La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 502
TRIMESTRE XI. ANO IH.-Bogotá, 16 de J ull;o::~de;:;-:1r¡8~7K~1~. - - - --------------,N[T''Ur™ .......E..., ..R,'''O'rOO5'''''0'2'.- -
TI [1
&\~W~rn.Ill'J:~l1W@il'ª'Sl.-Se publioa 108 ~ártes, juéves i} ffi~Wil§lll'&" . 3)]ll:Wl:$.l;Rá\.~b-LoB lectores hallarán en { ll'ffi)]l@il@§.-Valor del trimestre dos f uertes cuarenta centavos.
s~badoB 1 el mtsmo dla s~ ll.eva a las casas de los suscrlto.res de la ca- e~te perl6dlco; .Poli~lCa - RehJI~n-~lt.e.ratura .-. Hechos diversos- Valor del afio con derecho a un libro de prima ocllO fuertu. Número
pltal.. Los de fuera lo recibirán por los correos :espectlvos con .tod~ FIlos0!ía-Artes 1 o~clOs-InstrucclOn pabhca-Blbhografla-lIIedicina suelto veinte centav08. Se publican remitidos i avisos, a un precio sumaesactltud,
pues confiamos en la honradez del Gobierno de la UUlon 1 -Varledades-Revlstas de los Estados-De la Ciudad-Comercial-De mente m6dico. Para todo dil"ijirse al Editor iAjente jeneral
en el celo de todos sus subalternos. América-De Europa-D_e Asi&-De Africa, eLc. eto. NICOLA3 PON~ON.
u"aJ U~QII~tt"aJ~~QJ~. ordenado equilibrio en materia
._____________________________________________ de ganar cada cual la vida
Con eso basta % eterna, objeto de toda relijion,
Con qué? Con la buena fe. segun 10 crea i lo entienda,
Con la práctica sincera de los vendria a imponer los dogmas
principios liberales, basta i so- personales de los gobernates, a
bra para que el pais se salve; los que no los han creado para
i eso es lo que con suma com- entrometerse en semejante
placencia hemos visto en la asunto.
manera como se ha dado sol u- Nada seria en realidad mas
cion por parte de la autoridad peligroso.
pública como por la de la au- En unos casos, porque los
toridad eclesiástica, a la cues- Gobiernos se erijirian en Pation
enseñanza relijiosa, que pas, como en la Turquía i la
pareció velar por unos pocos Rusia, para enseñar oficialmomentos
el sereno horizonte mente las creencias del Gran
de la paz nacional. Señor o del Czar.
En el número 500 de este 1 en otros, para perseguir
periódico se ha dado publici- relijiones ajenas, sopretesto de
dad a las notas oficiales cruza- celo por la causa de Dios; candas
entre el Consejo de instruc- cediendo derechos políticos por
cion pública del distrito ele es- motivo de 1'elijion, como sucede
ta capital i el Gobierno ecle- en una de nuestras vecinas
siástico de la. Arquidiócesis. Repúblicas; derechos que se
Esa feliz solucion, hija de la niegan a otros asociados, de
buena fe i del patriotism'o, nos quienes sí se exije obediencia,
merece un encomio, a nosotros, apoyo físico i moral i tambien
dispuestos siempre a aplaudir la bolsa para pagar a los miscuanto
sea digno de homenaje mos que los escomulgan socialen
presencia de las verdaderas mente en compensacion de los
prácticas de justicia i libertad sacrificios que se les exijen.
propias de un pais republi- La sociedad no tiene otro de-cano.
recho que el de hacer leyes de
Es necesario reconocer CLue efect? jeneral con ,s'anciones jeen
la In ole de nuestras :1ctua- -nerm:es-prrra todo sé1' humano,
les instituciones políticas, no estante, habitante o ciudadano
hai otra cosa que una comple- e ~ su seno; pe~o.~eyes que en
ta imparcialidad en materia mr:gun caso se Il~Jleran en los
de creencias relijiosas i i que actos .d.e ~o'3.PartICulares,en.que
miéntra~ los encargados de ad- no ltm 1/l'I;Jurza a un derecho ajeno
ministrar la cosa pública se verdadero.. .
hagan los fieles intérpretes del El Der\'J.~ que se enCIerra en
espíritu de la lei escrita, nada un salon a JU'al' ~ando' vueltas
debe temer la creencia relijio- ha~ta ca~rse medIO mU,erto. de
sa de los ciudadanos, que pon- fatiga, SI l~ hace J?al a algUIen,
ga en duda la garantía consti- es a su.s piernas 1 a sus brazos
tucional, que permite a los co- est~ndI?O~ en aspa. _
lombianos creer i adorar a El crIstIano que se encierra
Dios de la manera que St con- a .e~ecutar cierto,s ejercicios esciencia
se lo prescriba. p~ntuales que ~l cree co~du-
En prueba de ello está la c~n.tes a su meJol: morahdad
ilustrada resolucion del Conse- CIvIl o a su salvacIOn eterna;
jo de instruccion pública del t~mpoco ofende en ello a nadistrito
de Bogotá, com unicada dIe.
al Ilustrísimo señor Arzobispo Ambos deben ser respetados
de la Arquidiócesis, i a la que en sus prácticas,
ya hemos hecho alusion. En Mién,tras de estas no resulte
ella se establece en hecho prác- la violacion de algun derecho
tico,el principio de la completa social reconocido en la 1ei ciprescindencia
de la autoridad vil i garantido por el código
pública en materia de enseñan- penal.
za relijiosa; permitiendo, no Poco nos importa que esta
obstante, que allí en donde lo saludable práctica social se
solicite u los padres de familia. llame
respectivos, puedau los sacer- GOBIERNO ATEO.
dotes, de acuerdo con los En jeneral, los que hacen
preceptores de las escuelas pri- tales calificaciones,. o están
marias, dar a los niños de ám- apasionados, o ignoran lo que
bos sexos, la instruccion reli- en rigor es un verdadero ateisjiosa
que esos padres deseen muo
para sus hijos. Los que persisten en la es-
Nosotros no admitimos, ni traña pl'eocupacion de que los
o es~ablecen tampoco nuestras Gobiernos enseñen 1'elijion, si
actuales instituciones sociales, son racionalistas, atentan eviQue
los Gobiernos se hagan dentemente al inviolable san-catequistas
en relijion. tuario de la conciencia huma-
El objeto fundamental de la na; i si son católicos escolás-elijion
no es asunto de gobier- ticos, no advierten que con su
no; i desde que lo contrario se pretension, justifican al Gran
hiciera, la autoridad, que no Turco, que enseFia relijion,. al
debe ser sino una potencia de C Z[ r de Rusia, que enseña re-lijion,.
al Gobiemo prusiano él, nacido sin mas armas que
que ha enseiiado ttn ol'istianis- la de su doctrina, cuando el
1ao oflci(Jl a culatazos; al Go- judaismo lo espiaba i lo persebierno
ingles, que flecularme...¡- guia denunciándolo a sus vel'te
martirizó a lo'\desgl'aúiados dugos; cuando el paganismo
irlandeses enseFiándoles p1'otes- lo proscribia en masa por totantismo
del modo mas bárba- dos los ámbitos del vasto imro,
hasta que Ui! Gl1?j.~stone sa- perio romano; no sabemos,
crificó en aras de lajust.icia a decimos, có:no esa relijion tan
los manes patl'i~ticos del in- inerme i tan débil en su oríjen,
mortal O'Conne11 pudo, luchando con los judíos
1 en vano diJán nuestros i con los jentiles, obligar al
hermanos católic)s, que ellos gran Constantino i al podero::..o
no quieren un Fincipio uni- Olóvis, a doblar la frente ante
versal sino una egjepcion para el patíbulo del Calvario.
ellos, por CU1:1.nto ellos poseen Ei::! que se ha perdido la fe;
la verdad. E30 Ireemos real- i querria suplírsela con las trismente
nosotroE; pero apesar tes debilidades de la fuerza !...
de eso, hai qm convenir en M. M. U.
que 10 mismo c-een los imanes
de la Turquía, os popes de la
Rusia, los bon:os del J apon i -----------------------------------------------
los brahmanes le la India. Roi tenemos un motivo de
1 miéntras .hs cosas pasen congratularnos con nuestros
de esa manera en el terreno amigos i abonados. El distinde
los hechos prácticos inae- guido escritor señor don Fedegables,
el pro¡lema no tiene rico de la Vega ha empezado
otra solucion ?osible que la a enviarnos correspondencia
de ana prescin,.ente e impar- europea,que desde el presente
cial tolerancia¡ dejando que número verán nuestros lectocada
familia trsmita a sus hi- res a la llegada de cada correo
jos los dogma con cuya ob- paquete.
servancia creel los padres que Esta incuestionable mejora
sus descendienBs consiguen la en nuestro periódico, es mui
vida eterna. r _ digna de una congratulacion
L - r de nuestra parte, i de la bene-a
ensenanz: re Ijiosa par- volencia de nuestros numerotenece
a los saerdotes i a los
padres de farrilia; i los Go- sos susoritol'cs a La' llt~stra-biel'nos
no sonlli lo uno ni lo cton, que así tendrán una prueotro.
ba mas de nuestro deseo de
esmerarnos en corresponder a
¿ Se dirá queluien posee la sus constantes favores a nuesverdad
no d8e proclamar tra empresa; i nos es mui sauna
ind~ferená que pone en tisfactorio, el manifestar al sé"peligro
Ya etera salud de los ñor de la Vega, que acepta-hombres?
mos con p1a cer sus escritos, i
Nada de eso! que le estamos mui reconoci-
. La indiferenci relijiosa con- dos por su fina galantería al
sIste en sostene:q-ue toaas las e~viarnos sus bellas producr~
lijiones son iguales para Clones.
conseguir la vid eterna. Los EDITORES.
Pero hai unabismo entre
esta doctrina i 1 que coloca a
la verdad relijiaa en la liber- Cartas parisienses,
tad de conservaJe i propaO"ar- escritas pala" La I1ustraciou " de Bogotá.
se por los medis compadbles
con el respeto[ue se debe al
derecho ajeno.
El Gobierno ue no se mezcla
en asuntos de conciencia
persona1,
. ~ No IMEnE A LA VERDADERA
RELIJIN MOSTRARSE
I BUSCAR PROSÉITOS.
Ella puede heerlo; i siendo
la verdad, l libertad del
error no puede i debe inquietarla.
El matemátb que cree i
enseña la verda< jamas ha reclamado
para s' el privilejio
de que nadie pooa contradecirlo.
