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TRlM. to BOG01'A, 20 DE JUNIO DE l8fi3- NUM. 4.0
OBEDIENCIA DEL . CLERO. presupone derechos i a nosotros se nos han quitado tod'JS.
1
"Dejais acaso de ser hombres por ser sacerdotes? ''les
Con este título ha circuiado profusamente una hoja vuelve a vreguntar. ¡Es mui gracioso el~· Cristiano viejo."
suelta, cuyo hipócrita csti~o encubre errores políticos i Hace poco que no quería que fueran hombres para qu.e
telljiosos, que pudieran ser mui ,nocivos al pueblo a quien no tomaran cartas en l?s cosas terrenales, _i ahora qui~re
se trata de engañar para hacerlo perverso. que lo sean para que JUren lo que su Dws les prob1be
"El Lejis\ador colombiano ha dicho con p~rfecto dere- jurar. Pero la lei, en virtud de la cual se quiere que
cho, como sobenmo que es de esta seccion american11, juren. los considera como cosas.
dice la hoja :-quiero que cierl<1 clase de ~iudadanos pro- Cita el cristiano viejo los cánones de la Iglesia que de
mela especialmente ouediencia a mis leyes, ántes de ejer- seguro,no ha visto ni por el fo1 ro, i les dice que si no juran
cer Lls funciones anexas a su profesiun o ministerio." ile ponen en contradiccion con ellos. ¡Pobre cristiano!
El Soberano en una RepÍlblicR es el pueblo. El pueblo Los primeros cánones de la Iglesia son los evanjólios,i con
aquí es católico, apost{)lico, romano ; luego eus delegados ellos hemos probado en nuestros números anteriores que
no han podido sin traicionarlo dictar una lei para aciba- no pncdcn prestar el juramento que se les exije sin hacerse
r~rle la exi~tencia-En una Rcpúblir11, la hase del sistema indignos de su mini ste rio, sin traicionar a Dios.
social, es la igualdad. Los señores que hoi asientan ese "Soberbios, sois, dice el Cristiano, porque os encen.
principio de lejislacion como inconcuso, grituban ántes deis en una cólera absurda ruando os arrebatan unos
contra la oliga1quía, contra los privikjios, i hoi quieren miserableil and1·ajos de riqueza tel'renal a los cvales no
ser privilejiado¡;; gritaban contra la esclavitud, i hoi quie. tenei,q derecho ni debías habe1· poseído ;amás."
ren tener esclavo~; i esos esclavos quieren que sean tuclos Qué dir1a el humilde Cristiano si este apóstrofe se dirilos
católicos. Mui con icnte les parece hoi que se exija jiera a t•l por el poder ?-Por lo ciernas, e~ta cuestion está
a cierta porcion de la sociedad una condicion que esta en ventilada teolojica i jurldicamente.
-pugna con su conciencia, i nosotros les contestaremos con El Cristiano conviene en que el sacerdocio es de insti.
Vattel que: "si es conveniente para el iute1 es público, tucion divina, i en que, en consecuenc:ia, nadie puede imque
los que obedel.cn sufran algunH cosa, no lo es ménos pedir a los sRcerdotes el ejercicio de su ministerio. Eutón.
que los que mandan teman apurar su paciencia." ces '¿dónde est(t el dereclto pe,:fecto del Soberano parn
Residiendo en el pueblo la SnlJerRnía, i sientlo el pueblo impedírselo ~:;ino juran. "De _lu boca misma de Satau
católico, apostólico romano; mal puede el mismo pueblo... nle la verdad." El Cristiano lo dice paJa persuadidos
decir con perfecto derecho una cosa con que se suicida. dé qu~ deben resi stir a la suspentoion decretada por sus
Que algunos ateos, deístas i fracnmsones, abusando de la prelndoe, porque el Cristiano déBe !;er preebitetiano, no
posicion que hoi ocupan quieran destruir la creencia del católico ; i los sacerdote.; que 1,, son, saben que el c1ue
pueblo a quien juzgan dominar como a un rebaño, ya lo niega la jerarquía en la lgbia, está e comulgado por el
comprendemos; pero que esos pocos hombres se llamen cánon 6. 0 de la..~ ·sion 2:3 del Concilo de Trento, i qut·
el Soberano, no lo admitimos, porque al Soberano lo en virtud de lil: facultades jerárquicas del obi~po i de );U
hemos visto llorando en loe templos prontos a cerrarse por Vicario, pueden estos suspender de sus funciones a k:~
virtud de.> un mandato bárbaro apoyado en las bayonrtas. sact:rdotes como lo estáu demostrando loa cap. 3. o i 4. 0
Suponiendo que los lejisladores que dictaron la Jei ele de la sesion 14, cap. 12 de la sesion 25 i otros del mitimO
23 de abril, hubieran tenido pe1fecto derecho para dic:arla, Concilio.
