Medellíu-Colotubia-15 de Abril d de 1911
PROPIBD D DE L TIPOGR Fl.& DEL E TBII DO
Vol. 1• Ser! 1~ } DIRECT
BUENA LECTURA
Las es sas
De ón~o pueden educa1·las
su rn Cl'rido
I
H. IRIA l. { Nútner 13
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
ENA E T RA
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og d
R. V. Ugat·te, S. J.
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VARIEDADES
EL TE TIGO
caso.
ubí •' un coch de ferrocarril p -
raque me ll vara d un punto á o ro:
para e o ólo tomé 1 pagué un bill t .
Lo demá no me im portab;t nada.
En el rincón opuesto e entó tro
viajero: e tab , como . en u der -
cho. Uada uno' á donde l paree 6 le
convien , y ruieutra no fum n d
tengo que decir· uú porque n me
gll te á mi fumar in o porque me repugnan
la bocanada de humo de
lo demá . Pero no se trata de esto.
Mi comp ñero de iaje adopta un ac-t
n1onLn o ' ' no
n mi .· pr 1 io a. un-
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T A
- ¡E: qu
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E AL CT A 29
tni
"s he
1 D~l ·. ·o ]·l.\RA ' t'J T.
• Y RE D ~L.
Ar ículo que engo el gusto de dedicarma,
en prueba del cariño que me profeso.
ha\
qui
Y nad m importa· f
..,..u pinten iego á Cupido;
Lo" rá d pu ' que ha herido
Per aul de h rir bien 'e;
Y v tanto '1 muy briuón
Qu el diab1 del r pazuclo
\. ec apu11ta al ci lo
Y el· va en el coraz6u.
•uJ quesícon\rego, e enqu iene
má capricho · que uua mujer. ¿ o
vemos diariamente que entre los mucho
que UGO cr e uperior s, nuestra
pr'jimas e cojen a1 má bienaventurado
p ra hacerlo du ño de b neñcios ta-
=x ======z _ --=--=
· l e que á la pocas emanas, sino e
da un tiro _¡ fa orecido, se echa á de •
an ar en un río bien profundo?
Ya oigo que me arguyen que i no
es ciega la suerte¿ por 9ué un tonto nace
rico ó rey? Y por que de do que van
P.or un mi mo camirJo y con iguales ap·
tltud ~- tra de ella al uno lo favorec
ha ta levarlo y al otro le da contra el
uel d t .d n ·tn r uc no queda bue·
uo ni para ·,tr ? ¿Por qué un soldado
lieut y d iuteresado, si no muere
qu da olvidado, al paso que un farfu-
1lon que s cond á los pocos días vie -
ne á er .neral? Vaya! vayal eso
prueba má lo que he dicho y es que la
uerte ve mucho y que e casquivana
capricho a y coqueta. Y á la verdad
que lo digo por la imprenta para que
vea qu no le temo. Que haga conmigo
lo que l e dé 1· gana, que al fiu todo e
llover obr mojado. ·Con qué podrá
am na~anne qu )'O no baya sufriu ?
Por a~gún ti mpo creí que le fuese
ittdif rent y que n se ocupase de mí
t al suerte ni aun para Jespreciarme;
así era qu pasaba rui vida como un ermitaño
vi jo sin ambicione y por consio
·uientc sin de o ,·a ños. Pero sucetli'
qu l día m~nos pensados enamoró
tambi n d mí, y ioo á mi puerta trc1·
'odorue 1 nombramiento para un empleo
d bueua dotación y conseguido
in intriguillas padriuazg·os,ni bajezas;
woned que hay que pagar para con-
0·uir ualqui r co. a n e t sentido.
Bueno, me dij , ya que esto me
i ne á la m nos, nos rá malo aceptarlo
tanto más cuant que hoy no hay
otro medio de ganar algo sin trabaj
. lguno. r í Jo prim ros treinta días
contando hora por hora, minuto por minuto
y cuanJ li gó el últim0 de] mes
ccrrí á 1 T orería con mi orden de
pago; pero el Tesorero me di~
- 1i ami0 0 la uert no lo l"vorció
eu e ta vez, porque ha lleg·ado ya á
lo último y no hay uu centavo en caja.
- ero sih oy apenas es primero del
me , y además ha ta ahora me dan la
orden .
