T:Pr¡isLI'm1o rnwn r1 1'1 ÍI'Hlu ile ?11. elrf.~e en rl Jfi11 islr1·in de f'IH'I'I'Il, y Trlfgrrt tnR. Rrgí, 1m So. 211
REPUBU«;A OH COLOMBIA - DEP ARTAM ENTO DE NARINO
IDHABIUM
Organo de la Escuela Normal de Occidente
Dl'lor.: EDUARDO lliARTf]..'EZ ESPONDA. Rcaactm·: SEROW fiJI..lAS ORTTZ
CONTENIDO :
Pág.~.
La Sinflicnliznci(m del l\Ing-ifgría 1le ~er ~Iae trn-Eomut
ln'r.~ .JlfClina...................... ..... 283
SECCIÓN Hf!';TÓRICA
Vocnlmlnrio del flialeeto gnahiho
del Vidwlla-Jliuwel Ui'p1·inno
Perez................. ..................... 280
A h•janrlro ¡\[acnulay-Sf?•g/o Elífl.
Ortiz .................. .................... ~!1 ;-
SECCIÓN BIOGRÁFICA
Do~i~1go ~:1nst~no Stll'mÍelltO,
}f.J¡umaco Cabm·tco........... ......... !'lOO
, E:CCIÓN CIE~TÍ!<'ICA.
Rl Prnhlt>ml't Triguero-Bmulio
Gt'.~rtr Jlfontenegm ..... .............. !10í
El prohlt'nHI ele Jn. Lepm f'll N'al'i·
ño-lgnacio Fe?'?'eim............... 31!1
No1'AS ........................................ 32.)
PASTO- IMPRENTA "LA CO. ~lOPOLITA 11
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
(í ~ole tí~ ~e [sitt~ios Históricos"
(FUNDADO EN 1927)
tPi~e.ct.o~e\\ :
Sergio Elías Ortiz y Leopoldo ljópez Alvarez
Historia general, Etnografía, Linguística,
cuestiones americanistas.
PUBLICA DOS SUPLEMENTOS AL AÑO
SUSCRIPCION:
Colombia, doce números ................ $ 2,40 m. l.
Exterior e< e< dollars....... 1,50
::I?~STO
Departamento de N a riño- República de Colombia
A parta do número 2
~~==:::::::1 ~ ''El Magacén de las Tres Américas''
1 DIRECTOR:
Se publica en la Habana, Cuba, una vez al mes.
Suscripción Anual: $ 3,00 Moneda Americana.
( Giro Postal o Bancario )
Calle OBISPO 69-H.ABANA.
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IDEARIUM
---~·.----
~.el;fi\1-ta ilít.ett~t.tal
1 Organo da la Escuela Normal de Or.cidente
FcNPADOR~ Oermán Peña Martlnez
Director : EDU.t1RDO M.4.RTINEZ ESPONDA Redactor: SERGIO ELlAS OR'Tlíf
AÑO I Pu~tú, diciembl'e 19 de 1937 }
La Sindicalización del Magisterio
La uot::. en q:::e SP nos participa la siudicalizaeión
de los mat--~tros de P.nsPñfl uza pl'imaria de la ciudad,
que en otro Jugat' publicamos, nos presenta la oportu·
nidad para btteer algun~s cousideraciones alred~dor
de estP. asnllto, singuhnnlPnte interesante.
Es nnPstro rná:s fer·vie11te deseo que pronto quede
realizado el propósito atribuído por la comunicación en
1 eferencia a 1o8 maflstros de la ciudad ~apital. cuando
diee que é~tos se rPuni~ron Hcon el objeto de fo1·mar el
~indicfl to u e ~1ae8t.ros de N ariño''. .
La ei rcu u~taneia de que cada día él e~tado colornbiauo
~e prPocnpa en rn;lyor grado por mejorar la hasta
ayPr pl'ecaria situBción del ~1agisterio no resta oportuuidad,
ni aminora la conveniencia a la iniciativa de
eonstituir una asociacióu profesional que, de acuerdo
con la ley, tt:lnga por fi oalidad exclusiva u el estudio,
deEJarrollo y defensa de los intereses comunes a su profe~
ión ''.
}úúla nos parece tan aeertado, para que no haya
solución d~ coutinuidad fln la obra de protección social
quE: se de¡;.arrolla dP~de las altas esferas del estado, y en
los pn·c1so~ mom~otos en q ne presencia el país el más
gr~,ndf' u1oYin1iento que registra su histol'ia en favor
de ~o in t.en.lses de los empleados, con1o este deRpertar,
quf' por tt11dio nada desmerece, de quienes buscan en
la unióu una fuerza social de que siempre han careeido
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para defender sus dflr~ehns. los derel'hos t1ei gn-·mfr)\
más sufrido y olvidado de cuantos ¡,wrteuecHn a la clase
media.
No circunscribimos aquí ~a palabra tlereeho a la
interpretación legal .. o a la qne pudiera cabede dt>t~tt·o
de nuo de nuestros antieu21do~ textos de iustrut~c·ión
(·ívica. Qu~remos rt>fP-.r:irnos a las 11~pi.nwioues ju:-\tHs
de mej.oramientO' que por los tnúlti pi~ a~pt>t•tos de la
vida moderna put>da a.lfintat· e1 mflgisterio. Y e:sta intención
recta, despreven¡da y OP~i t1ieres21da, nos h;.¡ce
desear que todos los pasos de esta asoc¡.;.¡ción per·siga n
finalidades no atlultel'adas pot' móviles polítÍieos-en el
sentido pequeño que entre nosoti'O~ tiene la pHiabl'ani
se encaminen a satiafacer anlhieionf>s pflr~onales de'
quienes, sin pertenecer al gr~rnio, no pit>rden oportunidad
de explotarl0 en favor de ~us propias cotJVeniencias.
Probletnas múltiples tiene por resolv('r f>l m~giste·
río para hacer cada año menos peuo~a la vida de quienes
lo integran, y~ la solución de Pilos dehe d~diear
en aJelan te todas sus energías. be1jo la ol'ÍPntacióu de
las directivas del gremio. ProblPtnas de orden económico,
cultur·al, de asistPneia Rocial en vida y de ~~guro
para poner a sus deudos a cubierto c·untra la mr~et·ia
constituyen, a grandes ra~gos, un pt·ograma cuya ~olnción
adecuarla t~aería unH snma de b~eoe~tar y ~eguridad
para el maestro nariñense qne le irnprimidH un et~pft
·itu nuevo y centuplieada sus fuetzas para t>l cuU}plimiAnto
de su alta misión.
Creemos que todas estas neeesidadPs deben concretarse
en un pliego que indique la solución que con·
viene a cada una, y al alcHnce de ese ohjt-->t1vo deben
converger todas las actividad~--'S que dPsaJrolle Pl grupo
así constituído, dentro de la campaña que hHbrá de comenzar
en breve.
EJ maestro de la escuela plimaria ne eesita ea~a de
habitación higiénica: q U8 ni ngu u o de los lJ Ue\- OS loe~les
escolares que se coustt·uyan cal'ezea de este t·eqnisito,
y el cuartucho estrecho que eu tona escuela rural
lleva el potnposo nombre de habitación para el maestro
sea reemplazado por la casa o las habitaciones nec~:;arias
para el alojamiento rle la tnaestra y su familia.
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Oon ~--1 m•jlll'Hm'er,to rie su vivienda deberá peJir ine ..
vitHblemente, la Hd~}•hH'ión (tel edificio a las exigencias
d'e la bigi .... rr.-.. Así no podrá pt·esfntarse el caso parafi
·6 jlt·o de4 llHlt--Stro qnP hablarle la higieue hogareña a
lltl grupo r. .... muchachos que viven en un ]ocal invadido
por la humt>rlHd y lo~ par · á~itos, y ven a su maestro
Hlojarlo en ('llH r to qtw en po<•o se difflrencia de las caYt
·rnn :-: f1 nt ~ hH bita hH el hom hre pdmiti vo.
VÍt't>CPrno~ g· nsto~o~ lns p¿~gtnas de esta revista al
~ J:,gi~t.,t · io de Nariñn, ~7 pr1 1metemos analizar algunos
~; Rpt>•·tos del VHSto pro.grama que ptwde realizar, en or·
den al m~~ onuniPnto de su situaeión y el de la escuela
J 1 ne:-;t~ lmjo ~u euidndo.
OBREROS:
EDUARDO MARTÍNEZ EsPONDA.
tA ALEGRIA DE SER MAESTitA
Para do1ia M aria Luisa df- Peña
y para mis compañeras qne saben
enseñar sin can1ancíos.
Hoy vuPBtros hijos-a quieuPs les habeis dado vuestra
propia vidfl, y ptna qnieufls gRuáis el pau con dolot· y con tortUI'I-
1-SOn utwstros dis(·ípulos amados.
Eo el afan de engrandecer el mundo que Layen cada
uno. y de hAcer que el futuro que viva en cada niño, digno
sea de sflr hombre, nos hemos convertido ec madrfls, toda
vttz que e lla" son sabias eu el amor y en la enseñanza.
TeuPd prfls~ntA qu~ estamos junto a ellos alimentan do
sus cel'el.Jros y nutriendo sus e~phitus con la cal'ne del
alma.
Hemos bec·ho de nuestl'a e~cuela un nido en donde el
r~e qu e ño HSClll•ba los más bellos arrullos. Tambien la hemos
t\o uver ti do en árbol para que cuelguen su columpio y dejen
l legar hñor, h»z qn~ ro
prenrla (~on dolor, para saber· que hH corn~gido amHodo."
Dt1jad los que vengan a nuestro lado, porq n'~ c•n a rHio Hi
sol empiezf.l su P-aruioo, nosotras PlliP~-'ZHtnos a ~ ~ nid1tr nnf-1~ ·
tr·as parcelas inrantih~s. Le. ha{~emo~ f'ou~ngráudoiPs ~~alma
porque sa hemos que si es bello ''Dar· dP. (•omPr a! a m
briento", es aún más bello y rnils ~uhlime "Eu:-Pñar H-1 quH
no sabe.'· Lo hacemos ::;i u fii tiga porq n P <·om prt>nrlt>nw~
que la palabt'a ''niño'' es un t-írnholo que gua1da torlus los
poemas y con tiene todos lo.s perfumes.
Est~tmos un~idas de dolor] de tf-'nHHR porqu~ los amamos.
Parece que algo dA uue~tra mi~ma vida ·vibrlit·(1 PU Hls
espí.ritNs. Los sentimientos utw.stros. LlPIHlS dt-~ ulf .. gría <·ontemplarnos
cómo en el aire I'Í1:1Iau Jc,s ef'oS rl~ sus palabrHs f'nal
si fueran eometas de seda ·que be:;.ara t•l viPuto. Somos felices
al vet· <>Ómo sus ~t-stos pueblan Al ambiente y s~ a(•unncan
luego bajo los pórti('()S uiveos de nu8stra eu:señcHlZa. La
miArna Doetdna impoluta que enseñó a los humildes el
GRAN MAR'rJR!
Como El llt>nam?. de vuestros hijo~, y se ha ·vol<.~ado PD e llos
nn~str·o espíritu como una inmensa copa de oro lleua de
ambrosía.
ÜBREROS:
Ahora sabréis por qu é- h Pmos eutroui?.~d() f\tl uuP~t.r·o
templo interior a f'ada uuo c)p Psos mn«·hat•bitn:;; J,u Pnos qn e
lleuau de alegria bAsta el último rinc·ón dH ntw:-.tra PSP n e la.
A ruamos su al("'g' Ítitro de seo
es que ella ·se p1·olougue ba~ta más allá rl l día en q tH~
nos tlejeo y cojan su ajorca para s~guir tras las hu e l l a~ dd
los que ya se fueron. ____ •
Y para el instantg en el que al decirnos "etdiós '' nos
dfljen solas, enuenderemos para ellos nuestras lampar as in ternas.
Y será entonces cuand0 lBs dal'tlmos nuestro mauá
•
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qnP-R SPmejanza rlAI bíhJi,~o-tiPnA la virtud de gnstar a
cadu paladar. De~paés s~ irán. El eielo quiera que se marchE:
In ~in camiuar a tit:-utas y ~in que tt>ngan heridas.
Y no..;otr·as de pie-!':obre un peld~-tño rle la vidn]
Ps diremos la súplica qua siempr·e h11n oído. Dios h1\·
rá que por t-~lla se liberten de Jo~ audrajos qne d~seará prt>n ·
der· 1~:~. humauirlad PU la madura tri~t ... za dt:> sus año~, <·nan ·
do vaya cayendo la tarde-sobre eilos --como una sombra
láuguida.
