La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 653
TRIMESTRE XV, AÑO IV.-Bogotá, 5 julio de 1873. NUMERO 653:
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AO\~ERT8"CI \ S.-Se publiclI lo. m~rte., jué.ve~ i alÍ- { )~E.v r ~A , ~I~N8R~ L.-Lo.s lectores hallarl,n .en eete } PREQ10 .-Valor del trim estre do. fuertes Cl:r. r.sTGaroa-Emilio U . E~ooTt\l'. trcmcn lloi peligl'os que hni I'n SIl sue- Por qué?
RrsToRI\ DI> L.\ 'E~I.\N ,\-I.Lwerde Aml\yn lio alJiDO,
lleproduccion.
Por mas que el bello escrito que
a eontinuacion reproducimos tenga
un carácter de personalidad i un
tipo descriptivo, trazado con todo el
'calor de un corazon de mujer. él
encierra pensamientos felice3 sobre
la dicha de la Patria-; en lo que a
ejemplo del espiritual i a veces sublime
Béranger, se ve lo grande entre
lo hermoso, i una alma en que
se revela la sávia de uno de los
veteranos de nuestra Independencia
i libertad nacional.
¿ 1 qué importa que esa produc.
cion lo sea de un espíritu que hierve
i destella entre un cuerpo femenino?
i Acaso las almas tienen sexo 1 i,.I
no es cierto tambien que la mujer es
siempre superior al hombre. como
buena i como no buena; como in telijente
i como sentimental? Por
eso será que dicen los frances es:
" Ce que femme veut, Dieu le
veut. "
Sea como se fuere, la produecion
que copiamos es bella; i mas que
bella e tá iluminada por el divino sol
de la Patria i por todos los perfumes
que el alma de la mujer vierte a.
torrentes sobre cuanto embalsama
con su aliento i transfigura con cl
suave calor de Su eorawn de maga,
M, M, MAOlEDO,
UN.A ElIOIrA.
A rpí querido i leal amigo Sr, Níoolas Ponton.
J~1l aurora dol 13 de junio de 1873
apareoió pura i serena j el sol con sus
brillantes rayos iluminaba toda la cordillera
dejando vac10 01 dorado i caprichoso
trono de nubes en que momentos ántes
se habia mecido; el oielo que en los
dias anterioros habia estado sentido como
UD niño ; triste, opaco i sombdo.
oomo si lo hiriera el recuerdo de un
pesar pasado, habia dejado oaer sus sentidas
lágrimas, pero oomo si él tambieo
quisiera tomar parte en mis recuerdos i
dejar inscrita allá en au mansion de
gloria una fecha para mí sagrada, regada
oon mis lágrimas, santifioada ya por mia
sufrimientos, fué dejando caer sus lúgubres
vestidos de duelo i revi8tiéndo~
con sus mas rioos ropajes,
A las ocho da la mañana se presentó
a nuestros ojos, ávid9s de emooiones, un
bellisimo, vaporoso i azulado tul, dosprendido
aoaRO del turbante de un orien ·
tal, i bordado con hebras de riquísima
plata, al troves del oual se adivinaba
todavía 01 brillo diamantino de Jos cstrcIlas
que para saludar el dia Be despren den
do la corona de Dios.
Oh! qué hermoso es nuestro cielo en
una mañuna de verano; él nos hace
confidencias de amor, nos trae promesas
de felioidad . Quien lo vea en uno de
estos dias, no puede cometer jamas el
barbarismo de oantar el de Italia, ¿ O
será que el oorazon, salvando los dolorosos
reouerdos del pasado, llega un
in~tante en que todo lo ve iluminado al
tra ves del prisma de la felioidad?
