VARIEDADES. .............., • ...,....4 ...... , ..................... -... , .. , ....... ,..._ .. ___ , ........ _ .... ,. .................... - ... ~...,..._- ... -
TORNEO LIT~JRARIO.
Hace algunos años propuso "La Caridad" un
l1emwso tema ele traduccion ;t la juventud colombiana,
"La .JE>une filie ruouraute '', prometiendo
que las versiones que ~e hirieran á nuestra
lf>ngua de esa pro,luccion sul>!imE>, ~erian examinada
por u u a junta de litP.ratos di. tingnidos
de la capital, y que sel'ia premiado el autor de la
que fuera c as I'Osées
Sur les flellrs et sur nons!
~loi, j'étais dtwant toi: plein de joie et de flamme,
Car tu me regardais avec toute ton ame!
J'admirais la beanté don t. ton front. e revet ¡
Et ~n meme q'un mot révélat ta pensée,
T.a tendre reverie en ton creur commencée
Dans mon comr s'achevai t!
:r.tr je bénissais Dieu, dont la ara ce infinie
~t~r la nniL et sur toi j~>ta tant aux. cieux!
il t·apporte !lPs enmuats;
Ni l'amhition folle, occupée anx chin1cl'es,
Qui ronge tt·istement le· écorces :uucres
Des choses d'ici-l.Hts ¡
Non, illui fatü, vois-tn, Fhymen de haccl'IIOH la g11errn
:wnq IH' , (':l ;Í ia fllt't':t.:t del Gltasxepot ó rlf' los rle-
1\asf ro'¡),' fu );liJes de agujn? A hora entre f'l ntérlieo Penlomo
." ·u 1jic(IZ rrmedin el To)'O, i Cnitl anrlar:í {¡ concr:
l lllGti veloz, él, de los torNHlos ó é .. tos drl
'l'orn 1
'o por llli parte, lo que llllCtlo a. f'gnrat· rle
muy htH'II:t fe, es qne e. e llllli'P.m;ígnulll 6 llnh'loJtin
1lt 1.' '•PCtros Yi\'i •ntr , '1111.' por quin ·o {¡
veintE' cl1a · tllYÍIIHI en la eindlll no· (h•j(1 :i tna:
,¡u euatro 'Oil el e:pfl'itu t'n !u lab:os, prouto ;í
f'lll¡>render n VItelo; pero no tardó en \'flllir la
calma y <'lllÍ1 tlC'c~ hnlln nn reflujo de c:-píritu: que
,·olv:Non apadhlc ;i su an1i•rna morada, :m que
llÍ1121lllO fle ello: huhiet·n sido llH'IICt.'<·auado .
• ~i 110 llle mee lo qm• a<·ab(Hle drcirle. l1aga HSIe:
l l'll>alawc dí' cnj:1 y rntontl·nt·:í In 1ui~nw ~utua
tlc> P. píl'itns que figmu bau <'ll l callar nada, es á dónde me dtrigí
con mi palmo y medio de nnl'ices.
Pue , l:ieiior, tomé el camino mas corto que encontré
fJHra potler llf>gar en el menor tiempo posible
:i cierto club ....
Ya veo qne le hacP cinclura, como ¡;e (lice, esto
te club no e~
de frauciscanos, fuldenses, j;1Cobiuos 11i cosa qua
Be parezca. Es una simple tertnlin. :í la qtH' mis
compnitet·os y yo lwmos cl:lflo el nomlJt'(l de cluh,
pot· e~a. fatal t<>nclellcia qll(' nos domina. dt> querer
titrmizro· (perru ita me e~te rerho por a JJ(tl'a)
haf.itn las cu:-;a.' mas pueriles de la· que compolll'll
nue. tea rC'duti(la ,·ida. d<' odo~o~.
Alli, en la su.~orlfdtll INtulta,campean ;\ enal mejor
lns frase.- hiuchaclas y rituboutbanl.f'S si11 que
mt chns n~ces tengamos niuguua idea qué expre
·ar cotl ella~.
Aquel amal,ilf:itn0 .'ll!.;eto ele valioso pPndicutl•
clr oro y piNlras lujo~as ¿sabe ustNl lo c¡ne
ti<'nc?
Pues, sefior, handwe.
Qné come!
Pr~jimo. La \'ida S<' le pasa agratlablemente
unas r<~L"es, amarga y pesada ro s<'rrun
él dice, t111dn importa, von¡nc al fin' y alcaho~todo
es ll:tsar.
