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1856. ltiEDELLIN .-12 DE JUNIO. ~ N. 0 10.
CANDIDA'fOS.
PARA LA 'rRES1DENCl.A. DE LA ttEPÚRLtCA.
DEL PARTIDO CONSERVADOR.
DR. MARIANO OSPINA RODRIGUEZ,
DEL "PARTIDO LIBERAL.
Da. MANUEL MURILLO T'ORO.
Segun aparece por muchas de las publicaciones
que hemos visto de todos los puntos
do la República, estos candid~tos son los que
gotan de mayor popularidad en toda ella.
N o obstante, algunos pretenden popularizar la
candidatura clel Jeneral Mosquera; i esto si se
verificara seria un grave mal para el país. La
existencia <.le dos partidos en una nacion cn
nada perjudica a esta, antes bien le es bajo
muchos aspectos útil, pues ella fomenta la
emulacion tao necesaria para el verdadero
progreso. 1\las no asi cuando aparece un tercero
o cuarto partido; entonces se complican
i embrollan las Jdeas sobre política, SP. presenta
una espantosa anarquía de principios, i s e vé
• • una nac1on mas que nunca espuesta a surntrse
en una conflagrar-ion cu.vo termino sera el
triunfo del despotismo i el consiguiente retroceso
del pals. :Ejcn1plos mil hai de esta vercJad.-
El estallo lamentable en que se en~
uentra la caduca España es una prueba; el
cb\lquc continuo e incesante de los lejitinzistas,
'"odcradf)s~ progresistas, republicanos etc. la ha
hecho bajar al nivel de las potencias de ln-
Jj¡uo órden, ·
1 al leer las polémicas de los periodicos de
ambos partidos en nnestra Rc!ptlblica, recordamos
aqnel pasaje de don Quijote: "1 as{
como suele decirse el gato al rato, el rato a
la cuerda, la cuerda al palo, daba el arrirro
a Sa ocho, Sancho a la moza, la moza a él, el
ventero a la moza, i todos menudeaban con
tanta priesa, que no se daban punto de reposo;
i fué lo bueno que al ventero se le apagó
el candil. i como quedaron a oscuras, dabaose
tan sin compasion todos a bulto, que a doquie.
raque ponían la mano no dejaban cosa sana''.
1 para que no sea que se nos apagu e el
candil a los granadinos, estamos porque no
baya mas que dos candiJaturas-MU RILLO
i OSPIN A: otra cualquiera la creemos intl'usa
antipatriotica, disociadora. --
LOS CACIIACOS.
La voz cachaco no es española, o por
lo :ménos no la henlos podido encontrar ni
en el "N u evo diccionario de la lengua castellana",
ni ('n el vÍCJO de la academia, ni
en el de Don Vicente SalvA;-pero si Jebia
tener un lugar en el diccionario, atendida
la jeneralidad con que se usa en este
pa15. N o sabemo' si se usa tambien en las
otras naciones de es t~ nuestra AnH::rica ec;pañola;
lo que sí g,,LcnlOS es que su u ·o
en la N ueva-Graoad.a es mui jcuernl, i de
aquí colcjimos sio iolcncia que en tod;¡s
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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'l l,A · MíSéELANEA 1 _ .. ------ --·------·--- ·-
. _ ._..._
las dcmas naciones hi"pano-amcricanns de-, ~lcscripriou . cle los ra~gos característicos de
he propagar !\ <· ; puc no hai duJa qne no$-; <·a da e · pfirie. Sin crnhat go h;,¡ <'aral'tcres tan
otros van1os a la vungnaruia,- i son1os el ti- re~n1arcables, hát diferencias tan c~crH.'ialcs,
po, el n1odclo, la guia de todas la~ néJcio- entre los individuos que pertenec·eu al jénPs
del n1undo cristi ;ulO. ¿Oué pais hai u1as nero cachaquil, JUC Li u podernos ~tenrico,
ma ilustrado que el unc ~ tro'J La vieja dida e ta cit~cun~tancia reducir el cacllaquisAibion
cst(\ en pañales rC:it1ccto de la Nue- n1o, a tres grande e pccie: t.° Cachacos
Vit-Gr~uada; i los nmcricanos Jcl norte de- elegantes: 2.° Cachacos no elegantes: 3.0
Lian venir a esta l{ep\tblicn a estucliar prac- Corflabncetes.
