La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 33
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Política-Literatura-N oticias-Filosofía-Relijion-Artes i oficios-lnstruceion pública- Bibliografía.
Medicina-Variedades-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i mercantil.
Se publioa los mártes, miércoles, viérnes i sá.bo.dos,
i el mismo dio. se llevo. a. las casas de los sus.critores de
la. oapital i se remite o. los de fuero. por los oorreos respectivos.
Los lúnes i juéves se publicará. si es necesario.
Valor del trimestre, tres fuertes.
Valor del semestre, cinco fuertes sesenta. centavas.
Valor del nITo, diez fuertes.
Valor del número suelto, diez oentavos.
TRIMESTRE l. AÑ'O l.-Bogotá, 26 de febrero de 1870.
LA lLUSTRACION.
J:.a paz.
Por todas partes se oye el deseo de que la
paz se conserve en nuestra patria, i este deseo
es dig no de ser alabado por los buenos
colombianos, que son los que pierden en esas
c ontiendas fratricidas, que tan solo sirven
para arruinar al pais, causando la mas completa
corrupcion, i creando ademas pe1·so.
najes, quienes, si la fortuna. no los acariciara
en los combates habrian permanecido en
la mas completa oscuridad. Personajes son
estos, que acostumbrados a mandar, como se
manda en los campamentos, nn respetan
despues leyes ni deberes morales, cuando
abrigan temores de perder un puesto que al·
canzaran a costa de las lágrimas de un pueblo,
i estos temores les asaltan cuando la
sociedad entra en estado de calma: cosa
mui natural, puesto que habiendo adquirido
ese puesto debido a circunstancias escepcionales,
i no por sus méritos personales, la
opinion se les aleja, i entónces para mantenerse
en su posicion echan mano de las viles
intrigas i de la fuerza, convirtiéndose en
v erdadero.;; déspotas cubiertos con el ropaje
de republi canos.
Lo que dejamos espuesto no solo tiene lug
ar respecto de altos majistrados, sino que
t ambien sucede respecto a empleados infe
riores, pues cada cual se cree con derecho
despues de la victoria, a manual' como señores
feudales, a los vencidos, i todo a nombre
de la libertad, palabra de que se ha ahusado
i se a busa en esta tierra digna de mejor suerte.
Tene mos, pues, que la tiranía se ejerce
e ntónees desde las ciudades populosas hasta
la mas t r iste aldea, porque en cada uno de estos
lugares sale, por lo mé nos, un p e1-dona vi·
das, a qui en es preciso premiar por la matanza
de he rmanos; i si á lguien hace o posicion a
esos abusos, recibe los epítetos de enemigo
del p l'ogreso, fanático, ult1'amontano. P or
todas estas funestas consecuencias nos horrori
zamos con la idea no mas de la g uerra, i
a pe tec emos la paz; pero no la paz que deg
rada al ciudadano, sino aquel la a cuy a sombra
todos los colombianos disfrutemos de los
d~re ch o s que nos otorgan nuestras insti tuCIones.
No ha siJo nuestro ánimo al escribir estas
lín eas, ofender a determinadas personas , sino
apu ntar a grandes rasgos las calamidades de
la g ue rra, teniendo esperanza que esta plaga ,
hi jn de la a mbicion, no nos visitará por largo
t iempo, i que si tenemos buena fe i patriotismo,
esa planta mortífera no jerminará mas
en nuestro suelo.
Ahora bien: ¿ es bastante la conservacion
de la paz, para que nuestro pais prog rese i
seamos 'felices, en cuanto es posib le e n es te
mundo ? Nosotros sin hacernos ilusiones,
contestamos: que c reemos, que la paz por
s í sola, aunque es el elemento principal del
ó rde n, no es bastante, pues en nuestra humilde
o pio ion, es necesario que concu rran
o tras c ircunst ancias, que las juzgamos ind ispensables,
para el bienestar social, i es tas
son:
Que los hombres hon rados, pobres o ricos,
con familia o sin ell a, no se c rucen de brazos,
dejando que los malos se adueñen de la c osa
pública, pues todos los buenos deben unirse
a hacer frente a los audaces, por que si so-mos
egoistas, la administracion gubernativa.
caerá en manos de individuos sin fe i sin
conciencia, i de allí nacerá la guerra, porque
la falta de garantías para hacer efectivos los
derechos, paralizará la industria i no habrá
trabajo, cundiendo el desaliento i la miseria,
i des pues la anarquía i el crímen.
Que los mandatarios al tomar posesion de
sus empleos olviden completamente los intereses
de partido, pues ellos tan solo son
servidores del pueblo, i por esto el mismo
pueblo les remunera; que sean fieles obser·
vantes de la Constitucion i las leyes, i que
no disimulen los abusos de sus inferiores.
