EL HOG AR CATDLICD
1E PUBLIC A BAJO LA D!RECCION DE LA JU NTA CENTRAL DE LA DOCTRINA CRISTIANA
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"Nada, m' un pmsamzátle, para lrt polílz'ca. Todo, ha sta el úllz'mo alz'enlo,
para la Rehgión"
Serie 1~ 1 l3ogootá. CR~públi~ z. d.e Colcmbial, E nero l7 de 190S 1 Número 4.0
" • EL HOG AR CATOLI CO "
LA IGLESIA Y EL ESTADO
Ense ña la filosofía cristiana de
acuerdo con la h istoria, qu e c u ando
llegó la plenitud de l os ttempos, anunciada
por los patriarcas y profet as
an ti guos, apnr·~ci,í C ri s t o sobre la ti erra
para reparar la ~ra n caída moral
de l a hulllanidad y co locarla en condiciont:
s ad enwJas de conseguir la felicid
ad tit hre natura l, para la cual había
sidu c riada, y fundó aquella sodedacl
per:Jec llsima que se ll ama l a I G LES
IA CATÓt.H 1, para qu e fu era d e positari
a rl c la fl· ~' doc tri na revelada, el e los
Sacramen lo;, d e la gracia y d e tod o
lo d emüs qu e es i n dispe n sa bl e para la
santificaci•ín del h ombre en la vida
prese nte y lu p osesión intuiti va y sobrcnaturc1l
de Dios l'll la futura.
La d ú lÚ d~: una cabeza suprema é
i nfal iulc. pa1 .1 'lue l a ri~iera y conserva
ra p erpel tlamcnh; hajo la acción
soberana dt·l n1ismu Cri~to-sn cabeza
invisiblr,-1\ hi zo, además, que se
distingui•·r.t d e toJa otra sociedad
por las propil•,lades d e visibil id ad, indcfcctibilida.
l, autoriJad é infalibilidad
qw~ k so n r.a1 acterísticas.
L a furm.t de g·obicrno en la Ig lesia
es una teurracia monárquica con partic
ipación ar i~tocr :ttica .Y democ r á tica.
Lo priu~en', po r ser ·a ueza s uprema de
ella e l · misnhJ JL"H H.: risto, vc rJadero
Di os _v \'t'rd a d c r" l1111nbr t'; lo seg und o,
porque e l mismo Salvador co municó á
San Pedro y á sus sucesores una au·
toridad su pr em<:~ é independiente para
regirla y goberna rla ; lo l rrccro, porque
el Sumo Pontífice gobiern a la
I glesia con sujeción á l os dogmas re-·
velados, las l eyes fundam entales y di·
vinas, s Sacramentos, etc. , y no
puede d estruir e l orden jerárquico
compuesto de Obispos- que ti enen
una intervención directa en el gobierno
de la Iglesia,-presbíteros y minist
ros; y l o c uarto, p orque el suceso r de
San Pedro entra e n po sesión de su
dignidad no por derecho hereditario
sino por el ec ció n , la cua l, aunque veri-.
ficada por los h ombr es, no deriva 'de
e ll os la suprema potestad ó jurisdicc
ión sino que la r ec ib e de Dios.
De con iguiente, la Iglesia-como
fundada po1· J es ucristo y por se r sociedad
religios a di vi na-goza tanto
en sí m isma como por su carácter jerárquico
de completa independencia
en relación con cua lqui era autoridad
humana y toda sociedad civi l ; y posee
vida propia, autoridad propia,
or~an i ~mo propio y e l d erecho consi·
guiente á s u con~ervación, expan sión
.Y propagación, d es de lu ego que r eciIJió
de su divino fundador el derec ho
de predicar e l Evangelio e n todo el
mundo.
A es te derech o co rresponde por parte
de los in di vid u os el deb er de a brazar
la fe y practicar s u s preceptos, y
por parl e de los gobernantes el de no
poner trabas ú obs t ác ulo ~ á la predi-
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.EL HOGAR CATOLIC0
cación del Evans-elio y á lo demás
que mira al régimen de la misma
Iglesia.
"La base fundamental de ias r e laciones
entre la Iglesia y el E stado debe co
locarse en la distinción absoluta, combinada
co11 una dependencia relativa entre
)as dos. H ay disHnción , y si se quiere, in()
ependencia absoluta, entre la I gle~ ia y
el Estado; porque distintos son completam
e nte el origen; la fundación, el fin,
los ministros y los medios correspond ie ntes
á la una y al otro. Hay, empe ro, de.
pendencia rtlaHva; porque así como les
católicos y los mi smos ministro s de la
Iglesi a, como hombres particulares y
miembros de la sociedarl. ci,·il, están s ujetos
á las leyes y magistrados de ésta
en orden á las c osas temporales; así
también los ciudadanos y magistrados
civiles están sujetos á las leyes y ministros
de la Iglesia en orden á las cosas
espirituales" ( 1 ).
En Colombia, el canon constitucional,
dice: "La Religión Católica
Apostólica, Romana es la de la Na~
ción; los Poderes públicos la protegerá~
y harán que sea respeta da como
esencial elemento del orden social."
En seguida agrega que la Iglesia
"conservará su independencia" para
que en ningún caso pudiera pretender
el Estado, en s?n de protección,
ab:::orberla, prevalido del reconocimiento
solemne que hace la Consrilución
de ser ésta la Religión de l a
Nación.
La Ley del Concordato celebrado
eon la Santa Sede el 31 de Diciembre
de 1887 y promulgada el 21 de Septiembre
de r888, estatuye en su artículo
1. 0 Jo mismo, y agrega que será
"conservada- la Religión Católica
Apostólica, R oma na-en el pleno go~
ce de s us derec~10s y prerrogativas."
Todos los gobiernos que ha habido
en el país, des?e q~ e.rige es ta ley, han
acatado las d1spos1cton es contenidas
en ella, y !10 se ha presen lado, por
fortuna, mngún caso de verdadero
conflicto que pudiera alterar las relaciones
de cordial armonla que establece
entre la Iglesia y el Estado. Por
lo que hace al actual Jefe;; de la Nación
es d ig no de nfltarse tanto el Decreto
ej eCll livo de 26 de Diciembre últimot
que regla m en La la ley 128 de I888,
l'orn o lo que en su cankter de gobt>
rnan te cristiano expone en la alocución
del 1.0 de Enero del prese nte
dí o.
"Para reglame n tar la e j ecució n de
P~t'l IPy, dice, e l Gobierno expidió con
fed1a 26 de Diciembre último e l D e creto
número 1 S44, que -se comunicó por teleg;
ama circ ular á los limos. Sres. ArzoLi~
pus y Obispos del paí~, al mismo ti empo
que se di e ron las órdenes d e l caso á
lus Sres. Gobernadores para que la hiciera
n cumplir es tri ctamente. V e rdader
que fue objeto
durante su corta exi tFncia, redobló
despu és de su muerte.
Dos partidos reclamaron sus despojos:
el de la ciudad de Padua y el de Arella;
.no habiéndose podido poner d e acuerdo,
Ja exaltación creció hasta e l punto de
que sólo la enérgica inte rvención del Soberano
logró evitar la guerra civil entre
ellos.
El cuerpo de Antonio fue depositado
en Padua, en la iglesia de Santa María .
Un g rande é incesante conc urso popular
circulaba al rededor de su sepultura, para
implorar milagros, que se realizaban en
gran número; lo cual naturalmente aumentaba
e l fervor. De aquí el que, no
pudiendo la Santa Sede resistir el clamor
general para que, cuanto antes, se decretara
la canonización de Antonio, accedió
á ello el 30 de Mayo de 1232, es
decir, menos de un año después de la
mu erte del egregio franciscano.
