EL HOGA-R CATDLICD
SE PUSLIC \ BAJO LA DmECCION DE LA JUNTA CENTRAL DE LA DO~TRINA CRiSTIANA
~
"Nada, nz' un pensamt'enlo, para la polilt'ca. T odo, has/ 1 el úlhmo a!t'enl o,
para la Reb'g¡'ón''
Serie 2.• 1 :Bogotá. (R~pública. de Colombia), Junio •0 dG l90S 1 Número 13
La serie'de 10 núm~ros de EL HoGAR CATÓLI
co vale $ 40 pape l cuando se pag' oportunamen
te· si se at r asa, S S :l. N cl1'le ro suel to,$ 5 papel
ha~ta un me- despúés de public' 217 Po r telég ra fo: H oGAR.
~HQGi\R~
En el número 9 de este pertodt'co
nos at,.evt'mos á indt'car que a caso
conven lf'ia que el periodt'smo católt'co
del país, d e acuerdo con los deseos
que momf estó la Comisión del Colegt'o
Pontificio Pío Latt'no Americano,
aunque ya pasó la fecha prefijada, le
dedt'cara al Sumo Pontifice Plo X,
con m ott'vo de sus Bodas de oro sacerdotales,
un número espeet'al el 2 de
Junio,.fecha gloriosa de su natalt'cio.
Al número espe·ial y exlraordúwrt'o
de EL HoGAR CATÓLrco, dedt'cado
á este objeto, saldrá en la (e cha indt'cada,
en formato m ayor del orát'nart'o
y con ilustraciones, aunque demorará
un po co su ct'r cu la ción y no hará parle
de la colecet'ón de la serie. Engalanará
sus co lumn as C'Jn el magistral
/umno que en lengua latina y yámbicos
dímetros ha escrt'to en hom enaje
al Padre Santo, el Sr. D. Miguel Antonio
Caro, po eta laureado en concurso
de todas la s lenguas neo - latinas.
La música de este himno, que también
saldrá publicada en el mt'smo número,
ha sido compuesta con maestría por
el dt'stingwdo ProfestJ r Presbítero D.
Carlos Umaña, Maeslru de Capilla de
la Basiüca de Bogotá. Ambas cosas
1
llenarán uno de los números más únportantes
del pro,qrrzma de la Comiúón
Dt'ocesana, la que aprovecha esta
ocaúón pa,.a prese ntar á los eminentes
autores el testimont·o de su más
profunda agradectint'en to.
-x-
MEMORIA.lHSTORICA
DE LA SO C!E:D.\0 Oll:NfR~L D E SAN VICENTE DX
' PAUL
El r .1 ele Fd)rero de 1907 el Conse- ·
jo Directivo de la S oc iedrld Central de
San Vice nte de P a úl dictó un ac uerdo
para ce l ebrar" con t oda la solemnidad
compatibl e con Jos d eb e res primarios
eJ e la Soc iedad," la serie de
actos religiosos destinados á festt>jar
el Jubil eo de su in s talación; y al efe cto
desde el r 7 de Octubre del mi s mo
año h e~sta e l 20, después d e hab~r vividv
por cincuenta años "recatarla y
silencios,l ," la Sociedad se mostró por
esos pocos d ías" como h aci e ndo a la rde
de su hermosu_ra y de sus mérito
s," p ara tributar una vez en público
alabanzas á D ios y dar testimonio de
gratitud, en fecha tan m emo rable, al
fund ador, y volv er lu égo á la "labor
oculta de sie m pre."
El último ac to, d es tin ado :.\ -; llar
las fiestas jubil a res, fu e l a sesiti rJ general
y pública que se verificó en la
Capill~ rle
San Vicente rPp n rt t• r 'HD d a r C< 1 ll a
"de com e r a l hamLriP nl o, v eH ir al
desnudo, dar ha Lit acír',n al q11 ~' no la
t e nga , co locación y tra lwj o uf que lo
ne resite; e n seña n do á la v ez la moral
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
y la D oc trin a Cristiana donJc le es
dado y visitan do á los en f~ rmos y encarcelad
os y á los que h an sufrido
algun a desgracia p ara proporc ion arles
auxilios, socorros y consuelos en
cuanto las circunstaci a's lo permitan ,"
según lo dejó cons ignado en un a de
sus memorias e l socio f•tndador D.
Rafae l María Gai tá n.
Difíe il cosa parece escri uir un a histori
a de h ec hos uniformes que c o n el
andar d el tie.mpo sólo cambian accidentalmente
; n o se comp rende que
pueda haber variedad en p ed ir "una
limosna por amor de ins" para que
caigan "unas pocas moned as al fondo
de un sombrero," y con ellas a cudir
á la habitación del necesi tado y
remediar sus miserias, que es lw que
principalmente ha hecho la Sociedad
de San Vicente ele Paú]; y con toJo,
el Dr. Urihe h a sabido h a ll ar variedad
amenísirna á la vez q ue i nstrl1cliva
en su laborioso lib ro, p o rque Ja
detallada noticia acere de m\jchas
cosas que interesa n la m is mo á la caridad
que á la soci ·dad, hace val er el
mérito y abnegación de mu c hos 1)ersona¡
es, insignes p o r much os con"eptos
algun m , pero morles tos toJos porque
lo" adorna aquell a virtu l que es
el distintivo d e los verda,lero· .li·cf pulos
de Cristo, la cual, con10 dice el
Apóstol, es p aciente y hcnign?., te Jo
lo sobrelleva y soporta. Abundan las
reflexiones piad osas y no escasean
las ideas ascéticas que tallto conlribuytn
á espiritu alizar la vi da, Jcsprendiéndola
d e l os •lll be los Lt•rn J S
para sólo aspira r- á l os Li~nes e ter r o:;.
El conjunto de !· obra vtenc á :-:cr
un rico repertorio d e histona, ltl\ r 1-
tura, moral, ascética, cslat ístic,l, 1 v• ,
que no puede leerse sin 'lpobrf'C. unt:scudofvrtí
ir: 0 .·,rt r· lrls peligr s ue puede e x l'f.'
l i 1 ntar n u stra ·irtud ; dote precioso
Je td\'; e ·pecifll infl ujo (; n h p;irnera
e '·~s Ce 1kr<-, rías de S:~n Vicen te
l. P,t úl, N J e pura ·vs~ n : ~ ará su mente. Habituad los á con<
t7en,a r c o n el pob re, á cuidar d e su cuerr,
JO y de su al ma, á cicatri zar las llagas
$..te l c., razón, á mirar a l cielo, y e ns e ñadt
le s que e n e sa t;, rea enc o ntrarán m ás sómdos
y nobles consuelos que en todas las
="estas d e l mundo."
-x-
EL HoGAR CATÓ LICO saluda respe&
tllosa mente al E~c mo. Sr. Presidente
4!k fa Repúblú:a, General D. Rafae l
.iB.e!J~S, y se congratula por su feliz re-
11/res o d la capital.
-x-
En la Ascensión
¿Y dejas, P11sto r Sa nto,
1fu s-rey e este vnlle hondo, oscuro,
C <>n soledad y Uan to ,
T t ú, r ompiendo el puro
.Aire, te vas al inmor tal seguro?
!Los antes b ienhadarios,
Y los ahor a tri ~te s y afligidos,
..& ít~~ s pechos crindos, e t i desposeid(lS ,
.;t ~ dó convertirán ya sus sentidos 'l
'-Qué mirarAn l os ojos i /v aPron de tu r os tro la hermosura,
tUlO les 'lea eocvos ?
~ oyó ,t.u dulzul'a#
. né.nó tendrá por a<>rdo 1 desyentura 'l
AquPste mar turbado '
¿Quién le pondrá ya freno? ¿quién concierto
Al viento fi ero airado?
Estaiido tú encubierto,
¿Qué norte guiHá la nave al puerto 'l
1 Ay! nuhe envidiosa.
Aun de ese breve gozo,¿ qué te aquejas 'l
¿ Dó vuelns presurosa?
1 Cuán rica t ú te alejas i
1 Cu á n pobres y cuán ci ~gos, ay, nos dejas 1
FR.AY LUIS DE LEÓN
- - x --
SAN VICENT E DE PAUL Y DON BOSCO
( Discru 'SO leido en la Velada lilP. raria en
h on r,r de Don B osco, el 25 de Marzo de
¡go8).
