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Con la frase Poesía.

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Fatamorgana

Fatamorgana

Por: Giovanna Benedetti | Fecha: 2024

Con Fatamorgana entramos a la ilusión que se pliega y repliega, de la misma manera que estamos frente al destino y el deseo, el hogar y el mundo para todos. Giovanna Benedetti pasa revista al universo, cifra el tiempo de afuera hacia adentro, da significado a la escritura que nombra el redoble de letras que son los días, y deja oír el aleteo de los pájaros sobre la fragilidad de la existencia. Hay conciencia de la palabra y los fonemas que apelan a una profunda noción de vida y poesía: las cosas sangran y los laberintos conducen a profundidades insoslayables. Se trata de nombrar la casa del Verbo donde flotan y sobrevuelan paisajes de ida y vuelta. Cada poema vela y revela en un amplio oxímoron de ráfagas de luces y de sombras que se deslizan entre sueños, espejos, cristales, abismos, fantasmas escondidos, miradas , memorias, círculos, esferas y espirales.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Fatamorgana

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Imagen de apoyo de  VI Laboratorio de Escritura Teatral (LET)

VI Laboratorio de Escritura Teatral (LET)

Por: QY Bazo | Fecha: 2018

En la Cabaña / in der Hütte: La Cabaña alberga un encuentro inusual entre un Pensador y un Poeta. Un encuentro en el que la poesía se convierte en un arma, donde las palabras tienen el poder de salvar y destruir. Las ratas: Una plaga de ratas ha invadido la casa del abuelo. Es una vivienda abandonada en un pueblo desolado. El nieto prometió a su padre que iría a exterminar a los roedores, pero nunca lo hizo. Tras la muerte del padre, el hogar se llenó de trampas, veneno, silencio y canciones rancheras. Esquinas: El silencio, la soledad, el miedo, la rabia, el dolor y el afecto impulsan a tres mujeres a crear A.M.A., la asociación que establecen para recorrer el difícil camino de enfrentar el pasado, el presente y el futuro en busca de paz y convivencia. Tres vidas marcadas por la adversidad y tres formas diferentes de sobreponerse. Cocodrilo: a historia de una huerta que terminó siendo invadida por perros. Todo lo demás, lo que apenas importa, ya ha sido olvidado.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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  • Teatro

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VI Laboratorio de Escritura Teatral (LET)

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Imagen de apoyo de  Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 20

Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 20

Por: | Fecha: 1882

TOMO IV. Mayo de 1882. NUM. 20 ANALES DE LA INSTRUCCION PÚBLICA EN LOS ESTADOS UNIDOS DE COLOMBIA. LOS GRANDES LÍRICOS ESPAÑOLES POR FELIPE PEREZ. UNIDAD É IDENTIDAD IN'l'RÍNSECAS DE LA POESÍA. I. . tas págiua. s de nuestro propio Las reglas no son los dictados del capricho sino los de la naturaleza de las cosas, segun éstas han ido persi tentemcnte ob ervada . El hecho constante, ya en el órd n fí ico, ya en el moral, hace el principio. Este, formulado, hace la regla, y las reglas unidas accn el arte. tfc No empleamo aquí la palabra adalid en su significado de jefe, sino en el de gu,ia 6 baqueano, que es el que le COlTesponde segun su primi iva acepcion. TOMO IV. 14 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 190 LOS GRANDES LÍRICOS ESPAÑOLES. La ciencia es la verdad en la naturaleza. El arte es la verdad en la ciencia. La poe ía, junto con sus hermanas la pintura, la scultnra y la mú ica, son a,rtes diYinos y reposan obre fundam nto. inconmovible . "Las cualidades obre aliente que han h cho inmortal lo poe1 a de JI m .ro," dijo l\lartinez d la Ro a, "las r com n .. al' el 'u ~ 11 tigticllad, que de vcinti 'in '0 I.Ja ép ca quo ompezó eOll Homero . Íll'l in ' hácia h mn 'It jandl' 1 Graud -acae 'ida 32r' año, ' ánt .' de 'ri to-fué la el la yirili­dad del idioma de ]o~, gl'i 0"0, la. de 'u. nH:jor ' e. ritor 'en pro. a n v r o, lo qn t caron 1 :lpic el la glorie. II tic mpo d r riel ". Eml) ro, , . T vin {t, 11o:})c(1: r.· n os ~ ljcle el la Italia, h rmo 'o. ('omo lo' del ~fi o y lo d 1 ~ nrotc.", La 1 lJ~)' lUt gl'ic~a 110 lleg'ó á ,'u cuauu e nle~ 'ló tI 'gl'a 'ial1amcuie con el hoc yuI' río de lo árbar. He. i lo, p mi 'Ül n rná ' el • un iglo po. 't 'dor á 01 r á qui n imitaron en parte 1ilt n, Ovidio, irgiU y Vol air, prim r cantor le1 oríg n de los gó 6. G recia y emigró á. E:mirna. En esta uposicion, dicen algunos e critores que H01n6?' ( - Home'i'oi n plural) ignifica la escuela Jónica de poetas, en donde e aprendia la poesía ue, d sde Hesiodo (siglo IX á.ntes de Cristo), ó desde ántes de él corria entre el pueblo, y que fuá trasmitida de gene­racion en gene1'acion por Uledio de 10 rapsodi sto" llamado tambien h(mwroidas (palabra que ignifica ensartado!' de 'foma'YIces), p rque cantaban en las fi tas pública leyendas an igua en 61'den hist6rico, Es probable que cuando el célebre leg'slador atenien e ordenó que los rap odistas no recitaran romanees incone. o ino en el 6rden de Homero, quisiera significar en el órden de la e cuela ó academia po iea, porque olon no menciona la persona de Homero y parece no aludir á e11 SillO [¡, la l)u sí ." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS GRANDES LÍRICOS ESP AÑO'LES:.- -··-·········-···---····~···-···-···-··········-·-··-························-·-··········-·······.,-·-··························· .. "¡¡ ······"~- Anacreonte, el célebre cantor de Baco y de V énus, é inventor del dulce número y del dulce decir que lleva aún su nombre; y Píndaro, apellidado­el príncipe de los poetas líricos-honra que d bió "á la pureza de su diccion, á la majestad de sus 11en amientos, á la abundancia de sus temas y de sus palabras, y ~l. la armoniosa melouh de su rima; "-tales, con Tirteo, el primero de lo cantorc elegíaco , que t uia una v"ctoria n c a da una de la cuerdas de u lira; tale fueron, d cimo , lo pr •cur. or ·y ·ompc ñ ro de E quile , de ófocl . y de Eurípide mit ,ut p eta escénico ., E qui­lc fué notabl por n "o ·adía ublime" y p r hab r introducido las d cora 4 ciones, lo p r onaje y el coturno en el teatro, a í como taro hien por haber escrito ochenta tra:g· días, género inY ntado p r Te pis; Sófocles, porque escribió ciento vcint tragedia y porque, ad ma de er méno incorrecto­que su émulo E quiles, compu o su Antígona á lo ochenta años; y, final­mente, Eurípide r llamado "el filó fo d ~1 t atro," l fué por su máxima y por haber ido 1 má. tierno de lo tr tráo-ico . Racine imitó á E qui­les en su " Fedra " y en su " Efigenie," in negarlo. Sobre ale entre l( miríada de lo po te. cómicos de los griego , Ari - tófane , vitup rado p r Voltaire y por Labarpe y elogiado por Quinti­liano, por Cic ron y por oracio, a a o co má on imicnto d él qu l que tuvieron aquéllo . El di'vino Platon dijo al hablar de ri tófan que las Gracia habían escogido u p eh para t mplo uyo. Fué d Ari tófa­ne de quien tomó acin u "Litio·ant ·," imita do u " vi pe ." La ol;>ra de e te gri go re: n tan grata á an ri ó tomo qu la t nia iem­pre á la mano, como an G rónimo la de !auto y l Jan lro 1 r ndo la de Hom ro. Ari tófane , ervidor d la átir ·e •nica, vivió 440 año ántes de la ra vulgar y fué contero orún o d ócrat y de Eurípides. De de la caída orqu 1 prim r apólog que onoció e tá cu lliln·o de Jo. Ju •e.·, y trata, ü ;o lo árbolc que qui íe1on dar . un rey. El L pólogo gri t:! má antiguo que se conoce e el de "El gaYilctn y el rui fior," l Ile. i tlo. ll ·mo: utrad en t . pormeuore. relati o. á 1 lit .raturn. griega vara tl<>mo~trar e n he cho.fl y con nombre.· zrropios, que , a lit ratura ha sido la. fneut<.> (l toda.· la 1( ma8, al m '\ no. de la. moderna , pue toque de lla uad(•ron 1 ' letra. latina. , rr mplaza.das má · t:: r le por 1 italia­na . L . gril·g·,. ·nltintron todos. lo · génrro. d la.¡w sfa, d . ele 1 po ma épico, ·u qu • fu ron m u. T f¡ • un do~, ha ta l pi grama; y para que no faltara m la á ·u repú líca líri ·a, tuYierou tam i n u Zoil y u .Ari - t, reo . Hubo eutr ello " vis cómica "J sal ática que g·ustar, como hubo desoíos pindárico y som/JtOlenciaa homéricas que cen urar. II. Lo laLiuo , twimero. hnitauor s ie l pm ta el o·ía o, y ,· le tien ..... p r m j r q w (>·te y n' O idio. Tambi •n fn<- •1 cél< br antor r de. terrado á lo filó fo ·, Í"ll atTogaut .' qu \ · creian má 'abio que el emp ·rador! :Marcial b só l polvo qu pi.·ó Domiciano, · creyó ne era po o 11011erlo al ni el de lo · niime11 e.·. th l cual adnló ; aduló 'l'á H. , ~omo adulaban lo papagayo que en el a trio an mal .a lo oíd . de lo pod ro os. Séneca aduló á Claudio y para invitar {t N cron á la el meucia, le concedió la potestad de matarlos á, todo y d destruirlo todo, y al comparar la fuerza del tirano con la debilidad del univer o, no hizo sino in -plrarle piedad por m~dio del orgullo. ¡"Podría uceder de otra manera i Nadie sino la aristocracia leía en­tónces y por lo mi mo ningun autor podía tener la e peranza de crearse un público propio. Tampoco podía la sociedad e cogi' literato que no cultivan la. poesía con la.s rosa sin fragancia; y desde tiempo inmemorial los "sueños de prima't'"era y las nube d otoño" r .pre enta.n entre ello los bienes ilusorios y la d gracias real s. La luna refi jada en las ondas les significa un bien que no se puede alcanzar. I.Jas flor on el em blcma de la belleza; la primavera es el de la alegría y el otoño el de los disgu tos; un cristal puro representa la virtud y las maripo as las gente que solo piensan en el placer. Tenemos cantos de las regiones heladas del extremo norte y del extremo sur de la tierra, y tambien del ardiente ecuador y de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS GRANDES LÍRICOS ESPA~OLES' .. 201 ......... -................ -·-·········--··--·--··--·-·--·--·---··--·--··-··--····--···-··---·-··············---.. --.... ,.. ... ,.... los jardines de los trópicos. En todas partes estos cantos tienen cadencia; y medida, y aunque difieren en la forma no así en el fondo. Hay unas lenguas ruás ricas y mú,s· perfectas que otras, ba.y unas má ásperas y otras más dulces, hay unos paí es más alegres y otros más triste ; pero todos esos no son sino incidentes, caractére secundarios que modifican lapo ía que llamaremos local, in perturbar las condicione gen rales de ella. Todo eso no es sino la ari dad en la unid, el de este arte divh10, presente con-olauor del cielo. " Si lo griego manifie tan riqu za de idea , atrevida imaginacion la gracia, la dulzura y la abundancia propias de su bellísi­ma lengua, los latinos fueron más sencillos, más maje tuosos, más íntima­mente creyente , I or decirlo a í, ·omo el ~bian serlo en cánticos de tinados á sostener el valor en medio de penosa lucha , primero contra las ob ti­nadas persecuciones y despues contra las desventuras acumulauas obre el Occidente." El clima, la lengua, la raza han dado y seguirán danuo suma vari dad á la poe ía, p ro nun ·a podrán quebrantar la naturc leza inmutable de ésta. Si no remontamo.., ha ta la literatura hebraic(, encontra.remo en ella las diferencia de forma-que en toda partes ¡)ar ceu er una n ce idad de la lengua-y la unidad del entimi nto poéti o, que e 1 mi mo en el p cho de todo lo hombre . on efecto, el v r o h breo difer nciaba. del de las otra naciones, en que no ·e media por sílaba , ni por J)iés ó ti m pos: u forma comun era el paralelism,o, ó . a la n p ti ·ion, n part , de lo pcn amientos y en oca ion ha. ta de la p labra · mi m a . El para­] li mo era sinónimo, cuando lo dos miembro d 1 ver:o, ' mejor dicho de la e trofa, expre auan la mi ma id a con di tint palabra ; antitético cuando el primer miembro taba r '¡>r ntado n el gunuo por m dio de una antíte i ; y era intético cuando en el ecrundo miembro se ñadia alguna co a para xplicar lo que icn la de lo chino y la de los filanO deL dY rhi >,ni dh~idir do •n•tanti\·o nc .t ~n en e nconlaneia. l~~t p: ral E ·mo .