La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 701
TRIMESTRE XVI.-AÑO IV. Bogotá, octubre 25 de 1873. NUMERO 701.
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ADVERTE:>ICIAS.-Se publica los márteo, jlléves i sli.- { ~8V ISTA ,~8NER.~.J..-Lo.s leclores hallorin .en eSle } PREC[OS.-yalor del trimestre dos (",ertes c}t esactitud, pucs cnnfiamos en la honrad~z del Medlclll.ll, Vnl'ieda~e~, ReVistas de los ESlarJos, de la 91udad, a,vI~o~, ,6 ti!' prec!o sumamente m6dlco, Para todo dmllrse nI
Gobierno drla Union i en d cdo dr lod~U9 subalternos, __C~ mercltll, de Amorlca, de ElIrop~, de ASia, de Afnco, etc. Edllor I Alente Jeneral, NICOLAS PONT .
Nuestro estilo.
Hai un estilo paro el público en
jeneral,
Los cuerpos sábios son en todas Esta verdad tan clara, este axioma en <¡ue el VICIO sc ha apode1'ado de
partes los peores enemigos de toda social, se observa tanto en el órden las \l1asas i que cllos estd,n investidos
sabiduría humano.; si esa sabidu~ía fj ico como cn cl órdcn moral. El dc esc sagrado cal'ilctm', CO II el fin de
tiene cualquier parentesco con el erlificio mejor construirlo, de ma correjir i apartar del :tb ismo de la
p¡'orr¡'eso, acabada belleza; pero que hayan en- pel'dicion a los infelices atacados de
Un estilo para los profesores i S~ divisa e ' e'ta ' tI'ado en su cO!lslt'uceion made1'as de esa lepra moral.
hombres especiales, i
Un estilo para nuestros amigos en
lo privado.
.. Nadie se~ o~ad~ saber mas que I mala, calielarl i poca duracion, <[ue el Cu?ndo Jesucrist~ inaul?uraba su
nosotros, " J arqu,ltecto 11.0 ha~a ~OIlSl1ltarlo las Ic- do~tt'l~la cn ~~l I'ehr~do rlOCOll del
Sea lo que se fuere de todo esto, Y
I
es Jetmóé:~'~ea~ dlnd1sbPlensablesl,~a~'a I ASlba, ¡Ique lcleJt:l, sus dlScíPdulbO,S o for-
La Ilustmcion está escrita en el
estilo que nosotros estimamos pO.
pular.
Nada de academias ni de académicos
; ni de penados difusos para
los grandes colectivos humanos.
Hai que lanzar el pensamiento i
dejarlo rodar al fondo de las concien.
cias populares. Ellas sabrán como
se lo asimilan; que de seguro sabrán
asimilt'irselo.
Por eso es que La Ilust¡'acion no
está en nuestro estilo de la Ciencia
Social, ni en el de nuestra Crítica
Jeneral, etc.
Porque esos no son periódicos sino
libros; i los libros, por mas que
parezcan como escritos para todos,
no lo son sino para algunos.
De aquí el estilo conciso, roto i
fugaz; atormentado si se quiere de
nuestros editoriale~,
Entrar en eternas disertaciones
en las breves columnas dI" "!1 periódico,
seria como ponernos a pescar
sobre la alfombra de un salon; i
cada uno sabe lo r¡ue hace i por qué,
sabiéndolo hacer de cualquier modo,
lo hace en cierto tipo preferentemente
escojido.
De aquí, nuestro constante romper
la frase,
Para. presentar aislado el pensamiento
i exhibirlo en toda su limpieza;
Para. que sea visto todo entero de
una sola ojea.da ;
1 cale i se hunda en el alma del
lector.
Tal e~ nuestro propósito.
Los académicos no son periodistas;
i tal vez desearian que no hubiera
periódicos en el mundo.