No vengo, se ñores, á ocupar esta tri huna
mov ido por e l anh e lo de hala gar
vuestros old os co n f' loc u e nte palabra:
mal p ud iera prete nd e rlo r¡ui e n care ce de
todo título personal para unir ~u déb il
acento al c oro f'n que r es uenan voces de
qui ene s son g lo ria de la patria, notas de
Jir a s qu e co ns agró la inm o rtalidad. Ve ngo
sclam e nte CO'TIO repre sentante , au nqu
e i n digno, de la So ciedad oe San V ic
e nte d e Paú! , á t rae r una fl or ecilla á la
nu eva corona qu e e nt reteje h oy pa ra
D on B Jsco la gratitud b go tana .
1 San Vicente de Paú l y Don Bosco 1
H é aquí dos figuras q u e aunque apartadas
en la histo ria de la humanidad por
un la pc;o de más de d os siglo s, se unen,
se junta n espontáneamente no sólo como
se j unta n en el amplio firmamento de la
Ig lesia tod o s Jos hombres extraordinarios
que la han g lo rificado r.on sus virtud
es, s ino como dos astros gemelos que
parecen d estinados á recorr e r idéntico
camino y q ue d es pid en de s f rayos de
una misma luz. Porque San Vicen t e e n
e l sig-lo X VII y Do n Bosco e n pleno siglo
XIX contemplaron unos mismos problemas
sociales, quisi e ron aliviar unas
mi smas dolen cias y d erramaron el mismo
suav!simo óle o sobre los corazones
lacera d os. Y si e s ci e rto c¡ue cada un o de
ellos, c e rno todos los Santos de la Iglesia
de Cristo, tienen una fisonon1ía propia
y peculiarísima, no es menos cierto
que entre San Vic ente y Don Bosco
existen rasgos de excepcional semejanza
: pastores ambos en su niñez, hijos
ambos de familias humildes y oscuras,
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EL HOGAR CA TOLICO ,1 97 -----------------------------------------
se levantan, merced á dotes e x cepcionales
del espíritu, que la gracia sublimó,
se levantan hasta ser en sus r espectivas
épocas verdaderos d ominado res. Ambos,
fij ándose en los niños, como en la porción
d e la humanidad que r equiere mayore
s cuidados y desvelos, y principalm
ente en los niños pobres, los l laman y
los atraen á sí co n una dul zura tan grande
cual sólo podía comuni carla aquel
otro amigo d e los niñ os qu e nos los 1 uso
por mode los cuando los acariciaba con
sus divinas man os . Ambos forman Congrega
ci on es d estin adas á ganar almas
para e l cielo y á du lcificar la condición
d e lo s que van por el mund o cargando
la cruz pesada d e la pobreza ; y así San
Vicen te funda los sacerdotes d e la Misión
y un sinnúmero de piad osa ~ Asocia
cio nes y e n vía por toda la redondez
de la ti e rra las falanges d e H e rm a nas
d e la Caridad, cad a una d e las cuales
ejecuta actos de virtud tan h eroica que
as ornb r~n á lo s hombre s y r egoc ijan á
los ángeles . Y Don Bosco fun da, por su
parte, escuelas y talle res y tramforma
las c lases trabajadoras y acep ta la luché
con e l siglo e n el t e rre no d e la más
g enuina y avanzada civilización y envía
legiones de misione ros á a partadas y
sel vá ti cas r e giune s donde multipli can los
ej emplos de va lo r y abnegación, r e novado
testimonio de la divinidad del cris tiani
5mo .
¿ D e d ónde e l poG.e r extraordinario de
estos dos h ombres débil e s é in erm es? 1 De
dónde sino d e que e llos pe nsar on antes
que t odo en las almas y a nhc!l aron po r
sobre todv en dilatar el r e ir>o de Di os y
busca ron lo de m ás pot añadidura 1 Die ron
pan al hambrie nto y abrigo al d esnudo,
pe ro antes les dieron á c~noce r á
Jesucristo ; ]e<; e nseñaron la ley de l tra bajo
, pe ro antes les habían inculcado la
ley de l S eñor; les abrieron los caminos
por donde se ll e ga á ser en la tierra
bue nos ciudad,.nos, pero antes le s habían
abierto las se ndas que conducen al
Paraíso. Y po r este medio vinieron como
i participar de la Omnipote ncia di vina
realizando verdaderos milagros para llevar
á cima obras tan vastas y portentosas
como nunca las ha alcanzado la humana
sabiduría. Y de ahí el que su gloria
sea más sólida y duradera que la de
los grandes poetas y oradore~ que ne_n~
ron con sus nombres el. siglo en qu ~1 vt..
vió San Vicente, superior á la d e los..e$tadistas
é inventores por quie ne s visa< ·
deificarse el siglo XIX. San V icente Y: '
Don Bosco , como San F r ancisco y 5aa,.
Ignaci(l, fueron m ás , muc ho más gutt
todos los hombres e mi ne ntes con quienes
se h onra la humanidad ; tuvieron las. .
in tui cio ne s del genio y la abnegación deQi ,
so ldado, e l prestigio del c a udillo y lll.
perse ve rancia del sabi o; fu e ron ve rdi}.d
eros d escubriliores d e mu n dos descono-cidos
que conquistaron co n el d es pre~t;>.dimi
e nto y que poblaron con e l afi,lor..:
Cuando e l Hijo d e l H om bre fue Jevp.o-tado
e n alto, entre r l cielo y la tiefr~tp
al t e nd e r d esde la c r uz una mir da ~ tGdos
lo s pue blos y á todos los tiemJl~~pronunció
aque lla ralabra que r e sonq ea,
lo infinito : " S ed tengo.',' ¡ Sed d a m or.,
sed d e amar, sed de st r amado l Y 6,_
esa palabra han con testad o aquel los ~a~ .
tos sub lim es que no sólo volaron á Cristo,
sino que ll eva ro n á po strarse al. pla ·
d e la cruz á las mu!ti~ud ~ s d e todas las;
naci on e s pa ra calmar co n humanos- CCI'> •
razones la s ed d e Nu e stro S eñ n r; multitudes
que te n ían h a:nbre y la han apf&.. .
cado con palabras d e , vida eterna, mm- c
h e du mbre s q ue tambié n e~ taba n sedien~
tas y q ue saciaron su sed con sangre y
agua divinas l
Entre la época en que fi g uró San v-&...
cente y e l dfa e n que apareció D. B'osc~
v e mos cruzar subre la ti e rra, como fugiti
va visión, otra figura d e proporciones
m enos colosa les, pero en qu ien brillaroa
también los resplandores det g e nio y fa.
inspiración d e .la g r acia. Era un jov~
prodigio d e cienci a, e n quien lat ía un Cf!).
ra zón iume nso, para q ui en Dios se di~
levantar un pliegue del velo q ue cubr{jl':
los dolores humalloS y que re spondien~
á aque lla inspiraci ón , fun dó -quiera d
Ci e lo que para siempre-las },en d itas y¡
amadas Conferencias de San Vi ce nte a
Paú!. La o bra de O zanam se dil att5 por
Euro¡Ja y por América, mostrando r!vn ~
quiera tal vigor y tal fuerza de expansidB;.
que todos al verla ex -:: lamaron : ''-aqu«;
está el d e do de D ios" .•. ¿Mas qué"t'
¿ podré yo hablar de e ;; tá modestísima
obra d espués d e habe r aludido á la&
grandes fundacione -de l C ristianismo? Sf,.,.
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EL HOGAR CATOLICO
porque también el!a es hija de la I g le sia;
si, porq u e la enaltece el nombre de San
Vicen te de Paú!. Ella es la última de las
confra ternidades católic as, p e ro no por
eso, debe mos esperarlo, m e nos amada
del corazón d e Dios. El, e n la gran masa
de ca ridad que preparó para todos,
no nos negará la s miga jas qu e no s e ni egan
á los cachorrillos, y si nu es tra miseria
no nos permite subir co n J esu c ri sto al
monte excelso del Tabor, al m enos p o dremos
tocar la orla de su santa· ve stidura.
Pues bien, señores, entre estas Sociedades
de S a n Vice nte y la Congrega ción
Salesiana también exbten lazos estrechísimos,
y las \onfere ncias han sido muchas
ve ce s apoyo seguro para la obra de
Don Bosco. El fin prin cipal de nue~tro Instituto
es llevar la limosna á domic ili o, es
buscar nuestra propia santifi ca ción por
este m ed io sencillo á la vez que pod eroso;
en e s to consiste la esencia , la ra zón de
ser de nuestra Sociedad. Pero sucede frecuente
mente que, como consecuen cia de
aqu ella obra fundamental, vienen otras
que son forzosamente para n osotros de
carácter s ecundario: e l patronato de obre.
ros, e l asilo de niñ os, el amparo de huér
·íanos, obras que la Sociedad pu ede á
veces iniciar pero cuyo d esarrollo y administraci
ón tienen que serie extraños. S ólo
las Co ngr egaciones r e ligiosas pueden d e dicarse
á. ellas con acierto y con provecho.
