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(~······· O~GA~O- DEL ~I~IST~IO ~E G~~~ ~- ~~ ~~GJ~~- . -~~
: DIRECToR, Francisco J. Vergara y Velasco ¡:·: -
G••neral de Jng('llie ros
Son colaboradores de este periódico los J e fe~ y Oficiales del Ejército ¡
Puede mvv biNl IUUdtr que f'ltleatro respeto á todns lao C011tJircionea, ~·enga á parar en la ¡
indiferenc1a ynoa deje ain ener{:ira reemplazo
El Vi'cepresiden/e de la Repúblzi:a, encargado del Poder E.Jeculz'vo,
DECRETA
Artículo único. Declárase insubsistente el nombramiento hecho
en el Sr. Jenaro Junca para Ayudante de 1." clase del Parque
General, y nómbrase en su reemplazo al Sr. Uldarico Encinales.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á 28 de Octubre de 1902.
]OSE MANUEL 1\1ARROQUIN
El Ministro de Instrucción Pública, encargado del Despacho
de Guerra, JoslE JoAQUÍN CAsAs.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Boletín Militar de Colombia
\.._ 6 12 _J
DECRETO NUM ERO 15 92 D E 1902 -
(OCTUBRE 28)
por el cual se declara insubsistente un nombramiento y¡¡e hace una asimilación
E l Vtápreszdenfe de la Repúblú:a, encargado del Poder Ejecutivo,
DECRETA
Art. r .0 Declárase insubsistente el nombramiento hecho en el
Sr. Dado Rivera para grabador del Boletí-n MiHiar.
Art. 2. 0 Asimílase al Sr. Bernabé Neira, empleado de la Imprenta
del Bolefin. JJ1ihfar, á Subteniente, para los efectos fiscales.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á 28 de Octubre de 1902.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministro de Instrucción Pública, encargado del Despacho
41e Guerra, JosÉ JoAQUÍN CASAS.
DECRETO NUMERO 1593 DE 1902
(OCTUBRE 28)
por el cual se crea una Oficina Pagadora de Fl~t~s
.El Vzápresidmle de la Rtj)/íbhca, encargado del Poder EjtcuHvo,
CONSIDERA DO
Que es indispensable facilitar el transporte del equipo, armamento
y demás elementos de propiedad del Gobierno, que se despachan
de esta ciudad para los Departamentos del Tolima y el
Ca u ca y que contraten las autoridades del tránsito, tanto civiles
omo militares, con autorización -d~l Ministerio de Guerra;
Que la demora en el pago de tales servicios ocasiona dificultades
en la traslación de tales elementos, lo cual debe obviarse en
cuanto sea posible ; y
Que conforme al artículo único del Decreto número 627, sobre
transportes, de 1.0 de Junio de I9QI, puede el Gobierno crear
Oficinas Pagadoras de Fletes fuera de la capital de la República,
cuando lo crea conveniente,
DECRETA
Art. 1.° Créase una Of.lcina Pagadora de Fletes y Transportes
en la ciudad de lbagué, á cargo de la cual estará cubrir los
fletes que se contraten por las autoridades del tránsito, tanto civiles
como militares, y que hayan sido autonzadas para el efecto por
el Ministerio de Guerra, y los comisionados especiales para el des-p
a cho de ]as respectivas cargas.
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Boletín Militar de Colombia
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Art. 2:0 Esta Oficina estará. bajo la responsabilidad de ua
empleado que maneje los fondos destinados para atender á los
gastos de fletes y transportes de la carga de propiedad del GObierno
Nacional y de los Jefes y Oficiales que por orden del Gobierno
deba trasladarse á los Departamentos del Tolima y el
Cauca.
Art. 3. 0 Para el pago del servicio de transportes de que trata
el presente Decreto, será suficiente formalidad la cuenta por duplicado
que presente el interesado, acompañada de la carta de
remesa que envíe la autoridad que contrató el flete, del recibo de
la carga en el lugar de su destino, y el páguese del Jefe Civil y
Militar de Ibagué, para lo cual queda autorizado expresamente.
Art. 4.0 La estipulación del precio de los fletes la hará el correspondiente
empleado civil ó militar que contrató los fletes, y en
su defecto, el Pagador, de acuerdo con las instrucciones que reciba
ciei Ministerio Jc Gü~;:;:a.
Art. 5. 0 El Jefe de la Oficina presentará sus cuentas á la Intendencia
general del Ejército, las cuales llevará por el sistema de
cargo y data, para que allí las incorporen en las que debe rendir
la Intendencia á la Corte de Cuentas mensualmente .
. Art. 6. 0 El empleado responsable de esta Oficina prestará
una fianza personal ó hipotecaria por $ 20,000.
Art. 7. 0 Queda reformado en estos términos el Decretq número
627 bis, de 1.0 de Junio de tgoi.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á 28 de Octubre de 1 go2.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El 1viinistro de Instrucción Pública, encargado del Despacho
de Guerra, JosÉ jOAQulN CAsAs.
DECRETO NUMERO 1594 DE 1902
(OCTUBRE 28)
por el cual se h'lce un nombr:tmiento
El Vü:eprest'dcnte de la República, mcar¡;ado del Poder Ejecull'vo,
DECRETA
Artículo único. Nómbrasc al Sr. Daniel Delgado L. Ayudante
de la Habilitación de la Sección 4." del Ministerio de Guerra.
Comuníquese y publíquese.
Dado E.n Bogotá, á 28 de Octubre de 1go2.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministro de Instrucción Pública, encargado del Despacho
de Guerra, JosÉ JoAQuiN CAsAs.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Boletín Militar de Colombia
\..... 614-'
DECRETO NUMERO 1595 DE 1902
(OCTUBRE 28)
por el cual se hace un nombramiento
El Vt'cepresidmle de la Repúblz'ca, encargado del Poder EJect~livo,
DECRETA
Artículo único. N6mbrase al Sr. General Félix C. Reina Pa&"
ador de la Oficina de Fletes y Transportes establecida en la ciudad
de !bagué, con el sueldo correspondiente á su grado militar,
que es el de General de Divisi6n.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá1 á 28 de Octl.lbre de 1~02.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministro de Instrucci6n Pública, encargado del Despa eh o
de Guerra, JosÉ JoAQUÍN CAsAs.
DECRETO NUMERO r 596 DE 1902
(OCTUBRE 28)
que hace un nombramiento
El Vi'cepresidenle de la República, mcargado del Poder Ejecutivo,
DECRETA
Artículo único. N6mbrase al Sr. José Joaquín Mesa Ayudante
de 1.• clase del Guardaparque General, dependiente de la
Habilitación del Cuartel General del Ejército, para los efectos
fiscales.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á 28 de Octubre de rgo2.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministro de Instrucción Pública, encargado del Despacho
tle Gu~rra, JosÉ joAQUÚ( CAsAs
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Bol~tín Militar de Colombia
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DECRETO NUMERO 1597 DE 1902
(OCTUBRE 28)
por el cual se eleva el valor de las hospitalidades á los enfermos del Hospital
Militar de Honda
El Vzeepruz'dmle de la República, encargado del Poder Ejecutivo,
DECRETA
Artículo único. Desde el 1.0 de Noviembre próximo venidero
la ración diaria de cada enfermo en el Hospital Militar de Honda,
;será de seis pesos.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á 28 de Octubre de 1902.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministro de Instrucción Pública, encargado del Despacho
.de Guerra, JosÉ JOAQUÍN CAsAs
DECRETO NUMERO 1598 DE 1902
(OCTUBRE 28)
por el cual se hace una asimilación
El "Yíeepresidmle de la Rep¡/blz'ca, encargado del Poder Ejecult'vo,
DECRETA
Artículo único. Asimílase al Sr. Carlos Suescún, Ayudante
del General Inspector general c.le Brigadas, á primer Jefe de Cuerpo,
para los efectos fiscales.
Comuníquese y publíquese.
Dado en Bogotá, á 28 de Octubre de 1902.