En fin, que cumplan el juramento que pres-taron
de llenar sus obligaciones. .
Que el ciudadano tenga completa libertad
al ejercer el sagrado derecho de elejir sus
mandatarios, i que las elecciones no sean
una farsa i un sarcasmo, Rirviendo las autoridades
de protagonistas en la comedia eleccionaría.
Por último-que se practique la verdadera
República, tanto en los que mandan como
en los que obedecen, i entónces el país progresará
i nos habremos salvado.
F. DE P.C.
J:.a paz a todo trance.
Artíoulo cun.rto.
EL MENSAJE .
III.
Mal andan nuestros asuntos con Venezuela, se·
gun nos lo anuncia el ciudadano Presidente en su
mensaje. Ya lo sabiamos, i sabemos tambien, que
entre esos asuntos hai dos de grandísima importancia
para nosotros, i cuya solucion debemos buscar
con el mayor intereso Hablamos de la cuestton
línu'tes i de la cuestion f;ráns~·to. Miéntras mas se difiera
la resolucion de la primera de estas dos cuestiones,
mas espuestos quedan los intereses de ámbas
naciones a sufrir un cataclismo j pues es evidente
que con el trascurso del tiempo, van desarrollándose
mayores intereses en los territorios que han
orijinado nuestra querella j cuya circuntltancia
contribuirá poderosamente, a que Venezuela tenga
ménos voluntad mas tarde, para dejarnos en tranquila
posesion de propiedades, que si hoi no son
mui valiosas, mañana pueden ser un incentivo
provocador a la ambicion i ~ la codicia de nuestros
vecinos de allende el Táchira. Roi, con alguna
flexibilidad conciliatoria de los intereses dc ámbas
naciones, hectara mas, o hectara ménos, podemos
llegar, tomando la cuestion con cl interes que debe
tomarse, a un avenimiento pacífico. Ese otro dia,
los intereses pueden ser de tal magnitud, que nos
obliguen a defender por medio de la guerra, lo que
de justicia debiera dcjársenos en paz ; i ya Be comprende,
a donde pueden llegar las calamidades pa·
ra uno i otro país.
L a Goajira j esa inmensa planicia, apénas interrumpida
po\' la fácil ondulacion de BUS r isueñas
colinas ; de suelo tan fértil i de clima tan suave,
con una situacion tan bella, colmada de animales,
todos, eso sí, salvajes, pues qu: nuestras tribus
apénas empiezan a recibir el pnmer des~ello de la
luz civilizadora del cristianismo, será, no hai que
dudarlo, con el transcurso de los años, el emporio
del comercio j pero puede ser, a,l propío tiempo, la
manzana de la discordia. DeslIndemos, pues, en
tiempo, nuestros intereses. Esto es conveniente pa·
ra nosotros i para nuestros vecinos. Al hablar así
t rabajamos.por la paz, aunque sea para una época
lejana.
En cuanto a la cuestion de tránsito, bastará fijar
por un momento nuestra vista, sobre los valles de
Cúcuta, florooientes hasta bace pocos años, i de-
Se publican remitidos i avisos, a un precio sumamente
módico, que se arreglará. con los editores. Todo
lo de interes j enero.l se inserta grátis.
Los editores, NICOLAS P ONTO N 1 C~
NUMERO 33.
cadentes i estenuadoB hoi, por consecuencia de los
pechos i de las trabas de todo j énero, con que el
Gobierno local de Zulia, por una parte, i el de los
Estados Unidos de Venezuela, por otra, han hostilizado
su comercio, para que nos convenzamos
de la imperiosa necesidad en que estamos de buscarle
una pronta soluciono
Por lo demas, no solamente debemos atribuir
el mal estado de nuestros asuntos con Venezuela,
a las causas que apunta en su mensaje el ciudadano
Presidente. Es verdad que podemos considerar
ya como situacion normal de Venezuela, lo
que pava los demas paises del mundo es la situacion
anormal i violenta: - la guerra civil j i que
esta situacion, a la verdad lamentable, presenta
dificultades, casi insuperables, para la pronta tel'·
minacion de nuestras cuestiones pendientes j pero
es así mismo cierto, que hai otras causas, cuyo
orijen encontramos en nosotros mismos, i cuya
desaparicion i aniquilamiento depende únicamente
de nuestra voluntad. Entre otras asignaremos las
de los poco meditados nombramientos para las
comisiones diplomáticas ; - presente inaceptable
que nos han legado las funestas prevenciones de
partido, que tantos males i errores, de mal carácter,
llevan en pos de sí.