Bten pronto se levantó un templo magnífico
e n su ho11or. que por el carácter
imponente de su estilo, rivaliza con la
Basílica de San Marcos en Venecia. Escultores
y pintores insignes han transmitido
desde e ntonces hasta hoy la figura
del Santo é ilustrado con innumerables
obras de arte su vida y sus h echos milagrosos.
Durante si ete siglos el mundo católico
ha mostrado una devo ción profunda y
sostenida por Antonio de Padua. De los
corazone afligidos se han levantado
siempre ft rvorosas pl egarias al Santo,
que no cesa de derrama r bendiciones y
cons u elos sobre los que á él se acogen.
En estos ti empos de esct' ptici smo, la
Euro pa ha •·onte mplado admirada la fe
y e l creciente entu~ié.s mo que, á través
d e las edad es, ha l<'grado despertar e n
todas las clases sociales aquel hombre
extrao r dinario. Pudie ra decirse que ahora
se inicia, como cuando predicaba e n
Francia y en Italia, otra época de la activa
vi da milagrosa del Santo. Así ·lo
atestiguan los templos y los altares que,
e n dondequi era, se levantan en su honor,
e l ce lo que anima á las multitudes para
ir en peregrinación al lugar en donde se
guar-dan las reliqu ias df! Antonio y las
numerosas obras de arte y de crítica
que, con motivo de él, diariamente· se
e j ecutan y publican, tanto en Francia
como en Alemani,l é Italia.
Hace tres años nos fue grato ver que,
en las Antillas francesas, en París y en
otras grandes ciudades d e Francia, y aun
e n L ondres, Nueva York, Kingston y
otros lugares de países protestantes, la
image n de San Antonio r ecibe un culto
especialisimo en les templos catól icos.
* l(f lit
San Antonio e ra el amigo del pueblo ;
sentía, comprendía y remediaba sus ne ..
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EL HOGAR CA T OLICO 53
ce~idades morales y materiales. Así, no
se dejó intimidar por l')s poderosos del
mundo en la reivindicación de los derechos
legítimos de los débiles.
De aquí el que su estatua se venere en
las más humildes aldeas, y que en los
campos y en las casas de los pobres, la
imagen del insigne taumaturgo sea objeto
de un culto permanente.
. No fue la vida de Antonio meramente
conte mplativa, Al contrario: se caracterizó
por su acción fecunda, por su lucha
diaria, por su ardor en el trabajo. Amó
profundamente al pueblo, y en su ansia
de evangelizarlo, gastó las poderosas
energías con que fue dotado, en hacer
un bien inmenso, por una labor sobrehumana
que, si había de dejar huella perdurable,
no podía menos de minar su
vida. Murió en plena juventud, agotado
por las fatigas y el e;; f<.~erzo.
Esta índole de su obra ha contribu(do
sin duda á que, en la época actual, que
es ante todo una época de lucha y en
que las miserias sociales necesitan poderosos
socorros ; la índole esencialmente
caritativa y popular de la obra de aquel
héroe, repetimos, ha contribuído, sin
duda, al renacimiento extraordinario de
la fe y del culto que él despierta .
•• •
Una de las obras más fecundas que ha
inspirado en los últimos años, ha sido la
del Pan de los pobra que, tanto en Europa
como en América, ·eS medio poderoso
para que la caridad cristiana alivie,
bajo una de las formas más simpáticas,
innumerables miserias humanas.
Hasta nosotros ha llegado ei entusiasmo
que en Europa ha resurgido por San
Antonio como protector de los menesterosos,
y no sólo se ha establecido el Pan
de los pobres, en casi todas las poblaciones
de la República, sino que en la capital
se inició la obra ya bi en conocida
de la Infancia flesamparaJa, que tiene por
objeto recoger tos huérfanos desvalidos,
para educarlos cristianamente y hacer
de ellos obreros útiles, mediar.te una enseñanza
industrial práctica.
Dirig ida la obra de la Infancia por el
eminente sacerdote Dr. M11nuel María
Camargo, Canónigo de la Santa Iglesia
Metropolitana y dignísimo Rector del
Seminario Conciliar de Bogotá, apenas
hace cinco años que emprendió, secu"ndado
por un grupo selecto de piadosas
señoritas y con el apoyo entusiástico de
todos, la construcción del · Asilo de Sa•
Antonio, que, sobre firmísimas bases, en
proporciones que entre nosotros pueden
llamarse colosales, se levanta ya, hacia
el Sur de la ciu j ad, como soberbia fábrica,
pregonando de cuánto es capas
la acción de la piedad aunada á la caridad
de este pueblo.
Ha sido realmente prodigioso el desarrollo
de tan g ra nde Instituto, parcialmente
inaugurado el 10 de Septiembre
último, con el concurso de las Hermanas
de la Caridad. Allí es de admirar el or-J
en, la pulcritud y el buen gusto que
brillan en todo~ los establecimientos 4
cargo de las admirables Hijas de San
Vicente. Los niños que se educan en el
Asilo viven felices, y todo en aquella
casa respira vida y alegría. Mientras se
termina la iglesia, que será inaugurada
el 16 de Noviembre próximo, fecha de
las bodas de oro ·de Su Santidad, uno de
los amplios salones del Asilo se ha del!tinado
para capilla, en la cual se celebran
diariam ente la misa y frecuentes
funciones religiosas. Entre tan to, se trabaja
en otros pabellones del edificio coa
grande actividad, y la obra toda avanza
de un modo extraordinario. Desde que
el culto di vino se ha establecido allf, el
Asilo está constantem ente visitado por
las numerosas personas piadosas de esta
capital que fa vorecen la obra. En lamañana
del 31 de Diciembre nos fue g rato
presenciar all í un hermoso espectáculo ·:
un anciano enfermo, el más antiguo habitador
de aquellos lugares, había pedído
el Santo Vi áti co; el Sr. Dr. Camargo,
acompañado por. las Hermanas de la
Caridad, por los niños que se educan en
el Asilo y por numerosoc; campesinos,
condujo, por primera vez allí -recorriendo
desde la capilla un sendero de flores,
bajo un cielo a zul diáfano-á J esús Sacramentado.
Cuando el Asilo se concluya, y no ser4
muy tarde, en él podrán vivir y trabajar
no menos de dos mil niños, dedicados i
diversas inuustrias y á las labores de una
gran casa editorial de propaganda cat6-
lica. En las extensas y ferace ; tierras
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EL. HOGAR CNl'OLICO
~nexas al edificio, propiedad de la !rifan·
cia, se huán cultivos y se darán enseñanms
cientfficas de agricultura práctica, y
en el templo que corona y embellece el
Asilo, se rendirá permanente me nte, como
a:thora , culto al Altísimo y al egre gio Patrono.
Bien está que en aquel ce ntro de
benefice ncia, de piedad y de instrucción
pbpular, se alce, dominando y bendiciend0
los hermosos campos, la e~tatua del
iñsigne taumaturgo. Bien hayan el benemérito
fundador y Director del Instituto,
perdurable monumento erigido á la Fe,
á' la Caridad, á la Ciencia, al Trabajo y m Arte mismo; las religiosas que lo admini
s tran con su pura y h E> roica abnegación
; las distinguidas señoritas que,
con su nombre , su influ€ncia, su fortuna,
con· txr¡uisito celo y feliz éxito, recogen
fundos para la obra, y cuantos, de un
modo ú otro, la apoyan, la so>tienen y la
i'mpulsan.
