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.pública ue Cvlombia)-OUTUI3HE 1:! DE l!JO.i.- -N·: :!Ji
y
Director, DL.\8 8. 8C<\IlP&T'fJ\
El Revólver
(E~ITLIA pARDO BAZÁN)
En un acceso de confianza, de
esos que provoca la familiaridad y
comeniencia de los balnearios, la enferma
del corazón me refirió su mal
con todos los detalles de sofocaciones,
violentas palpitaciones, vértigos, síncopes,
la muerte al ojo .... Mientras
hablaba, ]a miraba yo atentamente.
Era una mujer como de treinta y seis
años, estropeada por el padecimiento,
al menos tal creí, aunque p1·olongado
el exámen, empecé á suponer que hubiese
algo más allá de lo físico en su
ruina.
Hablaba y expresuha, en efecto, como
quien ha sufrido mucho, "'J' yo sé
que los males del cuerpo, generalmente
bastan para producir ese marasmo, ese
abatimiento radical. Y notamlo cómo
las anchas hojas ae los plátanos, tocadas
de carmín por la mano artística
del otoño, caían á tierra majestuosamente
y quedaban extendidas cual
manos cortadas, la hice observar, para
arranca.r confidencias, lo pn.snjero
de todo, la melancolín. del tránsito de
las cosas ..... .
Nada, es nada-me contestó, comprendiendo
instantáneamente que, no
una cut·iosidad, sino una compasión
llamaba á las puertas de su espíritu.N
ada, es nada .... á no ser que nosotros
mismos convirtamos ese nada en
algo. Ojalá lo viésemos todo, siempre,
con el s<"ntimiPnto ligPI'O: aunque tris-te,
qn<" nos produce In caída de e. e
follaje sobre la arena.
El encendimiento enfermizo de sus
mejillas se a>ivó, "J.' entonces me dí
cuenta de que habría sido muy hermosa,
aunque estuviese su hermosura
borrada y barrida lo mismo que
las tintas de un cuadro fino, al cual se
le pasó el n.lgodón impregnado de alcohol.
Sn pelo rubio ;r sedeño mostrn
Ln r n:;tros do ceniza, canas precoce.
. Sus fa ~ ciones habíanse marchitado
; la tez sobre todo revelaba. esas
alte :·aciones de la sangre que son envenenamiento
lento, Jescomposiciones
del organismo. Los ojos de un aznl
nmante, con vetas negras, debieron
de att:aer en otro tiempo, pero ahora
lo · nfE>nba, algo peor que los años,
una especie de extravío, que por momentos
les prestaba el relucir de la
locura.
Callábamos, pero mi modo de contemplarla
dPcía tan expresivamente
mi piedad, que ella, suspit'llntlo por
ensanchar un poco el siempre 011rituiclo
pecho, se decidió, y no _sin detenerse
de vez en cuando á re pirar y rehacerse,
mo coutó la extraiía historia.
-Me casé muy enamorada .... "Mi
marido era entrado en celad re pect.o
á mí; frisaba en los cuarenta, y ·~·o
solo contaba diez ~· nueve, Mi genio
era alegre, animadísimo ; conservaba
canícter de chiquilla, .y los momentos
en que él no c. taba en casa, los dedicaba
6. cantar, á tocar el piano, á chular
y reir con las amigas que •en(an
á verme y que me emirlin.ban la felicidad,
la bocla lucida, el esposo ni"tsionado,
la brillante situación socinl.
Duró esto un n.ño ; murió la luna de
mieL-Al volver In primavera, el ani.
versado de nuestro cnsamicnto. <'m·
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E-L CO:R:llHO :IJEL VALLE
pecé á notar que el carácter ele Reinaldo
cambiaba. Su humor era sombrío
muchas vecec;, y sin que yo adivinase
el porqué, me hablaba duramente,
tenía accesos de enojo. Notardé,
sin embargo, en comprender, el
origen de su transformación ; en Reinaldo
se habían desarrollado los celos,
unos celos violentos, irrazonados, sin
objeto ni causa-por lo mismo doblemente
crueles y difíciles de curar.
Si salíamos juntos se celaba de que
la gente me mirase ó me dijese, al paso,
cualquier tontería de estas que se
les dicen tÍ las mujeres jóvenes ; sisaUa
él sólo, se celaba ele lo que yo quedase
haciendo en casa, de las personas
que venían á verme ; si salía sola yo,
los recelos, las suposiciones eran todavía
infamantes.