-Todo será, p ro otros tu icron la
suerte de que primero que á usted }¿s
di ran sus órdenes, y así fué que t~1ve
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292
qu pagarles .
-Y no hay e-.- peranza?
- ada. ia e p ranza li 11c la P e -
pública de qu baya paz que l 'le orero
de tener con qué hacer u ga:::to·
por ahora.
alí de allí mohíno y in coll uelo:
pero la uerte me depar6 / un. , n go~
ciapte en papele que me ofrcct.o n o .
que por mi orden y n 1 aclo, su1 VctCl·
ladón alguna, e la ~ntrcgu,.
La ver da a d1cha, le conJ.;·a-tiem
po no me ftigió. ) con po o Ó m uho
me fuí para mi ca a 11 vando n
fuerte loqueme dióel caritati\O sñor
.
Cont nto como unas pa ua ~ mi ·
posa ~ yo al vcrno con qué hac e~ s -
mana proyectamos par ~ 1 domtno-o
préximo un pas o á 1 ucha . Para dar}C'
más xtcusióo al plan, con vida m os á
las primas de mi muj e r ,que tic o n para
ese efecto 1 doble v ntaj· de cr mu-h
as y muy nita~ .
Vino 1 domingo y ¡oh dicha. estaba
tan laro, alegre y brillante com
un día el navi la . ~ue c i clo . qué nub
s! qu~ 1>.-i a;) . qué ledo. Ya m pareda
e tar á la orilla d 1 río o ·eu 1o la
murmuraciou t1 l"'s ng a , ciu . co1 o
i fue en wuj r e , i'"mpre ,·an qu jántlo
e de su su rte. Cr ía oír 1 cuchi-cheo
de la~ bri ·. con la h ja e lo
liso.; cuchich o d~ coma< r q e 1&
pasan mur 1 ·ando lo que uc d dond
el Cura lo que didna u 0.1 e el
lcald , lo q 1 ru lician onde la ci-n",.
rloqr ¡asacu sus casa,;
no poder.
_ 1 río! .tl rí . ra 1 t:> rito
c..lÍa por do11de quiera á las nue\ e
mañana. CotJvertida mi casa ~u cuartc
gener al rebuliíau como n un h rmiguero
las linda rimas de mis ñora,
etJn sombrerito de t rciop lo que apenas
1 tbrían 1 s cor cilla , ó con
jipijapa, él m dio agachar otras · ' tas
con saquito rociado de n gra . · m -
nudas cuenta ; aquélla on tr j an gosto
y iu prenses y sobr todo con
loquemá Ie~Jucí ·loqucm / ::,1 sab~
odaba, .-r eran sus attacllés de r ~puestos,
to 0s llos al midonadi to préñsa-
' O=>, ere po y e"Stirarlo . \.1 0 ·u o de
llo para obsequiar á us damas, habían
bu cado mú ico de diver a cla e y
aun se rugía por lo bajo con eríos' i "
0 de ser verdad, qu alo-uno de llo
habí n ontratado uu refr co cou lo
italianos para sorpr n ero os all ' cuaudo
menos lo pen ásemo .
quí de Rica rdo • 'il :! para ne
me d ·scribiera la ma ·c ha del ejército
on touo u pvrm enor .
rito de los m uch losj f~s y r-oco lo
que obedecían, ralo que or todas part
se oía .
Dado el último toque de marcha, 1
éjército empezó á de filar irvLndo de
d ·cubi er ta y vanguaruia l<.s much . •
10 , q uiene 11 va ban e ji ·a P'-ra nc d
r, bo ... da y la :lo~ . rguía el grueso d 1
jérci to formado por la . ·ñoritas -pe .
pitos y uno qu otro trasto vi jo de
eso que a · ist n á 1 ale r efr ie), ycomo el má av :1tajado
en la política. e tn taló 1 Jurado,
pu , y 1 pueblo soberano se ao-olp6 á
depo it r . u voto, con todo el en tu iasmo
de un pueblo yanke .
ront empez. ron á animar e los
grupo y á la me ia hora, aqueJlo
par cía un mar irritado. L pequeña
bar oda que no separaba del pueblo,
empezó á traquear romo tablado en fiest
y el so.dado q Lle cu todia bala eutrada
apena po ía tener e de pié,
amenazan o con la bayoneta al que se
av nturase á pasar sin u permi o .