JOSE MANUEL MARROQUIN
El Ministro de Instrucción Pública, encargado del Despacho
de Guerra, JosÉ joAqu{N CAsAs
INFORME
DEL INTENDENTE GE~ERAL DEL EJÉRCITO
{Continúa)
RELACION de los recibos expedidos por esta Oficina en el curso del mes de
Mayo de 1902, por elementos entregados en este Parque General
Mayo 1.0 -84. Recibido del Sr. Marcos Rodríguez C. 3 silla 1
nvevas sin aperos. Intenc.lencia, 149.
Mayo 1.0 -85. Recibido de::: la Sra. Clotilde V. de Troyano
1 oo frazadas pescanas. Intendencia, 24, 15 1 y 1 55.
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Mayo 2-86. Recibido de la Sra. Teodora Estrada 57 enjalmas
sin aperos. Intendencia, 46.
Mayo 2-87. Recibido del Sr. José María Vargas V. 16 docenas
de lazos largos y 4 de chicos. Intendencia, r 54.
Mayo 2-88. Recibido del Sr. Eudoro Pinzón 38 sillas nuevas,
sin aperos. Intendencia, I 56.
Mayo 2-89. Recibido del Administrador de la Maestranza
de San Vicente de Paú! 1,240 chaquetas, 5,940 pantalones, 10,750
cami~as y 10,200 calzoncillos. btendencia, 15 3·
1hyo 3-90. Recibido de la Srita. Enriqueta González B. 48
toldos de campaña, de 6.40 por 4.80 metros de dimensión, confeccionados
con telas del Gubierno. Intendencia, 148. _
Mayo 3-91. Recibido del Sr. José Laverde 1,500 corroscas~
Proveeduría, r6o.
Mayo 3-92. Recibido del Sr. Manuel T. Ballesteros IOO COrroscas.
Intendencia, 158.
Mayo 5-93· Recibido de la Srita. Enriqueta González B. 40
toldos de campaña, de 6.40 por 4.80 metros de dimensión, confeccionados
con telas del Gobierno. Intendencia, 1 59·
Mayo 5-94· Recibido del Sr. Manuel T. Ballesteros 141 corroscas.
Intendencia, 163.
Mayo 5-95. Recibido de la Sra. María Parra 30 enjalmas.
aparejadas, 103 encerados pequeños y 47 grandes. Intendencia,..
161.
·Mayo 5-96. Rt~tibido de la Sra. 1 Iercedes Rodríguez 50 enjalmas
aparejadas. lntf•n lencin, 166.
Mayo 5-97· ReciLido Ul! la Sra. Jenara de :rvieléndez 6o frazadas.
Intendencia, 146.
Mayo 5-9'. R cibido del ·r. B nito~ ravarro O. 255 correajes
comp! tos, con morral y sin vaina, y 222 sin morral y sin vaina.
Intenclenci , 165.
Mayo 6-99. Recibido del Sr. Antoniu González Q. 20 docenas
de alpargatas e.·propiadas por el Coronel Julio Díaz. Intendencia,
168.
:Mayo 6-roo. Recibido ele la Sra. Justa Jiméncz 100 docenas
ce alpargatas que le fueron expropiadas por el Coronel Julio Díaz.
Intendencia, r69.
Mayo 6-ror. Recibido del Sr. Abdón Galvis roo docenas de
alpargatas traídas por el Coronel Julio Díaz. Intendencia, 17 r.
l\Iayo 6-102. Recibido del Sr. Aniccto Beltrán r 5 docenas
de alpargatas entregadas por el Coronel Julio Díaz. Intendencia,
170.
Mayo 6 -103. Recibido del Intendente de los Talleres de San
Vicente de Paúl 368 vestidos completos, de 4 piezas, para vivanderas.
Mülisterio, 26.
:Mayo 6-104. Recibido de Jos Sres. Agustín Mariño y Rafael
Agudelo 359 docenas de alpargatas. Intendencia, 172.
Mayo 7-105. Recibido del Sr. Aristides Molina 300 C)rroscas.
Intendencia, 157.
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Mayo 7-1o6. Recibido del Sr. Jesús Aranguren 100 frazadas.
Intendencia, 167.
Mayo 6-107. Recibido del Sr. Manuel T. Ballesteros 75
aperos compuestos de jáquima con pisador de cable, freno montado
con riendas y cabezadas de cable. Intendencia, 130.
Mayo 9-108. Recibido de la Srita. Enqueta González B. 40
toldos de campaña, de 6.40 por 4.80 metros de dimensión, confeccionados
con telas del Gobierno. Intendencia, 1 74·
Mayo 9-rog. Recibido de la Sra. Marta Urueña 450 encerados.
Intendencia, 193.
Mayo 10-1 ro. Recibido uel Sr. Néstor Duque 50 cajas de
petróleo, ·cada una con dos latas grandes de á 25 botellas cada
lata. Intendencia, 1 I 5.
Mayo 12-1 1 1. Recibido de la Sra. María Parra 300 encerados
así: 100 grandes y 200 pequeños. Intendencia, 178 y 184.
Mayo 12-112. Recibido de la Sra. Maríd Rita Gómez 6oo
frazadas. Intendencia, 162.
Mayo 12-1 r 3. Recibido del Sr. Pedro Pachón 30 enjalmas
aparejadas. Intendencia, r 77.
Mayo 12-114. Recibido de la Srita. Enriqueta González B·
40 toldos de campaña, de 6.40 por 4.80 metros de dimensión, confeccionados
con telas dd Gobierno. Intendencia, I 76.
Mayo 12- r 1 s. Recibido del Intendente de los Taiieres de
San Vicente de Patll 120 correajes sin morral ni vaina. Intendencia,
1ó7.
:Mayo I 2-1 16. Recibido de la Srita. Betsabé Guarín 500
con-oseas. Intendencia, 1 79·
1-fay:) [4-I 17. Recibido del Sr. Francisco Camacho roo fra-
~adas. Intendencia, 191. ,
Mayo 14-1 18. Recibido de la Srita. Enriqueta Gonzá.lez B.
33 toldos d~ campaña, de 6.40 por 4.80 metro de dimensión, confeccionados
con telas del Gobierno. lntenclcncia, r 88.
Mayo 14-1 19. Recibido del Sr. Cerbeleón Pinzón 2 sillas
usadas y aperadas, y 41 baticolas. Intendencia, 90.
l\fayo 14-120. Recibido de la Sra. Evangelina S. de Sánchcz
500 malderas. Intt~ndencia, 183.
l\1ayo 1 S-- 12 r. Recibido del Sr. Angel María Zalamea 199
peinillas. Intendencia, 244.
Mayo 15-122. Recibido del Sr. l\1anuel F. Pineda 291 docenas
de alpargatas. Intendencia, 195.
Mayo 15-123. Recibido del Sr. José Manuel Sandino 55
aperos de cabeza redondos y planos; I 3 aperos de cabeza planos;
15 pares de estribos con aciones, y dieciocho baticolas. Intendencia,
143.
Mayo 15-124. Recibido de la Sra. Julia Rivas 2,000 frazadas
pescanas. Intendencia, 189 y 194.
Mayo 16-125. Recibido de 1a Sra. Emilia Pardo 73 encerados
grandes y 8 pequeños. Intendencia, 196.
Mayo 16-127. Recibido del Sr. Ernesto Martín I,ooo frazadas
pescanas. Intendencia, 125 y 193.
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Boletín Militar de Colombia
'-- 618 _.)
Mayo 16-128. Recibido del Sr. Juan Horacio Hernández
101 correajes sin morral ni vaina. Intendencia, 198.
Mayo 17-128. Recibido de la Intendencia general del Ejército
179 machetes Collins; 3,836 clavos para herrar; 12 banderas
tricolores para campaña; 25 encauchados nuevos y uno usado;
2,250 cápsulas norteamericanas, calibre 38; 7,000 cápsulas calibre
38, alemanas; 750 cápsulas norteamericanas, calibre 32; 850 cápsulas
alemanas, calibre 44 ; 3 galápagos sin aperos; 1 par de polainas;
3 alfombras; 3 cmchas; 3 alforjas; 3 fundas para encauchado;
3 pares estribos de zapato, de cobre; 3 frenos montados;
3 jáquimas; 1 par de zamarros usados; 3 cinchas nuevas; 4 pares
de acioncs nuevas ; 2 pares de aciones usadas ; 4 jáquimas sin pisador;
4 riendas nuevas y 15 frenos nuevos desmontados. Intendencia,
203.