Si le proponía, ó le suplicaba que
nos quedasemos en casa juntos se celaba
de un semblante entristecido, de
mi supuesto aburrimiento, de mi labor,
de un instante en que pasando
frente á la ventana, me ocurría esparcir
la -vista hacia afuera .... Se celaba,
sobre todo, al percibir que un
genio de pájaro, mi buen humor ele
chiquilla habían desaparecido, y que
muchas tardes al encender luz, se veía
brillar sobre mi tez el resto húmedo y
radiante del llanto. Privada de mis
inocentes distracciones ; separada ;va
de mis amigas, de mi parentela. ele mi
propia familia; porque Reinaldo in·
terpretaba como ardides de traición el
deseo de comunicarme y mirar otras
caras que la suya, yo lloraba á menudo
y no correspondía á los trasportes
de pasión de Reinaldo con ol clnlce
abandono de los primeros tiempos.
Cierto día después de las amargas
escenas de costumbre, mi marido me
advirtió :
-Flora, yo podré ser un loco, pero
no soy un necio. Me ha enngenado tu
cariño, y aunque tal vez tú no hu hieses
pensado en engañarme en lo sucesivo,
sin poclrrle remediar, vcnsarías.
Ya nunca más será para, tí el amor.
Las golondrinas que se fueron no
vuelven. Pero como yo te quiero, por
desgrfl('.ht, más cada día y te quiero
sin tranquilidad, con ansia y fiebre,
te advierto que he pensado el modo
de que no ha,ya entre nosotros ni
cuestiones, ni quimeras, ni lágrimas,
y una vez por todas sepas cuál va á
ser nuestro porvenir.
Hablando asi me cogió del brazo y
me llevó hacia la al col ba.
Yo iba temblando; presentimientos
crueles me helaban. Reinahlo abri6
el cajón del mueblecito incrustado
donde guardaba el tabaco, el reloj,
pañuelo, y me enseñó un revólver
grande, una arma siniestra.
-Aquí tienes-me dijo la garantía
de que tu vida va á ser en lo sucesivo
tranquila y dulce. No volveré á exigirte
cuentas ni de cómo empleas tu
tiempo, ni de tus amistades, ni de tus
distracciones. Libre eres, como el aire
libre. Pero el día en que yo note
algo que me hiera en el alma .... ese
día l por mi madre te lo juro 1, me levanto
de noche calladamente, cojo el
arma, te la aplico á la sien y te despiertas
en la eternidad. Y a estás a vi.
sada.
Lo que era yo estaba desmayada.
sin conocimiento. }~ue preciso llamar
al médico por lo que uurau::t el síncope.
Cuando recobré el sentido y recordé,
sohrevino la convulsión. Hay que
advertí t' que les tengo un miedo cerval
1Í las armas de fuego ; de un casual
dL<;paro murió un hermano mío. l\lis
ojos con fijeza alocada, no se apartaban
del cajón del_mneble que encerra·
ba el revóhTcr.
No podía ;vo dudar, por el tono y
el gesto de Reinaldo, que estaba dispuesto
á ejecutar su amenaza, y como
tttlcmás sabía la facilidad con que se
ofuscaba su imaginación, empecé á
darme por muerta.
En efecto, Reinaldo cumpliendo su
promesa me dejabn completamente libre,
sin dirigirme la menor censura,
sin mostrar ni en el gesto que se opusiese
á ninguno de mis deseos ó desaprobase
mis actos; pero esto mismo
me espantu,ba, porque indicaba la
fuerza y la tristeza de una voluntad
que desc~tnsa en una resolución .... y
on mi trrror, cnua día más hondo,
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_... .................................. ... . .. .......... .
permanecía inmóvil, no alt•eviéndome
á dar un paso. Siempre veia el
reflejo de acero del cañón del revól-ver.
De noche, el insomnio me tenía con
los ojos abiertos, cre~rendo percibir
sobre ]R. sien el metálico frío de un
l • rculo de hierro ; ó si conciliaba e.l
s 'eño, despertaba sobresaltada, con
palpitaciones en que parecía que el
corazón iba á rompérseme, á salírscme
del pecho, porque soñaba que un
estampido atroz me rompía los huesos
del cráneo y me volaba el cerebro,
estrellándolo contra la· p!Lred. Y esto
duró cuatro años, cuatro años en que
no tuve minuto tranquilo, en que no
dí un paso sin recelar que ese paso
me acarrease la muerte.
-~ Y cómo terminó esa situación
horrible ?-pregunté para abreviar,
porque la veía. asfixiarse.
-Terminó .... con Reinaldo, que
fue despedido por un caballo y se
rompió la base del cráneo quedando
instantáneamente muerto.
-Entonces, sólo entonces, comprendí
que le quería aún, y le lloré
muy de verns, 1 aunque fue mi ver,
lugo 1
-Y recogió Ud. el revólver para
tirarlo por la ventana~
-Verá Ud.-murmuró ella.