Y de aquí e l qu e en muchas parte s,
como e n Marsella, e n Niza, la Socied a d,
proced iendo sabiamente , haya entre gado
esas sus fundaci o nes al cuidado d e los
hijos d e D on Bosco, bajo cuya sombra
.flore ce n y se dilatan y conservan su prís.
üna juventud.
t Sed, pues, una vez más , l~ i e nv e nidos
·e ntre nosotros, h eroicos hij os d~ Don Bo s....:
o, y se d siempre e n ti e rra colombiana
amigos y condu ctores de los pequeñu elos
'ilijos de San Vicente l Y á dond e qui e ra
que vayan vu e stra s pisadas bienhechor a s
resuene siempre entre lo ores y cánticos
de regocijo el nombre de aqu ~ l varón
e.:üraor d inari o á qui e n vosotros os h on.
ráis e n tener por pad re , y que mere c ió
ser llamado en vida " e l San Vicente de
~J?aúl del siglo XIX."
HERN . ND O How uÍN v CARO
A la Virgen María
Viniste a l rr un do á amar y á ser ama
Y fuente has sido del amor sin nombre;
De excelsa gloria vives coronada,
Te dice el o .· be 1 Mudre [o macu lada 1
Y tu a lma v irgina l b end ice a l h ombre.
Radiante amo r difundes por doquiera,
¡Oh de .l as madres ce les tia 1 modelo 1
Enciendes en el a lma suave h oguera,
Y pierde el h ombre p or f daz quim.era,
Dicha que arroba a l Angel en e l C1elo.
N ada tu dulce carid •d re t rae
Para salvar á quien la c ulpa oprime;
Tu inefab le bondad al bi en le at r ae;
Y la ~racia que ardiente en su a lma cae
Le en loqu ece de amor y le redime.
Del a l mo cielo tu pi eda d alcanza
Favor á quien la altiva fr ente humilla;
Y tu benigno corazón le l An za
Rayo ~ de amor, que á célica esperanza
Le abr en el alma¡ oh Virgen si n mancilla
De amor lloraste por l a ('ruz bendita
Y por el hombre á su H acedor perjuro.
¿ 0 or qué mi pecho humilde no palpita
Y te venera y tu virtud imita
Para vivir de amor tan alto y puro?
Perdón,¡ oh Madre! anduve fascinado
Por la dichá fu~az que of1·ece el mundo;
Mas hoy, gloriosa R eina, e n ti confiado,
Quiero borrar la hue lla del pecado
Y he de extinguirla con dolor profundo.
RAF-'.EL RAMÍI\EZ CASTRO
-x-
EL JUBILEO
DI!. NUI!.STRI\ SKÑORA DE LOURDES
Domi11go 9 de Febrero . La temperatura
es de iiciosa . Han ll egado d esde el sábado
más de 6,ooo pe1·egrinos, entre ellos
mu c h os alemanes é italianos. T udas las
casas está n e ngal ana da s con colg-aduras
que ostentan lo s col ores de la Virgen y
del Pnpa. A la s víspera s <¡ue se carta.
ron después del rosario , a 5isti e r o n seis
Ooispos . Mgr. Rume a u, O bisp o d e Angers,
orador del tri duo, pronun c ia un
sermón ll e no d e entu sia srno patrio, para.
fraseando e l Mag>~1fiml.
Lunes 10 de hbrero. El Municipio toma
parte muy im portante e n las sol e mnida.
des; la Alcaldía y demás edi fi c ios púb li.
c os e stá n e mpave zados con la bandera
nacional, á la cual r odea n á di estra y
sinie~tra los estandartes de la Virgen y
Pontificio. Hanse levantado numerosos
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EL HOGAR CATOLICO 1 99
arcos de t riun fo . e n tre los cuales vP.s e
uno en e l a ndé n d e la e~uc ió n, co n <'S t a
inscri p ción: " V i v;o. e l L-= gndo dt: l P a pa!' '
A la s di e z cel ébr nse u · ftJn e · a 1 po r los
b ie nhecho res , ofi c. ia !l do M g r . Ri c11 r d .
Arzobi spo d e A ·l c h , y p r ed ic a ndo el
O b i s po d e T a rbes
Llfg ada del Car dmal L !gado. Mucho
ante s de ll egar el tre n, los alre dedores de
la estación se ven invad¡dos por una mu ch
ed um br e enor me. A las dos y media
el -t re n e ntra en A g ujas, prorrumpit ndo
la multitud e n fren é ti ca s aclamacione s al
Papa y al Cardenal Legado ; mi P. ntra s
la banda municipal ejecuta la M11r ch a
PonH!icia .
E l Cardenal U:cot, p re ce d ido d e l cle ro
y de los Obis ¡: o s, y logrando con di
ficultad abrirse paso por entre la muche.
dumbre, que se arro dilla para r e cibir su
benuición, se di r ige al hotel Térmzitus,
en donde le es perab? un a co mi sión del
Ayuntami e nto El A lca lde salud a al Car
denal con un dis c urso r e hos ;¡nte d e ~ e n
timi e ntos el e vados y rl e gratitud al Papa.
E l pú blico se a so c ia a las palabra s d e l
Al cal d e . El le gado respond e agra de.
ciendo léls manifestaciones o~e l Ayunta
miento, expresa el amor qu e ti ene el
Papa á Lourdes, y tributa al a ba nzas á la
pobl a ción y á sus d ig nos r e prese nt '-l nte s.
Organízase lu ég o la comitiva para di
rigirse á la Gruta, n o ce sn ,l ·Jo la multitud
de a clamar durante e i tray ecto al P a pa
y a l C arde nal
El am'v ersari'o. El <.lfa está he rmosfsi .
m o. :\1as d e 50,000 pereg ri"os c i rculan
po r las calles de la poblaci6n desde las
prim e ras hora s de l a rn a ñarn . y va n continuamente
ll e gando trenes ahnrrot a dos
d e vi a j e ro s. Ant"! s d P. comenza 1· los ofi -: ios,
ya la igl e sia no a d mite má s fi e le s, y éstos
se apoderan de las ra mpas y e s t.: :!i nat as,
y m uch o s se arrodil lan e n e l pavim ~ nto .
La ig le sia está luj osa m en te en g alanada .
Un cor J ón de lá· n par a s P- léc tri ca s mil rca
t o das las líne a~ d ~ l te m¡:;! o La g ran cú
pula está ceñida con una corona de ro sas
y lámparas eléctri cas. L'l Virge n e s t i e n
el cent•·o d ~ su altar mayor roJea d a d P.
millare s de lu ces y d e f! ures blancas.
Poco antes de comenzar la Misa, llega
á la b-:; sí lic'l la comiti va del Cardenal, en
qu e figu r an trec e O b is pos , acompañado
cadr;. uno d e d os e cl e: iá s i icos , que llevan,
uno l a mitril y e l o t ro e : báculo. El Cardenal
L~ ga d o, a c o m pa ñ a do por e l Arzobispo
d e Tolosa y e l O ni spo de Tarbes,
vi e n e en una cn lf' s a t irad a por caballos
vi stosame nt e e njae za J os. Los grandes
ó rgan os a pag·a n las vo:e s de l Ave Maní
S! ella , para ento n a r el himno pontificio.
C omi ia y por
F r anc ia, lo c ual hac en los fi r les en alta
v JZ , y p a ra rn ís im p resion a r les , les ense
ña el mi >m•l ro s ari que usaha Bern-
1 r d ita . E l Card e nal L e cot interrumpe
la s ple ,;ari a s p 1ra manif c!s t ~ r á los asis.
ten te s qu e e l Papa se les asocia de· cora
w n y qu e ama á Francia, derrama una
lágrima sob re su t ri, te situa : ión actual, y
confía qu e la Virgen de Lourdes y las
ora ~iones de los fieles la salvarán . Da
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
200 EL HOGAR CA TOLICO
Juégo solemne mtnte la bendición papal,
y prorrumpe en aclamaciones á la Vir ·
gen y al Papa, que son c o nte~t!lda~ por
la muchedumbre D e spués de esto, se
dirigió la procesión á la iglesia del Rosa .
rio en donde se cantaron ad ·t. ira hleme n .
te Ías Vís¡_teras, oficiando M ons e ñor T l U zet.
El Obis po de Angers predicó el úl.
timo sermón del triduo, dándose des¡::-u és
la bendición con el Sa• tísimo.