como con ella han violado otra \ei superior que consi!>te Para quó mas ~los hech0s están justificando que los
en procurar la felicidad del pueblo, amoldando sus dis. ''Pretorianos:' (calificativo que les dá el mi~mo "Cristiano
posiciones a la creencia relijiosa que encontraron eiltable- viejo") están atacando brutalmente la Relijion en su dogcida,
mal pueden esperar una obediencia ciega, porque ma, en su disciplina, en su culto, en todo, en fin. Vamot~
como dice Vattel :-"Ningun empeño puedE: obligar ni a ver que es la Relijion.-
autorízar a un ho,nbre a que viole la lei natural. 'fados Segun el Diccionario cnstellano es ''la observancia de
los atltores que tienen alguna conciencia o algun pudor, las doctrinas i obras de dcvocion. La piedad, la virtud
convienen en que nadie debe obedecer las órdenes que i los honores que tributamos f\ Dios."-Segun el Diccioofendan
evidentemente esta lei sagradn. nario tcol új ico e "el conocimiento de la Di\inidad i del
Dirijléndose a los sacerdotes católicos el " Cristiano cultp que se le debe, junto con lu voluntad de cumplir con
' viejo" que firma la hoja, les ~ice : "Reconoced que sois esta obligncion."-Lu Rclijion pues no es óbra de la
una potencia enorme en la eoc1edad; que habeis abusado política de loil homlm.'s sino institucion de Dios. Para
con esceso de vuestra influencia para tomar etu·tas en la& ejercerla, par<\ practicarla se necesitcm los templos, lqs
cuestiones terrena le!! ; i que esa ,misma sociedad puede i sacerdote~, la s ofrendas, las ceremonias, los rito's, la ptequiere
poner un freno a vuestra ambician desordenada. clicacion, i par¡¡ tt>do esto la libertad con que Dios la esta.
Cuál es la sociedad de que habla .el "Cristiano viejo?" blecio.
¿Es la masoni_cá? Porque, si ~t'r ,s?ciedad ton~a al pueblo, [ ~a. liber.tod es l~fa~utta~ de obrar sin restriccion, sin
ra le hemos d_1ch? que este es catohc?: apostóhco, romano, su;ecwn m subordznacwn smo a los preceptos de Dios ; i
1 que de cons1gu1ente él no ha quwdo poner tal freno. 1 Rsl nos la ha concedido la Constitucion actual en el inciso
Si los sacerdotes son una ~otencia enorme, nace precisa-116 de su artículo 15. En él declara que tenemos libertad
~ente de que el pue?lo ee c~tólico, Si los sacerd.otes ~u· pa1 a prac~icar pública. o privadament~ nuestra Rolijion ¡
b1eran Jmpleado su mfluenc1a en lo~ asuntos eleccwnanos, 1 Vattel UlCe ea el parngrafo 30 del capitulo 3. o, libro 1 e
no estariatnos romo estamos ; i si algunos la tomaron, la lo siguiente : ' La Constitucion del Estado es la base de
lei de 23 de ábril, está diciendo a gritos que tuvieron la tranquilidad ¡.ública, el mas firme apovo de la autoridad
razon : la Constitucion que existía, que hicieron bien. política i la ga rantía de la libertad de los ciudadanos. Más
¡ ~t~sti?u' que n.o s~a _cierto que ellos tra_baJ~n mucho ! la Constitucion es nna vana fantasma ~i no fuere relijiosa.
So1s ó no sms CJIJdarlanos de Colomlna? les pregunta mente observadn. Atncar la Constitucion del Est~do ·es
en ~egui~a. Pues si .• ~osotros fuéru~os sacer~otes les un crimen C'Elpital contra la sociedad; i si los que cometie.
contestanamo ~ : "no -porque el t1tu!o de cmd adano ren c.>ste atentado fueren personas revestidas de autoridnd Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
2 EL UATOLlCO.
añadirán al crímen mismo un pérfido abuso del poder que tronos de los reyes i !os senados de las Repüblicus, hizo
confiado les fuó. La Nacion debe constantemente repri- que la mayoría de lil Convcncion !'e decidiern de una ma,
nirlos con todo el rigor i vijilancia _ que la importancia de nera irrevocable a consignar tn la :leí, cualc¡uirra que
la materia exije." fuera el proyecto que sil"l'iera de base de discucion, el
La lei de 23 de abril es in ·c onstitucional e inconstitu- artículo que pre, de nuestro país dertchos que, conforme a
detal, i el Sr. Dr. Feroández Saavedra en una hoja !'uelta \ nuestra creencia, 8l.IO p:1uemos reconocer en e~e Hlberuno
que distribuyó el 9 del corriente. Estas dos piezas se in- estranjero, i que nnta~es de la tierra. Crecmos.de buer.a fé que a m~chos
de los señores ex-convencionales los haorá sorprend1do la
resistencia del clero, porque no comprendieron la magnitud
de lo que le ('Xijian cum.dc dieron sus votos a la lei
de 23 de abril. Sentimos que la compasion les hubiera
impedido aprubar e l proj·ecto del señor Jeneral Mos~uera;
aprobándolo habrian procedido con mas franqueza. Los
catolicos sentimos vivamente la ce~acion del cultn porque
reconocemos la autoridad espiritual de ese -soberano est,
·twjgro, tan poco simpatica a Jos señores convencionales,
i creemo~. porque él o sus predecesores i los concilios de
PATRIA I RELtJION.
Qué teniblc acontecimiento sobrecoje los ánimos?
¿ 11 or quó vemos la triste.za i la angustia pintadas en todos
los semblantes ? Es que los pastores del reb11ño de
Cristo acaban de se1· privados del ejercicio de su ministerio.
