•
EL HOGAR CATDLICO
Se nbllcl hja la dira~ ción del Prasidenh de 1~ Ju nb Centr ~l de 1~ DactriM Cri s tl~ n
~ ... , ... .. .. ,. .... ,., .. ,,._. ... . , .. .
"Nada, ni un pensamiento, para la política . T odo, has ta el último alz'e~to,
p ar a la R eligión."
Serie 4." 1 :Bogotá. (Ite:pública. de Colombia. ), Febrero 2 de lSll Nü mero 35
SUBORDINACION
DE LAS DOS POTESTADES
Los ti e m pos que han corrido desde
el siglo XVIII hasta nuestros días,
han sido de inmen s a confusión en or
·d e n á la naturaleza de la sociedad civil
y de la sociedad reli g io s a y de las
relacion~ s que entre ambas deb ~ h a ber,
por lo que los eternos e ne mi g os
.d el orden, tal como el mismo Dios h a
~uerido establece rlo, no han cesarl o
en su obra satánica d e d esvirtuar la
-acción característica de cada uno d e
e s to s elem e ntos de la vida human a ,
p a r a turbar la armonía qu e d e b e r ci n.
ar entre ambas p ot estade s, y prod ucir,
una ve z extraviado el criterio de
los pueblos, aquell os confli c tos qu "
t~n fun estos han sido pa ra la Lranq u i h
d ad en r l ord e n y la salva ción ete r na
de las almas, objeto primordi a l,
'fes pectivam e nte, de ca da una de es tas
dos sociedades.
Cuando los gobe rn a ntes , fi e les á s u
mi s ión, han cuidado d e d a r á Dios lo
-qu e es de Dios, han sa b ido, por est •J
_ ~ismo, reprimir todo l o que es c o ntra.
no á los d erechos del que ha di c ho :
"Por mi r einan los reyes y d ecref an l os
l egisladores ley es justas; por mi l o s
p ríncipes mandan y l os jueces a d ministra
n justicia" (Prov. VIII, r5-16 ;
e n ton ces se han visto lu cir para Jos
pueblos días de bienestar s ocia l, se ñ alándose
una época d e verdadero p r ogres
o, seg ún lo de muest r a la his toria.
PaTa cer ciorarse d e es t o ba s ta comparar
las di~e renci a s q ue van d e gobernantes
smcerame nt e r eli g i osos y
t emerosos de Dios á lo Teodosio el
Grande y Jus tiniano 1, S •n E nriq ue,
Emperador de A le mania, y Sa n EJ u a rdo
el Confesor, rey de In g la t erra , e fltre
otros muc h os , en contra oosición á
gob ernantes com o Juliano e l. A póst a ta
y León Isáuri co, Enriqu e IV, Empe rador
de Alemania, y Enriqu e VIH de
Ingla terra , e ntre infinitos más.
. A los d.e rec hos de Dio s se h a n quendo
s ustituir los que ha n ll a mado
de re c~os del hombre, fra g uados e n lo
que ti e ne n de fa lso y p ernicioso (artículos
1~, 3<;>, 49 , ~9 y 79 pri.n c ipalm
enle), por el espíntu revolu ciOnario
qu e n o ha ce sad o de h a r e r r e pe rcutir
en e l co r a z ó n d e la h uma n idad aqu el.
n e fa n d o .n ?~ seruiam con qu e el á ngel
r e b elde IniCIÓ la gue r r:-:~ contra D io s
g u er r a que hoy se ag igan t a co n t o da~
las h u estes que la MASONERÍA ha log
r ado reunir con tra la l GLES l A DE
C ar ~ T o , entre l as cu a l es ocu p a lu ga r
pre te r e nte el LIBER ALISJ\IO. Neciam e nte
s e rm agi n a n a lg un os, ll u n en tr e ge nte
qu e se p rec ia de ca tó li ca, q ue los derec
h os d e Di os, ó sea l o que se d e b e á
su . I glesia por medio d e l a c u a 1 quie re
s e r co n oc 1d? , a dorad o y servido, se
p ne d e n r q u t p ara r c on lds preten s i on
es de los q ue m ílita n e n ca m po opuest
o , h ac 1e n cl o la g u err a a l orde n es ta b
lec ido po r el mi s m o J es uc risto, S a lvado
r del gén ero h um ano, como si l a
l uz .Y las tini e b las, la ver dad y e l error
la v i r t ud y e l v icio, Dios y Sataná~
fu eran la m isma cosa.
E n or ~en á la s u b ordi n ació n d e l as
dos potes tades, veamos lo qu e el insig·
n ~ teól <>gn , Pres bí tero J. B. Ja u gey,.
di ce e n un cé le bre a1tículo :
\
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
•
EL HOGAR CATOLICO
41 Enseña la Ig lesia que la sociedad civil
y la sociedad r e li giosa, ambas proce d En
de Dios, y son, rada una e n _su cde r a , ~~
beranas; mas al mtsmo tt e mpo e me na
que el orde n _de las cosas tt Tl!J.!o ral ~'
cuyo cuida Jo tncumbe á la soctedad c1 .
vil está s ubordinado al orden de las co. , .
sas espirituales; de lo que se stgue que,
en caso de conflicto entre los dos pode.
res e l poder r e li gioso es e l que debe
pr~va l e c e r. Estas verdade s, emeña da s
si empre en la Iglesia, y no ha ce mucho
todav ía expuestas ccn no tabl e (.)aridad
por L eó n XIII (Encíclicas lnmorlale Dei
y L ibu·tas), han dado á los e nc mt g os e l
pr etexto (Jara acu ~ ar á la Igit > ia d t. a m.
bición, d e aspirar á la om nipot e n cia y á
la absorci0n de la soci edad e ivil. V;¡m os
á d e mostlar que la dottri na ca tó lit a des.
cansa ~obre los principios mism os de la
.razón.
Procedemos dando por supu esto que
Jos adversarios admiten la e x ist éncia de
.Dios y la inmortali dad d e l alma.
El carácter de las re lacione s que de .
ben unir á dos seres d ete rmína se principalm
ente po r la naturaltza y por ti fin
de estos mi sm os seres. Impor ta, pues,
ante tod o, formarse noción e x acta de la s
dos sociedades.
Y e n primer lu gar, ¿qué es el Estado
6 la socitdad? H é aquí una de fi nici ón,
si no r egular, á lo m e nos suficie nte mente
exacta y clara. La sociedad civil e s una
comunidad de hombres que un en ~us e s.
iue r zcs por voluntad d e Dios, autor de la
natura leza, bajo la dire cci ó n d e una au .
toridad suprema para auxili a r se e n la
consecución de su fin te mporal.
Paréceme inútil ¡.>r obar cada uno de
los términos de esta d efini ción, po rque no
creo que ninguna inteligencia se ria pu e da
negarla, y por eso paso inm ediatame nte
á las conc!usion es.
Primerame nte, si e ndo la socie dad civil
obra de Dios, como au tor d e la naturale
za, jamás pue d e, si pe rmanece fitl á
la misión y constituci ón que de s u f und a.
dor ha recibido, ser incon ciliable con la
Jglesia, ya que ésta e's obra del mi smo
autor y que Dios no puede qu erer dos
t:osas incompatibles.
P or virtud del mismo princ ipio es
igualmente falso que el E stado y la Ig le sia
pu edan, sin error de uno ó de otra, dar
leyes contradictori as sobre un mismo objeto
y· en un mismo tiempo.
En s egundo Jugar, e l Estado posee un
pode r supr emo en su esfera, poder que
le vi e ne d ir e ctamente de Dios sin m ediaci
ón de la Igl esia. El Estado es, por con-ig
uiente , una sociedad completa y perfecta,
existe nte por sí mi sma y soberana
dentro d e su orde n, perteneciéndole, en
consecue ncia, hace r so la sus lEyes y vigilar
también so la par a s u cumplimiento.
En terce r lugar, e stando instituido el
Es tado n razón al fin secundario del
ho mb re, está subordinado á la sociedad
r e1 ig io~ a, in stituida para conduc irnos á
nu estro último fi n ; y la ra zó n es ev identP.
El fin secund a r io se h al la po r su misma
na tura leza sulJo rdi nado al fin ú ltimo,
co mo e l medio a l fi n ; lu eg o e l E stado,
qu e no t s para ti h o mbre s ino un m edio
para c. o ns f guir > U fin te mporal, se halla
tambi én neces;¡ r ia mt nte subordinado al
fin ú lit:n o , que t s la salvaci ón, y á la soci
ed a d rel igi osa q ue tie ne á su cargo el
cuidado de eHe fin último. Luego hay
qu P d ec ir que la soci e dad civil, so b e rana
é inde pt ndi t nte e n la esfe ra de los inte.
rtst s d e e ste mu ndo, e stá, Jo mi smo que
e>t os int e reses , s ubo rd inada á los in te reses
de l ord e n su ¡.¡e rior y á la soc ie dad re.
ligi os a qu e ti e n e e l cuidado de éstos.
En cu a r to Ju g ar, sie ndo e l E s tado una
soci edad de hombre s á que D io s no ha
confe rido la i nfalibilida d, p ue de errar,
hacer leyes mal a s, co rrompe r se y pe rjudi car
al fin en atención al cual ha s ido institu
ido; de lo qu e se sigue qu e el individu
o no está o b liga do á obe dec er ci egam
e n te al E s tado, y q ue en ci e rtos casos
pu e d e , y á veo - ta m b ién d t be opone rle
re si sten cia, so b re t odo cuando así se lo
manc a una auto r idad supe ri or.
Por ültimo, la soc ie dad civil no ha
sido sta bl ecida ni contin úa subsistiendo
sino e n atenció n al fin te mpo ral de los
individuos, de lo cual re~ul ta que su au.
toridad se limi ta á lo que e x ige la adquisici
ón de este mism o fin.
Ahora, voy á r espo n J e r á la segunda
prPgunta : ¿ Q ué es una so ci edad r e ligiosa
en g e neral? Y e n partic ular, ¿qué es
la Igl e sia ca t ól ica ?
Una so cie dad re ligiosa es una reunión
de hombres q ue un e n sus esfuerzos, con·
forme á la volunta d de Dios, y bajo la dire
cc ión de una a utoridad su pre ma, para
alcanzar su ültimo fin. Acerca de esta de·
finici ó n d e la sociedad religiosa, en general,
bastarán dos observaciones.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
La primera es que la sociedad religiosa
y la sociedad civil tienen una y otra por
autor á Dios, y que, por consiguiente, no
puede absorberse la una á la otra sin ir
contra el orden providencial, Además,
como el objeto de ellas es permanente y
distinto, deben ambas durar tanto como
el linaje humano.
