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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 13

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 13

Por: | Fecha: 29/03/1902

ERIE III- TOMO I Bogotá, Marzo 29 de <1cnerol de Ingeniero• Miembro do varias Sociedades Científicas DECRETO UMERO 449 DE 1902 (MARZO 10) por el cua 1 se bace una promoción El Vicepresidente de la República, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Artículo único. Promuévese al Dr. Antonio Hurtado d 1 pues­to de Médico del Ejército U1'1ido, comandado por el General Ramón González Valencia, al de Médico del Ejército de Occidente de Cun­dinamarca, al mando del eneral Tomás García, con la misma asimilación de General para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá á 1 o de 1arzo de 1902. JO E M UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARr TIDES FER.TÁNDRZ DECRETO UM RO 456 DE 1902 (MARZO 14) por el cual se hacen dos nombramientos El Vicepresid~lle dt: la ReplÍblica, encargado del Poder .(i;Jeculi'vo, DECRETA Artículo único. ómbrase In pectores generale de los Fe­rrocarriles del orte y la a ana á los res. Flavio Laverde é Ig- Toxo 1-25 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletí n M i li tar de Colom b ia \._ 386 --' nacio A. Rodríguez, respecti amente, con la asignación de pri me-ros jefes de Cuerpo. ) Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogot~, á 14 de Marzo de 1902. JO E MA UEL MARROQUIN E1 Ministro de Guerra, ARTSTIDES FERN.ÁNDR~ DECRETO NUMERO 457 DE 1902 (MARZO 1 4) por el c ual se llama al servic io acti o á un Jefe y se le destina El Vicepresldenle de la Rep1tbliCa, encargado del Poder Ii!feculi"v", DECRETA. Artículo único. Llámase al servicio activo al Coronel José Ra­món Argáez, y des tínasele al Ejército en operaciones sobre la Cos­ta Atlántica., al mando del General Juan B. Tobar. Comuníquese y pu líquese . Dado en Bogotá, á 14 de Marzo de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIM El Mini tro de Guerra ARI TJDES FxR ·ÁNDRZ · DECRETO NUMERO 458 DE 1902 (MARZO 14) p or el e 1 se confi~ re un ascenso .lf/ Viceprestilenlt de la Repzíblica encargado d4 Poder .F:fecuHvt~, DECRETA Artíc ulo únic o . Ascié ndes á neral de Brigada al Coronel Mardoqueo B e ltrán, or u vale ro o comportamiento en el comba­te de La lorida. §. Dése cuenta de te a . e n o al Honorable enado en sus próximas sesiones, ara los ef cto constitucionales. Comuníquese y publíque Dado en Bogotá, á 14 de Marzo de 1902.: J ~ E MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARI 'IJDF • FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín 1v1ilitar de olon1bia '- 3 7 _J DE( 'RETO UMERO 460 DE 1902 (MARZO 14) por el cual se h11ce una. promoció n Vi"ctprur'dtHie d1 la Repúblzca, encargado d~l Pod1r F/ecu//v•, J.)ECRETA . rtículo único. Promuévese al r. ilberto Baile teros del sto de Habilitado del Cuart 1 General de la D1vÚ1.Ón Colombt(z le Comisario Pagador de la misma, asimilado á primer Jefe de erpo para los efectos fiscale . omuníquese y publíquese. Dddo en Bogotá, á 14 de Marzo de 1902. JO E M.ANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDE FER ÁNDEZ DECRETO NUMERO 463 DE 190.2 (l'CARZO 14) por el cual se hace un nombramiento Vicepresidmle de la Repríblzca, encargad() del Poder .E)'ecultvo, DECRETA Artículo único. 6mbrase Médico del Hospital de sangre de chalá al Dr. Justino Martínez, asimilado á General de Divisi6n ra los efectos fiscales. Comunf ue e y pubHquese. Dado en Bogotá, á 14 de Marzo de 1g02. • JOSE MANUEL MAR El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 472 DE 1902 (ltARZO 14) por el cual se llama al servicio acti o á un Jefe y se le destina QUIN El Vicepresidente de la Repríbbca, encargado del Poder E:;'eculzvo, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio activo al r. General Juan fmaco Arbeláez, y n6mbrasele Jefe de las fuerzas que por De- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 388 _.1 creto número 439 de 10 de Marzo se le autoriz6 para en las plazas de Simijaca y Susa. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQU El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 473 DE 1902 (MARZO 14) por el cual se confiere un ascenso El Vicepresidente de la Repúblz"ca, encargado del Poder .F:Jeculivo, DECRETA Artículo único. Asciéndese á General de División al de lirig . da Sr. Manuel D. Cañadas. §. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en s próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Marzo de rgo2. ]OSE MANUEL MARROQU El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 480 DE 1902 • (MARZO 17) por el cual se hacen dos non bramientos El Vicepresidente de la Repúblt'ca, encargado del Poder Ejecutivo DECRETA Artículo único. Nómbrase á los Dres. Luis G. Angulo y V :( tor Julio Cote Ayudantes del Dr. Julio Escobar, Jefe de la Am lancia del Ejército del ordeste, asimilados á Generales para efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 17 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL ~ARROQU El Ministro de Guerra, ARlsTIDEs FER. ÁNDE% Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..._ 389 _, DECRETO UMERO 493 DE 1902 (MARZO 19) por el cual se honra la memoria del Excmo. Sr. Dr. D. Manuel Antonio anclemente El Vicepresidente de la RepúbHca, e1uargado del Poder Ejecutivo, Por cuanto ha comunicado el telégrafo la infausta nueva de muerte del Excmo. Sr. Dr. D. Manuel Antonio Sanclemente, 'residente titular de la República, y CO~"SlDERA DO Que el Excmo . Sr. Dr. Sanclemente ejerció la más alta Ma­~ istratura de la ación; Que desempeñó con celo y patriotismo ejemplares otros ele­' dos cargos públicos en los ramos Legislativo, Ejecutivo y Ju­icial ; Que prestó notables servicios á la causa del orden y de la jus­i ta; Que es un deber recomendar á los colombianos la memor ia :le varones que, como el r. Dr. anclemente, han sido modelo de 1·obidad y virtudes cívicas ; El Gobierno recomie11da á los colombianos la memoria del !Excmo. r. Dr. D. Manuel Antonio anclemente, y para honrarla DECRETA Art. I .0 Comunique e por el telégrafo á los Gobernadores de los Departamentos y á los Jefes del Ejército el fallecimiento del Presidente titular de la República, para que se tributen á su rne­moria los honores que le son debidos. Art. 2 . 0 Las exequi del ilustre finado erán dispuestas por el Gobierno y costeada con fondos de la Iación. Art. 3. 0 El Ejército de la República hará los honores que prescribe el Código Militar; llevará luto por diez días, y las Ban­das de Música de los batallones tocarán retretas fúnebre en las noches de eso mismos días en la Plaza d e BoH var para lo cual e dictarán por el finisterio de Guerra las disposiciones conve­nientes. Art. 4.0 Los empleados civiles en toda la Repúblic llevarán luto por diez días. Art. 5. 0 El pabellón nacional será izado á media a ta en todos los edificios públicos de la capital y de los Departamentos durante un mes. Art. 6 .0 La familia d 1 ilu tre finado disfrutará del sueldo que á é te correspondía como Presidente titular de la Repú lica, hasta la terminación del período con tituciona l. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milit r de Colombia '- 390 -­rt. 7.° Copia del presente Decreto se enviará á lo del r. Dr. ancJemente. Dado en Bogotá á 19 de l\farzo de 190.2. ]O E MA UEL MARROQUI El Ministr·o de Gobierno, FRA cr co ME~·mozA P.-El Ministro) de Relaciones Exteriores ELlPE F. PA 1 L-EI u secretario de Hacienda ncargado del De pacho, JosÉ RA.IÓ L Go-El Mi­nistro de Guerra ARI TIDE FERNÁ. DEz-El Mini tro de In trucci6n Pública, Jo É joAQUÍ CASAs-El Mini tro del Tesoro, AGus ÍN Urua R OLUCI NUMERO 25 que onlena el jutgamiento de los rebelde· Despacho de Guerra-Bogotá, Marzo 20 de I902 CO SIDF.RA DO Que los perturbadores de la paz no han querido acogerse á las garantías ofrecidas por el Gobierno; Que la clemencia con que ha venido tratándolos, no haciéndo­les efectiva· en todo su rigor la sanciones penales que gravitan sobre ello , ha dado resultados adver o , por la recrudescencia de la rebelión y las proporcione que cada día toman los crímene~ que cometen y Que llegado el caso de que el Gobierno haga uso de todos lo medios que le permiten la leyes, para reprimir tales delitos, t.1·atando á los reb ldes con toda la se cridad que las circunstan­cia demandan, SE RESUELVE Procéda e al inmediato juzgamiento, en Consejo de Guerra, de los rebel es actualmente pre os y de los que e capturen en adelante. ,. tando los rebeldes en 1 ca o del artículo 178 del Códig-o enal por sus actos de ferocidad y barbarie, deben ser castigados con el máximum de la penas ~eñaladas á t les delitos y al de re­eli6n, y juzgados como reos en cuadrilla de malhechores, confor­me á la misma di po i ión. Hág se le efectiva á cada uno la re ponsabilidad solidaria de los delitos comunes cometidos por los rebeldes durante el tiempo que hubicr hecho parte de la r- beli6n, como lo dispone el Códi­go Penal dicho (artículo 1 79, 254 y otro ). En cuanto á la p e na ténga~,. prc ente qu ad má de lo ca os que s ñala el xpre a o Código, e castigarán: o r. PE ·A e PIT.\L: J incendio voluntar·io n cualquier for­ma y el uso de expJo i vos, no iendo en acción de guerra y en la forma permitida por 1 Der ho de Gcnl ; 1 pionaje y la trai­ción militar en guerra cí il; lo empleados al servicio del obier- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de C Jombia \..._ 39' _J no que se hagan re ponsables e esto últimos delito (Decreto Legislativo númer 48 de 20 de Octubr de 1899 artículos 7. 0 y 9·0 ) · todo colombiano que forme parte fuerza compuestas de e ·tranjer~s 6 de nacionale y e. tranjero y que lleguen á invadir el terntono de Colom ta · los e .. ·tranjero que form<::n parte de fuerzas inv soras del territorio colombiano xceptuando los casos de guerra internacional ; los individuo as( nacionales como e tran­jero~ que sirvan de comi ion do ó age nte de revolucionarios ante Gobternos de otros paíse ó ante fuerza inva oras e la indica­das para promover la inva i6n, f cilitarla ó uxiliarla · todo fun­cionario público, tod agente del Gobierno 6 cualquiera persona que encargada ó instituida oficialmente por razón de su estado, del ecreto de una negociación 6 e.·p dición lo haya entregado á lo agentes de una potencia xtranjera 6 del enemigo, con el ob­j to de dañar el paí . (D cret núme ro 855 de 17 de Julio de 1gor, artículo 1.0 , 2. 0 y 5. 0 • Co .. LA PENA DE VEI. TE A.- OS DE PRESIDIO, EXPULSIÓ DEL TERRI-TORIO, Á JUICIO DEL GoBI.E~NO : Cual uier responsable de maquina­ciones 6 de inteligencias con lo G biernos extranjeros 6 sus agen ... es para inducirlos á cometer hostilidades 6 á emprender la gue­rra contra e 1ombia ó para procurarle los medios de hacerlo, aunque dichas maquinaciones 6 inteligencias no hayan tdo egui­das de ho tilidades ; y lo que hayan jecutado maniobras 6 man­t nido inteligencias con e l enemigo del Estado ó invasores para f ci litarles la entrada n e l territorio y dependencia de Ja Repú .. blica, ó entregarles ciudad\; fortaleza plazas, puerto , puestos, · lmacenes, ar enale buques que pertenezcan á Colom ia 6 su­rninistren á los enemigos ayuda en soldados, dinero víveres ó mu­niciones, 6 secun en el progre o de su arma en las po e iones r.olombianas, 6 contra las fuerzas del obierno 6 traten de que­rantar la fideli ad al Gobierno, de los J f , Oficiale 6 oldados. ( ecreto n 'mero 855 citado, artículos 3.0 y 4.0 ). Co.· L PE¡ .. DE OCUO Á DOCE A -;OS DE PRESIDIO: los daños causa­dos en aparatos y líneas telegráfica y vías de comunicación. (De­creto número 484 citado, artículo 8.0 ). Lo artículos 23 I á 234 del C6digo Penal son aplicables al de­lito de rebelión. (Decreto número 484 ibídem, artículo I0.0 ). Los Jefes de guerr-illas ue han sostenido sus fuerzas con e~­préstitos y expropiacion es ó con cual uiera otra clase de ex oha­cione , erán considerados como autores de robo cometido en cua­drilla de malhechores. Decreto Legislativo ele 14 de Ener de Igor, artículo 2. 0 ). En cuanto al procedimiento obsérve e : Que están baj la juri dicción ~ilitar, ~uera de los que le c~­rresponden privativamente los dehtos defin.tdos r:t el Título x,. LI­bro II del Códio- Penal : 1 a esinato, 1 1ncend1o de cualqUJera ; especie, el a all en cuadrilla de malhechores, el envenenamiento comprendi o en la disposicione de los art~culos. 624, y .625 del mi mo Código; los atenta os contra los func10nanos pu l1cos, de- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 392 _J finidos en los artículos 256, 257, 259 y 262 del tantas veces citado Código Penal ; el uso de explosivos fuera de las acciones de gue­rra ; y los daños que se causen en las Ifneas y aparatos telegráficos y en las vías de comunicación. (Decreto número 484, ya dicho, ar­tículo 6.0 ) . Que se deben juzgar en Consejo Verbal de Guerra, especial­mente, Jos siguientes delitos : el espionaje y la traición militar en guerra civil (artículo 9.0 , Decreto número 484 ibídem); el incendio de cualquiera especie; el asalto en cuadrilla de malhechores · el homicidio, cualquiera que sea su naturaleza ó especie; el robo con fuerza hecha á las personas 6 á las cosa ; J a castración ; las heri­das que causen la mutilación de algún miembro importante; las heridas y maltratamientos de obra, de cualquiera clase que fueren cometidos contra personas enfermas ó indefensas, ó· contra niños ó personas del sexo femenino · los que se cometan en los templos destinados al culto católico, 6 contra ~as personas de Jos Ministros del mismo culto; los de falsificación de monedas; los de rapto, fuerza y ·violencia contra las persona , violación de Jo nterra­mientos y e tupro; los daños en propiedades ajenas ejecutados en provecho propio del autor ó autores (artículo 1 . 0 , Decreto número 212 de 18 de Febrero de 1901); y los delitos de tra·ción á la pa­tria, de que trata 1 Decreto número 855 citado, así como los de­más de esta naturaleza definidos en el Código Penal. Que tr:atándose de los delitos comune enumerados en el ar­tículo 1. 0 del Decreto número 212, ya dicho, según el artículo 2 . 0 del rnismo, ~' contra las sentencias que dicten los Consejos Verbales de Gue rra, no ha rá lugar á recurso alguno, sino que se ejecuta­rán inmediatamente; pero si la sentencia impusiere la pena capi­tal, se consultará con el Jefe Civil y Militar del Departamento, quien decidirá la con ulta en e l perentorio término de cuarenta y ocho horas. Dicho Jefe Civil y Militar podrá cambiar la última pena por la inmediata inferior, en la e cala penal, ó podrá orde­nar la rcpo ici6n del proceso si e hubi re incurrido en nulidad; 'y Que respecto de los delitos de traición n la patria, de que tra­ta 1 D e cre to número 855 supracitado, según el artículo 6. 0 del mi mo las entencias de los Consejos de Guerra Verbales pueden ser reformadas por la má alta autoridad del lugar n que se ce­lebre el juicio, y se ejecutarán, in otra apelación ni consulta, den­tr. o de veinticuatro hora . Todos los j e fe Civiles y Militare e tán en el deber de prac­ticar la diligencias de u alcance, conducente al esclar cimiento de los delitos cometidos por los re J Jde , para informar de ellos á las autoridades ncargada de u juzgamiento. Encárgase á los Jef s Civile y Militare de Jos Departamen­tos de promover lo conveniente á fin de que e a liquen á los re­belde todas las sanciones penales legalmente establecidas contra ellos. El Ministro ARI TIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 393 _J Doctrinal- M NUAL PARA LA PRE AR CION DE LA CO PA 1 AL COMBATE POR EL GENER L DRAGO~UROFF Continúa 89.- Se pueden sacar de todo lo que se ha dicho, para ejerci­tarse en las maniobras de simple acción, las prácticas siguientes : si el enemigo está á descubierto, se puede comenzar por hacerle lgunas descargas como á 3CX> pasos (más bien menos que más), y n seguida marchar directamente sobre él ; pero mientras más á ubiecto es á el enemigo menos hay que emplear las descargas; 1 no, será mayor la pérdida nuéstra que 1 daño que le causemos. Al movimiento de avance se Izará con rapi'tüz y siempre en línea recia de rente; los tiradores cubrirán lo flancos t. A 100 paso la carga, á 50 pasos á la ayoneta, á 20 6 30 e l rito de }zurra. El paso para acometer de e s r nervioso, vivo y li­gero; la carr ra no debe empr nderse ino únicam nte á lo últi­mo, pero con toda ligereza; la alineación e toma sobre el que ha avanzéldo má . 1\.,..o ha_y qu d. tener nunca el ataque szito dnpu;s d~ l1aber rebasado ttnos czizcru.nla paso el szlio detrás del cual se considera que el etumigo está n posiclún. En el momento de la detención, todo el mundo se estrecha so re aquellos qu urante la carrera han avanzado más. u Nadre se atreva á retroceder nz· una pulgada." (Sou roroff). Hay que dedicar la mayor atención al restablecimiento inmediato del orden y e la cohesión despué del asalto. 90.-La cadena no se detiene, y persigue al enemigo en reti­rada, picándole los talones. os arece que se puede :1.dmitir después de las descargas el empleo del aso ligero, ara acercarse de 300 á 150 pasos menos. <..n el tipo del ataque de 5ou oroff empleó el aso d carrera durante los inst ntcs en que se podsa t mer que el fuego causase grandes pérdidas. t Los lira.dorcs deben acompañar á la fracci n que da el asal~o hasta e_l fin, y disparar ó hacer uso de la bayoneta al tratar d reb:l.s~r al enem1~0. ~ n v.rtud de la ley d mutuo apoyo, ni un hombre debe qucd r a retaguardl cuando la tropa n archa al asalto a la bayon ta, á menos que el jefe ordene que se detengan ara ayudar al combate con el fue o. cmejante ord n ucde dars en el ataque de la trinchera de las posicio c.:s cubiertas por un foso, por un barranco 6 u arroyo (6 fo o 11 'no de agua). En e · to casos los tiradore que llegan á orillas del obstáculo foso . barranco ó arroyo, pueden ser d tenidos para so ten~r~ me­diante el fuego, el aso de la rcser a, pero se unen :\ ella tan luego como esta ha puesto pie en la otra onlla. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Mil i tar de Colombia '- 394 _¡ 91.- i el terreno se presta á ello, se puede continuar la ma­niobra también con la reserva, tomando como objet/vo la persecu­ción del enemigo en derrota. 92.-Toda formación es buena para el ataque cuando el jefe no admite término medio entre la victoria ó la muerte, y i ha sa­bido estimular el apoyo recíproco de sus tropa de manera que ninguno piense en la propia defensa, sino que se preocupe por sal­var á us camaradas. Por esto, en la instrucción del tiempo de paz conviene siempre no dar el asalto n la misma formación, sino en orden desplegado ó en columna segú1 las circunstancia . 9 3 .-PREPARACIÓ DE LA COMP.~-\ÑrA Á L S SORPRESAS QUE PUEDE • SURGIR DURA. TE EL ATAQUE. La circun tancia que puede crjudicar más el é ito del asalto, es que 1 enemigo emprenda un contra­ataque en una dirección inesperada. Para evitar con calma seme­jante eventualidad, conviene, durante las maniobra , uponer un ataque contra uno de us propios flancos ~indicando siempre la posición supuesta del enemigo), y tomar la medidas necesarias para oponerse á él. Estas medidas pueden con~istir : en un ataque general á la bayoneta de toda la compañía sobre el sitio en donde se supone aparee el contraata u e del enemigo, ó en un a taque á la bayoneta, ejecutado solamente por una fracción de la compa­ñía designada al ef cto. • El primer procedimiento, es decir, el cambio de dirección del ataque de toda la compañía no puede verificarse sino durante el período d los fuegos, y por esto hay que practicarlo en la instruc­ción, antes de encontrar e á menos de 300 pa os del enemigo · el segundo es decir, la designación de sólo una fracción de la com­pañía para precaverse de un con raataque imprevisto, se ondrá en prác ica cuando sea ya demasiado tarde para renunciar al obje­livo rimitivamente escogido; por tanto la aplicación de e ta me­dida se demo trará en la zona que e extienda á menos de 300 pasos de la posición enemig~-. Es claro que hay que confiar e ta misíón á la sección de retaguardia y no á la delantera. 94-En e e caso, el empleo del arma puede ser diferent , según las circunstancias: si nuestra aparic·ó es imprevista para el enemigo, 6 si la aparición de éste no es esperada por no otros, la bayoneta, precedida de una descarga ó do , si el tiempo lo permi­te . Si, por 1 contrario, el contraaque se descubre á más de 200 ó 300 pasos, lo tiradores pueden di parar durante el tJempo que sea pos1ble, y la reserva d pués de una descarga, e lanza al arma blanca. El fuego no sirve ino para pr arar el choque · pero como respecto de medios de preparaczon el mejor de lodos es la sor-presa szem­pre que sea posrble evzlar la del enenugl) sería enojoso, en semejan/e caso, perder tiempo en disparar· porque la. mejor u 110 pe.r m·i'Hr que el (nunigo se oriente. gs.-VuEL'IA AL CUART. -La compañía e t·eúne y da frente á retaguardia. e eñala una nue a posición, como antes para los tiradores y la reserva del enemigo pero en la dirección que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín i titar e Colombia '---- 395 -' ~eva al lugar ~ donde tá acuartelad ó campa a) la campa­nía y todo e eJecuta como ant e ha dicho, salvo que la segun­d~ fila queda en la cabeza. Los e bos y argentos, claro, atra­Vle an el fren e. Despué del a alto de la posición, se uelve al cuartel en el orden de camino y e lica o e decir tomando me­dida de se uridad. g6.-La maniobra deben fectuar e n los contorno , sin ro­deos inútiles. Contando un kilómetro n contorno, de de 1 punto en donde e comienza á ton1ar la formación d combate hasta la o­si. ció~ del enemigo, cada e ión no deb durar más de hora y me­dta (rda y vuelta), dos hora como máximum. Es preciso hacer la crítica de la marcha que preceda á la maniobra, ante de tomar la formación de combate · para la ma­niobra de ida ante del asalto· para la maniobra de regre o, lo mi mo; para la marcha de regreso al cuartel, al llegar á e te punto. LAS G o B LL E POR DICK DE LO .. GLA Y (Continúa} (Lz"gi!,Y-IÓ de Junio de I8I5) Continúa OLEO N El 16 d Junio, al toque d diana, to o el mundo stá en pie; pronto luce un sol magnífico; á medio día hará un calor tórrido. F ompemos una tajada de pan y bebemo un bu n trag de nues­ti os calabazas lleno de aguardi nte. Ya fila de jinetes a anzan por entr los trig le como ex lo­radares: sol" los cazadores de Payol y Jo dragon s d Exelmans. Ya los prusianos se despliegan enfrente de no otro , y aparee n á. cada instant en ma or númer . La llanur arrugada .de Fleurus, en la cual á li t·ar e una de las más terribles batalla del siglo, presenta aspecto muy impon nte. En medio de nosotro , detrás de un pe ueño promontorio, se levanta la punta de un antiguo campanario · los piñones cu i rtos de pizarras y los techos con paj de Jeurus · á nue tra derecha se descubren también chozas, algun casas y otro campanario: es Lambersart. Como á do kilóm tros al fr nte de nuestra líne de batalla, el terr no forma colín , al pie de las cual corre el arro­yo de Ligny oco rofundo pero fango o con auces y al o ála­mo n la orilla. obre esta cot-ri nt eucu ntran do grande Ideas: aint-ma nd á la iz ui rda y Ligny á 1 derecha. La casas d estos lu re , ai la a un d otra , como gran número d la d~ las aldea de Bélgica se 1 vantan en m dio de jard1nes y de erJeles llamados paJtales, cubi rto p r mucho árbole frutales 6 de lto Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 396 -' oquedal. 6lo Jos dos campanarios y algunas casas aparecen á la vista. Un poco más lejos se alcanza á ver á Sombref. Detrás de estas tres aldeas el terreno e levanta; en la cima de este declive se distingue el molino de Bry, y detrás del molino, en un pliegue de terreno, la aldea de Bry, en donde los nemigos tienen sus reservas ; de esta última aldea no se alcanza á ver sino el campanario. Los prusianos se encuentran en estas dos aldeas de Saint­Amand y de Ligny, amontonados en número considerable en las casas, en los verjeles, en los campos y d trás de las cercas, que en este país tienen comúnment de sei á siete pies de altura. Gran número de cañones prusianos, que brillan por el sol, están coloca­dos en batería entre Ligny y . aint- Amand. Numerosa columnas enemigas descienden de la planicie de Bry y se sumergen en aint­Amand y Ligny; las ca as son rápidamente almenada y rodeadas de barricadas ; lo oficiales colocan sus oldados detrás de las pa­redes y de las ban·acas y n lo jardines. La compacta fila de ár­boles que se encuentra á orillas del arroyo de Lygny nos estorba la vista: apenas podemo di tinguir, por ntre algunos claros las masas del jército prusian acumuladas obre la planicie de Bry, en número de noventa y dos mil hombre . Nuestro jé rcito no tiene en este punto sino sesenta mil com­batientes. 1 barranco con aint- mand y Ligny, en cada una de sus extremidade e encu ntra ntre Jos dos. Vandamme debe ata­car la primera de estas dos aldeas y Gérard la segunda. La sorpresa de apole6n ha ido e traordinaria cuando al entrar á Fl urus, punto u nue tros soldados ocupan desde por la mañana, se le ha dado a iso de la presencia de masas prusianas ntr Bry y ombref, ma a cultas en arte por cercados man­cha e bosqu y cortijo . La po ición de los prusianos está á cubierto, dicen los primeros oficiales á quienes interroga el Empe­rador, y no s l es uede ver. · lnmediatamen e e traslada á la línea de lo xploradores s guido por una escolta de lanceros de unifor­me v rde realzado con galones y param ntos de color amaranto. En m dio de te llano d Fl uru , y un oco haci nuestra derecha, le •anta un molino de viento construfdo de ado e en­carnado , que ar e una torre. Napol ón e encamina á él y es r cibid por 1 m liner , qui n muy emocionado por encontrarse en pr s n ia del Grande /J ombr , le hace s.ubir una scal d cuer­da ft ja ha ta 1 tech d u m lino, d de donde e puede e 'a­minar fácilm nte l cam o de atalla cogido por 1 nemigo. e lo aho de st obs. r atorio apo1 6n d scu r claramente los treinta mil hombr de Zi th n ~o t cado n primera Hn a en Saint- mand y Ligny. 1 bajar del molino hace llamar á u lado á andamm y iérar y señalándole como objet/vo los campa­narios de la do al a : " Ahora mi m o les die , y cuando e oiga el fu o d cañón e y y á una s ñal mía os. tra ladaréis ~obre ese punto de ata u y acaréi <.J llí á los prusianos á. viva fuer­z . har apoyar.' El. Emperador espera n fect , con im- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 397 _J paciencia, que el Mariscal haya ejecutado su maniobra de tomar al enemigo por la espalda en Bry, para comenzar el combate. Durante este tiem o el guapo érard va á reconocer el te­rreno sobre el cual deberá atacar inmediatamente, pero este re­conocimiento puede co tarle la ida ó la libertad. El Comandante del 4.° Cuerpo e tá acompañado del eneral de Saint-Remy, u Jefe de E tado Mayor de vario Ayudantes y de algunos húsares de la compañía escogida del 6.0 Regimiento. El reconocimiento del General Gérard ha recorrido ya la mayor parte de la l anura cuando repentinamente vemos que esta pequeña tropa vttelve rida hacia nosotros y se nos acerca á todo galope. Una parte pdncipal de la caballería prusiana acaba de descubrirse detrás de un grupo de árboles y la acomete con insistencia. En esta rápida carrera so re un terreno cortado por fosos, y cubierto de tri o viole nto de fusilería á quemarropa. on los seis batalJones de la eser a de Steinmetz. Ante este fu e go asesino, nuestros jóvenes oldados se detienen remolinean un instante y se baten en reti­. ada vol iendo á Saint- Amand aceleradamente. Los prusianos nos persiguen, lanzando estrepitosos hurras. :.~ero, negados á la aldea, nos detenemos de propio impulso, nos r:netemos en las casas, tras de las paredes, en los vallados, tras de roncos de árboles, y á nuestro turno recibimos con rápidos fue­gos á voluntad al enemigo, que se e obligado á replegarse sobre su reservas, colocada en anfite atro sobre la pendiente que domi­rna el molino de Br;. Pronto masas espesas de infantería prusiana bajan de esta Llanura á paso de carga, dejand oír gritos furiosos : se diría que ra una nube inmensa de cue rvos. A la vista de estos atrevido _J t·usianos, un estremecimiento de rabia y de odio nos sobrecoge. usotros sabemos por los habitante del paí que se han vana­. loriado de habernos llevado el año último desde Dresde hasta rís, haciéndonos correr eomo cabras y que dicen que en breve w !verán á hacer lo mismo. Todas estas jactancias nos han suble­a o; no queremos ya sino darles muerte á todos. Estos prusianos, preciso es confesarlo, muestran gran valor, e ntrando en columna cerrada en aint-Amand, nos desalojan ( las pr·meras casas, en donde se fijan resueltamente. Atacados o r nue tros soldados con una impetuosidad que llega hasta el fre­mesí por la deserci< n del miserable Bourmont, los enemigos se de­tfienden con furor. Entonces se inicia una serie de combates iolentos, que tienen a ferocidad de las guerras civiles, porque el oclio conocido de los g:>rusianos contra nosotros ha excitado en nuestras filas una especie de rabia, y no se les da cuartel, como ellos tampoco nos lo dan. or varias horas los dos bandos ya vencedores, ya vencidos, nunca ocansados, se disputan cuerpo á cuerpo, pie con pie cada una de fla posicione que cubren la aldea y el barranco. El denodado General Lefol, espada en mano, sin o m brero, el vestido acribillado á balazos ostiene á sus oluntario incon­ovibles bajo este fuego terrible de metralla, que destruye todo ;á su lado, oficiales y soldados. La artillería, mezclando los disparos con sus granadas y con sus bala de cañón á la mosquetería de la infantería, incendia ":'arias uintas de la extremidad de aint- Amand. Las llamas son 1m po­tentes á paralizar los esfuerzos de lo soldado que pelean en es­os edificios ; se les ve fusilarse, perseguirse á la bayoneta herirse ;á culatazos en medio de la habitaciones, de las granjas y de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Mil itar de Colombia '- 400 __, pesebreras incendiadas. Parece como si cada uno de ellos hubiese encontrado en su adversario un enemigo mortal y se regocijase al hallar el momento de la venganza . Nadie pide merced de la vida .. La aldea se pierde y se vuelve á tomar repetidas veces. Este com-­bate puede considerarse como uno de los más encarnizados de que~ la historia haga memoria . . Al propio tiempo, hacia nuestra derecha resuena un terriblee fuego de cañ6n. Poco más 6 menos una hora después de nuestroo ataque, las tropas del Gen~ral Gérard se han abalanzado á su vez~ sobre Ligny, fuerte y grande aldea, de amplios cercados descu-­biertos, de espaciosas quintas, y atravesada por una larga calle que permite á los combatientes entrechocarse por masas. El com- · bate está ahí, en ese momento, en toda su fuerza; de Saint-Amand vemos levantarse grandes masas de humo blanco que remolinean encima de la copa de los árboles que sobrepasan la flecha de laJ iglesia de Ligny. Concluye EL G R AN E S TADO MAYOR III Cuando el General Linares presentó al Parlamento sus pro­yectos de reforma, el relativo á la creación del Gra1t Estado Ma-yor (Estado Mayor Central, lo llamaba), causó profunda sorpresél! á muchas personas leídas y escribirlas. ¡ Qué extraño era esto, s: hasta militares con cualidades reconocidas de publicista lo comba­tieron, como invención, por lo visto pecamino a 1 Después de exa­minado, aunque ligeramence, lo que ocurre en todas partes acere de este particular, no puede negarse que la pasión conduce á la­mentables extra Y íos. Ni el prop6sito del General Linares podía ser más plausible_, ni la novedad lo era, er. orden á los princi píos hoy en boga, sin para los apegados á que sigamos viviendo, en materia de organi­zación militar, en plena edad de piedra, á pesar de los constante cambios de postura. La organización de nuestro Ministerio de 1·• Guerra, y esto lo hemos dicho hace muchos años, y lo repetímo en 1895 en un estudio consagrado á la materia *, adolece de u defecto esenciaL Superabundantemente preparado para los alto! fines de la liturgia administrativa, con su engorrosa tramitación " la francesa, que de modo tan ésimo hemos traducido, nada ha ' allí-con carácter permanente y propio concepto, se entiende, capaz de dar contenido y realidad á esas ideas que reclaman alg más que buenos amanuenses para ser expuestas, y colorados bal­duques para no desbordarse. • Organiuuió11 delhfi,t".rterio de la Gru'l'ra. REVISTA Tic ·¡cA. Tomo :t: , primera época, números 6 y 7, Septiembre y Octubre de 1895. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 401 _, 'Y no es, cribímos en la época antes citadá., que falten allí la hteligencia ni el conocimient ni la aptitud, ni la volun d. u ... falta el or ni mo adecuad . sí se e.·plica que el Mini tro eno-a ·¡ue pen arlo to , y no 6Io pensarlo., ino prepararlo, diri­ ·irl :.>ot·dinarlo vigilarlo, y ca i ha ta ejecutarlo todo también .'' '' Di per os e la doce seccione d la casa cada uno de los 1 m ento que han de con ti uír el conJunto hasta para lo má in­¡ nificante nece "ta el jifc: ir por í mi mo tt·as lo que há menester, y hacer por sí mismo io--ualmente la advertencia que impi el rror. Lo trabaj s e H ... rculcs son nada al lado de esta tarea de cada momento emp:·en i a ade más con secciones ca i autónomas ara 1 erfluo, y ca i estérile para lo útil y convenie nte en cuanto han de moverse unas en función de otras .. , Desde que e ta línea se escribieron, al pres.!nte poco ha ariado la situación de la co as en lo que e esencial á lo menos. parte lo no escasos inconvente nte que en cuanto e propio ~ la admini tt·ación y gobierno del Ejército, ofrece la organiza ­ción interna del Centro directivo en sus relaciones con <:;l conjunto de la llamada Admini traci6n Central de Guerra y con el vasto njambre de dependencias provinciales y unidades orgánicas de t das armas, lo que origina anomalías ''erdaderamente ingulares; fuera de eso . que ya es mucho para defecto, las cuestiones todas ue afectan irectamentc á la preparación para. la guerra se en­entran poco meno que en estado embrionario y eso las que an sido por incidencia preYi ta . De muchas otra no hay ni si­JUÍera noticia, á juzgar por lo que hemos oído á alguien que tiene 1noti vos ara saber estas cosa . Y e natural que a { ocun·a. ada función exige su órgano propiado y Jo primero que advierte quien desea profundizar en el e tudio de aquella complicada y vetu ta maquinaria, es que asi como el enlace tiene, por fuerza que ser allí resultado de un acuerdo, p ro 6Io por convicción de los e mento diver~o porque de ot1·a uerte cada uno aldrá por su r gistro, faltando como f Ita el medio necesario ara im rimir con tantemente la unidad de acción, así también lo que debe ser resultad de una labor lenta y sostenida, e o tiene sólo por e fuerzo galvánico n in tan­tes de exa1Lación intelectual d aquel que debía encontrar á. su servicio todo di puesto. Ya n su última etapa ministerial comprendió, por xperien ­cia propia, 1 General Azcárraga, que no ra posible guir a í · que imponía la realidad un orden uperior de trabajo de conjun­to, tal serie de apremiantes y técnicas xi tencias, que lo verdade­ramente asombroso era cómo en 1 s difícile circunstancias en que se había hallado pudieron tocarse allí infonías al compás de una batuta ue no encontraba orquesta, in mú ico Jibre y de anto aislado. TOMO 1-26 e .PU llC Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. or cierto ord 3( letin 1 i 1 itar d C< lo m 1a '- 402 _; ecc e • ·Iinis­e mestre u nos con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. H(, ctín r fili 'lr c1 C lomhia '- 403 ~ e ha añadido qu intere e de la admini mento á con ideracion las re ladones entre la d1 v r a ma iada fr cu ncia los ;rvicio á exi'gt.ndas dd mo- 1 ' ind terminada . ' ¿ T ,. r ad que par e ~spañ ? Quien pa.,e reYi ta á la mayor pa;·t de los proy ctos que hao ido á la Con 6 de lo decr t que han apa r e ido úbita­m e en la (.~acd,z, de cincuenta año acá proycc o ahog-ados al nacer, en u casi totaliJa !, y decretos reformados de la cruz á la fecha ante del medio año. tendrá que con ·enir en qt,e dejamo tamañito á lo ingle e . Y léa 1 com ntario ue ' Jo ant<.:rior pone la omi ión citada : • Lo que in antemente ha sido variado reorganizado muchas vece in obed r á ningún principi e-erminado ncce ariam nt carece de co ) mento de e tabilidad.' i de molde. En cambio tratando del alto mando en Alemania decía en 1897 un estudio publicado en la Rnl ut. miblaire de r Elrangtr , que el ran Estado .. Ia yor, á u doble pa n la j nstrucción y pre­paración ara la guerra, junta a la 'en aja de ue emanaba d 1 J fe de E tad rviayor 1 uni acl de doctrina ha ta 1 punto que la homog nei ad d J E tado .fa) or al mán era tan a b oluta, ue ermitía llega1· á un ~cuerdo complet sin preYia comunica-ción de id as, ante una ituación militar da la. " e ultado recio­o que introduce la má perfe ta unidad en la dil-ección de un jército, estableciendo la constancia de Jo método y 1 aci rto n Ja J c .... ión d las medida apropian á las diver a ircuns-tancias e la guerra. uando se recu rda que aquf, Juégo d do ó tr s años d ampaña, h mos visto reunir juntas xtraordina­das el General baje la Pr · idcncia del fini tro, para aco ·dar un plan, como ocurdó por ""jem lo, en Ja segunda contra los car­listas, basta este dato pa1·a tormar juicio de la diferencia qu hay entre tener 6 no tener ran E tado Mayor . • * Y ahora preo-únt todavía si es necesaria la cr ación de ese Centro técni o. Los que desconozcan que la in titucióñ milita1- es quizá la que má xig-e per ·i tencia y unidad d criterio n sus fundamentos esenciales, podrán dudarlo. eguram nte que no les seguirán or e e camin cuantos medit n ac rca d - Jos pelig-ros que h de acarreat· la continuación del pasado con u o-ra ndes errores y us consecuencias horribles. J. To obstante que creemos haberlo dicho ya con ntera lari­dad, habremos de repetir sin mbarcro, que á nue tro par. :e:, siendo meramente técnica la misión del General ll mado á dtngtr el r.an E tado Mayor puede muy ien dado sobre todo nuc tro régimen olítico, que no ermite hoy otra solución, armonizar a uel deb r con la dependencia en que ha de quedar por lo que hace á r Iacione con 1 Mini tr re ponsabl . • Armle Allemande: Le Haul CtJmman denun.f.-REVlSTA citada, núme­ro 835, Junio, 1897. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Iilitar de Colo1n bia '-- 404 _J tra cosa ería ir d recho al fracaso. ¿Cómo habían de ob-e r ultados beneficiosos con un procedimiento que significa­dualidad difícil de contener en lo límite respectivo ? 6nde mpiezan y dónde acaban la administración y el ~obierno de un Ejército? ¿ D6nde la dirección y la admini tración del mis­mo? ¿,Qué h y fu e ra de e o c-¡ue ólo ea peculiar al man o é ins­tr ·ucción de la tropa ·? ¿.Qué l ue ca d ntro sin rebasar 1 s Hnea clivi orias de los otro cometiclos '? ¿ Cu..cles debieran cr las atribuciones y las respon abilida e d l 'Iini tro, Consejero de la Corona y re pon able 01- sto e todo cuanto al orden militar afecta y cuál las el J e fe de E~tado 1ayor del Ejército no u­jeto á má infracciones u a uella en que pudiera incurrir al no ajustar su acto á las órdene ue directamente le diera quien constitucionalmente se halla e r nto de toda responsabilidad? ¿ Habda el 1v1inistro d aceptar r pon abilidade por actos en ue no tomaba participación y d .... lo cuales ni aun conocimiento podrí tener, en la mayor- parte d los casos ha ta luégo de rea­lizado ? ¿ erá po ible conceder facultad s mini terial s ó análo­()"' as á quien en el régimen constitucional no es lógico e.·io-ir las respon abilidades á ellas anexa ? un alvado te escollo, ue es mucho sah·ar porque estas cosas son bue n s para dicha retóricamente, pero difíciles de re­sol ver, · no ocurrirían diariam nte choques nacido de lo borroso de la mi ma línea di isoria? orque á la Jefatura de Estado Ma­yor el "jército tal como la quieren Jos que la ueñan indepen­diente, le ertenecerfa de derecho cuanto se refiere á la organiza­ción no ya el conjunto, no ya integral sino de los elementos to o . ería un mando supremo, ejercido, no so re lo exi tente ólo ino para modificar lo exi tente, lo cual implica una erie de cuestiones, i relacionadas con el mando de armas exclu ivas y pl'·opia del Mini tro responsable. ¿ e pre cindía de ést ? Pues no vemos la manera de realizar, por lo medio hoy conocidos en n~e tro régimen político, lo que se pretende. ¿Tomaba participa­CiÓn ? ¿ qué entonce la nece idad d 1 otro elemento con entera independ ncia, si había de prescindirse de e lla en el momento mismo · n que sus funciones se encontraban en el caso de ser ejercidas? FEDERICO DE MADARIAGA IN ~ ORME SOBR L JÉRCITO AL N (Continúa) La oficina post al milil ar Por e.spacio de mucho tiempo venían quejándose en Berlín y en otra Ciudades, del gran m.hnero de hombres inútilmente dis­traídos cada día de l es ejercicios de instrucción para llevar pliegos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín 1 ilitar de C olon1bia \.._ 405 ~ militares. El Príncipe uo-u to d urtemberg, Comandante ge­neral del Cuerpo de la Gu rdia decidió resol\ er e ta cuestión de una manera definitiv·a y reducir 1 e tricto mínimo 1 número de lo old~dos sí ocupados. u solicitud . y conforme al proy cto qu él m1 m el. I;>oraró, se esta Jeció en Berlín lo que e llama fici­n Po tal 1thtar (~I/h'tali--Post- 'latt'on), y la solución imaginada era de tal modo práctica, que o tu v la apr baci6n general, pro­P?~ iéndose hoy instala1· oficinas s _m jantes en otras gr nd guar­niCIOnes. La ficina Po tal Iilitar tiene or objeto, por una parte re­cibir y por otra disponer el eví á su destino de toda la corres­pondencia de lo Cuer os de tro as y stablecimientos que tienen relación con ellos . cepta igualmente lo paquete , con tal que sean de una forma y pe o tales que un solo ordenanza pueda fá­cilmente He ·arios. La oficina hace 1 a arta o de todos Jo liegos, cartas, &c. que e le remiten los clasifica con arreglo á us direccione , y los e ·pide por los ordenanza corre ondi ntcs de los regimiento que les en ·ían á la oficina con este o jeto. Al instituir la ficina Po tal lilitar e tu ·o ólo en cuenta l as gran s ciu acle , or ue .n las pe ueñas guarnici nes sería completamente inútil. Para ~u in talación se rocuró elegir un pun­to tal, qu en cuan o fue o ibl e tu iese en 1 centro de la ca­pital y próximamente á igual di tancia de lo iferentes cuartel s y esta lecimientos militar · y ci ·it s con los cual s so tienen los cuerpos correspondencia. Por sa i facer e tas con iciones es por lo que se ha e ta lecido la ficina Postal Militar de erlín en 1 cuartel de artillería cerca de I~upf'rgrab~. Jz. 'in la or anización d ta oficina se ha afirmado, como en todo lo demá , el principio cuidadosamente obs rYado .1 ma­nía, de la sencillez y ce momía n \ irtud d lo cual n s xtge :I-e todo edificio ino ue s a apr piado á su objeto. na sol peq_uena sala con do ventanas en la lanta baj d 1 cuartel con utu e todo el local. Un tabú¡ue 1 di \'ide n dos piezas : una sir\ e de vestíbulo donde reúnen los ord n nza q · ' n á 11 ' r ó r - coger pliego , y la otra con tituy la oficina propiam nt dicha . El mueblaje onsiste esencial m nt n al 0 uno grandes tan­tes stableci lo~ á. lo largo d la I ar des con una tiquet o r cada apartad , indicad ra de un regimi nto E~tado Iviayor es­tablecimiento ·c. ~ 1 todo stá di u sto sistemáticamente Y n un or n t..:rfec"o . on to, alg-unas m sas y los acce orios indis­pensabl es n un oficina . in el u un ello pecial, del cual lo qu · sigue es una muestra, e decir : Milit ir-Po t- tation - -2- arw 1877 - os me -es se design:1n si 1 pre n Alcman1'a por u n c omo l a fecha se escriben · • 1enuclo con ci rns arabes. Así, de Diciembre, ~e. ero de ordt:n ue 2J/12 igni 1ca 2 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín J Iilitar de Colombia '- 406 -~ veces al ía, para Ja recepción y distribu­d tete á ocho y tres cuarto de la mañana, de á d e y d cuatro y media á siete de la tarde. urante l se me tre de in i r-no ( el r .0 de Octubre al 3 1 de Mar¿o) l primera di tribución s retarda una hora. ta hora de de pacho del correo son bien conocida de todo y ca cuerp ó e tablecimiento envía u ordenanza una vez al día, en el mom nto que má 1 convenga. E te lleva lascar­tas qu e ea expe ir u regimiento y retira á la ez la que e le dirio-cn y que lleYa á u regre o. to se re uce todo el trans­porte 'le corre ondencia. ficin Po tal Militar está bajo la dirección del E tado May r d l uerpo la Guar ia el cual confía 5u vigilancia á uno de u yu ante . El ervicio e hace por os gifr zles, destacados cada uno por tres me e por una las di vi ion e de infantería de la Gur ia. "' re e m plaz e hace sin formalidades d ninguna es­peci al cuidado d los E tado Iayores divi ionario , pero alter­nando iempre de manera ue el gifrúte nuevamente nombrado por una Dh isión esté durante me y medio adjunto al que le pre- , cedió f cilita por otra Di visión. El antio-uo pued de este modo poner á u compañero al co1·riente del ervicio . I ada or tra p rtl: má encillo. En el muro exterior de la oficina e encuentra un buzón r guarda o por un p queño tejadi­llo. Por llí cada ordenanza depo ita u saco de de pachos y su li­bro de di tribución, luégo se dirige á la primera pieza de la ofi­cina don e poco tiempo despué por otro ventanillo practicado en 1 labu)lte e 1 ntre a de nuevo su libro y aco con los des­pacho dirio-idos á su regimiento, que ) a no ti ne ino que lle ar. L d gifreiles trabajan siempre juntos. Uno recibe los plie-go y 1 cla ifica inme iatamente n los dif r ntes apartados e la tantería · y 1 otro se a gura de que 1 número de la rta e ti bien conform con e l que va sentado en el libro que el or nanza e siem re presentar al llegar á la estafeta, aun cu n o no lle\'e papel alguno. Cu ndo e l número de envíos con­cuerda con la in cripción d 1 li ro, 1 gerreile one el timbre en la columna correspondí nte. i hay iferencia, marca ésta con lá-iz rojo y 1 libro no e sella. Por último si el ordenanza viene vacío, in ica sto con un igno convenido. u1ante este tiempo 1 otro gifr 1/e toma de 1 apartados lo en 10 de tinado al cuerpo d 1 ordenanza ue está presente, los timbra coloca n u aco, y de pués de haber anotado 1 nú­mero en 1 libro de distribuci6n, lo ntrega todo al ordenanza por el ventanillo del labiq11.e. Ad emás de la correspondencia militar la estafeta recibe igu lment las carta privadas que puedan ser lle­vadas por lo ordenanza ó por lo expedidor n persona pero á condición de ue tén fran uea a con sello de correos. i 11 gan á 1 tafeta despacho dirigidos á un cuerpo cuyo ordenanza haya pal-Lido, qu dan en el apartado hasta que se pre­senta de nuevo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Iílit r d '-- 407 _j 1on l ta Del mi mo mo o ~-e y cierra infle · iblemente á la hor r:>re crit ; u e e retard . tán obli-g- ado á ·ol ver á la di lribuci6n iguient . La carta ficial e arttculare dirig-ida á e tabl cimien-to qu~ no enYían ordenanza , inmediat ment despué de cen·arse la ofic1na, e remit n á la ofi<.:ina d corr o má próxima. Uno de o gifreil~s se ncarga e pecialm nte de e te cuidado. P ra com pru r la regulari a e la 1 eracione e i te en oficina un li ro le r o-istro e p e cia1, en el cu l e en cada día los uifrezlu pon r el en y firmarl . p r la n che, antes de dejar puesto, e t, n obliga s á desmontar el ti m re adaptarle la fe­cha del día iguiente y aplicar un ello de pru ba sobr una hoja destin da ·f ctu. llave d e la oficina e r mite todo los días al Estado •Iayor del u rpo de la guardia. e Vt=, pue que 1 ficina Postal Iv!ilitar e ventaja p ra 1 Ejército por todo conceptos. El nt'imero de ord nanza por~­ore d de pacho se ncuentra reducido á la más mínima e - presión y al propi f mp la expedición y recepci· n de todos los nvíos e tá.n .... v ramE"nte regi tra a . ...... o jetará quizá , que un regimiento no pu de cont ntar con recibir y e pedir los paque-te d corr spond ncia una ol vez al día pero un vez má e preci o r cordar qu r;~z Alem ni la correspondiJICl·a mil/lar esiá 1nt9f limilada; e re uce á lo papeles de ab oluta necesidad, y presenta en el mo o com se conduce. e carácter de perfecta calma que se encuentra n to o en la institucione militares alemanas. í ues, los regimiento de Berlfn no experimentan jamás la necesidad de enviar diariamente e a multitud de ordenanzas y de despachos á lo cuatro punto cardinal s. En suma ería de de ear que insti­tución tan útil como Ja Oficina Postal Militar fuese introducida igualmente n lo grandes centro militare de Ru ia Los esfuerzos de todos, de Je el sargen o hasta el jefe upr~­mo del Ejército se dirigen con~tantemente á un mi mo objeto: dzs­lraer de la z'nslrucci/m. el menor número de hombres poSible/ y siendo así, no es extraño que e té á punt d alcanzar todo cuanto pueda pedirse en la condiciones actuales. Las comisiones fuera de filas subsi tentes deben set· aceptada como un mal necesario. Reduci­das á e te límite las bajas en el efectivo ce ande ser un abus Y no representan ya sino el s cri.ficio indi pensable de algunos hom­bres para la necesi acles de la organización y para el bien gene­ral d 1 servicio. egún cxpTe a Mr. L~ 1arcb nd, l h n sido y en ·ari s ciu des, en­tre otras. Vilna y M cu.-(N. tid T.). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . • . 1 Bol etí n Militar de C o l ombia '- 408 _J EL COMB T POR MA~UE~ IORE OC U RUC (Continúa) El fuego se ejecuta normalmente or ieza n cada atería, y xcepcionalmente por descargas, cuando con\ i · ne arrojar obre un punto dado una llu ia de royectiles · ma n todo ca o te e un recur o d 1 que no e de e a usar rol ngándolo dema iado tiem o. Toda aterfa que gota us muniCiones )era in mo\' rse de la posición á que se 1 ro ea de nueYo, u s su retirada pro­duciría n las d más tropas un de aliento perjudicial cuyas con­secuencias podrían ser mayores que las re ultantes del daño que l a atería puede recibir mi nt1·a tá indefen a. Tampoco e re­tiran d 1 fuego la at rf s que han ufrido grande érdida aun cuando haya facilidad de releYadas. Cuando una atería se ve preci ada á ab ndonar al nemigo una parte de su material, de e inutilizarlo, y mojar 6 incer.diar las municiones. si h y medio para ello. ARTILLF.R{A E." L OlF..,.SI -En 1 combate of n ivo la rti- 11 ría de la vanguardia ntra en po ici6n tan Ju go e m e . eñala la r senda del adversario y rompe el fuego ara forzarle á des­cubrir u fuerza , prot ger los camino pot· donde a Yanza á des-legar 1 cuerpo princi a1 y a egurar la o i6n de Jos punto fav rabi á la conc ntración pr #paratoria de las columna . Aunque sin dejar de ofendet· á la tro a nemiga que lcan­za á di tinguir n ma a com actas ~u objetzi•o r.inci al e la ar­tillería contraria, que erá la rim ra n mo trars on la que mpeña una lucha metódica, dirigida á apart r su fueo-o de las fuerzas que stán de pie ando y atraerlo sobre í. El r to de la artill ría dh·i ionaria e adelanta con la tropas de rimera línea gana á toda ri a osiciones que en lo o ible cojan de flanco á la atería nemiga y rompe 1 fuego obre ellas. E ~ reo-la general que toda la ter a di ponibl ntr n de de lu go n acción, pero puede er alguna YCZ con ·eniente dej r una art á re agua1~dia á la e pcctativa ha_ta que ien det rrninada 1- dir cci6n del ataqu pueda reci ar la mejor. situación para u cm leo. La rtillcrfa de uerpo entr qu. toma el com-ate todo u e rácter d ·ci ivo u como 1 pnm r agr ión ha rá dado á conocer 1 ituación é importancia de la resi tcncias enemig permitiendo coger 1 objdivo d -1 ataqu ríncip 1 y lo m io de r alizar é te import poner en juego oda la di o­nible y · mplearla en apagar pronto 1 fuegos el - la fensa des­trufr los ob táculo ue la fortalecen y preparar á la infantería una cci6n fácil y con oca pérdidas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '--- 409 ......J Las baterías reunidas por grupos, ocupando las crestas desde ? nde puedan concentrar su fuego contra las de la defensa, aten tncesantemente sus osiciones y e esfuerzan en reducirlas al si­lencio, 6 á lo meno dominarla de modo u sólo contesten débil­n1ente. Con eo-uido esto, dirigen sus tiros contra los parapetos y trinch era de la infantería, qu inundan de ro) ectiles ha ta hacer in1posible la permanencia en ello 6 arra arios y contra los re­ductos artillados y at ría que lo flanquear. recurando desmon­lat · sus piezas y de truír sus o ras principale . Los pueblos fortifi­cadus y dificios aislado , que formando puntos de apoyo, domi­nan l acceso á la posición así como los que sir en de dcfen a á hs fuerzas aYanzada obre la avenida , on también objeto de un fuego enérgico y convergent , que no ce a hasta destruírlos ó incendiarlo , i no ofrecen utilidad ulterior para 1 ataque. Preparad é te conveni ntemente, la artillería di isionaria avanza con la tropa encarga as de lle' arl ' f cto, trasladán-lose succsi v m en á otr po icione~ de Yan uardia, n donde sin ponerse toda vía al alcanc del fusil, la apoye ficazmente y las protega i on r · c.hazada . La artillería de cuerpo secunda esde sus posidon<.. stos prim ro movimi nto , dirigiendo una part de u fu e:o contra la l. a teda contrarias que aún re i ten, la otra contra las tropas que s oponen al ata ue, con preferen­i sobre las resen·a de rim ra línea y la fuerza de segunda uc se adelantan á ref rzarla ; pero luégo que la anillerí di i io­naria ha roto el fuego de de la nuevas po i ione , avanza tam­bién, ad lant n o las ala~ ara que el suyo re ulte convergente. ,esde esta nue a itua ión bat de nfilada la tropa defensoras que toman la ofcn iva para lo que abandona mom ntáneamente _l objetivo de su di paros y lo recobra cuando ha contribuído á rechazarla . El fuego de la artillería de cuerpo continúa aumentando gra­dualmente en intensidad, hasta que el cuerpo de ataqu llega á 300 m tro d, la posición nemiga, si ante no ha debido suspen. derse por 1 ries ·o d ofenderlo pues importa mucho para ase­gurar 1 éx1to, q.1- su apoyo no cese i s posible hasta el momen­to decisivo. Las posicione que suces1 varnente conquista la infantería, las segura la artillt:ría divisionaria que revio un rápido r conoci­miento de los mejores acceso y emplazamiento qu ofrecen, e tt·aslada á ella., ocupando las cr tas que ermiten batir 1 s nue­vas ¡·csi tcncia del adv rsario y facilitan la d efensa inversa, desde la cual - per igue á las fuerza d rrotada que la a~a~donan, ubr su flancos en 1 r i ión de un con raataqu , y ntmua a o-yand lo progre d las tro as saltan A cada avance de las a ería divisionada., i u en el movi­miento las d cuerpo, por escalone allet·n tlu .Y rocUl·anc¿.o _flan­quear siempre los salí nte que, á con ecu nc1a d 1 mov1m1 nto general de la línea resulten n algún punto de , 1la. 1 acerca1·se la d cisión, la artillería reem laza su pérdidas en horr. res y ganado, renueva las municione y rompe el fueg-o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colon1bia '- 410 _../ rápido. La divisionaria, que hasta entonces habt·á procurado man. tenerse fuera del alcance eficaz del de la infantería enemiga, avan-­za resueltamente contra ésta, contando con que el e tado de debili-­dad en que debe hallarse, la hará poco temible, completa su des-­trucción, batiéndola .. si es posible, de flanco, y apoya el avance d la del ataque mientras tiene libre el campo de tiro 6 puede dis­parar por encima de ella sin riesgo de dañarla. En lo que las circunstancias permitan, e d be procurar uee la crisis se produzca siendo aún día claro para asegurar los efectos­del tiro, pues si e retrasa hasta el anocher la falta d .... luz y la natural confu i6n de los últim.o momentos, pueden desvirtuarlo con perjuicio del éxito. De pués de la victoria, la artillería persigue al enemigo con un fuego intenso, que no cesa mientras lo tiene á buen alcance, destruyendo las últimas defensas que intenta organizar, barriendo los aminos por donde se retira, y cubrí ndo de proyectiles el acceso y entrada de lo de filadero por donde se precipitan los fugitivos hasta consumar su derrota. La baterías á caballo a van­zan con la caballería y ecundan la persecuci6n, desde po iciones SYcesivas que batan de flanco á las tropas derrotadas. ARTILLERÍt. EN LA DEFENSIVA-En esta actitud el papel de la artillería difiere del que juega en la ofen i va, en que re vi te un carácter esencialmente protector urante casi todo el curso del comba . Donde menos e señala esta diferencia es en las avanzadas, cuyo objeto es siempre ganar tiempo; por Jo que la artillería que forma parte de ellas, se limita á mantener á raya la primeras tropas contrarias y barrer los caminos por donde e adelanta el grueso, para que se vea precisado á desplegar prematuramente y descubrir sus efectivos, disposiciones é intentos. Durante este tanteo, el resto de la artillería va ocupando las posiciones que, estudiadas de antemano, ofrecen no s6lo ventajas defensivas, sino también fácil tra lado á otra de vanguardia para cuando se tome la ofensi a, y seguro retroce o á las de retaguar­dia, que mejor pueden proteger la retirada, si llega el ca o de tener que emprenderla. Establecidas las baterías, conviene utilizarlas inmediatamente en detener las columnas enemigas y estorbar Ja entrada en Hnea de ~u artillería. Si se conocen bien las distancias, pueden romper el fuego algunas de ellas á los 3,000 metros, contra los puntos por donde aparecen las mayores fuerzas del enemigo y contra las po­siciones ue pretende ocupar u artillería, sin dejar de ofender tam ién á las que intentan arrollar los puestos avanzados. En apo­yo de éstos tienen casi siempre o ortuna aplicación las bat das á caballo agregadas á la caballería, que quedando libres al replegar­se esta arma, se establecen á vanguardia en terrenos francos donde pueda efectuarse in ries2'o la retirada y desde los cuales protegen y robustecen la resistencia de los más importantes. Contando con este a oyo, y teniendo presente que los pue tos avanzados deben Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colotnbia '- 11 __.) ti~ars~ en cuanto terminan u papel preliminar, se le a igna dmanamente poca artillería, con o j to de evitar los inconve­en. tes material e . y moral e que en esta arma re enta todo mo­nuento retrógrado.- cmtti1úa Historia QUI CE DI S l)E CAMP EN I870 POR L. ARMAGI AC (Traducido )' abreviado el fr ncé para el J3q/ellll Mil1la.1'} (Continúo.) El Mariscal, al ver que su situación e hace critica, da á la ivisión Bonnemain , compuesta d cuatro regimientos de corace-o , orden de cargar, 'por la alud del jército." Sin un in tan te acilación ó de decaimiento., esos atrevidos regimi ntos se po­en en movimiento y vuelan á Ja muerte. Ellos dan en el terreno ás desfavorable esa magnífica carga qu se ha hecho legendaria. Pero, ¡ay t su heroísmo fue inútil. Acogido por una lluvia de r~nadas y de balas que agujerean las armadura con sonoro utdo, en pocos instantes son diezmado , di persados, y sus restos agan á la ventura obre 1 campo de batalla, en tanto que la po-rosa artillería alemana reduce por fin la nuéstra al silencio y :<.:ubre con sus fuegos las tropas u e toda vía ¡-esisten. . Todo estaba perdido. La derrota, una espanto a derrota, co­m nza. La caballería alemana s lanza n persecución de los que , huyen, y sin la División Guyot de Lespart que acababa de llegar al campo de batalla, el ejército francés ínte~ro habría sido cogido ó acuchillado. El primer Cuerpo se replegó en gran arte sobre Saverne, y de allí se Le condujo á Chalons. lgunos regimientos se retiraron sobre Bitche. Un número considerable de soldados desbandados se refu ió en Estrasburgo. . En tanto que el ala dere~ha del ejército francés .sufría tan te­rnble golpe, la izquierda era batida 1 mismo día en Forbach. El General Fros a1~d ocupaba desde hacía algún tiempo las alturas de Sarrebruck. Cuando el nemigo se concentró delante d~ él, se encontró demasiado xpuesto · el 5 de Agosto retroc~­dtó y tomó posición sobre las alturas de Forbach en Sarregueml­nes, guardando á Forbach en donde e encontraban almacenadas n la estación inmensa p~ovisiones. Por la tard~ hizo levantar varias trinch ras para cubrir alguno puntos déblles. El General p rtenecfa al arma de artiJJerfa, y le gustaba poner á 1~ defen­siva us tropa por medio d trabajos de t rraplenes. Gractas á es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín lVIilitar de C o lombia '- 412 _.1 tas precauciones, su Cuerpo pudo oponer una igorosa re á fuerzas tres veces superiores. El General Steinmetz, advertido del movimiento de retrae de los franceses, y creyendo que obedecía á una deci i va retira avanzó sobre Sarrehiick é hizo avanzar una partida de recono·• miento que encontró una viva resistencia. Hizo que la protegies y como la de \.Vcerth, la batalla de Forbach comenzó por un sir· ple encuentro de vanguardia, sin que ninguno de los dos ad v~r~ rios esperase librar batalla aquel día. Pero los alemanes acud1er• al cañón, en tanto que el 3. 0 y 4.° Cuerpo francese s, que habríia podido cambiar el resultado de la batalla traslaaándose sob • Forbach, p e rmanecieron inmóviles, á algunas leguas de allí, oye l do sin contestar, la llamada de las tropas comprometidas. . Las alturas escarpadas de picheren, los bosques de Stirin fueron tomados por Jos prusianos después de una lucha de do •c horas en que encontraron una resiste ncia de las más tenaces. franceses, anonadados por el fueO"'O de una artillería superior 'ie n do sin cesar aparecer á su frent; nuevas tropas, y flanqueados p• o . Morsbach, se pusieron en reti14 ada y llegaron en buen ordena Sarreguemines. El territorio francés estaba invadido. Los alemanes a vanzab por un lado en Lorena y por otro en Alsacia. . Persuadido de que la lucha de ese día en adelante iba á v~e nficarse en Francia, el Rey de Prusia lanzó, el 8 de Agosto ~ su Cuartel general de Hambourgs, una proclama dirigida al pueb.l francés, que yo entrego sin comentario al juicic de la Historia: u ~ós, Guillermo, Rey de Prusia, á los habitantes del territ rio francés ocupado por los ejércitos alemanes, hacemos saber que sigue: u Cuando el Emperador Napoleón atacó por mar y por tierrt á la ación alemana, que quería y quiere todavía vivir en paz Cre bastante cándida-­mente el temor de encontrar un soldado en cada habitante y tene que Juchar con e a errible guerra de guerrillas que dio cuente. en España con las mejores tropas de Napoleón 1, y que yo desea­ba con ansia, ¿cómo ex Jicar el pillaje desvergonzado á que se en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colombia \_ 413 -' =-aron con frecuencia los ejércitos inva ore ? Salvo en algunas nde ciudade , como Ver alles, en donde la dominación ale­na se e tableci6 por muy largo tiempo, y muy pacíficamente, a que el pillaje fuese po ible era necesario fijar la diferencia recio entre las monedas alemanas y francesas · ¿y la tran­ ·i6n no con i tía de ordinario, para el alemán en tomar lo nece ita a ó lo que le agradaba, y en d truír 1 re to? ¿Cómo creer á la mañana io-uiente, despué de edán una vez que el perado.L sta.ba preso, que todo estaba oncluído y que íbamos rnenzar ' á vivir en paz con el pueblo alemán?" Esta hipócrita proclama no era ino una incalificable especu­i 'n, incenti\'O á la discordia y á la guerra civil en presencia la invasión extranjera. III El 6 d go to llegó á París, muy tarde de la noche un des-leño del Emperador concebido en e to término : 'El Mariscal ·ac- Iahon ha perdido una batalla. bre el arre el G neral ) sard se ha vi to obligado á retirarse. Esta retirada se •erifica 1 l uen orden. Todo puede recuperarse." E te de pacho se insertó en el Journal Officiel del domingo 7. 1e acordaré mucho tiempo de aquel domingo. El día estaba i te y desapacible ; en pleno estío hacía frío. ruesa nubes co- ·í 1n rápidamente por el c1elo, y fuerte rociadas caían á interva­s. Yo estaba en el campo, en Bougiva1, con algunos amigos. odo el mundo conoce á Bougi al á lo menos de nom re: es una 1 gre aldea, estrechada por una pequeña montaña y el ena; su llt: principal forma muelle; sobre las colina con bosque que la dean, se levantan risueñas villas encerradas en huertas por jar­ines y parques ; por todo lados la vista descansa en un fond de erdura. Al mirar á Bougival se ve á la derecha, resaltando en el zul del cielo la majes uosa silueta del acueducto d Marly á la z uierda la sombrí fortaleza el monte Valerien, como si el hom­: Jre se hubiese complacido en colocar obre los untos más eleva­los que la vi ta puede abarcar en este vasto horizonte, el s llo de ,u doble genio del genio bienhechor que crea 1 fecunda y conser­ ·a; del genio feroz que arruina y destruye. P r la tarde se no reunió uno de nuestros amigos ; venía de P rís, y nos traía el periódico oficial de la mañana y los periódicos en lo cuale se había publicado la noticia de los desastres de Reichshoffen y de Forbach y el despacho desesperado del Empe­rador, que ordenaba poner la capital en estado de defensa. · Qué siniestros presagios en esas pocas palabras . El estado de sitio aca­baba de proclamarse para París y tres Departamentos; la con te:­naci6n y el abatimiento se habían apoderado de todos los espín­tus, sobre todo de aquellos ue algunos días antes, gritaban con ardor: ¡A ..Berlín!, dicit!ndo quizá muy por lo bajo que Berlín que­daba demasiado lejos para ue pu iesen enviarlos allá. Conlitn~a Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia .'- 414 _./ Variedades viAJE A ~A REP BLICA D COLOiviBIA E POR .~of. MOLLlE ' (Traducido para el Boütfn A-ftbtar) (Continúa) o nece itámos ino de una hora para llegar al puente natu ral de Pandi. E tá formado de una p1edra que no tiene ino veinte pie de ancho; habiéndome colocado sobre ella, me puse á con­templar la a rtura que s ara la dos montaña , y que tiene 140 varas (poco más ó menos 363 pies) d profundidad. Alcancé á ver una corriente de agua que de de 1 ele,·ación en que yo estaba m p recía un arr yo. oca di tancia, sin embargo no se pue­de atravesar sino en pirao-ua. Entre la pied¡-as que, al rodar de las cima d lo monte , e han detenido entre sa ab rtura pro­digiosa h · admirad m nos la que f rma el puente que una roca eno¡-me ue tá d bajo y qu como la Jla ve de una bó ·e da, está su pendida n 1 air , y que p r e á punto de caer. Lo h bitante del país con i er estos abismos t nebroso_ como la ntl-ada e l infierno · f cti,·ament la noche continuada que allí r ina · los pájaro n cturno , cuyo ltígubr s chillidos re-u nán en los antros á donde s retiran durante el día; la aguas neo-ra que lle an las r fundiJade d este precipicio· la larga ca­bellera de lo árbol s que ocull de ello el mi terio ; el e répito de 1 agua · la rocas que, como el puent de la mitología persa, sir en ara trav sarlos; la tinieblas, por último que envuelven esto horrores,-representan el imperio de la mu rte. La ilu ión es tant má g-rande, cuanto la n1ayor parte de Jos eres ivos ha hu(do d-- st Jugare agt- st : el hombre ha alejado su morada todos los animales temen . .1 ruido que allí se oye. Por esto agrada; cu n o le de to antigu bosque , que quizá los acer­dotes indios de la tri u feroz d lo Pan che en angrentaron e on sus victoria humanas 'olver á encontrar una luz más viva y una naturaleza m no tl"Í te. Volví á ~crcadiJlo no m nos a ombrado de lo ue había es­tado n el T quend m , aun cuando la maravilla del Puente de Pandi me pareció meno imponent . ..-sta o ra prueba el poder d 1 natu-r 1 za : le ha ba tado para establecer un puente de co­municación, hacer rodar al una piedras de Jo alto de la mo - tañas. n rev , acercándonos á las cimas de las montaña que do­minan á Mercadillo, y desde donde e distinguen los llanos de Li­mones, que e exti nden ha ta el Magdalena, hemos atravesado bosques vfrgenes, en donde habita J oso, el jaguar, el caguar (leon de América). Por la noche llegámos á usagasugá. A me- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B l 1n l\~Iilitar <.1 e 1 n1 anii nt de APIT L 1 FR E Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín lVIilitar de Colombia "-- 416 J gue de J jo . En efecto : los aleone , las vidrieras, la teja , con­que la ca a d 1 Cura e tá a ornad , le comunican un aire de ma - nific ncia curtndo e com ara con la miseria d las cho7as ue la rod an. Hacia medio día dejando la sauana por donde hasta enton­ce había marchado, me acerqué á la montaña de arcilla qu 1 dominan. e uilé, ultima aldea de la llanura d Bogotá de es lado está itu da á corta di tancia del lag-o de uatavita *. ~ n el pára­mo de hocontá encontré 1 aire muy enell-ante 1 viento sopla­ba allí con tanta viol · ncia como á orillas del mar. na Jlu,·ia muy menuda y muy fría no helaba la cara y l~s mano . El suelo de Chocontá es de color muy n gro; el ten·eno e tá allí con alterones como 1 de las dunas; el pa to e tan fino, que los pac;o del Yiaje­ro e borran ca i tan 1 ronto como en la arenas d 1 de i rto de fr·ica. Es en estos lugares de iertos donde el cazador persi u á lo animale que envu ltos _- n bruma perpetua , se creen allí á la defen a de los dardos d , hombre. El oso e notable por u fu rza y valor. os habitantes le hacen la cruerra d tiempo en tiempo. A caballo y a1·m dos e lanza, lo atacan, y con frecuencia lo ven­cen, proeza que no se ef ctúa sin peligros. Es verdaderamente curio o cuando uno e encuentra n una elevación tan prodigio­sa oír lo gritos e los cazadore , lo ladr.ido de Jos perro y toda la batahola de una cacería, reemplazar de improviso 1 ruido de los viento ; o re todo no e puede ver sin admiración á Jinete que galopan sin temor por la cima escarpada de lo monte , que atra­viesan los torrentes, los precipicios que escalan las roca y que hieren con us lanzas al animal fatigado or la huída. Bajando el páramo de hocontá encontré una casa aislada, construída á p - Ca di tanci de una mina de petróleo que pertene­ce á la atedral de antafé. Allí pa é la noche. Aun cuando las siembras estaban terminadas se trabajaba en los campos con r n­de actividad. Provistos de una azada fijada n el extretno de un largo mango Jos peone (a { llaman á los jornaleros) estaban ocu "ados en limpiar los campos. Estos obrei-os, cuy tarea co­mienza con el dí y acaba con la noche, reciben un real por día y dos raciones de mazamorra. los que emplean en la Costa ]es agan el doble, y tienen una libra de carne por día . Es cierto que las fatigas on mucho más grandes en la ardientes orillas d l mar que en la cordillera. Los trabajos de la agricultura son mucho me­nos penosos ara el hom re que trabaja en una temperatura de I 2 á I 5°, que para aquel que en su oficio tiene que soportar un calor de 25 á 30° Re. Co111ztllta • • n Bogotá se ha formado una compañía para dcsaguarl y sacar d ella los. tesoro que cuent Piedrahita fueron arrojado allí, en 1 época de la Con­qutsta. o fondos de la ociedad ya se han acabado, y no se logra desaguada. Hasta ahora no se han encontrado sino cinco 6 seis figurita (ídolos) de oro, qu los ingleses han comprado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 13