· p e má 6 méno: >1 1J ·braico, ' a ca. ·o sea 1 mi ·m o del t d , (•omo yá lo dijimo . E te h Lo puede t Her una gran . ip;uificaciou hi. tórica. 'El pnntl•li. mo ~e llama literal enann o y partícula con partículas; en una pala­bra, nan en-a la p r todos los p ctas indicar en cada compo icion el gén •ro ct que ella p rt uece. Lo chino no ti n n poemas épico , ni poesías bucólicas, ni átiras, pero sí tienen caucione ditirám­bica y po . ías irr guiare . "La lengua de los árabes, animada, pintore ca y expresiva; u ima­ginacion viva y fecunda y el entusia mo de sus pa ione , todo los arrastra TOMO IV. 15 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 206 LOS GRANDES LÍRICOS ESPAÑOLES. hácia la poesía, la cual no es para ellos sino una mezcla de verso y de prosa armonio a, favorecida con la rimas abundantes de un idioma rico y :flexible. Frecu ntemente la prosa árabe es más poética que los versos; pero tanto aquélla como é tos están chados á perder con juegos de ideas más á propó ito para recr arel e píl'itu que para conmo r el corazon. El de cubrimiento de un poeta era un moti\o ele fie tapara la tribu en que éste aparecía; sus amigos eran con' idados á un alegre banquete, y la gloria de aquella nueva adquisicion se proclamaba al ón de las trompetas. Reuníanse, en oca iones, á disputar e el premio de la po ía en las fi rias de Occa i, pueblo del país de la lYieca, y colgaban en la Caaba sus compo­sicione , escrita en letras de oro. Con ervában e allí iete obras poéticas anteriores al Profeta, que fu ron las que alcanzaron l tl:innfo entre las mucha iracunda~ y orgullo a que compn ieron u ú1rr nio . La poesía de lo árab no es una obra do art e mo la do lo paí civilizado , ni está animada p r fic ciones mí tica , como la de lo. ri go y la d los indio . No: la expre ion e pout{tu a de pa ione ardi nte , de deseos impetuo o , rpr ion prilnitiva y las con\·i rt en obras de la inteli­gencia y del e ·tudio. Emp )ro, u tra formaciou ne les quitó la gracia inge­nua que deben ú, u origen y eu Yirtnd de la cual han vuelto al pueblo, que las repite por toda · parte<;;<, sp .cialmente en las taberna y en los cuart le'. La gn rra. de lo. siete afíos recibió su e tímulo de e tas cancio­nes, cuando la mu 'as sil'Yieron tánt á aquel F dcrico qu de nada 1 s habia ervido á lla . Fueron famo os entónces lo cantos del granade'ro pntsiano, de Gleim. Cuando la guerra con los turco , compuso Pieflel tma cancion que recorrió t da la Al manía. " Lo aleman ' llaman "la gu 'rra de la nacion ," la que o tuvieron contra Napoleon para lil> rtar á. u patria, guerr. en la cuall R batallon s se lanzaban al fueg·o utone ndo la canciones d Korner. Snp rior á todo , Goetlle n eñó á apr eü r la. antibua, trailicione , y dió vida al lied; olo que en él viste toda la· forma in cuidar" e a toda ella á la· am nazas d la Fr::mcia con el grito de Bekkcr: No, no pose r:in ellil>re Rhin! "Tampoco caree· ·l Au~tria nnqucte á lo lobo.· y dunmt Ja pelea le enYié á Odin, mi jefE:! y mi dio·, todo el pueblo de la Eltingnia ...... nue tras ümz, s hor. daron la corazas. nue t· rs picas rompieron lo e:cudos. Hemos coro batido con nuestra spadas. El dü~ en que ví · •ntcnares de guerreros morder las arena del promo torio anglio, lo hi rro. destilaban angre, . il aban la flecha: al p ar cerca de lo e:. cos. Yo me sentía. lJeno de placer como si estuviera junto de una preciosa doncella. Hemos combatido con nue. tra e. pa.das. Derribé al júven orgull so de u cab llera, que requería por las mañanas á Ja vírgenes y se entn:teuia con las viudas. ¿Qué mejor suerte que la del esfor­zado que cae ntre los esforzados? El que no ha redbido nunca una herida., arrastra dia in•ítiles. Opónga e el hombre al hombre, y lidien. Hemos combatido con nuestras spa.da . No me cabe duda de que el hombre es siervo del de tino y de los decretos de lo hados. ¡ Quién me hH.bia de decir que recibiría la m u rte de Ella, cuando impelia yo mi nave. tí lo léjos 6 invitaba las fieras á nuevos banquetes! Pero no ceso de reir, porque · que me e. tá preparad un a icuto en las salas de Odin, y dentro de po ·o beberemos allá. la cerveza en las copas hechas de los cráneos de nuestros enemigos. II~mos combatido con nue tras espadas. i lo hijo de A langa upieran la convulsiones que e. perimento á cau a de las mordedur s de las serpientes que rodean mi cuerpo, correrían bramando al combate, porque la madre que les dí les ha suministrado corazones valerosos. Ay ! una víbora penetra en el mio; pero en breve la lanza de uno de mis hijos atravesará de parte á parte el corazon de Ella. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 214: LOS GRANDES LÍRICOS ESP ANOLES. ------···-······-······················ ···· ···················· -···········-· ··-······ ·· .. ········ ······- ···· ··· ·· ········ ··········- -· ·········· ··- ·· ···-········-··· H emos combatido con nue tra espadas. He peleado en cincuenta batallas y no sé de nillgun rey que me venza en fama. D sdl:l jóven d e rramé sangre y de ee la muerte. Los dioses que Odin me envió me invit·a h . hora el en n ·o Ya por la pr a ofr ida. La. t - meraria jó,·en arrodilla, llora, npliec. ofr e al eu rvo cuanto oro y cuanta ti rra.· po~ee •n cambio de. u Lij ; pero l animal u e de, 1 a a lo ojo al niiío y le 1> 1> l h sangr . D r p ut , l cu rYo se tra f< rrua en un hermo o ·aball ro y l niño Ya. lv á la Yi ia.. " n campe··iu va. á on truir una. ca. a junto {t. la bal>i acion (l' nn enano de la mou t aíia . Irritado l •uano, llama {t.~ u· omp ( fí r ,' y mo­lesta al campesino 1w ·üt ¡n r .· te 1 • e d sn spo a. 1~1 enano hL aln·aza, y de improdso t orwL n uu bello galan. El 11an no er.. ino un prín ·ip encantado á qui •n olo l b ·o d podía Yoh·erle su forma primera. "La lH' uiecioue. <1 mas cr -'l1Cia • t ntrional abunda.n D e tos canto . Ya .·on lo rni -.: dior .· que anuueian á un mnant la mn rte de su amada; ya uua jóY n que ea u p ga {l, una moutaña en cuya cumbre bailan los duendc:s. Uno ue ellos la invita {t. bailar, y por no hac rlo muere al llegar á u Ce a .. Ya es una muj r euyo amaut ha, ido degollado y hecho trozo , lo cnale recoge la cuitada y los baila durante la noche en la fuente de Ma.riboe. El hombre d gollado YU h ·e á la \ida. Ya :on doce mágicos, cada uno de los cuales po e un mara dUo o secreto, pu s uno puede guiar con su mano la tormenta, otro domar los dragone , otro pa­searse debajo ele las a.gnas, otro tocar una aq a cuyo sonido obligan á todos á bailar &c. Creen que los muerto pueden levantar e del sepulcro para visitar y servir á sns parientes y á sus amigos. E tos piadosos extra­víos sobre la durabilidad de los af ctos má allá de la tumba han ido de todos los pueblos y de todos los tiempos. Al principio de la guerra de Troya, murió Prote ilao y fueron tántas us lágrimas por su mujer que Pluton le permitió ir á visitarla, solo sí que al terminarse la visita murió Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS GRANDES LÍRICOS ESP .AÑOLES. 215 ella tambien. En tiempo de Plinio se mo traban touavía en la tumba de e te s n ible e poso unos chopos q ne e secaban y reverdecian perpetua­mente. En 1 "Decameron," Lizabetta aguarda dia y noche á su amigo au ente, ha taque é te se 1 presenta y le dice que no lo e pere má , porque lo h rmanos de lajóven le han dado la mu rte. Orm va á la tumba de u padre á pedirle una pada; otro dane · iban á la tumbas de u madre á pedirles consejos. En el "Edda,'' la maga de Oilin evocada exclama: ¿ Quién turba el descanso de mi alma? Estaba cubierta de nieve, salpicada por el rocío, bañada por la lluvia ...... hace mucho tiempo que he muerto. "En una balada magyar, una jóY n que había contraija, todas la: noch ' n '<.'pnltnra para ir {t la. az.t del jaYalí. Bn una no-vela árabe, un j6 ··u el' fuut Y:t totla' l.t' u e he, á vi. ·itar á .~u amada, y en otra, r •tona nn htbraclor o, á fin de pa.gar m1.1 l nda qu había contraido (lur .nt u vida.. ~~gtut :tn Agnstiu, n Éfeso .