Los templos, a donde iiJamos a pedir a Dios con las
lágrimas en los ojos el alivio de nuestns penas, el consuelo
de nuestras miserias, están cerradas, i Dios no está ya en
ellos tan especialmente corno en el Cielo. Los qne antes
creian que la causa mas leve bastaba pa1·a justificar una
rebelion i hoi proclaman la emnipotencia i hasta la infabilidad
del poder civil,i sostienen que los ciudadanos deben
hacer cuanto se les mande aunque sea la abjuracion de
sus creencias, &tribuyen a la soberbia del clero i a su
odios de partido la espantosa situacion en que nos encontramos.
No nos detendremos a probar, por·que está ya
probado hasta la saciedad en divers¡¡s publicaciones nacionales
i estranjeras, que los sacerdotes católicos no pueden,
en el ejercicio de su ministerio, admití¡· otra inspeccion
que la de la Iglesia Romana, sin dejar de ser católicos .
Ahora bien, el artículo 23 de la Constitucion concede al
Gobierno la suprema inspeccion en materin de cultos. El
último inciso del artículo 15 establece la libertad relijiosa,
siempre que no se ejecuten actos incompatible!! con la
soberanía nacional, i las mismas publicaciones que acusan
al clero de los males que sufrimos dejan comprender que
el Gobierno actual considera la obediencia al Papa como
<'OntJ aria a esa soberanía. "La conducta hostil e incalificable
rle gran numero de eclesiásticos en las turbulencias
pasaJas,dice una hoja suelta firmada por dos ex-diputados,
i la circunstancia de recoqocer estos a un soberano estranj
e cu que oetenta pretenciunes de su ¡>eriori1e los uaños G¡ue con ellos hayamos causado. al~ demas
: que el matrimonio es un sacram'ento que solo lós
¡;úroccJs Jllteden administrar, i otras mil cosas que hacen
del cuttD i sus m inisttos una necesidad de primer urdeA
para mJFot~·os. Los que nc atlm .iten la autoridad pontificia
no tienen por quó afl.ijirse por el silencio de las canipauas
i la cesa.!ion de los sacramentos. Si nosotros vivieramos
en Constantinopla ·o en Bagdad, no nos causaría gran
pena que callasen los almnéd.1nos i se cenasen las mesquitas.
Los t¡ue acusan al clero i a los catolicos de haber promovidú
i s:Jstenido por espíritu de odio i rebelion la lucha
que noo ha tt·aido al honible estaao en que nos hallamos,
bar. perdido una de dos cosas, la memor in o el pudor. El
partido liberal es el que, de tiem;>o atrae, ha declarado
una guerra cruda a la reli ,ion i a sus ministros, por medio
de leves i dec.retos cuando ha estado en el poder; por
medie de la prensa en todos tiempos. En 1 S 51 los jesuitas
fueron lanzados barbaramente i con un _preresto
ridiculo solo por ser el mas firme apoyo del catolicismo;
i en l85Z, prelados cuyas virtudes admiró el mundo civiiillado
i de v¡ui€ncs hra tt>ndído a despojar i nvasallar
a ia Tgle&ia, el clero hubiera continuado pidiendo a
Dios pnz i gracia pam sus nuevos señores, i tal vez la
guerra hubiera cesado desde cntóncee.
sus vencedores para buscar, con un trabajo honesto, el pan
de que tienen necesidad. ¿ No serán mns bien los liberales
los que quieren a todo trance exasperar al partido ;
vencido i lanzarlo l~n una nueva revuelta para prolongar
la guerra i la . dictadura i medrar i 8ati~facer ,·cngunzns a
favor de ellas? Los 9ue, de tie;npo atras, estúu dando
bacbaao8 :s·in tino a la raíz del árbol centenario a c·uva
sombr; viven, no deben temer las ·rama~ seca5 que l~s
golpes hagan caer, teman ~¡ al tronoo que al de::plorr~roc
~os aplastará con su peso.
Los que hoi nos haHamos mns dolorosamente afectados
por los acontecimientGS, somos vefdaderos di~cípulos del
que dijo:-" Si algun'O te hirie1-e en la mejilla derecha,
vuélvele tambien la otra :-i a~ qlle quiere arr.narte pleito
para quitarte la túnica, alárgale tambien la c~pa: -i al
que te forzate a ir cargado mil pa8os, ··e con él tltros dos;"
del que murió en la cruz pidiendo a su €tern0 Padre per·
don para sus verdugos. Admiramos i respetamos la memoria
de los primeros fieles que, desde el fondo d-e las
catacumbas, elevaban HlS plegarias Hl cielo por la salud de
Neron i de Calígula. No, el pue\llo fiel no enc•
tracismo ; el ostracismo que no dejara nunca de ser una
pena dura, i mil veces mas dura para el pobre. En las es.
pléndidas <'iudades a donde \'aya a comer el amargo pan
del desterrado, (si es que el pobre sacerdote desconocido
encuentra pan en el destierro). no podrtt recordnr sin Já •
grimas la modesta iglesia donde enseñaba la doctrina de
earidad, donde ~ntre el humo del incienso subían al cielo
sus fervientes plegarias por lu felicidnd de la patria, mez.
cladas con las -de sus ~encillos feligreses. No podrá olvidar
la humilde habitacion donde ofrecía a los pasajeros
unn ho:;pitalidad franca i ohsequio!a, ni lns cuatro chozaR
a cuyos pobres moradores acompañaba con sus cuidados
paternales desde el seno materno hasta el sepulcro. Es
tan dulce el acento de In lengua ni\tal, tienen ta~ta armonía
para el hombre todns las voces, todos los rumores Nl
elrineon querido donde pasó sus primeros años; que el
Suizo, respirandn el aire embalsamado de los jardines
meridionales, suspira por sus rocns ) ermn~. por sus mon.
tes de nie\'e, i sufre los tormentos de la nostaljia ; i el
salvaje,sustraido a su vida miserable i llena de privaeione'!!,
se arranca de los brazos del plHcer con que le brindan
las ciudades europeas parn volver a la selva donde tiene
por todo alimento raíces, frutas,i las carnes cruel e los
animales silvestres , por lecho Jos pantanos, i por abrigo
la sombra de los árbolee.
