EL HOGAR CATOLICD
Se publica hajo la dirección del Pre sbitero Celso Forero Nietc, Canónigo
de la Santa Catedral-Basílica
~·Nada, nz' un pensamiento, para la polílz'ca. Todo, hasta el último alz'ent o,
para la Relig ió~ . "
Se edila e n la Impre nta :Eléct rica
Serie 7." 1 :Bogotá. (República. de Colombia.). Jul i'l 4 de 1913 1 Número 61
FEDERICO OZANA-M
El Universo católi co ha festejado
con extraordinario esp lendor el c entenario
del na cimien to de ANTONIO
FEDERICO ÜZANAM, princip a l fund arl or
de las Conferen cias de N uestra Señora
de Paris .Y de la Sor;iedad de
San Vicente de Paúl.
Ozanam n o sólo ejerció de esta
suerte su apostolad o cristiano, s in o
que fue insign e apolog ista, desde su
.cátedra de la Sorbona, en torno rle la
cual, durante doce años, se agrupó
una juventud entusias t a, que le adoraba.
Allf, en e l célebre Instituto fundado
por el Cardenal d e Richelieu, las cátedras
son aho ra cátedras d e imp i~dad,
y por ello nada ti ene de extraño que
' la Sorbona hubiese sid_o l a única que
no s e hiciera representa r e n las fiestas
jubilares de aquel gran francés, hijo
amantísimo de la Iglesia.
Como lo dice La Civihta Caiioltca
-( 1 ), no por l:taberse privado del concurso
de la Universidad y del Estado,
la solemnidad del Centenario de Ozanam
ha perdido en singular esplendor.
Los delegados de las Co nfe re ncias
del mundo entero fueron a París,
-cuna de la Sociedad de S a n Vicente
de Paúl, a rendir homenaje de grat itud;
la capital de Francia exhibió
las multitudes religiosas de sus gran
·des días; la elocuencia de un hermano
de Lacordaire, el R. P. Janvter,
.hizo resonar, bajo las bóvedas de
( 1) En su número de 17 de mayo último.
Nuestra Señora, e l elogio del principal
fundador de l as Confe ren cias . En
la cripta de la iglesia ciel Instit uto
Católi co , donde reposan los restos de
aquel fe rvi e nt e amigo de la juventud
estudiosa, se le erigió un monumento.
En un lib ro que ll eva las firmas de lo
más em in en te en el muncfo li terario,.
se h a hec h o esp lénd1do el ogio del car
ác t er, del gen io, de la acción de
Ozanam .
El Arzobispo de Parfs, f'l Eminentlsimo
Cardenal Vicente Vannutelli, · .
Legado del Papa, y e l mismo Soberano
Pontífice, han bendecido solemnemente
la memo r i a de qui en, como
mag nífi ca mente lo dijo e l R. P. Janvier,
en s·u incompa ra b le discurso,.
"fue apósto l por todas las fibras de
su corazó n, por Lodos los peosamientns
de s u espíritu, por tocfas las obras
sali d as de su fe y de su amor, para s1.1
t ie mp o y para la eternidad. Y lo fue
hasta el fin. Las sombr as de la muerteve
laban ya su frente y aún hablaba
de Di os, del d eber, de nu es tros inmortal
es destinos; con una emoció~
que provocaba los aplausos de la Sorbona.
El ángel de la agonía se prepardba
a recoger su último aliento; y
Ozanam tra baj aba aún en Sena para
es tab lece r allí l as Conferencias Je San..
Vicente de Paú!. Murió, y su muerte~·
transfigur:ada por la esperanza, poi."
la dulzura, por l a resignación, despertaba
en las inteligeP.Icias fatigadas.
p ensamientos saludables, arrastraba..
los incrédulos que ha:bían amado el
apóstol al mundo divino en donde lo..
aguardaba, para consolarlo, el Inspi-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
644 EL HOGAR CA TOLICO
rador d e to do pro pó sito sublime , el
R e mun Prador de t od a n oble ex is ten
cia."
EL H oGAR C ATÓLI CO, co n profundo
r egoc ij o, une s u humild_e voz al conciert
o qn e la pre nsa um ve r sa l ha e n·
ton a do e n h o m enaj e de r es pe to y gratitud
al iom o rt a l fund ado r de la S ociedad
d e Sa n V ice nte d e Paúl, y se
compla ce e n r e produ cir e l h e rm oso
artíc ulo p u blica d o a l efec to por e l
ilustre ' Diputa d o ca tóli co de París,
H enry Coc hin, miembro de la Aca ·
demia Frances a.
El centenario del nacim ie nto
de Federico Ozanam
Casi no ha h a bido un solo año de este
siglo XX e n qu e no se haya celebrado
-el jubileo d e algún ilustre n ac-imi e nto.
Entre los hombres cuya· mem o ria nos re .
cuerda el tra ns curso de un si g lo, varios
hay que aún no pode mos hor¡rar .por
acuerdo unánime, ni siquiera ju zgar libremente,
tanto así las pa ~ iones de su vida
repercuten toda vía en la nué ~ tra . Jubileos
hay que no nos atrevemos a cel e brar,
memorias - y de las más dignas- que
a~.n no reposan e n paz.
Por eso es tan grato ver honrar una,
como suced e con la de Federico Ozanam,
que no suscita sino h o me naje s sinceros y
conmovedores ~ tributados en una apaci .
ble serenid4d . H é aquí un esplend o roso
jubileo. No fue aquél -uno de esos h o m .
-b res que h a n agitado el mundo, sino uno
de los que han de jado a su pa
en esas cañas pensantes, por más melodiosas
q ue fuesen; se han quebrado e n
nuestras manos." No le queda sino u n
e j emplo sólido, fuerte y consolador: el d e
Ampere, a q\Jien ve perseverar hasta la
muerte en el trabajo paciente, humilde y
escrupuloso, y de cuándo en cuándo levantar
la cabeza - para exclamar: "1 Ozanam
1: ¡ cu án g rande es Dios 1 "
El terreno que debía recibir sus sudo·
res, habla quf!dado d espués de los felices
ensayos de los benedictinos, casi inexplorado.
Todo el estudio de la lite ratura se
limitaba a los autor e s greco-romanos y
a los d e nuestro gran siglo. La edad clásica,
encerrada en su propia bell~z a, habla
cerrado ILs ojos a todo lo que no
fuese ella misma. Tocóle a Fa uriel e l
inaugurar, ert 1830, la cátedra de Historia
de las Literaturas extranjeras, antes
desconocida. Di ez años más tarde la ce.:.
dió a 1 "joven piadoso," único a quien
consid eraba digno de ocuparla, Aquel
viejo volteriano no olvidaba que su di sclpulo
lo único que buscaba era la glori-
~----------------~----~--- ¿~----~· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
646 EL HOGAR CATOLlCO
ficación de su fe ; pero tenía co~fianza en
su escrupulosa conciencia de trabajador,
y en el método que seguirla.
En el trabajo fue donde concibió el
programa religioso de su vida: servir la
fe por la ciencia. El cristianismo, ridiculizado
y apocado por los lit eratos del si .
glo XVIII, habla sido restaurado en su
belleza por e l insigne escri tor Chateaubriand;
pero su edificio e ra frágil, construido
sobre las nubes. Necesario e ra
consolidarlo, probar e l valor civilizador
del cristianismo, en suma, dar una base
de hechos al Genio dtl Cristianismo. 1 Y
qué trabajo tan inm enso e l que empresa
semejante requería 1 El h onrado ejecutor
no se se ntía preparado para e lla : "Es .
tamo s demasiado jóve nes, d ecía. Aún no
nos hemos nutrido lo sufi cie nte de la sa
via de la cie ncia para poder ofrecer madu
ros frutos a la so cie dad." El trabajo
del hLtoriador fu e para é l un deber de
cristia no : "También para las labo res inte
lectual e s se pronunció la sente ncia:
'Ama~arás el pan con el sudor dP. tu
frente.'"
Aquellas almas apasi onadas y genero.
sas fueron pues las q ue fundaron la cien
c:ia que hoy es la m ás impe rsonal de to das.
Sin aquellos entusiastas, que buscaban
en las minucias del análisis las síntesis
má~ absolutas y las más vastas gen e ralizaciO
nes, la ciencia histórica, que tardó
tánto én fundarse, q'uizá no se habría
fundado jamás.
Por lo demás, en lo que queda de la
obra de Ozanam, mucha parte conserva.
rá un valor intrínseco définitivo. Así lo reconoce
el mundo científico tanto en Italia
como en Francia. Entre nosotros se le
considera como uno de los reveladores
. d~ la belleza de la Edad Media, espe-
Cialmente de la edad media italiana.
Nosotros, que tánto gozamos h oy de esta
belleza, y que en eila encontramos el
encanto de nuestras almas, no olvidamos
que esta parte de la luz d e l espíritu humano
permanecía casi oculta para nos
·ól id o . Ozanam dej ó por
dond e quiera· r esultados tangibles de su
acci ón. En esta alma ardien te se encerraba
tambi é n una razó n robusta, capaz
c;le apli~ar los m étodos más eficaces. Lo
que quizá se explica por su orige n : e ra
un li onés , hijo de la más m fstica y de la
más labo r iosa de las ciudades de Francia.