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 17

Por: | Fecha: 26/04/1902

ERIE I!I-70.Jf() I flircctor ad h norcm F. J. VA.,RGARA ~ l. uut.:Nl dt.- Jn •-·llic:ro Licmuro de v riu S c1~d11d i •uUfi,·ot. ____::::;::::;;~ O fi e i a 1 - - DECRE fER 2 r Dl~ .. 1 02 AflRIL 9) por el cual e aceptan una r nuncia y .t; celar n in u · i lente uno s nombra­miento El ví"ct"jll·esirünt~ e 1 Rt'jJiíbhca, t.J/Cargado dd Por/, 1 Ji;j e ulr ·o, l>J!CR ,. se y pu blíq u e ogotá á d 1902. J UEL I\1 El iinistro de uerra, 1 RlS !DE ,. RNJ\• ~oBZ TO.fO 1- 3 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 514 _J ECRETO NUMERO 626 E 1902 (A RlL 9) por el cual se hacen unos nombramientos .El T'"'icepreúdenle de la RepiÍblica, encargado dtl Poder .Ejecutivo, DRCRXTA Artícul único. l ácen e lo iguientes nombramiento para la ección 5.1\ del ini terio de Guerra : Pa1 a re . Lui E. González José Joaquín Gonzá- Jez Tomá Hurtado ixto Duart , Juan ya, Jo é A. Reyes, Dio­nisia Buitra o, Ignacio Cla ijo icolás Montoya alustiano u­tiérrez, erardo árdenas, ] a uín Pulido T., lv!arco A. abecha, Ramón Enci o, íctor . f n ca Alejandro Díaz M., Juan Rodríguez dro a tañeda, rmenegildo il"a, ntonio Cama-ho, I aac armi nto, Ricardo uñoz, I idoro Vargas, Joselín E. Pardo amilo andón, Dem trio Mart(nez ., Bernardo Cadena icardo R~año .. lpiano Gue ara y evero onzález. \../Omunfquese y publíque Dado en Bogotá á 9 de bril de rgo2. JO E A UEL RROQUI E1 Ministro de uerra, ARISTTDEs FERNJ(:NDE& DECRETO U E O 638 DE 1902 (ABRIL 15) or e l cual e hace un non1bramicnto El Vlupresiden/e de la Repúbh'ca encargado del .Poder Ejecutivo, EC ET.A t·t{ ulo único. ómbrase yudante farmaceuta del Dr. To-má arzón, l{édi o d 1 Ej r ito que comanda el G neral Ramón onzálcz Val ncia al r. amón González a imilado á Teniente ra los efecto fi cal Comuní uese y pu líquese. Dado en Bogotá á 15 de Abril de xgo2. J E M UEL MARROQUI El Mini tro de Guerra, ARI lJDE(FERN.ÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milita¡· de Colombia '- 515-' DECRETO "{Th¡fERO 639 Dl! rgo2 (ABRIL 1 5) el cual e confiere un ascenso y se dispone la organizaci6n de una Divisi6e .El Vi'ceprtsidenle de la Repúblz'ca, tncargado del Poder .E.fecuttvo, DXCRETA Art. I. 0 Asciéndese á General de División al de Brigada Sr. ancisco Camacho B., y autorízasele para organizar una División la Provincia de Oriente del Departamento de Boyacá, de la al será él su Comandante general. §. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en sus óxima sesiones, para los efectos constitucionales. Art. 2.0 ómbrase Jefe de E tado 1v1ayor de la expresada tvi ión al General Gregorio Beltrán. Art. 3. 0 Autorízase al Comandante general de la misma Di­i6n para hacer los nombramientos de Jefes y Oficiales some­. ndolos á la aprobación del Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 15 de bril de 1902. JO E fANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARI TIDXS F JtNÁND•z DECRETO NUMERO 6 o DE 1902 (ABRIL I 5) _ por el cual se hace un nombramiento El Vi'cepruide-nl d1 la Rcpiíblka, encargado del Poder Ejecutivo, DECRET.~ Artículo único. ómbrase omisario Pagador de la Jefatura :i,~iJ y Militar de Zipaquirá al r. Eugenio xuevara B. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá á 15 de bril de 1902. JO E ~ UEL M RR QUIN El Ministro de Guerra, ARrsTIDES DECRETO UMER 654 DE cgo2 (ABRIL 2 I) por el cual se llama ' un Jefe al sen icio. activo Y se le destina Y se hace una promoct6n El Vkepresüienle de la Rep1íblr'ca, e11cargado del Poder .Ejuutivo, DECRETA Art. 1 .o Llámase al servicio activo al G~neral Luis Urdaneta, y destínasele á prestar sus servicios como pnmer Ayudante gene- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín Militar de Colombia \.._ 5I6 -' ral del uartel general de la oluJJma de 7h¡uendama que comand­el General Pio uinto 1\mpudia. rt. 2.0 romuéve e al Teniente oronel Benjamb J. Fcrrc del puc to de 2.0 Jefe del Batallón Junín de la olumna Alati . Camargo, al uerpo de Inválido con la antigüedad de 31 de zo tlltimo. Dado en ogotá, á 2 1 de bril de J ELM l )..finistro d Guerra E RET 55 E 1902 ( llRIL 21) por el u~\l se llam l se rvicio a c tt •o ñ un J cf e y ~ e 1 co1 fierc una autorizad r El Viupre id~nlt de la R,'JJiíbll'ca encargado del Poder Ejeculwo, RWl A acti o al r. 'en ral Be­at- a orcrani7at· una Divi utiérrez para hacer lo · par ivi ión, QUI 11 El ini tro de uerra A 1 -tCR 'T' ~u rE E 1902 (AB IL 21) l or ·1 cual e hace un nombramiento n interinidad E1 Viúj)residenle de la R(públu 1 tncar ado dd Poder liju11/hJo ~ '1 A único. EL RR QUI 1 Ministro e uerr , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín DECRET ilitar le Colombia '- 517 _/ U !{ERO 657 D 1902 (ABRIL 21 >r el cual se llama al servicio activo á ' 'arios Jefe y Oficiales y se les destma .El Vz'upt esid~11/e d1 la R~príblica, ,,uargade~ del Poner E:¡'uul/vl), E CRETA Artículo único. Lláma e al er icio activo á los siguiente Je­~ s y ficiale.:>, y destínaseles al Ejército que comanda 1 en ral ~amón González V lencia, en los pue tos que e te Jefe le desig- : argento 1ayores rancisco A. alazar, afael ilva G., \.mbro io uár z y Lui F. Cé\margo · Capitán elisario Rodrí­uez · T niente afael I ría Galindo, y ubtenientes J. de D. 1acfa ) J. ]. Galindo. Comuníquese y publíquese. Dado en Boo-otá á 21 de bril de 1902. J EM EL MARROQUIN El d:ini tro de Guerra, ARtsTID.ES FER ÁNDEZ === E di toria] - TURA C MP A nadie e oculta ue la guerr que ha deva tado á Ja Repú­blica, convirtiéndola en un inmenso o ario, por su duración, por la intensidad de la contienda y por haber abrazado el área entera del paí , por así decir, regi tra en u anale campañas ue desde el punto de vi ta de lo ufrimientos afrontados y de los acto de abneg ci6n y de heroísmo cump1ido , no desdicen de las má nom­bradas de la uerra magna. El Ejército que tale pruebas de arrojo y patt·iotismo h dado en cas1 tres años de continuo ata11ar, ha merecí o bien de la Pa­tria; p ¡·o su tarea no ha concluído aún y de pué de la lucha con­tra lo pertur adores del reposo úblico n vez de regresar á u hogare t ndrá que emprender otra lucha, si m no brillante más ~enéfica, ual es la de coadyu ar al r tableci'?i nto del pr?greso y de 1 industria herido e muerte por inju ttfica le rebelión._ En efecto la vías de comunicación, bandonadas por anos entero yacen en lamentable e tado; y vencidos los rebeldes como por lo pronto no ería político ni prud nt licenciar las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Iilitar de Colon1bi t '- 518 __, huestes sal va doras de la República · para hacer fecundos Jos bra zos que todavía es preciso secuestrar al trabajo y á la industri lo natural será emplearlos en mejorar los camino y re tablecerlo:.. á u estado normal, y aun en llevar á buen término alguna ob~ pública de real importancia para el país. odemo afirmar que tanto el Excmo. r. Vtcepresidente como el actual Ministro de Guerra ~e hallan animados de las me-·­jor ;s intenciones en el particular, y están re ueltos á emplear: como zapadores buena parte e los batallones que hoy forman ef lucido Ejército nacional, para conclu{r Ja carretera de Cambao, adelantar la calzada del Ferrocarril del orle, y tal vez mejor r el camino de Hon a, cuyo trazo de Ville a en adelante e supre­mamente absurdo, como odos lo saben. En ninguna de estas obra se trata de gastos 6 erogacione que demanden oro, como compra de rieles, locomotora , &c., err mercados extranjero , ni de poner al servicio de empresas parti­culares los soldados de la República; nó : e l ánimo del Gobiern es simplemente utilizar los brazo de los abnegados lidiadores delll rden y la Legitimidad en . ien del país, en preparar el terreno para que cuando lleguen mejores día en materia económica, la locomotora pueda arrancar fácil y rápidamente de las márgenes del agdalena, y, cruzando la abana, penetre en lo valles y' montaña de o y acá y antander. E te de eo del upremo Gobierno no entraña favoritismo con 1 respecto á los Departamentos nombrados, porque el Cauca podrá hacer lo mismo en su vía férrea de Buena entura · Antioquia ha continuado con éxito la carrilera de Puerto Berrío, y en la Costa se aplicará el esfuerzo de lo zapadores á la obra que crean de mayor importancia sus habitante . Creemos que no habrá quien no apruebe y aplauda esta reso­lución del Gobierno ni quien le niegue su apoyo y concurso, porque si en su día son fecunda las sangrienta lides del Ejército, después de la victoria que asegura la paz e llegado el momento de aco­meter e as campañas incruenta , en la cuales se vence á la a­tu raleza para asegurar el repo o y biene tar de todos los ciuda­dano. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. NU L Boletín MiJitar de Colotnbia '- 519 _) Doctrinal- R .. L PR L e ARACIO L AL C0~1 ATE POR EL RAL D A(~OlUR 'F c,mclu_ye Para en eñar á las patrulla á que desempeñen esta impor­tante misión e pued emplear el procedimiento quP ya e ha pro­ue to para cerciorar e del servicio de lo exploradores durante l marcha es cir, enviar algunos solda lo fuer e la po ición, con orden de tr tar de insinuar e die tt·amente, ya sobre los flan­cos ya sobr las r taguardia e e tapo ición. La fuerza de una atrulla n puede determinarse d una ma­n ra invariable porque depende del terreno. 1 jefe de compa­ñf toca fijar u efectivo, conformándose á las indicad nes que re­ulten del reconocimiento de lo flanco . lguna veces la obser­ci6n de los flanco puede hacer e de referenc·a de la posición misma, por ejemplo : de lo alto de un campanario, &c. ero en t. do caso im ortante e coger para este objeto soldados que no t ·ngan otra funciones qué de empeñar, ino la o servadores. 124-La tropas ue están aloja en cuartele , deb n ejer-itarse en la manera de ocupar é to defen ivamente, in icando siempre el lado de don e s era al adversario. En cada partí-a de e ha er un jefe respon ble. Hay que explicar en ué itios ,. levantarían sigui ndo 1 dir cción upue ta del ataque, barri­~ adas en la alida , ~ se e tablecerían nueva . i en la paredes que rodean 1 cuartel hay a pill ras, se añade al · jercicio prece­dente, la defens d e ta paredes, p r familiarizar 1 Id do con 1 manera de obrar d trá de una aspi11 r y d poner una pared Jn e tado de defen a. 125-PA TICUI.J\RlDADE PARA .L ATAQUE Y ¡.A DEF ·, \. DE LO BA­JtR ·e AI.DEAS, &c.- i l ldad n conoc los cami­nos recorri os ; i al emr de la instrucción y al · 1 r á ella no recorr muchas vece un kilómetro inútil para li rar l un ob tá­culo, sino que por e l contrario, da una vuelta de un kil6metro pa ar por él ; i e ujeta á poner en práctica l lo qu s n~e ­ña en 1 in trucción de la gimna ia entonce los hombr y los Je­fes llegarán á la mejor preparación po ible_ para de truír los ?bs­tácul . Ya no uedará por dar á noc r mo alguna prácttcas, como por jempl d ejar la cad n d 1 lado de _acá d 1_ arranco (del arroyo 6 del fos de la trincher ), 1 ara e ntmuar d1 parando sobre el ene nirimero un or ·ani m o cilante d · !n cción formado esencial­' ll nte por cuatro e feras metálica entre la cuale altan chi pas r ducidas por una corriente induci a que e engendra cada vez ue se quiere transmitir una cñal ; ntonce vibran las e feras 3c ndo lugar á onda electro-magnética que atraviesan 1 pacio · llegan al t·eceptOI·, colocado á un di tancia tal ue las onda , al ocar la ant na de éste, con en·an 1 can i a de movimiento ne­ ·aria para e.·citarle. Esta excitaci 5n mo ifica el tado de cierta ustancia pul \'erulenta (colusor ), 1 u al por. Yirtud de su cambio tático. cien·a el circuito de un relevador muy en iu1e qu go­i rna otro circuito donde e halla un a.pat·ato Mor e· é te funcio­: 1 pue como de ordinario, y or con io-uient , gra a n u cinta a señales producida or e l i tema o cilante. e comprende, pue sin esfue¡-z u i 1 onda ncuentra bstáculo que la rompan ó at(;>núen ante de lle ar á la antena de estación co1-re p ndient la recepción n tendrá lugar 6 e - riftcará de un modo inci rt , y d ahí la nec idad de dar á 1 an-ena elevacion xtra ¡·din ria qu dlficultan u mpl o n cam-aña, no tanto por 1 trabaj de obtener a alturas, como p r el lanco que pre entan la ant nas la cual s s con ierten í n tránsfuga denunciador de la itua• ión e la tt·o a~ con lo con­siguiente peligro para é ta y para lo aparato . Meditan o Pilsudsky en la u re ión d la ant na , pensó que sien o lo s6Jid xcel nte onductor de toda 'i' ración, debieran erl a imi m d la vibración léctri a. y lU , por tanto podría é ta transmitir e por la ti rra "11 lugar d hac do por 1 ire, sorteándo . í 1 inconveni nte de 1 vi íuilidad e la anl - nas y tambjén el de la so pre a lu de pachos. En este encillo principio stá ba a 1 i ma 1 il ud ky, realizado últimamente á fav r d placas cnl rradas y disposiciones e detalle que no ca en en un om ro extracto de la confer n.cia. Telegrafía ópllca por los rayos ullravzolelns - El fundamento cien­tífico de la teleo-rafía ópitca por el heliógrafo no puede er má elemental: un esp0ejo que recibe lo rayos olares y los refleja n dirección conveniente con intermitencias que producen de tellos TOKO I-34 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. de B letin Milit r de Colom L 530 _.! o lo LA ~IE ALU GIA sta ciencia durante Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín Mili ar de Col mbi a '- 531 _) a r a multiplicarla. Gracias al in igne ~~Ioi san e han reducido a l 0 / 0 las impurezas del aluminio y su aleación con 1 manganeso y ~ tung en? acaba de producir J J:arHnio, cuya con tante espe-fica dan tdea de la xcelente rest tcncia qu alcanza : ARTI '"IO Laminado ...... . . . ............ . undido en molde de arena en idad 3 2.89 ocficiente de fr ctura por ex· tensión (JC"~$. porn.0 2) 37 12 Alargamiento poriOO 10 á 12 5 á Estas cualidades le dan un empl o muy apropiado para plan­ha y iga laminada y le indican especialmente ara toda obra e carretería, ya que u ligereza permitirá mayor velocidad y eco­omía de fuerza tractora factores am o de inapreciable valor á ausa de las 9Tandes masas que debe mover la guerra moderna. Aparte estas nuevas aplicaciones del alumini ca e seña­ir la que recientemente se le ha dado como agente reductor por u grande afinidad con el oxígeno : uesto en presencia de com­ue tos oxigenados es un precioso elemento para obtener ciertos 'letal muy difícile de ai lar ha ta ahor . i el campo de us plicaciones está limitado aún por el precio que alcanza menor ada día merced á la producción lcctrolítica, aquéllas han de ir ·xtendiéndose cuando a aratado por los continuos progr o de la :lectro-metalurgia pueda competir con 1 hierro y sus imilares. LA I~ 'DUSTRI liiLIT AR Armas.)' trplosz1,os-E1 avance !n las po trimería del igl Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 532 -' cione endurecí as, los explosi os al interior y las cargas exterio­re d e mayot· efecto proyectante, bien pronto se reconoció la vulnerabilidad de las planchas Harvey obligando á mejorar Jos proce imientos e u fabricación, que el conferenciante reseñó, detenién o e á describir el adoptado por Krupp y que con i te, sumariamente, en cementar las plancha , no por el carbón, como hacía Harvey, sino or el ga~ del alumbrado, que ced su carbo­no á la plancha, reviamente calentada y la va carburando de modo gradual y perfecto. Las planchas así mejoradas han venido á restablecer el per­dido equilibrio ntre las armas ofensiva y defensiva, inclinando la alanza d 1 lado de é la. Para restablecer lo aJores se ha pedido al añón un nuevo fu rzo y Gathmann acaba d darl . Catiór¿ Galhm nn-La tendencia que Jo informa es lleS por ntre bo ues, por camino horribles h cía Chune-Popuhu.x, ell aldea que se encuentra cerca de uno e lo principal d sfiladeros del Ar­gonne. Llegué aHí extenuado. e no hizo acampar n un sem rado de remolachas. or la primer vez de mi ·id e.·perimentaba el pes r e que no me gu tasen las remolachas. i m hubiera en­contrado 6. mano con un alimento an y so re todo abundante Lo sol ado iejo ue sta an con no otro oportaban na­turalmente; Ja fatiga mucho mejor ue lo voluntarios. Una de la razone principales ra qu los reclutas se compo!"lían, n su ~a. or part , de j6 enes ha ituado á un i ~ sed ntana y tranqutla, n tanto u nuestro e marada pertenectan n general~ clas me­nos acomodadas y par cían co tum~rados á una 1 él: ~e rudos trab jo · pero también había otro mot1vo: 1 soldado v1 JO cono­ce 1 valor de todo · á cada para a, aun cuando no di pong_a ino de poco minut , uerme · cuenta con un oco más de t1. mpo, ncien e fuego para hacer café 6 opa y ara calen ar e s1 hac.e frío. eber comer, d rmir hacer provi ión de fu t·za conomt- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar ele Colornbia '- 538 -- zarJa almacenarlas, por decirlo así hé ahí u grande, su con tan­te preocupación. abe ue po rá llegar un dí en que habrá que soportar fatig-a enormes, q e lo vívere pueden faltar, y que, cuan­do se ga tan tantas fuerzas, hay que re ararlas sin cesar, para po­der tenet· la má uina en estado de er icío. L fatiga de la mar­cha, peno o oficio , el peso del mor·ral, el frío de la noche, las vi­gilia , el alimento, con frecuencia scaso á veces ninguno son al­guno de lo ufrimiento o euros y sin gloria del oldado. Es más difícil aportar esto trabajo. que la fatigas y peligr de un día de batalla. qucl día hicimos en tres paradas, de la cinco de la maña­na á la siete d la noche una marcha monótona, penosa. El país que atravesábamos e magnífico, pero el e tado de fatiga en que comenzábamos á ncontrarno nos impedía disfrutar del placer de comtemplar e os hermo os lugares. Acampa m s n anc urt, en el flanco de una colina. Pero el des­enl ce se apro ima. o ac rcamos al nernigo, ó para hablar con má ex ctitu , 1 nemigo acerca á no otros. El 30 de Agosto, á las tres de la mañana .. c.l jamo á Rancourt y vamos temprano á tomar posición cerca de F.emilly, sobre las colinas que dominan el Meus . nuestro píe , 1 río; más leja inmensas praderas ; á derecha y á izquierda, colina on osque. Una batería de artille­da insta} á nuestro lado, y arma dos puentes olantes para dar paso al -ejército. Ignoraba 1 Cuerpo de Ingenieros, cuan­do hizo 1 vantar por lo artilleros os do malos pasos que consu­mieron tanto iempo y trabajo que á al unos centenares de me­tros abaj , n re az ille y R milly h bía un puente magnífico, el d 1 ferrocarril que ocult a un codo del Meuse? Lo que hay de cierto es que el Cu rpo de Ingenieros no pen ó ni en utilí:¿arlo para que pasasen las tropa , ni en destruírlo cuando los pru ianos lle­garon para aprovecharse de él. La ord n d tumbarlo fue dada, 5Ín embargo, por el Cuartel general· pero e t orden no e cumplió, bien porque los prusianos se hubie en apoder-ado ya de él, bien porque falta~ n lo medio , 6 ien p01·que n fue e ino la d pera cuando lograron des ubdrlo. ea omo fu re hacia las i te lo pu ntes de barca están termina o y 1 esfile comienza. Llegado lo primer , debemos atravesar el do los últimos, llevado ino in damente de 1 an­guardi á la xlrema retaguardia. quel día de e n amo . Cuando digo desean amos, quiero ~impl mente decir ue permanecemos en el sitio. Apenas hemos parado cuando m toca la fatiga de la leña. Voy como á un kiló­metro de i tancia á cort r un fagote de abedul y á recoger un poco d J ña. mi regreso, me designan, con al unos camaradas, para 1 tarea del an. Bajam s á R emilly, a nde habían llegado carros de la Intendencia y ca a uno de nosot•-os carg6 cinco ó seis panes de á cuatro li ra . Eran malo , ecos, y había que scoger entre el montón a ue11os que aún se pudieran comer, pero si uiera era an; h cía eis días ue no ten( mos sino izcocho. Como yo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo~etín lilitar de Colombia '- 539 _./ :> mira con aire indif r nt : lo , amarada, me dijo un oldado vi jo y lléva todo lo má que ue as. íd, cuando dan .1 solda o pan como é te, e o quiere d cir que al otro día no ha-rá.'' El con ejo me pareció bueno y lo seguí: recogí una uena .arg . Lle o el pan y como hallo ue he d empeñado mi con tino-en­e n lo oficio aco el cuerp para e itar otro , y me apro, .. ~cho le la vecinda del • feu e p ra mudarme JI to o ; esto e muy ,rato cuan o uno duerme en l suelo y n e ambia nunca le vesti o . Despué del baño un comí a .·celent . Un hombre d nu stra e cuadra habí comprad al pas r por un pueblo, un ,.. n o y un conejo · se 1 confió á un sol a experto, hábil coci­ere u conte tab al noml:>r polaco d Dombrowski qUl n se ncargó de pl·epat·arlos. _ greg6 un pedaz e carne, much{ ima -al cocinó tod con lentitu , y nos sirvió un plato á su modo, que r comiend en todo tiempo, pero sobre to cuand hayái pa ado ci días in comer otra e a ue bizcoch co 6 acompañado de un pedazo de carne medi cruda; a u llo e taba · ui ito. Des­pués de comer, e cdbí do 6 tre carta ue pu e en 1 correo en envilly. y ue llegaron un año de pué . Como á la cu tr no interrumpen inopinadamente en nue tro corto descanso· nos hacen tomar con pr teza la arma y se nos loca en tira re , en lo cam o q e limitan l camino que si- ·ue el ejército. Una noticia iniestra s e paree entr nosotro : se ice ue un Cuerpo de Ejército acaba de ser sorprendido y diez­u ado por los pru iano · ocultos n lo bo u e . E ci rto. El 5. 0 cuer o acaba le ufrir en eaumont un terri- 1 le de e la ro. La tropa el General de "ailly habían llegado á Beaumont rante la noche del 2 al 30, de pués d una marcha de la más penosa por camino horri l ente enlodado ; la r t guardia no llegó al campamento ino á J s cinco d la mañana; l oldados taban e ·tenuado . El General juzgó nece ario concederles lar­o repo o y decidió, contrariando Ja órd ne d 1 uartel g·encral, que no se levantada el campamento il o hasta ien a anzada la mañana. El Afari cal partió muy temprano de Raucourt para tras­ladarse á Mouz6n dio una vuelta y a 6 á las si te y media á Beau-mont. ml rado al ncontt·ar allí durmi n 1 $.0 cuerpo ue egún su in tl·ucciones, debía dejar á B .aumont ntre la s~is y las siete par atra ve ar el Me u , hiz llamar al . en~ral Fatll '· ue aún estaba aco tad . L~ de pertaron, y el fanscal 1 cen ~r-6 que no hubi s d':l.do umpli iento á u órd ne . ~ 1 en ral h1zo pre-ente la fatiga de 1 tr pa, y aseguró ue e levantad 1 campo á la nueve. m dio uía la tr pa ocupaban todav(a 1 po icione en dond e habían fijado d 1 mod más incauto a\ sur Y al nor­t d~J pu blo. En v z i ,cupar ó por lo meno guardar las al­tur~ s, l hubiera ido 1 má' l m ntal en materia de ruden­cia, los regimientos taban acantonados en un e p cio e trecho, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar cit Colombia '-- 540 _,1 comprendido entr el 1euse y el Yoncq. arroyo que va á arro-­jarse en el río, en Mouzon,. al pie de las colinas que lo dominan por todas partes y que están cubi t·tas de bosques muy tupidos, en donde sólo los caminos son practicables. El Estado Mayor almorzaba tranquilamente en ca a del 1- • calde, sordo á las advertencias repetidas que las gentes del país ; venían á darle sin cesar, de la aproximación del nemigo. Los ofi- . ciales de distinta graduación estaban sentados todos á la mesa ó se paseaban por el pueblo conversando y fumando. Los soldado_ preparaban la comida y como las recientes lluvias habían engra­sado y oxidado los fu iles los habían desmontado, los seca an y limpiaban las piezas en torno de los fuegos del vivac. Los caño­nes no estaban atalajados lo caballos se habían llevado á beber: en fin, el campamento francé staba entregado á la mayor con­fianza, cuando fue de improviso inundado de granadas y cubierto de metralla. · La artillería bá' ara, que se había in talddo tranquilamentt" cerca de la quinta de la Petit-Foret, á cuatrocientos 1netros, aca­baba de romper los fuegos. Habiendo Ileg~do sin ruido por entre los bosques, la columna bávara en{a or en de permanecer oculta, y de no obrar antes de que lo otros cuerpos hu íeran desembocado del bosque or otros caminos, para emprender el ataque general ; pero la partida le pareció tan hermosa, que sin perar un instante la Ile ada de la demás columnas, des 1 .g' alguno tiradores en los bo ques y dis­puso sus- baterías de 'anguardia de manera de aprovecharse in­mediatamente de la ventaja e la sorpresa. ¡ Había podido llegar á una distancia de no otros de 400 metros y ituarse Como en Wissembourg, como en cien encuentros de esta guerra funesta ni una patrulla, ni una vanguardia, ni un centinela avanzado ara vigilar por el Ejército. Un desorden increi le, una confusión indescriptible, se apode­ra de esos hombres desarmados, en este imprevisto ataque. Los oficiales buscan por toda partes sus tropa , los oldados se pre­guntan d6nde stán su oficiale . Poco á oco in embargo, la calma renace, los soldados re­montan apri a su fu iles ; los oficiales, ya {.n sangre fría, los jun­tan y lanzan á Jo primeros que están listo sobre la artill ría ene­miga, que á cau a de u roxímidad, sufre rápidamente grandes pérdidas1 y ve 1· ducir el número de sus Ayudantes á tres por pieza . Se enganchan Jos cañones; las baterías francesas toman posición y atacan á los al manes en marcha, enviándoles granada á los bosques· pero sin cesar llegan al enemigo refuerzo , y cuando á la una el cuerpo francé , ya completam nte unido, se dispone á un a taque vigoroso, los alemane llaman á sus batallones de reserva que coronan las alturas, quedando á la defensiva bajo los bosques. Nuestros oldado , acogido or fuegos por compañía y á discre­ción, se ven diezmados y obligados á retroceder. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo etín ilitar e Colombia '- 541 _J Entr la una y las do , una ivi ión ínte ra refuerza á los pru­ianos. Desem.boca á la d _r cha aquell u ya taba empeña­a y coloca cmcuenta canone n batería · nuestro tirador , co­cados á oo ó 700 metro di un n á los artil! ros. En alento­ado por e te é.·ito se lan?an á la car a y llegan ha ta cincuenta )a os de lo cañonc , pero un fu go continu lo detiene, una carga 1 bayoneta Jo r chaza; uelven n d sorden. es ué de sto 1ay que e acuar á .Beaumont de u a odera 1 nemigo. Durante este tlempo lo aleman s om tetan u movimiento. onlz?z-a11 Variedades "L~JE A LA EPUB IC E L M IA E T 18~3 POR )1. • fOL EN ( fr;lían á cada m tan­te. Mucho debí felicitarme de la calma que remaba en es s altu­ras cuando pasé por ellas, porqu según relato de los habitantes, cuando el páramo se pone bravo lo mayore peligros amenazan Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 542 ..J al Yiajero ; un iento cargado de vapores helados sopla con \·iolen­cia ; tinieblas profundas envuelv n la tierra, y las huellas del ca­mino desaparecen. Los pájaros que engañados con la apariencia de un día hermoso, han intentado atravt;sarlo, caen sin movimien­to. El viajero trata de buscar abrigo bajo los arbolitos desmirr.ia­dos que á Jas veces crecen en estos desiertos, pero su follaj húme­do lo obliga á ir á otra parte. Debilitado por la fatiga y el ham­bre, apurando inútilmente á sus mulas transidas de frío, _s e sienta para recuperar su fuerzas agotadas. i une to reposo . En breve SLJ estómago siente la mi ma opresión que en el mar ; su sangre paraliza ; sus nervios e cri pan; su labios e abren como para sonreír y expira con e .. #presión de alegría. Las mulas, no oyendo ya la voz de su patrón perman cen en el itio se acuestan y mueren. ada presenta aspecto más sinie tro que el páramo de Cerinza. Vi to desde a ajo, u ft-ente arrugada está comúnmente oculta por las nubes, y cuando se atra ·iesa por rar za el cielo se muestra sere­no. Algunas fuentes de aguas cárdenas y heladas no muy potables se escapan de sus est 'riles flanco y no esparcen nunca Ja fertili­dad que más abajo desarrollan. Bal a:, fangosa ~ , llenas de juncos y de otras 1 lantas acuática , tapizan el fondo de los valles. A falta de i ento algunas garzas blancas on las únicas que turban su inmovilidad. La tierra no produc sino una ) erba muy fina: fo animales la comen con delicia. Una ola planta, de porte bastante alto, resiste á lo huracanes y al frío merced al pelo espeso de que está nvuelta : es 1 trail ejón (espcltlia frade.-,..· on ) · · us flo­res amarilla , colocadas a1 r mate de un tallo negro tienen un brilio siniestr omo la luz de una antorcha funeraria. La cru­ces que han colocado sobre las tumbas de los viajero muertos al atrav e ar el páramo, con tribuyen también al a pecto lúgubre qut: presentan los campo cu iertos de frajlej6n. p esar d los peligros que el hombre corre con frecuencia en e tas alturas, la mi eria y la a idez de la ganancia le hac n atravesarlas continuamente. i iene d países calientes se le e cargado de látano y de frutas suculentas; si llega de países fríos, se le encuentra encorvado bajo 1 pe o e costale de harina y en ocasione cargando con trabajo e as enorme tinaja de barro en la que se fermenta la chicha. Una ganancia bien módica le U - va á mirar con indif ren ia esas fatiga y la pn acione á que está sujeto en esas regiones e tériles · se creerá que un pe6n no gane si uiera inco franco por ll var un fardo de setenta y cin­co libras desde anta Rosa hasta el Socorro? Hay tres días de marcha. Pero él obtiene en esos viajes la única utilidad que am­biciona: vende el excedente de s s co echa , y con la ganancia con eguida se alimenta durante un mes. También se irven de mu­las para recorr r e te penoso trayecto. Lo caminos son tan malo que es mucho m jor valerse de carguero . ta planta produce una e celente trementina. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Mili ar de Colon1bia '- 543 _/ intel ig nt h a on tr u ído in , la familia La itu i6n d ba tante Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..__ 544 ...J desolado aspecto del páramo, se iente alguna pena al pensar que estos campos estuvieron sembrados en otro tiempo por un pueblo infeliz, que gime quizás lejos de las tierras de que él es único y le­gítimo dueño. Por otro lado, pensando en la barbarie en que de­bió vivir ~e complace uno en pasearse sin temor en esos be11os bosques, animados de tiempo en tiempo por el mugir de lo gana­dos. Hoy se encuentra allí, aun cuando muy lejos de todo pue lo, la civilización, costumbres apacibles y hábitos á que un europeo no es extraño. Después de despedirme de este retiro encantador, en el cual hubiera pasado de buena gana varios meses, entré pronto n e] camino de Guacha por donde se baja al acorro. Los habitantes del país lo consideran como obra del diablo; con el dedo me seña­laron la morada de este espíritu malo, pex-o no vi nada. El Guacha no es ino una roca de exten!>ión inmen a, en donde las lluvia y los terremotos han formado huecos enormes · es, por tanto, impo­sible hacer uso de los caballos. Entré, pues, á pie: no me pasó nada, en lo que anduve muy afortunado porque de ordinario e pierden algunos caballos en el trán ito. e puede formar idea de los ries­gos que se corren, por la osamentas que se encuentran regada por todo el cammo, y no tarda uno en conv ncerse de ello ,. ¡ ndo el infinito número de ct·uce plantadas al pie del precipicio como en itio en donde ya se con~idera uno fuera de peligro. Cuando nos encontrámos allí, todavía no acabaron nue tras penas; era preci o continuar á pie, porque el camino aun ue ya no tan inclinado, co­rre por el Jecho de un río, de manera que uno va por entre 1 agua. Llegué sano y salvo á Ventagorda, casa muy pequeña. Allí no hospedámos doce per onas á la vez. El 1.0 de Julio ya estaba fuera de lo páramos; l país era menos horrible, el clima más suave y el cielo menos triste. Ya no había el temor del frío, para levantarse antes de amane­cer; partímos, pues, muy temprano. En pocas horas llegámos á Elísano · estábamos en tierras del Socorro. Un cambio bien agra­dable nos impresiona a á medida que avanzábamos en esta Pro­vincia : todas las casas estaban techadas con teja ; por lo general se notaba holgura en las casas de los habitantes, y, cosa bien sin­gular y grata en las regiones Irías, toda las gentes nos acogían con bondad; la bella naturaleza tropical alegraba de nuevo la vis­ta, pQrque siempre hay placer en volver á ver el plátano y el na­ranjo · por desdicha los caminos estaban tan enlodados que no se podía andar sino con la mayor prudencia para no dar una caída verdaderame11te peligrosa. atiendo del EH ano, seguí por el cur­so del Pienta, río que riega todo el valle de Charalá, y antes de ano­checer entré á esta ciudad · me sorprendió la regularidad de su calles y casas, y volví á ver con placer esa loca alegría que reina en los lugares cálidos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 17