Los homhres, como los acontecimiento~. i hasta el in.
fierno mismo, sirveu, i con frecuencia sin saberlo, n los
designios de la Providencia. La Relijion triunfante i protejida
como que no inspira una fé tan viva, una caridad
'tan pura i tan ferviente como la Relijion perseguida.
Bendigamos la mano. que nos hiere. Recordemos que el
Dios que se ha lla~ado i ha querido que le llamemos
¡"Padre nuestro," ha dejado a sus hijos, peregrinos que
pasamos por la tierra en busca de mejor patria, como un
1medio dé justificacion, ('.S decir. como un gran hien, la
,tf ibulacion i el dolor. Nosotros hemos llevado la tibieza
Nada ·es mas insensato que las acusaciones de ambician,
codiciu i odio ciego que han hecho al clero los que quieren
hacernos cambiar de relijion. (La hoja firmada por los
os i hnsta ~or los l.)()sques , eran nnns
sagrados-celebran los div 'inos o.ficios en algunos de esos asilos en todas partes abie~to~ a la virtud i a las cienciae.
templos donde, desde el siglo XVI, solo se oía la lectura La may0r parte conteniC~n monumentos antiguo::, dep 6·
de la Biblia sin notas i las pláticas de los mini-5tros refor- sitos 'literarios i otrvs objetos preciosos. Aqu ellos num emados.
Todavía está fresco el recuerdo de lo que pa!>Ó en rosos i admirables establecimientos tan queridos 'a la
Francia a donde el catolieismo prPscrito tardo tan poco en juventud, al infortunio i a todas las clase5, desaparecieron
volver triunfante. I si ese pueblo engañado por sus filósofos con todo cuanto poseían. La filosofia armada con l'i ma~·i
sus tribunos que comiguieron volverlo ateo, recobró tan tillo revolucionario, destruvo en un instan~e la obra de
pronto su fé i su culto, ¿ el nuestro que ve espantado los sigloe. '
ultrajes hechos a su creencia; que inundaba llurundo los "Derribando el órden monástico, la impiedad atacó di.
templos próximos a cerrarse en busca de los ausilios es. rectamente a la misml\lglesia: cuando el enemigo destrnpirituales
de que teme verse privado, podrá -ser abando- ye las obraa avanzad~:~s , lleva la guerra al curazon de fa
nado de Dios ? No, mil Yeces no; la prueba no será larga, plata. La asamblea redactó, pues, una acta cismática,
el perdon no puede estar mui léjos. conocida con el nombre de C011stit-ucion civil del clero, que
Sincmbargo, si llegamos a Vtrnos privados de sacerdo· exijia que todos los sacerdotes hiciesen juramento c.e
tes que enseñen la doctrina del Evanjelio; los que no lo arreglarse a ella; es decir, de abjurar la fó católica i la
somos ¿ podremos, sin crimen, dejar que las masas igno- sumision debida a la Santa Sede.
rantes olviden su fé i sus deberes? ¿o bien debemos te- "Pero Dios, que desde lo alto del cielo velaba sobre la
mer ser castigados de muerte como el atrevido i~raelita Francia, porcion escojida de su herencia, desconcertó de
que metió la mano para sostener el arca santa que vacilaba? repente los proyectos de la impiedad. Her6icos confesoreet
No, pan enseñar a los pobres i a los niños los rudimentos de la fé dieron uno de los matt hermosos espectáculos de
de la fó todos tenemos mision; procuraremos conservar que ha conservado memoria la histona de la relijion. Hala
mas preciosa herencia que nos legaran nuestros abuelos, bia llegado el dia en que, seguu el decreto de la asamblea
herencia que vale mas que el oro, mas que la libertad. nacional, todos loa eclesiásticos que eran miembros de
Procuraremo!! conservar a los infelices su patrimonio, a ella, debían ser nominal e individualmente intimados a quelos
que sufren su consuelo, a los que dejan el mundo su prestasen ante el cuerpo lejislativo el juramento de guaresperanza.
Si la libertad i la relijion fuéran incompati• dar i hacer guardat· la constitucion civil del clero, es decir.
bles, si la libertad nos hiciera felices durante la vida i la \como ya hemos observado, de renunciar solemnemente a.
relijion solo al dejarla nos consolara, de':Jeriamos optar los ve;daderos principios de la fé católica. Sus enemigos
por la relijion. ¿Qué podrán prometer· los hombres al ' no habian olvidado nada para vreparar su derrota i para
que muere en cambio de lu sublime c!>peranza de la in- n~egurar la victoria. Habian tenido cuidado de hacer reumortalidad
? Vanos honores, m~rmolee, inscripciones. nir en derredor del salon, i en sus avenidas, grupos de
Bien sabemos que el tiempo acabará con todo eso i que el malvados pagados, que deapues de prodigar las injurias i
olvido no dejar·á de sentarse mas o méuos presto sobre el las amenazas contra los obispos i sacerdotes fieles, que
montan de tierra que cubra nuestros huesos. Si perdemos acudían a la csamblea el día en que debía exijírseles el
los sac cotos mantendremos al méno~ la emeñanza i juramento, hacían resonar hasta en el mismo salan sus
la oracion. alaridos de muerte. " ¡ A la linterna los obispos) sacer-
¡SIEMPRE LOS MISMOS!
