Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 2203 resultados en recursos

Con la frase historia de colombia.

Imagen de apoyo de  Ivcatan Na Regio et Fondvra

Ivcatan Na Regio et Fondvra

Por: Cornelius Wytfliet | Fecha: 1597

Mapa político de Yucatán y Honduras, levantado por Cornelio Wytfliet alrededor del año de 1597. Indica los límites entre Honduras, Nicaragua, la península de Yucatán y Veragua (hoy Panamá), ubica las poblaciones principales y se destaca el trazo del golfo de México. Este mapa Hace parte del ‘Atlas histórico y geográfico de la República de Costa Rica’ publicado por el diplomático e historiador Manuel María Peralta y Alfaro, con el fin de servir de apoyo en el litigo por la defensa del territorio Costarricense frente a Colombia disputado a finales del siglo XIX, después de que ambos países se independizaran. El Atlas contaba con una recopilación de alrededor de 30 mapas históricos de diversos autores que daban razón de los límite de los territorios a través del tiempo."
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Mapas
  • Temas:
  • Otros
  • Historia

Compartir este contenido

Ivcatan Na Regio et Fondvra

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 109

Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 109

Por: | Fecha: 1891

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~OliO XIX Agosto de 1891 NUM. 109 ANALES DE LA INS TRUG CION PUBLICA DE COLOMBIA SECCION CIENTIFICA 'I':RIBUS QUE "HABITABAN RL TERRITORIO COLOMDtA.NO A LA LLEGADA. DE LOS ESPA:ROLES (1) (De la Rer>üta Literaria, entregas de 15 de Mayo y 20 de Junio de 1891). Siempre que se ha intentado escribir soLre asuntos relativos á la his­toria antigua de América, se ha tropezado con las graneles dificultades que opone la falta de documentos. Si esta qneja ha sido general y se ha perdonado á historiadores que han tratado de los pobladores de México y el Perú, con m yor razón se nos excusará á nosotros, que tratamos de las tribus aborígenes del territorio colombiano. Estas en realidad bien poco.e recuerdos hnn dejado de su existencia. De sus ciudades y de sus palacios no quedan ni las ruinas. Religión, tradiciones, leyes, todo fne sepultado con los mismos hombres que las practicaban. Pueblos enteros, numerosas nncionalidades desaparecieron sin que quedasen huellas d~ su existencia. Parece que la varn poderosa do Bochica hubiese abierto un abismo más profundo que aquel que rompió para desaguar el inmenso lago Andino, y que allí hubiera precipitado las tribus colombianas, haciendo correr sobre ellas el torrente del olvido m 's poderoso qne el mismo' equeudama. Uua qne otra columna derruída, pocos jeroglíficos si tál podemos lla- (1) Con suma a.teneiór:' bemoR estudiado el ATLAS GxoaRÁ:B'rco ti: HISTÓRICO DE LA RKPÓ'BLICA DE COLOMBIA por 1 señor Manuel M. Paz, tra-­b: ijO digno de todo elogio, ee.pecialwente en cuanto se r fiare á la parte geo­gráfica. A la. carta. 1, que ' representa la ruta de los conqui tadores, etc., la posición de la tribus. te.,'' le baremo tr tJ ob .. ervaciones: l ." No es ba&tante completa, eowo tie verá poniéndola ~u paJ' l~lo l!OU te nue tro e tudi01; 2.• Tiene a.JgunoH unque wuy poco rJ'ore~; y 3. ~ El antor confunde !re coentemente las tribus que exi tieron cou Jaq que hay eu la act.u lidad, dando preferentemente cabida á esta 6\tüuns. EHNRS'J.'O RRST ltPO. 7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 98 ANAI. .. ES DE LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA. DE COLOMBIA rnnr á las inscripciones en las rocas, y los monolitos labrados que yaces olvidados en la mcsett\. de Sa.n Agnstin, son los únicos documentos que pndiórumos consultar en la superficie del suelo. ¡Qué testigos tan mudos · os t1 bcm s los blacióu el nombre de tribtl sin preocuparse con las semejanzas fisic s ó 1 id utidad de costumbres y de idioma. A éstas las designabsn yn cou el nombru de su caci ne principal y le conservaban su 1~ombre primitiYo, y le d ban un nombr arbitrario y caprichoso. De quí resulta qne multittt8. {5) En su Oompen.dw ltiAJtiJricQ del descubrimi8nto y oolonizacion AC STA, págitu\ 11. (2J Aco TA, págiala. 68. (3) ACOST , ptí.gina. 11. (4) ACOSTA, pág. 5. (f>} A COBTA., pág. 78. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TIUBU QUE HAD1TAB.AN EL TE RITORIO COLOMBIANO 105 mensas selvn . Muy lejos de p recernos exagerado el cálculo de Acosta, lo juzgamos iuf rior á l realidad. IV Lns tribn que habitab u el orto y Centro del depar amento del U lUCa pertencc1)\n á. ln nación C'lt fJc 6. Lo Urabaes ran u nos de la cost s arcuos del tlántico y de lll olÍ 11. s baj t\ aneg d izas y e u bi rtn de manglares dei tr to i nfe­rior. 'ns princip les e cicazgos y ca et·l'os eran: Twntí ó. orill s del río B teubá, Th·ufi ó Tiripí, .Abibeiba, Apz~rz:miand6 6 León, Abenamecltey y Ab1·niba e la márgen s del río Sucio, Guanaca y Ticlúrí, donde se reunieron cinco mil guerreros en más de mil e noas. En l s orillas del Atr to Balboa encontró dos pobJaoionos en y s cnsas est bau ooustruídas sobr árboles parad fenderlas de las inund·l.cionos. Ningún croni ta nos transmite eln mbre de é t aunque no serí n t. n peqnef1 s cuando en una ell s lieron 4,000 hombres á defender su entrada. Otr de seme­jante construcción halló Gómcz IIernández, adonde no pndo penetrar por 1 fuerz de las armas. A orillns de e .. te río vivían también los Gugu­' re •. L s tierras u l o croso Dabeiba principiaban á iez leguas ele las bocas del trato. En las costas del Pacífico había numerosas y valientes tribus (l) como lo probaron en 1 resi t"Oncia r¡tte opn ieron á lo e pa.f\ les en Puerto­q tcmado Oupique, en los valles <.le Baeza (hoy B .nHló) y rL. leza , en ::tn Iateo, Ate. Eran ue11os de casi tod L ll. co ta los oanama.. y los Cila1·ae ... . Impnteticable en in ierno por los pantanos que en cll· se forman y los hincha os to Ten te y ríos q ne la n l'<}c n en tod di l'(}CCione poco habitu.ble á caus de lo Hgn~'ceros casi permanentes, 1 sorr< ní· le bibe no con tnb. con m' a moradores que los snjetos d isp r os d Qu iuuuch-zí,, tRn f r oe como I s tig1·es y leo no , con u iene compartían ns guaridas. No así las faldas do la corclillel·n. y los llanos qne se extienden á sn pie , llenos de poblnciones tribnttuiaa del Cacique Ntttibara, qni n con 20,000 indios t·ecibió á. Fr ncisco Cesar cuando por prirne1·a vez vino á importu narle (2). Er ecina de ... te l poblttci n gnenera de Tutabe (3). Guacuná ó Qnir1-dtná e tu.ba situarlo ancal, C'umbá, !pía- (1) VEIJA oo, 1 '72. lli-8tbria det FtAino tle Quilo. (2J AcosTA, png. 262. (3) Décrulml do lierrcra. n. 6. L. VIII, ap. 4. (4) 'ASTELL NOS, pnrte . a (5J Pmon .,ntT~, paí.g. 77. (6) PI~DltAW'l' , pág. 76. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. T IBUS QUE 1I BITAB.\.N EL TERRfTORIO OOI.OMBIANO 107 ~ les Gualmntá, Pn.nyan, Tunes al centro, Sapu.ye , Túquon·es 6 Tuc?...(.­r'l ·e , Jfal/a?'IUt Ya ·enal ·~1 Ponie11te, Irnazocamate, Beio'udino y Mcondino al E., obondoy al . 'l'o o p rtenecian á la nación Quillancinga, 1 cu l contub. m 's de 30 r~tl'cinlid ~<1 s inoopendientes (1). Eran de este nú­mero iauaJmente los Oacampue Ohor1·o , Ruiles A:rgayane y Paguales. Al ut· de stos q uetla.bu.n lo Ohapanchicas, Afastele , Lioacle , Oltan­co y B·,_jolcos (2), y l s Piclúlimbíes y Ouilas entre 1 s ríos Telembí y Putí l. En 1 C·lq!letá. ntre multitud de p~quefias tribus, cit l'emo ' los Ya­cvanr¡ ue?·es, 0/urpirde y Pap1:aze. al ~ . O.; los lJJocoa , Patocos y Su,cu.m­bio , { ol'illn d l Oaquetá; lo Alaco .·, en lls márgene. tlel Papamen ; los Pul~tmayo , en h tuárg •ne d 1 río del mismo nombre, y l s Oojane , hombr s f roce que dominaban á la llc•1lo de Aco ... ta, hnbí más de un millón de habitnnt~s desde O loto ha ta Anserruu.viejo (4) . Era tal el número de tribu inde­pendientes quo á cada pnso, com9 brotando del suelo salía á impedir la march11 triunfal dol e tan hu:te do Oa tilla, que yá los jefes las más de las ecos ni se ll'eocupuban po r c.larles nomb1·e, y pasaban de una á. otra con el mnyor desprccto, con~crvando únicamente el recuerdo de aquellas que les pt·ocurab.,w o1·o 6 gloria. {1) PrEDRAJICT , p6g 84. Podemos agregar á é tos los pueblos de Chuchald(), Aaruul, !ffu/lnma. Tucun·8i., 0tJpttÍ,.9, Yles, Gufl.lm tal, Cha.pal, Nales y Piules. t2) Ill~torüt del Rein.o de (¿ttito, por el Presbítero Juau de Velasco, t. II, púg 142. {3) En re ltLS obra con nhndn p~r e tHblccer el itio que ocupnban l s tribus del Caquetú, bemo encontrnrlo tnl difusióu, que nos es del todo .imposible fijar este punto oc nne trn t~HI igun geogmfi~\. (4) P o de rué de In couqui tn, cnnn•lo aún lo indios and ban por los montes huycoclu d •1 y11go e puñol. se couLu.b Ln 20 000 eo Pa t , 20,0 >O n Timaná, más de 80,000 n Arm , 25, 00 en Clllblntl tn., mñ le 3 ,000 en Oali, 40,000 en A.nserma· vjejo. p,,bl ciones peqncñaq como ll•tpanchica é Izcnoce, contaban e d una bn ta 20,000 .indios. RtJlación d,; Pu¡Jayár,, por FnA Y J& oNrr.ro nm E OOB n. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 108 ANALES DE LA INSTRUCCIÓN PÚDJJICA HE COLO OllA V llemos vi ato y á, á vuelo de pájaJ·o, la di tinta tri bus quo habita-- ban Jos D e parta bnt bnfhl s pol' lo los O ·é 'nos. Visite m s ahora los del in tel'ior, priuci pi anuo por el depn rt · ~men to u o n ti o~ u ia. A s ombro y g rata s rpresa can 6 á los e patloles la ista del río Canea cunndo b juba n ta. serr nía de Ayape l. Domin., ba.n de allí un xtcnso y limpio lJano sem j e. querias. l~n 8 l 1 nllo de an AtHlr' S qu uabnn los Cl' rios el : Gua1·cama, Ouerquia PizJi>1Wn, Oz cta, Maqni1·á, 4gua.'i ·t. Omogcí, N~gueri Yu ·ca, Aguatabr.t, Ala ¡¡iq u í, T ttqnibu?·i Jfu !eco M o ·caün·o, Oue1·qu i ·á, Oa1·i­tné Oclutlí Uba1u~ y Quimé { 4) . (1) ACOST , púg. 25 . (2) Geo grafl4 Gene ral y Oornpcndw l1.