!Jn iilte!tge:wia e· nn numclo llf\·cono('idu para,
t-1, y tli alllJ la r·peranr.a, ·•ese con:uelo dPl qno
llutlll Ps" romo usted; ('UIJ10 el (¡ne i~nte hrotur
\le , u cerehro la iu. piracion, tollla mngi tralment~
la upo ·tu m ele un trihunu y exclama: u l o
huy qué desfallecer. ·o hay c¡ué trepidar. Yalor".
-Qué es e~ o? gritan <Í. una \'OX sns compaiíero:.
-K, con te ta PI se ll(}o omuor, el gran paréutP
i. dondt :<' encierra todo el pol'\'enit• de la
Fran('ia rr:publh:nna .
-Pepe, ¡de quién son esas sim]Jlct.as? lo pregunta
roo de lllte\'O,
- ··on la e:pt·r~iou tl(}lflentimionto d(' un corre~ponsal
del J.:ditor de "RI E ·tudio··. ¡.~, To conocen
nsterles e¡.;a cat·ta pnblicáua en '·1~1 IlcralJo" de
la semana pn~uda?
-N(), contestaron; pronto, "El Ileraldo11
, queremos
verla.
Uuo elE> los siete ociosos tomó <'1 pcriMico y
'con ro:t. nn tanto af('ctada comeut.ó .í leer, mién~
trali los otros pouian una atem:ion que me hizo
fij~r mejor en ellas que rn la desE>ada lectura.
De rPp(>ute uno ele lo oyente intf>rrumpió:
-Agnan.la, Uodolfo, i<¡He es e.-o de doce lwmildes
tJfscadores! ¡Qué ufano elitará el autor por la
emision de eBa noví ·ima idE"a! Br:.tYo! señor con
·esponsal. Poco tardará el ing-e1iio de usted en
ensP.iiarnos ,¡ qué raza peJ:tlenecia el mártir del
Gólgota.
-Sí, bravo! respondieran en,coro·l68 demas.
El lector siguió·imperturbab]é: "Los 800 mi ...
llones de católicos·l&,· Galileo; Gut~ti~·g, Ca·con uno de lana oscura. Des·
tncontraba en su casa: su pequeño gabine· ¡ pues de vestida se sent&ba á trabajar, mién ..
124 ED CONDOR
-=::-=:.--
tras el abuelo rcia y jugaba con el niño.~ -¡El fastidio!
Cuando por la tnrde vol vi a su sposo, } -Te ,,burr s?
1\Iargarita conocía sns pisadas: dejaba. su~ -Mortalmente! Para qn6 violentarme
bbor y tomando al ui- o en los brazos, a- ~ ya? Mi r a1·ido , o lo está en casa á las holi;
l, á recibirle. ¡Cuán dichoso debía sentir- i rns de com r y dormir y no rep:u·a en 'l e
se nqud hombrC', al cstrech:u contra sn co- ~ la. casi1 esté m1~jor 6 peor arreglada; la be
rlZOII ñ. u angelic~l esposa y á su inocente~ dejad,, al cuid·Jdl) de los. criados.
hijo! Muy gr· nde debia ser su ventura, ~ -Yo sé l!ne á tes él enseñaba su casa
pue.. e gr¡¡ baba en todas sus facciones con ~ con cierto orgullo á su amigos.
c:1rac ércs visibles y vrofundos. ~ -No merece la sati ·faccion de ese orgu-
Mióott·us comían, no cesaba yo d oir la ~ llo el que y me moleste cuidaodo de mil
risa sonora y d lee de Margarita i no obs-: detalles fastidiosos.
t, ut , el cot to tiempo qne permanecía o en la ~ -Y sin embargo, clufrid. Julia e o deni'
· a aou a bu la frugalidad de los llJil njare . í tallns son lns qur, á .~emejatJZa de las li~a-
1 uc·has noches alcanza bu yo permi:o do ~ duras in\'isíbl ·s de Gullivér, ·ujctau á los
m· m:Hlr para :.1 ar a vC'h c. :
dro A. 1 !tUL, .t qnien la J.elie.1 hmuii lum' tto ••l autor, i
el diu. en que qnit•rJ.lucirla." r.a Uondor". ::;.·,
ACTO Y E 'CE ... TA UJ:?!COS.
