La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 661
.- TRIl\IESRTE XV. AÑO IV.-Bogotá, julio 24 de 1873. NUMERO 661.
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.\D'-ERTE. -CIA<;.- 'c publica lo, mirte., jué."es i 5"b.
d(l~ i el mi-mo di \,.~ lI.:vn o 10$ c."'. de I(\~ 'I\ecntores de
1.\ capi[ \\. Lo, d· fuera lo recihir~n por 103 correos respeCtIVO<
con todo P"\cllt\ld, I'\le< c,'ntíam09 en la honradez del
lTobierno de la Unjon i .:n d celo de todos s~~lternos .
{
REV! TA JENEltA L.-Lo, lectores hallarin en eete} PltECIO ; el dia 20 de julio de ese mismo año
Rai que dej3l' a nuestros futUl'OS de '1810 !
hi toriadol'es algo sirluiera para f[Ue Mucho sentimos decir lo(lo esto.
pued1n anunu el hilo de nuestros Pero sentimos todavía muchísimo
anale a la lui': ele los vel',la leros pdn- mas que lodo eslo sea L! vEnDAD!
cipios que hemos estampado en Verdad tel'l'ible, abnmillable, pOI'nuestra
leyes, i que como dijo el que c~a verdad es la verdad de la
LIDERTADnR, no 5nl1 en realidad sino muel'te de la República ell esta bella e
cllade)'flo~ i papeles, lOl.li parecidos a los infortunadisima rejion.
paisajes de 13, colisa. teatrale~: una Indudablemente; nobles i plebeyos!
mcra i engañosa apariencia artistica' No hai mas que una diferencia que
mente di puesta. nos abstenemo~ de ¡¡valuar:
La rcvolueio ' le 1860, que muchos Que en 1810 los nobles cran Jos
llaman g1'lt¡' evolucion, porque los ha españoles eUI'opeos, de los cuales el
hecho" ellos grandes a fuerza de último era más i valia m;ís, para ello,.,
recortar a los demas ; que el mas distinguido hiju de la
Revolllcion que no tiene otro ti m- América; i hoí
bre que el de haber despojado a \HIOS I Los no{¡[c$ son de la estrofa de los
~ ¡ -.------
olliados de Atila i de Alarico, de los pt'oducto de nuestra A mérica, lo colo,
cuales el ultimo pernulal'io, vale más, có en el carro, un jóven de traje naURA
llLLOS, se cntiende, que el h0111- cional, sumamente aseado; él viste
bl'e mas ilu trado i mas vil'luoso de humildemenle, pero es rico en molos
'1ue suonmbiel'on a tilia mala dales i revela una alma llena de amor
fortuna. a la Patria i a la libertad: sU nombre
Todo e.lo era ya viejo el 20 dejulio es Peregrino lUaldonado. El carrode
1872 ; pel'o en ese llia, los plebeyos, bosque hablaba al Corazon: carro
los vencidos, creyeron C.1 una sincera \ que llevaba las nueve constelaciones
reconciliaciol) i de Colombia, representadas por pre-
Siquiera porque los conquistadores ciosas señoritas vestidas de blanco,
de 1860 son sus compatriotas, ligados con la banda tricolor en s'u cándido
a ellos i con cllos por los vínculos de pecho, i sin mas adorno en sus sedouna
tierra comun, ne una vida, i de sos cabellos que una escarapela t~m-una
educacion idéntica ____ Vanas bien tricolor. Cada una llevaba un a
ilusiones! guirnalda de olivo con cinta blanca,
Rodó un año, i ese año se hundió i en ella el nombre de la señorita ,
en el pasado con esa alucinacion, que Un lIiño vestido de marinero, apopara
los nobles, para los conquistado- vado en su canalete, nos hacia
res ele 1860, era una ratificacion de su gritar: el Magdalena! Otra señomayol'azgo;
i para los venoidos, para l'ita llevaba el lábaro de Colomlos
plebeyos, fué una fascinacion casi bia, i el de Buenos Aires lo oonducia
infantiL la niiia que representaba el Estado
En 1873, la ilusion ha sido impo- de Boyacá. Un buei pequeñito, de
sible; i los conscl'vadores, que SOIl los astas doradas i enjaezado con gusto,
vencidos, que son los plebeyos, ¡que conducia el carro: el habitante de
son media Nacion, pOI' lo mlh¡os, no los prados parecia comprender la
han visto, ni podido, ni debido vel' en preciosa carga que se le confiara :
el 20 de- julio de 18 t O, sillo las cade- junto del manso animal iba gui¡\ndo ·
nas que arrastran en su misma patria, lo un hombre del pueblo, llevando
remachadas a sus mienlbl'Os pOI' sus orgulloso un elegante gorro rle la lipropios
/¡ennnnos ! bel'tad , i en su pecho la banda trico-
Bicn visto, i hablando con la sev'e- lar, diciendo en ella: 20 de julio de
ridad de quien quiera historiar i no 1810.
terjiversal' los hechos que están a la El carro iba custodiado por parte
visla hast!l de los que no tengan ojos, de la compañia de serenos, i lo escol-
E! parlldo con ervador nada tiene taba la Sociedad de Socorros mutuos.
que conmemorar en un dia, sin cUJo Vivan todos los miembros de que e
sol, no verian hoi la aristocracia de compone: ellos con esquisita galanelltóllces,
parodiada tan grotescamen- tería, de la casa del señOl' Ponton,
te por los hijos de su misma madre. llevaron a las que simbolizaban la
Esto habria sido mas histórieamen- paz, a las que la tienen en ~us inocente
oportuno el 19 de julio de este tes corazones, a la plaza de Bolívar i
año; pero sintiendo ya el hálito de de allí regresaron a su carruaje que
/tielo que impregnaba la atmósfera, las espel'aba, carruaje pequeñito ell
no quisimos arroj~r no copo mas de la forma,grande en la idea!
nieve en la frialdar!. de la fiesta. Los Estados iban abrazados. En
Hé ahi por qué el aniversario rle la plaza de los iUartires se oyó la mejulio
de 1873 ha sido inferior al de lodia de diez voces infantiles, que
1872. Ent6nce~, los vencidos, los acompañadas por el hábil, amable i
plebeyos, seJllegt·aron soilando. Hoi galante arlista, señor José ~laría
casi todos han despertado; i cuando Ponce, repilieroo en coro la cancion
mas, se han alegl·ado filo$oficamente. de Juan Cruz Varela, cantada en Bue·
Maiíalla,se alzaran de hombros! nos Aires. Sin poder reeitar todas las
Nada ni a nadie calificamos. Este estrof<,\s por haberle dado nn acciden escl'Íto
no es para hoi: es para los te a la linda i elegante señodta ~lerque
escriban despues de nosotros: es cedes Alvarez Hurtado, la cual re -
para el porvenir, presentaba el Estado de Antioquia
nI. ~1. ~lADIiDO. Por el casi desmayo de la señorita ,
20 de julio de 1873.