útórico del estado de .t1nt(oquia, por MANU&L URIHE ANGEL, pág. 70-. {3) 1. U. ~GaL, 506. Ou?'ttmé quedaba. donde estli obor Anzá. Poblanc'"~ londe queda. Amagá, pág. 788. (4} Estos últimos, citudos por el doctor Uribe Angel, pág. 738, qued ban en las serranías que separan á Antioquia del valle de San Andrés. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TRIDt,; QUE nABlTABA.N RL TKRRITOlUO COLOMBIANO 109 TJa parto d Z nifcutá port neci n te á este Departamou to, l cona­f 1ian la tierra árida . p ro ri~as n oro bafin.dns pot· el Nechí y sus afluentes n lK regi ne c'UJ e .ntro queda n Z ragoza y Remedio (l). ]).fuch indi s l1abitaba1 las llanurus de Oanc(tt~, á orilllls del Porce. Al ur, traamontando h1 colina , eataban loa dominios de Zun.t-ms, y al Sur d ' tos, loa de Hobégico. Cel'c de la sierra d Urrao habitaba Toné Cacíqno de los Catíos. Loa orillas del Porce, 11 matlo por los intlios Abu1·rá, estaban mny pobladas por la tribu del mismo nombro, la cual se extendía ha ta las bocas u Tttcaloa. En ol bajo Porce hubitaban los Yamesiés de la misma tribu cuyo más poderoso cacique era el de CltC~tbá (2}, donrle fue fun­dada la primitiva villa de Zc ragozu., en el valle de Vitué. Tenía más de 2,000 h. bituntes. Era muy pob' do el vallo de Iraca. Entre los punto ocupudos por llvlívar y Andes se levantaba la rica y floreciente ciudad de Co1·í (3}. En el v He del alto Abnrrá estnbnn, entre otros muchos, los pae· blos de Bitagüi ó ltagüi, Aná y Niquiá {4). La provincia de Antioquia, propiamente dicha, contaba con numero .. sos tribus. J..~as principales eran: Pequi, Gua,ma, Penco (5), Norisco, Tu,ango, Pu.bio, Zei·acu~na, Pebere, Nitana, Tuines, Guizco, Araque, Guacuseco, Teco, Catio . .Record romos de paso el nombre de algunas poblaciones tnhamíes: l"olombó, San Antonio, Pertol, Oocorná, Maitamac, Apu1·imac~· estas tres últtmas pertenecían á l tribu de los Armas (6), los Paucura 6 Pácoras, con más de 8,000 indios, siervos del Oacique Pimaná~· P1tcllina y Muta1nbe, on las montanas quo qnedun al Oriente de onsón; la pode­rosa provincia de Jos Pozo , cuyo Cacique Púnanaq·ue opuso en su pri­mer ncuentro 6,000 gnerreros al invasor; Pécora, á dos leguas al Oriente, y en fin, la tribu de los Oa1Tapas, en los puntos ocupados hoy por Ta1 ias, eira, Aranza7.u y Filadelfia. Ln principales poblaciones de los Pécoras fueron: Olluscur?tC2t-a, anguitama, Oltam,bi1·icua, A"­cora y A upi1·im1·; y do CatTapa In·úa. Las tribus de e t Depa rtamento pueden reunirse en tres grupo bien rlistiutos (7). (1} COST.&, pág. 124 (2) A OSTt\, pág. 362 (3} MANUEL U. piíg. 611. (·1) lA~·oEr. . A.·ortr, (5) Aoos·ra, pág. O .En 1 valle de P neo dominabnn los Caci1ucs de Pm·rutd y Guarami. (6) En el asiento del e cique 4~attamac a fundó 1~ poulación de Son ÓD. MA- 'iU.&L U. A EL, póg 62,). L11. provinciA. de rmt\ t.euía 6 leguns de latitud y 10 de longitud, y más de 20,000 h bitnntes. {7) MA UEL U. á N &J,, pág. 506. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 110 ANALES DE LA. INSTR.UCOIÓN PÚBLIOA DF. COLOMRIA. Los Oatíos, situados en los terrenos comprendidos entre la margen oceident~l del Cauca y la serraní de AlJibe; los J. ?.tlflbs , entre el Cunea. y el Porce; y los Talta1níe , en loa pnn tos medianeros del Porce y del Magdalena . VI asemos al departamento del To1ima. Los Pantágora habitaban en la margen izquierd del río Magdulena, y dominaban á lo Ta1nanae , Gua1·inoe , Ma1·quetone , G?,asecu;ja., Gualíe , Guagztas, Doi1na , G·nasqu,ia , y ern.n. el terror de los mi mos Pi,jaos, á quienes varias eces sotn tieron . o terrenos donde está actualmente Ibagné y el llano de las Lanzas, pertenecían á la tribu de los Palenq'ne.: (1). Los Pi,jaos se xtendían desde lo Hm itcs con el anca por Jos alles de ei va, Almagner, Alta Gracia de Suma paz y an Vic n te de P · ez (su centro más poblaio), hasta confinar con Unndinanllrca (2); por el S. llegaban hasta las tierras ie los Timanae , encerrando en su seno infi­nidad de arcialidades. A la orilla izquierd del Fusagasugá, on su confluenci con el :rt-Ing· dalena, ivían los lqueimas. En las montaílns que dominan al valle de Neiva moraban lo Ooyai­mas, enemigos permanentes de los indios del valle. En propiedades de los unos y de los otros h;..bía arandes poblaciones y ca eríos arruinados por 1 s sangrientas guerras civiles. o menos belicosos que los Ooyai7nas eran los atagaimas (3). L s orillas del río Sa.ldafia. estaban habitadas por los Teporoges, cuy s principales pobl ciones llevaban los nombres de Actt1"Ulo y Apa­glo (4). Las tierras del Timauá estaban den amente poblad. . En solo el vallo se encontraban 20,000 indios. La cacica. de Gaitana, vecina de 'l'i· maná, hizo freute á los esp noles con 6,000 guerreros u un primer en­cuentro; después de h ber sido desbaratado este ejército, reunió 10,000 indios par un segundo combate (5). A pocas leguas de Timaná, atravesando la cordillera se tropezaba con los Yulcones ó Oanebís, á 1 ltura ele an ebast'án de 1 Plata. Se par' ban los de los Tirnanaes los 1r nando . Eran t m bién Yeci nos Jos Api1·am.as Pinaos y Ouanacas (6). os _iudaquíos h bitabau l (1) ACO!( TA, 296. (2) PrEDRAHtT • 76. Los Gualíes poblaban los llanos de Mariquita. (8) PIEDRAHlTA. (4) FRAY PEDRO S:ntóN, tomo n, pág. 845. (5) ACOSTA, pag. 273. (6) Aco8TA, púg. 271. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TRIBUS QUE HABITAD N "EL TERRTTORIO COLOMBf NO 111 V:II La primera población qn tocara en Sn.ntanfler l1\ planta de Quesada fue Tora si tn d. Jon e actunl m en te e hn lla Barrt\nca.berm ja. N le­jos de allí , orilla de la oi'nng·L cie an ilvestrc, Ievantábanse multi­tud de ca erío . En la b ca del Op6n fJ neilaba. si tondo el pueblo de Barbacoas. Tres pueblo cuyo n mures non :s transn1itc n los bidtoriadores, encontra­ron los conqni tacl res en Ju corJille ra qne de allí se rlt prenrle hnci el interior y otr s en nto más :í rilh clcl Oro·flre. El Uaci ne de Op6r11 fue 1 r hendido en su rcacltl ce lcbl·antl\l n na borracher:1. Entre los ríos orta y Oarare ncon ró :diano peqnenos y nnm rosos case­ríos, y entre e te último y el ~lagtlnlenn, la tribu de Jos Nau1·a •. Pa anuo de In márge ne~ del j!agtlalcna al it.terior del Departa­mento, lo cu t llano sigui r n in rumbo, nhiendo á put'aS serranías y ntraYesnn l' p blados valle, pu a.n'l h lmbre y peleanu aquí encon­tr nuo allí descanso y vi v res. í pnd ie ro n pa~ e '"r~e n l tJ s valles del .Alfé?·ez y de lns Tu1·nw ó de 1 Grita ( 1 ). Alfinger penetró por el v~lle de Gir6n. de pués de hnber ten ido mu­chos encuentros con los Citcn·eros. De allí pasó á la provincia do Gu,ane, rica, fértil, industriosa y densnmante poblada hasta sa xtrcmo límite formado por la bocas del u' rez y S lg:lmoso, de cansó en el pueblo de Silo y siguió camino1 combatiendo iempre, por Jos llanos de Ravicka, 0/linácota y 1 menos poblado de Oúcu,ta. Las principales poblaciones <.le Jos Gu,ane er n: Pomurque, capital, residenci del Cacique Oorba1·aque .: Poim.rr, (hoy Oiba) (:t) al N. de la anterior· 1 populosa y lucida Oltalalá, <'uyns habitantes eran Jos más blanco que h sta entonces hnbier o ene ntra(lo los es¡ afl l ~s. E·tos, úni­camente en el ámbito do lo qnc ll m ba11 Guane, oontab n mis de 30,000 casas h hitad a. J.Joa lug res pedrcgo os, altos y pet:lnscosos qne se exfiienclen nl Ori ute eran dominio d l rico y poderoso lúacaregua. Citaremos como puntos pl'in ci paJe en ta parta dol Departamento: .Baric'/Jara y 1 muy poblada Oltiattcltón (· ), tl . O. y . E. rcspectiva­ment , tl S n il; Teq?.~;ia, Jerirá (pueblo d 1 Cacique Gurtnentá, donde fundó guayo el pueblo de fál:1ga); 0/lipatá a ionto mú t:t.nle e la población que es hoy Vélez, y otro vario casel'Í s del Ca iqne Sacreque.; Burtaregua, contr la parte Ita ele la cordillora, eu ti rra r gnd s y cubiertas de ementera · Boca1·é, al Oriento de este último; Olwaq,uete, Siscota, Ootisco, Ou1·altete ancoteo, Cu¡Jainata, Si .. pa'inata, Singla, Bo· care, G?.tai ite, Ooti co, Oaraota, u. .. amaca Tiqu,itoque, Oapa y Olwbe ,re. (1) FBAY PEDRO SmóN t. u, pág. 162. (2} ACOSTA, pág. 278. (8J ANCÍZAR, PeregrinacWnu de Alfa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 112 N A LES DE LA. IN TRUCCION PUULIOA DB COLOltlliA En Pamplona y valles circunvecinos, ntre otras grandes poblacio­nes, exi tíau Oondermenda, Mi e1· Ambro ·io, Okitagá, Lo. Locos, Bale­gra y Oácota. Esta última. á orillas del río del mismo nombre. Al . de éloz en 1 banda opuesta del río Suma.paz, se e.'"tendían las provitacias de los Lacll,es y Oltisas, quienes co'nfinaba.n con loa Tam­me ó Tumbes (habitantes de la cordillera que los separaba de Oasana1·6), desde 0/¡,icamocll,a hasta Parnplona. Las regiones fl'Ías estaban habitad~s por los Oitaro1·os (l), provincia que con taba con más de 50,000 indios de macana y por lo menos 200,000 habitantes. "'ivían mezclados con loa LacltesJ· us princip lea ramifica­ciones eran: los Thnotos, Jos Barbu1·es, los Gayo , lo Ohi1zato , los Su­rataes, los Alotilones, los Oaprwllos, etc. En las serr níus, al Poniente de Vélez~ vivían l(l súbditos do Jos Caciques Agatá y Oocomé, á derecha é izquierda respectiv nente· entl'e éstos q ued ban 1 s tierras de Misaque. n Los Laclte llegaban hasta Bo} uá, donde tenían sus pnncipales ciudades: Furatena, Ol¡,ita y Gltocué. En la margen derecha del ríe Snárez habí también tres grandes centros: Ubagá, á orillas deJa quebrada del mismo nombre, Sorocotá y Tu/re a. El Occidente del Depa1·t~meu to estaba habitttdo fJOr Jos Jfosca ·, cuya principal ramificación er~ la de loa Muzo d oriente ele los cuales se ex· tendían la pro incia rle Saboyá y su vecina de Jos OJ¿ebe?