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Imagen de apoyo de  De una batalla perdida

De una batalla perdida

Por: Svetlana Alexsievich | Fecha: 2024

«No estoy sola en esta tribuna... Me rodean voces, centenares de voces, siempre están conmigo. Desde pequeña. Vivía en un pueblo. A los niños nos gustaba jugar en la calle, pero por las tardes nos atraían, como imanes, los bancos junto a las casas, o jatas, como se dice en nuestra tierra, en las que se reunían las mujeres agotadas. Ninguna de ellas tenía marido, padre o hermanos; no recuerdo que hubiera hombres en el pueblo después de la guerra: durante la Segunda Guerra Mundial, en Bielorrusia, en el frente y en las operaciones de los partisanos, pereció uno de cada cuatro bielorrusos. Nuestro mundo infantil de después de la guerra era un mundo de mujeres». El discurso del Nobel de Aleksiévich, en edición ilustrada, es la mejor manera de descubrir a una de las voces más destacadas de nuestro tiempo.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros

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De una batalla perdida

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Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 84

La Mujer - N. 84

Por: | Fecha: 12/12/1896

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 668 LA IVIUJER ¡ del puente ele Brooklyn; escribir en los 1 corazón de la mujer cristiana," dijo un primeros diarios del mundo; y en suma célebre pensador. luchar con igual vigor y constancia qu~ el hombre por el progreso y la prosperi­dad de la Patria. JEsús ÜRDÓÑEZ SuAREz. La mujer americana ha demostrado ex- · Una fiesta ciel progreso. perimentalmente que es apta para las más . ; . . . rudas l~bor:s, y ha clestruído por su base De~emos a una fi1:a. mv1tac1~n que se las q_uunéncas teorías que le negaban nos lnzo, el l~aber_ as1st1do el _d1a ~2 del capacidades para las especulaciones cien- l presente al ColegiO de la Providencia, re­tíficas y aptitudes·para lo que no fuese gentado por .. la señora IY~ Emma Fon el m~nejo del hogar. La mujer ha dado ncg!a de
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Mujer - N. 84

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Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 46

La Mujer - N. 46

Por: | Fecha: 01/10/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, JIA.JO LA DJl'tRCCION DE LA SEÑOli.A. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 46. ~ VIERNES, OC'l'GBRE 1.0 DE 1880. ~ Pm:cro 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA MUJER EN LA CIVILIZAC10N. Cjj>f•ruLO DUODBCB!O. LAS MUJERES EN LOS D1PERIOS DE ORIE)I1'E Y OCCIDENTE. XIV ( CONTIXU.i.CIOX). que, como hemos visto, era en realidad lo. soberana del Imperio, con la extraor- ANT'ES bablamo~de dos mujeres fil6so- diuaria elocuencia, la composturn., el fas pagano.sde los siglos III y IV,veamos lenguaje pulcro y escogido de la liti­ahora otro. mujer ilustre por su ciencia 1 gaote, así como por su hermosura poco y la. alta posiciou que conquist6 en el comuo, no solamente atendió á ~us s¡Í. mundo en el siglo V: ATENAIS (ó Eudo- plicas sino q•1e se propuso llemrla á 1 cin), ateniense distinguida. Habiendo pn.lacio, instruirla eo lo. religion de sido educada cuidadosamente por su Cristo, que ella no conocía, y por último padre el fil6sofo Leoucio, que not6 eo procurar que su hermano se preudu~e l ella grande o. mor ú la ciencia, la niffa, al de ellu. y la. eligiese por etipo~a. E~ te crecer, eclips6 ta.mbieo por su belleza ú propósito ~>e llev6 ú cabo como Pulque- 1 todas las mujeres griegas de su tiempo. riu lo deseaba. Teodosio tuvo ocas ion 1 1 Al morir su padre, éste creyó inútil de- de verla y oírla, sin que Atenai¡¡ (que¡ jarl:1. una fortuna, pen~a.odo que la tomó el nombre de Eudocia al hacerse bastaba para conquistarse una alta po- bautizar) r.upicra que él estaba presea. sicion su sobresaliente belleza y su te, y cuando contempl6, dicen los bis. mucho saber. Así, dejó cuanto tenia ú torio.dores contemporáneos, su elegante , sus dos hijos, y IÍ Atenais solamente cuerpo, la blancura mate de su tez, su cien piezas de oro. Pero la j6ven crey6 cabello de oro y magníficos ojos azules, que su padre babia. cometido uon in- y oyó su voz armoniosa, compreodieo. justicia con ella. y puso pleito á sus do que su talento é instruccion iguala.. hermanos. Como los jueces de Aténas bao su hermosura, el Emperador pidi6 no la. atendieran, pas6 á Constantino. li su hermana que le permitiera tomar­pla y apel6 personalmente á la justi- la por esposa.. cia. imperial. Sorprendida. Pulquería, l Inmediatamente se procedió á curo. 1 - 1---------------------------- TO~O IV Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,-- 222 LA MU JER . plir el deseo de Teodosio, y Eudocia fué 1 reliquia. Dicen algunos historiadores 1 proclamada Emperatriz en 421, y Au- eclesiásticos que fué ella, y no Santa gusta cuando di6 á luz una h ija en diElona, la que descuhri6 y llov6 úCons­siguiente año. tautiuopla y despues á Roma las cacle. Eudocia era el bello ideal del Ero. nas de San Pedro, el brazo derecho de parador, la que am6 con pasion duran.¡San Estéban y el verdadero retrato de­te algunos años;. Amante de las artes y la Virgen, pintado, segun la leyenda, de las letras, Teodosio admiraba en su por San Llícas. esposa que no hubiese abandonado ni Sin embargo, la influencia que En. en el trono las costumbres estudiosas docia tenia sobre el ánimo de TeodoRio de su juventud. Por aquel tiempo coro. le acarreó mil envidias entre los corte­puso ella un erudito Comentario expli. sanos; llevároule chismes al Emperador cando, segun los autores teológicos, los contra ella, la urdieron intrigas contra principales rasgos del Antiguo Testa- su reputacion, calumniáronla cruel. mento; escribi6 tambien la vida de San mente, y lleg6 á tanto aquello, que su Cipriauo en versos griegoR, un panegi. esposo, exasperado, la desterró de la rico de Teodosio el Grande, y añadió un corto para siempre. Retir6se entón. , canto á la Iliada de Homero. ces á Palestina y allí permaneció en- " Sus escritos, dice el iogl~s Gibbon, tregada á los estudios y las prácticas que fueron naturalmente aplaudidos en religiosas hasta su muerte, que acae. una época de supersticion y servilismo ció, en las cercanías de Jerusalem. en son, sin embargo, dignos de esos aplau. 460, á la. edad de sesenta y seis años, 1 sos, aun á la luz de la crítica impar- protestando hasta el tHtimo momento cial." contra la injusticia de los cargos r¡ne so Deseosa de visitarlos Santos Lugare!', la habían hecho en la corte de Cons. 1 , Eudocia estuvo en Jerusalem como pe- tantinopla. regri~a, y d~ pa'>o por Antio,q~ía pro- S . .A. DE S. nuoc16 un d1scurso elocuent1::.1mo que ' fué conservado en aquel lugar como una (Continuarrf ). EL ALMA DEL POETA. El alma del poetn, la veo en su mirada, El alma del poeta, es dulce 7aoñadora, La miro en IIU sonrisa, la escucho en su cnn- Y como la violeta se anuncia sm querer: Si ella gime, infeliz y desolarln, [cion: Es bella, molnncólicn si llora, Su gemido enternece el corazon. Con su pesar nos hace entristecer!. ... El alma del poeta, ce todn sentimiento..... El alma del pootn, es tímida y sensible, Su acento quejumbroso nos hace padecer: Y cual la eeueitiva, se inclina con rubor: Si se queja, sentimos su lamento.... Si ella. es idolatrada con delirio, Si llora, con trie~za no& hace estremecer!.. . Se entosiasmn, se encanta con su amor!. .. ~hmcinEs PEL.\Ez. UNA FLAMENCA DEL SIGLO XVI. POR S. A. DE S. II to Domingo. Adema.s de los Andagoya., de Clareta., su marido y su numerosa Dos días despues la Consuelo nave- servidumbre, habían aprovechado la _ s_a_b_a, -vi-en~o-:n_pop_a_, _e_n via. p_a_ra_S_an_·_ o_casi_o_n va.rins personas~mpo~t:t::.de ~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --- --- ~ REVISTA QUINCENAL. 223 Puerto-Rico para hacer el viaje á la puesto espiar hasta mis propios peosa­Española con sus mujeres, sus hijos y mieotos ~ sus esclavos. La nave estaba, pues, re- -Clareta, i has perdido el juicio 1 pleta de pasajeros, los que en IJreve se -Apárt:üe, dijo ella con un aueruao formaron en dos grupos separados: á de tan iudomable ira, que en realidad un lado veíase 6. la orgullosa flamenca, parecía deroeute; apártate y dé jame ricamente atav,iada y rodeada de su ser- en paz, quiero pen!:ar á solas. vidumbre, siendo su primer doméstico Al decir esto se dej6 caer sobre nn cofre sn humildísimo esposo. Los flamencos que por allí ha.hia, y ocultando la cara siempre andaban separados de los espa- tras de su tocado, permaneci6 mustia y fieles, no solamente por su ignorancia callada, con los ojos fijos sobre el hori. del idioma castellano, sino porque su zonte, basta que avistaron á una islilla mala fama, como aventureros sin ley ni llamada La Mona. Dios, lo;; hacia temibles, y todos evita. Esta isla 6 islote arenisco era ent6n­ban su compañía. Al otro extremo del ces paradero obligado de toda nave que navío se h:tbian agrupado los pasajeros pasara por aquellas regiones, porque y pasajeras criollas, huyendo con afecta- allí encontrA.ba. una abundante provi. cion del lado de Clareta,lo que hi~!~o que sion de exquisitos meloneA y otraR fru­ésta, al notarlo, se le subieran los co. tas propias de aquel clima ardiente, lores á la ca"a, y sus ojos echaran chis- que eran consideradas como las mejo­pas, murmurando estas palabras que res del mundo. • muchos oyeron y recordaron despues: El Capitan ruand6 que se o.cercaran - Ha: m o insultan! pero ho de )'a- á La .ilfona, y di6 permiso ú los pasa­sa. r á España y poner queja al Empera. jaros para que los que quisiesen desem. dor contra esta!'! melindrosas de Puerto- barcaran en busca de la provision de Rico,-y más bajo añadi6: si no me la frutas que se acostumbraba llevar co­pa. ga.n fintes.... roo exquisito regalo ú los amigos de En seguida dijo algunas palabras en Santo Doroiugo. No hubo uno, ni el flamenco i su marido, el que tambien miswo Ca pitao, que rehusara saltar :í había notado el evidente insulto, y mi- tierra, 8alvo los espoaos Longobaal y los raba á los españoles con aspecto ame. flamencos de su servidumbre, qtuenes nazador. Las palabras d() Clareta pare- dijeron preferían permanecer á Lordo. cieron calmarle, y limbos permanccic- El navío estaba. anclado como á ménos ron callados y meditabundos Je doscientas toesas del puertecillo, ¡ . Entre tanto Margarita, que Labiu así los pasajeros tuvieron que entrar · cobrado verdadero cariño á la impotuo. en las lauchas del Ca pitan para saltar IÍ · sa. flamenca, procuró hacerla olvidar ol tierra. A pesar de la descortesía y brus. 1 desden de las españolas, y nbandooau- quetlad que babia mado con elln. Claro. 1 do la compañía de éstait, se acercó ;Í tn, Mnr..,.arita, tiutes de embarcarse, se Ola reta, tratando de hablar con ella cou acerc6 f la flamenca y la dijo que pues­su acostumbrada amabilidad; pero ésta to que rehusaba acompañarla. á tierra, la recibió con una descortesía tan evi. tenclr.ia cuidado de llevarla un canasto dente, que Margarita se ofendió, y co- de las mejores frutas que encontrara sanrlo do dirigirla la palabra se uni6 al en la isla.; y sin aguardar conte:.ta.cion 1 opuesto grnpo. bt~jó l.igerautente ÍL la laucha, y un cuar. 1 -Bien haces! dijo entre dieutes Ola. to de hora despues atracaban los bo. reta, al verla alojarse, así será más fá.: 1 cil mi venganza!. . . *'Entre todas las semillas quellev6 Colon -¿Qué resent1m1ento tienes con esa. ea el segundo viaje á las AotillaA, la fruta amable española.? la preguntó su roa- que ~ejor se di~ fué ol melon, pr~spera.u_- 1 rido que la babia oído. do, meJor en ]as ¡aJas que en ~e pana. Hac1a V . l · · · , mat~ de 35 anos que Colon hab1a llevado IM ¡ -. lVe e Clelo, lmpert1Dente. res. semillas o.l Nuevo Mundo; o.aí, en cultivo era pond16 ella. con dluezp., i te has pro. genma.l. ---.., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r--- ----------------·------------------- ------- ------- 224 LA ?lfUJER. tes á la playa y entraban ú la pobla.­cioo todos los pasajeros. Cnaoclo la flamenca se encontr6 sola en el navío con la'l gentes de su raza, qne eran ademas sus sirvientes y a.pa­niagnados, JoR llam6 en torno suyo, y con acento firme y audaz le~ mostr6 el fondo de su pensamiento. Con aquella elocuencia que inspira una gran pasion, y con la natural a~tucia que poseía, les hizo un .:orto discurso, en' el cual em. pez6 por halagar los malos instintos de los aventureros, pi otúndoles los goces que proporciona el oro, y en seguida les dijo que hahia llegado la oportuui. dad de hacerse ricos, ~;6lo con alzarfe con el buque repleto de toda suerte de riquezas, tanto pertenecientes á los par­ticulares que iban de pasajeros, como tambien provenientes del quinto de la corona y las contribuciones de lo¡¡ últi­mos Etras cabezo.s, si en Espafia tienen noticia de ello, án­tes de que podamos veuder 6 cambiar el botín. -Bah! os arredra cosa tan Rencilla! replicó ella. Iremos á Francia 6 á In­glaterra, y allí, en breve, dispondremos ventajosamente del cargamento. Sorprendidos y subyugados con la • audacia viril de aquella mujer, todos lo'~ fiamencoR accedieron á su indic.:a. cion coa gritos de alegría, é iban ya á poner por obra su fuga, levantando el nocla, cuando Ola reta les hizo !,iefia pa­ra que Re detuvieran y escucharan lo demas que tenia que decirles. -Escuchad, amigos, y no os apre'lu. reís tanto, que tenemo'3 tiempo. iN o os parece qne puesto que os he alum. hrado esta aventura que no se os babia ocurrido, yo tambien sea premiAda por ello excepciooalmen ~e? -Parsupuesto l exclamaron todos, y vuestra. parte en el botin será la. mejor y la más considerable. -Al contrario: yo no pido un ma. ravedí de lo que haya e o la na. ve fuora de lo que sea de mi propiedad, más aún, doy la parte que me pudiera tocar en la presa, y la parte de mi marido, á trueque de un servicio que os voy á exigir. -Decid qué, señora Clareta; esta­mos á vuestras órdenes, os reconocemos siempre como nuestra ama y soberana! Hablad, no hay cosa que no haríamos para complaceros. -Bien, amigos, muy hien! Por aho­ra me basta vuestra palabra. Aguardad no momento miéutras que consulto con mi natural consejero, con mi esposo. Entre tanto aprontad vuestras armas, afilad las lanzas y tened á mano las partesanas y arcabuces, porque las ha. breis menester. Pasando en seguida á un lado con Luis, animado el semblante por una luz extraña, le dijo con voz forzada: -Luis quericlísimo, es llegado el mo­mento de darte parte de mis intentos y ¡evelarte el secreto de mi conducta ... -t Ya se cumplirá ese voto misterio-so que ha. sido el tormento de mi vida 1 --Sí, contec;t6 ella, extraviad~> la mi­rada y tratando de sobreponerse 1í. cierto temblornervio!!o que parecia.em­ba rgarle lo. voz, sí, amigo mio, en ad~ !ante no hallarás en mí una mujer ca. prichosa. y de mal génio, sino la esposa mús Julce y obediente del mundo: una paloma, u u sér humilde y rendido IÍ tu voluntad. Al decir esto apretaba las roanos del admirado Luis· entre las suyas, y le magnetizo.La y quitaba. el ánimo y la voluntad, lanzúodole miradas de ternu­ra que suspendían y embelezaban al enamorado flamenco. -Es decir, esposa mia, re<>pondi6 él con ahogada voz y turbios ojos, que en realidad me amas como yo á ti? -iLO dudabas, ingrato 1 -06mo no lo babia de dudar, mi Clareta, cuando nunca me lo babias manifestado como hoy 1 Y, Dios me perdone! basta he llegado tí pensar que tú te servías de mí como un iostrumeo­to para llevar {¡ cabo no sé qué ioten. cion misteliosa. -Ah 1 Luis, no sabe~ cullnto be te. nido que luchar pnrl\ ocultar mis senti- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----- ----- -- - - - - - REVISTA QUINCENAL 225 mi en toll! y al Jecir esto se sonrió con 1 miéotrM ellos aguarda han en la plllya expresion fúnebre y cruel, y le mir6 el regre~o de los barcos con algunos de 1 otra vez con la intensidad que acaso 1 Ios esclavos que habían llevado. Cuan­emplea la serpiente c11ando abre las do vieron los flamencos qne llegaba la 1 fauces para. tragar~e á su víctima. primero. lancha, algunos bn.jaroo á ella, 1 Pero correremos un velo sobre el so pretexto de ayud~r (¡ las mujeres á resto del diálogo entre los dos esposos: subir ú bordo- con los canastos de fru. no queremos manchar nuestra pluma tas que llevaban, -y l1aciendo que pa- 1 patentizando las arteR, arguciM y su ti- sarao éstas sobre cubierta, los marine. llezas de que se valía esta mujer;para ros se apoderaron de la embarcacioo y convertir á un hombre honrado, y que remaron dando vuelta al oavfo, Rubieo. no babia pensado nunca en cometer un do á él por el lado opuesto. Miéntras crímen, en un ser desnaturalizado y que hacían esta evolucion, que impedía perverso. Hay misterios tan teuebro. que el bote volviera á tierra, la. cubicr. sos en el corazon humano, que no se ta de la. Oon.suelo preseota.ba el espect.á. deben sondear ni sacar á luz, porque culo rulis horrible: los flamenco!', obe. pueden llegar á perturbar las nocionec; deciendo á una órden de Clareta, se ha. del bien y del mal en el alma inocen. bian arroj:1do sobre las mujeres iude. 1 te; el retrato de un espíritu tan pro. feosas y las habían traspasado con sus fundamente per"erso, y conciencia tao armas, con tanta presteza y habilidad, 1 extraviada, pudiern. llegar á ser una que no cayeron en la cuenta los que inmoralidad, y es siu duda una mala llegaban en la segunda la.ncha, y ero. ¡ obra describir la. honda corrupcion que pezaron (L subir al buque fiin saber que lo cara.cterizl'l, y los medios de que se se precipitaban á una muerte !'egura. vale para llevar á cabo sus malas ac. Sin embargo, Clareta, notando que 1 ciones. la novia. de llernnodo no había llega. Bástele saber al lector que despues do en el primer bote, se inclinaba so. de una corta lucha. entre los buenos bre la obra muerta para. mirar si venia seotimientús de Luis en contm de las en la otra. Efectivamente allí estaha, perversM ioteocione!l de Clnreta, al ca. y al verla la de~gra.ciado. niña la dijo, bo éste fué vencido enteramente, y no 1 al poner el pié en el primer p.,ldaño sólo convino en hacer cuanto ella. le de la. escalerilla de lazo que pendía del pcdia, Rino que se encargó de persuadir costado del_ navfo : . a los de mas flamencos á que cometieran -Ved, se u ora Claretll, he q uendo ve. un rrfrneu que, como se verá adelante, oir ~delante y sin mi padre, que quedó no puede tener perdou de Dios, puesto en tlerra, para. traeros pronto esta her. que fué tan inútil como cruel, tao in. mosa canasttl. de e~cogidas frutas 1 justo como inmerecido sangriento é La flamenca. no contcqtó nada, sino inhumano. ' que apartándose se o.•lela.ntó hácia el punto en que debería suré'ir sobre cu. 1 III bicrta la amable espnfiola. -Ciareta., lo. dijo Luis con acento Dos horaR despues el nnvío estab:~. do súplica: Oh! salvad á esa infeliz 1 enteramente preparado para hacerse doncella ! ¡¡la vela, y s61o aguardaban la vuelta -Imbécil; respondió su mujer, arran. ce los españoles para cumplir las órde. cándole la e~pada que llevaba ensao. nes de la flamenca.. . grentada en la mano. Jlifiserable! grit6 Eo ~anto l.os pasaJeros con el Cap1te.n aquella fiera, i piensas que despues de Y la tr1pulac10n de la Consuelo ~e Rolaza. haber hecho tantos sacrificios be de ban en tierra, basta que llegó la hora venirme á enternecer ú últím~ hora 1 d~ volverse á em~arcar. Los hombres, Si eres tan débil, apártate, que yo sa­Vlendo q~e no cab1an todos en las lan. bré vengarme con mi propia mano! cbas, ennaron adelante ú las mujeres, Al decir esto, de un salto, como una Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - - - - ------ - --- 2:?6 L A MUJER. -¡ pantera, se puso delante de la. pobre caribe!;, y viendo una goleta náufraga 1 víctima, y con el cabe :lo suelto y des- y dada al travez entre los arrecifes de la • melenado, las mejillas ardientes y los orilla, desembarcaron para verla. ~e cer- 1 ojos encendidos por t<>das las pasiones ca. Encontraron que era nada ménos infernales, levaot6 la espada, y áotes qne la Consuelo. Se internaron en la de undirla eo el pecho de Margarita, isla para descubrir cuál babia sido el gritó con una. voz tan estridente q11e la paradero de la tripulacion que busca-alc.' l.nzaron li oir desde la playa los que ban, y ú pocos pasos dieron con señales hn.bia.n quedado allí: de una hoguera y de muchos piés mar­- Al fin Re cumple mi venganza~ cados en la arena, como si allí hubiesen Hernando de Solís me despreci6 por ti, los indios tenido una fiesta, cual las muere tú por él! que ellos usan en celebracion ele una Como hemos dicho, esta matanza se victoria. Mús lejos hallaron entre hue­llev6 á cabo si o que las víctimas tu vi e- sos y podredumbre gran cantidad de ca­sen tiemJlO de dar un grito, ni los mari- bellos bermejos y una completa melo­neros desarmados pudieran defenderse,- na larga y sedosa como la que con ac;í, perecieron todos, sin que aquellos tanto orgullo solía ostentar la. flamen­b. Lrbaros, excitados por la flamenca, per. ca. Clareta. dona.ran 6 niugun hombre, mujer 6 ni- No les qued6, pues, duda alguna de 1 ño: ella, decía, quería castigar en esos que naufragando en aquella isla se ha­infelices los iusultos que ha,bia sufrí- bian visto acometidos por una turba de do su reputacion eu Puerto-Rico. caribes, quienes, instrumentos de la Di- El feroz asesinato de los pasajeros vina Providencia, castigaron á los cruo­de la segunua laucha bahía sido pre- les piratas,-castigo que todo criminal, semiado desdo léjos por los que esta- tarde ó temprano, en secreto 6 en pú­ba. o en tierra, $in que pudieran defen- blico, recibe en este mundo y en el dedos, por no haber por el momento otro,- y si u duda la expiacion babia ninguna embarcnciou en el puerto. sido terrible, pues aquellos indios se cilio de la isla. A.~í, horrorizados y lle. gozaban en martirizar (i sus prisiooe. noR Je impotente desc!>peracioo, vieron ros para que las víctimas tu vieran qne los flaiUencos levaron el ancla de tiempo de presenciar su propio sucri­h goleta, izaron las velas y salieron ficio. 1 del puerto Jejando un reguero de ca- El misterioso y horrible fin deClare­u. Lvertl> en la mar y una huella, de san- ta fué propio de su existeocin, y nadie gre eu pos suya. • sabr:í jamas si aqnella mujer se arre- ··· .. ............. . ....... .. .......... . ........ pinti6 de su crímen e o sus postreros Al cabo de algunas semanas el Ca pitan momeo tos, ó si se mantuvo impeoiten­y los p~su.jeros que habían sobrevivido, te basta la hora tle la muerte. Las te­recogidos por una nave que pa.<~6 por rribles esceuas que dieron fin ú la exis. La .. .lluna, lograron llegar á Santo Do. tencia de Clareta quedarán para siem­miogo y fletar algunas embarcaciones pre envueltas en oscuras sombras, co. para salir á pt~rseguir á los flamencos. roo guard6 el secreto durante su vida¡ Deseaban por lo menos castigar el ho- j aquel corazon tan negro cuanto apasio­rreudo é iuconcebible crímen cometido nado; lo que prueba una vez más que tao sin <:nU!It'l- ni objeto. Buscando ooti- no hay crírueo que no sea capa~ de cu. cia de los prófugos, llegaron un dia. á meter una mujer celosa cuando su edu­uoa do las islas Lucayas, pobladas en- cacioo ha sido mala, y "cuando no la ins­t6uccs s6lo por crueles y antrop6fagos pira sino sus malos instintos y vive ol- \"Ídada de Dios. * No inventamos estos horrores, y el cu. rioso lector podnL encontrar l01¡ principales rasgos de esta. na.rracion en la Prime1·a Par­le de las'" Noticias Ristotiales," de fray Pe­dro Simon. FIN. --- - - ---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I STA QUINCENAL. 227 ALGUNOS CONSEJOS A LAS SEÑORITAS. y ¡de haile sino npo\'nda en el bmzode un caballero c¡ue h ·bu!lcnrú asiento al In­no do In ~eñora AD l~X LOS BAU,F.S, EX LOS COXCIERTOS y E~ LOS BAXQUETE:;. rt\nte toda h funciou proourará acercar. ~e cncln vez que pueda {¡ h persona que UN h:\Íl<1 G!l uo campo el() b::dnlln en In deho ~on·ir do ROmhm. E~ do sumal el cual so ponen en competencia ellu- iuoivilidnd qne las jó,·ones ~e cquivo­jo, la helleza, la mode~tin, ll audacia, queu eu las piezns que deben bailar el bueno Ó mal carácter, }a gracia, y COil UlJ 1) cual Caballero, y llO tienen sobre todo es el lugar donde !'C puede dio;culpn cuando lle\an su cartela en de plegar con lucimiento el arto Je vi. que los l•ailndores e~criban ;:u nombro. vir y In urbanidad bien entendida. La com postn ra, la m ocle tia, h senci- 1 "'Estas di ~ersiones, di.:e madama de llcz y t>l buen gusto deben pre-idir en CelOilrt, pro,uponen riquer.n, buen to- los vest itlos y eu los rnod~les de lus jó. no~ cost11mbre del mundo, y por consi. fellns. Deben procmnr 1¡ue el caballero !!Utcnte parece un contm(entuJo no co. cou r¡uieu bnila uo~e les acerque demn-nocer perfccmmento los JlTCCOJptos de sindo, v que jamas le~:~ hnhle nl oido, y urbanidad que los rigen." Pero lac: e\'itari quu In~ diga oo'n alguna durnn.l ~eüoritns que nún no hnn frecu!'nt:-~do te el rato 1'U que~im con ella al derredor la socierlnd, nnturnlrnento no e,ráu al de los s.llones. Uun vot. dctunttlo,; debe corri(>nle do mucha!! coStlttnhro'l que continuar b CO!l\Cl"i'tu•iou iuternunpi. 1 rigen en el baile y que e'! preciso cono- tia en In. vez nut~nOI', pero aguardará cer pnm concur-rir á una tio t:~ de e.'ltas. tÍ ']lle ul cnhali•Jro In dirija prunero la Cuando se quiere obsequiar á la c:o. palabra. Nunca "0 reitú rmdosnmcnto cit.• la me­sa procuraron que todas las invitadas jor reg'la que se debe llevar siempre en bailen, sacrificándose ellati mismas á la vida prúctica. pennanecer sentadas si encuentran que Todos saben que es de buen gustosa.. hay algunas que no han bailado. Pero lir de llos bailes sin ruido, procurando eso sí, es indispen¡:able que la que con- hacerlo sin que lo vean 106 concurrentes, 1 curra ú uu btüle sepa bailar bien, y si para ncl turbar el buen humor de los ignora ese arte debe rehusar las invi. demas ¡r recordarles la. hora. En ese ca. taciones que se la hacen, pues es suma so no e¡s preciso despedir:;e de los due. incivilidad dar malos ratos ti los que ños de casa, salvo en circunstancias bailan con ellas. Al encontrarse con muy m1arcada.c; y particulares. sus amigas durante la ejecucion de los Si dmante el baile se ejecutan algu­lanc.."' ·os ó la. cuadrilla, se sonreirán con nas pie!r:as de canto 6 de piano, se debe amabilidad y procurarán manifestar 1 guarda1r un profundo silencio, y es del gracia y desembarazo cortes en las re. peor gutsto, y manifie>ta una falta coro. verencia.~ y paseos. N unen. debertín re. pleta. d1a urbanidad, el conversar y reir­prender con aspereza á los que se equi- He durante ese tiempo, ui tampoco cri. vocan, sino al contrario ponerlos en el ticar co1sa alguna m aplaudir ruidosa. buen camino con un amable ademan y mente. no manifestar sorpresa ni burla. Más 16 ménos las anteriore'l observa- E' muy mal vitsto entre gente culta ciones ~Jirven para las tertulia<~ de mé. retinrse de las 1íltimas de un baile, nos tono y de rnÚ!I confianza. Pero, por pues parece como ~>i su quisiera apro- regla goneral, la confianza no debe con­vcch: tr ltasta el líltimo mendrugo del vertirsEt nuncn. en descortesía festín. Tampoco es bien recibido entrar dem11.'iiado temprano ni demasiado tar. S. A. DE S. de; en el último oaso parece como si se quisiera alardear de buen tono ó que (Ccm;tinttw·ú). LA MENTIRA DE SABINA. J\OVELA ESCf\lTA f!~ Ff\Al'{CES POft LA Pftl~CEl;A O. CAI"\TACUZE~&-ALTIEJtl. (}¡>ublicadp en la 11 nouuo des doux Ulondea,, en lulio u ~\goa~ do J880.) " . . .. En cuanto á las ventajas .... " -Riapites !. .. rifi6 el sefior de la Ru­lliere. Bien ¡;ahes cuánto me disgusta " .... E~ cuanto á las ventajas que eso y lo haces para molestarmu. Con­pudiera alcanzar la agricultura con ee- tinúa. .. , . mejnnte sistema .... " Con voz imperturbablo, Sa.bma con. Un acceso de tos interrumpi6 la. lec- 1 tinu6 leyendo. Pero 6 poco la interrum­tura de Sabina. Quiso volver á empezar, pi6 el ~1ullido de un perro. Este se ba. bero el humo de . tabac~ que In. aho~a- bi~ te~tdid? frente. al hogar con tran. a la lleu6 al m1smo tlempo los OJOS j qmla beatitud, y sm duda soñaba en do lágrimas, al travez de las cuales no 1 que estla.ba en otro mundo en donde los podía casi distinguir las letras. Así, re- perros pertenecian á amos clementes pitió balbuciente : y siempre de buen humor, cuando una PRIMERA PAR'T'E. I Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I ST A QU I NCENAL. 220 patada le hizo voher á la vida real. notar que él babia dejado caer la pipa­De un salto atravesó la sala, y escon- una vulgar pipa de labriego-y que la diéndose debajo de un mueble con la cabeza inclinada bácia adelante oculta­cola entre las piernas, miraba á su ba la barba entre la corbata, Sabina amo, pidiéndole compasion. empezó á bajar la voz gradualmente. -Maldito animal! exclam6 el señor Un silencio repentino lo hubiera des­de la Rulliere. Jamas be logrado ense- pertado. En r.eguida. se calló, y á poco fiarle á que duerma sin roncar 1 s6lo los gemidos del viento turbaban el Y a.l decir esto tomaba el foete que silencio de aquel castillo. siempre tenia cerca y se disponía á cns- Así pasaba la jóven todas sus vela-tigar al culpable inocente. das, pero merced á esa hora de paz y re- -Delante de mí no, padre mio! dijo cogimiento, la única que ella babia Sabina. guardado para sí en todo el día, Sabina Y levantándose abrió la puerta. El no se consideraba desgraciada. En aque­pobre animal aterrado se escuni6 pron- lla. hora evocaba. los recuerdos del pa.­ta. mente. sado, permitiendo que su imaginacion Una ráfaga de viento de otoño se en. le pintase un porvenir de felicidad, sa. tró entónces por la puerta abierta. Llo- cando á luz uno á uno todos sus ensue. ~ia á cántaros aquella noche, la tempes- fios de dicha, los que iluminahan su t'l.d se azotaba contra los vidrios, el aire vida opaca y mon6tona con su brillo entraba silbando por los corredores del fugaz. Era cada día una ventana que castillo y el humo que no podia salir abría á hora fija, para contemplar un 1 or la chimenea llenaba el salon, el cielo tachonado de fúlgidas estrellas. que, en union del nauseabundo que pro. Pero cuando ella veia. que su padre iba ducia la pipa del sefior de la Rulliere, á despertarse, cerraba proutamente esa brmaba una atmósfera imposible para ventana. misteriosa, guardaba en el Lna mujer. Sabina, sin embargo, no ha. fondo de su corazon los fantasmas res. cia alto en ello. Volvi6 tranquilamente plaudecientes que había evocado, y di. á su asiento cerca del hogar, arregl6 ciendo adios á sus ensuefios predilectos, C'uidadosamente en torno suyo los plie- como nua madre so separa con pesar gues de su vestido de seda, alis6 sus ber- del niño que se duerme, vol vía á la mosos cabellos negros y continuó la lec. oscuridad de la vida. tna de la Rwista ag·ricokt desde el pun. Ella entónces continuaba su lectura t ) eu que la babia interrumpido. á média voz. El señor dl!l la Rullicre El señor de la Rulliere, viendo que oyendo al despertar el mismo encarle. lnbin huido su víctima, quiso uesfogar namiento de ideas que tau admirable­Al 10al humor removiendo los tizones mente lo habían acomp01ñado al país 01 el hogar. Lo hizo con tanto ruido de los sueños, so persuadía que no ha. q1e Sabina crey6 que podría descansar bia dormido, pue~: hubiera pensado un momeoto. que era una debilidad indigna de úl el Su padre se volvi6, y mir.~ndola con sentirse cansado des pues de haber pa. o,os ittyecta.dos de sangre y la cara en- sado el dia entero recorriendo el cam­rojecida con el calor de la candela: po. Doce horas de camino por medio -¿Y ahora qué sucede 1 grit6. Estoy de tierras de labranza; una noche pa. etcucbando, continúa! aada al aire libre para sorprender ú un Ella miró el reloj de sobremesJ.. cazador nocturno; un viaje á caballo de -Las nueve! pens6. Dentro de una una mañana entera, en ayunas: naJa blra, poco más 6 ménos, se habrá dor- de esto era. para él suficiente motivo nido y me dejará en paz. para confesarse fatigado. Así, pues, Sa. Continu6 leyendo sin replicar ni de. bina, que le conocía todas sus debilida. twerse. De vez en cuando levantaba des, y se aprovechaba de ellas cuando l& mirada por encima del folleto para le convenía, jamas le dejaba compren. vtr si su padre se babia dormido. Al der que babia penetrado el secreto de TOMO IV 29 ....... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 230 LA MUJER. esa. siesta q·ue tomaba todas las tardes mento qua él ora e l tínico amo en Ru al lado del hogar. E~to hubiera clado casa. por resultado el arrancarse la. libertad Sa.hina posoia llll carácter viril y un y la. paz de que goza] m. á esa hora, lujo coraí\011 Jeme ni u o. Buen:• y caritativa raro para su vida ocupada. con todos los dcsgraciaJos, no por e110 Nuestra. heroína no era naLurahnon. dejaba de reñir fuerte01ente á los cul­te soñadora. Habia llegado, adema~, á pables. El señor de la Rullii:~re no e rn aquella edad en que el corazon femo- más enérgico CJllO f:la.lJina en caso!i cla­nioo ya no se abandona :i los eusucfios, dos, y ¡.;u paJabra, á veces üura y breve, sin caer en el sentimentalismo exage- chocaba en el primor m<.otne1Jlo. Ow;. rado, escollo de las vírgenes de cabellos taba manifestar fra.ncamente su npi. canos. Había cumplido treinta aiíos y 1 uion ~ccrc·a de las personas r¡ne trataba, era soltera, poro nunca había sentido 1 y en Rll cara les cleci:L á veces duras el meuor vacío en el c01·azou eu tor ot.ra , fiaba de todo seutimiento que no se pu- 1 parte, como todas las órdenes que cl::t­diera definir claramente. Pero lo que hn. eran 1licladas por una rer·tiLud y tüás la indignabn. era b mentim bajo 1 uua lcSgica completa, la obedecían á torl::ts sus formas, así como touo lo qnc l ella con m;Ís gusto lJUe á sn paclre, cu­lo parecía falso 6 fictici0. Sin de!JiliJad yns exagomdas exigcucio.s y órdeues 1 pa.ra sí misma, creia tener derecho tle f'Oolradictoria..