Por lo jeneral, las academias,cuer.
pos esencialmente conservadores a
lo chino; momias literarias o científicas
con toda la. I'ijidez que dan la
muerte i los siglos, no tienen mas
oficio que el de refunfuñar contra
toda innovacion, yendo siempre a
remolque de todo invento humano.
despues de haberse opuesto a todo
humano invento,
Nada debe el mundo a estos archivos
de carne humana, a. no ser
algunos diccionarios que son siempre
los peores de la lengua.
En Francia, el diccionario de la
Academia es mui inferior a los dicCIOnarios
de Boiste, de Landais, de
Laveaux, de Bescherelle, de Lacha.tre
i de Lettré, etc.
Como en España, hasta el abomi·
nanle diccionario castellano de núiiez
c\e Taboada, es mejor que el semi-
diccionario castellano de la Real
Academia; esto sin contar con los
mui superiores diccionar,ios cast~lIanos
de Salvá, de Domlllguez 1 el
Enciclopédico redactado por profesores
esperiales,
1 asi de lo demas.
, , '.t u el estilo de las i lacer o s H o 1 ura C, ese el liCIO m3 a os e cmento quc e lan sos-sle,
mpl e ~s c,le! o q ,~ b' _ 110 obstallte su belleza i elegante tener esa obra cstupenda que iba a
hOJ~s periódicas valla con los o, J.a fnrma, pronto cael'á, por consecuen- asombl'al' a los hombres í a civilizar al
tos I no pu~de al'!l0ld~rse ~I claSlC1S- da de la cOl'rupcion dc los elementos mundo, les decia a aquellos, al enn~
o u.eadéml~o, SIO, deje,nel.ar en , es- que lo formaban i por la mala dil'ec- viarlos a propaga1' su moral: que no
tIrado, ~onotono 1 mUI dl5pendlOso cion de su constructor. UevaJen nacia para el camillo, ni al(Olja,
de espacIo. , Los gobiernos mejor organizado~, ni pan, ni DINERO on la bolsa etc; i los
El gran deber del escr!t?r popular Ids quc mas garantía~ tienen escritas succsores dc csos docc hombres, léJos
se resume en, dos ~ondlclOnes que cn sus constituciones, los gobiernus elc poner en práotica tan piadosa en parecen
esclulrse; 1 que no obstan- (lemócratas por cxcelencia, quc ticnc scñanza, sc cnriquecen i afanan por
te, ;;e hel'manan cuando se sabe un mal personal, es de<;ir, cuyos clc- los bienes terrenales, que pasan con
hermo.narlas: menlos son malos, cuyos micmbl'05 la rapidez dcl relámpago i son fuga-
La sobriedad i la claridad. 'representantes i sostenedorcs dc ese ces como la sombra,
RasC70s breves, incisivos i dispues. gobierno son hipócritas, de tenden - COII estos clementos de natura-tos
co~o las piedras miliarias en cias anélrquicas ; quc no rcspeten el Icza tan delez nablc ¿ cs posible que la
medio de una estensa llanura, que derccho ajeno, que violen las garan- doctl'Ína que ellos sostienen, avance
solo los ciegos dejan de verlas. tias de I?s aso~iado~, ese tienc ~luC i no se concite adversad05 ? ,
El estilo popular debe adaptarse des?ere(htarsc 1 enaJcnal'se las Sl"?- ¿ Puede un sac~I'dote desde. la cate-a
la fisonomía ue su auditorio, que p:Hlas dc los hombres honrados, Slll dl'a sagl'a?a. predIcar la h~m,ld ad~ el
la tiene de todos los aspectos ima- quc esto presuponga en m~n.el·a algu: desprelHltmICnlo de ~as rIquezas I la
jinables. Es pues, el estilo románti- na que sus leyes sean perlllCLOsas, aSI mas sc~era moral" slCndo él todo lo
ca t o c 'Iencia como las malas maderas nada nos conlrarto? Qué dIrán sus oyentes ? r ex e :, l ' i m l'e~elan en cuanto a la belleza del Quc es la teoria sin el cjemplo, si no
a .. grav.e, y~ )OVI,a ; p~ro . s e . ediAcio. una fórmula vana, un simulacro ridi-pre
b.eve 1, nel ~lOs0, ensena SIO de- ,AUi está Boyacá demostrando prac- culo, un altar rica i bellamente aclor-tenerse
o hIere, I pasa de la~go, ticamente la verdad dc la proposieion nado para colocar en él a un cOl'do ?