FirI?e en el trreno que pisa,
esta seguro le no hallar
jamas rivales srios' i si el
cristianismo caHico' hubiera
necesitado en re:idad de poner
mordaza a lademascreencias
para infiltr33e en las conciencias
popular~ no sabemos
cómo ha podido luceder, que
i QUE LA TIERRA LE SEA LIJEn A. I
I.
Murió!
Sí, señores, murió de repente!
En la flor de la juventud!
En el apojeo de su gloria!
En toda la fuerza del apetito 1
Pobre ministerio '- ___ tan lleno de
vida '- ___ tan lozano 1 ____ tan exhube.
rante de patriotismo!. ___ tan rico de
esperanzas liberales '- __ _
Pobre ministerio!
¡Cuán léjos estab:l, al abrirse las C6r·
tes lazarinas, maravilloso producto de
las .elecaio?es de abril, do tan prematuro
1 estrepItoso barquinazo!
Oh instabilidad de las humanas grau.
dezas 1
¿ Quién nos habria d~ decir hace dos
meses que n ministerio tan hábil en
modelar diputados i que un ministerio
que se. apoyaba en una mayoría parlamentarIa
que verdaderamente podia lla·
mar suya, habria <1e rodar al sepulcro
ántes que se marchitaran las fiares de
mayo?
Pobre ministerio!
n.
i Fíense ustedes de la fortuna !
i Trabajen con la tenacidad de un negro
i con la maestría de un Bosao en ga·
n~r unas magníficas elecciones, aún espoméndose
a provocar una formidable in·
surreccion carlista, para quc unos augustos
labios les digan dospuos en español
macarrónico: " I higanme el obsequio
<1e sol tar la cartera! " i para que otros
vengan con sus manos lavadas a reoojer
el fruto de tantos afanes!
Pongan ustedes las urnas en estado de
siti~, conviertan ustedes los colejios en
gabmetes de prcstidijitaoion, escarnez·
can el sufrajio, fabriquen mayorías, i,
ma~ poderosos que el mismo Jesus, resucIten
centenares de Lázaros políticos,
para que a lo mejor del fes ti n los dejen
a la luna de Valencia i 10B entreguen a
las jmpla~ables garras de la Parca.
Ai ! ¿ por qué no están heohos los
grandes hombres a prueba dc crisis?
¿ Por qué no están hechos a prueba
de indisoretas interpelaoiones?
Si a~í fuera, mi humilde pluma no
vestiría hoi tres centímetros de fúnebre
crespon, ni vertida negras i amargas lágrimas
de desconsuelo.
i Es tan triste, tan triste ver en la
tumba, envueltos en la mortaja del escándalo
a jenios eminentes, que sentian en
su corazon i en su estómago vigor bastante
para hacer la felicidad de media
docena de patrias i el vacío de otros tantos
presupuestos!
j Es tan desconsolador ver apagadas
en el polvo (otros dirian en el lodo) a
refuljentea lumbreras que ayer enseñaban
a todo un pueblo el camino de la
rejcneracion, i a cuyos tibios fulgores
brotaban i crecian en el ameno jardin de
nuestras costumbres polítioas las hermoSIlS
flores de la probidad i del civismo'
Pobre ministerio!
III.
~Pero de qué murió __ ~_? olde qué
mUrIó ese hombre?
-Ai ! ¿ ustedes me lo preguntan?
- ¿ De qué habia de morir un minis-terio
Sagasta que tiene por apéndice Ull
Romero Robledo? -
-Vamos, ya lo sabemos: ese infeli71
murió de un vómito de bílis.
-Pues no señores, no lo saben 1l.~tedes:
ese infeliz murió de una indijestion
de moralidad!
Consecuencia precisa de aquella otra
indijestion de fuego patrio que gritó a
voz en cuello desde el muro de Cádiz i
desde las barandillas del tres veces famoso
puente de Alcolea : i Píva España
con hom'a!
Pobre ministerio!
IV.
He aquí en ouatro pinceladas la instructi
va historia de esta lamentable defunciono
Ustedes conocen a ese grande hombre
que se llama Sagasta, a ose político profundo
a quien la España con honra de
la revolucion setembrina debo tan reelevan
tes servicios, tan sabias, útiles i radicales
reforlllas.
Pues bien, la nave de ese ilustre injeniero
navegaba a todo vapor por el mar
de la prosperidad.
Ni una nube on el horizonte.
Ni cl mas leve arrecife en su triunfante
rumbo.
Al verle tau altivo i ~ercno, con la
mano en la oaña del timon, no podia uno
ménos de esc lamar : ., ese piloto se eterniza
en el castillo de popa·."
i 1 no era por cierto muí natural que
así sucediera ?
¿ Quién habia hecho mas méritos que
él para ocupar a perpetuidad ese eminente
puesto?
¿ No se habia transformado la España
completamente al contacto de su varita
májica ?
~oda la antigua lepra habia desapa·
recldo. .
Teniamos unll dinastía consolidada a
cal i canto, que nos dejaba entrever largos
siglos de estabilidad i órden.
~euiamos, en . lugar de b antigua miserIa,
un soberbIO cuerno de abundancia
que derramaba en cada provinoia sus
ópimos fru tos.
El Bufrajio era libre i su cmisiolil no
temia ya ninguna paliza.
Los mamólatras habian renunciado al
oficio de sanguijuelas i se habian convertido
cn hOlliU 'es laboriosos.
Los mrl,~.¡rOa de escuela c0braban un
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
338 LA 1 L U S T R A e ION.
E
semestre adelantado i empezaban a echar
un morrillo de canónigo.
Léjos de 8er criaderos de telarañas,
las arcas del Tesoro crujian de puro repletas
i amenazaban desfondarse a la
primera ingresadura.
no habia de ser él) se siente :J.Oometido
de un prurito de importuna curiosidad i
preguuta a quemaropa :
-Señor ministerio, ¿ qué hai de
aquello?
-De qué dos millones?
-De los que salieron de la Caja de
Ultramar ___ para no sé qU0 destino.
1 por ende, el Crédito pó,blico habia
crecido de tal manera, que ya eneontrá.
bamoe dinero en todos los mercados de
Europa al18 i:lO pOlo,
E] hall1bre insaciable de galou se ha·
bia estinguido en los militares,dándose el
mro fenómeno de no haber ya sino nn
jeneral por cada cuatro soldados.
El templo de San Nepotismo habia
cerrado sus pucrtas,apesar de los clamores
de los cinco hermanos Ayala, i se ha·
bian trocado los autiguos términos: aho·
ra estaban completamente vacías las antesalas
de los ministerios i llenos de
pesos duros los bolsillos de los contribuyentes.
La scguridad individual se habia me·
jorado hasta el punto de pasearse en los
trenes de los ferrocarriles sin temor de
que los dcsbalij:J.ran sino una vez por
quincena.
Verdad es que on este cuadro paradisiaco
habia dos puntos negros: la gue·
rra cubana i la guerra oivil de las pro·
vincias vastas.
Pero ¿ no rejistraba todos los dias La
Gaceta una victoria de Valmaseda sobre
aquellos rebeldes i otra victoria de Se-
rrano o do sus jenerales sobre estos insurrectos?
¿ QUé importaba que Ins partidas es·
terminadas renacieran, como el fénix, do
SU! cenizas, si estábamos seguros de que
al dia siguiente las vol veriamos a ver
hechas jigote en las columnas de La Gaceta?
AdemllS ¿ no estábamos en vísperas
de un segundo convenio de V crgara ?
No iba el J en eral en jefe del ejército de
Norte, el serenísimo Serrano, a desarmar
la insurreccion carlista, firmando
con sus principales cabecillas una honro·
la conveneion por la cual se reconocen
hasta los fantástic03 !!rados de los oficiales
del ejército constitucional que Be
pasaron, por hambre de ascenso, a las fi.
las del Pretendiente?
Pues bien, en ese armonioso concierto
(i quien lo creyera!) se elevó una nota
discordante que produjo en los patrióti.
cos oidos del ministerio Sagasta, el mismo
efecto que en los ojos del reí asirio
las tres palabras de fuego que aparecieron
en la pared del salon del festin.
Produjo mas, porquo Baltasar necesitó
que le interpretaran el Mane8, The8el
Pltare8, i Sagasta no nocesitó de in térpretes
para comprender que esa nota le
daba la puntilla i le abria de par en par
la simbólica puerta de los pavos.
V.
Pobre ministerio!
Figó.renee ustedes que a lo mejor del
idilio i del festin, cuando la mayoría lazarina
coronaba de pámpanos i yedra la
noblc frente de Práxedes Mateo, del admirable
ministro que hizo con ellos lo
que Dios con el hombre, sacarlo de la
nada i crearlo a su imájen i semejanza,
un diputado republicano (que republica-
M GRAN ARTISU 1 LA GRAN SEÑORA.
NOVilLA
POR PASCUAL R.IESGO.
(COllTIlSUACION. )
Vuelvo a repeLirlo: despues de esta conresion,
estensa i solemne, júzgueseme por
quien la ha deseado, por esa persona que
dice mi protector me ama mas que él, mns
aún que Gnbriel de San Andrés ...... ¡ ~las
que Gabriel? Imposible; para ello era tiecesario
que esa persona fuera mi padre, i yo
no he tenido mas padre que el pobre John
Punker ...... i Bendita sea su memoria 1 "
'l'al era 11> última palabra de aquel manuscriLo
singular, revclncion de una alma de
fuego i de un corazon grande ...... La artista
eoncluia la historia de su vida. con un santo
recuerdo, con una bendioion a aquel quu la
habia servido de padre, al pobre pescador de
las lagunas de Venecia.
Este manuscrito, largo i sentido, leido por
el duque de San Andrés, escuchado por la
duqucsa su esposa, habia hecho esperimentar
a una i a otro la série mas prolongada do
torturas. Se habia consumido t.oda una noohe
cn leerle; la voz dei duque en las úlLimas
pójinas, esLaba. débil i temblona, i SU3
ojos se cubrian instantáneamente de lágrimas
cuando alguna palabra de aquel manuscrito
llegaba, mas que otras, Iiasta su cara-
7..on.
Durnnte nquella lectura prolongada, la
duquesa se habia mantenido inmóvil en su
ail\on, espantosam.ente pálida, los ojos ardientes,
fijos en la boca. de BU esposo, como
si hubiera. querido devorar la.s palabras que
salian de ella, peto sin derramar ni una sola
lágrima, i ni unl\ palabra habló, e~eepto
cuando escuchaba los padeoimientos de Jenny
en casa de madama Gautier, que murmu-
1'6 como en eco: "i Pobre Maria 1" pero de
ta.l modo, que ni su mismo esposo llegó a
ilirio.
