BoaoTÁ, OcTUBRI 20 o~ 1900
·------ -------- -- --- -- --- ------- - ~~- ----------- - -- - --- ------- -- - ----
Ora-ano del lUiuis~erio de
Guerra y del Ejército
Son colaboradores de este periódico los Jefes y
Oficiales del Ejércit,,
Director ad honorem
F•·ancisco J. Verifnra V.
General de IngPnieros, Miembro de varia.s Sociedades
CienHficaa
~'"0"1\1.1:. 174
:IID~c? l~~~_Q) ~.o -· IIDllil 1l®@ ,ro
(3 DE O~TUBRE)
en desarrollo el el artícu lo 3 .• de l Decreto número 777, de 11 de Junio último
El Vicepresidente de la República, encargado del Poder Ejecutivo,
CO ' SIDERAl' DO
Que de acuerdo con el memorial elevado al Despacho de Hacienda
por varios comerciantes y exportadores de esta ciudad, el
día 22 del mes próximo pasado, hay urgencia suma en proveer á
las necesidades d~l comercio de importación y exportación, especialmente
del último, pues los frutos y artículos destinados á {'Ste
comercio se hallan detenidos há largo tiempo en puertos y bodegas,
con grave riesgo de pérdida ó deterioro;
Que por razón del estado de guerra y á causa de las exigencias
de la misma, sólo el Gobierno puede atender debidamente
esas necesidades, brindando al comercio ]a seguridad posible, sin
perturbar por ello el servicio de la guerra ni poner en peligro la
seguridad pública,
DECRETA
Art. I.0 Organízase una Flotilla mercantP, compuesta de
seis buque , de los cuales dos prestarán servicio en el alto Magdalena,
y los restantes en la parte baja del mismo río, destinados exclusiv.
lmente á transportar, desde el día 15 del presente mes, ]a
carga de importación y expor.ación que se halle detentda en las
Aduanas del Atlántico, y en los puertos y bodegas del río Magdalena.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
474 80LETIN MILITAR
~
Art. 2.o Los buques expresados se tomarán de preferencia
entre los que tiene el Gobierno actualmente á su servicio para
operaciones militares; pero si éstos fueren insuficientes para atender
á un tiempo á las exigencias de la guerra y á las necesidades
comerciales, el Administrador general tie la._ Flotilla mercante podrá,
ppa.
Exceptúase el caso de que se presente mercancía susceptible
de descomposición ó desmejora, como materias alimenticias, pues
entonces se dará preferencia á esta clase de carga.
Art. 6.° Kn las bodegas de Calamar, Jesús del Río, Magangué,
Banco y demás lugares de embarco situados entre Barranquilla
y La Marfa, los respectivos bodegueros presentarán al Capitán
del buque una relación por duplicado de la carga que tengan para
embarcar, y este empleado deberá recibir á cada comerciante la
cuota proporcional que le corresponda, atendido el espacio sobrante
en el buque, con la misma excepción contenida en el artículo
precedente.
Art. 7.0 En cada uno ele los dos ejemplares de la relación arriba
indicada, y que deben presentarse para el embarque de la carga,
se hará constar al pie, bajo la firma del interesado, el monto de la
carga recibida de acuerdo con el prorrateo prescrito. Un ejemplar
de la relación se conservará en !a Oficina del Contador del buque,
y el otro deberá enviarse al Administrador general de la Flotilla
mercante para todos los efectos á que hubiere lugar.
Art. 8.0 En ningún caso y por ningún motivo se recibirá
más carga de la que puedan contener los buques en sus bodegas,
quedando siempre despejadas las cubiertas.
Art. 9. 0 El valor de los fletes se cobrará en las respectivas
Agencias que determine el Administrador general de la Flotilla
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
80LETIN MILITAR 475
mercante, las cuales serán de preferencia las Administraciones de
Hacienda nacional ó las Administraciones subalternas de Correos
que tengan el carácter de Administra~iones de Hacienda nacionaL
En las bodegas y puertos intermedios de las riberas del río en
donde no existan tales empleados, el cobro lo hará el Contador de
cada buque.
Art. ro. El personal de los buques de la Flotilla mercante al
servicio del Gobierno disfrutará de las mis.nas asignaciones de que
gozan actualmente los empleados de igual clase en ]a Flotilla de
guerra.
