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l.A ~5
VERDAD DESNUDA.
RIODICO POLITICO y LITERARIO.
fJincit omn~a veritas.
(
( TOM 1. o
Este periódif!o saldrá a luz los días 1 o y 16 de cada mes.
Temdrá 24 pájinas, y el precio de subsc)'ipcion por doce números
oO''ft'espondientes a un semestre, que se pagará adelantado, será eL
de tres pesos. Cada número suelto valdrá dos y medio reairs, '1 se·
~P'tl e?'án en la tienda d.el Sr. Letamendi. Los Sres. que quieran
SUb81c)'ibirBe, podrán ocurrir á tsta imprenta, en el concepto que
todO) número se tes entr4gard en 8US casas.
GUAYAQVIL JUNIO 16 DE 1839.
Continua el papel sohre la Restauracion del P~'i'Ú
'!J de sus eSC'fit01'e) comenzado en el nÚl1M1'O anter'ior.
L s tcnterias del Restaurador de Lima apllrecen despues en
el l\lercurio de Valparaiso engalanadas con frases mas elf'gl\ntes,
segun el gu-to de aquel editor mentecAto. Hllblando de la tiranía,
que supone ejercia el Jenerat Santa-Cruz Jen la admini traciun de
justicia de Bolivia, y dando a entender qlie yo fui uno de l s que
ganaron sus plpit s por el faTor de este jeneral, dice: sin nombru,'
uno 8l)lo, sabemos que nuestros leelores seilalarán en prime,' lugar
entrl~ estos hombre'] al Ministro tt'aidor, que hizo a Sant'l-Cruz un
SI')'vido distinguido en Paucat'pala, traicionando a su gobierno y patria
tl ·ll'ptíva, y, traicionan-1D tambie r, la confianza d.e IU cólega ef¡
aquella traicion de. atinada, Aqui vemos, por la gracia de un eBcrit
r de la Restauracion, un Ministro traidor que cs el fénix del reoonncimiento:
vemos el prototipo de la consf'cuencia en el mismo
prot tipo de la inconsecuenciA; vemos el efecto de la mas noble TIftud
en el efecto de la accion mas innoble. ¿ Cómo habrá concilIado
este badulaque de escritor e! reconocimiento con la traicion?
L que yo entiendo es, que él me quiso ec'h'lr en cara que corres~
OOdl mal al serVicio, que supone me }ilZO el Jeneral Santa .... Cruz
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~II"S no deb. a fuer de a~radecido, haberle qu itado la vlctona qll"
las circunstancias le brindaban. Pero ni vista la cosa por este as pecto
tiene razon el escritur, porque yo no me im8Jiné Jamas que
el tratado de Paucarpata dejase de s~r aceptado por quien era en
él mas bien eervido. Traicion contra Chile hubl ra habido en el caso en
que el Mmi tro hubIese aconsejado al Jeneral Santa-Cruz, que se
u provechnse de las circun tandas favorables, que se le pre entab/m,
de derrotar al ejércIto Chileno, y que no se prestase a las oonfe~
rencias propue tas por el Jenera! Blanco, para llegar a algun avenimiento.
Pero el vil, el lfIfame, el inmundo escritor de semejante
t rpeza, ¿ tn dónde escnbe, y para qué lect res? ¿ EsrTlbe en
l hile, y para que lean los Chilenos sas infamIas, que estan desmentidas
en el proceso formado al Jeneral Blanco y sentenciado
por la corttl marcial? Cuando no hai chIleno que no esté convencido
por el te timc}Oio de todos los jfl~ s del ejército, y por el resultado
de los Cdreos con los mi mos acusadores, de que el jeneral no
tenia otro medio de salvar el ejtSrcito, ino I de hacer los tratados
que hicimo!'; y cuando la sentencia no solo absuelve al jeneral de
todo cargo, sino que aprueba el mediO que tomó, declarAndo el
tribunal en uno de los a tículos de dicha sentencia, .que a no haber (brado
como obró, hab"ia Bacrificado el jeneral injructuo80mente el ejército,
¿ puede haber todav!a en Chile un ente tan soez, tan impudente, tan teOlf'rario,
tan inmoral, y tan CIego al mismo tIempo, que se atreva a
proferir que hubo traicion en la salvacion de aquel eJército? ¿ Pero
qué podemos esperar de hombres, 'lue solo escriben para manifestar
la deformidad de sus viles pasiones, Sil ceguedad y la infamia
de su partido?
Asi otro escritor el Tribuno de Lima, en su número S8 ha
empezado a copiar la refutacion impresa en el Araucano del f /l Llet9
escrito en .!lrequipa por Dn. ./Jntonio José Ir~flrri en defensa del
h'atado de paz rte Paucarpat(J, no con el unico objeto que podia
ser laudable, el de ilustrar en la materia a los Peruanos, sino con el
de senuclr a los pocos incautos que puede haber entre sus lectores.
E te Tribuno, que no es mas que uno de la. Tribu, no BO ha propuesto
otra cosa que extraviar la opioion pública, rep lti n10 en una
prensa del P erú los errores combatidos de las prensas chilenas. Si
él nubiera tenido otras miras, h abría pre entado la cue. tion como
e en sí; habria comenzado por mi d fensa, antf'S de ntrar en la
r f-' futacion, y cuando hablase de e tA, habría ido pre el lt tndo mis
dwlogos puhlicados en Arcquipa, en 109 cuales se h lIa la misma
refutacJOn con todos SUB puntos y coma, y lo que yo he dIcho
sobre cada clausula de ella. Esto era necesario para que no se
viese tan claramente el injll to e piritu de parudo en mattlria t1l0
¡rAYe, 'J para que los lectores imparciales hallasen bajo sus 0108
el pro y el contra de la cuesti tn m ;¡ ~ importante q' e se ha venfilado
desde que Chilo y el Perú se declararon independitntcB.
ti
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Af;l lo hicieron en Lima, antes que el Trjb,m~, otros edjtore~, eU8lt
dI) n pc~a r ele In tlran13, de que se acusRba al Pr tf'ctN, los es-.
cntores de aquel tiempo no eran tan serviles, tan bajos, tan anuladores
como los preicn tes. Entonces se reimprimieron mis diálogos, en
que se ha lIa 5a refutacJOn combatida y deshecha; y ahora nadie
puede creer que tenga el Tnbuno otro objetG en su republicacJOn,
si no es el de seducir a alg no que no sabia lE'er ahora tres meses.
e y con estas astucias mi erables piensan triunfar en la opinion pfr ..
blica los secuaCf'S de G¡¡mll rrll?
Aqllella defensa es inatacable, y no puede recibir lesion alguna
por las ampollas de vienb que dirijan contra ella los arlequin
s políticos Yo no qniE'ro tener mas prueba de la bondad de mi
obra, CJue la ac· jiña que le han dado los verdaderos politicos del
antigllo y del nuevo mundo. En aquella defensa, sin ser peruano, he
deff'ndido iriS derechos del Peru mejor que todos los nacidos en
esa t ierra; sin ser chileno, he tratado de economizar 8 Chile la
sangre de sus hiJOS, y los sacrJficios inútiles de la nacion, mejor
qu todos los que se prf'cian dE: haber nacido en aquel sueh,; y
sin ser mas que un americano, ni querer ser otra cosa, he defendido
los derechos de todas las re publicas de América, que son los
mi mos que tIenen todos los put::blos de la tierra.
