La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 188
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Política -.~iteratul'a - Noticias - Filosofía-Relijion-Artes i oficios-Instruccion pública-Bibliografía.
lVIedIClna-Variedades-Revista de la ciuclacl-Revistr1. ele los Estados-De Europa i mercantil.
. e I?ublica. lo m6.rte, miércoles, ,iérnes i sábados,
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In c~ pItal 1 se remi~e. a. los de fuera por los correos respecl¡
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Los editores, NICOLAS PONTON 1 C~
T RIl\1:ESTRE IV. AÑO l.-Bogotá, 25 de noviembre de 1870. NUMERO 188.
LA ILUSTRACION.
Otra faz del hecho.
Su~ongamos creado el Estado capital de
la U 01011 ; para lo cual, los detalles de armonía
s.erán sumamente fáciles. Basta que el
Pr~sl~ente de la República tenga un SecretariO
Jeneral que entienda en lo meramente
e?onón:ico del El'tad?, dejando a la injerenc.
la obhg'H.la. del PreSIdente, aquellas cuestlOne~
que se rocen con la admlnistracion
naClol~al, i está todo hecho. Lo demas, es
cor~o ahogarse entre un vaso de agua.
COD,sumada la reforma, el Estado capital
yendra a ser el rendez-vous de cuantos en
los demas Estados no encuentren suficientes
segurida~es para su h0J!;~r o sus capitales.
. Bngo~,~, con su .dulclslmo clima, sus preCIOSOS
nmo " su.s lindas mujeres, sus lujosas
flores, sus IImpldas aguas, su lecho embria,
gante: sus ~s?elentes i abundantísimos jénerus
ahmentlClOs, su culta sociedad, su teatro
j :,us es.ta blecimien~os de educacion; Bogota,
,declmos, t~Jlnara el rango que merece en
el orden SOCial de la Union colombiana'
r~ngo ~ue ha casi perdido a veces por es~
VIda mIse rable de eternas oscilaciones intesti.
nas, que no pocas veces la han puesto a
DI \'el de los Estados mas tristemente maltratados
por las ruines ambiciones de corifeOS
semisalvajes.
E,to es corno sacar a una bella i culta dama
de entre la l1ediondez de los ahumados
fogones de una cocina, para asearla, perfumaria,
adornarla de sedas, de flore!':, perlas i
J)rillantes i de ricas vestiduras i darle asiento
en el elegante divan de un salon oriental.
Es seguro, al Estado capital inmigrará
un considerable número de la poblacion colombiana
en busca de un Gobierno justo por
su pr(lpia fuerza, respetable i respetado por
s u oríjen i por su carácter, e inmensamente
barato en fuerza de sus innumerables ventajas
de todo jénero.
Oh! ¿ se dirá acaso, que eso es tanto como
provocar la despoblacion de muchos de
los demas Estados?
No tal. Esos Estados en que nadie piensa
en patria ni en cosa parecida al pro comunal,
viendo en el Estado capital un rival por el
órden que produce la seguridad que brinda
un Gobierno digno i sólido, se verán forzados
a hacer alto en las bacanales intestinas,
so pena de quedarse con solo sus cómplices.
1 la cosa es mas diáfana que el arrua pura:
cuando no hai a quien robar. lo~ ladrones
dejan el o/ieio, por sustraccion de materia.
o es eilto una inmensa ventaja?
Por otra parte, en nada sufre la soberanía
de Cundin, marca con que el Gobierno jeneral
sea su popio Gobierno. Por el contrario:
en vez de una soberanía, que hasta ahora no
ha sido, sino la soberanía de un loco, tendrá
una verdadera soberanía, fundada en verdaderos
medios para darle práctica efectividad.
Así es que la aprension de que desaparezca
-en Cundinamarca la libertad seccional, la
administracion individual local del selJ gobernment,
es una mera preocupacion, cuando
no el respiro de algunas esperanzas que
jamas podrian llamarse patrióticas, sin levantarle
un testimonio al diccionario de Ja
lengua.
El propio interes, móvil poderosísimo de
todas las acciones i abstenciones de la conducta
humana, vendrá en ausilio de la esta-bilidad
en el órden. Habrá por doquiera una
tendencia a la moralidad, como lo mas conveniente;
i las ideas del deber se harán inviolables
por la propia. conveniencia social.
Esto equivale a colocar a algunos de nuestros
Estados en la indeclinable necesidad de
salvarse por la vía de la justicia, que es la
vía de todo árden i de todo progreso civilizador.
Quiere decir, que con la reforma que sostenemos,
gana Cundinamarca i gana todo el
mundo. Santa reforma!
Es necesario reconocer que el escandaloso
espectácul@ de las continuas zambras
de Cundinamarca, el Estado mas ilustrado
de la Union colombiana, no tiene cosa alguna
de edificante ; i el refran es viejo porque
es verdadero.
"Si el guardian juega. a. los naipes, qué
harán los frailes? " ...
Es pues, necesario, que Cundinamarca,
léjos de dar diariamente a los demas Estados
la triste enseñanza de las revueltas sin
término, que ha sido por desgracia el sucio
papel que mas de una .vez ha representado,
les ofrezca por la útil i reposada man~ha de
su nuevo modo de ser, un alto ejemplo de
paz, de órden i de progreso.
Ademas, una. vez cerrada la era de las discordias
civiles en el Estado capital, por la
naturaleza del Gobierno de ese Estado, surjirán
en él empresas de todo jénero. Tendrémos
caminos, progresos industriales en
la agricultura, el comercio i las artes.
1 qué diferencia! Roi un pobre Gobernador
de Cundinamarca tiene. que limitar su
iniciativa en bien del pais, a unos mui pocos
negocitos usurarios en los que tiene que recibir
la. lei en vez de imponerla en favor del
pueblo. Por qué? La cosa es clara. Miéntras
que un infeliz Gobernador del Estado soberano
de Cundinamarca encuentra uno que
otro capitalista aventurado que le abra su
bolsa, estrangulándolo, el Presiden te de la
Unjon, en su calidad de Gobernador del
Estado capital, hallará centenares de capitales
que se le brinden para cualquier cosa
de provecho. 1 esto, por la inmensamente
mayor seguridad que da un Gobierno mas
fuerte i mas rico, que un pobre majistrado
que vive pensando en que basta un
simple estornudo para hacerlo caer mal su
grado.