Tomamos del" Catecismo de perseverancia, del Abate
Gaume, el siguiente trozo, para que los que creen que aquí
el clero se resiste por capricho a dar el juramento que :;e
le exije, vean que siempre ha procedido así en iguales
casos.-Helo áquí:
" Nos resta presentar a vuestra vista un cuadro mui
sombrío: vais a ver lo que lLega a ser una nacion abandonada
de Dios : que esta leccion no sea perdida para vo.
sotros. La liga infernal que había jurado aniquilar el Cristianismo,
se fortalecía .de día en día. Ln impiedad i el libertinaje
de que era apóstol, se habían hecho moda. En
vano el Señor habia conjurado a la Francia que ,tolviese
en sí: en vano le babia anunciado por boca de sus ministros,
que castigos e~pantosos serian el pago de ~u obstinacion.
A todas aquellas advertencias la muchedumbre
filosófica, esparcida por toda la estension del reino, s0lo
contestó con risas implas, i con el grito sangriento q•1e
por primera vez resonó en las calles de Jerusalen: No
qtteremos que reine sobre nosotros: Dios, no pudiendo
sufrir mas, se retiró.
"Al punto la impiedad comenzó sus tareas, i juró se-dotes
que oo presten el juramento t •• ••..
" Advertido por aquella señal de que ya era tiempo de
comenzar el ataque, el presidente se levanta i toma la li-sta
de Jc,s ecles1ásticos nr> juramentados. Al primero a quien
.intima j1Jrar es a M. Bonac, obispo de Agen. " Señores.
1 contestó el prelado, los sacrificios de la fortuna me cuestan
l mui poco, pero hai uno que no podría hacer: el de vues-
1 tro aprecio i mi fé. Estoi seguro de que perdería uno i
l otra l:iÍ prestas e el juramento que se me exije." Esta res.
puesta dada con touo grave i decoroso. cauti-vó por un
momento la adm iracion, o mas bien, reprimió los primerosefectos
del despecho de la izquierda. ( l)
"El presidente llamó a M. Touré, de . la di6cesis de
rtquel mismo prelado : " Señores, dijo a su vez el digno
cnra, babcis pretendido volvernos a los primeros siglos
del Cristianismo; pues bien, con toda la sencillez de aquella
venturosa edad de la Iglesia, os diré que me glorío de
seguir el ejemplo que mi obispo acaba de darme, i marcharé
por sus huellas como el diá.cono Lorenzo marchó
por las de Sisto, su obispo; le segniré hasta el martirio.'·'
1
(1) Se designaba cen esa palabra a los miemb1·os de la
asamblea que se sentaban en el lado i¡rquierdo i que habitm
formaclo el proyecto de u descatolizar" a la Francia.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CATOL1CO 5
.-\! oir ayuella resp ue:; to. C\iiiH~r>zaron a arrepéntirse de
ha\¡er sULvinistradu al clcrn la ocasjon de dar un testimonio
trm público í tan hríllnutc de stt constancia en la fé.
binembargo, el presidente llam ·, a M. Leclerc, cnra c.le
Cumbre, c.lió.cesis de Séez: M. Leclerc se levantó i elijo:
"Htr nacido católico, apostplico, romano, i quiero morir
en esa fé: no podría conseguirlo . prestando el juramento
que me exijis."
" La izc¡ui erdt~ no está por esns profesiones de fó tan
firmes i csp)icilas. Pnra hflcerlas ces,lr pidir) qne.$e suspen<.
l i e~c elllan:lHmicutp nnminal.l\'f. Bnupoil de Saint-Attlaire,
obispo de Poitiers, temió l t~ priv.1sen ele tan buena ocasion
de dar testimonio- de In fé, i con nn afan que alijera el peso
de sus a~qs, , se dirÍf..! hácia la tribuna. Allí, en frente del
presidente, pidio que le escuchusen, i pronuncio estas ¡Ja.
labras : "Seí10res, tengo setenta nños, i llev_o treinta ·¡
ci~&co de episcopado : no mancharé mis canas con el juramento
de vuestros decretos; no ju,·ar ó." Todo el clero de
la derecha se Jevc.nta, oplaude i anuncia que.se halla animado
de las mismas di!lposiciones.
" El despecho i la rabia se pintan en los semblantes de
todos !os miembros del¡lado izqnierdo. Dejan sus asientos,
se reunen et¡ grupos, i deliberan acerca de los medioa que
deben adoptar para pali?.r su vergonzcm\ drrrota, i hacer
mP.nos estrepitosa la con~tancla del clero. En lo interior,
el salon resuena con "as clamores; i en lo cst~' rior, los
~edicioSt1S los srcundau con gritos de muerte. " ¡ A la linterna
lqs ohispos i sacercfttes que no juren ! " Estos
snce rdotes i oh!spos, sicmpr e serenos e inalterables, aguardan
que se rcFJtan las intimac;oncs preciosas a su fó. Piden,
iusisteu i solicitan que contimíe el lla.namicnto nominal
: es el dcs:tfio de l.eñor Jefe municipal para que los sacerdotes
fueran a prl'stat el juramento exijido por la lei de 23 de
abril, desde cuatro días ántes los templos estaban henchidos
de fieles que pedían los sacramentos de la penitencia
i eucaristía, i no siendo suficientes los confesonarios, ~taban
los ministros hasta de pie, oyendo a los penitentes
que, con un fervor desconocido, llenaban su3 deberes relijíosos.