Creo que he dicho lo bastante para que 108 escritores de la
Restauracion del imperio turbiJlento de Gamarra y de La-Fuente,
qneden ave,gonzados de haber escrito tantas necedades, y espeCIal'
mente aquellos que finjen creer que en la salvacion del ejército de
Chile, h'lbJ atr.Je idad, perfidia y traiciono Ni hubo nada de esto en
aqup.lla transaccion ni podia b9b rlo en mi emp ño de convencer
al gobierno de Chile de que no debía continuar una guerra, que
ahora mismo creo que fue la mas impolitica del mundo, a pesar
de las victorias com~egllidas en Guia y en Yungai Todavia digo y
diré hasta e l ultimo clia de mi vida, lo que díJe en la conclusion d.
mi defensa de los trata os: Sean cuales fuesen los resultados de la
guerra, jamas sacará Chile t/lOynr g/~la 'l.terdadera, ni mas ,-,ales
ventajos, que las que aseguraha el · trotado de paz de PaUtJ(/rpnta.
CualesqtJiet'a otras que la suerte de laB armas le pueda propor·
monar ó seran quimé"icas, ó la causa de nuevas aisensiones.
D plles de pasarlo el roido de I<)s repiqu s de campanas
y de IRs alvas d ... artIlleríA; d apiles de pasada la aleg ria de lo.
bailes, de las ce mida y de las CfnaSj desl.mes de h;.b, rse cal tado
las odas y I s himnos ln alabanza de }I)S muertos en Y IInga), y
de 16s que qued 'lron vivo ... ; despup.s de hsoDJeado puenlmeJlt~ el
orgullo nacional con f'l decreto que manda eriJir un Ilrco triunfal
en mem'lria de los que fu ron al P erú a re~taurar el lJe(lr de tlldos
los partido" políticos de 34ul palS, t ,ldos los Chilenos xtenderán
)a Vl ... ta en tl'rno de si, y pr4'gnotimm ¿ cuales son lo~ blelles que
nos .h\4n traJdo nuestros lnunfo ? L08 qUtl respmm el uirtl retujo d
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la cllnit'll; los que transiten por el camino arruinado e V _
paraiso; los que se encuentren detenidos en los demas camino~ de
lit Hepubli. a por los p' ntanos sin calzadas, por Jos rios y estl1rlJ&
!ill puentes, por las lagunas de fango sin desagüe; los que por
todlls partes vean que se ha descuidado todo lo que debla promoverse
por el g' blerno en un pais agricultor y co.nerciante, y que ,e
hln g:d .do inmensas snmas, y se han hecho perecer millares de
h, mbres solo por servir a la amblcion de D. Agustin G m'ura y
de D. Antonio 6lJtierrE'z de La-Fuente, m!lldecirán, y con razon, la
ceguedad de O. Joaquin Prieto y de sus consejeros. El arco triunfal
que verán todos los dias los que entren y salgan de SantIago, sera
el monumento, Que al mismo tiempo recuerde la ignominia de Gamarra
y de Lit-Fuente, y la falsa idea de gloria ne los que componian
la administracion de Chile en los años 1 SS7, SS y 89.
Dije ant. s, y diré siempr~, que la guerra de Chile, hechil Ci)n
el objr:to de trastornar la Conferler!lcion, era imprudentl ima, y e.,to
no lo desmienten h'lsta hoy los re ultl1dos. ¿ Cuantos rie gos e h In
.en rrido de perrler el ejércIto chilfmo, aun en medio de esas lUCh r\ , que todo se ha pr ,sentado lo mas favorable que era posible al
jeneral B ,lnes? En Gllia la victoria co tó cara, aunque el eJército
chilent> 1 gró batirse solamente contra seiscientos hombres, porque el
jeneral N ieto se r sistió a obedecer las órdenes repetidas del jeDer
1 Orb ~goso para que envIase Ills fuerzas que tenia a Sil mando
(Q"é hubiera sido, si Nieto contribuye a hacer la defensa de
aqut'lIa capital con toda su division? ¿ Qué hubiera sirlo • i las de
Moran y Ot ro se hliIlan en Llmll, como debi n h llar e en. el ca o
de h'lberse retardado el pronunciamiento del Norte? ¿ Y qué se h alir
ia ganado con la victoria de Yungai, en el ca o de 00 haberse
h cho en Bolivia la revol ucion, que comenzó a h lcerse antes de
5flb rse allí lo ocurrido en aquella batlllla ? Pero ahora mismo, ¿ qué
es lo que Chile h conseguido con tilda su Ultena fortuna? N -da
mas ql!C 1 haber eVltH~o la ~ergüenza d 1 vencimiento, y 'tar lug,jJ'
a que los Peruanus y B',livianos se atribuyan el trastorno de . Ia e ¡nfedunclon, como obra exclusivamente suya, Ya dicen qlJ~ ell08
se h IIblt ran pronun~iado mucho antes, si la expedlcion de ChIle no
hubiera nmagl\{10 con ~u venida; y que e ta expeciicion solo VII o
n Impedir, o a rt tardar la obra comenzada en el Norte del Perú •
. y uién podra contradecir eolte hech , cuando se ha "ist) que 10i
Dlj mos puebl -8 en que aparecieron las primeras actas contra Ja
Cunfed r cion, antes que llegasen los chi enos, fueron de~plles de la
llegada de e to , los que re~ibleron con el mayor entu i SIOO :1 ,t fe
de la Confederacion, porque quenan que los Restauradore fu Pon
.ur jados del pAís anted que la Cc'nfederacion se di;:,olvlesc? ¿ Q'Jé
melor prueha de que solo el partido, que vino con Bulnes ql\tma
la inton'encion chilena, que la conducta que observó la divisl(.n
'le SUl:ltuvo el pronunciamiento del Norte? Desde que 108 chi eno,
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1,) ur 111 f'¡ wrrlto rio pemano aquella divi ion volvió sus 8rtJ13S eonkl
los interventores. H ta entre los mismos Peruanos, que venial
con los ChdenoR, aquellos Peruanos que eran capaces de sentí.
mientos de delicadeza, como Viva neo, Martinez, Balta, Ugarteche,
Beltrnn, VIvero, Larriva y otros, se separaron del ejército invasor
de Lima, porque si ellos h·dlaban bien el combatir contra la Confederacion,
no pu dieron dejar de ver con horror el tener parte eft
el derr8mamiento de pura s' ngre peruana, que no dt fendia mas que
la invio labilIdad del t rritorio de su patria Yo tengo un placer en
-escribir estos nombres de las ' personas que no se mar ch,ron con el
roa f¡ o de los at ntl\dos que pocHa cometer un P ruano, porque
siempre me h.Jn merecido e. tos sujetos una consideracion particular,
y porque 800 dignes de que se haga en favor de ellos una f;xclusion
de todos los demas, v~odidos sin consideracion alguna a 108 ¡lItere·
ses mal entendicio del gobierno de Pri(,to.
La C'ol.federacion no podia durar much.> tiempo; asi me)o
Pllreció de de q 'e llegué al Peru en 18S7; asi se lo dije al mi"mo jeneral
Santa-Cruz, y así me lo oy ron dec'r mis intimos amig ,)~; pero no p ·r
e to crei nunca que esta coofederacion, PI r débil que fuese en us
CImientos. d bia ser de truid ~ , sino por aquellos que tenlan el derecho
exclusivo de d h'1cerla, es dedr, por los Peruanos y B·)1tvia ..
nos; y cuando he s(.sltmido que ChIle no podia, ni debia mezclarse
en la Cl! ·stion de la leg~lidad de este gobierno, he tenirlo presente
que en el acto en que se injiriese en e ta cuestion Peru -Boliviana,
daba el mismo Chile a sus v~cm08, y a los demas pueblos
de la tierra, el d recho de intervenir en Jos negocins domésticos
de aguella República, cuando Quisiesen tomar un pr! t xto sem Jante.