Por la 11 oc he . Cuando terminaron las
Vls¡;eras, era ya de noche, y poco después
se iluminó toda la ciudad_, no _ha-
- hiendo casa que no ost:! ntara su 1lumma
ción La bastlica, la igl esia de l Ros .rio,
el castillo, el ¡;ico de J e r, todos los puntos
salientes del h o rizonte s e ve ían envueltos
en una atmósfe ra de l uces de los
tres colores nacionales.
El Cardenal L egado, los Obispos y
Arzobispos recorrieron la población en
coches descubiertos, sie ndo continuamen.
le ovacionados.
A las ocho c o menzó la_ proce5ión con
antorchas y luces de bengala , saliendo
de la Gruta y recorriendo la e x pla nada.
mi e ntras cantaban el Credo, e l Magnifi.
tal y otras orac io ne s. Al entrar la pobla.
ción en la igl esia del Ros ario, se di sparó
un castillo de fu e gos artifi ciales, último
número eel progra ma de festejos. Su
Santida d se uni ó de todo corazón á estas
fi esta s, como lo m a nif st ó al Cardenal
L eg-ado en un exp r esivo telegrama.
Q uiera la Inmaculada V1rgen, q ue los
e ntu ~ ia s mos q ue acabamos de reseñar,
sean e l princi1•1u d e u n resurg i miento de
la Francia c ristianísima , que con serva
t cda vfa tanta parte de su antigua fe y d e
sus legendarias energ' as.
JosÉ PuiGDE \ ÉNs (C. M . F)
-x-
El año jubilar del Padre Santo
~l.... o o t i o uac ión )
(De La Civ¡'flá Callolli:a)
JI
Semejantes man ife staciones se hicieron
muy frecuentes desde e! día en q ue
las sectas, quitándose la m áscara, lanzaron
contra ti ral-'a su ultnnalum, dec la .
rando guerra de exterminio, y estrechándosf'
contra su trono le pusieron tantastrabas
á la libertad de su mini tf' rio uní.
versal de ve rdad y d e caridad. Este e$
un hecho d e que mu chos de nosotros he.
mos sido testigos oculares y ¡.- arte s
Durante el Pontificado de Pío IX, y
prin cipal mente en el te rcero y m ás calamitoso
p e ríodo del m i-mo, Jos h o m enajes
del mundo cató líco al Vica rio de
Cristo llegaron á ser ta n num e rosos como
nunca lo habían sid o antes. En menos de
diez años fueron celebrados con magnífi .
ca pompa, el jubileo sacerdotal, los veinticinco
años de pontificado romano, y el
jubileo de la consa gración episcopal de
aquel singularísimo Pont í fi .~ e, qu e hizo
tan popular el papa do; y los h omenajes
tributados p o r toda la cristiandad estaban
revestidos con la índole especial de
culto á su ¡:;ersona, que parecían quer er
venerarla e n e ~ ta vida como santa.
Bajo Le ón XIII, las solemnidades ~nderezadas
á celebrar los faustos acontecimi
e ntos d e la vida del Papa, se sucedieron
~i n intermisión, y e n particular las
peregrinaciones llevaron á Roma á los
pi es del Supremo Jerarca del C'itolicismo
y bajo la s maje>tuosas Lo vedas de S an
Pedro, se pue de dec ir, á t oda la ti e rra.
Y cierto que tod o en ten d imi e nto no predispuesto
de berá r e conocer que tod a s es.
tas manife stacione s hech as por g rancies
multitudes, por sociedades naciona les é
internacion ii les, por p ueb los ente ro>, n.o.
vi dos siempre p o r el doble se ntimie nto
de amor al Padre a fl igido, y de de ¡esta.
ci6n d e las blasfe mias cont ra la fe católica,
serán e ficaz me dio para r etardar
los ¡.¡regre sos de la d e se r isti a roización
prometid a co n ta nto ardor ¡.,o r la masonería
cosmopolir .. ; y e n e l deplorable
abandono de algunos g o biernos europeos
harán que se unan la s almas con los más
fuertes vínculos de obe di e ncia y de amor
á la Cátedra de San Pedro.
Ahora nos pre¡;a ramos para f este jar •
como se hizo con Pío IX y con Le6n
XIII, el jubileo sacerdotal de Pío X.
Sin duda, ninguna divi sa es más laudable
que ésta, y al mismo tiempo más p10pia
para la hora tristísima que atravesamos.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO 201
Porque si las tribulaciones del Papa, en
vez de disminuír en número y en inten .
&idad, crecen cada día más, no puede y
no debe rlisminuír en sus hijos el celo
por aliviarlo con las mismas demostra.
ciones de amor y de fe, que fueron tan
caras á los d')s predecesores de Pío X;
y si la obra nefanda de los im placables
enemigos de la R eligión ha acumulado
en estos últimos tiempos mayores ruinas;
si la perve r sión no ha hecho m á~ que ex
tender>.e; si el odio á toda idea é in stitu
ción santa está como más enve·· enado y
ha ll egado á st r en sus ataq ues más petulante
y en sus amenazas m ~ s te rrible;
si ahora Aquel que veneramos como represe
utante de Dios en la tierra es todos
los d ías insultado públicamente y arrojado
como pasto á la plebe soez de las
calles, ¿no riebe rernos con más ardimien
to aplicarnos á todas las manife~ ta ciones
católicas que dieron tan saludables fru .
tos en lo pasado ?
{ Conll'nuará)
-xIlusión
y esperanza
Pasaron ya, como fug:~ces fl ore~,
Los sueño, todos de mi ed ~ d primera,
Y el pres to fin de mi mortal car rera .
Me anuncian mi cansancio y mis dolores.
l\'Ias no en la ;ierra con•·entrado, llores,
1 0 '1. corazóu ! tu corta primavera;
Fueron tus sueños, cual febril quim e r:~,
Hermosos, sí, pero también traidores.
Duérme €'1 arrullo del dolor: la pena
Tiene también su lum hre y su bonanza,
Como la noche claridad setena :
Nueva niñez asoma en lo otananza,
Y al extinguirse la ilusión terrena,
Prende á otro sol su antorcha la esperanza.
JosÉ JoAQUÍN CAsAs
Pon1lrán en EL sus ojos
LA DESESPERACIÓN DR JUDft S
Desde la agonía del huerto hasta la
resurrección de Jesucristo, solame nte nos
presenta e l relato de los Evange listas de
vez en cuándo, á tres de los .Apóstoles :
á Juan, de pie cerca d·e la cruz y de la
Madre de Dolores, ofr eciendo á la Ma.
dre y al Hijo su amor impotente, y re ·
presenta la flor de esa humanidad por
la cual :norfa EL; á Pedro, que 1 e sigue
de lejos hasta el atrio de la casa de Cai.
f4s, en donde niega por debilidad á un
Maestro que no ha cesado de amar, y
luégo llora su pecado ; y á Judas, que
an1a errante : sale del Gazith, lugar en
que se reun ían los Sacerdotes, entra al
templo, arroja all í el precio de sangre,
encaminándote estu dio hacf:n desde luego
hi ncapié en que el E va ngelio repite por
dos veces que ' Satanás se apoderó de
él," para con solar á la hu manidad de la
ba jeza de semejante t r11 ición. Judas obra
bajo la s :.~ g e • ti ó n dia bóiica ; poseído de
Satanás, di sc ute y r esuelve e l crimen,
no dando oídos á ni ngún h u'llano se nti miento.
Como Sat ·, nás habita ba en su
alma y era dueño de su voluntad, le inspiró
el beso ir, fe cnal.
E s esto cie rto, pe ro tam bién lo es que
Satanás ha bía toma do posesión de una
alma, que voluntariameute reconocía su
dominio ; y en el andar de los tiempos
otros hombres han cele brado idénti cos
pactos con Sata nás ; ot ros, paso á paso,
se han hundido en las tinieblas; otras
tro iciones se h'l.n sucedido á la traici6n
su pre ma.
Judas lleva e r. pos de sí un cortejo
sinie tro, ·• ra za de hcmbres maldita sobre
todas las demás .. .. " al que por su
mi:,ma traición va á dar hasta ese estado
'' en que las lágrimas no son el lla nto que
alivia las penas, y en el cual el dolor ,apoderándose
del corazón, redobla sus tor·
turas." (Dante, In(ie,¡o, XXIII-XXIV).