La segunda observación es que la sociedad
religiosa pertenece, por el fin de
su institución, á un ,o rden superior al de
la sociedad civil.
Mas ya en este punto llego inmediatamente
á la Ig lesia católica, única sociedad
religiosa verdadera, querida por
Dios.
La iglesia católica puede definirse: la
sociedad de hombres bautizados instituída
por Jesucristo para conducirnos bajo la
suprema é infalible autoridad del Pontífi ·
ce romano á nuestro último fin.
De esta definición se derivan natural·
mente muchas imp ortantes consecuencias.
La primera es que la Ig lesia forma
una sociedad perfecta, existente por sí
misma, con independencia de toda sociedad
ci vi l, y 5ien:lo soberana dentro de
su esfera. El error contrario hace de la
lglesia una institución que trae su ori.
gen del Estado, una sociedad que el E s tado
puede perm itir ó prohibir que se establezca,
y cuyas leyes puede éste ya anular
ó ya apro bar.
¿Y de dónde provendría al Estado esta
preeminencia, esta superioridad sobre
la sociedad religiosa? No de su naturale ·
za, porque bajo est~ concepto es, por el
contrario, manifiestamente inferior á la
sociedad religiosa, no habiéndose establecido
sino en vista del fin secundario del
hombre; no de la autoridad que pos ee
sobre los ciudadanos, porque esta autori·
dad está limitada á lo que interesa á la
prosperidad temporal; no de su prioridad
de hecho, porque la sociedad religiosa y
· la sociedad civil siempre coexi stieron. Por
otra parte, la Igl esia, al establecerse en
un imperio ya formado, no hada más
que usar del derecho absoluto que tiene á
vivir, á extenderse y conducir á los hom·
bres á su fin último; no necesitaba concesión
alguna de parte del Estado. Ade.
más, de hecho, la Iglesia es hoy más an.
tigua que todas las sociedades civilizadas.
No se puede, por consiguiente, encontrar
en la naturaleza de la Iglesia y de la so-ciedad
civil ningún motivo para declarar
á esta última superior á la primera.
Por el contrario, es evidente, para toda
inteligencia de buena fe y exenta de prejuicios,
que la sociedad religiosa debe poseer
sobre la sociedad civil cierta superioridad,
ci erto poder de dirección, sin e1
cual el orden desaparecería de este mun·
do, y el fin secundario d el hombre se
convertiría en un obstáculo para la ad·
quisición de su fin último. Esto es lo que
los teólogos llaman poder z'ndz'reclo de la
Iglesia sobre el Estado, y esto es lo que los
enemigos del catolicismo, ignorantes Ó
ciegos por la pasión, presentan á la.s ma·
sas como una especie de fantasma ame·
nazador bajo el nombre de teocracia 6
dominación de los sacerdotes sobre los
reyes y los pueblos.
Examinemos, pues, esta doctrina á la
luz de los princi pios ciertos de la razón.
Ningún derecho pertenece más incontestablemente
á la Iglesia, encargada de
conducir á los hombres á su último fin,
que el de diri g ir las conci enc ias, es de•
cir, de declararnos qué cosas agradan á
Dios y cu áles le desagradan. Ahora bien:
la conciencia e stá grave mente interesada
en muchos actos que realiza n los miembros
de la sociedad civil, ya jefes, ya
súbditos ; por e jemplo, cuando dan leyes
relativas á las costumbres.
Estos actos, por consiguiente, incumben
al tribunal de la soci edad religiosa, que
puede declararlos injustos, contrarios á la
voluntad de Dios, y sabido es que sus declaraciones
obli ga n en conciencia á todos
los hijos de la Iglesia.
Pretender que , en este caso, la Iglesia
no tiene el derecho de hablar, ó que los
miembros de la so ciedad civil no está n
obligados á obedecerla cuando oigan su
voz, es pretender que la Iglesia no tiene
el derecho de h a cer' conoc er la voluntad
de Dios á los que la infringen, 6 que no
estamos obligados á someternos á esta
voluntad cuando la conocemos.
Además la Iglesia, establecida par&
procurar á' los hombres la salvación eterna,
debe poseer toda la autoridad necesaria
para el fin de su institución; es p;eciso
que su acción no pueda ser legítimamente
dificultada por ninguna potestad, y
la razón de ello es que nuestro último fin ,
del cual ella está encargada, aventaja á
todos los fines secundariimismo á la comu nid a d fran c e sa.
"En lo porv e nir, jueces lejanos d e l p~ d
e r!o d e u n g ran de espíritu sabr án. y decidirán
si d e be n ha c e r más y m e Jor . Los
actual e s promotores d e esta conm e mo ración
sol icitan para B r un e ti ere una mod e sta
prueba d e la e~timación e n que tod os
l e teníamos. La piden á sus num e r o sos
di sclpulos, para quie nes fu e gu la! á la
gratitud de los lectores y d e los au.d1to res
á q ui e n e s interesó; la p1den tamb1én con
confianza aun á los c ontradi cto res de sus
doctrinas filosófi c as y lite rarias, á to dos
Jos ho mbres de bién que se co mp lacen e n
honrar en su tumba, más allá de las disid
e ncias d e la vida, estas altas vi r tudes
d e l espíri tu humano: laborio> idad , sin ~ eridad,
d esintrrés, liberali d ad e n la da d1v a
perpetua de si mis.mo .. " .
Esta j mta exc¡ta c16 n, que sus cnbe n
aun órganos c omo ú Temps , d e doctrinas
opuestas á las que co n gra n cal o r d e f e ndi
ó Brunctiere , s erá at : n di da co n e ntusiasmo
por e l ilu s trado p ú bl i co á q uien
va dirig ida . y pronto s e gur~ m ente se in a ~.
g urará e l m onum e nto d e stinado á ren?lr
homenaj e á aque l g rande h o mbre á qu 1en
t o da la humanida d civili zad a a dm iró
como al prime r c r tti co conte mpo r á n eo.
Es ci e rta m e nte una de la s más no b le s
figuras qu e e n las lu ch as de la i nttl igen .
cia pu e de n pr e se ntarse al re speto y , en
cuan t o ello sea p o~ 1 b le , á la im itación de
las actuale s gene racio nes, ora s e estud ie
al h o mbre e n si mismo , o ra al esu itO r ,
al eximi o ciudada n P, a l a póstol infa ti g a ble
de las ideas fil o sófi cas y r t:ligJO, as
sobre las cuale s ha de d escan sar la socie.
d ad cri>tiana .
p ,, r e tas d iv e rsa s f a se s d e su nob le
vi da q ue rrfa m os e stu i ia r m ás t ard e , en
vista d e sus obr a s y guiarlo s po r us c riti ·
cos y bi ógráfos, al p o le m i,ta i n igne q u e
si e n sus ¡.:>rimeros a ños estu vo f uéra de la
fe cat61ica, su ard ie nte am o r á la ve rdad,
su sed in sa c iable de conoc imien t os, su
lealtad para con su prop ia con cie n cia, l e
ll e varon pronto no s ólo á ab razar li! c ausa
d e la Igles ia , sin o á e r u n ve rd d e r o , in -
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
cansable y valeroso apóstol del catolicismo
(1) .
Era este "gran señor del e~píritu," en
concepto de quienes más de ce rca le co .
nocieron, un amigo incomparable; aunque
de aspectú adusto , alma extre maclamente
sensible ; listo siempre á ayudar á
la juventud, á sacrifi carse por el bién co ·
mún, por el cual afront ó si e mpre los más
recios combates, que abre viaro n sus
días (2). Como nadi e , supo mo strar gran
de~precio por el inte rés pe r so ·1al, para
consagrar toda su energía á nobl e 5 id ea ·
les. Consideraba arnabl t! la vida no pc r
los goces que p uede proc ur<>r, sino como
un instrumento de l cu a l es ne ces ario servirse,
como un a arma qu e e s indi~pensable
man ejar par'\ o bten"' r, e n lu cha generosa,
el triunf J d e la ve rdad, qu e fue
para él un verdadero cu lto. Por ~ervirla
gallarda me nte prov•JCÓ có le r a s terribles.
"Amar la ve rdad ," ded a e n su vibran.
te análi :, is de R r a n, como fi iÓso fLl, como
morali,ta y co mo hi storiador . e s amarla
co mo la am ó Pasca l, cu n amor inqui eto
y celoso, qu e c rece con la ~ mismas de.
cepciones, y que no desespe ra jamás por
no haberla encontrado; "amar la verdad"
es amarla como la amaba Bossuet, con
afecto vigoroso y vigilante, qu e no tolera
que se le ataque, y que, sin r e poso ni desfall
e cimientos, lu c ha por de fe nderla, por
difundirla y por e xtender su imperio ;
"amar la verda d" es amarla como la
amó Pasteur, co u af !cto g f ni roso, activo
y fecundo, que no la sel-' ara ni la distingue
de la id ea del bién que pued e efe r.tuar
revelándo la ; y "amar la verdad"
( 1) Fuéra de la s o bra s de Brun e tí ere, pueden
c o ns ultarse: Co!' DE D'HA uSSON VJLLE, R éponse
au Disco urs d e M. B1 u net tere (en la
A ca d e n.ía francr s a). 1894 ; P EL LJSSI ER, Le
m v uvement lit lé raire coñ temporain, 1901;
H ATZFELD, Les crd , ques lit téra ire s du XI X
s!ec le, 1894 ; E. FA GU ET en los A n nales politigues
el l i ttera i res, 10, de Dic ir mhre de
1900 ; DE Vo Gü É, Re une d t s Deux Mondes ,
1. 0 de Enero de 190 7; D'H•usso:-; vi LLE , Derrii!
re un cercueil, en e l libro A l 'A cadémie
frun ¡;a ise el autoar de !' A cadem ie , • 90 7 ;
HENIII BARnoux, Disc uars pron oncé á l ' A cadémie
fran ; a ise (en hono r de Brunc tí e re),
190 7 ;VícTOR GIRA UD, Ferdinand B r anetii! re,
Not es e t So a ven irs, 19 8 ; J ULES LEMAITRE,
Les contempora i nes, t. 1.0 , 19 ~ 3; R ENÉ
Dou~w•c , Porlrails d'e cricains, De axiem e
.':ierie, 1909.
(2) Nació en Tolón el19 de Julio de 18 49.
es amarla com o la amaba Taine, con
amor paciente y obstinado, laborioso y
metódico, si puede decirse así, que jamás
se desalentó por ningún fracaso, y que,
por el con trario, parecfa :¡_ue siempre sacaba
d e e ll a nu e va s fuerzas.