Hay que advertir qu lo de mi parti
o en irtud de cierta evoluci6o polític:
l efectuada poco hacía habían olvi ·
dado u dif reacia y por consiguien te
en aquel día á fuerza de unirse no
se entendían . Cad uno J:eval>a su lista
y pretendía que aquella fuera la triunfante.
Ya puede pue , figurarse el lector
cómo ría la lucha.
n ami0 o con quien iempre he te ni
o la" mejores relacione , se me acer _
có y me dijo lo má ra o posible:
- Iira : no llevan ganada la elección
lo e tu ian te y lo oldados ·
toma e ta, boleta y al menor de -
cuido zá·mpalas en la urna.
- o pudo.
-Por qué?
-Porque yo no me pr 'tv.,. tale
cosas.
-E o saca uno con pon r en e to
pue tos de importancia á Jo trán fuo-
a mpezó ' gritar mi amigo en me dio
~1 tumulto. Cobard , que 1 día
el peligro e e cooden, 1 ientra que
uno va á lo campo d batalla á ataj r
bala con el peclto. Y para admitir un
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2. LETRA
u hlo . crn-no.
on multidud de dificultad con-tinu'
la lección. U n hom r , de pué
'le hab r empl ado má de una hora
para escribir en 1 libr y pon r u
nombre, fué á echar un papel doblad
que por u tamaño no erad polvo ho-me
pá ti o . rmítame u t d, señor
le dij , y le q ui t' 1 envoltorio. h.
u~ lngenio! Aquello par cfa un t rno
de peta a d e Fusaga uo·á . ier. b 1 ia
había una en tr otr
orrido el u frag an t
nue tos d~ los uno lo
otro y la r hifla d lo muchacho
alió á deaaho g r la ólcra conm ibo.
- Ya te conozco pícaro me dijo,
mirándo de sozlayo. Lu' e r e ? orqu'
ba robado harto en la g·u rr a y á fue rza
de matar ha llegado á e pue to,
te la p t' rdono? Mu ran lo e ino 1
-- ~lueran, gritaron u no . ivan!
gritaron los que me d f n íau.
En aqu~l momer,to en qu e me ahogaba
entre una atmósfera qu e aum nta·
ba en grados á medida que 1 liquído
disminuía en las tie ndas "ecina pud
pensar un instante en lo que, menos favorecidos
que yo por la uert , t ' bao
bañándose uno , bailando otros omiendo
ó be biendo lo más y g·ozando
todos. ¡Cómo se aviva y enriquece con
colores risueños la imaginación ante un
i:nposib1e! Nada e tan lindo como lo
que no se conoce; nunca la mujer e tan
b lla como cuando está au ente!
--Vengo á votar, eñor) me dijo ~n
hombre vestido con una ruana muy
grande.
- Cuál es su nombr s ñ r?
ro Malo.
- 'o.nvengo en que ust d ~ a t 11
severo y tan malo como gust · ero . u
nombre no e ese. Yo lo cono?. o y s'
que se llama Pablo Quinchúa. tírr
usted, porque no le permito \'O lar.
Sf! sí! sí! No! no! no! empe~ar á
gritar 1 de la barra. Sí vota, ~u re
' aue es Malo! Yo que es Cbisgua, grita-l
a otro.
Aqu e l mom nlo iné terriblc.Ell ac::.
t'ndr.l eñ r Alca ldcapen a .e 1 an-za
ba ~ v ·r t1tr . lo ·arrot s puñal e
y r evo lv r . Mtllar de caber.a ira-c
unda se movían obr aquel pequ ño
punto en qu laua yo . F~l náufrago
en una tabla spcrando una o la como
una montaña, cría men e: de g raciado
que yo en 1 ucl in tantC'. L o pocos
oldado que dcfcndÍ"ll el puc lo ib an
p~rdi ndo terre11 y e repl gaba t, bacta
1 eco tro.
b! qué horril>! s on la iras popular
. \la urna! o-rit~ un atrc\ ido
, l ; y a e a vo;r. cayo ! baranda que toda-ía
no favor cía alg . l~ntón es colo
qué la ca j a obre mi taburet y m ·c nt
· ncima con la maje tad de Cé. ar en
1 enado r ecibiendo 1 a. v i nti trrs pu-ñalada
u tanto 1ue mi· com a fiero
metían t1 bajo de la m' a á pe arde
que o les decía qu n ft:._ r, u cobarde .