Art. Ir. Créase el empleo de Administrador de la Flotilla
mercante, el cual será el Jefe superior de esta Flotilla, y tendrá
una asignación mensual de seiscientos pesos ($ 6oo).
Art. r 2. Son funciones del Administrador general de la Flotilla
mercante:
a) Reglamentar los t'ansportes que deban verificar5e en los
buques de la Flotilla y fijar el itinerario de éstos;
h) Organizar convenientemente el personal de la Flotilla,
d:mdo cuenta de todo al ivlinisterio de Guerra para su aprobación;
e) Reglamentar el cobro de los fletes y pasajes;
d) Disponer la manera como se deba atender al pago de los
empleados de los buques, y á las demás erogaciones que el servicio
de éstos demande;
e) Fijar el número de soldados que debe llevar a bordo cada
buque para la seguridad de éste y de su cargamento;
j) Cuidar de que las Oficinas recaudadoras de fletes y pasajes,
después de atender á los gasto que les correspondan, remitan el
excedente de los produ tos á la Oficina principal, que lo será la de
Honda;
g) Formar un inventario minucioso en que conste el estado
de cada buque al recibirlo ó tomarlo para el servicio, y los elementos
para servicio del mi mo ;
h) Hacer lo nombramientos de los empleados y fijar los sobresueldos
á que sean acreedores los empleados de ]as oficinas recaudadora
, atendido el mayor recargo de trabajo ; pero en todo
ca~o dará inmediata cuenta al Ministerio de Guerra para su aprobación;
i) Cuidar de que los empleadvs de las oficinas recaudadoras
lleven sus cuentas con toda escrupulosidad y las rindan oportunamente,
y disponer la manera como los Cuntadores de los buques
deben rendir las suyas en cada viaje y qué libros deben llevar;
j) Inspeccionar y vigilar constantemente las oficinas recaudadoras
y las operaciones que se realicen á bordo de los buques ;
k) Cuidar de que los empleados de ]a Flotilla cumplan estrictamente
con sus deberes, é impedir que é ' toS tran"porten carga
por su cuenta, bajo pena de desntución inmediata y una multa
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
BOLETIJI MILITAR
~
equivalente al doble del flete de la mercancía transportada fraudulentamente
;
t) Rendir al Ministerio de Guerra un informe mensual sobre
los productos y gastos de la .Flotilla, sobre su estado y necesidades;
y
m) Obedecer y hacer obedecer las órdenes que se le comuni-quen
por el Ministerio de Guerra. ·
Art. 1 3· Los buques de la Flotilla mercante prestarán su concurso,
en casos urgentes y bajo la dirección de los Jefes militare~,
en las operaciones de guerra ; y á su vez los buques de la Flotilla
de guerra, cuando las circunstancias lo consientan, prestarán su
servicio en el transporte de carga.
Art. 1 4· El Ministerio de Guerra queda ampliamente facultado
para dictar todas las resoluciones necesarias para la cumplida
ejecución de este Decreto ; para determinar las condiciones con
que, en cada caso particular, deben ex~dirse los salvoconductos, á
fin de que el transporte de los frutos de exportación se haga por
tierra con toda seguridad y garantía para el propietario.
Art. 15. Las Compañías de navegación fluvial que quieran
movilizar carga de importación y exportación podrán hacerlo ;
pero deberán sujetarse á las condiciones y reglamentos que les imponga
el Administrador general de la Flotilla mercante, y deberán
prestar ante el Ministerio de Guerra, y á satisfacción de éste, una
fianza de cien mil pesos (~ 1oo,ooo) por cada buque, para responder
de que éste no ~erá tomado por los revolucionarios ni les prestará
ayuda en forma alguna, sin que sea válida la alegación de la
fuerza mayor ó caso fortuito.
Art. 16. Los gastos que demande el cumplimiento de este
Decreto se harán por antici p~~CTEJ:N AL ~:::J
~Th1 rJ©1lliT©ílE~rcJEJ~~@~
Pocas voc~~ técuicas habrá 11tes ui tan útiles, en opinión de militares muy
autoriza,los. El reconocimiento ofensivo es un combate. Al
"practicar un fuerte reconocimiento "-que es la frase l.Jabitual-
1'\e trata de compeler á vint. fuc..•rza al en~migo á qne
ce
s y ua~ta ,}e Rus intentos; haciéndole que forzosarn~ute
descubra sus atriucheramientos, u baterías, que despliegue
sus tropas, que revele, en fin, sus recursos y sus proyectos.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
480 BOLETIN MILITAR
~
Esto no puede conseguirse sin trabar escaramuza, sin empeñar
un combate por lo menos de avanzareeiar y di.'tinguir el mérito real
del trabajo, sin necesidad de acentuarlo cou vretensiones pedantescas.
