La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 686
TRIMESTRE XV.-AÑO IV. Bogotá, setiembre 20 de 1873. NUMERO 686 .
•
AO\TERTENCIAS.-Se publica l o~ mirte., juéve, i sábados
i e1mismo dia se \leva a lns casas de los sn,crilores de
1.\ capital. Los de fu.era lo recibirin por los correos re" lleC-ti\'
o~ con toda esactllud, pues c<'nfhmos en la honradez del
Gobierno dela Union i en l'l celo de todo sus 'uballemos.
{
~EyrsTA ,~ EN E R.~.1:,.-Lo.s lectores hallarán en e.te} PRECIOS.-Valor del trimestre dos f"ertes cuarenta centa-p~
nodlgo: Polmca, R.eIIJlOn, Lltpratura, Hechos diversos, vos. Valor del año con derecho a un hbro de prima ocho juer-
Fllo~of,a, Art~s I OficIos, lnstruccion pública, Biblio~rafía, tes. Número s uelto veinte centavos. Se public.rl remiudos i
Medlcma, Vaneda~ e~, ReVIstas de los ESlac!.os, de '>\ 9lUdad, avisos, .a un prec.io s umamente módico. Para todo Jirijirse al
ComercIal, de Amenos, de Europa, de ASIa, de Afrlca, etc. EdItor 1 Ajente Jeneral, NICO LAS PONTON.
El grande error lejislativo.
A los hombres que esLudian i que piensan.
El hombre es un sér clolarlo de
aptitudcs o {, violentos,
medos.
Luego el lejislac10r no puede ni debe
gll.rantir por la lei las facultades del
hombre;
Sin o a q u ellos actos l'cetos, del'ee/Jos i
bucllos que emanan de esas famllades ;
1 no estas, pOI'que ellas, está visto,
\ de la
boca de Gonzag ...
decesor, no es hombre que trepida an t~
el cumplimiento de su deber, 1 que, 61
llega un ca so desgraciado, él obrará con
enerjÍa i decision en la órbita de sus fa cultades
constitucionales, sin dejar vulnerar
en lo IDUS mínimo la sobcranía del
Estado que gobierna. Convendría tal
vez, que usted hiciera reproducir en su
importante periódico las piezas de que
le he hablado, i quo hllllilrá usted en el
periódico oi tado. ntíDlero 590, que tengo
el gusto de remitirle.*No le ruan~o otras
publicaciones, pues on estos dras han
dejado de salir La Autu1'I'dad i El M011itor,
por las muchas ocupaciones de la
imprenta dol Estado.
Despues de lo anterior, que es lo principal
en asuntos públioos, paso a imponerlo
de algunos otro heohos, con elobjeto
de que usted los haga eClnocel' de
sus lectores, si los creyere de alguna.
importancia. Son los siguientes:
La Lejislatlll'a del Estado continúa
sus sesiones casi con la misma calma que
empl~ó al principio de ellas. Una que
otra cuestion, COUlO la de arbitrios rentísticos
ha llamado un poco la atencion
pública; pero en la mayoría de aquel
respetable Cuerpo hai bastante cordura
para llevar a término feliz cualquier di·
ficultad que se presente. Se cree que
las sesiones durarán todo el presente
mes, i que al fin de ellas se harán las
designaciones para candidatos de Presi·
dente de la U ni on i miembros del Congreso
nacional. Acerca de esto son pocos
los nombres que se pronuncilln i eso
en un tono tan bajo, que ne es fácil saber
cuáles serán las personas que ban
de merecer el alto honor de obtene r los
sufrajios de los antioqueños para aquellos
puestos. Siempre he notado yo por
acá mucha prudencia en esos asuntos.
El ilustre doctor Berrío se encuentra
actualmente separado de todo negooio
ptíblico j pues aunque aceptó el al to
empleo de Rector de la Universidad d&
Antioquia, pidió i obtuvo licencia para
no posesionarse de aquel empleo hasta
enero del año próximo. L'a vida i goces
de este esclarecido antioqueño están
circunscriptos pOI' ahora, a su dulce i
apacible hogar, i a unas pocas relacio-
'X- La una nota se publicó en el número
anterior de este periódico, i la otra se encuentra
en el presente.-Los EDITORES .
ausLero que se necesita pal'a vivir completamente
aislado. Se ilabia hecho traicion a la
princesa : Gonzaga ccmprab:. con oro a
cuantas personas la rodeaban.