"Lyón, deda Baudelaire, ciudad de
fábri cas y de campana rios." El francés
que mejor conoce el a lm a lion e sa, Eduardo
Aynard, me la r esume en esta s dos
palabras: "Entusiasmo místi co.' ' Todo
Ozana m está allí. Tuvo todos los ensueños,
algunas d e las ilusi o nes de su siglo,
en las cual es su pensamiento frecu e nte·
m e nte se agita en la regió n de lo infini- ·
to; pero el d e ber Jo llevó si e mpre a la
sabiduría y a la realidad. Por todas partes
y siempre, co nstruyó sobre te.rreno
· sólido algún edifi cio que perdura como
lo h e dicho de su obra literaria y ;ientffi ca.
Su obra social es toda vía más práctica
. Palpita de entusiasmo en 18 48, cuando
fun la con Lacordaire, bajo la b e ndición
d e l Arzobispo de Parfs, su diario
La Nueva Era, y vuelve sobre el ideal
de su juve ntud, de caridad penetrada del
Evangelio 1
Los entusiasmos de Ozanam jamás Jo
sumieron en la xitud, porque siempre est~
vier~n acompa~ado.s de la acció n práctica
. S1 los días 1lummados ele la política
se ~an esfumado, si con ellos han desapa.
rec1do las bases atacada~ las calumnias
las injusticias, una o va ll adar a la ll a nura cl el
océan o, reguló l as e stacio ne s , suspendió arri ba
las lumbreras d el día y de la n oc he. "¿Qu é
e s el h ombre, o h Señor, para que a s í le fav or
ezcas ? Le hic i ~ t e p oco m e nos q u e los ánge
·) cs, le c0 r o naste de g lori a y h onor, y le estab
lec iste so bre las o bras d e tus manos" (3).
Y v ed lu ég o a l in¡;-rato desaca t a ndo a su
·Benefactor, rnan c ha Jo r on la culpa primera y
-e mprendiendo su tris te v ia ie por un a r egión
.que en ad elante le será de abrojos y de lágrimas.
Di os pa rece dejarl e d e su mano, mas aquí.
... aa comienzo la serie ad mirab le de s u s miscr
ic0rdias. Y os invito en estos mo mentos a seguir
paso a paso las manifestaciones de aquella
Caridad excelsa; la ~ que no terminarán
hasta que lu zc a e l úía d e la iam ort " lid ad,
c uando s obre las nubes de l c ielo y los escombros
del mund o veá is a l Hij o de l Hombre ven
ir c on grao p oder y m ajestad, y ll a mar a los
e leg id os a la posesión de s u re ino.
(1) Sap, VII, 26-(2) Apoc., IV, 11.
(3) Ps ., VIII .
A fi~ d ~ preparar la ejec ución de sus designios,
la Sabiduría eterna escoge un pue blo ~ntre
las naciones; Jo Jl e_va a la s_olrdad d~l Egtpto
y le habla al corazon; lo ltb ~ a y as1ste con
todo linaj e de portentos ; cornge cJ n benevol
encia sus descar ríos para atraerl o a sí ; le
hace triunfar en co mbates formidables; ?~rrocha,
en fin, por s iglcs y siglos , su so ltct-tud
para con él. -
Sin embargo, tod o esto no era más que s ombra
de maravill:ls posteriores. Apenas era esbozo:
f~ lta b a el aca bami ento a su obra de glori
a y ma go il:i ceneia ( 1 ). F~dta ba que, para ~ ev;~
ntarnos y engr·an decernos , de nuevo s: .v!stier
a de nuestra carne : p Jrque no asurn10 JaUiás
la condición angélica s ino la sangre de
A brah arn ( 2 ). Faltaba, c om o a d v ierte Sao Pablo,
ut n otu m faceret nob is sacra;nenta_m
vol u n tatis suae ( 3 ) : que nos desc ubrtera Dws
los m ás recónditos arcanos d e s u voluntad,
conforme a cuyo beneplácito se había pro puest
o, en la plen it ud de l ti empo, r estab} cce_rlo
todo e a s í rni sn .o. El Amor, que h ,JJ¡a s tdo
el artifice de l a tierra, del mar y de Jos astros,
s e apiadó de uuestros errores y rompió nuestras
cadenas :
'' /!le A m or, a lmus arttfex
Tcrrae, ma risque e l s iderum
Errata patrum m i s eran s
Et nostra r umpens vin cula " (4 ).
Acorrió el Señn r a l ho mbre in ocen te;. culpable,
le perdo oó; d es valido, le compadeci?•X
no conten to co n ama rle c om o Dws, dec tdJO
también a m arle co n c orazón de h omb re. ¿Qué
es, pues, el homb re-pregúntale J ob-para
que te acuerdes d e é l y po ngas en él tu corazón'!
( 5 ).
La segunda P erson a divina se unió a un
cue rpo y a un a ln1 a perfectísimos , supliendo
e a ellos la person alidad q ue le> fa lta b a. En
es ta un ió n íntima, la v oluntad humana d e
Cris to era in s trum e nto activo de la divina l6)
a la cual es ta b 3 sub J rdia ada. Así, la v oluntad
divina i n fluía en ell a y por este medio en
e1 c or a zón mate ri a l, se meJa nte al nuéstro q ue
está sujeto a l influjo de l afecto espiritual y
s en s i t i vo. Por esto lla mamos c orazón la voluntad
. Y ved cómo e l Corazón d e J esús viene
a se. r asiento u e un amo r divino; de un amor
hum~ no espi r i tua l; de u a amor humano s ensi
b ,e . H é aquí lo s tres medios p or lo s cuales
se mo, tró la b enign idad y clemencia de nues!.
tro Sa lvad or ( 7 ) .
L a C r eació n tuvo p or fin producir una semejanza
de Di os en cada espec ie de se r es y
p or modo más perfecto en l a crea tur a raci on
a l, i magen de la Trinidad iaefHble. L a Redención
dt!bía volver a es ta imagen perfecta
s u es pl endor perdido:
P or el entendimiento nos s emejam os al
P a dre, y para enaltecer y c autivar el enten-
( 1) Ps., CX, 3-(2) Hebr, I, 16-(3) Eph., I,
(4) Hym. Auctor b:al e - (S) (VII, 17)-(6) S Thom.
3 q. 13)-(7) Tít. Ill, 4·
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO 64g
dimiento, nada mejor que el espt>cláculo del
amor divino entronizudo en el pecho del Señor.
Por el ejerricio de la v., Juotad nos s emejamos
al Espíritu Santo, que !'S amor personal
: la volu~tad humao.a de Cristo logró
mover y conquistar la uueslra con el ejemplo
de sus ~~ras. Y nos. semejamos es pecialn:
ente al HIJO en los sent1mieot0s, que participan
de nuestra doble naturaleza espiritual
y corpórea, corno ~e.sucristo ~e cr·mpone de
doble naturaleza divina y humana. Y mirad
de qué suerte se atrajo nues tra sensibilidad.
J:;lay en no~otros mov!mi e otos llamados paSIOnes,
precwsas energ-•as que, pues tas al ser:v_
icio del mal, son el o_ri¡;eo de nuestras des;raClas;
pe:o que somet1das a la razóu y a la fe,
se convJCrten en uno de los mayore s estímulos
para la virtud y santidad. Actos mixtos
corno son, requieren vehemencia del ánimo
con turb~ ción del organismo. Pas iones huho
en el Redentor, pues el gozo y la tris teza, la
ira y el temor, el d e s ~o y, más que todo, el
amor sensible, pertenecen a nue· t• o sér, y n o
podían menos de ayurlar valiosa meo te e n la
e~ presa de nuestra Reparación ut dum uisi bl
Lller Deum c ognoscimus, per hun c in
inuisibilium amorem rapiamur.
Al estudiar en sus fa ses diversas el Cornzón
divlno, ¿por dónde princ ipiar si queréis saber
de ternuras y del ic.o d ezns? Ese corazón
tiene una lare-a hi~toria que se va de ;arrollando
en cada palabra y hecho del E va n·
gelio.
Comienza Jesús por llamarse Hi 'o del Hombre,
como jactándo;e dé ser ig·ual ·'a noso tros.
Observadlo en las bodas disimulandil el primero
de sus milag-ros para que fa merced sea
más s eñalada. Advertid cómo se capta poco a
poco la confianza d e los discípulos. Primero
los' convida, los acostumbra a su trato y e mversac
ión. los asombra con prodigios, se los
gana con favor es , los ll ama definitivamente.
No los retrae con aus teridad<"s , porque "los
amigos del Esposo no han de llorar ruient•as
están en su compañía" ( 1) . De aquellos que
le si¡;-uen ha ce con su madre y sus parientes
una sola familia ( 2 ). Sus favores son desinteresados,
s»bieodo la volubilirlad d e quienes
los recibían : Ipse en im sciebat quid esset
in homine (3). Cuand o parece mostrar desvío
es cunndo va a prestar mayor beneficio y
·exige a los a~Taciados el secreto. A Ni codemo
el pusilánime le revela profundas doctrinas.
Ora, cansado se sienta con llaneza s obre
el brocal del pozo de Sica•·, aguHrdando un
alma extraviada ; o se vale de la mi s n1a sen-
cillez de hs oyentes pa•·a inculcarl ·· s la verdad.
