* a
. - -- ... -
1 ·-=- - ! .
AÑO l . /
•
'l'l~LM. lo ~
Bogotá, 4 de febrero do 1849.
~U?tl, , 2. 0
VAL E 1 REAL •
--
EL A.:,ACRAN.
.. nut mortAl~ knoco'ti~ our grcntcttt pride,
" To blu1.c thof'e virtuc_, sohich tho good
"\vhould hide.'' POPE.
N o crei '\ tnos q no prorlnjera e 1 c·fccto
que lu~ proclncitlo ntfestrojugnet!l Jite
rario, i nos ha llenado de sati~faccion
el fsplén•i\do resultado quo hetnc:sobtenido.-
l~icn qno de la ilnstrada po·
blacion do la capit·\\ do la lt~pública
no dt'biera esperarse qne acqjicra rual
una publlcacion corno est~, e u y as tendencia6
a morijernr la sociedad son
donuisiado pronunciadas.
El estado do dcs1noralizacion de todas
las actuales sociedades humanas,
prueba do una manera e.vidente, qnc
todas las obras de ntornl quo eo han
escrito en el rn n ndo de no<.ln han servido,
quo uingun aprovechamiento
han sacado dichas sociedades de tales
obras, i m ut:ho méuos la sociedad neo·
granadiu", i tnucho JnÓnos nun, lt1
seoicdat.l bogotana.
N o sucederá esto con el ALACRAN
que por mas que hayan dicho i..JigHn
diciendo Clucstros gratuitos oncmigo11,
tiendo directansento nl fin snpremnmente
moral de persoguir al vicio
dondo quiera quo se hallo, i Beñ!l!ar
-
al v~ioso sean cnales fueren su posi·
CÍ('J\ . 1 8US riq \lCZHF.
~lucho han dicho contra nosotros
los mordidos, i mas que los mordidos,
Joa nJordiblcs, es decir, los quo lulhioudo
cotnetiJo, o tenio[)do cu3tutohre
do couteter ciertos ])OCn<.lillos, te·
mc11 ver publicados sus fechorías i
tnalondanzas,sin penanr ¡incautos! en
t¡ ne lue quo esto escriben al resol verso
·u hncerlo to habiun rcsuol tu tambier•
u arrostrar todas las consccnencias del
paeo que daban, i a cumplir cahalle·
ro~amente la promesa q ne hicioron
en su pritner uúmPrn ulHn del último
pnrrafo del prospecto.- Y n ven quo
se han engunado Jos que pensaron
amedrantarnos, i von qno a pesar de
llablillas,amentlzas ) garro~ts i pistolas
catán leyendo ol nO mero 2, 0 del ALA·
OUAN; j ya verán cl3. 0 si como loedpcramos
nos da Dios vida,~al ud i licencia
i si como os de estricta J neticia, sigue
ol público ndorublo d1spcnsándouos
sutt favores i ley~ndono~ con el entusiasmo
que nos leyó el domingo próximo
pasado.
Oomo principiamos,contiouarcmns
nnostraetn pczadncarrora i lleg~t rt\tnu .l
al fin, a no ser que nos lo irupida el
que seamos víctimas do algnr.a de
lns vendetta~ italianas, quo fo osfún
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
' EL .ALACI~AN.
----------------------- - ---- ---- -
ponien d o en boga entre nosotros, i de
las que hemos tenido e11lollor de ver
dos o tres primorosos eclUJntillons eu
eatos últimos dias.
1 continuaremos del mismo modo
sin titubear en el camino , porque mar·
-char e1noe por él con el cornzon t:-anq
nilo i bin re m ordinlicutos ; prrq nc
estamos persuadido s de que el ruó torio
que estamos e1 ;ssyaudo ea el único
q ne pnede surtir buenos efecto s· ; porque
esta1nos persuadidos de qno los
artícalos jencralca en que so criti·
can coetumbres de nada sirven, porque
nadie se los aplica ;.i porque es·
tamos pel'suadidos do qno hhc enJos un
,bien a la sociedad, snbieudo,~so sí,
que nos danan1os a nosotros n t istnos.