Cuando el Araucll no en su número 445 dice: ¡, No está escrito con
,fffiracteres indelebles en 101l campos de Yungai el ¡,lto de .fJmbica
oontra todo gobie1"no, que deslumbrado por 'fl, ambicion, haga as r·
-chanzas a ln indep,endencia de sus 'Vednos? Yo creo que e ·te p'"
ri.ldicuj del g bl roo 7de Chile da su justo precio a la victoria de
y .tI'ga i, l\unl.\ue hai poca corr rcion en el t xto. ~o ('9 el fallo de la
América el que porlemos hallAr en los campos de Yunglli; es el
fa 'lo tle la fortlJoa, que qlliso en aquel dia hacer crt!er a Blllnes
que era ;.,cr d"r n la victoria. Lit América, por otra pllrtp. no e taha
en Yu g 1, para fltll Cir s(\bre ca a alguna Aunque Chtle e tá n
A nérica, no e t,lda la mérica sino una de IHs ma. chielo repúb.
tca de t p'iltr del mundo. aSI como yo no oi 1 \JI iv r o
aunque e. tI i (n a gnno de lo plan. tas que lo C'omp(\nen. A(,h'lc.lr
.Q la AR1érlc'l l,)s dI parates de Pri tu y d G'Im rr e IIn error
que 010 I Anucaflo pOdJ8 haber comet,do j Q'I{> fHlta e tli hAciendo
alli I r. Be! ()! SI 1 fallo a que alllo el fil A. Ol'l rl Arauco
Sl-a de quip.n ~e fIlPSE-, es contt'a tndo gobierno que pone nSt!c!t?n-
• ~(U a la indrp cniendn de sus vecinos, e. t" fdlo puede ser contra
1 Jent;ral ::;an\1\- ruz corno quh:re el Araucano, pero tllmbit.n lo
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es contra Prieto, porrtne la independl'ncia d 1 Pprú no tl m
atilcada por IIn ejérCito b ,livIano, que por un cJér 'ito Chileno; no
esta mas atacada por el vecino llamado por la autoridad le2itllna
del pais, que por el otro vecino, que fue traldo por Imples asplrllnt.,
s al mandl'; no esta mas a tAcada por aquel que viene a confederar
e, que por aquel otro que solo vino a poner en el gobierno
a un hombre arrojarlo del pais por sus a nteriures conspi raciones ~ i
Prteto y sus ministros no entienden que se at·.ca la independencia
de una nacion, haci~ndose un extranjero el árbitro entre lo partirlos
exi~tcntf:'s, y dando al Jefe de uno de estos partidos los medios
de hacer e del poder, es necesario convenir en que Ptif·to y
sus rnmi,; tros tif'nen un modo mui extraño de entender las cosas,
Yo entiendo que la independen< ia de una nacion solo 80 res¡H'ta
debidamente, cuando se le deja arreglar sus negocios con entera
libertad, sin que en las resolucIOnes ele ningullo de los púrtldos
infllya el poder ni la fuerza extranjera ¿ Es e to lo que- e ha
f«lIado en Yungai ? No: lo que se ha f liado es todo lo contrarlÜ'
de lo que quiere dar a entender el in ensato editor oel Maucano.
E fallo de la América, del A ia, del Arrica y de Europa. con el de I
AUl:trabsia y Oceanía, es el fallo de los verdaderos principios contra la8
ilusiones de los malos escritores y de los pésimo poJitic s. El fallo
de la filos' fia es el que condena hoj, y condenara siempre, esa ponderada
cuanto mútil victoria de YUI'gai.
Yo he respetado en mis opinIOnes los derechos incuestionables,
los verdader 's derechos de todf)s los pu eblos; y cuando he
querido que Chile no viole los del Perú y los de Bolivia, ha sid
defendiendo los mismos derechos que tiene Chile de que nadie 8e
mezcle en sus negocios domé ticos , Las leyes de 111 polltica no sn
leyes de embudo, que pueden aplicarse a unos pai 'es por lo ma
ancho, y a otros por lo mas angosto. La ilf~galidad de un gobierno
xtraño, ó de las asambleas que no son nuestras, ó los males qt1~
pueden. hacer los tiranos de las v~indades, serian eternamente um
j I::ta causa para que anduviesen crnzandose Ins expediCIones restauradoras
por los mares dei Parífi o, y por totlos I !'I tt> rritorios de
las Republicas de América, en Ilpoyo de todos Jos partidos que han
sucumbido, desde que se dpclarn e que la ¡nt rvencion de ChIle er.
Jos negocios int riorE:s d I P rú y de Bolivia es conf"rme con e:
derecho de j nte~. Por los mi mos principio! que aprueban ta in·
t rvencion lo amigos de Pri( to y de GamHrra s da preciso apr, .bar I
de cualquier g bi 'rno xtraño que OPO}3 e en hile I parti o d
Frpire. uanto e alega ontra Santa-Cruz, se pu de al gar contra
Prieto, y lo al gen en f'~ cto sus contranos. Santa-Cruz. dicen Gamlllfa
y La-Fuente, con lodos sus ('cuaces, ha destru ido la con titilo
cion del Perú, ha h cho las alt ru ionCd que ha qu erido por medio
de asamblea com \11 tas de partidarios suyos; ha . nterveni no en
los negocios dombiticos del vecino; e ha h cho un urano; ha rot
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el f'tl"ilibrio de las rf'{Júblicas del nuevo mundo, aumentando bUS
ftlf' rz:ts ha·¡ta el f xt,'t:ffiO de hacfr e temible pll ra los Estadl 's que tiene
mas cerca. Prieto, dicen sus enemigos, ha trastMnaQO la con, tilucí
m quP rejia hasta ] 829; ha hecho este trastorno p(Ir medIo de
una Convencion formada de sus partidarios y cómplice; ha hecho
que la represeobcion nacional, desde que él usurpó el mando de la
fuerza, se haya convertido en un iostrumellto de la misma usurpacion,
pues no hai diputado, ni enador, que no se elija por influjo
del gobi rno; se ha hecho el árbitro, no solo de los deplÍnos de
Chile, SinO. de los del Perú y de Bolivia; se ha convertido, no solo
en tirA no de Chile, Rino de su!'! vecinos, haciendo que estos tengllO
el gobierno que a él mejor le parece; y ha tra. tornado el equilibrio
p(\litico, aumentando su poder ha. ta er extremo de mandar en el
Perú Rrbltrariamillte, por medio de sus criaturas, de aquellas criatura
suyas qUf} no pueden ménos de sacrificarle los int reses de aquel
plli, porque dependen de él; él las sacó del destierro, y con sus
armas las puso a IR cabf'za de los puehles ql1e los habian lanzado
de su seno. ¿ Y de, pues de esto, qUién negara que las razonf'S
que tuvo Prieto para re. tamar a Gamarra, no son tan buenas como
las que tendria otro cualquiera para restaurar a Freire, ó a otro,
que pidie e su restauracion? He aqui por qué es nece ario que observe
estrictamente los principIo!'! aquel que quiera que los principios
sean la garantia de su segundad.
