarla--en los pueblo
, he dicho, esa misma impuniclad podría producir dos
efectos distintos, cada uno de Jos cuales envuelve un
horrendo peligro. ·
Nadie puede predecir de las dos cosas cuál resultaríapero
alguna de las dos seria inevitable-O los pueblos se
desalientan-ó los pueblos se exasperan.-Desalentado::~
los pueblos, el peligro que corremos es el de ver 5. la fac .
cion atacarnos de nuevo i por fin vencerno~- exaspera dos
pueblo , el peligro que corremos es el de ver sustituirse
á la solemnid d de los castigos jnrídicos el furor
desenfrenado de las venganzas populares.
Desalentados los pueblos, ya vos no podríai s impedir,
con todo vuestro valor de militar, que la faccion
nos atacase i nos venciese. i De dónde sacaríai.., soldados?
i De dónde sacaríais dineros? i De dónde sacaríais
recursos? Los pueblos desalentados e nco·arian
á todo. La llama divina del entusiasmo una vez apagada
con dificultad torna á ncenderse. I.a confiéulza
que en nosotros se depositó, una vez perdida, con dificultad
la rccobramos.-En vano publicaríais proclamas,
en vauo haríais promesas--nadie os creer ía .....
¡ qué digo, nadie os creería! nadie se dignaría siquiera
escucharos.-En vano apelaríais al patriotismo-que ya
no habría patriotas:, ya so lo habría egoístn.s.-En vano,
para obtener recur oQ, d s plegaríais todo los poder s
de vu tra autoridad-que, para burlarse de vnf'stros re.
c]utamicntos i de vuc. tros impu to., lo hombr s v;.
virían e ·condidos i los tesoros permanecerían enterrados.-
En vano para obtener e O!ll r"curs o ~· , a¡ clar.ais á.
todas las s ducciones de la elocuenc ia, vuestra elocuencia
se-~.!a engañosa: en vano apelaríais á la r.umihle s:o.
licitud, á la tierna súplica-los un e~, indignado~ , os volverían
las espalda -los otros, desconfiado~, o preguntarían
tristemente,¿ para qué?-Oh! ¡qué horribl sitmcion
entónces la vuestra! ¡qué remordimiento · ! ¡qué
inútiles i amargos pesares ! Llorar la oca ·wn pf!rd;da,
comprender lo que hubiera debido hacer ·e, tratar por fin
de hacerlo aunque ya tarde-¡ i encontrar por ob. túculo
la invencible inercia de un pueblo entero !-Entónces
quizá. perdonaríais al G1·anadino lo ardiente de sus exci taciones
i lo acerbo de ~us censuras: porque entónces,
señor, sabríais por esperiencia propia cuán penosa taréa
se impone aquel que se empeña n exitar á los que no
quieren moverse ! Porque entónces los pueblos harían
con vos lo que los gobernn.ntrs hicieron primero con los
patriotas-negarse á todo. I, en esa estéril Jahor de
calentar á un pueblo helado, la faccion, jenera!, la fac.
eion que no duerme, os sorprendería. úntes de que hu-
.1 bieseis hecho prender la llama. Sí: h fatc!on que no
duerme se aprovecharía entónccs, no lo dudcis, del egoi ·.
mo del pueblo i de la impotencia del gobernante. I á
vos entúnces el desprecio de los Yencidos no os salvaría
de la venganza de los vencedores. En vano, para evitar
la deshonra, entónces os refujiaríai13 en el martirio, que
seríais mártir sin gloria: ¡ i en vano tambien, para evitar
el destierro, la prision, ó la muerte, os refujiaríai.s en la
traicion, que seríais traidor sin provecho!
