EL HOGAR CA T~ L IC~
~e public~ b~jo l~ dirección del Presidente de l~ Junb Centr~l de l~ Doctrina Cristian~
"Nada, ni un pensamiento, para la políHca. Todo, hasta el último alz"ento,
para la Religión "
Serie:s:J Ilogotá. (Rep ública. de Colombia.), ~brill~ de 1910 1 Número 25
Por ahora, se publicará esta revista men-sualmente.
Serie de 10 números, $ 4o · papel moneda.
Número suelto,$ 5· '
Se vende en la casa número 2 17 de la carrera
6~, y en la..Agencia de Lucio Forero
Nieto, calle 10, número 2 1 3.
Dirección: CuRA DE SAN PEDRO
" EL HOG AR CA TOL ICO "
A MIGO LEAL
¿Quién me r ece en tre las gentes el
nombre de a migo? ¿El que alaba
siempre? Nó; éste se ll ama adulador.
¿El que nunc& co rrige? Tampoco;
·éste es indiferen te . ¿El que trata solamente
·de divertir? Mucho menos;
á éste se l e da simplemente el nombre
de payaso ó de bufón. ¿Qué ha de ser,
pues, el amigo para que salga verdadero?
Harto lo sabes tú: ha de ser
tál, que ame de ve r as, es decir , que
a labe en ti lo que merezca ser alabado
; que censure ó reprenda lo que
merezca ser reprendido; que recree
cua ndo h ubiere necesidad de expansión
; que consuele cuando fueren necesarios
los consuelos. Así son los
amigos leales. A quien le· falte una
sola de estas condiciones, llámale como
quieras, mas no emplees con él el
nombre y la consideración únicamen•
te debidos á la verdadera amistad.
Ahora bien. En vano dinjo á mi
rededor una mirada curiosa, oh hijos
-del pueblo! Entre tántos como os rodean
n o encuentro quien en realidad
sea amigo vuestro, sino es la Religión.
Veo, sí, porción de adu lador es,¡ ay!
.demasiados por cierto. Veo multitud
de indiferentes, muchísimos también
por desgracia. Veo bufones también y
payasos, empeñados en divertir vuestro
mal humor y vuestras aflicciones
con chistes y piruetas. Y sin embargo,
no es tál, nó, la misión del que
ama de veras, del verdadero amigo.
No se mejora al pueblo, no se le hace
feli z y honrado adulándole ó distrayéndole
con es pectácul os y caricaturas.
Así sólo se le degrada y envilecP.
. Así se mata en él todo sentimiento de.
admiración y de entusiasmo; así sólo
se l e enseña á despreciar y á reír; y
el desdichado que sólo sabe despreciar
y reír, no está muy lejos de ser él
mismo,ridículo y despreciable.
La Religión sabe el secreto de enaltecer
al pueblo sin hacerse su aduladora.
Atiéndase á la mu l titud de hij os
suyos que ha elevado en vida á las
más altas dignidades, y después de
ella á l os más sublimes honores. Pa- ·
pas, obispos, doctores, sacerdotes, lo
más respetable q~e tiene en su jerarquía,
lo saca muchas veces de las clases
más humildes. Al ascender á un
hijo del pueblo á la cumbre de las
mayores grandezas humanas y divinas
no le pregunta : ¿Eres noble? ó
¿ ·eres rico ? ó ¿eres poderoso? Nó,
sino: Hijo del pueblo, ¿eres santo?
¿eres sabio? ¿No es sabido que en
nuestra sacrosanta Religión el hijo de
un porquero ha llegado á ser uno de
los más grandes Papas con el nombre
de Sixto V? Pues qu~, el primer personaje
que después de Cristo y de su
Mad re vener amos en los altares, ¿no
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•
EL fi GAR CA TOLICO
f'R J osé, el p obr curpinteru? ; ¿:-1
t:.:..dil'ron de l as pl ayas Jc Uuliit'a, d ·snudos
y ca ll osos los pi e~; y la:-. rn a nos,
(¡uemarla la tez CC•II •J so l y cor1 fas
fati gas, rnda y g-ros t·ru el hul;lu, los
.tu e pnmcros j l' f't·s de.: la I ~ le:-. ia ca tólica?
Si esto nwditara nue~>tr" pu t· l;lo,
, .:.hiera es tar orrr nll uso de S il co nc!J.
e ión y de s u creencia, · :t lJO l'J t'te r cuntn
á los mayores eJwrllÍ"u~> st t.} os{,
J, s que intentan n•l1arle bU ¡, .. ¡Oh,
d, puel.Ji o querido! Y11, qut· de~dc cst
;¡o.; llllmilues p ~ginus te kdJlu; yu,
hi jo del pue!J iu cumo Lú ; yu, elleJlti"U
mo tú de Ladas l as tiranías y de tud
os los d spotis mos , lo dirro.mu. Pn
alta voz para ru P t!Jdu d mundo lo
i¡.; a: el que te cilst: iía e un rol; ras ó con
p a iHbros e l desprc iu de nu •-,tra a -
r o~>a nta Heli g 1un es tu pe ur t·ncm igu,
es el tr:lid r, es •1 Ju das Jel pu el.Jio,
por mns que con cualquitra olru nom.
bre se d j,frace !
La R e liuión n sólo 1:nnoiJle e·
ensalza a l pu el.Jlo, f:>in que le onir.r
y l e m j ora. La v rdad era nol.JI "za,
amigos mío-' , e la h on radez del orazón:
el noble crimin a l • dos ve ces
delincuen Le: 1 h ij Jd ¡m elJ I , honr
ado y vütuo.o, e· los vece~ n oblP.
Para hac erlo tál se mue ·tru t l'l'l p ll c" u e · d\'l oruzón
e nos intr du · · pura ~OJ prender
allí sus más in s i oificantes nwvimi e ntos,
y g rita r! en uant o l ctS w; desarreg
lados : "Alt 1 nhi! ¡No pn edP . !
¡N o te e lici ta e ·t a ime difuudio,
c" u cele-.te ,.¡ •or rc •mpt• :1 deshc rn
io e~prrada nuror:l,
Aqudlu uc•dte ltorrcnd:1
que .. iiió el mundo de cnlu1:~do yc] o.
r l ó la Ju¡; :tl cit•lo
y ni M 1 la ;n·dieuH' r·iend:~,
.\ :•IIH' Jla/.<'r c "'·
di . ipu, i:11w u~" J)io~ tic la victoria.
un J'3Y'' de tu ~ lo rin.
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EL HOGAR CATOLlCO
Tú dl'l srpulcro helado
n o rs1wraste á fwzar la piedra dura :
que apeo:\- en h nlt ura
uel Ari S SOJ\l't)sadn
setialú d e tu t riunfo el s ol brillante
el decretad,, instante;
Con poder silencioso
;\ la JL ucrtr ;.u víct'ma robnste
y la t icrra ll!!;itaste '
en pnstllll dcliciosn ;
y la pn,Jc, )' :l s iglo· ~cpaltada,
rt•stituvó :• d cnirada.
Entonce~ vio rompida
elt ira no su bárbara cadena,
y la mansión de p ena
de santa luz herida :
brama Y humilla a su Señor l a frente
la Yenc.ida srrpientc.
Que en su sann-re baiia,1o
entró una n'z al"'s;\ntuariu eterno,
y lanzó en el averno
la muerte y el pe·ado,
y con vncó á sus blanros pabellones
ya li bres las naciones.
:\las tú, pueltlo ioh .mano,
estirpe de Jac •h aborrecida,
tiémbl a : míra erguida
la veogadu ra mano.
H úye, pérfida turb~, la sagrada
de Si ón dulce morada.
Jerusalén divina,
ensálz~, ensálza tu cerviz g loriosa :
ya prole numerosa
el cielo te destina,
por ti DO COncebida , que a la gente
tu inmortal gloria cuente.