Seremos mártires ele nuestra :fi\autro- ,
p1a. ·
Contamos con el c.mparo do los
• • • m1smos a quH~ncs ptcamos; porque
si tienen intencion loa p~cadores de
dejar que solo nos com prcn los in rnacnlados,
nos harán un flaco servicio,
ptics a dct:ir verdad, no creemos que
llegarán a al a una docena JGs que
contribuyan co~ su real cootinjentc,
por la sencilla razon de qoe, se ha
dicho entre noa, en estas tierras no
es mui crecido el nútnero do los quo
no tienen algu11 rabillo que les pi seo.
Apelamos al testimonio de las con·
• o OleDClaS.
Sabemos qne se l1a murmurado un
tanto la especie nueva i chistosa de
hablar de mojores en nnestro inocente
papelaoho-Por si fuere justo el cargo
diremos en descargo que : l1abiendo
lciao en un periódico redactado por
un hombre cuya alta intelijencia acatamos,
que ya era llegado el tiempo
de hablar al bello sexo, nos figuran) oS,
imprudentes, que el tiempo l1Rbia
llegado tambien de hablar del bello
&fzo. Entre aqurl escritor i nosotros
no l1ai mas que un dativo de por
medio, Jo que no es cosa do mayor
peligro.
Adelante, pues i Dios proteja la
• • lnocrncta.
EPiSODIO HlSTORlCO .
(Tornado de la a impresÚJnes de Vi'afo
de Alt:jandro Dun1 a3)
Eljóven Antonio Plata que se creia
inj arif:ldo en nn ' ' erstcn lo del "Cantar
de los cnntRres'' del número 1. 0 del
ALAcnAN,fl uiso tomar aatisf.aceion caballerosa
de su ' autor, a Cll)'O efecto
le atacó el lúoes últirno, a cnballo,
a 1ncdio dia Pn pnnto, en la esquina
de la pluza do Bolívar, en medio de
• • una 1 r•uaueroea o( ncnrrencta, con pa-lo
en m:luo, i pist cla en faltriquera.
El pob~e ntncado so do~end!ó co1!10
pudo i por una ~~rotecc1on oepectul
1 milagrosa de la Di vi na Providc:~ci~,
logró arrancar de las poderosas macos
del bravo agresor, el atroz Dlaciero
con qno int~utára maltratarle.
Mas no era el n1nigo I>J.,ta hombro
de echar pié atrae en momento& co.no
aq aell9s, i sobre todo tratAndose de
eauutos de honor) en qno él no tranSÍJC
nunca; i así apartó.ndoso a una
prudente distnn~ia, siotnpre ecnestru '
sobre su brioso corcel, sacó de sn
bolsillo nna pil:tolilJa con la que atnenazaba
desde 1éjos a sn pedestre con·
trario. En estos momentos intervino
la autoridad, i el drama tuvo el desenlace
de costumbre en dramas tales.
Cada una de las dos pot~n~ins belijerantes
presentó sus dos fiadores de
guardar la paz, i cayó el telon.
De este beclto deducirnos nosotroP
dos consecuencias, ~ue nos parecen
arrflglndas a sana l6Jica:
l.a El senor Plnta doeeaba con el
mayor ardor vengarse de ln injuria
recibida, i ccmo valiente, quiEo ~ornar
venganza en ~itio, bora i circnnstan· ,
ciasen qno hubiera aJa mano quien
se lo impidiera; i
2.~ El senor Plata con sqncl paso
prudente, l1a probado hasta la evidencia
que no es cierto Jo qne se le
dijo en el vereícnlo mcr.cionndo.
'I'od u es inc~ncnso.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL ALACRAN.
- ·-·- ·- .. ------------------------------
Los MISTKl1108 DE SANTA DAUDA.Rj..
Fanta~Úl.
( Continuaclon)
OAPI'l'ULO 5.'
LA CITA.
