AROIII Bogotá, Diciembre 2 3 de 1899 NUM.l31
--~·~--
ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERCITO
DIRXCTOR AD-HONOUM, FRANCISCO J. VERGARA y V.
Coronel, Miembro de la Sociedad Colom't)iana de.Ingenieros
Son colaboradores natos de este periódico todos loa Jefe• y
Oficiales del Ejército de la República
OFICIAL
PAU:L St. VlCTOR SABARTHEZ
Capitan de Ingenieros del Ejérc1to francés, Oficial de la Legión de ;Honor,
condecorado en uamp3.ña en. Africa, miembro de la. M1sión Mllitar pedida por
el Gobierno de la República
+ KN LA UNION, JO K~UE, •;L 17 DR DICIKMBRK DI 1899
La Dirección del Bolttín Militar, en nombre riel Ejército,
y en el suyo propio, lamenta profunda y sinceramente
la trágica y prem~tura muerte del brillante Oficial de la
gran República latina, que tan hondos recuerdos deja en
nuestras filas, por su instrucción, cultura y caballerosidad.
Descanse en paz en este suelo que miró con especial
afecto, y donde su memoria será cariñosamente conservada
largos años.
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610 BOLETÍN MILITAR
NO~AS :OE OON:O'C"O~A
ORDEN GE ERAL DE LA FECHA
República dt Colombia-Ejército Nacional-Estad:; Mayor general
Art. 599· La Comandancia en Jefe del Ejército comunica á
este De pacho que el 17 del corriente, á las r r a. m., murió en el
caserío de la Unión el Sr. Comandante Pablo Saharth~z, IT'iembro
activo oe la Comisión Militar Francesa en Colombia.
Honrar la memoria del veterano que engalan:.ldo con las virtudes
militares de su país natal, llevó en el pecho medallas de honor
concedidas por Francia á sus leales servidores para recompensar
};¡virtud civil y el valor militar, es un deber del Ejército Colomniano,
y especialmente del Cuerpo Politécnico, que bien inspirado
por los nobles estímulos de sus Jefes y trabajo infatigable del Comandante
Sabarthez, recibió en la escuela del soldado notable instrucción
militar.
El Ejército, en significación de su honda pena y ante la
tumba del expresado Comandante Sabarthez, !ie asocia á la Colonia
Francesa residente en esta capital para deplorar, con la ceremoniosa
reverencia reglamentari puestos que fueron señalados por la mencionada Comandancia;
quien os mencionará las apreciaciones que sobre tal
estime á bien haceros.
Los materiales invertidos en esta ejecución se descomponen
así: cuarenta y cinco proyectiles disparados por el cañón Maxim,
de proa; quince por el Hotchkiss, de popa; una faja y media, ó sean
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BOLETfN MILITAR 613
doscientos cincuenta y tres tiros de ametralladora Col!, en el piso
superior; seis mil trescientas veintitrés cápsulas de Máuser, y mil
de rifle Rémington.
En el armamento de artillería ha ocurrido una pequeña ruptura
en una pieza de la colisa de popa; y en el armamento de infantería,
la de tres Máuser, causada por proyectiles enemigos.
Es satisfactorio exponeros que en el personal no ha ocurrido
novedad por muerte ó heridas de ninguna especie; y en el material
del buque sólo se observan algunos agujeros causados por
balas de rifle.
Respecto al servicio de ambulancias, sólo puedo adicionaras
que no obstante haberlo solicitado con anterioridad, fue notoria
la ausencia; sin embargo, de paso en Magangué se tomaron algunas
medicinas que humanitariamente han servido para los heridos
tomados al enemigo.
Por la copia del Diario de navegación observaréis las ocurrencias
y demás pormenores correspondientes al mecanismo administrativo
y gobierno interior de esta nave.
Dios guarde á usted.
El General, primer Comandante, ELÍAs RODRÍGUEZ
0 PLAN DE COMBATE
Comandancia general de la Flotilla de guerra
Servicio y plan de ataque y defeaua, que se deter01ina en el orden
8it:uieu te:
Se dividirá la fuerza en dos ala , izquierda y derecha, para
lo cual se partirá tornando como frente 1 asta de bandera de proa.
Izquierda-Se compondrá de 4-0 soldados con sus respectivas
clases; 20 ocuparán el piso alto, con el Capitán Silva de jefe, y 20
el piso bajo, al mando de un Subteniente.
Derecha- Se compondrá de 4-0 soldados con sus respectivas
clases: 20 ocuparán el pi o alto, y 20 el bajo; t('ndrán como jefes
al Teniente Castro, para el piso alto, y un Subteniente para
el bajo.
Artillería-Jefe, Capitán Ramos, que ocupará el puesto en
la proa, piso alto, y manejará el cañón Maxim.
El . Teniente Quintero ocu?ará el puesto como jefe de la
ametralladora.
El Contador Antonio J. Barros ocupará el puesto al frente
del cañón de popa Hotchkiss.
PREVENCIONES
1 .• Aparte del orden y vigilancia con que la fuerza en general
debe prestar el servicio, la guardia del buque, que se denomi-
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614 BOLETtN MILITAR
nará dt prevención, proveerá los centinelas que fueren necesarios,
y será de su cargo hacer cumplir las órdenes superiores;
2.• El resto de las fuerzas .. que se denominará franca, dará
el servicio nocturno de tres cuartos de ronda, compuestos de un
oficial y cuatro individuos de tropa, debiendo comenzar este servicio
á las 6 p. m., y terminar á las 6 a. m.;
3· • Las órdenes correspondientes en combate serán dadas por
el Corneta de órdenes del General Comandante general de la Flotilla,
y repetidas por los demás;
4.• Al divisar un buque se tocará atención, é inmediatamente
cada uno ocupará el puesto que se le señala;
5.• .Atraques-No se ligará ningún buque de la Flotilla, en
caso de arrimadas, con amarres de cadena ó alambre, sino con
cabo de manila, teniendo el cuidado de poner un machete ó hacha
en cada lado del vapor, tanto en proa como en popa;
6.• Al atracar un vapor para tomar combustible ó por cualquiera
otra causa, se tocará atención, y, dreferencia la operación de arriba hacia abajo. Cada
uno de los operadores coloca á su turno su quíntuplo metro y cuenta
mentalmente sus operaciones sucesivas, y sólo éstas, lo que permite hacer
una comprobación al fin de las mediciones. La diferencia entre el
extremo de la última regla y el punto de llegada, se mide con un metro.
Con estas reglas puede medirse una distancia de 1 oo metros en
terreno horizontal, con una aproximación de o,oz, ó sea de 5 -0
1
00•
Oadena de agrimtnJor-Ya hemos estudiado la cadena de agrimensor,
que puede dar una aproximación de om 1 o en una medición de 1 oo
metros en terreno horizontal, 6 sea Tio· cr·
C intaJ J, acto-Las cintas de acero tienen ordinariamente una
longitud de 10 metros; su comprobación y su uso se hacen del mismo
modo que los de la cadena de agrimensor. Su precisión es un poquito
mayor, porque se fabrica la cinta de acero de una sola pieza; pero es
menos fácil de manejar, y su fragilidad es un defecto grave.
OintaJ de género, cuerdaJ, ttc.-En fin, pueden emplearse cintas de
género ó cuerdas muy man~jables, pero que por su elasticidad variable
con las condiciones atmosféricas, dan medidas muy indecisas y no pueden
servir sino para medir distancias muy cortas.