Los ministros que ocupan el banco
azul se tocan con el codo como diciéndose:
-Ah! si, ya recuerdo! Efectivamente,
ese piquilJo salió de la caja ~ue
dice S. S.
-Pero, salió legalmente?
-Cómo! se figura S. S. que nos he·
-Qué mil diablos puede ser aquello?
)!jn efecto, aquello podia ser muchas
cosas.
mos comido esos dos millones?
Aq¡¡ello podia ser la conspiracion monpensierista
alfonsina, en cuya zarzuela,
segun lenguas maldicientes, desempeñaba
el papel de primer tenor el jeneral
en jefe del ejército del Norte, el mismo
Serrano que acaba de recojer la herencia
ministerial de don Práxcdes.
Aquello podia ser la pericia del BUSOdicho
jefe de la campaña contra lashues·
tes de don eárlos - el- Terso, i las mil i
quinientas victorias que desde Oro'luie.
ta a Otomoril han alcanzado sus lugar.
tenientes,sin que la importante salud de
las partidas que recorren aquellas i otras
montañas, se haya resentido en lo mas
minimo.
Aquello podia Ber el Código 1legro, esto
es la famosa circular publicada por La
Tertulia documento que,en todo país donde
la re3ponsabilidad ministerial i el respeto
a la lei no sean uoa solemne meno
tira podria valer a su autor cinco años
de oodena en un bonito presidio.
Por ó'ltimo, aquello podia ser el acta
de armiño de algun Lázaro de la resurreccion
de abril, el diploma de algun
caballero gran cruz de nuevo cuño, o
alguna de laR arcadia nas armonías del
idilio precitado.
En la duda, el ministerio tomó el par·
tido de hacerse el distraido i se puso a
mirar el retrato de Padilla.
VI.
Pero el curioso diputado por Areos
de la Frontera (andaluz,para que no metiera
la pata en el berenjenal sagastino)
volvió a reiterar la preguuta diciendo:
-¿ Qué hai de aquello, excelentísimo
señor don Práxedes ?
La interpelacion era ya demasiado
directa, i no habia medio de 'esquivarla
ni aun con la patriótica contemplacion
del ilustre vencido de ViIlalar.
- 1 ¿ qué es aquello, señor Moreno
Rodríguez 1 responde don Práxedia poniéndose
en guardia.
- La España con honra.
-Pues sigue bien, mui bien, admira·
blemente.
-Pero osa honra, señor don 1\1ateo,
tiene muchos puntos.
-Supongo, señor diputado, que ninguno
de esos puntos le parecerá a usted
UD punto de media,
-Pues tal vez sl.
• -[ ¿ por cuál de ellos pregunta S. S?
--·Por el punto de la trasferencia
lIiremmt que dicen los france,es.
-De la trasferencia l. ___ No caigo.
(Al llegar aquí, Sagasta i Romero
Robledo, vuelven a contemplar el retra·
~q de Padilla.)
-Sí, yo haré que caiga S. E, repone
Moreno B.odríguez. Me refiero a un pico
de dos millones de reales ___ _
Cuando éste ooncluyó de leer el manuscrito,
la miró ......
La duquesa, siempre mortalmente pálida,
pero sin derramar una lágrima, se puso en
pié.
-Buenas noches, Luis, le dijo con voz
firme, present ándole la mano.
-Buenas noches, repiLió el duque mirándola
sorprendido.
La ofreció el bra7.o ; la acompaí'ló hasta la
puerta de su camarin_
La duquesa le saludó de nuevo, i entr6
sola en él.
-i Admirable fortaleza 1 murmuró el duque
sollozando, mirando a aquella puerta de
terciopelo que aca.llaba de cel'l'srse, i estrechando
contra su corazon el manuscrito de
Jenny Punker.
A SU vez desapareció del tocador privado
de la duquesa su esposa, para entrar en su
dormitorio, sin dejar de besar el manuscrito
de Jenn], i pronunciando, en voz baja tambien,
el nombre de María.
CAPITULO III.
OJOS NEGROS 1 OJOS AZULES.
Cuando el hombre se detiene un momento
en el exámen de las obras del divino Creador,
poI' insignificantes qne estas aparezcan, inclina
aquel su cabeza, reconoce la omnipotencia
de esa sabiduria incomprensible e infinita,
i confiesa humillndo que es mil veces ménos,
respecto al Gran Sér, que un grano de arenl>
del desierto respecto a la mas elevada montaña
del mundo.
El artiJice celestial fué formando al hombre,
i segun le iba colmando de perfecciones,
ibase tambien recreando en la contemplacion
de su obra. Le dió un corazon, enriqueció
su cabeza de modo tal, que encerró en ella
parte de su poder mismo, i tocó le en el rostro
para que aparecieran en él las fuentes
de la luz, los ojos, espejos claros ea los que
se retratll. el fondo del alma, por cuyns abiertos
puertas brota la esencia de un corazon
noble, como se revela tnmbien el corazon
perverso, par mas que se trate de impedirlo.
i Los ojos! ¿ Hai ~Igo mas mllra rilloso,
-Dios me libre de semcjante pensa
miento 1 No creo a S. E. dotado de tan
devorador apetito.
-Pues ent6nces ¿a qué viene esa
pregunta?
- Esa pregunta viene ti dos cosas: a
saber en que se han invertido ___ _
-Han pasldo ____ al capítulo de ga5-
tos 8ecretos. Y,l está servido t::l. S. Ouál
era la otra cosa ?
-Comprobar si sa han observado en
ese pase las formalidades que murcan la6
leyes de Hacienda.
-El señor MlÍ!istl'o deZ ramo. ¿ Hai
leyes de Hacienda?
-Si, señor, i mui severas.
-Todas las formalidades imajinables
se han observado, añade Sagastn.
-Entónces, tendrá S. E. la bondad
de traernos el !Epediente.
-Qué espediente ? dice Romero Robledo.
Un espeiiente para trasferir dos
miserables milones? ____ Pues ni que
estuviéramos el el Puerto de Arrebata·
capas!
-Sí, hombe, sí, hai espediente, se
apresura ti añncir don Práxedis, pero no
puede venir aqú.
-1 por qué lO ? repone el implacable
curioso.
-Porque eseespediente contiene graves
secretos de Tetado.
-Señores miLÍltros, miéntras SS.EE.
se ponen de acueldo sobre la existencia
del espediente, pe-mítanme que les diga
que cambian los fcnos. Podrá haber secretos
de Estado¡an graves como uste·
des quieran en lainversion de los millo·
nes. Pero qué secetos ha de haber en la
observancia de la tramitacion que mar·
can las leyes para rasportar esa auma de
aq Bella Caja a otn destino?
fIl.
El argumento o tenia réplica.
Un remedo de epediente improvisado
fué a la Secretaria del Congreso, a oon·
dieion de que le veran misteriosa i dis
cretamente algune Representante~.
1 como quiera lue la disereoion i el
misterio no fuera tan completos como
apetecia don Práedes, unido a que,
miéntras esto pa& a, en las Córtcs, au·
mentaba en la p,.f~a i en los círculos
político~ la polrarela levantada por Moreno
Roddguez, e ministerio, que ha·
bia empezado a taubalearse desde la pri·
mera pregunta di diputado andaluz,
presentó su dimisi,ft i pasó a mejor vida
cubriendo de lutoa la pobre patria.
Ai ! quién la clnsobrá de su excelento
Mateo?
1 ahora, canto lano, es decir, reaceion
sin embozo.
Dicen que parlConjurar la conspiracion
alfonsina, do Amadeo so ha echa-do
en buzos __ _
-De 108 cons,radores?
al!!;o mas incomprosible que esas joyas espléndidas
con quelOs dotara con larga mano
la magnificeneil do todo un Dios? ¡ Hai
algo mas grande, nlls asombroso? Sin la
luz, 1" vida es sol, la midez, el candor.
Los ojos pardos !U susceptibles de espl'eso.
r todas las pasion¡, todos los sentimientos.
A una mujer ver~deramente hermosa se
la conceden, al pinlrla, grandes ojos negr6s
i una boca que hacle~tremecer cuando se la
ve Bonreir. A un álel se le dllu ojos aznles,
levemente inclinadl al suelo, velados por
largas pestañas deno, que, IIJorn~ndolos,
cnbren la sUllve puila como una redeoilla
tejida por la mano e Dios.
Pero a veces 10lhombres prefieren los
hermosos ojos negls a los anjelicales ojos
azules; a veces los ombres miran mas a la
hermosa mujer ooninspirnciones c!\rnllle~,
que al serafin con iDndos .cabellos, que tal
vez apllrece en el mndo solo por una concesion
del Supremo Silor.
i Son tan magnifi:>s los ojos negros 1
I Son tan puros, tn snblimes los ojos azules
1
Los primeros tieen el don de inspirar
las pasiones grandl, volcánicas, iMpagables,
ni aún cou laposesion, i que muchas
veces conducen al sioidio i oLras a la deshonra.
Los segundos halD brotar en un pecho
inocente el amor ca.o, suave, pudoroso; hacen
ndivinar la. felitdad tranquila que espera
en el eielo 11, los .scojidos de Dios.
La$ Iá.grimas de Ol ojos negres E.e desean
-Ave María! No, de la Union Liberal,
de Serrano, Topete, Ayala, Balaguer,
etc, etc.
VIII.
Pobre ministerio difunto!
Pobre dou Amadeo!
Habrá alguna otra danza, ademas de
la carlista? Quién sabe! El pandero
está en buenas manos.
FEDERrc:O DE LA VEGA.
Paris, mayo de 1872.
América del Sur i Central.
'REVISTA JENERAL.
Para conocimienio de los lectores de
La ll!l8tracion, publicamoshoi las noticias
que hemos estractado de los periódicoM
últimamente recibidos:
ECUADOR.- El Gobierno ha indultado
a todos los indíjenas que fueron
responsable; por el delito de sedicion
perpetrado en la provincia de Chimborazo,
en uno de los dias del mes de diciembre
del año último. En consecuencia,
todos los que estabau presos por esta
causa, han sido puestos en libertad.
Esta es una prueba de que han desaparecido
completamente los temores de
un trastorno dcl órdcn público, i que la
paz cOlltinúa para el progreso de la Nacion.
Así es, que con fecha 2 del presente
se ha instalado en la capital la escuela
de bellas artes, con trece alumnos, que
se aumentaron en pocos dias. Conocida
la buena disposieioD dc los quiteños para
todas las artes, i principalmente para la
pintura, de que no cesan de dar excelen.
tes pruebas, creemos que este plantel ha
de contribuir mui eficazmente a desarrollarla
hasta merecer la consideraoion de
las naciones mas civilizadas, i redundará
en gloria para este pais.