M ucbos matrimonios se hnn veríncado, i ellpecialmente
el óltimo dia las uniones sagradas fueron numero~as.
Esta especie de mision, que no !le vió tan fructuosa ni en
tiempo de los ,l"esuita.s, se ha llamado por nuestros chuscos
" la cuaresnjta de Gurrumó."
Como 61 habia publicado pOl' bando un decreto, ordenando
un alistamiento jeneral para organizar cuerpos que
debian estar listos el mismo dia lO a In hora en que espiraba
el término asigr.ado al clero para apostatar o ser cas •
tíQ'ado con el ostracismo o como sedicioso, se dejó com.
p1~ender que aquel sujeto mal aconsejado, quería cometer
alganos desafueros, i como nadie concurrio al alistamiento
i el di!!gusto se dejaba ver por todas partes, la munioipa·
lidad se reunio el 9 por la noche, declaro ilegal el decreto
referente al clero i admitiéndo la renuncia del señor Gutit'>.
rrez Nieto, nombro para reemplazarlo al señor Manuel
uarez Fortoul.
~~ doctor Saavedra, que había convocada al pueblo
para diríjirle desde el p1ílpito sus palabras de despedida,
fué visitado en aquella noche por personas de la municipalidad
que le aseguraron que no tendría ya lugar la perr>
ecucion al clero, ni el rigor de 11\ lei.
EllO por la mañana tuvo el orador sagrado un auditorio
inmenso, que lo halló frío, i ante el cual anunció una
velacion para dentro de tres días.
A las cuatro de la tarde se publicóel decreto del nuevo
Jefe municipal, que difiere del de el anterior, en que no
lejisla, pero que es la misma mujer con los mismos peca.
dos. Declara que la leí se cumplirá: que en consecuencia
en su despacho continuará recibiendose el juramento a
los sacerdotes que quieran ejercer su ministerio, porque
todas las disposiciones de la leí serán puntualmente cum ..
plidas; i quP. en esos términos queda reformado el decreto
de su predecesor. El señor Saavedra, al ver este, se in·
indignó, declaró al publico haher sido engañado, consumió
las especies sagradas, cerró el Templo e hizo parar el reloj.
Ya los otros Templos estaban cerrados.
Desde ese momento empesaron a crujir las prensas con
hojas sueltas de los amigos de la medida que ha hecho sus·
pender el culto. Todas se han distribuido en abundancia
í se han újado en las esquinas de la:~ calles mas concurri.
das ; pero en toda¡, ellas se deja \'er mala fé e ignor~ncia
de los dogmas i de la doctrina de la Iglesia Católica.
M11la fé por que en todas ellas se habla simplentente
del juramento que se exije pero no de las disposiciones
cuya obedieoci& se debe jurar, ¡·en ninguná se hace men·
cion del permiso que necesitan obtener los funcionarios
eclesiásticos para poder ejercer sus funciones. Mala fé
aun, porque se quiere convertir en cuestion de partido lo
que es netamente cuestion relijiosa.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel ArangoI gdenlo Braanncoc idae la pRoerp úbqliucae, Cmolaoml bpiau. eden comprender la re\i
EL CATOLICO
jiou los que no la profesan. Para encubrir esta igno- sacramentales, se les impide impartir el pan de la divina
rancia i dejar en descubierto la mala intencion, firman palabra, se les impide administrar los saéramentos i aun
esas hojas con varios seudonimos. Y!l es "un arfesano" rezar en püblico las horas canónicas; 4ue los sacerdotes
ya "un clerigo resuelto a fmuan•etc. I hasta un Q. Cursio juramentados tampoco pueden funciomn, en fuerza de la
nos enseña con testos del evanjelio que la relijion no debe disposicion dictada por la Vicaría el 3 del corriente, por
defenderse con las armas. A ése l·e diremos nosotros ser el juramento opuesto a la independencia espiritual de
que estamos de acuerdo; pero que la dtdensa de la relijion, la Iglesia e incompatible con la líber tad relijiosa ; que no
presupone aquí la violacion del derecho de practicarla; i habiendo culto püblico, ni reservándose la sagrada Eucaque
este derecho puede defenderse de todos modos por- ristía, no tiene objeto la apertura de los templos, pues para
que de todos modos puede atacarse la lÍI'Ilnía. Pero no , orar, los fieles pueden hacerlo en el recinto doméstico ;
hai que temér que los católicos apelen a las armas para que el órden, arreglo i vijilancia sobre los templos católirevindicar
ese derecho. Ellos tienen una arma mas pode- · cos i su direccion no corresponde al pueblo o grei, sino a
'r(lea-la opinion que hará Cl.lmprender no mui tarde a · la autoridad de los Obispos i sus delegados: que por las
los enemigos del catolicismo, que Dio& es la l..tz que alum- ' circunstancias aflictivas para la Iglesia, el continuar abier-bra
a todo hombre que viene a este mundo: qtte el insen- tos puede producir irreverencias i desacatos en el lugar
sato r¡ue le vuelve la espalda, queda en tinieblas ; i que santo, no habiendo sacerdotes que invijilen crmstantemente
si, andando así, tropieza con la piedra sobre que Dios en el respeto i veneracion a la casa del Señor ; resolvemo&:
edifico su Iglesia, se despedaza. Durante el tiempo que todos los sacerdotes estén impe-
El Doctor Saavedra había prometido esplicar por la didos para fuqcionar, en virtud de las disposiciones de la
prensa como había sido engañado, i en efecto, se estaba lei de '23 de abril último, se mantendrán cerrados los
imprimiendo su manifestacion, cuando de repente el im- templos. El sacerdote que infrinja esta disposicion, queda
presor le declaró que nl.l continuaba trabajandola i q11e conminado con las penas canóniC'as impuestas por derecho.