Bogotá, Enero de rgo8.
ANTONIO Jos É ÜRIBE
-xCircular
Bogotá, r G de Diciembre de 1907
Reverend~ s Madres Superiora s y Hermanas
d~ Id Cnridad de la Presentación de la Sant.
Isima Virgen, en Colombia
Dios Nue stro S eñor, en sus designios
:¡iempre adorabl e s, se dignó llamar á su
ieno á la muy R e ve re nd a Madre María
G ::: rtrud1 <, vuestra Su pe ri ora Provincial
en esta R epública. En m e dio d el h ondo
pesar q ue o s ha sobreve nido. creo que
faltarí a yo á un debe r si no hiciera sa.
bedoras á todas v osotras, cuantas estáis
esparcidas e n las di versas casas de la
Congregac ión en Co lombia, que parti ¡: ipod
e vu es tro muy ju s to dolor por la d esapari
.., ión d e vu es tra S uperiora Provincial.
Joven sar.erdote t ocó me coa jyuvar á
las primeras H e rmanas cle la Í.:a ridad
que la Casa Madre d e T ours d esti 'ló á .
las funda cio_nes d e B ogotá . D esde su ll e gada
á e sta ciudad tuve ocasió n d e apre.
ciar la ¡·azón fundada que v u es tra di o- ní s i.
ma S up e r io ra de e nto nces, la R eve;enda
Madre d el Calvario, tenía cuando, al
/
anunciar 'el e·nvío de lél M. R. Madre
G <> rtrudis con el cargo de· Maestra de
Novi cias, la calificaba en una carta de
alma tsco;:ida. L os h i! chos se ehcargaron
de cQnfirm ar esta apreciación, Hoy, al
bajar á la tumba la Reverenda Madre
Gertrudis, d e ja su Congregac iÓn establecida
en gran parte de e~ta República.
Todas vosotras sois sus hijas por la obe•
diencia, más todavía por el cariño. Casi
todas le sois á ella deudoras de vuestra
formación religiosa no menos que de
vuestra perseverancia. Ella, después de
la gracia divina, os infundió el espíritu de
vuestra Congregación. Sus ejemplos, más
que sus palabras, despertaron en vuestra
alma ese santo entusiasmo, ese amor divino
que llevó á no pocas d~ vuestras
Hermanas á sacrificarlo to1o y aceptarlo
todo para vivir y morir bajo la auto~
ridad de los Superiores en ejerci cio de
la carídad, y son también los que hasta
el día de hoy os mantienen á vosotras en
idénticas disnosiciones de abnegación y
de amor á Cristo y á sus pobres.
Justo es, por tanto, que vosotras lamentéis
la desaparición de la que fue instrumento
de Dios para vuestra santifi cación.
Bien sabemos eso sí que vosotras,
queridas Hermanas, instruidas por la fe,
no os entristecéis á la manera de los de.
más h ombres que no tienen esperanza de
la vida ete rna, y cre yendo que Jesús
nuestra cabeza, murió y resucitó, tamb;érl
creemos que Dios llevará con Jesucristo
á la gloria á lqs que mueren en la fe y
en el amor d e l Divino Salvador.
E stas ense ñanzas que recibímos del
Apó>tol San Pablo nos han de servir á
los que sobre vivimos, para buscar con·
su elo y col>rar ánimo en e l s ervi cio de
Dios. A sí voso tras , qu eridas hijas nués·
tras en e l S e ñor, d e béis avivar vuestra fe,
al e nta r vu estr a ~ e spe ranzas y e ncen :ler
vu estra ca ri dad rara proseguir en la
obra e mpr e ndida de vu estra santifi ca ción
media nt e e l serv ic io d e l prójimo. Vu es·
tra Madre ya difunt1, os h ab la tod a v ía y
os e xh or ta á que seáis pe rfec t a s H ijas de
la Presenta ció n. D e esa man ~ ra e rá co.
mo vos otras t r i b ut<'~r é i s hom ena j es á la
que fu e vue~tra Ma dre y vuestra Maes·
tra: pensó en D ios y e n voso tras ha sta
el postrer sus piro ; y habrá comparecido
ante el trono del Padre Eterno mostrán.
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EL HOGAR CATOLICO 55
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doos á vosotras como su corona, el fu nd a mento
de su glm ia, para recibir e l galardón
de Esposa del Cordero lnm ac u lado.
y continuar en e l Cielo empeñándose
por vuestro bien é impl o rando g ra cia s
y bendi cion es en vu es tro fa vo r .
Cumplie ndo con e l deb e r de reco r da ros
lo que según la fe conforta e n l2s
ama-rguras y los d olores d e esta vida ,
busco para mí mi smo un con suelo; es t e
será muy grande si yo veo, como lo
espero, que todas vosotras os con se r váis
fieles á vuestra santa vocación, y n o o lvidáis
lo que aprendiste is de la que os
sirvió d e gufa para que llegaseis á t on sagraros
á Dios, á darle vuestra vi<.la e n.
tera en Cdmbio de su amor y de las es peranzas
del Cie lo, que ahora son realidad
para quien como la M. R. M. Ge rtrudis,
vivió y murió en la fe y e n e l
amor del Hijo de Dios.
Implorando abundantes gracias p:.ra
vuestra amada Congregación y para cada
una de vosotras, os envío mi pate rnal
bendición en el nombre del Padre, y del
Mijo, y del Espíritu Santo. Amén.
+BERNARDO
Arzobispo de Bogotá
-x-
LA RAIZ DEL CRISTIANISMO
Principia de esta manera e l caoítulo
15 de l Evangelio de San Juan : ' o
En aque l tiempo, dij o J esús á sus di s.
cfpulos. Mi mandamiento es éste, que os
amé/s mutuamente, como yo os h e ama do.
Ninguno tiene mayor caridad q ue aqu él
qu e da '>U vida por sus amig os. Vosotros
seréis amigos míos, si hiciereis lo q ue
yo os mando ... e tc.
Por e stas palabras se ve, c on toda cla ridad,
<1u e e l amor á nu es tros seme j 1n t
es es como la raíz del Cri~ tia n i s m o ver_
dadero. J esús llama al mandamiento de
amar al prójimo su mandamz'enlo .
L e llama su manda nuenlo como si no
tuvieora otros, y es porqu e co nside ra qu e
los otros mandamie ntos es tá n, p or d e cir lo
as(, e Jmo subordinados á éste.
Nz'ng uno t úme m ayor caridad que aquel
que da su v z'da p or sus amigos. As í lo afi rma
Jesús.
A hora bien: caridad quiere decir,
amor d e Dios: luego ninguno tiene ma.
y or am o r de Dios que aquél que da su
vi da po r sus amigos.
Vosotros seréis amzgos míos, añade Jesu.
c risto, si h zi:z'ereis lo q'fu y o os mando.
¿,Y qué es lo que manda?
Ya lo ha dicho antes, q ue nos amcrnOk
mutuamente, pu es á eso le llama EL su
mandamz't:n l o. Luego nadie pu ede ser ami·
go de Cristo, si no a:na á sus seme·
jantes.
Tenemos, pues, que la hase, di gá mo~· ·
lo asf, de l verdadero Cristianismo, con.
siste en e l amor del prójimo, r¡ue si e mpresupo
ne e l amor de Dios, co mo el humo.
s up one e l fuego.
De a q uí se deduce una doctrina muy
clara y muy importante, y es la si.
guie nte:
Q ue no es posttivamente cristiano aque~
que much o reza y mucho g-olpea su pe ..
cho ante los altares, si á sus rezos y á
sus de voc io nes no une el amor de ! pr6 ..
jimo.