No conce bía Brun e tiér e que la verdad
r udi e ra amarse de otro modo, y por eso
afirmaba rot undamente, en oca>ión memorabl
e, qu e e l autor de la Historia dtl
pue blo de Israel no habla sido ni un sabio
ni un h o mbre sinc e ro, sino un dilellanli
qu e , baj-1 e l enca r. to de su estilo seductor,
había fals ead o la verdad revelada y la
verdad históri ca. Renan, que habla empezado
por d e fe nd e r la "categoría del
Id e al," aba ndonada la fe , después de
haber blasfemado de lo m ás santo, de
habe rse reído d e todo, acababa dando
tristes e nseñanzas de deplorable mate·
rialismo á la juve ntud, á ti e m po que en
Taine se operaba la evolución contraria,
Brun e tie re h ada no tar el contraste y ex·
pli·:a ba así la causa de aquellos cambios :
" .-\.d ~ irtióse que, en tanto que el pensamiento
de Taine, de día en día más ·
dueño de sí mismo, se había elevado,
por decirlo asf, con el objeto de sus me·
ditaciones, el de RenatJ, por el contrario,
se le escapaba día por día y se abatía.
insensibl e me nte hasta el nivel, no del dé
Bé ranguer siquiera, sino del boticario Homais.
Cuando se busca la expli-::ación de
esta evolución contradictoria ó inversa
de los dos e scritores rivales, se encuentra.
al observar que, decididamente, el pensamiento
no se basta á sí mismo, sino que
necesita, para sostenerse, un apoyo extraño,
sin el cual rae de más ó menos al.
to, pero cae irre misiblemente. "
Lo que Brunetiere decía entonces ha
continuado cumpliéndose, á medida que
el tiempo permite juzgar con más serenidad
los hombres y sus obras. La crítica
sensata é imparcial favorece más y
más al eminen te a utor de los Orígenes de
la Francia contemporánea, al paso que la
gloria de R e nan, á quien ha ce veinte
añ os se le co nsid e raba como un semidiós,
declina grande me nte , se gún lo com prue ·
ban reci e ntes publicaciones, cotno el severo
libro que Hipólito Parigot ha p ublicado
este año con el título de R en an, El
tgoísmo intelectu al , y el estudio qu e, á propósito
d e di ch a obra, ha escrito, en la
Revue He bdomadaire del m e s de Septiembre
próximo pasado, !J orge Fonsegrive ~
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
Les Dtch els d'u ne g loire: R man, estwJi o
que concluye así: " Se h 1 d e., p() jad o e l
ídolo, y bajo palabras brill antes y vapor
osas, s ~ ha hallado la inconsiste nc ia d e l
pensami en t o; bajo la vari edad d e las
i má ge nes, la r edu c ida a m p lit ud de la
imaginac ión; baj o e l mo vi mi e nto rimado
d e la fra se , la se qu ed a d de l se ntimi e n ·
to. E s un V oltaire qu e ha leído á St rau ss
y á H e rd e r, que se ha e nca ntad o con
Chateaubriand y Lamartine y q ue ha pasado
por San S ulpi cio ."
Y c o mo T a in e , otros e min e nte s mi e m b
ros d e la A cade mia s e a parta n de la
e scabro sa se nda, para vo l ve r á la tradi ción
cató li ca, c o mo lo hi zo á su ti e mpo
Copée, e n p os d el cual han seg ui do Bou rget,
L e maitre y B arr és , á qui e nes a co m
paña ené rg ica y brillante p léyade de
j óvenes que lu c han val erosam r nt e , da ndo
alto ej e mplo de am o r á la ve rdad.
Tenía Bru ne ti ere muy el e vada id ea de
la "eminente dignidad" de las le tras, y especialmente
de la críti ca, que hu b iese q uerido
conve r t ir e n ve rd a d e ra cienci a, insp irada
en principios como los qu e p e rs o nal mente
profe só con sin g ular firm eza é independ
encia. Procediendo si e mp r e con
absoluta sinceridad, jam ás te mió contrariar
la o pinión q ue en fo rma d e aura po.
puJar, irresistibl e , fa vo recfa á es c ritore s
q ue, por uno ú o tro- co ncepto, d e bían cae r
bajo su infl ex ib le c ensura: su artíc ulo
contra Zol á aparec ió en e l mom ento mis mo
en que t riu nfa ba el na t ura lism o, y lo
p ropi o hizo Ju égo e n los que e sc ri bió sob
re V olta ire y Víctor Hugo, cuando se
celebraba e l cen ten a ri o de l prime r o y
cuand o la idol a tría por e l segun d o se ha bla
con vertid o cas i e n " reli g ió n de Estado"
Cuan do e n 1903, con g ran de a p ara to de
fanatismo se c tario, se i ba á in a ug urar ofi c
ialmen te en T rég uie r una estatua á Re nan,
esc r ib ió sus cin co me m orables Carl as
en q ue an alizó vigor osa m ente la obra de l
a uto r de la Vüla de jesús. Así co m o mos t
ró sie m p re apasiona da preJil e cción po r
t od o lo qu e revelase nobleza de se ntim
ie ntos, e levación de ideas, belleza d e la
fo rma, nunca su po co ntener su an ti patía
vehem ente con tra todo lo que revelase
mal g usto , indecencia ó ch arlataneda. Y
este mis mo a r doroso entu s iasmo por la
p er fección lo co nvir tió en pesi mista, á
q ui e n nad a de ja b a satisfec ho, en busca
s iempre de un id e al má s p uro é ir r eali
·.zable.
Observa René Doum ic que Brunetiere,
con su te oría subre la evolu áón d e l os g¿.
n er os li ter a ri os , hizo e nt rar e n la c rítica
un e le me nto nuevo, en extr e mo va lioso ,
b ie n q ue d e pr u dente e m pleo, p ara los fu tu
ros h isto ri ado res d e la lite r atura, quien
es al de te r min ar las di ve r s a s épocas de
ésta n o d e be rá n r efe rirse á ci rcu ns tanci as
extra ñas, q ue p ued~ n no h aber e j e r cido
ni ng una in fl ue n cia e n e lla, tal e s co mo el
ad ve nimi ento de un Rey ó la procl amaci
ón d e un nu evo estatuto constitucion al ,
sino q ue han de a naliza rla en sí mism a ,
e n e l desa r r o ll o de un pr incipio virtual é
ín t im o. De esta sue r te las lit e ratu ras dej:
trán de est ud ia r se co m o cosas muertas .
Des p ren did as de su a uto r y de su época,
la s ob ras conti nu a rán viv i ~ ndo vida p ropia
é ind e pe ndi ente ; desa rrolla rán á t ravés
d e l ti e m po s u pr incipio interno, y, si n
adquirir s ig nifi cac ión div er s a de la que
su auto r q ui~o darles, llegarán á se r, e n
parte , di stintas d e lo que fue r on pa ra s us
c o nte m porá neos. Es así como la obra de l
ge ni o r e su lta coetánea de todas la s edad
es.
Bi e n sa b id o es que una de las censu ras
qu e los ardie nte s é innum erables adve rsarios
d e l ilustre escri to r h a n hec ho á s u
obra, es la d e la dureza e n e l estilo, q ue
era ciert'l.m e nte raro, pe culia r suyo , aunqu
e in sp ira d o en e l d e los cl ás icos del si glo
X VII. Lo qu e an te todo r e sal ta e n
él es e l afá n por la pr ecisión, cu alid ad
esencial d e l estil o . L e mai tre caracteri
za mu y bien e l de Brun et1ere cuan do
di ce qu e " s u frase am p lia , sa bi amen t e
compues ta y eq ui lib rada , expresa algo
com p leto q u e p re s enta á la vez la idea
p ri nc ip a l y, en los a ccidentes, todo lo
que la explic a, la refue r za ó modifica.
Un o solo de estos períodos contiene todo
lo q ue o tros dirí an e n media docen a de
fr a se s q ue r ecípr ocam ente se modific arán
y c o m pletasen. El escritor multiplica
los si, los comme, Jos d'aula11/ y no econo.
m iza Jos qui y los que . Sus pá rrafo s so n
como ~ us períodos, ligados por vínculo s
tan estrec hos como Jos mi e mbr os de que
se componen. Emplea ma ravillosamente
los car, los maú, los aussi b/m, los /out de
m eme que y s e complace en ha ce r resalta r
las articulaciones . d el estilo tanto com o
otros se emp t: ñan en dis imularlas. Y pue de
decirse que sus estudios está n co mpuestos
como sus frases y sus pá r ra fo s :
son sist emas d e bloq ues unidos por YÍ ncu-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
,,
EL HOGAR CA TOLICO
los aparentes, siendo de admirar que
un continuo movimiento anima é im pulsa
estas masas enormes. Tratar cu es ti o ne s
recientes con la frase de Descartes y e l
vocabulario de Bossuet, es problema que
Brunetiere ha resuelto frecu ent em e nte ."
Y en efecto, en toda la obra d e l gra n
-crítico es muy sensible la infl uen r ia de
Pascal y Bossuet, del último d e 1os cua
les hizo elogio elocuentfsi m o en la con f erencia
pronunciada en Roma, á pr in : i .
pi os de 1900, en el Palacio dP. la Ca nci.
llerfa Pontificia, con expresa a pro b a ción
de León XIII, á fin de apoyar la e re cció n
de un monumento en homenaje al inmor.
tal obispo de Meaux. En sentir de B ru ..
netiere, la manera de escribir de B .1 ssue t
era franca y atrevida, más latin a que
griega, escolástica quiz á, sofisti ca nunca,
€n ~miga de todo refinamiento, d e nsa y
llena, oratoria y numerosa, de propi edad,
precisión y fuerza incomparables. O tro
tant) puede afirmarse respecto de su fe rvoroso
apologista, el eximio e x - Di r e ctor
de la R evue des Deux Mondes.