<; uo tomaban un aspec­ser severa para con los tlemns; p'Í misllla; y h~'g1:n la ~-.:pc­n ·z pedia consejo, J g 11staba resolver rie~~t·ia, f'Íen voces p11esh (L prueba, la f"OD l;\1 .;ola razon los prohlenu1H que Pn. persmH~ e¡ He s~ cncol<•riílu. en lns di»­coutraba cu su camino_ Cuando Sahi. puta~ ac·aha ~>iemvre por 110 tcu1~r ra­na hal.ia. formado un prnyeclo, ninguua zon, aunque la hnbiorn. teuido al prin­dificnltad la. detenía: 1 mrchnba rer:Ul- 1 (·ipio. me u te húcia el fin que bO habia pro- <..'01110 el ¡.,efior ele la LtHlli; ro sietn­pucsto. ponia en caro paila. todo su l:ljér. pre t•staha montado cu cúltHa, era su citP de peqnefins diplomnc:ia.c; c¡ue había estado uornHd, su tew pernmeuto mua! r;ítuado eu difereutes posicione~, sir. y corl'ieutc, y no pelt~alt:~ cu \Oncet ~e­viénrlose audazmente de las delJilida. mejanl<' tlehilidad, como no ~e le ocn­des y lo'l errores de su pa.dre pnra luchnr rria catubwr el color Jo suR ojo;.;: c~l ja­coulra él. Pero una vez ganada la vic- mas tenia razou. De~clo que el bendito toria tenia la generm;idarl Je no mani- 1 fefior bahía llegado á edad do di:-;r•ro- 1 festar su trinufo, de manera que su cicm, nunea lie le ocurri6 qne potlin pndre, á quien gobernaba ú fuerza de hacer un esfuerzo para enrarse de ese l euergía. constante, penl'aba ilusoria.! humor violento ,-el que m\t.u1 al monte - - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIR'rA QUINCENAL. 231 hnhia ido rrcciemlo y cmpeorawlo con 1 do. Rehm;1S redondamente. i ERo p:ua In edad. Basto. sns facciolJCs lo deunu. qné lo serviría~ ¡Qué ganaría con ir i ciaha.n. J~ra cnl1Íuces un anciano for- París :J. discutir intereses ajenos 1 y, on­nirlo, alto ele cuerpo, de un.riz aguileña, tre tanto, ¡ qniéu cuidaría de los suyos 1 cahellos color dl' hierro, cortos siempre, Se perJerian ocasiones para comprar llevaba el bigote erizado, las cejas en pedazos de tierra, y no tenia. :í. quién dc~~nleu, y de tal m:\nera. arrugarlas en 1 dejar que cuidarn. de los innumerables todo tiempo, quo 6c habían uuido. So l pLeitos qne siempre tenia entre man?s. comprcndin que rm cráneo dehcria ser A.. rn(t.c;, ¿y sus sementeras y sus oveJas duro como uua picdro.. Le odiaban uni- quedarían abandonadas 1 Et;~ · aqnel ver~u.ltnente á diez leguas á la redonre tenia l}llC ~cr avariento. ha. 1 nunca, como tampoco en querer á. ua. bienrlo tenido u u padre pr6•ligo. Onan. die. ¡ Ar-aRo tenia tiempo para scme. do la muerte hd6 la. mano del gentil- jn.ntes friolera.'> : So cas6 ya entrado en hornhre, r¡ne dcjaha corrPr el oro como 1 edad, y no Lo hauia hecho ántes porque agua, el hijo tomó en lt~ snya el 1mtri. le fastidiaba la idea de u o a. mujer e u monio p:~tcruo y jnní rct·ouslituir la la Rulli{>re y sobre todo le arredraua ol forlu u a perdida. Él no mnhirionaha di. gasto. Pero sin emb:ugo, éra.le iucli~;peu. IJUI'O si llO LieiTi\S. (~ueria U too o trance sable tener HU hijo para que le ayudasr> ser rico, no para gozal': ¡mrs era más de~puc-.; en sus fa.euas campestres. Uu seur·i llo en stu.; ~nstos quu el m á, pobre Albino de la Rullicre que lo huredam., de lo,; labriego~; •10 para capitalizar: dc.~¡mes de haber recibido uua. mluca. pnos dt>scontiaha de 1otla e~pcculaeiou, cion propia para ser su iutcl.ident.e. sino para rcdowloar sns tierras. A.ma.. Natnra.lrneute la Providencia. tenia c¡ue Ita la tierra como uu l:l!.riego de raza. coof0nn:u;-;e {Í. s•Js proyecto:~, y le cu­No cotnpretuli:~ of m dicha c¡uo uo fue. viaria ese hijo que necesitaba, y cuya m In de comprar{¡ pn~eio bajo mHL de- madre no He le preseutaba sino como Jw,.;a, 1111 Jll•dazo de terreno. Si para uu acc<,:,orio tlesgr;tcio.dameute iuovita. logrado e 1~ 1. prcci~o a.provcchar>~e dP la blc. Despup,; de haberlo pensado m u­angusf Í;t dl• :tl!!11U iufeliz, IJllntia tan fcli;r. 4f·omo Tito ct!audo ha- gurnhan que su coustautc mal humor hia. hccltn 11tH~ ltuena aecion. No se se cambiaría con el matrinwuio. f;t, pncde dt~l·Ír que le iuspirarn. ln. :tmhi. desp11es de haber compreoJidrJ que oo ~·ion, cm si111ple: H.mte la. ~·otli•·ia tle !il~r había oinguu terreno que pudiera tlnetio d~ t icrra.~; uua. uecPsidaJ de saber anexar al suyo pot' medio rlel umLrimo­qnu cratt suyas lo domion.ba, a11:íloga uio, se decidió á o..;co.,jor la novia qne ti la del avarieuto q11o lo l1ace auwuto- tu viese mús crecida fortuna. E.;c fm~ uar iuJefiuitlam~ente pieza:-; de oro. A el único móvil que lo guió eu :m elec­~~ l nada le importaba la opinior1 públi- cion. ca, ni qucr1u Ht~r influyente eu su pro- Pero P''ecisameute la. que posein el vinci~, ni lnc~i r d~ cualquier otro ~nodo. ¡ Jote más cre~ido con Hu peque1ia n.ta­U n dta lo prnpu!iiCrou hacerlo D1pnta- 110 era unl~ lllña cllca.utadora., de e hez Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------------------------------, .232 LA MUJER . -------------------------------------------------------------- V y oclto años de edad,-él babia cumplido 1 año~, no dejaba de mimr la fisonomía cuarenta,- rubia como la. aurora, fres. descompuesta de la moribunda. ::lus ca. y ro!la.da, con ojos cla ros, en los cua. grandes ojos negros parecían leer en les las lágrimas se confundían con las su pensamiento. Demasiado pa recida. á sonri~as; naturaleza dulce y sin ener. su pad re en esto, elln no era expnnsiva gí:a; corazon de cera, en dont!e cada ni cariñosa; pero si no podía expre~ar. emocion dejaba una huella dolorosa y se bien su corazon, compensaba en pro. profunda. Semejante carácter debería 1 fundit!ad y energ1a lo que la faltaba de anono.darse bajo el fér reo yugo que le. ternura. Jamas babia prodigado C/\ri. imponían. .Albino de la Rulliere sí cia.s á su madre; pero en aquel mamen. notó que la novia era demasiado j6veu to supremo se iuclin6 sobre la agoui­y bonita para él, y vaciló un momento; zante, y rodeándola con sus brazos, y pero en seguida. cay6 en la cuenta de recostando aquel cuerpo frágil sobre su que parecía muy d6cil y que le o be. pecho, la dijo: deceria; lo demas no le importaba. --N o tenga cuidado, madre m in; 8'!1 Despues de casado fué tal el terror que felicidad me será siempre más cara que supo inspirarle á la pobre niña., que la mía; se lo prometo. ella jamas os6 tener una O}linion di. Un relámpago do ternura y de grn.. ferente de la suya. Ella se repleg6 en. titud i lumin6 la cara de la moriuuuda; tóoces dentro de sí misma, devorando en seguida cerró pnr11. siempre eso~; s11S lágrimas en silencio, pues él se las tristes ojos que habiau llorado túnto. ech'l.ba en cara como un crímen; y en. Desde aqu'31 dia. Sabina no tuvo otra cerrándose en un mutiRmo desesperado, ocupacion ni otro pensamiento que ve. continuó vegetando :í. la sombra oscura lar sobre su hermanita.. de ese gran castillo, en donde la mono. Una. anciano. doncella, que vivia en tonía de semejante existencia no era \la vecindad, la señorita. Floriuda de los 1 interrumpida sino por las ruidoAns reu. Allais, quiso servir de madrina :í la 1 niones de cazadores, de las cuales ella buerfanita. Ella conocía perfectamonte 1 ora invariablemente excluida. I"a iofe. las penas que hal,inn oscurecido la au. liz lloró muclJo cuando naci6 su bija ~:,rustiosu. vida. quu se acababa de apagar, 1 Hnbioa., porc1ue su marido no le ocultó y preveía para su ahijadita una triste 1 su di~gusto . La hizo respoMable de h~ inftlocin; a.<;Í ofreció tomnrla á su cargo Jcc~pcion sufrida y no dejó de reñirla con la mayor instancia. El señor de la. cruelmente. Pero mucho peor fué cuan. Rullil:re acept6 con mucho gusto; puro do, tlespues de cntorce año~; de estérile:s Sabina, que se babia couvert1do repon­pesadumbres y de amargas repronsio. tinnmoute de uu1~ nifia en una mujer nes, otro pequeño sér vino (¡ golpear á enérgica, atreviéndose por primera vez la puertn de una vida que tan poco á elevar su voz y manife,tar su volun. envidi,dJle le babia parecido á la pobre tad, declar6 firmemente que ella no maclro. consentiría jamas en que se contiara ú Cuando le a,tjuuciaron que habin da. ¡ su hermanita á otra per¡;oua, reserván. do á luz otra hija, ella sintió que ya 1 do.;e el derecho de c1\itlarb y educarla no tenia. más lágrimas que verter, ni 1 personalmente, y asumiendo toda la fuerzas pnra soportar esta nueva de- ' responsabilidad del caso. copcion. .Ademas comprendió que se 1 L::~. señorita Florinda no iusisti6, rnoria y no le quedaba sino una. pena: l comprendiendo quo aquella niña seria la. do no poder llevar á mejor mundo 1 un objeto en la. vida de Sabina, cuyo á la niñita que su padre ha.uia recibit!o 1jóven corazon corría el riesgo de se­con una maldicion. iQuién la defendc. carse en una a.tw6sfora de trabas y de ría y la protegería contra su malevo. egoísmo. lencia? se preguntaba en los últimos] En cuanto al padre, miró á su hija momentos de la agonía. estupefacto, y su sorpresa le quitó la 1 1 Sabina, que babia cumplido catorce. facultad de la palabrn. Sabina= 1 -------------------- -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S T A Q U I N C E N A L 233 1 preodicípula veotud. muy oesuplicada. 1~1 carácter de la. ni. En cuanto á su hija menor, el señor ña 110 era propio para recibir la edu. de la. Rulli~ro babia olvidado ca.'>i coro. co.cion feme11ioa que su madre procu. pletameote su exL'ltoncia, merced al ruba. darla. Uuo. •e~ dueño. de sí mis. cuidado que ponia. Sabiua. en ocultarla ma, su padre no se ocupó de la in~t.ruc. ú los ojos de su padre. ciou do Sabina, bajo pretexto de que 1 La niña crecia y se desarrollo. La en. las TU u jure~ no necesitnuan a. prender tre tanto, y al cumplir los &iete aiíos, uada; pero olla misma busc6 ln ins. Sabina. empez6 ú desconfiar de la edu. truccion que la. agradó más, no ocu. cacion que rccibiria á su lado, y com. p(lndo!'e sino t.le aquello qm1 podio. pro. preodi6 que la suyo. había llÍuo sufi. fuudizar con gusto. De allí result6 que ciontemente descuidada. Do resto, ella cobró aficion á cosas que no parecían no tenia tiempo de consagrarle muchas propias de su sexo. Como todos los horas, y la pobre niñita, relegada en libros que babia en el castillo de su, maoo.c; de las sirvientns, huia. como una padre no versaban sino de agricultura., 1 culpable cuando vc1a acercarse á su Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "234 LA MUJER. p:~~lrc, pMando lln::l. existencia. infeliz, sin juguetes ni otros niños de su edarl, , y cuya úuicn distraccion era correr al 1 aire libre: inagotable diversion para lo~ niños criados en el campo. II nnltneote. Usted sin duJa l1a olvidado q1te cnautlo murió 111i pobre mndro, su hermana, mi tia de E~sé, ofreció llevar­nos á su casa. -Ah! ¡con que no se trata sino de eso ~ exclamó con ironía su padrE\. ¡ Te aconsejo 'lue acepte~ la. invitaciou ! ... ¿Piensas 'lue al cabo de siete años abo- Flora babia crecido en medio de ra te voy á permitir semejan le cosa.? la~ gallinas y los conejos, sin tener, á ¡U un invitacion que ni siquiera 100 pesar ele eso, el airo de robustez y sa- ¡ di!{n~ contestar!... ¡ Y era. do ''erse la lud que da el campo. E1·a una niñita tn.l carta, llena de expresiones de hi­per¡ ueña, de tez blanca y trasparente, pócrita conmiseracioo, en las cuales y cuyos Mbellos, de un rubio ardiente, 1 p::..recia como si tra.tarl\ de librar de descendían en cascadas de oro sobre mis garras tiránicas á dos niñas iufeli­sus delicaJos hombros. Se p:necia. á su 1 ces~-.. ¿Y eso es lo que te autoriza madre, pero poseia una expresion más l :ohora para. inventa.r la especie, curiosa viva, y su boca sonreía mejor y su mi- por cierto, du <]Uerer ir á arrojarte con ' rada em rn~s inteligente que la de la 1 tu hermanita en brazos de la. pn.risieu­r¡ ue la había dado la vida .. Sabina veía se, sin duda. para poner á Flora hajo que esa. niñita no po!;eia ni sn iurloma- su proteccion ?. . . E.;¡\ es tu inteucion, blo energía oí ¡;u salud de hierro, que , ~>upongo. T1u1,iera c;ido mejor entónccs ' jatn'ls !'Crin nna. eampeúna como ella., aceptar de una vez lo. propuost:~ que ui en verlhd en naJa :re. ; E~to pasa do raya! hauia vuelto loen. -La señora de Essé era b herma- -Ademas creo que me llevaré á¡ Ha de 1ni madre .. Florita, repuso tmnquilaUleute Sabina. -¡Pardiez; ¡Bien lo sé yo! Y ca- El señor de In. Rullii'·re comprendió lmlmente eso os el 1notivo principal qnc babia. lle~ado el tnomento do eu-1 que tengo pn.ra prohibirte que te co. furer·erse. So.hiua dej6 pnsar la horras- mttniques con elh. ca, y clcspnes de componer uua serruu- -Ella no tieuo hijos ... roplicú Sa- l da taza Je café, en rcemplar.o J~ la hiua. que hal)ia derramado el señor de la -¿Y qué? dijo su padre, &iu corn. H.ulliPre eu su sufocacion: prenderla. 1 -Veo, dijo tranquilamente, u herma.. gmlos lauios del ~eñor do la Rulli~rc. uita. No ¡;:e lo ocurrió á su padre que -¡ ~fuy hil'n l dijo, saltttlaudo irúni- ltuLiera sido tmís propio <¡tto él acom- 1 camcute :í Sabiua. ! Perfcctamcuto, hi. pal1nra á sus bijas, y Sabiua. tuvo lmeu ja mia: 'J'e felicito, eres de véras mu. cuidaJo eu no nuvcrtirselo. cito rn:ís vi va de lo rcs en sus clorukilios ¡ otrn lfl!O reparto limo;:,uas scm:walcs y utcHsuales, y oLm IJIIU f\rr .. " t'OJltl'lltn, r¡uo fuú guuda c~uí. pr••hihitla por concilios y 1 fuuJad:~. ltaco w:Ís do voiuto atlos; <¡ttc ducrctos ;;Íuodales,-!ii c.-> en realidad 1 tu\'o Hospital y !Ít'llt> ahora escuelas rugida, como so ttos lta asegurado, por er• el ccliticio de Lfls .l[JI"lS; que cst:í lo, que creen eu el ESI'IHI'l'ISMO. Bu e. di vitlid~ hoy e u cuatro ~eccioues: mm no es que lo~ ca.túlicos sepan la di fe­que aticudc :¡ la eusefíauza eu escuelas reucia que hay cutre esta.s dos asocia.¡ quo ha cstablecitlo, y en o,..taulccimien. cioues, y ¡;e aperciban para ayudar á 1 tos cotuo el Hospital do Ran Juan de1ll:t u u a y uc¡;ar su coutiugeuto á la otra. l>ios, las c:írcoles, &c.; ott a quu cuida Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 236 LA MUJER. subvenciona algunas otras de varones II y de niñas establecidas por partícula. res en los cuatro barrios de la ciudad, Sogun la ..tlfemoria de que hablamos, con derecho de inspeccionarlas y de la SOCIEDAD ( oatólica.) DE SL'i V ICEN- que en ellas se admita por su cuenta TE DE PAUL, que se compone de dos- cierto número de niños á quienes se les cientos nueve socios, se ocupa princi. debe enseñar particularmente religiou, pn.lmente en dar limosnas á los pobres moral y urbanidad. Ademas varios de 11 vergon~'tntes más necesitados, inscri. los miembros de la Sociedad dan ense. hiéndo~ en el último año, en la lista fianzas gra.túitas en el Hospital de ca­de éstos, á setenta familias que reciben ridad, en el Asilo de varones indigen. con puntualidad mensualmente los RO.. tes y en varios templos de la ciudad. corros que la Seccion Limosnera ha Desde 18i8 se estableció una. Seccion creído por conveniente distribuir en. que se ocupa asiduamente de la ins. tre las personas m{IS necesitadas de la truccion y enseñanza moral y religiosa ciudad. Ademas han auxiliado á varios de los presos de la Penitenciaría de otros enfermos y pobres oosualmente, este Estado. que bao necesitado cambiar de clima A m{IS de e:stas labores, la Sociedad para recuperar su salud. no cesa de trabajar, en cuanto e::.-tá á La. Sociedad procura no solamente su alcance, en todo lo que tienda á so. alivia.r al enfermo y desvalido, sino correr, moralizaré instruir al pueblo que bnce esfuerzos inauditos para im. indigente de la capital de lt1- Uuion. pedir la corrupcion y la pobreza fu tu- Sentimos en el alma que la Sociedad ra, fundando escuelas en que se dé ins. de San Vicente no baya creído com·e­truccion y ciencia. para que los niños, niente aceptar la propuesta que le hizo al crecer, puedan ganar el pan con su el señor c.loctor Ancízar de hacerse car­trnhajo. go de los fondos pam llevar á cabo el Ku el edificio .~e Las .A!Juas sostiene proJ:ecto d~ fundar definitivament~ la una. escuela de niños varones, con 140 llllClada '' ~octetlad protectora de 01iios alumnos, á quienes se les enseña reli. del;amparuclos.'' Con los fondos ya co­gion, mora.!, lectura, escritura, gramá. lectados y los que~ hubieran recogido ticn., geografía, geometría., dibujo Ji. iududablemeuw de las personas que neal, higiene, caliJSténica. y canto . .Ade- han rehu!!ado Reguir contribuyendo, te. mns hay un taller de carpinoorü .. y otro merosos de que dicha. Sociedad cayera de zapatería, en donde aprenden c~s en manos del Oobiorno,-de ¡;cguro so oficios por ahora ( pues los recursos no hubiera podido fundar un Asilo, ¡¡j no alct1-nzan para más) 32 niños. En el lujoso, al mc!uos un tanto :-uficicnte mismo local hay una escu~la da niñas para empezar la labor. La luz delEvan. con 165 discípulas, á quienes se les gelio ilumiua siempre á todo el que enseña religion, moral, lectura, escri. ~;in miedo transita. por el camino de la. tura, aritmética, urbanidad, co~;tura y virtud ; y cuanuo no se pierde la fe en l bordados. Tambien para las niñas ~;e .TosucriRto, ÉL proporciona. medios im. • ha establecido In enseñanza. de tejido previstos por la ra.zon humana para , de sombreros, que la reciben vcioticin- llevar á cnbo lns obms de caridad. j co alumnas. 1 Pero no solamente la Sociedad tiene S. A. DE S. á su ca.rgo esas dos e:~cuelas, sino que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. -------------~ HISTORIA DE DOS FAMILIAS. NOVELA DE COSTUMBRES NACIONALES, POR OLGA. ( CONTI::s-U.\CIOX). EL afecto que Lucrecia gun.rdnba en' emprender intrigas de mala ley cou el fondo de su cornzoo p:tra Germau, COf¡ucta. sin virtml; ~>erin. capnz de tin. hacia p:nte de elln misma., se puede gir ternum y :Lhuegacion dumnte al. decir, creciendo y desarroll:í.nclose á gunos ilias pa.m reconocer el terreno y meclitln. que ella. crecía. y se de~anolln ver hnstn dt)nde puede llegllf su auda­lm. Pero aquel nmor e11 ella nada. te- I'Ía; pero si ¡.;e cncuentrn. <:on una um. 11Í:l do prof •OO uí tle vulgar, siuo quu, jer buena. y virtuosa, en breve se fa~tí. ni contmrio, era tan puro y santo co. cliará y uo tcn,lrá esenípuloeulmrlnl'2C 1no 1'Ólo pneclcn ~eutirlo lns almas ver. 1le elh y a.baudoonrb. ¡Pero desgracia­d; oderamcnte creyentes: amor nhnega. da, Jo la r¡uo pieum que puede cambiar tlo .v fuerte, que casi uo tieuc uada de y co11verti r :í fuerza de amor y sacriti­terrestre y que no uccositn. ser cone!-1. eios :í un hombre pervertido y Yiciosn! p,ondido, porque uatla pitio y nada tic. L·t flor de In. e:>pcran;r.:t hn. muerto en SO'\. Aunr¡ue se ha abusado tnuto de la él, y 80 ha mnteriali~:Hlo de tal m:tnc­pnlahrn. ríngel, un podemos compar:u ra, que no c:omprendc abc:olut:uneute e.~e s;outimícnto en nua nii'í11. cándida é la espiritualíohd, ui cree eu l,\ YÍttud ipocP.nte, sino al que deberán sentir los. tle uinl{nna ltlnjer; se rie de tutlo lo Angcle3 de la. (Juanl:t por las alma<: lmcuo ,\' s~nto, y para poder gozar sin 1 que tiene u ú. su cargo. ¡ Uurd no seria :r.ozobras do l:t vida tnatcrial. únit'o el tlolor houtlo y vehetn011te para J,H. objeto Je Hll e.dsteociu, ¡lrOClll a ol\•idar crecía., cuando se persuadió cpte :tt¡u1q que hay un Dios en el c1clo 'fll~ le jur.- 1 que ora para ella una parte de sn nl-lgnr.i alguo dia; prcteuJc ;;er aleo y ma no mere.:ia su 111:Ís tníuirno nfecto! 1 bi:~Efcm:~ pnm no tener qne temhlar Auut1ue pintan al amor ciego, no lo e,; auto su concieJH.:ia. Pero, Jiní.n muchos, sino cua.nclo :;e quiero Líen serlo; e~, al ; cur.nt"~ incn~tlulos y viciosos ~l.l lwu c-ontrario, piempre. Ella no lnchú contra su des- Luis, (~ue era. naturalmente reservado, tino, y aunr¡ue no gnardn.ha h menor c:asi n•uoca. cambiaba. uun. idea con la.~ ¡ ilusion acerca de Germao, 110 po1lia per:-;on,ns de su cn~a y Alberto cooti­odiarlc. ERto la hacia sufrir iurnen~a- uua.ba ausente en J<~uropa. El ho~ar altar~ las lágri10as do todos los ojos; salvo Sil vi a que sol ia buscar n Lucre- • sabia. poner ta.l exprcsion extrañ~ á la cia. algunas veces, por capricho ó por música. más conocida, que no había falta de otra cosa que ba~er. Sólo las 1 quien la escuchara sin emocioo. Pero dos madres se veían de cuando en cuan. l! á pe91U de eso Lucrecia permanecía do,-yendo doña N a.rci~a li casa do do. sola, con el corazon marchito y el al­tia Pastora para tener con quien la. ma m~na. de deOJConsuelo. Estaba sola Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡r -- REVISTA QUI~CENA.L. ll en su ~ris~e;a y aislada. de los dcm~, 1 amigos. Los mercadcn•s y ~utPsanos mo 1 1 como aqnel que por hab1H contempla. ac:ribilhtban con cartas de cobro, los 1 do alguu horrible y fh•solador misterio, mozos del café me tuimbau mal, el hos. ~>e hubiera sentido qucm,wo y ofusca. telero me falt6 al respeto .... y á pe~ar 1 do con un brillo inferual r¡ut: uo pue- ¡ de <¡uc ofrecía y u e pronto me llega na u rlc olvidar. fondos, ellos al fin ~ u e fnwcos qlle "Querida mamá: ' ute ha.biau estafado ¡ Y r1uiéu le patece •· Si uo hubiera ::;irlo porido tan bien aCo!!ido ; y t•ra y pa~IÍ, -no sin IUtH:hos rugnüos y ro. re:dmcutc co"a imposiblu el maoifes- convcucionus, -las bUJons •¡UO ruc co. tarroe cou1o un rni.craltlo t'Í l!atcro al !traban, lo cual no dehu do haburle co:.­lado du los Coudes y los ~Iarc¡uu,es qne l tado umyorsacrificio ú bU riyuo~a. ~\de. 111c iu vi lan á Ladas p;Lrtus .Y a u u me ha. toas, al ¡.¡aca.rme de la prísion me llcvr) ccu d honor de tutea.nm~. Es cierto que á ijU casa, en donde poco lile LubiHra vieudo la diticultad IJUO llabia para e.,t;Ldo, si no re!;ultarn c¡ua ycnrlo algo con"ct!uir clinero yo duberia haberme iudisptu~to ya, esta iudbpo::.icion so du'iuolto á mi tierra, pero ,..u Ule pre. couvirti,) en uu11. .era\ ísitua enferme. seutaua uu inconvenieutu iosuperaLle, dad, quu me ha durado nlguu tiutulv y y cr:t c¡uc dehia. alguno:. pico" al !'u~. mo ha. auiquila.do muchísiuw. E tío trc, :~1 alquilador da coci1CS, al dueño ALmuada me ha notificado c¡ne no Ultl del liotcl en quo vivía y aldol caféque l proporcionará recur:.os ningunos t-~i frecuentaba, á más do otras cuitas de quiero permanecer n.c¡uí, puro quo n1e rucoot· illlportaucia. N o era deceuto, du.rá lo suficiente para el viajo si lo 1 pues, ¡¡ouer piés en polvorosa, y deja.r emprendo por el próximo paquete. Hu mi rcputacion mal soutaJa. con mi:> 1 tenido que convenir au ello, pue¡¡ la -------------- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 24.0 L A :MU J E R . de1>gracia de haber eRtado en la cárcel' Ahnmada. el protector ele Alberto Yi. me avm~iienza cou mis amigos y uo llaunevn, y d que haLia salvado de una quiero desperdiciar la oeasiou de vol. posiciou muy angustiada ú German. La ver á esa á costa del bolsillo del pa.- car ta era dirigida á doña Pastora, y de. 1 riente. cia así : " Estimada señora y parienta : "Dígale á mis hermanas que roo a rre. gleu bien mis piezas para cnaudo yo vuelva, y que no ohideo poner en mi "Esta carta es para felicitarla á ns. snloocito de recibo uua de las butacas tedyá toda.sufamiliamuycordialyafec. del costurero, que mis asientos son po. tuosamenlo. Alberto, despues de hon· co cómodos y es justo que ~>e me trate dos y asiduos er;tudio~'>, había recibido con alguna consideracion. Esto entre. todas las órdenes menores y hoy ha si· tanto que renueve todo rui tuobiliario, do definitivamente consagrado al ex. el cual ya me parerení. demasiado vnL elusivo servicio del Altísimo. 'l'auto los j gar á mi rettn·~o, u u a voz que be visto mncsi ros como los discípulos y con.pa­c~ t?O debe YiYir un jó"Veo de mi po- Jieros de cla"e me han manifestado que t-~lcwn. el hijo de U!:iletl es un modelo de un. "Eo casi todas sus cartas me ltac:e ciou, cou!'>agracion, p~edad, clulzura y U"'tcd hs mismas pregunta;;, las cuale,; nmabilic~arl con todos. Usted deLe es. l1e olvidado siempre conte.stu.rla.s, y tar muy satisfm:ha con c·~to porque como soy enemigo de preguntas que á por ro;;h geueral la cducaciou pri. 1mch co1Hlucen, y noeias aYeriguaciones, mera que reciben los júvctws eJe la en las cuales uo d·~ben mezclarse }n..; 111aclrc es lo flUC an101da su carácter y 1JH1jeres. de una vez le voy tÍ. conte!\tar es la uornm ele :::u vid:1.. lwy para. evitar (¡ mi lle!jndu intenoga. ")Ii finti.-facciou en o~tn. época e u torios clesngrndaules. Me pregnuta us. Paris !m sido sin embMgo aJUargac.la ied c¡né tal voyeu n.is estudios, y ¡;j ya por la triR1e condncta de otro ptniente 1 haLlo frances con vcrfecc.:iou. A lo pri. 1uio y lejano allt•gado de la h111ilia. de rne1o le di rr que u o hl! teniclo tiempo ur;tcd: l•alolo llo Gertnnu Ahumada. 1 de abrir u u libro desde t¡ue llcgut\ y 1 HulJieudo venid.'> ebe pobre j.>vcn á es.~ con1o las Universidades e11 París estuu te ceutrn unives:-;ul do tollas h~s corrnp­},\ jos del centro de la cindntl, hasta eiones y todos los tk•leites del ¡;iglo, cu11 1 alrfll'a 110 lie ~·isto que ningn 11 jcíveu {¡ los cascos lLla jiuet:-t, hambriento ele la lllocla pa~e c·l rio para a~istir :i la<; 1 pln<:ercs. lltJuo de \a.uiclad, RÍo fnmo auho;: la elogaucia. y el estudio Fe al:_!llno en sus pasionc", y de;;coso do cxcJ,,ycn ú mi modo dl• ver. J.}¡ cuanto ¡lucir mm 11erwua. real111ente uotahle al icliorun franccs truupoco he ndclan. en lo físico,- no os m ro, }JIIe>, que hu. tatlo mucho on ~1. la sociedad tle los jcí. hiec;e caído hasta el fondo e u esta Yorá., 'out·~ hispano-americanos, c¡nc c.; b giuc pru isiemc, en doud1.1 hau perecí. tíuica que freencuto, no hal>b sino eu do, es prcci~o confesarlo, p0rsouas de 1 c.:astclla.no, ¡qué uecosiuarl teni.t yo dt• mucho más juicio y muuho tü:is se~o 1 rornperme la caber-a para aprende!' Ull que rJ. ÍlliOLUa iuútil para mí y que no ltabia " Despues de haber despilfarrado uc prnctiL·ar! cuanto tmjo y le mande) su madre, "Al>Í, pnes, una YC?. contestadas satis. empezó á pedir pre~;t:.do y ú tlohcr. fac.:tori:uncute rus preguntas, me despi- le ú todos, ha~ta que sus acreedores , do de usteJ hasta ele aquí á tliJ mes. ~a- le sumicl'otJ en la cC~rcel. Apéuas llegué ludo :i mis hermana;~, y reciua un abra. á Pu.ris me avisa ron el :;u ceso, y me zo ele su afectísimo Lijo, quedé sorprentlido y at6nito a l eocon. trar que Germau debía una suma Jea]. mente crecida. S.in embargo, no vacilé, La otra carta de que hablamos al y aunque no sin haLerle sermoneado, le principio del ca.pítulo, era. del doctor !'aqué de la cárcel, pagué lo que debia GERMAN.'. ---~--- ---- --- ------- ---- - -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RE VISTA QU INCENAL 2Jl y le llen~ (¡mi ca!'a., con prohibicion de' para mandarlo más recursos á su ber­~< alir tic ella siu mi couscutimiculu. 1 mano. lJofía Nan.:isa lutbia acabado por Felizmente para él sus loctuns y vicio~, vender la casa (vi vía en ella pagn.uc.lo y auu tal vez las escaseces sufridu.s en arrendamiento) y las joya.'> que poRei:t, los días de prision, le produjeron una para mandar á su Lijo por cada paquo­fiebre tan violenta que se tomi6 por !'U te alguna Ruma, pues no le escribía vida. No le diré cuiíl ha sido la asidui-¡sino pam pedirle mi'> y mús dinero. dad en cuidarle y las trasnochadas que 1 Tuvieron lugo.r ent6nces en casa de do­ha. pasado al lado del enfermo nuestro ña N arci~o. escenas en extremo desa- 1 AIIJerto. Ln'> revelaí·ioues horribles, la gradablcs, c:uia ,·ez que ella pretendía 1 corrupciou y malas ideas Cjlte e u su de- que sus hijas se deshicieran de cuanto Ji río ha p:tten tizado Gerwa u, es cosa por tenían de valor para mandar el p roducto cierto que espauta, y si no fnera porque de ello á Gennan para q ne luciera en espero que algun día Dios tendrá piecbd Pnri'> . .Las uiñas se negaban á ello, la de él convinit':udolc, 11Uhiera desefltlo madre gritaba y las reñía, las mucha­que ese infeliz murieraahom al empe- chas la faltaban al respeto .... en fin, zar su n~rrcru, y no al c:abo de años, ac¡uelia casa era no infierno, y la es­dcspuos de habm~e acabado de corrorn- casez, el mal humor y los disgu!itOR per y de contt1giar ú los dcmas. Dije emu diario!'. Sihia era la miís 'fehe­quc fcliztueute se había eufenundo por- ruente eo sus recritniuacioues contra 11 q11e a.~í no laaymido te~~aciou. de du.~o- Germnn que prete~1d1a arruinarlas, y 1 . bedcccrme, 01 yo de rentrlc, Sl preteu- no cel'aba de run01fe~tar :'í. su mn.dre 1 dia salil" .í. la calle .r volver:'¡ sus mult\s que felizmente su padre no la habia 1 costuUlbros clumutc los dias tjllt: dcbl~ dejado uu!l fortuua á su disposiciou, permanecer en París. porquo yn. ln, hu biern. concluido en pn.. "Entleudo r¡ue .Alborto lo escribe ú gar los Yicios de Germnn. usted In rgarnentu, pe m como ~~1 si u tlu-1 -¿Llamas vicios tener un buen rle­tla no le huhln.rá cousejos, por Jo ¡;us O.!>ieutos eu los t11atros, las cotnidns mi~1no 11111:; yo he ~en·ido :'i csll pobre que da ú s11s amigos y domas vag;•muo­jóveu aquí. Pero t.: reo q no \11\f~ lJCNona doría.c; i. .. N o, manu'., usted pu~J~ enor­como m;tod podría, mejor qu~ nadie, gullcJ.:urso con eso, pero á nosotras un­tratar do hrtcer u u !Ji e u :Í c_,n familia da nos importa .... n.brirudola los ojos y haciéndola ver que -Eres muy dura c.lo corazou:. ... la conduct~t de Uennau los llevará r~l -Pues sí, jamas he dicho que soy, todos al alJisn10 y ú ln. mi~erin. " ........ tierna .... Ademns, bien sabe usted que ... . . ... . . . . ... . .. ... . .......... Gcrmnu miente que es una maravilla, Doña Xarcisa, con su habitual too te- es jactancioso, fatuo .... ' ría, no cay6 en la cuenta do que la carta. -Válg[tme Dios l exclamaba doiía. j d? ~tt hijo ~ra. un~ obra mnestm ~e ci- .Narcisa, que sean los envidiosos los que msmo, de 10gratitud y de ~go1smo. le calumnien, lo comprendo, ¡pero sus Ella .s6Jo peus6 que Gennnn hahia sido propias hermanas 1. ... muy desgraciado, y que si uo hnbia te- -Sus propias hermanas, contestaba. nido suficiente dinero, la culp:t era. de ella, tienen IJUO sufrir por 61, y ellas sus hijas que no habían qucritlo vender soo las que vienen á pagar su conduc. sus jop!>, como ella se lo !JuLia pedido., ta desarreglada .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJ ER. ---, Conversaciones por est; teuor ame- 1 que éste le bahi cuestiones de primer órdcn traen quedado l!ino la nec.>sitlad, miserablu por 1 aóitados todos los Gobiemoa europeo:.: las cierto, de librarse de las dificultades del lllo- 1 cucstioues orientale11, quo resultaron de la mento, bacieuuo eoucesioaes, saLisfaciendo ú·tmul 9utrrá, y las religiosas que perturban reseutimientos y pasiones peraollal~;:~:~ y fan­lcs cspu·i :us en varias uacionet1 de Euro(Ja. t.asías y aun codicias dt: ]Jartiuo." ¡J·:n luglat~ITa el ioeiciante del aLeo Brad- ))iarialllonte se reunen en Paritl y en otras bugh,-qu~ rehusaba prestar el jurameuto do chtdade¡¡ du l<'raucia amenazantes congrc11o11 u;anza, y que al fin lo íué permitido tomar 1 ;ocialistas, que prol•lawan t~iu rubor el co­a:. iento en lll Parlamento, ciñéndose á dar su munismo y la anarquía: entro tanto el Go-l p~labra de honor,- ha causado honda impt·o- bieruo ee coutenta con invil,rilarlos, y si ¡Jm­ston en toéas partos de la Gr:w Bretaña. En hibe las asociacioues religiosas, tolera con l'rusia Biél!Hlrk, despuet~ de haber hecho la gusto aquellas socic1lades enc111igas de toda 1 guerra :í. l:.s creenuiaa religiosas, ha hecho moral, cuyas declamacione~:~ incendiariat1 alar­pAliar una ley (Jor la que se da alguna líber- man y aterran 1i l:u¡ poulacioues. t-lllltnát~ á lo~ catúlicot~, viendo que los nece- El rl!grooo ai .!!'ranciad~ los anmisttaclvs sita!Ja p:ll L qnc guerrl!aran con él coutru la por lou;\ tiiHlrte do crímenes polítícoll y so-propt~ galllh revolucionaria y sociali5tn. El cialcs, coincidió con la ¡;-rau fict~la, tlcchlmd,\ 1 Gobicruo do Hélgica ha entrado ou contra- uacional, el\ el anivonmrio do la uotltruccwn P'tutoos con el Vaticano, acabanuo por row- Ull la Balltilla, a.:aeciua el H ue Julio uo per con el Pupa y retiraudo el Ministro qu~: 1781>. En Parill la fiesta fué egplénuidu: ilu- 1 ttui1\ acrcuitado cerca. de Su Santidad. l!:t!t.c m1naciou gcueml ¡ ¡H·occdionec~ con autor- 1 ÍIJcídcute I•Ucdo ser muy grave para Bélgica, chas; distribucion u~ hand~ms nuev<1s al p•wsto qu•J amenaza la paz de la Xa11ion, ej.Srcito ¡ arengas m1Ít1 ó mónos inceuuiariatl ¡ uaudo motivo (Jara qut~ se susciten guerrás fundontlll gnitis en todos los ttlutros; fuegos , du partido y de roligion. Eu Francia la ex- artifi.:iales ¡ c-anto de la Jlarselhsa en toda<> pul~ion du los jusuitas es la cueatiou que está partes y, segun el Pull-Jlall do Lóndrcs, al ónleu d,,¡ día ; las protestas lluevun uc to- las campanas Jo 1:1. iglesia uo San Gcrman do , das las ciudades, aldeas y campo!!. ~n todas Auxerois repicaron la ,lJarsellesa (Jor órden laS jerarquías do la sociedad, dice la wisrura ltaliana una nueva ohra tlel músico p;iÓsaR del pueblo franccs. De!!tcnaront~ Dios .Tulio Cohen, til•tl:ula Bstel/(1, ~· otra del 1 de las leye!i, ilo lox ~ohiemos y do las eRene- profesor Bn'ito, llamada .l!Pjist,~idu. La J las, y no' pue,Jen mc:uos ele dE'jar comprender primera, IÍ pesar de n•pre>~eutar 811 princi­su deseo de sacarlo tamhicn el o l111¡ templos, pal p:~rtitura nada ménoa r¡uo la l'atti, no 'esos l,atnartes jist~t'tlrs, ha gustado muchít~into. Inglaterra está otm vez en :;r:n·es conflic. "Hara ve;¡; (dir:c el Pall-.lfttlf) un rlrnma tos con .\f¡.;h:111ist:m,- aquel país He dcliendc lírico ha ohtcnido tan merecido:i apl:luMs 1 contra 1'1 Jo:n~ir impnet~to por ella, y lllU<·hoM por el canícter ori¡.;iual y nuevo cntenuncnte desgraciados ingleses hnn muerto tÍ manos de la mÚHica y dcl/ib¡·elo, cuya letra rfl obm, ' 1 tle los Af¡;hane!l al:r.arlos. tambil'n, del músico, y aunque bnsado en oll Dícc¡;e que la e~-Erro¡.eratriz J-:u~enia, que 1 drama de noiilhc, ha sahido elarle una fortna 1 ya voh·ió de Africa, eufadadn porque no han diferente en muchas partes. J>:sta ópera hnbia permitido trasportar los huesos ~luelo hasta qne ol compnsitnr lo entierran ñ. los He y es, ii. los héroes y grande,; hi:r.o notaltlctS concccicne~. La Xi !son babia , homhrcs inglcsl's ), ha TCS\IOlto abandonar ' tomado h\ parto do ~largarita, .v ltn nnevo aquel rmis con .,rc.~ nwrrtos y p;\sarsc al con- tenot·, .. .\"mutti, c:mtnha hl parte; de Fau>~to. , timmte. Holto ha vnolto á Italia, en tlnnclo concluyo La Reina Victmia c·s tan rígida en !HUI una nueva ópera qne se llarnn .\'n·ou, la que Rcntimicntoll do convcncion social, que no s~ dice será suporior al Jlrji.~t•!frlu. pctmito que Mea presenta• la en la <.:orto IÍ lTna ~tiiorita inglesa. l.ncin ~tuith, que ha uin¡;t•na mujer divorciada do sn mnritlo, mm- 1 cmnplido ya och~ntn aiios, ha pnblícndo una quo 11ca virtuo!lísim:l. Esto 8egurarnentc lo tradncdon, tlcl hdJren al in¡;léE~, erdo- K Daba á RWJ enemigos, á quienes mandaba ma-tar con la mayor im()!'videz. Odiando • Cía~- MhE~E-Oriega muy sabia, que 110 hizo ron porque babia hwlado contra ella y con- famoaa por nn himno á Neptuno. el cual ob­tra su partido, mando emisarios para que fo tuyo mttch:. popularidad. aaeainaran y le mandaran su cabezl\. Apénna lLo\.RI.;~-La madre de Nuestro Señor Jeaa­Ja "rió cuando se arrojó sobre ella, profirien- cristo. do loa mayores insultos, y sacando un alfiler MARlA-Madre de loa Apóstoles Santia- 88 eutretnvo en traspasarle con él la lengua. go, Júdpa y Simon, mujer de Clcnfe, herma­Promovió una gnorra
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 46