Para el escntor que habla ,con e~ anterior; su gobiel'lw es republicano, Sin el buen ejemplo cn vano se le enpueblo,
las ¡'egZcls, son la ocaswn; 1 democrático, fedel'al i libre bajo to- seña i se le predica al pueblo, pOl'que
saber, cuando es tiempo de llorar o dos aspectos; í sinembargo, la parte él no mcjol'a_ Este es otro axioma.
d~ reIr, es asunto del tacto de cada sensata del pais condena í critica el La caridad es una de las mas gran
hlJó d~ Adan. Eso es como la elo- personal de ese gobierno i anatema- des virttHles del cristianismo j en ecuenCla,
que no se aprende en los tiza sus actos, por qué? Porque no amor a Dios i al prójimo se compenlibros
sino en el sentimentalismo de obstante las libertades escritas, los dia todo el Evanjelio í lo mas bello
cada cual. gQbernantes, o sean sus elementos, que puedc concebirse en moral. La
Las largas disertaciones i todo lo no cumplen con sus deberes-lItrope- caridad es la que abandonando los
que se haga largo de alguna manera, llando las ley~s. . ri,cos alcázares i los r.nagnH¡cos palaimpacienta
a un auditorio que lee 1:0 que. deCimos de los gobt~rnos es CIOS, ~ e va, a lo? hospItales, a las ohopara
sentir i no para perderse en ap.ltcable 19ual~ente a los pa.rhdos po- zas de los lllfellces a llevar el c~nst1eeternas
meditaciones. Esa es tarea líticos en su caracter de entidades so- lo a los deshercdarlos de la tierra;
de los libros especiales que, como ya ciales: bien Pllede ~H1 partido tener UI~ ella la cor~
Los sacerdotos en su mayol' parte, I'uptor quc n ¡nS05 njigalltados invade
doloroso cs decirlo, no pien 'an sino toda las al'tcl'Ía del cuerpo soCtol.
en acumular dinero por tOll05 lo ' Otro ele los defcctos .:Ie la mayoría
mellios posibles, sin pensar cn ins- del clero,e5 esa parte acLiva que tom~
tmir i mOl'alizar al pueblo que cs:;u en la politietl, asunto tan ajeno (le su
hnica i esclusiva mi iou; sin fijarse I mision, tan cstl'(lflo a su caracter i
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510 LA. ILUSTRACI O N.
tan inconducente con su doctrina, I se levanta; i para ello es preciso que
pues el Gran Maestro de los siglos, el los obispos al d~ r las órdenes sagraeminenle
oa rpintero de Nazaret, dijo: das, al investir a un hombre con el
mi ,'eino no es de este mundo; i 110 obs- digno i e ll vidiable titulo de minis tro
tante esta 5entencia tan clara, esta I de J esucris to, se fij en bien si ese j oenserlanza
tan , me parece que los dos se van a precede i Pl'ovoca Ia.s Iú,grimas.
decir alguuas claridades. -Vos tambien ,padeceis, Enrique, mur-
La bueno. vieja se encojió de hombros. muró.
-El maestrQ Luis parece mui enfadado, Meneó la cabeza trata.ndo de sonreír i res-prosiguió
Juan Marl[\, pondi6 :
, - Friegllf los platos tú, dijo Francisca; el - Os equi vocais, Aurora. Hubo un dia en
maestro ,Luis so.be mas que todos nosotros: que tuve un sueño mui halagüeño, tan halaes
fuerte como un toro apesar de su delgado güeño que me quit6 la tranquilidad. Pero
talle, i mas valiente que un leon ......... Pero no fué sino un sueño, i no duró sino un dia.
tranquilízate: nuestr[\ señorita Aurora de- Estoi despierto: ya no espero: he hecho un
rrotaria a cuatro como él! jur amento i cumplo mi tarea. Llego. el mo-
-Ca, ! csclamó Bel'richon estupefacto : mento en que va a ocurrir un cambio en mi
ella no pareoe...... existencia ...... Soi ahorn. mui viejo, hija que-
-PrGcisamente por eso! repuslb la bueno. rida, para empezar uno. nueva existencia, ...
vieja. ' -Mui viejo! repitió Aurora, enseñando
1 cerrando la di8cusion añadi6 : todos sus hermcsos dientes i soltando una
- Tú no tienes aún edad ..... . A tn faena! fran ca risotadr..