En el eanton de Ambato se han establecido
tambien 14 escuelal! primarias
para niños con 907 alumnos, desde el
3 de abril último. Es mui laudable el
interes que muestra el Gobierno por es·
tablecer la instruceiou pública en mui
vasta eseala.
Tambien las vías de comunic~cion en
toda la República excitan su mas decidido
intereso
El Banco del Ecuador le ha abierto
un crédito por la suma de $ 200,000 con
la hipoteca del 65 por] 00 de las rentas
de la Aduana de este puerto, que el Banco
recibirá gradualmente.
1 el ramo de la carretera de Qnit l
Gua yaquit,emiTa-utfl)Cfédito eñef mismo
Banco por $ 100,000 que se pagarán
con sus productos en las Aduanas de too
da la Repúblioa.
LII do este puerto ha. producido en la
primera quincena de febrero, por importacion,
iutereses etc, $ 53,341-55, i por
esportacion S 5,161-10.
El Banco hipote~ario ha comenzado a
fuucionar.
PERÚ_-El suceso mas importante
de la quincena es la reunion de los coleo
jios electoralc8, cou el objeto de elejir al
Presidente i Vicepresidente de la Repó'blica.
beber con delirio, en un beso de fuego, complaciéndose
en que, abrasadoras como gotas
de plomo hirviendo, lleguen hasta el fondo
del coruon.
Las lágrimas de los ojos azules son el cristal
que los ánjeles derraman en sus dolores,
i se ven nsom¡lr con inmensa nfliccion, con
respeto, con adoracion, i se permanece estático
contempl{,ntlolas, miéntras que I.s blancas
perla~ ruedan una a una por el suave i
bl"nco raso de 111 mejilla virjinal.
i Oh, ouán hermosos, cuin magnificas son
los ojos negros 1
i Ob, cuán bellos, cuán anjelicllles, ouán
divinos son los ojos azules 1
Jenoveva de Sau Andr6~, duquesa viuda
de Sámano, tenia grandes, rAsga.dos, soberbios
ojos negros.
Jenny Punker, la rosa de las artistas, poseill
anjelicales ojos azules.
Dejemos ahora los de la artista, i fijemos
nuestra atencion en los de la duquesa.
Sabiase bien en lIIadrid todo lo que ellos
valian; grandes, rasgados, hermosos ojos,
en fin, de la noble familia de San Andrés,
podian espresar así el nmor mas arrebatado,
como el odio mas implaca blc.
Cuando lo~ hacia. brilla~ un sentimiento
amoroso, ningunos otros potlian espresarle
mas completamente, ningunos podian mandar
mas irresistible fu.ego a un corazon q'ue se
deseara vencer, convirtiéndQle en un volcan.
Pero si espresaban cólera, odio, preciso
era guardarse de ellos, de sus rayos, porque
relampagueaban brillando como los de un
tigre, i podria decirse que In fuerza de nquella
mirada reducia a cenizas cuanto queria
aniquilar.
POCIIS veces los magnificos ojos de Jenoveva
de Snn Andrés habian espresado el odio
durante su vid., i aúa estas pocas veces no
habia sido en público, sino entre los cortinajes
de seda de su tocador o de su dormitorio,
sola, contemplantlo una carta, un libro, cualquiem
otro objeto inanimado, pero jamas
delante de naaje, ni aún de sus mismas sirvienta-
s, porque sabia bien 111 terrible espresion
de que se revestia su rostro en aquellos
momentos supremos de cólera, sabi .. bien
que, a semrjanza uel ánjellll9oldito al ser
Si la elcccion hubier3 sido completamente
ajustada a las prescripciones de la
lei, nada seria mas fácil que designar
desde ahora al ciudadano que hubiera
merecido la confianza nacional, para rejir
los destinos del pais durante el próximo
periodo constitucional; pero ha·
biendo funcionando tres colejios distintos
en una misma provincia, i ofreciéndose
la anomalía de trcs presidentes
electOR, soria aventurado adelantarse a
la deeision de las Cámaras, únicos jueces
en el presente litijio, para fallar so·
bre la legalidad do alguno de los colejios
con perjuicio de los restantes.
Otro de los suoesos notables de la
quincena es la eDlision del nuevo emprésti
to peruano en Lóndres.
Aunque la palabra del Gobierno no
ha dado todavia una sancion oficial a este
asunto, la prensa ha publicado ya todos
los documentos que le son anexos, pre·
sentándolo como un hecho definitivamen·
te arreglado.
El empréstito asciende a la cantidad
de 36 millones 800 mil libras esterlinas,
siendo el tipo de emision el 77 i medio
por ciento.
El producto de este empréstito está
especialmente destinado para la conver·
sion del de 5 pOlo de 1865, como tamo
bien, a elcccion de los tenedores del empréstito
de 108 Est.ados U nidos de 1866,
i del 6 pOlo de ¡S'lO, i al mismo tiempo
para la coustruccioD de los lJaminos de
hierro decretados i para las obras de irri·
gacion.
En el órden administrati 1'0 son notables
los decretos de convocatoria a Congredo
ordinario para el próximo 28 do
julio; el decreto de amnistía para los
delito~ políticos, en virtud del cual que.
daron sobreseidas las causas quo sc sc·
guian i fueron puestos en libertad todos
los apresados. i, finalmente, el decreto
que restablece el internado en el Colejio
de San Cárlos para los alumnos de las
facultades de jurisprudencia, letras i
ciencia!.
El sesto aniversario del triunfo del
Callao fué celebrado en la República COll
todo el entusiasmo que ese glorioso recuerdo
inspira. El decreto de amuisUa,
de que hemos hablado antcriormente, fu~
cspedido en conmemoraeion de tan famto
dia.
CHILE. - El pais tranquilo i con.
fiado en el. porvenirJ~l:Ie una mllrcha
pr spera, entrcgado a los triíliajos J grandes
empresas que vienen iniciándose de
algunos años atraso
Desde luego el nuevo Miuistro de
Hacienda, señor Bárros Luco, se propo.
ne emprender una gran reforma, que
viene figurando en los programas de todos
los partidos, pero que hasta ahora
ninguno se ha atrevido a acometer con
decisio!l. Tal es la abolicion del estanoo
del tabaco. Con este objeto ha pasado
una nota al Presidente de la Sociedad
nacional de agricultura, pam que infor.
me, despues de ensayos bien practicados,
desterrado de los oielos, perdil> su encantadora
belleza toda su espresion, i trasform6.base,
como aquel, en un sér horrible, espantoso,
apesar del fondo hermoso que conservaba.
Mui pocns veces se pintó el odio en el
hermoso semblante de Jenoveva de San Andrés,
lo hemos dicho, i las últimas fueron la
noche del di" que 1.. casaron con el duque
de Sámano, i posteriormente, cuando supo
que su primo Gabriel de San Andrés amablO
apasionad~ment" a una cantarina del teatro
de la Grande Opera de Paris, a quien veia
todos los dias, a Lodas horas, i con quien habia
lIeg:ldo hasta el estremo inaudito de
ofrecerla su mano i su uombre, prendas ámbas
que Jenoveva ambicion~ba desde el momento
en que quedó viuda del anciano duque.
I Amar de aquel modo el conde de Castellote,
un grande de Espnfia, el sobrino de los duques
de San Andrés, 1\ una cantnrina l'
i Of.recerla su nombre i su mano, cuando.
sabIa que el duque soñaba con unirlos, a
ellos, Gabriel i Jenoveva, sus hijos querido~,
en quieues veia el consuelo de su vejez 1
Esto era horrible para el orgullo de la gran
señora i de la mujer; esto disculpaba la
llamarada de cólera, de odio que brotó por
sus ojos, inundando todo su rostro cUllndo
supo la fatal nueva.
Pero desde ent6nces al momento en que,
v~mos 11 encontl'llr a la duquesita viuda de
Sámano, ha trascurrido algun tiempo, i
ahora no hallaremos otra cosa en 5U hechicero
rostro que la mas seductora sonrisa
sobre sus labios de rosa, finos i brillautee, i
la mas apasionada mirada en aquellos grandes
ojos del color de las alas del cuervo.
¡ D6nde está la hermosa dUQ.uesa. !
tlentadll delante de un inmenso espejo, en
su tocador, servida por N nrcisa i J ustina
que bullen en torno suyo, i adorada por J 1Llian
Galindo, el llamndo en Mndrid rei dG
los period~stas, la pluma. omnipotente, que
yace vencI~a, tronchada, aniquila a 108 piés
de una mujer ......
Sí, pero esto. mujer se llama JenoveTa de
San Andrés_
. Si, pero esta mujer paroce la personifico,
clon de otra éPOCII, 111 representante tl~
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
si el cultivo del tabaco puede hacerse en
el pais ventajosamente i de modo que
recompense la supresioD del impueato.
Recomienda qae esos eDsayos se hagan
en diferentes provincias de Chile.
A la misma Sociedad de agricultura
so ha confiado el establecimiento de una
oficiDIl de inmigracion que se encargue
de atender al desarrollo i fumeDto de las
colonias existeDtes i de las que mas taro
de se establezoaD, debiendo someter a la
aprobacion del Gobierno las medidas que
crea conveniente adoptar.
A fin de procurar buenos terreDOS a
los inmigraD tes, se ha dispuesto que el
IntendeDte do In provincia de Arauco
haga levantar pIaDOS topográfioos de los
terrenos fiscal os que existan eD dicha
provincia, a fiD de saber cuáles son los
que posee por compra hecha a los indíjenas
i cuáles los que estaD en litijio.
Estas disposiciones prueban que el Go·
bierno se halla dispuesto a . fomeDtar la
inmigracion por todos los medios posi.
bIes para dar impulso a la agricultura i
perfeccioDar su culti\'o.
Tambien Be ha mandado establecer en
el Instituto nacional un curso de eDseñanza
agrícola que compreDderá los ramos
siguientes: agricultura, arboricul·
tura, zootecnia, mecáDica agrícola i arquitectura
rural, tecoolojia agrícola ad ·
~inist:acion i contabilidad rural, dibujo
hneall topográfico i leji~lacíon rural. J.Jas
esplicaciones pl'á.ctic3s ~e harán en la
'luinta normal. Los alumnos :tprobados
rccibirin el título de n~I'ÓD01l103.
BRASIL I P A RAGU H.-Leemos
en La Opinio¡¡ de Buenos-Aires:
"Los últimos tratadOB celebrados
entre la República del Pnraguai i el imperio
del Brasil, acaban de ~er ratificados
por la corte de Rio-J aneiro.