Que no es positivamente cristiano aquel
que sabe mucha Teología y m•J cha moral,
y di spu t a de cosas altas, y escribe cosas.
sub li mes, si á su ci e ncia y á su saber no
va unid o e l amor á sus semejante s. o
En una p alabra, que nada valen la
sabid ur ía ni la fe, si no van unidas á la
caridad.
M a s, ¿ có mo d"! be amarse al prójimo?
J es ucristo lo ha di cho tambié n al man.
dar qu e nos amemos, no d e cual q uier
man e ra, precisameTJte como E L 11os ltrz:
amado.
h s d ec ir, qu e nu estro amor no ha de
se r un am o r ca pri ch os o, sino ordenado y
a rraigado en e l am or del bi en.
J es uc ri sto amó á los h ombres por amor
de s u e te rn o P adre, por amor d e Dios,
por amor d el Sumo Bién: no por ca pri•
cho ni por se ntim e ntalis mo; pues los
a mores del sentim Enta li s mo y d e l capri.
rho son amore s pura me nte hu ma nos, q ue
!: e van en sí mi s mos la recompensa. Y la
¡. r ueba es que lo mi s mo d emostró J es ús
su amor á los h::. mbres resucitando á Lá ..
zaro, y perdonan do a l ladrón, que arro.
jando á latiga zos d el te m plo á los mer·
caderes que lo profanaba¡¡.
Esto quiere dedr, qu e tan t o ama al
prój imo el q ue lo castiga, pa ra procurar
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EL HOGAR CA TOLICO
él arrepentimiento 6 la justicia, como el
que Jo perdona y consuela, porque ya
existe el arrepentimiento, 6 porque con
perdonar no padece la ju sticia.
La madre que castiga á un hijo, le da
con el castigo una prueba de amor más
grande, que el padre que, por débil conqescendencia,
deja pasar por alto faltas
que algún día han de perd e rl e . La r e cta
intención que se dirige al bien por e sencia,
que es Dios, es la que da la medida
del verdadero amor que s e llama caridad,
de aquel amor que prese rva d e la
corrupción, que ali e nta en los trabaj os,
y que restaña las heridas abie rtas por la
injusticia de Jos malvados, la tiran!a de
los fuertes y el egoísmo de los pod e rosos.
Por eso se llama filantropía, y no caridad,
ese amor á los demás, qu e se fun-
da en motivos puramente human os , ~aJ e s
como el bien parecer, el gu sto q ue produce
la buena obra, e tc. etc.
De la filantropía á la caridad va, pu es ,
una distancia inmensa, porqu e la filantropfa
es y será si e mpre la mon eda fal sa d e
la caridad.
Esta gran verdad se demue stra bi en
patente mente por la práctica. ·
Mientras la filantropía sólo e ngendra
filósofos, la caridad engendra hermanos
del mismo nombre , es de cir, m·ártires .
El saber amar e s para e l hombre un
a:.te importantísimo, que d e be pe rf e cCIOnar
cada día. De los m al o s amores
e~ decir, de los amore s e strechos y tor~
Cldos que sólo miran al obj e to amado,
como mira la bestia al pasto qu e ape t e ce,
nacen todos los males, todas las discordias,
todas las injusti c ias y todas las
infamias.
Del verdad ero am or, d e a q uel a mor
que toma á Dios por m edida y a l h ombre
por objeto, fluye el bi e n qu e r e nu e va
las soci e dade s, como se r e nu e va n Jo s
campos e n la primave ra.
El h ombre debe amar á los d e m:is
como Dios le ama á él. '
Esta es la ra íz del C ristiani sm o, que
produce fl ~ re s ete rnas y fr uto s in co rrup'
ible s .
PlDOLYO CLA VAR AN A
Pondrán en EL sus ojos
(Zacarfas, Xll-10
por M. Rc:ignés Mo nl a ur, autor de' R n;_•o áe Lu•
Tradu cci ón de Carlos Suárez Munllo.
EL ÓBOLO DE LA VIUDA
11
Habla ll evado á cabo un acto heroico,
po r que él cab aba de ' dartodo loquetenfa .
E n c am in ó~ e pres urosa á su pobre morada,
d istant e d e los barrios de mármol·
de los ri cos, l ejos de la ciudad nueva de
las t e rma s y de los juegos, y de ese jardín
d é rosa s, que hacía soplar sobre Jeru
s a lén la bella, e n t oda estación, el hálito
de r ri mave ra . En uno de esos eriales,
qu e las 11 ue vas murallas encerraban, alg
o apa rtad a de las demás viviendas, se
enco ntr aba la casita de un solo piso, con
una sola pieza, edificaba en u~1 terreno
desigu a l.
La viuda entró á e lla apresuradamente
; 1 a y ! iba á ver allf, no para que la
conso lar¡¡ , sino para acrecer la desolaci
ó n d e su soledad, á Raquel, su hija única,
ciega á conse cuencia de una de esas
e nf erm e dades tan frecuentes bajo el sol
d e Ü t' icnte. La madre y la hija vivían
so la s, y á veces por la noche acompañá-
. bala s un hu érfano, que la viuda había rec
og ido :
Era é, te e l hijo de su hermana, y se
oc upa ~a en cuidar un rebaño á alguna
d istancia . El e nseñaba á la joven á tejer
c e ~tos, y nada e ra capaz de desalentar la
pa ci e ncia de l pastorcillo, cuando incansab
le, g ui aba los dedos de la ciega ... Pero
la m ise r ia e ra allí tan grande, que el traba
jo de la madre y de los niños á duras pena
s al ca n7.aba para ganar el pan de cada
d ía .
T odos \il' la n resignados; p ero andan?
o e l ti e mp o, á medida que Raquel se
1ba d e sa r ro llando, e mpezó á sufrir acceso
s b r usco s d ~ tri s teza, á hac er desesperad
os lla mami e ntos á los goces, á la vida
á e sa vid a q ue d is frutaban los demás, y
de la cua l la se c ue straba una eterna noc
h e . Y es:~ ta rd e, esa tarde pe rfumada de
Ni san, hab lan obligado á subir al templo
á S ara la viuda, las melancolías de su
h ij a; y !J« ra lograr algo de fortaleza, y
para qu e por me dio de un sacrificio el
S e ii or s e mostrase compasivo, ella habla
o fr ecid o d e su indigencia lodo cuan/o ltni« .
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EL HOGAR CA TOLICO 57
Larga era la distancia desde el templo
hasta su morada ; Joel, el pasto r , había
llegado un poco antes, y hablaba con
. vehemencia á Raquel, la que entonces
no lloraba ya .
-Te traigo h igos silvestres y leche, le
decía; ahí tienes en tus manos todas las
flores que he c ogido, y son las J e tus p erfumes
preferidos. ¿Por q ué lloras? ¿Tal
vez has estado sola largo rato ? Pero
pronto ya no te abandonaremos. Yo me
casaré contigo cuando sea capaz de
mante nerte. Contigo iré al campo, y mi entras
cuido las ovej as, tú me contará s lindas
historias y seremos fe lices 1
-¿Qué serfa de ti co n una mujer ci ega,
Joel ? respondióle con t ri ste ac e nto. Como
tú eres tan bueno, nunca te quejarías
... P e ro yo sufriría de sólo pensar en
tus pe nas ; nada podría hacer, ni ayudarte
en nada, y se burlarían d e ti . ¿ Te
acuerdas de las risotadas de los mu chachos,
una vez que iba conti go y tropecé
en una piedra ?