· cr ia que San .Juan no habia ntuerto ·ino <}ll • clormia. clt->l>t~jo d la ti rra, doml e p raba la segunda veni•lct us Yer os el acento que má c. cuadre á sus pen amiento y que imite mejor las voce de la naturc: leza. Los' r. o de los finlandeses son por lo comun octo ílabo y suplen con la aliteracion la rima, que nunca ha poclido er introducida en llos. Por lo co1nnu "us poeta 1. au d 1 paraleli mo de los chinos de lo hebreo , pue en el segund ver o repit n las mismas ideas y palabra del primero. Los finJan­de e ab·ibuyen á la poesía un poder mági o y para curar á los enfermos no llaman al méclico ino al poeta, el cual, ue pié junt al paciente, canta versos misterio o , que dice tienen pod r obre el genio maligno. De Voeinemoeinem, su primer escalda, han hecho el dios de la inteligencia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 218 LOS GRANDES LÍRICOS ESPAÑOLES. Pasando un dia éste por un sitio de ierto vió un abedul aislado, cuyas hoja lanzaban un onido lastimero, y le preguntó: -Por qué uspiras? -Su piro porque he nacido en la soledad, porque yá no me alegra ningun ruido de ti std., y porque yá las jóvt!nes no se sientan con sus amantes junto á mi tronco descarnado. "El cele te caminante arrancó entónce el abedul y de sus :fibrosa raíces hizo los brazos de una arpa, á la cual puso cuerda , hecha de las crines de un potro. En seguida llamó á los ancianos para que la tocasen; pero los anciano no pudieron sacar de ella sonido ninguno. Llamó luégo á los ro bu 'to jóvene , cuva manos de nada irvi ron; 1> ro no así las del dio mi mo, pue é te tomó el arpa y u armonio o anto e tremecieron toda la natural za. Detn\ieron u cur o la ca e, da , l árbole re i tic­ron la viol ucia del huracau, y no ncorvar n, l o e levantó obre ~u pata tra era pa.ra oirle y l dio mi .., mo lloró le u tu ia mo; y lloró táuto, que u lágrimas corrí ron p r u blanca barba y penetraron us tr mant s y u tre túnica , que ran tod de lana. "Lo cantor fi.nlande e on orlo comun g nt pobre que impro­vi an u er o en la fi. ta y n las e remonia . .A la vece;, componen entre mucho . Una caucion ·uya dice: e ha. trabajado toda. la. semana en hacer estos versos. e empezó el domingo; ellúnes se volvió á. la carga; algo se añadió 1 márt s y algo el miércoles; no se pasó ocio o el ju6ves; el viérnes se tocó yá el fin y l ábado estuvieron con­cluido . No los ha compuesto un solo hombre sino muchos poetas de mérito y ej rcitado en el canto. " vece do poeta amigo Re ienta uno frent de otro y se ponen á improvi ar. Otra , bajo un t cho ahumado y en medio de una multitu(l de per ona , cantan porq e' la noche alarga l dia, 1 canto alarga la bot lla d e r za.' .E to canto on por lo comun d ahogo de afecto , ó una e p ie de magi tratura moral, muy temida por cierto, contra el ladron, la j v n que ha com tido una falta, la inju ticia de los jueces &c. En oca. iou , e tos canto uelen er tambieula pre i n de la enemistad ó la ve ga.nza, y en otras sirven para e lebrar, en diálogo, la captura del oso, la boda y los aniversarios públicos. "Un camp ino en una coleccion de us v r os saluda así á la pri­mavera: Un sentimiento de alegría se despierta en mi corazon: la alondra vuelve y canta en nuestros valles. Ved1a cerniéndose en el aire, oidla gorgear dulcemente y alabar con amor al Dios del cielo. Cuando era niño todavía, oí tu voz, gracioso pájaro, y me pareció que era la voz de un ángel. Vamos! no te fatigues con tanto cantar ni con tanto gorgear: mis oídos te escuchan y te siguen mis miradas. Pero no, canta, pajarillo mio; continúa tu Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS GRANDES LíRICOS ESPAÑOLES. 219 vuelo hácia. las nubes y lleva á nuestro Creador la expresion de nuestra gra­titud. Bienvenida seas cada vez que te presentas en nuestros valles! Tu canto da reposo al corazon y eleva el pensamiento. "De las poesías recopiladas en el Kantehtr, alguna son antigua y la mayor parte melancólica ·" un po cata dice : El Kantelar fué empezado con el afan y concluido con el dolor. Sus trastes fueron formados en los dias de pesar, us brazos en tos ias de ~ormenta, sus cuerdas hiladas con angustia. y 8US clavijas colocadas en Ja afiiccion. Por eso mi kantelo no exhala sonidos alt-gres, no difunde Ja alegría en torno de sí, ni hace sonreirá los que lo escuchan, pues fué mpezado con el afan y concluido con el dolor. e tá ~, de m, gia, cr n el cri. tiani m y de id a r pngnant ·, qu ti d ba e la mági a. todo 1 nort d Europa camp a t" íritu n¡ er. ·ti ·io o, ta ab ·or ·i n d la r ali 1 .. 1 por Ja fan­ta í y d la accion por 1 ímb lo mara\illo.._o, com i 1 mttur leza lóbrega y grandios en qu \iv n aqu llo~ pnchl • nsa fuen <.1 1 t mor in intivo, rírr n de la up r ticion. Su mági ·ah ido i mpr mu f:: mo­sa y no han podido e tiq)arla ni el cri._ iani mo ni la civilizacion. Los hechi r s d Ru ia \an á u oficio con un ayo d u ro, ll uo de íclo­los hecb S de hoju la metálica' y de CUU'na , d anillo , ago de nergía qu brilla y des·:tparece; dolm·e de un momento perdido en la lig rezad l mom .nio iguient , toda ta m zela xtraña d p na y de al gría, re ultado del e.·fnerzo que una na ion viv< y g nero a hace para acudir, ó para olvi lar al ménos los mal que la oprimen: tales son lo caractére de nu stra. hi. toria y u nne tra Íl)(lol , los cnale re\?ela nu stra mú.j a con tanta fuerza como fi.d Jiclad.' l\Io r auaptó palabra nueva {t antigua m lodías irlande as, y Walter cott, Campbell y otros adornaron mucha balada , ó 11 ej r di ho, l quitaron u índole caracte­rí tica. "El tilo de los aire es má dlu~o y no los canta ino el vulgo. En s ntimi uto de lo anglo-" aj ne de lo dan y de lo nonnando . En la ancione in (Y le a e l1abla de política, de litigio domé tico , de guerra , de aro r y d caza. E ta última era la pa ion dominante de lo ajone ~ ; y como Guill rmo 1 conquistador se la reservó solo á lo baron , unía para aquéllo , al atracti o d u ejer­cicio, el estímulo de la prohibicion. Y los que no querían someterse á ella, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS GRANDES LÍRICOS ESPAÑOLES. 221 huian á los bosques, y desde allí desafiaban el poder de las leyes. El til)O de estos hombres fué Robin Hood, 6 ea Roberto de lo Bosques, que con una banda de alzados vivia en las selvas de Sherwood. J ohn on, crítico y poeta inglés, decía que daría todas sus obras por ser el autor de la balada de '' La caza de lo bosques de Che,iot." " Las canciones de Escocia son más corta y vivas, de color más car­gado y de diálogo más dramático que la ingl as." Damos una muestra. -¿A dónde vas, anciano labriego P ¿qué objeto te lleva hácia. allá? -Valiente soldado, voy á la colina para hacer cambiar de pasto é. mi rebaño. El anciano labriego dió dos ó tre pa os con pié vigoroso. -Veo que eres un viejo robu to, i quieres enseñarme el camino? El soldado anduvo con el anciano labriego á la grupa. hasta el extremo del bosque. -Desmontadme ahora y desmontaos vos tambien, fuerte soldado, pues no es posible ir más léjos á caballo. El soldado detuvo la bestia y e lanzó de un brinco al suelo. Su ve tido era. rojo y e taba adornado de bellotas de oro. Entónces el anciano labriego se quitó el ay y el gorro y resultó que era el jóven Maxwell, quien sacó del forro sn formidable espada y dijo al soldado: -Tú has ase inado á mi padre, infame Soutron! Tú has degollado á mis tres hermano ; tú has despedazado el corazon de mi única hermana, á quien yo amaba como á Ja niña de mis ojos. Saca tu espada, teñida aún con la angre de mi familia; esa spada qu ha cortad la má precio· flor que el sol ha vi to .... Ahora, esle golpe mortal, e por mi anciano padre; tos otros dos por mis her­manos, y este último, on el corazon, es por mi hermana, á quien yo amaba. como á. la niña de mis ojo . Record mo aqtú qu entre lo ano·lo-sajoncs lo bardo tlnieron más importan ia qu ntre 1 otr puebl d la antigü (latl, pue eran e. tima­dos om un 1 lo. tr ' fundamento d la nacion. Acm pañaban al rey en la guerra y u oficio era narrar lo acontecimi nt de la patria, llorar las d ,- ntura de é ta, alimentar e p rauza y us tradiciones y enaltecer us glorias. Las doctrinas de los druidas estaban puestas en verso y sus bardos, que seguían á lru milicias para e timular el valor popular, no olo glo­rificaban á los h ~ro s sino pr metían la :fi licidad eterna á los que murie­. u en lo combate . E. to último no deb parecer extraño porque lo galos creían n la inmortalida l del aliha. " Pu _,de con iderar la Francia como el verdad ro paí de las cancio­nes. Allá han s guido é ta el curso de todo los acont cimiento , pues han sido la contra eña de todos 1 partido y la expresion del s ntimiento público. Su gén ro comprende todos lo gén ro , porque una son deYo­ta y otra han ido e crita contra lo monje y los priore ; las hay sérias y las hay buTl ca , las ha, - nemiga 6 aduladora d 1 pod r, la hay con. jera magnánima y las hay viles y ha ta sucia . TOMO IV. 16 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 222 LOS GBA~])ES Lfn.IOOS ESPAÑOLES. --··--------·- ..... --······-···--·-----------·-··---------·--·---····---------·-···--·-···········-··-----·-··-- "Razon tuvo el poeta frances que dijo: Filie aimable de Folie, La Chwnso"" naqui parmi nous: Souple et 1 gere, elle se plie Au ton de! sages et des fous. e habia r ye , tuvier n 1nuy lla .. ; y durant Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS GRANDES LíRICOS ESPAÑOLES. Ah! C(a ira, C(a ira, Qa ira! Les aristocrates a la Lenterne. Ah ! Qa ira, C(a ira, C(a ira! Les aristocrates on les pendra. 