Confiamo~, pues, qne 81 r8cuerdo de nuestra ens~ñanza
y las mieles de nue~t . ra do(•t.ri'la viviráu etJ ello~ hasta qn~
penf>trPn por· los umbrales del Sileudu en las augustas crip
tas HEDEN'rORAS.
EMMA INÉS l\1EDINA
11-7-37.
Vocabulario del dialecto guahibo del Vichada
Del año 1899 al 1901, como miembro de la Comi s ión de
Límites con Colombia, hube de viajar por el sur de la R epública
y tratar con individuos o pequeños grupos de las tribus indíge nas
del lVI eta y del Alto Orinoco, y aún deo pennan eeer por· pocos
días en cada uno de los cas ~ ríus rlel Atabapo y del Guainía hasta
Jos s itios de Caño Cololorado y Sabana. En tales orortunidades.
y ~ n los esc asos momentos que era posible desviar de las continuas
labores d ,"! la Comi3ión, logré acumular unos tantos voca blo s d e
los pi a roa , guahibos dei M e ta y d e l Vi chada y d e l dia!ecto corrí
deJ Guainía con la esperanza de poder d e dicar alguna parte d e mi
vid t al e studio de e"t as lenguas. En los muchos añc) S tran s rnrrid ,ls
desde entonces no he hallado la ocasión propi cia ; y, pensando que
estos vocabularios pueden ser de algún provecho a quiene s por
a fición o ne cesidad. y con mejor preparación que yo, pudieren
dedicar algún tiempo a estos estud!os, he con venido en publ icar el
df'l dialecto guahibo del Vichada, accedi e ndo a benévola in siouac
i6n de mi dilecto amigo doctor Caracciolo Parra, Vice-Rec t or
de la UnivPrsidad Central de Venezuela.
El viaiero, el explorador y aún quien intenta residir en esas
r egione., necesita comenzar por hacerse d e un vo cabulario ; pues,
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en ausencia de un intérpreLe, lo que es frecuente, con unas pala- ,
bras indígenas que aprenda y otras r;ocas palabras españolas que
algunos indios suelen conocer, puede el recién llegado mane~ .
jarse entre ellos e instalarse, mientras ahonda en el conocimiento
de la lengua para poder penetrar en la tribu.
En cuanto al guahibo del MPta, existe una gramática d('l
di~ lecto, que fué escrita por los RPligiosos Manuel Fernández y
~\1arcos Bartolomé e impresa en Bogotá en 1895, hbro hoy raro,
del cual me regaló un ejemplar mi excelente amigo el Dr. Antonio
Gutiérrez Rubio, Abogado d~ la Comisión Colombiana, ejcmr-
Iar é'3te que puse a disposición del Rvdo. Padre Rodolfo Fierro,
Superior de los s;alesianos de Caracas, cuando leí en la prensa
que ks misioneros de esta Crmgregación estaban emp~ñados en
el estudio del idioma para desarrollar ia obra de conquista y de
beneficencia moral y material que. con maravillosa diligencia
y éxitos resaltantes, vienen realizando dt·sde hace más de dos
años en las cercanías de Atures.
En este v,"lcabulario he refundido dos; uno me fué dictado
por un europeo de cierta cultura, que ocupó puesto importante
en el gobierno del Territorio, y cuya familia, toda indígena o meatiza,
poseía tanto el español como el guahibo; el segundo veca
bulario de unas 200 palabras, que formé c0n la intención de
comprobar y aumentar el primero, aunque valido de un interprete
de más modesta alcurnia intelectual, me fué dictado a presencia
de varios indios a quienes él lograba ha~er hablar. En uno
y otro caso las pa.lahras y fra~es eran dictadas a voluntad y elección
del intérprete. sin que é~te fuera preguntado, para evitar el
riesgo de que, por c0mpromiso, se me pudit>ra dar una traducción
errónea o arbitraria. Por et~to, y por las comprobaciones que encontré,
creo que, quizás con alguna rara excepción, las voces aquí
apuntadas son fidedignas.
No es extrcño encontrar algunas diferencias en varias traduccionee,
ya porque en el dialecto no faltan sinónimos, como porque
estas diferencias se encuentran al pasar de una a otra ranchería
en la misma tribu, ~omo lo advierte el R. P. Bonifacio M•.
de OlPa, respecto al guaraúno, en su magnífica gramática de este
dialecto, que hace pocos años fué dada a luz pública.
Pronunciación.-Insiste mucho el laborioso escritor Gral. B.
Tabera Acosta, y lo asienta definitivamente, que la ¡sílaba guá no
existe en los idiomas indígenas, ni aún en nuestros más conocidos
criollismos; y así, suprime la g en guahibo, Guainia, Guaviare,
etc., y en guay»ba, guam·o, guaDálana, guásimo, jaguar, cunaguaro,
etr., palabras éstas que figuran ya en los diccionarios castellanos
como americanismos. De mí puedo decir que a la mayor parte
de los indios les he oído pronunciar guá; y en los que decía uá,
me parecía advertir una pronunciación negligente. Además, es de
notarse que durante siglos y desde Méjico hasta Patagcnia ninguno
de los españoles oyó u á sino guá, y así, escribieron desde Guanajuato,
Guatemala, Nicaragua, Guaj:ra, Guaira, Gua.renas, Guatire,
Guaviare, Guayaquil, hasta Paraguay, Guaraní, Guaianeco,
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rte. Y esta pronunciacton s" ha perpetuado en nuestra intr>rjección
iguá!, aún hoy es bastante usada, y para la cual Don Ricardo
Palma, Académico Correspondiente de la Española, reclama un
puesto en los léxicos castellanos (''Pa.peletas Lexicográficas''-1903).
Según el Dr. Indalecio Camacho Barreta, quien conoció tribus
peruanas, decia que, entre aquellos indios guá significaba
hombre, el ser humano.
La h que ponemos aquí en algunas palabras indíge:1as representa
una aspiración débil, más o menos perceptible segú11 el
indio que habla y según quien oye: algunos rltcionales dicen
guajibo, porque a~í lo oyen.
En muchas palabras del dialecto el srmido de las vocales, sobre
todo en la última sílaba, es tan sordo que a vec ~ s no es posible
distinguir entre la a, la o y la e, y a,]n entre la llena e y las débiles
i, u. No se podria pues criticar en firme a los que, por ejem··
plo. oyeiJ Gua viari en lugar de Guaviare. Cuando tal vaguedad
ocurre. se han puesto en el vocabulario dos palabras para indicar
la letra dudosa, o se ha hecho la advertencia del caso.
Homófonos.-Estns, como los sinónimos, infunden algún recelo
r~specto a la veracidad de las versiones respectivas. Considero
verificadas las siguientes, que de pronto se notan en la lista:
(33, 96) Hijo, nacer= pesúnto yo (que significa nácido de).
( 40, 647. 419) El dios, vengo, es de díGt = matacábi.
(77, 79) Sexo mase.= pe guáte, pe-bo-uáto; pelos del em-peine=
pe beguát.e.
(102. 26.5) Exonernr, dulce (adjet.) = cáica.
(649, 220) 1=cáine; agua dulce=ennábo cáine.
(173, 543) Galápago, caño= pejeHáto.
(340, 329, 337) Hacha =sipare, sipári; caldern =sipáre, sipáre
guáiqui; rallo=sipáre bocapáje.
(349, 429) Liencillo =caribe; ofreciendo yucuta = méra r.aríbe.
(6. 635, 147) Malo, ramera, no sil ve= abejé.
(93 . 84, 85) Sólo me quedó alguna duda de que la palabra
hueso pueda decirse lo mismo que pierna y pa:1torrilla (pe-síto).
En r.uanto a los verbos, sabido es que la conjugación indígena
es en extremo rudiment.aria, En particular el infinitivo y el imperativo
parecen tener siempre una misma forma; et:} cambio, dos
personas inmediatas en un mismo modo y tiempo, presentan a
veces diferencias extrañas, como en quiero= ji chípa (406), ¿quieres?=
¿apáisi'? (404). PGtra conjeturar alguna:; reglas de conjug:lJión,
se necesitaría~ no un vocabulario come éste, hecho al azar, sino un
estudio dilatado y profundo de la lengua. Sólo las escuelas de párbulos
indígena., que fomentan los misioneros pueden dat' intérp['etes
capaces y fidedignos que permitan formular uua gramática.
Sinónimos.-De dos o más que se emplean en un mismo lu·
gar, se han subrayado los de uso más corriente. Si ninguno está
subrayado es porque se emplean indiferentemente o correspond en
a diferentes rancherías.
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La r.omprobación intentada sobre los números dígitos dió los
resultados más discrepantes, como se ve en las siguientes columnas.
Los nombres de la primera son los que merecen crédito por
la cHJidad del intérprete: los de las rolumnas siguientes son tres
tentativas de comprobación con bogas y patrones indios de dife·
rentes lugares.
1 r.aitP
2 nnjuá nnmbé
3 ntué varí
4 caí cobé
5 m¡¡t;1jrl.ra
m~tütj1\ne
6 isoeabe
i pit:l\'0 pité
8 inúr.:¡ y ca.be:3ita
9 patat1.101íi
10 sónni
cninP
anij"be
IH:IIt'ptbi
caé cuiH~
un penéi a na ts(
cAe nu
acuéyubi nnmbé
cuái. numoó
piní jitllóna
t•11jn;í ••uml.Jc
i~ó c:obé
rRine
lllljU:Í l•Hmbé
ncué ynl.>í
c:\e cobé (tlos pares)
CÍIP cobe n1atnjára
(uno mlis de 1h,s pares)
i1's de los números hasta 40, y quizás
más, porque tienen hasta cierto sistema de nurnerarión verbal.
Explicación de pah1bras.- En la columna encabezada ''Español"
en el vocabulario figuran alguna~ palabras no españolas. algunas
de ias cuales o no se hallan en el diccionario o están mal definidas
e o él; a \'Cces, a falta del vocablo españ(,I, se ha reemplazado
éste por alguna voz muy g~neralizada en laE~ tribus, pero tomada
de otro dialecto; y alín hay algunas palabras guahibas que no
tienen traducción en otra lengua; todo lo cual hace necesaria esta
"explicación", en la cual he creido bien agregar algunas expresiones
que 11Ó figuran en el vocabuhnio por no ser guahibas, pero
que son de uso Cúrriente en todo el Territorio. Estas van marcadas
con un asterisco.
(176) Baba.-Saurio murho más pequeño que el caimán, pero
más agresivo, de color verde sucio y la sierra del dorso muy poco
pronunciada. Habita en manadas los caños y lagunas.
(276) Barbasco.-Existe en la región un arbusto de hojas
lanceoladas y color verde oscuro que los criollos llaman b~rbt:..sco
rle monte para distinguido del barbasco muy semejante que se
conoce en el norte de la República. No conozco el efecto de éste,
pero aquél es ant-~stésico: un pedacito de la hoja como de dos
centímetros cundrados, puesto en la punta de la leugua, anestesia
la mitad de ésta por unos 10 a lñ minutos. Ambos se usan
para pescar, porque adormece los peces, poniendo en el reman~o algunas
hnjas maceradas.
(648) Caraná.-No debe confundirse con carána, que es una
¡~ alma; caraná es un bPjuco con que se abraza el tronco del
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árbol de C!\ucho a poca altura de SU pié y que sirve de alma b.
la canal de bnrro con que se rodea el árbol, y en la cual se renne
y corre la ~avia que fluye de las incisiones hechas en la parte
super 1or de la corteza. Esta canal, algo inclinada, lleva en su pun·
to bajo una botader~, que vierte el liquido en la vasija que se
destine al eft>cto.
* Cacure.-Es una trampa semejante a las nasas de nues·
tr0s pescadores; un recinto de forma cúbica o ciUndrica y parf'des
reticuladas, formado con delgadas tiras de corteza de la.
caña amarga, en una de cuyas caras se abre la boca de un embudo
truncado con la parte estrecha hficia el interior y teminada en puntas
flexibles y agudas, que el pez abre fácilmente para entrar,
pero que le impiden salir.
(302) Catumare.-Saco o costal tejido con hojuelas de
palma.
(360) Corotos.-Conj unto de toda clase de objetos portátiles
de uso personal o doméstico; en su origen, cos-rotos o cosasrotas,
· en PI uso actual, Jos objetos pueden estar rotos a sanos.
(203) Co"tuda o cotúa.-Ave acuática negra que viaja en
hileras, ya sobre el agua, ya sumergida. Su largo cuello presenta
una ondulación que simula un coto o papera, de donde le viene
el nombre. "Es muy conocida en el Lago de Valencia.