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 18

Por: | Fecha: 03/05/1902

__::::::::::;::~Oficial - DECRETO NUMERO 585 BI DE 1902 (3 DE ABRIL) por el cual e fijan las a.signacione de los empleado· de la Policía Nacional DZCllliT~ Art. 1.0 DP.sde el 1.0 del mes en curso los empleado de Ja Po­tela Nacional disfrutarán de las siguiente a ignaciones fija men­uales: El Director general....................... .. ................. 800 El ubdirector ............................. .' .................... 700 El Habilitado ............................... . ................... 650 El Comisario e pecia1........................... ... . . . . . . . . . . . 6oo El Inspector general. ......................................... 550 El Médico................................. .. ....... . . . . . . . . . . . . . 380 El Comisario de 1. .. cla e de la ccwn uxiliar ....... 450 El ecretario de la Dirección............................... 500 El Instructor ............................ ...... ..... .... ...... · · . ~oo El ecretario de la In p cción general.. ........... -..... 400 El Oficial Mayor ......... .................... ... ............. 380 El Secretario del Subdirector .................. -....... ···· 400 El Ayudante del Habilitado ................ · .. ······· .. ·· .. · 350 El Inspector de Permanencia ..................... · .... · · ·. 400 El Comisario de 1.• clase ................................... 400 El íd. de 2.• íd ..................... ·· ·· ············· · · 300 El Comisario Mayor de J.· clase ........... . ............ · .. 225 TOMO l-· -)5 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Col n1bia '- 546 _j El Comisario de 3: clase .................................... 200 El ecretario de División .................................... 200 1 g nte d La clase ....................................... 180 El íd. de 2."' íd ........................................... 175 El íd. d 3-· íd........................................... I 70 El í . de 4-~ íd ...... ·............................. ... ..... 165 El ecr tario e peciaL....................................... 300 1 e r tario d la ección A u iliar ..................... 200 1 ecretano de la Inspección de ermanencia ........ 225 1 Provee or.. .. . . . . . .. . . . . .. . .. . . . . . . . . . . .. . . . . . . . .. . . . . . . . .. . 300 .. 1 Comisario d 2.• clase de la ección u.·iliar...... 350 .. 1 Comi ario Mayor d 3." cla e de la ección Au. ·i-liar ........ ............................................................. 300 El omi ario de 3."' clase de la ección u. iliar ...... 225 El g nt uxiliar ........................... . ............. 200 "· Cuando l Dir ctor d - la Policía des mpeñe las funciones de jefe Militar ele la Plaza disfrutará además del ueldo que le corr pon e l or 1 pre ent D cr to, de un aumento de 300 men­suales. ArL 2. 0 a recomp n a que se concedan á los miembros del Cu r o de Policía e 1i uidarán conforme al Decr to c¡ue las creó, toman por ba e 16 u Idos que deYengaban ant de este aumento. rt. 3. 0 ue an derogado to o lo Decreto , tanto de ca-rácter leo-i !ati,·o com jecuti\'O que sean contrar-ios al re ente. omuní u y 1 ublíque ado en Boo-otá á 3 de bril de 1902. J . E l1A UEL t1ARROQUI ' obi rno FRAKCisco 11E ·oozA P.-El Ministro FELIPF F. PAÚL-El u secretario de pacho, Jo É RAMÓ L Go-El Mi- RI TJDE ~F.R::IlÁ.. DEz-El Ministro de Instrucción A -El Ministro del Te oro, Acu TÍ~ URIBx 1 MERO 661 DE rgo2 (11BRlL 22) or d cual se hacen do nombramiento .El VícepreslileHie de la l?.~p1íblica, tzcargado del Pt~der .EjeculzvtJ, Artículo únic . Oficiales upernum d ..7U rra. DECRI~T.~ r s. Raúl y ?viario Ayarza G. ccione 2: y ~: del Mini terio Com uní u e y pu 1 íques a o en Bogotá, á 22 d bril de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN .J Mini tr de uerra, Aru TID&$ FBRNÁND:&r. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ~ ilitar de Colombia '- 547 _) DECRET UMER 664 DE rgo~ (ABRIL 2 ) por el cual se Llama á un Jefe al sen icto acli o 1 e le destina m Vz'upresidenle d la R~pública t:llCargado dd P#dlr .E.Je~Uiill,, DltCR1tT4 Art. 1.0 Llámase al servicio activo al r. General Mariano Ospina Chaparro, y destína le como Comandante n J fe de to­das la fuerzas que obran en 1 t 1·ritorio de la Intendencia de San Martín y de la Provincia de Ol"iente de Cundinamarca y uatavita, y Jefe de o eracione n _a r gi n. Art. 2.0 acúlta 1 para or anizar dichas fuerzas y las que pueda le ·antar en la f rma que time má con enienl , al efec­to de qu con ellas e per iga ficazm nte á Jos reYo)ucionarios que ret ndan organizar n toda a ornar a y recoger los elementos de guerra que se hallan di p rso n ella. Art. 3.° Facúlta le igualm nt ar ha r nom ramiento , promociones y conferir aseen o , uj tándolos á la aprobación del Mini teri de Guerra, y ara arbitr r r ur o ara u jército. Comuníquese y u líque e. Dado en Bogotá á 22 de bri l de 1902. ] 11 \ L MARROQUIN El ini tro de Guerra E IE E rgo2 (ABRil 22 que honra la m rin del e~ t C' ra 1 P :t m/•n L. A ta <.; > SlJ>F... A. ' Pu la blacíón e on- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín M ji ita.r le Colombia '- 548 --' 3. 0 ue n lo combat ·s de uatama, Checua, La Calleja, anta Bárbara e ubachoque y arios otros peleó con valor y pe­ricia, mereciendo el elogio de sus compañeros, .»ltCJiitltTA rt. 1.0 Laménta e el fallecimi nto del General Ramón L. Acosta y pre é ntan u virtu e s p 'blica y pri,·adas como mode-lo digno imitars . rt. 2.0 Lo mie m ros 1 1 jército llevarán luto por tres día en señal de uelo. rt. 3.0 El G o bierno com tri uto de justicia á los servicios resta os y á la colabot·ació n atriótica que le prestó 1 General Acosta, r conoce rá á fa or le la familia el expr ado G neral los sueldos correspo n ient s á u grado militar, de de 1 día d su fallecimi nt hasta qu 1 róximo Con r o re uelva lo conve­niente. rt. 4. 0 n jemplar auténtico del pre ente Decreto será en­Yiado con nota de til á la familia del finado General. Comuníquese pu Hque e. Dado en Bo~otá :á 22 de Abril de 1902. 1 JOSE MA UEL MARROQUIN 1 Mini tro de Guerra, ARISTIDES FRR 'ÁNo•z DECRETO NUMERO 671 DE 1902 (ABRIL 22) por el cual e hacen dos nombramiento para la Intendencia Gener 1 del Ej rcíto Z1 V·iupresidmt~ d6 la Repúb/z'ca, encarrad" del Poder Ejecultv#, DltCit.aT.t. Ar~". 1.0 ómbra e Jefe de la ección 3! de la Intendencia General del Ejército, encargado de la Contabilidad de la misma Oficina, al r. Gonzalo Girón. Art. 2.0 Nómbrase u jefe de la ección I! de la Intenden­ci al r. Roberto Morizalde. Comuníquese y ubJiquese. Dado en Bogotá, á 22 de Abril de 1902. ]OSE MANUEL :UARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDEs FxR ÁND z Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 549 _J DECRETO UMERO 678 DE 1902 (ABRIL 26) por el cual se reforma el articulo 1.0 del Decreto n6mero soo de 20 de Iarzo de 1902 y se llama al senicio ctivo á un Jefe y se le confiere una autoriz.ación El Viajresüúnle de la República, n1cargado del Poder Ejuull'-¡¡o, DECRETA Art. 1.0 Di pónese que el G neral De iderio Becerra, autori­zado por el artículo r .0 del Decreto número s o o de 20 de Marzo de 1902 para org nizar una Divi ión n la Provincia d Chocon­tá, proced á formarla en las po 1 cion s de Cerinza y B lén de Cerinza del Departamento de Boyacá con las mismas atri ucio­ne que le confiere 1 artículo 2.0 del D ecreto citado . . Queda en estos términos r formado el artículo 1.0 de di­cho Decreto. rt. 2.0 Llámase al servicio activo al r. eneral icente iVandurraga y de tína el á rganizar un Di\, isi6n en los Munici-ios de Chocontá Hato iejo, Iach tá y macón. rt. 3. 0 Autodza e al Comandante Gene ral para hacer los nombramientos de jefes y Oficiales que se n necesario para di­cha División sometiéndolo á la aprobación d l Mini terio de Guerra. Comun{ uese y publíqucse. Dado n Bog-otá, á 26 de Abril de 1902. JO E M UEL M RROQUIN El Ministro d Guerra, ARISTIORS FERNÁND:&Z DECRETO NUMERO 67~ DE 1902 (ABRIL 26) por el cual se hace una promoción El V.cept esiJenl de la Repríbbca, lllcargad# d1l Podtr E:fuull'11#, DltC&ETA. Artículo único. Promuéve e al Dr. Enrique ardo R., del puesto de lié ico del Ho pital Iilitar C ntral, al de édico Ins­pector de lo Cuart les, que ant de mpeñaba con .la mism.a asignación que disfruta el f o Inspector de los Hospttale mt-litares. Comun{ uese y publíquese. D do en Bo~otá á 26 de Abril de 1902. JO E M UEL RROQUIN El inistro de Guerra, A ISTID:&s F&llll1NDJtZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L. 550 -' DECRETO U ERO 68o DE 190~ (ABRIL 26) or el cual se llam á un Jefe 1 rvicio activo y se le destina El Vzi:~presid~nü de la Repúblri:a, encargado del Pod~r .Ejeculz.P#1 D1tCRETA Artículo úni c o. Llá.m <; al servicio activo al General Anicet Polanco, y de tfnasele á Honrla al pue to que le señale el Jefe Ci­vil y Militar de a uella ¡laza. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 26 de A ril de 1902. JO E MANUELMARROQUl 1 Ministro do Guerra, ARISTJDES F~RN.ÁNDM::l DECRETO UMERO 683 DE Ig<>% (ABRIL 26) por el cual se con .fierc una autori%ación El Víúpre.sz:l (ABRlL 26) por el cual se organiza una i isión Zl V,t:epre.ridenle de la República, encargad~ del PtJdu- Ejecull'llt1, D CR:I:TA. Art. I .• Reot· an(za e la o· vi i6n González Valenda, acanto­Dada actualmente en og mo o, la cu 1 e denommará en lo suce- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milit, r le Colonlbia '- 551 _.1 Cuerpos: y fi c i de lo Cuerpo que ue ha v ni o figurando ha ta e. Abril e 1902. J 'E MA .. UEL MAR OQUIN l Mini tro de uerra Aru 'ItDR FxR Á nxz R... OL CI UM RO 38 DE tg ..;¡ (21 K ADRIL) sobr brigadas El Af/n/ /ro de Grurra LVR El l\1inistro, .FxR ÁND F IC Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 552 -' RESOLUCION NUMERO 39 sobre orden público El Mlnislr- de Guerra CONSIDERANDO Que es deber ineludible del Gobierno dictar medidas enérgi­cas á fin de terminar con la reb li6n; Que la vigilancia es indi pensable para evitar nuevos levan­tamit: ntos y dar garantía á los asociados~ RESUELVE Los empleados públicos nacionales, departamentales y muni­cipales e tán obligado á cumplir las disposiciones que se dicten por el Jef Civil y Militar del Departamento y por el Jefe de la Sección 5 ... de este Mini terio. Los Prefectos con los empleados que designe e] Jefe de di­cha ección y que enviará oportunamente, organizarán eis grupo de vigi1ancia1 grupos que darán us informes al Prefecto y remiti­rán á é t Jo pre os, corre pondencia, arma , municiones y demás elem ntos de guerra que tomen. Los mismos Prefectos enviarán al J fe de la ·ecci6n s.· los pre os, elementos de guerra, &c., que les hayan ido remitido , con relacié'n sucinta so re cada caso· el Jefe d la m ncionada Sección, á u vez, di pondrá lo con eniente en cada asunto, y ondrá á disposición del Gobernador Jefe Civil y Militar del Departamento los pr sos con el informe re pectivo. Estos grupos se formarán así : Grupo pn·mero-Compuesto del Alcalde, Inspectores de Poli­cía, Corni ari s de partidos 6 veredas, y vecinos respetables, adic­tos al Gol>i rno d signado por el Alcalde. Los Alcald s dividirán en veredas ó partidos y en un número ocho vec s mayor del que hoy existe, el Municipio de su jurisdic­ción, y nombrarán ara cada vereda cuatro Comisarros los que vigilarán, turnándose, de día y de n che, oda el territorio de u juri dicci6n, y darán los informe al respectivo Alcalde. La vigi­lancia de 1 Comi arios de · redas e hará en las vías publicas, líneas tel gráfica , vías férr a , vados de rí s, embarcaciones, puentes, ca as de hacienda~, estancia , venta , o ada &c. Cap­turarán á los individuos so pechoso y lo pondrán á di posición del Alcald . arán uenta de las pa1·tida armadas que tt·ansiten 6 perman zcan en 1 artido de u yjo-ilancia · de los delitos y atropellos que cometan, y d t do mo imi nto ubversivo que no­ten. Los v cinos de que se ha hablado vigilarán los mercados y la compra y v nta de SPmo •i nt s. Grupo segundo-Lo componen el Administrador de Hacienda nacional del ircuito y los mpleados de e te Ramo, y queda en­cargado de Ja igilancia de lo compradore de papel sellado y de estampillas y de la de los almacenes tiendas y boticas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 553 _) Grupo lt>rcero-Cornpuesto del Admini trador de Hacienda de la Pr? incia_ R~caudadores de Hacienda y Tesoreros Municipa­l~ . on obhgactones de e te grup : leer la correspondencia, cla­Ificada dar el Past> á la que del> obtene rlo, y sellarla ; xami­nar Jo catastro , y en i ta de é tos formar una relación de los nemi os del Gobierno, de los que e té n en armas y e los que de lguna ma;~era con piren. Gru.po cuarto-Lo forman el dmini trador y los Colectores y Guarda de la Renta le Licore y le con· ponde: tomar nota e lo cornpradore de aguardiente por mayor; d e l de tino que le den á é te y si fuere p ra lo r beld , po itarlo y dar cuen­ta · formar relación de lo productore s en migos d 1 Gobierno, i­gilarlos cuidadosamente, y todo lo demás ue se de prenda de este Ramo. Grupo quz7do-Compuesto el Juez ) Personero r unicipal y lo g nl S de o lid d 1 Juzgado. te grupo vigilará Jos matad ros pú lic , 1 tran porte d carn ga­nado y bestia el destino que á é tos qui ra dar e, y las ganade­das, hatos y d hesas. Grupo s x/o-C m puesto d e los R caudaclore y uar a de duanillas. on obligacione d e e te grupo : . aminar cuidado­samente la carg y 1 carr y d e má ve hículo que tran iten ; paso de ganado b tia , per na pech a , &c.; xigir los pa­saporte á lo tr n e únte , xamin r la corr pond ncia que 11 ven, i no~ tá sellad oficialmente tomarla y n iarla á la autoridad inmedi ta, lo mi!>mo que el indivi uo á qui n se le ncuentr . Dada en Bogotá, á 24 de A ril de 1902. El l.iinistro AR.Is IDE FK Doctrinal-- - ANUAL PARA LA PR DEL S PAPACION ROP L COMBA TE p JR • L E ~. T R AL l R A MIR Fl" GU D PART • - PREP ACI ... D • L BAT LLO 1 (Traducido par el Bolelln lltlilar) Adt.Jcrlnlct'tt dd autor- os rocedimientos qu e han pro~ues­to en la primera part e ta o t·a para pr para~ á lo ctales y á Jo oJdados á hacer frente á toda la e,· nluahdade d 1 com- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1\llilitar de Colombi:1 '- 554 _ _J bate to avía le parecen á cierta gente ue son una cuasi-con­travención al Reglamento; tro hacen este cargo particularmen­te á la brev s advertencias e que se hacen preceder la órdcne' de mando r e lativa á las \·olucion s ó á la acción de lo fuegos y del arma bla·,ca. La equivocación de los primeros proviene evidentemente de divergenCia de miras sobre 1 modo de considerar el Reglamen­to que consi te principalmente en esto: en que hay que considerar el Reglamento como la r ecopilación completa de la 01·ganización~ fuera de la cual no debe ni pu de existir ninguna otra; ó, al contra­rio, como el tratado de la reglas típica y fundamentales sola­mente, que es permjtido y aun obligatorio modificar en la aplica­ción, conforme al terreno obre el cual se pelea, al momento en que se combate y al enemigo contra el cual se pelea. Es evidente que stas nociones son muy variables para que sea posible atenderla no empleando sino las instrucciones con­tenidas en el eglamento. Y si la fuerza de lós acontecimien­tos no permite atenerse .á ellas en el campo de batalla, ¿ e podrá impunemente limitarse á ellas en la pt·eparación al combate? Nos parecé que no. ~ Pero se alegará quizá, si toda la in trucciones que se pue­den necesitar no e tán contenida en el eglamento, ¿eso no quiere decir ]U lá incompleto y ue hay nece idad de un uplemento?" De ninguna man ¡·a: adoptando te punto de vista no se obtendrían ino reglamento muy xtensos, que sería diHcil recor­dar · en vez de dar ocupación al juicio, fati adamas la m moría, á expensas de la reflexión y sin embargo, no lo2"raríamos el obje­to; porque todas la modificaciones de tipo fundamental que puede procurar la realidaa on de tal modo numerosas, que á pe­sar de todo no podrían quedar comprendidas en un reglamento. En la aplicación real para implantar las disposiciones indica­das no se trata de tener la ca ez ate tada de gran número de fórmulas, sino 1 hábito de valuar las circun tancias, el tiempo los lugar s y conformar con é to el modo de acción y las evolucio­nes, ó, lo que en el fondo es lo mismo, ajustar los n10delos del Re­glamento á la e. ig ·ncia d las circunstancr s. Pero, ¿cómo se puede, pu , adquirir em jante costumbre á falta del Reglamento? De una sola y única manera: no imagi­nándo e que tá 1 r hibido, aun en tiempo de paz, apartat· una letra de los modelos reglamentarios, y poniendo á cada Jefe n la nec ida de buscar por sí mi mo modificaciones á esos modelos, de acuerdo con el conjunto de las circun tancias. Sólo de e te mo­do se logrará abrirle los ojo y 1 píritu á la atención CJUe debe pre tar á las circun tancia n que combat . ó1o mediante e ta condición podrá permanecer fiel al espíritu del Reglamento por fundam ntales que pu dan aparecer en Jo exterior las inf¡·acciones que comete contra l Reglamento. Por el contrario, si pret nde con ertirse en un /tlidu de la letra del Re~lamento de maniobras, hay que renunciar á desarro- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín d ilitar de Colo1n '- 555 _J propio en los Oficiales, n ad uirir la práctica ntarios: ¡Jfritu y eud6n, decídmelo; en- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 556 ...J tonces yo sabré dónde voy y por qué voy, y el Comandante me dará en seguida la facultad de ejecutar el movimiento, de acuerde con Jos camaradas. Pero si no dais sino una sola orden, y en seguí-i­da uno cae muerto, ¿cómo se podrá adivinar adónde se proponí uno conducir á la tropa y con qué objeto? Y ahí es en donde está la cau a de la mayoría de los caso~s deplorables en que nace la confusión en una tropa sobre el· campo de batalla: aun cuando estuviese ella animada del deseo. más sincero de llenar su deber, eso no conduce á nada cuando no sabe qué es lo que debe hacer, si ha muerto su Jefe. Y sin previa advertencia, ' cómo ha de saberlo? Hay una cosa muy sencilla que no se debe olvidar: no hay orden que indique el objeto del movimiento ó de una evolución~. Por ejemplo, si no hay ino una orden de marcha, hay millares de millares de objetos en virtud de los cuales .se puede dar orden de marcha. Por con iguiente, en cada ca o particular, sólo me­diante una orden es ecial se puede indicar el objeto y la orden no servirá sino en seguida para obtener una ejecución bien com­binada y una disposición total perfecta. Después de estas consideraciones, se reconocerá quizás que la orden no basta para lograr un obj to, y que hay que hacerla pre­ceder de una adve1·tencia ó de otra orden. Hoy el soldado ya no es una máquina (y por lo demás, los verdad ros hombres de guerra nunca lo han considerado omo tal), por lo cual no hay que olvidar nunca que tra aja con brazos y piernas, con el corazón y con la inteligencia, cuando comprende lo que esperan de él. ConHttúa BATALLAS DEL SEGUNDO IMPERIO Traducción del fraacés para el Bol~tl1t Miht•r Alma (20 de SepHembre de I en que aca aba de conqui tar imperecederos títulos ~a grati­d del aí , y, doblegado or e l mal, entregaba el mando al Ge­eral Canrobert. e condujo al ilu tr m ribund á Balaklava · y 1 29 de eptiem re, á m dio ía, e le tran ortó á ordo del Blrlnoll~t en donde expiró en el momento en qu e te na ·í ape­las ntraba en plena mar. Ccmllinía FORMACI N e Bt-\ V ' JtXPLORAClO Q .E PR.ECEDR AL ~O:?>tB. T~ nemigo y las rli po lctones \al r d f nsi-t ner n ticia • que no debe . in la ual es u esto á fallar 1 d empeño de tal ea facti 1 11 gar ; acaso ellas pu dan aria para ta- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- s6o _J blecerse en posición· posible es también que logren ocultar al a.d­versario os movimie ntos de las ma a amigas, hasta que s a lle­gado el caso de empeñarlas para el combate d e ci ivo *.'' La necesidad de que la infantería atienda á la ~~'tj;loradón del frente d e combate antes de que se vea comprometida y empeña­da en él, es reconocida en todos los ejé rcitos · por so ve mo en todos que, fu e ra d e las r e o·las dadas en los r e glame nto para el servicio en campaña con 1 fin d e ate nder á los de se guridad y e x­ploración é inde pendie nte m e nte de los casos e n que por cau a del terre no 6 composi ción d e la unidad combatie n t e, d e ba s e r la in­fante ría la que pre te tal ervicios, también s e alude , e n los úl­timos r e glamentos tá ctico de dicha arma, al de r e c o n o cimie nto pre vio, qu e ha d e co mple tar lo dato apartado an e p o r las fu r ­za exploradoras, d ecidie ndo, inme diatam e nt e antes d e l co m ate la forma y dire cción d e l d e pli e gue de las unidade s que se empe­ñen y evitando so rpresa en e l avance d e é tas , 1 cual no ob ta para el concur o d e la caballería di visionaria por lo que afe cta á las unidades superiore especialme nte en los flancos. Pero no es comple tamente igual la mi ión que e conf\a en lo distinto ejé r­citos á e ta fuerzas exploradora , ni e la misma su compo ici6n y formación, ní aluden á ella los reglamentos táctico con el mismo detalle, por más que se vea en todos la tendencia á con eguir que débiles líneas de tiradore llenen los distintos papeles que pre in­tió el citado Von d e r Goltz podían desempeñar su patrullas inde­pendient s. Alemania desdeña la instrucción y destino de tropas e pecia­Ies para la exploracz'ón~· y Austria, Italia y uiza, siguen su ejemplo. El cuidado con que atiende aquélla á la enseñanza del tiro, y el esmero que despliega en el desenvolvimiento de las facultades del soldado, para que sin necesitar de la acción inmediata del Jefe, pueda obrar por sí, han hecho que, no obstante la opinión por parte de sus escritores favorable al destino de tropas especiales para la explorae~'ótl, haya sido combatida tal idea por otros, no dándole entrada ni en su reglamento ni en sus costumbre . " ue - tros tiradores reúnen la fuerza del juicio y la cvnfianza en sí mis­mos, á la habilidad en el empleo de su arma : esto decía el Mili­tar Wachenbatt en r8g5, expresando idea ae un escritor, contra­ria á crear dentro de la infantería una especialidad en la instruc­ción, por entender que equivaldría á la constitución con los no es­cogidos de una infantería de segunda das~, que debe procurar no tenerse. Inspirado en tales ideas, el Reglamento alemán concede, sí, á. la exploración y al tanteo que deben preceder al com ate, la im­portancia que tienen, pero destinando á tal servicio las fracciones de tropa, tal cual están constituídas. Iguales pnncipios se observan en Austria é 1 taJia ; pero la primera prevé el caso de enviar pa- • Patrullas indepen tientes, táctica nueva. Traducción por D. Mod sto Navarro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'lilitar de Colombia '-- S ~ t J TOllO 1-36 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín lVlilitar de Colon1bia '- 562 -' pi rcuri'm en lo distintos jército sean ó no especialmente dedica­d os ara el indicado fin. A í vemos u n Ru ia, donde la cr ación de lo txplo1ado-res 6 cazadore okholm"lds data de 1888, tíe 1cn un sello de espccia-1 lidad mayor ue en los d m á ejércitos, y les son confiadas e tiempo de guerra las misione más eligro a · on elementos de­impul ión para sus e mpañ ro cuando e ncuentran entre ellos; y son juntados en mayor núm ro, uando preci a su concurso para un acto de audacia · á ello e e nfía á 1nenudo la ·igilancia de los fle.nco ; llos son casi siempre put. ~to n cabeza ara el ataque y á llos com ete en general el 1 rincip 1 pa l en el en·ido avanza o, tanto en re c.,so como en marc a. uando os adopta a l a formación l e combate por la vanguardia ó pa1·te de ella, on enYiados los ~xploradores, tanto para el reconocim iento del terreno, como ara procurar e noticia act.rca de la importancia y forma­ción de las fuerzas nemio-a ; avanzan á cubie1·to y divididos en much os gr·upos · procuran d al jar de u ición á lo f.t:plorado­res cont1·a io y transmit n al Jefe de la vanguard·a la noticia adquirida . u mi ión, pu n l caso, es pu ·amente e · pl ra­dora y i prot g n e l a \'anc y J . pli gu d 1 grueso de la tro­pas, "" como p t.l"l le la anguardia no por í sola~ ; no se consi­deran como e en h::ntes de la com añía 6 Gatallón de que proce­d en, y limitan al L.. · j y t. jJlóraá'tl dt: u frent , ino que a ti en n al fr nte g - nera l de la unidad cuya m a rch , colocadas en la ~xts· rna ~u gua.r 1a, •· so-uard~t an ante . e ahí u organi­zaci 'n , y d 1 en·icio p no v á qu con tant m nte e le d dica 1 qu s atienda como n ninguna parte al de arrol o de us fa-cult'lde fí i ntand par 11 , entt· otro jc:!ctctos on el ori~;in a l de lcdi á la a?.a d bestia feroce , 1 ara lo que clis-pon n el · y lemás material que necesitan para tal o jeto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo1etln 1\.1ilitar de C lo m bia \._ 563 __) En los ejercicio de comb:lte se retiran á r ,ooo metr s el enemigo. t En la maniobras en terreno lbno d cubierto d tienen ;\ qoo me~ tro rl·ximamente del enemigo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia .'- 564 _.) unida e,, sino q• e e extierrde má · sirven de pantalla, y favoreciendo el a vanee y despliegue de aquéllas permit n acceso á la ona, en que sus fuegos pueden tener mayor eficaci proteoen el duelo de la artillería molestando á la del contrario. alejando ú hostigando su exploradore para que no embaracen 1.1 acción e la propia · son, n fin como dijimo un vet·dadero e Ión en la formación inicial de combate que ti ne u Jefe ropic· quien recibe ir ctamente us in trucciones del Jefe del batalló:' al igual d lo Comandante de com¡ añía como corresponde á 1· misión importantísima que 1 está confiada. En la defen iva, efectúan u avance formando patrulla , _ manda as é tas por uno ó muchos ficiale preceden á la fuerz¡r de que se de tacan, y re. guar- an la marcha de ocupación· itua - das en 1 s untoc; qu e 1 ~ designa, husmean, dedu: n y e ente - ran d las dispo iciones que adopta el adversario· viR ARLOS FhR Á DJtos principios que 1 paso sirve de tran ici6n en­tre la inmovilidad y el trot , 6 al contrario; pero debe limitarse á alguna pisada olamente. 72. Formar la /ínea.-Aunque la formaci6n normal de los ji­nete n Hn a es la xplicacta en el número 5, puede también el instructor formarlos sobre una pista corta. Para 1 primer ca o dará la 'OZ de ejecuci6n cuando el jinete de la cabeza haya hecho tres pasos obre la pista larga, y para el segundo cuando ese mismo jinete éntre en la pista corta. La oz d mando para los do casos es: A la derecha (f quier­da) n línea, MAR (chen). Al mando de ejecuci6r., marchando á mano derecha, el pri­n'ler jinete gira á la derecha y marcha n seguida al frente, ha ta la voz de Alto que 1 instructor dará cuando lo Juzgue convenien­te; lo jinetes que iguen efectúan el mismo giro cuando hayan o­brepa ado tr pa o el lugar en donde giní el precedente-cuan­do es n la 1 i ta 1arga,-é inmediatament d pué de ese Jugar, cuand s n la pi t corta. En eguid marchan d frente y a or­tan l aire de mar ha cuando llegan á Ja altur·a de la col l 1 ca­ballo u y entr6 en Ja lfn a ; d pués hacen alto y alinean ; vuelven la vi ta al fr nte una vez hecho esto. El instructor vigila que los jinetes no ntren á la línea por 1 (­neas oblicuas, que son el resultado de no girar n 1 moment pre­ciso. 73. La lín a sobre la pista larga e ·ige pue , tre [ a os de in­tervalo entre jinete y jinete, mi ntra que n la Jín a corta no exist n int rvalos, qu dando lo jinet en contact on la rodillas. ara formar la lín a, m;~rchando á mano izquierda s pro­cede bajo los mismos principios, pero con medios inv rso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 569 --' 74· .D la espuda.-Si el caballo e re iste á obedecer á la resión de las pierna es preciso a licar la e pucla. E n ce ario di tinguü· cuando el caballo e re i te á obe e-er, y cuando la ayu a de la pi rnas no ba t para producir el nC'vimiento que e requiere . En el rimer ca o, l caballo e cas­ig con la e puela por u d obediencia; en el segundo caso, se 1e v·uda con la e puela d una manera su~' e y crecí nte. De ahí ue a e putla ea á la vez una ayuda y un m dio de ca tigo. Como regla genet·al el jin fe jamá deb rvir e de la es-uela dtspuh de una resi tencia ó d una clefen a del caballo, ino hu an/ lla , 6 mejor toda v(a anüs i le e po ible á fin de pre­• nir é imp dir to:la desobedienci á 1 ayudas. La e puelas o ran obre la piel del cabal10 locdndola ó clavtÍtl­dola. Tocar! con i te cuando la pierna no ba ·ta, n dar con 1 es-puela pequeños b olpes repetido y má 6 meno fuerte , gún la Pn ibili ad del caballo. Cada ·olpe de puela compl · con una prc i6n de la piern , á fin de hacer comprender al ni mal qu l a m reci e dolor por su falta de at nci6n. E ta manera de s n ir el la spuela s la má fre uent . y b sta casi si mpre aun ra triunfar e la re i t ncia , si el jinc e a e m mar e ta a ción con las oposiciones de la man para o ligat· al caballo á. ejccut r lo ue quiere o tener l. ue e también u ar e la e puela como ayuda continuando la 1on e la 1 ierna hast ue la 1 uel toca 1 pi l, y adjuntar su fecto a] <.le la ierna. Con un ab llo muy ivo ólo a í u a­rá la e puela tenien cuidad de retirada tan pronto e m em­iece la obediencia. (la ar la.s e pud s acción <.le aplicarla Yi va m en e detrá ·1 · la incha y r tirarla muy ront para empezar de nue' si ne e ari . o st act 1 e bailo ar rende á re ta•· la ier-na. E un .·celente 1cdio el impul i n i 1<: empl a ba tante fuert pat·a imp_dir ¡ue e 1 reduzca 1 r si tencta. ra el ,. r la pucla s pr i o apr - lar lo m u lo , cerrar las rodilla y abrir un oc 1 s piernas par e n·arla nérgica­m ente, ayu da <.lcl pie cuya punta se in lina hacia a ajo . .. ¡ mpleo de la e pucia J te s r obj t de una lección espe­ia1 d da u ce i vament á e d jinete. El instructor corregirá enérgic m nt á lo jin t~ ue em-pleen Ja spuela por mal carácter 6 por f 1 de e. ucac1ón. 75· Rccog r ~/caballo.- ar r e g t· el caball m l.ean los mismo m io u ar a ,·ertirl (núm ro pero a llca-dos con m · n ·rgí e •itan<.lo i mpr 1u . l e l.· .llo ncapot 6 d espap . 1 cogi o .. J e balto, ut::da en 1 po tetón de ~m - ' r on f cilid d lo movimi ntos que exigen de u parte cterto e - fuerzo. uando el caballo está á pie firme e le culvú:,lc pe1.ra pon rlo a o, y se Je recoae p ¡·a ponerlo al trote 6 al galope· c,uando 1 e b llo e!>t • en marcha se le ad iert 6 e le r coge, gun e l mo­vimiento que debe ejecutar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Co.ombia '- 570 ...J El recogimiento del caballo duranle la marcha al paso, no debe dar por resultado un aumento ó una di minución de ese aire ! de marcha· er s{ de e darle l caL llo un pa o má firme y más cadencio o. e en. ena á recoger lo caballos primero individualmente y en conjunt de pué , al mando: reco(Ter los caballos. 76. Marcltar roJl diversas dúlandas.-El in tructor hará aumen- · tar 6 di minuír la di tancias en la forma iguiente: Estando por jemplo el p lot6n con un paso de distancia mandará ara aumentarla: A 3 (6 ó más) pasos de d1slanáa, M R (chen), á cuya ''OZ todos lo jinetes excepto el de la cabeza die;. minuyen 1 aire de marcha ha ta tomar la distancia ordenada .. i el in tructor quiere que el movimi nto em iece por la cabeza an­tepondrá á la voz d jecuci6n la del aire de marcha inmediata­mente superior al qu tienen lo jinete y en este ca o la cabe;:a rompe al aire de marcha indicado, haciéndolo suce i amente los demás jinete cuando el que les antecede se haya separado el nú­mero de pasos que la voz de mando indicó. 77. ara disminuír la di tancia se hace en la forma que si­gue: Marchando el elotón, por jemplo, con tres pasos de dis­tancia el instructor mandará: Cerrardúlandas, M R (chen), cuan-do no quiera dejar distancia alguna, 6 ien : cerrar á ...... (lanlos pasos, MAR (chen) cuando se uiere d jar alguna di tancia entre jinete y jinet . En ambos ca o , á la voz d ejecución la cabeza di minuye l aÍI·e d marcha haciéndolo de~ ués sucesivamente lo demá jinet s, cuando hayan cerrado á i tanda conveniente. i 1 in tructor quiere que Ja cabeza mantenga l ait-e cle mar­c~ a en que e encuentra el pelotón antepondrá á la voz de ejecu­ctón la del aire de marcha inmediatamente uperior, avanzando entonces los demás jinetes para disminuír cuando tengan la distan­cia corres· ondiente. 78. Flcxzon del cu~llo del caballo.-Recoger el caballo, cerrar más atrás la pierna de afuera y aumentar 1a tensión de la ri nda de adentro; mantener firme la pi rna de adentro y alargar la rien­da de afuera. A í se cons1gue que el ca allo doble el cuello for­mando todo él un arco más ó menos perfecto y lle ando la boca ~ la rodilla del jinete. La pierna de afuera de e imped1r que el ca-aH bote las ancas á e e costado, y amba pierna que retroce­da. L ri nda d ad ntt·o e le anta un poco junto con la de afue­ra, para que el caballo ueda lle ar la b ca á la rodilla del jinete. El jin te aro-a• l pe o d 1 cuerpo atnís d la i11a. E te j rcicio s ejecuta á pie firme y á su sola enunciación. 79· I...e-t:Jtznlar y plegar el cahallo.-P r levantar el caballo e en­tiend darle á la tabla del cu llo una posición má vertical por O­br las ~ paldas. Plegar d caballo, e doblar la cerviz, lo cual p rmite á la ca­beza tomar una po ición vertical sorprendida en el momento en que obra el freno pue i ya la tenía ante la cabeza, se irá detrás de la vertical á la m nor insinuació de las riendas y reducirá el encapotamiento, que es la po ición á de fa orabl d la cabeza para la conducción del ca bailo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B 1etín iilit r le C 1 •nbia J Levantar y 1 gar e un j rcicio mu cular de ¡ rimer orden para el aballo por cuya causa se jecutará con frecuenc1a, pero in abu ar. . 80. Para levantar y pl~g r d caballo al /role~ el jinete ajusl las nenda one su cab llo 1 tr t ort y activand el air de mar­cha poco á poco, se dedica á 1 vant r el cuello d 1 caballo u' ien­do un poco los puño , barajando muy uavernente, cargando el pe o del cuer o atrás de 1 ill cerrando la ierna inmediata­mente detrá de las cincha . De ué d 1 vanta 1 cuello au­mentar suavemente la ten ion de la ri ndas iempre barajando con la mayor suavidad y n gui a d jar lo puños inn1óvil ~ ,los d do cerrados blanclam nte par re i tir 1 a oyo que la oca toma en el freno (re i l ncia pa iva, ni ti1·a ni afloja). ntinuando las ierna u acci6n impul iva, 11 · g un momento n 1ue 1 caba­llo, bu cando u alivio, dobla 1 abeza n la art superior del cuello; esta primera concc i6n a egu ida de una abertura de la mandi u1a, com i 1 ca allo uisiera dejar caer e l freno de la boca y en seo uida empieza á ta carl . 1 jinet , nt nce ~da liber­tad á u caball y lo carici ; de pué vuelve á mpezar el mismo movimiento. --- Historia ~ - QUI C DI S O C MP 1870 POR L. AR lAG AC (Traduc1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia Por desgracia no sucede lo mismo á la izquierda. Los france­ses son desalojados sucesivamente de todas las alturas con bosque que dominan el país, al norte de Beaumont. Pdmero se repliegan sobre la montaña llamada del Pmáculo, después sobre el mon­te Brenne, que queda enfrente de Mouzóo, entre esta aldea y Pourrón ; pero en vano tratan de prolongar la resistencia. El mon­te de Brenne, ocupado por algunos batallones y tres baterías des­tinada á tomar de flanco al enemigo á su salida del bosque de Gi­rodcau, es tomado por un movimiento envolvente ejecutado al oeste. Vados cañones quedan en poder del enemigo· todavía hay que retroceder; las comunicaciones van á ser cortadas. El General de Failly ordena definitivamente la retirada. E ta retirada fue un desastre. El enemigo había tomado ya posición nfrente de Yonc ; era menester un combate vigoroso para a rirse paso; allí se perdieron dos cañones, bagajes y mu­chí irnos rezagados. Poco á poco aumentó el desorden ; la retirada se convirtió en una huída desordenada. La mayor parte de lastro­pas se precipita sobre Mouzon, cuyo puente está colmado y no per­mite pa ar ino lentamente á los que huyen. Algunos atraviesan el Meu e á nado; otro siguen el río ha ta Viller . En este momento el General de Failly despliéga en tiradores, con recomendación ex resa de so tenerse hasta el último extremo, á un batallón del 30 r gimiente, que, fiel á u deber, fue casi por completo aniquilado; y el 6.0 de coraceros, colocado del otro lado del l\.fe use, recibe orden de proteg-er la retirada de los restos del 5.° Cueorpo y de contener la p r ecución de los alemane . El he­roico regimiento atraviesa l Meuse por el vado, y carga impe­tuosame nte al enemigo por el flanco izquierdo; 1 ega hasta sobre las líneas prusianas. Un Sargento lucha cuerpo á cuerpo con el Capitán Helmuth. Otra vez l regimiento ueh·e á la carga. Du­ran e una hora se sostiene, pero e ta carga de caballería, tan brillante como la de Reichshoffen, no tuvo resultado, como no lo tuvo n·inguna de las ue se efectuaron durante esta infortunada guerra. El regimiento vuet e en desorden, dejando en el terreno á su Coronel, M. de Canten on al Teniente Coronel 1. Assaut, un Jefe de escuadrón, M. Brincourt, y gt-an número de hombres y ca­ballo . E ta honrosa re istencia permitió á lo menos al 5.° Cuerpo pa ar el l eu e por 1ouzon. Lo alemanes no pudieron apoderar­se del puente pero tomaron el arra al de la ciudad y formaron barrica as en el camino. El paso se hizo imposible. ran número de soldados que no pudi ron atravesar á tiempo el M use fu ron toma os en las malezas en donde se habían re­fugia o. El Teniente Cot·on 1 Demano-e con el Comandante Es­carfeuil, reúnen algunos soldados del 8 .0 y ocupan un quinta en la cual e so tienen una parte de la noche. A favor de la oscuri­dad atacan las avanzadas prusianas y las recha7an; pero le llegan refuerzos al enemigo, y su reducida tropa se di persa. Unos son herido , otros caen presos; solamente unos pocos logran pa ar el Meuse. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín ili ar- de e lombia "- 573 _J os franc s s perdieron n este ombate r 8oo hombres entre muertos ' herido , 2 ooo n ionero , 42 cañones y un material de uerra on idera 1 . Lo alemane tu ieron 3,500 hombre fuera de combate. e notará la importa:1ci de las pérdidas de lo vencedore . on como el dobl de la d 1 ejército v n ido. on i ti6 n que a uel día los l manes pelearon en ma as profunda . 15 ,ooo hombr debían despl gar e en un frente de ·i ilóm tro lament lo que da una n idad m d'a 26 hom res por m ro corri nt , n tanto ue lo f ance e durante la r tirada cotnba ieron ca i iempre n tira ores. Con lo fu ile de tir:o rá i o, lo combati ntes, dis­per os, tienen un vent.l.ja con i erable o re tropa caneen r adas. Tal fue sta lamen a le j rnada triste r ludto la catás-trofe d la m 7" ana igui n . Fu ra ant á to . y quit6 al ol­da la confianz en us J ef s. Un fugitivo d 1 5. 0 uer ui n el G neral Maro-ueritte le re untaba lo u acababa d e p eaumont Je re ondió sencill mente que i no iban á fu en ral de Fail1y. in em argo si el Coma 1dante del 5.° Cuerpo se hu iera defendid como bi6 hacerlo, si en ez e e tablee r su cam-o en una hond nada, hubiera ocupado 1 s altura , ha rí podido rechazar con éxito el primer ataque, y Jlamar en u apoyo al Ge­neral Donay que no e taba sino á do horas de di tancia, é infor-ar de u situaci6n al Comandante en Jef quien conduciendo con presteza todo el Ejército á r tag uardia, habría podi o acabar con el enemi y cambiar en victoria est desgracia a d rrota. En vez de retardar su marcha un combate de esta cla la hubie­ra fa orecido de modo singular. Para un jército per guido, un erío desastre infligido al enemigo nunca s tiempo perdido. Si logra demorarlo 1 primer día, desorganiza la persecución, hace al adversario tímido 6 cuando menos más c-ircunspeC"to, y facilita los movimientos ulteriores;. En breve los restos de e tos desdichados Cuerpos comenza­ron í pa ar or enfrente d nosotros. Los oldados 11 gan n des­orden, pálidos a atidos maldici ndo de us J fes y muriéndose de bam re. La gen ralidad lanza miradas codiciosas al pan duro amarrado á nue tros sacos, y cuando, movidos á lástima, le da­mos un pedazo, se lo disputan como animale salvaje . • n e ta confu ión vemos á soldados de diversa ar.ma con­ser ar cada cual n la derrot misma, e e íritu de Cuerpo que se convierte en una se unda natural za. or aquí e un zuavo, que todavía conser ~ el air altivo y marcial un león acorralado: l verdadero zuavo puede batirse n retirada, pero no huye nun­ca ; or aquel lado s un coracero desmontado, á quien us g;:-an­des otas es or an · ha arrojado su casco y u coraza demasiado pe ada y se acere;{ penosam n e. Hé aquí que viene una ateda 6 más bien los restos. Los artilleros, envueltos en sus grandes ca­pas, parecen abatidos, pero están resi¡.rnados; tienen conciencia de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 574 __J haber luchado tanto como lo permitía la desiguaÍdad de las armas. Un soldado joven herido y debilitado por )a sangre que ha p~r­dido, duerme á cabalJo sobre un cañ6n en la posici6n de un jinete novicio que para no caer, rodea con los brazos el e cuezo del ca­ballo. Preciso es tener mucho sue ño para dormir así. En medio de todo aparece de tiempo en tiempo el kepi dora­do de un oficial superior que trata de ordenar e l desfile. E pecial­mente la línea es la que ha sufrido. Repentinamente el pánico aumenta : ya no se pa a sino por uno de los puente ; el otro necesita reparaciones y el enemigo se aproxima. En las altura , á la e .. ·trem ida del valle en el cual es­tamos en batalla, v mo , aumentando en intensidad á medida que el día de ciende, los vivos respland ores de un fuego de fusilería en e l cual cr emos tomar parte en breve ; p e ro lo esfuerzos de la retaguardia ontienen al enemig , quien, fatigado, detiene su modmiento un poco después de anochecer. Conservamos sin em­bargo nuestt·o puesto y vigilamos e l paso de las tropas. Luégo ha­cia media noche nosotro mi mo atra vesán1o<; los puente_, que se habían dobl gado bajo el peso enorme que habían soportado y ya estaban cubiert s por algunos centím e t¡·o de agua. ·Q ué noche. Hasta las tres y media de la mañana e tuvimos con e l arma al brazo . La desesp ración se había apoderado de nuestros corazones. Nunca, por mucho tiempo que vi a, olvidaré los sufrimi nto de esa panto a noche. l\.Iientra atravesábamo la vastas pradEras que separan á emillay de Douzy 1 Comandant de lo móvilc de edán que había sido n iado en cxpcdic.i6n á e último pueblo, recibió or­d n el 'Olvet- inmedi tamente á la plaza. e ac rcó con su bata­J1ón por 1 arrabal d alán, y 11 gó in dificultad hasta la l u r ta de la ciudad. Necesitó más de m dia hora para lograr de pertar la atención d lo centinela y m:i de una hora para hacerse abrir las pu rla . . n le tacament n migo hubiera podid acercarse in ríe g á J s murallas, coJocar e e las y apoderar e, por- medio de un golpe de mano, de una ciudad guardada mal por vldados dormidos. l 31 de go to 1 Em erador dirigió al Ejército una procla­ma, la última, qu _ fue recibida con complet in 1ife¡·encia ó criti­cada e n margura. ' S 1 a lo , decía, no h biendo ido felices los comienzos de la guerra he qu rido ,-e cindienclo de toda am ición per onal, dar 1 mando de lo cjér itos á lo Mari cales que designab má particularmente la opini6n pública. ' !lasta aquí l é.·it no ha e )ronad nue tros fuerzas; aho­ra stoy informado de que el ejército del Mariscal Bazaine se ha reorganizado bajo lo mur de M tz, y el del fari cal Mac­Mahon no fue sino ligeramente cortado ayer. o hay pue lugar á de ·alentaros. He:nos impedido que el enemigo penetre hasta la capital y rancia entera se levanta para rechazar á lo invasores. u En esta grave circunstancias, 1a Emperatriz hace mis ve-ces dignamente en París· he preferido e l p pel d ldado al de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Mil it r de C lo1n bia \,_ 575 _.1 ~erano. uanto haga_por alvar la patria, rá poco. Gracias á >tos ue ell~ _todavía tt~n . h mt:re:- de corazón y i hay cobar­es la ley m1htar y la vmd1cta ubhca harán ju ticia. ' · ldaclos. cl igno d uc tra antigua r putación . Dios o abandonar~ á nue tro af , on tal qu cada uno cumpla con u l r. · ~~ ~ Variedades u R . U 1 IQUEZA. Conli'n úa r J. 1 • Powle E q., Presiocnt del omH'
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 18