Comisión ele reconocimümto puede recibirla rlirectamente
el oficial de infantería ó caballería, ó bien indirectamente al
Rer nombrado comandante de la pequeíia escolta ó partida que
de onliuario acompaña á uno ó más oficiales facultativos, singulannente
del cuerpo especial de estado mayor, al cual, como
se ha 8tá com 1 n .. n.
dirla la ley uni\·er al, á la. cual nada . o.:tlR·
tl'a r,'e; stigio, su diguisaparezca como agrupación benéfica, disgregándose
los eslabones que la constituyen; por eso necesita.
indispensablemente un .. organismo que la proteja.
"Este organismo, imperiosa exigencia de aquél, es el Ejército,
el cual, como parte soliuaria <.lel Estado, representa HU
fuerza defensiva, tan necesaria para su vida.
"De aquí vemos que la ley deJa lucha por la existencia
sigue cumpliéndose aun en organismos tan po<.lerosos y bien
constituidos como el Estado.
• • •
"¿Pero el E8tado es la Patria' Nó: la segnnrar corno nnestra madre común.
'' ANí lo ate ti guaba Uicerón al afirmar: Porque todos los
bienes se reciben de la Patria, no debe ser tenid() co ·mo grave ningún
mal que por ella se ,fJujra, s·ino, poJ· el contrario, debemos considera?
· como sabios á todos aq1tellos que anteponen los peligt·os d~
ésta tí su p·ropios peligros, ya pot·que devuelven á su patria el
honor que la deben, ya pm·que prefieren, mm·ir po1· muchos antes
que morir con muchos.
'' Rermo as palabras qne nos dicen que todo lo que fueron
nuestro padre , lo que somos uosotros y lo W8
mejat· para la Patria que para la gloria, pues cada uno debe pre
ferir á la utilidad común _la Pat·ria.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
488 BOLETIN MILITAR
~
" Sin necesidad de razonamientos, descubrimos la su b1im:
dad de la Patria y el sagrado deber ~~~ IID~ ~m~Jr~J1~mit~ •
OBSERVACIÓN DE LOS DISPAROS EN EL TIRO DE CAÑÓN
A) Observación directa
a) GENERALIDADES-La regulación del tiro no es posible sin~
cuando u conoce el sentido del desvío, tanto en alcance camo en dirección.
Como es sabido, llámase corto el disparo si el proyectil estalla
más acá del blanco, y largo, en el caso contrario. Dícese, igualmente,
que está en dirección, si estalla sobre la línea que une el
ojo del observador con el blanco apuntado; á la d~recha, cuando lo
hace á la derecha de la misma línea; y á la izquierda, en el caso
inverso. Los disparos cortos ó largos tienen desvío en alcance con
respecto al blanco; los que estallan á derecha ó izquierda de la citada
línea, lo tienen en dirección.
Para apreciar el sentido del desvío en alcance, es preciso que
el proyectil esté en direcc1ón, lo que es, por otra parte, requisito
indispensable para la eficacia del tiro. Cumplida esta condición, el
mejor elemento para apreciar el sentido del desvío de alcance es,
sin duda ninguna, la poskión del humo que produce la explosión
de la granada con respecto al blanco: si el humo oculta .' blanco, el
disparo es corto, y al contrario, será largo si el blanco se destaca sobre
dicho humo.
A falta del humo (cuando no estalla), el polvo y la tierra levantada
por el proyectil al dtocar con el suelo, pueden dar algún
indicio: en el agua se toma como tal la columna líquida que le-vanta
la granada. .
En el tiro fusante, cuando se ve el polvo producido por las
balas y cascos delante del objetivo, el disparo es corto, y largo en
caso contrario; si sobre un suelo seco y no rocalloso no se observa
polvareda delante del blanco, lo más probable es que el disparo fuera
largo; si el terreno sobre el cual está el blanco es una falda que
desciende hacia la batería, el tiro será corto, ó largo, si choca sobre
el suelo, abajo ó arriba de dicho blanco.