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La Mujer - N. 1

Por: | Fecha: 01/09/1878

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I ... UZ 1.: l."E DA~ 1l"UEHZA. LA MUJER. REVISTA QUINCENAL ..< CI.USIVA M ENT E REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, DAJ'O L,, Dlltl>CCI(IS llR LA Sl::~ORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. PROSPE CTO. -- Brr.N 1¡\lo el prospecto de uucstm de In \·io-; sólo por la t iorrn, si u o pnrn n"!nliznr rrl\ly altos mujeres; otro tttnlo sucede en los Es. liucs do la. Pro\ idencia. No les dite. tndos lJuidos de .l\'ortc.Amórica; pero moq á las mujeres que sou bollar: v no tenernos t1oticin do una empresa fmga.utcs flores, nacidas y crcndas bn igual cu Hispt\UO-América. Tócauos á s61o p:1m ad01nn.r el jardm do In cxis. nosotras, pues, el haber iniciado en toncin; siuo que las' probnromos que Bogotá esta obro; el haber abierto Dios lns ha puesto en ul mundo para esto emniuo uucm on nuestra litcrn- auxiliar á sus compaíioros do J>ercgri. tum: puo¡lc que de~ pues otras mujeres unciou cu el escabroso cruniuo do la más computoutos llignu uuestro ojcm. vida, y ayudarles á eargnr la graudo y Jllo, y esto hastnrá para satisfaconws. pes..1dn r.ruil del sufrimieuto. l~u fin, no L.\ MuJTm será uu 1Ír.gano dedicado lns hablaremos lle los t/,redttiS «le lo. al hd lo bllXO y nl bien y servicio do m11jer e u In sociedad, ui de su protcu. él ha jo todo> aspecto~. N o soln.mcntu di da n;wti..Cipr!ciun, sino do los d' bc1't ~ procumremos n¿rn.dnr á la mujer, r;iuo quo incumlJen fl todo sér humano l que nos esforzaremos principahnonto esto mundo trausitorío. por consolarla ou sus penas y amargu. Sin embargo, 110 so cre:l que nuestra ras, alentarla eu el cumplimiento de Rmti~i modas parisíeDEe.'~, en la r vista. europea, pues CRto mte.l 1 resa ú lus- mujeres, con sohratla razon.¡ S. A. DE S. 1 ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE LA MUJER "F;N r .. A OlYlLl~Aír uo poclrli produjese otro bien, sino el de miti¡.!;n.r jamn.s ejercer una inflnencin ptoYecho~ cobarde E'.gúbmo, gnogrcna de la soried.\ v legitima sobre ln sociedad que b rodea. mooleroa. é impul&'\rnos á 1ma gcnoro.;i hioa liL ha dado una gmu llliKiou: la de dad act.im y cousoladura, inirnr y consena1· eou el cnrazou huma- su import:moin seci.a gmudo." lJn!l tlluje uo cl scut.imiento do la ,·irtud y do la res ISO ven á menudo combatidas }'Or ¡; 1 roñs delicada moral, ~>in lo cunl ln.s socio- et·ctos des(lngniios y di¡:;gustos que diaria dados sa corrompen y las nncioucs se per- mente asaltan su corazou, y e11tónccs n vierten y nuiquilan. tienen otro nsilo, ~;ino el trutar de huscm La mujer necesita p11.ra lle,·nr ó. cabo fnera de lo presento ulgo qno di&trai esta g.-nudo y sublime mision, una ins- sus penas y consuelo su nlmn. Vohicud 1 irucciou moral may 6Ólida y una virtud al mismo autor, encontramos estna palc1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~---- ~- ~ REVISTA l.lUINCEN AL. 3 ~-------------------~-------------------- bras que el•t<.'hlnn nuestm idea : "¡ Y lla 1nnjcr cu lu niviliznciou, • y cnu he­cnun útil no es In historia pnra lograr In obo:> demo::trareu1os <'UÓu nece¡;ario es armonía de In rnz,m cou In inteligcnein ·s pura lns uncioue.-. que In mujer su mani­la imngiuncion ; m·moHia e:n 1,1 u o e !ril>:l ti este y ~ea no solumcutc ·drtuo~a y bua­táuta ptitnciones 1 toJc..s los hoo1hrcs. en tnuto !}UO ]¡u¡ débi- 1 1 en nparienci&, ofrece uu consuelo nl hom- les é it,norante~. qne no oowpreuden el bre, cunndo cu el trn:;cm·,o de su vida m•1l, den nlas tí lo' }lf'r\'rr.;os y autorizan una e:spt•ranY.a f•·w.;trn otra espernuza, un lo;; malos procediUlionlos Ja loa depra­dcsco otro dc,co ; t.'tmudo los :.fcctQs z;o vados. opom u mutun re,:;btcucia, y ou:mdo lns '' La vida es la luchn! " lm dicho un mf.o:; ~ri.Urmf<'>~ ilusione:; ,.e disipan como b'Tande o,;eri1oJ-, y lll vida do la mujer no los cnsueuos rlt:\ una uot;he." t•ou~btc sino e11 se~:r•Jh•s y c·allntlns hwhus E u l•Js •.lt'tmlio::; c1ue oos propo!H.'IllO~ desde que tieun11•o do 1'1\~ou : luchar pi1.ra segninH¡-•IÍ, prc:x:ura.J:ociednd. JJeLcmos ú to- ! ~ Ln.u CHTi.ta, ~1ólo Yernos la hi~lot·ia do 1 c.lo tnmee huir tlc uqucllns fnbas ideas ' la pnrte "''"~r-••liun do ln. hmuaniduocr, hAlngautlo las Yani-le ti Ycccs im1wrtuutísiwa t¡llo lm kuido ol11<.lc" propiu!'l del t;exv fomcniuo, lison­h~ mujer, din·clu cí intlircctametlll', en <'1 jeanuo las m:ilas iudinncioncs inh~rentes progreso r5 la ruit,a rnuje- 1 dmuiucnla y corrom¡K'lr sn espíritu con re; nutiguns y moderna~, cu todDs »liS fn-! ideas erróneas y culpable.'! principios. 1 ce:::; IJIIO uo pululen eu todos lo" idiomas El único medio que bny cu el mundo 1 muchísimas oll1·ns nccrca de la' id:~ física, para corren-ir los mnles qno l'CSultan de ! mornl é iuteloot nn.l do la mujer : pero u o osn ln.eratt7rn corruptora. veneno que pe- 1 1 hemos yj,..to hasta ahora ninguna bi,.,torin 11chu :;in sentirse en lollos los hogares, que In tl.xamine en d ¡muto de \'Í~ta 1:11 cg¡tt'cio t.le t~f'o so1·inl r¡uo ~o res¡ ira en ell !tilO uog propouetllflli hacerlo uquí. ni ro mismo que u os rodra : p) único rcrue-l:\ iouclo nue~1ru t,u·ca tan ardnn :r trn- dio ptu·a esta oufcnnccluJ, 1':1 har.;c;:¡· pene­l• ajv~n, y l':tt·t·t: eolio como carecemos de tm1· mucha in~trnecion <'U .,¡ e~piritu de 1 las lncr¡; y lus couof!itnicnto~ neco::mrio:s la muicr: abrir las Y<'Ufaun" de la iuteli­parn 1111 oltjctv tan ele\·udo, bllpiica»_.o .., IÍ geuci~ fcmeuiua para •¡no pcuctro en ella los lcct<.~res que no miren üít.tQ ú ln mn- Juuchn luz, 11ero lnz IJcnt!licn, y no la luz uern coruo }'Onemo=- lllauo-; á la obra, smo á la buf.'lla iutcucion que no:- auimu. y el nrd1onle deseo que tenemos de contri­buir en algo al bien de nuestras compa­triotas. Con la. hi~torin en la mano recorrere­mos rlipidnmeute la parte que ha tonido * La idc:~. fundamcntnl do la palnbrn r.ivi­li:: ac&on es In del progreso y ol de~arrollo: 1 ts dccit·, el pel'fccrion:uoiento de !11 vicia ci- 1 • Yil, el dt:!sanollo de la sociedad propiaroente ' dicha, de la~ reln1·iones de los hombres en­tre sí. t Véase Tlistoria de la l'iYiliznciou en Buropa, por Guizot) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA :MUJER. ------- doTomdom do lo« llamados omnncipado- '' tido, y no rtos nfligirinmos al contem­ros y partidarios do los clt'rcc/¡o8 do In mu- " plnr nuestro~ pequeños temores y pe-jer,- filosofillos de 1mn c.-cucJr, do sofi~;tn,,-," qllciins espcrnnzas.'' • porque c~o quo ello:; llaman lu~. no es sino En resúmen, creemos con LegouYé que llumn 11110 qucmn y ofusca, pero que no In historia es el c~t nuio uuís in tercssnto in~;lntyu f'll renlidnu, ni proclnco otm cosa1quo puede Lnll:¡r h tunjcr pam tiOlaznrso sino o! doscout\lnto, la dcsih1sion y la. y di>>trner su ánimo .. Así, suplicamos á desgt·noin. ~ nuestras compatriotas protejan nue.,tra " Ln fucrzn mornl en la mujer (dice ompre"l\ y procuren neo m paiiaruos en C'arolin,\ do Bnrmu) • ~;e desarrolla con nuestros e:,tud10s con huenn Yohnttnd. Si la cdurocion y la instn•ccion, os decir, en un p1incipio os parcctcro el asunto árido con el acopio do conocimientos útiles ; y fa-tidio,;o, no culjlcis por eso á In cien­éstos la procuran medio .. paro cumplir cia que nos ocupa, sino al inhábil histo­con sus deberos diarios y preferir el l,jcn rindor que no os capaz do captnr.;o vue:;­á totlo en la "id:t:' Y entre todos los es- tm atencion ¡ pero cohmd paciencia, que tu dios ogrndnl~lcs, ¿,cuál podrá serlo más á tocdida que entremos mejor en mnterin, que ln hiStoria que ,e dirige dircctnmeuto introducircmo~ cu la unrrncion nn~cdot:ís n In ,·ivn itt~nginncion do la mujer'! ~\llí '"orídicas é historietAs iutcrosnnte-;, ilus­CtiCOntrnrá ella uu nucho campo 1lou¡Jc tmth·as de ]as épocas f¡uo tratemos de sncar á lucir lns más bella:~ facnlladc, dd pintar. Adcmns, no t.o crea q\tO prctcn­almu. femenina y despertar en ébta uqne- demos jactarnos do hiE.turi:ulorcs, tsino de Jla innut L curiosiJnJ que Dios ¡mso en la silllplc:! e~tudiantes rn lrL materia, y.pro­nmjor, no pam ompicnrla en futilnzas, mo,·cdore:; Jo ella en cuanto esté á uucs­siuo pnra inspirarla el dosoo Jo saber é tro nlcnnco. Ya que otrns persona'> más im;truirso en todo lo bello y lo bnl'no. competentes no se han tomado la pcnn ¡ Cosa raro l en nue,tro país In cien- ~e Eciíalnr el camino do e t11 ciencia á ]as c·n que me< no~ se e~tudia, enseñada tnu mujore,; de h p..'ltria oolom biano, so nos uperficiulmcnte en los colegios, que po- perdonará tamaño atrevimiento, en obse­dria decirse que no s!' en,cñn, os la histo- 11uio de Ial> bnenns iutencioues y :.anos rin: no ltnLlamos solamente do Jos colo- de.;;oos que nos animan. Ciceron llamaba gios femeninos, hino tambien do lo~ mas- la historia la 111acBtra de la l'ida; per;ui­l'tliuos. ,: Por qné es esto? Lo ignommos. tillnos recomendárosla como tal. !:liu o•uhnrgo, dice Agu~tiu 'l'hiorry : U) l'nra concluir !lOo; atrcn•mos á citar un " No sé si me e<¡nivoco, poro creo quo autor do mucha impotlnucia : w¡ue:.te '' nuc tro patriotismo ganaría lllUl'IJo en picnsn que en manos Jo In mujer c.,tl¡ la " purc n ~ en iit·moza, si el conocimiento suerte do las unciones. • "· d ln historia se hicicm mñs pOJlUlnr " 'l'orlavía (di ro el sciior Hndn y Del- " cutre 110 otros. Al ecbn una mirada godo), y ó pe ardo In gran l'C\Olucion que "r trospcoti,·n sobre la larga série do si- 011 el de.-:-tino do l11 muJer produjo el civi. " glo en que vivieron nuestros abuelo , y lizndor cri,tinnismo, In compniiero del .. h Cln lo ponenir do nncstros nieto . uo hombro no ha llegado n In plcnitnd do !'\1 " J. ) duda quo oh·idariamos las oon1icn- incontrn~talJlo importancia en la sociedad; '' dn del momento presente, los Jasen- y e~ necesario qno Ir\ mujer aprenda en 1 '' gniíos do atnbícion porson!Ll y uo pnr- la hi~torin de otms mujeres mdu nitos FOil 1 IBU fin y tl\1 destino, pan\ quo ¡meda roa- • "La mujer y lo. cducncion." '!izarlos." ,.. Onrtas sobro la Historio. do :Francio.. S. A. DE S. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HEVISTA QUISCEN.AL. 5 CUADROS Y RELACIONES NOVELESCAS I> E I... A T l 1 S '1' O h. 1 .A U g .'\.. ,:\.[ 1~ H 1 C A . OEOICAOOS AL BELLO SEXO COLO:.lBlA~O. IXTROllUCC'lO:\. Á\'T'F:S de empezar las relaciones bis. tórico-no\·clescns que e u seguid:~. se lee­rán, queremos mnuifestar al lector ctutl ha sido nue.:;tro prop6sito y lo que ourontrarn en ellng: es silllJ)Iemente el traznr al~unos cuadro~ cic la historia. de Am1!nc:t, pre~eutados en el punto de vista legendario y uo\'clcsco, sin fal. tar pot' O!;o á la Ycrdad do los Lecho. en todo aquello quo se relacione con ll\ ltistorin. N uest m. i ntenciou es di. \.'ertJr in•truyendo é instruir divirtien­do ; y s61o inventaremos los pormeno. res, sin c¡uitar undn ú la w•rdnd de los l hechos, pues la \'ot·dad tiunc uu cocan. to fJIIC uo siempre se puedo reempln. zar con sucesos imaginarios. No hay mayor mérito ú los ojos del lector que tener In seguridad de q\te nquullo que le refieren sucedió; que los personajes que.lo pt'Csontan existieron real y posi. ti,·::unonte; qne 'iviurou como nosotros, pensando, siutiuuJo y sufricudo auálo. gnmcntc; t¡ue uo sou títeres más ú lll\~­uos uieu im•eutndos, cuyas cuerdas OS­tiÍU en rnnnos dul autor, sino séres 1m­mano<;, regidos por la. Providencia ; que su suerte s61o es misteriosa aparen. tomento, puesto que hace parto. ~u su cousentitnieuto, del grnn todo cu 1 qno cuJa uuo de no~otros t ieue su pa. 1 pul, y somos iuctí¡;nitas woUculas eu ln iurneuS..'l m:íquina. de la civilizacioo; la. que, como el sol en lo. esfura celes. te, so diri~e 6. un punto desconocido en ol espa.cto, punto que sabemos debe existir, pero cuya. ~>o icion y fin igno. ramos, y que cada. cunl explica á su ruodo. Habiéndonos intorcsnclas extcu. , hall limos muchos drnmns corto:,, ho. cho¡; ,curiosos UhOS y JJO\ ele cos otro"', que no poclian <.'nb~r l'll lo. trama quo uos ltnl.inmos Jlropuusto n.loptar, poro IJUC aislados pueden iut un•sar. l'ouPmos c"tn obra hajo el patl'oci. nio do nuestras cOlllJI:lt.rJOtns, porque cllns, uo teniendo tiempo para estu­diar obms sérias y extensas, tal ''ez cncontror:in distra.cciou y agrndo en las siguit::ntes relacione , pues dan idea de itLS costumbres y los hombres quo hicicrou papel en In historia. de unos­tm patria. Si bion mucbos nulorus se bnu ocupado en narrar los acon. tecimicntos trascendentales de la con­qui;; ta, colouizacion ~ independencia de América, pocos en ot.rns Hcpúblicns, y poqursimos en Colombia, hnn referido los hechos persoualos y huróicos do los ltomLrcs históricos q u o u os dieron patrin y tuvieron representacion tÍ importan. cia en ln formaciou do estas naciones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 6 1, .A .M U .l E R . SEBASTIAN CABOT. PRIMERA PARTE. l.:!'f tNOLA.TE.ftBA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. de pcrt~nccor á la cla«c privilc,gindn Adornas, pa.ra conformarse á los \tsos de la tncís nltn nohle1.a, hasta ol mús de lnglnterrn, la esposa do Cnbot infeliz gondolero: allí no se desprecio. hubio. colgado dol tcd1o ralnns •lo acc­ba al trnficnutc, como en lo:-: donms l1v y frutillas rojas tlo otrns planta!;, pníso~ de Europtt, sino al ocio~o y •leso. que "C ha U"ado t:xhihi1· 011 Iugln.t~rm cup:ula, aunque doseendiese dP. la fn. un la~ fiestas de X avi.Jud, cost umhre milin tn:'it; ilnstro. Así .Juan Clnhotto. ~ qu•• dn.tn del tiempo du los Druiclns. \"enecinno 1lo estirpe noble, estuhlttci. .Al reunirse y pasara! ~:nlou dcll,·ln­do en Bristol, poseía. una do la!! lll:'Ís r¡ucte, los iuglese~ no pudicrou n.énos hermosas casas de aquella ciudl\d, en c¡uc numifcstar F.U sorpre!tn unto uu lu­doudo Sll ostcntnbnu magníficos tnúr. jo que, decinn, no lo ten in tal' ez igual moles y ospojo", enormes como los que Eori~uo VII que en aquel tiempo reina. sólo en \-r cnocin fC fabricaban; sus sn. ba. :::S m etob:o.r:::o, procuraron ocultar su lones cstnLn.n repletos de obrus do arte domn...c;iada sorpre,.a. y tOill!l.l ou asiento y exornados con dorados; piotums al ni derredor de l:o. mesa, ('OD In iuten. fresco v cunclro~ de los mejores mues. cion de gozar de cuautos modos pudie. tros a~lonmhan los muros; muehlos rau Je una fiesta que uo croinn voher magníticos y alfombras de Persin. cnri- á presenciar en bu vid1~. q~te.cinn los ~lpo~eutos, objeto ~le la. ou. . Ln familia de .Junu Ca_l~ot se compo. VldHL y ndrnn~tc1oo de los senc11lo> mo. nl!l do sn es\>osn y tres hiJOS yn gmu­mdores do Bnstol. des, uno do os cualcc; , ol ~;eor rundo • lla. Por Pnscun de X nvidad. Juno Ch. mndo ~obnstian, hnbin nlmtzndo con hotto ó Oabot (como lo llamnbnn yn, y cntusin!:mo la carrera. de mercader na. con ~nyo nombre es conocido en la Lis- \"egnute, como Ht pndrc, Y en union toria), determinó dar íÍ lo princip:d de{:¡ hnbia recorrido ya todos los pun. de la. ciudad un banquete suntuoso, tos del globo en nquclla época cono. tanto por celebrar la Xod,e, lmcna, cidos. Clttmto por hournr ú un hermauo su~·o, .Juan Cnbot em un hombro dt1 CO recicn llogndo tí Inglaterm on compn. nfios, tnu,Y culto, )w!!pitnlnrio y nmn. ñfn. do su hijn 1íoicn. l hlo hn3tn. h. exngemciou, delgado, 1110. Jlrepo.róse, pues, 1rt cnl'a Jmm nquclln reno, impnciontc y mt.y RC'tivo. Su hijo festivitlncl con un boato y una magniti. Sobnstin~1 tenia veintiocho niios, y con concia uuocn vistos en Bristol entre la m(ts gé111o que su pndre, ocultaba su clase mt~din, á In cual pertenecía Cn. talento bajo un n!;pccto guno y modo.. hotto eu su patria ndoptiva, nunquc, ~~o h~stn In modestin, lo que no le como hemos dicho, cu Ycnccin hncin lmpetha. llevar en sí el gérmon do una parte do la aristocrncia. El snlon en grnndc nmbicion, no tanto do riquezas que debía tenor lugar el banquete os. cuanto do gloria y fuma. taba iluminado con mucha.o; ltlmpams I..n cabecera de la mesa In ocupaban tlo pinta con aceite perfumado, y con naturnlmeuto t•l <.luoiio de ln cn.sa y su caudcltlbros que soswuinu iufiuhl:ul de mujer; ella tenia :í en izquicrrlr~ ;Í velns tlo cera, lujo entóoce~ rnr{simo Agustín iernprc H:lns cinutn, ,¡uieu hnbin pn~;ado ti Iugla. tlo selm. Las vcutnoas y puertas cstn. tcrrn. cor. el objeto de nrrcglnr un uo. ban cubiertas con ricos cortinajes tlo gocio con el Gobierno. 1:-'t•guinn por su seda y terciopelo, y la. mesa recargada 3rden de importaucia los con' idntlos v de vnjiiiM de oro y plata. cristal \O- los miembrOl> de la fnmilin, entro Jo, 1 necinno y porcolanl\ de la China, cos:\6 cunles estaba. Beatriz, Ir~ bija de Ga. 1 que en aquel tiempo teninn muchísimo cotto ol veneciano; 1'!sta tonin. á su l valor y q u o hoy d1a valdri.an un tesoro lado fi su primo Scbnstino, quien }¡¡¡,cÍa para. los coleccionistas y los museos. :o.lgtmos aüos proteudia MI mano, sin Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 8 lJ .A .M U J E R . log-rnr que ella le dcjnsc de mirar con la<: diferentes naciones que ,·isitnh.'\. inJifGrcncia y ltastn con desden. EL hué'JlCd de Uabot no crn un fraile Be~triz habia cmnpli1lo veinte niio~ cualquiera, sino nndu. ménos •¡ue el y cst.io ardiente, casi rojo, cou re- acostumbrahau en aquollas épocas to. flejos ele oro, y ojos azules como el za- clos los potentados del mundo. Llamá. firo, hrillante3 y tan o~cUJ·os c¡uc t'Í pri- U:l"O Guillermo IJunbar, y ern poeta de mem Yi~ta parecían negros. :::>u ''cc:tido tanto mérito, que soguu Walter Scott de rnl'O mml cele.~tc con acucbillndos uo ttn·o rival cutre los JlOetas e:-coceses de raso hlnnco. el collar de gru •c:as de !'U tiempo. Era natural de Edim. perlas y di~mantes y el tocado de Pll- bnr'.!'o, en donde habin rucibido uun. cajos real7~'\hau la. hlancum mate de brillante oducacion uuin•rsitttria; pe. sn tez y olnbau auimacion ú In. exprc. ro habiendo !.0111ado t>l húhito de San 1 sion ,¡,-a r. inteligente de ¡;u fisonolllÍn. Francisco,¡Hlt;IS los primcros:u1os de su l.n ...-nnocinua había recibido uua ,,~me- vida viajruulo Je limosm~ por todas las rada e1lncaciou, colllo la o!Jtt•nian en naciones cnm¡H·as, cucnrgndo de cier­nqllella época en Italin las mujort>s de t~ls uÜ:;iouPs y prl!liic:tcione~ para aYi­alto rango. cual lo dc1nostmltan dos mr la fe Je los ¡nJCIJios quo umpezn­que cutúuccs florecinu en primera lí- han á sct· mirados corno hereje,;. L:L ncn, entro otlas mujeres notables por fama de su prcdicacion lle¿6 {i los oídos sus tu lentos y :;aber: Alt!jnndrina. 'ca- de los royo:; do 1 nglntcrm y Escocia, la y Casandm Fidelis,- quienes culti- quienes, como hemos dicho, le cou1. vnb:ut las lotrns con tan buen (.xito, prometieron á quo sin·iesc d<; intér. quo se hicieron notables eu ltnlin. cu prde para llemr ~ cabo cimtas intri­do~~ tle todas lns mujeres de uncimionto gas políticas •¡no no dc~1'aban pasastln uoble ttprendian ln.tin, griego y se fa- por las lt.auos do loH diplom:ítico::; Je miliarizahan con las cie~tcia'>. !In"< c6rtec:. Uuunolo lu hallrwws en Bris-gnt rn los convid:ulos so lm<'iu notar tol, ~Jiu_:~ do L 1!14, aca!J:~.ha •lo re.~rcsar tlll fu1.i lc fmnei:;cauo, de la. órdcu aís les brindaban, así como uu brebaje á otro y de un c..~ tremo á otro del con- nacional que elogian mucho los cronis. tincntc la.s novedades que ocurrinn en t."l.S de !J. época, inventado en aquella l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4,#1 '\.. •h•· pm•-t 1 ¡lo crema inglc..:a, azdcur oneu. tal, 1uinl do a boja.:; del ruouto 11 ymo. to, cu ( ln:nia, y vino cspaiiol. -Ahora, reverendo padre, ya. quo hal•eis mntontado á tonos con In. uann. ciuu du nl~nuas do vuestras nHmtuws, • dijo .hmul'abot, cuando ol fmile hubo coutu!ltadn á \arias pregtmtas yuc lu hicieruu los bristolcscs,-ahora comu. nicaduu , OR lo suplico, nlgunns de lns últimas noticias que ~u hayan tenido del famoso nmriuo, uuc-..tro compatrio. ta, Urist6b:d Oolou. Ya dehe do estar en E>p1. . .iia <.le regreso Je ~u ~'cgundo virLjt: Je nba tunto cu hacer nuevoh descu. brilllieutos, cmmto cu afirmar UIUL t•o. lo111a ¡umnancnto en la isla quo lhunó H:rpa ;wlo. -..\h lt¡llt~ hombre aquel: elijo Bca. triz. tJlll' St• ltabin m·iado ni latl•l tlt• su tio Pll lll'rlatnna y l.ahbha iu••),fs pet. fectameutc. , < 'uúuta gloria ha co:~e. chado oso llllTegnutc, y •¡ue feliz debe O y sabio na\'og'J.ntc! -06roo so conoce que sois italiana, señor..t.: dijo fray Guillermo souricudo; 1' U&uu=Ll • vl:i CICOU•cjoiUU Cal hU ) IJU nununnrnos con d liOSO do \"U~strns glolin3 l!acionales. -Eu el patriotismo no cabo modos. tia, bien lo l'ahe 'ucstm patc:ruidnd, conl csttS Bcatri;~, :;iu cortursc; pues es bltm conocido t¡ne los itnlinnos han sido en los últimos tiowpos los nayc. gantcs dt> m!Ís famn. -Cierto, cierto, dijo el buen frnilo iuclin~udose; ,. nñncli6, ,·oh icudo íi Co. lort : yo e tab:\ rccicn llegado á Ja cor. te de Ji\:rn:uu!o é 1-ubcl cunnt!o él tm·o su Jlrimem entre\ istn con los ro y es, dcsl'ue:. lle su por1uutoso descubrí. utiquto. Los ojos Jo Beatriz brillaron cou unn nuimncion extmonlin11ria, y jun. laudo las ruanos cxelamó culubins. nmda: -Ah: l'C\ ereudo padre, cuúuta di. cl10. pa rn vos : - 'ontnrluol' eso, os lo suplico, afia. di6 .luan Cabot; pues nmiiJUO yo he o ido hablar do aquel suceso 'nrins ve. CCS, ltnsta aJ¡Ol"U 110 )m uia \ isto Ú u in. gnno que lo J>reseucinrn. 1 -Pero e~ pos1blo quu mi unrrncion fastidie :í estos cahallt.lros, respondió el fraile mi vi~ndose :1 los domas. -No tal. no tal: ext:lnmu.rou todos, y cada r·unl unió su voz :í 1:~ del duL•iío de ~·asa. -Lo luué cou gusto, ¡;j c'n t>Sto JHIC­do complacer IÍ los que mo ascuchau, dijo Oulllcrmo nu11bar, nrrcllnntíndo e eu su c6moda silla de hrazo¡; con la sat~fuccion de quieu cstú euscü:uio n ¡;er nplnudido en todo caso por sus oyentes. Eutre tanto, italianos é iuglc~os so prcJmrnron :í t•sc11clmr t:on ateuciou c·l relnto del fraile ;\{outlirautll. -!;eriiL itu1'osihlc, empezó ~stc di. deudo, pottdcraros sufirit•utcmcut.c la impresiou que causó en ERpafin la no. ticin de la llegarla do Colon, deSJIUOS do haber lonrado el dcscubrimicnt~ de 1 las tierra.o:; prometida.., por él ú la coro. na española. Estnba tí la :.nzou Ja corte en Barcelona, y allí quiso la reina ~ue tu\'Ícra lugar la entrevista. A mcdtda que a .... anzaba Colon por el camino con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J .f. • lhrccuuu n nqnctia cmdnd, el cnt'U- ycF se adelantaron nlguno pn"oS á sinsmo fué subiendo de punto, y todo rt>cibirie, honor quo no ha en -.;uo á el pueblo so O!!Olpabn á ''Or {Jasar nl ~us ii!Unle:;, y sin pcnnititle que ~'e dnscuhridor. .Nunca ~'C ha nstn un hincase á sus ¡HéR. como loo ACo,.tum­triunfo Í):!uo.l; y saln• Jo;; os y a la. Ltcu coordinado di curso, les reyes. runcion\ls lo llevaba!! tí las iglesias, en le' notando las mnuo~ ni cieLo en señal donde cnntnbnn el Te J>eum en ~u ho- de n..rrndecimiento. se pusieron de ro. Dor. roro esto fnó poco ou cornp:\m. dilla<: parn dar gracias ií Dio,; por el cion de sn lle!!:•dn á Uarct•lona. Era singular fa\'Or quo les hnl.l~n di:;pen. un dia {1rim:wera.l en qno brillaba unlsado. Na.tnmlnwnto todos 1 o~ a."isten. sol csy) ~wlido liOhre un cielo 1•1tro y te.~ imitaron nl movimiento de los ~o. so rOllO: densa<: muchctlumhres aguat·-, bt:ranos. ~· nlmiSillO tietn po lllfOJ"llmpió 1lhbau con im}Jacieucin el arribo del la nuísica cpw hahinn pt cpuu Hlo par a descubridor, y a;:; wsas estnhnn cuuier-1 el caso en un '/'e !k~< m l'.a alu..mus, 1 tns do Lnuderas, gallardetes, bandero. cantado por el <"oro tic In. en pilln real, las, cintas y cortinajes. en medio de que fué escuchndo cou el m.nvor reco. Jos cunlcs, hnsta en el tocho de lns ca. ::.'Ímicuto, uo solamente por Jo;, inmc- 1 tll.S, so' eia una ma.c;a compacta de gon. rlintos e~eetadorP.S ainQ porr ln apiñn. 1 te que le aclamaba; adamas, ln.s wlle ll:t multitud C ordenó la pro. botto ¡y por cierto quu les !unce houor ccsion du C'ta manera: graciosamente su gratitu(l al C'iolo por t.a1.n:u1a con. rowpia. la marcha una. tn•JHl. tic indios quista.. que sc>r.í tm hion para todo el sa 1 vnjes, ndoruados cou \·isto~os pluma. género hnrnnno. jes y ca.dcnas de oro, al uo::o de su ticr. -Para Jo, cspnflolcs ¡;f sorrtí un bien, rn ; seguinn otros do ménos C.'\lidn.d dijo uno de los colllcrcinnte.:s iuzl~cs. lle\l'lndo toda cla:=e de t\\'CS y curiosos ¡pero uosotros quo ganarcunos con el nnimnlcs de los trópicos, unos H\OS y descubrimiento 1 otros empajado'!, y tnrnbien rncimos -Nad:1. contestó otro, pme~to que do frutas de aquellas regiones de.~co. do ro:eguro los e paiioles no wos permi. nocidas, usí como phntM y otro efec. tirán que como:rciemos con su ~ucvo tos nnturnles, v delra>i de todo C'olon, llundo. lujosamente tÚnviado y c·nlmllmo ett --8e 1uscaní otro pnm co>utemnro¡:;, uur~ henno~a. l1acauea ínnlJe, roJeado exclam6~ebastin.u ('abot, tcrrcian¿o en d~ flor y nata de los rico .. hombres la conveÑcion. é hidalgos de Castilla y Arngon v de -iN o saLei:; aca~o, repu!\m el fmile, n.ltos emplearlo~ de h Mrto. • que el Snnto Pn.drc lln pt·omul;ado Para. que el recibimiento fuera máS una bula por la cual demarcm. los lími. pomposo f!e babia dispuesto que tu- tei! que pone ti los descubrinnienw;; de vaese lugar en un e!>pacio!lo salon del las nacio:1es que obedecen tá .su auto­palacio y bajo un espléndido solio ridad? le,nntndo ~ ln vi;;tn de los espcctado. -~o. por cierto, dijo .Jltlan Olbot) res. Al ver acercarse á Colon los re. ¡y qué dice la bendito. bula ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JTNCBNAL. n do la colonia. extcrrninara fí cuantos pndiNI\, t: hiciesn nh:mdonnr In ticrm 1 1 11 u pntn siempre á los demns noruc~os allí cana una, de C>'aS nncrones d tenmna- PSI.nhluciclos. Y f11t: tal el terror t¡uc dos Jímit!n<, )' dcjn e) liOI'l<.' ihrP U las C"l,lSflfOll lo~ h.írb..UOS, ruu mar fi se cncoutmrn una \'Ín pn.ra pasar tí tliHhr:n·oc·•ido, un jefu uuruegt, llamado la I ntlin. JlOr el uortc, esto sPrvüia in. 1 Eric el lt.!ojo, de.,cubric~ on el siglo X wensmnonte a] comercio de las nncio­de uucstuu era uua tierra. nejor y de no.<; del norte de Europa, quo tienen más ~;uavce clima o¡ue Islnu(Ü\. "'i:ric quo dar una. vueltn. tan larga para lle­voh i6 de pues ú busc.'\r la. nerrn do~- gnr ni Oriente. c~biorh\ por el : lla.mcíln Gwenland -Beatriz, dijo Schnstian nl oído do (tierra Hmle) y fuud11 una cdonia que su prima, ¡qué peus.'lrÍI\S del hombre Jl!·o~puró tnuchí~ilno, y o.Jn SO!Uida con- •1uc hiciera ese descubrimiento? l nrnurou ú los naturtLlus o.C ella al -Lo consideraria cle m/Ít; mérito y c.ristiauisnuo y levnutarou mtclw.s igle- m!Ís admirable t¡uo rn11clws de lo.> lu~­sta. s; o.un hay constancia. de {UO tuvio- roes y guarreros tao elogio.dos. ron ratecdral v un obi11po, a cual :su- _, Por qué 1 cedieron basÚ\ diez y seis IIÚ.9. Yo ho -Porque el que concttrre al bien visto doa.:umeutos auténtico; que lo de la humanidad es más digno do nd­compruolll: ln, en los a.rcbi~o noruegos miracion que el que ayuda ú su gran­y dm:unn rquoscs: pero nuucahe po,Jido dezo.. descubrir· cu61 fuer:.~. ln c:n~n. de que -¡ Y c6mo le recompensarías? nna int"ntsion de salvajes se lpoderarn.t -Yo no podria recompPnsarle debí- • S . Ja.mente: eso s6lo podnau hacerlo los . • cgnn docume~t~a rectentetn~ute ante'!- príncipe~ ,. soberano~. tJcadoo, 61 dMcubnm1ento do In. 'roenlanchn. J • • en el siglo> x, y aun dicen que et el IX, ea -Poro á 1~ med1dn de tu:. tacul • un h~o. R~ienws viajeros hanenoontrado deii ... t Le danas tu roano 1 1!'8 J1ltnae cde los pueblos y lu igcaiaa ctia- --Si él fuese libre, sí. tr.anu ~u el punto Jlamn.do h?.) de !Xlsola- -¿A u zaque fuese un sér UlÍ.Sembl c1o~. Drccue que aquellos anhgtoa colonos h 'ld > tunorou. c~onooimiento y aun conercio oon Utnl , 0 1 • loa amenctanos del ~orte cosa rutural CU3ll- -St. .. i Qué mayor m~nto que do la tiott11\ firme estaba tan ccrc.. mejante gloria~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 12 r .. A M -Pero si el ,Jcscuhridor fucm tu desdeñado primo? 1 -i Ttí, Sobastian, aspimriM á tan. to? pro~unw la tt4llinua sorprendida¡ ]lOrquc Jmsta cut6nces no babia ,.·isto -.F.~t.u utt:ut OIJ<•" cua.shnu con' cuc. en su primo siuo ú u u j6,·cn entera. mcucia; llevaré :í cabo la empresa ó mento nulo. morir~ en la demanda¡ -Y o, Beatriz, haría C."O y má.c:1 Ei • • • • . • . • • • • • • • • • • • • • • • . • • • • • • • • • • • ••••••• fucm posiblo. por ganar tu lmcua vo. .\nte:-; Je retmtr•e Seha<:;tiau nque. lunmd y cnrifío. lla noche á su apo·cut(), huscó :í ~-.1 -Eusayn, rcspollllió nlln. mirán- padre y tmo con él una lnlb'a <"OO\CT­dole por primorn \ Ol l'Oil ama u) e y ~aCÍOrt, ce iÍ w~ted .h1lio, su amnble -Eo;o puede ser así, y su d<>¡cnido protegido. El bello ejemplo de recti. lo manifiesta; pero un niiio que r¡uiete turl. de honradez y de delicadeza que procedex siempre hien, uu uii1o que \-1 ncaha de dar á mi hijo, no serú oh-i­quierc conscrvn.r ~n a 1m a pura, 110 de- dado. La p~'lotn. que l-1 ha sacrificado be lwccr niuguna. cosa mala. iÍ lo que creía el cumplimiento de una -Ah: mamá, si esto es malo yo no obligaciou, est:í en mi voder; con res­lo han~. ¡ .:\le presta á Fcli~n para que peto la be guardado en un:1. C<~modn me o.compafie á llevarle á Emilio :m 1 como uu monumento c1uc ln inoc·c·ncia. • pelota! ¡ha cou!':agrado ;'i la virtnrl. Antes de 1 -Si', hijo mio, y úntes vcu ac(. para envolverla eu papel de 1>eda he puesto darte u u abrazo. 