-No se rieron de ti, dijo J oel con arrebato,
porqu e yo habría Jado cu enta de
ellos.
-De mí se reían, prosiguió la ci ega,
y pude soportarlo porque era yo sola e l
objeto de su risa. Pero si fuese tu mujer,
me dolería el alma, y no me atrevería á
salir en tu compañía. Diría para mis
adentros: ¿Qué estará él pensando cuando
nos hace n burlas? Tal vez se avergonzará
de mí, y entonces sería m ás desgraciada
de lo que soy ahora. Tú no te
das cuenta de que cuando un o no ve,
piensa las cosas con más calma, porque
nada pue de distra e rlo e n s us pe nsamientos
... Tú mismo sufrirlas; sin quererlo,
yo te haría sufrir, porque diariam e nte te
preguntaría si no sentfas q ue al go te faltaba
.
-No me h arfas esa pregunta cuando
ya me conocieses bien, Raque l. Com o yo
no sé expresarme, me diriges esas palabras
duras . Soy lerdo, pesado, sin talento.
Pero tú no lo sabes. .. siento den tro de
m~ mism~ a lgo como que canta. Tú ilu·
mmas mt alma. Cuando por allá en los
ca_mpos, durante esos días largos é intermmabl
es noch es, sie nto anhe los de fe li .
ciclad, no miro las estrellas ni el cielo
ni los tupidos matorrales q~e se dobla~
con el v1ento, ni á mis ovejas, nada. Cie·
rro los ojos y en mi in terior te veo, te
veo andando y sonriendo ; veo el ademán
con que tú te envuelves con el velo;
tu modo de doblar la fren t e cuando me
escuchas ... y esto es para mí una verdadera
fiest a 1 A veces tengo malos instintos.
Pienso que tú, b ella como eres, al
verme feo y d e sm edrado, hubieras amado
á otros; y me siento feli z de que no
hayas curado de tu mal para que no me
desdeñes.
El r epitió c o n humildad : soy mah-.
Pero ell a á tientas b usc ó la man o ennegrecida
d el pastor y la conservó entre
las suyas.
Sara e¡1trÓ ; sonrió á los muchachos y
abrazó á Raque l. J oel continuó hablando,
sin dejar el tema de sus ensueños, como
hace n los tí mid os, una vez que han dejado
mirar su alma en aguas profund as,
que retratan su image n.
-Yo bien quisiera ser bueno. Preci·
samente desde hace algunos días io deseo.
Mu y cerca del paraje en que pasta
mi rebaño, en los alrededores de Betania,
vien_e á sentarse un h ombre con a lguna
frecuencia, acompañado de otros que andan
con EL. Yo creo que debe ser algún
profeta, porq ue habla cosas ta n bellas 1
No sabe que yo le escucho, m etido como
estoy en el fos o y oculto entre las yerba
s. Allí permanezco horas tras horas,
cua ndo EL está p r esen te, y largo rato
d espués que se ha marchado ...
A m enudo habla EL d e lo s pobres como
nosotro s, dice q ue los ama y que algún
día les dará la bienavent uranza ...
Dice que no so tros somos para EL como
ovejas, que EL nos llama, nos conoce y
no so tros le conocemos ...
Tú comprendes que nun ca me he atrevido
á dejarme ve r ; yG ni siquiera sé
leer. Si tú fuera s allí mañana estoy seguro
de q ue no vol vería s á llora·r. No sé
qu é decir, pe r o só lo con escuchar su voz,
ya no puede habe r pena5. Yo ya no me
entristezco de q ue á veces carezcamos del
sustento y creo q ue tú no sentirías tristeza
por no ver.
-Tú nos llevarás ; ¿verdad, madre,
que iremos? dijo Raquel, que parecía
suspendida de los labios de l muchacho.
Yo tampoco le hablaré, pues tú debes haber
comprendido mal, c reyendo que EL
nos ama : los maestros no quieren á los
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B~~ HO'G:AR CATOLICO
pobres. P e ro no nos rechazará, porque
no nos d e jaremos ver; y si EL tiene palabras
de consuelo para los que sufren ...
-Para todos ti e ne palabras de consuelo,
re puso J oe l con aplomo. Además, co n
sólo dec irl e: Suio r, ltaz esto, Jo, hace. H oy
mismo le es Laban h aciendo preguntas los
que le rodeaban, sobre algo que tenía
que ver con un á rbol seco, s egún creo ...
No comprendí bi e n de qué se t rataba ;
pero como q ue se r ef ería á cosas d·e otro
t iempo . EL les respondió que con un poco
de fe, tod o lo cons eguirían ; que podían
pedir, y E L les concedería lo que pidi e ran.
-¡Oh l murmuró Raque l, ¿tendrá EL
acaso este poder? Entonces sería capaz
dt! todo. Y si yo fuese y le pidi ese ...
No se atrevió á terminar la frase, temblando
por la audada de su pensamiento.
Pero J oe l compre ndió lo que iba á decir,
y ~ in esperar razones, temeroso de una
posible decepción, observó con tristeza :
-EL no hablaba de curaciones.
-¿Qué importa, puesto que EL ha di-c
ho que lo puede t odo ?
-Deje mos esas cos as, dijo la madre
cbn inqui etud . Tú sabes que J oe l vive
siempre como en el ai re; no ·habrá comprendido
lo qu e d ecía y habla como un
insen sato. ¿Quién se atre ve ría á hablar d e
ese modo ? No hubie ran te nido semejante
atrevimient0 nu estros mismos prof e tas
¿ Acaso tiene un h o mbre el poder d e
J ehovah ?
Ella hi zo un gesto de d es agrado al
p a stor, que bajó la cabeza co mp re ndi e ndo
su falta ... Luégo habló largo rato y
contó su visila al te mplo ... Raquel ya no
la esc uchaba ... Cuando se h a abi e rto la
jaula, ¿puede detP.ne r se e l pájaro? La c iega
repetía: Iremos, ¡"ronos, madre mía . Im paciente
y a congojada, preciso le fue pr omet
e r f1U e p e nsaría en e ll o, y por último
que irían ... RáJ,Jidar:nente pa~ó la noch e ,
á pe sa r de la miseria y de l pan duro de
la comida. Algo como un susur ro de ala s
se dejaba oí r en la choza; l a sonrisa ir radiaba
en todos los semblantes, una respiración
tranqui la levantaba los pechos, y
caqa cual esc uchaba e n s u pr opio interior
la marcha si lenciosa de la espe-ranza
.
( Co11t/1uía)
Doctrina Cristia na
Interes a que los mi embros de la Junta
C entral con curran los primeros lunes · decada
me s á las sesiones ordi narias que
se c elebran á la una de la tarde. En
adelante se publicarán las actas para que
los párrocos d e fuéra d e la ciudad y los
fi~ l es se enteren d e la man era como se
cumplen las di spo ic iones d el Pre lado, y
los frutos que va produciendo la enseñanza
cateq uí stica q ue t ánto preocupa al
Soberano Pontífice, y d ebe ser una de laS'
labores más asidu a'> d e todos los sacerdotes.
El Sr. Cura de Zipaquirá ha rendido
el informe correspondi e nte al a ñ o pasado;
por él se ve que la Congre g-ación de
la Doctrina en esa importante Parroquia
ti ene un personal activo é intel igente que
ha podido re unir e n la ciu dad 723 niñ os
y en los camp os 339· A los exá menes
que hubo p a ra la reparlici ó n de premios
asistió ti Sr. Gobe rnado r , e l Sr. Alcalde
Provincial y otros e m plead os, fuera de
gran mímero d e señ oras y caball ~ ros .