Desde el momento en que entregó á
Jestis en el Huerto, Judas andaba erran -
l NCO 01' l '
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
202 EL HOGAR CA TOLICO
te en una y otra parte , como fi e ra pe r segui
da; prim e ramente salió huyendo , y
habiéndose extraviado, volvi 6 so bre sus
pasos; siguióle á distancia hasta la casa
de Caifás, Juégo al pala cio de H e rode s,
esperando quizá algún milagro ó al g t~n ~t
sedición del pueblo. Judas no abrigaba
esperanza alguna respecto al sum o sa .
cerdo te ; ¿cómo había de dejar él escapar
su presa? Pero en el palaci o de
Herode s pedían un mi lagro y el Rijo
del H o mbre podría mover á su antojo
esos espíritu> superfic i ale~ é irconstantes,
y allí lo pondrían en liberta d. Indu
dablemente el odio de los Sacerdotes se
estrellaría contra EL más tarde, pero
entonces ya no tendría él, Judas, la cul.
pa. Y respe cto á la predicción de Cris ·
to : "Uno de vosotros me habrá de en.
tregar." Judas preguntaría: "Soy yo
acaso?" y Jesús ya no respondf!ría :
"Tú lo has dicho."
Ah 1 si fuese posible que otro lo hubiese
entregado-qué le importaba á él que
muriese-pero no por su culpa 1 .
Cristo no había hecho n1ilagro algu
no delante de Herodes; por e sto Judas
le o~ia ba con toda su alma . EL, que lo
podía todo, ¿ por qué se negó á ello?
¿ Había pu e s, preferido ser condenado
á muerte? Esa era la verdad, porque
con un solo ademán habría podido con .
fundirlos á t odos, y no lo había hecho ... !
Entonces, si EL quería mo r ir, ¿por qué
ese remordimi e nto que ni un instante
dejaba de torturarle? Verdad que J :¡das
le había entregado, pero h abía entre gado
á Aquel qu e en otra ocasión se esc a .
pó de manos de sus enemigos cu a ndo
pensaban pre cipitarlo desde lo a lto de
las rocas fu e ra de la ciudad, á A 1 uel
que siempre era du e ño de sí mi s mo, due ño
de su d e stino . . .. Entonces, ¿ cuá l era
su crimen?
i Ah 1 conducíanlo a hora delante de
Pilatos .... Judas se deslizó en medio de
la muche dumbre con semblante tan patibulario,
que algunos niños al verlo, se
escondi e ron en el regazo de sus madres,
y varios homhre> se hicteron á un lado
al reconocerlo; y ésos eran los que le
acompañaban en Gethsemanf. Decían
que el Gobernador estaba inquieto y va.
cila nte; s a lía al bal cón de su p a lacio
para co nf ere nci ar co n e l puebl o; entrá .
base lu égo á interroga r ar acusado . ..•
Pilatos to d o lo pu ede. Vu elve á decl a r a r
que no encue ntr a e n EL cri men alguno.
Pilatos le pond rá en libertad . Su mujer
le envía un mensaje, porqu e t oda la noche
la h 1 atorme ntad o un s ue ño que te·
nía relación c on ese j us to Ju das e spera:
los R o man o s so n_ superstic iosos y cn~en
en presagios y s ue ño s .
P e ro el clamo r d e muerte se desencad
¿ na vio le nto, tri :.:n fa d e las vacilaciones
y compro misos . E l G obe rnador le
abandona.
"Entonces Judas, el qu e le h 'l bía entrega
do, vien d o á Je> Ús se nte nciado,
arre pe ntido de lo h e cho, restituyó laa
treinta. mon edas de plata á los prf ncipes
de lo s sacerd ote s y á los anci:1.n o s, dicien
lo :
"Yo he p ecad o , pu es he ve ndido la
sangre inocente" A io q ue dij e r on ellos:
A noso tros, ¿qué nos importa ? allá te
las hayas.
" Mas é l arro jando el d inero e n el
temp lo .. .. "
(Mat., XXVII, 3, 4, S,)
Lo h echo no le tranquilizó, porque
con ello no podí a po n e r en libe rtad al
Justo . Abandona do po r su s c ó mplices,
que no había n tenido para él , c orno todos
los cóm p lic es, sino palabras de desprecio,
solo , abomina'Jie á los o j os de
Dios y d e lo s hombre s y a su s mismos
oj os ; tran ;;formado e n otro, c on esa transforma
ción de e s p íritu qu e si e:- ue 21 crimen,
cua n do di sipado e l hu mo de la pa·
si cí n, que d a e i a lma d e la nt e d el h ec h o
cum plido, in e lu d ible, y no se a parta de
el la un mo mento , Judas !J rosil[uió s u ca.
mino , sin rumbo fij o. L! eg6 á Hin mo n; el
vall e de los se pulc:ros, y ~e dejó cae r en
un derrumbe de la s rocas Allí no ve rla,
ni oiría nada. Su p e nsami ento , qu e alej6
con vio le ncia del drama, vag ó inc ie rto
sobre su pasado, sobre el ca mino que
había se guido para ll e gar all í . ... allí.
Su de lirio t e nía inte rvalos lúcidos, como
la terrible calma que en los tétricos desiertos,
precede á las ráfagas del simún.
( Conliqúa )
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAH CATOLICO
LA VERDADERA BELLEZA
. E~ cierta tertulia, nn ami,!l'o nuéstro muy
Inteligente, per.:> un tanto frívolo, señA laba á
otro aru i!{o una señori ta . diciénd ole:
-¿No le parece á usted que J\Jaría es muy
fea?
-No Jo sé, r espondió.
-Cómo, que no Jo s abe? ¿Pues no la ve
usted?
-La es •oy mirando pero no la veo.
-N? comprendo e e jue:;-o de pa l abras .
- M1r o el cuerpo per·o no veo el carácter,
la ioteligenci", PI ,. lma .
-¿Y eso qué irn¡JOr ta?
-Importa much '·
-¿ Para formar juic io sob re la belleza?
-Sí.
-Pero si son patPntes los defectos de esa
joven 1 Vea usted: es muy fl aca y t :eo e cuerpo
muy desai rado; el pelo .... ni negro, ni
rubio, ni cas:a ño.
-¿Qué más?
-La frente muy abonada, la nar iz r em?n-g
ada, y los labios .• . _ ;¡sí al~o gruesos.
-13ueoo. ¿ Y eso es todo ?
-Y los pies largos .. .•
-¡ Ah ! ¿ T am bi én eso'!
-Y e l cutis de un moreno mate.
-¿Y nada más?
-Pues¡ qué más 1 Si fuera peo r, se ría una
t:~rasca.
-Bien. ¿ Pero es amab le?
-¡A h 1 eso sí, muy amab le.
-¿ Y reca lada al n1isrno tiempo?
-Sin duda.
-¿Es ingenua y de carácter apacible?
- l'oc completo. Le sa lta y brota la vida
por l os oj os, y • i ene una soo •·isa de ánge l.
-¿Es inteligente y virtuosa?
-Mucho.
-¿Conversa bien?
- ¡Ah ! deli ciosamen te, con grac ia y es-pontaneidad.
-¿Y á todo eso añade el tener el nombre
de .Mar·ía, e l más du lce nombre conocid o?
-Sí.
-::; otonces ... . d ec l aro que es muy bo -
n i ta. ·
-Pero usted no se ha fijado en las facciones.
-Y usted no se ha fijado en ella, en el
alma; no ha visto más que la carne. U na joven
que tiene esa mir, da lle na de inteligen cia
y bond,ul esa sonrisa infinitamente dulce,
ese corazón y esa nlma delicada y bellísima
que es1án dentro de la carne y los huesos,
-que son materia no más- un a j oven así,
no es, no puede ser fea !
- ¿ Pues donde residen la belleza y l a gracia?
-La s uprema belleza y la gracia res iden
en la armonía, y la mayor de las armonías
es la de la lu z, y la más preciosa luz es la de
un alma pura, i ngen ua, boud!' d osa, b ien
equilibrada y gozo ea de vivir sin ofender á
na lie.
Y con esto se dio e l diálogo por concluido.
(Revista ~atólica de Las Vegas)
-x -
SOB RE ES C APULA RI OS
Los e$capu 'a rios aprobado ~ h a~ta hoy
para toda la Igles ia, son los s ig ui en tes:
E scapulario d e Nue stra Señora del
Carmen.
D e la San tí sima Trinidad .
De Nu es tra Señora de los Dolores.
D e Nue tra Señora de L a M e rced.
Azul, de la In macu lada Concepción .
De la P reciosa SaPgre.
R o jo d e la P a~ i ó n .
D e N ue ~ tra Señora de la S a lu d (Salus
tnfinnorum ) .
N e gro de la Pasión.
De Sa n Miguel.
De Sa n Juan de Dios.
D e Sa n J u5é
D e Nuestr a S e ñora d e l Buen Consejo.
Del Sag ra •l o Corazó n de Jesús.