había desbaratado el molde, por razones que no conocemm.. Los párrocos,de acuerdo con los mayordomos de fábrica
Posteriormente se publicó la precitada eaplicacion. i otros vecinos de pi'Obidad, i los Rectores o Capellanes en
El Seño1 Doctor Cá.rlos Calvo i el Señor Doctor Anaya, las demas iglesias, de acuerdo con católicos tambieu de
tambien declararon al público por medio de la prensa, probidad, cuidarán de la ¡:,eguridad de los objetos destinaque
no jurarían, i el primero lo hizo en terminas bastante dos al servicio del culto, formando por triplicado inventaenérjicos
aunque respetuosos, contestando a· una nota que rio, para que cada uno de los espresados mantenga en su
oficiosamente le dirijió al Señor Gobernador del Estado poder este documento. BoNIFACIO A. ToscANO.
excitandolo a que lo hiciera. El Secretario, Miguel Arias.
La actitud del clero i del pueblo, la 'protesta m11da pero
elocuente de ambos contra el ataque dado a su creencia,
ha impresionado a los funcionarios. Así es que el sabado
se fijaron avisos &in firma llamando a los ciudadanos a
cumplir el decreto de alistamiento, i el domingo, se publi.
co una nota del señor Jefe municipal al Vicario, excitandolo
a hacer abrir los templos para que continue el culto
en ellos, i ofreciendole garantías. Es decir : excitandolo a
violar i a hacer viciar la lei que en su decreto del 1 O declaro
seria puntualmenre cumplida. Nosotros c1eemos
que habrá buena fó de parte del señor Jefe mnuicipal, pero
como él puede dt>jar mañana el puesto, i el que lo
reemplace puede no tener tan buenas intenciones, duda
mos que el señor vicario lo complazca. Es que una disposicion
inconsulta i bárbara debe producir estos inconvenientes.
No obstante, ha habido sacerdotes que se han
prestado a ejercer en publico los divinos oficios ¡ ojalá uo
les pese ! La lei los declara ya por e~e hecho, enemigos
del reposo publico.
INSEHCION ES.
CIRCULAR.
Arquidiócesis de Sanlafé de Bogotá.-Gobierno eclesiástico,
5 de junio de 1863.
Al venerable clero secular i regular de la ArquidiócPsis.
Teniendo en consideracion que la lei de 23 de abril ültimo
impone pena de estrañamiento i considera como perturbadores
de la paz pública a los ministros del culto IJO
juramentados, que ejerzan las funcione~ anexas n su ministerio;
que la autoridad eclesiástica debe, por el bien de
la grei, evitar, en lo posible, que el clero sea condenado a
aquellas penas, i ponerlo a salvo de los procedimientos que
le aparejaría, con mengua del respeto que fje debe a la
-dignidad sacerdotal; la infraccion de la miema lei, cuando
puede hacerse uso de la libertad en que ella deja a los ministl'os
para abstenerse de funcionar, pudiendo residir ente e
el pueblo ñel para prestarle otros ausilios ; que los templos
católicos están destinados por las leyes eclesiásticas para
· el ejercicio del culto público, el que no puede darse sin
minietros que tengan la libertad e independencia con que
N. S. J. C. fundó su Iglesia; que en dicha lei se coarta
toda libertad a los ministros referidos, pues se les impide
celebmr, se les impide tener en adoracion perpétua a Dioe
sacramentado, puesto 4ue !e impide consagrar la• e~pecies
Al Sr. Secretario de Gobierno del Estado Sobernno de
Cundinamarca.
Bogotá, 12 de junio de 1863.
Contesto a la nota de U., de fech:~ 9 del que cursa,
número 15-t, en que me iHvita a prestar el juramento
prescrito por la lei de 23 de abril, si quiero ejercer las
funciones del ministe1io sacerdotal.
Yo creo, Señor Secret[lrio, que tan altas funciones no
deben ejercerse sino con un ccrazon puro, con unas manos
que no estén degradadas por una infidelidad ; \ nada de
esto podtá llevar al altar del Cordero Inmaculado el que
se manche con un juramento contrario a los votos solemnes
que hizo al tiempo de su ordenacion, porque al jurar
seria perjuro.
Esto ha sido demostrado hasta la evidenda en todos los
tiempos i notablemente en lo que se ha escrito en lus
actuale~ circunstancias, por lo culll no molestaré la atencien
del Sr. Secretario con una r epeticion tal vez e.nojosa;
pero. convencido de ello, protesto strlemnementc que jamas
prestaré tal juramento, i 4ue ántes derramaré toda mi
sangre, confiado en la proteccion Divina, que manchar mi
corazon con una falta tan grave a mi~ deberes de católico
i de ministro del Culto.