Mayo 17-129. Recibido del Sr. J. M. Marcelino Gilibert 1
par de baúles. Intendencia, 203.
11ayo 17-130. Recibido de la Srita. Enriqueta González B·
49 b~nderolas para lanza y 20 banderas tricolores para campaña·
Intendencia, 203.
Mayo J 7-131. Recibido del Sr. Angel María Zalamea 6 zapapicas,
6 hachas, 6 machetes de rozar y t barra. Intendencia, 200.
Mayo I 7-132. Recibido del Intendente general del Ejército
2 barras. Intendencia, 200.
:Mayo 17-133. Recibido del Sr. Pedro Pachón 30 enjalmas
aparejadas. Intendencia, 205.
Mayo 17-134. Recibido de la Sra. Matilde O. de Rojas 41
docenas de alpargatas. Intendencia, 200.
Mayo 17-135. R ecibido de la Sra. :tviatilde O. de Rojas 41
docenas de alpargatas. Intendencia, 200.
Mayo 19-136. R cibido del Administrador de la l\1aestranza
de San Vicente de Paúl 10,2 ro chaquetas, 12,7 ro pantalones,
14,946 camisas y 1 1,880 calzoncillos; además 725 kepis. Intendencia,
202.
Mayo 20-137. Recibido de la Srita. Enriqueta González B.
44 toldos de campaña, de 6-40 por 4.80 metros de dimensión, confeccionados
con telas del Gobierno. Intendencia, 208.
Mayo 20-138. Recibido del Sr. B.,nito Navarro O. r6o correajes
sin morral ni vaina. Intendencia, 212.
l\1ayo 20-139. Recibido del Sr. Jesús Bernal R. I galápago
usado, aperado, menos zama rros y alforjas. Intendencia, 2 r 3.
Mayo 20-140. Recibido del Sr. I~ernando Niño 154 y 3/12
docenas de alpargatas. Intendencia, 210 y 214.
Mayo 20-141. Recibido del Intendente de los Talleres de
San Vicente de Paúl 100 frazadas con peso de 10 arrobas 3 libras.
Intendencia, 185.
Mayo 21 --142. Recibido del Sr. Benito Navarro O. 70 correajes
con morral y sin vaina y 400 sin morral ni vaina. Intendencia,
21 1.
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Mayo 21-143. Recibido del Sr. Faustino Ballesteros I galápago
usado, aperado con todo, inclusive polainas y encauchado.
Intendencia, 257.
Mayo 22-144. Recibido del Intendente de los Talleres de San
Vicente de Paúl 400 correajes sin morral ni vaina. Intendencia, 156.
Mayo 22-145. Recibido del Sr. Bernardo. Rojas 1 galápago
usado, aperado con todo, inclusive encauchado y polainas. Intendencia,
261.
Mayo 22-146. Recibido del Sr. Cándido Vanegas 16 docenas
de alpargatas expropiadas por el Coronel Juli-o Díaz. Intendencia,
26o.
Mayo 22-147. Recibido del Sr. José María Suárez 1 galápago
usado, aperado. Intendencia, 263.
Mayo 22-148. Recibido del Sr. Joaquín Páramo R. 1 galá~
g-o '..!S!dv, Camille, aperado completamente. Intendencia, 26g.
Mayo 22-149. Recibido del Sr. Isaac González 1 gal:lpago
usado y aperado. Intendencia, 263.
Mayo 22-150. Recibido del Sr. José Ignacio Roble I gaJá_..
pago nueYo, completamente aperado. Intendencia, 26g.
Mayo 22-15 r. Recibido del Sr. Enrique Mejía Pérez 1 galápago
Camille, usado y completamente aperado. Intendencia, 168.
Mayo 22-152. Recibido del Sr. Honorato Landínez so enjalmas
sin aparejos. Intendencia, 270.
Mayo 22-153. Recibido del Sr. Manuel J. Ballesteros 6 aperos
de cable y 19 de cuero tejido, con sus frenos y pisadores (de
cabeza). Intendencia, 266.
Mayo 22-154. Recibido del Sr. Manuel J. Ballesteros 6 aperos
de cable y 19 de cuero tejido con sus frenos y pisadores (de
cabeza). Intendencia, 266.
Mayo 23-155. Recibido del Sr. Ernesto Bravo 1 galápago
usado, aperado con todo, menos encauchado y jáquima. Intendencia,
274.
Mayo 23-156. Recibido de la Sra. Inés F. de Forero 5 sillas
nuevas, cuatro con bastos de vaqueta y una con bastos de lienzo.
Intendencia, 205.
Mayo 23-157. Recibido del Sr. Victorino Monroy una silla
aperada, con freno, polainas, estribos de aro, aciones, camiseta y
baticola. Intendencia, 275.
Mayo 23-158. Recibido del Sr. Marcos Borda una silla ape ..
rada completamente. Intendencia, 275.
Mayo 23-159. Recibido del Sr. Marcos Borda un galápago
aperado con todo, menos encauchado y zamarros. Intendencia, 274.
Mayo 23-16o. Recibido del Sr. Pablo Cruz 47 frazadas extranjeras.
Intendencia, 258.
Mayo 24-161. Recibido del Sr. Aparicio Sáenz 1,000 encerados.
Intendencia, 262.
Mayo 24-162. Recibido del Sr. Nemesio Pardo 271 baticolas.
Intendencia, 271.
Mayo 24-163. Recibido del Sr. Salomón Rojas un galápago
:.Usado, de buena clase. In tendencia, 28 I.
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Mayo 24-164. Recibido del Sr. Juan Ortiz un galápago usado,
aperado y con polainas. Intendencia, 281.
Mayo 24-165. Recibido del Sr. Pedro Pach6.1 7 pares de
polainas nuevas, negras y cortas. Intendencia, 281.
Mayo 24-166. Recibido del Sr. Manuel T. Ballesteros dos
galápagos usados, aperados con todo, menos encauchado y zamarras.
Intendencia, 274.
Mayo 26-167. Recibido de la Intendencia general 968 piezas
de bogotana. Intendencia, 277.
Mayo 26-168. Recibido de la Intendencia general 208 jue¡
os de herraduras. Intendencia, 265.
Mayo .:;¡6-169. Recibido de los Sres. Jorge Vergara é hijos
9IÍ yardas de paño azul. Intendencia, 279.
Mayo 26-170. Recibido del Sr. Intendente de los Talleres
de San Vicente de Paú! 500 correajes, sin morral ni vaina. Intendencia,
282.
Mayo 27-172. Recibido del Sr. Angel María Zalamea 6o
platos esmaltados, 30 tazas íd., 24 tazas íd., pequeñas, 60 cucharas
de metal, para sopa, 1 candelero pequeño, esmaltado, 2 platones
y 2 jarras esmaltadas y 6 jarros pequeños. Intendencia, 296.
Mayo 27-173. Recibido del Sr. I-lenry Ridd un galápago
usado, aperado, menos encauchado. Intendencia, 286.
~hyo 27-1 74· Recibido de la Intendencia general 179 piezas
de lienzo marca _f!:L Sargento, 84 piezas marca Pandy, 146 piezas
marca Gt.vtl ·n, y 48 piezas marca .E\peranza. Intendencia, 283.
Mayo 27-175. Recibido del r. Pantale6n Arbeláez402 cargas
de costales. Intendencia, 259 y 287.
Mayo 27-17'". Recibido del Sr. Jesús Berna! un galápago
usado, aperado con todo y encauchado, meno zamarras. Intendencia,
280.
M~yo 27-177. Rf'cibido del Sr. José Manuel Sandino 23 aperos,
compuestos de jár¡uima con pisador de lazo, riendas y cabezada,
cincha, aciones, estribos de aro y baticola. Intendencia, 285.