1 :í su lado est..1. cédula: • RecuerJo de .T ulio partió rápido como el relárn- un acto de vi rtn. pues de uno. ha talla, en la qne la. virtud _gs tu pelota. que encontn~ ell la. ha alcanzado la '\'Íctoria. ; Dichosa~ las calle cerca de tu porton, y l'Ín po.:msnr maures '1116 saben dirigir el alma de 1 que hacia. mal, la lloré :'Í casn y me sus hijos: puse á j11~ar con ella; pero mnmá me ''Como estarnos á principios del nfio, hizo ver que halJia hecho nml. y por y los nsce1ulicntcs de .Jnlio eran francc­cse vengo á traértela. •cs. tengo el gusto Je ell\ inrle por ... • Emilio bajó, YÍÚ la pelota. y dijo al mm perl'tcfia part(' de los juguetes que ni11o: mi cuiiado ha querido remitirme para. -~o ten?'n.S cuirlado, .Tullo; yo t~n- r¡ue premie las buenas uota3 de mis 1 go 'arias pelotns y no necesito do ésta; hijos, lo. que e~pcro entregará usted en 1 llévala. juega. con elb. qm• nnu<¡ue mi nombre á Julio. :;\Ii hermano. que fuera mio. no me lmria falta y tendria no se olvida de complacerme, me ha mucho gusto en que te Jivirtícras con envio.do tnmbien al_guoos libros sobre ella. educncíon. r en uno clt~ ellos, ú propÓ- -~ o, Emilio, uo, muchas gracias, sito de juguetes, he leido uuns ense-no puedo llevarla.. ñauzas de Monseñor de Segur, bien -¿Y por qué :co puedes, si es con sérias, bien importantes, tanto para. los todo mi gusto. y nado. tendrá que de- niños, ú quienes él hablándoles de pie-cirte tu mamá~ dad las dirige, como para nosotras las 1 -Aunque no me diga nada, guár- madres, que aun más que todo debemos 1 _d_al_n._ tú_, es mucho mejor. ser las directoras de sus primeros años. 1 1 , ___ .....,.. --- -~·---- -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 14 LA MUJER. Esto ilnstrarln. piatloso v rcspctnhlc 1 -¡ Sa.b~s lo IJUC ha pnmdo en ca.sa eclcs.iústlco, de c¡uien dt>cin ol vent~m- de Emilio! ble cura de Ar", que siendo ciego veía -X o, :.ciiorn, no SI~: i lo hnhrá re. más <¡uc muchos que ticuon lill" ojos gnñado Ht mam{i por d descuido l sanoQ, dice n~í hai.Jlanilo tí un uiiío: -No lo ~~~. hijo 111io: ma" ¿tú no 'S,~ siempre muy senci !lo en tu \e~ ti. sahcs r¡u(. hn.brií pensado ella de lo que do~, l'll tus Jll\H!Lles y en gnut•ral eu tú hiciste! tu,; gustos y manera-:, practicaudo la .Julio i11cliuií ú un Indo su lindo. en. pobreza l'll tal6 cnal citcuustnncin 011 hecitaeuactituddemuJitaryresoh:er, que ton~as libennd; cdta l'On uun y ltH~!!o <.lijo: coucietH.lla escrupulosa. los gastos iuú. -¡Le habríí gustado? tilos, y con mucha miÍs razon t! os locos -~í. bijo mio. i Y tú no sabes que dispendios de placer, de vnuidnd, de Dios :;e valu muchas \·eces de lus eria- l lujo, de frh·olidndes de quo nmchí-i. tnras pam castigar 6 premiar las a.c. mos uiiio:; ricos se hacen culpables; cioues do·~us hijos! Jlicusa c¡ue en el día ciel juicio nsos --.'3í, mamú; usted me lo hn dicho contcnnros de francos cmplcndos on muchas voces. golosinn.'l, en l,agatola,;, en frivolidntlos -Pues hien, lo Jijo, tomando la de. pcs'H:Íu muy notablemente en <11 lado licada. cajita do pino que touia cerca., izquierdo de la balanza. ~i se diese á hé aquí unn pnwhn . • Jcsus pobro la mitad de lo q110 so gnsta Eluit1o, oucoudiclo, sonriendo y fi. nsí, h.Lbrin con quó nlirucntar y nli\Íar jaudo en su m:ulrll una mira.dn llena ú torios lo .. dcsgmciado".' de gozo, pero indecisa, oxtondi6 tími. "Ustod, querida amiga, uste(l quo es da mente :::us mnnocitns pan1 recibirla. tnn prudcutc y tan juiciosa, no necesita :-:;u mndro, sominutlo, lo dijo : de nd\•ortoncins tan gm'vi'S y •¡uo nuu -Todavía no os tuyo todo lo que podrinn parecer severas á almas méuos hay a'luÍ. neo¡:¡turnbrnrlas que la suya ú moclitar -N<>, Hlnrnál Nada l ol 1•;\(mgelio ... \ sí. no us una iuoportu. -Df. ¿ qn•Í c¡uurrins, .Julio? llll luce ion lut¡ue he querido t rn•cribir. -¡ E-;tr~ pelota 1110 ln da usted? lu nquí, sino uaá'S biun la conllnu:tcion -Sí, y hlll bien este trompo qne no dada por uu persounje tnn distinguido necesita cuunln parn hailnr, y esto mn. cotuo ~loaSl'tior .de ~egur, IÍ lo CJUU us. romero quo obodece muy bien :'1 todo lo tcd piensa, (¡ lo '}UU usted pmctiCll con quo bU dueilo le mnndll hacer. tanta sun~iJnd que hace las delicias y -Oh, mamá: dijo Julio, :qué cosas 1 ol coutcnto de los que la rodorm, y el tan bonitAs! orgullo de quien, como )O, tiene la -Puc~ bien, cu{dnlo.s, y no olvides dicha do titularse la bondad con que la se.iiom do .Mnr­" Su amiga, ''C. m; )IARIIOURG." bourg to ha favorecido. Quo la pelota to re'cuerde quo nuestm dichn está en el cumplimiento de nuestros debol'OS; o-c trompo, c¡no sin d:ule cuerda baila 1•;1 vi m rocibi6 con sorpresa v rcco. 1 tan bien, bnciondo un ruido tan grato nociuticnto esta carta y In cajita qu<~ á tus oídos, c1ne él hn sido el premio de conteuio.los juguetes con que In seiiora ll\ docilidad con que recibiste mis con­do \lnrbourg rocomponsaba la fjJ,,liuad sejos ; y el maromero sepa en"eñarte, de .J ulio. que así como lÍl hace lo que quiere su ~Esto jugaba f'ilencioso en el corredor, dueño, as{ un niiio d6cil y obediente, y u o poco serio 7 pen,ativo: debe tener cuidado de hacer en tceJoS .Al llegar ai'íadió: de sus padres y superiores. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R .E v· l S '1' A Q U I X C E }; A L . Ahora, hijo mio, \"t~te {¡ jug:lr, y uo 1 te lm hecho duetiJ u e tan houitos ju. ol vi-ies las uuc::CJian7..n.s quo hn.s recibido ~e tos. cu c~te din feliz, en que tu olJl'dlcncia S. K DE H. ----.-~- Á JESUS CRUCIFICADO. •· Ym,ANDO ~e Ynn }o;; días, " Los mtl!ii'S sn vuelven níios, " y nmnentan los ocsengnfios " Y llega unn triste ctlr tu corona de espinas, .. ciior, te pido perdou 1 Por c::a ':lU!!re ndomble, Por c.c::e rostro ~,grado, Por ese cuerpo llagado Que Jc•limi6 al pcroflor: Por c~a boca fecunda Du la cual nuucn snlicron Sino palabras que fueron De 11\0.lll'Odumhre y mnor; l'or cc:e dia quo al homhrc 0.'lmhió por siempre su suerte, Por tu Pasiou v tu ñl ucrte, Pcnlon, mi dulce .Jcsm;! ;N o mós rccue rdes mil' fnltn.s ! Que de nhora. en arlelante t~uiero Lasta mi último hu;t~nte Estar nl vié de tu Cruz l B Agosto de 18ii. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L .A )1 U ,J E R . LO QUE PIENSA UNA MUJER - Los siguiontus ustractos son tomados, troduridos ,~ imitados ou parte clc una obro muy apreciada o u 1 nglntcna, ti. tu lada: '' .. d womtm 's tfwugld8 ttbout womcn," escrita por una do las mlís afamadas escritoras modorna.c; do• aquel país tan fccuudo ••n mujurcs litcrntns 1 y escritoras ruomlcs. " J, \ OCUI'.\CIO-:-;- E:\ 1.,\ -'lUJEIL. ~lis quoridns ~;mioritus y amiga~. de los quince pat·n arriba, \Cugo tí detirlcs uuu. 1 ristu \ unlad, y es .'stn: el tiempo 'lile ustedes d~.:spcrdician L'll haldu cu nifiorín: es mny ¡trccio~o, y si lo ¡,matan mal, ga~tnrún su propia alma, •Í m{is Lieu, t~E3. nl)llll •JIIO es del OS -como dijo u u~ ·vez u u predicador­smo á cuidar do él y cultiHlrlo); dc.de entónces ol Pnd 1 e ~le! unh cr:>O no wan. da á niugun hom\)Jc ni ú ninguna mu. jcr al mundo sm darlo nl~una mi ion sohre la tiurm: algo \ isiblo y claro quo deje su recuerdo ni morir. Sciiori tas, esto os preciso m~..>di tnrlo. Así, pues, si de pues tlo liaucr vh·ido diez y ocho, veinte, troiutn. años .,obre la ti~rra os moría, ¡ •¡u•Í recuerdo deja. rcis! .A lguuos horda e los tal vol, tal cual cnrra amable, pero proLnl,}cmouto ilc~rible. uua,; poca;~ buenas obms y uun carretada de hucuns intenciones. Esto •er;Í todo, sah·o uu nombre sobr·~ uua lápida, y durante alguno,; ntics d ro. cuerdo cu la nh:rnorin Jo los parientes y a.mi~os ... Polnocitn, dimu éstut:, ••ra tan alc~rc y di' ertiJn:" . U na dtln tan estéril, ¡no es lo mismo t¡Uu si 110 se hul,ier.1. vi vicio! Puro, t!ircis: .. Q~~tí puedo yo haCtlr cou mi 'iJa! '' A~í t~oc •lcria u un j<Ívcu uc buenas iuteuciorH's, •¡Ulll'lllJICI.tdu~ á meditar en la rcspousahilidad de la existencia hmnaru1. V éarnoslo. La tlifercucio.,¡uu hay e u. trc la vida de nu hombro y la tlo uua mujer es l-sta: le. primero. c3 cxtomu, la otra iuterna; In nun es 'i ihlo, In otra se ocultn; la \lcll1oiUbrt: t'S nclhn, la de la mujer, fJMÍ\'U. m ticuo t¡llu buscarla fuc:m; ella ln cncucutm e u S'U C3"a. ~in embargo, los dos cnmi nos o u iguulmuute houora.blcs y difíciles. Sen como fuere y como lo dispou~·lll lns coswmbres, mnbos deben scg\llr t•ou dignidad y C(\11 el prop6 ito Jo or thi. les, el camino que les ha trnzo.do la Pro' ideucin. I.n. clificultnd cstú cu s•tbor de cu. brir, en medio de lns divon...'\s ctreuus. tar:cins de cndn cxisll'DCÍa humana, cu:'íl es el camino (j\IC cada \1110 dt::IJc escoger sin l..'qUi,ocnrse. XnJic pucdtJ arousejar á otro lo •Jtll! d•,bo lmccr; una mujer rlobc t.•lllpt•zar por estudiar • llts,~oll-~1.\m.\-~lt 1.(1(11! 11 u,.ilí en c1 ,.00_¡sns di..:po-iciouc~. couOtPf~>O y UJJt6ncus 1 dudo do Stnlfonl, t·u luglalt-na, ,.n lH21i, clet..:ldir. Geuuralmcnlt! la taro:L !'S rnú:; Eu 1 biO. tli~; aí h t•n·lltllL ~11 ¡ad_n"'l!\ ubm, un:! fácil de lo t[lll' p:uocc: ~nrcglar y po­uovcla. ~nt1tnlnda :· L.o11 Ogalvlü~,' ~JUO ll:unu ncr e u buen pil- uua CUSll dC.OlllO.HL· la atencwu. del pul•llt·•1 ¡;(11' su csttlo suelto, da.. cll"Cihr 'i o.loun Jlifío. cuidnr nh•uu IICIO.S ltlOITIIC'!I ole !u .,¡,r¡¡ t ti liS agra- ' '. ~ ' ' ' ~ ' O ,ladras dcscriptÍ\'OS y soc1nlcs. llcs- },':l.nenk cn~crmo; cstudtar ulgt!u <4Tto trns varios uov('!ns muy nplandidas, uul. Pero .'::! dentro de fiU prop1a casa 1bra mnt!Sl~a, " .lunn 1 !alifu:r/' In ha uo la uccesi tu u, ¡ cuúuto hion 110 pod r:Í trc las pnmcrns cscralor:u' tnslcsns hacer uno. mujer eu ll\ sociodud un lccu por In ¡1crfccta mornhdad do lns lt e s•1s uovclas y In hcuéfica infiucn- genera · JCrccu sobro la ju,•cntud do. u patria. "Cual(¡uicrn. cosa tjUC hagais con' uus- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS'lA QUINCENAL. 17 ----------------~ II IN DEPE~DE~CIA PEP.SO~ AL. tra mano. dicen la!'! Escrituras, hacedlR bien.'' E o es todo; procurar hacer prontamente, con pacienciu, con valor y abnegncion lo que se debe hacer. s~a Toda mujer debería gmbar en su la. obra pequeña. 6 grande, haced la memoria esta regla: "Si quljreis ha­bien hecha hnst~ concluir; ya sea 1a.1 cer bien una cosa, haced!rl. personal. fundncion do u u hospital 6 la coucht-¡ ruante, sin ocurrir ó. otro." sion de u un. l'O!itma, que se baga bien 1 Este axioma, que raro hombre no y con la. mejor voluntad. salJo apreciar, es letm muerta para la.: Cada día Jebe examinarse y apuu. generalidad de las mujeres, tÍ quienes tarse lo bue110 que se haya hecho en so las en!leña de~de la inf,,ncin que él. Que lna horas uo se pasen en bus. ellas uo han ucido sino para. dep'3n., car entrljtonimiento ni en matar el der de los demas y que tienen eu todo tiempo, siuo en algo títil. Asf como ca.-;o que apelar á la asistencia del todo hombre tiene el deber de truba. ¡;exo fuerte. Ella!!, la.¡mrto débil de la jar, sea pura adquirir riquezas 6 fnma, sociedad, tienen que aceptar el apoyo que la mujor ~;e ocupe en cumplir con de la parte fuerte, porque da, dicen, su deber de hacer el bien ti nuestros un~ mala. idea de bÍ misu1u. la mujer se~eja.ntes y merecer :;u amor, y sobre que no necesita ese apoyo. Es verdad todo en ugrndar á Dios. que la mujer acepta cou gusto los ser. "Trabajar e~ orar," dice un provor. vicios de los que ama ; entregarles bio; y yo aiiado: trabajar es ~er feliz. nuestra responsabilidad y recibir la. De:, pues de contemplar el modo de ser proteccion de los que sou dueño~ de de t!lnta~ mujeres, viejas 6 j6veues, nuestros afectos, e~ una dichn. Pero no que no hacen nada, y cuya-:J horns de siempre tendremos á nuestro lado ó. tedio hC pas.'l.n fastidiadas y fastidian. un padre, á un marido, !1 un hermano do, ; cómo so síeutc alivio al volver los que nos proteja. con gusto, y muy fre. ojos h:íciu la, que nuuca. est~u ociosaR l cueutemeute llega lo. horu en que de. ~o hablo do las mujeres q u o ~iguen ttoa be m o, depender de nosotras mbmas y profcsiou por uocesidad, ni de las que nos cncout ramos inca]JaColl para ha. tiMen yuc trabajar p:ua vivir. Hablo cerio. Dusde la. infancia lu UIUjer ha de aqucllns mujorí mis. llns que pierden sus padres y su for. mn e" capaz •ie nyudnr ú los doma:;;¡ y tuna, y que so ven rcducidns ii aceptar podrá haber muyor satisfaccion fJliC 1 el amargo pan de la obligada protcc. In do alidnr lus dtsgmcias njeoas con ciou tlu RUS Jlarientes: Ctu~utas humi. el trabajo dt! uuostrns lllnnos! lllacionrfl~ y dolores uu so le¡¡ JWdria. E> prccil'o, aiu nmbargo, no Yoh-er11e 1 evitar á la.s mujeres, r-i so les cnsciinrn dcmu::,iado masculiun en su modo de ~á arbitrar por sí milimaa lln tmbsis. 1 ser, como sucede frecuentemente cuan. tcncin i do ]a.~:; mujeres se hncou sobrado iode. Lo oímos decir una vez tí une t:tcolan. pe:1die:ltes. Es preciso no manife:;tar te :.eñora, buena madre de familia, cria. aquella i udepcndcncia de !os damas; da. en el lujo y las comodidndes, que si In mujer pnedo y debe ser ~ieropre m o. perdiera ropentioamente &ll fortuna de;;ta, aunque firmo, digna, respetuosa tcndrin que morir de hambre, pues y respetable. L!l mujer no debe ponen:e nada anbia hacer para po>der ganar !iU nuDCI\ en uua posicion equívoca; y de. subsistencia. Esto es umy trist~, y sin be aceptar f>iempre la protecciou de embargo, os uu caso general entro el los hombres honrados, eu caso de nece. COIIIUII tlo las mujeres. sidarl, bien que la. Hea prohibido recibir l\1ro hay cxcepcioue'l. Conocimos proteccion pcu n:i(ll'ia, Fiino en casos unn \CZ :'t dos .señorit.'lr> muy bien edu. muy excepcionnles. cadM, on;.:oiladns á vi,·ir tranquila. Debemos inculcar 6 nuestras hijns monto en el bCDO de su familin. Re- que la joya mús preciosn quo tiene la pentiuamonte muere r.u padre, que e m mujer es la pureza do ideas: una m u. comcrt'iautc y cnyo:; negocios ornn rony jer digna, pura y modc.::.ta tiene en sí intrincados. La familia. piensa que na. misma la. mayor defensa y protec~ion, tumlmento ¡;e deberia liquidar la. casa, y la audacia do los hombres más de. y cot1 esto 11order la mayor parte do prav.ados no llegará nunca haota. ella. In fortuun. y proporcionar á la viuda, X o es "u d"'bilúlad fisic.a. lo que h;~ce mujer enfermiza y sin energía, muchas lt una. mujer rospetnulc, smo su diyni­incomodicladcs. .Las se.floritn.s no lo dail moral. El mundo, la sociedad, es pennitcn: piensan que lo <¡uo otro genernlmonto justa on el fondo, y puedo hncor ellas tambien lo llevnria.n no s61o ve las apari• ncias del mo.l, ~ cabo. Aprenden el negocio pronta- sino que descubro nl$o do 'l'erdnd en monto: se ponen resueltamente á la el fondo de hu; conclcncins. Y aquel cabeza do los negocio~; do su pndre. y que niega que al fin, 6. pcur do ln 10ala en brC\O In casa ::-igue lo mi mo y su vo1untau de los porven;os, ls 1:erdad y mndrc uo sufro la menor incomodidad. In justicia no promlecen niegn }& nltn Otro ejemplo: una sefiorita pierde G justicia do Dioll eu esto mundo y eu su {ladlC,yEc vedependientc elln, con ol otro. vanos hurmnnos per¡uefios, de la. mala Y a pasó para nosotras la época de \oluntad do su wadra!;tra, cuyo ojem. la caballería. X o podemos esperar que plo ndt•[nns puede ser pernil'ioso para los ca.ballcror-; rorran (Í derrnm~r su los niños. ¡Qué hace? Ahandonn In. ~nngre y entregar la vidn parn l'atillfa.. en a do su 10adra..->tra, y como uo tieue cer nlguu capricho femoaino. No nos recursos propios, ,·Me á L6ndrcs, allí e::; da.do reclinarnos ociosas en los bnl. logra montar una escuela q\IO la d(l eones para ver In luchu ú muerte entre cou quf. vh·ir ú ella y G sus hermanos. nuestros adoradores, premiando al ex. Dios protcgQ á los que trnbajnn. "Aylt- pi mute héroe con unn corona do '!loros. dntc que Dios te ayudará," dice el E,.to e.:<. verdad. Pero tampoco debe. pro\'orbio y nsi es. J;i precit!'o no de.<;a. mos contentarnos con 10anifestarnos nimarsc, buscar con valor la proteccion 1 tan s61o como muñecns ataviada.'! y dt>l cido, y de seguro lo& es{uer~os que risueñas, que agüa.rdan do ~ns amos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l!) y :,ofiores que las mimen ú las despr·~- tener un talento e~pccial pam cuscfínr cieu, !} principio emprender el gmn B(LC(Jtdocio do la. de que la mujer debe trabajar, vea. en~e.iianza. mos cuáles son ln!i obms á quo se debe Bien: si despue:: de meditarlo mucho dedicar con preferencia. una. j6ven que necesita trnbnjar en. Si vamos á juzgar{¡ las mujeres con cuentra. que con toda conciencia. es justicia y nadn. m{I.S, tenomoK q\1e con. capaz de euseiíar segun lo manda Dios, 1 fesar que entro 5,000 mujeres no hay y que aquella vocaciou es do SU' ~usto. una que sea r.apa¿ de t:or una vcrda. ent6uces debe empezar por porieccio. dera. madre en todo RGntirio, y no ~;e no.r:>e en alguno. matena particular.¡ encontrarán dos que ~;ean propias para mente, ptles nadie es adecuado pa.ra. enE:eña.r y guiar á ln j uve o t ud. Asf l todo, y dedicar~e á aquello con alma, empezaremos por decir que Fi la pro. vida y COY:lzon. Aunque se aepa un j'el':ion de mn.dro e9 la mlis séri.a. en la poco de tocio, es preciso sor fuerte cu vida de la. mujer, In. de rnaestr.z no es a.lgo especialmeate, y enscfiar aquP.Ilo ménos grave, y &e debería. medita:- mu. con seguridad completa de que lo que cho, estudiarse mucho tintes de em. se hace eit bueno. En rc811mcn, b mne~.' prenderla. Considerad todo lo que se tra no debe emprender su t.."l.rea. sino 1 requiere pa.ra r;er IXUlestrn. Ademns de con la abnegacion de unn múrtir y ln. poseer un eorazon de mndre, os preciso ciencia y conocimientos suficientes pa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 20 LA ) f U .TER. ra ~nsoñnr, elevar y moralizar b lo, niños."" Una do las col'l\S que una muJer no debo olvidar jnmao; os, que es preciso :;er mujer siempre, es decir, ser buena ama do su casn, atender :'i sus deberc" en la cocina, eu la despensa, en la alcoba. Una mujer no abnndonnrtí, sio faltar ú sus deberos, el cargo de la or­ga. niz.n.cion y 6rdcn do su casa pnra dedican;e á niu~un nrto; f:i .~nbc e;;cri. bir l>ollos \"Orsos, pintor, dibuja¡· 6 to­c~ r nlguu instunuonto cou porfeccíon, no por oso la ucbo ser oxtraiía la aguja pnm remendar los vestidos de ln fami­lia, ui el fogon para acudí r ÍL él cu cnso ele necesidad. Sép:u;e que e11 Eu. 1 ropn las tuujeres más nf:~madn.s por sus trtluutos art~sticos y litcmrios, no lo son ménos por d buen ónlcn que mnn. tienen Pn sus cnsns y las hnbilidt\UOE c¡u(• despliegan como amas de llaves y costureras nptns y ocon61uicn;;. Do-grnciudnmonte el muudo está organiz:ldo de mant>rn que si la mujer quo se dcdicn á ln pluma }JIIede vivir • l:n lnglntcrrn, en ~'rancia, en ll.lcmanin, en los E Indos Pniclos del Xortc, y mm en Italia ) en Espaua, lns mujeres tienen nbiertl• unn l.'nrr m quo no es couoctda entre nosotroB : In do In lrwr&turn, y en olla se bnn distinsni­do en varios ramos, sol1ro el mismo pié que 1 & bomhres, muchas muJeres notnbles, que han hcrbo su fortuna con sua ouros. ,\qní n~Scritns por mujeres. tranquila en lill hogar, no n~í In artista. l\o es po;;ible ser cantatriz de profo. sion ó actriz, sil .. pcrtencC'er ni público que se ba.ce dueño de elln, v hasta la. misma. ndmiracion que prodlice o!! una. e:;cla"·itud inooportable. Ar;í, pues, te­nemos que confesar que si uo JHohibi. mos decididamente la profcsion de actriz, ni pcn.;nmo", como muchas per­sonas, que no puede bahe1· llCtriz tau buena madre de familia como cual. quiera otm mujer, r::í os pn•ciso que confesemos que aquclln cnrrcrn. es por lo m{onos ¡;cligrnm. ~o hay m11yor des. gracia. pa.ra una. mujer re"pctablo quo la de perder su dignidad y corrur el ries¡:ro de (J\16 ~e dude de su virtud; i y cómo puedo nadie ignorar 'luc sobre las tnblas el peligro es inmineuto, lns ocasiones de faltar ii la moJestia fre­cuentes y la sospochn dol público con. tinua? ABÍ. puc-;, s6lo aquella que tione seguridad completa do sí rniRma y cuyo génio artístico es vonlad~Ho, podrá arrostrar el papel de nctnz y pre:lc~, puc~ las mujeres entre noso­tros no uo dejan corrnlgo.r ~on rncdus de mo­lino, .-iun cou legitiuas y \Ctci.ldcrnll ho~larlns do lo que no lns intcrc 1, ni de .. -osas demasiado fútiles, ni dcrnasiadt séliM. Poro ñu tes de eutnr en materia permítase­nos ptocis.at· la situmil•ll gonetnl do 1118 nacio­nes (JIIO II!Oii van á ocupat·,-ue la misma mnuet.• q ue tintes lo etnpcz.u· 1111 juego Ca, gobierno, mnnifoatar ni Rey 1111 sirnpalin. En todas lnal sistema y régimen, loy goza do alguna calma ~·orteA europeas so ~unr•IÓ luto por tres so m u: y proaperw. como nutca. Siu embargo, no hay una ó nn mes, y el l'spa Lcon XI~I mnnclu quo confiau- demasia(u en la apar.:nte tranqui- celehror una solomno misa uo Re'JIHtm en lu ---- -~---- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22 l. A .h t; .J E H . C:~pilla ::!ixtina JIOr el descanso del Biron il In Heina. l~sta muerte 0." tonto más sensible 11arn do1 Alfonso, cuunto la jóven Hcina, que araball: do •·umplir 18 año~, tenia ~n c .. pcrauzas d ser mudrc 1tntcs del liu dcluito. heróica que no ha tenido en tan s siglos ~rott;a la. Prrwcltl. por la noche los ilnmiuacioncs laeron tan e~­t'( lr el uwmonto en Frnllcill no se ocupan pMndidn.s como jnmaa ee han v!6to ot~c; en llino •11 ouorgullccor~ll con su J·~xpoRkion, ci. R']IIDlla ciudad . Bandl\8 rlA múska recorrían l.1 t•unl COIIC'Urren centenares do uniP.a de ex- 1111 calles tocando la. )larselleu. En 110 con­trnnj• lros tlo todas partes dc·l mundo. l'aru. eie1to monstruo que tuYo lugar en el jnrdin festejarlos, la ciudt.d de l'nris tmhaj:1 cm in- de ha Tullerías, ti las 3 de la tnrdc, y en el vcntt1r cnda .Jia nlguna fiestfi mto\·a, inau- cna tomaron palte 600 nrtistu, so oyó por gurncion, centenario ó regocijo )lnmodo na- prioera vez una cancion do Oounod, compné<'l­cional. ¡.;¡ 30 do .Mayo ero el centenario de In ta pua el caso, intitnlnda "'•h·a la Francia!" muerte de Voltaire, y nl mismo tiempo e) día Ach:Das, d Gobierno conmutó las penu y del suplicio do Juana de Arco. La mnnicipn- pus, en libertad á más do mil ochocientos lidad do Paris quería ordenar que tod~ lo. corr;;mi11tas1 que bnbillD obscrvn.do U!l& r.cn­cludad so regocijar:\ con moti\'o de la fiesta duc:a ejemplar y se mn.nücstabsn arrepenti­do Voltnire, en tanto quo el partido nnti-vol- dos de sua pasados errores. terina o pnu&aba honrar públícameute el nni- • '1";.,.., un art1eut~d•la "Renal& de.&.mbt-•l!u~~." Tcrsatio de Juana de Arco, aquella \'Íigcn del u de bhyod~IPtt~~ento•fio. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS'l'A QUINCENAL. 23 Jibo;mles cclcbrooon su nne'a 'ictoria con un oonqnctCl rrwnstruo, del cual participarían 6,000 convidados. X o no& oMipnremOI! por nborn de la Expo­aici<" n, y só o mcnciouarcmos do pnM qne unn de las s cioncs mós int·•re.<:;mtcs do ella es In ucdicadn ñ los nlsacianO!<, colonO!! hoy E>n ,\flica, por no vh ir bnjo In domina ion ah-mana. Estos dcsgneiadus, bnbiemi(l quo- En ÁLE:.!A:SIA el socinlisn:o es una insti­rido prrmunucilr frnn,~,es y no pudionclo vi- rucion tlln poderosa, quo la so<'t<'dnrl entera vir en Francia. por falta de rocnrsos lernn 1 tiembla al pensar en lo rorvenir. Nnrlt\ pne- 6,000\, pnsaron ti. Argel, en donde hnn e::SUl- de detener el torrente impetuo11o rle las malas b!ccidn unn floreciente co\oni:~. y fundado va. pnaione~ desenc-adenadas, y á pesnr do laa , rius aldeas ogrícoln•, me:·ced i la proteecion prohibicioue!'; del Gohietno, de Jns ctirceJe..¡ y efic-1z de la SOciedad protectora de los alsn- calabozos. do la pena de mullrto y do 1M leyes cianos lorcnonaes. mús ao\·cro::i, los intemncionalistns forman Esta Sociedad, fundada en lSil, bajo Jos ya unn potencia que arnena:r.n invadir todn la auspicios de hombroo consagrado> á servir á nacion. Aquellos hombr011, fanatizados por su patria, ha logrado reunir más de 3.000,000 sus pnsioneR, no temen nada, ni la muerte, y de írnncos, y sin alarde, -in ruido ni ma)or el trono imperial bnn bole:~ sobto sus cimil:n­pnblicidnd ha fnniln?o multitud de hospicios tos. Anostrando todas la11 I'.On&ecuencJns, ya y asilos puro Jos buerfauos durante la ~u erra dos ,•ecos E>n JIOCilB semanas b:m trotado do con Alemunin, hospitnles 1JIIt11 los enfcnno& asesinar al Pmperurlor C:uill!'rnlll; los intor-y escnelns p;u·a los niños pobres. nncionolietas tienen ti su rli~posicion 11 im- ' Poro nos <~Stamos deteniendo muoho on prilntns, -11 periódil'oR con 130,000 snflcrito- Francin, y e11 preciso que pasemo~ 11in demo- re~. ~"On ca11i todos soeinlistns, y muchos de los emplc:1dos pithlioos do alt() rango, así como los portcr(\s ,·c., son csp1as Loa nombres de Voltaire y de Rouasenu '•endidos ñ la Iotcmadonal. Con todo esto, siempre andan uraido11, aunqne.durnnte !IU 'idn nquella temible socicdnñ, fundada por Karl ello& 10 ndinban mortnlmento; y si tln Pnris llarx, tieno cnpiosos fomlos paro at nder ñ ~e cc·lebroí al nacimiento del¡nianoro ol 30 de sns uccesiclnties, ~· c:Jtln la clnso pobro no ~layo, el 3 de Julio 1ocó ,¡ SuiZA colchrar el ('Cfl'lll de predicar odio ñ los ric·os y 1Í Jns po­!.' fmtennrio do! otro, filósofo tambicn, llnmndn l OOIOBOS do In tif:lnu. A si. pues. la •·risis en padrd do In p11tria; pero pndtnl\lro ·lo llUSI Alrnmnia es cspnntosn, y los pensadoras ne propios hijot!, á qnienrs mandaba echnr por 1 jnh·io no atinan á poner rcmedto ñ semcjnnte el torno d• 1 hospicio, miéntrns qno ólll or ks sociahstM, clase de gente, dice el rrollo jnd1~ idnal es el modelo del d !lll'ollo Jllatl de Lóndrcs, que nbunda en Gmebra, y colecth·o do los nncioncs, y uando lo!\ ir di­que han tomndo ti Rousscau oomo !!U bandern vid nos ee pervierten loe pncblna 11 debiht<'lD, y sn ídolo, v lo proclaman ~>1 Sócrates mo- pierden 111 fuerza, sn nliento, au v¡talid:td demo y ol Mt~í.~ts del socialismo. Los cató- física y mnrol, y en hr••vu dlll!IIJ n1occn do la Jir.os y loe protuatnt:tea ortodojo1 recibieron bnz de la tierrn, para olnr campo hbro á otro 1 mal tvptolln ilicl!t.'l, porque ef\gun ellos dicen, rnzn que aun no se baya di.•gra•latlo con el 1 1 con fundatla!'l t'Jitone&, t'Rtn será. unn ncasinn mntm-ialiflmo y d amot· á los ¡:;ocoA y á los mri& pnra que progrcs!ln las malns ideas en bicn•'s munrlnnnlcs. Suiza. Ultimameote, Bcrlin ha sido el teatro de f:n JlÉLOI<:.l t:~.mbien ha trinnfailo el par- un con~reso de paz muy iotercsnnlt, ni cual 1 tirio lil.tcrnl haeo algunos meses, deepuos de tlllistieron los plenipotenciarios d las nneio­muehos nüos do haber gobernado el partido nes europeas mediadorne en lu disputas eu­conservailor con aplauso de toda la parte tro Rusia y Tmquía. Deepucs do largas y sensata de la poblacion. Como obtuvieron laboriosas discusiones, ni fin Jogmron po­los liberales mayorfn en las Oñmar'ILII, fuélc norac de acuerdo y firmar un trotado de paz preciso al Rey <::1mbinr el ministerio, segun entro aquellas dos naciones, ol cual dara la costumbre en los gobiernos ~tituclona- tnmqniUdacl por nlgun tiempo á Europa, les, y darlo ñ personas del gusto de las Oá- pero dejaa:á á la pobre Turquía dcatncmbmda maru. Se¡;!Ul las últimas fechas, loa dichos y JDás vencida que nun1:;1. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 24 LA _,r U J E R. VI lT \1.1 \ empcz6 el niio con nnn sitnacion política cnternntcntc nncvn: H<1llrc el trouo rlu \'íctor ~Innnel se veia otro rey y en el \"ntieann un nuevo P:.¡ln. I'nrc~·u r¡uc t•l hijo tlo Yídot' )fltntll'l sigue hq hnollns clu su pntlm t'll 1111 cnllllncta ¡¡ol itie:•, y Lcon XIU las ele sn prcclec<'sor. En nno. t•:uta 'lliC l'l Snult• l'aelrn diri~e al Canlennl-Vie·nrio (se­gun el ~lfail d~>l :.!'; do Junio) Ac l'ncucnlmn apn-ciacionc!l importantes act•rca de In nctunl situuc·ion do la Iglesia. Dcs¡mes do mnuifCll­tor su satisfaccion por las prueuns tic ndhe­sion y afecto que ha recibiclo de todns partes del mundo, desdo el principio do su pontifi­cado. asegura que a'luello nc> hn podido con­solarle) de la nmnq;-ura que lo I.'IIUSa In C<>n­dicion ¡;, y lntl!l IIÍIII, lu Jnii!IÍcipalirJ¡\') do BIJUCfJU ciutlntl lm prddhirlo l"'rcntoriurnontc que;: se cnsciio religion t:n In¡; escuelas, únicn L:m cm (JIIO quedaba coutrn la inYnsion do las mnlns idc:Jo;, Así, pues, el Papa u rgo ni Gnl(.lcnnl \·ic:uio y al clero para que trnbujcn siu ccsnr en In cducncion relido .. a de la juventud, que aumenten las escuelas y oratorios, quo lln­mcn en 811 nuxalio á las porson111 l.'tlritntin\8 1 y que h t~llll lo po~ible y lo impoatlllo palll contrnlmlnncc .• r h•¡uellos ejemplos funestos do irrchgion. lh.'RA'Wciadmucnto Lcon XIII ti~·I,IJ una Ruhl!l tlolir•ada y • 1 elirnn clo Ilom!\ no lu con­vicue, y IIIÚIISII •lcl ifllC scr1Í sn<·cwr du 1.1 reina \'ictudu. 1-:1111 visitu irecucntc111ento lo>~ nailo~, lrospi­tnlcs y cscuciM quo pululan en lnglntcrm pnra aliviur á In clllSo ¡¡oLre, y mei'I:Cd ó esto sistema filnntrópico y juicioso, es <¡Uc so hn logrado en nqnella naciou que In lntcmncie>­nnl no sea nllí tnn poderosa como en otras pnrtCl!. En uua.Sociedad rnuy curiosa y particu­larmente util, quo Ml reuun en congreso \'n­riii. S \'CCt'.S en claiiv, llamada Socuelu·l J>ll•'!l prolt!Jlr la tconr¡m ía domé8tic(z, que tU\'O sr­sion el 21 do Junio último, lcyéronl'c varioo; infonnel! muy interesantes prcseutndos por mujeres. La RCñurit 1 Lnnkc,lt!r, tlceretarill rJe otra societl:ul iutitulutlll " Do hi~icnl) pú­hlicn," loyó 1111 informe mny nc>tnblo aceren tlo la lli9it11t. Otm st'iiot·l, uno sobro el pro­greso y , tral,ajos du nna escuela á cuya cn­lto; r.a eal1\ ellu, y en tloudo so en~;eña el arte culiuario. Durante el uüo p:ut:1do aquella e~cuela tuvo 2, 11!) ahuuuna, ¡1ero sólo Hi obtu\'icron el diploma pam ejercer su profc­~ ion en calidad do rno~cstrns en In materia. Ah: ojalá nos vinierA siquler.1 una de aque­llas mne~tras li enaeunr li cocinar no soln­rnento bien, sino oconórnicnmcute, rí nuestras cocineras, pues en cstcJ es en lo e¡t!e más HO traLnja en ar¡nolln C..'~Cilcla. El congreso do l~conoro!ll tlomé~nrauto In Aesion so leyó una rnrta cJ,.¡ príncipe de Oálus, en In quo hacia los mayo re .. elogios ,¡ diehn Socie­dad, pues Jecia <¡no l11 economía dorné~:~tica es lo QUu 1nás morallzu los ho;:ues y es r:l fomlo do toda t•clucacion iemcuinn. P.n otrn Sociedad llomnd \ do la "Propa­ganda do los Evnngclios," so ll•yó, entre otros informes, uno •lo uno acuont qnc se ocupa de la "Eductwion de la mujr~: en la lrulia," en el en ni urge paru que so enseiie higiene y medicina pníctica 8 lu11 uiiias quo dcb~tn vivir en las 1•rovin<'Íus lojnnns de los ccutro;~ civili7..utlus, En fin, on fu;;lntot rn, cu Frnncia, e!l Ale­mania, en ll:•lho, &c., ln11 mujPres han com­pronlido su rnisihn; y yn <¡ue hay nllí ttintoe locos d•l corntpcion y tóntns cscuelu~ ue ,·i­cios, so encucmrau tnrnlJien J!:rtiUdcs virtu­tll'S, srnndcs emprc ns snh adoras, se ve el bit-11 1 uchnr con el mal; 110 vo ha nntoreha de In fo l!wnntadn en alto en mnnos rlc;: lo1 bue­nos y de mujeres nbncgndns que todo lo ss­crificun por llar luz y bienestar ti In clnso deshercundn de los \Ji enes torres tres. Si a clln• ya hubicrn cuido toda In p:1rtc llcs~nciada dll In socicd:ul en manos do loH quu ¡or su Indo so utlilJU.) l'll In mision du mdr·ir ni incauto y al jtivcn por el t•nnoiuo del mal. Trabajcruo:1 nusolnts tnmLien siu tle:smnso, cud.1 una <:11 la t•sf...-.1 que la suerte la h11 d(·parado, p;¡m r¡uu el puchlo B
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 1