·os. Al . de esta últim quedaban la grandes poblaciones de l os Tunu,ngas. El más poderoso y rico ue los Caciques que habitaban el Departa­mento era el Zaque de Hunsali:ua (Tnnja). Este tenía frecuentes gue· rras con el Zipa de Bogotá, independiente nnas eces, otras tributario. Sus dominios estaban limitados: 1 Oriente, por J s colinas que habitaban los Ohivataes, Soracaes y otras naciones qne se siguen hasta los Jlanos de San J nf!.n; 1 Occidente, por otra serie de colinas, mansión de loa Tiba­quir ·aos, oras, Oucaitas, agas, T~6ráqui1·as y muchas más que por este mismo rumbo confinaban con los sefloríos Jibres de Saclúcá y Tinjacá (donde está la illa de Leiva) (2) · al N. h sta Saqz¿enzipáJ· al S. h sta T1¡,nnequé á cinco lf'guas de las dos colonias. Era 'sta tributaria del Z qne y una de su [,lazas fuertes. .,. o lejos de Tunj quedaban Sabo.lJá, Toaca y .J.'\ .... emsa, y Ba,qanique, donde t 1 el Zaque baflo y adoratorio, según Oviedo. Los e ciqu S de Duita?na, 'amczo 8oqa7nOSO eran tributarios del Zaque {3). (1) AOOSTA, plig. 183. (2) PIEDRAD.lT J pág. 35. (3) PIKDBAHJTA, pág. 36. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TRIBUS QUE HABITABAN' EL TERRITORIO COLOMBIANO 113 Numerosos debieron de ser los súbditos el 1 Tunja cunndo pudieron oponer á los espanole 50.000 g erreros ol día que éstoa penetr t·on hasta el cerca o de su Rey, y 50 000, nos dice lu historia, sacó éste de la cupi­tal n su guerra con ol Zipa. A ocho leguas al N. quedaba Paipa, y á poca el ietancia Duitama. Nemequsno, el poderoso setlot· de Tunda?na 6 Duitnma, tenía por tribn­tarios á loa Caciques de Onzaga, Iza, Oerinza, Ocuoita, Sátiva, Susa, Soatá y Ohitagoto {1). Doce mil hombres a t., curon Íl. los espafloles cuuudo bajaban á estas tierras. Eran vecinos de Tundama: al S., los Tutas, Solaú·nes y 1lfotnvita ; y más dehtnte los Tenzas, Tihanaes, Ycobucos, Samorulocos y Bflya· caes (2)· l Occiclente, Tora é Iza. De Tunja á Chicam,oclta (SC)gamoao, del nombre do su Oncique Sua­muz) se hallaban los pueblos de Tuta.fa y Tupaclw (3). A oc ho leguas al Oriente de Tunj · , sepa1·atla por el río Sog lmoso, se extendía 1 rovincin sagrada de 'P"1·aca (4), á cuyo Cncic¡ue rendían homenaje grandes y poderosos se flores: lo de Gámeut, Bu,. banzá, Pe ·c.:¡ y Toca, grandes electored del Su m o S cerdot ; Tubazá y Ftraviloba, po­bl~ ci n~s pri viJ giullas de cuyo seno salía el J ~f~ Su prem . Soclla, Tasco, Topaga, Mo ·nguí, T~ut{l,za, Yacón, etc. Nompanin, en In últimn guerra del Zaque con el Zipa, dio el primaro un contingente de 1;-¿,000 hon1ur s. El an1eno y delicioso valle de Teni uca (Tenza) contaba con nume­rosos vecinos. Lo mismo diremos de lns colonias que le encierran nl Oriente, donde se levantab n los pueblos de G:J.ragoa, Ubcita ó Ubeylá, Lengu,pá ó Nengzeapas, en los primeros est.J'ibos de la cordillera. Er. h•s inaccesibles asperez s de la ci mu. rr..oraban los Tegu,as (5 ). Al S.E. de Tunja estaba situada la p vincia de Bnganique (donde está hoy Ramiriqní) y la de tiiackoq'l¡,e 6 Oiénegre, sepnraJas una de otra por una loma. Cerca de ellas quedaban Bmnbazá, Gacll,oque y Tocavita. Al S. O. quedaba Tinjacá (pueblo de loa oller s). Las parcialidades que habitaban este Departamento desrle lns pr vin· cin,s de los ]){osoas hasta la pat·te occi ent~l ue la c01·•lillel'U limítrofe con los llanos de San Juan, pertenecían á Ja unción 0/úbvlu¡,. L s tribu de loa 11 nos, la mayor parte nómades, snlí. u rle Ja nnción Owribe. Habit ban los llanos: Jos OhiricJa. , Otdloto , O!Mque , entr lo c¡uo encontró Espira dos graneles poblaciones: Jc>s Xaguas (G), no menci tu- (1) PmDRAHITA, pág. 117. (2} PmonAniTA, pág. 38. (3) F'RA Y PEoRo Sr. roN, t. n, pág. 275 (4) PIEDRAHIT.A, pag. 87. (5) ACOBTA, pág 107. (6) N"rration du premt6r wyage d8 NICor4Aa FBDERMAN, la;eune, publ'ée enfran­~ aü, par HRNRI T.snN.AUX. AKALKS 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 114 ANALES DE LA INSTRUCCIÓN Pt1BLICA DE OOLO.MBIA dos ni por Oviedo. ni por Fruy Pedro Simón, y que Castellanos coloca á o1·illas del Meta. Buscaron los peone:J el entrada Que con raro valor fue defendida De gente Xngua y de Caquetía Hasta que feneció 1 luz del día. Las principales poblaciones visita(las por Fodermán fueron: Ooa1·y y Oacaridi (1). En las márgenes del Apure se veían los caseríos de los TO'I'01'0S y A nyamas. La nación Oaquetía contaba veintitrés poblaciones y más de 40.000 habitantes. Las dos últimas tribus citadas tenían su principal residencia en Venezuela, lo mismo que la. de los Ouyones, de la cual penetraron á los llanos de San Martín algunas parcialidarles, qne fundaron allí los ca­seríos de Tohibara, OuraJ¡,y, Oaza1·adadi y Tl~trakamara. IX Los Pi}aos dominaban á todas las tribus que VJVJan en la parte occidental del departamento de Oundinamarca hasta San Juan de los llanos (2). Sólo 13 nación Ohibcha no estaba bajo su yugo. · Al N. O. del Departamento se extendía la belicosa tribu de los Coli­mas, nombt·e que les daban Jos O!tihcltas y que significa cru,el 6 sangu,ina­rio. Ellos mismos se daban el nombre de topaces, esto es, piedra ~udiente. Se dividían en dos fracciones principa1es: los Ouripíes, habitantes de Ourí 6 Guafño (del nombre de este árbol), y los Caparra-pies, moradores entre barrancos. La Palma era su centro principal. Más de 30,000 almas con­taba esta tribu en su seno (3). Eran sus colindantes los Muzot¡;, que tánto dieron que hacer A los cspnO< les; ocupaban toda ]a falda de la cordillera, formando como un anillo de hierro {t los Oh·ib cltas que habitaban la altiplanicie llnna y cul­tivada (4). Sus dominios 11egaban á v-einticuatro leguas 1 N.O. de B gotá. Los Panclze , nemigos pel'manentes de los Fusagasugaes y Mo cas, quedaban á nueve lcgna~; de Santafé, en la cordillera que le hnce frente al Occidente, y se extendían en algunos puntos hasta las .nárgenes del Magdalena por la banda derecha del l'ÍO Fusagasugá. Eran duef1os de los valles y quiebras de la falda occidentRl de la cordillera, desde lo qne es hoy Villeta (frontera de los Oolintas) hasta las montanas de Tihacuy (frontera de los Butagaos). En uu espacio de más de treinta leguas de largo y diez de ancho se agit~ba una población de más de 50,000 indios, (1) Narration du premier 'VOyags de NICOLAS F.&o&RMAN, u ;e une, publik tm fran· etn"$, par HENRI TERNAUX, pág. 92. (2) PIEDRAlUTA, pág. 76. (8) AcosTA, pá.g. 842 (4} AcosTA, pág. 298. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 115 se m jn.n t s u n br vu r á la n p r ?J s del terreno qne habitab n. Vi-ínu en t n·eno .#e i V¡lmen to q nebrado divididos en muchas fr ccio­ne . L má sept nt.donal era la del Oaciquo Sa aima, no muy distante de Zipncón y su vecino Anolaima. Los fqu,ima quienes en las juntas gotá. No se saci bau sus ojos de contemphu est(. he1·mo panoruma. Oaa pt s bien cultivados que se extendían á pérdiJn. de vist.\, á cuy· monótona uniformidad daban variedad y poesía 1 8 ngn '"' q ne en form '\ lo tran'llli­los ríos y lagunas cubrían p rte del suelo, 8 meja.ntcs á e. pejos chine .. cos que custoc.liaban b ndadns de blancas garzu ; lns colinas rle vn.riñ•hts formas destacándose aq ní sobre el firmamento ar.u 1 ese ndicn lo más (1) PIEDRAIIITA., pág. 92. (2) P.ntDBA.IIlTA, pág. 92. (8) Nombre que les da Fray Pedro Simón (pág. 238 del tomo 12), á cnu3a de su poderío. (4) PIBDR~ITA, pág. 82. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL TERRTT RIO COLOMBI NO 117 :tll ~ sns picacho cmtre ln niebla y en tocl s direccione al pi e ele ltls hl­g u na , á ot·i l k&. d e J,,:s río en las fata l, de los e rros, entro los bosques que ~ n pnrtcs cubdan h&. S"bnna, se levnntab n tántas y tan el gautes p Llac io11 s, e l'C}\tlo maj e tuosos, quintas de reereo, miles de mástiles pintaJos tl bija: conjunto qne f rmnba. un contraste de formas y colores que r cOJ·dt'l n lo COil'lllÍ · ta.dores 1 dominio árabes de E pana y le va· lió el n o mhre d V ttll o de los l en zares. Cua ntl N em cr¡u.ene (hne o c1 león) snbió al trono, sus dominios se e~te n c Han U+ !S•l (J,tji(; á y Ohinga hasta U. me, Oibaté y la cordilJera ha­bita•!' p r los Pan,c/¿c . Po lnl. juzgn.r e d 1 crecido número de habitan-tes del n ~ in mnisca por las SÍ 1;' ann ·•s. par tlefende t·se 1 Guatavitn, 60,000 hombres (1); en l t g11 rrn quo de pué tuvieron con el Znque, se nli t ron 70,000 sol­dacl (~) · 40,000 guerrer , á órdenes de quesazipa, salieron á embes· tir In retuguardi<&. espafloln. á In cntratla de Qnesa a (3), y en Bogotá le molestab tn JJJ:1 •le 100,000 guerrero ; en ll\ guerra contra los Panch~! dieron al mi ntt> Q 1esadJ\ nn auxilio de 20,000 veteranos. S 1s p1·i uci palos oen tros el N. á S. eran: Subacltoqu,e, gobernado por un Uznf)ue y f¡•onteriza al N.; Oaficá, plnz de armas, sn fortaleza tenía el nombro ele Busongote (4); Tabio, ~indnd de 1·eoreo, con bafios terma­le, alll Len1' el Zipt\ nn cercado; Chía, cacicazgo del heredero al trono; Tenjo, Suba, otro de los gnu des duques á quien Piedrahita da el nombre de Vrrrcy, era f)ttien dicta.b~ las sentenci s in pelable ; Tuna:t Turca 6 'Ittscn, Eugatiuá Facntatiuá, cerca de In. en 1 murió 1.'hi quesuza.~· Zipa­CÓI ¿ (lam nt tl 1 Zqw ). aclontle el Zipa se retiraba á llorar sus lutos; I-l rdru:á, Tena, Bosa, Tltybsnquillo, nl pie del monte que hace frente á 'l.'ct:h"; los Uzaques an t. es el l cL e ntra la ele 1 S eSpé\tloles. El Oaciq u e de Cltigu.rwllt ra tri utat·i llJO (5). abitaban nmbos tierras pequef1as pero ll<)llH el graudcs p blacion s. El número de sus súbditos ascendia á 40 000. {l) PIKDRAHITA, p 1íg. 28. (2) Plli:OR ITA, 1 ág 34. (8) Pnton HITA, pta. l~L ~I"ta ha­bitaban los Chiripas, y al otro lado del Apure los Situjas. Oasi todas las márgenes de los ríos eran bien poblucias, especia.l mente las del Meta, el Ariari y el Cumicamaré (Guuviare). Cerca de este últi­mo moraban los Guayupes. Las orill~1s del río Eles estaban poblachta por los .Ait·icos. Los Caquetío. y Mrrypn.lJas. Machas tribus actu~'les lJeYan algunos de los nombres indicados y hab1tan hoy localidades muy distintas. ERNESTO R~STREPO. (1) Hüt Et Orinow illutrado y defendido, por Fray JoaEPII GoMlLLA.. (8) Relation ds Fede1·man. (4) AooSTA, pá.g. 164. (5) 0AS8ANI. {6) GUMILLA. (7) GtJHlLL.\.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ~NCÍCLICA SOBRE EL TRADAJO 119 LA ENCICLICA SOBRE EL TRABAJO (De El Port)cni?