El Catecismo de Cajicá, ayudado ál
formar por e l R. P. L ópez desde Diciembre
de 1906, s e~ú n infor me s privados,
recibió hace poco su última org-anización
d e acu erdo con los Estatutos. Pu ede servir
de mod elo á los demás, tanto por la
di stribu ción gradual d e la enseñanza q ue
debe darse, como por el orden en las lis.
tas, la dis cip lina , etc. Lo mismo e ntende.
mos que ha sucecido e n Chfa y otras
pa rr oq uias. Esperamos que los S res.
C uras expondrán e n lo s informes que tienen
que p r e sentar, todo lo que g uarda
re la ció n con e l desarroll o de sus catecismos,
para consue lo d e l Prelado y satisfacci
ó n de e ll bs mi smos.
Para que pu eda apreciarse la influencia
que tiene esta enseña nza en la for mació
n de l carácte r y r ec titud cristiana de
los niñ os, transcribimos e l caso sigui e nte
q ue r egistra e l Pdil Messag er dtt Coeu r
de ~Marie, de Noviemb r e último:
"En Santamarta de Jos Cuatro Cami.
~os, ci erta ma ña na se disponía un niño
pa ra ha ce r su primera com unión. Notándolo
su parlre, l e exigió que antts de part
ir tomara una taza de chocolate. E l niño
rehusó; el padre entonces in sistió con viol
encia.-'Jamás 1 r epuso el n iñ o, en ese
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EL HOGAR CATOLI CO 59
caso desisto d e h ':lcer mi primera comu nión
.' 1 Justamente, dijo el padre, porque
vi\s á h:t(;er tu primera comunión ordeno
que te desayunes, pues si he cedido á las
in stancia s de tu mad r e para permitirte ir
al catecismo, h a sido con el objeto de
venga rm e hoy.'
1 No h aré nunca un sacrilegio 1 Prefiero
m orir 1 ', r espondró e l niñ o; y se dejó
ehcerrar por su radr~. Algún tiempo
después, cansado de la persistencia del
mu chachit o, este h orr. bre, aunque blasfe
mando, concedió e l deseado pe rmiso,
y el v irtu oso niñ o se apresuró á r ecibir
á su Dios.
Al r Efer ir el padre lo ocurrido decía :
11 e s un mu c hach o infl =x ible; ti ene valor
y la vo luntad má s firme que he conocido.
Sin duda sabrá c onducirse en el curso de
su vida."
Los textos que d e ben emplearse para
las clas es rie doct ri na son : Pn'mtras nociolles
del Caltdsmo de P ío X, e l Catecismo
del P. A stete, re formado por e l I lmo.
Sr. Mosq uera; y na ra las clases superiores,
e l Calecz'smo Mayor del Papa. Este es
texto prescrito por e l Il mo . y R e vdmo,
Sr. Arzobispo, y se puede hallar en el
Seminario y en la ca sa número 2 r 7 de
la carrera 6." ·
-xFRAGMENTO
DE 11 PASTORES DE BHLÉ~, " P J R LOPE DE VEGA
Ll~gamJs á J erusalén, guiados por esta
luz divina que te digo, y como nas parec iese
confJrme á lo escrito y profetizad o , que este
R~y estaría cerca, y que en tan populosa ciu d
ad a lgunos le h abrían visto, comenzamos á
pregunta r: ¿Dónde está ese que ha n acido
1\ ey de l os Ju d ío', p orque hemos vi sto su estrella
en el Oriente, y veuimos á adorarle?
Oyendo esto H erodes, vuestro R ey, que como
n os h on dicho es i dumeo, tur·bós e en ex tremo.'
Y. toda la ciurlaJ con él, y juntando Jos
p,·mcap es de los S tce rdotes, y Jos E s cribas
del pueb lo, les pre.!juutó: dónde debía nacer
e~te Prín ci pe que bLisc ,a mns. Ellos le rcsp on d~
eron que en s u s profecías est"ba escrito
que en l:lel én de Judá. Entonces, llamando á
los R ryes, el tu rbado v néstro, quis0 saber
deteoi ciamente e l ti e mp '> en que la estre lla
le.' .había :~par~ci.~o, y ~on la r elación que le
lul:aeron, les ptdtO cuad •dosameote que l e
buscasen , y que en ha ll ándole volviesen á
J erusalén y le contasen dó a de y cómo le habían
visto, p ara él también v'isilarle. Con
esto los Reyes, y todos los que á esta santa
jornada los hernos acompañado, partimos de
J uusalén, si~u i endo nuestra divina guía,
que, como te h e contado, se d etuvo á la vista
de s•1 criador. Y la que n o tuvo respet) al
sol del cie'o, y á su lado rcsp la n d~ía, aquí se
ha tendido y postrado, c ~mo que drsea q ue
conozcamos por suspensión tan súbiLa la
grandeza de e<;te niño, que en tan breve
círculo tiene c'f l'a':ln l a de su Eterno Padre.
Esto dijo, y tomando li cencia de mí para entrar
á verle, me atreví á Jo mismo. No puedo
deja r de deci r o<;, que en p C> n teodo los RPyes
los <' jos en la Virgen, en el Niñ o y-en J osé,
tanto m :' s ri ca y preciosa era aquel la pobreza,
cuan r a d ifereocia h acen a l resplandor del
oro el sol, y los colo r es del sereno cielo á las
piedras y telas. Quién lo duda, res poon cia y a(("rade cimiento. dijo iseida, y yo
y mi hermana te nyud ¡1remos con nuestros
instrumentos. Ergasto, entonces dijo así:
Yo ven¡;-o de ver, Antón,
un niiio en pobrezas tales,
que le di para pañnles
las fibras del cor.zón.
C RONICA GENER L
-ANIVERSARIO DR LA VIRGEN DE LO UR DES
En el presente año d e 1908 se cumplirá
el cin c uentcn:.~rio de la s apari,·! ne s de
la Santísima Virgen 1\farfa <:n la gruta
dt: Lourcies. Con e ste moti vo los católicos
franceses proyectan dedi ca r un especial
h omenaje á Nu Estra Se ñora, celebrando
con toda sol e mnidad las fl e stas
jubilares de Lourdes, tan significativas
en estos momentos en que la im¡ icdad se
ha hecho dueña del Gobi e rno de la Re·
pública, y desde' él trabaja con ardor in~
fernal por arrancar la fe de !as almas y
la s virtud es cri stianas de los corazo n es.
Lourdes es e l testimonio viviente de la fe
de un gran pueblo. el monumento precioso
de su piedad; conservarle y vene rarle
cada día con mayor entusias mo es
deuda de honor y de gratitud que los
frances es tienen para con el cielo.
También se inte nta construir, á expen·
sas del benemérito clero franc és, como
recuerdo del cincuentenario, una estación
del monumental Ví 'a Cruds que actualm
ente se erige en las alturas de Lo ur•
des. Los so.ooo sace rdo tes de Francia,
que c on ánimo sereno recorren ahora el
camino real de la cruz, dejarían así, como
símbolo y ejemplo á las futuras generaciones,
u n monumento perdurable de
su fe, de su entereza y de su amor á la
religión de que son ministros.
SAGRADA FAMILIA DE NAZAR&TH-EI Sumo
Pontífice León XIII ordenó se estableciera
la Asociación de este nombre en
todas las parroquias del mundo para que,
con sagrándose á ella las familias cristianas,
se propongan su imitación, la honr
en con oración diaria y tomen por modelo
de su vida la s sublimes virt udes de
que dio ej e mp lo á todas las clases sociales
. La dotó de Estatutos muy sabios y
dispuso que cada año, en la fiesta titular,
se r enov'lra la con sagración de las familias.