223 " Se dice que el 9a ira era l aire de una contradanza á la moda, pre­dilecta d faría Antonieta, la que é ta o ó cantar cuan lo la conducian al patíbulo. .La carmafiola, com¡ ue ta en 1792 cuando Lui ~,...VI fné nce­ITado n el Temple, era cantada n torno de la guillotina. Par e que u nombre fué t01nado de Carmañol , pues los franceses habian triunfado en esos dia en Saboya. Madame Veto avait promis De faire égorger tout París; Mai son coup a manqué, Grace a nos cannoni '. Dan on la carmagnole. Vive le son! vive le son! Danson la carmagnole. Vive le son du canon! caucione u air t m­u 1 Reina del mundo ¡ oh Francia! oh patria mia ! levanta al fin tu frente llena de cica rice . El e tandarte de tus hijo se romp16 sin que á tus ojos su gloria aparezca menguada. Cuando la fortuna ultrajaba su valor, cuando caia ele tus manos tu cetro de oro, tus mismos enemigos d cian : " Honor á los hijos de la Francia!" Y respecto d 1 . eg1.mdo dijo: Iguales en proezas, frances, inglés, belga, ruso, aleman, pueblos todos, formad una santa alianza y daos las manos. Pobres mortales! tanta iras os fatigan ...... uncidos al ca.rro del poder dañais á. los demas. Débil rebaño, indefenso, pasais de un yugo pesado á. otro más cruel. Pueblos, formad una santa alianza y daos las manos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 224 LOS GRANDES LíRICOS ES;P AÑO LES. --······· ····-··-·································-················-···-·········-····--·-···-.... ·-···············-····--·-·····-········-·-·········-····- " Aunque Béranger imuló la embriaguez y se abandonó á las chocarre~ rías de lo e.::critores populares; aunque pintó el amor como deleite y se interesó por las pasione m zquina , hay en el fondo de su cancion una razon profunda y una ironía terribl . Él mi mo e alabó de no haber adu­lado sino á la de gracia." Bérang r s la má e acta per oni:ficacion del pueblo france , pn blo frívolo y profundo7 vali nte y loco, que corre hácia la muerte con el canto n lo labio , y que seria capaz de encerrar todo el univer o en tma átira, i pudiera. "Los france cantan mal, p ro comprenden lo que cantan, quizá. por lo que ha dicho Lamotte : Les vers sont enfants de lyre; D faut les chanter, non les lire. "Hay muchos cantos en dial cto breton, que se dice fué el lenguaje que hablaron Breno y V reinO" tort . E ta ca.ncione on mitoló~ gica , hi tóri a , domé tica , de amor d r ligion, ti n n concordan­cia con la trailicion lel paí d 'ale , de la 1 cocia y de la. Irlanda, lo que pued . mninistrar mucha luz ¡1ara la hi toria de la co tumbres, st·ts, como n 1 e tuche de un experto joyero. El murmullo de u voz era suave, más suave que el canto de la tórtola; su onri a brillaba como el pdm r rayo de la mañana y la gloria de u belleza se difundía al través de la Bosnia,, uel Montcnegro y de la erzegovma. " Dan á sn narra ion e épica -alguna d la cuale ti nen ha ta mil y quini ntos Yer 'O,_ 1 nombre de tavorias, de Tavor, antiguo dio de la bu l'ra." Damo tradu ida por no~otro en ver o ca tellano la tnuerte del jeduque abri 1 : Ven á mí, yo te llamo, enil águila blanca¡ ro, Yapol, que mil vece Te he dado en la cam pañl\ Del terrible panuuro La carne ensangr ntada. De muerte e toy herido; Pero ántes que la garras De tu hijos vorac s n-re arranquen las entrañas, Préstame genero , Senil águila blanca Ur. ervicio, y perdona. ¿Burlarás mi esperanza? nn morral, yá vacío, Coge en tu pico y marcha En busca de mi hermano -Ay! Jorge de mi alma!­Le dirás que me vengue, Pues que suya. es mi causa. Eu mi morral babia, ÁO'uiln, doc balas, Y n mi red r t rididos Doc panduro hallas; Pero eran trece y dióme Botz<ü por las espaldas ..... . E te li nzo bordado, Que lodo y sangt·e manchan, Coge tam bi n y llévalo A mi angélica Ka va; Dímele que la adoro .Y que s su 'a rn1 alma. Llevó el morral á Jorge La fiel aguiJa blanca, Pero lo halló beodo, Sin curar e de nada; Y cuando el lienzo quiso Dar á la hermo a Kava, Encontróla contenta Y con Botza.i casada. LA NIÑA Y EL PEZ. Una niña, sentada en la orillas del mar, habló así: -¿Hay algo que sea más vasto que el mar? ¿Hay algo más querido que un hermano ? ¿Hay algo m&s dulce que la miel? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~OS GRANDES LÍRICOS ESP A..ÑOLES. Un pececillo salió del agua y contestó á la niña : -El cielo es más vasto que el mar. El amante es más querido que el hermano. El be o es más dulce que la miel. 231 fragmentos de po ma qu e remontan hasta e_ iglo ... rii d nu tra éra, líri o· lUlO tro épic , pero todo muy pare-romances e pañole . El má anti~=;uo d tod e é te: En medio de los montes y de las selvas vaga un ciervo. El ciervo salta, corre por lo valle y lleva mu. léjo su cuerno ramo o . Con sus ramo os cuernos entra en la espesura y e lanza en medio de los bo . qnes. Un jóven aga en la montaña; l:ínzase á duras luchas al través del valle y levanta las armas atrevidas. Con sus atrevidas armas disipa multitud de enemil'l'o. Huye, oh jóven de la montaua! De improviso, los enemigo salvaje se arrojan sobre él; obre él de impro­viso gira.u su inie tros ojos, cEmt lleant s de cólera. Le hieren el pecho con las furibundas hacha , y el bosque repite ns doloridos aye!'l. u alma va, el alma dulce del jóven! e e e pa por su hermo o cuello he­rido, por u hermo o cuello, por sus ro ados labio ! Allá yace tendido! su alma sale con la C' líen te sangre que se e capa ...... él mi:mo bebe ávidamente su caliente angrc. Todas la jóvenes están llenas de dolor, 11eno de dolor u corazon. 1 jóven repo a en la fd, tierra; 1 encina tiende -'Obre '1 d de sur. íz ha la su r mas, y ~ u h jns se e ·tienden como p.'\bellon. El cier'T vaga. con u ra­mosos cuernos, se lanza con rápidos salto y levanta el e b lto cuello hácia el foll ,ie. De lodos los punto· de la selva acuden :i. la encina los gavilane , todos con las aln tendidas; todos graznan ~n la copa de la encina. El jóven cayó: cayó por el m puje de su en migo . . Junto al jóven llor, rán todas las doncellas. Goethe tradujo 1 canto que igue: Un sopl del viento sal del bosque y una cloncella se dil'ige al arroyuelo. La don ella saca agua. con un cubo ceñido de hierro y la corriente lleya hasta sus manos un ramo oloroso, de violetas y de rosas. La jóven dijo: -"Flores preciosas, por saber quién os sembró en la fértil tierra daria gull­tosa mi anillo de oro. ce Hennoso ramo, por saber quién te ha atado con corteza fre:ca daria gustosa la punta de mis cabello . "Hermoso ramo, por saber quién te ech6 en el arroyuelo daría gustosa la guirnalda de mi cabeza." Y al inclinarse para coger el ramo, cayó en la helada corriente ! Ay de mí ! Las epopeyas de lo bohemios se ocupan de las luchas entre la raza slava y los turingio , dos iglos ántes de hacerse cristianos, cuando ado­raban aún las aves de rapiña y los árboles, y bacian la guerra á las tribus Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 232 LOS GRANDES LÍRICOS ESPAÑOLES. sacrílegas que cortaban las encinas y arrojaban de sus nidos á los gavila­nes. Otras ver e: n sobre la guerra de lo bohemios con Polonia en el siglo XI, otras obre la mi rías del siglo XIII, y otras tratan de la in a ion mogola de los gangi kanida.s. Tenian varitas adivinadoras, las que consul­taban en los tranc s olemnes. Damos dos 1nuestras más de poe ía bohémica, tan dulce como senti­mental: FRIO EN EL COltAZON. Est:1ba nevando el dia de San Jorge y ningun pájaro se veía volar. Una her­mosa jóven, seguida de su hermanito, iba con los piés de calzos por valle y lla­nur- as. Todo estaba cubierto de nieve y la jóven llevaba en la. mano sus zapatos. Dijo el hermanito:-¿" No tienes frío en los piés"? Ella le contestó:-" En los piés nó, pero sí en el corazon, y no es frío de nieve : lo tengo allí desde que mi madre me casó con un hombre á. quien yo no amaba. Félix Franci coni tradujo en italiano la cancion amorosa que sigue:. Excel o sol de la patria! Sobre tu rocas surge altivo, oh poderoso Vi ·egrado, terror del e.·tranjero! • A tu piés la mag stuo a :Moldavia ve rodar us olas, y el cé ped de sus costas convida con su dulce ft·escura. Allí la suave noche alterna entre el júbilo y el dolor; allí el ruiseñor canta-ya alegre, ya triste-los afane. del corazon. Ah! i tuviese yo ¡oh selva! las alas y la voz de tu cantor, volaría hasta las sombras en donde mi bella se o laza. Valle , mont , bo ques y prados, todo de pierta amot·, y á. su poder mágico cede el corazon de todas las hermosa .. Amada mia! tambien en tu semblante brille una dulce sonrisa y oye al fin piado a mis suspiros de amor! " Polonia, n m s, dime: tá dónde hnyeR l Dime: t á 1l6nde vas á cnntnr por la. noche f i Va á lisonjear los oitlo de ott·n 1 t V ns á. adormecer otros ojos que no son los mios, ojos 11in sueño, sin reposo, sin f.!licidad f ¡Vas á atrnve nr cien comnrcm'\Y Bien 1 á tu vuelta me dit·ás . i PO In ciudnde y en la alclens, en los valles y en las colinas encontraste una amante tan iiesgrnciada -como yo. He llevado un collnr de piedras preciosas, br·illnnte como perlns, y una sortija. Eran regalos de mi amado, por·que yo nlimentabn en mi pecho por él un amor profundo. Vino el otoiio, el collar se de ató; la ortija cnyó en el suelo y se pet·dió .... Así desaparecieron las breves alegrías de mi alma 1 " Ningun país puede alabarse de po r cancion populare tan her­mo a como la Gr cia moderna. un cuando su literatura clá ica. murió con la opr ion, l canto ha vivido ntr . u bij de graciado e n la fnerza de lo que, más que todo , recibí ron del cielo el scntimie1 to xqui-ito de lo l)elJo. "La poesía. popular en Grecia," dice Fauriel, "no lle\a nombre de autor ó lo lleva fingido, lo que prueba qn allá no compon n vanidad ino por nece i lad que el m oor premio d 1 cantor e u canto mjsmo. El e tilo varía segun la poesía de la llanura , de las monta- a y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 234 LOS GRANDES LÍRICOS ESP A~ O LES. de la i la , in que se pueda d cir cuál es el má bello de todos. En Janiua lo curtidores componen canciones que recorren luégo todo el Epiro; en lo campos las hacen los pa tores. Las mujer componen las elegía fúnebres, que re\elan una tristeza afectuo a. La canciones gue­rrera ~ou del el fta mismo ó de los ci gos qn r corr n l paí y viven de la armonia como lo. antiguos rapsoda . Allá, no se
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Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 20