EL CARRO DE L.l PAZ,
Reciba el señor Nieolas ronton,
nuestro amigo. las mas sinceras i
cordiale5 felicitaciones por habel'
correspondido a la nota que reCIbió
de la Comision, para que visliera un
cano, i esto apesal' de haberse escusado,
p,0r sel' el tiempo mui angustioso.
El que sí es republicano deveI'as,
sin tener mas patrimonio que Sil
trabajo, gastando caballerosamente,
se asoció en la idea , con la señora
Helena Miralla Zulet¡¡, su amiga, i
debido al republicanismo de Ambos,
hemos sido sorprendidos mui gratamente,
con el bosquesito de olivo i
laurel, en cuyo~ festones flotaban
ci ntas tricolor; al pié de los festones
se veian dos piñas coh.ll' del oro mas
fino, con sus frescos i hermosos cogollos
oolor de esperanza! Ese bello
no pronunció el diselll'so que llevaba
preparado i env~ó cn silencio su
guirnalda de olivo al ciudadano Presidente.
.Otra de cipres llevaba para
colocarla ah i, dondtl rué fusilado Sil
abuelo ____ Viva la República!
Publicamos la cancion i los discUf--
sos :
CORO.
Venül amaaore,
])e bella armonía,
A calltar el dio,
De la Lt"b~r tall,
Hoi fué que oambinron
A impulso divino
Su triste destino
Los hijos del sud i
1 sesenta lustros
De horrores sio ouento
Un Bolo momento
Borró de virtud.
El luciente padre
De la luz i el vereo,
OOBO
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
350
Por el univ erso
T anto hODor cantó;
1 1a fama al punto,
Doblando su vuelo,
De la tierra al cielo
Tambien lo llevó.
Entónces su garra
La fiera de España
En hórrida zaña,
Volvió oontra sí j
1 del leon sañudQ,
El feroz rnjido,
Fué doquier "temido,
Despreciado aquí.
cono.
COReo
Del hermano, el padre,
El hijo, el esposo,
El brazo nervioso
Entónces se armó;
1 el llano i el cerro.
La arena i la ola,
La sangre e~añola
Do quiera tiñó.
.cORe.
La madre en 1as filas
Abrazando al hijo,
No vuelvas, le dijo,
Sin gloria .i lloré..
1 la tierna esposa
Al jóven guerrero
Le ciñó el aoero
r un beso le dió.
·conO-.
AfÍ libertada
La domada tierra,
Calló de la guerra
Al cabo el olarin ;
1 el fuego i el humo;
El rayo, el amago,
La sangre, el estrllgo,
Cesar.on al fin.
'Cono.
Roi ·el-sol saluda
Desde el alto cielo
A su amado suele
Ya libre i en paz:
Que loa duros tiempos,
En que era precisa
Sangrienta di'visa
No vuel,van jamas!
Venid entonemos,
Virjinales coros,
Mirad los tesoros
Q~e nos da la paz:
MIrad como vienen,
CORO _
@1IJIrJE NJMrA\IL ANIQ)}¡\
MAL ACABA.
-N ARRACION
Por doña Maria M~Ddoza de Vives.
(coN TrNUACION) .
, (:o m.plioa d~ en ia causa .de Santiag~, conVIcto
I confeso de haber proporciona'¡o el
cad6. nr que sus t it uyera a Esperanza, habia
pro curado atenuar su culpa recargando la
de 8U c6mplic e i asegurando que solo el te!
ll er de BU am enaza i no el oro que recibiera
le habia llevado a tal es tremo. ' '
Es to ~ab i a indigo aJo a SantiaEo : asi era
que un Impl acable odio se habia despertado
en aquellos dos corazenes.
Al ll egar al presidio, el tio Bias que echaba
continuamente a Santiago la (lulp a de su
P?na, exiji6 de este que mej orl1,se su posiclo
n.
S a nt iago cuyo carácter Guro se habia
ex asper ad o notablemente oon la vergüenza
que sufria, no solo rechaz6 con acri tud sus
i nculpa ciones sino que se fl eg6 ro tundament
e a todas SUs exijetl ci as . El anoiano irritado
se atrevi6 ~ amen aza rle, i Santiago que no
perdona ba J a ma s, veng ábase con fre cuencia
I:n el ca rgo qu e eje rcía de la insolencia de
su an ti guo criado.
. L os penados llegaron al sitio de las obras
dIspe rs ándose en grup os, i comenzando el
t rabaj o bajo la vijilancia de 101 capatac es.
El tio Bias i 6US compa il eros Henaban de
un monta n de ruinas, espuertas de escom bros,
qu e otros, conduoian algo '!Il as léjos
con marcada ind ol encia.
El tio Bi as cambiaba alr;unas palabras
mi steriosas oon su compaiIero, que era un
j6ven alto, nervudo i de siniestra traza; San-
L A 1 L U S T R A e ION.
Por el mar profundo,
Los libres del munde
A I suelo feraz.
te de lei: hacedla respetar i asi obtendremos
la paz, precioso don de Diol a sus
oreaturas.
Afianzad señor, la paz, bello don del
oielo que 08 bendeoirá; i vuestro nomo
bre pasará a la posteridad, oomo el nomo
bre del inmortal Bolívar. Bolívar que
nos dejó Patria i Libertad.
cono.
Venid i ciñames
Nuestra oien de rosa i
No porque la hermosa
Nunca esté mejor,
Que el hermoso oielo de Colombia no
lo nuble jamas el horror de la disoordia,
i que los hijos del nuevo mundo, depon·
gan en aras de la patria todo innoble sentimiento.
Viva la Libertad! Viva la Repúblioa
! Vivid vos, señor!
Sí, porque llevemos,
En honor del dia
Signos de alegria
·Coronas de 11or.
CORO.
Hoi nos vió la aurora
Al nacer oantando,
1 el sol en bajando
Nos mire tambien :
Pues ya de la patria,
Todo el mal se aleja,
1 el cielo nos deja
Gozar tanto bien.
CORO.
Venid amadores
])e bella armonía,
.A. cantar el dill
])e la Libertad.
La Tubia Edda Dominguez, que
llevaba el pendon de Colombia, dijo:
Viva el 20 de julio de 1~1O! Viva
Colombia! SaludemoB su pendon. Viva
la República Arjentina, saludemos tambien
su pendon. Del olivo que trae, una
rama para la ouna de Varela i otra para
la tumba de Miralla I Viva el jenio!