El señor Silva, dice el ciudadano Presidente,
regresó de Venezuela 8z'n que hub~'e8e logrado pactar
cosa alguna respecto de comercio de tránsito, aduanas,
navegacion jluvz'al i lím~·te8. Nosotros anunciamos
esto a la Nacion , desde que se trascendió cn el
año pasado, el nombramiento de aquel ciudadano
para el importante puesto de Enviado diplomático
j que nosotros hemos creido siempre mui
gra ve una mision a Venezuela, por un cúmulo
de circunstancias escepcionales en la situacion
complicadamente difíc il en que se halla aquel país;
sea porque para tratar boi con el Gobierno de
Venezuela, sa necesitan bombres que repr esenten
condiciones personales especiales, o intereses
políticos distintos de los que representa el ciuda·
dano elejido; sea por lo que fuere, lo cierto cs,
que nosotros auguramos mal de la misíon del señor
Silva, i que hoi estamos plenamente justifi
cados con el informe que el ciudadano Presidente
ba dado al Congreso sobre cste particular.
Patriotismo, prevision i perseverancia, i quizá
mas que todo eso, un tacto diplomático mui espe
cial, es lo que se necesita para poder llegar a un
resultado pronto i satisfaotorio con nuestros ber
manos de Venezuela.
IV.
Le ha llegado tlU turno, en el órden de coloca·
cion que el ciudadano Presidente se ba servido
darl e a los asuntos de que so ocupa en su mensaje,
al contrato sobre escavacion de un canal interocéanico,
que es, sin disputa, el asunto de mayor
interes flue habrán de considerar nuestos lejísla.
dores en las presentes sesiones. Ante un asunto
de la magnitud del que acabamos de indicar, nos
otros nos inclinamos respetuosamente, i les deja
mos libre el campo, a plumas mejor cortadas que
la nuestra, para que ilustren la discusion, sin pero
del' un solo instante en considerar lo que acaso pudiera
Del' mas bien impertinente. Nuestros voto
eon porque nuestros apoderados acierten en la ce
lebracion del convenio para la escavacion del ca
nal; nuestros de:::eos, que se celebre el pacto ase ·
gurando, en cuantosea dado a la prevision humana
la ejecucion de la obra, dentro del mas breve término
posible, recabando, al propio tiempo, tod:. ':!
las grandes ventajas que nuestrl\ el) dícion do.:
propietarios del Istmo DOS da derecho i o'.) Eiou
de pretender, dentro de los términos de h elJui.
dad.
V.
Da cucnta, en seguida, el ciudadano Presidente,
de los rendimientos i del movimiento que han te.
nido las rentas públicas durante el último añú
económico, i advertimos con pena, que apeear u :
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
130
aumento bastante notable que han alcanzado dichas
rentas en el citado año, siempre carga la República
con un déficit que crece en la misma proporcion
que los recursos. Comparados los rendimientos
del año económico de 1867, con los del último
año, resulta una diferencia de cerca de SEISCIENTOS
MIL PESOS en favor del Tesoro, i no obstante
esto, el déficit del último año, es . mayor
que el del primero. Este monstruoso resultado,
parece incomprensible a primera vista, i sinembargo,
está esplicado satisfactori3mente por el
ciudadano Presidente en su mensaje i él dice:
"Si las rentas gravadas Íntegramente se escluyeran
del computo de los recursos disponibles, i las gravadas
parcialmente solo figuraran cn lo que de ellas
queda libre, los gastos nacionales se decret~rían por
el1ejislador afectando solamente la renta dlSpo~llble
i el déficit no se podría causar, cuando, como la sltuacion
presente los rendimientos jenerale'! alcanzan
perfectament~ para cubrir los gastos pre?isos, como
son la amortizacion de capital i pago de mtereses de
la deuda pública i los gastos ordinal'ios de administracion.
El déficit causado por gastos que no sean
de este jénero, proviene de imprevision, i crea una
situacion en que la República ¡;e coloca voluntariaJnente,
puesto que el déficit no es imputable al agotamiento
de las fuentes de recursos con que el Gobierno
debe hacer frente a sus compromisos i gastos."
Pero lo mas estraño de todo lo que pasa en este
asunto, e8, que el Ministerio haya incurrido precisamente
en la misma falta de prevision i economía
que el ciudadano Presidente le enrostra al
Congreso i puesto que no solamente ha agotado
las cantidades votadas para ciertos gastos, sino
las de algunos créditos suplementa les que se han
abierto al presupuesto, quebrantando el mandato
esprcso de la lei.