Pero si las condicion e s d el e stilo pueden
discutirse en este vigoroso y o ri gi nal
prosador, todos están de acuerd o e n que
era un orador de prime r ord e n. Las si .
guientes palabras de Vo g ü é lo pinta n
muy expresivamente por este aspecto:
"Su voz desarrollaba con arte infinito las
inflexiones de los períodos, m a tiza ba les
incidentes, hacía sensible al oído la construcción
lógica y sabia que el ojo no había
podido distinguir en lo escrito. N o habla
dife ren cia entre el lenguaje de uno
de sus artículos y el de uno de sus discur.
sos; pero los d e fectos censurados en el
escritor se convertían en cualidade s del
orador. La multitud experimentaba con
ello un placer muy semeja nte al qu e ex ige
del acróbata, tanto m ás a p laudido
cuanto más avanza sobre una cu e r da alta
y larga, causando á cada im tante la sr n
sación de que va á caer, r e cobran d o s u
equilibrio al contrabalance arse, y pro.
longando así la ansiedad de la admi ra da
concurrencia. Habíamos tenido orad o r t' S
de la cátedra, de la tribuna y del furo;
Brunetiere fue el ejemplar de un a especie
nueva, el orador d e la lit eratura." Su
acento, el gesto, la emoci ón c0nte ni d a
que no afe cta la claridad d e l p e nsami ( n .
to, y, ante todo, aquel calor que , comunicándose
poco á poco d el que h abl a
al que escucha, acaba por i ~ f! J marlos e n
un común ardor. Su frase hablada se alig
e raba y vivifi c aba para llegar neta al
o ído, pene trar el'l el p ensamiento, subyuga
r y arrastrar al audit o rio de modo:
irre~istible" ( I) . Estas singulares dotes
oratorias las puso Brun etie r~ al servido
de las letras, de la patria y ele la Iglesia,
por las cuales luchó con denuedo hasta
sus últimos mom entos.
* * * Em pe ñado en su vasta ambición en:.
buscar u n método ó si~te ma que le permit
iese en ce rr a r el mundo de l espíritu e11
her mosa constru cción arquitectónica, creyó
e n con tra r lo prim e ro e n e l d?rwinismo
y de spués e n e l [JOSitivismo; pero, como
dice el Vizconde d e Vogü ~ . disgustado
m ás y más, e n su amor al orden, por la..
anarquía crecie nte en las id eas_ y en los
hechos, se a!J.r oximó al edifir. io católico.
Viósele entonces r ondar en torno de la
catedral, exami nar y admirar su bella
arquitectura y las r.omodi dades que ofrece
á las multitudes sin abrigo. Era e[
tiempo en que se creía posible una recon.
ciliación social á la luz del faro encendido
por L eón XIII. Según lo r evela en su ad'mirable
estud io Después de una viSita at:
Vaticano, Brun etiere encontró en el ilustre
Pontífic e un grande espíritu de su familia"
que supo comprende rlo y amarle. ¿No
era él, en efecto, de los pocos laicos
contem po ráne os que habían leído la Summa
de Santo Tomás, y el úni co capaz de
escribirla para las actual es generaciones?
Brunetiere saliÓ d el Vaticano medio
conquistado, y poco después se aventuró
en la catedral; con paso lento y
leal, tante ando el terreno, a vanzó hasta'
el a ltar. En 'la noche d e un dí a triunfal
para e l orador y decisiva para e l hombre
interior, hablando en el banquete que sigui
ó á la con fe re nc ia de B esa nz ó n, sobre
la N ecesida d de c1·ee r, dijo: f e m e lat'sse jaire
par la venté .... h ú mos á fra se que fue la
di vi sa d e toda su vida y qu e deb e ría servir
de epitafio para s u t r1mba . De sde ento
nces , e n s us D isCIIrsos de com f, ate, p ronunciados
por t oda s partes, e l d ia lé :: tico se
convir ti ó en apóstul Su gene r o so e ntusiasmo
ha cía r ecor d a r o t ro arg umeotadol"
apostÓ lico , á San P ablo, corr iendo de Dama
sco á G rec ia, multi plicand o las contro -:
( 1 ) El C0 n !e D'fi1:1skonvillc, e n s u Disc
uro-o ar e ib a citado.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLl CO
ve rs ias y las e pístolas, ll e va nd o los g e ntiles'
del D ios de sconocido hac ia e l Dios conocido.
En es tos admirables D /sc ursos a qu el
vali e nte pe n sador trató, c o n p rvfun 'Ja
ci Pnc ia, c on lóg ica a b rum adú ra é irr e~isti
b lf , con in co m parable e loc ue ncia, ante
aud ito ri os num e rosos, toda s la s grande s
cu e~ ti on e s r e li g iosa s, fil osófi ca s y soc ia les
qu e a g itan y 'c on tur b an la huma nidad d e
nues tr os dfa s . Ello le valió un a imp laca ·
b l e pers ec ució n d e e scritv r es ignaros y
d e l jacob ini s mo q ue r ige 0 fi cia lme nte l os
de stinos d e F rancia , h asta e l p unto de
qu e, con esc á na d alu del m und o uni ve r si t
a ri o y le t ra do, se le privó d e ~ u cátedra
en la Esc u t la Norm a l, qu e t ánt o ha.
bfa e n a ltec ido con su sa bi a y di lata·
da e nseña nza , y se le cerraron la s pue r .
tas de l Col e g io de F ranc ia , e n donde a s pira
b a á c orona r, co mo P r ofe sor de Literatura,
e l g r andio so mon um e nto q ue ,
en m ás d e t r t inta vo lúm ene s, h abfa e ri g ido
á la hi s tor ia lite raria de s u patr ia, y la
obra admirab le con qu e, ya e n e l g r a n
saló n d e la S or bo na , ya en los d e l P a la c io
M aza ri no y d e l Odeón, e n sus d ise r ta cio .
n es por los EHad o s Unid os y e n e l sal ón
de la Soc if dad d e Con fe r en cias de Parfs,
no me no s que en la s página s . d e la fa m o sa
R tvúla, p e r é l ta n h á bilmente d ir ig ida,
qu e es qui zá la m ás a l ta m ani fe stac ió n de l
p í nsami e nto mo d e rno, ha bfa ll eva do á
t:a bo en c er ca d e cua ren t a a ñ os d e no bi lf sim
a s e~ f u e r z o s e n h on or d e las le t ras y
en d ef ens a d el bi é n y de la ve r dad . ( 1)
P ero un espfr itu s u pe ri or co mo el suyo,
que, unido á su D io s, se habfa co lo cado
( 1) Le r m a n na t u ra lt'ste (un vo lumen ) ;
.El udes r r i lz'r¡11es s ur l 'llisto i r e de l a L i tté r
a ture.JT·an t;aú e (oc h o v ol úm•' nc") ; L 'éuo
Lut zo n d a ge11 res d 01. s l'/ 1 isloire d e la L i tt ér
a_t u re [u n volu'!lcn ) ; L 'ecola tion d e l a ¡.oés~
e l yrt qa e en 1• ran ce au .XI.\ s iede ( d o~ vol
umeue") ; L es époq ues du théo tre f r a n ra ¡s
(un volu me n ); 1/is t oire el L z't t érnl a re (tr es
v ol úru e nes ) ; Ques ; ions d e cr .- t ir¡ ue (do s volú
men es) ; Essa i s su r la L illeru lare co n t
em ¡orain e (d" s vol úme ne ) ; Va r t étes htt
ér a zres (un volume n); ffonoré d e B aL·ac
(un volum en ) ; Jl lanael d e !'l fislui re d e la
Litt dra/11 re f ranrn ise (u n v, lunre n 1; /Iislo i r
e d e la Lit lé1 a t ure f ra n f GISe C'lasú q u e (un
-v olu rn r ll ) ; LJ isc ou r s d e co mba t (tres vo lú:
m eoes l ; 0 i scou rs A co d em i r¡ a es (un volu m
en ) ; f.' 'nrf _le tlres sur E m es l R en a n (un
v olu me n ) ; S ur les chem zn o· de l a cr oy a n ce
( un vo lu .nc n) ; Qucs tions a ctue fs (u n vol um
en ).
muy po r e n cima de los d e sengaño> y d e
las m is er ias h um a nas, n r¡ padecía y a la ~
a marguras. que de c e p ciones co m o a q ue l
la s h abrfan en o tro ti em po a c ibarado la
vida de l be ne mérito luchador . Uno des
us má s ínti mos a mi g o s ha ce á este pro pós
ito la fe liz o bse r va c ión d e que ya p ara
e nto nc es a q ue l le ctor i ns<~.c ia b le h a b fa al
fin descubi(· r to e l li b ro q ue en van o b u sca .
ba e ntre tod us los lib ros, e l q ue h abía soñado
e sc r i bi r e n los ardie ntes d fa s de las.
amb ic iones juveniles: e l li br o q ue todo lo
co ntie ne . N o h abiéndo le e ncontrad o e n
nin g una bi b lic,tec a, ha b ía s e r e ¡.JO sad o e n e l
Evan gelio, t> n el uil l enco nt ró la ca ntid~ d
d e l u z y d e so mb ra quf: n ~ u di vi na a r monía
conte nta á t od a r azón qu e h a aba nd
onado su s locas p r e te n ~i o n e s . El sa bf a
q ue toda ex¡.>l ica ción d e l u ni verso d e masia
do co mpleta y d e ma siad o clara, a un
c ua ndo esté a dorn'lda c o n etiq ueta ci e nt
ífica , es d e se spe rante p or s u pue r ilida d ,
Resignado á r ec o noce r la parte de lo incogsnoc
ible e n una sfnt es is qu e ilum ina y
a pa cig ua todas las turbaci o nes m01 a les d e
la conci e nc ia, d e cía muy sinc e ramente
q ue s u e spf ri tu h a b fa e n contra d o a l fi n sa t
isfacció n e n la s so lu cio n es cri st ia n as sobre
las c ua les h a b ía sa b id o d etenerse y r epo .
sa r . .. Po r eso, cuan do l e fa lta ro n las fu e rzas
para escr ibir, y lu égo para leer , compr
end ió qu e su ho ra ha b{a ll e gad o; q ue
hab fa t e rmi nad o e l tie m po de co m batir, de
a pr e nde r, de e nse ña r ; qu e ib a á hace r s
e in struir por la inici a d ora de to jo lo qu e
ig no ran los m ás sabios. Infin ita m e n t .-: f ati
g a d o , seg ur o d e su d e r e c h o al re poso
d espu és de una f aena tan varonil m ente
dese m pe ñada, d ij o : " V o y á d ormir me
pr of unda m e nte," . . . y estas fueron sus últ imas
p a labras .
Sus amigos, s us num e ro o s di scf p u lo s,
con e l a p lau so d e la humanid ad civi li zada,
van á le van tarle ahora un monu me n to,
qu e se r á h e me na je á la vi r tud y á la cien cia,
al pro p io ti e m po q ue una sole mne y
j u; tb ima r e pa ra ción.