Ciudadano Presidente: Colombia, la
señora de los Andes, os saluda i ell08
reperouten el eco que nos envía el sol
de hoi. Viva el Libertador! Viva la
epopeya de la Amérioa del Sur! Viva
la Repúblioa ! Vivid vos, señor, que la
amais i la comprendeis. Por vos tenemos
telégrafos, tendremos ferrooarriles.
Viva el pr~greso! Viva la intelijenoia
del hombre I
Por vos, señor, se euuoa el pueblo i
el ejéroito i para este, por vos, ya no
hai 'Penas corporales: se acabó la barba-rie
____ i Quién no os admira i ~ma 1
Viva la humanidad, viva la paz, i oon
ella viva la Repúblioa !
La modesta i bonila Adelaida Ponton,
dijo:
Ciudadano Presidente.
Cundinamarca os saluda hoi ! sacerdo-
Aceptad el olivo que os ofrendo.
Viva la paz I Viu el progreso i el tra·
bajo! Viva la Repúblioa! Viva el Libertador
1
La romantica Elina i>onton, con
un timbre de voz metalico i dulce,
dijo:
Ciudadano Presidente.
Qué quereis que os diga del Tolima?
¿ Qué de su oielo sereno, su oima de fue·
go i su prodijiosa vcjetaoion que sorpren'
de al viajero? ¿ Qué de sus hijas, todas
intelijentes, francas i uespiertas, de ojos
como su suelo i de talle como sus palmu?
¿ Qué de sus rios en ouyas ondas se bao
ñan sus náyades? ¿ Cómo encomiar a sus
hijos, en cuyo Estado (ha largos años)
habiendo condenado a un jóven a la ú~·
oalificable pena de muerte ___ • todos pro·
testaron oontra tal horror ____ i no hubo
ni uno que la ejeoutara i su oompatriota
8e salvo? Viva el Tolima I
1 en fin, no es tolimense Manuel Murillo?
¿ QUé podria yo deoir del tahnto
de e8e hombre, de su alma i de su corazon ?
Cibdadano Presidente: enviad a vues·
tra ouna, o guardad en memoria mia, la
oorona de olivo que os presento. Viva la
Repúblioa I
Aoeptad esto ramo de siemprevivas:
él os ospresa mi deseo para vos, i para el
Tolima. Viva la paz!
La espiritual Mercedes Bueno,dijo :
Ciudadano ,Presidente:
El Cauoa, mi pais nativo que tengo
el alto honor de ropresentar en
oC8sion tan solemne, 011 ha saludado ya
oiudadano Presidente oon alborozo i gratitud
j i bien lo mereceis, señor, por el
inmenso beneficio que aoaba de reoibir
de vos.
Afianzad, señor, la' paz ouyo emblema
os ofrezoo en nombre de mi poético i
rico valle, para que el brillante porvenir
quo se, le espera, que bien lo merece i
que pareoe tocar y a con la mano, no sea
una quimera i sí una realidad.
, tiago cerca. de ellos observaba otro grupo banco i acudió a Rocorrer al tio Bias que se
ante el que se habia detenido un peregrino. repercutia. en su impotente rabia como un
De pronto una esclamacion del anciano le réprobo en su lecho de fuego.
hizo volverse i al hallar iluminallo su rostro -Hermano, perdonadle, i es tan desgrapor
una infernal ale¡ría, preguntó con im- cia.do! le dijo Bautista pugnando por alzar-perio
: le del suelo.
_ ¿ Qué hablabais! El tio Bias retir6 sus manos del monton
El tia Bias mir6 con desden a 8U antiguo de escombros, irguiéndose amenazador, i
amo, sonriO insolentemente i torn6 a incli- blandiendo en una de ellas · un recio i pronarse
sobre sU espuerta. Santiago se irrit6 . longado clavo.
-Miserable, le dijo, si tornas a mirarm e Bautista le murmur6 palabras de consuelo
con ese jesto te doblo a latigazos. qU,e el anoiano oy ó como el murmullo ~e la
El presidiario no contest6, coji6 la espuer- brIsa, escondi6 entre s~s rop~s e~ hlerr?
ta ·que acababa de llenar, di6 un ~ paso, i ¡ que e~trech~ba en ~u dlestr~, 1 laclturno I
haoiendo oomo el que tropieza, derramól", I sombf1O volyló a su I~lterrumplda tarea.
de golp e sobre los piés !le su antiguo seiIo- I El peregrIno se aleJ6 lentam ente, yendo '"
rito. sentarse al lado de Santiago.
- 1 insolente, miserable! gritó e~te ent~e _¿ Por qué, le dijo oon ternura, por qué
una nube de polvo, sacando sus plés lastl- he de hallarte siempre avanz ando en el ca~
ados de entre los cantos q~e les eubrier?nj mino de la eterna perdi cion ? ¿ C6mo olviI
enubolando su v",~a, la deJ6 caer colérlc@ das que quien mal anda mal acaba! Aouérsobr?
el rostro del tlO BIas que se ma rc6 en date cuando en tiempo mas feliz i bi en
segUIda ~on una ¡¡~ea mor~da. . ajeno de enoon trarnos en este sitio, te lo
El anolano rechln6 los dIentes, cflsp6 los repetia afanoso de una dicha que con tener·
puilos i di6 un paso háoia su superior, sol- la al alcanc e de tu mano la Iflnzaba. de tí
tando .una impreoaoion herrible. con ciega demencia.
La vara de Santiago oayó entónoee sobre S .. t d b e le-su
ouerpo, levantándose rauda i tornánd ose anllago, repues o e ~u . asom ro, s
a bajar i subir repetidas veces con nn su- vant6 oefiudQ, murmuran o .
surro siniestro i una rapidez ventijin osa . - Déjame, tú que me recriminas no vuel-
De repente el brazo de aquel hombre que vas a verme, esta vida me mata, maldita la
se cebaba en su antagoo ista oomo el buitre mujer que me arranc6 del cadalso para oon en
su presa, se encontró detenido por l a den arme a una exi stenoia tan horrible !
man o vigoros a aunque notablemente des car- Bautista ooji6 las manos de su hermano
nada del peregrino. atrByénd ole háoia si. I
- j Hermano, clam6 Santiago lívid o de -Por lo visto, prosiguió este, te ha, ce-cólera,
seguid vues t ro camina i dejad me en ilido este hábito para tener derecho de ser-
J,a elegante Mercedes Alvarez (IUT tado,
debió decir:
Ciudadano Prpsidcnle :
Roi que tengo la honra de representar
a la noble Antioquia i veo junto
al pendon de Colombia ondear el de la
República A~jentina, ouna de los grandes
Varela i Miralla, os saludo ilustrado
Presidente; hoi que mi alma infantil trae
en mi oorazon una mezola de placer j
amargura al llegar a este lugar sagrado
donde reposan las cenizas venerables de
tantos héroes quc dieron gozosO& 8U
vida por darnos la aanta i duloe libertad.