Ht-:mos visto ya que los restauradores de Gamarra y Lo-Fuente
no hll.n recolido tro fruto de SUI victorias costosisimas, sino el
odio de los pueblos demasitldo bien manifestado. Nadie ve, ni puede
ver otra cosa en la conducta del ejército de Chile, sino la restauracion
del partido mas odi08o, del partido arrojado de los pueblos
con el mayC'1f vilipendio; del partido que fue el orijen y la eau~a
de toda las guerras civiles del Perú; del partido que enseñó a SaJoverry
a scalar la suprema autoridad. coro' tiendo para ello IHs
atrocidlldes mas espantosap; del partido que ha com ti do de diez
años Il ta parte tono Jénero de atentados; del partido, en fin, que
nece itt ba ser re. tRllrado por un ejército extranjero para no ser repdido
por SIlS conciudadanos. ¿ Es as) como se ha dado libertad al
P,'rú? (F .. si como 8e ha aClitado 8U independencia? ¿ P.s así
corrw I gobierno de Chile manifie ta sus principios de justicia y
d eq lI id d? ¿ Es aj rOIlJO un vecino, que se jacta de conocer Eua
dE'bp.res, contribuye a afianzar la libertad y el mejoramiento #fe los
pu bln. que le cercRn? Dig nnos algo obre e. to 108 escritr,res de
la R t=tanra cion, esas aguilas de la 8abidurla, que remontal' su vuelo
,obre las nube, de donde no alcanzan ya a ver en la tierra sino
!o clJerp s colosale de 8US héroes: hablen los discretos .I1'J'oucanos
y lo noticiosos MercurioB de Valparai 0, los Republicanos y Blt n.
eras Bi l r s de Arequipa, los Restauradores, TrIbllnos, Antorch/ls
liDdl1es y Tizones de Lima, ~e se han propuelit ~cribir mo,, !'
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~as y dil"parates, eoSllo si alguno pudiera ser en~anado OH L;¡nh(
¡roseria: suelten todos sus rejistros, y convenzan al mundo de que
no es luz la que nos alumbra, y de que son héroes los que solo
tienen di 'posicion para cometer las mas vile acciones.
j Pobre Chile! tú has comprado, a costa de la sangre de tus
bijop, a co ta de tus tesoros, y a costa de tu buena fama, la vergonzosa
gloria de restaurar y de sostt:ner en el Perú el pllrtido ver-daderamente
ominoso de Gamarra y de La-Fuente, de e os .
ros conspiradores contra la 5uprema autoridad de su patria, de
primero envileced res de ·Ia representacion nacional. Ya no te fel
ta mas mancha que echarte encima, sino Ja de hllcer que tus b
tllllones y e 'cuadrones formen la guardia pretoriana de esos hér
de nueva inv ncion, que tú has sacado del polvo en que ellos
escondieron. Ellos nece itan de las armas lhilenas pllra sostene
no ya contra el Jefe Extranjero de la Confederacion f'xtinguida, si
contra sus conciudadanos humillado~ ; no ya para re, taurar el lt ina
do del desorden, de la atrocidad y de las il galidadeq , que quedr
restaurado, sino para legalizar los actos aro ltrar\oP, hariendo que e
congrem que se reuna en Huancayo siga las htlell¡¡s del que ahr.r
diez años aprobó la conspiracion de Gamarra y L'l-Fuente contr
el Presidente Lamar. Esta célt:bre decada drbía encerrarse entre d
cOllgrf'sos que sellasen la degradacion d.l Perú. Si; es prpci:-o qu
el congreso de Hl1ancayo, reuni co en el sitio mas aparente para ocu
tar los indecentes man jos de su convocante, compue. to de la al
y de la nata de los vieJOS secuaces del N estor de las pe) fidias
de las ruindades, apoyado en las bayonetas chilenas que ocupari
la capItal, y en medio de la época del terror; es preciso, digo, (1'
el congreso de H1lancayo vote acciones de gracias a Prieto ~ a G
marr ; porque, al fin, las victorias de Guia y de Yungai no SI
menos gloriosas para el nombre peruano que la del Portete y el tI
tado de Jiron.
( Se concluirá. )
EX'rRANJER OS.
Somos extranjeros todos los hombres sobre
QA la ti rn, ménlls n aqu I plHoto en que na ·ímos. Cuand
mo • plf ~, de }(lS {'xtrarljerot'l, hnblamos de todos Jos hombres, y
b )>t Cllo~ do nosotros mismos, ponlua lo , omos con respedo a los
lJare~ de pueh los en que no h mos nacido El desprecio a los f>xtra
ros no es SinO I df'sprecio al Jénero humanp; no es una consecl
fIla de la civlli2.acion, sino por el contrario, un resultado preciso d
,"Ita de ('ultur/t MI .I'tra!l mas ("vlhza~ nll ntras mas culta, mientras
BabJa es un~ nae) n, es mas hOSl'ltW!áriü, mas induljente, mas a.
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;i:1
de jo. f'xfrnnj ros. En Fran cia, por ejemplo, la mllyor t{'comellda ion
fll1e se II"va pll ra Rer .;onsiderado, es la de la t:xt anJ,-rw. Cuando
los 11111 eu, las librerias publicas, los establecimientos nacIOnales no
Be abr :: para los franct-Bes, sino ci rtos dias, para el extranjero es-an
i mpr abiertos, y no se necesita de mas requi ito para °er
admitido en ellt1s, que manifestar el pasoJ>rrerias, siendo en
ef~cto e tos artesanos extranjeros los que vinieron al pais a enseñar
a los Chilenos todo aquello que ignorabfln y a ponerlos en el estado
ventajoso en que se encuentran en el dia. Entonces fue cuando
Pri t'to, que tenia entre sus partidari s españoles é ingleses, llamaba
ejército extrllnjero al de Freire, porque tema tambien ingleses y france
ea a sus órdenes.
Los jefes de partido entre nosotros, como sucede Rctualmente
en el Perú, quieren quo los extranjeros solo sirvan a su bli ndo, y no
pueden tolerar que estos sean empleados por el contrario. No qui-ieran,
sino que todos los individuos de las diversas naciones de la
lierra se sometiesen a sus caprichos, y sirviesen a sus rUIndades.
A Santa-Cruz se le ech \ en cara que tenia empleados a E pillo, a
Cerdeña, a MJller, a Moran, 8 Ot('ro, a Pardo de Zels, a AJjar"lcio,
a Garcia del Rlo a N ecoches, a Ros y a otros que han sido 108
fundadores de la independencia del Peru, al miElmo tiempo que Gamarra
y sus parti~llrios se ¡rven de Plasencia, de Ugartechp, de Lopera,
de Arrieta, de Bermejo de Lagomasino y de otros cuyos númbres no h.lo
adquirido ninguna celebridad, ni por sus hechos, ni por sus talentos.
' . J<'n favor de los extranJeros odiados por Gamarra, tenemos que notar
que su conducta en el Peru h sido m AS intachable que la de ninglJOo
de 8US detractore • Ellos han ceñido su deberes a sostener la8
Col as estabJecidaa con una fidelidad y consecuencia dignas de to-do
elojlO: .ninguno de ellos hit sido el autor de una revolucion, ni
de un tn. torno políti co . E tos y aquellos hlln ¡1ido siempre la obra
de los ambicioso 1 de 103 tllrbulentos que nacieron en el pais.
Cunndo los f'xtran eros h n t mado su partido, pnrque no h -tn debido
qupdar e frios espectadores de unas transllc('ionei en que ell08
l,}füO tan. interesados como cualquiera olro ya los tca tornos y la
íI
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~t: II IlClOoe:; e taban heehas; pero han seguido y defendido la eauS1l
d le s principio', y qlle pre entaba en Sl) favor mas VI 'os de legalidad.