El fuego s 1berano
espera ya , que en abrazado aliento
inflamará el acento
del niño y el anciano ;
y su visión, las vírgenes turbadas
cantarán inspiradas.
ALBERTO LISTA
III
Jerusalén
Apenas habrá ciudad que t>n el curso
de cuarenta siglos haya despertado emociones
más gratas é intensas, sobre todo
á contar desde el año 1040 antes de
·cristo, que la celebrada en los salmos
LXXXVI y CXXI con magnificencia soberana.
Ninguna ha Sl(:lo, además, objeto
de mayores sacrificios, sin duda porque
desde que el Real Profeta trasladó á
su seno el Arca de la Alianza, se la ha
reputado como la madre religiosa del li.
naje humano.
Con razón cantó en el pri mero de los
salmos citados :
"Jerusalén se nlit•n establecida
sobrr lns santos m ontes, y Diob ;un:•
m:ís h Siún que lns tlrnuls lugnrrs
en qup llls h ijns dr ,J ac.oh dc so:;tnsan.
Ciudad tic Di os magníflcn y suntuos:~,
tú r1·cs querida, tú eres ccl clwad;~,
y tus ¡.dllrins pot· lt d o e l univer so
se puhlicao , se cxtirnJca y sr cantan."
Flavio Josefo y otros autores la ha"
identificado con la Salem de donde ere..
rey Me lquisedec. gra n sacerdote d e l Altísimo,
á qu ien ofreció el patriarca Abra ..
ham el diezmo de todo lo que había tomado
en la guerra que hubo de emprender
contra Chodorlahomor y su.:; ali ados.
en d fensa de Lot su sobrino, lo cual de.
bió acaecer, por lo menos, unos dos mi[
ci en años antes de Cri~to.
S e sabe de cierto, por las relaci one>
consignadas en las labld!as, descubiertas
en la Palestina en 1888, y en las de Tell
Arma na en Egipto, que unos mil seiscíentos
años antes de la éra cristiana se 1~
llamaba Urusalim, y que su príncipe Abd
rlibeba, escribió varias cartas á los faraones
Amenhotep III y Amenhotep IV,
de quienes era tributario, porque, segú!i
las r e laciones de los pz1ones de Karnak,
el Eg'Ppto había conquistado en el país
de Canaán ciento dieciocho ciudades, en.
el r ei nad o de Thutmés III,
D esde algún ti empo antes de la conquista
de J osué se habían apoderado lm
Jebuseos del Monte Sión, donde se hici e.
r on fuertes é inexpugnables por siglos enteros,
hasta que David, mediante el de.
nu edo de Joab, Jos arrojó de ese último
baluarte, que les había quedado en el
corazón de Israel, construyó allí mismo
su famoso palacio, dio ensanche á la ciudad
y la escogió para centro de la Religión
y capital de su re ino. Desde entonces
data la celebridad de Jerusó.l én, conoci
da ya invariablemente con este nombre,
tanto por los judíos como por lo~
cristianos, aunque el mismo David y loi
escritores sagrados, con frecuencia toman
á Sión, e:-~ leng uaje poético, por la misma
Santa Ciudad.
Salom ón ensanchó su recinto con la~
edificaciones del Monte Moría, entre la>:
cuales sobresalió, por su magnificencia
insuperable, el famoso Templo que edificó
á Jehová.
En tiempo de Ezequías ya se habíc.
ex~endido co nsiderablemente hacia el
Norte y hacia el Sudoeste, y com prendía
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68 EL HOGAR CATOLICO
las tre~ coli nas ó montañas de Sión, de
Moria y de Acra. Recientes excavaciones
han descubierto fragmentos de las murallas
q ue este rey hi zo construir,. cuando
Senaquerib amenazaba d es~ ru lrl a, lo
mismo que l:i célebre puer ta de los peces.
Nabuwdonosor la destruyó del todo,
pero Ciro permitió su reedificación, y,
no obstante las muc has vicis itudes por que
hubo de pasar, subsistió hasta e l año 70
de la éra cristiana, en e l cua l Tito se
encargó, sin saberlo, de realiz:tr la profecfa
de Jesuc ri>to, no dejando de su
Tem ¡.>lo, famos los cru za dos
hicieron, á fines del si glo XI, tre molar
de nu evo la Cruz en toda la Tierra
Santa, y J e rusal én ~i r vió d e capital al r ei no
fundado por Godof r edo de Bouillon, el
cual, como cantó el Tasso :
Sin deponer ni el sanguinoso manto,
de e ll os a l Templ o m archa en compañía ;
y aquí ruelga sus armas; y •'evoto
adora el gran Sepulcro y cumple el vo t o.
D esg raciadamente só lo duró la Santa
Ciudad e n poder ele los cristianos de 1099
á r 18 7; e l te rrible Saladino r eforzó el poderío
musulmán, proclamando un solo califa-
e l de Bagdad,-con lo cual r es tableci
ó la unid a d en e l Islamismo y pudo
arremete r con ventaja contra e l r ei no la.
tino, que había costado sacrifi cios inmensos.
Tre menda prueba ha sido para la Cristiandad
ve r el Santo,Sepulcro, y los de.
más lugares santificados por Cristo, bajo
el dominio de los infi~l e .> .... ! Despu és de
aque lla pérdida los cristianos han he ch o
esfuerzos inauditos para conservar la cus.
todia de este precioso Monume nto y de los
demás santuarios; pero, preciso es confesarlo,
los hijos de San Francisco han sido
los qu ~ d e sde e l siglo XIII, con constancia
y va :o r he roicos , han logrado im pe dir
iU ruina tota l; e llos ha:-~ servido de b al uar.
te á la fe e n esas regiones, y han tenido el
consuelo de seguir orando y gimiendo en
los· mismos lugares donde oró y gi mió el
Salvador del mundo y donde On>umó su
sacrifi cio . L es h a costado, e!. cierto. e n muchas
ocasiones, verler s u sangre, no s0 lo
á ma nos de los in fieles !.in o de los griegos y
armenios cism áticos, pe r o jamás han aban.
donado e l ca m uo , y · hoy mis mo á ellos se
debe la r e la tiva prosperidad de qu e gozan
esos santuarios. No obstante la paz de que
disfruta la s an ta ci ud a d y Jos nu evos co.
laboradores que desde más de medio ·si g lo
hasta e sta parte han afluído á ella, toda vía
son para lo s peregrinos auxili ar poderoso,
y su influ encia ante las autoridades
turcas y entre las gentes del país, in.
mensa.
Según los informes que nos sumirtistró
el jo ve n Lorenzo, J e rusal é n tiene hoy
más de 8o,ooo hqbitantes, de los cuale s
por lo menos 6o,ooo son judíos, procedent
es de distintos países de· Europa.
Los 20,000 ó más restantes se descom ponen
e ntre unos ro,ooo musulmanes y
cosa de 10,000 cristia nos de todos los ri tos
ortodoxos y heterodoxos, correspondiendo
á los latinos unos 2 , 3 50 ; á los
ori.entales unidos-griegos, armenios, sirianos,
coptos, maronitas-unos 450; á los
rrotestantes 370, y los demás á los ritos
orientales no unidos.
Los latin os tienen su Obispo, di stingu ído
con el cará cter de Patriarca de J e ru·
salén y posee'n algunos de los principal eS
santuarios en el Santo Sepulcro. la iglesia
de la Flagelación, la Gruta de la Ago·
n fa, el Huerto de Getsemaní, la iglesia de
Santa Ana, la Iglesia de la Dormición de
María , la Basíltca del Ecceh omo , la igle·
sia de l Paternóster, e tc.