Medicionu aproximativaJ-En el estudio de los reconocimientol
militares, principal objeto que nos proponemos en estas lecciones de topografía,
examinaremos varios procedimientos rápidos y aproximativos de
medir distancias. Pero para ejercitar los oficiales que tendrán que practicar
los reconocimientos, es ventajoso acostumbrarlos desde ahora á la
medición de distancias con pasos. Con este fin, en los cuadernos de las
operaciones ejecutadas en el terreno, cada uno de los operadores apuntará
siempre en una columna especial, frente al resultado de la medición
directa y exacta hecha con instrumentos, el número de pasos dobles
contenidos en esta distancia. Para emplear este método se cuentan
maquinalmente los pasos dobles en el pie derecho, procurando caminar
siempre á compás uniforme y natural. Se cuentan las centenas, por
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BOLETÍN MILITAR
medio de piedrecitas ó cualesquiera objetos que se pasan de un bolsillo
á otro.
La longitud del paso varía en cantidades diferentes cuando se camina
en una subida, en una bajada, en terreno Rojo, resbaloso, pedregoso,
cuando cambia la dirección del viento, etc. etc. Cada uno tiene
que estudiar por sf mismo esas variaciones, examinando los resuludos
apuntados en los cuadernns. En general, en los reconocimientos militares,
bastará adoptar como longitud del paso el término medio de todos
estos resultados; pero si se quiere hacer más escrupulosamente la medición,
pueden valuarse las correcciones que hay que hacer en cada
uno de los casos particulares.
Con el doble paso puede alcanzar la precisión hasta -l 0 y aun Th de
la distancia.
Reducción al horizonte-Cuando se ha medido según la pendiente
una distancia A B (figura 41) entre dos puntos, para hacer la construcción
en el plano, se necesita hacer la rtducción al horizonte, es decir, calcular
el valor de la proyección AC sobre el plano horizontal. Llamando
a al ángulo de la línea A B con el horizonte, tenemos:
AC =A Bcos.a, y para hacer la reducción es preciso medir el ángulo
a con instrumentos que estudiaremos más tarde.
Desde luego, conociendo el ángulo ex., puede calcularse la distancia
horizontal AO con tablas de logaritmos 6 con las reglas de calcular
que acompañan á algunos instrumentos.
Pero es siempre más cómodo construfr directamente la línea AC.
Esta construcción se puede hacer trazando directamente el ángulo a.
con un transportador. Será más exacto emplear una escala de reduaió11
al horizonte, que s : traza corno sigue: Sea AB (figura 42) la escala gráfica
del plano; tracemos un arco de círculo tangente á .ABen el punto
medio D. Sea DE la línea que forme con A D un ángulo igual á a.
, ab od
Trazando Ea paralela a A B, tendremos: A B =
0
D =coa.a.
de donde ab =Á Bcor.a
Por consiguiente ab será la reducción al horizonte de la distancia
A B medida según la pendiente ex., y uniendo el punto O con las divirionec;
de la escala gráfica A B, se obtendrán en ab di visiones que darán
la reducción al horizonte de cualquier distancia medida según ]a
pendiente a.. Todas las paralelas tales como ab que se pueden trazar por
vados valores del ángulo ex., darán la escala de reducción al horizonte.
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BOLETÍN MILITAR 625
En cada caso particular puede construírse en el papel una escala
de reducción correspondiente á la escala gráfica del plano.
En las cajas de Jos instrumentos hay ordinariamente escalas de reducción
trazadas sobre planchas metálicas para las escalas gráficas más
usadas.
Con esas escalas de reducción para obtener la reducción al horizonte
de una distancia, en 1 ugar de tomar esta distancia en ]a escala gráfica
del plano, se toma en la paralela á la escala correspondiente al ángulo
del declive.
LímittJ de J,u diJttJIUÍtu qlit puede11 medirse con los instrttmtnlosPara
las op~raciones topográficas exactas se necesita que el error cometido
en la medición de las distanci:~s, sea en la escala del plano, menor
que 1
1
0 de milímetro. Por consiguiente, á cada uno de los instrumentos
corresponde un límite gráfico-/- de distancias que se pueden medir
en el terreno.
Sentado este principio y teniendo en cuenta las aproximaciones que
dan los diferentes instrumentos, pueden calcularse estos límites:
Así, en la escala de 1 /o 0 , con las reglas de Clerc, no se pueden
medir distancias mayores que I,ooo metros, correspondientes á 1 moo
del plano; con los quíntuplos soo metros correspondientes á omso del
plano; con la cadena 100 metros correspondientes á omiO.
Capitán SABARTHEZ (de Ingenieros)
(e 01lfÍ7Jttará)
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~26 BOLETÍN MILITA..lt
ARCHIVO N-~CIONAL
DOCU~IENTOS INÉDITOS
Campaña de 1819-1820 eJJ el Cauca
(Continuación)
1. 0 dt Entro de 1 82o-Este día salió una compañía compuesta de
8o hombres y un piquete de caballería hacia el pueblo de Timbfo.
Día 2-Este día se ha recibido parte del Teniente Hermenegildo
Correa, Comandante de la compañía que salió hacia Timbfo, de que á
inmediaciones de dicho pueblo se le presentaron 8 hombres á caballo y
armados, y que luégo que ·se le presentaron mandó I 2 soldados con un
Sargento á que los persiguieran, y con uno de los tiros que hicieron los
enemigos, consiguieron matar un soldado de los 12 que los perseguían, y
que luégo que vieron esto, salieron corriendo con la última velocidad á
reunirse con otros que se hallaban en Las Piedras, dos horas distante
de este pueblo. No pudiendo por este motivo aprehender á ninguno
de éstos. También amaqeció este día un pasquín contra el Gobierno
y algunos particulares.
Día 3-Nada notable.
Día 4-Este día han venido las partidas que se hallaban por fuera;
éstas han traído algunos presos, entre ellos á D. Manuel del Campo
Larraondo, un canónigo y un religioso. Al citado Larraondo se le tomó
declaración acerca de indagar si éste decía algo de las posiciones y
fuerzas del enemigo, y dijo lo siguiente:
Que sabía por un negro que había llegado á la casa dan de él estaba
oculto, y que venía de Pasto, y que le preguntó en qué estado se
hallaba Calzada, y dijo que de Quito le había venido un gran refuerzo
al mando de un General, el que se incorporó con dicho Calzada; que
igualmente le habfan mandado pertrecho y dinero. Que el número de
tropa que tenía el enemigo era como de 4 á s,ooo hombres, y que intentaban
marchar para esta ciudad; que salían de Pas t9 el 28 del pasado.
Esta la transmite el Sr. 'omandante á S. E. con esta misma fecha.
Día s-Salió una partida compuesta de 30- hombres y un oficial
hacia Los Robles. Nada han de scubierto de particular.
Día 6-Nada notable. .
Día 7-Salieron dos partidas: la una por la vía de Timbío hasta
Los Robles, y la otra por la de Chune ha s ta Riohondo; nada ha habido
de par tic u lar en su ida y vuelta.
Día 8-Esce día por la noche ha salido una partida á ocupar
oculta las entradas á esta ciudad, por donde se •recela entran postas de
los enemigos. Dicha partida se ha retirado antes del amanecer, para que
no se recele por alguno con qué objeto se dirige á esos puntos.
Día 9-Nada de particular.
Día 1 o-Salió una partida en e lase de guerrilla; su número, el de
30 hombres, hacia los pueblos Tambo, Timbío y P1agua; el Timbío
es el más distante de estos pueblos, y esta guerrilla va con el objeto de
descubrir las posiciones del enemigo y su número.