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 20

Por: | Fecha: 17/05/1902

- -- .==:============= ~ hRIE I/1- TO.lfr> 1 Botro/á .\ OJVERO 20 ___-::::;:;:::::::::::::;;::; Oficia ECR ... ]' U .. 1E (AnRu~ 1 S p">r el cu l ·• confi r . un a ·ccl o encaruado del Podu· A)uu/¡ o DECRF.TA ~ r·tfcu o Ú'lico. Confiére e al ar ~· nto Fernando D lo-a o ..iel atallón 1.0 d la Divbión Col mbia, el ase n o á ubtenient . omuní u . e y publí ues arlo :1 Bogotá, á 15 de bril 1902. JO E L 'UEL f RROQUI J inislro le · uerr , ARISTIDl' FER, '.·nh;~: E 'R t·ro NU ER 6JS D 1goz ( BRll~ 15) por el cual se llama á un J fe al s nielo activo y e le d s tn El T'iaposiduzlt d~ la Reptíbltca, e11ra' zad# dd Podn E;jeculiv#, D'ECRE1A Ar·tículo único. LJám se al cr ido e ti' o eni nte Coro-nel Cario amuel ~ da y destína 1 á pr star· u n·icios á órdenes d ·J 1·. J ·fe ivil y l\•Iilitar d 1 D parl mento d Boyacá. omuníquese y publí u e. ado n Bogotá, á 15 de A ril d 1902. JO E M U L M RR QUIN EH Mini u·o de ruerra, ARISTJDR FER ·Á ·ox7. TO~lO 1-39 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de C lombia '- 6zo _; DECRETO UMERO 636 DE 1902 (ABRIL 1 5) por el cual se confiere un ascenso y se hace una destinaci6n El VICepresidente de la República, encargado del Poder .Ejuu.lz7~, DECRETA Artículo único. Asciéndese á ubteniente el Sargento I. 0 Ma­nuel A. Montúfar, y destínasele como Adjunto al Estado Mayor general del Ejército Permanente. Comuníquese y publíquese. Dado en 'Bogotá, á 15 de Abril de 1902. JO E M UEL MARROQUI El Ministro de Guerra, RISTIDES FER..'l.ÁNDEz DECRETO U ERO 642 DE rgo2 (ABRIL I 5) por el cual se confiere un ascenso y se hace un nombramiento El Vi'cepresültnle de la R epúblú:a encaruado del Poder EjecutúJo, DECRETA Artículo único. sciénde e á Teniente Corone] al Sargento Mayor Angel María argas y nómbrasele primer Jefe de Bata- 116n 1.0 de Toledo, del Ejército en operaciones sobre la frontera venezolana. §. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en sus pr6ximas se ione para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 15 de Abril de Igü2. ]OSE MANUEL MARROQUI El Minist~ de Guerra, ARISTIDES FERN.Ám>X& DECRETO UMERO 647 DE rgo.2 (ABRIL 17) por el cual se hace un nombramiento El Vicepreside11/e de la RepiÍbli'ca, e11cargado dd Pod~r Ejecull7#1 DECRETA Artfculo único. Por fallecimiento del Sr. Miguel Ruiz, nóm­brase Ayudante de 2.• clase del Guardaparque general del Ejér­cito al Sr. ateo Zamudio. Comuníquese y pubJíquese. Dado en Bogot4, á 17 de Abril de rgo2. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARisTmEs FERNÁNDJLZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letín Militar de C lombia '- 611 _J DECRETO NUMERO 650 DE 1902 (ABRIL 2 I) poT el cual se hace una promoción y un nombramiento Zl Vtcepresúienle de la Repzíllica, encargado del Poder .Fjuultv~, DECRETA Artículo único. Promuévesc al Capitán Francisco Diago del testo de Ayudante del Ministerio de Guerra, y n6mbrasele Ad­nto al Estado Mayor de las fuerzas que comanda el General Ca­: to Leiva. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 21 de Abril de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIM l Ministro de Guen·a ARISTIDES FERNÁNDRZ DECRETO NUMERO 743 DE 1902 (MAYO 2) por el cual se reconoce un grado El Vicepresidente de la República, auargado del Poder EjecuHv,, D CRETA Artículo único. Recon6ce e al Sr. Pedro Pablo Reyes el gra­o de Subteniente con el cual ha enido prestando sus servicios en 1 Cuerpo de Policía acional. ~omuníque::»e y publíquese. Dado en Bogotá, á 2 de Mayo de 1902. JO E MANUEL MARROQUIN El Ministro d :rucrra, A1us Jo· FER .ÁNDEZ DECRET U fERO 761 DE 1902 (~lAYO 9) pnr el cu 1 se hace un nombramiento El Vt'ápre.sülenle de la RtjJiíblú:a encargado del Foder E.Jaulivo, DECRETA Artículo único. ómbra al r. General lgnaci a. te llanos Inspector general d 1 .. jército qu o manda _el ·r. Gcnc~al Mari~­no Ospina Chaparro, actualmente ~n campana en la ;egrón de Vl­llavicencio, con el u Ido que le asigna el Decreto numero 551 de 31 de Marzo último. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 9 de :rvrayo de 1902. JO E MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARrsTIDES F~.ÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I 1 ·tín lili ar de Colom ta 612 _J E R _.'1 O , ' L1ER 766 DE 1902 (.L\Yu 9) pcJ el cu 1 · h.1c u 1 1 ombr· 1 iento .L~i Vu tpre ;~/en/~ de la R~jJ.'íbl.'r , ene trgado del Poder Ejecu/J'lll}. DEC1<.E1 A ·ínico. 1 ~órnl> ase n pr ~ t it:- lad Comandante gene n1 10n arazúa al r. G neral Elías aquero. muníque~e y publíq ll 1 '~Ot :, el 9 r1 ~f'l)'U 1; 1 902 . J E i\L\ . El }\¡fini tr 1 UCJTa , . \ i~'Il:Jl•. F:~I< .• '.·rJl·.z l. EGF ~T • ':\1 ER 7n7 E r 902 (.iAYd9) . por ·1 c:u, .-e fij:...n 1' :-t"-in ' lar' o l e lo· ··mpl· o" d '~ Imprenta del fJE 'R T. afael Lornuana ". á. Coronel · rnaclor, r. V nancio Barbosa ... Roja yor; Lombana á a tellano , Al-pitán · rtur Madero y ér z, á .. ul>t •nient ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bole ín ilitar de Colon1bi ~ 61 __) . J ll onzáJ z . y Marco u t nient - 1.0 ri y Catlo ant . , á Comuníquese y pub! íquc Dadeo:ur.an ust e qu no s 1 tiempo, ra t t·minar rindiend · uista si afianzar algun in de e nso por largo in r alizar alguna con- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 616 _J Admitido esto, tendríamos que admitir que ha habido guerra que se han emprendido in el intento de r alizar conqui tas y de. afianzar e peranzas. La experiencia y la historia enseñan que · quienquiera que declara una guerra lo hace con algún fin que con­sidera de uprema im ot~tancia y lanzando el grito ·vencer ó mo­rir quellas mismas maestras enseñan que todas nuestras guerras se han mprendiclo para rei indicar derechos considerados corno sagrado y de ital importancia y que han terminado orque uno de los contendientes ha conocido al llegar á ci rta si uación, que ya éría vano tratar de so tener la lucha. Ninguna de las ocho re­voluciones generale que he presenciado ha acabado de otro modo que por la sumisión del vencido al v ncedor · ninguna ha terminado en virtud de actos mediante lo cuales cada uno de los dos con­tendores hiciera al otro cesión de derechos 1 olíticos ó d tsttera del sostenimiento de algunos de sus principios para obligarse á sostener parte de los del otro. Las revoluciones principiadas en 1841 y 1861, fueron también de larga duración, y no obstante, tuvieron el mismo fin que la demás. Alabo el patriótico deseo de ustedes de que las nobles aspira­cione del Ilmo. r. Arzobispo se resuelvan en una obra política de trascen en tal impor ancia · pero con mucha pena manifiesto mi opinión de que una obra tal no podría con istir sino en un cambio de Constitución 6 en reforma su tancial e la que hoy nos rige. Si mi Gobierno diese algún aso para abolir ó para reformar nue-stra Carta fundamental, los alto funcionarios que están á mi lado y yo quebran aríamos nuestros juramento , romperíamo nue tro título y quedaríamos colocados en categorí igual á la de los que hoy, esgrimiendo las arma tr t n de aniquilar 1 po­der constitufdo. Yo no ued frecer á los enemigo armados del obierno otra cos~s que las que ya le tengo ofr cicla : ga1~antía comple­ta ara us personas y ara sus int rese y retit~ada honrosa para los Jefe . T::1m ién le teng-o t~om tido y l r pe tiré i mpre á ellos, como ~ todos mis conciudadanos que mi u ierno erá justo hon­rado y ~ xacto cumplídor de la Con titución y de las leyes· que se t tablezca la paz, on t-é qu f ctúen la lec- ' m leando uanto me io tén en mi mano para que ella s n pura y 1 gal reuniré 1 Congr s y que acataré sus di posiciones. E co a a ida que hac tiemp fue e pedid por mi. 'o.bier­no un act oficial relativo á la reforma tic las circun cnpc1one electorales, reforma impuesta por la ley por 1 sentido común. De lla pueden e pcrar lo ad ver ario de mi obierno facilida­d s para er e representados de idamentc n las Cámaras Legis­lativas. Algunos jef s revolucionarios e han mo trado di pue tos á buscar arreglos con 1 Gobierno; pero exigiendo conce ione que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. letín ilit .- le '- 617 _J ol mbia s, y sin 1 á m-en y pi - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colon1bi \.._ 6x8 _J tenido ntre no olr de pués de las pasada convulsiones políticas. Con la paz v ndrá 1 trabajo, y con el trabajo la riqueza. Las ne­cesidades d e ahora serán de una cuantía infinitamente mayor, pero de la misma naturaleza que las qu se han experimentado otra ve ce . En la locución que dirigí á los colombianos el r .0 de Julio de 1901, manifesté mi convicción de que la paz e la solución de aque l pro lema. in pre umir de economista, dije en ella, y antes bien reco­nociendo mi incompetencia en achaques fiscales y económicos, pe­netro que una paz sólida definitiva, que produjera el pleno des­arrollo de la riqueza del país y aumentara la exportación y la im­portación, resolvería por sí sola Ja cu stión económica y moneta­ria : el aumento de la renta de Aduanas (la principal de ellas) y de otras varias rentas, traería el equilibrio de los presupuestos; y un sistema estable de economías., y la pureza en la administración de lo caudale público , dejarían un superávit que permitiría al Gobierno ir retirando paulatinamente de Ja circulación, sin agita. ciones, trastornos ni sacrificios, toda la moneda de papel que se considere excedente. El aumento de la exportación, multiplicando las oferta de letras, haría bajar el cambio sobre el Exterior y aumentaría el valor d e l pap 1 moneda rápidamente." Lo expuesto hará patentes las razones por las cuales me abs .. tengo de concurrir á_ la formación de la Junta de que ustedes me hablan, y las que me a ísten para considerar que la manera de Jle­var á cabo e1 pen amiento del Ilmo. Sr. Arzobispo de Bogotá, no puede consistir sino en que los adversario del Gobierno depongan las armas aceptando la · garantía que para llo y para ~us inte­reses les tengo ofre cida . or más que icho adversario se empe ñen en retender con­cesiones política , no pueden negar que á un Gobierno ue quiere proc der con titucional y legalmente, no le s dado hacer más que lo que ha hecho el mío y lo que de nuevo hace., á saber: la declara­ción d e que tiene firme voluntad de disponer que se verifiquen las elecciones no bien e té restablecido el orden legal en toda la Repú ... blica, aliéndose de toda su autoridad para con eguir que se efec­túen con pureza y legalidad. Para esto último ha expedido el acto oficial ya mencionado, sobre reforma de las circunscripciones elec­torales. Nadie iene derecho para exigir del Gobierno seguridades de que cumplirá us promesa . Sin embargo, yo quiero hacer ahora pr e nte, para que se reconozca la fidelidad con que está cumplien­do las relativas á garantías, que por lo lugares públicos de esta capital y de otras poblaciones, se ve andar con toda libertad á mu­chísimos individuos que, habiendo pertenecido á guerrillas 6 á ejér­cito r e volucionarios, han depuesto las at·ma y presentádose á las a.utor i ade . De ustedes muy atento ervidor y compatriota, jos' MANUEL MAJt&OQuÍN Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín TELE i1itar de Col 1nbi \..._ 619 _J -CIRCULA 'ReprU>lica de Colombi -Ministerio· de Guerra-Bogotá , !ft!)'O :I 4 de r902 uno solo de los oldados perfecta organización á Las la paz, de sus ida é Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1.bia '- 6:.olO ~ es, lo mismo que indulto le las penas con que el Código Pe­tiga el d lito r eJión. En desarrollo de esta oferta die­tó e t Mini terio la e olución número 33 de 12 de Abril úl imo en virtud de la cual se han entregado j efes ficial ,s y tropas re-eld . ue o-ozan hoy d com 1etas garant'a . E tando omo e tán sol mnemente comprometidas la pala-ra y la fe d l Gobierno os ncarezco que hagái efectivas las garantías otoi-gadas, puniendo los m íos q~e están á vues ro al­cance, para evitar la veng nza , más crueles á la 'ece que la ofen a mi maque se pre ende ca tigar. ro debéi tenet- entendí o ue esas garantías s61o se podrán conceder á los ue se entr gu n n el término de treinta días con­tados de d la f cha en que rec.báis esta circular. Jos que per­manezcan en arma y e hagan ordos al ll mamiento de paz que les h ce e l o ierno, e aplicará in on ideración alguna todo el rigor del D ecr to ante icho, pue as( 1 reclaman el bien de los asociado y la alud de la atria. Desde l priocipio d la ac ual contienda vien el partido re­oluciona. rio i iendo, á trueque e su desarme tratados tran ac­cione y canee i ne poJítica . 1 Jefe l ación, en documento ue acaba de ver J luz pública, cuya lectura os r comien o. declara de mo o erentorio que n se harán once ione á los rebeld , fuera de aquella que se roe n impl me te con la ntr ga incondicional y reducción á pie de paz, garantizand 1 r s t per onal y el de la propiedad á lo ue quieran deponer 1 armas. A esotros no se o oculta 1 intervención inusit da é in ólita que algu as naciones limítrofe han tomado en la re~ente con­tiend ci ·il ya direct mente ó por medio de au ·iiio di frazada , rompi ndo n t do ca o actos Derecho úblico, respetados como solemne n todo lo puebl , como que on lo vínculo que manti n n l uilibri d las naci nes. Dado e t anteced nte la epública debe pe1·manecer li - ta y ar-mada pat·a repeJ ¡- la ao-resiones del Ext rior, hac r res­petar 1 honor nacional y evitar impobi iones de doro a . ¡-a fend r la tria menazada y o~ .ener 1 integt·idad de u territodo no hay acrifici grande, fuerzo xag ·ado pr - vi i6n a' ozada ni o-a to xorbi an Ut1 ue la su ica ia · nemiga ¡ ueda achacar á móviles tor­cido la órd ne dada po1· te 1inist rio ara rganizar u v fuerza afr nt e ata ue pu de e rimir el v nrido con ra tní y ten!:,·o pl na f en ue vo otros, movidos por el patriotismo que ca t·act · riza no abOl-raréi fuerzo algu­no par alcanzar , l i n u r 1no de 'a az. C nfian en 1 ro i encía qu m nifie tamente no ha res-tad u uxilio y en e l fi 1 cumplimi nt de la prc ·enciones que conti nc esta ircular m trevo á garanti'l.aros qu ~ n el pró ... 'imo Juli e Jebrará, á la cz que 1 aniver ario de 1 a-con olid ci6n d la az y la fi t 1 honor nacional. RISTID S .KRNA' NDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ce Bol tín I ilitar de Colombic \,_ 62 [ _J 1., F R OC Do e tri IL I (. rr laJo par. el Bo/dfn JJfdtlur} (Continúa) T e L. I r), ven gracioso modale . ojos n gros s - · ~ empiezan á ue á los tres o ncho ele la ien la no lo son de la ci vili- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letln 1ilitar de Colombia costum re. El principal alimento s el maíz to tado y la carne seca de marrano, en pedazos tan duros, que parecen madera; á esto se agrega opa de papa y en muchas parte un rico pan de cebada. Los indios on 1 nervio de la Nación, y en verdad su mayor fuerza fí ica : sólo fal a ducarles disciplinadamente para levan­tarlos d raza sumi a y pacífica, á la categoría de personas inteli­gentes é in ustripsas, capaces de gobernarse y de pesar en la opi­nión ública, á fin d que con tituyan una barrera contra lo des­bord de xce i a ambiciones. quí, como en todo pueblo adol cent , el astuto, el fuert , ex­plota al débil, ha ta má no poder; pero tal e tado no es, por fortu­na, permanente sino de transición. El mundo d Galileo mejora, tanto en 1 físico como en lo moral. Y no es á nosotros de seguro falto d rectitud, á quienes corre o de motejar farisaicamente los defecto d e l vecino, ni señalar con 1 dedo sucio las mancha aje­nas: ant todo r conozcamos las ropias. Las get.tes honrada de estos paí se mprenden mucho mejor que los extranjeros cuándo han errado y en qué puntos nece itan mejora . su ti mpo y con la evolución-no con la revolución-se en­tronizará la ju ticta en el Ecuador y e remediarán los males de la soci dad. Lo que hoy existe es la emilla del mañana : nunca pued e ac 1 rarse l período de la gestación, y menos por igno­rantes, in pertur ar la marcha e la naturaleza. Es imposible forzar la almas. Si 1 tribulación s escuela de santidad, tanto para lo indi i uos como para la naciones á estos hijos d 1 Sur llegará el día en que nos superen como compen ación de haber sufrido mayores dolencias. Entre tanto, de boca d Jos más fa vo­recidos debieran •·ecibir consu los y impatías y no reproches 6 insul tos. ' 1 U-DE TULCA A lPLALXS El 6 de Ago ·to de 1891 pasó la Comisión la frontera y levan­tó su tierda en Ipiales, ya n territorio colom iano d la Provin­cia d bando, la más meridional del Cauca. El lunes siguiente, despué d un ltnuh con que la autoridad o sequió el domingo á los ing nicros, y por úplica de lla, se in irtió el tiempo en un reconocimiento arcia1 del Carchi y del Ye1Jle del Sapuyes tenién­dose n cuent ue dicha línea debía alternar con la que ya se te­nía á 1 mano en el valle del Guáitara. La mayor dificultad de e ta variante, deseada or la autoridades, consiste en una cumbre de 700 i (2 13 m .), que es la tercera parte d la í , y en 1 paso del uáitara, 30 millas (48 k .) al . de Ipiale , donde el río se hunde n un cañón de 1,840 pi (56~ ms.) de profundidad, de ma­nera que exigiría larga y costosa labor. eguir J curso principal de las agua es lo natural aunque ajustándo á la condiciones locales ; m s en vi ta de l opinión contraria de los habitantes, se decidió explorar el terreno, encargando de ello á Mr. Burgers pAra cuando acabe sus estudios d l vall de Huaca. Los nudos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín ilitar de '-- 623 ..J o1on1 1«' n u hoya int rmedia_, demandan xploraciones odo acierto la vía má ade­or to n de e esal ntar­Ja marchad u e ir di­rcas, para Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bole Í1 M NU L l. R IJ J ilitat· de I<~:p R CI T OP L CO TE ( 'R t L 7E. ·1· R. L RAC MIR >F 1 A PAPTF- Pl{ '1' l<.A 1 J. I>E {Tra uci par:.~. 1 Bolethl Vz.tlar) onttnú ) T LL lo ti- . ompañía, 11ue en l"' que 1 corre penda ncl entran al qu al ·¡ - má se r m a la uni Ja exterior en el tend r á la unidad interi r de apo ·o ) a p rt n zcan stas compañía , no d ca rá int rior del 1 atal16n mani 1 di - y modos de acción or me-lo puntos siguientes: el J f d atall6n el qu fija 1 objeto común hacia el ual d L n on\ rg r l fu rzo : cada j f d ~ ·ompañfa con­tribuye al ri unfo general por todos lo medios o i le sin dej r Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letín [ilitar de Colombia \,_ 625 ___J objetivos par- Observ dón- e ha notad en la última campaña. que las com­pañía de la egunda línea ( ó más pr pi me u te de 1 reserva de ba­tallón) entra n n la línea e combate antes d · recibir orden. Y esto e lo que no deb admitir e nunca por ue de es manera los hom res e e pan d la mano e u j fes, lá. dirección 1 com­bate se hac impo ible, y al propio tíem o el é ito de la lucha e en r g á. la ca ualidau. Esta intru ión prematura obre la Hne de combat se e.·plic por ~ l in tint que arra tra Jo hombres á al ir <.le la inacción r1u p ~no a m · nt F rt n IJaj 1 fuego del nemig · p ro la erdadcr di ciplina on i te p1- ci me te en no a mith- ue 1 tro( a e d je lle \' arde u impul o . y n li­garla á practicar 1 que s n ce ario 1 ara 1 1 gro del triunf y el curnplimi nt d 1 órd nc- el j f . E t aparición prem tu­ra re la línea de combat :; campar IJI á 1 preci itac ió 1 del tirador, ue á vece apresura á lanz r un bala sin haber cal­culad i cu nta con l menor posibilida de alcance, ó á la falta de san!a-yor á que la resf'!n'a pued p nnanecer á retaguardia de la h:1ca delant ¡·a ; ~. 0 El jefe de companía no debe preocuparse n Lw -- - car una alineación pedantesca obre la fraccione que e t·t enece n á la mi ma lín a de combate que la suya ; uedc muy bien encon­trarse un poco adelante, 6 d-=-trás le ta alineación, i esto permite que u compañia no sufra érdtda inútil ; J. P r último, li­bre en la elección de lo. m dios pm·a pre tar mano fuerte á la lín a d e combate, cuando trata, claro no de talín a íntegra, jno d e una cualquiera e us pa1 te~ d c.ir, que á él le toca decidir según la situación que ocupe n relación al camarada en ayuda del cual acude si debe emplear e l f..1ego ó la bayoneta. . B TALIJ S DEL S -iGU UO IMPERIO Traducción del francés parn. el Boldfn .:}filtlttt' Inkerman (5 de óvümb1 e de I 54) (Continúa) o gritos al vajes de l os rusos 11 gan ha~ta nosotros; éstos matan m compa i6n, porque tan cieg con s u victona. Un sordo murmullo recorre nuestras fila síntoma amenazador de la exas­peración de Jos soldado . Bo qu l r enci luchas espantosa : por un lado el enemigo está sobre x.c1tad con el triunfo y el arre­bato d la matanza · por el otro, nuestras antiguas tropas arge- . linas están resentidas por las faltas que se han cometido y por el triunfo de los rusos. En semejantes condiciones, e] combate va á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín 1 ilitar e C Iom 1a \._ 627 _J dirige una mirada á nues-e. clama osquet mis ru o tán ue , perdido 1, ral Bourbaki orden de de la 2.• Dh i ión, que · hace guardar su lí­de 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letín Militar e Colombia Los ingles s, agrupado , speran e l choque sin decaer. Las Divi ione, ru a e lanzan á un tiemp é imp tuosamente contra los reducidos cuadros ritánicos. Ant esa ma a de hombre· que ac m t n con tt·él it y que caen ol t·e llo amenazando des· truír.los cl un O"Olp"", lo i 1glcse e disponen á morir. stán p _r lidus. e ro de r. pente se oye largo clamor: gritos bien conocido , de "Viv 1 Empe rador!", ~tallan á su iz JUÍ rcla. Un huracán huma­no ae subr. 1 flanco d r cho del enemig , con tal violencia, que l d ~ mu tra que no la fl e ma británica : es la e ada que >Cranci hu el . ha ~ ta la t.mpuñadura n 1 corazón del ejército t·uso. Lo ld d o cl la R ina agit n ·n ,. 1 a ir sus gon·o de piel, y gri­tan : B on o, /,o no franch }¡urra for lht! Frcnchm n. hurra 1 uestt·os deno dado aliados -e tremecen á influj de la peranza; los heri , Jo m t·ibun 1 s mi mo , galvanizados por un últitno e fuer­zo t man rioso dado que rechazaban es. En ste pri-destruyendo in mbargo, nuestra brigada de Autemarre se acerca con rapidez. Lo turcos de nuestro batallón de filan como proyectiles. El Coronel de Wimpffen y los otros Oficiales montados, difícilmente Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1i!itar d Colo1nbia '- 629 _.J e m ntiencn á la cab za de ello , 1 galop de us caballo . Pron­o att·av _amo el campo de nu ~ tr Ji do . En a uel itio apa­ ·:cen hacmado lo cadá \' re d lo ru os y los d " lo ingle , in­lJcand que un lucha terrible h tenido lug r en e punt . Historia === \RTE DE VERIFIC R IJ S co t bah fa R B. ' ROE (Tr ducido para col Boletln ,Vilítar) I ecibi6 e te nombr en honor d Cristóbal oltS . ConlzitLÍa I lA* ta úl .i rna Pro' in- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B :etín lVIilitar de Colombia '- 630 ___) Atlántico, desde el Cabo de la Vela hasta el Río e las Culebras La ueva Granada forma hoy la parte occidental de Colombia, y está di\ i Jida en cinco Departamentos, que son: Boyacá, Cundina­marca, lag aJena Cauca y el I tmo. La antigua Cap laní grneral de Caracas ó Prov/ncias u11idas de Venezue.Ja t estaba forma a en otros tiempos de la parte oriental de Tierrafirm . Cuando la cesión que Carlos v hizo á lo T Iza­res, nobles h bitante d e u burgo estaba limitada al E te por la Maracapana y termin ba por el Oeste en el Cabo de la V tia· se ext ndía á 1 largo d 1 mar por el e p cío de cerca de do cientas l eguas. 11 's tarde e le agregó la ue a Andalucía, la Guaya na y una parte del Gobierno del Río de la Hacha y así se ncontró aumentada en ciento treinta 1 guas de Jon0 itu obre ochenta de latitud; corrí de e el ecuador ha ta 12° de latitud ., y del 62° á Jos 7 5° de longitud occidental de Parí . Este país comprendía, á lo largo el 1 mar la ueYa Andalucía ó Provincia de Cumaná, Ja i sla de la 11argarita que di ta d ésta ocho leguas, Barcelona, Ven ... zuela ó Caracas, Coro y Maracaibo; en el interior, la Pro­vincia de Barina formada por el límite de los ríos de anto Do­mingo y de pur ; y la Provincia de Guayana, que reo-aban el Orinoco ó Casiquiari, el Atabapo y el Rionegro. De ésta se han formado poco hace los cuatr Departamentos de Maturín, Vene-zuela rinoco y Zulia. El an/iCTuo Rúno ó Pruidcnda d& QuiJo limitado al Norte po Santafé, al ur pur la.;.t Pr vincias de Piut·a y de Chachapoya del Perú, al o.;..Ste por el O céano ací co, y al Est€ por el Marañón, que lo separ ele lai) po e~iones portu ue a , tiene como seiscien­tas l egua e longitu del E te a 1 c~te, obre cuatrocienta de anch d urte á ur . uit ocupa actualmente la parte udoes­te Colombia, y compr ndc los tres Departament s del Ecuad r, de M ina y d _ uayaquil. La Gu 1' ma Aspaii l se ¡~rolono-aba á lo largo del mar del orte d s \:! la boca •1 ma¿ na ha ta más allá de la del rinoco, p re pac.i de cient · ir e 1 o-u , y comprendí do el país itua 0 ent;·.;. tus d río. y el Rton gr afluente del prime­ro qu~ comunica con 1 t1. ttm por f'l Ca iqu ari, 1 cual ep ra la Guayana del re · del ContinenL . E tá bañada )JOr el mar de de el Cabo .. ~ork (la t. 2° .) ha ta l Orinoc) (lat. 8°). Su e · ensión de E te á ~ e e de rn d~;; trc ci n a 1 gua y del Norte al Sur de d cientas á. lo menos. S._ estima u superficie en más de go,ooo milla in ·)p a cua rada . 1 an igu 'irr inato d l Rein de 1 Nue Granada e conl-ponia: 1 . 0 , d e l dno de ~ icrrafirme, que compr ndía los o- SoJlfumrio dd Nu~o Ráno d~ Cranndt'l, Santafé, 18o8. egún Fernán­dez, el u vo 1 ciuo de Gran.~da.. tomad u e tu a su extcns1ón, tiene tresc· cnt legua. uc longitud y un poco menos de latitud. t O P. qun1·l Voucia. Est:> Pro\ incia fue llam'l.da a í por los compa.ñeros de Américo Vcspucchi, porque b ~n·aron n ella un pu blo cuyas caban s es­taban con::.truidas sobre t!Stacas p r c.lcfcnderlas de la inunJ ciones del la~o de: Maracaibo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo.etín Iilitar de Colombia JI --' QUINCE l Lt\ o A N 1870 POR L. A ~ AG AC (Traduci Jo y breTiado d 1 francés ara el Bo/dl11 Nibtar) {Continúa) ores en el camino spanto ~sor , intacto ompue t .. /)icci nariiJ c~o rá.Jüo lasJJrir() de las Imlltrs ()Uiáellta/es ó .Amlriáz, por Alcedo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia las faces del com ate; la distancia no nos permite, sin embargo, sino apreci ,. muy mal 1 ue está pasando. De repente enfl-ent de no otros, al lado de la baterías al mana , un r gimi nto e ca-all .. ría ru iana ha ta ntonces ocu1lo por un bo!:> u e ~eja v r y árt al galo para bajar al M u e. uestros artilleros lo des­cubren apuntan rápidamente y di paran: el regimiento se desban­da y retroced . Algunos pequeños puntos negro apenas visibles á la distancia n u no ncontramo , permanecen ~o re 1 terre­no; on ayuda de un anteojo ue no presta un momento un Oficial d artill ría istinguímos á los hombres y los caballos heridos por nue tr-as ala de añón. pué de considerar por un in tante este triste y conmove­tá ul , Yolvc. m o á m r nd r nue tro camino. tra v á-mo á Daigny n donde mi amigo y yo udimos atrapar un peda­zo cl asámos por ond de i vonne y 11 gámos cerca de dán, br un unto culminante en donde una batería de artille­ría taba al ituar e. La po~ición era magnífica y de tal impor­tancia qu Jos T ¡·usiano , á la mañana igui · nte, p n ando que los franc e e ha ían f rtificado allí y que se defenderían resuelta­ment acilaban n atacarla de frente· y la tomaron por d trá . Durante 1 alto que hicimos sobre ta colina, ajé con mi amig á la ntrada de S dán, al arrabal de Balan y ncontrá­mo , n una humild a a d st arrabal n 1 número 1 19, gen-u na y ho r italaria , de quienes he ignorado los nombr y qu nos di p n aron la cot-dial acogida d aquella anciana eñora de S muy. AIH comimo u n o a, pan y queso, y de cansámos corno una hora n una ma que s u o á nuestra di po ición. D pué~ voh imo á ubir á la olina n donde habíamos de­jado nu tro atallón · aca aba de andonarla · no indic n la dir cci6n ue ha t mado, y lo al anzámos al a ~ ar or 1 1 i . de la plani ie e no id con 1 n mbr de Calvario de Illy, en la ha-e11 n dord d bía pasar la noche. a hapell s un u bl p qu ño, situado á dos leguas de la frontera, n J camino que ondu e 1 dán á ~lgica. ~n­ft ·ent de la Chapelle el país s qu brado con do or '\·aliad s, bo q p qu ño y barr neo ; á la ntrada 'el pu blo se le\ anta una linda io·l ia, nu · va, d alto y impáli o ampanario; por d - trás, a~i tv an lo á la última a. a , comí nza un alto bos ue que coronan lo rd nne ~ y ue xti nde ha ta élgica. En aqu 1 unlo tamo d xploradore~, lejos el grue o del jér tto. N ha í n ofr cí o, i éramos ala ados, un batallón de zuavo y uno de e zador s de in · nn , por r fuerzo. or la mañana, á las uatro, rcconocimi ntos practicados l or algunos de nosotr , d lo cual s !JOCO \·ol vieron, st ñalaron Ja re ·ncia d 1 enemigo or dif r ntc lado . i e on ·mpeño l r fuerzo prometido, pero no viene. A na ontc~tan al n iado que "los franco tit-adOI·e e tán n la a pilla, que erman zcan en ella.,, Hcmo ompr ndido: cualqui ra que a 1 emig que se presente, debemos aceptar la lucha y prolongarla el mayor Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1 1 ili tar de Colombia '- 633 -' i rnpo posible. Somos algo má de trescientos; tres Compañías nt g-ra y alg-unos oldado de vario Cu rpo , turcos, zua ·os, ca­adores de inccnne , quiene pcrdid en l baraúnda d la íspera y no pu ien o n el inm n e or kn u reinó, ncon­ra r á u regimiento , e han uni o al prim r cuerpo org-anizado ¡ue han encontrado; do de nu tra compañía llevada p r el to­r ntc , habían ido la \'Í pera á arrojarse d ntro de cdán. u m lie­on valientemente u dc:.:ber: Yarios d nue tro cam rada murie­on o re las muralla ; otr,> enviado en r conocimiento en di­ección de Mezi res pa ar n d r-igne-au. -B i y acamparon nt1· este pueblo y Till - ur-Lurnes· los f¡·ancotiradore anaron n bo que qu. domina el camin y recibí ron á balazo un escua ­. rón de hú a1·es pru iano que retiró, pero un fuerte de taca­nento d hulanos penetró or otro la o en 1 pueblo y 1 inc ndió. Ii amigo y yo baj • .'mos como á 1 cuatro y media, tran idos e f río, de una gr·anj n dond pa á.mo una n che in . ueño. a a acción estab emp ñada alred dor de edán Se ía á corta li tancia y aumentaba en inten idacl á med1da qu el día avanza­> a , 1 ruido siniestr de ]a uat lla, 1 retumbar d l cañón, el rodar l e la am •tr. .ladora el chi por.roteo de la fu ilería. Todo nos anunciaba ue l destino de Francia se compro­netían en a u l momento y á pesar de nue tros fune tos pr en­! mien t s la confianza r tan intensa , qu t da vía cr íamos n el ~xito. os ald~anos n c:uyo granero Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B >1etín Milit r de Colo1nbía "-- 634 -' ron á Ja memoria. Yo recorda a la magnffica descripción del poeta, de la cual podía ·ay. v~erificar la exactitud; recordaba la palabras que dan principio á te conmovedor relat : De pués de to o lo que he r enciado hoy, la al grfa no entrará tan fácilmente n mi corazón." Recordaba también los Yersos patrióticos que termi­nan e ta obra y que han contnbuído á mbrar en el e pírjtu de los a lema res es odio or el nombre francé , del que he m o odiJo ver, de pués de se enta año , los terrible fectos. También nos­otros, yo lo e p ro abr mos acordarno ; mis hijos á lo menos lo sabrán . Ape:nas se había perdido de vista el carro en un recodo del camino, cuan o vimos enir á uno de nuestros camaradas un e bo de facciones marcada , de figura resuelta. o podría yo pintar la impresión que me hizo ; el desdichado había sido herido en un re­conocimiento: tenía atra ve ado el pecho por una bala, de parte parte. La sangre Je manaba sobre el pecho y sobre la espalda. A pesar de tan terrible herida, caminaba firme y derecho, ligeramen­te apoyado sobre Ja espalda ·de dos camaradas. Al pasar junto de mi amigo y de mí, nos dijo: u Atención, ahí están." Lo miré pa ar con re peto, admirando en ilencio su noble actitud, su patriotismo y su valor. E te era ciertamente un buen ejemplo para voluntarios. Vamos, pensé yo, todo no está perdido: todavía hay hombre en Francia que aben morir de pie. Para que la caballería enemiga no pueda venir á atacarnos de improvi o n tanto ue estemo luchando con la infantería e arrastt a rápidamente á cad una d las dos extremidade de la aldea un gran carr lleno de hace dt: leña que se colocan al tra­vés del camino y q bstruyen el pa ; luégo hecho e to, bajá­mo cerca de la iglesia el 1 o por lond e 11 gan los prusiano . enas no hemos instalad no dtfenc.lido, ino un poco ocul­to por un c01·to cercado y alguno znaderos, cuando 1 en n1igo comienza u mo' imient nfr nt de nosotro . Apar ce un regi­miento d inf ntería Jué o uno d aballería, y 5C d ptieo·an tran­quilam ent á 500 ó 6oo mctr s de no otros . .¿ anzat·ot ntr nu s­tro jél-ctto y nosotros con tal calma que no o pechando que: d ejércit francé pudi se d jat· ocupar in r : Lencia u po ·icione pret n ·-Harnos al olutam nte er u dirno que tení m ~ nfrente de= n sotro fu rza france as. in mbargo un in tante de pué una bat ría 'in á t mar po ic ió:1 n un n1ancha de bo ~qu . u fueg se dirige hacia no otros y comienza á turbarnos. • ·on los alema1 l! . o..... f. .... ' on nuestras batería . Pl!r , no.... ero sf. ..... , ~n la in ci~ión pet-demo largo r·ato que habríamo po­dtdo aprovcch r 1 ien. A mi izquierda se ncu .. ntr un turco co­lérico ¡uc se habí hallado en f\ r mbourg y n cet·th. " -on lo alemane(\, gdtaba ; nunca los franccse e ocultan n Jo bos­ques e mo 1 chacales .. , tre el turco y yo pálido, sil ncioso, es­trechando con us manos cri padas un ha s pot ad:r.il-abl m nle limpio, un caza or de Vincennes devora con 1 s ojos lo regimien­tos pat·a tratar de n .. solver el problema y r ·funfuña á int rvalos: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milita¡· de Colornbi '- 635 _1 Y in embargo, i fueran pru i no cómo e l es podría tumbar 1 t t me~te e el buen alcance para 1 cha pot. · fijo . ....,ué 1 Es po 1ble que e té uno condenado á e ta inacción? " ierto uc el caro-o er ju t . •l comandant ·al roso como 1 león, e taba á caballo á nue tro lado. r ompía 1 cabeza y · tormentab por d e cu rir qué tropa t nía á u frente. or dicha ni él ni sus oficiale tení n ant ojo . Lo alem nes nos h n descubi rto hac mucho · p ro de pre­ando nue tro reduci o número, no se toman 1 trabaj de cu. - r e de nosotros. in embargo n 1 momento de acen u r su 1archa de avance, prct n en aber con fijeza á qué deben ate-r e en cuanto fl nosotro y un pelot<5n d coracer e adelanta espacio para reconocerno é informar e si tamo di pue to á _ndirnos. Están ya á doscientos m tro , y nuestras discu ione no ~rminan. Continúa Variedades === U V G SUS RI UEZAS . TU . LE or J. D. Powles E q., Pre idcnte del omité de T edores de Donos de Hispa­no ~ América ( .f!R Ó 1 DEl. J. •GLl~ P A EL 1 BOLF.Tl N J.IJI.l A { ontin 'a.) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 636 _.J altura), que atraviesa el ca1nino cuaren a y tres veces, y se extien­de por una depresión que orilla el costado de la montaña, coro­nada con enmarañado bosque. Por la misma causa los caseríos de anta Rita y de Cachi ay on enfermizos, porque están encerra­dos n los bosques del Opón, á 8oo metros sobre el mar. La poca familias que habitan en las orillas del Minet·o en el Otro rfun o, aquellas que viven en San ilvestre, en las orillas del Opón cerca del punto en donde e pretendió edificar á Nueva o­corr , y la que viv n n la vecindad del Guayabito, Cimitarra y Puerto d 1 Carare, ufren d._ continuas fiebre intermitentes, de ca­rácter pertin z y que degeneran n hidropesía y otras peores en­fermedade . Sus casas están rodeadas por Jos vastos y pantanosos bosques que terminan en la orilla del Magdalena, constantemen­te inundadas llenas de sustancias animale y vegetale en descam­po ición, y barrida por los viento del Norte que traen la malaria de los grandes pantanos, que en ciertas épocas del año son obs­truídos con miles de pescados muertos y putrefactos. iglos pasa­rán antes de que el hombre ueda limpiar estas vasta y solitaria tierras secar lo antano y ciénaga , ahora tan mortíferos, y con­vertir1os en abiertas 11a nura metamorfoseadas por la agricultura y anima a con eJ comercio. ntes de que esto suceda, las alta pero olitaria montañas han de poblat·se · y cuando la población abun , e v rá comp lida hacta las tierras bajas. ~ uera de esto Jugare , qu ~ llamar mos excepcionalmente in­salubres el resto de la Provincia goza de buena temperatura, el máximum d 1 calor de la cual es dP 30°, y el del frío de 14° C. Agncullura, manufacluJ as y bienes semovientes. -El maíz se cul­tiva n grand~.:: abu. dancia, y es 1 principal alimento del pueblo. La caña de azúcar se produce bien, y de é ta ~e aca mucha miel, bocadillo , aZlícar y brandy. P r ce que hay uficiente cant1dad de trio-o, el que da harina de su erior calidad. e obtienen cose-ha d papa , cebada yuca, haba legumbres, arracachas zana­horias, plátano at·roz, ao-ú y nu e s. Hay plantacion de cafl caca y aJg dón que s multiplicarán y extenderán tan pronto como un fácil y barato transporte ermita lle,·ar1as al Iagdalena por e 1 río arare. La Provincia tiene buenas crías de ganado, ovejas y mula exc 1 nt que forman una rica rama de comercio. La cría de ca­ballos stá limitada á la n e i ad de la Provincia, aun cuando pued - n obten r ~mag-níficos pastos para buenos potros. s r:incipal manufa turas, fuera de aquf'Jia que se hacen de la caña de azúcar, on los tejidos de algodón y de lino, f¡·azadas y v stido d lana ombr ros d paj de palma y la fabdcación de alpargatas, cuet da y acos d fi u , steras de juncos, zapato , silla , hul , cuet-os curtidos quesos, objetos de tagua, loza smal­tada, los ju tamente afamado bocadillos de guayaba y de limón, y el xcelcnte mazato, ebida f rmentada, fría, nutritiva, muy ape­tecid como po tre. Afilurales.-La principales minas son, indu abJemente, las de esmeraldas de Muzo, sum mente ricas en venas; piedras de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín Militar de Colombia '- 637 -' alidad finísima y ha ta de di ciocho onza de peso, se han xtraí­lo, aun cuand quiz no han 1 rada m d tr de cst clase ·n el e pacio de un io-lo. En 1 mi o dí trito montaña hay tt as ina i ualmente nc?- 11 macla o u r. Sot·que y ito; ,ero t s no e tra aJan or falta de a u ufi · nt m de-o a para facilitar lo corte único ~i t(.ma practic ble go e grandes pérdida . H y mina de s 1 en 1 r gión de los in ios a d - tfuzo n Ja e d na dt: lo m nte lla a o e un camino por 1 cual trafican los habitant s d 1 ambién ha) 1 una n am ncha rca dt. 'op r. hundan la mina de col>re; in mb r o qu la s- :ubi rta e encuentran en 1 pan baja del antón d"' hi uin­¡ uirá, o r J ribera df'l río liorta, y en la ía de P ime, , n donde e fabrican ampana . En 1 di trito de Flór z obre la oriJ la d lo do u y bí-o y Car re, hay abundanci de ar·Lón d pi dra y mucha ' ·icas se hallan en e ·plotación. e pued deduci1· ue toda la vincia bunda en sta clas de m in porque 1 t •r reno de lo rededores a í lo indica habiéndo ene ntrado don e i nsa ue exi ten, can idad con iderabks cl blanca y extt....nsas capa de fina arcilla y arena. Hierro y azufr se encu ntran en difer ntes lugare . ya se­parados ' en combinación. I ay plomo en Cald y n e l V ll de Jesús; en otra parte se ncuentr en combinación con el azufre, y se conoce en el paí con 1 nom re d alcohol (gal na ó ulf to de plomo) que e em lea para vidriar la va ij de arro. Se cree que hay a bun anci d oro n lo t rreno de aluvión de Muzo y 1 tro Mundo, y en 1 bien conocido Cor O\ a do, que de agua n el do at·are. i rto qu un n gt·o 'i jo, e rca del tro 1'vfund , aco tumbraba traer por temporada bu na cantida de or:o n polvo al m rcado de hiquin uirá y nunca se l udo persuadir á que dij ¡· de dónde 1 obtenía. ful"ió, y con l u se­creto. En el O ro Mun lo e en uentr gran cantid d d á m parent y de h rmo o color como mi tela d aj njo . como arg ma a n J fabri aciór de v rios ut n i1i ce lo queman n las ca como erfum , de don 1 nombre que 1 han da o n tas comar a de riuiells() de 1 1 "erra. Tambtén e ncuentra n 1 allc de je u } n las e rcanía de Canipauna per no tan bello ni tr n arente corno 1 d Otro Mundo. La ele ada colina ue r palda á. olívar tiene una ca de amati ta tan cerca de la superfici , ue la lluvi s fuerte l_os arras­tran al pie de la montaña, e donde los aca_n ; pero no ttenen es­timación, y niguno ha tratado de de cu_!:>nr 1 lecho v rdadero. Cerca de Puente acional y n la montanas ad yac nte al lle de Jesús, hay óxido de cromo en cantida suficiente ara reembol­sar u xplotaci6n ¡ ero ha ta ahor sólo se usa un poco en la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 638 _,1 pintura. El nitro e muy común, y ha dado materia á extensas es peculaciones, particularmente cerca de Las Cuevas, cantón de Vé. · l ez. En mucho sitios se encuentran cuarzos transparentes y opacos talco, pizarra, y e dice qL'e aun azabache hay mezclado con ést · en el Mono, cerca de Puente acional. i esta Pro incia fuera bi'er explorada, se descubrirían grandes yacimientos de minerales y;· metales. 7iiJ/es , maderas y plantas ?Ífllts-Los tintes empleados para in­dustria domé tica n la Provincia on vegetales, tales como el añil silvestre, goma de India, tuna, quma, raicilla, asfodelo nci­na, hi v1ta y aliso, de los ue se e ·traen los varios colores par teñir la manta y ve tido . Lo tintes mineral y animal son de - e nacido el primero e perialmcnte no se emplea nunca, y cuando falta el último, obre todo cochinilla se compra en Suta:narch n y;_ Tinjacá pueblo d la Pro inc.i de Tunja. Las maderas má apr. ciada a1·a mu bles son cedro, nogal ino, palma limo, chus ue d ancha hoja tuna, roble, encina sauc , color, puniento, uqu , p rdil", cucharo y tíbar, madera u- - rabi , que puesta n agua cambia su color rojo n un bello negro de él ano; caol a, 1 al del Bt-a il, diomate, tig-rillo ébano, marip - so, cariame bálsamo y tarnari co. Co11/Jiuía EI{EGI{.I CION E ALPHA 1 POR MA 1 UEL ANClZAR (Continúa) 11 Los pocos vecinos honrados de la villa de Honda, compu <: . .. ta en la mayor arte de europeo , qu por todo no llegarán á 30 6 40, s gún la noticia que dieron á la capital luégo que vi ron la precipitad al ida d 1 r. Regent , que la ej cutó el I 1 de Ju- · nio procuraron poner n defensa su p rsona y bienes, t miéndos algún in ulto d lo u 1 vados qu se hallaban cerca ; éstos ant s de ntJ-ar · n lla re olvieron conmov _r la plebe y hacerla á su partido, como lo consiguieron, no m brand o d ellos dos Capitanes para u dirección. lo dos 6 tres día los ublevados encamina­ron sus fuerzas á la ciudad de Mariquita inmediata á Honda, por ser pu blo de mina y alo-uno caudales que intenta ron robar. Mien­tras tanto la lebe de Honda, impaciente de J- retardación, acame­ti ron la noche del 15 la ca a del Alcalde rdinario y de otros vecino para que se les franquea en las llaves de la Administra­ción de aguardiente y tabaco para repartir entre ellos y disponer de lo citados efectos á su arbitrio. Esto lo ejecutaron la noche del citado día como á las ocho de ella, en que los pocos europeos y algunos otros vecinos honrados, los recibieron con algunas desear- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ol~tin f\lilit r de Colom ta '- 639 _./ u con la confu ión y o curidad de la noche é in­no udo a r á punto fijo 1 núm ro de muer­por la mañana y ocho h rido , á lo monte_; y oLre ue rec e la e hubi ra hecno la más Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar ele Colombia '- 640-' ro) *, y queriéndoles dar á enten r que todos se hallaban e.·en. tos de tri utos y que habían cesado las contdbucione de diezmos y o ligación de cumpltr con los pt·eceptos el · iá ticos · par to, y como 1 principal motor y cabeza fue un v cino llamad Francisco Javier de Mendoza, ~ t"' por particular resentimiento con 1 roberna or e poderó de todo su audalcs, le mharcYÓ sus haci nda publicando que los Javos de lla habían que<. ado libres y rr. n niendo com en pó ito las mujeres de ala-unos vecin haciéndo e a oluto y dan o otra pro id ncias relativas á negar el debido homenaje. "E fuera de toda ageración el t rror pánico que e irfun. dió n todas aqueJia cr nt qu no ran d 1 partido de 1 J nbJP_ vado . y el de enfado y vaknt:ía comunicado á é~to , á gui ne miraban con la mayor 'eneración y re peto· de modo que uno ólo que entra e .n un pu bl , manifestando r d 1 ocorr , l taba para que se le reuniesen todos y lo A mini t1·adore · y Re. caudadorcs públicos de Renta Reale pusieran á u di po ición los efectos. ' Ultimamente, aunque también se han te:niclo noticias de va­rios pue los di tantes, que aún sub isten al uno alboroto con s­pecialidad en la ciudad de Pamplona y Cúcula, valle muy dilato, do, no e sabe haya sucedido de gracia · y habiendo lleaado á ésta 1 Destacamento d Jos 500 hombres el día 15 de Ago t , al mando d 1 Coronel D. José Berbeo, se ve la plebe más contenid . Cuarenta y tres ciudade y pueblo del Norte además de la del ocorro y an Gil, se adhirieron al movimiento, alzando todos por "Cornandante general de las Comunidad s" á D. Juan Fr n­cisco erbeo. natural y vecino de la villa d 1 ocorro. La conduc­ta de e tos comuneros y lo uce iYos pronunciamientos d e1 a y Ca an re, demo raron o rada di posición á • necrar l debido homenaje," como dice nue tro narrad.:>r. Faltóles un buen J ·f , y hasta 1 pretexto para mantenerse armados d sde que el Gobierno su cribióla 35 capitulaciones d B rbeo, y é te di lvi6 u jér it retirándo~e. e lo contrario el incendio habría tomado cuerp y con i tencia, pue no era un hombre común 1 caudillo socorran , como lo prue a la conducta osterior d 1u R a) ucliencia, qu in embar
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 20