•........ ..... ... .. •..•..... ...... ... ........ ..... ........ ' El maestro Luis no reia.
-No pareceis contenta, Aurora, dijo el - A mi edad, dijo en voz baja, los demlls
maestro Luis cu!>ndo Berrichon se hubo r e- tienen un[\ esposa, un[\ familia.
tirado, Aurora sa mostró de repente sória.
-Os veo mui raras veces! respondió la - 1 nada de eso teneis vos, dijo interrum-j6ven,
piéndole, amigo mio ; yo soi vuestra única
-¿ 1 me acusais, querida niña? compañer a.
-Dios me libre de ello !. ... ..... Ea verdad El maestro Luis abr'i6 vivamente la boca;
i IHm ten ido q\1e dividi rla (vuestra
c art~, se en ti eHlle) en tres partes.
P ero asi ha quedado bien, a manera
de sermon o
Yo aguardaba la última parte r'lra
contest aros, pues ya sabe:" he TI ,,/Cito
q'l1edarme con el vulgo, me gusta su
aprobaeion . Así es que si vos escribís
cien pajinas para regañarme, yo os
contcstaré siempre, ap e~ ar que tengo
quehacercs i serios negocios, seré la
úllima que habla. Ya mc lo habeis
dicho : soi illpeniten te; pero lo soi
en cuanto a no gnstarme la carnice-ría
____ i porque no la tengo i no ha-blo
de carnc como vos, crceis que
mc estoi muriendo de hambre (como,
si en Bogorú pudie.a suceder tal cosa)
i que estei en fel'ln a dc debi.lidad ;
pues no soi tal! débil como vos me juzgais,
vos mismo teneis la prueba! Ni
vueotros elojios exajerados (ahora me
esplicais que fueron lisonjas i mentiras,
me habcis arrancado una' ilnsion)
ni vuestros vituperias inmerecidos,
me hacen trep irlar.
Os repito i os r,epetiria aunque hi ..
ciera is parte •• del santo oficio" (i cómo
05 provocará quc vuelvan los úue-
110S ti~mpos en que se qucmaban herl:
Jjes i hcchice¡'as, para ver arder,
atizando la hoguera! ) sí señor, si;
os repetíria torturada i mnriendo ___ _
soí liberali catblica (no a lo Maria
Estual'do). Sí; 05 lo diría bien allo
hasta donde me aleanzal'a la \'OZ, i,
05 añadida, no católica come \'05 entel¡
deis el catolicismo, eso no; Dios me
libre! Vos lo entclldeis al reves del
cristianismo, al reves de la lei de
Dios, pues el Divino lIIacstro la compelldió:
"amal- a Dios i al prójimo,"
i vos __ __ vos ____ detestais al prójimo!
1 digo esto porque vos creeis (¡ne no
son prójimos los liberalcs; en vuestros
ocios (que rccibi) he encontrado
tanta hieL ___ i yo el'co que son pró-jimos,
sí, son i ¡¡¡l/citO, sin que nadie
me \¡;¡ga cree,· ot,'a cosa. ni 1'OS. ni
tocios los padres de la iglesia (i San
Agustín no habló por fin de pena de
muerte) n i todos los concilios habidos
i pOlo /¡abel' podrilll sacal'me de la cabeza
semejante idea, ni del corazon
la lei de Dios! Ni jlOrlriID tampoco
arrancarme del alma el horrol' al pa·
tiblllo ___ _ AI modl' en él El que crio
pero la palabra se detuvo en sus labios, Bajó
otro. vez los ojos.