(230) Cucurito.-Palma cuy() fruto es un racimo de coquitos
del tamaño de un huevo de paloma. Hervido el frnto en agua
dulce y luego en agua salada, el mesocarpio carnoso que cubre
la nuez se panifica y suple con frecuencia la falta del mañoco.
(179). Cult:bra de agua.-Es una especif' congénere del boa
constrictor. Este 'es la serpiente gigantesca del Alto Orinoco; pero
la culebra de agua, menos corpulenta, se encuentra entre el Guaviare
y el Meta y en los Estados que, eomo Apure, Maturín, etc.,
tienen caños y lagunas a orillas de las cuales vive. Es e! boa ana.
canda de los nat.uralistas (eunectus scyt.ale). Como todos los cons·
trictores, caza por lazadas suresivas, pero, al recibir una pequeña
hincada, abandona la presa. Según relato de uno de mis peones,
éste fué atacado por uno de esos ofidios; recibió la primera la·
zada, pero a la segunda, logró agarrarla en el aire e hincarle los
dientes·; 1&. serpit•nte lo soltó, huyendo a escape.
Hace algunos años se exhibió en Caracas una anaconda de
unos 16 pie~ de largo, tan domesticada que, rodeando el cuello de
su domadora, le acariciaba con su lengua las manos .y el ros·
tro.
* Chica.- Es una planta y el polvo rojo que de ella ~e ex·
trae, el cual se comprime en pastillas (en forma de pequeñas arepa::;
de unos 7 cms. de diámetro por 2 de espesor) y que los
indios mezclan con un aglutinante resinoso, como peramán u otro,
para decorar sus cacharros y tatuarse el cuerpo. Esto último, según
pretextan, para df'fenderse un poco de la plaga de mosquitos
(gegén del Orinoco).
La chica no es el onotu (Tavera Acosta) ni es árbol (Codazzi),
sino una planta sarmentosa y trepadora de hojas trilobadas, de la
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que guardo un ligero diseño. Las bajuelas son lanc-eoladas y corrro
de 10 cms. de largo. Esta planta se distingue por la curiosidad deque,
con frecuencia, una de las tres hojuelas aborta, convirtiéndose
en un zarcillo que, aunque filiforme y endeble, sube a buscar
otro peciolo de la misma planta en el ctJal se entorcha. Si este
filamento cuelga, aunque toque otro peciolo, no enreda en él.
Al tostarse las hojas de esta planta, se E'nrojec>en. Pulverizadas
primero, y compactado el polvo en un molde, se tiene la pastilla
de chica.
(291) Chícura .-Utensilio agrícola bien conocido entre nosotros.
Es una pala de hierro plana y alargada, que se encaba en
un mango de madera rec>to, para atacar o excavar el suelo.
(199) Gabán.-Garzón de mediano porte, con hombros y cabeza
de color castaño oscuro.
(173) Galápagn.-Animal muy diferente del que describe e-l
Diccionario de CallC'ja, que dice ser crustáceo. Nuestro galápago.
más conforme al que define Salvá, es un pequeño queloniú más te·
rrestre que acuático.
* Guaricha.-El diccionario dice: "Guaricha, f.-Amér. Mujer''.
La verdadera definición es, como dice el Dr. GonzalCl Picón
Febres E'n "Libro Raro'', india joven y soltera.
El verbo guarichar en Alto Orinoco y Río Negro significa enamorar
las indias; en loo hatos de Apure y Erstados vecinos signi~
fica perseguir a muerte a los indios salvajes, porque roban ganado.
(172) Jcotea.-Pequeña tortuga de agua dulce, de lomo liso y
menos pronunciado que el del galápago.
(228) Mañoco.-Gragea de yuca cocida o tostada, de grano~
pequeños y duros; remojándolo en agua, que E'S como lo comen,
toma el nombre de yucuta. Es el pan de los indios.
(629) Mañoso.-Así llaman los criollos, en las regiones indígenas,
a los ladrones rateros.
(313) Marima.-Palabra que los criollos han tomado de los
indios del Atabapo y Río Negro, y que los guahibos traducen
ma-pató o ma-patá. Significa una especie de manta o cobija
que los indios fabrican sacando en láminas hasta de 1 m . por Om,30
o más de anchura, la corteza de un árbol de grueso tronco, y
macerándola a golpes y removiéndola hasta hacerla felpuda.
El árbol se llama también m~rima.
(515) Proero.-Es el marinero que va en la proa de la embarcación
observando los riesgos que puedan presentar el fondo
del río o los rápidos de la corriente, y alertando al patrón
por medio de las llamadas en la. lista "voces del proero ''. El patrón
en todas estas tribus se llama vacomaiba.
(9 y 10) Pintarlo (tinte) o Cara· pintada (gente naeomtina)Con
estos términos, de intención entre despectiva y azarosa, designan
los guahibos a los indios de tribus extrañas, porque éstos,
visitantes o pasajeros, suelen presentarse con la cara tatuada,
lo que no es costumbre en los guahibos; éstos, de ordinario, los
reciben con cierta desconfianza.
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(3) Racionai.-Es rorriente, entre criollos que se encuentran
en las tierras -de indígenas. distinguir con el nombre de racioné.
les a todos los que no son indios.
(263) Sarrapia.- El Diccionario de Calleja dice: ''Sarapia, f.
Bot.'' y describe como tal uu "Arbol leguminoso con tronco liso
y blanquecino de más df' un metro de diámetro y unos veinte
metros dE' altura: es procedente de la América Meridional; sumadera
se emplea en carpintería, y la semilla, para aromatizar el
rapé y presPrvar la ropa de la pnlilla". .
En primer lugar el nombre sarrapia pertenece a la Agricultnra
y nn a la Botánica; en ésta se la denomina dipterix o do.
rata. No es lf'guminnso. purs su fruto es una drupa. En realidad
existen ejemplares tan coq.ulentos Cümo arriba se dice; pero en
los que he visto, ya en plantaciones o aisladamente, los troncos no
tenian más de O m,20 de diámetro y uno.~ 6 u 8 metros de altura,
ve taban en plena fructificación. A lo menos en este estado de
desarroll0, el árbol es muy pintoresco: su tronco es cilíndrico,
rPcto. terso y de un amarillento limpio y uniforme; sus ho.ias. de
un verde brillante por arriba y castañas por debajo; su follaje, nutrido
y de forma regular. que tiende a una semi-esfera o a un conry
truncado, su fruto tiene un mesocarpio comestible, y el perfume de
su semilla recibe múltiples aplicaciones. Este árbol, por el color
de sus hojas y la forma y tamaño y aún por el sabor de su fruto,
es muy semejante al que, en los E~tados del Centro, llamamos
mt:recl/re ( chysobalanus couPpia- rosáceas).
(303) Sebucán.-Colador cilíndrico de 15 a 20 cms. de diámetro
y corno de 1 m.50 de longitud, tejido con tiras de corte·
za de la. caña a marga. adPlgazadas para darles flexibilidad, y cerrado
eu su extremidad inferior en la que se cuelga un gran peso
después que el cilindro se ha llenado con la masa de yuca. Al ~stirarse
el colador, su grosor se contrae: la masa se comprime y el
vare fluye en la superficie )' se recoge en cualquier vasija para utilizarlo
como bebida.
* Tabarí.-Es otra palabra de Río Negro sin tradncción
guahiba, pero el producto que designa h utiliza esta tribu. Es una
imitación del papel para cigarrillos, que rellenan con picadura de
Brasil. El tabarí se extrae de un árbol del mismo nombre, de
grueso tronco, cortando en láminas la subcorteza, que se remojan,
se prensan luego bajo un peso plano, se secan y por fin se les
imprime con la mano una serie de deformaciones onduladas y
aún se las golpea suavemente por los cantos, con lo cual la plan ..
cha se exfolía, dando hojas delgadas como un fino papel de color
rojizo. Estas hojas se arrollan, formando cilindros de 2,5 a
3 cms. de diámetro y unos 8 cms. de longitud, que es como se
libran al consumo.
(565) Seje.-Palma parecida al coco, pero de tallo más esbelto
y angostas boj uelas. El fruto da un aceite medicinal cuya
v~rtud curativa encomiaba el eminente médica Dr. Camacho Barreta,
asegurándome haberse curado con él una seria afección
del pecho.
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Saea.pdo cop cierta., precauci(m la vena de una hnjuela1 se tiene
una aguja s~guid~ , de un filamento la1go hasta de upa vara; es decír:
una ' aguja enhebrada, con la que puede hacerse una pequeña
costura,.. Es e.s,to- lo que se llama en el vocabulario ''aguja de
eeje~' (275).
(171) Terecay.-Pequeqa tortugit de agua. du!ce. de lomo
liso y menos abql~ado qu~ el del galápago.
(167) 'tití.- El má~ pequeño de los monos después del m ·"lnomonja.
El del Orinoco es de color gris plomizo y larga cola no
aprehen,siva, y de una movilidad incPeante. Este carácter lo
hace muy diferente del arctopitheca que dice el Diccionario mencionado;
nuestro titi es . el geopitheca chrysothirx sciura. El del
Rio Magdalena es mucho más pequeño, de cnlor castaño oscuro,
cola mediano. . y menos. movimiento.
* Yaraque.-Es la yucuta fermentada, bebida con la que los
indios del Alto Orioo~o y del Rio Negro, hombres y rnqjere!,,
se embriagan en sus fiestas mayores, durante tres dias con sus
~oches, dana~ndo y practicando sus ritos brutales y crueles en los
mtervalos entre una y otra embriaguez.
Combatir estas ~ostumbres hasta exterminarlas, es sólo un
de_talle en la gr~nd.iosa obra de conquista y civilisación que realiza~'\
los misionéros, lográndolo hasta donde su acción ha podido alcanzar.
y por lo menos mientras esos abnegados y heroic.:>s obreros
del bien han residido en los lugares.
* Yoco.-Sapotacea de fruto semejante, pero más grande.
que una pera, y de exterior amarillento; el mesocarpio es una
pulpa tal como la del caimito, pero de sabor no astringente.
sino de agradable dulzura. Constituye un alimento imporLante en
el Guainía, en los meses de mayo a julio, en que por lo regular
merman los recursos a.Iimenticios cultivados o importados, y desapareQen
completamentP la$ aves y los peces. Colectar este fruto
en las selvas y proveer de él las poblaciones, es el objeto principal
de las fiestas menores.
Dicho fruto, con su nombre de origen, llega a veces a la
región guahiba.
(273) Yopo.-Que varios racionales llaman vpio sin que tenga
con este soporífero relación alguna. El yopo es un rapé que se
obtiene de un árbol de hojas lanceoladas como de 13 rms., de color
verde pálido; las semillas las tuestan y pulveri ?.an sin más preparación.
Los indios portan este rapé en tubos de carrizo. Para usarlo,
vierten la cant.idad que quieren consumir en una concha de
marisco o de totuma en forma de platillo y la recogen sorviéndola
por medio de un pequeño tubo hecho con tibias de alcarabán, el
cual se bifurca para introducirlo en ambas ventanas nasales.
El nombre de la planta y del polvo no es ñopo ni niopo,
como se ve en algunos escritos: los indios pronuncian dyopo. Los
racionales dicen yopo, y algunos, opio. quizás por encontrar 01ás
fácilmente la palabra, Tal vez por esto se atribuye a este rapé la
propiedad de producir alucinaciones.
En el uso ordinario de yopo, que he visto, no he podido ad-
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vertir esas alucinaciones. El Padre Ignacio Burk1 unn de los religiosos
Salesianos que, bajo la dir.ecci6n de Monseñor Enrique Deferrari,
iniciaron hace dos años las labores de la ''Misión Alto Orinoco",
alrededor de Puerto Ayacucho, tuvo ocasión de observar el efecto.
de un uso prolongado del yopo; tampoco vio indicios de las mencionadas
alucinaciones, pero si una embriaguez semejante a la que
produce el alcohol.
(229) Yucuta.- Es el mañoco remojado en &gua para ablandarlo,
que es co::no lo comen lo1 indios.
l.-LA HUMANIDAD.-LA PARENTELA
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ESPAÑOL
Gente ............................... .
:M u e ha gen te .................... .
Racional (no indio) ........... .
Blanco (de raza blanca) .... .
Blancos (no inclios) .......... ..
Negro (de raza negra) ...... .
Indio (indígena) ................ .
Indio! (vocativo) .............. .
Pintado (tatuado) ........... .
Cara-pintada .................. )
InJio extraño a la tribu ... f
Hombre ............................ ..
Hombre barbado .............. .
Mujer ................................ .
Mujer bonita .................. ..
Mujer fea ......................... }
Marimacho ............... ..
Mi mujer ........................ .
Tu mujer .......................... .
Mi marido ........................ .
20 Muchacho .................... . .... .
21 Muchacha .............. ........... .
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35
t~iño ................................. .