Muohos años han trascurrido desde
ese dia i sinembargo, vuestra memori~
existe todavía i vuestros nombres son
repetidos en todo el Continente Americano:
escuchad! ·Iombras amadas de mis
anteoesores, Manuel de Bernardo Alvarez,
hoi viene vuestra hija a verter una
lágrima sobre vuestra tumba i a ofrendaros
una corona de oipres. Escuchad,
Jorje Tadeo Lozano, hoi vengo a saludaros
j pero! ai! nadie me responde ;
por todas partes I'eina el silenoio. ___ _
solo se oye el rumor de la brisa que me
aoaricia i que paréceme oir en ella el
último suspiro que exhalaron.
1 vos, oiudadano Presidente, reoibid
esta oorona de olivo: que ella oiña vuestra
frente orlada por tantos lauros. Viva
la República!
La preciosa Soledad Posada, dijo ;
Ciudadallo Presidente.
Sí el gran hombre, el jenio sin segundo,
BOLIV AB, rompió las cadenas de la
esolavitud ___ a vos, señilr, os toca romper
las de la ignoranoia~ __ -Aquellas pell&D
j humillan; estas, agobian i degradan.
Vuestro oarácter detesta toda servidumbre,
vuestro corazon ama al puebl() i
quiere el progreso j i sewbrais la idea.
Viva la República! i en ella la paz cuyo
símbolo os presento 'a nombre del Esta.
do de Boyacá ( i en el mio propio) ouyo
Estado me ha oabido la honra de representar
j aquella aeecion de nuestro ric\)
amenaza de la j óven le hicieron sembrar en
el corazon del esposo.
Santiago le esouch 6 en silencio, oomprendi
énd ose bien por las siniestras tin tas qu e
aparecían en su rostro las varias i t erribleS"
sensaoiones de su alma.
Al fin pregunt6 con trémulo acento :
-¿ Pero aquel hombre que hasta el doctor
viera!!. las rejas de casa, aqu.1 rondador
nooturno ...... !
-Era, respondi 6 Bautista, el y erno ae la.
lia Juan!!., que por temor de Eduvijis acudia.
de noobe a aliviar con 18s sobras de nues tra
mesa la miseria de sus niños sin madre.
i do su madre sin vista; eru un pobre jornBlero
a quien su asíduo trabajo no bastaba
para tan grave cargo ...... Esperanza, mo delo
de piedad, estregaba sin sombra de
temor la llave a la anciana sirvienta, ouyoa
nietos babiau sido arrojados de nuestra
puerta por la dureza de Eduvijis.
Ahora que todo lo sabes, reflexiona, San tiago.
Dios consiente, pero no para siem pre.
Estos hombres entregados a tu vi j ilancia
son oual tigres a quienes axasperas 001l
tu rigor j no obstante, a tratarlos con blandura,
vendrian aoaso a lamerte las manos
como inofensivos corderillos . Creems, hermano,
creeme i resignate con tu suerte, nada
aguardes del mundo, porq.ue todo en él
es vanidad i miseria, solo hai grande i estable
Dioe i la muerte . A Dios i la encontrarás
por do qui era. Dios i la muerte
han hablado pod erosam ente a mi espiritu al
pos trar mi fcen te en los sagrados mármoles
del Santo Sepulcro, Dios i la muerte, prinoipi
o i fin de toda. las cosas ......
paz! monear.
El r omero no replic6, ain soltar el brazo -No, interrumpi61e J3autist .. , visto únioa -
que estrechaba entre sUs dedos pá.\idol i mente un sayo de penitencia : yo, criminal
tra·nspar entes como los de una mano de cera oomo ninguno, vengo a ti en alas de mi
al tru.~es de una llama, derrib6 COn la iz- cariilo, con el fervor de mi arrepentimiento,
qui erd a. el an cho sombrero que l e oubria no para echarte en ro stro tus estravio!, sino
p arte del rostro i acercándose a Santiago par a confesar les mios i reoordar la miseri-preguntó:
cordia de Dios . ¿ Cómo podria recriminarte,
-Me/cGnooes! el qu e velando una pasion adúltera, arroj6
Santiago retrocedi6 como a la vista de un oon ,hipócrita mano la primera piedra sobre
espectro. la virtud ql1e le reobazaba ?
Bautista, pues no era otro, empuj61e sua- Ent6ncee cont6 a Santiago su amar, su
Pesa mis palabras, no temas implorar la
gracia divina, ni humillarte ante los hom bres
a quitnes ofendes j eres j6ven, pero l •
"ida es corta, i la muer'e HegB a veoes tao.
callada oomo el asesino que nos asalta du rante
el sueilo. Mañana nos Yeremos por la
postrera vez: ¡ ai! no me niegues el consuelo
que con lágrimas te imploro, de lI eyar, en
.medio de nuestro inmenso infortunio, a la,
tumba que me aguarda, la seguridBd de tll
arrepentimiento.
vemente háoia un gran leila que lervia de despecbo, sus oelos i las sospechas que la
Bautista se levant6 profundamente con movido,
abrazo a su hermano, que eDOerra-
muerte Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA ILUSTRACION. 351
slIelo merece vuestro especial cuidado.
Ah! quiora el oie~o oir mis vo~os .
Alejemos toda ldca de oontlen.da fr~trioida
ea aquel suelo de héroes 1 mártl'
res; ouyos descendientes inspirados do
Doble patriotismo deben 110 0lvid6t· que
toda idea de esterminio quedó para siem·
pre vedada en el memorable puente de
Boyacá..
una rama de olivo de la corono que os
ofrendo.
Pero seño\': ¿ quién al pensar en San·
tander no e enterneoe al reoordar a
Antonia Sánt08? Su saorifioio sino so -
Recibid en nombre de Cartajena i en
nombre del Magdalena, la oorona de
olivo; tomadla, señor. No olvidemos
este gran dia ni los derechos del hombre.
Viva Nariño !
des Jos cuadros de varias batallas. En
el patio del jardin oouparon la tribuna
los señores César Conto, Ramon Gómez)
Rafael Rívas, Manuel de J. Barrera,
A. Argáez, E. Umaña i Pinzon Rico.
Por la tarde, a las cuatro, hubo gran
parada i deapejo en la plaza de Bolivar,
por los ouatro batallones de la guardia
colombiana.
brepasa al de Pola, es igual. ___ Viva
Pola! Viva Antonia Sántos! Viva la
libertad que ellas fundaron ___ .! Liber-
Para los héroes el laurol, para vos el
olivo, que él sea vuestro árbo.l p.redileot.o
i que a su sombra progresen 1 vivan fehces
i libres los hijos de este grandioso
Continente 1 Viva Colon! Viva el Li.
bortador!
tad ! Deidad que en el pródigo suelo de
Colombia, no hai quien no la ame i le
rinda oulto en BU oorazon. ViVB la Re públioa
!