B o got á, Di cie mbre de 19 10
A NT ONIO JosÉ U RlBE
La priru e ra Co m u nión
(ESCENA )
Je ús, Ma r1a, el Aug e! de la Oua rda, Jnan i!&
I
EL A N GEL D E L A GU ARDA
Ent.r a, h ija mía . En un pajar de a ve nas
Nace Jesús ; ofréce le al gú n dón.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLICO
Ofrécele las puras azucenas
Que brotan de tu puro corazón.
ll
JUANITA
( 0/recie ndo las a r ucena.s)
Mi Dios, m i Rey, mi amor: aq uí os presento
Las primicias en fl or,
Que en mi alma, d e tu gracia al suave aliento,
Han brotado d el á rbol del amor.
Puras está n aún; hu mi ld e, amanle,
Yo, mi Dios, te las doy;
H áz, oh Jesús, que siempre en auelante
Broten tan pura; como brotan h oy.
III
LA. VII\GEN
( Desper t an do al Niño)
Míra, hijo mí:J, míra qué azucenas! ..••
Qué pureza ! qué esencia ! qué fulgor !
Llenas d e aroma están, de g racia ll enas,
Y respiran purísimo candor.
IV
JESÚS
( Admirando lasjlor es)
Muy puras son las fl o res, n1a s la niña
Mucho más pura es y virginal!
No la hay más bella en toda la campiña l . ~:o es flor te rres tre, es liri o ang elical!
Abre uiña tu boca, ábr e tu pecho!
Que quiero en Lra r en é l .•••
Quiero en lu e ra zón poner mi Jecho
Cu~l gota de ro cío, en un clavel.
V
Dij o, y por vez prime ra comulgó
La niña ang·elical;
Todo el cielo de env idia se pasmó 1
Oh fav or sin ig ual !
R E VILLA, S. J
LOS MILAGROS
DE LOURDES
(Traducido de L ' UniveN p ara EL H oG AR
CATÓLIC O)
La conmovedora re uni ón que ti e nen ca.
da año al g unos de los cu rados milagrosamente
en L· ,urdes, en el h o te l Condé, S :!
verificó el 28 d e Nov iembre e n med io d e
una numerosa asi stencia, más atenta que
nunca.
En el estra do h abía toma d o puesto e l
emine nte Dr. Boissaíie, Presidente de la
ofi sina de ate staciones, y IQS médicos en
cargados de presentar á su s enfe rmos.
Entre éstes, las señoras forman la gran
mayoría, y nadi e cree rla, a l verlas tan
eleg1·e s y tan san as, que hace pocos meses
no más;·, e~tas jóvenes, estas mujeres,
estaban en agonía, atacadas de males
incurables.
Serias y pensativas, se lee en sus ojos
su profundo reconocimiento á la Virgen
de Massabielle.
••• El Dr. Boissarie toma la palabra y ex-cusa
al R e verendo Boothmann, antiguo
mi nist ro americano conve rtid o , que debía
venir á referir la curación de su hijo, atacado
de caries. ósea en la oreja, y Iuégo
hace una rápida y corta exposición de la
cuestión de las curaciones.
El Dr. Le Bec, cirujano en jefe del
hospital de San J osé, presenta á la Srita,
Marfa Borel, de Mende, quien, á canse.
cuencia de una crisis de apendicitis, sufrió
de una perforación del intestino y de
seis fístulas de origen tuberculoso. Esta
señorita fue cur<~da súbitamente en Lourdes
después de algunos baños en la piscina.
El Dr. Maumus, del Instituto Pasteur,
habla de la Srita. Alfon si na Bouchar;
describió los caracteres del mal de Pott
de que sufría esta joven, que había quedado
jorobada y partió á Lourdes casi en
la agonfa. La presenta recta como una I
y con muy buena salud.
El Dr. Pley conduce á las Sritas. Teresa
Fontaine y Gabriela Duránd, dos casos
interesantes de tuberculosis p ulmonar.
avanzada: el de la tíltima es particularmente
notabl e, porque hacía muchos me.
ses estaba aprisionada en un aparato, y
el 24 de Agosto d e 1 g o 8, después de una
sola inmersión, se levantó y d ejó su mortaj
a de y eso para siempre.
Toca e l turno al Dr. Boneet, cuyo enf
e rmo, el Sr. Bijeau, h ace en persona el
r e lato de su curación. Ll ega lu égo el Dr.
Bion, con las Sntas. P oulain y Buffet; los
Dre~ . Daniel y Sablé, co n la Sra. Travaillard,
de T o urs.
En fin, el Dr. Van der Elst, después de
haber en algunas pa labras estudiado muy
sabiamente la cuestión de la s úlceras del
es t ómago, curadas en la Gruta, hace el
proce so de los detractores científicos de
Lourdes, que qui e re n hacer depe n der los
mila g r os de los f enóm e n o ~ d e la sugestión,
y presenta los tres cases que ha observado
especialme nte: son l os · de las
Sritas. Armand ina R o ux, Marta Demary
y H érault, que ll e garen á Lourdes moribundas
todas tres, y que estaban allí
hoy de la nte de la sala, 1on movidas y risu
eñas. El jov en sabio atestigua muy al-
IANCO DF L g:L~O DE LA REPüBLICA
JóYE~ ' 1:l11S ANGEl hRAN GO
/
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
to s u fe e n p a in te r ve nción sob renatur a l
de la Santí sima V irgen, y aplausos ca luros
os lo a coge n de tod a s partes. • • • • D espu és d e la be nd ic ión con e l Santísi-mo
Sac ra me nto, q ue se di o á la salida de
la r euni ón, la S rita. Ge noveva H a utreux,
de q ui e n no s h abla hablado e l Dr. Van
d e r Elst , q uiw darnos a lgu nos detalles
sobre su c uració n :
-Se ño r : hada c uatro años q ue yo estaba
en fe rma; to d o t ra bajo de ca b eza me
estaba com pleta m e nte pro h ibido, sufría
de al b uminuria, d e e nte ri tis y de una en ferm
edad d e la columna v rtebr a l.
Mi e stado v in o á se r muy pronto mu y
grave, á pesar de los cu idados de l D r.
Bonnihe, q uien, aunq ue haya m odifi ~ado
su diagnóstico d es pu és d e mi curación, m e
cre ía ataca da d el ma l d e P ott,
Cuando quise partir para Lourd es hada
cin co meses que no pod ía mo ve rm e,
y no t o maba para sostenerm e si no un poco
de caldo.
Partí e n e l mes de A gosto úl tim o, tm
_pacada / por d ecirl o a sí , e n una c aj a , e n la
im posibili dad m ás com ple ta de h acer un
movimiento y aun d e pe nsar en nada .
El 22 d e A gos t o d e 19 10, a l ti e mpo de
la procesió n de l Santís im o Sac ramen to,
estaba yo so bre la expla nada, y, al tiempo
d e pasar e l Bu en Di o s d elante de m!,
.sentí un dolor p rofu nd o , co mo sí mi llares
d e ce nte ll as es tallasen en mí : en el acto
desapar e e i ó e l d olo r y ca í en la cuenta de
que pod ía move r los brazos y la s piern a s.
Esta ba curada.
Hace t res meses q ue la Santísima V ir ·
g e n tu vo piedad d e mí; no me qu e da nin.
guna hu e lla d e e nf erm edad, cor ro y sa lto
c o mo mi s camaradas y me apli co 1 r er. u.
pe ra r e l tiempo pe r ú ido . H e co menzado
de nu evo mis estudios, que ha bí a te ni do
q ue abandona r hac e tres años. B eb o y
có mo como cua tro, y despu és d e mi curación
h e a umenta do o nce k il os.
La V ir g e n, en qui e n he ten i::l o si e mpre
gran confi a nza, me h a re ::o mpe nsado ,
y no sé c ó mo probarle mi am o r y mi reco
nocimiento.
* * * E s un espectác ulo e d ificante el d e la
g r atit ud p o r es to s be n;. fi cios d el A ltísimo.
L os mé dicos hablan de e llos co n u na sequ
eda d d e sabios; disecan min uc iusa me n ·
t e estos casos tr istísimos de las mi se ri a s
humana s, y qui er en mos tra r h asta qué
punto la histeria , los ner vios, la sugestión
son capaces de interveAi r, n i pueden ser
invocados en esta cuestión de úl ce ras in .
te rn as, de Jlagils lam entable s, r epentina •
mente cicatrizadas . Ninguno de los contradi
cto r es de prensa ó de clfnica está
allí para re spond e r . La inc r edulidad quie rP,
ante todo, esca pa r á la evid e ncia tangible
y ral pa bl e d e estas curaciones, q ue
se evocan, se mu estr an , y q ue todo e l
mundo pu e d e ve r. Pero la sencillez m is ma
de los curados causa mayo r impresión,
y la fe d e que e stán poseídos habl a
más alto qu e todas las explic aciones técnicils
.
Es una ve r da l e ra escena evangélica la
q ue h acen r e vivi r a los oj os, y de la cual
los corazo ne s si e nte n la elocuencia .
AN DRÉs BouuN
Los corderitos d e Sa n t a Inés
ExTRA~IUROS de Roma , en la vía No.
men ta na, consé rvase como pr e ci o so monum
ento de la cr ist iana antigüe dad, la
iglesia de Santa Inés, que hoy es pa rro quia
y títu lo c a rdenalicio .
Edificó la sob re e l se pul cro d e la sa nta
n iñ a e l Emper a rl or Constantino, á ru egos
d e s u hi ja Constancia; y la restaura ron
lo> P apas Sa n (ma co y H o no rio I, á
principios del si g lo VII, y úl timame nte e l
inm ortal Pío IX, qui e n tuvo espe cial cui .
dado de qu e e n la restaura ción se respe t
asen todo lo pos i bl e los r e stos venerandos
de la cons tr uc ció n p rimitiva,
B.i ja se á e lla p o r una e calin a ta de má rmol,
de cuarenta y cin c o gradas, deco.
rada con !:'! pidas s e pu lcrai Ps ex t ra ídas de
las Catac umba s. L a s mi s ma s Catac um bas,
ll e n a~ d e sepul cr os d e m:ütir es, e x.
tiend e n sus ga le d a po r d e baj ,¡ de tie rra
a l red e d o r d e l te mplo , E l inte ri u r de é, te
presen ta el ti po c lá ico d e la s an t icr uas
basil icas, co n su s tres na ves s e par~da s
po r di e c isé is colum na s de má rm 0les preciosos
q ue pec t en cic ron á te m plos de los
!J o los ; y deba jo d e l L' ltar mayur, atrae
las mira das y e l c01·azrín de lo s de votos
e l t eso ro d e l ~ u e r p o virg ina l que allí se
g uarda e n magn ífi co e pul cro, cubi e rto
co n lin da .s tat ua d e bronce y alabast ro.