Virgen .. ............................. .
Abuelo ............................... .
Padre ................... . .... . ....... .
Madre .............. ................. .
Suegro ............................. .
Suegra ............................... .
IIerma1Jo . ......................... ..
Hermano mayor ............ ..
Hermana .......................... ..
~ijPO~~.~.: ~: ~:: :~ :~ ~~: :: ::::·: ::::::::::
Hija ..... .............................. .
Tío ................................... ..
GUAHIBO
íd
penujíllo ívi
goéue
gaágua
guf\guái
quéquere
gente
tamajú!
tío e
génte nacootína
pébi
c.a puchino
petríba (o petiréiba)
petríba neabúa
pébi jabúa
tajágua
nijána
ptjébi
p~mapué tabá 11 pe-~ni
pejená qui 11 pe-jenobáyo
pe-ujó-biníg~e 11 penecuéto
chiquiri buój;-yo
ajú
ajá
jéna
táma
tajáyo
áne
agú yo
tajuyápio
poe éca
pajepéna conéra !l pesúnto yo
tajéo hóy
tíoll~guá yo
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294-
ESPAÑOL GUAHIBO
36 Sobrino.............................. te~ú yo
37 Cuñado.............................. tHmojóne
38 Cuñada.............................. acúya
39 Pariente............................. tajibitóno
,:1-0 El dios, ídolo, lares ............ Matacábi
Los indígenas de esta tribu son lh-1mados por algunos racionales
«indios pilones)), porque guahibo, en el dialecto significa
pilón.
2.-PARTES DEL CUERPO
ESPAÑOL
45 Cuerpo .............................. .
4~ Cabeza ............................. ..
4-3 Cabellus ........................... ..
44 Pelo, pelumbre ................. .
45 Cara ................................. ..
46 Frentt .................. .. . ........ ..
47 Ceja! ................................. .
48 Ojos ................................... .
49 Pestañas ........................... .
50 Nariz .. .............................. ..
51 Bigote .......... . .................... .
52 Boca ................................. ..
53 Di en tes •........ ., .................... .
54 Lengua .............................. .
55 Labio ................................ .
56 Barba ................................ .
57 Orejas . .............................. ..
58 Cuello, pescuezo ............... ..
59 Hombro ........................... ..
60 Brazo ................................ .
61 Codo ................................ ..
62 Manos ........... .................. ..
63 Dedos de la mano ............. ..
64 Uñas ................................ ..
G5 Pecho ................................ .
66 Espalda ............................. .
67 Cora?.ón ........................... ..
68 Corazón de mujer .............. .
69 Senos (de mujer) .............. .
70 Costillé:l ............................ .
71 Hígado ... .......... ................. .
72 Bazo ... .................. ........ . .... .
73 Abdómen ... . .................. .. .. .
74 Intestinos .......................... .
GUAHIBO
pe-perabú
pe-m a tiáne 11 bocóto
pe-bajú 11 epatána
pe-mataná
pitabára
pitapasíta 11 piita batéita
pita péna 11 pita penána 11 piíta
pít& juto
p'ta pena
pe-pumutáto
piopína
(pénata
pe-cubuo 11 guajacuéi bóta
pe-jobéne 11 pe-uáuo
pe-baríto
piáto
pe-bujena 11 péna 11 pe-bepína
pe-mujiráte 11 pe-mojuiórta
pe-úsito
pe-juma seríta
pe-máje 11 pe-majíta
pe-máje-solíto
guajacó-be 11 pe cabé
pe-cabesíto 11 e-cobesíta-ji
pe-copí-bóco
pe-mi-ipá 11 pe-n1íca
gu3já júma 11 pe-jamána-japi
a m á ta biséte
pomíto pi tirígua
pe-míta
pe-yéne
pe-apéto
pe-jeapáto
pe-cotóte 11 pe cototó
tiripapíre
nato)
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ESPAÑOL Gl'AHIBO
75 Mondongo.................. ..... pe-cos6to
76 Posaderas.......................... pe-ta bu ita
77 Sexo masculino ................. pe-guátel!pe .bo-uátollpe-buái
78 Sexo femenino................... . pe-tú
79 Pelos de! empeine........ ...... pe-heguáte
80 Ano...................... ............. netú
81 Escroto .................. ............ perána 11 peranápe
82 Muslo ........ ... .. ... . .. .... ....... .. guajá pe-tú a
83 Rodilla......... ....... ............. pimatabóca
84 Pierna.. . ............................ pe-cito
85 Pierna (rodilla abajo)....... guajá cíto
86 PantorrilJa. ....................... pe-sito
87 Pié..................................... petajú 11 guajá tajú
88 Dedos del pié...................... ¡:;e-tajú-síbure (o síburu)
89 Planta del pie.................... pe-tajú apató
90 Vellos(detodoelcuerpo) ... pe-befána
91 Sangre................................ pe-jána
92 Piel, cuerpo ....................... pe-perabú (o peratú)
93 Hue3o............... ..... ............ pe-sito
94 Carne................................. máca-bíto o báca-bíto
95 Gordura, manteca.............. pe-nasíta
3.-FLUJOS, ACTOS O ACCIDENTES PROPIOS DEL
CUERPO HUMANO O DEL ANIMAL
96 Nacer ................................. .
97 Morir de muerte natural
o matar un a,Jimal-f,e
murió-lo maté ............. .
98 Saliva ............................... .
99 Mucosidad ....................... .
100 Catarro .......................... .
101 Estornudar ...................... .
102 Exonerar el vientre ........... .
103 Exonerar la vejija ............. .
104 Exonerar gases intestinales
105 Hambre ............................ .
106 Tengo hambre .................. .
107 Ter:.go sed ....................... ..
108 Tengo sueño ..................... .
109 Tengo gana ....... .............. .
110 Estoy cansado ................ .
111 Enfermo ............................ .
112 Malo (adjetivo) o mal de
salud ............................ .
pesúnto yo
tipa
pe-jonéta
pe-panóni
pujú
a tí
ca1ca (v. homófonos) 11 i-jamúre-
je (el sonido de la i
es casi un pujido).
narán ycsibé
tasiabá 11 natasí eb6 (la u,
sonido muy sordo)
banípa
taj&ne arípe
rnéra isíne
ita mái isi páne
iticáne panáu
nacuéra evita
domái
abejé
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-- 296-
ESPAÑOL
113 Yo enfermo ....... ~····· ........... .
114 Come (imperativo) .......... \
115 ·Comer .............................. }
116 Busca qué comer .............. .
117 Comer naranjas ............. .
118 Vamos & comer. ................ .
119 Venga a comer ................. .
120 Vaya a comer .................. .
121 No como eso ................... .
122 ¿Quiere beber? ................... .
123 Beba, beber ...................... .
124 Se lo bebió ........................ .
125 \1order .............................. .
126 Doler, me duele ................. .
127 Dolor de cabeza ................•.
128 Calentura ......................... .
129 Gordo ................................ .
130 Gordura ............................ .
131 Flaco ................................. .
132 Macho ............................... .
133 Leche de vaca ................... .
134 (Leche vegetal) ................ .
135 Embarazada ..................... .
136 Parida ............................... .
137 Criando ........•.....................
138 Poner huevos .................... .
13~ Regla (flujo mensual) ........ .
140 Purgación ......................... .
14.1 Chupar ............................. .
142 Soplar ............................... .
143 Cantar ............................. ..
144· Cantemos .......................... .
14;) Si!var .......................... ..
146 No sil v~ .. .................... ..
GUAHIBO
necojéni
cáin 11 jáe mnjé
cáisa fuéq u e
narán.ja cáine
najuíme
nHjánche jam
nabaneré
apachíp-pa
¿apaisíme?
apáime
abajána
masíne
atáne, atanéje
&máta atanéna
damáije
nasíta
pe-nasíta
jiápa
pébito
váca muipéca
ptnáni
pinijicóto nE>coquitorúca
ásia nacoquitorúca
chíquiri nacuartiyo
tabuí
yarípa
musuári
pebaríto
mat-ta óibo
nasiána sis.íme
acópi
copic•opíjA
abt-jé (v. homófonos indíge-na~)
147 Callese........................... móya
148 Riéndose......................... in á va
149 Reír·.............................. jía...:jía jei (sonidos muy sor-dos)
150 Llorar........................... núa
151 'rraLaja r (rozar al maehete) naco1o níba
152 Dormir . .. . . .. .. .. . . ..... . .. . . .. . m ají tarúca
(Continuara).
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~97-
Alejandro Macaulay
El 26 de enero de 1813, a las onoo de la 111añana, fueron pasados
por las a1·mns, en la plaza mayor de la ciudad de Pasto·: o:Dn. Joa(¡
uín de Caicedo, el anglo americano ALEJANDRO MACAULAY y
sidt-nte de Quito, Dn. Toribio Montes, !'Ot' el jefe de
da plaza de Past••, Dn. Tomás de Santa Cruz, sobre la suerte que cupo
~ una infortunada parte de los prisioneros hechos en el combate de
Catambuoo el 13 de agosto de 1812. Agregaba el informe que para
que el acto de la ejecución revistiese la mayor solemnid!ld y fuese
más digno dtl hoiTor y escarmiento, se habla heeho formar a las tro¡;
us en la plaza y se había mandado sacar a los prisioneros para que
~1südie~en al espectáculo, lo mismo que a todas las gentes del contorno,
ha•. ta ios indios de los pueblos circunvecinos. La guerra se h2cía
t-nh)nf!e~, eu lo que hoy se designa con el nombre de Departamento
les tomados a Maetwlay al caer en
wAnos de loE~ pa&tusos después del comhate de Catambuco, se intiP-
re quE> antes de venir a AmP.dca este burlador de la muerte
~nduv<' Pntían amena~mdo ·
por la energía de los pueblos. Ya anduvirra arlelant.ada la especie
hun,ana, si el hombre necesitase para comprender bien les intereses
de la patria, tPner ejercicio::; espiritnales por ocho años en los calabozos
de Espielberg, La Bastilla y los Santos Lugare~t Ay del rnundo
si el zar de Rusia} el emperador de Au~tria 0 ~osas, pudiesen
enseñar moral a los hombres! El libro d(' Silvia Pellico es la
muerte del alma, la moral de los calabozos, el veneno lento dt• lu.
degradación del espíritu. Su libro y él han pasado por fortuna, y
el mundo seguido adelante, a dpspecho de los estropPad(ls, pn.raií'
ticos y valetudinarios que las luchas politiras han dejado".
Este grito rebelde estámpalo a í;ropósíto de los recuerdns que
lo asedian, puesto que también é[, como Pellico. fue pri ··ionero
político y sufrió, a causa de la politica, destierros y persecu iones.
Pero tal parece que la fe en su propio dest.ino mantuvo su e ·píritu
siempre enhiesto, semejante a un peñón de los Andes.
Su personalidad de múltiples facetas es la sintesis psicológlca,
no soh:tmente de la época histórica en ]a cual nació, vivió y murió,
sino, más exactamente, 1~ conjugaqión de dos temperament,os
ant.agónicos; aventurero, disipado y fanfarrón el uno, el de su padre
José ·Clemente Sarmiento; reconcentrado, Iab,orioso y económico
el otro, el de su madre doña Paula Albarracín. Ambos des-
(1) Para el onlen cronol(gico de lo!i l1echos y parn nlgunns cita~ hemos ~t-gui · lo
t-l libro ''Recuerdos de ProYinc.:ia ': de que es alltor éllllhrno Sarmiento,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
-301-
eendientes de fam!llas distinguidas, venidas a menos por ~ventos
económicos ruinosos.
Dijéras<:·, pues, que el nuevo retoño hunde sus raíces, por lado materno,
en las tradiciones. vida y costumbrctt de la época colonial;
al ¡::aso que, por parte del padre, yergue su figura, destacándola
sobre una nueva era-la de l~ república-a tra,~és de mil peripPcias
de sangre, de miseri!l., df' torturas y de exaltación política,
que es la revolución. Y, siguiendo el planto ilimite de un horizonte
imaginario, descúbrelo así la fr~nta.,ía en el monumento de Rodín
erigido en la plaza de Palermo de la gran ciudad del Plata.
Sarmiento vino al mundo en el año de 1811 en la villa. de San
Juan y no tuvo, al parf'cer, hermanvs varont>s, pero sí dos herma~
nas. Su nacimiento cnincide casi con el del nuevo régimen, proclamado
en BuE?nos Aires el 2.~ de mayo de 1810; no E?l repuhlinano propiamente
dicho, que emperó más tarde, como en el resto de América..
sino con el desconocimient-o de la mouarquia española y la
proclamación de independencia. Jo&"é Clemente Sat·miento se
alistó resueltamente del lado de los pstriotas argentinos y con ellos
.siguió el zig-zag de la guerra libertadora, en tanto que la esposa
· debía atender con su propio esfuerzo la crianza y edu<:acióo de los
hijos.