· de artageoa. de 26 de Julio de 1891). Traducimo del pectalo1· {L): El género de entusiasmo con que han recibiJo los católicos ingleses la n íclica sobre el trabajo, e tá j ll tific\ble que si mpre que un individuo se ocupa en trabajos remunerativos, Ja verdadera ra7.ÓD y motivo de us fdigas es adquirir propiedad y con iderarla como po esión privada. E l que nlquiltt á tro su fuerza ó su industri lo hace con el propósito de recibir en cambio Jo necesario phra el sustento y la vida. con esto se propone adquirir expresamente un derecho pleno y real no sólo á la remune, ración, sino tam bi -:n ú la mauer de di poner de el hl corno ú bien tcng,t. De t modo, ei vive frugalmente, economiza diner y emplc use ·onnmín pura m ~•yor ·cgu ida en tierra , que en ese e o re resentau sus u.Jn.•i•1S l>ajo ()Lrn forma: y por on ignieote, la p qucña propi d d del trnb jador, ndq•ti ritla n í, qu In •ompl ·tu mente á u di po­sición como 1 s salurios q •1e recibe por su trnbHjo. 1 red um ·rlt" 1 quo ·on ti u ' la propieda es 1 f.lcnltl\ 1 de dis > Hl : r ,' u n ·HLr urbi t. io llc lo nué ·tr . ya · é r p re­sentado n tierras 6 en b1 ues mnebl e . ur tnnl , Jo • ocia.li t1 ·, al tn\L:'\r u e Lrnn fe· rir la propiedad del individuo ñ la comunidad, :HtlCHn Jos iut re es tlcl trabajador, liJ Re,·Ista inglesa protestante. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. pue. to que le privan ele la libertad de disponer de sus snlarios, y de la esperanza y po il>ilidnd d~ aumentar sus fondos y mejorar su condición en la vida. • La b}tRC g ~.•nnr 1 tlel rgument del Pttpa consisto en que la pr·opie­OHd part;cular es sa,51'1Vl \ 1 pu sto que en n na ú otra forma es no sólo el }>l'oducto clel trabaj , , sino qno ha sido. y es r· gln. aplicable especialmente á. la tierrn, tran forma la de eso modo por el esfuerzo de sn poseedor, que la ha. hecho suy propin., ' qne la hn. marcado con el sello de su persona­lioad," y que tiene, por consigtdente, derecho á poseer lo qne en realidad ba creado. Por otra partP, el derecho de propiedad que proviene de ]a herencia es también sagt·arlo, pne~to que la f>tmilio, qno es R.nterior al Est do, reposa en el (lerech de acnmnlación: " En efecto, sncratísima ley de la naturaleza es aquella que impone al pstdre el deber de proveer de su tento y de todo lo neceqnrio á aquellos que ha engendrado; y, de uoa manera semejnote, la nnturalez prescribe ñ los hijos de éste, que, por decirlo así. 110 son m"'s qne una prolongación de su per~onalidad, Aean provistos por '1 honrada­mente de todo lo indi Qensablc para ponerlos en e p cidad de e t.ar ú. cubierto de la oecesidarl y de la mi eria en medio de las eventualidades de esta vida mortal. Ahora bien: el padre no puecle hacer e to si no cuenta con una propiedad lucre tiTa que pueda tnnE!mitir á sus bij.Js por medio de la herencia. La fn.milia es, no menos gue el Estado, una verdadera socicclad, gobernada por un poder dentro de si misma: por el padre. Hé aquí la rnzóo por que ~a familia tiene á. lo menos iguales derechos que el Estado en la elección y persecución de lo necesario P' r s conservucióo y justa li­bertad siempre que no trn pa e los límites que Jos verdllderos fines d su exi tencia le prescriben., Por consiguiente, el deber esen ,ial, ó más bien el prime1· deber del Estado, consiste en proteger la propied1Hl particulur tanto contra la vio· ]encia externa e nanto contra los impuestos axceai vos que Tienen á hncer nominal el goce de la propiedad. La primel'd proposición está expuesta con una franqueza tal, que los colectivistas de todo género declararán simplemente inhuman·l; y en realidad, ningún economiBdl político podría ir mÁ.s lejos. erá conveniente, sin embargo, fij u· expresamente la aten­ción, ahorn, en uno 6 dos de loa más impo1·tantes detalles. No debe Oll"'idllrJe q te la ocupación preferente de un g~'bierno ht\ de ser la aogu­l'iriad d(\ ]a propiedall particnlar, metliante la expedición y jecución de las leyes. Aaunto imp·'H'tn.ntísirno en épocAs como 1a presente, de á.Yida avariciH r ra mantener R. la mnltihvl dentro de los Jím tes del deber, pues si tod s puo ten con justicia esforz:use por m jorar su condición, sin ombnrgo ni In ju ti .! ia ni 1 bion común permiten á. nadie apoderarse d Jo que pertenece á tro, ni tnm poco, bnjo fútiles y ridículos pre­textos de itrualchui nten t.ar con t1·a los bienes do las demás gentes. Ea incontestn.bl qne h1 mayot· pa1·te del pueblo trabajador prefiere me· jorar de con lición por medios honrosos más bien que ht~ciendo mal á otros. Pero hay gr~n número de personas empapadas en principios dates· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 121 tab1es y ú,{'ido rle cnmbio y rev lncion s, onyfl. pt·incipal ocnpaci6n ee concitar umnlto y cren.r 1 r'gimPt\ rle viol n ht . La antoritiad d 1 Es­t :ul tl he interv nir par~\ p ner ft·eno á los p rtnl'l-Jft 1 re , lihrar la. clase trnbnjaclor no n • rte in i•i io a y pt· tpa ~t· contra l r11b ,d propieta· rio re p tuos d ln. ley. n tos días de tu Dida.. Asimismo, no tendrán fin sobre la tierra las demá1 penas y fatigas de la vida, pues son demasiado amargas y dificile de soportar Jns con· secuencias del pecado, y h n de acompañ r al hombre por todo el término de la exis· tencia. Sufrir y soportar, por consiguiente, es la suerte de la humanidad; y por m~ a que se empeiien Jos hombres, ninguna fuerz , ninguna h bili A • sea 111 que fuere, erán ba tnntes p ra de terrar de la vida humana. los males y pea lid1Ld s que ln a~edian. Si hay algunos que piensen de un modo contr rio, si b y quienes ofrczcn.u Al pobre pueblo libertad de fatigas y trabajos, imperturbable repos0 y goces perm••nentes, eso• tales e[lgafian al pueblo y abusan de él, y sus mentidas prome8ll.s no darán otro r~sul ­tado que hacer el mal peor de lo que antes era." · t1 hay má. útil que mirar al mundo tal cnal , y al mism ciem· po buscar en otra p rte remedio para ns males. Todo lo que pnede11 hacer los buenos, consis~e n alivi r lo s11fr1· mientos por medio de la justici~ y de lag nero~idad; y en ''" jn ticia in· cluye el P pa la caridad b jo todas ns fot·ma , el p~1g ele salario sufi. cientos para una existencia cómoda, llunqne frngul, y el f!rreg1o de horne de tr b jo tales que permit n al hombre el necesat'Ío reposo para hncerlo religioso y ano. El Estn o., que en pnrticular puede intervcnil' en ftlvor de los ni nos, está en capacidad. de asegurar ambas coslls n los cueo e.x­tremos 6 en todos aquel1os on que hay evidente opresión. Y el P~pa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 122 ANALES DR LA INSTRUCCIÓN 1-JBLICA. DE COLOMBIA cuentn, para remediar Jos males curables, primero, con la influencia de la religión; segundo, con la intervención de la Iglesia, que haría él, de buena gana, intermediaria universal; y en tercer lugar, con el principio de asociaci6n que el Papa recomienda claramente, y en que confía tanto, aun cuándo sea regulado únicamemente por el principio cristiano, que haría árbitro en las disputas que se suscitasen entrc1 el que emplea y el empleado, á una junta nombrada por una sociedad . Este es casi el (tnico consejo de perfección en la Encíclica. Por dondequiera se muestra el Papa lleno de consideración para con los pobres, al paso que niega en ab­soluto, en lenguaje decisivo, el que la suspensión ó el menosprecio de cualquiera ley moral pueda justificarlos, ni la compasión que ellos mia­mos se tengan, ni la que nosotros abriguemos por ello3. Creemos haber citado lo b stante para hacer clara la actitnd del Pa­pado en la cuestión sobt·e el trabajo, y nos interesaremos profundamente en obs rvar los efectos que en el mundo católico ha de producir una ma­nifestación tan autorizada. Creemos que á la larga sus etectos no pue­den ser más que benéficos. A l principio tenderá indudablemente á afirmar esa e:x.trafia alianza entre el trabajo y el nuevo paganismo que es en el Con­tinente el más embarazador, como qua es uno de los más notables de loa problemas del día. Fnera do Inglaterra, la gran corporación del trabajo se ha hecho infiel por el momento y t n enemiga de las Iglesias como del capit~l, y sus jefes se harán cada día más virulentos, en r con cnntro lóculos mtnlOspenna . Eetil s ncillo y co1·to y tigma di~coideo. El fruto es una oápsula drupácea, esférica y cua nlocular. Lns especies pri nci palea son: G. tricltilim'de .-Ynmao en las Antillns. -Crece en lns rt>giones cáli­dss de V nezuelu, on Casanare, te. El jng gomo-r sinoso el este 6•·bo1 s muy venenoso; tiene poderosa pr piedacles etn tu-catártica y se usa contt··l algtuuts enf rmerlndes rehel les y crónicns. n m1ttleru es mny resisten te. Iguales pt·opiedud s tienen Jus otras e pecies: G. zwat·lzii, G. auóleltii, etc. CA RAPA Arbole rle hojas compuestas y d fl n·es dispuestas en pnnojos. áli~ con cuatro 6 cinco piezu. El tubo estaminal urceolado, llevh ochc> ú diez antera , Clllocadas interiormente y alternas con las ranunts dtl tubo. El ovario tiene cuutro 6 cinco Jóoulos. Bstilo coxto y H ncillo, y estigma con\"exo. O. girianensis.-Ott.rapn.-Crece en las Antillas y en lllS hoyas del Orinoco v del Meta. De lja correr en abnndaucia un liquido pnro y cristalino muy re­frescante y m u y ag•·n.duule pan" los viHjeros f.,tigs p(}t' el .pi ce. Es­tarubx ·os cinco, libres y opuestos á los pétalo3. O va1·io libre y bilocu lar con dos óvulos en cada lóuulo. E:;tigrna sentndo y deprimido. .El fntto es una bnya esféricn, bilocul r. V. Vi1ujoNt, -Vi,l.-Pana.-E ta esp~cio p.nece indigenn de la Armen in y do toda la r~gión com prerHl ian entre el mnr CHspio y el mar Negro. El jugo do sus frutos, couveniontomonte fermentado, constituye Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 129 el vino, cuya preparación, y pot· con iguient el cultivo (le la vi 1, se re­mont n á h\ má~ alta antigüetl ul, de .tu la prirnel'ét.S eda\l~s (le hl 1\\ZilS Arya y ~emHica; iJUe en ctH\tl.t•J á lt razu, Arna.t·illa parece flllO no co­noció el uso del vino sino hasta principi s del· . 