La arrogante Anjelina Diaz, dijo :
Viva la Repúblioa Arjentina, cuna de
Mirul\a i de Varela. Viva Mirallo, viva
Varela. Decidle, oiudadano Presidente,
decidlo a este hombre eminente, que hoi
saludamos su pendon, que e l sol que lleva
siempre brille por la paz i la libertad!
El pendon de Colombia todo él es
laureles. Viva la gloria! Viva la fiesta
de la Patria I
1 a las ocho de la no~he los fuegos
artificiales preparados- por varios artesanos
del pais, los cuales, justo es decirlo,
agradaron mas al público que los del
diez i nueve.
Yo os digo seüor, a vos: que Dios os
gllarde, que 08 comprenda toda alma
digna i todo oorazon noble os ame.
No olvideis este gran dia. oiudadano
Presidente. Viva la Repliblica!
Ciudadano Pr~sidellte.
Al hablaros del Istmo, señor, quién
no e oonmueve, quién no piensa en aquella
belleza reservada solo a la Amérioa
del Sur! Los dos mares se oontemplan
allí! Quiera el Ser Supremo que así lo
dispuso que, sus olas bañen el olivo, cuyo
.imbolo de paz, os traigo aquí. Es justo,
señor, que todOB vuestros esfuerzos se
dirijan a que no se perturbe, otra vez,
aquel emporio de riqueza, esperanza de
Colombia.
Viva la Repúblioa i el íundador de
oinco naciones! Viva el Libertador!
La piedra colocada en el monumento
que se levantará a la memoria de los
mártires de la Independllncia, t iene l.
siguiente insoripcion :
20 DE .rULIO DE 1873.
La sentimental Virjinia Nanoiez,
,lijo:
CllIdadano Presidente:
Historia de la semana·
DIA 21.
Hoi puso e8ta primera piedra el Presidente
de la R6pública Marmel MUI'Íllo.
Yo represento el Estado que lleva el
nombre de Bolívar, Bolíva!'! Incliné·
monos ante la sombra del héroe que nos
sonríe hoi.
Yo que llevo en mis vonas la sangre
de Narváez, me in.lino ante vos, para
saludaros en nuestro gran dia. Vos sa ·
beis lo que han heoho los hijos de aquel
heróioo suelo, i lo que hioieron mi8 antepuados
por oonquistar la libertad.
Yo no os digo qne la patria les debe
porque todo buen hijo le debe todo a .su
madre i la patria es la madre! Ah!
Agradeoida yo al recuerdo de la libertad,
os saludo en el gran dia que oelebramos,
i os deseo, señor, que no encontreis
ingratos en vuestro oamino; pero
si tal horror os lIuoede, repetid oon Plu·
tarco : lO Es ingrato el que niega el
benefioio recibido, ingrato quien lo disimula,
in~rato quibn no lo paga; pero
muoho mas ingrato quien lo olvida.
A las once de este dia las escuelas
normales, vestidas de gala i presididas
por los superiores, se dirijieron a la plaza
de Bolivar . Allí, en presenoia del
oiudadano Presidente, una señorita, en
representacion do la jeneracion de 1873,
dirijió un disourso a los militluell del
Depósito de la Independenoia, el cual
fué contestado por el señor Jeneral Joa'
quin Posada Gutiérrez. En seguida, la
misma señorita distribuyó a los milita·
res de la Independencia unas medallas
de plata como eapresion de la gratitud
naoional.
El 21 por la tarde hablaron en la plaza
loa señores Bruno Maldonado, F.
Mariñ\>, Alberto Rooa, Rafael Guzman,
D. Cajiao, C. Obeso, Pinzon Rico i José
M. Samper. De la oomposicion de este
último copiamos las dos ootavas con que
termina :
Gl or ia al DEaBCHO que en el mundo impera,
Lei ~e Dios i justicia de lo. vida 1
Gloria a la LIBERTAD, ~ue rejenera
1 An sus entrañAS la verdad anida!
Gloria al PROGRESO, que paciente espero.
Marchando hácia la " tierra prometida! '"
I paz al adversario que, desheCHO,
Viva la República! Conoluida eata ceremonia, se cantó un
himno por mas de seisoientos niños de
ámbos sexos, el oual tuvo melodía, pero
fué demasiado largo.
Cedió la palma al vencedor derecho!
ella sonríe hoi viendo a 8U8 hijos llenos 1 por último el gracioso i despierto
de jlibilo oelebrando el gran dia, saluda· Alejandro Nal'váez, dijo :
Cese el rencor! 'rornóse ya en hermana
La que ene miga de COLOMBIA fuera!
U na i otra, en la fe republicana ros a vos i deoir08: viva Bolívar! en ou- Descubríos, oiudadano Presidente, seyo
nombre os ofrezco el olivo, agrade- 1 ñores; desc\lbríos en e8te reointo sagra-
cié ndoos esta bella fiesta cívioa cuya idea do en donde vagan las 8Gmbras vene-
A las dos de la tarde las escuelas se
encaminaron háoia el oonvento de Santo
Domingo, en donde se hallaban los re·
tratos de los héroes:
Fundan su gloria, con igual bandera '!
Hoi, eon la noble lengua castellana
No se canta o. 109 déspotas! e impera
SIMON BOLÍVAR, Sucre, J08é M. Cár-es
vuestra, señor. Viva la República I rañdaa de tanto i tanto ml\rtir ____ Paz
- l a sus manes!
Do forjaron sus orímenes los reyes,
La majestad augusto do las leyes!
La intelijenle Dolores Forero, re- Mi voz es mui débil aún, pero mi co-presenlando
a Santander, dijo : ra~o~ de niño me dic? tanto h~i ! Pa~re
íuladano Presidente: ml~ . Por eso.he vemdo a declf?s : VIva
'¡ la libertad! Vivan Narváez,Parls, Sucre,
Ed preciso ser justos i repetir con Garc1a Toledo i 8118 bravos compañeros ...
alguien que ha dicho : "los santande- I Viva la Repúblioa! Este grito de mi
reanos son los griegos de nuestra Amé- I alma quiero que llegue hasta el Magdarica!
" \ lena, cuyo Estado, orgulloso, represento,
dova, Jen~ral Joaquin Par'Ü, Jeneral
Rafael Mendolla, DON CAMILO TÓRRES,
L iborio Mejía, J. Accvedo Gómez, Luciano
D 'Elhuyar, J. Andres Rósas, J.