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BOLETÍN MILITAR 6!7
Día 11 -Este día se ha liabido, por un desertor de los godos, que
ya ha marchado la expedición de éstos, de Pasto para ésta, y el grueso
de e-sta expedición se ha1la en Mercaderes y sus avanzadas en los Dosríos.
Mercaderes dista 8 días y los Dosríos 6. También ~e sabe que las
partidas de éstos han venido hasta más acá de Riohondo, por cuyo motivo
se destinó la guerrilla que en el día anterior se anuncia.
Día 12-Nada notable.
Día 13-Nada notable.
Día 14-Se ha recibido parte del Comandante de )a guerrilla,
que salió hacia la cuchilla, en que comunica que habiendo llegado á la
hacienda rle Riohondo, había tenido noticia que una partida enemiga,
compuesta de 16 hombres de caballería, había estado dos días antes en
dicha hacienda. Que estando acampado en el pueblo de Piagua, vio
que hacia él se dirigían 12 hombres de caballería, que inmediatamente
marchó á su encuentro, y que fugaron; que continuando su persecución
ae aproximó al pueblo del Tambo, de donde descubrió que en la cuchilla
de dicho pueblo se hallaban los enemigos en número de 40 hombres de
infantería y caballería, y dispuesto á atacarlos marchó hacia ellos, los
que en el momento se pusieron en fuga; y que continuando su persecución,
logró aprehender má5 allá de die ha cuchilla á ~n soldado infante
de los enemigos, el que examinado, le dijo que adelante de la expresada
cuchilla se hallaba un destacamento de los enemigos compuesto
de 16 hombres, un cabo, un sargento y un oficial. Que igualmente tuvo
noticia que en el pueblo de Timbfo se hallaba una partida de enemigos,
su número el de 13 hombres de caballería, por lo que contramarchó
y se dirigió á dicho pueblo, y á poca distancia de Timbfo se en·
contr6 con la dicha partida, la cual persiguió y sólo pudo quitarles un
caballo por la furia con que fugaron, que habiendo llegado al denominado
pueblo no entró por evitar una sorpresa, por lo que se dirigió
á la hacienda del Troje, que se halla muy inmediata al pueblo, en
donde se informó por·un negro que en el Alto de las Piedras, adelante
del mencionado pueblo dos leguas, se hal Jan los enemigos, que ignora
su número pero que sabe son bastantes, y que también no sabe quién los
manda, por cuyo motivo determinó dicho Sr. Comandante que la guerrilla
contramarchara de la hacienda en donde estaba situada á la de Lo1
R1bln, en donde pernoctó aquella noche.
A las 10 de la noche de este día llegó un sargento de la guerrilla
que arriba se expresa, y dio raz6n de que á las 4 de la tarde habían
sorprendido la guerrilla, que él no más había podido escapar y que ig·
noraba la suerte que habían corrido su Comandante y demás compafieros.
Día 1 s-Este día dispuso el Sr. Comandante general que se ali5·
taran para marchar 300 hombres hacia Timbío, y se verificó dicha orden
á las 11 de la mañana de este día, marchando á la cabeza de dicha
Divisi6n el Sr. Comandante general. A dicha hora se pas6 por las ar·
mas un soldado de los enemigos que aprehendió el Capitán Santos
Páez. Y continuando la marcha hacia dicho pueblo, después de haber
pasado el río y quebrado :le .Á1ztÓ11 More11o, que son bastante correntosos,
pasámos el río de Los Robles, que también es bastante correntoso y
~n invierno no da vado ; á una legua de distancia llegámos á la. hacien~
..
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628 BOLETlN MILITAR
da de Lfls Robles, en donde fue la sorpresa de la guerrilla ; en esta hacienda
no encontrámos novedad ninguna y pernoctámos en ella, tomándose
las medidas de seguridad para evitar cualquier sorpresa. En el término
que hemos andado, no se ha encontrado á quién preguntarle la
más pequeña cosa.
Día I 6-Continuámos la marcha á las 6 de la mañana bacía el
Occidente, siendo de advertir que la jornada de Popayán hacia Los Robits
ha sido hacia el Oriente; y después de haber caminado dos horas y
media á paso de tropa, llegámos á la hacienda de Troje, desde donde
descubrímos una partida enemiga en el Alto de las Cruces, compuesta
de veinte hombres á caballo, sin poder distinguir si son tropa de línea ó
partidas de patianos. En dicha hacienda permanecímos hasta las dos y
media, en donde se racionó la tropa, no haciendo el menor movimiento
sobre ellos, porque el punto en donde estaban situados es bastante ventajoso,
y se sospecha que tienen emboscada una parrida bastante considerable.
A las 3 de la tarde salímos de la dicha hacienda tomando el
camino hacia el Norte, por detrás de Lt hacienda de Los Robles; á las 5
llegámos á Quilcacé, en donde pernoctámos y supímos que inmediato á
la casa habían tomado los enemigos 8 ó 9 soldados de nuestra guerrilla
que hasta allí les habían ido haciendo resistencia.
Día I ]-Permanecimos en Quilcacé hasta las 9 del día, y después
de habe acionado la tropa regresamos á Popayán, á cuya plaza llegámos
á las 2 de la tarde, en donde nos en con tramos sin ninguna de las
familias patriotas (las que son muy pocas), porque habían emigrado con
motivo de haberse levantado la chispa de que nos habían derrotado
completamente, todo sin un motivo, y esto sólo dimana de lo malo, malísimo
de los habitantes de e te suelo.
Día 18-Nada notable.
Día 19-Salieron dos partidas; la una por la vía de Timbío hasta
Antón Moreno, y la otra por la de Chunc hasta Riohondo; ambas se
han replegado sin haber descubierto nada de particular.
Popayán, Enero 20 de 1820.
LEON GALINDO
Visto Bueno-A. OBANDO.
SECCION BOCTBIN AL
(Continúa)
"Como General en Jefe nunca perdló el tiempo ocupándose
en detalles que salían de sus atribuciones naturales, consagrando,
en cambio, todas las fuerzas de su espíritu á desempeñar las funciones
de su cargo. A tal punto practicaba esta consigna, que en
los campos de batalla no aceptaba otro sitio para su persona, que
aquel que le parecía más conveniente para cumplir con sus debe-
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DOLETÍN MILITAR 629
res, no dejándose apartar de allí ni por el fuego ni por los peligros
á fin de poder juzgar por sí propio la marcha del combate. '
.. _,Así, por ejemplo, en las jornadas del 4 al 7 de Mayo no permttiO
.mover m unos pocos pasos su cuartel general, en la colina
de Fatrwerd, á pesar de que se encontraba en la dirección del tiro
de una batería enemiga, y de que su tolda había sido rota por veinte
cascos de granada. Solamente cua.1do dicha batería hubo reglado
su fuego, convino con nosotros en trasladarse á una quiebra del
suelo situada á pocos pasos de distancia.
Permaneciendo siempre igual de ánimo y de carácter, en la
victoria como en la derrota, á todas horas se veía la expresión de
una benévola altivez en su rostro, que no mostró enojo sino una
sola vez, cuando por culpa de la mala dirección que se diera á un
convoy de víveres, sus fieles soldados tuvieron que luchar con el
hambre y el desaliento. Su bondad exenta de sentimentalismo y sus
sentimilntos humanitarios de buena ley, marchaban de concierto
con rigorismo draconiano contra todo olvido de sus deberes cometido
con conocimiento de causa: la vista de un herido le inspiraba
profunda compasión, y sin embargo nunca vaciló en ejecutar un
·plan serenamente adoptarlo, con la mayor energía y firmeza, sin
preocuparse por la sangre que pudiera costar.