Sobre esto i sobre las cantidades estraidas clandestinamente
de las arcas nacionales, jJM'a gastos
secretos; sobre los avances que ha hecho el Poder
Ejecutivo en los dominios del Poder judicial,
mandando suspender abusivamente algunas eje~
uciones contra los deudores al Tesoro, i sobre
los demas hechos escandalosos denunciados a la
nacion por la Oficina jeneral de Cucntas, llamamos
sériamente la atencion del Congrcso.
I para que los lectores de La Ilusflracion juzguen
de la magnitud de las cuestiones que 5e han
suscitado entre los Secretarios de Estado i el Tesorero
jeneral por una parte. i la Oficinajeneral de
Cuentas, por otra, i para que se aperciban de la
responsabilidad que pesa sobre algunos funcionarios
públicos, por faltas en el desempeño de sus
funciones. tenemos que limitarnos, por la estrechez
de nuestras columnas, a copiar en seguida una
pequeña parte del informe que el señor Presidente
de la Oficina jeneral de Cuentas elevó al Senado
de Plenipote!lciarios. Es como sigue:
FOLLETIN.
~~ JHW~Ut\\ ~N.l ~~ W~VU@~Ml@·
O
AmOR E ROMA.
[CONTlNU A ClON. ]
Pablo escuch6 el mensaje, i disimulando, pOlo bien
pareeer, su irl'itacion i su incredulidad, dijo a Débora:
-Está bien querida hija mio.; os doi gracias por
vuestras bondades. En nombre del cielo, no hableis a.
nadie de las cosas de esta noche; no comprometamos
a l\Iemma; olvidad el terror que os ha. causado este
viaje; i volved a la boda, que yo hallaré el medio de
salir de aquí i de aleanzaros.
Débor 001l1EROIO.
El Oongre$o de lO$ E$tado8 Unidos de Oolombia,
DEORETA:
Art. 1.0 La!' especies náufragas que se salvaren
del naufl'ajio, serán restituidas pOI' la autoriuad a los
interesados, mediante el pago de las espensas i la
gratificacion do salvamento al salvador nombrado
por el capitan o a los que las presenten, si no hubiere
medi1\do tal nombramiento.
Art. 2.° Si no aparecien'n interesados, se procederá
a la publicacion de tres avisos por periódicos i
carteles, mediando seis meses de un aviso a otro; i
si en el curso del afio no se presentare persona quo
justifique su dominio, se venderán las especies en
pública subasta, i del producto de la venta se de.ducirán
las espen as i la gratiticacion de salvamento,
mas los gastos (le conservacion i demas que incidieren,
i el I'ernanente se adjudicará al tesoro nacional.
Art. 3.° Los jueces competeutes para conocer en
l.a instancia de los negocios civiles de la Union, fijarán,
segun las cÍl'cunstaneias, la gratificacion de salvamento,
que nunca pasará de la mitad del valor de
10.8 especies.
Pero si el ~alvamento de las especies se hiciere
bajo las órdenes i <.lireccion ue la autoridad pública,
se restituirán a los interesados, mediante el abono
de las espensas, sin gratificacion de salvamento.
Art. 4.° Las personas que, viendo o sabiendo el
naufrajio de algun buque en las costa!! de la Union,
en los rios o canales navE'gables de que tmta el inciso
6, ° artículo 17 de la Constitucion, en vez de denunciar
el hecho a la autoridad JOas inmediata, aseguraudo
entl'e tanto los efectos que sp.a posible salvar, para
restituirlos a quien de derecho cOl'l'esponda, se
los apropiaren, quedarán sujetos a la accion de perjuicios
i a la pena de hurto.
Art. 5.° Lo dispuesto en el al'liculo anterior se
entiende sin perjuicio de lo que sobre la materia se
estipulare con las potencias cstronjeras, i de los reglamentos
fiscales para el almacenaje i la internacion
de las especies.
Art. 6.° El procedimiento en los casos detallados
i otros semejantes que trae el CóLligo de comercio,
será sumario como el de los interdictos de despojo i
perturbl\cion de posesiono
Dado &.a R.
CONGRESO.
Senado de Plenipotenciarios.
Dia 24. _El ciudaLlano Vengoechen propuso que
las leyes absolutas de su caballero, miéntras tanto que
la orquesto. no haya terminado sus últimas notas.
Imposible seria valuar el tiempo que la debilidad
de las mujeres puede luchar contra la furia de una
galopa. Van-Ritter se sentó sobre la cureña de un cañon,
i siempre que el remolino le traía su mujer, le
hacia una seña espresiva que Talormi DO perdio.. En
fin, pudiendo mas la desesperacion del marino que la
complacencia del esposo, el capitan se levantó i detuvo
a su mujer al vuelo, presentando honrosas escusas al
j 6ven bailarin destituido.