I ronm Y Yo. i
:A.parecrmos r~sUdn.~ co?n Sl'·lntr pnbrez11 (di~frat q14e no tto& l
quita1110~ desdt La lW''u: ele nu.e 1ra.s bodas) ¡
.Aquf vienrn a bu. ~rtrte. \:;:·
i \l~nn actc rlor ntPo 1
No, Lléras; 11 .4 · 1 cnrl'eo;
Ilny rarta de Lui · Olarte. ~
A l.lrf', pues. }
o\• :l inform1rt~: ·
' i. Leyendo. Hum .... 1 Itoncrrl'o ... ve:nticinoo, ..
])icicrnbro .... n t
Le<' con ahinco! ) i 11 Queri<.ln .ft• é Ma.nnd . ... " 1
Celtllira, cl:t.ntr. rl p:-~ pel )
O d. l· curJ.n m~ Lriuc . 1
~
!
í
l\1:\., nn 1 1e ·1hr.t. In nal'ir.! ~
So.) ·tiatfl Plt!. !!:Hn\'Ís 1 (me pongo hruvo) {
Yo quiero snber aprisa ~
;¡e~ eii% tur M ;~rf,~ Lt isa, :
Y si e·1 h' 11 d.cho ·o Lu' •. (
- ] 1 u :·,oye ama•la Ct ltuira; )
Por In carta l: e c:o111 '" tl'lido (
11 ·. Ltus es 111 hi\P- 11 llrtl'ldo ¡ f
Qne e1m su spo~a del'ra; \
Que ~.11 fllllOI' no fu 1 11 mira, Í
Po• ·qnP Lni l:t sabe am.tr \
Como el cielo al Jnmin>lt' ~
Qcte 1 da tn.nto :p!Pt:dor; { ·
Como 1 cu!Jbrí Á h fi r ¡ 1
Colllo la rrnviota al mar. ~
1 11 st.ro Lu· .- an1-t a. ~u Lni':~ :;·:::
Con ti.ll t•·r nnrn y af,•n,
Como ama el tultp:ln
A la jugue1 on;l hd;a i.'
Qur en ·u tallo. e ele liza
Por ir' del armua en pos: ,;::::·: Yo .,é que, e amall los do.
Con ntnor tan pnro y ~anto,
Como el cr re u te nma al . auto
Y como el ~nto a n a :\ Dios. :::.~::':: Entónces~ contenta fst.or!
Ma .. rl L.nis .. iqniéulocreyera1
~ué! i lo jm~ga calavera
Solu porque- y los y 1
Agnardn porqnP o voy
A ti:o l' ':p· tll pO· c., ',\.
Y si el mat1·imonio toco,
El ser prudente procur~~ ( .
Lnis .comet;6 esa locura
J am probat· que tlo es loco.
Y o tam bien la comPtf,
Y mncho que lo rP<:tt rdo;
s· .ÍII Í loCO() i fllf <'ll('l'dO,
La rnzon la E>llCH!>Iltro rn mf.
' Yo . é qu he enc ·ontr·a PnCtmtntJ,l en tf elrincon
Dond mi did1a :e labra,
Y, E>n fin: en nnl palal>ra.,
Cuanto nefia el cora;.:on.
l'em como el mundo es mundo
Y el ho111hre e voluntarioso,
Al mnnrlo rin•le a.f('ctt.,,·o
Utl homenaje profundo.
Como e. t;í entre !orlo inmundo
J.;¡, r.ha rle mntnsicte,
Y ¡í filn ofar SI\ mete,
morali;~,a.sin tHsn,
Y á toilo a•¡twl r¡uf:> s casa
Lo 1lt>I10IHÍ11a zoquete.
Luis, que na ió eo pil'itnal,
Adm'rnflor dA lo bello
Qu1. o 11 · var e11 su cnollo
},a ,. fl na l'üiiYU!!:\1.
flt)lló un~>~· an.!•li, 1,
• ua hclilarl ht'l'hicN:t,
Y le Pllt;.~'''Ó ·u alma entera,
Por su a moro ·a .·omis:. ,
r h'or tit•lle tí '11 h l'lliOSa Luisa
l,or .:n dulce cmn Hlll rn .
Má .... m cl•hes explicar,
Ya que tratns de ios LHiM~s.
i E'-' c:eno lo que tn tlict>!;
En 11 ~ v~1 sos <1,.. 1 El Jlo~ar , ..