T od os los añ os , e l dí "' 21 d e E ne ro,
fi esta de la S a rtt a, a cu·le n á aqu tl lu g
ar los fi ele s, con extrao rdinaria anima ·
ci ón, á c onte m plar la antiquísima y simbóli
ca ceremonia d e los d <.. s corder itos
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CA TOLICO
blancos, qu~, coronad os d e rosas y suj e tos
con cintas de seda encarnada, se colocan
sobre el altar e n cojines de damasco carmesí
con franj~s de oro, y al final de la
misa mayor ce ldJrada por los canónigos
.de San Juan de L ':. trán, se b endicen solemnementf'
, mientra<> llenan los ámbitos
de la basíli ca el humu del in cie nso y las
armonías del coro que entona el Agnus
Dn·.
Terminada la solemne b e ndición, se
llevan los corderit <. s á p r ese n c i:~. del Sumo
Pontífi ce , ti cual, d e spués de b e ndedrlos
de nue vo, los destina á un convento
de religiosas, donde permanec en hasta
la época d·~ la esquila. Su lana entonces,
recogida cuidadosa mente, se emp lea para
tejer los sag-rados Palz'os que Su Santidad
envía com o honroso distintivo á algunos
obispos partic ulare s y á todos los arzobispos
del orbe católico,
• * * Co nsi s t e el pal io e n una franja circular
de¡,. - t blanca de unos tres d euo ; de an .
chul'á, adornada de trecho en tr echo con
cruces de seda ne g ra . Todos le s metropolitanos,
dentro del ¡..>rimer trimes tre de
su consagración 6 institución, deben solicitar
de la Santa Sede con instancia esta
insignia, símbolo del oficio pastoral y de
la plenitud de jurisdicción que se les concede;
y la ostentan luégo al cu e llo, fija
con tres alfil eres de oro, al confair las
Sagradas Ordenes y al ce lebrar el Santo
Sacrifi cio en las principales festividades
del año.
El Sumo Pontífice, á su vez, ante s de
distribuír los palios los deposita dentro
de un edre d o rad o, sobre el altar de la
confesión, en la Basfli ca de San Pedro, la
víspera de la fiesta del santo Ap65tol; y
de allí los torna al día siguiente para e n .
viarios á los prelados de las diversa s partes
del mundo, quie ne s los conse rv ará n
perpetuamf: nt e mi e ntra s vivan, y au n los
llev a rán sobre sf mism os á la sepultura.
D <~ este modo, el s encillo orna m e nto
tejido con la lana d e lns corderitos de
Santa Inés, lleva el nombr e de esta santa
virge n á los últimos confines de la ti e r r a,
asociado al del Príncipe de los A.p ó5toles
por el mismo Vicario d e J esu c ri sto.
¡,Porqué guardará la iglesia de Roma
recu erdo tan grato de una humilrle niña?
VrcENT ll: G6MEZ BRAvo, S. J.
Silencio de Jesús profanado
Cuand o exhausto J es ús, con g· rande acento
Desligó el a lm u de l mortll l ves tid o, '
Se a pagó el so l , y el orbe estre mecido
Quiso arroj a r al hombre de su asiento.
Cuando el odio bru ta l brama vi olento,
Y te escarne ce á Tí, Dios escondido,
N i sol s in lu z, ni mund o sacudido
Gritan contra el horrible atrevimiento.
Y Tú también, oh mi Jesús, callando
En mís t ico si lenc io s ufrir qnieres
De plantas viles e l ultraj e infando .. __
Ah, lo e ntie nd o, Se ñor: en la Hostia eres
E~ Di os de amor, y quien se arroba amando
N1 pr egunta al sayón:"¿ Por qué me hieres?''
B ELISARIO PEÑA
LEON EL NEGRITO
No puedo más !-exclamó desfallecida una
víctima, cayendo en tierra con la preciosa
carga de un hij o mori}?!lndo .
- ¡ I nfierno !-bramó Ghazal, jefe d e la
tri ste car,; vana-Sa bes que no s persiguen de
cerca lo s malditos perros de Jouber t , ¿ y todavía
prctend !' s ent·Jrpeecr la marcha?--_.
Yo te ....
-¡Oh! ¡ No 1 ¡ Mát ame á mí, pe r o á mi
hijo,no l.-.-
Y le est rechó en s us brazos con la ternura
que sabe hacerlo una madre, al despedirse
para siempre del hiJO de sus entrañas.
-¡ Ad elan t e !-ordenó el j e fe á sus subor~
dinad cs.-La c2rne del esclavo vale poco;
¡gol pe á lo s rcz2. gados l ..• _
Se oyeron d e nuevo los chasquidos de los
látigos sobre l as desnudas carnes de quinient
as ví ctimas, 'uj etas de cuatro e n cuatro pol'
h orcas de made ra qu e les aprisi onan el cuello,
y los ayes de aquello s pechos en que se
abrigaba el infortuni o.
-¡Que no puede s más !-g ruñó luégo Ghaza
l, enc a rándose con la esclava.-No ocultes
ese pedazo de carne inútil ; yo te libraré de
e~ a maldita carga y marc h arás sin dificultad.
-¡ Mátame á mí, pero sálva á mi hij o ! ....
¡Hij o mí o '-- ·-
_:_pocas lam e ntac ión es! bramó Ghazal, cog
· ié nd nla ele un braz o pa r a quit:1rle e l niño.
-Tú vales mu c ho ; tú hijo, nad a . No forcejes,
n :J pierdas t ie mp o. Soy tu señor y tú
mi e sclava.
U na sonris a infern al cruzó por sus rep ugnantes
l a bi os cuan d o se apoderó de la criatur
a y la presen t ó á los oj us :le la madre.
Es ta lanzó e n to n ces un grito de dolor profund
o, y sintie ndo que sus m ie mbros recobraban
toda · l a ¡¡gil ida u y for taleza de las
pa ntrra s d e su p aís, sa ltó, c omo lanzada por
una fuerza s obrehuman a, corr iendo á deten er
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLI CO
en s u s brazos á la i nfe li z c ri atura qu e , asid a
po r Jos p ies con la s 11 ervuda s man os d el b á rba
r o j efe, des cribía ya un sem icí r c u lo en el
a ire pa ra morir eat rell ada con tra u n á r bo l.
P or fortuno, e l ouerpo d el h ijo chocó con tra
e l ~ uerpo d e l a r11 a dre, que exclamó u n
1 ay 1 desgar rad or , m ientras que G hazal, profirien
do una h onible bla -fcm ia, caía t e n d ido
en tierra por una ba la q ue le perforó el cr á neo.
- 1 Mu e r·to l 1 Ade la n te, v al ien tes !- g r itó
el capi tá n J ou ber t .
- 1 O h bla n co, g rac ia s !-suspiró la 111a dre,
a b r azad a a l pcda zú de su cor azón - Tú n o m &
m a t nr ás ni ma ta r á6 á mi hij o , que acabas de
aa lvar. 1 H ijo mío ! con t i nuó, c ub r ien d o s u
r os t ro de Lesos en presenc ia de J ou ber t y s us
v a li eot>es, que ll o raiJa n de em cc ió n como lloraba
a quella mad r e.
E l capitán ordenó á u o so ldad o n egr o q u e
per m ~ nec i PrR a ll í con la m adre .., el h ijo li b
e r t ados , h asta que ¡r egresara n todos de salv
ar á los d emás esc lavos.
No turdó en o ír se u o fu e rte t ir o teo , s- r i t os
d e dol0r y d e antg u stia, l a mentos , s úph ca s y
blas fem ias . H uyeron a lgu n os R ug a -R u.,.as,
m u rier on otros, y .•. - t a m bién m u rió u o
0
valiente
rl c J o ubert, ba u li z ~d o hacía tres meses
P.o~ l os P a d res bfa nc?s; per o tr i u nfó la just
iCia , y los esclav os, li b r es de h orcils y lig ad
uras, fu e •·<• n cond uci d os á la l'l'l isió n d l l u~o
T a n g-;myka, dond e ca nta r on hi m n os de jú bilo
á l os valie n tes g· uerreros en viados por la
Iglesia á r esca tar ese la v os.
li
H ombres y muj eres, • iñ os y a n c i a nos, to d
os de ra za negra, se p os traban á los pies d e
la V1rg eo I nruacu'ad a , e a la Mis ión de los
pad res bl ancos, s ituad a á ori llas del lngo
T a ngan yka. 1 Era t a n her·m osa aquell a Virgen
qu e antes no h a bían c on ocid o!. . ..
-¡ O h Mad re h la n c11 del cit'io,-su s piraba
u na 11l11J f r des he.: ha e n a m a rgo l la n to--sá lva
á mi pobr e hij o ! ¡Todo lo pue des, como d icen
los p ad r es blancos, y yo c r eo. ¿ Q11é será
d e m í io él ? ¡ Oy eme, Mad re blanca; s á.lv
ale !
. Oculta n do el r os ll'o co n las m a nos y dan d o
!1 bre cu r so a l dolor, aquella t l'isle m aclr·e
Instr uida ya en los p•·i uci p ios fu ndanJenta l e ~
d~. la re li z i ó ~ J c~ i•t i ann, acn tnba co n r es·gnaClOD
los de, ¡g· o• ns de la Prov idencia ; :pe r o
c om o e ra n1ad r e , y madr e ta n cari ñ o. a co111 o
las m.ad r es b la n t:as, sen t ía desgarrürsele e l
corazon .
- ¡,Sa lva r á és~a á m i hijo?-p reguntó a l
P. Drom ·• ux , s e n a lnodo á la V irgen cuando
to do~ los n e¡;¡ r os sa l~~ron d e la cnpilla p;u a
CODLIDu ar SU ID SI l'UCt' IOO .
Si el c11 p itá n J o uber t pudo libr a rl e d e la
muerte cuando iba á asesin a r lo el co nductor
de esclavos, mejor puede li bra r le la V i rgen
que es M adr e de Dios . '
- ¡ Oh Madre blanca, grac in s! s uspiró la
n eg-ra, p as an d o del d ol or á la a l egría.
-Pt r o la V irgen t a mbi é n •alv a á Jo s n iñ
oa lleván d ol os a f c ic lo-añ adió e l m iJio uer
o, cornpren d iend o que s ería un mi lagro la
v id a de a quell a in ocen t e c r·ia tura.
-Sí; que vaya con la M a d r e bla nca, per o
m ás t ;n ·d e, es mi h ij o; yo lo qu ie r o •.••
-Cu a ndo CH tés m ás in st r uida e n Jo que
si~ n i li ca l a volunta d d e Di os, acota r ás Jo q ue
di s po n ~n la Madre blon ca.