Tenia el padre de Sarmiento, como todos los viC'jos hidalgos
castellanos, y en la actualidad los que alardean de tah·s, el prejui~
cio consabido para con las artes y oficios manuales de lol" obreros,
prejuicio engendrador de la empleomanía oficinf'sca y mediati:.tiador
de k,s caracteres; en conseauencia anhelaba para su hijo una carre~
ra distinta. brillante si se quiere, según da a ent1·nder la siguiente
expresión quP se le oyó un día.: "!Oh, no! mi hijo no tomará jamás
en sus manos una azada!,. PP.ro cuán dist.ante se hallarí::t
aquel padre celoso de pensar que ~::u hijo, abstracción hecha de
todos lm: oficios no bies, que proporcionan vida holgada y esplendo·
rosa, llegase a ocupar la prrsidcncia de la república argentina.
Por de contado nQ fueron los buenos df'seos del padre, ya que
la teoria de las buenas intenciones ha sido jus~amente desacredi~
tada por artifici'Jsa y pueril. 1,) que condujo ni hijo más allá de la
azada, más allá del mostrador, más allá de la mina, más allá
del cuartel, más allá de la plum a, m á~ allá de la cátPdra: si Sarmiento
pasó por todo esto y llegó finalmente al pináculo del poderio,
a ser el primer ciudadano de su patria: cuyos destinos orientó
por st>is años, ,débelo al ejeruplo recibido de su madre. Aqnf'lla
mujer ''fuerte'", para citar lo más expresivo que tiene la Biblia
en favor de las de su sexo, sería comparable a Conielia, si romo la
patricia romana hubiera tenido con~iencia de sn misión; pero sien
·du una mujer de clase humilde, nada instruida, annque sí muy
Iaboribsa y honesta, el parangón se sostiene mejnr eon las espart.a
·Das, las cuales, aceptando toda lucha comn un deber, recomendaban
a sus hijos volver del combate, muertos sobre el escudo, o por~
tándolo · victoriosamente ·en alto.
Que esto es a~í dá!o a entender c;aramente Sarmiento cuando,
en sus escritos, ha de referirse a sus ·padres. A su parlre !o cita so·
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
,
- 302
lamente de paso, a propósito de alguna aventura de guerrilla o a
causa de algún negocio fallido. En cambio cuando evoca a la
m.adre los mejores téro1inos del diccionario le paresen poco dicientes
para ensalzar su energía, su labor; su paciencia, su religiosidad,
sus virtudes todas.
Oigámos.Ie. Sarmiento dice rsto hallándose desterrado en Chile
mientras la famosa tiranía de Rosas: " A los setenta y seis años
de edad, mi madre ha atravesado la Cordillera de los Andes para
despedirse de su hijo, antes de descender a la tumba! Esto s61Q
bastaría a dar una idea da la energía moral de su carácter. Cada
familia es un poema, ha dicho Lamartíne, y el d~ la mía es triste,
lnminoso y . útil~ como aquellos lejanos farqles de papel de las aldeas,
que con su apagada luz enseñan. sin embargo, el camino a los que vagan
por los campos. Mi madre en su avanzada edad conserva
apenas los rastros de su beldad ~evera . y modesta. Su ~statura
elevada, sus formas acentuad.as y huesosas,. apareciendo muy marcados
rn. su fisonomía los juanetes, señal de decisión y de energía,
he aquí todo lo que su exterior merece citarse, si no es su frente llena
de desigualdades protuberantes, como es raro en su sexo.
"Sabía leer y escribir en su juventud, habiendo perdido por el
desuso esta últ.i ma facultad cuando era aneiana Su intel!gencia
es poco cultivada, o más bien destituida de todo ornato. si bien
tan clara, que en una clase de gramática que yo hacía a mis hermanas,
ella de sólo eseuchar, mirntras por la noche escarm~naba
su vellón de lana, resolvía todas las dificultades que a sus hija~ dejaban
paradas, dando las definiciones de nombres y verbos, los
tiempos, y más tarde les accidentes de la oración , con una sagacidad
y exactitud raras.
''Aparte de rsto, su alma, su conciencia, estaban educadas con
una elevación que la má:::, alta ciencia no podría por si sola producir
jamás ".
Y de su padre lo más saliente que relata es el hecho de haber
acompañado a San Martín en la batalla de Chacabuco, como "oficial
de milicias en el servicio mecánico del ejército", fuera
de un socorro muy oportuno encaminado a remediar la miseria de
las trc,pas de Belgrano en 1812, para lo cual tuvo que abrir una
colecta de fondos entre los vecinos de San Juan, invocando en su
apoyo la suerte de la madre patria, rosa que crigin6 la costumbre,
muy humana desde luego, de que en lo sucesivo lo llamaran con
el apodo de "madre patria".
La carrera educativa de Sarmiento siguió una trayectoria dis~
continua y fue truncada a la postre. Si se descuenta la instrucción
primaria que si recibió completa, lo demás que pudo aprender ballólo
por azar, desparramado aquí y allá, sin rumbo fijo y merced
únicamente a su inclinación por la lectura. Relata él mismo que
mientras frecuentaba. la escuela ocupó, el primero, un sitio señaladisimo
que Jos directores habían ideado como premio al niño más
distinguido. Consi~tía en una tribuna o solio, al cual se subía por
gradas, y una vez allí, el agraciado ocupaba ún asiento, con el título
de " primer ciudadano''.
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- 303
Sería esto un vaticinio? Ya saben los lectores que cuando
Bolívar fue llevado a la fuente bautismal hubo en la ceremonia
un religioso que actuó de profeta, al serie impuesto al niño el nombre
que llevó, hallándole no sé que analogías con la misión que en
el ''pueblo elegido" cumplieron los hermanos Macabeos. En el
caso de Sarmiento no existe : crónica ni tradición de que los maestros
se atrevieran a tánto, im:inuando quf> se pror.onían ungir a Dominguito
para que ocupara 50 años más tarde el solio presidencial.
Y fué mejor. Porque las leyendas de los vatinicios se echan a vuelo
después de los hechos cumplidos, en la tendencia que siempre
ha tenido la humanidad a deificar sus héroes.
Dos oportunidades tuvo para hacer estudios superiores, y en
ambas, como se cuenta de Tántalo. el agua del sab ... r no pudo refrigerar
sus labios sed7entos. Fue la primera una beca nacional para
ingresar en el Colegio de Ciencias l\1ora1es d13 Buenos Aires,
durante la presidencia de Rivadavia, perdida en sorteo con otros
compañeros. Eu la segunda. Sarmiento llegó a las puertas del
Seminario de Lotero en Córdoba, mas no pudo entrar, a conse~uencia
de una revolución que estalló simultáneamente.
El estado de guerra, de anarquía, de inestabilidad, que perduró
en las nacientes repúblicas hispanoamericanas después de
proclamada la independC'nr.ia de la metrópoli y que en la Argentina
tuvo su prolongación azarosa y sangrienta por la lucha entre
unitarios y ft:dera/es, no dab!l trempo para ltevar una vida tranquila
y menos si esa vida quería consagrarse al estudio y la inves-tigación.
En su ir y venir, según las contingencias de la guerra
entre cR:ndillos, Sarmiento aprendió Latín con un clérigo amigo
de la familia; estudió Francéo casi por su propia cuenta, siguiendo
el curso de la gramátiea ayudado ¡;le u1=1 diccionario; tomó
lecciones de Inglés hasta ponerse en capasirlad de hacer traducciones
más o menos buenas; estuliió Matemática y Agrimensura con
un ingeniero al cual ayudaba a levantar planos; se Pjercitó en .e:l
Dibujo, para el cual tuvo dotes singulares y hasta modalidade., de
artista; y amplió sus conocimientes con la lectura de libros diver-sos,
siendo Cicerón y Franklin sus personajes favoritos. .
En 1826 entró como dependiente en una tienda, ob!igad0 por
la necesidad. "Estuve triste muchos días-dice a este re pectoy
cotl'lo Franklin, a quien sus padres dedicaban a jabonero él que
debía robar al cielo los rayos y a los tiranos el cetro, toméle desde
luego ojeriza al camino que sólo conduce a la fortuna"
Más tarde se le encuentra de minero en Copiapó, donde, habiendo
confundido el socabón de la mina con la Cueva de Montesinos,
contaba a sus camaradas historias tales que de no estar desequilibrada
su mente darían motivo para catalogarlo entre los mitómanos
de su familia d ~ los cuales habla él mismo en una de
sus obras. Quién sabe! En el prólogo de "Argirópolis ", libro eserito
por Sarmiento, encontramos este dato suministrado por Erl.
nesto Quesada:
. " Sarmiento, examinado con el cartabón del tipo ·medio de lapersonalidad
humana, resulta un verdadero anormal, lleno .de de-
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-304-
fidencia:s y de extravagancias, de pasionE>S y de contradicicones,
da una egnlatría estupenda, de una preparación desordenada, tan
incompleta y relativa como era absoluta y completa sn creencia
de que nada se le esr.apaba y de que todo lo sabía. Nada faltó
'a su singularísima individuaiidad, ni siquiera la pruebtt. terrible de la
fatídica enajertarión mer1tal, que se despeñó sobre él más furiosa
que rayo. cuaud0 era minero de Copiapó, y de la cual la cieneia y
su robusta complP.xión de arríen) saujuaoino lo salvaron, con tal
éxito que-como el grán filósofo positivista Compte-salió del durís
imo trance con una inteligencia cuyas facetas deslumbrantes resultaron
soberbiamente talladas por el polvo diamantino de la eterua
hPrmana gt'mela del genio y úr .ica capaz de limarlo; de ahí
que su mentalidad se matizara con diversidad de finos y hermosos
colores. tornándose más clarovidente. más vibrante alín que lo que
(1t.ror·a fuera; y esa imperceptible cicatriz rerebral-que es patrimonio
exclusivo de los mortales geniales que han tenido el raro privilegio
de cnn :lcer los dominios fantásticos de la locura-sólo se
reve1aba en él como fascin:-1dora conviceión de tener siempre de su
parte la razón, y, pJr ende, el triunfo fiioal."
Cabe aquí preguntar con Ana tole France: ''Quién es el que
puede envanece-rse de no haber sido loe.) ert nada?"
Al principiar el año dr 1840 y a los 28 de edad, Sarmiento con..
ideraba c0ncluída la instrucción a que en aquellos tiempos podía
aspirar un hombre d~ sus capacidades e inclinaciones. Y era que,
por dos años consecutivos de permanencia en su villa natal, había
tenido la oportunidad de }t--er y comentar ampliamente, en la com·
pañía de amigos ilustrarlos y de maduros conocimientos, las más recientes
obras de publicistas francesPs sobre filosofía, política, economía,
historia y sociol0gía.
Al finali1.ar el mismo año nue~tro persona.j(> tuvo que huir y
refugiarse en Chile para librarse de la tiranía de Rosas. Instahtdo
en Santiago se dedicó al prriodismo, primero como calaborador
de · · El l\lercurio '' y luégo como dirPctor de ·· El Progreso'',
viendu en ello la mejor manera de responder a los ataques y per-eeusiont!
S del tirnno de Buenos Aires! así como también el modus
vivendi más rn armonía con sus aficiones personales. Ru actitud,
tanto para "ensm·ar al gobierno de Ro¡;;as como para referirse a
irregularidades en la vida social y política chilena, le suscitaron
no poc0s enemigos, cuyas invectivas y desaires le amargaron ~~ vida.
Esta ¡.;ituación se prolongó por varios años, duraní€ Jos cuales
se limaron y pulieron un poco las ásperas aristas del emigrado
argentino. De aquí hizo un viaje por Europa. y en su honor
hay que decir que lo~ró algunos triunfos en el viejo mundo, ora
iendo recibido por corporaciones científicas, ora requerido para co·
laborar en diarios y reyi~tas de fama mundial, ora siendo introdusi
.do er. las relaciours cle . personajes importnntes de la épo~a, sabips,
literatos políticos,. etc,
' 1
Abatida la dictadura de Rosas y durante la adm\nistracióri
de General Mitre. : volvemos a dar con Sarmiento, quien,
por .este tiem¡Jo. ocupa el :cargo de Ministro Plenipotenciario de la
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Argentina en los Estados U nidos. Y de allt se viene a ocupar la
presidencia de la república en el periodo de 1868 a 187 4.