Años hacin que no tenia confianza sino en
Dios.
Sinembargo al principio de la estacion su _
confesor habia colocado a su servicio a un ..
mujer de su edad, viuda como ella, que le
inspirabn. intereso E~a mujer se llamaba
Magditlena Giraud. Era de carácter suave
i llena de celo.
Lo. princesa. la habia distinguido de lademas
i la tenia a su servicio mas inme
uiato.
Magdalena Giranu era quien respondill
ahora nI señor de Peyrolles, encargado de
preguntar por la princesa doS veces al dia,
pedir pal'a Gonzuga el favor de presentar
sus respetos i anunciar que el cubierto de
la señol'a princesa estaba puesto.
Sabemos ya cuál era la respuesta diaria i
uniforme de lIIagdalena :
-La sefior:\ princesa daba las gracias al
señor de Gonzaga ; no podia recibir; estaba.
demasiado indispuesta para sentarse a la
Una vez la princesa dijo a su confesor,
que le miraha los ojos pI'cñados de 16.grimas.
-He Sallada que habia encontrado a mi
hija , ..... No era ya digna de llamarse señorita
de Nevers.
meSa.
Era uu cuarto de b6veda cuadrada, cuyos
cuatros lienzos encerraban como eu un marco
un medalla n central pintado por Eustaquio
Lesuer en ese estilo ascético COIl que
se señaló la segunda época de su vida. Las
ensambladuras de enciDa negra, sin dorados,
tenian en el centro de sus tabl eros, hermosas
tapicerías que representaban asuaLos reIiJiosos.
Pero inflexible en su desesperacion la
princesa no queria que se la consolase.
Estaba sola en la vida i se complacia en
ese abandono: Ni teniu. un amigo, ni una.
confidenLe, i el mismo director Je su conciencia.
no poseia sino el secreto de sus pecados.
-¿ 1 qué habeis hecho en sueño? le preguntó
el sacerdote.
La princesa mas pálida que una muel·ta, i
con el pecho oprimido respondió:
-He h ~ch o lo que en l'calidad haria .....
la he arrojt>uo de mi preseuoia !
Esta mañann Magdalena babia estado
mui ocupada. Contra. la costumbre de los
demas dias se ilabian present.do muchas
person as solicitando el favor de ser introducidas
cerca de la princesa. Eran todas personas
graves i consideradas, el señor de Lomoignon,
el canciller de Aguesseau, el cardenal
de Dissy, los duqu~s de Foix ¡de
Montmorency. Luxemburgo, sus primos, el
pr1ncipe de Manllco conValentinois, su ilijo,
1 otl'08 muchos.
Entr.e las dos ventanas se elevaba un altar.
El altar estaba vestido de luLo, como
si el último oficio que se habia celebrado
allí hubiese sido una misa en sufrajio del alma
de los muertos.
En frente del altar habia un retrato de
cuerpo entero de Felipe de Nevers a la edad
de veinte' años. El retrato llevaba la firma
de Mignard. El duque estoba representado
Era una mujer orgullosa i acostumbrada
ya o. padecer. Solo un sen~imiento quedaba
vivo en BU corazon entorpecido, ¡lamor mil.·
ternal.
Amaba únicamente, con pasion, el recuer_
do de su hija.
El ~ecu~rdo de N evers era para ella una
especie do relijion. La idea de su hija lo. resucitaba
i le devolvia ensueños vagos de porvenir.
Nadie ignora la influencia profunda que
en nuestro sér ejercen los objetos malel'iales.
Siempl'e s¿lo con sus co.marndus, a
Desde aquel momento se moslr6 mas triste
i mas sombría. Esa idea la persegui .. sin
cesar.