Como la carga interior de la granada de cañón de montaña
es muy reducida, el humo que produce su inflamación es poco, y
por tal motivo su observación el> dificil á más de 3,ooo metros en el
tiro percutante, por lo cual sería de desearse se invente una pólvo-
•
• Traducirlo para el Boletín Militar, del curso de E. GtRARDtN.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
1
BOLETIN MILITAR
~
ra que con reducido volumen produzca una gran cantidad de
humo.
Entre mayor sea el ángulo de caída, más penetrará la granada
en el suelo y menos rápidamente tornará á levantarse para rebotar,
por lo cual también más adherido al suelo quedará el humo
y se alzará mezclado con tierra y polvo, lo que dificulta su exacta
observación. En los terrenos blandos (labrados, humedecidos por
la lluvia, etc.), en los pantanos, ttc., los proyectiles percutantes
forman fogata, es decir, estallan entre el suelo, levantan únicamente
tierra ó agua, y el humo apenas se ve: en este caso es preciso
regular el tiro por medio de proyectiles fusantes.
Las granadas percutantes que no estallan y sólo levantan
tierra á modo de surtidor, de ordinario producen la ilusión de un
tiro largo, siendo corto cuando la discontinuidad del surtidor deja
ver á su través una parte del blanco.
b) Utilización del humo arrastrado por el viento-El humo de •
la' granadas que no caen en dirección permite juzgar del sentido
del desvío cuando el viento lo arrastra hacia el blanco, por lo cual
es preferible forzar desde un principio la corrección inicial de
desvío exigida por el viento, que hacerla débil.
Si el viento es perpendicular á la línea de tiro, el humo de
un proyectil que no esté en dirección y caiga más allá del blanco
forma cola tras él, y al contrario, la cola pasa delante en el disparo
corto. Si la dirección del viento es oblicua, las indicaciones que
suministre el humo así arrastrado, en especial cuando los proyectiles
caen cerca del blanco, deben recogerse con mucha circunspección.
Cuando el viento sopla del lado de la batería, todo proyectil
cuyo humo pase más allá del blanco indica precisamente un disparo
largo; al contrario, cuando aquél corre hacia el blanco y el
humo pasa más acá de este último, indica un disparo corto. Pero
el humo de un proyectil de tiro largo, por ejemplo G~ caído muy
cNca del blanco puede ser arrastrado hacia adelante de una porción
de aquél y provocar la ilusión de un disparo corto, y viceversa
(fig. 1 .a).
o a
·'···... __ ./7<
...... .·#'
0········ .. , D ... ········ D
···.'-.~ o·····~·/
Figura 1.• Figura z.•
Además, en todos los casos en que se pueda utilizar como indicación
el humo arrastrado por el viento, es preciso desconfiar si
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
BoLETIN MILITAR
"-y--'
aquél se viere descarmenado, siendo de advertir que cuando el vi en·
to es muy fuerte descarmena el humo rápidamente, lo cual torna
delicada la observación aun á 2,ooo metros. En efectQ, cuando el
humo de un disparo corto está descarmenado, como los contornos
del blanco pueden divisarse al través de la ligera cortina de aquél,
provocan fácilmente la ilusión de un tiro largo. A la inver~a, el
humo descarmenado de un tiro largo pero vecino del blanco, puede
ocultar los contornos de éste, s1 no es muy neto, con lo cual haría
creer que el disparo fue corto.
Lo antedicho se aplica igualmente al caso en que se espere
que el humo sea descarmenado, aun en una atmósfera calmada, antes
de es ti mar el sentido de los disparos.
e) Utilidad del anteojo de batería- En todos los casos, el desorden
producido en un blanco animado por los disparos que lo hieren,
sin contar la disminución de su fuego que es la consecuencia
más común, constituye un indicio de suma importancia, que será
preciso tomar en cuenta.
En este caso el anteojo de batería, cuyo aumento es considerable,
es un instrumento precioso, por cuanto permite inspeccionar
á fondo el terreno y mirar los setos, cultivos naturales, etc.,
donde pudiera disimularse el adversario á la vista ordinaria y aun
á la de un simple binóculo.