Mayo 27-178. Recibido de la Sra. Salomé Ortiz 148 juegos
de herraduras. Intendencia.
Mayo 27-179. Recibido del Sr. Ricardo Céspedes 5 sillas
como la mues ra número 1. 0 y 10 carpo la muestra número 2. 0 Intendencia,
290.
Mayo 27-180. Recibido del Sr. Prudencia García 1 galápago
usado, aperado con freno, cincha, alforjas, alfombra y baticola;
1 silla-galápago nueva, aperada con alfombra, y 1 silla usada,
aperada con freno, cincha, baticola, estribos de aro, acioncs y
alfombra. Intendenc1a, 289.
Mayo 27-181. Recibido de la Sra. Carmen Afanador 51 carrascas.
Intendencia, 292.
Mayo 27-182. Recibido del Sr. Pedro Pachón 1 galápago
completamente aperado, con polainas pero sin alfombra. Intendencia,
286.
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'- 621 J
Mayo 28-183. Recibido del Sr. Abraham Páez I galápage
usado, aperado con freno, jáquima, aciones, estribos de zapato,
cincha, alforjas y baticola. Intendencia, 296.
Mayo 28-184. Recibido de los Sres. Zalamea Hermanos 20
bacinillas, 2 platones, 2 jarras, 12 platos, 12 tazas, 1 olla grande
de 25 cfm., 1 olla de 17 cfm., todo esmaltado, 2 cuchillos para cocina
y 2 baldes estañados. Intendencia, 298.
Mayo 30-185. Recibido del Sr. Anselmo Bustamante 1 galápago
nuevo, americano, con funda de ante, aperado completamente
y con alforjas y funJa para encauchado. Intendencia, 280.
Mayo 30-186. Recibido del Sr. Honorato Landínez 430 cargas
de costales, 259 encerados grandes, r 47 chicos, 200 ovillos de
cabuya y 50 enjalmas sin aparejos. Intendencia, 131.
Mayo 30-187. Recibido del Sr. Vidal Pachón 5 sillas nuevas
con bastos de baqueta, y 1 usada, todas sin aperos. Inteniencia,
302.
Mayo 30-188. Recibido de la Sra. Jenara V. de Meléndez
r galápago usado y aperado con freno, jáquima, cincha, estribos,
aciones, baticola, alforjas, alfombra y encauchado. Intendencia,
305.
Mayo 30-189. Recibido del Sr. Enrique Mejía I galápago
usado, de muy buena clase, aperado, con polainas y encauchadv.
Intendencia, 307.
Mayo 30-190. Recibido del Sr. Abraham Páez I galápago
aperado, menos encauchado, alforjas ni funda. Intendencia, 306.
:Mayo 30-rgr. Recibido del Sr. Manuel T. Ballesteros 3 I I
corroscas. Intendencia, 308.
Mayo 3 r-192. R · cibido del Sr. José Mada Suárez 1 silla
usada, aperada con stribos de zapato, cincha, baticola, alforjas Y
funda. Intendencia, 301.
1\1ayo 31-193. Recibido del Sr. José Ignacio Roble 10 galápagos
usados y comph;tamcnte aperados. Intendencia, 294·
Mayo 3 I-194·· Recibido del Sr. Agustín Garzón 1 galápago
nuevo, aperado con todo, m~nos estribo·, freno y encauchado. ]ntendencia,
3 r 1.
lVIayo 31-195. Recibido del Sr. Di mas S. Garccran 1 galápago
usatlo, aperado con freno montado, cincha, aciones, estribos
de zapato de cobre, baticola y alfombra. In tendencia, 374·
Bogotá, Agosto 18 de 1902.
El Guardaparque general,
IGNACIO A. ÜSUNA
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'- 622 -'
Do e tri n a 1 ==::::::::::::..__
EL FERROCARRI~ INTERCONTINENTAE
EN COLOMBIA
CAPITULO X
DE liEDELLfN Á LA QUIEBRA Y CAÑASGORDAS
(Continúa)
Las observaciones barométricas de Mr. J. Henry White indican
que al norte de Cañasgordas el río desciende á razón de 3
por 100 en el curso de 6 millas (9.6 kilómetros), y de allí en adelante,
h~sta el valle del Sucio, no habría necesidad de adoptar
pendiente que pase de 1.5 por 100.
La línea principal del río Cauca, de la boca del Poblanco á
Antioquia, 6g.5 millas (1 11.84 kilómetros), se calcula que costará
$ 22,530 en oro por milla ($ 14,000 el kilómetro), incluyendo nivelación,
albañilería y puentes.
La distancia de Antioquia á Cañasgordas, 31.5 millas (so. 7
kilómetros) de terreno áspero, costará 56,326 por milla($ 35,000
el kilómetro). El ramal de Sinifaná á Mcdellín, desde las cercanías
de la quebrada Margallo, 48.6 millas (78.2 1 kilómetros), y el ramal
de La Quiebra, desde la boca del río San Juan á la cumbre de
la Cordillera Occidental, con pendiente normal, 28.7 millas (46.19
kilómetros), á$ 40,234 por milla($ 25,000 el kilómetro). El ramal
de Fredonia á Medellín, $ 48,280 por milla (, 30,000 el kilómetro).
El material de la excavación consiste principalmente en la
arcilla roja y amarilla, margosa y arenosa en p3.rte, pero casi
siempre dura. También se ven lechos de pizarras, frecuentemente
metamórfica. Aquí y allí hay vetas de arena pómez. En el valle· de
Sinifaná aparecen la piedra arenisca, las pizarras y las arcillas
diversas, inclusive la veteada; en la sierra que se alza al oeste
del río Mcdellín, hay granito. Trozos de basalto, de traquita, de
pórfiilo, y de rocas granitoides son característicos de toda la alta
región andina que hemos explorado. Las piedras en los lechos de
los ríos son como las d.cmás de su e pecie en todas partes.
Al sur del valle del Patía las arcillas superficiales están asociadas
con los conglomerados-concretos sería acaso el nombre
más adecuado,-la arena y el cascajo, seglÍn se ha dicho antes.
Desde que llegamos al Valle del Norte, la arcilla es el material
principal. Raras veces se encuentra la roca sólida. En ninguna
parte hemos visto piedra realmente buena para edificios, en la
zona del trazo de nuestra línea.
En toda la región á que se refiere esta parte del informe hay
bastante madera para los usos del ferrocarril.
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'- 623 _j
Mr. Garrison informa que en todo el trayecto de la línea, de
Caldas á la cumbre de La Quiebra, los vecinos han dispensado á
los exploradores las atenciones acostumbradas. En Bolívar, principalmente,
Jos ciudadanos les obsequiaron con entusiasmo, les dieron
una cena y formal recepción á la vuelta del viaje, y con trabajo
pudo disuadirles de que no le aumentaran el tren de carga
con mayor número de animales, para aJcanzar prontamente el
punto de reunión.
Nosotros, los de la Sección 1 _.,nos encontramos igualmente
favorecidos, aunque no en el mismo grado.
En nuestra marcha de Medellín á Antioquia subimos primero
por un camino pedregoso, de 3,300 pies de altura, dígase I ,ooo
metros, hasta el Alto del Boquerón de la Silla, en la divisoria entre
Medellín y el cañón del Cauca, á distancia como de ocho miHas
( I 3 kilómetros) del punto de partida. El corazón de esta región
se compone de rocas voJcánicas en una ú otra forma de sus
variedades. La superficie muestra arcilla endurecida y pizarras.
El camino está cruzado frecuentemente por arroyos ó torrentes,
algunos de ellos de consideración. Pasamos por Sopetrán, hermosa
aldea del flanco occidental, á 2,500 pies (7 52 metros) sobre el
mar, y luégo por la ciudad de Córdoba, algunas millas al Norte.