Por lo mismo, la oferta de c,1pitales que
favorecerán al Presidente de la Union en su
calidad de Gobernador de Cundinamarca, le
facilitará la mas desembarazada, cómoda i
bal'ata intervencion en cualquiera empresa
de interes público. 1 esto es mui natural;
porque ese majistrado ofrecerá mayores garantías
que un mandatario semi· efímero, de
escasÍsimos recursos i de mui precaria consistencia.
1 estos no son cuentos de hadas. Un poco,
un poco siquiera de verdadera seguridad, i
vereis maravillas. El estado salvaje es la miseria,
porque allí nadie está seguro de cosa
ninguna.
El Gobierno actual del Estado soberano
de Cundinamarca, con los antecedentes de
la historio. }Jolítica de su entidad soberana,
tiene el mismo crédito económico que un
juO'ador de profesion, con el cual solo se
av~nturan algunos poquísimos usureros, haciéndose
pagar mui bien el riesgo que corren
con un personaje, que en un rato de ases i
de calentura, puede perder hasta las barbas
de san Pedro, í dejar sus compromisos en la
categoría. de las visiones de don Quijote.
Con séres colocados en tan triste esfera,
tratan mui pocos; i los que se . arriesgan a.
hacerlo, es con las condicioneS peores para
quien ofrece tan pocas seguridades de hacer
honor a. sus deberes. Esto lo saben hasta los
niños.
La cuestion queda reducida para nosotros
a este simple e indefectible resultado:
MAS SEGURIDAD A ME:.vOS cosTo.-M. M. M.
Boyacá.
Señor Edibor de La Ilustracion.
Cuando en el Dian'o de Cundínamarca dice un
corresponsal, que pocas veces se habia visto en
Boyacá una Asamblea de personal mas lucido, i
otras Hndezas de la laya, nos propusimos guardar
silencio i esperar la terminacion de las sesiones,
para juzgar a aquella Corporacion por sus actos,
i e;ta ha sido la causa de haber suspendido nuestra
correflpondencia. Ante todo no deben pasar
desapercibidas aquellas frases del corresponsal del
Dicwto, que ellas solas revelan hasta qué punto
podemos creer en las alocuciones sobre prescindencia
del Gobierno en materia eleccionaría i en lo
que es en Boyacá la independencia i el derecho
de sufl'ajio i él dice: "El señor Pérez ha puesto
en esto (en las elecciones de miembros de la
Asamblea) todos sus conatos, ( ?) pues quiere
que su administracioll b1'Ílle en todo sentido, i en
ve.: de un08 lejí8laclores tiberian08 qmcre honrarsc
con la oooperacion de l08 k{jos mas oonspicuos del
Estado." Es decir; él quiere que tales o cuales
hombres compongan la Asamblea i esos son los
que la constituyen.
Confesado esto tan rotundamente, ya podrá es·
plioarse, el voto festinado de aprobacion dado, el
segundo dia de la instalacion, al Poder Ejecutivo,
intes de conocer sus actos, el carpetazo que se dió
a la cuestion Colejio de Chiquinquirá, aprobando
la u.mrpacion, etc, etc.
Lo que fué esa Asamblea en lo jeneral, ya lo
pueden decir el mismo Poder Ejecutivo i hasta
uno que otro de eus miembros que alguna vez es·
presaron se avergonzaban de pertenecer a ella;
qué zambra, qué confusion, habiendo ocasiones en
que ni ellos mismoR se entendian. Referiré a U3·
ted algunos episodios, para que por ellos forme
idea de lo que ha sido esta Corporacion. Un tal
Becaria propuso que los jueces de distrito fueran
nombrados por los de circúito, porque siéndolo
ahora por las municipalidades, dijo, muchas de
ellas eran conservadoras, i los nombrados lo serian
tambien, miéntras que del modo propuesto serian
liberales. El proponente despues de exhibirse
tristemente, concluyó su jerigonza, que no puede
llamarse de otro modo, con estas palabras ; "nom·
brados los jueces así, esto contribuirá. a la felici·
dad del partido liberal i " nosotros contestamos:
i C1~ tu ventana un {;lavel. En otra \'ez el J)iputadQ
J. lH. Córtez, se lamentaba de quo se hicieran
publicaciones contra él: contra él que amaba
tanto a Tunja; €Iue amaba tanto al olejio; que
amaba tanto a $'U patrill, termináodo~e aquel acto
por imputar una publicacion que se habia hecho,
al doctor J oaquin V árgas, Pre_ideute d~ la o~te
i liberal recomendable por s¡¡ carác~r dIgno e Independiente;
inculpacion que él miró con eumu
desprecio. A propó ito de esto se. le eDro. tro el
haberlo declarado Iinistro del Tribunal, a cuyo
puesto fué llamado en el año pasado por los ,"otos
de los pueblos, i ahora s~ le hecha en cara el h~.
berlo dispensad~ la gracia de declararlo al hacer
el escrutinio, cuando pudo declararse a otro qua
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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fuera méuos ingrato. Se admira mted de esto?
Tal es la franqueza o, mejor dicho, el cinismo con
que aquí se procede i como consecuencia de lo que
sou cn Eoyacá las corporaciones llamadas escru·
t.adoras i que eu Jefinitiva son las electoras, se
"probó una proposicion en el sentido de que los
l\lajistrados del Tribunal habian correspondido a
la. confianza que en ellos depositó la Asamblea,
cuando csta Corporaeion no tuvo mas misio n que
la de hacer el escrutinio de la eleccion popular í
dcclarar clejidos los que reuuieran la mayoría de
los sufrajios, cosa mui distinta a la de dar votos
de confianza i hacer mérito de ellos. Tratándose
de la proposicion hecha para quitar la cabecer~
del til'cúito judicial de Santa Rosa, el mismo })'¡,.
putado Gortez, espresó que para castigar a la ciu·
dad de Santa Rosa por ser conservadora ( estas
fueron 6US frases,) ya se habia quitado la Pre·
fectura i que con esto estaba bien castigada I
Se presentó un luc1·ativo proyecto sobre imposi.