Sinembargo, no habia desmayado un momento
i scguian buscándola activamente en
Francia i el est¡:anjero. Gonzaga tenia constantemente
la cnja abierta para satisfacer
los deseos de su mujer. Pero tomaba las
medidas necesarias para que todo el mundo
supiese el secreto de su jenerosidad. Al
principio la princesa habia cedido mas de
una vez a lit necesidad de desahogarse el
pecho. No se consigue ele momento ese valo\'
Todos venil\ n a verla con motivo de ese
solemne consejo de f!1milit\ que habia de
verificarse hoi mismo, i del cual ellos erau
miembros.
Sin haberse puesto de acuerdo deseaban
ilustrarse aceroa de la situacion presente de
la señora princesa, i saber si no tenia algun
agravio secreto contra el príncipe su esposo.
Le. princesa rehus6 r ecibirl os.
Solo uno fué admitido, el ancinno cardenal
de Bissy,que venia de parte del Rejente.
Felipe de Orleans maudaba decir ~ su
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
L A 1 L U S T R A e IO N.
nes que él cultiva con esmero. Muoho,
i con fundados motivos, se espera en
An~io'luia de los servicios que el doctor
Berrío prestar:\ 11. 1 \ educaciou de la
juventud i al Estado en jenara!. Con
tao excelente Jde, no h·\i dUllu que In
Puivllr-iciad de .\nti0'luia SCl'lí dentro
de poco la primera de CololO bi·1.
jor pasatiempo consistia en pasar dias
enteros en el Hospital en el cual se lo
encontraba permanentemente todos los
dias de fiesta, consolando a los enfermos
i ayudando al aseo de las Ca!l1aS i ves·
tuarios de estos. Lamentable es la pér
did·, que hemos bocho en esta eiudad
eou la muerte de la señ.>ra lsaza; pero
en cambio nos ha quedado el ejemplo de
sus virtudes i la esperanza de que Dios
habd. premiudo las muchas i rarísimas
virt.ullcs de la seüora lsaza. Hasta en
los último. dias de su vida fué esta se- .
ÜOI',I el tipo del verdadero cristiano.
Atacada de una cruel enfermedad, jamas
~B le oyó una queja, ni auu en el
mO[J)(lIlto en que el escalpelo del médico
pl'etendió cortar de raiz la vausa del mal
Illle devoró su preciosa existeucia. Ella
aceptó el dolor COIllO uu bieu que Ic venia
del cielo, i al impulso de aquel, se
durmió en el seuo de Dios, dejando a
SIIt numerosa parentela en la moyor afiic eion.
Qua teng,t resignac:on, es lo que
le desea el que esto esoribe, a la estima·
ble familia de Isaza.
diedo, por su bella ouanto s~nce~a ~anifestacion
en favor de AntlOqula 1 del
dootor Berrío, que leí en el último númel'O
d" La 1lustracion, i suscribiéndome
de ustod su cordial amigo,
Para el 21 del presente mc~, se pre·
para eu esta ciud,d U'lll B"lernnísim.~
ftlucion relijios" a caus" de la oon~agracion
del'I1ustrísilllo sellor Gonz:ilez,
Obispo electo de Antí04uia, que teudnl
lugaren aqucl diCI. ],'1 belh i cómoda C!\S'I
del Prejideute dd j~stado, servir:1 accidentalmente
de p1hcio episcop31, por
haber tenido el scñor de Villa la g:¡\allteria
de ofrecerla Co111 a'luel nbjcto. Los
~migos del nuevo Obi,po, quo son muchos,
se preparau p,u·.l ob~e'luial' a Ilste,
tauto cuanto él lo merece. en los días de
su permanencia en esta capital. Así
mismo, me han asegurado, se encuentran
convenidos los pueblos de Occident(),
para hacer un digno recibimiento a su
estimable i modesto Jefe en lo ospiritual.