No¡ que fuem prof.tnar ·
El ¡·ecinto del \'E'l' j ,¡
Dlllt1 lr jn?. r> u qn f'lla y él
E¡;t:in las Lora pa ':tildo,
' . tri u feliCE' · gozando
La grata lnua de miel.
Pn<"; eutó l'e , pinta, pinta
De t>.'a Lui a los ('Jlcnnl.os
Q11e diNon ;\ Luis qtwu ·antos,
D~· una manera suc.nta.
No hnllo col·m~. ni tinta
P;Hlt p ntar con 111:1<' ~ tría
A e~a prrciosa jnrtfa;
Per·o t cli té una co.u.:
Es In dúna mrr /¿er¡ lOBa
JJ~· torta lrt MAICERfA.
.J.; m u ·ha. exag racion ~
La eonoxco y no exagero.
De modo que e ....
Un lucero!
Y qué e Luis .... ?
Un corazon!
Que tienen :ir:•bo, ....
U u don:
F.l Rabers~> cnmprf'ndrr; u . >. 1•< (1 1) ~
Todo lo qu al mntlllo a.·ombrt:>:
.Ella, un Dios ha.oo- du su hombre~
125
l~ EL OON"DO:R
Un cielo: él: de su mujer,
¡, Sigues la rarta 1
La sigo.
Qué más dict> 1
" E~ meone!)ter ••••
Querido Lléras, saber ...•
Saber lo que es un amigo •••• u
Luis, que ha sido fiel testigo
De toda n1i adversidarl,
En prenda de RU amistad
Quiere ••••
Qué1
Que yo leo crea
Que sit-mpre, 8i~mpre desea
Para ámbos f~licidad.
Y • • . . contel'tas 1
te contesto.
Qué le dirás 1
No lo sé.
Pues, óyt>tne: es bueno que .•••
No quif'ro buscat· pretexto.
Voy, con franqueza, á hacer esto,
Aunque cometa un de:;vfo,
Sabré llenar t>l vacfo
Dt> talento , no de fe,
Y en verso le ~scrihiré
En tu nombre y en el mio .
Y publicas 1
No publico.
Pero , dfme la razon.
Porque esta es coutE'stacion
Que t'lll privado le dedico;
Yo ub .·é ellar el pico
En tan o]eomne oca~ion ,
Pues so tengo en conclusion,
Qne en circun 'tancias violentas
No dicE>n cuarenta imprentas
Lo que un solo corazon.
Si esto se ha de publicar
Que se pnblique en buf'nhora,
Ya que "El Condot·" VÍE!Oe ahora.
" El Oásis" á reemplazar.
Si hay álguiPn que quiera ojear
Este pobre boiTndor,
BiPn puede hac~rme el favor
De disculpar las tonteras,
Qup, dicen: ·'Jota Eme LUrtu,
Vuestro ht~milde 1ervidor. 11
EL HIJO DE LA LA V ANDERA.
NOVELA SE~U-HISTÓRICA,
¡ Este será tan árido como los arenales del
~ dt:sierto; no tendrá flores rJÍ ft·escas brisus.
~ No conoció la nobleza ni el idealismo
¡ del bien, quien 110 sintió el amor.
~ Este seutimiento puede abrumar el co·
~ razon con eu inmensidad, pero no puede de ..
~ jar 'de ser grundc. . l J)a. impulso al alma pRra volar a} infinito.
, Fascina el corazon, prestando su herwo·
t sura aun al delito .
1 Puede hncer al hombre criminal, pero ja·
~ mas lo envilece.
~ Es á veces el faro del destino, y extien¡
de la luz del cielo ó la sombra de la fatali~
dad sobre Ja carrera del hombre. ·
~
~ Apénas se percibía sobre la cordillera de
\ Santa Helena, como una franja de oro, la
~ luz del RrJl que se perdia, y las flores cxha·
) laudo sus últitli08 perfumes, dejaba u Olter sus
\ hojas láuguidas, como el postrer suspiro de
~ una virgen.
) En uo pe~ueño jardin cuidndo~amente
{cultivado, se paseaba á esta hora un jóven
i en cuyo semblante y apostura se manifei·
~ taba uu algo ~emejante á esa ruelancolíll
1 del último crepú~uulo.
~ Esto jóven teudria veinticuatro años.
~ ~~ra su constituoion perfecta y varonil;
1 tenia color moreno pálido; frente espaciot:a.
~y bien formada, Oílbello negro ligeramente
~ quebrado, 'cejas espesa'! y negras como el
~ cabello, bigote tupido, hermoso y delineado,
\y facciones reguladas.