cion en el Tesoro nacíenal de los capitales desti·
nados a la instruccion, ¡>royecto que causó jeneral
i:ndignacion, i por el cnal algunos ciudadanos, sao
lier'on en grupo por la noche, quemaron unos co·
hetes i, sin apelar a vías de hecho, gritaron mueras
al proyecto. Esto fué lo suficiente para que la
autoridad política, con anuencia de los superiores,
hiciera publicar un bando, prohibiendo se reunie.
ran mas de cuatro despues de las ocho de la núche,
que de lo contrario serian llevados a la cár·
cel de donde no saldrian hasta dar fianza! agre·
gando que los empleados de alta cate!J0ría tenian
hbertad de palabra ( i por esto los ciudadanos no
la tendrán) i otros articulitos no solo propios
para tiempo de guerra, sino para ser publicados
en los dominios de la sublime Puerta. Tal decre·
to qne hacia un irritante contraste con la conducta
de algunos mandatarios de otra época, manda·
tarios que, a la cabeza de partidas de ébrios,
i despues de inmundas bacanales salian a insultar
a los ciudadanos, respaldándose con la fuerza pÚo
blica, rompiendo puertas i ventanas, etc, cuando
ahora no se hizo sino gritar unos vzvas, indignó
profundamente a todos los ciudadanos de diversos
colores políticos, quienes par& manifestar que too
davía tienen conciencia de su dignidad, salieron
eu considerables grupos, no a insultar ni ménorfa
apelar a vías de hecho, sino a victorear a la libero
tall, a la independencia i a las garantías individua.
les, i despues de recorrer la ciudad de uno a otro
estremo, toda la noche, para protestar así contra
los tl7cascs de las autoridades ordenados por los
amos del Estado, ante cuya enérjica e imponente
actitud de los ciudadanos, la autoridad tuvo neo
cesidad de recojer velas i guardar silencio, aquellos
se retiraron a sus casas pacíficamente sin co·
meter ningun hccho punible, pero sí resueltos a
hacer respetar sus derechos, . caso de ser atacados.
(CONTINUACION. )
Don Diego conia frenético de un lado a otro: todos
le seguian sin poder esplicarse lo que motivaba aquello.
exaltaci on.
De pronto descubrieron sus ojos el cuadro de Gabriel
eSl)lendorosamente iluminado.
Al verle, mas anonadado que nunca, cayó de rodillos
ante una de las figuras del lienzo.
Era el retrato de Lucía. Gabriel, como hemos dicho
babia pintado a la hija p"6diga implorando el perdo~
de su padre con el fruto de su amor en sus brazos.
Los retratos eran esactisimos: la espresion de los
rostros conmovedora, interesantísima ..... .
Todos siguieron a don Diego, i al verle arrodillado
a los piés del cuadro murmurando ..... .
-Perdon ...... perdon, Lucia ...... se apresuraron a
socorrerle.
-Se ha desmayado, esclamó uno de los que acudie-ron
en su ausilio ..... .
-Un médico ..... .
-Parece que la sangre ha dejado de circular por
sus venas.
La conmocion fué jenera!.
:m sacerdote que bajaba de dar la estrema l111cion a
un en!ermo del cual·lo, entró, seguido de dos personas
mas, 1 se acerc6 a don Diego.
Al volver en sí, sus ojos se encontraron de nuevo con
e~ rostro de Lucía, al separarlos horrorizado, la presenCia
del sace~dole, en q?ifln ~'econoció a don Pedro, le
0,~:lOnad6, qUIso apa~tltr su vista de él, i se halló con el
ciego, con el le.~l crIado a quien habia robado la. luz 0,1
o,rrebatar su hIJa nI honrado habitante de Baztnn.
-~Ilfl ..... ! .don Pedro ..... 1 ~uan .... .! murmur6 Diego,
querIendo hun° de la presenCIa de todos ....•. Me persi-guen
...... se han reunido todos para atormentarme ....•
Ah I perdon ... :. p~rdon ...... perdonadme, hijo mio .... .
Gabriel. ..... SOl un rnfame ...... yo soi quien le he dela-tado
s~~ndo inocente, que venga o. perdonarme ..... .
Un Joven se adelantó hácio. él.. ....
-Mi madre, le dijo, me enselló a amar a usted porque
si no me habia dado usted un nombre, me habia
usted dado un alma. Yo le perdono todo el mal que me
ha hecho, i le pido su bendicion.
~Gabricf.. .... hijo mio ...... !
LA ILUSTRACION~
Al hacerse la proposicion 'Para arrebatar. a las
~f unicipalidades el nombraml~nto do los Jueces
de distrito, prop0sicioR repetIda por el dzputadO'
J oaquin Réyes Camacbo, los señore~ Sántos Acos·
ta i H. Wilson la; rechazaron, mamfestando que
eu tiempo en que gobernaba el partido conserva·
dar, al que se acusaba de centralista, basta los
Alcaldes eran de eleccion populal" .miéntras. qu:e •
ahor¡l todo se centraliza, todo se qUIta a lo.s dIstr~.
toe, i que para ser consecuentes mejor sena atnbuir
al Poder Ejecutivo la facultad de nombrar
Senadores, Majistrados del Tribunal, Proc~.lfador,
cuyos nombramientos, que tam~ien se haClan por
el voto' popular durante el GobJerDO conserv~dor,
hoi se le habian quitado al pueblo. El Dusrno
señor Acosta impugnando tal proceder, retó al
señor Réyes Camacho para que dijera ~Igo para
apoyar su proposicion, j. el retado, no SIendo tan
cínico como los otros, guardó, por toda conte~ta.
cion, un sepulcral silencio, seguido de la confeslOn
hecha por el señor Wilson, de qllc ellos procla.
maban UDa cosa en teoría i otra racticaban, cuya
conducta él no aceptaba.