ticHnlente la ciencia del gobierno. La Nne- 1:1 nún1c1'0 de los iudividuos compreo''
a-G ra nada e· sin duda e 1 país n1as dichoso d id os en J a primera especie no es m ui con¡
pró pero del munJo; es la nueva tierra de sitlerablc, o hablaudo cou n1as csactitud, es
Canaan pron1etida a los i:;raelitas europeos mui reducida. Pertenc<·cn a esta especie
que ji rn e n a ll?t u a j o el fe r re o des p o ti s m o de todo s a q u e 11 os j o v en es de L u e o a e d u e a e ion,
los uuc~· us Fctraoues, pero que no tieneu de modal~s cultos , qne asi ten A los templos,
un l\i o i ~ es q '1 e 1 os l i b re d t! l e a u ti ver i o . E · e a 1 as te a tu 1 i as, a 1 os es pe e t á t' u l os p \ t b 1 i e os,
1\1 o i ses si n d u J a el D r . de 1 a P" r r a o e 1 fe- a l as \' i sitas, e o n 1 a e o rn p os t ur a que en t a 1 es
cundo lcji•d"Jor Sr. Sampcr. casos se requiere; ac¡ncllos indi\'iduos que
Pero nos hemos di · traido de nnestro ob- no un dan haricudo alarde de sus prendas
jeto, lo cual no es culpu puc lra; pues no pcrsona\c ~ ; que re speta n a los ancianos, que
podernos d ejar de e~pcrin1cnlctr una especie no cl cpr itnt~n el tu ét ito de sns superiores
t1 e en a j e rHs r i o n m e n t a 1 a 1 e o n si d era r que n i n l i r a n e o n d es u f' n o a ir e de pro te e e ion a
son1os hijos i ciudadanos de una R.epub lica su~ iníe:·iores. ~:n fin todos :.c¡ucllos jovenes
tan prospera i feliz. V amos a n u e ~ tro a sunto. que pu r su buen a ,~d u c;u· ion i su e o nd ucta
Dcciamos que la voz cachaco no es es- arregl~ad:1 son :tcre P-dorcs a la estimacion
p :\ ñ o 1 a , pero a pes a r d P. e t o 1 a n s a rn o ~, p o r 1 p tÍ u l1 e a . l ., s t e ntÍ n H~ ro , e o n 1 o d ¡ j i m os, es
(¡u e el u so "ese juez cirbitro de las lcnB u as" n1 u i red ll(' i Jo entre u o :'O lt o . ; pues la bu en a
la ha e o nsagrad o como rn ni a pro pu -i tu para cd ta·a('i u u u o es un a cosa e¡ u e se encueu tra
e . p .. e S() l' la id e a (I tl e r e p 1' e~ e l1 t a • ¿e u al e S a 1 a \"u e 1 t a J e (.'(id a e. q ll i ll a . N i 1 o S jo V en e S
esta idea? Desi g nam os c on e l uornbrc cl t! que han pa sea do por la - gr;:t ndes capitalt.•s
cat-llacos una parl e clc la jentc <¡ue se llanla de Europ:-~, i qne h;nl sido educa dos co los
decente, solo porqn \;, u sa cnsé1cn o le' it ,, en coiPjio~ Jc l~ o ntlr c i Paa is, "'crecen en
vet dP ruan;t; pudiera decirse que la c..leno- jn,ticia se1· colocados en el niuncro de inminarion
d ece nte, es ut Hl contraposicion d e Jivitluos pe1t enccientes a esta primera esla
de t:nd ecc nte , eu cuyo ca so l os (pte u sat n os peC'ÍC.
ruana scrínn1os indecente:>, cos a que no I.~ a sco-unda e"'pccic rueuta nn n1tmero de
aceptamos. Pero decí amos que se designa individu o:s infinilatnente n•oyor que el de
<'011 el n on1 bre de cacltaco ~ uua parte Je la pt·i n1 cra . 1~ ~ ta e;'\pccic pu e d e admitir una
la jente d ece nte , i esta parte es la jn\·e ntud s11bdivision. ll :t i j óve nes que sin tener los
que no ha re e i bid o a u n el y u g o rn a t r i n1 o- v i e i os i J o s d e fe e tos de otros, pe r te n e e e o
niü 1, que a 1 gnn os es ti rtl é' n suave, i otros sin e 01 bargo a esta especie, ya porque su
juzgan asaz pesado e insufrible; nosotros educa<.'LOn no ha sido tnui esruerada, ya
somos parte, i por de licade za nos obstcncmos p orque sus alcances int e lectuales no son
de abrir concepto sohl'c este punto, i nos nnti aventnjado s ; hai otros que a pesar de
contentamos cou decir, que si e111prc es J·ugo. huu er recilJido una educacion esmcrnda,
N o es f<'• e i 1 ha e e r un a e u u n1 era e ion es a e la p e r ten e ce n a 1 a n1 i s m a especie, porque se
eJe las diversas fan1ilias Jc cachacos que ¡ hallan cncen(¡gados en vicios de crr adante ;
con1prende este jéocro, i nos veriéainos e u 1 i los hai e n fiu, qnc carece u de buena edugrandes
apuros si prctcudi é rawo:s hiJccr uua caciou 1 i por añadidura son COlTOUlpidos i
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BE ANTIOQUiA. 73
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l:ICIOSOS.
Pero comelt'rsnmos lo mas imperdonable
injusticia si confundiéramos a todos estos en
una sola clase; i por lo misn\o harémos )a
siguiente divisiun. A los prirncros los d _..nomiuarénlos
simplen1ente cachacos no elegantes;
a los aemas ca chacos patanes. De estos
b~i uu uún1ero que alarana.