La iglesia de Sopetrán, por dentro y por fuera, nos parecio la más
bella muestra de arquitectura religiosa que hemos visto en estos
lugares. No es muy grande, pero el tamaño no influye en la armonía
de sus proporciones. Fuera ¿el altar may01· no habfa ningún
otro en su interior. La casta blancura y la forma de los arcos
y columnas le sirven de ornamento suficiente. Aunque no vimos
ninguna señora en nuestro corto tránsito por el lugar, estarnos en
la creencia de que las bellas sopetranas son muy buenas cristianas
y muy amables criaturas, puesto que tienen tan hermoso templo
de adoración.
En las cuestas más bajas y próximas al río del Cauca se abren
los valles laterales hacia aquellas aguas, presentando señales de
antiguos lechos aluviales, con inclinación de cada lado hacia los
canales de desagüe, limpiados al través por las aguas de las alturas;
pero todavía dejan adivinar bajo sus ruinas cuáles eran
los perfiles primitivos. En Sopetrán volvimos de nuevo á la zona
de la caña, de la palma y de la guadua.
Atravesámos el río Cauca sobre un puente de circunstancia,
construído entre las torres de un puente suspendido en construcción,
y para el cual están ya tendidos los cables, que miden I,ooo
pies (ó sea 300 metros), á tres millas de la ciudad de Antioquia.
Un puente semejante, de menores dimensiones, ya casi concluído,
existe más arriba cerca de Jericó. Teniendo en cuenta lo
internado de las localidades y las dificultades materiales y económicas
vencidas, estas obras son mayores, relativamente hablando,
que las del puente de Brooklin. Son una muestra honrosa de la
inteligencia y energía del antioqueño.
El Gobierno destinó una fuerza para pasar nuestros equipa-
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Boletín Militar de Colombia
'- 624-'
jes de uno al otro lado del puente, arreglado para peatones, mientras
los animales lo hacían á nado. Se nos proveyó de caballos, y
una escolta montada nos acompañó hasta la ciudad, donde fuimoi
cordialmente acogidos.
El valle de La Peña, por el cual asciende la línea proyectada
en busca del paso de la Cordillera Occidental de Antioquia, es una
región de pómez y basalto muy corroído. La cresta que lo divide
del valle del Cauca, vista en el plano presentaría una serie de segmentos
ventrales, es decir, unidos por diques en la forma de istmos
hechos á buril en las cabeceras de las quebradas, con laderas de 40
á 6o0 de inclinación. La superficie es de arcillas variadas. Trozos
de basalto se encuentran esparcidos en el terreno cubierto de yerba.
Después de pasar la cordillera, aparecen pizarras varias, y
prevalece la arcilla rojiza en el material de la superficie. La madera
abunda más.
El Cauca, entre la boca del río San Juan y Antioquia, corre
marginado en ciertos lugares, bajo un antiguo nivel más alto, por
cascajo, arena y vetas de arcilla. En otras partes, por intervalos,
hay una zona más baja de arcillas compactas y pizarras que dominan
la corriente; más abajo está el basalto y la arena de pómez endurecida
hasta formar masas. El valle está bien cubierto de bosque.
Surte á Medellín de maderas.
La ciudad de Antioquia es el centro de la industria sombrerera
y del cultivo del anís. Se dice que se exportan "sombreros
de Panall)á" por val•r de $ 240,000 al año, y $ 16,ooo de anís,
distribuídos entre el consumo del lugar y el de otras partes del
país. El todo sería de $ 150,000 en oro. Los hombres usan generalmente
los sombreros de paja. Las mujeres no llevan sombrero;
algunas veces se cubren con mantillas.
Nos ha sorprendido ver señoras con sus peones viajando por
·Ias veredas sobre las colinas, por paso frecuentemente peligrosos.
Un día, en la altura de la peña, encontramos al caballero fuerte é
indomable, nacido para la silla, también en un paso estrecho. La
mula se espantó á nuestra vista. Las patas traseras tocaron el
borde de un precipicio de mil pies. El la acarició y sostuvo con la
rienda sin 1 menor excitación, fumando su cigarrillo, tan plácido
como siempre. Al fin, el animal ganó el camino por una pendiente
de r 5°, por doPde nosotros, á pie, teníamos que ir tanteando el
paso que dábamos.
Ccnli'nM.
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'- 625 _J
M ANUAL PARA LA PREPARACION
D E LAS TROPAS AL COMBATE
POR EL GENERA L DRAGOM IROFF
SECUND.\ PARTE- PREPARACION DEL BATALLON
¡Traducido para el Bcldln AEildm)
Conlz"mía
85. Basta una sesión de la instrucción por batallones dedicada
á compañía por compañía, en círculos, y una de medio batallón
contra la otra mitaJ, en la forma regiamcntaria.
DEoucciO:'iES- Vi,·imos en una é¡.>oca difícil, en la que se resuelven
muchos problemas de la humana e.·istcncia, problema s
que con frecuencia surgen inopinadamente.
Para resulver con éxito semf'j"lnte;; pnblemas, hay que tra bajar
con perseverancia dut-ante la paz, á fuerza el~ constél:ncia y
de sacrificios. No sabe uno cuándo va á stwgir la crisis, y por esto
hay que estar listo á afront:Irla con firmeza, con espíritu justo, y
con la persuasión de que nada se ha economizado para alcanzar
la victorin.
Por esto se exig-e tanto al oficial en la época actual.
Voy :-í numerar someramente n 1 que con i ten estas exi
·cncia., y ojalá que mis camaradas y compañero..; de servicio acojan
cun voluntad las palabras que - igut n, puesto quo.;; son dictadas
por l corazón.
Por ¡ue.. . . · irnpu ii:.Jie cono cr ni c::l día ni l-1. hora de tan
terrible lucha, n q 1 • uno 1lcspertar no como solfa en tiempo
de paz, sino en pre ncia de la r . alitlad. y en r¡ e cada cual tendrá
que r ponder p )i' su omisi{ln ó faltas d • o;abcr y de energía,
-con su mi-.ma cabe La, y e:to n >se ría lo pe r, p >rque los muertos
no sufren deshonor! pero Pn su r putnción sí vive, ó en la de sus
-subordinado ....
No os sulfuréi por el tono dd di~cur;, ), ni os apresuréis á reflexionar
del modo siguiente :
;. Quién es el que a í se expresa?
ro se trata del que así habla, ni del modo como Jo hac . No
e trata sino de lo dicho.
¡Oficiales del Ejército~ Ante toJo debéis tener á vuestros sol-ados
muy subordinados : sujetarlos más por la firmeza de voluntad
que por apremios dolorosos (que en tiempo de paz no son
buenos sino para los pícaros, é inaplicables en campaña). l\1an:ener
á vuestros soldados de modo que no atiendan sino vuestra voz,
ni acaten otro ¡.>arccer CJUC el vué ·tro; que en toda circunstancia
;,us ojos y su;; [Lnsam:entos s2 tornen instintivamente hacia vos;
ütros para dejaros en actitud Je obrar. De este mod-:> formaréis
on ellos como un solo cuerpo y como una sola alma.
TOMO ll-.1(0
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'- 626 _J
Para esto hay que contar con que los soldados tengan fe ert~
sus jefes, que los crean guías seguros, ven:l{\deros jefes; de esta
suerte los querrán, y ya nada será imposible al denuedo del soldado.
Por medio de la superioridad intelectual y moral os impondréis
á los hombres que os estén subordinados, en el mismo campo
de batalla.
Si en toda situación ven en vosotros un mentor, si ellos vetl'
en su jefe un hombre dispuesto á ser el primero en ejecutar lo
que manda, le seguirán incondicionalmente y sin reservada intención,
á todas partes á donde les conduzca, y se harán matar todos,
antes que renunciar al propósito con que les habéis conducido
al campo de acción.
Considérese al soldado como la escala inferior de la grande
asociación militar, pero también como parte integrante de esta
asociación; no olvidéis las memorables palabras de Pedro el Grande:
"En nombre de la sociedad cuidad del soldado; pero no lo
abruméis; atended á sus menores necesidades (nada por la imposición,
sino por las buenas\ pero con el brazo inflexible de la ley
castigad.