Y de qué manera preparaba sus planes! no con la repentina
resolución de un jefe de caballería, sino mediante penoso trabajo
de labor, cálculos y combinaciones incesantes. Se daba cuenta
exacta de la responsabilidad que gravitaba sobre sus hombros, comprendía
que en ;us manos tenía la vida de los mejores ciudadanos
y la suerte de su patria, y quería hacerse digno de la confianza
sin límites que todos habían depositado en él. Esa responsabilidad
ante Dios y la confianza que mereciera al pueblo, le incitaban á
trabajar con toda su alma para establecer sus planes tan perfectamente
como fuera posible, pesando de antemano todas las probabilidades
y esforzándose por evitar esos pequeños errores que suelen
perturbar las previsiones de un jefe ordinario y ponen en tela de
juicio el resultado de las operaciones. Después de una batalla me
decía: 'Me esfuerzo por que mis planes sean tan buenos como lo
permiten las fuerzas humanas, pero el día del combate pongo la
suerte de mi ejército en manos de Dios, y llega el turno de que
los generales desempeñen las tareas de su oficio.'
Aun cuando cria•lo entre el lujo y la riqueza, en una de las
principales familias del Sur, Lee dio á su ejército el ejemplo de la
más grande sencillez, porque se contentaba con el mínimo de bagajes,
ó sea apenas tenía en cuenta las necesidades imprescindibles
de la vida. A pesar de la importancia de los asuntos que le era
preciso despachar, el equipo de su cuartel general apenas comprendía
seis ú ocho tiendas de campaña pequeñas, en las cuales debían
alojarse él, el estado mayor y las oficinas del despacho. En presencia
de tales procederes paréceme que nadie censurará que yo sienta
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BOLETÍN MILITAR
algo como orgullo al pensar que de todos los oficiales extranjeroa
que siguieron los ejércitos en la guerra de Secesión, fui el único
admitido en el Estado Mayor de Lee, después de un largo período
de prueba con el General Stuart.
Salvo el caso de enfermedad, por ninguna causa ó motivo dormía
el General fuera de su tienda, en medio del ejército, ya en
marcha, ya en las largas noches de invierno. Vivía tan modesta y
sencillamente como el común de los soldados, y enviaba á las
ambulancias todos los regalos que le hacían los abnegados hijos
del Sur.
Cuando sucumbió el Sur, Lee aceptó el modesto empleo de
Director de la Academia de Lexington, diciendo que después de
haber conducido tantas veces á la muerte los jóvenes del país, miraba
como un deber, como una expiación, consagrar su vida á la
educación de la juventud. En poco tiempo el plantel que él dirigía
se levantó de las ruinas y se tornó uno de los colegios más
afamados de la comarca, al cual se agolpaban los jóvenes deseosos
de tener la honra de educarse bajo la dirección del antiguo Jefe del
ejército de su país.
En el otoño de I 870 el viejo General fue herido por la parálisis
en el momento en que recitaba sus oraciones después de comer,
y falleció pocos días después, el 12 de Octubre, pronunciando
las órdenes de ataque en una batalla ideal. Así terminó este
hombre superior, de inteligencia clara, de alma sencilla, de inquebrantable
fideJidad al deber y de sólida confianza en Dios, y uno
de los primeros Generales de su siglo."-(Concluirá).
:t. :.a AOrr'C'A:t.ES FOI'.MACION:ElB
DE LAS TRES ARMAS *
111 -Artillería
Altmania-La artillería alemana de campafia admite e uatro clases
de formaciones: de reunión, de marcha, preparatoria de combate y de
combate.
La de reunión n1 parque, tratándose de una batería, es una línea
de batalla con intervalos cerradns (geschtouene-batttrie): las piezas se
colocan á 4- metros de intervalo entre los ejes (no de rueda á rueda);
las cuatro cajas que constituyen el primer escalón, á 4- metros de intervalo,
y 1 2 á retaguardia del ala derecha. Si el segundo escalón está con
la batería, se sitúa detrás ó hacia un costado, según lo que permita el
terreno. Varias baterías dejan entre sí 12 metros de intervalo ( brtitt
k1111tnt), y el jefe desigua el lugar donde deben situarse los segundos
escalones de municiones.
• Véanse loa números 102 y 106.
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•
BOLETÍN MILITAR 631
Las formaciones de marcha, tanto para una como para varias baterías.
son: la col u m na por uno ó or dos carruajes de frente: en la
primera los carruajes de cada batería marchan á 3 metros de distancia,
los siguen 4 cajas, y de batería á batería se deja un espacio de 16 metros;
en la segunda, que no se emplea sino en las carreteras muy anchas,
las seccirJnes (dos piezas) van cerradas (4 metros de eje á eje), y
se siguen á distancias de 5 metros; las cajas ó furgones también marchan
por dos á retaguardia: 2 5 metros es la distancia entre cada dos
baterías. En las jornadas ordinarias los segundos escalones siguen á su
batería; pero en las que anteceden al combate, se reúnen por grupos á
6rdenes de un oficial, y se mantienen á retaguardia de las grandes unidades
(artillería de división ó de cuerpo de ejército); solamente la artillería
de una vanguardia lleva en este caso sus escalones de municiones
tras ella.
La~ formaciones de maniobra son: la en batalla con intervalos
abiertos (geijf11ete batterie); la en batalla con intervalos cerrados; la
columna por sección (batterie mit ziig~11), y la columna por piezas (batJerie
zu ei11em): el intervalo ordinario en las formaciones abiertas es de
15 metros, pero puede descender hasta 8, ó bien subir hasta 32: en las
cerradas se reduce á 4· En las dos formaciones en batalla los jefes de
sección se situúan 1.50 al frente del centro de su sección~ y el capitán á
Zf, de su batería. Cuando se abren los intervalos, el primer escalón,
en columna por furgórt, se mantiene á 100 metros á retaguardia de
una de las alas de la batería; y si se está en formación cerrada, ora 1:1
metros á retaguardia de las pi '!zas, ora sobre uno ú otro flanco de la
batería. La formación en batalla con intervalos abiertos se emplea en el
campo de batalla para los movimientos de avance ó retroceso en la zona
de los fuegos del enemigo. La formación en batería con intervalos cerrados
no se usa sino para la reumó11 y los movimientos que ésta presupone:
sirve también para las revistas. La col u m na por sección se forma
siempre con intervalos cerrado , la secciones á 18 metros de distancia,
las cajas en col u m na por una á 1 oo metros al e o tado de las pieza y
paralelamente á éstas: en general sirve para los movimie tos de llaneo
fuera de la zona peligro a, en el combate, é indicada está la modificación
que sufre como formación ever:tual de marcha. La columna por
pieza (formación habitual de marcha) sirve también para los movimiento
ele flanco, á vanguardia ó retaguardia bajo el fuegó enemigo. El paso
de la línea desplegada á la columna por pieza también puede verificarse
co}ot,;ando en cabeza las de la sección del centro: el capitán se sitúa á
24 metros del costado y á la altura del e entro de la columna.