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El Alacrán - N. 1

Por: | Fecha: 28/01/1849

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • Envuelta en n egro ropaje, Jeotil, voluptuosa i bella cual hurí. Como al tra,·e .. del follaje e n1ira luciente es tre lla yo te ' rl. En tu frente 1 ( bia inocencia, 1 en tus oj (JS habia fu ego qu e mador; "' Er tu al icn to la esencia Que Q hala al matinal riego tierna flor. Al travcs de tu n1i ·ad, Lampioa, azul, trasparcnte en ~1 crista 1, Jirar vi tu alma cncun1brada En un mundo dife rente di,linal. • i me pareciste hcrmo a, Si yo admire como hombre la mujer, Si amé tu voz melodiosa 1 si pronuncie tu nombre con placer; Si te amé, Con pasion .. • s1 yo te amo i con arclieote frcncil • • 1 • • • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , ' • • • ~¡ en tu nlifa la n1c infJ 1110 Si doblo hurni lJc u\ i freo te • ante lL Sí por ti mi pecho jin1c .... No es solo porque tao bella Fue Que te vi yo: el espilit r· sublitne tu ser tolo c.lestclla • que me hirio. JI. • • Soi joYen,--soi an1autc . de lo grande, 1~engo un aln1a s dicnta de eo1ociones, l\li pecho ~e halla abiet to á las pasiones • ans1oso por gozar; lie amado ya .... ¡ n1cn tira ... ! n1c cngniíaba Cuando pensaba amar a aquella hermosa ... , Pasion sensual aquella i voluptuo a, 1 aq nello no era a ruar! A mor de los sen ti dos en que 1 aln1a A toda fruicion quedaba ajena, Amor torpe i menguado que enyenena que mala al coraz.on; Amor que pasa sin dejar siquiera Un recuerdo halagi'tcño en la memoria, Ji~se ao1or n1arcarc\ n1i humilde historia, con inmundo borron. Pero el amor que agora siente el alma, Que el corazon rendido ~iente agora, El santo an1or que tu n1irar, se iíortt, en mi seno 11rcndio, • • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' ,., -\>- Purifica mi ser i n1c enaltece, l\lc exalta, me releva ante n1i mismo: Est~ amor como el agua del hn u ti. m o sobre mi sien cayo . • Al amarte me igualo a tu grandeza, Para an1arte preci o es con!pr endcrtc, Te amo i te comprendo :-yo soi fu e rte, • me si e oto igual á ti. El el rculo de luz. que te rodea, El espíritu excelso que te anima_, l\1e admiran; mas no harao que yo reprima mi loco freo e si. Como el aguila osada i altanera, Cuya vi ta la luz del sol no o fu -~,, Cuya mirada al sol altiva busca posandosc en el sol; 1\lis ojos en tus ojos tamhien 6jo, 1 los clavo en tu frente sin mancilla, 1 en tu fresca suavisin1a n1 ejiUa tinta e o puro arrebol, Yo te arno-te adoro con delirio , 1 puc nlC atrevo Carolina a amal'lC Seré digoo de ti,-i osaré hablarle de mi éirdh:nt e pn ion . 'fu sa br~'ts Carolina que hai un alzn " Qu é a ]el tn .. a feliz ama i comprcnarrcra Cu ando quiere mi loca voluntad , 1 yo d e t engo t u ve l oz ca r rl:ra , 1 d on1ino t u fi er a 1 ibertad. 9. L i bre quie r o d ej ar t e a t u a l bcdrio, LléYame d oncle q uieras, S ch:t l e l din , \ • S a l gamos de es t e suelo , corce l mio, . 1 lleguemos de l mundC' has t a e l confin . 10. Ya y ucl as c on f uror l as c i n1as a ltas Co mo Yiolento rueda e l huracan, I con osado at r cvin1iento saltas Las grandes , ·ali as q ue a l camino ~es t án . 1 ~1 . D e t ente . .. . n o t e para e l p rec"picio ? N o .,; es l a muct te con h or r o r en é l :> 1 O h ! busca un prado c1 u e u os sea p ropicio 1 all í cl escansa r ctuo , tn i corcél. 12. S é docil i obediente, ca l n1a un r a t o, I vu élvexnc pacifico a mi }Josar, O be d ece suo1iso mi Jnandato O ue c~ l oi an atlo i '1'ieto t c p o~ -.r. • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • 1 -7- 15. 1\Ii ra a tu izquierda cristalina f uen t e En dul 'C prat.l trécuula corr r, 1'us dos orcj(\s r cl<'lS ~cia e l frente Sella les son de q.ue qucr1 ,' s beber. 14. · Van1o al1lt, i nl pié de l tronco verde Y o m e re costaré, tú bchcra , ' La fr esca grama en l a ribera muerde, l un instante gocemos de so l az. . 15. Al fin 11 egatnos ya, d jartc q uiero Libre h ollar e te pra o, e te pensil, 1' u c o la cual lindi in1o plumero Date tus ancas, cothas i cuadril. 16. Ya en el cé ped estoi, i del bocado Antigo t e ] ibe1 to i del jaez ; Anda con l ibertad en este prado, 1 pac e , i goza que ll egó t u v z. 17. Al tronco t e dirij c .. an 1clante Para ra car tu cuello i tu ccr"Tiz , 1 con rudo oni lo 1 ctronantc pele l os aliento· tu nariz. 18. 1\lil gota de sudor bnña 1 tus ojos Qu e por l o poros a l c n de tu si n, S ñal e tu ar o r i tu arrojos S on t u puma s ~• ... J. Pcnsa te <.11., con loco d satino Que en mi patTÍa se alzo tirano vil? I que débiL el puchlo granadino Al duro yugo· uobl go servil 1 C)C) - JíJ. ¡Vano pensar! n1as i llegase un dia I)ara n1i patria tan fntal i atroz, La tuya con tni Srtngre corrcria Lucl1ando contra el dé pota feroz. 2:5. Si alguna vez la libertad fallece En este suelo (ptc nos ,,¡o nacer, 1 el dulce amor de libertad perece Pudiendo el despolismo prevaler: . 2~. Entonces si, 1 a libertad busquemos Del d si rto en la inmensa soledad, 1 I huyamo~) mi corcél, donde encontremos Nuestra d u lee i querida LIBERTAD. DOGOTA-1847. G. G. DE P • • ... • • • • • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Impreso en Gráficas CIMAZ. Avda. Jiménez No. 52 Este. Edición facsimilar numerada de mil ejemplares por suscripción y cincuenta ejemplares en , numeras romanos ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JOAQUIN PABLO POSADA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Hoy Sale "El Alacrán" Cuando el "tuerto" Arn1ero comenzó a echar espuma por la boca1 mientras pa­te3ba y destruía a pisotones una hojita de papel en la Plaza de Bol1var, los bogo­tanos comprendieron que los autores de "El Alacrán, no habían exagerado las perspectivas del nuevo semanario en su anuncio mural, uno de los más célebres reclanJos de nuestra historia publicitaria: 1 "Hoy sale ''El Alacrán", reptil rabioso ...que hiere sin pied~d, sin compasión, animal iracundo y venenoso que clava indiferente su aguijón. Estaba entre los tipos escondido, empozoñando su punzón fatal, n1ás ¡ay! que de la imprenta se ha salido y lo da Pacho Pardo por un real". "El Alacrán" sacudió a Bogotá con más vehemencia que el terremoto de 1785; pero en este remezón no pagaron los quines las clases pobres. Por una vez, el movimiento telúrico espiritual se enderezó exclusivamente a las clases ricas. "El Alacrán" era venenoso, y su piquete colocó a sus víctimas en las contibrüe­dades de la locura. Nada, pues, hubo de raro en que distinguidos miembros de la cachaquerz'a, y los patriarcas de la aristocracia económico social de Bogotá, con­vencieran al señor Pacho Pardo de que sus intereses estarían mejor protegidos si se abstenía de vender y distribuir en su acreditado establecimiento el periódico deletéreo cuyo autor se guar!lecía en el anonimato. A tiempo que el papá de la divina Luisita Artnero le entablaba a "El Alacrán" un proceso penal, los señores A.T. Rendón, Ignacio Ospina, Salustiano Leiva, Diego Suárez Fortoul e Hipólito Pérez, llegaron armados de revólveres a la imprenta del señor Sánchez Caicedo y, en ausencia de éste, exigieron amablemente a su socio, el señor V. Lozada, que les revelara, en el acto, el nombre o los nombres del autor o los autores de "El Alacrán. El señor Lozada sabía que, salvo una órden judicial, no estaba obligado a suministrar dicha información, y no se intimidó. El matonesco proceder de los • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. cachacos indignó a los )ditores e impresores de Bogotá, y, tanto en "La Prensa" como en "El Neogranadino", se condenó con energía la actitud antidemocrática de los señori los bogotanos. o turciú en :-,u b \r:; ·, por sus propias bocus, In id en tidud de los o u tores de "El Alucrun'': Jouquín Pablo Posudu y U ~nuun UuLu!rr •z de Panercs, un1bus oriundos de Cartagena, primos hern1anos; hijo, el prinu~ro, del venerable general y guerre­ro de la independencia, Joaquín }>osada Gu tiérrez, y de doi1a Concepción llravo. En cuanto a Gutiérrez de Pineres no hemos podi4_e reunir, desgraciadrunente, Jnayores datos biográficos. El cerebro de "El Alacrán" era Posada (nacido en 1825) aunque Gutiérrez (naci­do en 1816) le nevaba nueve años. La idea -"la maldita idea"- de fundar el vi­rulento semanario "con el propósito de tnoralizar el ambiente" se le ocurrió a Po .. sada, y el SO ojo de los artículos y de los poemas publicados salieron de su plu­ma. Sin embargo1 Gutiérrez de Piñeres se solidarizó con su compañero en todo lo dicho y afronto con él las muchas y desagradables consecuencias de su aven­tura periodística. En su excelente libro de "Reminiscencias", Juan Francisco Ortiz, uno de los bu e· nos runigos que tu,vo Posada, lo describe así: " ... Una barba negra conzo el azabache, unos ojos negros ta1nbién, rasgados e in­teligentes, una mano de seiiorzta, un pie aristocrático, un cuerpecillo bien pro-• porcionado, todo esto unido a su viveza y a su festivo humor, contribuye a que Posada se capte las ronsideraciones de la parte fenzenina. Canta co1no un anda­luz y se aco1npaña con la guitarra o con el piano, habla con propiedad y desent­barazo, en tiende el francés, el inglés, el italiano; en [zn, es un garrido 1nozo, que brilla en rodas partes. /la tenido unos cuan tos desa[z'os por qu{tame allás esas pajas; gasta su dinero con1o un lord, y ¡ay! del que le ofenda en lo 1nás 1nt'ninzo. l)ero tatnbién puede contar con su sincera an1istad aquel a quien Posada dzjere: soy a1nigo de usted. Por tales seiias se vendrá en conocirniento de que Posada es un joven a quien es preciso atnar por gent:roso, por entendido y por valiente". Este pergeiio, más o n1enos correcto, es incompleto. En otras "Reminiscencias", las del señor Cordovez !Vloure, y en un lamentable esbozo biográfico que le hizo el señor Jorge Bayona Posada, se exhibe una imágen completamente distorsiona­da, ex tra1ía a la realidad, de lo que histórica, literaria y humanan1ente representó la extraordinaria figura de Joaquín Pablo Posada. Cordovez Moure y Bayona Posada nos pintan el ~-etrato desdibujado de un hombre frívolo, que utilizaba su grande ing ~nio para hacer travesuras, difan1ar a las personas, cometer locura tras de lot:ura, y, sin ninb'Ún sentido de la responsabilidad, perderse en los laberintos de la bohen1ia y del juego, pecados por los cuales la sociedad lo rechazó y lo des­terró de su seno. Cordovez concluye, y Bayona Posada lo refrenda, que esa fué la merecida sanción aplicada a quien, abusando del talento que le confirió la na­turaleza, infringió las leyes divinas y humanas. Bayon& Posada dice que las audacias de "El Alacrán" alarmaron y aterrorizaron "a la pacata Bogotá de entonces". ¿Entendió por pacata el hecho de que la so­ciedad bogotana de 1849 era puritana, tímida, introspectiva, ingenua, pacífica, tranquila, n1oderada y modosa?. Pues el señor Bayo na Posada no supo de la misa la media, porque "la Boeotá de entonces" no poseía estos a tribu tos que perrnitiríau de1inirla con1o "Pacata". l'vlodernos historiadores, v: gr. Jaime Duar­te }.i"rench, han descorrido el velo con que la historia oficial, ella sí bastante paca­ta, trató de encubrir piadosamente e~e período turbulento. La lectura de "Las Ibañez, o del "t.,l oren tino González", por ejemplo, nos muestra una sociedad bien diferente de la "Pacata" que se imagina el idílico Bayona Posada. En los periódicos de la época encontramos una sociedad efervescente, agitada, impúdi- ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ca e hipócrita, donde las aventuras sexuales emulan con el refinado París , donde el lujo de la aristocracia es ostentoso y soberbio donde las casas de juego flore­cen gracias a la asiduidad de los clientes ricos. Una sociedad corrompida, inmo­ral, esclavista; una próspera burguesía de cotnerciantes, y una no menos prós pe­ra aristocracia de terralenien tes, cuando no van las dos de lantano, que pueden entregarse a la euforia 1nientras el grueso de la cotnunidad, los pobres, los obre­ros, los artesanos, los parias, trabajan para producir y se ahogan en la miseria. En este tipo de Sociedad, ''El Alacrán" no podía tier, ni lo era, simple travesura de dos jóvenes alocados, sino una en1presa de crt ti ca in1placable realizada por personas que habían ton1ado conciencia d la realidad y cuyo conocimiento les ~indicaba que el ca1n bio social se lograría única1nentc por una transforn1ación re­volucionaria. "El Alacrán" aparece el 28 de Enero de 184~, y ya en el núrnero tercero sus au­tores paraban en la cárcel. La l )y de in1preuta, empero, no prohibía que desde allí escribieran y continuaran editando el periódico, si tenían como hacerlo, y lo hicieron. En el nún1cro 5o., publican este soberbio editorial: "Lu repetitnos: nada debe ex traiiarse ele lo que se haga con los editores a e "El .rtlucrán ''. .S'i tuviéran1os que lzabérnu/as c o n las !!lasas populares, debiéramos te­tner quizá1 al pro l'Vcar su encono , u na l'e ngan:a f e roz, pero esa venganza ser{a pronta )' Jecisi va . Pero h e n1o s entrLdo en lid con la aristo c racia de es te paz ~s, con los ricos; y la ven­ganza tle !odas las arisrocractas e n todas lus ritnnpos J' tudas /os pa/ses deltnun­do, esa venganza cvnzo lo prueba la historia ha sido sienzpre larga y tenaz. 1 Los r1c.:osl - /Jan pen.\ado que ser/a cosa fácil y hacedera acallarnos, y para ello han desencadenado contra nosotros todos los nledJos de acción, es decir, han puesto en juego el gran re Jorte ele/ siglo: el dinero. ¿Lv han cons~guido ? -No. ¿Lo cvns~gutrdn ? -No. /llientras tcngalllos la 1nente libre y una plu1na; n1ientra~ veanzos a los Calvos, 1 1ontoyas, Ur1be;:,, SanturnarúJs, t ·scvbares, Silvas y tantos otros, que gastan en una noche de org(a, en el traje de una nzujer, o en una nzesa de ju¿go, tantu y nzcis de lo que bustarúJ para satisfacer las necesidades dti cincuenta fanzilias ul d/a siguiente; n1ientras cenlJanJos ocasióll de contetHplar esos horribles inicuos con­trastes de la superabunuancuJ de lus UllO~ y la suprenza tniseriu d fuz' uno de los editores de "El Alacrán". La publica­ción de ''El Alacrcjn "~fue una locura de un joven de 23 años, pobre y en deses­peración; fue un grito de reconvención lanzado contra una sociedad que me abandonaba, que se negaba a darn1e pan ·y abrigo en cambio del trabajo que yo' la ofrecz'a. /!ay momentos en la vida de un Izo m bre -en la vida del joven ql.J.§ se ve solo y desvalido, del joven orgulloso que no quiere mendigar,- momentos de angustia imponderable, de dolor supremo, de profundo desaliento, de a1nargura infinita, en que perdiendo toda esperanza de dicha en este mundo, se aborrece a sz· mismo, reniega de la sociedad y odia y maldice la existencia. E.. n uno de esos momentos vistió el hábito de. monje Fray Luis de León; en uno de esos rnomrn­to. r se suicidó Larra; en uno de esos momentos vino a mi tnonte la maldita idea de escribir "El Alacrán" . .. Seis meses de prisión, seis meses de inicuas cobardes persecuciones, casti~aron bastante la imprudencia que hab(a cometido. Poco importa lo qu~ ahora diga el señor Caro: "El Alacrán" está juzgado ya. Las personas más ofendidas en él. han olvidado los agravios que se les hicieran; de muchas he recibido pruebas de inte­rés; a muchas debo servicios: todas, aún las que más severas fueron al principio en su juicio, hoy me disculpan; porque mi conducta posterior ha pr()bado que conocz' mi error, y que me arrepentz' sinccratnente de haherlo con1etido ··. .. Hac;ta donde es falso el "sincero arrepentimiento" de Joaquín Pablo Posada, lo veremos adelante. En ese momento debía estar arrepentido por necesidad, since- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ra1nente, , para no exponerse , bajo ningún pretexto, al gnrrote, duro e inclemen­te, de sus adversarios. Sigamos con la respuesta al señor Caro: ''Cuando yo publiqué 4 •h"l Alacránu, cuando insulté a aiK"''a persona anres, en­tonces .Y después, siempre nze ere ( ohli~ado a res/)ondrr dr tn is pala !Jras de toclns modos. ¿Qu1én ha pedido alguna vez una satisfacción cahallfrosa que ha 1a .Hdn desairado? Sietnpre he profesado el principio de que todo hotnbre de honor que insulta a otro por la prensa, sea cual fuere la condición de este, está desde ese 1n0n1ento obligado a satisfacerle, si él lo exige., con1o hn111bre y caballero. 1! 1 hombre que desprecia a otro no debe ocuparse de él ni para insultarle. El insulto público presupone la igualdad, presupone la intención de sostener con la espada en la mano y frente a frente. lo que se dijo con la pluma escondido en el fondo de una alcoba ... Cobarde es el que, como el sefior Caro, insulta [uriosa1nente a un caballero, y cuando, ese caballero le cobra satisfacción se rehusa a dársela, con especiosos, rid¡'culos pretextos; cobarde es el que, como el seFior Caro, insulta la memoria de los muertos, tratando de echar lodo a la cara de una infeliz vzuda, a unú . indefensas, desdichadas huérfanas, a la v1uda y a las hijas del señor Ulprano G oru:ález . .. De • ho . .v más, puede usted in su/ tar1ne cuanto qu il'ra; su insondable bajeza, su cobardza confesada por usted rnis1no. le autorizan a usted parn ser arrogante. Y no piense usted, seiior Coro, que nadie le crerrá que usted se relutsa a batirse porque me desprecie, porque nadie puede creer que un hon1 bre que confiesa pú hlica1nen te, por la prensa y bajo su [irn1a, que se honra. se df'cora y enaltece con es trcchar Pn tre su mano la. 1nano de un asf'sino, nadie le creer a a us­ted que usted desprecia a nadie. Setlor Caro, usted no se bate, porque usted es un cobarde. De hOJ' 1nás puede usted insultarme cuanto quiera ... " En "La Civilización" el señor Caro contestó que no contestaba, y acusó a P sa­da de ser un duelista que "reta a los escritores de la oposición" para ~sesinarlos. Posada le dá una respuesta contundente en el "Neo-Granadino" de Mayo 17, y aquí tertnina la polémica. El señor Caro resuelve la si tu ación por el mrdio mas expedito: irse del pRÍs. Así elude dos contrariedades: el duelo con Posada y un juicio por calumnia que le había instaurado José l\faría Samper. "De modo concluye Posada su segunda respuesta- que todo el que sea ofendi­do por el señor Caro tiene que resolverse a conformarse con acusarle ante un jurado; porque el señor Caro es co1no el juego de sable que enJeñaban los Colo­nes. todo evasión; o co1no los pastusos en su 1nodo de guerrear, que hacen su tiro, se esconden o huven ". Vistas las cosac; a la di~tancia del tiPmpo, no pensamos que don José Eusebio Caro fuese un cobarde. Antes bien, admiramos el valor y Ja inteli_f!encia conque defendió sus ideas y combatió a sus en~migos políticos. De nin{.,ll.ln modo com­partimos su pensamiento, pero no creemos que nadie estr obligarlo a pelear en tR.rrenos en los cuales no tenga por lo menos, una probabilidad de salir bien li­brado; y frente a Posada, en un duelo, o a Samper, en una acción judicial, las posibilidades de Caro eran nulas. Su decisión de abandonar el país fue la decisión ·de un hombre maduro que no se deja provocar innecesariamente a actos de tPme­ridad. Duart.e French anota en "Las Ibañez" que Jos apartes de la réplica a Caro donde Posada s(' (}rrc¡Jirnte de sus locur:1s rn "El Alncr:\n" y canta l:t palinodia ''son , una cnn1pun¡;ida confesiún de culpa, con cvntrtción de cora .. on )' ¡JrOfUÍ'\itn dr erunienda . .. J>ero -añade- esta lu.onildad no es sillo aparen te,)' solo de cOill'l,_ niencia, porque con ella busca co11~raciarse con las personas a quienes otrora hi-zo v(c tin1as de su dicacidad hnplacable, de su procacidad, dijo Caro". Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Duarte French tiene razón y Caro no la iene. El arr p ntin1iento de Posada Ps de dientes para afuera, y sus escritos en "El Alacrán" son dicaces no proc:tces. En Jos siete números de "El Alacrán'' no se podrá encontrar ni e1 ~ás nimio aso­mo de procacidad o de vulgaridad. Toda la mordacidad, todo el ingenio, todo el humor, a veces picaresco, que condimentan los escritos, por otra parte analíticos de "El Alacian", ofenden porque son verdaderos. I..Jas afirmaciones que, entr~ chiste y chanza, entre verso y prosa, se asientan en 'erncho N e ira en su Re. pub ticano que no hn querido ajusta r­se n )a costurnbre virja i racionnl cle dar en el priaucr número do todo perió· llicÓ un prospecto, un programa dt' las opiniones de los Editores, i del c~mino que piensan seguir. Ellos bien pueden escusnrse d~ semejante fórnlulü, potqne a lu verdad no necesitan, hqccr profe­sion de fe política, dejundo corno dejan conocer desde lns prirueraa líncna, lo que son i lo quo ~et~ún. (~uien el Icor por P.jemplo los dos pritncros renglones del ftcpublict\no ''La administracion d e l Jen l· ral 1\losquera se u ce re a a su ti n Jej t~aJo pr,Jfu nd as hu e· Jlos U l~ ~u funetito paso," quien decin1os no ha do cono c er u 1 anomento que el P r' rucho Neirn Acevcdo, Editor respon­sable. es u ' tra·fretJético (ibero!) i de )os misn1os .Acevcdos que A 1fouso? tI quién con rnles premisas uo deducirá la lójica consecuencia de que lo que escribe será un o len nce al " 1-Jibertad i Orden ,, en leugu uje mns do~templado e insultante, aunque ménos caatizn i eapafiol? J>ero n osotros sí quereJJlOs mnnifes· tor n nuestros an1ado~ lectores, cuáles son lo s f111o~ i lus tendencias del pPrio­dil] uillo que nos proponemos redactar, parn que su8critore1, compradores, go · t·rietas i , •emns, sepan do nntem"no lo que deben ct~perar o ten1or de uosotros. Así pue~ : 1. 0 No pertenecemos " .. ninguno do Jos p~rtidoa políticos existente .. , ni nues­tro~ tiros serán lanzados indistiotamen· te contra todo lo que crearnos merezca ser criticAdo. ~. • Como nueatro objeto principal es divertirnos i divertir, no despre eiare­mos ocnsion ningun11 para el efecto, i a trueque do orrancar unn cnrcajHda a un corrí) Jo de ama blt s ca<: hncos, &in escrú­pu o harén1os morder los labios a nues­tro · mejor amigo, i aun a nuestros caroa parientes. 8. o• Como conocemos o cree moa e o· nocer, no diremos el espíritu de la Gpoca, sino el espiritu de nuestra sociedad; co· n1o conocemos el gusto i los instintos da esa encantadora frnccion que se llama cachaqueria,por uno solo de cuyos aplau· sos nos arrojarinmos, sin vncdar, al 'fe­queridama ; como conocemos que las jc­nera1idades no son de su ogrado, que las cuestiones de un carácter profundo i tras· ocndental como lns c¡ue quiere trat Jr el ab8truso i malhadado ' J óven ,, son mi· rudas adversa mento por esa jo vio 1 i mal intencionada juventud que bulle duran­te el dia en la calle de) comercio, i se J e u - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~> - ET.J ALAC1~AN. ne por )a noche en la Rosa Blanca, o tn· berna de Fran~ois, como la alama el Je­neral b1osqu~rM; como conocemos todo esto i muchas otrns e o sil las que deja m os on el tintero, nuestras columnas se lle· narán con articu los sat~nicos, picantes, cáusticos, endinb~ados; mojaremos nuí's· trB pluma en el infierno, diremos ) ne ver· undes maa amargos senalaudo personas, nombrándolas ouando las sellas no bas. ten, aunque hayan1os de ceponPrnos, co­mo Vergctrita a que se descarguen sobre nuestras mórbidas costillas los a levosos golpes de cualquier jental caballero, por cuyas venas corra la sangre mas noble i azul de Castilla la vieja, o de cualquier otra provincia de España. 4, • No se crea que no tiene fin alguno moral esta publicacion. El temor que cada cual tendrá de que vea la. luz públi· ca sus acciones malas no dejará de con­tener a muchos. As\ pues la reforma de Jus costumbres es uno de los objetos que llevamos en mira Somos cntera1nente noveles en )a carrera ue escritores; pero a falta de otr~ts muchas dotes, una !Í teoclrá nuestro papel, una cosa sí hallarán en óllos lec· tore~: )a verdad dcsnudu, manifestada por hombres parapetados con P.l anónimo, pero que si llegan a ser descubiertos~ sos­tendrán sus dichos sin temor. --o-- Ojeada e lnvltaclon. Los escritores públicos de la Nuevo Granada son una partida de nécios yue no saben lo que se dicen ni lo que se hacen.-Bajo este respecto merecen sin duda alguna el perdon de Dios.-I lo gracioso es que cada uno de ellos se cree un portento, cada uno do ellos piensa que sus luminosos escritos van a vencer, a arras~ra r todas las intclijenoiaa.- Fal· ta poco nlas ce un mes solamente para -· la eleccion del presidente que r~jirá los destinos de la patria en el 5, 0 período constitucional, i Yemas todos los papeles ocupándose con ou)or do In cuestion elecoionarim, tratando todavía de cnn .. vencer a los contrarios de que están equivocados en sus opiniones.-¿ No .~s é~ta la muyor sandez del mundo ?-Vivo Dios!-¿ l)uede nudie creer do buena fó, que los votos qne ha consegnido la od­ministrarion actual para su candidato Cuervo, podrán ser nrraneados, ni quo ~1 diputado flUe se ha dejado e ornprar con promesas o realúlaJlCS., cambiará no diremos de opiniones, sino de intt!Dc;o .. nes por una que otra acalorada reAunta del ·' A viso " o el " l~epu blicnnc ).J 1 al contrario.-¿ Cómo ~s posible imsjinar que las pusio Ot•S agriadas i CSCanuecidas de los vencidos de 1840 por una pnrte, i por la otra,las entusiastas crecnciJs de la entusiasta juventud franca, leaJ, va­l icntc Í decidida CO In uiarÓ. tan SO O con leer algun nrticulon del Santo Doctor Os pi na, o algu n i nd .jesto trozo del J>ro­grcao, redactado BPgun dic{·n por el mo· nigotillo 'forres, 1nignon del Arzobispo 1 -Claro cst~ qce no ;-CJ .. ro e~tá que todo eso C.i trubajo perdido. En punto de e lecciones por nhora, ya no hai pues, nada que hacer. Hagamos silencio hasta el l .0 de xnarzo, porquo de nada sirve en estos tnomentos el uL borúto.-Aguardemos unos pocos días. El 1.0 de marzo veremos a punto fijo nna de dos cosas- o la administracion actual ha encontrado Jos medios que le da la constitucion de 1843 poDiendo a su disposicion todos los empleos1 para burlarse de la voluntad maaifostada a los pueblos, i entónces sube a ocurar Ja · presidencia el Dr. Cuervo, habiéndole servido de escalones viles artimafias, rastreros manejos : O por un mila~ro el candidato del partido liberal· obtlene 1~ eleccion. En el primer .caso, somos prrdidos .. - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J1~L ALACI{AN. :s - ... ... -· ... . . - . - • .... - - • 1 no nos queJa mas que una tabla de &éilvacion. l~n el segundo caso todo ~e hará a medida de nuostro de~oo. Aguardemos.pues,hasta e 1 l. 0 d~ m ~tr­IO pJra obr 17, i hasta entóaces ~iknci'J. E~íORAMAS. A un j6ven v~nezolano Ayer tarJe pregunté t l)or qué se hu venido uslé De su tierra 1 1 dijo: hermano 1 ~on gu~t o se lo diré, \"o me vine para acá, 1' orquo lo~ pardos de ullá Son perverso!~ mul hechores. -Hizo mal, pues son peores Los Pardos de Bogotá. Iha uon Simon Herrera De paseo ~on su mu;er, I viencTo que iba a llover So echó a undur a la currcro, ~nber 6migo qui~iera Por que corre don Si'mon Le daJe yo a Saloman: I ól contestó: cluro está, Porque con l1 l~egta vá, l ten1u una inwttl~ cion. De don Isidoro un hiJo Sobre un castai'lo bnoso Iba paseando or~ulloso : Le vió Carolina 1 dijo En su balcon a Teresa Con airdcillo picante : ¡ Qué potro tan arrogante Es de ra:a cordev110,, Los M I STER.I o s DE SANTA BARBARA. Fanta1ia. PllóLOOO. El movimiento rapidísimo con que jira sobre su eje de diamante la rueda de la civil izacion , no puede contenerse­Ai J del que quisiera intentarlo porque seria despachurrad o . Las necesidad e s e spir ituales de.l jéne­ro humano deb e n sati~facerse . El si glo XIX es una e ep c cio vorájine insacia.­blc .- Un monstruo de mil i tanta a cabezas que suerbe sin piedad cuanto est á al al­cance de sus antropófagas mandibulas. La verd "d evanjélica depurada, res· plandecc ahora con un brillo qne nunca hn tenido. Ya pasó el tiem¡ o de los con­cilios -La relijion cristiana, e sta relijion civilizadora i hum~nitaria mírase ya des­nuda de los inmundos harapos con que la oubria n aquellos frailes beodos de los siglos colijinosos. La literatura ha . debido por oonsi· guiente desnudarsetambien de Jas absur­das vestiduras que la encapotaban. El mundo con1o el hombre con la edad cambia de jénio i do ide~JS. lle aqui una muestra. CAPITULO 1. 0 EL SENO. Hubo un hombre jenovés de nacion llamado Cristóforo Colombo, que des­cubrió un mundo : La América. Ilubo otro hombre tres siglos despuefl, Bolívar, que dió libertad a la mita i de ese mundo, i creó una gran nacioo : Colombia.. Veinte aiios apénas contaba ele exis .. tencia esa jóven naoion, cuando fué cruelmente fr,accionada.-Una de estas fracciones se llamó Nueva Granada. Ilni en la N u e va Granada una ciud'ad, que es su capital, llamada en otros tiem· pos Santafé, i hoi llamada sin saberse Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • . --- -.-- ------- ----- • por qué Bogotá. 1 q nctarnoute nn1 ueb l ud o, o os jó voncs I ! cosu rara! hai en fiogotü un barrio s eoor~tas, e nt ada la una a un lado de que apelridan Santa Bárbara! la ?tra, s~bre un Plegante sofá, platican I ¡ co¡a aun mas rara !-Hai en el aull...,tosa 1 cordilllmaute entrt! lüzadas bnrrao de Santa Bárbara una casa de las u1anos. Son I .. uisita i -una au1iga aspecto anejo, habitada por un padre buya tan lind·' corno eHa. faq_j una hija lind"a. . En~morado f di j o esta Oltima, ena- Lioda, sl,. una i niit veces linda es l •norado de ti tu padre, Lui :i ta- ... inlpo· Lui.iita. 1 sab le. l)ero sobn! todo ¡qué seno ! -Enarnorado ! Carolion, enamorado CAPITULO ~ . o con1o uu l oco . A toda hora tnu hubla de LA VlSl'f A. 1 ese 1nf,,n1o amor, i ya no só yo qué ha· cerme.- Oan1e un consejo. Era una noche, Ja uoc~e del 12 da 1 Ahórcale rcpu~o Carolina con una va-enero de 1849. La oscuridad 7°~ sus hen1onci,1 lacónica quo huhiora. hecho al~ls aepu lora les en~a ~otab~ la caudad- honor 11 In n1 ujar do Lconidns. ~111 . nuLos negras 1 atlenc1o~us entenc- 1 fu sepururon. breoaan aun mas, la ya medrosa lolJre-guez de aquella. noche fatídica. 1 CAPI1'ULO 4. o En la sala principal de la casa de que 1 hemos hecho nu~ncion, está en una s1llu. 1 ENHNtx .. Hl 1'\::Nl'O.-VoAll'flYO tioutado un hombre como uu ciucuentu. l Ahora es necesario que nos acoznpa ­araos de odad, con aire meditübundo i\o otra vez el ilustre lector o quier ple­i un si es no es a11ijido .-Es el padre de bevo coano dice 0(\rvantl s, a la casorque nombró el Presidente St:cr~to.rio a Don Ramon, Como si · en esta ocasion Solamente visto hubiera A un bur r o como c ualquiera Ser secretario o binmbt) . ¡ Pobre Do n I ... ino de l)otnbo j Que nte ha venido a la idl~ a 1 Se ~stá p011itAndo qne fcd ~Ji Sá Manuelit • ~Jaza ; • ¡>,,rece una calabaza El jóren ~lanucl IlerrercJ; Dizque ya no t:.~ o ·duvcru .J e r u aun ( ; u ti é r n;a s l) i i1 é res, _¿Qu é habrán di t: ho iai muj e res 0~1 aannto de Clarita ~ Si vcud .era .\largurita 1r O C n lll p r 4l r a tJ } 1 n Í S lll O p 1 a~ O· Chepu l~ard . 1 i l~nfacl JJazo Dizqu~ ~stáu 1nag netizndos, Dicen qu(! Jos Cuiorados Son todo~ yernos de Espina. p" re e·~ q u u e aro 1 i na Ro hii puesto u u d it-~ut ·' p o~Liz.o Lo cual nflade un hechizo A a us otra M pcrfoccioncs · Auu dur .• n l's convulciones • De 1\laría c..le Jcsus (iu~rra. l~s cosa en verdad qu~ aterra J .. a nuriz del J)r. ~lulo. Sigue sorL, cotno un palo I~ · · jc.util I~uisit., Annero d . . ,, Que está por ecJr ''te qu1cro La pobre, con calentura. J or•l u e el feto ed tan e u u a 11 u (~ue va a tlo\ ·urla ul hosp.icio. t Cuá.ndu hará algun beneficio ~~ tacaño de 'l'eodoro 1 Sigue hab'anclo como loro D~ toJo el Dr. 13urayH. Ya Stl ha pasnJo do raya Lr¡ fatuidad drl Urdan~ta, Es un farol de r¿treta El jóven Patricio Pardo, 1 se ·dice que Bernardc) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \/a a entrarse d~ comediante; ¡Cuan s•tírico i pioante Está el Ch srivori T&nco! ]Ja' ec~ qu~ flStá potra neo Está ya de falsa rienda ¿ En 4ué parará la tienda J)e las Párrngas hermanos? U no de los dos l'iza nos Re ha marohlhlO para Oró(Ago. 'J'it!ne cara du uattropófugo JJuis hlao Orla.n el sumario ¡Que aire tan P.strufalario .El del Dr. Can u val f Viera yo en la Cntcdral A 1 A r1obi spo tendido. Por fin encoc.tr0 marido lJoi'ia Silv~ri . , EspinE>s" ; La escena serio. chistosa ! Sabe ust6 <~u~ el tuerto Annero Qucria n1onr ! majadero 1 Porque est ... ba enamorado do Luisita ..•• Condenado! Que no. se lo lleve un cólico ! Que abdómP.n tan hipcrbólio El del chato Salomon 1 'fione ltangua de ....••• I.Jil senor., Montt~negr•l. Mandado haoer para Suegro Es Don Joaquín Escovar, No tendrá que trabajar l~estrepo si lo consigue, I ¡ oosa estral'Lt! persigue A J ason In misma idea. N os pareo~ que r.hochea Dona Mariano ~fontoytt. V o lJiÓ a poner tienda 1\1oya Que no es ningun majadero; Se ha metido a rezandero El joven Antonio Plata, ~taa no ha ~marrado la gata Que soltó a Jacinta Ayala, Gc;sta lnjo, tono i gal~ El antioqu~iio Lalinde, I Y" no habrá quien des!inde La riqu eza de Don Pacho. De contino está oorracho • El celebérrimo tuno Que en sus ti<:, .. Jpos cual ninguno llizo conquistns dt amor. Que furibundo hablador Se ha vuelto Cnn1ilo el tuerto, Es mentira no se ha muerto El albano Carlos Lo les; De todo tres caracoles Sn lo dHn M l•'lorcntino; Ha renunciado ol destino El comunist ,, Jo:,quin . • A?esta como u "l vas in LC\ Jluriz de Carbonel. Que titlícu)o pupel llac~ el jcucral Uuitrngo. 1 la he eh o e ! t i fo g ,. u n d _, es t ro g ~las no le dió al viejo Calvo. Ila s,dido sano i saivo V crgnra de su paliza. Se ardió la Ct1SB pajiza De don Miguol Saturnino, I nor poco pierc!e el tino El pobre Bartolomé, 1 el ladron por fin quián fué del reló do EHutt Delgado De que tanto hun murmurl\do 1 l\1 u eh o la frente se a n u o 1" De ~Ianuel Anto'lio Arrubla Pensando en el capitolio. Po fin mamó porta-fo&io El insigne Cerbeleon. Demos nquí conolusion· I seguirá este re'ato En el númerc iumediato. ~IC!.5i COMUNISMO, El eco de la gran pal .. bra comunismo lanzada en Europa por labios filantrópi· cos, ha llf'gado hcasta nosotros, haciendo palpit~r de esper-.nzn i ~ntusiasmo ma• de un corazon de jóven, haciendo pa • p1tar do temor i de a~aricia mas de un corazon de vifjo. V Rnafi esperanzas i vanos temorea. El comunismo no es ni puede ser en estos- til!mpos p()r desgracia do\ jénero ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. humnno, maa qu'e un h t rmoso pensa· miento que nunca, nunca será una rea­lidad. Esto Biglo diet j nueve rs el t iglo de la civilizRcion; J lo~ fel •ces ,, e la c1viliza· cion tienen una felicidud mas firme que • las otras felicidade:', i nttda, nAda tienen q u e te m e r. E 1 de s p oj o cl e J os r i ' ~o s : 1 n lci agroriu, ,. bolaciuu d11 deudus &c . son medidas d~ otros tiempos qt~c hacian t~mblar a los tir-4n,s, a los ricos, a Jos propietarios . Hoi, tu t stoi ttempos en que tanto ea decantR i cacareo. l.a cien­cia, la vorcJ'id ,.vanJélico, ltt luz, la li· bertad, hoi dnman enRmigo de la socie· dad, enemigo de 1 jenero hu n1ano, al que se h• a:rcvido a decir'' ninguno tiene dererho a lo supéfluo r:iéutras hayel quien carezca de lo necesorio.'' Ah 1 tu u oca llcg .. rá el dta on C}UC' imitando o 81roes. Hei de P~rsia. se di· 1 g' a los grand~s i a los ricos de! '" tiern\, a Jos olignrcas i a los monopolisttJs ''No hni pan, no hai aJiruento ... pnru vosotros, hienua con iisonoan(,, humuna, ttgrcs de dos piernas, Hlimentoos con ChC oro pcr ~1 cunl i con el tual h.-beig por tanto tiempo asolado el rnundo i afliji ·o a. Ja humanidad." No, no llegará ese tiempo. • 7 ¡ --- -- popular vi o 1 en t o e o m o u n a te 1 n pes t t-< 1 no tif'ne sino ~u ciuracion. La ruuhituct no e~tando organizada no puede formur ni seguir un plan. l sus gritos de nada le eervirán, i ántes al contrario e en e) lo! no hará mas que dispe1t~r alarmas í remachar sus ca u e na R. . Ba.1 emos un poco el estilo. El pensar • • en comutu~ano Ps s c. ñar, es cns1 t.rncr pesadilla. l'or fo1 tunn entre · nosotros nadie se muere de han1hrc; i a nosotros, ménos qu~ a otros pueblos, nos h ·irá fal· tB el tal comunismo. Allá van esus ver­sitos : Por consiguiente don Pacnv Abandoncsd todo susto . V o 1 ved a con1er e on gusto Que siempre s · reís ricacho; ' 1 aunque escuthtlis o un n1uchacho Como Rovira o Neiritu Qu<; bufa, se tuerce ; grita cu .. l si tuvicrli calambre, No temai~, porque esa es hambre Con1o )a de Vrrg.trita. S~guic.J g-ozaucJo ftiH.:hatncnte Del em1 , réstito clP. nntai"io De t~s factorías de ogai'io De que t a n t o ha b l a J,1 j e n te. Seg4id t-ncarido prudent«! Los frutos u e! "j iotisn10 Sin temor o.l comuuisrno, Sin aogu~tia i sin afan, f'omo vive el alacran Para quien todo es lo mismo. Lo quA existe, ni Dios miamo lo pue­de vnriar sino haciendo de nuevo c.:l universo. Nada tcneis ql!~-te~c;= opre: eores del jénero hun.-uv. ·· Los pueblos . están en vuestras _ f!/rras, s~guid despe­dazándolos, seguifVchupando 8U"8ongre. 1 vosotros Nietos, Calvos; UribeA, Es· •covttres, Santamnrias &•, sanguijuela& ED vuestras rnM noes está In fuerza i no dejareis de aprovecharos de t!88 vcntajrl. Vuestro ódio, vu,·stra avaricia, vuestra iniquidad, todo en vosotros es tdstemá. tioo porque vosotros te neis lugar pa rn peosnr, par" combinar: vuestros tiros son seguros. Lo~ pueblos,los infelices pueblos npé· nas tienon tiempo JHu·a buscar nn escn· · so ,olin1euto enapapac.Jo en lágrimas i su· dpres. En vano de vez en cunnc1o gri­t~ fá.~ furiu:;os ¡pan! en vano¡ el furor monstruos, sanguijuelas cocodrilos Scgu id, seguid la se_nda :En que morchais guiados ]>or la fütal codiciu, Qu'"' os lleva de )a mano; Seguid, seguid Ja sangre DeJ projimo chupando : , • Vosotros que no pode i! conviliar el aue· no., en vuestras ricas, i mullida" cama-. el dia que no hubeis hecho a'gun mal, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. S i que cntón 'fS hacei ... La nHlS horrihlo purod ia de la céleurc f't'J>rP ion de1 piu ­doso 'l'•to diciendo : ' II oi h•'rncs pcrdi· do el dia." ( C(J1Z linuarú) --o-- CA l{1',~\ Pl~L\1 ER ,\ DP. JERONIMO J U Al\H;O . l!o~ota Et,rr o 29 de 1849 . '""" ~urriJo Juunico. 1,c quejas de que no te ~ser ibo i tif'. u es raz on a fé, pero di spc n~n n1P h o mbre, estoi tan oc u padn . lf t.~ S de saber que nhora atle1nAs del tier11po quf' n1o (¡uit,. ostn n1uloita carrera que sf' htL c1npeiin· rlo ani t i o en CJUO he de s~·guir K Jcst-Jr.cho cl e 1 s i g 1 o, d P. 1 u m " d a , i 1 o q u e es n1 as de n:i .vu .untad que se resist~ fuPrtPnl~nte n ello : sobre todo esto dig r) tt · u~o sobrt' ani toJa .'t tna nngustia~ que me di toi dc~~raciuda posiciun. )'"o no sé de qué mPdios va),•rmc para har.crle entender a mi tio que se· ria mucho n1ejor i mas convenientc 1ro~rt'so; fJCro que diablos hon1· bre, tnejor escrito está aquel discurso o res unta q u~ e o m p u ~n don ~J r ri • 1 no p n r n t ·1 ex á 111 e n de e ri eh i fa en que se lució tu primo. Los d •• ~ prirnoros tnm­bien redactan un Avis, en qufl no • • • a vas~ n Jn&~ s1 aao que son u nos •gno-rnntes unos ncci(,S . 1 uts bien en el Pruga e~o i PI j\ \'iso cncucntrn .. Ji vid id~ nuestra po lítica, con quo ns1 yn. Ytts que si a tu pregunta '' q'te /un· de }Ju/llica17 te respondiese ''nada,'' re . pondcriu aun que con lacnnismo :n pur 1s in1a vPrciad. ~in etn bargo a 'r crga rit :\ i a Conde pareca que no les ''a IU, 1 COU clncgocitO, pues o un GUP. el A viso ~t. vnlJc por 111tciio 1·eol, cón1pralo n1ucho la glla<'hcr­na H quiP.n hun hcch n tríhutari~t de un nH·~tlio tlonlinicul i otro dl, entro sotnu· na . • A.. todo t:sto SP. ngrt'gB el que Ctlnde c..lesplirgu una habilidad n1aravillosn en el e~ pe n di o 1 e o n su t no de 1 ~\ vis o, e u y o periódico de tro n1odo no podria lcerst~ sino de gorra.-( Coutiuuurtí. . ) ---------·---- --- # AJENCIAS DE KSfl-~ PEHIODlCO. En Dogotn don J>acho- Pardo 2 .a calle de conltrcio. l>aris l\1. de Lnmnrtine. Londres, Luis Felipe de Orlcnns, en su oficina central esquina de Concepoiooes Vien:1, Jenerul ltadcscki. Madrid, id. N arvaPz. Guaduas, Coronel Jo si· M11ria Acostn . No hemos tenido tiempo para esta· hlecer otras njcncins pero esta dificultad serd. mui pronto aallttnudn, pues et;pera­• nns noticias de nue~troe corrcsponaules en E u ropa i An1érica que deben llegar­nos tuui p1onto. MHs tardo npnreoecán n n u nciudus nuestras· ojencias en .e\ sin i A frica. ltll})resu por \T. Losada. \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Alacrán - N. 1

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Guía de estudio núm. 221. Bicentenario de una nación en el mundo

Por: | Fecha: 2019

Material que informa sobre las líneas temáticas y reflexiones socio-históricas características del proyecto "Bicentenario de una nación en el mundo", organizado por la Subgerencia Cultural del Banco de la República. En el año 2019, la actividad cultural del Banco de la República se ha concentrado en la investigación multidisciplinaria, con miras a destacar sectores que han sido relegados a un segundo plano durante los procesos de consolidación discursiva en torno a la Independencia de Colombia. Entre estos agentes sociales se considera a las mujeres, los extranjeros y los grupos étnicos, en tanto las acciones desarrolladas por estos personajes contribuyeron a los cambios revolucionarios que dieron su libertad al pueblo colombiano.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Guías de estudio
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La Mujer - N. 21