Era una noche •••• porque de noche
han de tener lagar todos las ea·
cenas romñnti .· as de la moderna lile·
ratura, i con mucha mayor razon la
qutt vamos a bosquejar.
Las diez i treinta i cinco minotos
poco mad o ménos •orian . En diroc·
cion norte-sur, por el altozano.. de Ja
Catedral: bajando yo. las últimas gra·
dns de la parte construida aiendo gobernador
Alfonso Aoevedo 'l'ejnda,
un hombro envuelto en una ancha
capa, enbo;!udo hash1 os oJos, i hasta
los ojos el sombrert cammo.ba apre·
sorado. Su traje i andar firme i resuelto,
revelaban un jóven distinguido.
!•o.sa las trea cuadras de la calle de
la Carrera, atraviesa el puente do Son
Agastin, sigu& basta la esquina de la
iglesia do Santa Bárbara, vuelvo se-,
bre Ja siniestra, conoluye la cuadra,
revuelve aoba·o la dietitra i a poco
trecho se detiene. A cincuenta pasos
de dist"nc1a pudieran eaouobarse
los latidos de au oorazon.
Pocos minutos habrian trascurrido
C3uando se abrió uno de dos peqaelios
ba leones, pertenecientes a nna ca a a
situada mui cerca del lugar donde se
detuviera el jóveo, i asomando por
6l una mano, ondoab&L un blanco p:~.nuelo
que nuestro embozado vió en
el instante a pesar de las tinieblas.
t Qué a~ante en tales circunstancias
no ea nictálope 1
CAPITULO ao
REVELACIONII.
La mano que ajitaba el blanco pa·
tuelo era la blanca mano de r~uisita.
El j6ven acude presto a la llaaaada
del aanoroso telégrafo i con voz soJJora
i varonil, pero a jitada, dice :
-Maoh6re amie, tout est rangé •••
De main au aoir l\lr. le cur6 meJtdra,
pour mettre un termo á nos aou·
ffraooes.
-Benc, mio dolce bene, contestó
do~do el baloon una voz arjentina., an·
jelicat..:_á tutto son io disposta.
. Articulada npónns la ú ltirna letra,
de la última sílaba, de la últimaL pa·
labra, una voz cascada que sonó de
adentro Jlnmaodo a IJuisito, inter·
rumpló este amoroso bilingüe colo·
quío, qne terminó con dos palt1braa :
-Adio f
-Adieu 1
Aquella voz importuno era ]a voz
dol So t.. de 'I'ortorc lli, padre de nuca·
tra heroina.
CAPITULO 7. o
I'RIMlO.
Cinco aftos ha\lia que se a m aba11
el frances i la italiana ;-cinco aí'los
puados en incensantes agonías. El
Sor. de Tortorolli so ho.biu sicmpro
opuesto, oon otro~ tenuoiuad, i A
union de esas dos almas nobles i Je·
neroijas, oreadns la una para la oLrL
Htlbia&n sufrido con lo. conatancia
de un amor vor', al
ntusceabundo cárcamo de la Concep-·
cion, habiendo logrado t•n aquellos
momentos poner al g.tlope sn torpe
cabalgadura, cuando espantadB 6stn,
por algun fantasma nocturno, en.
viado. por Dios mismo para castigar
ol ort(llen, párase de pronto juntando
)u patas dolantorns, enarcündo el
caello, diri;iendo hácla adelante sus
largulsimaa orejos.-Ls mas~ del vie·
jo multiplicado. por Ja velocidad de la
acémila, le saca como real, d4 tángano,
a diez varaa i media d ' distancia,
• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •••••••••••• 1
El di~ despue!, al ?osar por allí
doe jornaleros, que se dirijian a la
cnsa del aeftor Pio Quinto Aoosta, sorprendiéronse
al hallar el cadáver de
un hombre· que se h'bia estrellado
contra las piedras.
Aquel c•dáver era el del señor don
Philipo Annibal ' Cocles de Tortorelli,
"EL ORÍYEN J LA VENGANZA."
(Rasgo histórico.)