Para los grupos de baterías los órdenes desplegados son: la formación
en batalla con intervalo:. abiertos ó la con intervalos cerrados
(breite ko/omu) y 1~ línea de columnas por piezas (abtbeilung in batteriell
zu einClt). Sólo la primera y la última se em~lean en el campo de
bataJla para los movimientos bajo el fuego; la segunda es formación de
retmiÓJJ y revista. En la primera las baterías se establecen á 24 metros
de intervalo, pero esta cifra puede aumentarse ó disminuírse; además,
se admite que en cada batería los intervalos pueden cerrarse transitoriamente
en caso de neces1dad. En la segunda, el inten'alo de las baterías
se reduce á 12 metros. En la línea de columnas las baterías tienen 1 oo
metros por intervalo normal, ó bien el que se haya previsto para el des-
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632 BOLETÍN MIL 1 'l' A.R
pliegue. Las formaciones plegadas del grupo son lacolumnacerrada (lieft
kolonne), la col u m na por sección ( abthilung mit zügen), y la columna
por pieza (íd. zu einen): sólo la última figura en el campo de batalla.
En la columna cerrada las baterías, con intervalos cerrados, se colocan á
1 z metros de distancia, las cuatro cajas tras las piezas ó á 4- metros del
costado: sirve para las reuniones y los movimientos congéneres, y para
las revistas. En la columna por sección, que tiene el mismo empleo que
la análoga de la batería, las baterías se siguen á 2 5 metros de distancia,
;>ero ésta varía de acuerdo con el intervalo que pueda demandar el despliegue.
En la columna por pieza, las baterías se siguen en el campo de
batalla á 16 metros, que se reducen á 3 si las cajas están separadas de
las piezas. El jefe del grupo se coloca á 4-8 metros á vanguardia del
centro ó hacia el costado sobre el cual tiene intención de desplegarlo;
los capitanes se sitúan á 24 metros, ó á 8 adelante del centro de su batería
en las formaciones en batalla, sean cerradas ó abiertas; en la línea
de columnas y en la columna cerrada, quedarán del lado del jefe del
grupo, á 8 metros de la caoeza de su batería en la línea de columnas y
en la columna cerrada, y á 24 del centro de la misma en la columna por
secciones ó por piezas.
Cuanto á laformación de combate, consta cie dos líneas: la primera
comprende las seis piezas separadas por intervalos de 20 pasos ( 16 me·
tros) y la segunda hs cajas segunda y quinta puestas en hilera tras de
las correspondientes piezas; lo:> trenes de cola vueltos hacia las piezasy á
JO plsos (8 metro3) del ~rgollón de contera; los avantrenes y tiros se sitúan
abrigados y reunidos con las otras cajas del primer escalón, ora
formados en línea desplegada tras la batería, nra en col u m na atrás ó
hacia el flanco, á una di::.taHcia máxima de 200 m~tros. Por excepción,
cuando la batería no debe permanecer 1nucho tiempo en posición, el
primer escalón conserva sus 4 cajas, los avantrenes permanecen 8 pasos
(6.40) á retaguardia de lo'> cañones, los tiros dan la espalda al
enemigo y los conductores se de s montan. El segundo escalón (5 cajas y
un carro por pieza) se establece 6oo metros á lo más del primero, al
cual envía en el acto do:> caja . El comandante de la batería abandona
la línea mientras reconoce d terreno para elegir el sitio que ella debe
ocupar, tras lo cual vuelve á rcunírsele á fin de dirigir personalmante
el establecimiento en batería, lo que no se hará sin haber cargado
antes las piezas.
Cuando se trata de un grupo de baterías. el comandante de él reconoce
el terreno, lh,ma en seguida á los capitanes, les da sus instrucciones
y los deja en libertad para que ellos escojan el emplazamiento
para sus piezas, durante la cual operación no perderá de ... ista al enemigo.
Si se trata de varias baterías que deben reunirse en un mismo lugar
del campo de batalla, se las hace ocupar una posición provi iona], tan
próxima como se pueda de la que lo será definitiva J:ara la 1 ucha, á fin de
asegurar el orden y la simultaneidad de la entrada en batería y romper
sin demora los fuegos con probabilidades de éxito. El sistema para entrar
de ordinario en batería es el de por el flanco, que permite escapar
mejor á las miradas del enemigo; jamás se entra en batería por un movimiento
de conjunto. En caso necesario se entra en baterfa por pieza
bajo la direcc:ión de los jefes de éstas, quienes previamente y á pie
habrán estudiado el punto que la suya deberá ocupar. En los grupos de
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.BOLETíN MILITAR 633
baterías, éstas, al establecerse, se sitúan en línea ó escalonadas, á distancia
convencional, pero siempre superior á 24 metros. El jefe del grupo
es responsable de la llegada del segundo escalón á la línea de batalla,
por lo cual tócale prescribirlc las direcciones que debe seguir y el sitio
que ha de ocupar en las marchas; en todo caso, para prevenir cualquier
tropiezo, el jefe ó jefes de dichos escalones tiene obligación de acercarlos
á las piezas en batería, aun cuando para ello no haya recibido órdenes:
escogen un sitio adecuado y dan parte de su llegada al jefe apenas
arriban á él, á la vez que envían dos cajas á cada batería; la formación
de estos escalones depende de! partido que pueda sacarse de los abrigos.
Atutria-Hungría-La batería comprende 8 piezas y 8 cajas, subdividiéndose
las últimas, por mitad, en dos escalones, de los que el primero
hace parte de la batería de combate (gifechts-batterie). Para las baterías
que avanzan á descubierto el reglamento (de 1889 reformado en
1894) recomienda las formacinnes en batalla con intervalos abiertos
(f'euerlinie), ó en su defecto la columna por medias baterías ó por secciones
á intervalos abiertos. Las cajas se establecen en batalla á una
distancia máxima de 7 S metros á retaguardia de las piezas. También
permite el reglamento el despliegue directo de la batería á partir de la
columna para pieza, es decir, de la formación de marcha.
Por lo que hace á loe; grupos de baterías, ellos emplean la u/umna
cerrada con cada batería en columna de medias baterías sobre tres líneas
(4 piezas, 4 piezas, 4 cajas); la lí11ea de columnas con las baterías
en col u m na por sección ó por medias baterías; la formación en masa
con las baterías en co 1umna de medias baterías (las montadas), ó ror
secciones (las á caballo). En resumen, en Austria-Hungría las formaciones
de la artilleria son:
En batalla: 1.0 , con intervalos cerrados (Normal-stellung) con inten
·alos de 4 m so de eje á eje entre las piezas, y de 7m so entre piezas y
cajas; 2.0 , con intervalos abiertos (ftuerli?úe) con intervalos de IS metros
entre las primeras, y de 7 S entre las segundas al máximum.
En columna: 1.0
, por pieza (maruh-colomu) con distancias de
2mSO; 2. 0
, por pieza y caja (stifeJI marsch), Ó sea dos columnas, }a
una de piezas y la otra de cajas, separadas por un intervalo máximo
de 7 S metros; 3.0 , por sección con intervalos abiertos (zugs -colonne),
con distancias ó intervalos de 1 S metros; 4.o, por sección con intervalos
cerrados, ó sea distancias de S metros entre las piezas, y d. 7m so
entre piezas y cajas, y 4 m so por intervalo entre éstas; s.o, por sección
para la marcha de flanco (seitm marsch mit ziigen): dos columnas, la
una de piezas, )a otra de cajas, con 7S metros de intervalo máximo y
1S de distancia ó intervalo entre los carruajes; 6.0 , la misma formación
con intervalos cerrados (4m50 y 7mSo en vez de IS y 7S; 7·SO por
distancias); 7· 0 , de media batería ( halb-batterie-colonne) con intervalos
abiertos ( 1 S metros) y 1 S metros por distancias; 8. 0 , la misma con intervalos
cerrados (4.so) y distancias reducidas á 7mso; 9.o, las mismas
fnrmaciones en la marcha de flanco: a) con intervalos abiertos, dos columnas
á 7 S metros al máximo una de otfa; b) con intervalos cerrados,
en la cual las dos columnas sólo distan 29. so.