A Talormi no le quedaba mas que un solo i débil
recurso: corri6 a la escala de la cámara del capitan,
i cubriendo los seis primeros peldaños con su cuerpo,
finji6 estar sumido en un profundo sueño, separado
del tumulto del baile.
Este espediente no carecia de destreza; pues era,
difícil suponer que Van-Ititter, púdico como un marino
de la euad de oro, osase despertarle descaradamente
para intentar una bajada harto significativa en semejante
noche.
Memma, detenida súbitnmente por su marido, hizo
un ademan para pedir su abanico, porque sus labios
jadeantes no podian pronunciar una palabra. En ese
momento estllba encanladora: su cabellera devastada
por la gozosa tempestad del baile, caía sobre sus hombros
de marfil húmetlo; su corono. nupcio'! habia desaparecido,
i al mirar el ramillete de su pecho, cualquiera
habria creido ver lns flores de la primllvera
deshojadas sobre la nieve del invierno.
Por la primera vez de su viua, Van-Ritter iba a
lanzar una maldicion contra el oficio de marino; pero
le falt6 la palabra para comeler ese sn.crilejio, i present6
humildemente el brnzo a su mujer, la cual se
espant6 de la direccion que tomaba su mariuo, i manifest6
el deseo de no alejnrse del baile, por decencia.
Ent6nces Van-Rilter buscó los rodeos mas injeniosos
i las formas mejor preparadas para esplicar 11. Moroma
las fatalidncles jenerales inherentes a lo. noble profe·
sion de marino. Vespues do este pre{.mbulo, llegó en
seguida a lo. fatalillad particulal' del momento, i mostr6
el pliego inexorable timbrado con el sello del almir
tl,nt.azgo.
Memma seguia bajo lo. obsesion de la fati gOl del bai·
le, o quizás le daba un suplemento artificial i bien imitado;
de suerte que fué imposible eaber con esactitud
si era sorpresa, indiferencia, olegrÍa o dolor lo qne se·
mejante noticio. le causaba. Sinembargo, Vlln-Ritler
acept6 la interprelacion mas fnvol'able a su amor propio
de marido de un dio., i despues de In. noticio. añll-
131
se excitara al Poder Ejecutivo para que ordene a la
Tesoreríajenerol que se admitan en pagos las 100ned?
s de oro nacionales: dicha proposicion fué Busp€'ndlda
]Jor otra que se hizo hasta que se halle presento
el señor Secretario del 'fe80ro.
. Pasó en tercer debate el proyecto ele lei que autor!
za al Poder Ejecutivo para permitir la comunicaClOn
telegrafica de la República con otras naciones.
Se leyó el informe del ciudadano Herran sobre el
proyeclo de decreto reconociendo los derechos de belijprancia
en los patriotas cubanos; i pasó en segundo
debate el presenlado pUl' la comisiono
Pasó a segundo debate el proyecto ue decreto Que
exi~e a·los señores S. i R. Benedetti del pago de
un Impuesto.
Se leyo una solicitud de la señora Salvadora Roa
de Novoa, solicitando el pago de una suma que 61
Tesoro nacional adeuda a su esposo como administra.
dar de correos de Guateque. Sobre esto resolvía el
Senado que comprobara su aoreencia.
Pa~o en primer debate el proyecto de decreto facultando
al Poder ~iecutivo para que ordene un pago
al distrito de la Ciénaga.
Se leyó una solicitud del Presidente del Estado da
Bolivar, pidiendo que la escuela náutica de aquel
E.tado fuera pagada por el Tesoro de la Union. Sobre
esta solicitud i el informe de la comision, se hizo
la siguiente proposicion, que se aprobo: "Téngase
presente la soliciud del señor Presidente del Estado
de Bolivar para cuando se discuta la leí de presupupsto."
El Secretario del Senado informó Que en las investigar.
iones que se han becho por la -secrelaría en la
administracion de correos para saber si se tiene conocimiento
en esa oficina de los pliegos de los Estados
de Panamá i Tolima que no ba recibido el Senado,
}'esulta que no hai ningun dato de que bayan llegado
a esta administracion.
Se levantó la sesion.
------.~.~.~-----
Cámara de Representantes.
Oontinuacion del dia 23.
Se aprobaron en primer debate los siguientes proyectos
: de' lei adicional a la de correos; de honores
a la memoria del Jeneral Francisco Valerio Barriga;
i el que acepta (jI corazon del ciudadano Jeneral Antonio
Obando, presentado por su viuda al Congreso
i concede honore,; a dicho Jenera!.
Quedaron pendientes para la sesion del 24 el proyecto
que suprime el monopolio de la explotacion
de las mínas de esmeraldas, i el que aprueba el convenio
para el pago de la Ilcreencia Patterson, crédito
que se negó por el Senado en las últimas sesiones.