Para desacreJi tar al partido que resi-tia la invasioR chIlena,
se h dicho que este estaba sostenido por jefes extranjeros. ¿ Y quiénes
5011 los que dicen esto? Precisamente son aquellos que han
traido en su aooyo un ejército que no em peruano; son los que
v 'Dcieron en Yungai, porque fueron dirijidos por un jefe españ 11,
el coronel Plasencia, Sfgnn el jeneral Bulnes )0 h:¡ asegurado en
LIrlHl a millares de per ona8; son los que no h:¡n podido h 1-
Cer prevalecer u partido, sino con las armas extranjeras. ¿ Se pued
por ventura, incurrir en injusticias y en contradicciones mas notables?
¿ Se pueden presenhr documentos mas incontest.lbles de la
tuala causa que di tienden estos partidos, en que solo se alegan ne.cedades
por razones? Un escritor famoso ha dicho, h blando de los
extranjeros: "Bstableclendose en el pais, entran en relaciones natllrales
con él, se interesan en su prosperidad, y coadyuvan a ella.
Este prillclpio nada tiene de V'igo, ni de abstracto; es todo pr'ctico.
Se habltuan a mirarse como parte integrante de este ser colectivo
y mural, que se llama Patria; se posesionan de este sentimiento
que se apodera del corazon, y les el;!timula a cumplir con todos los
deberes, y a consagrarle, si es preciso, su exi tencia.-La patria del
s r racional no es la patria del hombre incnlto. Lll patria se compone
para él, no precisamente del pais en que vió la luz primera;
sus Ideas son de un órden mas elevado; tiene la patria de I Et
afect08 no ménos que de ·los h bitos; es decir, la patria de los sentimlentus
morales.-El t'xtranJero se reune a los nacionales en ¡ntencion,
en afccto é intereso L1. patria existe p ra él por medio de aquellas
relaciones que iotere an a lo moral del hombre, que fijan su pensamlCnto
y guian sus acciones. De este modo se eleYa a la dignidad
de ciudad no; tiene una patria politica; formll un eslabon de su cadena
Jen ral, una parte intpgrante del gran todo, y cooperando al
interes de todos, se confunde con la cosa pública."
Siendo esto a i, como e:i en realidad, y como 10 ha acreditado
la f'X¡l riencia n todas partes y en todos tiempos, y e pecudm
nte en los Estadf's-Unidos de América. ¿ Por qué se pretende prohibir
a los txtranjeros naturalizados que t 'men parle en las cue tlOnes
políticas de aqu 110 pais s en que tienen todas sus relaciones,
t ( dos SU! afectos, lodos sus inleresfs y todas su esperanza? Ningun
Cacldo en el pll is Pllede l t>ner mayores m., tivos para interesarse
en la sllerte de la patria; ningun nacido en ella xpone dos vidas,
dos r .... hcic1 .des, ciOR fortunas, para Que pueda decir que f>X one
JIl '\ que el xtranJf'ro en lat! revoluciones y trastornos de aqu el la
p. tria, que es lo mismo para el uno que para el otro. N ecoe'b"a,
por *'I(mplo, cuyo cuerpo es IIn relicario de gloriosas hforida sac'4-
das le ,. 8 cam ltOS de bRtRlla, oe aqllellos campos en ~ue se file
ouqul.:ltando gradualm~n,te la independencia del Per6 ¿ con cuan-
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!i6
f,os m y mej orfls d rr'chos que Gllmarra, que Lo-Fuente, y todos
Jos rei-t"urador s JUllt, ·S, uebe tomar parte en la suerte de UII' I ¡
pil la. que le debe a '1 mos que a todos aquellos peruanos que cornbl
tillO (n favor de lo c. p(lñole~, 'uando él recibia su .. herid lls en
d fensa de la libt'rtad pNuana? ¿ Cómo podra ponerse en par I} gl
ln et df'recho comprado con la propia sangre y que han dado L 119
sI'rvicios a Necothea, a Mlller, a Cerd ña y a otros cumo est s,
con los que ti nen Gamarra y La-Fuent , que se hicieron patrio as
cuando se les presentó la ocopion de medrar en la mudanza de
partido ? Apartemos la vi¡,ta de estos objct03 de la injllsti 'ía mas
chocant, y volvamos los ojos a Venezuela, a esa República ue
e la verdadera cuna de la libertad y de la liberalIdad del 811r de
América, para consnlarnos de las faltas que hallamos en otras partes.
Allí vemos con m tivo de la vuelta de Sir Gregor Mac-GregN a
aquel país en que sirvió en los primeros combates de la independencia,
el reconocimiento de los Venezolanos manifestado de un modo
nobilísimo, y que se acoje a este servidor' de la República con todas
las d ,"ostraciones de una amistad sincera , de una gratitud
ilu8trada. E ·to, y no olra cosa, es lo. que puede hacer desear ~ los
hnmbres de buenos sentimientos el pertenecer a una sociedarl 'lIJe
honra al que se le asocia
Para concluir e te articulo, con que nos proponemos ilust rar
8 108 escritores y gobernantes de América, que no se conducen co·
mo dehen con re. pecto a los txtranjeros, copiaremos aquí un reta zo
d~l paragrélfo VII título 1. o capitulo JI del lihro 111 del d recho
de jer.tes de Frltot.
" No hai duda que esta en el órden n~ltural que los sentimientos
del aft cto y amor sean mas vivos y fu ertes entr conciudadanos,
que no lo on entre hombres de pueblos div rso:,; pero n
por e to podra sacar e por consecuencia que lo hombres mas ex·
truños por alguna diferencia de cOllformidnd utulOr, no deban
ser,tirRe unidos é inclinados unos ácia (Itros por u n sentimiento co·
mun de simpatía y humanidad. Entre I s animftle las nnm ro as
variaciooes de una mi ma especie no son \lns cansa de antipatla y
odi ; ¿ cómo pues f' ttlS mismas variaciones para cllda uno de los
D'll~mbf(ls de la esp cie bumana s rian un motivo c1e odio y "v rsion?
¿ Cual ha sido IR opinion sobre € te punto de lo mal) grandes
fi insofos de la antigüedad y d lo poi, m8 ~ lejanos? ¿ Cuál
es en el dia la de los publicistas mndernos ?
PreguntAron a Sócrat de dónde ero, y no respondió ' ele
tenas" S100 "del mundo."
Séne('a dijo: "d bemos consirlerarno como miembros de u
gran cuerp ; la naturaleza nos ha formado a todos de una mi m
masa, y pe1r;¡ hi nos ha hecho parientes )os unos de 108 otros."
Ciceron se eppresa asi: "Nacimos los unos para)o otros
(leí como para nosotros mi~m s' debemos considerarnos co o mielJl.
#
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Lros di versos de un mismo ~llcrpo y IHnarnos verdaderamehte y CVJl
in 'ertdad : mili lejo de hacer injusticias a cualquiera que sea, pocos
son 10s hombre, a quienes no debamos estar siempre prontll8
a A. i ~tir, socorrer, y protejer... Como la ju tlcia debe ser la
uI1ica regla de u ~trRs acciones, el bien oe la sociedad humana
dI be srr el único ob)! to, y no hay trabajo que DO debamos
emprender, ni peligro al cual no debamos exponernos por SUI!
1nt reses... E'3 un deber que la natural za nos imp ne el entr
gamos a las mayores tareas pard socorrer y conservar, si es posible,
todas las naciones, imitando asi 8 aquel Hércules, que la fama
encllrgllda de ncompensar 188 . bellas accione, ha colocado en el
uúmero de los Dioses. "
" ¿ Que deseais?" prrguntRban 8 Cor,fucio. "El objeto de
mis deseos, respondió, es todo el Jénero humano: y sus intereses son
los, mios." i\lontlllgne citando la respue. ta de Sócrlltes que acabamos
de " ferlr, añade esta refi xion: " E te filosofo, que tenia la imajinar
0n mas lIenll y extensa, abrazaba el universo como su ciudad,
ext dia sus conocimieruolJ, Sil sociedad, SIJS afectos a todo el Jénerl.