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 22

Por: | Fecha: 31/05/1902

• Ol:netal de Jng~niero!f Mi mbro de ~rlaa Sociedades Cien ífiua• Son cola'borad.ore• de ute pcr~'64ico lt>1 Jefe• 11 Ojfcialc1 del Ejlrcit4 -==Oficia~!=- DECRETO NUMERO 831 DE tgoz (liAYO 21) que dispone la organización de una División El Vi'ceptesrdcllle de la ReptíbHca, encargado del Poder Iljeculz'vo, DECRJ!TA Art. 1.0 rganízase una División expedicionaria sobre Ca~a­nare, con el personal que prescribe e l Código Militar la cual se denominará Pró pero PúiSÚ1l. Art. 2.0 Par·a la organización d esta División ser irá de base la fuerza que ha llegado recientemente á la capital, al mando del CoronPJ J se Vicente Díaz. Art. ].0 llácense los siguientes nombramiento para Ja expre­sada Di,¡ i6n: omandante gen ral, eneral Belisario Rincón; Jcf de stado Mayor, oronel Ju tino Castillo; In pector General oronel Carlos orre . An. 4.° F cúltase al r. General Con1andante en Jefe de 1 Ejército- de Boyacá para hacer lo de m á no m b!'~~i ntos d J efes y Oficial -- y e1n¡ 1 -ado administrativo d l D1v1 tón, á propuest del Comandant eneral de lla. munfqu e y ublí uese. Dado en Bo0 ·otá, á 21 de Mayo de 1902. ]OSE fANUEL M ROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEz TOMO 1-45 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1\tlilitar de Colon1bia DECRETO '- 706 ..J UMERO 840 DE 1902 (:MAYO 21) que organiza 1.ma Compa -ía. uelta de Zapadores para la composición del camino de Oriente en Cundinamarca, entre Cáqueza. y Villa.vicencio El Vieepres/dcnte d la RcpiÍbltca, 11cargado 1~1 Poder Ejecutivo, DECRETA Art. 1.0 Organízase una ompañía suelta de Zapadores hasta de cien individuos de tropa, que ~e ocupará en la e0mposición y reparación d el camino e ntral de Oriente en Cundinamarca, entre Cáqueza y Villa icencio. Art. 2. 0 Esta Compañía dep~nd rá directamente del Ministe­rio de Guerra, quedará bajo la ~ órdenes del G neral Pantaleón Cortés . y tendrá como Oficia le un Capitán y los den1ás que sean necesarios para la buena marcha de un uer o de su clase. §. Tendrá asimi mo un Ha ilitado con grado de Capil'án, nombrado por el C onsejo de Oficiales. Art. 3.Cl utorízase al eneral Pant.aleón Cortés . para que haga los nombramientos de Oficiale , sot.neti ndolos á la aproba­ción del finist erio de Guerra. Art. 4.° Copia de c~te D~creto pa ará á la obernación de Cundinamarca para ue de los fond de ~inados al ramo de caminos, provea á la Compañía e la herramienta necesaria y de­más elementos, y ara que a igne un sobresueldo á lo emplea-os de ella. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá á 2 r de .r fa yo de rgo2. JO E N EL MARROQUIN El Ministro de Guerra ARr TIDES FER ~~\.1\-nEz DECRETO UMER 8 (~rAYO 22) por el cual se hacen \ario· nombramientos El Vícepresitknle de la R~ptíblica encargado del Poder .Ejcculzvo, DECRETA Artículo único. Nómbras · yudante de la omandancia Mi­litar de la Plaza á los re . Coronel Iarc lino ascón, Teniente Coronel Damián Correa y a1·gentos Mayores fario Cajiao y Agustín A. Caicedo Tavia. Comuníquese y p~blíquese. Dado en Bogotá á 22 de Mayo de 1902. JO E lVIA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARI TIDKS FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín lV'Iilitar 1 Colombia '- 707 _; DEt' ETO NUMERO 848 DE 1902 (:,1 YO 22 por e} Ctl 1 Se ueclara ÍDSUbSÍSt\.:HtC un nombramiento El Vz'ceprcúd nlc de la Rcpúllica encargado del Poder Ejecutivo, E CRETA _Artículo único. Declára ~ insub~ ist nte el nombramiento he­cho e~ el_ r. General Ionacio Ca t ·llanos para In pector general del EJércitO que comanda 1 neral fariano O pina Chaparro. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá á 22 de Mayo de I 902. ]O E MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARI TIDES FER. ÁNDEZ DECRETO NUMERO 852 DE rgo2 (?.I.\YO 23) por el cual e el ispone la organizaci 'n de dos Cuerpos de Ejército en operacio­ne sobre ·asanarc El Viapreside11/e de la República, encargado del Poder Ejecullvo~ D1tCR:&TA A1·t. 1.0 ¡·ganízan e do uer os de Ejército en operaciones sobre CasanaJ , lo cuales t ndrán Ja iguient jurisdicci6n y los formarán la fu rza qu n seguida e e.·pre an: El prim r Cuerpo de "jército xt nd rá u juri dicción desde Chámeza hast . ha Pi va. Paya y unchía y Jo compondrán la iguicnte~ Di is1one : la d los n rales onzález Barrero, Rob .rto uijano ., At·turo íoya . BeJisario Rincón, Daniel E tévez, y la uuamu- ·z· que comanda 1 General nrique Monsalve . ... 1 2. ° Cuerpo de Ejército tendrá juri dicción desde oc ha hasta 1 Cocuy n la ordillera y de d Támara y Pore hasta Tam y facaguan e n el lano y 1 e mpond1·án las ?os Divisio­ne que ·i t n actualm nt al mando d •1 en nll Juh án rango, y la Columna ocl1a que comanda 1 neral Clfmaco ánchez. Art. 2.0 Hácen e los iguientes nombramiento para los men-cionados uerpo de ~jército: Par 1 prim . r Cuerpo de Ejército Comandante n ]efe, Ge-neral Je ú arcía R.· J efe de E tad Mayor genera}, eneral Manuel Jiménez L6p z. Para 1 e undo uer o de Ejército: Comandante en Jefe, General Julián Arango. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 708 ..J 1 EJ nombramiento de Jefe de Estado Mayor genera] se hará á pr-opuesta del General AranO"'o, quien deberá, en consecuencia, presentar al Ministerio de Guerra el candidato correspondiente. Art. 3.° Facúltase á los Comandante en jefe de los dos Cuerpos de Ejérc.ito para hacer lo nombramientos de jefes y Ofi­ciales de los respectivos Cuarteles generales sometiéndolos á la aprobación del Ministerio de Guerra. " Art. 4. 0 Dichos Cuerpos de Ejército dependerán por ahora del Cuartel general del Ejército Permanente. Comuníquese y publí uese. Dado en Bogotá, á 23 de Mayo de 1902. ]OSE M UEL MARROQUIN El Ministr·o de Guerra, ARr TIDES FERNÁNDEZ DECRETO NU1\1ERO 854 DE 1902 (1\l,AYO 23) por el cual se onfiere un ascenso El Vicepres1'dcnle de la Reptíblu:a, 11cargado del Poder .Fjecull"vo, DE c 'R E. T A rtículo único. Asciénde!> á eneral en Jefe en el Ejército de la República 1 de Divi i6n S1·. eneral Jesús García R. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 23 de :tviayo de 1902. ]O E :rvi UEL M RROQUIN El Ministro de Guerra ARr 11 Es FER •Á:z..TDEZ. DECRETO U IER 59 DE 1902 (~lAYO 26) por el cual se hacen dos promocione El Ticepresidenle de la R~p1íbllca Nlcargado dd Pod r EjecuHvo, DECRETA Artícul únic . Promué\·e · á los Sres. Coronel José Vicente íaz y T ni nt oron 1 Clo miro astill , de los pue tos de Co-mandanl General de la olumna R1 ndndez y de Ayudante de 1 Coman ancia Militar de la Plaza, á los de Ayudante del E tad / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilit r de Colombia '- 709 _) Mayor General del Ejércit de Boyacá y Ayudante del Cuartel General del Ejército Permanente en su orden. Comuníquese y publique c. Dado en Bogotá, á 26 d ayo de 1902. J E f UEL RROQUI El Ministro de Guerra. ARt IDE FER!. ÁNDEZ DECRETO 1: ~RO 86o DE 1902 t ·o 26) por el cual se fija una asignación El Vzc~pr~sidenü de la Rep!Íblica, encargado del Poder Ejecull"vo, DECRETA Artículo único. El Comi ario Paga or de la s.• División que hace la guarnición de !bagué di frutará en lo ucesi,·o del u l­o corre pendiente á primer Jef de Cuerpo. \..,omuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 26 de Mayo de 1902. JOSE MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FRR.·Á.mxz DECRETO NUMERO 871 DE 1902 MAYO 31) por el cual se hace una promoción El Vzcepresif.Ü1Jie de la R públtca, encargado del Poder .Ejuutzvo, D CRETA Artículo único. Promuéves al eneral Habacuc Beltrán del puesto e Jefe de stado f yor del Ejércit que comand~ .1 . nera1 ~ariano Ospina haparro 1 de yudante del 1ms t n d uerra ara 1 dese m peño de una e o mi i6n ; y encárga del mencionado uesto de Jefe d E tado Iayos· al General Rup rto Melo Comandante ener 1 d la 7 .• i isi6n. Comuníquese y publíqu se. Dad en Bogotá, á 3 I de !fa yo de 1902. JO E 1\·IA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerr , ARtSTIDES ERrÁNnxz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 710 _, INFORME DEL I ~r DE TE GE ERAL DEL EJÉRCIT República de Colombia--i~iui'slerio de: Guerra-Intendencia guural del E:férdlo-.iV"ítmero I,OJJ-Bogotd 20 de tfa_; 1o de I902 Sr. Ministro de Guerr. Paso á dar á ol re 1 marcha de las ficina de mi cargo, en lo ebrero y iarzo del año en curso, de conformi a con lo ordenado por el D ecreto Ejecutivo de 28 de go to de rgoo, org· nico de esta Intendencia. Debí o al imponderable rec rgo ue ha teni o e ta Inten en­cia, motiv do por el le pach de las numero a fu rza de Jos e­nerales P . rdomo, González Valencia, Gutiérrez, -c., recargo agra­vado por cerca de quiniento expedientes que de la ecci6n 2. de ese Ministerio han ido remití o á mi tudio, no m e había sido posible rendi• el informe d lo tre me es á que hoy me refiero. OFICI CE TRAL A pe ar de la dificultades pro ·enientes de la carencia de fon­dos con qué atender op rtunam~nte á lo pago~ d e lo contratistas, se ha po ido haci ndo e~fuer¿o upremo 1 rove r lo depó itos tdel arque de ca i odos lo artíc.ulu · pedido por st: De pa ·ho. o ha sucedi o lo mismo con l o almacene d vh·er que he tenido n ecesidad de ·stablec ¡· pat·a atender oportunamente al abastecimiento de la tropa del ~ Jército • ~ac1 nal por ue con las rem as que he r cibido de 1 H bili ación del uartt:l en .ral, si bien insuficiente y n o tante 1 gr n care tía de vÍ\ re n los mercados de 1 ciudad, h >odido comprar n a tante cantidad ' panela, papas y arroz. e t último artículo V>mé al lft-edo Aber , Agente n ta ciuda· d la Casa Gie eken mil ochociento ( r,8oo aco , parte de lo cuale exi t en Honda, y que he de tina para pro ·eer la · fuerz bierno que pa an por allí. Durante los tres me es expresado se regí traron n 1 Jib1~o que se lleva al efecto en sta Intendencia, p1·ocedente d varias Oficina , 40 nota memoriales y teleori M ure relati o 1 contrato qu t eñor cel bró con el Gobi rn , sobre venta d 30Jooo y ¡·da de paño por Ot;h nta mil pe os ( · 8o,ooo), según se lo comuni ué á . en oficio nú- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín l\1ilitar de olo1nbia '- 711 _¡ mero 41 de 4 de 1arzo tíllimo percibí del citado r. Moure la respectiva ord n d~, pao-o. xpedida á u favor por aquella suma, ..¡ ordené á la eccton 3.· de · e e pacho la cancelación de dicha )rden. Este mi mo eñor reci i S, con anuencia del u crito una :a a de u propiedad itua a en hocontá, ¡ue le había silo o­mada I?ara Cuartel hacía algún ti m o y qu no 1 era necesaria 1 Go 1erno según inform · que licité ) recibf del Jefe Civil y Militar de allí. El .3 .de Enet:~ l corriente año se dil"igió una ircular á los J~fes Ctviles y M1htares de 1 <:partamentos, á · fecto d que hi­_ teran conoc r en toda la Repú hca la Re oluci6n de e e Mini te­río, número 10 de 1902, por medio 1 la cual prohibe á las au­toridade civilc y milita1~e tomar be tia que or al una ircun _ tancia no sean hábil par el en·ido d 1 Ejército. Al tenor d 1 artículo I 52 del e creta núm ro I 53 de 1897, o­st: sion en Jo tr s m es á qu v •ngo r firiéndom on(;e '1 1) Co­misarios Pagadores. do llos han a eo-urado u manejo p r m - dio de e critura otorgadas ante el otario 1.0 d 1 Circuito, exi­giéndoles cuatro mil pe os ( • 4 ooo como cuantí de la re pecti­va fianza, anotando en lo e tT e pondient in Lrumentos qu se otoro-an, in p rjuicio de la g-en ral de los bienes del otorgante y fiador, no sólo por lo cuatro mil ino por cual uiera otra suma de que resultare re pon able el empleado, aunque sea superior á la fianza. Debidamente revisados he deYuelto á e e De pacho, en el expresado período, ciento " intinueve ( 129) pedientes por re­clamaciones de Sumini tro y Expropiaciones, que para u e. ·amen me han sido enviados de la ección 2: de ese finisterio, y todavía re tan por e tudiar cerca d cuatrocientos pues diari mente lle­gan á m 1 e pacho d uno á ei , y como el equipo de la tropas s referente, m h ·i to bligado á u pender la r vi ión de ta­les docum nto . á propó ito de e to reclamo y con motivo del ¡·ecargo de tra ajo de ue h blé atr·á , dil"i ·í á e De pacho el oficio número 630, de 29 d Iat·zo ¡;róximo pa ado, para llamar la atención de . . re pecto de 1 imposibilidad en qu me hallaba para ocuparmt. ·n la r visión d la r clamaciones pro enientes de contratos verificado por se .fmi terio 6 or u gentes, y en ló!. e. accione cle guerra ejecutada 1 or lo mismos. o( se Despa­cho, no o tantc...: las razone apuntad en 1 oficio ue dejo cita­do, resolvió que el su~crito continuara ·el e: ame~ de a uello. ~xpe­dientes, que á mi juicio debieran a ar 3 la Oficu~a de Summ1 tros, empréstitos y expropiaciones porque nada má JU~to u atender acuciO amentt; una legítim a piraci6n de Jos asoctado , n 1? re­ferente á la portuna r int gración d los v lore que el Gobterno les toma para llenat· 1 s n ce idade que demanda la guerra. ECCIO 1."'-PR EEDURIA El movimiento de e ta Oficin ha ido cti ísimo en los meses á que se refiere 1 pr - ente inform(•. Por conducto de ella han Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 712 _J sido cumplidas casi todas las órdenes escritas emanadas de ese finiste rio, dirigidas al infrascrito y que yo á mi vez h e tran mitido á dicha ección y al efecto se han comprado y remitido al Par ue gen al, en los referidos tres meses, las siguientes especies: Aciones, pares .......... . Alpargatas, docenas .. . Alfon'lbras ............... . Aperos ....... . .......... . Baticolas ................. . Banderas ................ . Calzoncillos .............. . Cartucheras ............. . Candados ............... . Cabuya, ovillos ........ . Cajas para empaque .. . Cajas de guerra ........ . Camisas ...... . .......... . Cinchas ................. . Corroscas ................ . Correajes ................ . Costales, cargas .. . .... . Corne tas ................. . Cinturones .............. . Cuchillos ............... . Chaquetas ............... . Encerados ............... . Enjalmas ................. . Estribos pares ......... . Escofinas ................ .. Frazadas ................. . 58 5 381 443 308 2l0 40 33,810 6oo 6 726 20 1 19,730 332 221 15 I 8,123 I 1 2Dg 9 6oo S 34,201 I,I 30 312 ~23 5 39,778 Frenos ................... .. Fieltro rojo, metros .. .. Galápagos ............. .. Herraduras juegos .. .. Jáquimas ................. . Kepis .................... . Lazos .................... . Martillos ................ . lVIaleteras......... . ... .. Morrale ................ . Pantalone ......... . .... . Paño rojo, metros ..... . Peinillas ................. . Pisadores .............. .. Pretales .................. . Plomo arrobas ........ . Portatahalíes ........... . Portarrifle s.. . . . . . ...... . Puntillas, libras ........ . Raso azul, yardas ..... . illas ..................... . Tenazas ................. . Toldos de campaña ... . Tornillos de tensión ... . Vestidos ................. . 328 seo 9 670 6o 2 390 I 754 5 4,423 211 34,432 213so 936 t lO 250 5-14 6oo 6oo 93~ 39 175 767 3.000 3,100 Por separado remitiré el cuadro de la especies que se entre­garon directam e nte por e ta ección á los inte r e ado_, en obe de­cimiento de las órdene s d e ese Ministerio. El edido de illas y galápagos que s e ha hec ho á e t a e c­ci6n n los mismos meses, ha sido con ide rable· y omo fu e ra im­posibl e ate nde r d e bidam n e los numero o p e dido _ de tal e efe c­tos me vi pre ci ado á dingirme al J e fe Civil y !li tar de Chocon­tá en solicitud de llo , y a uella autoddad m e r mitió c on 1 · r. Antonio Jiménez para que yo las contratara, cerca de ochenta 8o) sillas que tomé á dicho señor, y fueron remitida al Parque. Por conducto de la misrra ecci6n se me han pa ado proyec­tos de contratos que alcanzaron en el me de Enero á I .322,449 con 20; e n el mes de Febrero á 1.916 174-70, y en el de farzo á 958,o6o. Suman todo , $ 4.1g6,683-90. Dichos proyectos de contratos los he enviado á la ección 2 ... de ese e pacho, con su correspondiente nota remisoria, para su perfeccionamiento y pago. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ECCI ilitar de Colon1bia '- 713 _J 2. -BRIG D El jefe de esta ección no me ha en ·iado aún su cuentas para la incorporación de ella e11 la g neral d e e t Intendencia, por lo cual no me s posibl dar á S. . 1 dato del n 'mer.o de bestia dadas de alta por compra evolucione 6 rescate ni el de las dadas de baja por entr gas 6 por muerte, ni lam oco 1 del costo de ella , ni el d e l númer d potrero de que di pone. SECCIÓ 3. -CO T BILID Acompaño el informe e tadí tico de materiales destinado al ervicio de la guerra durante lo tre me e á qt:e he veni o refi­rién ome informe trabajado por e ta ección . En él figur la lis­ta de lo pedí os hecho á 1 ección r.• de e ta Intendencia; la relación de lo~ proyecto de contrato pa ad s á la ección 2. 1 e e Mini terio con .·pre ión d J nombre d e los contra i ta , los artículo que se 1 s han toma o su valore · l 1 ormenor de lo documentos re' i ado y d vu 1 . y el det 11 1 la actas de posesión que se han ll \'a abo en ta O 1cina. En el mes de Enero e recibier n la d l omisario Pagador de la i 'Í ión Prósp ro Pitrón, y e glo a ron or no tar arreglada á la ley. -~ n los meses de brero y Iarzo también e recibieron cuenta de •arios re ponsable al -~ rari Público cuy defectos se han puest en conocimiento de lo r pecti ·o int r - sados verbalmente para ue lo sub anen, e ·itándoles a í 1 tr - bajo subsiguiente á la glosas por escrito. L PECCI )1 DE OBR S MILIT RE quien por vario dcncia. 1 r.. dua rd et·n 1 dcsempeñ vívere de los Almacen s d ue ya hic ruarda-eño r ir-ve aquel cargo con acli ·idad. a 1·a concluír suplico á . . s in in icarme cual uier de-ficiencia que hallare en est Inform para ub narla. Dios guarde á . S. jAviER Tov.AR Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín l\1ilitar de Colombia - Doctrinal ==== EL FERROCARRIL I TERCO TINE TAL EN COLOMBIA (Arreglado para el Bo!etfn .Jblitt~.r) (Continúa) En Pasto e n r cibió e n pecial enev lencia y cordia-lidad de manera ue si hul>ié mos aceptado toda la hospitalidad que se nos ofrecía, no hal rfamo acaba o nunca. Allí rf" ibímo tel egrama del Gol iern en ue e no concedía el uso g• atul(U uc: teléo-rafo en la epública. Las autoridad s locales nos hicieron visi­tar un molino d trigo d Yapor y una fábrica de obras de made­ra, equipada con no í imo in trurnental. Pasto era acaso la más apartada de las pobl ciones intcrandinas que habíamos visitado y sin embargo allí fue dond vol \'Ímos á oír el pito de vap .. ,.r- qu~ tan familiar nos era en nuestra patria. Oficialmente se nos obsequió con un almuerzo ser' ido con gusto, platos norteamericanos en su ma­yor parte; la prensa asociada publicó una hoja en que nos daba la bienvenida ; lo vecinos hiciet·on fe tivo el día, y por la noche los obreros lanzaron un globo en obsequio de la Comisión explorado­ra. Este acontecimiento, único y muy ignificativo indica que la plebe principia á ser uebl . Aquí h e mos reunido de nuevo las dos secciones tras avan­zar á razón de 100 millas 160 k . por me durant lo dos últi­mam nte corrido no b tant tratar e e un te1·r no donde en lo general no e p ibl tt·abc jar mucho con mal tiempo· y al decir de un acerdote ob erva or n hab!a \-i · t tr e tación t n cruda en 50 aij.o u e lleva de r i 1 n ia n la o at· · . P d m o , pue , calcula r que esta Comi ión adel ntari á razón le I ,200 milla (1,6oo ks.) pot· año, alv e ~ f rtuitos y también que nos irá mejor en el trabaj de P payán hacia J ~ ort . A vece nos retra a la de rci n e lo v r ro .. , pr ~ ci ament cuando ya han apr ndid á servit·no . En a to nos aban onaron los cocineros, llevándo e 1 ue pudieron, y á oco hici ron lo mismo los peone or miedo á lo e cabros del t< rren que íba­mos á recorrer y á lo cu nto sobre culebra tigres y fi br con que les habían llenado la cabeza. Inc-idente de esta cíe no hicie ron perder muchas horas n más de una ocasión. Esto ocios forzados me ermitieron explorar un poco e l t rreno con antela­ción al trabajo formal lo cual ra muy útil, por cuant o no i ten cartas d e l paí que sean de utihdad para un ingeniero. Todos nos encontramo fuet·t , anos y habituados al traba­jo; nos acostamos á las nueve y madt·ugamos. La necesidad de es­tablecer e l cam amento donde haya agua y pa to, les ha impe­dido se~uir la línea de los trabajos lo cual ausa alguna pérdida Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 715 _.J e tiempo é impone continuo ir y venir por los senderos. En el ·azo en el Guáttara, durante uno cuatro día per·dimos ocho ho­lS de las once de trabajo, por tal motivo. En el valle del Cauca . jorna.da de trabajo será más larga y la obra avanzará con ma­or raptdez. Habiendo llegado á Pasto con toda felicidad no causa in­Jietud pensar cómo aldretno de su hondonad~. La siguiente orción del trazo de la lmea, atravesando los profundos valles del 1anambú y el fayo, uc epara una elevada crestería, se nos ace muy difícil. La hoya en que se encuentra la ciudad está amu­lllada al N. por una el vada erranía, llamada Morasurco, antes ruda al Galera, pero n la actualidad partida en dos por el cañón el río Pasto. La falda pt •ntrional de e a en·anía hunde en 1 Juanamuú, que corr de .; nt á Occidente bajando de 6~000 8,000 pies 1, 30 á 2 o k .) n sólo 12 millas (19 ks.) de dis­l. ncia horizontal. El ten~en e tá ubierto de bosques en su mayor arte, y hacia el 1 . guarda di ver a ere t ría e ndentadas á mane­a de peine. En· la . ploraci6n, sin de::,viarnos de la línea direc­~ iz, gastamos tres día . En un de lo reconocimiento hemos vanzado ya á 8 millas ( r 2.5 k .) de asto, y cree m o que al .fin aldremos a ir )SOS en nue tra trnpre a. El probl ma, por lo pron­o oscuro y difícil in duda e de pejará y el mismo terreno nos ará la luz que buscamos. Es claro que el único medio de resol­erlo e avanzar: si mora 1 m e nte es de aplicación general la máxi­na de Croket: cerciorarse primero i uno tíene la razón,' tratán­lose del terreno e mejor avanzar con razón 6 sin ella, para "en­: ontrar por lo indirecto lo ir cto. • Las vanaeton climatérica diaria son muy notables. Hoy por ~jemplo amane t6 d · p ja(!O · la mole t.l l G 1 ra s d tacaba al :>~cid nte onu·a l 1 awl lel 1 lo, corona 1 por 1. nube t.le vapo­res que lan z l cnil ,. ; .a luz bnllantl·, <.1 atr n alma: n una palabra, señ le ,,.. que harí buen día. .....mpcro la alida d 1 o] llenó el e pacio e n una ni lJia semitrar. parente, t nue, dtfu a, qu fue enrar. cién<.l · á medida que St.: lc\·amaba a JUel a tr , hasta convenir e en una nube · p a y (Jaca ue nvoh ía 1 olcán, pero qu dejaba ·rbibl los plano inf rior . En seguida y pot~ int ~na lo alt ¡·na_t·on la luz Y. las somb~as. Cuando prevalecfan las ~oml>r a , 1 ambiente e et_'lfnaba y e '~?­ponía la lumbre en Pl campo y el abrigo en el traJ . Al contrano, al disolv rs la nub el sol arecía tropical po1· lo quemaote, pero sin calentar 1 aire. •1 suelo le irv 1 r· fl ect ,. y de playa: atra­viesa el e pacio lanzando una como tromba ard~ente que en ~u remate r vienta en una pe<. i · de mar jada alonfera que bana el suelo en una profundidad l seis pi~s a lo s~mo, pero tan den a que se torna sufocante y á la cual 1gue c~s1 en ~~ acto otra fría producida por las nubes que 'uel n á c~l>ru~ u d1 co. Al ponerse el ol, aguacero muy frío. e oye la llu.' ta u a7~ta el arbolado de las colinas ha La media milla de dt tancta. tcen que el a­hara es tórrido en el día y frío por la noche debido á la pronta Y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 716 _J libre irradiación nocturna del calórico. Aquí ocurren grandes cam- . bios de temperatura sin graduación entre ellos. De ordinario, ha­cia las 4 de la tarde mejora el tiempo, y las tardes son serena : nubes de caprichosas formas ocupan el firmamento con franjas de púrpura y ribetes rojos al ponerse el sol cuyo ocaso es magnífico. Al Poniente el Galera, que muestra cumbre más cónica de la que se ve por el ur, con la cima endentada, levanta su enorme ma a de tierra y roca que forma un territorio espacioso, de fértiles lade­ras, fuente de innumerables arroyuelos y clima vario, puesto que es tropical en la base, templado á media ladera, luégo selva fría, des­pués páramo que ostenta manchas de musgo verde oscuro, y por úl­timo mil pies (324 metros) de escoria y cenizas. Casi toca la línea de las nieves perpetuas, que blanquean la cima de los gigantes del Sur, el Chimborazo, el Cotopaxi, el Antisana y el Cayambe, que son más altos y de belleza más grandiosa ; pero con el Galera he­mos estado en mayor contacto, y por alzarse rodeado de casitas y sembrados, parece má civilizado que aquéllos, que resultan salva­jes por contraste. De todos los volcanes que hemos visto, el lmba- . bura es el que más se le asemeja. En el ten~ no ue surca el Guáitara predominan las arcill :, apizarradas y los conglomerados pero fragmentos traquíticos hay esparcidos por donde uiera, y el lecho mismo del río, á su alida de la cuenca, es de tra uita granitoide. Las arcillas amarilla~ y rojas, pero pálidas, tienen contextura yesosa, y á lo largo del cañón forman hacinaciones de agujas, como las que se ven al desleír e el hielo. Puede decirse que en buen tiempo son fáciles de trabajar por su ninguna dureza: el taladro las partida en grandes pedazos. Abajo de Potosí el río es menos sinuoso que arriba, pero en cam­bio se torna torrencial y se rompe espumoso contra los pedrejo­nes; los tornos son más amplios. La construcción de un ferrocarril no hallará grande dificultades. Los tributarios aún llevaban sus aguas teñidas de morado con los despojos vegetales, en tanto que los arroyos lucfan una linfa clara sobre lechos de cascajo. La tierra, qu se nos dice pertenece en común á los habitan­tes, aparece cultivada dentro de pequeños cercados que abrazan de uno á cinco acres. E te cambio nos prouujo grata impresión, como que muestra el de arrollo del bienestar del individuo cuando cesa la violencia con que e le oprime · el buen ueblo puede errar. pero esto no autoriza para mirarlo como depravado. Y aun cuan­do la naturaleza mecánica por a ( decir, tiende á igualarlo todo pues tal s la 1 y que. hace su belleza, la vida resurge por toda partes. ¿Acaso n s rá la gravitación moral, á vece erróneamen­te interpr tada, una fuerza en realidad benéfica y que consiste en la virtud? Sus cimientos regulare incitan al crecimiento normal de lo que sustenta. Como lo árboles, los hombres tienden á levan­tarse á un mismo nivel en busca del aire y de la luz. Conli11.úa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 717 -' LA CIE CI 1ILIT R EIJ ATE EO CO •. FE E "CIAS DEL CORO EL MARV' (E PA:OL) HISTORI DEL GLOBO MILITAR- ·o lE CL TURA (Resumen de la tercera conf rencia, 31 de Enero de 1902) (Continúa) Al mmpallas dd aerostato-Prefacio de las aplicaciones militares- •1 globo en las J:Uerras ~e la evoluci6n-Primer parque aerostático- 1aubeugc Cbar­lero~, Fleurus-:-El Consulado y el Jmperio-Conquista de rgel ¡guerras de Itaha-Decemo de 186o-7o ¡guerras de. cccsi6n y del Paraguay-Guerra franco-alemana-Guerra en sia y en A frica; campaña del Tonkín · In­glaterra en sus guerras coloniales-Otras funciones bélicas-El globo ~n las grandes maniobras. D~un_prión dd globo e.VInc.,-Tec::nologia : envolvente, vilvula, apéndice, red, ctrculo de suspcnsl6n, barqu1lla, aparatos de maniobra, instrumentos náuti­co- aéreos- anda de desgarre-Condiciones que debe reunir la em·oh·ente: impermeabilidad, resistencia y ligereza. LAS CA PA ~AS DEL AEROSTATO PREFACIO nx LAS API...ICACIONES MILI'JARES- El empleo del globo en la guerra fue la primera y aca~o la única a licación que imagi­naron los soñadores de máquinas voladoras, como i el e píritu po­lémico encendiera la 11ama del genio en la mente de los invento­res, para crear esos elementos maravillosos que impul an á la hu­manidad por el camino del progreso. éa e por qué el Padre Lana pronuncia el terrible poder destructor de su artificio nonato; el religioso Galien propone ajeles aéreos preñado de cañone y el fraile Guzmán discurr un sistema de transportes alados entre las plaz de guerra. Elevado a el l\Iontgolfier, y antes de realizarse 1 primer iaje libre. s ñalaron los aeronauta el im ortante papel del ·lo o en las batall s. En Octubre de 1783 el intrépido Rozi r hizo va­ria ascensiones cautiva antes de abandonarse á los aires y Gi­rond de il1 tte que le acompañaba, e cribió despué us impr - sione diciendo que, al de cubrir de de el globo la ciudad de Pa­rís y su pueblos ecinos, adquid6 la convicción de ue aquella máquina, t n oco dispendiosa, odía cr utilí ima par un ejérci­to, á cuyo General permitirí conocer la posición del enemigo,. us manio ra m rcha y di po iciones, que á la ~ez crían comumca­das de de la misma máquina por n1 dio de señales á las tropas amigas ó aliada . . . . El sabio · eneral tvfeusmer comprend1endo todo 1 parttdo que podría sacarse de. ste instru"?ento en las oper cioncs de can:'­paña, redactó una notable Memona pre enta~a á la AcademJ~ de C'encias de Parf.s en 1784), n la cual es~udtab el. ~lcancc mt­litar del nuevo inv nto y proponía los med1os de utlhzarlo como elemento de exploración. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia '- 718 -' EL GLOBO E • LAS G ERRA DE LA RE OLUCIÓ.:·-Los graves SUC~­SOS que afii fan á la joven R pública y el pectáculo ele toda la Europa precipitándo e obre Francia, explicéln 1 mt rés con que el Comité de al ación pública acogió la id a de u ilizar lo glo­bos como un ant oj a e la o contra los irruptor s d 1 suelo na­cional. Con te pt·o 6 il lJUSO á contribución la riqueza d las inteligencias. G· t n e i rveau propuso intr·oducir el servicio aer státic n 1 Ejército, l o que se llevó de de lu go á la prácttca, sin otra r estricción que la de no mplear 1 ácido sulfúrico para obtener el hidróg no, n \'Írtud d n ce itar~c el azufr para fa­bricar la pólvora. Entunce e peq ó en segu'r el método de La­voi ier por la de compo ición e l agua; pero i procedimiento usado en .lo laboratorios no podía dar la enorme cantidad de gas que se nece itaba para inflar los o- lobo , primera dificultad con que se tropezó, y que upie1·on vencer Coutelle y Conté, sometien­do el hierro enrojecido á una corriente ele vapor de agua. Obteni­do así 1 hidrógeno en gran escala y preparado por Coutelle un excelente barniz para impermeabilizar la envuelta del globo, que­dó éste habilitado para su empleo al fr nte de los Ejércitos. PRIMER PARQ UE AEROSTÁTiCO-En 1794 se adoptó en Francia el servicio aerostático militar cr ándose al ef cto dos compañías de aeronauias, una para e l jército del Rhin y otra para lo del Sam­bre y euse, cuya orga 1ización se completó con la del Parque de Chalai Meudon. Los globo utilizados t·an r tenidos por medio de cables d ~ uno 500 metro de longttu ; cada soldado se e ncar­gaba de una cuerda que de ía acor ar ó alargar según las seña­les ejecutada por e l Capitán ituado n la navecilla, el cual agi­taba banderola de diferente colores para transmitir su. órdenes. klaubeuO'e- 'lzarler01'-Fltttrtts-En la d fen a d la primera de estas plazas r ealizó CouteJle algunas ase n iones cauti a para descubrir la o ición d 1 nemi( l cual di paró varia veces contra 1 globo aunque in re ultado. n lo itios de harleroi y Maguncia practicáron e también a cen ion es cautivB , y no poco contribuyeron é ta á la victoria de Fl urús. En aquellas campa­ña los globos eran t1·a ladados, henchid , á fu erza de brazos, dividiéndose lo oldado que suj taban las cu rdas á uno y otro lado del camino. EL CoNSULADO Y EL hiPERio- pa¡~tir de 1 guerras de la Re­volución, e l globo aér o ntr en un período de d cadencia. Su empleo, aunque útil, r ultaba muy difícil or la penosa nece idad de las maniobra á brazo y de otr lado, lo é ·ito de la armas francesa habían al jado y el peligro d mostrando que para ven cer no e n ece ítaban otros 1 mcnt0 que la pa ión de la mase..., el impul o de la bayoneta y e l g nio del caudillo. e abandonó, pues, 1 nueva inv nción y aun ue e ll e"ar n aparato á la cam­paña d Egi t , los tran portes ca eron en poder d lo ingle es y el globo no pudo ser mplead . apoleón e mo tró muy poco afecto á ste adel nto tal ez porqu , celo o de u propio genio, quería dejarl or ntero la gloria de sus triunfos. A su regreso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Iilit r de Colon1bia '-719__J ~; Egipt puso n , urú y disol vi6 las compa-nta el- aeronauta a 1 omo 1 P t·qu e halais M udon ue-dand e te sen·icio completament rel •gado al olvido ha ta que en 1815 el f mo~<_> C rn t~ .a i ing ni•ro militar, encargado de la deftm a d muer , utiltzó 1 globo aér o en la práctica d los reconocimientos militar C.o •. Qt,;I A n .. ~G t:ERRA D.E. I \LIA.- 1 mpr nd r e la exp dictón d r ha 1 a 1· nauta M rgat formó arte d ella, per el lobo no llegó á utilizarse, debido tal vez á la índole 'par­ticular de aqu lla Q'1J tTa. n 1 ai1o de 1849 lo au triacos lo m lea ron delante d Ve­necia. le,·aban omua por medio de globo pequeños pero con tan mala fortuna que a i siempr los r p lía el vi nto hacia el cam o sitiador. En I 854 e hiz en Vincenn la rueba, in buen re ultado, de un globo cautivo de de el cual e d pedían proyectile sobre un unto determinado. Con algún provecho fueron mpleados or los franceses en la campaña de ItaJi n 185g. D 1ante e Peschiera, y en la víspera de la batalla de olferino se practicaron reconocimientos con 1 globo cautivo. DECE ·¡o DE 1860-70.-En las guerras de nuestro ti mpo, el globo h jugado de dí n día un papel más activo. Al e tallar en 1861 la lucha entr uclista y nordi ta , el pu blo nort americano, con alat·d d vigoro o impul o industrial, xtrem6 todo Jos me­dios de comLate. Era puc , lóO"ico qu la a ro t ción recibiera el sopl timulantc de una ociedad cmin ntemente progre iva. Las ase n ione fueron numero n aqu lla O"UCrra y el eneral Mac- 1 llan supo utiliz rla. con tanto má::, rovecho, cuanto á las ven-taja d 1 ob rv torio a r o e a ociaron 1 de la fotografía y el grafía nu vo elemento de e munica ión este último, u ado ya n la guerra de Itali n 1 59· espué de r f rir lo ensayos del eneral austriaco de Ga­blenz y o , ·perimentos de lo ingl en Alder hot por lo años 63 y 64 \; 1 s~ bio conferenciante hac notar l mpleo del globo cauti o n la u 1-ra d 1 B ·a il contra el Par guay ( 1867 , merced á cuyo empleo pudieron ser e tudiadas 1 s fortificaciones de Paso­Poco ' la posi i ne de lo paraguayos. u RR RA.·co-GF.R.IA.·A.- n ta lucha, la más jemplar de las g-uerra e ntemporánea , ·l gloLu crreo d empeñó un briiJan­te papel no bstant 1 falta d prcpat·aci?n para, te erv~c:io de que d lecían 1 beli :rer nte ·. En los acrag daa del ttlo de Parí , ) b· jo 1 resión de la ircun tancia s org:anizaron pre-cipita ament alguno \'l j. aéreo . Lo dato que sto-uen dan ~na idea d Jos g•· nd -:.s ben~fictos _ue h bría_r porta_do la aero tac16n militat· i un int lig nct pr vtsora hubter cUldados~mente or-ganizad te n·icio dur·ante 1~ pa7.. . . P rtier n de:: arís en lo cm o m s de ttto: 64 globo con pacidade compr ndid ntr·c t,ooo y 2,000 m.• Alguno de ellos, 1 de Fon i lle, La Lz'berlé, medía Io,ooo m•. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Boletín Militar de Colombia \._ 720 -' Condujeron 64 aeronautas 88 pasajeJ~os algunos cientos de paloma men ajera , y ro ooo kilogramos de correspondencia (cua­tro millones de arta ). e los 64 o-Jobos dos se perdieron en los mares del orte; cinco fueron capturado por el enemigo; cuatro perdieron los des­pachos y la corre pendencia, y cincuenta y tres cumplieron su co­metido. ERRA EN AstA Y E.· AFRICA-El furor de expansión colonial ha lle\!ado los ejércitos europeos á la dominación de esos vastos territorios, y no obstante la inferioridad primitiva del enemigo que lo d fiend , las tropa expedicionarias han creído necesario lle­var con igo el parque aero tático como elemento complementario é inseparable de su fuerza destructora. ampaña del Ton/d.n-Durante la lucha sostenida por los fran­ceses con los Pabellones 1\egrosde la Indo-China (188.2-85), el glo­bo aéreo prestó importantes servicios en la acción de Back-Ninh ( arzo de r882), en la jornada de Hongc-Koa (Marzo de 1884), y • en el bombardeo de esta misma ciudad. Inglaterra en sus guerras colon/ales-En 1885 movilizaron los ingleses sus parques aerostáticos, de los cuales han hecho uso en todas sus contiendas coloniales. El Sudán y el Afghanistán, el Egipto y el Africa Austral han proporcionado al globo militar ocasiones repetidas de aplicación provechosa. El duelo terrible, cuyos asaltos aún se repiten en el Transvaal, es un ejemplo de la importancia concedida hoy á este poderoso instrumento de observaci6n; él ha presenciado las escenas de La­dysmith, pion-Kop, 1Ylodder-RiYer, Kimberley, 1affesking Paar­deberg .... y él ha seguido al Ejército en todos los accidentes de su marcha á Pretoria. • TRAS Fu~·cro. 'E DE GUERRA-El ser icio aero tático ha entra­do definitivamente en la constitución orgánico-militar de todas las naciones cultas, y así lo demuestran las operaciones de guerra em­prendidas en estos último años como son las de los italianos en Abisinia, las de orteamérica en Santiago de Cuba y la reciente expedición de los uerpo aliados en China. Los GLOBO E.' LA GRA. ·DES MA. • ro~RAS-El indiscutible valor práctico de estos apara tos corre par jas con la d1ficultad de u manejo· dificulta que no puede allanar e ino á f vor de pro­lijos nsayo r 1 etidos e · perimento y una sostenida educación técnica que dé á las secciones de aerosteros la pericia necesaria para 1 ejercicio de su delicado cometido. Por tales causas no s61o se realizan ascension de in trucci6n y e tra aja in reposo n la mejora de l s parques aerostáticos sino que se movilizan éstos ara su m leo formal en todas la grandes maniobra . Así lo hicieron los rusos en arva ( 1890) · los franceses en los años de 1 86 y r 891 ; lo al manes -n 1894 y siguientes ; el Austria desde la maniobra de oh mia n I 95 ha ta la última de Praga y finalmente, durante las verificadas en rancia en el año que acaba de expirar, se ha visto á la aerostación entrar en concierto con los demás servicios. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .Rolctín ~1ilitar de Colon1bia \..._ 721 _, DXSCRIPCIÓ D l. GLOBO ESFÉRICO correr la historia militar del globo genera! de lo 1stintos el mentos ue ro-viajero; está ~"'r ­p ra con ten r los cos del tituyen el equipo écnico· com- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia Banda de desgarre-Esta nueva conquista de la ciencia aeros­tática constituye un elemento de seguridad que permite deshinchar el globo y tocar tierra en un momento dado, poniendo á salvo la vida del tripulante, y reemplazando a5Í, en circunstancias especia­les, al a11t/guo paracaídas. Con este objeto e deja sin coser en el hemi ferio uperior d_ la env lvente una porción d uso e férico, abroc 1 ándola y p gándo1a al resto de la t Ja de tal suerte que, ti­rando de un ramal, pu da ser desprendida por el esfu rzo d 1 ae­ronauta cuando, al verse en eligro á corta distancia del suelo, quiera dese nder suavemente. Se arada 1a banda de d garre, queda un cqu te abierto por donde e ca a el gas n cantidad mue o mayor que la que dejaría asar la vál \'u]a de maniobra, y el glo o e '\acia rápida m nte; ero como la pérdida de fuerza a - cen ional no e rep ntina da ti · mpo á to ar tierra con velocidad moderada si se ha sabido usar o ortunamente de e te recurso. CoNDIC'OKES QUR HA DE REUNIR LA E.·voL,.ENTE-Esta es, sin duda, la part más important del gJo o, t da \eZ que a egura su flota­bilidad, procurando la necesaria fuerza ascensional. Para que é ta se halle garantizada, s preci o que la envolvente cumpla con los siguient s requi itas: 1.0 Im¡ crmcalt"l/dad-Es a ca o la cualidad más preciosa. 1Vfer­ced á ella e conscr'\a el gas encerrado, se e' itan la fuga de ést , y cr n 1 factores de 5 guridad y e nomía. Ba ta 1 imple enunciado de ta e ndici n ara reconoc r qu , por muy s ñala­da que ! . a n lo to ante á 1 s glv os n general, lo s mu ho más por lo que e contrae á le milltat no tanto por el ahorro de o-as como or el e]e,ado int rés de mant ncr l gl0bo h nchido dur:n­te el máximo ti m o p siule, á fin de vitar la fr cuencia de cai·­gas y re at·ga , s1 m pre dilatorias y prolijas. 2. 0 Rt· úlcnda-Para e m r nd r n toda su "'.'ten ión la importan ia d e te r qut _Jlo, r i a t · ner n cu n•a la cliv r a fu ~rzas que actúan de . ntinuo brc la n' oh· nte. La ac ién del viento es más · ra nde de lo qu a 1·ece á rimera 'ista, n razón de la mucha superfi ie soure que 5e j re ; el peso de la r d, u­macla al de la arquilla gravita soLre la nYoh ente, cuyos mo' i­m ·en tos ro ocan fuert rozadura entre J s mallas y la tela; en fin, la tcns16n int rna, actuando iempre y ariando á cada ins­tanl , por las contracciones y dilataciones d J gas, produce vio­lentas sacudidas qu hacen de la r i tencia una condición de pri­mera ncce icla<.l. S1 á esto se agr ga la influencia d~structura de los cambios repentinos de t · mpera~u.ra, la del granizo, de la lluvia y otros agentes ev ntuales atmosfencos, se tendrá una idea del •a­lor positivo que la expresada condición alcanza. Al llegar á este punto, el conferenciante demu stra, con re­cursos de la mecánica, que la tensión interior es proporcional al radio del globo; hace ver cómo creciendo sus dimensiones se po­dría llegar á la rotura d~ la nvuelta, y señala el error de algunos constructores que han c1frado en el aumento del tamaño los pro­gresos de la navegación aérea. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín 1ilit r de Colombia '- 723 -' MA_ UAL P R L PREP 1 CIO E , S ... O 1. L C0i\1B TE POREL E.~rRALD ,e; ¡IJPOFF SEGU TD P.t RTE- Pl'EP 1 .. \ IO DI.:L n, TALLO (Trauuci · parad Doldíu f111tar) (Contin 'a) -4-1• R 1 ClO.~XS EN LI • 24-La linea con intcrv~ 1 d d na d elotón, no a d e lumnas de ompañfa - 1 pa , y 1 línea d olum-hal> lando, ino di po itivos lo de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Mili ar de Colombia '- 724 _J 2"'-El l ctor ha po duda, que casi todos los di po iti,. o in i ados an c' nduc n á un orden en escalones . .o1 to depen d que lo escal ne presentan grande ventajas. Se puede evidenciar fácilmente sto de la manera siO"uiente: Tomemos do fraccion es obr una mi ma Hnea, y uponga-mo que e1las pueden perar un ataque ue reba e el flanco de-recho . . Cómo im,)edir cst fracci 'n que fonna 1 al ata ue ?-Vol icndo á llevar atrás la der ha. En este último ispo itivo, la tropa que tra aba de rebasar l flanco. i icrue u movimiento, xpondrá u propi flanco á la ac­ción d nu . tro e calón n r tirada; y para reba arnos tendrá que apoyarse más á la iz ui rda, e d cir, p rder tiempo y quizá tam­bién la trabazón con la· fracciones de u propio bando, que se en­cuentt · n á . u derecha. 1-!1 ahí r or ¡ué el rclen en calones es 1 único di po itivo capaz de a g-urar, contra un movimiento d re­base, lo flc neos qu s ncuent1·an ai Ja os, esto s, que no están defendiuo po1· nin ún ob táculo natural. Recuér e que e t e ha hecho mcncin allón no es más que el sos­tén de é ta. La necesidad de so t ner la cad na muy de cerca por una parte, y p o r otra la de evitar pér~idas, ha conduc1do á des­membrar 1 batall 'n, mod de con tituír ~ector , en cada uno de lo cuale la caoena pose un sostén inmediato 6 una.r erva, y e•·mite á la Compañía · utilizar individualmente defensas que e habrían p t·dido p;u·a 1 l> tallón, á cau a de sus dimen ione . Este dispo iti vo ra tanto más f · cil d~ adoptat-, cuanto, gracias á los erfecci namientos del armam nto las compañías continuaban re tándose auxilio mulu por 1 fu go, y su unión íntima ra man­tenida así, á pe a¡· d las distancias considerables que podían se-pal ·arlas teriormente. Conll'nlla B T LL S DEL SEGU DO Il\1PERIO Traducción dd francés p:l.r~ el Bo/etln ilfTI.tar (Continúo.) /Jlalal~off (8 de ,pi/ mbre de I855) haber tenido la ruda tarea Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Iilit, r de Colombia 1 ntitud par r instant impa it nt - ncima del par p to de 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 728 -' trinchera. "¡Retiren las armas, grita Mac-Mahon; no demo el alerta al enemigo; pacie-ncia, la hora lle ará Una postr r des­carga de bomba viene por un instant á hacer diYer ión. El silen­cio YU Jve á imperar. · - m dio día. El G n ral d Mac- Mahon leYanta ntonce u . pada y dice: 11 ·Vamos, orn ta de 1 zua\·os, tocad á la rarga!" Al mimo tt m o lo ochoci n~.os cañon s que di paran o re e a to ol se callan por un in tante; Juégo comienzan un tiro más 1 ·jano esti-nado á rir, má a.Já de las fortificacione , á las re en·as del ene-migo. unto la band t·illa tricolor de nu tra primera División se levanta orgullo por obre la éptima paralela. u.~'\d lante. , r pite el General, altando el primero por encima del arap toque nos cu re. De im¡ ro' iso un grito formidable tran porta todos los corazo­nes; los c01·n tas tocan con · m ño y d mbarazo los air agu­dos y tricl ntes d · la arga, los tambore red blan con inu~ita­clo mpeño, y d nuestra trinch ras desbordan los soldados e mo olas imp tuo ~ a . Los zua" s hacen irru ción como una de - arga d metralla. El C ron 1 ollineau marcha ~i m re 1 ri­m r y á pa de arga, no tol rando que nin ·uno e le ad( lan­t~. E guido por us zapador s ¡:..or los oficiales de ~u E~tado Mayor. El a rr ato de nue tras tro a es irre i tibie ; tenido ti mpo de colocar los pu nte~ arre~Jados te de artiikría Ragón, e n d tino á facihtar el aso so re d gran fo o d 1al k ff. n m nos ti ,.., o d 1 que e nec ita para d cir- 1 >,la e; vcndi nt e,. n 11 na d com tecl r s que se m pujan unos á otr· 1 ara altar n 1 fo o y tr IJar el parap to detrás d 1 cual esperan los ru os. Las pi d1 a , la bom as lanzadas con la mano, que llue"~n de tod 1 art sob•· nu tra cabe~as no nos detien n. El nto d : ''¡ tumc..rnc s á Ma1ak ff.', oy repetido por millares de vo­c es en 1 m m nto n ue una nu e de ac mett.d res se precipita s bre la trtn( h ra á mod de un alud. or fin 1 gramos tr 1 arno sobre el los ruso . Gn cc.mLat angri nto tra ba ta la bayc,n ta n esta lucha cuer o á tazo á inc Lazos con fierrCJ · las arma re mpla;~an n a"ada , d la i zas d lo bltndaj s. e u a y e otr parte e l paroxLmo. El Coronel CoJ1i:1eau recibe una tra o ra dos herida · con la frtnt n ~ angr nta a, 1 ~ablc r. una mano 1 revÓh'er _n la otra. ha abalanz do 1 prim ro n m di de 1 fila nemirras, gritando: ' ·Jaque á la t rr . '', y p Jea á la e· beza e u más Yali nt ~ ol acl . u lad 1 ubt niente z nf nt, nut:: tro ALand ~r d ~. h rido al e Jlocar sobre la trinch ra nemiga el águila im eri 1, qu · ya no de e cr uttad de a1JL 'rre v 1t ntes Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1\lilitar de C lombia trincher nemig : el u te­y 1 abo De m r st · lo dos ¿ á la cumbr de la trin­Uno de u ofi- Conltiuía ------------IG ~-- --- ~-=--.......... _Historia---- QUI e~ I r c. IP EN t 8¡o POR L. AR~tA ' •• (' ra.,JuciJo y • r~ ia.do del fnncé, p-:l.r •1 B()/dín ftlílilf 1·) (Contn 'sa) ntando 1 cur han id allí á laYar tien una ¡ icrn atr " ncontramo on ol-h l'i la y ap:t~ar Ja cl; uno ada por un bal ; otro es un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 730 _J artillero, á quien la explo ión de una bom a le ha arrebatado la parte alta de un mus] . Un r oco má lejos Yerno á un labrador: le llamamo_, y despué de ro0 arle muchísimo y de as gur-arle que no hay p t Jio-ro, re_ udv á conducir á infdice n . u ~arr , bien abnst · cido de paja, y á tt·an portarlos á !l~ica. Era tu<.lo lo que podíamos hacer por ellos. 7u~ tr méJtco y la ambu ancia quedaron en La Chapelle "n donde lo pru iano , ntr parént i no permitie1·on que e ocu­pasen de nuestro heri os antes e que la curación d · todo lus alemanes alcanzados por nuestra bala_ se hubi se verificado por complet . E ta operación duró má de tre horas y media y en gran parte se hizo por nuestro médico y nu estra ambulancia, y con nue tras medk:inas en tanto que á dos pa o morían france­se por falta de cuidado . Es cierto que esos ft a:1cescs ran fran­co- tiradore ~ y que l s alemanes, á creérseles y según us princi­pio o re la manera de hacer la guerra, e taban en conci ncia obligadísimos á acabar con e llos· en vez de d ejarlos morir de .a heridas, todo franco-tirador debía ser sacrificado in juicio. Habría que ser de muy mala fe para no confe.ar que lo al ma­nes se mo trar..>n, en esta~ocasión, bien compasivos y muy huma­no , no fu tlan o ino á a uellos de los nué tro que tomaron con la arma en la mano, in h rida y al p rmitir, cuatro horas des ­pués dd combat la curación de los d e más. Cerca de la frontera ncontramo algunos aldeanos. l\1i ami­go de ·prende una hoja d u eétrt ra, la coloca 11 una cubierta, sobre la cual traza la dtrección de u madt-e v en d ondE: 'an e - crita con l:i¡ iz tas palabr·á : 'Armagna.c y yo e tamo en alvo. r .0 d t.:plt mb1· 1 or la tard ," .. la ntrega á t s lau•·ador s para que la 11 ,. n al con·eo á. B.51gica . No porque sean corta esas cana dejan de cau ar plac r D es pué de caminar pot· 1 rgo tiemr o al fin toma m s el ca­mino que queríamos guir para ir á 1\lezieres ; estaba cortado. Una ambulancia f•·an · a qu enconlramos no ad ·ierte que el nemigo tá á doscicnto m tros de nosotro. y que pa rullas de hulan y corac ,-o aleman<: recorren or toda part la a veni­das dd bo ·que hacit: nd pn ioneros, ó acuchillando á lo oldados di 1 er os 6 á la pcq1xeñns partida e¡ u e en UL ntran. olvemo de nu ,. al o~qu , y ha ta que cae el día, es d ir, hasta la nu 'e de la no h , in comt- r·, in l>~b r, .,1 cueqJo dolondo, y 1 alma lit. na de pensami ntos de con ·ola dur s permañccemos obre 1 t n·ito­rio frar cé· . • tiempo n ti~mp e no r únen a) 0 ·uno fugitivus; nos dan vagas notic ia qu. •jan pr sentir un inmen o de. astre y que s! mbran en nosotn.>s 1 terror, un spantoso t 1-r r. .. n te momento-cosa xtrañ , ho ante contradicc...ión de la humana na­turaleza- e tos hombr ·s, no hacía U'1 momt'JHO tan ,·ali nt s, stos l eone ue h ían vblo in onmo er e, caer bajo la metralla, 6 bajo 1 s bala , á la do t r ra parte~ de su compañero , que ha­bían muerto sin retrocecl · r una pulgada, huy n al menor alas·m . La fiebre se había xtinguiJo; o! da á imJJcrar el in tinto de la conservación. Los turbaba la oz del enemigo; creían in media- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo!etín Militar d Colombia '--- 731 ..J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / Boletín Militar de Colombia '- 732 --' Alcald(a á buscar las gruE::.sas llaves; están oxidadas; desde 1853 no se ha hech uso de ellas ; no e entra nunca sino en compañía del gu rdián. Perdí a la paciencia, v~ á bu carse un herrero. Du­rante a(}uel tiempo, por Jo menos tres buenos cuartos de hora sen­tados sobr ~ el parapet de 1 fo o , p nsábamos nosotros en nues­tros compañero~ muertos, en nuestros padres, en nuestros amigos, en las de dichas de la patria. Ciertamente que no se nos había ocu­rrido nunca ir á Berlín, pero estábamos muy 1 jo de imaginar que nuestro sacrificio sería inútil, y ahora nos vemos desarmados, venci os, ani uilados, á la puerta de una prisión, y esto en la no­che de un inmenso desastre. El herrero ll ega. e logra abrir la puerta· se de pierta al guardián, y á la tres y media de la mañana extendemos nuestros mi m br·os f tio-ado sobre J pavimento poh:oriento cubierto de telas de araña, de alo·unas vi jas sala . A pesar de mi fatiJa, no pued dormir. Por la mañana es­cribí algunas palabra á mis padres ara tranquilizarlos. Las e­ñoras de la ciudad obtuv1eron autor·ización d ntt·ar al ca tillo en donde estábamos encerrado . s dieron papel y pluma, escribie­ron por aqtJeJlos que no sabían hac rlo, y dieron muestras de bon­dad y de raro de interés. duras penas pude informar á nti fami­Jta. Yo e taba tn tal e tado de postración, por causa de todas e tas fdtiga . r or falta de altmento y por la pri\·ación de ~u ño, que duré cuarenta y ocho horas en estado de torpeza. Por fortuna me vino el sueño, mediante el alimento y me r stal>Jecí. Durante nuestra permanencia en Bvuillon se nos reunieron alguno soldados de todas armas y una Y intena de nuestros ca­marada que, .~tra vía de pué d 1 combate, se habían juntado y logrado pa~ar á B.:Igica. Conll'nzía ARTE DE VERIFICAR LAS FECHAS COLOMBIA Por B. Wardm (Continúa) (Traducción para el B,/dln !lfi/itar) Límri't's-Colombia se extiende á lo largo del Océano Atlánti­co desd 1 rí .._, equibo, antiguo lfmite de la Guay na holandesa, ha ta .1 Cab Gracias á Dio , n la Pro incia de Honduras, á los 15° de latitud orte, y comprend las 'sla de !vla1·g-arita, an An­drés, i ja Pr videncia y otra ~ má ¡ qu ñas. L lín a d d mar­ca ión e n uatemala va d l Cabo Gracias á Dio al Golfo Dulc , per~o n ha i 1 t rminada todavía con .xa.titud . De de alH, Colombia está banada: al Oeste, por el Océano Pacífico hasta la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ~iilit r e Colombia \._ 733 _J tmo uito Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 734 -' las Provincias de Quijo , Pastos Cuenca, Laja y Maynas; y el de Guayaquil abraza u antiguo t z-rito•·io. De~df: hace poco se han añacli o ocho nuevas Pro incias á. las veintitrés que componían la Republica cuando su di,·i ión 1 or 1 Cong-reso; esta son : Panamá, V rao-ua Pa tos Quit , Cu nca, Loja Ñ!a) nas y Guayaquil. . e­gún el Inform del e cretari de vbierno, Colombia comprendía en 1827 doc · parlamento , tr in a y si te ProYincias, tresclen­tos veintiséis anton nov nta y cinco ciudades, ciento cincuenta y cuatt· pue 1 s, mil tr- i nta uarenta 1 arroquias y ochocien­tas cuarenta vice arroquias ó pequeñas aldeas. Conl/ntía -===N o Oficial - EL PROBI.JEM DEL CA 1BIO De tiempo atrá se ha llamado :i Colombia la tien·a de las vi­ceversa , y e~t calificati , •o le YCndría de mold al studiar Jos fe­nómeno econ6micos en ella cumplidos últimamente sah·o que esté en lo ci rto qui n dijo que tale hec.hos pruehan apenas que la Eco­nomía olítica no s ciencia exacta, ni mucho menos, y que entre los sec1·etus que e ha reser ado la Pro,·iclencia deben contarse las leyes ue .-ig n el i tema económico d l mundo. ea de ello lo ue fuer , y tan di tantes d 1 pesimismo como del o timt mo, arece conveni nte recog r algunos de e~os f nó­m no que sin ntrañar la idea de que el Gobierno no deba preo­cuparse en su día d la Yalorización del papel moneda, sí indican qué la ituación tiende á. hacerse menos ombría, y ponen sobre el tapete Ja razonada di cu ión de si conviene ó no 1 re tablecimien­to d e l Banco cional, dada la cuantía de los billetes que nos sir­Yen · n la actualidad d medio irculante. Al stallar Ja guerra que ha d vastado el pa( el cam io so­bre 1 extt·anjero llegaba á proporciones que parecían enormes y al mismo tiemp muchas p r onas competente estimaban insufi­ciente la cantidad de papel moneda n cur o para la transaccio­nes comer iales d la Jación. Otros afit·maban que era mala una mayor emisión por aquello del dogma de los doce millones, 6 sea, que no nece itando e l paí sino de doce millones en oro para sus tran accione , cualquiera cantidad de billetes no repres ntaría en definitiva sino esa suma; 6 notros términos: que si la emisión lle­ga a, por ejem;:>lo, á mil millones, el cambio debía elevarse á la rata inconcebible del 8,300 °f 0 , que equivaldría á demandar 83 pe­sos en papel para comprar 1 peso en oro metal mirado sin mayor fundamento como el patrón implícito de todas nuestras operacio-nes fiscales. • Incendiada la República por injustificable rebelión, el cambio subi 6, como era natural, no sólo por demandar la guerra el aumento Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín . ilitar e C 1 n1bia --' 20,000 por ca- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 7~6 ......,) beza ó de doce millones y medio por municipio, lo que tal vez sería e ccsi vo. El valor de la riqueza pública a cen ía á unos 400 mi­llones en oro al estallar l guerra: lastran acciones comerciale de Jos principale centt·os se elevaban á 25 m ilion s n oro anuale (~in Panamá), ) la lo m rcados de lus Municipios pa aban de 16, ero e tas canti 1 de eo-uramentc: han ido fuert m nte castigadas por la guerra. Valuand la do últimas en sólo 30 millones, al cambio dd 4 500 rer..~r entarían I ,350 millones c¡ue i reducen á I,ooo, e muy posibl qu no hagan xceder 1 caml>i d 1 4,00c por ob ias razone . P r onas Y ¡·sadas n 1 com r io ere n ue el aí nece ita una cantida el num ¡·ario i ual á dus y mf"dio cen­tavos n oro p01· día y 1 or cabeza e mp tada en un añ , dcLido á lo e.· ten o del terricorio, á 1 lento y dtfícil de la comunicaci,)nes y á la ne a1·ia . i tencía de Je que para 1 fin del año di ~ ponga " 1 país d unos 20 mili nes n ) tra lus que, suponi ndo la emisión limita á 500 n illone , harían bajar 1 caml.Jio al 2,500, lo que ... lica la tendencia á la b ja ue ya notamo en el mer­cad Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 22