En e l Arzobispado de Bogotá, e l
I lmo . y Revdmo. Sr. Arzobispo erigió la
Congregación en todas las parroquias. ·
La fi sta debe celebrarse en e l presen t e
año e l domingo 26 de Enero, y puede
ganarse en ella indulgencia ple naria.
En la Parroquia de San Pedro s~ han
inscrito 122 familias, y forman el Consejo
Directivo la Sra. Estefanía Cabo d e
R estrepo, Presidenta; Vicepresidenta,
Secre taria y Tesorera, las Sritas. Manu
e la Martínez, Maria Mejía R estrepo
y Teresa Restrepo, respectivamente.
L.\ PRKKSA Y EL CLERO-" Si los recur~
~ os faltasen, vendería mi cruz pectoral
para so5tener obr~ tan necesaria_." Estas
frases, que recuerdan las de Isabel/a CaIÍJ!
zca á Colón, fueron pronunciadas po r
Pío X cuando era patriarca de Venec ia,
hablando de la buena Prensa. Y pocos
días há, dirigiéndose al canónigo y periodi
sta francés Ardent, precisó y amplió
más todavía su hermoso pensamiento al
decir: "No se comprende bien todavía
la importancia Je la Prensa, toda vez
que ni los fieles ni el clero se co nsagran
á ella con la intensidad necesaria, Algu.
nos ancianos dicen que es una obra nue-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
,EL HO'GAR CATOLICO
•va, y que antes se salvaban las almas. sin
necesidad de ocuparse de la Prensa,
Cierto; pero hoy no estamos en aquellos
tiempos, sino en otros muy distintos, en
los que el pueblo cristiano está engañado,
emponzoñado y perdido por los periódicos
impíos; y en vano se construirán
igle ~ ias, se predicarán misioraes, se
fundarán escuelas ... si no se sabe manejar
,al .nismo liempo el arma defensiva
y ofensiva de la prensa católica, leal y
sincera."
DISPOSICIÓN PONTIFICIA-El Papa ha publicado
un Motu pt·otmo, en el cual manda
que todos los católicos se sometan
á cuantas decision es hayan adoptado ó
;,dopten en lo sucesivo las Comisiones de
E ,tudios Bíbli cos (instituidas por León
XIII), y comid e ra rlas como decreto de
las Santas Cong reg a ciones roma nas.
E ste Motu propr/o era neces¿rio pcr
la insi, tencia de los modernistas en su
campaña sorda y creciente e ntre los seminarista
s.
- FIN Y OBRAS DEL I NSTITUTO DEL SAG!?ADO
CoRAZÓN D ~<: JEsÚs- En 18co,sobre lds rui·
nas de la R e voluc ión Fra ncesa, la Venera
ble Madre Magdal ena Sofía Ba rat t, .
ayudada por los padres de la fe, fundó una
sociedad rel igi osé\ llamada del ~ag rado
Corazón de J esús, c0n el fin de propagar
su culto ; su obra principa 1 es la educación
é instrucción de las niñas de la al ta
sociedad; el Instituto establ ece también
clases gratuitas exte rna ~ ; las demás obras
que comprende son :
1.0 Una Congregación de Hijas de
María, auxiliada á la Prima P ri.na ria de
Roma; la forman las a ntiguas a lum nas
de los colegios, que sostienen la Obra de
los Tabern áculos, cuyo fin es tra bajar
para las iglesias pobres de la Diócesis.
2.0 Una Cong regación para las a nti ·
guas a lumnas de las clases g ratui :as.
La Sociedad del Sag rado Corazón fue
aprobada por S. S. el Papa León XII
en 1826, y su fun dadon de el a rada Venerable
en 1879. La obra de la Ve nerable
Madre Baratt se extendió con rapidez.
F rancia contaba con 45 casas; la persecució
n a ctual deja subsistir sÓlo 2.
El antiguo c0ntinente tiene ·ahora 82
e~tablecimie ntos, el nuevo, 45·
Al mismo tiernpo que la funda ción ¡de
Bogotá, se llevan á cabo las de·las <>apitales
del J apón y del Uruguay.
CoLEGIO AMERICANo-Es bueno que recuerden
los padres de familia y los <;q_tSlicos
en general, lo que repetidlS veces
ha ordenado e l I lmo. y Revdrnp. Sr. Arzobis
po en la Ct"hular de 6 de1Mayo de
1895, publ icada de nuevo el 21 de Marzo
de 1903. En e lla se q ueja el Prelado de
que ha)'a pacl res y madres de familia,
incautos unos, perver tidos otros, e¡ u e sacrifica
ndo su conciencia y vendi endo quizá
por un peque ño socorro la fe: de ~u
famili a, la hayan dt> jado arrastra r á la
a pos ta sía, poniéndose ellos y sus hijos en
camino de eterna condena e ión.
Véase lo que en vir tud de la a utoridad
de que ha sido investido por el Espí ritu
Santo para reg ir la Ig lesia de Dios, en
ei Arzobispado de Bogotá, o rd e na á. los
P 1rrocos expli t¡ u en con insta ncia, en los
puntos 3.0
, 4. 0 y 5.0 de la mencionnda
Circula r.
"Ningún católico puede, sin lncerse
reo de pecado morta l, y sin incur rir e n
]a <; d~más penas im puestas por la Ig le sia,
man•Jar i 5us hi jos, ó á sus hij as, ó á sus
de¡JL:ndient,· s, ó concurri r per sonalmente
á ninguno de los establecimientos ó escuela
s fumladas y conocí ·las en esta < iud
ad r.on el nombre ¿e CoLEGIO AMERICAKO
;,ara varones y niñas ; a sí como tam¡
o ·.; ~·restar apoyo y favor i semejantes
[; l'lnto: les de educa e ión. ·
J., r:urrirán a¡ imismo en pecado grave y
quedi-.dn sujetos á las mismas penas los
ar tcS 'l llOS, jóvenes ó adultos, que concur
;·,1n 6 hagan concurrir á otros á la esct,
r-h , octurna que se ha abierto en el
CuL!':US hijos á a que llos colegios
ck.¡J ,• ó no se Ua enseña nza religiosa, ó
en :a fvrma en que se hace no ha merecidu
la a nrobación del Prelado.
- Emr:IcGRAFiA. R ecomendamos especialmen
te las siguientes ohras que edita
en Friburgo de Brisgovia (Alemar¡ia) ti
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL ROGAR CAír OLlCO
Editor P on ti fi cio B . H e rder-Libros r e ligioso
s, amenos e n extremo in st ru ctivo s aprobados
por la Sa nt-a ·S ede y todo s los
Arzobispos y Obisp os d e H ispa n oamérica
.
Si e m pr e e s d ifícil en contrar lectura
para los j 5venes d e q uince á veinte añ os
qu e desean entretenerse y desca .1sar de
las faenas escolares. P a r a éstos tiene el
Editor H e rder una Bibl ioteca par a la ju ventud,
titulada Desde lejanas 1/erras, en la
cu a l encontrarán los pad res d e familia
una colección interesantísima de narrac
iones ilu s tradas, entretenidas é instr u ctiva
s-Entre lostornitos que s e han p u blicado
hay relaciones c om o-Los hijos de
María-El cault'vo del corsario -Los he rma.
tz os coreanos-Los dos grum etes -La nave
Vz'cl orza, que pueden inte r esa r no so la m
ente á l os j óvenes si no tam bién á sus
mad res. ._
A éstas recomendamos entr e las buenas
no ve las publicadas por H e rd e r, muy
partic ularm ente Una víctima del secrdo de
la co11jm'ón -relato inte r esantísimo, dramá
t ico y conmove dor. Otras novelas q ue
ll aman particularmente la ate nción por
sus trama s mo r a les y que desarro llan
se ntim ie ntos nobles y prove c h osos son :
P erdona y olvz'da- Nubes y R ayos de Sol -
E spziza s y R osas.