IIman0; no hacia como nosotros, que no mirabamoB mas que
Ji n et-trus pies.
Burlamaqui y el profesor FeJice, el autor de la ciencia d,/d
gobre1-no y del slstema SOci,ll dicen en Bllb:o!tancia: "no es bastante
Cllrrnhr C0n los d b ros que nos impone la Justicia civil (á el derec
publico): la JU 'licia natural, esta justicia que forma el h ombre
onrado y virtU( )dl, tiene limites mucho mas xtens08 que la
civil es decir, que la que no forma mas que el buen ciudadano .. "
" El cualquier clima que el hombre haya nacido debe ser el objeto
de luestra tierna solititnd, in di.tir.guir Europeo, Americano, Asiático
ó Africano: el derer.ho de jentes reune al Griego y al B8rb ..
ro, ti cristiano, y al mahom tano. Si esta p queña porcion de matuia
que llamamos nlJestro cuerpo, solo es de un p;.sis, nuestro
esp1rt~ debe ver compatriotas en tndas partes: todo 108 hombres
de ben 80n pariente:!; solo los malvados (como decia Alejandro) son
e tflños.
no IVIA.
Esta Republico, que por el no interrumpido espacio de diez
ftños. OZe) de una paz in Itf'rable, que no pudo tU/uar JamAS el
f .. rio(f) h llracan de la: revoluciones, que sin cesar han afitado a
los !lidos v cino; dt Un'l paz a cuya sombra se v i crecer la
pros~rldad nacional, y a la que debia la naclOn 01 nito grado de
diglli1ad a que la ha n levado en su admirRble march u mor 11
pulitia: esta .R epúhllclJ honor de la administraclOn de Sdnta-Cruz ,
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~~
deudora 8 ella de 108 bIenes reales y de las v nt>lJas socinl ' 411 -:"
disfrutaba en medio de los r.eit rados sacudi[mentod pOlitlr.Os de
las naciones limitrófes; y en una palabra, e te E. tildo cuyo pueblos
sabia n ya apreciar su verdadera salud, y cuyas autondade en un ll
constante escuela de paz y de órden, y al frente de las vecinas
desgracIas, conocian bastantemento el ine timable valor de la pl< ~
y de las garantills, ha trocado en un momento de ambici so frene-
8i de unos poells iluso!!, prosperidad, árden y dignidad, por ruina,
revolllci t)n y afrenta. El moti n militar estallado en PUDO, obra del
Jeneral Batlivian, de un jeneral que por la senda del honor y de lo~
principios pudo llegar a la silla pr sidencial de Sil patria, sin 108 feos
nombres 00 traidor, y de anarquista, que lo alejan acaso del objeto.
de sus Ilspiraciones, y lo cubren del desprecio y de la ignominia de
propios y de extraños, fue de acuerdo con los forzados pronunciamientos
de algunos pueblos de Bolivia, movidos por el club revolucionario,
y el que ha podido de~truir de un 8010 golpe cuanto pudo
edificarse en una decada entera de envidiable tranquilidad: el
mismo que ha abierto las puertas del sud del Perú a la mi iou
restauradora, pr parando en Bolivia un horrendo teatro de robo y
sangre, si al fin logra sum rjir1a en la desolacion y en la á/'renta
bajo el yPgo de una barbara conquista. Entonces, cuando las ftlrtu
nas de los honrados ciudadanos, la misera propiedad del pacifico in ~
dij na, el honor y las vidas de los bolivianos sean ]a presa de sus
injustos agresores, ó cuando todo no ba te para saciar la codicia de
]os mis/Ilos alltores de su desgracia, entonces cOlloceran bIen I s
fas"inado de la infortunada nacion el peso que oprime a su patri a,
1 el odio y la execracion que deben caer sobre sus verdugos . en
tanto q' e viva su nefanda memoria. N o es nue tro animo hacer un
largo detalle de los últimos acontecimientos de Bo ivia, y menos
pintar a los corifeos de su extraña revolucion . A4uellos han estado
al alcance de todos, y estos se han presentado cuales son desde
el principio de su célebre hi, toria que felizmente parn los pueblos
no contendrá muchas pájinas en sus omin sos fli :'tos si lIús
lecu rdan lo q le val n una vez decididos a recl amar sus derechos.
Apenas habra quien no sepa medir la importancia del motin
militar de Puno sUpll€stas las ('ircunstancias posteriores a In Jot:
nada de Yungll i . Sin él, el ejército Chile-~ TUano era el v ncedor de
una batalla -Con él, los restauradores son los dlleñ S absolutos y
los tiranos del Perú, y la plaga desoladora que acaudillan Gamarra,
L'l-Fllentc, Ca tilla y demas bandidos, lo eran acaso de Bolivia
cuando el paso franco, que lea abrió la perfidia, no puedan cerrarlo
la ignorancia ~ la impotencia.
El gQbierno revolucionario de Bolivia no podia desmentir su
naturaleza; y en sus primeros pas s ha hecho brillar las cualidaile
inherente!i a su orijen, que unidu a las especiales que caracteri"
zaR f1 Jos ~umbre8 del nUt:vo ~!ibinete bolivianol, imitan CQn anunr
~
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lio oe Ye~ltaia la horrible conducta de lo!ól re~taurarto':e8 del Ppru·,
Ef,'ctlvarnt l1te, la revolucion de Bolivia ha tenido por obj ... to primari,>
el rn:l9 escandaloso saco de las propiedades del jeneral SantaCruz,
so color de gratuitas y ridículas acusaciones; persecllcion abie~
ta a torio los amigos de la pasada administracion, que eran sin dutia
los hombres de mas importancia del país; de truir el imperio de
la 1 yes, miuandu el dlficio f:ocial, y que con vituperio de ellas se
legahce por un Congreso la rovolucioR y SU8 escandalosos actos.En
vano ee grita contra el Gobierno del Capitan Jencral fiRjiendo
dilapidaci nes del Erario, s Iponiendo arbitrartedades, forjando Cr1me~
Iles. Si el mejor termómetro para juzgar hien de los hechos son los
hechos mIsmos, ellos acreditan la verdad de nuestros aserto~, y hacen
. ca r la gro era máscara con que pretenden cubrir3e los revolucionario
ne Bolivia.-¡ Cusnt:Js han sirlo las escandalosas escenas
que han tenirto lugar con la flmiliR é ¡nteres s del ex-pre sidente!
Al grito ete rebtlion, respondió el de despojo, y aunque con
la irresolucion y equivocados pasos con que obra siemrre la injusticia
cuando e. ta asociada de la perfidia y de la ignorancia, el roho
la arbitrllriedan la opr sion y el e candalo han sido completamente
satIsfechos. La {XIlccion de caballos, frutos y enseres de las
haciendas del jeneral Santa-Cruz, fue la illiClacion de esta obra de
los restauradores bolivianos, adornada con la persecl1cion mas activa
contra cuantas personas visitaban a menudo a su afllJida SeñfJra,
y podian pre trie c n sus servIcios los consuelos que la amistad
sabe presentar en 1 inf~) rtunio -Ella supo sufrir de~8ires y exaccion
mostrandnse superior a su inmerecida desgracia.-Siguiose la
absollltll prohibicion a los escribanos públicos de otorgf\r escritllras
. de contrat s de níngllnll especie, de los bienes del ex-presidente, y
muí pronto t Ibo lugar 110 secuestro jeneral a p ticion de un mozalv
te,
que ni 1 s juzgados d letr s podlan admitir la célebre denuncia,
ni ella debia proceder lar se lo una acusacion tan jeneral como vaga,
cuando era ien obvio un rejt tro formal de los hbros de las tesorerias
donde cleblan halnrse las partIdas justificativas de la dilapi-acion-
4. o quo alll ,la hlpóte, j na la Illllla TereacioD UE"
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-ltJ
illt r ses aacionale!l, (lon '1li6 e calumnia al jeneral Santa-Cruz, el .