n soldaG 5 l á 1 on igna, r
mó ba) onet y cvlocó delant de mí
para def nderm ; p r 1 . 1alo y
1 ton ó l fusil. en tanto que
cha .. qucado d 1 t rno dC' b 1 ta
raba tal tnanaz que lo l:ubi r a e rli·
do, i no e hubiera ag·tdtado ca i al
mismo ti mpo en qn ) caía despue
de haber apro v ·hado en la cara el
guantón er r ado al centinela. e a \ On.
d la u e rte!
rrojand
tido Jo meno entí •te la boca i
carrillo y el ojo tn ere hJ n por pul ada
por cuarta por ar· . 1 - h mano
grand ! ¡Aquel! i < n proporción o-com
"trica proporcional. ""u· . mi ca r a iba
á er el vada á 1 última pot ncia in
remedio aJo-uno.
Con paño de agu d~.·l año J d
vinagre oloroso á tiuta de zapat ro,
on igui ron r on rm ale,·o Y
continuar allí par .. m p zar 1 e c ru·
tinio. omo el ~apa t e ro y 1 a tr
no habían manejado ~ in la 1"'. n a ó la
agnj , tU\' y JU liL"i'ar 1 regí tro
aunque co n la l>o ··1 hin hada y l j
111 haci nd punt 1 í:t . Duró 1. p ra
ión ha ta la ot:. ho d la no h , y d . -
pue d cribir reg·i t 1 c)c ofi i o. · di-ligencias,
pud retirarme á mi ca
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E AL T 295
muerto de hambre. inválido y viendo
candelilla . Con fatigas ó no fatiba
llegu' al pié de Egipto allí olpeaba
cuando uno de mis bijo e me acercó
diciéndome que en Fue' a me esperaban
porque e taban contentos· que allá
bailarían toda la uoche en la venta de
Tres-esquina .
Habrí roto la puerta con la cabeza
st no la hubiera entido como g·allo
con mordllera tal fué mi cólera y dee
peradón . M e d jé caer en el quicio
) dije: d aquí no me muevo porque me
tos murien c. . u tado mi hijo, salió
á la carrera y se fué á a vi ar.
La o !lee crían cuattdo volví en mí,
al oir lo!5 n:o·año de mi esposa quien
decía que bien hecho que ojalá hubiera
sido má por amigo de ir á buscar
camorra como si d la política
hubiéramo d sacar alo-o.
En vi ta uc lo ocurrido, quién e
atreverá á decirme qu la suerte es ciega?
Si s ci~rto qu .. no e coge víctima
para divertirse ¿por qué el guante no
le toco á u~ted !i¿ñor lector, que quizá
tendrá la cara más dura que la mía?
Por oué en eJ trascur o de dos día me
hi?.o Ílegar tarde á la tesorería;me comprometió
á costear un paseo para que se
divertieran otros· me eligió para jurado;
me hizo esperar basta que el alguacil
me atrapara· hizo de modo que
no hubiese otro para Presidente· me
escogió la mesa donde más embriaguez
política babía y donde había de sufrir
la~ agonía de Cri to ('tl el huerto
hasta echar sangre por la boca y narices?
Y estemos en que no vale decir co·
mo Lara que no apuntaba á carta algnna
en cierto día por no perder, ni
enamoraba mujer porque no fuera á
decirle que sí. Es que á la tal uerte,
cuando se propone mol('star, no 1 vale
e capar el cuerpo.
'' i vale decir yo evito
Lo peligro y ,ocasione ,
Porque ienen a montones
En te mundo maldito. u
David Gttaríu.
L ri a 1
En el cementerio de 1 aldea
matizado de flore blanca y amarilla~
dorado por los último rayo del
sol ví á una h e rmosí ima muchacha
de diez y siete :1ño~ que se reía como
una loca con la mirada fija 'obre
la lo a de uca tumba.