Los caractere:; di tinti vos de los primeros
son estos: aire componjido i tinHl~étto, maneras
poco descn1Larazada . , notable encojinaicnto
en el and:,r, i una cortedad que
raya en ridlcula. Su couvcrsaf'ion es poco
espiritual; i por lo rcgu1ar hablan pot·o i con
voz. Laja o Si se en a rn ora ·1, se e o • • t en tan e o n
\ "t!f '' al obj.eto d e sus adorados tornl cntos"
al traves de una celosía desde uua es(ptina.
Si se les h~bla de sns an1orc'\, ni ui egan ni
confiesan, conlplctamentc, pndicra decirse
que votan en ltlanr.o. Un~ mirada, que otro
mas esperto traduciría por indiferente o vulgar,
1 es e a 1 i en la 1 n n 'l n 11 e ra , 1 es h n e e er e e r
que e . Ut n e o r re~ pon J id o , i a q u í fu é T ro -
ya .••. 1 o hai orJinnrianlente un ser 1nas
ridículo qne nn enatnorado; pe ro cuando
ese enamorado es un ca cha Go p oco el egante ,
llega al sublirne ridículo, al su lf .. t e del ridículo,
con1o diria otro. o.. Por lo dcm sa
estos so o 11 o m b r e s m u i es t i rn a b 1 es : si s n o
tenderos viven d ctras de su n1o s lrétuor o~
e u pa dos, e u a n do no ha i quien e o 111 p re, e u
Jecr novelas de Dnrnas o S th' , o bi e n 'n tocar
guitarra, lo que no hacen cou ~urna p (' rfecciou;
si no son teuderos vi ve n doLlaJo s
soLre un escri t orio en un alrnaceu.
Los ca ch aco s p a tp,nes son l os n1as num ero
s os. Es di fíci 1 a pun t al' t oJos Jos car~c te r e s
que los distinguen, pero mui bien pudiera
sosteucrse que entr.e los ca chacos pa tan es
i los calavera s t eme ror2es de que haLla el
i o i rn ita b 1 e La 1' r a, ha i afinid ad \u ti tn n ; i a e as o
no vamos léjos si J ccimos que el cacltaq nis-
71lo patan es un t é rn1ino mcJio cnta ·c el
calaverisnzo t enzero n i el cala vcris nzo tra"zposo.
llarémos un e sru c rzo por bosqu e jar aun.
qne sea sucintan1cnt c , los caract e res rcnlarc
· ablcs de los ca ch ac os pat an es. El cach aco
v atan es hombre que va al lc etro todos los
di as o las norhcs CJ n c ha i rt·prc sc u tacion ;
allí se en1Lriaga ordiuar· i . ,nH~ ··te, ••plautl~
e o n pnltn o te os deseo lllllllH J es o da u do ero In es
l. \ • b con un uaston, se r1e a t•arcaja
arlia dramática que dirij e el Sr. José F.
Gomez.
Comienza el drama por una tremenda
conjuracion contra César Eorgia; pero esta
no surte buenos efectos, porque el tal Borjia,
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que no lt'ntn nncla de zopenco, cstaha entre
1 u s <' o n j u t' : 1 u o ~ , e o n t a rn a ñ a r u :Í "e ara , par a
no crconorido i desc-ubrir la tr;.nHI tlc los
e o n Jll r a d o \: ; e ... t o . rn a 1 i e i a l'l q n e 13 o r g i a e t a
allí; pero ya era tardt, pua <¡ue el bueno
de Cé:\ar c~l••ba irnpnc:-lo de todo, i él
n1i . n1o cou el tlHlS iuaulhto <•trevirnicuto del
r u un J o , se q n i la J il 111 ;~,~e a r a i se p res e u t a
cara a Cflra a los cot~jur;¡Jos.
Aqní fueron e11t<'Hlf'C los apuro~: cada
r.onjur••uo qni )1 e tnanJarlc una c . torada
al de . rrnncl~\'aratlo I~orgia; pero ést {irlllC
en Sll pnc ... to nnas vc('c .. , i otrns pasc•3ncl
o se p o r d e 1 a r d " el e 1 o s <' o •• j u r a u o .: , 1 o s él n1 e -
naz ,, j se rie de l' llos en su pr•,pias Lar bas;
pue~, co~a \ ~. · ro~Írnil, ning·uno podía alent;.ar
e o n t r a ~ n ' i d rt , p u "s le u i ri e u r e h en es de
nnl<.:nl;tno algun h(·rnnHt''' paJrc, hijo o an
l Í o · o J e } o .; e O n \. tl r a d o S •
:'1
I...~ a t ,d colljttr«,l'Jon se dcvancrc puc:-, i se
concluye r t u la nlisrna facilidad ron que
s e d e s v a n e e t • 11 1 a s i r u p re : i o u e s
Citación recomendada (normas APA)
"La Miscelánea de Antioquia - N. 10", -:-, 1856. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686485/), el día 2026-02-04.
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