1 tanto los lllcdellinenses eO[J)o los hilos
de Antioquia i Sopetran tienen 8obrad"
razon para alegrarse i. vestir de gala sus
templos i habitaciones, al ver ingresar
en el respetable Cuerpo de prelados de
Antioquia, a uno de los mas dignos, mas
intelijeutes i desintcre5ados, maa piadosos
i modestos qao han empuñado i puedan
empuñar el biculo del verdadero
Pastor_ Algo le diré, llegado el caso,
de lo que _pueda observar en aquella ,
para mí i para muchos apetecida festividad.
eONTESTACION A UN MENSAJE.
.Número 28.-EstadM Unidos de Colom·
bia. -Estado soberano de Antioquia.Medellin,
29 de agosto ele 1878.
En los últimos dias del mes que acaba
da pasar, vimos desaparecer del seno
de esto sociedad, a la mui respetable señora
doña Jusl!i¡¡'ana lsasa, miembro
de nna de las mas distinguidas familias
del Estado. Vivió oasi ignorada en el
mundo i pero prodigando a su alrede·
dor el puro i suavísimo perfume de sus
virtudes. A[J)i~ a i compañera de aquella
mujer admirable por su oaridad, doña
1I[ar¿a Josefa Zulaivar, la seüora· lsaza,
no la preocup:l.ba otra cos'! que el pensar
qu~ pudieran encontrarse sus pobres con
algunas necesidades. I digo sus pobres,
por'lue e~a buena i caritativa señora se
habia c(JOsagrado tod" entera a socorrer
a lo~ desgraciad u9, a cuyo efecto su me-
Ta!1\bien murió en esta ciudad la seüora
Ana .Joaqt¡ü¡a Célis de Castilla,
ol'Íenda de Amalfi i sumamente estiluada
en aquella oiudad, por las dotas que la
distinguian. Su esposo, el señor Clodomiro
Oastilla, ha quedado sumido en el
mas profundo desespero, i con tres hijos
huérfanos, que llaman sin cesar a la que
de ellos no se separó un momento, durante
sus dias i pues era una verdadera
madre de familia, en el sentido recto i
n~tural de esta clase.
Del distrito del Retiro, nos participa
La Sociedad, que tu \'0 lugar en aquel
católico pueblo una hermosa cuanto edifioante
funeiou relijiosa, que fué presidida
por el IlustrÍsimu seüor Obispo
de l\lcdellin i Autioquia, doctor José
Joaquin Isaza. No hai espre-iones para
encomiar el celo de este ilustre p relado,
su abnegarion i desintllres en el servicio
a que lo obliga su Eaoto mioistcl'io, ni
la catolicidad de los honrados hijos de
aquel pueblo de Antioquia. Vea usted,
el periódico citado i se entusiasmar:\
COlilO me ha suc"dido a mí, al presen·
ciar con mi entendimiento esas fiestas
del espíritu, únicas que dejau verdadera
satisfaccion en el alma.
Concluyo felicitando al doctor Ma-n?
ble prima que el recuerdo de Nevers, VI- -Esta es otra que ha recibido dinero pa-
VIa aún en Bn pecho; que haria cuanto se ra mentirme!
pudiese hacer en favor de la viuda de Habia sufrido tantos engaños!
Nevera. -Ha.blad, aüadió en alta voz.
-Hablad, seüora, dijo por conelusion el -Señora princesa, prosiguió Magdalena,
cardenal :. el señor Rejente os pertenece. I tengo un hijo .... _ que es mi vida ...... Do.ria
¿ Qué pedls ? cuanto poseo en el mundo escepLo mi hijo
-Nada pido,respondi6 Aurora de Caylua. porque fuéseis una madre feliz como yo!
El cardena~ traLó de sond~arla : provocó La viuda de Nevers no respondió.
su confianz~, 1 aún sus quejas; pero la prin- -So; mui pobre, añadió Magdalena, i án-cesa
guardo un SIlencIO obstinado. tes que la señora princesa se mostrase Lan
El cardenal salió con la impresion de que buena conmigo mi C"rlos carecia a menudo
acab .. ba de ver a una muj"r punto méuos de lo necesario ...... Ah! si pndie~e pagar a
que demente. . la seüora prince&1I. cuanLo por mi ha hecho!