-¡. ué sen aci6n t n de agra able
e~penment al verla reír . o era
nó.tural e a alegría, que contra taba
con la tri teza donde tántos seres duermen
el u ño eterno. 1e aproximé á
ella y 1 dije en tono de reproche:
-- o te reiría a í, hermosa niña
si ~ubi.ra ~ amad,o ó conocido iquiera
altnf~h~ que e ta re po ando debajo de
esta lap1da. - Y ella mirandome con
a ombro, exclamó:
-: .... ue n9 lo . conocí! · irge~ anta
1 era mt novto! nos íbamo a casar
¡no ?~bía para . mí gozo d que él no
parttctpa e . m1 · peu amientos eran
lo suyos· t: e peranzas eran la mía~.
Cuan o ce aron lo latido de u corazón,
en tí qu la muerte me o-ritaba ·
' en 'en o '
, -¿ orqué te ríe entonce ? replique
subyugado por la melancolía de
su oios por el acento dt..: inceridad de
sus palabras.
,.. -¿Que por=¡ué me río? ·Virgen
~anta... . . ¡Por darl o·u to. Cuando
• 41# , b v1v1a cuando ramos novio ,su mayor
felicidad era ve rm e contenta . o
había música qu 1 aaradara tánto como
mi risa . . . ¿ omprende Ud. cuán
grande sería u sufrimiento 1 m
in ti era llorar ob re su fosa?
PENSAMIEr-JTO
Un padre que quier' asegurar la
fdicidad de u hijo , debr, ante tod
in pirarl('S cntimiento rr·IÍ~ÓOS ~ }~
amor al ir baj : a. í 1 a gur, rá o
modidad y Yirlude~.
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\1
~
296 BUENA LECT RA
El que manda, n1anda
Un día, en un gallinero
revoltoso y vocinglero,
varios pollos, en ausen ia
d 1 gallo, una conferencia
elehraron, y el primero
que de la palab1·a usó,
de este modo se expresó:
-Seiíores: Este e un lío
d padre y muy señor mío,
y no es tolerable, no.
Ya sabéis lo que hay que hacer;
es nece ario imponer
una seria disciplina
para que ni una gallina
falte nunca á su deber
-¡Bravo! -;Bravo!
- -¡ uperior!
-;Viva l pollo redeutor!--
los demás pollos ~ritaron,
y una ovación tnbutaron
al elocuente orador.
espués expuso }jgero
cada pollo u iucero
deseo y u nobl afán,
y quedó acordado el plan
de arreglo del gallinel'o.
-Está bién, p(\rfectamente,dijo
un pollo, el má prud nte,vue
tro propósito alabo;
mas para llevarlo á cabo
veo un grave inconvenient .
-tUn inconveniente?
-¡Rí!
-¿Pero graye1
-- ¡ De pri tnera!
--¡Cuál
-- Pnes que l o-allo e tá !lfn r. ,
y e mo él es 1 • mo nquí,
e ha1~ lo qu l gall quiera.
JoséRodao
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
E
La soi~tija
I
El tren de Burdeos á Parí acaba ba
de ntrar n la estación d Angu-
1. ma. I/a parada no era má qu d
ctnco mtnuto y había gran movimiento
n 1 andén.
Entre la multitud d tacábase un
grupo que, acompañado del Jefe d -
tación, buscaba sitio en uno de los co··
che . .
iedia doc na de niños uno de
,Jlo ma~orcito y una mujer 'rodeaban
a un anctano de !ucng barl,a blan ~ a.
-¡Por aquí, por aquí llí estará
usted muy bien.
-¡ ó, má llá!
-¡~n e e ~oche no h y m : s que
una ·enora.t:)ntó unod lo niños.
.. - uba u ted ahí señor Da n 1,
dtJO 1 Jefe d estación .
r~os mpleado cerraban la port -
z1;1ela y 1 nciano, que ya había subtdo
1 coch se despedía de su acompanant
s a omado á la v ntani'la.
- ·IIasta el año que viene!
- í, íl . . . . 1 Con tal q u m
. uente entre los vivosf 1 oy ya tan vieJO!
....
-1 ó nó, es u ted joven toda' ía,
es u t d eterno! ......
El silbato e trid nte d 1 locomotora
sofocó el rumor de la multitu y el
tren partió precipitadamente. '
Il
Dav~nel miró á la ñora que le
acompa11;aba y que, al parecer, dormía
con un hbro entre las manos. Un velo
le ocultaba eJ rostro, lo cual no fue obstáculo
para que el anciano notara que
como él, tenía la cabeza completamen~
te cana. '
:pa ven el cerró los ojos y se puso á
medttar.