E l Patriarcado latino tiene sus seminari
os mayor y menor y una betla iglesia
gótica; los Franci>canos, la Parroquia latina
y los conventos del Santo S ep ulcro,
San Salvador y la Flage lación, con pri morosas
igl es ias, fu era de algunas resi dencias
; los padres Blancos, la iglesia de
Santa Ana, 'en la que se señala en la cripta
e l luga r donde nació la Santísima Virg
en ; los pad re~ Dominicos, la Basílica y
convento de San Esteban; los padres Benedictinos
d e Beurón, la espléndida R otonda
aún inconclusa, contigua al Cenácul~
donde tuvo lu g ar la Dormición de
la Virg-en ; los Ben~dict.inos tien ~n. tambi
én convento y semmano para stnanos,
en e l monte Olivete. Hay, ade más, Asuncionistas,
Salesianos, Lazaristas, Pasionistas
Pad r e ~ de Sión y Hermanos de las
Es~uela s Cristianas. Las Damas de Sión
poseen la basílica del Eccehomo, en e l
sitio donde se cree tuvo lugar esta esce ~
na tre menda, y las Carmelitas, Herm anas
del Santfsimo Rosario, Clarisas, Francisr"
l.nas. H e rm::tnas de San Vicente d~
p 1ú1, Herm n ts de SaD Carlos Bo.-romeo,,
Hermanas de María Reparadora y H e rmanas
B e nedictina~ del Calvario, tienen
sus respectivos conventos y algunas re gentan
escuelas gratis para ni ñas ; lo
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¡o EL HOGAR CATOLICO
:mismo hacen casi todas las comunidades
rl e hombres con los niños.
Los ritos orientales ortodoxos ó catoliCO!>
posee n: los Maronitas, ig-lesia parroq
uial servida por un Vicario patriarcal;
los Griegos-melquitas, la iglesia de
anta Verónica, con Sede Arzobispal ;
los A rmenios unidos, la ig lesia d e Nu es tra
Seño ra del Pasmo, servida p or un Vicario
p atriarcal.
Los griegos, arm e nios, sirianos, coplos,
abisinies y rus os no unidos. tt e n e n
casi todos sede patriarcal ó ep iscopal,
1 seminarios, escu elas e t c., y se han apropiado,
aparte d e muchas dependencias y
3antuarios en la Basflica del S'anto Sepulcro,
la Basílica de la Asunción, la
iglesj a de los Santos Ange les ó casa de
Anás, la Pri5ión de Cristo ó casa de Cai .
fás, la iglesia d e Santi ago el Mayor y
otras. Los musulman es e stá n apoderad os
rle muchos lu gares im portantes, e ntre
~llos toda la explanada rlel Templo y
principalmente la R oca sagraJ.a-es Sa.
Mra- que está dentro de la M ezq uita de
O rnar, y sirvió de pede>tal e n e l an tiguo
~emp lo de Salomón al Altar de lo s H o lo ttaustos,
el santo Cenác ulo 'y la capilla ó
templete de la Asc e nsión, e n el monte
Olivete.
Los cristianos ortodoxos y h eterodoxos
y los judíos ti enen h ospitales, orfe lin atos
y h osp ederías. A lgunas comunidad es religiosas
poseen mu seos y bibliotecas muy
inte r esantes, y los padres A g ustinos de la
Asunción, aparte d e esto, de sus hospe de ..
rías y otras cosas, dirigen la revista JerusaUn.
Ade más de las h o sp ede rías a lemana,
lrancesa, ingl esa, austriaca, rusa, griega,
de Casa Nova, etc. , que hay para torla
clase de p er egrin os, los vi a jet os e n-~:
uentran bue nos h ote les . como so n el
Hotel Central, e l Grand Mw Hotel, e l Ho!
el de France y o~ro < , fu e ra d e las casas
parti culares de huéspedes.
La carretera de J a ffa, hermosa á tre .
chos, es la calle prin cipal d e J e ru salén,
así por su relativa amplitud como por es ..
tar e n e lla algunos de los ed ific ios nota .
bies de la ciudad y ser e l lu gar d e mayor
f:omerc io. D entro y fu éra de la pue rta
del mismo nombre se encue ntran hasta
1res Bancos, entre ellos el univ e r sa l Ct·e .
slit Lyonnais .
E l serv ic io de correos e s mucho mejor
que en Colombia, siendo curioso que, ade-más
del correo otomano, que forma parte
d e la unión postal, haya correo alemán,
fra ncés, ru so y austriaco. Las cartas que
despachámos por este último ll egaron
oportunamente á Bogotá.
En e l Conse jo Muni c ipal de J e ru alén,
presidido po r e l Alcalde, las diversas reli
giones griega, latina, armen ia, protestante
y judía tienen derecho á e nviar
uno de sus r esp ectivos corre!jgionarios
e n calidad de :nie mbro del Concejo; lo
mismo al Concejo Superior que preside el
Mut esarrif ó Gobernador.
Casi todas las p ote nc ias europeas, l os
Estados Unidos y otras na ciones están
r e pres e nt ad as po r sus r espectivos Cónsule
s. El Cónsul fran cés h ace va·le r los der
ec hos de los la tinos, porque aún conserva
la nación cristianísima,- hoy apóstata,-
el Protectorado d e los lu gares santos.
Nos fue g rato ver e l 8 de Di ciembre
salir de Casa Nova á este Cónsul esco ltado
por genízaros, y con uniform e de ceremonia
y ll e no de condeco raciones ocupar
el luj2'ar que los Padres Franciscanos
le te nían asign~do en la ig les ia de
San Salvador para qu e asi sti ,~ ra á la
gran fi es ta que cel e braron e n honor de
la Inmaculada Virge n. Al evange lio le
dieron á b es ar el misal, al ofertorio lo
incensaron, le ll evar on la paz, y a l fin de
la mi sa el coro cantó Dom ine salva m fac
R ep ublü:an¡ nostram, e tc .
Ese mismo día pudimos obse rvar la
piedad de los católicos de J e rusal én, el
bue n se rvi cio de la iglesia, el magn ífico
canto d el coro y d e l pu ebl o y hasta el
lujo d e la s damas q ue concurrieron á la
fi esta, ó m ás bien, ~ ! bu e n gusto, e legancia
y mode:.tia q ue las disting ue . Casi to das
vestían á esti lo qu e par~ ía va lencian
o, lo s niños á esti lo turco, y los hombres,
lo s m ás, á la eu ropea.
En todas pa rtP.s, as{ de Europa como
de OrientP, pudimos bbse rvar que todas
las muj e res se ponen de pie a l e vangelio,
-egún el es tilo litú rgi co. ¿ p, ,r qué en Colo
mbia no hac en lo mi sm o ?
Las mahumeta nas de J e ru salén, al
igual que e n Egipto, d jan ve r la abyecci0n
q ue e n e ll as ha im preso s u fatal religión
: vbtido, modal es, vulgaridad, desg
re ñn, abatimiento s o n las notas caract
e rí sti cas de es tas pobres hijas de Eva. No
llevan, co mo e n Egipto. aque l abominable
broche ó tubo de metal sobre la nc,riz,
q ue tán to fastirlia al viajPro, pero1 en
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EL HOGAR C ATOLICO
-c am bi o tie nen comple tamente cu bierta
la cara con u na espe ci e de pañuelo con
p i ntas de co lore s o scuros, y n o se co mprend
e cómo pue d e n andar con es ta ve nda
s in t ropezar á un a y otra parte.
E l aspecto d e la s gentes de l pueblo es
repugnante por su fa lta de aseo, a un que,
'hay que confe sar lo, vi ste n con r eco mendable
h onestidad. En las call e s tor tuosas,
-estrechas, ll e nas d e esc a lone s, su císimas.