~Yo soi vuestro, única compañera. r epitió
AuroI"ll; 6 i qué soi para vos? ... 1 .. Un obstáculo
a la felicidad,
Quiso cor tarle la pala brn; pero ella pr osiguió:
-6 So.beis lo que se dice? Se dice: "Esa,
ni es su hija, ni su hermana, ni su mujer ...
Se dice .. ...... .
-Aurom, interrumpió el maestro Luis a
su vez, hace diez i ocho años que sois mi
única felicidnd 1
-Sois j eneroso i os doi las gracias ........ .
'murmuró la joven.
Los dos guardnron un momento silencio.
La tnrbn.cion del maestro Luis era visible.
Aurora hablo la primera..
-Enrique, dijo, nada sé de vuestros pensamientos,
ni de vucstras acciones: i ¿ con
qué derecho os reconvendria? Pero estoi
siempre 801!1, i pienso constantemente en vos,
mi úuico amigo. Esloi segura de que hni
horas en que adivino. Cuando mi corazon
se oprime, cuando las lágrimas bañan mis
ojos, es porque digo para mí: " A no ser por
mí un!1, esposa amada alegraria BU soledad:
a. no ser por m~ su casa seria grande i rica,
i podria presentarse en todas partes a cara
descubierta ... Enrique, no me quereis solamente
como un padre: me respetais i ha.beie
tenido que reprimir por causa mia. el entusiasmo
de vuestro coraz.on.
Eso So.lin. del alma. En efecto, Aurora lo
habia peusado. Pero la diplomacia es cosn.
innata en las hijas de Eva. Esa er a, sobre
todo, una estratajemo. para saber. ,
El golpo no fué certero. Aurora no obtuvo
sino esta fria respuesta :
- Querida niña, os eqnivocais.
La mirnda del maestro Luis ee perdia en
el vaclo. .
-El tiempo pasa, murmur 6,
1 en seguida añadió de repente, como si
le fuese imposible contenerse :
- Cuando dejeis de verme, Auroro, ¡ 09
acordareis de mi?
Los fr escos colores de la jóven desapllNlcieron.
Si el maestro Luis hubiese levantlldo
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L A ILUST·RACION.
el cielo i la tierra, ésta tembló, i ¡os
o-tros de aquel se eelipsuron ____ No
(";lOr, 110; l/a die en cl mnndo podl'á
arrancarme el horrO!' al patíbulo ___ _
i mas a ____ I05 pntibulados ......
¿ No os di ~astima con vuestra heroina
(católica) \\laria Estuardo? ¿No
os estremceeis al pensar qlle hubiera
habido bárbaro que se atreliÍcnt a
cortar aquella linda garganta 1 garganta
de la cual se ¡Iodria habcl'llieho
omo LaITa: .. disculpa del atrevi miento.
"
La Iruicion hecha a N"poleon el
ijrúllllc, i, la prision i el suplicio de esa
interesanle escocesa, .Ion dos hechos
((ue hacen 'IUC me parezca el cielo de
Albioll mas [Ha i oscuro ... i sus nie_
bla~ mas pesadas ____ No comprendo
cómo el verdugo que corló aquella
noble cabeza i despnes ____ fné dos ve-tS
ul·dflgO __ __ 110 se votó al 'rámeo
sis ____ Verdugo! conoeeis una cosa
mas :>bominable? ¡len E.;paña hai
quien lleve ese apellido! i no se lo
,¡U ita __ _ _
La l'l'ovidencia qne vela por este
,;r~HHlioso cO:ltinente, ha qucrido que
en él, nadie sc haya atrevido a serlo;
lesde el tiempo clela barbarie haiuna
ki (cJlIecsta vijenle) i es que: cl reo
condenado a mnel'le que se ofrecic.<\
a ser I:cnlugo, se le concedería la
,'itla, s ellOl' , la vida ____ i nillgulIo,
ninsuno! ni potentado ni iofeliz, n i
sabio, ni ignorante, ni inocente, pi
Cl'iminlll, ha queri,lo vh'j¡' en cambio
le la víaa ne su prójimo ___ _ No ha i
cje::nplo de semejante oprohio ___ _
I Qué felicidad haber nacido ell )05
_indes ! I qué fOI·tuna que vos no ha-yni:;
ansiliaclo a ninguna víctima ___ _
Yo Iwbia pensado invertirel ól'dcn
e,tablecido i contestaros empezando
por el fin de la primera p'H'te de
vuestra tercera carta i acabar por
vuestros galantes testos; pero vi la
segu oda parte (que ya salió) de vues
tra misiva i por eso 110 empecé con
J',1 nría Estual'do, modclo que me citais
de catolicismo ____ De paso os diré que
me siento mejor católica que ella : eso
sí con vuestro pel'don i con vuetilro
perdon tambien os digo que, el sacerdote
se acordó que era hombre, i
así, por la bdleza, sorprendente, I de la
m~lje[',olv¡dó [as. (e/Itas tle la reina ___ _
los oj os, hubiera visto toda su alma en la
mirada profunda que ella le dirijió.