No por esto niego la obediencia a las antoridade!! i a
las leyes, ni puedo negarla porque a elld estoi obligado
por el precepto Divino ; pero tampoco puedo abdicar de
mi fé ni someterme a hncer nada contrario a la lei de Dios
i a mi conciencia--únicas reglas imprescindibles ~e mt
conduc~a.
Deploro con la Iglesia católica la ignorancia i mala conducta
de algunos de sus ministros, pero ni a ella ni a estos
puedo culpar de esta desgracia.
La Arquidiócesis de Bogota tenia uh hermoso plantel,
cuya restauracion fué debida a los inauditos esfuerzos de
su. benemérito Arzo hispo, el. Señor Doctor Manuel J o!!é
Mosquera, i en el cual se formaban los Levifas encargados
de la custodia del Santuario. De ese plantel salieron dignos
ministros formados segun el corazon de Dios, porque el
mismo Ar~obispo i muchos sacerdotes tomaron a su cargo
la direccion i fomento de aquel establecimiento tan útil
a la Relijion i a la Patria ; yo me honrro de haber trabajado
en él como el que mas, i bendigo a Dios por lf>s
preóosos frutos que .produjo. Pero si la Igle~ia grana- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CATOLICO 7
dina carece hoi de medío•·para educar los jSvenes que han
de ser sus ministros, i si algunos de estos por falta de
educacion se hacen ~ndignos de su ministerio, la culpa no
hi. tiene i a mirar POR EL PUEBLO. ' )
(Hoja suelta .)
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
8 EL CATOLICO.
Ciu"rl'Jaa;ws 't]'j~isii·~do/d: ia'co;·te .. Suprema federal. gantes. El parágrafo de este a;~ículo es abiertamente
El día •l del presente ha sido publicado p,or bando i fi. opuesto a la prirpera parte del inciso 10, artículo 15 arriba
jado en las esquinas de esta capital · un decreto del señor citado, porque concede t.-n pr-ivllejio o di~tincion legal que
Jefe municipal señalando el término angustiado de seis cede en puro beneficio de los mini~tros agraciados.
dias para que los rniniatros de los. cultos se presenten ~n El 4, 0 porque es consecuencia del 2. 0
su despacho a prestar el juramento de" obedecer la Cons- El 5, 0 porque el artículo 6. 0 de la Constitucion que
titucion, leyes i autoridade8 de la República i .del Estado e!'tablece el principio de que las comunidades relijio~as
i aometerse i respetar la soberania <\e la nacion," so pena sean. incapaces de adquirir bienes raíces, supone la exi~tende
que, pl no verificarlo, quedarán incursqs en la de es- cía de ellas o lfl pn~ibilidad de que existan en los E~ta<.los;
p~lsion del territorio, conforme a Jo dispu~¡;:to, dice, en la i como Bc-gotá dcjfl: de ser DiHrito federal, p<~ra hacer
lei de 23 de abril últi'!llo. Si la ,pena impuesta por el artí- pieran querido sus lo que méno~ debe hacerse es poner t-rabas a )os mini10tros
representantes romper Íos vínculos de· Union, con la espe- de les cultos, ya sean Islamitas, Hebreos, Católicos, o
dicion de leyes que hicieran nugatoriaa alguna o algunas Reformistas etc. ¡Para todos da libettad la Constitucion
de las garantías ~stablecidns en la carta fundamental ¡ es para ninguno la dejaría la lei supracitada !
evidente que al plantearse la Co.nstitucion de 8 de mayo
publicada solemnemente en Bogotá el dia 3 del presente,
quedó derog·ada i sin efecto alguno la menciounda lei ele 23 A ULTIMA HORA.
de abril último sobre policía nacional en materia-de cultos, El juéves 18 del corriente llegó por fin la resolucion
como pasamos a demostrarlo : del Ilustrísimo Señor Arzobispo. En ella manifiesta el
El artículo l. 0 porque impone solamente a los índivi, Prelado, que habiendo sido unanime la protesta del ~pisduos
que profe~an ministerio de cultos una oblig;cion copado granadino contra los ,decretos de "Tuicion" i
especial que los hace de peor condicion que al resto de los "desamortizacion de bienes de manos muertas," habiéncolombianos,
i contradice al inciso 3. 0 arriba copiado. . dose resuelto el clero a sufrir, i estando sufriendo en efecto
El 2. o -porque es diametralmente opuesto a la libertad l Jas consecuencias de tal protesta; i finalmente, habien~o
de hac~r u omitir cada cual, todo aquello de cuya ejecu~ion, ~ido aprobada esta COQducta P?T la. Silla. ~postólica, seria
hasta ahora, no se ha demostrado que resulte dan o a . un contrasentido someterse bm a dtsposictones peores que
persona o comunidad. 1 aquella. En tal virtud, Su Ilustrísima declara, que el
El 3, o porque su vijencia adicionaría al artículo 33 de sacerdote que preste el juramento exijido pc.r la leí de. 23
la Constitucion arrog{\nd()se la facultad que se han reser-1 de abril último, queda por el mismo hecho suspenso hasta
vado los Estados de constituir las cali~ades de sus sufra-. de decir misa. _ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"El Católico - N. 4", -:-, 1863. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687902/), el día 2026-06-07.
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