De los Sagra-ios Corazone s de Jesús
y de Maria.
De S'l. nt o Domingo.
Aquí parécem e necesario advertir :
1 °, que el lle, a r piado samente un es ca o
p ul ario cualq ui e r a, aun4ue no e5té ex·
presa mente aprobado por la Igle' ia, es
un a cto de devoción loable y m eritorio,
con tal que no ha ya e n é l nad a de c hocallt
c ni supe r st i ·; ioso; 2. 0
, que todo fi el
cris ti ano puede ug;;rr po r devo:: ión los es.
capularios ap ro bado~, aun que no los reciba
de un sacerdote facult ado al ffec·
to ; pero e n eHe caso no gozará de los
privi leg ios é indulgencias c oncedidos á
los que los r e ci be n leg timame nte ; y 3. 0
,
que la r ,; ce pc1ón de un escapulario, sea
el que quiera y como quiera, no impone
de ningu na manera la obligación de
ayuna r, d e r ecit ar ci e rtas oraciones., ni
ninguna ot ra; y esta es una verdad que
conviene inculcar á los fieles, quienes ordinariamente
1ehusan el escapu lario por
creer que esto les impone obligaciones
nuevas.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
MATERIA, FORMA Y COLOR DE LOS ESCAPU ·
LAR !OS
II
1. La ma teria de los escapularios, es
decir, de las dos piezas de tela que forman
su parte principal, debe ser de lana, y
no de algodón, seda, etc.; y aun es ne .
cesario que la lana sea le.Jz'da; una tela·
de cadeneta, hecha á punto de m$!di a , ó
fabricada de cu a lquier otra manera s.e .
mejante, no podría ser v á lidarJ:~ e nte ben .
decida como escapulario . Los escapularios
de fi e ltro, de latón, etc, so n, por
com igui e nte, también inválidos.
2 . El e scapulario no debe ser ovalado,
redondo, ni multiangular, sino cuadrado
ú oblongo. Se exceptúa el escapulario
de San Miguel que ti ene la forma de un
escudo OJival.
J . Las dimensil nes de cada escapulario
deben ser las que se acostumbran
en cada Cr.fradfa, pues no ha v sobre el
particul a r ro inguna regla fij a. Ordinariamente
son de unos sie te centímetros cu':\ .
drados ; pero cua nto m:ís gra ndes sean,
IT' ejor.
4 A me nos de ad vertencia contraria,
Jos cord ones no f.)rman pa rte esen cial
del esca pula ri o, pudiendo se r, por consiguiente
, de cualquier ma te ria, forma y
col<,r En el esca pulario ro.fo de la Pasión
Jos cordones ó ci nta de lana del mismo
color son indi spensable s, y en el de San
José la s cintas blanca s ; de suerte que ,
cua ndo se ll evan divenos esca pularios y
entre e ll os el de la Pa sión ó el de San
José, s us pendidos por un solo par de cordone
s, e~to s deben se r rojos 6 blancos,
res ~' ec ti v am e nte. Uno de los cordones
de l esca pul a rio de San Miguel es azul y
el c.,tro negro : ambos deben también
conser varse cuando se ll evan con él otros
escapula rios.
5 N o influy e la variedad de las imá ·
genes para la val idez del escapulario, ·
con tal que e_n é>te aparezcan la tela, el
color y la forma, cosas que deben c :m .
sid erarse y guardarse como sustancia
les ; excepto en los escapularios de la
Santís,ima Trinidad y de la Pasión de
Nuestro Señor Jesucristo, en los cuales
son necesarias las imágene¡ propias,
El de San José, el del Sagrado Cora.
zón, el de Nuestra Señora del Buen Consejo,
el de los Sagrados Corazones y el
de San Miguel, exigen también como·
condición precisa sus peculiares iq¡áge.
nes, según claramente consta de los respectivos
decretos aprobatorios de la Sagrada
Congregación de Ritos.
6 . No pueden emplearse válidamer.te
esu.¡.JUlarios que, aunque SE'an de lana,
por una parte e~té n cu t,ie rtos de seda óalgo,
Jón, y por la otra de una imagen
que cubra completa, 6 cosí completamente
el escapura rio. Pero pueden adornarse
con bordi! dos de lana 6 seda de
diversos colores y de plr~t :-. ú oro, con
tal, que e l color princi pal prevalezca sin
duda .
7- ¿Pueden envolverse l0s escapula'
íos en una tela que los proteja? " O la
envoltura de q ue se tr ata e stá cosida al
escapulario de modo c¡ue haga con él
una sola cosa, ó se puede fácilmente di~tinguir
de él, como sería, por ejemplo,
una bolsita que contenga el e scapulario,
En el primer caso no puede emplea rse
el escapulario en cue stión, p --rque en H nrP
aporecen el paño y el color prescnlos. En el
segundo caso nada im pide que s ~ ganen
las indulg encia s, porque la envoltura,.
sólo extrínsecamente cubre el escapulario
ya comlzluído ."
8 . ¿ Pueden cose rse las dos piezas de
un escapul a rio á und prenda de nuestro
vestido, á un cha le co, por ejemplo, de
suerte que una vez puesto quede una pie.
za ante el pecho y otra á la espalda t
Según una respuesta de la Sagrada Congregación,
á propó>ito riel e ~capu l ario de
la Santbima Trinidad, N~galive (Rescrip.
authent, n.0 29). Sin embargo (dice
L' Ami du Clergé, número 30 de Agosto de
1900), si el vestido ti ene la forma de un
gran escapulario, nada se opone á que
en él se cosan las dos . piezas de tela en
la forma arriba dicha.
9 - El uso de llevar diversos escapulariospendie
ntes de un ;olo par de cintas 6 cor.
dones, está autorizado por la Santa Sede
(26 de Septiemhre de 18 4, 18 de Agos.
to de 1868 y 27 de Abril de 1887) ;, mas~
¿cómo disponer varios escapularios uni.
do5 por un solo par de cordone5? Berin-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLTCO
-ge r indi ca un método muy práctico y
sencil'o : se colo can los e -capular io s un -:>
~obre otro com o las h oj as de un libr , ;
despu és se cose n todos juntos por la p ;:¡r .
te superio r , y si es n e ce sario. se les da
también un p unto en e l cent,..o. A pri me
ra vist a los esc a pul ari o s del med io so n
invisible ~. pero e s muy fácil el po d e r
verlos, llevando los ot ros
Téngase presente que las d os h ojas
de c ada e scapulario no d eben ir ju nta• ,
sino de ta l modo qu e , al po nérse lo, qu e
den una ante e l pe c ho y o tra á la e s.
palda.
F RA Y ] vs É-BuRNAVRNTU RA (T. O. S. F)
-x-
LA HON RA
En cier to día s ali e ron j u n tas á pa sear por
un lugar, d o nd e s e relr b ra ba una h ermosa
fi esta . la C ien cia , la Fortuna, la R esignac ión
y la H onra .
En el cami no d ij o la Ciencia :
-" A mig as> com o pu ede d ar se e l caso d e
que nos per dn mos.uo as á otr as en la fi es ta, es
bueno conveni r e n el l u~a r d o nde poda m os
enrontrarnos de nuevo ; á m i podéis enco ntra
rme eo la b ibl w teco d e a q ur l sabio m édi
co D r . X .... . q ue, c omo sabéis> e;; u n o d e
mis v iejos y mej or es a migos.''
L a F ortuna dij o :
-"Yo iré á Ps p e ra rla~ en el lujoso pal acio
de nquel p od er oso n•ill oo río, á q uie n como
sabéis, siemp re a co m paño ."
L a Res ignación dijo á s u vez :
-"A mí me en cootr ar án e n la pobre y
tris te choz a de aquel bu en v iPj e cill o, á qui •n
con ta nt a frec uen cia veo y que, sin solta r· jamás
u n a qu ej a , h a vi v id o tá u tos Hñ"s s ufriend
o los horrores de s u neg r a s ue rte.''
Como n0tas en las co mpañer as qu e la 1-I on ra
se m a n tenía ca ilaJa , le pr, g untaron :
-"Y á ti, am iga, ¿dónd e te e n co n trare
m os?"