Rivero, JosÉ A. P .ÁEz, Luis Eduardo
Azuola, Pedro de la Lastra, J. M. Arrubla
i Martinez, Antonio Rioaurte, J oa·
quin Garcés, MARIÑO, J. de Dios Ama·
dor, J. A. de Zornoza, F. Javicr González,
dootor Félix Restrepo, doctor
Frutos Gutiérrez, A tanasio Jiratdot,
M. Rodríguez Toríces i muchos otros.
Tam~ien estaban colgados cn (as pare ·
En el Colejio de San Bartolomé hicie-ron
una funcion particular el 20 por la
noche : en ella hablaron los señores Qu'i·
jano:Otero i J. l. Escobar i nueve de los
estudiantes.
En Santander, señor, cuyo Estado I i que sus grandiosos rios murmuren mi
'atisfeoha represento, todo es grande eco hasta llevarlo a las olas del mar, el
i heróico i el carácter independiente de mar! Niño mi padre,. lo oontempló, i
81lS laboriosos hijos les ayuda al progre - jóven admiró la ciudad murada; era su
iO, i para él necesitan la paz. Enviadles I patria! Viva la patria 1
Durante los tres dias de la fiesta hubo
un movimiento continuo e incesante de
jente. La plaza i las caUes principales
de la ciudad se veinn a todas hora~ llenas
de personas de diferentes clases i
posiciones.
do en su fria taciturnidad, como un soldado
en su armadura, no dejaba. penetrar en los
abismes de su alma.
que conducian aquel lecho fúnebre solo a
una señal del romero.
hr..n preso i las cuadrillas han marohado
completaij al arsenal.
Bautista dio las gracias i oon paso lento,
aunque seguro, se alej6 de aquel sitio.
Esperanza ignoraba estae habllllds, o si
alguna de ellas llegaba a su oido, dejá.bala
embotarse en su intachable conducta, ccmo
la traidora bala en algodonada superficie.
Lae personas sensatas i obeervadoras otanlas
con iadiferencia, viéndolas pasar sobre.
la acrisolada virtud de la j6ven, como t 1
agua por un bruñidtsimo má.rmol, que Ql
empaña BU blancura, ni altera su coneistencia.
Al que indignaban oon razon tan injustas
murmuraciones era a Andres, juzgá.ndQse
apesar suyo causa inocente de ellas.
-Hasta. mafiana, le dije con voz enronquecida.
-Hasta. malillaa, repuso sin alzar los ojos,
Santiago.
Bautista se alej6 no sin vol ver repetidas
veces la cabeza bácia donde quedaba 8quel
hermano querido i al que no babia de volver
a hablar.
Este levantó ent6nces con mano tembloroSa
ellie azo que hacia las veces de sudario.
El rostro de Sa.ntiago amoratado i des compuesto
ofreci6se a sus o19s. La negra i
ancha cabeza de un clavo rodeada de un
circulo rojizo nparecia sobre una de las sienes,
como si el asesiao le hubiera faltado,
en el no.turnl azoramiento del orimen, fuerza
para sepultarla del todo en las profundidades
del orá.neo, o tiempo para arrancarle
i quitar a los ojos de aquel hombre que lo
observaba. la prueba irrecusable de lo que
ignoraban los demas.
En el areenal todos trabajaban como el
dia tí.ntes; el tio BIaS estab.. inolinado so·
bre su espuertn, el peregrino se le acerco i
aproximé.ndose a. su oido murmuróle :
-Hermano, os habeis olvidado laT&ros
las manos, i esa mancha de sangre os va a
descubrir.
A medida que el peregrino se n.lejaba,
reanimábase Santiago, i como el que despierta
de un sueño, a.l verle desaparecer recob
ró completameate su aplomo, dirijiéndose
con paso firme i frente erguida hácia el
lugar donde se hallaban sus subordinados.
Al romper el dio. esta.ba Ba.utista en el
sitio del anterior; una. inquietud dolorosa
le babia ajitado toda la. nocbe.
A semejanza de esas aves que parecen
preseatir la tempestad, 8U alma se hallaba.
contristada i opresa. como el pájaro en su
jaula. El arsenal estaba desierto, apesar de
que nada estrQil'o era, por lo temprano de la
hora. Bautista se encaminó al arrabal donde
estnba el dep6sito de aquellos desventurados.
Avanzaba de prisa, jadeante i atormentado
por negros presentimientos.
Al divisar el edificio, le sorprendi6 ver
en la. puerta ma.s soldados de loa de costumbre,
quiso entrar i le vedaron el paso .
-Ha sucedido alguna. desgracia? pregunt6
sin poder contener los latidos de su
corazon.
-j Friolera! replic6 un &oldado, esta
noche sin saber como, ha sido a.sesinado un
capataz.
El corazon de Bautista pareció estallar
en el pecho como estalla.ria. dentro de un
1I0rno ua globo de vidrio.
- ¿ Donde está. el ca.dé.Ter? pregunt6 al
centinela ooa ahinco.
-Ahora se lo llevan, replic6 el soldado.
Sobre una pobre camilla que sostenian
dos hombres, veiase el ca.dá.ver de otro, cubierto
el rOltro con un pa!'iuelo.
Bauti'eta sintiendo que se caia apoy6se en
la pared i tendió sus ojos, que brillaban co·
mo dos áscuas, en medio de profu ndos i negros
circulos. há.cia el interior de Ia.s cuadras
donde se hallaban los escribanos ano ·
tando lae declaraciooes.
La. mirada amenazadora del peregrino jij6se
en un ángulo aparlado donde se hallaba
el tio BIas. Una nube pas6 por sus ojos,
su imajinacion le repre.ent6 a aquel hombre
arrodillado ante oU hermano que dormia, t~niendo
como Jabel ante Sisara, en la siniestra
el clavo fatal, en In diestra un grueso
canto a falta de martillo . Bautista crey6
verle fijar sobre la indefensa sien la mohosa
punta del hierro, Inantar la mano homicida
i descargar el tremendo golpe . Sintió con
un estremecimiento horrible, el á.spero la roca i el metal, i hasta el ténue i
dolo roso chirrido de los nervios i los huesos
que se rompian. Enlóaces qui.o lanzar un
grito, pronuhoiar un nombre; pero su lengua
estaba muda, sus brazos se ajita.ron un
iastante como .i luchase con una sombra, su
cuerpo perdi6 eu aplomo i cayó desmayado
sobre lae piedras de la oalle.
Al lornar en su acuerdo se encontro en
una de las cuadras, rodeado de peroona. desconocidas
que le miraban coa asombro.
El anciano lanz6 un grito i rejistr6 con
afan sus manos callosas. Al ceroiorarse que
nado. tenian, clavó sus ojoa en Bautista, mas
al recoaocerle, palidcci6, retrocediendo un
paso. .