Para el grupo de baterías se usan las siguientes formaciones: 1.•, línea
de columnas (colomJtlJ linie), en la cual cada batería en columna
de media batería marcha separada de la vecina por un intervalo de
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BOLETíN MILITAR
1 1 z. so, ó bien se forma en col u m na por secciones, y el intervalo sube
á 127.50; z.•, column'l cerrada (coliJfllle), con las baterías en columna
de medias baterías, con intervalos de 22. so entre las di versas unidades;
3·, masa, en la que las baterías se presentan en columnas de medias
baterías, á 7m5o una de otra, si se trata de la montada, ó en columnas
de sección, con la misma lejanía, si de la de á caballo.
Francia-a) Artilfería de campaña. Las formaciones de esta clase de
artillería se dividen en formaciones de reunión y formaciones de marcha, y
formaciones del campo de batalla, que se subdividen en preparatorias y
de combate.
Lasformaciones de reunión se ejecutan con material ó sin él. En el
primer caso se dice que la reunión es 111 parqttf ó simplemente parque.
El parque de una batería al pie de guerra, comprende 4 líneas: en I.•,
las 6 piezas, en 2 • .., la; 3 cajas de la batería de tiro, en 3.11
, las otras 6
cajas, y en +·\ los furgones. Los carruajes se sitúan á 3 metros de intervalo
de rueda á rueda y á 12 de distancia, del cabo del timón del uno á
la caja del que le antecede. La formación normal puede modificarse en
la agrupación de los carruajes, en los intervalos y en las distancias, según
la composición eventual de la batería, y la forma y extensión del
terreno de que se di pone. Las secciones de municiones y las de parque
se forman sobre 4 líneas en condiciones análogas. Las baterfas de un
mismo grupo y las municiones reunidas en un mismo lugar se sitúan
independientemente unas de otras, de acuerdo con lo que permita el
espacio disponible.
Las reuniones sin material preceden á la entrada en parque para
atalajar; cada jefe de pieza reúne sus hombres y caballerías; cada jefe
de sección sus piezas ya listas y las conduce al sitio señalado como
plaza de alarma por el jefe de la unidad á que pertenece, la cual se encuentra
entonces establecida sobre tres ó cuatro líneas de hombres ó
atahjes y lista para ser llevada al parque. La misma reunión puede ejecutarse
al salir del parque, antes de la dislocación ó ruptura de filas.
Las formaciones de marcha por lo común se organizan en columna
por carruaje de frente, no poniéndose dos sino por excepción; de ordinario
los trenes regimcntarios se reúnen á los de las otras armas, lejos
de la unidad á que pertenecen. En una batería, la batería de tiro y el
escalón forman dos fracciones separadas que marchan á 1 S metros de
distancia y en cada una de las cuales los hombres desmontados pueden
subir sobre los cofres ó cajas, ó marchar á la cabeza de la columna ó
después de los carruajes si se teme una sorpresa ó el camino es malo.
Un grupo de baterías forma una columna compuesta de dos fracciones:
1 •. las baterías de tiro á 15 metros de distancia unas de otras; 2.• los
escalones de combate, 30 metros á retaguardia, siguiéndose en el mismo
orden y á las mismas distancias que las baterías.
LaformaciÓ1l preparatoria de combate es tomada por las baterías ó los
grupos cuando se aproximan á la posición en donde deben combatir, y
está basada en la separación de la batería ó baterías de tiro del escalón
ó escalones de parque. A la .:oz de separen el escalÓ11 (ó escalones), el
~ue sea comandante de ellos regula sus movimiento de suerte que la
batería se adelante 500 metros al máximum, ó él mismo los retroceda
si se está en retirada. Una vez ganada la di tancia, la conserva y conforma
sus movimientos con los de las pieza, 110 perdiélldolas mmca de
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BOLETfN MILITAR. 634l
vista, para lo cual, en la marcha de avance, si teme las oculte algún
resalto del terreno ó vuelta del camino, entrega el mando al segundo
con instrucciones claras y precisas, y al gal0pe avanza hasta donde domine
el terreno y allí espera á w tropa, repitiendo la operación cada
vez que sea preciso. Si el camino es quebrado ó el terreno muy cubierto,
acorta la distancia para evitar una cortada. Además, el Jefe de las
piezas le en vía informes oportunos sobre el punto al cual se dirige,
desde todos los sitios peligrosos, como las encrucijadas de los caminoa,
y en caso de un brusco desplazamiento, deja un plantón encargado dC"
darle las noticias del caso. En marcha en retirada ó de flanco el jefe
del escalón, si no ha recibido el aviso oportunamente, tratará de darse
cuenta de la dirección en la cual se mueven las piezas, para hacer lo
mismo con su tropa, y si para no perder de vista aquéllas sucediere que
deba dejarla, indica al segundo la dirección y el paso á que ha de sujetarse,
le prtscribe u detenga m un punto netamente determinado, y procede
como en el caso anterior, transportando así su tropa por saltoJ suulivos,
de suerte qut: se mantenga la coordinación entre sus movimientos
y los de las unidades de tiro. De ordinario los escalones marchan en
columna por uno ó por dos carruajes, y los de un mismo grupo pueden
formitrse en masa como se indica para las baterías. Cuando se detienen
despejan el camino para dejar libre el paso á las tropas que siguen á
retaguardia.
A la formación preparatoria de combate se encadenan las diversas
formacionn y órdenes enseñadas en el campo de maniobra, que se utilizan
para los desplazamientos ó altos en el campo de batalla, las cuales se dividen
en formaciones dnplegadar y formaciones cerradas ó plegadas.
4) Formaciones desplegada!! de la batería. Son: en batalla con interca!
os abiertos ( 1 3 ó más metros de rueda á rueda) ó rerrados (1. ó más
metros de rueda á rueda). En cabeza ó primera línea van las piezas, las 3
cajas un metro á retaguardia; el capitán, guía de su batería, 1 o adelante
del jefe de la sección del centro; los jefes de sección (guías de eHas)
á 50 metros unos de otros, si los intervalos son de 13 metros, á la altura
de sus jefes de pieza (y entre ellos) y de los atalajes de los cafiones,
ó bien 1m5 :delante de éstos cuando los intervalos están cerrados.
b) Formaciones plegadas. Son: colttmnaJ por seccio11es á :ibtervaloJ
ahiertos ó urradoJ ó columna por piezas. En la 1 .• las secciones se siguen
á 6 metros de distancia; lo mismo que dos cajas, pues la otra marcha
1 metro á retaguardia de éstas; los jefes de sección se sitúan como
en la formación en batalla. En la columna por piezas todos los carruajes
~e siguea á 1 metro de distancia, los cañones en cabeza, los jefes de
sección á la dzquierda del jefe de su pri111era pieza, el capitán 10 adelante
de la columna.
a) Ordene1 desplegadas del grupo. Son: en batalla, en línea de columna
por sección ó pieza y en masa. En batalla los capitanes de batería
quedan sobre una misma línea 30 metros atrás del jefe del grupo, el
de la del centro en hilera con este último; las baterías 10 á retaguardia
de sus capitanes, mediando entre ellos intervalo doble que entre las
piezas, pero sin exceder de 15 metros: los capitanes distan, pues, 1 oo
metros uno de otro con intervalos abiertos y 3 5 cuando éstos se cierran.