Se sirve, digo, rlc imágenes familiares,
Je hs incidentes domésticos, del aspecto de
las mie~es, de la gravedad ele las dole ncias,
del horror de las tempestades. Cómo supo
siempre amoldarse a las varias índoles y contingencias
humanas. Al nacer, se ofrece a la
(1) Matt., IX, 15-(2} Joan, II, 12-(3} Id., U,
5· .
rusticidad de los pastores envuelto en pañales
y reclinado en el pesebre. A tres magos .
escrutadores del firmamento, les da una estrell
a p·¡r guía. A los barqueros del Tiberíades
promete hacerlos ¡:;e~cadores de hombres.
~ los A p os toles y sacerdotes de· todos los..
tiempos, llamad~ modo semejante. A cuántos
c o m.~ ~ • .luan y Andr~s rlíceles: "venid y vere1s
; a otros como a Simón : " ec h ad las
redes" ; o como a Leví : " sí~ueme '' ; o como".
a Saulo: "¿por qué me persigues?"
Al propio tiempo su dulzura es varonil :en
tratándose cie altas lecci C' nes no teme darl~
s c.on rigor. Tiene entrañas de padre, y cas-tJga;
es hermano, y no dt>scuida la correcc ión
fraterna. Consumiéndose en deseos de sacri- -fi?
io, a medida que su hora se aprüxima, sus
d1scursos se hacen más animosos, su semblante
más decidido (1 ), más notab :es sus
milagros, sus luchas más en carnizadas. Y a,_
la corriente apacible de su vida pierde la calma,
y apresurando sus caudalPs se agita en
olas y clamores antes de arrojarse a los abismos
del dolor y de la muerte.
El Cenáculo, el Huerto y el Pretorio, la.
Calle de la Amargura y la Cruz, son otros.
tantos cuadros acabad os en que pudiéramos
admirar má s la magnanimidad del que no&amó
hasta el fin. U u cadáver ensangrentado
quedó pendiente sobre la cumbre. Aquellos
labi·1s callaron, cerrados por la muerte. pero
su corazón no quedó mudo. Todavía pudo hablarnos
por boca de la h erida que abrió la
lanza del soldado. Y brotaron entonces dos
raudales de vida y esperanza para lavar nuestras
maldades. Y nació la Igi esia representada
por la s angre y d agu'l redentoras ( 2).
El ag-ua fi g uraba ell::lautis·no , primero de los
sacramentos; la s angre designaba la Eucarist
ía, a la cual convergen los demás.
Todo ha salido del Corazón de Jesús , que
sigue ejerciendo su acción por ministerio de
la Ig lesia, a quie n el Após to l ll a ma " pl enitud
de Cristo y nuevo cuerpo suyo, d onde todo
lo completa y perfecciona" (31 de manera
tao e fi caz, que renueva y aventaja los hec hos
d 3 otro tiem po. T odos los días el Señor nace
y muere mís t icameo!e; vuelve a ll evar v ida
de oc ult ' miento y sumisió n ; y con sus sacramentos
r ealiza prodigios d e los cuales . eran
indicio muchos actos de su vida pública. Porque
si s aoab:~ los energúmenos, por el 13autismo
liberta l11s almas del poJer de Sata n ás. Halláis
la coofirm aci ón-sPgún un Santo Padrep¡
·efigurada por J esús impCi niendo las mano&
a los niños; la Extrero ;a-unción y Penitencia,
en 1~ c uración de los eol"ermo > y r esurrección.
d e los mue rtos. En Coná de Galil ea veis honrado
e l Matrimonio. Pre ludi o de la Eucaristía
y del Orden son, respectivame nte, l a mul tiplicación
cie lo s panes, la primera misión,
de los discípulos.
( 1) Luc., IX, 51-(2} S. Chrys., Sermo., 85 , 3-
(3 ) Epb., 1, 23.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
Basta, hermanos. Ese es Jesucristo. Con
-qué hermosura bJ·illn el plan divin o a l fulg·or
de su Corazón, emb lem a de aquel Amor om:
nipotente de donde proviuo el univer so en
-toda s u imponente gr:.ndeza. La luz de ese
Amor alumbró la faz del abismo. El fue¡;-o de
cese Amor hizo bullir la inm ensidad de la materia;
encendió IHs esfaas; f<'cundó la tierra,
e uJ)riéod ola de fl ores y snzooando sus frutos.
Al ímpetu de ese Amor se repartieron las
aguas, alegres coro.; batier on las alas por el
viento; lo.s escuad r ones del cido elevaron
cantarrs dr> g loria .
Al querer divino az.rcgad ;~ hor a el hum ano,
m ostrándose en un coraz)o de carne, y tendréi
s esa Creación res t;~urada, y, por así dec
irlo, incluid a en la Divinidad merliaote la
Encarnación. La · forma s i m pl cmeo te corpór
ea, la n atu r a lezn orgánica, la vida r aci ,. n a l,
se juntaron en Jesu cristo, que reúne la bell e za
de las, cosas creadas, por ser hombre p erfecto
-y por se r el Di :ls que las hizo, en quien tndas
las perfeccione' se contienen. Es e l verdadero
Ideal, y a é l tienden <'D pos tre r r esu lt a d o las
leyes físicas , l os esmeros del arte, los esfue r~
os de la ciencia, los a o hel os d e los jus tos,
como a dueño y ejem piar y fin d e los seres :
~x Ipso, et per Ips u m , el i n lpso sun t omnia
( 1).
Su co,·azóo es, en c onsecuen c ia, el centr o de
unión supremo ; sus pul ~aciooes marc;~o la
cadencia del con cier to universal. Porque si
podemos considerar J;¡ s creaturas como ncentos
del Verbo y destellos de su b on dad (2 ), ·
ahora, restaur:~das e n Cristo, podemos asociarlas
a los latidos de su Corazón; a Jo, cuales
s e conforma e l grito de l ave en la soledad
y e l rum or de la pleg-aria; e l fr agor de lacascada
y lo s acordPs ele! órgano; el golpe de la
11zada y el d el escoplo; el vue lo del insecto y
Ja rotación de lo s planetas.
Allí se dRn cita misteriosa l o pRsado, lo ilCt
ual, lo veni óero; el prim er movimiento cós-
mi co, el reclamo de la trompeta final; la s
fru iciones del Paraíso ; la m~ñ a oa de l día
primero, extinguido en la no c he del tiempo,
y la tarde de est'.l d ía venturoso en que venís
a presentarle vuestros h omeoaj r s.
De a ll í pr,1cede la claridnrl eterna con que el
Trono del Cordero ilumina la Jerusa lén celest
ial ( 3). De allí l os ma nanti a les del dogma
(:ristiano, porque de la abundancia del Co ra.
zón de Cristo habla la bo c;~ de la Ig lesi a . De
a llí, asimismo, las obras t onas de la Redeneión,
y en espP- cial el Sacr am eo1o por excel e ncia,
porque J esús es el hombre bueno que del
"t esoro de su Corazón S
pasado, e l esplénd ido acto sagrado en
virtud del c ual le fue conferida por el
Ilmo . y Revdmo. Sr. An:obis¡:i o Primado~
acompañado de los l imos. Sres. Obispos
de l bagué y de Tunja, la plenitud del
sacerdocio al insigne representante de Su
Santidad, Monseñor CARLOS MoNTAGNI:<~I,
Arzobispo titu~ar d e Larissa .
Nos u ni mos gustosos a todas las manifestaciones
de respeto y consideración deque
ha sido objeto ei egregio sucesor de
Monseñor Ragonesi-de gratísima recordación,-
y deseamos vivamente que,._
realzada su augusta misión con la excelsa
dignidad a que ha sido elevado, llegu~·
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
a las más altas esferas con que la Iglesia
suele honrar a sus más dignos servidores.
El mismo 22 dirigió el Excmo. Señor
Deleg-ado Apostólico una hermvsa e interesante
CIRCULAK a todos los Prelados
de Colombia, que reproducimos en el
próximo número.
LA TIERRA NATAL
Vierte en el ~ip_ mi s terio y poes ía
De Lorelel la cant¡ o- a hechicera ·
Ruina fe udal o arábiga palmera '
Subyugan, con razón, la fa. nt .. s ia.
Pero es más b ~ lla mi heredad na tía ·
Y si a ~legir el C:i elo m e pus ie ra, '
Tus cmtll.s antev1~nd o, _n o eligiera
Más patna que m1 patr1a, ¡oh p a tria mía !
¿Qué a mí el licor d e l Támesis o el Sena'!
El Funza sin ca s tillos ni blason es
Me agrada más, y el turbio Magd alena,
Y el pobre h og ar, do en torno a los tizones,
En paz co memos la sa brosa cena
Y hablamos de paternas tradiciones.
JosÉ J o AQUÍN CA s As
La comunión de lo1 niños inocentes
IV
INCONVHNIRNTES DE ·DIFERIR LA PRIMERA
COMUNIÓN
No puede imaginarse otro mayor inconveniente
, que el oponerse de un modo
directo a la voluntad expresa de Jesucris.
to nuestro Salvador, el cual, cuando los
Apóstoles querían apartar de él a los pequeñuelos,
con aparente c€ lo de que no
le molestasen, o faltasen a la reverencia
d~~ida a su divina Persona, los corrigió
dtcténdol e s: "D~.Jad venir a M í los nz'ños y
no se lo estorbéz's."