El gabinete de San Cristóbal se ha
decidido, puep,a separarse de las cláusu·
los del tratado de alianza, haciendo abs·
tracoion de las Repúblicas AI'jentillu i
Oriental i olviel:indose corupletameute
de los compromisos futuros contraídos
para c~n los dos pue.blos que lo ayuda·
ron a libertarse del ttrano del Paraguai.
Las relacioDes entre esta República i
aquel Impcrio,est:iu grave i solemnemcn·
te comprometidas por el simple hecho
de In ratificacion de esos tratados concluidos
en contra de los intereses i 'a pe·
sar de la voluntad de tod08 los urjcDti·
DOS.
El brasiJ vuelve 3 eDtmr por todos
estos aotecedentes, en la antigua senda
que crei~mOB habia abandonado, i no te·
me, al pareccr, despertar los antiguos
odios manteDidos por la tradieiou i la
historia i atenuados un tanto pOI· los es·
'fuerzos i victorias comunes en la cruen·
ta guerm del Parnguai.
Ese imperio llega a confirmar cn gran
parte los pronósticos de mnchos pulíti
cos de nuestro pais que hao aconsejado
al pueblo descoDfíe de la fe bl'osilera
como los romanos lo haciaD de la fe cal'·
tajinesa.
Nada opera UDa reaecion mas ficil i
LA
Dataral hácia el pasado, que el descoDocimiento
de los derechos de la República
arjentina, i de los deberes cODtraidos para
con ella, cometido sin duda por el ga·
binete de San Cristóbal, coa toda la
suspicacia, astueia i audacia que caracteriza
toda la política brasil era.
Nada ha importado para esa Nscion
el vínculo poderoso i estrecho que la unia
a la República arjentina, e inspirándose
en la política condenada por tantas jcne·
racioDes i cuyos frutos amargos ha espe·
rimentado el mismo Brasil, pretende
chocar de plano con nosotros, demostrándonos
con pruebas irrefutablcs, que los
que creian sincera i constante su amistad
DO perseguian mas que una utopía des
vanecida en la primera oca~ion propioia
que se presenta.
El tratado de alianza ha sido mantenido
miéntl'Bs po lian esperarse de él algunos
beneficios j apénas pasó el momento
de sacar ventOlas de sus clausulas, el
Brasil arregla sus relaciones con el Paraguai
como si jamas hubiera existido
esa solemne convencion.
Este acto reviste todo el carácter de
un verdadero ateDtado, i es quizá el golpe
mas tremendo que ha recibido la po·
lítica arjentina.
COS;rA HICA.-Segun lo que ve·
mas en El Ferrocat'ril, entre otros asun
tos, est:i el formar una graD compañía
de inmigracioD que se llamurá la Como
pañía de Talamanca. Uno de sus objetos
es tambieD examinar las producciones
vejetales i mineralf s de esa rejioD casi
desconocida que está cituada en las partes
iuhabit.adas ele Costa Rica. hácin el
Sur, i las fronteras do los Est~dos Uni·
dos de Colombia. Fueron la9 minas de
esa rej~on, las que valieron a Costa Rica
cl nombre que lleva.
El Presidente' Guardia ha recibido
felicitaciones de todas partcs de la Re·
pública, por su eievaci J n a · puesto de
Prcsidente conAtitucioD ul de Costa Rica.
Las últimas Doticias de El Ferrocarril
son, que habiaD ll egado al pnerto del
Limon 500 trabajadores para esa obl·a.
Ihn desaparecido touos los temores re·
lativos a la eSClI6ez de trabaj adores.
GU AT E \r ALA.- Por decreto de 27
de mayo, quedan supl'ÍmidoM los impuestos
interiores que han rejido hasta la
fecha, i abiertas ::1 comel'cio las garitas
o puertas de la capital i de l~s demas
ciudades i poblaciones, con escepcion de
l~s oituudas en las fronteras de Chiapas,
del Salvador i ITonduJ'as.
Quedun vijentes, no obstante los im·
puestos que haga el ganado en su beDeficio
i de cada má4uina do harina.
Qncdan por el mismo decreto suprimidas
las plazas de guardas i demas dependientes
do las garitas.
Por decreto del gobierno se declara
estiDguida eo la R epública la sociedad
do la « Compañía de J esus." Los bienes
i efect, i
gamos la Ilrme espera liza de que se- ménos salvaje. Ahí está toda la ReplÍtenta
idos allOS de "ida consagrados blicn de Colombia para atestiguar es'
al ejercicio de la vil·tud, i a los cuirla- ta vel'dad ; i yo que tllve la hOlll'a de
dos i sufrimientos que amargarian la SCI' su amigo íntimo, salto a la palesexistencia
de la seiíora ilfartinez, ha- tra, suplicando al arjentino Varela
brJn sido un lHulo, mas (Iue suflcicnte, que por amor a la verdad, i a la digpara
hacerla digna de la eorona de llidad de su periódico, i para que ese
la inmortalidad. periódico sea americano i no conlra
Reciban, pues, las familias Posse i los americanos, reforme su juicio por
~larlíllez esta manifestacion del sen- lo tocante a nue5tros compatriotas_
timiento con que los acompañamos El jeneral Oballdo murió pobre,
en su .i usto dolor, i acoja el noble es- en tél'minos que el Congreso tuvo que
piritu de nuestra am iga la tiema ple- soconer a SlL viuda e hijos, seiialángaria
que elevamos hasta el ciclo por doles 'lna pension; Illego élllo dilapi-su
descanso eterr.o. dó, ( como otros) el Tesoro público.
Bogotá, julio 13 de 1872. \ En el campo de batalla fué sicmpre
humano con el vencido; i no ~e cuell-
W. Mo. TI::n:(;fiO . , ta de el qne fusilara pur fl.lsi1<1 r (como
! otros; ) aUligo de los pobres i de los
' 3rtc,uuos, no se Jesrlellaha de abra zarlos
en phblico, como el doctor
Al .ei,or don .lose de Obllldia, ex-Presidente 1Ilnrillo, de sentarlos:] iU mesa, de
de la República, etc. etc. etc. socorrerlos i de recibir sus obsequios_
Un reclamo de ultra-tumba.
El arjentino don Hector Varela,
que logró reunir cien mil pesos de
slIscriciollc5 para fundar un periódico,
se trflsla,ló a Pari-, i ha empezaelo a
publicflr en aquella capital El Americano,
del cllal ha llegarlo ya a Colombia
el primer nilmero, de fecha 7 de
marzo (¡ltimo. Qllé fecha!
No se concibe que se necesitara
1.11110 dillel'O, cien mil pesos! pal'a
fundal' un periódico, en una ciudad
dÚllde el papel cllesla puco, la mano
de obra es sumamente barata i los
grabados no SOIl t:lll caros como en
Inglaterra. Tales publicaciones sou Ull
tejemaneje con qua, cacareando americanismo,
se trata solo de rellenal' el
llolsiilo, i de hacer viso. Así es que
don Heclor consagra uno de los grabados
del primer nl.unero, aUlla muchachona
pcrllana, (¡ue no tiene
malos bigoles), i a cuya f.:¡milia es
dcudor de mucha gratitud él (Varela)
pero nu la Amel·ica. Trae tambien el
retrato de :\!. Thicrs, por se l' amigo
no de los americanos, sino de los Varcla~;
el de don Enrique Meiggs, no
corno ell1presario de ferrocalTiles en
América, sino pUl' grati~nJ (¡lIe le dehe
la fami'ia; i el de Guido Spano,
por IIH bCI' ded ¡cauo SllS poesias a Varela
i exciladu asi su agradecimiento.
Todo esto prueba, a no dejar duda,
que don Hectol' padece de cierta enfermedad,
que UIIO ele n ue~tros me,licos
llama la {((uilis.
Él a nadie persiguió, í menos a los
sacerdotes, i meno, la relijioll de su
palria, como)o han hecho 011'05 Presidentes.
__ • i i que estn llame tirano
el señor Val'ela! i tirano salvaje!!
~lirell que salvaje!
Apr0l'ósito: he aquí oLra p;íjina de
Mis Memorias en r¡ue hablo de Ohanrlo.
L05 liberales saltarán tambien a
la defensa del insullado amigo.
1'0 ti ve in /¡eal'ls WI {cave óe/¡ing
ls nol lo díe.-C.liMPBeLL.
Vivir en el corazon de nuestl'03
amigos, eso no es morir.
"La Ilglll'a del seiior Jeneral Don
.lOSE ~lARÜ On.\NDO e5 tall prominente
entre las de los cauelillus de Nueva
Granada, que mel'ccia \10 cstudio
biográfico especial, i no ser trazada,
así, a la lijera, cnnl me veo precisado
a hacerlo Jlor la naturaleza de estos
apuntamientos. J,os jllicio~ que acerca
de Obando se han emitido son astremados:
sus enemigos le negaban
todas SllS buenas cualidades, ¡sus
amigos se las concediall todas incliseriminad::
tmenle. Pre,cindiendo, pues,
de su carrera militar i polilica, diré
quién era Obando, considerado en el
modesto circulo de la familia; i sin
salir de allí, haré conocer al hombre,
al ciudadano, daudo campo al ménos
entendido, para que discurr~ cuáles
serian las prendas que adornaban al
maj istrado i al guerrero.
============================================================== 3quella~ duquesas altivas i soberbios de los
bellos tiempoS de la omnipotencia españoh\.
Son !ns diez de la primera noche del auo
ele 1836.
Joooveva de San Andrés, ayudadn de BUS
cMnnristas, concluye su tocador para asistir
luego 1\ hocer los bonores de sus suloneB, en
aquel baile de máscaras; para concurrir .. 1
0ual han recibido elegantes tarjetns blllnco
I .oro, blasonadas, las relaciones todas de la
duquesa de SAmano i los duques do San Anelrés.
En aquel momento consagro do a la coquet~
r!a i a la esperanza, ni la bella duquesa,
DI el rei de los periodistas so acuerdan un
breve instante del estado de Espaun, de la
guerra civil que la aniquila, de lo posible
que es que al amanecer el nuevo dia vean
desde Madrid brillar las bayonetas elel pretendiente
don Cirios ..
En nquella hor:>, Julian Galindo habia
arrojado hIjos de si todas sus pretensiones
Eoberbia~ como periodista influyente, como
literal o I como diputado; babia reunido
tDuas sus coronas de laurel i do flores, i, eon
la humddnd del siervo, colocábalns él mi mo
debajo del bl'eve pié de la encantadora duquesa,
que las deshacia a su plncer, jugando con
elleon encadenado.
Juli.n la contcmplaba en mudo éxtasis i
de sus vivos ojos negros se escapaban rápidamente
relámpagos de amor i de deseos.