Las nueve de la mañana daban en el
relOj de nuestra 0atedral, ouando veinte
i siete personas animadas i llenas de
contento, nos dirijiamo9 a la plaza de
los Mártires a ooupar los carruajes que
debian oODduoirnosal Paente del ComuD,
sitio destinado para nuestro paseo; i a
la verdad que solo el TequGndama o el
bello Puonte de Pandi pueden oausar
maS admirtloioD quo e8t~ obra oompleta.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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de la mano del hombre. Lo! primeros
deben contemplarse como obra de la
naturaleza ; el segllDdo deljenio. Despues
de abismarnos ante aquel monumento
de arte i de belleza que siempre
lI dmirar:\. una nueva j eneraeion, nos
dirijimos al famoso Hotel donde hlln
rivalizado en gusto a un europeo. Las
ricas viandas que all í se sirven con profusion
i lujo, los finos, galantes i delicados
modales de la cst,imable familia que
lo dirije, hacen que este establecimiento
sea, sin duda, el que mas honor dé So
nuestra culta B ogohí.
El siguiente dia a las seis de la mañana
nos dirijimos a Cipaquirá a visitar
su famosa Salina. Aquello produjo en
mi alma una sensacion desoonocida de
ndmiracion i espanto. Todo all! es saln·
do, desde la tierra que so pisa hasta el
agua que destila; desde el aire hasta
la traspiracion. El suelo está cubierto
constantemente por una alfombra mas
blanca que la nieve j i a cad'a paso se
encuentran pedazos de sal tan puros i
trasparentes como trozos de mi rmol. La
elaboracion es difícil, de grande aparato
i de terribles consecuenoias. Varias
veces se ha visto caer en esos grand es
e hirvientes calderos a un d e~ gr a ciado
a quien la miseria ha condenado a morir
en un lento o acaso preoipitado martirio.
Por 10 demas, todo cstá en un completo
i escrupuloso aseo .. El órden, la ajilidad
de los obreros i la vijilanoia de los que
mandan hacen que este establdcimiento
sea visitado constantemente por un nÚ'
mero considerable de personas de dentro
i fuera de la capital.
La iglesia es una imitacion de la suntuosa
Catedral metropolitana, que es
uno de los monumentos que mas em bellecen
nuestro querido pais. Es espacioGa,
i está en completo estado de decencia i
aseo i el altar mayor está sostenido pOI'
cuatro columnas doradas i primorosamente
estucadas. En dias pasados un
rayo cayó sobre el altar, destrozando
do. de estas bellísimas pirámides o co·
lumnatas, que el espíritu relijioso de
aquel pueblo h. hecho construir inmediatamente.
Aquí debiera terminar mi r elacion,
mi buen amigo, porque hasta este lugar
nos acompañó el simpitico i distinguido
j óven, señor José Francisco Aycardo,
de quien me voi a ocupar.
Ya vos, amigo mio, lo mismo que la
L A 1 L U S T R A e ION.
decir: Señor, Señor, bendito seas porqUIt
has favorecido i bendecido la patrio qn&
nos vió nacer; solo se piensa en anegarl~
en sangre, eo envenenarla con el aliento
corrosivo de la venganza i en marchitar
i tronchar sus bellas fiores que acaso ha
respetado el aquiJon.
culta capital, conocen el jenio con que copa envenenada de la desgracia. "De
Dios ha dotado a este distinguido jóven j nuestra pnrte reciba el señor José Fran·
ya mas de uua vez ha habido ooasiQri d~ oisco Aycardo, las mas espres.ivas gracia~
verlo trabajar con primor, destreza I por la conduota caballerosa I decente, I
habilidad en el Teatro' con cortesanía, por los ratos de placer que oon BU armo·
galantería i dulzura en ios salones, donde ! niosa voz nos proporcionó en el paseo
para él debieran estar abie rtas siempre : donde tuvo la condescendencia de acom-las
puertas, pues las dotes que exije I pañ:lrnos. . _.
nuestra culta sociedad, son las que mas El domlDgo por la manana vistamos
distinguen al jóven Aycard o. el pintoresco pueblo de Chia, h abitado
Alej ado del seno do su infortunado ántes por una tribu do indíjenas, hoi por
pa is, pobre ave desterrada, sin nido i sin jente oulta i civilizada quo solo aspira
hogar, su pensamiento se oscurece, su con sus esfuerzos a hacerlo digno de
frente se nubla pensando en el porvenir figurar entre los mas cultos de las cercade
su desgraciada patria, de la c~clava nías de la capital. Sus casas son alegres
Cuba. 1 sinembargo, ved lo : sus moda- i de bonita construccion; sus huertos
les fin os, i\lsinuantes i llenos de amabi· bellísimos, el mercado abundante i validad
no de jan adivinar el estado de su I riado. Hai una botica bien administrada,
alma: es p~rque solo los dolores peque ausilio inmenso para todos. los ~ esgracia .
ños buscan desahogo, en tanto que lo dos j pero sobre todo, la IgleSia donde
grandes siempre son mudos. el creyente rinde culto l\ la Divinidad
Ah! parece que b natural eza debo
sorprenderse i lanzar sus quejasde amargura
contra BUS ingro tos hijos. Eata
. madrc bondadosa ha dota rlo a todos los
sé res con el instinto de la conservacion :
Colombia tambien ha enmudecido i llama especialmente la atencion por su
ha llorado, recordando que tus hermanos aseo, ~leganci.a i cuid.ado. Hai u?~ heresti
n bajo la dominacion española! mosíslma capilla dedICada a la VUJen de
Ave de las Antillas, ' quódate aquí. los Do.l ~res. .. _
Cuelga tu nido en uno de los frond o- FeJ¡C1t~mos mm cordialmente al &enor
sos árboles que adornan nuestro libre doctor Olivoe? Cura de aquel pueblo,
suelo i i desde él, oon tu voz de alondra por la ~orall b~e na~ costumbres que
i ruiseñor, entonarás dul ces i sentidísi- con su eJempo ha lDsplrado. ~s seguro
mas trovas, que llevará la brisa en sus q~e e~te lugar. en vez de hundlr~e .en la
alao, al lado de la mujer amada. rD1~e r1a, segull':\. pl'08~~:ando 1 sl.en~o
Es verdad que hasta tí no llega el fe)¡z, puesto que la rehJlOn es su prIDcIoanto
de los guerreros que hace palpitar pal base.
de gozo el corazon de aquel que nnció La tard's Je ese mismo dia regresamos
libre: no oyes el chis chaa de las espa- a nu e ~tros hogares a esa bora tibia i
das, ni el estampido del cañon, mas grao perfumada; a esa bora que deja tra~ de
to al oido cuando se trata de romper las sí esa indefinible huella de mil colores,
cadenas ele la esclavitud, que las dulces inspiracion de tantas sublimes armonías,
melodías de Mozart í de B ellini Ver- llamada el crepúscul o, i que tan bien
dad ea que no acaricias con tu mirada el imita un sueño de felicidad. Oh I qué
(licio que te vió nacer, ni aspirll's el aire bello es el pals donde nacimos, donde se
embalsamado con las flores que perfu- mecieron nuestras ounas i donde vimos
mara tu cuna j pero espera, que no tar- por primera vez la luz. La naturaleza,
dará el dia de la redencion de Cuba, i el canto de las aves, el perfume de las
entónces la verás presentar como una flores, los dorados rayos del sol, todo
desposada en el dia de sus bodas, radian· nos habla, todo n os trae el recuerdo de
te de hermosura i orgullosa con el saeri, aquellos séres queTidos que cubre ya la
fi cio de sus heróicos hijos, que han pre- I(j)sa del sepulcro, i que depositaron sobro
ferido morir i ntes que vivir esclavos. nuestras frentes su primer beso amoroso
Nos es dado esperar que un suelo al despertar a la vida. Qúé rica, exhuh
ospitalario como el nuestro i que tan berante i bella es su vejetacion : volved
bien sabe comprender el verdadero mé- los ojos i vereis que no hai parte donde
rito, proporcione trabajo aljóven Aycar. la mano del Creador no Be ostente en
do durante el tiempo que permanezca toda su grandeza. Los campos espacio·
entre notros. sos llenos de verdor, frescurai vida e8t:ln
El dia en que él se aleje de aquí, cop.vidando al trabajo, nunca a la desollevará
en su alma impreso el sentimien· laoion ni al esterminio j i sinembargo,
to de la gra titud, sin haber saboreado la en vez de levantar las manos al ciel o, i
¿ por qué, pues, se despedazan hermanos
contra hcrmanos ? L Es acaso por un
destil!,O inevitable? No! ¿ P or un delirio
o por un vértigo que se apodera
del corazon del h o mbr e~' No I Es por
el Único i osclusivo deseo de haoer mal
los unos a los otros.
Ob ! ouáo g rande será la sorpresa de
la pos terid ad al coot emplar que este
bello pais, que tanta gloria enoierro, que
tantos n ombres sagrados guarda en ~u
suelo, que tan tos recuerdos de g loria la
han inmortali zado,se ba dej ado arruinar.
caer en la uada tan solo por sati5facer la
ambician del uno i el ca prioho del otro
Á ntea de lanzaros a la lid, i de deja;
al huérfano mcndígando un pan, a la viuda
anegada en lágr imas i la tierra sembrada
de cadiveres, id a visitar la tumba
de vucstros antcpasadof i entóncea oi.
reis salir del seno de la tie rra i de
debajo del mirmol de las frias losas,
voces que os grit ar án : conserva a siem ..
pre la patria que fundamos ' no ayudeis
a destruirla, porque entónce's habrin sido
estéril es nuestros sacrifi cios e infructuosa
la sangre con que la hemoa fertilizado.
No aoabeia con ella por ambioion
por -servilismo; esperad que llegue el di~
en que un tirano ose profanarla, o que
la planta de un eléspota ose posarse sobre
este suelo independiente í libre.
Si todos dejaran a un lado laambicion
i con ella la degradacion del h ombre i si
todos trabajaran por el progreso i la paz
de nuestro país j si todos se conformaran
con el esoaso pan que tie gana con el honrado
trabaj o, se olvidaria algo este constante
pensamiento de IInarquía, de deso'
la cion i de esterminio i entónces en ve7.
de oonmovernos ante esos aéres desgraciados
que recorren las calles sin 01, bra·
zo o sin una pieroa, mendigando la cario
dad pública, Bolo ee verian los campos
llenos de trabajadores honrados i laboriosos,
sonrientes de felicidad,porq ue en-que
huian en tropel 0 0 000 negras bandadas resignado, sen tán d~se oo n " batimiento", la eHendlendo el embozo de la sábana sobre
de siniestros cuervos, anun ciaban un her- cabeoem de la cama. Volvi61e a mirar Bau- la yerta cerviz, so apart6 en silencio de
moso i templado dia de otoño. tista con porfi ada insistenci a, i ahogan do aquel lecho de muerte.
La tia JU'lOica despues de r ecitar en el un profundo sollozo, fué a colocarso eu si- -¿ Qué ha de bacerse r preguntó al fin
bnlcon sus oraciones de la mnñ,.na, di rijióse lencio en el rincon mas oscuro de la est an- Santiago.
fnl1JJITWt\lI' '¡;VI.T El 11' El t\1Tn\ fi\ n la cocina, elescub rió el escondido fuego, I cia, nca50 para ocultar las dos lágrimas que -Amor t.ajarla en seguidn i enterrnrla.
lJiS1 .I..l::!l!'\I m..n\,J..L:¡ lU.! \'lJ.UJ.0.1 prepa ró una bebida i se encaminó con ella turbi as i solt\S se derrnmbaban por lo largo pronto ; 1" f l'ialdad de esa citrne i la rijidez
MAL ACABA.
al cuarto de su señora. Al entr ar en él, la de sus mej illas. de los miembros, indican que hace muchas
oscuridad que le llenl\ba In estremeció. El. doctor ~1Ituri no se hi zo espe'rar. I horas que espi ró, i toda esperanza fuera ali-
-¡ Jesus María! cómo ha podido apngar- -Vnmos, señores, ¡ qué es esto? dijo pi- stm]a; ademas, la alteracion de las fllccio-
NARRACCION se la lámpara, esclamó; encendlÍ.mosla pron- sando por la primera vez aquellas h"bita- nes mnestra que In descomposicion vendrli
to, fintes que lo note mi pobre señora, i ten- ciones, i dirij iéndcse al lecho de la jóven pronto. i no es prudente aguardnr a maB do
Por dOlla Maria Dlen¡]oza de Vives.
ga un nuevo pesar. que npénas án tes cQnociera. l ~ tnrde.
1 palpando con la mano que libre tenia In i De cara esta co~tm las nlm~hnd~s, solo En ), • .dolorosa co~fusio n que .. siguiera n.
superficie de In mesa do nde estaba In mnri- I presentaba a sus oJos su rubIa 1 lU.losa ca- \:os palabras del medICO, Ed uvlJls fué la.
poso., coloc6 allí la taza de la bebida, 110- I bell era, r evuelta "hora i s.in bril lo como .las única que dominando su congoja tnvo alguvlÍndose
en cambio el vaso de alabastro. ondas de un enlurblado 1'10. Un bl·.zo bIen n" seremrlad. SantIago, traluor I falaz co(
CONTINUAC10N) .
Primero un r eloj dando la una, hora de los Un momento despnes volvió In anci ::\na modelado, i de una blancura mate, r.esahn- ~o? l oocod rilo, e n c~ntró cual él j?midos i
aparecidos i fantasmas, la hBbia enclavado con la luz consoladora, púsola en su sitio, i bl\, Bobro 1.. . bl~ncl\ sábana, como la nIeve de hgr,~as que e~g"",,sen " los lncaut.os.
en ,BU sitio con sus cinco tTistes, graves i so - se di\.ijió a la cama que bañaba de lleno el bOl ~obre h DleVe de Ryer en los senuel'os BlluLlsta que crc", entrever en lo repenlJno
lemnes cnmpanadas. De~pues un rnmor 00- reflejo de la lÚ:mpara. de un camino: la mano. de es.te ~razo pen- i misterioso do ~q,nella muerte. la silenciosa.
mo de tácifos pasos, de ahogados i trislisi- Inclinada sobre el lecho como para ob- dla f.ue ra?e la cáma, ablert~ 1 c~'lsp:,df\ co- venganza de ~ n herronno, ~e n t1a tortU l'~" se
mas jemiuos i finalmente un toque lejano ele servar el sueño de la qu.e tanto queria, es- mo Sl hublel'n buscauo eo sn so¡'t.~~ta ago- su corazon baJO el sec reto 1 punzante cthcJO
imponente agoní~: todos esos tristes i me- tendió con precnucion sn brazo sobre la r e- nía otrn m!l~ o qu ~ ,es trechar. COJIO el d~o- del:emord l ~lento ... , . .
dr.osos rumores de la noche, todos esos mur- vuelta ropa; mns retrocedió súbita sintien- tor el pulso 1 medllo ~ n momento; lf\ anSle- . ~I doctor I EdnvIJls dIeron l~s prl~er as
mullos, suspir. s, aullidos i lamentos que do pegarse su lengua al paladar i erizarse dad de todos fué terrIble. IndIspensables I rcpugnantes dISpOSICIon es.
lleva el huracan en 8US tormentosa8 alas, i el vello de su carne, como el paciente Job -Una luz, dijo al fin el médico. S,\ntlUgo se encerr6 en su cuurto para ~n -
que va abandonando en su carrera segnn los nnte In vision misteriosa; entónces coji6 Santiago tomó ni punto una vela que en treglll'.se con mayor tle~ahogo a la espansloll
lugares porque transita, se aunaron con el con trémula mano el llamador de una ca m- la piadosa lamparilla se apr esuró" encen- de su In mensa c\esgract:\.
frngor de b seo" to rmentn, pam herir do- panilla que pendia sobre las almoho.das, i del' la auciana. i colocándose delan te s léjos como tl'Íste i doliente eco que se
'tiebilita en el espacio i se pierde entre el
rumor de las ol a~, las de ¡" iglesia del·
ClÍrmen.
El barrio es tá constern ado, Espel'llTIza
Snntaelln , admiradn por su hermosura, qutrida
de todos los que tratarla pudieron por
1" blnndnra de sus palabr!ls i la belleza. anj
elieal de su ludo le, Esperanza no eXls~e.
E!!peranzB, qne fuera en su niñez e: ~uJel
por cuyo meuio pl'odigarl> su bnena. 1 Jefttr
03a maclre inmensos beneficios, cerno par ..
atraer sobre aquella cl'Íatura tnn querida',
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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LA 1 L n S T R A e ION. 319
re ellos reioa la paz i el oontento. Se
>reria nuestra hermosa capital ndornada
on belli~illlas fuentes,kioscos i j ardines;
hnbriu premio para lus bollas a rtes; i
para aquel, amigo mio, que como VO&,
está. eucorvado bajo el peso del trabajo,
i que solo procura el adelanto do nuestro
pais, habria un corona con quo ceñir su
grimas que si bien no se han convertido
en perlas, han tenido que destrozar mas
de un corazon.
entónce~ comprenderías todo el afeoto '1ue con este objoto existe en la calle
que en mi ánimo h a produoido el reeuer · B roBdway do Nueva York.
do de la feeha que has desorito, porque Como el dueño comprende que la
yo te he visto en esa descripcion llena mayor par te de los hombres que viven
de fuego, inflamada por el patriotismo, en fondas es porque gustan mas de la
re pirando jenerosidad, brotando 11 tor- soltería que del matrimonio; i como sabe
rentes poesía . igualmente que muchos de estos solte-rcntc.
Bogotá, 16 de junio do 1 73.
E~l .A..
La gota de rocío.
.-\. mi sincern e iOlelijente amiga EN •.
H La }¡\. .Trimas! ese es el
ri(,~(l eJe IHH~strR. alma ! ese es
el roclo dcll'leln! .• .. ebC es el
b~ba.rno uel infeliz !It
"Las lágrlmns de 1a simpatln
"ion mus dulcf!"o\ que h" got
.\! tle roC'i,) dt"~tilauft.s por las
rO~AS NI el seno de In primavera.'
•
u La lágrimas purdru derrama.
r .. c por divcl' "as. razon
c'\; pero tienen ~it.'U1prc una
amarÓllrn. sCI11C!janle. "
Del apacible r05tro de :M \RÍ.\ rodó
uavemente una higrima, que fué a pos
rse en el cerrado c:iliz de una marchita
llor que e taba a orillas del mar:
1 acongojada florecil1a, azotada por las
brisas del océauo le rehusó un asilo i i
aquella gota sola, sigllÍó rodando triste,
hasta mezolarse con las azuladas aguas,
en cuyo fllndo encontró una concha que
la recibió en su seno i la alimentó hasta
oon~ertirla luego en la mas hermosa
perla.
I mas tarde un afortunado pescador
descubrió aquella joya, i d9l fondo dcl
mar vino a ocup r el primer lugar en la
diadema de un Príncipe.
Porque ella tuvo su orijen en los ojos
de una virjen de familia real, i dehia
eervir para adornar lu frente de un reL
Ya ves aquí, querida EllA, la historia
de una lágrima, historia que he querido
r:eferirte, porque es de lágrimas de lo
que voi a ocuparme.
Tú sabes perfectamente, que desdo In
ellna hasta el sepulcro, la viJa es un in·
menso mar de lágrimas; bien que las
bai de dolor, i &C vierten de placer; i
aun a veces de indiferencia, profanando
abÍ una cosa tan eagrada !
Has derramado tú alguna lágrimn ?
Pluguiese a Dios que no; pero tus ojos
lánguidos me dicen claramente que han
dado paso a un sinnúmero de ellas; ll\.-
con los b~odiciones del pobre, todas los folicidndes
de la Lierrn i las venturanzas del
cielo, Esperanza no existia.
A los di~:t i nueve uüos iba Il dormir pnra
siempre en Ins OSCUrl'S i estrechas prllfundidades
de la tumba. Su tr5.nsilo por la
tierra habia sido lan breve i pa.njero, como
..,1 de la clara fu~nteci1la que brola Con la
plÍmnvera i secnn pam siempre los ardores
del estío. Ro"" nacarada que despuota con
1" tarde i am~ncce quemada i marchitn por
el cierzo de una noche.
i E~per .. a.'. está enferma! j Esperanza ha
muerto! habian sido las dos únicas tremen<
1"3 palabras, que como dos terribles martilazos
h',bian caido sobre el corazon de sus
3dmirarloree.
Lo. torde eslnb .. quipta, el ambiente fresco,
el e.elo de?pejado. Los tres dieron unos
tras otros los r~lojes del barrio, i como si
"quellos mel:l.licos Bones Dubieran ejerciuo
el imperio de un,. trisle llamad", multitud
do hombres del pueblo fueron entrando en
la calle, colocÚondose en silencio hácia un
estremo de ella.
Traian h mnyor p~lrte de ellos los semblantes
pálidos i decHidos, Ins cnbezas bajas
i las negras monteras inclina(las sobre las
frentes, eomo en sefial de concentramiento
() delor. Sus ancburosas capa. pendian de
BUS bombros sueltas i descuidadas, claros
i ndicios de duelo, o de triste i relijiosa solemnidad.
La mayor parte de estos hombres ganaban
el pan de eus r..milias en lo. f"brica de
los Casanovas, i venian csponl:í.neamente a
tributar el último homennje de respelo a su
jóven i hermosa señora, acompuf!~ndo sus
restos a su postrera mnosi on.
i\[edia hora despuos, la enlulJula maoga
d~ la parroquia, coronada de una cruz de
pl"ta, apnreci6 segui'!a de numeroso clero,
<¡lIe revestido do blancas i rizarlns sobrepcllices,
ontr6 silencioso en la casa mortuoria.
Un sordo i f(¡aebre murmullo, parecido al
80ilolienf,O zumbido de una colmeno., al.6.ndose
entre los hombres de la. callc, hizo ci r-
eulnr de boco. en boca con curioso. i acusadora
estraiieza el nombre do Andl·es.
Andres era el 0010, el (¡nioo entre los de-
Porque tlÍ, querida E~I A, ' debiera!
ser feliz; pero ouñu ilusoria es la fe li·
lidad acá en la tierra I
Mas, no hablemos por ahora de las
lágrimag que ttí has vertido, sino do los
que se han derramado por tu oousn ; por·
que las lágrimas unas se vierten i otras
se hacen verter. i Cuántos las habrán
vertido haciendo votos por tu felicidad!
Cu{~ntos habrán derramado torrentes
por un desden! Cuántos de envidia!
Cuánto8 do despecho! 1 siuembargo,
tlÍ jamas has tenido la meuor intencion
de hacor v.erter una lágrima!
Oh, EMA ; tú te hall excedido en tan rones Bevan su aberracion en contra dol
belllsimo ar tíoulo, i yo debiera soltar bello sexo hasta el estromo mas rídiculo
aquí la pluma, porque no me siento con i vulgar; ha hecho construir tres o cua·
fuerzas: mo creo incapaz de remontar el tro cuartos especiales en los cuales se
vuelo hasta donde tú te encuentras; albergarán los enemigos del seXo piadoso.
porque tú te has remontado con tu su- . Allí todo so,á. masculino, desde 108
blime inspiraeion hasta las rejiones de sirvientes hasta la cama, la cual no se
Dios. llamará con este nombre sino con el
Yo mismo no he podido ménos de en.
jugarme unn lágrillJa leyendo el inimitnble
artículo que tuviste la bondad de
dedioarme, i que ha vi to la luz en el
nlÍmero 24 de EL Rocío; poro esa
lágrima es indefinible, porque la ha
arran~ado a mi,s ojos, la gratitud, la lIdmirncion,
el orgullo, la patria, la amistad.
liéntras que yo, soi la flor acongo- sonoro de lecho.
jada que uo pudo dar cabida en su scno 1 para que estén todavía mas oontena
la gota de rocío ; porque mi cOl'azon tos ha hecho e cribir en las paredes las
está marchito; pero en cambio mi alma, sentencias i diatribas mas notables que
n semejanza de la concha que la recibió se han dioho i se dicen en ingles, en
en el fondo dol mar para devolverla oon frances, español e italiano en contra de
vertida en perla, ha acojido tu produc- la mujel".
cion, i ha esperimentado scnsaciones Para conocimicnto de los lectores
difíciles de espresar. copio algunas principiando por un céle-
I pues que ttí eres la gota de rocio bre epitáfio :
que fecunda el alma; puesto que tu~
palabras son el bálsamo que restaña las ei-gil ma fpmme ... Oh! qu' elJe es bien,
heridas que a torrentes haccn brotar Pour ~on ropas et pour le mien.
í, porque no he podido ser indiferen te
a tus be lévolas frases: ha adm irado en
tí el jénío, la inspirnoion, el talento i me
ha enorgulleoido de verme obsequiado
con tan notable produccion: me be sen·
tido honrado de poderme apellidar tu
omigo : he visto con atisfaccion indescriptible,
que en el seno de Colombia
haya escritora8 tan feoundas, tan galanos,
tan espirituales como ttí.
sangrc 111 corazoll; puesto que eres
la perla entre las esoritoras colombianas,
no ceses de enviar la vivificante
gota de tus escritos, a los numerosos
leotores de Et Rocío. Ellos te ailmira·
rán. La posteridad te hará justicia!
ce Aquí yace mi mujer, ouin bien so
halla a!:!í, para su tranquilidad i para
la mia."
Mas abajo se lee el grito de rabia de
Polymestor en IIeclIba:
I si alguna vez en el aeno de la patria
tuviera asiento la felicidad que tú deseas,
i reinará la paz, i se viera por donde
quiera el progreso, i se recompensara el
mérito, i se honrara el trabajo, i alcan·
zara yo esa 'corOOa de que hablas¡ I~jos
de ceñir mi frente con ella, iria presuroso
a deponerla a tus piés, como una pequeíia
ofrenda, como un humilde obsequio
tributado al mérito verdadero, porque
tu consagracion a las letras, en las
cuales sobresales, bien illereco Ber re~
compensada siquiera sea con el aplauso,
ya que en tan á.rido camino 8010 recoje
espinas el mismo quo por donde quiera
riega flores.
I florcs son, i perfumadas las de tu
escrito, porque embalsaman el corazon.
Si tú supieras, ElIIA , cuánto te has hecho
digna de mi admiracion; . i te imajina
ras cuánto he vacilado en tomar la
pluma para t razar estas Iíneu; 8i pudieras
leer en el fondo de mi alma,
pendientes, deudos, conocidos i 'Yeoinos do
los CI\óanoTos, que 11 . habia comptnecido
aún.
Andres, el morijerado, el agrndecido, el
eeactlsimo en lodos 8U" deberes, ¿c6mo tenia
boi Inn iwperdonllble omision! En Andres
que tonto hobin debido a In sellora Satael1a,
que lllnto debiera a bU hija, esn falta era
imperdonuble.
El canto bronco, recio e imponente que de
proolo elevaron 108 s.cerdote~, apog6 el suburro
que ncriminador comenzaba a levantarse
conLra ánures, que ni nun en actos
tan trisle'! i solemnes embota Il\ murmuraoion
~us enycnenndas saetna.
La cruz de platf\ que a los rayos del 801
despedia limpios i vivisiw09 r eflejos ou91 si
nclarar quisiera con ~us puros resplnndores
los trisles i espantosos senderos
Citación recomendada (normas APA)
"La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 653", -:-, 1873. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687680/), el día 2026-03-25.
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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 653