~ Deteniendo el paso prorumpió:
~ -D.1dme fervor, Dios mio, porque solo
~ tengo amargura l i Luego profirió algunas palabras de de~
sesperaciou eutrecortadas por los sollozos,
~ mirando por en medio de los árboles el in.~
terior de una ca~a que le duba frente y cu~
ya sala comenzaba á iluminarse, y en la que
habia cierto movimiento de fiesta.
Un cnrarto de hora despues se presentaba
El amor es la emana.cion del Ser divino. vestido de baile, en la casa de don Alvaro
Él no se ha dado á. los hombres limita· de *** . .Esta casa era la misma cuyo iute-dameute,
como sus otros sentimientos y fa- rior dominaba su jardín. .
III
cultades. Don Alvaro, uno de los hombrea mns ri-
El rebosa los corazones, tan grande, tan ) cos y considerados en la sociedad de entÓ'l·
indefinible como existe y ha existido en ¡ces, estaba cas:lrlo con doñ11 Leonor de***.
Dios mismo. Dios lo comprende y el hom- 1 No teuian familia, pero habian educado,
bre no, \desde muy niña, una sobrina huérfana, lla-
Desgraciudo el corazon que no lo sienta. Lmada Adelaida, á quien amaban co~o hija,
EL OONDOR 127
y cuya mano babia prometido don Alv:tro, í con una voz tímida. y melodiosa como la
pocos dias á.ntes, á. un negncictUte español ~ modulacion de una flauta.
llamado don Luis***, hombre avltro, como} Abe! qu<·dó en siler.cio, dr.minado por
de cuarenta año~:~ de edad, y sin mas cuali· ~ una emocion que s~ hacia notable en su fi.
dad notable que la de ser español. ~ sonomía.
Con motivo del matrimonio de Adelaida, i Al fin prorumpió:
don Alvaro daba á. don Luis un baile en &tl} -Adtlaida; tres cosas me han sucedido
casa, y las personns mas notables de la po· ¡ por la primera vez de mi vida en el espacio
blacion habian sido invit11das. ¡ de la hora que pasa: he oído tu voz, te he
Abel, que era el jóven de que hablnmos, l dirigido la palub1·a, y te be engañl\do!
entrando en los salones, recibía a t~nciones ~ -Señor A bel! dijo Adelaida en tono de
cspecinles del propietario y de los eoncu· l reoonvenciou.
rtentas. Diremos tjUe ya era ruédico doctor. ~ -Eres señora en tu casa y puedes ruan·
Los convidados recorrinu los salonrs ad· ~darme salir.
miraudo el hermoso aparato de la habita- } -14~ntóuces, caballero .. __ ..
cion. \ -Entónces, Adela ida, vas á. saber que en
La plegaria de ánimas en los campana ~ lugar de una interesante ootnunicacion, co·
rios de algunas iglesias, auuncinba l~ts ocho ~ mo te deoia, vengo á. hacerte una pregunta.
de la noche, y la música do varios .iostru·) -Pero. __ _
mcutos marcaba el corupas dt: las parejas¡ -Rccu~rda que hablas con un hombre
qu6 empezaban á danzar. i que merece el titulo do caballero que tú
U na jóven que atravesó en este instante l acabas de darle.
los salones, atrttjo todas las mirud11s y si·: -Bien ••••
guió hasta perderse de vista á lo largo de ~ -Por tu respuesta snbré si pueden qui·
un corredor que no estaba tan aluwbrado ¡ tarse los títulos de cousideracion en tu tra·
como el reato de la casa. } to para cooutigo. Entretanto dispénsame,
Esta jóvcn e"taba vestida de blanco y He .. ~porque ~in haberte ántes hablado, mu erea
vaba sobre la cabeza una corona de rosas y { familiar hace algun tiempo.
azahares; su tez rivalizaba las rosas blan· ! Adt.>laida. bajó los ojos, sin que la luz de
cas d'-' su corona; sus cabellos de un negro~ los cirios hubiera sido bastaote pálida para
lustroso, descolgaban rizados sobre su cue· ~ocultar lu agitacion de I:!U seno y la altera·
llo; sus ojoH son1breados por largus pe!!ta- ¡ cion de su sembluute,
ñns y cejas finas y uriJUCadas, ttniHn el bri· ~ -Ahoru, continuó Abo~ podrás decirme
llo d 1 azabache y la mirada IU(•lancólica y ¡si babia ulguu sentido en e::~e lenguaje de
~ontemplativu, que es el sublime idealismo~ ruiradus y de flores que se cruzaba por
de la mujer; su nariz era pequeña y pulí·{ entre tu l'eja y mi jardin?