-Vais a dejarme acaso otra vez, tartamude6.
- No ......... respondió el maestro Luis con
voz poco segura: yo no sé ...... quiz6. ......
- Os lo suplico! os lo ruego! murmur6;
j compadeceos de mí, Enrique! Si os marchais
de aquí llevaume con vos.
1 como no contestase, la joven prosiguio
con los o.ios bañados en lágrimas:
- Estais (lcaso molesto conmigo porque
he sido exijente ...... injusta. Oh! Enrique,
nmigo mio! No he sido yo quien os ha habbdo
de mis lágrimas. No volve,r6a hacerlo,
Enrique! Escuchadme i creednle : no lo
volveré a hacer ! ...... Dios mio! men sé que
yo tengo la culpa ...... Yo eoi feliz, puesto que
os veo todos los dias ...... Enrique! ¿ no me
contéstais? Enrique, me ois ?
Eurique volvia la cara. Aurora le tom6
con un adcman de niño la cabezn. con las dos
mon03 para obligarle f\ mirarla. Los ojos del
maestro LuiB estaban bañados en \{,grimas.
Aurora se dejó caer de su asiento i se hincó
de rodillas.
Enrique, Enrique! dijo : quel'ido amigo ...
padre mio! La felicidad seria pa.ra. vos solo
si fuerais feliz ...... Pero yo quiero mi parte
de vuestraB lágrimas!
Eurique la atrajo n. si con un movimiento
lleno de pasion. Pero de repente sus bra.zoB
se abrieron.
- Somos dos locos, Aurora! dijo con sonrisa
amn.rgfl.: si nos vieran! ......... ¿ Qué significa
todo esto?
-Esto significa, r eplicó la j óven, que uo
se daba por vencida así como así,- esto significo
que sois egoista i malo esta noche,
Enrique ...... Desde el dia eQqueme~ijisteis:
"t(¡ no eres mi hija, .. habeis cn.mblaclo muo
cho 1 ......
Yo no !cugo la culpa de lo que dice
la historia, i la dc aquella mujer
lnn h&rmosa como de 'graeiada, i tan
desgraciada como intelijente, i tan
intelijente como perseguida, i tan
perseguida como amada (amada! seHo!',
que es la viela del cOl'azon): empero
os habln'ba de su historia, histol'Ía
que vos la habeis leido i afortunadamente
110 la escribió Victo l' Hugo, i
digo afortunadamenle, porque entón -
ces vos no la habriais leido ___ _ cómo
ibais a bajar has ta él ! no es ciedo ?
Empero ya que la saúús i la comentais
(lebeis saber que no murió mártir de
su fe sino de su co!'ona. ___ Las coro-nas
disputadas tienen muchos incon-venientes
____ en eso se parecen a las
mitras ...... I desplles de tanta sangre
i tantos sacrificios por aquella mártir,
porquc lo fue, solo su pel'l'ita
ml11'ió de do IOl'_~ __ EI fiel animalito
comprendió todo el horror del suplí-cio
___ _
¿ 5abeis estro Luis so cubrio el rostro con
las manos.