·se tropieza con frec uencia co n filas de came
llos muy maltrata dos, con e norm es ca r
g as y cogidos como los b urros qu e en la
capital de Colombiae ll e va n mat erial por
~a s call e s. A l tro pezar con e stas pe l igro.
s as filas , e l viajero suele pa sar s us malos
ratos, sobre todo c uando los arrie r os y la s
bestias tienen s us puntos de se m ejanza.
En un principio las mon ta ñas sobre las
c ual es se fue edificando la ci uda d d e J e rusalén
e s taban se paradas po r ve r ti e nte s
y va ll es profundos . Par a un ir e l mont e
Moría con e l monte Si ón, Salomón hi zo
co nstruír un a e norme m uralla que le sir vió
de pu e nte; hoy las r uin a s acumula d
as de t1ntas ve ces como ha sido des.
1 t rulda , han ll e na do todas esas hondonadas,
y por e sta razón , cuando, para leva
n t ar un edi fic io, tienen que hac er exc
avacion es prof un das , ó cuando los arq
ueólogos e m p r end e n e n ellas, se e nc
ue nt ran , á muc h os m etros de p ro fund idad
, r estos de e di fi cios notables . emb
aldosados de calle s y otr as curiosidad es
q ue sirve n pa ra r e hace r· idealm ent e la
J e r us a lén de ot·r os ti e mpos, y a un es clar
e cer al g un os p untos h ist óri cos.
Cuando a l d e cli na r e l día e l viajero
se sie nta fatigado y mela ncólico e n la ro .
͕o dras
g ig ante scas. medi o enter rada s, e n e l án -
g ul o suroeste d e l Har a m. ·
Grana da, F e brero d e tgog.
DISC URS OS NOTABL 'E S
R epr odu cim os á continuació n los herm
o s os d is cursos cr uzados entre e l Ilmo.
y R e vm o. Sr. A rzo bi s po d e Me d e llín
y e l E xc mo. S r. p , esidente ·de la República
e l 6 d e F e bre r o ú lti mo, por
la a lta· e¡:¡se ñanza q ue e llos co ntienen, la
· c ua l d ebe ser no rma para los católicos .
Excmo . se ñ or Preside nte :
En un i ón del V . Capít ul o Metropolitan o y
del C ler o sec ul ar y r·eg ul a r de l a ciudad, v e ngo
á. pr .· s 2nt ar .>s na~str os Se nt im i ent os de
r es p •·to y g-r ier na todas la,s cosas c on p a tr r m
1 P t'Ov id en cia , nos d a r á,! días de paz y de
prosper idad , d e los cua les es feli z augu t· io 1!1
estar Colomb ia r egida hoy por un .Ma gistra
do que se g· loría de s er catól ico y de pr oclamars
e t á l.
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EL HOGAR CA TOLICO
Por es o, vos, señor, no Ólvidáis que sólo
la verdod, p or derec ho natural y divino, ha
d ~ propaga¡ se y difundirse, s in que pu eda ser
excluída Jel r ég· imen social y político de los
pueblos; que al frente d e los g obi ernos h~n
de estar h ombres que reconozcan á Dios co mo
fuente suprema de a utoridad, y que le den el
lugar de preferencia que le es debido e n las
leyes é instituciones; hombres que n o sólo
no propaguen el err or, sino antes bien sean
defenso res y difundid or es de la verdad, y por
cousig· uiente de las doctrinas aprobadas po1·
la Igles i a Cató li ca, cuya autoridad reconozcan
y ampare n.
Tal sois vos, Excmo. Sr. Presidente, y
po r eso bendecimos á Di os y le roga mos os
c ol me de sus graci as para el bién de la Patria.
Contestación del E x cmo. Sr. Presi dente
:
Agrad ezc o altam e nte, Ilmo. Sr., á v os y
á todos vuestros dignos compañeros d el Cler
o sec ul ar y r egular de l a ciudad el sa l udo
Je bienvenida y las mu es tras d e respeto y
gratitud que m e dais. !Jas atenci on es el e que
he s ido o bje~ o po r pa rte de esta culta soc ie d
ad y las manifestaciones de regocijo que s e
han h echo por mi veni da, me complac en altam
e nte, t a nt o más cuanto que no rue r econozco
mereced or d e ellas.
Acepto p erso nal ment e las . ideas que en ,
vuestro saludo habéis emitido, p orque ellas
son las mías y las t e ngo h onda m e nte g raba-·
dus en mi alma. Y con1 '> m a nd a tario seguiré
protegiendo es pecialmente la Religión Católica,
porq ue así Jo dispone la C ons t ituci ón
que he jurad o c umplir y me lo dictan mis
.c onvicc i ones.
Pido á D ios, y esp ero q ue vos otros me alcancé.
is su fa vor con vuestras oraciones, que
me dé luces p ara cump li r con mi deber de
gober nante y de católi co.
Elluio en Bogotá
Y LAS CONSECUENCIAS DJ;; .ÉL EN LAS COS1 UMRI\ES
II
V olvamos de nuevo al tema que venimos
tratando de desarroll ar, á saber : lo pero i c ioso
que es el lujo que gastamos en Col< mbia;
lujo en verda 1 ridículo y absurdo, en tanto
que estamos persuadidos de que aque ll l prueba
que nos civil iz ¡¡ mos, y es l o contrario,
que gastamos lo que en realidad no pos crnos,
y todos, sin excerción casi, es t am (,s más ó
:menos en el camino de la ruina.
¿Por qué motivo la peq u eña Rcpublica de
Suiza se ha conservado independiente y r esp
etada en medio de tántas naciones poderosas
que no se atrev~ n á humillarla? S i mp lemente
porque a llí se han conservado las se ncillas
'Costumbres de sus mayores, P-Orqu e ni e l Go.
bierno ni los particulares ostentan el luJO de
relumbrón que tenemos en la pobre y humillada
Colombia, desdeñada por los poder os os
de otr os países.
En g ran parte l os suizos deben su r espetable
s ituació n á las muj eres de t odos lo s círculos
so ciales. Da gusto v er á las damas, s eñoras
verdade r as de sus hogares, ocupadas siempre
en fa e nas casetas. Ellas so n económicas y perma
n ecP n en su h ogar vig ilándol o sin cesar.
¡Ah! diréis , s i .se ocupan nada . má s 9u~ en
ofici os que podn a u en co m endar a las s trvtentas
cuá n descuidada estará s u educación ! No
t a l: señ oras mías. Las s uiza s no pierden s u
t iempo en frivolidades. Su ins trucció n es ~ó lid
a y hasta c i~ntífica ¡,Ell as frec~eutan socted
a des i nstructtvas e n qu e s e dtscuten c u estiones
serias, tanto de ci encias como d e literatura,
as untos d e p olí tica interna y extranjera
y pueden da r se nsata opinión acerca de
cua~to se di sc ut•a e n e l mundo. No s on muñecas
vestidas á la moda que se ocupan tan sólo
de Jo que se usa . d e lo que ya pa só de m oda,
y se creen desacredi Lad as si las ve!? con t:aj
es de antiguo corte. Son estas muJ er es dtgn
as esposas de _l os h ombres 9ue vel a n por ~~
bien de su patr1a y que g·ob 1eruan su Republica
con d esinterés y patriotismo. L os emplead
os pú blicos d evengan s ueld os tan exiguos,
que aqu í en e sta Repúolica s iempre en
bancarrota, lo s d esdeñaría e l más in fe li z portero.
Siendo esto así nadie ambicion a los empleos
públicos y los aceptan generalmente
p or p atriotis mo y nada más. Como h ay ord
en completo en t oda la máquina g·ube rnam
ental, los empl eados, aunque l o quisieran,
no pued e n defra udar el T eso r o d e la nación.
C om o Sui za es una ve rdadera República,
todos Jos c i udad an os son iguales, y en t odas
las capas d e la s oci ~ dad, los hombres y las
mujeres han recibido la mi s m a educación.