Gonzaga tenia indudablemente mucho I -Necesitais nlgo"Magdalena ?
mérito. I -No! oh! no! escl<1mó esto.: se trato.
El cardenal acababa de d~spedirse en el I de vos, señora, i solo de vos! Ese tribunal
mom~nto en que enh'amos en el oratario de de familia ......
lo. I?rmce~ •.. Esta, com" de oostumbre, esta- -Os prohibo que me hableis de eso, l\Iag-ba
mmónl. sombrla. Su miro.da. fija no es- dalena.
presaba cOSa alguno.: la. princesa se pnrecia -Señorn.! esclamó esta, mi querida
a una estatuo. de má.rmoJ. ama ...... ann cnando hubiesis de arrojarme
l\1agdalenn. Giraud atravesó el cuarto sin de aquí. .....
que ello. lo notase. -03 n.rrojaré de aquí, Magdalena!
lIIagd.alen:¡ se acerc6 al reclinatorio que
estab~ JunLo a la prIncesa i colocó en él un
libro de rezos que llevaba escondido debajo
de la manLa.
Vino a colocarse delante de BU cama con
los brazos cruzados sobre el pecho, esperan_
do uno. palabra o uua órden.
La princesa alzó sobre ella la vista i dijo:
-De dónde venis, :\1agdalena ?
-De 001 cuarto, respondi6 esta.
Lo. princesa baj6 la vista:. Se habia levantado
poco ánLes paro. saludar al cardenal.
Por ~a v~ntana habi~ visto a 1Ilagdalena
ea el Jardm del p:¡laOlO en medio de la
muchedumbre de aJiotistas. Bastaba eso para
despertar toda la desconfianza de lo. viuda
de Nevers.
S!nemblll'go, Magdalena tenia algo que
deCIr I no se l>.treVI!l. o. hacerlo. Era Un cor~
zon. excelenLe que .profesaba uno. COlo po.slon
SlOcera 1 respetuosa o. ese inLenso dolor.
-La. Beñora princesa, murmuro - quiere
permiLirme hablarle? ' ¿
Aurora. de Caylus sonrió con amargura i
pensó:
-Habré cumplido con mi deber, señora
...... Os habré dicho: « ¿ No quereis volver
o. ver a. vuestra hija ?n
La princesa CQumovida i mas pálida, apoyo
las dos manos en los bl'(lzos de su sillon
como para levantarse_ En ese movimiento
dejó caer el pañuelo.
Mag lalena se bajó apresuradamente para
dárselo, i del bolsillo de su delantal sali" un
sonido metálico.
La pl'incesa fijó en ella su mirada fria i
dura.
-Teneis oro! murmur6.
I haciendo un ademan indigno de su elevado.
alcurnia i de la arrogancia positivn. de
su caricter, meti6 vivemente In. mano en el
bolsillo de l\Io.gdaleoa.
Esto. juntó las manos llorando.
Lo. priocesa sacÓ un puñado de oro, diez
o doce onzas españolas.
-El sellar de Gonzaga acabo. de llegar de
Espo.ña! murmuró otra vez.
Magdalena se hincó de rodillas.
-Señora I señora! esclam6 llorando: mi
Cárlos estudiará merced o. ese,oro. El que
me lo ha dado acabo. de ll:gar tt\mbien de
Señor:
Con algun retardo ha llegado a mis
manos el .\Iensaje que me ha beis hecho
el honor de dirijir en 8 del presente
mes. con el objeto de reclamar acerca de
ciertas espresiones que fueron consignadas
cn la nota oficial que el señor Secretario
en el Despaoho de Gobierno de
este Estado pasó al señol' Secretario de
lo Interior i Relaciones Estcriores del
Gobierno feJeral, en 8 de julio último,
relativamente a la agresion armada que,
contra el Estado soberano del Tolima,
ha acaudillado el Prefecto dc Faeatativá,
funcionario público al servicio del
Estado de Cundinamarca i subal teruo
vuestro, espresiones que tienden a hacero~
responsable, en alguna manera, de
aquel acto ilcjítimo.