Día 24.-Con asistencia del señor Secretario de
Guerra se discutio el proyecto Patterson i se aprobó
en primer debate por 30 votos contra 20.
En el mismo debate se aprobaron los siguientes:
el aprobatorio del contrato de arrendamiento del vapor
Bolívar, i el que exime al doctor Ricardo de la
Parra ue prestar una fianza para recibir el auxilio
que le mandó dar el Oongreso de 1869, para poder
llevar a cabo ciertas investigaciones científicas.
Continuo el segundo debate del proyecto que suprime
el monopolio de las loinas de esmeraldas, i se
di6 palabras oonsoladoras i la promesa de una vuelta
bastante pr6xima. Memma seguia esforzándose en cobrar
aliento, i a cada abanicazo pronunciaba monosílabos
que morio.n en su penosa respix:acion.
En esos momentos de crisis las mujeres tienen oportunidades
maravillosas, i ent6nces los hombre~ se quedan
siempre delante de ellas con un aire interrogador,
como unos adeptos delante de las esfinjes.
Van-Ritter añadi6 aun otras muchas cosas, que
Memma hizo arremolinar en las varillas de su abanico,
i tomando su 6rgano mas dulce, estrech6 el brazo
de su mujer contra el suyo i di6 un paso en la direc-cion
tan temida ......... Memma no comprendió nada, o
a lo ménos no aparent6 comprenderlo, que es lo mismo;
su cara t.om6 uu interesante carácter de resignacion,
i sefialando con la mano el baile que o.menazaba
terminar, dijo: .
-Despues de semejante noticia, no hai fiesta POSIble.
Decid al marques di Negro que me conduzca al
palacio Santa Scala, donde aguardo.ré vuest.ra vuelta,
enclaustrada como en un convento.
La j6ven desposada tenia aún muchas deudas de
compromisos que pagar al baile, i los j6venes i ávidos
acreedores acudieron en tropel para presentar sus letras
de cambio a Memma, que consult6 con la vista a
su marido.
-Vamos, dijo Van-Ritter mirando las estt'ellas, una
hora mas o ménos no comprometerú, a nadie; pagad
vuestros deudas, madama Van.Ritter.
Era Talormi el que, o.bandonando su falso sueño,
habia organizado esa insul'l'eccion de bailarines contra
la reino. del baile.
Al punto se propag6 a bordo de lo. fragata la. noticia
de la marcha de Van-Ritter, i caus6 suma slltisfaccion,
con especialidad en los hombres. Solo Talormi espres6
una digniJad Iltlmirnble; dió a su rostro ~a tris~~za
afectuosa, i estrechando la mano de Van-Rllter, diJo :
-Capitan, esa. obediencio. milital' os honra mocho,
pero nos sumerje en la afliccion. Vos sois uno de es(>s
hombres que se hacen conocer en seguida, i con cuyn.
amislad se enorgullece uno. .
Dos falslls lágrimas cayeron sobre estas pnlabrns, . I
Van-Ritter apénas respondi6 a causa de BU enternecImiento.
Talormi, así que cumpli6 con ese piados? dolber,. se
volvió a su puesto delante ,le la orqun 4a 1 p:lSO dles
tramen te un bolsillo eu la 11. .no del j cfe sin decir un •
palabra. El donativojenel'cso fué compreDllido, porqyfJ
toclos los instrumentos se cesencauenaron con una VlO·
lencia que no anunciaba el fin del baile. (ContinuarJ.)
, I
I
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
132
discutió i aprobO la proposicion del ciudadano Luis
Bernal, de que se reconsiderase el articulo 6.° de dicho
proyecto. Quedó pendiente la discusion del espresado
articulo i se ordenó llamar para continuarla al
señor Secretario de Hacienda i Fomento.
Se levantó la sesion a las tres de la tarde.
REMITIDOS.
Señores Redact01'es de " La Ilu.stracion."
Estimables. señores :
Impuesto por la lectura del periódico que ustedes
redactan, del loable deseo i vivo interes que ustedes
tienen de que el público católico lea mi escrito apoIojetico
de la Infalibilidad i de1'echos primaciales de
la Santa Sede contra las pretensiones del señor
Groot, no tengo el menor inconveniente de mi pa~te
en darlo a la prensa; pues ha llegado a ser necesaria,
útil i oportuna su publicidad; pero ante todo. me
permitirán ustedes hacerles una lijera observaClon.
No es estala vez primera que empleo la debilidad
de mi pluma en defensa de las prerogativas del Vaticano,
no; ya por febrero de 1861 la ensayé defendiendo
a la Santa Sede de UD ultraje inserto en " El
Catolicismo;" defensa que fue acojida con entusiasmo
por los miembros mas notables del estado eclesiástico.