Ambos estaban uno junto n.1 otro. Aurora,
sentadn. en uu cojin, apoyaba la cabeza en
las rodillas del maestro Luis.
-Poco necesito, murmurnba, para ser feliz
...... mui feliz !. ........ ¿ Hace Ilenso mucho
tiempo que he perdido mi sonrisa? ¿ No estaba
siem pro alegrc á.utes cuando os salia al
encuentro?
-Los dedos del maestro Luis acarioiaban
las hermosas trenzao de la jóven, en las cuales
se reflejab:o. como 01'0 la luz de la ll1mpara.
-Haced como ántes, pr03igui6 ella: no
os pido otl:a cosa ...... Deoidooe cuando Beais
feliz, o cuandb tengais alguna penll, para
que me regocije con,vos, o parn. que vuestra
tri ~teza pase a mi corazon. Creedme: eso
consuela! Sí tuvierais una hija, EnrIque,
una hija mui querida, ¿no es cierto que procederí
ais así con ella?
-Una hija . ..... ! l'epiti6 el maestro Luis,
cnya frente se osoul·eció.
-Ya sé que yo no soi nada para vos._ .....
N o me lo repitn.is ......
El maestro Luis so pas6 In. mano por la
frente.
_¿ El dia en que me pedisteis la grn.cia
del Beñor marques de Chaverny ? ......... Me
acuerdo de eso, Aurora, i os anuncio que el
señor marques está. de vuelto en Paris.
Ella no contestó; pero su noble i dulce
mirada manifesto tan elocuente sorpresa que
Enrique se mOl'di6 los labios. Tomo la mano
-Am'ora, dijo, como si no hubiern. oido
las (¡Itimas palabras, hai unn. vida brillante,
una vida de placcres, de honores, de riquezae,
la vida de los dichosos en este mundo ...
Vos no la conoceis, hija mia.
- ¿ 1 qué necesidad tengo de conocerla. 7
-Quiero quo la Couo7.cais ...... es preciso 1
música i a la poesía? hasta tle eso le
hicieron crimeu ____ De qué le sÍl'vió
todo su arte, todos sus cncantos ante
el hielo de Knox? Hielo que !lO pudo
derretir ni todo el calol' de semejante
mujel'. Creedme, señor, la (t8pereza,
dj idez e intole1'llncia desespera n. - --
i Quereis vos se,· mi Kllox cat6lico ?
Plles yo no tengo nada eJe reina: detesto
la tiranía de eunlquiera clase
que sea. Yo digo con mi cornzon lo
que el 20 de julio dijo el jeneral Piñéres
:
"Bendigamos a la divina Providencia,
señor Presirlente por habal' nacido
en esta6 I'ejiones donde no hai ni
reyes ni vasallos, ni señores ni sicrvos;
en donde todos es lamos enllOblecidos
por la igualdad i somos
soberanos para dar la lei, i súbditos
obedientes para cumplirla.»
No por obedecer las que vos tlictais sino
pOI' no disputar con vos' si yo fucra
.reina, os cededa, gustosa, cetro,corona
i dos de mis familiares, (deeis que los
tengo) cosa l¡Ue me pa rece deseais úastonteo
Eso si; advirtiéndoos al enviaroslos,
que mis familiares no hacen
cola ni la levantan, ni lienen gracia
para recibir i devolvel' el bonete tricornio.
!\le habeis espacl!Ul'l'atlo con el curso
de historia que me haeeisL ___ me he
llll eclarlo en ayuuas. Esa es nlucha,
demasiada ermlicion para mi, mujer
necia, iguorante, creída i vanidosa .