¿Volvería al año sigui nle á pasar
una temporada en la población de donde
acababa de partir?
. A los sesenta y ocho anos hay motivos
sobrados par temer á la muerte.
A 2 7
a en ~ ~abía r corrido 1 mundo
nt ro y restdtdo muchos años en América,
don e había empr ndido inmeno
trabajos d canalización y d con •
trucción de f rrocarril s .
rl'~do el .m u nd~ . conocía á aquel c:é-
1 bre tng otero, hlJO de sus obras que
á fuerza d trabajo había llegado á ser
uno d lo:) rim ros con tructores conl
mpor:.neos.
. Dav nel no te.n~a hogar, ni hijos,
ut l) po a; su f mtlta con istía en su
obrino con lo cuales iba á pasar to o
lo añ0s una larga temporada.
III
El ~~ci no ... no!ó .qu~ .. u compañe ra
de vtaJe to ~ ta, tnslltlvamente se
1 vantó para alz r por completo 1 cri -
tal de una c'e la ventanilla .
na oz suave y armoniosa murmuró:
- · racia , e ball ro! ....
Dav nel s Jvió bruscament .
qu~llre.
Y el an iar.o prosiguió su carnino
hacia arí hacia su solitario bogar.
Pero lloraba como un uiño, consid
rándose iau dichoso como otr.:>s
tiempo , pu~sto que le constaba q.ue
los dos sabían ahora que durante tucuenta
año habían permanecido fie les
á sus jura.m ntos y á sus recuerdos.
J . H. ROSNY
Presente de Reyes
Aquel billetito azul, encontrado
sobre la alfombra d 1 gabinete donde
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Ern to acababa d e v tire, fu' la cau de
todo.
ada má' qu tre línea e crita
con la 1 tra poco firm , d mujer que
no u a pluma con f r ecuencia, n el
atinado papel que exhalaba un perfu-me
fuerte y raro fueron ba tante a
ra producir 1 má' horribl fat.d
errumbamiento.
Te e pero e ta noche ' e nar con
no otr ,d pu s que algamo d 1 teatro.
Habrá música y champague. - Co ralina
. '
E to decía la wi i\•a p rfumada
qu 1 yó Carmel con pantado ' ojo
en un vértigo de locura y sufritniento.
Erne to le había di ~ ho que t enía
que ir al Club quella noche comfrcm
~ti do P' ra una e na d amigo , n
cel bración de ci rto triunfo políti cos
de uno de llo .
Y ella le cr\!yÓ, como 1 había cr í -
o iempre con f J naworada in
ue 1 má ligera sombr ruza por
1 hermo o ro tro de pura líne a , donde
al l aban ahora la• e taña dorad
, con n rvio o temblor e maripo-a
n agonía .
Un cuarto de hora ant le vió a lir
arrogante y corr cto con u :figura
b lta y recia de hombre i tino-uido
. Ella le acompañó con la mirad·
orgullo a y amante, hasta que la pu rta
se hubo cerrado tras 'l. Lu 'go e
dirigió ~ la habitación del poso para
ponerla en orden. Y allí hubo de en contrar
lo que pusiera término ' u dicha.
Le amó sin restriccione , con toda
la fu~rza de su alma in m n a y joven,
llena de su ño y armonía como un jardín
florecido.Tan grande como el amor
pa ado era el dolor pr ent . Angu -
~ia, frío, desesperación azote: ban con
furia de t m pe tad el e píritu ' de aquella
de graciada.
Un tropel de rebeldías e alza q
de de 1 fondo de u conciencia mora!,
noble v fuer te .
Ella, la mujer pura, la que entregaba
incólume el corazón y la vida, la
que sabía convertir el amor en religión
y en ídolo absoluto al hombre amado.
pospue ta por una vulgar esconocid~,
que gu t ba d\:: en vol ver su ligerez .
ECT 29<
u mú ica y champao-ne .
De truída n su ba e la divina r eligión
el ídolo in trono rasgado 1
v lo, Y di ,per o en tierra 1·> pedazo ,
¿qu pod1a quedar en 1 alma de la inf
liz mujet? ombra y du lo aniquilamiento
y horror .
a ada la primera impresión, a o·
tadas al parecer la 1 'grima ~ mir;n
o "' 1 porvenir por iem pr de trozad
Larmela acudió la gentil cabeza en un
g to ca i 1 oni~o; arr gló lo pli gue
d u bata de mu elina blanca cuyo
ncaje hubi ra roto con su · nervioso
dedos· ali ó lo cabello dorado
brillante y e mir6 al e p jo donde
riel bala opalina luz de los botttbillo
el' ctrico .
onrió con amargura.