"Aprended á ejecutar y no á discurrir sobre lo que deba hacerse."
En esta última expresión comprendo la tendencia de algunos
jefes á hacer hablar al soldado, como á un discípulo en exámenes,.
exigiéndole contestaciones en lenguaje técnico, cuando se le hacen
preguntas del género de las siguientes :
, -¿Por qué hay que limpiar el fusil? ¿Cómo se llaman la
partes de la culata? Cierto que no se puede prescindir de explicaciones
verbales, pero hay que acudir á ellas sólo cuando son realmente
necesarias, y no cuando conducen á una charla inútil. Al
soldado instructor ttlca también dar explicaciones, pero esto es distinto,
esto es ya ejecutar.
Por lo demás, para posesionarse de Jo que deba hacerse á.
este respecto, lo mejor es hacer venir un soldado joven, y que dé
la lección; luégo ver cómo la desempeña, y si hay que habérselas
con un soldado completamente ignorante, volverle á preguntar lo
que ha entendido, y no exigir, por ejemplo, que recite de memoria
una nomenclatura de las piezas del fusil, nomenclatura inventada
por los ~abrican.tes, Ó algo por ese .estilo; p~rqu.e se pue~e muy
bien recitar la dtcha nomenclatura sm saber hmp1ar el fus1L
No se puede prescindir de las explicaciones verbales para inculcar
en el soldado las obligacionc del senicio interior, del servicio
de plazas y de avanzadas; pero P.ara enseñarle el manejo.
del arma, la manera de desmontarla, de limpiarla, de cargarla ..
&c., indudablemente es preferible prescindir de largas explicaciones,
porque todo esto se aprende mejo1· por medio del ejemplo que
con palabras.
Servid de modelo al soldado en todo: de este modo renacerá.
la p~ntualidad en el servicio, tanto lejos de la vista del jefe com~
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Bofedn Militar de Colombia
'- 627 _.)
en su presencia. Mostrándoos penetrado de vuestro deber, lo levantaréis
á él, al soldad:>, á la altura del suyo, y ya ni privaciones,
ni peligr s, ni enfermedades lo desviarán de su camino.
El sentimiento del deber se desarrolla no de abajo para arriba,
sino de arriba abajo.
Para cumplir estos requisitos con el soldado, se necesita conocer
á fondo y ejecutar con nimia escrupulosidad las prescriPciones
del servicio interior y del de plazas; poseer no sólo todas
las ramas de la instrucción individual y de maniobras, sino ser capaz
de enseñadas, sabiendo dar las explicaciones del caso en pocas
palabras y de manera de ser bien comprendido. Para esto no
basta saber los regJam<..ntos de maniobras : se necesita también
saber con qué objeto, contra cuáL enemigo, y en qué terreno puede
convenir tal ó cual formación.
Esto presupone, además de lo que ya se ha dicho, el conocimiento
de las propiedades de la artillería y de la caballería ; las
propiedades del terreno, desde el punto de vista del combate,
y lo que para esto es ayuda poderosa, costumbr·~ de hacer uso
de planos.
Esto es sumamente sencillo con alguna perseverancia, y si
de eJJo se hace uso de tiempo en tiempo, y es, además, una gran
ventaja estar bien diestro en la lectura de los planos; la diferencia
entre los que 5a ben emplear los planos y los que no pueden acudir
á ellos, es la mi~ma que existe entre un individuo miope y
uno cuya vista alcance á diez y á cientos de kilómetros de distancia.
Con ayuda del plano se puede desde luego, casi con · certeza,
señalar el punto en donde será más fácil colocarse para el ataque
y en donde será más ventajoso situarse para la defensa (y qué
disposiciones hayan de adoptarse), en donde ha de fijarse el
vivac, extender la red de avanzadadas (y también, aproximadamente,
cuántos hombres absorberá). Cuánto tiempo ganado 1 En
una hora ó una y media, merced al plano, haréis lo que siA él
no se podría verificar sino en varios días, y "SO recorriendo el terreno,
y aun recorriéndolo no pasaríais por todas partes. De este
modo, el que sabe leer en el plano marcha á golpe fijo, alH
en donde un ignorante vaya á tientas. Sin duda que la lectura de
la carta ó plano no impide cometer muchas faltas; en todo y por
dondequiera es inevitable el tropezar; y se trata no de no cometer
errores en absoluto, sino de incurrir en los menos posibles.
Por último, donde el terreno no presente abrigos nbe preceder al de las otras acciones geológicas;
el agua, el aire, los seres vivos, han ido formando terrenos
con los materiales viejos; de cuándo en cuándo el fuego central
se ha encargado de levantarlos, dislocarlos y romperlos; para los
volcanistas si aumenta la temperatura con la profundidad, es una
prueba del fuego central; si brota un manantial caliente, si surge
un géiser, se ve la mano poderosa del núcleo incandescente ; si
trepida el suelo y devasta lugares y villas un terremoto, allí se producid
con el tiempo un volcán; si no aparece, es porque abortó ;
para los partidarios de esta doctrina la verdadera i:>rovidencia es
el fuego; lo clásico, la revolución geológica; lo más común, el
cataclismo.
El admitir un principio general como axiomático, tiene el inconveniente
de que si algún día se modifica, la ciencia sufre un profundo
quebranto, porque al principio g~n~ral estaban supeditadas
todas las particularidades.
En la Geología comienza á. mudarse la hoja; ha surgido un
principio, no de los empujes del volcanismo, sino de más modt.sto
vuelo, de acción más lenta y continuada. Los geólogos cayeron á
tiempo en \a cuenta de que la Tierra perdía continuamente calor,
y, según una ley física rudimentaria, todo cuerpo que se enfría
disminuye de volumen, y por lo tanto, nuestro planeta es cada vez
más pequeño; no concedieron, sin embargo, á esta noción la importancia
inmensa que tiene hasta hace pocos años, en que al ruien
comenzó á sacar deducciones, observando que este principio fundamental
tan sencillo explica má.~ racionalmente, más en armonía
con los hechos y con los descubrimientos de la Geología, todo lo
que se refiere á. la Morfología y la dinámica terrestre. Que el principio
es cierto, ¿qué duda cabe? En los párrafos sucesivos iremos
Tiendo cómo las deducciones no pueden ser más naturales.
Aceptando este principio como base, y poniendo en tela de
juicio la existencia del fuego central, los conceptos cambian por
completo. El volcanismo no es lo más importante: es, por el contrario,
un accidente; ya se ve bien claro que no surgen volcanes
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'- 631 ~
n todos los puntos, ni para el conjunto del planeta tiene importancia
un centenar de cráteres arrojando cenizas, mucha agua y
pQcos m::tteriales fundidos; ·las fuentes termales se encuentran a_llá
donde las fuerzas moleculares son tan activas que elevan la temperatura
de una zona del terreno por la que atraviesan ó en la que
se produce una corriente de agua ; los terrenos se originan á veces
t>Or la desaparición de la sal común que abundaba en ciertos estratos,
se producen como efecto de las condiciones geol•Sgicas de la
localidad, y no tienen nada qué ver con el fuego en la generalidad
de los casos. La palabra catacl/S!no, por lo que alude al conjunto,
ha desaparecido; la revolución geológica es el resultado de
una larga preparación en que interviene toda clase de agentes;
sólo se verificc. cuando una masa inerte, ó casi inerte, se opone al
metamorfismo; la providencia en la nueva doctrina es la constancia
en el trabajo; logran más los ª'ni males microscópicos acumu-
lando con la labor de los siglos sus caparazones, que ha logrado
~~ Vesubio arrojando lavas y enviando con estt uendo columnas
de humo á la atmósfera.
En estos principi·1S, bosquejad ligeramente, hemos de ins-
·p irarnos nosotros, admitiendo como base, como causa general de
'la dinámica terrestre, el enfriamiento incesante de la Tierra y la
-disminución continua del radio como consecuencia inmediata de
este enfriamiento.
El efecto de esta causa es la formación de los relieves terres:
tres, que és preciso explicar antes de hacer el estudio de los diversos
agentes dinámicos y de los efectos parciaks de la causa
general.