da; sus labios angosto~ y ac01·alados dese u· ) -Abel. __ .. ¿ IJllÍeres que te dé por res·
brian al t~oureir, dientes pl·queños, blaucos j puesta tu misma pregunta?
y parejos; su estatura, aunque un poco ha· ~ El rayo del sol que brilla para perderse
ju, armonizaba con la regul .. ridad de todas (al atravesar un e6ltrecho espacio despejado
las partes de su cuerpo. ? entre la negra nube, es el remedo de la mi·
Y ya que la hemos pint.ado, dejemos la ~ rada de Abel al oír el nuevo tratawiento
alegría de los salones y sigumos tras e 1.1. ) de Adelaida. Sus ojos fijo~ en ella, hrilla-
Dcttívose repeutinomeute y miró agitada i ron un instante, pero imnediatamente volá
todos lados al llegar al umbral de una (vieron á tomar eu aire ruela.ncólico; y dan·
alcoba en cuyo interior se hallaba un altar~ do un fuerte su~piro continuó:
iluminado por dos grandes cirios. Í -Adclaidu: ese lenguaje de nuestras
Era el oratorio de don Alvaro. / miradas, oruzn ndo por entre tu reja y mi jar·
La jóven miró de nuevo á todas partes y :: di11, tiene sentido, pero un sentido vago, in-entró.
¡ definible, que yo no sé expresar; las flores
Delante del altar estaba Abel, inmóbil¡ con que yo adornaba mi carbonero y las
J de pié. {'que tñ suspendías de tu ventana, se dirigían
-Aqut e~toy; ~eñoJ: docwr, dijo la jóven ~ palabra~ q~e_l" vo~_ humana no ~abe repetir;
12~ EL.. CONDOR
pero enunciaban siempre una llli · ma idea,¡ sa. que le irwumhe ·y4u0 de sumo interes
una id<.:a tlue jama can ... , el coraz11n · i11de~ ¡ para mí. _
finible tat11bic.:n para lo dos, pnrqne árubos ( -¿, ué puede ser, senor doctor?
vivimo lllbriat~atlos y coufundido en dL.t.) -Mi relacion puede ahrp;nr e un poco,
-Abd, ¡·eplieó A.delairla enjugáudose ~y si usted es ba:tallte bolld~dotoia para cscn ..
]as lá"rimas qu.e brnt .1ban á us ojos; Ai no¡ charmc, se Rer·vmi to1uar a 1euto.
bici ·t~ una burla de 111i pobre t'l~t ruictftn, ~ -Tómelo u,;ted mi .' nJO y hable, dijo la.
ei ha habido en uueatras re luciones al~ro ~ eñora, ocupando ga1 bo~:>aweute una silla
tuá.s que tu recreo pasajero con n1i ,·en ·ibi- ? junto al altar.
lidad, no puedo comprendGrlo; adema , te~ Doña Le uor babia cÜmplidt"l cuarent.a y
advierto '1ue no dC'be tu1bar mi trauquili-! cinco año,, pern nadie la. habría crcidomadad,
haciéudome palpable<. a. veruud. Y:~~ yor de treiuta. No babia una arruga en su
·no es tien1po de que yo sepa 1 me amas, 6 ! rostro, us cabellos e taba n complet.a mente
si rue Lus euguñatlo. i negros y sus mt:.jillas hermo amente colori-
-Adelaida: el corazon del hrmbre no} das. Era beiLt 011 esta edad y en .u juven·
engaña en . u primer amor, y tú fuiste mi ¡ tud seria sin p:.~r .. Aunt¡nc su trato cr·a a.fa.
primer ideal. ~ a tlcscoufiauza la xeu a : ble, u voz, tsU8 nm·aua y su semblante ma·
frívola de la mujer que CQil la corona llUP· ¡ nif ataban ulti\·ez y Ol'gt.llo.
cial que la prepara á aj 11as boda~, impone l "Ella tenia ol entiruicuto aristocrático de
ileucio
Citación recomendada (normas APA)
"El Cóndor: periódico literario - N. 16", -:-, 1870. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3683859/), el día 2025-08-31.