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 26

Por: | Fecha: 28/06/1902

DECRETO NUMERO 790 DE 1902 (llAYO 14) por el cual se crea la Circunscripción ~1ilitar del ortc del Tolima El Vicepresidente de la R epública, encargado del Poder ~·eculzvo, DECRETA Art. 1.° Créase una Circunscripción lVIilitar, compuesta de todos los Municipios de la Provincia del .1 orte del Tolima excep­to Honda, y de los Municipios de Coello E pinal, San Lui , El Valle y Mirafiores, pertenecientes á la Provincia d e l Centro del _ mismo Departamento. A.rt. 2.0 Esta Circunscripción Militar se de1.ominará del or­te del To1ima, tendrá por cabecera á !bagué, y será r gida por un Gobernador Militar dependiente del Mini terio de Guer· ra. rt. 3. 0 Las guarniciones de los Municipios de la Provincia del Centro, las fuerzas acantonada en la P1·ovincia del orte, como son la guarnición de !bagué (Batallón Briceño . 0 r. 0 , Ma­nuel jósé Uribe y demás Cuerpos de la s." Dh isión), y las que se están organizando en la Cordillera, que dan bajo las 6rdene del Gobernador Militar de la Circunscripción, jefe de operacion s de ella. Art. 4.° Corresponde al Gobernador lfilitar: atender al re - tablecimiento del orden en su Circunscri ción; rganizar fuerzas en el mayor número posible para la guarniciones y las operacio­des de campaña que ocurran dentro de u territorio; asumir la di­rección de dichas operaciones ; ordenar los gastos militares de las TO?tlO 1-51 CO Of LA REPU UC Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1:ilit r de Colombia '- 802 __..) fuerzas propias de la Circun cripción y lo de Ja auxiliares que accidentalmente le fueren encomen adas para lo cual dispondrá del producto de las rentas de los 1\.funicipio de la ircunscrípción y de las remesas que le despache el Minist río de Guerra, y cum­plir las órdenes de este fini terio y las que n conformidad le dé el Gobernador, Jefe Civil y 11ilitar d 1 D 1 arlam nto d 1 T lima y Comandante g neral del Ejército d 1 mismo. Art. 5. 0 El Gobernador, como Jef militat· upremo de la Cir­cunscripción, dispondrá de todo los el mento que sean necesarios para el sostenimiento de ella y podrá en general dictar cuantas medidas hao-an precisas las circunstancia y el m jor desempeño de sus funciones. Art. 6.0 El Gobernador 1\tiilitar t ndrá un ecretario, primer Ayudante, un Comisario Pagador g n ral un Pro eedor un Ha­bilitado y lo derná em leado de qu puede con tar un Cuartel general de Cuerpo de Ejército. At'"t. 7.0 El obernador gozará del su ·1 o correspondiente á Comandante general de iYi ión, y lo d má rnpl ado conforme á sus respectivos grado militare , por efectividad ó a imilación. Art. 8. 0 El 'obernador erá nombrado por 1 fini terio de Guerra; los demá no m brami ntos podrá ha-cerlo el obernador con aprobación del mismo .fini tcrio. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de 'layo de 1902. JO ~ 11 UEL M RROQUIN 1 Ministro de uerra ARI TIDE .. ER ·.{ ·n.F.z DECRET UMER -903 D 1902 (J '10 5) por el cual se ace un nombramiento El Vicepresidente de la Rt>j>úb/ica, encargado del Poder .Ejeculz"vo, DECRETA Artículo único. ómbrase al Coronel Flavio Vanegas Comi­~ rio Pagador de la División Boyacá que comanda el General Ju­lio Lamus Obando. Comuní uese y ublíquese. Dado en Bogotá, á 5 de Junio de 1902. JO E MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDE FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 11ilitar de Colombia L 803 -' DE RETO NUMERO go8 DE 1902 (JU.NIO 5) por d cual se hace un nombramiento El Vrcepruzaen/e de la R~jníbb'ca nuargado del Poder Ejut~livo, DECRETA Artículo único. Nómbt·asc al Coronel Teófilo Vélez Conductor de los convoyes que s despachen de esta capital. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 5 de Junio de 1902. ]O E 1\fAKUEL 1\.fARROQUIN El Mini tro de Guerra, RISTIDES FER~ Ám>Ez DECRETO Tu ~!ERO 9 1o DE 19 o2 (JUKIO 5) por el cual se concede un:t facultad El ViCepruz'duzle de la RepríbHca, e11cargado d el Poder EjeC1tlt'oo, DECRETA Artículo único. Facúltase al r. General Jesús García R., Co­mandante en jefe del primer Cuerpo de Ejército en operaciones sobre Casanare, para nombrar el agador ge. eral del expresado Cuerpo de Ejército, sometiendo 1 nombramiento á la aprobación del Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 5 de Junio de 1902. ]OSE 1 NUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDl!: DECRETO 1 UMERO 913 DE 1902 (JUNIO 5) que bonr~ la memoria del General Adolfo 1 !. Buitrngo El Vlcepresülenle de la R epúbbca, encargado del Poder Ejecutivo, CONSIDERANDO Que el 19 de Mayo postrero falleció en la población de To­caima, víctima de la epidemia reinante en aquella región, el Sr. General I.}. Adolfo M. Buitrago · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín M ilita r de Colombia '-- Bo.c. .J Que desde muy temprana edad el General Buitrago se dedicó á la carrera de las armas, en defensa de la Patria y de los princi­pios conser\'adores, haciendo las campañas de 1885, 1895 y la presente· Que en el curs.o de su relativamente larga carrera militar le cupo en suerte concurrir á repetidos hechos de armas muy notables, en los Departamentos de Antioquia, Cauca, Cundmamarca y Toli­ma, en los cuales supo distinguirse como militar valiente y ague­rrido; y Que la muerte prematura que tuvo lo sorprendió cuando des­empeñaba con lucimiento y beneplácito de sus Jefes el puesto de primer Ayudante general del General icolás Perdomo, DECRETA Art. 1.0 El Gobierno de la República deplora el prematuro fallecimiento del joven General Adolfo M. Buitrago, y recomienda el ejemplo de su constancia y disciplina militar á los miembros del Ejército. Art. 2. 0 A costa del Tesoro público se celebrarán unas Hon­ras fúnebres por el alma del finado, en el día que se senalará opor­tunamente, y por el Estado Mayor general del Ejército Perma­nente se di pondrá que se tributen al finado General los honores correspondientes, conforme al Código Militar. Art. ].0 Reconócensele á la familia del extinto General Bui­trago lo sueldos correspondientes á su graduación militar desde el día de su fallecimiento hasta que el próximo Congreso disponga lo conveniente. Art. 4.0 Un ejemplar de este Decreto será remitido, con nota de atención, á la señora madre y á los hermanos del finado General Buitrago. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá á 5 de Junio de 1902. ]OSE M UEL MARROQUIN El .finistro de Guerra, ARISTIDE FERNÁND~z ' DECRETO NUMERO 946 DE 1902 (JUNIO 16) por el cual se hace una promoción El Vrcepresidenle de la República, encargado dd P~Jder .Ejtcutruu DBCRKT.A. Artículo único. Promuévese al General Arturo Dousdebés del pue~to de Ayudante general de la Comandancia en Jefe del Ejér- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- sos _/ cito Permanente al Ejército del Atlántico, en el puesto que le de­signe el Comandante en Jefe de él. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 16 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FEtu-rÁNDEZ INFORME DEL INTE~DENTE GEl ERAL DEL :i:JÉRCITO (Continúa) DOCta-lENTOS RXVISADOS Y DEVUELTOS AL l1INISTERIO DE GUERR.A l"echa Reclamante Cantidad Artículos Enero 2. Oficio n. 0 6,096. Secundino Salazar. 15 Bestias. , 2. Id. íd. 6,og7. Rufino Gutiérrez (Ca-lixto ánchez) ....................... . , 2. Id. íd. 6.og8. Colombian National , " , , , " , , Railway C.0 Limíted ............... . 3. Id. íd. 6,102. Valentín Gutiérrez .... . 3. Id. íd. General Lucia no E s t r a d a (Ru fino Gutiérrez) ................... . 3· Id. íd. 6 1 13 Espíritu Maya ..... .. ... . 4· Id. íd. íd. Ruperto J. Jon es .......... . 4· ld. íd. 6,1 14. A. Jouve ............... .. 4· Id. íd. 6,r 15. Gabriel Cerón Camar­go (cesionario de otros). 4· Id. íd. 6, 118. Juan Antonio Uri-coechea .............................. . 8. El vira U. de Reyes .................... . 8. Rufino Gutiérrez (Froilán ~1antilla y otros) ................................... . 9· Anselmo Pineda ....................... . 10. Anastasia Balaguera .................. . II. Il. II. 11. Carmen E. de Mejía ................. .. Ezequiel al azar y otro .............. . María Avellaneda ................... .. Rufino Gutiérrez (Antonio Amaya). I 3· , 22. Jos~ jesús R estrepo .................. .. Tiberio Rojas ........................... . 1 Res. } Devoluci6n I Winches "N. 3 Devol uci6n mula¡ 7 Mulas. { Efectos extran- .. · jeras. 5 Mulas. 4 acos de café. 1 37 29 { Reclamación de un crédito. { Pide se le exi­ma de un pago. { V ~ríos s e m o­Vlentes. { Reclama arren­damientos casa { Ganados, b e s­t. ias, &c. Mulas. Id. Res. Id. Mulas. Servicios mMieoa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bi '- 8o6 ___¡ Enero22. urelia de amírez ... . 1 ....... ••••••• 1 , 24. Jo é o1·da .......................... . 17 27. ufino Gutiérrez ( ugu to Blawac). 27. ntonio _a Lon oño ................. . s{ , Anasta io Balaguera .................. . { Bestia. fu las. alones de aceite. arios semo-vientes. " 28. " 28. 28. Manuel Reina H ....................... . al voconductos B tsabé Ca tro ....................... . I Caballo. Ianuel Puyo .................... . 18 Bestias. 1 ACTA 01!: PO E IO • Y Fl:ANZA Enero I 1. Manuel uárcz ., Comí ario agador de la s.· Di vi ión del Ejército de Boyacá. Fiador, Fla vio argas. Fianza, 4,000. nero r 8. ¿uis 1:. Madero. Comisario Pagador d la Colum­tla orazúa. Fiador Ju tiniano Hoyos. ianza, 4 000. Enero 2 r. uis f. Burgos. Comisario agador de las Fuerzas de la abana. Fiador Juan de . Arbeláez. Fianza , 4,000. Enero 23. rlo f. León . Comisario Pagador de la Divi- .nou Facalat/vá. I~ iador J u to Murillo. ianza 4,000. En r 29. Manu l errano omi ario Pagador de la Di-visión Zipa uirá y Ubaté. iador Ramón ]. Cardona. El J efe de la ección 3.a, Ro:BJtRTO fERIZALDE Informe e tatlf tico de los materiales d estinados al servicio de la guerra durante el me de Febrero de IQ02 Febrero " " ,, " , Arl[culos pedülos á la tcdón I.a de la Inlaldellda I .0 Lám ara , m e ha y petróleo. 1. 0 arios apero . 1 . ";) ·Iontu&·a pet·ada ..................................... . 1.0 I . í ............... ............ · ·. · · · · · · · · · · · · · · 1.0 Id. Í ......................................... ··· 1.0 Utlle de e c1·itorio. 1.0 'lontura aperada y njalma ....................... . 1 .0 ~ .. perma, @ ........................................... . 1. 0 1\Iontura a pe rada p taca y rev6l ver . r. 0 1 . ícl. íd. íd ................. . r.° Cot·netas caja d guerr y revólvers. 3. alápago a pet-ado .................................... . 3· Ionturas ................................................ . 3. l evólvers y varios apero . 3· alápago <. perado ................................... . 3· Id. íd .................................. . ... . 5 2 1 I Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Febrero " " " " " " " , " " , " , , , , " Boletín ilitar de Colombia '- 807 _J 3· Pren a portátil ......................................... . 3. 1\Iontura a erada . 3. ti les de scritorio. 3. n 'Iontura aperada ...................................... . 3. Pren a portátil ......................................... . 3· Utile de e critorio. 3· alápago ape rado .................................... . 3· Id. íd ......................................... . 3· íd. y varios efectos. 3· Frascos d~ tinta. 6. Bayetón .................................................. . 7. Pliegos de papel de oficio ........................ .. 7. U ti les de escritorio. 7· I . íd. 7. Me a(I), tabu1·etes (4). 7· Utiles de escritorio. 8. Encauchados .......................................... . 8. Lámpara , petróleo y útiles de escritorio. In trume ntos de quincallería. 8. Monturas a¡ erada ................ . .................. . 10. Varios ar ículos. 10. Botones para calzoncillos. 1 1. Polaina (par) ......................................... . 1 1. Banderas ................................................ . 1 1. Utiles de escritorio. Ir. Varios (artículo ), muebles. r 1. Util de escritorio. 13. Tinta para marcar bultos. 13. alápago aperado y un revólver. 13. Id. íd. I 3· Id. íd. 13. Id. íd. y un revólver. 14. Muebles y útiles de escritorio. 14. Id. íd. íd. 1 s. Plomo. 15. , al @ .................................................... . 1 s. ti les de €scritono. 1 s. Víveres. 15. Estribos de cobre (par) ............................. . 1 S. U ti le de escritorio. 17. alápagos aperados ................................. .. 17. Baúl ..................................................... . 17. Cómoda y escaparat para guardar papeles. 17. til s de e critorio. 1 7. alá pago aperad ................................... . 17. Paño azul (yardas) ............ ....................... . 18. ndera lujosa . 18. Libro índice. 18. 'Aceite y 1 tarraja. ( I I I [ 1 100 6 . 2 1 4 200 1 3 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Febrero ~' , , " " , " " " " , " ,, " " " , '-' n , " , , , 18. r8. Ig. rg. xg. xg. xg. Ig. Ig. Ig. rg. xg. Ig. tg. Ig. Ig. 21. 21. 21. 21. 21. 21. 21. 21. 21. 21. 22. 24. Boletín Militar de Colombia '- 808 _J Banderas de lujo ..................................... . Lámparas y útiles de escritorio . Id. íd . tites de escritorio. Galá ago aperado ................................... . tiles de quincallería. Galápago aperado . ....................... . . .. ........ . Util s de quincall ría. Encauchados (31), zamarras un par. Me a ......................... . ....... ................... . aJápago aperado. E · cobil las. . ... . . ....................................... . arios efectos. Zamarras ( ar) ........................................ . Bandera de lujo. alá pago aperado .................................... . Id. íd ... . ............... . ..................... . Ruanas .................................................. . Varios efectos. njalmas y illas. alones aceite (4) y correajes (3 ooo) . a ellones .............................................. . Re 6lver con dotaci6n ............................... . Varios muebles. Libros n blanco. Bayet6n Y. ~cauchado ............................... . aco de laJe .......................................... . Galápago aperado y un rev6lver. Conlbzúa o PI MILIT R I FORI'v!E DE U A C ! I SI Ó Sres. Pr sidente y fiembro de la Junta Directiva del Monte ío Íllitar. 3 - 1 1 1 100 1 I 1 6o 3 1 2 1 En dcsemp ño de Ja comi i6n que o rvi tei confiarnos para examinar en 2: instancia la cuenta de la Tesorería del ontepfo 11lilar. orre pondi ntes á lo año de 1899 y 1goo, y á la ez de­seo o de claro un informe r f rent á la marcha de dicha Insti­tu i6n n e lap o, no tra ladamo á l citada ~ sorería, en los días 14 á 17 d l mes r6ximo a ado. 1 eñor Tesorero puso á 11uestra dis o ición los Jibro que e lle an n sa ficina, junto con los corn1 robant s que lo a ornpañan. ,. xaminárno prolija mente lo d aja, iario y Mayor y no ha112mos r paro alguno que hace rle o asiento del Diario se han descrito con toda claridad y r ci ión, y ada una d la partida se halla d bidamente com­robada. El iayor., el de Caja y cuentas corrient s se hallan en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 8og-' el mismo caso, y los balances mensuáles que resumen las operacio­nes los encontrámos perfectamente corrientes. Por el libro que comprueba el saldo de la cuenta de deudores á mutuo, tuvimos conocimiento del número y calidad de personas á quienes la Institución ha colocado dinero á interés con garantía hipotecaria de fincas saneadas y vinculadas en esta capital. Nada deja que desear á este respecto la cordura con que se ha procedi­do para asegurar los caudales del Montepío. Con el objeto de informaros del movimiento general del ca­pital del Montepío en relación con los dos últimos bienios, exami­námos los balances de los años en referencia, y de ellos tomamos los siguientes datos : DESCOMPOSICrON DEL BALANCL Débito Gastos g~nerales.-Saldo que viene en 3 1 de Diciembre de 1 8g8 · .......... $ Aumentados en el bienio de 1899 y 1900 con ................ . .......... . ...... . Pensz'oms.-Saldo que viene en 31 de Diciembre de 1 8g8 . . . . . . . . . . . .. .. . . . · e pagaron en 1899 y 1goo ...... . Caja.-Existencia en 3 1 de Di-ciembre de 1898 ........................ . alidas en 1899 y 1goo .. . ......... . Anticipaciones de sueldos .-Saldo en 18g8 ........................ . ........ .. ...... ' Se recaudó en 1899 y xgoo ...... .. Fz1uas.-Valían en 18g8 ......... -S Adquirió en 1900 por .............. . Deudores á mutuo .-Saldo en I 8g8 e elevaron en 1899 y Igoo con la suma de .................................. . 33,16o go 1.2,200 70 14,930 42-! 5,627 7 5 9,573 go 6,239 15 156,roo 16,740 50,002 30 9 302 67l 3,334 75 17,999 ... 172,840 Suma el Débito ...................... · 298,840 32! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B le í n 1 i 1 i t r e C 1 n1 b i '- 8IO _; Crédito 186,729 40 R emes s.- aldo en 1898 ......... · s habi a n 1899 .............. . 24,855 87~ 211,585 271.. que e comprueban así: Capilal activo en r8g8 .............. . n tradas en 1 899 y r gou : Por rem sas ........................ · or in ter es ......................... . Por depósito ........................ .. Por contribuyent voluntarios ... . 24 855 87! 30,121 30 357 82!- 142 so 55,477 50 urna.............................. 239,082 82l Menos lo atdos por pen ion~s. 23, os 70 Por gastos benerale .. . .... . .. .. .. .. 12,200 70 35,6o6 40 . 203 476 42! eto en 189 I 8 3,6o5 321f u m e nto n 189 y 1900 .......................... . 19,871 IO La ante rior e scompo ición e alanc~s y sus re ultados nu­méricos, no tra n á la igui ntes compar c1ones, consi eraciones y deduccion finale , á abe r : El ño de r 8g8 tuvo n relación con el ño e 1897 un u mento de capital activo de.................... 39 300 9S Y el de 1897 con relación al el t8g6............ .... 36,950 35 ~ n junta, los o. · · · · · · · .. . .......................... , ' 76,25 I 30 ólo ha alcanzad t6 en 1 ienio nueve pen ion s má y están Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '--811-' El producto del Montepio por intere es fu e, en el bienio de 1899 y 1900, de .................................. . Y por contribuyentes voluntarios .................... . 30,121 30 142 50 . 30,263 80 Los gastos por pensiones al prorrateo del 50 or 100, como lo di puso la Junta, a cen ieron á · 23,405-70. Los gasto generales ascendieron en el bienio á 1 12,200-70. Terminamo el presente informe pidiéndoos con todo respeto fenezcáis definith amente las cuenta de la Tesorería del Montepío Militar, correspondiente á los a- o de r 899 y 1900, cuyo respon­sable es el r. Carlos Ucr6s, y ordenéis se le expida el correspon­diente finiquito. eñores de la Junta. Bogotá, 20 de oviembre de 1901. CLODOMIRO BARRERA . -FLORO G6M~Z Doctrinal SCU _, A L SOL DO A C B LLO POR C RLOS FER ~Á DEZ Y J TLIO DEL CA TO (Con tinúa ' 87. Espalda adentro-La spalda adentr se obtiene de la si­guiente man r : marchando e l caballo á n1ano derecha recoger la rie nda derecha apoyando la rienda iz uierda contra el cuello del caballo, como si se quisiera girar á la d · recha. Cen·ar la pier­na derecha para at·rojar la gru a á la izquierda, y deslizar hacia atrás la piern iz uierda, detrá de Ja cincha , para limitar en cuanto ea posible el movimiento de la ancas. El so tén de la rienda iz uicrda es in ispen able para mant ner e l e uilibrio en­tre las do espaldas é impedit· ue 1 pe o de la espalda det·echa s eche muy fuertcmen e obr J e pal a izquierd . E p1·eciso que el caball e ostenga en la do rienda in 1 cual 1 movi­mi nto vendría á s r una flexión lateral del cuello y ería má per­judicial que útil. La inclinaci ón d 1 caballo hacia adentro no debe er exagerada · set·á perfecta si á mano derecha, por ejem lo, el bípedo diagonal izquierd d eja sus huella obre una Hne nsi-blemente p ralela á la pared del picadero. A mano izqu ierda se siguen lo mismos principios con medio inversos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 812 -- 88. M~d/a vudla s1bre las upaldas-La media vuelta sobre las espal as con iste en hacer recorrer á las ancas un emicírculo al rededor del miembro anterior izquierdo cuando se está á mano derecha, y del miembro anterior derecho cuando se está á mano izquierda. Estando el jinete sobre la 1 ta, al mando Media vuelta sobre las espaldas, de tizar y a retar hacia atrás la pierna de afuera, re­cogiendo más ó meno los puños para mantener la espalda en su l ugar· obrar moderadamente con la pierna de adentro, mantenida cerca de las cinchas, á fin de que e l caballo no retroceda y de im­pedir que precipite el movimiento lateral de la grupa ; servirse de l a rienda de adentro para impedir que la e paldas se desvíen hacia afuera . La utilidad y la perfección del movimiento exigen que sea ejecutado muy lentamente, á fin de que e l j inete aprenda á gra­duar us ayuda y que el caballo obedezca con precisión. 89. Media vuella sobre las ancas- La media vuelta sobre las ancas consiste : á mano derecha, n hacer 1·ecorrer_ al caballo un semicírculo al ¡~ededor del miembro posterior derecho; á mano iz­quierda al rededor del miembro posterior izquierdo. Estando el jinete sobre Ja pista, al mando: M~dia vuelta sobrt las a11cas, llevar los puño adentro y acercar las piernas al cuerpo del caballo para contener las ancas é impedir que se acule; obrar con la pierna de afuera etrás e la cinchas para impedir que las ancas se desvíen hacia afuera, y servir e de la rienda de ese lado para dirigir y terminar el movimiento. Teniendo por con ecuencia l movimiento de los puños arrojar las anca en dirección opuesta, llega á er muy necesario que la ac­ción de la pierna de afuera sea más podero a que la de las ayudas que determinan el movimiento mismo. El movimiento debe ejecutar e paso á paso, y e esencial que el caballo cruce los miem ros antenores y gire con calma y r gu­laridad. Para preparar Jos jinetes á la media vuelta obre las ancas, se le .. hace ejecutar vueltas de má en más cerradas. La mediaS\ ueltas sobre las paldas y sobre la ancas e je­cutarán alternath·ament en toda dirección hasta que les sean fami­liares á lo jin tes y ha ta que los caballos las ejecuten sin oponer la m no.- resist ncia. go. Apqya~- poy r consi t en hacer que el caballo marche de co tado de cribiendo con us miemb ·o anteriore y posteriores dos pi tas aralelas. Este movimiento sin·e para dar al jinete una perfecta posesión de u caballo y para que éste se haga dócil y obediente á la ier­na; n 1 orden cerrado, permite la alineación rápida y sencilla . uede apoyar e la grupa á la pared, ó la cabeza á l a p r d, marchan o á una ú otra mano, y fuera de las pi ta e dice apoyar á la dered1a ó apoyar á la lzqza'erda, cgún 1 co tado a l cual se dirige el caballo apoyando. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia - 813 _1 La ayudas obran como en el movimiento de grupa adentro (número 86 ), pero obran sin interrupción hasta el fin del movi­miento. Apoyando el caballo debe tener el cuerpo, el cuello y la ca­beza en una misma línea. La orejas estarán á la misma altura, par lo cual es nece ario que a cabeza no pierda su posición er­tical. Los pies sé cruzarán sin goJ pcarse y se apoyarán en tierra con el mismo compás del aire de marcha ordenado. El jin te se mantendrá á plomo sobre la silla y no mirará la cabeza de su ca­ballo, sino el camino que debe recorrer. i se inclina al lado con­trario de donde se diri~e, puede perder el equilibrio muy fácilmen­te si el caballo precipita el movimiento ó ejecuta una huida ó quite con las ancas. 9 r . .Apoyar la grupa á la pared-A la sola enunciación del mo­vimiento el jinete atravesará su caballo hacia adentro del picade­ro por medio de la rienda y la pierna de adentro; la pierna de afuera obra bien atrás y uavemente para contener las ancas y conservar el air de marcha · la rienda de afuera limita la ac­ción de la punto déuiles de sus lín a e t la l y se a )re ut·~ ron á fortifi c ar] s. Durante c . t ti empo los alemanes e cxt ndían al rededor de Parí , cup an to o 1 <> f rr ardlP , 1 \ 'Í plíulica. , u cn­dían t da hs comunicacion<.s y tal.JI cian n contorno de:.: la ca-ital un 1 loqu tan rigur ¡u e quedó e m¡ le amt: nte ai lada. Lo o-Jo os y la al ma y'aj cr·as 'i 1Í 1·on á ser el únko mediq de ccmunica i n n .. re sta o-ran ciudad y el ~- sto d e l n1Un L s pnrisicn e s d ci Ji J' n á I n entar una r esi tencia te­naz. L qt ince fuert " 1· P rí bien rmado , e conftat-on á la ~fnl"ina. L., muraJJa 1 naron de añoncs y la Guardi nacio­nal prcst0 con celo su en·icio. Pad co 1tab. con fue•·tes lcmentos para su defe nsa, ntre los e 1ales e poclínn ñalat~ 6o,ooo oJ ado , Ioo,ooo m6,·ile y la pan má acti,·a y más jov n de la uardia nacional, con la cual se formaron ¡· g-imiento d _ m a re ha. fundi ron cañones, pt· - para t- o n municion s y sin Yacilar ~ in el m •nor r pt-oche la pobla­ci6n entera se ntreo-ó di puesta á todo los sacrificios y á una lu­cha encarnizada. Los alemanes no parecían preocupar_ or atacar la apital á viva fuer7" ado á fctz: el hambre. Parí bloqueado e~trechament - , no podía al a teccr e. Le ba~tal.Ja, pue , ara tomada sosten r este estado de cosa durante el tiempo necesario ara h mbrearlo. Fue prccic;o ir á uc;carlos. Cuando PI General Trochu creyó aber reorganizado de modo suficif'nte el Ejército de Parí , r eso lvió intentar una alida, y aun cuando la clh· cción d 1 Oeste le par<'"ció la má favorable para romper la lín as del itio aba teccr á Pads y empr nder OJ era­done ulteriore i lograba alir, se d ci i á libra¡· alalfa al ur, con el desicynio de com inar us movimientos con 1 s del Ejército del .. oire. El I . 0 de Diciembre 6o,ooo hombre conducidos por el Ge­neral Ducrot avanzaron en Ja dirección de J invill -1 -P nt, ri­mero al amparo del cañón d Jos fuertes, 1uég-o con la proteccifn de poderosas aterías establecidas en la planicie de vr n. e apoderaron de Petit-Bry de Champigny, y Ilc aron hasta Villers. Los prusiano~ perdían terreno, y los fr nceses durmi ron obre el campo de atalla . Por la noche les 11 garon á Jos alemanes importantes refuer­zos. El 2 por la mañana ellos tomaron á su vez la ofensiva, y re­cuperaron algunas posiciones . Pero por la tarde nuestras tropas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~oletín Militar de Colombia '- 820 -' los hicieron retr ceder de nuevo y recobraron el terreno pP.rdido. Por desdicha el frío era horriblemente vivo, las tropas sufrían por es o; una creci ntc súbita del Marne no había permitido eje­cutar la operación con la rap1dez necesaria ; los alemanes acudie­ron en gran número ; ocupaban las posiciones á retaguardia del campo de batalla. Abrir el pa o se hacía ya impo ible, y el 3 de Diciembre el Ejército volvió bajo el cañón de los fuertes. Había­mos perdido 6,ooo hombr s. Los alemanes por su parte tenían s,ooo entre muertos y heridos. Desgraciadamente esta acción, que fue grande hon01· para nuestras tropa jóvenes, no modificó en nada nue tra ituación, y el bloqueo continuó. París sufría. Los víveres disminuían con rapidez. El combustible leña y carbón, faltaban, y el frío era intenso; pcr la po }ación dio pruebas de incomparable energía, y soportó con valor y paciencia sumas, las privaciones más terribles y el bombardeo, mediante el cual el Conde de Moltke esperaba redu­cir á París, bom ardeo que comenzó el 5 de Enero y que no logró queurantar la firmeza de los parisienses. En tanto que París sitiado resistfa, la lucha continuaba en las provincias. Lo alemanes se regaban por el país se apoderaban de las ciudades abiertas y también de los pueblos, á los cuales hacían pagar enorme tt·ibutos de guerra, bajo los más fútiles pretextos, y con frecuencia in pretexto, entregando al pillaje y á las llamas la localidade en donde podían descubrir algún síntoma de hos­tilidad; fu ila an á lo aldeano que rehusaban darles noticias de los movimientos de nuestras tropas 6 servir} s de guias; impidien­do, por últim , mediante un si tema implacable de repre iones y de cruel de in n mbre, la re istencia de las poblaciones. Bom­bar eaban sin conmiseración la plazas fortificadas. Toul, Verdun, Thionvill Niontmédy, Mézieres Laon oison, Phalbourg y mu­cha otra s l"indieron e pués de que las bombas prusianas cau-aron el incendio en todos sus barrio , y de que oca ionaron indis­tintamente la muerte á lo militares y á la población civil, mujeres, mno anciano inofensi\'OS. l bombardeo era uno <1 los medios de acci6n favoritos de nuestros sal v jes enemigos, quienes violando toda las considera ione de humanidad que regulan la guerra en­tre lo pueblos ct vilintdos, lo comenzaban con frecuencia aun sin pre' enir d ello á los Comandante de las plaza!, sitiadas. Una de la ciudad s má cruelmente tratadas fue trasburgo. El 1 de Agosto el en migo putl lanzar al1, unos proyectile á la ciudad. De de a uel día el bombardeo comenzado continuó sin interrupción y la ciudad cayó desplomaaa por un fuego terrible, que no cesó sino por la capitulación. La Catedral, que servía de blanco á los artilleros alemanes, quedó mutilada. Se incendiaron la gran biblioteca, que contenía una multitud de libros y de manuscritos raros y preciosos, el Mu eo, la Prefec­tura los hospitales los cuarteles y más de 400 casas. 'Algunas salidas se intentaron inútilmente por la guarnición y por los franco-til·adore~ de trasburgo mandados por M. Lies-Bo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- Boletín Milit ar de Colombia \..._ 8 21 -' .dard, profesor de la Facul tad de Ciencias, hoy Inspector general de Instrucción Pública, h ombre de corazón y ardoroso patriota. El 28 de eptiembre Stl·a burgo capituló, despué de cincuen­ta días de sitio. La ciudad había recibido 193,000 proyectiles, l, 100 habitantes civiles habían sido muertos ó ht:ridos por el bom­bardeo. i una calle quedaba intacta; por todas partes ruiaas. Pocos días antes del itio de París tres miembr d 1 Go i rno, M. L Crémieux, Fourichon y Glai -Bizoin, habían sido en iados á Tours para organizar la defensa en la Provincia. Allí s l reu­n ió el IO de Octubre M. Gambetta, qut! alió de París en globo, y formaron con él la del gación de Tours. El ro dt Octubre on ·der ::rann d rrotaba á Jos franceses en Artenay, el 1 r en Che,•illy, y el I 3 entraba en l'leans, después de bombardear y saquear uno de los arrabal s . El 18 le tocó su turno á Chateaudun. Nuestro segundo batallón, mandado por Lipow ky, ocupaba á Chateaudun. Informado de la 11 gada de lo l ru iano , Lipow k i hizo poner la ciudad n estado de def nsa, fot·mó barricadas en las calle , almenó las casá , ocu ó algunos puc tos a Yanzados, y distribuyó con habilidad lo pocos hombr" de que di ponía. or otra parte fue admirablemente:! secundad por la guardia nacional de la ciudad que, unida á lo franco-tiradore d · París y á algunos sol ados de div r os cuerpo , formaron un efectivo con1o d 1,800 hombr s, todos valientes y resuelto . La Dh·isión 22 de infant ría pru iana, mandada por 1 General de: ittich, llegó el 18 por la mañana, á la vista d hateaudun. El General no esperal.Ja ue on sus quince mil hombre haufa de encontrat· g•·an re i tencia en una ciudad abi rta cuyo defer. or s ~ eran tan poco numeroso y no di ponían de un ol cañón ; pero durante todo el día sus e~fuerzos ncallaron ante la heroica re~is­tencJa que se le opuso. ~u artill ría, 30 piezas en posición á seo m tros, cubría la ciudad de granadas; 1 incendio se dc:cl r6 n ano bardos, los ata ues se sucedían, e multi licaban con fur r. L franco-tira ­dores se mantenían firme . in mbargo, la infant ría al mana penetra en la ciudad. ada barricada e d··f nclida con 1 mi mo vigor; cada casa e convierte n teatro de una lucl a ncat·ni­zada. Por últim , á la o h d la noche, despué de i te horas d combate, toda resi~tencia se hace impu~ible : hay qu e cl ,- a l número. Lipow ki hac tucar 1· tirada y pol· medio de una manio­bra hábil y atrevida, sal ,.a Jo que le u d el sos denodados franco-tiradore , r tlrá·ndose obre g nt-1 -Rot1· u . Los prusianos quedaron dueñ de la ciudad. E antados por estos síntomas d una guerra nacional, furio~u 0n u pérdidas, se v ngaron como árlJ ros y s mbraron en p qu ñ é inf r-tunada ciudad culpable de patriotbmo y de energía, el pillaje, 1 i nc ndio y la muert . Los al mane incendiaron la oblación por dif •rentt lados, d e r ramando gran des cantidad s de etróleo. E l incendi se propa- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín I\1ilitar de Colombia Las ejé cito y los niños· por las lla-or len1anes las o n­le- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín },.filit r de Colombia \__ 823 _J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milit r de Colombia '-- 824 ....J Esta fue una verdadera victoria, puesto que nuestras tropas vivaquearon obre sus posiciones, en donde permanecieron dos no­ches y un día para comprobar u éxito. Faidherbe hizo entonces levantar el campo y volvió á su acantonami ntos. Había logrado u objeto: desbaratar lo plane que el enemigo había hecho para apod rarse del H vre. creyen o que podía emprender campa­ña con tr pas reci ntemente le ant'ld s, en un invierno muy rigu­roso y fiel por otra parte á su propósito, se replegó entre rras y ouai y allí e reorganizó, en tanto que el enemigo iba á sitiar á éronn . ~ai herbc no vaciló en maJ~char en socorro de esta ciuda y 1 3 d Enero de 1871 derrotó completamente al General Von Greben suce or de Manteuff 1, en apaume. Las consecuencias d e esta ,·ictoria quizá hubieran podi ser considerable si Fai­dherbe hubiese per eguido al nemig en d rrota. 1 o cr yó po­d e r hacerl , y se repl gó detrás del carp . El itio continuó, y Péronne Yi,·a mente tr chada capituló el IO de Enero. or último, jnformado de ue Parí intentaba un supremo s­fue rzo Faidherbe ""irigió de nuevo hacia l ur de aint-Quen­tin at*a atr r sobre él una parte de las fuerza alemana y obtu­o el 18 un triunf en V rmand . Derrotado al otro día, tuvo que retroc-ed r ant fuerza uperiores . En tanto que 1 Gen ral B urbal·i organizaba un ejército en ou g y qu 1 e neral hanzy era rechazado obre La ·al, los al man d pué' de dominar á l acia y Lorena se ext ndían hacia 1 alto ·aanc y 1 oubs en donde encontrar n al General Cambri 1 qu impi ió que e apo eJ~aran de Be anzon. El Gtn ral rerner bra a en lo alreded01·e de Beanne; Gariualdi entr Autun y ijon. Por de gracia us movimi ntos no estab n combinado . Garibaldi r i tió á los Baden e y o tu,·o al­guno tt·iunf en P qu y n Lant- na y, ero no pudo libertar á ijon de la ocu ación alt"'mana. r m r derrotó á. los pru ianos n Chat au'' ul el 3 de Dicit;mb•· , pero erdió 1 x8 la uatalla de Beaun . El Gobi rno quiso t ntar un esfu rzo vi r i vamente ha ta 4 67 1 e1 la última s ma­na d -in ro, cuando en ti m o ordinado e de r ,ooo poco m á ó m e n s . Del 18 de ptiembre de 1 70 al 2 de Febrero de 187 r, Parí perdió 63,725 habitante . Sin embargo, l población pedía que se le dejase pelear antes de capitular. Para t ~ tisfacer la o¡ inión púolica/' el General 'rt·ochu dispus una salida n direcctón de Versalles. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. par Cat Boletín Milit r e Co!on1hia '- 826 -' El 18 de Enero el R uc, que cbía comenzar muy del General Vinoy, n B trdeo ncar~6 con- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oledn Militar de Colombia '-- 827 - 1 del mun o. La justicia tiene . iempt·e u hora, y esta hora llegará. El Imperio de Alemania e.· iar nroncc y pa, por tierras cargada de alegre vegetación, hasta la cumbre tajada en calle­jón. Llegados allí, se da vista repentina á una gran cuenca r deada de serranías y páramos que mide 30 leguas cuadradas: es el can­tón Charalá. Sucesivamente, y conforme se baja la rápida cuesta, se v n los pueblos de Ocamonte y Cincelada en medio de masas de verdura, y en el centro del paisaje Charalá entada sobre ale­gres vega en la confluencia el los ríos Pienta y Táquisa, y osten­tando de fr nte su blanca iglesia, al e ""tremo derecho de la plaza. uson su habitantes, 1ice Oviedo, a léndido personaje de la ruana nueva. onli11úa - No Oficial ICO A despecho d la humanidad, las 1 y s morales e cumplen á ojos vistas, y quienes las violan, tarde ó t mprano pagan esa vio­lación. Por cau a de las erturbaci n s económicas que nos trajo la revuelta que acaba de ''encerse, J oro se hizo más odiciable que de costumbre, y muchas ersono. mal intencionadas ó nernigas del Gobierno, aprovecharon en 1 acto e e f n6m no y lo con,·irtie­ron en base de colosal s especula iones cen ura bies por cuanto levantaban fortunas con el hambre y las lágrimas de lo inf lices. El vértigo e apoderó del aís, milJares de personas trataron entonces de adquirir y guardar algunas moneda del codiciado me­tal, que se suponía iba á ser más necesario para la vida que la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Rolefín Militar de Colombi~ '- 832 -' sangre y la carne del cuerpo humano. Y así todos, cuál má , cuál menos, contribuyeron, quizá sin darse cuenta de ello, á que arre­ciase e a tormenta que por poco anonada el país, y de la cual la R epública ha salido salva pero quebrantada de fuerza y reducida á una situación ruinosa. Ma la Providencia, que del mal desentraña el ien, tras im­pedir que el agio de) oro devorase á Colombia, nos deja entrever en ese mismo. metal, por modo inverso, un alivio á las dolencias que nos aquejan. En efecto, el cambio no sólo ha detenido su alza ver­tiginosa, sino que tiende marcadamente á la baja, y á. medida que la exportación aumenta nuestro sfal~ de oro, su tenedores se alar­man maquinan en vano por conservarle siquiera su precio, y ya por lo bajo se preguntan unos á otros si no es llegado el caso de venderlo para evitarse mayores pérdidas en lo futuro. Estamos ya en ese período en que la fuerza de atracción neutraliza á la de re­pul ión. El mes pasado el Gobierno compró oro por muchos miles de pesos, in que las letras ~ubieran gran número de puntos ; á la fecha todos reconocen que el triunfo de las in tituciones legítimas ha disminuido de manera extraordinada )a cantidad de gastos que la República tenía que hacer en ese metal. Ya la llegada á la ca­pital de un comerciante. forastero con unos pocos mile de dólares, hace bajar e l cambio cen enares de puntos · ya la simple no icia de que el Gobierno recibit·á oro por causa del Canal, provoca cri­s is en nuestras más fuert plazas comerciales. En una palabr : el ánico d e l oro e tá en la atmósfera · y es natural que a í suceda puesto que á medida que bája el cambio, repre enta meno número de pe os de papel moneda. Hac un em tre, con un dólar e con guían cincuenta y dos p esos de aquel num rario y hoy escasamente se obtienen cuarenta. ¿ Por cuánto se ven e rá mañana? E to explica sobradamente por qué Jos que sólo tenían aJo-unas monedas la realizan á tiempo y por qué lo principales cul abl del agio serán les que resi tan hastc1 última hora pero cuando ya Ja érdida que les toque sufrir erá n verdad s n ibJe y por lo mi mo ju to castigo e us indebidas maquinaciones. Y ara que no e nos tache de visionarios, conviene hacer no­tar que el r blema rentí tico del país tá resuelto y por lo mis­mo próxima á s u fin la actual emi ión d papel moneda. El último aum nto del impuc to aduancz-o ( 100 °/ 0 ) que eleva a renta al guari mo robaule de cuatro millones men ual s, apenas equivale á cien puntos en el cambio· y como el comercio liquida sus mer­cancía poz· lo menos con sao punto más, tendremo qu muy pronto, cuando 1 cambio e té del 3,000 al 3,500 aquel impuesto odrá producir el doble, in que obste para que baj n un poco los precios d 1 m e rcado, y unido á las demás rent s nacionale~, a - tará de sobra para los gasto admini trativos. El mejoramiento de la ituación económica ha contribuido al término de la guerra, como éste ha coadyuvado á la buena marcha de aquél. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 26