La hermosa dama se ocupaba tan solo, al
parecer, en contemplar su imájen en la limpleimi¡
luna del magnifico espejo, miéotms
sus camaristas daban la última mano a su
rice tocado de valenciana.
Pero en realidad la duquesa no perdia ni
el mas leve jesto de Juliao, i cuando de los
ojos de aquel brotaba un,. mirlld~ ardiente,
mezcla de amor i de luj uria, J enoveva se
60nreiasin dejar do contemplarso a s( misma,
como si hallara un goco en ver que sufria
aquel pobre gu!ano cuya cabez" teuia debajo
de sus piés.
La atmósfcrl\ quo sc respiraba en el elegaote
tocador de la noble hHmosura era
tambien embriagadoru. tibin, con ese suave
perfume inde;juible que parte de la alcoba,
del baño i del tocador de las grandes damas,
eso uulce calor que en los climas frios obm
tau deliciosamenle en los sentidos.
Lct borda.ua tapicería., 1.. . alfombra de terciopelo,
las berOlosas pintura" de los graude'
ouadros, obms de ~Itll'i110 i do Salvadol' Rosa,
los sillones i mesillus doradas, '" profusion
de luz que arrojnban dos candelabros, i
luego la vista al fondo de un ... puertecita
forrada de terciopelo blanco, (letras de la
cual se llegaba a ver, o mejor dicho, a adivinar,
un aposento misterioso, alumbrado
débilmente, pero lo suficiente para distinguir
al fondo de él unas gradas cuhiortas de una
alfombm de púrpura, ; .oore estas grauas
un lecho de reina cubIerto de pr Jfusas cortinas
de seda bordadas de oro ...... 'l'odo esto
obraba poderosamente en la iUlajinacion del
que se consideraba g.'ande homb¡'e en politi.
c~, i él, el fuerte, el infle::tible, se doblegaba
delante de una mujer, ansiaba hasta adivinar
sus menores capricbos, i dejaba sobro
las losas del patio de su palacio sus dientes
i sus garras de leoo, para entregar el cucllo
a la cadena de rosas con que le sujetnban.
Contemp](~bllla de hilo en hito, miénlras
NarcisCl i Justina daban la última mano a
Clquella cabez .. adorable, i cuanuo a uoa seual
de BU señora, salieron ~mb"s, Julian
Galindo estuvo a punto de arrojar,e a los
piés de la duquesa, i adorarla como a la divinidllt!.
Pero la dama habia abandonado el suntuoso
sillon dorado en que descllnsara h:1sta
entónces su cuerpo de rosas, i pasaba, con
refinad" coqueterla, su blanquísima mano
sobre los negros cnbellos aterciopclados que
formaban un morco eneoot .. dor a su rostro,
mirándose con intill1a delicj¡, en el espejo.
-No uecis nada, Juliun, UlUI'wuró por fin
con indiferencia, o mas bien COI! ci eno Ung.
1Ído abandono, que sabIO. n'top Lar de un
modo admirable. ¿ Qué tcneis est noche?
-N,~da, duquesa: cuando os veo, soi tan
feliz mirincloos en silencio,. que tcmo sc disipe
mi dicha si os hablo.
-T.nlas veces os oigo el mismo pensamiento
con distintas palabras, que voi a acabar
por creeros.
-¿ Aún dud!lig de mí, duquesa ? dijo el
periodist .. con prefuado acento de reeonven- Jenoveva se sonri6. dijo la hermosa en un momento do lijero
cion i de amor. -Os consta. qne me desagradan las citas despecho; os hablo i no contestais, me rio i
-V~mos,dejadeltonosentimcntal,Julian; mital6jicas, señor periodista, le dijo; me permaneceis sério ...... ¿Sabeis, Julian, quo
en noclte de máscnJ"as me c1esngrada; dadme eslán dando intenciones de castigaros por esto me desagrada j
mis gunntcs i mi pañuelo ...... i Ah! hllbin. e.a, priváodoos de Ir. ofrecida galop: no lo -Perdonadme, Jenoveva: si os disgusto,
olvidlldo que mc habeis pedido ayer la pri- hago por pura compasion. creed que lo siento, pero voi a deciros lo que
mera galop, i scI'>~ preciso...... -1 yo benuigo vuestra compasion, du- haco algunos dias me preocupo..
- ¿ Me 11\ concedeis? dijo preci pitl\dnmen- quesa. - Véamos.
te el period isl.a. ·-Dadme el brazo i salgamos: si no! dete- -1 si no es cierto, os pido anticipadamen-
-Si: bien sabeis que nada puedo negaros. ncmos mas, dariamos un derecho a oreer to perdono
-i AIt, nnquesa! que nuestm eonvel'sacion no es de todo punto -Ya eseucho.
-i Os debo tanto, i me amais de tal mo- inocente. A(lemas, tengo que inspeccionar -llien sabeis, duquesa, que mi amor ..... _
do !. ..... Os confieso, Julian, auadió "Iisán- los Sillones: vamos. -llien, Julian, bien: eso e3 mui antiguo:
oose de nuevo sus negros cabollos, os confieso Julian Ga.lindo BO sonrió i la present6 su sé como me amais: continuad.
que no podría flcostumbrarme a partir vues- brazo. ' -Pues lo diré pronto, porque estas pala-tro
amor con otra mujer: O eutero, o renuncio L~ espléndida valenciana se opoy6 en él, ' bl:as abrasan mis labios i son el tormento do
de todo punto a él. i ámbos salieron del májico gabinete. mI corazon; creo ..... per~onad, JeMveva .. _
-¿ Aún os acordais do vuestra Jenny fa- Advertiase en el palacio ese silencio de cre~ qu~ n.o oorrespondels a la paslon que
bulos,,? Me habeis diclto mil veces que leis- perspectivl> que precede al momento de em- me mspmus. .
teis el manuscrito ántes de devolvél'nele, i pezar uno. reunion nolable on el gran mundo. 10. duquesa solt6 unn franca cnrcaJaua,
quc eslábl\is satisfecha de mi, convencida de Ningun criado cruzaba cstrepitosamente los que para Jnllan tUYO algo de flltid,ca, entl'8
que realmente no amo a nadie mas que !\ vos. salones; ninguna voz se oia . los perfumes d~ las flores quo los ro~caban,
-Es cierto, dijo la duquesll. casi distraida; 'rodo estaba en 6rden, los espejos repro- l. la suave clandad de los farol es. chmescos.
creo que no amais a esa mujer, i que ni lIún duciendo pinturas magnificas, cortinajes sun- . -i Vaya! ¡ Es eso todo 1. DCJad que me
la conoceis. tu osos muebles tan ricos como los del pala- rla de vos un .!llomento, amIgo mIO: ¡ que;
-Es casi la verdad, duquesa. cio de' un reí. moti vos teneis para dar cabida a tal idea en
_¿ 1 qué nos importa esa pobrecilla? es- 10s tres ealones dc la duqucRita de Sámano vuestra im~jinacion? .
clam6 Jenovevacon afectada alegria; vnmos, presentaban un admirable golps de vista, i -El amor que os profeso me permIte abe
JnlilLn, sed galante, como siempre: dadme al fondo del último distinguiase una balaua- servar_ .....
mi b01lquet, mi careta i vuestro brazo; ya no trada de mármol, que rodeabll unll ancha -¡ 1 bien? . .
deben tardar los que constantemente llevan escalera, descendiendo por la cual hallábanse - Vuest:o prl~o ~abr,el os "ma.. .
coosigo las ll:tves de los Sl>lone8. Pero ántes, en et jar din de invierno de la duquesa, ma- -:-¿ Creels eso . dIJO la duqllesll haCIendo
miradmo, au,.di6 con algun aturdimiento. ravilloso retrete embalsamado con los perfu- u~ Jesto de dcsden, que eontrastllba con su
¿ Qué os parezco! ¿ Me favorece el traje de mes de las mas bellas flores de Europa i m\l'(~da. .
valenciana? América cnriquecido por todos los árboles -Sí, lo creo: cada dla le veo con mns
-Poned la mano sobre mi corazon, duque- por toda; las plantas raras de ámbos mua: I const~ncia a "Vuestro lado.. .. ..
su, i él 03 dará lo. respuesta que pedis a mis dos, entre las cuales una mano caprichosa i -N~ a todas horas, JnllllD, d'Jo con I'Jera.
labios. delicada habia colocado dist~ntes unos de espreslon de despecho.
-Vamos. tomadla, i haced de ella lo que otros, graciosos farolillos' chinescos, de seda -~s que Gabriol es mui galante, i vos no
querais, contestó presentlíndole una de sus azul i rosa, que derramaban una claridnd po deIs. prome~eros relD~r sola eu su corazon_
manos de nieve, flexible, suavísima, con sus llena de misterio sobre los bancos de césped --NI solll DI acompaunda; creedme, sellor
uacaradas UU5.S de rosa. con respaldo de flores, i sobre las blancas i celoso, no amo al. conde.
El rei de los periodistas hizo descansar un angostas calles que le cruzaban. -Pero os CaSalS con él.
minuto aqnella mano sobro su COI'OZOO, i Jenoveva i JlllillD recorrieron los tres sa- -Papá Bueua con esta boda, i por verle
luego la llevó repetidas veces IL sus labios. Iones i descendieron al jardin de invierno, feliz daré al conde mi mano, pero mi cora-
-Basta ya, Julian: tened jnicio, murmu- ella alegre, satisfecha, casi aturdidá: él zon .. _ .. _
1'6 sonriendo. pensativo, levantando frecuentemcnte la ca- -iJcnoveva!
-Esto. noche es imposible, mi hermosll I beza para mirarla. eon viva espresion do -Será. siempre vucstro, Julian, siempre ..
valenciana: cstais bella. como la. madre del amor.
IImor. -Esla noohe esta,s insufrible, amigo mio, ((,(!Ii/imtI1Tr1:.)
, ..
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
340 LA ILUSTRACION.
Uno de nuestros hombres públicos,
(el jeneral N. N.) me dijo una vez, yo
soi materialista; otro, notable tambien
por su talento, (Don N. N.)
me dijo, yo soi deista; i otro, ( el
señor N. N. ) me aseguró que era
panteista: i este, i ese, i aquel
eran lo que decian. La Convencion
declaró, a propuesta de R0bespierre,
que el pueblo frances reconocia la
existencia 1e un Ser Supremo i la in··
mortalidad del alma; i sin embargo,
Robespierre pasa por hombre malísimo.