0 iglo tle nue tra én\. En· tre los Egipcios, el cultivo de Ju, vid remont á ciuco ó seis mil nfios, según varios documentos. Más tarue loa Fenicio, los Gri go y los R.>­ntanos pl'opngarou su cultivo en la regi' u occhlenta.l de Eul'llpa; y en América lo introdujeron los conquiataJorE's, cultin\ndose h y en cu i todos los paíRes del mundo que g z m de un clima ternp 1ulo y seco. Stt cultivo es nna de l2ts fuentes más importnntes de riquer.a do loJ p·dses que á él se dedican; y es de lamontat· que en O lomuia no haya poJiuo aclimatarse en grande escaln, como so ha h~ch en otro:3 países sura.mcri· cano ·i pesar ele lener terrenos dotados con to,las las condiciones nccodll.· rías para. el establecimiento de vineuo3: táles on los de la villa do Lei y,,, Moniquirá, Anapoima, etc. El ácido de la ttva e pt·incipalmonte el t .wt\rico, nnn'lne contiene también cierta ca. u ti da de ácido rnál~eo; la ar.úcar npena d1 fiet·c de la común por entrar en su composición uua. muy pequcnu. cautiua menor de carbono. Los productos verdaderamente importantes do la especie son el vino y las frutas secas, ó sean las pasas. Las hojas son ligeramente astringentes, y se U3an contra la diarre •• Debido al cultivo, las variedades so han multiplicado casi hast\ el infinito. V. ca1·ih(Ba.- Vid cimarrona.-Agras. Y. la brusca.-Vid del Canadá. V. tilifJJfolia. -Agras.-U va silvestre.-Un\ cimarrona. Estas tres especies son americ~tnas.- L·\ segu ndu., V. la, bt·usca, vi ve desde el Canadá hasta 1 C03tas del mar e uibe; la otr 'S do, son propias de las Antil1as y do las regiones e' lillas de Vonozll.ela y c..lo Colombia, en Mariquita, Tocnima, Villeta, etc. Los frutos son agn1dablc3, ligeramente ácidos, y mny ref,·escantes. El znmo se usa en g'rg ras contra las irritacione do las gl.1uJula.s do la garganta. Contienen una cantidad considerable de crémor. FAMILIA LV.-GERANIÁCEAS Plantas heruáceas 6 arbustos, de hojas altcrnns ú opu e~La w, provistas de estípulas membranosas. Flores diversamente cnlora,las, axilal'e::J ó ter­minales. El cáliz consta de cinco s" palos persistou tes, más ó tueuus des­iguales y de estivación imbnCll ó re inoso. son los ca­racte1 ·ísticos de lasgeraniácoas. Much<1 , por· su hella.s y nnm ... t·os s llores, son cultivadas cou esmero como plant s de adorno. Consta esta familia de unas 500 ospet:ies agrupa. ns en cuatro génel'os, á saber: EltODIUM Yerbas acaulcs 6 provistas do t llo de hnj \d ttltorn s t1 opuestas: b=pinatífidas, rara vez pinnadas, tri p rtidas ó lobadas pt·ovi 'tas de os tí pu­l:. s en la base de cada peciolo. L a flores dispuestas en pedúnculo radicn.le ó •xila.res, r ' ll'~\ vez nni­ftores, casi siempre eu nmbela. Cáli~ regular, pOt"i ten te y n cinuc divi­siones. Corola pentapétala, algunas veces irregular, y con los pétn.los alternos y unguicll l.t rlo . E tambre en número (,lie.t, on tlo et·ie : los cinco exteriores, tn s cortos y estéJ·i le ; los ci neo in tori t·e , fél'ti les y glandulosos en la b'se. Anteras intror as .Y biloculnt· s. Ovario com· puesto de cinco carpelos, con dos óvulos e 'da uno. Estilos cinco, reuni­dos y aristados, y con estigmas latertl.le . Las especies principales son: E. cicuta?·iunz,.-Alfiler en Bogotá.-Pico do cigilefla en Europa.­Se usa en medicina doméstica. La infusión de las hoja es ligeramente astringente, ntiespasmódica y diaforética. E. moscltat~tm,-Yerba de almizole.-Común á E'ipafta, al cabo de Buena Esperanza y al Perú, etc. Tiene un olor pronunciado de almizole Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 131 qne s comnniCJ\ á la carne de loe nimales que la comen. Sus propieda­de son lns mismas de 1, peci nnteríor. GERA IUM Plant s herbáceas de ta.Jlos nu losos, d boj s alternas ít opuestas, diver mente lob 1las· por n p01·te y pect gen rt~.l, recuet nn las mt\1- vas. áliz profund mente quinqu pru·tido. O rola con cinco pétnloscadu­cos y regnl. re . E t· mbt·e diez-di pue to en dos series-con lo3 fila­mento membranoso y Ins antera introrsas. El fruto consta de cinco carpelo mono permas, con esttlos ari tt\dos, y adheri os 1 torus 6 gi­no. foro. ~ruchas de las especies de est género se cultivan en Jos jardines por la be1leza de su flores. Son origin:\rias de Europa. En Colombia se col­ti an en las tierr s frí . En Bog tá son conocidas cou el nombre de novio . Todas tienen propiedades más 6 menos astringentes, pero son de poco a o. PELARGONIUll Yerbas, algunas veces acaules, 6 arbnstillos carnosos, de hojas opues­tas y alteru s, y acompatl das de dos estípula . Las florea están dispuestas en pedúnculos umbelados ' involucrado . Cáliz quintipartido, con la lacinia posterior drspuesta en espolón más 6 menos pronunciado y cónca­vo . Corola con cinco pét los l ternos. E tambres en número de diez, des­igual es y nuido por la bn e; los que est{tn opne tos á lo pétalos, son más cortos y generalmente est'riles. L s filameutos y casi terminales, mny irregulares. Cáliz decidao, con cinco sépalos irre­~ nlarE's; uno de ellos prolongado en espolón. Corola con cinco pétaloe, también desiguales; uno de los cuales ea más grande y cóncavo, corres­ponde al sépu1o del espolón y cubre á. loa demás en ]a prefl.oración. Es-­tambres en número de cinco, simétricos y alternos con loa pétalos, algunas veces están so1dn.dos por laa anteras; éstas son introrsas y biloculares. Ovario compuesto do cinco carpP.los soldados y mnltilteminados, termina por cinco dientes agudos que representan los estilos. El fruto es una cáp­sula de cinco 16culoa que se nbre en otras tantas valTaa elásticas que se ~ ::S ... ... ~ 'OS ..... IP C> :IQ,) 'OS $ Q) ~ i5 Do CIS iS ~ ~ ~ E-4 ~~- ::¡¡ :a > ~ () - --------- - - - - -· ---- - ------- • m 1111111 1 561.7 560.2 660.9 6.75 57 16.6 9.5 13.0 .... 0.235 SE. 4.3 3.5 E. Clr. C. M. Despejado. 2 561.6 560.1 560.8 6.50 51 17.0 9.2 13.1 .... 0.241 SK 4.9 8.5 E. Clr. ests. ·-··· Despejado. 3 561.6 560.0 560.7 6.27. 50 1 13.0 0.232 E. S. 6.0 8.0 ESE. Olr. y Cs. 17.1 9.0 .... . .. 4 561.4 559.8 560.6 5.68 48 18.0 8.4 13.2 .. .. 0.288 SE. 5.2 2.5 SE. Clr. ests. .... b 561.3 5!>9.8 560.5 5.90 45 19.2 8.1 13.6 ... . 0.246 N. B. 5.5 3.0 SE. Clr. ests.' .... 6 561.4 559.9 560.6 6.16 43 19.6 7.3 13.4 .. .. 0.228 SE. S. 5.7 8.5 SE. Clr. y Ca. .... 7 561.4 559.8 560.6 5.08 41 21.0 7.0 14.0 .. .. 0.221 BE. 5.9 4.0 E. Clr. ests . H. L. 8 561.5 559.7 560.6 4.96 40 20.3 7.1 13.7 0.208 SE. 6.0 3.0 E. Clr. ests. ~ .... . .. 9 561.6 559.7 560.6 6.16 43 19.2 7.4 13.3 .. . . 0.252 E. ESE. 6.7 3.5 E. Olr. ests . .... 10 561.9 559 8 560.8 6.28 44 tg.s 7.3 13.3 . . .. 0.399 E. ESE. 5.6 4.0 E. Clr. ests . . .. Viento fuerte. ll 561.5 559 .71560.6 7.01 53 20.2 9.2 14.7 0.4 0.396 S. SSE. 4.7 6.0 SE. Clr. Na. . ... VIento fuerte. Lluvia perla noobe. 12 561.8 560.0 560.9 7.01 53 19.9 9.8 14.8 . . . . 0.431 ONO.SE 4.7 4.0 ESE. E. Clrrus, . ... Despejados . 13 561.9 560.2 561.0 6.77 50 21.1 7.9 14.5 . ... 0.277 S. 5.0 1.5 BE. Clrrua. . ... Despejados . L4 562.0 1660.3 661.2 6.lñ 48 21.3 7.2 14.2 ... . 0.278 S. 5.2 1.0 SE. ClrrllJ. . ... Despejado . 1 ..... ~ tP-o t:d O'l t21 ~ ~ ~ o ~ o > ~ ~ o ~ o' ~ M (') o ~ ~ (') ...... o ~ ~ t1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 151 562.2 560.4 5 161 ~.61. 9 17 561.7 181 561.9 560.0 191 562.0 560 2 201 5~2.2 560.3 5 21 562.2 22. 562.6 1560.8 1 23 563 o 560.8 5 124 563.2 561.2 25 562.8 560.5 5 26 562.3 560 4 5 2i 562.1 560.3 5 28 562.0 560.2 5 61.3 7.06 47 21.6 7.2 14.4 .. . . 0.279 S. 5.3 1.5 SE. C1rrus. 61.2 6;77 50 19.2 10.4 14.8 . . ... 0.661 S. 5.0 3.0 ESE. E. Cs. dispt. 61.0 7.74 63 18.5 10.1 14.3 . . . . 0.286 ESE. 4.7 7.5 ESE. Ns. Cs. 80 9 10.57¡ 71 19.5 10.2 14.8 ... . 0.250 SE. 3.a 5.0 E. Cs. dlsps. 61.1 10.57 77 20.5 10.3 15.4 .. . . 0.330 SE. 3.3 4.5 E. Ca. dlsps, 6l.2 11.36 78 19.6 10.6 15.0 2.8 0.332 SE. 3.2 6.0 E. Cfr. ests. 61.4 6.15 48 17.5 10.6 14.0 ... 0.334 S. 5.2 8.0 Inc1ena Clr. velo. 61.7 8.10 69 18.6 9.8 14.2 .... o 200 BE. 3.1 9.0 !nclena Ns. Cs. Clr. 6L9 9.12 76 15.9 9.9 12.9 2.2 0.198 O. S. 2.4 9.5 Inclena Ns.Cs. t)2.2 9.00 74 16.0 9.4 12.7 lO. 7 0.018 Calma. 2.6 9.5 lncterta Ne. Cs. 61.6 7.49 60 17.6 6.8 12.2 0.9 0.087 Calma. 2.8 6.6 o. Ns. Os. 61.3 7.49 60 18.6 5.5 12.5 . . .. 0.091 SSO. 2.3 3.5 ..... Cir. y Os. dlsp. 61.2 7.49 60 18.5 6.4 11.9 .... 0.108 o. 4.0 4.0 lnf.O. Clr. y Cs. dlsp . 61.1 7.49 60 18.6 5.3 11.9 . . . 0.106 o. 4.0 3.5 . ..... Clr. y ca. dlsp . RESUMEN GENERAL ~ ~Máxima promedio mensual.. ............... .. ........... ....... .. Barómetro'- o• Mínima id. íd . ~tedta id. id ............................................... . ?ttáxlma íd. íd ..... ............ .................... .. ......... .. Termómetro C. • ~tínima id. id.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • ...... . Media íd. íd. ..... . .......... ... .... ... • ... ............ . Pluvlómetro.-Lluvie. cafda durante el mes..... . ... .. ... ........................ .. Anemómetro.-Velooldad medie. del aire en metros por segundo .... ........ ....... . PsiCTómetro.-Humede.d relativa medie. del aire ...... .. ...... . ........... . ..... . . .... . Rn.por6metro-Eva.porao16n medie. en veinticuatro horas á la sombra . . . ....... . c. e Deapejado • . ... Despejado . . ... Llo'Yizne. al amanecer . . .. Despejado . . .. Despejado • .... Llav1e. por ln. tarde. ... . Cubierto . . ... llovizna al amanecer. P.L Lluvia de 1 á 2 p. m. . ... Lluvia desde 1 h. á O e. m. . ... . ... Dos ma.ncbas en el dtsco solar . . .. . ... m. 0.561.95 0.660.16 0.561.05 18°.94 8°.42 ts•.68 m. 0.0!7.0 0.252 54 m. 0.0044 1 o '=' Cll tiiS ~ . ~ > ~ o s= ,... o ~ ~ ~ z O• ~ ~ e e ~ ~ e 1-4 o ~ ~ l:'i ..... Cl.) Ot Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 13h ANALES DE LA INSTR.UCOJÓN PÚBI.