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 1

Por: | Fecha: 05/07/1902

REVISTA M IL11AR CCl.CMEIA,' A BOLETIN MILITAR Or¡a')o del ~i71isterio de Guerra y del lliéroito Ganera.l de Ingenieros, Miembro de nria.s Sociedades Científica. SEGUNDA EPOCA-ARO VI - TOMO II ,----~ ll"O.meroe 1 á 26, da Julio á Dic i embre de 1902 BOGOTA-1902 UlPRBIT.l DK VAPOR-GALLK 10, BUMERO 16e .Aclminl•trado~ y Corrector, Beii1ario CnerTo Anrei Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. INDIGE DEL TOMO II SERIE III Núms. 1 á 25-Julio á Diciembre de 1902 OFICIAL Páp. Alocución del Vicepresidente de la República á los CO-lombianos.............................. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65 Alocución del Ministro de Guerra al Ejército............ 68 Circular del Ministro de Guerra.............................. 454 Id. del Jefe de Estado Mayor Generalísimo......... -l89 Contrato sobre impresión de la Nueva Geografía de Co-lombia............................................................ 78 Decreto número 983, por el cual se dictan varias provi-dencias.......................................................... 1 Decreto número 986, por el cual se determina la mane­ra de rendir la cuenta el Tesorero de la Maestranza Nacional y se dictan otras disposiciones.................. ~ Decreto número 987, que deroga el marcado con el nú-mero g65.. ...................................................... 3 Decreto número 990, por el cual se deroga el marcado con el número 946 de 16 de Junio de 1902 y se des-tina á un Jefe en comisi6n................................. 4 Decreto número 991, por el cual se aprueban unos as-censos............................................................ 4 Decreto número 994, que dispone la organización de un Batallón......................................................... 4 Decreto número 1000, que hace una promoción......... 4 Decreto número 1004, por el cual se hace un nombra-miento....................... ... ...... .......................... 3 Decreto número 1005, por el cual se aprueban unos nombramien'tos y se hace otro........................... S Decreto número 1014, que reforma un Decreto........... S Decreto número 1015, por el cual se hace un nombra-miento.......................................................... 6 Decreto número 1016, que señala una asignación...... 6 Decreto número 1017, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 6 Decreto número 1018, por el cual se confiere un ascenso 7 Decreto número 1019, que reconoce un grado militar... 11 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 IOL&TIH JULITA'l D& COLOKBl-' Pá:i• Decreto número 10~2, que dispone la organización de una compañía suelta......................................... 3 3 Decreto número 1024, por el cual se confieren varios ascensos y se hacen unas promociones................... 3-4- Decreto número 1026, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 35 Decreto número 1028, por el cual se aprueban varias providencias dictadas por el Jefe del Batallón 1.0 de Artillería....................................... . . . . . . . . . . . . . . . 35 ,. Decreto número 1029, por el cual se reforma el de ca­rácter legislativo número 412 de 5 de Marzo de 19()2, sobre asignaciones militares.......................... . .. . . .. 36 Decreto número 1030, por el cual se confieren dos as-censos............................................................ 36 Decreto número 1034, por el cual se hacen dos nombra-mientos..................... ........................... ..... .... 37 Decreto número 1035, por el cual se hacen dos nombra-mientos..................... ........................... ......... 37 Dec~~to número 905, por el cual se reconoce un grado m1htar........................... ................................ Ó9 Dec:~to número 907, por el cual se reconoce un grado m1htar.............................. ............................. 69 Decreto número 912, por el cual se determinan los he­rederos que deben subrogar á un Jefe en el goce del sueldo............................................................ 70 Decreto número 915, por el cual se incorporan unos Batallones y se confiere una autorización............... 70 Decreto número 929, que dispone la organización de una Columna y hace unos nombramientos............... 71 Decreto número 935, por el cual se aprueba un ascenso 71 Decreto número 940, por el cual se hace un nombra-miento ................................................ :. . ... . . . . . 72 Decreto número 941, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 7~ Decreto número 943, por el cual se aprueba un nom-bramiento.................. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7~ Decreto número 944, que hace una promoción y dos nombramientos................................................ 73 Decreto número 945, por el cual se reconoce un sueldo 73 Decreto número 950, por el cual se llama al servicio activo á dos Jefes y se les destina......................... 73 Decreto número 956, que fija un sueldo y asigna un so-bresueldo..................................... .. . . . . .. . .. . . . . .. . 74 Decreto número 957, que hace un nombramiento...... 74 Decreto número 959, que hace un nombramiento...... 7 5 Decreto número 963, por el cual se llama á un Jefe al servicio activo y se le da un~ autorización............ 75 Decreto número 1059, por el cual se acepta una excusa y se hace un nombramiento.............................. 97 Decreto número 1060, por el cual se confiere un ascenso 97 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 lKDICI D'&L TOKO 11-IUII IU VU Pácioa Decreto número roSo, por el cual se fijan unas aslml-laciones.................... ... . .. ... . ...... .. ... . ...... .. ....... 98 Decreto número 1 oS 1, por el cual se acepta una excusa y se hace un nombramiento.............................. 9S Decreto número 10S2, por el cual se hace una promo-ción y un nombramiento......... .. . .. . . .. . . . . . .. . . .. . . . . .. . 99 Decreto número roS5, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 99 Decreto número ro86, por el cual se concede una licen-cia y se hace un nombramiento en interinidad......... 99 Decreto número ro87, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 100 Decreto número roS8, por el cual se hace una designa-ción.............................. .............. ... ............... 100 Decreto número ro89, por el cual se señala una asimi-lación............................................................ 101 Decreto número rogo, que refunde una División en otra, acepta una excusa y hace un nombramiento........... 101 Decreto número ro91, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento y se nombra reemplazo...... IOl Decreto número 1093, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 102 Decreto número 1094, por el cual se hace un nombra-miento.......................................... .. . ... .. ....... .. tOl Decreto número 1095, P-Or el cual se declara á un Ofi-cial en uso de licencia indefinida........................... 103 Decreto número 1og6, que confiere un ascenso........... IOJ Decreto número 1097, por el cual se confiere un ascenso 103 Decreto número 1099, en desarrollo del Decreto «e ca-rácter legislativo número 930 de I I de Junio de 1902 104 Decreto número 1104, que hace un nombramiento...... ro.s Decreto número 1 ros, que concede una autorización al Síndico del Hospital Militar. Central....................... 105 Decreto número I ro6, sobre Habilitados del Ejército... to6 Decreto número 1 1 o8, que señala atribuciones á la Co-mandancia en jefe del Ejército............ ............... 107 Decreto número 964, que organiza los Hospitales de La Mesa y Tocaima........... .... ..... .... .. ...... ...... ... . Il9 Decreto número g66, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento.................. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. I 30 Decreto número 96g, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 103 Decreto número ro2 1, por el cual se dispone la organi­zación de un Cuerpo de Ejército........................... 131 Decreto número ro46, por el cual se organiza la. na ve­gación y exportación y se da protección á la Empre-sa del Ferrocarril de Girardot.. ...... . ... ..... .. .... .... .. 131 Decreto número ro 56, por el cual se confiere un ascenso 131 Decreto número ro57, por el cual se reconocen varios ~rados.................................... ....................... l)J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \'W 1 BOLltTIN KlLITAit DE COLOMBIA Página Decreto número 1058, por el cual se aprueban dos De­cretos dictados por el Gobernador Jefe Civil y Mili-tar del Departamento de Bolívar........................ 134 Decreto número 1060, que dispone la organización de un Regimiento y confiere un ascenso.................... I 34 Decreto número 1061, por el cual se hace un nombra-miento............... .................. ....................... 135 Decreto número ro62, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 135 Decreto número ro65, que confiere un ascenso........... 136 Decreto número 1067, por el cual se hacen unos nom­bramientos y se confiere un ascemo...................... 161 Decreto número 1068, por el cual se confiere un ascenso y se traspasa un sueldo...................................... 161 Decreto número 1069, por el cual se confiere un ascenso 16~ Decteto número 1070, por el cual se aprueba un ascenso 162 Decreto número 1071, por el cual se confiere un ascenso 163 Decreto número 1073, por el cual se concede una licen-cia y se hace un nombramiento en interinidad.......... 163 Decreto número 1074, por el cual se hacen dos nom-bramientos............... . . ... . .. . .. . .. . .. ... . .. ... . .. ... . .. . .. 163 Decreto número 1083, por el cual se confieren dos as-censos.............................. ..... ......... ...... ......... 164 Decreto número 1 103, por el cual se honra la memoria de un servidor público y se asigna una recompensa... 164 Decreto número 1 109, por el cual se confiere un ascen-so y se hace una promoción............ .. ... .... ...... 165 Decreto número 1 1 10, por el cual se hacen dos nom-bra: nientos......... .. . .. . .. . . . . . . . . . . . . . ..... . .. . . . . .. . .. ... ... 165 Decreto número 1 123, por el cual se hace una promo-ción......... ...................................................... 166 Decreto número I 124, por el cual se reconoce un grado 166 Decreto número 1125, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 166 Decreto número 1126, por el cual se aprueban varios Decretos dictados por la Jefatura Civil y Militar del Departamento de Boyacá................................ .... 167 Decreto número 1127, ¡;or el cual se hace un nombra-miento............................................................ 167 Decreto número 1128, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 167 Decreto número 1 129, por el cual se hace una prumoción 168 Decreto mímrro 1 1 30, por el cual se hace un nombra-miento............................................... ........... 168 Decreto número 1 13 r, por el cual se llama al servicio activo á un Jefe y se le destina............... . .. .. .. .. .. .. 168 Decreto número 1 132, por el cual se confieren dos as-censos.............................. ..... ......... .. ...... ... ... 169 Decreto númer0 r 135, por el cual se hace un nombra-miento.............................. ... .. ............. ........... 169 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ÍNDICR DEL TOMO II-SRRIJt III IX Páeina Decreto número I 1 36, por el cual se confieren varios ascensos........................ .. . .. . ...... .. . ... .. ...... ... .... 170 Decreto número 1 162, por el cual se concede una licen-cia y se hacen dos promociones en interinidad......... 170 Decreto número 1084, por el cual se hace un nombra-miento........................ ................................... 193 Decreto número 1 143, por el cu~l se confiere un ascenso 193 Decreto número 1144, por el cual se hace un nombia­miento en interinidad............ .. . . .. .. . . .. .. .. . . .. . .. . .. . . 194 Decreto número 1 145, aclaratorio del marcado con el número ~36 de 21 de Mayo de 1902... .. . .. . .. . .. ... . ... 194 Decreto número 1 1 53, por el cual se faculta á un jefe para organizar una Brigada df:: Caballería............ 195 Decreto número 1154, por el cual se fija una asimilación 195 Decreto número 1 158, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento y se hace otro.................. 1g6 Decreto número 1 169, por el cual se aumenta una asi-milación......................................................... 1g6 Decreto número 1 170, por el cual se confiere un ascenso 197 Decreto número 1173, por el cual se incorpora una fuerza.......................... . ... .. . . . . .. . .. . .. . .. . . . . .. .... 197 Decreto número 1 178, por el cual se hace un nombra-miento.................................... .... . .................. 197 Decreto número 1179, por el cual se hace un nombra-miento........................ ..... ... ........................ ... 198 Decreto número 1191, por el cual se llama al servicio activo á un J efe y se le destina........................... 198 Decreto núm ero 1 199, por el cual se organiza el Cuar­tel general del Ejército expedicionario sobre el De­partamento del Magdalena y se hacen unas promo-ciones......................... . ... . .. . . . ...... ... ..... . .......... 198 De:ret'? número 1204, por el cual se confiere una auto-rizaciÓn...... . . ... . . .. . . .. . .. . .. . . . .. . . .. . .. . .. . . . .. . . . . . . . . .. . . 199 Decreto número 1227, que aumenta las raciones de la tropa de la Guarni ción de Bogotá............... . .. .. .. .. . 200 Dec~eto. número 1229, por el cual se aumentan unas asi-milaciones..... . ....... . ........ . .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200 Decreto número 1147; por el cual se confiere un ascenso 225 · Decreto número 1 149, por el cual se traspasa una pen-sión............................................................... 225 Decreto número r 150, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 226 Decreto número 1 163, por el cual se reconocen dos gra-dos............................................................... 226 Decreto número 1 164, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 227 Decreto número 1 165, por el cual se reconoce un grado 227 Decreto núm~ro 1166, por el cual se hace un nombra .. miento............................ ............................. ... 227 De~reto .número 1 171, por el cual se dictan varias pro-videncias................ . ..... . .. . ........... . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 228 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , BOI..liTIN JULtTAR D.E COLOMBIA Páfi•a Decreto ndmero 1 173, por el cual se aclara el·numeral 4. 0 del artículo único del Decreto número 1108 de l4 de Julio de 1902.. ... . ........ ....... .............. ... ...... .... 221 Decreto número 1183, por el cual se hacen dos nombra­"? iento~, . se .concede una autorización y S! hacen va-rias as1m1lac1ones........................... . . . . . . . . . . . . . . . . . . l29 Decreto número 1 184, por el cual se hacen dos promo-ciones............................................................ l29 Decreto número 1185, por el cual se hacen unas pro-mociones......................................................... 230 Decreto número 1192, por el cual se hace una promo-ción........... .............. ...... ............................. 230 Decreto número 1 193, por el cual se incorpora una fuerza en otra y se hace un nombramiento............. 2)1 Decreto número 1 194, por el cual se hace una promo-ción ... . ... . .. ... . .. ... ... . .. . ... .. . .. .... ... .. ... ...... .... .. ... . 2)1 Decreto número 1197, por el cual se aprueban uno• as-censos............................................................ 2)1 Decreto número 1198, por el cual se hace un nombra­miento y se confiere una autorización..................... 2 )1 Decreto número 1200, por el cual se declara en uso de licencia indefinida á varios Oficiales y se confieren unos ascensos................................................... 2]1 Decreto número 1201, por el cual se hacEl_n unos nom­bramientos y se confiere un aseenso y se destina á unos Jefes.............. . ....... . . . . . . . . . . . . ... . . . . . . .. . . . . .. . 257 Decreto mímero 1202, por el cual se confiere un ascenso. 157 Decreto número 1203, por el cual se hace una promo-ción y se destina á un Oficial y un jefe.................. 258 Decreto mí mero 1 :zo6, por el cual se confiere un ascenso. 2J8 Decreto número 1208, por el cual se hacen dos pro-mociones ............. ": ........................................... 259 Decreto número 1209, por el cual se confiere un ascenso. 259 Decreto número 1210, por el cual se hacen unas pro-mociones......................................................... 259 Decreto número 1211, por el cual se llama al servicio á un Jefe y se le destina....................................... 26o Dec:eto. ~1úmero 1212, por el cual se aumenta una asi-m1lac1on........ ............... ... ............... ...... .......... 26o Decreto número 121 3, por el cual se hace una promo-ción .. . . . . . ....... .. ...... ......... .. . ......... ......... .......... 26 Decreto número 1214, por el cual se reconoce un grado y se hacen unas promociones............................... 261 Decreto número 1215, por el cual se hace una promo-ción .... ... .............................................. ..... .... 262 Decreto número 1224, por el cual se adiciona el marca-do con el mímero 986 de 24 de Junio último............ 289 Decreto número 1228, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 289 Decreto número 1236, por el cual se hacen dos nom-bramientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 nnna DJtL TOXO Jl-SJtltU m Pieina Decreto número 1245, por el cual se manda organizar una División y se hacen unos nombramientos........... 290 Decreto número 1246, por el cual se llama al servicio á un Jefe y se le destina....................................... 291 Decreto número Il47, por el cual se llama al servicio á un Jefe y se le destina....................................... 291 Decreto número 1248, por el cual se hacen varias pro­mociones y un nombramiento.............................. 291 Decreto número 1249, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento y se nombra reemplazo....... 292 Decreto número 1250, por el cual se llama al servicio activo á un Oficial y se le destina......................... 292 Decreto número I::iJ5I, por el cual se hacen dos promo-ciones.............. . ............................................. 293 Decreto número I::iJ6::iJ, por el cual se hace una promo-ción y un nombramiento y se 6jan unas asimilaciones. 293 Decreto número 1263, por el cual se concede una licen-cia y se hace un nombramiento en interinidad......... 294 Decreto número 1264, por el cual se cenfiere un ascenso. 294 Decreto número 1265, por el cual se hacen unas pro-mociones..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . 29¡ Decreto número 1267, que declara en u~o de letras de cuartel á un jefe, confiere un ascenso y hace un nom-bramiento... . ................. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 295 Decreto número 1268, por el cual se hace un nombra-miento............................................ ........ ....... 296 Decreto número 1 26g, por el cual se hace un nombra-miento......... .. ........................ . ................ ... ... 2g6 Decreto número U70, que confiere un ascenso y hace una promoción........ . ........... .......... ................... 29(5 Decreto número I 271, que hace un nombramiento...... 297 Decreto número 1278, que acepta una renuncia y hace un nombramiento. ........... . .... . ..... . .. . .. . .............. . 297 Decreto número 1279, que hace una promoción é in­corpora varias Divisiones en un Cuerpo de Ejércite... 298 Decreto número 1280, por el cual se hace un nombra­miento y se confiere una autorización..................... 298 Decreto número 1281, que confiere dos ascensos y hace un nombramiento. .. ................. . . . . .. .. . . . . . .. . .. . . . . . . . 299 Decreto número 1282, que reconoce un grado militar... 299 Decreto número 1283, por el cual se deroga el número 845 de 190 I ( 1 5 de Julio), y se dispone que los fon-dos para gastos especiales de la Intendencia general del Ejército vuelTan á ser manejados por ella... .. .. . 300 Decreto número 1284, que ordena una incorporación, confiere un ascenso~ hace un nombramiento y una promoción................................ ......... ....... .. .... 301 Decreto número 1285, que hace un nombramiento y confiere una autorización.................................... 301 Decreto número 12S6 , por eLcual se confiere un as-censo... ...... . ........ . .. . .. . .. . .... . ............................ 321 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. XII , BOLETIN JIILlTAR DE COLOKBIA Decreto número 1287, por el cual se confiere un as-censo............................................................. 321 Decreto número I 288, por el cual se hace una asimi-lación............................................................ 3:;12 Decreto número 1291, por el cual se reconoce un SO­bresueldo á los Oficiales superiores y á los asimilados á tales de la Guarnición de Bogotá........................ 32:;1 Decreto número 1292, por el cual se confiere una au­torización y se adiciona el marcado con el número 1204 de 8 de Agosto de 1902... ... .... ... .. .. ............. 323 Decreto número 1293, por el cual se igualan los suel­dos de Jos deudos de militares muertos en la presen­te guerra, que hayan sido reconocidos de conformi­dad con los Decretos números 681 de 12 de Marzo de rgoo y 827 de 12 de Julio de 1901... ... .......... .... 323 Decreto número 1297, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 324 Deereto número 1298, por el cual se hace un nombra­miento en interinidad......................................... 324 Decreto número 130-4, que aumenta una asimilación... 324 Decreto número 1030, por el cual se hace un nombra­miento y se reforma un Decreto........................... 325 Decreto número 1309, por el cual se llama al servicio á dos Jefes y se les destina................................. 325 Decreto número 1 3 10, por el cual se confiere un ascenso. 326 Decreto número 13 1 I, que aumenta una asimilación .. .. 326 Decreto número 1312, que aumenta una asimilación.... 326 Decreto número 1313, por el cual se confieren varios ascensos......................................................... 327 Decreto número 1314, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 32¡ Decreto número 1315, por el cual se hace un nombra-miento.................................................... ...... 3l7 Decreto número 13 16, por el cual se hacen unos nom­bramiento~ para la Sección 5 .• del Ministerio de Guerra........................................................... 328 Decreto número 1320, que hace un nombramiento... .. . 328 Decreto número 1321, por el cual se fija una asigna-ción..................... ..... .................................... 328 Decreto número 1322, por el cual se organiza un Cuer-po de Ejército ........................................ ,......... 329 Decreto número 1339, que da ciertas atribuciones á un Jefe............................................................... 329 Decreto número I 340, que hace un nombramiento....... 330 Decreto número 134 I, por el cual se confieren dos as-censos.............................. .. .... .. ........ .. ... . ... .... 330 Decreto número 1287, por el cual se confiere '"'n as-censo............................................................ 353 Decreto número 1291, por el cual se reconoce un so­bresueldo á los ~ ficiales inferiores y á los asimilados á tales de la Guarnición de Bogotá........................ 353 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ÍNDICE DEL TOMO 11-SERIE m Pá~oa ·Decreto número 1343, que hace varios nombramientos. 354 Decreto número 1344, que confiere un ascenso........... 355 Dec~eto número r 345, por el cual se hace un nombra-miento........................ .............................. .... 355 Decreto número 1 35 1, que hace un nombramiento... . .. 355 Decreto número 1352, por el cual se reconoce un gra-do milita(....................................... . . . . . . . . . . . . . . . 356 Decreto número r 353, que aprueba los Decretos nú­meros 428 y 434, expedidos por el Gobernador del Departamento de Bolívar.................... .. .... ..... ... . 356 Decreto, número 1354:, J?Or el cual se incorpora un Es­cuadr .. n en un Regimiento................................. 357 Dec~eto número 1355, por el cual se hace un nombra­miento y un:). promoción.................................... 357 Decreto número 1 356, por el cual se reorganiza una columna, se llama al servicio á unos Jefe~ y se hacen unos nombramiento<;......... .. .... .. .. .. . .. .. . . .. . .. .. . .. . . . 358 Decreto número 1357, que aumenta unas asimilaciones 359 Decreto número 1361, por el cual se reforma el mar-cado con el número 372 de 26 de Febrero último..... 359 Decreto número 1 362, por el cual se señala término para revisar expedientes de suministros, &c...... .. .. .. 36o Decreto número r 363, sobre cuentas de las Brigadas del Ejército..................................................... 361 Decreto número 1370, por el cual S(; reconoce un gra-do militar.................................... .. ... ... . . .. . . . .. . 362 Decreto número 1371, que hace una promoción.......... 362 Dec:cto número 1372, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 362 Decreto número 1374, que hace una promoción.......... 386 Decreto número 1376, que concede letras de cuartel á un Jefe, delega facultades al General Nicolás Perdo-mo con relación á la campaña de la Costa, y hace unos nombramientos...... . .. . .. ... .. .. . .. . .. ... .. .. .. . .. .. .. 386 Decreto número 1381, que destina á un Oficial al ter-cer Ejército de Panamá..................................... 387 Decreto número I 382, que hace un nombramiento y aumenta una asimilación.................................... 387 Decreto ntÍm( ro 1383, que hace un nombramiento....... 388 Decreto número 1384, que hace varios nombramientos. 388 Decreto número 1385, que hace una promoción......... 389 Decreto número 1386, que hace una promoción......... 389 Decreto número 1387, por el cual se llama al servicio activo á un Jefe y se le destina............................. 389 Decreto número 1388, que reconoce un grado militar y destina á un jefe ............................. · ........... ···.. 390 Decreto número 1389, que acepta una renuncia y hace un nombramiento ................................ · .... ········ 390 Decreto número 1390, que confiere un ascenso, hace una promoción y elimina un Cuerpo ............ ~........ 391 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~LUÍM KILIT.U DE COLOKBI.A l'éaina Decreto núm~ro 1_391, que organiza una División y dic-ta otras disposiciones . . .. . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 39 t Decreto número 1398, por el cual se reforma y adicio-na el marcado con el número 262 de 10 de Febrero de I9(>l.................. ....................................... 392 Decreto número 140 I, que hace un nombramiento...... 417 Decreto número 1402, que acepta una renuncia y hace un nombramiento ............................. :............... 417 Decreto número 1403, que hace dos promociones...... 418 Decreto número 14o6, que hace una promoción......... 418 Decreto número 1407, que aprueba el marcado con el número 327, expedido por la Gobernación del Depar­tamento de Bolívar............................................ 419 Decreto número 1408, que encarga temporalmente á un Ayudante del Ministerio de Guerra .del Despacho de la 1.• Subsecretaría del mismo Ministerio............... 419 Decreto número 1412, por el cual se aprueban los De­cretos números 95 y 294, expedidos por las Goberna­ciones de Panamá y el Magdalena, respectivamente.. 420 Decreto número 1413, que reconoce dos grados mili-tares ................................ ............. ................ 420 Decreto número 1414, por el cual se hace un nombra-miento .. .... .. ... . . . ...... .. . ..... ...... ... .. . . .. ......... ... ... . 411 Decreto número i415, que hace un nombramiento y una promoción....................................................... 421 Decreto número 1416, que hace una promoción........... 422 Decreto número 1417, que hace unas promociones....... 422 Decreto número 1418, que hace una promoción en inte-rinidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . 42:.Z Decreto número 1419, que confiere un ascenso............ 423 Decreto mí mero 1420, que confiere dos ascensos......... 423 Decreto número 1432, por el cual se reconoce un grado 424 Decreto número 1433, que incorpora unas fuerzas de Boyacá en el Ejército del Norte de Cundinamarca..... 424 Decreto número 1434, que hace unas promociones....... 424 Decreto número 1435, que hace un nombramiento....... 425 Decreto número 1437, por el cual se aumentan los suel-dos de los empleados del Ministerio de Guerra y de los militares acantonados en la capital de la Repú-blica ........ ......... ... ... ............................. ......... 425 Decreto número r 44 I, por el cual se confiere un asc~nso 449 Decreto número 1442, que dispone la organización de una División y hace una promoción... .... .... ... .... .. . 449 Decreto número 1443, que hace una promoción.......... 449 Decreto número 1444, por el cual se hacen varios nom-brarnientos................................................... .. . 450 Decreto número 1457, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 451 Decreto número 1458, que hace una promoción.......... 451 Decreto número 1459, por el cual se extiende la juris-dicción de un Jefe ................... ,......................... 452 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 UoiDICE DEL TOKO II-IEIU7. nt Pácina Decreto número 146o, por el cual se confiere un ascen-so y se hace un nombramiento............................. 451 Decreto número 1461, por el cual se llama á un Oficial al servicio activo y se le destina........................... 453 Decreto número 1507, sobre honores á la memoria del General de División Sr. D. Piu1uinto Ampudia......... 453 Decreto número 1462, por el cual se aumenta el valor de unas hospitalidade s....................................... 481 Decreto número 1463, por el cual se confiere un ascenso y se hace una destinación.................................... 481 Decreto número 1464, por el cual se hace un nombra­miento en interinidad......................................... 482 Decreto número 1465, por el cual se hace un nombra-miento..... . .......... .. ................ . ...................... 482 Decreto número 1466, por el cual se llama á un Jefe al servicio activo y se le destina . ............................. 483 Decreto número 1467, por el cual se conceden unas le-tras de cuartel y se hace una promoción................. 483 Decreto número 1472, que confiere una autorización al Poder Ejecutivo................................................ 483 Decreto número 1473, que fija un sobresueldo............ 484 Decreto número 1477, por el cual se concede una recom- . pensa . .. .. ; .. ; .. ... •.... · .. : .. : .. : .. : ... .......... . : .. : .. : .. : .. : .... 485 Decreto nú.ll_lero. 1478, que dispone se continúe pagando una gratificación............................................... 485 Decreto número 1480, por el cual se hacen dos promo-ciones............ . .. . . .. ..................................... . ... 486 Decreto número 148 r, por el cual se hace un nombra-miento............................. .. .. . . ... ....... . .............. 486 Decreto número 1482, que convierte en zapadores el Batallón Simijam y crea una Compañía suelta.......... 487 Decreto núm e ro 1489, por el cual se confiere un ascenso y se aprueba una providencia ...... . .. .. ................ .. . 487 Decreto número 1490, por el cual se hace un nombra-miento.................................... . ....................... 488 Decreto número 1491, que aumenta unas asignaciones.. 488 Decreto número 1492, por el cual se hace un nombra­miento en interinidad......................................... SI 3 Decreto número 1493, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 513 Decreto número 1497, por el cual se reconoce un grado. 514 Decreto número 1498, que reconoce dos grados militares. S 14 Decreto número 1499, que traspasa una parte de una re-compensa...... .................................................. 514 Decreto número 1500, por el cual se hace una promo-ción y un nombramiento.................................... . S 15 Decreto número 1501, por el cual se hace Ull nombra-miento............................................................ 515 Decreto número 1502, por el cual se crea uua Gober-nación Militar............... .. . . . . . . . . . . ... . . . . ... . .. . .. . .. .. .• 516 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , BOLETIN JIILJTAR DE COLOMBIA Página Decreto número 1508, que hace dos nombramientos.... 518 Decreto número 1509, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 518 Dec:eto núm~ro 1.5 ~o, por el cual se hace un nombra­mier~ to en mtenmdad.................................... ... . . 5 18 Decreto número I 51 1, por el cual se determina el nú-mero de empleados de la Gobernación Militar de La Palma, se les fija sueldo y se señalan los auxilios de marcha de que deben disfrutar............................ 519 Decreto número 1512, que hace un nombramiento....... 519 De~reto ~úmero 15 1 3, por el cual se dictan varias pro-videncias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . 520 Decreto número 1514, por el cual se hace un nombra-miento.................. ........................................ 545 Decreto número I 515, por el cual se hace un nombra­miento en interinidad.......................................... 545 Decreto número I 5 16, por el cual se aprueba un nom­bramiento hecho por el Gobernador del Departa­mento de Antioquia.......................................... 546 Decreto número I 526, por el cual se hacen dos promo-ciones.................................... ....................... 546 Decreto número 1527, por el cual se concede una auto­rización al Poder Ejecutivo.................................. 547 Decreto número 1528, por el cual se llama á dos Oficia-les al servicio activo y se les destina...................... 547 Decreto número 1529, por el cual se dispone la organi­zación de una Compañía suelta y se da una autoriza-ción............................................................... 548 Decreto número 15 3 1, por e 1 cual se asigna un sobre­sueldo á los miembros de los Ejércitos de San Martín y Casanarc........................ .. . .. . .. . .. . .. .. . . .. . .... . . 548 Decreto número 1536, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 549 Decreto número 15 39, que hace una promoción, dos nombramitntos y declara en uso de letras de cuartel á u:1 Jefe.................................. ... .. .... .. ... ... ..... 549 Decreto número I 541, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 550 Decreto número 1542, por el cual se hacen varias pro-mociones........................................................ 550 Decreto número 1543, por el cual se confie1 e un ascenso. 55 l Decreto número 1548, por el cual se reforma el artícu-lo 3.0 del Decreto número 759 de 3 de Julio de 1902. 55 t Decreto número 1549, por el cual se hacen varias pro­mociones y nombramientos en interinidad............... 371 De~reto ~úmero 1554, por el cual se dictan ,·arias pro-vtdencias................................. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 ¡a Decreto número 1555, por el cual se hace una promo-ción.............................................................. 578 De~~eto número 1556~ por el cual se hace una promo- CIOn y un nombram1ento... ... .... .. .......... ......... ... .. . 5i9 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 I~DICE DEL TO:\to U-SERIE 111 XVII Pái!ina Decreto número 1557, por el cual se asigna un sobre-sueldo............................................................ 579 Decreto número 1559, por el cual se confiere un ascenso 580 Decreto número r 560, por el cual se declara á un Jefe en uso de letras de cuartel................................. 580 Decreto número r56r, que hace un nombramiento...... 580 Decreto mi mero 1 562, por el cual se hace un nombra-miento............................... . ............................ 581 Decreto número 1563, por el cual se hace un nombra­miento en interinidad........................................ 581 Decreto número 1573, que confiere un ascenso y hace un nombramiento............................................. 582 Decreto número 1574, por el cual se aprueban varios Decretos dictados por el Sr. Jefe Civil y ~1ilitar del Departamento de Boyacá..... .... .. .. .. .. .. . .. .. .. . . .. . . . .. . 582 Decreto número 1599, por el cual se confieren varios ascensos y se destinan varios Oficiales................... 583 Decreto número r6oe), por el cual se conceden unas le-tras de cuartel............ . .................................... 583 " Decreto número r6o7, por el cual se aprueban varios Decretos e ·pedidos por el Jefe Civil y Militar del Departamento de Boyacá........... ... ... ... ... ... ...... .... 583 Decreto número 160 , por el cual se confiere un ascenso. 584 Decreto número r6og, por el cual se hace un nombra-miento........ . ................................................... 584 Decreto número 1610, por el cual se aprueba un nom-bramiento......... . ............................................. 585 Decreto núm e ro 1628, por el cual se reduce el pie de fuerza en Santander........................................... 585 1 ecreto número 1540, por el cual se hacen dos nom­bramiento y se confiere una autorización............... 6<)9 Decreto número 158 r, por e l cual se concede un indulto. 610 Decreto número r 582, por el cual se hacen dos promo-cione .. . .. ............ ... . .. ....... .. . .. . .. ...... ... ... ... . .. . .. . 6r r Decreto mi mero 1 59 r, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento y se nombra reemplazo........ 611 Decreto número 1592, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento y se hace una asimilación........ 612 Decreto número 1593, por el cual se crea una Oficina Pagadora de Fletes.......................................... 6 r 2 Decreto número 1594, por el cual se hace un nombra-miento.......................................................... 613 Decreto número r 595, por el cual se hace un nombra-miento.......................................................... 614 Decreto número 1596, que hace un nombramiento... ... 614 Decreto número 1597, por el cual se eleva él valor de las hospitalidades á los enfermos del Hospital Militar de Honda....................................................... 615 Decreto número 1598, por el cual se hace una asimila-c; i6n .. .... : ......... , ... , ............................... ,. . .. ... . .. . ..• 6¡5 a Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. XVIII , BOLETIN MILITAR DE COLOMBIA Pá¡:ina Decreto número 1619, por el cual se reconoce un grado. 641 Decreto número 1620, por el cual se reconoce un grado. 641 Decreto número 1621, por el cual se reconoce un grado. 642 Decreto número 1622, por el cual se reconoce un grado. 64l Decreto número 1623, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 643 Decreto mímero 1624, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 643 Decreto número 1625, por el cual se hace una promo-ción............................................................... 643 Decreto número 1629, sobre legalización de las cuentas de la Maestranza Nacional.................................. 644 Decreto número 1718, por el cual se concede un indulto general á los rebeldes....................................... 645 Decreto número 1626, por el cual se aclara el marcado con el número 1536, de 14 de Octubre de 1902........ 673 Decreto número 1627, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento y se nombra reemplazo....... 673 Decreto número 1634, por el cual se llama á dos Jefes al serví cío activo y se les destina........................... 674 De~ret~ ,número IÓ3?'. I?~r el cual se aprueba la orga-mzacwn de una Dtvtswn.. .... .. .... .. ....... ... ..... . ...... . 674 Decreto número 1637, por el cual se reconoce un grado 675 Decreto mímero 1638, por el cual se reconoce un grado 675 Decreto número 1639, por el cual se reconoce un grado 675 Decreto número 16-4-o, por el cual se reconoce un grado 676 Decreto m1mero 1642, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 676 Decreto número 1643, por el cual se confieren varios ascensos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 677 Decreto número 1652, por el cual se fija una asimilación 677 Decreto número 1653, por el cual se aprueba un Decre-to del Sr. Gobernador de Boyacá................. .... .. . .. 677 Decreto número 1654, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento y se hace otro................... 678 Decreto número 1655, por el cual se hace una promo-ción............................................... . .. ............ 678 Decreto número 1656, por el cual se declara insubsis-tente un nombramiento...................................... 679 Decreto número 1657, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 679 Decreto número 1658, por el cual se llama á un Jefe al servicio activo y se le destina.............................. 679 Decreto número 1659, por el cual se aprueba un ascenso 68o Decreto número 166o, por el cual se hace una promo-ción y un nombramiento.................................... 68o Decreto número 1665, que crea una Comandancia Mi-litar en la Goajira... .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . ... . . 705 Decreto número 1666, que hace una promoción.......... 705 Decreto número 1667, por el cual se fija una pensión.... 7o6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. fNDICX DEL TOMO II-SXam 111 Página Decreto número 1668, por el cual se elimina un empleo y se confiere una autorización.............................. 707 Decreto número 166g, por el cual se dictan varias pro­videncias en el Ramo Militar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 707 Decreto número 1709, por el cual se aprueban varios D~cretos expedidos por la jefatura Civil y Militar del Departamento de Boyacá.............................. 708 Decreto número 17 1 I, por el cual se confiere u .. n ascenso 708 Decreto número 1712, por el cual se confieren dos as-censos........................................................... 7CY;J Decreto número 171 3, por el cual se hacen dos nom-bramientos...................................................... 7()(} Decreto número 1714, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 710 Decreto número 17 I 5, que hace un nombramiento...... 710 Decreto número 1 729, por el cual se hace un nombra-miento............................................................ 710 Decreto número 1 7 30, por el cual se reconoce un grado 711 Decreto número I 7 3 I, por el cual se reconoc~ un grado 711 Decreto número 1716, por el cual se adscriben las fun-ciones de la Intendencia g-eneral del Ejército al 2.0 Subsecretario de Guerra, y se hace nombramiento de este empleo............ . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 1 1 Decreto número 1732, por el cual se incorpora una Di-visión................................................... ..... .. 73i Decreto número 1733, por el cual se aprueba un De­creto expedido por el Sr. Gobernador del Departa-mento de Panamá............................................. 738 Decreto número 1738, por el cual se reconoce un grado 738 Decreto número I 7 39, por el cual se dispone la reorga­nización de la División Bolívar............................. 738 Decreto número 1740, por el cual se confiere un ascenso 739 Decreto número 1742, por el cual se confieren unos as-censos............................................................ 739 Decreto número 1743, por el cual se eleva el valor de las hospitalidades á los enfermos de la Guarnición de Tunja......... ... .. .... . ..... .. .... ........ ......... ... ...... 740 Decreto número 1744, por el cual se restablece á un empleado........................................................ 740 Decreto número r 7 58, por el cual se concede una licen-cia y se hace un nombramiento en interinidad......... ,740 Decreto número 1759, por el cual se dispone la organi- Z:lción de una Columna...................................... 741 Decreto número 1 76o, por el cual se confiere un ascenso 741 Decreto número 1761, que confiere unos ascensos........ 742 Decreto número I 762, por el cual se hace un nombra-miento ................................................ :........... 742 Decreto número 1763, por el cual se reconocen dos grados........................................................... 742 Decreto número 1 764, por el cual se confieren varias autorizaciones.................................................. 743 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. XX BOLETfN MILITAR D!' COT.OJUBIA Pá~ina Decreto número 1773, por el cual se reforma el marcado con el número 1478 de 1. 0 de Octubre de 1902.... .... 743 Decreto número 1616, por el cual se asigna un sobre­sueldo á los miembros de la Policía Nacional......... 743 Decreto número 1785, por el cual se reconoce un grado 769 Decreto número 1786, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 770 Decreto número 1787, por el cual se confiere un ascenso 770 Decreto número 1788, por el cual se confieren dos as-censos............................................................. 770 Decreto número 1790, por el cual se aumenta el valor de unas hospitalidades....................................... 77 1 Decreto número 1791, por el cual se aprueba un Decre-to expedido por el Gobernador Jefe Civil y Militar del Departamento del Ca u ca................................ 77 I Decreto número 1792, por el cual se aprueban varios Decretos expedidos por la Gobernación de Boyacá.... 772 Decreto número 1793, por el cual se reconoce la efecti-vidad de un grado............................................. 772 Decreto número 1794, quP. acepta un~ renuncia y hace un nombramiento.............................................. 77 3 Decreto número 1795, por el cual se asigna un sobre-sueldo............................................................. 773 Decreto número 18o6, por el cual se asigna un sobre-sueldo............................................................ 773 Decreto número 181 1, que dispone la venta del buque Córdoba..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 7 4 Decreto número 181 S, por el cual se hace un nombra-miento........................................................... 774 Decreto número 18 rG, por el cual se conceden unas le-tras de cuartel.................................................. 77 S Decreto número 1817, por el cual se fija una a imilación 775 Decreto número 181 , por el cual se acepta una renun-cia y se hace un nombramiento............................ 776 Informe del Intendente general del. Ejército, 8, r 36, r 71, 201,233,263,302,330,363,394,428, 48g, 52~ 553, 586, 615,646, 680, 713, 744............................... 777 Itinerario de distancias de la capital á la. diferentes po-blaciones........................................................ 455 Nueva Geografía de Colombia................................ 78 Resolución número 6r, sobre Subsecretarios............... 353 Resolución número 63, sobre franquicia en los ferroca-rriles............................................................. 393 Resolución número 69, sobre libre tránsito................. 646 Resolución número 73, sobre carga de vapores........... 712 Telegrama-circular del Ministro de Guerra ...... 76, 426, 552 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ÍNDICE DXL TOHO U-SERIE UI DOCTRINAL ESTRATEGIA Y TÁCTICA XXI Página Algo sobre la ciencia del combate........................... 49 Artillería (La) en el combate................................. 272 Batallas del segundo Imperio (Véase Historia). Ciencia (La) militar en el Ateneo, r.p, 205 y............. 239 Enseñanzas de la guerra anglo-boers-Ataque de la infantería........................................................ 475.. Formaciones y movimi~ntos .................................. ~ 563 Guerra (La) de montaña entre los trópicos................ 382 Guerra (La) y su enseñanza................................... 791 Potencia de contacto y de choque ......................... : . . 527 Preparación de las tropas al combate, 38, 175, 340, 431, 493, 559, 625 y................................................ 7 54 Servicio (El) de campaña en Austria--Hungría............ 65S Velocidad (La) en campaña .......................... 728 y 787 MORAL MILITAR Disciplina militar social......................................... 594 Familiaridad con el soldado............... . ................... 279 ORGANIZACIÓN É INSTRUCCIÓN Escuela del soldado á caballo, 18, 45, I 1 1, 153, 179, zo8, 243 Escuela Militar de México, 6go, 724 y ................. :.... 746 Equipo (El) de la infantería en las marchas de guerra y en el combate, 441, 501 y. . . . .................... 533 Formaciones y movimientos.................. . .. . . . . . ... . . .. .. S63 Manual para la preparación de las tropas al combate. (Véase Estrategia y Táctica). Método para el mando, educación é instrucción de la in-fantería................................. . ...................... . . 443 Progresos en infantería ................................. 697 y 720 Servicio militar obligatorio (El) en la Argentina, 212, 247, 266, 310, 338, 373, 409 y.............................. -437 Servicio (El) de campaña en Austria-Hungría............ 658 ARTILLERIA Y TIRO Artillería (La) en el combate................................. l72 Escuela Militar de México. (Véase organización é ins­trucción). Sobre la superioridad en el fue¡¡o de la infantería .. 1 r6, 177 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. XXII BOLETm KIUfAR DI COLOJfBIA GEOGRAFIA Página Ferrocarril intercontinental (El) en Colombia, 12, rso, 173, 237, 333, 399, 555, 591, 622, 649, 687, 7 I 7··· .. · 783 Fisiografía. Introducción al estudio de la Naturaleza.... 522 Geografía militar. Orogenia...... .. . .. . .. . .. . . .. 629, 653 693 Nueva Granada. Sus riquezas naturales. (Véase Varie-dades). Nueva Geografía Je Colombia .................. ·.............. 319 Peregrinación de Alpha. (V. Variedades). Viaje á la República de Colombia en 1823. (V. íd.). HISTORIA Arte de verificar las fechas ........................... 22, 55, 91 Autobiografía de Hipólito Mora, 24, 57, 87, 120, 156, 188, 217, 251................................................... 282 Batallas del segundo Imperio, 14, 43, 8I, 109, 343, 406, 497, 525··························· ............................. 751 De la literatura de la Nueva Granada... .. .... .. .... ...... 184 Historia. El corso del Bang Riglzt, ó cómo me convertí en pirata ................................................... 633 656 Historia Los Conquistadores estudiados por un yanqui. 569 Historia del Nuevo Reino de Granada, 536, 598, 663, 701, 731, 756 y................................................ 795 Preceptos económicos de antaño.............................. 345 Sábana Santa (La).............................................. 27 V A .RIEDADES Caquetá (El) en peligro .... ~.. .. ............................... 398· Civilizados y salvajes............................................ 667 Destrucción de S t. Pierre....................................... 366 El cambio de Antaño............................................ 800 Habitaciones de obreros........................................ 601 Nueva Granada; sus riquezas naturales, 30, 543, 6o4, 637 y............................................................. 76o Peregrinación de Alpha, 93, 125, 220, 254, 286, 316, 347,412, «6, 510, 575, 607, 66g, 735 y.................. 798 Un buen negocio................................................. 478 Viaje á la República de Colombia en 1823: ........... 62, 122 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SEl\Il'I III-'1"-::>M;, n i}==== Afi:JVI-NUM3RO l.o BJletín Militar de Colombia ! ~ .......... ~~~A~O D~ ~ llJ ST31I~ ~~ GUE~R~ ~ DE~ ~~~JITO · Gj j ¡- DIRECTOR, Francisco J. Vergara y Velasco @:¿¡ : O•· n e rul d .: l ngen it> roa ~::; Son colaboraJ o rcs de est e pe ri ódico lo s J ~ fes y Ofi c iales dd Ejército Puede mu¡¡ bien tllcc der que nucs crn reap d? á t nd rr r l 'ls C•?Pivi.·cionca, vengrr. d parat· en Úf ::.·: indiferencia ¡¡ 1101 deje sin cner giar pa ra defender la s flll tittra r ENRIQUE SIESKIEWJCZ i ... r ............. . : ··-~ .. ·- ~-~-~~~¡: ·~ .. ~~-- ;~~~~- -~-~ .. ~~·;·;- .. .. ~ ... : .. ·:-·r· r- ---------------------------------------------------~ ~ Oficial=- DECRETO NUMERO 982 DE Igc>l (JUNIO 24) por el cual si! dictan varias providencias Zl Yz'ctprw'dmlt de la R~pttblica, encargado del Pcde1· EJuulfl,, D:KCR:aTA Art. r .0 Dispón esc que el Gen e ral Eduardo Ortiz con la Di­visión de su mando, se traslade á la Provincia de Sumapaz, con el fin de dirigir las operaciones militares en aquella región. Art. 2.0 Además de la División Manuel M edúza, de que es Co­mandante general el General Ortiz, pón ese á disposición del ex­presado Jefe, con el objeto indicado en el artículo anterior, la Co­lumna Arbeláez, el Batallón de Pase& y las fuerzas sueltas que haya en la Provincia. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDEs FERNÁNDEZ TOMO II-1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO g86 DE 1902 ( 24 DE JUNIO) por el cual se determina la manera de rendir la. cuenta el Tesorero de la l\laes tranza Nacional y se dictan otras disposiciones El Vzceprw'denle de la Repúll/ca, mcargado del Poder Ejecutzvo, DECRETA Art. 1.0 Las cuentas que lleve el Tesorero de la Maestranza Nacional en adelante, se rendirán directamente á la Corte General de Cuentas, y se comprobarán así: a) Lo gastado en telas y demás elemento¡ para la confección de vestuario, con las facturas de compra de contado, visadas por dos comerciantes, y con el recibo del interesado al pie; b) Lo pagado por sueldos de empleados y demás gastos de la Maestranza, con la nómina y cy,enta.s correspondientes formuladas y suscritas por el Administrador de la Maestranza y visadas por el Director de la misma; e) Lo ¡;astado por salario de obreras, con el giro del Adminis­trador, hecho al pie de la re~pectiva boleta de inscripción de la in­teresada, y con el recibo de ésta; d) Los quince centavos($ 0-15 centavos) que corresponden á la Sociedad de San Vicente de Paú!, por cada pieza de vestuario que se confeccione en la Ma stranza, con la cuenta que pase el Presidente de la Sociedad, ,.i ada por el Intendente General del Ejército y comprobada por una nota en la cual conste el número de piezas recibidas por el Guardaparque General. Art. 2.0 Desde la expedición deJ"prcsente Decreto se pagarán á las costureras las siguientes cuotas: Por cada chaqueta, un peso ochenta centavos ............ $ 1 80 Por cada pantalón, un peso cincuenta centavos ............ 1 50 Por cada camisa, non.:nta centaYos ........................... o 90 Por cada calzoncillo, sesenta centavos....................... o 6o Por cada quepis, cuarenta y cinco centavos ................ o 45 Art. 3. 0 La Sociedad de San VicEnte de Paúl queda exenta de todas las cuentas de su cargo, del gasto de papel sellado y es­tampillas, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 28 de la Ley 110 de 1888. Art. 4. 0 Para los gastos qut. ocasione la Maestranza Nacional el Gobierno dispondrá lo conveniente á fin de que al Te~orero de la misma se le entregue semanalmente la cantidad necesaria para atender á. los gastos de la Maestranza, en la proporci6n correspon­diente á los pedidos de vestuario. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de Junio de 1902. JOSR MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDEs FERN.ÁNoxz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colom bfa '-l...J DECRETO NUMERO 987 DE 1902 (JUNIO 2-4-) qut deroga d marcado con el número 965 de ti del presente .Ei Vz'ceprwamte dt la Repúblz'ca, mcargado del P1dtr .E.fecultvl, CONSIDERANDO 1. 0 Que está vigente el Convenio celebrado por el Gobierno con la Sociedad de San Vicente de Paú! el 1. 0 de Septiembre de 1900, en lo referente á los nombramientos del personal de emplea­dos de la Maestranza, á cargo de dicha Sociedad; y 2. 0 Que según el mismo Convenio, habiendo renunciado el Sr. Leonidas Posada Gaviria el cargo de Director-Proveedor ad honorem de la Maestranza, corresponde hacer la nueva designación al Consejo Directivo de la Sociedad, y que sin esta formalidad se dictó el Decreto número 965 de 21 de los corrientes, D:ICR:IT.A Art. I.0 Deróg-ase el Decreto número 965 de fecha 21 del presente mes. Art. 2.0 Por el Consejo Directivo de la Sociedad se proveerán los cargos que ha dejado vacantes la renuncia del Sr. Leonidas Posada Ga viria. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 2-4 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTID'!S Fx:RNÁNDU DECRETO NUMERO 991 DE 1902 (JUNIO 2 S) por el cud se aprveban unos asc:ensos El Vicepres/dmlt dt la Rtpzílb"ca, mcargado dd Pcda· .Ejtculz''ll, DECR:ITA Artículo único. Apruébanse los ascensos conferidos por el Sr. General en Jefe de Jos Ejércitos de la República, en comisión en Boyacá, á los Sres. Dr. Manuel Forero á General graduado, y Aní­bal Rermúdez á Teniente Coronel. §. Dése cuenta de estos ascensos al Honorable Senado en sus próximas sesioné.s, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 25 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARIS'IIDES FERNÁND.ltZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO 994 DE I90:l (JU:\10 25) que dispone la otganizaci<ín de un Batallón El Vz'ctprtsz'dmte de la Rtpltblú:a, e11cargado del Pode1' Ejuulz?Jo, DECRETA Artículo único. Organízase un Batallón en Choachí, del cual sólo prestará servicio una Compañía por turnos mensuales, que se­ñalará el Jefe de dicho Cuerpo. §. De este Cuerpo sólo devengará sueldo la Compañía que preste servicio. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 25 de Junio de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FER ·ÁNDEZ DECRETO NUMERO rooo DE 190:l (JU~IO 27) que hace una promoció n El Vz'cepresidmlt dt la Repúbhca, m cargadc dtl Poder Ejtcull'vo, D.ltCRXTA Artículo único. Promuévese al Dr. Epifanio Combariza del puesto de Médico de la Guarnición de Zipaquirá, al mismo empleo en la Guarnición de Tocaima. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 27 de Junio de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO roo4 DE 1902 (JUNIO 27) por el cual ~e hace un nombramiento El Vicepresidente de la Repz'tbhca, encargado del Poder Ejecufzvo, DECRETA Artículo único. Por promoción hecha al Dr. Epifanía Comba- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia '-5-' riza del cargo de Médico del Hospital Militar de Zipaquirá, n6m­brase en su reemplazo al Dr. Samuel F. Hernández. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 27 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1005 DE 1902 (JUNIO 27) por el cual se aprueb:m unos nombramientos y se hace otro El V/cepresz'clenle de la Repúblü:a, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Art. 1.0 Apruébanse los nombramientos hechos por la Socie­dad de San Vicente de Paúl con fecha 25 de los corrientes en los Sres. Miguel Vargas C. y Aurelio Uribe B. para Director y Te­sorero de la Maestranza Nacional, respectivamente. Art. 2.0 N6mbrase al mismo Sr. Miguel Vargas C. Proveedor de dicha Maestranza Nacional. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 27 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERN.Á. DEZ DECRETO NUMERO 1014 DE 1902 (JUNIO 30) que r eforma un Decreto El 'Vlápresidmle de la Reptíblzca, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Artículo único. El artículo 4. 0 del Decreto número 886 de 3 r de Mayo último, queda sustitu(do en estos términos: tt Art. 4· 0 La estipulación de l precio de fletes la Lará el co­rrespondiente empleado civil 6 militar que contrate los fletes, y en ¡u defecto el Pagador, de acuerdo con las instrucciones que reciba del :Ministerio de Guerra." Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO 1015 DE 1902 (JUNIO 30) por el cual se hace un nombramiento El Vicepresidmlt dt la RepzíbHca, encargado del Poder Ejeculiv~, DECRETA Artículo único. N6mbrase al Sr. Joaquín M. Uribe Venegas Ayudante del Ministerio de Guerra, para que preste sus servicios en la Secci6n 2.\ asimilado á Sargento Mayor para los efectos fis­cales, y con la antigüedad de 1.0 del presente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1016 DE 1902 (JUNIO 30) que señala una asignación El Vicepresidente de la Rept'tblz'ca, encargado del Poder .E.fecult'v~, DECRETA Artículo único. Considérase como Comandante general de Di­visi6n al Sr. Juez Substanciador Permanente del Ejército, para los efectos fiscales, y con la antigüedad de r .0 del presente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Junio de 1902. JOSE MANUELMARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1017 DE 1902 (JUNIO 30) por el cual se hace un nombramiento .El Vz'cepresz'denle de la República, encargado del Foder Ejecu/ivQ, DECRETA Artículo único. N6mbrase al Coronel Manuel París R. Ayu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-7_.) dante de la Comandancia Militar de la Plaza, en reemplazo del Coronel Marceliano Tasc6n, quien ha sido promovido á otro puesto. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Junio de 1902. JOSE MA!\:UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FER.'Á. 'DEZ DECRETO NUMERO ror8 DE 1902 (Ju ·ro 30) por el cual se confterc un ascenso .Z/ Vtuprest'dmle de la Repúblz'ca, mcargado dd Poda E.fectth'vl, DECRETA Artículo único. Asciéndese á Coronel efectivo al Teniente Co­ronel Luis Angula Paláu. §. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en sus próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Junio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUJM 1 Ministro de Guerra, ARI TIDIIS 1~ RNL·vn DECRETO NUMERO 1019 DE 1902 (JU.'IO 30) que reconoce un :ra.do militar K/ Vtcepresldmle de la Repúbl/ca, encargado del Poder EjecuH'IJI, DECRETA Artfculo único. Recon6cese al Subteniente Gerardo Rogelis el grado de Teniente con que ha venido prestando sus servicios últi­mamente. Comuníquese y publíqucse. Dado en Bogotá, á 30 de Junio de 1902. JOSE :MANUEL MARROQUIK El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-8-' INFORME DEL INTENDENTE GENERAL DEL EJÉRCITO (Continúa) PROYECTOS de contratos pasados á la Sección 2."' del Ministerio de Guerra Fechas Artículo! Cantidad Contratistas Valor Febrero 1.0 Alpargatas y Antonio Gómez$ costales ......... 1,700 " 1, 0 Galápago nue- Carlos Ri e a u r-vo, aperado .... te F ............ 1,8oo " 1. 0 Id. íd. íd ... 3 Aurelio Rod r í-guez ............ 4,200 " 1.0 Id. íd. íd ... 3 Juan Gilede ...... 1,8oo " I .° Frazadas ....... 1,000 Tulia Pardo ...... 23,500 ,. 1.0 Mulas ........... 46 Juan Francisco Posada ......... 46,ooo " 1.0 Bestias .......... 2'8 J. l. Herrera .... 28,ooo , 1. 0 Mulas .......... 20 Antonio Gómez R ............... 23,000 , 1. 0 Id ................ 23 Valentín Gutié-rrez ............. 39,600 " 1.0 Id ................ 6 Rafael Angarita 9,ooo ,, 1. 0 Id ................ 3 Fernando Ver-gara F ......... 6,ooo Caballo ............ V1cente D. Cuer-vo ............... 800 " 3· Cabal1o .......... Francisco Ca-margo .......... 1,700 , 3. Bestias ........... 19 M cwuel Mt:dina D ............... 22,800 , 3. Género ameri-cano (yarda ) 11 100 Claudio Angel. .. 5,500 , 3. Id. íd. (¡Jiezas). so Id. Id ..... 10,250 , 3. Silla, galápago y varios aperos Saturnino Posse. 780 , 3· Cargas costa- Honorato Landí-les ............... 180 nez .............. 1,350 , 3· Galápago bueno Salustiano Gutié-rrez D .......... 8oo , 3. Caballos ......... 2 Manuel Restre-po B ............ 4-,000 " 3. Galápago ........ Teófilo Porras ... 650 " 4· Id. con todos sus Manuel Restre-aperos ......... po B ............ 85o Pasan .................. $ 234,080 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Fechas Boletín Militar de Colon1bia '-9-' Artículos Cantidad Contratistas Vienen ................. $ Febrero 4. Mulas .......... .. 4 Roberto Samea- , , , " , , " " " , " , " " " , " , " " , , 4· Frazadas ...... . 4· Monturas 4 y enjalmas 10 ... 4· Galápago ape-rado ........... . 4· Sillas nuevas . . . 4· Caballos ........ . 4· Enjalmas ....... . 4· Galápago usado 4· Silla nueva ape-rada .......... .. 4· Frazadas ...... . 4· Alpargatas(do-cenas) ......... . 4· Con·oscas .... .. 4· Carb6n mineral (carga ) ........ 4· Silla aperada .. 4· Frazadas ....... 4· Galápago ape-rad.> ........... . 4· Piezas de lona. 4· I diagonal alflericano .... . 4· Bestias .......... . 4· Galones p!'tr6- 1t'o ............. . 4· Bayt:lO•tes ..... . 4· Sillas ........... . 4· Bestias mulares y 1 caballo .. .. 4· Novillos ........ . nes ............ .. I ,ooo Guillevaldo Ba-rriga ............ . Vidal Pach6n .... I Roberto Olarte .. I 7 Marcos Rodr í-guez C ........ . 2 Alejandro Ucr6s r 2 Angelino Cortés R ............... . Arcesio Callejas Juan de J. Cas-tañeda ......... . r,ooo Soledad P. de Manrique ..... . Fernando Rodrí­rgo guez P ......... 368 Domitila M. de Madero ........ . ro Aristides Rivera Eustorgio Gutié-rrez ............ . 67 Carlos Sampedro Tosé Cuéilar ..... . 32 i I rten!>ia ue la Osa ........... . 30 J. M. Cárdenas .. Ir Guillermo Zamu-dio .............. . Rafael G6mez M. 6 Romero y Cubi-des .............. . 43 Domingo Rodrí-gu z ........... . Ignacio S. Ilo- 63 yos ............ . 6 Justino Valen-zuela .......... . Valor 234,080 3,6oo 23,000 goo 1,220 4,000 200 4,370 z,o6o 8o 350 150 1,471 180 9,216 6,300 zo,goo 520 66o 81,900 Pasan .................. $ 434,41:;¡ io Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia l..... 10 _) •eehu Artículos Cantidad Contratistas Valor Vienen ................. $ 434,412 8o Febrero 6. Montura a pe-rada ............ Abdón Vergara 200 , 6.Alpargatas (do- Dolores Canales cenas) ......... 84 de V ............ 1,848 , 6. Sillas ............. 31 Domingo Olea .... 4,700 , 6. Mulas ............ 1 Julio Tafur. ..... 1,6oo " 6. Caballo ......... Manuel Gaviria S ................ 1,000 , 6. Mulas ............ 2 Jesús Pineda ..... 2,000 " 7· Id ............. 6 Emilio Guzmán. 6,000 " 7· Id .............. 3 Cerbeleón Pin-zón ........ ~ ...... 2,700 " 7· Galápago a pe-rado ............ Santos Medina ... I,6oo 7. Paño rojo (me- Alejandro K.op-tros) ............ . 213 pcl. ............. 10,650 " 7· Mulas ........... 1 Eladio Espinosa. 1,000 " 7· Cornetas ........ 2 Pedro Mayorga. 190 " 7· Banderolas (6o) y 1 pieza rase- Enriqueta Gon-te ... ............ zále.z R ......... 1,144 , 7. Cornetas ......... 2 Octa vio Monroy 160 , 7· Mulas ............ 3 Carlos Acosta ... 2,700 " 7· Id ............... Bruno Barbosa .. 1,500 , 7. Sillas (43) y va- Domingo P odrí-ríos aperos .... 43 gucz ............ 7,460 , 7. Varios artículos Manuel García '[ ......... ...... 1,262 " 7· Id. Id .... Cerbclcón Pin-zón ............. . 5,931 " 7· Mulas ............ IO Secundino Ancxi 14,500 , 8. Id. y caballos 4 Agu tín Gunzá- ) lez A ............ 6,500 " 8. Bestias .......... 44 Isidro Calderón .. 56,6oo " 8. Alpargatas (do-cenas) ......... 300 Aurelio Cuervo. 7,800 , 8. Galones petró-leo .............. 2 Rafael Gómez ... 260 , 8. Caballos ......... 3 Mariano Santa-maría .......... 4,750 , 8. Galones de pe-tróleo ........... 2 Rafael Gómez ... 200 " 8. Varios artículos :Manuel Bailes-teros ............ 3,400 Pasan .................. $ 582,127 8o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 11 --' Artículos Cantidad Contratistas Valor Vienen .................. $ 582,127 So Febrero 8. Caballos ....... 6 Ricardo Porto- " , " , , , , , , , , , " ,. , " , , , , , , " , 8. Bestias ........ .. 8. Confección de 6o toldos ..... . 8. Correajes ..... . 8. Caballo ........ . 8. Correajes ...... . 8. Artí e u 1 os de equipo ........ . 8. Monturas ...... .. carrero ....... . Nicanor Rojas .. . Enriqueta Gon- 6o zález B ......... 50 Manuel Latorre S ............... . r Marcial Mariño .. 300 Lucio Gori ........ Manuel A. Puyo. 3 Roberto Rodrí-guez ........... . 8. Correajes .. .... . 210 Hipólito Bolívar 8. Galápagos, si-llas, &c. &c .. . 8. Id. usado ..... .. Vid al Pachón ... Juan de J. Casta-ñeda ........... . 8. Bestias....... .. . 16 8. Frazadas........ 5,900 Alfredo Bernal.. Bernabé Arbe- 8. Sillas .......... .. 8. Encauch a d os finos y bande-rolas ........... . 8. Correaj ' S ..... . 8. Macho .... ..... .. 8. Corroscas... . .. 8. Monturas ........ 1 1. Botellas aceite lubricante .... . 12. Silla aperada .. . 12. Mulas .......... .. 12. Macho .......... . 12. Instrumentos de quincallería .. . 12. Mulas .......... .. 12. Estribos fin os (pares) ........ . 12. B~::stias ......... . láez ............ . 40 Domingo Rodrí-guez .......... .. Enriqueta Gon­zálet B ......... I 50 Lui') M. Se gura. Rafael Angarita G . ............ .. 300 Dumitila L. de Maur ro ........ . 2 Lucio Gori ...... .. Antonio M. Lon- 26 doño ........... . Francisco Parra Luis Mejfa R ... Rafael Berna! G. Zalamea H e r-manos ........ . r6 Eloy Caycedo ... Teófilo Moneada 20 é Hijo ........ .. 2 Fernando Ver-gara ........... . 10,000 2,600 .g6o r,soo ¡oo 6,200 340 ... 6,405 4,136 ... 250 ... 20,800 174,050 5,800 r,g38 2,325 1,200 r,68o 950 338 160 2,6oo 1,100 2,400 16,ooo ... goo 3,000 Pasan .................. $ 858,939 So Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 12 _) .fechas Artículos Cantidad Contratistas Valor Vienen ................. $ 858,939 8o Febrero 12. Alpargatas (docenas)...... 200 Pedro Garzón ..... , 12. Frazadas(z,ooo) y alfombras (100) ........... . , L2. Bestias ......... . , 12. Confección de 40 toldos ....... 3 40 José La verde' ... Esteban Rubio .. Enriqueta Gon-zález B ......... 4,980 ... 50,000 s,ooo 640 Pasan ..................... $ 919,559 8o Contt'núa --Doctrinal='-- EL FERROCARRIL INTERCONTINENTAL EN COLOMBIA (Arre:lado para el B1ldft~ Milílta) (Continúa) IV-DE PAsTo AL RÍo m: LAs PAuu~s El valle del Juanambú, como los que le demoran al Sur, pre­senta donde4uiera pedri luS d origt n Yoldniro, r ero en la 5UJ er­ficie predomina una l"P< e: e e! e < rt 1.Í~tre una capa de pizan a arcillo. t _ gr ébic a, ~emt jante á la e ali<.a azul. Cerca de la cumbre di' isoria cun el Mayo r · p- r cen lus 1 chos de cascajo de piedra pómez y las arcillas Yeteadas que se encuen­tran en Quito. Después de pasar esa cumbre, abunda la pómez junto con una roca granitoide en que el cuarzo y el feldespato se asocian á una sustancia gris amarillenta 1.arecida al bizcocho de porcelana ordinaria antes de quemado. E ta roca unas Y ces se desmorona al pisarla, otras resiste el choque de una catarata. En ambos depósitos hemos "isto lechos de casquijos arra5tre.dos por aguas corrientes. Tanto en el valle del Juanambú como en el del Mayo hay huelias de erosión en líneas de nivel á diversas alturas. Entre el Mayo y Las Palmas se encuentra un altillano, por así decir, porque aun cuando lo alteran irregularidades de detalle, que de lejos lo asemejan á una corriente de agua, en lo general tieJle la superficie á la misma altitud y derrama las aguas pluvia- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 11ilitar de Colombia '- 13 -' les sin sistema alguno. Como ese altillano está cubierto de yerba verde oscuro, visto cuando oblicuamente lo hieren los rayos del sol, parecía recamado de terciopelo: permítaseme la figura, que es acaso más exacta que la de John Milton cuando habla de una nube que por la noche cambia su argentina vestidura. El frente del al­tillano era aún más raro, como que descendía en gradas regulares de roca gris, de unos 20 á 30 pies de altura, embellecido cada es­calón con diversas hil e ras de protuberancias semicónicas, verdes, á modo de pequeños cd te res por entre los cuales ha corrido la arena de las gradas superiores, como lo haría en una clepsidra. Llamamos "semiconal n esa maravilla que quedará á la vista de los pasajeros del Intercontinental. Los indios de estos parajes cultivan la caña de azúcar, el al­godón, el café, la yuca, los naranjos, las piñas y el plátano, y dis­ponen de frutas que son silvestres, como la guayaba, la lima, la chi­rimoya y la granadilla. El maíz acababa de nacer. En los últimos doce años la langosta ha infestado sus plantaciones. Dondequiera nos recibían hospitalariamente, invitándonos á tomar café y chicha, y salían á mostrarnos los pasos entre los predios. Estos indios, como todos los de las tierras altas, repugnan las ventas al por mayor: sucesivamente venden 16 onzas de un artículo, para recibir se­paradamente el precio de cada una, pero rehusan negociar una libra entera. Sal no pudimos conseguir ni aun en Pasto. La esta­ción lluviosa aísla los pueblos, y todos prefieren guardarla antes que carecer de ella en el invierno. Rara vez conseguimos que nos vendieran algo cuando iban de camino para el mercado; de or­dinario nos contestaban negativamente, aun cuando les ofreciéra­mos precios más altos y con la venta ahorraran tiempo y dinero. ~Miran como indigno ese procedimiento, que antepone la ganancia al saludo de los amigos en el mercado, y á las largas y agradables entrevistas con los parroquianos, donde se aseguran de los precios corrientes. En todas estas comarcas, pero en especial al N. de Pasto, tienen los indios facciones hebreas y marcada predilección por el tráfico. En lo general el suelo está bien utilizado por el ganado de los grandes propietarios y por las huertas de los indios. En las cuestas de las colinas llaman la atención los pasos ó senderos de los gana­dos, cuyos escalones se suceden á cuatro pies de distancia. En un recuesto del valle de Itagüí, de 6o0 de declive de sorprendente sime­tría, pues termina en dos altas torres enlazadas por una estrecha cortina, los pasos quedan á nivel, miden 18 pulgadas de anchura y están separados entre sí por un profundo canalón (almolzadz'llales?) El hombre mismo no los hubiera labrado con tanta regularidad y per­fección. Otra Yista para los viajeros del ferrocarril. Muchas y muy notables escenas, por su belleza ó grandiosidad, hemos tenido á la vista, pero nos faltaba tiempo y ocasión para gozarlas, no fuera que algún paso falso nos llevara al escenario del otro mundo. En estos valles, principalmente en el de Itagüí, en donde nues­tro campamento estuvo en una floresta á 5,000 pies (1,524 metros) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia de altura sobre el mar, tuvimos una verdadera inundación de in­sectos: pulgas, jejenes, garrapatas, hormigas, chiribicos, chinches, tuvieron sus orgías sobre nuestra delgada piel. En verdad era des­agradable Yernos convertidos en pasto de tal plaga; pero á ella estamos sujetos todos, naturales y yanquis, IJl neos, rojos y negros. Las arañas y los escorpiones no asistían al ftstín sino de noche. La chinche (red-lug) es probablemente la más insoportable de todas; no es sino un punto microscópico que no encuentra <.. bstá­culo en la ropa, que cruza como un relámpago, y en sus excursio­nes se mueve en ziszás. No se siente el ataque del aguijón sobre el nervio sino cuando ha obrado el veneno, que produce una hin­chazón, en forma de Yejiguilla, que exaspera por su escozor. Cuan­do los visitantes son varios, las hinchazones se hacen confluentes. La frotación con la mano, de que no puede prescindirse, arranca la epidermis y deja. al descubierto la parte lacerada, que hace su­frir por una ó dos semanas, y á veces hasta un mes y dos. Una gota del alcaloide de ese Yeneno bastaría para matar á. un hom­bre instantáneamente, pero por fortuna serían necesarios millones de insectos para reunir la fatal g-ota. Hemos vi to venados, ardi­llas rojizas y ccnejos; también culebras que no son venenosas. De estos lugares hemos observado que al mediar la tarde, la cordillera occideí.tal se cubre con un mar de nubes, que sale del Pacífico ó del aire húmedo del litoral, se esparce como catarata por sobre las cumbres más ele\'adas, forma luégo un velo, y desapa­recen de este lado á cierta altura, cuando encuentran el aire cálido y seco que las devora. Es un meteoro admirable. Las cimas orienta­les tienen sus nieblas locales, ~us chubascos, y arcos iri que se for­man y deshacen tan rápidamente como las olas de rubor en las mejillas. --s;;:: BATALLAS DEL SEGUNDO IMPERIO POR DICt<. DE LONLAT Traducción del francés para el Boletln Milt"t«r l.{agenla (4 de ]mn'o de I859) Después de Jos combates de Montebelo (2o de Mayo de 1859), en que Jos seis mil franceses del Genera\ Forey triunfar n de 25,oooaustriacos, yde Palestra (31 de Mayo), en que e13. 0 dezua­vos acabó en los arrozales con los soldados d 1 Emperador Fran­cisco José, nuestro Ejército ~ encaminaba de Novara hacia el Tes­sino, en tanto que Giulay, engañado por fingidas maniobras, nos esperaha sobre el camino de Plasencia. El 4 de Junio el Empera­dor Napoleón debía atravesar el Tessino, con nuestra División de granaderos y zuavos de la guardia y el Cuerpo de ejérc1to del Ma- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- I5 _; riscal Canrobert; el Cuerpo del General Niel le seguía bien de cerca. El General de Mac-Mahon, dueño de la orilla izquierda del Tessino, debía avanzar sobre Magenta, punto de reunión del Ejér­cito. El 3 de Junio abandonamos á Novara, y por la noche acam­pamos con el Emperador en la orilla derecha del Tessino. En fren­te de nosotros se dibuja la silueta del puente de San Martino, llama­do también puente de Buffalora, porque no quLda di~tante de esta aldea, bastante grande, situada sobre la orilla izquierda. Los aus­triacos han tratado de destruír esta importante vía de comur~ica­ción; pero con las minas que han puesto, apenas han logrado tum­bar dos arcos del puente . Los Ingenieros artilleros van al punto á colocar postes y planchas, con el propósito de restablecer el paso. Hace una noche tranquila : del otro lado del río oímos el ruido de numerosas tropas en marcha. Es Giulay, que se ha dado cuenta de nuestro movimiento, y vu ~lv e apresuradamente á defender las en­tradas hacia la capital de Lombardía. El 4 de Junio, al amanecer, estamos con las armas en la mano; el Emperador, con uniforme de General de División, llevando en el pecho la medalla militar y la placa de la Legión de Honor, y escoltado por sus roo guardtas, desciende hacia el río. El General Regnauld de Saint-J~;:an-d'Angely, que manda la Guardia imperial, cabalga á su lado. Por largo tiempo Napoleón examina las posi­ciones em.:migas, que son formidables. Giulay, con unos sesenta mil hombres, defiende los puentes del gran canal de Milán (Naviglio Grandi di Milano), cerca del Tessino y de Magenta. Apenas hemos acabado de comer cuando suena el cañón del lado del T ci'Sino. ;.m las diez. Nuestra l>rigada, que manda el Ge­neral de \Vimpffen, 2.0 y 3. 0 de granaderos, párte en buen orden, el fusil á la espalda. Atravesamos con rapidez el río y nos situa­mos detrás de un montículo. El fueg-o se hace más vivo; el enemigo parece acercarse. El Comandante de nuestro Batallón recibe del Coronel Metmann un billete escrito con lápiz; nos despliega en tiradores por entre ce­badales tan altos, que apenas tenemos necesidad de inclinarnos. Nos regamos disparando más de cinco tiros por minuto; causamos el efecto de una Di visión. El enemigo parece creer esto, y envía una batería, las balas de la cual tronchan las espigas abundantes y comprimidas que nos ocultan. E~to no nos causa mucho daño. El Emperador, que toda vía cree que no tiene á su frente sino pocas fuerzas, enda urden de que cese el fuego, imaginando que Mac-Mahon l1 e gará en l.Jre\'e sobre Magenta, y que bastarán al­gunos cti~paru <..le cañón para limpiar el terreno, y que el enemi­go, amenazado por rewg uardia, al.Januunará lo~ pu~.n cs. Así pues, el fuego de fusilena se ~u~pende en nuestras filas. El enemigo dis­para s1empre, pero sus balas son inofensivas, y s6lo causan daño á nuestros altos morriones, que sobresalen por encima de los caballos. Nuestra hermosa Di visión de ~ranaderos, reforzada con la 2. • Brigada (granaderos y zuavos al mando del General Cler), espera Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1\!ilitar de Colombia '- 16 _) que se dé la señal. P~.::rmnnece impasiLle delante de los cañones austriacos, su~traíua á sus fuegoc:; por los pli gues del terreno. Como á las dos de la tar le, el EmpPratlor oye al fin ei cañón de Mac-Mahon del lado de I3uffalora. Contando con el apoyo de Canrobert, de Niel y de los Sardos que se ac rcan, no tt me rom­prometer la única Divisi6n ele g-ranad~ros qut' tll'llC' á su~ on.h n s. La cabeza del pu ente de San Muuno t'~ ocup . E·1 su~ fila~, seis mil cincut'nta y cinco soldados. La línea d~.,l Na viglio Grande y la calzada del ca­mino de hierro se convierten en teatro de la acción más viva, en que el ardor de nuestros soldados parece triunfar de todos Jos obs­táculos. El General Mellinet hace avanzar entonces á. nuestra brigada de Wimpffen. Da tre compañías de zuavos al 2.0 de granaderos y lo envía hacia Buffalora, y lanza nuestro regimiento contra el camino de hierro. El Coronel Alton corre sobre esta aldea con el 2.0 de granaderos y un puñado de zuavos; acogido por un violen­to fuego, encuentra imposible el paso del puente del canal que atra­viesa esta aldea. Se establece entonces en las casas abandona­das por el enemigo, y contesta con empeño el fuego de mosquete­ría con que le matan mucha gente, entre otros á los Comandantes Desmé de Lisie y Maudhuy. Al Coronel lo asedian zuavos enfu­recidos y valerosos granaderos que :i cada instante acuden á su­plicarle que les deje atravesar el canal á nado; no acepta el con­curso de estas denodadas gentes, juzgando irrealizable é infruc­tuoso su proyecto. Después, cuando Mac-Mahon desemboque sobre Magenta, el enemigo desocupará á Bufialora, y los grana­deros, arrojando entonces sobre el derruido puente una larga viga, podrán lanzarse en su persecución. Al mismo tiempo que este re­gimiento se traslatla obre Magenta, el nuéstro (3. 0 de granade­ros) ha marchado contra las trincheras levant1.das adelante del puente del ferrocarril. Estas son una serie de zanjas que terminan con un reducto que corona una almena, y los defensores de ellas pueden barrer el campo de enemigos, de tal milnera, que no se puede llegar á. Ponte-Nue\·o ó sobre el puente del camino de hie­rro sino después de apoderarse de él. . Nuestro valiente regimiento se dispone por pelotones á dis­tancia entera á la izquierda de la rambla del camino de hierro, el tercer batallón á cierta distancia de los do primeros para servir­les de reserva. Cuatro cañones del regimiento de artillería mon­tado de la guardia se encarg-a de apoyar Pi mo\'imiento siguiendo el camino; los artilleros, con uniforme azul de alamares rojus, ga­lopan al lado de los cañones. Al acercarnos, el rt:ducto comienza á disparar. El enemig-o, fuerte en su posición, y habi:!ndo asegurado la retirada, nos abru­ma con una lluvia de balas y de metralla; caemos n medio de los arrozales, y no adelantamos sino penosamente por entre los pantanos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 17 -' y los obstáculos de este terreno cortado por vallados y arroyos; de las trincheras y de la5 orillas del canal parten cohetes con alam­bre que serpentean al través de nuestras filas. Estos proyectiles extraños, de silbido agudo y prolongado, nos hacen bajar por un instante la cabeza. El Coronel Metmann, que se da cuenta de ello, se nos encara diciéndonos con voz colérica: "¿Qué es eso, grana­deros ·?" A estas palabras los morriones se levantan, y mil veces se oyen los gritos de "¡Viva el Emperador!" El regimiento lle­ga diezmado bajo el reducto, pero sostenido en línea con fir­meza; todos los vacíos se llenan. El Coronel Metmann está :i la cabeza de nuestros dos primeros batallones en colurnna, da algu­nos segundos de descanso á los soldados, luégo blande la espada, manda avanzar y nos conduce al asalto. El reducto se inflama: fusiles y cañones \'Omitan la muerte; pero trepamos con frialdad esas rampas que parece arrojan lava ardiente, y bajamos al reducto con una flema que nos envidiaría el mejor regimiento de guardias inglesas. Arrojamos al enemigo del reducto, que huye por el puente. Entonces caemos en la cuenta de que el último austriaco, un sar­gento de artillería, quiere hacer saltar un arco. Se adelanta con la mecha en la mano ; es un valiente que se sacrifica. Un cabo, de nombre Alberto, corre al encuentro de este hombre y le da muer­te en el momento en que pega fuego á la mina. El Capitán Blache arrebata la mecha encendida, y el puente es salvado. Entonces nuestro regimiento atraviesa el canal, y desalojado el enemigo, se dirige sobre la derecha hacia Ponte-Nuevo, sostenido por tres compañías de zuavos. Enormes columnas austriacas surgen por todos lados é inten­tan deslizarse á lo largo del Tessino hasta el puente de San Marti­no. El regimiento guarda el reduct0 para detener al enemigo en su movimiento ofcnsiYo; mi Batallón corre otra vez sobre Ponte­Nuevo di l\1agenta, sigue la orilla izquierda del canal y hace con­cOI- dar su ataque con el de lo zuavos de la guardia, de los que han llegado frente á este pueblo doce compañías. Estos con su Coronel Guignard, esperan que Cler, su General de Brigada, les dé la ültima señal. . Los austriacos se han atrincherado fuertemente n Ponte­Nuevo, del cual están ocupadas todas las casas. El enemigo, bien apostado, dirige sobre nosotros vivo fuego de fusilería. En el mo­mento en que Cler alcanza á ver nuestros morriones, que apare­e n al otro lado de los arrozales, grita: "¡Adelante ! " Sus zua­vos atraviesan el canal, rompiendo el aire con su agudo grito de guerra; desamparan los austriacos las ca as de la derecha, que tomamos en un cerrar de ojos, y por su parte desalojan de las de la izquierda á los que las defienden. Una vez dueños de este punto importante, nuestro Batallón de granaderos y los zuavos, empujados por su ardor y sin preo­cuparse de su reducido número, tratan de aprovecharse de la ven­ta ja y persiguen los restos de la brigada austriaca, que se retira TOHO Il-2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 18 _; sobre Magenta. Nuestra línea se forma al punto, extendiéndose á la izquierda del camino de Magenta, sobre el cual se apoya, y nuestros tres débiles batallones se lanzan. adelante con audacia. En un momento nos encontramos á un kilómetro del puente. Pero en breve surgen enormes masas á nuestro frente, que delinean un ataque general; nos detenemos y principiamos el fuego. El fuego de fusilería y de los cañones del enemigo nos en­vuelve en un torbellino de llamas y de humo. Nuestros soldados se empeñan en defender su puesto, prodigando la pólYora. El Ge­neral Giulay destina entonces contra nuestros tres batallones toda una División. El enemigo llega sobre nosotros en columna cerra­da, lanzando hurras estrepitosos. Retrocedemos con la rabia en el corazón. La situación se hace crít ica. Cottlznúa ESCUELA DEL SOLDADO A CABALLO POR CARLOS FERNÁNDEZ Y JULIO DEL CANTO ( Continúa 1 92. Apoyar la ca b(ta á la pm·ed-A la enunciación del movi­miento, aplicar la pierna de afuera y recoger la rienda del mismo lado, para arrojar las ancas hacia ade ntro. Por Jo demás, el movimiento se ejecuta bajo los mismos prin­cipios d e l mim ro anterior, pe ro cmplc:ando m dios im·ersos. 93· Camlz'ar d( mano m dos # !'las-Marchando el pelotón al paso, el instructor manda: Camliar de 17W11o m dos pz'stas, lv!ar (chen). Al mando preventivo, el primer jinete recoge su caballo y lo dobla. Al mando ejecutivo, dirige las espaldas un poco hacia adentro y cambia de mano, según los principios prescritos en el número 90, observando siempre ganar más terreno al frente que al costado. Llegado á la pista opuesta, endereza su caballo y marcha á la nueva mano. Los demás jinetes ejecutan sucesivamente, en el mismo Jugar, iguales movimientos. 94· Trabajo de aplú:adfm al paso)' al trole-A fin de habituar á los jinetes á conducir sus caballos, el instructor les hará ejecutar al paso y al trote el cambz'o suceúvo m unlido z'nverso, la nud1'a vuelta m sentido z'nverso y el doblar por cuatro. Con este fin hace cerrar la columna y numerarse de á cuatro de la cabe:ia á la cola. 95. Cambz'o de dz'recdón sucesz'vo en sentido útverso-Llegando la cabeza de la columna hacia la mitad de la pista corta, el instruc­tor hace doblar á Jo largo, y cuando la cabeza esté cerca de la pis­ta opuesta, manda: A dtrecha ¿ z'zquurda-MAR(chen). El primer jinete gira á la derecha y sigue la pista á mano derecha ; el segun- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 19 _) do jinete gira á la izquierda y sigue la pista á mano izquierda; los números impares siguen las huellas del primer jinete ; los números pares si~uen las huellas del segundo. Los jinetes forman así dos columnas que marchan en sentido inverso y conservan hueco el lugar del jinete salido; se reúnen de nuevo en una columna, ¡¡irando sucesivamente en la mitad de la pista corta donde empezó el primer cambio de mano. Se repite el mismo movimiento, girando los números impares á la izquierda y los pares á la derecha, á la voz : A zzquierda y de­, ·echa-MAR(chen). g6. Alcdz·a vuelta en smNdo tizverso-EI instructor hace doblar á lo largo, y después manda: l'rlcd/a vudla á dcreclza é izquzáda-MAR­( chen). Todos los jinetes ejecutan á la vez una media vuelta, los números impares á la derecha y los pares á la izquierda. Repitiendo el movimiento, se vuelve á la formación primitiva. 97· Doblar de á malro-Mando: Doblar de á rualro-lVfAR­( chen). Los cuatro primeros jinetes ejecutan simultáneamente un doblar individual; las otras divisiones de á cuatro ejecutan suce­sivamente, en el mismo lugar, igual movimiento. La voz de ejecución se dará cuando los cuatro primeros jine­tes se encuentren en una pista corta. gS. Del galope-El galope es un aire de marcha en tres tiem­pos, más próximo el segundo al tercero que al primero, y cuya principal combinación tiene lugar de atrás hacia adelante en dia­gonal. Cuando un caballo galopa, se apoya sucesivamente sobre una pierna posterior, en seguida sobre el bípedo diagonal del cual for­ma parte el otro miembro posterior, y, en fin, sobre el pie de ade­lante, opuesto en diagonal al posterior que comenzó el aire de mar­cha. Ilay, pues, entonces un tiempo de suspensión que sucede á la acción ele la pierna anterior que acaba de posarse en tierra. i se examinan las huellas de los pies en el suelo, se com­prueba que un bípedo latera.! sobrepasa siempre al otro. Es fácil concebir que en este aire de marcha los miembros del caballo trabajan de un modo desigual. En efecto, galopando á ma­no derecha, el miembro anterior derecho recibe la masa después que ha sido recibida por las otras tres piernas; también el bípedo diagonal se fatiga menos porque el peso se reparte sobre dos miem­bros, mientras que el miembro posterior izquierdo, que se afirma el primero, recibe la masa cuando vuelve á caer al suelo después de haber estado privado de todo apoyo. En el galope á mano izquiu­da se produce la inversa. De este hecho puede deducirse que si un caballo rehusa ga · Jopar sobre el pie derecho, es porque el miembro posterior del costado opuesto no reúne todas las condiciones de fuerza y salud necesarias; es preciso, pues, examinarlo con cuidado. Como también el miembro anterior derecho soporta, en un momento dado, el peso de la masa que envía otra vez al aire, es preciso no olvidarse de examinarlo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- ~o _; El conocimiento del mecanismo del galope es necesario al ji­nete si quiere hacer obrar correctamente sus ayudas en los cambios de dirección 6 en el cambio de pie. 99· Se distinguen tres especies de galope : 1.0 Galope nudt'o; 2. 0 Galope corto; y J. 0 Galope largo. En el picadero, estas tres especie!, tienen las siguientes velo­cidades : 2~0 á 300 metros por minuto para la primera; 250 para la segunda, y 340 para la tercera. Caballo y jinete se ejercitarán primeramente en el galope medio; s e tratará de dar bue n ritmo al aire de marcha y de obte­ner un moYimiento franco, libre y regular. El instructor les hará pasar en seguida al galope corto, que exige mayor esfuerzo y mu­cha flexión c.lcl cuarto trasero. En fin, se pasa al galope largo cuando el ins tructor vea llegado el caso. Las primeras lecciones se darán sobre el círculo. En el trabajo en círculo, el caballo está naturalmente plega­do y, por lo tanto, manejable y obediente á las ayudas; trata me­nos de forzar la mano del jinete. Es más fácil hacerlo partir al galope, porque soure el círculo la pierna posterior de adentro queda siempre más metida debajo del cuarto trasero; así se con­serva el aire de marcha y se mide mejor su cadencia. roo. Un caballo galopa sobre el pie derecho cuando la pierna derecha de adelante sobrepasa á la pierna izquierda de adelante, y la pierna derecha de atrás sebrepasa á la pierna izquierda de atrás. Galopa sobre el pie izquierdo cuando 5on Jos miembros iz­quierdos los que obrepasan á los derechos. Un caballo galopa corruto cuando galopa sobre el pie izquier­do, trabajando 6 volviendo á mano izquierda, y sobre el pie dere­cho trabajando 6 volviendo á mano derecha. Un caballo galopa falso cuando trabajando 6 volviendo á mano izquierda, galopa sobre el pie derecho, y viceversa. Un caballo es de sun/do cuando galopa á la derecha con el cuarto delantero y á la izquierda con el cuarto trasero, y viceYcrsa. El jinete debe conocer, sin inclinarse á mirar, sobre qué pie galopa su caballo, por los indicios siguientes: En el galope á la derecha, todo el costado derecho del jinete es echado adelante ; la nalga izquierda siente una reacción más marcada que la nalga derecha; la pierna derecha recrbe un ba­lance más sens1ble que la pierna izquierda; la rodilla derecha frota sobre la silla, mientras que la rodilla izquierda queda fácil­mente adherida y fija. En el galope á la izquierda se manifiestan efectos inversos. Es esencial para la facilidad del movimiento y seguridad del jinete, que el caballo galope sobre el pie del lado donde se gira. Cuando un caballo galopa desunido, puede estar falso de ade­lante 6 falso de atrás. En el primer caso, la línea de apoyo del bí­pedo lateral de afuera está muy extendida, mientras que Jos miem- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 21 -J bros del bípedo lateral de adentro están muy aproximados; el paso de los rincones produce una caída inminente. En el seg-undo caso, los bípedos laterales tienen una actitud inversa de la que acaba de explicarse, haciéndose muy difícil la vuelta. Ambos defectos se corrigen poniendo de nuevo el caballo al trote y volviéndolo al galope obrando enérgicamente las ayudas. Se dice que el caballo galopa. en cuatro Hempos, cuando galo­pando á la derecha, el bípedo diagonal izquierdo ejecuta dos bati­das sucesivas en lugar de operarlas simultáneamente. Este aire de marcha es defectuoso, y proviene generalmente de debilidad del riñón 6 de aniquilamiento del caballo; el jinete combatirá este de­fecto haciendo obrar enérgicamente las piernas y el peso de su cuerpo hacia atrás; si ello no basta, aplicar las espuelas. 101. Dejar que el caballo se escape al golope alargando elt?·ote­El instructor reüne los jinetes en círculo al rededor de él, abando­nándolos á sus propios medios, exigiéndoles únicamente que pon­gan sus caballos al galope y que conserven una posición regular. Este trabajo se ejecuta como está. prescrito para alargar el trote, llevando este aire de marcha á un límite tal que, no pudien­do el caballo aumentar la velocidad, conservando el juego de los miembros propio del trote, emplea otra combinación de las extre­midades, que produce el galope. Se empieza el galope sobre la línea circular, al contrario del principio adoptado en el trabajo á los otros aires de marcha, por las razones siguientes : I . 0 El caballo está naturalmente dispuesto á tomar el galope sobre el pie de adentro, y las e.·plicaciones dadas en el número lOO demuestran la utilidad de galopar correcto. 2.0 No teniendo que cambiar de dirección, el jinete evita el desequilibrio del asiento que puede resultar en el paso de los rin­cones á un aire de marcha rápido. 3. 0 Estando plegado, el caballo tiene menos tendencia á for­zar la mano; 4. 0 La dificultad de medir la velocidad se elude por la posi­bilidad que se da al jinete de describir un círculo más; 6 menos grande, según que el caballo galope más 6 menos vivo. Tan pronto como se obtenga el galope, el jinete se abando­na al movimiento del caballo y disminuye la acción de las ayudas; cuando el caballo galope con calma, el jinete, para adquirir con­fianza y seguridad, se inclina hacia el cuello 6 hacia la grupa, toma las riendas en una ú otra mano y acaricia su ca hallo. Para vol ver á tomar el trote, recoger los puños por grados Y disminuír el di<ímetro del círculo; el jinete deja así al caballo que disminuya su velocidad y vuelva á tomar por sí mismo el aire de marcha del trote, teniendo cuidado de afirmar su asiento para evi­tar desequilibrios. Conlt'núa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 2l _) -Historia:::::=: ARTE DE VERIFICAR LAS FECHAS COLOMBIA P~r B. Warám (Traducción para el B1ltllfl Militar) (Continúa) Monlalias. Las montaña¡ de Colombia son la continuación de los Andes del Perú. Ellas recorren el pa.ís de Sur á Norte, y á medida que se acercan al Istmo de Panamá, se recogen y for­m~ n una cadena estrecha de poca elcYación. Las ramificaciones que se extienden hacia las costas de los océanos Pacífico y Atlán­tico, encierran numerosos y fértiles valles, más ó menos extensos. El pico del Chímborazo, el más elevado de la cadena, que casi está situado bajo del Ecuador, tiene veintiún mil cuatrocientos cuarenta pies de alto. La elevación media de las cordilleras de Caracas es de cuatro mil quinientos pies, bien que en algunos puntos es de ocho mil. El ancho varía de diez á "einte leguas. La cadena que recorre la Provincia de Jaen-de-Bracamoros, por los 6° de latitud S., tiene como 40 millas sobre el Océano Pacífico, extendiéndose sin interrupción, en una anchura de 50 millas, hasta Loja, bajo el 4° de latitud S. Allí se desprende un ramal que va hasta el :;¡ 0 17', en donde e reúne á la cc..dena principal, n 1 grupo del A-;ua.y, y forma el valle de Cuenca, que tiene ocho mil cien pies de elevación, sobre el nivel del mar. En Asuay, la cordillera se divide de nuevo en d s cad na paralela , r¡ue, siguiendo el meridiano, son separadas por el estrecho valle de Ambato. Es en estas montañas en donde aparecen las cimas ele"adas de Chimbo­razo, de Cayambe, de Capac-Urca, de Cotopa. · i y otras, cuyos encendidos volcanes con frecuencia han destruído pueblos enteros y llevado su desolación á lo lejos, á los países inmediatos. La llanu­ra en la cual e¡¡tá edificada la ciudad de Riobamba, tiene una ele­vación de siete mil novecientos veinte pies. Estas dos cadenas se vuelven á encontrar en Otabalo y en Ibarra, en donde presentan un inmenso grupo de rocas, para se­pararse por tercera vez en Tulcán. De a!H se dirigen hacia el río Guáitara, y se juntan en Pasto, en donde forman un país montaño­so, cortado por profundos barrancos y rocas inaccesibles. Bajo el primer grado 15' de latitud, la cordillera pierde una tercera parte de su altura, sus cadenas se confunden, y bajan de ella multitud de arroyos que, luégo de haber regado diferentes valles, van á perderse en el Patía. Al Norte de éste, la cordillera de los Andes se divide de nuevo y rodea el valle de Popayán. La rama oriental vuelve á tomar su elevación primitiva, presenta varias cimas cu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :Boletín Militar de Colombia '- 23 _J biertas de nieve, y llegando bajo el primer grado so',se divide en dos ramales de una altura prodigiosa. La principal, que se dirige al Nordeste y al Sur de Santafé de Bogotá, en el páramo de Sumapaz forma también dos cadenas distintas y paralelas que avanzan al Norte; la oriental, más eleva­da, divide las aguas del Orinoco y del Magdalena, en tanto que la occidental, menos alta, se vuelve en dirección Norte á la Pro .. vincia del Socorro. Es entre estas montañas en donde se encuen­tran la hermosa Sabana de Bogotá y los fértiles valles de Ubaté, Si­mi jaca, Chiquinquirá, Sogamoso y otros. La cordillera, reuniéndo­se en una sola masa en el páramo del Almorzadero y de Santurbán, casi llega á la altura de la región de las nieves. Allí se encuentran las fuentes del Chitagá, que derrama sus aguas en el río Sarare, tributario del Apure ; las del Zu!ia, que se arroja en el lago de Maracaibo, y las del Socotá, que envía las suyas al Magdalena, por el cañal del río Cañaverales. La cordillera se divide después en dos nuevas cadenas. La del Este, que sigue la dirección del Nordeste, pasa por Mérida, en donde se levanta algunas veces á la región de las nieves ; y des­pués de internarse hasta la Provincia de Coro, toma de repente la dirección del Este, y va siguiendo por la costa, á terminar e!l la Provincia de Cumani. La cadena occidental se dirige al Norte por Ocaña, costea el lago de Maracaibo, y termina en la costa al Este de Santa Marta, en donde sus cimas se pierden en la región de las nieve .. E1 ninguna parte de toda la co ta de Colombia, bs mon­tañas alcanzan mayor altura que aquí. La cordillera, que comienza en Popayán y separa las aguas del Magdalenc de la:s d e l Cc'luca, presenta varias cimas cubiertas de nieve, y entre otras el célebre nevado del Tolima, en el Quin­dío ; en una exten ión de veinte leguas, hasta Honda, se encuen­tra alH la nieve; después de esto, su elevación disminuye cerca de Antioquia, y se borra gradualmente á medida que se acerca á Mompós, á orillas del río Cauca, en donde estas montañas desapa­recen por completo. Al Este de esta cadena majestuo a se encuen­tra el hermoso río del ·Magdalena, que corre de Sur á Norte, re­gando un ancho Yalle y llanuras por lo general con bosque que se extiende hasta el mar. La cadena de los Andes, que pasa al Oeste de Popayin,sepa­ra los tributarios del Cauca de varias corrientes que van á perder­se en el Océano del Sur. Otra ramificación menos elevada, que queda al Noroeste, se extiende á lo largo del mar Pacífico, forma el I tmo de Panamá, y volviendo á. adquirir su primera elevación en la Provincia de Veragua, recorre en seguida á Guatemala y á México. Una tercer cadena sigue la dirección del meridiano, entre An­tioquia y Chocó, sin alcanzar en ninguna parte á la región de las nieves, y termina en el golfo de Urabá. Conlz'núa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 24 ...J AUTOBIOGRAFIA DE HIPÓLITO MORA CORONEL DE COLOMBIA RELACION HISTORICA que llugo yo Hijólito Mora. Aun cua1ldo ha sid11 elabora_~a con rapidez, en ella comta somuammte el detalle de mis campaftas )' servmos prestados á mi Patria y á mi partido. Mi il1timo, all~mat al ptJblico e1ta relación. no entralüz 1lada de or¡ullo; todo lo co11trano, tan sólo tfa!i1 de exponer humildeme1~te lo que un hombre puede hacer aun á "sta de s¡¿ vtda, y aba1tdonándolo todo, por defender principios fUe hacm la salud del pais. DE 1840 Á 1854 Tomé las armas á la edad de 20 años en 1840, en la revolu­ción que acaeció en este año. Al organizarnos, me presehté á alis­tarme en una compañía que se formó en la Plaza que hoy tiene el nombre de Bolívar. A esta compañía se le dio el nombre de La Unión, todo su personal constaba de caballeros, y era manda­da por D. Pepe Portocarrero y D. Pepe Urdaneta. A esta compañía se le nombró el servicio de plaza; en la ci­tada compañía estábamos: Tiburcio de La Hortúa, Pedro Rubia­no y yo. En estos días llegaron á Bogotá las tropas de Pasto, por haber terminado la reYolución en el Sur; pero principiaba en el Norte. Estando así las cosas, dieron orden de marcha para todos los Cuerpos acantonados en ésta; pero entonces convinimos con Ru­biano, Tiburcio de La Hortúa y yo, presentarnos al General Mas­quera y ponernos á sus órdenes. Cumplido esto, nos destinó al Batallón 5. 0 de Vargas, y en éste se nos dio de alta así: de La Hortúa en la 1 ... compañía, Rubiano en la 2.", y á mí en la 4." Al siguiente día marchámos para el Norte, llegando sin no­vedad alguna hasta el puente de San Gil. Aquí ya hubo tropiezo. Las fuerzas de Carmona habían destruído el puente, quemándolo. Acto continuo dio orden el General Mosquera para que pasa­ra el río á nado un caballero, cléri~o suelto (a. el cojo Caro), con el fin de tomar unos cueros de res que al otro lado del río había dejado abandonados el enemigo, y con los que, al conseguirlo, se podía construír una cabuya ó faja consistente, que al tenderla sobre el río, diera seguridad para pasar el ejército. El cojo Caro sabía nadar, y se arrojó al río; pero dio la des­gracia que la corriente, por la mucha agua que llevaba el río, era superior á sus fuerzas, de tal manera que al llegar al centro, ó sea al chorro, fue arrastrado por aquélla, y llevado por éste, mu­rió ahogado. A pesar de este accidente lamentable~ entre los nuéstros no decayó el entusiasmo: decían: "yo sé nadar," y en efecto, algunos se lanzaron al río, pasaron, y se consiguió el fin, cual era tender la cabuya para pasar el ejército. En estos momen­tos llegó un parte, en el cual se decía haberse sublevado una gen- \ \ ) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 25 .-1 te en Honda; y dio orden el General Mosquera para que inme­diatamente retrogradara el Batallón al cual pertenecía yo, la cual orden, dada al Jefe, se reducía á ir á batir á. los sublevados. To­mámos camino á cumplir la citada orden. Llegámos á Guaduas, y en este lugar 6 población enfermé; mas luégo fue comisionado el Alférez Casimiro Aranza para traer á todos los enfermos al Hos­pital de Bo¡¡otá.. De esos enfermos hacía yo parte. Y es mi deber de gratitud manifestar que el Alférez Aranza en lugar de condu­cirme al Hospital, permitió fuera llevado á mi casa, en tanto que mis compañeros fueron conducidos al Hospital Militar. En el año de 1844 contaba la edad de 24 años, y formé hogar contrayendo matrimonio con Patrocinio Páez. En 185 I se exacerbó la política, y tuve conocimiento de que se habían pronunciado los conservadores en Honda y en Guasca (en esta época :nandaba el partido liberal); y como yo siempre he sido contrario á las doctrinas que el liberalismo profesa, me llené de entusiasmo y resolví irme al lado de los míos. En este tiempo yo era carpintero y trabajaba en el estableci­miento del Sr. Narciso Garay, connotado conservador. Al frente del establecimiento vivía el Sr. Caicedo, y en su casa se reunían va­rios conservadores y se acumulaban algunos elementos de guerra. Una tarde me dijo el Sr. Garay : -¿Quiere defender su partido·? Entonces debe marchar para Guasca, si esa es su voluntad y si es patriota ; pues esta noche se diri2"en á esa población varios dcfen ores de nuestra causa. Yo le contesté sin dilación : -Inmediatamente marcho; ahora mismo, si es preciso; pero tan sólo le hago una súplica: usted sabe que tengo una esposa .y cinco hijos, que quedan abandonados, y tal vez sufran hambre. A esto me contestó él: -P1enla usted cuidado, que su esposa é hijos sólo llorarán su ausencia: A las 8 de la noche entré á la citada casa de reunión (del Sr. Caicedo), en la cual hallé á varios caballeros, que esperaban se hiciera un poco tarde para partir. Vecina á esta casa e hallaba la que lleva el nombre de Colegio del Rosario, y en ella estaban acuartelados varios democráticos. A la casa del Sr. Caicedo ha­bían visto entrar mucha gente, juzgaron que allí se conspiraba, y á las 9 de la misma noche fuimos sorprendidos por una partida de tropa que daba fuertes golpes y amenazaba derribar la puerta si no se abría inmediatamente. Mientras esto socedía, franqueámos otra puerta que por el interior de la casa, es decir, el corral, daba paso libre á la calle, ó sea á las paredes que dan al río San Fran­cisco. Esta salida sólo cinco pudimos aprovecharla: el Sr. Adolfo Harker, Tomás Lombana y yo, pues no recuerdo los otros dos. Los demás compañeros fueron capturados. Bajámos al río, y por su cauce seguímos hacia arriba, sin r¡ue nos desalentara tener que andar por entre el agua. Pasámos por el Molino del Cubo, y cuando llegámos á la esquina de éste, sent(mos la aproximación Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia de una patrulla. EntoncP.s nos afanámos, tanto por creernos des­cubiertos, cuanto por no poder realizar nuestros planes. No pasó nada ; entre el río permanecimos tan quietos y silenciosos, que la partida no nos descubrió; tan sólo sonaba el agua al correr. La patrulla se retiró, pero nos era forzoso tomar qzubrada arriba, y así lo hicimos hastá. conseguir llegar al cam;no de la Agua Nueva, donde podíamos ganar el cerro, que era el punto escogido por to­dos los que voluntariamente querían ir á defender su santa causa. En estos momentos nada nos aterraba, y reunidos todos, em­pezámos á subir el cerro, llegando hasta donde está la iglesia, á las 3 de la mañana. En este punto encontré á D. Juan Malo y á. muchos de los vecinos de Egipto, encabezados por Andrés Pineda (el Macón) y Pedro Bonilla (Pajarito). A las 7 de las mañana nos dirigfmos á La Calera; el páramo esta be. nublado, y era agradable el penetrante frío. Llegámos á La Calera, y allí encontrámos á D. Justino Valenzuela, quien comandaba un piquete de caballería. Inmediatamente marchámos para Guasca; llegámos á este pueblo y nos reunímos con D. Pastor Ospina, quien tenía 400 hombres, y con nuestro refuerzo elevó ese número á 5oo. Al siguiente día llegó al campamento considerable número de voluntarios de dife­rentes pueblos vecinos, con lo cual ascendió la fuerza á más de mil hombres. El Dr. Ospina nomb1·ó Jefe de la caballería al valiente Fran­cisco Cristancho, y de In infantería al Coronrl Silvestre Escallón (cojo). En este pueblo de Guasca p e rmanecimos dos días mientras nos organizábamos bien, y en seg-uida marchámos para Gn.chttá.. Es de advertir que la columna constaba de más de mil hombres, pero tan m 1 armados, qu no JJc,·aba ni 400 chopos bu nos, á lo que debe agn g ar e que '' ran ele diferentes calibres; municiones aún no habían llegado. A las S de la mariana nos movimos, por haber t nido noticia que de B~gotá habían salido 2,000 hombres á atacarnos. En vía, pues, para Gach "tá encontrámos la aurora frente ;.\ Chipasaque, y apenas habíamos entrado al citado pueblo, cuando se presentó el enemigo, por el camino de Chipasaque, por el páramo y por el frente ; tan sólo nos quedó el recurso de tomar el camino que va para Ubalá; pero no alcanzámos sino á llegar al alto del Pajarito. Presentámos resistencia en este punto, pero fuimos vencidos. En dicho lugar caímos prisioneros: Juan Malo, D. Pastor Ospina, el chapín Castro, yo y otros muchos compañeros; el resto del Ejército fue dispersado. Nos condujeron á. Chipasaque y de allí á Bogotá, comandando la guardia de presos el negro Justo, que por cierto nos trató muy bien. Llegados á Bogoú, nos condujeron á la casa donde estuvo el Colegio Militar en la Calle de la Carrera. Terminada la revolución, á los pocos días, nos pu­sieron en libertad. Conlt'núa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia LA SÁBANA SANTA IMPORTANTÍSIMA CUESTIÓN CIENTÍFICA (Traducido para el Boletln JJfilitar) Es en verdad un asunto bien extraño el que en estos momen­tos sirve de tema á todas la" conversaciones. Trátase nada menos que del hallazgo de la Sábana con la cual fue sepultado Jesucristo hace veinte siglos, siendo el mismo lienzo el que atesti~ua el he­cho hasta á los más escépticos: todo el mundo ha oído hablar de la Sábana Santa de Turín, de la cual se conocía mal StA origen, pues apenas sabíamos que había sido traída de Oriente en la épo­ca de las Cruzadas, hacia 1353. Desde entonces quedó en poder de la Casa de Sabaya, que la mira como joya de precio inestimable, no siendo sino en el siglo pasado cuando Víctor Manuel autorizó al Arzobispo de Turín para que sacase la t ela del cofre de hierro que la guarda, á fin de que la mostrara i la multitud. Después, esa exposición pública no se ha repetido sin v cuatro \'eces, la últtma motivada por la exposición sagrada de 1498. Fragme nto de la image n impr~ sa en la Sábana Santa tl c ~iilán En esta época el caballero Pía obtuvo del lienzo una hermosa fotografía, en la cual, sin embargo, no se \'CÍan sino impresionesex­trañas, manchas simétricamente dispuestas, que no llaman la aten­ción. Creíase generalmente que ese pedazo de género, de autenti­cidad muy discutida, había sido pintado por un artista cualquiera de la Edad Media. También se veían en el lienzo señales de un incendio y otras huellas que nada decían á la inteligencia. Vieja reliquia quizás, pero ¿rtuién podía probar su valor y su interés? ¿No existen en el mundo otras Sábanas Santas? La casualidad quiso que la fotografía del Santo Sudario de Turfn cayese en manos de M. Vignon, Doctor en Ciencias y Agre­gado de la Sorbona. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :ftoletín Militar de Colombia \.... 28 ..J -Pero ¡cómo!, excla mó a l mirarla ; esa antigua tela tie n e marcas singulares , que s e parecen á un neg a tivo fotográfico, como u na gota de a g-ua á otra ; á. una imagen invertida, en la cual los negros están representados en blanco, y los blancos en negro. Aquí nada se ve e n el primer momento, pero todo se aclara c~ando se la contempla con atención. Es un negativo. Y M. Vignon hizo la fotografía de ese negativo y obtuvo el positivo. ¡Qué maravilla! En la plancha apareció Jesucristo mismo: la cabeza, admirable de majestad y de dulzura; los brazos cruzados sobre el cuerpo; los miembros delineados con todos sus detalles anatómicos, salpicado de sangre, sobre todo en el pecho, del lado en que recibió el lanzazo. La tela mide cuatro metros diez centí­metros de largo, por uno cuarenta de ancho, y está desgarrada en dos puntos, medio tostada en un incendio, y oscurecida por los si­glos; pero á pesar de esto, cuando está bien extendida, en ella se distinguen: abajo, un cadáver visto de frente; y arriba, el mismo cadáver visto por la espalda. La cabeza aparece nítidamente entre las dos imágenes. Diríase que un cadáver había impreso sus huellas sobre cada porción de la tela de lino que lo envolvía. -¿Es un milagro?, pregunto. ¿Es un simple fenómeno natural destinado á hacer revivir en la tela ese cadávt:!r, del cual pueden seguirse, merced á la fotograffa, todas sus líneas y todos sus de­talles? -No, dicen ciertos eruditos. Se trata simplemente de una pintura en la que un artista reprodujo con talento esa doble ima­gen admirable. abemos el nombre del pintor, puesto que confesó su superchería en el iglo xv al Obispo de Troyes, y para que el fraude lo supiesen todos, el prelado lo descubrió á sus diocesanos. Es un documento falso. -Precisamente la leyenda está en considerar falso este docu­mento, replicó M. Vignon. En la Edad Media ningún pintor era capaz de ejecutar semejante dibujo, y además, ¿por qué habría delineado una imagen negativa casi imposible de realizar? Además como se distinguen en todas partes sobre la tela detalles anatómi­cos desconocidos en esa época, nadie pudo entonces pintar ni im­primir por contacto un dibujo tan perfecto. ¿Entonces? Entonces no cabe la menor duda: si ninguna per­sona pudo ejecutar un dibujo de esa especie, es preciso que se haya. producido naturalmente sobre el Sudario. ¿Cómo'? Aquí principia toda una serie de investigaciones realizadas por M. Vignon y su colaborador el Comandante Colson, R epetidor de Física en la Escuela Politécnica . ¿Un cadáver puede dejar huellas tan netamente marcadas sobre la tela que lo en­vuelve? No pueden admitirse huellas ó señales de simple contacto, de eilo estamos seguros, porque esas señales serían groseras y discontinuas. Para explicarlas es preciso suponer que del cadáver ha n partido emanaciones que han ido á imprimir á distancia la im agen en la tela, á la manera que un cuerpo luminoso impre­siona á distancia la placa sensible. Y en este caso la impresió n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar d~ Colombia tenía que ser tanto más enérgica cuanto más vecinas del tejido es­tuviesen las partes del cuerpo. Desgraciadamente no se conocía en la ciencia ningún fenó­meno de esa especie; una tela. impresa por las emanaciones de un cadáver l Sin embargo, M. Colson mismo había encontrado desde 1896 que el zinc emite en fríos vapores que actúan á distancia sobre una placa fotográfica. Pueden reproducirse medallas expol­voreando el modelo con zinc. ¿Entonces, por qué de un cadáver, en el momento de la muerte, no podrían desprenderse vapores ca­paces de impresionar una tela hecha sensible á tales emanaciones? Muy bien; ¿pero de qué vapores y de qué materia sensible se trata en este caso ? Los Sres. Vigno!1 y Colson orientaron sus investigaciones en esa dirección inexplorada. Consultaron los textos sagrados, hicie ... ron revisar su traducción por los eruditos más competentes. De esta suerte supieron que Nuestro Señor Jesucristo había sido, antes de sepultado, envuelto en una tela después de ungido con aromas formados por una mixtura de mirra y de áloe. "Tomaron entonces el cuerpo de Jesucristo y lo envolvieron en sábanas con aromas, como los judíos acostumbraban enterrar." C. xrx, v. 40 de San Juan *. Ahora bien: el áloe encierra un cuerpo colorante, la aloetina que se enneg-rece al aire libre, bajo la influencia de ciertos vapores orgánicos. Toda solución amoniacal ennegrece una mixtura de áloe. Por otra parte, el sudor humano, sobre ~todo durante la fie­bre, se carga de uria, sustancia que puede verse cristalizada sobre la piel; y la uria desprende carbonato de amoníaco. Los Sres. Vi­gnon y Colson descubrieron de esta suerte vapores acti,·os capaces de ennegrecer una tela empapada en áloe. Un cadáver envuelto en un sudario impregnado de áloe, des­prende Yapores que pueden señalar sobre la tela su propia imagen. Los dos Profesores citados ejecutaron entonces diversos experi­mentos para comprobar rigurosamente el hecho. Empero, para que la impresión se produzca netamente, es necesario que haya ciertas condiciones particulares: el sepelio es provisional y no excede de algunos días, in lo cual la imagen pri­meramente producida se borra poco á poco. Ahora bien: en el entierro de Cristo se cumplieron todas las condiciones necesarias y suficientes para la impresión de la imagen, y para que ésta pu­diera durar al través de los siglos. Jesús fue sepultado rápidamente y en el estado en que se en­contraba; los sufrimientos físicos y morales habían provocado un sudor patológtco intenso; los sudores obraron sobre la mixtu­ra de áloe del sepelio, y en razón de las distancias del Sudario, marcaron huellas tanto más oscuras cuanto más cercana estaba la piel de la Sábana. Fue así como se produjo en el Sudario un ne- • Todos lo evangelistas nos enseñan que Jesús fue envuelto en una sá­bana limpia antes de ser colocado en el sepulcro; sólo San Juan, el profeta apo­calíptico, advierte que el Señor fue ungido previamente con mirra y aloes.­N. D. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colotnbia '- JO J gativo de la. imagen del cuerpo por la espalda y por el frente, Aquí los blancos son negros. Pero aún hay más: la Impresión ha resistido al tiempo, luego el entierro fue muy corto; y todos sabemos que sepultado Jesús el viernes, el domingo no estaba dentro del Sudario. Bien se comprende cuán admirables son todas estas circunstancias extra­ordinarias. ¿Pero es en realidad el cuerpo de Jesús el que de esta suerte está fotografiado en el Sudario de Turín? M. Vignon hace notar que á este respecto es imposible la menor duda. Las manchas de sangre trazan en el dibujo de la frente una cinta roja que no pudo ser he. cha sino por la corona de espinas; en el costado la sangre corrió, y allí fue donde recibió el lanzazo El rostro está abotagado y el hueso de la nariz roto, y todos saben qué clase de golpes recibió Cristo de sus verdugos. Jesús fue flagelado: en la imagen se reco­nocen los hileros de sangre producidos por 1m; balir.es de metal adheridos al látigo, y las gotitas tienen su forma natural y no la de lágrimas batábicas que inexactamente se pintan en todos los crucifijos. Y más aún: la imagen nos enseña que no fue la palma de la mano la que se oradó con los clavos, como se ve siempre en las mismas efigies. En efecto, un clavo en esas condiciones simple­mente habría desgarrado la mano á impulsos
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 1