El ano de 16)4 de la éra cristia·
.ca; 5514: de la ~la e. ·.11ega ba a su fin.
Era una noche lóbrega. El cielo tenebrosamente
encapotado por negras
nubes, veiaac de cuando en cuando
enrojecido por )a luz subitáooa de
algnn relámpago fugaz. La tierra hirviente
empezaba a ser humedecida
por un" leve i lijara lluvia fnnesta
precursora deunah<;rrible tempestad.
Aquellá noche era nna de las maa
solemne!, n1as silenciosas i profundas
en que suele envolverse naisteriosa·
mente la tierra. 'fndp era lllgnbre
i funerario, i el sordo retumbar de
los lejanos truenos parecia el prefacio
de los tiempos entonado sobre elcadtiver
del yerto mundo.
El gran reloj de la iglesia matriz
acaba qe dar con golpes monótonos,
triatlsimamente iguales, uoco campanazos.
Oitase aun casi agonizante el
mistioo t.umbido qno dejaba el últin1o,
cuandonnhombrede regular estatura,
'
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL ALA()l{AN. 5
-----· - ------------------------
envuelto co una corta csolavinct, con ' t E3 esta hora de venir, viejo estra
aire misterio3o i andar lonto i pesado, f~IKrio ~ •••
cruza una de las esqnina3 dell1 ucnte Pero chaCoo qué quieres qnc haga
nuevo. A pocos pasos toca el peq nenn 1 yo con ttlntos espedientos1
porton de uua casa do siniestro agüero. E~pedieutes! t!~peáientes ! t Soi yo
AcaJagolpoqne da ol incógnito aconJ· acaso nlgnna toutH. para creer coles·
pana estas p tlabras: ¡ mostachJtos! , pedientes? . .•. ¡ Infarne 1 ¡pícaro!
¡ chaCon l vidii mi a 1 ¡' ¡ malvado 1 Vayu.so U. ahora mismo
Esw hocnuro era ~l. de mi caati i uuuca mua Yuclva a
CAf>I'fLO 2. 0
¡ ZELOS. !
Sil~ncio i n1assilencio. En aquella
cada tuuo parocla porticipna· dol pro·
fundo lot ~t rgo de la noche. U u nuevo
golpe repetido liJas d lra1nente sobre
las tablas del pequcno porton dnba
a conocor la impaciencia q ne causabB
a nno~tro prot : •~on1sta la obatiuaoion de la cerl}ada puerta.
" Ya van,'' dijo al cabo nna voz
hermafrodita lauzada como por una
estantigu~' , uyo sexo seria dificil do·
terminnr. Ettt~ voz salia por un pos·
tigo de la única ventana que tiene la
casa por el lado izquierJo bajando 1~
poco frecuentada ca!Je de las Cuuita!.
Yeso luego brillar por entre las r~hendijas
del porton la Iúz lánguida i nlo·
ribunda de un candil i óyese rechinat·
despnes tristemente la JJave que abr~a
la chapa .quedando suficientemente
desern barazado ~1 funesto porton bajo
cuyo humbrall1abia esperado nuestro
hombre tanto tiempo.
Los pálidos1eflcjos que daba la casi
.esti.,guida luz del yerto candil banan
de repente la ÍJ!Z morena i retostada
de cierta hembra varonil con unos bigotes
l Dios mio quó bigotes f hubió.
raJos t!nvidiado Mel1emet Ali o el terrible
Covaigoae terror de los comuciatas
franceses.
Est¡ mujer era chaOon, jencral·
mente conocida bajo ol pacndónimo
de mostachos.
Oigamos el dié.logJ qnc ella entabla
con ol dosconocido en la l1undidn
sala do la cosa :
B vcr1no. h Esa ru ujcr aboJninable es
la causa Je tod~ •ni dcsd1cha pero
yo me vengaré de Úr11bos.'J 1 sin
mas ni mas coj ieudo un ~ cnohillo
viejo que e0b1 o una mesa o~. ta ba su
aVaA'IZa ttobrc ol pobre enamorado an·
ciauo, que pálido, lívido, moribun·
do, desencajado Apéoas tiene alíen·
to para decirlo <:1 •ll VOZ arllgBdti i
tréanulQ: i quó tioues chaCou1
1 Zcloa! repuso elh• con una voz mos
trouante que la de Estentor so ore
los muros de Troya.