Los altos miem bros del Go bierno no tienen ·
uin"ana r eprese ntación es pecial, n o se da n
Jo q~e aq uí llamanos to no, circ ulan por todas
partes con u na sen c ill ez deco r osa y nada
más. Ha ll eg·ado á su ceder, a ños atr ás, que
cuando h a resultado un s upel'ávit en las r entas
de la Nac ión, el Gobierno de c l ara que al
año s iguiente no se co bra rán impuestos .
Es c ierto que nuestra raza no se contentaría
con una vida tan senci ll a . y en la cua l no
cal.Je la van id a d y la os ten tació n. En todas est
as a ntig·u as rolonias de E spaña reina el derroche
y nadie econom iza, de m a nera q ue
c u an d o viene la desgracia caen las fam ili as
en l a miseria y esprran que Jos que al go tienen
l os socorran y a livien, y es prec i so h acerlo,
porq ue de lo contrario mor irí_a~ de hamb
re . Como muchos padres de famli w no h an
p ~ nsado jamás en l o por venir, y han p asad o
::.u vida en la ocio idad, cumpliendo l o menos
que pueden con los deberes del emp le.:> de que
disfrutan, y s us muj e r es sól o se h an ocupa d o
en gastar el s ueld o de sus maridos e n i nútiles
alhajas p a ra ellas y sus hijos, á quienes n o en-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CAT OLI CO 7'3
señan nunca economía de ning- una especie ;
que viven en un desbarajuste completo en su
casa, r esulta q u e perder el de stino es condenarse
a l hambre.
Son á veces tan sin juicio nuestros compatriotas,
que hemos vi lo en Colombia familias
que venden sus casas, sus terrenos y su~
muebles para hacer un vinje á Europa y regresar
con hábitos de cie rtas comod idades
que acá no se encuentran; y pasan el res to de
su vida en la pobreza, pero recordando con
gran m eht nc lía sus a mistades con las aristocráticas
Duquesas, Condesas, etc., que vier on
en algún hotel, y co n quirnes en r eali dad no
tuvieron ninguna com unicación; y si la tuvieron,
éstas se aprovecharon d e la candidez
de las lla madas rastacueros para burlarse de
ellas . E st o en cuanto á las mujeres de los ca baller
os que vnn á París á derrochar dinero
detrás de los bastid ores de los teatros el e menor
cuantía, en las carreras y en las casas de
juego.
El empeño de l os pobres suramericanos,
con siderados ricos aquí pero que no lo s on en
realidnd, es parangonarse con l os millonarios
delnn¡ndo enter o, haciendo un papel ridículo;
y regresa r á su país después de haber gastado
en pocos me ses cuant o a ·umula ron sus
antepasados con un tr abajo ímprobo de luen-gos
años. ·
Acerca de esto debe leerse el l ibro que escribió
D. Angel Cuervo ( q. e. p. d .) hace algunos
años y que causo gran disgusto á los
que se ~,¡~ron a llí retratados, pero no por eso
se corngieron.
Pero las personas que hacen el disparate
que apuntamos so n pocas y excepcionales; d e
lo que debemos ocuparnos es de las familias
q~e viven y mueren en Bogotá y g-astan un
luJ O exagerado, enteramente inadecuado á
n u estras tristes c ircunstancias.
Quisié ramos llamar la atención ele los padres
y las mad res de tamilia hacia esta vanidad
que nos ll eva á una ruina segura; á este
am or a l boato, a l despilfarro; á este oh, id '
de la necesidad de la econon tí a que ri -:·c la
co~du.cta de la mayor ¡'a rte de los jóvenes y
senOfl las en nuest ra sociedad. Ensc ñadlas,
se~oras, enseñad á vueslrns hi1as la econoffila;
que aprendan á hacer ellas mismas los
vcst idos del diario, que adornen p rsonalmente
sus sombreros; que economicen el calzado;
que no aspiren á imitar á la s que cada
día estrenan ve&tido nuevo y se b u rl •n de las
que se pre.;;entan con se n ci Úez. f'bligad á l as
jóvenes á que mediten en lo que va l~> el trab
aj_o de su pad r·e .Y que recuerden lo que se
~ufre en la pobreza cuando las muj~res son
m capaccs de a tender á l as necesidades del
hogar. A ~í como con0cemos fam ilias en donel~
n~di e se acuerda de lo que sucederá al día
Sigutente, asÍ también CODOCCmOS otras en
donde las niñas están siempre a legTe s y v es-tidas
con elegan c ia senci lla, sin gozar en realidad
d e mayores entrada s.
,Señ a ladles, señoras mías , á qu é punto ll egan
á degradarse muchas d P- esas mujeres.
que en un tiempo fueron rica s, aduladas, y
que al perd er al padre, al marido, se ven sumidas
en la pobreza. El las nada saben hacer,.
t od ú es para ellas difíci l; incapaces de va lerse
por sí mismas, acuden á los que la conocier
o n e n época en que vivían con h olgura, ocurren
á pedir apoyo y pro tecc ión, humildes en
apariencia, pero in teriormente r ep letas demal
disimul ada envidia del bién ~j ~n o ! Triste
situación la suya , es verdad, pero no por
eso quieren al ir de Bogotá. Si se les indica
que pod rían ganar el s ustento en a lg una aldea
en donde encontr arían em pleo lucrativo
hasta cierto punto, se indignan y consideran
el consejo casi corno un insulto.
-Puesto que viven , le s decimo>, en Bogotá,
sufriendo indecible mente, en una so la y
ruinosa pieza, en la cual aguantan mil humillaciones
y peligros, y é ·ta les cuesta tan•
caro, ¿n o sería más prudente sa lir de l a capital
para c onseguir una ca a ent'!ra independie
nte, en algún pueblo lej a no, en el cunl,
a d e más, t en drían el principal papel en aquella
humilde soc iedad, y en donde con costuras
y otros oficios podrían ganar el pan de·
cada día?
No bien se les dice esto, las infeli ces salen
qucjosísi rna~ de n_uestra prese ncia pensando
que el conseJO es Interesado para que no nos.
importunen con sus peticiones. Sin embargo7
¡,no es cierto que esta aglom eración de des-·
graciados en Bogotá es la causa de tántn po
breza? Los que han caído en 1~ miseria aumentan
diariamente, d e tnl manera que la
b en é fic a S ociedad de Sao Vicente n o puede.
ya socorrer á los verd ade r<~rnente neces itados,
de esos que n o piden limo~n a por las call
es y mueren de hambre y de frío en sus miserabl
es albergue~.
Retlexionemos acerca de esta cuestión tmpor
taotísima. No la descuidemos.
_ os pierde el nmor al lujo, que es ya _una
necesidaJ. D emos el ejemplo de uull. sencillez
salv~dora. ·
L os miembros del g r emio de artesanos,
los cuales no tienen para qué exhibir se con
ri cos ve~tidos, y gastan en co>as superfluas
c u anto g·a nan, y p r co n~ i!.!·ui cnte no puede~
dar una ed ucac ión adecuada á sus hiJOs, Siguen
el ejemplo de l a~ H ~ tas capB~ de la sol'iedacl
y caen en la miSel'Iil y tra~ de ell a nacenlns.
mala'> pasiones y el socialismo.
Las , irvieol:t'i de las casas r cas-en npariencia-
cxiqen altos sueldos parn gastarlos
en fl'Uslerías, no en cosas úti les, y llaman la
atención con sus adorooA impropios de su
clnse. Esto suele pcrdrr las moralmente.