Pues¿ qué co!>a puede haber más contra~
ia a e bta voluntad del S e ñor, que difenr
la Primera Comunión hasta los once,
doce y aun catorce años?
Sólo se explica que se haya incurrido
tanto tiempo en este proceder tan inconvemente,
por las aparentes razones qu e p ersuadían
la dilación so color d e mayor
bien.
Este bien mayor se pretendió ·bajo dos
aspectos. Por una parte, para que los ni ños
se acercasen a Cristo con m ás reve ·
rencia; y por otra, para que la Primera
Oomunión, deseada por mucho tiempo, y
recibida al fin de una larga preparación,
· con imponentes ceremonias, imprimiese
en los ánimos juveniles un recuerdo t'mbo-rrable,
que fuese para ellos como el c omienzo
de t:na fet vorosa vida cristiana, y
un punto de partida, a donde pudieran
stempre volver, después de posibles extravíos,
para comenzar de nuevo el camino
de la enmienda y de la virtud.
El a:gumento de la reverenda, que los
J~nsen1stas llevaron hasta el más perniCIOSO
e xtremo, es más aparente que real;
pues nuestro Dios más se pa g a de amores
que d e reverencias, sobre todo cuan·
do el aum ento de éstas re dunda en dis minución
de la t e rnura del a mor.
Ya se dijo de antiguo, que maje.• lad y
amor no e a vie n e n bi e n , ni mora n fácil mente
en una misma morada; y aunqu e
ambas cosas han de concil iarse en las relac_
iones entre la criatura y el Cri ador,
qutt: re Dios - e n la Nue va L e y, qu e es
ley de amor,- que de tal manera se
ave ngan, que el amor, con su ternura ,
temp le el temor, que suele ser uno de los
factores de la rev e rencia.
Si Dios quisiera de nosotros princip almente
te mo r re ver encial, no se hubie ra
apeado de la nu l.J e rod e ada de tru.e nos y
relámpagos, en que se manifestó en e l
Sinaf ; m a s para movernos a am a rle tiernam
e nte , h ízo se lw mbre, y no comoqui e ra
hombre, sino niño ; y e specialm.e nte e n la
Sagrada Eucaristía, nos quitó el te mor
que nos infundirla su Majestad, encubriéndose
bajo el humilde ve lo de las espe ci e s
de pan.
Tampoco car e ce de aparien d a el o tro
argume nto, qu e mira a l a t mprw'ón d e la
Comunión prim e ra e n lo s niños; y po r eso
la Igl e~i a ha ex h ortado a que es a funci
ó n religi o sa se r evista de las más e spl
éndidas cer e monias q ue posibl e fuere .
P e ro so bre todo e n esta ép oca de pre cocidad
y temprana corrupc ió n de co st umbre
s, esa ve nta ja no p uede e n manera
alguna co ntra pesar los en o r m e s inconveniente
s que nace n d e dife rir la Prime ra
Comunión .
M1 e ntras los pad res y párrocos es pe ran
qu e el áni mo del n iño t e nga la n ecesaria
madurez, para q ue la Primera Co mu n ió n
le proclu zca im p r es ión prof unda, e l diablo,
que no duerm e, se introd uce e n el paraíso
de su ino cente a lma, y a ja sus fl ores
antes que p uedan se r o fr e cid as al S e ñor
en el Altar.
En nuestra é poca , !;obr e todo en las
ciudades y en los pueblos meridion ales,
entre los once y los trece años se l ibra
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
comúnmente, en el alma de los niños, el
más terrible de los combates que pone n
en peligro su inocencia y toda s_u vida
moral. Y si se difiere la Comumón, so
pretexto de hacerla más ostento~a, muchas
veces viene ese gran remediO cuando
ya la enfermedad ha gangrenado c?si
irremediablemente el alma donde el D10s
de la pureza se va a aposentar. .
¿De qué sirve Pnt onces la magmfice~cia
de las fiestas religiosas, si en med1o
de ese t Pmplo resplandeciente de luce s y
fragante de flores y de incienso, se presenta
a Cristo una alma manchada ... co.
rrompida tal vez prematuramente? Acaso
recibirá el niño una impresión profunda ;
pero será una impresión de terror, al pre .
sentarse, ccn la conciencia rle su abyección,
ante el Dios de la Majestad, a qui e n
no puede ya mirar con los ojos puros.
No pocas veces hemos visto a familias
pobres, acongojadas porque sus hijos no
pueden presentarse en es" fi es ta ostento
sa de la Primera Comunión, con traje
adecuado y con el ancho lazo de seda
blanca orlado de oro ... y difier en un año
más la Primera Comunión, p:ira ahorrar
antes lo necesario con qué procurar a sus
hijos ese equipo exterior. 1 Infelices 1
1 Cuando acaso en ese año crítico perderán
la interior presea que puede únicamente
hacerlos amables y ac:!ptos al pu
rísimo Jesús; al Cordero ir1maculado que
se apa cienta entre las azu cenas 1
Fuéra de esto, no basta un acto solo,
por muy solemne que sea, para infundir
la virtud. Y ese adolescente que comulga
por vez primera a Jos doce años, ha de
ir mañana a la escuela sin Di o s : por lo
menos a los establecimientos de S egunda
Enseñanza, d'mde ya no se le hablará de
Dios; y as! perderá bi en pronto el efímero
fruto de su primera Comunión.
1 Ese día, que se ha llamado repetidas
veces el día más felz'z de la vz'da, será, con
no pequ e ña frecuencia, el últ/mo día de la
vida f eHzl
V
La reciente disciplina
A todos esos inconvenientes ha querido
finalmente poner término Nuestro Sant{.
simo Padre Pío X, mandando publicar el
Decreto de la Congregación de Sacramentos
de 8 de agosto de 1910, el cual
vendrá a perfeccionar los efectos admi-rabies
que e~tá produciendo el Decreto
d e 1905 sobre la Comunión fr ~ cuente y
diaria.
La parte dispositiva del litado Decreto
dice asl:
I. La edad de la discredón, tanto para la
ConfesiJ n como para la sagrada Comuni
ó n, es aquélla en la cual el ni~ o emrieZ'l
a raci o cinar; e5to es : a los sie te anos,
sobre poco más o menos. Desde este tiempo
comienza la obligación de satisfacer
ambos preceptos de la Confesión y Comunión
.
(N0tese bien que se habla de la obligaczon,
por consiguiente no se excluye q_ue
pueda la Comunión antici~arse a los s~e- _
te años, edad que prudencialmente se Indi
ca, como principio de la discreción o
uso de ra zó n) .
II . Para la primera Confesión y primera
Comúnión no es necesario el pleno y
perfecto conocimiento de la Doctrina
Cristiana. Después el niño debe ir poco a
poco aprendiendo todo e l Catecismo, según
Jos alcances de su inteligencia.
(También en esto se corrige el defecto
en que había solido in currirs e, de mirar
la primera Comunión co mo término de la
enseñ:~nza religiosa. E sta no h~ de terminar
sino con la educaci ó n intelectual;
pues, a medida que se ensanchan los conocimientos
en otras materias, es menester
que se vayan ensanchando y completando
también lo s de la R ei igi ó n que pro.
f esamos, para evitar e l in conveniente de
que nos parezca pueril en la edad madura,
si no ten e mos de ella otro conocimientú
que el adquirido en la niñez. Separada
ahora la Primera Comunión de la terminación
de la enseñanza catequística, se
evitará mejor el inconveniente de consid
e rar ésta acabada con aqu él la).
III. El conocimiento de la religi6n, que
se quiere e n e l niño para prepararse convem
entem e nte a la primera Comunión,
es aquel por el cual conoce, según su capacidad,
los misterios de la fe necesarios
con necesz'dad de medio, y la distinción que
hay entre el Pan eucarístico y el pan común
y corporal, a fin de que pueda acer.
carse a la Sagrada Eucaristía con aque.
lla devoción de que es capaz a su edad.
IV. El precepto de que los niños con.
fiesen y comulguen' afecta principalmen.
te a quienes deben tener cuidado de los
milimos, esto es, a sus padres, al confesor,
a los maestros y al párroco. Al pa·
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
dre, o aquellos qu~ hagan sus veces, y al
confesor, pertenece, según el Cate cis mo
Romano, admitir a los nillos a la Primera
Comunión. ·
V. Una o m.:s ve ces al año cuide n los
párrocos de h 'l ce r al6una Comunión general
para los niños; pero con tal modo,
que no sÓlo admitan a los novel es, sino
también a los otros 4ue, con el consentimiento
de sus padres y crmfesore s , como
se ha dicho, se hayan ace rcad o ya antes
a la Sagrada Mesa. Algunos días antes
de la Comunión in , truya y ¡:>re pa re a
unos y otros.
VI. Los que ti enen niños a su cargo
deben CIJidar con t oda dilige 1cia que,
después de la Prime ra Comunión, estos
niños se acerquen frecuente mente, a ser
posible diariamente, a la Sagrada Mesa ;
pues as! lo desea J esucri >to y nu es tra
Madre la Igle sia; y que lo practiquen
con aquella devoció n que permita su
edad. Recuerden, ade más, aquell os a
. cuyo cuidado esté n los ni ños, la g ravísima
obligación que tien en de ' procurar que
asistan a las e nseñ a nz as ¡;úblicas del Cat~
cismo, o a lo menos suplan de algún
modo esta enseñ an za religiosa.