El peregrino le dijo ent6noes con solemne
acento:
-¿Qull importa que esa mancho. no se vea,
si para Dios está. patente? Lavadla pronto,
hermano, lavadla con llanto de contrioion :
" Si eon hierro matas, con hierro perecerá.
s.ll
CAPITULO XVIII.
La C~Ba de Santiago i Bautista hab~l\n pasado
o. otros dueñoe; apénas se menCionaba
los infortunios de sus antiguos poseedores,
que las ajenas desdiohas a manero. de las
8.Tenidas de los rios se olvidan despues que
pasan, recordá.ndolas solo aquellos a quienes
ocasionaron pérdidas que lamentar.
El rostro del romero estaba como transfi·
gurado, una jenerosa reacci~n acababa de
verifioarse en su alma.
Bautista se acerc6, el respeto que inspiraba
en aquella época el traje de peregrino,
hizo que le abriesen paso, det"niéndo~e 108
_¿ Han descubierto al asesino! preeunt6.
-NII creo, replio6 un soldado, a nadie
Esperanza reintegrada ea su.s bieaes habíase
in stalado con sus hijos i Eduvijis en
IIlo casa de sU madre. Las deferentes atenciones
i las pruebas de afecto e i nteres que
o. IQ, vuelto. de su viaje encontr6 por do quiera
enconaroa dolorosamente las heridas que
la 'envidia tenia. de mucho tiempo abiertas
en el alma de EduTljis. Cuando esta hablaba
de Sa.ntiago, lo que suoedi~ ?~n frecuencia,
upesar de la formal prohlblClOn d~ Esperanza,
aus palabras sueltas, sus retlceneias
estudiadas, i sobre todo el nombre de
Andres a.rrojado como al a~ar en l".s lagunas
que salpioaban su relaClOn , hablan hecbo
eusurrar a algunos maldicientes, que no
.in motivos ee arrQjaria Santiago a .emejan-te
crimen. •
Cerca de un año le habia retenido si no
en el lecho, en la soledad de su casa la bala.
de Santiago, tiempo que aun cuan de larf:o,
triste i Elolorosisimo, tuvo al fin dichoso té rmino.
Grandes fueron en esa época sus
apuroe; pero la esquisita delicadeza de su
alma. le habia hecho rechn.zar siempre con
decorosa altivez los presentes de Esperanzlh
En vano bu.có esta los medios mas embozados
para reoompensar cual debia la adh esion
i sufrimientos del jóven, Andres adiTinó
siempre el manantial de donde procedian,
rehusando 811S beneficios coa una. modesta.
entereza. Fué mas léjos aun, retraido como
nunca, dej6 completamente de ver a Esperanza.
Tan estrail'a oonducta, aun cuando comprendi6
esta que debian metivarla razones
poderosa.s, no pudo ménos de lastimar el sincero
oorazon de la j6ven, cuya vida S6 deslizaba
tranquila i silenciosa aunque profundamente
triste.
Uaa mafiana se entretenia con laa flores
de su patio, en el que tambien se encontraba
Eduvljis comenzando una calceta .
La tia Juanica sentada. en un taburete jugaba
con los niños, que se divertían en hacer
rodar una meceta vacia. Leal que se
moria de viejo, dormia aliado de la anciana.
De pronto llamaron al por~oD, el nili~ ma-yor
oorri6 para alzar el pestillo, empUjando
delante de si la maceta i Heguido de su hermano
: la tia Juanica se levant6 p.r. impedirlo
; pero á.ntes que eUa llegase, el ni~o
habia abierto i entr8do Andres en el patio.
(Continuar6. )
contacto
de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
352
Lo mejor de las fi estas, segun el decir
de todos, fué la funcion ¡'elij iosa de 1"
Catedral i 01 despejo ejecutado por e~
batallon Granaderos número 1.0 No hal
duda que el señor Jeneral Vezga es un
militar completo i que el batallon que
tiene bajo sus órden es está tan bien discipli
nado como los que cuentan ya diez
años de servioio_
La fiesta, en jeneral, habria estado
mejor si no huhiera habido tanto desórden,
hubo, pues apesar de los programas
que se repartieron, rara cosa se hizo
como se habia ordenado.
El lúnes, a eso de las tres, se encontraron
en la calle real dos empleados del
Gobierno, i el uno le dijo al otro:
- A dónde vas?
-Para mi aasa, a descansar.
-Pues qué, ¿ ya se acabó todo lo que
habia en Santo Domingo?
-No tal, pero figúrate que no haae
un instante subió a la tribuna el dootor
N *"'" i ap éuas toció , sacó un rollo dc
papeles i se echó a leer todo un espediente
judicial. A esto golpe quién pudiera
permanecer impasible? Todos salimos
tan aprisa como pudimos, dejando
al orador en lucha con el leon ibero i el
despotismo español.
Los empleados i los que lo hayan sido
comprenderán el símil.
U na jóven le hablaba a su abuelita,
de edad de setenta años¡ de h buenas
que habian estado las fiestas, i la vieja
le respondia :
-Desengáñate, h.ija mia j en los tiempos
de Bolívar eran muoho mejores j
ahora ya no son ni su sombra!
En el programa de las fi estas se auun·
ci aba que el 20 por la noche concluiria
la funcion con la eaploaion de San Mateo,
espectáculo preparado por el señor Pablo
García.
Como parece que la tal esplosion no
estuvo mui buena, esto ha dado orijen a
una hoja suelta que el dicho señOr ha
dado al público, i de la cual tomamos
los siguientes pánafos :
"De todos es conocido el incendio que
aconteció en la casa del señor Monseñy,
a quien el infrascrito habló para que
preparase unil esplosion estraordinaria i
luoida, que representase la del parque
que elevó a Ricaurte a la gloria."
"Con motivo del espreaado incendio
i la falta de tiempo, no se pudo dar
cumpl imiento formal al contrato que se
anu~oió e n el programa del dia 20 del
cornente mes."
Siete eran los carros que salieron
en l a procellion cívica j en uno de ellos
se representaban los nueve Estados i las
Repúblicas de Colombia i Buenos Aires.
D os señoras, ya de edad, una de
ellas mui literata, tuvieron hace tres dias
el siguiente diálogo:
-1 qué le parecen a usted, mi señora,
loa ade lantos de la escuela normal?
-Oh I me gustan muo.ho, figúrese
usted que oada una de esas Jóvenes ve ndrá
a se r una mujer de aquellas r¡ ue
A lejandro Humaa, hijo, ll ama medio
mundo.
-PuM se ñor, pl'e ten der mas, seri¡¡
doma~lado, respondió la o t ra, senGilla"
mente.