¡,Quién tiene la culpa? Las señoras que les
dan ejemplos perniciosos. Las señoras que
p or ligereza no piensan en que el ejemplo del
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLI CO
d esorden, del derroch e que ven en las casas
que ·sirveo son pe r n ic iosos . No se crea que
~xagcr amo s ; esto que nos atrevenoos á esc ribir
es el f1 uta de observaciones du rante nuestra
l a rga vida .
Med itemos, reflexion emos en e s ta s cosas
<¡ue son muy se r ias . De Hl!í p u ede de pender
la uerte y la r efo r ma de m u ch os ma les, los
cuales es posi l,Je que esté en nu ~st ra mano
-empe zar á imped ir'. Para esto se neces i ta una
cualidad de que carece po r lo general nuestra
rna actua l : persevera n cia en e l bién :
p erseve rancia a todo t rance j DO d esa len t arse
n u nca en el cam i no de una prudente econ omía.
SoL EDAD A . DE S .u t PEI\
Una M is a~ Je Com uni ón
EN LA CAPILLA DE NUESTRA S"ÑOI\A DE LAS
AKGUSTIAS
L a maña na está s erena, la aurora tiñe aún
-co n sus rubores un cielo azu l matizado d e
b!Hncas nubes, dand o a l pais aje todos l os
atractivos que convidau á soñar, per o c on
a lgo tan puro co m J esa mañana, y tan ideal
-c omo ese cielo.
L a s campa nas , q ue con a legre c lamoreo nos
invitan al te mplo, completan con s u fl l g·azara
l e risueño y festivo de a quel día eo que todo
n os babia de ese buen Padre que aun e n el
destierro nos da tántas ho r~'s fe l ic es , que ha~
c e o leva ntar los oj os al Hogar, tér mino de
nuestro vinje.
Severo y maj estuoso se alza el t emp lo os·
tentando con org ullo las iosig·n ias de l divino
Sal vador ; s u s puer ta s, abier ta s de par en
par, semejan l os brazos de una madre dispuesta
á reci bir á to d os sus h ij os con e l a mo r
<¡ue sólo ell os conocen.
Vam os al lí: todo es lu z, tod o respira p az;
hay algo ce le t i al q ue nos conv ida; dej é m onos
guiar, aunqu e sea uoa vez e n nuestrn v ida,
•p or esos du lces atrac t i vos. Su :1imos las grada
s, entrámos po r fi n. ¿Q ué vemos ? Mucho:
Las estatuas de los que han triunfado co l a
pelea y que pa rece n os tienden la mano ele
amigos, para an imarnos á segu ir su ejemplo,
la Vtrgen que sonr íe, conoo afan osa de
recordarnos que somoti sus hij os y e l a1 oma
sobrenatural de todas las enseñanzas de la
Religi ón. .
Pero aún hay más: e n escondida capilla
arde una lámpa t·a que, como la fe, nunca
debe ex tin!;'uirse. A ll í está e l Santo d e los Santos,
mas no corno la víctima espcr;1d:1 en la
antigua ley, que deb ía i nmolarse por l os pe-
cados tle s u pue blo, s ino e l D ios hrcho h omtJre,
que sntisface á s u P ad re co n su sangre é
interreds por nosotros . Queremos traspas~r
e l santuario y descubr ir lo que nos ocu lta,
pero en vano; n o encontraremos :d l i nacln d e
lo que nuestra imaginac ión se r e presPnta , y,
-sin embargo, sen timos la presencia de Aq u e l
.que es Rey de las almas. Lo que no penetra n
nuestros ojos, l o descubre e l al ma, la par te
nob le de nuestro sér, i l uminada por la fe,
que n o miente, que no nos eng·nña; ella
nos dice, y es la v e rdad, que Jes ús es tá allí
ocu lto á los ojos de la carne, pero real y v isible
;). los del espíritu.
Se enc ie'n den las luces de l fl ltar, y el sacerdote,
con ·simbólicas v estidur as, se a rer ca á
ofrecer al Eterno Padre la Hostia in macu lada,
y á inmolar con s us propias manos el Corder
o de Di os que b or ra los peca d os d e l mundo.
Pri ncipia ho misa, y sin entcndr r e l idioma
que oímos, no ncs e xtraña, pues p:~ra c"da
alma iie oe so nido ser:retos que mueven á la
oración y á h piedad.
Llega por fi n e l momrnt-o s u premo, reina
e l s il encio y el alma se recoge. Cuán pe ada
n os parec e en tonces esta en vo ltura que nos
impide ver s in m isterios a l Dios hec ho carne
por la salud de l hombre . P e ro el cris tiano inclina
la cabe za y adora en su humild ad, a l
que un día verá en s u g· loria, cara á cara, tal
com o EL es, sin sombta y si o m isteri o.
Com o bandada de palomas que · tiende s u
vuelo á más encumbrndas r eg iones eo b usca
de uo alimento celes tial , las niñas de primera
comunión s e agl'1lp:1n f'D el comulgatorio;
sus r os tros r e bos an de alegría, sus pequeños
cuerpos s e cnvueh•e n castamente en blancos
vestidos y de sus rubi as cabecitas, coronadas
de rosas, se desprende tenue vel o que medio
oc u l ta una carita de ángP I.
De rodillas esperan á su Dios. E l sacerdote
distr ibuye . l eo t~m r n te el Pan d e los ángeles;
In solemnidad de aquel instante . es tnn sólo
inter rumpi:la por las pa labras sacramentales;
lo s c ir io pestañean-ta lvrz no resisten la pres
encia del Señor-el p ' rfume de la ornció n , l a
presencia de Di os , nos hnc cn sentir lejos d e
esta ti rrra, fuéra de e- tc c uerp o, y es a bandada
de ángeles que reeiben en su<; labios el
al imento que da h1 e rza y vida n os hace so ñar
en el día, quizá no l ejano, de la g loria ve_r dadera.
Muy co r to es e l tirmpo t r anscu r rido ; la
misa ha terminado; sa leo las niúas dejando
un a hue ll a de inoceoeia y de piedad, un a atnoó
sfer a imp re~· nada de amor y de v irtud; se
apa!_\·an l o~ c i ri os del a ltar ; sólo arrle l a lámp
ara con una ll ama viva, á vccrs vaci lan te .
Dejam os e l templ " ; ya el día se ostenta con
todo su espl endor ; el so l se empeña en a bra sar
la t.ierra; vamos á continua r la lu c h a .po r
l a v id?., per o ll r vamos e l recu er do de aque!J a
capi ll ita , donrle-símbol o de l a fe-ard e u n' a
lám para que, aunque vac ile, no se exting ue
porque es muy fit·m e el acei te qu e sostie ne
aqnr ll a ll ama .
No importa que sea medio día, si enton ces
como en la mañana de la vida, h emos oído la
voz de n u estra madre la I ~·l es i a, y he mos sidode
J esú ; seil'u iremos suyos e n el ocaso y en
l a eterna aur ora.
C AR OLI N A
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HO GAR CAT OLICO . 75'
Con mucho gu :; to publicamos el sig
ui e nte a r tículo, d ebid o al respetable Párroco
cie Cam poal eg re y E l H ob o, q uien
conoce b astan te la regió n q ue desc ri be.
El Uaque tá
M u y g rata es la impresión q u e á todo co lom
bia n o ha ca u~ado el Dec r eto numero 208
de fecha '' de l presente , dado por e l Excmo.
Sr. P r esidente de la R r publi ca , Ge ner al D .
R amó n Gonzálcz \ ';denci>~.
El nobl e ~, va leroc;o pueblo colombiano, en
cuya s<~ n g re bruta el amor nl tra bjo -y q ue
b a heredado d e s us a sce nd ientes e l va lor é
intrep id ez de la l ucha por el honor, va m ar cha
ndo á paso ac" ler e parece al
que t e nemos á las d e más d e su sexo, aun
á las princesas y reinas.