Los párr:afos VII y VIII c.tañen a lo s
confesore s y párrocos.
Lo dispue sto e n el pá rrafo V se ende.
reza a proc urar que , de alguna manera,
se cons e r ve e l e fecto arriba di ch o , de la
impresiÓ fl que p r oduce e n los niños la sol
e mnidad d e l acto d e su Prime ra Comu.
nión. Claro está que esa im presió'n se rá
algo m e nor, desd e el mome nto que se
admite a comulgar a los ni ñ os de mucha
menor e dad. Pero este peque ño inconveniente
queda copiosame nte compe nsado
por las ventajas de la Comunión te mprana
en la edad de la inoce ncia.
En todo caso, el d e seo d e dar s ole mnidad
al acto, no puede ser, en la vigente
disciplina, pre te xto para retard ar notablemente-
la Primera Comunión.
Finalmente, deben saber los padre s
que, aunque sus hij os n9 hayan comulg ado
todavla por ve z p rime ra, se les d e be
administrar el Sagrado Vt 'álico, en peligro
de muerte, co n tal que tengan los co ·
mienzos del uso ele razón que para la
Comunión se requieren,
Rt.MÓ~ RUiz AHAQo, S. J.
Sección de las Mi sione s
PUT UMAYO
Con frecuencia llegan informes de esta
Misión, la más lntimamente ligada c o n la
integridad del te rritorio pa trio. S i la
labor de los Mision e ros es h as ta heroica
en pro de la religi ón y del pals, no sucede
lo mismo con la de algunos de los
age nte s ofi ciales, los que e n s u m ayor
parte sólo han tenido e n mira h o~ti li z ar a
los hijos d = San F ranci sco porqu e, en su
odio malsano, no p ueden sufrir ni la
gloria consiguiente a la co nqu ista que
han hecho para la ci viliza ción cris tia na
de toda esa ri ca e in mé nsa regi ón, ni la
moralidad que es natural quieran implantar
en todos los c e ntros qu e se va n establecie
ndo, particularme nt e e n PuERTO
Asís.
El haberse quitad o a los Misi one r os la
dirección de los trabajos d el camino, tanto
en su apertura como e n su conse r va ción,
ha sido un gravlsim o e rror ; y !a
pret e nsi ón de quere r t ras lada r el asi e nto
de la guarnición mili ta r a S a n J osé, arrebatándoles
a los ind io s su s vivie nd a s, sería
m i s que un error e injusticia, un paso .
funesto que ahuyentarla a lo s indígena s,
hacié ndol es o di osa la acci ón del Gu bierno
; por fortuna éste i10 a c ce de rá a los
capri chos del que en mala h ora ha e chado
a pe rd e r la buena org aniz a ció n q ue el
General Velasco estaba da ndo a la colo.
nía, en su parte mili tar.
E l lu g ar d o nde debiera fija r se la g uarnici
on, está in dicado a co rta d istancia de
P ue rto A sís, un poco abajo, e n la mis ma
ban da don de está la colon ia , en la des.
embocadura d el r lo Cocajá; porque desde
a ll l se domina el P utu ma yo en un trt cho
de legua y media, sin que pueda acercarse
nin g una e m barca ci ón.
E n los nú me r os 760 y 763 d e La .Socz'edad
se h an publicado telegramas alarma
nt es del P. Prefecto Apostólico, los
c uales merece n tenerse en cuenta po r el
Go b ie rno , para q ue lo que ha h echo con
u na ma no no lo d e ~truya con la otra .
¿Cuándo se conve ncerán los se ñores
M inistros, a q uie nes in c umbe lo de esa .
regió n, que los mejores a gentes de la
ci vili zación y e l prog reso son esos f ra ile s
a quienes n o arredra ni nguna inclemencia
en la natural eza ni en los hombres,
cuando está de por me dio la g loria d e
Dios y la salvación de las almas? Sin
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
6 4 EL HOGAR CATOLICO
5~------------------~---------------------
esos frail e s no existiría aún Puerto Asfs,
ni Mocoa serfa nada, ni se habrla revelado
la ex te nsión de e se riquísimo territorio
; Jos peruanos ya estarían e n posesión
de lo q ue hoy se va convirtiendo e n
campo d e Ag ramant e po r la mala vo
Juntad d e no poc os hacia los qu e so n merecedor
e s de inmen sa g ra titud y arlmiraci6n
por parte de t odo s los col om bia nos. 1
Nues tras Mi sion es del Cho có
(Contin úa)
CUESTIÓN DE LÍM ITES Y POIJI, A CIÓN
El 28 de ;,br il d e r 9' 8 , al ser e rig id a n u estr
a Prefec t u ra, hab íA s ido y n rn e r m nd o en
)g ran muner·a e l ter r itorio de lo que h oy se
la ma 1 n tenden ci a Nacr"o n a l del Ch ocó ; em Pero
, la SantA Sede, s igu ir·ndo un c • it.crio
Pi~t i nto de l ad o pta do · p or el Poder Ejec u t i vo
de lH H~ públ i c :1 , cl:n Arn en te asignó a la nueva
Prefectu ra A po s tóli ca quod ohm regio
Ca u cana N ordica a¡, eflaba tu r (así reza el
t ext o or ig in nl del decreto); es dec ir·: " l o
que en otro t iempo s e ll Amó No rle del Cau ca
.'' Es 11 s í qu e lo q ue en otro tiem po se
ll amó No rte de l C au ca ; d ividi d o, p r·im ero, en
canton es ( 1821- r832), y después en m u nic ipics
( r857 - r!J05 ), es todo el terr itorio c.ompren
d ido dent r·o de l .:~s lí m i tes s ig ui entes:
por el Norte, los Departa mentos de Bo línr
y P " na m á ; po r el Oes te, el Océa n o P ac ifico
{desde e l ri" P itn li to h ast a la b nc a m ás m eridion
<•l de l río Snn J unn ) ; p or el Sur, desde
estA bo cn hasta el cerrn de Ca l i mn (sig ui en do
pr·imcr o e l curso d e E l Bon g o, d ·es ~ ués los
mon t ~A de Má la.c;-a , a continuación In qu •· br ·ada
El Guadual , y , por últi rno , la div isoria gen
eru l de las ng·uAs de los rí ns Ca li111 a y Mugu
i od ó . y po1· el Este la c i m a de la Co rdille
ra Occ, den tal o de los And es (desde el
cerro de Ca lin 1n h asta Pun ta Arbo letes ). Luego
estos n. is rnos han de ser tambié n los límites
el e la a ctual Prefectura A p os tólica de l
Clt ocó.
En consecur n cin t oda población, situnda
aquende Jn Con.lil lera Occiueot:d el e los And
es, de be esta r son1etida, en lo eclesiástico,
a la jurisdicc ión d e l Prejecto A postó lico del
Chocó.
Como el rad io de la PrPfect ura Apost óliéa
es muc ho más extenso que e l d el s up rimido
De parlam e n lo d el Chocó y el ele lA uctua l 1 n .
lenu• ·ncia Nac iona l de c>te m i smo nombre,
creemos que la po bl ar ión lotn l d e la Prefec tura
tendrá cosa d e 1oo,ooo habitAntes, d ist ri buídos
ns í : b lanccs, 1o ,ooo; mu lutos, 20, 000; negros,
5o,ooo ; e i nd ios, 20 ,ooo n• ás o m enos.
CONSTITUCIÓN DE LA PR EFECTU R A APOSTÓLI
CA- ·EJ d ía 14 de feb r ero de q ¡og, a las 4
d e la tard(), fue sa lud ado por l a sociedad en
pl en o· Quibdó el fausto arri bo del p1·imer
Prefecto Apostólico de l C/zo có, que, en
u nión de varios Misioner os más ( individuos
de la Co ngreg ación d e Mision er os Hijos d e '
Inma culado Corazón d e Ma ria), ll•·g a b a a
la capita l de su P1efec tura, an s ios o de inaugurar,
bajo los au s pi c i os del C iel o , la di v in_a
misi ón que del !:;um o P on t ífice h a bía rec i bi
do.
Dos sema n ;~s m ás larde, q urd a ba co nstit
uida la Prefect ura A p ostólica e n la furma
sig ui en te: E l P refecto A postó li co (con sed e
e n Qui bd ó) . E l P. Sec retario d e la Pre fectu r a
(con res idencia habitua l () D i d ). 4 R eve r end
os Socerd ol r s M is i r. neros (con resi d encia habitua
l en íd ). U n R ev~rendo Cura Pá rroco
( seg lar ), con r es ide ncia en E l Ca r men 1 A lfalo
). U n H evcr<'ndo Cu•a Pürroco (segla r ),
co n 1 esidencia Pn Tadó (Sa n J üa n ). Un Reverendo
Cu ra Pár roco (b Pg l ~r , con residencia
en Pueblor r ico (San J uan). 4 H ermanos
Coadj ut,. r es (con r es idcnc i:; en Quibdó ). T ota
l: 9 Sace r dotes y /¡ Ilermanos Coa d j uto res
para Joo,ooo católicos d isem in ad os en te r rit
or io inmenso y m a l>ano.