Esto sería lo que sin Neira hubiera sucedido en el fatal
i glorioso octubre, cuando Bogotá desalentada, sin creer
ya en nadie, sin esperar ya en nadie, solo pudo remover
e á la omnipotente voz de aquel hombre, de aquel
hombre que, no habiendo engañado jamas al puJb!o, jamas
perdió la confianza i amor del pueblo.-Esto sería lo que
sin Buenavista le hubiera sucedido al Dr. Márquez: por
que, si la faccion hubiera triunfado entúnces, el Dr. Má.rquez,
que abandonó á los unos i no supo atraerse nunca
á los otros, el Dr. Md.rqúez no hubiera podido hallar ni
protectores en estos ni amigos en aquellos. I esto es lo
que, al entronizarse una faccion mal combatida, siempre
sucederá. al gobernante que sin poder amarla no quiso
reprim irla, á todo gobernante que eche agua en la hoguera
d 1 entusiasm nac ion 1, á todo gobernante que se empeñe
á. un tiempo en perdonar á los m:tlvados que lo ·combaten
i en aban lonar á los hombres de bien que lo sostienen !
1 ahora, señor, volvamos al reves la medalla i exami.
nemos la otra supo. icion.
Exaspera los los pueblos con la impunidad de la faecion
i con su inaguantable insolencia, ya vos no podreis, con
toda vuestra moderacion de majistrado, atajar el ímpetu
ni calmar el furor del pueblo engolosinado con la ven.
ganza i ob tinado en tomarse por sí mismo la justicia
que se le niega. No, no lo podríais. Para contenerlo,
tendríais que apoyare en la faccion •••• no quiero con.
tinuar. Solo observaré que la venganza individual pro.
duce el efecto contrario que el ca tigo rcgubr i jurídico:
porque este, revestido con las frias formas de la ju ticia,
escarmwnta i contiene-pero aquella, encendida con loil
fuegos de la pnsion , irrita i estimula. El modo de re.
primir á. una faccion ambicio ·a no e pues el abandonarla
á la venganzas ropnlarc!1: porque estas venganzas solo
sirven para enconar Jos ánimo~, para dnr hwar á queja-s
justas por ambas pnrt . , para eternizar lo· odio i ene ndcr,
á la española, la guerra civil. Así, In jLvticia, oportunamente
ndmini ' tracla, proteje á los bueno contra e l
crímen de lo' mal , (L Jo malos contra la vc-:!ganza de
los buenos: i, como no envuelve pasion i como no su . pira
re. entimiento , deja cnjug •. r la lú grim~ · que hace
verter, pronto re ta loco la tranquilidad, i ma" tartle produce
la rec onc'liacion .
-Ese negro porvenir con que la impunidad amena7,a
á la Nueva Granada, la justicia, pue ·, i solo la justicia
puede conjnrarlo. S d franco i sed justo, i lograreis ser
dichoso i grande. No mas indult s individuales, no ma
misterios, no mas vacilaciones: dad un decreto jeneral
de indulto, perdona .do en co ~1j unto á. la multitud, i
csceptuando nombre por nombre á los cabecillas. E to
deja !'Ú sati. f; chos ú los desconfiados, esto calmará las
inqui tudes públicas, esto acallará el grito de la prensa,
esto hará. saber á. cada uno, lo que debe esperar 6 temer
de vos. 1 vijilad á. los tribunales para que la justicia no
sea ilusoria. Esto completará. vuestra obra, esto salvará ¡l
In N ucva Granada, esto ahogará. á. la faccion, esto volverá
á los pueblos la paz i la moralidad que han perdido, esto
os cubrirá. de inmarcesible gloria á vo !-¡0 jencral P. AHerraD
! ¡O presidente de 1841 ! ¡ hombre llamado á. re •
jcnerar á. un pueblo entero! i desecharéis vue tra mision 1
De vos sincero iardiente amigo, pero amigo que prefiere
vu.cstro resentimiento á vuestro desprecio-J. E. Car&.
h1P. DE J. A. CuALLA.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"El Granadino: periódico político i literario - N. 11", -:-, 1841. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3688304/), el día 2026-05-13.
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