CAPITULO 3.o-EI~ D:\ÑO,
Zumba furioso el uracan. Los vien·
tos desencadenados baten violentamente,
la <.:iudad iluminada cárdena·
mente, la noche n1 fúljido brillar de
los relámpagos. Cien ruyos a la vez
lanza el cielo e m bra vccido sobre la
tierra ; i el retumbar de los trocoo~,
i el sordo ruido de lu lluvia que se
desploma a torrentes, i los bramidos
del creciente rio de San Francisco,
cuyas aguas se oatrellaban con violencia
en Jos estribos del puente, todo
todo parecia conjurarse para hacer
aun mas terrible aqn~lla noche de
CSRanto.
La mostachuda chaCon no se inti.
mida con este horrihle cuadro. Al
contrario, pareciu q o e ella se gozabB
con los furores de la naturaleza revelada.
En medio del patio de su casa sus·
pensas que !1an gastado ta.n.tos
de )os llll)lri.'EOrCS quo I!A llblll& }a mt.IJa!HS de er terJ.nas, CU har.~r liD·
prcnl-'a, y no aq ud los ti pos que csl Í1.n pnm,Jr ~qnl< • S rPu ~ l! Oarcs de mJllare~:~
ttm tranquilos en sus ct~joncdlos, las de h¡l.Jhat~, tradn~tdHs a toduslad len·
cantisas rotus. loA pafloe corrompidos guas. para _r~partJrlR~ en todo el tnuL·
del rico los vestid• 8 ürrninndos de do, no buh1er~n pod1do llevar a cabo
)a ~~~no;a i los ) 11 r~o¡)os del infeliz aqn.e~la filantrópica emp.resa sin el
lllCJldicante, dobian vroducir tttlllH8 8U8ll10 de tan poderOSO 8Jtillte.
~ublimes rt!voluciones en la U ' ente 1 el grado eminentísimo a qne l1an
humans, debian producir todas f888 llegado todas las ciencia e, i todas las
teoría e cnlo. aleEJ, qne han Qecho cono· artes es tamhien una consecuencia de
.3er tantas verdndcs út•l~~; si huhi•·r!ln j lns in.fiuc·neias de l11. imprenta. El
previsto todo esto. decitnott, se huhte· r{lundo cutero debo saludar a Gutcm·
ran dado priea a hacer sacnr los ojos bcrg i tributarle homenlljc como a su
a los inventores de la imprenta, i este fegnodo Redentor.
~~~nd~ Ple.mout~ de felicidR.d, .de ci· I la Nueva Granada especialmente
v1hznctcn 1 de l1bcrtnd eotarla aun en estA obligada n otarna i profunda grbla
mf.ute dol Creador. titud a nqnel g1 nn,lo hombre, porqne
. Po.r for~tuna nada de esto l1.a soce- sin el ¡ ai ¡ sin ólno hubieran visto la
dtrlo 1 la 11uprenta ha prodnc1do los Juz d~l mundo ni el n•undo, hubiera
efectos que todo el tnu,do sabe. visto ]a Jnz de obros como ol Aviso
Como los antiguos oaJallcros nndau· la Tapn del GÓogolo el Clamor de 1~
tes, i me.1or que los oab.alleros an~an- feder 6 ci~n, la 'romio~ja, ti Institnto
tes, fa lmpr~nta pe.ral~ne al VI}, al Cáldss, lBS ohras del vreclaro injenio
culpable, caet!ga al crJminal,.end~r.cza José M. Stttnper Agndelo,el Albor Li·
tuortoa, ftice l. <.JoefllOe agravios, 1 pro· terario el.Parna~c, Granadino el Pro·
en su marcha, prudente en sos ce nee. e los Moráleea i ROhre todos los di·
jos, terrible en sos reinlt~dos deciei. chos i lo~ no dicLos el "Alacran.''