En lo ucesiv de nada le s rvirí<
u belleza . entía un o io feroz por aqu
llo:> encanto · u '1 decb. haber
amado. Lo ~ gran e ojos, de un azul
rofun o y mel ncólico la r cta oa: iz
de Venus 0 riega 1 óvalo purísimo del
ro tro, la plateada t e z de ~ uavidad edeña
.
¿P ra qué to o aquello? Un sollo zo
cru 1 hinc hó su pecho y ubió ha t·1
la mórbida garganta dejando allí u
ra tro doloroso.
~ntía allá en lo hon?o, muy ad ntro
d 1 alma, la seusacion helada de
vacío que d eja un c a dáv r en la casa,
en el momento en ue e lo llevan para
siempre.
Eruesto hizo el daño sin pr medite
ción alguna no por maldad, sino por
e a fa tal in con ci ocia qu en vuel e á
una criatura y la arr a tra hacia 1 abi
mo.
• u , lma grande, generosa ~ buc
na: sufría un pesar inmenso.
· Si él hubiera podido evif ..... aqu •
llo!
ho r a e cribía:
'
1 ¿ erá tu resolución inquebrantable.
P i osa qu daría la mitad de mi
vida por no haberte ofendido.
Eres dema iado inocente.
¿ o sabes que esa cosas pa an
por el alma de los hombres in 1ej r
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
! o E r, UA
huellas?
El bogar propio alza por n i-wa
d todo, como la cúpula d 1 t m 1'>
que domina la iudad.
Tú, la espo a bien amada, no p rdía
.
1 •} ·.Compr cnd , arme .
vol r á tu lado. uiero estar
e rca de mi hija· quiero be ar u
y sus cabello de oro , ....
U no de esos pintor <1 Lll.: r ccn
moj r su pinc 1 en rayo d luna hal>
r"a hecho ta! v ~un bello cuadro.
Cerca l m dia noch , en la ·deou
1 .. ilencio a, iluminada suav mcul t
por un br cha~o piat ado 1 ntna d
rodilla s bre 11 cho, par cía uu íng
· 1 n or ción.
on las manitas uní la y qu ri n I
mlr r haci· 1 ci 1 por la p rsiaua
cntr abierta, murmuratJtlo:
-Di ittos Hcye I~ go , no lll\.!
lt uigái jUCYll l .
t1c 1 uier 1,
el c\UlOWÓ iJ, ni Ja
uad , u Ja ..... .
uicro que v ·nga mi papá mi p ·l
pá bu n que me ·uridad en que se en-ontraban
ei auca y undinamarca,
pa rticularment : hicie on brotar la
hispa de la guerra civil que muy a pe·
ar de lo Directore de La iviliza·
cióu , se encendió en algunas provincias.
Don 'lariano Ospiua. entonces
mny ho tilizad y pers guido intentó
cambiar de domicilio la noche d~l .,o
de Julio [en Boo-otá] pa ando por la
calJ de 'anta Clara hacia la plaza de
Bolhr r abrigado ea capa spañola y
el i írazad con sombrero de lt!:Ja al modo
que usaLan los ecle'iá tico , y in
tardanza fué aprehendido y llevado á
la a a onsi torit-:1, (edifi io de lo
P rtale )
La noticia de la captura del per onaje
atrajo á la plaza una multitud de
·ente liberal extr madamentP apasio~
ada en u ho tilidad al pre u. i\llí e -
taba la flor y nata de la ociedad De-mo~
rática . ..... .
'' olo el que haya presenciado una
tormenta n el mar [dice en us Remi ·
niscen ias 1 Sr. Cordob's 1our ] pued
formar. idea d Jo qu pa ñ.ba en
la pla~a. La grit ría atronaba lo ai·
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310 UE
res, el viento mujía pavorosamente y
la obscuridad era densísima .
''El Cholo Elorga echó uno de
sus brazos sobre el hombro d 1 Doctor
O pina, y del otro lado estaba el Doc-·
tor Mal donado [jefe político l para protegerlo
con sus personas.