-Sucedió una cosa ...... bastante
singular. Mandé al criado de Reinaldo
que sacase de mi habitación el reYólver,
porque yo continuaba viendo
en sueños el disparo, sintiendo el frío
sobre la sien .... Y después de cumplir
la orden, el criado vino R. decirme
señot·ita, no había porque tener
miedo ..... Este revólver no estaba
cargado ... .
-t Qué no estaba cargado ~
-No, señora: ni parece que había
estado nunca .... Como que el pobre
señorito ni llegó á comprar las cápsu-las.
Si hasta le prcgunlé á veces, si quería.
que me pasase por easn. del armero
y las trajese, y no me respondió,
y luego no se volvió á hablar más del
asunto ..... .
-De modo añadió la card.íaca,-qtH)
un revólver sin carga me pegó el tiro,
no en la cabeza, pero en la mitad .
del corazón, y crea usted que ape~ar
de digital y baños y todos los reme-dios,
la bala no perdona ..... .
~
L,\. PRIMEUA PIEDRA
I
Por ilDcuodn plebe persegui•iiL
Hnye en .Jcrusnlt>n al templo santo
1\[ujcr de~pnl'orida;
Bafin su faz hermo~n
Dcsnt11do raudal de nmnrgo llanto.
E~ aquella mujer ~>ulpnl>lo c~pl· ~ll;
L11 ley del pta-l.lo lu::brco
A mol'ÍT n po!,
Rndi11ntc de bondad y de dulzmn,
Y póslrase de hinojos
Y besa de J csús la I'CStiJura.
Inmól'il q\tcdn cnul estatua yerta;
V ngn en crespas madejas su cabello
Sobre su blanca espalda, m•1l cubiel't~,
Y su rostro somurío
( [>u m sn propia des~enturn, ht>llo)
Entre las manos trémulas epulta:
¡ Quizá un rubor tardío,
(.¿uiá In fnhn de rubor oculta:
Entre tanto el Señor sobre la arena
~istcriosas palauras es<'riuhl,
Y el fariseo que ii In turba guh1,
Pum hnblar ¡, J csú¡¡, silencio ordena.
Con h•1mildnrl irúnic:t proto.?•la
Sob•·e d suplido bourado I'Onsulturle¡
Pero buscn. sutil en 5U rc,¡pucsta.
C'nuaa p.tra acusar!(',
Y nsl le u ice:-" L11 muj('r impura.,
"Que á tu;; pies ~e hu postmuo,
"Sin rccnto y sin fe, cil'ga y pcrjurn,
' ·El tálamo nupcial ha profanado.
"X o ignorará tu cnnltecidn. ciencia
"Que á mm·ir In st'ntcllcin
"L1t snbin ley del in~pirado prc~le
"Quu rompió m•,•etra dura servidumbre
"Y del Eterno ovó la voz celeste
"DC'l Sinui ,¡obre h\ ardiente ct•mlJrt•. ·
"~ás 'tú ere~ el Moslas prometido;
La volnntnd de Dios tu lnbio anuncia.
"(nfuliulc profotn, rey ungido,
"T11S nll.lsimns órdenes pronuncia;
"1'u fallo dinos y será cumplido."
Cri~to eecrlbictulo en el arena sigue
Siu levantar la pensativa frente,
Y el fariseo á poco, ya impaciente,
Oon alterada voz, nsl prosigue:
-"8i eres hljo de Dios, .¡ cómo te arredra
"Lo que el ¡;ran Uolsós dejó o1·dcnndo? ·•
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2359
-"Cúm¡.lat~e-tlice Cristo-lo nuHulado,
''Pero que arroje In primera piedra
"El t¡Ul' ~~tti sin pecado."
I I
'1'odo3 po.rn nnimotrsc se mimron
Y todo¡; ~in aliento enmudecieron,
Sus cejad· se enarcaron,
IAis piedn1s de 1111s manos EC cayeron
Y on confuso t1·opel tle!parccicron.
La7'7nig.
P~sa.voo lki8'1:8
( De Lamartine ).
As! vamas mu•·iendo, hoja por hoja.
Marcan la ruta escombros de ilusión.
¿ Cuítl ue nosotros sobrevive entero
Cuando le llegue el turno de la hoz?
¡ Almas contemporánetiS de In nué~tra 1
¡ Brazos que nuestro brazo entJ·elazó 1
¡ Amigod! ¡camaradas! ¡dulces ojos!
A medio nnuar nos vais diciendo adiós!
En ese nlrgre coro del camino,
'l'an lleno .1' vivo al ascendente sol,
Y11. cadu \'ez que lo escuchamos, fitlta
Una voz mils de tánta cara voz.