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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año V Serie II Tomo II N. 26

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año V Serie II Tomo II N. 26

Por: | Fecha: 28/12/1901

_':~ t ñ oletin - ilitar d Á 1 b. co , J1' e 'Yo o~ 1a ~ I Organo del Ministerio de Guerra y del Ejército 1 ' J'V'VVVVVVVVVVV 1 DtRECTOR AD HONOREM ! Franoisoo J. Vergara y Velasco .., J 0 6neral de lu~cni ·ros, ~s Sociedades Científicu .t-:-t. on colaboradores de e~ te periódico los Jefes y Oficial ·s del Ejémto DECRETO NUMERO 146o DE 1901 (DICIX?riBRE 23) por el cual se incorporan unas fuerzas en el Ejército de Occidente El Vicepresidente de la República, encargado del Poder .E.Jeculivo, DECRETA Artículo único. Desde la fecha del presente Decreto incorp6- ranse en el Ejército de Occidente de Cundinamarca, á 6rdenes del Sr. General Rafael S. Restrepo, las fuerzas de la Cordz'llera, del Departamento del Tolima, que comandan los Generales Nepomu­ceno Gutiérrez y Pedro V ásquez. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 23 de Diciembre de 19(>1. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, JosÉ VICENTE CoNCHA. TOMO n-51 AN C DE L Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. eotetin !Jlilitar be €olo~i4 \._ 802 _) RESOLUCION NUMERO 28 DE 1901 ( 18 DE DICIEMBRE) por la cual se determina qué empleados militares tienen derecho á Orden~ m a costeado por el Tesoro Público El Ministro de Guerra RESUELVE 1.0 Ningún militar que no esté en servicio activo tendrá de­recho á Ordenanza pagado por el Tesoro Público; 2.0 Ningún militar en servicio activo tendrá derecho á más de­un Ordenanza, salvo que sea Comandante de fuerzas en campaña; y 3. 0 Prohíbese terminantemente dar Ordenanzas á particula­res 6 á empleados que no pertenezcan al Ejército. Comuníquese y publíquese. Dada en Bogotá, á 18 de Diciembre de rgor. El Ministro, JosÉ VICENTE CoNCHA LA DIRECCION DE I.~A GUERRA EXPOSICIÓN SUCINTA DE SUS PRINCIPIOS Y MEDIOS DE EJECUCIÓN, PO. :EL GEl'. 'ERAL COL1tiAR BARÓN VON DER GOL TZ (Traducci6n para el Boldln Ahlitar) Concluye Emplear una plaza fuerte como punto de apoyo y como eje para las operaciones, expone á tropezar con numerosos escollos, contra los cuales el comandante podrá fracasar. Por esto ha teni­do razón un escritor moderno al decir que una plaza fuerte es una esfinge, que despedaza á quien no sabe adivinar el enigma que le propone. Esta frase resume todo lo que nos queda por decir del último . papel que se asigna á las grandes plazas fuertes, las cuales debe­rán servir de refugio á los ejércitos batidos 6 estrechados de cerca por el enemigo, refugio en donde deberán rehacerse, reforzarse y proveerse de todo lo necesario, para volver á emprender sus ope­raciones á campo raso. Todo esto pertenece en mucho al dominio Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~oietin ~Uitclr be ttoiombia '- 803 _J de la teorfa : prácticamente no es realizable en la guerra. El terri­b] e ejemplo de Metz está ahí para que no intentemos hacer el ex­perimento. Zonas protegidas por trincheras, las regiones fortificadas del General Brialmont, valdrán mucho más, pues no permiten al ad­versario ponerles asedio, y protegen al propio tiempo todo el es­pacio interior en que debe vivir el ejército. Nos queda por hablar del objeto de las fortificaciones desti­nadas á proteger las capitales. Se podrá objetar contra ellas, que el acometedor, que estará en aptitud de rechazar los ejércitos hasta la capital, también será igualmente fuerte para poder tomar esta última, y sus fortificaciones no servirán, por tanto, sino para ganar tiempo. Pero no hay que echar en olvido que esto puede tener alguna importancia, sobre todo si el defensor tiene la espe­ranza de ser auxiliado. Fuera de esto se presentan algunos casos excepcionales en que la medida puede ser justificada. Por esto algunas capitales que por razones de orden interno desempeñan un papel predomi­nante, y que están expuestas por u situaci6n á ser atacadas, de­berían ser fortificadas. Constantinopla, Copenhague y aun Lisboa, están en este caso. Un enemigo que domine con su flota e] mar, puede apoderarse de ellas mediante un golpe de mano; y así pa­ralizaría todo el tren del Estado y le impediría desplegar el con­junto de sus fuerzas. En este ca o, las razones polític.as son pre­dominantes. La capital, si está fortificada, puede también formar el núcleo de una defensa nacional sistemáticamente preparada. Pero ella presentará un incon ·eniente inevitable, que una plaza de guerra de t;:¡n grandes dimensiones ejecutará por fuerza una atrac­ci6n poderosa sobre las fuerzas destinadas á formar el ejército de campaña; ella les servirá bien de punto de apoyo, pero al propio tiempo los encadenará á ella y detendrá directamente una fracci6n considerable para su guarnici6n. Allí también se correrá el riesgo de ser ro ea do prematuramente y obligado á deponer 1 as armas. Los inconvenientes serán tanto más sensibles cuanto más extensa sea la plaza, relatiyamente al efectivo del ejército de campaña. Bukarest podrá, par~ Rumania, llegar á ser más fácilmente causa de un gran desastre que París para Francia. Si se pretendiese transformar todas las localidades importan­tes, desde el punto de vista de la defensa nacional, en campos atrin­cperados modernos, se llegaría en breve á contar un número con­siderable. Y á pesar de esto, se descubriría luégo que si las opera­ciones de la guerra de campaña tomaban un sesgo inesperado, es porque á estos campos falta justamente aquello de que se tiene necesidad. En 1870 las plazas fuertes eran muy numerosas en Fra?cia, y sin embargo en Orleans y en Amiens, puntos en donde hubteran sido más n cesarias durante la mitad de la segunda cam .. paña, no las había. Si la plaza fuerte con campo atrincherado ha de poder servir á un ejército de cierta importancia, deberá ser muy extensa; pero su extensión disminuye su fuerza de resistencia pasiva, y es nece. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. eolttin 3nilitat be ~o[ombia '- 804-' sario aumentar su guarnición. Los sacrificios que uno se imponga para la fortificación del país, tanto en dinero como en tropas, au­mentarán así proporcionalmente. Se necesitaría, pues, encontrar el medio de hacer de algún modo móvil la plaza de campo atrincherado, establecerla de ma­nera que una débil guarnición fuese bastante para ponerla al abri­go de un golpe de mano. Una indicación de esta clase nos la pro­cura el empleo que se hace del hierro y del acero como elemen­tos protectores, directamente ligados al cañón*, de modo que éste y su cubierta forman un solo cuerpo. Es desarrollando esta idea como se llegará á. defender loca­lidades importantes, por medio de un pequeño número de apara­tos servidos por un grupo de hombres para formar el esqueleto de las posiciones y de los campos fortificados del porvenir. No se las organizará sino en el momento mismo en que la marcha de las ope­raciones las haga necesarias. De este modo se podrá evitar que un Estado mantenga en permanencia diez ó doce grandes plazas fuer­tes que tengan por guarnición ejércitos enteros, para no utilizar sino cuando más una ó dos durante la guerra, en tanto que allí en donde haya imperiosa necesidad de una, puede muy bien suceder que no exista de antemano. XIV INFLUENCIA DE LAS OPERACIONES IIARfTIMAS SOBRE LA DIItRCCIÓN DE LA GUERRA En el momento de la concentración de lo ejércitos, la flota, al encargarse del transporte de las tropas, podrá prestar importan­tes servicios. Sin el apoyo de sus nave~, el Imperio Turco no ha­bría estado en 1877 en aptitud de concentrar sus ejércitos. En el curso de la guerra debió á su flota el poder restablecer sus asuntos durante la campaña de estío, en la península de los Balkanes, porque ella fue la que transportó el ejército de Suleimán Bajá de la costa albanesa á la de Tracia. Hemos visto, por el ejemplo de la guerra chino-japonesa, de qué utilidad puede ser la cooperación de las fuerzas na vales cuan­do las operaciones en tierra llegan á tocar la costa y cuando se trata de conducir la empresa más adelante, 6 de establecer nuevas comunicaciones. La supremacía en el mar permite al ejército de tierra apoyarse sobre la costa, sobre todo punto que ofrezca un buen puerto; ella constituye para el defensor una ventaja tan im­portante como para el acometedor. Basta arrojar una mirada sobre el mapa para darse cuenta de la importancia que hay para Alemania en caso de guerra al Este y al Oeste, de ser dueña del Báltico. En relación al teatro de operaciones en Polonia, los ejér­citos alemanes gozarían de una libertad mucho más ~rande en sus movimientos, si en caso de necesidad, tuviesen latitud para reple- • Fuertes impropiamente desi~nados con el nombre de curtflas acorataáar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~oretin IDlilitar be Vl.lllltnfos dt brazos. 21. Rotaci(m de brazos addanü y afrás-1-Iaccr describir á los brazos extendidos un círculo de abajo hacia arri a 6 de arriba hacia abajo, rozando el puño al mu lo. El instructor har:i que al principio los recluta ejecuten este movimiento con un solo brazo, después con ambos, y por último, un brazo para un lado y el otro para el contrario. z2. Retirar los codos-Levantar los brazos extendidos parale­lamente adelante, retirar vivamente los codos hacia atrá , los bra­zos doblados, los puños á la altura de la cintura; llevar nueva­mente los brazos al frente y en seguida bajarlos á los costados. 23. Lanzar alternativamente los puiios al az·re-Colocar los pu­ños sobre el pecho, las uñas hacia adentro, los codos atrás y reti­rados del cuerpo. Lanzar con fuerza el puño derecho al frente, estirando viva­mente el brazo á toda su extensión y retirando el hombro izquier­do; volver],) prontamente sobre el pecho y repetir el mismo mo­vimiento con el puño izquierdo. 24. Flexión de la dnlura adela11le (atrás)-Inclinar lo más len­tamente posible, sin apoyar las manos en la silla, lo alto del cuer­po hacia adelante (atrás), evitando mover las rodillas de su lugar; enderezarse en la misma forma. 25. Levantar los muslos-Levantar hacia arriba los muslos, manteniéndolos horizontalmente y á la misma altura, las piernas y los pies cayendo naturalmente sin tocar )a silla ni el caballo, los hombros retirados. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. &letin !JliHtClt be <§:o(ombill '- 822 _) El instructor aprovecha la elevación de los muslos para orde­nar á los jinetes que se tomen con ambas manos del borren delan­tero y que echen las nalgas adelante lo más que se pueda. 26. Rolacz(m de muslos-Separar la rodilla, llevarla hacia atrás estirando la pierna, volver la rodilla y el pie hacia adentro y des­pués volver á colocar de plano el muslo sobre la silla. 27. .Fle:xlcm de las pzernas-Doblar la pierna cuanto se pueda sin mover los muslos ni tocar el caballo, permaneciendo el cuerpo recto ; inmediatamente después bajar la pierna. 28. Oscz1ar las piernas-Separar las rodillas estirando hacia atrás las piernas, y moverlas alternativa 6 simultáneamente de ade­lante hacia atrás, y viceversa, paralelas al cuerpo del caballo, sin tocarlo y sin doblar la rodilla. 29. Levantarse sobre los pu11os-Colocar las manos inmediata­mente abajo del borren delantero, en el extremo de los bastos, con la palma hacia abajo y las uñas mirando al suelo; inclinar el cuer­po hacia adelante; balancear las piernas de adelante hacia atrás y sorprender el momento preciso en que la oscilación hacia atrás es más pronur.ciada para levantarse sobre los puños ; juntar los ta­lones en el aire encima de la grupa del caballo, sin tocarlo, y lle­var rápidamente las piernas á su costado. 30. Las t~j'eras-Hacer el mismo movimiento anterior, y cuan­do las piernas están levantadas á su máximum sobre la grupa del caballo, cruzarlas volviéndose sobre la silla; soltar los bastos en el momento en qué el cuerpo se vuelve rápidamente, y quedar con frente á retaguardia. Iguales medios para volver al frente primitivo. 31. Perdtr l as/enlo-Se ejercita á los jinetes : A imular una pérdida del equilibrio á derecha é izquierda y á r stablecer la posición .:in ayuda de las manos. A volver e atrás á la derecha y atrás á la izquierda, y á vol­ver al frente sin ayuda de las manos, que se colocan en las caderas. 32. Rotación de pies-Hacer ¡:-irar circularmente los pies sobre el tobillo, sin tocar el caballo. 33 . .Flexión de pz'es-Bajar y ubir alternativamente la punta de los pies paralelamente al cuerpo del caballo. 3-4-· Dar frente á la z'zqu/erda (dtrecha)-Levantar la pierna de­recha (izquierda) y pasarla al costado izquierdo (derecho) por encima del cuello del caballo. 35.-Dar frente d relaguardz'a-Hecho el frente á un costado, pasar la pierna más cercana á la grupa, por encima de ésta y que­dar montado con frente á retaguardia. De igual manera se vuelve al frente primitivo . .EJERCICIOS MLSCULARES SOBRE L.-\ MARCH ... 36. Para poner el pelotón en marcha, el instructor designa un jinete instruído destinado á servir de conductor ; le hace seguir la pista, y ordena individualmente á cada uno de los otros jinetes que sigan en columna uno detrás de otro, siguiéndose de cerca. Tam- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~•letin !nUitctt ~e €otfutita '-- 823 _; bién puede hacer ejecutar el movimiento de romper de á uno (nú­mero 47), pero sin exigir precisión ni .uniformidad ~lgy~a. El instructor limita sus explicacwnes á los pnnc1p10~ d_e con­ducción más indispensables para poner el caballo en movtmte~to y detenerlo ; los jinetes se concretan á dejar que sus caballos stgan á los que preceden. . . . Cuando los jinetes comiencen á habttuarse al m~>vtn:I~nto del caballo, el instructor les hace repetir marchando los ~Jercictos mu~­culares ejecutados á pie firme, y fija toda su atenctón en la posi-ción de cada jinete. Cuando los reclutas '10 manifiesten temor marchando al paso, el instructor ordena al conductor que tome el trote, y h~ce. r~pe­tir los ejercicios musculares á este aire de marcha. Al prmcipiO 5e tomará el trote á una cadencia muy moderada ; se le aumenta á la velocidad reglamentaria cuando los jine~es hayan adquirido ba~­tante buen asiento para conservar á ese a1re de marcha una p05I-ci6n regular. . Se hará en seguida soltar las riendas y saltar á tierra y á ca-ballo por derecha é izquierda y sin detenerse, lo cual contnbuye á dar confianza y firmeza á los reclutas. SALT.~R Á TIERRA 37· Mando: 1. 0 -Prro¿ngan t para saltar 2. 0 -A 3. 0 -Tzerra. A la primera voz, se lleva la mano izquierda. sobre el cuello del caballo, la palma hacia arriba y las yemas de los dedos mi­rando al cuerpo del jinete ; se cruza la rienda derecha sobre la. palm ·l de la mano izquierda, botando el extremo á este costado; con la mano derecha se vuelve una porción de crin como para sal­tar á caballo; la mano izquierda abraza riendas y crin y vuelve el dorso hacia arriba; se apoya la mano derecha sobre el borren delantero, el pulgar abrazándolo, los cuatro dedos restantes hacia abajo; se desprenden las nalgas de la silla inclinando ligeramen­te el cuerpo adelante. A la voz: A, apoyar el peso del cuerpo sobre las dos manos sacando la pierna derecha extendida por sobre la grupa, lleván­dola á juntarse con la tzquierda, quedando la posición del cuerpo y la de las piernas como en el segundo tiempo de saltar á caballo . El instructor vigila que la pierna derecha se saque sin tocar el bo­rren trasero ni la grupa, que la mano derecha no se cambie del borren delantero, y que los brazos permanezcan bien extendidos. la voz: Tt!1 ra, sentar el cuerpo en el suelo, cayendo sobre la punta de los pies y doblando un poco las corvas ; soltar las cri­nes de la mano izquierda y la rienda derecha, dar acto continuo un paso á la izquierda ; tomar las riendas con la mano izquierda; desde las argollas del bridón deslizándola en seguida hasta cerca Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~ • Ietin llilüat ~' €olcmbia \.._ 824 .J del extremo, tomar las riendas con la mano derecha y girar á. la izquierda para quedar en la posici6n de atención firme. :DESFILAR 38. Mando: Desfilar á la derecha (tzquzerddJ)-MAR-( chen ). Al mando prever1tivo se toma la posición explicada para C0:1- ducir el caballo al terreno. Al de MAR-(chen), girará á la derecha (izquierda) el primer jinete; llegado á la pista, girará la misma mano del primer giro y seguirá la pista. Los :demás jinetes giran después que lo haga el de la derecha (izquierda). El instructor se colocará dos pasos á la derecha (izquierda), con frente á la tropa en una línea para lela al frente de ésta; cada jinete: dos pasos a11tes de llegar al instructor, lo mirará libremen­te á la cara; un paso después lleva la vista al frente y continúa marchando en dirección á las pesebreras. ( Conlt'núa) -------~------- INFORME SOBRE EL EJÉRCITO ALElVIÁN ( ontinúa) Los Cuarteles-Veamos ahora cómo están dispuestos los cuar­teles. Sería imposible relacionarlos á un tipo general, porque la mayor parte son muy viejos y se han construído en circunstancias muy diversas. Hé aquí, no obstante, cuáles son las reglas más ge­neralmente adoptadas para los que se construyen hoy. Lo primero que les ha preocupado y que se ha hecho ante­poner á todas las cosas, es facz1tlar la instrucción bajo todos los as­pecios. A este fin, todos los nuevos cuarteles de infantería están pro­vistos de una vasta plaza de ejercicios, de una sala de maniobras, de almacenes, talleres, pabellones para oficiales, &c. En general, se presentan bajo la forma de un gran cuadrilátero, del cual tres lados están habilitados para alojamiento de los tres batallones, y el cuarto para sala de maniobras. El patio comprendido por estos cuatro edificios, sirve de te­rreno de ejtrcicios. En la caballería, todos los hombres están comúnmente reuni­dos en un solo edificio, en tanto que á cada escuadrón se procura darle una cuadra separada. Un picadero cubierto y otro á cielo abierto están considerados como dos accesorios indispensables para un cuerpo de caballería dondequiera que esté estacionad<1. Los cuarteles de artillería son bastante semejantes á. los de caballería y provistos igualmente de picaderos cubiertos y descu­biertos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~•le~n !JHiüat be (,olQmbia '- 825 _; Casi todos los cuarteles y picaderos, aun en las pequeñas ciu-dades, están alumbrados por gas. . En la mayor parte de los cuarteles prusianos se eleva en me­dio del patio principal, como recuerdo imperecedero, un monu­mento que lleva el nombre de todos los compañeros muertos al frente del enemigo durante las última~ campañas. Es una exce­lente costumbre que contribuye á desarrollar el espíritu de cuerpo, y obra poderosamente sobre la moral del soldado. Sentados du­rante las horas de ocio al rededor de este símbolo consagrado á la memoria de los valientes, los nuevos soldados escuchan con interés los relatos de los veteranos acerca de las guerras en que tomaron parte. Un gran número de tenientes está alojado en los cuart les, lo que resulta ventajoso para ellos y para el servicio. Por lo que hace á los oficiales de mayor graduación, su prt­unda eil el cuartel habría dt ur sumamente moles/a para sus subord1'nados, y con dla u alwgaría fádlmmlt e1l éstos toda l·mct"aliva para la z·nslruc­áfm de la tropa, cuando al contran·o, lo que se busca por lodos los medios pos/bies, es desarrollar mire ellos esta z"lllporlante facultad. · Un dfa pregunté por qué todos los capitanes, &c., vivían tan lejos de su tropa, y uno de ellos me respondió: "Nos guardaría­mos muy bien ele obrar de otra manera. Eso sería una sujeción para nuestros inferiores, y el resultado concluiría fatalment por ser ~ste : que los jefes de regimiento, hallándo. e constantemente pre entes en todos los ejercicios, llegarían á u pe ar á mezclarse en todo, destruyendo á su vez la iniciativa d~.,; los oficiales intructo­res y de lo comandantes de compañía. No somo nosotros los que dirigimos los ejercicios; así pues, no deb m os a par cer ino de tiempo en tiempo, para asegurarnos de su marcha regular." En los cuartele., n general, los dormitorios son tan pequeños que no pueden poner e al lado unas de otras todas las camas que deben contener, y éstas han debido ser construíclas de manera que puedan superponerse unas sobre otras en dos órdenes. En principio, esta superposición sólo se hace durante el día para des­embarazar los dormitorios, y por la noche todas las camas· deben colocarse sobre el pavimento. Pero la mayor parte de las veces no se sujetan á esta regla, que con frecuencia sería materialmente imposible, puesto que existen dormitorios en donde la circulación es ya muy difícil cuando las camas están superpuestas y en donde no habría medio en absoluto de colocar unas al lado de otras. Todos los armazones de las camas son de hierro, y los cuatro montantes se terminan en lo alto por un ancho enchufe destinado á recibir los pies de la cama del orden superior. Se oye ~cir á veces que vivaqueando raramente la.; tropas prusianas, no pueden poseer el hábito suficiente de las fatigas y miserias que entraña la vida del vivac. Verdad es que los solda­dos están en principio siempre acantonados en los pueblos durante las grandes maniobras. Solamente en raras ocasiones y según tumo determinado de antemano por orden del Emperador, se hace acampar á los regimientos, como ejercicio, para aprender las re- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~oldin !Rilttar Ot t;oú:>ntbia '- 8~6 _J ¡:-las de las organización de vivaques y los detalles del servicio en tales circunstancias; pero sería un grande error concluír que ha­brían de ser incapaces de soportar, en caso de necesidad, la prue­ba de vivir al aire libre; porque en primer lugar, no bastan al­¡:- unos días pasados en el vivac cada año para familiarizar el or­ganismo con las condiciones higiénicas desfa vorrmitorios, hé aqu( los que parecen más parti­. cularm _nte dignJs de ser citados: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~tldin !Jttutar be €o1oM&iA \_ 8~~ --' A la hora de la retreta, todo individuo de tropa, á menes de tener un permiso especial, debe estar presente en el cuartel. Todo el que se retrase debe ser señalado por el jefe del dor­mitorio alftldwebel 6 al sarg-ento dt día. A las diez y media de la noche en verano y nueve y nedia en ¡invierno, todos los fuegos y luces deben apagarse, sal o en caso de autorización del capitán. Se designa cada día por turno un hombre en cada dormi~orio para la limpieza. Cada soldado deberá hacer todos los díts su cama y arreglar su armario. El nombre del cuartelero está siempre inscrito en una tablilla destinada á este efecto. No puede ausentarse del cuartel aun Clan­do haya terminado su servicio especial, bien entendido que esto no le impide asistir á todos los actos de instrucción. Para evitar todas las causas de desaseo, se destina un sitk es­pecial, habitualmente el corredor, para la limpieza de las armas y del equipo. Después del tiro, se la van los fusiles cerca de las fuen te s ú otros depósitos de agua, evitando manchar las paredes. Se reserva un sitio particular para cada compañía 6 escuadrón. Para comer, cada uno se sienta á la mesa en el lugar que le está asignado, y debe llevar su pan, cuchillo, cuchara y tenedor. Si la cantipa de un regimiento está servida por una mt.jer, nadie tiene derecho á ir á comer 6 beber en su casa; lo qu _ se compre debe llevarse en seguida y consumirlo en otra parte *. · Continúa ~ ~üd>¿¿¿{~ PEREGRINACION DE ALPHA POR MANUEL ANCÍZAR ConHnúa XV "Mas como la principal fermentación estaba dentro de la capital, donde se cree que formaron los pasquines, y se comunica­b~ n frecuentemente los a visos al cuerpo de los sublevados, sin que esto pudiera impedirse por las pocas fuerzas, para calmar en par- . , • Los prusi:lnos tien.en, según paree~, un medio bien sencillo para impe­du a los soldados se cstac10nen en la cantma, y es el de no tolerar en ella ni mesas, ni bancos ó sillas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. eo(etin ~Hit~t •e €tlo1nbi« \_ 829 _) te y aquietar los ánimos de los moradores de Santafé, en una Jun­ta de los Tribunales que se celebró en ella el día I 5 de Mayo, después de la salida de los señores comisionados, y aun sin noticia de éstos, fue acordado por prudente medio, según se consideró, la rebaja de los Ramos y efectos de la Real Hacienda, extinción de la Armada de Barlovento, guías y tornaguías establecidas por el Sr. Regente Visitador, que se publicó por bando inmediatamente en la capital de Santafé, expidiendo orden para que los señores comisionados lo hicieran también publicar en la parroquia de Zi­paquirá y su jurisdicción, como lo hicieron practicar en cumpli­miento de ella. "Desde el día 16 hasta el 25 de Mayo se mantuvieron los se­ñores comisionados en Zipaquirá, dando otras disposiciones, aun­que sin noticia del paradero de las tropas de los sublevados, has­ta que el citado 25 se recibió carta de D. Juan Francisco Berbeo, Comandante en jefe de los Comunes, en que daba noticia de la reunión de sus tropas en los campos de Nemocón, por donde sa­lieron dichos señores comisionados al siguiente día 26; y habien­do llegado como á las once del día, y hospedados en la casa del Administrador de Salinas, que tiene varias ventanas con vista á la plaza contigua á la iglesia, se dejaron venir á ella como unos 500 hombres armados, mandados por ~us capitanes, y estando forma­dos, el que hacía de jefe, habiéndose desmontado del caballo y he­cho umujlexión á la iglesia, en voz alta y perceptible dijo: ¡Viva nuestra santa fe católica, viva nuestro católico Monarca, el Sr. D. Carlos nr, viva el Ilmo. r. Arzobispo, vivan todos los señores jue­ces y ministros de S. M., y muera el mal Gobierno l; y concluido, se fueron desfilando para el campo. En aquella tarde se le fueron reuniendo varias tropas de afuera, y en la misma entró D. Juan _Francisco Berbeo, con un grueso trozo de las suyas; y habiendo trasladado su campamento al Mortiño, paraje más inmediato á Zi­paquirá, los señores comisionados regresaron á dicho pueblo, para embarazar que se fuera acercando y observarle su movimiento. u Desde el 26 hasta el 31 de Mayo sostuvieron los señores co­misionados, en consorcio del Ilmo. Sr. Arzobispo, el numeroso ejér­cito de los sublevados, que se componía de más de 15,000 hombres armados, metidos en unos pantanos, por las continuas lluvias y mala situación del paraje, sin dar lugar á que se adelantasen, con­teniéndolos con sólo su prudencia y las repetidas sesiones que se tuvieron al efecto, y finalmente, en el citado día 31 pidieron los su­blevados el que para acomodar sus capitulaciones viniera á Zipa­quirá el cabildo secular de Santafé, con cuatro sujetos distinguidos, á quienes nombraron é hicieron capitanes, por considerar ellos, se­gún se decía, que les convenía incluír á la capital en la sublevación. "Ultimamente llegó el día 5 de Junio, en el que remitió D. Juan Berbeo, Comandante en Jefe que se decía ser de los Comunes, sus capitulaciOnes extensivas á 35 capítulos, hablando todos con el Real Acuerdo." Tenían resabios de política, y manifestaban la disposición de los ánimos, pues en ellas, que originales con la firma de Berbeo me comunicó el Sr. Dr. E. Vergara, se lee: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. eoiriin _~Uüttr be €flombia '- 830 .......) u El Capitán general comandante de las ciudades, villas, pa­rroquias •y pueblos que por comunidades componen la mayor parte de este Reino, y en nombre de los demás restantes, por los cuales presto voz y caución, mediante la inteligencia en que me ha:Io de su concurrencia ..... . u I 7 .• Que el Común del Socorro pide que en aquellas villas haya un Corregidor Justicia Mayor, al cual se le ponga el sueldo de un mil pesos en cada año, y que en éste no haya de haber ju­risdicción la capital de Tunja ; con tal que quienes ejerzan este empleo deban ser criollos nacidos en este Reino ..... . "22: Que en los empleos de primera, segunda y tercera pla­na hayan de ser antepuestos y privilegiados los nacionales de esta América á los europeos, por cuanto diariamente manifiestan la an­tipatía que contra la gente de acá conservan, sin que basten con­ciliarles correspondida voluntad ; pues están creyendo ignorante­mente que ellos son los amos, y los americanos todos sin disti~ción sus inferiores y criados. Y para que no se perpettíe este ciego dis­curso, sólo en caso de necesidad según su habilidad, buena fe, in­clinación y adherencia á los americanos, podrán se r igualmente ocupados, como todos los que estamos sujetos á un mismo Rey y Señor debemos vivir hermanablemente; y el que intentare se ño­rearse y adelantarse á más de lo que corresponda á la igua dad, por el mismo hecho se a separado de nuestra sociabilidad. "Los señores comisionados recibie ron las capitulaciones á. las diez d la noche ; y no obstante que obre ellas tenían hechas va­rias reflexiones en ]as muchas juntas y sesionc que mantuvie ron con los capitanes, que les proponían de palabra y aun en un mal formado borrador que pocos días antes pasaron, conocie do que la idea de los sublevados era el que se remitie ran á Santafé para que las aprobara e! Real Acuerdo, con quien hablaban, y por no tener en aquella hora con quién contestar, resolvieron dirigirlas con un chasqui, que practicó activamente la diligencia, el cual las con­dujo el 6, y al día siguiente, 7, las volvió á regresar con oficio, para que se aceptaran por los señores comisionados, haciendo antes so­bre cada una las reflexiones. Los señores comisionados convocaron en la mañana del mismo 7 á todos los capitanes, que pasaban de doscientos, y á D. Juan Berbeo, Comandante en Jefe, para tratar del asunto. "Se vinieron lo~más y se juntaron en la habitación del Ilmo. Sr. Arzobispo, y con la novedad se juntó la mayor parte del Acam­pamento, y se vio en pocos momentos ocupada de gente armada la plaza de dicha Zipaquirá. El Ilmo. Sr. Arzobispo tenía su habi­tación en la casa del Cura, que está en uno de los ángulos de la plaza, en salas bajas, y con ventanas á ella. Comenzóse la sesión como á las once del día, porque no pudo ser antes ; y habiendo los señores comisionados dado principio á las reflexiones que anterior­mente tenían hechas, capitulación por ~apitulación, al llegar á la 14, viéndose los Comunes convencidos, se suscitó entre ellos tal confusión y alboroto, que comuninada á los de afuera comenzaron todos á decir: '¡Traición, traición, á San tafé, á Santa fé' ' Con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~oidin !militar be ~oiombit '- 831 --' esta novedad se sorprendió el Ilmo. Sr. Arzobispo, y más viendo que ni aun los capitanes ni el jefe eran bastantes á contener sus gentes, y pidió á los señores comisionados omitiesen ya más reflexio­nes, y que respecto á que las aprobase el Real Acuerdo, se remi­tiesen á él, para no aventurarlo todo, y que si se decidía era á la fuerza. Los señores comisionados vistieron la diligencia y las acep­taron á nombre de dicho Real Acuerdo, como se les prevenía en el oficio que se les pasó á Santafé, adonde las devolvieron inmedia-tamente para su aprobación. _ "Al siguiente día 8 las devolvió el Réal Acuerdo y Junta Su­perior aprobadas ; y habiéndose recibido en Zipaquirá como á las ocho del día, celebró misa Su Ilma., patente el Santísimo Sacra­mento, y concluida con las solemnidades acostumbradas, y como se pedía en las mismas capitulaciones, ratificaron los señores comi­sionados el juramento. Concluído este solemne acto, se cantó el Te Dttan, hubo repique de campanas, y los sublevados tendieron bandera blanca con las Armas Reales, que fijaron en una de las ventanas de la habitación de Su Ilma., con muchos vítores al Rey. "El Ilmo. Sr. Arzobispo y señores comisionados de la capital se mantuvieron el siguiente día 9 en Zipaquirá, haciendo retirar las gentes á sus respectivo· pueblos, suministrándole dinero para que lo verificasen, como lo consig ieron ; siendo bien de extrañar que en sólo aquel día se disipó todo el numero o concurso de a-en­te armada, á e.·cepción de uno · pocos 1ue quedaron con D. Juan Berbeo. u El día siguiente r gresaron el limo. ·r. Arzobi po y los se­ñores comisionados á la capital, la que le~ salió al encuentro de todas clases, en señal de reconocimiento, y aplaudiéndolos como verdaderos libertadores de la patria y el Reino. En estas demos­traciones se señalaron las comunidades religiosas, especialmente los cuatro conventos de monjas, que con su virtud supieron más bien guardar el peligro en que se vieron inmediatas. El Ilmo. Sr. Arzobispo, á los ocho días después de haber llegado, vohió á em­prender su marcha para el Socorro, distante doce jornadas de San­tafé, en prosecución de su Pastoral visita, donde ·se halla tranqui­lizando los ánimos de aquellas gentes y de todos los pueblos del tránsito. "Hasta aquí el derrotero que se hizo en la pacificación de los pueblos; mas porque se pueda hacer concepto del origen de estos movimientos, del gran trastorno que amenazaba al Reino y de las simuladas ideas con que se encaminaban a]
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año V Serie II Tomo II N. 26

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El graffiti como identidad gráfica de los hoppers en la localidad de Fontibón, Bogotá

Por: Nicolás Fundación Universitaria San Mateo Grajales Santisteban | Fecha: 2019

La presente investigación busca describir e identificar la composición del graffiti en la localidad de Fontibón. A través de este objetivo, se analizan los estilos y expresiones artísticas que caracterizan el graffiti. También busca identificar cómo estas subculturas se están apropiando de los espacios urbanos, cómo se implementan a través de sus expresiones artísticas y cómo demostrar la validez del concepto de su subcultura y las características en el presente. Durante décadas, constantemente surgen grupos neo con estructuras muy diferentes dentro de la misma comunidad. Inicialmente se realiza el análisis de los aspectos teóricos en los que se basa la investigación; para este caso, se toma como referente básico de subculturas, graffiti, cultura, rap y hip hop, que muestran las representaciones artísticas de esta subcultura.
Fuente: Fundación Universitaria San Mateo - Revista Designio Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Recopilar, diseñar y elaborar una aplicación para dispositivos móviles con tecnología de realidad aumentada como herramienta de apoyo para la enseñanza de la química

Por: | Fecha: 2019

Según los resultados obtenidos por Colombia en las pruebas PISA del año 2016, se piensa que una de las razones de los malos resultados fue por la falta de uso de la tecnología en las aulas de clase de los últimos años (Gossaín, 2014). El siguiente trabajo está enfocado en la recopilación, diseño y elaboración de una aplicación para dispositivos móviles con la tecnología de realidad aumentada (RA). Con ello se pretende mejorar la forma en que se dictan las clases en los colegios de básica secundaria de Bogotá D.C. Esta investigación muestra que hace falta capacitar a los docentes en el uso de las nuevas herramientas tecnológicas para enseñar de manera más dinámica e interactiva y así captar la atención de los alumnos. También abre nuevas ideas de llevar información y conocimiento a las nuevas generaciones con el uso de la tecnología.
Fuente: Fundación Universitaria San Mateo - Revista Designio Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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