Por: | Fecha: 05/08/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS. :SAJO LA DIRECCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 21.~ MÁRTES, AGOSTO 5 DE 1879. ~ Pnxcro 3 O cs. ESTUDIOS HISTORICOS t30BRE LA MU .TER EN LA CIVILIZA OION. 0.:.\.PÍTULO NOVENO. LA MUJER ROMANA. ( CON'l.'INlJACJON ). I 1 " su legislacioo, ni pulido su c6di- AN'l•gs de ocuparnos larga y Jeteni- " go de leyes con tanta perfeccion y d:~.meote de la influencia que ha tenido l" verdadera consistencia como Roma. la. mujer eo la historia de Roma, es ''Este legado del espíritu romano, con­preciso que haulemos, nuuqne ;;ea bre- " tinúa hasta nuestra época entre las vemente, Je lo que era Roma en la "naciones que fueron conquistadas por historia del mundo, pue~ ne> todas las ·· e~e pueblo." personas que nos leen sabeo y hao es- La Italia, como todos sabeo, es una tudiado á fondo este ramo del .,aLer península que se baila eu ell\Iedite­hu ruano. rráneo, Ji mi tada al Norte por los Al- La historia. romana es, por decirlo pes y cortada á lo largo por la cadena. así, el anillo de la cadena qne ata los de los Apenioos. El clima es suave y tiempos n.utiguos á los modernos, y si agradable, y su suelo es propio para el Roma debió su civilizacion á Grecia, cultivo de toda. suerte de sementeras y la nuestra, no se puede dudar, qne la árboles frutales. Así, muy en breve debemos ' Roma. El idioma de ca.si aquel país privilegiado se cnbri6 de todos los países civtlizados, ta.mbien !habitantes, y de todas partes del muo. tuvo orígen allí, puesto que la leugua de 1 do se establecieron colonias. Los pri­los Italianos, Españoles y tambien en meros habitantes pertenocian, como en parte los idiomas del Norte de Europa, Grecia, á la raza pelásgica. Los wm .. están fundados sobre la. base la. tina. Las brianos, Ugtwianos, etruscos, sabinos y leyes que rigen todos los pueblos ci vi- opioonos, invadieron aquel país en se­lizados i en d6nde nacieron? En Roma. guida. en tiempos imposibles de de ter- " N o hay ninguna. nacioo, dice el¡ minar ya. Sin embargo, toda la parte " historiador inglés Schmitz, que ha. del Sur de Italia fué llamada. Magna. " ya mostrado semejante sabiduría en Grecia, con motivo de la multitud de Tm!O n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 198 LA "MUJER. ;olonias que se babia o ec¡tablecido ullí. j suyo al honor de Lucrecin, nobilísima Lo cierto es que toda'l lns nociones de roatrooa romana, el puehlo se levantó artes y de ciencias religiosas ó natura. contra reye.-; tan inmorales, expulsó á les fueron llevadac; de Grecia á Italia, Tarquina y 1t toda su familia y estable. probablemente en 1liforeutes épocas y ció la rcptíblica, 509 años áotes de la ií medida que se fueron civilizando y Era cristiano.. Do~eosos los romanos de puliendo. imitar ií Grecia en lo posible, enviaron Dice la antigua historia (la que, co. comisionado~! para que recopilasen allí ti mo :.íntes hemos dicho, es generahnen. las mejores leyes. Estas fueron escri- 1 1 te fábula y nada más), que Enéas, hu. tas en doce tablas y promulgndas como 1 yendo de la arruinada Troya con unos las únicas que deberían ser obedecidas pocos omi~rantes, que llevaban consigo en Roma. Segun Cantú, estas tablas ~:>us dioses penates, arribaron á las co~. no fueron formadas de una vez, sino tas de Italia y penetraron en un pnís que ellas erau el quilo de todas las an. titulado Lacia, cuya. capital estaba fu u· ti guas unidas á las nuevamente impor. ¡ dada sobre el monte !>a) atino. El rey 1 ladas de Grecia. Lll.tioo hizo alianza cou los Troyanos, II 1 y los hijl's de Eoéas roiuaron en aquel país, y goberniÍronle durante variM Como hija de lo. civilizacion griega geoeracioues. Un de~ccndiente suyo, y nieta de In oriental, la romana care. R6mulo, fund6 la ciudad de Rorua, aco. cía completamente de la influencia be. gioudo en ella, sin diotiucion, á todo el néfica de la mujer. Entre los romanos, que quisiera habitarlo., fuera virtuoso romo entre los griegos, el bollo sexo 6 criminal. Sin embo.rgo, como habia vivía alejado de la sociedad masculina mús hombres que mujeres en a'¡uolla y sepamdn dP !'U pens~miento. La rou. ciudad, Rómulo envió embajadores á jer era. un ente inferior. méuos que loll las vecinns naciones, pidiendo que le esclavos, que no contaba por nada eu envia~en mujeres pam liU& babitaotes. , las leyes ni ea las costumbres : su po­Los emün.jndores fueron mal acogidos, sicion era, pues, más que humilde, su. y Rómnlo tuvo que ncudir o.l robo de mumente abatida y triste. las mujeres Rabi nas p:\ra attlnen tar su 1 A pesar de esta. situacion de la. mu. poblacion. Furiosos lo:< Sabinos bicie. jer, ella ocupa gmn lugar en la histo. ron la guerra á Roma\ pero acabaron por ria de Romn, y á cadn paso y en casi formar un ~olo puob o. todas las evoluciones políticns encou. Do¡:pue!l do Rómulo le sucedieron tramos el uomhre de algunn roujer, el seis reyes con~ccutivos. N u~rA POMPI. que aunque care¿ca de verdadera 1u. 1 LIO. TULIO-HOST~LIO,-..A. ~co-ll\nciO, fiueucia, ~:;Í se ha?e n?tar })OT la parte TARQUI!\0 el anfTI0!=3 liiSTÚTIICU~ Y ::SOVELE. COS-:-:HOL~O XV· ( CO:\Tl~UACIO~). ALO:\SO DE OJEDA. III U u:~. mañana. de invierno del año de 1.)02,-en tantio que soplaht\ uu viento Ctn::- que probablemente lo nene cou interes h6 in el camiuo real, por el el nombre. cual veio.n v mir al .. unos hombres 6 A la salida de la ciudad, y fuera do caballo. La pen;ona "'que se l1o.bia sa. sus muros, veía.'le en el primer niio del lido m(lS fuera de la puerta, á pesar del siglo XYI. una cn.sn de campo ~e ':e. frio, cm. una señora do cerca ele cin. rusta arqmtectura y pob~e apananc1a. cuent.'l. años, d•r dulce y npnsible fiso. Los ¡>roductos de la prop1edad :;e com. uomín, quo lle• aba el nomhre de doña poniau s6lo de plantas n.romútJcas co. Aun., y era. la 1:\dre de Alon!'o; ú su mo r.;aJ vil\, man7.aoilla, espliego y otrns Indo e~tnba P ro, el nieto do !IU di. yerbas de 1:~. wil;wa laya., que se ven. funto marido, mozo de amable nsono. dian pnra n.plicacione'> mediuinales : mín, cuyn.s fa iones, uu tanto toscas, adcmas, el Jncfio de aquel terreno hn. n~radn.bn.n en u coujnuto. Detrns de bi11. dejndo unn pnle de c;l. ln. mús pe. Jos amos veínn e dos persona<~ cuyo ti. dreg:o.a ·~ !mpropin para el culti\o, tí po era entera ncote difcroutc, y cuyo In dtsposJclOO de unJ. UJanadl\ de ca- ve tido y Mpe 1to lnnmldo estn\1a pro. ~ras y O\'Cjns. Ul vi daba In'! colmenas ~mn.do •)UO ernp e~clavos! por? 011clavos Sltuadn..'l en 1~ pnrtc ~e ntrnti de lo. ca. Ju(hnuo~ y no n;10r1scos m !lfncanos, co. ~>a, cnyn~: nltejn~. nutwbs cou las flo.rcs mo los que ~;ic•mpre habtnn us.'ldo en de las plau tns ar?máti~as e¡ u e tcu:n.u Espaiio.. U uo < e éstos era un. rnuchn. tan cerca, producll\n tmel tau cxt¡mst. ello de cntorcc año~, color cobnzo muy ta, quu eul afamada en los coutoruos. marcado. ojos e'garlos, pe,tuoiíoF:, no. Ec;tn. crn In cnsn solaricaa. de la fa. gro11 y brillant s como cueutac; de aza.. milia. ele Alonso de Ojech~ en la que bache, y mira a salvaje y asustl\cliza, vivinu ent•Ínces pobremente, aunque tJUe causaba u H\ scosacion de desng~o.­sin padecer t:scnceses, su madre y uu do. Cnínle so •re <:1 cuollo una lacta, mozo de poco miÍ-; ele 20 aiios, llamado nbundnnte y 1 1strosa caLellertl. D~grn, , Pedro, sobrino de Alonso é hijo do un que pnrecia eleun. de nlgun anunal 1 outeundo de su 10adre. E-;te jóveu ha. flilvcstre. El indiecillo temhlnba de bis. !'en·ido de~de niño en las galcms frio. porque su ,·e;;tido no consist_ia si. del Rey en el Mediterráneo, pero ha. no en una cnm~·~ y cnlzouc.c; de hcnzo biéudose enfermado voh·i6 6. Es] afín y burtlo y 11nndá ias de cuero bruto. A hacia. algun tiempo que acompañaba. ~ su h1do, apoya a uua. mauo sobre el la. viuda de su abuolo y le ayudaba ú homhro de su compañero, c~ta.bn. una administrar sus poco productivr.to pro- muchllcha de oco m(LS edad y de la piedades. misruo. roza.: unque mús bien peque. --~--- ------------------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - -- - -·----- 200 LA MUJER. .üa. que grande,~alle ~sbel to y er-1 bos á la ca 'la, á cuya puerta. Alonso guido y sus bien torneadas forma~, la halló á su madre, b tjliC ahrazó, des. 1 bacian parerer más alta de lo que era. l pue~ e haber ret:ibido lhumildemente Mns bhnca que RU ltormano, llamaban 1 su be J.icioo, y cou ella se dirigi1Í :í en su fisonomía la ateucion particular- un a~ oscnto en que estaba preparado mente sus negros y msgndos ojos, que un g] stoso refresco para el viajero. tenían la forma más perfecta del ojo Hast~ entónces no echó de ver Ojeda. humano, pero tan recargados los pár. que l bahía l:leguido la india y aguar. pados de pestañas largas y crespa11 que daba umilde que se acordase de ha. su peso la obligaba ca~i á cerra.rlos, blarl . lo que la. daba una expresion de extra. ! - ive Dios! exclam6 ent,)nces vol­ña y misteriosa dulzura. El resto de vién se á ella, y alargándole una ma. sus facciones, sin Rer mal formadas, no no q e recibió la india de rodillas y be. ofrecían ningun rasgo característico: só re eren te- no te babia visto u u oca, los labios eran delgados, los dientes Isabe~illa, tan ricamente ataviada.! blancos, la frente baja y la barba rec- a muchacha no piensa. sino en ta. y cuadrada., lo que suponía en ella e plumas, y adornar su cuerpo una resolucion y firmeza que hacia rtales de cueutM: dijo la madre contraste con la dulzura !iofiolienta da con severidad. de su mirada. Llevaba un vestido de osa natural en su rnza y de su tela de color oscuro sin mangas y es. • edad, respondió Ojeda, -pero fuera cotado, y debajo una camisa de roan- de es i qué tal se hao manejado vues. ga corta pero de cuello; los bra?.os cu. tros o;clavos, madre mia? 1 biertos con sartales y brazaletes do - on muy variables. La muchacha. 1 cuentas. Tenia el pelo ~uelto y peina. es su isa é inteligente, como os he di­do hácia atras, cayendo como un velo cho .uotes, - pero es muy caprichosa y hasta la cintura,- prendíalo una ba.n- no a reudo sino lo que lo gusta,- el da de plumas menuditas que la. rodea. hcrnt no es disimulado, le repugna ba la cabeza en formo. de diadema. mucl el oficio y es mtty trabado de Cua.ndo el grupo de personM á caba. leng : timbos quieren volver.,e á su llo lleg6 ú la portada de la casa. que es- tierr , aunque han aprenrlido :í rezar taba. sobre el camino, el que iba adelan- algo ya no aprueban las abomina. te se detuvo: imitáronle los otros dos. cioo de ~;u razo.. -Es Alonso! os Alonso! exclamó E tanto que hablaba doña Ana, doña Ana alborozada. Ojed había recibido el homenaje del -E'I el Capitan l murmuró la india otro odio en silencio. abriendo los ojos de par en par y de- - Cómo es esto 1 uijo Alonso mi. jaudo escapar una mirada luminosa rand con sorprc~:~. á ln tmbada. india pero tierna, y npretaodo ruaquinnl- ~ que ajaba los ojos: i Por vcoturn, Isa­mente ol hrazo de su hermano a.po- uel, o to acomodarías en casa. de mi yaba lo. otra m:tno sobre su palpitan. ma.d ? te corazon. 1 - u vuestra. cac:a, mi amo, me aco- -E<; el amo! dijo el indio, y elev6 1 mod ¿no sois mi señor 1 pero ... en su hermanl\ u na. mi rn.da iracunda., y 1 - ur te falta? al mismo tiempo se a.partn.ron sus la. 'ofíor, en Coquibacoa. yo ora. hija bios contraídos por una sonrisa de des. de1 cique,- respondió ella con cierta precio y de rabia. digna ad, y aüa.dió: ou cuanto á mi Corri6 Pedro á rct:ibir á su tio, ma- ber no no se puedo ensefia.r á servir nifestaudo la mayor alegría, y ayudán. á otr que no sea. su jefe, es decir, al do le á descabalgar le apretaba las mn- que 1 tom6 cautivo, á "\"OS y sólo á vos. nos entre las suyas; é indicando á los tú? criados del Ca pitan á d6ode deberian o aguardo las 6rdenes de mi amo, llevar los caballos, se acercaron úm- 1 y sól quiero lo que él me mande. L --------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ______ R_E_V_I ~ T A ~U IN O E 20! 1 -Me sorprenJe sobre manera, ex. 1 otra vez á la india añadi6 : esta triste- ¡ clam6 Ojeda, lo mncbo que ha. adelau. za me da e ()Ué pensar, ¡ dime, por tado en el castellano r~abel : ventura no t trntau hien en esta casa? -Es vuestra lengua, mi amo,- res. -Sí, rui amo, dofia Ana es muy J pondi6 ella sencillamente. buena. 1 -i Y Coriano 6 Martiu tambien ha. , -¡ Entón es qué te fa.ltn.? bla. como tú 1 -Qué me falta l exclam6 ella. sere. -Él poco sabe, pero entiende bien liándose re pe tinamente ... V es os vais -Dime, dijo Ojeda dirigiéndose al y yo me que o, t y me preguntais qué indio, que babia cruzado los brazos con ¡ me falta ? humildad, y situádose detras de su ber. , Ojeda des maua: ¿Deseas mucho volver á Coqui. por la. ardie bacoa. ? 1 dijo vol vién -Sí, oh! sí ! exclaro6 Coria11o levan. -Esta. m tando repentinamente la mirada y fi. salvaje,- os jáodola. en su amo con intensa alegría. , canseis de el -Bien, pues, yo parto para las In. -Señora, días en breves días y te llevaró conmi. á los pil~S de go,- me servirás de intérprete. 1 ra, decidle q -t Y yo? pregunt6la india con an. ñía, haced lo gustia. ' cordi~~ que d · 6 los ojos impre~ionado e miraaa de la india, y se á doña. A-:ln : hacha est(L touavía rnliY 1plico, madre, que no os xclam6 Isabel echándose a. madre de Ojeda., seño. e me lleve en su compa. por el Dios de miseri. is hay eo el cielo! -Tú te quedarás en Cuenca con mi Doña Ana iró ú su hijo, pero ella madre, á quien servirás durante mi nada conte~>t . ausencia. -Levánta. e, Isabel, dijo Ojeda ré- Isabel dejó escapar nu ténue su~pi. ciamente, - 'lo yo puedo juzgar de ro y bajó la cabeza. sin replicar, y al mis acciones. (La india obedeció tero­mismo tiempo ca~i ~in cambiar de ex. blando y sin eplica.r). presion empezaron á bajar por sus me. -Te conc o una cosa, si me prome. jillas gruesas lágrimas, que se sucerlian tes ma.nejnrt con cordura, y es esta., unas á otras como las gotas de lluvia llevarte bast el puerto en que me em. de un aguacero tropical. barcaré y ha a. donde me bn. ofrecido -Pobrecita, exclamó Ojeda, y accr. ir mi madre · más no puodo hacer. cándose y poniéndole la mano sobre el -Vos man ais, yo obedezco, con tes. hombro,- afía.dió: no te aflija<~, esc6. tú la india co humildad. chame, Isabelilla, - yo te traeré lo que Al decir e o se enjugó los ojos, mi. quieras de tu tierra á mi regreso. ró á su amo, on indecible ternura y A pesar de estas palabras de Ojeda salió del apo. nto. Encontró ú su he¡. la india no se consolaba; él añadió en- mano en el p tio, en donde ~e ha.llabn. t6nces : desde que Oj da le había dicho que le -Si te hacen falta t\:s parientes no l llevaría cousi o á laslndias, y olvidan. dudes que los traeré á E!!paña, si a~í lo do el frio y lhn•ia manifestaba su desea.~. ¿Qué mús te puedo ofrecer 1 alegría brinc do y bailando, y ha.cien­- Yo tambien quiero irme á Coqui. do toda clase e ruuecas propias de un bacoa. ~ contestó la india con entrecor. sal va.je. tada voz: Entretanto Ojeda. se babia quedado -Eso sí no puede ser, repuso él, caviloso y m Hita.bundo , -pues estos apartándose con a.deman severo. ímpetus de la india le di11gustaban en Isabel, mús y más conmovida, ~:e cu. cierto modo, orque probaban que ella. b~i6 la cara con las manos y prorrum. le tenia un a cto que no debía de ha. pt6 en dolorosísimos sollozos. ber pasado esapercibido parn. otras -Jamas, ni cuando sali6 de su tie- personas. Per es preciso que el lector r~a, la. ví tan afligida., repuso Ojeda vol- me permita. v 1 ver a tras e u la cronolo. v1éndose á su madre, y dirigiéndose gía de nuestr historia, y referir lo que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , '-- LA MUJE 1 202 le babia sucedido á Ojeda en los últi. Ojeda, ne porque no habia hablal1o de mos meses trascurridos despues de la ella en todo este tiempo la. hubiese ol. tíltima conferencia que tuviera con el viclado No, señor! y si me ve' uestra Obispo de Búrgos á su regreso del via. ' sefior\ tro.bajando en estas arriesga. je á Paria. tia'\ cm rosas no e>i en val de .. e~pero IV 1 ganar, su hora, fama y riqueza.~. y con ellas e gn.Iardou que yo mismo roe he Iuíormados lo!; Reyes por Fonseca. ¡ ofrecid en recompensa de mis traba. del carácter de Alon!lo Je Ojeda., y de. jo~. E tre tanto os suplico que me di. seando situar un hombre resuelto, in. gais e dónde se halla por ahora doña teligente y de confianza en el ma.ndo 11aría., pues uo o,. pregunto si me ha de la primera colonia de Tierra Firme, sido .6 1, porque de lo contrario mi se fijaron en aquel j6veo aventurero, y corazo me lo hubiera avisado 6 de ordenaron al Obispo que le proporcio. otro m , do hubiera. llegado á mi noticia. uara los recurl>os que fueran menester. lnm túse el Obispo, á pesar de toda Debían concedérsele el derecho de con. su a;¡t cia, costumbre del mundo y tinuar la conquista. por llquellos lados, sus intrigas, y permaneció largo rato con la coodicion de no tocar 1M pes. sin co testar. querías de perlas de Pária hasta. Ma.r. -J ro á Dios l señor Obispo. excla. ga.ritn., y colonizar el terreno de una rn6 Oj a CQn su acostumbrada viveza, goberna.cion qne se le señalaría. de Co. -que s su señoría no se digna. cootes. quibacoa para adelante, hasta. donde tnr á i súplica, abandonaré la expe. pudiera llevarla. Ademas se le exigía dicion el11ervicio del Rey, en las In. que defendiera, con las armr.s en la dias, y me iré á otra parte en Jonde mano, Stl!l posesione~ contra todo iuten. ohten0 al~o de mú.q hwmtivo y mf.uos to de extranjeros que quisiesen tomar fatigo!' y talaz: pié por aquellos lados, -cosa que se -S. vacilaba ántes de contestaros, , temía, porque habían visto buques in. Alons es porque no sabría deciros á gleses cruzando por las Antillas sin punto jo en d6nde se halla á la. hora que pudiesen dar una razon sa.tisfnc. de est doña María. toria. de suR intenciones. 1 -Y si vuestra señoría no lo sn be, En los preparativos de la expedí. ¿ quié podrá decírmelo? pregunt6 Oje. cion y en buscar a<~ociados que pudie. da. Os confieso que ántes de venir á 1 seo proporcionllr el dinero sonante vos la e hecho bu~car en todos los ' que se necesita, pa'lároose casi dos aiios, os de EOlícíto en obras de piedad, -y añadi6 los servicios que allí babia prestado. con aire malicioso¡ por otra parte, yo ................... , .......................... . no os culpo en lo mínimo, conozco el A pocos (lias de aquél en que vimos mundo y sus tentaciones y no creo que ú Ojeda en Cuenca, se daba á )a vela, vos seais más invulnetable que otros. despues de haberse despedido tierna- -Juro por mí honor, señor Obispo, mente de su madre y de Isabel, llevan­excln. m6 Ojeda, - que la iudia es mi es. do consigo al indio Coriano 6 Martín, clava y nada más. para que le sirviera de intérprete. -No os apureiB, no os apureís tan- La expedicion se componía de cun.. to, Ca pitan, repuso el Obispo con bur. tro buques: dos de ellos á cargo de lesca. sonrisa. Juan de Vergara y García del Campo, -Pero, señor, dijo Ojeda. exaspera- que eran tambien dueños de una parte do, i qué prueba querois que os dé 1 de los equipos, y dos cara velas, llama. -Yo? ninguna; pero sí me atreve. cla la una Santa María de la. .Antigua ría á aconsejaros que no la llevúseis y la otra Santa María de Granada,- co­en vuestra compafiía en la. próxima mandados por Pedro de O jeda. (el so­exped ieion, si de~;eaís evitar ciertas ha- brin o t.le Alonso) y á cuyo bordo iba. blillas que os podrían perjudicar ...... 1 Alonso de O jeda., quien ademas ruan. Pero ya es hora de que dejemos estas daba en jefe en todas ellas. conversaciones ociosa~ y que pasemos S. A. DE S. á tratar de nuestros asuntos... 1 Vjendo Ojeda que 13ra inútil toda (Continu01rá}. ----- LA SERPIENTE. • {POR LA SEÑORA SILVEJ\IA ESPII'\OSA 'OE l\'EI'\'001'\)· I Esa eres tú, reptil abominable Que te arrastras inmunda por el euelo, Porque pesa justí&ima del cielo Sobre tu raza eterna maldicion ! Esa eres tú, del fango habitadora, Cruda enemiga de la humana gente, Por quien brota el sudor de nuest1·a frente, Por quien existe el llanto y la afliccion ! Del ,primer crímen con que el hombre insano Osó quebrar de Dios el mandamiento, La causa fuiste tú, tú el instrumento, Que Satanás en su furor buscó ; • Esta composicion fué dirigida á un autor inmoral. -------------~~~=~~---------~~~-------~-------~--~-----·------·-¡ "' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RJ<;VIS'l'A QUIN GEN AL. 205 ¡ Qué dichn para tí ! quo con envidia Ln grnudczo. del hombro contomplnhas, Y en su inocencia y su ventura hnllabas U u torccclot· para tu pech afun y míscrn pobreza, Y en tanto duelo su primer abril! i Qué gloria parn tí ! \Orlo caído, Pcrdid;~ la quietud y In inocencia, Y durlc, ou vez de su tu.lomda ciencia, J,a humillacion y el llanto ti conocer ! Mn:; ¡ !1)' do tí, reptil aLomiuable ! :Mus ¡ uy do tí, vilísirua ~crpicnte! Porque ha de bollnr tu maldecida frente La ph111ta virginal de uua mujer 1 II Yo..¡ cumplida por fin la gnm promesa Qno Lizo al hombre tm Dios Omnipotente, Y nnn d oncella pum é inocente Tu t:ntñuico orgullo quebmntú ; Y tlll nuw _ya de tu podet· untiguo Quicr&l bu~car un re.;to }JOl' dot¡nicm, Que si vonci~>to ¡¡ la mujot· primera J,a escogida do Dios to cnl·;ulcuú. Y por oso te escondct1 en el fango, Y no nlzns nunca tu maldita frente A coutomplM, con !rutitnd 1\rdiente, 1 J .ns portentosas ohm!! del Seiior; Y por eso aborreces ti los hombres, Que alzan su frente hasta tocar nl Ciclo, Donde esperanza'! hallnu CllliU duelo Y delicia:~ que calmen 1m dolor. Sí; porque ves que el hombro apéuas toca Bl sucio polvo con ligera planta, Y que do! lodo presto so levanta Para ncercanÍ, más grande en su esperanza, IIercdcro del reino del Señor. Porque ~abe.; muy bion qno el hombro tomo Manchada ver :;u cuuohlccida frente, \' tiembla r so horroriza si en su mento Un pensamiento infatno descubrió; Por oso, miserable, lo maldice.~, Lo despedazas con tu hoca impura, Y en ncl~charlc alele, tu vcoturn, 'l'u plncor y tu glorin !lO fincó ! ..... . ( Cuulinlle COO\' Írtiú nl <~toJicisrno maJa. VNA uEmr.,:-;., »•: L.\ CARII'I ,u .na:mcA:s.,, nm Jo ~wotchiuc, tlospuos Je Jmber un. DERrm:~ de la llermnnn. Rosalía, , ciJo y ltnbor;,o ctia<.lo en la reli"ion hnblan~mos de u m\ mujer norto.amo. griega, veamos ahora cu:'ilos fuero; las ricana, Elisa.Ann lhyley })otou. "La via.s r1ue cmpler) b Providencia para vida do esta señora, Ji ce el traductor comcrtir í~ In. americ:ma al catolicis. francos Je su biografía, prc.•cuta aJrui. 1110, tieudo protestante. rabies ejemplos de \irtud, tanto á las Elisa Aun ora Lija de un médico de jónmos solteras como :'i las waJres de N uem York, del doctor Ricardo Bay. familia y hasta á las rcligió~as,- os de. ley, el que ocupabn. una posicion muy cir, ú to<.lns las por1;onas de su sexo honorable eu la &ocicdad de aquella eu cualquiera. posicion r¡uo so oncuen. ciudad. Allí había uacido nuestra he. tren."- Así, no podemos pasar por nlto roina eu 1774. Cuaudo npénas contaba á esta respetable matrona sin procurar IIa niña cuatro años perdió á su madre, bosquejar .su ,·ida ejemplar, aunque sea 1 pero e u cambio concentró su cariño en ú gr~ndes rasgos. su padre, quien tambien la prefirió 11 --~TO:M0~~~~~:~----~--------~~------------------------------~26 ·1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- ·------------- ---11-------------- 1 206 todos sus dema.s hijos; la. hizo dar una 1 si no ubiese encontrado á su lado á un edncacion muy brillante y mucho más ángel le bondnd, lleno de inteligencia, ¡;6liJa. de lo que generalmente se daba de in res y de abnegacion, que se pro­á las awerica.nM de aquel tiempo. j puso . rvirle de secretario y ayudarle Amante particularmente de todo lo 1Í car r el peso que le agobiaba: este religioso, desde su primera infancia la. ángel ra su esposa. N o solamente tra.. niña prefería los Evangelios á toda otra baja.b á su lado á toda. hora, poniendo lectura profana; con frecuencia. copia. JI en lir pío sus cuentas, escribiendo las ba los trozos que más la gustaban, y cartas que él la dictaba, sino que se sabia. de memoria. los salmos de David. ma.nit sta.ba resignada á la pobreza y á Adamas, se propuso hacer e!lfuerzos pa- ~ sus co &iguieutes humillaciones, y si e m­m. perfeccionarse, y sin cesar trabajaba. pre a. egro y de !meo humor, todo lo " para. dominar sus primeros í111petus, sufría sin quejarse y allanaba toda di­pues era. demasiado viva y tenia. un ca. ficult con semblante sereno y con­rácter naturalmente impaciente y ha.!!- teoto. Mús aún: e:;tudiaba los nego­to. violento, carzíctor que supo dominar cios d su marido para pouel'le dar t\ un punto tal, que al bpetable no será 1la.ntr , pía y caridad, contAgiado u e los irrespetada jamas, aun en la sociedad al 1 enfe os que visitaba noche y dia., tra. parecer más mundana.. La vida. de la ta.nd de aliviarlos y salvarles la \'Ída. l señora Seton fué feliz y tra.oquilu, vi~n- La eñora. :::3eton sufrió m~cbo con la do levantarse en tornosuyo una lucida e de su padre, ·• quien aml\bn. familia, hasta. 1800. En aquel año tuvo mente, y abaudo~.;anJo pM cute-lugtlr enNorte-Américauoacrísis mo. ro la ocieda.d del gran mundo, so de- • notaria. que arruinó á una multitud de l dic6 cuidar de sus hijos y de su ma. comerciantes nuevo~yorkinos, y entre rido, ue había enfermado del pecho, éstos ca.y6 el esposo do nuestra heroína. no p rmitiéndoso otro en ·retenimiento Afligido en extremo. temero~o de que- que o fuera un estudio ·Lsfduo d~ su dar desacreditado, lleno de afanes y relig n. Practicaba lo$ r1tos de la angustias, sin duda el señor Seton se Igles luterana, á la. cu;ll per te!Jecia, hubiera dejaJo llevar por el Jo~:n.liento, con mnde escrupulosi·hd y rigidez;, l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 207 pero ú pe~ar de ello siempre ~cntia tal r;nsieron que estudiara á fondo la ca. vacío e o el alma y en el curazon, que 1 tólica; la llevaron á visitar Jos monu. no quedaba sati~fecha con las frias y 1 mentos, los monasterios y las iglesias mesuradas priicticM del protestantis. que ha dejado In. religion apostólica roo: buscaba nlgo allí que no hallaba, romana en Italia; le proporcionaron y entúnces con ahinco Fe dedicaba :í !libros de controversia, j por último, estudiar las E!.crituras, sin que en ellas apelaron á \tn sabio jefluita que tuvo hallara todo lo que deseaba. Una de con ella interesantes conferencias. En las cosas que más falta la hacia, era el, resúmen, merced á aquellos estudios, poder visitar su iglesia diariamente, ántes de salir de Italia ya se babia como sucede en la. católica, y así pasa. convencido de que la t·e-rdad se halla ba los domingo!! con una amiga suya en la religion católica y no en otra al. de sus mismns opiniones, recorriendo guoa, pero no tuvo aún valor de ahjn­todas las iglesias ú diferent<:;s horas para rar el protestantismo, y parti6 para. hacer" acopio de deuo~ion," decía, qne Nueva York llena el alma de vacila. le dumra. toda In. semana siguiente, en ciones y de torturas. que estaban cerrados los templos pro. Cuando sus parientes tuvieron noti. testnntes. cias de las impresiones favorables al En 1803, habiendo empeorado !;U catolicismo que la señora Seton babia marido, le recetaron un viaje á Italia; recibido en Italia, su!lcitaron en torno su esposa. )e acompo.ñ6, llevando consi- suyo una terrible tempestad. En aque. go sólo fí su hija mayor, niña en la iu. lla época en la América. del Norte (y fancia. aún, y dejando á los demas ni. aun al10ra pocos afíos sucedía otro tau. ños en N u e va York con sus pnrientes: to ), la fe católica era para sus habitan. aquel vin.je fnó fnnAst.o en C'Ctremo. tes algo como un::~. mancha, una. iguo. Despues de pasar muchos tru.bajos minia. Aquella. religiou, decían, era tanto en In mar cuanto ú la llegada á buena tan sólo pnra los pordioseros t< Italia, resultó qne tanto~ sncrilicios ignorantes irlandeses,- los sé res más 1 fueron inthilcs, puesto que el señor 1 abyectos de la creacion, -por consi. Seto u murió pocos di as despues de su 1 gniente, puede comprenderse cuál seria llegada á Europa. Sin embargo, flqne. el escáuduloal saberque uunseñorade llos Rnfrimientos fueron \tu crisol que ¡ la. alta sociedad, perteneciente á una do demostró los quiln.tes de virtud que las mejores familias ne1r-yorkina.s, y uue">trn. horoinn. tenia en su carticter. aliada á otra no ruéuos respetable, pre. Valiente, 11 but'¿ad:\ y llena de euergín tendia n.bjurar el protestantismo y ha. 1 y fe on las boudndes de Oios, no ¡;o)n. cerse católica! A!.Í, pues, influyeron monte ayu(hí hastn. en los últimos ruo. p!ua que obraran sobre ~;u espíritu los mentos á su marido á bien morir, sino ministros protest:l.ntes de todas las sec. 1 1 que tuvo fuerz:ls para. 'arreglar el cntie. tas. Protestantes de la. iglesia ortodojn rro y acomp!lfíarle hasta su última rno. y de la escocesa, anabaptistas, metodis. rada, sin desmayar ni dejarse abatir tas, cuáqueros, todos los más entusiastas con aquel dolor inmenso en toda~ par- sectarios la inundaron la casa. de folle­tes, y con tJ1ÚS razoo en tierra extr.u1a, tos, de artículos, de carW.s y consejos, y 1 y léjos de sus parientes y amigos. como ella se ro::mifestara.firme en su pro. En Italia la. seüora. Se ton, que no pósito, frecuentando la Iglesia católica pudo regresar inmediatamente fí Amé. y prepaníudose á abjurar, la asaltaron rica, tuvo la fortuna de encontrar una con amenazas, insultos y execmciones, excelente familia. italiana, que no sólo haciéndola pre~eotc que no tenia dere. brindó auxilios y hospitalidad á su cho de edl!car á sus hijos en una reli. cuerpo, sino tambien á su alma. Vién- gion que no era la de su familia, y que dola deseosa de buscar consuelos en se haría responsable ante el tribunal una religion que no fuera )a protes- de Dios por aquello. Asaltáronla en. tante, en donde no los hallaba, le pro. tónces atloces dudas que la causaron -------y-----~---------------------------------------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 208 LA MUJER. muchos sufrimientos morales: sus va- l El establecimiento iba viento en po­cilaciones, 1::1. agitacion de su espíritu pa, r.ua.ndo ocurriósele al mismo ticrn­y encont rados sentimientos, son pro- po, de una mauera pro-videncial, á la píos de una alwa ~randa y uoble que señora Se ton y á un caballero, recicn sólo busca la verdad, y prueban más convertido al catolicismo tarnbien, que que todo In. &iuceridad de aquella con- se tratase ele establecer, no sólo uu co­version. legio católico, sino tamuien una. comu. Sin embargo, al t'tn logr6 allanar to- nidad religio~a que se dedicase á la das las dificul ta.des que se le pre!->enta. educacion de las uifias . .A.demas, el ca. ban, y encontró la. tranquilidad de su ballero ofrecia dar los primeros fondos ánimo en una libre y pública abjura- necesarios para la empresa, así como la cion que hizo el H de .Marzo de 180.), señora Seton ofrecio. dedicarse á ella un Miércoles Santo, en la Igle~ia de en cuerpo y alma. San :Mateo. Resolvióse que aquella ltermandad, Adamas de que desde la ruina de su que tomaría. el nombre de " Hermanas marido sus recursos pecuniarios eran de San José," se establecería en un lu. escasísimos, desde aquel momento se gar lejano de las ciu<.lt~des y cerca de vió abandonndn. por los parientes que llD Seminario cat6lico sito en Emmitts. tenían el deber de ayudarla, y por aL bnrg, en un campo agreste y sano. Allí gunos meses ella y sus hijos se encon- se retir6 la señora Seton con algunas traron sumidos en la miseria. Pero la señoritas que abundaban en sus mis­señora Seton no se dej6 abatir sino que mos propósitos y buena Yoluntad, y se busc6 recursos en el trabajo, abrien- dedicaron á estudiar los reglamentos do una potsion para los niños que en. de las 6rdenes religiosas instituidas por viabau su'l padres como externos á los San Viceute de Paul. Al cabo de alguu colegios de cierto barrio de Nueva tiempo se les agotaron ios recursos su. York. Aquellas faenas, ¡.¡Íu owbargo, ministrados por el recien converso, y tan extrañas á Fu educacion y costuru. sufrieron ent6nccs tanto, CJUO frecuen­bres, no la dabr.n mayores comodida- temente hubieron de nyunar tí pan y ues, tanto más cuanto que tcuia e les fueron pro. cbos mese.c;, ltu..c;ta que la l 1rovi<.lencia, )1orcionnudo, la. comunidad fu¿ tomat:­que la destinaba á muy altos fines, la do incretuento, y en lblO se edific6 en dispens6 su proteccion. Habiendo te- aquel retirado sitio, un «.>spa.cioso y nido noticia la Sociedau cat6lica de cómodo local que encerraba. departa.­Baltimore de la situncion angustiosa meutos para las hermanas, pa.ra las de la señora Setou, que todo lo sufria cducar.da!l, pa.ra los niños do lus alre­}) Or amor á bU religion, la invihí á dadores, á los cuales enseñaban gratis, aquella ciuua.cl en donde le proponía y p~ua una. eufcrmería gratuita. 1-!n don. que fundara una escneh católica. Ella de los desgraciatlos eucontra.bnn alivio accedió con gusto, y dejando ú Nueva pn.ra el cuerpo, y para el alma auxilios York pasó tí Baltimor~, en 1londe E>n el espirituales. acto puso manos ii lo. obra con luu. El principal objeto de a(l uella insti. dable entusiasmo. Recibió en stt casa tucion era honrar á Nuestro Señor Je. á muchas niñas de religion cat6lica, sucristo, rindiéndole culto en la pcr. cuyos padres deseaban, adcmas de que sona de los nifios, de los ignorantes, de se le'! diera una Luena etlucacion ins. los pobres y de los enfermos, dodicán. tructiva, que se ocupara particular. dose particularmente ú auxiliar á los mente en formarles el corazon para la niños huérfanos y desvalidos. Aunque virtud y la fe. la señora. Seton babia deseado seguir Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE 200 en un todo los reglamentos ele San Vi. 1 para el col e, o, la escuela y las lec tu. cente de Pa.ul, se haLia apartado de rns que 1M crmnnn.s deberian hacer ellos en lo que concernía. ú la educa. en comunid. ; adema!:., su correspon- j ciou de ia uiñez acomodarla, y quo po. uencia. era ,. luminosa, y la te11ia con dia pagar una cuota en camuio del fa. todo el alto loro cat6lico ele Norte­ver que recibía. Pero en esto se pensó América, y u algunos miembros del que era lícito ha.cer aquel cambio, por- europeo, con muchos fieglares impor. que las circunstancias eran muy di fe. ¡ tan tes, é i ufi irlad t.le persona'! que la rentes en América de lo que sucedía pedían conso o y la expouian sus cui. en Francia en el siglo XVII. En los 1 tas. En su co~versacion aquella señora Estados Unitlos convenía empezar por tenia, segun picen, un encanto partí. educar bien á las clases altaah aL "' la vió ociosa), se ocupa. neció siempr á su lado. 1 ba sin cesar en el gobierno de la. co. .A. medida. ue la madre Scton en. munidad . Cuando no estaba. en el coro traba en añ , su salud se debilitaba 6 no recorria los diferentes departa.. hasta el pun de tener que renunciar 1 mentos del t:<>ta.blecimiento, pasaba el. por fin á suR ocupaciones y quedarse ¡1 l tiempo haci,• ... ]o extmctos, anotando en la cama. unque la ina.ccion era y preparando los textos do enseñanza 1 para ella el or de los sufrimientos, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 210 LA MUJER. su resignacion era completa, y cada día Desde ar¡ucl tiempo In. Institucion se manifestaba más y más agradecida de Sau José ha tomado un incremento al Señor que b. había permitido hacer maravilloso en un pueblo protestante. parte de la verdadera religion y acle- Los hospitales, asilos, hospicios y es­mas servirle en ella {intes ele morir. cuelas ¡;e multiplican como por encan- Al fin, ell4de Enero de 1821, aque- toen todas la& ciudades de los Estados lla virtuosísima mujer dejó de existir Unidos. Acle mas, las iglesia~, capillas y sobre la tierra. adoratorios son infinitos. Las herma. En su calidad de mujer de letras las uas tienen á su cargo la. casa de locos obras de la madre Seton, aunque no de ~fount-Hope, uno de los establecí. se han publicado sino pocas, son muy ruientos mú8 importantes que se cono­voluminosas. El diario de muchas épo- ceo en aquel ramo. cas de su vida y las cartas que escri. Entre muchas obras de mérito artís. bia á multitud de personas, podrían tico que tienen las iglesias que perle­servir de estudio psicológico para coro. neceo á la. comunidad, hay una que prender lo que puede la virtud en una han levantado ú su fundadora, 1e már. alma femenina. Los extractos, traduc- mol blanco, de estilo gótico, que dicen ciones y refundiciones de obras extra o. los conocedores que es digna de todo jeras, propias para la educacion, sirven elogio. alÍn en los establecimientos que dejó 1 En 1850 la. Congregacion de San planteados, lo que prueba. el gran mé. José se incorporó á la de las Herma. rito que tienen. Su estilo est1í esmal. nas de la Caridad de Francia, y desde tado de bien traídas citas de los E van. ent6nces sus reglamentos y hábitos son gelios y de los Padres de la Iglesia; iguales á los europeos; y en América, ademas tambien dejú algunos him. como en Europa, el sér m!