Y 1~ecomieuza el himno cada día,
Y es más delgauo y lastimero el són.
i Ay ! Pat·ó á cada trecho un compa.ilero,
Un corazón ue palpitar dejó.
¡Hermanos de colegio y de campaña
Que vais fallando al matutino rol 1
¡Quietos dormiu! Ya es sacro vuestro sueño,
Ya no irá n.1die ú •lespertaros, nó.
Así en el bosque ni vícj'l hogar vecino,
Donde íbamos en grupo juguetón
A l<:vantur con gl'itos iufantilea
De los dormidos ecos el rumor,
!1 cnt•rn con su hncba el rústico, cnTídioso,
De aq11el ondeantc inmenso p~trn~ol,
A cada encina que nmricnlo postra
Una lcugun. del coro enmuucdó.
Y volven•os acaso al que fue bo~que
Cuando eu pie qucut"t
6 de los modE>rnos Ribot ó Henner,
produce sensaciones semejantes á las •
que despiertan las notas gt·aves de un
órgano, de reposo, de calma, de recogimiento.
Dentro de la plena luz el diapas6n
[1 J il !fl.lteo, ea p. XI, Y. II.
de los valores se reduce; la nota aguda
desaloja á la grave y tiende á producir,
cual estridente silbato, sensaciones
irritantes. Al disminuír la escala
de tonos: aumentan las dificultades de
ejecución; es en este caso más difícil
modelar, dar al asunto atmósfera y
relieve, sin caer en las carnaciones
sucias ó en los tonos chillones de los
cromos litográficos de -pacotilla.
Ace\edo ha tenido que luchar con
esta colosal dificultad y algún rastro
de esa lucha alcanza :í acusarse en su
cuadro; pero el sentimiento general
de la obra, llena de verdad y de poe4
sía, se impone :r domina al espectador.
Puede resumirse así: Una mancha
oscura formada por el follaje y
por el terreno, divide diagonalmente
el cuadro y contrasta con la mancha
clara formada por el cielo y por las
hermosas lejanías del Jordán. Sobre
la mancha oscura se destacan las figuras
del Cristo y del Bautista y abrillanta
las aguas, en las cuales se están
mirando el límpido cielo y las figuras
del Redentor y del Precursor."
SEPELIO
El de los señores PEDRO M u.
ÑOz y 1\JIG UEL VIOENTE P .ANE
so, se verificó el martes 10 de
los corrientes.
¡ Paz á sns restos !
RUPTURA DE RELACIONES
Ha suspendido el Gobierno
de Venezuela las relaciones diplomáticas
qne ten1a. con "Francia,
y ha dado pasaporte á su
J\Iiuis tro en Caracas, por haber
¡)l'otestado sobre el asunto lle la
Compañía del Cable.
CONCURSO DEl BELLEZAS
üon motivo de la cclubl'ación
tlel 10 de Agosto, aniversario
de la Inilepemlencia del .Ecuador,
"La Linterna", periódico
íle Quito, abri6 un concurso para
premiar á las reinas de ]a
hermosura que salieran favot·e-
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cidas con el mayor número de
votos. LlcYát·onse la palma las
encantadoras señoritas Lueila
G angotena Gijón y Lo la Guardaras
Pórez. Fueron miembros
del J Ul'ado Escrutador los seíio·
res don Emiliano lsaza, don
J osó Mal'Ía Sarasti y don J oaqu'in
Gómez de la Torre.
Felicitamos á las bellas agraciadas.
11 SUR AMÉRICA"
Por orden Jel señor Gobernador
del Distrito Capital ha sido
suspendido este importante órgano
de la prensa bogob,na.
''Sur América" ha sido uno
z 8ilva ha sido norr.brado
Cónsul en Cua·nz'lo el E~eñor don
Marco A. Torres Elicecht•a: y pot•
p1·omoción del l"eñor don Ignacio
lliaz Granados ha sido nom ba·ado
Cónsul en Pue1·to EspAiia. (Ta·inidad),
el señor dvn Carlos M. Cés•
pedes,
~361
SUELDos -El Poder Ejecutivo,
vista la ac·tual situación e<'onómica
del 'resoro) ha rebajado los
sueldos mensual!:'~ de los empleados
nncionales tanto en el interior
como en el PXterioJ' de la J,l-epúl,
JiC'a, por D Pcretu de 14 de Septiembre,
así: sueldos de $150 en
adelante, en un 25 por 100; Jos
de $100 ha,ta 8 150, en un 20
por 100; los de $40 hat.ta $ lCO,
en un 15 por 100; los de $~O no
tendrán n·baja.
En el miemo Decreto se excita
á los Gobernadores de loa Departamentos
para que hngan otro
tanto con los empleados de sus
respectivas Seccione!:!.