U ltima mente hemos r ec ibido tambi én
E l R omero, u na a me na é in st1 uct iva d escripc
ión de los monum en tos y sa n t uar ios
d e R oma y otras ci udad e s de Ita lia, arreglada
por un Canóni go de Sa lamanca,
de Espa ña, el Dr. Fu ~ t e r .
Tendre mos cuidado en.adelante de se ña
lar la s ob ras moral es, i nst r uct i va s y
r e li gios a s q ue ve ngan á nu e s t ras m anos,
cosa que cree mos muy ú ti l pa r e los pa dres
d e fa mili a.
SoL EDAD A cosT A DE S.u.IPER
V oz DE ALI! NTo-El Ilmo .y R evdmo. Sr.
.A rzobz'spo de Mdellfn, en comun ica ci ón
del 2 4 de l pa sado, d es ~ a muy larga vid a
al H oGA R C ATÓL ICO . E l Sr. Cura de Neiva,
en carta d e l ~9, en tre mu ch a s cosas
interesan t es, di ce: " Yo co mo ministro
de J es ucri s to no pu edo me nos d e alabar
con todo mi corazó n el ce lo r e lig ioso de
los mi e mbros de la Junta C : ntral de la
Doctrina Cristiana de Bogo tá , por la
creación de tan meritoria obra d e sal va .
ción, y presentarles mi humild e voz de
ali ento." El Sr. Cura de Zipaq ui rá, d ice
tam bién en carta d e l 29: "Pe rmftame
f elic ;t arlo calurosamente ror la fundac
ión de EL HoGA R CAT ÓLI CO . Su a parición
ya es un trl'•nfv," y abunda en d e seos de
la r ga vid a para e l p e ri ódi c0. Los S r e s.
Curas de U b::1 lá , Caparra¡.¡f, T au sa , M a chetá,
C h i¡.¡aqu e , Gachanci pá, San Cayetano
y S oacha , e n e l Arzobispad o, d icen
o tro tanto. Ta mbién los S r es. Pá rroc os
de Ortega y A m balema . en e l Tolima,
de S:1nta L ibra da , e n Huila, d e S a n Gil
y Chual á, en Ga lán, y e l R . P. Su perior
de l C o nvento de C h iq uinqui rá, escriben
dando voz de aliento . La Prensa cató lica
es un:1 de las p rim e ras neces idades de
estos tiempos ; y los que se p rec1an de
fieles hij os de la I glesia, d eben sostenerla
como se sostie ne e l culto divino, se
edifi can los te mp los, etc. El que la mira
c on indJerencia, es indif :! r e nte también á
la causa d e Dios.
LA ORDKN DI!L DÍA DE LAS LOGrAS-La
Encíc .ica Rucmdt', debeladJra del error
moderni sta, ha levantaJo gran polvareda
en toios los antros masónicos, atentos
sie mp re, por espíritu d e se c ta, á comba ti r
cuanta s disposiciones emanan de la Cá.
teLira infalib le de P e dro.
En todc~s las logias ha si do obje to el
d ocumento pontifi cio de un examen h ostil
, y unánim e ha ~ ido tambié n el acuerd
o de fav orecer cuantas manif estaciones
de r e b ~ ld ía se in icien contra la mencionada
Encíclica.
A este fin , la Pren sa, qu e recibe las
in-; p iraciones masónicas, ha recibido la
~ o~si g na de abu lta r cualquier a cto, po r
ws1gmfi can te que sea, que tenga s iquie ra
asomos d e fa l t idos res tan tes sin li cencia ni
di scre ci ón ( art. 4 6 ), y que los lectores,
d ete nta d ore s, im pr e so r es y d e fe nsor e s
cu a lesquie r a d e libros de autores n o mi .
na lmente condenados p o r L etra s A postó
li cas, incurre n por e l m i s mo h ec h o e n
excomu nió n e spe cialm e nte r eservad a al
Sumo P on t ífice (art. 47) .
Aunque no fig uran e n e l In dice, merecen
figurar e n é l e l lib ro t it ulado FR. GE RUNDIO
-MEMORIAS DE UN FR AILE y mu c has
d e la s n ovelas que co n e l títul o de L A
NovELA DE AHORA y N ov&LA IL USTRADA se
p ubl ican ca da semana, aunqu e n o s~ an
prec isa men t e tr a d uc ción de a utores cond
e nados.
Esto s u puesto, ¿qué diremos de l os
diarios q u e, co n o L a Correspo ?l denda y
A B C, r e comie n d an tal e s e mpresas?
. (Tom ado de El I n's dt Paz ),
-x -
su P RIMERA PAL AB R A
- - •••• Y un día que á J esús en su r egazo
Colma ba de carici as,
Iouorl ada, al besarle en ca s to abrazo
De célicas delicias, '
-¿Cuándo será, le di ce, tierno Niño
Que tu boquita se abra '1
¿Pues no eres tú, Hij o mío, e l Verbo Eterno,
La divinal Palabra ?
Y sonríe Jesús. Amor ardiente
Eo su rostro fulgura,
Y sus labios des ata bla ndamente,
Y Miriam murmura ... •
Y Miria m de gozo se es tremece,
Se anubl a su m ira da,
Y de nuevo e st ree h áodole, enmudece
En éxtasis de amor arrebatada .
( P ETER D AI LER SÓN, S. J.)
- x-
S e supli ca á l a~ personas que han rec
ib ido lo s números q ue han salido y aún
n o h a n cu bierto e l valor d e la su sc ripción
se sirvan h ace rl o cua nto antes. Los qu e
no pi ense n susc ri birse que d ev u e lvan los
n ú me ros pe r o sin haberl os dañ ado, y den
sus nombr es para no padecer e quivoc an
c ion es . H e m os cre íd o p oder conta r cola
bu e na v o lu ntad y efi c az a p oyo de los
católic o s s inc eros.
L a s erie d e ro núme ros va le $ 40
pa¡Jtl.
E l nú me ro suelto val e $ 5 p a pel .
Direcc ión: Presirlen.te d e la J unta Ce nt
ral de la D oc tr i na C ri stiana.
Pur telégr a fo, HoGAR .
DECRETO LEGIS L AT I VO N.0 !¡ 7 D E rgo6
( 12 DE SEPTlKMDR!! )
sob re Pren sa
'l' IT UL O 1II
De los pfriorlis l as
Art. r 3. S on pe rio distas el p r opie tario
del pe riódi c o, el Direct o r de é l y los redact
or es y co la boradores .
A rt. 14. Para se r Director de periódico
e n que se tra le n cu es tiones polfti cas
n acionale s se r equi e re la ca lidad d e colomb
iano en e jercicio de los de r e chos
políti cos.
A r t. r 5. Para que un r e riódico pueda
ve r la luz y g·oz ar d e l der echo d e s e r voc
ea d o po r las calles, e s necesario q ue
preceda m anifestación escrita en papel
sellado , diri g ida al G o bernador de l Departamento
r espectivo ó al M inisterio de
Gobierno, por m ed io d e la c u al se declare:
htP -< ENTA ELÉCTRICA
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"El Hogar Católico - N. 4", -:-, 1908. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686825/), el día 2026-04-10.
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