Ís digno de nos en verso, para los cuales babia respeto es una Hermana de la Cari. compuesto la música, en cuyo arte era dad, siendo aquel sencillo vestido el versada. ¡ímbolo de todo lo bueno, lo santo y lo Inmediatamente despues de la muer. evangélico. te de la madre Seton, y segun los de. Tal ha sido el resultado en Norte seos que había. manifestado, se funda. América de la obra de una sola mujer, ron, bajo l:l. vigilancia de las herma. y á la madre Seton, más que :í ninguna nas de San José, escuelas católicas gra. otra, se le podría aplicar aquel versí­tuitas en Baltimore, Washington, La.n. culo de la mujer fuerte: castre, &e, y ademas las hermanas se " Levantá ronse sus hijos y la predi-hicieron cargo de la enfermería anexa¡ caron por beatísima." á la. Universidad de :M:aryland_. __ S. A. DE S. .,.. __ HECHOS CURIOSOS EN LA CIENCIA ASTRONÓMICA, ( CONTINU.ACION). VI por término medio, 729 millones do EL planeta Urano no se descubri6 leguas, es 82 veces mayor que la Tierra. EÍno en 1781, ell3 de :M:a.rzo, entre las Su año consta de 84 años nuestros. 10 y las 11 de la noche: aquel descu. Rara vez se distingue á la siolple vista brimieoto fué hecho por el astrónomo y parece una estrella de 6." magnitud. Rerscbel. U rano, que dista del Sol, Posee 8 satélites conocidos hasta ahora, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡--- REVISTA QUINCE:NAL. 211 y la. luz ~el Sol no le llega allá sir!? 370 Ilion los pl;tneta.s q~e giran en tor.no de veces menos podel'osa que :í la 1terra. nuec;tro Sol y cuales son suo chmen- Natura.lmonte la. constitucion física sioncs: de esto planeta es letra. muerta parn Júpiter es el más grande, y es 338 los astrouomos, que aún no tienen ius. veces mayor que la Tierra. trumen tos suficientemente poderosos 1 Satn1·no se presenta e u seguida, por para salvar semejantes dilltancias. su tamaño, y es 75 veces más grande El último de todo~ los planetas co- que la Tierra. nocidoq es el llamado Neptuno, el cual Urano y .T''{eptuno vienen en seguida. no fué de:.cuhierto sino ahora 3!~ aíío!l, La. Tie~·ra es el quiuto planeta por por indicaciones del astrónomo franceq su tamaño. y Vémt$ la si~ne inmedia. Le Verrier. tamente. En seguida J[adc y .lfcrcurio "Le Verrier, dice A.rago, apercibió el y la multitud de planetas pequeños nuevo al\tro sin necesidad de volver sus como Vesta, GJre.s, Pal«8, &c. Aunque miradas nl cielo; lo vió en la. punta no se han descubierto todos éstos, Le de su pluma, y ¡,;upo ~n d6ncle so .le. Vorrier ll.egó á.asegumr. que s~ número heria hallar, merced solo á sus cúlcu.l no clebena baJIU de cwnto c¡,ncuenta los," y no solamente esto sino que ndi. 'll~il. vin6 el tamníio que debería touer un Adem~s de estos planetas que giran plnuota que nadie babia visto y que en torno del Sol por su propia cuenta, dis~a dol ::>ol mús de mil Ulillones de debemos señalar lo& satélites que cada leguas: Lo Verrier publicó su atreví- uuo lleva consigo. Así, pues, por solo dísima teoría eu Agosto de 1S4G, se. In ntraccion del Sol aquello. enorme ñalaudo el lugar en que se debería ha- ma.sn de mundos giran "n torno suyo, llar u11 n-.tro, cuyn presencia hnbin ndi. y ahora, ¡,qué diremos nl meditar que viundo por ciortns perturbaciones que fuera de aquellos planetas, cada una de notó eu Urauo. l'n mes despuc.~, \111 los milln.tes de estrellas IJUC vemos en Mtróuomo de Berlín lo descubri1~ y el cielo es un sol, y ese sol lleva en bautizc~ con el nombre de N eptuuo! torno suyo un sistema plauotario como Neptuno es 22 veces más gmude qno el nuestro, salvo que muchos de esos la Tierra, poro naturalmente poco "o 1 soles so u mucho mayore.i que el nuestro, sabe de él, t:l\lvo c¡ue posee un 8ntrlito y por consiguiente 1\evn.TIÍll ma.yor nú­que gimen torno !'uyo como !l\ Lunn mero de planetas eu torno suyo l nl derredor dl· In. Tier1n, Jlero nunqne ¡Y despueq de contemplar scme­se piensa que estando á uua distancia jaotes maravillas, poclr:í quedar un tno enorme dd ~ol debe de tener mu- útomo de orgullo co nuestra rnente l chos ~omo~ noso. Autc~ de la.nzaruos eu mayores l•on. tros delante de f:L 1 • dur:l.ll, y habll\r de otros sistemas plu. S. A. DE S. netarios, veamos ou resúmen cuántos 1 (G'outinua?•á). CURlOSIDADES . INVENCION DEL DIBUJO. el contomo del perfil do su amado. Y de esta mauom quedó inventado el dii.IUjo. T,os griego!! dt'cian que la pintura se había - inventado do esta ruanera : INVENCION DE LAS NOTAS MUSICALES. En víspcmB do partir para un largo vinjc, Atribuyen los griegos In invc.:ucion del arte un j1Ívcn fuC: ti visit.'lr á su amada. Estsl, de- do expresar los sonidos con letras del alfabeto sean do conservar la ilntigen del jóven. y vi en- ,¡ Tcrpandro. Entro al~unos pueblos do la do quo la 11ombm arrojaba su perfil sobro la antigua Grecia era una mf:uoia no sabormú-~ pared, tccogió un carbon y siguió con cuid!W.o ' Hica, y todos debían toca1· algun instmmcnto. ~ - - - ------- - -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 LA ~I U J E R. ANALES DE UN PASEO. DIA SEGUNDO. El ciclo me b& rehusado una facultad que con tanta ~cnorosidad otorga á los dcmns ¡ hombres: el olvido-G~;onGE SAND. Los l>timeros albores do la aurom en-¡ -Ctuil? contt·ar~>n á A licia y :í. sns huéspedes pro- -Que yo lo empiece y lo continúe , paráudos~ para bajnr al baño :¡ caballo. La Alicia. 1 mañana, tan hermosa. y fresca., el pinto- -Cómo es eso ? resco paisaje al tra ves del cual pasaban, 1 -CoiJtar el cuento entt·e los dos: yo las aguas tan puras del rio qno corrian refiero una escena que invento, u~ted con­bajo la sombra de frondosos árboles, cu- tinúa y refiere otra, y yo sigo despues. 1 yas ramas fioridas y perfumadas se repro- -Poro yo no me creo capaz ! ducian en el espejo de la conicnte ; toda -Probemos. Verá usted que es muy ' la naturaleza los sonreía suavemente. 1 ftícil. Des pues del baño, encontraron que Dar- -Sí, mamá., un cuento de hadas, que tolomé., el pariente pobre, unido ti don son los que más nos gustan. Gregorio, les preparaban 11na agradable -Bien; pero quo comience }!áximo. sorpresa, habiendo hecho poner mesas á. Este, sin hacerse rogar, empezó así: la .;ombrn de los úrboles de la ribera, don-do le:; sirv~ron el almuerzo, rcfro¡;co.dos LA ISLA ENCANTADA. por el ambiente del rio y arrullados por M..\xmo-Una ''cr. sucedió que viajan-el té une rumOT del agua. do nn jóven po1· un lejano país, muy que- Levnnt3dos los manteles y quitadas las brado y tl·iste, llegó á las orillas de \In mesas, todos permanecieron bajo los ár- llago cuyas azules hondas lamian sus cos­boles, excepto Justina y doña Catalina, tas con melancólico vaivon. Jtjn contorno c¡uiencs declararon que la humedad del sólo so veian altos cerros y estériles riscos, rio las hacia daño, y t·ogresarou ~~la casa; entre lo'l cuales nmgia el vieuto embrav.e­miéutrns los dem¡u¡ tomaban asiento en cido. El jtjven babia viajado mucho y las hamacas que habian h('cho colgar, los 1 contemplado paisajes q110 lo habian b"''ls­iuquictos niños conian y so di \·ertian nle- tado, pero 6sto le euc..•mtó pot· haberlo vis­gremcnto. 1\l fin, fatigados por el juego, J toen otros tierupol'l, para él mas risueños: se e.coroarou Á su madre, y sentándose el le llamó patticularmente la atencion una mús pequeño en sus rodillas y el otro Á solitaria i:.la quo se veia en medio del lago, sus piés: relucieltto de belleza y cubierta de magní- _)[arutí, dijeron, cnéntnnos un cuento. ficos tlrboles do toda especie. -Ahora, hijos mios, no recuerdo uin- ALWIA-El jóven permaneció contem-guno. piando la üJa do léjo,;, siu poderse apar- -Cómo no, si sabes tantos? tar de aqnel ~;itio, hn1:>ta que de repente se -Pero son disparatados. le QCcrcó uua anciana encorvada por los -~o, que no; cuéntauos \mito no más! años, que llevaba en la mano un ramillete -Sí, sciiora, dijerou los domas ; noso- de fiot·c,¡ marchitas, y sin peligro, y adomas se­y lleno de vida y espemuza.s para pene- ráu el único recuerdo que bl vez conser­trar allí; esa isla encantada está repleta 1 var:ís de mí. de melancólicos misterios, que tal vez te Dicho esto le tomó por la mano, golpeó harían perder el amor á la vida y la fe en las malezas, que al punto se abrieron, de­lo porvenir. jan do libre un sendero á tnwcs del espeso ?tGxuno (sonriéndose)- Apéuas oyó monte, y echaron á andar. Al cabo do al­el jóven estas palabt·as, sintió unn uecesi- gunos momentos la conductora se detuvo dad io1periosa de llegar á la isla, persoa- y dijo: dido, segun dijo, de quo en su~ pensilea -Voy !t quitarte la vcndu, pet·o no ol-oort ·erian fuentes delicios.'ls en que podría vides que es indispensable que aunque • apagar uua sed ardiente que le de,·oraba ; veas cosa!! tristes y t!Spect:iculos dolorosos, 1 • siendo las aguas del lago y do los alrede- no te ncerquos :i mí ni pronnnoi&.s nua dores par<~ él amargas y salobres. Así foé palabra. que tanto suplicó á la anciana que tuviera Al decir esto le descubrí,; los ojos. Se 1 piedad de él y le llevara á sus dou .. inios, encontrahau en nu sitio al parecer ameno qno ella accedió, siempre que compusiera 1 y florido en medio de la isla; se oia por 1 y carenara uno. barca allí cerca varada, todas partes sount· uua tristísiu1a música, 1 oumo si alguna tempestad la hubiese arro- sin saberse de dúudo provenía; ó 111ás r jado á la plnyt\. El jóveu ha bajó con nt·-¡ bien, :h-bolcs, musgos, floros y piedrns, to­dor, y guiado por lo:; consejos de la an- do sutns so u mil! ruuerta.'l ilusione~ ! . l'0011poraron la serenidad. l~l SOnido ue la VO.t )' Jas facciones do Pronto llegaron á la isla, cimundada la mujer convencieron al jóveu uo que por altas rocas y entrelazados troncos: . úutos la hnbia visto y perdido, y que de lograron atar el bote :i. un árbol añoso, que ¡ o& habin recibido !m; flores que llo,·aba creoia inclinado entre las grietas do una en su cartera en pasados años. Inmodinta­l'OCil, y saltaron á tiena. mento olvidó la recomendacion de la an- 1 ALIOu-Habia tAnta maleza en con- ciana, y dando voces se !l.corc<Í á la mujer 1 torno de la isla, qM parecía imposible pe- para ofrecerla consuelos. Lo misu10 fué l netrar á lo interior. La ~~~:~ó :\ a~r~· 1: ~~~o~_:~ ~irso u u formidable l j .,... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~-- 1 214 1 '¡ e~;tampido : el suelo tnmbaleó, el cielo ~re , habiendo concluid-;;u:- ostudioe oscureció, la mujer aterrnrla se levantó, y t1í, llegó á N•••. Alioia era muy • ncongnjada hizo 11eñas al jóven de que hu- ro con un género de belleza no yern, y de~apareció envuelta en humo. era blanca y rubia, y t~ns ojos l Jt\tera de si, y comprendiendo que au pre- y muy negros, contmsta hechicero sencia babia caussdo toda aquella ruina, que rar vaz se encuentra sin qua produ?.ca 1 el jóven corrió á la orilln, encontró la bar- notable bermmmra en lll mujer. Máximo ca donde la babia dejado, y metiéndose la vió 1 nr primern vez en un baile, y con en ella se alejó de la isla, que se saoudia su cnr cter imvetuoso é impresionable 1 impelida como por una fuerza sobrenatu- quedó mente prendado de ella. Entu- r ral. Despues de haber remado buen tt·e- siastn, 11in mundo como era entónoea, 1 eh o volvió los ojos, y en luga1· do la florida expres doade luego á Alicia 11ns 11enti­y hermosa isla, t!Ólo vió un monton de mientO y aunque ella lo desesperanzó, l l·uinas y de escombros sobre una roca ári- manife ándole ¡,u comprometimiento con l da y cubierto. do cenizas.... Felicia o, no d013mayó, notando que la Calló Alicia y Máximo continuó : había i proaionado la pintura de su loca l l . 1-f.\xmo- Desesperado el jóveu por pasion. Efectivamente, enseñada al tierno i haber sido la causa de aquella desgracia, pero tr nquilo afecto de su novio, vió ante cuando volvió á la orilla del lago vistió sul! ojo un nuevo horizonte, nbierto por un saynl, y juró vivir siempre en las in- lot~ pal ras elocuentes do Máximo, que 1 mediaciones del sitio en que babia de- la agi on y entlisteciet·on. Feliciano leyó sapareoido la desventurada reina de b. ::.ns sen imientos en an semblante, v de-isla.... mostró dolo por primera nz cutinto la 'i ALICr-t (Con marcada iutencion)-Sin amaba la abrió su curazon, suplioáodola embargo, dicen los cronistas, que o.ndando, que re rdara que ella era libre aún, y que el tiempo perdió uu dia las flores del re- si enco traba otro más digno do ~;u cariño, cuerdo, olvidó cuanto había pa~:>ado, vol- fuern liz, aunque él fuese illfortunado. 1 vió al mundo J' vivió feliz basta una edad Ent ecida Alicia, le a~>eguró que un-avanzada, rodeada do una numerosa fa- die }lO ·a hacerla vacilar en su afecto, y milla. en pru ba de ello, le pidió que se hiciera 1 el mat 'monio algunos días ántes del qué Mú:timo quería añadi1· nlgo á la bi .. to- se bah' fijado. ria, pet·o Alicia no so lo permitió, diciendo: Aaí hizo, vet·ifictir,doso cast r.m pre- -El sol e:.tñ wuy alto, los árboles no parati al~nuo, y recibiendo M·íxinw la l no11 dan sombra : w calor es ¡¡ufucante, notici~ de él cuando uo la &paraba. ví.mouus á la ca:sa á ra.;gnardaruoo. M& n.o partí.; do ~·•• poco dCt!pues, 1 •rodos se encaminnrou á la caso. con la ntcnciou ue olvidar á .\licia y ru- No es difícil adivinar t.¡ue el cuento em- dioars en otra p11rte. l pezado por Máximo y continuado por Ali- Sien o pariente ~>~tyo don Gregorio, re­cio, era en parto alegórico, y put.l com- ~ cibia f ecuont&~ noticias de Alicia, á quien prenderlo es nec61!8rio do!!ir algo de lo. censor aba uu tíemo recuerdo. D88pues yida do uuo .v utro. de suf r variúO d~ongaiios, renunció nl • A licia, como lu rl:lfiriú oran rolocion de fin al nmor, ya cpte no al matrimonio. lla fior de J.mJ, tiO babia comprometido á Aman da bll ¡mis, ~iempre sonaba ~On casarse con Felicinno }lonto.ño, de una que al 'u volvería á él, y acordúndoae do mnncra repentina y coruo impelida por la be ana menor de Alicia, escribió pi~ ajt~uo mandato, tsin cleoir por e,.,to que no dieudc informe:~ aoeroa de eUa, y confián- l amaba ti su uovio: áutes por el <.:ontrario, dele a ou Gregorio ciertoa proyectos de se l'egucijuba ou nmdinse á su 'oluntad, matri ouio, le deoia que 1>robablemento no ob:.tante lo :~cirio y retraído dol carác- Pepi ora la eapo,¡a qnale podía convenir. ter de Fclioiauo, cuya dulzura cautivuba TuYie n en la familia In imprudencia dé pero sin infundir confianza, lo que la im- infor á la niña de las intenciouee do pedia tener con ella aquella intimidad de Má:ú o, y al mismo tiempo le pon~oraron peusa~aiento que nace sin esfuerzo entre las cu idades del presunto pretendiente.¡ dos corazones que ae amnn y oompreudeu.l C'rooi · lla, pu011, coa la idea de que habin Jl'llltnbnu 11pt!uu algunas seiuana.s paro do ser la eaposa del j6vea que, por sus ¡ que se verificase el matrimoDio, cnando. taleD , más honor lo b&ci& á N" .. , y ¡.. ---~ • ..--~- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----- ---------~-- REVISTA. 215 aunque el e:u-ácter de Pepita era ligero y .el corredor de la casa se algo egoísta, como el de toda niña miruada, nos bañado;; por sutilíaima tenia una imnginacion ardiente y acti~a, e ft·ecncntemeute se cubren y se complacía eu ttOñAr con el ausente ardientes de los trópicos, Mn:dmo. como con un 1auto que los resguarda de Yeudo y viniendo nños, :~J fin regresó !los qnemantCl rayos del sol. Los campos Máximo ó. ~·••, cuando Pepita habin pl~recian soli ríos, hn.biéndose ocultado cumplido diez y ocho nito~, y estaba en lo~ ganados n los sitios más sombríos; todo el brillo dP. su ju,·entnd: pero más los pájaros n cantaban, loe insectos no 1 oapricb06a que nunca, algo coqueta )' mús 1 zumba bon : oda Jo. naturuleza. pe.reoia ..,·uluntnriosa qne lo. generalidad de lns 1 aletllrgnda p. a despertar despnes con lo niiias de liU edad ; y haciendo contraste 1 fresco de la u che. con ella, bnlló á Alicia, viuda ya, afligida Lns seño1· l;(l recostaron en las hame.­cou la pérdida de su esposo y de su hij1, co.s de la sala, ·los hombres (ménos Máxi­y pnra él m4s hechicera que nunca. 1 mo y Mauric' ) se apoderaron de las del Al ver á Alicia libre, l\16ximo olvidó corredor, pas do los horas entra fumar y sus proyectos con respecto á Pepita, pro- dot·mit·. i\lau cio sscribia en un 1·iocon .recto¡¡ IÍ. los que, po.rn decir verdad, ha- dol Yasto sal n, J Máximo, con un libro biau dado en la familia mayor importan- en la mano, 1 costado eu un 11illon mece-cía de lo. que merccinn. En bre,·e fué claro dot·, tl veces 1 ·a y tí veces ae estaba largo para todos á quién dirigía él sus obsequios, rato contemp ndo á Alicia. y unturaln1eute esto impidió que le recor- --Qué en! das y qué taciturnas csta.­dnran sus propósitos t·especto de Pepita. mos! ex.clam do repente Pepite. ; si hu­No tm·dó en declarar sus eentiruientos á bier·a quien n s leyE-se nlgo .... Alicia, la que lo reoibió con embarazo, Máximo o eció complacerla, diciendo puell sabia. qne su hermano. se había ma- que á ruego d Alicia habia llevado algu-uifeRtl\ tlo runy disgustada con motivo del uos libros co eso objeto. despego y frialdad con que Máximo la -Aal tiC lo ncargué, dijo ella, pero con había tmtJldo desde su regn~o. Alicia re- la coudicivn e que fueaen obras ó artíou­huso e~cuchade (aunque !111 corazon abo- los snyos. gnba en su favor), diciéndole que su alma -Obedecí, contestó él, trayendo la co­Cl! tnba llena de t•·U.teza; qnc no podía por leccion de un periódico literario que re­eut. ínces pen~;ar en ooda.s nnevas; que daoté en un de IM Uepúblicas hispano­deseaba ,·ivit· hanquila. al ladv de :rull hi- americanas. jos, cnsa felicidnd ora su único nnhelo. -J,tente qne le pat·ecia fnet-a de he oido decir . 1 t:t%Oo que un jóven como él, lleno de Yida, es como 'nt lt y de porvenir, ligara su suerte á. Jade una 1 cuyas obras s • 1 Ulujer ''indo y gatJ:e.da en cuerpo y alma, 1 A nm A:'( A tliA-Noeé oómo serán laa 1o:imo : pe1·o la po81!ín, segun personas ooteudidae, ya no ; pocos son loe poetas vivos pueden lser con gu11to. • !!O di ceo los qne creen que ; 11ero el capíritu es eterna­y produce en todas épocas nitadiendo algnnas indicaciones respecto todo dogenor ' de :Pepita ; lo que él recibió con di~nsto, mente jóveu ' y ftoabaudo por decirle, que á ínerza de 1 co.,as bellas. l re"peto y Cfttiño la convencería de que ftl.\xuw ·¡; la poesía no degénern . para tl u o habt·ia felicidad lino uniendo , sino cuando e ornzon ¡,e pervierte. Nunca 1 •u vida ñ la ~;uya. deial'li de ha t• sentimiento llliéu~ras que t Alicia ea1tónoee, cou una abuegncíon el'bombre co eene un corazon sen&ible. rora, quiso que lluitno trntara má¡¡ de La poesia e1t savia de la juventud, que 1 ! cerva y oonoeiel.-a mejQl' á Pepita, y arregló se dern~r~Ua e casoadu de diamantes idea-l el }161;60 á Bu$)&-vista, partioularmoote ka ; ee entie de qtte hnblo de la vel'da­~ con P" objeto. J ~te. •· peu,la eituacioJ1 d6r& p4•ía, •l grito espoDtánoo d~l co. en q~te a&GallaD&11 loa d.oe .que! dia. rar.OII, •ha o eu pal¡¡\)rat arm<>niosar., ' La atmótfera eNha aingnlallrueute oo,. no del fulijo l'illo de oropclquo, 11w ,itln- 1 ¡ ----~""--------- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - __- -_ -_.-:e-=-=:# 216 LA MUJER. ----- ---- ------~------------------ timiento, se compone s6lo de palabras ri­madas. -¿Usted cree, pregunt6 Alicia, que no es preciso ser jóven para ser poeta? Mixaro- No se necesita la juventud muterio.l, sino haber conservado en el alma ilusiones; poder ver el mundo con la ima­gino. cion, y elevarse hácia Dios, olvidando las miserias de la tierra. Algunos pierden muy pronto e:se brillo, ]a sensibilidl\d poé­tica se extingue eu ellos, y siendo toda vía ¡jóvenes han perdido la juventud del co­razon. Otros, al contrario, mueren viejos en años, pero poel.ns todavía, os decir, j6- venes. Estos son los más felices, porque pueden olvidar el mundo y sus desengaños. Pero sucede & veces, que los qne han per­dido la pureza del pensamiento y la fres­cnrll del alma, continúan, ñ pesar de eso, cantando oou dil!Ímzado acento mentidos ensueños que no pueden ser verdadem­mente poéticos, porque ellos no tíenen fe en sí mismos ni en lo que cantan. -Pero, añadió, hé aquí algunas traduc­ciones que hice algunos años há, sobre el :u;unto que uos ocupa; y leyó do esta manera: l LA POESÍA .• 1 Hablando de poesía dice el francas Emi­lio Desohnmps : "Cuán cierto e¡¡ que la poesía no vale nada por sí sola 1 Para amarla oa preciso que de.spierte en el alma aquel simpático nfecto, aquel atractivo soberano que nos 1 Yieno de Dio!!, llenando nuestro comzon 1 do entusiasmo y de ternura. Lo. poesía es J uua segunda Galatea : es preciso amarla 11 para que pueda vivir." " La poesía, segun Emilio Souvc.stre, se asemeja al sonido lejano de la.q cau1panas, que dicen lo qM uno quiere: en ello. en­conh- arémos esc1ito lo que sentimos." Otro autor, cuyo nombre no recuerdo, 1 dice: " Oh poetas, ¿. cutlndo o:¡ cansnreis de la poesía? ¿ Cuñndo cesal'!L vuestro eterno canto? ¿No se vaciará ja1uas ese cuerno de abnudaucia? ¿, K o ostñn cogidas todas l~ts flores ? ;, X o so han. agotado JI\ todas las fuentes?- :"l'o, miénh·os brille el sol en el cit~lo, y uua faz humana pueda vol­YOCI! e h:ícia IICI>Dtrarlul en 1 rstn nbl' 1 s· llon llllblirntlo nislodHmcntc etl nlgnnos po­rif• JI,oos du Bo¡;CI\a cunñ0>1 pn3ildOs. ----- -- -----... - -- - -- conoiliacion : miéntras la luz de las estre­llas Humille ll\!: noches, y hayo. un hombre que comprenda In YOZ do Dios; miéntras exista nn alma que aspiro á un mas allá; miéntras se escuchen los rumores de los bosques y brinden éstos su f.esco abrigo al 'l'iajero fatigado : miéntras las bellezas del día den vida y luz á lot~ ojos; mióntra.s se abra la rosa bajo el soplo de la prima­vet ·a: miéntras lus tumbaH pnrezcan tl'is­tes d. la sombra do los cipresetl ; mié1Osee el cetro de Mercnrio y lo emplea en guio.r las o.lo1as. Un&H "''t.ces las couduce hasta las morada!! de los mnortos; otras lo.s eleva al cielo y las detiene admiradas enhe la alegría y la tristeza, sobt·e la frágil escala del sentimiento. ''Cuando el implacable destino so pre­senta ounl fantasma en medio de una rou­uion rebozante de alep;ría, nadie, ni los grandes y poderosos de la tierra, se libra de rendir homenaje á ese desconocido que viene de otl'o mundo, y el loco tumulto de la fiesta enmudece al momento; el disfraz cae, y la obra de la mentira hnye ante el triunfo de la verdad. Así, cuando preludia el poeta, cada anal ohida la carga que le agobio.: el hombl'e sube hasta ol mundo -- -- ------~------- ---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --------- --~- --- 1 '1 REVISTA QUINCENAL. 217 11 1 1 de los espíritus y se siente trasportad•, ha~ta el cielo ; pertenece solamente á Dioa ; 1 nada que sea ten·enalle impresiona, y toda influencio. extraiia queda olvidnda. Mién-tras dttrn In mágica armonía, la desgracia misma cesa de oprimirle, y desaparecen de sn frente las arrugas ahondadas por el dolor. "Así como el hijo se precipit4 en los brazos de su madre, bañándola con el llanto del arrepentimiento, despues de una larga atJsencia, fecnnda en amarguísimas ltígrimllB, así las armonías nativas traspor­tan hasta el hogar que abrigó los primeros a1ios, reviviendo ltl. pura felicidad de la inocencia, al fugitivo á quien ilusiones exóticn.s habían ext1·aviado en lejanas co­marcn. s: ella le devuel \·e á los suyos, á la natumleza que lo abro lofl brnzos pnrn ca­lentar en su seno el genio entumecido por el hielo de lo!! fingimientos, usados como reglas de vivir en la sociedad." Cuando hubo concluido Múximo, Alicia habló así: -Ciertamente lo que usted acaba do leer es muy bello; pero ostoy segura de que las gentes llamado.s sensatas califica­rían todo eso de eusuouos de oahezas sin juicio, que se satisfacen con lo imposible y doodoiian ó desconocen la realidad. -Así es, repuso :i\láximo. A este gre­mio de ilusos he pertenecido ; y en prueba do ello leeré algo de mis ensueños, que aun , prefiero á lo que el '\"nlgo llama realidades. Y abriendo nuevamente el libro leyó nsí: :::OU loo! pri m''""' ai111~ de la lid11 Un columpírnos delirio y hielos delinvierno." bellas y fro.gnntes fior·es que llamnn ilusio- Bognudo sin cesar hácio. un porvenir nt&, cuyo perfnrne, en forma de ideas ge- incierto, nun vez gozamos del momento ner~sas_,- irradia cual la nnréola de un actual; nuucn podemos echar ni por un l!e~t-dros; pero luego, muy pronto loR instante el ancla en 1<. presente; jamas dehcn~ospétalos se desprenden uno á uno, gozamos plenamente del dia de hoy, por­~ arch1tados por el s~plo abrasador de la qne nuestros ojos se vuelven continua. v1d~ real, y al conolmr la edad juvenil, la mente hdoio. lo pasado; gozamos sólo re­radtante corona ha desaparecido con la trospectivamente, 6 soñamos con lo futuro, ten~ura de la_ frente 9-ue la sost.enia. indagando con ansia por lo qM venW:á <:;_uando 'fl~~e á 1nt~rrump1r este en- despues. Es cierto que todo esto se h_a dt­~~ eno d_e del1ctas el prtmer desengaño, el obo mil veces ; pero el corazon ea 1gual ¡, Joven steute una sorpresa dolorosa, y des- eu sus lllanifostaciones, en toda época, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ - - ---- -~-·-- --~--~------- 218 LA MUJER. mcion ó iudi vid no que tenga una mediana 1 tRu elevada y tan bellA como las estrellas oivilizaciou. del cielo ! Schillor es el que mejor ha descrito el -"No ~ posible desear las estrellas ; innuto deseo de engolfarse en el mundo sólo se goza con su brillo, si se contero­ideal, mirando con repugnancia lo material, plan con arrobamiento en noobot~ sereoBB. con esta exclamacion : • -" Sí : yo contemplo el cielo oon en- " Ah l cu•in feliz seria, si pudiera lan- oant.o dm·ante dias euteros; pero ob ! de­zarrue fnera de ese ~·alle en que me agobia jndme llomr de noche, dejndme llorar llnt\ niebla pes."\da y triste l.... A u¡¡ IÍ. lo l wiéntras puedo ! " léjos percibo risueñns colinas, cubiertas de En otra parte el mismo poeta. escribe: una prim11.vera eterna ; oh ! si yo tuviera "Cómo hnn tnengnado esos claros rayos nlaa volaría hácia e.~as ideales regiones! 1 de lnz que il nnúnnban el sender·o de mi " Extraiía¡; melodías resuenan ú. veces vida ! Las brillantes ilnsiones qne no de­en mi oído, melodías que ·vienen de ese jabnn vacío en mi alma se han desvaneoi­mundo encantado: los ligero<; ambientes do, junt.o con mi creencia en los ensueiios, me traen tambien snaves perfumes, y veo qno cual divinas realidades se me presen­brillar desde aquí, al traves de fr·ondosos tuba o tnn bello:~: el hielo de lo positivo lo árboles, hermosos frutos de oro y fiorido.s ha pet.-iflcnde todo l plantas exentas de los hielos del invierno. " Vi lo.s palmas santas de la gloria ci- " Feliz, trnoqnila, risueña del>e ser la iíendo frente.~ vulgare:1 ; el nnwr huyó con vida en aquellas ce>linas doradas por un la pr·imavora; el camino que seguía se hizo sol eterno! ¡Cuán suave sení el ambiente onda diamtÍ!i silencioso y desierto, y apénas y cnñnta delicia babr:í en respirar! o ! Pet·o la esperauzalo diseiinba cou vaga claridad." las furiosas olas de un torrente rue impi- 'l'nles aspiraciones á una dicha idea.!, de­den llegar h88ta ella y llm:tnn mi alma de muestran uua enfermedad moral que debe ten-or. combatirse. Elle estado de del!coutonto in- " Atada IÍ la ribera oscila una barca; c.lica el predominio de uua imnginacion pero ¡ u y do mí ! u o tiene piloto que ln 1 ardiente, pero f~tlsonda por ideas exagera. conduzca! No importa! entrelllos sin te- das. La juventud quiere encontrarlo todo mor: la& velas se infiao.... espex·emos, j lisonjet·o y armonioso, y al descubrir que 1 atrevámonos ; lo :weutnrndo se halla fue- en realidad no exist.cn !01> goces imagina­ra de nuestra voluntad, y no lo dominn- 1 rios con que se alucina, se decl11ra extra­moa: sólo uu milagro puede haconue lle- viada; lo que no Lnrin, si danc.lo imperio gar en salvo á la hechicera. region de la 1 á la razon, procurase dirigir bieu las fa­poesía y las ilnsion~." cnltade.'l refle;~:.ivns do la inteligencio, en Y Goethe, el amigo do Scbiller, en din- 1 vez de fomeut.m- los deseaR mórbidob de logo coutJigo mismo, dice : la imagiuacion. -"¿Por qué estno triste en modio de .1111 Sólo u u espíritu proíuudnmento fa \sea­alegría general? Veo eu tus ojos señales l do por dcsengniios y pesares, puedo decir de que has llorado. 1 con Alft·edo de Uu11set: -"Sí ; he llorado en mi soledad ; lloro j " Semejante á lo:i den·iches insensatos, una nfliccion que es sólo mia; y las lágri- 1 á. quienes sólo nu vértigo mental pnede mas que vierto son tan dulces que me de- extasiados ha!lta anonadarse, cuando el sahogan el corazon. penMmieuto se eje.-cita. en eacudtiñarae y - "Ven ; te invitan tus amigos ; ven y ahondar mlls y múa el abismo de l&.a anti­roposarás en su seno y les confi,m[s t.us lozas metafísicas, cae postr·ado por la fati. penas, si has perdido a.lgun objeto amado. l ga de un trabajo it.~útil, ó se detiene ate- -" En medio de e.~e t·uido y tumulto, nado ante lo nbsm·do de las ideas qne e\11· vosotros no podriai¡¡ comprender mis tm·- hora. 'l'al parece que el homlwe fuera va­mantos. No. ... no he perdido nada, :nm-1cí o, y que si se empeña e¡¡ desc::endor den. que me falta mucho. tro de sí mismo, nl .fin Uega nJ. último 08· -" Entónces levántate, jóven ; á. tu 1 cnlon de una espiml, á m1 punto en que edad se tiene siempre val<>r para conquis- padece as.fi,¡¡:ia ; como en el fondo de una tl:\r lo que se desea 1 1 mina profunda el aire falto., la respira­-" Oh l no podré conquistarlo l Lo qlle 1 cion se hace anhelap.te y Mi advierte que me falta está demasiado léjos. Es una cosa , Dios no permite que so vaya mds allá. • Tmduci :lo ®1 Ctt~nees, c1• OtNrd. (Continuará). 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡,-- REVISTA QUINCENAL. 219 _,..,_ __ . __ 1' LA SOCIEDAD DE NIÑOS DESAMPARADOS. 1 Ú'l'RA. vez volveremos {¡ llamar la nem de llevar á cabo esta urgentísima 1 1 atoncion de nuestras lectora!! Mcia la necesidad, ~;ino es dando nuestro óbolo 1 · ' muy benéfica sociedad cuyo título en. para fundar un EstablecÍIUÍento eu 1 cabeza este artículo. donde la gente del pueblo aprenda. un Despue1:1 de mil trabajos é inaudito!! ofic~o lucrativo, e~ ~uion de una edu-~ ~ 1 esfuerzos, los Directores de esta em. 1 cac1?n moral Y ~eltgtosa. ¡ pres;\ filantr6pica han logrado reunir S1gamos el CJemplo, entr~ otros, de (seguu la.s cuentas quu lÍltima.rnente la s~ñorr. ~uya carta publ~ca.moc; en 1 1 han presentado) la. exigua suma de $ 1 tSeftmda. Dtos ~ecompens~~:m nuestros 2,665, 6 poco más. Claro es que con , esf.uerzos, no so~o necesa~10s ~am Re- 1 ella no es posible fundar un Estableci. 1 guu por el CA~un.o del b1en, s1no que ¡ miento durable, comprando local, con. l debemos contnbtn r para que los a~.>an- ¡ 1 1 tratando maestros y materiales para donados por los bo1.0bros lo trans1ten. 1 1 eusefiar oficios, y alimentando y vis. J S . .A. lJE S. 1 tiendo aunque sean pocos los niños que _. / se r~cojan. $eño~a Soledad ..~ costa de $ampeJ¡-l;\ 1 Stod emhb abr go, fh ay' dp erso· nal! que des- M1' m u y est1'm adn.. s e.n. ora- E mpeza. puea e. a er 0 :ec1 o cte~ta. ~uma., se ré J?Or pe~ir á usted y á mi señora. Sil. bau retlfado: ne.,ando su coot.lll~Ctl~e, 1 vena Espmosn de Rendon mil perJo. con e~ pretexto do q•.•e la Soc1 eda~ a nos por no haber podido ho.sta ho • con. recogtdo ya lo ~ufictente, y que ttene testn.r su fiun. csquol1\. ) de sobra. .con qué empezar sus tareas. Euvío á ustedes la pequeñísima. su. Por ~tOs, señoras,. no nos volvamos U.l'\ de S 10 para Jos niños desampara. atras, stgamos contnhuyendo con algu. doH, caotidntl que recibir:íu todos los na. cosa, aun~ue sea. con muy ¡~co, para 1 años el 22 do Julio. 1 hacer este Lten á los desgractadeR que 1 Presento á ustedes mi!! r~petos, y [ tenemos el. deber do sostener .. ·· Nos. les suplico me crean su sincera esti­otros neccstta.mos- no ele doctores y de ma.dora y amiga ¡ litemlos - sino d~ hombres honrados 1 ' ' , que sepan tral1a.ja.r. y temor á Dios, y A~A ~L\Rl.l DE L..\. TORRl:!. obedecer á la~ leyes : u o hay otra. m a. Su c&~>a, Julio ~:l Je 1879. --~...-.-- REVISTA DE EUROPA. 1 babia sido enviaclo IÍ Polt;wa & cazar nihilis-liAC'a ualltanlo tie111po que no nos ocu¡HÍ- tas, y allí parece lJUO hizo notnblcA captu1118, bamos pnrticulanucnlc de la obra de L.\ ltU- basta qno resolvio el comité revolucionario JEn. en Europa. Arrojemos de paso uun mi- enviarle una hermosísima mujer, hij'\ do un rada sobre al~unos países y veamos cuál es sacerdote rueo, • In cual le tuvo encantado., 11u inflnouciu. buena ó mala allí en los últi- locamente ennmorado pot· ulgnnns semana~. moe meses. tln dia ofreció ella salir tí pasear con eíl en Dijimos en nuestra anterior R~:vi~:~ta quo cierto jardín do la ciudad, i la caidn de la los tribmmleK ruso11 bitbian condenado ti muer- noche. Pero apéuas llegó él ::~1 lugar do te :i una mujer, miembro d~ las aocicdade& lll cita le rodearon cinco bombrcs armados 1 ll secrotas, y que ademas babia teuido parto en y cnmn&carados, que ee tiraron sobre él, U!l ~esin;lto político en aqucll>aís. Un perió- le pu~:~ieron mordaza, le ataron á nn árbol, 1 dtco tngles muy rcspetaLie, E 'l'ablet, dice lo le cortaron la nariz y las orejas y le de- l siguiente: HJóvenesmuybieneducadnaparc- jaron <~llí con un papel que docia: "Le cen que aon loe agentes favoritoa de loa co- <'orlamos la nariz porque era un perro de pre-l 1 mitü revolucionariotl. t:'no de los .Agcnte:J • Sabido ea que la Iglc•i• gricg~ pcrouite el matriroo- 1 de policía máa astutos, llam~do Lau:vski~-nl:~rc t011 SO*'I'Ilotcs. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 220 LA MUJER. u, y taa orej:u¡ porque fué eulideuternente l trajes y <.-ada cunl laa u11a la;g:a ~rtas be­a. eno para cortejar á 1111:~. de 11111 unornigus." 1 guo su capricho. Pero la verdad es qu~ en Parece que _es~o hecho ea 11110 do t~ntod Europa. una señora. evitaria tanto de salir á que llut·oden d1:.namente, yuca 81 la~~ muJeres la. calle con tmje do gran cola como concu­aon ¡lOdot'O~ae cuando qmcrcn hacer el hion, rrir :í un bailo con el vestido corto. Cada lo 11on \o m1amo para el mal. objeto debe tener su hora y 11u oportnnidad II para usarlo. La pololltSa do varias formas En Francia las mujcrelf revolucionarias sigue reinando, cerrMia ó abierta sobre un 11on igualmente audaces y crueles, y t•s pi-e- chaleco de otro co1or, pero tu polonesa es ge.. ciao haberfaa ''isto en loa momentos do furor neralmente más larga por detrua que por de­popular, para formar idea de un espectñculo hmte. La casnca de forma R la Lms XIII igual. Sin embargo, cuando est~n bien diri- á la Lui.J X V, á la Luis X VI, á la Incrn~ giJu, las fraucesaa son capaces do hacer rnu- ble (larga por dotms hastn toc:~r C3Ri el sue­cho bieu 1 y son beróicas en la virtud, colllo lo ) está en boga, y todaa llefan botones do­en el cnmeu. 1 rados 6 platcaitoa, nui11 ó ménos artística- Laa re'fens de verano 10 ndoman con Inglatema y en Ita ha, escntos con uquel e11 ti- franpa bordadas aobl'o lana y al¡;odon y que lo quo I~A cnrncteriza. 110 usan encima de la parte superior de lotl J>ot'O entre tanto las mujeres á In nuxla volantes plegados y rot~ogido", pue11 do ám­atacadaa mó.a y más por la espautmm t>pido~ bos modos los hncen. I.os vestidos de telas tnia del lujo dl'l!enfrenado, continúnu Kn ra- do lino y algorlon, parn verano, tienen todos rrt:ra vortiginos1\ y nada las detiene. Ultima- franjas, flecos y plcgn.do11 rnáa ó ménos ro­mento ae ptt'stnltabn una actriz del \'ande- cargarlos. Las muselinas li¡;erus, los lino­, ·ill~ sobro la11 .tablas oon un V68tido qun la nc~, l?s olant'.ll q_no llev,nn cr~ el '"erano 13s h11l•ra coetado a razou do 100 fnmco:s el u te- seuontas para hall ea y tntuhaa so adornan tro .•.•.• Como el ,·eatído 011 muy adomadn so únicamente con plegntlos de tafetan y )az.)R ha ¡;aetado, por lo ménos, 20 metroa en hrl. do cinta, lo cual, di romos do p:u~o, oblig4 4 cerio, 811 dl-cir, la tola no más ha t~stndo gastar en un traje, ul parcct'r aeucillo, mu- 400 fuertes, sin oontar los en"*jcs, la ltccbu- cbo ~nú de lo que repr011ent.'1, Uaall&e loe m y lo demllll ... ... Bien 11al.ido ea quo las 1:orp1ñoa plegados para los trajes ligeros. mod111 que ac iuanguran en los teatros en Pa- Los peinados son ca•l1 día máa \.ajos y Ya ris, sou la11 que usan despuCll las dauu'- uul empiezan las mujeres quo tienen uu pelu abun­l; nlll mundo. duntc, á. usar solamente el p1·opio, 11in tener Alarmada la Reina Victoria rnn <'1 lujo que comprar poetizo. quo cada día Re hace mlis exagcnu.lo, lm re~ Con los ve11tidoR do rnu11olina Jo corpiño 11uelto prohibir quo laa damaa do HU corto prensado, se uenn en este vornuo cinturones l lligan la moda francesa al pió do la letra. Si- scucilloa con hebillas que i¡;ualen los ador- ¡1 bia Hcinu \'i<:toria! nh, qui6n tnvium aquí nos y joyas que llevan. Así,~¡ el mcdallon y una mujer de e11tu;¡ para quo noa diera la Jov! los zarcillos son de oro, la hebilla será lo El .Vaaa•iu dtl Denwütlltl dico t}IIO "Su mismo, si son de mosaico, oornl ó esmalte, 1:~. ~njesllld ha prohibido loa botines u_, tacon hebi!la los imitará. F.ata modu ea elegante, muy alto, loa trajes demasiado J>CKadoa al scnctlla, y favorece mucho ol talle, tanto do cuerpo y el ca.Jml exagerado, como JDoda.a in- las delb".1daa como el de las grueaaa. modestaa é impropias do mujere• rea;pctables •. , -- III FÉ DE EURA '1'A8. Veamc.s ahora algo acerca de las modas En la composicion intitulada " "Cna. noche vcrdadora!"'lcnte usadu por las señoras de do luna," publicada en el número 20 de La. bnc.n:1 ~o~1edad. • Jfl'jer, página 175, estrofa 1.•, linea -t.", dice Ccmllnua la anarquta en las enaguas de loal Nt:BE : léase LVKA.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 21