~ICA nE COLOliiBIA SECCION LITERARIA ELVIRA En el hotel D**• cenaban una noche Antonio, Juliáu y el que esto escribo. Se hallaban solo los tres en un sal5n retirado en el departamento interior del etlificio. Alnmbrabnn dos lámpart\s hl pieza, lujosamente nmnebladu; dos hermo sos espPjo .. daban frente á la puerta de entrada, y r(·fi··jnbAn S()bre el ten ~o y -lns pnrode Jn h1z que recibían en su tersa sa­perficie · htminas de admira ble pureza rl Hn as y t: •mbr<\S r . pn• l•ntativas de lesa <'~cen1\ d e Pablo y Vi?·gi,úa d ccontban !o m u ro color cie C"iclo pálido. AJorn "bnn hL m es a clo gl'attrl c r:\.mill Pt ~ [H.•rfumttt· de nubes, de sombras y tropiezos. Era su padre un fuerte capitnli tll. Le había prometi•lo enviarle á p sar en Europa una larga tem porarllL lu6go como acabase sus ostnclios. Se sabe que entre nosotros In carrera de m e di c ina no se tiene por completa en tanto que quien )a huya terminado no vaya á Eut·opa á dal"$e un bano en ese vasto mar de saber y 1le x periencia. La el ped i a Jc J u l ián á su! nmigo~ tenía, pues, carácter de a u ncia m u y Jurgt' si no terna. Era Antonio el mayor de los tres con1ensales: tendria quizás treinta af\os, aunqu revelnba su a3pe ct muchos má . Algunas can~s resaltaban yá en su ... bigotes, negros y poblados, y sus mejiiJas ajada. dejaban ver ]a'j huellas ele ufrimientos hondo~, pren1Aturo . Tenia la voz un tanto trá­mula, y la pronunciación dificultosa: conocia.se fácilmente que había y' abusado de los licores cmbriag.tntes. Tenfa anteojos azules, y un gran sombrero de fi ltro, qne ni por uo momento se quitó, cubría1e Ja parte e u perior del rostro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL IRA 137 Entr urin vec s á ervir)es colaciones y licor Olla muchn.cha de intereennt presencia nnoqnc vestid casi p bremente. Sus farciones nn tanto rnarohitn . cubierta d v~ga p¡l)idt3z, cona rvaban nún rcstvs de anterior y singular belleza qne fue, sin dutln, noble y didtingllida. Su cabe) lera, blondn y un t n to ensol'tij~da hacia hu sienes, Js r cogin n una hermo a trenza u le caía por la esp1~ld. ; sus ojos, nnchos y ra ga­dos, er n nznles, n1n d nn znl t n subido quo ñ qnien no los hubi se observad cerca lo h tLbrían parecido n gros; nnriz delgad1L y recta; se­dosas y larg. s pe t na ·frente anch ; labios pensativos; tlentndura per­fectu. Tenaz melnncolíu ombreaba nquel hermoso ro tro, e municá.ndol cierto vag rom ntici mo. C nocíase quo deaempel'1:tba funciones Ajena de su nntigua posición: no er o su manerns las de una Birvient. vnlg"r; dejl ba traslucir. l tr v's de su humil e e tatlo resto de un orgullo m 1 reprimido. Lcvantab lo ojo r ra vez 1 ;na min~r á aquél q o 1 uirigía algunas palubra , y cu ndo cont stub t, lo hacía en rápidos mon síh,boa. -Interesante muchacbn, dij Juliá.n mirñnclola fijam ute á tiempo en que de ap recía al otro lado de la puerta. D s veces h\ h e vist nquí, J aun creo conocerla. ¿ Onál será su nombre? - usnna, repuso Antonio con voz m ~ trém la que de ordinario. - -¿ Oonque tú la conoces? -Mucho. Al decir esto, Antonio llenó e bran y tu,o oop '· é i · Titó á sus amigos tomar. Ellos col m a ron las su y as. Antes d apnr r su copa, dijo JuliRn: -Por la bell~ mujer cuy e.xistencin s, sin duda, un misterio. Amo yo eas beldades cubierttlS de nubes que apenas las j¡ul ntre er, ~omo un sol de in ierno velado por vapot·es impenetrables. Bebieron. Antonio e tab visiblemente conmovido. -Si la conoce ¿por qué no nos relat a stt historin? Presumo qn aea interes ntc. No pued crea r que esta mu h ~lch . , huyt\ siuo si mpre nna sirvienta. -Bien. Sé que h blo con cab lleros. De lo contrario, no Jevant ria yo el v lo qn cubre secretos doloroso3. . . • Por antes humedezcamos e) gaznat . Antonio volvió á. beber . -Ern yo muchacho continuó· y con m•)tivo de relncion~ C()ntraid e á favor de vecin d de h gHres, conocí á. los parlres iJo usnn · . Él se lla. maba D . R m'n: er un excelente caballero, nn h mbro de bien á carta cabal, digno de propicia suerte-si Jo que u.,mamos u,srte cultiv lOO siem­pre rel ciones con 1~ justici . Ea·a tan laborioso, q ne lo su org n izución de hierro podí resistir 1 s hugas tareas á que p r scm·mas entera-3 se entregabB. Y, no obstante, poco mejorab de fortuna; mas ;,cómo btlbia de mejorar? Un abismo no so colma. Pocos hombres he visto tan amantea Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 138 ANALES DE LA. INSTRUCCIÓN PÚBLICA DE COLOMBIA de su hogar como este buen patriarca: ningnna. otra cosa le llamaba la atención; su alma habitaba dentro de las cuatro p redes, como suele de­cirse; am ha á su esposa con ternura, y la trataba. con miramientos y consideraciones que rayaban en humildad. Sus placeres se reducían á proveer á su familia de lo necesario, y aun algo más, pues de ordinario era rumboso, particularmente cuando era cuestión de recibir en su casa personas amigas. Era hombre de carácter pronto y susceptible; pero al propio tiempo tan dócil, que unas pocas reflexiones bastaban á hacerlo volver sobre sus pasos. Apenas si he visto pe1•sona más manejable por medio de la persuasibn y la dulzura. El carácter de dotla Olelia, su esposa, formaba contraste con el suyo. Era hija de un espatlol insufrible, que miraba á los habitantes de este país como á gen tes de raza envilecida, y no se dignaba tratar si no á los muy pocos que no desmerecían en absoluto el don. La hija creció á su lado, alimentando su espíritu con tales ideas: su educación se redujo á. poca cosa, á saberse de coro la lista de sus antepasados hasta el vigésimo abolengo; á aprender á mirar á las gentes con desdén de princesa; á cuidar sus manos del contacto de objetos vulgares; á eubrirse con telaa costosas; á esperarlo todo de la excelencia de su prosapia. No hay, pues, por qué extratlar que viniese á ser más tarde una mujer vanidosa, domi­nante, indómita y adoradora del fausto. No sé cómo pudo verificarse aquel matrimonio, á no ser que en ello hubiese intervenido el diablo, pues D. Ramón jamás ha campanilleado de noble, y su fortuna apenas era mediana. Con semejante esposa ¿qué matrimonio hubiera podido prospera.rP A duras pena , y á fuerza de paciencia por parte de D. Ramón, púdose conservar en armonía, á lo menos aparente, el hogar por algún tiempo. Una preciosa nifla. vino á calmar un t nto las amarguras del pobre setlor, rcconciliándolo con la vida y haciéndole llevadera la pesada carga que gravitaba sobre sus hombros. Diose á esta nifla. el nombre de El vira ...• Dí me, Julián, ¿en tus estudios de clínica práctica no has visto alguna vez una muchacha altll, delgad , rubia, de cabellos crespos, ojos grandes, con un lunar en la mejilla derecha, y de ceilo altivo y amargo? Está tí­sica. Hace tánto que no la veo, que ni la conocería yá. -Agnárda, dijo Julián, poniéndose eu la frente, en línea vertical, el dedo índtce, y cerrando los ojos por algunos momentos. Y á caigo ...• ¿No era su pronunciación un tanto ceceosa? -Sí. Esa es .... ¿Qué suerte ha conido? -1-Iurió hnrá un mes. ·Pobre criatura! El corazón me decía que de-bía de se r una muchacha. decente y dchistori misteriosa. Varias veces vi correr por sus m{\jillas lágrimas e Hadas. -·A,! ¡que descanse en paz! .... dijo Antonio exhala-ndo un pro­fundo suapiro. , L hubieras visto tú aquel20 de Julio en que cautivaba las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ELVIRA 13~ miradas con su belleza deslumbradora, con sus vestidos do nn lujo m·ien­tal, con su ltivo continente de rein rodea de sus vnsallo ! .... L hu­bieras visto cuando, en un coche tirttdo por una pareja f gosa, recorrí el 24: por la tarde los camellones de Ohapiuero, compatlada do su madre, de su hermana menor y de e te pobre diablo que te hablnl .... -¡Oonque tú! .. .• exclamó Juliáu m1rando fijamente el rostro de sa amtgo. -Pero se me volvió á secar el gaznate, repuso Antonio, llenando otra vez su copa. No me acompat'iéis, que vosotros no tenéis para qué ...• humedecer á cada momento la lengua. Y apuró el trago con avidez. --Aquella tarde, continuó ha quedado indeleblemente grabada en mi memoria. Oon pl'etexto de unas carreras de caballos que ae celebraron en una despejada planicie que demora á poca distancia de aquel caserío, concurrió allí lo más hermoso de la sociedad bogotana. Veíanse leg n tes caballos, lujosamente enj ezados, cruzar en todas direcciones á voluntad de jinetes tan hábiles como apuestos; en coches descubiertos paseab11n, Tistosamente ataviadas, setloritas que formaban grupos encantadores, se­mejantes á canastillas de fiores recién abiertas. L tarde era cómplice de tánto boato y placer: lujosa también ella, despleg ba toda la magnificen­cia de un cielo sin nubes; las serranías que por el Occidente limitan la sabana, estaban embozadas en transparentes gaslis azules y algunas nube· cillas de oro pálido ribeteaban sus perfiles indecisos, como antorch s tran­quilas e volcanes lejanos. Allá, muy lejos, se divisaba 1 cumbre del Huila, enrojecida por los rayos del sol medio hun ido en su ocaso. Absorto contemplaba yo todo aquello: el luj de los mortales y el lujo de la natu­raleza. Amaba, y creíame amado: la presencia de la mujer que poseía mi alma, me inspiraba recogimiento é instintos de adoración . .t:Iubiera, en aquellos momentos, sido capaz de nobles acciones, de sacrificios heroicos. Elvira se llevaba, sin duua, la p lma en aqnel primot·oso certamen de belleza y elegancia. Un sombret·iJlo de paja italiana cubría en p rte sus crespos e bellos, que, com rebeldes dej r e u.ptision r, aso m ban en bucles sobre la ancha frente; ur1 j ub6n de terciopelo opiimía su delgado talle; una falda de r so deseen i de su cintura, dej ndo descubiert s los diminutos pies, primorosamente calzados en zapatos do seda encarnada. L luz del sol poniente batlab , al través de un velo de gas salpic da de florecillas rojas aquel rostro angelical, ligar mente sonrosacio por lo emo­ción del placer y por el e lor de la tarde. entíame dichoso: no me hu­biera cambiado por el más poderoso de los mon rcaa. Mus, de súbito, una nube importun vino á emp nar el cielo de mi felicicla
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 109