El anteojo de batería, por la estrechez de su campo visual, no
es propio para la observación de los disparos mientras se regula el
tiro; pero á falta de buenas cartas permite darse cuenta de la forma
del terreno y de los accidentes que avecinan el blanco, lo que
es muy importante. En efecto, es preciso desconfiar de las cejas,
setos, mieses, etc., que en parte oculten el objetivo, porque se podría
caer en el error de regular el tiro con respecto á tales accidente
por causa de un error de óptica frecuente. También es preciso
ponerse en guardia contra las depresiones del terreno situadas
delante ó detrás del blanco, porque en ellas desaparecen los di. paros
percutantes próximos al blanco, en cuyo caso es preciso á veces
esperar algún tiempo antes de observar el humo de los disparos
cuando se levanta hacia el cielo.
d) Obse1·vación con auxilio de los disparos Jusantes-Los disparos
fusantes se ven á las mayores distancias porque el humo del
shrapnel forma un globlo denso, blanco y nítido.
Cuando se regula el tiro con granadas fu san res buscando el
alza conveniente, deben tomarse en cuenta los disparos que resulten
m u y próximos al suelo para mirarlos, sin error sensible, como
en la intersección de la trayectoria con el terreno. Por esto los disparos
altos ó á la altura del blanco, en los que una parte del surtidor
parezca corto (ó que haya marcado como cortos la observación indirecta),
deberán ser mirados como dudosos, puesto que pueden pertenecer
á .trayectorias largas (fig. 2.a).
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
496 BOLETIN MILITAR
~
Los disparos señalados como en el blanco por la observación
indirecta, deben computarse como largos, si á la vez no se señalan
como bajos ó percutantes. Al contrario, un surtidor prolongado, ó
un disparo indicado como largo, corresponde siempre á una al~a
larga con respecto á ]a distancia real.
Un disparo fusante bajo corresponde al alza del blanco, si su
surtidor enmarca dicho blanco ( ó si se señala como en e) blanco), ó
á una alza corta, si el surtidor parece corto ó se le señaló como
corto.
Cuando se regula el tiro por la duración del trdyecto, buscando
la que conviene á la posición del blanco, un disparo fusante
alto ó bajo, si su surtidor levanta tierras delante del blanco; indica
forzosamente una duración corta del cohete; pero un disparo percutante
corto puede corresponcler á una duración larga, por lo cual
no se Ie puede tomar en cuenta cuando se busca la tenaza de tiempo.
Sin embargo, en la práctica se admite que puede servir para
verificar un disparo fusante corto.
e} Consejos sobre la observación de los disparos-La rápida y
exacta apreciación del sentido de los desvíos en alcance, es de la
mayor importancia para el jefe de una batería, por lo cual los oficiales
deben ejercitarse asiduamente en la materia.
Es preciso acostumbrarse á juzgar de] sentido del desvío en
el momento en que estalla el proyectil, es decir, cuando la nube
de humo es más densa: si se espera á que éste se desvanezca, es
posible incurrir en errores, como atrás se dice.
Cuando el blanco esté cubierto por humo proveniente de anteriores
disparos, ó de las piezas, ó producido por modo artificial,
se debe observar el contorno aparente dé] dicho humo desearmenado
que rodea e] blanco, para distinguirlo de] producido por el
estallido del proyectil. Si el contorno de este último es continuo y
se destaca bien sobre el descarmenado, el disparo es corto; al contrario,
será largo, si ese contorno no es nítido en su intersección
con el existente que ya cubría el blanco.
Debe evitarse formar opinión previa sobre el probable sentido
del desvío de un proyectil antes de que estalle, porque entonces es
fácil ser víctima de una ilusión personal, que consistirá en t::reer
que realmente el disparo presentó el desvío previsto y que sí se es
buen juez en el asunto. Esa ilusión se presenta en especial durante
la verificación de los límites de una tenaza ó de una alza de
ensayo.
No debe vacilarse en declarar dudoso todo disparo de cuyo
sentido (dirección, alcance, altura) no se esté seguro: sin duda
ninguna es de suma importancia evitar esa clase de tropiezos que
no hacen adelantar la regulación del tiro; pero es más grave cometer
por precipitación ó aturdimiento un error de tal especie.
Esta recomendación t>S especialmente importante cuando se trata
de verificar una alza.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
80LETIN MILITAR
~
F) Observación Indirecta
La observación indirecta de los disparos se verifica, !5ea en
la batería misma, sea á sus inmediaciones, por el oficial que lamande
y vea el blanco; siendo ventajoso que la línea de observa~ión de
dicho oficial sea lo más próxima posible á la dirección del tiro.