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La Mujer - N. 59

Por: | Fecha: 01/08/1896

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJER mujer, pero conservando uno de los pies en el terreno de la infancia. Aún se juega. Aún se llevan pantalones. Aún vaga la sonrisa del placer en los labios y brilla en los ojos la calma de la conciencia. Pero ¡ay! ya se ha empezado á reparar que existen hombres en el mundo. No son tan apetecibles las conversacio­nes de las amigq,s La de un amigo sería mejor. Ya se sabe lo que es el trato de las compañeras y se desea conocer el de los oom pañeros. ¡Un C'Ompañero 1 ¡Un amigo! E tos nombres suenan de una manera deliciosa ~n los oídos de la adolescente. .Margarita acaba de cumplir catorce años. Catorce primaveras, como diría un poeta. Catorce momentoR ele felicidad, como dir:a un filó~ufo. Es una graciosa mucbacha; morena, do ojos negros, t·a:-gados y hermos os; püro no tan h6nnosos como lo:; de fHl amiga Julia. ¡Pícaros e~pejos! Si l\Iar"arita no tuviera en su enarto uno de e!:los muebl e!-, c1nizn no hubi era hecho la comparaciún. Julia habita en el mi mo ce lP gio y gó.­bincte; apenas e . eparnn y . iempre . e colocan abrazadas delante del luciente cristal. l\largnrita no es enYidio a. ltma lo bastante ó. ~u compa:Ü.elll jan te') á un c~ncierto de querube , a c:ni ·ian á todas h11ra lo. bÍdos de laR col giala~. Pero la clausura 110 es eterna, y al fin llegfi el gran día. Día beso3, que supo­neu otras túut \ ~ de pt:Jiun. de las compa. fiera.' Je niñaz, "e ;~.bre ue par en par la puerta. de la jaula. 1 ga ! i á volar r El pajarillo encerrado tanto tiempo, va á hnznr ·e al aire. Su primer vuelo tiene que ser corto, para que la falta de fuerzas no le obligue á caer. Margarita hace su entrada en el mun-do por la puerta de la casa de us p:;¡dres. l'ero con el carácter de nilia. ¡Oh fatalidad! E.·to e¡¡ lo que causa su martirio. La adolescencia es un término medio infeliz. Se es demasiado crecida para jugar con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 468 LA MUJER No ha sentido nunca una cosa pare­cida. Ignora por qué es, pero no pueda olvi­dar á Enrique. Sus ojos aparecen sobre el papel de música, y se equivoca al dar la lección. La seda para el bordado se convierte en sus cabellO!'~, y no puede bordar. La voz de cualquiera parece su voz dnlcí~ima, y se estremece cada vez que lo nombran. ¿ Qné será esto ? Esto es el preludio de una vida nueva. El primer cosquilleo del alma. Ln vanguardia del amor. Ella no se acuerda de nada, no piensa en nada, porque esa cosa que Biente no la deja vivir más que para Enrique. La arrebata una emoción qne no cabe dentro del pecho. Un &entimiento dulce y amargo, alegro y triste. Deseo que la alboroza y ruboriz:1. Sa­tisfacción que la lisonjea. Satisfacción que le hace daño. Necesita hablar, desahogarse con al­guien .... pero no quiere fiar su secreto {~ María ni á Amelia. ¿Por qué? ¡ Quiéu sabe 1 Acaso toma causarles envidia, provocar sus burla:-; ..... ello es que sólo tiene coufianza en Juli~; seguramente porque OH menor que ella; quizá porque aún no tiene aspiraciones; mas ¡ eR tan niña! ¡tiene dos años menos! 1 To obstante, preciso será consultar con alguna. I-hy sensaciones demasiado grandes para que pueda abarcarlas un solo co­razón. Decídee;c y refiere en sec1·eto lo que le sucede, lo que goza y anfro, poniéndose encarnada á cnu!\ palabrn y adornon(h cada ob ervnción eon una r;;onrisa. Julia . escucb:~. di trnidamcnte, y pot· t.oc1a respuesta dejn escapar una carcajada burlona; una de esas carcaj~dos que dicen: o, hn~ta que fué interrum­pida en sns meditaciones por la voz severa y un tanto sarcástica de un anciano pesca­dor, en cuyos ojos brillaba la rectitud de un carácter inquebrantable. -Qué haces, Berta? Te ha encantado la sirenita del mar ? Toma las redes, ata. los hilos bien en los nudos y remata las maJlas. -Está bien, padre, dijo la joven levan­tándose. Tomó una pesa.ia red de manos del pes­cador, volvió á. su puesto, y con una es­pecie do febril ahínco se puso al trabajo sin levantar más la vista. Iba la joven en la mitad de su obra, cuando sintiendo que la cubría una grata sombra, levantó la vista. A su espalda, dulce y sonriente, se des­tacaba la gallarda figura de un joven pes­cador, el cual sostenía en sus manos, sobre la cabeza de la joven, un trozo de lienzo de una vela, con el que la formaba una especie de tolda. -Conque después de seis días de fie­bre te expones nl rayo del sol? Quieres morirte? La dijo el pescador con acento de dulce reconvención, mientras la joven lo contemplaba con una de e~as miradas Vbgas, flotantes, por decir lo así, que son la expresión de esos seres que, sintiendo de- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 470 LA MUJER masiado fuego en el alma, tienen miedo de La última frase del pescador valía más sí mismos. para Berta que todas lns cruces de honor -Qné quieres, Chestcr? La cabaña me del mundo entero. (Crmtinu.ará). abruma, la playa me atrae con no sé qué magia; acaso la costumbre... tú bien lo EL VINO CON EL LLANTO comprendes. Ademú!', me siento yá bien, 1 . . aiíadi6 la joven con d u lee ~onri. a, al ver -:- .. ·Y la meJor de todas las muJer~s, que el pescador se sentnba á su lado sobre Gntaba ~n hombre en la revuel.ta orgw, un trozo de roca y observaba atentamen- Apenas suve co~o. flor de un d1a, te su sembhmte. Para darnos brevJSimos placeres. B' ? b' ? - 1en · 1en · Y ot10 qne el áureo líqllido espumoso -Sí, casi bien. Toro~. ba á c;orb os con :fi11gida calma, -Cae;i ... ? Gritaba: -Sí, seiíor, no tiene alma, -Casi, porque lo dem:ís es obra del Ni tiene corazón. -El sexo hermoso, tiempo. Ese tiempo salió trémulo de los labios Decía otro F:abio de la alegre fiesta, de la joven. Sin querer, . e traiciouaba á EH todo vauidad, su amor locura, sí misma, y 1} dignidad ingénita de la Y el poco b1en que á medias nos procura mujer se f.inhlevaba en ella. No vale nunca el llanto que nos cue::;ta. El pescador no lo notó; ¡.or el contra- -Es un f'e.·o traidor; y RU pureza río, con acento breve, Ja dij o : « l\Ie. ale- Es tan fiÓ]o falnz hirocre. ía, graré, Berta, qn~ te alienteR pronto; ytí Otro héroe de la fie. ta balbucía sabeR, de hoy en ocho días es ln bendición Perdida y!t la varonil cabeza. de la barca del tío Ca l' .. ·to, el m:ts acomo-dado de los pescadorcf'. r e. pué ' de la . y .h~ e. pnl fuerza, de una m nern ncrvioF:a, que cnu.'Ó en Berta male tar inexplicable, pue con· tinuó en ~ilcucio su tro bajo. El pe~cndor se lov.nnto: - rliós, mi linda Bethy. -Te vas? -E .. toy comprometido á n.yndar esta Todos callaron al recuerdo sanlo De la n ble mujer que diólc. ·ida, Y con el nlrua triste y comnovitla Allí uuieron el Yino con el llanto. JULIO .A. VIECO. MOD S tarde nl buen CalL · to á prer nrnr el diía· roo pam sus redes , y debo rcgrc ·u tem-prano. Te haeré una linda sarJinata. En FL SERVIC IO DE MEs ... ''erdad, omo el oi:l:o día te oí docir qne l."o ha cambiado mucho. La comida se
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La Mujer - N. 59

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La Jeringa: periódico local - N. 1

Por: | Fecha: 25/11/1849

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA JERINGA. PERIODICO LOCAL# TRIDI. l. Bogotá 25 de noviembre de 1849. NUM.1.· INTRODUCVION DE LA. JERINGA.. Todo es jeríngas en este mundo ••••• 1 qui én sabe en el otro! Santo Días 1 Lavativas de azufi-e i plomo derretido !r ... Pues digo 1 para una disenteria infernal qué buen calrnant~ 1 Pero vol'9'amos del otro mundo Con p"Cr. miso del lector o sin él. Si uno es mílitar,jeringas ijeringatorios de guarnicion i jeringas de campaña por activa o por pasiva. Si es fraile o c1érigo,jeringas de diver­sas calidades i tamaños, en latin i en cas­tellano, moradas i blancas i de todos co. lores. Si es empleado, jeringas van i vienen mas largas que la esperanza de cojer los sueldos. Si es casado •••• oh! esta es la peor clase de jeringas que se han inventado: jeringas de la mujer, jeringas de los chi. quillas, jeringas de los criados, jeringas del viérnes, jeringas •••• pero no nos je. ringllemos .mas con esto. Si es solteron •••• hui! •••• a derecha e izquierda no encuentra sino jeringas, i de las buenas. Si es rico, Días se la depare buena, que todos lo han d'ejeringar. Si es pobre, por lo consiguiente: con su suerte tiene bastante para estar jerin. gado de dia i de noche. Si es niño, jeringas con la escuela i con los coscorrones i pellizcos. Si es jóven, jeringas con los amores, i con las palizas i los desafios i las tramo paso Si es viejo, no necesita mas jeringa. Si es feo, o fea, ya puede contar con que un capacho no se las echaría mas descomunales. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA JELINGA. Conque, si esta vida es una sola jerin­ga por fas o por nefas, i si nos~h:os ?omo pobres, como casados, como vIeJos 1 co­mo feos aguantamos jeringas de tantas la­yas i por qué no hemos de jeringar tam­bien al prójimo de uno i otro sexo? Sí ~e­ñor, que aguanten, que nosotros tambJen aguantamos. 1 sí con mi jerínga le ínC'omodo i qué le hemos de hacer! muérdase el codo! Bien entendido que nuestras lavativas vnJ'iarán segun la naturaleza del mal i la U1jencia del remedio. Las aplicarémos de almidon, de almíbar, de linaza, de aza­retida, de alcohol, i sí es preciso, de ácido nítrico, o de otra cosa peor. Quién haya de recibir nuestras .lavati­,' as, es cosa que no podem~s deCir: ~l que esté enfermo i las necesIte, las recI­birá. 1 advertimos por lo que pueda tro­nar, que no necesitamos de llamamiento, pues nuestra filantropía i caridad nos im­ponen el deber de j.ering.ar al que lo ne­cesite, aunque no Implore nuestra ayu­da. Tambien jeringarémos al que qu.e­riendo ,'olver broma una cosa tan sérUl, crea que estamos en carna,'al i se l?eta a jeringarnos, aunque sea con agua frm. Pero nadie debe asustarse, que nosotros no hacemos uso sino de la primera rosca; i para que entiendan la fi'nse, les contaré­mos el cachito. U n pobre enfermo en el Hospital, .a quien un capacho iba a poner una lavati­va. mirando aquel instrumen~o descomu­nal i creyp.ndo que su cuerpo Iba a ser la sep'ultura de aquella espcci~. de anteojo d~ larga vista, decía compunJldo: Padr~, i será U. tan bárbaro que me ••••• - SI, hijo, le decía, es preciso. -Pero entónces, Padre, le suplico que no sea tod~. -Pero no os hará provecho el remedIO. -Por Dios! la primera rosca no mas Padre ! ... eso será bastante. Por último. para que nadie ande dándo­se de testaradas a fin de saber quién es el jeringador, vuelva la vista al grabado que está arriba, i allí verá nuestro }'etrato, tan exacto i fiel' como que es sacado por da­guerrotipo, en un dia en que hacíamos un ensayo con nuestra jer!nga. Esa ~s la ve­ra tifijies del redactor, 1 donde qUIera que lo vean pueden conocerlo, pues no usa dis­fraz de ninguna clase. -eQe-- LOS PARTIDOS 1 LOS COLORES. Uno de los caprichos de lo que llaman política ha sido con fi'ecuencia dar a los partidos o banderías ciertos colores, mas o ménos significativos, creyendo hallar en esto una espresion simbólica de los prin­cipios i doctrinas que respectivamente profesan, o creen profesar. Esta costum­bre ha sido mui antigua i la ha])amo~ en uso desde el tiempo de Eduardo IlI, cuan­do las dos rosas encarnada i blanca traían revuelta la Inglaterra i bajo su enseña se degollaban sin piedad sus hijos. i Quién lo creyera! la flor mas bena, emblema de hermosura i de amor era el mote de la gueITa civil i el distintivo de los partidos encarnizados! Pero dejemos a un lado la erudicion his­tórica que nos sienta mili mal a nosotros, pobres candidatos de periodista, pichonci­tos que aun no podemos alzar el vuelo, a lo ménos a la altura de las águilas. Pasemos por alto las diversas aplicaciones que de los colores se han hecho a los partidos, ya en nuestro pais, ya fuera de él : olvidemos las cintas coloradas o rcdas de los liberales el año de 30 con el lema LIBERTAD o MUERTE i las cintas verdes de los serviles de la mi~ma época, llamados tambien bo­livianos o absolutistas, con cuyo color in­dicaban las esperanzas que abrigaban de •••• sabe Dios qué esperanzas eran aque­llas - dictadura, corona, teocracia, inqui­sicion i quizá algo mas •••• pero qué mas pudieran esperar! Quizá de esta costumbre venga la frase tan manoseada de fos colores pqlíticos, que ya. han dejen erado en ma~izes como el arco iris,í el cielo no pel'mlta que se con. viertan en sombras. Nosotros que todo lo hacemos por ¡mi­tacion irreflexiva, no hemos querido aban­donar esta costumbre por la sola razon de que en otros paises no se ha abando_ nado todavía. Cierto partido de los que actualmente existen en la Nueva Granada viú que en Francia había unos ciertos republicanos rcdos que actua}mente figu: ran en aquel vasto teatr~, 1 cre~6 hlUl injenioso i oportuno bau.tlzal: aqm a ~u contrario con la denommaclOn de rOJo. Este calificativo no está aun aceptado por el partido al cual se. ha apli~ado, porque todavía no se sabe SI el que tIene derecho para calificar un partido es él m~smo, o es su adversario. Pero esta cuestlOn por de poco momento la dejaremos aparte, i Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA JERINGA. concediendo que así sea, vamos nosotros a examinar qué color le convend .. ía. al partido no ?'ojo, o sea descolorido, para que usando de nuestro derecho i en justa retribucion, lo denominemos de hoi en adelante de esa manera, sin petjuicio de IIsar atroche i moche las otras califica­ciones de consert:ero, que él mi mo se ha dado, 1'etr6g?'ado, absolutista. &c. &c. &c. Parécenos unas vezes que le convcndría el blanco por ser, segun los físicos, la reunion de todos los colores, pues el tal partido es una confusa amalgama de hipo­cresía, de fanatismo, de tendencias mo­nárquicas, de ideas afiejas, de ambicion desmesurada, de envidia roedora; todo esto escabechado i envuelto con la enga­ñosa cubierta de patrioti3mo, de verdade­ro progreso, de respeto por la justicia i la equidad. Pero qué significa el blanco? El blanco significa pureza, candidez, ino­cencia, virtud, honestidad, virjinidad •••• i I es aplicable alguno de estos significa­dos al partido que Jlamarémos por ahora de los descoloridos para diferenciarlo del de los ?'ojos? No! en ese partido no hai pureza de intenciones ni de sentimÍentos ; en vez de inocencia hai en él una refina­da malicia i suspicacia; no hai virtud, no hai honestidad, porque no hai decencia en su pr1lcedel', ni en su lenguaje; cuando mas, pudiera haber en él algo de candi­dez, pero no en el sentido en que toma­mos aquí la palabra. _-\ los individuos que forman ese parti­do no los llamaremos, pues, los blancos: no lo merecen; i a los blancos que hai entre ellos puede aplicárseles con razon el dicho vulgar: lástima de tara blanca. Paréeenos otras vezes que no le convie­ne color alguno, o mejor dicho, que su di­visa debería ser el negro, que segun los mismos físicos es la ausencía de todo color, 1 en efecto, si se esceptúa el deseo de venganza ciega i de torpe ambicion que domina jeneralmente a ese partido, en lo dema , todo es desconcierto de ideas, heterojeneidad de principios, diversidad de pareceres; solo están acordes en un punto: en trastornar el actual 6rden de cosas para medrar a la sombra del fanatis­mo i de las preocupaciones. Ademas i qué significa el negro? El negro significa, luto, desolacion, llanto, oscuridad, muerte. Los descoloridos visten luto porque murieron para siempre sus esperanzas. Se hallan consternados, slUDidos en Iq. mas deplora­ble angt.Istia, llorosos i tristes; respiran muerte i venganza, i sacrificarán piado­samente a sus contrarios con la cruz en In. mano el dia ql\e se les presente la me­nor ocasiono Son partidarios netos i deci­didos de la oscuridad, i enemigos de la luz. Bien pudieran, pues, llamarse los negros, i es una de las proposiciones que some­temos a la consicleracion de ámhos parti­dos. ¿ Pero frn.ncamente hablando, mere­cen estos hombres que se les llame los negros? No! sería hacerles muclto favor: negros bozales hemos conocido que va­len mas que ellos, porque el hombre vale lo que valen sus obras. Los llamarémos los verdes? Si a ca­lificarlos fuéramos por su lenguaje de vi­vandera, i por las producciones de su Pl"en­sa inmunda, sin dllda que merecían mui bien el epíteto, porque, en efecto, la pren­sa oposicionista de hoi ha escedido i d~ja­do atras en desvergüenza i grosería a to­do lo que en este pais Re ha escrito desde el año dEl 10 hasta la fecha. Convendría­les tambien el epíteto porque el verde en todos tiempos, ahora C0!l10 en el año de 30, ha rppresentado la espemnza; i los descoloridos viven hoi de esperanzas i so­lo de esperanzas. Tambien pudiera cua­drarles por aquel dicho de la zorra de la f{lbula, cuando COIl tanto desden decía: " están ve1'des las uvas." "N o queremos hacer revolucion" dicen ellos. Toda.via si pensamos que al diablo lo pintan 't'Crrle con ra'bo 1 espuelas, verémos que este es un color que bien pudiera adoptar el partido conservero. Bien quisieran los descoloridos que las llamáramos los azules, porque siendo esle el color del cielo, i siendo ellos los santo~, los benditos, los escojidos de Dios, que han de alcanzar la gloria eterna a fuerza. de matar herejes, o conquistando la pal­ma dElI martirio, ningun color podria cua­dl'Rrles mejor que el azul como símbolo de la santidad i de la prede tinacion. POI nuestra parle no tenemos inconveniente en darles aunque sea el azul del añil; pe­ro con la pequeña modificacion de llamar­los los diablos azules, teniendo presente que los ingleses llaman así a su spfeell, que nosotros llamamos malamente flato, hipocondría, fastidio, aburri miento, tuemu­eo, i en las mujeres histérico. 1 como los descoloridos están con histérico desde el 7 de marzo, bien pudiera decirse que es. tán con los diablos azules.-Jullo que re. presentaba el aire se vestía de azul celes. te; i como los descoloridos están en el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4 LA JERINGA. aire, i tienen la cabeza llena de aire, de­berían adoptar este color. Pero pintan tambien a Minerva, diosa de la sabiduría, vestida con un manto azul; i aunque los descoloridos forman el partido de la inte­lijencia i de las luzes, segun dicen ellos, i son los sabiod por escelencia i por intuí­cion, no les cOJwiene de ninguna mnnel'll el distintivo azul. i Los lIamarém()~ los amarillos? ••• ••• " ••••••••• Ah! qué bien les cua­draría oste epíteto! No hai descolorido que no sea amarillo: no hai COl)servero que desde el runesto 7 de marzo no haya sufi'ido una revolucion de bílis, i un ata­que de ictericia; así es que todos ollos parecen de cera vírjen: las vijilias, el in­somnio, el dCRgano, el furor, el deseo de venganza han marchitado las rosas de 8US mejillas, i hoi mas parecen jlures de ml/erto que jentes que saLían cuidarse i re­galarsc, merced a los sueldesitos i uñas libres. Pero los antiguos hicieron del co­lor amarillo, que es el del sol, el emhle­ma del esplendor i de la. gloria: no les conviene pues este calificativo. Céres, diosa de las cosechas se representaba con un vestido amarillo; pero como a los des. coloridos se les ncabó su cosecha i se les apolvill6 el trigo do donde ospernb3n ama­sar su pan, no hai caso, Homero pinta a la Aurora. rodeada de un velo del mi mo color; pero la aurora de los conserveros está tan Ilublada ! •••• tan triste! •••••• Sinembargo, por otro lado tambien pudie. ra convenides el amm'illo: los modernos lo han hecho el emblema de la Infidelidad. Por aquí sí que les cae hien! Saben los conSPTveros lo que significa en Francia el amarillo? Significa •••• significa CALA, BAZAS, • " (~llé tal! les conviene o no les convieue? RespondaJi injenuamente .... Estamos tontados a llamarlos en adelan­te J.os AMAltILL08. Veamos si a la eonserva le ~cntaría bien llamarse consert'a mOl'ada. i Qué significa el color morado o violado? Sig­nifica en el lenguaje vulgar pasion; i por este lado no hai duda que le viene como pedrada en qjo tuerto; las paslonlW mas bajas i degradantes son la centina en que se revuelve ese partido. El odio, la ven· ganza, h envidia, el rencor •••• todos pecados mortales, negros ¡asquerosos, pero pecados que no temen cometer a ca· da paso los santos, los henditos conserve· ros que no salen de San Oírlos, donde rezan i se dan golpes de pechos. El mo- / rado es el color favorito de la iglesia, so­bre todo en el tiempo santo en que hacen penitencia los descoloridos i descoloridas. El morado es el color que viste el Sr. Al'· zobispo i Obispos. j Cuántos motivos, pues, para que los llamemos los murados! Con el morado o curo se simbolizan los reclIerdos. i Cuántos recuerdos, alegres unos, tristes i desesperantes oh'os, no asaltan a Jos descoloridos desde el memo· rabIe 7 de marzo I Ellos viven do recuer­dos i de esperanzas.-Pero al mismo tiem­po este es el color con que so engalana la humilde violeta: es el símbolo de la mo­destia i de la amistad •••• i 1 podría con­venir a la perfidia, al orgullo í a la vani. dad un eolor tan delicado i apacible 1 Vengamos por último al color rojo con que han querido estigmatizar al partído liberal, lHlciendo el papel de payasos dI' los fi'anceses, pero de payasos rrrui sin gracia i de arlequines mui desabridos. ¿ Qué significa el color rojo? Significa pudor, ardor, amor: bien pudiera pues, simbolizarse el amor de la Patria, 01 nffiOl' de las luzes, el ardor republicano i el pu­dor de los hombres de bien i de lasjentes de buena fé con el color rojo, qne bajo es­te aspecto jamas podría convenido al par­tido que ha qllerido yender siempre a su patria, que la ba traicionado, n o vi('jo ( que (,ambion los hai ), feo, (que son los mas), o apueRto, (qlJe Ron los múnos), q',le no se desvÍI'a por el Teatro, que no nehre con osos nomhres acabados en ini como Guarini. La "ida de la socie. dad e,,;tá en e~ta clase festh'a, arrogante, ha~ta cierto punto (como dijera D. Waldo) ~eñorn de la opinioll, i dE' la que es licito esperar mucbas cosas buenas i muchas .... elliempo di1'á lo demos. En esta clase, com? decíamos, recon6cense 109 talentos, las Ideas mas aventajadas, los principios mas liberal!'s, i las mas desilltercsadas como puras intenciones. i Eh bien I séa· nos permitido apuntar el clipso pompo (vulgo, bitoquE') mas cuco que tenemos a la mano, acia esos grupos de mozetones, que con pretensiones de jentes de va­ler, hablan de Teatro i se deleitan con la música. i Mal haya si esos caballeri. tos hacen el lIlenor esfuerzo para levan. tar nuestro Teatro, combatido hoi de fie. ras borrascas, ni por la Sociedad Filar. m6nica, amenazada de una crísis! Todo es charla i picos pardo, i al freir de los huevos viene el llorar i darlo todo a la broma. lbamos a ensayar una peroraciol1 filo. sófico-moral, capaz de convencer i derre. tir al mas empedernido pecador, acerca de lrts incontestables ventajas de tener un Teatro, i llevar a cabo la feliz empresa delloeal para la Filarm6nica. La capi. tal de la Nueva Granada, donde rebozan sus 60,000 habitantes j con sus humos de pasar por la Aténas de esta parte de América; donde a falta de otra cosa mC'jor, dejamos correr la vida entre la politica i la literatura, las ciencias i las artes, i iro· pezamos pn cada calle con diez doctores, jente sabida por dernas j sería supérfluo todo cneareeimeinto, como un insulto al buen sentido, abogar para que en esta capital hubit'se aquellos dos establc. cimientos, que son, al decir de las jentes, lo~ distintivos con que se marca al gol. pe el estado de cultura de un pais. Este trabajo lo dejamos confiadamente al buen gusto, al saher e ilustracion de la prensa oposicionisla, que It lei de despreocupada, de liberal i emprendedora, se desgañita por ahuyentar de '¡¡te suelo las mas absul'. dlts cuanto aiiejns ideas que de nuestros hábito i costumhres se tienen. Nosotros, pequeños como somo~, la ayudarémos a acarroiiar esa Admin istracion que solo aspira a emhrutecerno~, a amanerarnos a lo gasmoiio, a echarla de hombrcs de vida ríjida i ejemplar, para encubrir mejor ciertas debilidades que tl todos nos aque. jan. r o nos qucclar6mos cortos rn enros· trarle qne e~o de la cOlTlIpcion, de iruno. ralidad e illlpii~mo, son armas gastadas ya a fuerza de hahernos tabicado con ellas a Sil sabo¡', para lograr hacer e del poder, con el fin de entrabar la tendencia inevi. table de estos pícaros tiempos que corren. Por último, zUITaverbos infatigables, pre. sentarémos nucstro continjpnte a la oposi. cion, para demostrar que por lo ménos el Gobierno es un godo pertinaz, que para colmo de necedades tratlt de restablecer el tribunal del Santo oficio. 1 volviendo a esos señoritos que se en· galanan con el título de protectores del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , L.\ JERll GA. Teatro, i miembros de la Filarmónica, es I ga juslicia a nuestra cultura. Pero así dc ver cómo ejercen su protectorado, i tambien nos entibiamos a poco tiempo, i cómo cumplen con los deberes de socios echamos pié a.tras, si n la menor aprehen­filarmónicos. Hemos dado en el chiste de sion, i por maldita la cosa j Foliz la co:-.­que el mejor medio de coronar una empre- CREGACIOX que no mete ruido, que no sa, es el de las asociaciones, las compa- chispea, que no remue\'e el catarro! Po­ñias anónimas jI por Dios, que no hai ro que en camhio ..... ya ven .UU. noso­cosa mas divertida que ulla comllailía em· Iros no quebramos un plato .; apénas 'he­l) resaria! Figúrese el mismo diablo que mos colocado eon toda humildad el ho.­no hai vicho que no esté listo a hacers~ nete. inst:ribir en la lista de los cofi·ades. Ello es que la vanidad entra ~or algo, ino en el todo, en estas asociaciones. Ponga­mos por caso. Alfi'edo Jiménez es protec­tor del Teatro. Su nombre aparece en le- 1ras de molde. Al leer la lista, rcconóce­se con placer i esclfuna: soi hombre de proteccion, i mas n n¡as tenido rOl' aficio. nado a las bellas letras, de esmerado gus­to, de delicados placeros. Acude a la ajen­cia, toma sus boletas dc entrada, va a la funcion, i se exhibe como un pavo j Pero llega el dia dol jf-eir. Se lo presenta Al­"' a.rez, actual cuestor do áml>as sociedades, i le insin,~il a Don Alfredo que tiene un recibo por diez pe o que dehe cubrir co· mo miembro protector. Aifi'edo comienza por pedir un término. Pasa un mes, i Al. frcdo cOllcll,lye por decir que no d1- nada, i 1]00 Jo i)lllTl'lI de lalióta militar. .,,--Pcro Don Alfredo, iquiera el pre. ~o de las boll'tas de entrada que U. ha tomado. -Diga U. que me borren d la lista. 1 Alfi'edo que ha tenido la. vani. dad de aparecer cOlno socio en la cm· pre a, que con este nombre se ba jntro. dl.\Cido en d Teatro, incurre en la desver. giienza de filhar a su palalJra, i se queda con lo ajeno. Qili. iéramos oir las enéljicas quejas del señor ••••••••••• encargado por la Soci!'dad Filarmóllica de colectar el im. porte de las accionrs tomadas para la fá. hricadel Salon.-,-Yo 110 puede ir tras de tlldos los caval'ieros que han tenido la bono dad de ser accioni taso j Oh! como yo he sido sorprendido de que lo. seniores que daban su palabra de lem'r acciones, por ellos, por sus 8enioras e hijas, me dical1 que no ser posible cstar a la empresa. j Pobre Seiior! Ha creido que vive en un pais donde el homhre piensa bien )0 que va a ser, para contraer un compromiso, pero que una vez contraido, sabe cumplir. lo con la pepita del alma. Duro es decir­lo, para vergüenza nuest1'll; nos cstusias­nlamos, nos inflamamos el dia de proyec. tar una obra que honre nuestro pais, i ha- ~ L! UNIVEUSID!D. La juventud que no cabe ya en las ban­cas de esta corporacion, puso los gritos en el ciclo, clamó i jimió hasta que dió . en la flor de que el Poder Ejecutivo le di­jera al Dr. l\Iárquez" vaya U. en paz, i llévelo en amor de Dios." j Como había de ser! Los chicos se fuoron atuf..'lndo de dia en dia, porque el Sr. Márlj{lez, dicen Jos triltaba, ni mas ni ménos, como si tambien hubieran tenido la desgracia de pecar en 1840. Quiso mostrarse tan se­vero, tan ortodujo, que tenía a raya la dis­ciplina, i no cedía un punto en esto de los ejercicios espirituales. Todo puede ser cierto, pero se nos antoja pensar que (\1 Sr. Márquez ha procedido con su resahio de malicia. Yo estrañamos que en es­to de hueuos modos él fuera para con los cachifos un i e no es á~pero. En pri­mer Ju~ar, vivimos en el áspero reinado de la fllerza; en segundo lugar, el Sr. Márquez se educ.ó en tiempos del áspero reinado de los azotes, del cepo, los chico­tazos i otras licencia poéticas que hacían cpout'cwtable u n preceptor: en tercer lu­gar, nos consta que por allá en 1824. cuando el Sr. i\fárquez nos daba leccio­nes de derecho público, solia tener unas arrancadas que solo cie I"to servilismo es­colar podía sufrir. Ent6nces, dicho señor que pasaba por 7'OjO, i algo mas, no se cuidaba mucho de esto de prácticas rcli­jiosas. Algunos opinan que hasta era re, putado por espíritu fuel·te, i un tanto e1lciclopedista i 1:olleriano, si es que Jos hai. El sin duda, amaestrado en aquella escuela, sabe cuán pCljudicial es a laju­ventlld el desvío en materias relijiosas. Pero no ha caido en )a cuenta de que al fin viene la enmienda, i que así como él hoi es un prodijio de devocion edifica­th'a, rnalgré fOllt, ese otro dia, la impetuo­sajuventud volverá. al redil, no importa si por bien parecer, por espíritu de bande­ría, o con la mejor intencion posible. Sea Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA JERINUA. de esto lo C]ue fuere, el 81'. Márquez vió venir el nublado de su remocion, i se aguantó a palo seco. El díce que se resig. nó cristianamente a sufrir este contratiem­po, en espiacion de otras remociones dic­tadas por su mano bienhechora; porque está escrito, con la vara qUf'. mides, se¡'ús medido. Nosotros que reverenciamos los altos juicios de la Providencia, compade. cemos al pecador, le deseamos que se arrepienta i viva, í que su partido saque todo el provecho que de esta remocion de­be esperar, que es lo que en definitiva nos hemos propuesto, para gloria de Díos i bien del prójimo. Sin saber cómo, nos íbamos engolosi­nando en Don José Ignacio. ¡Ah, Don Jo­sé Ignacio! Hubo tiempo en que fué U. un buen muchacho, patriota, ilustrado i de principios liberares, de estos que hoi le escuecen. Pero de ent6nces aeá se ha torcido U. mas de lo necesario, motivo por el cuyo tenemos en agua una vejiga de buei i un bitoque de laton,para aplicar­le Ultas lavativas calmantes, que le puri. fiquen la concieneia polítiea, de ciertas manchas administrativas de remota fecha. Quien es causa de las causas, es causa de lo causado. en gamos a la Universidad, i apuntc. mo el instrumento, aunque el Iíqllido se vaya pOI' alto. lIemos asistido a los exá­menes i certámene~ con una olicitud ver­daderamente paternal. uestro coraZOll se ha rogocijado a la vista de esos jó\'e. nes llenos de illtelijencia, de instruccion, de maneras comedidas j cntu iasta i exa­jem. dos si se quiere, presuntuo itos algu. nos: así, ni mas ni ménos éramos noso­tros ahora treinta aiios. Notamos que las medidas escojitadas i diestramente plan­teadas por los señores Ospina i Cuervo para alejar la juvcntud, de esa manía de conquistar un grado de Dr., salieron falli­das_ Se ocurrió al estremo opuesto, se abrieron de par en par las puertas de la Universidad, i sigue la inundacion de doc­tores que ya nos ahogamos. Si este es un mal, que aquellos señores figuraron como la causa de otros mil, i por esto quisieron poner trabas a la ilustracion en la Uni­versidad, sin peljuicio de permitir que la educacion solo la dispensaran los reve­rendos padres, alabamos la santidad de sus intenciones, i bendecimos sus uña~, por mas que hayan querido esconderlas. Creyeron j los pobrecitos! que era preciso reprimir la afluencia de concurrentes, en atencion a que tantos doctores sin clien­tela, son otros tantos individuos, consumi­dores improductivos, que matan la riqueza pública. Se dijeron a usanza de un Quí­dam, de la Universidad salen al año cincuerrta doctores, que no serán ni abo­gados, ní médicos, ní comerciantes, ni empleados, ni obreros; sinojentes de plu­ma, mui pobres, de mediana capaciuad, pero locamente ambiciosos. ~ Qué vendrá a ser de esta turba mlllta 1 I nuestros es­tadistas, nuestros economistas resolvieron que era preciso estrechar la entrada, de modo que solo pasasen los de capacidades incontestables. ¡ Valiente egoismo! como si en est<,1. tierra abundasen los hombres de saber: como si la ilustracion estuviAse refundida en todas las clases de la socie­dad, i filtrase por todos los ángulos de la República:como fi fuese cierto que nues­tros coneejalAs, miembros do las cámaras provinciales, diputados i senadores. cada uno de ellos fuese un pozo de ciencia. Decidnos, profundos pensadores, si en estas corporaciones abundan i sobran esas notabilidades científicas, llamadas a ha­cer la dicha de las localidades. Decidnos si nuestros tribunales están bien servidos, si para nuestras defensas no tenemos que ocurrir a tinterillos desalmados, si toca­mos a cada paso con un Dupin, un Berryer o cosa parecida, para hOl1l'a del foro i la majistratura. Se ha temido la concurren­cia por el peligro de encontrarnos con jentes sin profo ion, sin oficio ni beneficio, a quienes la ambieion i la pobreza ¡m­pulsamn a las revueltas. Este ha sielo el pretesto para restrinjir la enseñanza, i re­mediar ese estado en que por la con­currencia viniera haber un sobrante de jentes sin ocupacioll. El cálculo e instinto individuales. son la mejol' guia que pueda dirijir a un padre para asegurar cl por­venir de un hijo. I cuando este ha entra­do al gran mundo, todavía lc queda tiempo para abrazar la earrera que le presento mas estímulos (le lucro. Antes que todo conviene educar la juventud, ilustrarla, darle un título de saber, que por colorado que sea, valdrale mas que el no tenerlo. Abogados i médicos conocemos que no han visto la carátula de un proceso, ni le han tomado el pulso a un enfermo: "émos­los dedicadus a otras fhenas que buenos pesos les,producen. ¡, Serían tan imbéciles que se arrepintiesen de haber aprendido cuatro palotes 7 Si nos faltaran razones para sostener la libertad de la enseñan- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA JERING.\. za, ocurriríamos a los hechos. Los seño. res Cuervo i Ospina i mil otros 110S servirían de testo para concluir que es prefcrihle ser Vicepresidente de la Repít. bUca, que clérigo de misa i olla: que es preferible gozar de la reputacion de hom. bre de saber, que pasar por un palurdo pobretoll. RAMILLETE. VICEVERSAS.-Si el célebre Frai Gerundio viviera en nuestro pais, cuántos vicevcrsas no hallaría para apuntar en su cartera, tanto o mas graciosos que los que hallamos en sus viajes! Por ejemplo ve· ría la República divirlida en dos partidos: uno que quiere el progreso político, nTo­ral e intelectual, o en otros términos: democracia, desfanatizacion del pueblo i educacron: el otro que quiere aristocra­cia, fanatismo i emhrutecimiento. Es de­cir vería el partido rle la i1ustracion en­frente del partido de la barbarie •••• 1 sinembargo, vería el mas peregrino colltrasentido, el mas gracioso viceversa: vería que el partido de la barlJarie tiene por órgano un papel que se llama la CIVILI­ZAClON ! •••• El diablo comiendo hostia .. ! I vería a un tuerto enseñando como se de­be andar derecho l. ~ •• Vería tamhien a los mas calorosos sec­tarios de la Compañia de Jesus predican­do conlra el teatro, i haciéndole una gue­rra indigna de puehlos civilízados j i al mismo tiempo vería a los miemhros de esa Compañía dando comedias cn su Igle­sia, i rivalizando a la Compañía Dramá­tica. JERINGAS DEL INVIERNO.-Las lluvias de este año han sido tan tenazes i estraordinarÍns que han causado daños enormes en varios puntos. En Pacho ha habido una inundacion espantosa que se ha llevado algunas casas i sementeras i ha hecho daños considel"nbl~s. Cinco per­sonas habían perecido. No sabemos si apagó el horno de la ferrcría de Bunch. -El Pueblo de Sao Antonio, situado sobrc un terreno delcsnahle, se ha desmo­ronado i hundido completamente. -En Apulo la estraordinaria creciente del rio se ha llevado inmensas porciones de tierra cultivada i algunas casas, i ani­males, haciendo otros ertragos. -La casa de la iml)l"enta de El Dia i Encuademacion se ha llenado de goteras. Cajista hai que ha tenido que guarecerse con su galera en un lugar poco decente de nombrar, por lo cual salen los periódicos de aquella imprenta un poco ai01·OSOS. ~ L!V!TIV!S. DE AGUA DULCE. Se auministrarán con toda puntualidad a los que las necesiten por hallarse con el humor agrio, a causa de las polémicas' político-tipográficas. DE AGUA DE FLORES. Nuestras queridas paisanitas nos per- . donarán que, de vez en cuando, nos tome. mos la libertad de aplicarles las inyeccio­nes auriculares, invencion no reciente, peto ~í perfeccionada por el autor de La Je1'i7tga', quien espera los mejores resul­tados, principalmente r(\8pecto de las constituciones nerviosas. Dl! AGUA Fl'l'a. Son escelen(es para los que sudan ca­lenturas ajenas; contra las inflamaciones producidas por la fiebre atáxica que lla­man opinion &c. &c. Se administrarán gratis. DE ESTRACTO DE RIDíCULO. Contra afecciones añ<'.ias de retroce'so, de mal gusto, do inclinaciones bárbaras &. DE AGUARUlENTE DE UVA. En dósis proporcionadas, hacen huen efecto contra los frios, por cons~itucion o por cálculo. DE- VINAGRE. PaTa distintas afecciones: corrijen. en especialhlad el humor atrabiliario. DE DIFERENTES Sl1STÁNCIAS. Ya irán sintiendo sus efeclos los pacien­tes que las reciban. ~ ADVlmTEN()I!. Todo (\1 que quiera jeringar al prójimo, puede hacerlo por medio de esta jeringa, que es de to~los i para todos, como el Go. bierno democrático j pero se advierte que por el mero hecho de ser jeringador no queda eximido de ser jeringado; i se en­carga tambien que el que quiera echarle una lavativa a su prójimo, lo haga carita­tivamente j porque "quien a jeringazos mata, a jeringazos muere." Imprenta d.l Neogranadino, por Antonio Maria PradilJa.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Jeringa: periódico local - N. 1

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