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  La leyenda de los escarabajos

La leyenda de los escarabajos

Por: Mauricio Silva | Fecha: 2017

Grandes hitos en la historia del ciclismo en Colombia. En Colombia hay dos tipos de escarabajos: los más de setenta y cinco mil coleópteros , y los pedalistas amos de las montañas, cuyas virtudes los han convertido en deportistas de talla mundial y, no pocas veces, en verdaderos héroes. Este libro contiene los 100 momentos más impactantes del ciclismo colombiano: las increíbles gestasdel Zipa Forero, Ramón Hoyos, Cochise Rodríguez, Lucho Herrera, Fabio Parra, Oliverio Rincón, Santiago Botero, Mariana Pajón, Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Esteban Chaves,y muchos otros campeones que, con sus corazones, logros y títulos, le han demostrado al país por qué el ciclismo es el auténtico deporte nacional.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros
  • Etiquetas:
  • Autor colombiano
  • Temas:
  • Autores colombianos
  • Otros
  • Literatura colombiana

Compartir este contenido

La leyenda de los escarabajos

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Viaje al interior de una gota de sangre

Viaje al interior de una gota de sangre

Por: Daniel Ferreira | Fecha: 2017

Primer libro sobre una pentalogía sobre la violencia en Colombia de Daniel Ferreira, premio Clarín 2014. Un pequeño pueblo se prepara para elegir a su reina de belleza durante la celebración de las fiestas anuales, cuando un grupo de encapuchados armados irrumpe en una camioneta y les dispara a todos los asistentes a la celebración. A través de un coro compuesto por las voces de los muertos y perfectamente orquestado por el autor, el lector podrá reconstruir el horror y la injusticia de una de las múltiples masacres perpetuadas por el paramilitarismo en los pequeños pueblos de Colombia. La crítica ha dicho "Viaje al interior de una gota de sangre es un muro de la infamia pintado en una iglesia por un artista de pueblo. El muro es una denuncia pública de las matanzas que vive la región. Cuando los encapuchados lleguen a masacrar a la población, la historia dibujada se convertirá en la historia del libro. Es un gran fresco del que se extraen a primeros planos las vidas hipotéticas de quienes van a morir en una masacre". Fernando Araújo Vélez, El Espectador
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Novela
  • Etiquetas:
  • Autor colombiano
  • Temas:
  • Autores colombianos
  • Literatura
  • Literatura colombiana