La P refert ura A p ostólica nunca estuvo
en In in t ención d e ce rrar· sus puertos a los
sacer do tes Sl' cula res de l país, com o eq uivoc a d
am ente pud ieron a lgu nos pen-a r ; sino que
hubie ra est imado, corno u n favor es pecia l de
l a D ivina Providencia, el que muc hos sacerd
ot es co lo mbia nos, dotD dos de buen espíritu,
se le h ubiera n ofrecido, corno se le ofcecier on
los benemér i to s P resbí t eros doctor Eufrasio
R ojas, d octor Deme trio Sa lazn r y do c t or Mar co
A. T ol ón , para ejercer el sag rad o m io is·
t erio en alg u no de s us ex t en os y casi abandonad
os rurntos. JJ1essis quidem mulla; Ofe·
r a rii autem pauci .
( Continuará)
LA. FLOR CAlDA.
(n A LA DA )
l\l urió la larde er ~ tr P- celaj es rojos
a l so nido de fú ne bre canción,
Iras Jn s d o radas Cll mbrcs de ÜC~idente
bajó a su tum ba d e cris ta l el so l.
Vagaba por :os Aires difundido
de una campana e l fun era rio só o ;
¿ er·n qui zá el acento de la pe n a
que ansim· a va d e un a es pera nza en pos?
De nebulosas com o s uelto encaje,
y de p r rlns de vív i do fu lg or
b or dó l a noch e su enlut:odo rnaulo
y en sus bralnS a l mundo nd orm eció.
T od o e r a cn lmn. Sólo en la p r adera
e l ritmo se esc uchaba de u na voz:
e1·a el blando can tar de l a ~~ p eranza
cuando g·irnc en la cárcel de l do lor.
Era que u o bla n co' liri o de los vn ll es
que abrió s u c áli z a l surgir r l sol,
sobre la verd e a lfom b ra rec lin ado
cantando cstabn s u pos t r e r adiós.
V iólo al pasar el á ngel de la n oche,
su perfume b alsámico aspiró :
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
y besando los pétalos de nieve :
" V én conmigo-le dijo-pobre flor!. .. "
co-mo en dulce letargo sumergida
cerró su cáliz la m odesta flor:
y al despuntar la aurora en el Oriente
el trono exrelso perfumó de Dios.
Lms CALI XTO r~EIVA
L~ LIBERTAD DE LA IGLESIA
El Excmo. Sr. Arzobisp o de Valencia, Dr.
Guisasola y Meléndf'z, ha publicado una magnífica
carta Pastoral acerca riel XVI centen ario
constantiniano, y que ll e va el atrayente
epígrafe de La l iberta d de ta Jgteúa.
En dicho admirable doc11mento explica e l
ilustre P1·elado en qué consist e la lib e rtad de
la I~le si a, que no es otra cosa que el des envolvin,
iento de las inagotabl es energ·ía ~ de esta
grandiosa ins ti tución sobreh uman a. Toda li- .
mitación, toda at:ción contra la lib e rtad de la
Iglesia, arranca de un Prror fund a menta l
acerca de la naturalez a de la mi s m a, y entra ña
una negnción, un descc noc imiento de su
pers onalidad jurídien.
P or el contrario, e l reconocimiento de la libertad
d e la Igles ia p a ra el sub ime ministerio
de salv,l r las nlmas, envuelve implícitam
e nte la afirmación d e s u propia naturaleza
y d e la pers onalidad jurídica qu e de ella dimana.
Exa mina el Sr. Arzobis po el edicto de Milán,
en el que se rec noce la libertad de la
Igles ia de todo pode r civil.
"Constantino-dice-fue el primer soberano
que comprendió la libertad e indepe ndencia
de l os d os pod e res, el espiritual y el
lemporal, y e l que en el tran•curso de los si
glos más lea lme nte la practicó, y po r ese so lo
her bo dio un paso gigantesco e n la es tabilidad
y prog r e so de la misma ociedad civil, se
colocó en el pináculo de la glo ria y merPció
co n justit·ia que la posteridad le apellidara el
Grande.''
Quien más es trago ha producido en e l campo
de la libertad, por una muy explicable parad
oja, ha s ido el liberalismo Jel Estado, que
es la rebeldía s ocial y p J iitica contra la auto-
- ridad de Dios y la libertad de la I g-lesia. Esturlia
el sabio Prelado lo que ha he~ ho el c e sarismo
mod ~ rno co n el derecho de asociación,
con la patria potf's tad, con el hogar doméstic
·' , con el derec ho a enseñar, y cómo
crece su auJacia basta penetrar en e l recinto
de la c onciencia para imponer su ateísmo ofi-
cial y público.
L us estadi~t as m od e rn os tienen entre sus
dognins la toleraoci ~ , mir ntras la Iglesia dice
que la verdad se negaría a sí misma al transigir
c on el errOI'; mas llegado el caso de
aplicar las respectivas doctrinas a la vida pública
de los ciudadanos, el cesarismo de las
repúblicas se entrega a violentas persecuciones,
y la Iglesia d eclara sag-rada e inviolable
·la conriencia y aun las_liberta~es civiles.
Demuestra elocuentemente el ilustre Prelado
que la Iglesia n o es rival del Estado.
T odo el que sepa dirigir un a certera mirada
sobre el vasto campo d e la hi s t oria encon trará
en ella brillantemente confirma'da esta
verdad: la libe rtad de la Ig-l esia 'f omentó la
constitución de los Estados libres .
La Ig lesia -dice Montesquieu- fu e la única
barrera que pud o c onten Pr e l d espotismo
de aq~el l o s s obe ran os sin principios, que no
conoc1an DI l os deberes de la naturaleza ni el
de •·• chu de gentes.
Habla despu és extensa y brillantem e nt e rl e
la li be rtad de la l g le, ia y de la libertad d el
P a pa; trata magistralmente la ll a mad a'' cuest~?
n r o '!'ana, " asegurando que es una cuestJO~
UJJ ivers3I y d e carácter i'e ligio sú ; y despues
de d escr1b1r la afli ctiv a sit uació n del
P o ntífi re, termina enseñando cómo se ha de
amar a l Papa y h ac iendo vo tos por que amemos
~ obre l?do la c ru z, que es la t>xp¡ ·e sión
del Evang·e lw, que es ley pe¡·fecta de libertad,
la cruz que no s sal e~ ¡ enc uentros bre· el
d r ífi co Corazón para recordarn os qu e el yu ~o
de la cruz es suave y t odas s us a us teriuad es
son endu lz adas por el amor. (De La L ec tu ra
D o m z' n ica l).
EXTERI OR
EN NOM [l i\ E D E LOS El'~ n s POBRES de P a rís
se ha dirig-ido una p e• ic ión a l us consejer
os municipales de d icha ca pi tal, rcd~etada
en l us s ig uien tes térm i nos : " L os quP no
pud en sufragar los gastos d e s e r asistidos
por R e ligi osns, como Jo ha n h ech o M. \Valdeck-
Rousseau p~ra su es¡:osa, M . Co mb es
para s u hij o y M. C leme nceau para sí mis m o,
os suplicamos que admitáis de uuevo a las
Rcligio~as en los hos pitales, pues nadie com o
e llas sa ben c uida r a los e nfermos pobres."
Es altamente s ignificat i va y elocuen te esta
justa petición.
L A CO NV ERSI ÓN DE CALDEY-Hace y a más
d e ve inte años, entre los estudiantes de Medicina
q u e practica ban e n uno de los h ospitales
de Londre s, había un o ll amado Elredo Carly
le, ritualista entusiasta, que dedicaba su s
ho1·as de ocio a c uidar d e los pobres de los
barrios baj Js d e la capita l. Así ocupado, se le
ocurrió la idea de hacers e clér ;go anglica n o
y d e resucitar la vida monástica dentro del
anglicanismo, como otros antes, a unq ue en
vano, lo habían intentado. Era h ombre tl e
fortuna y rle recursos, y pron to encontró s ecuaces;
a sí que con el ben e plácito del Arzo bispo
de Cantorbery , don El red o Ca l'iy le, fue
nombrad o Superior d e la Co munida d de Benedictinos
anglican os. Eran estos hombres
d e buena voluntad, y aprendieron fá c ilmente
en los libros las costumbres de la Orde n Benedictina
.
En 1905 se puso en venta la isla de Caldey,
y Carlyle Ja compró, llevando después a ella
la Comunidad, que vivía en Painsthorpe, en
--------------------------~~~---1 ______ _ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
el N orte de Inglaterra. En su nueva casa empezaron
Jos monjes un período de pros per idad.
P:uecía e n todo una Comun id ad católi ca,
faltando sólo la sumisión a la Sede f\omana.
Se rezaba diariamente e l Oficio; s e t enía por
la mañana la celebración de los misterios, y
luégo la b"ndición y exposición.
P oco des pués se fundó r n Milford, ya en el
Continente, pero d e la mi ~ ma Costo, un ronve
nto de m onj as benedictinas, depe ndiente de
la ab • día de Cn ld ey.
En m r di o de t od o e sto , que parecía tan
próspero, ll egó a l a Comunidad de Ca ldey la
h ora de Jn prueba. Los monj r·s, rxritados por
su mismo bu r n celo, qui s ie ro n averiguar su
verdadera situación y si realm en te eran monj
es d e l a I g l es i~ de Dio s. En la Cuaresma d e
1 g r 1 se es tudió a fondo esta cues tión, se h i ·
cieron un r•s díns de Ej e rcici os a su rnod o, y
parece que la s nubes empezaro n a disiparsP.;
pf'r o suscitnda de nu evo la ruesti ón, acudieron
Jos monj es al Arzl)bispo de Cantorbery,
quien los remitió al Obi-po , e Oxford, d octo r
Góre, que se ofreció a enviar re presentan les
suyo s a las Comunidades de Caldey y Milford.