A propósito de haber rechaz'
caballeros andantes destinados a puertos en donde
no se necesitan, p~r lo cual ~~ residen en ellos,
sino que aprovechand0 el uuslho, se v~tan como·
buenos ma'ncbegos, a recorrer con rapIdez. unascuantas
poblaciones, i por ende s~b~ de ~},Ul b.u~.
na tinta que el Papa es un neClO 1 el 'Uonclho
una reunion de estÚcpidob ! El pobre hombrO' de la.
misma catadura del que nos pinta ~l número
98 del IIeraldo en su "correspondenCIa para el
Havre," sin reldciones i ein talento, haria el mis·
mo papel que el de un mozo de cor~el en .Ia,s'
grandes capitales, i siembargo, su fatUldad nal.
cula lo tiene en la persuasion de que es u~a gran
cosa, oomo si dijeramos un Cavour o un Blsmark.
Como buenos payazos haI! dado un g?lpe mor'
tal al colejio de Boyacá eliminando las Imp~rtan.
tes clases de relijion mecili~ina ÍI otras, e Impo·
niendo para este colejio i para el de J~sus, .María
i José de Chiquinquirá, cuya usurpaclOn aproba.
ron los testos de Bentham i Tracy i como ellos
sie~pre aprovechan los principios trascendent~les
que para su dicha triunfa!0!l en la r~voluclOn,
tenian UGa leí para englllhrse los capItales del
colejio i los que pudieran de las escuelas. El 00-
lejio, pues, que este . aM daba alg~na eflEeranza
por el acierto i consagr~cio.n 6,el sellO!" C.asas Rójas,
v;olverá al descrédIto 1> a l~ 1?~straclOn, porque
pensar que los 'padres de fam'lu proteccion, su aUlpllro, al hijo que lleva en las venas
'su Ulisma su ngre; búsqnesele; escúpasele en el rostro,
esclúyaselc de la sociedad porque ha roto los vinculo s
que con ella le unian, porqne e~ indigno de fignrur al
lado de J.os hombres honrados; pero que no sufra la
misma suerte el inoceute hijo, que no ha tenido la cnlpa
de nacer, que merece mas atenciones que los que viven
en el sello de una familia, porqne le han faltado esas
dulzuras, esos goces que engalanan los primeros años
de la vida.
No le pregunteis su nombre: observad sus acciones,
adivinad sus sentimientos, i si quereis OOulO es justo,
cnstignr el delito, i castignis 1.1.1 hijo porque el padre
puede escaparse de vuestras manos, po creais no, que
el crimen quedll. impune.
Ya lo hemos visto: lo que la sociedad no castiga, lo
castiga 1.a Providenoio,.
CAPITULO VIJÉSIMO NONO.
AOLARAOIONES.
Hemos dicho que la marquesa abandon6 su casa. de
Madrid al dia siguiente de lo. oatástl'ofe, llevándose a
.cllrabancllel a sus dos hijas. .
Don Pedro dispuso que el seductor de su hijo. fnese
'Conduoido, en uua camilla, o. la. ca.sa que habitaba oon
Gabriel, i dejando 0.- este aliado suyo, apesa.r de sus
LA ILUSTRACION.
se necesita meditar sobre esto para conocer la su·
ma trascendencia qUtl lleva consigo la intruccion
pública. hoi, precisamenttl cuando se han impues·
to académica i oficialmente los textos de Bentham
i Tracy.
Curta de Louis 131anc ulredactor de Le Tcmps de Paris.
1\1i querido amigo :-Pareee como que Ilgua 1':
dais una continuacion de mi carta de ayer. J.Jo
que hubiera podido añadir se ha hepho afortuna·
d,amente inútil por todo lo que veo i todo lo que
oigo. No parece que deba faltade concurso alguno
al Gobierno (le la defensa nacional. Esto es
lo esencial. En esta hora de grandes pelig l'os i de
grandes deberes, la division seria el pelig~'o mas
temi ble, i el deber mas sagrado es la UDlon, la
union sin velos.
Cuando se tl'ata de la salvaeion misma de Fran·
cia, seria bien infame el corazon en que el supremo
deseo de salvarla ocupase ménos lugar que un
sentimiento de amor propio, de ambicion o de
odio. Estrechémonos, pues, todos en derredor
del Gobierno que tiene la espada .de Francia. Que
cada cual le sostenga i le sirva. Que la Europa
sepa que la Repúblioa, segun la célebre frase de
1\11'. Thiers, es la que rnénos nos diville. Nuestra
'fuerza en el mundo será así centuplicada.
I no olvidemos que al mundo entero d ebemos
cuenta de nuestra salvacion. Porque lo que da a
la preservacion de FI'ancia un valor sin igual, es
que es el mas activo laboratorio del pensamiento
humano i que es por su jenio como por sus tradiciones
una N aeion rejJ1·esentaü:va .- que es, por
decirlo así, la patria del cosmopolitismo, i que
trabajando por su salvacion se sirve a la causa de
la humanidad.
Es preciso, por lo tanto, que cada cual ayude
al Gobierno de la República a llevar adelante BU
empresa, eoya importancia es soberana i su difi·
cuhad enorme. Se cuenta del Mariscal 1\'[acMahon
que esplicó su magnánima insistencia en
pedir para el ~iariscal Bazaine el mando en jefe
dioiendo : "Yo sé obedecer." Hé aquí hoi para
todo frances, i añado que para toda alma altiva,
la palabra de la situaeion. Lours BLANC.
~ll juicio de la escuela radical
SOBRE LA INFA'LIBILIDAD PONTIFICIA.
El estado actual de ajitacion en que se encuentra
el mundo civilizado, turbado como un
mar tempestuosísimo, con varias borrascas, llama
mui poderosamente ' la atencion de todas las
naciones.
años i sus penas, trabajó cuanto pudo pal'a poner en
claro la inocencia de su nieto i lograr que su nombre
no sonase para nada en los tribunales.
Manuel i el dibujante, verdaderos culpables, quedaron
bajo lo. salvaguardia de la autoridad.
La marquesa contribuyó tambien con sns relaciones
a qn e se diese este jiro al asunto, i parado el golpe de
la justicia, el apesadumbrado sacerdote con evanjélica
fe se consagró a Qurar las heridas que habian hecho
en el corazon de Gabriel los últimos sucesos, a ausiliar
al enfermo, a enjugar las lágrimas que se vertian en
torno suyo, cuaudo él mas que n adie necesitaba quien
consolase las penas con que los recuerdos i su presente
situacion le atormentaban.