Debo mauifesta ros, desde luego, que
las frases que l'cclamais fueron consignadas
en alluella uota oficial, no por
efecto de injustifica ble suspicacia ni de
malevolencia hicia vos, ni tampoco por
lijereza de parte del Gobierno de Antioquia,
en sus apreciaciones acerca de
aquel grave i delicado negocio. A.quellas
frases tuvieron suoríjen, i encuentran su
apoyo, en datos e informes que fueron
recibidos por mi predecesor i que él estimó
digno,'! de crédito.
Habiéndome encargado posterior i
recientemente de la Presidencia del Estado,
recibí infol'mes fidedignos que disipan
las sospechas que primitivllmente
se ooncibicron contra vos en aquei suceRO
i que flleron comunicadas al Gobierno
de Antioquia Por esto, dí Orden al
~eñor Secretario de Estado en el Despacho
de Gobit:rtlo para que se apresurara
a desvanecer la mala impresion que las
frases de aquella nota ofiCial acaso hubieran
podido producir contra vos. Aquel
funcionario cumplió esta órden por comuuicacion
que dirijió al mismo señor
Se~retario de Estado en el Despacho de
España. 03 pido poI' Dios, señora., que no
me despidais iutes de haberme oida !
-Marchaos! le maud61a princesa.
l\lagdalena quiso suplicarle aún.
La princesn. le enseñó 11. puerta con un
ademo.u imperioso i repiLió:
-Salid de aquí!
Cuando hubo obedecido la princesa se dej6
cner en su silJon i se cubrió el rostro con
sus dos manos blancas i tlac!>s.
-Iba a querer a esa mujer! murmur6 estremeciéndose
de espanto. Oh! prosiguió,
miéntras en su semblante se pintaba la angustia
profunda del aislllmiento. Nadie!
nlldia! Permitid, Dios mio, que no me fie
ue nadie!
Se qued6 un momento asi, con el rosLro
cubierto con las dos manos, i Inego un sollozo
ajitó su pecho.
-Mi hija! mi hija I dijo con acento desgarrador:
Vlrjen snnL", deseo que hnya
muerto. Así al ménos la encontraré a vues-tro
lacio. -
Los arrebatos violentos distaban mucho
de ser frecuentes eo esa naturaleza apagada.
Cuando lo. acomeLian, esa desgraciadal!lujer
se quednba mucho tiempo quebrantad". Pasaron
algunos minutos ántes que pudiese
moderar sus sollozos.
Cuando recuper6 la voz, dijo:
-Lo. muerte! Dios mio, dadme la muerte!
l\lirando en seguida el Crucifijo en el
altar:
-Señor Dios! ¿ No he pad ecido "ún bastante?
Cuánto tiempo durará aún este martirio?
Estenelió los brazos i con toda lo. esprcsion
de su alma atormentada esclnmó :
-La muerte, Jesus! CrisLo sauLo, por
vuestras llagas i por vuestra pasion en la
cruz ...... Vu'jen madre, por vuestras lágri-
IDlls ...... La muerte! lo. muerte! Itl muerLe!
I dejó e .. er los brazos, i sus párpados se
cerraron, i cayó en su sillon con lo. cabeza
eclJ.CldCl pll ra. atrCls.
Hubiérase podido creer un momento que
Dios clemente habia escuchado su voLo: pero
o.jitaron en breve su cuerpo lijeros eSLremecimientos
i SllS mnnos crispadas se movieron.
Volvió o. abrir los ojos i miró el retre.Lo de
451
lo Interior i Relaciones Esteriores, en
23 del corriente mes, bajo el número 14.
Esto lo hice espontáneamente, o sin
que nadic me hubiese hecho exijencia
aluuna para ello, i movido solo por un
sc~timionto de amor a la verdad i a la
justicia, i, ademas de esto, porque conocedol'
como B0i, de vuestro carácter persooal,
os he creido incapaz de las faltas
que aeguramente se os han atribuido en
aquel asunto.