El señor Gore exigió cuatro cosas que quiso
poner fuérn ele toda drscusión : 1." Que la
propiedad de la ab adía y del convento es tuvi
e ra s ujPla a los Vicarios enviados por el
Obispo, co mo a intende ntr s d e l a propiedad
de la Ig lrs in anglicana; 2." Que los mo njes
drja~en el brevinrio y el misal, y sólo usa ~ eu
el libro del rezo anglicano; 3·" Que omitiesen
Jag ceremnnias d e bendición y exposición; "Y
4.• Que no c-e lebrasen la s fiestas de la In rr, aculada
Concepción y de l a Asunción de la
Virgen.
En lo primero no tuvier on los monjes dificultad
; pero los otros tres puntos dieron motivo
a dis cusiones sobre materia doctrinal. La
Comunidad, compuesta df' treinta monjes, se
puso a exam inar ¡¡que! ultimalum del Obispo
Gore, y cas i con unanimidad dec idier on
no aceptarlo; aún más : resolvie ro n abandonar
el monasterio y pedir ellos su reco nciliación
con la Santa Sede romana. Sólo hubo
tr~s disidentes. En cuanto a las monjas ele
M1lfurd, todas menos dos hicieron lo propio
que Jo s monjes de Caldey.
~arlyle escri~ió de,spués a M,g-r. Hedley,
O~•spo de Me nevra y Newport, c¡ue era asimismo
Prelado benedictino, pidiéniJolc que
procurase cu~nto antes la adn1isión de l as dos
c omunid ~des en la I ~le s ia católica, y además
qne pudlCsen ambas continuar vivi en do según
l a regl a de la Orden benedictin~ . D om
Beda Camm, religioso benedictino, muy conocido
por s us trabHjos en la ca usa de los
m.htires in g l ese~, fue enviado por Mgr. Hedl~
y a Ca ldey para_ tomar la dirección proviSIOnal
del monaste rio.
Este es uno de l os sucesos más impo rtantes
que_ han ccur:ido desde q.ue Newman y su
Comnm1ad c'e L1ttlemore abrazaron !'a fe católica.
A sí, la I g lesia romana ha ganado d e una
vez más de cincuenta conversos, que forman
dos Comunidades bien organizadas, a las que
pro ba bleme nte sPg-uirán otrns. Dios ha dispuesto
esta no table conversión precisam ente
cuando se ofrecían or aciones p r¡ r la co nver-s
ión d e In glaterra. •
(L a Lect ura Dominical)
A LOCUC IÓ N DEr. ABAT E BOPQUER EL CON MOTIVO
DEL CoNGRE SO EucAnísnco DE MALTA T
odos los Coo¡;- resos Eucarís t ico s In ternac ionales
han obtenido legíti ma y resonante éxito.
Los trrs últirn os han ren did o a los pies del
Santísimo, r·n Montre a l, a un Pre sid ente; en
M <> drid, a vn R ey; eo ViPna, a un Emperador.
Los pu e bl os los han i m ita do, y en Canadá
y en Espa ña y en A u s tr i a- Hu~ l?; ía l os
día~ de l Con!l'reso fu Pr on dhs de miSIO n, co n
entusiasta claus ura. E s te a ño e l mundo ha
sido invitado a volver s us •11ira das a la p eque ..
ña isla d e M11 lta, plantarl a por la Pro videncia
en mPdio del Mediterráneo, co mo faro para
esclarecrr lo o mace ta d e flor es para ell d..>al s amarlo.
El pequeño pu ~b l o q ue hab ita la isla,
s ólidamente venido a la fe por el Apóstol de
las G e ntes en person a, nunca se l a d r jó obscurf'cer.
Su relig ió n es e x pans iva , y tierna su
devo ción. A mar á y adorará en _el recogimiento
de s us templ os, cantará e n las calles y plazas,
y e n t orno d e su vnsto puerto. Sus rocas
y sus fortalezas se cubrir ~ n d ~ extranjeros,
que por todas las línea s de navegación tomarán
parte en la fi esta e ucarística de clausura.
Gracias a In munifi cenc ia de Pío X, n o v eremos
tan sólo a una ciudad, a un pneblo, a un
país, sino a todcs los c ató li cos de las cinco
p»rtes d e l mundo reunidos e n un mismo pensam
iento para aclamar c omo un s ol o cor azó n
a Jesurristo RPy. Al egr émonos todos, y que
na d ie omita el h om enaJe al S alv a dor, el 27 de
abril de 1913. ( Oe a c uerd o co n el programa
ad opt ado , el C ongreso vino a ser una espléndida
manifestación de fe y amor a J es ucristo,
en el ad orab le Sacramento de s u amc. r ) .
BAR CE LONA-Sobre música sagrada dispuso
el último Congreso que con este o bj e to se reu nió,
l o siguie nte: 1.0 Qu!' se Cllrnplan co n fidelidad
las prescri pcioocs d el Motu pr oprio referentes
al uso de la o•·qu es(a y de las bandas
de música en las ig-lesia s . En cas0 de t ocarse,
só lo están permitidos, con dispe n sa in singulis
casibus del Ord in ario , los violines, violas
, viol onc e llos, co ntrabajo s, flautas, clarinetes,
fago.! es, l.[ompas y oboes, y es tán prohibidos
en absoluto 81 tamb,,r , el chinesco,
Jos platill os, los timbres y ca mpani ll as, y otr os
semejantes. 2.0 Prolt ibese terminantemente
que se toque n en Pl órgano piezas escr1tas
para teatro, o con cará c ter y reminiscencias
teatrales. El Crremooial de Ob ispos, el
Pontífice Benedicto XI V -én su Constitución
Annus ( número 10),-y los f\eg-lamentos de
música sa grada dictados por la Congregación
de Ritos en. 1884 y 1 8g4, expresamente prescriben
esto mismo. Los Párrocos quedan en-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
cargados de denunciar · a los org ani sta s que
tal abuso co m etiesen. ~.0 Respecto del canto
de mujeres en las iglesias, t énganse en c ue nta
las disposiciones del Motu proprio, r on l a s
aclarac. ones dadas por la C ong-rega c ión de
Ritos en '7 de enero de 1go8 a la c onsulta del
O bis po d e Puebla de los An g-el es (Méjico), y
en 18 -Je ener o del mism-o a ñ o , con testanrl o a
una prr gunta del Arzobispo ele Nu eva Y o rk.
-1-!A SIDO BÁRBARAME l" TE DEf PED AZAD O en
la guerra ba lkánica e l mision ero fr a ncés
R ev.J o. P. Palisch, que expiró perdona ndo a
sus enemigos.
-EL OBISPO SIRIO CI SMÁTI CO DE J ERUS AL ÉN
acaba de convertirse al c~ toli c i sm o, a bju r and o
sus errores antf" Monseñ or Rahon an i. Patriarca
sirio ca t ó lico, que le h a nom brad o s u
Vicario e n Jeru salé n. Se e spera que gran número
de ci smáticos sirios sigan el ejemplo de
su Pastor.
-HA IN GnESADO en la Real Ac nd e mia de la
Historia D. Gllbriel Maura, conde d e la Mo rtera.
-UN DE CRETO REAL de Madrid declara oficial
la !' Clebración del cuarto centenari o de l
descubrimiento del 0<' éano Pacífico y or g-a niza
un Congreso de Historia y Geog Tafía his ·
panoarpericana, con exposición de d ocume ntos
, obrn ~, m:muscritos, ruapa s y p lanos de
Amérira en la época colonial es pañola , que
deberán celebrarse en Sevilla .
-EN Duss ELDORF, S 9 hr~> el Rhin , proy ec tan
los alemanes elevar unll to rre d e medio
kilómetro pa1·a eclipsar la fam a de la torre
Eiffel.
-LA So CIEDAD CoLO MBÓF ILA británi!' a o r ganizó
un concurso de doscientas palomas
menslljeras, srñalando a Roma como pu •• to de
partida. Snliendo el 28 de junio podrán ll r g a r
a Inglaterra en la mañana del 1. 0 de julio,
caso que al atr~vesar los Alpes no se extravíen
y perezcan todas.
EL MES DE L IN!IIACULADO CORAZÓ N DE MA.
RÍA-Para fomentar más y más la devoción al
Corazón Inmaculado de María , Su Santidad el
Papa Pío X, por conducto de la Sagra da Congregación
del Santo Ofici o, se ha dignad o
conceder lAs mismas indulg-enciaa del n •es de
mayo a todos los que pública o privada m Pnte
practiquen durante el mes de ag osto de votos
ejercicios en honor del Corazón de María.