Los médicos que asistian a Valdivia temian por él.
A la ajitacion, a la convnlsion primitiva habia sucedido
una fiebre continua acompañada de delirios tan prolongados,
que la oiencia se asustaba, creyendo no encontrar
la solucion de aqnclla espantosa crísis dentro de
sus limites.
Diego uo queria sepo,rarse de Gabriel. .....
-Es mi hijo! esclamaba; i al pronunciar esta palabra,
sus ojos se animaban i sentia en su calenturiento
C01'o,zon un cousuelo inesplicable. .
El primer momento lllcido que tu vo, lo aprovechó
para realizar su mas ardiente deseo, el de lejitimar a
BU hijo.
Cumplido este deber, pl\reci6 mas tranquilo, pero
los delirios no cesaban, i su pnlso ardia.
Un mes pasó, i en todo este tiempo Gabriel no se
separ6 de la c:l.becera del lecho de su padre mas que
para leer una carta de Ros!l.Iia, i para oontestarla.
" 'fe envidio los tormentos qne padeces, Go,briel mio,
le dijo Rosalio" porque te engrandecen; i si ya no te
adorase con toda mi alma, eso solo bastaría po,ra que me
postrase ante ti i te mirase como a un s~r sobrenaturaL
"Mi buena madre está algo mas tranquila. i Cuántas
cosas han pasado! Pero yo soi siempre tuya, i
cnando Dios nos una para no separarnos jamas, si á.ntes
no puede ser, te contaré las emooiones que ha esperimenl.
ado mi alma desde la noche en qne nos sepal'amos.
" Isabel i yo hacemos cuanto podemos para conseguir
que mamá nos lleve a Madrid. Ent6noes estaremos mas
ceroa L. .... quién sabe! ...... Esorlbeme algo Gabriel
mio, dime que me amas, que no me has olvidado en
medio de tus tribulaoiones; dime que seré tu esposa,
porque esta es la únioa. esperanza de mi vida."
Gabriel contestó a. esta oarta con algunos renglones.
" Los sucesos que han pasado por mi, no me han
hecho olvidlute ni un instante. ¡ Cuánta falto. me has
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La sangrienta lid que está v~ri~cándos~ en~re
dos Estados poderosos, la FranCIa 11a PrUSIa, tIenen
en ospectati va al orbe. La cólera de los prín·
cipes i la vanidad de los soberanos h ermanadas
con el deseo de entrar en posesion de alguna heredad
territorial, son los motivos, poi, )'os que de
ordinario se e njendran estas guerras desoladoras;
como quiera, siempre un interes terreno es el
móvil de él'las: mas su tiempo, i duracion no depende
n del" hombre, si no que están. en l a voluntad
del Máximo i Omnipotente DIOS, que ~u e le
cOITE'jh' i consumir con la . guerra los vicios i las
lúbricas costumbres de las sociedades humanas.
Boí miomo, no podemos tenor noticias esactas
sobre el verdadero carácter, espíritu i trascendencia
de las gra"ísrmas cuestiones relijiosas i
políticas que se ajitan en Europa; pues 110 las
vemos sino poI' medio de un pris ma i al trll.ves d~
la polvareda levantada por el inte r es de los partidos.
Los liberales o radicales tom a ndo lo falso
por verdadero nos dicen una cosa; i los conservadores
afrancesados envolviendo lo claro con lo
oscuro, nos presentan las noticias segun su sen.
tir i gusto, i aun avanzan mas estos últimos pretendie
ndo establecer una solidaridad delirante entre
la cnestíon relij iosa con la napol eón ica, i hacer
depender la existencia de la prim em, de la
seguridad d eleznable de la segunda.. As1, pues,
los unos como l os otros, tanto liberales como
consel'\'adores, llenan IOH ánimos de cosas supérfiuas,
dejándolos sí no ofuscados, por lo ménos
perplejos.
Se pretende que la cuestion que sostiene en
la actualidad la Francia, es la cuestion de la civilizacion
: nad~ mas falso a la verdad que esta
gratuita asercion.
La lucha de la civilizacion, de la c ivilizacion
verdadera, que perfecciona al hombre i a la sociedad
en la parte mas nobilísima de su sér, el
espíritu, i que le hace capaz de ver la perfeccion
por esencia, que es el mismo Dios, siempre ha
existido i porque en todo tiempo ha estado en lucha
recia la Romana Oátedra con el error. Pero como
se pret~nde ahora i de una manera política, próxima
i remarcable, no comenzó sino en el año de
1859, enll'e' el Austria ropresentante en Italia
del principio católico i de las tradiciones del Imperio
Romano, i el Piamonte i la Francia que,
bajo la honesta capa de sostener el principio de
las nacionalidades, i sobre todo el de la nacionalidad
italiana, combatian ese principio vivifico i
fortificante, el solo civilizador: estimulaban las
bajas pasiones de las muchedumbres populares,
fome ntaban todos los disturbios i enardecian los
ánimos contra los lejitimos soberanos e instituciones
venerandas. Pues bien: triunfaron la Francia
i el Píamonte i, ¿ cuál fué el resultado? la
anexion ilejílima de todos los ducados de Italia, i
hecho! le decia. Desde aquella noche en que la desventura
de mi padre hizo poner en duda mi honradez, tú i
mi madre habeis ocupado mi corazon. 'fú me has animado
Il. ser digno de tI: mi pobre madre me ha dicho
con I::í.grimas en lo s ojos. Perdona, para hacer gozar
lo que tú gozaste al couseguir mi perdono Fneron tan
r ápidas las impresiones de aquella terrible noche, que
la segunda oscureció la primera: de todos modos no
sufi'l. al hallarme en poder de la justicia,porqne estaba
seguro de que tú me creias in ocente, i tú, bien mio, i
mi conciencia tranquila, erais bastantes para hacerme
olvidar lus injustioias del mundo. ¡Pobre Rosalía,
cuanto sufriste! ¡ 'fe acuerdas de aquel instante en que
:1.1 hallarme en los convnlsos brazos de mi padre se encontraron
nuestras miradas! i Qué rayo de esperanza
proyectaron tus ojos sobre mi dolorido corazon! i Cnanta
abnegacion i cuanta fe me inspiraste! Si ya mi alma
no hubiese sentido el impulso del amor filial,tanto tiempo
contenido, tus miradas solas hubieran bastado para
que de nuevo hubiese estrechado entre mis brazos al
desvent.urado autor de mis dias, qUll pHgaba en un instante
de dolor veinte años de abandono ... _ .. Ah! no
quiero acordarme de aquel momento! Parecia que todo
lo habia dispuesto la Providencia, que es la única justicia
que no se equivooa, i que sel1ala con su dedo al
inocente i al criminaL ....