Tengo que agradeceros cnsi el curso de
literatura con que m re¡;nlais. Ya yo
sabia que erais muí instruido. Pcro yo
no he leido tanta historia,i empezando
por la mia propia, me parecen abomi-n
ables ____ i a propósito de ella os diré
( acá para los dos) que prefiero )a
novela, pero como me gusta saber el
pUl' qué de las cosas os lo diré. ¿ Qué
utilidad me queda de saber ( a no
quedar duda) que tocios los horrores
son ciertos? Por ejemplo: sel',ia mejor
ignora¡· la triste hi toda de Jel'ónimo
de PI'aga, de Juan de Hus, i de
Savanarola ____ I tal vez seria conve-n
ie¡¡.te dodar de las brutalidades co-metidas
con Galileo ___ _
Segun vuestra lójica, el que mas
aboga por la abolieion de la pena de
muerte. ___ es aquel que mas la me-
[~ce ; (le modo que, segun vuestro
1 afíaui6, bajn.ndo la voz apesar suyo:
-Tal vez tengais que hacer una el~ccion:
para escojer es preciso ver ......
Se levantó: la. espresion de su noble rostro
era ya la de una resoluoion firme i pensada.
-Este es vuestro último día de duda i de
ignorancia, AUlora, pronunci6 lentamente;
par~ mi es tal vez el (¡Itimo dia de juventud
i de e'pernnza 1 '
- Enl'ique, en nombre del cielo, esplic:1Os!
eeclamo la joven.
-He procedido segun mi cqneiencia, murmuró
Enrique: el que est6. arriba me ve:
nada tengo que ocultarle 1
- Adios, Aurora, prosiguió: esta nocha
no dormireia ... ... Mirad i reflexionad: consultad
vuestra razan áutes que vuestro corazon.
Nada quiero deciros: quiero que vuestra.
impresion sea repentina i completa: temeria
al preveniros obrar guiado por el
egoismo. Acordaos solamente de que por
estrañas que .os parezcan vuestras aventuras
de esta noche tendrán por orijen mi voluntad,
i por objeto vuestro intereso Si tardaseis
en volverme a ver, tened confianza. De
oerca o de Jójos velo par vos.
Bes6 la mano de lajóven i se encaminó a
su habitacion particuIM·.
Aurora, mudn. i sobrecojida, le seguia con
la vista. Al llegar a lo alto de la esoalera,
el maestro Luis, 6.ntes de pasar el umbral
de la puerta, le envio un beso paternal.
VIII.
DOS J ÓVENEB.
Aurora estaba sola. La conversacion que
acababa de tener con su amigo Enríque habia
concluido con un desenlace tan imprevisto
ql.\e la habia dejado llena de asombr o,
i como ciega moralmenLe: sns pensamientos
se mezclaban confusos en desórden. Su cabeza
abrll.saba. Su corazon, descontento i
herido, se reoojia en si mismo.
Acababa de hacer un esfuerzo por saber:
habia'provocado del mejor modo posible una
esplioacion i la habia seguido, val\ándosc de
todas esas injenioeas tretas que nlla eandi-
511
buen sentir i mejor querer, el eminenle
Camilo Tórres, el ~ábio prffunrlo
Cáldas, i toda esa pléyac e de
héroes i sÍlbios que'nos legaron patri No creo qlle vo < igais:
"La Iglesia neccsita ignorantes
.•
¿ Con que en vuestro concepto el
que no quiere que maten mercce la
muerte'/ 01·ijinal lójic:1. De modo que
Jesucristo que tel'minantemcllte dijo!
no matar'(is, mereció el suplicio tan
monstruoso a que lo condenaron, segun
vnestra opillion. De mancra que,
El Dios-hombre, el Salvador el
jénero humano I merecib In mucrt.e
porque vino a destruida ___ _
Os repito, orgullosa, las palabras de
mi venftrauo amigo Juan Manuel Perez
i las de Vielor Bugo, aun cuando
con ellas os lastime el tímpano del
oido ___ _
" Para los cristianos, la protesta
mas solemne contra los asesinatos
oficiales, es la Cruz. El mismo Dios
quiso morir así, como para pe¡'petua¡'
entre los gobiernos i los pueblos, jUllto
con el recuerdo
Citación recomendada (normas APA)
"La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 701", -:-, 1873. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687728/), el día 2026-05-19.
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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 701