Permitid, sinembargo, señor Gober.
nador, que os manifieste que un majistrado,
corno vos, que dispone, segun
vuestro Mensnje,de tantos centenares de
rifles i de tantos miles de peaos, ha debido
mantener un poco mas sometido a
su autoridad a su subalterno el Prefecto
de Facatativá, i que, habiéndolo he0ho
aSÍ, . esto os habria evitado molestias i os
habria honrado un poco mas que las fra ·
ses destempladas de que habeis hecho
mal uso, en aquel Mensaje, al d:rijiros
al primer majistrado de un pueblo que,
por todas rnzon es, merece vuestro respeto.
Soi vueiltl'O obediente servidor,
REcAREDo DE Vrr,LA.
Sr. Gobernador del Estado soberano de Cundi
na marca .--Bogotá.
Boyad.
Señor Editor de L a Ilustraciol'i.
Tunj .. , 12 de setiembre de 1873 .
Ha llegado a esta ciudad el armamento
Remington enviado pOI' el Gobierno
nacional, i se continúa el reclutamiento
con actividad, seguramente para
que esta ciudad se convierta en un gran
cuartel en los primeros dias de octubre,
en que deben practiearse los escrutinios.
Aquí se ba hecho valer la especie de que
el jeneral Acosta ha entrado en negociaciones
con los señores del Ministerio nacional,
i entre ellos con don Felipe, i segun
las cuales el voto del Estado que
ha sido emitido por Trujillo, se declare
por Pérez Tal especie causó una jeneral
indignacion, como tenia que suceder a
todo hombre que tenga sangre en las venas
i estime en algo su dignidad i la de I
Estado; pero al fin nos hemos persuadido
que la especie propalada no es sino
táctica para dividir i que ni el señor
Acosta seria capaz de dar semejante paso,
ni en la gratuita suposLcion de que
lo hubiera dado, tendria eff-oto alguno,
para con un pueblo altivo como I,ll de
Boyacá, que no sufriría tal humillaoioll
N evers. ¡'¡us ojos se quedaron secos i recuperaron
esa fijeza inm6vil que tenia algo dc
espantoso.
En el libro de rezos que Magdalena Gir:
wd acababa de colocar en un rincon del
reclinaLorio habia una pájina en que el toIDO
se abria 8010: tantas eran las veces que
por esa parte se le ha bia abierto.
Esa pájina contenia lo. traduccion francesa
del salmo lJfisercr. mei, Domine La princesa
ele Gonzaga lo recitaba varias veces al
dio..
Un cuarto de hora despues estendi6 la
mano para tomar el libro de rezos.
El libro se abrió en la pájina que contenia
el salmo.
Los ojos cansados de la princesa miraron
un momento sin ver; pero de repente se es'
tremeció i dió un grito.
Se froLó los ojos i miró en torno snyo para
convencerse bien de que no estab:¡ soñando.
-El Ji bro no se hl1 movido de ahí!. .....
murmuró:
Si lo hubiese visto en las manos de Magdalena
hubiera cesado de creer en el milagro.
Porque creyó en un milagro. Se endere.ó
cuanto se lo permitió su noble estatura: sus
ojos broLaron de nuevo fuego i apareció bello.
como en los dias de su juventud.
Bella, arrogante i fuerte.
Se arrodilló en el reclinatorio.
Tenia delante de los ojos el libro abierto.
Leyó por décima vez en lo. márjen del salmo
estas I\neas, escritas por una mano desconocida,
i que "ran una especie de respuesta
al primer versícul", que decia: Tened
piedad de mí, señor!
La letr .. desconocido. respondia:
"Dios tendrá piedad de vos si teneí. fe.
Toned valor para defender o. vuestra hija:
id al tribunal de f:lmilia, aunque esLeis enferma,
o moribunda ...... I acordaos de lo.
señal convenida en oLro tiempo entre vos i
Nevere."
-t>u divisa ...... _ .. tartamud~ó Aurora de
Caylua: Aqm esto;! _ ........ l\1i hija! prosignió
con los ojos arrasados en lágrimas: mi
hija!
( ContiNuará.)