* EL NGEVO PROTECTOR DE LA lL\.•
DER.A.-El "Sideroleum'' es un
nuevo preservativo de lns maderas!
que se está fabl'icandopor los
Sres. D. Anderson & Sou, Ltd. Logan
Selt \V 01·k.".-Belfasf, Ir lauda.
El "Sidra·oleum'', es una pre•
paración líquida que se aplica ca·
lienta 6 fda, con una broeha ordl·
naria y que penetra la madera
prohndamente sin tent::r que em·
plear la pre8ión.
El líquido aplirn.do sobre el pa•
Jo, expnlsa todo el jugo que ten•
ga, lo que lo baceinntlnerable á
todo germen dejándolo á pt•ueba.
La aplicnción del meneionado ingredicntt>,
da á la madera un ro·
lor moreno oscuro de vistosa aptt•
riencia qllf~ tiene la ventaja de no
aplicar, si uno quiere pintura, de·
jando simplemente el .. Sideroleum''.
~n m u eh os paíse~, como por
ejemplo en Australia, la hormiga
blanca desempeñAbn el miemo
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23ti3
oficio que ~~ "cncarrón <' 11 r ali,
destrn,y:lndo ed!fic.:ios; el "Siroleum.'1
S. V. y B.
La dirección P.s la s1guiente:
Srs. Andcrson & Sou, Ltcl. - Belfnst,
Irlanda.
LA PESTE
<'Uriosidad
gnicnte:
* I\EGRA.-_\ título de
public8lllOS lo Sl·
Se ha l1echo mny popular en
Estauos u nidos una re0eta. de un
médico c·hmo, residente tn Sau
Ji'rancisC'O (Uulifomia).
La dicha receta que transcribimos,
cura la '',·ituela negra" y da
muy buenos J·estdtados contra la
peste bubónica.
lié aq tÍ la 1 ecE:'ta :
Sulfuto de zinc, un gramo.
Digital, un gramo.
.L\ zúca r, un cuarto de o m: a.
Agua hervida, cuatro onza!:.
De e:-ia prepara<·ión se tome
\ma cuebarada cada hom y á las
12 dosis dichas enfermeda<.les que·
darán curaclas aun cunndo en í'l
caso ue viruelas, lns pústulas estén
ya llenas.
La dosis para los niños será pro
porcionada á S'l oda-.!.
*
Un día los dos rivales se encon¡
traron en la estación del 1errocll
! nil, y resol viero;1 at·reglar sus
cuestiones b ·ttiéndose con revólver.
Pocos dias después se diri•
gicl'On al lagar tlegi,to con su3
respectivos padrinos, y al primer
cambio de tiros caycror! lo~ dos
mortalmente heridos.
Cuando la señorita Gonzálcz
sr.po el result,tdo del duelo, dedar6
que sus enamorados habílln
cometido un gra,·e erro1· no ente•
rándola del propósito que tenían
de batirse, pues ella hubiera arre·
glado amigablemente el incidente.
In teno¿ada 8obrc el pa!·ticulal',
coutesto que no se hubiera casado
con nil1guno de los dos, puesto
que tenía un tt~ rcer novio.
•
AnoaANno por los derethos fe.
meninos, decía una señora con
gra nrle elocuencia en cierta re u·
nión:
-¿Dóncle estaría el hombre si
no fuese por la mujer?
-Yo lo sé, contesta uno de los
presentes, de buen humor .
-¿Dónde?
-¡E u el Parai&o!
• FRANCIA Y A LFDIANIA.-
Francia, con 3~) millones de bal,¡.
tan tes, ti~ne nn pr ·supuesto de
guerra de 680 millones de pe~os.
Ejército efectivo de paz, 675,300
con1b1tieutes. O~•ballos, 150 mil.
Ejéreit'> efectivo de guerra,
MuERTE ToNr.\.-La señorita 4.350,000 hombres.
Lecita Günzálcz, que en con~ide- AleUlani,,, con 49 á 52 millo-rada
como la lllÚIS hel'luo~a de nes de habitante.,, tiene un presu·
Eagle Pase (EE. UU.) teuía. dos pue~to de guerra de 832 millones
éDamorudos, y los rlm1 querían de pesos. Jtjército efectivo de paz,
•---ill&c:.:c~· r.:l, ~a~ s~u_.:l:._ !t>:..~;l~O~n ..: ....-------~6:...):.1~~, G~ '8 . O.t bal los, 1 w 6 mil. Ej ér ·
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1
EL CO'll:l'l.EO 1JllL )rALLE -·-·---............ _.. ,,,.,,,,.,,,.,. .............................. ~-····--···· .. -····""'''"''"''-"' .............- -...... _,, ___ ,,,,_. ...... ············- ·· __ ,,,,..... ........... . ......... ... .................... --
cito efectivo de guerra, 4.176,000
hombres.