M.is ó menos fanlásticam<:!nte se ha pretendido explicar en
todos lo tiemp s la forma ión de 1 s reliL:vcs terre tres; pero no
:tratamJs de reunir antcct!dt.!ntes, y hemvs de limitarnos á apuntar
Ja opini 'n de aqut!llo ·~-~~6logos de re pon abilidad cuyos juicios
han ejercido positiva intluencia en la marcha de la Geología.
Triunfante la escuela volcanista, d ominó en la inteligencia del
ran Húmb ldt, que en sus magistrale:; trabajos orogénicos atriuye
la formación de las m ntañas á la fuf;!rla expansi\'a del núcleo
in.;andescente, comprimido por la disminución de volumen de
la Tierra. En Jos mi m )S principios comulgaba De Buch, al que se
deben im portantes publicaciones acerca del asunto. La teoría de
ambos, sintetizando su definición, puede llamarse de Jos z'lnpulsos
verlicalesj el empuje interno levantaba las masas pétreas, originando
los trastornos estratigráficos que presentan los terrenos de la
cordillera.
Ambos geólogos se cuidaron de estudiar las diferentes cadenas
montañosas, fijando, según su criterio, la edad en que se levantaron;
en el centro de Europa creyeron encontrar cuatro grandes
direcciones, á las cuales se ajustan los principales relieves de
esta región.
L:~. ciencia or,)g-~nica rccibi6 un Í'Tipulso grande con los estudio)
de Elie de Bc!aurn.Jnt. Aun .¡ue partidario de la escuela vol-
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'- 632 _.J
canista, el ilustre ge,6logo francés, reuniendo datos y clasificándolos,
creyó encontrar en los movimientos orogénicos cierta regularidad,
y afirmó el principio de que se habían realizado con gran
constancia en todos los períodos geológícos. Para sus ulteriores..
deducciones, supone que la corteza sólida del globo es de tan te-.
nue espesor relativo, que puede considerarse como compuesta de·
una sustancia plástica, y no tiene en cuenta la desigual resistencia.
de los materiales que constituyen dicha corteza.
El antagonismo entre el núcleo central y la envoltura pétrea
externa, motiva la producción en ésta de arrugas y abolladuras,.
qde son las cordilleras y los montes. Estos fenómenos tienen•l ugar
de tiempo en tiempo, periódicamente, produciendo trastornos sin
cucnso,dandolugar á verdaderos cataclismos locales que marcan los
límites de épocas más tranquilas, durante las cuales se va acumulando
la fuerza que ha de repetir la catástrofe. Tiene que existir
forzosamente una relación marcada ·entre tales fenómenos geológicos
y las direcciones en que se producen las arrugas convertidas
en cordilleras.
Elie de Beaumont estudió la manera como se presentan alineadas
las montañas, y encontró que describen círculos máximos
entrecruzados con regularidad tal que, salvo las causas parciales.
que ocultan á trechos la verdadera configuración, podían referirse
á un dodecaedro pentagonal ajustado á la superficie del globo terráqueo.
Los accidentes del terreno se distribuyen en gt·upos ó sistemas,
es decir, en series igualmente orientadas, formando líneas
aproximadamente paralelas.
Esta doctrina, por tal s afirrnacion"s, se denomina de la red
l>ENTAGO.'AL ó dt! los sí t(;mas d· : montañas.
En la doctrina de Húmboldt y De Buch dominaba el principio·
del impulso vertical; a . ¡uí domina. el de la dirección, carácter que
atinadam..- nte apunta el profcSl)r Cald ' rÓn.
En los tiempos actuales, dos geólogos distinguidos-Dana y
Larnppan nt- o~ticn 'n n part" las t<: orías antiguas, aportando
nuevos ei mentos á la cit.:ncia orogénica, que vi !nr~n á servir para
la completa elaboración de la d•Jctrina nueYa.
ConltiltJA
-------~--------
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Boletin Militar de Colombia .
- Historia-·· -
E L CORSO D E L " BAN RIGH "
Ó CÓMO ME CONVERTÍ EN PIRATA
POR EL CAPITÁN WILLIS *
(Traducido libremente del inglés para el Bold/11 ¡lfililar)
Capítulo 1-La atención pltbhca se despzerla
Las noticias de la prensa sobre un buque corsario, el Ban
R/gh, llamaron vi\'amente la atención pública en todas partes,
sobre todo en Inglaterra y en los Estados Unidos de América. El
primer indicio del asunto fue el aviso de que en el Dock Victoria
había sido detenido un esteamer, contra el cual pesaba el cargo
de llevar á bordo un contrabando de guerra.
La palabra Ban Righ significa mujer rey. Los celtas de Escocia
no tu vieron en su idioma un vocablo que designara á. una reina
reinante, y como en gaelico righ significa rey, se creyó hallado
el camino para obviar la dificultad, y la voz ban se agregó como
prefijo á otra que significa belleza ó mujer. De una manera análoga
se procedió en Persia cuando la finada Reina Victoria fue proclamada
Emperatriz de las Indias, puesto que la llamaron Emperador
mujer de la India.
En Noviembre de rgor entré como Capitán al Ban 'Rrglz,
creyendo hacerlo al servicio del Gobierno de Colombia: se trataba
de un barco de unas r ,500 toneladas de carga, antes perteneciente
á la Aberdem Steam Navigalt'on Com/Jai~Y, y df!Stinado á transportar
pasajeros y mercancías entre Londres y Abcrdecn.
La tripulación se componía de 42 brazos por todo. Una vez
encargado del buque, fui al Dock Vtdoria, y lo anclé á sotavento
de un pesado barco del servicio teleg-ráfico, al lado opuesto de la
estación del Ferrocarril del Cuslom House, y de la manera. más ostensible
comuniqué mis órdenes al Superintendente de la refección
de la nave, que fue íntegramente recorrida y provista de víveres
y carbón como para un viaje de placer á las Antillas.
Sin embargo, el Ban Righ se proponía algo más serio que un
viaje de recreo, puesto que en su seno se construyeron dos paño les,
se prepar6 puesto para cañones en la popa y en la proa, se rnont6
un fanal de registro en el trinquete, y se arreglaron pasadizos que
permitieran á los artilleros trasladarse rápidamente de un lado al
otro.
Cumplidas estas órdenes, firmé con el Equipaje un contrato
para un viaje de Londres, vía de Amberes, tocando en varios
• Por la importancia de este folleto que se acaba de publicar en Londres,
no vacilamos en insertarlo en este semanario, para conocimiento . de los co~o!'l_
bianos, pero sin h acernos responsables de ninguna de sus afumac10nes Y optnto
nes.-E. D. •
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'- 63<4- ....J
puntos de las Antillas hasta fondear en Colón, donde sería pagado
Y á la vez recibiría la suma necesaria para regresar á Inglaterra.
El verdadero objeto del viaje lo ignoraban tanto los marineros
como los pilotos.
Sin embargo, no pude salir del puerto sin dificultades; ya
todo listo, recibo una nota de los funcionarios del Cuslom de la Tower
Hül, en la que se me decía que por circunstancias sospechosas
y relacionadas con la carga del Ban Righ, éste quedaba detenido
mientras se procedía á una investigación, y que por treinta días se
me ponía bajo la acción del Forez"ng En/z'stmml Act. Este incidente
se rozaba con puntos de Der~cho Internacional, y los empleados
del Custom se apresuraron á comunicarlo al Ministerio de Relaciones
Exteriores.
Decíase que el barco se destinaba á tomar parte en una guerra
próxima entre dos naciones sudamericanas, con las cuales Inglaterra
estaba en paz, por lo cual si el Ban Rigl se fletaba con
permiso del Gobierno, y luégo destruía una propiedad cualquiera
de uno de esos Estados, Inglaterra sería responsable por el monto
del daño ocasionado.
Y se recordaba el caso del famoso Alabama de los Confederados.