L a honra , bajando t r iste'llen te la fr ente,
r es pondi óles:
-"A m í, quien me pi er d e> j amá~ vuelv e á
en co n lra r me . ..• "
(Revista Católica - Las Vegas)
-x-
NOTICI AS
FtESTAS Rlti.IGJOSAs-Tod 1 el mes d e Mayo
estuvo nutrido d e funciones r eligio., as . ~n
San Ignacio, La Candelaria, E l Carmen, S· •n
Jose, Egipto y otras iglesias se celebró e l Mes
tle María con vivo entusiasmo por el culto de
la V irg •n. En Sa n Ign a ci o tuvo lugar el 17
la gra o fi rsta d e la Juventud Católica á María
Inmacu l a da. Consue la que haya en Bogotá
tan distingu ido y rela1i va m eote numeroso
grupo de jóven es qu P, h aciendo á un l ado e l
res peto human o, t ien en á h onra ser católi•~o s
prácticos y fervo oso~. En La Concepción,
las conaregac io aes eucaríst icas erigidas en
esa ig les ia , hi cie ron solemne y devota fiesta á
San P ascua l 13ailón e l m is mo día. En la Basíli
ca, la Comun idad Sal es iana celebró el 24
cn n gran pompa su fi esta predilecta á Ma ría
A ux ili ~ dor a . P o ntificó el Excmo. Sr. !) ~ l egado
A p"s tó li co y pred icó interesa n t ís imo ser m
ñn ci .Sr. Caoñn ig o De·. Carra sqL•il .a . P or la
tar de sa lió de la m isma ig lesia la s un t uos a
proces ió n que recorrió l a s ca ll es principa les
d el centro de la ci u da d El m is m o día la Soc
ieda d de la Cmz hizo e n la Ca pilla d el Sag-
r a ri o su fi e~l a tit u lar C'l O m ucha solemnidad.
L os conc u rr en tes quedn r on muy corn p hcidos
de ve r la cor rcc•· ióo y cu! lu ra r el ig iosa que
m ost r.ó la Soc1Crl ad T todas l ~ s cum 1s ioues de
otr as <; oc iedadcs q ué asis t iero n á la fi es ta. El
J ueves de la Asce ns ión t uvo lug ar en la mism
a i ~l c s i a la tradici on al fu nción qu e se ha
acosl u m brado cu la Pa r r oq . ia d c La Ca ted ral
c on el ca n to dP la Non a , úl ti m a de las h or a s
m en or es de l o fi c io rl i v i a r, . E l 29 •e dio p1·; n_:
cip io á la Nov ena d el E,p ír i u s ~n t o qu e se
h a•·e á la ' de la t arde. E n San Franc isc o,
S a n A gustín y ot r as ig lesias hubo iguc ió n so bre esta not,. b.e ohrll.
SALUDA,ros a l H. P. V is i ta uor GenP• a l rle la
Comunid a d Sal es ia na q uP. s ahe m o< nca ba de
llegar lo mis m o que á la H v d ~ . Mad r e Superior
a de las Herman as de la C andad.
CoLEG•o DEL SAGR ADO ConAzÓN DE JEs ús
REGENTADO POR LAS DAMAS DEL MIS6!0 NO MBRE-
Desde h ace días comenzó sus tareas
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
206 EL HOGAR CA TOLICO
este nue vo In stituto en el local contiguo á la
Igles ia de San Die~o. A medida que avanza
la organizacion del nuev1 colegio se ve la seriedad
y com petencia que dis tingue á las abnegadas
religio sas que lo dirige n. El 2!¡ del
mes próximo pasado estuvieron de plácemes
por la beal.ificncióo de la 1\ladre 1\I a gd ~.llena
Sofía Barat, fundadora d e esa distinguida Co-munidad.
·
También hay en l a ciudad otro c o leg io del
mismo nombre, reg e nt:~do con mucho acierto,
desde hace muchos ai'íos po r la Srita
Mercedes A cebed o, y el de N u estra Seiiara
del Sagrado Corazó n, igu a lmente n otab le, dirigido
por la Srita Euriquela S olano.
-+-
DEL EXTERIOR
( Dt vaYias tev1stas)
LAs HIJAS DE MAnÍA ANrE Su ANTIDAD L
a l?ercgrinación de hij as de Maria á Rom a
has1do una de las solemnidades má s coomovedoras
del Jubileo sacerdotal de Pío X. Eran
las peregrinas en número de 'o,ooo, y obtuvieron
el con~ue lo de s r r· rec ibidas por Su
Santidad, quien las invitó á ~u misa y las
oto r~ó desptJés de ell a su bendi ·ión solemne.
Colombi " e ' ura r se
el d ía 8 In Cnsa del Pueblo, en B cr1r~ mo ,
e scrillió P ío X una carta al Pro fesor· Bez znrn ,
alma d e h obra en qu e, á l a p :~ r q ue se ,·ong
·r atu laba de d idw f mcl ac!óo, man if· stab a
que "en <'lla :1pa recía una v1•z más q ue n o
qu edan burl a do~ los q n c ; trnhll jq nd o -.:on rrcta
inl ctwión, ro 1fí an e n la p, o \ i.Jcn ·, ia, y aue
h :Jda ft 'l'" ienlcs votos p a r 11 que el uue;·o 'esl
:1b~ec imieü to iofl11ya ro qu e bC a e ~llen las rasw nc s clr·sorde twdas •. •:w n te n ien.r~ o :i t od~s
:; sv 1 ,,; PIJ aquel c s pllt t u tic uown y cartd
,,d q•H rs indi··i' del espíritu de Uiu~ . "
Cc·.·s_\(ir·AC.IÓ! 1'AC10XAL D E FnA'\CJA EN
!"r\Y •_, AL l :s-•T \ Cer. ArH) Coi\ Az ñs- ng \TAn . .,L\~
Des ·ti mr ,..;rús Ye n í a el P elil Aless '(}'! "
reco1nrn 'nndo las consngTn c i o nes nacir•na les
a l t OT'nzóu de J\hrí~, y la fól'rou la q n e rl , i(
; u>l3•1 letín p r·o pu s o, nprobada pot· s11 Em inencia
PI l'a r.lr11al D r p re¿, h a s i tl" profu >nmen
te rcpart 1da e tod ¡¡ s las d ió•:r s i, d e
Franci11.
Esta fórmul~t, dialogada entre el sacerdote
que Pl{"side y los fieles, es entusias1a, popul
ar, emocionante, y ha producido en muchae
parroqu tas excelente e fecto. Esta pi~dosa y
popul a r cons¡¡grac ión, u ni Ja á la r:nzEadade
comuniones rep aradoras y tie rosa rios cotidianos,
contribuirá á que resulte más fe rvorosa,
más eficaz y más Hg-radH ble á la Virgen
la celebración de ' u ~lorios 'juhileo.
EL CoNGRESO CA TÓLI CO DE L10:-< señala nueva
etapa en la orga ni z a ción defensiva de los
católicos f, ·n nceses. Estudiar·" n más el lado
pro[~ no qu~ el eclesiástico, optando por la
ac:e ;on socral á usanza de suizos, belgas y
alem a n es, pero b ~jo l a depende n c ia de l o s Comités
parroquiales y di ocesa nos establecidos
e~ ! o ~ C ongre s?.s de ~~rís y Cambray para
d 1r1 g tr la accwn cato l!ca en todos Jos tenenos,
menos en la política que d1vicle.
LA LIGA PATRIÓTICA DE LAS FRANCESASEntre
.la ~ nsociaciones qu.e m~s trabaja.t1 en
Francw por la restauraciÓn de la vid:~ relig~
o sa y mora 1, hoy p ~ rtH-rbada po1· el jacobinismo
desenfrenado, merece citarse la Liqa
palriólica de las francesas, que es un verdadel'o
ap stolado femenioo, del qne el cristia
n o pueblo f•·ancés puede esper11r funcladam
eu te much os bienes.
. Tomando p or ~odelo á aquellas san tas muJ
el·es q •Je son h onor de Francia . Clotilde. Geooveva
y Ju a na de Arco, la s adh e rentes á la
Liqa se consagran á un apo stn la Jo pa t.rió tico,
e m ple ~·nd n sus fu e rzas en r econ struír l a
s oc ied a~ y la r ~ tria cri.;t i n nas , po r m edi o del
s anea mtento el e las co~ tu mbres i nd ividuales
f a milinres .y soc iro les, m ed io é ste e l más efi :
caz p ara defend er y prop >~ g-ar la f .. .
Ln Liqa se prop •n e : p ri mer amente, en lo
que r es p ectn á las obms lr .• dic i onales, ofrec
e r se p a ra fomentarlas, y n r .• voreci e odo l a acc~
óo p e r sona l, q .e es eficací:nales,
la Lirra p r oc u r a fun da d as, Je acu e rdo con
los párroc os.