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
452 LA ILUSTRACION.
de ser oonver~ido en objeto de tráfico ~I
mas procioso de los derechos del r e pubh
bre exhibiéndolo oomo uno 1nercancí~ en
la a~~ual crísis que atravie~a la R~púbj¡oa.
pues es sujeto tan cumplido como laborioso
i honrado. No hai duda de. que
mejorarán notablemente las poblaCiones
inmediatas a la nueva vía i pueute, pues
aunque mui cerca de este se ellcuentran
dos faluas, no sie~pre el rio se presta
do insectos, que son el oríjen de las en.
fermedades.
cano. A. Los reyes de Suecia i Noruega, Oscar
i Sofla han sido solemnemente corona-
~ Está al partir o ha partido ya.
con dir;ccion a Tunja, el "Batallon
Granaderos." Todavía no crcen suficiente
las fuerzas estacionadas allí p~ ra
haoer el escrutinio en favo r del seuor
Santiago Pérez, contra el querer del
pueblo. Qué tal! ! ! ......
Es necesario que la olJ g~rqUla se desengañe
i sepa que la N ?clon {lO le ha
oonferido poderes a nadie pa.ra hacer
transacciones de ninguna espeCIe.
Hablad, oiudadano jcncral, porque
vuestro silencio en este caso no os hace
honor. MUCIIOS LIBIlRALES.
Panama.
para esta cmbareaclOn. . .
lile habia olvidado deOlrle que la Iglesia
de esta se está reedificando i parece
que mui pronto estará concluida esta
s an ta obra, pues todos i cada uno ~n
particular, oontribu'yen con su con~ln·
jen t e, tunto peeunarlO co~o personal, I el
señor Cura tiene mayor IUter es en qu e
, b' dos como tales en ám os paIses.
El consejo federal Suizo ha aprobado
las modificacion es que cl consejo del
cantan de Jinebra sancionó, en malerias
ec lesiástica!, pora ho &tiliz. Esto ha producido aum en.
to de calol'\ Causa a su vez, de la abun.
dancia d!) lluvias, las que han Gnjend ra-
Honduras dió satisfaccion a Nicaragua,
por la invasion que tropas de aquella
República hiQieron eu esta, q ue se dió
por satisfec ha. Pero despues de la satisfaccion
se han r epetido las in vasiones, i
parece que se conspil'8 contra el Gobier-no
nicaragüense. _
En Santo Domingo hañ triunfado, eo,
varios puntos, l os insurrectos coutra el
Gobierno del Presi dente B áez: el principal
cargo que se ha ce a aste MlI.iist ra~ o
es el arrendamiento incousulto del terTltorio
de Samaná a los norte-americanos,
por procurarse oro.
El Cong reso del Ecuador se instal ó
ellO de agosto, e lijiéndose al señor Roberto
Ascásubi. Presiden te del Senado,
i al señor Vice~te L. Salazar dc la Camara
de' Representantes.
E.lII. E.
ti HITJ ER SIN CORaZON
se r epe ~ÍJ'á a peticion j ene ral, el domino
go 21 del presznte, i por fi nal se
cantará ~ célebre duo de l a Zarzu ela
titulada :
EL TIO CANILLITAS.
COLEJIO DE PÉREZ.
Se ha trasladado este e.tnblecimipnto a
un local ma~ cómodo i espaoioso situado en
la carrera de Popayan, calle 7~ número
153, i el Directo r 1" dará una nupva organizRcion
para satisfacer rnejor los de~eos de
los padres de familia. RE?>IIJIO YÉnF.z.
Bugotá, 14 dp. >lgllsto dA 1873. 0-4
ATENCION!!
Se vende pOI' lotes l1;a hermosa huerta situ
ada e n la calle 3~ de la carrera de Cadojena,
a media clladra de 1" plaza de mercado_
Tlilblese Con el seroo, Lcopolrlo Gllo\ ·a,'. calle
1'!- do la carrera del Norte, n .• 46.-10-10
HU'RENTa DE N ICOL
Citación recomendada (normas APA)
"La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 686", -:-, 1873. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687713/), el día 2026-05-19.
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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 686