Podrá parecernos otra muj e r más rica,
m ás hermosa, más sabia y aun quizá más
buena , pero no por eso la queremos más
que á nuestra madre, aun siendo és ta
más' pobre, más fea, más ruda ó menos
virtuosa. Tiene n¡;estra madre para nosotros
una cualid ad esencia l, ind ependie nte
de todas las otras que pue da r e unir la
más encopetada señora; y es sencillamente
la de ser nuestra madre. Así tie ne
que haberse con su Parroquia el b uen
feligrés. Sea enhorabue na la tá l una pequeñ
a iglesia de aldea; S '' a la más ruin
y menos artísti · a e n ~us f0rmas; sea la
de menos escla recida historia ; la iglesia
parroquial, só lo por serlo, debe serie á él
querida y venerada co n un cierto amor
y veneración más finos y acendrados que
los que pueden inspirarle las más suntuosas
basílicas del mundo.
Este cariño y veneración claro está
1 . . que no deben ser puramente mtenores,
sino que deben traducirse en ciertos ho·
menajes externos. Eso de amar sol.amente
con e l corazón dé jese sólo para los
tdealistas soñadores, que quisieran, al parecer,
renegar de la -naturaleza humana,
tal como Jo ha h echo Dios. ¿Cómo deben,
pues, manifestarse el cariño y veneración
que profesa el feligrés á su Pa-rroquia?
.
En primer lugar, por la ordinaria y
habitual asistencia á ella, con preferencia
á cualquiera otra iglesia de la lo calidad.
Sí, señor; el p · imer deber de buen
parroquiano es la preferente asistencia á
las funcion e s parroq'uiales, y principalmente
al que se llama por excelencia
ofi cio parroquial. D e tengámonos algo en
este último, qu e es de sumo interés .
La Iglesia ha dispuesto que además de
los actos de culto que podríamos llamar
particulares, haya en cada parroquia
otros que sean como los actos oficialF!s de
e ll a, y el principal de todos es la Misa
solemne de cada domingo y día de fiesta,
conocida ~or esto con el nombre de
Misa mayor ó parroquial. Otras mi sas se
cel ebran en la Parroquia, y con cualquiera
de ellas se puede cumplir e l precepto
de la santificación del día festivo; ?ero
quien desee algo más que el rígido cumplimi
en to de la le y que obfiga bajo pena
de JJecado, debiera hacerse como una
obligación el asistir á la Misa mayor.
Nos valdremos otra vez de una comparación,
¡:orque h e mos de confesa r que
somos aficionadfsimos á ellas. A Nuestro
Señor Jesucristo, qu e fue e l pri'mer propagandista
popular d e la doctrina católica,
se le caían á cada paso de la boca
enmedio de sus ' sublimes ense ñanzas.
Diremos, pues, que así como e n cada
casa bien ordenada hay h oras señaladas
para que- se siente á la mesa reunid'a la
familia, así la igl es ia parroquial, que es
e l hogar de aquella agrupación de fiele<:
que con e l nombre d e feligr eses •reconocen
por madre á la Parroquia, tien e horas
señaladas en que los reúne e n torno
de su altar !Jara practicar allí ju ntos los
actos más importantes de la fa milia espiritual
á q ue pert, necen. Es verdarincipios del sigl o XI V había
cooredi lo indulgencias á Jos que r~citasen
tres veces el Avemaría al toque de la
campana de la tarde.
~ste hecho tan natnra.l, di o ~ri gen á que
mas tarde alg·unos escntores diJeran que el
Papa había exronwlgada y ro n ju rado a l
come/a. Hl único documento autÓn tico que
existe. la m isma bula de Calixto III, que se
conserva en ~¡ archi vo de l Yaticano, no hace
referencia a lguna al cometa, s i no á Jos turco
s ; adem á~, escr!tores serios y doc tos han
probado la mexactttud de tan ridículas afirmacienes,
y no presentan el caso sino como
un ejrmplo curioso de una transformación
litera lÍa.
A.
ACC ION CATOLICA
El Soberano Pontífice ha di rigid o una in teresantísima
carta al Cardenal Arzobispo de
Toledo, en la cual lo encarga " del ooobierno
y dirección de la acción social en toda la nobilísima
nación española.'' Su Emincncin , con
m?tivo de esta h~nrosa d_esignación, hn pubhcado
algunas mstruccwnes de suma importancia.
En la marc:1d 1 con el número 5 · 0 dice :
"El ejemplo de nuestros en emig·o~ , que no
perdonan sacri fici o ninguno para repartir
entre las masas populares, por un precio ínfimo
ó gTatis totalmente, libros folletos
opúsculos y hojas que contienen el 'veneno d~
sus mortíferas enseñanzas, hace ver cuánta
importancia conceden, con razón, á la propag~
nrla escri la. L os poderosos esfuerzos que
realizan en favor de su prensa periódica, sírvanoos
de estímul o, si otras mil con~iJernciones
no hubiera muy atendibles, para poner
la nué tra en condiciones de luchar sobre
la suya. Con la suscripción, con los anuncios
con informaciones, con la recomendación y
con donativos procúrese ayudar á nuestros
periódicos, á fin d e que por su baratura y
P?r sus ventajal> literarias y tipográficas,' s"e
difundan entre el pueblo, hoy en su mayor
parte esclavo de la mala prensa. Aun cuando
es convenientísimo el que haya en cada loca-lidad
im por tante sus periód icos. )'el q ueseao
mu y numerosos ! us s tolado popular,
el cual, JUntamente con las obr; s católicas,
exige de sus fi eles l a Iglesia. Los católicos
de fe e'téril é infecunda, y Jo que peor
e~, los católicos cuyo proceder contradice á
lafe, no llegarán nunca á ser instrument
os títlies _p ara la grande empresa de restauración
social, que d ebe l/e¡•arse á cabo
comenzando por e l mismo que se declara
apóstol. No hay, pues, que contentarse con ir
al puel lo, sino que por encima de todo se ha
de poner cu idado en crear u na alma profundamente
cristiana"
E:-> -~' DE D ICJE~IBRE el mismo Cardenal Secretario
escribía a l Conde i\Iun, Presidente
de la obra de los Círculo s católicos de Obreros
en Francia : " El Soberano P ontífice no
pierde de vi sta las or.g·anizaciones antiguas
que han tenido el mérito de abrir el camino y
reunir á los hornLres de buena voluntad, apoy~
n?os.e en l o~, p: incipios del Evangeli o y
d1Sc1plma ce leswst1Ca. Tal fu e el car ácter ele
vuestra fundac ión v el secreto de su vital fecundid
ad. así como de Jos sen·i cios eminent~
s que h:1 prestado á la r eligión y á la soCiedad."
NOT IC IAS VARIAS
-EL 28 DE DtCIE~IDHE ú ltimo, aniversario
del terremoto de Mesina y Reggio, recibió
Su SantiJ_ad numerosos mensajes de gratitud
ele e~as cmdades, en los cuales " recuerdan
con ngradccimiento profundo l as múltiples y
generosas pruebas de paternal benevolencia
que no ha ce&ado de darles."
-Co:'! ~IOTIYO del Año Nuevo recibió el
Padre Santo felicitaciones de ks Emperadores
d~ Aus~ri~ y Alem~nia, de los Reyes de
E spana, SaJOma, S u ec1a, Noruega, Bélgica,
del Príncipe de 1\Iónaco, la Gran Duquesa de
Luxemburg-o, ~· muchos otros Príncipes Duques,
etc. También el Sultán Mahomet'v el
• envió sus respe t os muy cordiales.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATO LICO 79
-1\IÉJICO- E l 12 de Diciembre último,
fiesta de Nuestra Señora de Guadalu¡:¡e, se cel
ebró el primer Congreso nat:ional de periodistas
católicos, al t:ual asistiera;¡ 48 De.egados
de Jo~ diversos Estados, eo representación
de los 62 pcriódicl s cató:icos que se
publican en esta n ra nación. Estuvo muy
animado, <;e pronunciaron discursos importantes,
y se tomat·yn resoluciones adecuadas
para la UNtó,· Jc la prensa católica en contra
de la im¡-Ía.