L 11s oi>I' ,IS pre fs P" :.lres en l a en señ n nn y educac1on
de sus hIJOS , la d, .fe ns a . i gua lmente,
de l os der·ec h os d e co n c ien c ia d e los enfermos
en l o ~ h ospit a les, los soCO ITtl S e n oraciones y
en li.mos nn- á las 0 hr:~ s m i litares , las confere
ncJa • soh r e Jos clrbe r es d e l a muj e r c ristian
:l, l.a ~e fensn del prqneño Cl• mercio l oe~ ! , las
ns o,.rac1onPs p1· ntrrlor; s de JOS ob r eros .y la
l uch ·t C')n tra la m>~ so nerí.J.
-· -i\f o:-:TrA, 8 E NEHO-A cuantos saludaren
con estas palab ras: A oe JI.! a r ia pllrlsima
ó rc,.pondier·en co n estas otras : Sin
p "cado conr:ebida. se conceden por cada vez
cincuenta dí as de iutlu'g·enda y una plena 1·ia
al mes si ti enen costumbre rl e rezar esta jaculatorill
tndos los días, confesando, cnmulgando,
visitando igles i, ú oratorio públ ico y
rog:o1ndo p or S u Snn t i d~d-(La lluslra ·i ófl.
del Clero ).
Sofi smas ;;~ Jt icq,tolico-;
XII
E s' e rel oj tle h e tl esl r uírsc, porq ue anda muy
bien, y este otro, po rc¡uc n o 11nda.
Losje~u í tns tl " ben s uprimirse, p orque obe dece
n puntua ' men t e, y los fra iles de San
X • • •, porque no obedec en .
XIII
Sin embargo de que la mayor parte de las
aves vuelan, las que vuelan no pueden ser
aves.
Sin emba rgo de que la mayor p arle de las
Repúblicas s on católicas, el que. es católico
n o pllede ser republicano.
XIV
Yo n o creo en la astronomía, pero sí en la
astrología judic iaria.
Yo no c reo en el catolicismo, per o sí en el
espiritismo.
XV
Alg u nos dicen que un río debe pa s~rse en
b arca, y otros que á nado . Cuando llega el
momento de pasarlo, los que dicen que debe
pasarse en barca lo pasan en b arca; y los que
dicen que debe pasarse a nado lo pasan en
barca. ¿ Quié n tendrá razón?
L os católicos dicen que su religión es verdadera,
l os espíritus fu ertes, que es falsa. En
e l momento de la muerte Jos católic0s piden
Sac ramentos y h acen profesión de su fe; los
esp í ritus fuertes piden Sacramentos y abju·
r an de su filos ofía . ¿Q uié n tendrá r azón?
XVI
Juan Lanas dice que es h om br e, pero niega
que es v a rón . No pude ver el pan, pero
se perece p0r las tortas.
Los espíritus fuertes encuentran muy natural,
m u y puesto en razón el respeto á lo11
retratos de los h ombres ilu stres; pero les parece
absu rdo el culto de las im ágenes.
Les gusta que se enseñ e la moral por medi
o de l a tr ibtma, pero ll evan muy á mal que
se predique e l E va n !("e li •.
Dicen que en nuestro siglo todo se hace, y
debe hacerse, po r medio de asociaciones; pero
no quiere n asociaciones r eligios as.
Dice n qu e son catól icos, apostólicos, pero
no roma no s.
E scriben contra el libre albeldrío, y san ciona
u la lib ertad de pensamiento.
Creen que toda sociedad debe tener el derec
ho de exp ulsar á s us micmhrc>s cuando no
Jlennn sus deber es; pero les parece inconcebibl~
la exco mun ión .
Niega n que Di0s i nterviene en las cosas de
la tierra, é invocan á la Providencia en sus
p rocla mas.
No quiere n que :;e le r ece á Dios, y escribe
n cantos al Sér Supremo.
No c reen en la E u ca ristía, y van á oir misa.
RICAn i;'>o CARRA SQ UILLA
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
T r1 AT AM !E NTOS
DR ALGUNAS RNFIIRMRDADRS EN C A~ OS
URGKNTRS
A
Ahogados-Lo primero que ha de ha .
cerse al sacarle del agua es desnu iarle,
enjugarle con sábanas y paños cali e ntes
empapado~ e n alcohol . Envuélvasele des.
pués en ropa<; de lan a, acuéstesele sobre
la espalda con la cabe za incli 1ada h acia
el lado derecho, para desemba ra zarle
del agua. Golpéesele lige rame nte e n e l
rostro con un paño empapado en vina.
gre. Caliéntese le con ladri ll os 6 p años ca.
lientes. Pro cúrese le in s ufl ar aire en los
pulmones. Cuando s e saque del agua
procúrese no hace rlo nunca por los pies.
Angliw-Gargarismos cinco ó seis ve .
ce s al día con una solució n de clorato de
potasa en pr oporción de seis gramos por
ci ento cincuen ta gramos de agua ti bia.
Purgante Baño de pies con mostaza.
Apoplejía- A fl oj ar los ve stidos del en·
f e rm o, acostarle con la cabeza le va n t a ·
da. Se le apl i cará hi e lo ó compresas muy
frías á la cabeza. Sinapismos á las pan
torri ll as. L a vativas purga nte s de sal co .
mún, repitiéndolas si las primeras no d an
resultado. Baños de p ies con mostaza .
Fri cciones e n t odo el cu e r po con un cepillo.
Asfixia ( por gas ó aire viciad o ) -Po·
ner al en fer mo al aire libre, c o n la ca.
b eza e levada Darle fri egas secas ó aromáticas
en todo el cuerpo. Aspersi ones
de agua fría en la cara.
(Pur es trangulación) Cort"\ r 'á lamayor
br eve dad posibl e Jos cord ele s ó lazos
. D e~ pojarle de todo lo que ~· ueda di
fic u ltarle la r esp i raci ó n. La caheza d eb e
tenerla el enfe rmo más eleveda que lo
resta nte del cu e rpo . Aspersion e s de agua
fna en la cara. Friccionarle fu e rte m e n
te en las piernas y columna ve rtebral
con aguardi ente 6 vinagre.
(Por el rayo). El mi smo t r atamiento
ante r ior.
Asma-Durante e l acceso poner la s
manos en agua caliente. Aspirar con fre ·
cuencia amoníaco. Hacer arder una 6
dos h ojas de papel nitrato, de manera
que el enfermo aspire los npores.
Ataque de nervtos-Af'loj ar los ve s tidos
al enfe r mo. Hacerle respirar aire fresco.
A costarl e, teniendo cuid ado de no lastirr.
a rle ni c o ntrar iarle. As pe r siones de
agua fría en la cara . Agua azuca rada
con algu nas gotas de éter sulfúrico.
Alurdimzimlo-Acmtar al enfer mo en
posici ón h or izontal. Ligera aspersión de
a gu a en la cara. Fricciones.
B
Bron9uti'1s-Bebidas pectorales y emo .
lientes, como f! vres de malva, violeta,
borraja ó higos. Provocar la transpira ·
ción Baños de pies con m os taza , Sinap
ismos. Evitar la a cci ó n del a ire.
e
Caídas-Aplicacioí n de agua sedativa
en el crán e o y e n d e rredor del cuello.
Tintura d e árni ca en la s partes contusas.
Lor.i ones e n to do el cu erpo.
Cób~ o s- Purgante ó un a simp le lavativa.
F ricc io n es calientes en el est•Smago. Una
infu ión de manzanilla ó a nís .
Congestión-Purgante . Sinapismos e n
las pie rnas. Uompresas en la fren t e, d e
agua fría ó vinagre, y lavarse la car a
con esos líquidos. Baños de pies con
mostaza.
Calenturas - (Véase fi e bre) .
Coll vulslÍJ IIe S de l os mitos - J arabe de
ach icor ia, ó bi en una ó dos cuc h arad itas
d e ace ite de r ici no. Aplica ci ón de cata·
plasmas en e l vientre . Poner los pies en
un baño caliente. Agu a azuca r ada con
una cucharadita de agua de aza h a res.
Coquduc!Je-Aislar el enfermo p ara
evitar el contagio V om itivos de jara be
de ipe cacuana .
Crup-Vomitivos. P ediluvios sinapisa·
dos, cataplasmas sinapisadas. Llamar a l
méd ic o á la mayor brevedad - (r.onlintb )
(Del Vade Memm Sacerdotis)
DE CRETO LEGISLATIVO N. 0 47 DE 1906
( 12 DE SE PTI EMBnE)
TITULO 111
ta para, bajo su responsabilidad , suspender
la publicación, y dando aviso en el
periódido de haberla recihido, ocurrirá
con copia d e lo conducente á la Gobernación
de l Departamento respectivo.
(.:ontinúaj
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"El Hogar Católico - N. 13", -:-, 1908. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686834/), el día 2026-05-31.
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