Este buque de 900 toneladas fue conseguido en Birkenhead,
en 1862, por los Confederados, y artillado; y aun cuando el Gobierno
inglés ordenó su detención, la orden llegó tarde, porque el
buque había salido la víspera de Mersey y luégo infligió gravísimos
daños á la flota mercante de los Estados Umdos, ha ta que fue
destruído por un monitor federal en Cherburgo, en 1864. Y las
gracia de ese buque costaron al Gobierno inglés cerca de
f... 3 .000,000.
Dos agentes uel Custom se trasladaron á bordo del Ban Righ,
con orden de vigilarlo de día y de noche; la noticia del suceso
circuló en el público, y numerosos visitante Yenfan al Dod á
mirar nuestro barco.
Entonces una singular especie relacionada con el buque ocupó
la atención de los miembros de los círculos naYalc>s de la ciudad:
hacía días que se rumoraba que las autoridades boers proyectaban
equipar corsarios para apresar barcos ingleses, bien que (•1 hecho ,
fuera en verdad irrealizable, pue era claro que en el acto en que
se intentara, se tomarían serias represalias. El caso del BaH R1'gh
fue una de esas numerosas suposiciones, que los marinos, en especial
los interesados en el tráfico con el Cabo, á pesar de su in razón,
considera ':>an como peligro ó amenaza para el comercio inglés. En
favor de semejante opinión apenas e argüía el hecho de que el
barco considerado inocente, se arreglaba como para ejerce el corso
con excepcional presteza.
El ansia de saber Jo que había en el particular, hizo que se
dirigiera una carta al principal dueño del buqu~; pero ninguna de
las preguntas de los firmantes recibió respuesta. ¿A dónde íbamos?
Adelante: íbamos adelante, es cierto; pero este dato nada
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Boletín Militar de Colombia
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significaba ni aun para un sabio, y el misterio del Ban Righ qued6
sin resolver.
Sin embargo, la creencia de que una vez fuera del Dock el
buque serviría á los b.:>ers, ganab:1 tanto terreno, que ya ninguno
de la tripulación podía bJ.jar á tierra sin ser colmado de insultos;
• y tanto creció esa mala voluntad contra nosotros, que temí que
pronto los ataques no se limitarían á simples palabras.
·Capítulo II-Quütcailtría. 11lslrummlos de músü:ay Hmbaleros.
Al cabo de treinta días de detención en los Docks Victorb.,
·se me a visó que podía hacerme al mar: nuestra libertad, según
lo supe después, fue conseguida por el Cónsul general de Colombia
en París, cuyo apoyo consiguió el General MatQs, leader de
los revolucionarios venezolanos.
El General Matos envió al mismo tiempo las instrucciones del
·caso sobre el viaje del Ban Righ. El General, hombre acaudalado,
era miembro del Congreso venezolano cuan jo ocurrió alguna desavenencia
que el Presidente Castro resolvió se decidiera por arbitraje:
el General Matos fue el árbitro elegido, y aun cuando su
decisión pareció que ponía punto final al asunto, el Presidente no
la aceptó como debiera; el General sostuvo su derecho, y por esto
fue reducido á prisión, de la que no salió sino algún tiempo después,
cuando su hijo pagó como rescate 24,000 dólares. Inmediatamente
que estuvo en libertad, ardiendo en ira, formó un comité
para hacer la gu rra al Gobierno de Castro, y en Julio de I 901
partió para Europa, donde negoció la arlqui ición del Ball Riglz,
que fue comprado en nombre ele un caballero inglés.
El 24 de Noviembre quedé en libertad de trasladarme á Amberes.
tomé piloto y me dingí de Thames á Graverend, donde anclé
y recibí al representante de los pro¡.>ietarios, los dos contramaestres,
el maquinista y el piloto de mar. Por esta fecha no teníamos aún á
bordo los cañones de popa y proa, pero sí una gran cantidad de ví\'
eres.
El dicho de que los cañones y explosivos estaban ya en el
buque, y los rumores de que ese contrabando de guerra había sido
decomi aclo por las autoridades, carecían de fundamento. Nada de
esto podía quedar en Londres, por la sencilla razón de que no
exislfa á bordo, puesto que hasta entonces no habíamos recibido
sino las provisiones.
Después de una estada de dos horas en Gravesend, nos hicimos
al mar: la noche era hermosa, la luna brillaba como no la
había visto sino en el Ecuador, y Mr. Hughes, el óptico de Fen-
church Street, arregló nuestra brújula á su luz.
Un domingo á las 2 p. m. llegámos á Amberes, el Ban Rig)¡
recaló en el Dock de Asia, y el lunes siguiente por la mañana recibí
el cargamento del caso, que estaba listo en el muelle.
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"Bo1etfn Militar de ColOJnb1a
\.._ 636 _,}
El conocimiento de embarque era el siguiente :
1\. R. 1/940, 940 cajas de quincallería ........... .
- 941/4340, 3999 íd. de cápsulas ...............•
A. R. r /18 18 íd. de quincallería ......... }
A.
19/79 61 íd. de cápsulas .............. }
8oj86 7 íd. de íd ........... ~ ..... .
87/ r 20 34 íd. de quincallería ........... .
122j21 1 go íd. de cápsulas ............. ~
212j230 19 íd. de íd .................. J
23 r /3 3 íd. de quincallería ........... .
2 34/5 7 24 íd. de cápsulas ............... .
302/3 :l íd. de inst,r~mentos de)
mu~1ca ............. 1
305/8
214
316
304
309
313
4 íd. de quinc~llería ......... ~
6 íd. de bagaJeS .............. ·
1 4 íd. de quincallería ......... J
5 íd. de íd ............... .
6 bultos mercancías .............. .
6 íd. íd ..................... .
A. R. 301
A. R. 310
A.
40 cajas de vino .................... .
5 íd. de quincall ría ........... .
6r,r2o ks~
I70,(XX) ,
5,294 ,
4,685 ,
4,679 ,
4,642 ,
314 ,
1,633 ,
2,010 ,
I ,380 ,
1,496 ,
2,000 ,
510 ,
311/1-42
312
4 7 íd. de cápsulas ............. } s5)6o
2 íd. de íd.................. 2
' "
3I5
A.R. P. H.
A.
A. R. 317
A.
P. H.
1~-R.,
1 íd. de perfumería............ 28 ,
1 íd. de aparato fotográfico... 10 ,
1 íd. de manufacturas .... .. .. . 33 ,
1 íd. de vino..................... 28 ,
4,72 I bultos .............. gr. w. g. k t. 262,7ot ks.
Hasta entonces yo creía sinceramente que este cargamento se
destinaba al Gobierno de Colombia. .
-~~-
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Boletln Militar de · G:olombia
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-:-= Variedades ::::::::::::::::.-
N UEVA GRAN ADA
SUS RIQUEZAS NATURALES
P or J. D. Powles Esq., Presidente del Comité de Tenedores de Bonos de Hispa no-
América
(VERSIÓN DEL INGLÉS PARA EL "DOLETfN MILITAR")
(Continúa)
La cantidad de oro y esmeraldas que lo españoles obtuvieron
de los indios de Nueva Granada, excedió en mucho á la que
Pizarra sacó del Perú, pero el territorio de la Sierra Nevada
siempre se menciona por lo· historiadores como uno de los que
contienen más rique1as en el país. Se dice que la montaña de
Garupal abunda en ricos minerales, y en la orilla de un arroyo
Uamado Camperucho, hay dos minas, una de plata y otra de esmeraldas,
que primero pertenecieron á una señora llamada n:
Manuela Manuaceli, y que fueron explotadas por ella. Cuando
cambió el sitio de Pueblonuevo, á causa de las incursiones de los
Chimilas, estas minas se abandonaron y perdieron, pero no hay
duda de que sería fácil volverlas á descubdt.
Las montañas de la Sierra abundan en canteras de mármol,
jaspe y pórfido, en vastos yacirniento.s de carbón de piedra, á am.
bos lados del río Cesar, y las vetas de ellas aparee n cortadas á
flor de ti~rra y vi ·ibles
Citación recomendada (normas APA)
"Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 20", -:-, 1902. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3691197/), el día 2026-04-04.
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