- S I ; el Di os d e los lJla n cos n o es com o el
dios d e los R u ga s - R ugas ; el Di os d e loa
Ll a n cos ea m ás grande q ue e l " P adre d e l
m u ndo," e¡ u e os ha en vi ado a q u í . ¡Qué buen
o es ese Padre á c¡u ie o ll a m áis P a pa! ¡ Có m
o q u iere á los ne!¡ros!
- Mucho, muchísimo, hij a m ía, y píde á
D ios Nuestr o Señor la paz para todos l os de
tu raza , h "rmana de la n uéstra.
- Yo ta m bién le q ui e ro m uch o; ha m and
ado á lús b la n cos para sa lvarnos de los R ugas
-Rugas , qu e sor, peores que el d emon i o.
Mi hijo hu bi r a m u e rto, y yo tan.biéo, &in el
au x ilio d e los blancos mao daJos po r é l.
- Si Dios le li bró una vez de la m u ert e,
¿ quer r ás o pon er·t e á su b ondad s i ahora quier
e lleva rle a l c ic lo? En e l c ielo será fe liz, ped
irá po r tí, y a ll í ha d e ¡er tam bién hijo
t u yo .
-Sabes m ás que y o, Pndre blnoco. H ágase
la vo l uo t d d PI arni~o d o los n eg ros.
Y CL l'l' ÍÓ á est r echar de n ue\'O en sus b razos
a l hijo de ~ u dolc• r .
11 I
P a ando p or m ed io de las d os filas que fo rmaba
n los va lien trs de J ouLert á l a puer ta de
la cap il la , ll el.{ a ro n a l altar· y se postraro n á
los pies de 1« Vi 1gen el P. Oromuax, nmchcs
n rg r·os y una muj er de consolada, c uya lág
r im as b añaba n la frente del n iño que ll evaLa
e n s us hr aZ <) II .
- M ujer , - d ij o el m i, io nero, de pie sc•b r e e
a l ta •·- la Virg e n q ui e re ser t a ml ·ién l a mad
r e de t u h ij o . Desde a quí le l !a rua, y e n el
c ielo le e. pera. ¿.Se lo en• r P"'a'?
- Pad r·· -respoudió so ll oz ~ndo, - ' lo entrPgo
á la il l ad •·e blanca de! ci t 1 '· Q••ie r o,
COIII O }'A he d icho, que IJp,·,• el no ;nbre d el
P a lr c San l o q ue os ha e n1•iadonquí.
Sign icron l.s ceremonias de un hauti m o
so l r ~n e~. que los neg•·os cooteniJllaron con
ad m •rac1on y a. omb •·o, pues rra la primera
vez q u e las p r e rocia b an en tod a . u pom p a y
esple n do r .
A un n seií al del misio n ero, cayP r on todos
de rodli lns, y la mad •·e kv11ntó en su~ t rérnul
a~ ~ ano s a l h ij o de s u l ágrimas m ir n tr a el
nllo l st•·o de l eñ nr p ro 1~unció !jravemen t e e -
tas pa labras, que nb •· •ern n la pue1 tas del
cielo á un e s que el Carde nal publicó
nothá muc ho un a enér g ica pro te sta cont
ra el di sc urs o a nticle rical del Al calde de R oma,
N a tha n, y pres idió uoa herm os a m a nifestación
de los católic os c uloni e nses, cel e brada
en són d e prote sta contra el mis m o Na
·than. El Pa dre S a nto ex presó al ilus tre Carden
a l su agrad e c imie nto por · t aics netos de
a dhrsión á h S ill a Apo stó li ca.
ITALI A- E l Co ngreso Nar. ion al de los católi
cos i tali anos inauguró e n l\'lód ena, el día 9
-de N oviembre último, l os tra b · j os d e sus· sesi
on es , y en tod as ell as se h an dilucidado
asuntos de VCJ'd ad er a importancia p ara la
,caus a d e la R e li g ión y d e la S ociedad cristia
na.
En t re los m:ís int eresa n tes fig 1ra o los t ratarl
os en 1 ~ s ~s ; ón ll amada de l a U n ió n d e damas
ca t ólt ca s, do n de <:on g- r·an de te n im ie n t o
se h a d i lw' i lnd ) el t r ma del deber que t ien e n
las m arl r e ~ d e ve l"r p or la f orm ació n de l cará<
1 tr r' de w s h ij os.
De g ra n trascen de nci a h an sido tam b ié n las
d eli br rncio nes t eni das e n la A sambl ea g e n eral
de la t ard e del citn c.l o d ía , d orid e se discu t
ió la Mem oria prese n tad a po r d profesor T o-ni
ol o, s · steniend o q u e la cuestión relig iosa y
m or a l do mina ac tu a l me nte e n la v id a pú blica
italia n a, y q ue los princip ios que a fec tan á la
liberta d ele la Jg· les ia y del Papa y á la ed ucac
ión c ris tia na son d e orden emine n temen te
pr á ctico.
La sesión d el d ía 1 1 p :> r la tarde estuvo dedicada
á la uni ó n d ectoral, s uscitá n dos e la
d e l ica da c uest ·ó n de hs alia n z as y coa l iciones,
q uedando aco rdado q ue la o bedien cia á
las órdenes su periores de be ser la r eq la abs
,, l u ta de con d ucta á que Iza d e suj etar se
todo bu en ca t ólico.
Mucho esperan los de Italia de este C ong
res o , en el que s egur am en t e h a d e qu edar
co nso lidada la u n ión de los bu e n os pa r a cont
ra rres ta r el fu n es t o in fluj o d e la s sectas co ali
g ad a s, cada v e z m á s ins o len tes y prov ocad
o r as .
P uEDEN CON CRETARSE e n las tres siguientes
las co nclu s iones d e l r ecien te Conl{ reso de los
católicos i t alia nos : dese o general de uoa a cc
i ón m ás unific a da y vig or osa , manifesta do
por la Juventud cat ól ica ; tende nci a de g ran
número de católi cos á distin guirse de todo
otro parti do e n s u acción s oc ia l y en l as fun ci
ones públic as, y d es eo d e que l os es fu erzos
de los católicos se en ca min e n á mej o r a r la s ituac
ión d el prole t a riado.
H a bl and o Su S a n tid ad P ío X d e este Cong
reso á un os O bi s pos de Italia, h a d ich o que
el so cia lismo es i ncom p at ibl e con la r eli (l" i ón ,
por qu e h ;1 b la d e d i fe renc ia de c lases s ; erales,
que n o exis t e ante la adm i rabl e a l t u ra d el ·
Evangeli o; y que buscar la s oluc ión de lo s
probl em as sociales e n el m od e r nismo , e n l a s
teo rí a s sccia lis t as ó e n cua lquier a d e las doctri
n as qu e n o se a n l a s pred icad a s po r Cristo,
es sen ci ll am ente a b s urdo . La i ,!l" u~ l d ad de t od
os , pob r es y r icos, sa b ios é ig- n or a n tes , aristóc
ra tas y ple bey os , a n te Dios, es la verd ad er
a fórm ul a d e concordia pa ra todos lo s males
y todas la s luc has huma n as.
F RAN CIA-El Co n g reso q ue :~cab an de celebr
a r e n Lille Jos ca tólicos d el No r te de F r a nc
ia h a ofre cid o ex cep cio na l inte rés po r los
asuntos en é l t ra t :~ d o s , y en t r e l ns que h a n
fi g· u r~ do e n pri mer a lin ea los r e fe r entes á l a
o rga ni zac i ón di ocesa n a, mu y · espec ia l ment e
la de las jun tas parroqui ales. Sob re és tas leyó
el a b ate De l sa u x un a mtere san t e 1\lrmo ria ,
hac ien do consta r q ue, des de r l Cn ngr eso de
1 go6, el au me nto de l as m e nc io nad,•s J u ntas
h a s ido co ns i de rable en toda s l as dióc esis de
Frao c"ia, pues pocas s on las pa r r oq u ias q u e d e
ell as c ar ec en . A la sombra de d ichas Juntas
h an p r o ~ p eraúo ohras cató licas el e excepcional
i mportnnc in, como h1s a s oc iac ion es d e padres
de fa mi li a, cí r c u los de la juve n tud cat. ólica,
las confe rencias de San Vice n te d e Pa ú ! y los
c entros d e e s tud ios cat óli cos. E l aba te Dds~
u x t er m in ó s u n ota b ilísJm a Mem oria r eco~
m en d an rl o la or g anizaci ó,n d e las jorna das y
C ong resos par r or1u ial es, á fi n de que sea cons -
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
256 EL HOGAR CA TOLJ CO
------------------------------------
tan te l a con mni caci óo en tre los p árrocos c o n
s us fe l igreses .
L a nota más vibrante fu e d a d a p or el Prel
ado M on señor Dela m a i re a l declara r a bierto
e ) registro de la U NIÓN DI OCESA NA DE LOS CATÓLICOS
.
U N Pn iNCrPil CI\I STrA No-Ha mu er to rec ienteme
nte en F r anc i a el D uque de C ha rtrc s,
g r a n cristiano y gran s ol dad o.
R ec i bió de munos de l Cura de San J1'ermín
y c on l os s e nt im i e ntos de la fe más v iv a , l os
últimos sacra mentos.
En uo a c láu s u la de s u testam e nto h abla dic
h o: "No q ui e ro en mi entien·o ó so bre mi
t umba ni c oronas ni O o r es; qu e rría que e s te
deseo se conociese d e an t em ano, á fin de que
l a s pers onas que quis ieran enviar Oor es hiciesen
una or a c i ó n ó m a ndasen d ecir mis as
r ezad as, s i o c or onas , por mi a l r11a ."
E l bell o ~jemp l o d r. un n nnr r r tr cris ti a na
h ab ía s ido dado al P r ín c ipe por · sn h ermano
mayor, el C o nd e de Parí~ , qu ie n a w n. rcntad
o p or• s u fr im ientos in uccibles , r r- c hn za ha
fir memente t oda medicac ión estur ·far iente,
dici endo : "Dejad me s ufrir, es bueno que yo
Ru fra p or mí y por)os míos."
Y e l n ob le Príoci pe murió o s í s in h " bcr
p ermitido q ue se hiciese nada pnr'a c nl rnar su
l arga y t e r r ib le agonía.- ( L ' Univcrs) .
EL C oNG RESO CA TÓLICO DE ll u NcníA-Los
católicos húnga r os a r aban de cele brar e l d éc
im o d e sus Cong r esos cat ó li co s, bajo la pres
idencia J e l Conde Em i li o Irech eny y la asi s t
enc ia de gran númor'o d e Prelados y m ag·nates
d e l re ino d e San Esteban.