En este punto cedemos la palabra al hiitoriador José R. Millán,
quien Pn su compendio de Historia de la Argentina dice lo si·
guiente: "La administración de este talentoso ciudadano fue de
mucho provecho para el país. tanto por sus fecundas y útiles iniciativas,
corno por la labor desplegada en obras de gran beneficio
nacio11al. Lns primeras escuelus ncrmales fueron creadas por su
indicación: contribuyó por todos los medios al aumento de las escuelas
primarias y, como medio de cultura e instrucción general,
fomentó la difusión de las bibliotecas populares. Adquirió algunas
unidades de construcci6u moderna para la e:::;cuadra argentina y
al mismo tiempo fundó la Escuela Naval y Colegio 1\1ilitar.
' : En Córdoba creó la Academia de Ciencias y el Observatorio
astronómiro e inauguró la primera exposición industrial, como así
mismo el Ferrocarril Central Argentino, que une dicha ciudad con
el Rosario. Durante su administración se fundaron diez colegios
nacionales.
"Todo lo que constituye nue~tro progreso actual-resume el historiador
citado-debe algo o mucho a Sarmiento."
Para a~cgurar el éxito del movimiento instruccionista iniciado,
el presidentente Avellaneda, sucesor de Sarmiento, y que babia sido
su ministro en el ramo de la educación, conservó con buen aiierto
al expresidente como miembro muy distinguido del consejo nacional
de instrucción pública.
Casi nada sabemos de la actuación posterior de este varón
eximio, escultor de su propia personalidad. Su amor por la instrucción
y el afán por veria difundida que siempre demostró, se
deriva, para nosotros, de dos circunstancias especialísimas suyas: es
la primera el conocimiento cabal que tenia de las necesidades del
pueblo. puesto que bahía vivido en su seno en todas partes, desde
la t!l berna, la cárcet el cuartel, y sabía por tanto el estadú de atraso
e ignorancia en que estaba sumido; se hallaba convencido además,
como estadis;ta y buen IJatriota, de que con este material humano
era imposible darle fundamento sólido a la nacionalidad y
atraer para ella la consideración ajena; la segunda, pudiera decirse
que es un traslado de su propia psicología al alma de la multitud:
así como él había experimentado el deseo de saber, suponía que
otros espíritus lo sentirían también; pero como él había hallado tantos
trupiezos y no pocas amarguras para llegar a los conocimientos,
deseaba que sus compatriotas no corrieran la misma suerte, para
lo cu&l era preciso suministrarles libros y maestros, escuelas y
colegios por doquier.
De sistemas pedagógicos trata seguramante su libro "Educación
Pupular ", del cual el mismo autor hace el siguiente comen·
tario:
"Este libro es aquél que más estimo. Cada página es el fruto
de mi diligencia, recorriendo ciudades, hablando con hombres
proft-sionales, reuniendo datos, consultando libros, estudios y folletos,
mirando y escuehando. Es el fruto sazonado de aquella semi-
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Jla que en mi niñez asomó en la <'scuela de San Fran c isco del Monte,
en la campaña semibárbara de San Luis. Desde allá venía caminando
en la enseñanza, de . ~scuela en escuela, hasta llegar a la
Normal de Versalles y a. los · seminarios de Prusia, que son el pináculo
de la humilde profesióu de maestro. La ci( nt!ia y la ' ca·rrera
de la enseñanza primaria me ]a he inventado yo, y en despPcho de
]a indiferencia general he traído a la América del Sur el progt a m~
éntero de la educación Popular.''
Pero Sarmiento, más que un profesor experimentado quy posee
la técnica de )R enseñanza, fue un predicador, un propulsor. un
creador de In instrucción pública de su país. Ningún estudib lo
acredita como perito en el arte difícil de la educación; y es asi como
Manuel Galvez en su novP)a " La maestra Noqnal '' .. \ ha podido
decir por boca de uno de los personajes ·que los . ,estudios peda·
gó~icos no son, en resu~1i~as · cuentas, todq · ~rsecre._to para el 1ofici()
de maestro, puesto que ahí está Sarmiento~ ': ~·aestro de los ·maes·
tros ", sin haber estudiado la Pedagogía. · · · • 1
•
Qué importan formalidades de más o de ménos! Prescindie~do
de las palabras quedan los hechos, y . estos, por su categogía, sitúan
al ilustre at·gentino entre l~s más desta:ados benefactores de
su pueblo. '
En el ajetreo político Sarmiento forma parte de la corriente
liberal. Pero él era, como decimos en Coiombía. un '' libe .. al-de
orden''. Es decir un liberal que acepta el principio de autotli:.
dad como elemento regulador de las actividades sociales y poiíticas,
qt1e se acoge a los principios morales de la tradición y acude a los
templos para presenciar las ceremonias del nes p&líii_.
cas, a causa de la veleidad de los hombres, deeía:
" Las agitaciones de los pueblos libres ~~e van ,a veces a la anarquía
·o(a. las· guerras civiles, y fatigado~ de tanto malestar, culpan:
a la libertaq del ~~1; y un día en hora m~nguada, se - dice: suprimamos
la libertad qH~ ,de ello , tiene la culpa. Creamos así a un Rosas,
cansados· de 1~ h~rtad que ' había co~tado veinte ~ños apenas
de decepciones y e~p_erimentos .. Cuidado,,' que abandon~is el ca mi-:
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1 ~·; •
l'
nu trillado, la huella áspera pero practicada~· fuera de la cual n·q,
hay sino pedrt.Jscds y despeñaderos. ' · ,,-
'1 Mejorad el camino: armao~ de cascos de bierro para garantizaros;
pero no ; abandonéi~ jamás el viejo y transitado sendero.
Hi la libertad es· incómoda es porque 'no hay libertad y seguridad:
hay libertad para 1os tiranuelos, que son los· q'ue hacen violenoia a·
la libertad· ajena ¡;or la coacción o el fraude, do3 modc,s de violar'
la libertad:" (Cita de Julio R. Barcos en su'libro "Política para
Intelectuales ")
Fue easado,_.Sarmiento y tuvo. hijos? 4~·Dtlue no h~mo8 hallado
un dato prectso que nos permtta resporldor categóricamente a
tal pregunta, estamos por la afirmativa, ateniéndonos para ello a
lo que dice Rufino Blanco Fombona en' nota'}mesta al pie de una
de las páginas de su libro "GrandE>..s escritores de América".
Y suspendemos aqui. por , ~atural deficiencia dQ ,e~~~y:istas, el
intento de T~lievar al h.ornP.~.: · de hts tres dimimsiones (escritor,
eduC'ador y poUtico') .dt- < 9\,1,~. habla Julio R. Barcos, . jov~n intelec1.
tual argentino, reservándonos el derecho de continuar el estudio
de tan compleja personalidad, modelo de hombres, honra de la nación
argentina y abanderado de la cultura en la América hispana, a
quien, ya casi octogenario, abandonó la vida elll de 8eptiembre
de 1888, hallándose en Asunción.
! "\ EPÍMACO ÜABARICO
. Licenciado en Ciencias de la Educación.
~~ .:::::::====::::.::==~=- =,=.~==G.c===i=:::Í=-~~·= ~) ==· =r=~(..e. =i =~:;::n==t~·~==·~lf=·" -==·. ·=========j·
1 •
El Prqbl~rna . . Triguero· -· ~ ~- · ,_
CA treA.s DAÑ0SAS
' ~ t '
1-Falta de calor en la época de la madurez.
· El trigo de reconocida buena calidad cultivado en las
zonas templadas, como Estados Unidos, Argentina, Eu,ropa,
etc., recibe en la época de la mildurez el c8lórico necesario
en un tiempo quE>, con relación al que exige en las
alturas de nueet.ras cordilleras, es muchísimo menor. Esto
es debido a que tal época en esas zonas coincide con el
verano, en el cual los días son más largos que las noches
y, consiguientemente, las· plantas reciben el calor que ne·
cesitan en menor r.úmero de días, los que, por otra parte,
1'
o
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-308-
presentan ·una temperatura relativamente elevada y uniforme:
todo lo contrario de lo que sucede en nuestras sierras,
por la ép·oca aludida; pue~, como lo vemos aun m1
esta ciudad, en un mismo,.. día, y a veí~es en el lapso de una
hora, se suceden cambios sumamente bruseos de temperatura,
cosa por demás dañosa al hnen funcionamiento y
elaboración de los principios nutritivos de las plantas; agre ·
gándose a esto., el intensísimo frío que producen los vientos
en el tiempo preciso-julio y agosto-en que el trigo
requiere la mayor: cantidad de calot· y u1:1iformidad de
temperatura.
2-Terrenos pobres o faltos de cal.
Mucho se ha dicho, al hab.lar del terreno apropiado
para el cultivo del trigo, que la presencia en ellos de la
cal es indi~pensable para su bu~n desarrollo, dando grano~
llenos, brillantes . y de un bello color; y que, en cambio, los
pobres en cal dan trigos de mediana calidad. · .
Eféctivamente, es de imperiosa · necesid::td )a .existencia
de la cal en los terrenos, sea que se · dediquen al ·· c~ll'lv_q,
sea que se destinen a praderas, para la utilizaci'ón de fo-rrajes.
· .
El suelo ecuatoriano destinado a) cultivo triguero, se-gún
lo afirman L. A. Martínez y Ramón Ojeda, carece casi
en absoluto del elemento (~álcáreo. Lo mismo se puede cjecir
del suelo del Departamento de Nariño. ·
Martínez en su obra La Agrieu.ltuTa ec..uato'riana, pá>:
gina 42, dice: 1'La mayor parte de uuestrcs suelos cu~tivacos,
ya sP-a en el Interior, ya sea en la Costa, son ·pobres,
por no aecir absolutamente privados del indispensa-ble
elemento calcáreo. .
''Los suelos esensialmEnte arcillosos· como ~on rnu·b·hos
de las provincias andinas, los terrenos negros algo tu·r~bosos,
los recientemente desmontados-muy ricos en substancias
orgánicas-son los más . ávidos de cal. Los terre
nos de nuestros · pár:1mos reúnen todas estas condiciones
y no hay duda que con la cal se aumentarta notablemente
su fertilidad.
. "Todos los cereales y leguminosas necesitau de cal.
Notable es el efecto que este elemento produce sobre el
trigo, la cebadá, maíz y demás cereales, en cuanto a la
cantidad y aun más en cuanto a la calidad. En las pra·
deras naturales o potreros, los efectos de la encaladura
son notables, aumentando el tamaño y la calidad de las
hierbas''.
Por su parte, Ojeda, afirma: "La pobreza originaria
de sacar cal en la mayoría de nuestras rocas andinas,agra\'ada:
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"aJ Por el predominio de la fragmentación g,ruesa de
las rocas sobre su fragmentación fina y del estado primi·
tivo e inerte de sus minerales sobre el descompuesto con
solución de sus elementos derivados, cal, arcilla, etc.;
"b) Por la extrema violencia de las pendientes y de
las lluvias, acompañada del exceso de permeabilidad de
nuestra arena rocallosa o de impermeabilidad de nuestra
cangahua, que a la pequeña cantidad de cal que se va soltando,
la infiltra en las capas profundas de la tierra o la
arrastra a las partes inferiores del continente o al mar; y
"e) Finalmente por el consumo constante de cal, hecho
por la vegetación, explican: ·
"La falta de tierras calcáreas entre nuestras !'ocas sedimentarias,
por sí mismas tan reducidas;
"Y la escasez casi absoluta de cal en las regiones interandina
y andin.a, con los efectos consiguientes en1:la calidad
física de las tierras y en la vegeta~ión espontánea, así
como en las semillas que producen y en la exigüidad d&
sus cos~chas". (1) · .
Por considerar de interés al objeto que me he propuesto,
diré algo acerca del importantísimo papel que la cal
desem.peña en el suelo cultivable:
l-:-:-En los caracteres físicos. Los caracteres físicos de
las Uerra~. (permeabilidad, higrqscopicida~ 1 capilaridad, te ..
nac,i~ad, etc.) son la base de l:a .. ~ funciones qufmic&s y bio,l6gica~
: del suelo. La oal da cohesión a las tierras sueltas
(arenosas) y soltura a las tierras · compactas (fuertes, .arci.
llosa.s, c~nga~uas) permitiendo ep éstas la debida hid.ratapión,
y en amba,s una buena aeración.
II-En la acidez de los suelos: acción quín~iea y bio
lógica. ·Un buen suelo cultivable debe tener reacción alcalina
o siquiera neutra, casi nunca áeiqa (nor malmeute, ·POcas
plantás vegetan en tierras ácidas),·
Se ha comprobado que en la superficie del suelo exi~ten
millares de bacterias: unas nitrificadoras y de_sn .itrificantes
otras, predominando éstas o aquéllas 1 s.e~ún las
condiciones del terreno. La nitrificación consiste en la transform&
ción de las substancias orgánicas nitrogenad.as · en
nitrógeno nítrico, por acción de Jas bacterias nitrificantes.