En el parl}u e naoional de San gus·
tin, tiene el Gobiorno un depósito de
{lOO qumtales de pólvora. M'uchas personas
temeu la caida de un rayo o cual·
quiera otta imprudenoi a, i que olemos
como Rieaurte en San iVlateo. Por tanto,
seria bueno que. las autoridades tom en
las medidas necesarias para que no n08
hagamos hóroes por fu~rza.
Ea días pasad os r eoibieron la bendicion
de esposos el señor Julio Sánchez i
la señ'o rita Mercedes Cuéllar. Que la
felioida d reine siempre ep este nUeYO
h\lg~ r.-I. L , A L
L .A 1 L U S T R A e ION.
Te2tro.
:M: ucho tiempo hacia. que no veiamos
en nuestro Teatro tres funci ones seguidas
como las hemos visto en l as noches
del '19. ~O i 21, graoias a los e~fuerzos
de la Oompañía que, perseve rante en el
estudio i e nsllyoB , trabajó con limpieza i a
contentamiento jene¡·al las pi_ezas preparadas.
Dejemos pasar, sin hablar de ellas,
la Piedra detoque i la Repúblioa conyugal,
en las que los señores Heredia,. Santander
i la señora Fernández, contribuyeron
a rea.lzar lo! caraotéres que cada cual re ·
presentaba. La P~edrr: de toque puede deciree
que no la c_onoclamos aunque 1: habiamos
visto ejecutar, pues la senora
Fernández la presentó bajo su ver~a~ero
prisma. i tal como su autor la conCIbIera.
La. conourrencia a estas represen taciones
estuvo regular; pero los aficionados al
Teatro se dieron oita, sin faltar uno, a
La páJilla do oro , drama ejecutado el dia
20 j drama que, como lo d~o~ ellibret~,
ha sido plajiado del que eso~lble~on los ltteratos
españolea Hurtado 1 Núnez, para
celebrar los heohos heróioos de sus compatriotas
en, luoha con el poder i prestijio
guerrero del primer Bonaparte. El
Direotor del Teatro de Bogotá ha hecho,
pues, una obra que no oa~eee de mérito.
pues que si el pl~n no es suyo, s~ lo e.s el
arreglo de la aOClOn a la época, sltuaOI?n,
lenguaje i costumbres de la Heró¡ca
Ciudad en 1815.
La esoe na se abre dias despues de que
ha empezado el sitio de Cartajena, i en
los momentos en que don Pablo, rico
hacendado reoibe una carta de su sobrino
Luis, fe~hada en Paris, anunoiándole
que pronto estará allí para cooperar al
restableoimiento de la paz, aoabando con
una guerra que será funes~a a su p~is.
Este don Luis ea el prometido de P~lar'
hUa del haoendado i de Cármen su esposa.
Todos le esperan con ansiedad., lo
mismo que a Ml1!/'t~'n, hermano de P~lar,
que está es~udiando en Bogotá. i debe
llegar de un momento. a otro. Entre tanto
las cosas se oompl~can i Morillo va
gaaando tiempo i posiciones; entónees
es cuando todos los cartajeneros, '!lin
escepcion de edad,corren a las armas i se
disputan los puestos mas peligrosos.
V éa mos como se espr esa Cere3o, labrador,
agobiado por lo s años, al contestar a los
que le dicen que no vaya al fuego:
CerellO.-Aquí esto yo.
Pabto .-Tambien tú ?
Cel'eao_- Yo tambien.
P ablo. -I a dónde vas?
Cerezo.-A morir!
Q¡tt"ñónes. - Ve usté que nene ___ _
Cere~o.-Toma! al que da lo que tiene
no se puede pedir mas.
Corta mi vida oontemplo ;
perderla mañana u hoi
no es igual L __ • Pues allá voi
a dar ~iquiera un ejemplo.
Que allí verán Pablo, amigo,
i no han de mirarlo en vano,
como afrontará Ull anciano
el furor del e nemigo.
Con eso podrá decir
la historia, el caso al contar,
que un os supieron lidiar,
i otros supimos morir.
Llega Martín, i entre los abrazos de
don Pablo, i lall carioias de CármeJl BU
buena madre, refiere los acontecimientos
de que fué t estigo en Bogotá hasta el
momento en que se pnso en viaje para
Cartajella al sabe r que se aoeroaban los
paoifioadores. I oomo le reconvien en por
que ha abandonado el oolejio, él contesta:
No sobran razones ? __ _
Hoi vivir en paz denigra ___ _
La patria cuando peligl'a
Quiere bra7.os, no lecoiones ___ _
________ Yo con la virtud
Que tiene un hombre cualquiera
Vengo a seguir la bandera
Que ha alzado la juventud.
~J'l defensa de sus lares
Hoi va cuunto naoe honrado j
Y'l las aulas se han trocado
I~n cuarteles de esoolares.
Ingreso en un batall9n
p,ude, al.1i, madre teJ;ler j
Mas cuando llegué a saber
Que aquí tronaba e l cañon,
Resuelto i sin vaoilar
Le dije a la. je nte buena :
Pues peligra Cartajena
En ella debo yo est uro
Luego que Cármen Qo no oe la resol uoion
que tiene su hijo de irse inmediatamente
a los puestos atacados por los es·
pañoles, romp e a llorar i con ruegos i
razones le suplioa no se esponga a perder
la vida. Püar partioipa del entusias·
mo de BU hermano, i oonsuela a su madre
con estos versos:
____ No mas llorar
Ma-dre j cobre usted la calma j
No piensen que Las hem bras de Calamar ___ _
Las penas de Cár men i PabZose doblau
al saber que Lui6 su sobrino a quien esperaban,
es el enviado de Morillo a pro ·
poner la rendioion de la plaza. Esto
haoe que don Pablo i Cármen se sonrojen
de rabia i de vergüenza, i que p~-zar,
prometida del mensajero, le reconvenga
i le desprecie. Entre tanto Martt"n se ha
marohado sin que su madre lo advierta,
saltando por una ventana j pero ésta
viene, nota su falta, i en sus desesperadas
quejas toma la resolucion de marcharse
tambien a la ciudad. Entónces
don Pablo viendo que no es posible haoerle
dcsi@tir de BU intento, da órdenes
a todos loa da la haoienda de ponerse en
marcha sin demora. He aquí el diálogo:
marcada, ni con objeto oonocido, mata
la mejor declamaoion , oomo una pauso
a destiempo laRtima el mejor verso, o I¡;
falta de oom pns hace perder su armonía
al mas delicado trozo d e músioa.
P or último, diremos I'!,U~RENT.\ DII NICOL4,!i < rONTON 1 COMI'.
están sin alma
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 661", -:-, 1873. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687688/), el día 2026-02-10.
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