"Desde entónces Rosalio., no me he separado un
instante del lecho de mi padre, siento correr su sangre
por mis venas, i me abrasa su calentura. i Es tan dulce
tener un padre! Si aquella pobre mártir cuyos ojos
cerramos los dos, viviera aun, estoi seguro de que la
adoraria, porque yo creo qne la gratitnd i el amor de
uno. mujer que debe a un hombre un hijo, no puede
acabo,l'se nunca. i Qué importa que nos abandouase !
¿ Acaso no ha perdido infinito,s caricias, infinit~s horas
de inmenso. felicidad, miéntras ha estado léjos de nosotros?
Sobre todo, yo no tengo derecho paro. quejarme
de él, i ahora quisiera resarcirle de los goces que ha
perdido miéntras hemos estado separados. No se si Dios
me le conservará, su enfermedad desespera a. los médicos,
i su estado da lástima. No le conocerias, apénas se
atreve a fijar sus ojos en ml. De cuando en cuando coje
mi mano, la cubre de besos, la estrecho. con efusion,
la. humedece con sus lágrimas i bnzo. hondos suspiros,
que revelan su padecimi ento. Yo le animo ...... pero en
vano. Toda mi confianza. lo. tengo pnesta en Dios, 6 Somos
malos? Ah! no ...... i saldremos bien de todo. No
me atrevo o. decirte que vengas ...... ¿ Querl'á. tu madre
conoeder su amistad a. una. familia., cuya honra está
manchada? 'fen fe como yo, i espera," (Continuará).
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
752
lo que es mas, la absorcion sacrílega del sagrado
patrimonio de San Pedro al cetro del reí Víctor
Manuel II; ta supresion de casi todos 10B claustros
monacales; la espoJin cion i rapiña de todos
los bienes eclesiásticos; '\a espulsion de gran
número de Arzobispos i Obi~pos de sus respectivas
diócesis, etc; estos fueron en efecto, los
trofeos de Montebello, Majenta i Solferino, emanados
de aquel prinoipio nefasto, en virtud del
cual se ha prevalido hoi la Prusia para anexarse
en una anexioll terrible los pequeños i diminutivos
Estado" i Señoríos de la Alemania. Empero,
tales manejas in"Sidiosos de los Gabinetes de las
TulJerías i Turin dirijidos contra la cúpula de
la civilizacion católica, causó grande amargura
en los corazones honrados. El jeneral del Papa
MI'. Lamol'iciere en su proclama dirijida al ejercito
papal, observaba, que llAMa evper.arlo la lucha
entre la cim'ltsaczon 2' el wlamiamo; es decir, entre
el catolicismo i el liberalismo j pues en )os años
de 1859 a 1860 el Emperador Napoleon conculcando
el divino oráculo que' dice a los potentados:
Escucharl R eye8 de la tierra, i servid al Sefw,. con
temor, desenvainó sacrílega mente contra el augusto
Jefe de la Iglesia Santa aquella misma
espada que desenvainó en 1855 contra la Rusia,
para sostener en Constantinopla la infame Media
Luna. Pero dejando lo accesorio,vamos a lo principal.
Se me ha informado que en el Diario de (Jundinamarca
de 17 de setiembre se escl'Íbe en tono
de burla, Gue cómo será que el Papa .infalible
no ha sabido los secretos manE'jos de Napoleon,
de ceder al Gobierno italiano la soberanía de Roma,
&c.
Es comun proverbio, que la bufonel:ía habita
en los labios del nécio. Esto lo estamos palpando
.hoi.. Al necio le sucede lo que a un ciego que
es IlumInado con Jos rayos del sol i pero no ve al
sol que por su parte le iluminaria: así el nécio
con la enfermedad visual de su intelijencia,
no ve la luz incorpórea que resplandece en medio
d'e las ti~ieblas de su alma. Por esta ceguedad
voluntarIa confunde con informe confusion lo
celeste con lo humano. El Altísimo por un efecto
de su bondad inmensa, i por su excesivo i entrañable
amor hácia los hombres, fundando su
iglesia, instituyó una cátedra en la que deben
consultarse las dudas, i cuyas decisiones deben
venerarse con entera dependencia: la ilustró
tambien. co.n la prerogaliva de la infalibilidad, para
<:onslItulrla superior a las luciferinas maquinacIOnes
del padre de la mentira, i distiflguirla
de. todas las instituciones humanas que todas son
t ahbl~s porque ~odas están sujetas al engaño. La
a utorIdad de la Iglesia universal desde el princi.
pio de su divina ins.itudon, quiero decir, desde el
momento en que Sau Pedro comenzó a ejercer el
~upremo Apostolado, ejerció tambien la infalibilIdad
como un atributo conjénito al ser de la
soberanía de su iustitucion i la q\le se ha ejercido
perennemente por todos sus augustos SU('esores
hasta el Ínclito Pontífice Pio IX que la ha
declarado como dogma.
Hai en la Iglesia 'verdades dogmáticas que no
.se declaran como tales, sino cuando la sublime
prudencia i economía de la Santa Sede juzga saludable
para el bien espiritUal de las almas de-
clararl..\6 de fe; pero que ellas siempre (aunque
~ontrovel'tidas por las escuelas ántes de su declal'acion)
han sido creidas i veneradas por los tieJ
e~ : a í .como la verdad de un teorema de jeometna
es clerla ántes ele ser demostrada ' pero no
e~ clara i evidente, sino despues de su demostl'aclon:
la Inmaculada Concepcion de MARíA
Santísima Nuestra Señora, fué siempre una ver.
dad de fe para la catolicidad, aunque no se habia
declarado como dogmática.