En tlicba A s amblea usó primernmcntc d e
la pal nbra el Obispo de C:wn a d , 1\lomcñor
Czernorc h , que tra tó d e la autorid ad del soberano
e n su calidnd d e r ey ~•po stól i c o de
Hun gría, 1 r' azand o el cua dro de lo r¡ue l os cat
ólicos pu ed e n es pera r de qu icn ciñe sus s ie nes
c on la c or ona de San Esteban.
Habló luégo e l C o nde de l a Soms c ich
acerca de l a autori dad del P apa y de l a s itullción
qu e se l e ha creado e n Roma, uniend o su
protesta á las innumerahlcs ya fo r muladas
contra el d i sc urso del ju dí o Nath an a lca lde
d e la Ciudad Eterna. '
Trataron en la s esión segu nda: Mo nseñ o r
V ay d e Vaya, abad .n ~ i trad o de llfartin s v e rg,
d e l a obra rl e las mrs• o ncs ; 111 onseñor' Gi esswein,
Can ón igo de R aa b , de l a autonomía
catól ica , y e l Obi spo d e Sthul-\V eiss embrcr"'
de l a irre l igión moderna, de la con v e r s ió n d~
los incrédul os y de l os caminos que los co n ducen
á J esucristo.
En l a tercera sesió n, l a má s importante de
todas, el Obi s po -le Tra n silvania res u m ió, en
un el ocu en te dis curso, l os trabajo d el C ongreso,
que se h an e x tendido sobre el d ominio
C?nfe ~ ion a l y s?c ia l , s in que h aya quedado
nrn g u n punto Inte re ante p or tocar d e t o do
cuanto atañe al espl e ndor de la fe catól'iea y
s anti fi cació n púb l ica y p rivada d el r ei no y de
lus i ndiv iduos.
L a Federación n aci ou:d d e los catól ic os
húng a r os ha que d ado e n carga da de los acuerd
os adoptad os en dicho Congreso, y corno
ro u cs tra de lo que pu e de e~> p e r a r se de la acc
ión d e la c itada enti d ad, di rem os únicamente
qu · á e lla p ertenec ,• n m á s de 25 o,ooo católi
cos d e l reino d e II ungría.
- LA ANUNC IADA vrsn A á Chi11a del K omprintz
a lemá n Ju q uitad o e l j ui cio á los a páti
c nH súbditos del Ccl c!> le Impe rio.
L a'ciud ad d e Pek ín s e tr ~ ns forrna d e e x trem
o á ex trem o para rec i!Jir dign a mente a l
c rr r eg·io hués ped; s u s mur~ll a s de&a parcc en,
s ~ ad o qu in an las calles y se cubren cuidadosamente
las cl ouca s.
L a p• rs pec ti va de I'eci !Ji r den l r o d e s u r e cin t
o a l her c Jcro del Eruperad" r de Alem a nia,
l es h a r e r ealizar c ., ~s tr a ns fo r m a ci o nes q ue
co n l EL HOGAR- EJ conocido
editor po ntilicio B. Herd er acaba de ed itar
cinco lib ro~, propios para lecturas en el hog
a r, que recomendamos pa r ticu larmente á las
fam ilias; ll ámanse és t os Dos ro sas, El ánqet
de tos l:úclaros, El exp ós ito de H onq K onq,
L ajuente sa grada y Los m á rtires de Uqan-da.
·
A pesar de que es tos libritos se han edit11d o
en p¡¡ pel de luj o con gTa bados, su prec i o es
ex iguo: sete nta y cinco ce nta vos cada uno, d6
m a ner·a q ue no h Hy lwgar en donde se deba
carecer de tan i nteresante colección propia
p.n· a dar bue n ej e mp lo ala juven tud y al mismo
t ie fll po prop Jrcionarle Jm ena lectura.
S. A. S.
CoMPENDIO DE LA HI STORIA DE CoLOMBIA
PARA LA EN SEÑ ANZ .\ EN LAS ESCUELAS PO IMA-
1\I AS DE LA REP ÚB LJCA-llem os tenido el g ust
o de r ecibir el ej empl ar de esta interesante
obra que, con galante ded'icatoria, se dignó
en viarn os nueslr o dis tingu id o am igo el Dr.
Ge r ard o Arr ubl a, uno de s u s autores .
En estilo concis o y e leg ante-muy adecuado
para qu e se forme e l g us t o narrativo de los
alumnos-s e h all a m vgi s tralr r\ente d esa rrollada
toda la his t oria del paí s, con los preliminar
es necesarios . El criterio es seguro y la claridad
en la expos ic ión not ~ b le. Sin esfuerzo, el
alumno graba l os hec hos en la memori a y concibe
amor á lo s pe1 ·s ona j es dignos de lo a y á
la Patria, á todo lo cual contribuyen lo s num
erosos y escog·idos gTabados que ilust ran l a
obra.
Felicitamos den uevo á los laurea dos autores
y d eseamos que su ·Jibro ocupe Jugar preferente
en los ho &:arcs y escuelas.
~ . 1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL HOGAR CATOLI CO
EJ&n c rcr os DEL C u :n o -Prrsi di dos p or el
P r el a do y bajo la direcció n d e l R. P: Já uregui,
S . J ., tuv ier-on lu gar en el a m plro l oca l
de l Se mi nari o, desde e l 17 h as la el 26 de l mes
p asado con e l coneur'S O d el Ilmo. S r'. Deá n, e l
Sr. Vj c'a ri o Ge oer'a l d e l Arzob is pado y m ás de
70 sacerdotes . La ;o l e m o i_d ~ d de este reti r o es p
iritual, e n e l c ual los ~l O l S lr os de l S e iior er~ t
r an de Ulan e r·a es pec ral en c uen tas consrg
o m ism os y ab ate n s us fr e n tes a~ l e e l acatamiento
de l Sobera no J uez, q u e tr ene pr esentes
todas s us o bra s, es de lo más impon ente
que pued e d arse .
EN ÉRG ICA PnOTE 5TA - Los diari os cató lic os
d e es ta crudad y las revis l as ec lesiásticas
d e las D iócesis de la R ep ú blica h an rep rod u ·
cido la a tmirabl e ca rla d el Il m o. Sr . A r zob ispo
Prim a do ul Il m o. Sr. Brioschi , ea la qu e
h ace s u ya la causa d e l eg reg io Pre la do p ers
eguido p or turb a desen fren ada y a z uzada
por las s e ctas e n e migas d e la Ig les ia. A es t a
prolesta s e hao adher id o todo~ l os P r e lad os
d e Co lom bia.
L A ENO RME INJ USTI CIA - Tal e s el lÍtu :o de l
m a gistral ar tí c ulo q ue pu bl icó el Sr . D. Marco
Fidel Suárcz e n el n úmero d e E l N uevo
Tiempo co r r espon die n t e al I6 d el pasado. E s
t a l s u importa n c ia, que merecería s e r r epro duc
ido en to-l os los diari os cató li c os y pu bl icado
en folleto pa r a fac i l ita r s u ex ten sa cir-culac
ió n . ·
-AsoC IACIÓ:-1 DE SAc En DO TES ADonADO nr: s.
E l C entro d e B uen osaii' es, que ti ene bajo su
d ir ección g r a o p 1r te d e la A mér ica Latina,
ha desi (\' n ado para Direc:lo r Diocesano de Bo gotá
81 S r. Presb ítero D. Ao rl r és Restr epo
S áeo z, por m uer te del S r. Pres b í ter o D. J oa quí
n María Pa ti ño.
SAN TA VISITA-El 7 d el pi'eseote sal di'á el
Il m o. y R cvd m o. S r. Ar zobis po á hacerla en
la s parr oq u ias de Mnc h etá, T ibirita, Manta ,
Gua tav ita , Gach aoe i pá y T o ca ocipá.
P nov tN CIAL DE LOS C A NDEL A I\IO~ EN CoLOMBIA-
F u e eleg ido el R . P. Fr. Marceli o o Ganure,
ea Capítulo p res idi do po r e l S u perior
Ge ner ~ l , R evd m o. P . E nr iq ue P é re z.
D& SA.J\R OLLO DE LA ADOI\AC IÓN R EPAI\A DORA-
Se está hacir odo nota r ea o o po as de las
p a rroquias d onde se h a estab leci do. E nli' e és tas
se d ist i ngue Cáq ueza, ea la q ue hay más de
Soo socios, los c u.d es die ron u o espectác u lo
g r a ndioso en In fiesta de Navidad. L o mismo
p ue de d ec irse de Gach a lá , Ch ipaque, S u ba-c
h oque, et c . ·
CuA REN TA H o RA s-Se celebr aron mu y sole
mn es en la Ca ted ra l- Basílica e l 1. 0 , 2 y 3
del pasado. Las qu e ce le bra la Pari·oquia de
l a Catedral e a la Cnpi lla del Sag-rari ,, serl\n
los d í as 26, 27 y 28 d e l prese nte. El P árroco
espera que los s e ñores fel ig reses c ontribuyan
para los gast11 s qu e ocasion an .
- EL J un rLEO E PISCOPA L del Il m o. Sr. Herrer
a, el 27 de Di ciembi'e úl tin io, revistió
una ' pom pa nu nca vi sta ca esta ciudad. Celebró
la Pon t ifi cal el E xcm o. Sr . Delegad o
Apostóli co, pr ed icó m a~istra l ora~ión ~ 1 . ! :.
Can óoig o Dr. Carras~ u d l a y e l Cor o d rrtgrd
o po r e l in sig n e a r Lrs ta Dr: Carl.Js U m aña
estu vo á la altura d e los m eJo res d e Europ a ;
d ifí ci lme n te se oye u n a misa del maes t ro Per
os i me_jor ej ec utada. Co ocurt ieron más d e
c ie n sacer do tes, d e los c ua le s celebraro n la
m isa e n la C aled r a l cosa de 72 · E l banque te
q u e dio el P r·e la d o á u nos 6o con vi dados est
u vo suntuoso. y tan to el c lero s ec u lar como
las co ruunidad cs re ligios as, el Go b ierno, las
d a m a s, los caba ll er os y el pue blo d e B >go tá,
l e h ic ieron expresi vas dcmostrac ioo ~s de respet
o y a mor .
M ISIO Nes- Los hijos de Sao Tgnaci o siem,
pre a provechan sus v acacio nes dando mi s ion
es en l os p ucbl
Citación recomendada (normas APA)
"El Hogar Católico - N. 36", -:-, 1911. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686854/), el día 2026-03-17.
¡Disfruta más de la BDB!
Explora contenidos digitales de forma gratuita, crea tus propias colecciones, colabora y comparte con otros.