Por línea de observación se entiende la recta que enlaza el
ojo del observador con el blanco, y por dirección del tiro la recta
que úna el centro de la batería (ó la pieza que dispara) con el
blanco.
Cuando el jefe de la batería no ve el blanco, tendrá que recurrir
á la observación indirecta, para lo cual confía el cuidado de
observar los disparos á dos observadores colocados á uno y otro
lado de la dirección del tiro, más allá de los flancos de la batería
y un poco adelante de ella. La línea recta que úna á los dos observadores,
próximamente perpendicular á la dirección del tiro, se
llama base de observación. En ciertos casos la observación del tiro
será unilateral.
e} Fundamento de la acción bilateral-Sea A B (figura 3.•)
la anchura del blanco ó de una parte bien visible del mismo
y al cual se V n á referir las observaciones; C y 0 dos observadores
laterales colocados en puntos de donde puedan ver el blanco,
pero separados por una base de observación bastante grande
A la dere cha
t-l o _,?<
--- -:::--- -:-------:--:-------,,,'' o
Base de observación
~
A la derecha
1 ~ ,-
+++
Figura 3·a
A la izquierda
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
498 80LETIN MILITAR
~
para que las líneas visua1es que cada uno dirija sobre A y sobre B
se corten con nitidez. La longitud de esa base no puede ser menor
del -io de la distancia, ó sea, por ejemplo, I 50 metros si la
distancia es de 3,ooo metros.
Los dos observadores se dan frente pero mirando á la vez el
blanco, y cada uno observa Jos desvíos con relación á su línea de
observación, es decir, que úna sus ojos con el blanco sin tener en
cuenta la dirección del tiro, y avisa al jefe de la batería á la voz,
por gestos ó con un hombre á caballo, el sentido de los desvíos
en dirección, como si los proyectiles los lanzara 1 cañones puestos
á su lado y asestados según su dicha línea de observación. En
una palabra, el observador e, puesto frente al observador conjugado
O, anuncia á la izquierda todo estallido visto á la izquierda
del plano vertical e A; á la derecha, el que resulte á la derecha del
plano vertical e B, y en dirección, el que parezca entre las líneas
CA y C B, indicando además en este caso, si es posible, si el disparo
es corto ó largo. El otro observador hace lo mismo con relación
á las líneas O A y O B.
Si los observ~dores están á la vista del jefe de la batería le
comunican el resultado de las ob:;ervaciones con gestos muy sencillos,
á saber: extender horizontalmente el brazo erecho, si el
estallido se vio á la derecha; extender del mismo modo el izquierdo,
si se ve á este lado; levantar los dos brazos, si se ve en dirección;
mover los brazos en el aire, si no se pudo observar el disparo.
Ahora bien, del examen de la figura 3·a resulta: !.0 Todos los
proyectiles caídos en la zona P A M B ~serán largos (brazos
tendido hacia el blanco); 2.0 Los que caigan en la zona CA NO B
serán cortos (los brazos estarán dirigidos hacia el lado opuesto del
blanco); 3· o Los proyectiles que estallen en la zona P A C ó en la
JtB O serán dudosos, puesto que el un observador extenderá un brazo
y el otro el opuesto, bien que e:::ta circunstancia sólo ocurre
cuando la dirección del disparo es defectuosa; 4-. 0 Todo proyectil
vi to en la zona A M B N, corno se indica agitando los observadores
los brazos, sea largo ó corto, resultará incierto en dirección pero
cercano al blanco. En resumen: brazos dirigidos hacia el blanco,
tiro largo; brazos diri~idos en sentido contrario al blanco, tiro corto;
brazos al aire, tiro incierto; los dos brazos en sentidos opuestos,
tiro dudoso; un brazo hacia el blanco y otro al aire, tiro largo; un
brazo en dirección opuesta al blanco y el otro al aire, tiro corto.
(Continúa)
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
BOLETIK MILITAR
~
~99
SÍNTOMAS DE UNA EVOLUCIÓN TÁCTICA AL PRINCIPIAR EL SIGLO XX
Géneros, medios, ejecución •
" N o omitir esfuerzo para conocer los medios de ataque,
morales y materiales, de los Estados vecinos."