* Obando se glorió muchas veces
delante de mi de ser católico,
apostólico, romano; i en \lna oeasion
me mostró la cruz de oro que llevaba
al pecho, i me habló enternecido de
su de.ocion a la Santísima Virjen
!\Iaría, en la cual fincaba sus esperanzas
de una buena mucrte. A poco de
,haber elltrado a ejercer la presidencia
de la República, hizo pinta!' a su
cuñ'ldo Manucl Carvajal una imájen
de Nuestra Señora de la Paz, con su
rama de oliva en la mano, le hizo
una fiesta solemne, i la colocó en su
gabinete. Este rasgo pinta su fe i su
piedad. Sen tia no haber ido a Roma
a besar el pié a Gregorio XVI; i omito
otros rasgos, pOl' no estenderme
demasiado.
dijo: Yo sé quién es el autor.-Ah!
usted se chancea, le contesté.-No!
Voi a presentar a usted una prueba
de bulto; i, al decir esto, abrió sn
pupitre, sacó varios pliegos i me pregunto:
¿ cOlloce usted eEta letra ?Sí,
señor, le respondí: la del jene,'al
Obando.-Pues él es el autor de ese
artículo tan alabado. Yo le hice, con
su permiso, esta i aquella correccion,
áutes de mandarlo a la imprenta, co-
Hernández fué el primero que hirió
con su lanza e pecho de Obando, i
qne se jactaba de haberle dado la
mue ~ te, (jactancia que le costó la vida:)
oLros, Llejor informados, i entre
ellos un as:stente de Obando, me
han ascgu;'.:!do que , no fué Hernández,
~ino un mozo de la Sabana, "cuyo
nombre l¡Jie.o callar."
HorarIa; sino bendecir a Dios quc ya
habra premiado debidamente sus
virtudes. l. L, A.
El B.everendo Padre García,
CURA DE FACATATIVÁ.
Un gran motivo de desconsuelo ha
venido a enlutar nuestro corazon :
una desgracia inmensa, un tristísimo
suceso viene a convertir en la desolacion
mas acerba nuestro& momentos
de sosiego. En esta batalla continua
de la vida hallamos hoi una delas mas
duras penas con que esta sazonando
la existencia siempre la mano fatal de
He conocido muchos hombres
amantes de sus hijos i de sus mujeres;
pero Obando por las atenciones,
delicadeza i finura, con que trataba a
su señora doña Timotea Carvajal,
parecia rccien casado: aquella cra
mucha contemplacion! mucho estremo
! Si lo hubieran puesto en la dura
alternativa de arrancarse 1'1 corazon
pllrCapitolino, por Soledad, por cualquiera
de sus hijos, o por Ti:notea,
no sé por cuál se hubiera decidido.
Tanto los amaba !
Su casa era un modelo de bl1enas
costumbres; allí no se oia una palabra
descompuesta, ni una chanza de
mala lei; reinaba en ella un árden
admirable, i todo se hacia con la
franqueza de la buena crianza, con
sencillez, sin ostentacion, sin humillar
a nadie, i tratando de complacer
a todo el mundo. El jeneral no bebia,
ni jugaba, ni mantuvo nunca relaciones
indebidas.
Era hijo de \lOa señora l\losquera,
de laiamilia de don Tomas Cipriano,
i estudió en Popayan, cindad de su
nacimiento, gramatica latina i filosofía;
i como fué siempre mui dado a
)a lectura, habia adquirido bastante
instruccion. Sus contrarios politicos
persisten en negarle el talento con
que Dios quiso dotarlo; i para demostrar
que están altamente equivocados
los que lo aseguran, voi a hacer
do~ alegaciones que, en mi 'concepto,
no tienen replica.
La primera es que Obando hablaba
bien. Ya lo oyó el Senado, defendiéndose,
por mas de siete dias, en 1855.
Me acuerdo tambien de una noche
que pasé embelesado, oyéndole cootar
sus trabajos, cuando en Huilquipamba
con trescientos hombres contuvo
el Impetu de cuatro mil soldados
que lo atacaron, a órdenes de los
jenerales Herran, l\losquera i Flóres ;
i habiéndosele acabado los cartuchos,
fué derrotado: las angustias (lue pasó,
i los ardides de que hubo de valerse,
para e!'capar con vida: su IIcgarla a
Lima 'sin un real: los trabajos que
paso en la huerta del Hamenhacho,
cultivando la tierra con sus propias
manos, para proveer a las neccsidades
de su familia: su viaje a Chile
donde su esposa abrió un colejio de
niñas en la Serena, i consiguió algunos
recursos.
La segunda es que Obando escribia
mui bien. Áutes de tratarlo, yo era
tambien uno de los que sostenian que
no sabia escribir; i lo que voi a referir
me h i70 Vllriar de concepto. Apareció
en El Neogranadino un articulo
titulado: "La Torre de Babel, " en
el cual se describia valientemen te cl
eatado moral i politico del pa is, articulo
de critica de costumbres, dc
grandes miras sociales, lleno de j uiciosas
apreciaciones; i t·crlactado en
un estilo que revelaba una pluma mui
ejercitada. El articulo hizo mucho
ruido en Bogotá: los curiosos se debanaban
los sesos por saber quiéu lo
habria escrito; i entre tanto, como
sucede en casos semejantes, se lo
atribuian ya a éste, ya a aquel Iiterato
de nombradía, de los residentes en
la capital.
Conversando acerca de aquel precioso
escritn con el señor de Obaldía,
Vicepresidente de la República entónces,
i mi mui estimado amigo, me
lO Ahora, recientemente, La Comuna nogaba
a Dios.
piado de distinta letra ," I
Ese articulo es tan bueno como uno
de los mejores de Larra: sépalo usted,
señor Varela.
Soi amigo de mis amigos. ¿ Que
importa que la tumba ¡lOS separe?
"¿ Desata acaso la muerte los lazos
de amor i estimacion que unen entre
sí a los hombres?" *
" Entóncelleí, por segunda vez, el
Bosquejo Hist órico, i admire mas i mas
el talento de Obando que, modesto, i
sin pretensiones, se limitaba a que
105 lectorcs de su obra se persuadiesen
de que él no habia tenido parte alguna
en el asesinato de Sucre, en la
montaña de Berruecos. A ese escrito
"espondió Mos' llera con sus dos tomos
del Exámen Critico del Bosquejo
HistJl'ico, i despues escribió don Antonio
Jose lrizarri otro volúmen de la
Historia del asesinato del Gran Mariscal
de Ayacucho; i, la verdad sea dicha,
como los insultos nada prueban, el
misterio profundo que envuelve con
sus g.ombras aquel horrendo crimen,
qt.le deslustra las pajinas de nuestra
historia, ha quedado sin ser descubierto;
pel·o mas probabilidades hai de
que lo mandasen ejecutar otros, a
quienes interesaba quitar dc en medio
al ¡elleral Sucre, para quc no les
hiciera sombra en el escenario político.
Por mi parte, me hallo convencido
de la inocencia de Obando.
Basta lo dicho pa¡'a demostr:!r que
Obando no solamente escribia, sino
que escribia mui bien; i por lo mismo
que era hombre de talento, Si él
hubiera podido consagrarse alestudio;
si hubiora "iajado por Europa; si su
existencia no hubiera sido tan allgllStia
da, entre los horrores de la guerra;
estoi seguro de que Colombia lo contaria
entre sus mejores escritores.
Eljeneral Obando era alto, de gallardo
cuerpo i airoso ademan, usaba
siempre corbatin negro de cuero inglés
i el (rae abrochado hasta el cuello.
Estaba ya un poco calvo, i su
gran bigote, encanecido ya, su modo
de mirar, i la frescura de s u rostro,
realzaban su interesante persona, Era
mui chistoso en el trato familiar, i
sus modales revelaban la nobleza del
hombre bien educarlo. ~lonsei'ior Barily
dijo, al verlo por primera vez:
"lile ha parecido un jencral austri
aco."
Todas nuestras constituciones reconocen
i consagran la division de la
autoridad p1.Iblica en !I'es poderes distintos.
iguales, independientes: Lejislati
vo, Ejecu tivo i Judicial.
El Poder Lejislativodepuso a Obando,
como si fuera cómplice en la revolucion
del '17 de abril de 185t¡.
El Poder Ejecutivo era ejercido por
Obando como Presidente.
1 el Poder Judicial, la Corte Suprema,
lo absolvió de culpa i pena, declarando
que 110 había cargo contra él;
siendo de advertir que aquella Corte
estaba compuesta de sus malquerientes,
i presidida por el ex-presidente
Márqucz su enemigo político_ Quién
en liende esto? Estoi seguro de que
nadie lo comprenderá; i ménos en
Europa; a no ser que se resuelva el
caso por una vulgaridad, diciendo que
son cosas de las turbulentas democracias
americanas. Obando fue insultado,
i sufrió en su honor i en sus intereses,
i se quedó depuesto, habiendo
sido absuelto. Un Poder conrleHando,
i otro Poder absolviendo, a
un Poder igual a los otros dos.
NaJa tengo que esperar, ni que
temer del jeneral Obando; pero mi
Corazon agradecido cousagl'3, despues
de tantos años, este homenaje a su
memoria, insultada hoi en las columnas
'de un periódico que se ufana de
ser americano, en el cual hubiCl'a
colaborado cl salvaje IUazzilli, si la
muerte no le hubiera dicho, Stop!
i Quiera Dios que El Ame,-icano no
venga a ayudar a cOl"fomper, sino a
civilizar a la América!
Auapoima, 19 dejunio de 1872.
SAINT-AMOUR.
;;, Don Manuel José Quintana.
Advertencia de la B.edaccion.
Para conocimiento i satisfaccion de
nuestro leal amigo Saint-Amour, tomamos
del numero 4. o de El Ame)'icano,
la rectificacion que ha publicado,
referente al jeneral Oballdo.
Dice así:
"Con motivo de haber incluido el
nombl'e del jencral Oballrlo entre los
tiranos que han eulutado \:,¡ América,
su digno i simpático nieto, el joven
Juan N. Wállis Ohalldo, i otros colombianos
distinguidos i liberales, pertenecientes
al partido con el cual simpatizamos
de corazon en Colombia,
nos han hecho presente que nuestro
juicio no es justo; i que el viejo jeneral,
aun cuando pueda haber cometido
errores, no mereceria jamas
figurar en la galeria sombría de los
tiranos de America.
Hombres sir.mpre leales i de verdad,
diremos dos palabras sobre esto.
Nuestro amigo i hermanode tareas,
Emilio Castelar, leia nuestro programa
de EL AnlERlCANO en el salon que
entónces ocnpabamos del Gran Hotel,
Habia va¡'ias personas presentes.
Ulla de ellas, al llegar al parrafo
en ql1e se habla de los tiranos que
han existido en Amédca, nos dijo:
¿ Cómo no incluye usted a Obando ?