-ESTADOS U!'nDos-En p oco tiempo se han
construí lo y cuns"gt·ado en la ciu la:;, y
á las numerosas escuelas que sostienen l us
católicos, han agTcgado seis más, t <>do lo
cual les ha costado algo más de tres r. illuues
de dólares. ·
-EL PIH~IEI\ POETA LÍniCO de nuestrOS
tiempos, según el San de Baltimure, R. P.
Tabb, r espetabi lísimo saoerdote católico, murió
hare poco. Sus poemas ligeros, exquisitamente
cincelados, reproducen cuadros y escenas
de inspiración arrebatadora.
-E1. PoLO NanTE-La Sociedad Geográfica
de Nueva York, d espués de un examen
profund o de lo s do cumentos del Comandante
Peary, manifiesta que este explotador consiguió
llegar verdaderamente a l Polo Norte e l
6 de Abril último. En cambio, l a Comisión
científica de Copenhague ha des:1 utorizado al
Dr. Cook, que reclamaba esa gloria.
(fia::ón y F e)
-LuxEMBURGo-S egún la relación de las
estadísticas religiosas, el catolicismo ha prosperado
maravill osamente en este país, lo cual
se debe al Sind icato de los obreros católicos.
La Confederación de estos obreros tiene organizadas
36 asociaciones> las que en el año ú ltimo
celebraron muchos congresos públicos.
• .. ..
-E \'Al\GELIZACIÓN FLUVIAL-Muy pronto
se dará el bellísimo cuanto interesante y ci vilizador
espectáculo de un BUQUE IGLESIA,
destinado á recorrer el río Magdalena en el
largo trayecto de Barranquilla á H onda, con
el objeto de evangeli zar y prop orci onar los
auxil ios espintua les á las gentes que viven en
los infelices caseríos que se hallan en las
márgenes del c¡-ran río, desprovistos de pastor.
Los Reverendos Padres Jesuítas, á quienes
ha sido encomendada esta. úbra, tienen
ya establecida con este objeto una residencia
en Barranquilla. A esto se agrega que el Padre
Santo, á petición de los limos. y H.cvdmos.
Arzobispos y Obispos de Colombia, se dig-nó
conceder, con fecha 3t de Agosto de tgog,
que los sacerdotes que viajan por los grandes
ríos de la República puedan administrar el
Sacramento de la Penitencia.
- BUENAS LECTURAS-Bog otá se halla actualmente
inundado por malus libros, los cuales>
como son baratos, los wmpran y los leen
señoras> jóvenes y hasta niños. Es, pues,
gran necesidad pa r a la moral idarl de es~a sociedad
procu ra rse buenas lecturas, entretenidas
y útilcb,, además de morales.
Los editores de la famosa librer1a Herder,.
en Frtburgo (Alemania), se esfuerzan siempre
en ofr"cer libros mor.dcs y entretenidos
á sus clientes. Ya antes hemos leído con encanto
n o velas q,ue, n o por s er morales, ca recen
de importancia, publicadas en di cha librería.
Por ejemplo : Un a victima deL secreto de
la conjestón, en extremo dramática. Pe r dona
y olvida, y las escenas que tienen lug-ar en
irlanda, narradas en Mi nuevo coadjutor.
Hoy tenemos el gusto de anunciar una serie
de cinco cuentos, todos interes1ntes y entretenidos
, que con el nombre Je Rosas y
espinas el mismo autor acaba de publicar. Est
os cuentos, escritos por el PadreJ uan Bautista
Diel, son particularmente a dec uados para la
.ectura ,' e los niños y niñas de catorce á dieciséis
?ños, y los recoruendamos especialmente
á las madres de familia ( 1 ) . S. A. de S.
-EN 110.'101\ DEl- HUMILDE ARTESANO, padre
adoptivo del Sal vador del mundo> el 19 del
mes pasado se celebraron hermosas fi estas
eu varias iglesias de la ciudad.
En San Ignacio, la Congregación de San
José, sabiamente dirigida por el R. P. Teódulo
Vargas, ostentó, más que el brillo á que
ha llegado, la piedad de sus numerosos miembrus.
Pontificó en la misa el Excmo. Sr. De legado
Apostólico; predicó el H. P. Delgado,
S. J ., y asistió el E>.C:t10 . Sr. Presidente de la
Hepública con sus 1\linistros. Por la tarde
p1edicó el Presbítero Sr. Dr. Castro.
En el Asilo de indigentes y mendigos, el
abnegado y diligente Capellán, Dr. Sánchez,
la respetable Superiora d e la Casa, Madre
Josefina, y el Síndico, Sr. Orrantia, en pocos
meses, construyeron una amp lia y hermosa
capilla de tres naves, dedicada á San José, y
dos salones para los asi lauos. El Ilmo. y
Hevdmo. Sr. Arzobispo bendijo la capilla el
mismo I!), y e l Sr. Canóntgo Dr. Cart·a:quilla
predicó una conmovedora conferenc1a.
-ENTrE LAS DIVERSAS ObraS que los párroCO
S, comunidades religiosas, orauorcs sagrados,
capellanes de iglesias, etc., l!evai:on á
cabo, en la última cuaresma, en beneficw de
las alm as, merecen seña lada mención las
cuatro ó más tandas de ejercicios espirituales
que los HH.. PP. Jáuregui y González
dieron. en Cajig-as para todos lc1 S miembros
de la Policía Nacional. Hubo cosa d e 120
matrimonio~, y en la última c;¡munión general
el Jefe· de la Naci.'m, no sólo se sirvió
a~istir, sino que dio el alto ejempl? de
comulgar, confundiéndose ca':~ los humtldes
"gentes, guardianes de la capttal. Loado sea
Dios.
(I) Un tomo de cerca <'e 360 páginas, con ilustracione~-
en rústica, fr. 3 ; e¡npastado, 75 céntimos
más. Rótulo á B. Herder-Editor pontificio.
Friburgo Bresgovia. Alemania.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
~o EL HOGAR CATOLICO
-EN LA CAPILLA DEL S.IG RARIO se han es-ndo
haciendo los Trece ma¡•t es, en h onor de
San Anton i o de Padua. E l Sr. Canó ni go D r .
Camnr!\·o se p r omete celebrar la fiesta del s~nto,
el 13 d~ J u 9io, en la l•ermusa ig l esia c;u• le
ded i cará, la r¡ue ha estado or namentanóo
con mucho interés e l nfamado arti'ita Acebedo
Bern a!.
- Pnocl:S IÓN DE CuASIMO DO·.-Sa l drá de la
Capi lla d el Sa~ra r io el próximo do 1ni ugo, 3
del presente, á las nueve de 1 a m ?ñaoa. Lle
varán el Estanda r te lo Sres. D . F c h x Sainar,
e l Dr. Emil io F orero, D. l\ l ariano Santamaría
H. D. Jnlb Sil va S . y D. Carlos Pombo.
~CON GRAN POMPA se hi zo ]a dedicación
de la iglesia de Nuestra Señora de los Dol ores
(El Hosp icio), el v iei"D e_s de !a ~emana de
Pasión ( 18 de l\Iarzo). SennpootJfico el Il mo .
y Revdmo. Sr. Arzobispo Primado y ocupó
-ia catedra' sag-rac.ia el R. P . Co lón. Nuevas
felicitaciones a l respetabl e Capell
Citación recomendada (normas APA)
"El Hogar Católico - N. 25", -:-, 1910. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686845/), el día 2026-06-14.
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