Con estos elementos bélicos, fá.
cil es imaginf\rse el formidable
d•·~•ma que se desarrollada PU Europa,
entre dos potencias de pri·
mer orden, á la simple voz de un
Rouvier ó de un Vou Buelow.
La Ft'ancia cuenta, además, con
l.s segunda marina del mundo.
Y ésta no es la vez aquélla, en
que, como dijo un militar genná.nico
al contemplar las tremendas
cargas de los franceses en 1870:
".:Son leones dirigidos por asnob''
· N o es posible, sine m ba rgo,
adivinar quién vencerá. en ese duelo
espantoso.
(Ir
AL LEER l11 mayor pa1'te de los
versofi decadentes que no levantan
el espÍt·itu ni hacen palpitar el
corazón, ui en realidad couduceh
á nada, no puede uno mPnos de
recordar estas palabras de t6pez
Guijarro en su Histol'ia de Roma:
"Los romanos, put-blo dotado de
un seDtido eminentemente práctico
y positivo, tenían por fútil to
do trabajo literario que no tuvie
1 se un fiu prádico.
* LOS l\1 ARINOS EN FRAN-CIA.-
A to.1os los marinos fran·
ceses les de~cuenta el Gobierno
de su país el tres por ciento de su
sueldo y lo mismo p11gan los pescadores.
Estos fondos se degtiuan á pelJ·
eionar á los marinos que llegan á
pt·estar veinticinco años de servicio
á bordo de buques franceses.
* COMIDA S ESTRAFALA-RIAS.-
El Príncipe Enrique de
Prusia tuvo, hace poco, la ocunencia
de regalar á una Sociedad ·
de excur~ionistas cana:lenses el
cuerpo de uu rinocerOí.te, y lo~
individuos de la agrupación, en
vez de disecado, se Jo comieron
ert un banquete que titularon
"Festiu del Rinoceronte.''
El cazador inglés Bucklan se
jactaba de h11ber comido carne de
boa, de ballena y de elefante, en ..
contrándole á la primera un sabor
exq uistto. E 1 célebr~ exploradot•
Smith decía que la carne de los
monos africanos es fáeil de con~
fundit· con la de la liebre.
EL TABACO* INFANTICt ...
DA.-Se r,abe que las obreras
que manipulan el tabaco en las fá.
bncns del Estado en Francia, no
crían ellas mi~mas sus hijos. .
E tono causa sorpresa, despuea
de conocer los estudios de Drysdale,
quien descubrió, casi diez
Hños hace, la nicotina en la leche
de las tabaqueras cie Viena.
El doctor Mntrel ha publicado
á este respecto un cuadi'O de ci·
fras que tienen una elocueociá
macabra. En Nnncy, la proporción
ele la. mortnlidad iufantil es
de 56 por (·iento en reposo de la
madre, y es de 99 por ciento cuan•
do ésta continúa uutriendo al niño
con su pceho después de la
vuelta á laman ufactura del tabaco.
De acuerdo con una investigación
hecha últimamente por el sin·
dicnto obrero en todas las manufacturas
francesas del géntlrO, la
proporción se eleva á 70por ciento•
El Gobiemo no ignora esta si·
tuación precal'Ía de la maternidad.
dcuunciada por diferentes info1··
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'2365 .EL C O :.tl'.BE O :LJ .EL Y vLL .L ~'
mes de méJico~, pera casi tenida
cuidadosamente en secreto.
LA YERBA DE Cl\LIFORNIA
Y LA J;OOURA.-Una
yerba que se produce en las \·astas
llanuras de Califomia, conocida
bajo el nombre de zumbadom,
tiene la propiedad de causar la locura
á los animales que la <'Omen.
Lo particular del caso es que,
si se trata de caballos, por ejt>mplo,
la locum uo les hace perder
sus nptitudes de domelillicidad.
Cono('en perfedamente al ::~mo y
s~ dejau montar y guiar cual si
estuvieran en estado nol'mal.
En camláo, y aquí reside el pe·
ligro, pierden por comvleto el
ir.~tinlo de los abi ·m0s, al grado
de caer en éstos ó ch:jarse arraRtrar
por la~ conientes IDlolS fuertes.
* NIÑOS QUE SE CJASAN
:Los matrimonios de niños son
sumamente frecuentes en la India,
3Un hoy que las costumbres de
aquc1 país apat'Pcen muy modifi.
cndas a causa ue ]a dominación
inglesa. Segúu un censo hecho
recientemente, cu un solo aüo con·
trajeron matrimonio en el Indos·
tán 1 43 niños y 187 niñas de un
año de edad; niñoo do menos de
cinco años se casaron en el mismo
Hño '2.297, y niñas de igual etlau
;3.534-.