En fin, las baterías en batalla pueden escalonarse conforme lo demande
el terreno. La línea de colunmas se forma con las baterías dispuestas en
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636 BOLETÍN MILITAR
columna con intervalos abiertos ó cerrados, ya por seccton, ya por pieza,
conservando las baterhs entre sí ei intervalo necesario para desplegar
á intervalos abiertos si los lle"an cerrados. Las posiciones respectivas
del jefe del grupo y de los ca pi tan es son por lo tanto las mismas
que en la línea de batalla con intervalos abiertos, y cada batería resulta
10 metros detrás de su capitán, en una dirección perpendicular al frente.
La masa presenta las mismas disposiciones que la línea de columnas
por secciones, con la sola diferencia de que entre los capitanes median
43 metros si los intervalos están abiertos (26 metros entre las baterías),
y 19 si se han cerrado (baterías á 1 3).
b) Las formaciones plegadas del grupo son: la columna cerrada,
la columna por sección y la columna por pieza; en las dos primeras las
baterías y secciones pueden estar con intervalos abiertos ó cerrados. La
columna cerrada presenta las baterías en batalla, á 14 metros una tras
otra, el centro de la primera á 10 metros del capitán, que lo estará 15 á
retaguardia del jefe del grupo: los otros capitanes marcan el frente de
su batería, 10 metros afuera del flanco dond:! los dejó el pliegue para
formar la columna. En ]alcolumna por sección, el jefe del grupo y el capitán
de la primera batería se sitúan como en el caso anterior, y las baterías
en columna por sección se siguen á 14 metros, quedando los otros
capitanes á la altura de las secciones de cabeza. La columna por pieza
es idéntica, salvo que los carruajes se siguen en hilera.
La formación de combate es el orden en batería. La batería de
tiro presenta sus secciones sobre el mismo alineamiento, con los intervalos
de la formación en batalla, que pueden aumentarse 6 disminuírse
sin ser inferiores á 10 metros. A retaguardia pueden abrigarse los avantrenes
y atalajes de las cajas. El escalón hace alto en col u m na ó forma
el parque á intervalos que permitan acolar las cajas de repuesto á las
vacías. Si se trata del grupo, se procede de modo análogo, pero en este
caso las baterías pueden escalonarsc, de suerte que se aproveche el terreno
lo mejor posible, para combatir ya con frente á vanguardia, ya
con frente á retaguardia y previo el reconocimiento del caso. La formación
preparatoria de combate no es intermedio imprescindible entre la
de marcha y la de combate; si es preciso pasar bruscamente de una á
otra de las dos últimas, basta que el capitán envíe al ayudante orden
de separar el escalón, y si la batería de tiro e formó antes de que el
dicho escalón esté á la distancia conveniente, el jefe de éste procederá
á situarlo lo mejor posible, ejecutando al paso todo movimiento de retroceso
que para ello sea necesario.
6. Artillería de montaña. Las formaciones de la batería de montaña
son análogas á las de la batería de campaña, con las diferencias que
imponen las condiciones del material de esta clase de artillería. En las
formaciones de reunión (parque), la batería prcsen ta sus piezas á 4 metros
de intervalo y 10 adelante de las cajas, para que se puedan cargar
las mulas si el material ha de tranJportttne; pero en el acto que se haya
realizado esta operación, las mulas cargadas cierran á 1 metro de distancia.
La formación de marcha es la columna por pieza: si el material va á
lomo, las mulas de la batería de tiro se siguen á 1 metro de distancia
en el orden siguiente: cureña, ruedas, cañón, cajas; si el material va
rodado: mulas de cureña y de cañón atalajadas en hilera á la limonera,
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BOLETfN MILITAR 637
mula de cajas, mula de ruedas sin carga. Las ottas bestias, también á 1
metro de distancia una de otra, siguen la batería de tiro á 1 5 metros de
distancia.
En la formación preparatoria de combate el escalón se separa y conduce
de modo análogo al dicho para la batería de campaña.
La batería de tiro se forma en batalla, en columna por s~cción, en
columna por pieza, con las bestias sucediéndose como se indica arriba,
6 bien en orden inverso Hegado el caso. Los intervalos normales son de
7 metros si están abiertos, ó de 2 si cerrados, ó bien á fJoluntad sin exceder
de 12. En la formación de combate las piezas se establecen en
batería, 1 S metros adelante de las mulas de cajas, detrás de las cuales
se colocan en hilera, á 1 metro de distancia, las de ruedas, cureña y cañón,
pudiendo las dos últimas permanecer enganchadas con la limonera
y las de C 3 jas cargadas ó nó: en este último caso las cajas se ponen en
tierra, 1 metro más adelante. Los sirvientes no conservan el morrÁI ai
entrar en batería sino que lo ponen en el suelo, detrás de ellos, antes
de descargar las mulas, y á medida que hacen esta operación enganchan
los morrales por uno y otro lado á los bastos de las mulas.
Los reglamentos de las di versas clases de artillería recomiendan se
tenga en cuenta que la elección de las formaciones y de los movimientos
para pasar de una á otra no se pueden usar in di feren temen te sobre
el terreno, porque no todos presentan las mi mas ventajas, como rapidez
y elasticidad, su ejecución demanda porciones difaentes de tiempo y
espacio, y no todo:; permiten igualmente al capitán el rápido dominio
y orientación de su batería para cumplir las órdenes superiores. Las
formaciones en batalla con intervalos abiertos, por ejemplo, son rígidas,
si éstos e cierran ponen la tropa en manos del jefe, pero aumentan la
vulnerabilidad del conjunto, cte. etc.
Rusia-La batería m ontada, al mando de un oficial superior, comprende
ocho piezas repartidas en dos medias baterías, á órdenes de sendos
Capitanes. Tenientes ó Subtenientes rigen las secciones; pero de ordinario,
por no tener la batería sino 4 ofi ciales, cada Capitán manda á la
vez media batería y una de las secciones. La batería cuenta 16 ó 1 2
cajas, según sea de piezas de batalla ó ligeras, de las que 4 forman el
primer escalón y las demás el segundo, el todo á cargo de un oficial
que marcha con el primero, y confía el segundo á un Sargento.
Tres clases de intervalos se admiten en las forma~iones, contados
siempre de eje á eje: el completo ó de 20 metros, el reducido 6 de 9
y el cerrado ó de 4 m so. El parque se forma empleando el segundo, las
8 pieza e; en primera línea, las cajas en segunda, á 4 m so, para no
ocupar frente mayor que el de las piezas; ó bien constituyen dos líneas
(segunda y tercera). Los demás carruajes forman la tercera ó la cuarta
línea, según el caso.
En !afirmación de marcha, los dos escalones de cajas siguen tras
la columna de piezas, si es á vanguardia, porque en la retirada van unoi
50 pasos adelante
En la formación preparatoria de combate, el segundo escalón se sitúa
de 8oo á 1,000 metros de la batería. Las maniobras del campo de batalla
son complicadas, porque la artillería rusa admite muchas formaciones
para la batería de tiro. En la m batalla propiamente dicha, las 8 piezas
están sobre una misma línea con uno de los intervalos mencionados¡ d
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688 BOLETÍN MILITAR
jefe zo metros adelante del centr0; los Capitanes á 7 del centro de su
tnedia batería; los otros oficiales á 3 del de su sección; las cajas en
tercera fila; las 4 piezas del centro á la distancia'q ue permita el terreno,
observándose como regla general la de que el dicho:escalón (cajas) evoluciona
cual si fuese una media batería, y se mantiene lo más cerca
posible de las piezas, pero sin estorbar los movimientos de éstas.