'' Preciso será buscar los medios de neutralizar los
efectos de un material perfeccionado, siendo sin duda
lo primero que indica el buen sentido, modificaciones en
el armamento y el equipo de las tropas, y luégo la adopción
ele una nueva táctica que produzca el desenlace de
la lucha lo más pronto que fuere posible"-Jomini.
CAPITULO l
Ciertos indicios dejan entrevm· una nueva tendencia táctica
entre los alemanes-Cada Estado consagra su reflexión al estudio
de los métodos de guerra de las nacione vecinas, para seguir
de cerca las modificaciones que ellos adopten: el retardo
en este trabajo intelectual, el error en la apreciación de tales
acontecimientos, tendrá como consecuencia un inferior rendimiento
para la máquina moral y material que constituye la
fuerza del Estado.
¿Acaso en 1806 la completa destrucción de las fuerzas militares
do Prusia no fu~ el rescate de los triunfos anteriores
del orden lineal sobre el profundo i
Queremos en e .. ta líneas averiguar si los recientes perfeccionamientos
introduciOl
A pesar de los perfeccionamientos del arte posteriores á
Federico, el procedimiento no ha variado: el armamento no es
aún tan poderoso que permita ase:star los golpes brutales, irresistibles,
que reclama el ataque de frente.
No hay sino una excf'pción, pero E:\lla se refiere al Maestro,
á Napoleón, quien gracias á la clarovideucia que tenía de la
guerra, pudo permitirse el empleo de todos los métouos, reserváu<
lose la escogeucia oel que cóuveuía mejor al caso del momento
•. Su regla de obrar sobre el punto débil lo llevó á menudo
contra una ala del adversario; pero en otras ocasiones
lo encontró eu diverso lugar, como e11 Austerlitz, Ligny, Rivoli,
Montenotte.
Esc:L independencia de criterio, ese desdén por los sistemas-
tipos, fue propiedad exclusiva de Napoleón: sus ad v·ersarios
y sucesores, es decir, sns admiraJores y plagiarios no salieron
de la rutina. Por lo demás, Napoleón consideraba tan
improbable el ataque del centro de su línea, que no vacilaba
en desguarnecerlo para reforzar sus ala .
Ataque y d-efensa de la Rothie're (l. o de Febrero de 1814)Esta
batalla hace resaltar lo que acabamos de decir. Los cuerpos
arranco basta encontrar
el tronco del árbol; desde aquí parten cuatro grueaas
guaduas trabadas á di tancia tle uu palmo por tra\·esaño~ firmemente
atados debajo, formauuo uu piso susteutado eu el
aire por un espeso tejido de bejucos que bajan tle las ramas del
árbol y eulazan las guaduas, que ailadic.las unas á otras, se
prolongan de ribera á ribera, hasta eucoutrarse sobre el centro
• "Los tu os, á pesar ele todos sus esfuerzo , no habían logrado apoderarse por
completo c.lel villorio (La Rothiere) ...... La situ:tción general, ·in ser brillante, dista
La mucho de estar comprometida ha ta el momento en que el ataque de Werc.le
contra Marmont {izquierda) vino á cambiar la faz de los acontecimientos. '-Coman-
6aaute W•ll.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
8oLETIN MILITAR
~
G03
del rio, describiendo una curva irregular, cuya parte media se
levanta cerca de ocho varas encima de las aguas. Couforme
avanzan las guaduas hacia el ápice de la cun~a, se multiplican
los bejucos de suspensióu, eu térmiuos que á la mitad del puentes*"
espesan y juntan, y se cruzau y eutretejPn los de allá y
los de acá cou uua profu:sión de mH.los q ne indican el afán del
artífice por salir airoso del difícil paso. Sobre las guaduas, y
de media en media vara, hay planchas sacadas de la misma
plauta y afirmadas al piso con Lwjucos delgados; fiua.lmente,
encima de estos tra\·esaños y Qn el sentido de la longitud del
puente: hay uu listón ce .ntral de una t rcia de ancho, formado
de cintas angostas de guaduas, y destwado á ser el piso transitable
<.h· l puente. Lo angosto de éste y la oscilacióu que le
comunica el transeúnte, no permiten pasarlo á caballo ni con
bestia cargatla: laR cargas pasan poco á poco á espaldas d~
Jos peones, y el viajero toma su mula
Ver más