Como consccll\'lll ia de semejante
e~:tadu de cosas, en aquel mismo
año hubo veintidós viudos y
1 veintisiete viudas que aún no te.
nían doce meses de edad, y unos
300 uifios de ambos sexos, meno
res de cinco años, lloraban la péruiJu
de su::; cousorLes.
Los re!'ult11dos de e!Sta co8t\lm·
bre wn, romo fáeilmente Re comprenderá,
fatftles para el aumento
de po bhl(·ión.
J>ara evitar que ésta dismionya
en algunas loealidndes en la Pro·
viuda de Baro1a, por eJemplo, se
ha establecido una ley que prohi·
be el lllatrimouio d~ mn<:hachos
menor{'s de diez y Ol ho años y Liiias
menores de catorce.
* RECLUTA?tJIENTO FORZozo.-Para
dt:>fenderlo no se objete que el
ciudadano está obligado á defender
á m patri11, po1 que aqoi no se
trata de guei'J'R mtertJacional y el
Gobierno no es la pat1 iat ui e~tamos
obligados á defender determinado
partidú, ni muc·h() menos
á sncrifkamos por sus instituciones
que pueden no ser de nnestro
ngrn~o. (Artículo 39 de la Cons·
titución.)
Fernando Ganwito.
*
EL VENENO DEL UG.ARTO ''Hó-
RRIDO''.- Se ha descubie1 to re·
C'ier.tementc qne el n-medio más
eficaz para curar la parálisis y al.
gunas enfermedades del corazón,
es el veneno Je cierto lnga1to
americano que los n8turalistns lla.
mau ''helodermo hórrido'', y los
criollos ''tolachioi". :En los ·E~tn·
dPs Unidos de América se está
empleando C('n gran éxito tan sin·
guiar medicina, y últimamente ha
empezado á apli(·arse para <·otJtralTestar
los efectos de la fitL1·e
nma1 i11a.
Siendo como es tJl ]flgarto de
esa esrecie, un animal ruuy lento,
fác·ilmentc se le aprisiona, opri· .
miéndole fuertemente al lomo, á.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
' ¡
fin de que arroje la materia visro · ,
Rll y am::trilln que es tan maravillosa.
Para emplearla corno medicina
hay que mezclar ese veneno
con alcubol puro en proporción
de uno por mil. Esta mat~ria es
el estimulante más podero~o de
~ ' los que fe han descuUerto hasta
hoy para el comzón.
•
SACERDOTISAS EN EL SIGLO XX.-
'' Al cabo de los años mil, vuelv~
n las "gn11s por doude solían ir''
(. Quién h~tbia de cretr que, 1 odando
los tiempos: íbamos á te
ner otra vez ,•acerdotisas corno en
los buenos días de la antigua
Gt·eda ·~
Y, sin embargo, nsí cs. El que
quiera convenr.erse de ello puede
u.cudi1· al templo que los unitarios
tienen establec·ido Pll N arborugh
}XoaJ, en la ciue:lnd inglesa de LeiCt:
l:t er.
El párroco de di cha ig lesia f'S
hembra ; la reverenda Gertrudis
von Pt>tzold, hija de un antiguo
ofitial del ejército alemán.
El sábado último celehróse un
casamiento en la. cit11da iglesia y,
naturalmente, ofidó de sacerdote
1 la reverenda miBs Pt>tzold.
Como el caso es verdaderamen te
inusitado en est0s tiempos,
acudió gnm concUtreucia á presenciar
la reremonia, y dicen que
la l'tverenda desempeñó su cometido
con toda solemnidad.
De suerte que, por una parte,
en Huaia las mujeres pueden ser
Alcald~s y regu· la administración ;
del Municipio á. que pertenezcan :
por otl'a patte, en los Estados
U nidos se las ha visto de Jueces
de pAz¡ cm Francia, informando co
mo letrarlos ante los Tdbunales;
en España, Pjerciendo de doctoras
en M'"'didna, y pot· cierto muy intt'li
~ E>nb · s y muy hábiles.
lJe suerte, C)Ue al prl"scntlirse
f'll Tng-latt>rra oficiando de p<Íl'J"o<
o~. biL'n puede dccit·se qne no
c¡nt>da yá campo alguno limitado
n la acti\·idad de la mujer· .
* E-'1' .\0ÍSTICA coRIOS"\.-rn saLio
estad.~t~ in~lés después de cuidadosas
IJb..,ervaciones, ha determi·
nado C•JU mayor preci¡;ión (según
dice él) cómo se aTTeglan las mnjeres
para di-tribuír su tiempn,
tomando un promedio dd qne
di<'an á cada una de sus ocupacio.
nes favoritas.