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Las piedras de mis ruinas

Por: Juan José Tejero | Fecha: 2021

El segundo poemario de Juan José Tejero, doce años después del original Cuaderno de extravíos. Un viaje a Grecia, es un libro con el que reincide, según sus propias palabras, en la prosa lírica -con resonancias que remiten a Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado o José Antonio Muñoz Rojas- y balbucea sus primeros sonetos "como quien intenta expresarse en otra lengua, la lengua paterna", heredada de la literatura clásica y de la escuela sevillana de los siglos XVI y XVII. Ambas, poesía y prosa, como piedras de distintos tamaños y formas desiguales, se entreveran en estas páginas para componer un edificio que se sustenta sobre un suelo de corrientes subterráneas, provenientes de otro tiempo en ruinas pero urdido en éste. O como el autor refiere: "éste es el libro del que es consciente, quizás en exceso, de que está construyendo la casa que se derrumba".
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Una mujer sobre otra

Por: Yulieth Mora Garzón | Fecha: 2023

Ser mujer ha sido siempre habitar los bordes y resistir los modelos a través de los cuales el poder se ejerce en las sociedades de control, pero resistir significa además, como apunta Gilles Deleuze, «liberar una potencia de vida que ha sido aprisionada u ofendida». En Una mujer sobre otra de Yulieth Mora Garzón, los versos afirman esa potencia de vida y al mismo tiempo nos recuerdan que hay que apegarse «a la raíz de un mundo nuevo», como lo enuncia en el poema que abre esta edición. Al final, como dijo el grupo Mecano, «lo que opinen los demás está de más»: el deseo, territorio cercado, dominado por una razón exacerbada que regula los cuerpos, es lo que hay que liberar. En este libro, construido como una pared con las piedras que lanzan los otros, están la dulzura, el encuentro con un milagro que nos salva, el amor y la poesía que, en palabras de Giorgio Agamben, «dice también el hecho de lo que está diciendo; la potencia y la impotencia de decirlo».
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros
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Una mujer sobre otra

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Diccionario de dudas

Por: José María Cumbreño | Fecha: 2009

A primera vista, el estilo descriptivo y aséptico de un diccionario parece lo más alejado de la poesía. Sin embargo, una y otro intentan lo mismo: descarnar la palabra hasta llegar a su esencia. El lenguaje científico ensaya un idioma llevado al límite. El poema debe ser el propio límite. Nuestras incertidumbres nos definen con mucha más precisión que las certezas que creemos tener. Porque son nuestros miedos los que nos empujan a inventar teorías del orden que formulen un orden teórico en el que guarecernos: el de las leyes, las normas, los códigos, los mandamientos o las enciclopedias. Listas, enumeraciones, decálogos. Inventarios que clasifican los tipos de heridas para que dé la impresión de que, así, duelen menos.José María Cumbreño (Cáceres, 1972) es licenciado en Filología hispánica y profesor de secundaria.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Cuentos completos