Cl'cimos su juicio competente i conociamos
el libro de IrizHI'ri que es
poco simpalico a Obando.
Agregamos entónces el nombre, cediendo
a la autorizada indicacion.
¿ Por qué no decir las cosas franca
i claramente?
Hoi, personas que respetamos, como
el doctor Pablo Arosemena, i
otros distinguidos colombianos que
aqul residen, segun lo decimos antes,
nos han hecho presente, que no es
esacto ese juicio; que Oballdo no
debe figurar ell una galería sombda
aliado de Rósas i Gal'cía Moreno, i
como 110 tenemos por qué hace¡· una
insistencia sobre un nombre histórico,
que 710 (ete nueSlra intencion tocar,
i cuyo~ actos públicos tampúco nos
son detalladamen te conocidos, complacemos
gustosos a los amigos colombiallos.
haciendo la rectificacion
que nos piden en favor del jeneral
Obando.
Jamas hemos tenido la vanidad
(le persistir, por simple vanidad, en
cualquier error que involuntal'Íamente
hayamos podido cometer.
Escritas las lincas anteriores, hemos
tenido el placer de almorz3I' con
el jóven Wállis Ob~ndo,que ofreciendonos
su mailO de amigo sincero, encuentra
ell nosotl·os un hombre que
se ha prendarlo de su noble earacter."
El 29 de abl'il de 1861 venia Obando
con unos cuatrocientos hombres a
reunirse con l\losquera, acampado
en Subachoque, i en un punto de la
Sabana, llamado el Rosal, fué atacado
de improviso por fuerzas superiores.
Durante la refriega, al saltar su
caballo una z~nja, cayel'on en ella Ignacia Martínez.
caballo i caballero; i alli, postrado Esta respetable sei'iora murio el
i sin armas, le atravezó el pecho COII juéves 11 del presente.
su lanza, un orejon de la Sabana. Todos 105 que la tratamos admira-
Díjose entónccs que habia sido asesi- mos sus virtudes.
nallo, i yo lo CI·eo 'lsí; porque el La mucr e de los justos no debe
combate habia terminalto ya, i lJU ie- ser llorada.
ron hacerlo prisionero, sin quitarle Quien sufrc con tanta resignacion
la vida. i entereza, como ella sufrió once me-
Eliodoro Rurz capitaneaba la eo- ses de enfermedad; quien ejerce dulumna
que atacó a (]bando, El ca- rante toda SQ vida las virtuues crisnónigo
Sucre, sobrino del Gran JUa- tianas; i quien en todas las amargu~
iscal, se halló en medio de la pelea, ras de la vida, no deja de bendecir a
1 cuando tlegó al zanjon en que ya- Dios; tiene que ser un santo.
cia Obando, lo halló atravesado de Pues bien: estas fueron sus obras
varios lanzazos, i .no pudo. absolverlo. i estos los títulos con que ella se haEsto
me lo refinó el mIsmo doctor brá presentado ante el Tribunal SuSucr'..
Unos afirman que Ambrosio \ premo, Por tauto, su e mUia no debe
la desgracia ___ _
EL REVERENDO PADRE FRAI
Bamuerto 1
Ese hombre il'l'cprochable, ese modelo
de virtud, ese pozo de ciencia,
ese anoiano venerable, cuya humildad
mui bien merece paragonarse
con los mas dignos discípulos de Jesus,
se ha separa do de nosotros para
siempre!
1 no lo hemos dicho todo: es cierto
que hai grandeza de alma en la
virtud; que ser hoi, en medio de la
concupiscencia mundanal,un modelo
de austeridad i de abnegacion como
lo era el PADRE GARCrA, es mostrar
la fe del apóstol, la caridad rlel santo,
la esperanza del mártir; pero ser humilde,
mantenerse escondido como
la violeta, no hacer gala del talento,
de la ilustraciun, dc la influencia;
ocupar siempre el rincon mas oscuro
del mundo por evitar las tentaciones
de la vanidad, es un acto que raya en
increible para los dias q1le cruzamos.
El PADRE GARCIA, por sus relevantes
méritos, 11Ilbiera podido Ilegal'
desde hace mucho tiempo al pináculo
de las catcgorias humanas,si la subli,
me virtud ele la humildad no hubiera
sido como fué el rasgo distintivo de
su vida.
Dedicado a la carrera eclcsiástica,
comenzándola en los claustros de un
monasterio, llenó su mision evanjelica
muriendo como cura de Facatativa,
sin mas ambicio n que la de dejar
correjida, encarrilada por la senda
del bien, la sociedad que tuvo la fortuna
de verse dirijida por tan digno
párroco. Un sacerdote católico, prócer
de la Independcncia, fue su maestro
; i como si al heber en la fuente
de las ciencias hubicra de trasmitirse
el alma del que al ecciona, el PADRE
GARCIA fue siempre entendido derensor
de la fe católica i abogado
constante ele la Libertad, tal C0l110 su
alma elevada i pura aceptp esas sublimes
concepciones.
En desempeño de su ministerio,
nosotros hemos observado dc ccrca al
REVERENDO PADRE GARCIA; i es
allí, en esc puesto que ha (lejad.o Vilcío,
donde hemos tenido ocasion de
admirar al justo; de oiL· al elocuente,
al persuasivo orador sagrado, que
señalaba como Moisés la tierra de
pl'ol11 ision al pueblo inmortal de la
Judea.
La interesante comarca de Facatativá
debe a ese baron bíblico la gran
mejora moral que se ha efectuadn en
el caráctel' de Sl1S hijo;, i le debe tambien
mucha parte de su progreso material.
Ahí esta el templo que dejó
trazado i comenzado ese pill'roco inimitable,
ese obrero incansable del
bien.
Lamentemos, pues, esta infinita
desgracia, quc apénas es tolerable por
que alcanzamos a ver la voluntad
omnipotente dirijiendo el golpe rudisimo
que nos trae entristecidos; i
nos hacemos un deber de dar a conocer
lluestro lamento como un pequeño
testimonio de admiracion i de
amor por el hombrc que dedicó sus
desvelos, sus ara nes, sus aspiraciones
i deseos a procurar la dicha de los
pueblos que habito.
Que él aic?ncc en los ciclos la ventura
del ánjei, la predilcccioll divina,
como la corona mejoruesus virtudes.
Facatativá, 1.' de julio de 1872.
L08 vecino8 M Facatat-ivá.
'Una nue a tumba.
El sábado trece del corriente por la
tarde murió oasi súbitamente la apreciable
señora Natividad (l. de Cácer68, espo·
sa de nuestro estimado amigo, señor Ru.
decindo ,C:íceres, a consecuencia de un
cólico de que se vió atacada el vférnes
por la noche. Sus ex:équias se cele-braron
con bastante solemnidad el domingo
14 en la iglesia de San Francisco.
Acompañamos sinceramente al señor
Cáceres en la pena que este desgraciado
acontecimiento le ha causado.
M. DE J. B.
El domingo en la noche tuvo lugar, con
estraordinario éxíto, i numerosos aplausos,
la repeticion de la jocosa Zarzuela titulad~:
"El Duende." En su ejecucion estu.
vIeron todos 108 actores R la altura de su
papel, El público quedó mui satisfecho, i
aseguramos que la Compañía tenurá mayor
popularidad en lo sucesivo.
Una de las cosas que mas ha llamado la
atencion en las funciones de la Compañia
Zafl'ané, ha sido el que todas ellas han te.
nido mui buena concurrencia, i en especial
de señoras. Ya hemos tenido el gusto de
ver ocupados casi todos los palcos bajos por
muchas hermosas, i esto verdaderamente,
llena de satisfaccion a los espectadores.
Sabemos que para la {uncion del 20 DE
J'ULIO, están ya colocados todos los palcos
de la 2~ fila i la mayor parte de los de
la 1~
No podia ser de otro modo: en taa 80.
lemne dia, serlÍ rara la familia que no quiera
gozar dpl espectáculo teatral. Lástima
que el local sea tan pequeño!
Volvemos n repetir, que es necesario
que las diversiones de la plaza, concluyan
a las nueve de la noche, porque debe tener.
se en cuenta que el ciudadano Presidente
de la Unian, i su digno ministerio, aten.
deran el ~alallte convite del señor Zafrané
que dice así:
Excelentísimo señor doctor don Manuet Murillo
Toro, dignisimo 'Presidenle de los Esta-dos
Unidos de Colombia.
El Director de la Compafiía dramático,
residente en esta capital, tiene el honor de
saludar a V. E. mui atentamente, i le participa
que se ha permitido preparar una
escojida funcion lírico-dramática, para so.
lemnizar In tiesta nacional del 20 DE JULIOj
i espera quo V. E. i ~u elevado Mi.
nisterio &e dignen honrarla con su asisten·
cia, para dar mas brillantez al espectáculo,
Con tal objeto adjunta la respectiva loca·
Iidad.
El programa se enviará a V. E.oportu.
namente.
eOIl sentimientos de la mas di stinguida
con ideracion, se suscribe de V. E. atento
servidor, Q. B. S, 1\1,
Josf ZAFRANÉ.
Bogotá, 12 de julio ue 1872.
R •
Brillante, magnifica i espléndida
funcion extraordinaria,
~~fl~ gL $t\~~~@
20DEJULIODE1872
ejecutada por la Compañía de
don José Zafrané.
En atenciou a la solemnidad del dia, el
ciudadano Presidente de la Union i su
digno Ministerio honrarán tan lnciuo 68·
petáculo con su presencia.
DISTRIBUCION:
1? Lectura de una eOluposielon
poetiea,alusiva al dia, i que el autor dedica
al imelijente jóven profesor señor Da.
niel Figueroa, por el interes que ha toma.
do para coadyuvar al regocijo nacional.
2~ Ilhullo Itatriotieo, a to a
orquesta, pjecutado por los mejores profe.
sores. Letra del célebre escritor señor
doctor Manuel María Madiedo, música
del señor Daniel Figueroa.
3.° La famosa i lindísima comedia,
adornada ue música, i armonizada por el
seüor Daniel Figueroa, ori ¡inal del señor
Luis de OIona, autor de El Duende, los
Jl-fagya1'es i otras muchas obras de gran
mérito, titulada:
LA COLA DEL Dt~BLO.
4? Terminará tan esc~iida funcion con
la popular zarzuela, nominada:
GRACIAS A DIOS
A l~s nueve en punto, se levantará el te·
Ion, para que la representacion acabe a una
hora conveniente.
Para el domingo 21 se está. preparando
otra funcion variada e interesante.
IMPRENTA DE NICOLAS PONTON 1 C,a
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 502", -:-, 1872. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687530/), el día 2026-04-05.
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