Por ciento.
:A la maledicencia.. . . . . . . . 50
Al cuidado de los niños. . . . 18
A platicar con las modistas. . 17
A oraciones . . . . . . . . . . . . . . . 5
A di versos asuntos. . . . . . . . 5
A elogiar al marido. . . . . . . . 2
A la.s artes y á las ciencias . . 3
A elogiar á las amigas. . . . . . O
TotaJ .......... . .... . . . ... 100
•
-DESPUÉS de ca'lado doo Ttl·
mn.s se ha ido al cementerio y La
ptrmanecido allí inmóvil, S(nta•lo
sobre una tumba.
U u amigo llega y le _interrog:l.
por qué se halla en tan extraña
posición.
-Pot· la ,·ieja, dice éf.
-Qué vieja?
-Ha,:e algunos días SE!nti un
tembloL' muy prolongado y fuer.
te, y me ha venido la conviccióu
de que mi suegra se quiere salir
del hoyo. Poro lo impcd1ré!
Y contiuúa, allí, sentado iuwúvil
sobre nua tnmLa.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
El General Rn.m6n M.arín
INSTRUOTOR DEL
EJEROITO JAPONES
Han desplegado los japoneses
durante la actual guerra del Extremo
Oriente habilidad y justicia
incompanbles, sobrPsaliendo en
el empleo de estrat&gemRs mili·
tares tan inteligentemente combinadas,
que rara vez han dejado
de producirles el resultado apetecido.
U no de sus ardides de más
frecuente uso y de mayor irn portancia
consiste en el desarrollo
de falsa~ líneas de batalla frente
á las más fuertes posiciones del
enemigo, y detrás de las cuales,
en los lugares más adecuado~,
fnncionsn verdaderas líneas de
acción efectiva, protegidas por las
de simulación, que debilitan al
adversario haciéndole concentrar
su atención á lugares en donde
gnsta 8u pólvo1·a en salvas. Más
de una vez han hfcho los rusos
tronar horas enteras su~ b~tel"Ías
sobre destac11mentos de mt:n tidji·
lla, compuestos de monigotes de
madera y paja y apoyados por secciones
de artillería, cuyos cañones
son de cañaa y los artilleros de
piedras, 6 postes vestidos con los
retazos del uniforme japonés. De
trecho en trec·ho ondea la bandera
de la aUJ bulancia protegienrlo
convoyes de falsos heridos asisti.
dos por falsas enfermeras ; astn
cia desleal por cierto, que oculta
formidables baterías ó pelotones
de diestt·os tiradores que sit>mbra
la muerte en las filas enemigas.
1 Pero he aquí que una vez más
se cumple la regla niltil novum sub
.~ole. pues nntes_qtw á lo~ jnpor,e-ses
se le ha bfa ocurrido e31plear
el mismo sistema de r'uses de gue·
'rre á un jt"fe colombiano, revoln·
c10nari0 por más señas. atezado
de color y crespo Je pelo, que
hoy forma entre los más avanza~
dos paladines del trabajo á ]a sombra
de )a paz, y que estuvo á dos
deuos de figumt· frente á alguna
escolta ejecutora de la alta justicia
milit~1r si hubiera tenido que
ver de cerca con cierto ex-Presidente
en potencia, recomendado
a~guna vez para la primera Ma.
gistratura de la República por al·
gún notable caudillo revoluciona·
río . Cosas de la politica y casos
de la guerra civil !
Pero bien, volviendo al asunto,
es el caso que un notable pel"iódi·
co franc·és, estilo magazine, publica
nn lfugo artículo so.bre las ...
farsas militares de los japoneses
y hace notar que en le GolombitJ
durantt~ la gnetTa de 1900 á 190a,
algunos cuerpos de Z' m·mée J•evohttionaire
usaron con éxito dP. las
mismas estratagerr.as que hoy
aplican en g¡·ande escala Jos E~agaces
nipones, publicando al mis·
mo tiemro un curioso fotogabra·
do que reproduce una av~ozada
tolimense formada por .... rocas
y tt·oncos cubiertos por rnanas
c·ale11tanus, alltéuticos b:1.yetonea
y coronados por ... jipas y sombreros
de tapia pisada ! Por ma·
ncra que un 08cw·o guerrillero que
derrochó su valor en los fríos páramos
y lns ardientes llanuras del
Tolim,,, ha dado lecciones de es~
tratl·gia á todo un Mariscal Oyama.
Lut>go an materia de 'lllata::ón
tenernos tamhión pleno derecho
Citación recomendada (normas APA)
"El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 234", -:-, 1905. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3686341/), el día 2026-02-06.
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