Compartir este contenido

Viaje al interior de una gota de sangre

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  El libro negro de la brujería en Colombia

El libro negro de la brujería en Colombia

Por: Esteban Cruz Niño | Fecha: 2022

Incluye historias sobre la brujería en el Palacio de Nariño durante la presidencia de Ernesto Samper, las maldiciones que rodean al castillo Marroquín y los oscuros rituales que se celebran en la tumba de Pablo Escobar, entre otras. Colombia es una nación en la que la magia parece fundirse con la realidad; un país en donde el realismo mágico surge en cada rincón, y en el que la brujería y los encantamientos se mantienen vigentes a través del tiempo y el espacio. En este nuevo audiolibro, Esteban Cruz Niño reúne diez casos relacionados con estos temas en Colombia, en donde mezcla una rigurosa investigación periodística -de fuentes actuales e históricas- con entrevistas a personajes famosos y de la cultura popular del país para demostrar cómo la brujería, desde siempre, ha permeado todas las esferas de la sociedad.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Audios
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

El libro negro de la brujería en Colombia

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Historia secreta de Costaguana

Historia secreta de Costaguana

Por: Juan Gabriel Vásquez | Fecha: 2023

Una novela vigorosa, una historia del desarraigo, de la búsqueda de identidad y un destino, de una paternidad y una autoría Por el autor ganador del Premio IMPAC y del Premio Alfaguara de novela «Usted me ha eliminado de mi propia vida. Usted, Joseph Conrad, me ha robado.» Londres, 1903: José Altamirano, colombiano de nacimiento, acaba de llegar de un país caribeño de cuyo nombre ya quisiera olvidarse. Arrastra consigo varias culpas y una historia de la cual se arrepiente; ha sido testigo de las cosas más terribles que le pueden pasar a una persona y también a un país. Pero nunca habría imaginado el encuentro que el destino tenía programado para él. Nunca habría imaginado lo que le ocurriría después de conocer al famoso novelista Joseph Conrad. Reseñas:«Historia, imaginación y aventuras en una espléndida novela que narra el desgarro de un ambicioso sueño. Una lúcida y divertida reflexión sobre la historia y su relación con la gran literatura.»Juan Marsé «Una odisea de la infelicidad, el encuentro de dos peculiares viajeros, y una fascinante reflexión, en clave colombiana, sobre la historia del dolor que no tiene historia.»Enrique Vila-Matas «Un libro vívido, contundente, magistral.»Alberto Manguel, The Guardian «El secreto y la belleza de la novela de Juan Gabriel Vásquez residen en la tensión entre dos destinos y dos escrituras (las de Conrad y Altamirano). Tanto en Historia secreta de Costaguana como en Los informantes, Vásquez nos coloca ante disyuntivas morales e históricas inevitables.»Carlos Fuentes «Vásquez va más allá del realismo mágico, más allá incluso de la respuesta posmoderna al realismo mágico [#]. Es el novelista colombiano más erudito e inventivo de la actualidad.»Amanda Hopkinson, The Independent «Una novela excepcional.»Wall Street Journal «Una descripción burlesca, épica y familiar, pero también divertida y conmovedora, de los terremotos políticos que ocasionaron la separación entre Colombia y Panamá en 1903 [...]. Uno de los más brillantes novelistas ltinoamericanos de su generación.»Christine Rousseau, Le Monde «Vásquez ha compuestoun vasto fresco político de una historia caótica [...]. Una segunda novela muy original.»Thierry Clermont, Le Figaro
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Audios Género: Novela
  • Etiquetas:
  • Autor colombiano
  • Temas:
  • Autores colombianos
  • Otros
  • Literatura colombiana

Compartir este contenido

Historia secreta de Costaguana

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Revista Literaria: publicación mensual - N. 30

Revista Literaria: publicación mensual - N. 30

Por: | Fecha: 12/10/1892

ARO 111 Boe,-otá (Colombia), Octubre 12: 1892 ENTREGA 30 REVISTA LITERA A Biografía, Historia, Viajes, eografía, Es a ística, Crí ica Cuadros de costumbres. Poesías, Variedades, etc. Director, ISIDOR LA VERDE AMA Y A CONTENIDO: Colón, E ipaña y Aménca, por . Bernardo de J Cólogan. · · egundo Viaje (poe · "' or JJ. . A. Caro...... ........ . ....... . A Co1ón, po ia de la ñora n.• Dorila A tommarchi de Rojas............ .. . . ... .. . .... ... .. .. ... . ... .. . 334 Descubrimiento de .América, p r . Tulio Febre Cordero .. .. 33 A E paña, net de la señora • Dorila Antom.ma.rchi de Rojas ........................ :.. .. .. .. .. ..... ..... .... . ...... 33 Cronología de loa v 'aje de Colón .. . . .. .. .. .. . .. . . .. . . .. . .. . . . .. 33 ReZa ió11 .. de lo individuos que acompañaron á CDlÓ7 en el pr 'uter t1 'aje . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 340 Firrna de Colón ..... . ... ...... ..... .. ... ..... .. .... .. • ... .. ... ..... .. 34.3 Orige1~ de lo 1 ombre• de la• acione , por . Tullo Febre Cordero ......... ...... ... .... ........................ ..... . .. .. .. 3 4 ali en 17 9, or D. Eustaquio Palacios....... ... ......... .. ... ..... 34 rota editor ·a e . .. . .. . .. . .. . .. . . . . .. . .. . . .. . .. ... .. . ... .. 354 Capitulacriont4 entre lo Reye Católicoa y Cri tóbal Colón . ... 3 6 La3 Flort& . . .. .. .. . . .. . .. . . .. .. . . . .. . . .. . .. . .. . . .. . . . . .. .. .. .. . .. .. .. . .. 3 Boceto de poeta caleño' .. .. .. .. . .. .. . .. .... .. ... .. ... . .. ... .. . .. .. .. 358 ar 'edacle• .. ......... . .. ... . .. .. . . . ..... ... ... .... .. ..... .. . 360 IMPRENTA! DE "LA NACION," CAL\..E 16, NUMERO 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. V co LO 1 P RT TE pa­que r dipuhd qu . ' limi á ar;\ de , ho ar h pnrt m m-m Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. AñoiTI Bogotá Octubre 12 de 1892. Entrega 30: REVISTA LITERARIA COLON ESP Y A ERICA (.4. PETICIIJ. EJ, r::·o¡· Dtrfl:: 'J )J( 111! J. lth\'1 'J .I'J El \m } 1~1 d - nl rinú nt ·i que n (' nd r :í. L hum. ni 1ad 11t r·a h·t ·i 'udo • .· •ut.ir· m·~:-. sp, ·iaJ-to 1 · ~ p1 ·llo.' pt cbl > ,) n· ·ione. qtH; m. l'c·hahar ~ ·t\u : l de l. ·iviltz.a<.;i Ín. 1 > • al' 1 que l ..1 Ión h l ·bl'< ·i )u e t:l • et na! <' ., t ·wtri 1 'll ·u n- · ¡· ll '(O ·i1 t¡H.itico, aun n pttÍR •s qn· n > ptw 1,:11 r·c ·ah:11· pale col porq,,e e. to p .. . lg. 1' 1 Kerry, n omo die 1 .. Tu. n J ndr~ e d rill r ti. om u 1 . l l: J.I (Ven z lan ). mía, e dí mori • ría! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. en .·v oofA e 1.6 u
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Revista Literaria: publicación mensual - N. 30

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Pterygoplichthys undecimalis (Siluriformes: Loricariidae): una especie trasplantada en la cuenca del río Patía, vertiente Pacífico, Colombia

Pterygoplichthys undecimalis (Siluriformes: Loricariidae): una especie trasplantada en la cuenca del río Patía, vertiente Pacífico, Colombia

Por: Héctor E. Ramírez-Chaves | Fecha: 2017

En Colombia se desconocen registros del trasplante de peces de la familia Loricariidae en los diferentes sistemas dulceacuícolas. El presente trabajo describe la historia del trasplante en la cuenca alta del río Patía que drena al Pacífico, del loricárido Pterygoplichthys undecimalis que se distribuye naturalmente en diferentes ríos que drenan a la vertiente del Caribe de Colombia. Las observaciones realizadas indican que la especie se ha establecido exitosamente en diferentes afluentes del río Patía, con los primeros registros en el año 2006 y los más recientes en el 2016.
Fuente: Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

Pterygoplichthys undecimalis (Siluriformes: Loricariidae): una especie trasplantada en la cuenca del río Patía, vertiente Pacífico, Colombia

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Hacía una redistribución del poder para una nueva ética del amor

Hacía una redistribución del poder para una nueva ética del amor

Por: Florence Thomas | Fecha: 2019

Hablar del amor en la agonía del siglo y del milenio se ha vuelto no solo urgente sino inaplazable y tal vez más cuando lo hacemos desde Colombia, un país que parece haber olvidado que las identidades se construyen a partir de las historias de amor de los (as) sujetos(as). De hecho desde mi práctica de psicóloga y de mujer feminista, soy una convencida de que para encontrar nuevos caminos para Colombia y sus múltiples guerras, es imprescindible iniciar un desplazamiento de nuestras miradas, de lo público hacia lo privado, del afuera hacia el adentro y lo más trivial y cotidiano de nuestras vidas, allí mismo donde se constituye la vida…
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
  • Temas:
  • Otros
  • Ética
  • Identidad sexual

Compartir este contenido

Hacía una redistribución del poder para una nueva ética del amor

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Cuarteto Instrumental Altiplaniando, cuarteto de cuerdas típicas colombianas (Colombia)

Cuarteto Instrumental Altiplaniando, cuarteto de cuerdas típicas colombianas (Colombia)

Por: Cuarteto Instrumental Altiplaniando - Cuarteto de cuerdas típicas colombianas (Colombia) | Fecha: 14/05/2001

Concierto interpretado por el Cuarteto Instrumental Altiplaniando el cual fue creado con el fin de estudiar y difundir la música andina colombiana. Este concierto de Altiplaniando enseña que la música que vale la pena como expresión artística es aquella que cuenta una historia personal o local, con elementos universales o como decía Carpentier: “la que tiene significados globales y significantes localizados”. Este programa introduce en la vida artística colombiana al Cuarteto Altiplaniando del que tanto se espera.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
  • Temas:
  • Música colombiana
  • Música

Compartir este contenido

Cuarteto Instrumental Altiplaniando, cuarteto de cuerdas típicas colombianas (Colombia)

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones