®~gano d.el b.ello s.exo
e • •
FUNDADO f.N 30 DE OCTU~RE DE 1895
-......--
Director: FERNANDO A. ROMERO
Serie Y bis (!(os. 1 O 1 á 125.) l Bogotá, Septiembre 7 de 1~97. Aílo U-Número 121
1
EL PAPA LEON XIII 1 El herido sonrió de agradecimiento, y
apoyado en su protector, llegó y fue subido
al carruaje.
(De varios periódico )
l\Iedio siglo há, sobre poco ~11~s, ~ori~- 1 -Pero ¿qué pensáis hacer, ~ oaquín?-
ba por la car~ctera de A n~gat_ a Carp.t- elijo el ayo al ver llegar al h~ndo.. .
netlo, en Italta, un carruaJe ttrado por -Pues lo que haría cualqUier cnst1ano.
dos caballos; un p~eceptor. :Jaba, l<.~ el ere- ¿ Poclem~s dejar abandonado á ese pobre
cha. en el te~ tero, a un 111110 debJl Y rle niño hendo?
colo ,· pálido que <Í. la sazón COiwalecb de -Pero si lo lleváis á casa, ¿qué dirán
una grave cnf~rmedad. vuestros padres?
Al llegar al pie ele una _cuesta, ou..:cn:a - -Que he hechu bien, dirán sencilla-ron
los viajero. que, teuch:l<~ sol> re la pte- mente. ¿ l!,s cosa extraordinaria ó mala,
d 1 dura y al hdo del cammo, se encon- :ntxiliar á un pobre niño y curarle una
traba un niño po1;r''. c:on traje de pastor, herida? Tocios harían otro tanto.
lleno de polvo> de jirone·, quejánclo e El <1) o dio entonces una palmada de
amargamente y haciendo penOS'lS esfuer- satisfacción en la espalda de su discípulo,
10s para retirarse, lo cual no era de ex v el Gtrruaje partió veloz en dirección á
trai1ar, pues se le veía un pie de ·calzo, (..·arpinctto.
muy hinchado y heril lo en el tobillo. 1 \llleuar á ca8a de Joaquín, su madre
Al llegar junto á él, se detuvo el ~-a- quedósc0 absorta viendo el huésped inesrruajc,
y. bajó ~prcsuradamcnte el nmo per.-tdO que le traía su hijo, y~ que nada
convalectente a preguntar al pobre la tenía de agradable por su traJe, aunque
causa de su dolor y ele su estado. lo fuera r)or su agradable rostro, colocado
El cabrero, que tal era, contestó que dentro de un marco negro formado por
había sido atropellado por el carro de un su abundan~e cabellera; mas cuando oyó
lechero, por no haber tenido tie,mpo ~~~ra á su hijo contar el encuentro y el estado
separarse, y qt~~ el conductor, o n,o vt~n- del pobre, hizo llamar a~resuradamente el
dolo, ó no hacJCndolc ca~o, lo habta deJa· médico de la casa y cmdar el muchacho.
do, á pesar de sus gntos y voces de Joaquín, al ver tal recibimiento, vertió
auxilio. láo-rimas de gratitud y ele alegría, lanzan~
-Pero ¡ay l qu~ no puedo má~ ; el d; sus grandes y bellos ojos centellas de
dolor me mata l-d1ce. felicidad.
En el acto, conmovido el viajero, con -¿He hecho bien, madre?
resolución impropia de sus P?cos años, -Sí, hijo, has obrado bien.
atraviesa la maleza y las espmas que le y alegre y satisfecha abrazó á su hijo,
separan de un arroyo, llena su som?rero, oprimiéndole contra su corazón.
da de beber al cabrero, lava sus hendas Y Aquel Joaquín, viajero U vot canora
ca.usa venga ~ ?espertarle el scnti- De los sueños d~ mi alma arrull;dora,
m;e?to q~e d10 a las espartanas una Ni á las p:1lomas ele la selva diste;
pagma bnllante en la historia de los
pueblos, y á Isabel la Católica el nom- Perdon:t el gran dolor de mi agonía
bre gue legó á su siglo: el patriotis- \ déjame buscar también olvido
mo, sublime sentimiento que ha ins- En las tin\elJJas de la tumba fría.
pirado á los hombres de todas las
d d 1 1 1
01 vi(larla en l:t ttcrra no he ¡)odido,
e a es as mas atas y difíciles empre- ¿ Cómo esperar podré si ya no es mía ?
sas. ¿ Cómo vivir, Señ r, si la he perdido ?
Por lo dicho se comprende que la
ofrenda que preparamos las antioque-ñ.
as pc.ra depo~itarla en aras del pre- UN PASEO POE EL INFIERNO
~10~o legado que hizo á Antioquia el
ms1gne poeta, el gran pensador, el
primer novelista sur-americano, no es
(VALBUE T ADAS)
( Couclnsión).
el resultado de una simple sugestión, 1 La gritería, pidiendo la muerte de
ni es tampoco un hecho inconsciente este infeliz, aumentaba desagradablede
nuestra parte, no: amamos el de- mente; aquello era un alboroto de
ber y amamos la Patria; amamos la mil demonios.
gloria y queremos enseñarles á nues- -¡ Silencio !-dijo el Juez.
tros hijos á amarla en el mármol que Todo quedó en silencio.
va á contener los restos de J saacs. Aproveché la ocasión para pregun-
Queremos, además, que la nota caclen- tar á mi compañero:
ciosa que sólo la mujer sabe dar en el l -¿Quién es este pobre diablo?
concierto .de las humanas ~1;1presas, se 1 -Es ;1 furibundo críti.co Valbuena.
haga sentir en esta ocaston, sonora -¡ Como! ¿D. Antomo?
cual corresponde á la majestad de la -El mismo D. Antonio de Val-patriótica
obra; queremos mostrarle á buena.
Colombia, al m un el o entero, que somos -Dígame usted, amigo mío : ¿en
capaces de sentir la emoción estética este caso no admiten un fiador para
que produce en las almas grandes el sacar ele ese lastimoso estado al crí-hecho
de que un hombre ilustre legue 1 tico?
á un pueblo del carácter y la talla de -¿Porqué?
Antioquia los despojos materiales que 1 -Porque yo fío á ese caballero, y
encerraron su forma sustancial. lo fío porque ese caballero tuvo razón
Termin~mos presentando á usted l cua?~o e~hibió ~-i~ícula~ente á estos
el homenaJe de nuestras consideracio- :ulttvadot es de np;os. Otga u;ted, senes
con que tenemos la honra de ser nor J ~ez-agreg~~' por demas _:om-sus
atentas y seguras servidoras, padectda del cntlco,-estos sen?res
, poetas han causado mortales hendas
MARIA I. A. DE LLANO.-CoN- ' á la Poesía, y el caballero á quien
CEPCIÓN ÜSPINA.-TERESA URIBE aquí ultrajan ha sido un médico solí-
RESTI< EPO. 1 cito que ha pasado la mayor parte de
(De La tl!iscdduea ). su vida á la cabecera de la pobre en-
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LA MUJER 1107
ferma: merced á sus asiduos cuidados una inconsecuencia injustificable. Seno
ha muerto la infeliz castellana. ñor Juez : aquí ven1 usted el cuerpo
Terminé este ex-abrupto poco favo- del delito.
rable para los de los rostros pálidos, y En un verso digo :
ellos contestaron blasfemando contra \:o miro al cielo azul ....
mí; pero entonces el Juez, alzando Este Yo con el cual empieza mi
una mano, dijo: verso, es el que ha de llevar al señor
-¡ Chitón! Todo mundo quieto Y Valbuena á la horca ó al menos le ha
callado. Los que quieran acusar al de condenar á que el Justiciero Dios
crítico pueden acusarlo : yo les oiré de fa Critica le suministre condignos
uno á uno. IatiCYazos. No es precicamente elyo de
-Mi señorita-- dijo después de una mi 0 verso sino también otros de la
breve pausa y dirigiéndose á mi- propia c;secha del reo.
aquí no hay fiadores. Yo decido este 1 Examinemos: El J'O de mi memoasunto
hoy mismo. Es de adver- rado verso, según el acusado, no sólo
tir-agregó luégo, dirigiéndose á t?d.O es ripio, sino que está de más. Bien :
el a~ditori?-que es~amos en, la ultt- en la página 109 pone t;sted, señ~r
ma mstancta, es dectr, despues de la reo en boca de un capellan, por ensentencia
que hoy va á recaer en este tic;rrnc d J'O, esta frase :
ruidoso juicio; no hay recurso de ape- " o, ya sé J'O que no hacen falta,
ladón ni de queja .... Bien: pase us- etc."
ted y formule su acugac.ión. 1 - o, seíi~r acusado, ese J'O no lo
Acercóse al Juez un sujeto de a pe- dijo el capellán de su cuento; es un
llido Acha. falso testimonio que usted le levanta
-Acuso á este infame porque me porque el capellán sabe que siendo el
ha ..•• criticado burlonamente unas verbo sé la primera persona del prequintillas
que dediqué á mi amigo el sente de indicativo, no necesita que le
doctor Mén.dez Alv < ~ro. pr:>spongan el pronombrcyo. , .
-Muy btcn: rectte usted su com- Cito otro caso : en la pagma 19
posición criticada. . . 1 (crítica á los versos del duque de \'i-
El poeta se rubonzó, Y por no rect- llahermosa) dice el reo :
tar sus mal guisadas quintilla'-5, con- (1. ___ Desde Iuégo supuse;'o." ....
testó evasivamente, agregando no ha- Ya sé (sin el J'O) lo que usted ha
ber traído copia de ~llas. , supuesto. Lo que no ha supuesto us-
-Entonces no ttene usted razon. ted es que el pronombre yo, pospuesto
Pase otro. al verbo cuando éste está en la pri-
Muchos formularon su respectiva mera persona del presente, ó del preacusación
más ó menos disparatada, Y térito ó del futuro de indicativo, es
el Juez, hallando sin razón á los acu- una redundancia disparatada, al mesaciares,
los hacía pasar al lado de nos como usted lo usa.
Acha. , , . , Otro caso en la página 48 (crítica á
Le toco el turno a un sujeto a los versos del conde de Chestc) :
quien nombraron el marqués de Dos "Ah! pues si vieran ustedes otros
Hermanas. versos que una vez encontré J'O en un
Este marqué.., dio unos cuantos pa- álbum!" .. _.
sos hasta ponerse dela~te del reo. Otro: (crítica al marqués de Agui-
Traía en las manos un eJ~m.plar d.e la lar, página 95) :
cuarta edición de: lo;:, Rzpzos Arzsto- " Se llama Responsabilidades, nom-crátz'cos,
cuyo autor es el acusado. bre que no me atreveré J'O . • _."
El marqués, abriendo el libro, dijo: ¡Pero, hombre! Si. el seño: acusado
-Acuso al señor Valbuena porque no pone este yo, hubtera podtdo creeral
criticat me un soneto incurrió en se que no era él quien se atrevía.
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II08 LA MUJER
Otro en la página 205 (crítica al que de Villahermosa. Traía también
duque de Rivas, hijo) : un ejemplar de los Ripios Aristo-
" , - -- Pero precisamente por eso crátz'cos.
no me aburrí yo .. .. " -~Señor Juez-dijo, tratando de
No me aburrí yo . ... Sí, no se-a- darse un aire marcial,-acuso al señor
burra-usted. Valbuena porque hase metido á crí-
Repitamos: " .... Pero precisa- tico siendo un hombre tan escaso de
mente pvr eso no me aburrí yo, por- conciencia, y lo acuso también porque
yo no hago nunca, etc .... " que, al criticar unos versos míos, esEste
último yo es de la misma ma- trapeó la gramática. En efecto, en la
dera del mío, pues está antes del ver- página 83 de este libro, dice:
bo, que es cuando puede pasar. "_ ... Pobre Pámpano ! ¡ Qué aje-
Ahora digo con usted, señor reo : no estaría él allá en Aragón de andar
ti Pues que si el acusado hubiese en malas lenguas, etc .... "
d~cho, ?lO ltago sin el yo, hubiera pu- El él de esta frast infeliz, es, como
~~d.o creerse que el que hacía no er~l dice el marqués de Dos Hermanas,
el smo ... . etc ... _" u na redundancia disparatada, porque
No cito más casos porque nunca J después de haber dicho "Pobr.e Pám-
. / t" t. d 1 I) termmana, y concluyo rogando al reo pano. se e1: 1~11 e que e ampano
que no vaya á disculparse con el ca- es el que esta élJeno de andar en ma-jista.
las lenguas y, por consiguiente, no hay
He dicho, seiior J ucz. necesidad del pronombre. Pero p~se-
Mi compaiiero sacó de uno de los
1
mo el pronombr~.: que es p ~1s,1 denllo,
bolsillos de su vestido una cartera y aun ~uando no d eja de ser l~ll ~alun
láp~z é hizo 11 ella un ligero apun- lmcm;mo, y,ve.trnos ese '' ¡ (_¿uc aJeno
te, dJcJendo: estana. . . . lo l. llal en este caso no
-Pé.lse otro ! se dice estar/a sino esta1 rí y ya verán
Hicieron ~u acusación otros indivi- ustedes porqué.
duos, .quienes fueron pasando como He concluído. ,
los pnmeros, al lado de Acha, hasta El ] uez no tomo nota de esto y se
que llegó un sujeto, quien me llamó contentó con murmurar quedo: Eso
la atención por el laconismo que gas- no es grave, y luégo en voz alta:
tó al acusar al reo. Otro !
. Traía como Dos Hermanas un 1 -Pido de nuevo la palabra-inteejemp.
lar de los Ripios Aristocráticos, 1 rrumpió el duqut acusador-pues á
Y abnendo el libro, dijo así: la vuelta de la misma página en-
-Yo, Leopoldo Augusto de Cue- cuentro un galicismo de esos que
!_o, marqués de Valmar, acuso al se- espantan al acusado, sólo que cuan~
or D. Antonio de Valbuena porque do son escritos por él no le espana
la vez que este señor alardea de sa- tan.
b_er mu~ha gramática, escribe frases Oiga usted, señor ] uez:
sm sentido gramatical como ésta que 1
11 ¿Se acuerdan ustedes cómo fue
se halla en la página 63 de este li- para conocer al duque de Villaherbro-
y leyó: l masa? (¡Atención !) Pues fue que La
" • - • n Miren ustedes D. Leopoldc; Co1-responde1lcia se empeñó, etc. __ . ' 1
Y qué materia escoge tan resbala- Oratio gallz'cé co11structa.
diza .... !" Este D. Antonio, á fuerza de hacer
He dicho. jactancioso alarde de saber más que
El ] uez hizo constar esfo en su todos, escribe galicando.
cartera, diciendo : Ahora sí, he concluído.
-Otro ! Mi compañero tomó nota de esto.
En esta vez el acusador fue et du- En seguida pasó un nuevo acusa-
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LA MUJER 1109
dor.... ¡qué digo! más bien era las antiguas costumbres que tánto deuna
especie de defensor, porque se 1 tiende, inclusive la Inquisición. Inqu.i-expresó
así : 1 s-itorztm jide-i co//eg-ium.
-Señor Juez: No acuso al señor ¿Y qué tal D. Antuco? ¿eh? ... .
Valbuena; antes bien, pido su abso- 1 ¡Qué bien te parodió! ¿Verdad? ... .
lución. 1 Me he lucido, señor Juez.
-¡Por Dios! D. l\Ianuel !! Aun cuando esta acusación fue he-
·-¡ Pero, hombre ! Cañete! cha con tánta truhanería y petulancia,
-¿Qué es eso? .... D. lVIanuel!! . J el Juez la anotó.
-¡ Ilola ! Cañete !!. . . . Oyéronse l -Los Americanos ! .... Los Ame-muchas
e.'clamaciones de admiración. ricanos del Sur ! Faltan los americaLo~
malos cnttcos se arropan con ¡ nos ! .. _ _ Sí! que lo acusen tam-una
misma cobija, murmuró entre
1
bién!. ___ decían todos aquellos pá-dientcs
el Juez. !idos pnctas.
Este sciíor Caiíete fue el único que l -Silencio !-dijo mi compaiíero-pidió
la absolución del reo, no se ese es un nuevo asunto que se vensupo
si por algún temor ó por gene- tilará por separado, pues el juicio se
rosidad. halla en bosq ucjo.
No hago constar las acusaciones de 1 -¡ Entonces que se condene al
unos cuantos que acudieron á la are- mon. truo !-gruñeron algunos!
na después dd señor Caiíete, porque -L·t sentencia saldrá dentro de
estuvieron por demás dispar~taclas y
1
unos segundos y se ej ct1tará sin noti ..
simples. ficar-lcs contestó el Juez.
Pero sí hago constar la acusación Al concluír mi compañero esta res-de
un tal Juan de Padilla, quien fue puesta, vimos entrar al salón doce da-el
último de los acu adores. mas bellísimas.
Detúvose éste delante del reo, son- Eran blancas y altas y esbeltas.
riendo burlonamente, recitando pa- Sus trajes blancos y vaporosos las
labras del latín y hojeando á la vez daban una hermosura celestial. Cada
un ejemplar de los Ripz'os Vulgares. , una estaba armada ele un látigo teEra
un verdadero petrus in czmctz's. rrible.
Con muecas, posturas y ademanes 1 Los acu adores de Valbuena, á la
ridículos empezó á mofarse del acu- vista de las clamas, se retiraron á un
sado. extremo del salón, entre asustados y
-Dómz'lws criticzts-le decía-Nz'- avergonzados.
miá critz'ccs severz'tate. Y era lo más natural, porque aque-
-Al brano-le interrumpió el llas doce damas eran Musas castella-
Juez-Al grano. nas que venían del Parnaso.
-Pues sí, señor, al grano. Domimts U na de las M usas se encaminó á
t:rudelíssimus, ferox. los hombres pálidos, le tendió una de
Oiga, señor J ucz. la b 'stialidad que sus blancas manos á un viejecito y le
ha escrito este criúc ~n. invitó á pasar al lado ele sus compa-y
es en la página ~8 de cst<: li- 1 fieras .
braco. -U stecl es novio n uéstro; usted
Y fue por cnt1c:1 , .ne un,t ~··trota. l nunca será castigado-le dijo la dama,.
Atención ! dice as1 : ¡ tomándole cariñosamente del brazo.
" ¡ Ajé1·1 ! sí me gusta tÍ 1m. i\q u el viejecito era D. Gaspar N Ú·
¿Conq 1c: á mí.? ó diré: ¿á ti, mons- ñez ele Arce.
truo? h(.: -.: reo creerá qul! si él escri- -¡Que se cumpla la justicia !-dijo
be: " ,. .., , rne gusta sin el ti mí, pu- solemnemente el Juez, después de esdiera
creerse que á quien le gustaba 1 tar separado D. Gas par de sus comno
era á él sino .. _ . por ejemplo, á pañeros.
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li IO LA MUJER
Los pálidos acusadores temblaron.
Las Musas se encaminaron hacia
ellos y menudearon sendos latigazos
sobre las espaldas de aquellos desgraciados.
-¡ Ay ! decían unos.
Otros:- ¡ Yo no he hecho tántos
versos!
Y otros :-¡ Los míos son muy pocos
! ....
Los agredidos huyeron hacia los
salones vecinos y las M usas les persiguieron
vivamente, dándoles el castigo
merecido.
Quedámos en el salón de la acusación,
mi compañero y D. Gaspar, á
quien aún le duraba el susto, el acusado
y yo.
¡ Pobre acusado ! estaba tan mal
ferido !
Y sólo el señor Cañete y yo habíamos
dicho algo en pro del desgraciado.
Un momento después de haber
desaparecido las Musas en persecución
de los hombres pálidos, apareció
á nuestra vista un gran señor cuya
presencia infundía respeto y veneración.
Era de figura atlética y de barba
larga y cana. Traía en la diestra un
fuerte bastón.
Esta figura tan imponente era el
Dios de la crítica.
Nos examinó á todos con la mirada
y después la fijó en el acusado.
Y acercósele.
Y hablóle.
Y el acusado tembló.
-Usted-le dijo airado-ha sido
condenado á recibir dos palizas diarias
durante un siglo: la una por haberse
metido á crítico siendo un hombra
falto de conciencia y de imparcialidad,
y la otra por haber hecho
versos. La primera se la suministraré
yo empezando desde hoy, y la última
la d arán á usted las Musas.
Y terrible alzó el bastón en ademán
de descargarle el primer garrotazo
....
d / 1 Y yo. . . . esperte .
Estaba profundamente dormid a,
soñando todo cuanto aquí os he referido,
lectores míos.
Así, pues, señor Valbuena y señores
pálidos poetas, no os asustéis porque
esto sólo ha sido un . . .. sueño
de vuestra estimadora,
ARCELIA DEL CAMPO.
Para los viucios.
Un sujeto que murió,
Llegó del ciclo á la puerta,
Y no encontrándola abierta,
Por San Pedro preguntó.
-¿Quién eres, clesventurado?Le
dijo el Santo portero;
Y sollozando el viajero,
Respondió: ¡ Abrid á un casado !
-Tal circunstancia te abonaDijo
el Santo-:-éntra en seguida,
Que ya habrás ganado en vida
Del martirio la corona.
-La he merecido con crecesAñadió
aquel infeliz-
Pues de desliz en desliz
Tomé consorte dos veces.
-¡ Dos veces ! Pues ya varíaDijo
el Santo-la cuestión,
Y castigo, no perdón,
Mereces por tu porfia.
Si al ser una vez casado
Probaste tu candidez,
Probaste al serlo otra vez
Que eres tonto rematado.
Huye de mi vista pronto,
Pues seré sordo á tu duelo;
Fuiste tonto, y en el cielo
No se admite á ningún tonto.
CARLOS CANO.
... ~ella .
E:\ EL 29 lll~ JUNIO DI!: 1897.
Recucrdfls dt mt brrile.
¡ Cuán bella estaba en el salón del bailet
Cuán hermosa la vi, divina y casta;
Retrataban sus ojos la ventura
Con celajes de dicha y esperanza.
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LA MUJER I I I I
Era Elena .. Los héroes de la Fiesta
Me dijeron su nombre y recordaba
Que el poeta inmortal en su epopeya
Salvó de Troya á la heroína magna
Y acercarme á su lado quise entonces
Y decirla pensé dulces palabras,
"Pero embargó mi lengua la ventura,"
Porque es cobarde la pasión que mata.
[ hasta en el último de los hogares, no
hay duda que hará mucho bien al sexo
de que es órgano. Lléname de orgullo
la grata comisión de agenciar ese
periódico, cuya lectura se hace cada
día más agradable y provechosa.
ANGELINA ROJAS P.
Hoy que me ausento del querido pueblo De Corinto: Por el primer ejemplar
Que acogió la ~t;Iis,tad que les brindaba, 1 de LA MUJER que tuve e l placer de
~oy que un adws a murnt_urar me atrevo ¡ leer, comprendí que es una obra ciSlento
una pena que me hlere c:l alma. vilizadora, 4 que me suscribo con mu-
Pero ella .. Elena .. !a que fue mi amiga,
La que arraigó á mi pecho amistad grata,
Vivirá en mis recuerdos como diosa,
Como rayo (le luz y de esperanza.
cho gusto.
* * *
De Agua de Dios: He visto en el
ALGUIEN. Diario del Salvador un anagrama del
, valeroso adalid, del Pde.r: Cubano,
1 como tan acertadamente se le llama,
que dice así:
Antonio Maceo y Grejales.
Correspondencia.
])e ':;an Gz'l: Con gusto acepto la Coraje, Genio y León matas.
Agencia de LA MUJER, y felicito á su Le suplico al señor Director de LA
Director por la grandiosa obra que MUJER que haga conocer ese ~magraha
emprendido con ese periódico: la ma.
enseñanza y educación de la mujer 1 ANTONIA SA 'CHEZ.
son esenciales en todo pueblo que
practica la religión de Jesucristo; por MISCELÁNEA
eso las naciones más cristianas se han 1 .----------------distinguido
por sus constantes esfuer-zos
en el sentido de colocarla en el
puesto que le corr~ponde como com- má:> .>cuttco pS:)amc ff l'n~ Bcuc\,.) Be l'..n
pailera del hombre en la labor del pro- 1 fi11aBa:) :>l!tí m<>
greso; y por eso los hombres de buena '
voluntad trabajan sin cesar para hacer
conocer por medio de la prensa la altura
á que ha llegado la mujer en
D~ MARIA JOSEFA BERBEO DE VERGARA
Y O~ SEGUN6A H. JAIME DE RUIZ
países más adelantados que el nuéstro, Opera.
á fin de que el ejemplo estimule el
propio esfuerzo, que es el generador El domin~~' 5 d.el presente, en el
en mucha parte de las grandezas hu- Teatro ~umc1pal, h1zo. s.u. estreno la
manas. Si ya en las postrimerías del 1 C?~pama de Oper~ dJngtda por el
siglo de las luces, la mujer pide luz, h.abll Maestr? Azzal1. La foncurrenalgo
de luz, culpa es de los que ha- 1 c1a, que fue t,nm~nsa-un 1 eno. combiendo
podido suministrársela, no lo 1 pleto-qued? s.atlsfecha y en~uslasmahan
hecho por desidia. da, .en espectaltdad c~n .la seno:a Tur-com
y el señor Paccmt. Senst ble es
ANA PAULINA RUEDA. que esta grari Compañía no pueda
,.*,. trabajar en el Teatro Colón por moti-
De Chz'paque: Cuando la benéfica y \ vos de egoísmo que la sociedad cepoderosa
voz de LAMUJERse deje oír noce.
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1I 12 LA MUJER
Azahares.
Se han unido en matrimonio: en Bogotá,
D. Luis Amaya y señorita Georgina Fajardo,
D. Eduardo Murcia y señorita Be ·
turia Garavito .
En Medellín, doctor Nepomuceno Jiménez
y.señ orita Elisa Cano, D. Wenceslao
Restrepo y señorita Clementina Restrepo.
En Natá, D. Sebastián Sucrc ] . y se
ñorita Evangelina Calvo.
En P(lpayá?t, D. Enrique Bonilla y se· '
ñorita Raquel Plata, doctm Gentil Jor- 1
dán y sci10rita Leticia Velasco, D. Miguel
R. Delgado y señorita El vira J ordán,
D. Zoilo Rivera y señorita .María
Vida l.
En Cltli, D. Jorge Otero y señorita
Victoria Yerg:ua, D. :\ligucl Rengifo y
señorita Amelía !\!millo.
En .!Ion da, D. Napoleón A. P a badán
y señorita Natividad Nieto.
hígado rle bacalao y los hipofosfitos, y que
la considero como una eficaz medicación
para gran número de enfermedades infantiles.
Con frecuencia la he visto producir
resultados muy satisfactorios en enferme(
larles pulmonares que habían resistido á
otras medicaciones."
* * * SENCILLA CORO N A
DEDICADA Á LA MEMORIA DE LA
SE-10RA ROSALVINA A. DE ARIAS
Así como el huracán arrebata en
su fuerte carrera los árboles frondosos
que se encuentran en una vasta
llanura, la muerte ha arrancado de
entre los brazos de la sociedad socorrana
una de sus nobles matronas, la
seíiora Rosalvina Azucro de Arias.
Virtuosa scíiora: I~ uistcis como la
fuente de los bosque~ que con su fres- Les saludamos.
• cura da vida á las plantas que crecen
• * 1 en su orilia y que al s~"ca rsc y dejarlas
Luto. 1 entregadas á los ardientes rayos sola-
Han dl'jado de e ·istir: fll Bogo!d, 1 res se marchitan y mueren. Cristalino
D~ Dominga Castro fl~ Carrilo, IY~ la· manantial en cuyo fondo brill(lban las
r!:J. de la O. :arg~s de Sánchez, P~ Agus virtudes de una alma grande y gene-tma
de la Pena Pac1., D.n Muna Josefa 1' f t
Berbeo de Vergara y las señoritas ·ara rosa: ya vuestr~ esposo no e ts r~ _a
Rita DuC)ue y Amelía Poldán Borda. de 1~ _dulce son_nsa con. que soltais
En .Panamá, D'~ Clementina S. de Re- acMtctarlo, y q utera el ctelo que su
motti. vida no se marchite ante el pesado
En Gattí.ll, D'~ María Josefa Urriola d~ dolor que le agobia desde vuestra
Carrera. desaparición.
En Medelfín: D~ Florenti11a Zapata. . La funeral campana marcó la hora
En Antioquia, señorita Ana María Vt- del siniestro. pet·o . ay 1 aún se
lla A. . ' 1 • -: •
E S, l)a R 1 · A agttan las penas y se arratgan en el 1t e t , ocorro, . osa vma zuero , ,
de Ariac;. corazon del desventurado conY_uge.
E¡¡. Bucarama11 cra D~ Francisca Gó- ¡Ley negra que tiene que cumphrse 1
mez de Quijano. "' ' Dormid tranquila, señora, el dulce
En Ocaiia, señorita Concepción Pez- sueño de la muerte, y entretanto
zotti. vuestro afligido compañero cultivará
E1~ San José de Cúmta, la niñita Con- en vuestras hijas los tiernos sen ti mien-cepct6n
Soto., , tos que os acompañaron hasta el último
Damos el pesame a sus deudos. suspiro.
* * * Que todos vuestros deudos hallen
PALMIRA, Cauca, 28 de Mayo.--El doc- pronto la resignación cristiana, lenititor
D. Gutiérrez y Arango se ha expre- vo que á su justa pena les desea el
sado en los términos siguientes, á propó- má~ humilde de sus amigos,
sito de la renombrada "Emubión de
L. G. Scott."
" Respecto á la conocida prepara~ión
farmacétttica conocida con el nombre de
' Emulsión de Scott,' puedo decir que es
una excelente forma para dar el aceite de
Socorro, Agosto 27 de 1897.
(Comunicado).
ll\IPRENTA l>F. EDUARDO ESPI!'IOSA GUZMÁN.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"La Mujer - N. 121", -:-, 1897. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3687100/), el día 2026-03-24.
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