Por: Alfonso Alcalde | Fecha: 2014

Presentándose como la compilación más acabada de la narrativa del destacado literato del siglo XX, Alfonso Alcalde, el libro nos sumerge en su conocido legado escritural y en trabajos que, hasta ahora, fueron inéditos. El hombre que realizó poemas épicos interminables o guiones imposibles de concretar vuelve a la vida y se queda imperecedero en las páginas de una obra que respira su genialidad a través de narraciones cortas pero intensamente fieles a su estilo, atestiguando su destacada categoría entre los escritores nacionales y latinoamericanos que han marcado la literatura contemporánea por su creatividad y genio. El lector podrá sorprenderse con los cuentos que publicó desde 1967 hasta 1982, reviviendo su inconfundible estilo que mezcla la dramaturgia, la poesía y la prosa.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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  • Literatura latinoamericana

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PIAZZOLLA: Symphonic Works, Vol. 2

Por: | Fecha: 2007

I. Moderato - Allegretto - Meno mosso - Meno mosso - Deciso - Animato - Meno mosso, con grazia - Più mosso - Lento doloroso - Più mosso, Tempo I (Allegretto) - Grandioso - Moderato (08 min. NaN sec.) / Piazzolla -- II. Lento, con anima - Poco più mosso - più mosso - poco più mosso - Furioso - Lento (con anima) (08 min. 37 sec.) / Piazzolla -- III. Presto marcato - Lento, pesante - Poco più mosso - Allegro energico (09 min. 06 sec.) / Piazzolla -- I. Allegro marcato - Cantabile - Cadencia - Meno cantabile - Cadencia - Tempo I - Deciso (07 min. 26 sec.) / Piazzolla -- II. Milonga. Moderato - Poesia - Meno mosso (07 min. 32 sec.) / Piazzolla -- III. Presto - Moderato, melancolico final - Pesante (07 min. 02 sec.) / Piazzolla -- Mal der Plata 70 (03 min. 29 sec.) / Piazzolla -- I. Inverno porteno. Lento y dramatico (05 min. 01 sec.) / Piazzolla -- II. Verano porteno. - Lento y melancolico - Coda (04 min. 14 sec.) / Piazzolla -- III. Otono porteno. - Più lento - Coda (03 min. 16 sec.) / Piazzolla -- IV. Primavera portena. (06 min. 21 sec.) / Piazzolla
Fuente: Naxos Music Library Formatos de contenido: Audios
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  • Música

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PIAZZOLLA: Symphonic Works, Vol. 2