La infalibilidad que es hoi un dQgma no se
comprende sino en todo aquello que da vida es.
p~ritual al cristiano i i como por Zafe vt've el Justo,
dICe el profeta HabacÍlc, (cap. U, 4) se sigue
que la infalibilidad se contiene en el dogma i la
mOI'al que constituyen la fe católica, i nada tiene
de cornun COn los actos políticos del Gobierno
temporal del Pupa. Empero, como Sumo Pontífice
se vale de la infllJibilidad para las decisiones
sobre el dogma i la moral: como príncipe temporal
se vale i usa de la ciencia. i prudencia humanas
para la administl'acion polftioa i temporal
de sus Estados. Con la infalibilidad o luz sobrena
tural no será zarand~ado o combatido por el
demonio con el fin de que desfallezca en la firmeza
de la fe ; con la prudencia humana o luz
natural no podrá conocer afondo ni precaverse de
todas las tramas secretas i fines tenebrosos urdidos
por las cortes políticas contra su soberanía
temporal; porque ninguno comprende mejor que
el Padre Santo aquello del A p6stol: ¿ Qtd&n ele
108 hombres sabe las cosas del hombre, sino el espín'tu
que está en él? (ro ad Coritb, 11, 11).
LA ILÚSTRACION.
_<\sí, pues, son inconducentes las necedades
publicadas en el Dia1·io Cundüzamarques, las que
solo se c¡;ct'iben para los ignorantes: un silencio
docto es la mejor contestacion a toda esa clase
ele inepcias i pero nos lastiman las jentes sencillas
que pueden ser sorprendidas, i por esto trazamos
estas cortas líneas.
Por 10 que hace al poder temporal de la Santa
Sede, hoi pasa por una dd esas crísis turbulentísill}
as, bastante rarl\s en la historia del mundo
cristiano. Ca:>i toda la Europl\ católica se ha desencadenado
con terrible furia contra el Gobierno
mas sabio, prudente i paternal que han presenciado
las j~ntes: han contl'Ístado amargamente
el corazon gel príncipe mas clement~, phcHico
i piadoso que pisa la EW'opa, para quien la
mas dulce de todas las esperanzas i la mas bella
de todas las ilu3iones, es la concordia de les
pueblos i la fl'aternidad de los reyes: bien se
entiende que hablo del gran Pio IX. Pero para
el católico fiel que contempla lo que está sucediendo,
no en un dncon del mundo, sino desde
las alturas católicas, ve pOI' segunda vez verificada
la profecía de David: "¿ Por qué causa
se han embravecido tanto las naciones, í los pueblos
maquinan vanos proyectos? Hánse coligado
los reyes de la tierra; i se han confederado los
príncipes contra el Señor i contra su Cristo.
Rompamos, iI1J'er01'1-: sus ataduras, i sacudamos 16-
jos de nosotros su yugo.'''(Psalm.lI, v. ] 2 et seq.)
Pero se engañan miserablemente. El Papa sin
reino temporal será siempre el gloriosísimo Jefe
de la Iglesia Católica, i aun sin súbdito ninguno,
será reverenciado por toclo el orbe, así como lo
fueron reverenciados los Pontífices de los primeros
siglos de la Iglesia, que encerrados en las
catacumbas dictaron leyes al universo e hioieron
temblar a los mismos potentados del orbe! Podrán
los tiranos, pérmiliéndoselo el Señor, despojarle
de su reino, como despojó la.. Francia aPio
VI en 1799 i a Pio VII, usurpándole Napoleon el
Grande los Estados Romanos en junio de 1810;
Has Aquel qUd re8ide en los cielos, se bu?'lará ae
ellos; se '11WftWá de ellos el S8110r. Jj}¡¡tónces le8 !lAblará
en su inaignacum, i :los llenará iJ,e terror con 8U
saña. Jamas han tenido buen paradero los enemigos
del Papa,. verificándose en ellos la regla
establecida pOI' el Anjéfico Doctor: "que cuantos
soberanos se mostl'aron obedientes i aficionados
a la Iglesiá, cO~15UmaI'On dichosamente su carrera,
i que todos los que obraron de otro modo
han tenido éxitos infelices." (Santo Tomas de
Rej. princi.p. c. 16, lib. 2). "Todo príncipe que,
nacido en 111 luz de la relijion, dice Mr. de Maistre;
la ' desprec\e o se esfuerce pOI' apagarla, i
sobre' todo que se atreva a estender su mano
sobre el Sumo Pontífice, o aflijirle sin miramiento
cuente con un castigo temporal i visible. Rein~
do corto, desastres humillantes, muerte violenlenta
o vergonzosa, mal renombre en la vida, i
memoria afrentosa despues de su muerte ; esta
. es la suerte que le espera mas o ménos. Desde
Juliano a Felipe el Hermoso, los ejemplos anti~
guos s'e hallan escritos ep todas partes; i cuanto
a los ejemplos recientes, el hombre prudente,
ántes de esponerlos con toda su claridad, hará
bien de espetar a que el tiempo los haya llevado
hasta cierta profundidad en la historia." (Del
Papa lib. IlI, cap. 1.) Napoleon 1 era enemigo
declarado del Papa, i cuando quiso apodorarse de ,
sus Estados i encontró como siempre la debida
resistencia, dijo estas memorables palabras: "Yo
no he Nacido en tiempo i mirad a Alejandro el
Grande' él pudo llamarse hijo de Júpiter sin ser
desmentido' pero yo encuentro en mi siglo un
clérigo ma; podel'oso que mi propio poder, pues
él reina sobre los espíritu;:, i yo sobre la materia."
(Rohrbacber, tomo 28, páj. 183). Yo, yo
habia olfateado la caida de Napoleon III desde
que le ví en oposicion con Roma: testigo un
opúsculo que publiqué pOI' febrero de 1861, titulado:
"La Santa Sede oalumniada," en el cual
decia entre otras estas palabras: "Política que
lIarnan sabia i útil los apasionados de Napoleon
III pero de ruin t>jemplo, a 10 ménoi, en los sobeJ'~
nos q'ue t :mto deben desviar a sus vasallos
de semejantes rebelion.es i que h~i las ~ncienden
i alimentan en las nactones veCinas i I maí'iana
pueden esperimentarlus. en l~s E~t~¡jos pro~ios,
i sentir lo que la Pl'ovldencla Dlvllla permIte a
la prudencia hum.ana desvi.~da de sus leyes, 9ue
los mismos medIOS que elIJe a su conservaCIOll
i gmndeza sil'van inmediatamente a su ruina."