"Los momento no podian ser más
solemnes.
" 1 salir de la galería baia [en lo
Portalesl un itallano de apellido denasio
puso un puñal obre el pecho
inerme· del eñor Ospioa diciendo: Alt
Rodí?l j>!caro - •1 prisionero se onri'
con desdén; parecía como si no se diera
cuenta d u peligro a iluación.
' El tránsito de la Casa Consistorial
á an Ba rtolomé, nos pareció
coru parable al que hizo el al ador del
IIuerto de los livos á la casad Anás:
ni un amjgo que animara cou su presencia
al cautivo ni m á b orizonte que
un populacho freo ' tíco encubierto con
1 manto de e pesas tinieblas que habrían
hecho irre ponsable al ase ino anó
niruo.
'llabríamos recorrido la mitad del
trayecto cuando fuimos reforzados por
un piquete compuesto de varios jóvenes
pertenecí ntes á la ' EscuelaRepu
blicana, entre íos cuales recordamos á
Salvador Camacho Roldán, Francisco
E u taq uio 1 varez, Leopoldo ri as
·varga y Eu torgio a1gar quienes
formaron pabellón con u fu il e á fin
de favorec r á Don Mariano del inminente
peligro que lo amenazaba por
todas partes.
"Las ocho de la noche serían cuando
lleg-amo á la puerta de an artolomé,
después de haber e tado materialment
umergidos en un furioso
torbeJlino humano: allí no e peraba
otro peligro mayor que el que acabábamo
d asar. Un cuerpo de guardia vete
rana nos habria recibido con,,enientcmente;
pero como la guartlición del Co
legio la hacían Jos estudiant<.s, tos
salieron al lado de afuera del portón con
bala en boca preparado, lo gatillo ,
caladas las bayonetas, gritando atrás .
atrástmientras que lo· d 1 tumulto grita
ban adentrof adentro y nos emi'ujaban
con irr si tible fuena. La Pro vid ncia
LECT R
sa]~ó al ~eñor <;>spina, quien en tan
cntlca emergen!:Ia era el único que
co~ erva~a compl~ta erenidad, sin que
deJara de a omar a Jos labios la sonrisa
que le era caracterí tica.
In~roducid~ el Doctor Ospina en
el Col .? giO, lo aloJaron en la pieza ituada
en 1 claustro alto, á la izquierda
de la puerta que da ntrada al salón
de recibo. Se le proporcionó cama
d co!egial . . ... . un e rrajPro le rema-.
ch6 lo grillos' ... .. .
'E' . i., .. preso mterrogado por un ioven
que 1.~ preguntó qu' necesitaba,' re. -
pondio: 'de eo a!go qué 1Eer.
El joven le entr g6 el libro del judío
E1·rante:
. ,Don Mariano le dió las gra ia
so::~n ~dose y e pu~o á hojear el libro
tranquilamente .... ... . .
' en ral m en te entraba en con,·er-ación
í~mpre útil y agradahle con
su guardJane los e. turlinnte quienes
concluyeron por hacl..rlc demo tracione.,
de cariño r~ ·peto: solo una
~ ez 1? vimos en e tremo preoru pado ~
Inquxeto: cuando corrió la noticia d
qu<: .. u hermano Don Pa-_tor había pe·
rc~tdo en l combate d ·Pajarito;
m a . ,a~ sa ~er que e ta ') prision ro.
vol viO a ~u Inalterable modo de ser .....
. .: ~a po teridad hace hov plena
JU hc1a al gran patricio 'laríano O -
pina Rodríguez . [I?emini cellcia ]
El Dodor alvador arnacho oldán,
que fué el caudillod losjóvene de
la guardia cívio\ qu acudí ron aquella
noche pavoro a del 30 Je Julio al lu .
gar d 1 peligro para defender la ,~ ida
del pr so, nos r firió que en tal cena
la conducta d l Do tür pit1a le hizo
concebir ' una alta id a 1 su alor
p rsonal .
E. Gótttez Barrletttos
PE A 1IE TO
De graciado e1 hombre que pone
su E peranza en el hombre, y que pr .cura
apo ar en un brazo de carn .
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"Buena Lectura - N. 13", -:-, 1911. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3683800/), el día 2026-04-03.
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