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Los Locos - N. 20

Por: | Fecha: 20/08/1868

ouos. SEl\1. l. ,rale 6 reales. Bogotá,20 do agosto do 1868. NUl\1. 20. Vale mellio real. 11 A un sér prosaico unida, 1 1 lenel' que sufrir sus torpes celos. ¿Do fué aquella dulzura CU RACIO sAPo-pAnCA. De la que yo esperé paz i ventura ? Ahora pocos dias llegó un hombre :' ¿Dónde la poesía eofermu llo erisipelo, donde una abuela, 1\ Que al hombre de mis SUCllOS rodclaba 1- de esas que en los pueblos sc llaman I i Pl'ootO el cncanto acaba yeruateras, con el fin de pedide un rc- De las mas halogüeiJas ilusiones! medio pal'll la enfcrmedad que podecia. I El ati Idado amantc de otro dia i que por cierto tenia una picrna muí j Hoi tieuc sabaflOues !! inOamada. La bucna ,·i{'.io, le mondó ll)adece jaqueca, entl'flI", le vió i le dijo: 1 no apl'ecinndo mi earillO, mira -V~~ra usted, seilor Jos~, coja un I Lo mismo que un ballieca sapo i frótese con él bien la pierna has- A todas las demas : yo COIl su cam, ta que se ponga colorado el buche del I Ceñuda siempre, sin cesar tropiezo : snpo, i IUl'go rórrese bien la pierna con I En si estci yo delante no repara tlOa bayeta. Para roncar, beber, dar un bostezo -El' homhre exclamó ... con un snpo? ] hasta comel' garbanzos con cuchara. -Sí, SCiJol', con un sapo. I Solo me resta en tanto -1 eso I'S bueno? I Vertel' inútilmente amargo llanto. -Magnffleo, suprl'Íol', dijo la abuela. ' jAi de mí, desdichada! - Cobal : ahora caigo en cuenta, elijo iQué triste es sin ¡¡milI' estar cosod a! cl hombl'c, quc el Estado de Cundioa­marca dcbe padecer la misma enferme· \ dad que pade7.co, porque hace ffiurho tiempo que lo están sobando eOIl un \ sapo; y¡¡ debe tenel' d SflpO el huche eolOl'ado, i ya debia ('stor el Estado forrado ell bnyrtn. En fin, voi a hacer­me el remedio; el tl'abajo será cOj('l' el : sapo. POCAS PI" AS, FASE TERCERA. Ya te perdí. Desde la tumba fria l\lándame un heso de tu labio helodo Que ponga fin 11 la c),.istcneia mía 1 me lleve a tu lado. i Ah, dulce bien amado, Solo noche sin tin, sueilo profundo Es para mí, sin tu cariiío, el mundo. I Tú que tan noble, bueno, jrneroso TRES FASES DISTINTAS, Soltcra, casada 1: vi1Hla. FASE PEDrERA, Es diguo de mi omol'. Su altiva frente En que mil pcn amientos ele\'ados Se aJi tan si Ll ce ¡U'. SU continente Jentíl como nin guno, i sus rizados 1 abundantes cabellos, l ·'uiste, mas quc amOl' mi tmico amigo '1 Baja del cielo i lloraré contigo. I Jamas te olvidaré, de luto eterno , Vestida para siempre el alma mia, Huiré la luz del dia, I en tanto nos unimos en la gloria Consagl'ul'é mi llanto a tu memorio, jTl'iste c , fortuna impía, Ser viuda, siendo jóvcn todavía! S,)n pulidos destellos I Del alma unsiosa,queirupnclente esprra, \ j Ah, qué t¡'iste es nmar i ser soltera I Rcsumen. Pensando de esta manera Que acabamos de leer' F.\S Il s:;.r;UiXDA. ~.l a eslo llaman amor? DiO:ide los ciclos! asar loda mi vida ¿ Cuando es feliz 1.1 mUJer ; 'iuda, casuda, c. bollera? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------K~~------------~~-.7TI~7UTIUT¡'(~)~,~,------------------------~ ¿ SERÍA UN CINCO? CUENTO FANTÁSTICO. ' Bcferirtr., carísimo lector, por qué causa me hallaba sentado no ha muchas noches a la mesa de un modesto café con cierto sujeto, cuyo humilde aspecto exterior contrastaba con sus distingui­dos modales i expresiva diccioD, sería ajeno a mi propósito de relaturte la his­toria de un acontecimiento de su exis­tencia, que escuché con gran intcres, i que procuraré repetirte, si no con su mismo estilo, rico en coneeptos e imá­Jenes, con la exactitud al méuos que mi memoria permita, seguro de CJlIe, corno yo, cncontrarás al lado de lo extmor­dinario mucho de ele, ado scntimiento moral. dazo dc mis entl'uililS, que yu IIUbi('1'1I cubierto con las tel3s de mi COl'ilZOn, 1 cuando estallaba en mi prcho esta torrnentil de, dolores, i el deolúnio trn­tador del lujo se o[¡ ccia antr. m í con : todo su insolente desearo, i vt'ía nuzal' l/lrgas hileras de calTuajes l:enos de po­derosos .... i contemplaba esos drpó­I sitos de los mas raros i espléndidos productos de lil industria .... i tantas mujeres agobiadas bajo el peso de los I brillantes •.. , i tantos niños ('ubiel'tos I de blancas pieles i sua"es terciopelos ... i esos palacios suntuosos, donde SI' que­I roa el ámbar i se prodiga cloro .. , . I donde se celebran ,cspléndidos f~stines i saraos. , .. no se .. , . pero hastll l'I I crimen se justificabll a mis oJos, ni a es\:' prec'io podia rodear a los mios de .c­Suprimiré alguuos pormenores de I meji.lules comodidades .... a los mios, que podrás hacerte cargo sabiendo que que eonsumiau su ,ida en una miscl'a­su padre perdió, en jugadas de Bolsa, I ble bohardilla, yertos de frio i desnu­un capital considerable, quedando el I dez, i extenuados de hamble. hijo huérfano, sin mas bienes que una I Pues bien: yo no eometí ese l'I'fmell. esmerada educaeion i el recuerdo de su I i a í, hora por hora, conté una ell'l'ni­pasada fortuna; pcro con el cauclal de dad de sicte años. ambiciones que bullen en una cabrza Ni un momento, sinrmbal'go, se "par­de 25 años, i con un amor inmenso há- tó de mi imajiuacion I:l tenaz idea de cia uua mujel' hermosa i pobre, que al poseer una fortuna: jamils dejó de rom­unirse a él le proporcionó la dicha de I mo,erse mi alma al halago de tan se­ser padre de la mas linda criatura que ductora erperanza. ¡ Cuántas veces de~­se ha mecido en el earillOso I egazo ¡ pues de mis tareas, consagraba todas materno. mis facultadas ~ para ellcontrar los mc- -Mi posieion en el mundo, me dería, dios de conseguirlo I Ln las alta~ horas era poco envidiable pOI' ciertv, célua- de la noche, en medio del silencio que lIero. Amaba a mi esposa i a mi hija, solo interrumpia la tl'auquila respira­con la entrañable pasion que llCS ins- 1 cion del inocente sueüo de mi hija, i la piran aquellos séres a quien delemos anhelosa del insomnio de su madre, yo los únicos instantes de felicidad quc me internaba cn el re\'uelto laberinto hemos disfrutado cn la tien:a, por los de mis meditaciones, pidiendo a mi pen­que sufrimos solamcnte una vida odio- I samiento un hilo que, como el de Ariad­!> a en Otl'O concepto, i por quien hemos na, me librase de las angustias de mi hecho continuos i dolol'os:Js saCrificios. ¡ desgl'aciadil suerte. Pero ese amor era al mismo tiempo mi I I Ser ricos 1 .... i mui ricos ! .... todos tormeuto, Yo podia habituarme a la tellemos el mismo aran; pero en uoos miseria en CJue me colocaba el ploducto es mas vehemente que en otros el an­mezquino de mi penoso trabajo mnte- helo. En la esfera de los bechos, el oro .. ial: pero jamas, sin estremecerme, no significará acaso para algunos mas veia con:lenadas a ella dos personas tan que la posibilidad material de llenar el queridas; ni aquella frente de madre ancho círculo de sus necesidades físicas; marchitarse de dia eu dia al fucgo de pero para otros, e11 el órden moral, ser !>us pensamientos sobre d porvel:ir de ricos es subir el postrcr escalolJ de la su hija, ni en\'uelta:> el) rnberabll:s \¡il- humana glandu.é1; CI; rl tItulo para rapos las deliradas caroes de aquel re- cX1Jir de la socicdad la adulaciou, que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L(),~ LOCOS. hace un ídolo de un hombre; es el de-II pestnd que, empujnda pOI' el aquiJoD de rerho a JI1 .obcrbia. ('sa embriaguez del las revoluciones, debra conmover en sus orgullo. Las riqUl'UlS rrfinnn coo los cimientos el edificio político. Los fondos ~oecs In sensibilidad, ensilllchan las es- I subian i los especuladores arrojaban a feras de la Ill1turnleza, haceu mas euér- I manos 11«:\1as sus tesoros parl1 aprove­jiea la voluntad, i sublimando el alma e lar aquella alza extraol·dinal'ia. En su en e~los tres conceptos, dr anollan e:'tlculo miope no eomprendian que se­llUestro sé.' i eleyan la individunlidad mrjante rxeitacion, tnl plétora mercan­humana. til denunciaba el período de invasioo Pum conseguirlo, con la poderosa de la eufl'l'medad social. Jugar entónces fuerza de ulJa reílexiou excitada pOI' el a la baja se hubiera califirado de un cjercieio, i con la incontrastable srgu - delido, í mas si el que lo hiciese era, ridad que da 01 pl'incipio filosófico a I como yo, desconocido entre los sobe­la co ls('('uentia lójico, meditaba yo so- ranos del crédito; i, no Jo dudeis, de bre las nltlls cuestiones pobtico-sociales, I ese modo hubiera bastado un millon, III'~nndo a determinal' la marcha de los algunas opel'uciones í dos ailOS pora acontecimientos pl.blicos, í pudiendo hacerme dueúo de una fortuna incal­prrsnjiar, c()n admirable l'el'teza, el I'e- culable. sulti1do preciso de los sucesos que prc- El demonio de la codicia habia cla-g(' lIciaba. I vado sus gaITas en mi cOJ'nzon, i desde ¿ Os admirais? •.• Pues ya, rn entóoces se lo abandoné por completo. n ... dos medws viejas. .1. 1\1. DECRETO E.JECUTrVO. Un decreto como pocos Se acaba de publicnl' I\fnndando al punto enjaulnr Sin distinciOI1 a los loro s, 1 eso pOI' qt:é ? Yo no lo sé. Hni oh'a disposicion Dictada pOI' el Concilio : Ql\ien no tenga domif'ilio lnclll'l'e en excomunion, Tanto ri gor? Sí, mi seilo l', Unn Iri de b Asamblea Será del tenor siguiente: Sel' ciudadano no int rntc Quien propietariu no sca. Lucidos estamos! Sí, sellor ; veamos. Para no se r enjoulados, ni incurrir en excomuniones, ni perdel' el derech o de ciudadanía, hai uu eficllz remedio, qu e consiste en comprar una casa mui ba rata que se ha acnuado de construir cu la cUCldra siguiente de ia Carnicerí a distante tr es cuadras de In plnzn de mercado, cuatro de San lictol'ÍllO ¡siete de la plaza de llolÍ\'a r. El señol' Nicolas Ponton proporcionará los drtal1rs que se pidan acerca de precio, &e . &c . Toda mi atendon rstába suj eta a In operacion que practicaba. Co rrirndo mi mano desde el millal' a la unidad iba descubriendo despacio .... mui nes-pacio ... los guarismos de::l bill ete, i lo s I LOS LOCOS. compnraba con los que en su lugar I Se publican todos los jllé\'cs, El nú-correspondiente áparecinll en la lista. I mero suelto vale medio ,'eal. Ln suscri· U U I cion pOI' G meses o sean 2·1 lIumeros de no .... I no, a ' 1 pdjinas, vale seis ?'eales. Se reciuen Tres ... . l TI'es ! rl1 Bogotá, en la imprentn de N . Pon· Otl'O t!'es .. .. ¡Tres! ton i Compailía, j en lo s Estados en las Trece mil trescientos .... l Trece mil 11 aje~~~: de La Pren,5a i El Il,oyar. trescientos ! f~~.No se ,admiten suscntorcs de gorra 1lI al fiaao. ,:;;lJ En la misma centena babia fijado' la ....,...,..,.,.~.~~..,.""...... .~."..,..".".J'..-...r..,.., s.uerte su gran premio. (Concluirá.), Imprenta de Nicolas Ponton i compañiCl, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Los Locos - N. 20

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Ovum

Por: Solange E. Romero | Fecha: 2020

Poesía medicinal para nenas con poderes y chicos curiosos. De la dependencia y la identidad incompleta al nacimiento del sol propio, Ovum lleva al lector en una travesía mística, útil y sincera que comienza en la idealización y las mieles del enamoramiento para luego transformarse en un clímax oscuro, misterioso -y a veces divertido- conectando de forma maravillosa con los estados usuales de las rupturas más difíciles. La exploración de la magia del entorno y el rescate de las medicinas ancestrales hacen posible la llegada al destino: el autodescubrimiento y la revelación espiritual visionaria. Empoderador, sencillo y sobre todo surrealista, Ovum está basado paradójicamente en hechos y experiencias reales.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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