La desnitrificación es el fenómeno por el cual los nitratos
(nitrógeno nítrico) que el suelo contiene, se reducen, pa·
sando a nitritos, nitrógeno libre o a amoníaco, por acción
de las bacterias desnitrificantes.
La nitrificación tiene lugar cuando el suelo reúne las
·' ----
(1) Revista de la Sociedad Nacional ue Agricultura. Quito.
Números 73-74, 1928, pág. 35.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
~ • f '
310-
siguientes con'dicioilf8.: humedad igual a 10-15 por lOÓ; de·
bida alcalidad para que neutralice la acidez (ácido nítrico)
que la acción bacteriana produce, pues en medio ácido la
nitrificaoión r;o se realiza; ~~mperatura superior a 12° C.,
siendo la optima 37° U.; uueua aeración y porpsidad del
suelo, ete.
La desnitrificación se realiza a bajas temperaturas, en
terrenos compados y secos (humedad menor del 10 por
100). no impidiéndola la acide1. de los mismos.
Por lo que antecedt1, siendo nuestr·os suelos esencialmente
ácidos, lejos de verifica1 se en ellos la pitrificación o
lo que es lo mismo, su mejoramiento por el aumento de los
pl'incipios 1fertilizantes, están, por el contrario, condenado&,
en virtud ·de la desnitrificación, a ser cada vez más estériles
y pobres.
Por consiguiente, de esto se.deduce fácilmente la ne·
cesidad del apor·tt~ calcáreo, , ~~ubstancia alcalina, cuya propiedad
se la comunica al terreno.:_,. ·
Ahora bien, en aus~n~ia de substanci'as orgánicas en
descomposición; · en terrenos completamente estédles, como
los arenosos, Sff.puede fert.ilizarlps api·ovechabdo la acción
t~e las bacte·rias quB p9r s~rnbiosis,1 es1o es! ~~~~ ~1 concurso
dA algurras 1eeu.mjnosas, fijan el nitrógeno atmosférieo,
acumulán~o .lo' ~.h '!ps tejidos de las pl. ant~s, 1 P,articular-,
mente en larf ·ralees. Cuando las plantas h~n llegado a la
floración corHienen'la mayor can .• ,¡,~ad de' "t)rirú;lpios nitrogenados,
siAndo entonces el momento ph>picio p~ra pro•
·eder a enterrarlos en . ~1 s.u~tO,.; Cldnstittiye~do lo qu~ se
llama abonos ¡ verdei. Aun e~ ~,te '~aso, la p 'rese~cia. de la
<'al es necesaria:~ fij~1 <·Íerto~ pl'lu<•ipios nutritivos que de
otro modo se' esehpa~~an, · y t!Ontribuye a la rápida,, d .e8~o
tomposkión de la~ . plan,ta.s 11 .• 1' •• · ' "' • ·
III- A.cció?Z solJre la bon(lad de las · semillas - y plantas.
Es e8ta acción1·u na eonsecueqcia ltS>gi(•a, pues mejor ando las
eondiciones físicas· y químwas del terreno~ ~ a la Vt>Z que
aportando rlirecta o inpir-~ct~mente substancias nutritiva~:
la cosecha será al par que más abundante, dtfmejorcalidad.
L.a planta e~·ece vigorosa; . resiste a las· ~nferruedades y .8e
adapta mPjor s las condicíones del suelo! Desaparecen las
m alas hierbas, y se alt:ojan o mueren Jos insectos perju-diciAles.
· . l ...... .
3- Mala calidad de las v~ri~dades cultivadas.
Es c os a por dPm'ás sabida Ja influ encia que 1 la b¿ nd.l1d
de la SPmilla ti ene e n la · e alid~d de la cose1·ha . E n nuestras
re gion t~s no r xistP la s e fec r \óu de las serni1l~ s : t o do lo con
trario, h ay selecc ióu 'ut>gativa, esto es, que se d t- ja lo p e or
'1 1
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-311-
--
p:ua la Riembr·a, y ~~ •lestioa lo mejor pa•·a A\ merca .r(}. Es-to
su_cede no f?olarrJ~nte cou respecto al trigo, sino con ~ casi
todo~ los cultivns.
El cultivo de una v~u·iedad pllt'a rle trigo no se couoc~
~n ahsoluto. Lo q11e S<~ siembr·a son mezelas de trigos de
difenmtAs variedaS ahunctantísima, cousiderándosela
Nnuo mala hierba. E!l el ~ ~ aso de la utilización de los a bonos
v-erdes, la a~lic>adón de la cal, en la proporción de 1.0 a 12
quiut.ales por hectaréa, sería utilísima por las razones ya
apn11tadas.
( 1) Alva·ro Bm·bosa, El cultivo de la. veza -como forraje y como alJono verde.
(2) ObJ'a citada.
BHAULIO CÉSAR M ONTENEGRO
---:><:>-<:><0>----
El problema de la tepra en Nariño
JE(Q)§IE:Milluto restante. A~ dar estas propor
ciones nos apal·tamos de couceptos tau autorizarlo~ (•orno
el de don JoEé Rafael Zarama, quien afirma en su Geogra fía
dt~ Nariño que cerca de la mitad de .la población de este
Departamento es blanca pura des.-~énd1eute directa de los
Conquistadores españoles. Creemos en -cambio que t!S ya
tiempo de hablar de raza indoamericana.-, romprendieudo
bajo tal denominación al t,ipo buLOano que pueLia uo svla men
te a N a riño sino a toda la A roél'ica Latina.
Los tre~ caracteres racjalPs que hemos definido .a: o teriormente
Ee encuentran indistintamente mezclados en todo el
Departamento, predominando cada uno de ellos de aeuerJo
con la siguiente distribucion geográfi(•a:
a) La población de color se la encuentra espAcialmAnte
en el litoral pacífico y en las cuencas de los rlos Patía y Telem
bí. N o hay en la actualidad caso alguno de lepra reconocido
t:m la costa de Nariño ni en las boyas de los r!os Patía
y Telembí, y los medicos que han ejercido su profesión
en aquellas tierras, afir·man unánimemente que la enfermedad
no se encuentra en la costa del Departamento. Por
otra pat te, sabemos de vatios leprosos que ya enfermos
se han trasladado temporalrneute a dichas regiones, y a
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pesar tle nuestt·as observaciones, ignoramos de casos autóetonos
de lepra An la costa d~ N a l'iño. De los leprosos que
hemos encontrado •.\n otros lugares del D~partamento, nin·
guno presenta caracteres raciales negros pt·edominantes.
De ninguna manera quiere dedr esto que la raza
negr·a tenga inmunidad para la lepra, pu6s en el continente
aft·icano la eufe,·medad aLuuda entre . los negro~. Y
en ot.ros lugares de Colombia la lepra es ~ft: ec.ueute en iu-divid
nos de colot·. $ l
b) El tipo indígena predomina en 1a altiplanicie de
Nariño, doude la mayor parte de los iudios se eqcnentran
agrupados en resguardos, y rtedieados al cultiv'o de sus
parcialidades con produrtos rle clima frío. Son bastante
escasas las relaciones que mantienen los indios de lcts
parcialidades con los elementos mestizos de la sierra; y
bien sea por este aislamieLJto relativo, por las condiciones
elimatel'ieas de las r ~giont>s q UH ba bi tau, o por otra ca usa,
f'S lo cierto que la lepra ba heeho entr·t3 lvs pobladores in·
dígenas de Nariño muy esciisas ví..timas. Etota observa·
c ión se confirma al consultar los escasos datos sobre lepra
que se encuentran en los al'chivos coloniales de la ciudad
de Pasto, t3n los cuales se hace alusióu a aigunos leprosos
de apellidos claramente peuiosularPs. EntPodf'mos qut~ f'D
e l Ecuador hizo el ilustre doctor GaliPgo Sr~ nda u u a en m~
probación '\emeiaut ~ ~1 estudiar la lepl'a cjn aquella Re·
~,ública.
D esde luPgo, este Lecho n·o creemos que implique · bpi:\
inmunidad natut·al de la raza indígena d~~ Nariño ante .. la
lepra; y puede explicarse llf-'jor por ~x aislamiento sod~ü
de los indios y ·tas eondieiones dimatérieas de la altiplaD'i(~ie.:
e) El tipo mestizo se lo encuentra en todo e( · n~
partamento, pero es el predomiuante en las rt-giones de
c lima medio, ·i·egiones bastante habitadas. La mayor pt~rt~
de los leprosos encontrados en Nariño perteue('en al tip('
mestizo, ] especial m en te al m~stizaje Pn que predo'mi u ,a .
la sangre blanca. La cuestión por definir es si la mayor
frecuencia de la enfermedad en 8! mestir.o obedece a las
condieiones metüreológieas y telúrioas del medio habita-·
do, o los caracteres raciales y a las condieiooes sociales de
sns ba bit antes.
Podría argüirse que el mayot· pore~nt~je de IPprosos
mPstizo~ se deb8 a que el mestizaje domina etnológieambn·
t e en N a riño. Pero por que t:~n tone es los focos lepróge·
nos se encuentran en lugares determin&dos, y en otras • e·
giones sólo se observan casos aislarlos que no lh•gan a cous·
tituir verdaderos focos activos? Y ya hemos dicho que
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la población mPstiza se eneuentra en tocio el Departamento, ..
formando ~~ 70 P~'r ciento de los habitantes ..
La Lepra y el clima
La lepra ~s hoy día considerarla como u na enferme·
dad tropical, y auneuando tam biéu se la eueuf:lrJtra en
países situados fuera de los tr·ópieos, es dentro de estos
paralelo.s donde la enfermedad &sume actualmente rnHyores
proporí'jones, azotando con deiectación a los grupos humanos
más empobr·ecicloi-1. La lepra encolltró en Amél'iea 'rro
pical un medio pr·opido a su existenda, henefidántlose más
de ci~r·tas condiuion~s clirnatét·icas y sociales que de dettjr
·minado tipo ra•·ial.
Podemos di vidit· en tres clases los climas del Depat·tamento
de N al'iño:
a) Clima fdo de eordiiJera, con temperaturas iuferh··res
a 15° éAntígrados, que se encuentra en las regiones situadas
a más dA 2.400 ruett·os de altura sobre ~1 nivel del mar.
Son climas húmedos en general, donde el inviet·no y el ve
rano a!t~r·uau sucesivamente dos veces ~n el año.
Es la región mits densamente poblada del Departamento1
y la que pritneramente fue habitada por los colonizadores
españnle:5. Su poblaeión es mestiza e indígena y muy escasos
eje m piares de l'a~a negra.
Hemos tenido ocasión de encont.nu la lepra sutóctona
~n Ju~art's situados a 3 .200 ffifjtros de altut·a sobre el nivel
del mat·, per·o esta zona no parece constituir par· a Ja
snfermedad un sitio de elección. Escasos focos leprógen.o~
se encuentt·an aquí, y aun cnaurlo se ven casos muy infeo
tantes de la enfermedad, se observa ba~tante ateuuudo el
i'utiice de contagiosidad de la lepra, y !os focos leprógenns
no tienden a prolongarse mucho en tiempo y en espacio.
b) Climas medios, bastante húmedos con tsmperatn·
ras d41 15° a 24° centígrados, que se encuentran en lo~ lu.
gttres situados entre 2.400 y 1.000 metros de altura sobre
e¡ nivel del mar.
Es la zona habitada especialmente por el tipo me~tizo,
y la que da un mayor porcentaje de casos de lepra. Se encUtlDtf'an
allí los principales focos del Departamento, y parece
que la IPpra presenta en estos lugares su mayor índi<.
·P de coutagios~dad. Enl•ontraudo la lepra su mayor be·
uPficio en los lugarPs d~ clima mAdio (•on temperatara de
~~o cPntigrados, parece extenderse de alll a la manera como
..:~;; extiendeu, del centro a la periferia, las ondas en un es·
tanque. Quizá no sea esta una exacta comparación, pero
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rla una idea de la acti 'tidarl y exten~ión de los focos leprógenos
que hemos encontrado en dicha zona.
s~ observa en estos el¡ mas que leprosos no m ny i u.
fectantes, dan lugar a numerosos casos de contagio. Los
focos de lepra SOU f~)COS familiares, donde se ve muy elara
mente que sólo el contacto íntimo entre sanos y enft-~r·mos,
bajo cir·cunstaucias que se nos escapan, da lugar a nuevo.s
lazarinos.
e) Climas ar·diente~, que norresponden a regiones si·
tuadas por debajo de los 1.000 metro~ sohre el ni vPl del
mar, y cuya temperatua·a es supedor a 24<.> centígrados.