Los hombres de mod(&; es decir, esos esp1ritus
detestables que no alcanzan por la debilidad de su
espíritl1 a abrazar ~Oll I!na mirada jenera.lizadol'a
i comprensiva la h.lstorla del mun_do; SI n? que
circunscl'Íben su vista n un pequeno espacIO de
lugar i tiempo, se azoran con lo que hoi está pasando
relativo a la cuestion papal. Auguran y~
que en lo sucesivo no ha.brá mas Papa, o que SI
existe, tendrá una autOrIdad precarIa; pero se
equivocan estos insensatos: pues cuando ellos
crean que la augus:ísima Cátedra se desploma,
verán que ella 110 sucumbe pOl'que está pendiente
del cielo; la corriente impetuosa de los siglos
arrebatará lo terreno, pero ló celet'te dma rá :
Ccelum et terra flransibunt, verba autem mea non
prceterib~mt. LUIS MARIA. TónREs.
llaneo de Bogotá.
Noviembre 24 de 1870.
Se instaló la Junta jeneral de accionistas sus-cribiendo
estos por un fondo de $ 235,000.
Fueron nombrados:
Director jerente: Salomon Koppel.
Consejeros principales: Miguel Samper.
- Miguel Carnacho R.'
Id. suplentes: 1.0 Vicente Lafaurie.
2.0 Anselmo Rcstrepo.
3.° Mariano Tanco.
4.° Elías Ca-sseres.
Teóedor de libros: Tomas E. Abe!lo.
Cajero: Eladio Grau.
Revisor: Onofre Vengoechea-.
ANUNOIOS.
--------------------------.----------------------
PREPARATIVOS
lP IJ.llt JJ. lA J;;6 J})!t(fJ a ¡¡¡ lO [}j m lB-Se
está.n ensayando unas bellas i variadas funciones,
compuestas de
Zarzuelas, Cuadros mÚIloplásticos,
Comedias, Bailes i ruegos artificiales.
Se ejecutará.n en un local oentral, sólido, espacioso
i elegante.
Los precios de localidades i entrada lieráll
TAN MÓDICOS, que eStará.n al alcance de toda
olase de personas. ~Prepararse! ~
fJ\ visÓ.-En virtud de haber sido nomhrado Vica.!
U. rio Capellan ue las relijiosas Carmelitas de la
Villa de Le)va, en cumplimiC'nto de mi deber i te.
niendo conocimiento de que en algunos pueblo se
adultl'ra la hel'molldad de Nuestra )Iadl'e Santísima
del Cármen: hago ~abeJ' a los católicos, que ninguno
podrá llamarse propiamente hermano, ni di frutar
de los pri-vilejios otorgados a los cofrada_, es decir,
de los méritos de la órden del Cármen, de IlIs
induljencias i de la protecr-ion d~ la SantÍ 'ima Vírjen,
sin los requisitOs siguientes: 1.0 Recibir el escapulario
bendecido por manos de un l1acerdote
comp'etentemente autorizado para darlo; 2.° Lleval'
el escapulario colgado al cuello de dia i de noche, en
estado de $alud i de enfermedad, E'II vida i a la hOrll
de la muerte. Estas son las solas obligaciones necesarias
a todos los hermanos.
Se advierte igualmente que las 40 horas que se
hacilln en la Villa de Leiva, en el año entrante tendrán
lugor el 12 de febrero precedidas de una mision_
Bogota, 20 de noviembre de 1870.
PIt. MaRIANO B UITnAGo. 2-1
Nuevos específicos de .JW. , A. Marillier, farmaceuta
de p1·imeracla.e, con privile/¿o del Gobierno
de Fl'a7lcirt.
Colirio A, l\Iarinier contra las diversas enfermeda.
des de los pál'pal'ns. . .
Inyeccion A.Ma1'Íniercontra la gonol'rea, ontlg.ua
o I'cciente flore blancos &c; excelente preventIvo
de toda l~s indi posiciones de lo Ól'ganos jéuito: udnarios.
M. Marinier ha dado It estas prl'paraclOne
la forma de una pa tilla, fácil de ,llevarla en el bolsillo
t'u'pJ'Ími~ndo osi cl aguo, facil dI> encontrar en
toda:! partes. E la )la ' tilla lleva divi iou E's hueca,
despues subdivisiones I'n reli~v?, que representan un
dosoje grodul\do. Nada mas facll. que agregar el agua
i preparar al momento ~a .oJuClOn que ~e d?sea oh,.
ener; para lo cllal es facil (.IOSIII· la can.ttdad de
-agua, i filtral' el licol' por m,;ulo de un senClllo .aparato
encerrado en un e' tuchlto que lleva los objetos
siaulentes, con la esplicacion del modO'de \lsarlo. 1.0
I;yector flltro, 2.0 pastilla, 3.° or~jera en cuero, 4.°
frasquito graduador del agua. .
Lasimple vista dI' e tI' pl'qut'ño aparato, da IOnlPdiatamente
ulla idea clara del modo ue usa rlo, a la
vez que lo recom ienda ta~lto por la f!lcilidarl de t~asporte
como por la segunílarl con que se cu.ran . e~ta;¡
enfermedlldes tan reLeldes a las otl'as medlcaclOoe ..
@"Tanto las píldoras Cnuvin, r-omo los esp.e~¡-
11cos Madnier e encuentran de venta en la Lotlcn
"árgn.., Réye~, 2." calle del Comercio.~
Industria colombiana.' -La fábrica nacional de
fósforos de luz ha comenzudo a producir este articulo
de superior calidad i se halla de venta po~
ml\yor i por menor 1m el almacen de Ca, tollnnu I
compañía, l~ Calle del Comercio .. _ o se fija el precio
porque lIern siemprc el mas bflJo del m~rcado.
10-2
UlPRENTA D'B NICOLAS PO"TON I o~
,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 188", -:-, 1870. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687424/), el día 2026-04-24.
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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 188