El ilustrísimo i reverendísimo señor Herran
me felicitó por tolla, e igualmente lo hizo su
respetable familia: los prelados de las órdenes relijiosas
hicieron otro tanto i entre ellos, los reverendos
jesuitas me dieron honrosos testimonios de adhesion;
i al partir estrañados por el bárbaro despotismo de
61, solicitaron de mí algunos opúsculos para llevarlos
al estranjero. Refiero esto únicamente para manifestar
a ustedes i al público que hoi al confutar al
señor Groot,ninguna pasion personal me mueve contra
este respetable ciudadano, sino tan solo el amor a
la verdad i el interes de la relijion.
Suplico a ustedes tengan la bondad de insertar en
su periódico esta indicacion como una prueba de estimacion
hacia ustedes, suscribiéndome al mismo
tiempo su servidor Q. B. S. S. M. M.
LUIS MARÍA TÓRREs.
Bogotá, 19 de febrero de 1870.
Señor Luis Maria TÓ1'1'es.
Los Redactores de "La Ilustracion" publicarán
con gusto su escrito para que esclarecida la verdad,
deje oir su voz la autoridad eclesiástica; i en el caso
de que por su estension no podamos hacerlo en este
periódico, cuyas columnas están al servicios de los
grandes intereses sociales, el señor Nicolas Ponton
ofrece publicarlo gratuitamente en hoja suelta.
Cuentas
DE "LA AJENCIA JENERAL DE BIENES DESAMORTIZADOS.
S eñores de La llustracion.
En su numero de ayer i dando cuenta de lo ocurrido
en la sesion del Senado correspondiente al 21 del
mes en curso, informan ustedes a sus lectores de lo
que se dijo en aquella sesion con motivo de las objeciones
del Poder Ejecutivo al proyecto de lei que
exime de responsabilidad a ciertos empleados éle
manejo, i a otros de rendir sus cuentas. Dan usted~· s
razon de lo que el señor González Carazo dijo sobre
las providencias que la oficina jeneral de cuentas habia
dictado para obligarme a rendir las de mi cargo
como ajente jeneral de bienes desamortizados, i de
que me fué negada la palabra para contestar, por
haber hablado ya dos veces en el debate; i como de
la esposicion que ustedes hacen, puede colejirse que
dichas cuentas no estén rendidas, mil creo en el caso
de dar una esplicacion sobre esto, al propio tiempo
que sobre lo ocurrido con la oficina jeneral de
cuentas. Con tal fin ruego a ustedes se sirvan dar
colocacion en sus columnas al presente escrito.
Es cierto que las últimas cuentas de la ajencia jelleral
no pudieron ser prcsentadas sino mucho tiem;
po despues de mi salida de aqufllla oficina ; lo es
tambien que el presidente de la misma oficina me
requirió con multa para que las presentara; PERO
ES INEXACTO QUE HAYAN SIDO PRESENTADAS
A VIRTUD DE TAL REQUERIMIENTo;
porque la dicha oficina cnrecia entónces de jurisdiccion
legal para exijírmelas. Esa jurisdiccion la
tenia la Junta Suprema directiva del Crédito nadonal,
por disposicioll lejislat iva espresa, qUfl hasta
hoi no ha sido derogada por lei; poro como aquella
corporacion nunca quiso ocuparse del exámen de
mis ~uentas, i léjos de tener yo interes en que no se
exammasen, tenia, como tengo hoi, el de que lo fuesen
cu.anto ántes, acepté g us toso la illtervencion de
la oficma esp resada, haciéndole presente con todo,
que mi sometimiento a su jurisdiccion era 'voluntario
i no obligatorio. Las últimas cuentas le fueron enviadas
en efecto hace ya largo tiempo; pero no lo
fuer on. de.ntro de los plazos señalados por el presidente,
1 mnguna multa se rrte ha cobrado. Puedeser
(Juc el presidente haya pensado fav orecerme con su
llene.volencia .en este par ticnhu' ; pero yo 1:).0 he creido
III creo bOl que ?sas ~u ltas pOdían serme impuestas
por a9 uel fUl1ClOnan o;. porque las disposiciones
lHgales vIJentes no lo auton zaban para tal cosa. Hoi
mismo careceria de esas facultades,porque las funciones
de la estinguída J unta Suprema están atribuidas,
¡!in restriccion alguna, a la Secretaría del Tesoro'
de .~ anera que solo ~ I Secret~ rio el el 'r esoro podr~
eXIJIrme la presentaclOn de TUIS cuentas í examinal'_
las, sí yo me hubiese negado a presentar las a la oficina
jeneral de cuentas. H e r endido, pues, las de mi
LA ILUSTRACION.
cargo, no porque álguien me las haya exijiclo, sino
porque ese era mi delber, porque necesitaba satisfacer
a mis amigos i porque era una deuda sagrada contraida
con el partido liberal,cuyo honor se me habia
confiado en gran parte con el delicado depósito de In
desamortizacion. La cólera de los maldiCJe.ntes se
exaspera con la sinrazon, i por eso jamas me he preocupaao
de los maldicientes, sea cual fuere su categoría,
advertencia que hago a los lectores dE' " La Il~stracion,"
para q'le no se crea que yo pretendo satISfacer
a tales sujetos con este escrito.