Corresponde est.a zona espeeialmeute a lo que pudiéramos
llamar ellitoa·al Pacífico del DepartamPnto, y en ella
pareee decrPc~r también el índice de contagiosidacl de la lepra.
Hast.a los 500 m~tr·os dA nltura sobre el nivel del mar y bajo
temperutur·as de 25<.> a 279, se encu~otran algunos casos de
lepra, pero la diseminadóo de la enfermedad es babtante es·
casa, aun cuando las condil~iones genet·ales en . qne viven sus
pobladorAs no se diferencian mucho de las que :soportau los
habitantes de los climas medios.
Condiciones Sociales e Higiénicas.-Alimentación
La lepra, al ~ontrario de lo que ocune con la tuberculosis,
es más bieu uua enfermedad rural, y ata(~a coc pt edilección
al campesino.
~n Nar'iño se observa gr·an parcelación de la tierra, y
puede afirmarse que casi toda familia camlJesiua es dtwña
de un minifundio, de cuyo beneficio deriva la suhsisten<~ia.
Pero el standard social del campesino uariñense es eu ex·
tremo bajo, y la l~pra hace en esta clase de la sociedad el
mayoa· número oe vídimas.
Raras veces hemos encontrado la lept't\ en los men
digos, y es el tipo medio del eampesino el ruás afectado.
Repetimos que la situación social del labrador es muy
poco sem~jante en las tres regiones climatér·icas dl-31 De
partamento, anotando solamente que en la zona del lito
ral la mayor parte de la gente de color s~ eucnentra dedi·
cada a Ja mineda del oro.
En cuanto a las condiciones higiénit~Rs, son f--Xtraordi
nariamMnte dr~plvrables eu la elase pobr·e dtj Nariñn, y por
lo que re~peetn al aseo personal y a la falta de hahitacioues
suficientes y adecuadas! puede dedr·se que no hay
mayor diferencia entre el habitante del litoral, el de la altiplanicie
y el de las regiones de clima medio.
En cuanto a las cundicion~s patológicas de cada lugar,
es evidente que los pobladores del altiplano, están sometidos
a luchar contra endemias mucho menos voraces que la6
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que gr·avitau sobre el individuo que puebla los valles tPmplados
o la rPgióu d~l litoral y sus aledaño~. Pero a partir
de los rlimas euya temperatura pasa de 20 eentigrados,
puede afir·marsA que la patol0gía t:'S iguttl.
La alimentación de la clase pob!'e c.lel Departamento
~stá de aeuerdo cotJ los productos de la tierra en cada lugar,
pero en todos se consume un exr.eso de bidronarhonados
para suplir la care:.;cia de alimentos ml-'jor~s. El maíz, la
papa, la yuca y el plátano, forman la hase prinPip~l de la
aliínentaeión y en las áreas ruralPs donde la IPpra s~ encuen
t:ra eú maynr pr·opon•ióo, soo estos productos casi la única
alimPnta1·ión del camp~sino. .
U o gran papel eu la transmisión de la lepra de he de co
nespouderle a la alim~ntauióo neficiente, y de ahí que a
esta ellfermeriad se la haya dt>finido como una afección
carencio-cou tagio~a.
El guarapo y la (_•hi,•ha, pero fspecialmente el primero,
suplen en gr·an parte la defici~neia en calorías de lu alimentación
en el campesinato de Nariño, y de nuestra estadística
podemos dedudr que los prin,•ipale~ focos Jeprógenos se
flncuentran pr~cisameute en los lugares donde el consumo
de guarapo es mayor.
Sinembargo no cre~mos que puerla asignarse un pa·
pe] deci~ivo en la tnwsmisión de la lepra a las eoudicioues
social As y alimenticias, pues en lo q ne a N a riño rPspeeta.
son mucho mita pre1~arias estas eondidones en los b~:~ bitan,
tes de la región situada por· de.bajo de los 1.000 metros tie
altura sobre el nivel del mar, donde las pobre1.as social y
fi siológica conen par~jas.
No tomamos én cueuta el papel que el vulgo atribuye
a c~ertvs alimAntos en la transmisión de la Pnfermedad,
porque estimrtmos que dichas consejas carecen de valor
(•ientifico. La carne de puerco a cuyo eou~umo se atribuye
la pr eseneia de lepra en determinadas re~iones, se consume
univet·salmeut.e en todo el Departamento, y en In·
gares donde la lepra no existe, este at tícnlo entra en buenas
proporcionHs en la alimentación. Algunas frutas son
reputadas como transmisoras de la enfeJ m edad, pero é~ta
se la enXteruos que más frecuentemente habitan en las regiones
de mayor Lleusidad leprosa en N a riño.
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La ·lepra y otra$ endemias
Es este un punto de iroportnn<~ia, yA qne !as div~r~R~
endemias·, cotno el paludismo, la aUf-lt:nia tropieal, ~1 h(wióo IApt o.;a.
Refiriéndonos a !a divisióu qu~-1 S dA
origen hídrieo, (fiebre tifuidea, psratifoidea, colihaeil<'si~y,
y el bocio en los adaltos, así como la nRNHdiosis y lt~s ÍtJfee ·
ciones gastrointestinales en la poblu«·ióu iuf~:tntil. Al lado
de éstas, que ¡;¡on las pritwipales, se eccmHut.ra todo on cortPj~
, de a.fecciones reumátieas y de · i u ft-~eeiouPs broneopnlmonares,
estas últimas de origen tl1bereuloso eu gran,
pa.rte. . .
b) En ·Jos climas medios. la entidad pHtológicR .más gtlneralizada
es la au~mia tropieal y e: parasitismo intf-IStÍt!al p.clr
otros helmintos y por protozoai'Íob. El pa.luclismo es eudémico
en los el i m a~ cuya tt\rn peratnra pasa ele 20 cen tígr·e~ dus 1
y sobre todo eu los valle~ de los do~, generi:IIHH"nte muy babi
tados.
El bocio es un problerna do tr-asm-'ndencia ~n e~tas re
gioues, pot• }GS U O m tÚ'OSOS SÍ nd ror'neS de i us.ilfi(•ieueia en _'
doaiua plnrigladolar a que · da origP.n l'A her·eueia df\1 coturlo.
Se .ha di<~ho que eu las zonas . boeiógenXada.
Debemos aeeptar, siuembargo, que esta iosnfi<~iPn«'ia· de
las glán·dula~ endrocrinas, E~l dar por resultados st-~res trna
dos y mal defendidos orgánicamentr, fac•ilita ha~taute la
transmisión de la enft-~rmedad, y aúu llPga a formar rou
ésta un verdadero ~írculo vicioso, ya que se Pnenen tra n
deficiencias en docriuas producidas pot la lepra.
En los cl .imas medios es m&s agudo que en la altipla
nicie el problema de la tubet'reulo~is azotao esta rflgióu con mayor
iut ... n~idl litoral t't' prác·ti1•a me u te deseouoci.do. '
Campaña antileprosa.-Curabilidad de la l~pra
La cflmpAña cootr·a la lepra, que debe acomodarse al
gr111io «J14 <•nltura y al standard de vida de los habitantes
Pu ••ada país, ti8nt> dos fiualidades principales: a). Preveltir
la aparieión de uuevos casos; y b). Tratamiento de
los NlSfiS ex1s~eutes.
Ü••m0 el c-ont.Heto de la población sana con enfermos
dA lf-'pr·a es la CHUsa más sPgnra de la eufermadad, la segre·
gac·ióu o aislamieuto del leproso se hace indbspensable
t·omo medida prevPutiva.
E11 la Etiad M~dia, S de clh:na medio.
8°. La segregación del enfermo iufet'tante PS iudispen
sab:e como medida preventiva de nuevos casos de lepra. Y
corno cousecueneia del punto 5?, esta prevevción dt:>be to·
marse especialmente en favor de los uiños.
I ~NAClO .F~I~UEIRA
Bibliog~afía:
«Lepra en Colombia» por el Doctor J. B. Montoya y Fló1·ez
«Leprosy Review:., N~t. 4.- Vol. VIII.-- Octubre de 1937.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
3:25 -
NOTAS
Actividades Educacionistas
en el Departamento
El T de octubre último visitaron la ciudad de Túqnerres
el Directot· de Educación, doctor Clodomi•·o Díaz del
Castillo, y el Rector de la Normal de Ütlcidente, con el fin
de resolver, de acuerdo con las autoridades de aquella ciudad,
1& dificultad que se presentaba para la provisión de
mobiliario adecuado con destino a las Estuelas Tipos que
funcionarán allí en bt·eve en fos cómvdos edificios levantados
por el gobierno nacional.
.,..•.,..
El Concejo de Barbacoas destinó Ja suma de cinco mil
novecientos sesenta y tres pesos ($ 5.963,00) con el exclu·
sivo fin de construír las escuelas de lá ciudad, que como
se recordará fueron dertruídas por el inc€ndio de 1932.
El Gobierne nacional, en desarrollo de decreto expedido
hace algún tiempo, apoya con igual cantidad la construcción
de dichos locales escolares.
Empieza a llegar a los dépósitos de la Dirección de Educación
parte de las veinticinco toneladas de material de enseñanza
despachada por el Ministerio y que actualmente
se encuentran en las bodegas del Ferrocarril del Pacifico
en la ciudad de Popayán. Grata noticia ésta para maestros.
y alumnos de las escuelas de Nariño, pues tenlamos noticia
ce que en !viales y algunos otros lugares del departamento
la escasez rle artículos de primera necesidad, como
la tiza, estaban poniendo en aprietos a los direqtores ~e loR
institutos primarios.
En los últimos días de octubre visitó las regiones de
Ipiales, Pupiales, Guachu<~al y municipios vecino~ el Inspector
Nacion:.l de Edueación, doctor Ce¡;áreo Rocha. O .tstilla,
en diligencias relacionadas con el impor·tante ramo a
su cargo, y especialmente con el funcionamiente de los restaurantes
y granjas escolares. Quedarun constituídas las
juntas correspondientes, y nos complace mucho anunciar
que ya han empezado sus trabajos agr·lcolas los escolares
de Ipiales en la magnífiea granja de que disponen. En
otra oportunidad daremos una completa información so
bre esta gránja, que constituirá en breve una de las más
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-326-
bellas re a lizacionPs educa ti vas del sur de la República.
También el Colegio ·Su~re de Ipi~lles, encomendado a
la experta dirección del Dr. Jorge Buen día, ha e m pez
a do labores de campo en un hermoso lote situado en los
pintorescos alrededores de la ciudad fror.teriza.
•*•
El 1° de noviembre fueron inaugurados los restaurantes
escolares de El Tambo. Asistiel'on al acto el Gobernacior
del Departamento, Dr. Max Llorente, el Director de
Educación, el InRpector· Nacional del ramo y otnts personalidades
oficiales. La población «·elehró con tal motivo
una espléndida fiesta. en la cual el Dr·. Rocha Castilla, Iuspector
Nacional de Educación, explico en breve discurso
el pensamiento ciel gobierno sebre asisrencia social en materia
de granjas y restaurantP-s escolares.
* * *
Insertamos en esta entrega las comunicaciones cruza-das
entre el señor Director Nal•ional de BAllas Artes y el
señor Gobernador de este Departamento en relaeión con
la creación de la Escuela de Bellas Artes en Nariño. De
su contenido se deduce que dentro de corto tiempo qui·
zás en el mes de enero prózimo, abrirá tareas ~~ nuevo
instituto ar·t.ísti('O. Regist .. amos con singular complasencia
esta halagüeña posibilidad y felicitamos muy sinceramente
al Gobierno seccional por la acogida que ha prestado a tal
iniciativa.
Copia de la carta para el Sr. Director de Educació:t.-Asunto
creación Escuela de 1\1 úsica en Pasto.-Al Sr. Director
de la Escuela Normal.
Señor Director de E!lncnción.-Pasto
Bogotá Septiembre 8 de 1937.
Señor· Dir·ector:
Quiero entretener su atención sobrA un a~unto que
hubiera quericto tratar personalmente con Ud. pero que
desgraciadamente no lo pude hacer durante su permanencitt
en ésta.
Se trata de la posible creación de una Escuela de M1í·
sica, y aún mejor, de Bellas Artes, en Pasto, por medio de
la cual iniciaríamos en ese importantísimo sector del país,
nuestra campaña de bellas artes.
Con motivo de mi reciente viHje a ]a f'osta atlántica,
logré en Barranquilla, Oartagena y Santa Mart
Citación recomendada (normas APA)
"Idearium: revista mensual - N. 7", -:-, 1937. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3683683/), el día 2026-02-07.
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