1'10 podia ser un cargo jamas contra el Presidente, SInO exclUSIVO e
los ministros del de pacho, spgun la misma Constitncion y ley de
re ponsabi lidad de los mjnistros. Sin embargo de estas razone, y de
i" finita mas, aducidas en tiempo y forma por la Señ,/ra del j eneral
Santa-Cruz, la denuncia fue canonizada por el ajente fi cal de la
Paz, y resuelto el secuestro por uno de los jueces de letras de la
misma capital. La corte superior de Ju -ticia, si por fortuna conservaba
el respeto a las leyes y el decoro a la vindicta publica que
babian proscripto los subalternos vendidos ni poder, era el cuerpo
que debla hacer triunfar la ju~ticia, declarando la nulidad de los proceciimientos,
en vi ta de la apelacion cuya interposicion se preveni~
empero, bien pronto el gobierno revolucionario, que conoció sin duda
desde Chuquisaca el terreno falso por donde marchaban sus colégas
de la Paz, dictó el secuestro de bienes raices y muebles, qUitando
al poder judicial el compromi 'o que iba a estrechl1 rlo, y se
cubrIÓ del baldon que es inseparlible del majistrado atropellador de
las leye8 y menospreciador de la decencia pública. Esta re olucion,
que comprendia el arraigo de la Señora y sus hijos hast ~ que e
cumpliese el mal disimulado saco de la8 propiedad~s del Jeneral
Sllut -Cruz, descendió hasta las mas nimIas mlOuciosidades, sm perdonar
cosas necesarias al servicio de una familia y de un escaso
valor. Se pretendió anular las enajenaciones tIe especies mueble~, que
habiant enido lugar mucho antes del embargo, y se eXljló a la Señora
una razon de ellas, de sus valores y de las perSOJl8S que la8
poseían.
Siguieronse los destierros y privacion de BUS empleos a 1061
amigos de la administracion de Santa-Cruz; se pusieron en prision las
personas mas respetables de la Paz, y ni los domé:!ticos fueron salvos
de la horrible persecucion del gobierno.-La Señora del expresidente
fue estudiosamente molestada hasta los momentos de 88
salida de la Paz, por el club revolucionario, que se exforzaba en
acreditar mas que no tenian otros objetos en su rebellon que los
que h( mos demarcado, y el mas gr8tuito de los OdiOS, enJendrado
por innobles pasiones contra el gobierno mismo , que los habia elevado,
contra el \'erdadeJ:O gobierno tIe los pueblos, gobIerno de paz,
de prosperidad y leyes, g( bierno que hizo de Bolivia una naclOn
cl1ando ra un caos de confu ion, donde solo se dejaba 8ptrr lbir
diatint mente la ilu tre vlctima de BlaDco y sus ff'roce a ~ esinM ,
gobIerno ,en fin, que supo hacer figurar a la República boltvj3u8 uun
mas allá de su ImportanCIa real
La Señora del Jeneral Santa-Cruz obtuvo su ansiado pasa'
porte para dejar e~ pals y reunJr~e a su esposo, cumpliendo con 11.8
v tos de su corazon, y al aproximarse su salida fueron rejistrad ~
cerrados y sellarlos por la pCllicía los baules del pequeño equipaje
r¡ue se le permitia y obligada a declarar bajo juramento si teUl~ "
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dinero y alh8jó~, d¿nde existían, en qllé se invertian {os Bueldu3 del
presidente, y (Itras sandeces de e te jaez, entre las que podian entr
.veer e capciosas cuestiones con el objetl) de buscar puntos de
. cu /lcion que solo cabían en las miserables cabezas de los desati:
1ad ,- acusadore •• 'o le fxiJió, y S¡¡CÓ por la razon de la fuerza y
apremiandola con la prision de su hijo primojénito de edad d~ sietJ
.. ñll:, la medalla que el Li ertador Bolivar devolvió al Con,greso
lIolivlano, y que este asignó al Jeneral Santa-Cruz como testimonIO
hon('rífico de los relevant .8 ervicios a que la Republica le era
deudora.
Incllnsable la mnlignil!ad y la perfidia oe los revo!ucionarios,
preparab:Hl una red en que debia caer la esposa é hijos del expresidente
a u paso por Poto i en el tránsito 8 Cobija. Tantos
flleron 108 aVI os sobre una rl sgracia que se temia sin poder ó sin
quertor E>xplicllr, y tan rrpetidos los Cl nsejo de evitar el paso por
la Villa, que e~ta pf'l'8eguida familia resolvi ' cambiar II ruta, atrave
.. ó el t rntorio p ruano, burlando las tran as de sus perseg,uidores,
y de pu s de su buena ac jida en Tacna, obtuvo un jenero:-o pasap(
lrte d el JenE:ral Torrico para verific Ir su emb rque por el' puerto
de Anc'!.
He aqlli una hj ra res ña de los procedImientos de los revoluciollarios
de Holivia con una Señorr., que adamas de las consideracion
s que merece por Sil sexo, h sabido obtener I amor y
el respdu ne la sociedad boliviana pnr la nmabilidad de su carncter,
p r sus virtudes, PI r su conducta intachable, por su ninguna
injerencia en los negocios del g bierno, y filialmente, porque, di puesta
iempre a hlicer el bien, no abusó Jamas del poder que vei:l en
manos de su e poso.
E te lijt'ro ensayo de la red lUradon boliviana bllsta plHa
pr bar que el r bj to primario de su revoluclon ha sido el robo y
de~' e dfl atlsfrScer odiosidade gratllit s, asi como no puede dudar e
a vi. td de la condurt de aqud eng'lñado gobierno, que 111 rebelion
que se pretf'nrle 8Pflllidar revolncion contra el jen ral Santa-Cruz,
00 es sino CIntra la Con titucion y las leyes para eriJirse en dueño
del pals, '1 lograr a la omhr de un congreso tan ilegal como
1 podar que ordena su convocatori , una ridlcula lf'gllliz3('ion de la
tnll ion y de lo rlment'8 que la han seguido.-Supongamos ese
congre o con tituy lIto nVi ncion, que convoca el Jefe Supremo
prnvlsnr,o de Holivia.-¿ Es prevenido por la con titlJcion politica ?No;
el congreso ordi na rio a el .,Ue debe reunirse-pero sus dipu tlldos
e dicen amIgos efe la arlministracion de Santa-Cruz y elejidos
con coaccion; y al mismo tiempo se trata de anular una serie de
lfllislaciones bolivianas desd la de Tapacari inclusive, y aun jlJzg~r
a sus miembros -&ta no ' podia ser Jllmas la obro rt('l congreso ordinario
llamado por la constltucion.-Y bien: suponienrlo esa amisd
de los diputados, esa coaccion con que se pretende acompaña
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su eleccion., ¿ serán hoi los pueblos bolivianos mas librcs para eleJII
SIlS representantes, bajo el imperio de la rcvolucion, que lo fu ron
en los días de la paz? ¿ Tendrá el gobierno revolucionario meno
amigos en este célebre constituyente ó convencion, que tuvo el je
neral Santa-Cruz en los pasados congresos?- Que r('spondan las
elecciones de parroquias en toda la Republica, y en especial en la
Paz.-¿ Quiénes fueron los elejidos para electores en las de provin~ .