Antos de ahOJa he esplicado los motivos perfectamente
justificados que impidieron la presentacion de
mis ultimas cuentas en los di as de mi salida de la
ajencia jeneral, i no creo que tenga hoi necesidad de
repetir la esplicacion, a lo ménos para satisfacer a
quienes me importa satisfacer.
Bogota, febrero 24 de 1870.
Narciso González Linéros.
REVISTA DE LA CIUDAD.
-Con el título de Revolucion inr1u8tr~'al hemos
visto las apreciaciones, que en un cuaderno impreso
en la tipografía a cargo del señor F. Mantilla,
hace cierto escritor sobre la postracion de
nuestra casi insignificante industria, i los medios
que por ahora deben adoptarse para levantarla.
Debemos estimar los sentimientos de patriotismo
que ha inspirado ese escrito. Males hai realmente
en nuestra sociedad acerca de esto, cuya gravedad
crece de dia en dia del modo mas- alarmante, i no
son desconocidos por muchos hombres públic.os,
ni por la mayor parte que piensan con desinteres i
rectitud en la prosper.idad de la patria. 1 este es,
para nosotros, el síntoma mas deplorable de nues·
tro malestar jeneral, el mas grave de los inconvenientes.
¿ Qué puede prosajiarse de un enfermo,
que so obstina en no conocer su el>tado ni adoptar
los específicos propios para devolverle la salud 1
Como es tan grave el asunto lo recomendamos
a la consideracion de todos, í prinoipalmente de
nuestros lejisladores i altos empleados del Gobierno,
quienes deben estudiar muí concienzudamente
esas dolencias a que nos han reduoido las conmociones
i las egoistas banderías de una vida politi.
ca tan desordenada j porque ellos tienen una sa·
grada obligacion que cumplir en semejantes circunstancias.
-El domingo 27, a las ocho de la mañana, se
empieza la novena de San Juan de Dios en la
iglesia de su nombre; i el mártes S de marzo se
celebrará la fiesta.
-Sabemos que nuestro mui ilustrado señor
Arzobispo predicará durante toda la próxima cuaresma,
como lo hacia nuestro malogrado Pastor,
de grata memoria, señor Mosquera. Celebramos
que tenga tal resolucion, porque así todo el clero
seguirá tan saludable práctica.
BUENA OCURRENCIA.-Nos mostraba un art~sano
un descubrimiento suyo, que nos llamó la atencion,
atendidas la perfeccion de la obra i la falta
de elementos con que los obreros del pais tropiezan
para hacer cualquiera cosa j i por estimularlo
le ofrecimos hablar de su obra en la revista i pero
él con mucha serenidad nos dijo :-Estimaria mucho
que no lo hicieran.-Por qué? le preguntamos.-
Porque no sabiendo quien es el fabricante,
la compran como estranjera i pero al saber que es
obra del pais, su recomendacion desacreditaria mi
mercancía.
-El dia 22 se inhumaron los cadáveres de
Mercédes Párraga de 9uijano? María . .I?aula
Pérez, Rosa Amelia CastIllo, J uhana RUIZ l Lucio
Moises Lanchéros.
El 23 los de Alejandrina Preciado, Antonia
Valencia, Hipólito Vásquez¡ Ignacia Quintero i
Lucio Oehoa.
El 24 los de Ana María Gallardo i Hermencia
Roa.
SERÁ DE VER.-Dicen que el prestidijitador
que se exhibe en la funcion de mañana, hace tao
les prodijios, que tomando el som:t>cero de cualquiera
de los espectadores, lo conVlerte en un sao
po que introduce i hace d11
í ramada con tl'aplChe, constItuyen una buena posesion.
La porsona que (luiera comprarla, pued,: hablar
en ésta, COI1 01 safior Demetrio F~rero, 1 ?n
Guáduas con el señor Narciso Garoía, qUlencs daran
mayores informes. 6-5 ' ..
IMPRENT_'\ DE N. PONTON 1 COMPAÑÍA.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 33", -:-, 1870. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687270/), el día 2026-04-03.
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