vo~, caenta do abnsos i de debilid~d,
por decirlo a:-í o na segunda Providen· El Alacran ese rE-ptil rabio~o
cia. 1 anuq u e algnns s vects suele
hacer uno que utro estrago, ~lla mis- Que pica sin piedad sin compasi< ·D
ma lo repara, ecmt-janto on esto a la Animal iracundo i venenoso
famosa lanza de Aquiles,que aplicada Quo elava intlijtrente 1 u sguijon.
auna herida que hubiera hecho, la
sanaba instantaoeamente.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
8 EL ALACRAN,
l;)err03 que l o. dran~cobarde.t
En tor"n 11n toro robusto
Que yace ltndido e11, tierra
.Acog Jtado tntre muchos., •
ZoHitlLLA.
GLOSA.
A tuertos "i farolones
Yarlunchines, vocingleros,
Pt»tlantea i majaderos,
J,Ialat,drines i follonP.s,
Que nos tiran tarascones
1 h · blan de ncs por lns tardes,
I rupresor no lf's , re tardea
La du Ice satisfaccion,
De saber que todos son
"Perros que ladran cobardes."
Loa médico ... boticarios. •
])e ojos torciJos i feos
Que abrigan malos deseos.
Asesinos herbalarios
1 loa que usan relicarios
De Cri&to on rgando el busto
1 que se mueren de susto
Cuando ven los aletcranes,
Son meticulosos canl' 8
"En torno un toro robusto."
Los que en fondas i billares
En tabernas i garitos
Alborotan con sus gritos.
1 en inmundos lupanares
Con Oleliaa i con Pi lares
Al A./ocren hacen guerra,
No piensen que nos aterra
Su charla. ni nos asombre
Que ataquen juntos,~ a un hombre
&. ·Que yace tendido en tierra.,
I a tantos que conocemos,
Los que hocen maa algazara,
Porque temen que a la oara
Sus pecados les echemos·;
Francamente les diremos
Que aomo1 ya mui ma•·huchos,
Que como ellos aon1os duchos
En defender i ·atacar,
Como el rabioso jaguar
"Acogotado entre muoho~.''j
ORA VE ACONTEClMIEN'I'O.
El nn1iqo <10tl Pnclto Pnrdo
n (j u icu l~l ..t1laC1'll1t lta l,ia nottlbrnJo
ajen te en esta capital;
por los mism~ motivos que tuvo
el tlon Pilutaleon pt\t'n reconvenil
· nl escritor del nrtícnlo "El
escritor de costuml>J·es i la sociednd,"
inserto en el número
'27 del Ne<.•-grnnnJiuo ha l1echo
fot ·n1nl i solernne renuncia de
nuestra productiva njencia. En
tal virtud hemos nom brndo e11
su lugnr nl Sr. Felipo Méuicn
cnlle lle Sntl J nun de Dios.En
lo den1as no hemos hecho
• • vnriac1on.
--*--
A ULTIMA HORA.
IIn sido ncusado el número
1. 0 de El AlaC'ran. El juri
declaró que habia lugar a la
:.cusacion. Con tnl motivo el
in1 presor pi'esen tó ]ns fi1·mas
responsables de los señores J erman
G. Piñerez i Jonquin P.
Posada, por supues~o estos señores
hobian sido reducidos a pri·
sion el n1iér-coles 30 del pasadQ.
El jnez de la causa ha señalado
para el 27 de Jos corrientes
la reunion del segundo jurado.
I todo lo que tenga relacion
con ~ste negocio, tendremos el
gusto de dar oportuno nviso a
nuestros lectores.
Imp. de N, Góm~:-Por ll. Oo.tintlo·
1
'
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"El Alacrán - N. 2", -:-, 1849. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2095464/), el día 2026-05-13.
¡Disfruta más de la BDB!
Explora contenidos digitales de forma gratuita, crea tus propias colecciones, colabora y comparte con otros.