Por:
Alfredo Díaz Mata
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Fecha:
2013
Invertir. En el mundo globalizado del siglo XXI, las opciones de inversión se han multiplicado; es posible invertir, por ejemplo, en la bolsa de valores, en bancos, en alhajas, en inmuebles, en obras de arte. Por otro lado, también se puede invertir en pesos, en dólares, en euros o en otras muchas monedas. Las posibilidades son abundantes y muy variadas. Sin embargo, la inversión financiera más fácilmente accesible es la que se puede realizar en bancos y en la bolsa de valores, y los bancos han sido durante mucho tiempo la alternativa preferida de muchos inversionistas y, en especial, de inversionistas pequeños o medianos. Sin embargo, la inversión tradicional en los bancos tiene ahora una gran competencia en las alternativas de inversión disponibles en la bolsa de valores; el ejemplo más claro de esta afirmación son las tasas de rendimiento que pagan los bancos por certificados de depósito a plazo en comparación con los rendimientos que se pueden obtener en sociedades (fondos) de inversión en casas de bolsa.