-EL CoNGR ESO EucARÍSTI CO, c~ l ebr ado e n
Malta, ha co ntinuado con dignidad la s e rie d e
esas espléndidas m anifestacion es d e la v ida
católica. Sesenta fuer on los Cardena les y Obispos
asistentes; la comunión g·eoeral de ni ños
fue de doce mil, cifra verdadera me n te so rprend
e nte, tenir ndo en cu e nta la pr.bla c ió n
de Multa; la sección españo la fue presidida
por el Cardenal de Sevilla y el O bis po de Lugo;
hubo cuatrocientos australianos que hicieron
un viaje marítimn de veintidós días;
Valette, capital de Malta, r-freció un aspecto
animadísimo, agitándose por sus calles, engalanadas
y alfombradas de flores, congres istas
de todas las naciones; que gnardarán del Con-g
r eso Eucarístico de Malta un rrc uerdo i m pereced
ero.
Er. Cardenal FE RRATA, Leg ado d e Su Santida
d en este Cong reso E ucarís ti co, en vió u n
t e leg ra m a a Su Majes tad el Rey de In g la terra'
dán d ol e lns gracias por h abe r pues to a su d isp
os ic ió n un cruce r o de g uerra pa ra que lo
cond uj ese d esde Sic ilia ha sta ll'lal t a. E s to lo
h ace un monarca protestante.
NOTAS DIVERSAS
CE NTENARIO DE O zANA M- E ngalana hoy
sus columnas EL H oG AR CATÓLI CO con el
magist.-al articulo del ilu~tre académ ic o
francés H EN RY Co cHrN, her mos a men te
traducido por d no menos iluHre a ca dé·
mico co 'ombiano Dr. D . ANTO!\I o J osÉ
URmE, a quien pertenece igualm e nte la
introducción que sirve de nota e di to rial al
· presente núm ero.
El insigne fundador de la SociEDAD DE
SAN Vrr.ENTE DE PAÚL y ¡,u admirab le
O bra han sido obje to de los más e nt u sia
stas hom e naj es en todo el mund o católico,
pero principalmente en P arls,
donde el Carde nal Van nutelli, Legado de
Su Santidad para este cen te nario, pre si ·
dió t _das las fi e stas que se celebraron con
este m oti vo, en abril último, En la e xpre- .
siva carta que le dirigió el Sumo Pontífice
se destacan las siguiente s palabras, e n
las cuales desea el Padre Santo que "los
honores a un personaje (Ozanam) tan
meritorio desarrollen entre los hombres
el conocimiento y -e l gusto de su o b ra .
Seguramente, a g rega, en tan gra nd e
trastorno de todas las co s as , fr uto de la
falsedad de las doctrinas o de la licencia
d e los mal o s d eseos, se ría una r t solución
eminente mente útil a los intere s es de la
sociedad civil, qu e t o dos los que tienen
el cuidado de darle una disciplin a c ristia.
na tomasen a Ozana m po r maestro y p or
je fe . En consecue ricia, es necesa rio impl orar
de Dios la ex tensi ón más y más considerable
de la Soci¡:dad de San V icente
de Paú! , a fin de q u e pueda propag a r e n
todas direcciones, hasta le s confines del
mundo, las muy sa lude bie s práct icas q ue
de be a su fundado r ." Oja lá entre noso
tros se teng an en cu enta los deseos del
Padre Santo para iarle a la S ociedad de
San Vi cente de P a ú! todo el desarrollo
que le ES indispe nsable para que pueda
realizarse el alto fin a que está enea·
minada .
El Cardenal Vannute lli en su disc urso
expresó los más bellos sentimientos res-
• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
pecto del aug usto Pontífic~, " .cuyo reinado
dice arran ca la admtractón aun de
los' mis~ o s que no cre~n en Di<;>s," a quie.n
"la Ig le sia entera y la Francta e n particular
saludan y veneran como uno de los
más g lori osos pontífices .que Dios ?~ya
dado e n la se rie d e los stglos a su dtvma
esposa."
L A P AI\R OQ UIA DEL SAN TÍSIMO C oRA ZÓN E uCAR
ÍST ICO DE J ESÚS-AbÍ p uede I! Hm ar se la d e
C áq u r za po r el inmen s o d esa rr oll o qu e e n es e
lugar ha' tomnd o la Asociac i ón P on tifi cia de
la AD OR AC IÓN R r:: PARA DOn A. C uent a y a r on
un perso n a l de 1 , üoo s ocio s de am bos s e xos,
d t: bi da rn e nt ~ o rga n izados en coros .de a L¡o,
con ~u s d irec t ores y consej os r es pec t1 vos. Ca da
v ie rnes c omulga n po r tur no c uatro cor os ,
y c" n l ;~ s li mos n ¡¡s q ue s umi nist r a n se sost iene
el cul to, y s e h acen t odas las fi es tas pa rT oq
ui a les, fu é ra d e los orn a m e ntos, ca ndela b
ros, etc., con que en riquecen co ns ta ntemente
la i u· l e ~ i a. L a mi sma Asociac ión ny uda e n la
ens; ña n za de la doctr in a c ri s t ia na, distribuida
en mú ltiples sec c ione s . de m od o q ue al ca nzan
a r ec ib ir es t a in str ucció n unos 3 .ooo, en t re
ni ñ os y a dul tos, en todo e l ter r ito r io eJe la P ar
r oqu ia. E n la s g r andes func io nes p res en t_a
un aspecto impon ente, por el o rde n, .r cc og lmi
Pnto , di , cipli na y p ied ad que se adv1 e rte en
tod os s us s ocio s. Y a des ig n ó los q ue h a bían
de r e prese nta rla en e l Co na-1·eso Eu carís ti co,
y mandó es pon tá nea mente $ 1,ooo pap el mo nP-
da para ay u dn r en e l c osto de l est " n !arte
que se sacará e n la g ra n procesión d el r4 d e
sr pt ic rnbre. ·
P ROC ESIÓN DE L CoNG RESO E uCARÍSTI CO N ACIONAL-
Se ha acor d ado q u e se saqu en en e lla,
com o se ha h echo e n o tr os lug ar es, las imá~· eDPS
de los Pa t ron os de las P arroq uias y de l as
dive r s as Con g r egacion es piad osas erig- id as e n
di ver sas ig lesi as de la c iudac.l, y es posible q ue
tambié n se baj e la d ev ota im a g Pn de Nuestro
S eñ or de Mo nserr ate pa ra qt:.e en la procesi ón
ocupe lu~ar es pe c ial. Se tr·ata , igua lmente, de
or ganizar un c uerpo d e j óv e n es de las pr~nc ipales
fam ili as pa r a que for me la ll' uard1a d e
h on ll r d el Sa nt ís im o, a mane ra de lo s Zvav os
P ontifi c ios, y d e que ~aya gTupos de niñ o ~,
· corno los setses de Sevtlla, y ca rros a leg.Jncos
. Oja lá ~e realice to do es to.
0.• M AGDA LE ~ A. SANTAM ARÍA DE MI EI\ - EJ
,3 d el mes p ~sad o entregó s u alma a Di os, d espués
de l a rga e nfermedad - sufrida con a d mirable
pacie ncia ,- esta no bl e matron a , o r·na to
de nues t r a soc i edad y modelo aca bado d e la
dama cristiana, que sabe herman ~ r la más e xqui
s ita c ultura social con la piedad más firn1e .
Al ma h ermos ís im a y llena ele dulzura , constituía
el encanto, no sólo d e lo s s uyos, s in o d e
t oJ os los que la trataban. Abundó en obrns
d e pied a d y de misericordia , y ha dej a do un
vací o que n o s e llenará fácilmente. Damos
nuestro sentido pésame, lo mismo que a sus
dignos hijos , a toda s u honorable fa ~ilia.
TAMBI ÉN FALL EC IÓ, e n Gacbancipá,. el respe
table Párroco de eRe luga r, Presb1tero D.
Carlos 'Forre n te, muy conocido en. esta , ciud
ad por haber desempeñado la Coadjuto~ra .de
)a Parroquia de L a Cate dra l durante dieCIO-cho
añns. .
E N ZI PAQ:: IRÁ falleci ó la seño ri t a E m e l.rna
Abe !lo, qui e n prestó en .muc~ as oc a siO n es Importantes
s r rvici os a la 1 p- I ~ , 1~ d e ese luga r, y
se di s tinguió por s u reli ~;' I OSi d" d .
S EN TID ÍSIM O PÉSAb•E-Lo d a m os m uy de c or
azón a nuestro di s tin ~ uid o a m igo y col gregar,
por lo cÚallo reprod ucire mos e n e l próximo
nú me ro.
-Co:-~ EL PRE SENTE número comi enza la serie
séptima de n ues tra publicación . A l s señores
suscritor es a trasados l es enviamos un
cariñoso m em ento. Se les recibi r á . en l a cas a
núme'l'o Ilh d e la c arre r a 6.", de las 11 a. m.
a las 1 2 y a las 5 p. m. .
" E L PAís" -Reapareció rsle mag-nífico diar
io, que hace h onor a la pre nsa de la c apital, el
16 d e lmes p a•ado, bejo la dirección del dis ting
uido jove n Dr. D. ~ oberto U rda n et.a . Ar~eláez
quien ha mer ec 1do calurosa s feh c itaciOnes
d e la prensa por el lue idísimo examen
d e grado que presentó. Igualmente lo felicitamos,
dese ándoles a él y a su importante
diario brillante carrera.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"El Hogar Católico - N. 61", -:-, 1913. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686879/), el día 2026-04-05.
¡Disfruta más de la BDB!
Explora contenidos digitales de forma gratuita, crea tus propias colecciones, colabora y comparte con otros.