Las cohtmnas que se emplean son las siguientes: p(Jr pieza, á z metros
de dislancia; prJr,doJ prJr el ce11tro, á la misma distancia (piezas cuarta
y quinta, tercera y sexta, segunda y séptima, primera y octava); por
ucción á distancia cerrada (4.50) ó á diJtancia entera. Las columnas por
dos y por cuatro carruajes de frente admiten todos los tres intervalos
mencionados. Las cuatro cajas siguen á las piezas en la misma formación
que ellas; en caso de marcha de flanco, '>C establecen paralelamen·
te á las mismas, la ?rimera caja á la altura del primer cañón. Los oficiales
se sitúan sea adelante del frente de su tropa, sea á la altura delmedio
de su flanco, del lado donde los dejó el pliegue en columna y álas mismas
distancias que en la formación en batalla. Los despliegues de la
columna (per pieza, sección ó media batería) se ejecutan, ora en la dirección
del movimiento, ora perpendicularmente á ella; á la derecha (ó á
la izquierda) en batalla, ó sobre la derecha (izquierda) en batalla. Tratándose
de la columna por el centro se ejecutan de ordinario en abanico.
En la formaciÓJI de combate las piezas se sitúan en batería al intervalo
máximo, si es posible, por lo cual el frente de ella mide entonces
140 metros. Los avantrenes quedan 17 metros á retaguardia de sus respectivos
piezas; el primer escalón cargado hacia uno de los flancos, de
suerte que á la par quede abrigado, en fácil comunicación con las piezas
y en posibilidad de dar la media vuelta en caso de retirada. El segundo
escalón, á menos de absoluta necesidad en contrario, se mantiene fuera
de la acción del fuego enemigo, pero en comunicación con su batería.
La batería tÍ caballo no tiene sino 6 piezas y 3 secciones; comprende
12 cajas que forman por mitad dos escalones, marchando con d 1.o
una cureña de repuesto y un carruaje para heridos, y los furgones con
el z.o. Las formaciones y maniobras son las mismas que en la batería
montada, con la excepción de que no usa las que tienen por base media
batería, pero admite la columna por f, por el centro, colocándose entoncc.
s las piezas 1 1 y 6• en z.• fila tras, la z." y+·· de la primera fila.
HISTORIA
l!E~O~IAS
DEL GENERAL PABLO MORILLO
(Continuación)
La compañía de Navarra sostuvo vigorosamente nuestra caballería.
Sola ya, combatió con valor, y pereció Íntegramente, defendiéndose
con gloria hasta el último momento.
Durante el combate la infantería enemiga, colocada á alguna
distancia, contribuía con su fuego á la derrota de nuestros húsares.
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BOLE'rfN MILITAR 639
Envié dos compañías del Regimiento de Navarra para que protegiera
su retirada, tornando nuestro flanco derecho, apoyándose.en
el bosque. Me trasladé á este punto con mi escolta, para recibir los
soldados que se desbandaban ; el enemigo, en el ardor de su persecución,
nos tuvo un momento rodeados. Fue neces drio abrirnos paso
por fuerza, y tuve el dolor de v':!r caer á mi lado al Coronel N a vas,
Comandante de los dragones de la Unión, y á un oficial de húsares.
Las compañías que se encontraban apoyadas en el bosque,
poco tupido, fueron en seguida cargadas por fuerzas m u y superio.
res: desgraciadamente á su Jefe le faltó el valor suficiente y no
supo replegarse á tiempo á un puesto vecino, ni ejecutar los movimientos
que eran del caso, y de este modo las compañías perdieron
la mitad de sus soldados. El resto encontró un abrigo en la plaza.
El enemigo se portó en este encuentro como lo había hecho con
los cazadores de que he hablado anteriormente.
No obstante, mi infantería se formó en tres columnas en las
diversas salidas de la ciudad; dos piezas de campaña habían sido
colocadas allí, y algunas guerrillas protegían nuestro frente y flancos
apoyándose en varias casas. En vista de esto, el enemigo se contentó
con permanecer algún tieiT'po delante de la dudad en orden
de batalla, simulando querer atacar, pero no se decidió: probablemente
se intimidó ante la resolución y firmeza de nuestras tropas.
Dos días se pasaron sin ningún acontecimiento Qotable. El
13 el enemigo se presentó delante de la plaza con todas sus fuerzas;
nuestras tropas conservaron sus posiciones.
El jefe rebelde Bolívar tuvo la audacia de hacerme una intimación
en la que decía, entre otras amenazas, que perdonaría al
mismo Fer11ando VII si se encontraba en la plaz:t. Esta comunicación
fue traída por el rebelde Sil ve tre Palacios, que había servido
en nuestros batallones de guardias, y me fue entregada por uno de
nuestros húsares recientemente hecho prisionero.
Hacia medio día el enemigo volvió á sus posiciones de la
víspera; el 14 remontó las orillas del río, dejando algunos centinelas
avanzados.
En la tarde me dirigí á la cabeza de mi Estado Mayor y de
los húsares, á reconocer el terreno hasta la laguna del Vicario,
del lado de la sabana, donde los enemigos conservaban dos ó tres
escuadrones emboscados. Hecho el reconocimiento, volví á la plaza:
los soldados conducían consigo varias bestias, caballos y m u las
pertenecientes al enemigo. El mismo día hice enterrar las tres piezas
de artillería, é inutiliz~r varios fusiles tomados al enemigo en La
Hogaza. Todos los objetos que no podían llevar consigo, y que aprovecharía
e:l enemigo, fueron igualmente destruídos, el ejército salió
de la plaza en tres columnas paralelas que se unieron en el camino.
Allí tomamos todas nuestras disposiciones, y después de colocar
convenientemente los enfermos, los heridos, los bagajes y los
habitantes que se alejaban con nosotros de Calabozo, el ejército se
puso ~n marcha en buen orden y en silencio.-( Continuará).
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BOLETÍN MILITAR
EOG-OTA
8o,ooo almas
70,000 CURVA INDICATIVA
6o,ooo
del desarrollo de la población de la capital
so,ooo
40,000
30,000
2.0,000
10,000
• r6oo . 1700
POBLAClON
BA:H.P.IO:s rbana Ruxoal
Hombres Mujaes Hombrts Muj eres
----------------- ---·1----l·---·¡----u
San Pedro . •••.•••••••.••.• . .••.••.••• .
San Pablo .................................... .
Las Nieves .............................. .
an Victorino (O) .... , , ................. .
Santa Bárb:1ra. • • • • ••.•• , ••..•.••••..• .. .
Las Cruces (S) ............ . .. ............... .
Las Aguas (E) ................................ .
Egipto (E) . ............................. , ...
Chapinero (con rural) (N) .............. .
Fora teros . .................................... ..
Transeúntes (caminos) ................ .
4·59°
2.162
3.855
4·293
4·415
2.6o8
2.488
1.8 so
1.6p
346
253
Hombres •••••••• p.o86
3·843
4·0 75
7·o58
6.224
5·312
4 -065
4 327
3 -149
3·760
71
107
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Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año III N. 131", -:-, 1899. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3691048/), el día 2026-03-07.
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