cia ?-Los mi IDO d('signados por el gobierno revolucionario y adivinados
sin much trabajo por el publico, que condenaba altamente
la comportacion de los mandatarios. Si se trata, pues, de juzgar diputados,
ó por mejor decir congresos enteros, no solo por opiniones1
que son siempre emitidas con la salvaguardia de la inviolabilidad
sino por leyes di cutidas, dictadas y sancionadas: si se piensa en
declarar nulos estos congresos, nulas e tas leyes, sin 10 cual no puede
me os que exi tir la constitucion de Bolivia, es innegable que
la revolucion es contra las leyes y no contra el Jeneral Santn-Cruz:
es inn g~ble que se quiere t"xtingllir el imperio de la constitncivn
porque ella es un invencible obstáculo a In mareha de la sedlcion
y a las miras de los t!ediciosos: es innegab e que se pret :ode destrllir
el si tema político de Bulivia, presentando al mundo el monstruoso
e pectáculo de una nacion acusandose, juzgalldose y condenandose
a SI misma, porgue no es posible de otro modo anular lejll~llIturas
legalmente convocadas ni juzgl'r de actos públieos y de decrl .tos
soberanos, sin descubrir el medio de borrar los hechos de 108 anales
del tiempo.-Si 18 revolucion es contra el jeneral Santa-Cruz, debe
ser juzgado conforme a las leyes: ellas deben condenarle, ó absolverlo;
p ro cuando los que le acusan de atropellador de la carta fundam ntal,
de infractor de esas mismas letes, y motivan en tales acusaciones
la sedicion, no solCl las infrinjen y atropellan, sino que las anul n de
"echo, y pretenden abolirlas con escándalo de las formulas sancionadas
por todas las naciones libres, y con vituperio de los princi ~
pios establecidos en todos los paises civilizados ¿podnln persuadirnos
de que su revolucion tiene por objeto sacudir un gobierno desp6tieo?
Todos los gobiernos revolucionarios han hecho callar las leyes
en los primeros pasos de 8U marchA; pero la abolicion de ellas estaba
reservada a los sediciosos de Bolivia, ma~ enemigos, mas atentadore
, y mas traidore!! contra ellas que cOlltTll el presidente calumniado
que pre eotan como pret-;xto de su rebelion.
El pueblo boliviano no ha tomado otra parte en la revoJufjon
que la de llorar su perdida paz, y emp zar a entir en su seguridad
y en la de sus propiedades los t ni bies ef ,ctos del desor.
den y de la licencia del gobierno sobre las leye, de clIle dil:z
años se habian pre ervado-Los jefes de la rebelion, seguidos de
)t.fi maldiciones de los pueblo, son los exclU!~ivos allt res de 1'"'8
males de su patriA -Sin e a vil y d scarada traicjclO, ~ue CId. amente
apellidan mO.lmiento popular, el ~-e,n eral Santa-Cruz contabt\
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oow fuerzas respet ·.bl s y sobrad(ls recursos pala reparar la flltalidaJ
de Y ungai, y conseguir por las armas una victMia, ó lograr por trata
dos la retirada del ejército chileno bajo la base de independencia
del P erú y Bolivia, convocando los congresos de ambas repúbli ·
tas, y dejando de exi tir de h .ch y de derecho la Confederacion
de los E~t Idos. Los mismos trliidores decantan en sus mentidos folletos
la verdad de e te aserto, al describir la importancia decisi·
va del motin militar-... osotros añadimos mas: el jeneral SantaCruz
tenia hombres, armas y numerariO, sin sacar uñ soldarlo, un fusil
ni un peso de Bolivia, sin la esplosion de Puno por Ballivian de
acuerdo con los titulados pronunciamientos del interior y movimiento
d 1 Cuzco, que fué el alma de todos los d'el Sur del P, rúo
L .. s pu blos no se verJan hoy pre-a de la desaforada rapiña de
Jos 'Yestauradore~, y léjos de los enormes males que sufren, hlJbieran
sido los arbitros de su de tinos, despues de una victoria, ó de unas
hom sas transaccione que asegurasen la paz, Ahora por el contrario,
la posicion de ellos e horrenda, y su perspectiva respe('to a lo fu·
tllro se pre enta terrib le. La historia de los últimos acontecimientos
es un padron de desgracias y de ignomini!ls. Los esta'ndnrtes
del Peru y de Bolivia hltn sido arrollados sin una noble venganza:
el pais es dominado por la plaga restauradora-nada hay que SP.8
legal, nada que sea nacional, y la libertad se ha perdido con la
tJignidad de ambas naciones.
j Revolucionarios de Bolivia! j Traidores insignes a la causa
pública, é imperdonables verdugos de dos revúblicRs! gozaoa en los
hOrrldos cuadros de desolacion y de vergüenza que ya te neis a vuestros
ojos. Ellos son la obra esclusiva y digna de vuestra pe lidia, y
su nefanda memoria correrá con loa tiempo un ida a vuestros nombres
acomp ñados de la infamia y de la execracion de las edades
futura ~ . (M.)
PE R U.
E l'tacto de caTtas 10 de Mayo.
Ea imposible que en ningnn pais del mundo se vean ea nuf"!tros
dias, e n e te siglo de luz y de tolerancia, tantas violenCia y
de órd nf'S c mo Jos que nos ha traido al Peru la dirho a restauraciono
ASIl tada Arequipa por las noticias de )0 ej f'cut "Jo en el
CIIZCO po r T orrico, no habia qui n no t miese por su vl J a, ó por
su propiedad, luego que ll egase este barbaro, tanto mas, cuanto que
se decia que traia prf'parada una numerosa lista de pers' nRS que
t:b18n ser proscriptas, ó ,f usiladas, unas sin forma ó figura de
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
t
juicio, y ne terradas otrAs ex auctOt'it'lle al pr{;sidio Chile-p .rllfl.ll
de J llan Fernandez A í e que tubieron mucho que ocu ,t I r ~ e p3ra
burlar a aquel verougo de sus compatriotas; y aunque e le tenrllf)
la red eje ofrecer amnistia a los que se presentasen, perlOOllecen nlg'lnOS
ocultos todavill; y a fé €lile hacen bien, pues que con semej li ll
te jente la fé y el honor son pal bras que no se encuentr n en sIl
diccionario.
Se hll impuesto URa contribucion voluntario-f',rzosa de cielito
cincuenta mil pesos a Arequlpa, para a}'udar- a saciar con e_to
la sed de plata que hlln traido Bulnes y G4rridn, La-Fuente y
C4stilla, Cruz y Torrico;' pero dudo mucho que en el e~tado de
pobreza n que hoy se encuentra aquel Departamento se puedl\
sacar aquella suma, n menos que se la haga v )mitar a I( s hacen·
dadDs y tenderos el S ñor D. J lIan Criso tomo, a elvor df>1 esredoco
reci entemente puesto en boga por él, a saber, que la plata con
sangre sale.
Se han hecho las elecciones de dipllt:¡dos al Congreso; j pNO
qué farsa! S,: h.1O empleado los medios m B vlOlcnt s é il g-des
parlt intimidar a lns electore~ .
A uno de ello
Citación recomendada (normas APA)
"La Verdad Desnuda: periódico político y literario - Tomo 1 N. 2", -:-, 1839. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3681986/), el día 2026-04-15.
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